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EL MUNDO.

Creo sincemmenteque fué una pesadilla y no ap11rici611 de . espírit~s maléYolos; pero aún abruman mis oídos
aquel los gritos est,riden_tefi: parecíaqu_e
degollaban :í. la vez millares de gallinas
Ello es qne en el tran!:curso de mi
vida no he visto tantas viejas como
anoche vi reunidas, chillando ú un
tiempo y haciendo rui_do con trébedes
y latufl, con c•tzos, aceit~ras y peroles.
E!'ltaban apedreandQ mis balcones con
dentaduras postizas, y al asomar en
dlofl oí que rne vitoreaban y \"i que
arrojaban al aire sus pelucas y
agitaban sus escobas. Allí creí
ver en cnclillas
las momias dl•I
JJacftico; me pareció que los cementerios h abían expuleado
de sus nichos todas las suegras
qne estaban en·
terradas, y m e
sorprendi 6, a 1
ver su aspecto
imponente, e 6mo la ciencia de
la guerra no ha
utilizado la suegra para arma
de combate. Yi
legiones de Yiejas, tripudas
mrns, acartona•
das otras, y marchitas, secaE y
fibrosas a q n e llas, y nlgumrs Con papadas lacias y
colgantes; caras apop.Jéticns 6 acuchilladas por las arrugas, brazos de~carnados, cuellos clfl cigüeña, ojos llorosos, dedos retorcidos como garras, mucha carne amarilla y muchas greñas
flotando por el aire.
-;,Qué me quereis, Yisionee? exclamé lleno de espanto. ¿Estais en pecado
mortal y pedís misas?
Una rechifla estrepito~n intf&gt;rrumpi6 mis palabras; casi toda.s silbaban
con sus canuteros y palillos de hacer
medhi.
_-No he c1uerido ofenderos, sino limpiar vuestras culpas con el cepillo de
las Animas, abuelas Yenerables.
-El estruendo no me dejó acabar: la palabra abuela había indignado á las amotinadas.
-Jóvenes de ultratumba, exclamé con voz melosa. Graciosas siempre viva!!I, ¿qué
deseáis?
-¡JuEticia! ¡jueticia! repitieron.
-Bien está: voy á avisar al juez de guardia.
-¡No! ¡no!
-Que hable una sola.
-¡Yo! ¡yo! ¡yooo...... l
Era imposible entenderse.
-Que hable la más anciana.
Todas enmudecieron de repente.
-Que hable Dona Mónica, que fué visita de Godoy ......... dijo una de las más al•
borotadoras.
-Tú estuviste en Trafalgar .... ..... Eras mruicarón de proa, replicó Doña Mónica.
-¡Silencio! le grité · ¿Está entre VOE!otras la que hechizó á Carlos II?
Casi todae se miraban unae á otras con recelo; por fin dijo una paleta á. su lado:
-Carlos Segundo era de mi pueblo.
Hubo un clamoreo y una tempestad de rius al oír aquella revelaci6n.
-Sí, sefioras, repetía Ja vieja con terquedad; Carl08 Segundo y García.

-¡Ca!Jen todas! Busquen una que sea mudas
y diga por sellas lo que quieren.
Había cojas, tuertas, jorobadas, patizambas
y tullidas; p~ro no se encontró una vieja muda,
-Queremos derechos, dijo un vozarrón que
J)arecfa de hombre y ·dominaba toda clase de
ruidos.
Era una matrona bigotuda y formidable, y
negra como una sotana.
-¿Qué derechos?
-Los derechos ...... de la edad.
-¡Eso! ¡Eso es! repetían todas aplaudiendo.
-¡Silencio! Y sepamos en sustancia lo que
&lt;kseáis.
-La sociedad nos arrincona como á gente
inútil: éramos, cuando jóvenes, halagadas y
queridas; ahora, nuestros antiguos amantes tienen el valor de requebrar á nuestras nietas,
mientras el hombre anciano hace un papel majestuoso y venerable presidiendo las Sociedades
y Academias, nosotras estarnos en ridículo, y se
Ílama chochez ,i nuestra experiencia, y cuentos
de vieja. á, nuestros consejos. En amor, sólo
servimos de coco 6 de pantalla ...... y los hom•
bres de nuestra edad vi\-en persiguiendo chiquillas hasta la puerta del cementerio.
Sólo se nos deja el oficio de grufiir. hacer crochet ó ~tizar la~ chim~neas, Y querernos mandar, hacer co11quistas 1 tener aduladores é mfluencm con .1~ual derecho
que los viejoi,. ¿Por qué han de ser ellos reliquia y nosot~os desperdicio? ¿Por qué
han de ser respetables sus calvas y risibles nuestros aiiad1doe? ¿Es que el .hombre
se hace generoso con los años como el vino bueno, y nosotras nos convertimos en
vinagre? Estamo hartas de vivir arrinconadas como las arafias¡ tenemos callo en
las rodillas de rezar; nos dejan abandonadas á los recuerdos y al flato, Y protestamos y nos rebelamos con todas nuestras uñas y pulmones.
-¡Bra\roJ· 1bravo! ·repitieron palmoteando y chillando en falsete aquell~s fu~ias;
y cada cual decía á su vez, h::iciendo chasquear sus hue:sos y saltando de satisfacción:

PágirlflA 11xrr11,,,·di1&amp;aria.8.

DO~,IL\GO 2~ DE DICIEMBRE DE 189.:i.

0

-Callen los hombres y el motín
( estalle.
-Y Yayan las labores á la calle.
-Echemos las arrngas en el cesto.
-Y pidamos después el presupues( to.
-¡Ay del mundo si cae en nuestras
(garras!
-Yenga vino1 muchachos, y guita-

( rra.s.
-¡Señoras! exclam~. Lo que pedís es tan difícil como si yo os pidiera que alcanzáseis la }una con
las manos.
-¡la alcanzaremos, la alcanzaremos! dijeron con imponente vocerío; y todas las viejas á la vez,
cabalgabando en sus escobas, se elevaron con una especie de aleteo, ganando los tejados y aventándose el
rO!tro con los vuelos de sus faldas.
Yo vi primero una furioi&gt;a carrera
de viejas con las medias caídas que
convertían el firmamento en una
pista; después todas Jas viejas de
Madrid formando nn nubarrón en
el espacio, del ct1al caían eobre
tieua cuentas de rosario, ojos ma
sostenidos en las órbitas, chinelasy zancajos.
Para aquella visión dijo sin duda el gran poeta Zorrilla:

La luna huyó al mirarla&amp; ... .. .
Pero la alcanzaron por los cuernos, y vi en el horizonte una terrible cometa hecho
con el disco de Ja luna y una legión de viejas mnntuda!!I en escobas, que formaban un
rabo diabólico é inmenso. Mientras duró el fenómt'no celeste, hubo tranquilidad en
las casas y los yernoa descansaron .
José Fx«NÁNDEZ BREMÓN,

- ,,.,,,,,,,.
~

l.~. ·:.~

..,_':'•

/ - . .)#:'!"'

Pelanao la pat,a.
( Dibujo de J. Martinez Carrión.)

Tomo Il.-Nú'Ynl!ro 24,.

�194

1Ó

EL MUNDO.

DICIEMBRE,

La Noche-buena en México.

18!!5.

22

DICIEMBRE,

189ó.

EL ill UNDU.

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1

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J.''.,

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l. :!'\lisa de Gallo. 2. Comprando °pifiata~. 3. Los últimos cantos. 4. Cna dclimn.
RUPTURA DE LA PISATA,-1,0S BENEFICIADOS•.-LA MADRINA.-PIDIBNDO POSADA.

(Dibujo de Leandro Izaguirre.)

(Dibujo de l.ealllh-O Izaguirre.)

19ó

�EL .\lUNDO.

ttncu1t era parlamcntnria.

"'EL MUNDO"
RE\l.'.NARIO 11.USTRADO,

TEI.EFoxo 43-L-2~ ,le las Damns núm.

4.-APARTADO

87 B.

MEXtCO.

'!'oda. la correspon(hmcia relativa á este periódico, debe dirigirse

al Gerente de este periódico.
Ei,te Jl('rt6dico se publicará. todos los domingo¡, y se reparte á domicilio en cualquiera po1Jlaci6ndonde tenga Agcute; y por correo, franco de porte, ó donde no lo hava.
Las smcriciones foránea.'! s~ liquidarán por trimestres ordinarios
aunque comiencen en cualquiera qulncena: pues si 110 son altas en
la prlmem del trimestre, se cobmrá por lo que falta, 6 se aumeutarA
el cobro rtel próximo.

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E'1 LOS ESTADOS ...•............••...............

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1 25

EX EL :E:X'fíl.\N.rnRO ..............................

1 00 oro.

EN LA CHI'I'/\.1, ................................. $

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y E:{

r,os

F..STÁ.OOS ...............

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tiempo precios con \•enciono.les.
Todo pago debe ser precisamente adelantado. A loSSLIBCritores que
no puedun remitir dinero anticipa.do se les giran\ en el primer'mes
del trimestre, por Express 6 Correo; y si no hay olicinas, se remitirá.
el J&gt;í!riód!co despu&amp;J de haber recibido el valor de la suscrición.

¿Qué sa.bio enca.ntador ha tocado con su varita mágica
esta región de la quietud y del reposo que se llama.Cámara de Senadores? ¿Qué diablejo revoltoso ha soplado su
a1iento cargado de emanaciones sulfurosas sobre los eerenos escafios de este Santo Grial, adonde van las almas
de los que han muerto en pecado poWicol ¿Qué batallador heraldo ha hecho oir por tres veces su cJa.rín 4e guerra en las misteriosas naves en que yacen los \'iejo::i paladines, los burgraves altivos que trocaron la poderosa tizona por el caramillo del dios Pan y el fragor de la pe•
lea por la quietud mística y contemplativa de los viejos
faquires de la India? ¡Misterio profundo!
Acaso la. voz s'Jnora del Sr. Mateos ha repercutido en
los olímpicos oídos de los soñadores del cordón azul como el eco siniestro del cuarto caballero del Apocalipsis.
¡A la arma! ¡A la arma! Y un fermento de agitación desplegó las mustias banderas de pasados combates. Pero
¿qué sucede? ¿Qué Aníbal está á las puertas del Capitolio?
¡Ah! Tal vez los señores senadores habían tomado demasiado á. lo serio sus funciones de vicepresidentes de la
República. Y ahora se les va esta hermosa oportunidad
de candidato probable futnro, por tutno,. Y vacilan en
ahorcarse con aquel cordón á que aludió el Sr. l\Iateos.
O quizás, como el protagonista de una obra bien conocida, se resuelven por fin á entregar su pescuezo con la úuica condición de que ellos elijan el árbol en que debe
efectuarse el sacrificio.
El caso es que la conmoción ha sido tal, que el venerable cuerpo legislativo olvidó por un momento las prácticas parlamentarias, el Presidente dió por clausuradas
las sesiones, hubo necesidad de altas consultas, idas y
venidas, cuchicheos sotfo voce y todo un delicioso poema
de incoherencias, impropio de los dioses que habitan aquellos Campos Eliseos.
¿Y por qué no? ¿Por qué el recinto de los emperadores
de la barba florida había de permanecer mudo al toque
de llamada que el alba del Parlamentarismo ha hecho correr por los silenciosos espacios del Congreso de la
Uni6n? También los paladines del pasado hánse' sentido
con deseos de recobrar sus enmohecidas armas? ¿Er.. dónde
está mi cota de malla? preguntará alguno de estos cadáveres galvanizados. ¡Ay! Las armas están ahí. .... .los brazos son los que ya no tienen vigor para sostenerlas.
Y como en la leyenda del poeta francés, el grito del
gallo obligará á volverá sus criptas á estoe guerreros de
ultratumba.

***
Porque un grupo de senadores, olvi-

¿Y todo por qué?
dándose de las prácticas parlamentarias, dieron y tomaron en que la comisión permanente debía nombrarse el
14 de Diciembre, aun cuando no se clausuraran las Cámaras, porque ¡oh lógica! la Constitución dice que se
nombre dicha comisión la víspera de la clausura de sesiones.
Y no obstante la bolita, la ley sobre substituto de presidente, ha sido aprobada y ya no volverán los señores senadores, á ser vicepresidentes de la República. Han
perdid_o esta pequeña satisfacción doméstica!

La Cámara de Diputados nos acaba de ofrecer un espectáculo sumamente interesante, preludio de actos de mayor trasc~ndencia que acaso nos reserve el pon·enir. Los
hechos son bastante conocidos: un señ.Jr clipntado incluido en la ley de :1.mnistfa ,\ lmt duelistas, recientemente
aprobada por el Congreso de la Uni6n, se cree en el deber de manifestar su agradecimiento al cuerpo legislativo
Y en un ,,ehemente discurso trn.ta de hacer la apología de
la ley; In C,hnara de Diputados escucha, primero con curiosidad, y luego con estupor, hasta estallar en un movimiento de prote.~ta ·uná,iime-palabras de neta-que obligan al señor Romero ú. suspender su discnrso.
•
Esta. manifestación es altamente significatica; ella demuestra que la ley de amnistía ha sido votada contra la
opinión general en aquella asamblea, como una prueba
de afecto al General Díaz, como un acto de respeto al Jefe del Estado, pero en modo algnno como un nct.o de concordancia con la ley aprobada. A todo el público constan
los esfuerzos que se han vencido para que el Congreso de
la Unión aceptara la amnistía. El proyecto pasó de unn.
á otra C,í.marn, sin que ninguno &lt;le los dos 0uerpos manifestara deseos de arrojar sobre sí la responsabilidad de la
iniciativa.
La amnistía fué aprobada-menos, sin embargo, por
los que en este asuuto se encontraban en el deber de presentar su voto en contra-no para dignificar ú. nadie, no
para ungir con el óleo santo las cabezas tocadas por la
mano de la ley, sino como una muestra de cariño al Presidente de In República, que apoyaba la ú1iica solucl6n. posible en este caso.
La Cámarn. de Diputados así lo ha entendido y al protestar contra las palabras del Sr. Romero ha significado
las verdaderas razones en que ha fundado su voto á la amnistía. No ha querido que su actitud en este asunto se
considerase como una apoteosis á lo que la Comisión dictaminadora del Senado calificó como un delito que las
"autoridades judiciales y administrativas, encargadas de
velar por la seguridad social y el cumplimiento de la ley"
no han reprimido, "inactivas y hasta irrespetuosas con
esta forma de violación. n
El Congreso 'de la Unión ha tendido un puente salvador para los últimos náu!ragos, pero salvados éstos por
un acto de deferencia y de consideración hacia el Jefe de
la República, la Cámara de Diputados ha destruido los
materiales que sirvieron para la construcción de este camino áereo que unía dos abismos, y recha;mla consistencia de su obra que se ha pretendido imponerle como un
acto de suprema justicia.
La razón política no es la razón legal. La Cámara de Diputados al aprobar la amni~tía, ha ejercido un acto político, pero no acto de dignifa!aci6n para naaie.-La actitud
del Parlamento, resuelta y unánime, no deja lugar á dudas. Comienza á tener la Cámara conciencia del verdadero valor de sus actoe,
Son los primeros vagidos del nuevo sér que se agita en
este organismo.

política ®encral.
RESU!tlEN.-El Presidente 1!1 aure y su ministerio radical.
Turquía camina al suicidio.
El nuevo ministerio francés, compuesto de los eleimmtos m:is avanzados de la extrema izquierda, el gabinete
de M. Bonrgeois donde palpitan los arrebatos impacientes de los radicales y tienen abrigo hasta las utopías del
eocialismo-según una correspondenci3. dirigida al New
York Herald-parece que tiene que retroceder en su programa de reformas y en lo que él llamaba el saneamiento
de la administración.
S8 trató de débil al ministerio Ribot porque no había
desplegado toda la energía necesaria al caatigar á los comprometidos en el escándalo del Ferrocarril del Sur de Francia, y los motivos alegados para el voto de censura, quede
rrib6 al último gabinete, eran las supuestas condescendencias con altos personajes, mezclados en ese· poco limpio
chanchul lo.[Pues ahorasemurmuran idénticas acusaciones
contra Bourgeoisy suscolegas, y sedice que no se seguirá
adelante la averiguación en los asuntos de Madagascar,
donde la República ha gastado fabulosas sumas, que han
costado al país inmensos sacrificios, porque en ellos está
complicado ciert,o Ministro de Marina, que ahora ocupa puesto culminante en la administación pública.
Podrá. suceder que M. ;Bourgeois muestre tales debili.;.
dades; pero el altivo parlamento francés que no respetó
á Julio Grévy, íntegro magistrado que sólo se manchó
con los turbios manejos de su yerno M. Wilson, no querrá seguir al gobierno en ese camino, y tal vez imponga
un nuevo ministerio que tenga la suficiente firmeza y
energía para completar la. emprendida averiguación, cai•

22 DICIEMBRE, 1811.:i.

22 DrcrnmrnE, 1KV5.

EL MUNDO.

ga quien cayere, y aunque el lodo salpique i.t las más conspicuas personalidades de fa, política francet:1a.
Por lo demás, una acusación no es un fallo inapela!Jle;
una murmuración no tiene ni puede tener los caracteres
de una sentencia condenatoria. También :í. Sadi Carnot
se le señal6 como partícipe en los escándalos de P;1.nam.i,
y del juicio resultó más blanco el armiiio inmnculaLl.o &lt;le
su honradez.
.M. Félix Faure, á quien ahora 1:1e acusa. embozadamen·
te, puede justificarse y ·satisfacer ií. sus acusadores; pnt!de
y debe, en nombre de la República, sin.cerarsedesu conducta. El presidente de un gobierno honrado, como la
mujt!-r de César, debe estar libr1:, hasta de la sombt'.\ de
una sospecha.

