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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, AGOSTO

15

DE

1908.
- -- -

NÚM.

15.

--------

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1.879CONDICIONES.

CONDICIONES.

1

Este periódico se publica los dias 15 y
liltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pa·
j,ef, siendo el preciodesubsoripción anual
el de ~eia pesos en Mé:lico y siete cino:uentaenlosEstnd~squesepagaránpre-,Ores
c1saruonteporcuatnmestresadelantados., '
. No se admite!!: subscriptores pormenor
tiempo de un ano, que es lo que correapondeh;1 tomo.Paraelei:tranjero$3.00
~rano.

BEDA.CTOBES:

Se publican Intercaladas en el tei:to,
las ilusb·aoiones que sean necesaria&amp;.
.Se reciben subscripciones en In Redac,
Dr. Adrian de Garay,
c1ón, calle de León núm. 4.
Los pedidos de la Capital y de loa Ea,
Angel Guiño' Porfirio Parra1 F' Zárraga1 generaJSr.Dr
todos de~en diri,glrse al Administrador
}::OuardoJoublanc, Apar,
s. Qnmdo y Zubi. eta1
te.do 778, ó (t. la misma. Redacción.
,•
Rafa.ti Cara.za y Dand Cerna.
Numerouueltos,cuarentace11ta,os.
-~--.-.-,
·
DIRECTOR,

..

j

j

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, 6 Apartado 778.

Los diversos aspectos de la medicina preventiva.
POR EL DR. ENSCH,
Jefe del servicio de IDgiene y de Medicina Preventiva de Schaerbeck-Bélgica.

( Concluye.)

SERVICIO DE HIGIENE.
INSPECCIÓN MÉDIOA DE LAS ESCUELAS.

Señor:
Tened la bondad de ir con vuestro hijo á la consulta de la inspección médica
&lt;le las escuelas que tendrá lugar el. •••.......•......•..•.......• _ . _ .. • • _•.
.

.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

4

.....................................

.

El Direcwr.

l. Para descubrir las enfermedades de que puede estar atacado un niño, es
útil que se le haga un examen médico completo.
2. Muchos niños se vuelven sordos porque tienen pólipos.
3. Otros tienen defectos en la vista que se podrían corregir.
4. Otras muchas pequeñas afecciones pueden ser descubiertas por un examen
médico completo.
5. Es para establecer el balance de la salud de los niños que frecuentan las
escuelas de Schaerbeck, que la administración comunal ha instituido la inspección
médica.
6. Este servicio no se ocupa de los cuidados que dehen prestarse á los escolares en caso de enfermedad. Esto corresponde á los médicos y á las clínicas. Se
hace excepción de los cuidados dentarios que se verifican en la escuela.
. 7. Podréis oponeros al exámen médico de vuestro hijo, así como al tratamiento del dentista.
8. Os recomendamos que facilitéis la tarea de la inspección médica, acompañando á vuestro hijo á la consulta de los médicos.
No basta tampoco dejar un nasofaríngeo en cualquiera clí~ica. Los cuidados
posteriores á la operación, los procedimientos antisépticos, los ejercicios respiratorios, tienen nna importancia que todos reconocen. Se impone una sobrevigilancia
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profe1ora11, Médico del Hospital "Juárez," etc.
BlfPEOIAl,18TA

EN OJRUGIA ){ VIA8 URINARIA~.

Mesa y aparatos especiales para embalsamamientos.-Kspecialidad para embalsamamientos por un procedimiento particuJar y excelente. - A cualquiera. hora se tiene listo todo lo necesario para practicar no embalsamamiento.-Cnra las estrecheces de la uretra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin J)flligro, ni clo·
roformo, rápidamente y sin dolor.-Tiene su eaaa de Salud en la Calle de Le6n núm. 4
H

�338

LA EsouELA

DE

M.En10INA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

continuada, lo que es muy poco probable, pu~sto que la operación se verifica e~ la
policlínica ó tal vez en el cuar.to d~l proletario: Cuánh1s vec~: no nos ha ~uced1clo
¡¡,consejar el raspado de las veJetac1ones ~d.enmdeR y que el n~no regrese sm ?R~~r
aliviado. La obstrucción nasal había remd1vado. ¡Hénos aqm colocadoR en chf1c1l
situación tanto respecto del maestro como de los padres! .Pero hay algo peor, i no
se ha obtenido ningún 1:esultado !
.
.
El profesor Del.saux, que se ocu_pa de estas_ cuestiones con ve_rdadera conc~en:
cia, en un artículo titulado: Vegetaciones adenoides y contra respir:adores, escrib?.
"Vigilemos á nuestros pequeños operados,?º les confiemos excl~1s1 va mente al cmdado de los padreR; instituyamos un tratamiento ~eneral reconi-t1tuyente, pa~a que
tengamos co~c~encia ~e haber desemp.eñado cumphdamente nuestro rol ele médico~."
Veo remdrvas mños operados sm resultado, esto es deplorable. ¡Puedo decu,
como m4dico de e;cuela, que el especialista no ha cumplido su deherT
¡Puedo aconsejar la aplicación d~ u~ contra.respiradorY
Según la teoría actual, me extrahm1to en mis derec~os.
¡Puedo aconsejar la desinfección continua de la nariz!
Yo hago de médico; me extralimito nuevamente en mis derechos.
Creemos que este rol de vigilancia debería ejercitarse en la escuela. Es lo que
.
.
estableceremos más adelante.
Pero hay inconvenienteR para est~. Se va á l.~ escuela para mstrmrse,. al taller para trabajar, al cuartel para segmr l~ pr~fes~on de la~ ar~as. Pues m la ~scuela ni el taller ni el cuartel deben i-er mstituc,ones samtarias. Que el médico
teng¡ ahi cabida,' ¡está bien! Pero l:lS? s~r~ para ocupar,se 1e los peligros del contagio que resulte del contacto de los md1viduos entre si m1smo para descartar las
enfermedades profesio~ales. Si él se ocup.a .de la ~alud en general, sobrepasa sus
derechos y lesiona los mtereses. de la med1cma pri_v~da.. .
i Debemos, en la prosecución de nuestras re1vmd1caciones, detenernos ante
estas consideraciones T
No lo admitimos.
No restringimos demasiado el rol del médico de. escue~a.. . contrario, perse. .
guimos su amplificación, á fin de alcanzar las conquistas hig1emcas..
Véamos todavía otra dificultad que hemos encontrado. ~s la simphc1dad. de
los síntomas que nos proponemos remediar. Ocuparse de cor1Zas, de bocas ab10rtas, de amígdalas ~u'!11efactada~, i.q~é irrisi?n ! No~ pare?e. que los maestros han
acogido con escepticismo el prmcip10 de la mspección medica; no les acusaremos
por esto, puesto que mucho~ médicos son ~gualmente ~s_cépticos. ~stos peque~os
síntomas tienen el inconvemente de no deJar ver sus dificultades smo en un le,Jano porV"enir. Para proceder bien, sería: necesario dar á conorer tanto á los padres
como á los maestros la máscara adeno1de en personas adultas, mostrarles el aspecto de sufrimiento de estoe individuos de rostro deformado, de ~ii.labra ~onfus~, de
audición penosa, de respiración difícil. j La conversión ~e verificaría mm.e,d1atamente ! Sería necesario hácerles comprender cuán frecuente es la obstrncc10~ n~sal en los tuberculosos y de qué manara las vías respiratorias pued~n const1tmr
una ¡,redisposición tuberculosa. Mas todos estos hechos s?n muy d1ferentes del
.
coriza de la infancia, y esto disminuye su valor demos~rati vo.
Pero se presen.tan algt_1na.s cuestiones.. E~ pr.esencia do ~n tumor aden?1de,
¡la operación está siempre md1cada! ¡Las mdicac1ones están s1empre e~tablecid:1-.st
iEs necesario que todos los naso-faríngeos por pequeña que sea su mflamac10n
sean raspadosY
. .
.
Hay allí problemas que dilucidar. Hemos visto fre~uentemente. desapa1·~?er
sorderas y mejorarse la obstrucción nasal, naturalmente s1.n la me~1or mtervenmon.
E l cuadro número 1 muestra perfectamente la favorable influencia de la edad sobre la sordera. Wilbert ha sometido la cuestión á un examen sistemático. Ha examinado 375 alumnos. Mientras á los 6 y medio años 62 p~r ci~nto de niño~ habían tenido hipertrofia de la amígdala nasal, no la han temdo smo 46 por ciento

AJ

á los 12 y medio años .de eclad. Mientras que cuenta 16 por cient~ de sordos á los
7 años .v medio, no hay má~ que 5 por ciento. á 1.o~ 12 añoR y med10.
El tratamiento en la escuela.-IDI examen md1v1dual ele los alumnos, la consulta
á los padres, el envío á las policlínicas, son todas buenas medidas. Han pres~do
RervicioR. Los continuarán prestando, pero. si se coloca desd.e el pun.to de vista
ideal, deRde el punto de vii-ta de la. profilaxia absoluta de los mconvemente~ de la
obRtrucción nai-al y de la sordera, 1mporta avanzar un pas? ID:ás:. convendr1~ que
el médico de escuela pudiera en un gran número de casos mstitmr el tratam10nto.
&amp;No se ha aceptado la entrada del dentistaY Cyéase la not~.) Y no como. se
quiera la del dentista estadístico, numerador de cai:ies, del dt,ntls~a ~o~sultor, smo
el dentista operador, fil dentista que atiende las caries desde el prmcip10 y que des.
.
truye los focos de infección. {Véa.sP el ap~n~icP.}
Cuántas veces, examinando á los ch1qui1los de las clases rnfer10res, se ye la
profusión en ellos de corizai::, derrames mucopurulentos, sorderas, obstrucciones
nasales. 1
Estos síntomas serían insuficientes para fijar la atencion de los p~d~es Y. encaminárlos hacia una policlín.ica y en particular para. establecer una v1~1lanci.a y
un tratamiento severos. Viene entonces infaliblemente esta observación: 81 se
permite que el dentista cuide la carie al principio, ¡porque el otorinola1·ingolo~sta
no cuidaría los signos iniciales de las afecciones nasales y nasofaríngea.sT ~e duá:
j la escuela no es una clínica! Perfectamente, pero así como hay tendencia marcada en concederá la educación física el lugar que le correspon~e al lado d.e .la
educación intelectual y para lle¡?ar á ~ste resultado, una de las primeras cond1c10nes es la integridad de las vías respiratorias, t, no se deduce de aquí que es nece·
sario todo esfuerzo para conseguir este finY
Oh! Lo sabemos. La objeción está preparada.
Trasgredimos las fronteras de la medicina de escuela. La.escuela. no es. ~na
clínica. &amp;Es una razón para que ella no se convierta en la clímca de la medi.cma
preventiva.Y &amp;Es que ciertos viejos principios ~e.redadoi- del. pasado, deberán ~1empre servir de obstáculo para. que nazca la medicma prevent1va, qu~ s.e organice y
que se imponga á la atención pública por los resultados que. sumimstreY Por la
instrucción obligatoria, no se le ha quitado á los padres el c~idado de ocuparse
la educación intelectual de sus hijos. ¡Porqué, si son insufie1entes, no se les qmtaría así mismo la educación física cuando se trata de la suprema salud de la nación y__ de la humanidadY
Se ha dicho: "nada de tratamiento médico en la escuela. "
Oh! este principio no tiene nada de absoluto. Ha sido violado desde el día en
.
.
que el dentista entró á la escuela.
Ha sido viola.do, en su purez~, des~e que se ha ~o!lvem?o en c10:tos lug~res,
no sólo en determmar una. refracción, smo en prescr1b1r algun anteoJo apropiado
para un defecto visual ó todavía cuando se le ha pedido vigilar el estado de una
refracción á través de la vida escolar, ó aún cuando se le ha encargado á un médico de escuela, como sucede en ciertos países, en Siberia, por ejemplo, no sólo la
prevención sino la curación de esta terrible enfermedad, que es la oftalmía granulosa ó tddavía cuando, á ejemplo de Bruselas, se ha distribuido en la escuela
.
.
,
aceite de hígado de bacalao.
i Sería necesario desde ahora, que para afece1ones cuyo trata~nento mteresa
tanto la profilaxia de la obstrucción nasal, se confiara este tratam10nto al azar del
interés que los padres le conceden Y

4e

l. ¿No sería posible instituir para todos estos enfermos de la nariz, procedimientos como el siguiente?
1~ Al sonarse, se cierra una ventana de la nariz y se sopla á la vez por la otra¡
2~ Volverá comenzar así tres veces de cada lado;
.
3'.' [ntrodu&lt;;ir, con la ayucla del dedo una cantidad como una alberja, de la pomada que se prescriba
y en seguida aspirar hasta que llegue á. la garganta¡
.
.
..
4~ Tratar de no expulsarla en este momento tosiendo 6 expectorando, smo deJándola en su sitio &lt;il
mayor tiempo posible¡
5? No sonarse sino después de meclia hora cuando mAnos.

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

Nuevo surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparaci6n de reeet.a.s nacio·
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339

Profe~n 4. - México. - Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para el cuidado de los enfermos.

�340

•

LA EsooELA

DE MEDICINA.

