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                  <text>RerJisla Me xi cana.
SEMANARIO ILUSTRADO.
\

'..

11t

° . NUMERO 20.

23 DE ENERO DE 1916.

VOLUMEN 1
PRECIO, 10 CENTAVOS.

�REVISTA MEXICANA.
Semanario Ilustrado.
Entcrcd as sccond class mattcr, Octobcr 25, 1915 at thc Post Officc of San
Antonio, Texas, under the Act. of March 3, 1879

A ño II.

San Antonio, Texas, Enero 23 de 1916.

Número 20.

El Peligro de. A mérica está en A mérica.

'T

El Congreso científico pan-americano que se acaba de
reunir en Washington, ha hecho a un lado los estudios aiJstractos para abordar el problema concreh, del porven:r de
la América. Pero, la mayor parte de los sabios latino-americanos, incurriendo en un error colosal, que solamente se ex-plica por el aturdimiento que ha prodi.:cido en todas las conciencias la tragedia europea, han propuesto remedios para
peligr·::is fantást:cos, sin ver los riesgos inminentes que
realmente existen, y de los cuáles, son víctimas Colombia, la
nación despojada, y México, el país destruido.
Efectivamente, rn Europa existe t n peligro enorme, un
peligro incontrastable y fatal que ya nadie puede remediar;
pero ese peligro no se alza amenazador en frente de las nac:entes y débiles soberanías latinas, sino en contra del espíritu absorbente e imperialista de Yanquilandia. Cualesquiera que sean los resultados de la guerra europea, los Estados
Unidos quedarán sin la hegemonía a que tanto han asp,rado
desde hace casi un siglo.
Este país fascinó por algunos años al mundo con su estuprndo progreso material y su aparienc·a engañadora de
fuerza; pero después de que el Lusitania se lievó al fondo de
los mares cien cad¡í.veres envueltos en una bandera que aún
no ha podido sacarlos a flote; después de que un cónsul, no
ol::stante de llevar la representación de todo un pueblo - los
Cónsules norte-americanos, además de ser agentes comerciales, tienen f.-nciones diplomáticas y políticas, como se vio
en Méx'co con Silliman y Carothers,-fué víctima de la guerra sin que se desplomasen los cielos sobre sus ejecutores,
después de todo ést-J, el mundo vio asombrado que la fuerza
y el ?Oder norte-ameriranos solamente eran un mentira, un
bluff colosal, que como las alas celebérr!mas del símbolo
heleno, se derritieron con sólo acercarse ai fJego.
El Gobierno Yanki comprendió en un instante que su
porvenir se encontraba lleno de som.bras, y recurrió a los
mismos puef,los, que años atrás había impfamente sacrifica.
do. Y llamó a Colombia, a NicaragiJa, a Venezuela y a n uestro infortunado México. ¿Para salvar a la América latina?
No! Para intentar su propia salvación, oara garantizar su
f; turo control en el Continente, para mantener en pie, su
comercio, apuntalado con el monopoEo y el proteccionismo,
y que con la primera sacudida de libre competencia se vendrá abajo estruendosamente no sólo en la Amér ica latina sino hasta dentro de su propio territorio.
Y ha. propuesto i:na alianza entre todos los pueblos del
continente, para contener el peligro europeo. Pero ese pel'gro no existe. Existió sí, hace cuatro siglos, para las razas atorígenes o_&lt;Je cayeron al golpe del inv'lsor; después de
la independencia de la América, realizada ñace un siglo, tuvieron las naciones eiJropeas sus intentos reaccionarios de
poder, que iniciados con la invas:ón de Barradas en Tam

pico encontraron epílogo tremendo en el Cerro &lt;le las Campanas; per,:i desde entonces a acá, los mismos pueblos de
Etro¡:a cons.:deran como locura ci::alquiera aventura de conqu'sta en América. En 1867, la doctrina de Monroe dejó de
ser una protección para convertirse en amenaza.
Los mismos luchadores que se habían enfrentado con
Elropa comprendieron qi:e el peligro latino-americano se hab:a trasladado a América. Y por boca del más elocuente y
refinado espíritu de aquella gloriosa generación, se condensó
el temor en esta frase sencilla, con la cual se detuvo por algunos años la política ferrocarrilera de México: entre la
fuerza y la debilidad, debe existir el desierto. Y Lerdo de
Tejada t'~vo toda la razón : el pel'gro mexicano, desde aquel
ent::mces, desde mucho antes, si hemos de ser sinceros, radica exclusivamente en los Estados Unidos.
A Europa no le debemos otro mal que el de haber in_
tentado mermar nuestra soberanía; en cambio, Estados Unidos nos arrecató la mitad de nuestro territorio, y ha encendido y s'gue encendiend:&gt; la hoguera revolucionaria en donde se han calcinado nuestras riquezas y nuestras institucioms, nuestrn progreso material y nuestra cultura.
Las naciones europeas se han limitado de medio siglo a
la fecha, a im poner su comercio y su ind'.istria por las vías
honradas de !a libre competencia; Inglaterra y Alemania en
los últimos veinte años han sostenido una lucha colosal por
dowi.nar el mercado del mundo, y esa lucha ha venido a tener desePlace en una pugna de caracter guerrero. Pero cualouiera de estas dos naciones que obtenga el triunfo, llenará
el ml'ndo con los ¡:rodrctos de sus talleres y 5us fábricas, a
rrecios aue este ¡:a's jamás podrá igualar. En Estados Unidos se sz1'~e perfectamente que la derrota comerc·a1 es inevitable, y por eso preoara el terreno, y qiJiere comprometer a
toda la América latina en un pacto absurdo que solamente
t:eneficia a Yankiland:a.
Entre tanto, los hombres de ciencia de la América latina
ceben atrir los ojos y ver aue el peligro de las integridades
tur·tcriales no se encuentran en Enopa sino en el mismo
cont'nente. Aoui. aquí en América es en donde se fragua
nurntra destn·cción. No son los ejércitos de Hindenburg ni
de Mackenzen ni la flota de Inglaterra las que nos quieren
conouistar. No son laureles de nuestra tierra los que ambiciona el General JoCre. De Francia e Inglaterra, de Alerran:a e Italia no nos llegarán más que los esplendores de
una c'vilización gloriosa, rica en pensamlentos y virt-.1des.
El peligro, el verdadero, el &gt;'m
. ico peligro radica en el pueblo que arma a los delincuentes de un país con el compromiso tácito de despedazarlo, con el pacto anterior de convertirlo en migajas, que se puedan recoger facilmente sin necesidad
de recurrir a las armas.

�Conversaciones Espirituales
DESDE JAUJA.
11li muy querido colega:
Las conversaciones de alto coturno
que antes tomaban tema en el de la
moda, por ejemplo, se han .ido modificando a favor del soplo democrático que nos perfuma el ambiente, como verás en esta mi décima-sexta
epístola.
Ahora el obligado tópico es el de la
carestía y escasez de los comesttbies
y el de la falta de servidumbre doméstica.
Las personas que mejor visten y
que todavía conservan sus habitaciones de lujo, a pesar de la racna 1:u,1-.
fiscadora. apenas reciben una visita,
ya están abordando el interesantísimo punto de los víveres, adicionado con el no menos importante de los
criados, entre exclamaciones ele asombro y lamentos agudísimos que se
I?icrden en los espacios in ter-planeta·
ríos.
Antaño, hablar de cosas tan prosai.
cas hubiera sido algo menos que pecado ele heregía. A semejantes vulgaridades no se ahajaba nadie que tuviera medianos pri11cipios de cultura
social; per_o felizmente he111os penudo la vergiienza a este respecto, sin
qu e en o!ros particulares hagamos
uso de ella, por su incompatibi liclacl
con los ideales que hoy informan el
espíritu público.
Y t:na vez perdida la vergiienza, nos
hablamos todos con el mayor desparpajo de las intimidades domésticas.
Cuando la dictadura nos tenia con
el dogal al cuello, ni el 111ás pohrete
era capaz de platicamos que su alimentación estaba a base 'de tortilla y
frijol, con presindcncia absoluta de
otro manjar menos democrático. i\l uy
al contrario. la presunción solía recurrir al engaño, ponderando la sucuíen. cia de los platillos imaginarios que
cada quien paladeaba a domicilio, para
darse tono de gentes de pro devotas
del Señor del buen cliente.
Il oy han desaparecido esos escrúpulos candorosos y esas mentirillas
inocentes. srstituyé1rdoseles con una
franque za y una familiaridad que 11u
son sino hijas legítimas de nuestra
flamante democratización.
Las niñas de más rumboso abolengo elaboran e l pan, espuman la olla,
pican la cebolleta, despluman las a.
ves de corral, presencian cabe el fo-

gón el ''maromear" de los frijoles que
hierven, y hacen, en suma, todos los
menesteres de la cocina. sin que les
cause el más leve rubor comunicarlo
a sus amistades, y antes bien alardeando de su pericia culinaria.
Caballeros que en la era ominosa
no habrían puesto los pies en una
carnicería para pertrecharse de las raciones indispensables al consumo de
la familia, se presentan hoy con la
mansedumbre y resit!;nación de un .rob
de levita en el indicado establecimiento, compran los bocadillos de su preferencia, y a casa ron ellos. ya sea
colgando de ia clás1~,1 r.1ta nacional,
ya irreverenlemr11t::! cnvu!:ltoc; r n 11,1
diario carrancista.
Amplifica el . cuadro hasta donde
te plazca, mueve a tu antojo las figuras, y tendrás a esos mismos caballeros. ya con s u jarra de lech e al asomar el alba. ya a la propia hora. con
la canasta rebosando l'egetales llevada .
al raza. ya a plena luz febea con su
par de "posturas de aye'.' en la mano,
etc .. cte., trajines todos ellos en que
no se habían metido antes de desbordarse sobre Jauja la Iiber-taria corriente ____ ¡ Y tan corriente!
Sé de un indiYidno a quien su mujer
puso en este predicamento: "O vas al
mercado por ajos y cebollas, o te sien
tas a leerme el decreto sobre el divorcio". Y espantado el hombre. echó
mano a la canasta y se lanzó a la Cdllc.
Cualquiera pensará que pues los co111estibles no abundan y su precio es
subiclísimo. las gentes acostumbradas
a vivir arrimadas a la estufa, deberían
arrojar una cifra considerable de brazos dispuestos al servicio dom·~stico.
Pero es el caso que 110 sucede así, viniendo éste a ser uno más entre los
fenómenos sociales que estamos pr~senciando. No hay ahora quien sirva .
Este es el hecho mondo y lirondo. Y
si no si r ven los de abajo, tampoco hemos de pretender que sirvan los d.::
arriba. Y aún cuando lo pretenrliéramos, sería inútil. porque está pronado que no sirven.
Si hechos y 110 palabras es lo qur.
convence, creo que lo escrito hai&gt;ri. de
considerarse por tí como evidentemente. comprobatorio de que esta111os
llevando a la práctica el credo demn.
crático. Nos gustará o nó el principio político; pero cumplimos con él

sometiéndonos a funciones que antes
rechazábamos por inadecuadas a ciertos grados de cultura personal.
Mirándolo con calma, este es uno
de los más plausibles efectos de la
causa, porqu.e así no nos encariñan:os
ni con el dinero, ni ton la dulce oc10sidad1 esto que Palavicini llamaría
"dolce farniente". Se nos estrecha a
agitar los músculos, a compenetrarnos con la vida doméstica en sus má,
minuciosas reconditeces y a compartir
estas necesarias faenas con la porción
femenina que contengan nuestros respectivos hogares. Si la esposa. la
hermana, la hija, o la más venerable
señora de la casa, entran ele lleno en
el ejercicio de estos deberes, no hay
razón para que el ser másculo, permanezca en mullido diván mirando las
estrellas y echando cálculos sobre si
hay tan tas como decretos en Jauja, o
bien saboreando los editoriales . ele
Rip-Rip entre las bocanadas ele humo
de un veguero con anillo dorado que
ostente la imagen de la diosa V eu us.
Así veremos que el dinero es de una
ineficac;a probada dentro del régimen
igualitario, aparte de constituir una
tentación, pecaminosa para nuestros
sal vadorcs, dado que, segÍtu el criterio periodístico dominante, "EN LOS
RICOS ESTA F,L E\IEMJ GO C01'!1U\T, Y ES PRECISO 1R CONTRA
ELLOS", motivo por el cual es preciso también no hacer ostentació n de la
veta metalífera.

Y viéndosenos por las calles, enfundados en la levita, portadores de los
alimentos cotidianos. nadie podrá sospechar que tenemos el arca repieta,
ni habrá quien nos tache de enem i·
gos del ejercicio corporal, testimonios
ambos de nuestra identificación con
el sistema igualitario que pide hum ildad y trabajo po r más que en ocasio
ncs la doctrina flaquea. pues los diarios del carrancismo llaman " PROCER" a Don V enustiano; pero hay
que suponer piadosamente que este
es error de caja. lT an de haber querido llamarle PRECOZ o PROBE,
epí tetos que se le acomodan con per·
fecta justeza.

Y aquí termino con un afectuos0
abrazo para tí.
·
Tu amigo,
SILVERIO.

•

LA
GARZA
Por Rafael Heliodoro Valle

•

Para "REVISTA MEXICANA"
La garza es un copo de nieve rosada;
y en fondo celeste su plata asr,Icada

va con las tendidas a las al tras lnz,
como una azucena de péta lo, bla,tcos
cua ndo la alborada llena ]03 harranccJ3
sonrosados de oro, de rosa y Je luz!
Labra con cuidado la brisa su a liño;
La cubre una vaga cascada de armiño,
de encajes, de santas blanduras dv tuL ___
¡ Oh el a lado lir io, de blancor de cirio,
qt:e brotó de un li rio y engendra otro lirio,
y esponja las alas en el aire azul!
Sobre un gra n silencio de espuma sedeña
es algo divino que sufre y que sueña,
es hostia sobre una patena in mortal ;
es como una góndola q ue imprime su sello
estela r, en donde florece su cuello
a manera de una prora de cristal !

Por ella lo bla nco desciñe sus galas;
carece de trinos, pero tienes alas
que se abren cual pétalos de una ebúrnea flor.
¡ Salve a l ave insigne que nació en las brn mas
y tiene bañadas de rosa las plumas
en la Sinfonía en Blanco Mayor!
Es vela de niebla sobre el terso lagu,
es gota de nácar de· un ensueño vago;
surtidor de alas, vara de liriaL ___ _
Es como una esfinge de muslos c.ie cera.
la mayor blancura de la primavera,
blancura entre todo lo p rimavera'-----Salve a su ara pu ra que lirismos fragua
y empoll a silencios cuando roza el agua,
llevando sin peso las alas e n cruz!
¡ Cáliz eucarístico· de a labastro leve,
la garza es un fino trabajo de nieve,
de rosa, de cielo, de plata y de luz!

