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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, NOVIE~IBRE

15

DE

1908.

NÚM.

21.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS ( :IENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879_
OOllJDIOIOllJEB.

1

OOllJDIOIOllEB,
BED.J!o-CTO::RES,

Este periódico so publica los dlllll 16 y
6ltimo de cada mes en cuadernos de 24
Dl RECTOR,
p!a'inaa, con rorro 1\e color y en buen ¡,a,
..
pof, siendo el pl'llCiodeaubsoripoiónnnunl
Dr. Adnan de Garay,
el de @eis pesos en Jdé¡jco y siete oln-:
cnentaen losEetadoeqnese¡,agarán pre, Dte\ Afta,l Guiñe Porfirio Parra f Zátt3M
cisaruentoporcuatrimC11treaodelantado~ 1 · · ti'
•
, •
l'&gt;"t
. No 8Cadmite1! sub,oriptorea pormenor
S. Qumdo y Zubiela,
llompo de un ano, que es lo que corre,;.
l,'°~~~:3o~mo.Para~njero$3.oo¡ Ra~e~ ~l~m J _Duid

~~ª· --

8e publioart intorcaladRS en el texto,
lna iluatraclonea que 1Can necesarias.

!,e reciben eubscripdonea en la Red110oión, cnlle de León n6m. ,.
Los pedido• de la Capital J de los Es·
lados deben dirigirse al Administrador
general Sr Dr Edua1'!loJoublano Apar,
te•lo 778, ó é. la misma Redaoció~.

i :iúmm.smlto,,ruare.nUmta,o:.

Adminiatrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León nflm. 4, ó Apartado 778.

¿Cuál es el mejor método para la
práctica de.la vacuna contra la viruela?
Presentado en la 36~ reunión de la
Asociación Americana de Salubridnd Pública, c~lehrndn en
Winnipeg. Mnnitoha, l'an.,
los días 25, :?61 27 y 28 de Agosto de 1908. y leída en la sesión general del día :!5 en la tarde,
por el Doctor )ligue! :1lárquez, Delegado del Estado de Chihuahua y
Vicepresid1mte del Consejo de Salubridad del mismo Estado.

l. Durante 20 años que he tenido á mi cargo la oficina de vacunación en la.
ciudad de Chihua.hua, hemos tPnitlo op1_1rtunidad de estudiar concienzudamente:
1? Cuál es el mejor procedimiento para hacer las inocnlaciones. 2~ Cuál linfa de·
·
be preferirse.
2. La experiencia y observación adquirida de más de 30,000 vacunados, arraiga. en mí las con\"icciones que acerca de este asunto voy á comunicar brevemente
á esta honorable asociación.
3. Aunque vacunar P,S la m{H\ simple y elemental operación quirúrgica, sin
embargo, cuando no se practica con sujeción á la más rigurosa asepsia, tanto del
operador como de las regiones donde se inocula la linfa, y no se hace la esterilización de los instrumentos, puede dar lugar á infecciones; así como si la linfa usada lleva consigo los gérmenes de la avería 6 tuberculosis, trasmitirá estas enfermedades á los vacunados.
4. Se ha encomendado hacer la inoculación: l? Por fricción en la piel hasta
la escoriación de la epidermis. 2~ Por inyección hipodérmica con los instrum~n ·
tos de Bourgeois y el ele Machiavelle. 3? Por incisiones ó escarificaciones. 4? Por
medio de vaccinostyle de Mareschal. M Por la punción ó acupuntura. •
5. Los más usados son el de escarificaciones y el de la punción con la lanceta; el primero es muy doloroso, da lugar á hemorragias, algunas veces abundantes,
y queda una gran superficie de la dermis. descubierta y propensa á infecciones, y
viene por último la gran vesícula que en muchos casoi:i no se puede caracterizar,
para asegurar al operado el éxito, y en consecuencia, si está preservado de la viruela..
6. La punción introduciendo nada más que la punta de la lanceta y que levante ligeramente la epidermis sin dar lugar á escurrimiento de sangre, es opara
ción sencillB, casi sin dolor, y que&lt;la clel 7~ al 8? día una vesicopústula típica que
indica. el buen resultado de la vacunación.
.
DR. ADRIAN DE GARAY,
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene y Medicina Doméstica, en la Ba·
cuela Norml\l de Profesor88, Médico del Hospital "J uárez," etc.
B8Pll(JIALl8TA

~N

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roformo, rá.pidamente y sin dolor. -Tiene su Casa de Salud en la Calle de León núm. 4
62

�482

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

7. La prádica durante el lapso de tiempo antes expresado, me autorizit á prescribir que la punción es el procedimiento más simple, poco doloroso y qne nunca
expone á infecciones ni accidentes de otra naturaleza.
8. Respecto á la linfa diré: desde que se demostró el herho ele la trnnsmisibilidad de la sífilis por la vacuna humana, y que es admitido como vel'clacl científica; desde que autoridades tan competentes como el eminente sifiliógrafo francés,
Dr. Ricord, dijo: "El niño del cual se tome la vacuna, puede tener la apariencia
de salud, y sin embargo tener la sífilis al estado de incubación ó sin manifestación apreciable;" desde que la Academia de Ciencias de Francia adjudicó el premio de diez mil francos á Bom;quet, Friad y Stimbrenner, autores de tres intere·
santísimas memorias en las que se resolvió, con gran acopio de datos y el más brillante éxito, que la vacuna humanizada había degenerado y su poder preservador
contra la viruela disminuido, desde entonces la vacunación de brazo á bmzo, la
linfa procedente de vacuníteros humanos ha ido proscribiéndose y perdiendo terreno en la práctica, mientras la vacuna animal progresa rápidamente, al grado
que actualmente en Europa y Estados Unidos, nadie permitirá que se le inocule
vacuna q~10 pueda llevar el germen de tan temible enferme?a&lt;l como lo. es la avería.
9. Srn embargo he usado durante muchos años la hnfo. humanizada procurando vacunfferos sanos, bien desarrollados y de cuyas familias conozco los antecedentes de los ascendientes, en algunos hasta el cuarto grado y nunca he observado casos ele sifilis trasmitida por la vacuna; en consecuencia, cuando sea necesario, la vacuna de brazo á brazo, seguirá prestando importantes servicios, especialmente en los países que no tienen científicamente organizados institutos para el cultivo de la vacuna animal, para los pobres que carecen de toda clase de
elementos y á. quienes, si es cierto que pueda trasmitirles la avería, en cambio llena la indicación de preservarlos contra la viruela.
10. A. la vacuna animal se la acusa de trasmitir algunas enfermedades; especialmente la tuberculosis; pero si el cultivo se hace en eRtablecimieutos montados
ad hoc, con el personal técnico competente, es inconcuso que la linfa qne se expida después de haber hecho la autopsia de las terneras (ele donde resulte su buen
estado sanitario, como lo vimos en The National Vaccine Establishment de Washington), se deberá preferir corno hasta ahora se ha hecho en los Estados Unidos,
Francia, Alemania y en muchas otras naciones.
En resumen, el procedimiento que debe seguirse para la práctica de la vacunación, es el de simple punción; y respecto de la linfa se tendrá presente, que la
linfa humanizada es buena; pero que la animal es mejor, por cuya razón deberá
preterirse.

Extracto del informe de la Cornisi6n de Vacmia contra la viruela, leido en la 36~
reunión de la Asociación de Salubridad Pública, relebracla en Winnipeg, del 25
al 28 de Agosto de 1908, en la sesión de Laboratorio, la mañana del día 27, por
el Dr. J. H. Huddleston, de New York, Presidente de la Comisión.
El objeto de los laboratorios de vacuna, es pl'Oducir linfa pura y eficaz. La
pureza consiste en que no tenga gérmenes patógenos extrañoR que puedan p:-odncir infecciones. La eficacia consiste en que, una vez inoculado el virus á una per·
sona que no haya sido antes vacunada, produzca invariablemente una vesícula de

LA ESCUELA DE MEDICINA.

483

4? Comprobación &lt;le la colección
1t t ·
, .
la condición esenchl Un dil
t
yl e ra amiento: la hmpieza es solamente
5? LR compr~b~ción d ye~ e puet e miar~e ó no según se quiera.
Vil'l18 pueden justificarse por\\:~:~}~\~:itrmracit
d.e la efic~cia J pureza del
0
,,, L·
. · a g ~cerma no hbra á la vacuna
d e llevar organi 8mos extra 1-10"·
a ausencia I1e orgamsmos es una prueba eviden. d I
t e en f avor &lt;le la pureza y efi
.
cama e a Yacun·t Lo8
'
d
p~r~, qmta1· los organismos extraños á la linf
'·a . P:oced"imientos
.ª optados
m1F-10n propone una invest1·
.,
~' pue en nuhficar su eficacia. La Co·
J
I
e
• · gac10n comparativa le ]
f t
b l
·
.
ne os &lt;1iferen te¡;; métodos de desintec ió
e
• os. e ec ? so re a eficacia de
A. c n ~ aconf-eJ~~ u~vestigar el valoró pocler
de &lt;'Omprobación de los animal
de continuar los E::stwl1"os bact es_. I' l~uno1:1 rnformes mdwan la probable inutilidad
·
er10 og1cos acerca d 0 ] t
· ·,
. l .
~ r~sm1s10n l1el tétanos por
1a vacunc1, pero la Comisión p
ropone segu1L· a:- rnvestigac1ones sobre este asunto.
Secret:nía ele Gobierno 1 l
ción.-Núm. 1,117.
ee

E¡;;t a do de

Ch'
ihuahua.-Sección 1~-Goberna-

Dad11 cuenta al O Gobernad . d I E 1
aye1:, en el que por las .razones ueº:x e stac?. con el o.curso de usted,
blecimiento con el objeto ele ct{ltiva p,one, , so¡1c~ta p~nmso para fundar
rle ternera, tuvo á bien acordar de cornio ~o~d~ llar la lmfal.d~ vacuna en
Lo comunico á
d
rmi ac con su so 1c1tud.
LihE&gt;rtacl y O u:.t: .c,omo re.sulta&lt;lo de su referido ocurso.
10
Srcretaría, J. Jler~~~de;~c .A.i ~?itrnhl\i~~' Ma{ 3 de 1893.-El O. M.
t.
r. '.l.lgue1 ü 1árquez.-Presente.

°

fecha de
un estapústulas
E. de la

BREVES APUNTES DE TERAPEUTICA.
lUEDlf:A.!UE!\TOS QIJE OBRAN SOBRE EL APARATO GASTRO-INTESTINAL.

( Coutinúa ).

ª;:?

Toclavfa no logra la emetina ocu ar en t . é .
. .
.
se ronqni8tó la ipecacuana desde ue Pison
utwa el d.1s.tmgu1do puesto que
Y. argraff la hicieron conocer. Sería.
de desear, sin embargo ue si u'q d ·
emplear ]Rs substancia~ ~im~l!s :: e~ catlldO tan unÍ~ersa}mente adoptado de
ran estudios más serio~ d.el al calo. l z e a~, e composición compleja, se hicieen loR casos que reclaman á la in:~ e en ~uey1011
utilizarlo convenientemente
La ipeea como vomitivo eR e resjn e p anta e a :Hora brasilense.
emético¡;; las ventajas siguiente~· e~p eada. todos los días. Tien~ sobre los otros
rante el vómito; y pasado éste ¿l tenos profunda la conmoción orgánica. du~ema nervioso del abatimiento 'cau;~dapso .e¡8 más b_reve, ~ron to se levanta el sisJa es ina.preciable en la medicación deolpo1 . ~ antedr10rl· fat1~~· Esta última ven taos nmos y e os v10,os
1
01110 vomitivo Ratisfaciendo á la · d'
·
· •
generaJidadeA, Se et~p]ea en el adulto áS 1~1c1:) :r~lri~():l~~que ~icÍmos méri~o en ]~g
n.utos. Es de buena práctica facilitar ent
e
... n á O .50 ca&lt;~a 5 o 10 m1mente bastante agua tibia tanto ani 1 º.llces el, rtecto haciendo rngnir al pael l estomag~&gt;, cuanto para facilitar la
e~pulsión de las materias impedlr el
Clones de la entraña en vacío.
or y a angustia que cansan laR contrac-

V':

Prª1

c

··

.

6

c1:1ar

vacuna.
El método comprende:
l? La elección del vacunífero: el vacunífero hum#l.no es iuadmisible, el de la
especie bovina se aconseja comercialmente. La Comisión propone investigar el valor de los conejos para el cultivo de la vacuna.
2? La elección de la semilla: la semilla debe ser igualmente pura y eficaz
cualquiera que sea el origen de donde provenga.
3? El material colectado: el vi1·u¡;; se obtiene de cuidqtlÍern parte de la resícula ó del suero exudado en ella.

En la congesti6n pulmonrir se recomienda h i
1 .
.
ce eu el órgano afectado la emet1· 'b b'd ' peca por a isquemia que produ.,
· na ,1 ~or 1 a· po ·q
, t f T I
c1~n; porque los esfuerzos musculares a'e la ná~s r u¡ e~ ª. aci ita ~ expectoramon, lo prensan, según la gráfica ex wesión el ,ea :Y E' .vomito comprunen al puldel parenquima del entraña el exce Id
e DnJardm Beaumetz, desalojando
"Pero, sed prudentes-ex~lama el :~to~· ~it:re qle C~lll_Prometi~ sus funciones.
tad y en los cardiacos estos vómitos det . .' o;- º1 v1eJos vo~mtan con dificul&lt;lel encéfalo, que hay temor de provo . er mtrn~n ta es congestiones de la cara y
car rup uras va11culares en el cerebro."

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA. EN 1855.
Res¡&gt;onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facult11.d de Ohio
E. U.-Especia.l atención en el despacho de recetas.
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JOHANNSEN, FELIX y COMP

Profe~n 4. - México - A

't d

3 3

.