Pertenecemos al número de los que creen que los médicos deben preve?ir el
mal, que deben prodigar sus cuic1ado!'l á todos, y que la medicina debe º:gamzarse
para realizar todo el trabajo médico que es necesario verificar. Es pree1so qu? el
auxilio del médico sea lo más fácil de alcanzar, y que, cuando juzgamos una mstitución de medicina preventiva, tengamos como criterio el número de personas
que aprovechan de ella.
.
~uisiéramos pues que hubiera un rinolaringologista ambulante que realizara
en las escuelas toda la labor que sea posible, á fin de que el tratamiento no sea un
efecto de la casualidad.
Si estas opiniones pudiesen prevalecer y si esta organizaeión pudiera establ~cerse, los ciudadanos no perderían un tie..npo precioso en Í1' y esperar en las _POhclínicas, la vigilancia médica de la infancia se haría con más fruto, y el legaJo sanitario podría establecerse con mayor exactitud.
Medicina preventiva y medicina ci,rativa.-Nos encontramos ante problemas
diferentes bajo muchos conceptos de los que han sido examinados en épocas anteriores. Nuestros predecesores en la lucha de la higiene, tenían ante todo que realizar lo que Mr. Oleary llama la" limpieza cívica. "· Ellos se esforzaban en proveer á las ciudades de buena agua, botar laP inmundicias y las aguas excluídas, en
abrir calles amplias, parques, mejorar la situación sanitaria de las casas, reglamen tar las industrias insalubres, impedir la polución de la. atmósfera y de los ríos. Su
tart-a fné enorme y aun cuando los resultados fueron considerables, no se puede
decir que hayan alcanzado su objeto de umi. manera completa, pero por lo menos
no es imprudente afirmar que quedan trazadas lag líneas principales y que lo que
resta por realizar, es la conclusión de la obra.
Se trata ahora de llevar á cabo la higiene personal.
Es un hecho importante en los anales de la medicina preventiva, la investigación que acaba de tener lugar en Holanda respecto á la frecuencia de las vegetaciones adenoides en los escolares. Cualquiera que sea la opinión que se tenga
acerca del valor científico de esta información, debemos aplaudir este auxilio de
un gobierno que estima que la salud vale la pena de ocuparse de ella. Contamos
ya con cierto número de investigaciones aisladas hechas por especialistas en las
~scuelas de las grandes ciudades. Lo que hace notable la información holaudesa,
es que se generaliza á todo el país. Ella recuerda las notables indagaciones que
acaban de tener lugar en Inglaterra, donde el gobierno ha ordenado una sobre la
salud del pueblo, así como lo habría realizado para imponerse de las condicio~es
de existencia de la pequeña burguesía. Así se encamina poderosamente la atención
de todo un pueblo hacia los asuntos relacionados con la salud pública.
Hace ya algún tiempo, asistíamos á una conferencia de médicos, que se ocupaban de la nariz, de la laringe y de la garganta. Mientras que se debatía la cuestión de la higiene de las vías nasales en la escuela, uno de los colegas y no de los
de menor crédito, declaraba que los médicos no debían secundar este movimiento
de higiene. No sólo disminuiría el número de clientes, sino que las policlínicas
quedarían desiertas; ¡ya no se podrían ejercitar en las operaciones propias del especialista!
Este cinismo nos ha indignado.
Existe verdaderamente un antagonismo entre las dos medicinas.
Una de ellas se ocupa de cosas triviales: la vigilancia de la respiración nasal
y la audición.
Para la otra, los casos raros son objeto de codicia.
Operar, hé aquí lo que confiere el derecho de maestría.
Lo concedemos: es una fatalidad de la hora actual.
Debemos vivir de la enfermedad.
i Pero esto es una razón, para no volver menos bárbara nuestra profesión y
para trabajar de modo que el médico sea retribuido igualmente por toda su misión
proflláctica á la que se dedica con tanta generosidadY

LA

Esom....A

341

DE M EDIOINA.

Correl,tei6n entre las diferentes instituciones de medicina preventiva. - V~mos act1;1almen te e~ nuestras grandes ciudades la difusión de las instituciones ,le medicma preventiy~. Un médico que se ocupa de lactantes ve con indiferencia el desa~rollo de la higiene escolar. Otro que dirige un dispensario antitulie1·cnloso no se
m teresa por la higiene de la primera infancia. Y con frecuencia aún el oculista
.
. de la vista, permanece' indiferente
'
que. sigue con mucho mterés
la correcoi6n
á. la'
activida.1 del rinolaringologista.
. Y sm embar~o, ~m objetivo común debería reunirá todos los médicos progresistas ~n. una acció°: igualmente común en favor de una organización general Je
1~ medi~ma preventiva,. basada no sólo sobre un conjunto de ideas y de teorías,
smo de mtereses profesionales.
Es preciso que la higiene constructiva se superponga á la higiene preventiva,
decía Heuppe en el congreso de N uremberg, al terminar un discurso en el que se
ocupaba de la lucha c?ntra las enfermedades contagiosas.
~~eparar generaciones fuertes para el porvenir, es hacer higiene positiva, como d~ria Buc~ner. 9uando el estado ha decretado la enseñanza obligatoria, ha
asumido ~¡ ~ 1~mo tiempo el deber de hacer la educación física y moral.
El h1g1emsta social, que debe ser al mismo tiempo higienista de las razas, ha
de hacer de la lucha contra. las enfermedades contagiosas un medio de acrecentar
la salud.
No retrocedamos al estado natural! Avancemos hacia la salud! Este es el grito
de combate que debe unir á los médicos de escuela.
·
Esta conclusión será igualmente la nuestra.

.

APENDIC E NUM. 1 .
COMUNA DE SCHAERBECK.

Servicio de higiene y de medicina pt"eventiva.
ESCUELAS.

BOLETA SANITARIA
DE

El niño . . _. __ .. ___ . . . ... . .. . .. ! . . _... ___ . . . _. . _...... . _. . . . .. . . .. .
N a.cido el .. . .. _. .. . _.... . _. _. . .. . .... . ..... . ... . . . . . . ... . ... _. . . . .
V acunado el . . _... _.. . __ . _. _... . . _. . . . .. ..... _. _. . .. _. .. . _... _. __ .
Revacunado el. . . . _... . _... . . .. ... __ . . __. _... . . ........... _.. . . . _. _
Examinado el . . _... _.. __.......... . .... _. .. . .. ..... .. .. _ . . __ . _. __.
Por ... . - .. --. .. ·-·---- -. . ..... . .......... . . . ..... ........ . .... . ..... .

------ --

-1-1- -,~-1--1--

E dad.
Talla~~ - -P eso. {
P erímetro torácico.
Indice cefálico.

•

D
Agudeza visual.

G

1

--1--.-1 -

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

342

No desarrollaremos en este momento los argumentos invocados en apoyo de
esta tesis. Esta argumentación se encuentra expuesta con todos sus detalles, en
un volumen de la Enciclopedia de Higiene de W eyl, titulada: "Los cuidados b:ico-dentarios en la higiene pública." El Dr. Pablo Ritter ha escrito con una incomparable riqueza de datos estadísticos y bibliográficos, una verdadera monografía, en la que se encuentra condensado todo lo que se relaciona con la función del
dentista.

11

Estrabismo.

~1-D

--1-

Permeabilidad nasal.

G

1

-------D1- ----

Agudeza auditiva.

G

Supuración de oídos.

-¡--

____ \ _

---~-Di-sa.

\

Hernia. .

Nuestro objeto al escribir estos lijeros datos no es componer una nueva elegía sobre la extensión del mal dentario, ó hacer una estadística reciente, sino relatar una modesta experiencia de medicina preventiva. Queremos apreciar el rol
del dentista en las condiciones en que se ha ejercido en las escuelas de Schaerbeck. Ha pasado el tiempo de las investigaciones y (lll las estadísticas: principia
la era de la acción. ¿Cómo es preciso organizar esta acción! Este es el problema.
1l1étodo.-Cuando el colegio regional de Schaerbeck pretendió hacer un esfuerzo en favor de la higiene dentaria, tratamos de poder organizar una clínica
dentaria de las escuelas, análoga á las de Darmstadt y de E3trasburgo. Pero no
disponiendo de un local conveniente, hemos operado en las escuelas mismas, durante las horas de clase. La función del dentista se había vuelto pues ambulante.
Después de inspeccionar 111.s bocas, las comprobaciones se inscribían en una
cédula.
Los padres debían en seguida dar la autorización necesaria para que el dentista J&gt;Udiera cuidar los dientes cariados.
El cuadro siguiente relativo á un grupo escolar, indicará los resultados obtenidos y la acción ejercitada.
Este cuadro indica los resultados del primer paso del dentista.
El muestra que, á pesar de las grandes facilidades que se le han dado para
el tratamiento, á pesar de la acthra propaganda ejercitada por los directores de
uno y otro sexo, todos los alumnos no so presentan en casa del dentista, y son
pocos los que toleran asistencia completa. Es igualmente interesante ob~ervar que
mientras más pequeños son los niños, revelan más docilidad. Será curioso ver en
el futuro, si aceptarán esta asistencia con tanta facilidad.
He aquí unos datos materiales:
Preguntémonos de qué manera es preciso considerar esta in.tervención del
dentista en la escuela, primero en sí misma, despuéi:. desde el punto de vista profesional.
Ciertamente, tiene mérito el trabajo realizado. Y serfa muy feliz al poder
presentar al :finalizar un año un balance que dijera: En este momento todas las
bocas están arregladas. Pero en el estado actual de las cosas nos preguntamos, si
esta es la verdadera significación de la higiene dentaria en la escuela, y si su rol
no debe ser considerado como una propaganda. En efecto, á pesar de todos los
esfuerzos de persuación que se puedan intentar, no se llegará á obtener todo lo que
es necesario. Y lo que ante todo apreciamos, es la sugestión que determina el dentista por su entrada á la escuela. Se habla del asunto en las horas de recreo, en
el seno de las familias, llamándose así la atención de gran pa.rte del público acerca de este punto de higiene.

G\

Que no sea consecuencia .de
una enfermedad contagio-

G\

\

343

\

Dientes y columna vertebral, (véase Esquema especial:)
Ojos:
.
" -ma.-Hi'pertrofia de las amigdalas:
Cor1za.-.n:s
Vejeta.ciones adenoides:.
Transtornos del lenguaJe:
Defectos de constitución:
Cefaleas:
-Transtornos nerviosos:
Nerviosidad:
Piel:
Color:
•
Salud general:
DOMICILIOS.
CANTINAS.-REFECTORIO.-VESTIDOS.-COLONIAS.

AntecedP-ntes patoMgicos: (Sarampión. )-:-Escarlatina.-( Coqueluche.)
Difteria.-Varicela.
CONCLUSIONES.

Lactancia durant.e 16 meses.
EXAMENES CONSECUTIVOS.
OBSERVACIONES DEL INSTITUTO.

El dentista en la escuela.-Comentario po~ el Dr. Ensch, jefe del servicio de hi.
M p z
cargad/&gt; del servicio dentarw.
N
giene y . . o us, en 1
l
l . , . to!" pedía en el último Congreso de urem~;~:n:~":ªdrY:s ;r:~:;::is~a: :::cfervientes de la higiene dentaria en Ale. ] Dr Jessen de Estrasburgo.
.
l
· ·,
,
mama,
: del d'entis
. t a adqmete
. . d'rn. á &lt;lia más
enfi a. op1mon
puLaefnnmón
. imnorta.ne1a
r
.,
l
blica. y con razón se quiere actualmente convertirla en func10n o c1a '

,

¡Y desde el punto de vista profesiona1' A primera vista la institución del
dentista de las escuelas aparece como una competencia formidable á la práctica
del dentista particular. Sin embargo, el creerlo sería un error. En la escuela, el
dentista se ocupa de niños, de los que quizás nunca se habría podido ocupar en
su clientela privada. Por otra parte, y estó es lo importante, se despierta en el
público la necesidad de tener una dentadura sana. Mientras más arraigada esté
. semejante necesidad en los espíritus, más se desarrollará la actividad de los dentistas, por lo menos en lo que respecta al control de las bocas. ·Es el mismo razonamiento que hicieron las comunas que crearon la necesidad de los baños desJe

�344

LA EsouELA DE MEDIOINA.

345

LA El:!OUELA DE M.EDIOINA.

la escuela, con el propósito de tener más tarde clientes para sus baños de natación.

1er. semestre de 1904,

A.

CHAUSSÉE DE HELMET

•" ."."
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(niños.)

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l'! clase alumnos de más edad.
2~ clase .....••....••. . .. ..
3~ clase ..••..•.•....••.•...
4~ cl11Se ..•.....•.•...•.•..•
5~ clase ...••••.....•...•...

24

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-u

6

7

12 11
¡¡7 11 10
38 11 13
43 5 5
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QUE MUESTRA LOS RESULTADOS DE LAS ESTADÍSTICAS.

Localidad.

Autor

Lugar dt• lo ¡,ubllcacióu

!:a~i~~~~:

Proporddn de ~n·
ferino• dol apaIMt,tdo
~!:e~~o--rioo-fa. de examen.

18í8 Riga .... . .. Reichard .... Peterslmrge)' medicis ch e W a-

(nüias.)
4
10
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6
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Nllmcro

Extraccló1L
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&gt;

ÜALLE DE LA AGRICULTURA

6
37
46
58
55
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2'.' clase ....................
3~ clase .......... ..........
4~ clase .•••.•••...••.••...•
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CUADRO NÚM.

