<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3382" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3382?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:21:25-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1811">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/19/3382/Revista_mexicana_semanario_ilustrado._1916._Vol._2_No._40._Junio._2000200463ocr.pdf</src>
      <authentication>fbf14b9d165d37f777399dc8e64b4cc8</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="116991">
                  <text>SEMANARIO ILUSTRADO
11 DE JUNIO de 1916.

PRECIO 10 CENTA VOS.

VOLUMEN II.

•
NUMERO 40.

�Talleres de REVISTA MEXICANA
Hacemos toda clase de trabajos ·tipográficos
CALIDAD ESPLENDIDA
INVJTACIONES
INVITACIONES
INVITACIONES
INVITACIONES

ANUNCIOS
ANUNCIOS
ANUNCIOS
ANUNCIOS

PARA DIAS DE CAMPO.
PARA VELADAS LITERARIAS
PARA BAILE.
PARA .FIESTAS CIVICAS.
PAPEL
PAPEL
PAPEL
PAPEL

ESQUELAS
ESQUELAS
ESQUELAS
ESQUELAS

PRECIOS REDUCIDOS

TIMBRADO
TIMBRADO
TIMBRADO
TIMBRADO

TARJETAS
TARJETAS
TARJETAS
TARJETAS

DE
DE
DE
DE

BAUTIZO.
VISITA.
FELICITACION.
NACIMIENTO.

En el Seno de la Familia
Pregunta alguien:
¿Por qué prefiereUd. la ''Revista Mexicana'' a los demás periódicos?
Y contesta el padre:

Y contesta su hermana menor:
"REVISTA MEXICANA" es mi periódico prediPorque su sección editorial me parece juiciosa y patriótica, y es la que mejor orienta el espíritu nacional en lecto, por su Sección de Charadas, Anagramas y demis
acertijos, con los cuales paso entretenida los ratos de
estos difíciles momentos.
aburrimiento.
Y añade la madre :
Porque su lenguaje es mesurado, decente y propio
Y entonces dicen los niños pequeños:
A nosotros lo que más nos gusta es la carátula.
para ser leído en familias. Además, su sección de modas
ea muy interesante y me sirve extraordinariamente en el ¡ Que linda es! Siempre trae el retrato de un héroe o la
ilustración de un monumento mexicano.
ho¡u.
Y dice el hijo mayor:
Y dicen todos en coro:
A mí me gusta porque en sus páginas se hace siem"REVISTA MEXICANA," es el mejor de todos
pre el elogio que México se merece. Siempre consagra los periódicos.
alabanzas a nuestros héroes.

Y sigue el tercero:
A mí lo que más me gusta son los artículos "Desde
Jauja" los "Tópicos del Día" y las cartas de Quasimodo,
secciones graciosísimas que hacen reir a cualesquiera.
Y replica la hija mayor:
Yo no me puedo pasar sin leer los cuentos y las poesías que publica "REVISTA MEXICAN.A," porque son
de un gusto refinado y exquisito.

-El Padre :-Por su orientación moral.
-La Madre :-Por su decencia.
-El hijo mayor :-Por su patriotismo.
-El segundo :-Por su imparcialidad.
-El tercero :-Por su ingenio.
-La hija mayor:-Por su gusto exquisito.
-La hija menor:-Por su página recreativa.
-Los niños :-Por su carátula e ilustraciones.
Todos en coro:
¡Viva REVISTA MEXICANA!

Suscríbase Ud. desde luego; nuestra dirección:

P. O. Box 66 Station A.

REVISTA MEXICANA

ENTERED AS SECOND CLASS MATTER, OCTOBER 25, 1915 AT THE POST OFFICE
OF SAN ANTONIO, TEXAS, UNDER THE ACT OF MARCH 3, 1897

Ano 11.

Todo lo hacemos en condiciones favorables. Desde la más leve tarjeta hasta el libro más voluminoso.
¿Desea Ud. muestra? Examine el ejemplar de "REVISTA MEXICANA" que tiene en sus manos y se convencerá de que nuestro talleres son los mejores de San Antonio.
Diríjase, pues, hoy mismo a
P. O. Box 66 St. A.
"REVISTA MEXICANA."
San Antonio, Texas.

Y continúa el segundo :
A mí me encanta porque trata con detalle las peripecias de la guerra Europea. Sus crónicas son siempre atractivas e interesantes.

Semanario Ilustrado

EN HOJA VOLANTE.
DE FIESTAS.
COMERCIALES.
EN CARTON.

PARA FACTURAS.
PARA CONTRATOS.
DE CORRESPONDENCIA.
DE RECIBOS.

DE CUMPLE-AÑOS.
PARA OFRECER EL DOMICILIO.
DE DEFUNCION.
DE MATRIMONIO.

REVISTA MEXICANA

San Antonio, Tex.

San Antonio, Texas, 11 de Junio de 1916.

Número 40

FRENTE A FRENTE

El Departamento de Estado ha informado al Em- porciona la ayuda, en armas, en parque, en amistad, en
bajador de do~ Venustiano Carranza, que aun no ha pen- declaraciones públicas, hasta en expediciones armadas a
México, y, a la vez, a presentarse ante el pueblo de )46sado en contestar la Nota enviada por el Primer Jefe.
El aplazamiento del Gobierno de Washington nace, xico como defensor de la soberanía y como enteramente
según se deduce de lós comentarios publicados •ºr la pren- independiente de la influencia extranjera.
Y debe de meditar el Gobierno del Presidente Wil·
sa norte-americana y por )as declaraciones hechas por l'os
en
que si aquel a quien ha formado, auxiliado,
son
funcionarios de la Administración, del tono en que fue
escrita esta Nota. "Nunca, dicen, han recibido los Esta- reconocido, tiene ese tono, ¿cuál será el dolor de la Nados Unidos una comunicación internacional más sorpren- ción entera, que ha sido la víctima de todos estos ensayo,
de sociología y de política, al encontrar, como final de todente por su insolencia."
Si así es, la primera consideración que tiene que das sus luchas, dos problemas igualmente amenazantes: el
problema interior, que no ha sido resuelto por el Presiden•
haberse presentado a los funcionarios de Estados Unidos
te Wilson, sino encarnado en la persona de Carranza, Y el
que dieron todo su apoyo a don Venustiano Carranza, es
problema exterior, planteado por la presencia de las troque "El Primer Jefe" es su criatura.
Desde los primeros movimientos revolucionarios pasen el país, por la Nota de Carranza y por el silenciO' del
en contra del general Huerta; sin disimulo, más bien, de- Departamento de Estado.
México avanzaba, lenta y trabajosamente; pero haclarándolo públicamente, toda la fuerza del Presidente Wilbía
conquistado
un puesto glorioso en el continente. Si es
son fue concedida a los rebeldes para obtener el triunfo,
ley incontr.tstable de la historia que cada pueblo lucha por
y claramente dijo Mr. Wilson, ante la comisión de periodistas, que la expedición de Veracruz no tenía intenciones su propia hegemonía, y si es necesario reconocer que los
hostiles para México, sino únicamente en contra "del hom- Estados Unidos están en el caso de mantener la suya en el
bre que se hace llamar Presidente Provisional de México" Nuevo Mundo, los caminos eran dos frente a México: o
destruirlo de una vez o identificar sus intereses con los
y agregó: "Los Estados Unidos pueden confiar en que disponen de la fuerza necesaria para realizar cualquier fin que de los Estados Unidos, para que la conservación y la prosperidad de nuestra tierra, inmensamente rica, tuviera un
se propongan."
Posteriormente, el mismo Presidente, ante los temo- aliado en el coloso del Norte.
Entre estas dos políticas, fue seguida una diagonal
res expresados por algunos publicistas norte-americanos,
cuyos
resultados vemos: subordinar' a México, por medio
de que el desenlace de esa dirección de los asuntos públicos de México por el Gobierno de Washington, fuera la de sus gobernantes y regir su desarrollo y su política por
guerra, con un énfasis especial dijo: "Permitidme que me una dependencia oficial.
El escogido fue Carranza, y Mr. Wilson se ha equiría de esos temores."
vocado:
la Nota del Primer Jefe es el fracaso de todas sus
Quiera el Destino que pueda reír siempre el Presi- .
experiencias;
porque la autonomía es tan necesaria para
dente Wilson; pero seguramente que ni las hazañas de
Villa, Carranza y Zapata son cosas de risa para México, México, que se impone aun cuando sea proclamada por
como no pudo serlo para los Estados Unidos la incursión quien ha sido llevado al poder por las escuadras e~tranbárbara de Columbus, (que no es sino un ejemplo aislado jeras.
Y es que, en medio de la indisciplina, de las tendende lo que ha sufrido toda la República durante estos años,)
de todos los defectos de nuestra raza, algo
cias
anárquicas,
como no lo son las expediciones enviadas por el Gobierno
Americano, ni las muertes que ha causado, ni la situación de la maravilla de nuestro territorio, el más bello del muna que han conducido todos esos antecedentes, ni tampoco do, queda en nuestras almas; y por encima de todo: la sed
ha sido motivo de risa, sino de asombro y de indignación de independencia y el amor a la gloria.
Quiera el Destino que el Presidente Wilson, que loa
para el Gobierno de Washington, la Nota de Carranza.
gobiernos
norte-americanos, que los hombres dignos de aer
Ese asombro debe ser tanto mayor cuanto más reflexione el Gobierno de los Estados Unidos sobre toda su lo en México se convenzan de esa verdad, y ni el Gobierno
actitud pasada: actitud que se hizo más clara todavía en de la Casa Blanca convierta a nuestro país en un campo de
su afán de favorecer a Carranza cuando se le concedió el experimentación sociológica,-ciencia a la que está prohireconocimiento, a pesar de que el Departamento de Estado bido ese carácter,-ni los sedientos de mando en M&amp;ico,
había dicho enérgicamente que ninguno de los jefes que vengan a mendigarlo a los peldaños de otro Gobierno,
no accediera a enviar representantes para una conferencia cuando tiene que conquistarlo del corazón y de la grandede paz sería reconocido, y fue el único que se negó a acep- za de su propio pueblo.
Entonces podra reír Mr. Wilson con el regocijo de
tar esa invitación.
Esa abstención es uno de los precedentes de la todo un pueblo. Ahora, su risa en los últimos tres años
situación actual: Entonces aprendió Carranza a seguir su ha destruído a México; en los últimos tres meses ha ~
doble camino: a aprovechar todas las ventajas ue l• pro· riado la dignidad y el orgullo de los Estados Unidos.

�El General Gerónimo

Treviño

Memorias de un Veterano, su Compañero de Armas
Por una deferencia especial. que se ha servido tener
para "Revista Mexicana" el ameritado general, veterano
de la Intervención Francesa, a quien debimos las notas sobre el sitio de Qucrétaro. podemos hoy ofrecer a nuestros lectores la siguiente interesantísima narración de las
hazañas del General fronterizo, don Gcrónimo 'l'reviiio,
uno de los más valientes y aguerridos militares de la República, muerto el año pasado.
El General Treviño naci0 el 30 de septiembre de
1833, en la Hacienda "La Escondida," Distrito de Cadereyta, del Estado de Nuevo León. Fueron sus padres don
José Antonio Treviño y la señora doña Francisca Leal,
ambos nativos del mismo Estado.
Como en aquella época eran las escuelas sostenidas
por el clero. las mejores en el país. Gcrónimo Trcviño pasó a hacer sus estudios a 1!onterrcy, y ahí hizo su educación primaria, secundaria y preparatoria, e inició sus estudios para seguir la carrera de ;,! edidi1a, cuando los Generales Juan Alvarez, y :.foreno y el Coronel Florencio
Villarrcal proclamaron el Plan de Ayutla, en contra del
régimen de don Antonio López de Santa Ana.
A pesar ele que ante la amenaza que surgía, aquel gobieriio nefasto tnició una era de encarnizadas persecusiones, don Gerónimo Treviño, y su compañero y amigo don
Francisco Naranjo, resolvieron abandonar hog'ar, familia
y estudios. para ir a ofrecer sus servicios a la causa liberal, don Gerónimo Trcviño se puso a las órdenes de don
Santiago Vidaurri. que en el Estado de Nuevo Leó.n había secundado el Plan de Ayutla, y a su lado. corno otros
muchos jóYenes nco-leonenses inició su gloriosa carrera
militar en la lucha más noble que ha registrado nuestra
historia, después de la Independencia.
Gerónimo Treviño, con Vidaurri, y Francisco Naranjo co.11 el General Zuazua. iueron desde entonces dignos del renombre de valentía y de audacia conquistado
por los jefes fronterizos.
Prosiguieron en las filas hasta la promulgación del
Código Fundamental de 1857, y cuando el Presidente Comonfort retrocedió ante su obra y dió el gol¡1c de Estado,
'frcviiw y Naranjo, orgullosos c!el triunfo conquistado y
lieles a los principios por los que se habían lanzado a la
lucha, se pusieron al lado de don Benito J uá'rez, para defender la vigencia de la Co.nstitución Federal.
"Personalmente, nos dijo nuestro entrevistado, conocí a don Gerónimo 'l'reviño, a principios del aiio de 186o.
Llegaron entonces a Sa·n Luis Potosí el General don José
Silvc5tre Aramberri, el licenciado don Pedro Dionisia de
la Garza y Garza y otros ci, ilcs. con el Cuerpo de caballería, llamarlo "La Legión," mandado por el Comanrlante
don Eugenio García, quienes habían salido de Monterrey
amenazados por Vidaurri, que se había puesto en pugna
con don Santos Degollado.
El Gobernador de San Luis, licenciado José :.Iaría
Aguirre, recibió perfectamente a los emigrados, y procuró
utilizar sus servicios desde luego. El General Aramberri
fue nombrado jefe de las armas del Estado y se procedió
a aumentar el efectivo del Cuerpo "La Legión,'' en el que
se refundió un Cuerpo de caballería que estab.a organizando el Gobierno del EstadQly que mandaba el Comandante
Dionisia García; éste quedó como pagador de "La Legión," que desde esa fecha tomó el nombre de "Legión
del Norte." El coronel de 1~ ~egió.n, Eugenio García, as-

cendió a teniente coronel, el capitán Gerónimo Treviño, a
comandante y el teniente Basilio Garza, a capitán.
Et aiio de 186!, el General Tomás 1!ejia atacó Río
Verde, en donde fue herido Treviño, y quedó prisionero
con el entonces Coronel Escobedo y otros varios. Cuando quedaron en libertad, Treviño se incorporó a su cuerpo, que marchó 'l 1-Iéxico con otras fuerzas, y después formó parte del Ejército de Oriente, a las órdenes del inolvidable General Zaragoza, con el que cooperó prestando, como siempre, tan buenos servicios, que todos los jefes y
oficiales merecieron ser ascendidos.
Siendo ya córonel do.n Euge11io García y teniente coronel don Gerónimo 'l'reviño, volvió a San Luis Potosí la
"Legi&lt;',n del N·orte" en junio de 1863, año en que llegaba
también a esta ciudad el Presidente de la República Lic.
don Benito Juárez.
Pocos mese después se organizaba en Querétaro una
División de la que había de lomar el mando el general don
Porfirio Díaz, para operar en el Oriente de la República;
La Legión fue uno de los cuerpos elegidos por el General
Díaz, y salió ele San Luis a las órdenes del teniente coronel Treviño, porque el coronel García, jefe nato de ella se
hallaba tan enfermo que murió el 26 de diciembre de' ese
mismo aiío.
La División. después ele haber partido de Querétaro,
atravesó el Estado de 1Iichoacán, parte del Estado de México y entró al de Guerrero, dirigiéndose desde luego a batir al enemigo, que se encontraba en Taxco. y al que derrotaron completamente los republicanos, apoderándose de
una considerable cantidad de pertrechos de guerra.
El General Díaz siguió reuniendo cuantos elementos
pudo y pasó al Estado de Oaxaca. en el que condujo las
operaciones con tal éxito que produjo alarma en la Capital, y el }.[arisca! Bazain en persona fue al mando de su
fuerza para batirlo. El 11ariscal Razaine puso sitio a la
ciudad de Oaxaca. en la r¡ue el General Díaz resistió el empuje de aquel poderoso enemigo por algún tiempo. Durante las operaciones, fue informado el General Treviño
por un amigo, de que' las tropas de caballería que habían
salido de la plaza. a las órdenes del General Ramos y del
Coronel Félix Díaz ,no iban al desempeño de una comisión,
como se había dicho. sino que se enviaban fuera de la ciudad para salvarlas, porque el General Díaz quería rendirse
al rlía siguiente, en vista de que no podía ya seguir defendiéndose con éxito.
Don Cerónimo 'l'reviño, ante aquella noticia, y después ele considerar detenirlamente su situció.n, resolvió salir también ele la pla7.a. para no inutilizar los elementos de
que disponía. Arregló su tropa y emprendió la marcha
por la noche, se abrió paso con bastante dificultad y siguió
rumbo a Puebla, donde tuvo que batirse con los cazadores de Africa que salieron a estorbarle el paso. Como en
varios encuentros anteriores los había derrotado siempre,
enviaron esta vez una columna muy superior, para asegurar el triunfo, pero pudo evitarlo con una serie de movimientos estratégicos; casi siempre abriéndose paso a machetazos.
Donde más comprometido se vió, según él mismo
referí~. fue al pasar por Tuxpan; pero logró fi.nalmente llegar al Estado de Tamaulipas y de ahí al de Nuevo León,
endonde fue entusiastamente recibido, pues vino a servir
de sostén a las tropas que comenzaba a organizar el general Escobedo, a mediados de 1865.

