<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3461" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3461?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:03:02-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2103">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3461/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._7._Agosto_25._El_Mundo_Paginas_extraordinarias..pdf</src>
      <authentication>69e660c71c5f8c68ec9c3a6f0b251eae</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117283">
                  <text>18 AGOSTO, 1895.

EL MUNDO.

48

==-·

PRENSA MEXICANA.
Págfruu sxtram-dinaria.,.

1..,..,.... -- - · ,.,.............

DIREC!Ol: GIRLOS ROUJAi!AO.
•Pnn'A.l:IO POIITJit. Nw.; Al,

TOMO l - NUM. S.

ELGLOBD
- MEx1co,

VlERN~ 9 DE AooSTo

oe 181/li.

Tomo II.-N(unero 7.

litJ(fJG\\t:Dt!I w,a~a~Tm11t1:aaQ~e1aa11111l

OR~inaa, Af:uila num. 12.

EUSEBIO

DOMINGO 25 DE AGOSTO DE 1895.

smm yCOMP., Efüo~s.
Tu.t:f'O.'.'lO .,.., 6'6,

j¿;OJ

PRECIO! 3CENTAVOS.

ÍoJ

1

¡

!

(!oronel q:rancisco Romero.

Gral. $ós!enes Rocqa.
(.fuei de campo en el duelo.)

l!ic. {b2anuel

ae la J{oz.

(,Juez dti la causa. )

�25

1

ELMUKDO.

50
==

AG◊BTO,

1895.

==

Páginas Literarias.
Se debiera refrenar
:Mostrando sus opiniones,
Porque hay ciertas expresiones
Que se deben ca~tigar
Un cielo crepuscular,
l:n aire que manso juega
Y un gran barco que navega
Imponente en alta mar.
Escuchad con atención,
Que están diciéndo algo grave
Los mejores que en la nave
Forman la tripulación.
-El duelo,-grita violento
Un joven -es una ley

Que al pechero con el rey
Iguala en cualquier momento.

1''
1

i
1,
'

Es la prueba del valor,
La justa de la lealtad,
Crisol de la dignidad
Y el espejo del honor.

-Qué opináis?-preguntó ufano
El capitán á un diE-tcreto
Yiajero, todo respeto,
De barba y cabello cano.
-Yo, respondió sin alarde,
Del duelo soy enemigo.y añade el joven: amigo ... .. .
¡Porque seréis un cobarde!
El anciano sonrió,
Y sin turbarse confuso,
Puede ser muy bien, repuso,
Sabéis mucho más que yo: .

\

l

Pero un jo\·en tan valiente
Que viaja en mar borrascosa
Con una hechicera esposa
Y una chiquilla inocente,

- Yo sostengo cuerda ó loca,
Con suerte ó sin esperanza,
C'ada palabra que la11za
Mi corazón por mi boca.
Y no es jactancioso alarde,
Os lo digo sin recelo;
Quien odia 6 rechnza el duelo
Es á mi juicio un cobarde.

y las sufre y las afronta
y las vence r las domina,
Sin hacer de bravo gala
y sin que su arrojo asombre.•····
Hace má!'I que frente á un hombre
Cambiando altivo una bala.

-¡BraYa razón! ¡buen hablar!
Agregó el mozo mohíno,
y siguieron su camino
Navegando en alta mar.

II.

El Yiejo1 sin reparar
En tanta ofensa imprudente,
Dijo: respeto al valiente ..... .
Capitán: voyme á explicar.

Lento corre día tras día
y al buque en marcha violenta,
Lo sorprende una tormenta
En la noche mas sombría.

Haciendo en la historia acopio
De duelos, he deducido
Que más que el honor herido,
Los resuelve el amor propio.

No da tiempo 1t abandonar
La cubierta á los que estaban
En ella y que no esperaban
U na asechanza del mar.

El batirse es brava acción,
Pero en llegando á admitirla,
Kas impelen á cumplirla
El nombre y la educación;

El mozo y su compañera
Bañados rostros y ropa,
8e refugian en la popa
Con una nifia hechicera.

Y por deber 6 capricho,
Los que á. batirse se obligan
Temen más á lo que digan,
Capitán, que á lo que han dicho.

\'ira el barco, pierde el tino
La niña, resbala, cae,
Rueda, el abismo la atrae
Y Je abre la mar camino.