Tenemos un gran surtido de a arato
:
p::n a o 1 .
lo necesario para el cuidado de los e~ferm~~.enseres é rn11t111mentos: torio lo que necesita el médico; todo

�484

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA

, En dosis pequeñas y repetidas se usa de la _ipeca contra e~ c~tar~o brónquico.
En concepto de Nothnagel no satisface f,1 me&lt;h~arnento á la. rnd1cación ~orbosa;
apenas sí le concede el pap(\1 meramente mecámco de cualqmer otro emético. ~ste modo de pllnsar expresaclo asi ele un modo absoluto es, en ~uestro concepto, inaceptable. Cuando en la bronquitis bu~ca el médico pura Y. snnplemente .el efecto
mecánico del vómito es decir, la expulsión de las mucosidades b~6nqmcas, emplea la ipeca como eir:ético, i:.egún ,¡uedó indicarlo an el párrafo ~nter10.r; pero. cuando el práctico intenta combatir el mal, no. e~1 una ele sus. mamfestaciones smo e.n
su esencia entonces cambia el mo&lt;lo de munstrar el medicamento; lo da en dosis
refractas ; so~tenidas por largo tiempo á fin de que la em.etina penetre por ab~orci6n á la intimidad del organismo y esté sostenie~do por tle~po ba~~ante sus efec
tos propios que son, volveremos á decirlo: la lentitud &lt;le la cir~ulacion ge~~ral 'P?r
estupor nervioso, la diminución del cali~re de los vasos br6nqtnco~ y la fl~rnhcacion
del moco. La clínica, por otra parte, dice todos los días qu.e lit ipeca. bien manejada en la die.ha enfermed::id corresponde á la confianza vrnculada en. ella. Los
viejos y siempre usados pokos ele Dower, cuya fórmula es esta:

485

~ás racional, porque desembaraza al intestino de las materias nocivas que contie~e, porque la emetina isquemia lit mucosa clel intestino, modific:mrlo las ulrer~c10nes d~l t~~o, y porque los efectos generales debidos á la ahsorció11 del menetonado prmcipio son los adecuados para. combatil' el sindt·oma disPntérico.
~~ infusión al uno por .ciento no produce en lo general el vómito, yit sea que
se mimstre una buena cantidad por una sóla. vez al día, ya i:.ea quP se le fraccione á tomarla por pozuelos cadit hora ó cada dos. Baglivi que 11sí usaba la ipera
le llamó "in~alibile remedium in fluxibus dysenterici~."
'
Con obJeto de hacer tolerable la poción cephélica y oponerse al vómito que
produce en personas susceptibles, Delioux de Savign11c empleaba esta prepitración:
Polvo de ipeca...... . . . . . . . . . . . . . . . . . .
48'- 00
Agua hirviente............ . . . . . . . . .·.. 300 00
Se filtra y añade:
Jara be de opio........... . .. . ~
K.. OO
Hidrolato de canela .......... 5 c. c. · · · · · 30
da la que se toma una cuchal'ada cada hora.

S1;1lfato de potasa ....... - - - - . ~ c. c. ____ .. .40gL 00
Nitrato de potosa. _. - • - .... - - 5
Po~vo de ipeca......•.... - - · - ~ c. c._ •• ••.. lOgL 00
Opio bruto .... _............. 5
preparación en la que ~ada gramo de la me~c~a repres6nta os•-10 de opio Y otro
tanto de ipeca, obra sm duda en las bronquitis por uno y otro elemento, por el
opio y por la ipecacuana en cantidad no emética.
Ahora bien; si el tiempo hn consagrado la fórmula de .t~l polvo en .los casos
en cuestión hasta vulgarizarla, tno quiere decir ello que alma 6 cm:a sm que la
ipeca produzca vómitos á los que de intento i:.e les ha opuesto el opioT Y no se
diga que es el opi?, y n? la ipeca el. pl'incipa~ agente en la .fór~mla, puP.s en ~al
caso una preparación opiada cualqmera, el opio e~ substancia diel'a el m1smo 10sultado, y no es esto lo que se observa en la práctica.
.
¡Cuáles son las bronquitis en que más conviene la ipecaY Nothnagel ~onv10ne
en que da buenos resultados cuando el catarro es idiopático, agudo, febnl, Y que
la expectoración es nulR ó e!'casit y dificil; así como en el catarro sofocante. T.rousseau la recomienda en los catarros crónicos acompañados de síntomas nerviosos,
dándola en dosis muy pequeñas y frec?~ntes .. La .recom~en&lt;l~ ta?lbi~n en el a~ma
esencialmente nerviosa. En la bronqmtis cap1lar i~fantil ~u md.icamón es preetsa.
Demetrio Mejía emplea la ipecacuana en dosis emética pl'imero, y re~ractas
después en los catarros de los enfü:ematosos; y dice ?aber alca~~i:ado siemp~e
el único resultado favorable que es de espera.rse en tal c1rcunstancia, el de facihtar la expectoración y la res~iración. .
. . .
.
En la pulmon{a llena la ipeca las mismas rnd1cac10nes 'l';l~ en el catarr?, capilar- disminuye la congestión inicial del órgano enfermo, famhta la expuls1on del
ex~dado· y cuando su ministración es sostenida pol' tiempo bastante abate la temperatur¡ á la manera de la digital.
En el catarro cr6nic&lt;1 del intestino asocia&lt;la itl opio ó al calomel es recomendada la ipecacuana por la generalidad de los prácticos. Debe ministrársele entonces
en dosis pequeñas.
,
.
En la Disentería su fama vienfl de luengos años atrás. Se le llamó raiz antictisentérica; y Pison le daba el pomposo título ele "anchoram sacram." No todos
los autores, sin embargo, están contestes respecto al modo y f~rma en que debe
prescribirse el merlicamento: prefi11ren algunos el polvo en dosis bastantes para
provocar el vómito cuantas veces se juzgue necesario en el curso de la. enfermedad; quieren otros se dé la ipeca en dosis pe~ue~:tS mu?has ve?e~ repetidas; ,Y no
pocos siguen la práctica recomendada por 01 mismo P1son, mmistrnndo la mfnsión de la raíz de modo que produzca efecto purgante. Este método parece el

ERom.LA DE MEDICINA.

•

¿Pu~de con~eder~e á la ipeca cierta especifida,l de acción en la disentería1
¡Sucumbirá el microb10 productor de esta. enfermedad á la acción de la emetinaT
¡Será arrastrado el parásito microscópico por la corriente intestinal que la raíz
provocaY
. . Contra algunas hemorragias no falta quien considere á la ipeca superior á lit
d1g1tal y 1d tárt~ro. En lits hemoptisis, los flujos hemorroidales, las metrorragias,
etc., se le reco~.10nda; y sus buenos efectos i:.on fácilmente explicables, sobre todo
en l.as hemoptisis, recordando lit acción especial que tiene la emetina sobre la red
c~pilar de los pulmones. Trousseau, uno de los prácticos más notablPs de nuestro
siglo, d~cía haber observado que la ipeca contiene, sino siempre, al menos en la gen~rarahda:~ de casos la sangre qne se pierde por hemoptisis. El mismo observador
dice tamb1en que empleaba con suceso la ipeca en las metrorragias, sobre todo las
puerperales.
lpn Veracruz la práctica de médicos titn cfü,tingui&lt;los como Pombo y Garm~n.dia fué la ?e combatir .1:=ts h&amp;moptisis iniciales de la tuberculoi:.is pulmonu
mmistranJo lit ipeca en dosis pequeñ11s y sostenidas. El resultad,, les fué de tal
manera satisfactorio que dej:tron establecida tal práctica corno regla ele conducta.
Hoy .cuenta la t.erapéutica.con recursos mucho mejores contra toda clase de
hemorra~ias. Pero s1 por e~peciales razones hubiese quien dé la prPferenciit á la
r~íz brastlense, .no debe olvidarse que sólo puede obrar como itntihemorrñgica mi
mstr~da en dosis pequeñas; y que sería criminal insistit· en esta medicación poco
enér.gtea, tratá~dose de una hemorragia que por su abundancia ponga en peligro
la vida del pac1en te.
Tan het·oica como en la disenterí,t es tenida lit ipecn. por itlgunos mé&lt;licos en
la fiebre puerperal. Decía Trousseitu: "dmanto los muchos años que tuvimos en
"el Hotel Dieu de París un departamento de mujeres en el que recibimos á mu" chas paridas, jamás dejamos de ministrar á ~stas la ipeca, fuer,l cual fuese
"la afección local de que eran afectadas; y jamá~ (podemos a~í afirmarlo) tuvi" n:ios que deplorar el menor accidente, resultado de esta práctica; por lo contra" rio, en la generalidad de casos obtuvimos la curación 6 un alivio notable."
. Las observaciones del eximio maestro encontraron eco en México y los méd~cos de entonces, como nuestros maestros Miguel Jiménez y José M~ Vértiz,
&amp;Justaron su conducta á la del eminente profesor del Hotel Dieu.
En el Hospital tle Maternidad, su Director, Juan M~ Rodríguei, observaba
en todo accidente puerperal esta práctica: desde luego un purgante oleoso con calomel; al día signiente, si la enf~rmedad per~istía, un vomitivo de ipeca; y si á pesar de esto no cesaba .el mal, la ipeca en dos1s refractas ó el polvo de Dower, procurando sostener la piel en estado sudoral. Agregaba Rodríguez que esta conduc-

�LA EsouELÁ DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

ta seguida durante muchos años le había dado felices resultados en la inmensa ge-

tasa;" y por último "Sal ele Mynsicht," nombre del químico á quien se a.tribuye
su descubrimiento.
Cristaliza. en octaedros. Es blanco, eflore..:;cente al aire, soluble en 17 partes
de agua fría y en 3 de 11gna hirviente, de sabor salino. Puede contener, como impurez11s, pE&gt;queñas cantidades de fieno, cobre, alúmina, etc., provenientes del crémor que sirve para p1E'pararlo, cu11ndo ese crémor no es químicamente pnro. Los
álcalis y el ácido tánico descomponen al tártaro en solución.

486

neraliclad de casos.
f t f
dinámico de la ipeca
No nos explicamos satisfactori:unente eb1 E' ec o arm~cfio 'clacl es conformarse
11
· Decir que o ra por
· , que por e
·J
en 1os accwentes
I e puerperio.
· espec1 · c1. atender
1
con una palabra, símbolo vergonzante fe nuestra ig1I°r:1::~J:s simplemente un
vómito sea expulsado de la economía e ~enenl ~:t~r:ae o sino en la sangre, en la
absurdo, supuesto que ese vene~o no esta. ~n e
· d~
, xicas sobre un pará1
: ªtoª~ot:o d~r por demostraintimi1lad de los tejidos; atribmrlá la efmetl:r
sito microscópico responsable de a en erme iu, es an
do m1 hecho, que no lo es~á !0 davfo,.
. . l lo ue más directamente cony sin embargo, e~to ultm10 es lo más raciona Y1. qd l l . de muJ'eres
. .,
t' f t . Pasteur estu&lt; rnn o os oqu10s
duce á una expl 1cac1on sa is ac ona.
. ' l érmen de un microbio eApecial
afectacla~ de fiebre puerperal_, vé que cont101~~:c:d! carácter específico por el que
fi b
Se dice en contra de
que cultiva en medios apropiados, Yal que .
mu' eres embarazainfecta el pus de la herida placentaria y ocasiona 1a e rE'.
1
esta teoría _que ese acciden~ (fiebre_ puerperl~~~~ javl:~~i~:~ue Aeja la placenta
das, es decir, cuando _todavia ,no. existe en e. . 1 enfo1:medaa una séptico-pyoal desprenderse; y qme:1~s as~ p~e?sand col 11s1dern óªae ia serosa que la cubre en
hernia debida á una les1on pr1m1tiva e a ma riz

fºP

parte.
an los que consideran
Más vigorosos son, sin d~da, la~ razones en _que se apoy nes sé ticos del aire.
la fieLre-puerperal de carácter mfecc1oso ybproduclidahpor ~étrlme de m~ternidad v el
. aga la fie re en os osp1 11, es
?•
L a manera con que se prnp
' d'
¡
teras y los practicnnhecho perfectamente demostrado de qued los me ifco~, asdep::ta naturaleza, ó salen
' l fi 'o están cerca e una en et ma
. .
.
teR que por razon &lt; e o c1
·
n uerperio s1 no mmn
de los anfiteatroil, y llevan el terrible mal á o~rai,; muJeres e . p estos hechos Ron
·
·
respecto de sus personas mrnucioAas
precauciones
1' , de. asepsrn;
o se incline en favor ··'de los
tan elocuentes que por sí solos ?astan para ye e :m~ptico venido del exterior.
que consi1leran la fiebre prodnc1dab_POr Ull} e eurn Odad en SU origen una peritot
orlos ha sido conPero de una ú otra manera, 1en ~011. a en erme
nitis una flebitis ó UD!\ linfagitis uterma, q~1e de todos ~s
¡]quiera ¡cómo
ide1:ada·
ó
bien
SE'a
constituida
en
su
esenc1adpor
udn
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ic;o
10
Claln"'
Au'~ no es
S
,
1 l
.'
l
ora e a ipecacu ui
podríamos darnos cuenta ee a acc1on sa vóa
J
os meJ'ora muy notable.
Bá
b . • ahora que cura cuan•10 men ·
é
tiempo.
stenos Ra er p0 ~
.
nesto ue así lo asegurnn m mente la fiebre y otros acmdentes del puerpeno, supd . qla inemoria el recurso
.
l
· t 1'fi
E to basta para. guar ar en
.
,
d1cos de gran va er e1en .caº·a "
: d
·dar por la más rignrosa antisepsia
y emplearlo en sn oportum a ; pero 8111 esc~t
.,
que harto acre&lt;litada tiene ya el poder de sn rnterv~ncion.
1 6 . f ión por
,
't
·
istrn
la
1peca
en
po
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rn us
Dosis: para provocar el vom1 o lse ~1dn.
. t hasta el efecto. Para los
'd 1 d ogs. 15 á os• 50 cada oc 10 o 1ez mmu os
cant1 Mes e
.
. . b de .nuestra
vieja Farmacopea que
. .
niños eR más cómodo y fác11 prescr~1m e1 prn e
.. '
.
contiene
01 ele e:etr.1cto de ladra1z d~or g.mmo !e
en pociones eméticas ó
La tmtura de ipeca se usa e or rnar.10 com
béquicas en la proporción lle 2 á 6 pn1:a cien.
Las' pastillas contienen os•- 01 de ipeca..
.
Emetina Ogs. 10 á oss. 30. Debe preferirse el sulfato de emetma por ser muy
solubl(j (OP. 05 á OR•· 1O).

ºb.m

l1~~ilt=~·

qg~

TÁRTARO.

