<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3356" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3356?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T22:10:21-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1785">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/19/3356/Revista_mexicana_semanario_ilustrado._1915._Vol._1_No._14._Diciembre._2000200433ocr.pdf</src>
      <authentication>77a15f685eeba42a1bdc0f35aebfe839</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="116965">
                  <text>.

.

Re?Jista Mexicana.
SEMANARIO ILUSTRADO.
DICIEMBRE 12 DE 1915.

VOLUMEN lo. NUMERO 14.
PRECIO, 10 CENTAVOS.

�/

'

REVISTA MEXICANA .
.Semanario Ilustrado.
Entered as second class matter, October 25, 1915 at the Post Office of San
Antonio. Texas, under the Act. oí March 3. 1879

Año l.

San Antonio, Texas, Diciembre 12 de 1915.

Número 14.

El Preconstitucionalismo~
Cinco años de guerra fratricida han consumido la mayor parte de la riqueza púb!ica, y lo que es más sensible aún,
han destrozado los últimos vestigios de las antiguas instituciones. La sociedad mexicana vive desde hace año y medio, sobre bases falsas y movedizas, y carece de leyes y
autoridades que le garanticen el respeto a la vida y la propiedad. Desde que el Presidente Carbajal interrumpió voluntariamente sus fünciones de Poder Ejecutivo y autorizó la
disolución del Ejército Federal, los Tri;bunales se quedaron
s·n brazos que hicieran efectivas sus sentencias, y el pueblo
entero quedó sometido a la voluntad de las gavillas armadas
que inundaban el territorio mexicano.

..
.,-

f'

.,

.~.

.....

-

·-~

... :r.

, 1

,

..

'·.

...... ..

·'

',
' •'\:

.-~ ..

,"-.

\" ..

Don Venustiano Carranza comprendió desde el primer
momento que no ejercía autoridad sobre los "Generales" y
"Go'.:lernadores" que integraban el llamado Ejército Consti·
tuciona'ista, y que, con solo manifestar un intento de concen·
trar el mando, provocaría rna insubordinación general. El
ex-Gobernador de Coahuila se dio cuenta de que todos los
caudillos que se encontratan en s:i derredor no consentirían
que su poder absoluto fuese limitado por leyes y decretos,
que garanfzasen una vida civilizada, sino que por lo contrario estaban desosos de continuar en un régimen bonanci-ble de inrresponsabilidades; y anhelando él, a su vez, contin,·ar con su t'tulo de "Primer Jefe," acogió con ent,1siasmo
la idea de rn "período preconstitucional" que lo libertaba de
la obligac:ón de poner a la sociedad bajo el al,llparo santo
de la Ley.
El "preconstitucionalismo" ha sido el disfraz bajo el cual
ha ocultado Carranza su impotencia. Sabe Don Venustiano
que Orregén estará dispuesto a hacer su voluntad omnímoda
donde quiera que se ha' le, y que hasta Pablo González, el
más fiel de sus amigos, rmpieza a hacerse tocar el himno
nacional rn la Cap:tal de la República. Sabe 1g1.1almente que
el día en que ¡:rocure poner valladares al autoritarismo de
Obregón y a la vanidad de González, perderá hasta la categoría meramente nominal con que tanto se envanece. Por
consiguiente, deja hacer, y romo "NO HA LLEGADO EL
TIFMPO DE ORGANIZAR," y "es extemporáneo volver al
régimen com:tituc:onal," divierte sus ocios en visitar poblaciones y se goza con el poco envidiable deleite de escuchar discursos. Después de todo, es lóg:co: puesto que no
t:ene el oro del poder, se conforma con sus ialsos oropeles.
Nat,.ra!mcntc, con ese sistema, lo único que logrará Carranza será continuar su situación equívoc4 y perpet,1ar en
México, por algún tiempo, la creciente disgregaC:ón del poder. A medida qu: pasen los días, irá siendo más débil l;¡
a11toric!ad central, en tanto que la autoridad de los caciques
se consol"dará más y más en sus feudos respectivos. Alvaro Obregón que es el que más espera del porvenir, ha vuelto

a su Estado natal, en donde seguramente sueña establecer
las bases de su fut vra vida. Pablo González, menos práctico que el caudillo sonorense, se ha limitado a rodearse por
"pitines" vesf dos de Generales, que recompensan las mercedes de su señor, murmurándole a los oídos, la profecía de
las Brujas de Macbeth. Salvador Alvarado da rienda suelta
a las extravagancias de su cerebro calenturiento, creyéndose
el apóstol de la Revolución, tal como antes se creyó apóstol
de la enseñanza. Y así, cada quién, por su lado, y sin fuerza superior que los congregue y armonice, enderezan sus
energías por rumbos contradictorios, arrojando la Patria a
t·n verdadero caos.
Al principio, muchos creyeron que el peligro carrancista era Villa. Y suponían que tan pronto como éste fuera
vencido, quedaría consolidado el trono de Don Venustiano.
Pero lejos de eso, el aniquilamiento del cabecilla durangueño no ha traído un sólo elemento a la reorganización nacio·
na!. Continúa fa República en estado de ansiedad, el Código
Penal, suspenso, los Tribunales cerrados, las elecciones pendientes y el Pre-Constitudonalismo imperante. En una pa·
Jabra. los jefes mi!?tares siguen imponiendo su omnímoda vo1'&lt;,ntad, y Don Venrstiano pers·stc en s~s giras pintorescas
fscrchando los sonoros ditirambos de sus campanudos ora·
dores.
Ahora, los Estados U nidos han reconocido a Carranza
como Gobifrno de México, Villa está aniquilado, la reacción
se encuentra en el destierro. . . . ¿Qué razón existe para sostener la prórroga del período preconstitucional? ¿Por qué
Carranza no ha organizado su gobierno? ¿Por qué no dicta
rna ley, o cuando menos unas bases generales, que normen
los puntos más importantes de su administración y marquen
les cercos indispensables a las autoridades políticas y militares? Nada hace Carranza y nada hará, porque nada le permiten sus aparentes subordinados. Como está seg,1ro de que
los cal:ecillas de la Revolución desobedecerían cualquiera ley
que pusiera rienda a sus desmanes y tropelías, prefiere Ca-rranza continuar su "PRE-CONSTITUCIONALISMO" que
es el mágico secreto de la lealtad de sus partidarlos.
Después del pre-constitucionalismo vendra el post-consúucionalismo; pero sea que a la palabra qtte sirvió de bandera a rna Revolución se le anteponga este o aq,1él prefijo,
lo cierto es que bajo la autoridad nominal de Carranza, Mé·
xico no podrá entrar ·dentro del carril de las instituciones y
de la Ley. El día en que Don Venustiano haga el ensayo de
prohibir el famoso "pre" en su organismo político, le pasará
lo que al morfinómano que quiere suspender en un instante
el vicio que ha alimentado a fuerza de vacilación y debilidad:
comprenderá que su mal es tan grande, qu: después de haberle amargado la vida, lo condena a seg11irlo teniendo hasta
la muerte.

�n. 45

Posito de Guadalupe -

mexico

El Estandarte de la Virgen de Guadalupe custodiado por los Grals.
Gregorio Ruiz y Emiliano Lojero en una de las fiestas del
1

Centenario de la Independencia.

La Virgen de Guadalupe
La Vírgen de Guadalupe es más
que mex icana :es todo M,éxico.
Los hombres pueden ser incrédulos; los pueblos son siempre creyentes; la razón y el análisis, capaces de
ll enar un alma, no alcanzan a todo
un pueblo, a quien mueven los sentimientos y en quien se multiplican las
pasiones. La sed de ideal, sin embargo, es tan viva en las masas como
en los individuos y allí donde las
profundidades de la meditación y el
esplendor de las grandes teorías no
enciende los espíri tu s, la luz sobrenatural de la bondad celeste, un rayo
mi serico rdioso de espe ranza, alivian
el hambre y la se d, refrescan los sudores de angt:stias y de fa tigas y dan
paz a los espíritus sencill os, con más
eficacia cuanto mayor es el cansancio
y con más dulzura cuanto más amarga la ex is tencia.
Ese don divino de consolación y de
amor es el que ha hecho de la Vírgen
de Guadalupe el centro de un ión de
los corazones mex icanos. pues ante
ella no sólo se contempla a la imagen
de la elegida de la Divinidad, sin o· a
la protectora de todas las muj eres
nuestras, a la Mater Adrnirabilis de
nuestras madres y de nues tras esposas. Y más aún: a la protectora de
la raza entera, ante quien se han postrado en peregrinaciones seculares,
las frentes humildes y curtidas de

