<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3395" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3395?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-25T02:52:50-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1824">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/19/3395/Revista_mexicana_semanario_ilustrado._1916._Vol._3_No._54._Septiembre._2000200468ocr.pdf</src>
      <authentication>df2607ad95dabf611569bed0d772b314</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117004">
                  <text>REVISTA. MEXICANA
SEMANARIO ILUSTRADO ·

VOLUMEN III.

PRECIO : DIEZ CENTAVOS.

NUMERO 54.

�.r.
!..L-'!.r i1'"""'/
'"""" 1'""'-""-L''-'-"-'-'-"
. •~;¡.~¡.7.¿.¡.,,¡~
"
"
,T... , ~'"-'-"!.L"'-'-"'-'-''~'""'-"
h l ~l'\"1"'7''\T7i"""7•"-T71~/ ivl"'lio;-.'
""6"71~t'\i'"/1"7i 1\.:..t.'"
T ; ,~7.
7:~;:~

* .

~

¡¡

7:~·~·!.t.~,'lJ...~l~IL..,L~tla,L_\f!J.~'~·~
. .!:J,c.t.~'.!~~·L..L~IL.Lll~'!.t...~L..L....fLJ...
~ ~ . ~ ; ¡ ' vfi?K:'. .7i~?.~,,,, • ,,, . ....,~ ,,.~ ,,,~ ;., ~""/¡~~
" "

...... • 1

.....

LACAUD &amp;' SON, BANQUEROS
UN--INCORPORATED

¡- .

(SUCURSAL DE LACAUD E HIJO, .DE LA CIUDAD DE MEXICO)

,~·:

CASA MATRIZ ESTABL~CIDA EN M EX ICO, D. F., EN 1895

~

¡
+

t
tt

SUCURSALES·. .

1

TODA CLASE DE TRANSACCIONES BANCARIAS EN GENERAL, ESPE- ·
CIALMENTE NEGOCIOS MEXICANOS

V ERACRUZ, TAMPICO,
. SA N ANTONIO, TEXAS

7t\

.i:
1
1
J
1

~

7
$
\~

~

.

:t
7
"

J

COMPRAMOS Y VENDEMOS GIROS SOBRE LA CIUDAD DE MEXICO y
DEMAS POBLACIONES IMPORT A'.NTES DE LA REPUBLICA, EN DOLARES
O MONEDA MEXICANA.

i":
..

RECIBI MOS DEPOSITOS A LJ\ VISTA Y A PLAZO, ABONANDO INTERES.

¡
1É
j

*

¡.
J
t

It

.

SOLICITAMOS CUENTAS DE CHEQUES Y CORRESPONDENCIA.
COMPRAMOS ·y VENDEMOS CAMBIO SOBRE LAS PLAZAS DE LONDRES,
PARIS Y .MADRID.
Apartado Nº. 248.

u 6 Avenue C.

i

SAN

.
ANTONIO; TEXAS.

• Teléfono 1513 Crokett.

.

i
$
if

!

1i

I'

.

+~-+*+*+&gt;K--+*+jlE+7:~ :~~;l*IE+7:&lt;-+J:K+»c+3K..Z.~ ~:~~:(+J:K+J:K+)K+* +~ ¿+.~ )l(+):~ :E+*+7~!E+*+

''Cerveza
Pearl' '

ES VIGORIZANT E

¿Quién Puede Superarla?

- - -

NINGUNA CERVEZA
ES TAN BUENA

COMO LA -

- -

HCERVEZA PEARL"
EN EL ALMUERZO Y EN LA. COMIDA
H ACE MAS APE TITOSOS
LOS MANJARES
Y ÁYUDA LA DIGESTION

''LA CERVEZA PHARL''
DEBE ESTAR EN TODA CASA
PARA LA FAMILIA Y PARA
AGRADAR A UN HUESPED
NADA COMO UN VASO DE CERVEZA
¡FRESCA Y ESPUMOSA!

PIDANOS UNA CAJA
POR TELEFONO HOY
MANUFACTURADA Y EMBOTELLADA
- - - POR LA - - SAN ANTONIO BREWING ASSOCIATION
TELEFONOS : Crockett y Nuevo, 3-4

fERIOD11:0PARA TOUOS LOSINTERESAUQS.EN

~L NüKl'E AMER ICANO es un period1co
ilustrado, mensual, en español, que contiene not,
cias e informaciones generales sobre los Estado$
Unidos, de interés para los pueblos de Centro y
Sud América y las Antillas.
No es un periódico comercial lleno de lecturz
insulf.1 sino una revista popular que ha bla de los
acontecimientos más importantes &lt;le los Estados
Unidos, y está perfectamente ilustrarla.
Los Estados Un idos son h• y la nación más
prf,spera rlr l 111•11,.Jo y su posición singular en los
asuntos mu ndiales ar.tuales. y sus relacio nes peculiares con las repúbl icas del hemisferio occidental, dan grande . importancia a esta revista en
el campo que abarca.
La subscripción anual es de $2.00 en México,
Panarua, Cu oa, r'm:no Rico y fa~ , sla.s Fiilptnas.
y S2.50 en todos los demás países.
A solicitud enviamos gratis eiemplareR d,
muestra.
DIRIGIRSE A
SOUTH AMERICAN PUBLISHING CO.
6I Broadway
New York
(Nota: Esta Compañía pulilica también THE
SOUTH A MERTCAN. revista en . inl!'lés.)

REVISTA MEXIC_ANA
Semanario Ilustrado
&amp;NTBRBD Al IBCOND CLASS IIATTER, OCTOBER 15, 1915 AT TBB POST Oll'J'ICB
Oll' IAN ANTONIO, TEXAS, UNDER THB ACT Oll' IIARCH s, 1897

Volumen 111.

San Antonio, Texas, 17 de Septiembre de 1916.

Nmnero 54

¡16 DE SEPTIEMBRE!
Celebrar a los héroes es elevar una plegaria, y de
la misma manera que la oraci6n se hace más ferviente
y nace de mayor profundidad del alma cuando el dolor
desgarra las entrañas y la voz 1e ahoga en llanto, hasta
que al fin los sollozos vienen a suplir a las palabras, hoy,
al rendir culto a nuestros héroes, en vez de los cantos
triunfales y de las aleluyas, las lágrimas se agolpan a los
ojos y la angustia anuda la garganta, porque tenemos el
espíritu estrujado por las desgracias que aflijen a la patria, porque no llevamos las ofrendas a los altares conocidos, porque estamos lejos de nuestra tierra, porque vamos en el destierro por un desierto: verdaderos cautivos
del Faraón bíblico que ha susiituíd~ sus dioses al nuestro
y que nos arrancó' de la República para tener en ella a
sus siervos adorando al Becerro de oro.
Pero el llanto cede a la ira y el Dios.de la misericordia viste la túnica de fuego y se trueca en el Dios de los
Ejércitos: al llegar esta hora solemne' de cantar a los que
nos dieron autonomía e independencia, los emisarios de
Carranza se hallan arrodillados ante el Faraón, pidiendo
órdenes y entregan la nacionalidad, la dignidad y la gloria de los insurgentes a los pies de su protector, a cambio
de nuevas mercedes.
Llamamos entonces con mano angustiada a las puertas del sepulcro del Padre Hidalgo, de Morelos, de todos
los que han muerto por darnos patria y clamamos: ¡ De
pie, Señor, de pie! que la tierra que nos disteis clama venganza ; que los hijos se han vuelto en contra de los padres, las tinieblas cubren las almas criminales y no se
halla el peligro afuera sino en nosotros mismos: llevamos
el mal en las entrañas, la peste se ha entrado en casa; el
ángel del exterminio ha armado manos fraticidas y son
mexicanos quienes arrancan las insignias que pusisteis en
el manto de la patria!
Mas el pueblo que creaste, Padre Hidalgo, no puede
morir : Lo concibió tu amor y lo engendraste, como un
rayo, entre nubes de tormenta, le diste tu sangre y lleva tu
nombre y mientras tu nombre viva, el vi\'irá también. Y
es el mismo de 1810: lo mueve el mismo fanatismo por
las grandes ideas, aun sabe arrostrar la muerte por un
ensueño de libertad, aun conserva el mismo desprecio a
la vida y el mismo afán de gloria que animó a las masas
que como

una

polvareda de gloria,

1~viniabJt a

tu

paso,

El espíritu de sacrificio se halla tan arraigado en B
que todavía sabe morir con el desdén en el alma y con 1á.
sonrisa en la boca, y el genio que se adelanta a acontecimientos mundiales, que en el Acta de Independencia
abolía la esclavitud, que en la Constituci6n de :Morelot
creaba la República, se ha visto renacer y refrendar CII
guerras y epopeyas sucesivas ... .. .
¡ La tradicci6n ha sido. burlada y manos nefandas se han
apoderado de tu obra; pero el pueblo vive y espera! En
el silencio de su dolor devora sus amarguras para nutrir

con ellas la justicia futura, y puedes estar cierto, ¡ Oh
Padre! de que los Allendes, los Aldamas, los Abasolda,
velarán al pie de tu estatua; que el Cura de Carácuaro
vendrá a recibir de tus manos unguidas, la espada de combate y otra vez resonará en los campos el grito de Independencia y pasará sobré tu México el espíritu de 1810,
cubriéndonos de gloria.
Hoy, Padre Hidalgo, la campana que tú hiciste sonar,
suscitando a un pueblo a la insurrecci6n, no toca a gloria:
la mano que la hará tañer es la misma que declar6 a Veracruz neutral bajo las plantas del invasor, la misma que
firm6 el permiso para que la caballería extranjera pisara
el suelo en que moriste, la misma que ha autorizado la
muerte de los cadetes y que ha estrechado por sus embajadores, la mano que sacude a la República y al mismo
tiempo que entrega el último despojo de nacionalidad,
hará vibrar el bronce que despertó a la nación a la guerra
de once años!
Cuando esa mano cometa ese sacrilegio, despierten,
Oh Padre, y vuelvan a la vida las sombras de los insurgentes, Morelos y los Galeanas, Matamoros y los Bravos, Trujano y Guerrero ! ¡despierten nuevamente, y con
ellos los héroes de la Intervención y del Imperio, los aguiluchos de Chapultepec y los cadetes de la E scuela Naval,
y en un marcha imponente condúcelos Padre Hidalgo, a
guardar nuestras fronteras, mientras redivivo en nuestros
corazones, vuelva a combatir en nosotros vuestro ideal
y llevemos del extranjero a la patria el alma vuestra, y
veamos tus manos blancas bendecirnos y a nuestros héroes aprobarnos y en nuestras almas os can.te el orgullo
de haberos honrado, de haber rcconqui1Jtad9 para voaotro,

la J)atria c¡ue•noa 4iaieial

�Canto a Morelos
•

(FRAGMENTOS)

l.

.

Era un concierto de voces,
Eran voces inauditas,
Eran voces primordiales,
Voces cósmicas de vida,
En un pliegue de la sombra
Dios oía.
Su equilátera pupila
Con ciclópea luz divina,
Como inmensa estrella absurda,
Daba miedo a los cometas,
Pavos reales de las noches infinitas!
En un pliegue de la sombra'
Dios oía.
Y su boca, aquella boca que es gemela del abismo
La que saca de la nada
Con un grito
Los enjambres chispeantes de los orbes
Y los lanza como trompos colosales al vacío,
Esperaba que las voces inauditas
Pronunciaran su palabra para dar después el fiat.
Ese fiat formidable que hace fragua del espacio,
Una fragua que proyecta cada sol como una chispa.
En un pliegue de la sombra
Dios oía . . ... .

III.
Era el Genio, lo más alto, lo más noble de los cielos;
Lo que es lira en un Esquilo y es espada en un Morelos;
Lo que vuela como el viento, lo que ruje como el mar,
Lo que alumbra como el astro, lo que truena como el rayo,
Lo que brota y fructifica como gérmenes de Mayo,
Era el Genio, el Genio eterno lo que Dios iba a crear.

v.
Dios entonces, por encima de las voces, Dios que crea
Con el Verbo hecho de truenos que escuchaba el Sinaí,
Desgarrando con su "fiat" los espacios, dijo: Sea!
¡Y fue así!