Trilogía Espléndida.
EL GENIO.
Artista de los sacrificios lentos
y las espi rituales amarguras,
que te constrnyes con tus pensamientos
un azulado O limpo en las alturas.

Y asperjas tus pa labras en los Yientos
y haces arder las cosas más oscuras
y labras con bu riles opulentos
tus crisoelefan tinas escu lturas ____ _
Para tí el J deal es la inconclusa
estatua pigmaleónica, la :r.I usa
que en sus éxtasis ven los escultores;
y que está sin el numen de la Vida,
irreYelada, múti la y fund ida
muy en la intimidad de sus dolores!
EL ORO.
En tí el candor hereditario toma
el angélico rosa de la infancia,
hada del oro y del ;miar, paloma
de un exquisito nido de fragancia.
Yendo en el automóvil, tu arrogaµcia
sus vencedores séquitos asoma:
el sempiterno resplandor de Francia
y la superba plenitud de Roma.

Pues posees inciensos e incensarios
y haces morir los tigres sanguinar;os
con tu mirada, que es azu l saeta:
tienes por caballeros heraldados
príncipes con joyeles y brocados,
y por lector de cámara, un poeta.
LA ESTIRPE
Eres la excelsitud, la que perduras
a través del dolor inmuPe · y bella,
porque mis llag-as de D,::!h-,:, rn:·a:.
con tu celeste bálsamo ele estrella.

Y me tiendes tus brazos, las más puras
guirnaldas mías en la hora aquella
en que bchí en tus labios de doncella
la miel de las Ságra&lt;las Escrituras----Y pues resumes oro, sangre y gloria,
y tu semblante cándido palpita
núbi l y evanescente en mi memoria,
refulge en el poema legendario,
como en la luz solar la margarita
y como en la penumbra el incensario!

Rafael H eliodoro V alle.

�Diccionario Constitucionalista.
Al Gobierno de Facto , democráticamente.
ABISMO.-Punto geográfico en
Jauja. Se llega a él por una pendiente estrecha y tortuosa que parte de un matorral denom inado ''Plan
de Guadalupe".
A)Ei\0.-Todo lo que antes pertenecía a su dueño.
AR,\ DO.-Trasto que hace algunos años se oxidó. Pronto pasará a
los museos.
AR:\1.\RSE.-Voz popular que vale por e1¡riquecerse de la noche a la
mañana, privil egio exclusivo de los
ident ificados con la .:ansa.
AUTO}IOVJL.-Vehícu lo de muchos caballos. En la actualidad todos
ellos van a rri ba.
B,\R B.\S.- Las hay de pincel y de
chivo. Aquellas sc,n para pintar, y
éstas para ser pintacias. Las últimas
son más resistentes, dan ·mayor majestad y sirven para ser alisadas J,vi
los refractar ios a la bajeza.
B I Lli\l RI QVES-Papel que sirve pa
ra E\!VOLVER ______ a las naciones
en graves confl ictos económicos.
BURC UESES.-Los que derrochan
lo suyo ostentosamente, a diferencia
de los libertadores, que con humildad
recogen las migajas 11inndonadas por
los burgueses.
CARCEL.-Lugar de reclusión en
que ignominiosamente se encerraba a
los criminales cuando existía la paz
artificial. La democracia dió li bertad a los cautivos, organizando con
ellos brillantes legiones de ciudadanos armados.
CARRANCEAR.-Verbo reflex ivo
y defectivo. Reflex ivo. porque convida a reflex ionar sobre la faci li dad con
que se popularizan ciertas voces: y
defectivo, porque e1rtraña un defecto:
quedarse con lo ajeno.
CASA S.-Las más ac reditadas son
las "casas de cambio", llamadas as í
porque cambian ele dueño, sin tirarse
escri tura ele compra-venta.
CODO.-Hueso que llevaban al
descubie rto 'muchos indi ge ntes que ya
son perso najes públicos. De aquí la
loct: ción fam iliar: "METER LA MANO HASTA EL CODO".
CONSTITUCION.- Acopio de artículos ele .primera necesidad para la
formación de programas políti cos.
CHOTEO.-Arte de llamar ILUSTRES a personajes que dicen: TRAIBA, FOTURO Y EMPIECE:-JOS.

DICTADOR.-El

que

dicta.

Se

aplica comunmente al individuo que
se pasa la vida dictando decretos.
DI'.\ Ai\I ITA.-Substancia in ofensiva empleada sin éxito en destrucción
de puentes, voladura de trenes Y desmoronamiento de edificios .
EVr\CUACJ 0\:.- ·Acto heróico que
a todo correr r ealizan los gLterrcros
más valerosos, cuando el ataque es por
la retaguardia.
EX.-Prcfijo qu e marca la línea divisoria entre lo pasado y lo presente.
Esa línea puede franquearse si un exreservista se con vierte en Primer
Jefe.
FRA UDE.-Se practica con el voto
popula r . cuando no se expiden leyes
d¿mocráticas para la supresión de
agrupaciones po líticas.
GOB I ER.:-;-OS.-Hay de ellos una
diversidad incontable. El mejor de
todos es el DE FACTO. porque no
ti ene DE FECTO.
CUARt\CllE.-Especie de sandalia.
Ha caído en desuso, para ceder el
paso a la polaina. (Véase POLAl:-.:A).
HAi\lBRE.-Arbol frondoso y corpulento que a veces llega a tocar el
cielo con los brazos. E l fenómeno
ocurre cuando abundan los ciudadanos
armados.
H UERTISi\10.-Filiación atribuida
a quien posee bienes de fortuna. para que proceda la incautación.
IGUALDAD.-Utensilio que sirve
para hacer pobres a los ricos y ricos
a los pobres, s in necesidad de que
éstos suelen la gota gorda.
I\!DISOLUBILlDA D.- Antiguamente fné peculiar ele los matrimonios
irredentos. La Ley del divorcio vino a romper esa c,1yuncla oprobiosa,
fundándose en la volubilidad del amor.
JXVASIO\!.-Castigo que en lo
personal se impone a un Jefe de Estado. cuando 110 saluda banderas que
ostentan barras y estrellas. Erróneamente se había tenido como ultraje
al país representado por ese Jefe. La·
democracia hi zo caer de los ojos la
venda.
JUSTTCIA.-Deiclad que discierne
premios y aplica condenas. X o siempre "discierne" bien. Se da el caso
ele verse convertido representante supremo de la democracia un Senador
ele la tiranía.
KIL01\fET RICO.-Aplícase a todo
escrito largo y soporífero, especialmente s i es D ECRETO.

LA T AS.-Las más solicitadas en
el mercado públ ico contienen artículos ele RIP-RlP.
LECALIDAD.-Principio redentor
que autoriza a disponer de lo ajeno
sin la voluntad de su dueño.
LIBERT,\D.-Andamio para constriur ed ificios político-sociales. Terminado el edificio. se echa abajo el
andamio.
}IORDAZA.-Aparato para
dar
vuelos al pensamiento, hablado o escrito. Usase mucho en pueblos ya
manumitidos.
XEUTRALIDAD.-'.'\o rma que sigue todo país en los confl ictos de su
vecino. facilitando armas, parque y
paso el~ tropas, para que el vecino se
haga pedazos.
~OCil E.-Espacio ele unas cuantas
horas que media en tre la puesta y la
salida del sol, según el más a ntiguo
Galván. Como extepción en la histo ria del mundo, se registra una " noche eterna ele más &lt;le cuatrocientos
años." (Co nst'.tltese la Cronología del
;,,[aneo G lorioso).
XULIDADES.-hrsonajes de viso
en el seno de las agrupaciones depuradoras.
ODIOSA.-:\lás propiame nte "Lr\
ODJOSA."-Era tiránica de un guerrero que dominó treinta aiios, dejando sesen ta y cinco millones &lt;le pesos
que todavía están r epartiéndose equitativamente entre las clases menesterosas.
P,\Z .- (Arqueología)-Idolo de baro que se veneraba en tiempos de ''La
Od iosa". (Véase la definición anterior).
POL\ T'.'\A.-Pi eza de cuero que
abarca desde un poco más abajo de la
rodilla hasta un poco más arriba de l
sitio donde anteriormente se llevaba
el guarache. (Véase GUARACHE).
POLVO.-Suhstancia que se masca.
'·ITacer morder el poivo," es metáfora
de lujG e n arengas y editoriales libertarios.
PRE-COXSTJTUClOXAL.- Período po lítico transitorio. Su duración
es elástica: puede ser ele cinco años o
de cincuenta; pero ele todas maneras
es transitorio.
PRETOR1AXIS110.- Régimen des
pótico que ahoga los de re chos civi les.
Tras el pretorianismo vino el preconstitucionalismo. garanti zand o tanto los derechos civiles como los mctviles.

QUERE;,.JCJA.-Tómase por amor
al terrnño. Especie de sentimiento
nostálgico que se apodera de las reses llevadas al extranjero, para cambiarlas por armas y municiones, destinadas a pertrechar ejércitos legalistas .
RF.CO\!OCIMIEXTO. - Patente
yanqui otorgada a los gobiernos emanados de re\·oluciones que nos quitan la \'enda. (Véz,se l'.'\ VASlOX).
ROBA-V1\C,\S.-~fote que se explica por sí sólo. Aplícase a . lo:;
enemigos de la usurpación.
SAQUEO.-Prcrrogativa concedida
a las masas que han suf rielo una paz
afrentosa, cuand o C::sta excede de
treinta años.

SE:-:¡\ i)O.-Crupo de autómatas al
sen·icio de la dictadura. Los hay
que duran más de quince años sin
soltar la lengt:a. Pasado ese período
de mutismo. arengan al puebl o, lo
"tantean" con planes más o menos
guadalupanos, y resultan fecundísimos para la elaboración de decretos·.
T.\CA~ERL\.-Es peculiar de los
Bancos que no contribuyen con decoro a las req:pciones triunfales. Pa-

ra no incurrir en tacañería, el donati\'O elche exceder de trescientos pe~os. moneda de curso legal forzoso.
'l'R El '.\TA-'l'REl i\'l'A. - Factor
aritmético infalible para solucionar los
más intrincados problemas económicos.
U~i\S.-Artcfacto
inclispenasble
para llevar "a puro y debido efecto"
ideales ren ovadores.

capaz ele atropellar territorio extraño.
YUGO.-Aparato de madera y cuero, destinado a oprimir pueblos soberanos. Carece do aplicación en Jauja,
por lo explicado en ía definición que
sigue.

VEXUS. -"Estrella de primera mag
nitucl en el cido ele la patria." (Definición tomada de Rip-Rip.)
VERGUF'.'\Zí\.-Usase mucho en
pocs'a. Los más ilustres autores la
han definido así: ",\rre:)ol desvanecido al soplo del torbellino revolucio-

Z.'\ Fi\RRAXCl 10.-Estado de éxtasis paradisiaco, que disfrutan los
países durante sus pugnas democráticas.

nario.''

VI LLI S :\! 0.-l'rotu berancia de
mal carácter qre ;uele aparecer en
la cabeza ____ de una facción reconstructora. En la antigiieclacl se hizo
célehr~ por lo irrecluctib lc, una de
esas protuberancias que puso en peligro la vida de la diosa Venus.
\VTLSOXTS:\10.-Culto que los renovadores rinden a un Jefe de Estado. g-ran protector ele las libertades,
fiel intérprete de la neutralidad e in-

YU'.'\TA.-Pareja de reses. Jloy no
tiene uso esta voz, porque han sido
''sacrificadas'' las reses "en forma delictuosa,'' según consta por decreto.

Zt\PATTSM 0.-Clorioso movimien
to ele emancipación in iciado hace cinco ai1os por Generaics cíe calzón bla11co.
SILVERIO.
Jauja, a lo. de Enero de 1916.
(1) .-Obra en preparación. Contendrá más de diez mil voces, sin
contar la "voz de alarma" y la '\·oz
de protesta," del pre-constitucionalismo.-El presente fragmento, en calidad de muestra, y como tributo. al
Cód igo de 57, sólo contiene 57 definiciones .

�Las Clases Conservadoras de México
Ante el Desastre Nacional.
~tw Orleans, La., Enero 16 de 1916,
Sr. Director de "Revista l\Iexicana."

P. O. Box 637. San Antonio, Tex.

1\1 i querido ar:1igo:
A mediados de Diciembre último
dejé de recibir "el Presente", que durante más de un año se publicó en esa
ciudad; y como ésto ocurriese a J;¡ sazón que debía yo el importe de un
trimestre, me dirijí a su director Sr.
Lic. D. José Elguero presentándole
mis excusas por no haber podido pa:iar aquella p~que ñéz.
E.l Lic .. Elguero me cont~stó en té!'minos que creo deben darse a conocer. ''Si no ha recibido usted ''El
Presente",-dice el Sr. E lguero-, no
ha sido porque haya dejado de pagar
la suscripción, siuo porque ya no 5C
publica éste periódico. ,\unque usted no _enviara lo que debe, tendría yo
mucho gusto en continuar mandándole "El Presen te."
"Por desgracia, no contamos con
elementos para seguir pt: blicando el
periódico: nuestros paisanos ricos,
son cada día más egoístas, y usted
compren.derá que un diario no se hace
con buenos deseos sino con rlinem "
¿?\o le parece, mi querido Nemr,io.
foerte y penosamente Stl!testiva esa
carta? ¿no encuentra usted qne, t'n
sn irre&lt;lnctible sencillez, esos conceptos arrojan intensa luz sobre muchos
acontecimientos de "nuestro tiempo
y nuestra tierra"?
' Necesito por un momento olvidarme de la actitud o tendencia política
de "El Presente" cuya labor como
h .Je todo periódico de política mil:ta:ite. tie1,e que haber dividirlo pnfundame¡ite la opinión en dos bandos:
el de los qi:e la aprobaban sin reserva,
considerándola sana, patriótica y plausible y el de los que la condenaban
sin · apelación, por dañina. traidora y
execrable, para dejar establecidos estos dos hechos evidentes:
Primero :-"El Presente" fué, por
lo menos durante los últimos meses,
un defensor resuelto y sistemático de
los elementos conservadores mexicanos;
Segundo:-Esos elementos conserndores han dejado perecer su órgar.o
en la emigración.
¿ Necesitaré decir que al hablar de
"elementos conservadores" no quiero
dar a la frase la significación oportunista. momentánea y muy mexicana
que le atribuyó la que yo llamo "literatura de la revolució n de Ayutla ··,