~las hay en la vida escenas
Tan graves, tán imponentes,
Que á los hombres más valientes
Hielan la sangre en las venas.

Rompe la madre á gritar
Cual loca desesperada,
Y el mozo no puede nada,
Porque no sabe nadar.

Y el que sereno camina
Y les da salida pronta

En tanto salta liviano
Un hombre sobre las olas;

Estaba sentado á solas
En la borda, era el anciano;
Que lanzando un grito fiero
Que resonó en la ex.tensión,
Dijo: echad sin dilación
Una boya marinero.
Rompiendo el cendal de bruma
Que la noche extendió espesa,
Logra al fin hacer su presa
Entre montañas de espuma.

•
••

-Paréceme- insinuó iiefisto-que hablaba usted
de Elena.
-De Elena, sí: la mujer prototipo, la mujer ideal;
carne y espil'itu quintaesenciados, sabia, hermosa,
buena, amante y fiel .... . . -exclamó Jaime animándose gradualmente.
-Poco a poco - interrumpió 1fefisto.- La mujer
prototipo, serla inteligente como un querubín, amo•
rosa como un serafín, (ya ve usted que no odio á mis
antiguos compañeros ), hermosa como la Venm, manca ...... pero fiel, vamos, eso no entra en los componentes .... O no pide usted una mujer! Ha olvidado
acaso el Pragility 1 thy name ú woman, que yo inspiré
á Shakespeare? Por lo demás, la fidelidad no es necesaria para la dicha .... . . créalo usted: la mujer es
adorable porque varia . ... Souvenf la femme varie,
escribió el Vencido de Pavía.
-Jfalhe-ureux qui se /ie-añadió Jaime, completando el di~tico.
-Al contrario, amigo mio; debe 'U.no fiarse, fiarse
siempre; el engañado es el gran feliz . Todo en el
mundo t'S engallo: el amor no es mas que un engaño
de la naturaleza para la propagación de la especie.
-8in embargo .... En tin 1 prescindamos de la fidelidad con tal que me haga usted duello de ei;a mujer

Y cuando al buque tornó
Con la niña entre sus brazos 1
Después de romper J.:,s lazos
Que el abismo le tendió,

El joven ante el anciano
Se arrodilla enternecido,
Y le pide agradecido
Consienta bese su mano.Qué queréis que yo os exijaDijo el viejo-ganó el cielo;
El mar me propuso un duelo
Disputando á vuestra hija.
Tuve el duelo que aceptar,
y ya lo veis, he vencido:
¡Por ,,uestra hija me he batido
Arrancándosela al mar ...... !
Sigamos en paz los dos,
Yo tan sólo acepto un duelo
Sin más testigo q ne el cielo
Ni más padrino que Dios.
JuAN nE

i d t&gt;al.

Oros PEZA .

