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-

t,

. JULIO

EL MUNDO.

7

1

1

21, 1895.

das de oro y sedas de c_olores y de forma diferente á lae
que usan los presbíteros del nto latino 6 romano.
En seguida, al comenzar el sacrificio, los asistentes notaro que lo primero á que procedió el abad fné á la consagración y que en "·ez de hostia, bendecía un pedazo ele
pan de trigo, común, que hirió con una lanceta v remojó
en el agua y el vino. Al llegar al Evangelio benclijo á los
oyentes, no con la mano como estamos acostumbrados ií
ver, sino con el mismo libro en que están las oraciones
correspondientes á ese actó. Sería imposible dar á conocer todas las diferencias que existen entre la misa latina
y la griega: las seflaladas son las principales, contando
también por supuesto, el idioma en que se celebra. ~Ionseñor Saba reza en griego ó en árabe.

•*•

Haremos notar que el rito griego tiene un Pontífice superior que ea como si dijéramos su Papa: el Patrfarca, residente unas veces en el Cairo, y otras en Palestina ó el
Monte Líbano. Cuenta.además, esta rama de la Iglesia
Católica con cuatro Al·zobispos y 14 obispos. La mayor
parte de loa sacerdotes se emplea en recoger donativos
para la recuperación de los Santos Lugares, que esM.n en
poder de los griegos cismáticos.

TOMOIL

DOMINGO 28 DE JULIO DE 1895.

NUMERO 3.

del público, porque hemos dado una extensión
á nuestro negocio, casi
peligrosa; el público nada más puede salvarlo.
~Tenemos en preparación preciosas novelas
de afamados autores mexicanos.~ Desde el
mes entrante comenzaremos á publicarlas.
Advertiremos también
que los fuertes pedidos
para nuevas subscripciones que nos llegan constantemente, podrán agotar en breve el número
de colección que guardamos. Así es que nuestros
agentes y nuevos abonados, que deseen tener
completo el segundo tomo de la publicación que
comenzó en este mes, deben apresurarse á pedir
sus ejemplares, pues más
tarde, tal vez nos fuera
imposible satisfacer su
demanda.

nIPORTAXTE

A NUESTROS LECTORES.

B. P. ABAD llONSE~OR ISAIAS 8.·\BÁ.-MJSIO~ERO ÁRABE,

~n saceraote ael rifo griego.
Acaba de llegará l\Iéxico el Rev. Padre lsaías Saba,, Procurador General en Roma, de la orden de los monjes basilianos del Santísimo Salvador, del Monte Líbano. Dicho
sacerdote pertenece al 'rito ~riego católico de los melequitas y viene ahora con el obJeto de colectar limosnas para
1a. erección de un templo en Cesárea, lugar donde Jesucristo di6 á, Pedro la primacía eclesiástica. El Papa confió
dicha orden á. los monjes basiliano.s, donó para ella la
cantidad de sesenta mil francos y autorizó á la misión
católica de Cesárea para que recogiera limosnas á tal objeto destinadas.
·
Monseñor Saba, desde que llegó, dice misa todos los días
á las ocho de la mañana en el templo de Santa Cat.alii¡a de
Sena. Al aparecer por primera vez, llamó l:J. atención de
los concurrentes por usar barba r'bigotes, cosa que los
fieles veían quizá por primera .\•ez en un sacerdote católico, pues h~sta ahora sólo han venido t:~ ó cu~tro monjes
del rito griego, en el cual les está permitido deJarse precer
el pelo de la cara. Atrajo también alguna curiosidad
por su rico manto de brocado escarlata con flores borda-

Los mejores periódicos ilustrailos de Europa y Estados Unidos dedican especial interés á toda clase
de asuntos de sport, con los cuales llenan muchas ve~
ces buena parte de sus columnas y sin eluda que obtienen multitud de subscriptores con esta sección, como los han obtenido algunos diarios norteamericanos
únicamente con la publicación del resultado de los
matchs de base ball o sea partido de juego de pelota.
En :México. la afición por los jueo-os atléticos y de
agilidad 1 apenas ha comenzado á desarrollarse desde
hace algunos años¡ pero ya, hay agrupamientos en la
c~pital y en algunos de los Estados que se dedican á
esos ejercicios ? justo es mencionarlos y dar á conocer sus trabajos 1 cuya utilidad es incontestable.
El 1:base ball11 se ejecuta en un- campo amplio y
abierto, entre dos partidos adversarios compuestos de
nueve individuos, cu~-a obligació1Lconsiste principalmente en pasar la pelota fuera del campo contrario.
Cada jug·ador está provisto de una pesada maza con
la cual. arrojan la pelota que es por lo regular de goma negra tan resistente, que cuando se tira con lamano llega á abrirse la epidermis de ésta y cuando toca
á alguna gente en la cara la deja desfigurada y- aun
puede causarle graves contusiones.
Cada uno ele los nueYe miembros de cada bando
tiene su nombre especial en inglés, porque no ha sido aún castellanizado: ,:Pitcber,, «Catcher,11&gt; l.ª base;
2.a. base¡ 3.ª base¡ "'Short stop;&gt; «Left fielder; • .:Central
fielder» y «Right fielder;)) el primei;o es el que arroja
continuamente al segundo la bola, con obligación de
hacer pasar ésta por determinado lugar, á fin de que
los del grupo contrar.iQ q_ue debe estar parado y armado de un "bat" ó basto le pegue á ésta lanzándola
. encima de sus co1}trarios, que si son hábiles la coge-

ERNESTO LoBATO.

Tmus IsLA.S.

Jr:.AS LOBATO.

' Campeones tlel juego tle pelota en lléxieo.
rán en el aite ó por el suelo si pueden, y si esto llega
á verificarse, cualquiera de los que la tenga, arrójala

nuevamente hacia el ·otro lado con la. mayor rapidez
posible; en caso de que ninguno de los individuos que
ocupan el campo pare la bola, el que pegó tiene derecho de seguir corriendo sobre la linea..,¡del cuadro.
Hay otra multitud de condiciones .v reglas que seria impoeiblt• enume,rar: hemos citado las anteriores
únicamente para dará conocer lo intrincado dPl juego, cuya parte principal consiste en el orden de los
jugadores~· el apunte de las jugadas, operaciones encargadas a.l jefe ele cada banda llamado "Capitán"
Tal e:; t•I d(•saiTollo que este ejercido ha tomado en
Estados Unidor-1, que no solamente los periódicos, sino
hasta alg·unas cantinas elegantes tienen su Rervicio
telefónico y telegráfico, para recibir violentamente la
relación de los niatchs, cuyo resultado es sellala.do en
&lt;rrandes cartelones con multitud de signos y cifras.
§olamente con ~sto, CQentan ya esos estableci1llientos
con numerosa clientela.

LOS MEJORES PIANOS DEL MUNDO.

Imagínem1.e nuestros lectores una casa regiamente_ amueblada, en 1~ que
faltara un piano. Parecería entonces sa~a de recepciones de un Pa~ac10..de
Gobierno. O bien, figurénsela con un piano malo, de notas de carrizo y de
frecuentes desafinamientos. Parecería entonces sala de espectáculos, mu•
seo, etc., pero nunca la habitación de una familia rica.
.
. Pues tal sucederá siempre que no se encuentre en ella un piano .STEIN-

Creemos muy oportuno llamar la atención de
los que nos favorecen leyendo El JIIundo, sobre
nuestros artículos ele Política general, por ser la
primera vez que en el peTioclismo mexicano se establece una sección destinada á juzgar con criterio propio los asuntos
€Xtranjeros; siempre se
había acostumbrado copiar la opinión del primer periódico que nos
llegaba, sin cuidarnos de
apreciar antes la parcialidad del escritor. Como
un ensayo, publicamos
las dos primeras, que afortunadamente han sido
'&lt;lplauclidas por personas
muy ilustradas, y nos
anim3.n á seguir en ese
trabajo, que antes nos
parecfa estéril.
Hoy más que nunca,
necesitamos del concurso

WAY.

•

La razón de que así acontezca es P&lt;:lrfectamente racional y fundada;.
El nombre de Steinway es en los pianos como el de Lozada, J.,ong1?es 6
,valtham en los afamados relojes de estos fabricanteis: una garantía m~udable de su1Jerioridad y perfección que recomienda el artefacto y acredita
la;eensatez_ y cordura d_el poseedor.
.
, .
Reconociendo, exammando y escuchando un piano de Stem way se explica uno muy bien que gocen est-os instrumentos de tan gmnde y general
prestigio.
.
_
.
~.
.
~Si se es mecámco y conocedor e~ matena de ..~nstrucc1on~_s fabr¡les, se
Lid.mira uno desde lucero de la senc11lez y perfección que haJ alcanzado la
Ubrica de Steinway p'a.ra conseguir la más sólida estructura, la ~ayor.~reci..,ión de movimientos en todo el mecanismo y la más elegante dtspos1c1ó11
todas sus partes. Si se es exigente en lo relativo á estética, forzos.o será
rec9nocer en cualquiera. de los pianos Steinway que desde la elección de
las :finísimas maderas de rosa sin el menor defecto hasta el más- peq~efio
detalle ele forma y disposición tiene uno al frente un mueble de gusto ll'l'~prochable. Pero sobre todo para el músico y para el diletmúli, es ost:ens1ble v 1mbresaliente la superioridad de los pianos de 8tein1my al producir estos ~sus sonidos llenos ele majestad y de armonía, intensos, dulces acordes
y de prolongada vibración en un grado incomparablemente mayor que los
de todos los dem;ls pianos. ,
.
.
. .
Es pues perfectamente justificada la gran fama de la conomda fábrica de
S!eimray Yestán también plenamente ju~tifi_cadas las r~come1,1daci_ones múltiples que de sus pian.os han dado los pnncipales art1Stas é mteh.gentes en
la materia, como li'runz, Li.xzt, Richard Wrzgner, Rubinstein, Berlioz y el famoso ElmlwUz, tan conocido por sus trabajos sobre análisis y síntesis de
los eouidos y sobre la esencia y causa.'i del timbre de los mismos.
~Los artistaa, as( cantantes como pianistas, violinista.a ó~ concert~stas
que han venido á exhibirse á, México, han tenido todos ellos como prnuer~t exigencia en todos casos y siempre para la empresa que los contra.ta.el
que? se les aco~pañe con un piano de Stei~iwa'!j, Tal es el. concepto que gozan estos :pianos.~
.
·
I a hemos visto que esa buena fama es .1ust1ficada. Tremta y dos patentes ,por lrleJoras en detalles de la construcción del arpa, resonadores y mecanismo de los pifLnos ha obtenido la f.í.br~ca de Ste~nway &amp; Sons, qu~ t,1ene est3:b~ecimientos en Londres, .New York y Hamburgo, con más la gran fábrica de .Astoria.
Los premios obtemdos en más de tremta expos1c10nes, demuestran que desde 1855 esta fábrica ha tenido motivo para conquistar la distinción y renombre que hoy univers~lmente le conocemos.
La fábrica Steinway c~mstruye pia!1-os de cola de tres tamaños y pianos verticales también de grande, pequeño y mediano modelos, una y otra forma de clase superior por la
fi:Q.ura y por la excelencia de los somdos:
•
He aquí los precios á que se .venden en esta capital los pianos Steinwa.y por loe Señores Wagner y Levien, únicos A.genres, calle de Zuleta número 14.
YERTICALES.-)fodelo cluco, $1,150.-Id. octa\'o de alto, $1,350.-Id. alto 1 $1,650.-De cola chica: $1,750.-De media cola1 $2,000.-De concierto, $3,000.

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GUERRA DE INSURRECI'OS EN CUBA,-OUERRILLA AVANZADA DE LAS TROPAS ESPA~l11,AS,

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EL MUNDO.

LA GUERRA EN CUBA.

JULIO,

1895.

28 J ULI0, 1895.

ELl\fUKDO.

5

ántes dieran vida á la agri cultura, á la industria, á los campow
y lilas ciudades,
En esta guerra no ha habido
sino unasola batalla, yírecuentes
encuentros parciales en que han
muerto alguno! individuos de
cada parte, sin ningún resultado definiti\'O para la causa que.
cada quien persigue, porque ni
Espafia, ni los insurrectos parecen dispuestos á ceder, y la primera tiene aún bastante dinero
y demasiada gente que sacrificar y los segundos mucha decisión y gran valor para seguir en
la contienda¡ pero si ésta continúa como hasta hoy, cuando
concluya, la isla estará arruinada y será un páramo desierto ó
un cementerio inmenso.
En este Húmero publicamos
un grabado que representa una
escena de la guerra por guerrillas que causa más bajas que un
combate formal.

Las noticias últimamente pu-

blicadas acerca de la campaña
en Cuba, son sumamente graves:
se llega liasegurarque las tropas

1

28

al mando directo del Capitán
General Martinez Campos, fueron derrotadas por los insurrectos.
Es indudable que Espa11a vencerá, por los poderosos elementos con que cuenta para el combate;peroel triunfo le va á costar
muy caro. El clima, las fiebres,
la aspereza del terreno, todo está. en contra de los soidados peninsulares, quienes tienen que
sostener una lucha de guerrillas,
sumamente dificultosa para ellos
y en la cual, muchas veces con
fuerzas y armas superiores á las
de los rebeldes, no consiguen
ventajaalgunade importancia, y
sí grandes pérdidas ocasionadas
más que por las bah~ enemiga.5,
por los miasmM infectos de la
manigua.
El denuedo y abnegación de
los iberos, no han disminu ido,
.á pesar de tanto obstáculo; la
pelea. sigue encarnizada; el rocío
de sangre y los vendavales de
foego siguen asolando lM plantaciones y destruyendo los pueblos. Las tropas europeas, ince·
santemente reforzadas, avanzan
palmo á palmo, pero 1l cada paso que dan 1 cae un hombre, y
los cadáveres quedan como estela sombría, como lúgubre huella. Del otro lado, los insurrectos acosn.doe por sus adversarios
sostienen diariamente escara,•
musas que dejan sembrado el
suelo de cuerpos inanimados i¡ue

•••
Para evitar cargos ridículos,.

confesaremos desde luego que
esta vista ha sido .t omada de Úna
q ne aparece en {(La Ilustración
Española1 n periódico sin duda
bien informado de lo que acontece en $U nación; y repetiremos
lo que ya hemos dicho: para
nuestra sección extranjera, tenemos que imitará todas las pu.blicaciones ilnstradas del Mundo que copian de la prensa de
otros países los grabados re-lati vos á estos: las de Alemania
las obtenemos de periódicos ale-manes; las de Francia, de 108
franceses, las de España, como
es natural, las reproduc:mos de..
colegas iberos.
GL'l'.RRA E~'TRE FRANCIA P MADAGASC.\.R.-DISPUTA DE EX C..\RON EX LA ACCION DE A~[BOLO)[ONTY.