1117

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;¡~y_
r)

!

f'
~

No bastaba 1í. la infeliz TL1rquía tener suspendida sob1·e
su cabeza la espada de las potencias europeas, dispuesta
á herirla de muerte: cediendo á la presión que sobre ella
ejercen y obligada por la violencia, se suicida al fin y
abre sus puertas á todns las ambiciones.
Cuando estallaron los motines ú. principios do noviembre en la misma capital del imperio, cuando las hordas
muslímicas y los perseguidos armenios turbaban la paz
en el seno mismo de la codiciada Bizancio, los embajadores extranjeros, temiendo por su propia seguridad, solicitaron del Sultán permiso para que otro buque de guerra anclara en las aguas del Bósforo, y sirviera para resguardo de las embajadas y de sus personas inviolnLles.
Con astuta cautela y con refinada perfidia, una y otrn
vez el Califa de los Creyentes eludfa el permiso soli~itado; y aunque los élisturbios han pasadl\ y con ellos los
temores alegados: aunque se ha temido que el fanatismo
musulmán, excitado por esta condescendenci:-i, estal!een
nuevas y más crueles explosiones de su cólera, ha sido
tal la exigencia del ministro inglés, secundado de grado ó
por fuerza por los representantes de las otras potencias,
que al fin ha tenido que ceder, y á estas horas, manchará.o con su sombra los buques extranjeros la.s ondas azules del Cuerno de Oro.
:~fo pudiendo la Sublime Puerta sofocar los levanta.
mientos anticris~ianos que sumen al imperio en la más
espantosa anarquía; impotente para restablecer el orLl.en
de sus provincias rev~1eltas. é incapaz para secundar la
misión civilizadora y humanitaria de las potencias congregadas, en vano ha acudido á los expedientes gastados
de sa política torcida, y ha t·enido por fin que doblegarse
al peso de su destino manifiesto.
Ya está. la suerte echad..'l-: imposib~e retroceder! Y cuando el incendio alumbre con fatídicos resplandores los derruidos y humeantes eecombros de su imperio, uestaba
escrito,)) exclamará. el desposeído.Abd.ul-Hamid, con impasibilidad de mahometano.
Mas piense la Europa, que se lanza como manaéh ele
lobos carniceros sobre la presa codiciada, que no es tare¡\
sencilla sojuzgar un pueblo y deshacer un mapa á. cniionazos. Recuerde que el pueblo viril, foco de la civiliza·
ción durante los siglos medioevales, que extendió sus do·
minios desde las orillas del sagrado Gangea hasta las columnas de Hércules; desde las vegas risueñas del Danuvio hast,a las fuentes del divino Nilo, puede despertar,
puede recoger la espada olvidada de Bayaceta y Solim:lll,
y sacando de entre la corrupción que hoy la disgrega, la
energía y el valor que le dieron lustre y gloria en la.a pasadas edades, sacudir la Europa entera en espantoso cataclismo, con las convulsiones de león moribundo.
Ya alguien se ha entretenido en bosquejar el repartimiento del asendereado imperio, dando la Armenia :í
Rusia¡ á Francia, la Seria; el Egipto, definitivamente, á.
Inglaterra; el resto del Epiro, con el puerto de Salónica,
á. Austria; recompensando á. Italia con la devolución de
Trieste, y colocando en el trono de la descuartizada Turquía al Rey de Grecia 6 al Gran Duque Alejandro de Rusia; borrar hasta la memoria. de la dominación de los
osmanes en el continente de la Europa cristiana.
Feliz desmembración que á. nadie contentaría, y antes
de llevarse á cabo1 nos daría horribles eS't)ectáculos: de
sangre y exterminio! Valiente solución á la embrollada
cuestión de oriente!
Y tardeó temprano habd. de suceder; ya está. decidido
en lar, gabinetes de las desinteresadas potencias de occidente, y á ello tienden la corrupción del impl';}rio, la miseria de los cortesanos que rodean á un tl'ono envilecido
y el permiso últimamente arrancado por la violencia al
miedo, para que buques extranjeros orucen orgullosos y
triunfantes el estrecho de los Dardanelos.
Hoy es un navío de línea el que por cada potencia
ti resguardar la.e embajadas; por ese postigo abierto pueden escurrirse las flotas que se congregan en los mares
de Levante, y mailana, en no remoto día, presenciaremos
el bombardeo de Stamboul por las escuadras coaligadas,
y esa será.la señal de inenarrables catástrofes.
X.X.X.

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· J...os hehe'&gt;.
( Dts p.;•s ó,.T"~ 11. P. \'11,

)...os 1,r~&lt;ilS
(Ntuj &lt;li,erf,&lt;\•&gt;s)

( corriend~hi. j ........

"ª

17 de Diciembre de 95.

Dibujo enviado por el Sr. José l\Iaría Villa.sana.

�198

EL JlU~lJO.

LA NOCHE BUENA
EN MI TIERRA.

I
recurrdos dulces y gratas alegrías! Oh l'isueñas horas de inocente placer! Yolved :í animar
I corazón entumecido, venid á alumbrar con claridades: tibias los horizontes grises de mi d&lt;la.
Aves parle.ras que cantabais en el alero de mi casa y
formabais la nidada en los flol'idos árboles del huerto:
tornad ,i entonar vuestras canck,nes no aprendidaf', y
pueda despertar tí vuestra voz el encanto de las mucr-

tas.Jlusiones.

,
Q.A....,'i:ACA.-EsTANQUILLO DE ur,A ÜPER.\. n
LA l\IADRIN.A.

Olor de cirios, perfume de incenearios, aroma de flores recién cortadas, que erais mi delicia en la modesta
iglesia de mi barrio, venid tí reanimar mis sentidos que
se embotan de fatiga y languidecen de hastío.
Salmodias graves y solemnes cánticos que con los alegres villanciaos formábais incógnita harmonía, entendida sólo por las almas piadosas, resonad otra vez en mis
oídos, y comprenda yo vuestro elocuente lenguaje bajo
la augustamagestad del templo cristiano.

II
Ni el lujo que deslumbre en el altar humilde, ni faldas
de crujiente seda ostentan aquellas gentes sencillas, animadas de lo que podría llamarse misticismo profano 6
mundanal devoción.
En el lugar de honor de la sala 1 sobre una mesa cubierta de blanco lino y de olorosas flores, con gruesos cirios á los lados, colocados est,ín sobre p.ndas los .~antas peregrinos, sin que falte el ftermoso paraninfo, cónduciendo del
ronzal á la mula, enjaezada á la moderna, y generalmente
desocupada, por ser la del paciente herbívoro menor que
las figuras que representan á los padres del esperado Xii'ioDios. Algunos ramilletes colocados aquí y allí, en vasos
de tosco barro ó fina porcelana, farolitos policromos de
papel por todas partes colgados, con pétalos liien olientes
de rosas y amapolas, esparcidos sobre la alfombra en el
interior de las habitaciones, ó en el suelo recién lavado
de los amplios corredores, completan el adorno extraordinario de la casa1 y señalan el camino que ha de recorrer la procesión de la posada.
Y mientras comienza, en tanto llega la hora señalada
de empezar el tradicional rezo, los viejos tosen y se electrizan al recuerdo candente de sus bellos días, pensando
con el poeta, y reflexionando
cómo á. nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fué mejor.
Los niños corren, gritan, saltan y marean con su incesante algarabía: éste empinándose. le tira de las orejas
á. la paciente mulita del altar¡ aquél, trepado sobre un
pretil, al intentar desprender un farolillo, lo incendia
descuidado, provocando general alarma y pasajero escándalo; el de más allá con débil carrizo pretende quebra).' la
ventruda piñata; el otro va á huzmear por entre el cesto
de las provisiones, por ver si puede tomar por adelantado la olorosa manzanita1 el sabroso cacahuate 6 el azucarado confite ..... . y todos e_n confuso tropel 1 y en revuelto
remolino arman una zambra de trescientos mil ángeles.
Los jóvenes charlan, ríen, cantan y se entretienen en esas
nona.das, en esas pequef'íeces insignificantes de la vida,
que son el encanto de las almas cuando se tienen veinte
a~os y la existencia se ve á través de un prisma de mágicos colores.
III
Llega por fin el anhelado momento; los niños se aquietan un poco; los padrinos,-dos jóvenes apuestos de distinto sexo, que han podido revelará. la reunión mutuas y
ocultas simpatías-repárten á los concurrentes sendas velas de cera¡ las muchachas se precipitan bulliciosas hacía

las andas que sostienen á. los santos peregrino!J, y se necesita la intervención de la sefiora. de la casa para discernir el
honor de llevarlas en hombros; por riguroso turno se designan cuatro jo\'encitas, y á su lado se colocan otos tantas galanes inberb~s ó barbados, pero henchidos de devota unsiún para honrar al santo besando la peana.
Se oye el rasguear de la guiui.rra y el bandolón; á las
notas claras de Ja flauta se 1m•zclan las gravt'S del tololoche, y al ruido ensordecedor de los pitos se unen al alegre
golpear de las pauú~retth! y el chasquido de las castañue·
la~.

En hileras alegres y apretados se forman los concurrentes; hacía adelante 56 mueven los..pereg1·inos, hacía atras
las cantoras y los músicos, y todos de dos en dos, van
desfilando en medio de animada cb,1rla1 s61o interrumpicla pm el solemne ora p ro nobit , que responden en coro al
entouarse la letanía lauretana.
La procesión ha recorriU.o toda la casa; los amplios patios y vastos corredores se han iluminado con resplandores de incendio. La palabra de an1or ha cuajado en los
labios y palpitado en los corazont's. )Luía, madre del
Amo~ Hermoso, ha bajado ,t aquellas almas devotas y
encenclit.lo castos pensam:e ntos y místicas ternezas, que
se deslizan bhmdamente p&lt;ir la pendiente stta,·e del amor
profano.
Las miradas relampaguean como aceros qne &amp;e cruzan
y chocan en singular combate; las manos temblorosas se
buscan y se estrechan entre la escas,i penumbra que deja
tanta claridad;el can to contin úaen l'i.Í. pido crf .~cendo, y cuando la multitud ~e ag0lpa de rodillM ú las plll.!ftas cerraJas
de la sala, donde sella &lt;le pedir la mística ponada, las almas también se ponen de hinojos, y casi todas sueñan en
dar albergue regocijado ri. alguna. ave perl:'grina, y se deleitan mirando en la caldeada imaginación el Portal de
Bethlem de su felicidad, donde \u\ Ue brillar la estrella
esplendorosa de su risueño hogar.
Continúa después el rezo llano que todos acompañan
y que pocos entienden; y al sonar hi última jaClllatoria
que se canta y el último villancico que se entona¡ cuando
aún se percibe el olor de cirios apagados, y no se ha extinguido todavía ese rumor que flota misterioso y vago,
al terminar las oraciones, la música preludia. la primera
danza, los pies se agitan en convulsión automática, las
mamás apenas pueden refrenar los impulsos profanos de
HlS místicas herederas, y comienza el baile, y aquel recinto que momentos antes era un templo con aromas de
incienso y de benjuí, aruarillent,os fulgores de cera, salmodias solemnes y piadosos cantos, y hasta con deliqµios
de religioso arrobamiento, se convierte en Ullft vulga.r sa·
la de tertulia, con sus prosáicoi encantos y sus poéticos
defectos.
Los padrinos otra vez se ponen de relieve, distribuyendo i1. manos llenas flores 1 dulces, juguetes y golosinas,
segtín la condición del favorecido.
Se abre en seguida el concur.:;o para romper la pifi.ata,
y es de ver y de oír la algazara que todos forman sin distinción de se.xo ni de edades; es de ver y de oír las risas
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22

DICIEMBRE,

~2 DICIEMBRE, 1895.

1895.

pensando en otra cuna y otro angelito, que tarda ¡ay!
mucho en llegar al caliente nido de su corazón.
El padri1w de la acostada del Niño, como .allá. se dice, es
el míi.s garboso, el que pueda derrochar mejor sus capitales, para el mayor brillo y lucimiento de la velada; y si
tier.e entre su$ cualidades la de amartelado galán de la
madrina ¿á qué sacrificios no se verá arrastrado por satisfacer su disculpable vanidad? ¿de qué no será. capaz un
apuesto doncel enamorado, si quiere complacer la negra
honrilla y las exigencias de su corazón?
Se atestan de flures la sala y las recámaras habilitadas
para el baile; se alumbran á riorrw con farolitos de colores
el zaguán, los corredores y e patio; se refuerza convenientemente la mezquina murga; ee llama hasta al sochantre
de la vecina iglesia; se preparan regalos más costosos, y
todos se disponen á hacer un derroche incalculable de
goce y de alegría.
La parte semi-religiosa de la ceremonia no ofrece nada
de particular. La misma animación, la misma pendiente
sua\·e que desciende á. los corazones regocijados desde la
cima de las meditaciones místicas á. las floridas vegas del
amor cristianamente profano; sólo que el descenso es más
rúpido, y el rezo se hace más á prisa, para llegar pronto
á las secretas confidencias que no pueden pronunciarse,
sin riesgo de pecado, antes de decir el solemne amén que
queda n·sonaudo.
Pocas, muy pocas veces, termina la última posada y
la tertulia que la sigue con la clásica cena de Noche Buena, con flll ensalada conventual y su tradicional guajolote
relleno &lt;le castañM y de nueces. Esa cena m,ís comt'm·
mente se celebra en familia y después de haber asistido
piadosamente á la imprescindible ~Visa del gallo.

199

EL 11:UNDO.

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IV
Las mismas escenas se repiten noche á. noche en las
ocho primeras de las posadas. Solo en la del día diecisiete se adelanta y se apresura la hora del rezo, J?Orque
sería falta imperdonable en un oaxaqueño no asistir á los
maitines que se celebran en el santuario de :Nuestra Señora de la Soledad, patrona principal del arzobispado
de Oaxaca, y hay que acabar lo más temprano que se
pueda, para ir á formar parte de la romería que de todos
los confines del Estado, y aun de remotas y extrafias tierras, llegan á rendir cultos fenientes á la milagrosa Madona..
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Así preparadas las almas y dispuestos los corazones por
el místico rezo y el regocijo profano, ya pueden recibir
al Niño-Dios que llega sembrando el contento en todos
los espíritus en la noche feliz de Navidad.
La rnadrína escogida para esa noche es generalmente la
más guapa de la temporada, la que tiene más relámpagos
en los ojos, sonrisas más ·seductoras en los labios y palpitaciones más ardientes en el corazón. Ella se encargará de aderezar la cunita del recién nacido, lo envolverá.
en delicados pañales, y quien sabe si sentirá entonces
apoplegías de visiones, y desvanecimientos de ensueños,

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Al año siguiente no es raro ver en las JJosadas á alguna
pollita que se apresuraba á cargar á los Santos Peregrinos, convertida en respetable señora, en venerable mamá, apretando contra su corazón á un nin.o mofletudo de
ojos azules y cabellos de oro. También ella dió posada en
su corazón, y tuvo en el Betblem de su alma su KocheBuena feliz.
EL Tro CttExcno.

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VI.
Aquí eí puedo afirmar que hay algo de característico en
la Noche Buena de mi tierra.
A excepción de la Catedral donde el Venerable Cabildo guarda incólumes las formas litúrgicas, todas las demás iglesias, qne en Oaxaca son numerosas, toman un sello de alegría casi profana, en que ae desbordan aquellas
almas creyentes á su modo, y piadosas á su manera.
El capellán de cada templo pone su fiesta bajo el amparo ~• protección de una fábnca de cigarros¡ las operaria.E, que todo el afio se llaman estanqueras, toman esa noche el rumboso título de obreras de tabacos, y acuden en lujo~a procesión á la iglesia que las eligió, llevando entre
músicas alegres y atronadores cohetes al Nülo-Dios sobre
mullido almohadón de seda, cubierto de perfumadas
rosas.
Desde las once y media de la noche comienzan á circular por las ca:les más céntricas de la ciudad aquellas alegres estanqueras, con sendos cirios encendidos, luciendo
sus vistosos rebozos de seda y sus enngu3,f! de colores chillante... La policía ni pretende interrumpir aquellas pl'ocesiones que n&lt;ida tienen que ver con las manifestacioneio:
ptíblicas del culto externo.
No se necesita la intervención del gendarme, porque
cada muchacha lleva no lejos de sí á su padre, á su marido ó á su amante, que unas veces acarician á la trigneña-botella de mezcal-otras echan piropos llenos de sal
y pimienta á. sus vecinas, ó dejan entrever su pimta derxpada, oculta bajo la cobija, si alguno se atreve ,í poner los
ojos en su dama 6 á interrumpir con nota discordante la
general alegría.
Llegan en buen orden á la puerta del templo; allí los
sacerdotes revestidos de capa pluvial reciben al Ni.fio; la
multitud ee desborda y penetra en poco comedida irrupción bajo las altas bóvedas. La imagen de Jesús es colocada en el altar y á poco el órgano lanza sus sonoras notas y comienza la .Afisa del gallo.
Cuando ésta se acaba los fieles se desbandan, formando
animados grupos y van á dar la vuelta á los alegres cluichacuaks, barracas de lona ó de- petate que se levantan
junto á la plaza central,. y donde se establecen vendimias
populares y juegos permitidoe.