nuestros paisanos, y ante quien se han
descr.bierto las frentes luminosas de
nuestros héroes y en cuyo nombre se
han llevado a cabo las más estupendas hazañas de nuestra historia.
!\arra !a tradición que Juan Diego,
devoto de la Vi rgen, la invocaba a
menud o, y en el cerro del 1'epeyac,
áspero y pedregoso, cubierto de abrojos, de cardos y de espinas, se arro_dillaba a orar fervo rosamente, y que
alguna vez, cuando más doloric1o estaba su cuerpo y más contris tado y
humillado su pobre espíritu, vio a la
Vírge n que flotaba sobre las púas ele
un ma.guey.
Corrió el indio a llevar la nueva al
/\ rzobispo, pero no logró llegar hasta él. Regresó al lt.:·gar del prodig io,
a pedir al gún signo para ser creído.
La aparición se repitió y en prenda
visible y material de ella, nacieron
rosas. claYeles y violetas de entre
los secos peñascos, donde sólo podrán nacer espinas. J ua,n Diego cortó las [lores marav illosas, ll enó con
ellas el "ayate" que l! evaba atado al
cuello y aprct_acla su cosecha contra
el pecho volvió al palacio Archiepis·
copa!. Venció su ardor la resistencia
de los familiares y fué llevado a presencia del Arzobispo, el Ilustre D.
Fray Juan de Zumárraga, a nte quien
refirió los prod ig ios que había visto,
añadie ndo que, en prueba de la verdad

ele su di cho, llevaba flores que no
habían nacido jamás antes en a,q uellos
ri scos. Soltó los extremos del ayate
y cayeron, frescas y fragantes en pleno invierno, las más admirables rosas,
los más rojos claveles y las violetas más perfumadas. Mas si el asombro del santo Arzobispo había sido
grande, ll egó a la .e stupefacción al ver
que sobre el ayate de Juan Diego,
había quedado 1.a Imagen de la Vir~
gen, pin tada por las flores !
Y así nació el culto de la Vírgen
que para mostrarse en M'éxico, quiso aparecer morena.
La leyen da re 1ig iosa ha sido algo
más qu e dominio de la I glesia : ha
si~lo nue stra leyenda : lleva cons igo
la poesía profética de nuestra Independencia, después de haber sido la
fraganc ia ún ica de nuestros indios en
toda su vicia de sujeción, y enciende
y g raba con un esplendor ele vivas
rosas, la Image n ele la G uadalupana
en la dolorosa his toria nuestra, más
agria que el Tepeyac, con más cardos, con más espinas.
Después de su misión de amor en la
_é poca colonial, fu'é lá baro y fué escudo en las manos sagradas del Padre
H idalgo: Nuestra vicia como Nación
autónoma com ienza aquella noche glo
riosa del 15 de septiembre en que,
elJa ftte la guía ele los In surge ntes.,
fué ella quien presidió con sus ben-

diciones a la epope,ya ele once años,
y el g rito de guerra de toda la campaña ; aquel ¡Viva la. Vírgen de Guadalupe! llevaba consigo tocio lo me. jor nues tro, todo lo mejor pe una
raza: la unidad, que nunca se consigi;e como en el sufrimiento, en la
esperan za y en la. oración. Bajo el
patrocinio de sus ojos n egros y de
sus man os morenas, pusieron nuestros P adres el destino ele la patria,
y la .tradición ha pasado a ser no relig iosa sino nacional, no cuestión l it:
creencias sino ele historia.
Además de que conserva en los
gruesos hilos del tejido el temblo de
mill on es de labios que han implorado a sus plantas, de que están llenos
sus oj os de las miradas de dolo r y de
agradecimiento que ha contemplado,
de que están colmadas sus manos con
las mercedes que ha di spe nsado y sus
labios con las bendiciones qu e ha he·
cho sentir a los corazones ele todo
un pueblo, E lla oyó la voz de rebelión
de labios ·del Libertador, E lla oyó los
gemidos y los gritos de triunfo de
los que caían invocándola. E lla sintió
el beso adorante de Morelos y está

consagrada por la vcnerac10n de
nuestros a.ntepasados y por la sang re ele m:estros más gloriosos ca u&lt;li,
Pos.
Cuando en el Centenario de la Independencia pasó por las calles de
México, en el Estandarte de JT idalgo
acompañando las rel iquias de Morelos que, como don regio, presenta,r a
el R ey D. Alfonso Xlll en nombre
de Es pafia a nu estra patria. ¿ Qué
destin o hizo que mandara la división
el General V e lasco, que la escoltaran
los Generales Lojero y Gregario Ruiz,
qu e la recibiera en el Pa lacio Nacional, el General Porfirio Díaz? Parece que se cerraba un ciclo: que la
patrona de la Independencia acudía
a despedir a l último año de vida. librL
ele México, ciando a l defensor de Puebla, en un saludo póstu mo, la bendición ele Dios y • 1a bendición de Hidalgo; que el pobre viejo a quien
a menazaban en esos m omentos lo~
pseudo-libertadores qu e han venido a
rendir la bandera a pies extraííos, tu vo una compensación suprema, y que
s i había de morir en el destier ro, si
h abía cometido errores y amasado

rayos, todo desaparecía ante una sola
consicleráción : había amado a su patria, había defendido su clig nidd : Je
había dacio el esplendor inaudito ele
1910, y el viento de cien años antes
le traía en las man os divinas ele la
Vírgen de Guadalupe, en el E standarte de Il iclalgo, el homenaje ele la
patria libre ante la agonía ele nu estra
dignidad y de nuestra independ encia !
Por coincidencia horribl e. también
Grega rio Ruiz, el caballeroso militar
que prestó g uardia de hon or a la
Guadalupana, cayó a manos ele l0s
bárbaros, sin juicio y s in sentencia,
asesinado en el Pa lacio.
Una leyend a más en la his toria de
la Vírgen India.
Son tantas las que ya existen, que
sólo recordaremos una : E n la escalinata que con duce a la Capilla, construída en el Tepeyac, sobre el lugar
en que t uvo lugar la aparición, Capi lla en la que por algún tiempo estuvo la Imagen, antes de se r transladacla a la soberbia Basílica en que
hoy se encuentra, la que no pudo se1
construída en la altura por el deseo
de que fuera vast a y magnífica, existe

�Evacuación de Varsovia. Los campesinos rusos abandonan sus hogares
ante la llegada de los Alemanes
.

La Libertad de la Prensa
"Revista Mexicana" ha sido prohibida.
DESDE J A UJA
A 29 de Noviembre de 1915.
!lri bien querido colega:
Entre las demostraciones de amor
a la !libertad que tenemos· ya catalogadas con el adve nimiento de • la
restauración, merece lt1gar preferente
este hecho: ''REY ISTA MEX1J CANA" ya no pasa nuestras fronteras.
Estos li bertadores han dispuesto,
valiéndose de stis sabuesos, que esa
publicación deje de tener entra&lt;la en
este florcci-:nte país, y estamos hace
cuatro semanas sin leer una sola línea
de las que salen de e:.a redacción.
Se comprende bien el móvil de tan
libertario a.cuerdo : "no desorientar
la op inión públ,ica", ni más ni menos que como reza la ley sobre supresi'ón de agrupaciones políticas.
Celosos de la tra.nq'uilidad del país,
los mandatarios del día no quieren
que tus escritos vengan a ser causa
de motines populares, y acabe por
perturbarse la paz, aquí donde la estamos disfrutando completa, orgánica y radical, no a medias, artificiosa y vacilante como la que imp~ró
bajo la bota charolada de Don Porfirio.
Después de haber hecho la guerra,
estos caballeros de la polaina quieren probarnos que saben ser soste-

nedores de la paz; y como nada existe más peligroso que ia mentalidad
de los hombres cuando se encamina
torcidamente. han de comprender que
esa Revista es un elemento nocivo,
perfectamente apropiado para echar
por tierra estos monumentos creados
a la sombra de los benefactores del
pueblo. ¡ Estarles costando tantos
sacrificios la reconstrucción naciona 1,
y venir tú con tu labor antipatr iótica a desbara.tarles con cuatro plnmadas lo que ellos a sangre y fuego
elaboran sobre sólidas bases, es una
abominación! Han obrado, pues, con
admirable acuerdo, cerrando el paso
a un periódico como el tuyo.
Habemos a lgunos reaccionarios y
traidores a la patria que nos sentimos a fli gidos ante esta libertaria. disposición; pero sinceramente reconocemos ( también nosotros tenemos
m:estro "reconocimiento") que es
muy merecido el castigo que se nos
impone. ¿Quién nos da derecho para alimentarnos co1tmanjares que ponen en grave pelligro nuestra vida,
como hijos de un país que ha llegado
al culmen de las prerrogativas individuales? Estos de la "gtoriosa" (segunda etapa) están en el deber de
procurarnos la mayor suma de be-

neficios, y el pri mero de ellos es la
"salud públ ica," como aquí se le Jliama. Y para que ésta no se resienta, hay que apartar del olfato y aun
de la vista todo lo que pueda dañarnos el organismo. Lo malo es que
lo vedado despierta apetito, y el día
en que por un fraude inic¡¡o se les
cuele a los sabuesos vigilantes cualquier eciemplar de tos tuyos y venga
sigi losamente has ta nosotros, vamos
a tirarnos sobre él con vo racidad de
tigres des¡1ués de veinte d ías de rezago en la alimentación. Y con atracones así, a lo desesperado, nos pondremos malísimamente del estómago.
i Los apuros en que se verán n uestros benefactores al enterarse de los
estragos causados en la salud pública!
¡ Y las rabietas que les dará la
ineficacia de esta moderna terapéutica social!
Pero cuidado con lbs organismos
viciados. Y a nosotros, con lo poco
que .veníamos saboreando de los
productos de tu elaboración, nos acm,tumbramos de tal modo a esos potajes, que acabaremos por ponernos
canijos si nuestros protectores logran éxito cabal en la patriótica labor emprendida. Y n'o será mucho
si nos ataca el delirio del hambre.