que no aludo a lo tJUe el "folk-lore''
mexicano llamaba hasta hace año y
1,1edio "moctws" sino que me refie10
a los eleme ntos ¡nodera&lt;lores &lt;le las
sociedades civilizadas, rentistas, propietarios, agricultores, intelectual~s,
etc., cuya acción, cuando es bien coordinada, saÍ\'a a los pueblos de los lamentables extremos a qne los llevaría
la demagogia q,\e tanto abundó en
i\l éxico desde 1821? Evidentemente
no, si esta carta ha de ser leída por
usted solam ente; pero la aclaración
me parece indispensable si juzga us.
te&lt;l de alguna utilidad su publ icación.
Y como la condición de esos elementos conser\'adores mexicanos , no
era en 191 S mejor que seis meses antes, se nos presenta esta disyuntiva
ineYitabl.e: esas clases copservadoras
negaron su apoyo a "El Presente" o
por incapacidad &lt;le su director, el Sr.
Elguero, o por incapacidad de ellas
mismas.
Y como negar que el Lic. Elguero
es un periodista de lo mejor entre los
mexicanos que antes en nuestro país
y hoy fuera de él son, sin hipérbole,
los mejores del Continente, gracias en
mucha parte a Reyes Spindola, como
negar esto al Sr. Elgu ero, es cosa que
en justicia rro podemos ni aún los que
como yo casi nunca recibimos de
"El País" sino ataques, hemos de aceptar el segundo término de aquella
alternativa.
Y he aquí qi:e un hecho tan llano
y tan sencillo en apariencia, viene a
iluminar ante mi espíritu el fondo de
algunos de los últimos sucesos que
-han sacudido de muerte a nuestro país
y a explicar, y hasta a justificar ante el implacable dtterminismo de· la
vida, .más de un exceso revolucionario.
Con sujeción a un criterio netamente científico, austeramente verídico, el
único t:tulo en que pueden asentarse
ciertos derechos es la plena capacidad
para el ejercicio de éstos. En esa categoría figt:ra, tal vez en primera línea, el derecho a la vida de aigunos
organismos colectivus. Una casta, una
aristocracia cualqueira, de la sangre,
del dinero o de la inte ligencia, sol,,
debe vivir a rnndición de poseer una
cultura superior, un patriotismo acendrado un altruismo intligente y atento a las necesidades del momento
histórico, un profundo respeto a la
verdad, un noble valor civil y una laboriosidad incansable y fecunda. En

tales condiciones una aristocracia, como representativa de una se lección re
finada y rigurosa, lejos de ser una carga para el pueblo se convierte en su
guía más seguro y en su más alto ejemplo: tal es el caso de la benemérita aristocracia inglesa.
Pero cuando una casta no tiene ni
puede invocar semejantes títulos para
disfrutar de una situación dominante,
se convie rte si no en un tumor maligno por lo menos en un apéndice inútil
Y cualquiera que suprima una casta
así hace obra buena indudablemente,
aún cuando los móviles de su acción
puedan ser inconfesables. Una a ristocracia sin esas cualidades, egoísta y
desvirilizada por el ocio y una intelec
tualidad sin ideales ni valor civil no
.
. '
tienen el der echo de vivi r como castas
superiores, como clases directoras.
Aquí en New Orleans, d~nde dos
millares de emigrados vivimos, como
legítimos mexicanos, evitándonos r ecíprocamen te, escondiéndonos unos
de otros para comernos a solas en
nuestro rincón nuestra rebanada &lt;le
pan sin tener que partirla con un semejante, más que un semejante, un
compatriota en esta tierra tan hostil
para nosotros, aquí, digo, tuve esta
mañana una revelación inesperada:
me presentaron a un joven mexicano
opulento, que después de viaja r rica.
mente por tierras de ultramar decidió
acercarse a México "pa ra ver s1 ya :s~
compone aquello" según frase suya.
que es toda una lección de psicología;
y agregó:

-No quise ir a la Habana temeroso
de encontrarme allá mucho elemento
mexicano.
Había usted imaginado nada igual?

Y entonces recordé lo que nos .ocurrió el año pasado en esa ciudad de
San Antonio cuando se organizó aquella anodina Convención Paciiicádora. Más de uno de nosotros, pensando candorosamente que en real idad se trataba de hacer algo por la
pacificaci,ón de Mé.J¡::ico, haciendo un
sacrificio para pagar el pasaje, marchamos a San Antonio, para ir a encontrarnos con que en lo general aque
lla era una Asamblea de medrosos y
de egoístas, en donde, habiendo millonarios, costó trabajo reunir el costo
de los telegramas puestos a Méx ico.
no obstante que los que no teníamos
dinero qu itamos cinco o diez pesos de
la miseria con que contábamos para
pasar tres días en San Antonio.

odian profundamente a la revolución
porque les ha arrebatado sus comodidades, y desprecian altiYamente a los
revolucionarios, considerándolos in feriores, de baja extracción, indignos de
rozarse con ellos; pero no obstante
iquE contados son los que no sepasan la Yida emp inándose para vel' ansiosamente a i\léxico, atisbando la hora de que, surgiendo de la misma gleba insubo rdinada, se ierga en el horizonte el amo de fuertes puños, que,
aún del'Ohiéndoles al rostro su deo
precio, les den1elva con él sus prop1eclades ocupadas 1 !Cr.án pocos son ca-i\le han dicho que estU\'O usted
paces &lt;le aceptar con altiva conformisuperior. Yo no pude ir porque,
dad la situación y buscar nueYos hoaunque usted sabe que estoy con usrizontes o de resolverse a una brega
tedes de corazón, no quiero aparecer
peligrosa para reconquistar por la
en nada porque tengo allá en i\l·éxico
fuerza lo que por la fuerza se les quimi ''hacienda" Y----- ya sabe usted.!
¿ Puede darse nada más lastimoso? tara!
Vagamente. el que más y el que
Estos ricos trémulos, enfermos del
menos . esperan que volverán a 1Iéxico
temor de que un día u otro la revocomo al fí n YO lYieron a París los nolució n les arrebate la hacienda qr.e
bles emigrados durante la Restaur~dejaron allá en ;\f éxico ¿ no le hacen
ción ; pero esto sin gastar un peso, sin
a usted el efecto de miserables ratas
emplear un esfuerzo, sin afrontar un
cogidas por la cola que ni aún se apeligro: por una maraYillosa improntre ven a huír por miedo de perder el
sación han de volver a encontrarse
pedazo de rabo? Y en presencia uc
en sus palacios intactos, sin un "bibeestos pobres séres, incapaces has ta pa
lof' de menos. con el automóvil a la
ra defender lo suyo, que si alguna vez
puerta para llevarles a pasear su insobresalieron y dominaron fué solo
dolencia bajo las sombrías alamedas
porque sus abuelos. pugnando ruda·
ele Chapultepec.
mente. sunirron conquistar una fortu¡ Vana ilusión! Si no fuera una imina, pero c:ue si kesen despojados ele
tación servil, diría que "el pasado palo que heredaron es dudoso que sin·ie
só," ·y pasó para siempre; hay que
ran para algo más que meseros de ca - ·
frotarse los ojos sin miedo de ver el
fé, ¿ no se siente usted un poco "rn!lshorror &lt;le la hora presente; desde la
culotte" y medio re:onciliac!o con aConstitución ele 57 hasta los fresnos
qu ellos nuestros bacdolcros de camidel zócalo. la anarquía lo ha barrino real que si no sal·en l:tbrar una ror
do todo y cuando Yol l'amos a :\I éxico
tuna, son, cuando se s1;-nten áv idos de
iremos a encontrar una Patria distinella. capaces de roharl, p:s:o'.a en mata, como si a 111:estro Yiejo :\f éxico, el
no?
de las Yerbenas y de las posadas, el
En el fondo, aquel10s robres seres,
de los paseos de San Francisco y las
me refi ero a nuestros ricos e intelecformaciones de Septiembre, se lo hu tuales egoístas, son más hien digno~
bie ra sorbido un cataclismo; y habrá
de lástima, ante un criterio netamen que comenzar una vida nue,·a, con
te privado. sin Yistas al arduo probleuue1·os arrestos.
ma nacional. Segu ram ente todos elh::

Pronuncié entonces un discurso-y
puedo recordarlo sin falsas modestias
porque quedan allí muchos testigos
presenciales y lo dijeron todos los periódicos de esa ciudad-que, no por
elocuencia mía sino por la fuerza arrebatadora de la sinceridad, arrancó lágrimas a muchos de aquellos hombres
que teníamos los pies en San J\ntonio
pero el pensamiesto y el corazón en
l\1 éxico. Al día siguiente encontré a
muchos mexicanos de nuestras llamadas ''clases directoras" que me felici.
taban en estos términos:

'

El Congreso
El Congreso Cienufico que se ha
retnido en \Vashington ha tenido, a
la verdad, poco de Congreso y poco
ele científico. pero ha dado lugar a
, arias manifestaciones políticas e impolíticas. :t\ o se puede en efecto llamar realmente Congreso a un conjunto de personas que no discute y
que no se reune en su Totalidad más
que el día ele la inaugur ació n de las
sesiones y el día &lt;le la clausura, como
sucedió en el caso que aquí se refiere.
Conforme al programa, se debía tratar

Cuando los revolucionarios de allá
imaginan con ingenuidad infantil que
son ellos los factores conscientes de
esta renovación, o ignoran u olvidan
la lógica social, que encadena fuertemente los hechos humanos; pero sea
como fuere, resulta innegable que e1
momento es de transformación muy
honda en ni:estra Patria. Los que 1a
amamos ardientemente y acaso por
eso nos aferramos a un tonificante optimismo par a un futuro no muy cercano por desgracia, queremos tener también fe en que del herl' idero actual,
donde se agitan en confusión incesante toda clase de gérmenes, queremos esperar que de ese caldo de tragedia ha de surgir al fín fuerte y pura, el alma de la Patria nuel'a como
de horrenda fermentación, allá en
nuesfros "ingenios" de la costa, se
destila por la trabajosa curva del
serpentín, irisado chorro que no conserya en su espíritu ninguno de los
gérmenes que fermentaron en la olla
original.
'
Pero esto será por la fuerza inmanente que aún en sus peores crisis
animó siempre el fondo del alma nacional y no por obra de esas "clases
superiores", muertas por el eg-oísmo
que a través de to(bs las razas y de
todos los pueb los, fueron siempre los
blanqueados sepulcros de que habló el
Sah'ador en la vieja tierra evangélica.
Y en esta palingenesia dolorosa, ante los escombros de la Patria Yieja
que se va y los brotes de la nueva que
renace. todos esos egoístas habrán aprendido a su costa y a muy alto precio, la enorme suma de Yerdad ence.
riada en la formidable sentencia a la
que cerraron sns oídos y sus corazo nes:
"Cuando los que mandan pierden la
nrgiienza. los que obedecen pierden
el respeto."
Suyo siempre afmo.

QUERIDO MOHENO.

Científico Pan Americano

de ,\ntropología .\stronomía, Agri.
cultura, Comercio, Derecho Justicia,.
etc .. y aLnque se oll'idó la Sociología,
debía espe rarse labor fructífera. en
vista de que al lado de las celebridades
de los Estados Un idos, aparecerían
también algunos hombres prominentes de la AméTica-Latina; pero la
verdad es que predominó el espíritu
político y que se hicieron manifestaciones torpes, pueriles e hipócritas,
que no tenían relación muy íntima
co11 la ciencia.

Para dedicar su atención a las cuestiones científicas, que era el obJeto
ostensible del Congreso, se hizo una
&lt;li\•isión por Seciones, pero tan19oco
ahí hubo discusiones, sino únicamente
lectura de trabaj os, presentados ante
un público muy reducido y de los
cuajes el público en general apenas
ti:Yo conocimiento. En cambio se
dió mucha importancia a las manifes-

(Pasa a la penúltima pág.)

�Nuestros Intelectuales
El Dr. Don Francisco V ázquez Gómez.

'

- La fi g ura de l docto r Vázquez
Gó m ez?
-Sí, seño r.
- P e ro si es revolucio naria.
-Y q11 é impo rta ! X o po r eso es
menos dis ting uida, i1í menos brill a n.
te. E l doctor V ázqu ez Gómez homra a M éxico, y coll eso nos basta.
Esta secció n está mspirada en una
idea patrióti ca qu e tiene por objeto
ma ni fes tar e) grado de cultura a q ue
ha llegado nues tro país, y para conseguir lo, no nos hemos de dete ner
a nte los mu ros de un egoísmo perso na l o ele partido. Ya lo dij imos a l
prin c1p10. P or a quí desfi la rán tocias
las más prominentes ' personali dades
mexica nas, r evolucio narias o no revoluci onarias, s iempre qu e con su vida y

sus obras !nanten el nombre de la
patria. Que e l docto r Vázq uez Gómez es reYolucionario? íl ien está. Pero también es un eminente médi co y
un notable pedagogo.
- E l doctor Vázq uez Góm ez?
-Sí, señor. Lo q ue us ted oye.
Y por cierto, que su carrera es de
las más salientes q ue hemos conocido.
El docto_r Vázquez Gómez nació, a llá
por el año de 60, en un ra ncho de mala mr erte. En un rancho llamado de l
Carmen, a inmediacio nes de Tula,
T aman lipas. :\'ació en la pobreza más
desesperante. Y para cursar sus estudios, tuvo que hace r esfuerzos inauditos. porque ayudaba a su padre en las labores. de l campo, para
mantener a la fam ilia. Después, fue

a Tula. Y de ah í. a p ri ncipios de 1881
pa só a l :\teneo '· Fuen te," del Saltillo,
en do nde dio com ienzo a sus estudios
secundarios, cursa ndo e l prim er a ño
e n cinco m eses esca sos. 11 izo el viaj e
a la Ca pital de Co ahr.ila, con dos pesos y medio en la bolsa, y g racias a
que don Serapio de la Ga rza, casado
con una he rma na de :\1anuel Acuñ a le
costeó el pasaje, pudo llegar a Salti llo y a hí encon t ra r un e mp leo de escribie nte en e l despacho de don Eu.
logio de Ancla, el m ás viejo notari0
de la loca lidad. Dos años estuvo trabajando, y durante ellos, cursó tres
ele Preparatoria. A fi nes de noviembre de l 81, salió rum bo a M éx ico a continuar sus estudios, y ot1a
persona,-clon :.\1anuel Castro, de -Cua-