YIAJEUEL S}L\.RZADA DE .\FGIL\.NL':iTÁ:S- Á I:S-GL.\TEHRA.-NASRULLAH JKH...\N DICTANDO OBDE:..'l?S Á LOS ALTO.(EMPLEADOS).IEL

Gfuegos ar!ifidales en el (!anal ae K!el.

GrER:u EXO'HE :~.:.\:'.\"CU Y lL\D.\ G..\.SCAR.--CELEBUACIOX OE

)

OFicros

HELIG IOSt h 1;::-: E ' , C.\)f:'.\:\mNT.) IIE .\X: ,\Jl .. ,\,

GOBIERNO.

�,.

2CsunttJs &lt;frtranjtrtJs.
-~-~~--

-

- - --

JoUtica grnrral.
RE.ClU){EX.-U:s~ .,:s1VERSARIO TRISTE PARA

LOS c.,TOLICOS.

-1\.IAXZAXAS DE LA DISCORDJ.\ EX EatOP:I. Y .-UIERIC.,.-

EL

28 JULIO, 1895.

EL MUNDO.

6

ASE;ll/ATO DE STAMBULOUFF.-Los PREPARATIVOS DE

{R'.ERRA EX CHILE Y LA REPl'BLJCA ARGEXTIX.I.,

brida de militares y sacerdotes, á rendir pleito-homenaje
al nuevo jefe de la reli~ión de su país, quelo es el e~pe;
rador de todas las Rus1as y desJ?ués tolera, autonza u
ordena la eliminación deÍ ex-ministro Stambouloff, que
siempre fué antipático al autócrata moscovita, entonces elle rrfncipe, torpe y cobarde, es acreedor 1í todos los
calificativos con que tan duramente lo han censurado ya
los periódicos europeos.
Las tropas turcas han sufrido fuerte de-calabro en los
desfiladeros de lfaceclonia; el Czar, indignado, al saber
la noticia de la muerte del caudillo búlgaro, ha acusado
con palabras duras al príncipe Fernando y á su gobierno,
de ser los re,,;poru:ables de tan inmenso asesinato; el embajador ruso en Berlín ha protestado oontralrudnsidiosas
alusiones de complicidad en este crimen, deslizadas por
la prensa oficio~a y oficial contra el ~oberano que aquel
representa; la cuestión de los Balkane~ volverá á estar 1í
la orden del día, pues ,í'cada vPz se embrolla más, y puede dar ocasión, como hace ocho años, ,i que J)l'li~re el
equilibrio europeo, por causa del turbulento principado
de Bulgaria, siempre ansioso de su completa autonomía,
ó de la codiciosa Rusia, siempre anhelante de cumplir
una cláusula más del testamento de Pedro el Grande.

El Parlamento italiano por una ~ran mayoría ha votado un decreto, declarando día\de fiesta nacional el 22 de
Septiembre, aniversario de la entrada triunfal del gran
ejército de Yíctor :Manuel en Roma y de la total extinción del poder temporal de los pontífices romanos. Tal
dt&gt;rlaración no inaugura, en verdad, una política nueva
en las relaciones ~iempre tirantes y violentas entre el Quirinal y el Yaticano, sino m,íP bien sirve para afirmar v
ratificar 11rl,i et orbe, á la faz de la Italia y del mundo civllizado, la marcha seguida :por el Gobierno en su difícil
111'1(l1M 1'Ít'e11di con la Iglesia. Ciertamente-como manife~tó el primer ministro ~r. Cris\&gt;i-tál decreto no es una
recrudescencia en las persecuciones al Papa, que sólo
***
Dos nacioneH, que en la América
Austral representan lo
han podido ver los ániri10s asustadizos y apocados, ni significa tampoco un nuevo eslabón en la cadena que ata al más culto y avanzado en nuestros jóvenes organismos ~ovenerable anciano, al augusto destronado, al que han lla- ciales, hacen aparatosos aprestos bélico,, rensan con esmado los ~ensible8 prisionero infeliz y miírtir sin ven- cándalo universal sus bisoñas guardia.~ nacionales, autura, ,í quien en su calenturienta imaginación ha faltado mentan el perHonal de sus ejércitos de línea, y como
ha.-.ta aire para re~pirar; es ~olamente la solemne P,rotes- también aspiran á la categoría ele potencias marítimas,
ta, que el s.oberano reinante exije á la representación na- congregan ~n sus puertos sus acorazados, y procuran
cional, de mantener incólume la unidad italiana, á tanta acrecer el numero de sus flotantes m,íquinas de guerra.
En vano han acudido confidencialmente i\ la amistad de
costa y con tanto ~acrificio conqui~tacla.
Si los humilde~ príncipe,- del Piamonte, aprovechando algunos estados euro_peos, para que por la vía pacífica fe
la hidalguía y el valor de Garibaldi, victorioso y cubierto diriman las diferencias; nadie ha querido hasta ahoia
de gloria en :Mentana, Palermo y Ai-promonte; recogien- aceptar el papel de mediador, y las repúblicas argentina
do el fruto de las predicaciones de )lazzini, el gran após- y chilena, que hasta poco ha daban al mundo el lwrmotol de la ,JO\·en Italia; apoyándose en el genio incontras- so e$pectáculo de dos pueblos jóvenes y vigorosos que
table de C,wour, isupieron romper frágiles cetros y derri- saben desarrollar las fuerzas viva.e, de su progre~o, vadebar tronos vacilantes, congregar bajo su bandem á las lantar á pasos r,ipidos en el desenvolvi1111c11to político y
huestes republicana.~, y desbaratar con astucia y energía económico, están á punto de llegará las manos por cueslas maquinacioneg F&lt;.&gt;ereta~ de los gabinete,- extranjeros; tión de límites en sus fronteras, por la pose~ion de un
Ri pudieron dar cima á la obra colosal de fundar la patria palmo más ó menos de terreno en el inmenso v despo·
italiana, una, fuerte y vigorosa, no habían de detenerse, blado suelo americano.
El tratado Barros-_.\.rana, cuya sanción exige la Arcomo no Fe detuvieron, ante los muros de la ciudad eterna, no habían de retroceder en su carrera de triunfos an- gentina y cuya revisión reclama Chile, es la manzana de
te la cabeza ungida del Vicario ele Cristo, toda la vez que la discordia entre las repúblicas hermana.s; üruguay, que
por motivo de vecindad se juz~ amenazado, para poder
EU soberanía temporal, conservada á través de las convulsiones de los pueblos, y de la marcha destructora de lo~ conservar su necesaria neutralidad compromete en onesiglos, había emanado de la magnanimidad de los con- rosos préstamos sus exiguas rentas, y alista elementos de
qui~taclores longobardos, sancionada más tarde por la combate; y la parte más rica y pacífica del continente
espada victoriosa de Cario~ )!arte].
americano del Sur, se ve amenazada de general conflaY hoy que el papado, merced á la crh•tiana tolerancia gración.
y sabia moderación de S. H. León XIII, cobra nuevo y
Y para que los temores sean más positivos, hay que
más poderoso ascendiente en las conciencias, y hace es- pensar que no es la cuestión de límites, más que un precuchar con evangfüca unción su palabra de paz y de con- texto; que una vara cuadrada de terreno más ó menos ni
cordia en los concejo~ de las naciones; hoy que gracias á engrandece á Chile ni empobrece á la Argentina de dilala caridad que la inspira, la voz del Pontífice romano as- tado territorio; hay que examinar · el fondo del probleciende como insinuación de amor y de templanza á los ma, y se podrá encontrar algo más sólido: tendencias á
alc.ízare;; ele los potentados, y cae como consuelo en el preponderar en aquellas comarcas meridionales; pretcncorazún de los que sufren y trabajan; hoy que el 8ien·o . siones al establecimiento de una especie d~ hegemonía
de los sicn·os de Dios ha obtenido por su mansedumbre comercial y financiera; rivalidades económicas maniy moderación el prestigio moral que no lograron ni el fé- fiestas, intereses trascendentales encontrados. Así se
rreo Hilclebrando con Hi omnímodo poder, ni el gran comprende que dos potencias hermanas que por tradiLeC,n X con su maf0 nificencia, ni el político Sixto Y con ción, por raza, por religión, y por costumbre, han marsu astucia; debía e gobierno del rey Hnmberto que pre- chado siempre unidas en apretado lazo, estén á punto
side el 8r. Crispi, hacer verá la Europa cristiana, que si de romperse el bautismo y de hacer zozobrar á la más
consident y proteje al Pontífice, no cede nada ante las débil, por la mísera cuestión de los ochavos.
exigencia~ del Rey de R•mia, cle~po~eído ror voluntad de
Si desgraciadamente el choque se realiza y la guerra
la nación; que si acata y respeta, y deja luncionar libre- estalla entre las hermanas del Sur, qué inmen~a desvenmente al sucesor de f;an Pedro, no ceja ni un punto ante tura para ambas! qué retroceso tan espantoso en su calas reclam.tciones del heredero de lo_s Carlo\·ingio~ en la mino de engrandecimiento y bienestar!
ciudad de los CJsares; y al declarar que Fe celebre como
X.X.X.
día de regocijo nacional el 2~ de i-eptiembre de cada año,
23 de Julio de 1895.
no pretende seguramente, festejar ni la expulsión de los
Hnpsburgos del territorio italiano, ni el cle~tierro de los
Borbone~, ni la caí&lt;l:t ele este(, aquPI príncipe con títulos
mi\s ó menos legítimo• :í su exigua soberanía, sino mantener virn el amor ,í la patria 1ínica, solPmnizar dignamente la unión de Italia, ese supremo y hermoso ideal,
La pirotecnia en Europa y Estados Unidos, ha alcanzapredicado por todo8 los apJstole~, deseado por todos los do un maravilloso grado ele perfección, y se puede ase~m~adore~, enseñado por todos lo,- ~abios y cantado por gurar que de i!ls principales fiestas que allí se efectúan
los poetas todo,-, en la tierr,1 del arte y de la gloria, en la el mejor atractivo son los fuego~ artificiales, cuva granpatria de Alighieri y )fachün·ello.
diosidad ; belleza aumentan cuando tienen lugar en punto inuwdiato á algún depósito 6 vía de agua.
.
***
Lo deciamos en nuestra revi~ta anterior: el inquieto
Todas las personas que concurrieron á la Exposición
principado de Bulgaria vuelve ú ensombrt-cer el horizon- de Chicago recordarán los fuegos artificiales que tan frete político de Europa. Y ca~i en los momentos en que es- cuentemente se prendían á orillas del lago. Con verdadero
tampábamos esa frase, el Sr. Stambouloff, antiguo jefe placer traerán á su imaginación el asombro que les can,.adel ~linisterio búlgaro y caudillo del partido nacional ra el hermoso espectáculo que ofrecían la.'! riberas de los
antiruso, rafa mortalmente herido por puñales y balas canales, y las cornisas del g1¡r-intesco peristilo iluminadas
ases:inas, en calle céntrica ele la ciudad de Rofía. L,s cir- con mile,; de foquit-0s eléctricos; las orillas del lago con
cunstancias en que, según los últimos cablegramas, fué centenares ele figuritas formadas por lengüetas de fuego
perpetrado ese a.-.e~inato político, hacen recaer toda la y altos postes que sustentaban racimos colosale,i de luces
responsabilidad sobre el gobierno del Príncipe Fernando, de colores; y allá i\ lo lejo.c, como grupo de gnomo;, inquiey ya se dej:\n oír las recriminaciones y protestas de la tos, como fuegos fatuos 6 bandadas de luciérnagas; como
prensa toda, especialmente la alemana y la austriaca, girones ele cielo estrellado ó trajes blancos vaporosos, de
contra el inicuo atentado.
desposada, adornado¡, con guirnaldas de piedra,; precioCuando un soberano, impotente para dominar los par- sas, cuyos matices lucían al recíproco fulgor, los buques
tidos, é incapaz para imponerse por la fuerza ó por la empavesados se movían lentamente, ya alejándose en
convicción á las facciones que dividen su reino, apela á º:~enada dispersión, ó &gt;.'ª agrupándo"e con precipitala violencia de encrucijada, y al puñal de los condotieri crnn tal, que parecía que iban i\ chocar y á hundir:;e en el
para dei-hacerse de sus enemigos, es indigno del poder fondo negro del horizonte y de las aguas. Pero nó: al .
que se le ha confiado y no merece ni la sumisión de sus aproximarse, encienden sus poderosos focos de proa y de
súbditos, ni la consideración de 8US aliados. Si el Prínci- los costados, al mismo tiempo que izan sus banderas· que
pe de Coburgo-Gotha, soberano de Bulgaria, después de de la cubierta envían al espacio verdadera erupción' volagitar la Macedonia contra las autoridades musulmanas, cánica de chib'pas irisada.~ y que se cruzan sobre las nase diri&lt;&gt;e á las potencias europeas, para curarse en salud, ves los enormes haces de luz vívida que arrojan hacia
sincerándose y pidiendo protección por las agitaciones ellas dos grandes focos giratorios con reflector, situados
que él :provoca, podrá tener una explicación más ó me- en las más altas torres de Jackson Park. Luego ese polnod satisfactoria su torcida política, pues se notan las vo se convierte en figuras caprichosas de preciosos camtendencias manifiestas de engrandecer su reino y librarlo bi'.1ntes: estrellas y cometas; compases; ¡&gt;aracaídas; globos
de la tutela de Turquía. Pero cuando para lograr una ro¡os, verdes, azules, que parecen de cristal transparente·
aproximación al gabinete de San Petersburgo, &lt;¼ue lo ha banderas y ramilletes de azucenas de nácar; lirios de za:
de librar de esa tutela, manda primero una comisión hí- firo; rosas de granate; begonias de topacio y heliotropos de

~uegos artificiales.

EL MUNDO.