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J' NOCHE.

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A la luz cegadora que desprende
y deliciosa,
En gentílico amor todo se enciende.

~u desnudez triunfante

Da en su cabello el sol besos de oro,
Y el mar, abandonado por la hermosa,
Y it'rte á sus blancos pies amargo lloro.

III
La beldad, sonrosada comn el día,
Esparcido el raudal de su c:1 bPllo
Por la mórbida ePpalda y ni veo cuello,
Llega a~ arroyo de la wrde umbría.

t'n vmm llena en la corriente fría;
Y al rozarlo después su labio bello,
Tiembla el vaso, feliz; la.nza un destello,
Y campo y sol refleja en su alegría.
Cuando su viva sed siente aplacada,
La hermornra retira, indiferente,
El cristal, de su boca de granada.
Tórnase triste el Ymio; antes ri·ente,
Y por su faz de nieblas empañada
Se desliza una lág1ima luciente.
I\"

VII.
francas, las alegres carcajadas, goce pegadizo que á todos
contagia, cuando la pollita zancona vestida de corto falla
en sus golpes furibundos, 6 cuando la predilecta del padrino, merced á intencionado resquicio que se le ha dejado e·n la· venda que cubre sus hermosos ojos, puede
asestar el liro de gracia á la olla barriguda, que deja escapar su sabroso contenido, en medio del aplauso general
de los grandes y los gritos descompasados de los chiquillos.

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$1 poema ae las lágrimas.

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v:e,;.

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Et ln rose parlant le Janguge des rose!!
Dit; "J'aime les chnnson!'. de tei.: d eux
lévres rose,;, ''
A. IlOUSS.\YE,

I
t; na blanca beldad fascinadora
De rubia tren:-:a y seno floreciente,
De ojos azules como tersa fuente
y risa más alegre que la. aurora,
Por ameno jardín que el sol colora,
Camina placentera y diligente,
Cuando su limpia. falda transparente
Prende un rosal con rama punzadora.
Dichoso acariciando la hermosura,
Se estremece el rosal, como una llama,
Al romper la beldad su ligadura.
Pétalos rojos llueven de la rama ..... .
Es que el rosal, perdida su Yentura,
Llanto de sangre por la infiel derrama.

II

Dibujn e,n-iado por el S!'. Eugenio Olvera.

Esplendores magnífico~, brillantes
Cunas de plata y majestad divina
J\1ut!!:'tra su cuerpo escnltural de ondina,
Al salir de las olas murmurantes.
Las tembladoras gota.e rutilantes
Con que cifiera el agua cristalina
Su inuiaculada frente alabastrina,
Fingen regia corona de diamantes.

Ru::-ipiran los ardientes rnisefiores,
Llena la luna el mar, valles y lomrui,
Y, en álamo frondoso, dos palomas
Cambian roncos arrullos gemidores.
La bella viste encajes; raso y flores;
Y, cual rocío en las fragantes pomas,

En El! pecho gentil lleno de aromas
Lanza nv collar de perlas sus fulgores.

rn dichoso amador, en tierno lazo,
A la beldad fascinadora oprime,
Besándola en su labio de escarlata.
Y á la presión del venturoso abrazo,
Roto el collar de perlas, dulce gime
Y en higrimas radiantes se desa.ta.
\"

Yierte el mustio rosal llanto encendido;
Del \'Ul:!O rueda higrima luciente;
Llora el collar de perlas refulgente,
Y llora el mar y estalla su rugido.
Llora también el amador rendido:
Que la beldad de inmaculada frente
Es estatua de marmol esplendente ..... .
Y en el mármol jamás vibró un latido.
Todo tiene una lágrima ó lamento,
Todo ...... menos la bella seductora,
Causa de tanto mal y hondo tormento,
Que, arrogante, impasihle y triunfadora,
Responde á los dolores dando al viento
Su risa más alegre que la aurora.

�22

EL MUNDO.

DICIEM.BRE,

18\Jf,.

p - á ella acaden deo_éle la Duqn- 4 qalen ocomp■fta
el lacayo de 1 ~ llbna, el ~pero que compra
la manuna prohibicla, la oerpleolee-da en el U"On- an merlDlll ID
de pan. En la noche no •• inteel
co, nna Ew de negra cabellera que le cae 1obre la eep&amp;l• rrnmpe el roldo eD Ju callea, paeo el ciego que pide lida, un Ad4n con loe bruoo abierloo; un Herodel con 10 mcooa -.a con a11 p11arra imp?OTIE&amp;ndo villancicoe en
eachllla de hoja de lala degollando' loe nllloe y mirando cado· pnerta 'I el granaJa qne no 11be tocar inalrumeoto
lmp&amp;elble 4 lu aftigldaa madrea; loe reyee Dllpl Cllllli•
algano, ana ho,a de talar un palo y mete un ro;.
nando en un elefante, an dromedario y nn cahlllo, con
do capu.de enloq-, loe oordoe.
_ _....Ja NochedeNa'Vidad enüe- 101cajudejoyuy1118coronaadeoroy o.oi mamoa de
En loe palal,ioe lo miomo que en lao bohardillas, ae
grana; loe i...,. !ormadoo con peduoll de eilpeJoe, cua,11,ABBIS ......canla y II baila y c1e todoe eooe raidoe no H qa,I
18
na isirillaT Nanea IÚII qne entonre- doe de 4nada y de-•=·, la fuen•-'ia "lle oe _.i.4 la pa$rla. Nanea oe 18"ip&amp;n como en
...."""' ,
-a- con mloterl- hannOllfa que dialp&amp; todaa las '""'"""' me• DCllll6n loe recnardoe dalcea de loe prime- ICDII para qne funcione como li f,ma de verdad; el moneo lade l a - l a ele la púrla.
rilo 111100 d&amp; la 'fida y nnnca como en mo- lino con IDl llp&amp;8 de caerda; la Vlrpn con IOálO melan·
Yo, que •"""' I••• nr=on• , F.epalla, que tenla
j¡alllWii oe 'lll...,. teaer-. volar y acercane en iillen• o6lieo, manto unl y ,11n1ea morada; el Sin J""6 eon ID alll lanlol amlllOI, ql¡a me conlideraba oomo en mi caaa,
loo uiadoe lÍ'r&amp; deoirlea: no me olYldt!n, oqul tónica verde, 1u capa amarilla, 111 poblado borbl y ona ¡poiqo6 b,,de ~ - • e n • ~ - a-nte
WOJ,,Y&lt;&gt;tdento y-to con ....a-100 Yillanclcoede- wracoajadacleftoreoen la mano; el bney y la molacon ele JUxlco y 'bnléllllá en medio de laldol esplendoree,
t&amp; DOOli,,,
loe hooiooa abierloo pinladoe con ...-oon como li ano·
mloeallelpobwllldt.-erdoe. eoloB a-,nllldoeque
l!roik....,. ,100 - - ~ como loe Jaranlll!C"'; looaeraftneodeceraconlao alilaldcradu 6 en la veoiDdad . . . - J' mllan el jarabe, mil pneolol de
nillolf' nida eJIIM ~ ni mú i - t e q n e el ni- plaleldM, y 10 hebra de hilo en la ca1-, poracolprlca heno y de lama; loo 1IICimiemoe llli g,,itri, de nneotra
llo Dlol, ~ humilde, -.Jooobreel hudllpa- oobreel nlllo; el portafüo de clara de huevo en algod6n, clué media, iro. eDdW "'úlca 4 qne Uamabo mi padre
SIi eJtDpeoahre y caieDlldo con el allemo de un bney y Y ID peeebre lleno de poja; el nlllo-Dioe de cera6 depor- el
la -■lh!I JOOl■do lle ..ite y ele -.inagre Y la
• -mala.
celua, 1COIIINlo, con loe ojoe muy -.il'OI y may ablertoe, - d e l lulpr COD,lnl b¡olYidable ooberano que len lasa
¿lfay elí la dena y en loe aiglce ana eecena lÚII demo- loe breooe exlendldoe, y lao piernu encqidaa; todo eoo lo
_..,. f mM _,..ftdora? El lley de loe lle,.., el me- he comprado al lado de mia padree_. - an rapu; ccbea culiieda pol'
el pOlvo del camino da la 'Vida.
1er 4e loe hilmlnol, elaol&amp;rla llbenad, de la igualdad, todo - lo 118\'llbo en un gran ceeto ehlejocrlado demi
-,.Qalero 11111Cho I Jlodñd, leo cieolaA mil aúgoe, pe·
cié ia ,._¡do4y de l a ~ no emp, la 'fida Y ..,.la para U'l',glar el nacimiento.
ro ea e■- acehe qáerrfa en lf6sico f vo!Vlr ma•
~toclll!.._ ""11■, ni ljlJopedldo en rlfloíolmaal¡Oh nilloe de a.'loral vCIOkcl no .Wil wdo lo qne ~ ni. CNlocllwló por 1111' oppliialoe y loe r J - Su oigolllca para el coru6D huérfano y enV1jecido por la or- ft1IIIL
¡Oh Noche Baeml ¡Oh poema el&amp; memoria~ 11ntas y
~ .... ~ ... ma4l'e-...-ao-llade Na- fondad y loo dolot9.
de ftllÍIUill ídul Que la cl-.ililloi6n no minga de en~ _, ~ 119 .,..11!!&gt;; lo ilal~nopirando juDVnelU'OI ojoe no oe ftjan en loe de eooo nllloe ~ w,, _..,. ta eencilla 8'líllll! r¡úe .... eiempre la ale:po liL , . . y el buey 1 t..te.i..- 1111 advenl- hambrlemoo 'f demadoe qne ca miran, no con enwdla, ir!a de loo MPN11 la delicia de 11111 . _
,...!llali4lb kl!á ~ en la eooala aoclal, lca que lino con alesrfa, Ir de 1a mano de vne■U'OI podre■, de
Ya,_ndo.,,...,IMctiiee, bUloo en -.ano la frente
udau y Ice mú brallDoo COP· paeolo e n ~ . de OlllllChltaen cuuchlla, ya ~ n ~
• • ~l oóa iail beeoe en ollo tiempo; todo oe
i ; ~ para . . - d e la~'- el ali• do lao - • ya A&amp;lnbiando la mala, ya pidiendo mú
Ido y *&lt;ido eia embua&lt;t - " 'rifl&gt; denao del eoplri"'·
~~ lclt 1gno1.,., Ice hamilder, loe • ¡ak,181 Y mú - • '1 qne ca open adollde com· liá¡Oh
Noohe ».al oGálldo "1 --,bá fria y blanca co~ · - 1 11 f'4 l la-llidadelJDMprilllW_y_
pr4lalaeolao16!1,loedulcell ..pec1a1. . . . . . . . . pa- mo mil....., ái¡plooln mi 61&amp;1mo 1eoM, lnfnnde tn
l ,slttii~~loi pi ◄-..
18 - ■i """'l""el con8le 11ne raeda, el canel6n qne 11
c o - de mla hqe■ - q1ie para mia pa·
~ ~ - i¡liN.llt., loe rer,s IIIIIOI, la apariel6n de abondona, el '8Jocole qae oe delpneia, 6 el pol'IGtieiño y loo
meo i ~ en -1 ll!(o y 11ae!no han lagrado apognr
• - - -1 l!¡eG, 'j. i....,., Yiailulo. cleponlendo ID co- ,eqaemado cacahuate qne al l'ebulr ea la _,..,.,.. ea- loo.a.., Jil i.a fsiifl181 ni el alllll¡O conocimienlo
J'!IIIÍ¡
-,.nto ate el mM deBpreciallle y ol- nula cae al 1111elo.
e l u ~ .........
'riWl&gt;~•ql!e 11 ■--- en-deoroy Para loenlllcapolm!a eun111Pff1'1&lt;1; e11oí1 no t i . . dOld
oomo _.,., Jo iejcai
~ - ~ &lt;lepúJQra y-itlo y movían en 1111 clelmautelado ouano el nacúioúníi&gt; q!Jll ~
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1c,a mú riooe, va1eioiol -.-11ca.
pero compru e1 p11n ele eur1so, ..,.. ed:f
toc¡ue)IIIIQbab6ilvillo,
-~~ ~ ¡ - 1 , i R el arden de laa aooleda,, gorilea agndalnent,e, y con 61, el pdlk&gt;'ie i.,..,
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el ,....ida Belea
4iil,
1• • ¡
tv 1 .._,._. 1-, , c1- ~dad, yaloonarludocedelaaoclie;oe.....,._.,.
et 11aelmlento ü Orllto.
....-1a.p. • flllldar el dereobo y la jaáicla, ¡ tevaa- gnlar con tocia la fnena de IDI pu1Jll.&amp;¡l'D■ Dmo Pa:A.
~'lt
la ulae condici6a de eoclaw y de conElla III que• Noohellaeill,
~ • .._ "'8 ..,._ y de madre honeola, f ma1dePorque nace eíNlllo Dklí,
Alt ...._....,
el gobierno y 4 oamlllcar la
Loo nllloe pobrel la cLllleo ,r rhat-. qne oe
fls¡ ldita d 1/11
11boliendo tl"11oe 7 no con• confunden el oceite Y el vinagre, laa .... de ._,,...
~ u,,!n ~~ Dj.nobleau lecí$1mao toen de con lu rebowlu de flcama, de 1--..,I; ,_ ...u;,, olo
~ ~ V r(il!rc. 1' fa, el pe1116n y la eopeNDza en plflano, ele lima :r de per6n, con loo! con._ y 'Ju almeDI
~
dral ele .-hmk!.
ESDE la cnmbre éle la monlalll, el paitaje era
l'illi41110 ~, ~ . . . . . , -'9 oqnel nlllo que caando lleCon11o6 p1-r nllloe
Y poinoltoe apa~ pnAlo6 y oe1l6 con .,. - ~ ran el ilaldo rojo de- plailllo, mleuUu loo nllloa riool
Ve!Me abajo, un capriohoeo aplllamlento de
·a.¡ i rou,-,Mlleota: qae alboroudoo
11borean la copa de Cbampognetoo!IChando el amorooo
~
n.....,...,
trojee, domoo '1 VáDllal tonecillu,
"- 1- wel!llli, po¡,qne ¿ todo■ leo hbo benellclce por- brindia del jefe de la lamllia, qne hace llorar á todoe por1lll91ÍliÍill-lo~«1111011I • -de IOl llnlliee• y po- qne habla con la poeela del alma, con Ja qne lnarin la'6- wlelu slratoriu. oapu de molino movidu por .,¡ aire,
~-~ la Uetra
de que al 11epr laD llcidld de mirar Yivoe, conlentol y rewúdca, loo oeree y, Jl!'rdil!nd- en la lejana oenaola loe Inmensos ,ripies
,alplcadco de pÍ!Jllol rojoo por lu amopolaa qne oe me......., an\Y81'11rfo, dondo quiera '.lºe 00 enoontr6ia ... que ocn """'"' de ID IBDg?8 y alma de M lfeck&gt;I.
ñil ~ 4"lria&lt;Jeijo éle loe hopno y ele Ju p6bl'¡La uadlción 11ncioaó lu naevee Jleetaa aeguldaa qne clan blandamen'8 en lao eop...,
Era muy pinto- el pueblecito.
.....,_ '8l flíeblo.
llamamoe •lu poaclu.• Con CIWlla alegria 1-oo caa·
Loo bombrel, ml¡ajaban con ardor en la labranza ó
:Y 411 qpe lamarlolo pene..- , todol lao edadeo, á
lado todoo, aigniendo con nna vela en la mano, f loo pekie ~ f , toa.a Ju naoloneo. Su perfección lo regrlnoo de ~ .loe villancieoo 11ae todoe conoervamoe lao qneoe...,, no codiciaban riqusaa ni conocla1i 1u1 fueroo poli""°", hollabon loe campeo cabolpndo en úgilee
~ l,todo láque $lene Jlll An noble 1 *Cdoo lo aman en la memor,a,
~ W la ~ n élel bien c).,l
d
Loo que dabon la poooda oe encerrabon en ana pieoa corcelol, cuaban ganaa ó paloe •ll-rea en las laguna,,
~
•
amor Y • la para reeponder con otros vereoe al oon del piano ó de la 1 fieru en el bolque de •binoe; eran felices; arrnioa•
Jla,)(6xlcoaoelébreenCldah
laN b Bu
pilarrl, deepaés de haber canlado la lelanla, yen el mo- bon al m6dleo con 81l excelente salad, qaerlan bien á las
_la,._ íml- en q"'l
"': •
enoco- mento de abriree Ju puertu para qne Jceé y llarla dar- eepoau y ilegahen á p&amp;lriueu ·rocleodoo de hijoo cari·
18 COJlll'OPl1 00 coruonee
la famll.
míeran ahl - noche, ¡qué alguara imn'bomoo! ¡con IIOIOI y alegres ni-aeloa: eran Ju hembras bonitae y
1'iflOI
,a 18
linreane para pllllr la velada Y qué arrojo no■ tirábamos al aaelo para recojer la eolaci6n pladlae, de 11'.bilol modealol y aenoibilidad superior,
&amp;Olll1
penoor ~ ~ dru que . ven- deapamun■do en la allombN ó en loo ladrlllco ele loo co- delconoolan el lnjo y la coqaelerla, amolml el ln,gar, á
~ 1clt abáekio y loi podrell anfren unagmúdooe 11 en
rredoreel Mezcladoo nifloe y niflu, aparlando la mano la Madona qne acogla propicia &amp;DI plegariu, á loa nilloa
1"!)11'a novldlld ya dormirán en el Hpulcro.
delicada de la hermano ó de la prima, qne in~labo hur- haérlonoa y al novio nlaüco que en lao noobea de plenilOh l!Toohe
4 mi memoria
Juh dlchu larnoo la me¡or
• golooma,
• éramoe loo máa awroo y toleol lanlo C1Dlaba ,rovaa.al ventanillo.
1•daa
1ao Buena! Mi .
,
mu-,..., 188 1onu que oyeron para la arTtbating,J'Y pora la gula!
Prodacla el pueblo, Ju uvu riqullilDllll de aua viejos
l'fN
no
.olver
nancal
y
tod
·
·
1
¡
emparrados,
queooe allmeo~ioe de elabornciún primitiBra de ver c6mo nOII Ue-1...... o eato aurge en m1 memona a ver oe ptlelk&gt;B,
• - en oque1100 atice nneo- al oir loe canlol al - r por nna ealle y ver dellde la va, el wigo que convenido en pan, vomi1aban por 111111
$ft11-d-,laoompradalco¡·•----elN··'-·
'
..-.,:;;;.,. __ ~ amule nto· acera el iluminado
11lón en que ae ef"°'óa aoa poea- bocal de lumbre lao humeo.na lahonu, aceltnnaa de sus
18
~~ que *Oda'!al· da de lnjo, 6 eecucbar en el uguán de la vecindad debo· oli'11?81, Al froto ..ele loe manzanoo ó perales, y ftoreo,
~ •rm- Y amplia de laa rrio, loo canlol de loe machlcbllol pobreo.
¡muchu ftoreal hablail de Vlr en Mayo aquel vergel, ropluae de la cJudad, ocn DU delicia, porque en mudo lenCuando ya todde loo que noe amaban oe han mnerto, ..., claVlleo, nwgarilal, llrieo enlermiaoe, cer61eu camIIIMlle me hahlan ele cceuqne amo, qne no olvido y qoe caando nneotroe padree daermen en el oepnllm&gt; y con p4nulaa, vlólelal, acoclaa de roúceo pomp6n, ozucenu
'"!-can como UDto roolo mi espirita triate y enfer- · ello■ el hermano amado, cuando el hQPr en que fnimoe cloróü- y azaQlll'OI pudibondoe.
·
mi~
enmanlll
dichoooa eot4 vacío, la Noche Buena revlale denU"O del
Lu calles eran mal p&amp;vimenladaa, y loa edificioo lodoe
18111118
-■
• oda Y eriau. cuajadu de bello- coru6n ano dalee, pero Infinita trilteu. OM1a canto que con UÍIIIM ven.._. en cuyoa barro&amp;ea de hierro se enqne ~ 'ree,na, traldu ele n o ~ mona cer- 18 élcacha, cada pandereta que IOlna, cada phD qae,.,.. roocaban como llerpienlel lu enredaderaa: loa domingos,
~ _ . ~ - Y hdmedu made¡u de heno, reco- tremece leo aires con ao aguda nola, noe obliga 4 1111PÍ· la genW m o z a ~ enplen1U bailaba en la pla•
pin 6n leo viejos ahuehn"".'9 de Chapallepeo, Vlrdad&amp;- rar y á oemir húmedoo loo ojoo, pon¡ue nada ee compara, za prlnclpel; ali! 10 iniclahen loe CUt\&gt;O •more•, conjaNI cuna■ de lan noblel anc,aue1;-eou ftoree ea forma de
ble f las venturas del hogar ni nadie vqlveril 4 amarnoe phue el verbo amar al compú dfl lao lanlarri"8 de la
-1la c o n - ~ rojo■ lanccolüoa, lin aroma, pe- como nu9"'roe padrea noo amaban.
mdaic!I '1 el piar de loe pojarilleo, que porloleaban tendi.~ con uno poeola
y que llama el pueblo ftoree
Recuerdo las NocbesBaenu queposélejoo de la patria.
da el ala en leo rama¡...
de Noche llnena; lao 9"'reU... el ool, la lana, y loo comeMadrid es de lao ciudades q11e mú ae animan y que
Cuando la campana mayor de la torre porroquial lan•
111 de anlllllo; loo hlleo de plala lllnrando la eecarcha;
10n mú balliciooaa en t!t!la noche. En todu lao caeu ae ubo4 la puee*II del oolel gemido de au lenpn bronclnea
lao cabollu de ~ o oobre rooaa pinladaa de blanco, re- cena el pavo; lu peocaderlas oelentar, en 1n1 8IIClplr&amp;lel! anunciando laa oracionee, invadtalo todo una calma. de
medando la rueve; leo putoreo de borro, llato con ID loo m,a grandes y doradoo salmoneo qne ae _ , . en el abodla; verlaia ilumlnadoe leo villlloo de d01 ó tres bal·
zampolla, Gila con la olla de migaa, Braa con la chlrimla, allo; la Plaza Mayor presenta un especUcnlo hermoeo,