tro Ciénegas,- le pagó el transporte
también.
E l doctor Vázqucz Cómez llegó a
}léxico en un estado lamentable. Sin
am igos. sin dinero, sin ropa. i Qué
digo! Casi si n zapatos. Y fué e ntonces et.ando don David de la Fuente - a lus ión aparte,- le facilitaba
rinco pesos mensuales que unidos a
algunos centa,·os más. ganados por el
doctor explicando las lecciones a sus
compaiieros, sin·ieron para que él y
su hennano Emi lio. viviesen a lgún
f cmpo con muchas pri,·aciones. El
doctor lomó un cuarto en la Pila ::.1:ca. que le re ntaba ochenta centavos
a la se ma na, y por espacio Je un ailo
y durmiend o en el sucio, comieron
con seis cen tavos diarios cada 11110.
l'ambazo en la 111aiia~a, pambazo al
medio día y pambazo en la noche. Y
cuando había "excedente," piloncillo.
Con que us ted dirá_ ___ _
- Pe ro esto es de leyen da!
- As í lo parece, en efecto. En ese
año, cua ndo e l doctor obtuvo el primer premio e n su examen &lt;le química. su hermano le r~a ló vein ticin co
centavos. que con Francisco despilfarró inm ed iatamen te en una ''comida completa'', en la a n tigua fonda
"La Fstrella de Oro''. Fué la pr,mcra vez, en sÜ vida. q ue don Fran.
cisco comía de a ,·eín ticí nco .:cn ta,·t)s.
Después. la suerte fué cambiando
poco a poco. El doctor, dotado de
una intcl•gc ncia priv il egiada obtuvo
~ic111pre las primeras calificacione~
rn e 1 colegio: dobló cursos con facili dad, y obtu vo premios y medallas y
di ~tinciones. Sus profesores lo quisieron muchísimo. Don .\lfonso llerrera le dispen só muchas finezas. y el
doctor don ¡: rancisco Ortega. director ele la Fscncla de 11edicina. lo 111rn oh.i cto de atenci o nes se ilaladas. En
18~4 obt11 \'0 el único premio entre q11i11ientos al 11111nos. y con ese motivo le
,oncedíeron una beca en el go biern o.
Oespnés. fué practicante del H ospital
·· Héísteg11i" y de la Beneficencia Públi,:i. Y cna ndo s u situación se desaho ':!Ó 1111 poco más, ll evó a su fami lia
a ;\! éxico. y entre él y su hermano
Fmilio. sufragaron los gastos. Se recºhió en marzo del 89, y en mayo del
111ismo ail o. es decir. a los dos mes,·s !'Íg-uientes. ing resó de profesor a
la E sencia de ~J edicina, por oposició n.
- Brillante carre ra !
- Y no sólo, sino que después hi zo
1•11 ,·i~je a f: t;ropa. dond e pe rmaneció
1i1:'•s de 1111 añ o. y e n Paris co ncurrió
a las cl íni cas de Dieulaffoy de Guyon.
ele Tillcau x. de Duplay. de Bo ucha rd ,
d.: German See. ele Co urtad e y di.'
Darato ux, de quie n fué jefe de clí-

nica. Luego, estu\'o en Londres. donde conoció a l doctor L enox Llro wn,
distinguido laringologista. E n 1897,
iué a ;\Joscow, al Congreso ~lédico
Internacional, comis io nad o por e l go.
bierno de ~léxico, y desem peñó la comisión es pecial de visitar los prin cipales Jnstitu tos de so rd o-mudos de
Europa. En 1901, f ué co misionado
también para es tudiar en \\'a shing to n,
l'hilaúelphia y .': ueva York los es tablecimientos de educació n de los sordo-mudos, y sobre es te pa rticular, ha
hecho estudi os profundos. l'crtcnecc
a varias s ociedades científi cas. .\ la
.':a..:ional de Ciruj ía: a la Filoiátrica ;
a la Terapéutica de l'arís, cuyos m iem
bros le diero n un banquete y le o bligaron a brindar en francés. y a la
Academia :\'acio nal ele ,\J e díc111a, ue
la cual fué l'rcs iden te. P or cierto,
que se rali ó del JlUesto para armar
una rcvolurión ci entífica en .JJ éxico.
Sacó a es tudio la cu estió n del tifo, y
co nvoc ó a los doctores más eminentes
para cstt.diar la eitiol ogí a de esas enfermedades , para de scubrir los medios
de su propagación _y la forma m ej o r
de combatirla. Y corno entusias mara
tanto este a sunto. el g obi erno o fre ció ci ncuenta mil pe sos de premios.
divididos en dos cantid ades de ,·cin te mil y una de diez mil. pa ra el mejor es~udi o que se presentara sobre
el particu la r. De mane ra qu e. puede
decirse. s in miedo a incurrir e n e rror.
que tocó al doc tor Vá zquez Gó mez la
suerte de haber siclo el prim ero que
iniciara las investigaciones sobre la
horrible epidemia que asuela la República _____
Co nque díganos usted. señ o r rad ical. si es te mexican o. si este revolucio.
nari o no es digno el e de sfilar. y muy
preferentemente, po r nues tra sección.
Ya quis iéramos que toci os los mexicanos fueran así. y so br e todo. q ue
todos los revo lucionarios se formara n
en su mold e !
;'\;uestro hombre se qu edó ex tático
y después de ca,·ilar bre,·es mom entos. exclam ó :
-Tienen us tedes razón. Es un mexicano emin ente.

* * *

Co n estos anteced entes. nos di r ig imos en h11 sca del se ño r do n 17ra ncisco. Y le halla mos. Ca hall erosamente nos brindó su consultorio y
co nversa mos la rgo rato. E l docto r es
a mi g-o de la c harla. y s in se ntirlo,
se nos fue ron dos horas co nve rsando.
-Q11 ié11 sabe por qt;é te ngo tanto
ho rro r a estas e ntrc ,·istas el e periód icos. nos dijo sonriend o. Siempre fas
he Yisto co n cierta descon fianza.
- Sin em bargo. doctor. és ta es in ocente. Se t rata sólo de q ue nos co-

m unique usted, lo más sucintamente
que quiera. sus ideas sobre pedagogi.1
na cio nal. P o rqu e. aunqu e us ted 110 lo
crea, has ta aquí llegaron los ecos rle ·
aqu ella rc,·olu ció n pro rncada por sus
di scursos en los Consej os de J nstrucci ó n Pública y los dos folle tos •que escribió r s ted sobre el particular. Y
supim os , tambié n, la política q ue desa rro llaro n en su co ntra algun os mulque r icnks, y las felicitaciones -q ue,·
po r o tro lacio. recibía us ted de los
más al tos ma ndatarios del país. :"\a.
da! Que es tamos al tanto de todo
esto y que soli citamos de su amabilidad al g unas declaracio nes .
- Tendría qu e extend er me cl cmas iaclo.
- .\o im po rta. El asunto ,·ale la
pen a. y hay qu e tratarlo.
- J'ue~ sea. ~1 i ¡, rimcr trabaj o ~ohre pedag-og-í a, -comenzó diciéndo
el doctor.- L'ntraííaba la .idea de ,110d iíirar. de una manera raclical. el plan
el e es tudios de la E scuela .':ací01rn l
l'rcpara to ria. Y digo de una man era.
radical. porqu e con~titnía una ycrdaclera in vers ió n en el orden de la e11-,
~eiian za. adaptándola. lo más fi elmente pos ibl e. al natu ral dcsarro!Jo ele ·.
las fa , ultades intelectu ales. E l plan
ele rs luelios de la Escuela P reparatoria
fué impl a ntado po r el ilus tre don Gahino Barreda, a raiz de la expcclicii'Jll
el e la L ey de ln strucciún Pública for mada por el mismt, maestro y por
do n .\ntonio J lartinc z de Ca, trn . 1
e n esa ley. que reorganizaba por l"ülllplcto el plan educati vo. 'lll C ahría
nu e\'OS ho rizontes a la intelectualida d m exicana y qu e presrntaba un·
método de e nseñ anza enteramente
1111c\'O, don Gahin o :1arreda. alis tario
ya en las fil as cid positivismo de
Comte imp la ntó swi principios ¡;.
losóficos. csta hlcciend o una jcra rqu;.t
cientí fica. con i_t1iciac ió11 en lo ahs .
t racto y co n término en lo co ncreto. o
men os abstracto. E s decir. con iniciació n en las Ciencias JI a te111;Í tic;i ~
" con término en la Tlísto ria Xat11 r;tl.
F l es tudio de l desarroll o de las facnltad es el e! niño. ense ña que su inte lig-e nria e\' oluciona de lo concreto a lo
a bs tra cto: por eso pro pu se qur el plau .
de es tudi os ele la Preparatoria, - y
en .í!rn e ral. el e todas las escuel as St'· ·
r11nrla r ias.- debía in ve rtirse. pa ra h:i..rrr má s fá cil su en se ñan za. e n el sentirl o de romcnn r por lo menos a bst rac to. Ta 11 is toria X atu ra!. prir
rirmplo. ql' c cn mi con cep to es de
h~ ri~ n,i:i~ me nos 11ilstractas. enci,•rra ínfinírla d de cuesti on es de detalle.
para cuyo es tu dio se requiere 1111:i
fresca mrmoria y una viva curiosidad.
Y romo r l niño. por ley na tu ral i111¡,0sible de modificarse, tiene muy

�desarrollada aquélla facultad, y cue:ita, además, con un vivo instinto cie
curiosidad por saberlo todo, nada más
a propósito que la Historia Natural
para iniciarlo en las ciencias, con el
estu&lt;lio de las menos abstractas. De
este modo, el curso de esta materia,
en su parte descriptiva, rico en particularidades y pormenores, no tendría
para el joven mayor inconveniente,
por su facultad retrntiYa y ¡,or su
. curiosidad desmedida. Apreciando diferencias y estableciendo semejanzas
entre los in div iduos. se iniciará, insens iblemen te, el proceso ele h g,:ncralización. que lo conducirá como de la
mano, al estudio de las especies, géneros y familias; lo cual, como se ve,
ofrece el mcj"or sistema de disciplina
mental. Esto, se e ntiende, sin proscribir el estudio ele las matemáticas, sino aclunánlo con método, desde la
aritmética elemental, hasta las formas
supe riores, más abstractas.

man idacl, desde sus orígenes hasta su
fina l presente, haciendo una filosofía
completa en el cu rso de la . materia.
Proponía yo también, -y esto es
punto capital de mis estuclicis,- que
- la enseñanza debería ser libre. · Libre, en la más extensa acepción del
Yocablo, pero sin colocarse fue ra &lt;le
la vigilancia del gobierno. Un· profesor, un sacerdote, un intelectual
cualquiera, podría establecer uiia ·es·cuela. con sólo rendir el aviso correspondiente; en la inteligencia de
que el gobierno, desde ese punto y
mome nto, vigilaría de la higiene física, de la higiene moral y ele la higiene intelectual ele los educandos. De
la higie ne física, para ver que la es~
cuela reuniera las condiciones · ele salubridad necesarias \ J desarrollo de la
juven tud: que contára con salones
amplios, bien ventilados, con luz suficiente, con patios a propósito para
ejercicios gimnásticos. De la higiene
E n segundo lu gar, proponía yo que
moral, para ver qúe no se les mal
en las ciencias experimentales, todas
aconsejara, ni se les guiase por torcilas obsenaciones y los experimentos
dos caminos, sino que, empezando por
&lt;iue el joven tuviera que hacer en sus
educarles el amo r a 'sus ·padres, se les.
estudios, fuese n objetivos y prácticos.
incu lcaran sus obligaciones púa COI)
Que fuera el profesor quien le prela sociedad y se fuera, ºpoco a · poco,
parase los medios, para que él, -el
cul tivando en ellos el se1itimientó ele
joven,- haciendo los experimentos y
esa abstracción sublime, que se· llama
recogiendo y Yalorizanclo los hechos,
Patria. Y po r últi1110, de la higiei1e
descubriese los prin cipios y las leyes.
int\:lectual. para ve.r que no se les re.
que rige n a la naturaleza. Es decir.
cargaran los programas educativos.
que no fuesen los prin cipios y las leni se les obligara mayor nú rÍ1eró de
yes los que normasen su expe rimentaasignaturas que las contenidas en los
ción, sin o su experimentación la que
planes oficiales. Esto no quiere dedescubriese lo sp rincipios y las leyes.
cir. sin embargo, que hubiera necesiDe es te modo se lograría, aparte de
dad ele seguír los cursos exactos de
cu ltivar cada vez más el espíritu oblas escuelas del gobierno. ni ele im poservador del joven, despertar en él,
ner sus mismos libros de texto, sino
por natural complacencia, una emulasolam ente relacionar ambos estudios,
ción-y un vivo deseo de seguir en sus
En seguida propo,1ía yo que se hi- -los de las escuelas oficiales y los
investigaciones y descubrir algo nne- ciera. desde las escuelas inferiores a de las escuelas libres,- par;i que el
YO.
¡ Quién nos niega _que el joven, las más elevadas. un estudio extenso joven pueda pasar ele unas ·a otras sin
después de sacar en limpio, por obser- y profundo ele la Tfistoria. Pero de grandes· dificultades.
·
vaciones puramente prácticas, la ley la l Tistoria detallada. Desde sus ruUn país pobre como el nuestro,
de la pesantez ele los cuerpos. no se . dimentos. hasta su filosofía. Empe- que tiene un por ciento considerable
siente o~ro Arqntmedes ! Mientras zando si quiere. por la mitología. si- ele indiv iduos que apenas se visten, no
que si empezamos por decirle que todo guiendo después con la leyenda. e_n - debería. por ahora, malgasta r el dicuerpo sumerg ido en un fluido. pier- trando a la historia narrativa y con- nero en escuelas de mampostería, ni
de una parte ele su peso igual al peso cluyendo en la fil osofía de la misma colocar mo numentos ele a rte en sus
del flnicl o que desa}oja. el joven con- historia. De ese modo, estudiada el fachadas. La escuela está dentro, y al
vendrá, sin comprenderlo, que Arguí. alumn o dos cursos a la vez: el de la buen éxito ele ella deben concurrir tomedes fue un sabio, pero no se hará histoFia y el de la sociología. El ni- das las voluntades, para que el nií1.o,
la ilu'Sión ele haberle igualado, ni ño tiene una imaginación viYísima; más que del arte decorativo que tosentirá complacencia, ni se desperta- gusta rle la leyenda fantást ica, tiene davía no comprende, disfrute princirá su emulación. Y se habrá perdido una memoria extraordinaria, y por palmente de las condiciones higiéniel tiempo las timosamente. El pueblo ello es fácilmente adaptable al estu- cas que reclama su educación.
Por último, riroponía yo que se
alemán, que es. si n disputa. el más dio de la Historia. De esta suerte,
adelantado del mundo, ha alcanzado como tocio hecho y todo fen óme no implantara la enseñanza mi litar obliS! IS progresos en la química y en la está indisolublemen te enlazado en g-atoria. Que se enseiíara el arte mifísica, precisamente por la implanta- otro, y el cambi o es el resultado ele litar a todo el mundo; de manera que.
ción de este método educativo, que, algún otro cambi o anteceden te y la en un caso necesario y apremiante, t~- '
por otra parte, encierra un curso de ocasión de algún otro cambio sub?i- do el mundo supiera ser soldado. Na- '
lóg-ica completo.
gu iente. el joven estaría ~n aptitud de turalmente, con las excepcion es conF.n tercer lugar, proponía yo que ver y estudiar el desarrollo de la hu- siguientes. Los niñ os, los ancianos y
en el plan de estudios ele la Escuela
Preparatoria se introdujera un sistema de adaptación, para alistar al educando a otra clase de estudios inme-.
diatos. De tal suerte que s i el joven,
por falta de sus padres, por escasez de
recursos, por cambio de residencia o
por otras circunstancias poderosas, se
Yiese en la necesidad de interrumpir
S\ls estudios preparatorios, estuviese
apto, en cualquier momento, para iniciar sus nuevos estudios en escuelas
de otra índole. Por ejemplo : en las
de arte y oficios. en las ele comercio,
en las de agricultura. Y hasta para
obtener emp leos en el gobierno. Todo. ele manera de evitar q11e el joyen
sea inútil. y que reniegue del tiempo perdido en sus e8tudios.
El cuarto punto de mi trabajo proponía que la enseiíanza del latín fuera obligatoria. Que al joven se le
enseñase esta lengua, no sólo porque
es el origen ele la nuestra. sino porque es la matriz de I clasicismo y proporciona una gimnasia intelectual de
primer orden. En Alemania, verbigracia. se estud ia el la.tín: porque en
concepto de aquellas gen te s, su idio.
ma tiene. a lo menos. un setenta por
ciento de palabras derivadas del mismo latín: porque educa su inteligencia
y les sirve par estudiar. a los clásicos
en s11 lengua original. única manera
de apreciar la belleza de aquellos modelos inimitables. Pues nosotros. cuyo idioma cuenta co n una proporción
superior de palabras derivadas. debemos estudiar el latín, para comprender bien nuestro idioma, estud iar a
los clásicos y ejercitarnos en el análisis de las obras de los gnrndes hombres.