..

Sra. Paula Lecea de Botello y Niña Cit:lo Aurelia Botello, esposa e hija del último Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León.
¡ Y esto en un país como Jauja, donde todo es abundancia. regalo y uaratura ! ¡ Figúrate qué sarcasmo!
Que es nacionalista la obra d.:: los
actuales redentores, nadie puede negarlo. Impidiendo la introducción
de periódicos que aparecen en tierra
de yanquis, favorecen indirectamente a !la prensa de este país, lo cual
tiene que considerarse como labor
de nacionalismo puro. Así, los que
gustamos de lectu ras del día, o no&amp;

lanzamos ,·alerosamcntc al piélago de
la verbosidad revolucionaria, tan delirada y nutriti,·a, porque aquí no se
admiten escritos qt:e tiendan a "desorientar la opinión pública," o nos
resignamos a vi•ir sin este alimento
intelectual.
lllirándolo fríamente
para. qué lo necesitamos? Que no~
baste lo que pasa por delante de
nuestros ojos, par:i a fianzarnos en la
idea consoladora de que nos estamos preparando al disfrute de una

larga era próspera, en la que el absolutismo quedará fuera de régimen,
Y la uniformidad de criterio político
acabará con esas divisiones que tan
funestas son para los pueDlos que ya
lograron manumitirse.
Como ves, a pesar de la manía de
los decretos, no se ha lanzado disposiciones visible y tang·iblie para interceptar el paso a tu Re;ista. -Ña da de alharacas: todo calladamente
(P3sa a la última pág.)

'

�El Rey de W urtemburg pasa revista a sus tropas en territorio francés.

Las Grandes Horas
Las dos Vendimias.
'l'raducción de "~evista l\Iexicana".
Desde que partieron las golondrinas, ha perdido el cie!o su azul resplandeciente y seráfico: tiene hoy gri~
ses profundos como de manto de invierno.
El Dordoiia, entre sus riberas despejadas. en dond~ danza a las · horas
de bruma la ronda de las hadas violetas, parece más ancho: diríase que se
ha desbordado, que corren más profundas su aguas de estaño al tornarse glaciales. Empiezan los hilos de
humo a nacer de los flancos de los

El defensor de los Indios.

Fr. Bartolomé 'de las Casas.

tejados y los árboles, pensando en sus
hojas, se hallan consternados.
En la llanura gascona, en las hondonadas esparcidas ante m i vista, lo
mismo que en las ancas de los vallados pedregosos, distingo a lo lejos
un hormiguero de gentes, entre los
rahs follajes de oro negro y de ver-

de bronce. J nclinados hacia el suelo,
en actitud de tiradores en acecho.
¿se ocultan acaso al abrigo de las redes y setos que forman los pámpanos entrelazados? Bi~n sé que no:
-Están en la vendimia.
Grandes maniobras de l otoiío. Cel~bración del antiguo rilo eterno.
11 umildes vend imias que presentan
ac¡uí la imagen simplificada, pero sin
embargo, exacta, de las magníficas
recolecciones producidas por los opu
len tos viñedos inmensos. En esta
grave estación en que la naturaleza
y la vida misma cambian tan bruscamente de carácter, en que todo se
esfuerza por desligarse para recogerse mejor; en que parece, a primera
vista que sólo quedan pérrlidas y añoranzas, una obra de recompensa, de
soberbia y legítima ganancia tiene lugar a pesar de todo: la vendim ia, que

viene a coronar la ingrata labor del
vinícola y lo compensa. Y se lleva
a cabo en los campos, hoy como siempre; pero ¡ cuán diversamente! Fuera de los vi.ejos y de los niños, no hay
sino mujeres para la tarea y el vermellón de más de una falda está allí
recordando con su mancha vibrante
c¡ue el varón, hace ya catorce meses,
partió para vestir el pantalón r ojo.
Desde entonces, no lo han vuelto a
ver sino una sola vez: en una licencia breve, vestido con el azu l lejano
de los horizontes en los que aun se
halla, escarbando la tierra. Qué fa lta
hace s iempre; pero sobre todo en la
cosecha! Tan frágil y tan ligera, la
espiga que se mece pide al segador
más fuerza y más emp uje que el pesado racimo al viñador. Basta la
mano para desprender el racimo, dedos débiles lo cortan. E l chiquillo que

�do nada por esperar. "Pero, diréis,
llegaremos demasiado tarde a esas
tierras de Canaán despojadas ya por
el otoño". Sí , tarde para las peq1ieñas vend imi as, pero no para las gran des. las de los ejércitos.-Si los \' inos
rosados, si los vinos grises han s'do
fermentados ya. son nuestros soldados
quienes habrán de beberlos. Fn el
M osa. en i\f ose la, en Lorena. hasta
las pendientes cobrizas del Rh in. se
Yr ndimia rá, sin cuida rse de la esta-

d ,n.
Y cuando el burn Yiñaclor de Francia ebrio ele gloria haya regresado a
su hogar, a sn granero. a su pequeña
bodega, !as mujeres, las niñas, ya
crecidas, le servirán lentamente, más
tarde, el vi no de 1914 y ele 1915, el
vino generoso del recuerdo, que valdrá por todos los vinos crudos. por
todos los vinos raros.-"fu;mos no!J&gt;otras. recuérda lo, quienes nos enroj ecimos las manos en la vend im ia". E l
responderá: " Lo recuerdo. Y o me

:..

El Archiduque J0sé Francisco y el Príncipe Heredero de Austria conversando con algunos
·
ofidales y autoridades civiles.
no es más alto que la parra, y el
se unen s in cesar y funden sus púrpuabuelo encorvado que se le une, están
ras fecundas.
aptos para esa obra fáci l.
i\l e agrada, y prefiero no ver en
Pero ¿es posible ciarse cuenta de la ello rn efecto del azar, que la época
ausencia de los hombres sin pregu n-. del comienzo, a l frente, de nuestras
tarse adónde están ?-No. Y al pun- grand es vendimias, coinclda con la de
to, iluminada por el ft:.lgor de los he- las pequeñas, a retaguardia, y que
chos nuevos que acabamos de saber, aquí la podadera y las tij e ras de !ala respuesta surge, sola, impresionan- ~ bor hayan segr.ido el ejemplo de las
te de oportu nidad: " Los hombres es- l0 ayonetas. Sí, hermosas vendimias,
tán también en las vendimias, en las comp letas, las de nuestros so 1dados:
otras, las que comienzan ig ualm ente vendimias hechas a l raso, en las rea coronar su labor i,1grata." Y todo des de hierro de las viñas alambralo que éstas tien en de inocencia y de das, y en los bosques raspados, tah:i.
paz, tie nen. las de allá lejos. de te- dos, sulfatados por la metralla, en
rror y de muerte. i\Ias, cada una en donde !os árboles centenarios reducisu género, tienen las dos su razón de dos a astillas no tienen a un metro
ser y su bienh echora necesidad: se de l suelo sino tirabuzones torcidos:
completan y van juntas al mismo fin. vendimias que se prosiguen en los
El vino y !a sangre tienen entre sí embudos del campo de ba tall a, co11una corre laci.ón maravillosa y oculta vertidos en las cubas humeantes de
que la guerra hace visible. La sang re estas horribles recolecciones. Y ¿ de
qr e hoy está corriendo y que la tie- dónde ha partido, de dónde se ha Jan··
rra bebe, parece un vino redentor y ndo al fin este esp léndido y fur iomi lagroso, y · el li cor qu e corre de la so movimiento de vendimia? De lá
Yiña presenta más que nunca el as- Champaña! de la región por excelenpecto sagrado de la sangr e y la pro- cia de la viña del reino de los vinos,
mesa de sus virtudes. Ya salten del arrasado, removido, hecho trizas, nunlagar o de las venas, estos dos ríos ca exhausto! No es posible, aunque
corr en como dos fuentes de vida que se quiera, dejar de ha llar en esta elec-

_)

........ f

c'ón tan apropiada del terreno, en
estos momentos, una intención de eleg-ancia francesa. Por privi legio ins igne y merecido, esta Champaña dolorosa es uno ele los escasos Ju,gare.:;
doncl e se habrán hecho a la vez, inmediata la una a la otra, cas i en la
misma línea, las dos venldimias. A llí,
los racim,os habrán caído en los canastos al sonido del cañón, a la 1111s·
ma hora en que los racimos alemanes
crujían aplastados bajo las prensas de
nuestra artillería.
A la ·hora actual las vendimi.as rústicas han terminado. Adiós cepas y
racimos! La viña no tiene ya en
su cahel!era roja los hermosos frutos maduros que la adornaban; no
queda 1111 solo grano para los pájaros!
Pero las vend imias de la patria, las
otras-. no han hecho sino comenzar y
prosegu,ran siempre. Serán largas.
Bien puede pasar todo el invierno en
ellas a tal punto es grande el viñedo
por purgar: fo rma horizonte. S in
embargo, se llegará a ver el fin. Y
después de éstas vendrán otras, cada
una a su tiempo, y en viñedos no menos famosos y que no habrán perd í--

las enrojecía también".
En el hogar, cuyas paredes tienen
afelpado más suave q1:e la cepa
ele !as botellas, mirarán cómo se cris-