VI.
Y del seno de la tierra silenciosa y adormida,
Surgió un Himno, y dijo el Himno: "Siento en mí que
( un Dios anida,
Algo va a brotar de mí;
Algo etéreo, extraño al germen que fraguaban mis
(entrañas,
Algo inmenso como cima de mis más altas montañas,
Y siguió diciendo así :
"La preñez de los botones es augurio de las rosas;
Muchos gérmenes aguardan que les digan : ¡Transformaos!
Muchas larvas en capullo tornaránse mariposas,
Muchas albas, sonrosadas como novias pudorosas,
Regarán topacio y nácar en los vórtices del Caos.
''Tiempo es ya de que mis gérmenes se maduren y se
(doren¡

Tiempo es ya de que me muestren la virtud en que se
(animan;
Si son albas, que revienten; si son tórtolas que lloren;
Si son perlas que se irisen; si son tallos, que se enfloren;
Si son águilas que vuelen; si son Cristos, que rediman."
VII.
Así suriió el milagro del Genio en el planeta;
Así, robando esencia y origen a los cielos,
Brotaron el guerrero y el sabio y el profeta,
Merced a ese conjuro divino, yo, el poeta,
Cantar puedo tu manes heroicos, ¡oh, Morelos I
Señor, deja que narre tu vida y tu destino:
Señor, deja que siga tus éxodos inquietos:
Cuando rapaz guiabas tu recua en el camino,
Quién sabe si los montes y el valle peregrino,
Te hicieron confidente de todos sus secretos ..... .
Tal vez en esas tardes de regio colorido,
En que un matiz de ensueño cobija cuanto existe,
El alma de la Patria te suspiró al oído
Con voces inefables: ¡ Morelos, estoy, triste I
Y tú, frente a la pompa de aquella tarde grave:
-¿ Por qué ?-dijiste-y ella te respondió:-¡ Quién sabe I
Tal vez en la opulencia del valle. michoacano,
Como una gran pupila de azur un lago viste,
Y el lago, la pupila de azur, con el arcano
Lenguaje de sus ondas, te dijo:-¡ Estoy muy triste!
Y tú le preguntaste:-¿Por qué?-con voz suave
Y el lago, la pupila de azur, dijo:-¡ Quién sabe!
Tal vez la cordillera, refugio de jaguares,
Que lidia con los rayos y a Encélado resiste,
Con voz hecha del viento que azota a sus pinares,
Te dijo sollozando :-Morelos, estoy triste I
Y tú, con una angustia que en tu ·alma ya no cabe,
-¿Por qué?-preguntas, y ella te respondió:(¡Quién sabe!. .•••
· Tal vez:-¡ Estamos tristes !-los árboles gemían;
Tal vez:-¡ Estamos tristes !-clamaban las estrellas;
Y como a Juana de Arco, tal vez te aparecían
Arcángeles vestidos de hierro, y te seguían
Mostrándote a la Patria, con dedos de centellas,
Entonces (qué alma grande llamado tal resiste!)
La tuya, adolescente, mas ya elegida y brava,
Le respondió a la Patria:-Ya sé por qué estás triste:
El cielo te hizo libre y España te hizo esclava!

VIII.
Pasaron algunos años
Y en una tarde enlutada
Un viajero misterioso,
Envuelto en una sotana,
De ojos inmensos y negros
Como dos noches sin alba,
Comprando a los centinelas
Que custodiándola estaban,
Como un espectro a la Alhóndiga
de Granaditas entraba.
in el castillo hay un patio

Y en el patio hay cuatro jaulas
Y en ellas cuatro cabezas;
Arriba, en los cielos bañados de nácar,
Otra testa lívida, la luna en su llena,
Sobre sus hermanas
Las cuatro cabezas sangrientas, llovía,
Su llanto de plata•
El viajero era Morelos,
Se detuvo y las cabezas
, Y en cada una de las jaulas
Las cabezas cercenadas
De sus troncoi¡, las cabezas,
Como en el episodio de la leyenda arábiga,
Dijéronle así con voces
Que no eran voces humanas:
Hidalgo:-¡ Salva a mi pueblo!
Allende:-¡Venga a mi patria!
Aldama :-¡ Sus al tirano !
Jiménez :-¡ Armate y marcha!
Hidalgo :-Mira mi frente
Más que los inviernos blanca
La pusieron las angustias,
Las angustias de mi raza.
Allende:-Fui fuerte y joven
Como tú, no temas nada;
Quien por la Patria perece,
Cantos requiere y no lágrimas,
-Salva a mi pueblo.
-Venga a mi patria:
-Sus, al tirano.
-Armate y marcha.
Así decían las cuatro
Cabezas ensangrentadas,
Y arriba en los cielos bañados de nácar,
Otra testa lívida, la luna en su llena,
Sobre sus hermanas
Las cuatro cabezas sangrientas, llovía
Su llanto de plata.

IX.
Pasaron los días;
Las glorias de Cuautla,
Emula sublime de las Siracusas
Y las Zaragozas, la tierra llenaban,
Y hasta el hombrecillo de exigua estatura
De frente cesárea;
Aquel que, pequeño, no cupo en el mundo;
Aquel que hizo eterna la gloria de Francia,
Aquel que en el ojo derecho a la Esfinje
Con un metrallazo le incrustó una lágrima;
Aquel que con bronce de tantos cañones
Fundó una columna muy alta, muy alta,
Clavando en su cima, como un dios de Roma,
La gloria soberbia y audaz de su estatua,
Se cuenta que dijo, pensando en Morelos:
-Digno es de mis triunfos el sitio de Cuautla.

X.
Las cuatro cabezas
De las cuatro jaulas

Las cuataro cabezas
Tan solas y trágicas.
Las cuatro cabezas que hablaron al Héroe
Con voces no humanas,
Las cuatro cabezas
Estaban vengadas ...... .
En va¡o los viejos
Soldados de España,
Llevando en sus lábaros
Al león cuyas garras
Asieron dos mundos,
Luchaban, Luchaban ...... .
Las cuatro cabezas
De las cuatro jaulas,
Las cuatro medusas,
Compañeras pálidas
Del héroe moreno, seguían su gira.
Y en cada combate
Y en cada campaña,
Ponían un soplo de antiguas leyendas,
Un soplo epopéyico de la vieja Iliada.

XI.
Más tarde, ante un congreso de levitas,
El heroico levita fue llevado;
Quitáronle las sacras vestiduras;
De sus manos benditas,
Tres veces santas y tres veces puras,
De mártir, de :pastor y de soldado;
De sus pálidas manos formidables,
Un purpúreo prelado
Arrancó con liturgias implacables
El cáliz consagrado ....... .
Refiérese que entonces,
Aquel hombre más fuerte que los bronces,
Aquel hombre mayor que las montañas
Y más bravo que el puma en sus arrojos
Mostró una turbia lágrima en sus ojos,
Bajo el negro rubor de sus pestañas ......• Y el patíbulo al fin y el victimario
Que consume las vidas redentoras;
Y un Cristo, y un madero, y un calvario,
Y a lo lejos, a guisa de sudario,
La púrpura imperial de las auroras ... : ...•

•

INVOCACION.
¡ Oh Patria, oh dulce Patria, madre santa
Vuelvo a tí tras de luenga romería
Y te encuentro al posar en tí mi planta,
Con un arrullo nuevo en la garganta
Y más grande y más bella todavía.
. Mas si mañana con tu voz de cielos,
De monte y prado que la luz reviste:
-Estoy triste ........ murmuras con anhelos,
Quiera darte el Señor, cuando estés triste,
Para cada tristeza otro Morelos !

AMADO NERVO.

'

�•

El Aniversario de REVISTA MEXICANA'
El día 12 de Septiembre fue un día inolvidable para
nosotros. Las personas más prominentes de la cG&gt;lonia
mexicana en San Antonio, estuvieron presentes en nuestras oficinas, a donde acudieron para felic.rnos por nuestra patriótica labor.
Ex-Ministros, ex-Gobernadores, Generales y Jefes del
Ejército Federal, periodistas y hombres eminentes en
todas las esferas de la actividad, nos visitaron, alentándonos en nuestros trabajos de cohesión nacionalista.
Recibimos además telegramas y cartas de felicitación
que agradecemos debidamente y que conservarnos como
timbre glorioso que ya hemos acuartelado en nuestro
blasón.
"La Prensa," periódíco diario que se publica en esta
ciudad, celebró nuestro primer aniversario, en su edición
especial del día 15 de Septiembre, con un artículo que reproduciremos en nuestra próxima edición por no haber
tenido tiempo de insertarlo en el presente número.
"El Imparcial de Texas" nos dedicó una página en
la cual insertó el siguiente artículo, que agradecemo~ de
todo corazón y que reproducimos con orgullo:

***

. "REVISTA MEXICANA," el semanario ilustrado genuinamente nacionalista, que ha ganado una inmensa popularidad en el Sur de los Estados Unidos y en toda la
población de habla española de este país, acaba de publicar un número extraordinario para celebrar el primer aniversario de su fundación, e inicia con él el segundo año
de su existencia.
.
El señor licenciado Nemesio García Naranjo no eludió desde el principio, ningún sacrificio y ningún esfuerzo
para hacer de su semanario el mejor de los publicados en
su género, y por haber sido nosotros testigos de su iniciación Y haber llevado a cabo en nuestros talleres los primeros trabajos tipográficos de "Revista Mexicana," nos
consta el entusiasmo contagioso y la laboriosidad con q11e
de día Y de noche se puso manos a la obra para que esa
empresa, desde sus comienzos, llevara algo nuevo y se
presentara con todos los adelantos propios de un perió&lt;lico establecido de muchos años.
A la fecha, al ver el número de .aniversario, no podernos illenos que felicitar a su Director por la c011solidació11
de su empresa y por los progr~q05 alcan¿ados en un es¡,:1· io relativ1mente corto p,1.a ·;~.,, resu!tado,, después de
1,;i!H r s::lo largamente angu&lt;;•'os) por sus luchas y por
sus peripecias.
La carátula representa al oficial abanderado de un batallón del Ejército Federal, en sus días de gloria, de brillo
Y de orgullo, cuando la insignia ostentaba sus fajas tricolores en paradas deslumbrantes y era saludada a la vez
que por las marchas de honor de las bandas militares,
por las aclamaciones de un pueblo unido y por las banderas de todas las naciones de la tierra.
El pie del hermoso grabado a colores resume todo:
"La Bandera de la Patria (como se veía antaño.)" dice, y
esa leyenda lleva consigo la triste historia del derrumbamiento del crédito, de la riqueza y de la felicidad de ese
desventurado país, en que la locura y la ambición de las
clases inferiore,s, no por su jerarquía social, sino por su
inmoralidad y por su ceguedad, han anulado todos los adelantos conseguidos en épocas de elaboración lenta y de
inauditas energías.
'
El editorial, recuerda las promesas hechas al iniciarse
la Plibli~ijción 4e "~evista Mc~icana" y las renueva con

mayor ardor, fortalecido por la prueba sostenida durante
estos meses de espectación y de toda clase de sufrimientos, Y vuelve a marcar, como una piedra miliar, el camino
que el Director se ha impuesto y en el que ha perseverado
a pesar de todo.
~as &lt;lemas secciones, siempre interesantes, son hoy
especialmente atractivas: El licenciaJo Querido Moheno
hace un nuevo comentario sobre las relaciones internacionales, con el talento, .con la combatividad que le son
pr.opias Y con la misma sutil agudeza que deja una inmensa amargura detrás de la ligereza aparente de la anécdota o del sarcasmo.
"Silverio" el exquisito Silverio que desde hace muchos
m~ses envía semanariamente su carta "Desde Jauja," escribe una como obsequio a la festejada y es de las más
ingeniosas, de las más regocijadas y malignas que han
salido de la pluma de este admirable burlón que entre risas Y veras, ha hecho la disección minuciosa del "carrancismo."
Guillermo Aguirre y Fierro, el celebtado "Quasimodo,"escritor festivo de los más notables de México por su
fecundidad, por su verba inagotable y por la tenaz campaña que ha emprendido en contra de los falsos apóstoles
Y las falsas promesas, desde "El Hijo del Ahuizote" hasta
la fecha, después de muchas otras llevadas a cabo en su
Estado natal y en el de Jalisco, celebra el acontecimiento
en las décimas que reproducimos, y "Tiberio" el chispeante Y frívolo Tiberio, uno de los Benjamines del buen peri~dismo, envía la composición festiva que también pubhcamos, para recreo de nuestros lectores.
Nuestro colega narra en un interesantísimo artículo
"cómo se hace Revista Mexicana," y da a conocer sus labores internas, su mecani~mo, sus trabajos, con toda in- .
genuidad , Y franqueza, y en verdad que aun cuando no
hubiera sido a costa de tanto sacrificio y de tanta constancia, por el mérito de sus escritos, por la brillante defensa
que_ ha hecho del alma nacional de México, porq11e ha
vemdo a demostrar a los ojos de los exti:anieros, lo que
\ ale Y lo que puede la verdadera intelecttialid1d mexicana,
Y porque ha mantenido siempre en alto el pabellón de
1v~¿xico, y porque ha hecho latir de esperanza, de satisfacc10n Y de orgullo a los refugiados, merece las felicitaciones que ha recibido y una larga y próspera vida y una
pronta Y triunfal entrada en la tierra que con tanto amor
ha servido.
El público lo siente así y la aceptación ganada desde
el primer día ha ido creciendo hasta hacer de "Revista
Mexicana" el órgano más genuino del mismo espíritu que
invocaba su director al fundarla. Los lectores gozan día
a día con los triunfos de su periódico, y en los hogares,
por su doctrina amena y variada, por su patriotismo nut1ca desmentido y por hablar a las almas de lo más querido
Y de los más venerado: la tradición, la gloria, y ta certeza en el triunfo definitivo de las altas representaciones
del espíritu de la raza, es una de las joyas, conservada
con religioso aliño y con agradecido afecto.
Las dificultades materiales han sido vencidas y si

rn contra de ellas "Revista Mexicana" supo perseverar y
llegar a ser un éxito, sus lectores gozarán en lo sucesivo
de las constantes mejoras y de todos los adelantos que
ella conquiste y que ventlrán a corresponder la simpatía
cr~ada por un periódico entregado como pocos, a cumplir con la tarea de ser la expresión de los ideales de sus
lectores.