9 Un caso de fractura.

9
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8 Una limpieza.
14

Pero, ¡;¡e dirá, la inspección de las bocas, el trata!lliento de la carie al ~ri?-ci·
pio el control anual de le~ dentadura son buenas medidas. Esto es ya la h1g1ene
'' e~ el segundo grado," diríamos gustosos, y sería ciertamen1:e preferible impedir
la carie. Para e8to estamos mal preparados. Las recomendaciones verbales, creemos, han fallado .... quizás la vigilancia de los niños á domicilio produciría algunos efectos.
Se ha preconizado otra cosa: la extracción sistemática. de la primera gruesa
molar. Pero esto parece poco claro todavía.
Se ha aconsejado la provisisi6n de cepillos de dientes ..... ¡Pero se hará uso
de esto en el domicilioT
A este próposito queremos .seña.lar la original proposición que hace Mackenzie en su admirable obra sobre La inspección médica de ws niños de escuela. Propone transferir á la e¡¡cuela los cuidados dentarios que ¡;¡e administrarán bajo la dirección del institutor (p. 263.) Copiamos de su libro este pasaje característico:
'' Esto puede ofender 1mestros prbjuicios, no importa! ¡No es meno~ ridícu~o
enseñar el cepillado de los dientes, que rechazar del ejército y de la manna. á millares de reclutas que no tienen dientes suficientes para mascar sus bizcocho~, ¡No
es menos ridículo organizar estos cuidados qm, proveer á los soldados de dientes
. .
..
postizosT"
Se dirá evidentemente que la comuna no debe sustituirse á la fam1ha.
Pero no cumpliendo ésta con su deber, por negligencia ó por ignorancia, ¿ es
necesario permanecer indiferente respecto de una enfermedad en el fondo tan penosa como es la carie dentaria. Y
Ignoramos .3i alguna comuna ha escuchado ya la indicación de Mackenzie.
.
..
Valdría la pena de continuar la experiencia.
La introducción del dentista en la escuela no es pues smo una faz de la h1g1e·
ne dentaria. Es ya una reforma feliz que de otro lado importa no dejar cristalizar
.E s necesario por el contrario llegar á perfeccionarla sin cesar, por el temor de que
no dé todos sus frutos.

chenRech r1fE ....•.•...........
L883 París ..... Gellé. . .... Anales de higiene pública .•.....

1055

1885 Munich .... Bezold. . . . . . Aerztliches In elligenzblatt ..... .
1886 Copenhague Schmegelow Segun Meyer, Archir fiir Obren·
heilkuncle, B. XL p. 6 ••.•••••
1888 St. Peters·

1918
581

18

bourg .... Lunin ...... Wratch ............••..•••.....

280

14- .,

1891 Briime ...... Winckler ... Wiener medicüsche Wachenseh-

id.

22
0/0
22 á 25 ,,
25 .,
11

rift ........................ .

7!)8

26,5

11

1894 Stockolm . . . St.augenberg Zeitschrift für Oluen heilkumle,
tomo XXVI, p. 88 ...... . .... .
1895 Washington 1::iexton .... . Weyl Schulhiziene ............ .
1898 Juttland .... l::ltandbyga-

23H
570

10,2
13

11

33

.,

1901 Kreise :Mar-

ard ....... Ref. Internationales Central bl:~tt,
f. Laryrigologie, 18119 p. 107...

568

7557
1000

28,4
43

burg..... Rochter ... Zeitschift for Schulhygiene .....
1902 Stockolm ... Floderus.... Intemationa,es Central blatt ftir
Laryngolo~e t. XIX p. 234 ... .
19ú3 Bucharest. Félix ....... Semaiue médicale........... . .. .
1903 Edimbourg. Mackenzie ... '!'he medica! lnspection of l::lchoo)
children..................... .

700

15

905
1038

37,G I I
31 .,
35,24

Complejo
sintomático.

11

burg...... Ostomann ... AI·chiv fü1· Ohit&gt;n heilkunde..... .
1902 Londres.... Cheatle ...... Joumal of Laryngology ........ .
1902 Groswarten-

5!!7

l\fétodo
acústico.

11
11

·,,

11

UN CONSEJO OBSTÉTRICO.
POR EL DR. F. ZÁRRAGA.

1

Cuando el partero se encuentra c0n una occipito posterior, por razones que he
repetido hasta la saciedad (evitar enormes traccion&lt;'s del cuello del niño y descalabros del canal materno) se ve obligado á convertir la occipito posterior en anterior; y sea cualquiera el medio empleado para conseguirlo, hay ocasiones en. que
esto se toma imposible; pues si es verdad que bajo la influencia Je las presiones
hechas con la mano, con la r:alanca 6 con la cuchara del forceps, logra uno qu~ la
occipito posterior se ~cerque á la anterior, la cabeza, ,un.a. vez q~e. ?esa la presión
ejercida vuelve como impulsada por un resorte á su primitiva posi?1on. ¿Cuándo se
verifica estof He logrado comprobar que el fenómeno señal.ado tiene lugar, cua~do la cabeza no está muy encajada y por tanto cuando porc10nes de ella. se .comprimen contra el promontorio en el momento en que el partero trata de verificar la
conversión de posterior en anterior. Esas porciones comprimidas son las que por
su elasticidad nos devuelven la cabeza á su situación primitiva y el partero hará
todas las veces qu~ quiera la.misma maniobi:a con el i:_nismo .m~l resultado.
En estas ocasiones he eJecutado con éxito. la mamobra s1~ment~: Int.roduzco
mi mano tomando la cabeza por un parte encaJada y la empuJO hacia amba con
el fin de desencajarla y rechazarla más arriba del promontorio, ,Y m_1a V?Z salvado
este, entonces convierto la posición posterior derecha en anter10r 1~qmerd~ y la
posición posterior izquierda en anterior derecha, pudiendo en seguida aplicar el
forceps que trae la cabeza rápida y fácilmente.
Esta maña pequeña evita muchos males sin género de duda y ~s p~r lo que
no vacilo en aconsejarla á los prácticos que se encuentran en esta situación.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta Cll.8&amp; se encuentran siempre todos loe medicamentos y medicinas de patente modernos.

45

�346

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Revista Científica.
La curación espontánNt de In. cn.tnrnta.
El Dr. Menacho publica en los Archi-

vos de Oftalmología Hispano-Americanos,
el siguiente artículo:
"La curación espontánea de la catarata es un hecho excepcional, y en ei::te
concepto voy á ocuparme de él por haber
tenido la ocasión de observar algunos casos, que expondré á vuestra consideración.
El hecho de la curación espontánea de
la catarata puede efectuarse de diversos
modos: por aclaramiento, por reabsorción
y por luxación. El aclaramiento se traduce por la de~aparición de la opacidad
del cristalino, recuperando éste su transparencia normal. En la reabsorción desaparece In. catarata en virtud de un progreso regresivo. Otras veces no es la lente
la que sufre alteraciones, sino la zónula,
y al romperse ésta sobreviene la luxación
de aquella, que unas veces cae en el vítreo, y otras, más excepcionales, en la cámara anterior.
Reuss publicó en 1900 un estudio sobre esta cuestión, en el que reunió 33 observaciones de reabsorción espontánea de
la catarata, de difflrentes autores. En la
mitad de los casos se trataba de cataratas complicadas, ocho de ellas con afecciones del tracto uveal y siete con glaucoma; de los casos restantes, tres se referían á ojos muy miopes, otros tres á
estrábicos, en uno coexistía atrofia del
nervio óptico y en otro sobrevino la reabsorción después de un ataque de episcleritis.
La bibliografía completa que acompaña al trabajo de Reuss me excusa de
mencionar casos anteriores á la fecha de
su publicación, pero mencionaré algunos
que me ha sido dable hallar publicados
con fecha posterior.
Hennicke observó en un hombre de
sesenta y cuatro años, con catarat?, hipermadura, su reabsorción completa después de haber sufrido un pinchazo con
una espina al través de la córnea, que
produjo el efecto favorable de una discisión. Este caso no es propiamente de reabsorción espontánea, pues intervino un
traumatismo, pero en su concepto de for-

tuíto viene á constituir un término medio
entre la curación espontánea y la cur11.ción operatoria. Lo que ya no es tan excepcional EIS la producción de cataratas
traumáticas y su reabsorción consecutiva
en individuos jóvenes, en los que el núcleo del cristalino no está esclerosado.
Trousseau publicó una observación referente á una señora de cincuenta y cinco años, á quien operó de iridectomía en
en 11.mbos ojos, por glaucoma agudo. A
los cuatro meses se desarrolló catarata O.
I., Que no era de origen traumático, pues
en los primeros tiempos después de operada se pudo comprobar la perfecta transparencia del cristalino. La opacidad ~e
completó en dos mei::es ( catarata sem1blanda.) Tres meses después se habfa.
reabsorbido la mitad superior, y dos meses más tarde (á los once de la operación)
la. reabsorción era completa y la visión
con+l2=j.
Augiéras refiere un caso de reabsorción de una catarata completa en un
hombre de sesenta y cuatro años, el cual
había sido diagnosticado por su médico
de catarata del O. D. Acudió á consultar
con Augiéras en 1899, por habérsela presentado iritis del mismo ojo, la que una
vez curada permitió comprobar la existencia Je una catarata gris completa. En
1903 le volvió á raconocer y comprobó la
reabsorción de la catarata, de la que sólo
quedaba una fina cápsu la y no había señal de haber sido operado ni de haber
sufrido traumatismo, hechos que por otra
parte negaba el paciente.
La salud era satisfactoria, orinas normales, artritismo.
Bourdeaux, en la discusión de los casos presentados por Augiéras, dijo haber
observado un hombre de setenta y ocho
años que tenía catarata morghagniana,
en la cual se estaba efectuando un proceso de reabsorción (sólo quedaba el núcleo de la catarata caído en el fondo del
saco capsular) y la V. con + 12 = 0'4.
Dufour refirió otro caso de reabsorción
observado en un hombre científico; al cabo de un año del primer examen la catata había desaparecido y el vítreo estaba
lleno de cristales de colesterina, que un
año más tarde casi habían desaparecido.
EI proceso de reintegración no fué posible atribuirlo á una causa probable.

LA EsouELA DE MEDICINA.

Augiéras refiere un caso de aclaramiimto del cristalino en una muj er decir.cuenta y un años, artrítica, que en 1902
tenía catarata estriada. en ambos ojos,
que habia disminuído algo la visión después de una conjuntivitis aguda, y sin
que hiciese tratamiento ba.'ltante eficaz
que pudief¡e explicar el cambio sobreve nido, empezó á aclararse la visión y á
desaparecer la opacidad.
Tanto en este caso como en fil otro del
mismo antor referente á la reabsorción
de una catarata completa, atribuye aquél
e] cambio á la mavor actividad de la nutrición ocular con;ecutiva á un proceso
inflamatorio que sobrevino en el ojo.
Para compren&lt;ler el mecanismo ,le la
curación espontánea de la catarata, es
preciso que recordemos el modo cómo se
produce, y cómo tiene lugar la nutrición
del cristalino. Esta es, según las más
fundadas investigacionei::, un fenómeno
osmótico sujeto á las leyes que regulan
la tensión osmótica (Ovio,) y no un simple fenómeno de difusión (Hess, L eber,)
y su 11lteración origina la pérdida de su
tmnsparenciR. en virtud &lt;le un mecanismo cuya naturaleza íntima no conocemos
exactamente, pero que sucesivamente se
ha atribuí&lt;lo á la disminución de la corriente nutritiva, á modificaciones qnímícas de la sangre, á las alteraciones del
sistema vascular ( arterioesclerosis, ) al
aumento del contenido en sales del humor acuoso que acarrea la absorción del
agua del cristalino, ó á la disminución
del índice salino del mismo, que originaría la &lt;lisminución de la exosmosis y la
acumulación de los productos de excreción.
Así considerada la nutrición del cristalino, se comprende la influencia que
en ella deben ejercer las enfermedades
caracterizadas por una. perturbación de
la nutrición general 111 modificar la tasa
de los componentes de la corriente nutrícía del ojo; las lesiones vasculares
por la modificación que originan en los
fenómenos osmóticos que se efectúan
á través de sus paredes; las enfermeda.des de las membrimas profundas del
ojo, etc.
Se comprenJe también que si mejora
el estado general puede detenerse y aun
retrogradar la opacificación de los ele-

347

mentos cfal cristalino con tal &lt;lfl que no
estlln deRtruídos ó esclerosados, pues en
tal ca8o no es posible su reintegración.
E8to será. aún más factible en la catarata diabétir.a según Tannatril, porque dicha variedad está caracterizada en sus
comienzos por una infiltración análoga á
la que se presenta en la piel de los diabéticos, analogía que se explicaría por el
origen ectodérmico del cristalino.
Estas consideraciones nos permitenexplicar lógicamente el mecanisno del aclararniento de la catarata en los casos mencionados.
A este propósito mencionaremos los
dos ca.sos típicos que Kamig comunicó á
la Socie&lt;lad de Oftalmología de Parí!'!, de
&lt;lei::aparición completa de opacidades del
cristalino; el uno referente á una diabética de setenta años, cuyo índictl de gluco~a había llegado á 200 gramos por litro.
La paciente había sido examinada por
K amig dos años itntes, y su visión estaba reducida en el O. D. á t con-2 D. y
con el O. I. apenas contaba los dedos.
Al cabo de dos años no quedaba ni trazas de la catarata del O. D. y su V.= 1
y de la catarata del O. I. sólo ~ubsistían
alguna&amp; ligeras opacidades en la_parteínfero-interna del ecuador y su V. = J.
El otro caso se refiere á un artrítico, en el
cual también di11gnosticó Koonig la catarata, y dos años más tarde pu&lt;lo comprobar su desaparición sin que hubiese sido
sometido á ningún tratamiento local.
También resulta interesante, por lo
preciso, el caso que Chevallereau refiere
de curación espontánea de la catarata
por aclaramiento &lt;lel cristalino, en un
médico &lt;le ochenta y cuatro años, cuyo
estado general era muy satisfactorio. El
enfermo le consultó á los tres meses de
haberse iniciado el obscurecimiento del
O. D. cuando ya la visión estaba muy
reducida y apenas se podía iluminar el
fondo ocular, pues la opacidad difusa del
cristalino no permitía apenas el paso á
la luz. En tal estado se aconi,iejó la extracción, pero el paciente prefirió esperar,
yálos pocos meses, cuando volvió á verle,
la pupila era negra, normal y el cristalino
hitbfo recuperado su tinte normal, si bien
en su centro quedaban ligeras nebulosidades; el fondo ocular era igualmente
normal. El mismo interesado había ido

�348

LA

LA

EsouELA DE MEDIOINA.