,:

-

En noviembre de 1865, asistió don Gerónimo Trevi- 15 de julio de ese mismo año, 1866, diero.n aviso los exploradores de que el convoy se acercaba al lugar en que se
fio al ataque de Matamoros, que estaba defendido por el
habían tomado todas las precauciones para esperarlo; y el
General imperialista Tomás Mejía. El sitio de la plaza se
16 caía en una emboscada preparada el día anterior. En
día
mantuvo por 15 días, al cabo de los cuales el General Esseguirla se generalizó el ataque sobre la columna imperiacobedo dispuso levantar el campo y ordenó c:1 regreso a
lista. que custodiaba el convo)~. compuesto de más de 300
Kuevo León.
·
carros. al mando del general Rafael Üh'era y después de
..~n .febrero de 1866, por orden del General en Jefe
un reiíidisimo combate, que duró varias horas. quedaron
del EJerc1to del Xorte, salió en auxilio del General don
los imperialistas derrotados. En esa jornada, el genera!
Andrés Viesca, Gobernador y Comandante }.lilitar del EsTrcvii10 turn el mando de las caballerías, que desempeñatado ele Coahuila, que operaba en el Distrito rle Parras.
ron importantísimo papel.
Al llegar el coronel Treviño a la Hacienda ele SanEl mes de diciembre marchó la primera División del
ta Isabel, envió a un correo extraordinario al General
Ejército del :N' o rte. al mando del general Treviño, sobre
Viesca para informarle el lugar en que se encontraba a
San Luis Potosí; en enero de 1867 ,tuvo conocimiento de
sus. órdenes, las fuerzas que tenía a su mando y de que
que :\!iramón atacaba Zacatecas, lugar en que se encontrahab1a tomado posiciones, porque sabía que una fuerte coba el señor Juá~ez. y, al saberlo, salió desde luego co.n su
1t.1m11a de franceses había salido de Saltillo a batirlos.
División para auxiliar la plaza; pero al llegar a Ojo Cal~~ general Viesca emprendió la marcha al punto y lleliente. tuvo noticia de que ~! iramón había salido el día ango a Santa Isabel a las once de la noche del día 28 conterior de Zacatecas por el camino de Aguascalientes, y en
ferencié, con el Coronel Treviño; aprobó cuanto habia heel acto emprendió la marcha para cortarle la retirada encho, .lo informó a su Yez del número de fuerzas que traía
tre las Haciendas de San Diego y de San Francisco de los
consigo Y lo autorizó para ciar las disposiciones que creAdames. Solamente pudo llegar a tiempo para batir la
yera convenientes, pues él, Viesca, no era soldado; con
retaguardia de los imperialistas. consiguiendo hacer prilas fuerzas reunidas, organizó Treviiío tres columnas una
sio.nero. en la segunda de esas haciendas. al general Joaa las órdenes del coronel Francisco Naranjo, otra a l;s del
quín ~liramón. El general Escobedo se había incorporado
teniente coronel Garza Leal y la tercera a las del teniente
con
el grueso de su Ejército y prosigúieron a San redro.
coro~1:l Ildefonso Fuentes, que había llegado con el geneEn el rancho de San Jacinto esperaba Miramón disral \ 1esca y con ·tropas de Coahuila.
puesto a presentar batalla a los republicanos, y el día pri. . La columna mixta. compuesta de franceses e impemero de febrero de 1867 fue derrotado en esa memorable
rialistas, a las órdenes del coronel conde de: Briand, atacó,
acción, en la que, una vez más, el general Trevii10 se portó
al amanecer el primero de marzo, lo que creía posiciones
con la bizarría que ya lo había hecho famoso.
de los republicanos. las que habían sido abandonadas duRegresó la División a San Luis Potosí para dejar
rante la noche con el objeto de colocar las columnas en
sus heridos y para tomar los elementos que había dejado,
las posiciones apropiadas para combatir al enemigo; el rea fin de proseguir después su marcha hacia Querétaro. donsultado fue excelente, el emeigo fue derrotado por comde sabían que se encontraba el general Imperialista don
pleto, quedando en el campo muertos el coronel Briand y
Severo
del Castillo.
Y un gran número ele franceses y de imperialistas. y se hiDurante
esas operaciones, el general Treviño tomó
cieron 8r prisioneros franceses y un gran número ele meparte en el ataque del r4 de marzo al cerro de San Gregoxicanos. Los republicanos sufrieron también un respetable
rio; y en la defensa del punto de San Sehastiá.n, que fue
~úmero de bajas, entre muertos y heridos, uno de éstos. el
atacado por 11 iramón el 5 de mayo. acción en la que fue hevaliente coronel Naranjo.
rido en una pierna: pues constantemente anduvo vigilando
El coronel Treviño rindió el parte de aquel brillante
la línea Norte, debido a que la mayor parte de las tropas
hecho de armas al general Viesca. y éste. al trasmitirlo al
que en ella había, pertenecían a su división.
Supremo Gobierno, que se encontraba en Paso del ;\" ortc.
Ya herido el general Treviño, estuvo poco tiempo
elogió como lo merecía. el comportamiento de los corone~
en el campo, porque el sei10r Juárez recomemló r¡ue fuera
le$ Trcviiío y Naranjo, y pidió para ellos el ascenso inmeconducido a San Luis para ser atcnclido por un buen médiato. que tres meses después recibían.
y para que tuviera algún descanso.
dico
Después de le\'antado el campo. y una vez que se hiDespués ele la ocupación de :.[ éxico, se organizó la
zo el inventario del botín quitado a los fra11ceses. el corotercera División. a las órdenes del general Escobedo, con
nel 'l'reviño emprendió la marcha con su columna, para
el general Treviiío como segundo en Jefe. y en 1868 fue
regresar a :Nuevo León.
electo Gobernador del Estado de Nuevo León, en donde
El general Escobeclo se propuso hacer ttl'a expeditrabajó activamente por mejorar las condiciones de su
ción por Tamaulipas y San Luis Potosí, para recoger toEstado natal, del que era uno de los ídolos.
dos los elementos dispersos que hubiera por aquellos luEn a1oviembre de 1871,proclamó el Plan de la ~uria,
gares, y el coronel 'I'revii10 llegó con su columna hasta el
y con las tropas que reunió. atacó la plaza de Sa!tillo, de\"allc del ~Iaíz y Río Verde. a sesenta leguas de San Luis
fenclirla por el general don Florentino Carrillo, y logró
Potosí, y después, hasta Santa ~Ja~ía riel Río, a doce leocuparla después de algunos días de asedio.
guas. eD este lugar regresó a incorporarse con el GeneEn febrero de 1872 se reunieron las Divisiones del
ral en Jefe, para volver al Estado de Xuevo León. cndonde
N
orle.
Occidente, y Centro, y el general Treviño fue nomsigió prestando importantes sen·icios. pues desde que llebrado General en Jefe, y con ese carácter defendi0 la Plagó de Oaxaca había sido nombrado segundo en Jefe del
za de Zacatecas. el dos de marzo siguiente del mismo año,
Ejército del Norte.
al
ser atacada por el general Sóstenes Rocha. Viendo que
Poco tiempo después de estar los republicanos en
la
División del Centro no lo auxiliaba, pudiendo hacerlo,
la frontera, se supo que en .'.lfatamoros se preparaba la say para no perder todas sus tropas. el general Treviño dislida de un gran convoy que iría custodiado por una fuerte
puso la retirada y volvió a 11onterrey con los restos de
columna. El general Escobedo hizo annzar desde luego
su División. En esta ciudad reorganizó sus fuerzas y maralgunas fuerzas a Camargo y a otros lugares de Tamauchó sobre Matamoros, que no atacó porque llegó por mar
lipas y llamó al coronel Servando Canales, con quien arreun gran refuerzo a las ór'denes del general José C. Cebagló la manera más conveniente de atacar el convoy. Se
!los,
y volvió nuevamente a Monterrey, donde cubrió todas
enviaron emisarios a todas partes y se fueron reconcen-

�Tuvo entonces conocimiento de que llegaba a Sattillo y venía ..a combatirlo, el general Corella con una División de 5,000 hombres de las tres armas y muchos elementos de guerra.
A pesar de la inferioridad numérica y de que la mitad de sus fuerzas era de rectutas, el general Treviño salió
con rumbo a Santa Catarina, a presentar batalla. El 29
de mayo de 1872, en la tarde, se vio la polvareda de las
tropa~ de Corella; pero éste, al llegar como a una legua
de las posiciones del general Treviño, tomó por el puerto
del Durazno y siguió por el camino de Topo Grande. El
entusiasmo de la Divisió.n del Norte se duplicó al ver que
Corella esquivaba el encuentro y entonces Treviño ordenó
levantar el campo, y emprender la marcha rumbo a los
llrdiales, donde pernoctaron. Al día siguiente prosiguió
su marcha con objeto de 'encontrar a Corella y poco adelante de Topo Chico avisaron los exploradores que se
aproximaba el enemigo.
El general Treviño hizo retroceder sus tropas y tomó posiciones en las lomas de Topo Thico, el 30 de mayo.
Como una hora después se avistaron lo~ exploradores del
enemigo: el grueso de sus tropas se posesionó de los cerros inmediatos y a las doce del dia, dio principio la batalla.
El general Treviño. debido a su habilidad y al arrojó del general i'\aranjQ, obtuvo un triunfo total sobre Core lla; de las fuerzas de éste sólo consiguió salvarse una
columna de infantería y caballería, que se pasó a Monterrey. Trcviiio levantó el campo al día siguiente y marchó
a batir a Revueltas, que se había encerrado en El Obispa&lt;lo; pero el 4 de junio, a la hora que iba a asaltar esa posición, se supo que el enemigo la había abandonado sigilosamente y se había retirado hacía Saltillo.
Sobrevino la muerte del seiior J uárez y ·entonces, por
indicación del general Díaz, que se encontraba e.n Chihuahua, Treviiio disolvió sus fuerzas. entregó al general Rocha tocios los prisioneros que había hecho, así como el
armamento y se retiró a trabajar a su Rancho del Burro,
que tenía en arrendamiento en la Laguna.
Fiel partidario del general Díaz, volvió a tomar parte en la rcrnlución de Tuxtepec, el año de 1876; concurrió
a varios combates, de los que el principal fue el de Icamolr, mandando en Jefe el general Porfirio Díaz.
Al triunfo de Tuxtepec, se trasladó a Chihuahua,
donde babia serias dificultades entre el Gobernador, General Trías, y los pueblos de la Sierra; arregló el confli~to
satisfactoriamente y regresó a 1fonterrey.
El aiio de 1880, cumplido el primer período presidencial del general Díaz, un gran número de agrupaciones resolvió lanzar la candidatura del general Treviño, para la Presidencia; pero se opuso a que fuera presentada,
por indicación del Presidente Díaz que había visto con
huenos ojos la del general Manuel González; el general
Treviiio, quiso seguir la política porfiriana y cuando los
directores de su partido le consultaron, él dispuso que to&lt;los los elementos que contaban, fueran pueltos a disposi-

ción del general Díaz, y secundaron la candidatura del general González.
Electo éste para la Presidencia, llamó al general
Treviño a la Secretaría de Guerra, y le fue ofrecido el apoyo oficial para su candidatura en el siguiente período; pero poco tiempo después de haber estado en la Secretaría,
renunció para voker a tomar el mando de la División del
Norte.
En 1884, al aproximarse las elecciones, hizo un viaje
a Europa, con el pretexto de llevar a su hija y a una sobrina al Colegio, pero su objeto fue alejarse del país, porque ya se iniciaban los trabajos para lanzar nuevamente la
candidatura del general Díaz.
Las intrigas que acompaiian a los que representan
una fuerza dentro de todo gobierno; determinaron• la resolución del general Treviño de separarse de la Secretaría
de Guerra, y volvieron a ponerse en juego a su regreso de
Europa, al grado de que se llegó a declarar en estado de
sitio a Nuevo León, previniendo .un levantamiento que se
imputaba al general Treviño, y con el objeto de poner fin
a la influencia que ejercía en ese Estado.
El General Treviño. se mantuvo desde esa fecha retirado de tocia actividad política, hasta el año de 1909, en
que fue nombrado Jefe de la Tercera Zona :Militar y se le
encomendó la dirección de los asuntos políticos en Coahuila, con motivo de la separación clrl Gobernador Lic.
l\liguel Cárdenas, y en ese puesto permaneció hasta el Gobierno de don Francisco I. :l\fadero.
En 1913, y debido a que se acentuaron los rumore,.;
de que estaba organizándose un movimiento en que se tomaba su nombre, fue llamado a la Capital ele la Rep_ública;
el general Lojero interpretó con demasiado rigor las órdenes trasmitidas y al tener conocimiento ele estos hechos,
el Gobierno recibió a don Gerónimo Treviño con todos
los honores debidos a sus servicios prestados y, e.n recepción solemne, le fue impuesta la condecoración de Primera
Clase del :Mérito }.filitar y se le hicieron grandes agasajos
oficiales.
Poco después pidió su retiro y salió &lt;!el país. para
gozar de un descanso después de una tan larga vida detinfatigable astividad. Se encontraba en los Estados Unidos,
cuando se desató la avalancha carrancista. y fue despojado
ele todos sus bienes. Los jefes rebeldes encontraron en
las grandes propiedades del veterano una excelente oportunidad para llevar a cabo uno de sus grandes negocios y
el ganado de la Hacienda ele la Babia y cuanto de valor
pudo ser hallado en las posesiones del benemérito general, pasó a formar parte de las riquezas acumuladas por
los jefes armados de la frontera.
Después de 11,ílber sufrido ese despojo, y lleno de
tristeza por el espectáculo que deparaba una patria a cuya
construcción tanto había contribuído, y que veía arrasada
y en vergüenza, murió en el destierro el anciano general,uno de los más valerosos soldados de la Segunda I ndependencia,-el 13 de no,·iembre de 1914.

FUNERALES DEL GRAL. GERONIMO TREVIÑO
ORACION FUNEBRE PRONUNCIADA POR EL DR.
DON JUAN F. DE LA GARZA
Hay un resorte invisible, una voz que no:; llama desde el interior de nuestra conciencia, que nos conduce a
ejecutar actos como el presente, que por lo imprevistos,
e impremeditados se hacen más meritorios, y elevan más
el sentimiento humano, pues ellos nos inclinan por el camino de las virtudes y del deber, a la consecución de un
bien universal: verdaderos actos de justicia que nos impelen invariablemente a la unidad de procederes y a la
fraternidad. Esa voz que constantemente nos invita, ese
invaria~lemente nos impulsa, verdadera ley

de progreso en virtud de la cual el mundo marcha siempre hacia adelante, que nos tiene aquí reunidos, y unifica nuestras voluntades para el pago de una deuda sagrada, deuda de todos los buenos hijos de }léxico, no puede
ser otra cosa que la gratitud. el agradecimiento que nos
convoca para rendir una de sus pruebas más solemnes en
favor de un escojido, de un distinguido hijo de la Patria
:Mexicana, de un hombre que por su glorioso pasado,
por sus virtudes cívicas, por sus sacrificios en bien de la
Patria y por su conducta inmaculada se ha hecho acreedor a llenar una de las más luminosas y brillantes pági-

¡ Cruel nos parece la muerte 1 :Muchos hay sin embargo que la llaman, que la desean, que quisierart recibir su
beso hela&lt;lo para apagar en él, el fuego del remordimiento; para borrar con él, el rubor de su vergüenza, para
callar la voz de la conciencia! ¿ Por qué no accede a ellos
en vez de herir a hombres que pasan su viJa repartiendo
bienes, impartiendo beneficios?; a los que nunca obscureeieron la nitidez de su alma con la asquerosa sombra
del vicio y de los crímenes? A tantos malvados que hay
que, teniendo atrofiada la conciencia se convierten en
verdugos de sus semejantes y se gozan en causar el suf rimicnto. ¿ Porqué la muerte no los aniquila, para descanso y alivio de la humanidad, en vez de herir a los
buenos? ¿Por qué la vida, que a torrentes inunda al ser
. gota a gota para
' causar la muerte?
que nace, se retira
¿ Por qué ese cruel martirio impuesto al hijo, a la esposa,
al amigo, de ver que el &lt;lolor hace presa del ser amado,
e infiltrándose segundo por segundo le arrebata por átomos la vi&lt;la ....... Afanosas preguntas que encierran tremendos problemas, imposibles de resolver en el actual
momento. Que se desligue el espíritu de la corteza humana. El cerebro del hombre es muy pequeño para
contenerlo cuando necesita emitir ideas, muchas y graneles ideas; debe desligarse del cerebro para conocer su
Patria infinita; para conocer el por qué de la fragancia de
la flor y del veneno del reptil; para conocer en fin, los
secretos de la naturaleza que conducen al perfeccionamiento del hombre.
La Patria, entre tanto, llora sin cesar la muerte de
sus hijos buenos, de sus hijos predilectos; y el pueblo
mexicano entristecido y lleno de dolor, deplora la irreparable pérdida que acaba de experimentar con la desaparición del héroe de su Patria, del ilustre General Gerónimo
Treviño, que tantas veces derramó por ella su preciosa
sangre; y que durante su larga vida, tantos y tantos esfuerzos hizo por mejorar la condición de su pueblo. ¡ Hombre ilustre cuya memoria perdurará por siglos, y que no
será fácilmente sustituíclo ni imitado!
Seiiores: el dolor me ve.nce, y la palabra se resiste
por completo a brotar de mis labios; pero antes que desa,parezcan para siempre de mi vista los despojos de ese
gran corazón, de ese gran ciudadano; antes de que el
cuerpo bendito de ese hombre inmaculado se aparte
para siempre &lt;le mis ojos, quiero tener la satisfacción
justísima de decirle el "adiós" postrero a nombre del pueblo mexicano, del afligido pueblo que me escucha, y que
ha venido, con el afecto sanío de las multitudes cultas,
que alzan altares en su alma a los que bien le hicieron,
a contemplar ·por última vez el rostro querido de su benefactor.
¡ Adiós pues, por última vez, digo al amigo sincero,
al ciudadano modelo, al filántropo insigne, al héroe inolvidable de nuestra queri1.la Patria; y que mi voz desacreditada y pobre, sea el conducto legítimo de ese mar de
bendiciones, de ese océano &lt;le lágrimas, que caen con
desesperación; revueltas y co.nfundidas con el polvo que
habrá &lt;le cubrir pronto sus benditos restos!