1111

pan los sarmientos tor turados por el
fuego y cada uno encontrará en ellos
r1 esp~smo de su pasado. Las mujeres re, ivirún en aquella s flamas los
largos s ilencios de las veladas, en la
c::isa estupefacta. y el héroe escuchará
en el crepita:· de la madera seca el
ta c-tac rabioso ele la ametralladora.
Entre la sarabancla del chisporroteo
los niños verán flores y moscas de
oro: el padre ,·erá allí cohetes e incend ios. Y por muchos inviernos
así, poco a poco, paladearán el v'no
respetable de la victoria. El refrescará 1as gargantas enronquecidas por
La Ma rsellesa. No se prodigará, no
será lle,·ado a la mesa sino en las
fi estas de fami lia y en los aniversa-

rios.
Y, en aquellos tiempos,

nuestros

enemigos también destaparán sus botellas, pero si,n alegría, en una Alemania herida y deshonrada. Tendrán,
ciertamente. sed siempre-más aún
q1:e antes! Guardarán s iempre la surerstición de sL.s zafias borracheras.
Repetirán siempre el vino a los pies
de a1 c:lla de los Bávaros. Levantar:111 s iempre s1 s copas erud itas, s us
co¡,as de Bohemia. todas las vasijas
y jarr os de sus \'iejas leyendas. pero
el Johannisberg habrá desechado la
azúcar de sus buenos tiempos, el Rudesheimer. el Liebfrauenmilch les ras! arán la ga rganta y en el grueso tarro en que brindando a nuestra muerte mojó 13ismark tan a menudo los
hi gotes ftavos. la sa nta cerveza naciona l tendrá por una etern idad, el sabor
de la derrota.

HENRI LAVEDAN.

�S. S. Benedicto XVII, quién ha

· del Vaticano reconociendo indirectamePte la

11 Majestad de los Soberanos de Italia. -- ervicio de Reflectores de Campafia --- Los
heridos Alemanefl, dados de alta, re

a las 1íneas de combate. --- Los últimos

1 1 perfeccionamientos en las tJirchera~; · ~ación de teleEcbpios para el tiro.

�El Príncipe Leopoldn y sus pn :&lt;.: p1:11t l&gt; lJ( r11 n,k s csü ;dian

lln

mapa de las operaciones.

Puente colosal del Río San destrozado en las últimas campañas.

Carlos Luis de Freycinet
Vice-Presidente del ConEejo del Gobierno de Francia.
1'raduc iJo espe, ialmenta para " Re'IJista M exicana."
Nos hemós acostumb rado ya a
pensar en el General Jof fre como en
''el Gran Viejo'º de la guerra actual,
quizá porque su cabello. ant.!s ra staiio, se ha t1ocaclo en la más fi na
plata; todos S itS soldados habla n de
él con tierno afecto, como del '' A huelo Joffre." Pero en comparación con
el nuevo V ice-Pres idente del Con sejo
de l\íinistros y Secretario. de Go1,rrnación, Carlos-Lu is de Sanlses de
Freycinet. para dar a tan hurn caballero todos sus títu los, el Gener::il
J offre no es sino un jonn. Y esto
al pie ele la letra. porque cna ndo Joffre. como un Yaliente snborclinarlo
de diec'.ocho a ños manejaba una hatería en el cinto de fuertes de París
en contra de la invasi.ón prusia na d.:
1870, Freycinet ,entonces de c1'. arenta y dos años, que había ganado nna
reputación europea como hombre de
ciencia, fi!ósofo1 economista y nego-

ciante. se 1 aliaba C'O.Jpcrando con el
ard iente p::itriot:.i L :ón Gambc t ta en
la tarea de reorganizar lo, ejércitos
de Francia. fuera de los muros de
farís, de c'oncle se había eYad ido en
un ploho. para rli1 i~ r los traha~os de
la dcfrns:i nac:ona l.

J,lica y aun vive. a l.n se halla junto
al Prime r l\finistro en el más g, andio o Gal inete de notables q11e ha
,.¡, to r: r:rn cia. Ve rdade ramente. Freyc· net es la más fina flor y resumen
dr la Franc:a moderna: en él vin toc!a 11 11a época de su h istoria.

f.rrvc i!l,' t s,•ría Yerfhdemanete Yene1 ahle. hasta angnst o. nada más q ·e
por la f11r r 7a ele los a:ios. J offre. el
;ih1'.elo. nació j11:tamente a! tiempo
clcl gol pe ele estado de J.: is ;-..: apolcón. fsto da su fecha: p~ro Fr~yci-

E' anciano cah~llero celebró su octo ,;t'.s:1110 sé-ptimo a niversario hace
pocos clías-cl 14 dr nov iembrr. f&lt;n
esa fccLa naciü c·n la pequci,a ciL1da,l
. .
.
.
.i .'. : .. r..r~i;,.
de l·o1x. en Aneg.!. al pie cle;los ·lk-..1·'··,:·,,,
1

.

~ '~·-' ./'F "':•"._,(:~,·:.,:•.,

,,

rineos. c:is· a medio ra:n:110. po r tti)_a&gt;- • ., ·:·~;', •
entre ·RiYesaltes
, cl .:rncié .•.¡ );··:;té·.\
nct nació durante r1 reinado de Car- roinri rlcilri:i·.-'
" _.. •
~ i.,
,..
~ &gt; ••
• ..
·, '
lns X. viv ió los pálidos y desconcer- ració Jo ffre, ' y'' \\1 int-Beat, tierra natan t es aíi os de Lnis Felipe-cnyo 11 ic- t:il. del G.-:neral Callien i. Sus parien:
to hoy rige los drstinos de Bnlg-a- tes ele la precedente genera rió n l1an
ria_.yjÓ la Segn nda República de , obtenido renombre por la misma la1848. el Segundo Impe rio que des- hor que Carlos Darwin hizo en Bcalumb ró ele gloria en l\f ag-en ta y Solfe- g'c; la labor a qne ha asoci:id o s11
rino y cayó derrumbado en Sedán; nombre el bnque inglés Challenger:
tomó parte activa en la reconstrnt.
una g ran exploración de los mares
ción de Francia e n la Tercera Repú- antárticos, en busca de nuevos datos

de oceanografía, geología, botánica y
cartografía. Por eso es que en la
Australia occidental, precisamente al
sur de Java, existe un Puerto Freycinet, y en botánica, 1111 género de
plantas lleva el mismo nombre.
Obtuvo una alta reputación como
escritor científico algunos aiíos antes de la guerra prusiana de 1870, en
el mismo trabajJ en que se ha distinguido el primo del Presidente
Poincaré, en matemáticas. En la Biblioteca pública de Nueva York existe una formidable colección de sus
obras; Tratado de Mecánica Racio·
nal: en dos volúmenes; un Estudio del
Análisis !infinitesimal, o sea Ensayo
sobre la l\Ietafísica del Cálculo Superior. Teoría l\fütemática de los Grados de Ferrocarril. De esas obras.
la última es la única que sugiere la
labor material de Freycinet. Graduado en la Escuela Politécnica en 1848,
tuvo un empleo como ingeniero de
minas del Estado: ocho años más ta~.
de pasó al trabajo de ferrocarriles, y
obtuvo un gran éxito como Director
del F. C. Meridional de Francia, puesto que desempeñó durante cinco laboriosos años. Terminó allí un sistema de operaciones que ha sido copia-

do en una gran área y que ha dejado
su marca en todo el sistema de Ferrocarriles franceses.
En 1862 inició, cuando ya era notable como hombre de negocios no
menos que como escritor de singula1
fuerza, una serie de estudios cconónu·
cos cuyo fin primordial era, como para la actividad que ha desarrollado
Lord Shaftesbury en Inglaterra, obte ne r las mejores condiciones posib1es de salubridad y ele bienestar para
los trabajadores de las Fábricas, y
reducir en todo lo posible la participación de las mujeres y de los niiíos
en la vida industrial o, cuando men , s,
proporcionarles todas las salvaguardias de que se pueda disponer. Siete
años estudió estos problemas en Ing laterra. en Francia, en Alemania y
en Bélgica. Dos de las obras en que
registró el fruto de sus investigaciones fueron tan excelentes que lograron ser "coronadas" por la Academia Fran cesa e11 1869.
Esto nos lleva a la vÍ~pera de la
guerra Franco-Prusiana, en la que.
como queda dicho, tuvo tanta parte
con Gambetta, quien dice de él: "Carlos de Freycinet. mi colega. cuya abnegación iguala a las peores dificul-

tades y cuya resolución vence todos
los obstáculos". Con Gambetta, dej ó el Gobierno cuando fue firmado el
armisticio con los prusianos.
En 1876, Freycinet volvió a la vf:
da pública en Francia, al ser elegido
Senador por su adhesión política a
Gambetta. En el M.inisteri o Dufaure de 1877 fué Ministro de Obras Públicas, y en ese puesto llevó a cabo
un gran proyecto para la apropiación de los Ferroca rriles por el Estado-una necesidad militar en Fra11;
cía- además de habe r construido nue~·as líneas con un valor de tres mil
millones de francos, ($600.000.000) y
de haber desarrollado el sistema de
cana!es con un costo de $200.000.000.
Retuvo su puesto en el Ministerio
W addington y sucedió a su jefe como
Primer Mlin istro y M in istro de Relaciones Exteriores en 1879. Fué la
primera de numeroºsas ocasiones en
que ha ocupado la jefatura del Gabine te. Freycinet dictó una ley concediendo amnistía a los comun istas de
1871 e hizo un primer esfuerzo para
solucionar la cuestión de la Iglesia y
el Estado; pero era demasiado tolerante para los deseos de Gambetta.
cuya frase de alarma era : "El cleri-