- - -- --siguiendo el proceso del aclaramiento de1 mero, pero el segundo dice que la reabcristalino.
sorción suele ir acompañarla. ele fen6ml'Todos hemos observado cataratas com- nos glaucomatosos, que es lo que sucedió
plicadas con lesiones uveales ó con df's- en el caso segnndo. .
,
prendimiento de la retina, que aJ cabo
Con los casos publicados. h.a~w el cha
de algún tiempo se subluxan ó se luxitn qnecla fnt-ra de duda la pos1b1hdad de la.
en el vítreo y aun alguna vez en la. cá- curación e~po!1M.nea de la C:l.tarata. por
mara anterior, antes ó después de haber tres proced1mrn~tos: a.clar11m1ento! reabsufrido su transformación en árido!&lt;ili- sorción y luxación; pero. será preciso recuosas. Estos casos, que son consecuti- coger muchas ?bservac10nes de~l~ada.s
vos á las alteraciones nutritivas que so- para poder precisar todas las condiciones
brevienen en el cristalino á consecuencia en que aquella puede llev~rse á e.abo.
de lesiones uveales y retiniauas, y más
En. nuestra ob!s?rvae1ón prime.:ª' la
tarde en su ligamento suspensoriv, y oca- curamón se man tema á los nueve anos de
sionrn primero su opacificación y más haberse luxado la catarata en el vítr~o,
tarde de la friabilidad de la zónula, nos sin haber provocado fenómenos reacc10hacen comprender el mecanismo de la nales.
.,
curación espontánea de la catarata por
En n_uestra ohs~rva?1on seg.unda, la
luxación y por reabsorció~;
. . . re~bsorc1ón del cr1stalmo p~ud1mos seTodos conocémos tamb1en la pos1b1h- gmrla paso á paso y no quedo rastro. aldad de que el cristalino se luxe en la cá- guno de la catarata en la cámara anterior,
mara anterior y permanezca en ella du- pero el glaucoma que provocó su reabsorrante años sin sufrir altPración manifies- ción fué causa de que no recuperse la
ta; De Wecker cita un caso en que el visión.
El estudio de las circunstancias que
fenómeno duraba ocho años y refiere otro
de C. Jmger en que subsistía á los trein- que concurran en los casos de aelarata año¡¡; pero todos habreis visto también miento de la catarata, pne&lt;len ser de gran
algún caso en que el cristalino va sufrien- utilidad para fil estudio del tratamiento
do un lento proceso de esclerosis, que médico de la misma; pero desgraciad}~concluye por su opacificación completa. mente se observa tan de tarde en tarde,
Esta marcha, que sería la !rn.bitual, en que flS de temer que transcmra muc~o
particular cuando el cristalino se luxa en tiempo sin que conozcamos su patogema
el vítreo, no nos es dable observarla más completa."
Tratamiento de la blenorragia.
que excepcionalmente, porque la presencia del cristalino provoca fenómenos de
.,
intolerancia que nos obligan á proceder .Para comprender la acc1on d~l trataá su extracción.
m10nto moderno de la blenorragia E'S neCita el Dr. Menach.o dos casos que ha cesario, dice el Dr. Zieler, conocer cómo
observado de curación espontánea de la se comporta el gonococo de 1~ ID:ª?osa Y
catarata, que explica del modo siguiente: é~ta con el gonococo. Al prmc1p10, los
El primero, por luxación en el vítreo, en cocos ~umentan en la superficie y en las
el cual cayó la catarata con su cápsula capas superficiales del epiteEo escamoso
en virt.ud de la rotura de la zónula, sin de la fo¡¡a navicular; después, sn número
que á pesar de los nueve años transcurrí- aumenta de un modo extraordinario en
clos hayan sobrevenino ni fenómenos in- toda la superficie del epitelio uretral de
flamatorios, como suele ocurrir en tales la porc:ón peniana y al poco tiempo se
casos, ni se haya reabsorbido. El segun- introducen entre las células laxas hasta
do, por luxación en la cámara a~teri~r las capas más profundas. Penetran e~
(después de haberse rasgado la cnstalo1- los conductos de las glánd.ulas ~1retralf'.,
des) y reabsorción, es parecido al de en !os que .pruc~ucen mo&lt;l1ficac~ones. El
Rimss por la coexistencia del glaucoma. teg1do conJuntlvo pued? ser, mfiltrad,o
En los casos de Hilbert y Mitvalsky, por completo en tres á siete drns despues
sobrevino previamente el reblandecí- de la infecció~. Los gonococos que penemiento de las masas corticales y la reab- tran en los teJ1dos obran sobre ello.s -por
sorción se efectuó en frío en el del pri- medio de su toxina, que produce hipere-

349

ESCUELA° DE MEDIOINA.

-- -~-- - mia, exuclaci6n ele líq ni&lt;1os y ele cél nlas
y todos los signos ele la infl,tmación aguda.
La exudaci6n i:;e produce en sen ti do
opuesto á la m:trcha de los gonococos y
puede al'l'astrarlosá la.superficie. Es capaz
de obrar sobre los gérmenes como una
substancia bactericida, lei:;ionándble¡; ó
destruyéndoles. En algunos casos no se
descubren gonococos en la profundidad ele
los tejidos uretrales. La natmaleza se
defiende expulsando los cocos por 1neclio
de la exudación hiperémica.
Los reme&lt;lios tópicos que se aplican
no ejercen, a.l parecer, una acción profunda muy enérgica. El nitra.to argéntico
produce un aumento de las capas superiores de la superficie mucosa y las convierte eu célula~ escamosas. Hasta se
produce en la submucosa un depósito
abundante de plata, pero se observa infiltración de células redondas. El protargol, en c11,mbio, produce muy poco desarrrollo de epitelio escamoso, pero sí mayor infiltrac:ión de células redondas. No
se observa depósito de plata.
Para. ata.car los gonococos en todas
partes, es preciso expulsar los qne
desarrollan en la superficie é influir sobre
los tejidos profundos de moclo que sei:i.
imposible su desarrollo en ellos.
Esto último puede consf'guirse favoreciendo la hiperemia aguda hasta que
no quede un gonococo en las capas más
P.r?fundas ni en la submucosa. La expuls1on de los gonococos de la superficie
puede conseguirse por el peróxido de hidrógeno 6 por la inyección de permanganato de potasio, según recomienda Janet. La acción principal de este método
consiste, más en el efecto bactericida, en
el hecho de que al distender el conducto
~retra.l y al suprimir de repentfl la presión se produce una hiperemia aguda que
separa los cocos de la superficie de la
mucosa y permite su expulsión. Para
o~rar sobre los tejirlos profundos es prec1so no modificar las epiteliales con el nitrato argéntico.
El trabajo inflamatorio rlel:,e mantenerse para obtener una buena exudación
y aplicar sobre la superficie antisépticos
enérgicos. Los más útiles son el protargol, la argonina y otros productos análogos. Estos agentes deben emplearse durante largos períodos y con frecuencia.

se

No importa que estas preparaciones tf'ngan ó no una verclaclera accit'm µrofnnlla.
Mientras existe la hiperemi:i, la exnclacióu obra fin las capas profunrlas y los
anti~épticos actúan sobran los gonococos,
que son arrastrarlos á la superficie.
'frntamieuto de las af&lt;'&lt;'Cin11es agudas
de los tPjidos bhrndos de los 111i.-111l1ros
por &lt;'l método de Bier,
(Socil'Clad

1\0

Cirogla do Parls.)

Dr. T ifffier: Voy á esponer loi:; resul-

tarlos que he obtenido en dos enfermos
con este método. Al principio estaba poco satisfecho de sus efectos, pero el mal
éxito era debido á la deficiencia de la técnica. En cuanto lo apliqué ,le buena manera no pude toenos de alabarme de sus
resultados.
Sólo lo he empleaclo en las afecciones
agudas de los teji,los blanrlos de los
miembros. Es preciso, para tener resultado, apli"ar al método tal como aconseja· Bier. La venda de Esmarch, ó cualquiera otra venda hemostática análoga,
no debe emplearse, porque carece de flexibilidad necesaria y he observado que
provoca linfangitis en los sitios en que
comprim.e. Es preciso emplear la hoja &lt;le
caucho rnglés dé triple espesor. Esta
venda no debe de estar ni muy apretada
ni muy floja, lo que se aprecia perfectamente con el dedo, teniendo algo de práctica y pot· la fal t11. de dolores que el enfermo siente cuando la compt·esión es excesiva. Debe aplicarse siempre lejos de la
parte enferma, en el muslo para el pié,
en él brazo para la mano. Para curar las
lesiones basta una simple g,tsa seca. Es
preciso ~ajarla aplicada de veinte á vei11tirlós horas. El número de sesiones varía
según el caso. Infarto e,lematoc;o, resist~ncia al tacto y coloración rojo-oscura
sm dolores, tal es lo que c1ebe procurse
obtener como con&lt;liciones ele éxito, sin
que sea de temer accidente alguno Los
accidentes no sobrevienen cuando la constricción no es muy exajer1lda.
Se obtienen los resnltad\)s siguientes:
sedación del dolor á las cinco ó seis horas, fenómeno constante y tlescenso de la
temperntura á los dos ó trf's días. El método es casi siempre eficaz, segírn he observa,do muchas veces.
¿Este método es más p,ficaz q ne toilos
los restantes ( incisión, desagüe, baiios
calientes y prolongaclosT) No puedo afir-

�350

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

to sobre el del condón, usado anteriormente, son tan graneles, que han facilitado el gistema y consentido su aplicación á todos los mamíferos, cuanto más
á los ganados vacuno y lanar, á que especi11 lmente le ha dedicado el autor. La
espon~ en cuestión habrá de tener un
tamaño proporcionado; pues se comprende que no ha de ser el mismo para las
ovejas que para. las vacas ó las yE1guas.
Su introducción se hace empezando por
lubrificar los grandes labios con unas
gotag de aceite de oliva esterilizado, para
favorecer la introducción del espéculum
de Poliausky, ósea de tres ramas, esterilizado á la 1lama ó al vapor de agua, y
cuya. rama central, que es la más ancha,
venga á caer hacia. abajo, una vez introducido el instrumento, para que así quede cerrada la salida de la orina. La pinza, igualmente flamea.da, introduce la
esponja de modo que su mayor convexidad corresponda á la pared posterior de
la vagina.. El espéculum se mantiene
abierto con la mano izquierda y la esponja se introduce con la derecha á favor de la pinza. Si se trata de yeguas,
por ejemplo, se inyectará el esperma en
cantidad de unos 20 gramos distribuidos
en dos ó tres hembras, y para lo cual se
recogerá en una jeringuilla, que se hará
De la recundaei6n nrtiflcial de los nrnmfferos. funcionará tra.vésdeunasondadecaucho,
En los números 4 y 5 del tomo XII tan esterilizada ésta como la jeringuilla
de un importantísimo perióJico oficial de misma y la vagina del animal, lo propio que
una de las más notables corporaciones las manos del sirviente encargado de la
médicas de Rusia ( Instituto Imperial de operación. Si se trata &lt;le efectuar lafecunMedicina experimental,) el Dr. Elías Iwa- daci6n de muchas hembras-tal como de
noff ha publicado, en Julio último, un cuatroádiezómáR-esloprefereribletrasextenso y profundo estudio acerca de la la.dar el espermadesdela.esponja.á un fras·
fecundaci6n artificial en los mamíferos, me- co de cristal, cuyo tapón esté atravesado
&lt;liante la cual se puede hacer extensiva por dos tubos de lo mismo, una para la
á varias hembras la. acción fecundadora toma de aire y otro para. cumunicarse
de un solo coito, con todas las ventajas con el elevador Agalli, mediante otro toque para la riqueza pública se han de ob- bito de caucho, que comunica á su vez,
tener por el lado de la ganadería. El au- con la jeringa, y todo lo cual deberá ser
tor divide en dos partes fundamentalrs esterilizado, dando un conjunto parecido
la técnica de esta fecundación; relativas, al aparato que se emplea en las inocula.la una, á la recogida del esperma, y la ciones anti-carbunclosas.
La gran extensión dada por el autor á
otra, á su inyección. La primera s~ ejecuta mediante la introducción previa de este trabajo, nos veda la satisfacción de
una esponja, fina y de tamaño apropiado, tomarle intrgra; clebiendo contentarnos
en lo profundo de la vagina.; esponja que con la no pequeña de consignar sus pundespués de efectuado sobre ella el coito, tos más salientes, y esto merced á la edise recoge con un espéculum y una. larga ción franceRa que acompaña siempre á la
pinza. Las ventajas de este procedimien- edición rusa de tan notable Revista; pues

marlo, aunque he obtenido resultados
inmejorables en varias supuracionei, graves de la muñeca y en una diabética que
padecía. un panadizo. Tiene indudablemente sus indicaciones, pero creo que no
está llamado á sustituir á los demás métodos de tratamiento. Se ha dicho que es
un método ambulante. No condena al
reposo, pero es necesario, por lo menos,
vigilar con cuidado la aplicación, sobre
todo en las primeras sesiones.
Dr. Monod: ¡Qué resultados produce
este método en las afecciones óseas y articulares y en los niñost
Dr. Kirmisson: Este método se ha empleado sin razón en muchos casos. Ha
fracasado en las tuberculosis óseas y articulares y empieza á d,,secharse.
Dr. Jtlauclaire: Le he empleado 8Ín
éxito en una decena de casos de tuberculosis ósea. En un enfermo de artropatía
tabética lo utilicé para disminuir la movilidad, pero el resultado fué contraproducente.
Dr. Ohaput: He obtenido éxito con el
método de Bier en 10 casos de tuberculosis graves y en algunos he podido diferir la amputación. Ha sido también eficaz en dos enfermos con heridas crónicas
atónica8.