28 JULIO, 1895.

esmeralda y amatil'ta, que escalan el cielo y bajan convertidas en rutilante lluvia de arena de colore.", la cualdespués de mirarse retratada en el agua, antes de hundir,
se por fin en ella, forma resplandeciente alfombra.
De improvi"º~ una salva estn1endosa de cohetefl hace
desviar la miraaa hacia la parte más lejana y más ~ombría del lago en la que parece que se ha incendiado la
tranquila superficie v que ~e ha comunicado el fuego á
alguna embarcación 6 que dos buques de guerra ban entablado terrible combate.
Y efectivamente: poco á poco se dibujan destacándose
sobre el cortinaje azul de la noche y entre las onda.e: de
ágata con vetas argentífera.'l, los espectros de dos navíos
que tiemblan it la nida trepidación de sus cañones, al vomitar entre rehimpago,; v foigores pavorosos, ·aludes de.
puntos multicolores y esferas enorme.", transparente!', rolª"• que al estrellan;e contra la arboladura del barco enemigo, dejan ei:capar un abanico de lava fosforescente y
bermeja que parece manto desplegado ele celajes en crepúsculo de verano tropical; catarata de sangriento borgofla con gota.0 de dorado cba111pagne. ·
En seguida va amortiguándose el nutrido fuego; laauréola cárdena que ~ervfa de marco de oro á la escena se de~compone en cambiantes opalinos y loi, buqne8 se van t•sfmnando lentamente; mas de pronto 88
eRcucha un sordo e"truendo, Hurgen altísimas llamaradas;
como conRtelacione¡; bellísimas aparecen cintaia y trofeos
de luces blancas y limpiaR, tan brillantes que parecen
fr.igmentos de sol st·mbrados en el manto m•gro de la
noche y entre ella;; v entre zigs zags ele fuego se despliega una hermosa bandera formada con filas dellamita.-; de colores Rol&gt;n• lai&lt; cuale~ caen , hierven al rededor los átomo~ diamantinos que en n•gtiero deslumbrador
y compacto despiden lo~ dos poderosos focos ele luz eléctrica con reflectores que, segun va hemos dicho, se encontraban colocados en las más altas torres de la Expo~ición.

***como el descrit-0, han ~ido
Espectáculos tan soberbios
prc~enciado~ tíltimamente en Xueva York ven Kiel, con
motivo de la inauguración del Canal del Xorte; pero ya
desde hace muchas décadas, eran 1mperiores en magnificencia los fuc-gos artificiales que se quemaban en el extranjero á los que conocemos hasta hoy en México. Tenemos á la viRta, por ejemplo un irabado que representa el
antiguo Palacio )Iunicipal de ::'I ueva York iluminado la
noche del -l de Julio de 1815 (¡hace iO años!) y la verdad
es que nunca Re han visto aquí juegos pirotécnicos tan
bonitos como los que en e~a remota época ~e quemaron
sobre la azotea de aquel edificio, de la cual pa1tían corno
surtidores de una fuente, innumerables penachos de chispas y ramilletes ele glóbulos multicolores.
La vista grande que publicamos, representa la preciosísima iluminación de Haruburgo y el paseo noct~rno en .
los dos graneles lagos que penetran ha.-.ta el rorazon de la
ciudad. En uno de ellos fué adonde se construyó la isla
artificial del Alster. Sabida es la historia de esa obra emprendida y llevada ií cabo en pocos días: cuando la comisión nombrada por In Ciudad de Hamburgo ;i fin de invitar al Emperador para las fiestas que allí se prepantban
en su honor, se pre~cntó ante PI monarca, éste, en ronver:;ación dijo que iría á almorzar á In isla de .\bter. Imagínense nuestros lectores el asombro del Senador que prl'sidía la junta, al escuchar tales palabras, pues no existía
la ii&lt;la que había nombrado f-u :Majestad. &amp; atrevió, sin
embargo á contestarle al soberano: •L-i isla no existe, pero sr hará». Y los habitantes de la gnm ciudad ansetiaca,
pagaron bien cara la equivocación de Guillermo II.
Los dos Alster pre~entaban el aspecto más soberbio que
pueda ser im~inado: en sus riberas las casa.&lt;: adornada.«
profusa y adnnrablemente, y arrojando mares de ,luz por
puertas y ventanas: 1í uno y dtro lado pabellones y t-0rres
con grandes focos eléctricos ~iratorio~ que cruzaban sus
haces luminosos en el espacio como dos enormes espadas que chocaran modelas por manos colosales; por
aquí un penacho de luces de colores que sutgía de
un buque ó de una fortaleza; por all.t, arcos de triunfo
y góndolas venecianas engalanaqas con farolillos chinos,
feRt-Ones y guirnaldas ele flore,.; banderas v gallardetes;
lanchas l?ªra regatas que surcaban la i,;uperficie con indecible rapidez 6 barcas de vela que se balanceaban suaYementc arrullando :í una pareja enamorada ó :í un grupo
de niños v á lo lejo~ los fuegos artificiales que estallan
sembrando el cielo de pedrería y fulgurando con luz casi
solar; las bandas militares qne tocan marchas é himnos,
los gritos de entusiasmo, lo;; ecos ele! banquete que á c"a
hora se efectuaba; por doquiera, animación y alegría; ror
toda." parte.~, cantos ~· mtri,ica.
Ltículo hubiera en\'idiado el banquete, como un antiguo Dux de Veuecia cnYidiara para celebrar su boda la
fie~ta que se presenciaba en las aguas.

..

* •

El otro grabado que aparece en éste número, representa los fuegos artificiales prendidos en el Canal de
Kiel con la espléndida cooperación de la.~ escuadras
extnmjera~ -que estaban allí. En las ribera~, los fuertes con sus fogatas en las terrrazas y su iluminación interior, parecían colosales hornos en terrible conflagración:
en la rada, lo~ buque,. de guerra con su arboladura llena
de fl.ímula.", farole&gt;' venecianos y luces eléctricas y sus
cascos c_ubiertos ~e banderas y .guirnaldas de flores, se
columpiaban ma¡es(uosamentc, nnpulsadoi, por el mo,•imiento que les imprimían la." olas v, á gran altura t&gt;n el
espacio, estallaban los cohetes, de ·10s cuales surgían estrellas ele plata y lluvia de oro, que, conforme se elevaban, al retratar;;e en las aguas pai;ecían hundirse en ella.-;
hasta gran profundidad.
Entre los zigs zags de bruñido acero, v los ramilletes de
fulgurantes flores, cruzaban los conos ele lnz ele los focos
ele proa de los navíos ci.ue agujereaban el mar de sombras
hasta una gran distancia. ~olamente, allá á los lejos como
centinelas de un castillo en quecelebrárase babilónica orgía, se veían dos sombras monstruosas que vigilaban:
eran los vapores franceses el «Hoche" y el •Du¡my-de-Lom~ que tenían apagados sus fuegos y no habían sido ilummados.
P. Q.

LAS PALOMAS Á BORDO DEL l!AXIOl"lH.

LAS PALOMAS llENSAJERAS.
----·--

L.'l paloma, amiga de los enamorados, será de hoy más la compañera de los marinos
y quizá la salvadora de los náufragos.
La prensa francei:ia, · á la que tanto debe la humanidad y que tan grandes y .nobl~s
empresas ha llevado á efecto, acaba de realizar otra obra magna de beneficencia umversal, por medio de aq_uellas hermosas avecillas. Xos referimos á las pruebas hechas con palomas mensa¡eras enviadas desde alta mar á tierni, ensayos de;it.inados
principalmente á averiguar si un buque en peligro podría avisar por medio de pichones
la situación que guardara, á fin de que se le mandase au:&lt;ilio; pero sin duda que la idea
puesta en práctica, tendrá en lo sucei,ivo multitud de aplicaciones: desde luego, se podrán escribir cartas de amor ó mandar el último adios en caso de naufragio y se podrá
por lo menos, precisar el punto en que éste octU'ra. Los servicios que aquellas aves
prestarán, son incalculables.
El concurso de :palomas mensajeras llevado ií cabo por el P~tit Journnl estos días pasados, no fué insignificante ni mucho menos. Sólo en Perís fueron solt:idas 62.000 palomas procedentes ele todas partes de Francia y de Yarios países limítrofes entre ellos
España; las 62.000 palomas dan margen suficiente para que pueda estudiarse el problema de en qué condiciones, y hasta qué punto sirven las palomas mensajeras.
En el reino da las aves, la páloma es un fenómeno desde el puuto de vista, del instinto que la permite volver al palomar aunque la suelten á una dL~tancia enorme de él y
tenga que recorrer re~iones que le son completamente desconocidas.
Hay aves migratorias cuyo viaje de primavrra y otoi1o representa un recorrido de
30.000 kilúmetros. Yan clesdt' el .\fric:i .\ustral, desde la Polinesia y desde la Australia
á lás regiones polare~ en cuanto principia la prinmnira, y emprenden el viaje de regreiio al presentarse el otoño. El n,artinete hace todos los años el viaje desde el Cabo
:N'orte al de Buena Esperanza y Yicever~a. De las grullas \' las cigüeña.'! se sabe de una
manera positiva, que invernan eu el Africa Ecuatorial las que van {i veranear á los
países del Xorte de Europa; si alguna duJa hubiem habido acerca de ello, la habría
resuelto Slattin-bey cuando refiri6 hace poras,aemanas el consuelo grandísimo que había sido para 61 durante los tíltimos 111eRes de su cautivc1 io en el Rudan, coger una grulla
que llevaba atada á la pata una cinta en que un alemtín había escrito cómo aquel animal había veraneado en su ca"a, y rogaba al que leyera su men~aje, que por el mismo
conducto dijera dóndP pa~aba suti invil•rnos el a\'e.
Palmen, \V eissmann y Reel&gt;ohnre han pa!'aclo aiios e!'tudiando las emigraciones de
!:.is a.ve!&lt;. Palmen ha demostn\do qul' los ptíjaros miíR ,·iejos y más fuertes de la tribu
son lo:; que sin·en de guías ú la.~ bandadas de emigrantrs, y que los que se pierden en
el camino, son siempre jó,·eneti de la 1Utima cría, ó madres que se rezagan para
buscar á sus pollos. Los maclHlR adultos no pierden ca.~i nunca el camino, como no
les aparte de él la tempestad. Palmen ha hecho más: ha publicado mapas en que aparecen trazados los caminos que siguen las aws en sus emigraciones, sus puntos de
P'.1f'l.da pa_r:_i c.omer ú para dcscan~ar, y los :tccidentes topogdficos que les sin·en de
p1edraH 1mhana.~.
Pero la paloma se sale fuem de todas t•4as tt&gt;orías.
~ún el mbmo l'almen, los pájaro", en cuanto dejan el nido, principian á educar
su in~tinto. Comienzan por e~tudiar el terreno que le,i rodea y por fijarse en los sitios
que ntnwie;:an al alejarBe en bu!'ca de alimento. De esta manera fomentan rápidamente
Bu sl'ntido de orientación. La paloma, pura ~er buena, también necesita educación, y
hasta los tres años de ejercitada por un amo hábil, no alcanni el límite de su fuerza
y de su habilidad para orientarse. Pero leyendo los estudios de Lenzt'n, de Schornann,
de Chapraris, de Puy de Podio y de Uigot, se ve citado el caso de pichones comprados
en Bél.,.ica y que transportados tí E&gt;"paña y Íl Italia en ccstai:i cerrada!', lograron e:;caparse y llegar ií sus primitivos palo1m11·e", aunque ja1111í~ habían salido.de ésto:;, ni era
tan corta la di~tancia, que bastaran el olfato y la vista, para orientarle~.
Hay mas todiwfa para probar basta qué punto es fenomenal el instinto de las paloma.-. men~ajcras. El año de 1836, soltaron en L6ndres nueve pichone~ llevados de los
E_frtado~ Unido~: tres de ellos llegaron tí sus palomares de América, aunque es cosa sabid:t, que tirncn estos animales notable resistencia ,í arriesgarse á cruzar el mar y que
me¡or. que )iacerlo prefieren seguir la lfnea de costa, aunque sea durante larguísimas d1stancrns.