(O' H•

(J

JC Sb O)+ (H 2 O)

. " eme, tico '" en virtud de que se le consicleró el voLlamado por antonomasui
miti vo por excelencia.
R 1 h 11
do "Tártaro E'stibiado;" "Tártaro
Su sinonimía es abund3:nte ..i e et ª. adm·~ "Tartro de nntimo11io y de po·
soluble;" "Sal vegetal;" Antimomo tar anza o,

487

Pa~aron para no volver, probablemente, los tiempos en que el antimonio hizo
su entrada á la Terapéutica en medio de un "hosanna" tmiversal; tiempos en los
que Paracel1w ó B11silio V 11lE&gt;ntín (no se sabe á punto fijo quién de los dos) escribió la obra titulada: Currum triunphalis antimonii. Pasaron también los días en
que J. Perreau inventaba ó propagaba la falsa noticia. de que el Monje Valentín
había envenenado á otros varios de su comunidad con In preparación estibia&lt;la descubierta por él mismo; días en los que Guy-P11tin 11-lmaba áesa p1·eparación "Tár- .,
ta.ro estigiado," significando con este calambour que la tal sub~tancia conduce á
la laguna Estigia á los que de ella hacen uso. Hoy, en virtud de los progresos
científicos, estamos muv dist11ntes' de uno y otro extremo: ni honramos entusiastas con fe absoluta las preparaciones antimoniales, ele las que el tártaro es genuino rerresentante, ni tampoco las expulsamos del arsenal teraptíutico, por mucho
que e nombre de antimonio recuerde la leyenda. de los Monjes envenenados por
Basilio Valentin.
La absorción del tártaro por el tubo digestivo se verifica probablemente in
natura, sin que sufra deRcomposición, porque en el estómago encuentra un medió
débilmente ácido que no lo 11ltera y en el intestino queda en conflicto con jugos
de reacción alcalina que lo atacan débil y lentamente. Llevapo al torrente de la
circulación sauguínea tiene por principales vías de eliminación la mucosa gástrica y el aparato de la secreción biliar; de suerte que su ministración por la vía hipodérmica determina el vómito como cua.ndo se le ingiere por la boca. ¿Significa
esto que el tártaro produce el vómito por el mismo mecanismo que la ipecaY Así
lo cree Nothnagel; pero en contra de esa opinión respetabilísima están los E&gt;xperimentos célebres de Magendie, que no por antiguos han menguado en su importancia; y están asimismo cijirtas consideraciones teóricas inferidas de observaciones prácticas.
Magenrlie substituye el estómago de nn perro con una. vejiga que relaciona
artísticamente con el píloro y el cardia, é inyecta después bajo la pi~) del animal
una cantidad de emético capaz de hacerlo vomitar. Y el vómito se presenta, en
efecto, en el animal mutilado; es decir, viene el esfuerzo y la dilatación del cardia,
á pesar de que falta la entraña por donde debiera eliminarse el emético que se inyectó, y falta en consecu¡,ncia la rama gástrica del vago, rama de la que parte
principalmente el reflejo emético.
Nothnagel dice á este propósito, que del indicado experimento sólo se infiere
que el vómito no se produce únicamente por excitación de las ramas nerviosas del
estómago, sino también por la de otros varios nervios como los faríngeos y exofagianos. El mismo observador, considerando que en el vómito producido por inyección intra-·rnnosa del tártaro; se encuentra la mayor parte de éste, resuelve que el vómito estibiado es siempre producido por acción del tártaro sobre
la mucosa gástrica.
Tal será, la razón principal del efecto; pero cabe ahora preguntar: A,es posible
que el bulbo puE&gt;da permanecer indiferente á la acción de una substancia que tan
profundamente conmueve toclo el sistema nerviosoT Resistiéndonos á aceptar la
indicada posibilidad y considerando que si el tártaro se eliminase indiferentemente por todas las mucosas y no con especialidad por el estómago, correspondería
á esta entraña una porción muy pequeña del emético inyectado en dosis vomitiva,
incapaz acaso de hacer sensible el efecto, no vacilamos en sE&gt;guir la bande1·a de los

�488

LA EsouELA DE MEDIOINA.
LA Esou ELA DE MEDIOINA.

que consideran la sal de Mynsicht substanc.ia 9ue ataca al pneumo-gástrico por
sus clos extremos, por el central y aor el per~fénco.
.
. .
,
_
Este orclPn de ideas nos conduce á exphc~r la tol~r~nc1a, 6 rnd1f.ere~cia rela
tiva del organismo al tártaro y otras prepara.Clones est1b1adas, de fa.. s1gmente mr
nera: Jlevaclo al estómago, en dosis emética, una muy pe.queña p~rc1ó se ab¡or e
1 e ~ey excitR el centro bulbar; la porción mayor no es ª?s~rb1da por «;fi~u ta.ro
dio en que se encuenera y obra sohre la mucosa 1rr1tá.ndolA. 4 1~r1tando por mdeclinable consecuencia su rerl nerviosR: de aquí el vó?11to produ?1do por _acto reflejo y directo. Cuando el tártaro E&gt;stibiado es prescr1pto. en dosis pequdnai
repetidas á cortos intervalos, las porciones que por absorc1ó~ van llegj? o a(
bo ya 110 excitan el centro emético sino que po1· el contrar10 lo par~ izan . es e
ley füiio]ógica que á la excitación sostenida suceda .el col~pso), Y ya l~Serrble
punto de percepción, roto por su centro el arco drnstált1co, queda srn e ecto
excitación periférica.
·d
Rasori snponienclo el tRrtaro dotado de virtudes específicas desconoc1 as, Y
creyendo q~e obraría tanto mejor cuanto más disimulados fues.en sus efectos eméticos inventó el métoclo de ministrarlo en dosis alta con el obJeto de obtener des~
de h;ego la tolerancia. Prescribía, yues, desde un? hasta cuatro gramos de ~rtaro,
método irracional y erizado de peligros, que no siempre llegaba ª\resulta l'dud
el inventor deseaba; y del que por lo mismo se fueron apartando a genera 1 a
de los ménicos.
.
·
d
1 tá
En dosis pequeñas1 frecuentes y por largo tiempo sostemdas, pro uce e rtaro, como el fósforo y el arsénico, la degeneración gras?sa dE:l corazt,n, del hí_gado etc expresión última de la depresión cardíaca, respiratoria Y termogE:nétit,
pr~ducida por el tósigo. 'En efecto, bajo la influencia sostenida d~~ emét1?0, ~s
músculos est.riaclos y lisol'l, pierclen en todo ó, en parte, s~ co_ntractihdad fisiológica, la calorificación desciende considerablemente, la resp1rac1ón es .lenta, el pulso
blando y depresible, fenómenos todos reveladores de que la máquma humana no
utiliza su combustible natural que desde Ju.ego se t~ansforma en gras~.
.
La fibra nen'losa también cae bajo la rnfluenc1a .del tártaro en CI?rta especie
de relajación ó inercia en el desempe~o de sus fu_ne1ones, lo que a~r1b~ye á
cer más claros y más fácilmente exphcables los s1gnos de la mtox1cac1ón. ~s
sístoles cardíacas son débiles, tanto porque pade~e y .se 1egenera la fi?ra propia
del músculo, cuanto por el el'ltupor ele sus gang!1os prop1?s y ~e los hilos que le
envía la médula; la sangre se estanca en los e.apila.re~ por m.erc1a de los vaso~otores· y como con'.!ecuencia obligada de esta h1postem1a card10-vascular ~ derV1?sa t;edan, el enfriamiento que en casos observ~dos por Ac~~r.ma.n paso e seis
gra~os, el estado lipotímico y la muerte produe1da por parahs1.s del corazón en
diástole.
·
· d' · ó
J
Indicaciones.-Eu la indigestión estomacal llena la misma ~n. icae1 n que a
ipeca, según queda dicho en el párrafo referente.á ésta; p~ro es ~til recyd~r que
en la inmensa generalidad de casos debe prefenrse la ra1z brasilense a tártaro,
huyendo do la acción hipostenizante de éste.
. .
.
En el Crou,p, quienes aconsejan el tártaro ~e mspuan en la idea de que, º·~
solamente procura la expulsión del exudad') pelicular por los esr~ rzos/el vómi
to, sino que se opone á la fo1·mación de las fals~~ ,membranas, mod1 ca? o a cons:
titucióu de la sangre. Gniad?s .por esta supos1c10n alhag~dora, despues ~e provdé
cado el vómito continúan mm1strando el tártaro en poción que aconseJan se
or cucharadit~s cafeteras, de modo á ingerir de Og• 20 á OgL 40 al día. , .
p En la primera. parte de la teoría no puede haber duda algu~a.. El vomito
tibiado lo mismo que el provoca.do por cualquiera otra substancia, sea: cu::i,l fue
la explicación farmacodinámica ~el efec~o, expul.sa el obstáculo mecámco i~pues:
to por la enfermedad á la libre c1rculac1ón de~ a1re y debe, en consec1¡6ubiaá v
curar al enfe1·mo un alivio que se sostendrá mientras no. ~e produzca e o st cuº:
Pero la segunda parte de la teoría, la referente á la acc10n fundamental del tár

1

ftíº
di~

fª-

6

e:~

1°

----------

489

taro la que snpone un a mod ificación de la sangre y por ésta la no renovación del
exudado plástico, es del toclo contraria á la deducida ele la experimentación fi siológicA, á las múltiples obsE&gt;rvaciones clínicas, y aún á lo que dicta la razón natural. ¿Cómo concebir, en efecto, que una enfermedad de suyo caracterizada por
enorme abatimie11to ele las fuerzas orgánicas y que de ordinario termina por colapso, pueda cnrnr por influencia de un medicamento que llamaremos sinérgico,
puesto que conspira al mismo finT Pudiera deciri::e que siendo la enfermedad parasitaria, tal vez el tártaro mata al microbio; pero &amp;es cuerdo erigir todo un sistema terapéutico sobre base tan deler.nable como lo es nn supuesto, hijo más bien
de la fan tasía que del estudio científi co'i .... No siendo partidarios del "similia
similibus curnntur," ni teniendo 11oticia de que la lente del microscopio haya he.
cho ver el microorganismo especial productor de la difteria y que esa entidad patológica sucumbe al tártaro, 110 parece apropiarla ni racional siquiera la medicación estibiada en ninguna de las manifestaciones diftéricas, con tanta mayor razón cuanto que esta enfermedad ataca muy comunmente á los niños y á las personas débiles cuyos organismos repugnan el tártaro.
•
En la pnewmonía gozó de gran reputación el tártaro en las postrimerías del siglo anterior y comienzo del presente; pero luego cayó en olvido, hasta que Rasori en Italia y después T rousseau y otros en F rancia, trabajaron en favor de su
prestigio. No ha muchos Rños la medicación tartarizada era entre nosotros la clásica, la oficial, por decirlo así. No dar el tártáro en dosis contraestimulRn te á un
pneum ónico Ara significar crasa ignorancia; hubiera siclo tanto como exponerse á
ser llevado ante los t ribunales. H oy son ya pocos los médicos que emplean el tártaro. ¿Por qué esta veleidadT tHa cambiado la constitución de las gentes de modo
que aquellas capacE&gt;s de resistir al método enérgico de las sangrías, el tártaro, la
dieta, etc., se perdieron y qedan sólo los débiles, los raquíticos, los que se doblegan y aun sucumben al choque de alguno ele aquellos recursosT¿I mpera en el mundo
médico la reina moda como impera en el mundo socialt. . . Hay algo de todo esto:
los hombres del siglo XX somos en lo general tan débiles en cuanto á las fuerzas
físicas, puestos en parangón con los hom bres de la edad media; como somos vigorosos comparados con los mismos en cuanto se refiere al cultivo ele la inteligencia,
salvando, se entiende, envidiables excepciones.
La moda intervieue también, debemos confesarlo, por mucho que nos mortifique tal confesión. H ay facnltativos que ante sus compañeros reunid,,s en Junta
no se atreven á proponer ó proponen con timidez la medicación estibiada en contra de la pulmonía, porque comprenden que proponen algo como resucitar un método que el tiempo ajustició.
Y sin embargo, casos hay en que la indicación del tártaro es neta. En las
neumonías croupales en individuos robustos y vigorosos, de temperamento sanguíneo, y muy especialmente si á la enfermedad acompaña un catarro gástrico, el tártaro, el kermes ó el antimonio diaforético en dosis conveniente, producen efectos
más perceptibles y más rápidos que cualquiera otra substancia.
¡Cómo deben emplearse las preparaciones estibiadas1 E n su época aconsfljaban algunos médicos contra la pulmonía que la sangría precodiese siempre al tártaro, es decir, que no se administr.1ra este medicamento sino dos ó tres días después de haber extraído la cantidad de sangre que, en vista del paciente y de la
intensidad del mal se creyese bastante; y otros querían que E,] t ratamient o fuera
iniciado por el empleo simultáneo de ambos rticursos. De uno ú otro modo, ya fuese la preparación estibiada llenando la indicación de sostener el efecto deprimente
de la sangría; ó bien ayuntando desde el principio la acción del uno y de la otra
para que la hipostenización fuese desde luego más profunda, era la práctica de dar
el tártaro á dosis de Og•·20 á 18.. 00 en una poción azucarada, ol kermes en dosis de
1... 00 á 3g,.OO, ó el bianti-moniato do potasa á la de 18'·00 á lOBLOO, cuya cantidad
total tomaría el enfermo en el clía por pequeñas porciones ministradas cada hora
ó cada media hora, para que el efecto de éstas no pasase de la náusea al vómito.
J OHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGU E RIA DE LA PALMA.
Profesa 4 . - M é x ico. - Apartado 318.
En esta casa se encuen tran siempre todos loa medicamentos y medicinas de paten te modernot1

60

�490

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

LA

- - - - - - - - - - - - - - - - - - --- Era también de precepto, y así le aconsejaba Trousseau, sostener la medicació1~.
mientras hubiese calentura, disminuir las do8is en cantidad y frecuencia á meclicla
que el movimiento febril declinaba, y no renunciar de un momento á otro al uso
de esa medicación por temor á las recaidas.
Debemos no olvidar esta práctica y estos consejos que vienen de maestros
competentemente autorizados por su saber, por su buen juicio y por su dilatada y
concienzuda práctica.
En el reumatismo articular agudo también fueron aconsejados los antimoniales, con especialidad el tártaro, procurando combatir, no la enfermedad en su esencia, sino una de sus manifestaciones, la fiebre; Laenec, Rives Chomel, Tronsseau
y otros siguieron esta práctica, conviniendo, no obstante, en que sus efectos saludables E&gt;ran menos acentuados que en la pulmonía. Rabuteau hace observar gne
en el reumatismo articular no se obtiene de la medicación tartarizada el apetecido
efecto, sino cuando el medicamento no es tolerado por el organismo y se producen
vómitos ó diarrea; de donde infiere ser otro el mecanismo de su acción, y aconseja, por último, que en el reumatismo se prescriban las preparaciones estibiadas solubles que son las más difícilmflnte tolerada~, como por ejemplo el tártato en dosis corta y diluída en una gran cantidad de agua.
Hoy que contamos con recursos infinitamente superiores, con las preparaciones saliciladas, que no se limitan á moderar la calentura sino que apagan el dolor
y hacen desaparecer muy pronto la tumefacción articular, no es posible colocar el
tártaro entre los medicamentos antirreumatismales sino en memoria de los beneficios que pudo haber proeurado antaño.
En la hemoragia pulmonar dice Trousseau haber obtenido efectos notables con
el tártaro, aún en hemoptisis muy graves; efectos que Rabuteau explica admitiendo que el tártaro, como la digital, contrae los capilares por excitaci \n de sus fibras
lisas. Esta explicación no satisface. Araso fuera más aceptable suponer que la hemorragia cesa porque el tártaro debilita las sístoles cardíacas y produce el estado
lipotimico que por sí solo ha bastado en muchas ocasiones, aun siendo producido
por la misma hemorragia para contener la pérdida.
El tártaro ha sido usado también contra la corea, la tísis pulmonar, la flebitis,
etc. Anotamos esos usos por mera recordación, no por aceptables.
Pero sí debemos hacer especial mención del empleo del tártaro en uso externo. Las lociones con agua tartarizada, las fricciones con grasas que contengan
tártaro, la aplicación de esta sal por medio de un emplasto etc., determinan en
la piel una postulación de carácter especial, muy semejante á la de la viruela y
que como esta deja cicatrices indelebles. Comienza la erupción por pequeñas pápulas que se transforman en vesículas y mál\ tarde en pústulas umbilicada.!\, las
que al finalizar su evolución se cubren de costras que caen y dejan in situ la cicatriz conmemorativa. Es de creerse que este proceso fl.ogistico causado por la sal
de Mynschit tenga por sitio las glándulas cutáneas cuya secreción es ácida.
De este efecto especial del tártaro sobre el tegumento externo se ha apro,echado la medicación revulsora siempre que se ha querido derivar un proceso fl.ogístico ó congestivo, muy especialmente cuando se desea que la acción del medicamento no sea pasajera. Así, por ejemplo, en la pneumonía ~e prefiere la revulsión superficial de las cantáridas á la más profunda del tártaro que vendrá bien
en las bronquitis crónicas.
Dosis y preparaciones.-Hemos indicado en el cuerpo de este artículo cuál(•s
son las dosis en que debe ministrarse el tártaro; las recordaremos sin embttrgo,
en concreto, advirtiendo ser las que convienen en la edad adulta y de paso recor·
dando que á los niños de menos de dos años de edad -nunca se debe dar el tártaro.
Como vomitivo se prescriben de 08'·05 á 08..15 diluidos en una fuerte cantidad
de agua que se tomará por medios vasos.
Cuando se quiere la tolerancia del medicamento las dosis iniciales deben ser

EsouELA

DE MEDIOINA.

