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                  <text>lóllOO, 1'0ti IN'MI

TOMO DDL

30 »• 1908.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIODIOO DEDICADO A LAS OIENOIA8 1dDIOA8
EN 18"9. - - - -oon1mom.

oon1010nL

..........................

Dr. Adrián de Garay,

-

III lhillll d._~ -•U IZW.
le lllllba aleilll¡ . . . . .1a.....
.......... Ll6a . . . &amp;.

s.e-•1•

lalul tna 1 luiHn.
. 1!,: ·. -·· --·--·

Acblhainra4or paenl, Ir. Dr. B4~ loublano, oalle de Le6Jl nta. t, 6 1 ~
=====::::i·===-::::,=========;;:-: -· ..~ ; ; :=:::~

L! WrJON

!~lh-~!!'!.~!_~!.9 DI a

El traacendental problema de la tuberoulosis pulmonar, parece ha!!resuelto recientemente: el sabio Dr. Miguel Gil Casares, ignondo hasta
era
de España, ha 0t,naeguido enco:atrar on remedio para libertar á la human
de
su mú terrible azote.
·
.
•
Esta nuev• conquista ~e {.a ciencia, cuy1:-magnitud pu~e apreciarse ccade-rando loa estrago, que ocasiona el mal que p!9tende eom'batir, lijen merece lf'1'1u
amplia publiciáad. Y para iniciar ést.a en México, haré uaa breve reeeia de
trabajos anti-tubercuMoa 11evados á cabo por el eminente doctor espdol, uoia
el cual aiemp~ he sentido una grande admiración, y del empleo que yo mismo lai-,
ce de BUS_ precertos en el tratamiento de algunos tuberculosos de
D, Mipe Gil 'Casares, esJºoven aún, pues apenas cuenta trei
años. Fué profesor de enfermed es de la infancia en la Facultad de
in
Santiago de Galicia, obteniendo la plaza en reñida oposición Y._ ocupándola duratlte algunos afioa. .Más tarde se hizo cargo de la clase de Patología_y Clínica lrlédica, por permuta con el que la deaem¡&gt;4'ñaba, an la misma famosa Escuela de Medicina. Actualmente sigue ocupando dicha cátedra en la cual tuve la suerte de
escucharle y recibir SUB provecliosas enseñanzas hace aún pocos añoe.
Obse"ábamos entonces, los estudiantes, que ms enfermos predilecto. eran
los tísicos, á los cuales prodigaba SUB más atentos cuidados. Jamás se oanl&amp;M ele
llevamos, día por día, f. reconocerlos, haciéndonos examinar los ~utos 00111&amp; dieolución de Ziehl y el azul de metileno, exigiéndonos gráfioaa de las.variaciones
Mrmioaa, obli~ndonos á emplear todos los medios usuales de exploración olfnica,
l,asta que el alumno más reh:acio se daba cuenta exaota del proceso tuberauloee.
Cultivando asi su afición arraigada, al mismo tiem~ que enseiaba á 1111 cliaulos, llegó~ronto á adquirir conocimientos profundfsimos de la enfermedad
ncionada. Y más tarde, prosiguiendo esos estudios, llegó á derivar la id• de
lear el ftuQruro de sodio, de las investigaciones hechaa por su primo D. Jolé
res Gil, Profesor de Análisis Quimioa en la Facul~ de Madnd, el cual deaiempre mucha atención á la existencia del fluor en algunas aguas minerales
Galicia, sobre todo en las que se reputaban como anti-escrofulosas, y haata
procedimientos especiales para descubrirlo.

esta~-

DR. A.DRI.AN DE GA.RA.Y.
Profelor ele ADatom1a Qairirgioa ea la llaaela R. de Medicina 7 de Bigieae 7 lledicina Dom.iica, • la BIRorm1l ele Prof11oru, JUdico del llonhal "Júru," ek.
••••t11.1L1•T..&amp; .a11 t11a11a1..&amp;

w

w1..&amp;• 11a111..&amp;au...

11- 7 lpuatol -,ecial• pll'I emhelnmemielol. - Blpeeialidad para embalee1mlen\ol por an procedí.
perücalar 7 euelente. - A caalqaiera hora MI \iene liat.o todo lo neceurio para pnalcer 1ID embelame.-Cara lu 9*echee91 de la nreva, n8*o, ea6fego 1 1Uero por medio de la eleotrolilil, IÍll pelipo, ai ole• rápiclamelate J IÜI aotor.-Tiene III O.. de Belnd en la Oalle ele LÑD au. ,
•
86

�506

LA EsouELA

DE

MED10m.1.

El Dr. Gil Casares, tuvo ocasión de observar los favorables efectos de aquella substancia y comprobarlos en las enfermedades del aparato digestivo que se
acompañan de fermE&gt;ntación; y teuiendo en cuenta la opinión de Stokvis, de que
''el fluoruro sódico impide el desarrollo de un cultivo tuberculoi:;o y mata todos
los elemGntos celulares, á dosis débiles, sin determinar alteraciones perc~ptible~ á
simple vista," se decidió [t la experimentación personal empezando por las myecc10nes subcutáneas, que hubo de abandonar á causa de los atroces dolores que atormentaban al enfermo.
Entonces recurrió á la vía intravenosa, procediendo al principio con mucha
prudencia, por ser los fluoruros cuerpos muy tóxicos, hasta que consiguió determinar la dosis máxima. Esta dosii,; de fluoruro disuelto en líquido salino fisiológico, esterilizado, oscila entre cuatro y siete centigramos, según los individuos; y se
conoce la dosis máxima en que á los pocos minutos de la inyección experimenta
el enfermo, intenso dolor intestinal con borgborismos, uuas veces al nivel del ombligo ó en el hipocondrio izquierdo y otras en el hipogastrio ó la región renal. Este
dolor cólico es intensísimo, pero sólo dura uno~ instantes y no se acompañ~ de
náuseas, v6mitos, palpitaciones, etc.; de moJo que carece de importancia, pudiendo administrarse el medicamento á esa dosis, inofensivamente, durante varios
meses.
Empezó el Dr. Gil Casares sus experiencia~ en la primavera del año de ~906.
Fundábase en el hecho &lt;le que el fl.uoruro sódico, se acumula en el organismo,
debido á. la unión del fl.uor y la cal que depositándose, forman un cuerpo cristalino que es prohablemente el espa.to-fl.uor. Buscaba así la calcificación de los tubérculos, no la acción antiséptica del fl.uor.
Al poco tiempo de comenzar sus ensayos, ui:o d~ los tuberculos ~xperimentó
una mejoría tan acentuada que le llamó extrao.rdmar1amente la atención. Era u~
joven de 16 años, en segundo período, con lesiones extensas en uno de. los vértices (matidez estertores cavernulosos consonantes, etc.), con expectoración abundante moc~purulenta muy poblada de bacilos de Koch,. fiebre h~tica, ~udores,
enflaquecimiento considerable, etc. Mejot·ó de tal manera con las rnyecc1ones de
fluoruro de sodio que á los tres meses, el enfermo no tosía, ni espectoraba; la fiebre había cesado por completo y el peso corporal aumentó 8 kilos. La mejoría
continuó y dos meses después fué dado de alta por curación.
Continuó el Dr. Gil Casares sus experiencias en los demás enfermos de la
Clínica y observó que a\iemás del dolor ventral, producen también las inyecciones, al principio, un aumento considerable del apetito, m11y seguro y duradero.
Después la espectoración se hace más tilúida y fácil; sale como saliva y sin esfuerzo hasta que llega á desaparecer por completo; la fiebre desciende gradualmente
y los bacilos llegan también á desaparecer. También sucede algunas veces que
después de haber administrado 20 ó 30 inyeccionAs sin obtener gran resu.ltado los enfermos mejoran uno á. dos meses má~ tarde.. ~d~más .de e~ta medicación hace observar á sus enfermos el tratamiento hig1emco-dietético (reposo,
alimentación copiosa, aireación, etc.)
.
Ultima.mente, en el Primer Congreso Español de la Tuberculosis, celebrado
en Zaragoza, en Octubre, el sabio catedrático presentó una. ~emoria. con ~l r~sultado de sus últimos ca.sos, por los cuales ha llegado á. adqumr el convencimiento
de haber resuelto el problema de la curación de Lan mortífera enferm~dad, según
dice en su memoria, las dosis de cuatro á siete centi9.ramos, son sufic:ente,s; pero
hasta los catorce centigramos no se notan síntomas tóxicos: sed, anorexia, vomitos,
sudores, excitación general, temblor é insomnio.
.
El fl.uoruro de sodio no se elimina con los esputos ni por la saliva; en la onna se encuentra en abundancia; los enfermos aumentan de uno y medio kilos á
dos kilos por semama.
Estas son las conclusiones presentadas al Primer Congreso Español de la
Tuberculosis.

E.

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
Res_I&gt;onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
U.-Especial atención en el despacho de recetas.
Calle de León nº 9. (Frente Ala Ca,a de Salud del Dr. A. de Garay.)

LA ESCUELA

-- - -

DE

MEDIOINA.

507

An.te~ de celebr~rse este ~o.ngres~, recibí noticias y detalles del afortunado
cl;scubmmento de m1 maestro e mmediatamente procedí Á. experimentarlo con la
formula del autor.

Floururo de sodio, químicamente puro: cur¡,fro centigramos;
Disoluci6n salina fisiológica: dos cmitímefros c1,bicos;
Prepárese cuidadosamente para inyecci6n intravenosa y esteriUce.~r. al a1ttoclave.
Someti~a la jer!nguil11i á ebullición durante cinco minutog y con la más riguro~a Meps1a,. se elige nnn. de las ~ruesas venas de la flexura del codo (mediana
cefáh?a 6 basílica) col?cando .l~nn liga.dura por encima .del sitio á inyectar, para
que ch.ficnltánclose la ci~·cul~mou se de~taque más. el sistema venoso; y una vez
todo listo se .clava .en chr~cc1óu contraria á la comente sanguínea, inyectand•J lentamen~e la d1soluc1ón salma de fluornro de sorlio y teniendo buen cuidado de que
la ~guJa esté &lt;lfl~tro de la vena, porque una sola gota en contacto con los tejidos
Lenvenosos ocasio~a un v~rdadern tormento. Se conoce que la. aguja penetró en
a vena porque ret1ranclo ligeramente el émbolo sale una columnita de sangre que
se mezcla con eI líquido de la jerin~uilla. Esta maniobra puede favorecer el desar!~l,1o de btu·buJas, las cuales se evitan dand'&gt; al cuerpo de la jeringuilla una pos!ci~n eleYB.da, con lo cual aquellas, naturalmente, se van á la parte superior del
hqmdo.
La jeringuilla que se emplea es la corriente de vidrio modelo Lieberg de 2 ce.
con la cánn.la más pequeña de platino bien aguzada.
'
'
Inmedrntamente clespué!I ele hacer la inyección se eleva el brazo para favorecer la circulación sanguínea.
Estoy aplicando
. . inyecciones diA.rias á cinco tuberculosos confirmados' en cuyos esputos mi a1mgo f compañero Dr. Perrín, Profesor de Histología de la Escuela Dental de esta Ctndarl, ha encontrado numerosos bacilos específicos. Siendo
todavía pequeño el número ele datos para formular conclusiones, he aq ní lo que
estoy obsflrvando en los casos que trato:
J. P.: ?oven de 20 años; pa.de?e de tube~culosis pulmonar en el segundo períoclo, c?n smtomas de ~eblandecumento, matidez extensa en el vértice izquierdo,
tos pertrnaz, ei:;pectorac1ón nunmular muy abunda.mente con bacilos fiebre vespertma 38~ á 39~, sudores, anorexia, etc.; peso corporal
kilos.
'
. Día,:! d~ Octubre.-Le pongo una inyecci?n que tolera perfectamente sin proclucirle mngun ka~torno local ó g:eneral. Repito cada uno de los tres &lt;lías siguiente!.¡ y .en el .terc~ro, á !o.s pocos mmutos después de la inyección, experimenta un
dolo~ mtes~mal ~nt.ensis1mo, ~l cual desaparece rápidamente. Continúo poniendo
una myección il1ar1a y ya casi todas le producen el mismo dolor cólico.
. ])_(a 10,-:--El enfermo quiere aumenta.r su rnción alimenticia; la fiebre vespertma solo asciendA á 37-5; el esputo es más flúido y ya la tos no le impide el
sueño.
.
Día 18.-Aumenta el apetito hasta el punto ele no comer el enfermo toilo lo
que apetece por temor de que le haga daño.
fl.ía 36.-La noche anterior ha sido molesta Acansa de una tos muy violenta debida á un estado Mtarral ele las vía.e; a.ét·eas supet·iores.
. Día 30.-El enfet·mo apenas toi:;e¡ el esputo es muy escaso y flúido; no hay
fiebre.
Le pongo inyección diat·ia los veinte primeros días de Noviembre y hoy se en ·
Cl1en.tra muy mejorado, no tose, continúa apirético, no tiene espectoración v pesa
kilos y 300 gramol'i. La zona de matidez se ha reducido muchísimo y no se perciben estertores.
. Este es, .de los. tísicos ,ue estoy tratando, el que por ahora ha recibido mayor
numero de 111yecc1onei:;. Sus compañeroi:; mejoran notablemente y entre ellos
h.ay un.o de la. "Sociedad E-1pañola de Beneficencia" que ha recibido veinte inyecciones 1ntrnveno$a.S y ya pueden comprobarse l&lt;1S mara.vi liosos resnltados de ellas.

52

5?

