<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3454" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3454?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T14:14:28-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2096">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3454/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._4._Agosto_4..pdf</src>
      <authentication>97561956bd56eb05fc00d0bc442bd26a</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117276">
                  <text>28

EL MUNDO.

14

JULIO,

1895.

DOMINGO 4 DE AGOSTO DE 1895.

TOMOIL

NUMERO 4.

La G u erra Moderna.

)iil; -~
~p

:;z 1

·,t

/4-~
i
~-·•&lt;"
.---,--,,~~\:

.~

"'tf',

':'
'

..

·•

. '

,_ ,
··\'.

: 1 - &lt; t ~.. -/.;.::"'.
·-.

✓

(

l{,J
"

/

..•'

/

.

; ¡,

·.

/'

'

'

Este periódico está impreso con las tintas finas ·de LORILLEUX
rís. -U nico Agente en Mé 4 ico. -LEwIB Y BLoK, MÉXICO.

y

COMP. Pa-

Gran Fábrica de Pianos de A. Wagner y Levien.
CALL E D E

A

~
~
~

A
oo.

o

z

~
~

00

~
o

~

~

~
00

o

~

•el =
•- B
11

~

o

~

Z U L ETA NUM. 14 .

w.

o

&gt;-&lt;
~

E-!

z

..:i

::.:

..:i
&gt;-&lt;
~

H

E-!

p

ü

w.

H

zA
z
o
H

w.

•
1
•
•tu
•

t""'!

o

00

'(JJ

o

z
zt;;

o

H
'(JJ

00

c:1

"'"O

H
H
td

rt,:j

:::::
t,:j

z

,..:;,
t,:j

&amp;

~

r

o

'(JJ

•

~__:__~~___'._c~~~~~".::--..-"'---'--~.:L.-~~...l..~"""--'".......lL.-~~

trj

&gt;
~

o00

otrj
t""'!

=
~
~

o

o

A. \1\/AGNER V LEVIEN. Zuleta núrn.14.
4.

L ~.--

;o

PIDANSE PRECIOS Á

IMPRESO EN LAS OF ICINAS DE «EL MUNDO,» SEGUNDA DE LAS DAMAS NUMERO

' 1\,1 \

~

H

o

lliml1ji

trj

LOS PERROS AL'OLIARES EX LAS Gl~ERRAS DE LO$ El'ROl'EOS.

1l, 1utttt, &lt;!Ertrattjtrtr,.
:¡:.111lítirn gcncrnl.
ItESmlEN.-Ln nuevo atentmlo de lnglater ra.-Oeu1iaei6n
de la Isla Tr in idad.-Patr iotismo hrasilero.-La Ali anza
franco--rusa.-N uevos temores.-La guerra de Cuba.Am ures de la insurrección.-Derrota moral &lt;le ~lartinez

Cam¡10s.
Como si no fuera brtstante para la pública intranquilidad en los Estados rniUos del Brasil, la rebelión permanente, la guerra ci \·il que aún no so extingue en Río
Grande del Sur, lÍ. pesar de la muerte desastrosa del Almirante Salc.lanba da Gama 1 su principal caudillo; como si
no bastara esta calamitlad que por sí sóla es capaz de
enenar las fuerzas YiYas del pn.ís, y apartarlas de su genuina d irección y final destino en el engrandecimiento y
bienestar de la nación; como si no tm·iera ya la asendereada República moth·os suficientes de inquietud con las
reclamaciones italianas por perjuicios causados en las revoluciones á los súbditos del Rey Humberto, y con la
reciente cofüión habida con soldados franceses en el discutido terreno de Amapa1 una nueya sombra aparece en
el horizonte turbio de sus relaciones internacionales, y
amenaza descargar en sorda tempestad.

La Gl·an Bretaña, que no se detiene ante obstáculos de nes de orden público que Yigilan la legación, se ha transningún géncro1 y cuando necesita algo en la tierra 6 en ladado al crucero inglés Retribution, surto en la bahía de
el mar, lo compra, lo escamotea 6 lo arrebata, esM ten- Rfo Janeiro.
Xo creemos, no podemos creer que la Inglaterra1 prediendo un cable submarino de la Isla de Madera al archipiélago de Falckland, debiendo pasar por el Plata, Yaliéndose de su fuerza y poderío lleYe adelante la tweny como en el trayecto se halla la Isla Trinidad, que aun- tura, y p retenda sostener por la violencia sus soñados
que I)ertenece y ha pertenecido siempre al Brasil, es muy derechos ,1 un territorio que histórica y geográficamente
es del Brasil¡ no podemos imaginar, que una nación que
á propósito para estación carbonífera y para estribación
del proyectado cable, manda :l un buque de su poderosa se precia de "culta, consume este atentado1 y dé al mundo
y t-emida armada, y toma posesión de la isla brasilera. el escandaloso espectáculo de desconocer i nalienable:::1 derechos, porque están amparados por la debilidad; de desen nombre de f-iu Graciosa Majestad.
Con enérgica protesta ha respondido el gabinete de Río preciar la justicia, porque no se apoya en innúmeros
Janeiro ti tan inicuo despojo, y el pueblo, sintiéndose ejércitos 6 formidable armada.
herido en la fibra más delicada de su patriotismo, ha
Hace diez años la omn ipotente Alemania, la que decide
acompañado la prot€sta de su gobierno con ruidosas ma~ con su tonante Yoz, de los destinos europeos, pretendió
nifestaciones antibrit1ínicas, llegando en la ciudad de también despojar á Espafia de las remotas islas Carolinas,
Ran Pablo, al extremo de apedrear la casa del cónsul in- y el legendario emperador Guillermo I, y el indomable
glés, y pretender destrozar con Yiolencia el escudo del Canciller de Hierro, tuvieron que ceder más que á las noconsulado, entre coléricos gritos y vociferaciones patrió- ta5 y protestas de los diplomáticos, ,l la explosión ruidoticas, que t rabajoS:am~nte acalló fo. policía. La prensa sa del nunca desmentido patriotismo espallol.
bra.&lt;;iJem de todos Jos colores políticos ha le\:antado la
Bien pensará. Lord Salisbury, que bastante ocupación
YOz en tono destemplado, acusando en términos violen- ., tiene en el lejano extremo Oriente, donde no acaba de
tos á Inglaterra, y pidiendo auxilio á los encargados de desenredarse el embrollo ruso-japonés; en los estados balsostener la doctrina de Monroe. El Ministro de. la Gran kúnicos, donde la tierra palpita con estremecimientos de
Bretaña, después de contestar con altivez, casi casi con al- volcán, y en los fértiles rnlles del Xilo, donde tiene que
tanería, á la protesta del Brasil, no considerándose libre ·v igilar más que nunca, hoy que el J edive pretende Yiside las iras populares, á pesar de los numerosos guardia- tar al Czar1 tal yez para cobija.rse baj o la alianza franco-

�4
4

EL !ffiNDO.

4
rusa; bien pensará todo esto, y no querrá embarcarse en
nuevaE aventuras que lo arrastrarían muy lejos, sin honra y con escasísimo provecho.

*

* *que la llamada inteligencia
Ya á nadie puede ocultarse
entre los gabinetes de París y San l'etersbmgo, es algo
más que una simple amistad y cordial simpatía; ya nadie
negar:í que existen estrechas relaciones entre el Imperio
del Czar y la República Francesa. Pudieron las manifestaciones de Cronstadt y de Tolón despertar sólo las suspicacias de la Triple-Alianza; pudieron las múltiples
pruebas de adhesión que se han dado los pueblos y los más
conspicuos per;,onajes de ambas naciones hacer pensar
que sólo se trataba de una aspiración general, muy lejos
de realizarse en positiYa alianza; pero hoy que el llerald,
el gran periódico de información del "Gniverso, ha declarado que uno de sus rorresponsales casi ha tenido en sus
manos el tratado franco-ruso, y que no tardará en darlo ·
á conocer :í sus millones de lectores, nadie dudará de su
existencia, mal que les pese tí los partidarios de la preponderancia gerin(mica.
Y existiendo ese tratado, tan sigilosamente oculto :í las
miradas de propios y de extraños, toda vez que han resuelto las altas partes contratantes, darlo á conocer al
mundo, siquier sea por medio de un astuto repórter americano, no ha de ser sólo para saciar la hambrienta curiosidad del público, ávido siempre de noticias sensacionales. Cuando un diputado ingl(is truena y fulmina en
términos irrespetuosos terribles cargos contra Francia,
por su intervención en los asuntoe de Egipto. cuasi pupilo
de la Gran Bretaña; cuando el embajador ruso en Berlín
tiene que protestar contra los desmanes de la prensa germánica; cuando la escuadra italiana es recibida con inusitado lujo en Portsmouth, para reeponder iÍ las inohidables
fiestas de Cronstadt y de Tolón; cuando la prensa francesa pretende imponer su opinión al Gobierno para que
se oponga á las·reclamaciones justas de Alemania contra
los atentados marroquíes, declarando que sólo á Francia
compete el arreglo de los asuntos africanos; cuando el
Jedive visita á San Petersburgo; cuando la Macedonia se
levanta en armas contra la Sublime Puerta, y nuevas rebeliones en el Turkestán, pondrán frente á frente los encontrados intereses de Rusia é Inglaterra...... cuando todo
esto sucede, y en medio de todos estos temores, se deja
oír una voz que dice, la alianza franco-rusa es un hecho:
no cabe duda que esa declaración es una amenaza, tanto
más terrible, cuanto que las naciones más empeñadas en

la.temida conflagración, han sido siempre las más tenaces
en negar la existencia de ese tratado.
Y ya es tiempo de que el volcán reviente en formidable erupción, ya es tiémpo de que la mina estalle en exploci6n horrible. Yeint.e aiios de paz armada tienen
agobiados iÍ los pueblos bajo sn inmensa pesadumbre.
Ya no podrán durar un lustro más tantas fuerzas comprimidas, y por ley ineludible deben tender al equilibrio
por natural expansión. ¿Quiénes caenín en tan tremenda lucha? ¿,A quiénes arrollará la furia de ese aquilón
embravecido cuando azote el continente europeo?......

*

* * el Sr. D. Antonio CáCuando el gabinete que preside
novas del Castillo discutió por primera vez la pacificación de Cuba, aunque le dió alguna importancia á la
insurrección, estamos casi seguros, de que nunca se pensó que fuera tan difícil de sofocar la disidencia de unos
cuantos descontentos. Y en efecto, se en\'i6 :í las ingratas
playas de Cuba con el mando supremo, al Excmo. Sr. D.
Arsenio )Iartínez de Campos, Capitán General de los Ejércitos Españoles, restaurador ele' la }fonarquía en los
campos de Sagunto, eximio Pacificador de la Perla antillana, en las conferencias del Zanjón, víctima frustrada de
los anarquistas en las calles de Barcelona, vengador de
:\Iargallo en los muros de l\Ielilla, e1wiado extraordinario
y ministro plenipotenciario cerca de su l\Iagestacl Scheriffiana, gran personaje tratado á cuerpo de rey en la corte de Viena, cuando los funerales del Archiduque Alberto,
con instrucciones precis-as para que, por la razón ó por la
fuerza, restableciera la paz en la rnvuelta Antilla. Y no
obstante el renombre del Capitán General, á pesar de sus
pomposos títulos y sus flamantes laureles en buena lid
conquistados, no ha podido, como hubiera deseado, comunicar al gobierno español la frase telegráfica de César
al Senado romano, «Llegué, ví, vencí."
La causa cubana alentada á· la continua por las juntas
patrióticas residentes en la Dnión Americana, fortalecida
por el valor indomable de sus soldado~, que se dejan conducir al martirio con ánimo sereno y la frente levantada,
cobra nuevos y poderosos vuelos y amenaza prolongar la
lucha por mucho tiempo. Después de la sentida muerte
de :\Iartí en los campos de Remanganagua, se buscó entre los buenos patriotas un digno sucesor, y se cree haberlo encontrado en la persona de D. Tomás Estrada
Palma, que ha sido nombrado, algo así como agente general en las juntas revolucionarias. Xo tiene de seguro el
Sr. Palma la aureola que rodeaba á :\Iartí, pero hay que es-

AGOSTO,

AGOSTO,

EL MUNDO.