�Los Trenes de Aprovisionamiento Siguen la División de un Cuerpo de Ejército.
calismo, he ahí el enemigo!" y sus
diferencia produjeron la caída del
Gabinete en septiembre de 1880.
Pero tan presto gira el torbellino
en Francia, que quince meses después
era nuevamente Primer Ministro, y
pronto volvió a caer, esta vez por diferencias con Inglaterra sobre la
cuestión de Egipto.
En abril de 1885, fué el Ministro de
Relaciones, del Ministerio Brisson,
Jefe del Gabinete al año s iguiente,
en el que tomó parte activa y honorable en el desarrollo del dominio
colonial ele Francia-su mejor conquista política después de la guerra
Franco-Prusiana. Tan firmes fu eron
los cimientos puestos por él QUI'!, ·al
e'stallar l1a guerra actual, en tanto
que A lemania tenía como un millón
de millas cuadradas de territorio colonial, Francia tiene entre cuatro y
cinco millones. Esta disparidad es
mucho mayor aún hoy que Alemania,
en cuanto a poder colonial, prácticame.n te lo ha perdido todo.
En 1887, F reycinct se presentó
para la Presidencia de 'la República.
En el caso de haber sido elegid!), ello
habría significado su r etiro de la
política activa, puesto que el Presidente francés se halla fuera de las
luchas políticas casi tanto como el
Soberano de Inglaterra. Pero pareció demasiado moderado a los radicales y Sadi Carnot gobernó en
aquella vez.
Tuvo su revancha, no obstante,
porque fué nombrado Minis tro de la
Guerra en el Gabinete Floquet de
1888. el primero de los civiles que
ocupara ese puesto des de la caída de
Luis Felipe, cuarenta años antes.
Atlí fue donde llevó a cabo la más
fecunda labor pará Francia, soste-

niendo su posición durante cinco
años consecutivos y cinco Gabinetes
diversos. Obtuvo ta aprobación de la
ley de tre s años de servicio, es tableció el Estado :Mayor General Fran- .
cés y organizó el Consejo Supremo de
Guerra, comisió n compues ta de doce
Generales que, bajo la dirección del
Ministro de la Guer ra, rige las ope
raciones del Ejército Francés. En
agosto de 1914, Joffre, Gallieni y
Pau eran los mi~mbros más conocidos de este Consejo.
Durante uno de los cinco Ministerios nombrados, Freycinet fué Jefe
del Gabi nete y conservó además su
Cartera ele Guerra-un hecho que demuestra su fuerza como orador parlamentario. En 1898 ocupó nuevamente el 1finisterio de la Guerra en
el Gabinete Dupuy, y después consagró varios años a escribir sus "Recuerdos" que forma n dos volúmenes
de memorias: s u libro sobre Egipto
(1905) y sus "Pensamientos" que publicó en "El Contemporáneo."
En sus memorias, lo m.ás intere·
san te es la relación de la participación tomada por él en la formación
de la alianza Franco-Rusa, en 1893,
alianza que está para determinar la
hi storia de esta generación y ele la
s iguiente. E l relato es demasiadn
largo de hacer; pero el hecho es que,
en nombre de R usia. el Emperador
Alejandro III y el Gran Duque N icolás (padre del Gran Duque Actual)
tendieron las manos cordiales, que
fueron estre.chadas por Freycinet y
por el Pres idente de la República
f rancesa; Bismarck y su embajae101
en París, el Conde l\Iunster, trataron
por todos los m edios de ellos conocid os, · de frus trar la alianza entre
Francia y Rusia, y de sus ·e sfu erzos,

Freycinet narra una anécdota interesante:
En 1889, Freycinet hizo una visita
al Conde Munster en la Embajada
Alemana. La hija del Conde, la Condesa l\liaría, estaba presente. l\lunster
dijo: "]\h querido Freycinet, que
interés posible hace a Uds. arrojarse en brazos de Rusia? Créam~ Ud.,
nada bueno viene del Oriente.''-Observación algo ligera en boca del vecino oriental de Francia.
"Mi querido Conde," replicó Frey,
cinct, "entre Rusia y nosotros exis te
una vieja simpatía, que se ha mostrado en los días ele Napoleón. y más
recientemente, bajo las murallas de
Sepastopol. Además, es muy natural
que busquemos un contrapeso a la
Triple Alianza. Que no desean Uds.
atacarnos, lo creo; pero con el Nuevo gmperador, quién sa be lo que vaya a suceder?"
La Condesa María intervino en la
co nversac ión: "Oh! desengáñese Ud.
Conozco bien a Guillermo. Jugaba
frecuentemente con él cuando éramo~
nmos. Tiene sentimientos relig iosos
profundos y no tomará nunca la iniciativa para hacer la guerra.''
Freycinet recuerda al éntonces
Gran Duque Nicolás que· !~ decía, en
marzo de 1891: "Si veo claramente, ., .
los ejércitos francés y ruso .formarán uno solo en caso de guerra. Y
el que esto sea bien conocido aleja,
rá el pelig ro. Porque nadie querrá
atacar a Francia y a Ru sia unidas.
Es to es lo que repito a mi fam ilia."
Hoy, el venerable freyc inet entra
una vez más a la vida activa, con el
mi smo aliado contra el mi smo enemigo. Deséemosle "M uchos cumpleaño~
felices, el 14 de noviembre."

LA LEYENDA DE LA REINA BUENA.
Cuentos de la Reina de Rumanía.
f: x is tía en un t iempo una reina bu ena. Deseaba ésta calmar todos los
sufri mientos que que veía sobre la tierra. t\ o obstante, c1.anto más bien hacía parecíale que la miseria se multiplicaba. Sus recursos no bastaban para pobreza tan grande; sus palabras
no tenían la virtud de librar del peso
de su dolor a los pobres, ni su mano
sabía curar todas las enfermedades.
Pensó sin embargo, que Dios, que e,.
la bondad mi sma, no podía querer un
mundo tan defectuoso, y que, si únicamente los hombres se avenían a tomarlo como era, no dejarían de. llegar
á se r felices. E ntonces se dirigió a la
iglesia y elevó una plegaria, de la cual
desconocía en aquel instan te el alcance y el atreYimiento. Oraba, como

Sintió la reina _que, gracias a su miY decía: "¡ Dios bondadoso, haced
que si encuentro a uno qué sufre, ~e rada, aquel muchacho recobraba todo
convierta en dichoso con mi sola mi- su vigor, y que un cansancio desconora ~la, aun cuando ca iga n sobre mí s us cido la r endía. De pronto, el niño
se tornó alegre.
dolores!"
,
-Creo que puedo andar-dijo como
Salió con el corazón oprimido, preen
un sueño; levantóse sobre su leguntándose si Dios la habría escuchado. Dios muchas veces parece que es cho de dolor, y se puso a caminar,
sordo a nuestras oraciones. Pero el 'cual si jamás hubiese estado paralímismo día comprend ió la reina que tico.
había s ido oída.
La reina selló su contento con una
En efecto, encontró a un muchacho sonrisa de cansancio; volvió a su paque, tendido en su carrito, no había lacio. cayó en cama, y quedó parapodido nunca dar un paso. Desde mu- lítica durante gran número de semacho tiempo le conocía ya la reina. nas. S us piernas estaban como muery él la amaba con todas las fuerzas tas, pero rehu saba los auxilios de un
de su alma. Como de costumbre, se médico, diciendo que cuando Je lleacercó a él, tomó su mano tierna con gase su hora, Dios la libraría del sula suya, y con voz dulce le habló de frimiento. Esa hora llegó.

tantos otros, en su clemencia, sin sa-

una pronta curación.
Los ojos del niño se ag randaban
poco a poco.

ber, al fin y al cabo, si sus ruegos serían escuchados.