491

------ - - - - - - - mfis débiles, Y conviene agregarles alguna substancia antiespasmódica ú opiada. á
fi n &lt;1e asegurar el efecto propuesto.
KER.MES ~IINERAL.

qne apell1'&lt;lam
· · l" para d'1stmgu1r
·
· 1o en su e]eingnac1ón
·
· del
k : El .kermes
.
. . o,s " mmern,
01
!11.º;-s a111~1a! ( Ooccu~ Ibcis, L. Ohermes Vennilio, Planch), es un cuerpo de comf°~1c1111. qu!m1c~ no b~en definir~a S? le consi&lt;lera formado por una mezcla ele snlnHb, &lt;0 antimomo, óx1do de antunomo, sulfuro de sodio y antimonito de la. misma ase.
Se cree fué descubie~·to el kermes mineral por Glauber quien le dió tal nomencontra~lo parecu]o en color al ya indicado in.,ecto' que vive sobre las ho?re
Jª~ e una eRpecie de encmo ( Quercus cocc(jcm). Es un error muy craso el de
qt~ienes snpone.n gue ~ la p1·eparación estibia.da, kermeR, se le ~djunta el apellido
mineral p~ra d1stingmrlo de nuestra Cochinilla (Ooccus cacti) que vive en el "Cactus opunt1a."
Lo,s car~cter~s del kermes son: polvo de color moreno tirando al rojo aterciop;l~r~od a la vi~ta? modoro, insípido, insoluble en el agua y el amoniaco, s~luble en
e, ac1, o c1orh1dnco con desprendimi~nto de hidrógeno sulfurado.
Se conceden al kermes las propiedades eméticas é hipostenizantes del tártaro·
pero en menor escala. ¡Cómo obra el kermes, supuesta su insolubilidadT Mialh;
sn~one .que un~ pequeña ,rarte de) que se ingiere se transforma en el estómago
por acción d~l Jugo gás.tr~co en tnclornro de antimonio, y que éste es el que produce los fenomenos est~b1cos. En verdad que se hace di:(ícil aceptar resueltan,ente
esta t~: 1r1a, porque el b1clor':1;º de an.timonio (manteca de antimonio) ejerce sobre
1°8 t~Jtdos que to?ª. una a.cc1on cáustica muy enérgica; y por pequeña que fuese la
caut.1dad ele ese toR1go formado en el estómago mismo, no dejaría esta entraña de
.entir sus efectos, lo q~e haría del kermes Ullét substancia de ministración más deicacla que el tártaro, mismo. i~?r qué no suponer mejor la formación de un oxicloruro (~b.O, Cl), o la reducc1on del kermes á óxido de antimonio (Sb2 0 3 ) con
de8p.rend1m1ento de una peq:10ñísima cantidad de hidrógeno sulfurado que es absorb1doY

Jºr

1

BIAN'l'lMONIATO ÁCIDO DE POTASA.

(Sb 2 0 6 K H+H 2 O)

. ,,Esta ~~l fué con~cida .antiguamente con los nombres de "antimonio diaforétic~, Y. ele cal ele ant1m.on10 _lavado." H5&gt;y se le da también el nombre impropio
de ?xHlo ?lanco de ant1momo." Su meJor designación sería la de "Bimeta-anti~omato ácido de potasa," puesto que resulta de la acción del ácido meta-antimóntco sobre la potasa.
F Trous.seau, ~ecamier Y o~ros usar?n y recomendaron esta sal en la pulmonía
Y onsagr1v~s atribuye. la acción curativa á los sudores que provoca, recordando
con este .m,~tivo el afo~1smo de Franck, "ut plurimum per sudores terminatur peripne~tmon!ª· Se ha temdo, en efecto, por buen sudorífico al llamado óxido blanco de
ª!1t1momo, Y se le concede además, la que puede ser una ventaja en muchas ocasiones, la de no producir vómitos.
Trous~ea.u d_ice haber ltegr1do á dar hasta 16 8'· 00 al día sin ocasionar á, sus
enfermos m s1qmera náusea.
SULFATO DE COBRE.

(SO Cu+5 H O)

qo1~ociclo en el comercio con los nombres de: vitriolo de Venus vitriolo de Chipt:P, vitriolo azul, caparrosa azul, y piedra lipis, se presenta en fo;ma de gruesos
c~1~tales de color azul, eflorescentes, solubles en 2! partes ele agua fría y más fácilmente solubles en el agua hirviendo.
. Las pr~parac~ones soh~bles de cobre no son absorbidas por la piel, porque no
i\t,tcan la ep1derm1s; pero eJercen sobre las celdas y los vasos capilares una acción

�492

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEmoINA.

493

- - -- -- - - - - - constrictiva. tanto más enét·gica cuanto más concentrada es la solución y más delicado el tejido sobre el cual obrirn. En las mucosas pue&lt;le llE&gt;.gar su efecto .hasta la
mortificación. La acción astrictiva de las preparaciones cúpricas y su afimdad ha.
cia la albúmina explican sus efectos locales y generales.
Llevado al estómago el cobre en solución débil y no en gran ca~t1~ad (Oª'· 20)
provoca náusea, vómitos y diarrea. Este efecto es enteramente per1férico,. es producido por exitación de la mucosa gástrica y consecuti:7ament~ de los hilos que
inervan esa membrana. Inyectada, en efocto, un.a solnmón d~b1l ele sulfato de cobre directamente en las venas de m1 perro, el ammal no vom1ta; en . tan~o que l.a
misma cantidad en dilución igual ingerido al estómago lo ha.ce vomitar indefectiblemente.
.
Debe admitirse que, á pesar de la corrng.a?ión epitelial de la muc~sa gástrica
y de la coagulación de los elPmentos al~umino1des secretados por )a ~1sma membrana, más las que figuran en el contemdo estomac~l1 cua;1cl? se mg1ere una sal
cúprica parte de ésta se absorbe, puesto que el análuns qmm1co lo descubre en la
sangre. Sin embargo, no ha sido posible hasta hoy forma: un cuadro. perfecto de
los fenómenos generales á qu~ puede dar lugar.la penetramón al org~msmo de este
rr.etal que le es extraño. Se d1ce que en loi- ammales de. sangre cah~nte. produce
el cobre absorbido una gran debilidacl muscular con pérchcla de la exc1t~b1hdad. del
músculo, en tanto que las funciones del sistema nervioso central p~rs1.sten mientras late el con1zón. La parálisis de este órg1ino clebe, puei-, ser atr1bmda á la acción directa del veneno sobre la fibra muscular cardíaca.
Indicaciones:-Ss ha recomendado el sulfato de cobre ele preferencia á cualquier otro emético en el env,menamiento por las Rnbstancias narcóticas, sin duda
porque el efecto se limita á expulsar violentamente el tósigo sin conmover el ?rganismo en el sentido que lo hace la substancia cuya acción se combate. En la 1.ntoxicación fosforada se le recomienda también, pol'qne á más de que por el vómito
es expulsado el veneno, la porción que aún q~eda. de éste en el es~ómago reduce
á la sal cúprica cuya base se une al fósforo é 1mp1de sus afectes. 81 pues ,:,l cobre
es un antídoto del fósforo, lo racional es tlar ese antídoto en doi-is refractas después del vómito.
En la laringitis croupal fa.mbién se ha preten&lt;lido obtener del sulfato de cobre
un doble efecto, el mecánico del vómito y el que algunos suponen pue~e tener el
metal absorbido sobre el proceso pelicular. Este último pfecto no ha sido demos·
trado y debe con este motivo recordarsA qne la ministrac~ón sostenida _por algú_n
tiempo del sulfato de cobre en dosis pequeñas puede ocas10nar evacuaciones alvinas de carácter disenteriforme.
Dosis:-El sulfato de cobre, como emético, se ministra en dosis de osa 10 á

08" 40.
Fonsagrives recomienda sea preferido el sulfato de .cobre am~niacal por ~er
menos irritante y menos enérgico en sus manifestaciones. Las dosis son las mismas.
ACETATO DE COBRE.

(02 Hª ()2)2 Cu+ H 20)
Conocido con el nombre de "Cristales de Vénus" es emético; pero no se le
usa por ser más tóxico que el ~ulfato. P1wde decirse lo mismo del acetato bibásico.

bre la mucosa gástrica; así es que, aun cuan,lo se dice que su efecto emético es
rr...enos seguro que el del tártaro, es preferihle á éRte en loi- casos ya in&lt;licaclos al
habl~r del e.obre; pero entre el sulfato de cobre y el de zinc debe darse la preferencia al pr~mero, por ser más enérgica y más segura su acción emética, lastimando menos, sm embarg~, la mucosa del estómago.
Trousseau recum10nda el sulfato de zinc en dosis de lK'·OO á 2~··00 cuando
exis~? síntomas cereh~ales graves que impidan al estómago i-entir la impresión de
V?mit1vos menos enérgicos. Otros prácticos hacen especial mención del sulfato de
zmc en el Oroup; pero se comprende que no se puede esperar de este medicamen to otro efecto que el puramente mecánico, el apartar de la laringA las falsas membranas que se oponen ahí á la libre ·circulación del aire.
SULFATO DF: CAmuo.

( S&lt;f0D+ .2R~O)

E sta sal es un emético tan enérgico que no es empleado. En dosis de 08'01 á

Ü8L02 produce ya el vómito.

VIOLE'l'A.

Cabe en el grupo farmacológico de los eméticos la rafa ó por decir mejor el rirnma d_e la Yiol;ta ( Vio_la _odQrata) de la familia de las Violaríneai-, qne se ~inistra e:1111fus10n .º en commiento. Debe su acción emética á una substancia acre y
alcohna desbubierta por Boullay, quien le &lt;lió el nombre de ''Violina"
ASA RO,

La .raí~ ,del ásaro _ó "Nard.o silvestre," de la familia clP las Aristoloquias da
por destila~1on un aceite v~lát~l .y una materia cristalina de olor y i-1tbor alcanforado ( ~sarina.) A estos prmc1p1os debe la rafa sus propiedades evacuantes. Fué
~l emético empleado clesde los tiempos hipocráticos basta el descub1·imiento de la
ipecacuana.
Se ha empleado la infusión en la proporción de uno por ciento.
POLIGALA DE VIRGINIA.

Ploygala _Senega.-De la fami lia. ele las Poligaláceas.-Vegeta en el Norte de
nu~stro Con~mente. D.ebe sus .~ropiedades emeto- catárticas á un principio muy
activo, el ác1?0 ploygálico. Se ut1hza toda la plantn; pero más Pi-pecialmente la raíz.
En México es empleada como expectorante en infusión déhil· y como nn tónico a margo. ~~ se le emple~ com? vo~~tivo por la dific~ltarl de dra.duar su efecto.
Como tomco se prescnbe la 1 nfus1on en la propormón de 5 á 500g'- , t:&gt;l extracto de 0P·05 á o.gl 50; la tintura de Og•.50 á 8BLOO. U na dosis doble de cn;lquiera &lt;le
estas preparaciones basta para el efecto vomi- purgante.
VANDELLTA DIFFUSA.

. Gratiola ~riganifolia.-Llamada también "Yerba rlel Paraguay," es originaria de Colombia y P.ertenece á las Escrofularíneas. Se dice que eR un vomitivo
tan seguro como la 1peca y que debe sus efectos á una materia grasa.
S e da el extracto como emético en dosis de l 8'º50.
. Dice F o~agrives que e~ C~lombia y en Paraguay usan de esta planta en infusión (un punaélo pat·a med10 litro de agua) de la que se toman po;1,nelos hasta
que vengan los vómitos.

SULFATO DE ZINC.

LOBELTA.