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
ProfeRn 4. - México. - Apartado 313.
'fenemos un gran aurtido de aparatos, en11ere11 4í instrumentos: toclo lo que necesita el métlieo· todo
lo neoeaario para el cuidado de loe enfermos.
'

�508

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

-Lo mismo sucede con los demás, pues deRde las primeras inyeccion~~ comie~~a la
mejoría. (Según el autor hay que perseverar en ellas hasta la cnrac1on clefimtiv~).
No quiero extenderme más en este artículo que ya resultó, tal !ez, demasiado largo. Oreo que lo que aquí dtijo expuesto bastará para dar nna 1clea ele la eficacia del novísimo tratamiento. Por lo que á mí toca, puedo asegurar que cada
día que pasa aumenta mi convicción ele que la tuberculosi~ pulmon~r es c~uable
con la. aplicación de las inyecciones descubiertas por el sab10 Dr. :\ligue! Gil Casares.

BREVES APUNTES DE. TERAPEUTICA.
MEDICUIENTOS QIJE OBRAN SOBRE EL APARATO GASTRO-IN'rESTINAL.
(Continúa).
En el primer grupo colocamos los ,P~ugai.1~es .qn~ mueven el intestino sin pro·
vocar an esa entraña un proceso flegmas1co m irritativo.
En el segundo son comprendidos los purgantes propiamente tales. Obran és,
, .
tos irritando ligeramente la mucosa inteiitinal. .
El tercer grupo lo forman aquellas substancias que, ~omo el agari~o,.l~ coloquín't ida,la goma guta, el croton, E:l eléboro, etc., obran en. virtud 1le. un prmc1p~o que
por absorción conmueve el orgamsmo de una manera v10lenta, s~endo la dia.rrea
una de sus manifestaciones. Estos purgantes son en lo general peligrosos, tomados
en dosis alta.
.
Esta clasificación no está á la altura de las exigencias de la época; pero tiene
la. ventaja de no prejuzgar el mecanismo de la acción de cad!I' pur~ante y la. ele ser
sencilla á la. vez que práctica, supuesto que se fonda en la mtens1dad del efecto
solicitado.
.
.
Por otra parte, la indica.~a separación en grupos sólo tiene por obJeto, hacer
.
de un modo ordenado el estudio de esos agentes.
Indicaciones.-Oonsicleradas en globo las enfermedades que meJoran ó curan por efecto de los purgantes, anotamos la~ sigui~iltes:
Constipaci6n.-D1ce Trousseau que !a P:1mera idea que ocurre al ~nÍermo Y.
al médico inexperto luego que hay const1pac1ón es purgar; y después a.nade que s1
en casoii determinados es indispensable un purgante, en otros muchos su efecto es
. .
.
contraproducente.
Ei:i contraproducente el purgante cuand~ la co.nstipación es debHla ~ la atonía ó semiparálisis de la capa musculo~a del mtestrno, ac~aque muy comun, sobre
todo en las mujeres, ora porqne no satisfacen co? regu!arda~ al natural .deseo de
exonerar el vientre, ora por la preñez que compnme el mtestmo, ya po~ eterta clase de padecimientos uterinos, que se exacerban ~on los .esfuerzos, ó bien porque
la evacuación ¡::ea dolorosa á causa de hemorroides, gnetas en el ano,. etc: Sea
cual fuere el motivo el resultado es el mismo: el intestino grueso se deJa distender y por el alargamiento de sus fibras musculares disminuye paulatinamente la
energía de sus contracciones; sus aboya.duras propias se acentúan más y más co?stituyendo amplios divertí??los en los que se almacenan.y ~ndurecen las materias
fecales¡' los músculos aux1harE&gt;s del ab~omen se h~cen mdiferentes, y queda p~r
ú1timo el vientre reducido á una especie de bolsa merte, en l~ que se. va depositando el residuo de la digestión y los desechos de la combust1?n orgá~ica..
iEn tal situación conviene. el purgante~ Sí, ~ara remediar la situación del
momento, porque el purgante diluye por decirlo as1 el ~olo fecal, y despertan.do la
sensibilidad de la. mucosa embotada por la permanencia de aquella masa r;sidual
duralite muchas horas, p;ovoca la contracción muscular y la fácil expulsión del

LA

Esom.LA

DE MEDIOINA.

---

509

----

contenido¡ per.o el uso frecuente de los purgantes llega á hacerse nocivo, pues acaba por produ.c1r el mal que con _ellos 1,e pretendA rmnediar, la consti¡nu:1ón. Debe
pu~~, el médico qt~e por t_al acc.ulentf' 1-'S c~msultado, investigar i-u cau~a; y despues de. haber vacrn..d?,el mtest11.10 por acción del purgante, prescribil' al enfermo,
para ev~tar la ~epetic1on del acc1ile~te, los recursos contrarios á la causa product?ra; as1, por eJemplo, se le aconseJará que procure evacuar diariamt'lnte el inte!ltrn? ya sea por esfuerzos ~-olun.tari.o~ en hora~ determ.inadas, ya por medio ele l~va:1vas¡ ;"e le recomendara el eJercicio, una alimentación regularizada y sana, los
ba!los f.r1os y en general todos los medios que encarrilen al organismo por el riel
fisiológico, agregando el uso de substancias que puedan devolver al intestino su
tono, como la nuez ,ómica y el extracto de belladona en dosis pequeñas.
Cu.ál sea el purgante qne en tales casos conviene, toca á. la pericia del médico
!a ~lecc1óu. En g~neral .Puede cleci rs~ qne si los drásticos tienen la des ven taja· de
irritar la mucosa rntestmal, E&gt;n cambio la energía de su acción hace que el intestino se de~embarace por completo tle su contenido, Hin que en sus aboyacluras queden pormones más ó menos voluminosas de materias Íecale8· y habla también en
su favor el que la derivación que ejercen hacia el sistema v;noso abdominal es en
algunos c~sos d~ parálisis dt:,l int?stino sob~rana para remediar el mal. Los purg.ant~s salmos ttene.n la desvent~Ja ele ocasionar, después de su efecto, cierta const1_Pac1ón ra ~ea debida, como quiere Rabuteau, á la. pequeña cantidad de sal absorh1da que rnvierte Jos fenómenos osmóticos secando la muco-:1a, ya se &lt;leba esta se9u~da~, al agotamien.to de los folículos por la hipersecr~ción sufrida ó á la ligera
imtacion que produJeron en la mucosa¡ pero, en cambio, la afinidad de las i-alcs
por el agua hace que las deposiciones sean más fluidas y más fácilmente expulsadas. Los pu,rgantes o.leosos., como el aceite de ricino, conviene cuando se supone
estrecha la ~erea del mtestmo, co~o por tumo~es ó ~nvaginación, en cuyos casos
salva el aceite el punto estrecho sm mover el rntestmo, lo que pudiera ser peligroso.
. En .toda indigesti6u, cuando las substancias indigeiitas pasaron del estómago
al u~testmo ó en esta entrañ¡¡. no fyeron digeridas completamente, un purgante es
de rigor, pues á más de que remedia el mal presente evita accidentes serios ó muy
molestos que pueden suceder á la indigestión.
En las congestiones actirns ó pasivas que suÍrtin algunas vísceras importantes,
como el cerebro y el hígado, un purgante enérgico suele conjurn1· el accidente.
Ya se comprende que en estos casos debe darse la prefefencia á los dráRticos: la
Jalapa, el acíbar, el aceite de croton, etc.
•
En. la diarrea se ha propuesto la medicación purgante y estuvo muy en boga
en los Jiempos en que se tuvo ~ra.n fe ~n su efecto .s~stitutivo; pei·o se les empleaba "! aun se les emplea en las rnflamac1ones supedimales ele la. mucosa. Pudiera
decirse que e~ ,esos caso~ la. mi~~a inflamación,. por ligera q.ue 8e11, provoca y exagera la s~crecion el~ los Jugos b1har y pancr~ático, y que s10udo la preiiencia. de
estos flmdos alcalmos la c":usa. de la persiste~cia del proceso, éste dt1xaparece
cu~udo J?Or los purganteR se impide la prolongación de su presencia y acc·ióu sobre
el mtestmo: Por extraño que parezca. el que para curar una diarrea se !!oliciten
las evacuac10ues alvinas, la clíni.ca viene diciendo de muchos años atrás que ti! recurso es bueno¡ y en consecuencia se le puede usar pero sirviéndose sit1mpre de los
purgantes más suaves. Los salinos se encuentran en este caso.
. A l?s mismos se debe dar !a pr~ferencia en las fiebres, en las que de onlina.rio
el mtestmo padece una flegrnas1a folicular. En la fiebre tifoidea. y el tifo en la.
e~carlatina, el sarampión, etc., es ·conveniente impedir la permanencia en e'l intes~mo d~ los desechos orgánicos, á. fin de. q ~e la enfermedad no sti agrave por autorn~ecmón, pero es, á la vez, preciso no irritar fuerteme1:te un órgano que por la
w1~~a enfermedad está pre.dispuesto á sufrit- y hacia el cual puede concentrar su
accion el pr?ceso gener.al, s1e~p.re que allí lo lle,e el efecto inoportuno de un purgante enérgico. El aceite de ricmo y las sales neutras son las convenientes.

�510

LA ESCUELA DE MEDICINA.

-------En la disentería se recomienda la medicación evacuante, dándose la preferen ·
cia al calomel. "Tantos hechos-&lt;lice Trousseau-c1Pmuestran la eficacia de los pur"gnntes en el tratamiento de la disentería, que no eg permitido dudar de su eficacia." En concepto del sabio médico del Ilotel-Dieu debe la energía del purgante estar
en relación con el trabajo flogístico, de suerte que Á los salinos son preferibles los
drásticos como la goma-guta. Sin duda que aquel distinguido maestro al hahlar ele
la disentería se refería á la entero-colitis ulceroi-a, no á la fiebre ,lisentérica. infecciosa; y no se comprende .cómo para el padecimiento qui&gt; estu,liaba hubo ele recomendar una práctica que parece incendiaria, por muchos que fueran los hechos
clínicos en que fundara su juicio. En la entero-colitis nlcerof.la, lo mismo que en
la 11isentería propiamente tal convienen los purgantes suaves, los que limitan su
acción á &lt;h•sembarazar al. intestino de los productos patológicos para impe&lt;lir toda
absorción ele pi·incipios sP.pticos, debiendo el médico, después de satisfecha esn indicación que es importante usar de preparaciones que moderen el proceso ffogístico, que se opongan á la descomposición de las materias secretadas y que formen
~obre la superficie ulcerada. una coraza de protección. A todas estas indicaciones
satisface el calomel usándolo como purgante y en dosis moderadas.
En el puerperio es comÚ!! la retención de matPrias estercorales en la S ilíaca
ó en la ámpula rectal, por inercia del intestino. Este accidente compromet~ muy
seriamente el puerperio, puesto que puede ser causa de un metro-peritonitis por la
compresión que el intestino distendido por el bolo fecal ejerce sobre el útero, doliente aún del terrible trabajo que sufriera. Es pues &lt;le bue1w práctica combatir
esa constipación accidental ministrando un purgante¡ siendo en P.I caHo preferible
el aceite de ricino, que es entre los del grupo el que menos irritación puede caus;ar
cerca de un órgano, que por lo delicado de su situación ,lel momento puede resentirse de la acción del purgante.
Son también muy usados los purgantes en los casos de plétora serosa, y con
especialidad cuando la serosidad infiltrn el tejido conjuntivo ó se acumula en las
cavidades i.erosas. En estos casos el purgantes pretende combatir un síntoma, obra
como una llave de seguridad que i,;e abre piua qu-3 salga el agua infiltra&lt;la ó colecciouada, no de un modo directo sino indirecto, es decir, disminuyendo la de la
sangre pai·a que ésta la tome de donde se encuentra en exceso. Los purgantes recomendados para tal caso son, entre los drásticos, los que merecieron antaño el
nombre de hiclrogogos por ser los que producen evacuaciones serosas. (Goma-guta,
Elaterio, Coloquíntida, Brionía, etc).
Por la fluxión sanguínea que pro&lt;lucen los drásticos hacia los órganos contenidos en el vientre, con especialidad los colocados en la pequeña pelvis, han Rido
recomendados esos purgantes en los casos ele amenorrea. y dismenorrea. En efecto,
la congestión que tales a!{entes provocan hacia el siste:na de la veiia porta puede
producir la cleplesión sanguínea impuesta á la mujer poi· la naturaleza, cuando esa
depleRión falta; y puede en casos determinados hacerla fácil y regularizada. Pero
el recurso es delicado, no debe usarse sino med:ando la pe1·:-uación do que la falta
ó dificultad de las rt!glas eR debida únicamente á pobreza ,le Rangre en In entraña
por defecto de su excitabilidad.
Contraindicaciones.-Por regla general, siempre que el intestino es sitio de un
proceso flegmástico, ulceroso ó congestivo, es decir, siempre que la exageración de
sus movimientos propioR y Reci·eciones naturales pneda exacerbar su padticimiento,
,lebe el médico abstenerse del uso de los purganteR. Sufre ~sta regla de conducta
las excepcioneR de que hicimos mérito, á pr')pósito ele la indigestión y la enteritis;
pero aún si en esos indicados casos y otros semejantes, cree rl práctico convenientr
purgar, no obstante el paclrcimiflnto intestinal, sP servirá ele los ¡rnrgantes~más
suaves, los laxantes; alguna. que otra vez de los catárticos, pero nunca dP los clrástir.os.
El grupo de los laxantes comprende los iiiguientes:

LA EsoUELA DE MEDIOINA.

511

:\IANÁ.