La Comedia e Finita
· Mr. Wilson ha perdido los estribos. Las declaraciones hechas ante los representantes de Carranza, y autorizadas por él para su publicación, d€muestran que la pasión
lo ha vencido y que se encuentra destanteado con el fracaso de Maine.
El Presidente demócrata se había caracterizado por
su ex.traordinaria sangre fría. Una sangre fría a toda
prueba, superior a todos los cambios de temperatura y a
todos los vaivenes de la atmósfera. Sangre fría para contradecirse, para jugar con los intereses y las pasiones
de un pueblo, para sacrificar víctimas a sus propósitos
ocultos. El Presidente Wilson se proponía ayudar a Carranza y nada lo detenía en su empresa: dueño absoluto
de su voluntad, era capaz de dispensar su ayuda aun contra
la voluntad del mismo Carranza. No se detenía ante las
incursiones de Brownsville ni ante el encuentro trágico
del Carrizal ¿La sangre del capitán Boyd? ¡ Eso es nada!
El Presidente Wilson seguía ayudando sin perder su admirable sangre fría.
Evidentemente que Mr. Wilson es un hombre de carácter. Se requiere tener una "gran terquedad," "un querer intenso" para llegar a la finalidad sin alterarse un
momento. Todos los días se rectificaba en los detalles;
pero en el fondo continuaba con serenidad invariable en
el desarrollo de su política. Ayer decía que los marinos
habían desembarcado en Veracruz para exigir un saludo
a la bandera y mañana aseguraba que se había tratado
únicamente de deponer al General Huerta. Ayer afirmaba
que no tenía empeño en intervenir en México, para rectificar al día siguiente y exponer que le interesaban más
los huérfanos y viudas de la Revolución que todos los in·
tereses de los Estados Unidos. Pero en el fondo, persistía en ayudar a Carranza. Naturalmente decía lo contrario para no sacudir la opinión del pÚeblo candoroso de
esta Nación.
Y así ha navegado durante cuatro años.
Mr. Wil¡¡on obraba con el objeto de satisfacer sus caprichos; pero declaraba lo contrario, para no alarmar la
opinión pública de los Estados Unidos. Era indispensable decir otras cosas de las que hacía. Era preciso obtener el refrendo del mando y para ello lo más prudente era
halagar a la opinión pública. Y así, con un perfecto desacuerdo, entre la palabra y la acción, Mr. Wilson ha vivido su primer periodo gubernamental.
Pero sus adversarios del Partido Republicano, descubrieron el juego y decidieron desenmascarar al Presidente
demócrata. E iniciaron una campaña nutrida y tremen9a,
con el objeto de poner en claro las combinaciones ocultas,
y presentar al país el verdadero aspecto de la cuestión.
Primero el Senador Lodge, en seguida Mr. Roosevelt,
más tarde Mr. Root, luego Mr. Knox y finalmente Mr.
Hughes, se dirigieron todos a la Nación, haciendo ver
aquel vaivén continuo, aquella oscilación eterna, que ponía en juego el decoro de un país, en aras de un capricho
estéril.
Mr. Wilson seguía sereno, impasible, inalterable. Conservaba la indispensable sangre fría para continuar en el
terreno de la contradicción. El pueblo candoroso no se
daría cuenta de la campaña de sus adversarios y podía
continuar obedéciendo el dictado de sus caprichos, sin
perjudicar para nada su próxima candidatura presidencial.

Mr. Wilson conceptuaba dividido al Partido Republicano,
y por eso seguía et11 el juego de siempre, con la seguridad
de continuar en el poder.
Sin embargo, la marejada crecía. La nación iba despertando lentamente y se empezaba a dar cuenta de que
un pueblo débil había sido destrozado por el afán testarudo de Mr. Woodrow Wilson, de poner en el solio, a una
turba de presidiarios. Los Estados Unidos empezaron a
ver que México estaba hecho pedazos sin provecho alguno
para los norteamericanos. Más aún éstos habían · sido
víctimas de la revolución sostenida por Mr. Wilson, y
dentro de las fronteras mismas de Texas y Nuevo México,
se cometían depredaciones, por los correligionarios (como
diría Cabrera) del Mandatario de la Casa Blanca.. Mr.
Wilson continuaba imperturbable. Insistía en contradecirse, segure de que así lograba al mismo tiempo la realización de sus caprichos y la continuación en el poder.
Las elecciones de Maine iban a ser la piedra de toque ...... Si en ellas triunfaban los demócratas, la reelección de Mr. Wilson era segura: Si, por lo contrario, la
victoria era para los republicanos, el protector de Carranza sucumbiría víctima de su política embrollada y resuelta.
El día 12 de los corrientes, se efectuaron dichas elecciones y el triunfo completo de los republicanos hizo que
Mr. Wilson saboreara anticipadamente el amargor horrible de la derrota. Y el imperturbable se turbó y contestó
a los triunfadores, con una loa en honor de Carranza y
su cuadrilla. Mr. Wilson vio que ya no podía sorprender
a su pueblo, con declararle le contrario de lo que hacía,
y asiéndose a su capricho con la pasión despechada del
vencido, presenta como redentores de México a los mismos a quienes hace apenas tres meses declaraba indignos
de recibir el nombre de .Gobierno.
Ahora sí, ya no habrá contradicciones en su conducta futura. Esas contradicciones obedecían, no a un espíritu dislocado, sino al afán de conciliar sus caprichos con
sus intereses. Fueron contradicciones conscientes, premeditadas, casi lógicas. Pero al ver probablemente perdida su campaña presidencial, se ha permitido el placer de
abrazarse a su capricho, y de hundirse con él y con todo
su partido. Y como una represalia en contra del pueblo
norteamericano que amenaza pulverizarlo en los próximos comicios, se yergue para decir lo que había dicho
con sus hechos, pero negando con sus palabras. Y
se . declara amigo de los que han hecho las incursiones
de Brownsville y Glenn Springs; de los que ordenaron los
acontecimientos del Carrizal, en donde la sangre americana se vertió sin provecho para su patria ni gloria para su
bandera ....... .
Mr. Wilson está colérico, se ha olvidado de su comedimento sostenido durante cuatro años. ¡Magnífico!
Estas simpatías francas y cordiales, expresadas en público,
indican que el Presidente serene se ha quitado el antifaz,
en un momento de despecho. Y este es el mejor síntoma
del fracaso próximo.
Después de todo, Mr. Wilson, por su obsecación, por
su carácter, por su testarudez es un tipo admirable. Cuatro años de su gestión gubernamental han bastado para
destruir al Partido Demócrata. Su reelección podría significar la destrucción de Estados Unidos.

�DESDE JAUJA
I

A 18 de Septiembre de 1916.
•
Mi queridísimo amigo y colega:
El espirítu de curiosidad es considerado en ocasiones
como tendencia malsana, por mits que en otras se estime
con el valor esencial que le presta la aspiración del hombre a investigar hechos y problemas de la vida, por el natural deseo de adquirir· el convencimiento del por qué de
las cosas.
Hago esta división de interpretacienes, sin el ánimo
de tirarla de filósofo de baratillo: van sencillamente esas
palabras con el propósito de referirme a lo que ocurre entre nosotros los bienaventurados moradores de Jauja, visto el espectáculo ofrecido por los de la era renovadora.
En este caso, el achaque de la curiosidad es por lo común dolencia padecida en el organismo de los neutrales,
reaccionarios y traidores, quienes cada vez que contemplan la metamórfosis operada en la falange aquella por lo
que toca a la situación pecuniaria, entran en cavilaciones
graves y se cuelan por los vericuetos escudriñadores, para
ver si dan con la clave de la transformación. ¿ Pertenece esta tendencia al primer grupo o al segundo de los que
expuse al comenzar esta mi cuadragésima-tercera epístola? Me atrevo a contestar que participa de uno y 'otro
No sería posible que absolutamente a todos los que
constituyen el núcleo director de los destinos de este glorioso cuanto anémico país, se les conociera hasta en sus
más minuciosos antecedentes sociales, para poder sorprenderse o nó de la prosperidad en que de una manera
franca al par que sencilla han penetrado a la sombta del
Plan "cenagoso-cuatrero," productor fecundo del bilimbique y material riquísimo de la inanición reinante. Pero
los ejemplares bien conocidos en cada región, dan sobrado
motivo para una escrupulosa serie de reflexiones, hijas
de aquel espíritu de curiosidad. Ensayaré aquí una de esas
correrías, tomando al acaso cuatro personajes.
El General Pérez, el Gobernador Gutiérrez, el Cor.onel
López y el Alcalde Garza, ¿ quiénes eran antes de lanzarse
al grito redentor del Patriarca Barbosa? Pues el primero
vagaba por las calles y plazas, ostentando un sugestivo
verde botella en la tela del ultrajado saco, matiz denunciador de que el trabajo tiránico no ofrecía abundantes
rendimientos, o no entraba de lleno en el programa de
vida del poseedor de la prenda. El segundo dedicábase
al higiénico lavado de frascos en una fábrica de aguas estomacales, aderezado por la delantera con un albo mandil
que guardaba la modesta indumentaria. El tercero había
vivido en criminal ignorancia de sus aptitudes bélico-democráticas, consagrado a faenas rurales con el salario apenas suficiente para alcanzar el áspero zapato rechinador
y cubrir la indómita cabellera con el clásico petate. El
cuarto se dedicaba al corte de suela en una zapatería ibérica, con alcances mensuales de treinta pesos plata del cuño mexicano que por obra del ignominioso régimen porfiriano ap~nas daban una equivalencia de quince dollars.
La vida en esas condiciones tenía que parecerles amarga y tediosa, y nadie podría reprocharles su anhelo de mejoramiento en la escala social, por los medios que más a
la mano se les vinieran. Vibró el vigoroso grito de guerra contra la usurpación; escucháronlo con deleite, y salieron disparados todos ellos, el Pérez, el Gutiérrez, el López y el Garza, rumbo al campo en que se alzaba la ban·
dera vengadora¡ se afiliaron al grupo libertador¡ y bajo

el sol canicular o la lluvia copiosa; al soplo de los cierzos
inclementes o en la espeluznante tiniebla nocturna, hicieron la gloriosa campaña hasta obtener definitivamente
el triunfo de sus ideales. Los sudores y fatigas que implicarían esos esfuerzos realizados en nombre de los derechos del pueblo ultrajado, no entran en lo medible: los
primeros correrían por cauce desbordante a manera de
río próximo a salirse de madre; y las segundas arrojarían
al espacio borrascas de jadeante respiración.
Hecho este desgaste de líquido y aire en pro de la
sacrosanta; sacrificados así aquellos organismos en el
anhelo de ver redimido al pueblo, ¿ era justo que no viniese
la recompensa? Esta no podía limitarse al hurto democrático de vacas y cabras en los campos, ni a los depuradores saqueos dentro de poblado; porque todos esos gajes
del oficio, mezquinamente cubrirían las momentáneas necesidades; alejadas como se hallaban las diversas partidas
de lo que pudiera llamarse "su base de aprovisionamiento."
Tampoco era justa retribución el sueldo reglamentario
conforme al grado de cada libertador. La vida no se expone sin objeto práctico, aun tratándose de obra generosa
en beneficio de un pueblo cansado de soportar el yugo del
estómago satisfecho y la baratura de cereales, mantas y
cotonadas. Además debía tomarse en cuenta que herencia
no la tuvieron, ni podían esperarla, dada la inopia de los
"ancestros;" y en punto a economías personales, tampoco
se les podrían suponer, contando con la escasa remuneración de emolumentos durante la pesada tiranía.
Para mostrarse, pues, los directores intelectuales de
la pugna intestinal, bien agradecidos a tales coadyuvantes,
no se permitió que el Pérez, el Gutiérrez, el López y el
Garza, una vez asentados en ciudades y poblachos, se instalaran en casas humildes, ni muchísimo menos pagando el
odioso alquiler de rúbrica, peculiar de las edades ominosas, sino que se les autorizó a tomar posesión de las residencias de lujo que los ricos habían estafado vilmente al
pobre pueblo abatido durante un tercio de centuria por
otro tercio: el de la ignominia que pesaba sobre sus espaldas con la pesadumbre de un mundo inmisericorde.
Y como tampoco habría sido bien mirado que anduvieran
a pie, después de los azares de la guerra, entraron en el
goce franco de los vehículos de la mejor marca, especialmente automóviles, que es ahora el medio de locomoción
más cómodo y rápido dentro de poblado.
La transformación no paró en eso. Substituir el verde
botella con el amarillo kaki; cambiar el "mandil" por el
"mando;" mirarse con estrellas en el tejano el que se las
hacía ver en el aire al penco retinto cuando le clavaba
las espuelas; y empuñar la vara de Alcalde el que mangoneaba con la cuchilla de zapatero, caprichos son de la
mudable fortuna, casi siempre desacertada en el reparto
de sus dones. La transformación fue más lejos. Se vio
que el General, el Gobernador, el Coronel y el Alcalde,
una vez "desocupadas" religiosamente las fincas ajenas,
comenzaron a gran prisa a construir espléndidas residencias, seguramente con el deseo de dar trabajo, bien retribuído con bilimbiques, a contratistas y peones de albañilería, evitando así huelgas que son tan nocivas para el
capital, especialmente después del triunfo de una causa redentora. Se vio asimismo que guardaban en lugar seguro
el fruto de sus ahorros; que entraban en combinaciones
financieras, como para que el grupo científico sintiera en

lo más recóndito de las entrañas el gusanillo roedor de la
envidia; procurando los más previsores colocar sus caudales en país extranjero, tanto por evitarse contingencias
que les deparara el destino traidor ..... y reaccionario, como para lo que el Coronel López llamaría "taparle el ojo
al macho," acordándose de cuando le ensillaba al amo de
la hacienda la bestia respingona.
Con todos estos secretillos da la curiosidad pública, si
malsana por cuanto a que no es de buena educación me-

terse en vidas ajenas, bien intencionada en lo que ataií.e
al interés colectivo, particularmente con ocasión de levantarse en armas un grupo de libertadores animados del
ansia viva de traernos la felicidad que otros menguadamente nos arrebataron, y firmes en el propósito de "devolvernos el título de ciudadanos," según proclama Rip-Rip •
Te abraza &lt;¡on especial cariño tu camarada,
SILVERIO.