Desde aquel día se hizo, sucesivamente, cargo de todas las dolencias;
se puso ciega, sorda, muda, calentu-

�generoso, y lloraba en silencio. Pronto, sin embargo, volvían a disiparse
los nublados, y comprendía que, aun
en el orden moral, debía echar sobre
sí las penas del prójimo. Desde enda! Nada de cuanto otras veces encantaba a su corazón.

rienta, pero siempre salía de estas tonces, su paciencia fué inalterable, y rodillas, vienda ya a su hijo fuera dt
pruebas más hermosa, más joven, más las gentes olvidaban · que la habían peligro.
radiante. Nunca se l'e oía exhalar un tratado mal, imaginándose que habían
Esta vez, cuando regresaba a su palamento. A pesar de que ella no ha- amado siempre a su reina, y nunca la lacio la reina, se si ntió tan fatigada
blaba jamás palabra, pronto se divul- desconocieron ni insultaron. Dulce- co.1110 de ordinario, y no obstante, un
6ó su arte de curar. Y las gentes mente, una sonrisa llegaba hasta su grave mal, la muerte misma quizás,
la atormentaban con sus sufrimientos, corazón: una mirada de sus ojos les debía espiarla.
Cuál no sería su impresión cuando
aun comprendiendo los sacrificios que había dado el olvido.
Para ella fué una prueba especial vió al día siguiente caer gravemente
en su pro hacía. Decíase que la reina
estaba expuesta a todos los conta- el haber devuelto al buen camino a enfermo a su hijo único e ir a grandes
gios, y no consentía que se la preser- un hombre, víctima de una pernicio- pasos al encuentro de la muerte
vase de ellos, particularmente tratán- sa tentación, y tener que sufrir por "¡Dios mío! ¡Dios mío!-gemía- no
tal hecho remordimientos y todas las me pidáis este sacrificio, que es sudose de niños.
torturas
de la conciencia; como si ella perior a mis fuerzas !" Vanas eran
No tardó en tocar ella misma la pobreza. Pensaba procurarse trabajo ; misma hubiese cometido la falta. Pe- sus s úplicas. De nada le servían sus
pero al cabo de algún tiempo no te- saba esto demasiado. porque ella se cuidados y su experiencia. Su propia
nía nada, ni para atender a su propia juzgaba inocente, y, sin embargo, sn mirada había perdido su poder. El
persona; no podía hacerse la más pe- pobre corazón palpitaba, noche y día, niño no abría los ojos; sólo hablaba,
q uefia ilusión: siempre le faltaban los mortal'rnente angustiado. En ocasio- balbuciente, de ángeles extraordinamedios. Así, a pesar de los nume- nes, comprendía que tal estado ei:a riamente hermosos y de flores, hasrosos subsidios de su tierno esposo, pasajero, semejante a todos los de- ta que se le quedó en sus brazos, pálile ocurrió como a Santa Isabel: ape- más, pero el sufrimien.to era terrible. do e inanimado, mientras que aqueUn día oyó a una pobre mujer que lla desventurada muj"er, herida, sl11
nas poseía un manto.
le
suplicaba:-"¡ Bondadosa reina, mi una lágrima, sin fuerzas, sentía únicaSu nombre era mil veces bendeci·
único
hijo se muere, y sé que poseeis mente el dolor que la devoraba.
do; se buscaba la ocasión de acercarhierbas
qne curan lo que nadie pueDe entonces. su dón parecía que hase a ella, de tocarla, de robarle una
de
curar!"
bía huido de ella. La gente creía que
mirada, porque el brillo de sus ojos
Sin vacilar, se dirigió hasta el le· había perdido la fe en sus hierbas miconsolaba a quien la mirase. Se concho
de muerte sobre e-1 cual agoniza• lagrosas. Por aquel tiempo, la vida
sideraba feliz y tranquila, y su destino
ba
el
niño. ·Volvió a abrir éste sus presentábase con tintes negros a la
era completamente bueno, no apartándose de Dios. Nadie sabía resistir ojos medio cerrados, y miró a la reina · pobre reina. M1aldijo ésta su plegaria
todavía una vez. Esta sola mirada y se maldijo a sí misma. Acusábase
a la paz que de ella se desprendía.
Más difíciles de sobrell'evar eran bastó para que reardiese la llama in- de haber hecho recaer sobre su espo-las horas de olvido, cuando había apa- terior de su cuerpo; el pecho recobró so el peso de . su propia desventura.
ciguado alguna discordia. y debía abri- su respiración, los labios descoloridos i E l mundo se le ofrecía lleno de tigar, allá en su interior, mios propósi- y fríos tornáronse rojos y calientes. nieblas, sumido en una noche sin autos._· Hacía por olvidar, en tal instan- y aquella madre, reconocida, se arrojó rora, sin primavera, sin árboles her:
te, q·ue todo ello era parte de su dón a los pies de la reina. abrazando sus mosos, sin cantos de pájaros, sin nat

·,

.•

La que jamás había exhalado una
queja y tanto había trabajado por aliviar la miseria de los demás, halló
entonces despi.a dado el cielo, y no tuvo la virtud de congratularse de la
dicha de la otra madre a quien ella
había librado de este dolor espantoso.

la violeta, y que le decía con v0z armoniosa:
-¡ Madre mía, no llores más! ¡ 1fo
has hecho más dichoso que hubiera
podido ser aquí abajo, a pesar de tu
amor entrañable! ¿No me has abierlo el cielo? ¡ A él he podido volver
sin do 1or y sin pecado, gracias a tu
sacrificio, madre mía! ¡ No llores más!
Yo estoy siempre a tu lado. Cometi ste una piadosa falta cuando creíste podrías ali.v iar todus los dolores
del mundo. Y has tenido que expiarla, encorvada sobre el polvo. La tie-

Luego que anduvo a tientas largo
tiempo ; mucho después, en la noche
de las dudas, la reina quedóse por fin
dormida. De pronto le pareció que se
abría la puerta de su alcoba; que entraba su hijo radiante de felicidad:
que se sentaba al borde de su cama;
que con su manecita levantaba la losa de plomo que pesaba sobre su
pecho: que le comunicaba la alegría
en un hálito que despedía el aroma de

rra es tal como Dios la quiere: una
cantera, un hornillo. un crisol, el paso
brevísimo de una existencia a otra,
más perfecta a medí.da de lo que hayamos depurado nuestro espíritu sobre la tierra. ¡ Paciencia, madre mía I
La hora de la libertad suena, y ni un
momento dejaré de asistirte, iluminándote con "mi luz y alentándote con mi
fuerza. ¡ Fácil te se rá hallar siempre
consuelo, porque crees en una vida

,1

futura, porque estás convencida de
que ·nos espera a todos I l La muerte
no existe! No es ésta sino un renacimiento y ¡madre mía, si supieses
cuán hermoso es, lo esperarías radiante de gozo, y no suspirarías más! La
pobreza, la enfermedad, la injusticia
y la lucha son necesarias; todo ello
sirve para purificarse y ayudarse y
apiadarse mutuamente.
Así son felices cuantos van con tocia sus fuerzas en socorro de los desgraciados, y les ofrecen todo cuanto
pueden darles; pero convertir la tierra
en paraíso, eso ninguno ni puede ni
ele be hacerlo; porque la tierra es un
obrador que se llama en el concepto
humano "infierno o purgatorio."
Despertó la reina entonces, y volvió
a reinar . la paz en su corazón. Podía nuevamente hacer bien, alegrarse,
pero curar ____ no. No lo deseó más;
vivía en una dicha apacible, y a su
alrededor derramaba la tranquilidad.
CARMEN SILVA.

t•'

1

h

'.

�'1

LA GLORIA.
Cuento Selecto.
Octavio Bruot despertó una mañana con una idea que le pareció buena.
Octavio Bruot era lo que se llama
vulgarmente r. n Ji.terato.
· Había escrito Yersos que nadie había querido editar; había escrito novelas que tocios los periódicos habían devuelto sin leer; había escrito
comedias, dramas y sainetes que hasta el di.rector del teatro más ínfimo
había rechazado!
Tenía, no obstante, a falta de talento, una t eoría, un ideal:
Se creía llamado a ser jefe ele escuela, y pensaba . fi rmemente en haber inventado el género moderno.
Entendía por esta palabra tocio lo
que constituye la yida de nuestros
días, tan extraña, tan positiva desde
ciertos aspectos, tan loca desde otros.
Decía que cada época, habiendo tenido su expresión prop:a, la nuestra
debía, a su vez. tener la s uya.
·No le faltaba razón.
Desgraciadamente, no era hombre
para llevar al combate la bandera que
enarbolaba, y todo s u valor se limitaba, a discutir mu'C110, a perorar en los
cafés.
A hora bien: una mañana encontró
al sa ltar ele! lecho, la obra maestra
que desde ha cía tanto tiempo buscaba.
Cuando digo que la encontró, no hablo con exactitncl: quiero decir qne
creyó encontrarla.
Había " dacio a 1112" un título.
¿Qué haría con él? Aún no lo sabía. Pero el título le pareció elocuente, sonoro, sugestivo; rico en
ideas, fáci l de retener en la memoria.
lleno de modernismo, y res umien&lt;l o
este siglo y las aspiraciones del genio de una manera compleja al par
que sencilla.
Este título era: La Gloria.
XXX

Con este título hizo primeramente
un soneto.
El soneto fué leido a los amigos,
naturalm ente acompañado de prelimi-Revista Gal. Ocho.nares, comentarios y , obser vaciones
destinados a hacer comprender todo
el alcance de la obra.
Por unanimidad fué el soneto declarado admirable.
-Hay que publicarlo inmediatamente-gritaron los más entusiastas.
-Estos versos van a dar la nota de

la poesía nneva.
Un envidioso qu e no se atrevía a
decir francamente su parecer, pero
que se sentía molestado por el éxito
de su rival, enl'oll'ió su crítica en un
cumplido.
-Yo-dijo-creo que el asnnto pedía más desarrollo. Ciertamente, el
soneto es hermoso. Pero. ¿ no os
parrce que es insuficiente para cont ener t.na idea de esa importancia?
Fijaos. Una cosa tan profunda, tan
alta, tan variada, tan complicada no
puede caber en catorce Yersos. E l
pensamiento. sobrado poderoso, está
es1a' lando dentro de su estrecha forma. Si yo fuera Hruot, haría de ese
soneto 1111 drama.
Todo el cenáculo aplaudió esta censura, contentísimo en el fondo de \'er
el famoso soneto sometido a corrección.