~I maná es el jugo concreto ele diferentes , · 1 F
.
del 1'ra:únus Onms y del P. Rotwu//ifiolia 1 J fesp~l~~es]c el r~znos! espec1a.lmen te
En F
. d. . .
.
ee a am11a e e as Jazmmeas
ná en suer~;,1~:~:ú~~tm:iu:n t¡es especif!s: e) maná en lágrim'as ó Canelón; el ma1 1
ligero, queb~adizo, en.'
e!;:1
: °~ti!sP; 0e::b:/:z~
-amarillen~º,
ne mezcladas las lágrnnas del que prece&lt;le á 1 • b ta 1.
o. 1segundo tiecosa y de sabor soso El . .
d .
t na su s ?CJa morena, blanda, vissen ta bajo la forro~ ~le m~;:;1'1 pro 1d1c1~lo por nna especie .ele fermentación, se prese h
j.
.
&lt;.
enas e impurezas, provementes del modo c
\rist:ce ;á;ec~!ecc1ón, y de ~abor desagrad.able. lpste último si no más bell~n
tuacla; por 1fc; cieº talsg,luosstoc,latisenen ~n camb10 prop1ecla,les purgantes algo más acen. ·. . ·
es primeras.
coho!~ºq::i~~c:~d1os dell mt· ~ná son: la manita .(azúcar ~oluble en el agua y en el al?
uce e a1 trato cu pro-potáinco y q e
· d l
.
proteicas se transforma en glicosa) C t' ·
l u. en prei;¡enma. e as materias
goma y '!na substancia resinosa: . on iene a, emas una azúcar rncristalizable,

ª

lorma ~1~

:1;;ª~1ªnE

l1!

R b Atnbuídos los e~ectos purgantes ele] maná á la manita po,

.
, d
I ~arios autores,
a nteau se pronuncia en contra ele esa idea a
q~te parece resultar que á la dosis ele 20 á
30 ' poyan os~ experime~tos de los
Clones líquidas. La substancia resinosa ue gramos no p10 uce la mamta evacuase le &lt;:ree dota.da de
. d d 1'
q figura sobre todo en el maná graso sí
propie a es axantes.
Sea cual fuere su principio activo el m á
d
aun en los niños. En éstos, á la dosis :1e 50 60no pasa e sr hn suave laxante,
perfetª:r~te; y puede recomendársele en afeccio!:~~~~~~a1:: e azucarada, obra
a os1s purgante para el hombre adulto sería de 32 gra~~s á 100.

~i°

:u

)UEL Y ~fELI1'0R.

Abej~(t;; ,:1:1~~;//ts;:~:iahf:e~;t:~~~ra.da producida priucipalmente por Ja
Conheue la miel: uua azúcar cristalizable
t
·
la ~rimera, levógira la segunda· manita áci,lo fctti:: q~}e no crista iza, ~extrógira
y dn·er~os principios aromático~ y color~ntes. Tal)
gunas subs!anmas grasas

r

~:¡

1
; 0~:~ld:"i~:b~~~e!.una substanria colorante

d

am:~i11! ?;~7;c;:ii:) ;~~~:ii~n!:
1

1

. C n esta. miel, couo?id~ generalmente con el nombre de "miel vir ,,
.
p~1han o.s ]melitos, es decir, Jarabes en que la azúcar de caña es sustitguei."d'a se ptel,dIC a m1e .
.
· , •
por a

1ª

mbela)za (JJ!ellisfaeces), el piloncillo, la melcocha y el almíbar (miel d
,
e azucar. ara .es pue~en !l~r comprendidos en eRte artículo.
mehtods ~1mplés y jarabes Ron considerarlos como alimentos termo'
geno~atom1eld,
..., ma os en os1s corta.
·
. d En el niño, á la dosis de 60 á 90 gramof., y en el adulto á ]· d 100 á
pro ucen efectos purgantes.
e
150

ª

CIRUELA.

. . Fruto del Prunus domestica, de la familia de las roRáceas q
S ITla, en Europa y en México.
•
· ue se cultiva en
Desfl~.ado ~l .sol ese fruto, se le llama. 9iruela pasa.
.
L a. ~miela m_dígena es da?a por e_l Spondias Jntrpurea.
.0ontiene la cirueltt en su Jugo: ácido málico azúc· r goma , t ·
.J
}Jectrna.
'
rt ,
, n1a er1a azoana y
La pulpa. reblandecida por decocción en
11
agua en&lt; u zada ¡mrga en dosis de
loo a' 150 gramos para 500 de agua.

�LA EsoÚELA DE MEmomA.

51~

LA EsouELA

DE

MEDIOINA..

--'1'A)IARINDO.

( 'J'mnari ,ul11s illdica) ·

Arbol de liermosa t a11 ~, de la• familia de las legmninosas, originario .de M:éxico, del Brasil y dt, la lnd1a.
l las vainas ó hejotes, constitmdo .Pºr
En Terapéutica se usa el mesocarpo c]ed
t' enen·. almidón , ácido cítrico,
.] d
l moren() cuyas ce as con 1
una pulpa ác1&lt;1a • e co or.
. '
de otasa, pectina y azúcar.
.
.
ácido tártrico, ácido máhco, blt~rtrat? .
ó laxante propiedade¡;¡ dmrética~ y
El tamarindo une á su ar.e1ón ~mma) 1.va r
dades febriles é inflamator1as,
l
le. •tconseJa
en' ai:;que
e11Lerme
·
d bidos
tempPrantes, .por
O
que
se
'
'
s
SUS eft&gt;ctos purgantes SOn e
. . over el vientre. e cree
l
cuauc o se qmeie m
,l
, . ne contiene el mesocarpo.
al bitartrato ele potasa Y, a. a anu:aÍ q d 15 á 60 gramos para 125 de agua.
Se emplea. el conoc1m1ento en a pp. e
.
La pulpl\ de 15 á 60 gramos.

¡·

CAXAFÍSTULA.

( Cassw fistula).
·
.
f 1T1 d l s legummosas
que veget,,~ en México enfi los
. l
Arbol elevado ele la ª1!1
e ~·
· .l
alPxandrina que es la o cia
'dos y del que existen varias espec1es: a .
áll
lugares c,
1 t
, . er1cana.
,
E . . la C brasilense y la mosc,1a a o am
l
't
d
de
40
á
50
cent1meen mopH,
.
.
le ·dcanzar una ong1 u
1· te
El fruto es una vmna que puet ~
t ª"' ele las que una es sa ien y
nos su ur horizontales
,,
d diafragmas
coloca dos e1e d'1s tan tros. recorrida lon~1~u malmen.ted por
l :uerte lóculos llenos de una. pulpa negra, a.zucaotra deprimid~. D1V1df'n t1dca;1
0 a ·
cia en distancia, forman
l .
0
rada y ácida eu m?dio de la.. cual e~táa8 lrin t~ la de las Antillas~ la de Levante.
En el comercio figuran. la hcasm ªv g p )in dió· azúcar, pectma, goma, malpa hec o po1· anque
.
1
t'
l. . d l
El aná 1s1s e a pu
.
rinci io análogo á a catar ma. .
teria. extractiva amartª: glutrnt·Jm'~: ~urga~te de uso general, muy esp(tbilmenJe
La Cañafü;tula ue en un 1. d el de sus efectos, ele su sabor agra a e y e
en los niño¡. á causa de la .segun a
.
.
que no irrit~ el intestiuo m produce c~icod~; usaban también con frecuencia ~·
Las personas habitualme~r ci°nV1~:air~ si hemos de dar crédito al velsol .e
este laxante que prolongó l~ v1 a &lt; e o ede' decir que está cal'i relegada a o VlDe Lille en que así lo pubhca. Hoy ,se pu ello sino la versatilidad humana, pues
ha\1 otra razon para
·
.
d
l l
do; y en ver1 at que no . ,J ,
á.
a t.itud de segmrlos prestan o.
ha prestado buPnos Mrv1c1os 5 es~ - efíst~la á la dosis de 15 á 45 gram?s:
.
Se pr~scribe el extracto de cana •
h' muy usada en los Vlt,JOS t1emMerece resucitar la mer~el~~ ~e Tr~u:i:~s aceite de almend~as dulces y
pos y era compuesta de: C~sia,l.r
jnqu! se to~aba una cucharadita cada hora
. 'be de ca.pilar en partes igua es; e a
.
Jara
1
h en
hasta el efi.,cto.
90 ramos de esta mermelada, por a noc e,
La. ministración de ;mos 15 á .... gl roducir buen resultado en las personas
1os moroen tos de entrar
. da la ca.ma, puec e p
habitualmente constipa as.

. Llevado ?l a1.u~re al estómago, una parte se transforma en sulfuro alcalino
siendo absorh1do haJo esa forma¡ y In otra parte la mayor si la dosis no fué pequeña, pasa á lo lar¡!o del inte8tino para ¡;¡er eva~uado con los heces á las que suele
dar
un color negro, i,;i por acaso en ~u trfosito encuentra fierro, con el que forma
un sulfuro.
En esa migración del azuf!·e por e] intestino, cree. Rabnteau que excita 1as
glándulas de L1eberknu, es dPc11·, que obra como cualqmera de los purgantes que él
Jlama me~ánico~. Sin a.tac.ª: ni de~ender idea, c~nsignamos el hecho de que purga,
6. por meJor decir que fac1hta las myPcc1011es nlvmas á las que comunica el olor fétido de todos los sulfuro.-:, ora Fea que el i11dividuo los reciba del exterior ó que sean
formados ~n su conducto alimenticio.

!a

. Pero pani que el nzufrn purgue es preciso tomarlo f'n dosis alta. Dice Fou1;agr1ves que él ha visto á operarios i11glese.'- tomar el ar.ufre á puñados. En dosis de
6 á 8 gramos á un adulto; y e11 la de 2 á 4 á un niño.
Pu:cle ministrarse el .azufre en polvo por ser insípido, mezclado con azúcar,
suspend1do
en leche, ó baJo la forma de electuario en la proporción de 1 á 10
gramos.
)fAGNESIA.

e

ª

· a·

°

·l:t

AZUFRE.

(S")

,

. .,
.t' .d habla.remos
con detención del azufre. Aqm lo
En la med1cac1on raras1 ici a
laxantes
.
cousiaeramo~ únicam1ente Fºr;:~i~~ea~º:1 uso int~;nº sea. lavado con ag1~ªt cªiª:~
Es pree1so qne e ar.u r? . e. .
. ue esas lavaduras se rep1 an a
ara purgarlo del ácido sul~Ul'JCO .mtn_0urto,r!f~rirse á la flor de azufre ]avada. el
~ue las agua~ no. den rea_c;.:16¡ a:~~~·pre~iJ:it!do del persulforo de cal por el ácido
llamado magzsteno de ,,ziv,e
,
d· dicho.
clorhídrico, y la.vado después segun que .ª

-- -- -----

513

(Mg O).

Se distinguen dos f'speciei-: la calcinada 6 común y la ]Jamada inglesa. ó Jfagnesia de Henry, más pura que la anterior.
La primera tiene la ·v-entaja de disolverse mE1jor en los ácidos; la segunda tiene la de ser más estable, es decir, no i-e carbonata ó hidrata expuesta al aire con
la facilidad que aquella.
Sus caracteres son casi los mismor,¡: polvo blanco, excesivamente ligero, inodoro; de sabor algo alcalino, cai-i insoluble en el agua; soluble sin E&gt;Íervescencia
en los ácidos. La magnesia ingle¡;¡a es menos ligera. que la oficina! ó francesa y su
aspecto es granugient-0.
En el estómago la magnei-ia en pequrña cantidad se salifica y hace soluble
combinándose á los áciilos que figuran en el jugo gástrico, y es luego absorbida
bajo su nueva forma. En cantidad superior á la quEI puede satisfacer á dichos ácidos, pasa sin alterarse al intestino y cletermina el efecto purgante. Dorvault atribuye este efecto á un fenómeno endosmótico por el que la parte acuosa de la sangre pasa al intestino. Fonsagrives explica la diarrea por excitación de las glándulas intestinales. Rabnteau opina que la magnesia se disuelve parcialmente en el
líquido ácido del tubo intPstinal, transformándose en sal purgante.
Los pareceres de Dorvault y Fonsagrives son defendibles. Puede, en efecto,
la magnesia atraer por su aridez característica la agua de 1a !'angra, al través de
los capilat·es; y tampoco repugna el aceptar que, como cuerpo inerte é inabsorbible obre mecánicament~ sohrP los folículos y glándulas que recorre. Pero la opinión de Rabuteau no es admisible, porque el líquido intestinal no es ácido en toda. la longitud del tnbo, aún cuando así lo asegur&amp; ese autor, y porque en las deyecciones alvinas se encuentra el carbonato de magnesia.
Las evacuaciones q ne causa la. magnesia son tardías y tienen el carácter que
los ingleses llaman feculento. Este carácter parece ser debido á la magnesia misma evacuada en forma de carbonato por acción del ácido carbónico de los gases
intestinales y de los carbonatos alcalinos que puede encontrar durante su migración por el conducto recorrido. Dorvault hace observar también que las evacuaciones prov-ocadas por este purgante son poco fétidas, carácter que él explica por
la aptitud de la magnesia parai'absorber el amoníaco y el hidrógeno sulfurado.
La magne.iiia calcinada disminuye la secreción del ácido úrico y da en consecuencia reacción alcalina á la excreción renal.
Como purgante i-e eu1plea la magnesia. en dosis de 6 á 8 gramos para el adulto, y de 1 á 4 en los niños.

Y!__-======--

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe1-1a 4. - México. - Apartado 818.
En eata caaa se encuentran siempre todo, loe medicamento, y medicinu de patente modernoe
66

�LA EsouELA

DE

MlmIOINA.

LA. EsouEL.A

HIDRATO DE MAGNESIA,

.
la fi. a como lo hace ]a cal; pero sin despre~La magnesia absorbe el. agua y
J ' esia hidratada como una magnesia
der calor. Puede Eues cons1lderarse la. magn 1"gua atribuye Dorvault ]a sensa.
. ]
·d d de a magneina nara e ..
l i astrio ]a magnesia calcmac a.
ªr.'gada. A esta a m
0
ctón de constricción que produc~ ed~ .ep gs y proporciones son ]as del carbonato
Ya se comprende que sus m 1cac10ne
.
de magnesia.

ª

MOSTAZA BLANCA.