7

• En cuanto á la velocidad alcanzada en dichos experimentos; el resultado fué espléndido, pues comprobó la utilidad de esos animalitos para la trasmisión de mensajes.
62.000 palomas recibió el Petit Joumal de inumerables puntos de Francia y de algunos puntos de Bélgica y España, para las pruebas de viajes en tierra y la suelta se
efectuó un domin~o último á diversas horas, desde la torre Eiffel en pre.i,encia del Presidente de la Republica, de muchos personaje!' notables y de una numerosa multitud.
Al día siguiente, publicó el Petit Journal un boletín con el resultado del concurso: las
Yelocidade8 más grandes variaron entre 76 kilómetros para una distancia de 150 kilómetros y 69 para un! de 42-5.
Desde que se emprendió el estudio de este punto, la$ velocidades alcanzadas han
sido poco más ó menos las mismas.
)f. La Perre de Roo ha comprobado, en 55 concut'llos, que la velocidad media es de
1.080 metros por minuto ó 65 kilómetros por hora y la máxima, de 1.350 metros por minuto (1 81 kilómetros por hora.
Esta suelta de palomas en tierra, no e111,, sin embar¡ro, sino un trabajo preparatorio
de la gran empresa acometida por el periódico parisiense, y la cual, como ya hemos
dicho, originada por el accidente al gran vapor, la (lascor;11~ tenla por fin principal
averiguar si por medio de palomas mensajeras podría t~nerse aviso de un buque
aislado en el ~ano.
Se imponía una cuestión: ¡,Cuál sería la actitud de los pichones enmedio del mar?
Soportarían después de las fatigas del viaje por tierra al puerto de embarque, las de
navegación, y su encarcelamiento á bordo. ¿Las atacaría el mareo? Y finalmente, ¿at ,
encontrarse en libertad, volverían á su punto de partida?
Estos dos últimos puntos eran de gran importancia y para resolverlos, fué para lo
que el Petit Journal mició el movimiento que con tan feliz éxito ha tenido. Despué8
de la suelta monstruo en el Trocadero que ya referimos, aquel periódico alquiló un vapor transatlántico, el Jfanoul1ia y convidó á los propietarios de pichonee viajeros para que los propercionacen á fin de hacer un experimento concluyente. Tratiíbase de
embarcar a los graciosos mensajeros y soltarlos á varias distancias de la tierra.
El puerto escogido fué el de San Nazario, y desde la Yíspera del día en que había
de efectuarse el embarque, lle&gt;garon canastos y ¡aulas ron palomas, en número tan considerable, ¡m11,; de 5,000! que los encargados de ello~ emplearon la noche entera en ejecutar las m(1ltiples operaciones que requería el cuidado de los animalitos: era preciso
l'ecibirlos, marcarlos, escogerlo8 y colocarlos por distancias yara evitar más tarde, todo
motivo de error; est:lmpar en el ala de cada uno, el sello de J&gt;Ptit .fournr¡/, cerrar bien
los ce~tos; y dar constantemente de comer y de beber tí la.~ avecilla8, de beber, sobre
todo, pues el pichón 110 podría pasar largo rato sin su provisión, agua limpia. Los propietanos, pensando en esto, lo recordaban á los destinatarioR de la manera más curioi:a. 8obre casi todos los canastoi, ó jaulas, se Yeía un IPtrero en que las palomas tomaban la palabra en estos términos: "Tenemos ~ed.» •Dadme de beber.• si os place. ,,Servíos llenar nuestro bebedero.» «Agua frei:ca, por favor.» Son comprendidos y circula el
agua en toda.~ las jaula:=,, al mismo tiempo que cae el grano.
Después de nue,·a eelección, prueba y marca, son embarcado" los animalitos v ¡adiós
á la tierra finne! El .lfano11bia se lanza á la mar. Toda la tarde y casi toda la noch·e transcurrieron sin que las paloma.~ indicaran malestar: n1;ís bien habían caído rendidos ó
marcados los cuidadores y aficionados que iban en el buque. A las tres de la mañana,
una fuerte campanada, hace temblar la nave. Todo,; ~e ponen en pie y se aperciben P.ªra presenciar la primera suelta de pichones que debía etectuarse ú las cuatro á 100 k1lúmetros de la costa. A dicha hora, se abren las puertas de las jaulas; se esperezan lai:I
palomas y salen con cierta estupecfacci6n. De pronto una ~e lanza resueltamente; las
otras baten las alas y la siguen: temímse que se posaran en las cuerdas, cadenas y mástiles del buque; pero no: las 1,,500 avecillas parecen ansiosas de alejarse de la na\•e y
emprenden el vuelo en dirección contraria, y en apretado grupo, que cinco minutos
después había desaparecido.
A las ocho de la mañana, ú 200 kilómetros de su playa, Feguncla suelta, en las mismas condiciones.
·
El Manou.bia tuvo que refugiarse en Belle Isle: la mar estaba decididame1ite muy
dura para los pasajeros; en cuanto á los pichones-quedaban aún 2,000 para soltar á
300 y 500 kilómetros,-no se daban por entendidos.
Los primeros resultados que se conocieron eran muy satisfnctqrios. No Rolamente
los portadoreR de mensajes, volvieron á sull nidos con toda exactitud, sino que la mavor parte de los batallones, dieron pruebas de valor y fortaleza: apenas dos ó tres
palomas, desorientadas, se quedaron t&gt;n la arboladura del buque.
De todas partes llegaron á París anunciando la vuelta de los bravos correos. El Petit
Jovrnal había suplicado al público que por su cuenta tclegrafiam el arribo de alguno &lt;le
los pichones ó la suerte que había recogido, en caso de que fueran recogidos enfermos,
cansados ó muertos. M:uy pocas fueron las que no Yolvieron hasta su palomar.
El periódico francés ha recibido felicitaciones de todas partes del mundo por su obra
meritorísima. Le enviamos también el nuestro.
F.D.

Sl' ELTA DE L.\S PA!.O)BS )IEXSAJ ER.\S E.'\ ALTA lIAR.

�8

EL MUNDO.

28

Ji:;LIO,

1895.

EL ~íUNDO.

28 JULIO 1895.
'-'EL MUNDO''
SKUANA.RIO ÍLUSTR.ADO.

TELi:FoNo 434. -~delas Damas núm. 4.-APARTADo

. Conocí~? es ya, poc? mAs ó menos, el origen ele la
mtervenc10n ele Francrn. en :\fadagascar, debida á que
la Re~a hov~ habia dacio el exequatur á un cónsul
extranJ~ro, sm ~onsultar con d residente francl'.•s, allí
establecido en nrtucl dt•I protectorado de su O'Obit-rno
sobre a•.tt~ella isla de las costas orientales dcl Africa.
A la sohc1t~td dd l\Iinisterio de Relaciones para quCl
los h~vas cheran una satisfacción por aquel desairP,
la Rema Rana,·alona III ~e negó desconociendo los
derechos.del ~obierno del Eliseo en este punto.
Las ex1genc1m; ,\· amenazas de Francia no bastaron
á const•guirqne el gobic&gt;rno hova diera una disculpa
Y pres.entado por el resi&lt;!ente :\I. Le i'llvre &lt;le Yilen;
un t~lt1111atum que no ~1;1vo niugún reiultado, se declaro la guen:a, y los h1.¡os de. San Luis con su~ re·prese~tant(•s oficrn,Jes, se d1spusit&gt;ron &lt;lcscle lue.,.o para
~et1rarse á T'.1)natavey á ?lfajunga, á fin de po1Üirs,· ha.JO
prot.ecc10n de los buques de gu(•i-ra de su país
alh estacionados.
Esta evacuac!~11 no carecia de peligros, pues, como
en efe~to suced10, eran de temerse ataques por parte~
~e los mdl&amp;'enas que estaban mu~· excitados y el vía.Je era part1cularmente. ~l&lt;,licado para los 250 que• se
encontraban en Tenenfe, entre los cuales habla .113
e~fermos en la impo.sil&gt;ilidad . de resistir los pa,clecim1~ntos ~e una cammata á pie, hasta una distancia
de 3~ ~nlómetro~ por un camino y 500 por el otro,
mas fac1l, que fue el adoptado finalmente.
. El suelo de la isla parece un gTan laO'o en ebullición que derepente se hubiera solidific:Clo: tan que•
brndo e_s el terreno, lleno de riscos y hóndonadas. Estos accidentes del piso no constituyen una gran dificultad para los natur_ales: pero todo europeo que
dese~ penetrar hasta el mterior del país, tiene que recurru· á los buenos oficios de los portadores ó burjanes, mozos de cordel que lo llevan sobre sus hombros
en una e~pecie de si~la de manos, que consiste en dos
bam)rns y una especie .de hamaca suspensa entre ellos:
el n~mero de estos cargadores varía de ocho á doce
segu!1 _la co~puleneia del viajero.
'
Iuutil seria pensar en utilizar los caballos: ni aun
las mula~ o los asnos, pues no existe un solo camino
que pudieran atravesar esos animales.
Los burjanes no tienen de que quejarse, cuando su
t~rea consiste en cargar á alguna gente; pero dan lás•
tima cuando- transportan algún cargamento. Avanza_n penosamente paso á paso y emplean un mes ó
seis seman3:s en recorrer el trayecto para el cual los
que llevan a alguna persona sólo necesitan seis días.
No hay ta~p~co puentes en los ríos: hay que atravesarlos á p~e s1 son poco profundos; sobre troncos de
árboles arroJa~os de un~ orilla á la otra, sí son algo
anchos, y en piraguas, si son demasiado extensos.
Abandonada la. isla por sus compatriotas, las tropas
francesas procedieron á la ocupación militar. Después
de la toma ele Tamatave, las fuerzas europeas se apoderaron del puerto de l\fajunga, tras un bombardeo
que duró una hora.
• Al p_rime_r envío ~e t 7opas siguieron otros, y los
f! anceses sm temor a la fiebre
y los peligros, han contm~aclo avanzando hasta hoy hacia la capital del
Remo.
Las últimas noticias anunciaban la toma de importantes posiciones hovas. Cerca de un punto llamado
Manonga,.tuv.o efecto un encarnizado combate en el
que perecie:ron 24 hovas y recogieron los franceses
buena cantidad de pertrechos de guerra y un cañon
al rededor del cual quedaron muertos su; seis defensores después de disputado heroicamente. Esta es
una de las esc_en~s que. !epreseutan nuestros grabados, y otra; la mcmerac1on de los cadáveres levantados despues dd com1?ate. Los nu_merosos prisioneros
~echos en aquella acción, proporc10naron interesantes
mfor~es a:cerca del.estado de ánimo de sus conterrá·
neo_s, a qmenes sus Jefes obligaban á caminará puntapiés.
Los hovas. ~parecían muy confiados en los dos tre·
mendos auxiliares que oponían: •Tazo• y «Hazo, (las
fiebres y los bosques) pero no contaban con los sakala ves y los argelinos, y con el patriótico entusiasmo
de los fr~nc~ses q~e han l_ograclo llegar hasta puntos
que con,si~eraban maccesibles los naturales. Sin embargo1 a; ulti~a hora cayó uno de los jefes franceses
más d1s tmgmdos: el Coronel Guillón, que fué atacado
en J\.faroway, de fiebre y disenteria.
·
Transportado al hospital de Ankaboka, donde estuvo una semana, quería obstinadamente volver á tomar su lug.ar en la vanguardia; pero el mal hacia progresos terribles y el Coronel fue transladado á Majunga en donde falleció.
Como escena curiosa reproducimos una vista que
represen.ta: una misa celebrada en Ankaboka, por uno
de los nns1011eros que se. encontraban en Tenerife. Sobre el altar portátil, que había sitlo llevado dentro de
una petaca, se destacaban una cromolitoo-rafía re"'alada al sacerdote al salir para la campañ'a., y dos ~standa:rte3 cruzados, uno de Bretaña y el otro de Limou~m,. que tenían bordadas las armas ele esas dos
pro~ncias y los cualeti también fueron ofrecidos al
oficiante por las damas de Nantes y de Limoges.
Un soldado ayudaba al Padre y oficiales y soldados
rode.aban la capilla ímpro,isada bajo un ta1i1arindo en
ruecl10 del. campo. Ern un espectáculo conmovedor el
q~e ofrecia la crlebración &lt;le ar¡ ttella misa, última&lt;¡ ue
oian muchos de los presentes.

!ª

LOS PIES ARlSTOCRATICOS EX CTIIXA,

~abricadón

ae coj'os.

Terminada la ~uerra asiática, ha quedado virn en todo el mundo el mterés despertado por las dos naciones
beligerantes, y hoy ya que no se habla de combates, la
prensa extranjera se ocupa extensamente en cle~cribir los
usos de aquellos pueblo~. En China, por ejemplo, existe
nna co~tumbre estúpida y cruel: la de torturar {i lo,; niños sujeMndoles los pies á multitud de procedimiento~
para evitar su desarrollo y lograr así que al llegar ,í la
edad madura tengan e~as extremidades tan diminutas
que los poetas del Imperio asiático, han llegado á darle~
el nombre de «lirios de oro.»
Entre tantos martirios existe uno que consiste en
vendar fuertemente los pies y para abolir esta práctica acaba de ftmdarse en Hankow una sociedad que
lleva el curioso título de «Pies celestiales.,, La bárbara operación se ejecuta ligando el pie fü,ecle el enpeine
por medio de una faja que comprime los dedos de tal manera, que se liega á formar una bola, tormento que dura
varios años y que pacientemente ~oportan las mujeres,
y que aun se lo producen y aumentan ellas mismas, por
coquetería, al llegar á la mayor edad, usando sobre la venda unos zayatos extraños, que representa nuestro grabado: tal es e temor que abriga u ellas ele que ya libre el pie,
recobre su forma natural.
. Muchos misioneros h~n emprendido desde h.ace tiempo
igual cruzada que la sociedad á que nos refenmos · "pero
~asta aho~ no han conseg\lÍdo ~esterrar ese uso a~tiquísrmo, que tiene para la mu¡er chma un atractivo particular, pue~ no sola1:1ente se desfiguran los pies para acort::trlos,. smotl!-mbién para usar el calzado especial que es
riquísimo y que da á su d11eña cierta distinción;...... muchas veces la de ser cojas, cosa que les ha sucedido á multitud de gentes.

Intrígadísimos andan los ingleses con sn Príncipe exótico que ya les ha hecho gastar bnenos miles de libras esterlinas. Cuando la Gran Bretaña ha despojado de sus
dominios y de su trono á tantos reyecitos ele la India,
apenas, como por compasión, les ha acordado un pequeño
subsidio para que no mueran de hambre, y hacon~entido
en que vayan á refugiarse y á esconder eu miseria, y á
llorar su desgracia, en algún rincón de Europa. Si se les
ha ocnrrido presentarse en Londres y pretender que la
Reina. los reciba, ó no han conseguido esto último, 6 sólo
obtuneron una recepción fría, corta, casi despreciativa.
Pero ahora se trataba del heredero de la corona de Afghanistán, país que cuenta con cinco millones de habitant~s y poderosos elementos de guerra; región asiática,
en la que los dos colo.i;c,s europeos: Rusia y el Reino Unido, tienen fija la vista; sobre la cual clavarían de buena
voluntad las garras. Además, Ru Alteza Nasrullah Khan
llevaba dinero y antecedentes de que ~astaba un lujo ex~
traordinario. A tales razones, se debió la sorprendente
afectnosísima acogida que recibió el Príncipe, á quien han
llevado de aquí para alhí; á la Corte; á los teatros y paseos; á. los establecimientos público~; le han dado banquetes y fiestas, en fin, lo han colmado de dietinciones y
honores.
Invitado una vez para presenciar un baile escocés dícese que muy asombrado, hizo el mismo comentario'que
el Shah de Persia, en parecida ocasión: ¿Cómo es que ustedes no hacen bailar ú. sus esclavo,;, en vez de molestar•
se ustedes mismos?»
La prensa britiínica ha comenzado ya! sin embargo, á
protestar contra los g,1stos que ha ocainonado al Tesoro
1~ pern~ai!encia del ~hahzada, y que ascienden á cerca de
cien 11111 libras esterlinas. Han llegado los periódicos hast'.1- á ac.nsar '.1-1 Príncipe de tac.añería, por no haber dado
smo diez ~mi prsos a nn hospital, y un cofrecito de piedras prec10sas, ,..alnado en 5,000 libras esterlinas qne regaló á la Reina.
.
Probablemente los ingleses esperaban que Nasrullah
llegara r~g-ando perlas á ~u paso, como Buckingham; pero esos tiempos ya acabaron, aun en el Asia.
·
El grabado qne pnblicamos, representa á Xasrnllah
dando órdenes ,t los funcionarios del reino, que sentados
en el suelo, con un papel en una mano y un lapiz en la
otra, apuntan las resoluciones del Príncipe.
~luchas veces el acuerdo ha t~rrninado enYiando á la
cárcel á algún :'.l!inistro bribón.
'

SIEMPRE LA PRIMERA!!!
Rioverde, 16 de .A.bril de 1894.-Sr. D. Carlos Sommer,
Director de «La Mutua.»
ÜO)IPA:SIA DE SEGUROS SOBRE LA VIDA, DE Nt;EVA YonK.
:'.\Iexico.
:Muy señor mío y amigo: ·
.Aunque un voto más no aumenta el .Prestigio v buena
aceptación de que goza tanto en América como ei1 EuroPf esa Ü?l!!Pañía, cuya sección mexicana Ud. tan dignamente dirige, por la presente le manifiesto que de las
pólizas que me cedió Don Genovevo Martínez la de "La
Mutua" fué pagada primero no obstante tene¡ eu dirección en New York.
La prontitu~ con que fuer_on pagados los dos mil pesos
valor de la póhza~ y la celeridad con que se requisitaron
aquí las :eruebas ae defunción del Sr. Martíntz es un
testimomo de la actividad de los Agentes de "La :\Iutua"
y d~ la buena fé con que la Compañía cumple sus obligacionesJ apresurándose á evitar gastos y demoras á los
deudos ae los asegurados.
Para terminar, doy á Ud. las debidas gracias y le suplico 18:5 trasmita en mi nombre ,l la Dirección, ño por el
pago, s1i:io por la forma y prontitud con que fué hecho.
. Aut-0r~zo á Ud. para que publique ésta, si la estima satisfactoria para la Compañía y de alguna utilidad para
el públi~o, que puede ver en ella una garantía de que
una póliza ele "La Mutua" es la salvación de una familia
que queda sin Jefe y sin amparo.
JI.fo repito de Ud. afmo. amigo y S. S.
(Firmado) E. Quesada.