los lisiados no entrarían en esa ebli- res, y aun en las escuelas catóúlicas, tecles más?
-:Es suficiente, señor doctor. Y
r;ación. Pero fuera ele ellos, tocios, donde hay alumnos que profesan disabsolutamente todos. los mexicanos, tintos credos, deben respetarse las muchísimas gracias. Después, si tieestarían obligados a concurrir a la creencias, y no tratar de imponer a los ne usted tiempo y quiere dispensarinstrucción militar, a efecto ele 1r alumnos las que tenga la escuela; esto nos otro favor, vendremos a molestarpreparando fuerzas para defender a la enseñará prácticamente la tolerancia lo para recoger sus ideas sobre la
religiosa ele que tanto necesitamos. revolución.
patria en cualquiera eventualidad.
El doctor prometió complacernos,
En
los Estados Unidos, y en otros
Y en cuanto a la enseñanza de la
y
nos despedimos cariñosamente.
países.
aparte
ele
este
respeto
por
las
religión, creo que ella es materia más
Ah! Y al salir, pensamos en nuesdel hogar que ele la escuela. Porque, creencias extrañas. se obliga a los
no habiendo una religión oficial, es al alumnos a cumplir con los deberes tro amigo, el radical_ ___ _
padre de familia al que toca inculcar que les impone la religión que proAlfonso ANAYA.
sus principios religiosos al hijo, para fesan.
Estas son, en síntesis, mis ideas socultivar su fe y su credo. Sí creo que
(Tiberio.)
en las escuelas privadas o particula· bre pedagogía nacional. Quieren us-

-

Niña Luisa Pérez, de Matamoros, Tamps. , actualmente ·
en Laredo, Texas.

\. t

�CANT

UPCIAL
a al matrimonio Zúñiga Quiroga, ae Monterre'J}, N. L.

Fué un idilio allá en la infancia. Fué una
y encendida,
sobre el cándido prestigio de un athor:
fué una au ro ra en otra aurora:
fu é en e t alba, toda lirios y azucenas. de la vida ,
la a lborada, toda rosas y clal'e les. del amor.
Fué en un va 11e. Florecían
los jardines. Sonreían
las fonta1rns. El ambiente se dijera de cri 0 tal.
El azu l se revestía de tocados de inocencia,
y las cosas se adormían
l'agamen te. y adorm idas diluirse parecían
rn la alada transparencia
del encanto matinal.
F.lla nítida y fragante,
é-1 fogoso y pe nsativo,
se encontraron bajo el pal io de aquel tenue amanecer:
se miraron _____ y en los aires huho un beso rutilante,
y un tembl or allá en las almas ardoroso y fugitil'o,
y en los cielos vi rg inales un intenso rosicler ____ _
Y el amor llegó. Primero
como dulce mensajero
de un romántico embe leso y nna prístina ilusión;
trajo a rrull os y miradas y suspiros fascina ntes,
y vertió como torrente de lumínicos diamantes
una rica pedrería de id eal ensoi1ación.
\'ino luego sobrio. vívido y fecundo;
halló 1111 a lma en carla cosa: descubrió el ritmo
de los seres, y con ellos a compás supo latir ;
puso en toda acción un sím bolo, un fervo r y una
sorpre ndió cánt icos hondos de inefable poesía.
y afianzóse a la a legría.
sana y firme y luminosa de vivir.
Y despurs llegó sombrío. con pavor de precipicio
y ron cárrle nos heraldos &lt;le cil icio;
ron ~a marca de la lucha. la abstinencia y el suplicio.

¡ Fué la poda angustiosa,
pero santa y milagrosa
del dol or:
y entre largas fortalezas,
y entre místicas du lzu ras y recónditas terne·rns,
Yino el triunfo indestructible del amor!
V u estro a mo r está completo:
fué ilusión, fué vida intensa , foé dolor hra,·o y secreto;
hoy le Yernos en la gloria de su noble ple1~it11 cl.
~o es 1111 pájaro in experto y vacifa nte;
es 1111 cóndor dominante,
~e sabrá, en las altitudes. cor tar furias ele ciclones
y turbiones,
y después me cerse en calma por la limpia excelsitud.
Yo lo auguro en este día de ternuras y de rantos,
en &lt;1ue fluyen. confundiendo sus corrientes imprecisas.
las sonantes cataratas de las ri sas
y las fu entes pudorosas de los llantos ____ _
¡ Ley perenne de esta tierra sin Yen tura,
que en los júbilos supremos al reí r se una -:1 llorad
y hoy es fue rza qu e ese llanto que en silen.:io se derrama
dé su nota de amargura,
porque e l viejo roble gime si le arrancan una rama,
au nq ue sepa c¡ue esa rama va a ser vida de la llama
g-enerosa y confortante ele un hogar.

¡ Desposados, mis hermanos: que crucéis l'uestro sende ro
con pisa r amable y fuerte,
perdurabl emente juntos, hasta el límite postrero
~onde se alza n las portadas inmortales de la muerte:
y tra spuestos los alcázares mortuorios,
&lt;¡ ue os s intáis arrebatados al alcázar de l Señor.
y en exce lsa apoteosis de a rm onías y fu lgores,
y en di\'ina florescencia de perfumes y colores.
;, 11 e_ celebren_ vuestras
alm\s sus eternos desposorios
con :\quél que es Rey eterno del amor!

ALFONSO JUNCO.
Monterrey, 26 de Noviembre de 1915.

Sr. Manuel Moyo Bnrrenechea, que contrajo mn-

Srita. Elizabeth Meyer, que contrajo matrimonio con

trimonio cno la Srita. Elizabeth Meyer.

el Sr. Manuel Mayo Barrenechea.

�•

LA POSESA.
--FRAGMENTO.-yi'i a 1;us p' es y "él"' sonno _____ son- tristemente, t ris temente. Y sus vestiD. G onzalo.- ¡Doiía Luisa!
Doña Luisa.-Ya me había robado ri ó. pe ro ~e fné. dejándome a mí ·c1ui:as resplandecía n con tenuidad, coel corazón y ahora venía a robar me hijo mirándome en los ojos fijam..'n- mo s i las baiíaran las estrellas en su
m i hijo, que es con, o nu estro segun- te.. i Y dejó la estancia saturada de luz.
do corazón, como un corazón grande su pcrfrme de azahar, de su perfr.D. Conzal o.-:\1 irad que sufr e vuesy crecido que se nos s ale del pcch0 me &lt;le Yirgen !
tra a lma.
D. Gonzalo.-Doi1a Lu isa, os hacéis
y que va por el mundo derramando
D. Luisa.-¿ Es pos ible, Don Gonzaamor y haciéndon os sufrir con sus su- daiio con \'nestra s pa lab ras.
lo. sufrir cu an do no se tiene corazón ~
D. I. r isa.-\o. Don Gonzalo. Dál- Ya os lo he dicho : ''él'' me lo robó,
fr imientos.
samo
s on que caen como nn cons.:elo en mi am ada aldea. • Cuand o m e lo
Don Go nzalo.-Dutía L uisa I
sob
r
e
mi pecho lacerado y ya sin co- arrancó del pech o ____ recuerdo, sí_ __
D oña Luisa.- Quería robarme aho ra
razi'in
Escuchad . Otro día 1·ino el
mi gran &lt;;O razón, y Yl no has ta mí en
( Un dolo roso gesto contrae el r osla noch e, anun ciándose con el rui- prop io Vi rrey. Fray Pay~ En ríqnez tro de Doiía Luisa, Su mano caída
do de~ su espuelas de oro, dom inado r. de Ri1 era. Y vino resplancleciente co- en un brazo del si llón·, se levanta y
fuerte en s u or gullo que jamás trope- mo lo estaba el día que derra mó sobre apoya la frente. Hace memoria D ozó con obstácu lo. Ma pecho se sen- "ellos" sus be ndiciones. revestido con ila Luisa y al fin su elta nuevamente
tía oprimido cuandc., ·'éf" no llegaba la cas ulla ele oro y pe-dreria.1 omnipo- su man o que, como la otra. qu eda
bas ta mí ; pero cuando a partó los cor- tente en su doble poder de rC'presen- tend ida, abiertos los dedos de un blantinajes del lecho y quedó en la clari- tante de Dios y del Rey. Pero una co ma r file ño sob re la mad era obscura
dad de la lámpara que ahuyenta las cruz más grande (Jt:e en la que halla de l si llón) .
vis iones nocturnas, entÓnces sentí qu e en cla1·ado al Cris to de la Amargu ra
Do íía L uisa.-Fué ü na mañana, cuan
el sút il perfume de azahar que ha traía en sus espaldas el prócer; y le do la aurora aparecía en el o riente
recogido sin duda algun.a en los le- pesaba tanto que lo hacía inclinarse y despertaba al nuevo día a mi amada
chos de las ví rgenes que sacri fica en a t ierra. a donde miraban su ojo~ azu _ aldea. :fo había en trado aún toda la
sus ansias de amor día t ras día, me iba · les y tristes como los de Jesús N'u es- luz po r m i ve ntana, sólo una claridad
a perder. Y este pensa miento me dio tro Se ñor. Y me pidió a mi hijo, hu - blancuzca, como debe ser el aroma de
fuerza, que pude sacar la daga y cla- m il deme nte, con voz de h umildad y los azaha res para el Unico que ve lo
vársela en el pecho ____ E l arma ca- de Amor a Di os. :,{ eguéme y se fué invis ible. "El'' olía a azahar ¡porque

es e olor, Don Gonzalo, es ele él, lo
acompaiía, form a parte de s u ser, es
como un cendal en el que va envuelto su cuerpo ! D on R amiro durmióme en sus brazos, .arrullándome como
si fue ra una niña. Y ya cuando mis
ojos no veíaÍ1 si no a él, sentí cómo
su mano entraba hasta mi pecho y
arrebataba de mi seno el corazón palpitante, inflamado y sangriento · i Vi
en sus manos mi ent raña y qu ise Jlorar por su ausencia, no porque me dolie ra el hurto que de él hacía Don Ramjro, sin o de alegría ____ per o la luz
· de la aurora entró a mi estancia y
sacó de las tinieblas y de l misterio
mis pequeñas pinturas, iluminando los
oros y las flores con luz de gloria.
Cada estampa de las q ue en largas horas de soledad habían cr ea do mis manos semejaba un jar dín fantást ico. poblado de ani males y de ángeles creados por mi imag inación. Con la au ro ra, mi estancia se amplió con aquellos jardines que tendieron sus perspectivas de uno a otro confín del mun do. Y quise camina r. ponerme de
pie, salir de los b razos de Don Ramiro ; pero cuand o lo intenté vi que por

la ven tana en un tropel, rumoroso como el de las hojas de un árbol, volaban todos los ángeles - --- y delante
todos iba el más amado, el de mi
guarda!
(Los ojos cada vez más brillantes
y fijos en la Yisión qeu los inmoviliza
se llenan de lágrimas que ruedan lentamente por la faz pál ida. Los labios
no están cer rados y tiemblan, como
ha temblado el cue rpo, en una vibración rápida como las que suelen sacudir los tallos de las azucenas. Cuando las dos gotas que han salido de
los lagrimales y rodado hasta las com isuras de los labios, como dos cuentas de cristales, se· queman en el fuego de la boca, la mujer torna a hab lar con el mismo apasionado sentim iento).
- Vino. después del Virrey, una t urha rle rufianes, pagados sin duda por
Don Ramiro. Se mostraban amenazan tes y fie ros. Jlf e encontraron en
mi ventana, apoyado el seno en m is
brazos cruzados. envuelta mi cabeza
en la toca negra. Clamaron por mi
hijo. Yo los veía a la luz de sus an tor chas. que arrancaban ful go res a

sus espadas y que los encendían como
si su almas estuvieran ya en el infierno. consumiéndose en el fuego que
más tarde los ha de quemar por toda
la eternidad ____ _ D aban saltos y rugidos como monstruos; pero, como todas las turbas, no sabían qué hacer,
sin guía y sin amo. Yo los veía con
los ojos fijos, inmóvil porque mi desprecio por la muchedumbre es absoluto. Se fue ron sin atreverse a nada
y sólo uno, el que 1,1:l.s se me acer có.
elijo santiguándose : "Válame el cielo. que la dama tieñe ojos de infier-

no."
D. Conzalo.- Nadie os arrebatará a
vuestro hijo, D oña Luisa ..
D . Luisa.- (Con voz queda y t emblorosa. perd iendo la inmovilidad en
que se ha sostenido por largo tiempo. se acerca al hombre y tomándole
la mano con la s suyas :)
- Sí. Don Gon zalo ! i "El" '-- -- Si
yuelve. nQ tend ré fu erza para resistirle. si traspone los umbrales de es!a
estancia, pasará por m i voluntad como
por una alfombra____ i Mi alma es
torre vencida por largo asedio! Si él
vuelve, mis manos sufrirán el sortile-