TOPICOS DEL DIA.
Las elecciones efectuadas en el Estado de Maine, resultaron un fracaso tremendo para el Partido Demócrata
de los Estados Unidos. Los Republicanos obtuvieron una
mayoría de 13,000 votos o sea un 35 por ciento sobre los
adversarios.
Naturalmente, Mr. Daniels dijo que las elecciones habían constituído un éxito para el Partido de Mr. Wilson,
porque la derrota pudo haber sido mucho mayor. Con tal
de que los demócratas conserven el mismo criterio para
1é: s elecciones de Noviembre, Mr. Wilson puede ir a refocilarse en la vida privada con una victoria semejante.
Nosotros no tenemos inconveniente en seguir deseando a Mr. Wilson triunfos como el de Maine: lo· que importa es que deje de ser Presidente de los Estados Unidos, para que los bandidos de México no reciban amparo
y protección en este país.

** *
Luis Cabrera, Alberto Pani e Ignacio Bonillas, hicieron una visita de cortesía al Presidente Wilson. Este los
recibió con la amabilidad y cortesía que se dispensa a los
correligionarios-son los mismos, los mismos, los mismos,
como diría Luis Cabrera-y celebró con ellos una larguísima conferencia.
Los delegados carrancistas felicitaron a Mr. Wilson
por su gestion, y 111uy especialmente por la política exterior referente a México. Cabrera, Pani y Bonillas, estiman que el gobierno de Mr. Wilson es el único que ha
sentido hasta hoy el cariño indispensable para enviar dos
expediciones armadas que rediman con su sagrada presencia de las impurezas del suelo nacional. Mr. Funston en
Veracruz y Mr. Pershing en Chihuahua, son testigos de la
grandeza de Mr. Wilson y del patriotismo de Mr. Carranza. Ambos han coadyuvado (Wilson en su expedición y
Carranza con su consentimiento) a la liberación de nuestra Patria desventurada.

** *
Los tres delegados carrancistas parecen reos, sujetos
a continuas interrogaciones. Las llamadas conferencias de
New London no parecen reuniones de embajadores de
idéntica categoría en las que se discuten las dificultades
internacionales de ambos pueblbs. Lo! delegados de
Mr. Wilson hacen preguntas y los otros, contestan y esperan entre tanto nuevos interrogatorios.
Y así están desde hace quince días. Y la expedición
de Pershing continúa en México y el bilimbique baja a
dos centavos y Luis Cabrera se presenta en Wall St. en

busca de dinero y Alberto Pani busca a Mr. Pierce para
que termine el embrollo de los ferrocarriles.
Pero los banqueros· no aflojan el dinero ni se realiza
la captura de Villa, ni se extingue la anarquía y las conferencias continúan por el mismo camino que llevaron las
de Niágara Falls hace dos años y medio.
Solamente que entonces se trataba de igual a igual y
en zona neutra; y ahora, sin cubrir las fórmulas más indispensables de cortesía se llamó a tres individuos; y después
de fumigarlos con gasolina y azufre, al pasar por la línea
internacional, se les hizo sentar en un banquillo en donde
están contestando un interrogatorio. He allí el resultado
de las famosas conferencias.

** *
La prensa carrancista de Coahuila, dice que el Chivo
encantado (célebre bandolero de Colima) ha muerto. Ahora
falta que el Primer Chivo (célebre bandido de Cuatro
Ciénegas) siga el ejemplo de su colega.

***
José Inés Novelo, poeta cortesano del porfirismo en
los dichosos tiempos en que don Olegario Molina regía el
Estado de Yucatán. tuvo la ingrata ocurrencia de pelearse
con Rip-Rip. Desde las columnas de "El Pueblo" entabló
una polémica con "El Demócrata," la que sirvió para que
le recordaran sus versos adulatorios de antaño.
Naturalmente, en esta polémica, como se trataba de
carrancistas, había que preguntar:
¿ Cuál de los dos polemistas es más imbécil? ¿ Cuál de
los dos es más inmoral?
Y ese ..... ese era el que tenía que obtener la victoria.
Y triunfó Rip-Rip como era de rigor. Y el pobre de
José Inés, al verse azotado por un Rip-Rip ha de sentir nostalgia de sus antiguos amos que, cuando menos, superaban al infeliz de Rafael Martínez, en estatura intelectual y moral.
El sustituto de Rip-Rip es Heriberto Barrón. Aquí
estuvo acertado el carrancismo, pues en las cuevas de los
más empedernidos rufianes, es imposible encontrar a alguno que pueda competir con Barrón.
Y como el criterio carranclán consiste en escoger lo
peor, aquí ha procedido con lógica perfecta.

***
¿ En qué se parece el grito de guerra de los Estados
Unidos en 1898, al estandarte de campaña de Mr Hughes.
-En aquello de "Remember the Maine."

•

�10,122 Ejemplares

Circulación Comprobada

de REVISTA MEXICANA

•

' FBEE

Su:RJEOr

IN 00UNTY.

TO POSTA.GE.

I'oun4t.

Pound,.

1

1

Gross weight ....... . .. . . . 1..... .....
1

. .... .

•

1· ·:J.·:.:.·..::.··:.::··.:.:.···:.:.··:.:.
Weight of truck . . .. .. .. . ¡::
· ·~·¡...:___ _ _ _,~·"&lt;""···-··,;·...,..·.·-···----···

-

.SACK R~CORD.'

l

Made up for dispatch intact· To post _offices~••. ·,·.;e~---···.··········--.:

·

·• To States and R, P. Os.~....................

PMtly made ·up _..... . ..... - ... - . .. - - ..... -. - · . - - - ~ --················~~d

..·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .-...· ....•.....••.._-;. ·-··-··-··._.._.._..._
..._.._...
TOTAL • • ••• •

Form 34,1.

··:.:.~ l~~
e6-3l!S2

Weigher.

El facsímil que publicamos en la presente plana, demuestra que el martes 12 de Septiembre se depositaron en el correo varias baliJ'as de "REVISTA MEXICANA" cuyo peso neto ascendió a 1673 libras. Debemos
· d Y se rem1'f1eron 5oo a las
además hacer constar que se consumieron 400 ejemplares en la venta de la c1uda
Agenci~s anunciadoras del Norte, en calidad de propaganda mercantil. Se reservaron por otra parte, 100
ejemplares para el archivo y otros 300 para satisfacer los últimos pedidos.
1,673 libras equivalen a 26,768 onzas.
Esta última cantidad dividida entre tres, arroja el número total de ejemplares de "REVISTA MEXICANA" depositada en el Correo, o sea .. . . . ....... .. ¡ 8,922 Revistas! . .
El resumen de la circulación de nuestro último número, fue el s1gwente :
Depositados en el Correo .... .. ....... . ... . . . . . , 8,922
Venta de la Ciudad . . . . . . .. .. .. .. . . . . . . . . . .. .. ..
400
Propaganda de anuncios en las . . ... . ........... . ,
500
ciudades del Norte ...... ... .. .. .. .... .... ~·
Ejemplares reservados para cubrir pedidos ... . .. . ,
extraordinarios (ya están casi agotados) .... ~
TOTAL . . . .. . . .. . . ... . .. .. .. . . . .. . 10,122

�Cómo se .Hunde una Sociedad
De la Normal a la Revolución
·Memorias de un Profesor Normalista
A cualquier observador superficial le parece extraño, ingenuidad. Recuerdo que en laª última inauguración
y aun absurdo, que un Maestro de Escuela se transforme ele cursos que me tocó presenciar en calidad de alumno,
en caudillo de motines. Y sin embargo, Otilio Montaño, un poeta nos declaró muy superiores a Galileo, que se liex-secretario de Zapata, fue maestro de escuela; Antonio mitaba a sorprender con su telescopio, astros no vistos
I. Villarreal, el Presidente de la Convención de Aguas- hasta entonces, en el cielo, en tanto que nosotros los norcaliente, es Profesor normalista; y yo,· actual Jefe de la malistas llevábamos nuestra sublimidad "hasta encender
Brigada X .... gasté los primeros años de mi adolescencia nuevas estrellas en el firmamento del alma."
Pero obtuve el título .... y comenzó el calvario. Este
disfrutando de la tranquilidad inefable de las aulas. A
calvario
no consistió en que se me hiciera subir una cuesta
primera vista, parece existir un abismo entre los estable'con
una
cruz en las espaldas y una corona de espinas en
cimientos normales y la Revolución; y sin embargo, si
la
frente,
sino en el lento y doloroso convencimiento que
se analiza la cuestión en su esencia, se ve que las Escuelas de Maestros, prepararon en parte, los gérmenes de la fui adquiriendo de que todo la literatura escuchada durante mi larga carrera profesional, había sido una trampa inactual anarquía.
Yo de mí sé decir que si hubiera estudiado para Mé- geniosa para meterme en un vericueto de miseria iluminado tan sólo por los débiles resplandores de una gloria
dico o Ingeniero, no habría alcanzado la suficiente dosis
opaca.
de despecho y de rencor, que me empujaron a las filas reEramos apóstoles; pero lo éramos por centenares y
volucionarias. M..i historia es la de un continuo desacuerdo entre la imaginación y la realidad, que acabó en una mediante una retribución que volvía ridículo nuestro apostolado ¡ Si el Gobierno, al menos, nos hubiera sacrificado
crisis.
completamente!
Pero lejos de ello, exaltaba nuestra miDesde que jngresé a la Escuela Normal de Profesopor
año,
aumentaba en los presupuestos nuessión
y
año
res, me dí cuenta exacta de la importancia del :Magisterio.
tros
sueldos
y
emolumentos.
El apostolado quedaba diEn la ceremonia inaugural del nuevo aíío de estudios se
pronunciaron largos y sesudos discursos-(¿ en qué cere- suelto, por consiguiente, en almíbar, y ni nosotros mismonia mexicana no se pronunciarán discursos ?)-y se mos podíamos tomarlo en serio. Era un martirio irónico,
dijo entre otras cosas, que cada escuela primaria es una y acabamos por considerarlo como una burla cruel.
Un torbellino se apoderó de mi cerebro, y no acertaba
antorcha; que los normalistas son firmes columnas sobre
a
comprender
el papel que en realidad representábamos en
las cuales reposará la Patria futura; que el magisterio es
un apostolado sublime y que la verdadera caridad consis- la sociedad mexicana. ¿ Eramos profesionistas pagados
te en difundir el pensamiento. Un joven poeta de sem- por el Estado? ¿ Eramos apóstoles, como se nos había
blante pálido y melena abundante, recitó una poesía inti- repetido hasta el fastidio? En esta duda me encontraba
tulada "A los Maestros" en donde comparó a los alumnos cuando leí un artículo de Bulnes en donde clasificaba a los
de la Normal con Cristóbal Colón y Hernán Cortés, resul- normalistas, diciendo que éramos "imbéciles del género
tando éstos muy mal parados en el parangón, puesto que apostólico;" esta clasificación provocó en mí una ira ennosotros los normalistas en vez de descubrir América, conada y brutal, porque comprendí que era de una exactihabíamos descubierto la verdad, y en lugar de conquistar tud pasmosa ... Erámos imbéciles; sí, imbéciles que durante
años y años nos estuvimos refocilando con la idea de
a México, habíamos conquistado la inteligencia.
Yo confieso con sinceridad que me encantó la com- nuestra superioridad. Y era curioso que nuestro apostoparación y que ,pie emocioné muy hondamente consideran- lado irradiaba en todas partes excepto en las Pagadurías,
do la nobleza de nuestra misión y la sublimidad de nuestro en donde cada diez días adquiríamos una amarga dosis de
apostolado. Estas frases laudatorias para nuestra profesión despecho que tarde o temprano había de estallar en exno fueron sino el principio de una letanía que estuve es- plosión anárquica.
Fue en la Pagaduría donde pensé por primera vez
• cuchando durante los cinco años que permanecí en la
en
la
Revolución. Consideré que era indispensable una
Escuela de Profesores. Los Maestros de Algebra no nos
crisis
para
resolver la contradicción que llenaba mi alma.
enseñaron bien la fórmula del desarrollo del binomio de
Newton; pero en cambio nos metieron en la cabeza que ¿Esa crisis era perjudicial a la Patria? Ni lo pensé sieramos sembradores del saber; los Maestros de Botánica, quiera. Lo que me urgía era poner un punto final a un
no se cuidaron mucho de que aprendiéramos la clasifica- apostolado cfue en lugar de coronarse de espinas, llevaba
ción de Lineo, sino que ponían todo su interés en conven- una cómoda aureola de decenas. Aquel martirologio uncernos de que éramos· los cruzados de la civilización. (Es- gido por los óleos del presupuesto se fue transformanta es una figura retórica conforme a la cual, Jerusalén do en un fardo imposible de seguir con él en las essimboliza la ciencia y los musulmanes son los ignorantes paldas.
Lo que me determinó a seguir el estandarte revolua los cuales es necesario vencer con las armas resplandecionario
enarbolado por Madero en el Norte de la Repúcientes de la sabiduría.)
blica,
fue
una pugna que tuve con una Profesora normaAdelantamos bien poco en Ciencias Físicas y Natulista,
cuya
escuela colindaba con aquella que yo dirigía.
rales, en Literatura y en Historia; pero en caI¡J.bio éramos
Una
vez,
un
niño de mi establecimiento se introdujo en
conscientes de nuestra abnegada misión. Así transcurrieron cinco años: oímos y volvimos a oír que éramos los su escuela y ella me exigió que lo castigara. Yo me ne"padres de la niñez," y acabamos por creerlo con toda gué por el tono apasionado y dominador de su exigencia,