Semilla del sinapis alba, de la !amilia de lns crucíferas. Se le conoce en repostería con el nombre .de most~ea ~n1lesa. . · · zufrado que hRjo la influencia
Esta simiente es nea ~n sinf[Tnd p~~nc~p~:~bién mirosina; pero difiere de
del a.gua da. un poco de ace1~~ vo t1 de ~ir~::to de potasa ó sinigrina, por lo que
.
.
1 mostaza negra. en que cas1 carece
a
fl'
l
a sulfocianuro e a111a.
la proporción de una á dos cuchara.no produce en con teto cobnl e agu te
Tomada la mostaza anca, en ra, en t6
cierta actividad en las fondas, produce un sentimiento de fcalor en el e~ deª~;cÍen enteramente mecánico, á
.
ciones de esa víscera, má.q un e ecto purgan

a

juicio de ~abuteau.
, d' ta
te para. producir la. evacuación alvina el. acei¡No mtervendrá mas irec men
· del agua que contenga el mtes. 1que debe dar la mostaza en presencia
te esencia
tinoT
CARBÓN VEGETAL.

Se emplea en Terapéutica el carbón del Alamo (Popul·us nigra) obtenido por
el procedimiento de Bolloc.
bón anHlado para 1os usos médicos, acaso
En Inglaterra se prepaya un
de saúz 6 de tilo mezclado con azú
preferible al de Belloc. á~~ sirven in~er~:nci~n de un poco de mucilago y agua arobón ue no mancha los dedos y es más
car 1 polvo de goma ar iga,. por
matizada con tintura de benJUÍ. Elste car t q ordinaria ocho y media veces su
fácil de ingerir, puede absorber Á. a tempera ura
.

ii' '

volumen de ?id~6gen?dsulturadob todo el tubo intestinal, produc~en~o una h1El carbon mgeri o o ra so re 'ta '6 de la mucosa Esta exe1tac1ón puede
·
t'ma.l ,
· de sus l't.qut·dos. por exm . ci n d ólicos por ·una flegmasía mtes
persecreción
de los límites convementes oca~10nan oc
pasar
.
d ¡ l O hieren la mucosa..
. ,
d
pues lllB aristas cortantes e po v
t 1 lvo de carbón debe ser m1mstra o
P~ra q~e produzca efe: ~~:r:nm~e all~ no obra, por~ue entonces absorbe,
en dosis dt&gt; .J á 10 gram~s. l n . l os del intestino reduciéndose á. masa comp_acta
como lo haría una esponJa, ods ~r g
. mo comprometer seriamente la mtede difícil expulsió1;1- y q~e po .r1a por 1o rms
gridad de 18:8 fonmonesl mrs:n:~:.'os se le prescribe en la dispep~ia. flatulenta y_l
En dosis menor á ~ e g . , . d . ro ara esto es precISo envolver e
ha~en algunos, pierde el carbón su
en las ocasionadas por ~1persecrec16n act
polvo en oblea, pues mmhst:fº :i~a~fsf:~ho sus afinidades para con ~l agua y los
yh
d .d ó quede expuesto al aire por largo
facultad absorbente por a
Basta que el carbón sea ume eci o
para. que pierda su facultad absorbente.

:~!~

t':~~o

CALOMEL.

(Hf Oli)

.

.
.,
bres de Muriato de mercurio, Mer·
El calomel, es conomdo tamb1en po_r 1os no~ l
Dra ón mitigado.
curio dulce, Oalomelano, .Panacea mercu~'ª\
b:::ªtres v!riedades ó especies:
Bajo el punto ~e Vl~~a farlmacéuttelt.
la a!ción del cloruro de sodio sobre
el obtenido por subhmac1ou; e que resu a e

.Agi:t:

ª/

DB

!hn1onu.

515

una s~lución de nitrato de mercurio; y el preparado al vapor. Este último es el
preferido para los usos internos; y el obtemdo por precipitación para el uso externo. El preparado por 1mblimaci6n, conforme á. la práctica antigua, no es usado
por contener cierta cantidad de biclornro.
El calomel es una sal bl11nca, insípida, é ino,lora. Por frotación y por efecto
de la luz directa. adquiere un tint~ ligeramente amarillento que puede llegará hacerse negro, pasando por coloraciones intermedias, si la. acción de la luz es prolongada. Pesa 7.17. Es msolnble en el agua y en el alcohol. Los álcalis lo reducen,
ennegreciéndolo.
Débese el color obscuro del calomel descompuesto por la luz ó por los álcalis
á la reducción del metal en forma de óxido.
¡Cuál eR el mecanismo de la acción purgante del calomelT Divergen las opi~iones. Rabutea.u, por ejemplo, lo coloca entrP. loR purgantes d1a.Hticos, sin admitir resuelta.mente á este propóRito la transformación del protocloruro en bicloruro
supuesta. por Mialhe; y sin explicar tampoco la diálisis provor,ada por el calomel
en el intestino, bajo la forma de un polvo insoluble é inerte. Fon~ives se inclina á creer en una acci ln directa de la sal sobre la glándula hepática cuya secreción exagera con aumento probable de biliverdina. Otros hacen del calomel un
purgante meramente mecánico admitiendo que cuando se le ministra en dosis de
081, 50 á ¡ 111, 00, no teniendo tiempo para ser absorbido, pasa al intestino y es rápidamente expuhiado en la evacuación alvina.
Las evacuaciones que provoca el calomel son flúidas, sin cólicos y abundan
en productos de la digestión pl\ncreática (peptona, leucina, tirosina), signific11.ndo
estos productos una fermentación incompleta por la intervención del calomel.
Pasadas las primera.q deposiciones, las siguientes ofrecen un carácter particular, muy especialmente an los niños: toman un color verde que algunos comparan al de las espinacas. ¡Uuál es la explicación de este fenómeuoT Schonbein l~
supone debido á una nlteración de la hematosina. Fonsagrives, acepta una hipersecreción biliar; y, a.poyándose en los análisis de Golding-Bird y S1mon, quienes
no han encontrado mercurio en las hec~s que los ingleses llaman Calomel stoo'ls,
atribuye á la biliverdina la coloración cuya naturaleza está en tela de juicio. Otros
observadores han atribuido esie carácter al sulfuro de mercurio, fundando su p11.recer en que las deyecciones norma.les bien mezcladas con calomel toman un CO·
lor má8 obscuro, y en el tinte verde ~ adquiere el barniz mucoso de la lengua
en las pE&gt;rsonas que toman dicha sal. Wasilieff piensa que, interrumpiendo la sal
hidrargírica los procesos de fermentación que pasan en el intestino, las materiás
colorantes de la bilis no son destruidas, como sucede en las condiciones normales,
Rino 9ue salen por el recto in natura.
El Calomel es un laxante que puede Rer empleado aún en casos de enteritis
simple ó ulcerosa, con especialidad en los niños.
Quienes conceden al Calomel la virtud de activar la excreción biliar, lo emplean como purgante en los ca.sos que á su juicio requieren ese aflujo de la bilis
al intestino (congestión biliar; colelitia.~is; cirrosis hipertrófica, etc.). Quienes no
admiten la tal virtud lo emplean, !iin embargo, cuando la. afección hepática es
a.compaña.da de fenómenos gastro-intestinales con objeto, dicen, de que éstos desaparezcan. En México es de uso muy general el calomel en las indicadas circunstancias, agregándole las más de las veces el polvo de Jalapa por considerársela
sinérgico en su acción fisiológica sobre el hígado.
En las diarreas catarrales de loR niños la ministración del calomel como purte en dosis repetidas, produce efectos vt1rcladern.mente favorables.
Varios prácticos recomiendan el calomel como purgante en la fiebre tifoidea
y el tifo, quizá fnndándoRe en la indispensable acción de esta sal sobre los fermentos organiza.dos.
Ha sido aconseja.do también el calomel contra el cólera. En la epidemia desarrollada en México en 1850, el Dr. Alfaro, recientemente recibido en la facul-

�516

LA EsauELA

DE MEDIOINA.

LA

EsooEL.A. DE MED1011u.

--- -tad, se valió de esa. arma, y á ella debió, en virtud de los éxitos que obtuvo, una
rápida. celebridad que con igual violencia le arrebató la muerte.
Dosis.-Como purgante se prescribe el calomel, en dosis de 01!1-25 á l8'00 á
los adultos. A los mños en proporción de su ~dad desde
01 hasta Oga. 20.
Es de buena práctica cuando se prescribe un purgante con calomel á un adulto adjuntarle la Jalapa, ruibarbo, etc. Siquiel'a sea para violentar el paso por el
intestino, de la sal hidrargfrica é impedir de esta. manera que permaneciendo largo tiempo en el tubo alimenticio haya lugar á formarse cierta cantidad ele bicloruro que pueda inflamar violentamente la mucosa y aún dar lugar á fenómenos
generales.
Insistiremos en la recomendación que hacen todos los prácticos de evitar la
asociación del calomel con substancias que por reacción química puedan dar un
producto tóxico. La agua. de laurel cerezo y la emulsión Je almendras se encuentran en este caso porque dan cianuro de mercurio; las substancias saladas y los
lí'tuidos ácidos ó alcalinos pueden formar bicloruro.
ACEITE DE RICINO.

-- -- -

. II.
. CATARTICOS.

o~..

En general, todos los aceites vegetales simples son laxantes en dosis de 30
á 40 gramos.
El de ricino, obtenido por expresión de las semillas rlel Ricinus comunnis (Higuerilla) de la familia de la!'I Euforbiáceas; planta que abunda en México y ha recibido los nombres de Higuera infernal y Palmacristi, es incoloro, transparente,
muy viscoso, de sabor débil, soluble en el alcohol absoluto. Por saponificación da
ácido ricfnico, ácido margárico y ácido eleódico. El principio más importante del.aceite de ricino es el glicerinester del ácido
ricinico que por la descomposición que le hace sufrir el jugo pancreático deja
en libertad el ácido.
Las semillas poseen propiedades drásticas de que carece el aceite cuando es
puro. Parece ser esto debido á un principio acre contenidc en el episperma y sobre todo en la membrana que reviste inmediatamente el embrión.
.
Pero si el aceite recientemente preparado no contiene este principio recinoso
y acre, y obra en consecuencia como un sencillo laxante, cuando por acción del
ti~mpo se oxida ó recinifica produce los efectos violentos de la simiente que le da
origen.
En dosis de 30 á 40 gramos, el aceite de ricino purga indudablemente y sin
prorlncir cólicos. Tiene todas las indicaciones de que hicimos mérito en las generalidades; pero agregaremos aquí que, en virturl á que careca de propiedades irritantes, puede ser prescripto aún en casos de enteritis 6 de inflamación y congestión de órganos contiguos, como ~l útero y los riñones. Conviene también el aceite de ricino por la razón expuesta Gn las mujeres en puerperio y las que están en
cinta..
Parece inverosímil que el aceite en fricciones repetidas al vientre pueda pur·
ga.r, no obstante haberlo observado así Mac. Nicoll en un niño; y es del todo ilusoria la aplicación de las hojas frescas de la higuerilla á los pechos como rr,edio
eficaz para provocar la excreción láctea, aún cuando así lo afirme Mac. :William;
Dosis y preparaciones.-En el adulto los puntos extremos de la dosis son,15
y 40 gramos. En los niños debe ministrársele de 10 á 15 gramos; pero exigiendo
que el aceite sea puro y reciente, pues el recinificado puede ocasionar una superpurgación de fatales consecuencias (Cólera infantil).
El sabor del aceite, aunque débil es desag1·adable; su consistencia, y más que
todo su carácter de medicamento, lo hacen repugnante al común de las gentes.
Con objeto de que sea aceptado se valen los médicos de diversos artificios. Se'
aconseja mezclarlo á café con leche, en caldo bien caliente y bien salado; en leche
azucarada; en cerveza, etc. Martin dice haber hecho tomar á un enfermo 45 gramos de a&lt;:leite de ricino en una tortilla de huevos que mando preparar con este
aceite en vez de manteca; y que el enfermo ni siqtliera so8pechó el subterfugio.

--- ~---

517

SULFA'fO DE SOSA.

(S0 4 Na 2)
Se le conoce con el nombre de sal de Glauber. Cristaliza en pri8nrn.s blancos, eflorescentes, soluble en la proporción de 33 por ciento de agua, de sabor freRco y salado 1!1enos desagradable que el del sulfato de magnesia.
En dosis pequeñas (5 á 10 gramos) se le consirlera diurética· en la de 40 á
60 gramos det~rmina evacua~iones alvinas líquidas, cargadas de 'bilis, sin escoz?r en el ano m tenesmo, razon por lo que se le prefiere en el tratamiento de la
disentería por el método de Heberden.
El efecto purgante de la sal de Glauber comienza generalmente á las dos ó
tres horas de haberlo tomado, y concluye á. las diez ó doce.
Este purgante, así como los siguientes, obra det~rminando una irritación ligera de la mucosa inteRtinal.
FOSFATO NEUTRO DE SOSA.

(Na 2 H Ph 0'+12 H 2 O)
Cristalir.a en prismas, es eflorescente, muy soluble en el agua y de sabor men~s desagradable que el del sulfato de la misma base. Se le usa como éste y á la
misma dosis.
HIPOSULl!'ATO DE SOSA.

.

.

.

2

(lfa 8 2 ú'+2 H 2 O).