�gio de su cabellera &lt;le oro. &lt;¡ue es como panal de miel donde, abejas sedientas, mis manos ha n abrevado: mis
labios se unirán a sus labios, que de
sed de ellos se abrasan, pues labios
de mujer que en ellos se posaron
hambre y sed de ellos sintieron para
siempre; mis brazos buscarán su
cuerpo, que amoldados a oprimirlo
están, como raices qu e &lt;lesde tiernas
se enrollaron a una piedra y de su
co ntorn o tomaron la forma : y mi seno arde con 1111 foego que sólo él puede ap lacar_ ____ ¡1\l,. Don Gonzalo!
Mis sentidos de tierra miserable se
animan a su presencia como al soplo
de Dios el barro del primer hombre:
mi vi&lt;la vol verá a ser suya ____ y i enton ces!
( Por la puerta que queda frente a
Doíía Luisa aparece el infante. J\prc.
suradamente se acerca hasta donde está su mad re y le echa al cuello los brazos. Doíía Luisa le abraza con tal
fu erza. qu e arranca 11 11 ay de los labios del niíío).
n. Luisa.-¡Hijo mío! ¡l.1ijo mío!
¡hijo mío!
(Se pone en pie la dama. . Tiene
toda su faz eí aspecto enérgico de los
rost ros c¡ue en la tiecadencia romana
hicieron ..los artistas para inmortalizar
a las mujeres guerreras. El niíío se
libra de los brazos .de su madre y
va al lecho, oculto por pesados cortinajes. Cuando ha desaparecido el
infante, Doña Lu isa. clavados los
ojos en la visión que la enerva, saca de sus ropas la daga que arrebató a Don Ramiro y poniéndola a la
altura de su cabeza:)
Doña Luisa.- Si él viene. mataré a
mi hijo antes que me lo arrebate ¡Lo
mataré!
(Guarda lentamente la daga entre
los pliegues de su corpiño y lentamente. vuelve a la impasibilidad: bellísimo su rostro en marco de tiniebla. encendido por la luz que emana de su
propia pali dez. Toma asiento en el

sitial que antes ocupab~ y calla. En
la alcoba todo es so111brío. La tiniebla apaga el rojo de los cortinajes
que ornltan el lecho y cae sobre el
lcrciopelo de los sillones que por la
color par('cen obscuros charcos de
sangre. Los matices &lt;lcl rojo tienen
una armonía suti l Que no se ex tingue.
porque a medida que va obscureciendo
es má s luminosa la irradiación &lt;l e la
liln1para de ágata ¡.Juesta al pie de
una imagen de ] csús Crucificado. .\ l
fi n. tocia la estancia &lt;.fUc'da en tinieblas
Y ~úlo la efigie del Cri sto sangriento.
abiertas sus carnes por el mart1no,
desnudos los huesos de las manos por
las desgarraduras de los cl.tvos que
los srjctan al madc1o: ,la rabcza coronada por esp in as sangrientas-y el
rostro de Doña Luisa,-quedan claros
en la sombra.

ci&lt;lo el ceíío y contraídos los labios
en un ges to duro:)
-Que no abra.
Francisca.-¡ ,\ma, mi ama, m1 Pedro será muerto!
Doíía Luisa.- Quc no abra.
Francisca.-¡ P or piedad, ama, Hll
ama, mi P edro será muerto!
Doi1a Luisa.-Quc, se deje matar.
( Francisra sollozu. Se alza y. los
ojos bajos. sale de la esta ncia. Fuera el ruid o acrece. Tiemblan las paredes de la casa a los golpes que dan
en la pu erta con gran des vigas q11 e
lan zan contra la mad era a man era de
arietes. Lás maldiciones de la canalla entusiasmada entran como saetas
por la ventana.)
La voz de Don Ramiro.-¡ Daos
priesa canallas. que tendréis para beber. cien doblones!
(Los ojos de Doíía Luisa se l' uclDon Go1rzalo se pone ele pie y dove
n al Cri sto cnsang;rentado. El Di.os
bla ·la cintura en un profundo saludo:
tiene los suyos cerrados, que es tá
-Q uedaos con Dios. Doíía Luisa. muerto. Y así. Doíía Luisa 110 enQue el os illiminc y alivie Yuestra cuentra el coi,scjo divino. Un ges to de angustia hace más ardientes
pena.
los ojos: un suspiro sale de los laDoña Luisa. (Tencliéndolc la man o)
bios. Francisca torna. ?llha a su
--1 dos con él. Don Gonzalo.
seííora con ojos de súplica. tal como
(Cuando queda sola. sigue guardan- los perros en el momento en que
do su &lt;1uietucl y mutismo. Las manos van a ser muertos por la mano quehai o ti manto. sólo su rostro emcrje rida).
de la som hra. pálido. con los oios
Francisca.- ¡ Ama. mi ama!
La
lucientes. Se creye1a que las tinieblas puerta cede. ¡ Ama. mi ama. mi Pehan tragado ya el cuerpo de la da- dro será muerto!
ma y oue resta la faz en el último ins(Doña L uisa saca de su manto la
tante de su vida sobre el mundo. al diestra y la tiende hacia la puerta.
dintel de la ete rn idad. E l silencio. Francisca obedece snbyugada por el
Yasto ('Orno las tinieblas. se rompe de gesto imperativo. El ruido es atropronto por fuertes golpes que se escu- nador: Crujen las cade nas que afian chan c-11 la calle. en la puerta de la zan las puertas de la casa y se descasa. La criada entra y se postra garra la madera con chirridos laa los pies de Doña Lui sa:)·
mentables. Como si el aliento de la
Francisca.- ¡ Ama. mi ama! F.! SP- ca nalla fíera un rugido. así escucha
ñor conmina a mi }'edro que abra la la clama: hlanca y "nardecida.
puerta a su paso. ¡Ama. mi ama I Si
La voz de Don Ramiro.-Deteneos.
nos ne.gamos a s u demanda m1 Pedro bellacos. que no os compré para el
será muerto!
saqueo de mi propia casa.
Doña Luisa (Se pone de pie, fru nDoña Luisa a,·am a hasta el Cri sto

sangriento y se abate a sus pies. Alza las manos que 1,areccn lirios que
se ofrecen al Dios muerto. A l fin
se levanta. Y tiene su faz un gesto
de inquietud que se va disipando apre.
su radamentc, como suelen deshacerse
las nubes que obscu recen un girón
del ciclo. Resuelta se llega hasta el
lecho. Saca de su corpiño la dag-a y
aparta los corti najes. Ilaíía la luz
de la lámpara de ágata el rostro del
hijo ele Don Ramiro. Sobre la faz
tranquila y dorada por los reflejos de
los bucles en que se enmarca, una
sonrisa está suspendida como una
aureola. Busca Doña Luisa el cuello
y cua ndo lo despoja de las hebras
doradas que lo cul,rcn, lo tienta con
la mano siniestra y con la diestra
hunde la daga. T ranqu ila la cabeza
infantil se in cli na como en un g-esto
de resignación y las pupilas se ab ren
y miran a Doña Luisa, fijas y dulces.
Extremecida por el ruido de pasos
que se escucha en las afueras de la
habitación. gira la dama y aYanza
hacia el centro de la estancia. dejando caer los cortinajes con la 111:1-

no empapada de sangre, que t iene Luisa permanece de pie, viéndolo al~la color de los pendones. Y adelan- jarse con a ngustia, como si ~intiera
ta trabajosamente por la estancia, que tras de él se va toda su vid a. Cotrabajosa y lentamente, como si se mo fatigada y ta ml'lién marcada por
sintiera muy fatigada o como cuando el perfume que ha dejado tras sí el
oía que su hijo la llamaba _____ Don caballero, siente que sus piernas I aciRamiro entra a la estancia.
lan. Da un paso y otro en busca del
Don Ramiro.-,1\Ii hijo.
asiento que está más próximo. Lo
(Doña Luisa señala el lecho ten- alcanza y cuando cae en él, hunde con
diendo la diestra obscurec ida en san- crue ldad sus uñas en el seno, se desgre.) Al'anza el caballero y al lle- garra el corpiño y la carn e hhnca
gar a los cortinajes los apart.1 ,•iolen- asoma, ya teííicla por las crueles hetamcntc. La daga tiembla ~obre el ridas. Al fin alza los ojos a los del
cuello del infante como un monstruo Dios muerto y cae a sus pies. Y tensediento de sangre. Se vuelve el ca- dida a lo largo, soll oza profundamenballero y al hacerlo deja caer los pl ie- te: todo su cuerpo _tiembla en la algues del lecho. Se descubre y repues- fomb ra, cxtremccido por los lamento de la brusca iJnr-rcsión se lleva la tos. Y cuando éstos van cesando y
mano diestra a la espada como que- só lo sacuden el cuerpo de tiempo en
riendo arrancarla de su vaina y aca- tiempo, se escucha e n los intervaJ03
bar con la dama. Se con tiene. Do- cómo cae la sangre del hijo de Don
íía Lnisa lo mira fijamente, lijamcn- Ramiro del lecho al sucio, en un rutc, sin apartar sus miradas de los ojos mor tan suave como el de un corazón
que la ven con cólera y desprecio).
que Ya dejando de lat ir, que se va mu Don Ramiro.-¡ Os haré qut'mar vi. rie ndo en la soledad y en el misterio
va: lo juro por Jesús Crucificado!
de la noche profunda.
(Se cubre el caballero y sin YO!ver
el rostro sale de la estancia. Doíí,,
Jtiaq'iJÍn Piña.

f.l('A')~ Í!X, .
)ifl.,')(¡!I· M&lt;Mlltl·

�El Problema de la Educación
en la América Latina
E l li cenciado Guillermo A. Sher- aspiraciones sofocadas hasta la muerwell ha presentado ,ma memoria in- te; la ignorancia casi absoluta, el aban
te resante a l Congreso Científico Pan- clono más compl eto. Entre ambos
Americano, en la cual apunta obser- g ru pos hay una clase media intelecvaciones atinadas relati1·as a la es- tual ,corta en número y no muy firtructura inttlcctual de México y se- memente cimentada en su educación.
ñala remedios para incorporar a los Crear definitivamente esta clase media, y hacerla grand, y sólida iiasta
reiagados en la civ ilización.
A p ropósito de nuestra raza dice lo que abso rba a la clase inferior, levantándola ele su estado actual, tal es
siguiente :
"Los ibero-americanos somos de ra- el prob lema de la educación en i\Iéxiza no bien comprendida por los ex- co y entien do que muy semejante es
t raños. Tenemos la he rencia céltica; en muchos otros países ibero-amerila romana; la semítica, qué nos ha canos. y resolverlo es en gran parte
dado el medita r hondo, la inspección la empresa ele la escuela primaria."
Luego apunta la siguiente tesis, bas
interna, la religión con s.us pomposas
características ori entales; y la indí- tantc atrevida y aventurada, de ningena, qne nos ha d·otado &lt;le cualida- guna consistenc ia . •
"Si un país posee los diez mejores
des m isteriosas aun no bien comprendidas, atavismos recónditos qi.:e dicen maest ros de l mundo en las diez escuea nuestros oídos, con voces apagadas, las más hermosas, nunca hará tanto
cosas de los incas y de los toltecas, por la cultura ele su pueblo como el
cuya sangre aún circula en esos obs- que, en las . mismas condiciones, tencuros hab itantes de nuestras aldeas, ga ci-:n maes tros menos notables ~n
que espe ran el despertar de sus ener- cien esct e las menos perfectas. Y, al
gías par cooperar con ellas al bie- l:n y al cabo, un país le puede ensenest ar y
la grandeza de nu estras • ñar a otro en materia pedagógica mupatrias, y al bienestar y a la dicha cho ele edificios y clotacioóes, pero poco ·de espíritu y de vida íntima; y el
de la humanidad."
Refiriéndose a la crema intelectual proble ma esc().lar no se resuelve sólo
de México exp resa los conceptos que con pa lacios n i con laboratorios de alto precio."
s iguen, y que son exac tos :
¡ Un P latón educa más que todas
"En México hay una clase social
poseedor a de exquisita y refi nada cu l- las K ormales I
;\Jr.is adelante expone una tes is matura. Nuestros cerebros, como nuest ros cuerpos, se visten en París y en terialista y mercantil, por la cual se
Lond res. Tan pronto como los hom- advie r te la influencia funesta que ejer
br es de cualqui era otra parte del mu n- ce en los hombres cultos una estancia
do. nosotros conocemos lo más nue- prolo:1gada eil este país. El licenciavo que produce el br illan te espíritu do Sher well es hombre de ideales, ele
fr ancés, el a.lma meditativa ele los ale- ensueños, y solamtntc nos explica·
manes, el espíritu atrevido de los ru- mos las sigu ientes palabras, como
sos, o el alma ponder ada de los in- em itidas en un momento de sombrío
gles.es. Ttalia nos manda las obras de desencanto :
''La sociedad .no tiene derecho de
sus cri minologistas y psicólogos.
exigir
sacrificios a h,s maestros, como
?\iet zsche ya estaba sien cl.o olvidado
no
tiene
-derecho de exigir que n ad ie
por nues tros jóvenes cuando el suse
conv
ierta
en mártir. Si hay mae6perhombre constituía una novedad en
tros
qt:e
quieran
trabajar com o após.
otros pueblos; y, si ya hemos dado
toles,
suya
será
la
gloria, y allá les.
la mano a Comte renacemos al espibatiremos
palmas
y
les rend iremos
ritualismo con Brunetiére, a la vez
homenajes.
Apóstoles
fueron los n oque sonreímos irónicamente con Anables
franc
iscanos,
los
primeros
en en tole France."
"Desgracia muy grande es que esta señar a nuestros indios a rezar y a
rultísima clase social sea tan peque- leer. los jesuitas que llevaron sus insti
ña. Abajo de ella, a una gran dis- luciones docentes hasta nuestras 111011
tancia ,están la miseria intelectual y tañas y todos los religiosos que tanto
moral, el abandono, las energías re- han procurado difundir la enseñanri midas hasta el aniquilamiento, las za del catecismo y del silabario, sin