,,

y ella- se quejó con la Dirección de Educación Primaria,

quién apoyó su demanda y me ordenó el castigo del alumno. Yo, entonces acudí a la autoridad Suprema del Ministro de Instrucción Pública para que me hiciera justicia
y no quedara yo sometido a la humillación de obedecer a
una persona que no tenía sobre mí ninguna superioridad
jerárquica. El Ministro nos citó a ambos para decidir la
cuestión.
¡Jamás olvidaré lo que sufrí aquella tarde! Después
de que yo expuse mis razones, el Secretario de Instrucción Pública se dirigió a mi contendiente invitándola para
que se defendiera de mis cargos. Y ella, en un tono insolente que me llegó al fondo del alma, dijo, al Ministro las
palabras siguientes:
"El caso no tiene importancia, Señor. Ud. debe darme la razón porque indiscutiblemente la tengo. Cada vez
que riñan un Profesor y una Profesora debe Ud. apoyar
sin vacilar a la segunda. ¿ Por qué?-preguntará Ud. asombrado. Pues por los motivos siguientes. Nosotras, las
mujeres que sufrimos la desdicha de no tener bienes de
fortuna y que por lo mismo necesitamos trabajar para
vivir, nos vemos en el caso de escoger alguna de las condi• ciones siguientes: maestras, parteras, mecanógrafas, enfermeras, y sirvientes. Escoger la primera profesión es
lo indicado por cualquiera persona que aspire a algo superior. Me dirá Ud. que ser maestra es ser bien poco;
pero eso, Señor Ministro, no es culpa nuestra sino del
medio adverso, que nos coloca en un círculo de hierro
de donde no podemos salir. En cambio, los hombres tienen amplios horizontes para sus facultades mentales: pueden ser abogados o médicos, ingenieros o comerciantes,
banqueros o industriales; y por consiguiente, los que se
dedican al Magisterio es porque materialmente no sirven para otra cosa. Me objetará Ud. que la carrera no
se debe elegir por aspiración egoísta sino por apostolado
sublime; pero los apóstoles señor Ministro, son humildes
y resignados, y no levantan polvareda sobre asuntos tan

.,

insignificantes como esta simpleza, con la cual estamos
molestando su atención."
Las palabras de aquella señorita me llenaron de acíbar el alma; y fue mi mortificación mayor, cuando vi
que el :Ministro tomaba la defensa de nuestro grupo, una
defensa que yo mismo no me hubiera atrevido a formular.
Se me dio toda la razón y esto me molestó muchísimo
más que si se me hubiera obligado a castigar al muchacho
culpable, por quién sentí y sigo sintiendo desde entonces
un odio inextinguible.
Salí victorioso de aquella entrevista porque el Ministro me había apoyado y había además reconvenido a
mi contrincante por su tono despectivo para los "sacerdotes· del saber," como nos llamaban en las inauguraciones ele cursos escolares. Sin embargo, me sentía vencido
y sin fuerzas para seguir adelante.
No necesitaba gran esfuerzo para despedirme de mis
discípulos. Había estudiado pedagogía más bien que por
vocación apostólica, por el afán ele ser "un Hernán Cortés
de la inteligencia,"-como diría el poeta que había halagado mis primeras ilusiones juveniles. Siempre consideré como fantásticas las ternuras que ·Edmundo de Amicis
pone en el alma de los Maestros y me retiré de las aulas
sin que mi garganta se anudase, ni mis ojos se humedecieran de ·lágrimas.
En el Norte de la República, la Revolución de Madero
iba tomando proporciones colosales. Yo decidí abrazar la
nueva causa por odio a la sociedad, al gobierno, a los niños, a todo aquello en fin, que había contribuído directa
o indirectamente a mi apostolado caricaturesco. Y me
hice revolucionario.
He aquí las causas-hablaré con mi léxico normalista
-por las cuales dejé de oficiar en los altares del saber,
y abandoné los templos de 11inerva por el culto de Marte.

R ................. . .
Por la firma:

GRACIANO N. JARA.

�SEÑORITA CONCHITA GARZA VI LLARREAL.

Cuando· de las ebúrneas teclas del piano,
hace nacer, soñada, tu nívea mano,
la ideal melodía, la serenata,
que en las noches calladas, de azul y plata,
entona en cada rama, que es una lira,
el viento melancólico cuando suspira;
del espíritu surgen al dulce imperio,
los ensueños forjados en el misterio,
lo mismo que, evocados por un conjuro,
los duendes de las ruinas de un viejo muro !
Y se despierta entonces la fantasía,
la noctívaga que huye la luz del día,
y sorprende las músicas y las rondas,
que tienen las libélulas en las frondas.
La maga a cuyo hechizo, los devaneos,
caballeros andantes, que en los torneos
amorosos, del alma, rompen su lanza,
alcanzan la promesa de una esperanza !
Y vuelven los pasados tiempos mejores
SE&amp;ORITA MARIA SOLANA.

SEÑORITA MARIA LUISA VAZQUEZ GOMEZ.

de justas, y adalides, y trovadores,
que en escalas de seda a su castellana
se llegaban amantes por la ventana,
en alas del anhelo y el sentimiento,
que en bandolines de oro daban al viento!
Eternos juramentos, tiernas promesas
de enamorados pajes y de princesas
pálidas, de ojos verdes y pensativos,
como en sueños nostálgicos los cautivos;
Julietas que sorprende pérfida aurora,
y dicen a su amado:-¡ No es aún hora!
I Oh! encanto de las notas que en el piano
hace nacer, soñadas, tu nívea mano!
Del espíritu surgen, al dulce imperio,
les ensueños forjados en el misterio,
lo mismo que, evocados por un conjuro,
loa duendes de las ruinas de un viejo muro!
Mariano Víesca ARIZPE.

�COMO HERMANA Y HERMANO
Como hermana y hermano
Vamos los dos cojidos de la mano ... .
En la quietud de la pradera hay una
Blanca y radiosa claridad de luna
Y el paisaje nocturno es tan risueño
Que con ser realidad parece sueño.
De pronto, en un recodo del camino,
Oímos un cantar ... . ~arece el trino
De una ave nunca oída,
Un canto de otro mundo y otra vida ....
¿Oyes ?-me dices -Y a mi rostro juntas
Tus pupilas preñadas de preguntas.
La dulce calma de la noche es tanta
Que se escuchan latir los corazones.
Y o te digo: no temas, hay canciones
Que no sabremos nunca quién las canta.
Como hermana y hermano
Vamos los dos co j idos de la mano . ...
Besado por el soplo de la brisa,
El estanque cercano se divisa ....
Bañándose en las ondas hay un astro ;
Un cisne alarga el cuello lentamente
Como blanca serpiente
Que saliera de un huevo de alabastro .. .•
Mientras miras el agua silenciosa,
Como un vuelo fugaz de mariposa

Sientes sobre la nuca el cosquilleo,
La pasajera onda de un deseo,
El espasmo sutil, el calosfrío
De un beso ardiente cual si fuera mío ....
Alzas a mí Ju rostro amedrantado
Y trémula murmuras : ¿me has besado? ....
Tu breve mano oprime
Mi mano; y yo a tu oído: ¿sabes? Esos
Besos nunca sabrás quien los imprime.
Acaso, ni siquiera si son besos ....
, Como hermana y hermano
Vamos los dos co j idos de la mano ....
En un desfalleciente desYarío,
Tu rostro apoyas en el pecho mío,
Y sientes resbalar sobre tu frente ·
Una lágrima ardiente ....... .
11e clavas tus pupilas soñadoras
Y tiernamente me preguntas : ¿lloras? .. ..
Secos están mis ojos .... Hasta el fondo
Puedes mirar en ellos .... Pero advierte
Que hay lágrimas nocturnas-te respondo-Que no sabremos nunca quien las vierte . . ..
Como hermana y hermano
V~mos los dos cojidos de la mano ....
ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ.

A KEMPIS

•

Ha muchos años que busco el yermo,
ha muchos años que vivo triste,
ha mt{chos años que estoy enfermo,
¡y es por el libro que tú escribiste !
¡Oh Kempis ! antes de leerte, amaba
la luz, las vegas, el mar Océano,
mas tú dijiste que todo acaba,
que todo muere, que t~do es vano!
Antes, llevado de mis antojos,
besé los labios que al beso invitan,
las rubias trenzas, los grandes ojos,
¡sin acordarme que se marchitan!
Mas como afirman doctores graves
que tú, maestro, citas y nombras,
que el hombre pasa como las naves,
como las nubes, como las sombras,
huyo de todo terreno lazo,
ningún cariño mi mente alegra
y con tu libro bajo del brazo
voy recorriendo la noche negra ....
¡ Ah, Kempis, Kempis, asceta yermo,
pilido asceta, qué mal me hiciste !
Ha muchos años que estoy enfermo,
¡y es por el libro que tú escribiste! ·
AMADO NERVO.

�UN A E~TREVISTA INTERESANTE

DAMAS MEXICANAS

..

1 1
1
SE&amp;ORITA MARIA CASTILLON.

.,

En mi vida me las había visto más gordas. Porque,
vamos! que ir ante un político y sacarle dos o tres declaraciones, ante un general y arrancarle cuatro o cinco
profesiones de fe, ¡ qué más 1, a un sacerdote y extraerle
seis o siete sermones de ordenanza, me parece cosa que
no es precisamente del otro mundo .. Pero eso de ir, de
buenas a primeras, a colocarse frente por frente de una
señorita, con el piadoso objeto de tomar el pulso, y de
practicar un sondeo, y de sacar, en resumidas cuentas,
ciertos apuntes, un si es o no es indescretillos, me parece
cosa de temerarios que no se le ocurre más que al diablo .
Y o no sé decir si soy un endiablado o si influyó en
mí el espíritu maligno para perpetrar el delito consabido.
Lo cierto es que, fresco de mí, me sentí con valor y sangre fría, y me puse, con Dios por delante, en casa de la
augusta interpelada.
Una señorita de oro. De unos ojos morenos que ponen carne de gallina. De un trato allá como quien dice
tierno y afable, casi azucarado. Y de una simpatía, y un
desparpajo, y un ir y venir, que, Dios me perdone, pero
la cosa es para perder el juicio.
La referida señorita, es taquígrafa del Comisionado
Edwards, y como este caballero es el que se las arregla
con todos los mexicanos acusados de políticos y quien hace y deshace, a voluntad, de nuestros cuerpos y de nuestros espíritus, me pareció ~na razón más que suficiente
para acercarme a dicha señorita,-novia, entre paréntesis,
de un buen amigo mío, a quien casi amo,-y pedirle, un
informe suelto sobre el carácter de aquel gran señor, y
más que nada, sobre el teje-maneje de la oficina, dentro de
cuyas paredes han ido a parar nuestros paisanos delatados por la recua de espías enemigos y traidores.
No tuvo empacho la señorita en complacer nuestros
deseos, a pesar de su característica discreción y de su
acostumbrada impenetrabilidad.