1895.

5

189ó.

perar que de sus primeros pasos en la misión que se le ha.
confiado, para juzgarlo con mayor conocimiento de causa.
Xo han 1&lt;ido últimamente muy felices las armas espafiolas en los campos de los insurrectoe. Se habla de un
descalabro sufrido por el General en Jefe, en que apesar
de su denuedo y bizarría, tuvo que sucumbir ante el número y el empuje de las huestes de )laceo. Se cuenta que
llegó á pie y herido á la ciudad de Bayamo, desp~és de
haber visto morir heroicamente al General Santoclldes,
v á o(ros oficiales. Ya la prensa de la Península, haciéndose eco del descontento del ejército que opera en Cuba,
se atreve á lan.1ar acusaciones contra el Capitán General,
y aun se ha hablado de su dimisión, y con dura acritud
se le censura porque constantemente sólo pide refuerzos,
y ya solicita el auxilio de los Generales W eiley y Polavieja, que fuel'On azote cruel de los insurrect-0s en la pasada
revolución. Xo cabe duda que hay alguna justicia en tales reproche,, ¿pero qué va iÍ hacer }Iartínez Campos ni
ninguno contra el rigor de la estación que entorpece sus
operaciones? ¿qué puede hacer contra la inclemencia del
mortífero clima antillano que postra á sus soldados y hace que rebosen los hospitales y ambulancias?
Bien comprenden todo esto los jefes disidentes y por
eso no aventuran ninguna acción decisiYa, sino que persiguen ese sistema de guerrillas en la quebrada siena ó en
la pantanosa manigua, pretendiendo, ilusos, que con pinchazos de alfiler, podrán herir de muerte al león ibero.
:\fas no se limitan ahí sus aspiraciones; no todo lo esperan del campo de batalla, donde la victoria es dudosa.
También tienden sus anhelos á dar una especie de vida
propia á la insurrección, y á legitimar la aut-0ridad de los
jefes militares. El general Quesada, residente en Xueva
York, ha dicho que pronto se reunirá un congreso nacional cubano, que nombrará presidente de la embrionaria
república, y hará las gestiones necesarias para que las potencias reconozcan en los separatistas los .derechos de beligerantes. Si llega :í reali1..arse este ensueño, y no bastan
á estorbarlo los sesenta mil hombres armados que tiene
á sus órdenes el Excmo. Hr. Capitán General D. Arsenio,
¡cuántos sacrificios para füpaña y sus hidalgos hijos! cuánta sangre habrá de correr en los fértiles campos de Cuba!
cuánto heroísmo necebitar:ín para hacer abortar en germen la república cubana!

X. :X:. X.
30 de Julio de 1895.

}'alacio rounicipal al? J{amburgo, inauguraao con mofi,:,o al? la ap1?rfura al?l canal al? K'.il?l

&lt;!íbi~tii, mibtttttJ, tn C!tnri,¡.rtt.
Es posible que en algunos números de "EL ~foNDo "
nuestros lec_tores hayan notado escasez de noticias y g;abados relat1 vos á sucesos extranjeros. Para tal caso, debemos hacer una aclaración importante. En esta redacción se reciben, como ya lo hemos dicho en otra ocasión
más de _cuarenta perió~icos ilustrados de Europa y Estados U rudos, que nos sirven para la sección del Exterior;
pero muchas veces, como ahora, no encontramos en
ellos nada que pudiera ser de verdadero interés desde
cual'l:uier pun~ de vista! p~ra nuestros lectores; ~ en tales c1rcunstanc1as, nos limitamos á reproducir á título
~e curiosidad, aquellas vistas que t.engan nota' de actualidad, á fin de dar á conocer ya determinadas costumbres
de esas naciones, ya sus conquistas en el terreno de la
ciencia ó del progreso, bajo cualquiera de sns formas· 6
ya por último sus edificios modernos como los que l;oy
publicamos.
'

$alón ae conciertos en Zuriclt, ($uiza.) Sl más granae en el munao.

EL PRIMER SALON DE CONCIERTOS EN EL MUNDO.
De buena y merecida fama musical, disfruta el helvético Zürich en todos los países donde prevalece el babia
germánica y se rinde culto á la música clásica.
Reclinada á orilla.i del lago de su nombre, más azul
que el cielo é igualmente diáfano, la linda Zürich atrae á
los viajeros de todas partes del globo, brindándoles amén
de sus naturales encantos, las comodidades del lujo más
refinado y todos los atractivos de las Bellas Artes. Así
lo prueban el nuevo teatro y la nueva sala de conciertos.
Durante muchos añqs existía en lugar del edificio monumental que muestra nuestro grabado, una modesta
casa donde Talía hallaba hospitalaria y cariñosa acogida.
En 1867, con motivo de la fiesta nacional filarmónica
suiza, resolvióse conmemorar este acontecimiento con la
fábrica que hace días fué terminada y dentro de poco deberá ser inaugurada.
En la construcción se invirtieron 300,000 francos de los
fondos municipales y cerca de medio millón de pesos de
donativos enteramente espontáneos y voluntarios; estas
dos sumas y _los cuantiosos fondos ya existentes, sirvieron de base pecuniaria á la empresa.
La nueva Tonhalle de Zürich servirá no solamente para

conciertos, sino también para tertulias, reuniones políticas, conferencias, etc.
El frontispicio mira hacia las montaña~ níveas que ba1'\an las mansas aguas del lago; tiene una longitud de 84
metros y se eleva sobre un terraplén cubierto de jardines, glorietas, calzadas y frondosas arboledas, en medio
de la.i cuales se dan conciertos al aire libre para solaz de
los viajeros y habitantes.
El pabellon central está flanqueado por dos torres de
acentuados perfiles que sirven de atalaya. A la derecha
se encuentran el pabellón con la pequeña sala de conciertos y á la izquierda, el rest.a.urant. A lo largo de todo
el frontispcio se extiende un anchuroso talud desde el
cual bajan tres escalinatas al jardín. A la altura del piso
bajo, una ancha barda rodea el zócalo del sQberbio edificio, tan ,majestuosamente posado en el suelo. A la altura
del primer piso, ciñe todo el edificio un balcón· que comunica con las salas y puede servir para que pasen los
concurrentes.
Los materiales empleados son el ladrillo amarillentoclaro y la piedra arenisca france~a de color amarillo. La
cúpula está coronada por una linterna que sostiene una
estitua que representa alegóricamente al génio de la
Música. Todos los techos son de planchas de cobre. Con

�6

4

EL MUNDO.

AGOSTO,

1895.
4

sus luminosos tonos polícromos y ricos adornos, la fachada causa impresión grata y festiva adaptándose simétricamente al conjunto de los _palacios adyacentes, á los
cuales, sin embargo, parece dominar.
. La pequefla sala de conciertos tiene capacidad para
660 asientos y !agrande para 1500.
Las salas están decc):·auas con incrustaciones de color
de marfil y oro en todos los tonos, desde el cobrizo color
de fuego hasta el áureo pálido que recuerda los hermosos crep~ulos de la poética Suiza. Mediante un ingenioso mecanismo, estas dos salas pueden convertirse
en una sola, en la cual cabrán 3,000 personas.
Todo aquello es único y supera á cuantas salas de conciertos hay en el mundo, sin exceptuar el famoso Auditoríum de Chicago, ni el Albm Hall de Londres.
Se inaugurará el 18 de Octubre con una fiesta musical
que durará 3 días.
Entre los números del re~rtorio, ~gura el Canto
Triunfal de Brahm, la IX Smtonía de Beethoven y
o:Frithjof» de Bruch.
.

!!os perros al sen,icio ae la guerra.
Sabidos son los servicios que prestan, ó que se espera
que presten á los ejércitos europeos los hombres de casi
~ las profesiones; los alambres eléctricos, los globos,
l os velocípedos, las palomas mensajeras, etc.; pero hasta
ahora es casi desconocido el empleo de los perros destinados al servicio militar como centinelas, como mensajeros
y aun como proveedores. En la actualidad, la enseñanza de esos «amigos del hombre» para convertirlos en auxiliares de la destrucción humana, ha alcanzado un grado
de perfección maravilloso: ella ha demostrado que un
perro es capaz de indicar á un cuerpo de tropa el camino
que sigue otro, adversario; de llevar un mensaje urgentei
atravesando el campo contrario; de vigilar mejor que e
más hábil soldado; de prender fuego á una mina; de arrostrar, en fin, por su misma inconsciencia cualquier feligro
y hasta ganar en ligereza á cualquier caballo: á ta objeto tienden al presente con gran empefio los esfuerzos de
los jefes militares en Europa.

$1 nuet,o Palacio lb.lunk ipal en .}{amburgo.
Hamburgo, la ciudad de las torres, posee además de sus
hermosas iglesias, pocos edificios que propiamente puedan calificarse de monumentales. Hoy la «Reina Hanseática» muestra con orgullo el nuevo Palacio Municipal que
la adorna.
Un gran incendio que causó muchos males á la floreciente Hamburgo, d1ó, no obstante, motivo á que las
estrechas callejuelas fueran reemp1'l.Zadas por calles anchas, arregladas conforme á las exigencias de la moderna
ciencia y la .higi~ne, y que ~oy prestan á Hamburgo todas las apariencias de una ciudad moderna y progresista.
Resolvióse entonces la erección de un nuevo Palacio 1\funicipal.
En 1854 se abrió un concurso en el que el arquitecto
Gilbert Scott, obtuvo el primer premio. Sin embargo no
se llevaron á cabo las obras.
Por razones de tecnicismo arquitectónico se prescindió
de los planos presentados por Mylius y Bluntschli premiados en Frankoforte. En 1881, los arquitectos har:i.burgueses Grotja~, Haller, Hausson, Haners, Meerwein,
Stammann, Zmnon y otros, trazaron el plan definitivamente aceptado.
El día 6 de ~yo de 18~6, exactal"?ente 4:1 años después
de la d~trucc1ón del antiguo Palacio MuruciJ,&gt;al, se colocó la p1e~ra fu~da:mental del nuevo edificio; para establecer.dichos cimientos. hubo grandes dificult.ades pues
se necesitó labrar 4,000 VIgas de 12 á 16 metros de iongitud, sobre lru;; cuales se construyó una base de cemento
romano del grueso de un metro.
El estilo del palacio es el llamado renaissa.nce germánica.
En medio de esta bella construcción, levántase gallarda torre de 100 metros de altura, en cuya cima despliega
sus alas el águila simbólica del imJ.&gt;erio. En el centro del
edificio que forma el cuerpo principal entre ambos cuerpos co~aterales, está la gran sala de actos que servirá para
recepciones y otros fines.
Los frontispicios son de granito de Boruholm su adorno principal lo forman estatuas broncíneas que ~epresen!,an emperadores alema~es. En los tímpanos se alzan las
nnág1;nes ?-e los. ev:lngehstas y santos que dieran nombre
á las iglesias prmc1pales. de Hamburgo, en altos relieves
de cobre labrado á martillo. En las grandes cornisas, hay
bustos de hombres notables en los anales de la ciencia
las industrias y las artes.
'
Nuestra ilustración representa al soberbio edificio visto
desde Oriente, mostrando la fachada lateral desde la calle de San Juan. Como se sabe, fué inaugurado hace poco tiempo, con motivo de la apertura del canal de Kiel.