~a.-a•,nas

N ºch e

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L,•terar'taS.

Annlnda con el lamboril; el 4rbol del bien y del mal, con

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DICIEIIBRE,

ones, algún trunochador que cobijado en gruesa manta
apresuraba su puo en la calleja, eacuohariaí■, en el ealabio el mujir de una vaca partarienla •• furicoo ladrar
del vigilante mutín que presiente alg\10 intruso, el canto do un gallo deepabilado, la oerenala de un felino en
loo tejados, ó el eco triele de aaa canción de amorea perdida entre lu oombna.
Ln autoridad civil, -ba repreoenlada por un alcolde
campechano y malicioeo que clecidla loe pleilcl de IOI
gobernados como el lamooo 01Cndero leo de la ln1Dla blrataria y medraba haciendo ,abiar á la alcaldea con 1n1
inaiintoa mujeriego&amp;; la medicina, llevó á un doctor materialiata, jacobino y revolncionario, promotor de dlecordias y zamb1111 en la época electoral, buen 1ujelo en
el fondo, amigo de leo marid~ y qne habla uilüdo en
1u1 nlu,nbramienlcl á todal las madres en diez legaaa ,
la redonda; para que nada fal-, el prq¡reoo, que en
todaa partea aaoma las naricea, ediflo6- unaa aulaa, y re,,
vislió con el 1evero magi8'erio de mentor 4 un anciano
dómine, de &amp;oonomla blblica, convioolonee oblcurantu,lal
y aDlleru coetnmbrea, ana eo~de lnquioldor pedagogo, lamoeo dl!obravador de nllloe que f faena de •:rano■, palmelal, tironee de oreja,, y radoe p - ha·
bla con,enido al menndo elema,to en un hato de cuneroo.

.

201

EL MUNDO.

1895.

n

Delde ttempo úrú, padeola la bella Conchila, langul~ y melancollas que liahlan paeso de nn ,empilemo
mal humor al bnon pap4.
El larmacált,ieo rerol-.i6 i,u6tiimenle..,. pol,'Crientoe
redom•• prep&amp;ranclo fórmulaa, y el médico acah6 por reconooer la impotencia de ID 11b.er ante la traido,a enfermedad qne á ojo■ viltoe demola la aelnd precica de
la 11illa.
Y no hahla raooneo qne oaüafoctorlamenle explicaoen
loe acerbo■ pila e, • de CollCblla: era~. la m,1a IIÍ!da
de la comarca, amibanla to&amp;. eon ternura '1 ID .......,
oval, oel'liJlco, no'81-te bello, con -.ilgiela pupila• verd• y ornado de ooberbloo boclca .i. caobo '1'11a
á mal tnier á todoe loo jovenneloe ele IIIP".
¿Por 406 oulria, li el garbo de ID andar, la albnrade ID
- o y el tono ulveo de 81l piel hablan qllitado el 11118110
4 mál de nn a p - varonclio de veinte IIIIOl'I
¡Qaian lo ,abe!
Ello eo que el dolor minobo i - b l • éll almabnena,
y á oolao en la alcobo de ooilera le ualtahan como mallg1109 diablilllll, raborá, de -1dad ofendicla, angll8tiu lnconBClenlel, .-.rebellonee yganude llorar muoho,
como caando era nllla y le pegaban.
Oblervadla en el paaeo -..penino.
No le epnmovía JI migieo eeplendor éle odorabl•
crepÓICGloe clel Uóplco, caminaba penoatlva, enolmiemada como ana romúüca de novela, con la indllerencia del
maniüieo awncedo por la idea qae 1'r olmeoiono. ....... .
Lu a vea bu.acaban el nido modnlendo fervol'OIII iJll6..
lila oración; delmayl.baae la loa leo puatndoe crenoneo de la ogreole cordillera, cobrilleaban loo ra100 de la
luna en la 1uperftcie acerada de leo lagoe, fingiendo radiacionea IMclao, ilamaradu foef6ricu plala ó vaporea
de opelinu tranaparenci111, y, ella, Conchila, absorta,
deedelloea del paialje IIIIIJDllo, hundla leo menudeo piel
en el follaje; 1111 mirada perdfaoe anli- en laa cobriua
lejanlal ó conlemplabo con ftjeza el celaje tramontano
iluminado con fnlgor de hoguera por el aatro fu¡itivo; ,
veceo delenlaae como la coroa que columbre al coaador ea
la eopeeura, y eecnchabo don alención quizá eoperando
qne el -.iento le lle- en 1111 himno d• oelv4tieol rumoree, ecoe demóoicaa ignolal, visiones del pala de lao qalm..
ras, perfumee de rubiu lof'tenenue, de eBtrofu de amores y debeloo ......

ae

m

Era toda una hiatoria.
El poema de deo vidu perdiénd- en laolllloranzu lnfantilea, evocado eutn, recuerd.01 muy Jejanoe, nacido en

Ju intimidadee del colegio, ,raneformado 4 leo dooe anoo,
convenido en drama, en irageclla cui, á leo die■ y ocho.
Una larde, la vlapera de que él marchue á la ciudad,
hablaron mocho, 81l mutua timidel ele adoleeoentea ch-eapareció ante la proximidad de uno oeparación, loc4ro111e
lao oedienlal bocal en la inconeciencla volup- de ano
nueva oenación revelada en la queja doliente de un . piro¡ el primo juró como un romano, pidi6 el amor con
elocuencia arrebatada, y al oir el analado monoetlabo, ca•
yG de hlnojoo embriagado en el d•leile de ID dicha. .....
Lloro ella, experimen'6 alegria&amp; deeconccidae ba"'8 en•
toncea, abondonóee , laa cariciaa orgullcea y feliz al ll&amp;ber
que era mnjer, a¡radeciendo el vasallaje varonil que le
rendía 110 eamondo.
Prometieron qnen..-ne entemamente y forjaron un pa-,
raíso de proyectos para el porvenir, eeperaudo con tran.
quilidad la ausencia, ese polvo de tumba que encanece Ju
,andee afecciones.
Fuéle ella fiel; conaider~ndose au prometida, esperó oon
impaciencia acariciando dulcísimas eaperaDA.8, y coando
regres6 e! ausente en vez de cumplir 10 compromiso, oco•

nf-,le .::.bandonat' el mundo para bacene un cenobita!
Y no habla modo de empeftar combole y arrancarlo de
lu mallas 1ntileo de la lela de aralll que lehlciacautivo,
¡nunca pueabal dominábale ascétJcs. huronería, eocerráhue en au coarto y ali! ae daba á leer oqnelloa libroa
con plllal de ln&amp;lele 6 amarilloe ¡:ergaminoo que le ha·
blan ,raatomado la cabeza como al manchego aventurero
loe de laa cabollerlal.
¡lnpúol
Defraudaba aws enauefioa de novia, huía como un In•
oeD11io de la V8n"1ra, ahendonando la vida raml provechcea y alndeble, para B11Íciderll lenlamente en un con•
vento.
No; él no oe perleneola ul miamo, encaden,lbanlo 4 ella
jnramen"'8 inromplbleo, preciao empellar la lucha,
vencer con laa arma■ ¡lorioeu de la mujer, á COIia de to•
do, ...... ,111p1m1 .........¡M¡rlmu1......... ¡-.iolenelao1........ .
¡lagolelrlal ......... ¡¡oerla coquetall ........ .
IV
Apareci6 el ool oobre el hielo de Ice volcanee como ana
corona de fuego, deollorando raadalea de oro en el pitllago
1idéreo y colorando de p6rpura lao nubel errabunda&amp;
Poblóie la úmóofera de perfam•, de auna, de trinoe
y de alu; la ola lumln- macnlabo doñndoleo, letol,
boaqneo, liembru; ceoeríoe, terrolloe y camplllu; ~
•nlnáboooe al trabajo loe labriegoo, relinchaban loe éabo•
lloe erizando el lleco de auo crine■ al olfalelr laa Y'llJDU
qae paclb en lao llanura•; oobre el camino, ana caravana
de peoadoe carromalol rodabo en loe ¡aijarrol al p&amp;IO pe, _ de loe baeyea, y en el césped, htlmedo alin, comen•
•ba IIJ8 laboNI on mundo microac6pico: hormigu alareadu arraatrando con ti'4nlcoo Mfuersoe ana t,anoja de
cebocla, -nelca wpco tJ'ISlahilleando en el sacate,
- . lagarüju bebiendo la lu1 en 1D1 lerrceu bncaa
-blertu, 6 paeienlel escarabajóo qne rodabon en lu
-,,dM bolas de eotiércol coidacloallmente redondeadu.
En loe jardlnee, aleleabon pinladaa maripoou, un en•
jambn, de abejas lllCllllllblea, beoobo lao corolao para
llenar de ambllrina uúel Ju Ol1'0l88 celdlllu del poual,
ejéreiMIB de ll10III08 sumbahan entre lao moreNI 'de la hilanderla, y Ju l'OUII calan cleefallecidaa en 101 lail.. eopinoeoe.
la eaqulliln de la igl•ia llam6 4 miaa con premura.
l'icabo el ool, y, laa vlejeoiir.a, con la cnmáodala :im&gt;llada 4 la mlllleca corrían leme1'01118 de no llegar al ti•m•
po al oftelc relicioeo.
Concbita, de bracero al bochlller, encamin4bue al 1e,nplo: hahlabo mucbo agilaodo .._ manoo con calor, ocercaba ID carila IOllrooada , la del 111111,on-ón y rela burle&amp;- .
camenle hablando de algo que le hiela palidecer.
Ya ea la na\fe, colocóse á ■oa piea como uua aierva,
aeem6aehtpora embriagarlo en el olor de ID&amp; cabelloe de
mujer recién hallada; ni tacllnareo, enoelló el nacimiento
ele una nllCII IDlll'ftliaa, los \111\·iaaoe ricitoe que en ellaee
enredaban, la "1rgencia del cuello con blancos de uócar
el ananque provocante de au 1eno virginal tnmaparenlado ,t travi,, de la indiacrela m,..,lina del amplió peinador......
El te6logo no rezó la misa con fe"or, ni cayó de rocli•
llaa propinfndoee farioeoa golpea en el pecho cuondo re·
pical:lL el monaguillo¡ salió ~brio, tambalf'ánd~ eetrechaado con furia el redondo brazo que le abandonó au
prima, y en la caaa, cuando est.o\'ieron soloe á la 10mbra
de u•a higuera, abru61a y beoóla muchaa ,·ecea diciendo
con furor de ú•lro:
•.•••. ¡Quiéreme ó me muero!
Ella. ein ofendent, ante aq,1el .intempe,th-o deepertar
de una carne joven ndormecída á golpes penitenciarioe,
reía alegremente diciendo entre baatidofflll:
•••.••jYaesmío!

Y las rauda■ illláionea volvieron á poblar de auenoe
au precioea cabecita, pene6 en las nupciaa, loe idilios de
la luna de miel, el bautizo de un querubín! .•..•• y el de
otro!? .••.•. y loa de ot?O!! ......
V
El padre, el excelente palurdo, entrú á la alcobo de
Conohit.l, tosió como lo hacía en loe grandes aconteci·
mientoa, y no siendo 01uy faene en retórica, deapoée de
mucullar frasee iocone:a:u principió trabajoeamente 10

diacareo.

...... Mro...... we babló de ti...... asegura qne debeo

-rte......