'
DISCURSO PRONUNCIADO POR EL LICENCIADO
DON JUSTO CARDENAS
Estamos ante uno de esos sucesos trágicos con que
la fatalidad tiuele anonadar a las !'&gt;ociedades, para poner a
prut:ba su fuerza de espíritu o para apartarlas de un abismo pronto a devorarlas sin misericordia.

~¡ ~;Íl·o·r. c;;;e·r~l· ;l'~~v.ifi~ e~tab~;1 ·;i1;~~l~d¡s· to·0

0
'

•

•

•

En°

das las glorias más legítimas &lt;le nuestra Patria Independiente. Combatió desde su juventud por la exaltación del
ciudadano, haciendo triunfar en los campos de batalla los
grandes principios libertarios consignados en ese Código

augusto que llamamos Constitución de Si, y que es la
admiración del mundo civilizado; siguió combatiendo porque ese haz de luz, lanzado por el Benemérito J uárez desde las playas de Veracruz, y que se conoce por Leyes de
Reforma, fuera el golpe final de maza que rompiera las
cadenas que aherrojaban las conciencias, formando al
hombre libre dentro de la Patria l,ibre y Soberana, y por
último, luchó glorioso y triunfador en defensa de la Patria contra las huestes napoleónicas, hasta sepultar en el
Cerro ele las Campanas, en Querétaro, los últimos sueños
&lt;le conquista y las últimas nieblas del pasado, que por tantos siglos pesaron con pesadez de muerte sobre los pueblos americanos.
Y terminada la lucha en los campos de batalla, asegurada la Independencia de la Patria, desapareció el soldado, y el hombre civil surgió en toda la plenitud de sus
actividades, pues nombrado Gobernador del Estado de
Nuevo León, cuando el Erario no contaba con elementos
de ningún género, cuando la guerra había asolado todos
los campos de la Patria, cuando todos los hogares estaban
cubiertos de luto, se vió al señor General Treviiio corno
una Providencia, acudir paternalmente a todas las necesidades de su pueblo; se le vió abrir escuelas, colegios, hospitales, casas de beneficencia, caminos públicos, e impulsar
todos los ramos de la riqueza pública, por la persuación,
por el convencimiento, por el ejemplo llevado a tocios los
rincones del Estado; y es un hecho que enaltece al señor General Treviño y que le granjeó las simpatías y el
cariiio de todos sus conciudadanos, que ni como militar,
ni como gobernánte, ni como político, ejerció jamás acto
alguno de terror; ni persecuciones, ni odios, ni enemistades macularon jamás su esplendente aureola cívica, y por
el contrario, su éspíritu conciliador, su rectitud de conciencia y su bondad genial, llevaro.n la paz y la concordia
a pueblos próximos a la anarquía y a la rebelión, evitando
derramamiento de sangre, y lo que es peor, el peso de la
justicia por sangrientas represiones.

.............. ······· ........ ··········

.............. .

Hace más de veinticinco aiios el General Treviño se
retiró de la política, y como Cincinato, se consagró al cultivo de la tierra, haciendo fértiles terrenos antes sólo holtados por la planta del salvaje, y contribuyendo poderosamente a la riqueza general del país.
Después, el ~eneral Treviño se con~agró tranquilamente a su hogar, con la co.nciencia del deber cumplido, y sin ambiciones personales &lt;le ningún género, pues
su única gran ambición era ver a su Patria grande, fuerte
y respetada, emprendiendo el camino del destierro, antes
que consentir que su nombre pudiese servir de bandera
para fratricidas luchas, porque para él, la República ,jfexicana 110 era sino una gran familia. cuyos dolores todos
repercutían en su noble y leal corazón.
¿ Qué mucho, pues, que todos los mexicanos residentes en Laredo, sin distinción &lt;le credos políticos, vengamos a depositar ante el cadáver del esclarecido ciudadano los testimonios de nuestro dolor?
No venimos a ofrendar al caudillo político, ni al correligionario, sino al defensor de la Patria, al gobernante
esclarecido, al ciudadano ilustre a quien llora también la
Patria agradecida.
Y vos, seiior, que tantos sácrificios hicisteis por
nuestra Patria, que tanto la amasteis, que tan nobles esfuerzos hicisteis por engrandecerla, por honrarla, por ennoblecerla, por conquistarle el respeto y la estimación del
mundo civilizado, rogad por ella desde la ignota región
donde ya moráis, desde el templo &lt;le la inmortalidad, y derramad vuestro espíritu sobre todos los mexicanos para
que, deponiendo odios y ambiciones, se den pronto un
abrazo faternal y laboren jutos por la paz, por la grandeza
y por el honor de nuestra Patria.

�Un Folleto Revelador
El señor General, (efectivo, como él se dice) don
Salvador R. Mercado, acaba de publicar un folleto, en el
cual se defiende de los duros cargos que le han sido prodigados en su calidad de Jefe de la columna federal que evacuó las plazas de Parral,· Chihuahua y Ojinaga. Por los ataques que dirige el señor Mercado ~ los Generales Huerta,
Blanquet y é&gt;rozco, ha provocado ya interesantes controversias que ayudarán, sin duda, al esclarecimiento de la
verdad.
Por lo que a mí se refiere, confieso con toda ingenuidad, que no habiendo sido testigo ocular de las campañas,
e ignorando los más rudimentales conocimientos militares,
no intentaré sostener ni refutar las sensacionales declaraciones del General Mercado. Aunque las dos principales·
personalidades a quienes el Jefe de la División del Norte,
imputa la causa del desastre, han desaparecido, en cambio viven muchos de sus amigos y subordinados que estuvieron presentes en el teatro de los acontecimientos, y a
ellos toca depurar los hechos, y entregarlos sin mácula a
la posteridad. Yo, por mi parte, voy a hacer algunos comentarios de otra índole, pues creo encontrar en el folleto del General Mercado, la clave pavorosa de la gran catástrofe que disolvió el Ejército Nacional y desencadenó
sobre la Patria todos los horrores de la anarquía.
Desde luego, bueno es tener presente que el General Mercado, como muchos otros miembros del Ejército
Federal, inició su carera de soldado desde niño, pasó su
juventud en los cuarteles, ascendió paulatinamente debido
a su antigüedad y buenos oficios y le sorprendió el desastre nacional llevando sobre sus b,ombros las charreteras
prestigiosas del Generalato. No es,' por tanto "un cualquiera;" y por más que sus enemigos tratan de hacerlo
aparecer como un individuo insignificante, sus declaraciones tienen que afectar a toda la institución.
XXX

Pasemos nuestros ojos por los siguientes renglones
del General Mercado, para analizar el concepto que este
buen hombre tiene formado del honor y la gloria de un
militar.
"Días de orgullo, porque fueron días de gloria en
que el abnegado federal tenía en la diestra mano espadas
que blandir, cartuchos que llevar a las cámaras de sus fusiles y tenía un "rancho" modesto pero nutritivo con qué
reparar sus debilitadas energías. Tenía sus bien devengados haberes para en un caso desgraciado dejar a su noble
y fiel compañera y no pocas veces a sus hijos, un pedazo
de pan que mitigase el hambre y una vara de manta para
cubrir sus desnudeces, mientras el buen Dios se acordaba
de ellos."
Como se ve, el orgullo y la gloria militares, en concepto del General Mercado, están en relación directa con
las bases del aprovisionamiento. Líbreme Dios de odiar
la previsión y cordura de un Jefe que vela por la conservación de pertrechos y alimentos para sus subordinados¡ pero de eso a declarar que el orgullo de los Ejércitos está en
sus impedimentas, media un abismo igual al que existe
entre los esplendores del Cinco de Mayo y las vergüenzas
de San Pedro de las Colonias. Yo creía que si es glorioso
combatir con elementos, más glorioso aún es luchar sin
elementos. A mí me parecía que la defensa de Cuauhté·
moc había sido épica porque se hizo eón flechas y macanas en contra de fogonazos; pero advierto, con estupor
que un General (efectivo, como él dice,) que sabe más que

vulnerable como Pans a Aquiles." (¿Verdad que es ingenuamente delicioso confesar parecerse a Aquiles en aquello
del talón? ¡ Sólo que el General Mercado lleva talones en
los pies, en el cuerpo, en la cabeza y hasta en el alma!)
Habla en otra ocasión de las "balas dantescas," seguramente porque supone que el Dante fue el inventor de las
armas de fuego; y finalmente inicia su descripción del desastre de Ojinaga, con los siguientes términos que bastarían para formar la reputación de un literato: "El 10 de
Enero, cuando el rubicundo Febo comenzaba a asomar sobre las crestas de las serranías su espléndida y brillante cabellera, divisóse a lo lejos el polvo que levantaban las columnas enemigas, que como avalancha arrolladora se precipitaban sobre la endeble y vacilante guarnición de O jinaga."
i Qué lástima que el General Mercado no se hubiera
dedicado exclusivamente al cultivo de las bellas letras! Hubiera llegado a ser un galano escritor para albumes de señoritas o un adorable cronista de bailes.

yo de estos asuntos, considera el "toque de rancho" como
una clarinada de gloria y el ''&lt;lia de haber" como el culmen
de los más exaltados heroísmos.
Con estos conceptos sobre orgullo y gloria, se explica perfectamente la evacuación de Parral, de Chihuahua
y de Ojinaga. Se retardaron los haberes, se limitó el rancho, disminuyó el parque; y como consecuencia inevitable
se extinguió el honor.
¡Sic transit gloria mundi!

** *
Respecto al juicio que el General M~rcado se ha formado sobre la instrucción militar, apunta igualmente observaciones curiosísimas. Dice lo siguiente:
"Dedicado a la carrera militar desde mis primeros
años, nunca hice esfuerzos para salvar el radio instructivo
que la práctica nos señala. En paz o en Guerra, la Ordenanza, el Código militar, Maniobras y Topografía, resumen generalmente hablando el curso obligatorio del militar de México; y solamente aquellos para quienes la diosa
fortuna ha sido pródiga en dones de toda clase, logran penetrar en la esfera de una intelectualidad refinada en la
Ciencia de la Guerra, amplia y complicada de por sí.."
"Nadie, sin embargo podrá negar que en este arte
concurren fenómenos tales, que se han dado casos en que
militares del más afiligranado tecnicismo y de intachable
teoría, resultan absolutamente nulos ante la sagacidad, la
astucia y acometividad de quienes jamás tuvieron al alcance de su vista el más rudimentario manual de guerra.''
En otras palabras, el General Mercado conceptúa la
cultura militar como un deporte elegante y refinado que
sirve para todo menos para ganarles batallas a los ignorantes, astutos y sagaces. Las escuelas militares vienen a quedar reducidas a ser algo así como "cátedras de ajedrez,"
más entretenidas cuanto más inútiles.
Yo creía que el defecto de nuestro Ejército consistía
precisamente en la falta de cultura militar; asimismo juzgaba que toda nación que quiera tener una fuerza militar
garantizada, necesita crear un cuerpo de técnicos que dirijan hábilmente las campañas y utilicen los . complicados
elementos de la guerra moderna.' Pero el General Mercado, que es General efectivo, sabe más que yo y su voz es
más autorizada que la mía. Si el tecnicismo afiligranado y
la teoría intachable, se estrellan ante la ignorancia, lo pertinente sería suprimir las escuelas militares. El General
Mercado así lo comprendió y no pudiendo decretar la ignorancia total del Ejército, se conformó con decretar su
ignorancia propia. ¡ Qué lástima que el Destino no hubiera puesto en frente de sus legiones, los ejércitos de Joffre
y Mackenzen, para haberles demostrado que las Academias militares de Alemania y Francia, con·sus tecnicismos
afiligranados y sus teorías intachables: se hubieran estrellado ante su estupenda ignorancia!
Como Villa era más ignorante que Mercado, lo hizo
trizas. La lógica resulta irreprochable.

*. *
Pero si el Cieneral Mercado no es amigo de la ciencia militar, en cambio es adorador del Arte literario. Le
gusta la metáfora. Dice que' en Chihuahua, un conflicto
"comenzaba a dejar ver su hirsuta y horripilante cabellera."
Llama a Torreón elegantemente "la Perla de la Laguna."
Al referirse a sus enemigos dice que "le buscaban el punto

*. *

.,

./

Otro de los detalles encantadores del General Mercado es la manera curiosa como hace coexistir el honor militar con el instinto de conservación. El vulgo está acostumbrado a creer que un soldado debe ser audaz y teme~
rario, siempre dispuesto a sacrificar la vida en aras de ~a
bandera. "El que esté más lejos del peligro, estará mas
lejos del honor"-decía a sus soldados el General Kamimura, en inmortal proclama. Pero don Salvador, que es
General Efectivo, dice las siguientes palabras, con la tranquilidad inefable con que los niños externan sus pensamientos: "la conservación de mi vida era indispensable."
Bien es cierto que al producirse en los anteriores
términos, no se refiere a una acción de guerra, sino a lances personales; pero de todos modos, hay palabras que
nunca deben decirse. Ese es, cuando menos, mi criterio
reaccionario.
El instinto de consernción que algunos espíritus superficiales denominan con la palabra "miedo,'' encontró en
el verbo del General Mercado expresiones tan francas como las siguientes: "nuestro último recurso de salvación,
tanto en elementos como en hombres, consistía en huir
por el lado americano.",
¡ Huir, huir, huir! Con qué naturalidad emplea el
General Mercado este verbo elocuentísimo. Un ladrón diría: ¡robar! Un borracho: ¡beber! Un tahur: ¡jugar! Así,
franca y sinceramente, sin eufemismos que deshonran ni
mojigaterías que envilecen, sin barnizar los actos de valor,
sin disfrazarlos siquiera de, dignidad: ¡ huir, huir, huir!
Vocablo tremendo, que encierra el secreto de toda la campaña. Uno de aquellos Generales de otros tiempos, como
Zaragoza o Escobedo, en un trance apurado, y con el objeto de salvar a aus subordinados,-jamás procuraron la

salvación de su vida-se habría replegado y habría llamado
pundonorosamente a su movimiento una retirada. Pero
huír .... ¡eso nunca I En aquellas épocas añejas, huír constituía la más afrentosa de las ignominias, y confesarlo, el
más desvergonzado de los cinismos. Pero por algo ha trascurrido medio siglo de libertad y de progreso. El General
Mercado, que confiesa la necesidad de su conservación
personal, tiene en cambio el valor temerario de llamar las
cosas por sus verdaderos nombres. Y es inútil que cite
documentos en contra de Huerta, Orozco y Blanquet. El
sentimiento es superior a la voluntad y se desboca en frases definitivas. El último recurso era huir: Estas palabras
bastan para explicar toda la tragedia.