Mut,trtr, gralrabtr,.
Ex. TEATRO JuÁREZ.-No publicamos más que la fachada del gran teatro que se está acabando de construir en
Gu~na~uato, porque reservamos todos los datos, apuntes
y dibu¡os que tenemos, para los días de la inauguración
q1;1e no está leja~. El 18 de Julio pró"!'imo pasado se de~
d1có á la memoria de Juárez, con motivo del aniversario
de su muerte, y se verificó una suntuosa velada de la que
dimos cuenta en números anteriores. El Teat~o J uárez
será una de las principales obras de su género en la.A.mérica Latina.
GALERIA ARTISTICA.-Un tanto satisfechos estamos de
poder presentar á nuestros lectores, grabados como el que
representa «La Juventud,n hechos ya en los talleres de
Jl!l ]Jfundo. Se ve 9.ue vamos llevando á cabo nuestros ofre1.am1entos; y pudiendo hacer grabados como éste á que

nos referimos, hemos de publicar hermosas colecciones de
cuadros modernos firmados por los mejores autores.
EL SUPLICIO DE CoAUHTE)rnc.-Muy conocido de los inteligentes en pintura es el cuadro·que tanto nombre ha
dado á nuestro compañ.ero de trabajo, el Sr. Leandro
Izaguirre. Pero fuera del círculo á quP. no :-~ierimos, lo
conocen más en los Estados Unidos, en donde se hicieron grabados para su publicación en albums y periódicos, que entre nosotros, no obstante que lo tenemos en
nuestra Acadeinia de Bellas Artes. Por eso es de esperar
que se aprecie nuestro propósito de dar á la estampa lo.&lt;,
mejores cuadros de ¡,intura mexicana, aunque para ello
tengamos que traba¡ar lo que no es creíble. El cuadro
que publicamos hoy es un lienzo de grandes dimensio·
nes que podemos considerar como vendido en $3.000, oro,
cantidad que ha ofrecido por él un rico norteamericano.
0

PRE.."'&lt;SA !1-iEXICANA.

La Patria.-Este es el diario de México que consideramos como el primer negocio periodístico del país, teniéndo en cuenta el capital y la labor que se gastan en él.
Su Director, Lic. Ireneo Paz, nos merece el concepto de
ser uno de los más notables periodistas de México, esl?ecialrnente como guerrillero en la prensa; tiene el mérito
de haber sido el primero entre todos que trató de dar impulso positivo á la prensa mexicana, mtentando hacer de
La Patria un diario más adelantado que los que ahora
privan: el ensayo le costó bastante dinero, se convenció
de que era adelantarse demasiado á su época, y después
del fracaso volvió á su antiguo estado, declarándose en
receso. Así pues, el Sr. Paz y La Patria, parece que esperan mejores tiempos para volverá la lucha. Por hoy, se
ha procurado muy buenas entradas en contra de gastos
nulos, haciendo de la publicación un espléndido negocio.
Buen provecho, y bien merecido, porque el camino tomado por el diario á que nos referimos, indica el mucho
conocimiento que su director tiene de nuestras cosas y
nuestra política.

M. A.
(HISTORICO).

Ah! ¡Las pobres mujeres del pueblo!
Me refiero á las que ganan honradamente el pan, desangrándose las manos en las baldosas de los lavaderos,
quemándoselas con la plancha de hierro candente que
alisa y abrillanta los cuellos, los puños y las pecheras de
los señoritos elegantes; las que destruyen vista y pulmones cosiendo en desmantelado cuartucho las blusas de
dríl crudo pam los soldados ó en el ruidoso taller las más
caprichosas confecciones de la moda.
Hay en ese mundo femenino que comienza en el rebozo y termina eu el mantón de lana negra, muchas virtudes escondidas en almas nobles.
Ah! ¡Las pobres mujeres del pueblo!
Su existencia es triste, sus trabajos rudos y sin premio;
sus placeres efímeros, su condición digna de lástima.
Pero en medio de tanta miseria, de tanta desventura y
de tanta humildad semejante á la de las esclavas, hay un
fondo de piedad, de sentimiento, de abnegación y de ternura digno de todo encomio.
Y valga un relato breve como prueba de lo que digo.
En la última celda estrecha de un corredor que ya no
existe en el segundo patio de la Escuela de Medicina, vivió un estudiante cuyo genio tan grande como su infortunio, aplaude hoy toda la América latina.
Aquel estudiante que velaba todas las noches sobre una
tosca mesa, sirviéndole las más veces de candelero una
botella vacía; que apuraba sin descanso grandes tazas de
café y que tenía un carácter festivo, decidor y franco, era
un gran poeta y un gran amigo. Su inspiración asombraba así á los viejos maestros como á sus compañeros más
bisoños.
Era pobre; llevaba diez años de vivir ausente de su hogar, que distaba de México, más de doscientas leguas y
no había adquirido otro conocimiento del mundo que el
imperfecto que se aprende en los libros ó el erróneo de
las conversaciones de los estudiantes.
Aquel genio en alma de niño se llamaba Manuel .A.cuña.
Desaliñado un tanto en la ropa exterior, cifraba su lujo en el irreprochable aseo de sus ropas interiores.
Un cuello ó unos puños que no estuvieran tan blancos
como la nieve, no se los ponía aunque se lo exijieran con
una pistola en el pecho.
Prefería encerrarse, poniéndose un paletó sobre la limpia camiseta á salir con una camisa sospechosa.
Siendo infortunado en todo, no lo íué tanto en esto y
aquí va lo interesante del relato.
Serv(ale desde años atr{tS, una lavandera joven, que
me parece verla todavía en mis recuerdos.
Era de esas criollas de ojos negros, de piel trigueña pero sonrosada; de pocas palabras; más bien seria que risueña y tan recatada en sus maneras, que inspiraba respeto al numeroso grupo de estudiantes que la veía una
vez por semana cruzar los patios de la Escuela y entrar
con su canasto de ropa á dejar y recojer piezas lavadas ó
por lavar en el cuarto del poeta.
Se llamaba Soledad. y Acuña le decía Celi.
¿Por qué la llamaba así?, nunca lo dijo, pero con este
nombre la trató á solas y delante de sus compañeros.
Alguna vez en sus confidencias, expresó que no era escasa su gratiLud á esta mujer, pues le servía sin cobrarle
por largas temporadas, hasta que el poeta podía pagar todo ó parte de lo que debía.
Y si no le pagaba, era lo mismo, porque ella nunca
despegó los labios para pedirle un centavo.
Acuña en sus ideales, en su amor de líricoÍino fijó mmca sus ojos en los negros y brillantes de Ce ·, que lo miraban con ternura y respeto.
No solo, sino que alguna vez oí, ordenarle agriamente
que le llevara ropa limpia tal día á tal hora.
Y ella era la más puntal y cumplida de las mujeres.

Cuando sabía que el poeta iba á hablar en algún ~atro,
era de verse la camisa lavada y planchada por Cel.1.
El más pulido mármol de Carrara, desmerecía Junto á
aquellos pui'ios, aquel cuello y aquella pec~era.
Había más; siempre en el cesto de ropa iban pañuelos
que Acuña desconocía, y cuando trataba ?-e devolverlos,
la lavandera insistía en dejárselos por s1 le faltasen los
suyos.
.
.
No sé si alguna vez la pobre mu¡er agreg6 una cannsa
perfectamente acabada en todos sus det.alles.
-Celi tú cambias las piezas, esto no es mío.
-Pruébesela usted, señor, y sí le viene, no crea que se
la reclame nadie.
Pero..... .
-Usela usted y ya después ~eremos.. . .
Como es sabido Acuña meditó su suicidio y la víspera
de perpetrarlo pidió á Celi, ropa limpia.
La llevó con la puntualidad acostumbrada y cambió
las sábanas del lecho en que algunas horas más tarde,
yacía sin vida el autor de «El Pasado.»
Su entierro fué suntuoso.
Al cadáver que permaneció tres días en la capilla de
la Escuela, emb~samado y velado por l~s estudiante~,
le siguió á la última morada, el más brillante corte¡o
que puede imaginarse.
.
Sabios, literatos, profesores, period1s.tas, cuant-0 de
granado y escogido t~nía .entonces México, en la esfera
de las letras y de las c1enc1as.
En el Panteón del Campo Florido se pronunciaron discursos hermosos y poesías conmovedoras.
Pero pasó la cerP.monia y el poeta muerto, se quedó
bajo un triste montón de tierra cubierto de coronas y
empapado con l~imas, que se secaron al yoco tiempo.
Después.... ¿quién había de acordarae de suicida?
La mano de un amigo grabó, con agudo clavo, en un
ladrillo, dos iniciales M. A. y esto sirvió de lápida durante largo tiempo.
Un día fuí al cementerio, busqué el lugar en que yacía
mi amigo y me encontré cubierta su fosa con un poético.
monumento.
Unas piedras labradas; una sencilla cruz gótica de hierro; un nombre con letras de oro.
Inquirí con cautela quien lo había construído, y el más
entendido sepulturero me dijo:
-Una mujer que se llama Soledad; que es lavandera y
viene seguido, lo mandó poner aquí y lo pagó ella misma.
Ah! las pobres mujeres del pueblo! ¡Cuántas camisas
planchadas en el silencio de la noche; cuánto calor, cuántos sudores, cuánto trabajo representaba aquello .... .. !
Después ese monumento fué substituido con otro más
costo80, hecho por los allegados del poeta, :{&gt;ero por rico
que fuera no valía lo que el otro; no, imposible, no valía
tanto como el primero.
¡Oh Celi! no te cono:i:co ya; no sé como eres; te recuer·
do apenas vagamente, pues tu humilde figura se pierde
en la noche de mis recuerdos, pero donde quiera que
estés, ¡bendita seas!
Ju A.." DE Dros PEZA.

AGOSTO,

~~

7
-- -=--e=====-====-================

EL MUNDO.

1895.

.

·~

r t'

,.

~

- . ·.

r-

-....

}'~

~._ _,.,
'
1

..,;;::;;:::..-=-....:::;;;.;;;::~

l

.

¡_-:
-

~..

·~..;;;',•

.

l'!

...~~~~

Oc ~

'"JI . .