-¿Qul• hacer?-se dijo, como continuando un mo- rue, le presentó, en artística bandeja de cl"istofle, una
tarjeta.
nólogo iniciado in peto.
.
Nuestro h~roe levo:
Pn•gunta que carece de respuesta, porque, quien
~ ,1\fofistófeles,»
.
.
la formula 1 está siempre resuelto á no hacer nada.
NOVELA POR AMADO XERVO.
nombre
litografiado
primorosamente
con
tmta
roJa.
-De.spués de todo, prosiguió, la vida es upa so·
lemne necedad: se levanta usted, se viste usted, al~
CARTA PROLOGO.
"'**
muerza usted, hace l.lsted visitas 1 come, charla1 ll\ei
Jaime sonrió desdeñosarnente :" elijo al criado:
duerml' ... . y- se fastidia usted.
-Introduce á ese caballero.
Tras esta tirada de palabras 1 vino una pausa.
Sr. D. Manuel Larrañaga Portugal.
Momentos después, entraba á la pieza el hombre en
Durante ella, Jaime miraba e:1 techo, la calle henPresente.
chida de gente. Empezaba á llover y, como bongos cuestión.
.
Era alto y delgado¡ vestia jaquet ~· pantalon negr~s;
siniestros, se multiplicaban los paraguas. Tras los esHermano:
su fisonomía era en extremo agradablei. p~es aun
Te remito esta obrita espe1;ando tu opinión acer_:a caparates de las grandes e.asas de comercio incen- cuando se advertla en sus ojos cierta obhcm~ad exlos globos de la incandescente. La luz de
de Elena. ¿Es la nuestra? Tu sa?es que la pequena diá.ba.nse
traña,, no sé que expresión de maligna astucia .en la
arco guiñaba un punto su ojo azulado y bañaba en
novela, que ignoro si será mala .o buena, (lo. cual no seguida
nariz U.filada, los labios rlelgados y bre,·es, el b1gote
de
fe.erica
c1aridad
las
aceras.
me preocupa), fué inspirada por una soberbia dam~,
retorcido hacia arriba y la pera rematada en fina punQué
serie
de
observaciones
siguió
eslabonando
la
soberbia por su hermosura.y por su .orgullo, que pas§a mente de Jaime? El que esta historia narra lo igno- ta, sobre todo aquello flotaba una sonrisa amable, capor Plateros {1. la hora clásica, sonne aute los murmn· ra. Ello es que los lábios del jo,·en plegáronse con
si bondadosa.
.
1
Uos de admiración que hace surgir al paso de su l~nJaime se puso en pie y tendió la mano l'\J rt•c1l•H veM
da y suele pr emiar con una mirada nuestra adm1ra- desdeñosa expresión y después dejaron caP,r esta exnido que la estrechó cordialmente.
.
ciól~ irónica. La conoces bien y la conozco. ~a amaste clamación extraña:
el Diablo!
-Sientese usted-le dijo, señalándole una stlh~ del
bah!..
-El Diablo.
y yo suelo hallarla encantadora. Ahora bien, lee ~·
vecino estrado y ocupando él otra, en frm1te de aquella.
lueo-o rrsponde á la pregunta:
Mefistófeles se sentó.
El l&gt;oceto es fiel? es ella?' es nuestra Elena?
Se conocía desde luego que era un hombre eleganTu afmo.-A. Nervo.
Ha y 11\isteriosas asociaciones ele ideas.
te y aseado. La pechera de su camisa albeaba Y en el
Jaiine continuó probablemente pensando en el fascentro parpadeaba con rojas fulg·uraciones un magtidio; tal pensamiento trajo esta reflexión: cla vida es
rubí.
•• t
J
mu~' pesada;, vino luego estotra: ,d a eterr.idadi nifico
Jaime sacó su petaca1 y ofrecien~? ú su vunta n e
uffl qui'.- tediosa!, y después esta Ultima: ,el Diablo, un rico veguero Y tomando
él otro, dlJo:
?
•TAIME.
si existiera, SP .fastidia.ria más que yo.,
-Pu&lt;".do saherw con quien tengo el honor de h3:blar.
Habló entonces el desdPn incrédulo ~- dijo:
-Ya lo ha visto uste&lt;l por mi tarjeta, con el ~1~blo.
-El Diablo! bah! el Diablo!
Volvió á son reir Jaime, y su interlocuto~, a~~vmanM
hermoso, en las tardes gr_ises y hela.das de
El monólogo sig'uió en alta ,·oz:
do lo que sigµificaba aquella sonrisa, prosigurn:. lo
Febrero, arellanarse en comoda chaise-lon, Por lo demás, el Diablo debia exhitir; existiendo
-Lo duda usted, es claro; yo en su l~gar harta
gue, tras los cristales. de una .gran ventana acudiria
al llama.miento de un hombre de este i-iglo mismo; pero_ voy á testificarle que: no m1en~o.
que da á bulliciosa vrn. y, tcmendo á lamav podria uno cultivar relaciones con Él: personaje ins•
y le refirió, punto por punto, su pemmnnento ante·
no, sobre leve mesita de la~a 1 u~a ta~~ llena de 1.•xc~~ iruido, de experiencia, liebre corrida,~· por ende, alrior con fidelisimos rletalle.s.
lente café, dejar que la 1magmac1on vagabm_1d~e
J~ime. asombrado, atónito, escuchaba, y cuando el
más que un gitano aventurero y que c.l orgamsmo tamente sugestivo l!. interesa.ntC'. Yo, en presencia del
Diablo, le pedirla algo bueno, algo mejor que la jn- Dia.blo t~rmino, todas sus dudas se habían desvanetodo, experimente el ~nme~so bi_en estar que propor- vcutud
C'terna¡ lo que Fausto pidió cuando Fausto tucion~\ una cámara tibia. b1en ohente.
cido.
De tales ventajas disfrutaba, en la hora y pun~o en vo más seso: á Elena. •
.
:
Elena
es
e.l
ideal
encarnado:
la
Yenus
de
Cleomeno
que ten ero el honor de presentarlo á. ustedes, el ,1oven
Don Jai~e Alvarez de la Rosa, soltero, de treinta Y con el alma de Ofelia; la Vénus mortal, con las ternu-Usted imao•ínaba-continuó Mefisto 1 (le llama:r
ra:-; apasionadas df•. Hcros, la coquetería inmensa
tres años rico, sólo y fuerte.
.
mas así para 1::ayor brevedad, )-qnC' rl Diablo, da ~
de
Ninon,
el
valor
de
Judith,
la
constancia
de
Pen6Á. tal ~dad el buen Jaime había re.corndo Y:1- el
la voz de las sirenas mitológicas, los refinamien- que existiese, debia ser un m01~t-truo,. de alas mem
planeta en todos .sentidos; habíase enamorado n~mte lope,
branosas v velludas, color cetnno, OJOS llameantes
tos
de
Aspasia, la . . ..
veces lo menos, siendo amado unas y otras no, como
y .... apé1l.dices cartilaginosos, (hablo asi por decenJaime se df'tuvo para tomar aliento.
sucede. á todos lo:; mortales.
.
cia) ,. le sorprende encontrarse con un hon1:bre e~e;
Elena,
prosiguió,
Elena
y yo 1 haríamos el maridaje
Inteligente, artista, hombre ele mundo, Jamás :;e ne- exc.elso t\el hombre-rey con l-a mujer-arquetipo .. . .
O'anie v correcto .... Que quierC' ustPd, ~uiugo nuo.
gó un placer, por costoso que fuese.
.
. . _ Oh, Satán, si existieses .. . . si me die.s es a Elena ..
~odo 0Yoluciona. Desde el abori~c.n basta el gentl~En la actualidad, sin embargo, la mlel ,d{' t&lt;lles )
vian, ¡qué inmensa cadena, ,·erdact? . Y?. la he s~g
sería tomo Dios!•
cuales goces demasiado fuerte~, .empalagabale.
do . . .... El Diablo, en los tiempos prnmtivos, fue 1 e_
l)íchas
apenas
estas
última,¡
palabra!;,
la
puerta
de
pezaba á sentir el ,·ugo del fast1d10, y, .aq~ella ta1de, la cámara se abrió y un criado, aproximlmdose a Jai- lial; en la edad media 1 Sataná.s. .
hoy es Mefisto,
en el espacio de cfnco minutos, bostezo cmco veces.