SUPLICAMOS á los señores Agentes y
suscritores de "El Mundo" que se entendían con la Administración de Puebla, se
sirvan dirigirse en lo sucesivo, á esta de
México.
DEFORMACION DE l'IES EN CHINA.

.A pesar clE; todo ésto, esas mujeres son envidiadas por
sus compatnotas las de Cantón y Hong Kong que viven
entregadas al m,ís rudo trabajo, mientras sus maridos
duermen cómodamente en los fumaderos de opio.
. Ma~villa ver el embele~o conque los hombres ven esos
piecesitos, no obstante que saben cuánto ha entrado el artificio en RU reducción.
Por lo dem,)s, esos vendajes casi siempre sucios, pues
no son removidos frecuentemente, sólo inspiran á los extranjeros disgusto y repugnancia. Con tales antecedentes
y en tales condiciones, se comprende, pues, que un pie
natural es decir, no deformado, merezca el título de «celestial,» que les ha dado la .Asociación de que hablamos
al pr'n~'11'0.

-Fotografías por todos los procedimientos modernos.Especialidad para niños.
$c.?gunaa aa San Gfrancisco núm. 4 .•• ro,~2l'ico.
Jv,1x

DE

Dios PEzA.

87 B.

rlxroo.
Administrador, Aurelio M. García.

Este periódico se publicará todos los domingos y se reparte á domicilio en cualquiera población donde tenga Agente; y por correo, fran•
co de porte, 6 donde no Jo haya.
Las suscriciones foráneas s~ liquidarán por trimestres ordinarios
aunci.ue comiencen en cualquiera quincena: pues si no son altas en
la pnmera del trimestre, se cobrará por lo que falta, 6 se aumentará
el cobro del próximo.

PRECIOS:

EN TODA. LA. REPL'BLICA. Y EN EL EXTRA.N.TE.RO (UNION

POSTAL l,'NIVERSAL)...............................................

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TAL Y EN LOS E:;TAl&gt;OS............................................- . ,

0 25

AVISOS.
Treinta pesos plana ¡ior cada publicación. Para avisos por largo
tiempo precios con venc1onales.
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el periódico aespués de haber recibido el valor &lt;le la suscrición.

~REPETIMOS r¡ue todo pago debe ser precisamente adelantado, y si no son cubiertas nuestras
libranzas en los primernH 15 días del mes (los agen·
tes) ó del trimestre (los suscritores) cesaremos de en·
v_jar el periódico.,.6

tl1rttt, (f~ ittJrittlt,.
la µrórittttt ·1mmif.e511lciótt tí fjfüalgo.
El día 30 del actual, se prepara la manifestación anual
en memoria del fusilamiento del iniciador de la independencia mexicana. Honrar á los héroes es siempre digno
ele loa y si algtmo merece estos homenajes, 1s, sin duda,
el vidente de Dolores. Por desgracia, tales apoteosis se
van haciendo muy frecuentes entre nosotros, y en el balance del trabajo nacional arrojan un saldo desfavorable
para nuestro progresivo enriquecimiento.
Un día de fiesta significa una pérdida cuantioRa en el
volúmen de la produéción nacional, que es de suyo raq)lftica y que apenas comienza á acrecentar sus proporciones.
Año hay de que entre fcRtividades cívicas y religiosas,
se van buenamente ochenta ó noventa días de total inacción. Y tres mei-es de parálisis en este organismo débil,
son un desperdicio enorme de fuerzas. La labor de los
campos, la de nue~tra incipiente industria, no podría sostener un derroche equivalente á una cuarta parte de su
acción anual, y si cada manifestación de éstas ha de pro•
longar nuestra miseria, lo razonable es buscar una fórmula que concilie estos dos intereses de tan diYerso orden.
A nuestro juicio, la solución podría obte11erse estableciendo dos días de festividades nacionales: un día, consagrado á honrar los héroes de la Independencia y otro, des•
tinado á los de la Reforma.
No hay que dejarse guiar por un falso patriotismo; si
el amor á la patria con~iste en pretender para ella el mayor bienestar, en trabajar por su enriquecimiento, lo que
proponemos entra en el más bien entendido y sólido patriotismo.
Bastantes energías enervadas, bastantes actividades yacentes existen en la República, para pretender crear una
anquilósis artificial. Cuando la mayor parte de los dis•
tritos del país demandan brazos, es una extraña anomalía cercenar los pocos con que contamos durante tres meses al año.
El día en que la exportación nacional haya duplicado
su volúmen, cuando las facultades de adquisición permitan atender á un cuadro rriás amplio de necesidades cuan•
do la luz rojiza de los fuegos de artificio lanzados 'al aire
en estas festividades no ilumine un grupo humano hambriento y desnudo, entonces esos dos aniversarios que
proponemos, Rer,ín dignos de la patria.
Entre tanto, no hay que gastar la pólvora en salvas.
Honremos á los héroes ele tal modo que las apoteosis
que de ellos hagamos, se muestren á la altura de sus altos hechos.
·

P.olítiett ?te .µr.ouittda.
En_los Estad~s, la luc~a es estrecha y punzante, las
cuestiones políticas adqmeren perfiles de abominable salvajismo, los odios toman rasgos siniestros y las pasiones
se desbordan en ímpetus desenfrenados. Todavía recordamos que con motl\'0 de la competencia surgida entre
dos candidatos al gobierno de una entidad federal-eompetencia estéril, puesto que los amigos de uno y otro candidato sabían de antemano á qué atenerse-ha ensangrentado con un cadáver la polémica.
En la actualidad, se observa una recrudescencia de esta
llaga que corroe los asuntos locales. En los Estados hay
m:i-y?r número de politicastros que en la capital de la Repu:t&gt;hc~, ha3: gentes que solo viven del chismito raquítico
é msustanmal, abogadetes sin clientela tinterillos sin
ciencia, declasés ambiciosos, medianía~ q~é anhelan subsistir á costa de los reducidos 'presupuestos. Para éstos
todo gobierno que _no utiliza .¡¡¡,j servicio.~, frase sacramen:
tal ele los que no sirven para nada, es un mal gobierno.
Y el vehículo de estas pasioncillas, el conducto de tales
aspiraciones, es, necesariamente, el periodismo el cuarto
poder, la artiller¡a d~l pen.mmiento, el gran sol d~ las conciencia s.
Si hemo~ de creer :í los que red~ctan semejantes hojillas, que viven amenudo el espacio de una mañana el
Gobernador Equi,j está inspirado por «los mejores dcse~s n
pero «sn círculo es btal,» los "eonsejeros qne lo rodedn

desprestigian á la administración,» etc., ete. Y es que en
provincia hay dos cír~ulos: el círculo de los que están incluidos en el presupuesto, que defiende á la administración, y el círculo de lcis que no están en el presupuesto,
que la es hostil. El día en que los segundos pasan á ocupar los puestos de los primeros, los papeles se cambian,
y esto es todo.
En materia de periodismo local, los ciudadanos que
pertenecen al cfrci1lo adverso al gobierno, esperan pacientemente el final de!- período y como •á moro muerto gran
lanzada, aparecen lus editoriales briosos y entusiastas por
el l\Iesías salvador, por el nuevo astro, cuyos destellos comienzan á irradiar desde el Palacio Nacional. Los del
c!rculo saliente se resignan á vivir los rocos días que les
quedan y se proponen hacer una formidable oposición al
flamante ejecutivo...... si éste no les conserva las plazas.
Sucede también que alguno de estos B&lt; gaces de provincia, aprovecha la época de elección presiaencial para lanzar á los cuatro vientos del espíritu un semanario 6
quincenario-ó como se pueda-postulando con letras
muy gordas al General Díaz y á renglón seguido haciendo aparecer un feroz artículo de oposición local, con lo
que el hábil político cree haber dado una muestra de su
maquiavelismo infalible.
.
Y aquí de los apuros del gobernante atacado! Porque
¿eómo perseguir y castigar á u11 hombre que postula al
General Díaz.
El procedimiento es torpe y los gobernadores no deben
dejarse caer en el lazo, porque claro está que la primera
muestra de adhesión al General Díaz, consiste en respetar
á los que el Presidente estima necesarios en los gobiernos
locales, y en ellos los sostiene. Los gobernadores ele Estado no deben servir de jugnete á estos zarabandistas de la
política, ni tolerar tales rni&gt;&lt;tificaciones.
Se habla mucho de la libertad de la prensa, pero necesario es preguntar: ¿cuál prens:i. es digna de respecto? El
dejad pasar, dejad ha.cer tiene su límite: no se puede dejar
harer al bribón, ni dejar pa.iar al ratero.
Y la política de los Estados nos ofrece amenudo ejemplos de estas manifestaciones repulsivas de descomposición social.

2Ctnar á la ritrc.el.
Acaba de producirse un hecho, sumamente curiosó,
que vamos á concretar en pocas líneas: Un preso de la
cárcel de Belem, cumple el término de su condt•1ia, y obtiene por lo tanto su libertad, Al noüficársele la noticia,
sus co~pañeros de ~eclusión observan en él, signos de
contrariedad y desahento. L'n condenado, á quien faltan
todavía dos años de encm·celamiento, se acerca ,í su feliz
colega y le hace la estraña proposición de que cambien
sus papeles, á lo yue el otro accede gustoso. Se dan mu~
tuamente instrucciones, y en el momento de la confrontación, el penado número dos, consigue buenamente hacerse pasar por el número uno, y logra la libertad que
éste desdeñara. Descubierto el enredo, por una circuns•
tancia imprevista, el recluso voluntario manifiesta con
toda franqueza, que su permanencia en la c{rrcel le ofrece
mayores ventajas que la lucha por la vida, tenaz y persistente en la vía pública.
El caso es instructíYo y traFcendental. Pone al descubierto una necesidad de reformar nuestro sistema penite1;1c.iario, toda v_ez que para determinado grupo Rocial la
pr1s1ón no constituye una pena. Hombres mal alimentados y pésimamente alojados, refractarios al trabajo, encuentran en la cárcel, una existencia superior á los que la
libertad les otorga. Para estos, la prisión es un avance en
su condición, nna Providencia que acude amorosamente
en su auxilio. De aquí á constituirse en delincuente por
conveniencia, no media más que un paso, y estamos ciertos que una buena parte de los casos de rein•cidencia reconoce este orígen.
Precisa, pues, modificar las condiciones de nuestras cárceles, haciendo sentir á los reclusos toda la fuerza de la
pena que la defensa social les impone. De lo contrario
hab~fa .derecho para acusar á los actuales sistemas peni:
tencianos como excelentes razones preparatorias y conseHacloras del delito. Un hombre que encuentra más
ve!1tajosa la _estancia en la prisión que gozar de los beneficios de la libertad, habrá de lanzarse á la reincidencia.
Es decir, qu~ para él tendní más C\~enta ser criminal que
hombre de bien. Hace falta destrmr este absurdo y nocivo estado de cosas.
~ ?árcel no debe ser nunca para un hombre que la colect1V1dad rechaza de su centro como perjudicial é inep•
to, t~n medio de vei1cer en el rudo combate de la competencia. Lo que el cmdadano honrado no consigue srno
después _de grandes esfuerzos, es:i .que llamó Kropotkin
la conqu,#a. del pan no ha de fac1htarse más á los delincuentes que á las gentes de bien. Si las condiciones de la
vfda "'.ªi:1 haciéndose c~da: vez más duras, ¿no es una irrisión smiestra que el cnrumal resulte favorecido en la incesante batalla'?
Un _proletario P~:1 su parte de contribución para la
a~ención de las pr1s10nes; pero este proletario que á ocas1011es no en~uentra trabaJ~, que sufre graves crísis, que
apena~ consigue u!1 mezqumo salario con que procurarse
un.punado de tort1llas, dos varas de manta y alojamiento msalubre, contribuye al sost~nimiento de un preso
que, como el que figura en nuestra historia se encuentra
feli~ y contento dentro de las rejas de un; cárcel. ¿No
eqmvale esto á echar, como vulgarmente se dice el dinero b11eno Ira.~ el malo/ ¿'Sp surgirá un día esta horrible
idea en la ~onciencia de los que no han llegado á vencer
por el camrno honrado: es preferible ser delincuente que
hombre de bien?
Un criminalista italiano dice, que en las puertas ele los
~stab!ecjmicntos penitenciariM debería grabarse esta
mscnpc1ón: «aquí el que no trabaja no come.»
En esta leyenda debería in~pirar~e la reforma que pro•
ponemos, y que e~ una necesidad ingente y de justicia.