J r"'.

ttirta C!EbitirriaL
EL DISTRITO FEDERAL
A LA A LTURA DEL SIGLO PASADO .
En la última semana se registraron dos nuevos asaltos
á mano armada, en pueblos cercanos á la Capital de la
República. Son ya varios los casos de esta naturaleza
que se nos ofrecen en breve espacio de tiempo, y forzoso
es preocuparse de un hecho que afecta directamente á
cuantiosos intereses.
Por fortuna, no nos encontramos ya en la época en que
las gavillas infestaban el J?afs y que no solo en los alrededores de la población smo en el mismo casco de ella
menudeaban los plagios y los ataques á vidas y haciendas. Todavía, es cierto, existen barrios en la ciudad en
los que se desarrollan sombrías tragedias y en los portales del Gobierno del Distrito aparecen retratos de individuos desconocidos, encontrados moribundos á los bordes de un zanja ó en al~una calleja oculta y tenebrosa.
Pero estos dramas tienen por generadores la riña, el
encuentro en la pulquería, la venganza personal; rara
vez el robo con violencia. El raterismo es la plaga del vecindario, pero el despojo mediante la fuerza es un fenómeno que disminuye día á día sus pro:porciones.
Se ha combatido tenazmente esta vieja plaga v contra
todos los discursos pronunciados en nuestro Pariamento
á cada nueva suspensión de garantías, la seguridad per·
sonal· ha ~anado terreno. Los diversos asaltos anotados
en estos ultimos tiempos, constituyen, pues, una excepción, y este mismo motivo debe servir de punto de partida P!1ra las investigaciones de la policía.
Posible es que todas estas hazafias se deban á la existencia de una so~a gavilla 9-u~ haya escogido como teatro de sus operaciones el DIStrito Federal. Una buena inteligencia entre las autoridades de éste lograría poner sobre la pISta.
No hay que encerrarse en un esclusivismo local mal
entendido; no basta que cada representante de la ley se
limite á.su terre!}O de acción, sino que preste su apoyo á
la autoridad vecma, que los esfuerzos se sumen v la solidaridad se establezca.
•
U~ prefecto no debe únicamente contentarse con que
ést1; o aquel malhechor baya desaparecido de su municipalidad; es deber suyo también proporcionar informes
al prefecto de la zona limítrofe. en la que se hubiese refugiado el perseguido.
E~ el presente caso se hace indispensable esta concen~rac1ón de fuerzas y esperamos que así lo entenderán los
mteresados.
. Una gavilla de ve.i;1te hombres no se organiza y funciona en una extens1on de terreno que cuenta 396 habitan~i&gt;s por kilómetro cuadrado, densidad de población
casi doble de la de Bélgica, sin dejar huellas de su paso._

CAPl1,I,,\ ARDm:&lt;TE EX El, SAL0N DJ•: C.IBILDOS (DEL NA.TlJRAL, POR CARLOS ALCALDE. )

LOS RESTOS
DE

Nuestros Libertadores.
Hay épocas en que el espíritu público Rale de sn cauce
para arrojarse impetuoso por otro, ó desbordarse en los
campos; y tal parece que una gota deagua más, que caiga,
proporciona mayor caudal é ímpetus más fuertes :í la corriente. Así vemos repetirse frecuentemente herhos de
idéntica naturaleza, efl'ctuados en condiciones casi idénticas y dentro de un limitado lapso de tiempo, provocados por un hecho insignificante, á las veces.
Por tal modo vemos deFborclar~e la opinión y los sentimientos populares, y correr dentro de los límites de cierta idea, ó de cierta reacción como la que evoluciona desde
hace poco tiempo: la reacción libeml; y por fortuna en
vez de ir á estrellarse contra el dique de las convicciones
contrarias procurando romperlo, buscar la salida y la ex-

pansión naturales y tranquilas, y fertilizando valles formar en extensa hondonada, nueva y anchurosa corriente
qne quizá llegue á absorber al núcleo que le dió vida.
Apartada de éste y encaminada en determinada dirección, sólo fáltale acrecer con nueyas fuentes que le comuniquen impulso y vigor.
Surgiendo del :'.llar Muerto de nuestros ideales políticos,
se desprendió con10 alud el recuerdo de Juárez, que es á
la vez hermosa esperanza para lo porvenir¡ y áél se agregó últimamente el de los héroes de la Independencia,
formando uno y otro gigantesca oli&gt;ada de patriotismo
que em·olvi6 á una gran parte de la sociedad y que esperamos forme caudaloso Amazonas, en que perezcan
los enemigo~ de nuestras libertades y que conduzca segnra la nave de nuestro progreso intelectual y material.

Una visita que varias personas,-entre ellas alguno~
periodistas-hicieron ií las criptas húmedas y sombrías
de Catedral, unos artículos publicados en los diarios de
la Capital y una iniciativa presentada r n el ~0110 flp I:i

Corporación llamada «Gran Familia Modelo,» á fin de que
las sociedades mutualistas compraran una urna para
guardar aquellos venP.rables despojos mortales, lograron
despertar el recuerdo de que esas reliquias merecían otro
lugar más digno que el que ocupaban, y de que, si bien
la sociedad está dividida en grupos, miís que por la política, por detalles de ritual eclesiástico, ó por grados de
fervor religioso,-pues así como en política las diferencias de opinión no 8011 profundas ó substanciales, así en
religión, puede decirse que no hay sino una en el paísel pueblo entero está obligado, sin distinción de ideas y
principios á honrar la memoria de quienes honraron á la
patria al libertarla del dominio extranjero y proporcionarle las instituciones liberales que nos rigen.
La iniciatiya :í que h emos hecho referencia prosperó y
tuvo, al fin, el éxito deseado. Por convocatoria de la Sociedad «Gran Familia ;\fodelo," se reunieron los Presidentes de todos los agrupamientos mutualistas, y se abrió
una subscripción que en breve produjo más de la cantidad necesaria para la adquisición de la urna, cuyo costo
fn(. flp !';'1;','l.

•

�•

EL MUNDO .

8

Dicha caja es de forma sexagonal y
estilo Renacimiento; la armazón de
plata alemana y metal dorado, dc::cansa sobre un plinto de metal blanco, y
lleva unas medias callas de plata, unidas en el centro por canelones de oro.
Sobre la tapa, por dos de sus lados, se
veían dos masc.:1rones y entre estos,
de en medio de la cima del cofre,
surge el Aguila Nacional, hecha en metal dorado.
.A.dentro se encontraba una caja de
madera de caoba, en la que fueron
guardados los huesos; encima un cojín de terciopelo negro, con bordados
de oro y cayendo del techo en grandes paños, una cortina de gasa de plata, sujeta por medio de cordones de
oro.

LA TUMBA ACTUAL.
Lista ya la urna, se &lt;lió aviso al
Ayuntamiento, y el 3[iniJ;tro de Gobernación avisó que él regalaría el
mausoleo que se levantara en ·una de
las capillas ele la misma Catedral para
inhumar los restos. Dicho monumento, del cual dar,l iclea nuestro grabado1
(*) fué erigido en la capilla de San José, situada al Poniente, cerca de la
entrada del templo. A excepción de los
pebeteros que son de mármol negro de
Orizaba, y de la eFitatua que representa á la Patria, y que es de mtirmol
blanco ele Garrara, todo es de mármol
gris obscuro, de las canteras del cerro
del Borreg~ propiedad de la Compañía )fe.xicana.
Sobre el primer cuerpo que simula
un altar y dentro del segundo está
depositada la urna, tras una gran plancha negra.
Conocidos tales antecedentes, vamos á describir ligeramente las ceremonias á que ha dado luga,- la últirrk'\ translación de los despojos mortales de nuestros insignes caudillos.

1895.

LA EX'l'RACCION.

TRANSLACIONES DE LOS
RESTOS.
Por un decreto expedido en Julio de
1823, fueron declarados beneméritos

en grado heroico Hidalgo, Allende, Aldama, Abasolo, Morelos, Matamoros,
Leonardo y Miguel Bravo, Galeana1
Jiménez, :Mina, Moreno y Rosales; se
Tomado de fotografla, aparece con las

AGOSTO,

mandó inscribir sus nombres con letras de oro en e-1 Salón de sesiones del
Congreso¡ levantar monumentos á. su
memoria en los lugares en que hleron
ejecutados y' exhumar sus cadú.veres,
á fin de darles digna sepultura en México.
En virtud de tal acuerdo, se t'eunieron en la Villa de Guadalupe, en completa confusión, los restos de la mayor parte de aquellos héroes y con
extraordiJrnria pompa fueron transladaclos el 16 de Septiembre del aüo
expresn.do, ú. la iglesia de Sto. Domingo, en donde, según se dice, al pretender separarlos el Jefe Político, los
mezcló más de lo que estaban 1 ,t juzgar por el hecho de haberse encontrado entre los que se suponían de
:Mina, algunos de D. Pedro Moreno,
que fué notable por su estatura gigantesca.
Al d ía siguiente, con mayor suntuosidad, fueron transportadas las urnas
con los huesos á la Catedral y depositadas en la cripta del Altar de los Reyes, mientras se levantaba en éste el
monumento, cuya construcción se había ordeuad0, El escultor Patiño di6
principio á la obra y aun labró dos de
las estatuas que había de llevar el
edificio, pero las suceivsas revoluciones, impidieron la conclusión de éste.

LA URNA.

(*)

4

ESC.\LERA DEI, PALACIO MUXICIPAL L.\ NOCHE DEL 29DE J1JLIO, (DIBUJO DEL NATURAL POR L. lZAGUlRnE.)

mlsinns faltas que tiene la inscripción, y_que
9)Il impc.rdonables.

Como ~e había ya dicho en el seno
del Cabildo y se habfa repetido en la
prensa, los huesos enterrados en lugar
muy húmedo, se encontraban en un
estado depara.ble: si hubieran permanecido allí pocos años más, sólo se hubiera ya encontrado polvo, pues verbigracia al tomar uno de los cráneos, casi
se desbarató.
Extraídos de la cripta en uno de los
últimos días de la semana pasada, fueron transportados al patio llamado ude
los coloraditos,u anexo á la Catedral
y colocados sobre una .tosca tabla. Dos
médicos y algnrn:is otras personas procedieron entonces á limpiarlos, operación que ejecutaron sin ningún respeto, y tan burdamente, que, Sf'gún
se dice, rompieron entre sus manos,
al larnr los con estropajo y jabón común, algunos de aquellos fragmentos
preciosos del cuerpo de nuestros libertadores.
Vna de las Yistas que hoy aparecen,
dará. idea del..fpobre (catafalco en que

TUMULTO POPULAR=CERCA~D(LA DIPUTACION.-DIBUJO DEL NATURAL-POR J,. IZAGUTRRE.

En una plataforma forrada
de negro, adornada con profusión de rosas y tirada por caballos negros con gualdrapas
del mismo color, iban los restos1 y tras ellos, las bandas
militares, tocando nuestro
himno nacioeal.
El edificio de la ex¡-.á.duana
estaba adornado de una manera sencilla.
Los barandales de la planta
alta, ostentaban pabellones y
escudos de armas.
En el fondo del patio se levantaba sobre un estrado el
dosel en que tomó asiento el
Presidente de la República.
Las columnas del indicado
patio estaban cubiertas de tela
negra.
La urna fué colocoda en el
patio, y cubierta con la bandera tricolor, sobre la cual había coronas y algunos atributos guerreros.

dos días yacieron esos huesos1
e}l:puestos al sol para que se
blanquearan. Como si se hubiera tratado del cadáver de
un mendigo, que, apenas por
caridad es amortajado, preciso
fué que el sacristán regalara
algunos cirios y que un particular llevaffi unas banderas
usadas y desteñidas para que
esas reliquias tan acreedoras y
toda clase de atenciones y cuidados, no reposaran aobre las
carcomidas tablas en que estuvieron relegados como guijarros sin valor ninguno.
No se disculpa ese desdeñoso olvido por las distinciones
y los honores de que fueron
objeto aquellos restos, cuando
fueron entregados al Ayuntamiento y depositados en su
urna de cristales, plata y oro.
Con justicia, una dama norteamericana, según se cuenta,
nos dirigió el durfsimo reproche que encierra. la siguient-e
exclamación:
-Si esto sucediera en Estados Unidos, dijo, y se tratam
de los reS~ de Washingtm1,
la~ señoras hubieran dado ~ns
más ricos mantos para que sirvieran de lecho á. estos huesos.