LA DIABLESA

1

~T

I':m·

========

viste frac , dice madrigales y no bebe fuego sino cogM
nac. ¿Qué le parece a usted?
- i Admirable!
- Ahora bien, yo no he podido desairar el llama•
miento de usted. He venido pues.
Jaime, presa ,_;e estupefacción inmensa, dudaba si
debia pedir socorro ó seguir aquel diálogo maravilloso.
l\lefisto adivinó, como de costumbre, sus terrores y
le dijo:
-No tema usted; le a.dvietto en prim ~r lugar que
no vengo por su alrna1 no la necesito. Soy espléndi do y me agrada hacer favores sin IH~dir recompm1sas.
Jaime se tranquilizó.

t:

-Lo sed. usted .... Haré mas aún: el dia que ella
lo engalle, la hart' desaparecer de su presencia para
sie111p1·1.•.
-Si no es que antes la cxtrangulo ..
-Ei;tiL bien; me retiro.
-Pero ¿dónde l~ncontraré á esa mujer?
-En cualquier parte: en el teatro, en la calle, en
un !:i&lt;llon ..... .
- Y para distinguirhi?
-Ah! su corazón le diril. "¡ Es ella.!" Lo clemús corre de cuenta de usted. Adiós!
-Qué, no ,·olveremos á vernos?
-Acaso.
-Entonces, ha:;ta luego.
Y Metbto, cogiendo de las manos del criado .que
acruardaba en la antesala, su sombrnro y su abngo,
b~jó tranquilamentt', las escaleras, perdiéndose d~spués entre la multitud que llenaba la vía.
11
Mcfisto.