( S&lt;f Zn)

No t~atamos aquí de la "Lobelia inflata" (Lobeláceas), originaria de los filstados Umdo~, por mucho que provoque así como la Lobelia sifilítica.fenómenos
emeto-catárt1cos; pues. u~ia y otra determinan en el ot·ganismo animal efectos máiacentuados de orden d1stmto y por los que se acercan más al grupo formacológico
en que figura p) tabaco.
Nos ocup:.i.mo~ únicamen~e en e~te artículo de nuestra. Lobrlia, la que pudiéramos llamar mexicana, especie lascijl.ora, qne no provoca los efectos tóxicos &lt;le

Se le conoce también con los nombrPs de "vitriolo blanco" y "caparrosa blanca." Cristaliza en prismas cuadrangularei-, eflorescentes; inc?lor?s é inodoros. Es
soluble en dos y media partes de agua á la temperat.ura ordmana, y en su peso de
.
.
agua hirviente. Su sabor es estiptico.
En dosis de QS&amp;30 á OP-40 es un vomitivo del que puede uno servirse e~ cier·
tos envenenamientos. Produce el vómito como el sulfato de cobre, por acción so

�\

494

LA EsooELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

, 'to y 1a eriarrea . Altamirano
esaquellas y sí de un modo seguro e1 vom1
,
11que hizo
fl, 'ido
,,
.
·
1
J' 1
l
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prep·nab:l
con
e
a
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tn,lios fisiológicos expernnenta. e!'l con n1r. 1a. P an."' . '
' b
h d t rmique á la dosis de 2?- 00, inyecta.t~o bajo la pie_l ? rnger1d? P.~r 1a.. oc\ oª ac~idente
na.d~ co:nstante,.nente y a.1 ~oco tiem~o
rElibH\º'o eá/1~1~·~í~~ i:;eri&lt;l~ por hi bora.
que mchque peligro dP. h\ vicla del a.mma ·
P~ v · ·,
·
· lemente el
(1 ~L 00) tampoco ha determinado fenómenos de 10tox1cac.i~n, srnol stmp. ,611 ~xv6mito. En dosis mÁs corta obra como expectorante, facilitando a secreci Y
creci6n de las mucosidades brónquicas.
fl,.
· · trado por la.
1 m1~ns t h t" ~1
En el hombre recomienda. Altamirano su extracto t~HloO
mmu
· · t e: d'1ez gotas cada 5 o
vía exofagiana ele 1a manera. s1gu1en
. os as "'

ªi

efecto.
·
flúido
Conforme á e!-;a indicMión hemos empl eado e1 mismo
ex tracto
'
d'd len .va.
t
d 5 min\ltos· y hemos po i o o )servar
rios enfermos ministrán do1es dtez go as ca ª l , . '/ l
· ·
iento veinte
·
·
f
t
d'
(
ha
presentado
e vomito~ os cien Y c
lo sigmente: e ecto ar 10 ~e .
· d .
; d )· · , dolor epigástrico; y
gotas es decir á la hora prox1mamente e mgen o ' mngun
á
é ico
remi;ió~ del efecto dmante cierto tiehph Pb'1;t voiverd~ ptr:se:vt:;~:c:n:se~lJnas
y más tenaz. En algunos enf~rmos a a l o ~ u,1
fenómeno reflejo ó dósin dolor ni p1~jo. _¡Có~o Pxphcar el e,frbtolb~;t1co ti ·cl~o del vómito, la rllta abbese á una excltac16n directa del centro u ar uo ~r., l l f
d " ués de
sol uta de d&lt;&gt;lo~e~ en el vientt·e, ~ lal' espon~u~a re¡e~;~~: dee e:t:c!~bs:~~cia un
p:isados los prnneros esfuerzos, me man e mmo
emético central.
. , ·
·
la inff,ata es
Existe en la LobeliJ. laxijlora el mismo prmcipio activo que en : . . . , ero
.1 : ,
la' cido lobélico y la lobelina! No lo han resuelto nuestros quim~cos, ¡&gt; , l
uecu,
e
. . . de ot ros, su puesto que el reactivo amma
es
ele suponer
cli:feren tPs unos p~·mcip1os
marca. notable diferencia ile acción en a~bas pla!ltas. d
l ·ómitó
,
Queda por re1,olvel' tambiéu por cual mecamsmo pro uce e •
·

E,

·

NARCISO DE LOS PRI\DOS.

.
Ll
1 t h' é "Narciso silvestre" es una
Narcissus pseudo-narcissus.ama~ o am d1 nl
1 las escamas
Planta exótica de la familia de las Amar1láceas, e a que s~ .emp ea .
l lb
t
1 polvo de las flores como vomitivo.
1!:;:c::!e,
ae bii
~~:ri::e:'
ourda~n., un rincJpio
citina, qne parece ser el pnnc1pio emehco. as . ~re~
colorante amarillit quºEI C~velntou .hª. ltaªda n~:~~ipl:~ta son las de la ipeca, 0~1
En concepto de azm as pt opie a 68 e
·
eh
forma atenuada; pero en el de 1)orvault es un medicamento act1vo y aun p -

;ict~; ~a

s~~~~ ~

N~i;~:

:ª:~i;

grosoSe ministra como emético el polvo de las flores á la clo1,is de 1 á 2 gramos; y
el extracto á la dosis de 0.05 á 0.30

d
t
Toda substancia que provolcaduna d~arr~~ ªa.~~~pi~rge:n~~~s~~;~a el J~b1!ª:i;~
s· en tiempos ya remotos a enommamon
.
t h
1
uificalo de ''evacnanti" y ~e "pur\ficadt" óf::Et~~~;·
~:; : y;~:~i:¿
0
no se espera de e.sta_c n.se e agen es o rin:s,la frecuencia y energía de sus conacción directa ó rndirecta, aumentando
·
·
1ftuJ·0 secretorio de la mu.
. 1tált'
agerando en otras ocasiones e
.
tracciones pem
~cas, ex
. d or último la evacuación de su conte~1do. .
cosa s_ue le es plrop{° { pro~ud:en do p e si la acción de los purgantes consiste prm. l.¿ueda ya tes&lt; e _uego m tea .º qu l inas más 6 menos abundantes, el modus
cipalme~te en detetamªr11evac1:t~~~~
ª;eite ae croton, la coloquíntid.ª, el su11.
operandi no es en o os e os e
.. l 1 f
arente se pasa á considerar e
:fato de soi-a son purgant~~; ~e1]~ s1 ~ ~ e i:c!~f;~ el orga~ismo en la armonía misoculto, el que baJO la acc1on e a su s. anc
. n. ta diferencia. se nota en el
ma misteriosa de sus elementdos lconstt1turü~is ¡PC~~·gnan porque E\XCitan el sistema.
modo de obrar de los unos Y e os O ros.
PURGANTES.

.

!t cl:\:

Ei

'

1

/Ir

495

ganglionar y por acto reflejo solicitan las contracciones intefltinales; purgan los
otros porque inflaman más ó menos la mucosa que los recibe; y determinan los de
más allá su erecto por tan suave mecanismo que 11i el tubo dige~úrn, ni los aparatos que tienen con él rela,·iones auatomo-fisiológicaR se resienten del efecto, sino
muy levemente
La importancia de esta observn.ción que ha debido te, erse en cuenta desde
que la medicina pasó las fronteras del empirismo para entrar al terreno de la obSArvación científica, y por estP proceder usar de los medicamentos conforme á su
acción fármaco-dinámica, fué razón bastante para que desoe antaño se propusiesen
los sabws. hacer d11 los purgantes una clasific-ación metódica. A lgnnos observadore~ atendienclo á la 111\tnraleza de la excreción provocacla por los pnrgantes, distin~mero~ á estos Pn colagogos, hidro,qogos, panquimagogos, etc.; otros so fijaron en la
mtens1dad del efecto produciclo, y los distinguieron en purgantes propiamente dichos, catárticos, laxantes, minorativos; y hubo, finalmente, clasificaeión fundada en
el rei~10 natural que da el purgante, y de ahí la separarión eu grupos de purgan-

tes mmerales, vegetales y animales.

La clasificación de Bretoueau hwo ya por base la acción fármaco-dinámica
de l~ substancia purgante. Aquel distinguido observador notó que aplicando sobre
la piel desnuda. de su epidermis, ó :-iolire las mucosas algunas de las substancias
purgante:-i, unas (las sales neutras) irritaban ligeramente la superficie que tocaban; otras {las euforbiácea!'&lt;) determinaban una inflamación profunda; y no pocas,
como la generalidad de los drásticos, parecían del todo inertes. De aquí esta deducción: los purgantes salinos obran irritando ligeramente el tegumento interno y
P?r esa irritación promoviendo la hipersecreci6n :folicular del intestino; las euforbiáceas obran sobre la mucoRa gastro-intestinal inflamándola y exagerando en consecuencia las secreciones hf'pática, intestinal y pancreática; el erecto de los drásticos no debe buscarse en su acción ~ópica sino en la que por absorción ejerce sobre
un elemPnto anatómico distinto.
Trou:-iseau &lt;lecía á este propósito que en el efecto de los purgantes los fenómenos
orgánicos son :-iiempre los mi&gt;1mos: irritftción de la mucosa, mayor energía y fre~uencia de los movimientos peri .. tálticos del intestino, secreciones foliculares, c6hco. . , aumento de los flujos biliar y pancréatico, y en definitiva diarrea, variando
en el orden de su aparición. En los irritantes dire&lt;'tos la inflamación del intestino
abre la escena y á ella suceden las secreciones foliculares y glandulares, las flatuoRidades y los cólicos, en tanto que los purgantes indirectos inician su acción con
las contracciones dolorosas del intestino.
Rabuteau, adoptando la clasificación formulada por Sée, hace de los purgantes los tres siguientes grupos: dialíticos, mecánicos, drásticos. En el primer grupo
:::omprenoe los purgantes qne, como las sales y otros principios cristaloides, pueden promover por encl6Rmosis el pRso al intestino ele la serosidad sanguínea, y por
corriente inversa (exósmosis) el &lt;le una pequeña cantidad de la sal ingerida hacia.
la sangre; on el segundo grnpo coloca todos los cuerpos que purgan excitando á
su paso por fll tubo intestinal los canales excretores de sus múltiples folículos; y
en la tercera de las agrupaciones estudia los purgantes que obran en virtud de
una acción ené1·gica sobrn los elementos musculares ó nervioso:-i del intestino.
La interpretación del efecto producido por las sales neutras fundada en ler~s osmóticas ha sido vivanrnnte combaticla y defe0&lt;lida desde que la propusieron
Li ebig y Poisi:.eulle. Aubert, fundándose en que las soluciones salinas purgan,
aun e:,i:cesivamente diluída.s, es tle los impugnadores á la teoría y explica el fenó u1eno por aumento de las contracciones peristálticas del intestino, debido ese aumento á una initación &lt;le los aparatoH nerviosos del mismo tubo Buchhein ni11ga
la supuesta ac0ión irt'itaute de las sah•s !-;Obre los nervios dol inte,-tino, apoyando
~u falta de conformi&lt;lacl en experimentos por los que se df&gt;muestrn, qne inyectada
una solución salina en la vena yugular de nn perro (solución que indudablemente
llega á los nervios intestinales), lejos de que éstos se exciten y produzcai, diarrea,
determinan un erecto contrario, constipación. Pero tampoco admite Buchhein la

�496

LA

LA EsoUELA DE M.EDIOINÁ,

diálisis intestinlll¡ porque, como Aubert, observa que aún las soluciones excesivamPnte dih1fr11"1s que por indeclinable ley dialítica debieran pron.ur.ir corrientes inversas, es decil', del intestino oC'upado por la solución hacia la red capilar sanguínea, no producen ese fenómeno que revelaría la constipación, sino que purgan.
No aceptando, pues, ni la irritación nerviosa, ni la invocada diálisis, explica el
efecto por retención en el intestino del líqni,lo purgante que, en su concepto, es
de lenta Ri no difícil absorción.
Pudieran citarRe en apoyo de la teoría de Liebig, aceptada por Sée y defendida por Rabuteau; las observaciones de Hay, quien ha encontrado por numeración de los glóbulos sanguíneos despnós del efecto de un purgante, más concentrn.da constantemente la sangre, ó lo que es lo mismo, conteniendo menor cantidad de agna. •
Conviene 3111 embargo aquí esta reflexión: ¿si efectivamente las erncuaciones
provocadas por las sales neutras representan una violenta expoliación de la agua
de la sangre, no serían eR!lS sales tsnlfato de sosa, citrato de magnesia, etc.), los
purgantes que má1-1 fuertemente conmovieran el organi1-1mo, como lo conmueven
las deposiciones coléricas1 Nos inclinamos á suponer más bien, que no sieooo las
mencio11a&lt;las sales muy difosihles, pasan rápidamente por el intestino delgado,
llegan Hl grueso y por fenómeno reflejo promueven y hacen enérgicas las contraccionrs peristálticas de todo el tuho, produciendo la evacuación que es como el estornudo de la excitación del colón. Nótei;e que los borgborismos y contracciones
intestinales no comienzan á sentirse sino cuando ya la sal ha tenido tiempo bastante para llegar al intestino grueso.
Esta no pni;a de una suposición que aventura.mos como teoría.
Observaciones p:n·rcidas á las inscriptas respecto ele las sales pueden hacerse
á los purgantes llamados por Rabuteau mecánicos y á los drásticos. ¡Obran simplemente los primeros pór sólo su contacto con los orificios terminales de las glándulas de Lieberknnt &amp;Los segundos, es decir, los drásticos, hacia -cuál elemento
anatómico dirige cada uno de ellos su acción funclamenta1'
Dice la experimentación fisiológica. que las contracciones del intestino son
probablemente debidas á lt1. acción de los ganglios comprendidos en el plexo de·
Auerbacb, i::ituado enti·e lc1.s fibras longitudinales y circulares de la túnica musculosa; que la secreción intestinal es influenciada por el plexo de Meisner, colocada
en la capa submucosa y presiden á la. armonía entre los movimientos del tubo y
sus secreciones naturales los nervios que relacionan aquellos plexos con el centro
cerebro-espinal, muy especialmente los esplá1.micos y pneumogástricos. Ahora
bien; si los expe1·imentadores han levantado un poco (muy poco todavía) el velo
que oculta innúmeros prodigios naturales; y acerca de los que se refieren al aparato digestivo, nos indican el mecanismo de sus funciones, aún les falta para el
objeto, investigar si un purgante obra porque interrumpe las conexiones anatómicas entre el intestino y los centl'os nerviosos superiores, paralizando los hilos conectores; si tal otro dirige su acción al sóleo, á la vez que á la porción lumbar de
la médula, tleterminanelo así un aflujo considerable de sangre á la mucosa del tubo; si el de más allá purga por irritación de los esplácnicos é isquemia consiguiente del intestino; si un otro, por fin, excita directamente la red nerviosa de Meisner ó la Je Auberbn.ch.
Hasta que ulteriores estudios esclarezcan estos puntos y otros muchos que
omitimos por no ser difusos, no será posible formar una clasificación exacta de
los purgantes.
Pero si por c0mpleja la manera de funcionar del intestino, y por ser obscura la.
acción íntima de las substancias 4ne sobre él obran, uos hubiésemos ele apartar de todo orden en la exposición y estudio de esas sub8tancias, espesaríamos las tinieblas
en vez ele disiparlasi porque el desorden engendra la confusión y ésta es madre del
,lesacierto. Vamos pues á pasar en revista los agentes purgantes, formando con
ellos los tres siguientes grupos: laxantes, catá1·ticos, drásticos.
( Continuará).

EsouELA DE MEDIOINA.

497

Asociación Cooperativa de Estudios
Médicos.