El espíritu humano está pronto, como diría el evangelista, á todo lo extraño, lo exótico, lo extraordinario, á lo
que traspasa los límites préviamente establecidos por la
costumbre por el tiempo, por la ley misma.
Por eso Ío desconocido atrae con irresistible fuerza, no
sólo á los espíritus débiles, sí que también á los vigorosos
y sanos. Ya álguien ha dicho que en el fondo de toda alma varonil hay algo femenino, el sentimiento que hiere
las fibras delicadas, el que nos hace llorar con hlgrimas
internas ante el dolor y la desgracia agenos· el que nos
hace tener simpatía y compa.0 ión por el débil, y yo añadiría que en el fondo también de nuestro espíritu llevamos
todos ese algo atá'vico que nos aiTastra ,i lo extraño, á lo
ignoto, á lo imposible.
Quiz,l en ese sentimiento desconocido, radica lo exelso del poeta; él ve el detalle que inad\·ertido pasa para
los demás, él escucha la nota perdida v secreta que otros
oídos no quisieron ó no pudieron ofr;.él, en la gama del
placer ó del dolor humanos, percibe el rayo diluido y esfumado del color mílS débil v se enamora del brillo de una
onda que gallarda y callada, corre desenyo)viendo sus
curvas helénicas sobre t•l anoyo murmurador que camina hasta perderse en el Océano; él se hace idólatra ante
la estrella lejana q ne parJ,&gt;aclea en las reconditeces del cielo de la·noche; él se ajas10nadel ideal y del ensueño, que
son las sublimes extrarnga:ncim, ele lo real.
Todo lo extraño, todo lo dl'SCtmocido, tienen singul,1,r
encanto, por eso la ciencia investiga en los mundos de lo
infinitamente pequeño y de lo inmensamente grande, del
microbio al a.~tro, de los átomos al sistema planetario. El
sabio arrostr.1. los peligros del \'iaje en el centro del A.friea_...
y en las mudas y heladas zonas del Polo; el novelador penetra audazmente en el corazón humano, tempestuoso mar de
pasiones; el poeta en las nuríficas regiones de la fantasía,
y él suicida se lanza atr.evidamente de las playru, de la
vida en el ob~cnro y ei,pantable pliélngo de la muerte.·
Por esa atracción irresistible de lo extraño, en el mundo vulgar y como una modalidad de e~e espíritu atávico,
se acepta como una ley de la moda lo más raro y extravagante.

*

* *la competencia á lqs diaLas perlas vuelven á hacer
mantes, que bien pronto bajarán de precio, por no considerarse ya de tono. ¡Las perlas son tan hermosas! Qué
mejor adorno para una dama que un collar donde la luz
no ananque centelleos deslnwbrantes, sino fulgores apacibles, tonalidades de íris, amortiguamientos de sol en
crepúsculos rosa!
Las sortijas no son ya de metal: los últimos modelos se
han hecho de cintas de seda llevando una hebilla dé piedras preciosas; pero pequeñas y las cinta se sujeta con un
broche ad hoc de oro.

*

* * también colocar sobre los
La excentricidad ha hecho
muebles á manera de a,itim,iuw·ares, ma.c;cadas de seda y
pañuelos antiguos. La moda ha asaltado las arcas de
nuestros abuelos.
***·
La moda por último, para las tertulias y tes íntimos
exige una decoración antigua y las personas de la casa
tienen que recibir á sus invitados llevando trajes apropósito. Así en un te á lo directorio, habrá que vestir como
en aquella época, á la )faría Antonieta si la tertulia lleva
ese nombre, 6 Ri es un te chino, serA preciso llevar los ricos trajes del Celeste Imperio.
Esto me recuerda la exentricidad de varios poetas centreramericanos, entre los que se contaba Rubén Darfo,
los cuales se rem1ían en determinados día.e; para escribir
poemas índicos y á los cuales poetas obligaba en aquellas
reuniones presentarse con la.e; opulentas ropas del Caso.
La moda aunque resulta algo estraña y costosa, es sin
embargo, decorativa y de gran efecto.

Q'fr.atr.o, tJ Sttlott.e,.
Ovide Mussin, ofreció dos conciertos en el pequeño
teatro del Conservatorio, con escaso buen éxito, pues es
ya sabido que nuestro público no gusta mucho de esa clase de audiciones.
El violinista es digno de oírse por más que no sea una
notabilidad, y la cantante que le acompaña, su esposa, es
una medianía á la cual no trataré ele juzgar porque se
presenta sin las pretensiones de una artista.

*

* * Ochoa de Miranda anun-La simpática Sra. Antonia
cia unos conciertos también en la sala del Conservatorio,
y creo que obtendrá menos buen éxito; entre otras causas, por los precios tan elevados que se han fijado por
entrada.
De todos modos, deseo aplausos y éxito monetario á la
cantante mexicana.

*

* * de «La Yerbena de la
.Arbeu, anuncia el centenario
Paloma»\ es decir¡ celebrará la centésima representación
de aquel a zarzue a.
Parece que todo se reducirá á la inverción de los personajes en los papeles, las damas harán los de los hombres y éstos los de aquellas, á un lleno fabuloso, á la
guasa del público tanclista y á un nuevo insulto al arte.
~

El Club Dramático mexicano, prepara una representación en la cual quizá se pongan en escena una obra nueva de autor mexicano y «La :eartida de .Ajedrez» preciosa
obra que aplaudimos á )Iaggi y que ha sido traducida en
versos castellanos por un mexicano también.
La fiesta del Club Dramático resultará · tan bonita y
amenizada, como las anteriores c¡.ue ha organizado y llevado á feliz término aquel estudioso grupo.

�ELMUNDO.

10
**
La Kerme.sse celebrada en* el

antiguo Tívoli Ceballos,
hoy propiedad del Sr. Delfin Sánchez, ha estado soberbia.
Cuanto de distinguido y elegante hay en México, tanto
estaba allí.
Grupos de hermosas señoritas, como capullos tempraneros de un rosal, ángeles escapados del palacio azul del
buen Dios, ángeles sí, porque tal son las que se acuerdan
de consolar al pobre, de pedir por él, y con él mismo,
llorar sus penas.
Hacer el bien, ¡qué placer más grande! ¡Qué íntima
satisfacción debe sentir el alma cuando la conciencia y
el corazón saben que hay una lágri~a que al brotar de
unos ojos escaldados por el dolor, fué recogida con delicada compación!
En esa fiesta de caridad, se presentó bondadesamente
á cantar la Sra. Ochoa de :Miranda, rasgo que mucho
la honra y que fué muy estimado de los concurrentes á
la Kermesse, que aplaudieron con entusiasmo la voz de
la artista y el bello sentimiento de caridad, de que hizo
gala su alma buena.
Los productos de la Kerme88P para los des!mlciados, han
superado á los deseos de las bellas y angeiicales damas
que la organizaron.
Ojalá y que siempre se celebraran fiestas de este género,
puesto que tenemos que aceptar la cardad á la moderna.
Más vale divertirnos con provecho de los desheredados
de la suerte y no gastar el dinero 1 el tiempo sólo por
nosotros mismos.
«La Asociación de Jóvenes Cristianos» verificó últimamente una sesión qhe presidió el Sr. Don ,José I ves
Limantour y que fué tan animada y agradable como
- siempre.
Hoy por hoy parece ser el único centro para la juventud, aquí donde no hay casinos, no hay reuniones ni
sitios de recreo apropósito para divertirse honestamente.
De tarde en tarde se sabe que álguien prepara una tEl,rtulia y vuelve la calma desesperante de los que vemos:
«Correr las horas lentas y tediosas»

*

* * los más bien informados,
Se prepara ya, según auguran
el matrimonio de la Srita. Paz Barroso, muy conocida
en los círculos sociales de México, con el caballero americano Alber Hamp.
El matrimonio se verificará en el ¡,róximo mes de Octubre y promete ser rumboso.
*** y entusiasta se celebró
tJn baile de fantasía, animado
.en Mixcoac en la casa habitación del Sr. W ood.
La concurrencia fué numerosa y escogida.
En medio de la locura de la vida, es agradable reír y
llevar un traje que nos autorice para ello.
Dentro del talle alto y la falda del traje de visita ó .~oire,
ó dentro del frac ó la levita, no puede el cuerpo francamente sentir la alegría; pero poned alrededor de un talle
la roja enagüilla de la locura con sus cascabeles sonoros
y brillantes, ó colocad sobre la cabeza de un hombre sério
el sombrero de Arlequín y ya veréis, como la risa se disloca, se quiebra, se derrama por todas partes y las frases
agudas de una broma bien nacida, se cruzan como aceradas bojas de espadas toledanas.
El baile de trajes, es la sufrema locura del baile.
* *salones es la profusión de
La última novedad en los
plantas exquisitas.
En los ángulos y sobre ricos zócalos se colocan macetones de formas exóticas con plantas i111portadas de países
lejanos y sobre todo del Japón.
El lujo exige tener una planta de China llamada b-ia,
de tallos rectos y cuyas flores en forma de estrella son de
colores vivísimos, variando desde el rojo al naranjado,
del blanco al morado y al amarillo en todos los tonos, la
Lusiana ~na de las más hermosas y raras flores y el Karl
Kronprinz de flores azules gigantescas. La moda ha convertido los salones en invernaderos, en jardines de hada.~
y sobre los pianos verticales se ha llegado á colocar un
ligero alambrado de cobre ó latón brillante, con enredaderas exquisitas.
RESUMEN

De

10s

acontecimientos de la semana.

La-,·ista en el Salón 2.0 de jurados, terminó ya, y los
reos fueron puestos en libertad, contra lo que se creía,
pues afi.rmábase que se les aplicaría la pena marcada
contra el homicidio ordínario.
Tan feliz resultado para los reos, se debió á la d~fensa vigorosa de tres abogados, que á Jo que se dice, subyugaron. á los jurados, haciéndoles votar afirmativamente los exculpantes.
Cerca de San Bartolo Naucalpan, en un punto llamado •El CalYario,• cinco bandidos asaltaron al Sr.
Jacinto Monroy, que iba con su esposa, y en tanto que
dos sujetaban á la mujer, los tres restantes golpeaban
al Sr. l\fonrov, al cual infirieron tres heridas en la cabeza, y dt'lspués de registrar á los dos, lleváronse un
cobertor. La mujer, con mil trabajos pudo lle,·ar á
Monroy á su casa, en el pueblo de Santa Cruz.
Hasta ahora, los asaltantes no han sido aprehendidos.
Tiénese noticia de que, en virtud de un contrato celebrado entre la Secretaria de Comunicaciones v &lt;'l
Sr. D. Gabriel Mancera, este señor se ha hecho cargo
de la Administración del Ferrocarril del Desagüe.
Desde el dia 16 del mes en curso, debían comenzar
los trenes de los ferrocarriles de Hidalgo y Nordeste
á correr entre Zumpango y el gran Canal, en tanto
que se hacen los arreglos convenientes para que los
trenes del Dasagüe hagan su servicio entre México,
el gran Canal, Zumpango y el Tajo de Tequisquiac.
Ha reproducido la prensa de esta capital, lo siguiente, publicado por un periódico americano, y que se refiere al naufragio del •Colima:•
"La aYeriguación practicada por las autoridades
sobre el naufragio del vapor •Colima,• no deja duda
alguna, de que la catástrofe fué debida al exceso de
carga )r á la negligencia é impericia del Capitán Taylor. Los esfuerzos de las autoridades se dirigen ahora á in.vestigar la acusación hecha al Capitán del vapor «San Juan,• que se lirnitó á recoge1· uno.~ cuantos

náufragos del •Colirna,• sin pre.~tar auxilio alguno á otros que se hallaban cei·ca del lngm· del naufragio y que verecieron por falta de ayuda. Si este
hecho es cierto, comprometerá más la situación de la
•Pacific Mail Company,, contra la que se han presentado ya algunas reclamaciones por personas de las
que murieron en el naufragio del •Colima.• La Compañia ofreció entregar lo que se le pagará por el seguro del buque y Jo que percibió de flete, si se le exime de toda obligación para con los reclamantes."
Muy hermosa resultó la fiesta de caridad. Yerificada
en el Tív"li de Ceballos el lunes último. La concurrenciii era tan numerosa, que el recinto llegó á ser
insuficiente para contenerla.
Los puestos de venta, en los que despachaban lindas señoritas de las buenas familias, estaban adornadas con festones de flores; vendianse ah! helados, fresas, dulces, juguetes, licores y pasteles de todas clases. Y como todo valia una peseta &gt;. los concurrentes
no temian los compromisos que ordinario suponen las
kerrnesses, abundaron las pcsetillas, y de tal suerte
abundaron, que, á lo que se dice, llegaron á sumar la
respetable cantidad de dos mil pesos y acaso un poco
más.
La cuarta sesión ordinaria de los Concursos Científicos, se n•rificó el lunes último en el local de costumbre, dando principio á las 6 ., 10 minutos de la tarde.
Estaban en el salón el Sr. Presidente de la República, y los Sres. D. Manuel Fernándcz Leal, Secretario
de Fomento y presidente de la Sociedad, á la cual tocaba su turno, y el Sr. General D. Manuel González
Cosío, l\linistro de Comunicaciones y Obras Públicas.
El Sr. Ibarrola que habló el primero, desarrolló este tema: •Aprovechamiento de aguas para riegos en
la agricultura &gt;- su legislación en general.&gt;
El Sr. Ingeniero Roberto Gayol que disertó sobre
e~te tema: • Reflexiones sugeridas por el articulo 257 del
Código Sanitario que se refiere á las obras públicas
que interesan á la Higiene.•
El Sr. Ingeniero D. Adolfo Diaz Rugama, ocupó
la tribuna después, y habló sobre la «Distribución y
legislación de aguas en las ciudades.•

Se habla deque el asunto Yerástegui-Romero, toca
á su fin.
Como deben saber nuestros lectores, it petición del
Sr. Lic. D. Eutimio Cer,antes, defensor del Sr. Coronel Carrillo, v demás defensores de las personas que
se encuentran encausadas por su participación en &lt;&gt;l
asunto, ('l Juez instructor del proceso, Lic. D. :.\fanuel
F. de la Hoz, habia concedido, pre,ia audiencia, á la
que concurrió et Sr. Agente del '.11inisterio Público,
Lic. D. Federico Peraza Rosado, que cada uno de los
cita&lt;los &lt;ll'fonsores dispusiera de cuarenta días para
formular las conclusiones de exculpación ó atenuación v como los procesados son siete, debían transcurri1~ doscim1tos ochenta dias ó algo más, para que
se verificase la vista de la cauRa, ante el Jurado popular.
.
·
.
.
..
Ahora bien, s1' chce que el Sr. Lic. Pnda, renuncio
el primero ('l ti•rmino ~ndicado, ,\' que lo~ defensores
de los otros acuhados iban á hacer la misma renuncia.
Si esto es asi. '"ª no tiene que practicarse diligencia alguna~• 1·1 j1n·ado i,;e Yeritican\ en la quincrna
primera cl!'I prúximo Agosto:_ pues :í !º. que pan•ce, se
desea qtie cttanto antes t\'rrnme el JU1c10.