Cr1sta~es pnsmáticos termm~d?s en pirámide. Su sabor es preferible al del
sulfato. Dice Rabuteau haber m1mstrado esta sal á la dosis de 20 á 30 gramos
en do.s ó tres va~os de ag~a á intervalos de diez minutos á un cuarto de hora, y•
que siempre le v1ó produmr de 4 á 5 evacuaciones serosas.
·
;... .El mismo autor propone el hiposulfato de sosa como purgante en el envenenamiento por las .sales de plomo, en razón, dice él, de que siendo los hiposulfatos
solubles no hay nesgo .de que se forme en el organismo un sulfato insoluble, como .puede acaecer proprnando el sulfato de sosa ó de magnesia. Se nos permitirá
de.mr aq~í, en c?ntra del respetable parecer citado, que en el supuesto envenenam1~n~o ~i .61 tós1_go fué absorbid?, á n.adie se le ocurre purgar porqne~tal práctica
seria 1!1ut1l; y s1 no fué absorbido, s1 aún permanece en el canal alimenticio, es
prefenble el pu_rgante que da con la base un pr0ducto insoluble, al que va á formar, como el hiposulfato, una sal soluble y por soluble absorbiblP.
SULFOVINATO DE SOSA.

0 4 H 4 (Na2 0 2 8 2 a').
Cristali1.a en láminas exágonas, eflorescentes muy soluble en el agua· pero
'
su solución se descompone rápidamente en alcohol' y sulfato de so~a.
Rabuteau propone este purgante de ~abor agradable en substitución de los
.sulfatos de sosa y de magnesia; pe1·0 su poca estabilidad y el que puede ser peligrosa por defecto de preparación han sido factores bastantes para que no sea admitida en la práctica.
Se le ministra en dosis de 10 á 15 gran•.os en un vaso de agua.
SULFOFENATO DE SOSA.

0 12 Hº 02 (Na2 02 8 2

(JJ.

En dosi~ d~ 5 á 10 gram?s tiene propiedades purga:ntes. La porción que se
absorbe es ehmmada con la orrna á la que da color amarillo.
SULFOCRESILATO DE SOSA.

Oª Hª 02 (Na O, HO, 8 2 (JJ.

Sal purgante, de sabor algo ¡,alado con resabio dulzacho. Purga como el sulfofenato.

�518

- - - - ~- -

- - -- --- - -TARTRATO DE SOSA.

O/

0 4 Jl~ (J Ntt O -t 2 JP
La Terapéutica utiliza como purgantes tres tartratos de sosa: el neutro, el
borotartrato y el tartrato doble de sosa y de potasa.
El primero se presenta en cristales aciculares &lt;le sabor ligeramente ácido con
resabio alcalino. En doRis de 30 á 40 gramos provoca de 4 á 6 rteyecciones sin cólico. Disuelto en agua de Seltz suficientemente endulzada y aromatizada es un
purgante agrndable.
El borotartrato obt·a como purgante á la dosis de 20 á 40 gramos.
El b\rtrato doble de sosa y de potasa, llamado Sal de Seignette, Sal pelicreste
soluble, Sal de la, Rochela, cristaliza en prismas de ocho fl. diez caras, eflorescentes
al aire, insolubles en el alcohol, solubles en dos y media partes de agua fría, y algo más en la caliente. Su sabor no es desagmdable; y uiinistrada en leche á los
niños constituye un buen purgante.
Para el adulto la dosis es de 30 á 40 gramos.
CITRATO DE SOSA.
1

519

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

2

(Cº Hª 0 Ya O+H O).

Guichon propuRo como catártico el citrato dP Rosa en Rubstitución c1el citrato
de magnesia por ser más estable; y Delionx que lo ha usado le recomienda por
consirlera.rlo menos enéi·gico que el tartrato de sosa.
Cou 408.. 00 de citrato de sosa, 308.. 00 de jarabe de azúc11,r, 5 volúmenes de
ácido carbónico y la suficiente cantidad de alcoholado de limón se prepara una liruon11.da purgante á propósito para ser emplearla en la mertic11.ción á los pobres,
• por sn el precio de esta sal mitad menor que el del citrato de magnesia.
ACETATO DE SOSA.

(0 Jl5 Na 02+3 JP O).
rrierra foliada mineral. Cristaliza. en prismas estl'iados, incoloros, é inodoros,
soluble en el agna y el alcohol no concentrado, de sabor ligeramente amargo.
Delioux recomienda esta sal como el más suave de los catárticos ft la vez que
de acción segura.
Se le prescribe en dosis ele 50 á 60 gramos.
Tiene el inconveniente de ser delicuescente, por lo que no se le puede conservar en las boticas; pero haciendo una solución que contenga 5 gramos por cucharada, se le puedf' dosificar fácilmente.
2

CLORURO DE SODIO.

•
(Na Ol).
La importancia. terapéutica del cloruro de 8odio c!stá en razón inversa de su
importancia fisiológica. Elemento indispensable de la constitución orgánica, interviene por inalienable clerecho en los fenómenos ele la vida. Sin él no sería posible la asimilación de las substancia&lt;; alimenticias, ni la eliminación de los productos de la combustión orgánica., ni la circulación san~uínea; en una palabra,
sin el cloruro ,le sodio cesa1·ían de funcional' y de vivir las celrlas fundamentales

del organiRmo.
El cloruro &lt;le sodio, ó sal de cocina, ministrad0 en c1osi$ de 30 á 40 gramos
en abundante cantidad de agua es un purgantfl que, conforme á lo observado pol'
Legros y Onimus en sus experimentos apeoa.s conmueve el intestino, razón por
la que Rabuteau lo coloca entre sus purgan tos día líticoP-.
Pero por suave y por segura que sea su acción evacuante no hay médico qllil
á tal uso lo destine, porque es difícil hn.ya persona que admitiera el medicamento.
Es en efecto, tan repugnante el cloruro de sodio, tomado en gran cantilbd, como
es agradable cuando de él se usa conforme al gusto.
En lavativas se le ordena. con frecuencia, prefiriéndolo á otras salM,, no por-

·- - - - -- ~

~ue se le conced11. alguna. especialidad de acción .
.
a la mano; lo cual es importantísimo e
, srno porque srnmpre se le tiene
n casos urgentes.
SULFATO DE POTASA.

.

r1e so•J.

En Farmacia se le dan todos estos n b
S
do, Sal policresta de Glaser Vitt-iolo de t om ]es: al de .duobus, Tá1·taro vitriola. Es :1na sal anhidra q~1e cristalizapinas;· rcano clupbcad~.
al aue, ligeramente amarga menos sol bl p ism¡s exágonos, mcolora, iualternble
en el alcohol.
·
'
· · u 0 en »g~a que la anterior é insoluble

°

h

l Antiguamente fné muy usada ésta ¡;al com
c ios &lt;le, e_nvenenamiento producidos por ~lla (h
purgante; p~ro numerosos hetura medica europea) la han bech
d ec os que se registran en la literaP
d .
o caer en esuso
urga en os1s de 4 á 15 gramos.
·
Bl'l'ARTRATO DE PO'l'ASA.

(04 H• (J' ]( H).

(Crémor). Cristaliza en tetraedros
1 bl
el alchol;, su sabor es agradablement~ á:~~~co so u e 011 el agua é· insoluble en
onv1ene este purgante en las enfermedad f b ·1 , . fl
t l es e r1 es e m amatorias, por ser
de ef ecto suave y seguro á la vez que
Se le prescribe en d~sis de 30 á 40gra
o a gusto.
.
gramos.
TARTRATO l30RICOPOTÁSICO .

4]

04 H2 02)
[ ll2 ( Sbo)' K (f
~e le llama también Crémor saluble· Sal de L
anterior en los usos médicos por su mafor solubilid!done; y ha reemplazado á la
Es blanco, amorfo, de sabor mu ácid
l bl .
más solubl~ en la caliente, é insolubl{ en ei°~1:ih:J. e en dos partes de agua fría,
Los mismos usos qne el crémor común y á igu.ales dosis.
ACETATO DE POTASA.
(C2 H3 ][

02).

cla ve~:t~r conoce con el nombre de Tierra foliada de Tártaro, y el de Tierra foliaSe presenta en masas foliácflas, de as ecto
. d
.
. Purga en dosis de 6 á 10 gramos· p!o se batma,¡¡º Y es .muy del~cuescente.
pel1grosa.
'
ª cai o en Justo olvido por ser
SULFATO DE )!AGNESIA.

(So4 Mg).

Sal blanc11, en agujas, de sabor amar o
I
El agua del mar y muchas de las ag
.g y 1para a .gunas personas nauseoso.
notable.
.
uas mrnera es contienen esta iial en cantidad
Se le considera tipo de los purgantes salinos·
f .
comunmente usados apesar .,e su ~ab
, , y es e activamente de los más
El lf
'
u ~ " or repugnante
.
su ato de magnesia no tiene como 1 lf . d
mentar la secreción de la bilis ni sufre des e su ~t?, e. sosa, la propiedad de aua
paso Pº.r el intestino.
Inyectada dir~ctaUJ,ente á la s¡ngre una sol~~:~
da sa en. cantidad pequeña
mata á los ammales obrando probablemente
por la boca no es tóxica en razón á qtte es .co~odsa e ]potasio; pero ministrad~
1
e imrna a cun a bilis antes tle que pueda obrar so~,re el músculo cardíaco.

0J:ClO~ ~l

r

30 á L40ª gramos.
dosis en que de ordinario es prescripto el ·sulfato de magnesrn.,
.

110

pasa de

�520

LA

EsouELA DE MEDIOIN.A..

-~

LA EsouELA DE MEDIOINA.

-- -~--

521

ACETATO DE MAGNESIA.

(C 2 n:i Mg O)
Fué en un tiempo recomendada por Regnault co~.º purgante eata sal á la dosis de 30 gramos; pero en la práctica no se le ha adm1t1do.
TARTRATOS DE )1AGNESIA.

El ácido tártrico ( 0 4 Hº Cº ) debe ser considerado corno un áciclo bibásico Y
un alcohol diatómico.
d
'li
En su combinación con la magnesia forma cuatro sale~_qne pue en ser ut1 zadas en la medicación purgante: el bitartrato que Chevalher ha propue~to para
reemplazar al citrato; el borotartrato que es un crémor soluble de ~agnesia, análogo á la sal de Seignette; y el borotartrato de potasa y de magnesrn, con el que se
prepara una limonRda purgante.
'Cl'l'RA'fO DE MAGNESIA.
6

8

1

( 0 11 O ltfg O)
Se presenta en masas blancas, ligeras, porosas, semejantes al bicarbonato de
sosa. Es una sal poco sápida, solub~e en 10. partes de agua. A. ~m alto ca~or se
descompone la sol?c~ón acuosa en citrato ácido que parmanece disnelto Y citrato
básico que se precipita.
.
.
Debe esta sal su introducción á la Terapéutica á M.. Rogé; y ha vemdo á reemplazar en el uso general á casi todos los purgantes salmos.
En solución lleva el nombre de "limonada purgante;" y aun cuando confoyme á nuestra Farmacopea esta preparación e.s oficina! y d~be encontrársela baJO
cuatro títulos diferentes conforme á l~s cantida~e~ prop~rcionales que se emplean
de ácido cítrico carbonato de magnesm, agua h1rv10nte J&amp;rab~, y alcoholatu:a de
limón, el uso e~ prescribirla magistralmente indicando la cantidad de agua, citrato
y jarabe.
l ·,
1
t
Se le puede obtener en polvo seco para hacer la so uc.10n en. e momen o requerido de la manera siguiente: ácid? cítrico 100, magnesia calcmada 29, y agua
10 para obtener 1.ma pasta que se deJa secar.
. .
El polvo purgante de Dorvault consiste en la mezcla sigmente:
Citrato de magnesia of ..... _. - ... - - - . . 30 gs. 00
Carbonato de magnesia ............ - . . .
4.
00
A.cido cítrico, en polvo. . . . . . . . . . . . . . . .
8. 00
Jugo aromático de limón .• _. . . . . . . . . . . 50.
00
.
Se conserva este polvo en un frasco bien tapado; y para usarlo se mtroduce
en una botella con agua que se tapa y agita para facilitar la disolución. Cuando
ésta es completa se bebe el líquido gaseoso en tres ó cuatro ~ornas.
El citrato de magnesia granulado y efervescente de los mgleses es una mezcla de sulfato de magnesia, ácido tártrico y bica.rbonato de sosa.
La llamada magnesia efervescente es tamb1én una mezcla de carbonato de
magnesia y ácido cítrico.
La doeis en que es empleado el citrato de magnesia no pasa de 40 gramos en el hombre adulto.
CLORURO DE MAGNESIO.

( Mg Cl 2)
Prismas cuadriláteros, incoloros, perfectamente solubles.
,
En dosis de 15 á 25 aramos tomados en 2 ó 3 vasos de ~gi¡a produce, segun
dice Rabuteau que le ha ~sado y hecho con él di~ersos experunentqs, efe.:tos purgantes más suaves que los del sulfato de magnesia.

SEN.

. Con este non,bre f!xpende el comercio de drogas las hojitas de diversas espec~es .dA] género "C::1sia" ele la familia de las leguminosas. (C. acutifolia, C. angust1folrn, C. obovata).
.
El Sen de A.lejall&lt;lría (C. acutifolia) es el más estimado generalmente; pero
en verdad que no hay para ello razón hiu:;tante, supuesto que aRÍ en el de Alejandría como en el ele Arabia (C. angustifolia) y er1 el de Siria, de Italia ó &lt;le A.Íepo
(O. obovata~ i::e e11cn.entrai! mezclud~s las hoja_s de lv tres especies.
Pero s1 en reah&lt;hd tiene poca 1mportancrn, para los usos médicos servirse de
una~ otra de las mencionadas drogas, no su~ede lo mismo respecto de cierta falsificacion que los ei-pecnladores de mala ley le hacen sufrir meLclándole otras hojas
algunas de las cuales ~on venenoi-as ( Coriaria rnyrtifolia Oynanchhum Arquel Te~

phrosia apollinea).