Bruot no comprendió la ironía del
envidioso.
-Tenéis razón-dijo mordiéndose
los lahios.-11 abía achicado mi idea;
la había embutido en este molde estrecho. Te agradezco tu crítica, que
me prueba cuánto 111;! estimas. En
efecto, mi id eal requiere mucho más
que catorce versos. 11 aré un drama
en cinco actos y nueYe ct:adros.
Y, a pesar de las protestas hipócritas de sns amigos, rasgó en mil peda7os el soneto, que era una obra
il1aestra.
XXX

Vivió durante cinco aii os con el
recuerdo &lt;le este soneto.
.\ todos hablaba de su drama admirable: La Gloria. Bruot se había hecho casi célebre con su drama en cartera. Se sabía que no le qu edaban
por hacer sino muy pocas escenas.

Se decía que adelantaba el trabajo.
J\luchos que no conocían siquiera al
autor, garantizaban su genio y divulgaban su fama. A creérseles, Bruot
tenía un gran porvenir, era una esperanza maravillosa. No podía negarse ,Que el futuro genio tardaba mucho
en darse a conocer. Pero ¿ el álea no
emplea cien años antes ele ciar flores?
En fin, fue acabado el drama. Fue
un acontecimiento en los pequeños
periód icos. ¿ Qué teatro iba a serv ir
ele campo de batalla a la nueva escuela?
Sin duc\a se disputarían todos los
empresarios el honor de presentar al
público la obra capital ,~el siglo XIX.
¿ Habría artistas capaces, de interpretarla?
Antes de todo, Bruot reunió a sus
amigos y quiso darles una lectura de
su obra.
No obtuvo el mismo éxito que cuando leyó el soneto. ¿ Se habrían formado una id ea superior a lo que era
en realidad el drama? ¿No habría resultado Bruot tan admirable como se
esperaba? ¿Habría alg.o de envidia
en el juicio de los oyentes? ¿ Sería
quizá que éstos eran ya menos jóvenes, y por consiguiente. menos entusiastas? En suma, la lectura fue un
fracaso.
Solamen te el envidioso protestó
contra la frialdad general y ostentó
rna admiración sin límites. •
- i Esta es una ohra!-clecía.-Una
obra que responde a la id ea concebida. JI ay movimiento, vida, observación. realidad, grandeza, modernismo.
¿Q u'én se acuerda del soneto? Am igo, has encontrado el drama moderno. el drama del porvenir, el drama
eterno.
Pero Hruot seguía consternado.
-¿ Quieres que le diga la verdad?le .diio otro ele los am igos.
- Di.
-Pues bien: pienso que la vida moderna es demasiado fronElosa para
meterla en un drama. En tu lugar, yo
· refundiría todo eso, lo alargaría, lo
aclararía, agrandaría el marco, ajustándolo al tamaño de la idea. Haría
del ,drama una novela.
-Tiene razón-exclamaron todos;
-tiene razón. Ilaz una novela.
X X X

Con un heroísimo extraordinario
Bruot arrojó su drama al fuego y
se puso a hacer una novela.
Pasó trabajando en ella diez años.
Los amigos, unos murieron. otros olvidi'ron se de Bruot . Recordaban los
má vagamente que trabaJaba en una
lar
novela; pero se dudaba que llegara a t~rmi.narla . .
A los sesenta años estaba casi o!-

No se citaba su nombre sino de tarde en lard e, y se citaba como el nombre de un excéntrico, de un monomaniaco.
Ko faltaba quien se burlara de aquella gigantesca obra en veinte volúmenes, que trataban de resumir toda
m:estra sociedad contemporánea.
Pero Bruot había terminado su formidable novela.
Comprendía veintisiete volúmenes.
lilas al final del trabajo, aterrado de
haber escrito tanto, no se atrevió al
experimento de una }ectura entre
amigos, como otras veces. Entonces
se puso a abreviar, a cortar, a condensar.
A foerza ele condensar, resumió los
veintisiete volúmenes poco a poco,
primero en diez, luego en cinco, después en dos, al fin en uno.
Al cabo redujo su obra a un cuento
de cien páginas.

Tenía entonces ochenta años. Ya
no tenía más que a un amigo confidente ele su ambición nunca muerta.
-Publica el cuento-le dijo el amigo.-Te juro que te conquistará un
nombre entre los primeros escritores.

-No-respondió Bruot.-No he llegado aún al punto de condensación
que deseo. Conozco mi oficio y conozco al público. Para hacer una
obra que dure, es necesario hacerla
intensa. Cien páginas es demasiado.
En mi inspiración juvenil encontré
la forma verdadera de mi pensamiento, forma breve, precisa. cincelada,
estrecha, apretando el ideal como un
corsé, como una coraza. ¡ El soneto! Aún me acuerdo de aquel maravilloso soneto. Pero hoy me parece ·
sobrado amplio.
Si aun me concediera el cielo diez
años de vida, haría un verso, un verso nada más, que reconcentrara todo
mi pensamiento.
Vivió los diez años, y escribió el
verso deseado.
11Iomentos antes de morir, comprendió que aun eran aquellas demasiadas
palabras.
Entonces, haciendo un esfuerzo,
acercó el papel a la luz de una bujía,
y el magistral verso, la obra maravillosa que hablaba de La Gloria, quedó
reduQiiclo a cenizas.

Ultimas Estilos

Juan RICHEPIN.

�DULCES Y PASTELES~
TURRON DE ALMENDRA
I ngredir ntes :I libra de azúcar.
10 claras de huevo.
Almend ras tostadas.
Se pone eJ azúcar al fuego con un
poco de agua; cuando está a pu nto
de caramelo se saca Y se le incorporan las claras muy bien batidas: se
blanquea con unas gotitas de limón }'
se vuelve a poner a fuego muy man so hasta que seque; enseguida se le
añaden las almendras Y se sirve en
copitas.

20 tazas de harin a.
0 taza de azúcar.
1!h tazas de mantequi ll a derretida.
1 huevo.
1 taza de melaza.
1 taza de ieche agria.
1 clavo.
1 cucharadita de soda.

2 cucharaditas de canela.
Se bate el huevo con el azúcar,
manteqtiilla la melaza y la leche;
incorpora la harina y por último
Je añade la canela, el clavo, y
soda; se amasa y se mete al hórn o
un mol'de engrasado.

Mostachones (muy ricos).

ROSCAS.
Ingredientes:I libra de azúca r.
10 claras de huevo.
Corazones de nuez.
Se ba ten las claras hasta que queden enteramente secas; se incQrpora
poco a poco el azúcar que ha de esta r
muy bien molido y se aiiad.en los corazones de nuez; enseguida se va
I
ooo~
ndo en copos con una cuchara
.
sobre una bandeja que tenga encima un papel grueso y engrasado Y st
mete al horn o a fuego lento.

PASTELERIA
Ing redientes:-

la

ei.

El Poder Secreto.
-o-

Con este maravilloso li bro resolverá
todas sus dificultades, será protegido
de la suerte, recobrará el cari ño perdido se hará amar del ser que adore
y logrará casamien to afortunado: obtendrá éxi to en todos sus negocios Y
empresas, gozará de salud, at raerá a
una persona ausente, desarrollará su
poder magnético y dom inará a las personas que le r odean; sus enemigos no
podrán causarle daño y adquirirá valiosos secretos para curarse Ud. Y las
demás personas que soliciten su ayu da.
Pida un prospecto gratis. Dirección:

J.

VENCE.

P. O. Box 491.

I ngredientés :-

100 gramos de harina.
25 gramos de manteca.
25 gramos de azúcar.
75 gramos de levadura.
2 yemas de huc,·o.

y;

la
se
se

,
.

i

~~\.\TlfEB¡~

~~

~

cr.charita de sal.

~

a.

Habana, Cuba.

HARINA
Pioneer
"Marca del Viejo"
Pioneer F]our Milis

Producción diaria
Se amasa la harina con la mantc- ".~-G~.
·
'
15 00 Barriles
1
ca el azt\car, la le\'a,dura, las yemas
,
1.
'fl'~.. .
-~
la sal y un a poca de leche a que
'
,
Oficina y Molinos
qnecle suave la masa; se deja toda
, TEXASR
Calles Guenther y
la noche y a la ma iia na siguiente se i
King William
hacen las roscas y se dejan reposar · -"""~" 6 "'"""....
Cerca del
tres o cuatro horas; se les unta por
encima yema de 111.: evo Y azúcar graPIONEER ,,.. F. C. S. A. &amp; A. P.
__e~nnulada y se me_t
a 1_1_
1º-r-no_. _ _ _ _ _
~ _.. '-··2,_,.·~..-4
- ,_~ _"'"_"·" --sa_n_A_n_to_n_iº-·-T:-e-x
.

IQKJ:E
~7~:~;;:~f
ii

....:...----------------==

-A-

A la fuga de consonantes
Al calvo Juan preguntaron
Por su amiso el calvo Diego
Y contestó:-Ya hace mucho
Que no nos vemos el pelo.

La ruta más directa y mejor para puntos
de México, vía Laredo.