Algo sobre la mortalidad en esta capital:
El Sr. Dr. Eduardo Liceaga, con fecha 10 del mes
en curso, dirigió una nota al Sr. Secretario ele Gobernación, en la cual le comunicó que la mortalidad habida en esta capital, durante la p_rimera semana de
Julio, fué de 243 personas contra 230 defunciones ocunidas en la semana anterior á la que la nota mencionada se refiere. El resúmen del pormenor es el siguiente:
De las enfermedades zímóticas ~- -constitucionales,
las tuberculosis pulmonar. fué la que hizo ma&gt;-or número de Yicti.mas; siendo 21 las p('rsonas muertas por
esa afección.
Entre las E'nfermedades de•! sistema nenioso, sobresalió la mening·ites t·erehrnl.
De n('umonía, murieron 2;3,
De enfermedades del aparato digesth·o, 44.

En nuestro número anterior, hablamos del jurado
de Romero y Cervantes, reos de homicidio y que tres
veces fueron condenados á la pena capital.

Ha siclo desmentida la noticia ele que se iba á ,criticar la Yenta de los Ferrocarriles del Distrito á un
sindicato anglo americano.

28 JULIO, 1895.
De Tehuantepec han noticiado que en Ocos, puerto
de Guatemala se ha declarado una epidemia que presenta los cara~teres del vómito.
Esto ha producido fundada alarma en los puertos
inmediatos. No solo éstos, sino aún los más distantes
corren peligro de contagio.
Se dice con insistencia que el ilustre purpurado inglés Arzobispo Manin~, vendrá á esta capital en los
días' de la coronación &lt;1e la Virgen de Guadalup_e. Y
se indica que probablemente será aloja~o en la amplia
casa del Sr. D. Eduardo Gonzalez Gut1errez.
Llegó á esta capital á mediados de l~ senurna? un
lord inglés, George Pilz~erald, ~ecrctano del Capitán
General y Gobernador &lt;1e Jamaica.
El dia 9 del próximo Agosto, es el fijado para que
principie el juicio oral en el asunto Yerástegui-Romero.
Tal día es precisamente el anh·er~ario de la m~ert_e
del señor Verástegui, lo cual constitu~·e una comc1dencia curiosa.
Se afirma que Sirni, con su compañia de Opera, no
vendrá, hasta Octubre, ¡mes hasta entonces se terminarán los trabajos de reparación del Teatro Nacional, que no podrán intermmpirse, por prohibición ex•
presa del Ayuntamiento.
En la casa de Expósitos, á eso de la una y media p.
m. del miércoles último, so derrumbaron, un corredor
que mira al Norte y parte de otro que Ye al Poniente
de la indicada casa.
Por fortuna, los corredores que formaban parte de
los altos, estaban á esa hora, enteramente desiertos,
en virtud de que nodrizas y niños estaban en el :e·
fectorio, ~- debido á esta circunstancia se evitaron mnumerables tesgracias.
Al caer los escombros, parte de ellos lastimó al cochero Manuel Briseño, quien en tales momentos desenganchaba los caballos.
Acaba de fallecer en Aguascalientes el Ingeniero y
Arquitecto, Sr. D. José Noriega, bajo cu~·a dirección
se construveron el teatro de la Paz de San Luis Potosi y el teatro Doblado, de León.
· El gremio de panaderos ha hecho, en el curso de la
semana, intentonas de huelga, porque no se permire
ít sus miembros salir á la calle en las horas que tienen
libres.
·
Les informaremos á nuestros lectores de lo que ocurra.
La tarde del jueves último, en el concurso científico
hablaron los Sres. José D. Morales, Mariano Lozano y
Castro ~- Juan B. Calderon, miembros de la Sociedad
Farmacéutica Mexicana.
Ha hablado extensamente la prensa, ele la prisión
de Chester y Richard Rove, conocidos en esta capital
por los hermanos Rowe, prisión llevada á cabo por
orden de la Secretaria de Relaciones, acusados ele desfalco por el Estado de lowa, en donde Chester desempeñó el cargo de Tesorero.
Este se naturalizó mexicano en la última quincena
del mes anterior; y Carlos conserva su nacionalidad
americana.
Como se sabe, los hermanos vinieron á México; establecieron su cantina y aquí fueron detenidos.

Hace algunos dias, circulan en la prensa de Puebla, noticias contrndictorias acerca de ciertos disgustos habidos entre el Sr. Baldomero l\lenéndez, periodista español y el Director de El Resú1nen, periódico
que se publica en Puebla. No cesaban aún los comentarios p1·ovocados por este asunto, cuando una disputa en que intervino el Sr. Menéndez, revivió la cuestión: nos referimos al disgusto que tu,o este señor
con el Sr. Lic. Rafael Saldaña.
El Sr. l\lenéndez, Redactor de El Resúmen, trató
de hacer de este periódico, un órgano de sus intereses personales y un defensor de los españoles. Ni una.
ni otra cosa entraba en el programa que se babia impuesto el director de ese colega y por consiguiente,
lo impidió; se molestó el Sr. llfenéndez ~, se separó.
Entonces el periodista ibero, se desahogó acusando
á un p('rsonaje del gobierno de Puebla de que ayudaba á los periodistas de aquella ciudad á atacar á España, fundimdose en que las publicaciones que tal
hacían, en su opinión, son partidarios del actual estado de cosas en dicha entidad federativa.
La premisa es falsa y la deducción naturalmente
mala.
Lógico habría sido increpar solamente á los periodistas, pues no se comprende ni es creihle de ninguna manera, que el gobierno de Publa tuviese algún
interés ('n una cuestión internacional como la ele Cuba, y pruelJa de ello es, que- la Colonia española ha
desaprobado la conducta del Sr. Menénclez,, lo ha.
desautorizado 1iara representarla en esta enfadosa.
cue~tión.
Asi lo manifiesta dfoha Colonia en un remitido que
varios miembros de ella publicaron en El Resúmen.

28 J uuo, 1895.

EL MUNDO.

11

"Pedro Luciano Otero, se dividió la propie"dad de la mina entre varias familias.
"Yo he conocido en Guanajúato, dos hijos
"menores del Señor Ot-ero cada uno de los
DEL CARNET DE VIAJE.
"cuales poseía, en dinero contante, un capi"tal de 1.300,000 pesos, sin contar la renta
de la mina que pasaba de 80,000 duCuenta la tradición que unos arrieros que viajaban de "anual
''ros."
México á Zacatecas, descubrieron los minerales de GuanaSi el Barón de Humbold~ viera el estado
juato. La veta madre de esos minerales, dice Humboldt,
se descubrió más tarde, abriendo los tiros de Mellado y que guarda hoy la mina de Valenciana llode Rayas, de los cuales, el primero se comenzó el día 15 y raría lágrimas de sangre. Todo presenta en
ella ese sombrío asJJecto del abandono y del
el segundo el día 16 de Abril de 1558.
Las minas de 1\1éxico, exportaban anualmente, á fines olvido. Las maqumarias paralizadas; todo
del siglo pasado, y principios del actual, 2.500,000 marcos cubierto de polvo; ni un operario que conduzde plata, equivalente esto á los dos t-ercios de toda la plata ca un costal de piedras; ni un solo barretero
que recuerde golpeando la roca, que aún hay
que se extraía cada afio en el mundo E;n_tero.
. .
Con la curiosidad natural de todo via¡ero, fuí á v1s1tar allí grandes tesoros, y el tiro general, el imla famosa mina de Valenciana; aquella que en el primer ponente tiro que es sm duda uno de los más
semestre de 1807 produjo la suma de l. 737,052 marcos de profundos y más extensos en superficie en
plata extraídos de 84,368 montones de mineral, y donde toda la tierra, causando admiración y espanel conde de Valenciana abrió tres pozos que le costaron to á los que por primera vez lo miran, y angustia y duelo á los que en otros años lo viemás de un 1.800,000 pesos.
Y es digno de recordarse aquí, tomándola del Ensayo ron :poblado de barreteros que por él subían
Histórico sobre la Nueva España, la historia de tan cele- y ba¡aban diariamente.
Nada hay en Yalenciana que denote la \'ibrada mina, pues es un ejemplo de lo que pueden la constancia y la honradez en todas las empresas humanas. da y el movimiento. ¡Ojaláque pronto aquellas máquinas funcionen de nuevo, pues no
Dice Humboldt:
"La Valenciana ofrece el ejemplo casi único de una rni- están agotados los tesoros fabuloEos que la
"na, que desde 40 años á esta parte, ha dadó á sus d?~ños mina esconde en sus entrañas!
"de 400 á 600 millones de pesos, á Jo menos, de ut1hdad
Becu erdo de las mejores épocas es la he,"líquida. Al parecer, la parte de la veta ele Guanajuato que mosísima, rica y extensa iglesia de Yalen"desde Tepeyac s~ extiende ~l N. O. había sido beneficia- ciana donde llaman la atención así la ar"da con flojedad a fines del siglo 16. Desde entonces toda quitectura como el decorado de los altares.
"esta comarca había quedado desierta, hasta que en 1700
Entre estos hay tres, que no desdicen junto
"un espailol que había ido muy jo\·en á América, empezó nl famoso altar de los Reyes de la catedral
"á trabajar la veta en uno de los puntos que allí se ha- de :México.
"bían tenido por emborrascados. Obregón, así se llamaba
La iglesia de Valenciana fué construida á
todo costo; su bautisterio es muy
notable, así como su sacristía. En
los muros del templo hay grandes
cuadros al oleo, obras del inspirado Luis ~Ionroy, el aplaudido y
celebrado autor de «Los Huérfanos» y «Atala,, que hoy es un juG"G.-L,A,TUATO.-SALO~ DEL PALACIO OTERO.
risconsulto muy respetado. Acaso lo último que Luis }Ionroy
El abatimiento de la capital del Estado, se debe en mi
hizo antes de cambiar la paleta por el Digesto, fueron esos cuadros de Yalenciana, que concepto, á la paralización de sus negocios mineros y naTepresentan si mal no recuerdo: «La Expul- da más, pues por esa triste causa han emigrado· numerosión de los :M:ercaderes del Temflo,» «Dejad á sas familias.
los niños que vengan á mí,» «E bautismo de
He encontrado en Guanajuato á varios jóveneR de gran
Jesucrist-0» y otros temas del Evan~elio.
talento y de porvenir brillante. ~o puedo concluir mi
· Yisité Valenciana en unión de d1stin¡~uida carta sin citar el nombre de un yoeta joven, inspirado,
familia, honor y prez de la más fina sociedad dulce, sentido v modesto como e que más lo sea, Agustín
guanajuatense, la familia del Dr. D. 1\Ianuel Lanuza, de cuyos versos he de ocuparme con detenide Anaya, cuya esposa ~ 1\faríaAna del Mo- miento.
ral y Otero, es descendiente directa de los
Aquí he encontrado al joven Ingeniero Manuel Valerio
acaudalados y conocidos mineros á quienes se Ortega, cuyo procedimiento para el beneficio de metales,
refiere el sabio Humboldt.
admitido y amparado por el Gobierno de la 1.'nión se poTodavía es uno de los mejores edificios de ne en pr:ictica en varias minas. Ortega es también liteGuanajuato la casa en que vivieron aquellos rato de mérito.
afortunados sefiores y en que nació mi inteli),fe reservo para hablar en otra correspondencia de J!IU·
gente amiga la Sra. de Anaya.
cho que encierra di~no ele atención esta ciudad, en que
Publicamos algunas vistas de 1a fachada, he debido á todos mmerecidas y afectuosas considera,.
los corredores y la sala de ese palacio señorial,
tau hermoso, tan sólido, tan aristocrático en ciones.
todos sos detalles y que admira así por sus alJu.\~ DE Dios PEzA.
tas bóvedas planas y sus esbe1tas columnas,
como por lo bien repartido de todos sus departamentos. El salón extensísimo, la antesala, el comedor, el oratorio, las alcobas,
hasta los sótanos destinados á carboneras y bodegas de vinos, son dignos de verse.
Fué para mí muy grato encontrar á
mi amigo el Dr. Manuel de Ana.ya. Hombre de clarísimo talento, estudió la medicina en París; distinguióse por su
brillante aprovechamiento y él fué uno
r
r
•
_
de los dos profesores que embalsamaron
GU ANAJCATO.-C-A"A DE 1,.1 F.Dlll.lA o.ERO ·ELOGIADA POR HU)CBOLDT. el cuerpo del gran compositor 1'1eyerbeer.
"est-e español, carecía de medios, pero gozaba de la repuEl Dr. Anaya ha escrito mucho, muyinteresente,
"tación de hombre de bien y así encontró amigos que le v sobre todo una obra en dos tomos, celebrada J?Or
"adelantaron de cuando en cuando, algunas cortas stlmas bon Ignacio Rarnírez, por el General Vicente R1va
"para continuar su obra. Ya en 1i66 tenía ésta más de Palacio y por Guillermo Prieto, intitulada: "El
"80 metrm, ele profundidad v todavía loF gastos excedían Hombre, La Humanidad y La Abolición de la Pe"mucho :i los productos. Pero Obregón, apasionado á. las na de Muerte''. Es de grande importancia este Ji.
"minas como otros lo son al juego, prefería sujetarse á bro que rebosa erudición, filosofía y moral er todas
"todo género de privaciones, á truec1ue ele no abandonar sus páginas. Ha hecho el Dr. Anaya grandes estu"su empresa. El año de 1767, hizo oompafiía con un co- dios sobre la curación del tifo y posee un método
"merciante de Raya~, llamado Otero. ¡,Cómo había de científico que aun no le ha convenido publicarlo,
"esperar entonceF, que al cabo de algunos afios habían de en que puede asegurarse está el mejor y más efi"ser él y su amigo los particulares máB ricos de México y caz medio de combatir y de curar una enfermedad
"acaso del mundo ente10? En 1768. ya comenzaron á sa- tan terrible. El hogar del médico, del filósofo, del
"car de la mina de la Valenciana una cantidad de mine- hombre lleno de virtud, es envidiable. Su bellísi"rales de plata bastante notable. A proporción que pro- ma hija Catalina, es una notable pianista, y á la vez
"fundizaban el tiro, se fueron acercando á aquella región una eminencia en el arte de Apeles, pues ha pin"que hemos descrito arriba como el depósito de laP gran- tado preciosos cuadros que son encomiados por
"des riquezas de Guanajuato. En li71 ~e sacaron ele la cuantos los miran.
"pertenencia de Dolores, enormes masas de plata sulfúrea,
La sociedad de Guanajuato es muy culta y muy
"mezclada con plata nativa y rosicler. Desde esta época
"hasta 1804 que yo salí de Xueva España, no ha dejado sincera. Yo, que no tengo motivos para lisonjear,
"la mina de Valenciana de dar al año un producto de puedo decir que el actual Gobernador del Estado,
"plata de más de 2.800,000 cluroR. Ha habido años en que es de los más queridos y respetados. Ha terminado
"la utilidad limpia de los dos dueños de la mina, ha ascen- las obras grandiosas que su antecesor le legara y ha
comenzado nuevas. No se comprende á primera
"diclo ú 1.200,000 pesos.
"El señor Obregón, más conocido con el nombre de vista cuántos pesares produce la política hasta que
"Conde de la Valenciana, conservó en medio de su in- conociendo á un hombre y el fondo de sus aspira"mensa riqueza aquella sencillez de costumbres y fran- ciones, se tocan las espinas de que lo rodean, quie"queza·de canieter que lo distinguían en tiempos menos nes ni de lejos lo han visto. Gobernar, es ceñirse
"felices. Cuando empezó á trabajar la veta de Guanajua- diariamente una corona de esJ.linas, pero nadaim«to, por cima de la quebrada de San Javier, pacían la.~ porta cuando se tiene la conciencia del bien obrar
"cabras en aquel mismo cerro en donde diez años des- en favor del pueblo.
Obregón González, es popular en su tierra na"pués vió él formarse una población de 7 á 8 mil habiGlTAN.A.JUATO.-FSCAl,ERA y CORREDOR DEL PALACIO OTERO.
,,tantes. A la muerte del viejo Conde y de su amigo Don ti va.