'

'

El ~a.bachín (Poinciana pukherri?1za) de la familia de las l~guminosas que vegeta en Mex1co, se cree que puede sustitmr al sen como catártico.
. , ~I principi~ activo más importante de las hojas de sen es el ácido catártico,
ghco~1do no drnhs~ble, que por ~cción de algún ácido y del color se descompone
en ghcosa y en ácido catartogémco.
El _ácido catártico axis.te en el sen combinado en su mayor parte con cal y
magnesia; y cuando se le aisla se pre8enta bajo la forma de un polvo cristalino de
co_Jor ~oreno-verdoso, inodoro, ligeramente ácido, soluble en el agua y en la glighcenna mezclitda con ::1gua.
.Además del ácido catártico se han extraído del sen: un principio colorante de
propiedades análogas á las del ácido crisofánico, catartomanita, senapicrina, senn,acrol y sales vegetale1-1.
El ácido catártico produce efectos purgantes en dosis de OP- 20 á OP. 30; y es
de creer. que pas~ por el organismo sin sufrir alteración, supuesto que la leche de
las nodnz~s ~ quienes se les ha hecho tomar este ácido purga al niño que lactan.
El prmc1p10 colorante análogo al ácido crisofánico aparece en la orina minutos de1-1pué~ ~~ ingerido, dándole un color amarillo muy nota.ble.
Es opm1on generalmente aceptada l:i. de que el sen produce las evacuaciones
al~~nas excitando la contractibilidad intestinal; y aún las fibras musculares de la
veJ1ga y del útero. Algunos añaden que irrita la porción inferior del intestino
delgaélo.
A. la dosis. de 2. gramos determin.an ya las hoj~s. del sen borgborismos, y más
tarde la oxpnls1ón sm dolor de matenas excrementicias blandas. En dosis de....
1.0gLOO_ produc~n ná~seas y aún vómitos, exageración dolorosa de los movientos peristálticos del mtestmo y, finalmente, diarrea que se sostiene hasta por 24 horas.
El ~nálisis de las materias estercorales de los perros purgados con sen ha dado:
85 por ciento ele agua, albúmina y sales de sodio en mayor proporción que las de
potasio. Nunca. se ha encontrado bilis.
S_e dice que las altas dosis de sen aumentan las hemorragias menstrual y hemomudal; y pueden determinar contracciones peligrosas del útero grávido.
A pesar de los inconvenientes y peligros anotados, el sen es de uso general
como p~1r~ante; lo que s~ explica por la seguridad de sus efectos, porque en realidad no unta la mucosa mtestmal, y porque no causa la constipación que sucede
á otros purgantes.
El ácido catártico puede darse sin inconveniente á los adultos en dosis de .. _
OgL25 á Og,.40¡ y en los niños á la de OgL12 á OP.20 en agua ó en jarabe adyuvante.
Advertiré de paso que en las Boticas sustituyen generalmente el jarabe de
flor de durazno con jara be de Sen.
Las hojas de sen se ministran en infusión á la dosis de 1 á 5 gramos, conforme sea la energía con que se quiera obrar; y es de uso vulgar prescribirlo en esta
forma por ducha inte~tinal.
JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 318.
.
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67

�522

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA

El Té de S. Germán recomendado como laxante y diurético contiene: sen,
sanco, semillas de anís y de hinojo, y crémor.
RUIBARBO.

( Rheum qtf'icinale).
Originario de Asia, ¡;e le cultiva en Euroi:a donde s~ le da el nombre de Rapóntico por ser el Rheum Rhaponficum la espec10 q~e cu!tivan.
.
El ruibarbo del Thibet conocido en el comerc10 baJO los ~1ombres de ru1ba~·bo
de China, de Persia, de Ale~ndría, es ~l más estimado .. Le s~gue en orden de m~portaucia el ruibarbo de Moscow que viene de la Tartana Chma. El menos est1
mado es el europeo.
.
.
El ruibarbo se presenta en discos gruesos de color amarillo con vetas mternas formadas por líneas rojas, amarilliui y blanciu,, afectaudo á veces la forma ~stelar. Oprimido 1:intre los &lt;lientt•s cruj.e ó crepita por ~I oxalato de c~l que coutlene,
deja percibir su sabor amargo especial y da á la s~hva c~lor am~r11lo.
,
Los análisis químicos d·e que. Psta planta ~a ~1do ob~eto. deJan todav1.a algunos puntos obscuro:-. Se ha obtemdo la Capltop1.cnta la a~1zanna, la aP_orlietina~ etc.
Hoy se ere.e que el ~rincipio. p~r~1rnte es .un ác1~0 ~morfo muy semeJante ?ªJº el
punto de vista químico y fisiolog1co al ác.ido catartic~ que figura en las hoJas del
sen. El ácido crisofánico, al que en un t10mpo se atnbuyeron los efectos purgantes del ruibarbo, no existe sino en cantidad pequeña y ?º.está demo~trado que;"'~ª
purgante. El Crisofan, lafeoretina, etc, son elemon~os sm importancia: pero al ac1do reotánico que es otro de los componentes del rmbarbo, Rosbach se la concede.

(Continuará.)
Revista de la Prensa Médica Extranjera. alcalina, dió corno resultados inmediatos,
Preparnda para "La Es1:nela
ele Medicino,·· por el Dr. Dand Cerna.

Los Alcalinos en el 'l'ratamiento
del Catarro de los Bronquios.-2. La Nitro-glicerina
ell la
subcutáneas
de Neuritis.-3.
Cloroformo, Las
en laInyecciones
Nevralgía.-4.
Acción de la Cocaina.-5. La Pilocarpina y la
Linfocitosis.-6. Un caso de Bocio Canceroso.
Cuando es baja la acidez de la orina, los
salicilatos producen poco ó ningún efecto
benéfico en el tratamiento del catarro de
los bronquios. Como el efecto de la disuea
es aumentar la alcalinidad de la sangre, lo
cual cfü,minuye la acid&lt;·z de la orina, ei,; cla
ro que los salicilatos no producen resultádo
alguno favorable, cuando más se necesita¡·
es deeir, cuando la disnea se acentúa y e
corazón comienza á sufrir los efectos de la
dilatación. Así lo afirma el Dr. A. Ilaig en
un trabajo que sobre el tema en cuel'ltión,
publica en el British Medical Journal, de
Marzo 9 de 1908.
Para el práctico citado. los salicilatos
obran sflncillamente como· disolventes del
ácido úrico¡ y basado en esta creencia~ para
él la disnea, acompañada de una haJa de
consideración en la acidez de la orina, no
es favorable á la acción disolvente do los
salicilatos, y l'Í á la de los alcalinos. El empleo de estos madicamentos viene á confir
mar su creencia, pues la administración de
los alcalinos en la condición referida, eu
dosis 1mficie~tes para producir una 0ri~a
RES UM EN:-1.

la baja de la temperatura y la pronta des.
aparición de síntomas graves en muchos casos de bronquitis y de br&lt;•nco-neumonía.
Para los efectos mencionados fué necesario administrar el bicarbonato de sosa,
por sí solo, á &lt;losis de 2~ á 60 granos ,(1.30
á 4.00 gramos). en los mños, y de 90 a 120
granos (6.00 á 8.00 gramos). en los adultos,
cada 24 horas. Debe excluirse el amonio en
est(IS casos, precisamente porque dicho 10·
medio aumenta la acidez de la orina.
Los alcalinos deben producir sus efe&lt;·tos
en un pe,íodo de 24 á 4-8 horas, en el cual
i:;e observará una baja notable de la temperatura¡ y no se suspenderán ha~t,a crmse~uir
que la orina exhiba una reaccion alcalma.
Después que la temp~ratura ,haya perm~nec·ido normal por uno o dos dias, aconseJa el
Dr. Haig la diminución en la dosis del bi·
ca1bonato de ~osa basta diez granos (0.60
gramos), ncompañado este medicamento de
una poca de belladona para contrarrestar
las secreciones excesivas.
En resumen: A&lt;lmiuístrense los alcalinos en cantidades bastantes hasta producir
una orina alcalina; evítense medicamentos
qno vayan á aumentar la acidez de la orina,
ó que tie11dan á precipitar el ácido úrico,
tales como la cal. los elementos metálic0s Y
i,;us sales, y aún los clo~uros, los sulfatos Y
los nitratos de los alcalinos; sol,re todo, del,e suprimirse el amonio, cuya administra·

Sanatorio Qulr1irgico del Dr. H. Guttérrez, 2'.' Calle Ancha n1irn. t,4-111, Teléfono n1irn, l,SSó,

Cirugía general, &lt;.,'irugia de señoras, Cirugia de niños, curaeión de heridas, traumatismos de todas
elases, aplieación de aparatos, operaeiones de urgeneia. Embalsamamiento de cadá.veres.
.
Los eirujanoe que quieran operar en este Sauatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Recá.maras ele primera ola.se $ 5.00 diarios y de segunda $ 3.00.

EsouELA DE MEDIOlNA.

523

ción aumPnta la acidez di&gt; 111 orina, y tiPnde con nna rapidez notahle al través de las
á formar PI urato qne eR in,oluhle.
mucosas¡ pero que no ejerce acción alguna
aplicada á la piel. Sus efectos, administra••
•
da hipodérmicamente, son casi instantáneos,
El Dr H. R i,'\tevenson cla cuenta, en el dando cuenta el facultativo de referencia,
Malicul llecord, de Mayo de 1no8, ele :32 ca- de una joven que falleció á los cuarenta sesos de neuritis tratados con la nitro-glic.-. gundos de haber recibido una inyección hirina, conforme al método aconsejacln por el pod~rmica. de (12) doce gotas de una soluDr. Krans, de Búffalo. l'rincipióflf' á aclmi- ción al 4,%. Zemp 01·ee que tan sólo una
nistrar el medicamento á la dosis de l/100 pequPña parte de la droga se elimina por los
de grano (O.OOOG gramos), cada 8 horas, dis riñones.
•
miuuyendo los intnvalos :í razón de una Myrtle aplicó (:l) tres gotas dP una soluhora en las 2-1, hasta producir los 1-fectos fi- ción iil 3,%, sobre la conjuntiva de cada uno
siológicos. ó comwguir q110 el pacient~ reei. de los ojos de un pacie11te, y dice que éste
hiera la dosi!' aludida cada ~ horas, y con- casi al instante sintió entorpecimiento en la
tinuándola con este último intervalo hasta parte po.;terior de la leng11a y en la ~argiinproducir dichos efectos.
ta, acompañados estos Ríntomas con palpi~n los casos agudos oliserváronse los bue· taciones cardíacas, nftusf'as y vét·tigos.
nos resulta&lt;lofl dentro de las 48 horas. En
DespuPs de aplicar á la cavirlad nasal
los crónicos, ... ) yoduro de potasio y amonio, una. solución de cocaína, al 4.%, Whistler
en dosis progresivas, estimulaban la acción notó Pn el enfermo vértigos y síntomas de
de la nitro-clicerina Empleó»e t11m bi~u el síncope del corazón.
ttormo-cauterio sobre el nervio, con reflul- Balar menciona un caso en el cual la intados satiRfa&lt;'torios.
yección de un grano (0.06 gram.) de co..iaína
en la encía, produjo la muerte á los pocos
•
••
En un artículo publicado por el New l'ork minutos.
De lo expuef;to, decluce el Dr. Freneh, y
Medical Journal, de J uriio 13 de l!l08, el Dr.
&lt;'on
fundamento, que la coraína se absorb(
S. Ormond Golden sostiene que el cloroformuy
rápidamente, obra con prontitud, y se
mo es un específico en la nevralgía. El anestésico dehe emplearse hipodérmicamente, elimina por los riñones sin dilación alguna.
en la segnrida,l de que así no produce efec- Por tanto, la droga que se estudia debe adtos !'istemáticos, pues su acción en estos ministrarse en dosis pequeñas, y con frecasos es puramente local. Afirma el facul- cuencia para mantener sus efectos.
tativo rle referencia qtH• es notable la 11c•••
ción del cloroformo, y que aún las inyeccio·
nes superficiales producen sus buenos efec- Según el ,Jounwl of Experimental Medicine
tos en los dolores nevrálgicos de origen pro- de Mayo de 1908, el Dr. Rous asegura que,
á juzgar por el resultado de !sus experiencias
fundo.
•
practicadas en el perro, las inyecciones in• •
travenosas &lt;le pilocarpina producen un auT~ncoutramos en el Americ1Ln Journal of mento rápido de los linfocitos al través del
Olinical Medicine, do Junio lle 1908, un ar- canal torácico, y cree dicho inve:,.tigador
tículo del Dr. ,J. M. Frencb sobre la acción que la linfocitosis en la sangre es debida á
de la cocafoa.
este aumento. Aunque no ¡.;e sabe de una
RI autor afirma que, en el perro, una par- manera cierta á qué !-ie debe e:-110 aumento
te de la droga se elimina por los riñone~. y en la corriente linfátira, créese que puPde
que un 95.% se destruye en los tojidos; que ser el resultado de la contracción de los
en el conejo, en cuyo animal la oxirlación músculos lisos. Las observaciones del Dr.
es muy rápida, toda ella de,aparece en los Rous pMecen sostener la acción ejercida
tejidos. Pero, según Cushny, no se sabe si por factores mecánicos Pn la producción de
en el hombre, que es más sm,ceptible á la una rápida linfocitosi~.
acción de la cocaína que los animales aludidos, la droga sufrirá una oxidación com•••
pleta.
E11 el Archives des Muladies du Coeur, de
Liebreich asienta que la cocaína ejerce Vaisserwx et du Sang, de Abril 1? de 1908,
su acoió veinte minutos de,pués de haber el Dr. Clunet da cuenta de un caso raro de
sido administrada por la boca, y en diez mi- bocio canceroso. Se trahba de una enferma
untos cn11ndo se aplica por la vía subcutá- de 54 ;,ños de edad, que padecía, hacía seis
nea. La droga aparece primeramente en la m~ses, una in~11ficiencia mitral con síntomas
orina. pero se elimina de igual manera por de bocio. No produjo re:-ultado favorable
las mucosas.
alguno la admini,-tración de tónicos cardíaZamp mantienn que la cocaína se absorbe cos, ni la de salicilatos. Ningún beneficio se