351

I

aún cu~~do pudiera darse por sobrada la una tracción suave como intentando let~ansm1s1ón del asu~to en .nuestr~ pe~ió- ¡vantar del suelo al paciente. El peso de
d1eo, por .f~lta de su rnmed1ata. aphcac1ón su cuerpo verifica la. contra-extensión.
á la med1cma humana, nunca será ver- El omóplato ejecuta un movimiento de
daderamente sobrado en los ámbitos de báscula y la cavidad glenoidea entonces
é~ta, .cuan~o q~epa dentro de los de las mira hacia arriba formando la base de un
ciencias b1ológ1cas á que toda medicina cono constituido por todos los músculos
corresponde.
del hombro distendidos.
Un procedimiento nuevo, fácil, rápido
Pa~~do medio mJnuto sin cesar en la
é indoloro para la reduc&lt;'i6n
tracmon, se hace eJecutar al brazo con
de las dlslocnciones d~I hombro
el objeto do desprender la cabeza d;l húpor el Or. Hugmer.
· ·
d
·,
.
.
.
.
mero, mov1m1entos e rotac1on sobre su
Sabido
es que las d1sloca.c1ones rec~en- eje, llevando alternativamente la mano
tes .del hombro, n?, admite~ térmrnos derecha hacia adelante ó atrás, haciendo
medios en su .r~ducc1~n:. se eJecuta esta recorrer lentamente el antebrazo un ánc.on suma fac1hdad, s1 tiene lug.ar la ~a- gulo de .90°. Ordinariamente, durante
hda d.e la cabeza h~m.eral hacia amba esta mamobra se percibe el choque indien _suJetos flac?s Y, deb1les y no se acom- cante de la entrada en la ca.vidadad arp.ana ~e comphrac1ones, 6 por e! c?ntra- ticular de la cabeza del húmero.
rio, f!acasan todos los proced1m10ntos
Para terminar, col6quesf' la rodilla. izconoc1dos de Kocher, Tr~lat, Bazy, Mo- quierda en el hueco axilar y luego coth~s YlAstley C?ope.r te~iend~ que recu- giendo el hrazo al nivel del codo, sin ce·
r~1r á ~ anestesia, .s1 .la mxac1?n es ha- sar de tirar hacia arriba, se le baja horic1a abaJo en s~s d1stmtas variedades Y. zontalmente en abducción: enseguida, se
recae en un SuJeto fuerte Y.gordo.
lleva la mano -izquierda detrás del hom9reyendc hacer un .servicio á ~us co~- bro, s.e c?loca el dedo pulgar sobre el
pa~eros el Dr.. ~ugmer, a~onse~a el s1- acromion mtroduciendo los otros cuatro
guie te proce~1m10nto rap1do é mdoloro en la axila parn sostener la cabeza del
0
vrnne eJecutando dt3sde el año.:. húmero mientras que se continúa aprocon excelentes resultados:
ximando el codo cerca del cuerpo.
J?esnn1o el en~ermo de medio cuerpo
En el niño, sin tomar el médico todas
h:caa arrilba, le .sien,ta en el suelo colo- estas posiciones, se puede hacer ejecutar
? n .ose e médrno a su lado derecho ó al brazo los mismos movimientos Qbteizqmerdo, se.~ún se trate de uno ú otro niéndose buen resultado.
'
braz'&gt;. Refir1endonos al derecho, lo primero que hay que hacer después de darle
la cita1a, posición al enfermo, es poner
,
1o recto e1 antebrazo Una contribución monstruosa
en flex1on de angu
sobre el br~zo: seguidam.ente y con la En. tod?s los países se procura que las
m~yor suavidad, por medio de un movi- contribuc10nes tengan una base Elquitatimiento de abducción, se levanta el brazo va. A los artículos de primera necesidad
en la posición vertical v el i:,od0 hacia arri- se les grava poco ó nada y en cambio á
ba; el ante?razo queda~horizontal y lama- los artículos de lujo como los coches los
no por encima de la cabeza: se le mantiene automóviles y las alhajas se les soñ~lan
en esta posición sujetándole del puño con fuertes cuotas. Cuando las Naciones son
la mano derecha de.l médico. Llegado á jóvenes y tratan de progresar en las cien·
este momento, se mtroduce á fondo el cías y en las artes,. las leyes son generoantebrazo izquierdo en el pliegue del co- sas y procuran no imponer contribuciod~l b1·azo del enfermo y con la mano ne~ para los instrumentos, las cosas ú
1zqmerda se abraza la parte inferior del obJetos que son necesarios para impulsar
brazo derecho ~e! médico. DAspués, to- la ciencia ó el a1·te.
mando una pos1c1ón segura el operador,
Cuando nn país necesita mucho una
estan~lo como está el enfermo casi entre C?~ª, se ponen ~º.d?s los mediof&lt; para fasus p1ernas, se le recomienda el no hacer c1htar su adqu.1S1c1?n y jamás se piensa
resistencia alguna y se empieza á ejercer en poner contnbuciones y trabas que di-

fgo¡1

?º

�352

LA EsoUELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINÁ..

ficnlten el tener lo que se desea y lo que
La base para procurar impedir la transSl-l necesita N nestro Gobierno compren- mi1&lt;ión de las enfermedades infecciosas,
&lt;liendo así estos asuntos ha legislado en está en la desinfección, y la mejor desgeneral sabiamente en el sentido que de- infección se practica por medio de estuj11.mos indicado. En lo que se refiere á li- fas ó de autoclaves, que son instrumenbros y á instrumentos cientHicos, los ha tos netamente científicos. Pues bien, no
considerado en el arancel libres de derechos. obstante ésto, se cobran fuertes derechos
Lo que más necesita el hombre es vi- de introducción sobre estos aparatos,
vir: el derecho á la vida es el primero de considerándolos, por ejemplo, como artodos los derechos. No hay grandezas, tefactos de cobre, que tienen cuotas muy
no hay placeres, no hay honores, si no Ielevadas.
hay vida. Todo, pues, lo q ne tienda á conLos vistas de la aduana dicen que coservar la salud y prolongar la. existencia, bran así, porque esos aparatos sirv011
debe de ser favorecido. No estamos ya en también para las pelRquerías. Esto pruelos tiempos en que se cobraban contribu- ha la ignorancia de tan apreciables perciones por abrir puertas y ventanas. El sonas en asuntos de Higiene. Con estf~
aire y el sol los da Dios, y quien quiera argumento que se les cobre á los médicos
puede aprovecharlos, naturalmente sin derechos por sus cuchillos y por sus tiperjudicar á los demás. El agua se da jeras, porque cuchillos y tijeras usan los
gratuitamente en muchas ciudades y si carniceros y las costureras.
no lu. dan todas es por los crecidos gasEl autoclave en donde quiera que se
tos que demanda muchas veces esto ser· emplee sirve para impedir la. propagavicio; pero en realidad creemos nosotros ción de enfermedades transmisibles: el
que el agua debe de regalarse sin trabas instrumento es enteramente científico y
de ninguna especie y buscarse los recur- sus fines altamente humanitarios, y estasos gravando otras cosa.s menos necesa- mos seguros que el ilustrado Señor Serias. Mientras más agua, más salud y me- cretario de Hacienda no autorizará el
nos hombres que perecen, es decir, más error en que estan unos empleados de
fuerzas vivas al servicio de la Nación y aduana, pues es un error que puede traer
más dinero, mucho más que el que pro· serios perjuicios.
duzca el gravamen sobre el maravillo¡,o
El autoclave usado por el cirujano,
líquido. Es un disparate poner contribu- por la partera, por el dentista, por el farciones sobreelagua, cuandolas !partesde mecéutico, en la peluquería, en el baño,
nuestro organismo no son más que agua. en los hospitales, en las cárceles, en cualEs también un absurdo cobrar dere- quier parte, no tiene por objeto más que
chos sobre el jabón; el jabón y el agua el procurar evitarle á los individuos la.
son la limpieza, y la limpieza es una se- producción de enfermedades contagiosas.
mi-virtud como decía San Agu!!tin.
El autoclave de por sí no va á produCua ndo una enfermedad epidémica cir dinero, pues todos los que lo usan
amenaza invadir una ciuilad, se le impi- obligados por las circunstancias pueden
de la entrada á los buques, á las mercan- prescindir de él y el perjudicado será
cías, aun cuando esto ocasione grandes sencillamente el público.
pérdidas al comet·cio y al erario.
Lo repetimos, la base de toda la hiCon frecuencia se dejan libres de con- giene está en la desinfección; la mejor
tribnciones á las casas para obreros, desinfección se practica con los autoclaconstruírlas conforme á los requisitos de ves y con ella se salva la vida de milla.la higiene.
res de personas y no deben de ponerse traSi está justificado el liberar de dere- bas para facilitar el uso de ese aparato.
chos á los instrumentos científicos en Por todas estas razones llamamos atengeneral, esta justificación es mayor tra- tamente la atención del respetable 8r
tándose de instrumentos que se refieren Limantour, confiando en que hará que
á la medicina y á la higiene; estos ins- se cumpla con la ley. Con esto se evitatrumentos están destinados á procurar rá una injusticia y el público recibirá un
salvarles la vida á los enfermos ó á pre- gran bien.-A. de Garay.
venir las enfermedades.

Instituto Bacteriológico Nacional.
ln!orme de los trabajos hechos
en el ano de ;907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.

(Continúa.)
II, Prepuraci611 de sueros vacunas
Yproductos bacteria~os.
. freparaci(m de tuberculina de Koch.-Hab1endose preparado con éxito el año de 1906
una fuerte proporción de tuberculina d;
Koch, que por orden de la Secretaría de
lnlltrucción Pública y Bellas Artes se en¡regó al &lt;'on.sejo Superior de Salubridad, se
an hecho s1em bras, que están en vigoroso
desarrollo, de tres litros de caldo que dentr? de poco . darán un considerable rendimiento de dicha tuberculina
Con el mismo fin se han h~cho RÍem bra&lt;i
que están en vigoroso desarrollo de bacil~
tub~rouloso aviario, Y de bacilo t~berculoso
bovmo.
Una, vez obtenid?s estos productos, se intentara, en 1~ Seomón de Química biológica
de est? Instituto, la preparación de la tuberculma. precipitada, aplicable á la oftalmo-reacmón tuberculo,:a
. Prepa~aci(m de suero anti-colérico para el
d~agnostwo bacteriológico del cólera morbo. -Pudtendo presen~a~e e~ lo~ puertos y fronteras de la R~p~blica, md1viduos infectados
de c?lera asiatico, ó bien algunos enfermos
d~ d~cha enfermedad, pero de difícil diagnostico, el o~al sólo puede hacerse por di
versas r.eacciones bacteriológicas, entre las
cuales tienen.la mayor i:nportancia el fenómeno ~e Pfeiffer, llamado así para honrar
al sabt? alemán que lo descubrió, y el no
m?nos ~mportaute de la aglutinación de los
i~robios del cólera por los sueros anticoerwos, hemos procedido á vacunar un joven
asn~, P,!1~ª obtener con su sangre un suero
anticole~1co de una Pficacia bien reconocida
Este ammal ha recibido .Yª en 12 inyeccio:
n,e~ subcutáneas, los cultivos de vibrión oolerico, qu~ se .han desarrollado en 2 L tubos
d.e gelosa mchnada; habiéndose hecho estas
si~m~ras con tres razas auténticas de rólera
as1~tico, que provienen: una, de la Prusia
~ó:~ntal; otra, del Cairo; y la última de Sai-

f

Con este suero hemos producido el fenóme~o de Pfeiffer, habiendo inoculado &amp;n el
P~,r1toneo á dos cuyos con un c. c. de diluci~n de una asa de platino, de cuftivo de vibr_i6n. colérico, recibiendo uno de ellos un
milés~mo de ~- o. de suero antioolfrico: al
estudiar al microscopio la serosidad peritoneal, S? encontró en el que récibió solamen~l'dultivo, numerosos vibriones en plen:t vi1 ad¡ en tanto que en el que recibió, ade-

353

más, el milésimo de suero anticolérico, no
se encontraron más que algunas granulaciones, r.estos de los vibriones, que es lo que
consttture el fonómeno de Pfeiffer; asimis~o, .haliiend~ colocado en tubos, cultivos dE1
vibri.ón colérico, y agregado nna mínima
cantidad de suero inmunizante, se verificó
el fenómeno de la aglutinación.
El fenómeno de la aglutinación se demostró de u~a manera i~concusa en el siguiente experimento: en cinco tubos conteniendo
una emulsión de vibrión colérico vivo se
agr?gó,, r?spectivamente, 1~ de c. c. de s~ero
an~icolenco, 1h·, refTI, ,uk, ~ . En los tres
primeros tubos, puestos como todos á la estufa ~ 37~ durant1:1 una hora, se observó la
aglutrna~1ó.n perfecta á la simple vista, y en
los dos ulti~o~, en los que la dilución del
s~,e1·0. fué mrnima, Re observó la aglutinac10n md1;1d;1ble por medio de la lente. Un
tubo tE&gt;stigo conteniendo la misma emulsión
y que, por tan~o, no recibió suero, conservó
~na homogeneidad completa, y ni con amriho de la. len~ se pudo percibir ninguna falsa aglutmacion.
Por tanto, consideramos este suero útil
para la inv~stigación que antes hemos senalado, y disponemos de 500 dosis ó sea
para la verificación de 500 ensayes 'de este
g~nero, lo cual es un número bastante crec1d?~ ~n caso necesario, se podrá sangrar
period1camente ~¡ asno inmunizado, para tener mayor .cantidad del suero antioolérico.