GUANAJUATO.

�~8

EL MUNDO.

12

JULIO,

1895.

28

***
Hace pocos días nos contaba una señora que había recorrido la ciudad entera en busca de una forma de paja,
tal como la había visto en un figurín último y no pudo
encontrarla hasta que ocurrió á los grandes almacenes de
«El Puerto de Veracruz,» (esquina de Capuchinas y 2':' de
la Monterilla) en donde precisamente estaban desempacando enormes cantidades de formas para sombreros, y

La Reina permanece casi muda: el calor sofocante no la
deja pensar en nuevos caprichos y apenas sí para dar una
vuelta por el jardín, inventa un sombrerillo de paja ó hace que.la llernn sutil y finísima bata para recibir á sus
amigas y amigos. La falta de e,apacio, nos obliga desde
luego áentrar en materia, describiendo nuestros.grabados.
Blu.9as de 1•erano.-U11a es muy sencilla. El cuello, la
tira que cae hasta la orilla del saco y el cinturón son de

JULIO,

13

EL MUNDO.

1895.

-~~~~,r 9Zm\il~ll~Dl~~
APUNTES DEL NATURAL.

~O~lllREHO DE VERASO.

m.n;.1 PE n.\l;O Y TERl'!Ol'El,O.

terciopelo negro: el cnerpo de raso muy sutil, changeanet
ó:;tornasolado: de igual g/\nero son el cuerpo y mangas de
la otra blusa con pechera, escote y puños de guipure floreado.
Falda m.porosa de .9erw.-Se ha~e de tela de seda cruda,
muy ligera y del color natnral, adorna.la con olán de bordado ancho, de la mi~ma seda color moreno.

Sombrero de 1•erano.-Forma de paja curva y algo brillante, de color café tabaco, con guirnalda de hojas &lt;le vasturcios y con flores de raso y terciopelo de varios tonos,
amarillentos, sombreados entre anaranjado y coleta.
Algunos ruPllo,9 moderno8.-Uno de estos cuellos se hace
con tela de lino (batista) gris ó de color obscuro y tiene
la forma de una estrella de seis picos. A la orilla de todo
el cuello, abajo del círculo y entre éste y cada vértice y
cada punto de los picos, lleva unas tiras de valenciana
amarilla y encajes angostos. El gran cuello marino se
hace de batista cruda con discos bordados de patente y
arriba un ribete de encaje angusto. El cuallo volteado
para usarse en la mañana es de lino y lleva un volante
pespunteado y encarrujado.

BLCSA DE R.I SO Y Gl'TPURE.

otr~ igual, hermosísima, de telas de fantasía. La seflora,
que iba dispuesta á gastar $10, salió del cajón después de
hacer compras por valor de más de 100, y con sumo dolor
de no llevar m1ís dinero para adquirir algunas de tantas
novedades que allí le fueron mostradas.

Bata de nansú blanco para niño de fl á S afios.-Se adorna con bordados de tres pulgadas de ancho y tiras de una
y media, sobrepuestas. Se pliega el frente por medio de
pespuntes y se recoje en la cintura por una jareta de cordón blanco. Lleva en el cuello encaje del mismo ancho
con asas de listón blanco. En dos rosas del mismo listón,
prendidos á uno y otro lado del delantero, termina una
especie de medio cinturón que lleva atrás esta bata.

FM,D.I I.!GELU DE SEDA.

BATA PARA NISO DE 2 Á

Traje de cachemira 6 .mla de la India paro le 6 reuniones
de confianza.-Bata redonda de cachemira blanca con lis-

3 A..~OS.

*
**

lJna falta, en política, es peor que un crímen.-TALLEY·

tas.lisas y;floreadas alternatiYamente. Cuello bajo de batista plegado; gnarnii;ión de bordados y adorno de listón
azul claro. Delante lleva un pliegue que baja ha.~ta el
suelo, y atr,ís otro doble.

RAND.

**

·1'

:ENTR:E;BA!!STIDORES.

El.-Encantadora, admirable! Es usted una diYa completa~- debe gu3tarle mucho el Mantón de :Hanila.-Ella. Vieran ustedes; más que el mantón,

me g·usta un aderezo de brillantes que vi esta mañana en la joyería de la esquina.- El. (con sobresalto). l\Ie llama Carlos; ya vengo. (aparte). ¿Querrá el
filántropo Perico, prestarme todo el sueldo del año que entra?

Un hombre á quien nadie agrada es mucho más digno
de compasión que el que no agrada á nadie.-LA RocHE-

s:

FOUCALD.

LA CIUDAD DE MEXICO.
ALMACE.N'ES DE ROPA Y NOVEDADES.
A L(ff ).Ol; CTF.l,L(Ji; )IOPERXOS.

1\l

de Mercaderes

2

y 4.

PUEBLA.
Como decimos al principio, las modas siguen casi iguales: solamente se advierte la tendencia natural en estos
meses de fuerte calor, ,í aligerar los VCtitidoB, empleando
telas finas: la seda cruda, el razo tornasol, la cachemira
1neros sutiles y transparentes son los que
delgada, y lofi gL
están hoy mál' en boga. Para sombreros, las formas de
paja onduladas son muy usadas.

TR,\,JE PE C.\CUE)UR.I.

Las mangas globo cada día más voluminosas, han inspirado á un artista nOlteamericano la figura que en seguida reproducimos, la cual sin duda hará reír ,í nuestras
lectoras.
Su título es largo, pero muy curioso: "Las mangas globo ó desazones de un marido, al pagar 100 varas de tela
r.ra las mangas de un wstido de su mujer."

l.rions jierrrianos.

LOS SIGUIENTES

ARTICULOS:

Crespón de lana, 100 centímetros de ancho á $ 1 vara.
Ben o-alina lana y seda, alta novedad, 50 centímetros de ancho á 62 cs. vara.
Cres¡)ón de algodón, 70 centímetros ele ancho, última novedad á 50 ,, ,,
Batista acordonada bonito surtido á 18 centavos vara.
Cachemiras pura lana, 100 centímetros ele ancho, colores ele moda á $ 1 vara.

~L\NG,\S GLOBO.

ACABAMOS DE RECIBIR
la presente estación.

un espléndido surtido de casimires Fmrweses é Ingleses para

�28

EL MUNDO.

14

JULIO,

1895.

DOMINGO 4 DE AGOSTO DE 1895.

TOMOIL

NUMERO 4.

La G u erra Moderna.

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Este periódico está impreso con las tintas finas ·de LORILLEUX
rís. -U nico Agente en Mé 4 ico. -LEwIB Y BLoK, MÉXICO.

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COMP. Pa-

Gran Fábrica de Pianos de A. Wagner y Levien.
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PIDANSE PRECIOS Á

IMPRESO EN LAS OF ICINAS DE «EL MUNDO,» SEGUNDA DE LAS DAMAS NUMERO

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LOS PERROS AL'OLIARES EX LAS Gl~ERRAS DE LO$ El'ROl'EOS.

1l, 1utttt, &lt;!Ertrattjtrtr,.
:¡:.111lítirn gcncrnl.
ItESmlEN.-Ln nuevo atentmlo de lnglater ra.-Oeu1iaei6n
de la Isla Tr in idad.-Patr iotismo hrasilero.-La Ali anza
franco--rusa.-N uevos temores.-La guerra de Cuba.Am ures de la insurrección.-Derrota moral &lt;le ~lartinez

Cam¡10s.
Como si no fuera brtstante para la pública intranquilidad en los Estados rniUos del Brasil, la rebelión permanente, la guerra ci \·il que aún no so extingue en Río
Grande del Sur, lÍ. pesar de la muerte desastrosa del Almirante Salc.lanba da Gama 1 su principal caudillo; como si
no bastara esta calamitlad que por sí sóla es capaz de
enenar las fuerzas YiYas del pn.ís, y apartarlas de su genuina d irección y final destino en el engrandecimiento y
bienestar de la nación; como si no tm·iera ya la asendereada República moth·os suficientes de inquietud con las
reclamaciones italianas por perjuicios causados en las revoluciones á los súbditos del Rey Humberto, y con la
reciente cofüión habida con soldados franceses en el discutido terreno de Amapa1 una nueya sombra aparece en
el horizonte turbio de sus relaciones internacionales, y
amenaza descargar en sorda tempestad.

La Gl·an Bretaña, que no se detiene ante obstáculos de nes de orden público que Yigilan la legación, se ha transningún géncro1 y cuando necesita algo en la tierra 6 en ladado al crucero inglés Retribution, surto en la bahía de
el mar, lo compra, lo escamotea 6 lo arrebata, esM ten- Rfo Janeiro.
Xo creemos, no podemos creer que la Inglaterra1 prediendo un cable submarino de la Isla de Madera al archipiélago de Falckland, debiendo pasar por el Plata, Yaliéndose de su fuerza y poderío lleYe adelante la tweny como en el trayecto se halla la Isla Trinidad, que aun- tura, y p retenda sostener por la violencia sus soñados
que I)ertenece y ha pertenecido siempre al Brasil, es muy derechos ,1 un territorio que histórica y geográficamente
es del Brasil¡ no podemos imaginar, que una nación que
á propósito para estación carbonífera y para estribación
del proyectado cable, manda :l un buque de su poderosa se precia de "culta, consume este atentado1 y dé al mundo
y t-emida armada, y toma posesión de la isla brasilera. el escandaloso espectáculo de desconocer i nalienable:::1 derechos, porque están amparados por la debilidad; de desen nombre de f-iu Graciosa Majestad.
Con enérgica protesta ha respondido el gabinete de Río preciar la justicia, porque no se apoya en innúmeros
Janeiro ti tan inicuo despojo, y el pueblo, sintiéndose ejércitos 6 formidable armada.
herido en la fibra más delicada de su patriotismo, ha
Hace diez años la omn ipotente Alemania, la que decide
acompañado la prot€sta de su gobierno con ruidosas ma~ con su tonante Yoz, de los destinos europeos, pretendió
nifestaciones antibrit1ínicas, llegando en la ciudad de también despojar á Espafia de las remotas islas Carolinas,
Ran Pablo, al extremo de apedrear la casa del cónsul in- y el legendario emperador Guillermo I, y el indomable
glés, y pretender destrozar con Yiolencia el escudo del Canciller de Hierro, tuvieron que ceder más que á las noconsulado, entre coléricos gritos y vociferaciones patrió- ta5 y protestas de los diplomáticos, ,l la explosión ruidoticas, que t rabajoS:am~nte acalló fo. policía. La prensa sa del nunca desmentido patriotismo espallol.
bra.&lt;;iJem de todos Jos colores políticos ha le\:antado la
Bien pensará. Lord Salisbury, que bastante ocupación
YOz en tono destemplado, acusando en términos violen- ., tiene en el lejano extremo Oriente, donde no acaba de
tos á Inglaterra, y pidiendo auxilio á los encargados de desenredarse el embrollo ruso-japonés; en los estados balsostener la doctrina de Monroe. El Ministro de. la Gran kúnicos, donde la tierra palpita con estremecimientos de
Bretaña, después de contestar con altivez, casi casi con al- volcán, y en los fértiles rnlles del Xilo, donde tiene que
tanería, á la protesta del Brasil, no considerándose libre ·v igilar más que nunca, hoy que el J edive pretende Yiside las iras populares, á pesar de los numerosos guardia- tar al Czar1 tal yez para cobija.rse baj o la alianza franco-

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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