La raquialgia se presentó· en dos oasos
durando poco.
'
.Quince enfermos tuvieron retención de
Acta de la sesi6n del martes 27 de Octubre de 1908 orma, Y uno presentó parálisis del moto
ocular ~xterno, que tardó un mes en curarser
PreBidencia &lt;lel S1·. n,.. Porfirio Purra.
Después de ésto..... el autor manifiest~
las 7.4? P· m. se abrió la sesión, dándo
que
la honda~ ~el método hace que se esté
86 Pctma a la~ actas del de Septiembre
del .~3 del comente, las que puestas á di;. propagando raptdamente en Europa.
Sob1'8 la raquüJstovainizaci6n.
cus1on fueron aprobadas sin ella.
La Secretaría dió lectura á los artículos En la ~ociedad de Cirugía de París se han citado varios casos, muy convenientes de conoPcª"ª .el 1?i~~)on~rio Doméstico, titulados cer,
por cuyo motivo los publico á
t'An~tiocohtis .Y Vegetaciones adenoides"
con 1
e~or1 os, el pr1rnpro por el Dt•. Tomás N¿. nuac1ón.
riega y el segundo por el D1·. Gonzalo Ha- pr. H_artmann, prostatectomía transvesi.
rre~~· los cuales fueron aprobados sin dis- ca . Al rncorporar al enfermo para pod
cu1;100.
explorar más fácilmente el recto el operad~
.
El Dr. &lt;;taray hizo uso de la palabra, acer- cae
t Ji en unt acceso
· de lipotimia, q~e dura s1eca ~e loo mconvenieutes quH tiene la anes- e oras, er~rnando por la muerte.
Laparotomia por vólvulo en una mujer
te~ia de lo.s enfermos, por medio de la ra·
qu1anestes1a. qomo en una sesión pasa. En el momento que l!'L. enf~rma se levant~
da
la mocm.
. p~r~ colocarla en poste1ón mclinada mue
d deld Dr. Gutiérr"z. manifestó
·
sub1tamente.
,
re
a e este procedimiento hasta el
do d d ·
,
•
gra·
e. e~1r que el lo practicaba en el con- Le Dentu ha observado una parálisis coms~ltor10 .sm teoPr que haber lamentado nin- plet~ d_el grupo muscular del hombro, ue
gun a~etdente, el que habla desea hacer ver ~eys1stió dnr~nte tres semanas, y una piráio )ehgroso de ~sa conducta y para el efec· hs1s de la veJ1ga.
o eyó unos pa1:rafos que traen noticias El Dr.. ~ochard, dos casos de muerte, otro
de nume1·osos accidentes que se han ten1'do de paráh~IS del motor ocular externo, otro
con este. p~oced'muento.
·
Dichos párrafos de !ncontinencia de orina y otro de las m _
terias fecales.
':Ion los s1gmentas:
Mr: Schwartz, varios casos de retenoión
La raquianulP,8ia por la eatovafoa.
ele orma pr~longado~ durante muohos días.
pe un notable trabajo del Dr. González 1\Ir. Reymer u;1 Sl?,''ope grave, que cesó
Marmol, del Hospital civil de Santiago de merced
á ¡~ resp1ramon artificial, inyecciofubad t mamos los siguientes datos estadís- nes de c~ferna y de aceite alcanforado; una
te~s e os f?n.ómenos consecutivos á la anes- p~raplegia dolorosa que duró ocho días· una
t es1a estova1mca.
diarrea pro.fusa, que impidió operar un' absCinco de l?s enfermos acusaron malesfair ceso apend1cular, que hacía prominencia en
general,. ansiedad respfratoria y opreflión el recto.
·
pr_ecordial, que duraron de diez á .
Mr.
Laignel
Lavastine,
una parálisis commmutos.
qumce
pleta de los cuatro miembroi1 y de los músen,fermos presentaron temblor gene- culos de l~ nuca, que duró quince días.
ral iza o ~ todo el cuerpo, que desaparecía , Mr. Gumard, tres casos de muertes tara Loco tiempo.
dias, Y dos el Dr. Nélaton.
os p_aciente~ que recibieron las inyeccioEl Dr: GuiD:ard confiesa que ha quedado
n~s habiendo to.mado alimento, tuvieron vó- tan mal impr~wnado, que ha decidido no emmito hasta arroJar su contenido.
plear la raqmanestesia.
t ~l pulso se retarda mientras dura la anes- El Dr. Routier, .e1.1 vista de los malos rees1a, y se retarda al principio
s?!tados, ha pr_o~1b1do la raquiestovaiuizaLa cefalal~ia es precoz ó t~rdia· la ri- c1on en su serv1c1o.
mera se mamfiesta seis ú ocho ho~as
h El Dr. Faure, después de varios fracasos
pué\de la inyección; comienza por pesad:s~ a decidido no volverla á emplear· pues'
cere r~l, Y, luego; s~ transforma en un dolor aparte de ~us :muchos inconveniente's, die~
gravativo o pulsatil; en ocasiones tolerable no es par~1,dar10 de que el enfermo asista á
y en otras bastante molesto. Este est d su operac10n.
pue~e dm•ar de nn día á. cuatro, ó más.
Más ~obl'e la ,·aquieatovainizaci6n.
tard1~ ~parece al quinto día, y se comienza M. Beurmer, de 87 observaciones persopor i:1g1~ez dolorosa en la nuca y vértigos gales, en 15 la anestesia fué incompleta· en
q_u?. impide? al enfermo moverse de la o'. .., tuvo ,que recurrir al cloroformo; en rn'hus1c10n que tiene. Dura de cuatro á seis d'p bo fenomen~s meníngeos, que no cedieron
El au.tor ha observado veinte veces la p1::~ hasta despues de haber hecho una punción
coz Y cmco la tardía.
lumbar evacuatriz. En 12 casos los opera~

.t

ª

1

fºa

J

ª1;

JOHANNSEN, FELIX Y COMP

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA
Profesa 4 - Mé ·

·

.
Pus vaouno.-Suero antidiftério.
ti t XICO. - Apartado 313.
nngas hipodérmioas.-Braglleros.-Fili;0
~Ti:'.'6quico.-Aparatos eléctricos para ouraoionea.-Je-

~\:r'~

64

�LA

498

EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

nará la médula, pudiendo acarrear una mielitis ~uizá mortal.
No puedo dejar de citar otra desventaja
seria como es la de que el enfermo asiste á
su operación lo cual significa un gasto nervioso. Quiero citar casos concretos que han
ocurrido en la practica diaria y á personas
que casi todos los días emplean este método lo cual quiere decir que los resultados
funestos que han tenido no pueden atribuirse de ninguna manara á falta de pericia en
el operador sino al procedimiento en sí. Una
enferma; fué sometida á la raquianestesia
por el Dr. V. U. para hacerle una raspa; el
resultado fné que la enferma tuvo después
de la operación una paraplejia y murió.
Cuando en alguna ocasión se trató de esta
•
• el Dr. Garay, hay enfrrma, el doctor se molestó inmotivadaComo se ve, continúa
motivos fundados para huir de un procedi- mente, porque entonces como ahora, lo que
miento que tiene tantos inconvenientes. censuro no es al cirujano sino al procedi
Desde que comenzó á hacerse uso de él, miento.
Otro caso digno de estudio es el siguien·
tanto el Dr. Zárraga, como yo, nos opusimos en la Sociedad Médica Pedro Escobe. te: el doctor U. operaba bajo la raquicocainido y formulamos objeciones que la prácti- zación á un señor; como viniera delirio al enca ha venido después á confirmar y aún aquí fermo, se le dió cloroformo y éter y murió
en México, se han dado casos muy serios y el paciente á las primeras inhalaciones; 1,suaún mortales, por lo que creo útil que nos oumbió por el tóxico1 es probable.
Otro enfermo sometido al mismo procediocupemos de un asunto que nada tiene de
miento
por uno de los médicos que más uso
inofensivo, como dice el Dr. Gutiérrez He·
hacen de él, para hacerle una operación,
Jadio.
El Dr. Zárraga:-Desde que comenzó á murió al cabo de uno ó dos meses, de pulmo·
hablars-3 de la raquianestesia me declaré nía y todavía entonces tenía el dolor de ca·
enemigo de ella. por razones que como 1,eza de que se quejan muchos enfermos
aoaba de decir el Dr. Garay expuse enton· que han sido raquianestesiados. En el Hosces en la Pedro Escobado. Entre los múlti- pital militar tuvieron que lamentar otro ac·
ples reproches que se le pueden hacer al cidente fatal: dos militares fueron sometiprocedimiento de que nos ocupamos voy á dos al procedimiPnto, uno de ellos murió y
tomar unos cuantos pues están la mayor par- el otro está paralítico. Para explicar esto se
te, enumerados en el artículo que se acaba de dijo que la inyección fué de cianuro de merleer. En primer lugar es preciso una asep· curio equivocadamente en lugar de estovaísia completa porque la :nás mínima falta de na; pero ahora que se aconseja para el tra·
ella puede traer consecuencias fatales. Es tamiento de la sífilis la inyecdón intrame
cierto que la asepsia es de rigor en todas las dular de cianuro de mercurio, podemos atrioperaciones, pero sabemos por la experien- buir este fracaso no al error sino al proce·
oia diaria que muohas veces no se lleva á dimiento.
El Dr. Valdez:-Con motivo de uu traba·
cabo con todo rigor y sin embargo el éxito
es completo, mientras que en el procedi- jo leído por el Dr. Velázquez rriarta en la
miento de que hablamos una falta de asep- Academia de Medicina yo tomé la palabra
sia que parecería insignificante trae resul- para atacar la raquiestovainización porque
tados desastrosos. Otro inconveniente no no solo me parece malo sino que la expe·
menos grave es que una vez inyectado el lí- riencia está demostrando día á día que es
quido dentro de la médula ya no es posible método peligroso y á los muchos casos citaextraerlo en caso de que veamos efectos tó- dos ya podrían agregarse otros de los que
xicos y tendremos que esperar pacientemen tuve conocimiento esta mañana: tres enfer·
te á que se elimine por sí solo. En un anes ruos de hernia fu eron operauo:S empleando
tésico como el cloroformo ó el éter podemos en ellos la anestesia referida; dos de ellos
suspender su administración desde el mo- murieron, seguramente por el procedimien·
mento que notamos algo alarmante, mientras to y el otro es casi seguro que por la misma
que con la raquianestesia nada podemos causa. En una enferma del Dr. Macías que
hacer para salvar la vida del enfermo. La operó otro médico, desde hace dos años, se
introducción de la aguja puede herir una observan todavía perturbaciones co11 los
rama nerviosa y no sabemos como reacrio- cambios de temperatura atmosférica.

dos sufrieron lipotimias durante el curso de
la operación; en 4 hubo retención de orina.
Un hombre operado de hidrocele vaginal
presentó parálisis de los exfinteres, que le
duro más de dos meses. Una enferma, qne
un mes antes había sido anestesiada por el
cloroformo para una histerectomía vaginal,
sin ningún accidente, murió á los pocos minutos de haberle prllcticado una inyección
de estovaíua, para una perineorrafia que había que practicarle.
M. Bazy manifiesta haber presenciado un
caso de muerte en la mesa de operaciones,
y termina manif~stau&lt;lo qne es un método
que, sin tener ninguna ventaja real, está lleno de contraindicaciones.

•

-

Sanatorio Qnir1irglco del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419, Teléfono núm. t,S8ó,
Cirugía general, rnrugia de señoras, Cirugía de niños, curación de hel'idas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo ,dispuesto para la hora que citen,
Reoá.m&amp;raa de primera clase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

M~~u~ri!ªi;!~ad~ei:1a::ae; h:::e~Jeñor
rr1 es y
murió á las cuantas horas.
Por otra
t
h
.
.
de este pro~:di~i!~toª~~r~~/so md~bido
que podrían ejecutarse e f t operaciones
.P r ec ament~ con
un anesté,ico local
la anestesia raquíd:a ªJtcutan . pre~ri~ndo
como Do en nnnc . n gran c1rnJan?
miento y ~odríamos\i~:rl:fi
roced1en que los accidentes aunqune1 tªa die rahsos
'd
r os an
si .º.g!aves: enfermos que han ri&gt;currido al
smc~d10 '! otros que han terminado en el
mamcom10. Creo que debemos hacer ropa·
ganda _de.nuestras ideas que !':On las Je mucho~ CH'UJanos extranjeros, para evitar que
se siga usando un p1·ocedimiento tan pPligro~o.
El Dr Parra Porfirio:-Muy interesante
es to.do lo q~e se ha hablado respecto de la
raquianestesia y me es grato felicitar á los
Dres. Zárraga y Garay por su sagacidad
en comprendn desde un principio los inc01~venirntes que tenía esta clase de anestesia. :No conocemos con precisión todavía
las funciones de la médula ni sabemos taro·
po~o los pE\li~,ros que traiga consigo después
l~ mtroducc1on de medicamentos por esta
v1a, de modo que yo soy de la opinión que
están sosteniendo y creo que debe abrírsela
una cuenta corriente.
El _Dr. Zárraga:-Hasta aquí 110 hemos
menc1~na.do más que los casos en que el
proced1m1ento ha tenido lamentables resul·
tados como procedimiento; pero á esto tene·
~o~ que agregar los fracasos y como anestes1co así vemos que médicos como el doct~r, H. que es uno de los que más lu emplean
d1C?,que solo le sirve para comenzarlaoperac,1011 de la laparotomía y continuarla despues con el cloroformo. Constamente sucede q1!e no pueden terminar la operación ó
que fa~nen que apelará otro anestésico para
conclmrla.

~;td

ACA DEMIA N. (}E M~lllCINA.
8e•i6u del d1a

~s

ele Octubre ele J 908,

Presidencia del~- Dr. D. José Ramos.