. Sigamos á :Metisto como Jaime lo :;;iguió: (!11 cspíntu.
Tras recorrer numerosas calles, detúvose ante un
palacio de arquitectura extraiia, edificado en silencioso barrio.
Era una gran construcción rectangular, levantada
sobre vasta plataforma á la que daban acceso cuatro amplias escaleras.
Entre los bordes de la platafnrma y los muros, crguianse colu~nas esbelt_as rle ~fu·mol ne~ro, eoronadas por capnchosos cap1tcles. En el vest1bulo lascolumnas se encorvaban graciosamente, como la rejilla de la visera de un casco y lucían en el rema.te monumental cimera de granito rojo pulido.
Mefisto franqueó aquel vestíbulo ::,iloncioso, llegó á
un patio arábigo, ele arcos ca.lados como filigranas;
ascendió p )r la monumental escalera hasta la planta
alta, siguió por un amplio corredor~· se introdujo por
fin en recria sala maravHlosiunentu tapizada v alumbrada, o~tentando en las paredes panoplia-; y 'érof'eos,
donde se cxhihian, desde la corta y ancha espada
griega hasta. la pesad~i. tizona medi~ eyal, de euruohe&lt;'.idos gaYilanes, hoJa. labra.da y flex1blt:', y caballeresca ley&lt;•nda¡ desde el espadín de coree, ag-u~o y relucient&lt;", hasrn ol corvo yata.gan de cacha. cua.1ada de
pedrería; destl.H el trabuco pesado y áspero, hasta el
ligero fusil moderno; desde el puñal damasquino hasta la daga italü1na1 triangular y pequeña.
~efisto atravesó rápidamente la gra.n sala y entró
á la pieza inmediata.
Era esta una especie de labora.todo: alambiques,
retortas, probetas, crisoles, reactivos . .. . ya sabéis!
Abi, se despojó de su sombrero y de su abrigo y
echó sobre su traje una túnica roja.1 de un rojo retador, llameante, verdaderamente rnefistofélico.
Entonces se transfiguró, apareciendo en toda su fantástica belleza.

***

-Oh Dios-dijo alzando los soberbios ojos- yo
también sov Creador. Tú creaste á Eva, siimum. de
perfeccioneS; yo creari'.• una mujer única, esplendente,
casi divina¡ le infundiré mi esplritu lleno de :mbiduria, de fuena y de sensibilidad. Será tan hermosa. como Venus, tan augusta como Juno; será mi hija ....
se1·a In Diablesa.

51

EL MUNDO.

25 Aoosro, 1895.

Paso por alto los procedimientos que :\Ie.fisto inició
tras este disl'ursu¡ cómo fné me:.Gclando l'itrbonatos y
fosfatos, innúml•ras substa.nl'ias orgirnicas, g..tSt!s sutiles, lograilllo el 1rn'ts perfecto maridaje de lwtProguneos elementos.
No intentaré describir comofuésurgiendo de lapenumbrn vaga de la estancia, ~mate, indecisa 1 sideral,
fiotante, la mllj{•r ;1,rqur,tipo; cómo :\fofisto estrechó con
afecto supremo á a4 u ella. su hechura contmsu l'Or.\zón
y cómo, isoplaudo levemente sobre sus lahios á imitación de su Eterno em•migo, dijo la palabnL mistcrio,m
de la creacióu.
E11tonces una luz de. apoteosis llenó la estancia, luz
que foé poco ¡~ poco condt•nsándose hasta quedar re•
ducida ;'¡, nimbo vago que flotaba en rededor de aquella cabeza femenina, inmensamente tentadora.
Metisto coutempló un momento sil obra con mirada
que era una infinita caricia. Luego dijo:
-Te llamarás Elena., nombrr qut~ Rintetiza todas
las gracias.
Ella sonriP.
El la contempló aun y clamó:
- Empieza tu gloriosa existencia: a1Hla ! ;u1tla !
La Diable~a echó hacia atrás el soberbio caurlal de
sus cabellos negros y, claYando su mirada en la de
)1efisto, murmuró con ,·oz de eólica arpa herida por
el viento tina.ve d~ la tarde: Gracias padre mio!

ELENA.