Mi prima prima tercera
Tanto segunda con prima
Que la tiene en alta estima
La industria tabacalera.
U na tercia con primera
Mi prima me ha regalado
Pues dice que está proba*&gt;
Que bien preserva del frío ... ..
Busca el todo lector mío
En el mapa de un Estado
-de México-

Se habla español

o-

Anagrama
Vivía C. l. placentero
Combinar estas letras para
obtener el nombre de un.general mexicano muy conocido en
el mundo de las letras.
-

o-

La vía más cómoda a New Braunfels, San Marcos, Austin, W aco y Fort W orth
ES NUESTRA LINEA CON CARROS DORMITORIOS SIN
TRASBORDE A WACO Y FORT WORTH.

N. Sota
3 1112

1

J.''W . KING, D. F &amp;' P. A.
Agente de Fletes y Pasajes

Ambos Teléfonos 425
G. M. Bynum, C. P. &amp;' T. A .
A gente de Boletos en la Ciudad

217 E. Houston St.
Cerca del Hotel Gunter.

"EL PRESENTE"
Diario Nacionalista e Independiente.

Colaboración selecta, imparcialidad notoria, información oportuna.
Nadie desconoce que los escritores de este gran diario son los mismos que redactaron periódicos metropolittmos de gran: prestigio. Al frente de ellos se encuentra
el Lic. José E]guero, que corno recordarán todos los mexicanos fue quien sustituyó a D. Trinidad Sánchez Santos
en la dirección de ' 'El País.'' Y fue el Lic. Elguero
quien escribió en 1912 aquel artículo admirable que se
tituló ' 'La Partida de la Porra'', que bautizó a las legiones de politicastros oficiales con el mote imborrable de
" Porristas" .
..,.
" El Presente" está escrito. con el mismo nervio, con
la misma fuerza de los periódicos mexicanos de aquel en
t onces.
PRECIOS DE SUSCRICION:
Por tres meses . . . . . $1. 50
,, seis ,, . . . . . $2. 75
,, un añó ..... $5.00
Números sueltos, cinco centavos
Toda correspondencia debe dirigirse a

Escríbanos O háblenos por Teléfono para toda información detallada.
Oficina 2·02 East Houston St.

BUSQUE UD.
El Rótulo Original de Rees
Hacemos el examen de los ojos por
los métodos más científicos y comprobados. Tallamos los lentes en nuestro
propio laboratorio y garantizamos saDr. Chas Rees.
tisfacción aosoluta.

18 años en
San Antonio.

r arjeta anagrama

.. : ·

1898

- Charada -

~

Locomotoras alimentadas con petróleo. L~josos &lt;;omedores. Carros
dormitorios directos a San Lms Y Ch1cago.

Estb.

1,.

A la
adivinanza:'-El Reloj
A la 2 , .
,,
;-El Coche

A .. ...

San Luis, Chicago, New York y Boston.

.

Soluciones a los
problemas del
No. anterior.

-

LA LINEA DIRECTA , .,

mj Página Recreativa j m

Con las letras anteriores repetidas tantas vecescomo lo indica el número correspondiente, formar el nombre de un mexicano tristemente célebre.

' 'EL PRESENTE' '
117 N. Flores.

P. O. Box 1155
San Antonio, T ex.

�DESDE JAUJA
Conclusión.
-ocon la cautela diplomática que es d~
usanza en gobiernos prceco11stit11cionales, para ___ _
¡que no lo sepan ni la

lt11.

11i el Yi1·nto!

Ignoro sl continuará5 manóando
tus periódicos a este delicioso país,
o habrás ya recibido aviso de k•s interesados para que suspendas los envíos. Como quiera que sea, mi c.lebcr
es ponerte al tanto de esto, para que
no arrojes tontamente tu dinero a
la calle, y te guardes los ejemplares
que tomaban este rumbo, utilizándolos por otro lado. De otra manera,
vas a nutrir con tus ju•gos a los centinelas fronterizos que no podrán saborear nunca tales manjares con la
fruición de los reaccionarios y traidores que suspiramos todavía por el
grillete porfiriano.
Y Jo probable es que proceda la
especulación: ve~derán a precio fabuloso los ejemplares, y destinaráneso sí-el producto a las clases proletar¡as, como han estado haciendo

con todos los bienes confiscados en
Jauja. lle aquí cón,o ae modo indirecto podrías tú favorecer al pueblo,
ayer entre suplicios inquisitoriales
condenado a leer exclusivamente periódicos subvencionados por la dictadura, y hoy liberto y soberano,
sin trabas para enterarse de todo papel impreso. venga de donde viniere.
Como no hay regla sin excepción, el
tuyo ha quedado "fuera de cortadura," según el léxico democrático.
Aunque para esta mi décima epís tola · te parezca un final cursi, creo que
aquí encaja bien este grito redentor:

R[Vl~TA Mf XI CANA
SEMANARIO ILUSTRADO
-:x:- ·

Director y Propietario
Lic. Nemesio García Naranjo.
P. O. Box 637.
Esq. Houston y Leona Sts.
San Antonio, Texas.

-oPRECIOS DE SUSCRIPCION
Pago adelantado
En México y Estados Unidos.

¡VIVA LA PRE NSA LIBRE!
'l'u viejo amigo y colega,
SILVERIO.

1
1
1
1

mes ...... 40 cts.
trimestre .... $ 1.00
semestre
" 1.80
año .......... " 3.50

oro americano
"
''
"
"
"
"

BEE CANDY MFG. Co.

Números sueltos 10 centavos oro
americano.
En los trenes, 15 centavos.
Números atrasados_ 20 centavos oro
americano.

Cía Manufacturera éle Dulces

-o-

-o-

''La Abeja''

Dulcería

.. ..

Pastelería

Descortezadores de Nueces
San .n.ntonio, T ex.

GRABADOS

I

En el resto del mundo.
1 trimestre . ... $ 2.00. oro americano.
1. semestre .... " 3.50 "
"
1 año . . ... . ... " 6.00 "
"

-oADVERTENCIAS:
Los pagos de suscripción deben ser
adelantados. No se devuelven originales.,Fara anuncios y demás asuntos
de aMninistración diríjase a: ,.
REVISTA MEXICANA.

P. O. Box 637.

Rápidos, excelentes y a
su justo precio

Trabajos en cobre o en zinc
pa~~ hacer ilustraciones a una tinta
o a varios colores.

SAN ANTONIO, TEXAS.

-oREVISTA MEXICANA

.
lllustrated W eekly
Director and Proprietor
Nemesio García Naranjo.
P . O. Box 637
Cor. Houston &amp; Leona St's.
•San Antonio, Texas.

Subscription rates
Advanced payment.
In Mexico and United States.

Service Engraving Co.
CALCASIEU BUILDING

1 month . . . . $
3 months . . . "
6 months ... "
1 year . ..... "
Single Copy .. "
On the train .. "
Old Copy .... "

...
...

In other Countries

San Antonio, T ex.

..

0.40 American Cy.
1.00
1.80
3.50
"
0.10
"
"
0.15
"
0.20

3 months ... "2.00
6 months . . . "3.50
1 year .. .. . . "6.00

..".

..

....
..

•

�~ran ~ttt~acion fbitorial.
lu libro hrl ttrruritthn (@urriho !lnQrun.

COSAS ·DEL TIC S.AM
Tal es el título de un libro sensacional del LIC. QUERIDO MOHENO, que próximamente será lanzado a la publicidad. Criterio libre, observación penetrante, ironía aguda, son las características de esta obra
que hará época en la literatura mexicana. Para que el público juzgue su importancia, anticipamos el Indice:
1.-La Antesala de Uncle Sam. 11.-De la Habana a New York. 111.-Cocina y Literatura. IV.-La Abominable Metrópoli. V.-El Molde Americano. VI.-El Rebaño de Panurgo. VII.-Los timos de Acá. VIII.
-Sobre el mismo tema. IX.-Siguen los tim- s. X.-Home sweet home. XI.-Home, sweet home (concluye).
XII.-Combination salad. XIII.-Si Lincolri resucitara. XIV.- El Lado Bueno. El Porvenir de Uncle Sam.

160 páginas en 80. por 60 centavos. A los Agentes y Libreros, precios especiales.
Pronto será puesto a la venta en " REVISTA MEXICANA," P. O. Box 637, San Antonio Texas.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="19">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2948">
                <text>Revista Mexicana : semanario ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3357">
                <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Contiene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87518">
            <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87520">
            <text>1915</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87521">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87522">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87523">
            <text>Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87524">
            <text>12</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87525">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="87538">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752301&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87519">
              <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado,  1915. Año 1. No. 14. Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87526">
              <text>García Naranjo, Nemesio, 1883-1962.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87527">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="87528">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="87529">
              <text>Políticas gubernamentales</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87530">
              <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Continene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87531">
              <text>Talleres el Imparcial de Texas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87532">
              <text>1915-12-12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87533">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87534">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87535">
              <text>2000200433</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87536">
              <text>Fondo Hemeroteca</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87537">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87539">
              <text>San Antonio, Texas (EUA)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87540">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="87541">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2720">
      <name>Cuento</name>
    </tag>
    <tag tagId="11368">
      <name>Dulces</name>
    </tag>
    <tag tagId="769">
      <name>Libertad de prensa</name>
    </tag>
    <tag tagId="11369">
      <name>Pasteles</name>
    </tag>
    <tag tagId="11367">
      <name>Preconstitucionalismo</name>
    </tag>
    <tag tagId="3055">
      <name>Recetas</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