. Preparación del suero antipest,oso para el
diagnóstico .bacteriológico de la pest,e bubónica.
-De la misma manera que para el cólera
s~ hacía. neoes.:.irio disponer de un suer~
d1~gnóst;co, que permitiera demostrar la
e~stencia de la peste bubónica en los individu?s que llegan á nuestroR puertos y con
el m1sm? fin se. está inmunizando u~ mulo
con cultivos: p~imero. culti~os muertos por
E'l calor de bacilos de Yersm raza Blidah·
se~undo, por cultivos vivos 'virulentos d~
Bombay y Pescha. El mulo que ha recibido
las ~noculaciones, cinco hasta la fecha, de
cultivos de pes~e (12 tubo.s de ~elosa inclinada,) ha reaoo1onado oon mtensidad; y esto
nos haoe i-uponer que obtendremos con su
sangre un suero antipestoso activo.
Dentro de P?CO tiempo, cuando el animal
pl'esente los signos de inmunización, se le
o~te~er el suero que permita
sangrará
h.~cer ese diagn~stico, y ponerlo á disposicion de las autondades sanitarias.
Preparación de vacuna antipesf,osa.-En el
1~es d~ Julio nos f1;1é pedido por el Consejo
Super10r de Salubrtdad, yacuna antipe~tosa
par,a m.andar á los puertos del Pacífico.
~e htzo la preparación periódica de una
ser!e de vacu~as, que fueron remitidas despues de termmadas, y cuyo monto es de

Pª:ª

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313

Pus vacuno.-Suero antidifté ·
.
ti
·
•
nngaa hipodérmicas -Bragueros nF~lt' &amp;n estreptocóqu100.-Aparatos eléctricos para ouraoionea -Je•
·1 ros par&amp; agua.
·

46

�354

LA EsouELA DE MEDIOINA.

i 248 d~ las que hay en existencia actual- teriológico, que permite inmunizar rápida-

mente á los animales que se encuentran en
un foco epidémico de fiebre carbonosa, el
suero de que hablamos. pues deja tiempo
para hacer la vacunación posterior, y disminuye la mortalidad entre los vacunados,
se procedió á inmunizar un caballo separado del servicio de difteria, haciéndole inyrcciones subcutáneas &lt;le dosis progresivas de
cultivos de bacteridia carbonosa (cultivos
atenuados, después cultivos virulentos, y en
fin, cultivos muy virulentos. ) Este animal
ha recibido 24 inyecciones, representando
un total de cultivo en gelosa de 50 tubos.
El 7 de Marzo se practicó una sangría de 6
VACUNA ANTIPESTOSA,
litros, que dieron 3 litros de suero, ó sea 50
Elaborada en ,el Instituto Bacteriológico Nacional, por ciento.
desde el l~ de Julio de 1907, basta la fecha.
Ensaye del suero:
.
.
Doaia
Un conPjo macho, gr1s, d.e. ~os ~ml tr~sObtlen&amp;eionea.
Tubos. varunaute
2 ce.
cientos gramos de P?so, recib~o .baJo la piel
Remitido al Consejo
del vientre, dos centímetros cub1cos de sue·
S. de Salubridad.
588 tubos de 24 ce. ro, el 9 de .Marzo, á las 6 de la tarde. El !0
Julio 17.......... 49
Remitido al Consejo
de Marzo, á las 10 de la mañana. es decir,
S. de Salubridad.
93
465 tubos de 10 ce. 16 horas después, se le inyectó &lt;lel .~tro lado
Septiembre 25...
del vientre, bajo la piel, 0,002 m1hgramos
Remitido al Consejo
s. de Salubridad.
de bacilos carbonosos, tomados de la super350
Noviembre 12 .... 70
ficie
de un tubo de gelosa inclinada, de edad
"
"
Remitido al Consejo
48
horas.
de
S. dti Salubridad.
Un conejo testigo, gris-negro, macho.y?·
360
Diciembre U .... . 72
"
Usadas en el Laborasan do dos mil cuatrocientos gramoP, recibió
20
torio ............
4
,. á la misma hora la misma dosis del mismo
"
,,
93
465
Existencia actual.
cultivo.
"
El U de Marzo se notó en el te~tigo la
2248
Elaboración total.. 381
presencia de rubi~~ndez y e~em~, e~ el punMéxico, Marzo 2~ de 1908.
to de la inoculacion . Los dias s1gmentei&lt; el
II. Estudio acerca del rnuerrno y prepara- edema se extendió, y el animal fué enconción de la rnalleína.-Era de todo punto in- trado muerto el 14 en la mañan:i. En la audispensable averiguar, si los caballo!'. que topsia demostró las lesjones típicas del carhabíamos de emplear para la preparación bón experiml-'ntal la siembra de la sangre
de sueros anti-tóxicos y anti-bacterianos, del corazón dió ~n cultivo puro de bacilo
estaban exentos del muermo, enfermedad carbonoso.
El conejo gris que había recibido suero á
que los excluye de ser utilizados con estos
fines; asimismo, siendo uno de los productos título preventivo, ha sobrevivido, y no b~
que los institutos bacteriológicos preparan presentaJo aún ninguna reacción local (m
en enormes cantidades, para diagnosticar rubicundez ni edema.)
Preparación de suero anti-neumoc6cico.esta enfermedad en las caballerías de los
ejércitos creímos de sumo interés el hacer Siendo la neumonía una enfermedad que
la preparació~ de la malleín~ (producto ~ac- diezma á la población de la Mesa Uentral,
teriano obtemdo de los cultivos de bacilos hemos creído sería de grande utilidad el t.ener
normales del muermo,) pues sería de grande el suero antí-neumocócico, cuya eficacia es
utilidad para el Ministerio de la Guerra, di8- aún discutida, pero en favor del cual se ba11
poner de este medio para excluír oportuna- presentado, pvr prácticos muy competentes,
mente de las caballerías del Pjérc,ito á los estadísticas que hablan muy alto en favor
caballos infectados, que pueden ser causan- de 9U eficacia. Ningún cñmpo mayor de ex·
perimentapión que la Ciudad de Méxi.co,
tes de pérdidas considerables.
Intentada dicha preparación, hemos llA- puede ten erse; por ta~to, h?~os procedido
gado á obtenn Je P.rimer intento d?c~ li- á prepararlo, y á contmuac10n expresamos
tros ó sea 6,000 dosis de malleína diluida, la técnica seguida y el ensaye del suero.
Técnica de preparación de suero anti-neumoque' se encuentran depositadas en la.s refricócico.-Oaballo mascarillo. Lainmunización
geradoras de este Instituto.
Preparación de suero anticarbonoso.-Siendo comenzó el 2 de Octubre de 1906, por me·
uno de los productos de todo Instituto Bao- dio de inyecciones de cultivos mnertos; des·

~ent~ en este Instituto, 46i, dosis de dos
c. c. cada una.
Para su preparación se usaron bacilos
muy virulentos, que mataban los animales
de experiencia de 30 á 60 horas, utilizando
una semilla llamana de Blidah, y en su preparación aplicando el método de l11s pesada&lt;1, para que cada tubo de vacuna contenga una cantidad aproximadamente igual de
bacilos vacunantes.
A continuación se expresa en una tabla
la época de remi&lt;:ión y cantidades entrega.
al Consejo Superior de Salubridad.

Sanatorio Qnirtirglco del Dr. H. Gntlérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. t,33ó.
Cirugia. general, (...'irugia de señoras, Cirugía de niños, curación de hel'idas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, opel'aciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Reeámaraa de primera olase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

pués se continuó por medio de cultivo&lt;. vivos, (cultivos en caldo y después en caldosuero. Inyección subcutánea.) La inmuni
zación tuvo que hacerse muy lentamente,
debido á las fuertes reacciones que sobrevinieron con las inyerciones (fiebre elevada,
enfl.aquecimiento. algui;as veces abscesos;)
diversas veces, el animal ha quedado en reposo para permitir sa restablecimiento. El
caballo ha podido llevarse á un alto grado
de inmunidad, pues ha podido soportar en
nna sola inyección basta quinientos c. c. de
cultivo (cultivos virulentos de neumococo;
del cual, me&lt;lio c. c. ha sido suficiente para
matar nn conejo del peso de 2 kilos tin 24
ó en 36 horas.)
El caballo fué sangrado el 23 de Julio de
1907, i,..iete días después de la última inyección, habiendo recibido un total de ocho mil
setecientos once c. c. de cultivo.
Ensaye del suero.-El 8 de Agosto de 1007,
á las 6 de la tarde. se inocularon:
(A) UII conejo testigo, pesando dos kilos,
con medio&lt;'. c. de cultivo bajo la piel. Murió en 26 horas (el 9 de Agosto, á las 8 de
la noche.)
(B ) Un conejo m:1cho 1 de dos kilos trescientos gramos. recibió bajo la piel medio
c. c. de cultivo y {L la vez tres c. c. de suero
anti-neumocócico de Mulhford. El 12 de
da Agosto s ... encontró una fuerte infiltración
en el lugar de la inocnlación; el peso bajó
á dos kil•·s. Ha perdido, por lo tanto, trescientos (!ramos. Vive actualmente.
(0) Un conejo h"mbra, de dos kilos cien
gramos, recibió bajo la piel medio c. c. de
cultivo y al mismo tiempo tres c. c. del sue ·
ro que i,..e va á ensayar (suero del "Mascarillo ") El 11 de Agosto se encuentra una ligera infiltración en el lugar de la inoculación y su peso no ha variado. Vive actualmente.
Un ensaye antnior con los dos sueros
(Mulhforrl y suero del "Mascarillo.") había
dPmostrado que la dosis de g, 1 y 2 c. c.
eran insuficientes para impedir la muerte de
los animales. El suero á esta dosis, permite
únicamente prolongar su vida en relación
con los testigos .
En resumen. el suero anti-neumorócico
del Instituto Bacteriológico Nacional está.
dotado, según lo demuestra la rxperimentación, de propit&gt;dades curativas reales. :Su
poder anti-bacteriano es igual, ó quizás superior, al suero de Mulhford, so,bre el cual
tiene la. Vf'ntaja de no contener ningún antiséptico. (El de Mulhford contiene cantidadPs notables de ácido fénico.)
La dosis que debe de iuyecta,se desde
luego, deberá ser de cuarenta á sesenta c. c.,
y habrá ventaja i, n repetirla los días sig-niente1o en una dosis de veinte c. c. por día, has-

355

ta obtener la defervescencia. Si insistimos
en la necesidad de emplear inyec&lt;·iones de
fuertes dosis, es porque el suero anti-neumocócico, como la mayor parte de los suero~ anti-bacterianos, es relativamente poco
activo, si se le compara con los sueros anti- tóxicor-:, el anti-diftérico, por ejemplo.
En el H ospital General, el t!r. Dr. Francisco Bulman lo ha utilizado en varios casos, y según él comunicó en la Academia
Nacional de Medicina, los resultados siempre han sido favorables, pues en dos casos
en que el resultado fué fatal, segán el mismo Sr. Bulman, se empleó este suero en los
últimos días del padecimiento, cuando los
enfermos estaban casi en estado agónico;
por lo tanto, no se puede decir que su acción no es eficaz.
El mismo caballo sigue inmunizándose, y
dentro de poco tendremos nueva reserva de
suero anti-neumocócico.

Preparación de suero anti- tetánico.-Este
suero, que constituye uno de los ,lescubrimientos más brillantes que forman la aureola del progreso bacteriológico en el pasado siglo, ha sido objeto de nuestra atención y se ha intentado su preparación, al.
canzando un éxito que nada deja que desear.
Con el fin de obtener un suero inmunizante conka la terrible enfermedad, llamada tétanos, se procedió á inmunizar una yegua vigorosa, de nombre ''Japonesa," la que
ha recibido 27 inyecciones subcutáneas de
toxina tetánica, haciendo estas un total de
1,267 c. c. de toxina. El 12 de Marzo se
practicó una sangría de 6 litros, que produjeron el 50 por ciento de suero, ósea tres
litros.
Ensaye del suero.-El 14 de Marzo, á las
11 de la mañana, se inocularon seis ratones
blancos del mismo peso, con una mezcla de
toxina tetániua y de suero. Con este objeto
se puso en cuatro copas de ensaye un c. c.
de toxina tetánica, y respectivamente un
c. c., un décimo, un centésimo y un milésimo de c. c. de suero. Al cabo de media bora de contacto in vitro, las mezclas de toxina-suero, son inoculadas á los ratones correspondientes que en seguida se especifican:
Ratón a.-Recihe en la pata rin de c. c.
de toxina tetánica. Presenta tétanos local
el día 15 en la mañana¡ muere de tétanos
generalizado el 1(i en la mañana.
Ratón b.-Recibe en la pata n~~ de c. c.
de toxina tetánica. Tétancs local el 16 en
la mañana; muere de tétanos generalizado
el 17 en la tarde.
Un ensaye pr.. liminar con la misma toxina, había mostrado que la dosis de niln y
11rbn, provocaba en los ratones un simple
tétanos local no mortal.