-Yo quisiera,-nos dijo,-que me dispensaran la forma incorrecta de mis expresiones; pero bien sabe Dios
que en l~s quince años largos que llevo de vivir por aquí,
he perdido mucho de mi idioma y mucho de mis costumbres.
Le dijimos que no había caso para tales excusas, que
la ~osa no era de cuidado y que, en último resultado, apuranamos el meollo para darnos cabal cuenta de sus informaciones. Eso, naturalmente, en caso de venir en inglés.
Pero no sucedió así. La señorita Esther Benavides.
-cuyo es e-1 nombre de nuestra apreciable interpelada 1nos manifestó que el señor R. L. Edwards, comisiona do
d~ los Estados Unidos, es una buena persona, de no viciado corazón, amigo de los mexicanos y hasta defensor
de sus intereses.
-Yo no trabajo con él, sabe usted, sino con mister
Heilbron; pero seguido le veo y le trato muy frecuentemente, agregó la señorita. Y ahora recuerdo que cuando
se trataba de la cuestión del Lic. Vázquez Gómez, fui yo
a la casa de este señor en la calle de City a nombre de
mister Edwards, a cobrar no sé si setecie;ltos cincuenta
dólares o más para el pago de los abogados. Y recuerdo
también que 9t1 señora, amabilísima como pocas he conocido, sacaba "su cajita" y de ahí me contaba, uno por uno,
los billetes condenados. Por supuesto que esto nada más
fue una vez, o dos a lo sumo. Y no he vuelto a saber de
ella ni una sola palabra.
-Y ¿ quiénes otros caballeros fueron presos en la
misma época, recuerda usted?
-Ay, señor, tengo tan mala memoria que no podría
decirle, aunque quisiera, cuantos en total entraron a la
cár¡el. Sólo tengo presentes a Felipe Fortuño Miramón,
a Pascual Orozco, padre, al mismo licenciado Vázquez
Gómez y a un doctor Rueda, a quienes se hizo pagar diez
mil dólares de caución. Y de ellos. sólo el licenciado y
Fortuño dieron el importe "cash cash." El primero, por
conducto del doctor Treviño, y por gestiones de Tom
Newton.
-Y ¿ no sabe usted quién denunció a esas personas?,
preguntamos.
-No lo sé a ciencia cierta,-respondió la señorita,pero creo que fue don Teódulo. Si, don Teódulo, porque
él fue quien informó que Miramón viajaba en un tren que
llevaba municiones y que pensaba pasar la fronter;, Y
es más, cuando le preguntaron el sueldo que disfrutaba
por hacer esas delaci9nes, dijo don Teódulo que era obra
enteramente oficiosa, por amistad con don Venustiano
Carr~nza, a. qu!en amaba en el alma. Aparte de eso, yo
no se una m1gaJa.
-Y ¿ qué otras personas conocidas han sido acusadas
por los mismos delitos, después de aquellas fechas señorita?
'
:-:Don José Elguero y el señor Llano, porque dizque
escri~'.eron en fav~r de Huerta; el Lic. Gómez Robelo,
tamb1~n por huertista, y el general Vicente Cal~ro, por
orgamzar expediciones militares. Nada más.
De ahí en adelante, la señorita Benavidas no volvió
a decirnos nada. Cada pregunta nuestra era contestada
con una evasiva, y de aquel torneo de pro y de contra
la peor librada fue su pobrecita memoria.
'
Muy agradecidos a tan estimable señorita por su deferencia, nos despedimos quedando a sus pies respetuosamente.

TIBERIO.

�i *+*+*+*+&gt;IE+)K+*~+)l(4'i*+,~*+7:~~~-+;K-+)K-+;IE+Á*:¿+;~*~~~IE+*+*E+*+*+)IE+)K+*~+

f

" ¿COMPRA U~TED ,,

¡
i

CLEMENCIA

·

Revista Mexicana

POR IGNACIO M. ALTAMIRANO

Cada ocho dias?

A solicitud de nuestros suscritores, comenzamos hoy
la publicación de "Clemencia"' novela romántica de Don
Ignacio M. Altamirano que evoca las luchas en contra
de la Intervención francesa y el Imperio de Maximiliano.
Cada ocho días publicaremos dos páginas; y cuando
hayamos concluído, iniciaremos la publicación de otra
obra mexicana.

Si es así, lea Ud. esto y si se convence de que tomando una suscrición, a la vez que ahorra Ud. nos ayuda en '
nuestra empresa, sírvase usar uno de los cupones.

El papel de impresión ha subido al doble
de su primitivo valor.
La tinta de imprenta ha subido 150 por ciento.
Las tintas de colores valen hoy tres veces
más de lo que antes valían.
"

Estas cifras ¿no demuestran que es indispensable hacer economías?
ción y recibir devoluciones?
Si Ud. lee este semanario, es que le agrada, que tiene interés por él y por eso nos dirigimos a Ud. No
cree Ud. que su suscrición nos es muy útil?
y al mismo tiempo, obtiene Ud. grandes ventajas: Su ejemplar le llega a domicilio, con toda regula- ridad, po~ el correo. N O necesita Ud. salir a la calle, en día. de lluvia o en un día caluroso. Si compr.a d. un
ejemplar cada semana, tiene Ud. que pagar $ 1.30 por un trimestre, que le cuesta a Ud. $ 1.00, suscnb1endose
' directamente. Por 2 6 ejemplares, que abarcan un semestre, paga Ud. $2.60 y nosotros le cobram?~,$ r.80, Y por
i 52 ejemplares, que se publican al año, hace Ud. un desembolso de $ 5.20, en tanto que la suscnc1on le cuesta
TRES PESOS CINCUENTA CENTAVOS.
Ahorra U d. no sólo dinero, sino también molestias y retardos, y además, por una suscrición semestral obsequiamos a Ud. uno de nuestros Albumes: el de Juárez o el de Díaz, y si toma Ud. una suscrición ~nual,
le obsequiamos los dos Albumes.
Si por cualquier razón prefiere Ud. comprar su "REVISTA MEXICANA" en los expendios, sírvase dar
a sus agentes una orden fija, para que él nos haga el pedido estable. Los ejemplares d~ .':REV~STA MEXICANA" apenas si exceden al consumo, y frecuentemente se ha agotado totalmente la ed1c1on, as1 que alguna vez
puede Ud. encontrarse con que no hay ya el ejemplar que desea.
Una suscrición lo hace ahorrar a Ud. y nos sirve a nosotros.
Llene Ud. por consiguiente, cualquiera de los dos cupones que siguen:

I

y

POR UN AÑO
Sr. Admor. de REVISTA MEXICANA

P. O. Box, 66 Station A.
San Antonio, Texas.
Muy seí\or mío: Tengo el gusto de acompaflar a
Ud. la cantidad de $ 3. 50 cts. para que me remita
los dos albumes de Benito Juárez y Porfirio Díaz Y
una auscrición anual de REVISTA MEXICANA
Soy

de Ud. atto.

y

S. S.

** *

,
,
,

POR SEIS MESES
Sr Admor. de REVISTA MEXICANA
P. O. Box 66, Station A.
San Antonio, Texas.
Muy sei\or mío: Tengo el gusto de acompaí\ar a
Ud. la cantidad de $1. 80 cts. para que me remita, a
vuelta de correo, el Album d e - - - - - - - - - - - - - - - - Y una suscrición semestral
de REVISTA MEXICANA.
Soy de Ud. atto. y S. S.

Mi n o m b r e - - - - - - - - - - - ,, dirección--------------

,, dirección---------------

.. ciuda..10----------------

,.ciudad----------------

,, Estado------------:--

.. Es1ad0-_-----------

Señora Doña Isabel Prieto de Landázuri.

'

,
,

f .
;t

'~
"
'~

.....¡)

•

Acababa yo de escribir esta pobre novelita cuando
llegó Ud. a México, y desde luego resolví dedicársela, sintiendo solamente no poder ofrecerle cosa menos escasa
de valor.
Recíbala Ud., Isabel, no viendo en ella sino la muestra
de la admiración y afecto que me inspiran los talentos
de Ud
IGNACIO M. ALTAMIRANO•
México, Octubre

1,

1869.

I.
DOS CITAS DE LOS CUENTOS
DE HOFFMAN
Una noche de Diciembre, mientras que el viento penetrante del invierno, acompañado de una lluvia menuda y
glacial, ahuyentaba de las calles a los paseantes, varios
amigos del doctor L ..... tomábamos el té, · cómodamente
abrigados en una pieza confortable de su linda aunque modesta casa.
Cuando nos levantamos de la mesa, el doctor, después
de ir a asoniarse a una de las ventanas, que se apresuró a
cerrar en seguida, vino a decirnos:
-Caballeros, sigue lloviendo, y creo que cae nieve;
sería una atrocidad que vdes. salieran con este tiempo endiablado, si es que desean partir. Me parece que harían
vdes. mejor en permanecer aquí un rato más; lo pasaremos
entretenidos charlando, que para eso son las noches de
invierno. Vendrán vdes. a mi gabinete, que es al mismo
tiempo mi salón, y verán buenos libros y algunos objetos
de arte.
Consentimos de buen grado y seguimos al doctor a
su gabinete. Es este una pieza amplia y elegante, en donde
pensábamos encontrar uno o dos de esos espantosos esqueletos que forman el más rico adorno del estudio de un
médico; pero con sumo placer notamos la ausencia de tan
lúgubres huéspedes, no viendo allí más que preciosos estantes de madera de rosa, de una forma moderna y enteramente sencilla, que estaban llenos de libros ricamente
encuadernados, y que tapizaban, por decirlo así, las paredes.
Arriba de los estantes, porque apenas tendrían dos
varas y media de altura, y en los huecos que dejaban, había colgados grabados bellísimos y raros, así como retratos de familia .
Sobre las meses se veían algunos libros, más exquisitos todavía por su edición y encuadernación.

El doctor L ..... que es un guapo joven de treinta
años y soltero, ha servido en el Cuerpo Médico-militar y
ha adquirido algún crédito en su profesión; pero sus estudios especiales no le han quitado su apasionada propensión a la bella literatura. Es un literato instruído y
amable, un hombre de mundo, algo desencantado de la
vida, pero lleno de sentimiento y de nobles y elevadas
ideas.
No gusta de escribir, pero estimula a sus amigos, les
aconseja, y de ser rico, bien sabemos nosotros que la juventud contaría con un :Mecenas, nosotros con un poderoso auxiliar, y sobre todo, los desgraciados con un padre,
porque el doctor desempeña su santa misión como un filántropo, como un sacerdote.
Eso más que todo nos ha hecho quererle y buscar su
amistad como un tesoro inapreciable.
Pero dejando aparte la enumeración de sus cualidades
que, lo confesamos, no importa gran cosa para entender
esta humilde leyenda, y que sólo hacemos aquí como un
justo elogio a tan excelente sujeto, continuaremos la narración.
El doctor pidió a su criado ,una ponchera y lo necesario para prepararnos un ponche, que en noche semejante
necesitábamos grandemente, y mientras que él se ocupaba
en hacer la mezcla del kirschwasser con el té y el jarabe,
y en remover los pedazos de limón entre las llamas azuladas, nosotros examinábamos, ora un cuadro, ora un libro, o repasábamos los mil retratos que tenía coleccionados en media docena de álbumes de diferentes tamaños
y formas.
Nosotros, con una lámpara en la mano, pasábamos revista a los grabados que había en las paredes, cuando de
repente descubrimos en un rinconcito un cuadro pequeño,
con marco negro y finamente tallado, que no contenía
más que un papel a manera de carta. Era en efecto, un
papel blanco con algunos re.nglones que procuramos descifrar. La letra era pequeña, elegante, y parecía de mujer.
Con auxilio de la luz vimos que estos renglones decían:
"Ningún sér puede amarme, porque nada
hay en mí de simpático ni de dulce."
Hoffmann.
El corazón de Agata.
"Ahora que es ya muy tarde para volver
al pasado, pidamos a Dios para nosotros la
paciencia y el reposo."
Hoífman.
La cadena de los Destinados.
-Doctor, le dijimos, ¿será indiscreto preguntar a vd.
qué significa este papel con dos citas de los cuentos de
Hoffmann?
-¡Ah, amigo míor ¿ya descubrió vd. eso?
-Acabo de leerlo, y me llama la atención.
-Pues no hay indiscreción en la pregunta. Cuando
más es dolorosa para mí, pero no es ni imprudente ni imposible de contestar. Ese papel tiene una historia de amor
y de desgracia, y si vdes. gustan, la referiré mientras que
saborean mi famoso punch. He aquí, caballeros, mi famoso

�punch de kirsch, que los pondrá a vdes. blindados, no sólo contra el miserable frío de México, sino contra el de
Rusia.
-Sí, doctor, la historia, venga la historia con el punch.
El doctor sirvió a cada uno su respetable dosis de la
caliente y sabrosa mixtura, gustó con voluptuosidad los
primeros tragos de su copa,. y viéndonos atentos e impacientes, comenzó su narración.