*. *
Yo de mí sé decir que el libro del General Mercado,
no por las revelaciones que hace sino por los sentimiéntos
que expresa, me ha producido la impresión de un telón que
se descorre y deja ver un escenario de dolor e inmoralidad.
En efecto, cuando se escucha de los labios de un General,
que la instrucción militar es algo así como los airones de
los casos o las charreteras de los Jefes, buenas para el aparato de los ejércitos, pero inútiles para obtener victorias;
cuando un Comandante de tropas, declara que el honor de
los ejércitos está en las Pagadurías y el orgullo en el "toque de rancho;" cuando se mira a un Jefe supremo hablar
con naturalidad de sus "huídas" y de la necesidad de su
conservación personal, todo mundo se explica las evacuaciones de Torreón y de Durango, de Parral y de Chihuahua y las vergüenzas de Ojinaga y San Pedro de las Colonias.
El General Mercado ha escrito su folleto con el exclusivo objeto de defenderse; y por consiguiente, las confesiones que hace, no son en su concepto, vergonzosas ni
censurables. Y eso es lo peor. Porque cuando se hace el
mal deliberadamente, pueden quedar en el alma, algunos rudimentos de.criterio moral¡ en cambio, cuando se hace naturalmente, con la creencia de que se produce el bien, denuncia una podredumbre incurable que termina fatalmente
con la disolución y la muerte.
No es mi ánimo hacer cargar sobre el Ejército en
general las responsabilidades del General Mercado; pero
desde el momento en que los miembros más conspicuos de
una institución pierden la orientación moral, sus actos censurables se reflejan sobre toda la colectividad. El Ejército
federal tuvo héroes que nadie puede negar¡ pero la podredumbre fue mayor, y por eso se presenció el caso de que
un General ordenase su disolución y más y de cien obedeciesen la orden.
Es que el Ejército Federal estaba muerto: el folleto
del General Mercado es el mejor certificado de su defunción.
•
GRACIANO N. JARA.

�La Muerte del General T reviño
El doctor don Félix Garza Góngora, amigo íntimo
del Divisionario fronterizo, nos hizo el favor de relatarnos en una cordial entrevista, sus impresiones personales sobre los últimos días del general don Gerónimo Treviiio. Cada vez que el valiente veterano de nuestra Segunda Independencia llegaba a Laredo, se hospedaba en la
casa del doctor Garza Góngora; y precisamente en esa
misma casa fue donde la muerte puso fin a su existencia
gloriosa. La palabra del doctor Garza Góngora es elocuente, su gesto insinuante, su ademán, vivísimo, y al contarnos cualquier anécdota, veíamos pasar por nuestra memoria, al anciano general y revivíamos conmovidos los
últimos capítulos de gloria que tuvo !1-uestra Patria.

•

***
"La agonía del general Treviño estuvo llena de desesperación y de dolor. Presentaba el espectáculo conmovedor de un héroe encadenado, que quería luchar por
su Patria, y que las circunstancias penosas del momento,
y sobre todo su ancianida&lt;j lo sujetaban a la roca de la
inacción. El 21 de abril de 1914, cuando las fuerzas extrañas pisaron el suelo de :México, salió inmediatamente
de Eagle Pass en donde estaba radicado, con el objeto de
embarcarse rumbo a su Patria, y alistarse como siempre
en las filas del deber. Antes de tomar la embarcación que
lo había de conducir a México se enteró del armisticio, y
de las coferencias de Kiágara Falls, y ante este nuevo giro de los acontecimientos, suspendió el viaje, y esperó
que se desarrollase el drama para dar el único paso que
le aconsejaba el honor: defender a la Patria.
"No me restan sino unos cuantos días de existencia; pero me consideraría como el más feliz de los mortales, si los pudiera emplear en bien de México. Mi fortuna y mi vida están al servicio de mi Patria, y diera por
buenos mi destierro y mi infortunio, si mi sacrificio redimiera a la Nacionalidad."
No le fue dada esta satisfacción-continuó el doctor Garza Góngora-y con profunda tristeza palpé que
aquella existencia se fue apagando, como la de Napoleón,
más bi~n víctima del infortunio que de las enfermedades.
No vivía más que &lt;le recuerdos, como si procurase beber
en épocas pasadas la gloria necesaria para vivir, y que le
era negada por la época actual.
A la caída de la tarde, se ponía a contarme sus
aventuras &lt;le épocas remotas. lle hablaba de sus campaiias. de sus luchas, y muchas veces, al comparar aquellos tiempos con su . ancianidad, se conmovía hondamente, y lágrimas furtivas, que él procuraba ocultar, humedecían sus ojos de águila.
?\luchas veces sentí la impresión de que un pasado glorioso se erguía ante mis ojos asombrados. Al conjuro &lt;le la palabra del veterano, miraba cruzar por su
mente, la imagen del general Escobedo, &lt;le quien guardaba siempre un recuerdo respetuoso y del general Naranjo, por quien sintió un cariño fraternal. Me hablaba
también de los generales Félix Díaz, Servando Canales,

y tantos y tantos antiguos generales que colaboraron con

él en el triunfo de las instituciones republicanas.
Por los relatos del general Treviiio, me enteré &lt;le
las virtudes supremas de aquella generación, inmune a toda clase de tentaciones. El día anterior a la Batalla de
Santa Gertrudis, varios generales republicanos decidieron desconocer la Je fa tura del general Escobedo y proyectaron reconocer al general Treviño como nuevo Jefe.
Enterado éste de la maniobra, llamó a los descontentos,
los reprendió acremente, les hizo ver lo vergonzoso de
su conducta, en frente del enemigo, y los obligó a desistir de sus propósitos fatales. Al día siguiente, el triunfo
obtenido en contra de los franceses era completo, y la armonía rºe nació en el elemento republicano. Este solo detalle de la vida del general Treviño basta para evidenciar
que siempre colocó los intereses nacionales sobre sus .particulares conveniencias. Pudo haber sido entonces el Jefe del Ejército del Norte, y con ese carácter le hubiera
correspondido la gloria principal en el derrumbamiento del
Imperio; sin embargo, prefirió seguir ocupando un segundo lugar, con el honor militar intacto.
Todas las maiianas al levantarse el anciano caudillo,
lo primero que hacía era enterarse de los últimos acontecimientos. Jamás dejó de pensar en la Patria, siempre
tenía los ojos clavados en el terruño,' y cada desgracia nacional, le llenaba el alma de dolor. Muchas veces movía
nerviosamente los pies y exclamaba con profunda melancolía: "si seguimos por este camino, no v~ a quedar de
México sino lo que queda de Polonia: el recuerdo de sus
glorias y sus héroes." Sin embargo, pronto pasaban estos ratos de abatimiento, y renacía en él la fe de sus primeros años y decía: "vendrán días mejores; desgraciadamente yo no los veré."
Ko había día que no recibiera noticias fatales para sus intereses. A cada momento se enteraba de que esta o aquella hacienda suya había sido devastada. Sin embargo no era eso lo que le preocupaba, sino el desmoronaciniiento de la Patria y del Ejército, a cuya formación había contribuído. La disolución del Ejército le llenó el alma de amargura, y solía decir: no discuto responsabilidades ni hago cargos a nadie; lo único que hago es sentir
que las legiones que formamos hace medio siglo han dejado de existir.
El dia 6 de noviembre, cayó en cama para no levantarse más. Conservó el dominio de sus facultades mentales hasta el último día, en que un delirio empezó a nublar por íntérvalos su inteligencia. En medio de frases
vagas e incoherentes, murmuraba las palabras "Patria" y
"Naranjo'' como quien piensa en su madre y en su hermano antes de entregar su alma a la Eternidad.
Ya próximo a cerrar sus párpados para siempre, llamó a su esposa y a sus hijos, y los hizo cogerse de las
manos; y enfrente de ese espectáculo &lt;le concordia, entregó su alma, soiiando quizás por última vez, que vendrá
un &lt;lía en que todos los mexicanos se tendrán que estrechar las manos ante el cadáver de los héroes.
Así fue--terminó el doctor Garza Góngora,-como
acabó sus dias el señor general don Gerónimo Treviño.

•

l

1
1

+-

Sin(o nía en Gris M egor
Por Rubén Darío
El mar como vasto cristal azogado,
refleja la lán1ina de un cielo de zinc;
lejanas bandadas de pájaros manchan

el fondo bruñido del pálido gris.

,,

El sol. como un vidrio redondo Y opaco,
con paso de enfermo camina al zenit,
el viento marino descansa en la sombra
teniendo de almohada su negro cojín.
Las ondas que mueven su vientre ,k plomo
debajo del muelle, parecen gemir;
sentado en un cable, fumando su pipa.
está un marinero pensando en las playas
ele un vago, lejano. brumoso país.
Es viejo ese lobo. Tostaron sn c"'ara
los rayos de fuego del sol del Brasil,

•

los recios tifones del ?\far de la China
le han visto bebiendo su frasco de gin.

La espuma impregnada de yodo y salitre
ha tiempo conoce su roja nariz,
sus crespos cabellos, su gorra de lona,
sus bíceps de atleta, su blusa de dril.
En medio del humo que forma el tabaco
vr el viejo el lejano brumoso país,
ck cloncle una tarde caliente y clorada
tcndiclas las vrlas partió el bergantín .....
La siesta del trópico. El loho se aduerme.
Ya todo lo envuelve la gama del gris;
parece que un suave y enorme esfumino
del curvo horizonte borrara el confín.
La siesta del trópico.

La vieja cigarra

ensaya su ronca guitarra senil.
v el grillo preludia su solo monótono
~ 11 la única cuerda que está en su violiín .

�¡Treinta Años!
¡Treinta años! ¿Quién me diría
que tuviese al cabo de ellos,
si no blancos mis cabellos
el alma apagada y fría?
Un día tras otro día
mi existencia han consumido,
y hoy asombrado, aturdido,
mi memoria se derrama
por el ancho panorama
de los años que he vivido.
Y aparecen ante mí
fugit ivas y ligeras,
las venturosas quimeras
que desvanecerse vi :
la inocencia que perdí
y aquel vago sentimiento
que animó mi pensamiento
cuando eran mis alegrías
las mágicas armonías
del mar, del bosque y del viento.
Han sido par a mi daño
en la vida que disfruto,
un siglo cada m inuto,
una eternidad cada año.
El dolor y el desengaño
forman parte de mí mismo,
y el torpe materialismo
de esta edad indiferente,
cubre de sombras mi frente
y abre a mis pies un abismo.
Sacude el mar su mete.na
de crespas olas, rugiendo,
y con pavoroso estruendo
los aires asorda y llena.
Pero una playa de arena,
su audaz cólera contiene . . . , ,
¡ Ay 1 ¿ Quién habrá que refrene
el tormentoso océano '
que en el pensamiento humano
ni fondo ni orillas tiene?
¡La razón l .. . . Tanto se encumbra,
tan locamente camina,
que ya no es luz que ilumina
sino hoguera que deslumbra.
Al horror nos acostumbra,

¡Treinta Cartas!

•

¡ Treinta cartas! ¿ Quién diría
que aun desease, al cabo de ellas,
echar rayos y centellas,
a la carranclanería?
l'n día tras otro día
mi caletre han consumido:
mas no me siento aturdido .
y mi mente se derrama
por el yerto panorama
del país manumitido.

Y aparecen ante mí:
carabinas, cartucheras,
y cañones y trincheras
que hasta en pesadillas ví.
Ya la paz huyó de aquí,
y huyó el patrio sentimiento
que tuvo firme cimiento
cuando el héroe de otros días
llenó con sus bizarrías
el mar, el bosque y el viento

Cuando pienso en lo que fuí,
hondas heridas renuevo,
y me parece que llevo
la muerte dentro de mí.
No veo lo que antes ví,
no siento lo que h e seritido
no responde ni un latido
del corazón si a él acudo,
llamo al cielo y está mudo,
busco mi fe y la he perdido.

·-

J nfe liz generación
que vas, con loco ardimiento,
nutriendo tu entendimiento
a expensas del corazón,
dime, ¿ no es cierto que son
vivas tus penas ardientes?
¿ no es verdad que te arrepientes,
presa de te rrores greves,
de los misterios que sabes
y de las dudas que sientes?
¡ Yo sí I Feliz si lograra,
después de mis desengaños,
lanzar hacia atrás los años
que el destino me depara.
Pero ¡ay! el tiempo no para,
ni tuerce su curso el río,
ni vuelve al nido vacío
el ave muerta en la selva,
¡ ni quiere el cielo que vuelva
la esperanza al pecho mío I

GASPAR NU:f.tEZ DE 'ARCE.

Al hambre nos acostumbra:
va inrlundando, en loco anhelo
de hilimbiques el suelo;
y en tanto que b~ nquetea,
vive feliz cnn la irlea
de ir dejúndonos en pelo.

Permíteme que me enzarce
parodiando a Núiicz de Arce.

siembra de ruinas el sue lo,
y en su inextinguible anhelo
álzase hasta Dios atea
con la sacrílega idea
de derribarle del cielo.
He visto tronos volcados,
instituciones caídas,
y tras recias sacudidas
pueblos y reyes cansados.
Propios y ajenos cuidados
muévenme continua guerra,
y mi espíritu se aterra
cuando, perdida la calma,
siento rugir en el a lma
la tempestad de la tierra.

•
•

Ha' sido para mi daño
mirar minuto a minuto,
un caudillo en cada bruto
que ayer cuidaba el rebaiio.
El de barbas de ermitaiio
es el Rey del "DECRETIS110.'
y el constitucionalismo
de esta cáfila insolente,
cubre de oprobio al decente
y abre a la patria un abismo.
Entre esta humana colmena .
pasan las chusmas rugiendo.
y en todas partes hundiendo
la garra. sus bolsas llena.
Ante toda cosa ajena
sus audacias no contiene.
¡Ay! ¿Quién habrá que refrene
la tropa de Venustiano,
que con carabina en mano,
todos los fondos retiene?
¡ El barbón! ... Tanto se encumbra.
tan garboso desatina,
que ni gente campesina
con la piocha se deslumbra.

TT e Yisto coches robados.
bibliotecas destruirlas.
cultas gentes oprimidas.
patanes insolentadns.
Lns ayer rlesarraparlns
llr\'an arrMs de g-uerra,
y el esníritu se aterra
\'iéndolos gozar en calma
lo Que sudores del alma
a otros costó en esta tierra.
Cuando pienso en lo que aquí
,·isto por desgracia llevo,
pnnirn casi como nm•vo
al viejo harhas de chi.
La sangre se enciende en 1111
viendo al país destruido;
responde con un gemido
la vergüenza. si a ella acudo:
, llamo al honor, y está muelo;
busco a Félix . .. . ¡ se ha perdido l

•

¡ Tnfeliz revolución
que has etJrliosado al jumento,
y le expides nombramiento
ele General a un bribón!
Dime ; no es cierto que son
tus jefes harto corrientes?
¿ No es verdad que entre tus gentes
las hay con crímenes graves;
y que te incautas las llaves
de las casas más decentes?

Oh. sí! Félix quien lograra,
después de tales engaiíos,
Yer los campos con rebaiios
y la carne menos cara.
Pero ¡ay! el hurto no para
con tanto armado g-entío,
ni es fácil que el turbio río
a ser claro se resuelva,
¡ ni habrá persona que vuelva
a decir: LO MlO ES MIO!

SILVERIO.

�~~

~flft

t

La epopeya gigantes
Europa, y que está mod'
humano, tiene su lado d
En esta plana se ven
nes.

l

mueve los cimientos de
radicalmente el espíritu ·
y conmovedor.
ros, fugas y devastado-

.

El grabado superior
derecha nos muestra un
grupo de ·italianos, reicll•mte capturados por los
austriacos, en la última
desarrollada en el Isonzo. El grabado izquie
esenta una partida de
soldados franceses ca
en los alrededores del
Cerro del "Hombre
" después de una lucha
tremenda por defender
'clones.
los restos humeantes de
En la parte 1nferior
muchos automóviles y
despedazados por los rusos antes de ser en
· al enemigo; Y un tren de
carros particulares, en
e se mira a las gentes que,
huyendo de la traged1a,
a todo trance salir de
la zona peligrosa.