�524

LA EsouELA DE MEDICINA.

también pref;tarse ~ confusión; f.e ~rata, ~~­
tonCPS de nua enf1•rmedau de pa1ses cahdos, ¡w\.fect~mente def;M11ori.da i&gt;n nuest~!s
regiones. Citemos también, la fer111entnc10n
espontánea de la orina. El práctico debe desconfiar, debe hacer orinar al enfermo, en su
presencia, si no, la orinn q?e ~l enfermo le
presentn, puede estar turbia n. c~usa de la
ff'rmentación Qperada en el rec1¡nente y esto puede inducir á error. Otra cau~a d~
equivoración: la barferiuria. Se trata de m1&lt;·1obios que habiPndosie eliminado del cmso
de una 'enfermedad infecciosa por las vías
urinarias, colonizim en seguida en lor º?'ines y form,~n una especie de lodo bacteriano comprohable en el microscopio. En. tal
ca~o los orines no están únicamente turbios;
exhalan un olor fétido: ,obre todo, los sedimentos urit arios son los qüe expo~en á e~ror,
hay que preguntar al enfermo s1 los ormes
son claros al emitirlos y no se pos~n h~,.ta
después de enfriarse (urato~), 6 bien s1 la
emisión es turbia desde su origen (fosfatos).
Calentando, los uratos se disuel:·eu; una g~ta de ácido en la ropa de experimentos, d.1La plnrlut por el Dr. Leguen, Profesor
ael Hospital l\e('ker.
suelve lo::s fosfatos. No olvidarse de repetir
Los enfermos atacados de piuria van á esta serie de rea1·ciones, la orina fo!'\fatúriconsultar al mPdico portres causas diferen- ca se par,,ce, baf-ta el punto de ronfun.dirtes; ó están preocupados por la perturbación la, á la orina purulenta. ll na ~ota de ác1?~·
de sus orines, 6 presentan (al mt-nos lo creen) clarifica inmediatamente la orma fosfatur1albúmina, ó se quejan de desarreglos de la ca y enturbia la orina purulenta. Este mismo cambio de la orina purulenta después
micción (frecuencia y dolores).
La presencia de pus en los orines, se re- de la adjunción del á&lt;;ido, es la qu~ hace
vela por caracteres diferentes. O se trata que se confunda it menudo con la orma alde estrías purulentas, ó de filamentos que buminosa. Es indispensable que la C?nfuprovienen habitualmente de la uretra; esto!'\ si6n no se efectúe, porque ¡.,] tratamiento
filamentos más ó menos largos, están for- es diferente. 1
mado~ por leucocitos aglomerados en masa Si el régimen lácteo está algunas veces
espesa de mucina y de &lt;·.élulas epiteliale~. indicado en la orina albuminosa, ha('0 reguEn vez de estrías y de filamentos, es una larmente mal en los casos de pinria poi· el
nube de copos que se deposita, por el repo- debilitamiento que provoca.
so del líquido, en el fondo del recipiente, ó Existe pus: ¿cuál es su origenJ Los filaes una perturbación total, con aumento de mentos indican en general, un ongen uretecantidad de orines (poliuria turbia). Esta ral 6 prostático ¿Es la uretra anterior. ó pospoliuria turbia, indica de seguro, un origen terior, la que e:-:tá tocada? Se hace orinar al
renal. El sedimento que existe en el fondo enfermo suce!'\i vamente en tres copas, el
del recipiente, puede revestir una consist~n- primer chorro de orina, se recibe en lo pricia viscosa, pegajosa, por transformación mera copa y el resto en las otras copas. Si
amoniacal de la orina, la. cual puede operar- los filamentos provienen de la ure.ti·a antese en las vías urinarias ó en el aire. Esta rior, únicame11te los contienf' la pmn~ra cotransformación amoniacal, tiene por efecto pa; si provienen de la uretr~ pm,ter1or, es
procurar la desaparición de los leucocitos; la última copa la que l9s recibe. Se puede
es 11reciso estar prevenido de esta eventua- usar de otros medios de cliagnó~tico. Así la
instilación de algunas gotas de azul de melidad.
Diversas causas de error pueden presen- tileno 1/ 1000 en la uretra anterior; esta solutarse y hacer creer en un pus que no exis~. !'ÍÓn colorea todos los filamentos de la ureSon de una parte, la espermatorrea que vie- tra anterior. Si en seguida salen filamentos
ne A. manchar las últimas gotas de orina, ó
l. Cuando ten¡,¡o dud11 de que un sedimento uritambién filamentos, que de ningún modo esnario sea mucoRo o purulento, añárlole t~nas go~as de
tán compuestos de glóbulos de pus, pero no amoníaco, en cuyo casose?bserva.ques1 elsed1menencierran más que células epiteliar~- La qui to es mucoso se toma líqu1do, y st es purulento adluria, que alterna con la hematuria, puede quiere con~istencia gelatinosa.-J. F. M.

obtuvo tampoco con la aplicación del tratamiento tiroideo. Por fin sucumbió la paciente á ronsecuencia de la edema pulmonar
consiguiente. La autopsia reveló un epitelioma atípico en el cuerpo tiroides, acompañada de restos de un bocio fibroso. Observóse hipertrofia de la paraliroides y de las
glándul;is suprarrenales, hipertrofia debida
más bien á una. intoxicación que á las causas ordinarias.
La afección valvular, que había permanecido bien compensada, presentó perturhaciones desde el memento en que aparecieron
síntomas carrinomato!-os.
Cree el facultativo, por tanto, y á juzgar
por lo observado (•n el caso referido, que el
bocio e:xoftálmico es debido más bien que á
un exces&lt;, anormal en las funciones del
cuerpo tiroides. á patogénicas perturbacio_
nes de estas últimas.

Revista Científica.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

525

blanco.s no ~?lore~dos de .az:l~la uret~aJ guido, ni á~na blenoITagia, :~=ondaje.
posterior. Si ,habiendo ormado el flnft&gt;rruo, rnsto fls cierto en el hombr&lt;'. rnn la mujer,
mll;esta todavia filamento~, es la tm~tra pos- su1·ede de otro mono. Existen i11fec1·iones
terior la 9u~ l~s .P:oduce.
expontáneas que no son de ningún modo,
U1~a ~mna m1c1al, con gmeso tapón de tuberculosa .... La. demostración de la nat.upus, md1c~ generalmente una prostatitis su, raleza tuberculosa se ve por el examen bacpurad.B: abierta en la uretra. Cuando la su- teriológit&gt;o; la inoculación al cobayo. y pue~urac1~n es tota], dos gr;i.nde,., caracteres d1, sor, también (Colombino) por el a,pecto
~1enen .1mpo.1'tanc1a; l~. cantidad de pus y su de los leucocitos deteriorado~, escotados en
mterm1te~?1a. La v~J1ga, en general, supu- la tuberculo~is v de núcleos difícilmente
·
ra p~co. S1 el depósito de pu-; es ab1mdrmfe, coloreables.
pr?v1en~, de seguro, del riñón y d~lata la El tratamiento es el de la cau~a. ~in emex1stenc1a de una pionefrosis, la cual puede bargo, la piuria exige un tratamiento propio
prolongarse muchos añ~s .. La intermifPncia y en las infecciones renales ligeras, la me~.s otro carácter de la piuria renal; un« \·e- dicación interna puede ir l:ieguida de éxito.
J!ga supura, en g~ner~l, de u;1a m.anera con- Por el pronto, como hemos dicho, el régimetl
tmua. 9u~ndo existe m~?rmitenc1a, el fenó- lácteo e.rclusiro está absolutamente prohibido.
me?o s1gmfica obstrucc10u uretral, que pue- Los enfermos toman una alimentación hade ir acompañada (esta última) de dolot•es bitual· poco sazonada de t&gt;specias y comá causa de la t~nsión del .riñón y de ~ebre'. pues~ de huevos. de lPgumbres, de frutas,
S~lo h~y una c1~cunstanc1a en que la rnter- de carne fre~ca. Las bebidas acuo~as, son
m1t~ncia de la. p1uria depende de una causa excelentes.
v:e1,,rnal: cua?do exiRte una colección peri ve- Lo" balsámicos y resinoSQS pueden ser
s1.cal.Y. que esta, ~orno sucede ~.n varias sal; utiliza,~os ,con éxito, trementina, benjuí,
pmg1t1~, se ~a abi~rto en la veJ1ga. .
brea, san,lalo, el arh.,ol, etc., etc. La copaiParbcular1dad importante que hay que ba debe de ser excluida dfl la tera•iéutica
• , r~n,1 1va acompañada por' su acción desastrosa en el estómago.
'
'
~onocer: 1a sup~r..ic10n
a menudo de signos ve~icales (frecuencia y ~e puede prescribir el aceite de Harlem: 50
dol~res))9ómo 1saber s1 la causa es la ~·.eji- gotas en 200 gramos de j~rabe: 3 á. 4 cuchaga o el 1!nont Cuan do se trata de la veJ1ga, adas de las de sopa por ,ha para endulzar
el, &lt;leposit.~ 03 poco e~pe,o, constante; ade- rnna tizana diurética. Lo" antisépticos, como
mas la veJ,1ga es. sens~ble á la explo~·ación. e~ salol, benzonaftol, etc., son de una eficaal tac.to, a la .c11.stens16n: la. separación de c111 dudosa. El benzoato ele sosa, fosfato de
!os ormes sumnnstra una orma de calidad cal son preferibles, en dosis de 3 gramos;
igual de cada lado. Cuando es el riñón el lo mismo sul'ede con la ntropina 6 el helmí~ue está enf~rmo, la vejiga está i!1sensible tol (sellos &lt;le O'f&gt;O gr. 1 3 á 6 por día).
a la exploración, al tacto ó á la distensión;
Cuando la vejiga es la causa, están india~ urétera ha aumentado de volumen, está caclos las instilacione..; y los lavados ó inyechincha?o, dol?~·oso en su terminación vesi- cione~ de agua fría ó t»mplada y de subscal; ex1~ten co!1cos ureterales.
.
tancias astringentes y cate,éticas, no olviLa mtoscop1~ P:esenta una des1gual&lt;lad dando jamás el tratamieuto causal y el adeentre los dos or1fü·1os ureterales, puesto qne cuHdo á cada caso roncreto. Para las granel del, lado enferm?, está congestionado. des piurias es urgente recul'l'ir á las interAdemas, la eyaculación ureleral es límpida venciones opAratorias habituales.
ie un élado, turbia del .~tro. El ca~eterismo Dos casoi; de eMti·echez cicntriclal del esófago
e1 ur tert&gt;1 la s,ep~rac10n de los orine~, contratados con éxilo
firman el diagnostico.
¡&gt;orlas inyecciones do t11ioslna111inn.
¿Uno solo, 6 l~~ dos riñones ~stán enfer·
En esto&lt;; dos casos, relatados por el promos, L~ alterac1on de los d?s riñones. e~tá fesor Ilagenhach-Burckha1·dt (de Bal) se
demost1ada por la abun~anc1a del~ pohur1a, trataba de e~trecheces muy unidas oonseel malestar general, la fiebre persistente, á cutivas á la ingestión de potasa ó do soda
pe~ar a.el empl~o de la sonda permanente. cáustica. Los pacientes eran dos niños de
La msto.s,copia, el ca~eterismo del urétera, 4- y 5 años de edad En uno de estos casos,
la separac1on de los ormes aportan la certi- la estreehez ei·a tal que no dejaba pasar la
sonda más fina, en el otro no admitía sino
dumbre del doble ataque renal.
La r.au~a de la enfermedad, proporciona una sonda de 2i milímetros de diámetro.
á. ~tces alguna luz. Se provoca una supura- Amhos enfermos fueron sometidos al tratac1on c?ando sigue á una blenorragia ó á un miento por las inyecciones de thiosinamina:
~ondaJe; e.n tnl ca.so, hay 9ue rPchazar la una inyección hipodérmica (en la región del
ida.a de ~uoerculom. Esta idea de tubercu- dorso) bicuoti&lt;liana de UlHi dosis de 1 gralos1s se .1?1pone, poy el contrario, cuando la mo á 1,50 de thiosinamina. Desde la segun.
supurac10n no ha sido provocada, no ha se- da inyección, la estrechez infranqueable de.

�526

LA EsouELA

LA ..lilsou.l'lliA

DE MEDICINA.