Nos encontramos en un salón de baile, t't•(•ricamcnte
iluminado. Amuéblelo y dccórclo el lector ~wglln lai;
exigencias del mod(~rno estilo y evítemP asi la tarea
de entrar en descripciones enojosas.
El ama de la casa, como dirfa un cronista, hace con
exquisita cortcsanfa los _honores de la misma. Se han
dado cita tthí todas las aristocracias: la de la belleza,
la de hi banca, la ele los pergaminos y la del talento.
Jaime asiste á la fiesta y conversa tranquilamente
con varios amigos en un extremo de la s,ila.
De pronto se oye un rumor leve 1 pero general; nótase cierto movimiento en los. concurrentes. Jaime
vuelve la cabt•za, mira y 1:1u corazón se encoge, presa
ele impresión inaudita.
Hay una muj&lt;•r divina ante sus ojos; ca.:.í no ht ve,
la siente ..
La mujer ava.n:.Ga, la precede la dueña dP la man•
sión, el perfllmado f'rn f'ru de la seda se acerca.
Jaime entonu los párpados y pierde. la noción deJ
tiempo, del lugar, de todo ...
De improviso siente que una mano leve se posa sobre su hombro; mira de nuevo: la dueña de la casa,
llevando dd brazo á la mujer visión, dice á Jaimt•,
sonriendo:
-La Sei1orita Eh-na!
Jaime va á. caer; merced á un esfuerzo poderotrn, se
detiem~, se indi11á, murmura un cumplimi(•nto y lu.s
clama-.: pasn.n lrntn.mrnte anw sus ojos, corno lns ,Íl1gc·
h•s lit· la 1uist.ka 1·scala1 ant~ Jacob.
~li1s tarlle, ;u-rebatados por el vl•rtigo del vals, Ele·
na ,. el a.migo del Diablo, rondaban en aquel salón
inu~Hlado du aromas y parpadeos de pedreria.
Se hablan comprendido hin que mediase entrambos
más que un diálogo tan breve como extraño:
-Señora.-habia dicho Jacobo-te esperaba.
-He venido tarde?
~T,.,.,·dr-, si 1 porque quince años de juventud se fueron sin verte A mi lado.
-Pero aun ha,· mucha vida enfrente.
-;.Erus mía? ~
-Turn,.

- :)I~. amas?
-Tl1 ;idoro.
8c h:tbian comprentlido, isi 1 y dé tal sue1·t~, que antes dt! liUe unii t'rn,-;e saliese lle los labios de Jaime,
Elenii h~ escuchi.iba en el fondo de si misma. Con intuició:1 asombrosa segl1ía su cspiritu las mis ocultas
sen-;aciones d(~ su compa!lero. Era la. mujer-m1iga 1 la
muier Unica 1 la mujc&gt;r- prod-igio .
El efímero enlace de aquel vals, debía s&lt;~r preludio
del intimo enláce de aquellos dos des ti nos.
Al despedirse, Jaim e murmuró al oido de Elena:
- Mañana serás mia.
Y Elena respondió sencillamente:
-Mañana.
Jaime encuentra que. su felicidad es infinita.
Suya!
Ha estrechado conka su corazón aquellas formas
augustas. Más feliz que Prometeo, acaricia á la mujer animada por luz divina.
Suya!
Se siente lDl'O. Sl1 asombra de que su alma no se
haya difundido, escapado, cuando mariposeó en sus
labios durante el momento innenarrable que duró el
primer beS'O.
Vive como flotando en el ensueño¡ parécele que
vaga por espacios salpica.dos de puntos de oro.
8uya!
Se arrodilla de vez en cuando ante ella. que, en actitud soberana, descansa en un diván; descálzala y
toma entre sui; manos los pies aporcelanados, con
uñas ele nacar, semejiintes á los del Dios niño; los besa y no se atreve á más.