�356

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Puestas á discusión las anteriores proposiciones sin ella fueron aprobadas en lo general, p~r unanidad de voto~. Puestas á diRcusión en lo particular, la primera fué apro bada igualmente por unanimidad .. .
Al discutirse la segunda propos1c1ón:
El Sr. Dr. Porfirio Parra, dijo, qu~ no
en:iontraba razón para que se nombrara una
segunda comisión, para qur dist~buyera Y
recogiera los trabaJOR de los socios, desde
el momento en que ya e:xi~te una que, al ser
designada para que formara el prograJ?a,
fué indudablemente por que la Corporación
la dreyó enterament~ capaz de dar unidad
á esa obra.
El Dr. Zárraga, cree que la comisión fué
eucargada, únicamente, de f.o~mar el pr~'l'OXINA SUFICIENTE PARA PROVOCAR UN TÉ· grama. y piensa que esa comMÓn ha term1TANOS MORTAL Á 5,000 RATONES. UN C C. narlo ya.
El Dr. Porfirio Parra, desearía conocer
NEUTRALIZA, POR CONSIGUIENTE 50,000 DOSIS MORTALES. E ste suero presenta las con- cómo fué hecho el nombramiento de la codiciones de actividad referidas para la apli- misión de que forma parte el Dr. Zár~a~a,
cación al hombre y á los animales (inyec- para poder apreciar si rea.lmente sn m1s1ón
fué tan limitada.
ciones preventivas ó curativas.)
El Dr. Peón del V allr, da lectura al art.
( Continuará.)
15 del Reglamento, el cual, á su juicio, establece que la misma comisión que forme el
Asociación Cooperativa de Estudios programa deberá ser la que forme la obra.
Puesta á votación la proposición, tal coMédicos.
mo fué presentada por la comisión, fué aproSesi6n ordi~aria del martes 7 de Julio de 1908.
bada y hecha la votación para nom~rar una
P,·etidencia del Dr. Porfirio Parra.
comisión que distribuyera los IrabaJOS .Y .reA las 7.45 p. m., se abrió la sesión. La cogiera el material de la obra de Med1crna
Secretaria pidió se le excusara de no pre Doméstica· quedaron nombrados loR Dres.
sentar el acta de la sesión anterior, para su Zárraga, Garay, Parra Guillermo y Macoudiscusión, por no estar presente el Dr. En· zet. qui13nes son los mismos que formaron
rique Aragón, accidentalmente encargado el programa de la repetida obra.
para levantarla, quien se ha excusado de
A propuesta del Dr. Adrián de Garay, se
concurrirá la sesión por la gravedad de un acordó se participara desde luego á los pemiembro de su familia.
riódicos y á las sociedades cientifi?~l", de la
En seguida se dió lectura al proyecto de Capital y de los Estados, la crea.c1~n de 1,a
acta constitutiva de la corporación, presen- Asociación Cooperativa de Estudios Metado por la secretaría Este proyecto fué dicos.
aprobado por unanimidad y se acordó se hi- El mismo D1·. Garay. propone se ponga á
ciera. escribir en pergamino, para que fuera discusión un tema cualquiera de interés ge
subscripto por los miembros todos de la Aso- neral, que anime las sf'siones y las haga imciación.
portantes desde luego.
El Sr. Dr. Zárraga, en nombre de la coE !-ta ~roposición fu{\ apoyada P~'; el Se
misión respectiva, lee el proyecto de pro- ñol' Pres11ente y e) Dr..~arraga p1d10 se de
grama para la obra de Medicina Doméstica .c larara abierta l~ d1~cus10n acerca de la morque se acordó publicara la Asociación...El t~lidad en el D1str1~0. Fede~al, la cual ha
Proyecto termina con estas dos propos1c10- sido enorme en los ultimos ti~mpos.
Dr. Garay: Encuentra la idea d.excelennes:
.,
1~ "La obra de Medicina Doméstica. que te pues una vez empezada esta 1scus1on
proyecta la Asociación tendrá la forma de p~ede nacer y desarrollarse la idead.e subdicciona.rio y se escribirá en estilo claro, dividir el trabajo y hacer uno colect~vo, de
llano y conciso."
innegable interés. Recuerda haber v1i&gt;to en
2~ ·'Nómbrese una comi!.ión que se en- un periódico de Bruselas, en el que se puca.rgue de distribuír el trabajo entre los SO · blica la estadística de la mort11lidad en to·
cios y de recoger el material de manos de dos los paíst&gt;s del mundo, que México viene
!!US autores, y que sea la que dé á la obra ocupando el primer lugar, desde hace lDU·
la forma conveniente."
cho tiempo. Entre las razones por las que

Ratón c.-Recibe en la pata un c. c. de
toxina t&gt;,tánica, más un c. c. de suero. Ningún fenómeno; soarevida indefinida.
Ratón d.- Recibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más i1J de c. c. de suero.
Ningún f en6meno¡ sobrevida indefinida.
Ratón e.- Recibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más 1!a de c. c. de suero.
Muere de tétanos generalizado el 16 en la
mañana.
Ra.tónf-fü,cibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más n/n de c. c. de suero.
Muere de tétanos generalizado el 15 en la
mañana.
En resumen, el suero de la yegua "Japonesa (sangría del 12 de Marzo,) á la dosis
de llj de c. c., NEUTRALIZA LA CANTIDAD DE

LA ESCUELA DE MEDICINA.

este punto de tan grande interés se ve con
poco cuidado en México, está la ignorancia,
pues hasta entre los médicos no es raro encon.trar personas que no saben á qué cifra
asciende la mortalidad en esta ciudad.
Dr. Porfirio Parra. Recuerda que hace
años, el Sr. Dr. ~ejía puhlicó un opúsculo,
en el cual cons11leraba como enorme una
mortalidad de 10,000, personas durante un
año, pues en los auteriores, esta cifra había
sido &lt;le 7,&lt;'00 defunciones solamente. Después ha llegado á haber 20,000 defunciones
en un año, sin que nuestra población haya
fiumeutado en la misma enorme proporción.
Entre otros puntos, llama la atención la ineficacia inesperada del saneamiento de la
ciudad, pues se tenían fundadas esperanzas
de que él hiciera disminuír la mortali,lad.
Manifiesta el Dr. Porfirio Parra que desea
ría que el Dr. Garay, fuera el ponente del
tema á discusión.
El Dr. Garay, acepta la comisión y pide
que en vista de la importancia del asunto
se avise á los socios de manera especial
que este aviso se haga extensivo á la prenlla.
Se accedió á lo propuesto por el Dr. Gar~y y se levantó la sesión en la que estuvieron presentes los Dres. Garay, Malda,
Parra Guillermo, Parra Porfirio Zárraga y
el Secretario que su bscribe.-J~an Pe6n del
Valle, secretario.
Esta acta fué leída y aprobada el día 2 l
de Julio de 1908.-Juan Pe6n del Valle secretario.
'

y

Sesi6u ordinaria del día 21 de Julio de 1908.

Presidencia del Sr. Dr. Porfirio Par,·a.

A las 8 p. m. el Sf'ñor prt-&gt;sidente declaró
abierta la. sesión. Leída y puesta á disensión el. acta d~ la i::esión anterior, fué aproba,la sm modificación 11lguna.
El Sr. doctor Zárraga, en nombre de la co
misión encarga.da de distribuir y coleccionar
los trabajos para la formación de la obra ele
medicina doméstica que se está elaborando
informó que estan ya terminados los artículos "Albuminuria" y "Alacrán·" el segundo
del mismo Dr. Zárraga y el primero del Dr.
Jesús Vale,1zuela. Conforme con lo que se
acordó en la sesión anterior y con lo dispue,:.
to por el reglamento de la Asociación procedió á dar lectura al artículo "Albu~inuria."
E l señor Presidenta pregunta si alguno
de los socios presentes tienen a.lgnna observación que hacer al trabajo del Dr. Valenzuela.
E l Dr. Porfirio Parra: El escrito dP) Sr.
doctor Valenzuela es la obra de un hombre
práctico y digna de todo elogio; pero como
se trata de una obra de vulgarización y en

357

esta clase de libros debe procurarse la ma·
yor claridad posible, sería de oesearse que
se corriegieran algunas pequeñas faltas de
construcción que puedan dar lugar á confusiones en las personas no preparadas para
estudiar esa clase de materias. Así por
ejemplo al decir el Dr. Valenzuela que en el
análisis de las orinas del albuminúrico se
emplea el áf'ido nítrico, no se f'ntiendf\ bien
si con este reactivo lo que se reconoce es
la albúmina ó la enfermedad de la cual Ps
sintomática su presencia.
El Dr. Zárraga: Opina que, en la definición de albuminuria, debe suprimirse lapalabra "enfermedad" puesto que, f'n realidad,
la albuminuria no es una enfermedad.
El Profesor Noriega Juan Manuel: El
procedimiento indicado para demostrar la
presencia de albúmina en la orina, si es verdad que es el más conocido y empleado, no
es el más adecuado para ser recomendado
en una obra como la que nos ocupa¡ porque
en una orina alcalina y en frío, no precipita
la albúmina, porque el ácido se nf'utraliza y
si se emplea un exceso de ácido, el precipitado albnminoso se re,lisuelve en él. Estos
detalles ha&lt;'en que f'l empleo &lt;lel reactivo
men,·ionado pres~nte algunas dificultades:
Yo recomendaría que se acm;isejara el reactivo de Esbach, en caliente.
El Dr. Gayón: Encuentro de gran utilidad quP se haya leído el artículo presentado
por el Dr. Valenzuela, pues e!-tO da lugar,
no á que se hagan objeciones á dicho traba.jo ó á los que en lo venidero se presenten,
sino que en vista de ellos SP vaya precisando el estilo en que se han de ir escribiendo
dichos artículo)'. Refiriéndome á ésto, hago
observar que el señor Valenzuela, para el
tratamiento de la albumi1111ria recomienda,
con toda justificación, la lPcbe, los cabellos
de elote y la digital; pero á mí me parece
peligroso recomendar este medicamento sin
ad\·ertir que su empleo deberá ser proscripto y vigilado por el médico. Creo que debe
expresarse, con toda clarirlad que la digital
sólo debe sn prescripta por un mérlico.
El Dr. Monjarás: Me permito señalar que
en la definición, f'l señor Valenzuela dice
que albuminuria es la presencia de albúmina en la orina, dando á entender que basta.
encontrar una sóla vez este cuerpo en la
orina para que se diga. que se trata de un
proceso morboRo. Yo creo que es conveniente decir que, para que la presencia de albúmina en la orina signifique enfermPdad, es
necesario que repetidos análisis demuestren
la albuminuria, pues sabemm, que ésta puede ser alimenticia ó de algunas otras cauflas
transitorias, ~in q Uf' el resultado de un solo
análisis baste para precisar que se trata de
un padecimiento renal.