a

más recompensa que la satis facción
del deber cumplido. Pero como nadie
puede garantizar que todos quie ran
seguir el mismo camin o, y lo lógico
es q1 e eso 'no s.uceda, es mucho mejor
dejarse de vanas palab ras sobre apostolados colecti'vos y que se tra¡e este
asunto como un verdadero negocio.
La sociedad ·requie re los servicios del
maestro y los paga. S i paga barato
ob tendra servicio malo; si paga caro
tendrá muchos solicitantes y podrá
escoger lo mejor. P er o como hay es·
casez ele maestros de escuela, es muy
posible que aun pagando caro, la sociedad de nuestro país tenga que contentarse con media11ías, por fal ta absoluta de algo bue no. De aquí el problema de preparar maestros o de importarlos."
¡ Cómo puede cree r un maestr o que
la educación es ci.:estión ele con tabilidad I Aquí, en Estados Unidos en donde hasta el amor es oro, bien puede
sostene rse que el oro es el secreto ele
la bondad educativa. P ero es que en
riléx ico tenemos la dolorosa experiencia de que la gene ración de maestros
de escuela que educó a Altamirano, a
Zamaco na, a P allares , a Ocampo, a
S ierra fué formada por gente que ganaba tantas pesetas mensuales como alumnos tenía; y que en cam bio, los normal istas que ganaban dos
y tres pesos al día- (muy poco, pero
muchísimo más que sus antesesores)
no han educando sino medianías s111
s1gmhca1:tu11.
En cambio, el L ic. Sherwell al referirse a las Escuelas Normales a pun~
ta los sigu ientes a tinados conceptos :
''Hay quienes consideran el n ormalismo en l\1éj ico como la gran conquista pedagógica moderna, y quienes
en él m iran un estupendo fracaso.
Lo c;ierto es que en esta institución
hay serios defectos que deben corregirse. Es el más impor tante la superficialidad de la enseñanza que en
las escuelas norma les se imparte. In gresan a ellas n iños &lt;le quince a cl ieciseis años que desde luego estudian
Antropología y Psicología; y ele ésta,
desde los b~ncos del aula, infieren, siguiendo lo que dicen los textos, los
principios pedagógicos que formu la un .
profesor de París o que llegan recienteme nte importados de los Estados U nidos de América. Reciben un

al paso de la gloria que simbolizan la choza humilde abierta al aire de los
las barras y las estrellas, es necesario ti ópicos, serán las escuelas en donde
que el maestro sienta antes las mis- se ft.rma rá la patria del futuro. Pero
mas hondas emociones, es necesario que se multipliquen; que no haya un
que sienta húmedos los ojos y con- sólo niño que se exima de la obligavulso el corazó.n el paso ,del águila que ción de concurrir; que no haya un
devora la serpiente, que lleve dentro sólo pueblo en donde no tenga reserdel alma el culto oc la pampa y ele vado cada niño su lugar dentr o del
las cumbres andinas, o que sienta recinto de la escuela.
Termina con las siguientes palabras
brotar de sus labios un hurra involunque
forma n parte de nuestra convictario al ver ondear sobre el fondo
azul del cielo los colores que simbo- ción:
Estudiémonos, i:ornprenclámonos, ha
lizan la poderosa Unión Norte-americana. De cualquiera que sepa cien- gamos desde luego la labor de urgen·
cia, y p reparemos una labor cada
cia podrá obtenerse ciencia; pero el
amor no se sabe y no se ensería; d dia más perfecta por el conocimiento
propias condiciones.
amor no se sabe y no se enseña; el de nuestras
temblores ele voz, en resplandor de Aprendamos las le1,guas extranjeras
ojos, en plegarias y ritos, en corrien- para comunicarnos con los otros puetes misteriosas que Yan de un alma blos en nuestros negocios, y para dea otra alma, y esto jamás lo podrá ha- cirles frases sinceras de amistad leal;
ce!' quien no lo sienta. muy hondamen- pero conservemos nuestros propios
te, y sólo puede sentirlo así quien ideales, y no hablemos de la patria a
en los brazos de la madre, antes de nuestros hijos sino en la dulce lendesper tar a la razón, fué levantado gua en que dijimos a nuestras madres
para ver pasar entre sonantes clarines la primera palabra de amor y en que
y legiones fatigadas, aclamada y on- elevamos al cielo la primera oración
dulante, desgarrada y gloriosa, en- ele nuestras almas infantiles.
vuelta en velos ele humo y resplando* * *
Felicitamos sinceramente al L ic.
res de sol, la patria entera convertida
en un girón de seda, al que es incien- Sherwell por su inttJresante folleto, y
so el vapor de la sangre derramada s i le rebatimos algunas de . sus ideas
en los combates por defenderla, por es porque creemos que en materia edu
mantenerla íntegra, respetuosa para cativa todos deben manifestar sus opiniones para que se destruya a tiempo
todos, pero de todos respetada!
el
error o se aquilate la verdad.
Estarnos de acuerdo con el Lic.
Nos
consta que es un maestro honSherwell, aunque a decir verdad, creerado
y
que ha trabajado mucho por
mos que si mucho aprenden nuestros
la
educación
de nuestro pueblo.
¿ Podrá resolverse la cuestión por maestros al viajar por Estados Unidos, corren en cambio el peligro de
medio de la importación de maestros
perder lo principal o sea el concepto
extranjeros? ¡No, y mil veces nó !
claro ele lo que es una educación.
Una men te ilustrada y un cora,.ón
Sales Agent.
En seguida el Sr. Sherwell apunta
bien puesto se rebelan de consuno
DUERLER
BUILDIN G
observaciones
muy
serias
relativas
al
an te la monstru osa idea. Del extran224
COMMERCE
ST. ROOM 205.
magisterio
nacional.
Habla
de
la
injero se puede obtener información,
TEL.
eROCKETT
7259.
fluencia
que
la
amistad
y
la
política
pero no educación. L os norte-ameriMis relaciones con personas adineejercen
en
el
profesorado.
Llega
a
canos pueden ir, y es de desearse 4ue
radas me permite agenciar préstamos
vayan, a la América Latina a ense- decir lo siguiente, que por desgracia sobre joyas u otras garantías a tipo
de in terés de Banco. Solicito sus neñarnos su maravillosa ciencia ele apli- es rigurosamente verídico:
Traducciones de Español al
gocios.
Se
ha
dado
el
caso,
digo
esto
por
cación práctica; y los ibero-americaInglés y Yiceversa. Atiendo a reclaví2
ele
ilustración
de
cierto~
peligros
nos podemos venir a esta gran nación a instru ir en las ·más íntimas que deben evitarse. de que en las es- maciones, etc., etc.
H or as de oficina: de 9. A. M. a 7 P . M.
bellezas del idioma de Quintana, de rnel~s normales se hayan formado
núcleos
con
¡:iropósitos
ajenos
a
los·
-------------Zorrilla de San Martín o de Camoens :
puramente
docentes
y
que
hayan
ex"LA PUERTA DEL S O L"
y así pueden realizarse cambios .:on
RESTAURANT MEXICANO
otras naciones; pero la educación dd tendido sus ramificaciones a los norpueblo, la fo rmación del alma de bs malistas en ejercicio activo. La es- 719 W. Commerce St. Tel. New 750.
San Antonio, Texas.
gt neraciones que nacen es empresa cuela primaria debe quedar inmune
a
toda
influencia
que
la
aparte
ele
su
Comidas
netamente Mexicanas, P laque r equiere el ar tífice nacional, homnoble
objeto,
y
el
organismo
que
la
tillos
especiales
al gusto del consu bre penetrado de los ideales, nutrido
r·obierna
debe
estar
preparado
a
pumidor.
de los pensamientos, inspirado en los
At ención especial para familias.
amores que constituyen los la?.Os Ín- rificarla, dándole lo mejor y extirpanEsmero y prontifüd y L impieza.
timos de la nacionalidad. Para en- do ele ella cuanto la manche o perju Visite usted nuestra casa y se conseñar el amor de la bandera de los dique.
El Sr. Sherwell e., mvy demócrata vencerá ele que nuestros precios no ad
tres colores que nació en Iguala, para
miten competencia y encontrará un
hacer que se abran los ojos de ta en su concepto de la enseñanza:
No es hoy el tie::npo de ccnstruir trato exquisito.
juventud a beber los resplandores del
fu lgurante sol argentino, para hai:er palacios. La escuela blanca y limpia, M ARTINE Z Y GARCIA
MORALES HERMANOS
que la -niñez bata palmas estusiastas el cuarto con asientos y ventanas, o

pequeño barniz de ciencia, lo indispensab le para tener capital doctrinar io que impa~tir a los niños, y luego,
con el derecho que les da su diploma, pasan a enseñar y entran dentro
de la maquinaria gubernativa como
otras tantas ruedas más o menos imperfectas."
E l L ic. Sherwell no entra en detalles sobre los resultados funestos que
han tra\do a nuestro país los "conocimientos superficiales" ele los normalistas que han llenado nuestra atmósfe ra de .m entiras. Baste saber que
entre los revolucionarios han sido
maestros L uis Cabrera, Otilio Montaño, Antonio Villarreal, Alberto Ca·
rrera Torres, Herminio Pérez Abreu,
J\fanuel Chao, Cándido Navarro y
otros muchós por el estilo que conocen la r evolución francesa a través
cie pésimas novelas cte folletín . K o
se r equiere más para comprender el
desastre de la cultura superficial.
El Sr. Sherwell termina este pá.
rrafo con las siguientes palabras, que
nos parecerían más verdaderas, si no
tuvieran la excepción que señala :
Pero, fuera de la ¡.1reparación indispe nsable a los maestros rurales, no
deben existir instituciones de semicultura. porque es bien sabido lo peligrosos que son los cerebros qne la
ciencia desflora, pero no disciplina
se riamente con la larga vigilia y el
intenso meditar.
Más adelante se pregunta el Sr.
She rwell:

A NTONIO MAGNON

�Los Moros y la Guerra.
, U~A PROCLAMA ·nEL SIGLO XIII.
---- Despues hablo a l ezicl en voz vuest ros caudillos: no cedáis ni volalta. q'.1e todos oyerr.n con marnvi- váis la espalda a vuestros enemigos .
llado silencio:
pues peleáis por la causa de Dio~
. deseos:
'
.. ~ e~!cl, a t,1 cuidado con fío la ex. .~ o os lleven otros viles
así
ped1c1011 de esta santa g!1rrra. Y te n ,rnca temáis entrar en las peleas, ni
encargo del mando y ac;¡,1dillan1irnto Ps espante el cxccsiro número rle
dr nuestra gente: no la oprimas ni los contrarios. Si Dios os diere la
trates con altanería ní aspereza: mi· victoria. no a hu séis de vuestro vcn'ra que tocios so n muslimes: entien- cim ento ni cns, ngrcntéis rncstras
de que van en tn compaiíía prudrn· upa:las en los rendidos. ni en los nites Y esforzados caudil los, consúlta- fí?s. ni en las mujeres Y débiles anlos e~ las ocasiones, no presumas c_:anos: en las entradas y paso por
clemas1aclo ele tu parecer. aprovécha- tierra ele enemigos no hagáis talas
te de sus ~onscjos. Y cu ida siempre Y f1. rtales. ni estraguéis ni qu~m~is
de obrar s!n precipitación, no como de arboles. ni destruyáis sus palmas
temerario Y sin juicio. Con todos st:s casas: Y ele ellos Y (;~ sus gana~ias ele ser justo. que qulen no fwr~ dos tomad cuanto os convenga. X o
Justo y cabal, no prosperará."
clcstrnyáis ni nguna cÓsa sin necesiY a 1as tropas dijo:
dad, ocupad las ciudades Y fórtalczas.
- "Cuando encontre:s en la pelea Y destru=d aquellas qt:c puedan se
.
• r
a vuestros enemigos. haced co·1,o hur- asilo a niestros con trarios T t I
e
•
ra ª'
nos muslimes. ;,cordaos de ser dio-- con piedad a los rendidos Y humillanos descend ientes de Ismael: en
dos. Y así Dios usará con vosotros
ordenanza y disposición de las hues- í'C' ni misericordia. Oprimid a los
tes, Y en las batall as. seguid vues- ~oh;;rbios Y rebeldes, y a los que sean
tras banderas. seguid y obedeced a rérfidos a vuestras conúic'oncs. ~o

la

GRABADOS

haya falsía ni dob lez en vuestros con venios y tratos con los enemigos, y
sed siemp re con tocios fieles , lca 1es Y nobles: Y mantened constant~s
".uestras palabras y prometimien to.
;-,; o t1:rb~is !a quie tud de los mo nj es
Y solita rios. ni destruyáis sus moradas: pero tratad con rigor de muerte' a los enemigos que res istan armaclos las condiciones que les impon··
gamos _____ "
, Palabras del Califa Abu-Bccre hacia el año 620 de la 11egi ra.

El Poder Secreto.
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Con este maravilloso li bro resolverá
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ene ra ex1to en todos sus neO'ocios Y
\!111presas, gozara' ele sal ud, atraerá
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poder magnético Y dominará a las persona~ que le rodean ; sus enemigos no
podran
causarle daií o y· ad q111..
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•

NOTA DE ARTE
Acaban de llegar a esta ciudad dos artistas mexicanos, que se proponen dar conciertos
de música selecta, El pianista Manuel Barajas, cuyo retrato publicamos, fue graduado en
el Conservatorio Nacional de Música y Arte Dramático de México, y en el Stern' sches
de Berlín: posee un magnífico temperamento y su gusto es exquisito. El violinista José G.
Correa--cuyo retrato publicaremos en nuestro número próximo--fue también graduado en
el Conservatorio de M éxico y se distingue igualmente por su gusto refinado.
''Revista Mexicana'' se complace en saludarlos cariñosamente y en presentarlos a sus
lectores. ÜJalá que al éxito artístico, que seguramente alcanzarán, logren adunar el éxito
pecuniario, para que puedan seguir adelante en su cultísima labor.

�UN LIBRO DE VERDAD

Joyas Literarias ·

El Lic. Querido Moheno,
con el valor civil que lo caracteriza, ha escrito una obra en
la cual se pinta al pueblo Y al
país norteamericanos con exactitud pasmosa.

De la Grey Carrancista.
"Científico" y todo, yo les he teni.
do a bien, hasta cierto punto, a los
señores que encabeza don Venustiano,
el que hayan esgrimido y sigan esgrimiendo sobre nuestras humanidades
----O sobre nuestros intereses, el mazo de su odio. Al fin y al cabo, el tal
odio es muy explicable: es el odio de
los potros broncos a l freno, el odio
de los bueyes al yugo, el odio de los
estudiantes flojos a las tradicionales
"orejas de burro".
Ya digo que hasta cierto punto he
tenídoles a bien a los carrancistas los
rigores que han desplegado contra
nosotros; ha sido ese un caso de legítima defensa.
En hora buena que hayan partido en
dos ___ _ o en diez fragmentos los códigos penales; muy bien hecho el que
hayan demolido cárceles para no tener et peligro de habitarlas tarde o
temprano,; pero, díganme los señores
"libertadores", ¿ qué daño les ha hecho la poesía? ¿ Qué delito ha perpetrado en perjuicio suyo el sentido
común, para que lo traigan a mal
traer desde las columnas de los llamados periódicos del "preconstitucionalismo ?"
Opino que ninguno; pero estos diablos de "libertadores" son así. A 1guno de ellos, de los más campanudos, en un rapto de "libertiasis" aguda. se dijo: "¿por qué no más los
od iados "científicos" han de ser poetas? ¿Por qué sólamente los Urbina
los Díaz Mirón. los Tablada, han de
firmar al pie de composiciones poéticas en los periódicos? ¿La revolución
ha echado abajo los privi legios _____ "
Dijo, y empuñando una pluma con
la misma facilidad con que Rubén Darío manejaría un a,rado, estampó en
las columnas de "El Pueblo" de Veracruz estas e;atorce letras "Alma de
Libertad," y se lanzó contra la métrica y el senti'do común de esta ma la
manera:
"Voy a empuñar mi lira redentora" __ _
Nada, que en estos señores todo es
redentor, hasta las correas de los guaraches.