==

Ella lo mira dulcemente y i;u mirada dice: "sube
hastamh.
Y asciC'nde ... . .. .
Luego-es cierto! luego posl~c á la muje1· Diosa; lueM
go el hleal ele todos los pueblos ct1ltos 1 art.istas, saña•
dorC':-, ha encarnado para él.
Yueln! á sumejirse en homlo asombro ~· oprime á
la Diosa entro, sus brazos, temi&lt;:&gt;ndo qut' MC vaya con
&lt;!l último rayo del cn~púsculo que tifü~ 1lt• rojo y gual•
da tos cristale.s; que se desvaneZca con el humo gris•
perla dt•.1 pe~etno 1 donde el a.loe, el dnamomo y la
rnirrn, funden sns gomas y sus olore;,,.
Oh! connubio excelso, connubio glorioso y triunfal!
Jaime goza~' los afias agitan su~ impalpables alas
sobre su frente, contemplan su dicha y s1•. van

•
••
Una mañana ele primavera, cuando el alba entreabría apenas en el oriente su abanico dt~ nacar y oro,
Jaime despertó.
La mitad de su lecho estaba vacía .....
¡,Porqué una horrible sosprcha mordió su espíritu?
;.Porqué, vii;tiéndose eon premlml, salió al jardín,
pálido y agitadot
¿Qué extraflo presentimiento k• elijo: «inquiere, busca; algo hallarás por tu man&gt;, . . ..
El jardin estaba hundido aún cn la penumbra matutina ....
.lunto ¡~ la verja se moYian doi, bultos it. los que la
es(·asa luz prestaba grandes vague.-tades.
Acereóse con cautela, tocando aprna.."i (•l cesped y
t~trnndo estuvo á dos varas de hi pan~ja, reconoció á
Elena y á su intimo amigo .. . . Juan. (En las novelas
ha,v siempre un Juan).
&amp; acariciaban al amparo tkl crepllsculo y de los
rosales ... cómplices de aquella iniquidad.
Rugió como fiera herida, clió un paso más, e:xtendiendo los brazos, pa.só una. ola de sangre por sus
ojos ~r ca~~ó como un fardo sobre la arena.

•*•
Volvió á su acuenlo: Eil.'na había desaparecido,
acaso con su amante! . ....... Metisto l'staba á :;u lado ,. sonreía.
J'aime lo increpó:
- Infame ¡me has hecho infoliz!
-Porque? Te&gt; he dado lo inmortal en lo efímero; el
amor, que es intinito 1 eil d tiempo.
Te ha. engallado y ya no la vt&gt;rás ...... Cumplo pu&lt;'s mi promesa ...... De otra suerte hubiera ll(\gado el hastío ... .
A.si conservarás, junto al recuerdo de la. traición, el
recuerdo de un bien perdido ....
La mujer e:,; adorable porque rarfa .
,Jaime sonrió amarganwnte.
- Vale pue~ bien poco Elena.
-Menos valt&gt;n la gloria, la fortuna, ~· sin f'mbargo,
los hombres sP n_1atan por obtenerlas .
8ouaron las ocho, y Jaime sacudió la frente; 1mro
&lt;·n rededor: )lefisto habla desaparecido como Elena.
Murmuró: ¡Cuantas necedades piensa uno cuando
no tiene l'll qué pensar!
Y siguió contemplando, tras los cristales, la via,
donde el bullicio continuaba é iban y venían los paraguas corno hongos siniestros, ó como membranoM
so:1 vampiros, que abriesen sus alas en el espacio, heM
rido por la luz de los focos y rayado por la lluvia ....

NERON.
Colérico, terrible y sanguinario,
sntúnica deidad del desenfreno,
reina por el puñal y el veneno
al rumor del aplauso mercenario.
A m,1s de sus proezas de incendiario,
de cómico y bufón y bardo obsceno,
es cruel a7.0te del pudor ageno,
y de su prophl. madre victimario.
Esclavo de sus lúbricas ¡&gt;asiones,
arrastra su existencia, envilecido,
al arrullo de orgiásticas, canciones;
más del pueblo romano aborrecido,
cae al peso de horribles maldiciones
con la pompa grotesca del bandido.
RAJo"AEL DE LOS R1os.

Qfnt.en~rr ti mntt~tt.
Conozco yo á. unos cuantos caballeros
de los que siempre he oído,
de justicia, bondad, moral y orden,
mil calificativos.
Hipócritas que fingen y especulan,
diciendo van :i gritos,
que son los udefensort--s mús constantes
de los sanos principios.
Y es verdad. Con el fruto de sus robos,
sacian el apetito
y haciendo funcionar ,i las mandíbula.~,
cumplen lo prometido.
No extrañéis su constancia en la defensa;
el por qu,é es muy sencillo:
los bistecks y las magrJ.s con tomate
1-lQ.n ~us $attos principios
MAXIMILIANO T11ous.