¡Habló por llnl
El ancillllo abreviando IU peroración, ae filé den-cho
al bulto.
•..... Malhmn. marcha al lelllinario, y quisiera que anHI prometu tu mano al hijo de Don Pucual, ya aabea,
el alchichooero, muy rico, millonario!. ....•
Conchita polideci6 sintiendo eh el ronro la injuria de
un escupitajo; BU amor convirti6ee en odio momenW•
neament.e, pareció le ridícula la caatidad de Pedro, y, en
ana exploeión de borla, de eea oaro,inica y deapreciúiva
hilaridad de loa mujeree que ven acobardare un hombre
aale aua gracias, gri'6 enm&gt; can,ajadaa.
-¡Bobalicón! •..... ¡mamarracho!.••.•.

Y como li Ju doo palabrao hubieran agolado el buen
humor de que "hacia tao 9"'repi_, alarde, deeplom6ae
en el lecho ooll?"'ndo desesperadamente.

..................................................................................

Adorable aeftora: me diréis haciendo un Mnito mohio,
qne he relalado una hiatoria iaalpido y liD gracia: '8néia
, fe mocha razón, pero yo no ooy respoDllble de que en
el pueblo aquel no acontecieran nunca sooeaoe extraordinarioe.
Diciembre 7 de 1895.

POB JD. PADD OOLOllA,

11

la vlopera de Navidecl, y en aoa luj-eotanla ele cierto palacio de Mádrid )ll9ll8IUMln, un
cahlllero ana oellora, unN.....,..¡.,. Ezaoqnel
un Nacimf.~to 4 la eopallola y 4 la antiJna. coi¡
todo■ IDI inR'ÍDelldAll laberinloii y todlll 1D8 ~ llll•
pro~ad• Bocu ele.corcho y papel encolado. qae - ten
una Bel6n ele carl6n: booquee de .l)müoco, rloe ele
criáal, choau de paja. poatoree y ...,.iza ele ~ qae
bajaban por todaa lao veredas ele la molllalla, carpdco ele
tortu, pavoo.y pllinM qu., ofrecer al Nlllo: teliillca ele
10V1jilal ~~n "1&amp;llllllneDle ea pradoo de
oerrln
hin
de ~ no claoifleaooo en nin·
pna lanna conooida, l""""f"'doo por en-1orea qm leo
diaparaban IOI eecopetao, IÍD - ~ " ' ~ 8c.t.W11na. lnvenlara la p6lvora. 1Jn devoto emitiltio hlllla',.,.,.. la
- - de ID ermita tocando')(-, 'medJlii~ ...
cua del rey Herodea, que ~ l a a la ~ de ID
palaelcparaconlempiarla ll,gollaci6D dé
mú 16joo 88Cm&amp;bo por la boca cle. un ~ l 111&gt;
rrif..
Cllllllldo de p■,'08, 1 1 ( 1 ~ 7 zai,,,buaillfll: J' ali,!, eu el
61'6no M\rmloo. oe divillba la brillallte poailün ele leo
Beyee Magos, a'1'1veando un poei,le a&amp;Jevldo qae
oqnel lamcao del Diablo, en7ó8 chnielaloel!A fanla qae•lol,
eoh6 lluotre arqailecto, quedando hecho deocle-nton•
ceo jefe supremo de la fnemooo-i.. Al pie ele la molllalla oe hallabo la grala, y en ella dotada i1 !filo Dtrille
en 10 camita de paju: áau derecha le eoa$elil¡illlha 1a
Virgen l.n'Obada; y , au izquierda, I•
bién San Jcoé apoyado en ftórida vara. La ~ . Í bnn;
1e manlenfan en el loado, respeln- dlllancia, . 'l 4 l&amp;
enwada de la grula doe gwndiail clnlea, de gran pi_a, ..,.
deaaban f la multitud de ~ - q n e ba&amp;lan llejodo r.,
d.....,.. de adorar al Nlllo. En loo airea, -nilidbi el!&gt;
inviaiblee hlleo eláat.icoo que lee lmprlmlan an 11a&amp;V8 movimiento, velanle gran nilmero de ~ -eniendo
bonderolu con ¡.,.. de oro, qne deolft: ¡Qlori4 la ucel,&amp;a!
•
Con~ ain emhugo. 111111 ana ~ lllleligeRte ha.·
bla dirigido oqnella perapecráw V 1 2 " ' 8 ad•al,.,.
ble, oonaen,mdo de ln~to • impropiedades qoo deop1ertan en el coru6n alce■ ~ de la
infancia. Todo era, por
pone. rico y ann"1o.o: I•
liguNI eran todu &amp;nu, y algnnu de verda4eru mérito;
1111 rico tapiz flamenco cubría el fondo; arafta aatiift•
decriatal de Venecia cargadas de bullas, y ,-i-candelabroe de plata, colocado,, acá y alhl por la montatln, prome,ían á loe putoree qm, no eohaTían de menoe en t r ca·
mino, ui e-1 alumbrado de pa ni las Jaeea elémritw. la
9"'rella q11• J!Uiaha á loe Re¡'ff MllglJB era ona venlaolera
estrella de nqul•iwoa brlllanleil, y otra, en ledo i¡ual• .,,_
lacada en •I fondo d• la gruta, ,.,pan,la - maplllcoe rellejoe ■obre •I ..leaLial ..mblanw dol Nino. Plantaa ,ana
y viltotiaa enredaderu criadas eu iuvernaderoa, fe. 1to1tta•
hin la montafla v 86 t?Dtret,egíau en el fondo con grandel
espejos qu•, colo&lt;adoa freute , frente, aullll!nlabon la
pen¡x.-ctiva y !•abían de cauear, relejando co11wnan..• de
lncea, un matglCO efecto.

..,rde,

lqe=--·

con:="" •m-

°'ra

LA PER!.A.
Contemplaban 11111 ojo■ centellanlee
La pelma de criltal, la linfa pura
Del aurtidor que viertf' ttn la e.peeura
Su poh·o de zaftroll y diaul&amp;n1e1;
· Cuando, eulerwa, con p■ao1 TIICÍlanlel
S. ncerc6 una mujer todo lriotura,
Y le pidió lilu0011&amp; con dnl1nra,
Fijando en II miradar! 1uplican'"8.

La perla que en tu mano relultrla:
Diete al aquella mujer pobre y doliente,
Que oe alejó llorando de alegria.
Yo, entoncea. conml,vido y reverellte,
No le bel,I en 1.,. labioa, cual aolla,
¡Sino en la uoble y lwnin~ frent.e!
MANU.El. liKUf.&amp;.

�22

EL MUNDO .

.,.

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.

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DrcrnMllHE,

18U5.

15

DICIEM!lRE,

18\15.

EL MUNDO.

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Gln!es ae la posaaa ...... ae &lt;rltampagne.

Después ae la posaaa ...... ae pulque.

Dibujo de Leandro Izaguirre.

Dibujo de J. Martinez Carri6n.

:203

�2'.l DICIEMBRE, 1895.

204

EL ~IU:NDO.

Literarias.
LA NOCHE-BUENA
EN EL INFIERNO.

I

CIA un frío siberiano, y estaba tentadora para
)a¡;:i\r las últimas horas de la noche la cerrada
iabitación, la camilla con eu tibia faldamenta
qne eiwueke como ropón acolchado, y el muelle sofii de damasco rojo1 donde el cuerpo encuentra mil
posturas regalonas en qué digerir pacíficamente la sopa de
almendra y la compota perfumada con canela en rama.
¡Pero no a~istir á la :Misa del Gallo en la C,itedral! ¡Xo
oír lo!-1 gorjeos del órgano mayor cuando difunde las notaf:, trémulas de regocijo, del llossmma! ¡N"oche-buena y
quedarse aRí, egoistamente acurrncado al amor del brasero! So puede ser: :l,nimo: un abrigo, guantee, calza.do fuerte ...... A la calle en seguida.
Biliíada por la misteriofm claridad de la luna, la ciudad
epi.-copal dormía. Exten!ólas zonas de sombra y s,1banas
de infinit'.l. blancura argentada alternaban en las desiertas
calles. Nunca éatas me habían parecido tan solitarias, tan
fant&lt;.'istic:unente Yirjas, ni tan adustos los cerrados caserones que ostentan sn blasón cual ostenta la nnera un caballero santiaguista, ni tan medrosos los rnportales que
dC'!'.ICansan en capitel~ bizantinoo.
fo bulto embozado que al traxés de aquello;; túneles de
piedra fie depfo:a á paso ele fantasma, ¿no lo podrá 11er?
¡Lo efi Fin duela! ¡Lo es! Siento que la sangre t1e congela
en mis \'ena~ al observar cómo f'l bulto, saliendo de las
tinieblas dPI soportal, se dirige á. mí y se me pone dt•lante, mudo, den·cho, con un dedo apoyado en los labios.
Olas ele luz lunar le envuelven, y me permiten detallar
su cara ele cera, que recata el alto cuello de un montrrriNffJ
a1.UI, \' las alaf-l de nn sombrero de fieltro caprichosamente abollado. ¡Yo conozco á este hombre ...... es decir, yo
le conocí en otro tiempo1 cuando era niña!. ..... ¡Le YÍ un
inr-tantc v nunca oh·idé su melancblica y pen!latirn silueta! Ento;lCl'l!I los estudiantes recitaban sus \'C'l'SOS y Cl'lebraban sus dichos impr('gnados de mordaz ironía ...... Pero un año deApnés de haberla visto yo, el poeta se pegú
un tiro: la bala le entró por la oreja izquierda y le salió
por la sien. ¿Cómo es que pasados cuatro lur-tros me lo encuentro en la cal le, á. estas horas, la noche del 2-l de Diciembre, camino de la Catedral?
Quiero pn-gunt:irselo, y me sucede lo que cuando probamos á gritar &lt;'ll sueños: en mi laringe no se forman sonidof:l. fü tampoco habla: me hace señas de q1rn le siga .....
y le 8igo en dirt'Cción &lt;le la basílica.
En ,·e7, &lt;ll~ entrar por el pórtico bi7.antino donde se
rigolpan los fiel('R que concurren ,í la misa nocturna, mi
guía y yo no!'! ¡wgamos al muro de la fachada nueva, y
ante nof'otror- f.:(' abre sin rui&lt;lo una puertecilla pintada de
rojo, que yo siempre habfa Yisto cerrada. T"n par-adizo estrecho, quc&gt; r-e enrosca C'n las entraílrtí-! de piedra de la Catedral v ee ya il'111niendo cada vez más abajo, r-e nos presenta,\ mi fatídico guía se enhebra por él, y yo voy en
pos. Yerdosas ngetaciones, humedad resumada por los
poroA de la cant('fía, dan it aquel pasadizo gran semejanza
con el interior dC' lm1 acueductor-. Allá á lo lejor- oscila una
lucecilla, y cliríar-e que en vt&gt;z de acercarnos á ella, la Yernos cada ,·&lt;•z más distante. Bajamos y bajamos cuesta.&lt;J,
rampaFI, escalones casi insensibles al principio, después
tan ~scabrosos y pendientes, que ya, más que bajar, creo
rodar. La fatiga y el susto me detienen un instante, y entonc('A mi guía, Riemprecallado, Be vueh·e y me hace sefiaR de que continúe. Ya no son CEcalones: son despeíladeros pedregosos, cantiles de berroqueña, tajos inmensos
de donde amenazan desplomarse gigantescos pedrui::cos,
y luego una playa árida., escueta, límite de un mar pesado
y aceitrnm, con olas de un gris de plomo fundido ...... A la
izqnierda diyii:;,tbamos r~plandores rojizos intermitentes,
como si algun incendio de,·orase el caserío de los pescadoreH de aquelln. ribera maldita.
-Oye, poeta-digo á. mi guía, que no da señales de detenersP; aHteF sigue en dirección del incendio:- no quiero máe. Ko sé á. dónde me llevas, y contigo no Yoy tranquila. Debes de ser ánima del otro mundo, porque consta
que el tiro fue mortal, y tu sepulcro, que lJeya una inscripción ení:1tica, f:le les {'11!:!eíla á 108 curioso!-. Xo tengo
preocupaciones, pero la broma ya me parece pesada. Te
conjuro. Rezaré por tí.. .... P-i me vuekes ti la plaza ele la
Catedral.
-Par:\ nada me sirven ,í. mí los rezos-contestó mi guía
en voz serena y desesperada, voz de hielo, por decirlo
así.-\'en conmigo, y no pidas guía mejor, que Yirgilio
por tí no ha de molestarse. Yo fuí uno de los poetas menores del Parnaso romántico: la mufla no me amaba lo
bastante para hacerme inmortal, y quise ser inmo1i.td despo~ando á. mi musa con la mnerte ...... ¡Ojaht detnis de ésta no hubiese encontrado sino la nada!

Al hablar así el poeta no hacía contorsiones: su cara de
busto de mármol no ~e descompon fa ni se alteraba; sólo
sus ojos me parecieron anegados en un llanto que era
fuego 1i la Yez.
-¿Está~ en el infierno?-pregn,nté con tanta piedad como asombro.
-Así le llam,íis los vi\'Os-reHpondió el condenado.!fosotros le llamamos .!fondo tltfaior, y :í su Rey le nombramoo el Bají;:iino.
-¿Por opoi:iición al Altí.~imof
Sólo cont,estó con un suspiro el poet.."l..
-Pues yo no quiero tratarme con ef-ia gente-im-.istí
Yiendoqne de nuevo principiaba tí.andar mi guía.-Yo no
tengo \'ocación de suicida. A mí la Yida me parece amable, y Dios bueno, y fin¡;; obras perfectas; el arte me proporciona gocei-;, la naturaleza me vivifica, creo en la amistad, no atraYeRfodose el interés, y no tengo malo el C'St6mago. Déjame de réprobos. Dt'jame de fronteras donde
sea g(!nero de contrabando la esperanza.
-Si no det-cendiere,~ al mundo inferior-contest-ó mi
guía mir..1ndeme de pie8 ií. cabeza con desdén glacial-Reriis inferior tt'i misma. Quien no realiza la. bajada :í. los
infiernos, que no se tenga por arth4a humano. Peor para
tí ~i retrocedes. Ya me sospechaba yo que tendría~ miedo, y por eso elegí esta noche para tra&amp;rtc :í. la mansión
del dolor. Para que veRR cómo del mismo infierno no est:i de:.-terrada la piedad, te traigo á él la única noche del
afio en que no se atormenta ,í. los pecadores. ¿Yes cómo
la roja lu7.de los hornos de hierro ya palideciendo y transformándose en blanco fulgor sideral? ¿YeH cómo las llamas ya son luminarias? Xo es porqneel infierno se alegre
del nacimiento de Cristo, porque en el infierno no cabe
alegrfa; la pena de sentidn, que es la tristeza, no se nos
perdona jam:.íH; pero ef!ta noche se interrumpe la de tl11iirJ:
Jor,: suplicios cesan, y cef.lan tambien los aullidos, e,l rechinar de dientes, el rugir y el malaecir. Yen ¡;;in temor ...
¡)fo Yes, allá :t lo lejos, en el último confin ele ese mar
ele metal anteM cadente, una claridad ca11i imperceptible
que tan pronto riela como se apaga? Es el último reflejo
de la estrellita de Belén ...... que alumbra otros parajes
menos horribles. Hasta el amanecer no cesad de rielar,
y mientras riele, mal que le pese al Bajísimo, Hll!-' ,·erdugos no podr:1n torturarnmt-Entra Hin miedo ...... Te creerás en el ::\fondo terrestre, porque t1ólo veráK tristeza y
amargura, pero no entrañas arrancadas y pies to!-tados
por el fuego ........ .
Como si no dudase de mi aquie8cencia, echó delrmte y
en efecto le seguí animosa, sintiendo def!pertar.::e ya la
curiosidad inextinguible. Cruzamos. la puerta !'!Ombría
con f!U lema oh-curo y vf desde el primer momento que el
Poeta menor no me había engafiado. Aquello, si era infierno, no lo parecía. ~adie se !ameritaba por allí. A la
puerta se agrnp:i.ban los indiferentes; los conocí por su
actitud, mas no les importunaban a\•ispas ni moscone~.
Más adelante lmi culpables por pasión no giraban entremendo remolino :í. tra,-és del negro ambiente; inmóyiles,
divididos en parejas, se miraban con ansia infinita.
El recio aguacero y el duro granizo no azotaban las espaldas de los golosos, y los ayaros reposaban 8entados en
los ingente8 pef'iar-cos que sin ceRar se les obliga :í. imbir
por cuestas y asperezas empujándolos con el mísero pecho donde no tu,·o cabida la generosidad. Apagada:,¡ las
fosas de fuego ó braseros donde los epicúreos materialis~
tas y herejes sufren el castigo de sns errores nefandos, los
achicharrados respiraban, y aun sus ojos fuera de las órbitas y su carne retraída y que descubría el hueso, demostraba la violencia del atroz suplicio. Por el suelo ví trozos
humanos, fragmentos del despedazado tronco de los ,·iolentos é iracundos, que pugnaban por juntarse aprovechando la breve tregua de horas: las sangrientas cabezas
se empalmaban sobre loa hombro~, las manos descepadas
se adherían ni brazo otr:\ Yez. Al pasar por la sombría
senda de árboles Yivientes, mi guía t1e \'olvió y me miró
con un dolor tan intemio, ian nlti vo, ta.n insondable, que
recordé ...... Los suicidaa son lo.3 que sufren tal pena, y
los que desgarrados perpetuamente por implacables lefiadores, acogen entre sus dolientes ramas, por donde circula la requemada sangre, á las Harpías vengadora~.
Más á la sazón los horribles monstruos habían desaparecido. En la selvn no resonaban quejidos de agonía. El
infierno descansaba. PreRté oído ...... ~¡ un sollozo.
Con todo, juraría que hall_¡ en un rincón ...... ¿Me equivoco? ~o; alguien gime, al¡uiense retuerce, alguien profiere imprecaciones y maldice de h\ hora en que eu madre le echó al mundo ......
-Poeta-le dije-me has mentido. Sácame de aquí.
Están atormentando ...... No quiero oír, ni Yer...... Sácame ií. la luz: me angustia esa queja tan doloro.rn.
-Tienes razón, se me olvidó a\'ieiarie-declaró el Poeta.-Es cierto que atormentan :í uno ...... el único ...... la
excepción ...... Le fustigan con varas de alambre enrojecido y le echan por la boca pez hirviendo ...... Escúcha: es
que ese hombre asesinó á un rival.-liacfa muchos aflos
que proyectaba el crimen y la venganza: no hallara oc~•
sión de realizarla sobre &amp;(&gt;guro y acechaba en la sombra,

calhtdo, siniestro. Una noche como la de hoy, encontró
á su enemigo en despoblado. L:1. víctima. iba á caballo,
y apretaba el paso, porque quería llegar :'i tiempo de cenar con su madre y ai::ompai'iarla 1í. la iglesia ií. celebrnr
el nacimiento de ..·lqw•l ...... l\Inno :i la riPnda del caballo:
puílal asestado, golpe seJuro en mitad del corazón ........ .
La madre, que esperaba á su hijo, recibii'&gt; :'i la hora de la
Mi!'la del Gal lo !tn cadá \·er cosido ,t pu11aladas. Por ei')o el
asesino no goza de la inmunidad di,, esta noche, que no
respetó.
-Y1ímonos-supliq11é con energía.
-\'1tmonos contef,l.tó el Poeta.-Te llerni-é :í. ver la Sorhe-!,uma m d PitrgaWrio.
Em1,u P,urno BAz.i.x.