A las 7 15 p. m. se abrió la sesión se leyó
el acta.del anterior y fué aprobada. '
Se dió cuenta de una carta del Dr. Otero
acompa~ada de un pli~go impreso que llev~ por titulo: Oportunidades y manera dA
aislar el a~ente patógeno del tifo petequial.
. Se contmuó la disensión sobre las mate
rias d~ concurso acerca del tifo. El Dr.
Toussamt us6 de la palabra y dijo que el
Sr. Dr. Otero en sus prepara?iones ha encontrado su amaeba petequial; pero que

i~

499

Comisión e,n las muchas experiencias que
b izo enco_ntro que I~ que se liama amaea petequial no son smo burbuJas de aire
jfectos de hidratación, precipitados de co'.
or y otros defectos de técnica. Además el
~r. Dr. Toussaint presentó cuatro proyecciones de sangre de diversas procedencias
en las que por tratarse de pr1&gt;para·iones
mal logradas, se encuentran también bast~ntes puntos con la apariencia de protozoar1os.
. .,
El Sr. Dr. V~rfaz d1~ l~ctura á un escrito
en el9ueexpr~so sus op1mones, respecto álos
p~·eimos, mamfestand? que la Convo~atoria
dice que serán premiado~ los trabaJOS en
que se demuestre categ?r1Camente cuál es
el agente patógeno ~el tifo y el suero para
cu!·arl,J; que como .m el ~1·. 9tero. ni el Dr.
~r1e~o han descubierto mngun microbio, ni
mngun suero; en 8~. concepto no está de
a~uPrdo. con la Co~is1ón en que se les dé
c;nco. mil y tres Irul pesos como estímulo.
Él opm~ porque no ~e les dé nada. Hace poco
en ocasión de una Junta que tuvo con el Dr.
~lenzu~I~ t otros colegas hablaron sobre la
licitud ~ ihcitu~ de los experi~entos en el
hombre, Y hubieron de convemr en que son
&lt;le condenarse absolutamente. Obedeció á
la moral médica más eRtricta la conducta
de K~ch cuando en 1884 fué á Calenta á
est~diar el ~6.lera y, enco;1trando que no se
pod_ia .trasmitirlo ~,los ammales, !1~j6 su estnd~o mcompleto, por no serle lícito expeper1m~ntar en sus semejantes." En conse,
cnencia, ~l Dr. Otero obró muy mal al hacer
sus exper_1mentos en el hombre. Dió lectura
á un es~r1to referente á este pu?to y firmado
el! el Di:. Valenzuela tiene por tí·
tulo: Quia nommu~ leo" en el que reprochao la couduota del Dr. Otero.
El Sr. Dr. Hurtado dijo que es indispensa.ble esclarecer si el Dr. Otero se extralim1tó en sus experiencias por haberlas ejecuta~o en el hombre; y para esto seria necesar~o nomb~ar una comisión espee.ial que
estudie detemdamente el punto y rlictamine sobre él. La comisi6n uo quiso ocuparse
en tratar este punto de moral en lo cual
p_rocedió muy cuidadosamente.' Estas cueshones son muy delicada!'&lt;, porque todavía
no están resueltas. La moral médica está
aún e~ p~ñales. Discrepa de la opinión del
Dr. Verhz; el Dr. Otero no es el primer humano &lt;1,ue ha hech~ experiencias en el hombre. Hizo rdferenma á una memoria impresa en New Orleans y presentada en un Cong~eso que trata de los estudios Bacteriológ10os de la fiebre amarilla hechos en 1897
e~~erimentando en humanos. En Cuba s~
h1~1eron experimentos semejantes, con igual
obJeto y en estl\s experiencias murió uno

Y

Pº;,

�500

LA

L.A.

EsouELA DE MEDICINA.

de los médicos jóvenes que se sujetó for- rente á las memorias cuyos lemas son los
siguientes: ''Urbi et orbe" y "Lasi~feccio~es
malmente á los experimentos.
El Sr. Dr. Ramos dijo que como Presi- tifoideas no deben causar mortabdad, smo
dente la me~a está en disposición de conce· que pueden ser abortad~s ó curadas con rader la palabra con la mayor liberalidad, á pidez." No sucede lo mismo con la memotodos los Sres. Académicos que deseen to- ria del Dr. D. Ignacio Prit&gt;to, c~;:o lema es
mar parte en la discusión que nos ocupa; "Veritas sola ratio." Este Sr. pHhó la palapero también está dispuesto á. no p(lrmitir bra para leer algunas ~l,s~r!aciones rel~tipor ningún motivo, que la discusión se des- vas al dictamen de la Com1s1ón en relación
víe de su verdadero objeto, y que los ora- con su memoria.
dores la tomen de pretexto para disertar
'rerminada la lectura de este escrito, se
sobre asuntos enteramente extraí10s á ella. levantó la sesión, á la que concur~·ieron los
No están á discusión ningunos puntos de Sres. Ores. Bulm~n, Calderón, C1cero, Comoral sino lo que está á discusión, es si el sío, Chacón, Garcia, Gayón, Godo! Alva~ez,
hama¿ba petequialis mexicana, descrito por González Fabela, González Uruena., Hur.~ael Dr Otero debe ó no cousiderár.,ele como do, Icaza, Lavalle, Loaeza, Manuell, ~eJ 1a,
el a ¿ute atógeno del tabardillo.
Mendizábal, Norie~a, Núñez, Orvananos,
Ef Dr. ~amirez Arellano dijo que de 1888 Peón del Valle, P~1eto, Ramos, Saloma, Soá 190~ se dedicó á hacer ¡,studios bacterio riano, Terré;s, Ulr1ch, Valdés, Vásquez Gólógicos sobre el tifo exantemático, prime;º mez y Vért1z.
solo y después con el Dr. Roux, en Pans.
llle~i6u del dfa 1 l de Novim1brc ele rnos.
Hizo numerosas preparaciones ~on san~re
y en ninguna pudo encontrar m bacterrns
Pre$idencin del Rr. Dr. U. José R"món !caza.
ni hematozoarios. En el último resultado
A
las 7 y 15 p. ro. se abrió la sesión, se
llegó á la conclusión de que no existen mileyó
el acta de la anterior y fué aprobada.
crobios en la sangre tífica.
El
Sr. Dr. Bandera ley(I su trabajo de
Habiendo sonado la hora de reglamento
&amp;e levantó la. sesión. Asistieron los Sres. turno 1 titulado "Notas concernientes al me•
de Ia aud'1m'6 n."
Dres. Calderón, Cícero, Cosio, Chacón, Chá- camsmo
El
Sr.
Dr. Chávez dió primera leotura al
vez García., Godoy, González Urueña., Gonzál;z Fa,bela, Hurt~Jo, Lavalle, Mejía,,1\fon- dictamen referente al nom br11.miento del
taño, Nuñez, Orvananos, Manuell, Peon del Dr. Antonio Alonso, como socio correspo~V a.lle Prieto, Ramírez Arellano, Ramos, diente en 8an Luis Potosí. Quedó de primera lectura.-Continuó la discusión sobre
Terris, Toussaint, Ulrich, Vértiz.
el tifo.
El Sr. Dr. Ramos dijo que como miembro
8emi6n del dfa ,&amp; de Noviembre de l90S,
de la Comisión iba á contestar las observaciones del Sr. Dr. Prieto, por haber i,ido pre·
sentadas con tanta corrección y con una sePresidencia del Sr. Dr. D. José Ramón le.iza.
A las 7 15 p. m. se abrió la sesión, se leyó renidad verdaderamente académica. El die·
el acta. del anterior y fué aprobada, después tamen que presentó la Comisión no fué~un
de una modificación propuesta por el Dr. trabajo técnico; sino el fr~to de.)a_labor. de
un año empleado en estudiar detemdamente
Hurtado.
las
memorias pre~entadas al C~ncurso, . haEl Sr. Dr. Cícero leyó su trabajo de reciendo
experiencias y observaciones m~nuglamento referente al método que está empleando con muy buenos resulta~os en el ciosas. Que solamente con el!Dr. Prieto
tratamiento de las tiñas por metho de los empleó la Comisión cuatro ml'ses y otro tanto
, con el Dr. Otero. Hizo notar el Dr. Ramos
rayos X.
En seguida el Dr. González ~a.bel.~ leyo que si no se experimentó el frasco del sueel suyo titulado "Pequeña contribuc1on pa· ro que envió el Sr. Dr. ~tero; fué p~rque
ra la. in'vestigación microsc.ópica del Hema- el mismo autor no lo considero eficaz. ~ara
tozoario de Lavaran," no sm hacer antes la el objeto que se proponía. Presentó dicho
advertencia de que las preparaciones á que frasco para comprobar que no es exacto:que
en su trabajo hace alusión, fueron las pre se hubiese extravíado.
El Sr. Dr. Prieto dice que-,Ia Comisión
sentadas á la Academia en la sesión anterior
consideró
inútiles sus trabajos. La Comipor la oportunidad de estarse tratando en·
sión
no
solo
no ha juzgado inútiles esos tratonces de las del Sr. Dr. Otero.
En seguida se reanuda la discusión del bajos, sino que los tomó en consideración Y
dictamen sobre las cuestiones relativas al los estudió. Por lo demás, todo l'l mundo
tifo. La parte correspondiente al. rest? de está de acuerdo en que no son ,estériles l_os
la Memoria. del Dr. Otero, pasa sm discu- hechos bien obsenados, antes al contrario;
sión. Lo propio acontece con la parte refe- se pueden convertir más adelante en pnn·

•

ESCUELA DE MEDIOINA.

501

tos de conocimientos científicos importantes.
Puede el Sr. Prieto estar seguro de que no
habrá quien considere estériles sus experimentos.Nada más que en la memoria del Dr.
Prieto se encuentran vaguedades de tal
naturaleza, que no es posible formarse idea
precisa de los hechos á que corresponden.
Dice, por ejemplo, que tomó el moco faringeo de materia da ex~erimentación; pero ni
el texto de la memoria, ni en los cuadros,
da á conocer la manera como obtuvo lamaceración, ni la región en que practicó las inyecciones. Los sujetos de experimentación
aparecen en completo desorden respecto á.
plazos de defunción, sin que se diga el orden de la serie; y á veces no existe relación
entre lo que dice el texto y lo que expresan
los cuadros. La Comisión tiene que juzgal'
la memoria tal como fué presentada. T11mpoco pudo clasificar entre las pltsteurelas el
bacilo encontrado por el Dr. Prieto, por fal
ta. de los caracteres de aquéllos, y por lo
mismo no pudo aceptarlo como el germen
específico del tifo exantemático, por falta
de pruebas sufirientes.
El Dr. González Fabela, como miembro
de la Comisióu, leyó un escrito en que replica las observaciones del Dr. Prieto. Ter
minada esta lt'ctura se levantó la sesión á
la concurrieron los Sres. Dres. Bandera,
Bulman, Calderón, Carrillo, Cícero, Co:,,ÍO,
Chacón, Chá,·ez, Gayón, García, González
Fabela, Hurtado, Lavalle, Loaeza, l\Ianuell,
Mejía, Montaño, Núñez, Orvañanos. Prieto,
Ramírez Arellano, Ramos, Saloma, Sánchez,
Terrés, Ulrich, Valdés, Vázquez Gómez y
Vértiz.

cía y practicando maniobras brnt a les, penetró á la cavidad abdominal, resecó pedazos de intestino y asesinó á la infeliz enferma.
El dictamen de los médicos legistas fué
naturalmente adverso al charlatán, el cual
fué 1·cducido á prisión, saliendo libre (en
contra de la ley, según los peritos), al poco
tiempo, con caución de mil pesos!
Siguió el proceso su curso y cuando las
cosas hacían presumir una sentencia condenatori11.1 el tal Rees desapareció y por supuesto la policía no ha podido encontrarlo,
ni se aflige por ello tampoco y el tal crimen
quedará en la impunidad.
Hace poco tiempo y también en l'l consultorio de un chflrlatán extranjero, murió
un enfermo y todo quedó en el misterio.
Cuando se trató en las Cámaras del asunto de la libertad de profesiones, se dijo:
''dejad que ejerzan las profesiones todos los
que gusten, que si alguno delinque se le castigará severamente," y á. esto respondimos
nosotros: ''esto no es exacto, pues á los charlatanes se le!' tolera todo y por lo general
no se les exige ninguna responsabilidad;" y
los hechos han demostrado la exactitud de
nuestras opiniones, quedando probado que
los charlatanes pueden robar y asesinar impunemente, sobre todo si son americanos.
Con la protecC'ión á esta clase de sujetos y
con la revalidación de títulos á los médicos
extrnnjeros que lo solicitan, los médicos
mexicanos que han cumplido con la ley, quedan en una situación difícil que acabará por
arruinarlos. Todo esto es indigno de un país
que se llama civilizado.

CRONlCA.

La lavanderfo del Hos1&gt;ital General.
Se quemó hace pocos días, perdiéndose toclo lo que en ella había: maquinaria y ropa.
Era el único departamento d1·l Ho~pital que
no estaba asegurado.
El IV Congreso )lédico Nndoual.
Como se recordará, Chihuahua aceptó que
dicho Congreso se verificara en la capital
de ese Estado y no obstante que ella fué
quien solillitó ésto, no cumplió su ofrecimiento y con esto se han perdido diez años
y los Congresos mencionados, tan interesantes por muchos títulos, hau quedado interrumpidos, con lo que se ha. causado á la
claRe médica un serio perjuicio.
Se decidió por último que dicho Congreso se verificara en México, en 1910, en la
época de las fiestas del centenario de la Independencia. En todo ello estamos conformes; pero lo que si no nos agrada.es el que
no se hagan tcdavía ningunos trabajos de
propaganda ni de organización, y después,
avanzando l-'l tiempo, todo se hará'con~pre
cipitaoi6n y mal, como ha sucedido en la

i&gt;efulll•lonet1.
Han dejado de existir los Dres. Francisco Arellano, teniente coronel, profesor de la
Escuela Práctica Médico-Militar á la que
prestó muy buenos servicios y el Dr. D.
Manuel Ortega Reyes, senador, decano de
los médicos de la ciudad de México y persona que desempeñó importantes puestos
en el Estado de Oaxaca.
El crimen del Dr. Rees•
~e recordará que hace algunos meses una
joven se presentó al consultorio de este señor, el cual se comprometió por medio de
maniobras criminales á provocar un aborto.
Y a ésto ~ólo, aún hecho con pericia y
con todos los preceptos de la ciencia, es un
crimen infame justamente penado por la
ley; pero el Dr. Rees, crasamente ignorante,
y hombre i:,in conciencia, como todos los
charlatanes de su especie, procedió á hacer,
por vil interés, una operación que no cono-

�502

LA EsouELA

MEDIOINA.
- - - - ---~

DE

mayoría de nuestros congresos médicos nacionales. Excitamos, pues, á la mei-a directi''ª para que se ocnpe d~l asunto con acfüidad, Pª"ª que formule temas para la discusión y designe desde luego á los ponentes.
Es también muy interesante que el m~n0ionado Congreso no tan sólo SE\ ocupe de cuestiones médicas, sino también de aquellas
que interesan á la clase médica, como la que
se refiere á la Libertad de Profesiones.