~~
'

i/1,4,/

1

�•

•

La célebre actriz inglesa, Mary James, exhorta a sus compatriotas
para que se alisten en el ejército de la patria, y vayan a la guerra contra Alemania

El Espejo Adivino
A mis amigos Salvador Cordero Y. Rafael López
Finalizaba el mes de julio del año de 1521, memorable en la historia de la Conquista.
Heriián Cortés había acordado con sus soldados y
capitanes, para abreviar el sitio de la ciudad de 1Iéxico,
que a cometiesen a sus tenaces defensores hasta llegar a l
Tlaltelolco, la inmensa plaza, donde quedaban por tomar
siete aftos teocall is y adoratorios.
''Cortés, por su parte-habla Berna! Díaz del Castillo,-Sandoval por la suya, y nosotros por la nuestra, les
íbamos ga na ndo puentes y al barradas; y Cortés les entró
·hasta una plazuela donde tenían otros adoratorios y unas
torrecillas: en una de aquellas casas estaban una vigas
puestas en alto, y en ellas muchas cabezas de nuestros espaíi oles que habían muerto y sacrificado en las batallas pasadas; y tenían los cabellos y barbas crecidos, mucho mayoÍ que cuando eran vivos, y no lo habría yo creído si
.
,,
no o viera ..... .
Las diez capitanías que mandaba Pedro de Alvarado
-el rubio y valiente conquistador-llegaron a la plaza de
Tlaltelolco; pero encontraron muchos mexicanos defendiendo los ídolos y los templos, y tropezaron con tantas
a lbar radas y defensas, que transcurrieron cerca de dos horas sin poder tomarla.
Entonces ya podían correr los de a caballo que ayu.

daban a los peones o infantes, pues éstos estaban mal
heridos, alanceando muchos mexicanos; mas como había
tan tos, por tres partes fueron dos capitanías a ba tallar con
ellos y a la de un capitán llamado Gutie rre de Badajoz,
mandó Pedro de A lvaradn que s ubiese a lo alto de l Cu
de Huitzilopoch tli, que hubo de subi r ciento catorce gradas, peleando muy bravamente con los contrarios: hacían éstos tal resistencia,· que rodaban diez y doce g radas
los asaltantes. y a fin de auxi liarlos, tuvieron que ir
otros escuadrones, que la lucha fue tremenda, y aun necesitaron bregar en la parte baja hasta en la noche, después
de poner 'fuego al temp lo y a los ídolos.
Y sucedió entonces que cuando estaban en lo más recio del combate, gentiles y cristiano~, subieron encima del
teocalli algunos de los señores principales, entre los que
iban solemnemente con sus arreos y atavíos, el de Tlacopan. Tetepanquetzaltzin, que bautizado se llamó después don Pedro; el de Tezcuco, llamado Coanacotzin; y
el de Azcaputzalco, nombrado Ocuitzin. H abía de haber
estado allí también Cuauhtémoc, pero desmayó de ver lo
que a ver iban, y p refi rió seguir luchando.
Y estando a las espaldas de unas a modo de capillas
que había arriba, el dicho don Pedro sacó un espejo grande, y de obsidiana, el cual decían que era conocido con el

nombre de nahualtézcatl, que quiere decir "el espejo de
adivinaciones o adivino," porque mirándolo se volvía a
ver lo pasado y se contemplaba en él lo futuro.
Pronunció don Pedro con gran recato una invocac1on en términos de hechicería y encantamiento, porque
aquellos indios eran muy brujos y higromantes, Y en seguida, los que rodeaban a don Pedro, fijaro~ los oj~s en
la superficie lisa, negra y brillante del marav1lloso disco.
Los señores estaban asombrados. Todas sus grandezas y todas sus miserias fueron apareciendo y ocultándose, como aparecen y se ocultan la luna y las ~strellas,
cuando en las noches vagan nubes blancas o gnses que
arrastra el viento.
Y vieronº la remota Aztlán, la tierra de su orig&amp;n,
desde donde habían venido peregrinando y trayendo a cuestas, en hombros o en andas a su viejo y sanguinario Dios;
combatiendo y derrotando a tribus bárbaras, que hallaban
a su paso· acuchillando con filosos sílex a los habitantes
'
'
de los pueblos,
y cambiando los nombres de estos
por
otros de su propia lengua.
Y vieron la fundación de la ciudad y todo el período
de grandeza.
El águila clavando sus garras en las espinosas pencas del verde nopal, devorando con su corvo pico a la culebra, en medio de las aguas que corrían cruzándose por
la blanca isleta, sombreada de saúces blanco,s, donde cantaban blancas aves y se erguían blancas garzas, que todo
allí era blancura, como evocando al vetusto Aztlán, la patria vieja .
Y vieron cómo aquella pequeña isleta se tornó grande, dominando como reina y señora, ceñida de corona granítica e inmensa, formada por sus sierras y volcanes, Y
extendiendo el manto ele su valle, bordado con infinitos
árboles y floridas chinampas que flotaban en la superficie
de sus lagos.
En el centro de la gran ciudad surgía el elevado altar, la graciosa mole, el sagrado teocalli del fiero ~ios
Huitzilopochtli, con centenares de gradas para subir a
lo alto con setenta y ocho capillas, adoratorios, aposentos,
humill;deros, estanques de abluciones en el extenso patio
bruñido el piso como el espejo mágico, y circundado de
un gra 1; muro con cabezas colosales de serpientes enroscadas y emplumadas.
Y vieron a los repugnantes sacerdotes de largas cabelleras, embijados de negro, revestidos de hábitos a manera de casulla, horadadas las orejas, narices Y labios, pa.ra llevar los aderezos, arracadas y bezotes, de esmeraldas
verdes O de negras obsidianas; abriendo impasibles los pechos encorvados de las víctimas tendidas sobre las convexas piedras de los sacrificios; ofreciendo a las deidades
los corazones palpitantes, tibios, destilando sangre, y arrojando los cuerpos destrozados por las escaleras del teocalli.
y vieron entre otras muchas cosas y personas, a
Motecuhzoma Xocoyótzin, todavía pujante y poderoso:
conquistando reinos y en.riqueciendo a sus señores ~on de~pojos y tributos: viviendo ostentosamente .en palacios suntuosos con jardines, fieras bravas, aves primorosas, y enanos corcovados que distraían sus ocios, después de las comidas de manjares escogidos por él mismo, entre muchos

que le servian diariamente para despertar su apetito ya r!l~P~

.

Pero también lo vieron pusilánime y medroso recibiendo a Cortés seguido de la corte de señores Y guerreros, empenachados con airosos plumajes verdes, rojos, azules amarillos con trajes ele tigres, águilas y leones, Y empuíiando esc~dos recamados con divisas va~ias. Desp~és,
en la terraza del cuartel de los españoles: mtentando 1111ponerse a I¡ multitud enfurecida: nublados los ojos ante
tantas piedras lanzadas por las hondas, ante tantas flechas
disparadas por los arcos y ante tantos dardos arroja?os
con toda la fuerza de los brazos: lo vieron perder alh la
grandeza toda, porque toda su majestad cayó descalabrada; y lo vieron también pasados días, morir desesperado,
arrancándose los vendajes de las heridas: clavado de puñales atravesado de espadas, que lo remataron los castellano~ para no cargar en su huída con aquel despojo inútil.
Y los ojos que atónitos estaban sobre aqu!!l negro
espejo, brillaron entusiasmados un instante. Miraba~ la
gran victoria: la derrota de los blancos en la Noche Tnste.
Llovía y relampagueaba, y los castellanos en su huída, doblegados por el peso de tesoros que rapiñara su codicia,
acometidos por multitud de guerreros indios que no tenían piedad con ellos, a los golpes de macanas caían heridos chorreando sangre, caín muertos con los ojos espantados o eran conducidos al gran teocalli, en donde con inmenso griterío y al son de roncos caracoles, que no cesaban de ordenar: ¡guerra! ¡guerra! morían sacrificados ante la fiera deidad indígena, que parecía regocijarse Y sonreír a la luz de los relámpagos de aquella noche épica.
Los ojos de los que tanto habían visto se anublaron,
el espejo se empaíió con el aliento de emocionante angustia: Tenochtitlán se hundía, muro a muro, piedra a piedra:
derrumbábanse ante el empuje de las huestes castellanas,
auxiliadas por traidores tlaxcaltecas pérfidos, casas, chozas, palacios y templos: las calles, los puentes y los canales cubiertos de cadáveres; y el Rey, el último Señor Azteca, preso con toda su familia, se rendía pidiendo sólo
que lo mataran, ya que había huído ante él la Muert~ . .. .
''Se escureció el espejo- dice un viejo manuscntoque no quedó clara sino una partecilla en que aparecían
unos cuantos maceguales, unos cuantos esclavos, y llorando el dicho don Pedro les dijo a los esclavos que miraban
en el espejo: digamos al Seíior, que era Cuahtemoctzín,
que no bajemos, porque hemos de perder México ...... ,"
Pero bajaron siempre, y aquel espejo grande y redondo
se lo llevó el Señor de Tacuba, porque como ya se dijo,
era suyo.
En cambio, Cortés y sus capitanes vieron al día siguiente, desde donde andaban batallando lejos del alto
templo, cómo encendían las llamaradas y el humo, porque
los techos y cobertizos ardían, aun no se habían apagado,
y las banderas españolas flotaban por encima. "Cortésaíiade Berna! Díaz-se holgó mucho, e se quisiera hallar
ya en él, y aun dijeron que tuvo envidia de que Pedro de
Alvarado y los nuestros hubieran destruído aquel Cu .•.. ;"
aquel templo en cuya altura habían visto los vencidos tantas cosas grandes y tantas cosas tristes, reflejadas en el
espejo llamado "de adivinaciones o adivino."

Luis GONZALEZ OBREGON.

�REMORDIMJENTO
.. . .. Si señores, soy un asesino!
Veinte años tenía cuando cometí este crimen. Ahora
t engo sesenta; soy notario, alcal~e en mi pueblo,. natal,
condecorado, rico , venerado. Y. s111, embargo, mate a uno
de mis semejantes.
En vano me repito que este hornicido fue involunta. que me hice inconscientemente homicida; siento unos
n o,
.
.
1- do
remo rdimientos tan vivos, como si hubiese prem~l.1ta
la muerte de mi víctima. Y el recuerdo de tan s1111estra
aventura coloca una nube n~gra ,~n el azul de _mi felicidad.
N O siempre he sido el personaje frío, acompasado,
solemne, austero que soy en la actualidad. H!ce cuarent_a
años seguía yo mi curso de Derecho en ... . puedo d_ec1r
sin vanidad retrospectiva (pues por lo demas he expiado
muy cruelmente tan triste honor) que ero yo el 1'.1ayor
bromista de la facultad. A la verdad, en aquella epo~a,
n uestras distracciones no eran muy variadas Y nos ve'.amos · obligados a ameni~ar c_on tr~vesuras d~ nuestra 111de estudiantes de . provenc1·0, 11 aque11a monótona ex1stenc1a
.
.
·
·a
Nuestro
amor
propio
estaba
interesado
en d1st111vmc1 . •
.
d
guirse por las más extravagantes mistificaciones; Y ca a
noche, en el café, entre dos partidas de billar, cada uno de
nosotros refería sus hazañas.
H a11ábame yo aposentado a la sazón en el hotel de
Bretaña, r uidosa colmena Jlena de estudiantes, don~e resoY
na b an desde la mañana a la n'o che nuestras
,
,
.canciones
nuest ras risotadas. Dícese que hoy d1a 1os Jovenes son
taciturnos, nosotros no habíamos leído a Schopenhauer,
y nos dábamos una vida jovial.
.
.
Por casualidad y quien sabe si de mtento, como _para
calent arse a la 11ama de nuestro buen h~n:~r, un anciano.
empleado ret irado, había elegido dom1c1lto en nuestro

!

'

I'
1

,
¡ ( ' l
Setenta años cumplidos tenía el t10 Gour ot as1 e
tiguo al mío. Ambos cuartos estaban ~eparados por un
llamábamos) y ocupaba en el segundo \)1so un cuarto condelgado tabique en cuyo centro se alma una ve~1tana. Abríala él cada rnaíiana para darme los buenos d1as. Y todavía me parece estar viendo en aquella ab~'.·tura su bonachona faz, rosada y regordeta con dos o¡tllos pardos,

hotel.

'f

ver en todos sentidos su sillón y sus sillas. Do~- cuerdas
atadas a Jos pies de su Jecho, un Jecho desvenc1¡ado que
crujía a la menor sacudida, corrían a lo lar~o de la pared
para terminar en la ventana. Emplee en 1111 tarea una paciencia de artista; en breve todos sus muebles quedaron
armados con la decoración de una magia. Por remat~,
coloqué bajo ele su almohada una larga culebra que hab'.a
cazado yo la víspera a la orilla ele un · campo. Des pues
apagué la luz y esperé.
,
, .
A Jas diez, el tió Gourlot entro se acosto sm des~onfianza, y dando un soplo a su bujía, no tardó. en dormirse.
Llegado era el momento. Tiré de uno de mis b~am~~te~,
una silla rodó sobre el suelo con estrépito, en -~ir;~c10n
la cama. Drspertando con sobresalto por tan msohto ru1,, •
11
do , incorporóse el anciano en la cam~, aton_1t~; una segu da silla siguió ·a la primera, y despues el s11lon. ~ª, cul,ebra atraída por el calorcillo de las sábanas, se desl_1zo des de la almohada arrastrándose a lo largo de la es~ma do~sal del anciano. El infeliz exaló entonces un grito terrible. Su lecho crujía y se balanceaba como nave en mar
revuelta. El tío Gourlot empezó a aullar con una v_oz ag~dísima, entrecortada por convulsivo hipo; pero nad_1e podia
oírle· el gerente del hotel dormía en la planta baJa, Y ios
cam;reros en los sotabancos. Durante un cua~~? de hora
saboree el espectáculo de su espanto¡ regoc1¡adom_e de
antemano a la idea de la narración de la aventura a mis camaradas cuando regresaran ........... .
El anciano había cesado de gritar. l.!n rayo de l~na
filtrado a través de las cortinas. iluminaba su descolonda
faz; sus ojos. singularmente abiertos, lucían en _la s?~1bra
de modo extraño. roncaba tendido de espaldas, 111mov1l de

.ª

•

The Raven, "El Cuervo,"
De Edgar Allan· Poe, y una Traducción del

Lic. Ricardo Gómez Robelo
Tomamos de "El Imparcial de Texas'' el siguiente
artículo del doctor David Cerna, a propósito de una traducción que nuestro compañero el Lic. Ricardo Gómez
Robelo hizo del inspirado poema de Edgar Allan Poe, "El
Cuervo."
El doctor Cerna conoce perfectamente el idioma
inglés, y es probablemente el mexicano que se ha asimilado más el teatro de Shakespeare: por eso, las alabanzas
que consagra a nuestro compañero, las reproducimos con
orgullo.

0

terror .........
.
JI
Entonces tuve miedo yo a mi vez, y no queriendo evar demasiado lejos la broma, cerré suavemente la ventana.

· d
Dormí mal, aguijoneado por una inqmetu , por t'.n
sentimiento. Al clarear el alba, corrí a la ventana. El t10
Gourlot continuaba en la misma posición, la faz te;rosa,
los ojos en blanco .... Salté a su cuarto y me acerque a su
cama. Toqué sus largas manos secas. crispadas sohre las
sábanas: estaban frías .....
El anciano había muerto de susto.
Por algunos instantes permanecí allí, estúpido, aplomado en una silla. comprendiendo apenas toda , la ext_ensión de mi necedad: acababa de cometer un cr'.men, 1 un

vivos y sonrientes.
.
.
Su vida era OJdenada como un reloJ. ~alta a las
doce para ir a almorzar y no volvía en todo el d1a ~1 hotel.
La mayor parte de su tiempo la pasaba en el cafe de !ºs
Ti:es Reyes jugando al Chaquet con dos o tres peq;1enos
crimen!
¡
rentistas amigos suyos. A las diez de la noche 01a reEra preciso ocultar para siempre el se~reto de aque l a
ch inar y~ su llave en la cerradura, y al breve rato se acosmuerte repentina, en un abrir y cerrar de o¡os quedaron los
taba tranquilamente.
muebles en su primitivo orden, hice desaparecer la culebra
¿ Cómo se me ocurrió la idea de, pertu:bar aq_uella a(y volví a mi cama......
.
ma sencilla, de aterrar aquel pobre ser pacifico e 1_nofens'.A nadie le pasó por las mientes acusarme.····· Atn vo? Era durante las vacaciones de Pascua. Todos mis
buyóse la muerte del tío Gourlot a la ruptura de ~na aneucamaradas habían salido .... y como mis padres se halla.,
Pero desde entonces. un espectro ha venido a pern~ma.
,
'b J
ban viajando, habíame quedado yo casi solo en en el hotel,
turbar mi suei10: en alucinaciones vengadoras perc1 o. os
sólo con el tío Gourlot.
.
rasgos de mi víctima, oigo sus ag?nicos estertores y sienUna tarde entré a su cuarto por la ventana mtermeto helarse mi sangre con escalofr1os de espanto.
dia y preparé un ingenioso sistema de br_a~1antes Y poMARCEL RHETY.
leas, hábilmente disimulados. que me penmt1an hacer mo-