�25 AGOSTO, 1895.

EL MUNDO.

52

53

EL MUNDO.

25 AGOSTO, 1895.

_,,.,;-,,.,e:;·b·

?!le.Jt~qo.1 oe Loo comhatiente.).

"4~-.·-·.

•

•

.

(~

~ 1·"'.---

'

'

'

$•naaor G!polinar (rastillo.

$•naaor \!auro (rarrillo.

(Teetigo de Verástegui.)

(Testigo de Romero.)

Á LA VOZ DE ?irAJ'.11'1)0, TRABAM.0:S fu".-CARNIZADA RIRA LOS DE FOREY Y LOS DE GONZÁLEZ ORTEGA.

PERUCHO, NIETO DE PERIQUILLO.
POR UN DEVOTO DEL PENSADOR MEXIC.A.NO.-Ilustraclon.es de IZ.A..GUIRRE.
( OONTIJ\~ACION)

Diputaao Namón Priaa.

$r. roanuel 13arro!o.

(Testigo de ,~erástegui.)

(Testigo de Romero.)

•

Ha hecho muv bien el Presidente expulsando á todos esos gringOs que creen en los mochos, en su 1'eDeum y en el derecho divino; ha hecho muy bien en
expulsar al nuncio apostólico y debería colgar de cada farol un ensotanado.
-Sin embargo, en ciertas cosas de derecho internacional se debe andar con piés de plomo.
-Pareces un moderado en tus ideas; no señor; no
hay que curar las llagas cou aguas de rosa sino con
nitra.to de plata. Que se larguen todos estos gringos
y;si_se quejan que se quejen y si sus naciones man-

dan ejércitos á combatirnos, que los manden; si sefior,
que venganj tenemos muchas montañas, muchos bosques, mucho corazón y hay que afrontar el peligro
sin desconfianza, pues me parece que todos estos ministros extranjeros no eran para el Gobierno mexicano, sino los enanos de la venta.
-l3ravo! bien dicho! viva ifanuel, viva este indio
del Sur tan elocuente y tan liberal y que tanto queremos por sus grandes cualidades como patriota y
como amigo. Señores: una copa de coñac a la gloria
de nuestro Saint-Juste; á la felicidad de este hombre

que lo mismo pide la proclamación de la República
Federal como ruega que los cráneos de los mochos
emblanquezcan al sol, clavados en una picota.
--:-Si, r.epuso e~ General, este es mi hermano de coleg10; mi companero de sueños de juventud y lo quiero tanto como Perucho á Adolfo.
-Homb~e, Perucho, d~jo D. José, te hemos dado un sólo de politica pero no te importe; desde niño aprenderás
A.ser puro; po.rque aqui todos somospuros.-YvoÍv1éndose al criado que servia las copas le dijo: al niño
traele una copa de moscat(•l para que no le raspe.

��EL MUNDO.

56

25 AGOSTO, 1895.

PRE'NSA MEXICANA

~--

Página., extrao-rdinar!(U.

EL DEMéeRATA

DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE DE 1895.

A._.. DE .ALEJO OSORIO
Clall.e de :portae&lt;el,I.. nánl"- 82 y SS,

.

FftaR".
t.-4:lpllla
.
- de Slil
. .Vicelltt,--Jl[E.XICO,;

'l'roinla milrfranc•s•s''•nrporogrinaoión á l!ouraos .• ",.a pr0cos1ón
. •n •l Santuario.

Tomo II.-Número 8.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90188">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90190">
            <text>1895</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90191">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90192">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90193">
            <text>Agosto</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90194">
            <text>25</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="90211">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90189">
              <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 7, Agosto 25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90195">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90196">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90197">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90198">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90199">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90200">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90201">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="90202">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90203">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90204">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90205">
              <text>1895-08-25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90206">
              <text>Suplemento</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90207">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90208">
              <text>2017399</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90209">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90210">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90212">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90213">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90214">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="544">
      <name>Coronel Francisco Romero</name>
    </tag>
    <tag tagId="545">
      <name>Diablesa</name>
    </tag>
    <tag tagId="543">
      <name>José Verástegui</name>
    </tag>
    <tag tagId="538">
      <name>Jurado Verástegui Romero</name>
    </tag>
    <tag tagId="502">
      <name>Perucho</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