.ve á término una empresa semejante. La
·'Escuela de Medicina" es un periódiro médico muy acreditado é interesante; lo fundó
en el año de 1879, siendo estudiante, el hoy
Dr. Adrián de Garay, catedrático de Anatomía topográfi&lt;'a. En el año de de 1904 cum
plió esta publicación los 25 años y celebró
su Jubileo, entre otras rosas, publicando un
número, diremos más bien, un libro intere
santísimo y que hará época en la hii;to
ria de la :\Iediciua. En dicho número el Dr.
El monumento al Dr. Mnnuel Carmona y Valle. Garay publicó un artfrulo, iniciando una
El señor tesorero del Comité ha recihido subs&lt;'ripción pública para levantar al Dr.
la siguiente carta:
Carmona y Valle un monumento. Desde en·
Seflor Dr. Daniel Vélez,
tonces el br. Garay ha luchado y trabajado
Presente. sin cesar, venciendo multitud de dificultaM uy estimado y fino amigo:
des, y con una constancia ejemplar, digna
Por la prensa me be informado de las di- de todo elogio. ha realizado su proyecto.
ficultades financieras que hay para que se Han contr·ibuicio para la obra, profesores,
termine el monumento á la memoria del Sr. estudiantes, médicos y algunos amigos y
Dr. D. Manuel Carmona y Valle, así como clientes del Dr. Carmona; pero en la lista
de que es usted una de las personas que que hemos leído, faltan aún muchos por
forman la junta que se ocupa de este asun contribuir!
El Dr Carmona fué un sabio en toda la
to.Como el Sr. Dr. Carmona, fué Director acepción de la palabra, y, pocos como él
del Hospital de Jesús, donde además, prac- podrán presentar tau hermosa hoja de serticó al principió de su carrera, creo que di- vicios. Fué un hombre de grandísimo talento,
cho hospital está en la obligación de pres- de una erudición asombrosa y un profesor
tar su ayuda para que se perpetúe el nom- elocuente y persuasivo, habiendo trabajado
bre dB una persona tan notable, bajo mu- en el magisterio más de 40 años. Muy pocos
chos conceptos, por cuyo motivo me permi serán los médicos de la República que no
to adjunta.Ple un cheque por la cantidad de hayan sido sus discípulos. Oomo condiscícien pesos, que se servirá usted aplicar al pulos del Dr. Carmon~ no quedan más qu.e
objeto indicado.
el Dr.
Manuel Dominguez y el Dr. Feh.
Anticipándole las gracias, quedo una vez pe Gavilan, de Durango. ,
más, etc.-Lucas Alamán.
~1 Dr. Carmoua, despues de tl'mnfa~ ?n
~igue abierta la subscripción por poco bri~lantes c?~cursos, fué profe,so~ de Fis10tiempo, pues el monumento se inaugurará lo~ia, de Chmca ~xterna, y al ultnn~ ~E&gt;se~neu el próximo mes de Enero.
peno con gran a01erto la cla~e d~ chmca mterna. Durante 16 años. fue Director prutlente y ace1·tado de la Escuela Nacioual de
El monumento al Di·. Manuel Carmona
yV111le.
Medicina; fué Médi&lt;~o del H rspital de San
Andrés, Médico y Director del Instituto Pa(De El Tiempo).
Por fin, ya es un hecho la e1·ección de di- tológico. Varias veces Presidente de la Aca·
cho monumento. Este se levantará en el demia Nacional de Medicina á la que le dió
Jardín de la Iglesia de Santo Domingo, y g1·an renombre, Presidente de la Sociedad
ya se ha colocado el pedestal, que es de pre- Familiar de Medicina, Presidente Honorario
cioso mármol de Carrara y de gran gusto ele la Sociedad Médica ''Pedro Escobedo,"
artístico, habiéndolo proyectado el entendi- Presidente del primer Congreso Médico Nado arquitecto Sr. D. Genaro Alcorta. La cional. Concurrió como drlegado mexicano
estatua, sedente, está en la fundición y será á Congresos Médicos Internacionales, en
entregada á fines del próximo Diciembre; Berlín, París, l\fo~cow y Roma, habiendo
será de bronce oxidado, lo mif'mo que las i-ido nombrado Presidente de sección y
placas en donde van las inscripcionis y los n1ereciendo los importantes trabajos que
cuatro buh0s, que como cariátides ~~tán en presentó. gran ..captación. Varias veces es·
las esquinas del pedestal. El autor de la es- tuvo en Europa, en donde hizo estudios mitatua es el hábil escultor Sr. D. Guillermo nuciosos, habiendo trabajado al lado de saCárdenas y en ella ha trabajado un año, ha bios tau eminententes, como BrownSequard
hiendo resultado una obra bella y a,tística. y trayendo á México por pl'imera vez los
La historia de este monumento es dig- nuevos descubrimientos, y entre otros, el
na de que sea conocida por el JJÚblico, toda del oftalmoscopio.
vez que es raro entre nosotros el que se lle- En política, desempeñó el cargo de Sena-

I?·,

LA jijsou.1!,LA
dor Y. de presi~eute del Ayuntamiento. Fué
el prn~er oc?hst~ en la República i\Iexica
n.a y d1sfru~o _dl3 11)'?1ensa clientela, y la sociedftd lo d1stlllgmo como excelente médico
y h?mllre honorabílisimo y lleno de caridad.
~ue, ad.emás, un h.ombre virt~oso y un cristiano, sm~ero y srn ostentación. Escribió,
ad_e~as, libros y numerosísimos trabajos
or1gi~ales y llenos ele importancia que están
publicados en los periódicos médicos.
Por lo dicho se ve qup el Dr. Carmona es
muy acreedor al monumento que va á erigí:sele y lo que nos sorprende es que el Comité encargado de estos asuntos y qne está
fo~m11do por las honorables personas sigmentes: Dr. Manuel Domínguez, Presitle~1t~; Dr.. José Ramos. Vicepresidente; Dr.
Max1mo Silva, Secretario; Dr. Daniel Vélez
Tesorero; y Dr. Adl'ián de Garay 1 Vocal'.
tenga un déficit de 800 pesos. Hemos vist¿
la lista de smcripci6n y faltan aún muchos
profesores y alumnos de la Escuela N aciona,l .de Medicina por cor¡tribuir a~í como
medicos y clientes del finado. Nos sorpreu?e extraordinadamente que Estados tan
importantes como Puebla, J ali seo y Yucatán, en do~de hay numerosos médicos y en
dond~ e,x1ste facultad médica, no hayan
contri bmdo con ~antidad alguna; tampoco
Sonora, Aguascaheute:-, Campeche y Colima han contribuido. El importante Estado
de Vera.cruz figura con $66.00 Oaxaca con
$37.00Michoacán con$26.00T~waulipas con
$20.00, Querétaro con $47.00, Morelos con
$!1.00, y Guanajuato con $43.00. Estamos
segu,o,; de que esto no es falta de voluntad
sino que quizá el asunto no se activó lo suficiente .Y que tan pronto como se fijen en
la ~uesb6n, la remediarán, enviando sus do,
nativos al Sr. Dr. Daniel Vélez calle de
Donato Guerra. De los e¡,tudiant~s de Medicina sabemos que están haciendo una importante colecta. y en cuanto á los médico~
amigos, discípulos y compañeros del Dr'.
Carmona, contribuirán pronto con su óbolo.
Se trata de ~~nrar á un médico ilustre y la
holll'a la rec1b1rá el Cuerpo Médico en gen~ral y todos los que han contribuido ó contr1 buran para que el proyecto se realice. Y
l~s clientes ~el Dr. Carmona, á quien le debieron atenciones, cuidados la salud y la
' Con un' sólo
v1'd a, ¡qué es lo que e:&lt;peran?
p~so con que oontribuyera cada uno, el déficit estaba salvado, y lo harán ciertamente
pues sería. triste incurrir en esa falta de gra'.
titud.
El Comité á que hemos hecho referencia
no ha querido que el elemento oficial conti-ibuya para el objeto, pa1·a no quitarle á la
subscripción el carácter de popular.
En El 1.'iempo se reciben donati vos para el

503

vE MEDIOINA.

referi,lo monumento, y nosotros con gusto
los entregaremos al 'resorero del Comité.

A nuestros subscriptores.
Le~ hemos girado por el tercer
cuat.r1mestre &lt;lel presente año y les
suphc~mos acepte.n nuestros giros,
pues s1 por cualqmer motivo son rechazados, nos causa éstv gastos y
transtom.os. Si tienen alguna justa
reclamación que hacer, será atendida inme&lt;liatamente.
A. las personas que no estén al
corriente. de sus pagos por deber giros anteriores, les suplicamos se sirvau liquidar sus cuentas, pues ésto
nos urge para la marcha regular de
nuestras operaciones.
,Manif~stadón respetuosa de fa Sociedad
do San Luis Potosi, á la Hexicana en grneral
y á la Ilustre Academia Nacional
de Me,licino, en particular.
Léjos de los infrascritos está la idea de
ofender ~ na?ie, ni afrontar los árduos problemas cient1ficos que, con motivo del tifo
ha tratado re('.ientemente la H. Corporació~
e.xpresada; tan sólo nos arrastra un irresistible sentimiento de justicia para formular
las presentes líneas: con la firme tendencia
de vindicar al Sr ..
D. Miguér Otero y
A,rc~, ante la Nac10n y ant'3 los Sres. Academ1cos, de la doble acusación de enajenado y de inmoralidad. con quo dos ó tres de
sus co~egas. le agobiaron, durante las últi
mas d1scus10nes. Radicado entre nosotros
hace más ~e 2.7 .años,, consagróse por compl.eto . al eJercicio y a la enseñanza de su
C1enc1a, con apla.ui;~ geueral de sus comprofesores, d,e suH discipulos y de los pobres:
llevando a cabo obras de trascendencia como la coListrucción de un Hospital Militar
\a creacción de un servicio anti-rábico (fi~
Jando por sí mismo el viru~ hasta transformarlo en vacuna), y la fundación de un Laboratorio pasteuriano, para la prt paración
d.e, otras vacunas 1:Ilodernas, cuya institucion está para termrnarse. Lo anterior respecto á rn ?laridad de inteligencia, y tocante
a su moralidad, basta para cara&lt;:terizarlo su
obra predilecta, en la cual sacrificó su fortuna: el Hospicio de Niños y Ancianos edificio que concluido hará honor á nu~stro
Estado, y quP demuestra irrefutablemente
que su autor tiene noble corazón.
'
En consecuencia: nuestro defenso es un
médico &lt;'ientífico y altruista en alto grado
al extremo que cuando las pasiones duer~
man ó él su eterno sueño, 1;erá contado en-

pr

�504

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

tre los benefactores de m1e11tro San Luis
Potosí¡ en donde 6rm11mos gustosos ésta, á
los veinte días del mes de ~oviembre de
mil novecientos ocho.
.fosé M. Espinosa y Cuevns, Gobernador
del Estado.-1,ic. JttanJ.Y. Huelas, Presidente
del Tribunal de J usticia..-Rl!{ael l. González, Presidente de la Legislatura.-Gml. JA.
renzo Garci.a, Jefe de la 5ª Zona. Militar.Lic. Francisco A. Koyola, Secretario de Gobierno.-Aguslín Jiménee, Vicario Gobernador de la Di6cesis.-Rrifi1el Rodríguez, Presidente del l. Ayuntamiento.
Siguen numerosas firmas di\ todo lo mlis
granado de la Sociedad Potosina.

•••

Con relación al asunto anterior podemos
asegurarle al estnna.do compañero el Sr. Dr.
Otero, que no necesitaba de semejante certificado para probar ante el público su honorabilidad, sus ,astos conocimientos, su
altruismo y su moralidad¡ pues todos, incln·
so la Academia X. de Medicina, los reconocen. Además esaK cosas no se prueban con
certificados sino con hechos, y estos son
muy conocidos en lo que se refiere á la vida
del Dr. Otero, para. que tenga qne recurrir
á autobiografías.
Además oreemos nosotros que el Dr. Otero debería. de estar s11tisfecho de la Academia N. Medicina, pues tan ha considerado
sus trabajos de importancia, que ha acordado se le concedan 5,000 pe!los.
La prolongaei6n de la ,Ida.
(Remitido J.

El siguiente relato apareció en la página
edito'rial de una de las últimas adicione,.; de
la .revista "The Christian W ork and Evangelist" qu~ está conPiderada como una de
las publicaciones religiosas má~ importantes
y prestigiosas de los .Estados U nidos:
"The Christian Work and Evangelist"
con rareza habla de un agente curativo 6
remedio, por la sencilla razón de que mu·
chos de los llama.dos remudios 6 preventivos
no son lo que ;.us fabricantes pretenden.
''.Existe un remedio sin embargo que podemos recomendar por nuestra propia experiencia, que se usa universAlmente para
las afecciones de lo,; pulmones: La Emulsión

de Scott.
''Auuque sábestl á ciencia cierta que ningún remeJio cura radicalmente casos de tuberculosis muy avanzados, e-; decir, cuando
los pulmones están ya casi completamente
destruido~¡ sin embargo mientras hay vida
hay esperanza, y la Emulsitin de Scott ha producido resultados vel'daderamente maravillosos en miles de casos. m $r. La ~alle A.
Maynard, redactor muy conocido de ésta re-

vista, prolongó su vida por muchos años
medi,mte el uso de este prodigioso remedio.
Además, dos hermanos de nuestro Director
han obtenido resultados también maravilloROR con el uso de esta Emulsión despnis
que otros muchos remedios habían fallado.
"Por ef-te moti\'o y en razón de que nosotros mismos hemos sido testif;!OS oculares
de la cura&lt;; obtenidas con la Emulsióti de
Scott en las ~nfermedades de los pulmones,
podemos con toda confiauza recomendarla
á nue-tro lectore1; como uno &lt;le los pocos
remedios que pro,lucen lo,1 resultados que
los fabricantes lei- atribuyen.
·
"~iuguna imitación de r.sta excelente medicina ha logrado igu11.larla y por consiguiente debe emplearse siempre la verdadera y
legítima Emulsión de Scott."
Según los datos estadísticos publicados
por la Junta de Sanidad, hay en los Estados Unidos 5,000.000 de tuberculosos. Suponiéndo que la Emulsión de Scoft añada
tres años Je vida á la mitad de estos cinco
millones dA enfermos: ésto equivaldTía. á
salvar 125,000 personas de 60 años cada
una.
Qué resultados tan expléndidos! Y todo
se debe á que la Emulsión de Scott aumenta
las fuerzas y las cames tan rápidamente
que la obra destructora de los microbios se
retarda en todos los grados de la enfermedad y &lt;'OD mucha frecuencia desaparece totalmente, lo cual sucede siempre que se empieza á usar desde los primeros síntom11s
del mal.
C11sa d~ Salnd.

Llamamos la atención de los señores médicos sobre la Casa de Salud del Dr. Garay,
situada. en la calle de León núm. 4. En dicha
casa. se proporciona á los enfermos una asistencia ideal. Hay excelente sala de operaciones con todo lo necesario, haciéndose una
ver&lt;ladera espEicialida.d de la antisepsia¡ magníficas recámaras, salones, biblioteca, baños,
luz eléctrica, teléfono, gabinete electroterápico, sala para riiconocimientos y curaciones, practicantes y enfermeros inteligentes
é instruido!I.
Los señores médicos, si gustan, pueden
operar allí á sus enfermos y seguirlos aten~iendo, cobrando directamente sus honorarios.
Pueden operarse de día ó de noche.
Siempre hay todo lo necesal'io para practicar á cualquier momento un embalsamamiento de primer orden.

--+----

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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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