l~

** *

The Raven, de Edgar Allan Poe, fue una de las primeras obras clásicas de la literatura norte-americana; y por
cierto que uno de los poemas que de este autor más he admirado por la intensa originalidad de los pensamientos
allí expresados, pensamientos de un alma oprimida bajo el
peso de hondos sufrimientos morales.
Y debo confesar que cuando por primera vez leí la
traducción que de E l Cuer vo hiciera nuestro distinguido
compatriota, Ignacio Mariscal, me sentí algo contrariado; porque ese trabajo, en mi humilde concepto, no daba a
conocer en nuestro rico idioma, el verdadero espíritu en
que está concebida la magistral obra de Poe.
Puede decirse, sin embargo, que no es mala la traducción de Mariscal; pero hay que conve.nir en que en este
trabajo no se int erpreta fielmente el fondo filosófico; ni,
mucho, menos, se trata de imitar siquiera los ritmos melodiosos del original.
Son hermosos los esdrújulos de Mariscal, es verdad,
y ellos dan una idea, aunque vaga, acerca de la obra de
Poe; pero esos esdrújulos no son ni para compararse con
los ritmos armoniosos del poema norte-americano de que
se hace mérito. En este inspirado trabajo, precisamente,
Poe demuestra tener razón al definir la poesía como la
creación rítmica de la belleza, aunque tal definición no esI i aceptada por una gran parte de los maestros en el arte
literario.
No puede, ciertatamente, colocarse El Cuervo entre

los mejores poemas del lúgubre cantor. Así opinaba el autor mismo, a pesar de la inmensa popularidad que llegaron
a adquirir esos versos. Alguien ha creído que en la preparación de ellos, Poe había inspirádose en la obra poética
de la señora Browning; porque, en efecto, más originales
todavía, más coherentes y más armoniosos son, por ejemplo, T o Helen (A Elena,) The H aunted Palace (El Palacio
E ncantado,) Annabel Lee y Ulalume, verdaderas maravillas además (como El Cuervo,) del arte rítmico.
Sea de ello lo que fuere, no cabe duda que en la música quizás, como el mismo Poe observa, el alma casi llega
a conquistar por completo el fin que persigue, el objeto por
el cual lucha, cuando en el sentimiento poético se inspira.
La poesía está ligada a la música por medio de la medida,
el ritmo y la rima .. Y esta unión, sobre todo en el sentido
popular, es indispensable para el verdadero desarrollo poético.
Quien no admita lo justificado de lo que queda expuesto, no podrá comprender a Poe o indentificar .;e con él;
para el autor de El Cuervo y Las Campanas (The Bells,)
las funciones de la poesía no se extienden más allá de los
límites de la belleza; el gusto es el único árbitro de la
poesía, y ésta, por fin, no se relaciona, a no ser que incidentalmente, ni con el deber ni con la verdad. (1)
Y nadie podrá apreciar en el fondo la obra de Poe
( carente, en lo general, de humar.a pasión,) si se la va a
comparar, por ejemplo, con la de Homero, de Moliére, o
de Shakespeare, poetas de todos los tiempos, poetas más
robustos, más humanos, más universales.
Alguien ha dicho, y ha dicho bien, que Poe es el cantor por excelencia de las extraordinarias horas de languicfez
en que el alma, despreciando las realidades de la vida, más
bien se inclina a escuchar con atención el eco de una lira,
tras las montañas de la muerte.
Henry James, Jr., refiriéndose a los versos de Poe,
ha hecho uso de estas duras palabras: no valen ,n ada, lo
cual no debe sorprendernos si tenemos en cuenta el hecho
de que el notable novelista y crítico literario fué un repre-

�---,.

sentante genuino &lt;le la escuela realista moderna, adversaria
del romanticismo.
Es bien sabido, por otra parte, cómo Griswol&lt;l, uno
de los biógrafos de Poe, trató de rebajar el mérito literario
de las obras del poeta melancólico, atacando rudamente el
carácter personal de este, por envidia, por encono, o sencillamente de mala fe.
Pues bien: los comentadores de hoy que se inclinan,
en sus apreciaciones, a seguir las huellas de Henry James,
J r., Griswold, y otros por el estilo, procuran arrojar la
obra literaria de Edgar Allan Poe, y aun su carácter personal, al panta.no de la crítica mordaz y hasta la calumnia
..... ¿y qué? Su tarea será infructuosa. Porque el espíritu de Poe como la sombra de Hamlet, se levantará enhiesto, altivo 'y majestuoso, para ~ontestar a sus deturpadores
en las robustas palabras de Díaz 11irón, honra y prez del

"A~d the silken sad uncertain rustling of each purple curtam-Thrilled me-filled me with fantastic terrors
never felt before.''

timo está en el uso de los ritmos &lt;le! original, dificil de
imitar, pero que. en toda su particular belleza poeniana,
por decirlo así, se observan en la traducción.
He aquí unos cuantos ejemplos. Dice Poe:

Fíjese el lector:

"Ah, distinctly I remember it was in the bleak
And each separate dying ember wrought its ghost upon
the floor.

.
"~ e~ sedeño, triste incierto rumor vago de los roJ?S cortma¡es-Con fantásticos terrores me llenaba y atena, como nadie los sintiera hasta aquel día,"

Eagerly I wished the morrow;-vainly I had sought to
borrow

-

December,

From my books surcease of sorrow-sorrow for the lost
·
LenoreFor the rare and radiant maiden whom the angels name
LenoreNameless here for evermore."

parnaso mexicano:

Gómez Robelo nos da a conocer lo anterior de la

"Los claros timbres de que estoy ufano,
Han de salir de calumnia, ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
Y no se manchan ..... ¡ mi plumaje es de esos!"
He dicho que no puede colocarse El Cuervo entre
los mejores poemas del lúgubre cantor. Sin embargo, hay
que confesar que El Cuervo es una nueva creación artística, digna de ocupar distinguido puesto en el templo de la
literatura universal; puesto que consen·ará, sin duda alguna, por tiempo indefinido.. Puede decirse que es, Y así
lo sostiene el emine.nte crítico Stedman, el poema lírico más
popular del mundo. Ha ofuscado ·la Elegy (Elegía) de
Gray, y otros trabajos poéticos semejantes.
La seííora Browning nos habla de la inmensa sen- •
sación que produjo en [nglaterra la aparición de El Cuervo, debido a su tono hondamente melancólico y a su emo-

manera siguiente:

•

"Claramente lo recuerdo: era el lóbrego diciembre,
Y a su turno, cada leño moribundo tendió al suelo
su agonía.

Con afán ansiaba el día; vanamente me esforzaba
por hallar
En mis libros una tregua a mi pesar,-tregua al duelo
por la muerte de Leonor,
La radiante, rara virgen a quien llaman los arcángeles
Leonor,
Y sin nombre aquí ya más."
Esto luego:

...
"And the silken sad uncertain rustling of each purple
curtain
Thrilled me-filled me with fantastic terrors never
felt before.

cionante melod1a.
So that now, to still the beating of my heart, I stood
La génesis del poema, tan magistralmente descrita
repeating
por el autor, explica la excelencia de su construcción ar-"Tis sorne visitor entreating entrance at my
tística; y su espíritu es precisamente aquel en que vivió Poe
chamber doorcasi siempre. La hora más característica dd poema era
Some
late
visitar
entreating
entrance
at
my
la media noche triste (midnight dreary;) y su lucha con
charnber door ;lo inevitable representaba, al pie de la letra. una de las
This it is, and nothing more."
más comunes reflexiones de Poe: aquella en que, para
contrarrestar sus amargos fracasos personales en la vida,
Dice Gómez Robelo, así:
era un consuelo para él pensar en el Desastre despiadado
(unmerciful Disaster) del destino.
"Y el sedeño, triste incierto rumor vago de los
E,I cuervo de Poe, como también ha observado Stedrojos cortinajes,
man, es el genio mismo de las playas de la noche sepulCon fantásticos terrores me llenaba y atería,
cral, distinto de otros cuervos, propio de él, y ninguno •
como nadie lo sintiera hasta aquel día;
otro podrá ocupar su lugar. Es el emblema de lo 1rrepaA tal punto que, tratando de calmat mi corazón,
rable, el guardian de memorias despiadadas, cuya pesada
puesto en pie me repetía:
carga a las mientes nos trae sihnpre el recuerdo triste de
-Alguien es que me visita y a mi puerta pide entrar;
los días que se fueron.
Algún tardo visitante, que a mi puerta pide entrar;
Esto sólo nada más."

***
1

I''1,
I•

Dos circunstancias principalmente me han inducido
a hacer las anterior~s observaciones: primera, la de que
aún hay quienes persisten en negar a Poe todo mérito co·
mo poeta; y segunda, la traducción de El Cuervo, debida
a la pluma de Ricardo Gómez Robelo, y que he leído Y
examinado con toda atención.
En su trabajo, Gómez Robelo, demuestra tener profundos conocimientos del inglés. .Más todav1a: Gómez
Robelo, en su cuidadosa traducción, se ha identificado
completamente con Poe; de tal suerte. que él distinguido
representante, como lo es, de una brillante pléyade de Ji.
teratos y poetas mexicanos modernos, ha fi e 1 m e ,n te
interpretado el alma del poema, y seguido al autor hasta
en sus menores detalles artísticos. La prueba de esto úl-

¿ Obsérvase alguna diferencia respecto de la idea
o del ritmo melodioso, entre los versos originales citados
y los &lt;le la traducción? Confieso que no la distingo.
"Y a su tumo, cada leño moribundo tendió al suelo

su agonía."
¿.Puede haber algo más bello que esto? Casi no es
posible, excepción hecha quizás de la expresión original:
"And each separate dying ember wrought its ghost
upon the floor ,1'
A la verdad que con pasmosa (así, pasmosa) exac·
titud está vertido al español aquello de

y más luego, nótese la hermosísima tirada de ver~os en que el poeta expresa su hondo pesar, connnciclo
ele que ella nu~ca oprimirá la felpa ele! respaldo en que él
su cabeza tema muellemente reclinacla. Necesidad hay
de I~er(os con la a~ención debida, para comprender su alto s1gmficado y meJor apreciar su belleza artística:
"Then, methought, the air grew denser, perfumed from
an unseen censer
wung by angels whose faint foot-falls tinkled on the
1
.
tufted floor.
-Wretch, 1 cned,-thy God hath lent thee-by these
angels he hath sent thee
Respite-respite and nepenthe from thy memories of

s

ff h
.
Lenore!
Q ua ' o quaff th1s kind nepenthe, and forget this lost
Lenore!Quoth the raven, NEVERMORE."
El traductor nos lo da a conocer como sigue:

entr.e~e el espíritu mismo de Edgar Allan Poe ostentando
la J'tu111ca
J' esplendente
b
, Y lum~nosamente bella, de su me 1aneo ia ,ugu re_y fantastica: ¡gigante de una raza universal
mag111fica de mtensos poetas soííadores I
. En los penúltimos versos de la traducción que se
cons1:lera, me parece haber observado una omisión, debida, sm duda, a alguna circunstancia que distrajera a Gó'.;1ez Robelo en mom~ntos difíciles de su intensa labor.
Be that word our smg of parting, bird or fiend!G
.
1 shrieked upstartinget thee back mto the tempest and the Night's Plutonian

L
L

eave no

hl

~orel
ack plume as a token of that lie thy soul hath

.
spokenl
eave my 1onehness unbroken !-quit the bust above

T k h b
my door I
a e t Y eak from out my heart, and take thy forro
from off my doorl
Quoth the raven NEVERMORE."

Y en la versión se lee Jo siguiente:

"S ea, esta .tu palabra

de partida, ave o espectro I"
Gem1, alzandome de pronto
"¡ No aquí dejes una plum; como prenda del embuste
que tu alma profirió!"
i N o perturbes mi desierto'-¡ deja el busto d
.
1
·Saca l . d
. .
.
e m1 puerta
'
e pico e m1 tnste corazón, y tu f9rma de mi
..
puerta quita ya!
D1Jo el Cuervo, NUNCA MAS."

"Cuando, el aire parecióme ser más denso,
Per~umado ~or las nubes invisibles de un incienso
De mcensanos que mecían los arcángeles sin sombra
Cuyos ?ªsos armoniosos resonaban en la alfombra '
"·D
'
' esdtcha do.,,,, " sollozaba," Dios te envía, apiadado

Aquí se le pasó a Gómez Robelo traducir aquello de
Get t~ee. back into the tempest and the Ninght's Plutonian
shore (1 A la tormenta vuélvete y a las playas de la noch
sepulcral!)
e

Dul t
de tu mal,
. .
ce regua, a1tvto, olvido a la memoria de Leonor I
l Bebe, oh, bebe de este bálsamo divino y a Leonor
olvidarás !"
Dijo el Cuervo, Nunca más,"

,
Este vacío (si vacío puede llamarse) lo podrá llenar
Gome~ Robelo, seguro estoy•de ello, en alguna edición
posterior de su trabajo.
da

. ~aciendo a u~ lado la nimiedad que se deja apunta' d1re, para concluir, Y en términos generales
1
excelente traducción de El Cuervo Gó
R b' qlue en a
b"d
,
mez o eo ha sa¿ Q1~ién ha ,~1ejorado, quién ha igualado siquiera, esI o pens~r Y sentir con el autor, trasladando fielmente a
ta soberbia
neo Y hermoso idioma uno d 1
¡
· verswn a nuestro idioma'· En
-, a m b os casos nuestro
t bl d
·
'
e os poemas más
por ª;go tiempo permanece en nuestra mente la me!'1fl
no a es e la literatura norte-americana.
melod1a de
ua
. Con ello, Gómez Robelo ha enriquecido las letras
patrias,
con su delicado gusto l"t
.
1 levantandolas,
· ·
1 erario a
"Quaff, oh quaff this kind nepenthe, and forget
una
a
tura
envidiable.
Su
traducción
de
El
C
1
'
lo
· h
.
.
uervo, o cothis lost Lenore,_
ca e~ rn1 um1_1de Juicio, entre los poetas de altos vue"
Quoth the raven, NEVERMORE." ' los, (:N ervo, Urbma, Olaguíbel, García Naranjo etc et )
Bebe, oh bebe de este bálsamo divino y a Leonor
que tanto han contribuído a mantener vi"vo
'
:• c.¡
• ·
d 1
, muy VIVO e
espmtu . e parnaso mexicano moderno, h oy en ca 1'ma,
olvidarás!"
Dijo el Cuervo, NUNCA MAS.'' c?mparativ~mente, debido a la tremenda convulsión política que agita a nuestra desventurada patria.
y así en todo el resto de la traducción. En ella se
DAVID CERNA.

�TOPICOS DEL DIA
Don Venustiano Carranza opina ~ue el primer deber
de un hombre de su alcurnia revolucionaria, de un sér
elevado hasta el cargo de jefe de una nación por medio de
la lucha armada, consiste en legislar. Y don Venustiano
legisla, cada día sale de sus "fábricas" un nuevo decreto. Y aquellos palos de ciego dan unas veces sobre las '
cabezas de los comerciantes, otras sobre los bienes de los
"reaccionarios," y todas, sobre la lógica y el sentido co-

"reaccionarias" tendentes a restarle simpatías a la causa
redentora que representa a las mil maravillas el anciano
de Cuatro Ciénegas, la revolución tiene hombres, y hombres tan competentes como los que al lado del \'iejo dictador oaxaqueño o al lado del indio Huerta se propusieron hacer buena la teoría &lt;le los insustituíbles.
Sí, señores, el carrancismo tiene "una gran existencia" de hombres aptos para todo. y de ese "surtido" salen ministros, cónsules, diplomáticos, todo lo que haga

mún.

falta.

El último "decreto'' de don Venustiano, o meíor
dicho la última pincelada a un ..'. 'decreto" anteriormente
prom~lgado, ha sido su obra maestra. El divorcio era
ya una ley. Los lazos de la familia quedaban disueltos,
en virtud de que el matrimonio es sinónimo de tiranía Y
de que a eso, a barrer tiranías fue a México la ola revolucionaria. · (Este fue no crean ustedes que es ocioso;
ya saben que la revolución fue, y ya saben ustedes de
dónde fue ..... )
Pues bien, para que el beneficio de la ley del divorcio fuera completo, don Venustiano ha decretado que
inmediatamente después del divorcio, pueden los divorciados contraer nuevas nupcias. Y la cosa ha dado un
brillantísimo fruto .... entre la gente carrancista; que la
gente decente, sigue sin novedad.

A veces resulta que a uno de los suyos, para mandarlo de 11 inistro a París, tienen que "adjudicarle" un intérprete. pues él no domina (ni conoce) la lengua de Víctor Hugo; o bien, que a un señor "Cónsul" tienen que
enseñarle a ponerse los zapatos y a no asustarse con los fa! •
dones de la "alevosa;'' o, por último, que a un ministro
tienen que hacerlo que aprenda a poner su nombre.
}.fas todo esto es altamente significativo y consolador,
entraña. nada menos que el triunfo del pueblo, del pueblo
bajo, del antes oprimido y hoy en pleno goce de sus libertades . democráticas.
Y el carrancismo no sólo hace "bilimbiques," también hace hombres .....

***
Gloria de la humanidad,
hay filósofos sin cuento
que afirman que es el talento
una grave enfermedad.
Conocida esta verdad,
;e deduce en línea recta,
contemplando la selecta
legión de renovadores,
que todos estos señores
gozan de salud perfecta.