u.
EL MES DE DICIEMBRE DE 1863.
Estábamos a fines del año de 1863, año desgraciado
en que, como vdes. recordarán, ocupó el ejército francés
a México y se fue extendiendo poco a poco, ensanchando
el círculo de su dominación. Comenzó por los Estados
centrales de la Repúbica, que ocupó también sin quemar
un solo cartucho, porque nuestra táctica consistía sólo en
retirar para tomar posiciones en los Estados lejanos y preparar en ellos la defensa. Nuestros generales no pensaban en otra cosa, y quizás tenían razón. Estábamos en
nuestros días nefastos, la desgracia nos perseguía, y cada
batalla que hubiéramos presentado en semejante época,
habría sido para nosotros un nuevo desastre.
Así, pues, retirábamos. y las legiones francesas acompañadas de sus aliados mexicanos avanzaban sobre poblaciones inermes que muchas veces se veían, obligadas por
el terror, a recibirlos con arcos triunfales, y puede decirse que nuestros enemigos marchaban guiados por las columnas de polvo de nuestro ejército que se replegaba delante de ellos.
De esta manera las tres divisiones del ejército francomexicano mandadas por Douay, Berthier y Mejía, salidas
en los mese de octubre y noviembre de México en diferentes direcciones, a fin de envolver al ejército nacional y
apoderarse de. las mejores plazas del Interior, ocuparon
sucesivamente Toluca, Querétaro 11orelia, Guanajuato y·
San Luis Potosí.
Como el general Comonfort había sido asesinado en
Chamacuero por los Troncosos, precisamente cuando venía a ponerse a la cabeza del ejército nacional, su segundo
el general Uraga quedó con el mando en jefe de nuestras
·
tropas.
Uraga determinó evacuar las plazas que ocupaba, seguramente con el designio de caer después sobre cualquiera de ellas que hubiese tomado el enemigo, y salió de
Querétaro con el grueso del ejército, ordenando al general
Berrirnábal, gobernador de Michoacan, que desocupase a
1Iorelia y se retirara a Uruápam para reunírsele despué,.
Los franceses entonces se apoderaron de Querétaro
y Morelia. El grueso de nuestro ejército, con Uraga a la
cabeza, se dirigió a la Piedad, en el Estados de Michoacán. Pocos días después Doblado evacuó a Guanajuato
y se dirigió a Lagos y a Zacatecas. El Gobierno nacional
también se retiró de San Luis Potosí, que ocupó Mejía, y
se dirigió al Saltillo después del desastre que sufrió la
división de Negrete al intentar el asalto de aquella plaza.
Así, pues, en pocos días, en dos meses escasos el
invasor se había extendido en el corazón del país, sin encontrar resistencia. Faltábale ocupar a Zacatecas y a Guadalajara. Esto se hizo un poco más tarde, y todo el círculo que se había conquistado quedó libre cuando Uraga,
después de haber sido rechazado de la plaza de 1forelia
defendida por Márquez, se vio obligado a dirigirse al Sur
de Jalisco, donde aun pensó fortificarse en las barrancas
y resistir. Cuando l'raga tomó esa dirección, el general
Arteaga evacuó también Guadalajara con las tropas que

SECCION RECREATIVA

allí tenía y se retiró a Sayula, incorporándose después a
Uraga. Bazaine, general en jefe del ejército francés, ocupó la capital de Jalisco.
Debo volver ahora un poco atrás, a los días en que
nuestro ejército se dirigía a la Piedad en el mes de Noviembre, para decir a vdes. que yo, bastante enfermo y
sin colocación en el Cuerpo Médico-militar, conseguí licencia del cuartel general para dirigirme a Guadalajara,
y aproveché la salida de un pequeño cuerpo de caballería
que el general envió a Arteaga, para incorporarme a él.
Este cuerpo escoltaba un convoy de vestuario y armamento que se juzgó convenientemente mandar a Guadalajara, donde el general Arteaga podía utilizarle.
Marchamos, pues, los soldados de ese cuerpo y yo,
grandemente contrariados por no poder asistís a las funciones de armas que evidenteme.nte iban a verificarse
dentro de muy pocos días.

Problemas propuestos por don Víc- •
tor da Cerda.
ANAGRAMAS
Al cuerpo imán.
Dormir .... ¡ Vida lozana! S.
Con mi raza rige. I.
No lleva el espejo. D.
La tía no mira al gamo nunca. I.

Con un tercera y la cuarta
de dos, a cualquiera apuesto,
bailara la hambrienta Marta

Arbol de la India.
Substancia medicinal.
Persona obesa.

la cuatro tercia, muy presto.

Nombre de varón.
Nombre de varón.
Los que residen.
Opera célebre.

Prima seguro, que un día
sin dos, a mi parecer,
un todo se volvería
la pobrecita mujer.

'

(Pasa a la última pág.)

SONETO CLASICO

EL COMANDANTE ENRIQUE FLORES

(Continuará)

Envoltura.
Tiempo de verbo.

Té con rosa es peor. J. N.

III.

Debo cesar aquí en el fastidioso relato histórico que
me he visto obligado a hacer, primero por esa inclinación
que tenernos los que hemos servido en el ejército, a hablar de movimientos, maniobras y campañas, y además
para establecer los hechos, fijar los lugares y marcar la
época precisa de los acontecimientos.
Ahora comienzo mi novela, que por cierto no va a ser
una novela militar, quiero decir, un libro de guerra con
episodios de combates, etc., sino una historia de sentimiento, historia íntima, ni yo puedo hacer otra cosa, pues
carezco de imaginación para urdir tramas y para preparar golpes teatrales. Lo que voy a referir es verdadero;
si no fuera así, no lo conservaría tan fresco, por desgracia, en el libro fiel de mi memoria.
El coronel del cuerpo de que acabo de hablar era un
guapísimo oficial: llamémosle X ..... los nombres no hacen el caso, y prefiero cambiarlos, porque tendría que
nombrar a personas que viven aún, lo cual sería por lo
menos, mortificante para mí.
11andaba uno de los escuadrones otro oficial 1 el comandante Enrique Flores, joven perteneciente a una familia de magnífica posición, gallardo, buen mozo, de maneras distinguidas, y que a las prendas de que acabo de
hablar agregaba una no menos valiosa, y era la de ser absolutamente simpático. Era de esos hombres cuyos ojos
parecen ejercer desde luego en la persona en quien se
fijan un dominio irresistible y grato.
Tal vez por eso el comandante Flores era idolatrado
por sus soldados, muy querido de sus compañeros y el
favorito de su jefe, porque el coronel no tenía otra voluntad que la de Enrique. De modo que era el árbitro en su
cuerpo, y los generales a cuyas órdenes había militado,
conociendo la influencia que ejercía sobre su jefe y su
prestigio entre la tropa, no perdíap ocasión de halagarle,
de colmarle de atenciones y de hacerle entrever un próximo y honroso ascenso.
Como era la época en que se franqueaban los escalones de los más altos empleos más fácilmente que nunca,
susurrábase que el coronel sería ascendido a general, y
que entonces Flores quedaría con el mando de su cuerpo,
quizás con el carácter que aquel tenía.
Además, y esto es de suponerse, Flores era peligroso
para las mujeres, era irresistible, y mil relatos de aven-

CHARADA

METATESIS

...

--·

No es que me amilane ni me importe

Nada respeta mi valor. El miedo
fue siempre para mí palabra vana;
maté a don Luis de Almeida ayer mañana
y herí anoche a don Lope de Toledo.

el que ambos tengan merecida fama
de bravos defensores en la Corte.
Más que su espada infundeme respeto
del conde el mordacísimo epigrama
y de Quevedo el cáustico soneto.

Sólo a dos hombres la derecha cedo
entre toda la chusma cortesana;
al noble conde de Villamedina.
y al señor don Francisco de Quevedo.

Francisco Villaespesa.

,

El Ferrocarril mas Famoso de Texas
SOLAMENTE 26 HORAS A SAN LUIS MO.
Un tren de acero, elegante, con carros comedores lujosísimos, locomotoras movidas por aceite, que no
molestan con ckrbones ni cenizas.
La ruta mejor y la más rápida a Chicago, Memphis, Washington, Philadelphia, New York, Boston y
las ciudades más importantes del Norte y del Este.
Igualmente es la ruta directa a México y principales ciudades de la vecina República, a tavés de Laredo, Texas. Servicio de carros dormitorios establecido últimamente, desde Nuevo Laredo a la ciudad de
México.
Escríbanos o háblenos por teléfono y tendremos el gusto de darle una información detallada.

202

E. Houston St.

J. W. King
D.F.&amp;' P. A

Ambos teléfonos

425.

G. M, Bgnum
C. P. G' T, A.

!tMEtll'\41i~+*+M~t*+*+~*+M~~~~~+*t)~+*+*+*+*ffl)K+*+*t&gt;K+*

�EL ENTERRADOR
En mi tierra que es un pueblo chiquitín, capa,z de caber en el h ueco de una mano, todas las calles son de
igual categoría ; por eso, quien ahora vive junto a la par roquia, mañana puede habitar cerca del río.
No me miraréis, pues, con asombro, si os digo que,
cuando yo contaba siete primaveras, mi casa estaba junt o
al camposanto.
Los sauces de aquel cementerio amigo, tenían caricias
para el tejado nuestro; y la menuda flor de los saúcos se
entregaba al viento para ir a alfombrar nuestros corredores. Yo la juntaba en montículos, y luego volvía a espa rcirla, fingiéndome en ella la espuma que blaquea las
playas.
En mi casa había un jardín lleno de flores y un corral con gansos y palomas; pero yo, para mis juegos, prefería el camposanto.
Como la pequeña heroína de William W ordsworth,
g ustaba de saborear mis tortas con miel, vaga ndo entre
las tumbas. Allí, mis canciones, a las que el viento po nía
sordina y modulaba, parecíanme deliciosas; y nunca bebía
más vida que cuando triscaba por aquel reino de la muerte.
No os asombraréis tampoco si os digo que mi mejor
amigo, por aquel entonces, era uno solo: el enterrador ...
¿ Lo suponéis encorvado, con las manos engarabatadas y recias, con la nariz puntiaguda, los ojos perversos
medio escondidos bajo la maraña de las cejas grises, y
la boca torcida por la sonrisa mala y t riunfal del verdugo
que tiene bien cogida su pr esa?
Pues estáis engañados.
Pablo, el enterrador, era un mozo vendiendo vida;
con las mejillas sanas y duras; bien plantado, como árbol
que no solicita pértiga para enderezarse; con los cabellos
más tersos que las plumas del tordo; con las manos
frescas, los ojos luminosos, la boca sonriente.
Ese era Pablo mi amigo.
El oficio de enterrador en mi bendita tierra, no resultaba fatigoso: las gentes .no querían morirse; y si Pablo
cogía la azada muy amenudo, era solamente para aflojar
la tierra de sus coles o para ensanchar las cepas por donde i~a el agua.
Y cuando Pablo no abonaba sus hortalizas, cogía mariposas pa ra mí; coronaba mi cabeza con guirnalda~ de
maravillas recogidas entre las cruces ; labraba pedrezuelas
o huesos de durazno para mis juegos; me hacía collares
ensartando las bellotas caídas; the alzaba en sus brazos
para que yo cortara del árbol las manzanas; corría conmigo por los senderos incultos; y cuando ya rendidos caíamos a descansar sobre las piedras, Pablo, afinando su voz
dulcísima en el tono menor, cantaba canciones de sentimiento y melancolía:
"Llegué cuando ya tú estabas
con un anillo en la mano .... .
Hermano que ves mi pena,
¡ quítame la vida hermano!"
O bien:
"Al pie del ciprés umbrío,
lloro, Rosa, tu desvío.
Pájaro del pico verde:
¡ baja del ciprés y muerde
este corazón que es mío!"
La voz de Pablo se alzaba en el viento y parec1a ba,lancearse en él lo mismo que una góndola en el agua.
Yo, acurrucada como un pajarillo junto a Pablo, es-

cuchaba plácidamente aquellos cantares (los primeros que
abrieron mi alma a la poesía;) y a través de esas palabras
y de aquel tapial que limitaba el camposanto, mi pensamiento huía hacia horizontes amplios y misteriosos, que
fueron, en mi imaginación de niña, las primeras visiones
del ensueño .... .
Pablo, mientras cantaba, trenzaba y destrenzaba mis
cabellos; me cerraba los ojos; medía mis manos con las
suyas. Yo, a l ver la pequeñez de las mías que se perdían
entre sus fuertes dedos, recordaba el cuento hermoso de
"La niña y el gigante."
Pareces una muñeca-me decía Pablo de pronto, interrumpiendo el :;,~to y besando mis dedos diminntos;· pareces un angelito de iglesia . . . .. .
Y cogiéndome en sus brazos fuertemente se leva ntaba
de las piedras y me paseaba entre las tumbas floridas,
diciéndome con voz de ar ru llo : "¿ Quién es la niña consentida? ¿ quién es la rosita de oro? ¿ quién es el pájaro
azul? . . . . .. . . . ... . .
El Tiempo, ese hilandero infatigable, lleva ya enredados en el hueso muchos años desde que mi casa lindaba
con el camposanto amigo.
Lejos de mi pueblo estoy ahora, en ciudad que tiene
suntuosos panteones con monumentos de mármol.
He paseado entre ellos para admirar las estatuas que
los coronan, las columnas con cadenas de bronce que los
limitan, las guirnaldas de piedra que corren severamente
por sus frontispicios.
Conozco a los enterradores; hombres de frente estrecha, de cabeza hirsuta y descuidada, de mira¡ sesgado,
de boca fría donde la sonrisa se hiela; de manos terrosas y endurecidas; de voz cascada que no conoce la inflexión piadosa y que sólo sabe de ironías y burlas . .. ..
Son las manos de estos enterradores las que cortan
los dedos de los muertos para robar sus joyas; las que
cavan la fosa, renegando del trabajo duro; las que bajan
los cajones con ademán brutal y descuidado ; las que después arrojan la tierra sobre el hoyo con prisas descorazonadoras.
Son estos los enterradores que, al concluir la faena,
dan un suspiro de alivio, diciendo mentalmente al pobre
muerto:
- ¡ Ya por fin estás bajo la tierra! Espero que no me
darás nuevo trabajo .. .. .
¡ Pensad el disgusto de estos enter radores si uno de
esos hombres que están sepultos resucitara! . . ... .
¡Oh! vosotros los que me queréis, oid: cuando ya mi
cuerpo esté en la caja, no me dejéis en manos de estos
hombres crueles: llamad a mi viejo am igo Pablo.
Yo quiero que él me entierre con la misma azada
que le sirvió para aflojar sus coles; yo quiero que, mientras deja caer en la fosa el rocío de sus lágrimas, entone,
aunque su voz esté empañada ya, alguno de aquellos cantos que abrieron por primera vez en mi alma las puertas
del divino ensueño; yo quiero que, mientras mansamente
vaya empujando mi cajón hacia el hoyo, diga con t emblorosa voz:
"Al pie del ciprés umbrío,
lloro un pesar y un desvío.
Pájaro . del pico verde:
¡ baja del ciprés y muerde
este corazón que es mío 1•.•• ••

MARIA ENRIQUETA,

La Constipación o el Estreñimiento
deben curarse con la gran
· Medicina del día:
LAS PILDORAS UNIVERSALES DEL

Dr. J. H. McLean,
PARA EL HIGADO.
Son fáciles de tomarse, puesto que
están azucaradas y son eficaces
para estas enfermedades.