---

LA NOCHE-BUENA

En el P••ro·atoI·io.

1

poeta suicida que me había gufado por los laberintos y reco,·ecos de los círculos infernales
ne sacó al fin de la caYema, y juntos salimos 1i
dilatada llanura. Pensé halhnme en los descn.mpados de
Castilla, porque si la tierra ercl ,i.rida y &lt;l.e cansado Y pol\'oriento matiz, en cambio e'I ci1.-do, Yestido rle dulce color de .ta.tiro oriental, respla.ndecfa con h&lt;,rmigueo de
brillantes constelaciones. Ln que me per:-iuadió de que
me hallaba bien lejos del país ca¡.;tellano fué distinguir
entre &lt;.'lla.s la centelleante Cruz dd Sur.
A lo lejos se oía el cheque de las ola.e; contra una pin.•
\'a. Guiados por el ruido, nos fuimos acercando :i la orii1a. Una barca columpiaba el oleaje, porque oleaje t('nfa
aquel mar, oleaje vi\'O y fosfore~cente como el del C'anUbrico, y una brisa raudi\ y salitrusa hacía palpitar las
n~las. Entramos en la barca, y el poeta tomando los remos In desvió muy pronto de la. orilla. ~\.sí que encontramos el filo ele una corriente, alzó los remos y dejó que
el ,·iento v el ngua nos llevasen sin esfuerzo hacia h\ i!'lla
que se c¿lumbraba lejos aún. bastante lejos, entre los
yioláceos cre~pones de neblina de la noche.
-¿Yamos ,í. \'Cr más penas todaYía?-pregunté al poeta., deseosa ya de quP terminase nuestro periplo.
-¡Pt:na.s!-su;;;piró dolorosamente el condenado.-¡..\.h,
quién pudiera sufrir l.\S penas que ahora Yeremos! Xo
hay m,í~ pena Yerdadera que la que no tiene fin: l·n día
tms otro coneúmese el tiempo y se yan absorbrnndo las
horas como agua filtmda por arena; todo snplicio se hace
llcmdero nl pen~ar que cesará, ( y como decfa mi ilu~t.re
antecesor Yirgilio) la última hora de la Yida es el desquite de los nncidos. Pero en la región dond.e yo habito
v de donde saliste hace poco, no hay días III hora~ ......
~ino un infinito de tiempo siempre presente, sin límite,
sin negación, sin forma pa.rticul.\r ...... ¡Loco se Ynelve
quien cu eso piensa!
.
Llena de compasión guardé silencio, y el poeta, dPJando
caer sobre el pecho la faz, calló también: Xos íb nuos
acercando á l..\ isla del Purgatorio: sus dento.liadas co.;;tas,
sus ribazos, sus ,·aporo:"a'i lejanías, sus valles, se di,·i:"aban claramente á una luz que se parecía mucho ~'i la tic
la luna,ó mejor dicho :i la eléctrica., y que permitía apreciar los colores. Soté que al acercarnos á h\ isla !ns olas
fosforescían más. y se voh·ían transparentes, con la transparencia pálida de la piedra llamada tan propi.amente
agl«marina: todo era verde aldedor nuestro, y 1~ isla, po·
blacL.1. de tupidfe.ia10 arbolndo, verdeaba ta1nb1én como
gigantesca esmeralda engastada en oro fino de los arena.les, donde atracaban si:i cesar barquillas atestadas de. ;\lmas, una multitud silenciosa vestida de ~erdes tunicelas hechas tal vez d~ follaje. La claridad verJo:-n,
'
.
.
difundida en el aire, teñía las caras de un rua~1z s111gular, como si se reflejasen en una luna de espeJ? muy
antigua, 6 más bien, como si las mirásemos al raytto fosfórico de un gusano de luz.
-Todo es yerde aquí-dije al poeta.-Solo tú me pareces del color de la cera purificada.
-Ya comprenden.ís la razón-respondió el suicid&lt;\ cou
calma espanto!la.-El verde es el color de l:1. ~aturale7:a,
que resucita á ca.da primaYera, y qu~ ni derret1i:se la nieve aparece lozana y fecunda., como s1 no la pu?tese ofender el tiempo. En el Pnrgatorio obsen•artis siempre esa
entonación gozosa y juvenil. El infierno es rojo; el Purgatorio verde ...... Repám qué prados, qué selvn.s, qué
frondosas plantucionas.
Entrábamos en una ensenada que rodeaba una Yegetación tropical, y la bari.;a. se detenía, presa en W1a maraña
de alga.a finas como cabelleras y recias como cordajes de
espa.ri;o. i!f3altamos sobre las piedras, que ha.cían un muelle natural, y t\briéndonos paso al través de matorrales
espeeísimos, llegamos :t CS1?aciosa explanada, donde ho~roigueaba innumerable multitud. Desnudos, 6 reve~t~dos cuando mJi:1 de una sobrevesta de lampazos, parecida :í la que lleYan los salvajes esculpida en los pórticoil
de la! catedmles, se apiílaban en la inmensi\ pln.nicie los

sentenciados á presidio e■piritual, ó éean las ánimas dl.'l
Purgatorio. La costumbre de verlas siempre en pinturas
y retablos cercados de lenguas de llama, mé hacía. desconocerlas con aquel atavío.
-¡,No ha.y fuego aquí?-pregunté nl poeta.
-E!o:ltn noche no lo hay ni en el infierno: ¿c6mo querías que aquí lo hubiese?-respondió mi gufa.-Sin em~
bargo, aquí el fuego nunca es visible. Esas ánimas de
retablo son un medio ele dar ti entender (L los sentidos lo
que no podría comprender acaso la razón ...... y es que
aquí P.P fl.r&lt;le por dentro; se Rnfre una calentura que nunca
remite ...... excepto esta noche: una calentura de cuarenta y un grados y varias décima.~, que disueJye la sangre,
eeca el corazón, abrasa la.s fauces, incendia el cerebro y
engendra continuo delirio. En el Purgatorio se vive delirando: esto es un semillero de inventores, de descubridores, ele escritores, de artistas, de locos sublimes que
todo lo quieren transformar, regenerar y embellecer: su
dolorosa fiebrt• 1:1e resueh·e en concepciones mitad absurdas, mitad grandiosas, y los únicos momentos en que
descan~an es cuando pueden a.cercarse ..í. aquella fueñtecillnqne brota allí-¿no la ,·es?--entre dos peñaf,l. ...... y
que está formada con las hí.grimas de los que rezan por
[a¡¡ bendita,JJ alnia.11 dl.'l Purgatorio, sospechando que reside
aquí alguien ,t quién amaron ...... Una sola gota ele ese
milngrO.."'O manantial les rebaja la calentura ..... .
Lo malo es que :t veces la fuente corre tan escasa, tan
escasa, que no llega par.1. remojar los labios ...... Hay épocas del afio-Cn.rnarnle~ por ejemplo-en que casi se agota la fuente ...... En cambio, d día de Difontossurteabun•
te, impetuosa, y su rumor con!-uela á !ns ,lnimas ...... ¿Xo
has efltado tú en el campo el día de Difuntos? ¿No te fla
parecido que en la danza. de las hoj.\S seca.e¡, en el estridente aullido de h\S r.í.fnga.s de invierno, en el gotear de
la lluvia, en la voz del mar cuando embiste cont.ra las
peñns, hay \'oCefl mi8teriosm:1 voces del otro mundo? ¡IA,;¡
hay, lm~ hay! ¡Cómo enYiclio á los muertos que reciben
socorro de los virns ,í quienes amaron! ¡A mí no pued9
socorrerme nadie!
Y el poeta se echó ambas manos ií. la cabeza y un rugido ee ahogó en su ronca garganta ..... .
Nos llegamos á la explnnada y nos mezclamos entre la
muchedmnbre de 1.•spfritus apiñados allí. Era la explanada pradería ele yerba densa y blanda, donde nos hundíamos hasta hu, corvas. En mitad del prado se elernba
un árbol inmenso, paradisiaco, singular en su forma: sobre el alto tronco brotaban de súbito dos ramas horizontales, gigantescas 1 pobladas de follaje, y otra rama \'ertical, irgiéndose en el centro, completaba la copa. La innumerable cohorte de ánimas tenían los ojos tenazmente
fijos en el árbol, como si algo muy importante fnese i'i
suceder en él.. ....
Miré :t dereclrn.é izquierda, buscando un ánima :i quien
preguntar, y como llamada y atraída por mi deseo, se
me presentó una mujer jo\'en, de tipo muy conocido para mí-aunque al pronto me sería difícil decir dónde, cómo y cu:indo la h11.bía visto ya.-Guirnaldas de hiedra Y
gentiles abanirws de helecho velaban su casta desnudez,
envolviéndola tan completamente como lospailos de un
ceñido ropaje, ayudando al mismo oficio In copio!'a rnat.a.
de pelo rubio esparcido por espalda y hombros, que en
doradas hebras bajaba hfl.'it.a. los calcañales. Aquella mujer tenía la cara omlada, laf&gt;x:presión candorosa, los ojos
bajos, las manos cruzada.-s sobre el pecho: parecía la estatua del Pudor; tanto lo parecía, que ha be de decírselo..
-¿Uas podido pecar tú? ¿En qué pecaste? ¿Cómo nniste á las regiones de la expiación?
-::\Ie tr!ljo :í. el las f'l amor1 dueño del mu!~do-co~te~tó
la. muj(•r rubia, teí1i&lt;las de carmín las meJ1llaa.-lo era
una pobre muchacha de: pueblo, quedé huérfana, sin m:is
dote que mi hermosura y mi ,•irtud. Hilando, cosiendo,
barriendo y fregando se me pn.saban los días de la mocedad. Sucedió que al E:alir de misa vi á un seíior muy galán y bizarro. )le requebró y le adoré .•~l SO!.--l)C:C~1arque
yo estaba enferma, las comadres del ba.rr1.? me 8enalaban
con el dedo y las moza8 de cántaro ee remn 6 volvían el
rostro. 11H~ pecadon me decían; y yo contestaba: 11:Es
cierto, pero Dios me perdonará.» :M~ hermano era solda.do: al volver de la guerra y saber 1111 deshonra, provocó
á mi seductor y fné herido mortalmente por él. Espirando me dijo: uHas pecado, maldita ¡;:ea.~." Y yo cont.esté:
&lt;•Cierto, pero Dio¡;: me perdonara.» Na.ció mi hijo: el abandono y la desesperación me volvieron _loca ...... y le arrojé al agua. Los Tribunales mesentencmron ;,\ muer.te, repitiendo: 11Has delinquido.,,-11Dios me perdonará» contesté llorando ..... .
-¡Pobre 'Margarita!-exclamé, porque ya recordab.a
dóndt.• cuándo y cómo había visto aquella dulce y last1•
moFa ;figie.-Yo no te hacía en el Purgatorio. El gran
poeta alemán nos aseguró que te habías ~ah·ado Y que
etiltab..'\.~ en el Parníso ...... .
-~li historia e~ tan vulgar-contestó :Margarita modestamente--que no sé cómo se le ha ocurrido narrarla á.
ningún poeta. Tiunpoco sé cómo ese poeta, que ser,i un
sabio, ignora que el pecado ha de purgarse antes de en-

EL ~:UNDO.

205

trar en el cielo. Lo diría. por hermosear mi vida, que fué
bien t,riete y bien sencilla y bien agena á galas poéticas ...... Sí, yo ePtoy aquí sufriendo, hasta que Dios quiera, la horrible c,l.lentura expiatoria. Hoy no¡ hoy respiramos¡ hoy se humedece nuestra boca achicharrada y se
calma el ardor de nuestro corazón ...... Hoy ...... al punto
de la media noche ...... cuando en el establo de Belén 1:1e
verifique el gran suceso ...... aquí se verificad otro, que
aguardamos con aUn ..... .
Y de pronto, juntando las manos, exclamó:
-¿Ves? ¿Yes? Ya se verifica ...... ¡El árbol florece!
En efecto, sobre el follaje del gigantesco árbol de forma de cru7. se destacaban unos puntitos diminutos primero como cuentas de coral que iban creciendo, ensanch,tndose, cnbriendo de placa3 rojas la \·erde espesura.
Fragancia suavísima se esparcía por el aire y las placas
bermejns adquirían contornos de flor, paraciendo 1í un
mismo tiempo c:ílices de resa y heridas frescas destilando sangre ..... .
La multitud de las ánimas, al florecer el ,trbol, rompió
en himnos de adoración: la isla entera resonó como una
arpa; collado~. r-el\'a~, valles~· praderías vibraron musicalmente; y el poeta, separando las manos del rostro, gimió co11 acento ~epulcral:
-¡Felices loi:i que esperan!
E:.IILIA PARDO BAz.ts.

Iba Don Juan cierto día
con liaría
~irviéndole de galán,
y al lado de la pareja
una Yieja
que la cuida de Don Juan.
Don Juan la mano tomaba
y besaba
de la cándida María;
y )[arfa suspiraba
y decía
tí Don °Juan su ardiente queja
-Y la vieja? ..... .
A María le ne.e-gura
con ternura,
Don Juan la mano de esposo;
\' abrazando su cintura
·
caritloso,
su ardiente amor le bosqueja.
- Y la ,·ieja? ..... .

Y lo miraba )farfa
y decía
ternezm~ mil 1í. su amante;
y Don Juan le respondía,
que á galante
ntrás ninguno lo deja
- Y la vieja?..... .
Llegaron 1t una casita
donde habita
un nmigo de Don Juan;
Don Juan al amigo grita,
y a.l zaguán .
les abre paso nna reJa.
-Y la Yieja? ..... .
Una candileja ardía
noche y día
t&gt;n el obscuro zagmín;
Don Juan fingió quecnía,
y el truhan
apagó la candileja
-Y la vieja? ......
Ln yieja nomá.s decía:
qué malo es este Don Juan!
.J os~: l\P~ ESTEVA,

EL MES DE DICIEMBRE
EN

vf1
:r~·.

T....A_

ANTIGUA

I

L I : U..A...

.

LL..\. en los tiempos del rey, la conclusión de
t
año era, en la ciudad fundada por Pizarro, de
.,._;éi\.:})' lo buenn lo mejor. Mes íntegro de jarafl('ifi y
, . , ~ bebeml11rria.

Raro era el barrio en que el 8 de Diciembre no se celebrarn, en algunas casas de la circunecripción, con lo que
nuestras bisabuelas llamaban altnr dr la P11ri..simn. Arm,1base éste en el :,:alón principal, .r desde las Pietede la noche los amigos y amigas irwitadas empezaban ,í. llegar.
Principhí.base por un rosario de cinco misterios acompal1ado dec.i.nticos ,i. l:\ Yfrgen, S('guía una plática dernta pronunciada por fraile ele campa.nillaf!, comensal de la
familia, y cLibm;e remate ,'i la fnnciún religio~a con vil!nncicos alegres bien cantado!&gt;, al compiis de clavicordio y
violín por hl.S criadas de la c:1sa, á las que se asociaban
otras de la vecindad.
'
Después de las diez de la noche, ho1 a en que se clespü·
&lt;lían los con\'idados de ·etiquet ·, principiaba lo bueno y
lo sabroso. Jarana en regla. Las parejas se sucedían bailando delante del altar el o,tdií, el ¡xutpié, la pfrza ingle1ta
y demás bailes de sociedad por entonces á la moda.