*"*
-¡ Aquello es imposible!, nos decía h~ce poco una

persona que acaba de estar unos cuantos dtas en la capital de la ex-república ex-mexicana. Y, r~lataba a grandes rasgos las lindezas que se ven en Mex1co.
.
Desde luego, nada nuevo nos dijo nuestro an11g~;
pero si traemos a colación eso que un repórter llamana
"entrevista," es para relatar un cuen.to o chascarrillo que
viene como de molde.
Un muchacho de pueblo, que .se hallaba perdidamente enamorado de una jovencita de no malos bigotes, refería con todos los colores su pasión, a cierto viejo que
solía aconsejarlo. Este, escuchó con toda calma al en~morado mancebo, y exclamó así :- Bueno, bueno; estas
perdidamente enamorado; y con ese genio, y con esa 1~anera de amar "en silencio," estás esperando que la ch1.ca
el mejor día se enfade, te saque de tu casa y te deposite
juaicialmente, ¿no?
,
No encuentran ustedes la analogía? Pues yo s1:
los expatriados mexicanos representamos al ena~orado
novio. y la gente mexicana que soporta en su pa1s a las
hordas carrancistas, representa .... a la novia,
Con que .... ustedes dicen ... .

***

malévolas y

** *
"Más de cuarenta damas mexicanas ha\l sido
aprehendidas y llevadas a la cárcel, bajo la acusación &lt;le
hacer propaganda felicista, por los agentes de \'enustiano
Carranza," dice un diario de San Antonio.
Perdonen las familias de las martirizadas damas;
pero tal noticia, constituye u.n síntoma inequívoco del hundimiento carrancista.
Cuando la barbarie sobrepasa los límites imaginables; cuando. no habie.ndo ya hombres en quienes cebarse,
la furia revolucionaria se lanza sobre las indefensas mujeres, esta infamia tiene que ser, si no la última, de las
últimas.
,
Las damas atropelladas en tal forma, sufrirán mucho, llorarán desconsoladamente; pero llegará un día en
que vean orgullosas que sus sufrimientos, los atropellos
que sufrieron, sus lágrimas, en fin, pudieron realizar la
obra de redención que para los hombres .de !\léxico fue
una roca inaccesible.
De la celda en donde murió ahorcado el licenciado
Primo Verdad, brotó el primer rayo del sol de la Independencia.
En las celdas que han servido de encierro a las damas mexicanas, brotarán las flores de la redención patria.

***
Siguen los fracasos convirtiéndose en éxitos : anunció don Venustiano a son de bombo, que habían sido destruídos los zapatistas en Morelos; al amparo de esas declaraciones (¿pero aun hay quien las crea ?) un gran número de personas tomó pasaje para Cuerna vaca y . ... no
quedó una de ellas.
Los zapatistas, con crueldad inaudita, asesinaron a
hombres, mujeres y niños.
Las fuerzas del intrépido "General" González son
las encargadas de esa región.
Si el crimen de los zapatistas es horrendo ¿ qué decir
de un gobierno que, por hacerse reclamo en sus periódicos
deja que perezcan centenares de gentes!

PAGINA RECREATIVA
Soluciones correspondientes
al número 37
Fuga de consonantes propuesto por
Aniceto Zapata.

El primero no fue resuelto. El segundo lo fue por Herlinda A. de Martínez, Tobías A. Vela y el niño Francisco Guerra hijo.
Anagrama propuesto por Elisa G.
de Longoria.-Don Venustiano Carranza.

Ni Veracruz es cruz
Ni Santo Domingo es santo
Ni Puerto Rico es tan rico
Como lo ponderan tanto.
Este problema apareció con algu~
nas erratas; sin embargo fue resuelto
• por Tobías A. Vela, de Río Grande
City.
Fuga de consonantes por Aniceto
B. Zapata.
Allí queda ese fuerte de los libres
ante cuyo granito la soberbia
de los nunca vencidos se destroza;
allí queda ese campo de pelea
donde hollaron las cruces de Crimea
los cascos del corcel de Zaragoza!
'

1

También apareció con incorrecciones y únicamente el señor Tobías Vela lo resolvió.
Anagramas propuestos por D. Víctor da Cerda:-Don Valentín Gómez
Farías.- Eduardo Tamariz.- Emilio
P. Campa.-Emiliano Zapata.-Doroteo Arango.~lvaro Obregón.- Alfonso Anaya.
Fueron resueltos los siete anagramas por Tobías A. Vela, Herlinda A.
&lt;le Martínez, de San Diego; Delfina y
Ercilia Rivera, de La.redo.
Victoriano Torres resolvió el lo, el
40, el 50, el 60 y el 70; Francisco
Guerra hijo, los cuatro últimos; Isaura Noriega, de Calexico; resolvió el
40, el 50, y el 60; Gabriel Hinojosa,
resolvió todos menos los do!- primeros; Ana H. García, todos. menos el
primero y el último; Elisa G. de Longoria, resolvió el 70 y José Antonio
Tinajero, de El Paso; resolvió única• mente el cuarto.
Charadas propuestas por don Víctor da Cerda.- Calavera.- Golosina.
-Remolino.
Fueron resueltas las tres por Tobías A. Vela y el niño Francisco Guerra, hijo. La señora Herlinda A. de
Martínez resolvió la 1a; Isaura Noriega y Victoriano Torres, resolvieron la
segunda, y Elisa Gutiérrez de Longoria y Ercilia y Delfina Rivera, resolvieron únicamente la última.
Rombos propuestos por Antonio Ló
pez.-Piochas.-Romanos.

Fue resuelto por Tobías A. Vela,
Francisco Guerra hijo, Herlinda A. de
Martínez, Ana H. García, Gabriel Hinojosa, Delfina y Ercilia Rivera, Isaura Noriega y Victoriano Torres N.
Frases hechas, propuestas por Elisa G. de Longoria.

V. Q. K. Y. B. B. T. S. T. D. B. B.
P. P. C. V. D. P. Z. Y. C. D. y P. K.
Nadie resolvió este problema
Adivinanza fugada, propuesta por
Elisa G. Longoria.
Es un bandido y ladrón
Y a la vez es un traidor
Y muchos de corazón
Lo llaman su salvador.
Fue resuelto por Delfina y Ercilia
Rivera, Victoriano Torres, Gabriel Hinojosa, Ana H. García, Antonio Tinajero, Herlinda A. de Martínez, Francisco Guerra hijo, J. M. Carranza.
Cnaradas propuestas por Ana· H.
García.- Pantalón.- Cabecero.- Bias
femia.- Sardanápalo.- Manivela.Sinalva.-Palomares.
Fueron · resueltas todas menos la
última, por Tobías A. Vela y Francisco Guerra hijo. Además fueron resueltas en el siguiente sentido.
Herlinda A. de Martínez, las charadas 3a, 4a, sa y 6a.
Gabriel Hinojosa la 5a y la 6a.
Isauro N oriega, la 1a y la 5a..
Delfina y Ercilia Rivera, las 1a, 3a,
4a, 6a y 7a.
J . M. Carranza, las tres últimas.
Victoriano Torres, todas menos las
dos primeras.
Anagrama propuesto por Elisa G.
de Longoria.- Mariano Escobedo.Fue resuelto por Victoriano Torres,
Delfina y Ercilia Rivera, Tobías A.
Vela.
Rombo propuesto por Tobías A.
Vela.-Austreberta.-Fue resuelto por
la señora Herlinda A. de Martínez.

Anagramas propuestos por Tobías A.
Vela.-Lic Don Sebastián Lerdo de
Tejada.-Ingo. Miguel García Granados.--Fernando Maximiliano de Hapsburgo.
Fueron resueltos los tres por Delfina y Ercilia Rivera. La señora Herlinda A. de Martínez, resolvió únicamente el primero y el señor Victoria.no Torres, resolvió este y el último.
Nota:-Don Miguel García Granadqs no fue ingeniero, como su sobrino
don Alberto y don Ricardo, sino geperal y Presidente de la República de
Guatemala.

•

Triángulo númerico, propuesto po~
Tobías A. Vela.-Quasimodo.- Fue
resuelto por Herlinda A. de Martínez,
Delfina y Ercilia Rivera, Victoriano
Torres, Ana H. García, Fra.ncisc"o
Guerra, hijo, Isaura Noriega y Gabriel Hinojosa.
¡

'.Meta.tesis propuestas por Tobías
A. Vela.-Onza, zona.-Pichón, Chopín.-Peseta, estepa.-Aquiles, esquila.
-Gola, lago.-Rosalía, salario.-Pato,
tapo, apto, opta, pota, topa.
Fueron r'esueltas todas, con excepción de la cuarta por las señoritas
Delfina y Ercilia Rivera. Victoriano
Torres resolvió las 2a, 5a, 6a y 7a;
Herlinda A. de Martíntes, resolvió las
2a, sa, y 6á; Gabriel Hinojosa, resolvió las 2a, sa, y 7a; Elisa Gutiérrez de
Longoria, resolvió las tres últimas; y
Francisco Guerra, hijo e Isaura Noriega, resolvieron la sa y la 6a.
Cuadro de letras propuesto por Tobías A. Vela.
Moro
O lid
Rito
Odol
Fue resuelto por la señora Herlinda
A. de Martínez.
Cuadrados de letras, propuestos por
Genaro Fourzan, Jr.
Primero:
Dios
Inde
Odas
Seso
Segunda:
Café
Atar
Faro
Eros

�*+:~:+"'+'IL+'1·+"'+'!'+:'1'+'"_.._"~·~·'.&amp;.'V..._,.~,,...,.,...,,,...,,,--._w.a.,,,
.0.,!1.L'V-L_W..LW-L._'I/.L\•!.L.._W...&amp;¿~.~·,,..__w...,¡1+,v+"1-+"'+"'+""+"'+""+"'
-;r&lt;~:&gt;rr;z.:.ry¡., 7 .-;i., /f~\"W".,'l\"W";CT/l~i'-;T";"KT7i~r,-;¡~f~¡,~T7i~''\yT7¡~~~~~1vr;-.,~~/l&lt;?i\JKAF/t&lt;AK
~

I$ LOS DIEZ PRESIDENTES

EL .DESIERTO
cio de la muerte, bajo la misma luz implacable, con las
mismas partículas brillantes de mica de que está sembrado el desierto, en esos lugares, corno un monte de parada. A ratos uno de los camelleros canta y su voz nos
saca de una somnolencia o de un sueño. Su canto es más
bien una serie de gritos de llamada. infinitamen te tristes,
en los que el nombre de Allah suena sin cesar y despierta en las paredes de los valles, claros ecos, sonoridades
casi espantables que dominan.
En la tarde, a la hora en que la magia del poniente
desciende nada más para nosotros en el desierto. acampamos en un gran circo melancólico y todavía sin nombre, y todo él de arcilla grisásea rodeada de una muralla
'
de rocas gigantes.
El lugar carece de agua; pero para dos o tres días
todavía, tenemos con la del Nilo y el cheík. nuestro guía,
promete acampamos mañana cerca de una fuente.
Tan luego como se montan nuestras tiendas, los
camellos, desembarazados . de su pesada carga se dispersan por el camino en busca de raras retamas y nuestros
árabes de briznas secas para hacer fuegos. semejantes entonces, a brujos de luengos trajes, recogiendo yerbas, al
caer la tarde, para los maleficios. Y durante una noche,
nuestra pequeña ciudad nómada lleva la ilusión de la vida a ese lugar perdido donde no volverá jamás y donde
mañana reinará el silencio de la muerte.
Hay una desolación más y más grandiosa, en ese
lugar, a medida que el sol se abate y se apaga. Circo inmenso rodeado como de desplomes de ciudades; cosas
caóticas derribadas, exfoliadas por fisuras y cavernas. Y
Después el desierto comienza de nuevo, más seco y
todo ello como nuestros camellos, como nuestros Beduimás estéril. Nos alejamos siempre del Mar Rojo, desapa- nos, como el suelo y como todo, es de esos tonos grises,
recido desde ayer, internándonos en las comarcas monta- cenicientos o morenos ardientes que forman el fondo eterñosas d~I interior. Cuántos valles lúgubres y grandes cir- no, el fondo neutro y por lo mismo intensamente cálido,
cos desolados atravesamos todavía antes del reposo de la sobre el cual el desierto arroja y despliega todas sus fa11tarde! Nuestros camellos siguen siempre con el mismo tasmagorías de luz.
balanceo rítmico que adormece, siguen casi por sí solos
He aquí la hora del poniente, la l1ora mágica; solas imperceptibles sendas del desierto, que han seguido bre las cimas lejanas aparecen, en furtivos minutos, las
o trazado durante innúmeras edades bestias semejantes, violetas incandescentes, y los rojos de brasa; todo pare·
de las que descienden, en esa misma dirección, la única ce despedir fuego.
un poco frecuentada de la arabia sinaítica.
Entre tanto el sol se ha o¡:ultado, pero aunque todo
Hacia la tarde pasan tres mujeres impenetrablemen- se ensombrece, un fuego latente, un fuego que tarda en ate veladas sobre camellos jóvenes de hocico al aire. Un
pagarse, incuba aún largamente bajo esos morenos y esos
momento después, un muchacho bronceado, que parece in- grises que son los verdaderos colores de las cosas. · Desquieto de su huída sigue la misma dirección que ellas en pués, pasa un estremecimiento y súbitamc!1te el frío desla soledad donde nuestros ojos las han perdido. Su came- ciende, el inevitable frío de la tarde en el desierto.
llo adornado con bordados, tiene franjas y borlas que flotan al viento en su carrera.

Al espléndido amanecer; nuestro campo se despierta,
se estremece, se repliega para la partida. Sobre las rocas
que formaban muralla detrás de nosotros, se mantiene la
luna blanca qu con su apagada pupila en el cielo azul nos
ve partir.
Al punto, hasta el medio día quemante, las soledades
están sembradas de guijarros ,n egros, como espo!Yoreados
de carbón, y estos guijarros relumbran, brillan bajo el ar·
diente sol dando una ilusión de humedad a los sedientos
que pasan. Durante horas enteras, desfilan las negras so·
!edades, llenas de espejeos; en algunos lugares los salitres
y las eflorescencias de sales forman veteados grises. Nada canta, nada vuela, nada se mueve: pero el silencio inmenso, está martillado a la sordina•por el andar incesante
y monótono de nuestros lentos camellos.
A medida que se atraviesa una región menos muerta,
al borde de alguna cosa que debe ser el lecho desecado de
algún torrente, crecen incoloros tamarindos, y pálidas flore
citas blancas y hasta dos altas palmeras.. U.na golondrina
gris cruza con vuelo azorado, y las moscas de nuevo
se posan en los ojos llorosos de nuestros camellos! Un ensayo de vida. Y dos grandes pájaros negros, los señores
del lugar despliegan sus alas arrojando su grito en el silencio.
Nuestros beduinos de escolta al ver las palmeras, olfatean que hay agua bajo su delgada sombra y conducen a
las bestias. En efecto, en una hoquedad de arena, hay una
poca de agua y los camellos con gruñidos de alegría, se
aproximan, e intentan sumergir dos o tres a un tiempo sus
hocicos mezclando sus largos cuellos extendidos.

' En torno nuestro, a medida que el sol se aleja, las
montañas se elevan y los valles se ahondan. Las montañas son de arena, de arcilla y de piedras blancas: aglomeraciones de materias vírgenes acumuladas al azar de las
formaciones geológicas, jamás movidas por el hombre, y
lentamente deslavadas por la lluvia, lentamente caldeadas por los soles desde el principio del mundo. Afectan
las más extrañas formas y se diría que una mano ha te·
nido cuidado de colocarlas, de agruparlas, con aspecto
casi idéntico, durante una legua son series de conos sobrepuestos, escalonados como con una intención de simetría, después las puntas se aplanan y se convierten en
series de mesetas ciclópeas, en seguida se ven los domos
y las cúpulas como restos de ciudades fósiles. Y se permanece confuso ante lo rebuscado e inútil de esas for-

***

Cuando lo noche ha llegado, cuando las estrellas se
han encendido en el ciclo inmenso, y nuestros beduinos, como de costumbre, se han sentado formando rueda en torno de sus luminarias de ramas-siluetas negras sobre llamaradas amarillas-doce de ellos se desprenden, Yienen a
colocarse ante las tiendas, rodeando a uno que toca la gaita. y comienzan a cantar en coro. Y según la cadencia len
ta que el gaitero les marca. balancean la cabeza. El aire
es viejo y lúgubre, tal sin duda. como se oía en el desierto
cuando 11oisés pasó. Más triste que el silencio es la música beduina que se eleYa, inesperadamente. gemebunda
y que parece perderse en el aire, no habituado al ruido,
ávido del sonido, como esas arenas están ávidas de rocío.