NUNCA FALLAN
Precio: 25 cents. el Paquete

De Venta en todas las Boticas

�Problemas propuestos por
rita Isaura Noriega.

ta

¡--;l(+---·---·-"'--*'---•*+*+*~i.
¡ Gran Sensación Editorial

seño·

CHARADAS

I.
¿Qué te parece? pregunta el pintor.
Despué de verlo un segunda cuarta,
no sé si es León o prima cuarta
pero debo darle tercia segunda ·cuarta
por que es un todo.

II.
En cuarta segunda prima ciudad
(histórica
Tercia hermano una todo encontró
Que segunda tercia cuarta mi herma(na relat6.
Aventura cuarta cuarta, peregrina
Que los puso en Bartolina.

III.
Por un todo andando
Con quinta cuarta tercia y espada
Vió su gente atacada,
Segunda tercia, por segunda tercia
(diezmada
Por las piedras aplastada
Que prima cuarta las alturas rodaban.

HARINA
PIONEER
"Marca del Viejo"
Pioneer Flour Milis
Producción diaria
1500 Barriles
Oficina y Molinos
Calles Guenther y
King William
Cerca del

F. C. S. A. &amp; A. P.

¡PIEDRA IMANI
¡Los secretos de la Naturaleza! 1
Magnetismo prodigioso! PIEDRA ·,
IMAN VIVA, preparada y polarizada, y Reglas Secretas Alí Bey, 1
para usarla. Poderosos efectos
beneficios al hombre o mujer que I
la posea. ¡Amor, dicha, fortuna! '
Mándenos su dirección y enviaré un Libro Gratis que trata de
este sensacional Descubrimiento.
-A. Pedro. Apartado 417.
Cruces. República Cuba.

RfVISTA MfXICANA
SEMANARIO ILUSTRADO
-o-

j

Director y Propietario:
Lic. Nemesio García Naranjo.
P. O. Box 66.-Sta. A.
Esq. Houston y Leona Sts.
Teléfono, Crocket 3398.
San Antonio, Texas.

Un Libro del Lic . Querido Moheno ·

I
1

•

•••

1

----~~~~~~~~·l

EL PODER SECRETO
Con este maravilloso libro resolverá
todas sus dificultades, será protegido
de la suerte, recobrará el cariño per·
dido, se hará amar del ser .que adore
y logrará casamiento afortunado; obtendrá éxito en todos sus negocios y
empresas, gozará de salud, atraerá a
una persona ausente, desarrollará su
poder magnético y dominará a las personas que le rodean; sus enemigos no
podrán causarle daño y adquirirá valiosos secretos para curarse Ud. y las
demás personas que soliciten su ayuda.
Pida un prospecto gratis. Dirección:
J. VENCE.
P. O. Box 491.
Habana, Cuba.

OFERTA GRATIS
lEs Ud. víctima de la desgra.
cia? lLe persigue la mala suer·
te? lSufre Ud. en silencdo? ¿Ya
sea por asuntos amorosos y en
general todos los asuntos de la
vida? Pues escn"bame y a vuelta de correos recibirá informes
gratis. Dirección:
Señora A. R. de Gabriel
Habana, Cuba.
Apartado 1291.

PRECIOS DE SUSCRIPCION
En México y Estados Unidos
Pago adelantado
Un trimestre ... $ I oo oro americano.
Un semestre ... ,, i 8o ,,
,,
Un año .. : ..... ,, 3.50 ,,
,.
Números sueltos, 10 centavos oro
americano.
En los trenes, 15 centavos.
Números atrasados, 20 centavos oro
americano.
En el resto del mundo.
Un trimestre ... $ 2 oo oro americano.
Un semestre ... ,, 3 50 ,.
Un año ........ ,,600 ,,

..

..

•••

ADVERTENCIAS:
Los pagos de suscripción deben ser
..delantados. No se devuelven originales.-Para anuncios y demás asun.
tos de administración, dirijirse a:
REVISTA MEXICANA
P. O. Box 66, Sta. A.
San Antonio, Texas.
REVISTA MEXICANA
Illustrated Weekly
Director and Proprietor:
NEMESIO GARCIA NARANJO.
P. O. Box 66, Sta. A.
Cor. Houston &amp; Leona Sts.
San Antonio, Texas.

-~.-...-.,_- San Antonio, Texas.
~:OOOt&amp;!OlO!O!OOOIOlO!~~.e:$:$:~e:B:S.'e:~~

•••

TALLER MECANICO FULLER

SUBSCRIPTIOf RATES
In Mexico and United States
Advanced payment.

J. B. Manzanera, propietario.

j

j

..

..
..
..

..
..
..
..

..

..

..

..

•

1
i¡·

3 months ....... $ 1 oo American Cy.
6 months ....... ,, 1 80
"
I year .......... ,, 3 50
Single Copy .... ,, o ro
On the trains .. ,, o 15
Old Copies ..... ,, o 20
In other Countries
3 months ... . ... $ 2 oo American Cy,
6 months ....... ., 3 so
~~$~~~~ I year .••••..•.. ., 600

Reparamos a entera satisfacción, Automóviles, Prensas,
Motores y toda clase de Maquinaria, y hacemos Engranes, ¡
T orn~llos, Refacciones, y en general, cualquiera clase de accesorios.
·
&lt;~
NUESTRO TALLER FUE FUNDADO EN 1896 Y TIENE VEINT:Éi
AÑOS DE SERVIR AL PUBLICO.
ffi
(I;
516 S. Alamo St. Teléfono Cr. 271. San Antonio, Texas.

-.

COSAS DEL TIO··SAM

El Lic. Querido Moheno, con el valor civil que lo caracteriza, ha escrito una ~bra en la cual se pinta
al pueblo y al 'país norteamericanos con exactitud pasmosa. Es un prodigio de franque.za, de valoc y de
sinceridad.
'
Para que el público j~gue su importancia, anticipamos el índice:
r. La Antesala de Uncle Sam.-20. De la Habana a New York.-30. Cocina y Literatura.-40. La Abominable Metrópoli.-50. El Molde Americano.-60. El Rebaño de Panurgo.-70. Los Timos de Acá.--80. So. ~ bre el Mismo Tema.--go. Siguen los Timos.-10. Home Sweet Home.-n. Home Sweet Home, concluyc.-12.
Combination Salad.-13. Si Lincoln Resucitara.-14. El Lado Bueno.-15. El Porvenir de Uncle Sam.
16o páginas en 80. por 60 centavos. A los Agentes y Libreros, precios especiales.
Pronto será puesto a la venta en "REVISTA MEXICANA."
P. O. Box 66.
Station A.
San Antonio, Texa:&amp;.
•

ít

¡
t

*

itt

t •* KK+J+Ct)ff)+(+J+C~~+*+*+,K+)+(+::+c+J+C+::+:+)+(+::+c+J+C+*+*+*+*+)t(+*+*+*+*+)+(+*+*+*+*+::tE+*+*+:t+:«+lH*+*¡

�,,, _·=="'"""~'"""~"''"""'"""'""'.C'"'='-C"''"''.C'"'"''""""""==·,,,·.c·"""'""''"=l.60,m

fvtvfvfvfvtvtv1'v=tvfvfvfvtvf7lv'lvfvlvfvfvtvfvrv1v 1vfv1v 1vtvfvtv•'v~1=,vtvtv1'7rvtv1vlvlvlvl;

The Pow~r· Multiplying Machine Co.

fu

)

LA MAQUINA MULTIPLO-MOTRIZ.

;
)
~ )

&lt;~

E·L MIL POR CIENTO i
Si Ud. invierte -un "Dollar," y le produce dos, se siente Ud. muy satisfecho; pero si le produce diez, su
satisfacción lle.ga al asombro.
·
· .
·
Las inversiones más productivas son las que pro porcíonan a Íos consumidores los medios de multiplicar su dinero.
Si Ud. necesita un motor de diez caballos para mover sus máquinas; ha tenido hasta ahora que hacer
todos los gastos consiguientes a un motor de diez caballos.
Si con un motor de un solo caballo de fuerzapudiera Ud. mover esa misma planta, un caballo le produciría lo mismo que diez, y habría Ud. multiplicado su dinero.
Esto e&amp; lo que ofrecemos: una MAQUINA MULTIPLICADORA D.E FUERZA, que desarrollará diez
veces más que cualquier motor.
Es decir: 'que si en la actualidad mueve Ud. sus talleres con un motor de VEINTE CABALLOS, en
lo sucesivo podrá mover esos talleres con un motor de DOS CABALLOS y una MAQUINA MULTIPLICADORA DE FUERZA, que se encargará de desarrollar el restv de poder, trayendo por resultado un.
~ gastos diez veces menor.
.
•
~
La Máquina "MULTIPLO MOTRIZ" ha venido a encontrar la solución, buscada por niucho tiempo,
~ de esa necesidad mundial.
j . Es un maravilloso invento, para el cual se ha organizado una Compañía de . Personas de negocios,
). cuyo prestigio financiero garantiza toda clase de seguridades para lo~. accioni~tas.
Desea Ud. invertir su dinero y multiplicar su fortuna?
Diríjase hoy mismo a

I
1-

i

T~:::~:io~:~: í;:

THE POWER MUL

~;iVER CITY, NUEVO MEXICO.

!

~1

1
&gt; .

~

~1

ffi
ill

I
~

~!E
-&gt;

~i
_ &gt;&gt; •

~

~~

g~

i;a3

••

1~
ill
&lt;l&gt;

Agencia en San Antonio, T~xas: Brady Bldg Núqi. 404.-Tel. Crockett 4761.
fü
Consejo d~ Administración: Lic. Praxedis de la Peña, Joaquín Serrano, Norberto Martínez y óscar
Francke.
&lt;1&gt;
(1)
Condiciones fáciles, garantías de honradez y éxito asegurado.
&lt;i&gt;
ª2
•
.
m

!

i

j

~~
.
&lt;
I&gt;
Sl'
2: ~ 6 '6.~ ~ , C ~ll'\.0.~'611\1 ~ 1 A, C::.1A tl":,..,•,A1/\f~ /'\lr,.11't A ~ ,I A.l/\1/\l~ /\1/\IA,.C:~tA,~.NóJ~t~ ~ ó \ c : - , J ó l _ _ ~ t ó - ~! ólóJ.ó_1óJ Q l,6.t~
if)
~ k , ~ v t v t v r v 1 V N r viv 1VivTvtv,V,v 1v 1V 1Vi"(í'vwiV l?ív1V'1V1V ,V ,v,-::-,v1~1V,v 1V 1~ 1V 1v 1v 1Qív1Vtvlv1v'Jv1V l V . 1 V l ~ v,V'i'v1~v'l'v6~;.~

ª2
••

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="19">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2948">
                <text>Revista Mexicana : semanario ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3357">
                <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Contiene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88454">
            <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88456">
            <text>1916</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88457">
            <text>3</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88458">
            <text>54</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88459">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88460">
            <text>17</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88461">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="88474">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752301&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88455">
              <text>Revista Mexicana : Semanario ilustrado,  1916. Año 3. No. 54. Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88462">
              <text>García Naranjo, Nemesio, 1883-1962.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88463">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="88464">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="88465">
              <text>Políticas gubernamentales</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88466">
              <text>Publicada en San Antonio Texas por Nemesio García Naranjo. Continene información ilustrada de la vida pública de México durante periodo revolucionario, así como de América Latina y el mundo. Además contiene notas de actualidad, literatura, historia, ciencia, economía.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88467">
              <text>Talleres el Imparcial de Texas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88468">
              <text>1916-09-17</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88469">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88470">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88471">
              <text>2000200468</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88472">
              <text>Fondo Hemeroteca</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88473">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88475">
              <text>San Antonio, Texas (EUA)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88476">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="88477">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2720">
      <name>Cuento</name>
    </tag>
    <tag tagId="9829">
      <name>Morelos</name>
    </tag>
    <tag tagId="11428">
      <name>Normalista</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
    <tag tagId="4759">
      <name>Revolución</name>
    </tag>
    <tag tagId="98">
      <name>Teatro</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