LA CAPILLA ARDIENTE.
El Salón de Cabildos fué el
designado por el Ayuntamiento, para que permanecieran,
durante la noche del lunes último los restos de los Héroes.
El adorno consistía en macetones con plant.as, grandes
coronas en los muros, formadas con rosas naturales, profusión de luces y numerosas
bandas con los colores nacionales, y lazos negros.
Para conservar agradable la
temperatura, colocáronse en
algunor; sitios grandes bloques
de hielo.
En la. plataforma del salón,
veíase una lujosa bandera de
raso, quecubríala urna en que
estaban los restos.
La multitud invadió con
gran desorden los alrededores
del Palacio y la cámara mort11or1a: precipitábase como
a lud que dificilmente podía
contener la polioía, a.un haciendo uso de sus armas.
U nade las vistas que damos
representa la escena tumultuaria que ofrecían en la noche del martes los alrededores
de la Diputación.
El mártes á las ocho de la mallana, algunos cuerpos del
ejército, formaron valla que se extendía desde la puerta
del Palacio Municipal hasta la ex-Aduana de Santo Dom ingo.
_ A las nueve, la comitiva partió del primero de loe edi-

JIMENEZ.

9

EL MUNDO.

4 Aoos'ro, 1895.

)tORELOS.

TUMBA ACTUAL DE LOS .JIEROES EN LA CA.PILLA DE SAN JOS.t.

ficios citados, y siguió frente al portal de Mercaderes, calle del Empedradillo y las de Santo Domingo, hasta llegar á la ex-aduana.
Iba al frente Don Pedro Rincón Gallardo, acompañado
del Presidente del Ayuntamiento1 D. Sebastián CamMho;
segufan comisiones d i,•ersas; militares, empleados, miembros de la representación popular, etc.

HIDALGO.
FOTOGll ,\FIAS).rnEC.TAS, TOMADAS POR TOJmE3 HXOS.

~umerosa concurrencia llenaba el Salón.
Al llegar el Sr. Presidente
ele la República, á los acordes
del Himno, dió pl'incipio la
solemnidad.
Pronuncüíronse discursos y
poesías, y poco antes de las
once, concluida la ceremonia,
dirigióse la comitiva con los
restos á Catedral.
Dos canónigos con sus hábitos de costumbre, esperaban
á la puerta y otros dos presididos por el Arzobispo, recibieron al Presidente.
En brazos de cuatro oficiales y dos particulares fueron
conducidos los restos á la capilla de San José, donde según se sabe está el monumento que debía contenerlos.
Una vez allí, el Primer Magistrado de la Nación colocó
una corona y otro tanto hizo
cada uno de los Ministros que
lo acompañaban.
Leyendo las crónicas antiguas resulta que las ceremonias de translación de los mismos restos en 1823, fueron mil
veces más suntuosas que las
de ahora, las cuales sólo tuvieron cierta solemnidad por
la asistencia del General Díaz
y el elemento oficial y por los
honores! :militares tributados
en tal ocasión.

LA NIETA DE_HID.ALGO.
Decíamos que los restos de nuestros libertadores habfan
permanecido abandonados y[debemos aclarar este punto,
manifestando que solamente fueron custodiados algunas
horas del día por unos cuantos miembros de las sociedades mutualistas y que desde un principio estuvo al lado

�4

EL MUNDO.

10

AG-OSTO, 1895.

4

AGOSTO,

La prensa de la capital ha dado ya su opinión favorable respecto á la repatria,ción de que venimos hablando.

•'-EL MUNDO''

de la mesa en que se hallaba,n los huesos, la Sra. Guadalupe Hidalgo y Costilla, nieta del cnra de Dolores.
Es 'una viejecita muy simpática, cuyo retrato verán
nuestros lectores. Las personas que iban á ver los despojos mortales de los caudillos se agrupaban al lado de la
anciana para oirla recitar su historia y algunos detalles

SEMANARIO ILUSTRADO.

dependencia, sean trasladados á la Rotonda de los Hombrea Ilustres, «pue!! no se debe permitir que estén junto á Iturbide ni junto á San Expedito mucho, menos.»
Informaremos á nuestros lectoree de Jo que· ocurra en
esta cuestión.
Se ha própuesto también depositar esos restos en el

TELEF0No 434. -~delas Da.mas mim. 4.-APARTADO 87 B.
MEXIOO.
Administrador, Aurello M. Garcia.

de la vida de su abuelo. Se- - - . - . - ---~-- - - - - - - - - , - ~ _ , Templo de la Ensefianza,
gún ella, el iniciador de
previa naturalmente su denuestra Independencia era
socupación por el clero.
muy buen platero y para
***
probar tal aserto, mostraba
Se atribuye al Sr. Jacobo
la señora unos pequeños reBarquera la iniciativa palicarios de oro que fueron
rala translación de los respor él fabricados y que contos, lanzada en un artículo
serva su de~cendiente con
que publicó ha,ce tres años
religiosa veneración. En seen un periódico de esta caguida contaba las dificultapita] y renovada en otros
des con que había tropezaposteriores en los cuales
do para conseguir que se le
daba forma práctica á su
diera una pensión, la cual,
dea, y aun llegó á propoofrecida por ComoPfort y
ner un proyecto para un
los gobiernos sucesivos, no
monumento cuyo costo devino á dársele hasta el tiembía reunirse por suscrición
pode Juárez ): luego le fué
pública.
reducida de 100 pesos que
Al miEmo objeto cooperó
importaba primeramente á
valiosamente el Sr. Torre50 que recibe ahora.
blanca, iniciador ene! seno SR!1'A. GL'A0Al.l.PE
Nos mostró su fe de baude la «Gran FamiliaModetismo debidamente certifilo» de la idea de colectar
cada, de la cual resulta que
fondos entre las sociedades
es nieta de D. Miguel Himutualistas, para la comdalgo y Costil1a y Doña Mapra de la urna.
nuela Ramos Pichardo é
***
hija de D. :Mariano HidalEntre los restos se encongo y Costilla y Doña Petra
traba una enorme canilla
Avoytes.
que hizo sospechar una in•
En la actualidad 110 tiene
digna profanación¡ es casi
un solo pariente¡ con su
seguro que pertenezca al
pensión y el producto de
insurgente D. Pedro :'.l-loreuna casita que posee, manno que era de una estatura
tiene á tres niñas que ha
colosal.
recogido y sostiene un pe***
queño colegio gratuito en
. ....,._...&amp;:A...t,;'1111
_ _....__ __...
En t•sta corta narración
el que ella y sus hijas adophemos procurado compentivas sirven de profesoras.
ESCENA AL PASAR LOS REi;TOS y LA CO)nTIVA POR LA CALLE DEL
cliar todo lo importante reEl .Monitor ha publicado
EMPEDRAO!LL0.
lativo al asunto.
una carta que recibió últi-rFOTOGRAFL\ I:s&lt;ST,\NTÁ~~A DE TORRES HERMANOS PARA "EL MU~DO."
Suplan Jo que falte nuesmamente el jefe del «Grupo
t,ros grabados, que esperaReformista y Constitucional,» carta subscripta :i&gt;or el Sr.
mosque agraden á nuestros lectores. E~Mn hechos conforEmilio E. García, en nombre de El Combate. Está dirigíme á dibujos de los artistas de El Jluudo y fotograñas del
da al indicado Jefe y se le propone que valiéndose de
Sr. Cruces y de los Hnos. Torres, tomadas expresamente
cuantos medios aconseja la razón, se gestione cerca del
para nuestro periódico. Estas misma;; vistas servidn paSr. Romero Rubio, que los restos de los héroes de la Inra un folleto que los Sres. Torres tratan de publicar.

Este periódico se publicará todos los domingos y se reparre 1\ domiclllo en cualquiera población donde renga. .Agenre; y por correo, fran•
oo de port.e, 6 donde no lo haya.
Las suscriclones foráneas se liquidarán por trimestres ordina.r!os
aunque comiencen en cualquiera. quincena.: pues si no son altas en
la primera del trimestre, se cobrará por lo que falta, 6 se aumentará
-el cobro del próximo.
PRECIOS:

I

i:N TODA LA REl'UBLICA Y EN EL EXTRANJERO (UNION
POSTAL UNIVERSAL)...............................................

AVISOS.
Treinta pesos plana -¡,or cada publicación. Para avisos por largo
tiempo precios con venc,onales. •
Todo pago debe ser precisa.menre adelanta.do. A los suscrit.ores que
no puedan remitir dinero anticipa.do se les girará en el primer mes
del trimestre por Express 6 Correo; y si no ha.y oficinas, se remitirá
el periódico después de haber recibido el valor de la suscriclón.

:z.r-REPETIMOS que todo pago debe ser precisamente adelantallo, y si no son cubiertas nuestras
libranzas en los primeros 15 días ele! mes (los agentes) ó del trimestre (los suscritores) cesaremos de enviar el periódico..,.8

EN

El, PATf0

DJ-:

LOS L'OI.0RADfl'O~.

( F0T. rrn l'ltl'U,;s. )

l'ARA «El. )!l':-.D0. ll

El lunes en la mañana, en el Juzgado 5~ de lo Civil,
con asistencia del Juez respectivo, se verificó la audiencia cita.da para tratar de la personalidad que se niega
á algunos de los perjudicados en el desastre de Temamatla, quienes reclaman indemniza,ción tí. la Empresa del
Ferrocarril Interoceánico.
La parte a,ctora está representad:\ por el Lic. Verdugo
y la contraria por el Lic. Cordero.
El debate se extendió sobre este punto: Los derechos
de los reclamantes no contradichos legalmente por el patrono de la empresa demandada¡ los derechos de una
parte dolorida que tomando boletos de pasaje para determinadas pobla,ciones, recibió pasaporte para la muerte¡
y otras cuestiones brillantemente expuestas por el Lic.
Verdugo.
La prensa ha pedido al Gobierno que se eierre el tráfico púbico en la. vía del'Interoceánico, en tanto que no
se reforme convenientemente y los Sres. Ingenieros Ceballos y Quijano, han rendido un informe pericial á la
Secreta.ría de Comtmicaciones respecto al estado que dicha vía guarda.
Se dice que en muchos puntos de esta línea se necesita
substituir los durmientes qne están ya viejos y destruidos y que las curvas están sin nivelar y son muy forza·
das, como la de Temamatla sitio de la tremenda catástrofe.