Pr6xim~mente editaremos un álbum que será el resumen de los últimos acontecimien~ tos de México.
~
En forma enteramente nueva y original, aparecerán el resumen y los caracteres principales de la historia de los últimos años, desde el Presidente Porfirio Díaz hasta el Primer
~ Jefe Carranza.

*
*J

J
f

~

Ii

Porfi r10
· D'1az
Francisco León de la Barra
Francisco I. Madero
Pedro Lascuráin
Victoriano Iiuerta

Francisco Carbaj al
V enustiano Carranza
Eulalio Gutiérrez
Roque Gorizález Garza
Francisco Lagos Cházaro

i

Todos estos personajes aparecerán en el álbum, soberbiamente caricaturizados por '
Martínez Vizvet.
~
Una obra de lujo, de interés constante y de gran atractivo. Algo totalmente diverso
; de lo hecho hasta ahora.
¿Quiére usted saber algo relativo a este álbum?
i
Pida informes a ''REVISTA MEXICANA''
¡~~
P. O. Box 66, Station A.
San Antonio, Texas.

¡
'

~.....,'~•_:.l.'..• ..._,,:...,, ~.._.,~.._, •

~·~.L' •

,.o.,, ' .L' • .'..l.'. •.'..l.'.•'.L' •: ....-,~~ · ;.L' ,--.._, ~•.....t..c•"..t.c•!.Lc•_".L' •"L',' '.l.'• '..t.:,.&gt;'.L'J.' .•.oU.&amp;cJ'.L'f·!..t.cH.Lc•~.L",•c'.LC!~

'.0.,.&gt;,!.Lo&gt; '+;''

... T::-1~1~1~l-:'T'lc:"'l'"':'"1,'"l"';J~i."1'7&amp;-::-r;-,""'."T;'"~-:"l";¡"".T'.'"¡~¡.T;¡ .T71 , T71":"""r;1---r71----r7í ~T : ' 1 ~1-:T'~•"":""r:"•~r.T7l~l~l:"r'"l~l:-r;l\.'T';l::"'r7t ~ 1 ~ ; ' ? i - ~ ..

'f;\~'f

,.f,..

,1

REVISTA MEXICANA ha publicado y seguirá proporcionando a sus lectores, los documentos de más importancia para la historia contemporánea de México. Ha editado, además,
dos albumes que, por su importancia, debe leer todo mexicano el "Album de Juárez," que
contiene los mejores estudios y poemas dedicados al Benemérito de la América y el ''Album
de Díaz,'' en el que se encuentra un resumen completo de la obra y de la vida de este gran
Presidente, así como los antecedentes de las cntástrofes actuales. Pida Ud. los dos albumes
con una suscrici6n anual o uno de ellos, con una suscrición por seis meses. Llene Ud. uno de
los cupones.
POR UN AÑO

POR SEIS MESES
Sr Admor. de REVISTA MEXICANA

Sr. Admor. de REVISTA MEXICANA

P. O. Box 66, Station A.

P. O. Box, 66 Station A.
San Antonio, Texas.

•

Muy sel'ior mío: Tengo el gusto de acompat\ar a
Ud. la cantidad de $ 3. 50 cts. para que me remita
los dos albumes de Benito Juárez y Porfirio Díaz y
una suscrici6n anual de REVISTA MEXICANA
Soy de Ud. atto.

y

S. S.

Mi n o m b r e - - - - - - - - - - - .. drrecci6n--------------

San Antonio, Texas.

Muy sef\or mío: Tengo el gusto de acompaf\ar a
Ud. la cantidad de$ 1. 80 cts. para que me remita, a
vuelta de correo, el Album de,_______
----------Y una suscrici6n semestral
de REVISTA MEXICANA.
Soy de Ud. atto. y S. S.
1vli nombre,_____________
,, drrecci6n-------------,,ciudad--------------.. F.etado-------------~---

�Pigina Recreativa (Concluye.)
Fueron resueltos ambos por la seiíora Herlinda A. de Martínez y Tobías A. Vela.-La señorita Ana H.
García, resolvió únicamente el segundo.
Rombo propuesto por Genaro Fourzan jr.
América.-Fue resuelto por Gabriel
Hinojosa, Francisco Guerra, jr., Isaura Noriega, Herlinda A. de Martínez
y Tobías A. Vela.
Aféresis propuestas por Genaro
Fourzan jr.-Samaria.-Palas.
Fueron resueltas ambas por Tobías
A. Vela, Herlinda A. de Martínez,
Francisco Guerra hijo, Ana H. García
y Delfina y Ercilia Rivera.
Triángulo propuesto por Genaro
Fourzan jr.-Ald"eana.-Fue resuelto
por Delfina y Ercilia Rivera, Herlinda
A. de Martínez, Tobías A. Vela y F.
Guerra hijo.
Cruz numérica.-Altamirano.- Fue
resuelta por Gabriel Hinojosa, Victoriano Torres N., Elisa G. de Longoria, Ana H. García, Tobías A. Vela y
Herlinda A. de Martínez.

En la baraja
Adorno, mujeríl
Denota principio
Una comida

ANAGRAMAS

1 Narro. México es la nación digna
2 Di Gil. Fe con cama de oro. B.
3 Y es cóndor del foro.

Rio de Africa
Tela

..

Sacerdote en un culto
Substancia viscosa

San Antonio, Texas.

•••

PRECIOS DE SUSCRIPCION

CRUZ
De agua
Pariente
Deseo ardiente
Cruz para muchos
Camino
Negligente
Apellido de escritor
Cantidad
General americano
Ciudad turca
•
Tiempo de verbo
Pueblo de la Coruf\a
En la iglesia
Nombre de mujer
Nombre de varón
Charada propuesta por la Srita.
Isaura Noriega.

. . . . . . . Algazara
METATffiIS

Director y Propietario
Lic. Nemesio García Naranjo.
P . O. Box 66.-Sta. A.
Esq. Houston y Leona Sts.
TEL. CROCKET 3398.

4 N. N. Z. El heraldo de Francia.

Huyendo de la Justicia
me dirijí a un 'primera,' 'segunda'
que dicho sea de paso
es abreviatura del total
Anagrama propuesto por Genaro por que por poco 'tercera', cuarta'
Fourzan jr.-Emiliano Zapata.- Fue
a una pobre 'segunda,' 'quinta,
resuelto por Gabriel Hinojosa, Victoriano Torres N., Elisa G. de Longo- a quien no le fue muy 'quinta' 'cuarta'
ria, Herlinda A. de Martínez, Tobías yo creo que por ser un pobre
'sexta,' 'cuarta,' 'quinta' 'sexta'
A. Vela y José Antonio Tinajero.
que vistas 'cuarta' 'tercera'
--)o(-para ganar su vida;
ella no lo permitió
Problemas propuestos por el nif\o yo sin querer le pegué
Alfonso Martínez.
y despues corrí a esconderme
entrando en un total
ROMBO
en donde mucho me divertí,
Vocal
pues estaba Madame Le Lora
Tiempo de verbo
una
célebre hipnotista
Temblor de tierra
que en el acto me durmió.
Ciudad mexicana

Vocal

SEMANARIO . ILUSTRADO
~

Problemas propuestos por P, K.
Dor.

Metatesis propuesta por Genaro
Fourzan.-Padrino, podrían.-Fue resuelto por Herlinda A. de Martínez,
Tobías A. Vela, Victoriano Torres N.

Juguete

R[VISTA·MEXICANA

CHARADA DIALOGADA
Por D. Víctor Cerda.
¡ Cuartal No es posible que a ese
tercia segunda podamos demostrarle
el quinta cuarta que con admirable
tercia cuarta ha levantado.
Es lamentable porque ahí prima
segunda los depósitos de quinta tercia
cuarta •• : •. Y •••••
Mi todo en Europa.

En México y Estados Unidos
Pago adelantado
REVISTA MEXICANA
I trimestre. . . . . $1.00 oro americano.
I semestre.... ' 1.80
"
"
I año....... . . '3.50
"
"
Números sueltos 10 centavos oro
americano.
En los trenes, 15 centavos.
Números atrasados 20 centavos oro
americano.
En el resto del mundo.
1
1
I

trimestre. . . . . $2.00. oro americano
semestre. . . . . ' 3.50 "
"
año. . . . . . • . . . ' 6.oo "
"

•••
ADVERTENCIAS:
Los pagos de suscripción deben ser
adelantados. No s1:: devuelven originales.-Para anuncios y demás asuntos de administración diríjase a:
P. O. Box 66, Sta. A.
SAN ANTONIO, TEX.
--0--

REVISTA MEXICANA
Illustrated W eekly
Director and Proprietor
Nemesio García Naranjo.
P. O. Box 66, Sta. A• .
Cor. Houston &amp; Leona Sts.
San Antonio, Texas.

•••
Subscription ratea
In Mexico and United States.
Advanced payment.

3 months .••.. $ 1.00 American Cy.
6 months ..... .. 180
"
"
" . ",,
1 year ...... . . "3.50
Single Copy .. "0.10
"
,,
On the train .. .. 0.15
"
Old Copies. . . • " 0.20
"

..
In other Countrie1
..
3 months . .•..

6 months .... .

"

"

•

MEXICO PARA LOS
MEXICANOS
Este es lema de "El Heraldo de México" el mejor periódico en español, que se publica en California. El de mayores dime nsiones y el de más
circulación.
Independ iente defensor de
la raza mexicana.
Unico Bisemanario. Ocho
g randes páginas. Abundante
y oportuna información. Interesantes gra bados.
Mándenos su dirección Y" le
remitiremos ejemplares d e
muestra gratis. Sea usted suscritor: leerá un buen periódico. Sea usted age nte, hará negocio. Sea usted a nuncian te,
a umentará sus ventas.
Diríjase a
"El Heraldo de México."
342 No. Main St.
Los Angeles, Cal.

EL PODER SECRETO

HARINA

Con 'este maravilloso libro resolverá
todas sus dificul tades, será protegido
de la suerte, recobrará el cariño perdido, se hará amar del ser que adore
y logrará casamiento afortunado; obtendrá éxito en todos sus negocios y
empresas, gozará de salud, atraerá a
una persona ausente, desarrollará su
poder magnético y dominará las personas que le rodean; sus enemigos no
podrán causarle daño y adquirirá valiosos secretos para curarse l Id. y las
demás personas que soliciten su ayuda.
Pida un prospecto gratis. Dirección:
J. VENCE.

Pioneer
"Marca del Viejo"
P ioneer Flour Mil11
Producción diari1
15 00 Barrile1
Oficina y Molinos

a

t&gt;

O. Rn,r ,o,

H:ahana. Cnh•

~t~lll,'l'¡,...a¡I~~:-~

~~~~r~~~1ifi

'-' ~~~ UITQ ·;io, TU.

%,. PIONEER
(~ ~

&lt;J!;t,,41.-4f##,V,:A{,-.U~

C11le1 Guenther 1
King William
Cerca del
F. C. S. A. &amp; A. P.
• ..........1ft .....

$14ºPORGALON
de WHISKEY Garantizado

OFERTA GRATIS
¿Es Ud. víctima de la desgracia ? ¿ Le persigue la mala suerte ? ¿Sufre U d. en silencio? ¿ Ya
sea por asuntos amorosos y en
general todos los asuntos di! la
vida? Pues escríbame y a vuelta de correos recibirá informes
gratis. Dirección :
· Señora A. R. de Gabriel
Apartado 1291.
Habana, Cuba.

El famoso "Lucky
Tiger" se vende al
menudeo al mismo
precio que a ntes tenía por lotes de barril
Es ri co, suave y per
fectame nte garantizado.
Dinero que Ud. gaste es dinero salvado.
STULZ BROTHERS
Dep. 46
Kansas City, Mo.

FARMACIA CADENA
C. CADENA E HIJO, PROPIETARIOS.
Esquina Santa Rosa y Buena Vista.
EFECTOS QUIMICOS Y FARMACEUTICOS.
Veinte por ciento de descuento a las órdenes por correo
Principalmente si vienen de México.
Teléfonos, Cr. 826.-Nuevo, 826.

ESTE HERMOSO RELOJ, GARANTIZAD O
POR CINCO A~OS.
Tama ño para caballero, montado en oro, calidad superior. :\Iostrador arábico. Remo ntoir co11 escape a palanca. Movimiento perfec to.
La HENRY J EWELRY CO ..
se ha propuesto hacer una de las
campañas de anuncios más extensa
de las ya hechas hasta la presente
fecha, con el objeto de introducir
sus alhajas en su República. \' endemos basándonos sob re un plan
absolutame nte nuevo DIRECTAMENTE DE LOS MANL'FACTlJ- 'SOLO 95 cts ORO
REROS A UD., y a los mismos precio,:; pagados por los
grandes importadores y negociantes al por mayor. Eli. mi na mos a los corredores y usted ahorra su ganancia.
Pa ra demostrarle que los precios de nuestras jo}'.as
son módicos, para hacernos de nuevas amistades y para
introducir nuestro catálogo.,Ie enviamos este Re loj elegante y GARAXTIZADO, porte pagado. por la cantidad in tima de 95 cts. oro. Recorte este anuncio y envíenos lo adjunto a su nombre y dir~cción y a la suma
de 95 cts. oro y recibirá este reloj a vuelta de correo.
Henry Jewelry C.-P. 45. Cambridge Bldg.-Chicago, Ill

PERluv1&lt;;0PARA TOOOS LOSINTERE.SAVOS EN

LOS ESTAOOS UNIVOS OE NORIT Allm

EL NORTE AMERICAN O es un periódico
1l11strado, mensual, en español, que contiene noti
cías e informaciones generales sob re los Estados
Uni dos, de interés para los pueblos de Centro y
Sud América y las Indias Occidentales.
No es un periódico comercial lleno de lectura
insulsa sino una revista popular que habla de los
acon tecimientos más importantes de los Estados
Un idos, y está perfectamente ilustrada.
Los Estados Unidos son h-.y la nación más
prnspera del mundo y su posición singular en los
asuntos mundiales actuales, y sus relaciones peculia res con las repúblicas del hemisferio occiden·
tal. dan grande importancia a esta revista en
él 1nreno que ella cubre.
La subscripción anual es $2.00 en Méxic'o,
Panamá, Cuba, Puerto Rico y las Islas Filipinas,
y $2.50 en todos los demás países.
A solicitud enviamos gratis ejemplares de
muestra.
DIRIGIRSE A
SOUTH AMERICAN PUBLISHING CO.
61 Broadway
New York
(Nota: Esta Compañía publica también TH E
SOUTH AMERICAN, revista en inglés.)

Los pr6ximos números de REV ISTA MEXICANA, llevacán hermosísimas tricromías en sus carátulas.
Pídalos Ud. con anticipaci6n, porque se agotarán el mismo d. a de su aparici6n.

�Gran ·Sensación Editorial
Un Libro del Lic. Querido Moheno

..,.1"

COSAS DEL TIO SAM
El Lic. Querido Moheno, con el valor civil que lo caracteriza, ha escrito una obra en la cual se pinta
Es un prodigio de franqueza, de valor y de sin·

~1 pueblo y al país norteamericanos con exactitud pasmosa.

ccridad.
Para que el público juzgue su importancia, anticipamos el índice:
10. La Antesala de Uncle Sam.-20. De la Habana a New York.-30. Cocina y Literatura.-40. La
Abominable · Metrópoli.-50. El Molde Americano.-60. El Rebaño de Panurgo.-70. Los Timos de Acá.--80. Sohre el Mismo Tema.-90. Siguen los Timos.-10. Home Sweet Home.-n. Home Sweet Home, concluye.-12
Combination Salad.-13. Si Lincoln Resucitara.-14. El Lado Bueno.-15 El Porvenir de Unclc Sam.
160 páginas en 80. por 60 centavos. A los Agentes y Libreros, precios especiales.
Pronto será puesto a la ven ta en "REVISTA MEXICANA"

P. O. Box 66.

Station A.

San Antonio, Texas.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="19">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2948">
                <text>Revista Mexicana : semanario ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3357">
                <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Contiene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88142">
            <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88144">
            <text>1916</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88145">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88146">
            <text>40</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88147">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88148">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88149">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88162">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752301&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88143">
              <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado,  1916. Año 2. No. 40. Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88150">
              <text>García Naranjo, Nemesio, 1883-1962.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88151">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="88152">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="88153">
              <text>Políticas gubernamentales</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88154">
              <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Continene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88155">
              <text>Talleres el Imparcial de Texas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88156">
              <text>1916-06-11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88157">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88158">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88159">
              <text>2000200463</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88160">
              <text>Fondo Hemeroteca</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88161">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88163">
              <text>San Antonio, Texas (EUA)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88164">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88165">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2720">
      <name>Cuento</name>
    </tag>
    <tag tagId="11409">
      <name>Edgar Allan Poe</name>
    </tag>
    <tag tagId="9518">
      <name>General Treviño</name>
    </tag>
    <tag tagId="10093">
      <name>Memorias</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
    <tag tagId="11408">
      <name>Sinfonía</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