Por supuesto, que pedirle al mundo
"que despierte" con estos versos, es
obligarlo a que haga lo contrario, es
decir, a que se duerma. Como que
esto es peor que una dosis de adormidera.
Y don León Osorio, que es el nombre del autor de esta preciosidad, no
conseguiría con la estrofa que antecede que Júpiter le mandara sus rayos;
pero la gente sensata____ algo más
que rayos le habrá mandado ___ _
Y sigue la tempestad:

"Voy a lanzar mi grito de combate
y segando cabezas como pasto ___,,

¿ Con qué come usted pasto, don
León? Ya me lo figuraba: sus versos
denuncian sus instintos: usted debe
alimentarse con alfalfa o rastrojo.
Sigue de amor la llama:

"Voy a lanzar mi grito de combate
y segando cabezas como pasto,
voy a ponerme al frente de mis tur(bas ___ ,,

Ahora sí pensó usted una cosa razonable: póngase al frente de sus turbas y siegue cabezas____ de los ga.
nados que se "incaute", pero ____ no
haga usted versos.
Más adelante dice don León:
"He de pulverizar a los infames.
pues he pulverziado los peñascos ___ "
j
Caracoles! Esto no es un "león",
es un cartucho de dinamita que tiene
el poder de explotar la mar de veces,
ya que ha pulverizado peñascos y aún
piensa seguirlos pulverizando.

Esto me recuerda aquello de la
zarzuela de marras: "si hay quien me
pulverice, que no hay, y me pulveriza, la segui ré a usted pulverizado y
tocio"; sólo que el señor Osorio concluirá: "haré versos, puiverizaclo y todo."
Con que:

"Voy a empuñar mi lira redentora
con la pujanza heroica de mis brazos,
para gritar al mundo que despierte,
para pedirle a .Júpiter sus rayos"

"He de pulverizar a los infames,
pues he pulverizado los peñascos,
y sé buscar el medio para todo ___ ,.

Sí, señor, ya lo creo que sabe usted
buscar el "medio", y el real también,
por el método de las uñas listas, que
es magnífico .
Adelante, es decir, atrás:
"---Y sé buscar el medio para todo :

Es un prodigio de franqueza, de valor y de sinceridad.
El precio de la obra será el
de $ O. 60 cts. Para los agentes y libreros, el precio será especial. Pídanse condiciones de
venta con anterioridad.

Cuestión de sistema: antes las piedras se partían con cincel y martillo;
pero los "libertadores" han en mendado hasta eso. A no ser qu e se refiera
don León a las piedras que él y sus
compañeros "libertadores" llevan en
el cerebro, qu·e estas pied ras sí que
se pueden partir con hacha; pero es ta
ha de estar muy bien temp lada.
Y ahora, vean los lectores todas las
promesas que hace este señor León
en sus pésimos versos:

El libro está en prensa Y
r r onto aparecerá. Tan pronto
como sea l?uesto en circulación,
publicaremos el anuncio respectivo.

"Yo pedi ré a l centro de la tie rra
todo el fuego que tenga en sus arca(nos;
ya partiré los templos de los curas
que se oponen del pueblo al adelanto."

Diríjase Ud. a REV ISTA
MEXICA N A,
P. O . BOX, 637.
SAN ANTONIO, TEX A S.

Yo he de qu itar a todos los obispos
esos lujos que adornan sus palacios;
voy a romper de hierro las cadenas
que torturan al pobre presidiario;
voy a arrojar del mundo a los mo( narcas
(Aquí el Kaiser resulta un pobre dtablo)
y a llevarle en mi aliento (los m icro(bios
o el tufo de los vinos "incautados")
Voy a arrojar del mundo a los mo( narcas,
voy a enterrar a todos los lacayos __ _
(Sobre la marcha, pues, pero no olvi(des
ql}e debes empezar por Venus tiano)
y a poner dinamita en los conventos
(y a violar a las monjas, bravo, bravo;
y después de sus múltiples hazañas
don Venus lo hará a usted Divisio(nario)
Pero _____ es lo que. -0igo yo : ¿ qué
mal les habrán hecho a estos hombres
el sentido común y la gramática..: __ ?

DESIDERIO.

··.; ·~

;;I

-~

'

"~

COSAS DEL TIO--=S::..:.:AM:....:___- ~
º .

taciones políticas. "The N ew York
Times'' dijo con razón que la nota
predominan te en la sesión i1~aug.nral
había siclo la expresión de sohdandad
entre las naciones del Continente
Americano, frente al Viejo Mundo y
en el mismo sentido siguieron las
manifestaciones los días siguientes,
no sin acerbas crí ticas a la manera
de concluir la guerra de parte de las
naciones europeas Y al peligro que
corre rán las naciones de aquende d
Atlántico de parte de tas naciones q11e
resulten victoriosas en el presente

mexicanos nos parecen una sangrienta
burla después que invocando su nombre s~ nos ha arruinado, apareció una
proposición algo más que pueril, presentada por el célebre William J.
Bryan, ''ante un distinguido público,"
según decía un periódico, encaminada
a recomendar la ac.iopción de 500 palabras castellanas en el idioma inglés
y de igeal número de palabras inglesas en la lengua castellana, con lo
cual se conseguirá que se fueran acercando los dos idiomas Y que se fuera
facilitando la buena inteligencia entre los pobladores de ambas Américas. No dijo sin embargo el ilustre

conflicto; como si no fuera &lt;le esperarse que aun los vencedores queden
Sr Bryan· si será también conv~nientan extenuados que iJOr lo pronto no
te que una parte de los verb~s mglehan de pensar más que en conser\'ar
ses se conjugaran en lo sucesivo conl,1 paz de cualquier manera. En
forme a las reglas castellanas y a la
cuanto a nosotros los mexicanos, heinversa, una parte de las castellanos
·mos ten ido por cierto ,!cmasiaclo moal estilo inglés. Esto sería sin duda
tivo de maldecí:· últimamente la ex.el natural complemento del luminoso
elusiva ingerencia americana y óe ,lcproyecto del ex-Ministro de Estado
plorar la falta de influencia europea
Y ex-candidato a la !'residencia de la
que 'e hacía anti'? contrapeso.
República.
Al lado de esas manifestaciones de
En fin se dirigió el Presidente Wili;olidaridad y fraternidad, que a los

l Congreso "científico" con sus
son a
d' . d
hipocresías acostumb.r~clas, 1c1en .·º
que la verdadera poht1ca pan-ame11cana debía consistir en respetar la
soberanía de todás las naciones, gr~ndes y pequeñas Y que en lo suc~s'."º
debería estar estrictamente proh1b1do
proporcionar armas a los trastornad~res de 1 orden o rebeldes en otros pa1ses. Son estas palabras una verdadera ironía. en boca del hombre que ordenó la ocupación a viva fuer~a del
puerto ele Veracruz y que apoyo d.escaradamente a bandidos como Villa
Y Carranza contra el Gob'.erno establecido en México. Lo mas deplor~ble es que las repúblicas de Sucl-~merica se hayan prestado a serv'.r de
instrumento a la pvlítica d~
ilson;
pero según dice el rumor publico, necesitan dinero y como actualmente ~o
lo pueden conseguir en Europa, tuv1~ron que dirigirse a los Est~dos U~1dos Y el pobre 1Iéxico ha sido la victima de estas transacciones. Cuando
habla el interés, la justicia Y la fraternidad se conYierten en palabras vanas que se tas lleva el viento.

'.V

�Páqina Recreativa

RfVISTA Mf XICANA
SEMANARIO ILUSTRADO
-:x:-

Soluciones de los problemas
de nuestro número 17:

Director y Propietario
Lic. Nemesio García Naranjo,
P. O. Box 637.
Esq. Houston y Leona Sts.

Jeroglífico Comprimido.

-o-

GIL6

la. CHARADA. --Primavera.
Fue resuelto por la Señorita Adela
Gutiérre~. de Río Grande City y los
Señores Demetrio Palacios, de San
Antonio, Félix Lugo, de Columbus,
N. México y Luis de Zúñiga, de Laredo.

TEL. CROCKET 3398,
San Antonio, Texas.

-&lt;&gt;PRECIOS DE SUSCRIPCION

METATESIS

Pago adelantado
En México y Estados Unidos.

2a. CHARADA. --Biscochería.
1 2 3 4 5 6 En los globos

Fue resuelta por el Señor Luis de
Zúñiga, de Laredo.

Soluciones de los problemas
de nuestro número 18.

•

-o-

JEROGLIFICO COMPRIMIDO.
--Mímica. ·
Fue resuelto por C. C. Campos
jr., ' alumno del Colegio Nuevo de
Del Río, Texas.
AFERESIS DE LETRAS. --Sodio.
Fue resuelto por Manuel Ramírez,
de El Paso, Texas.
ler. ANAGRAMA. --María Estuardo.
Fue resuelto por L. Alberto C.
Campos, del Colegio Nuevo de Del
Río, Texas y por María J. Laing, de
San Antonio.
. ·
2o, ANAGRAMA.--José María Morelos.
Fue resuelto por Antonio Menchaca jr., del Colegio Nuevo de Del
Río, por Aniceto B. de Zapata, de
Seguin, Texas y por María Laing, de
esta ciudad.
3er, ANAGRAMA.--Juan de
Dios Peza.
Fue resuelto por C. C. Campos jr.
del Colegio Nuevo de Del Río, por
Aniceto B. Zapata, de Seguin y por
María J. Laing, de esta ciudad.
4o: ANAGRAMA.---Amado
Nervo.

1
1
1
1

1 6 4 5 2 3 En los libros

Charada

•

'Segunda' 'cuarta' en los viejos;
en 'tercia' 'prima' hay agua;
y con mujer 'tercia' 'dos';
si pudiera me casaba.
Es instrumento de música
el 'todo' de esta charada.

INTERPRETATIVA

Nadie remitió estas soluciones:
TRIANGULO NUMERICO.-Romero.
CUADRO SILABICO

Al-fon-so
fon-dis-ta
so- ta -na

cts.
$ 1.00
" 1.80
" 3.50

oro americano
''
"
"
"
"
"

Números sueltos 10 centavos oro
americano.
En los trenes, 15 centavos.
Números a~rasados_ 20 centavos oro
americano.

-oEn el resto del mundo.
1 trimestre .. .. $ 2.00. oro americano.
1 semestre .... " 3.50 "
"
1 año . . . . . . . . . " 6.00 "
"

-oADVERTENCIAS:

Friocaliente
ADIVINANZAS
-o-

Si a una ciudad espafiola,
histórica por su valor,
cambias su letra primera,
obtendrás una italiana
que hizo célebre el amor,

En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron
para servir a las damas;
a mi todo me regalan,
Resuelto por C. C. Campos jr.
caramelos, miel, melada,
CHARADA. --Saragatona.
mas yo todo lo reparto
Fue resuelta por las Sritas. Cristi- por que no sé comer nada.

na Guerra Canales, de Brownsville,
Texas, Berta R. Campos, del Colegio Nuevo de Del Río y Emilio Rodríguez jr., de Victoria, Texas.

mes. . . . . . 40
trimestre ....
semestre
año. . . . . . . . . .

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les.-Para anuncios y demás asuntos
de administración diríjase a:
REVISTA MEXICANA.

P. O. Box 637.
SAN ANTONIO, TEXAS.

-oREVISTA MEXICANA
Illustrated W eekly
Director and Proprietor
Nemesio García Naranjo.
P. O. Box 637
Cor. Houston &amp; Leona Sts.
San Antonio, Texas.

Subacrlption ratea
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In Mexico and United States.

Y o nací de padres blancos,
En mí se pintan colores,
Por mí se mueren los hombres
Y se destruyen Señores.
Todas pasan por mí
Y yo no paso por nadie,
Todas preguntan por mí
Y yo no pregunto por nadie.

1 month .. .. $
3 months ... "
6 months ... "
I ycar . . .... "
Single Copy . . "
On the train . . "
Old Copy .... ,,

0.40 American Cy.
1.00
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1.80
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3.50
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i montha . . . " 3.50
1 7ear _ _ _ " 6.00

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..

�The Power Multiplying
Machine Co.
UNINCORPORATED.

LA MAQUINA MULTIPLO MOTRIZ.

EL MIL POR CIENTO.
Si Ud. invierte un ''Dollar," y le produce dos, se siente Ud. muy satisfecho; pero si le produce diez, su satisfacción llega al asombro.
Las inversiones más productivas son las que propor.::ionan a los consumidores los med:os de multiplicar s..i dinero.
Si Ud. necesita un motor de diez ca:,allos para mover si:s máquinas; ha tenido hasta ahora que hacer todos los
gastos consiguientes a un motor de diez caballos.
Si con un motor de un solo caballo de fuerza pudiera U d. mover esa misma planta, un caballo le produciría lo
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Esto es lo que ofrecemos: una MAQUINA MULTIPLICADORA DE FUERZA, que desarrolla diez veces más
el ¡;oder de c,alquier motor.
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sivo podrá mover esos talleres con un motor de DOS CABALLOS y una MAQUINA MULTIPLICADORA DE
FUERZA, q';e se encargará de desarrollar el resto de poder, trayendo por resultado un gasto diez veces menor.
La Máauina "MULTIPLO MOTRIZ" ha venido a encontrar la sol:.tción, buscada por mucho tiempo, de esa
necesidad mundial.
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descubr:miento, y estará basada en absolutas seguridades para los accionistas. Esta Compañía quedará constituida con
t:n capital social de Trescientos mil dólares, divididos en treinta mil acciones de a Diez dólares cada acción.
Para adquirir acciones de esta Compañía, sólo es ne:esario pagar Dos Dollars de suscrición por cada acción y el
resto, en al:onos semanarios de Un Dollar, por cada una.
No perderá Ud. el dinero que haya pagado; aun en el caso de que no pague el valor total de sus acciones, proporcionamos al acc'onista grandes privilegios.
Tiene Ud. una oportunidad única de invertir sus ah:irros y de m.iltiplicar su dinero.
Acuda Ud. hoy mismo a nuestrav Oficinas en San Antonio, Texas.

The Power Multiplying Machine

Co.

UNINCORPORATED.
BRADY BLDG. CUARTO PISO. NUM. 404.
CALLE DE HOUSTON, FRENTE AL HOTEL GUNTER.
TELEFONO CR. 4761.
Háblenos Ud. por teléfono o escríbanos si vive Ud. fuera de la Ciudad; tenemos algunas otras proposiciones y
explicaciones que hacerle.

LUIS HURTADO, A ente General.

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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