- . -: -n
jó pasar una sonda de 3 m1h:netroS,
d.
el segundo caso se p~do pasar un son
e
6 milímetro!I. A partir ~e est~ momen o se
comenzó á alternar las myecc1one~ con s:1
damr~u~
siones de dilatación y se ~l?gÓ
á restablecer un permeab,h&lt;lad e c~na
ficiente para permitirá los enfermitos nutrirse como todo el mundo.
-

etc Las personas que escupen en el \liso
de,~us casas, en el de los talJer?S Ó~ábrlCI\S
donde trnhajan, ó en el e.le las iglesia.e; tea ·
t s salones etc., :vlonde concurren, no
cometen' un gravl:l desacato contra las
~ás elementales r1&gt;glas de la ?~ena ,edura.ó sir o que pueden transmitir as1 segu~~:~nt~ la enfermeda1l; pues ténga~e\b~eJ
t dido que nadie es capa1. ile sena at
enomento
en
'preciso en que un sarn ·azo
. ' tras;asando los límites de imperdonable fºse==---- - ría 80 convierte en brusco ata&lt;re ~ a ~8
Ln cnmpnña contra ui tuberculosis,
lubridad pública. La saliva de os f:t~:d~i
(Paráfrasis c1e uu fonograma del Dr. ON.H. Rol~ersk res, aun impregnada comol.se enc10 t res·
El Dr. Osear H. Rod!!~rs,.de ueva or ·u o del tabaco, es. tan pe igrosa es.ª ..
-cu as ordenanza-; samtat'las para com?a- J e~to como cualqmera otra dase de saliva.
tir 1!temida ''peste blanca," han producido Los que escupen en la calleó ~?bre la ace:a
los magníficos resultados, que tan calurosa no sólo favorecen la propagac1on del dht ..
mente a lau1lidos fueron por los sabios que io or medio d~ los gérmenes que, a er1
conrurrfuron al Congreso antituberculoso ce· ~os~ las g1rnlás de los zapatos .Penetrarán
\ebradoúltimamenteen ~~shington;-hate 'unto con éstos á toda; parte~, sino qne 0:~
nido la feliz idea ,le escr1b1r con el titulo de Jponen siuooularmente a las senol'~S q~e us
Y
"Aforismos que d eben pract.,~arse"
' Jv en trajes de t&gt;coa,
.H
,
1 que barra n y d1,emmen
lenguaje tan llano como sugestiv?, una. 80· acarreen la infección ásus.hogarr, raqu~
ríe de pláticas sobre la tul,erculos1s destm~- por qué no se debe escupir E,n e st• o, 1¡º
das á ser grabadas en discos fonográ.fic~s, ué las señoras no de.be? usar co a en o~
con el obJ'Pto de divulgar este género de co· ;e~tidos· por qué es cnmrnal error barrer ha
. . ' y calles, sm
. empapar antes
nocimientos entre l as masas. .
bita¡•1ones
d · prod
Cuan,lo J-0 verificó la alud1.da asamb1e;, fuRamente el manto de muerte, es ~~{'de:
pudieron apreciar ks congros1stas 0,1 t? !l. polvo que las cul..re; y por qué aurr\ a .
articulares deben orde~ar ~on . an a as1·
su alta otE&gt;ncialidad el valor de tan. or1g1·
nales c!nferencias, pues con frecuencia eran ~]dad como largueza la d1str1buc1ón de esrepetidas por un megáfono. A este\ efect?, cupideras.
se or anizaron audiciones ~n q~10. os mas
selecfos discos del repertorio clas1co alter•• •
naban con los mencionados
El tuberculoso qne to"e y escupe i1~tn·
Habiéndome parecido bastante. atrayente sideradamente á su alrrededor,. dob¡ti tye
el cnntexto de una de dichas pláticas, no. he un eligro tremendo y un formt a e oco
vacilado en darla á cono?er-con los adita- de ¡;1fección para los que le rodean. Envementos y ampliaciones, sm embargo, qu~ he nena, por decirlo así, con s~s esputos, ya en
estimado oportuno~-p .1: creer que su .ec- forma de microscópicas gotitas al tosefl, ya
t
tendría positiva ut1hdad para nosotros,
reducidos Á. impalpable polvo
s~~~e todo, ~i ;.e llegase á dar:e la noverloRa cuando
aquellos en la atmósfera, la_ casa que a
1
forma prilllitiva.
ta y el lugar donde trabaJa; razón .P,°r
•
que bajo ningún concepto debe permitirse e
• • ,, , · ·
. s100
. en escup1•· let'ª"·, o' á lo menos,
pll'
La tubercnlosis, consunmon,o tisis es b~~ e~1c~enzos ó pa¡,eles que puedan ser inmeenfe1·medad causada P?1• los gertene\ del d'amente arrojados al fuf&gt;go. Un tubercucilos de Koch-~ontemdos en e espu o
t
ue se reocu a no ,,ó\o del lugai· don·
tuberculoso. Este esputo, cuando
~sod~be es~upir iino toser, no constituye
y se convierte en volvo, es su~cep i e los e eli ro para nadie, comenzando porque
penetrar en las vías respirator~as y en - , un s!rá para sí mismo, supuesto que no
pulmones de todo el mund~. una ptquer no \1festará á sí propio aorecentando su
sima cantidad de, él esparcida en e s.u\~'. se,_fón resente. Trátese con suma b"nd11.;d
puede enfermar a multitu~ de personas b 11. firmo del pecho escrupulos? en seguir
dispuestas. Esta e~ la razon pdorqr no i:r: :s:~ consejos· peto evítese asím1smo la pe~com aflía de quiAue~ no las pr~ct!·
escupirse irretlex1vamente - on, ~ qu .' . .
sino en las escupideras, albanales, modoroH, mc1osuª11 tu6erculoso despreocupado ó md1d 1
t. il ustt"es can.
l ·
gem
l. Conviene athertir, que uuo e
de esta ferente pui&gt;de ser compara• o Slll exa
y deci~idos caml'.)eor~::nl11~~o~\ ~: Presidente cion alguna, con el individuo q_ue porta a
camtna, )o ~s l~nSalubridad Dr. Etluardo Licéaga, cinto un revólver: am Los conRlltuye1! ¡,~r~
~~~eJ~r!~ impresos varios. interesan~es folletos la sooieclad, bajo multiforme aunque 111d1vi-

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sobrt tema de tau descomnual 1mportanc1a.

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vE MEDIOINA.

527

so símbolo, una seria amenaza, un rt&gt;proche Asímismo debe entenderse lo del reposo;
latente, un .sempiterno peligro.
ésto es: d'3be descansarse-lo mejor para el
¡Luz del Rol y aire libre! Estos son los caso es un sillón (le extensión-cada vez
radiantes factores encargados de mafar los que se pueda. La alimantación comporta
gérmenes en los esputos de los tul:ierculosos. una fórmula sem ...jante: en comidas tan corDe aquí que deba pro'curarse á todo trance, tas como perfectamente masticadas-base
que no falten nunca tan preciosos purifica- fundamental del sistema de invigoracióu de
dores en las habitaciones No se viva ni se Fletcher-y con frecuencia repetidas, de.
trabaje jamás en los departamentos donde ben ingerirse todos lo,, alimentos sanos que
no haya abundante provisión de luz y de se puedan y principalmente pan, mantequiaire. Nada hay tan fnnesto para la salud lla, leche, huevos, y jugo fresco de carne
como la pnmauencia en (·stos I u g aras. cruda. Xiugún medicamento, ni aun el más
Duérmase invariablemente, en invierno co , renombrado de los de patente, ha curado
mo en verano, con las ventana$ abiertas; jamás un caso confirmado de tuberculosis.
que con tal de que el cuerpo tenga el sufi- El papel de las (hogas, cuando é:-;tas entran
cif&gt;nte y oportuno abrig-o. no debe temérsele con acción, es modesto en demasía: son sima! frío ni al aire húmedo de la noche. Ni el ples auxiliares de la triada vital por excelenaire húmedo ni el frío son elementos noci- cia: aire li?re, reposo y buena alimentación.
vos, y en cambio, sí lo son en grado extre•
mo, cuartos cerrados 6 imperpectamente
• •
ventilaJos-ya por ubicación defectuosa, ya I En conclusión: proouraremos por medio
por amalgamación y hacinamiento de per- de los fáciles y asequibles preceptos higiésonas, animales y cosas,-porque en ellos nicos, anteriormente bosquejados,.ponernos
se desarrollan y pululan gases y gérmenes á cubierto de la infección tuberculoi..a, de
eminentemente deletéreos. ¿Habría alguien la .terrible enfermedad social; mas si por des.
tan ignorante, por no aplicarle más duro ca- desgracia la fatalidad malograse nuestros
lificativo, que considerase como potable el esfuerzos, recordemos esta consoladora fra.
agua que le sirvió para bañarse, 6 lo que es se de un ilustre médico francés y que ha
murhísimo peor, aquella en que se Lañaron sido ya consagrada por la univérsal expelos demií~t Pues reflexiónese, que no á otra riencia: "La tuberculosis es la más curable de
cosa equivale inhalar el aire confinado de las enfermedades cr6nicas."-Dr. Carlos M.
una pieza donde respiran un¡¡s ó más per- García.
sonas. Respírese aire libre, trabájese al aire
libre, vívase siempre en el aire libre.
Varias noticl11s.
,
La tuberculosis, cor.sunción ó tisis pued~ -El Dr. Arturo Palmero ha sido sentenser curada cuando se la trata á tiempo; ra- ciado por calumnia y difamación. á seis merísima vez cuando se la ataca demasiado ses dE&gt; prisión y á la multa de cien pesos.
tarde. Quien quiera que sospeche que la La per:;ona que lo defendió y presentó el
padece por tener, verbigracia, ya una tos alegato foé su señora esposa.
pertinaz, ya un Pnflaquecimiento pronuncia
-"La Oftalmoscopia en las enfermedades
do; ya una sensación permanente de can- nerviosas." Este fué el interesante trabajo
sancio, ó una ligera calentura en las tarde:-, que presentó á. la Academia N. de l\Iediciconsulte acto continuo á un médico, y pro- na, para ingresar á ella eon el carácter de
ceda en consecuencia. No se pierda mise- ~ocio correspondiente, el iuteligt'nte oculisrablemente el tiempo ensayando los mil y ta Dr. Autonio F. Alonso.
un extravagantes específicos de los charla
-En el año de 1910 se reunirá An Bruselas
tanes, se-clicientes autores de despampanan- el Congreso Internacional de Cirugía, bajo
tes curaciones, y en cuyos elásticos y pro- la presidencia del rminente cirujano Dr. J.
fundos bolsillos y ante cuyas conoiencias Lucas Championniere. Uno de lo.s temas
no menos elásticas que anchuro;.as, se hun- que se discutirán, serrl el relativo á la ciruden brutalmente la fé, la bolsa y la vida de gía del pánoreas.
los desventurados enfermos.
-El Dr. D. Gregorio Mendizábal, ha tenido la inmensa pena de perder á la apre••
ciable señorita su hermana. Reciba el estiLa tuberculosis, consu11c10n ó tisis se mado amigo y oompañero nuestro más sincura únioamente por medio de estos tres cero pésame.
factores: aire libre, reposo y buena alimen
Especialismo.
ción. Ahora bien: al decir aire libre, no se
olvide que ésto debe entender.se siempre:
Un especialista de las enfermedades de
en verano y en inviemo; llueva ó truene; la pit&gt;l, asediado por numero~a clientela, da
de día y de noche; en una palabra: ¡ siem- orden al ujier fara que no permita entrará
pre!
los enfermos a salón, sino coiupletamente

.

�LA .filSOUELA. DE MEDIOINA.,
- - - - ---~-------·
desnudos, á fin d~ ganar tiempo en l~ con- chazados, nos causa éstv gastos y
sulta; al efecto dispone de un cuartito ad transtornos. Si tienen alguna justa
hoc.
l
'6
h
' t d'
Llega un caballero por primera vez al ves· rec. ama~i_ n que acer, sera a en 1tibulo; toma a:,;i.ento en espera, despu~s de da mmedrntamente.
P:overse del númer~ correspon~iente (preA las personas que no estén al
vio pa~o de honoi:ar10~, cla.~o esta); y al cabo coniente ele sus pagos por deber gide un instante, d1cele el UJ1er:
·
l
1·
·
-Ruego á usted se desnude; ¡ironto Ua- ros anteriores, es sup 1camos se s1rmarán.
vau liquidar sus cuentas, pues ésto
-i:ero hom~re.... .
nos urge para la marcha regular de
-~,º hay mas remedio.
nuestras operaciones.
528

----- ~ -

--

-S1. Mas ......... .

El monumento al Dr. M. Carmona y Valle.
-Está dispuesto de ese modo pal'a abl'tl·
El
Sr. D. Lucas Alamáu, por el
viar; de todas man&lt;·ras, tendrá u~ted que
Hospital de Jesús............ 100 00
hacerlo dt-ntro.
-Pero es que yo. . . . . . . ..
RESmtEN
-Si no se desnuda usted le va á pasar Profesores de la Escuela N. de Me435 00
la vez.
...... .
dicina
El cliente, al fin (que no distingue de eso Alunmo's de la Escuel11. N. de ~1edide la.,; especialidades), decídase de no muy
cina. . . . .
..
68 25
buena gana. Entra en el cuartito; póuese Del E,-tado de :Morelos. . . . . . . . . .
41 00
en traje de Adán, y pasa luego junto al der- Del Estado de Coahuila. . . . . . . 370 00
matólogo.
Del Estado de Tabasco. . . . . . . . . 170 00
Este Je examina de arriba á abajo . : . Del Estado de Chihuahua........ 415 00
y sorprendido, pregunta:
Del Estado de Guerrero . . . . . . . . 16 00
-¡Qué es lo que aqueja á usted, que nada Del Estado de Qnerétaro .'. . . . . . .
47 00
veot
Del Estado de Nuf:lvo León. . . . . . 349 00
-Yo tampoco.
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . .
37 00
-Entonces
Del Estado de Duraugo . . . . . . . . 40 00
-Es que estoy corto de vista, y quería Del Estado de Sinaloa. . . . . . . .
50 00
saber que número de quevedos me convie- De Tampico
. . . . . . . . . . . . 20 00
ne usar.
Del Estado de San Luis Potosí."
70 00
C11sa de Salud.
Del Estado de V eracruz.
66 00
............ 2,068 10
Llamamos la atención de los señores mé- Lista general.
26 50
dicos sobre la Casa de Salud del Dr. Garay, Del Estado de Michoacáu.. . . . .
situada. en la. calle de León núm. 4. En dicha Del Estado de Zaca.tecas . . . . . . 171 00
casa se proporciona álos enfermos una a~is- Del Estado de l\léxico. . . . . . . . . . . 79 00
54 50
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-iDe veras'!-esclama el avaro sonrienmiento de primer orden.
do en medio de su dolor.-¡Dios se lo pa·
hay almas caritativas...
A
subscriptores. gue!El Aún
médico ( al pañ-0).-Se lo llevaré á los
Les hemos girado por el tercer herederos.

nuestros

cuatrimestre del presente año y les
suplicamos acepten nuestros giros,
pues si por cualquier motivo son re-

__
....

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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