Por supuesto que las copas menudeaban, y ya despné~
de media noche se trataba 11 la Purísima con entera confianza; pues dejá.ndose de bailecitos sosos y ceremoniosos, entraba la ,·oluptuosa zamacueca con mucho de arpa
y cajón.
Y el altar de la. purísima duraba tres noches, que eran
tres noches de jaleo, en las que f!O capa de devoción, había p'lr,1. las almas nrncho, muchísimo de perdici(m.
II
Des.ele el l;') de Diciembre comenzaban las matinales
misas de aguinaldo, en las que todo era animación y alegría. ¡Qué m11chacheo tan de rechnpetP el que en esas mañanas se congregaba en las iglesias para tentación y pecadero del prójimo enamoradizo!
Una orquesta criolla1 con cantores y cantoras de In. lu:bra, hacía oír todos los airecitos populares en boga, como lo est,in el trío de 101:1 Ratas ó la canción de la Afrn.e·
giúfo. Lo religioso y sagrado no excluía á lo mundanal 6
profano.
Al final de la misa, un grupo de palla.'f bailaba. ra,.fwa
y el nuú.~ilto, cantando coplas no siempre rnuy ortoclox'as.
Una misa de aguinaldo duraba, como la de .N'oche Bue•
na, por lo menos un par de horitas: de siete á nue\'e. E~as
misas sí que eran cosa rica, y no insulsas como la:i de
ogaño, Ya en la Misa de Gallo no hay pitos, canarins,
flautines. zampofias, matracas, bandurrias, ;-.ambombas,
cantico ni bailoteo; ni los muchachos rebuznan. ni cantan como gallo, ni ladran como perro, ni mugen como
buey, ni maullan como gato, ni nada, ni na.da de lo que
los \·iejos alcanzamos todavía, en el primer tercio de la
república, como pálida rcminiseencia del pasado colonial.

lII

.

La No:!hc Buena, con su M~rt cll' Gallo, era el no hay
m,ís all.1. &lt;lel criollisrno.
Desde las cinco de la tarde del 2-1 de DiciembrC', los
cuatro lados de la Plaza :Mayor ostentaban mesita:.., en
las que ~e \·endían flores, dulces, conservas, juguetes,
past.a!'I, lic)res y cuanto de apetitoso y ma,ulucable plugo
:í. Dios crear.
..A las doce sólo el populacho quedaba en la plaza, mnltiplicando las libaciones. La aristocracia y la clase media se encaminaban :t los templos, donde las pallas cantaban en el atrio, villancicos como éste:
Arre borriquillo.
vamos :i Belén,
que ha nacido un nino
para nuestro bien.
Arre, borriquito,
Yamos :t Belén,
que mañana es fiesta,
pasado también.
A la )lisa de Gallo segnfa, en las casas,"'opípara cena,
en h\ que el ttVnnl era plato ohligatorio. Y como no era
higiénico echarse en brazos de Morfeo tras unn comilona
bien mascada y mejor humedecida con buen tinto de
Catnhuia, enérgico Jerez, delicioso Málaga y alborotnclor
quita.p,•.&lt;(r,reff ( migo legítimo aguardiente de Pi8co, de )lotocachi ,'1 de Locnmba), improvisábase en íamili:l un
bailccito al qne los primeros rayos del sol ponían remate.
En cuanto ni pueblo, p;,l.ra no ser menos que la gente
de por-ici,)11 1 armaba jarana hasta el alba, alrededor de
la pila ele In plaza. Allí las parejas se descoyuntaban
bailandn zamacuecas; pero zamacueca borrascosa, deeea
que hace re!-iucitnr muertos.

IV
Como los altares de Purísima, ernn los narimiento!f motivo clP fier-t.a doméstica,
Desde c&gt;l primc&gt;r día de Pa.o:cua armó.base en algunas casas un peqneiio proecenio, !obre el que se \'eía el eRtablo
ele Belén con todos los personajes deqnP habla la bíblica
leyenda. Figuriltasdepai;ita 6 madera, más 6 menos gracio!ó!ar-, complementaban el cuadro.
Todri el mundo, desde las aiete hasta las once de la noclw. entraba en el salón donde se exhibía el divino )fisterio con entera llaneza. Cada nacimiento era m1ís ,,isitado y comentado que ministro nueYo.
Cu;ndo llegaban persomtR amigas de la familia propieta
ria ele\ nacimiento, se la-1 agasajaba con un va,;¡o de aloja,
chicha morada ll otras fr~"cns horchatas bautizadas con
el nada limpio nombre &lt;le orinl'!f dPl Nilio.
En no poca!'! casas, después ele las once, cuando quedaban solos los ,·ecinos Yamigo~ de confinmm, ¡;:.e armaba
una de golpe al parche y fuego :i la lata. Se bebía y cutq11Ntlm en grande.
El m:ls famoso ele los 11:1.cimientos de Lima era el que
se exhibía en el con Yen to de lo.-3 padres betlemita.,;¡ ó barbonl'S. Y era. famoso por la :~bundancia de muñecos autom:itico.s y por los ,·illancicos con que !ei::tejaban al Diyinn Infante.
PNo como todo.tiene fin sobre la tierra, el {{ de Enerodía de los Hey('S :\fagos, 8e cerraban los nacimientor-. De
suyo Ae deja adi,·inar qnc aquella noche el jolgorio era
mayúsculo.
Y hasta Diciembre del otro año, en que para diferenciar, se repetían esas mismas piezas sin in menor Yariante.
RICARDO PALllA,

�2UH

•.

•

22 DICIEMURE, 18!:J5.

22 DrrrnMunE, 18!J,'i.

EL.i\IUSDO.
======

Boceto ele N a~ridad.
I
MPAROabrió e-1 balcón, y unn r.ífaga de \'iento helado azotó su frente caldeada por la vigilia y el dolor.
En la reCtlmarn vecina agonizaba el hijo de ¿:u amor¡ pero habíase. JJresentado un momento de calma relativa, y
ella, aprovechando aquella tregua pasajera que á su mar~trio ofrecía el de~tino cruel é inexorable, !inlía :.i contemplar el cielo1 :i ver las estrellas v á. commltar la luna que como hostia santa
P.e levantaba magestn~;a en el lejano horilwnte.
¿Qué eo¡.,a palpitaba C'll el cornzó11 de nc1 uella madre? qué ?rotaría de sus labios secos'? la ple,garia qn\.l n·&lt;lime ó la blasfemia que
condena? ..... .
¡Q,üén sab~ ! Clavó su mirada calenturienta en la inmenM1. soledad del
cielo; dos lágrimas temblm:911 en :-1us pestai'las; sn pecho exhaló. u1~ sollozo
hondo y por mncho tiempo comprumdo, y se
In habría podido oir que murmuraba en ,·oz
baja" entrectlrlada:
-Senor, Scfior ¿en dónde e~tá tu Justicia?
¿dónde se oculta tu misericordia que solo sien•
to los latigazos de tu cólern?
¿Cu,íl es el estigma de maldición que lle,·o
sobre mi frente que me hace encontrar punza.
dorns espinrn, donde otros encuentran flores
perfumadas? qué sino fatídico, qué ~redestinnciún inconcebible precidi6 ,'l. mi nacuniento?
Si me hich!te madre, si me concediste al hijo
clt! 111is entrni'las para hacerme olvidar los disculpables dei,;vfos de mi esposo; ¿por qué, m~ lo
ant)b.\tas ahora 1 y me dtsamparas en m1 tnste
orfonliud?
Te complace~ acaso en e: martirio de las alma::- que crem;tt&gt;, y solo son aceptas á tus ojos
la!. que se purifican en e l lla!1to y el dolor? ..... .
1\•rd6n, señor; perdón. No debo yo, gusa.no
111i~erable le,·ant...'lr la cabeza delante de tu mlinita bondad. Inexcrutables son tus juicios, y
ucn ltos v mii;terio:,os tn~ caminos.
)larra: madrE! también, y como yo afligida,
n1l'in• hacia mí tns ojos de ternura ...... un ¡ay!
dt•!-garrador interrumpió el soliloquio, y A.!~l}MnJ corrió al lado de la cama en que su h1Jo
agonizaba.
JI
-Madre1 la dijo, ¡,por qué llorn~ '?

)lira. ya eRtoy n.!Pgre: ya nada
me dut-le; ya puedo respiiar con libt•rtad, y hablar•

te, Y besarte, Y cont!lrte lo que soñaba hace nn momento. Es verdad que me da tristeza, pero mud.1a tristeza, ~o verá mi papá¡ casi me dan ganas de !!orar cuando pienso
que hace tres dias que no nene á.darme un beso. Pero te tengo á tí mamá de mi alma; te tengo á tí y al Niño Jesús que hace poco esturn.1 visitarme y á convidarme para
una fü•sta que hay esta noche en el cielo.
)lira, mamasita, vámonos con el Niflo-Dios que celebra er::ta noche el día de su
~anto ~on todos los ángeles y los niños que son buenos, y luego vendremos por mi pa·
pá, pa, a lle,•arlo á. nue1-tro lado, y que no se separe nunca de n~otros para que tú no
llores.
'
• Anda, maii:iá ..... ;... ya viene el Ni.il.o-Dios con mucho:::angelitosymequierelle,•ar.
, 1hnonos, chuhta, vamonos ......... ¡madre ....... de mi ......... corazón!. ....... .
El ni~o lanzó u~ suspiro, y se quedó como dormido. Una sonrisa.celestial mgaba
en r::us labios march1toe. Había muerto reclinando su cabecita rubia en el seno de su
madre, y sofiando que f.:e iba con el nifld Jesús.
L.~ madre, !~_desolada Amparo, inclinó la frente y llor6 sobre el cuerpo inanimado
de ~u inocente h1Jo.
A ese mismo tiempo una turba pasaba por la calle y el viento frío de
la noche llevó á.los oídos de la madre sin Yentura, cod los alegres ecos de
p~ndereta.s y gmta.rras, la voz de los que cantaban regocijados: ueRta ,wchees

:!07

-Mira, Amparo,-dijo después de una pansa qne súlo interrnmpían los eollozos de
la esposa mártir y madre sin ,•entura-no debo ni bt·E-ar E!! cadth-cr de mi hijo adorado, sin ofrecerte los medios con que le habremos J,;; dar honrosa sepultura.
Xo tardo; y cuando esté á tu Indo de regreso, te pe&lt;liré perdón d. tí que t:mto
snfresi y d. mi hijo que me mira desde el cielo.
Amparo quiso hablar, quiso suplicar, pero 110 pudo: un nn&lt;lo cruel le apretó la
ga.rganta, y apenas logró exhalar un quejido lllgubrn. ~ , ...

•

n·

El hombre aquel salió como escapado ele su hogar; cvrrió por calles y plazas desolado y febril.
Se detuvo por fin delante de una casa &lt;ll' cuyo;. b:1lcone:- se· derr.,maban torrentes
de luz.

,\()('he-Bu.e11&lt;1.•1

III

rn golpe seco resonó á las puertas de la estancia mortnoria. El que
llamaba par~eía teper !nucha. prisa, porque los golpes se repetían y menudeaban con 11npac1encia fehnl.
.Amparo salió desu ensimismamiento doloroso, y fué á abrir con mano trémula.
en hombre se precipit-6 á 1a'cámara1 mostr~ndo ensu ademán arrebatado1 en fm_s mii:adae vítreas, en eu traje desgarbado, que algo sombrío pas~ba en el .mtenor de aquella alma, que aquel espíritu era azot.ado por fur10sos aqu1loneR.
Llevaba en una mano un papel escrito con caracteres ininteligibles· en
la otrn una botella que exhalaba fuerte olor de botica.
'
Amparo lo detu,·o, pronunciando con voz lenta estas palabras:
-¡ Es tarde!. ..... Mira!. ... .. - Y levantando el brazo, le sen.aló con expre...,ión altiva. la camita tibia todal'ia, donde reposaba el cuerpo inanimado di:'! hijo abandonJdo por el padre criminal.
-¿Cómo pudo ser e~to, esposa mía? ¿Cómo pudiste partir, hijo de mi
corazún sin qn~ yo te. diera .el beso de des~~ida?7 sollozaba aquel infeliz,
que había podido olvidar, rnsensato, al htJO moribundo y á. la madre afligida.
Y si Yieras---continu6 con calenturienta agitación,-desde..esta mafiana queda. venir á traerte la rec1::ta que me mandaste anoche.
Pero quería traerte también oro, mucho oro, para que ya no padecieras y _para que á mi hijo no le faltara ningún recur:;o en !§U enfermedad.
¡Qué dt'l-lgracia, Amparo! ;qué martirio, hijo mfo! Morir, y morir en
este abandono. Dios mío, ¿porqué no me sugeriste la idea de que la enfernwdad de mi hi jo era mortal, y no que yo, confiado y loco, pensaba
que .i::nfa como otras tantas que habia padecido?
Y lloraba. aquel hombre, y rnllozaba, y sus miradas vítreas se perdían
en algo vago que flotaba en sus fanMsticas visiones.

La puerta estaba franca.
Antes de penetrar vaciló un punto, pero reflexionó:
-Ahf ha de estar Robles, y él me prestartÍ dinero. Sí me prestad, y con eso
probaré fortuna. Xo he de ser desgraciado en todas partes.
Sí, sí, Dios me ayudará, y dentro de una hora, de do.'!, ¿por qué no? 6, aunque
sea'al)manecer, le llevaré 1i Amparo mucho dinero para que eutcrremos decorosamente á mi pobre hijo.
Sí, sí, Dios me ayudará!-dijo y penetró al garito.

,,

s

...

lra ~oche-IT)ue na en ~éxico.
Dibujo de Iléctor Hernández.
(Dibujo de Carlos Alcalde. )

)Iientra~ él, presa de ansiedad febricitant&lt;', clarnba hl.S mirathis en d tapete
Yerde, las turbas que pasaban por la c~sa de .\mparo, hacían IIPgar :i los oídoR de
la madre sin ventura, entre el ruido de lai:, pandt:retas, el estribillo interminable de
uesta noche es Xoche-Buena.1)
)léxico, Diciembre de 1895.

�22

EL MUNIJO.

208

DICIEMBRE,

1¡;:..,5,

\!a Noc}ie,buena ael genaarme.

2:l

1895.

EL MUNDO.

La Navicladcleunbohemio.

TEATROS.

Drcrn:u:BRE,

~

Oiga vale, no lo engano
Ni en esto hay qnien me avasalle,
Cuido mi punto y mi calle
Ya lo ve, todito el año,

D RE naturaleza, te distraes frecuentemente.
Te di8traeo frecuentemente, madre naturaleza.
En tu vasto laboratorio, hay marmita"! que es'"
nalta el orín, alambiques qne no destilan re·
tortas . rotas y criso!es sucio.!!, y en esas marmitas,' eso¡¡
alan1b1ques, e~a!:! retortas y E:'SOS crisoles arrumbados y
poh-oso!'!, q,nédanse re8id11os de diversos elementos orgánicos que sirderon para. tales y cuales generacionee, para tales y cualt•i-; hombres, y luego, luego, oh gran bobalicona, eu un momento dado, se te va el eanto al cielo y
confundes ingredientes viejos con ingredientes nuevos.

Con el hielo y l:'1 cnlor,
Siempre me \•ertí, flamante,

Y ni me hacen comandante
Ni me habla el gob~rnador.
¡Me pega.n cada mohína
Los viejos y los muchachos!
Siempre levant-0 borrachos
Y nunca dejo mi esquina.

Ahí va un bohemio; lo ves? Y bien, dime, qué vino :t
hacer á. este siglo? Este siglo lo repudia, pol'que este siglo no sn_Pña:_l'a.zona; no imagi~a: analiza¡ no ama: goza;
no crt&gt;e: 111c¡111ere; no acepta: discute.
Tu boheudo debió nacer cuando el A.polo de "·eimar
mataba :í. en "perther, cuando Drm.Juanena111oraba princesas ve11eciana~, cuando un abate fraucés en vlaba ii A.mél'ica. 1L'\fano11 y un poeta italiano te maldecía, oh grang~neradora!
Lo que dije: te distraes, chocheas: lo testifica f"Se último
abe11cet1·ajr.

l\Iuy tempranito me afeito,
Y al verme tan planchadote
Me llaman 11el tecolote¡&gt;
En la pa1, como en el pleito.

¡Qué vid:i de los demonios!
Siempre oyendo necedades
Y entrando á las: vecindades
A componer matrimonios.

Y todo el mundo me aprieta,
Y me manda. y me apachurra,
Lo mismo el que monta en bnrra
Que el que corre en bicicleta.