El padre Plancarte ha dirigido al Tiempo una nueva
carta, de la cual vamos á dar un resumen á nuestros lectores, para que estén al tanto de todo lo que concierne á
De tos acontecimientos de la semana.
la coronación de la Virgen de Guadalul?e.
El escrito lleva fecha 31 de Julio, y dice que dentro de
Se afirma que un grupo de capitalistas americanos, sa- 61 días se verificará la coronación, y que descontando de
lió hace poco de la ciudad de San Antonio, Texas, para ellos los días inhábiles, restan solo 50 días útiles para los
el Estado de Chiapas, adonde va á estudiar sobre el terre- trabajos.
Los Sres. Obispos de los Estados Unidos, están en esno, si es posible ó nó hacer navegables en parte alguna
pera de la resolución del cardenal Gibbons, sobre si anlos ríos Mexcalapa, Usumancita y Tegucijalpa.
Dado que hallen en su viaje probabilidades de éxito, ticiparán ó pospondrán {i nuestra fiesta, la del estreno
organizarán desde luego una compañía con el capital ne- del departamento de Filosofía en la Universidad Católicesario para iniciar las labores solicitando las respectivas ca de Washington, Congreso Eucarístico, ó investidura del Santo Palio al Obispo de Santa Fe, fiestas que teconcesiones del Supremo Gobierno.
nían preparad!l.'l con anterioridad á la invitación del
El domingo pasado, á las once ele la noche, una ameri- Episcopado Mexicano.
De los Obispos mexicanos, se dice que vendrán: el 8r.
cana que fi,,auraba en el registro de la prostitución, se dió
la muerte, disparándose un revólver en la sien derecha. Arzobispo de Michoacán, el de Oaxaca, el de Durango, y
La bala fué á alojarse en el cerebro de la infeliz, pro- los Obispos de Puebla, Yucatán, Chiapas, Querét.aro,
duciéndole una muerte instantánea. A última hora ase- León, ZM:atecM, Chilapa, Yeracruz, Colima, Tehuantegura un periódico que hay sospechas de que se haya eje- pec y Saltillo. Este tíltimo, consagrar&gt;i uno de los altares.
cutado un crimen con esa mujer.
A moción del Arzobispo de Michoacán, se acordó que
El domingo salió para las ciudades de Puebla, Jalapa, en vez de obsequios á la Virgen, se trajese dinero á fin
Orizaba, Córdoba y Veracruz, la. excursión compuesta de de surtir la Basílica de ornamentos sagrados y adornos
profesores de escuelas americanas, que procedentes de adecuados á la arquitectura y decoración del nuevo tem•
Denver y otros puntos del Colorado, vino á esta capital plo.
Muchas limosnas dice el padre que han llegado á sus
en días pasados.
.
roanos, pero no son suficientes aún para los gastos semaLa expedición durará pocos días.
narios, que afirma no bajan de cinco mil pesos.
La Sra. D~ Manuela Cortazar viuda de Cervantes, ha
Ha sido nombrado Cónsul de México en Barcelona, el entregado tres mil pesos, y será una de las doce damas
Sr. D. Simón Sarlat y salió ya para el lugar de su destino. que presentarán la corona el día de la solemnidad.
El lambrín está ya terminado.
~pecto á los adornos de las casas, el padre opina porEl lúnes último se verificó una nueYa sesión de las soque cada vecino haga lo que le plazca.
ciedades científicas de la capital.
La concurrencia fué más numerosa que de ordinario y
formaron parte de ella bastantes damas.
El miércoles, á eso de la una y media de la tarde, preHablaron los Sres. Doctores Orvañanos, Ruiz, Ramirez Arellano y Parra, cuyas disertaciones fueron muy sentóse en la redacción de El Dem6cratn, D. Pedro Ocampo, Jefe de las comisiones de seguridad, y pidió los núaplaudidas.
meros correspondientes á los días 27, 28 y 30 de .Junio.
á lo que se dice en la colección, pero todos
Transcribiremos :t conLinuación, para conocimiento losBuscáronse,
ejemplares se habían agotado, ó fueron quemados, Rede los lectores algunos informes que se nos comunican, gún aseguró uno de los redactores.
relativos á la repatria,ción de los mexicanos residentes en
Fué aprehendido el secretario de Redacción.
Texas, asunto que ocupa la atención pública en la a,ctua-

RESUMEN

ro~Trr.1,A. FOT. DE CRUCE&gt;.

URNA ENQ0E FUERON DEPOSITADOS LOSRE&gt;TOS,
(VOT. DE CRUCES. )

LOS RE5T0S

$ 1 00

NUKEROS SUELTOS DEL DTA O ATRASA.DOS EN LA CA.PI·
TAL Y EN LOS ESTA.DOS ..••••.••.•••.•••.....•••..•.••••.........••- ., 0 21J

mo.\WO y

jEL CATA~'ALCO! EN EL PA'l'IO DEL SAGRARIO.
( l'OT. DE 1·0RRE&gt;,-PARA «EL ~ffi),'DO.n)

11

EL MUNDO.

1895.

lidad.
La perspectiva agrícola e~ halagadora en Coahuila. Tal
Como por el mes de Octubre del afio pasado, después
de dedicar algún tiempo al conocimiento perfecto de la Estado ha sido favorecido últimamente por abundantes
situación, penosa por cierto, que guardaban los compa- lh1vias y se espera por esto una época próspera, como no
triotas nuestros en Texas, el Sr. Luis Silíceo concibió la la había habido en mucho tiempo.
idea de invitar á sus conciudadanos, por medio de circulares, á cooperar con él á la realización de un proyecto
De Otumba, con fecha 31 de Julio, han telegrafiado á
de repat~ación que basado en la ley, pudiera ponerse esta capital, informando que entre la estación de Ozumen práctica.
billa y la Ha,cienda de Santa Ana, fué muerto de un baNo habiendo sido estériles estos trabajos I?reliminares lazo el Sr. D. Manuel Zaldívar, por Gumersindo Saviñón,
procedió, ~in pérdida de tiempo al establecimiento de una en el interior de un coche.
oficina ad hoc, para tratar más de lleno el ru;unto, constiEl matador-, herido en una mano, se presentó á las autuyéndose agente de la colonia mexicana en los Estados toridades de la Yilla, declarando el hecho, ocurrido en
Unidos. Una vez inscrfto cierto número de individuos, riña, según afirma.
insta.lóse una jnnta Central en San Antonio, veintidos auEl occiso tenía 27 años de edad y pertenecía, como Saxiliares en Arizona y una en el India.n Territol'y. Los re- viñón, á una familia distinguida.
sultados en breve fueron favorables.
El acontecimiento causó honda consternación entre la
El día 12 de Abril, con el número de 80 solicitantes
de Ozumbilla.
quedó instalada la Junta Central, habiendo recaído e~ sociedad
la autopsia, la bala quemó la epidermis del brafavor del Sr. Saliceo el nombramiento de Presidente. Se zoSegún
izquierdo de Zaldívar y le atravesó el corazón y los
dieron desde luego algunos a,cuerdos conducentes al me- pulmones.
jor arreglo de la.colonia en proyecto y se trabajó con éxito en todos sentidos.
Mañana debía dar principio las audiencias del jurado
A la llegada del Sr. Silíceo á ésta capital, el Sr. General Díaz tuvo conocimiento de la forma con que aquel se Verástegui-Romero.
El Sr. Coronel D. Francisco Romero y los Sre8. D. Apo•
proponía presentar su petición á la Secretaría de Fomento; á lo que se dice, quedó el Presidente complacido, linar Castillo, D. Ramón Prida, Dr. D. Casimiro Preciaacordó que el proyecto pasase á estudio, y hay esperan- do, General D. Sóstenes Rocha y Coronel D. Lauro
zas de que sed despachado favorablemente, no sólo por Carrillo, fueron acusados por el Agente del Ministerio
tratarse de compatriotas nuestros, sino porque éstos se- Público, aquel de homicidio en dl1elo, y estos de complirán buenos colonos, pues se afirma que, en su mayor par- cidad.
Aiegó el Sr. General Rocha, la inculpabilidad, el Sr.
te, cuentan con todos los instrumentos modernos para labores¡ con caballos, carros, ganado mayor y_ menor, etc. Prida su no complicidad¡ en cuanto á los Hres. Castillo y
Carrillo, nada alegaron. El señor Juez de Oficio declaró,
Se dice, aclem{tS que son perseverantes é ilustrados.
Cada solicitud va debidamente organizada por las fir- sin embar~o, alegada la inculpabilidad. El Sr. Dr. Premas de dos personas bien conocidas en los lugare~ en ciado alego no haber cometido delito de n. inguna especie,
donde viven los peticionarios y algunos de éstos han he- y el Sr. Coronel Romero las exculpant.e~ de legítima decho sellar ó firmar sus documentos por las autoridades fensa de la persona, legítima defensa del honor, miedo
grave, legítimo derucho (, impedimento insuperablt•.
de las ciudades.

Preparado estaba ya todo para la efectua,ción del Jurado; la insaculación debía haberse verificado ayer, y el
Juez Lic. de la Hoz se clisponía ya á dictar algunas órdenes para evitar la aglomeración y el tumulto que de otra
manera habría en el salón, dada la ansiedad que en el público reina, cuando se esparció con gran asombro de todos,
¡a noticia de que el Juez de Distrito . Lic. Pérez de León,
había amparado al Sr. Coronel Romero, suspendiendo la
ejecución del acto reclamado, ósea el Jurado. La noticia
corrió de boca en boca y pronto se confumó.
El auto de amparo se funda en una petición del Coronel Romero que alega violación de algunas garantías y
omisiones en los pedimentos. El juez de Distrito, como
hemos dicho, se limitó á suspender el acto reclamado, sin
fallar sobre los puntos alegados por el Sr. Romero.
Agrégase que probablemente se entablará después la
competencia entre las autoridades civil y militar, pues
un artículo del Código Militar previene que los Consejos
de guerra conocer,in en asuntos de duelo entre soldados,
y sabido es que en el célebre desafío el muerto era Coronel, como lo es su matador.
Hánse opuesto numerosas dificultades para dar principio á los trabajos del censo, á causa de que á última hora los empadronadores han estado presentando renuncia de su cargo.
Los jefes de sección e~tán, á lo que se dice, acudiendo
á las comisarías para que ahí se les ayude, dictándose
medidas convenientes con el fin de que los moradores
de las casas no rehusen dar los informes que de ellos se
soliciten.
Habiendo dispuesto el Sr. General Díaz que los restos
del General Donato üucrra sean conducidos á esta capital para que ocupen digno lugar, nombró una comisión
que preside el Sr. General de División, Escudero, á fin
de que marche á la Ciudadde Chihuahua y con los honores que son de ordenanza, reciba ahí los restos.
Se dice que al efecto, en la primera qtüncena de este
mes, el Sr. General Escudero, acompañado de algunos
jefes del ejército, sus ayudantes y personas caracterizadas, con una compaílfa con música y bandera de uno
¡le los cuerpos de la guarnición, saldrá. en un tren especial para Chihuahua, lugar en que los restos estarán ya
preparados; allí serán trasladados, con todos los honores
del caso, al tren con vertido en capilla ardiente y en seguida se emprenderá el regreso á la capital.
Al llegar el tren á la Estación de Buenavista, una división lo recibirá, y les serán tributados á los restos los
homenajes de '{Ue son merecedores.
8e dice que la fiebre amarilla está haciendo estragos,
no sólo en Centro América, sino en Chiapas. Así lo asegura entre otras, una persona recién venida de aquellas
regiones.

El jueves tíltimo1 it las ocho de la noche, se inauguró
en la casa núm. 5 ae San Juan de Letrán, un centro de
Diversiones, establecida por la Empresa de Variedades.
La inaugaración fué presidida por el Sr. General Díaz.