•

�358

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Insisto en la observación del Dr. Gayón; nas de laE- indicaciones señaladas por el Dr.
esta obra que debe estar al alcance de todos, Zárraga, en el caso de picadura ~e Alacr~n
necPsita. reunir un gran número de condi- ponzoñoso. creo útil señalar ~l f:icor am~maciones, pues que su redacción es punto me- cal anisado, que es poderoso tómco car~iaco,
nos que imposible dada la menor diferencia qne es inofensivo y, en caRo de urgencia. se
de culturas intelectuales que se observan puede preparar en la casa misma del enferentre los dos grupos extremos de nuestra mo.
El Dr. Orvañanos: Me parece algo exasociedad, que sean capace1' de comprar y de
leer el libro. Creo que una de las reglas in· gerada la dimensión de 12 á 15 centímetl'OS,
dispensables de adoptar E\s que en todos los señalada por el Dr. Zárr~ia como tama~o
artículos s11 diga: '' Cuando la enfermedad medio del alacrán. Tambien creo que seria
llegue á este grado, deberá recurrrirse á un prudente ser má.~ explíci~, al h~blar de l.a
médico.''
aplicació~ de la lig~dura mtermite~te arriEl Dr. Parra Porfirio: No estoy &lt;'Onforme ba del sitio de la picadura del alacran. pues
con lo Meverado por el Sr. Moujarás de que creo peligroso que se diga que debe aplicarse
SPa imposible escribir para el vulgo: toda l" dicha ligadura por tres horas, suspenderse
dificultad está en que usen lo~ escritores de después la aplicación y volverá comenzarla
palabras claras y en que se ajusten á la ló- por otras tres horas, sin dPtallar cuándo degica.
bé cesarse por completo la aplicación de la
El Dr. Monjarás: Voy á damostrar que Jigadma y qué precauciones se han de toni está al alcance del vulgo cierta clase de mar al aplicarla.
·
El Dr. Zárraga: Respecto á las dimensio
libro;;: la frase recomendada para substituír
la palabra enfermedad en la definición, '·es- nes del alacrán tengo la certeza Je estar
,
' t
tado patológico." no está al alcance del mo- en lo justo al señalar 12 á 15 cent~me ros
zo que nos está sirviendo y á cuyas manos como su longitud media, pues en mi trabapuede muy bien llegar Pl libl'o. Tc,dos cono- jo a~vierto que me refiero al alacrán. adulto
cemos personas llamadas de sociedad, las que enteramente desarrolla&lt;lo. Conozco eJemplano conocen ciertos términos que. para uoso· res procedentes del n:•tado de Guerrero,. que
tros, son de us,o corriP1ite y aun tri vial.
miden hasta 20 centímetros de longitud.
El Dr. Zárrag;1: Hago notar que, aunque En cuanto á la ligadura intermitente, su ob
tiene rar.ón él Ur. Gayón en objetar que el jeto es hacer que ~a ponzoña.gue queda deempleo de cie1-tos medicautos no debe ser positada en la herida producida por el alarecomendado en un libro como el que esta- crán, no pen~tre bruscamente al torrente
mos preparando. el artíc-nlo del Dr. Valen- circulatorio, smo que lo baga de un~. manezuela tiene el gran mérito de que cuando ra lenta y gradual, á pequeñas dosi.s, y de
usa de un término téc11ico cualquiera ha este modo se disminnya, Pn lo P?sible, su
dado ya ó da inmediatamente después su efecto nocivo. Por lo demás, es mdudable
definición ó traducción al lenguaje vulgar. que siempre se podrá detallar más el modo
Por ésto, entre otr11s cosas, encuentro muy de aplicación d.e, esta fü!adu~a.
,
El Dr. Gutterrpz Helad10: Propondrrn,
bueno el artículo del Dr. Valenzuela.
El Dr. Porfirio Parra: Una obra de vul que al tratarse de las cantidades de :su~sgarización, no está destinada á los "Indios tancias act.ivas que entren en la preparacion
analfabetas " y creo que es oportuno citar de los medicamentos que se puedan con~ec
uua frase del Dr. Brasseti, quien decía: "en cionar á domicilio, se indicaran las ~ed1das
materia de medicina todo,; son vulgq, meno~ más sencillas substituyPndo, por eJemplo,
los médico~." El vulgo de levita es el que las gotas á ,Io's c~~1tímetros c.úbi&lt;'os.
.
Con ésto se d10 por termmada la discudirige á los analfabetas y se encarga dellamar el médico para que. los cure. Par~ este sión y puesto á votación '3Conómica el artívulgo de levita, que cuida de sus criados, culo del Dr. Zárra~a, fué aprobado.
.
El señor Presidente, invita á los socios
de sus empleados, de los peones de sus haciendas e.; ¡.,ara el que estamos escribiendo pre~entes á que expresen sus ide~s r~specto
al tema de la mortalidad en el D1stnto Feel libro.
.
El fü. Presidente pregunta si está bas- de1·al qu1-1 figura en la orden del día, no obstante discutido el artículo del Dr. Valen- tante' no estar presente el Sr. Dr. Gara! que
zuela y no habiendo quien pidiera la pala- debió s,•r el ponente y que, por u_n cmdado
bra, fué pue, to á votación económica y apro- de familia, se excusó de concurrir á la sebado por unanimidad.
sión.
El Dr. Zárraga: Me creo Pn el de~~w de
El lJr. Zárr11ga lee, en seguida, su artículo
acerca dfll "Alacrán" y el Sr. Presidente obsequiar la invitación del ~r Presiden~,
prPguntó si alguien quería hacer uso de la por haber sido yo el que propu~o á la SoCiedad que se ocupara de estA asunto .. El trapalabra acerca de est.e artículo.
El l&gt;r. Nori~ga Tomás: Para llenar algu- bajo del Sr. Dr. Mejía, al que se hizo alu-

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

sión en la sesión pasada, daba una mortalidad de 40¡1,000 si no recuerdo mal, y en la
actualidad nuestra mortalidad ha ascendido
á la cifra d11 80/ 1,000 con, lo cual en estos
momentos, batimos el record de la mortali
dad entre todos los pueblos civilizados. En
un artículo que presenté hace algunos años
ante la Academia N. de Ju1isprudenoia:, me
ocupé en el estudio de la mortalidad y de
la natalidad en la ciudad de Durango. Para
obtener los datos que utilicé en ese trabajo.
r"corrí a.ct:i- por acta, las. del registro _civil
en lo relii:tivo á la mortalidad y del mismo
mo~o las de bautismo, en las parroquiaq de
la ciudad.
Conforme á esos datos, y considerando á
la ciudad de Durango un población de
23,000 almas, resultaron una mortalidad de
50/ 1,000 y una natalidad de 51/1,000; lo
rual, en el período de 20 años que abrazaron mis investigaci?nes, produjo un aumento de 166 habitantes ~olamente. En
México la natalidad en e~a misma f"cba y
según los datos del Dr. Mejía era 34/1,000
y la mortalidad mucho mayor, de lo cual
concluía yo que, si no fuera por la inmigración, la ciudad de México desaparecería
completa.mente, en . un P,er.íodo ~e tiempo
muy breve. En Basilea, Smza, solo muere
un 6/1,000.
El Dr. Porfirio Parra: El Sr. Embajador
Creel me ha comunicado que, en Costa Rica la mortalidad e~ s~l~mente de. 25í l,00~.
no obstante lo perJud1c1al de su chma, debido á las buenas condiciones higiénicas que
procuran conservar. En México llama la
a.tención q?e la .mor.talidad no sólo se mantiene estacionaria, smo que aumenta de un
modo continuo, como lo demuestra claramente el hecho de que no obstante una
fuerte epidemia de tifo, la mortalidad no
pasó de 7,000 en el año de 1865. Creo de
gran importancia que se averiguan las causas de estos hechos y opino que estas causas son múltiples y que no es posible atribui1· á una sola toda la importa11cia que se
ha querido atribuirá algunos factores. Desde l~e~o es notori.a la in~~encia del . mo~o
Je vivir y de la ahmentamon: las hab1tac10nes mal ventiladas, estrechas, sin luz, dando lugar á todos los perjuicios de la acumu
lación; las comidas pobres en carnes y rica$
en chile y en pulque, aun para aquellos que
n~ so.n bebed?r.es de pulquería. A esto debe
anad1rse la pesima agua potable de que se
ha dispuesto hasta hoy en la ciudad. El único remedio racional del mal que lamentamos está en lograr que se corrijan todas estas malas condiciones.
El Dr. Orvañanos:-Siento no haber venido preparado para una discusión tan importante como la que se inicia, pero apelando

359

á mis recuerdos, diré á ustedes que si bien
es cierto que la mortalidad ha aumPntado
de modo alarmante, llegando á 40/1.000 por
los años en que hizo su trabajo el Dr. Mejía, ha ascendido á veces á 50/ 1,000 y creo
que nunca ha alcanzado la cifra señalada
de 80/1,000. Es de gran importancia saber
que más de la mitad de los que mueren en
el Distrito Federal, son enterrados gratuitamente por el Gobierno, lo cual demuestra
la miseria en que estaban esas personas.
EstP hecho y el constante paralelismo que
se observa entre el aumento de la carestía
y el número de defuncio1ws, me permite
afirmar que es la mi,.;eria el factor principal
de la mortalidad y que ésto es lo mismo
aquí que en todas partes del munilo. Donde
quiera que hay hambre hay epidemias y dadas la,; condiciones de nuestro pueblo bajo
es posibl~decir que está en condiciones de
una hambre perpetua. El Sr. W atson, per~ona muy perita en estas materias me dijo
que él había notado la gran difer~ncia que
existe en México entre el modo de vivir de
los ricos y de los pobres y que á la miseria
debía atribuírsela gran mortalidad de éstos.
Esto está de acuerdo con las estadísticas
que dan muc~o menor mortalidad para los
cuarteles habitarlos por pPrsonas ricas que
para los que son habitados por las últimas
capas sociales de la ciudad. Hay que tener
en cuenta, por lo tanto, que más de las dos
terceras partes , dt&gt; los m?ertos son gente
muy pobre y mas de la mitad son niños de
menos de cinco años de edad. Hace algún
tiempo el Dr. Nicolás Ramírez de Arellano
y yo h,icimos una investigación que nos demostro que na más frecuente la mortalidad
en los barrios que recibían agua de la llamada delgada.
El Dr. Monjarás:-Opino como el Sr Dr.
Orvañanos. en que una de las causas más
importantes del excesivo número de defunciones en la ciudad de México, es la miseria. No considero po~ible que llevemos á
cabo el estudio, "La mortalidad en el Distrito Federal," que se ha propuest'&gt; la 80ci~dad, porque mo,rtalidad es la relación que
existe entre el numero de defunciones en
una localidad, y el total de sus habitantes
y como no tenemos de esos dos factores qu~
sirven para ese estudio más que el número
exacto de dPfunciones y nos falta un censo
reciente, por ,eso dig~ que no e~ posible por
ahora llevar a cabo dicho estud10 de la mortalidad, pero sí el de las defunciones en el
Distrito Federal: Tampoco podremos definir si el número de habitantes en México
decrece, eutre otras causas, por virtud del
predominio de las defunciones sobre los nacimientos como se acaba de expresar pues
este estudio de estadística dinámica; oon-

�360

LA Ji:SOUELA DE MEDIOINA,

siste, como en cualquiera contabilidad, en exigió una contribución forzosa al comercio
tener en cuenta de un lado los nacimientos y á los propietarios.
-Hemos recibido el interesante informe
y la inmigración y por otro lado las defunciones y la emigración, y como dije antes, que rindió el Director del Hospital "Porfirio
no tenemos aquí establecida una estadísti- Díaz,'' de Chih11ahua, Dr. Mi!!uel Márquez,
ca diaria que nos permita contar exacta- correspondiente al año de 1907.
- El Sr. Dr. D. José Ramos, en unión de
mente el número de personas que inmi~ran
y el número de personas que emigran y res- otros d"legados al Congri&gt;so Médico que se
pecto al número de nacimientos, esto tam acaba de verificar en Guatemala, consiguió
poco es r.bsoluta.mente 1·xaoto, pues todo,; del Presidente de esa República, la amnis sabemos que las inscripciones de ellos en el tía para los presos político~. Felicitamos á
Registro Civil no se hacen completas ni con nuestro compatriota por una acción tan bella y meritoria.
la oportunidad debida.
Vol viendo á las causas de las defuncioEl Sr. Ingeniero Alberto Robles Gil.
Con positiva p.. na hemos sabido la renunnes, éstas son muy complexas, pero sí podemos de~de luego decir que el clima d., Ml-- cia que este apreciable señor hizo de Direcxico no es el principal factor para producir- tor de la Ben1-ficencia Pública. Durante el
las, puesto que en la ciudad que recibe la tiempo que desempeñó este cargo, demostró
influencia de un mismo clima, hay cu.. rteles honl'adez, inteligencia y actividad, y la Been donde las defunciones son mayores que neficencia recibió de él importantes servien otros, por consiguiente, sin eliminar por cios. Hubiera hecho mucho más en el descompleto este factor entre las causas del empeño de su cargo, pero tuvo que lirnit.arnúmero excesivo de defunciones en el Dis- se á las facultades que se le concedían.
trito Federal, no lo podremos considerar coLa tesis de los Médicos Cirujanos.
mo el principal, y sí como dijimos antes, las
La Secretaría de Instrucción Pública ha
condiciones sociales de los habitantes. Ha- dictado una aclaración al artículo XVIII
ciendo yo este estudio en San Luis Potosí, del Plan de estudios vigente para la carrera
pude convencerme de que el número de de- de Médico Cirujano y para las de especiafunciones entre los enfermos qne no ocu- listas en ciencias médicas, resolviendo que
rrían al médico para atenderse (lo que era á los alumnos de esa Escuela cuya tesis hael dato que me servía para clasificar á. los ya sido declarada inaceptable y reprobada
individuos como muy pobres,) era enorme, por mayoría de votos, podrán presentar nuellegando á un 71%, mientras que entre las va tesis después de cuatro meses del exacla&gt;&lt;es acomodadas, que las reconocía por- men de la tesis reprobada, y en el caso de
que recurrían al médico, el número de de- que la misma declaración hubiere sido hefunciones era de 27%. En México, como ha cha por unanimidad dfl votos, el jurado podicho el Dr. Orvañanos, (el dato que sirve drA conceder al alumno que presente nueva
para calcular la posición soci...l es la circuns· tesis en un plazo que no sea menor de seis
tancia de que el entierro sea hecho por el meses ni exceda de un año, teniendo en cuenGobierno en la clase común,) el número de ta, para está determinación, el grado de imdefunciones es enorme entre estas ¡:,ersonas. portancia del asunto de que se hubiere ocuCreo que los trabajos que ha emprendido pado la tesis reµrobada y el de imperfección
esta Asociación están en muy buen cami- en la manera de sostenerla.
no, y yo he suministrado al Dr. Garay, poEpigrama,
nente en este asunto, los datos relativos al
El sabio más eminente
número de defunciones, mes por mes y sede Atenas la renombrada,
mana por semana en un período de tiempo
tras estudiar diligente
de 20 años.
exclamaba humildemente:
El Señor Pre~idente anunció que queda-Sólo sé que no sé nada.
ba el mismo tema á discusión, para la sesión
Hoy son de distinto modo,
próxima, y el Dr. Zárraga con el uso de la
pues sin estudio profundo,
palabra.
brotan cual hongos del lodo,
sabios que lo saben todo,
hast,a lo del otro mundo.
Varias notici:is.
Es un decir .... ¡Tilín, tilín!
-El Instituto Médico Nacional celebró
-¡Quién!
con una sesión solemne, presidida por el Se- 1ERtá el doctor?
ñor Secretario de Instrueción Pública, el
-.l1Má de parto.
aniversario de su fundación.
-Quisiera que fuera en seguida á la calle
- Para reunir fondos para los gastos del
5~ Uougre&amp;o Pan-Americano que se verifi- dAI Desengaño.
-En cuanto despache.
có en Guatemala, el Sr. Estrada Cabrera

CllON ICA.

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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 15. Agosto</text>
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              <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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