IMPORTANTE A LOS ABONADOS.
Con el número próximo se repartirá el final de «La Cabellera de .Jiagdalena,» y con
esto probamos que casi en un mes se ha repartido una novela de más de 300 páginas.
que cuesta en las librerías de $1.50 á $2 00.
Las demás novelas que tenemos en preparación son muy escogidas, y aseguramos que
ninguna se publica, sino es después de leída y
revisada por un encargado especial, para que
tengan paso franco en el hogar, y no haya
necesidad, por desconfianza, de que el jefe de
familia las lea ántes.
SIEMPRE LA PRIMERA!!!
Rioverde, 16 de Abril de 1894.-Sr. D. Carlos Sommer
Director de «La Mutua.»
'
CoMPASIA DE SEGUROS SOBRE J.A YJDA, DENt;EVA YORK.
:\Iexico.
Muy señor mío y amigo:
Aunque un voto m,ls no aumenta el prestigio y buena
aceptación de que goza tanto en América como en EtiroPf e~a &lt;J?~1pañfa, cuya Rección mexicana Ud. tan dignamente dmge, por la presente le manifiesto que de las
pólizas que me cedió Don Genovevo l\fartínez, la de "La
Mutua" fué pagada primero no obstante tener su clirección en New York.
La prontitu~ con que fueron pagados los dos mil pesos
valor de la póliza, y la celeridad con que se requisitaron
aquí las .J?ruebas de defunción del Sr. Martínez, es un
testimoruo de la actividad de los Agentes de "La Mutua"
y de la buena fé con que la Compañía cumple sus obliga,ciones, apresuriíndose á evita1· gastos y demoras á los
deudos de los asegurados.
Para terminar, doy á Ud. las debidas gracias y le suplico las trasmita en mi nombre á la Dirección no por el
pago, sino por la forma y prontitud con que fué hecho.
. Autor~zo á Ud. para que publique ésta, si la estima satisfactoria para la Compañía y de alguna utilidad para
el público, que puede ver en ella una garantía de que
una póliza de "La Mutua" es la salvación de una familia
que queda sin Jefe y sin amparo.
)1e repito de Ud. afmo. amigo y S. S.
(Firmado ) E. QueMcla.

�12

4

EL MUNDO.

itttfr.tJ, lJ Sal.tJnt,.
El salón teatro del Conservatorio se vistió de gala. Entre arbu5t&lt;?s y p_almeras artísticamente colocados, y cerca
del soberbio &amp;einway, el blanco busto del divino Yerdi
precidió el concierto.
'
. ~S?aso, pero inteligente público asistió á la audición,
dirigida por el notable maestro Carlos l\Ieneses de justa
reputación como esquisito artista.
'
E_l conciert?, con magnífico ~rograma, tenía como espe_cial atractivo la presentación de la Sra. Ochoa de
Mi.randa, notable soprano de cuyas facultades ya nos hemos ocupado en «EL MuNoo,,,
El Cuarteto de C?erda Mendelssohn, ejecutado por los
Sres. Arturo. Agmrre, Pedro Yal~és, Apolonio Arias y
Wenceslao Villalpando, no nos de¡ó muy satisfechos se
nota cierta dureza de arco que perjudica la frase mu~ical
y la ausencia de sentimiento artístico para dar colorido
y ex~resión. El público, sin' ~mbargo, aplaudió ti los jóvenes e¡ecutantes qu~ con el tiempo y el estudio lograrán
vencer todas las dificult.ades que la noche del último concierto no supieron dominar.
La Sra. Antonia Ochoa de Miranda, con elegante
toü~ negra, adornada de blondas y talle con fondo rosa
páhdo¡3e~resentó á ca~tar la hermosa aria de «Aida» Ri·
torna vnuntor, l:t que di¡o en nuestro humilde concepto
con frialdad sobre todo en algunas frases. No así en la
canción del sauce de 9t1;llo y en el Av~ María á las que
supo dar todo el sentimiento y el colorido de una artista
co~~ada. En ésta últim!l, lució m~cho más por el acompanamiento en el harmoruum, que e¡ecutó admirablemente el maestro Meneses.
Nuestros entusiastas aplau~os á 13: simpática soprano.
El Sr. García Sagredo, _en el. concierto para violín, demostró una magnífica e¡ecuc1ón, pe,o ningún arte todo
fué mecánico.
'
Tuvimos una sorpresa agradable oyendo cantar al Sr.
Alfonso García de Abello, que -posee hermosa y robusta
voz de barítono, de agradabilísimo timbre. En el prólogo_ de «If¡s Payasos» de Le~n Caballo, conquistó ruidosos
y ¡ustísrmos aplausos. Emite las notas con facilidad frasea correctamente y tiene alma de artista.
'
En el precioso quinteto de Schumann: A/legro brillante
In medo d'una 7nC!rcia, Scherzo _(moU°'_1·irace) y Alegro m~
nri, troppoi...que e¡ecutaron ,A.r1:i-s,. \ 11lalpando, Aguirre,
, aldés y redro Ogazón, éste último al fiano notamos
defici~ncias muy marcadas. Los jóvenes Ugazón y Castillo.z... dIScípulos del Sr. Meneses, honran á su maestro.
.l!;n conjunt-0 el Concierto fué bueno. La concurrencia
escasa, quizá por lo que ya con anterioridad ha'Jfamos dicho respecto de los precios de entrada, aplaudió mucho y
salió en general satisfecha.

I
***
El jueves en el teatro Circo Orrin, se verificó el ben~ficio de la niña l\.fanolita Silles, con buen éxito pecuniario; pero con el peor éxito artístico, ya hemos dicho que
los niños de la infantil son graciosos y precoces; pero que
no pueden ser artistas.

***

El barítono Palou, después de algún tiempo de ausencia de México, ha vuelto á presentarse en la compañía de
los hermanos Arr.ará.z, en el vetusto teatro Arbeu.
El Sr. Palóu, como viejo artista, l;iace lucir lo ,q°:e
conserva de su magnífica voz de otros tiempos, y el publico lo recibió bien como era de esperarse.

*

* siendo favorecida por
La Galería Internacional*sigue
lo m1ís granado de la sociedad; en la última ~emana exhibió una hermosa colección de vistas de !taha y ahora
ofrece al público la primera serie de las de Españo., entre
cuyas Yistas hay algunas verdaderamente notables.
***

"El Casino Kacional" abrió sus salones para recibir á
sus socios é in vitados.
El "Círculo de Tiradores )1exicanos" verificó un asalto de armas. Los combatientes se presentaron correctamente vestidos al estilo de las salas de armas europeas.
Calzón negro, medias de iiual color y chinelas de tiro. ·
El primer asalto lo abrio el maestro D. Eligio Dufoó
ejecutando una elegante muralla con su pequeño hijo
Gustavo, aventajado niño que promete mucho.
Sostuyieron asaltos los señores Ingeniero Daniel Jimenez y Comandante Rafael López, Lic. .José Pastor y J.
Par1:odi, D. Javier Arrillaga y el Sr. Ingeniero D. Nicolás
del ;\foral, D. Rafael López, segunda vez y el Lic. Yictor
}Iop Zorrilla y con un ligero intermedio durante el
cual se ~ervió un exquisito lunch ocuparon otras varias
personas el sitio de combate.
Re hicieron notar los Sres. del i\Ioral, López y Arrillaga, por su elegancia en la remise de ji,1tas y los coules de
golpeB recto.~.

***

El ªY.laudido dolinista Odde l\Iusin, ofreció el miércoles ultimo otro concierto á los dilletanti, y á la verdad
que como en los anteriores estuvo soberbio sobre todo en
las variaciones que sobre un tema de Rossini, escribió Pagauini.
El pianista Scharf en el movimiento perpetuo de Weber por Brahurs, con la mano izquierda, fuf ruidosamente a-plauclido. Pero lo que nos agradó más, fué la orquesta dU'ijida por el distinguido maestro, D. Cárlos :Meneses,
la que ejecut.ó de una manera admirable los númeroé á
su cargo en el Programa.

AGOSTO,

1895.
4

!riuglibabts.

AGOSTO, '1895.

13

EL MUNDO.

El sport absorve á todo el género humano, hasta 1~ Peraltita, se decide á montar su yegua alazana y los cor1Btas
de la zarzuela Arcaraz, corren por esas calles en bicicleta.
Loo médicos europeos sostienen polémicas sobre los resultados higiénicos de diferentes ejercicios del sport. La
bicicleta, por ejemplo, es perjudicial y puede hasta determinar la mue1te de los enfermos cardiácos; además sólo
favorece su ejercicio, el desarrollo de ciertos y determinados músculos; no así la natación, en la cual entran en
juego todos los mtísculos del cuerpo, y la equitación que
sacude al ginete de los pies á la cabeza.
La bicicleta ha sido aceptada generalmente, porque es
fácil de aprenderse ¡Í andar en ella, porque es el medio de
locomocion más individual y por que no es mal visto que
una dama ande sola, cosa que repugna en una amazona,
por ejemplo.
En París ha llamado mucho la atención que el ex-Presidente Perier, se dedique con verdadero furor á correr
en bicicleta; últimamente en el Bosque de Boulogne se
ha vist-0 :í Casimiro Perier y al introductor de Embajadores en un Tandern 1 en medio de la mayor velocidad,
cruzar por las callecillas enarenadas, con la rapidez con
que pasaron por la escena política.

-~-~~~~

·.:,~:!?.;

*
**

La moda, esa caprichosa de todos los tiempos, ha puesto á la orden del día, ~on.o lo más elegante y de más tono
¿qué dirán ustedes? pues la piel de elefante!
Antes las cartei·as, petacas, neceseres, ridículosy toda
clase de objet-0s de piel para ser ricos, debían construirse
de piel de cocodrilo.
Los horribles anfibios escaseaban y la guerra que se les
hacia en los ríos y esteros era formidable, hoy descansarán por algún tiempo, y en cambio en las selvas los castos elefantes sostendrán cruda y tremenda guerra con el
hombre.
El curtido, como se comprenderá desde luego, es difícil. Suavizar y hacer bella una piel que parece barnizada
de alquitrán y que resiste á las balas, es empresa ardua,
pero hacedera al fin. La piel se somete al tratamiento de
un concentrado extracto de tanino durante seis meses y
luego sufre diversas manipulaciones, de esto resulta que
su precio como es natural, aumente considerablemente.
Los objetos fabricados con la piel de elefante se· venden
muy caros; así una bolsa para caza, no baja de 200 franco~; un baúl ó maleta pequeña de 2,000 y las carteras de
400 á 500.
Cuando los elefantes, por fortuna para ellos dejen de
estar de moda, quizá esta Diosa absoluta y tiránica exija
que los portamonedas y carteras se fabriquen de piel humana y entonces si estaremos lucidos.

Este peri6dico está i'rnpreso con las tintas finas de la Gasa LORI LL:.EUX
París.-U nicos .Agentes en lléxico.-LE,VIS Y BLOCK, ~fÉx1co.

y

COMP.

Gran Fábrica de Pianos de A. Wagner y Levien.

,.
1 11
•
-1-•
111
-11

CALLE DE ZULETA NUM. 14.

11
et
ti
11-1

o

w.

~

~
~

r:L1.

o

z

&lt;

~

~

r:L1.

~

~

o

~

~

3
~
~

z~

~
~

H

m

o

z
ztj

H

H

~
p
ow.
H

&gt;
~

-. ,
91
-e

z

PID.ANSE PRECIOS Á

o

00

o

~

~

om

~

~

8

t_:rj

o

~

t:d

t_:rj

r:L1.

;:e
~

~

w.

~

d

o

t_:rj

H

~

00

~

zA
z
o

=
o

m
8H

¡:Q

A. WAGNER V

~

o00

~

~
~
~

o

o

LEVIEN. Zuleta núrn.14.

"'~
a;'?;"'°

•"11i'=""-.,;;,..;;..-,...c;;z.c;:~

--

-- ~s~_:: ..~=·~..·-----·--d--..·:-'~--~ :::-~:

TRAJE PARA DIA DE CA.:\IPO.
Uar~mo, notnr &lt;les,lc Juego, que no r&gt;reten&lt;lemos &lt;lnr tnia sección eompletn de modns en &lt;·a&lt;ln m\mero sino informar ~imJ•lemente aceren ele las que estt'n mñs en bo~n. Y 1-or c:-;o e:; que prcferimo~, t•o1no hoy
1&gt;ublic&gt;ar un snlo figurín ele oportunidarl, enteramente nuevo l'Tl )iéxl&lt;."o r i,roc·t•dcntc ele la~ Cll!•a~ mlls
reputadas ele Paris, c·omo In de Worth. cu)·•t (ama &gt;h,'1lc en au11:e. á pc-,a, &lt;le In muerte de su &lt;lirector.
La hcrmo~n l&lt;&gt;ilette que publicamos hm·, representa un precioso vestido pnrn din ne campo que ac•aba
de fabricar la citada casa de Worth. Se Jiaee con raso glaseado azul elnro. LleYa el corpiño un yoke 6 escote de borclndos blancos, limitado ¡x&gt;r tiras de pasamanerla con perlM imitadas)' azabache que caen
como tirantes y dernparecen bajo uu cinturón de la misma pasrunaneria. Entr~ los tirantes se pliega en
acordeón el delantero y la esrÁllda va füa llevando ,61o ademá.• de los tirantes otro más, en medio Cai·

reles de tela ri1.ada en acordeón. forman homhrerns sobre las grandes mangas soplada·;. La falda es muy
ancba y llcrn g,~letes &lt;, pliegues muy bien mnrcad?s,
.
. .
.,·
.
La c·11J)t'lina que i;e u,a con ,•stc vestido es de ¡»lJll amanlla 1tahana. El ala reco~1da por atrás ha&lt;'•a
arriba con un moüo de listón run1clo de crema y blanco, y mm 10°a con flores ií la Pompaclour. A la derecha. lleva un lazo ib'llal con rámillete de pensamientos en dos aJa.q de encaje crudo que se levanb
á los lados. Entr.e el encaje". el listón aparecen medio escondidos pequeilos manojos de pensamientos. f
Telas, encajes, listones. pa.\amanerín. formas para sombrero, flores art1ficlales, todo esto y mucho_más,
puede ser ndquiriclo en los almacenes ele "EL Pl'ERTO DE VERACRUZ."

ere

�t

14

4 AGOSTO, 1895.

EL MUNDO.

COSAS QUE)sÉ PUEDEN HACER CON UH HUEVO.
•

/fl

DO1IIXGO 11 DE .AGOSTO DE 1895.

TOMOII.

Pongo por ejemplo:

U no de la secreta.

Un fraile motilón.

Un niño chiquitín.

Un magistrado probo.

1C,1ut111s &lt;ertranjtr11s.
~olítica gtttrr1tl.
RESDIEX.-Triuufo eompleto de los conservadores en In·
glaterra.-Lo que de ellos se espera.-rn sueño tlP los eatólicos en Espnña.-:-El uuern orden de c•osns en el Ecuador.
-Inconsecuencias del General Alfa1•0.-Adh,8 postrero á
la unión centro-americana.

El ama del cura.

rn Yate distinguido.

Un depositario de lu fe pública.

Una estrella del foro.

Una condesa también distinguida.

Un yittuoso sacerdote.

Un empleado celoso.

Y un joYcn de la crema.

1Tn militar bizarro.

=LACIUDADDEMEXIDó7íl
ALMACEXES DE ROPA Y XOYEDSDES.

,~ de Mercaderes

2

y 4.

PUEBLA.

Lions

I ... os SIGUIENTES

JJ
j
J ·1ernianos._líl

ARTICULOS:

Crespón de lana, 100 centímetros de ancho á $ 1 Yara.
Bengalina lana y seda, alta novedad, 80 centímetros ele ancho á 62 cs. vara.
Crespón de algodón, 70 centímetros de ancho, última novedad Ct 50 ,,
"
Batista acordonada bonito surtido á 18 centavos vc1ra.
Cachemiras pura lana, 100 centímetros de ancho, colores ele moda á $ 1 vara.

ACABAMOS DE RECIBIR

un espléRclido surtido de casimires Franceses é Ingleses para

la presente estación.
IMPRESO EX LAS OFICINAS DE «EL

:m;:~rno,»

SEGUXDA DE LAS DA)IAS Nu')IERO

4.

Sólido y completo ha sido
el triunfo alcanzado por el
partido que dirige Lord Sa•
lisbury, en las últimas elec•
ciones verificadas en el Reino
Unido de la Gran Bretaña é
Irlanda. Con razón los libe·
mies ni intentaron i;iquiera
defenderse contra la catástro•
fe que los amenazaba, y hu·
mildes abandonaron el poder
ante el primer incidente par•
lamentario que les fué hostil;
lle,,aban en su seno la conciencia de su derrota, y no
quisieron ni pudieron oponerse á la opinión que les era
manifiestamente contraria.
¿Qué trae el partido conserrndor inglés, al inangurar
su nueya política que interesa en la actm..Iidad m,is ó menos, tí los pueblos y nacione8
de a4uel lado del Atlántico?
Si la rehabilitación de la plata
pudo ser el cebo para atraer
electores, ya el TrnE.~ lo dijo,
no ha de ser Inglaterra bastante estúpida para que, de,mintiendo sus tradiciones y
oponiéndose ú sus intereses,
vaya á permitir que los Estados lJnidos cambien la inmensa existencia en plata de
sus bancos y tesorerías por
el codiciado metal amarillo
del comercio inglés; no hay
que esperar, por tanto, que
se inicie, por lo menos en
bre,·e plazo, y mientras no
haya otras exigencias, un impubo en fayor de la plata,
que tienda siquiera á sefialar
una relación fija entre el oro
y el metal blanco; no podr.í.
ser que por un clamore,; del
momento ~e comprometa un
pasado tan positiyamente
fructífero en un pOn'enir llei
no de sombras.
La pren~a europea, en tanto, comenta á su talante y
voluntad, según las aspiracione~ de cada nación y el
criterio que preside la políti•
ca imperante en cada país,
comenta el ad,·enimiento al
poder de los conservadores
. ingleses: Italia suPfia con que
la intervención de Lord Salisbury consolidará definitivamente su influencia en la
Alta Abisinia; Austria espera la adhesión incondicional
del Reino 1Inido á la Triple Alianza; Francia c:·ee encontrar ocasión propicia para intenenir de modo eficaz en
la cuestión egipcia; y Alemania, e11 medio de su olímpica
grandeza, no se cura de esos cambios, que apenas pueden influir en su marcha omnipotente. Creemos que toda

1

esta palabrería de tonos proféticos, se adelanta mucho
á la realidad, y hay que pensar que Inglaterra, siempre
frfa, egoísta, calculadora; no se dejará arrebatar por ditirambos periodísticos, ni conquistar fácilmente por insinuaciones rumbosas que no estén en perfecta consonancia
con las tendencias conservadoras que han presidido toda
su política.
Ya deja entrever su espíritu absorbente, y adivinar que
no cede el predo~1inio que h,i ejercido en los asuntos de
Oriente, al sustituir la débil moderación de Lord Rose-

NUMERO 5.
se sienta débil y abandonada, por más que la imponente
insurrección macedónica, abierta y francamente sostenida por Bulgaria y protegida por Rusia, dist1·aiga su atención y agote sus mermadas fuerzas, no es de esperar que
acceda Turquía á tamañas exigencias, y contestar,í como
hasta aquí ha contestado á las protestas simult.íneas de
las potencias cristianas, con evasirns incoloras, con disculpas nmbignas. que retarden indefinidamente las reformas recLimadas p,u-a la .\.rmenia, por la avaricia insaciable, tomando el nombre del cristianismo escarnecido y
de la cidlización Yilipendiada.

**;:-

i

Damas bicidefisfas en los parques ae !lonares
bery, con la enérgica nota dirigida á la Sublime Puerta,
pretendiendo que ésta abdique de su soberanía en Armenia, y que las ricas provincias septentrionales de la Turquía Asiática sean administradas y gobernadas por una
comisión delegada de !ns potencias europeas, presidida
por el ministro inglés, y reconociendo nominl\lmente la
autoridad suprema del Imperio otomano. Por m1s que

1::'n grupo de místicos, una
grey de sofiadores e~pañoles,
dignos de los tiempos rnedioeYale~, ha lanzado á la publicidad un proyecto peregrino,
cuya exposición es el proceso de su descrédito. Pretenden hacer un llamamiento á
los católicos del 1IniYerso,
allegnr fondos, contratar con
el gobierno de Italia la venta
de la ciudad de Roma, y regalarla en feudo al Sumo
Pontífice, para que reine cu
ella como soberano tempo•
ral, ya que ha podido exaltar su espiritual supremacía
en las conciencias todas.
¡Qué pretensiones! Italia
que acaba de expedir una
ley que sanciona la apoteosis de la unión del Reino; ella
que no retrocedió ante lamajestad del ungido del Señor,
cuya triple corona arrebató
con mano alti\'a; ella que cifra su grandeza en tener por
capital á la ciudad eterna, tesoro inagotable del arte, fuente de inspiración siempre
nueva y fecunda, no puede,
no clcbe ceder á la tentación
que le ofrecen en uú puñado
de oro, que todavía está por
colectar.
Suponiendo que esa sociedad de ilusos iberos, llegara
á interesar al pueblo creyente; suponiendo que por ilnitación llegaran á contagiarse
de su locura los católicos del
mundo; ¿en dónde están los
millones para comprar los
tesoros que guarda la. ciudad
de los césares y de los papas?
¿en dónde están los montones de oro que bastaran á
pagartantariqueza? ¿con qué
Jay Gould, con qué \"anderbilt cuentan para allegar las
sumas fabulosas necesarias á
tan descabellada cm presa?
¿qué argumentos poderosos
podrán aducir para conven·
cer al Rey Humberto y al
gabinete que preside Crispí,
de que deben ceder al Papa
la ciudad que tantos siglos
fuera la capital del mundo? ......... Abandonen, pues, sus
absurdas pretensiones, y confórmense los iniciadores
de la restauración del poder temporal del romano pontífice, por tan peregrinos medios, confórmense con la
absolución papal in artículo mortis, ó con alguna indulgencfo plenaria concedida :i sus almas pecadoras, por sus fant:isticos sueños, por sus devotas aspiraciones.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="89999">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90001">
            <text>1895</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90002">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90003">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90004">
            <text>Agosto</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90005">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90022">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90000">
              <text>El Mundo : Semanario Ilustrado, 1895, Tomo 2, No 4, Agosto 4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90006">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90007">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90008">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90009">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90010">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90011">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90012">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90013">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90014">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90015">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90016">
              <text>1895-08-04</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90017">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90018">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90019">
              <text>2017392</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90020">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90021">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90023">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90024">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90025">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="520">
      <name>Distrito Federal</name>
    </tag>
    <tag tagId="519">
      <name>Edificios modernos europeos</name>
    </tag>
    <tag tagId="517">
      <name>Guerra moderna</name>
    </tag>
    <tag tagId="521">
      <name>Libertadores mexicanos</name>
    </tag>
    <tag tagId="494">
      <name>Política</name>
    </tag>
    <tag tagId="159">
      <name>Traje de campo</name>
    </tag>
    <tag tagId="518">
      <name>Zurich</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