.. La gen~ recorría en apretados grupos, las calles, cliriJ1énd0Ec tl Catedral, en una d~ cuyas pesadas torres parl,rnchina etiquila Re desgafiitaba llamando 1í. los fieles ú. la
1m~a del Vallo.
El b1&gt;heinio me encontr6 v enredando su brazo al mio
me dijo sin pre,imbulos:
·
'
-:\lira, por una aberración inconcebible, traigo dinero
mucho dinero, sabes? Cinco, diez 1 acaso quince pt•sosi
a~emás 1 ll!ogo frío! no m,r1,(fuland 1 que ese io he tenido
s1e.111pre en potencrn, nunca en neto. .Además, hoy nace
Cr~sto, hor se aparecen los Angeles it los pastores, lo cual
quiere decir que andan sueltos. Acaso pues, los veamos
á través de una coP:ª·
Yo espero su epLfanía radiosa. Yen conmigo.

En eso estamos perdidos
Y me ha llamado ga.ndúl
Nada menos q1w el consúl
De los Estados Unidos.
Y no tuve culpa y6
Dd que un joven tropezara,
Y cayera. y lo aplas~ara
Un coche que se fugó.
Porque sin trampa y sin artes
Confieso, y yo soy así,
Que lo que nos pasa aquí
Pasa, amigo, en todas partes.

Mire lo que pasó ayer,
Porque eso no tiene nombre,
Salió de la tienda un hombre
Y le pegó á una mujer.
Ella, valiente y de pico,
Y rejecra y arrojada,
Di6 al hombre una. cuchillada
Y me le trozó el hocico.
O.iyó sangre, v .no gente,
"Me llanuron, fuí ligern,
Y m3 encontré á u11carnicero
Que estaba p:1r.i.do en[rente.
Era el arnlsio, y por celos
Se armJ toda lo camorra ..... .
Ella me arr.inc6 la gorra
Y me jaló de los pelos.

-

Pronto vino un compañero
Y á la mujer la llevamos,
Y al herido lo dejam \S
En nunos del c.i.millero.

-:---~--:· --:~
'

Y YO pensaba después:
¿Qué" culpa tengo, por Dios,
De que ella juegue con dos
Pudiendo jugar con tres?

\!a Noc}ie ~uena ael Genaarme.
( Dibujo &lt;le J. Martinez Carrión)

¡ Qué vida, amigo! no piensa
Que somos carne de perro,
Que nos meten al encierro
Por lo que dice la prensa;

-No haga caso, el que se apura
Se seca como la flor.

Que nos llaman tecolotes
Y siempre andamos en bolas,
Sin mar de las pistolas
Ni servirnos los garrotes.

Para mí el neutle es mi centro
Y no la paso tan mal
Que el que c,arga. su costal
Sabe lo que lleva dentro.

Pues si alguno por su mal
Pega un garrotazo, t1-migo,
En menos que se lo digo
Lo meten al principal;
Y le pagan medio haber
Todo el tiempo que está preso,
Y es muy v.oco medio peso
Con seis hijos y mujer.
Diga. si con tanta pena
Y tras de tanto fracaso,
No debo tomarme un vaso
De pulque la Noche Buena.
El hambre me tiene hueco,
Y mientras la gente armada
Pasa 1-a noche mojada,
Yo la estoy pasando en seco.
Y responde el valf'dor
Mirándolo con termP·n ... ..

-

-¿Es cargador?
-Da registr0.
-Pues ya no sea carg;1.Jor,
Y,í.yase, porque es mejor,
De lacayo del ministro.
-¿Pero amigo?
-1\Iuchos rnn
Y no sudan ni trabajan,
Y siempre nos lo:i encajan
(',on alguna comisión.
¡Y no se cura la plagit.!
Ya hay mujeres en servicio,
Cocineras en oficio
Y gendarmes en la paga.
¡No me diga!
-Es la verJad
Y ya me dan tentaciones
'
De pescar á esos gorrones
Que abundan en la ciudad,

Y decir: contemplen esto
Que es de moda y está en uso1
Pero amigo, e::1 un abuso
Aclarar el presupuesto.
-)íejor no sople.
-E:i mi pena
Callar porque uo me abroche .. ... .
-Beba y cJ.lleae.
-Esta noche
Haremos la noche but!na.

Loco!-exclamé.
-Tienes razón, mM no sabes porqué y voy 1.t decírtelo.
Había vaciado la copa y la llenó de nuevo.
Yo bebíacognac; mi copa era igual á la suya; sus &lt;libujos semejaban arcadas de topacio.
Oye, dijo: La Naturaleza ha hecho muchos locos: los redentores y los capitanes: los artistas y los poetas: los que
van tras las miserias agenas para redimirlas y tras los inmensos desconsuelos para curarlos: los que se difunden y
los que abrasan al mundo en caridad: los creadores y los
benefactores. Los·que dicen:espera!, ama!, confía!, cree!,
lucha!; los que exclaman: Dios, Proyidencia, aliento mañana, ...... esos, todos esos!
'
Se transfiguraba; parecíame quedos haces de luz brotaban de sus sienes; sus pupilas eran las de un iluminado:
Así miraban Tasso y Dante, .Tob y Daniel, Cristo y Platón.
Sigue, insinué.
Y continuó:
-De cada uno de esos organismos quedó un residuo en
la marmita donde sufren la última cocción, y una noche
de sonambulismo, la Madre de la humanidad me formó,
como los angelitos traviesos, según Becquer, formaron el
mundo. Sí, yo tengo en mi ser una partícula de cada
uno de los dementes que han pisado este inmenso maní•
comio que se llama tierra ...... yo tengo todas las locuras·
en mi masa encefálica no hay dos celdillas homogéneas;
pero todas son locas ...... y como las V frgenes locas de la
parábola. dejan apagar la lámpara y la idea se me vá ..... .

No me hableis cf,el frio Norte.
No me hableis de inglesa.a damas:
Yo 'l!.rejiero á la morena
Y o;i-negra gaditana.
En general prt&gt;fería ...... á todas, á todas las que fuesen
bellas con la belleza ardiente del Mediodía; á todas las
q~ie clavasen eri sus azules ojos sus ojos negros y radiosos.
A tales ojos los cerraba á besos.
Con tales ojos se tuteaba su alma, que por una aberración animaba un organismo inglés.
Byrón hubiera amado también á las limeñas, á las habaneras y 1t las tapatías.
Las limeñas son esbeltas y graciosa.s; las habaneras divinamente negligentes; de la hamaca han aprendido el
vaivén; tiene su voz harmonfas de mar tranquilo que
quiebra sm;cristales en la pulida y dorada playa. Las tapatías son más hermosas que su cielo; derrochan gallardía en el andar: andar de reini\.
Cuando marchan 1 los besos las siguen como impalpa•
bles mariposas.
El verso erótico se prende 1l sus rizos y besa sus pestañas: pestaiias de alero; ahí anidan las ilusiones,-¡la.s ~olondrinas del alma!-de sus amantes. El sol de esos OJOS
las calienta y-¡locuelas!-jnzgan q_ue nunca llegará. el
invierno. Pero el invierno llt•ga, el mvierno no se hace
esperar nunca: el invierno dl·l olvido y el desencanto,
ese, ese, es el homicida, ese es ~1 asesino de tales golondrinas.
Porque la golondrina-ilusión, no emigra: muere. La
sustituyen otras, pero no son aquella:-:.
L'\S ilusiones1 son también fl-•res: flores que vuelan, y
se marchitan. Y nacen otras, prro no son las mismas, madre naturaleza, no son las mUJmr1,.~/ como diría Michelet.

, La Dolores prosigue su paseo triunfal por la escena; se
riegan flores á. sus pies y se le llama hermosa. Levant¡\
murmullos galantes, despierta sonrisas y recoge ramilletes de admiraciones. Olé por las muchachas guapas, que
tienen alma en el almario y sangre en las yenas.
los exigentes discuten su belleza; algunos suelen pro·
nunciar su reto~· pero la preciosa niña ~onrie y sigue 11or
la florida ruta que su buena suerte le ha demarcado.
Nació en Calatayud la guapísima es¡:iafiola, pero según
un cronista, es sevillana. Por la gracia debió nacer en
Andalucía
Donde 1rncen las morena8.
Y donde la .''f&lt;tl se cria.

Proclamémosla, pues 1 andaluza.
Las muchachas que va'Jen, deben ser sevillanas, venecianas, habaneras, limefias ó tapatías.
Esas ciudades unidas, esa gentil confederación constituye la República de la belleza.
Yenecia, además de su A.drii1tico, de sus gentiles palacios y de sus góndolas lentiles, tiene sus elegantes y pálidas mujeres de ojos aterciopelados.
Byrón las amó mnclio. Se gastó bonitamente con ellas,
sus sueños, su juventud y su oro. Era un dios maniroto,
tan maniroto cuanto bello y se enamoró de los ojos que
dicen poemas, de los ojos que cantan barcarolas, mala•
gueiias y rondallas; de los negros ojos meridionales. Los
ojos de sus inglesas cantan baladas; la balada del buen
re.v Arturo; la balada del bosque extremecido por el alhalí_ de los cazadore,i, la balada de los azules lagos de Escocia, donde los filósofos tristes, los lakisla..~ meditabundos,
los pvetas que saben desperta.r en las liras los acentos ossiánicos, piensan. Y Byrón no amaba esas baladas y por
eso no amaba esos ojos. El azul le agradaba en los mares
de Grecia y en el cielo de España y de Italia, decía:

t1 1'
, 1 ,' :

Pidió Piperment.
Extraño gusto.
,cA.mo-me dijo-el Piperment porque es esmeralda líquida y amo la. esu'l.'eralda.
La esmeralda es pupila de ondina, bellamente siniei:tra.
Oh Cleopat;a, tú disolviste una p~r!a eil vinagre, y yo,
ámenos precio, poseo esmeraldas d1sneltaR.n
}~ra una copa elegante con estrías ojivales.
l\Iira-afiadió recorriendo con el índice la pared exterior del vaso-mira que amada! La has visto m .s rica?
Es de esmeralda y pórfido: la soñó :Mahoma? La construyó Salomón? Tiro, Sión, la tuvisteis? Rajahs de Golconda
podríai~ poseerla?
'
Y mirando luego la diá.fana superficie del liquido, si•
guió:
Eres un mar ideal, sin tempestades, sin rumor, sin olas.
En tí na ve~ la esperanza!

Y aunque la gente se alarme
Y el consúl diga y razone1
De h que el cielo dispone
No tiene culpa el gendarme.

209

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Y Dolores es tan bella como todas esas mujeres de que
he hablado. Démosle, pues, ciudadanía sevillana, 6 limeña, ó tapatía, ó habanera.

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Pero muy buena.
-Clarín.
-Eché:1e otro decimal,
-Ya me voy sintiendo mal.
-Yo le cuido el bnlto al fin.
-Por México y por la ley.
-Tiene razón valedor.
-Usted no brinda.
-Yo por ......
¡El tlamapa y el mague:·!
ALONSO.

Eh! eh !-agregó extendiendo los brazos y agitando los
dedos: devuéh·eme mi pensamiento1 tú, bruja, no chupes
mi aceite ..... .
Se había acabado todo el contenido de la botella, y viéndola con ojos extraviados, la increpaba:
-Borracha, te has tragado mi esmeralda líquida! Ebria,
sinvergüenza ..... .
Cayó al suelo, ahogado y allí lo dt'jaron.
Yo salí de la cantina y me encaminé á la Plaza mayor.
Aun grita.ha la esquila ..... .
Todo en mi rededor daba vneltas: un torbellino seme•
jante al de la trilogía dantesca.
Y allá, arriba, serena y melancólica, Astharté navegaba en el mar lapizlázuli de la noche.
AMADO NER\'O.

1

==---=---Pa.:pá, ¿ya pensaste qué vamos á dar en nuestra posada?
-HiJa mía, mi sueldo de Diciembre.
(Dibujo enviado por el Sr. Carlos Koriega.)

�21 DICIE&gt;lBRE, 1895.

EL l'.UNOO.

210
Tiene la hermoeuni. del Trópico, la hermosura de laa
palmeras, de loa naranjos floridos 9.ue embelesaban á
Migno.n. Tiene ojoa negroo: que radie! que deslumbre!
qne triunfe!
La naturaleza ha hecho muchos venos: cada flor e1
una estrofa alegre, cada tarde una estrofa tria_t.e, cada
maflana un cantar y cada noche una elegia¡ pero BOio un
p&lt;l!m&amp; heroico ha compuesto:
.
Los ojos negros! Oh Dolores, como explend,m loa
tuyos!
Eecribid, M""floree croni"1:as, aendoa artfcnl011 y cuando
me hayaia dicho enales 8011 Ju tendenciaa de la mdaica
de Breton, cuando la hayais c::laaifi.oado bi.e n, nota JM?1'
notn, fraae por frue, 11A10ide por aoorde. Cuando hayai1
anal lado la tragedia, yo diré: me guo&amp;a, ea linda eaa Dowre,; aua ojoa me dan el opio. ·Ahí va un béso para elloa.

*

.

* * Margarila. He ah! uno ru•
Yolvió PhUllo; t.orn6 á pen■r
bia qu~ siente de divera manera que la Sevillana aquella. Nació en el país de 101 lied y es trb1te como elloa.
Hila, hace ealcela; canta muy dulce al compás de la rueca.
Loa dioees la ven eonriendo, pero despues la enloqaecen
y la malan.
Por qoé? ¿Hacome&amp;ido un crimen?
Eutregarae á Fausto, p0" ventura? N6, la que se entre~enamonda, inspira eariflo; el mismo amor la rebabi7\u p,,clido, tt ,on perdonados; amaott mucho.•.....•••..•.••.

O. acordail'I

El crimen de Margarita, el crimen de qne yo no la abso) ~er~ .,. babo!r .Prilferido lao joyas de Fausio, al fNlBCO

r....,,,.,

ramillete de-Siebeía ... ~....

,

.,cido

etc.,·•

!if7

"!i:

...,.ida

°"" ....

dolom
lllnli!, ""1&gt;!.N, llora y .m«lita,
- &amp; ......,
dt ,;;plandort•,
Y8/,1,ddlja 1Ulwudtf/Qre,
•
1111 lo dt Jla,garita.
Y ~ • m &gt; j a .;on desden .... floreo. No brilla el
roofo en ellae'I 81 pero en el joyero guillan ou ojo malé·
volo loll dlaman&amp;ea dt " - ' triunfa/a.
w torea mneren en el ODelo, pl80teadas, y loa dlaman·
lee plmlen 6 GNlleben....•..•.
}hu,lo

&amp;o loa comenlla..., om,,o "1o hacendadoa, abogadoe, médicoe, etc.,
bln llllCrit.o con buena.a sumaa de di·
nero ¡ara qae IN 8 - expléndldla; uno de loa
atractlVOI ~ de loa alegó..-. Loa tltnloe de
algnnoo d•
Son: •El Paraiao,• ,La Caaa
de la Virgen,•
del llar,• ,lla Ciudad de Le6n,•
ele., e&amp;c., y
que dtioear en onanio , propie
dad y lojo. La
, que no■ bemoa referido o
izó
para arb1lrane m ·- - doa corridla de toroo
ali·
cion■doa, la primera de j6....ne■ de la mejor sociedad y la
segunda de nilloo. :Eatuvo dlllma lucidlsima, por la
novedad de loo ¡,ec¡uellOI &amp;oreadoreo, y mú aun por lao
reina■ que pre■ldlercn lo corrido. Eran ésta■ las ·¡iillu
(¼rmen Eaoalanle, Elena Ob"fl6n, Cllrmell Pardo 'J An·
rora 11oblado, &amp;odas de BOia á 01e&amp;e allo■ de edacl. Entraron , la plaa de &amp;oroa por el redondel,
cada uno
de "" pa¡e, nilloo de onat.ro 4 cioco~¡ · 101 onolea leo
llevaban el mao&amp;o. Eran loe nillo■
Salgado, Jooé
Vaoc¡nea Jooquln Pella y Manuel Doblado. Loe &amp;oreado·
rea, redlila e11 llerra, extendían sn■ capas en el onelo al
puo de lal reina■, lao cnalee man,bando sobre - alfombra Ueercn haala la eooalinlta que ac■eoo al palco
dollde 1b&amp;n , preaidlr. Uno ves oolooadu en 1n1 mento■
con ■na pajeo al lado, dló principio la 8eala con la salida
detalgnií011, nlllo M:aonel Obregón magnllloameole veeUdo, manejando con soma dea&amp;reA np hermoso caballo
Min&amp;o, enjae11do con tdda propiedad.
En nnemo próximo ndmero publicaremOB el retrato
de una delas reinas, lanilla F.oéalaole, que lb&amp; suntu~
mente vestida.

•*•

El Jnevea oe re-nló en el Teúro Nocional el •Famto.• t. Com))lllla 1n111- podrá haber obienldo mnchoa
munfoo en &amp;,lado■ Unidoa; pero oqul ni wr ID -la,
ni por la medianía de IU vos, gu■taron.

•••

Tal eo, of, el defüo de - infor&amp;QDSda rubia; al arrojar
leloa el ramillete, aroj6 nn carillo y pieoto,6 on carillo, al
plaolaarlo y al dejarlo ""'"'hitarae marchiló uno alma
buena.

Hablafll de KarleTavary; hoy ya he hablado mnchor
de Ma,prita.

•*•

En el Principal e■ p,elllllló el manea, uno nneva ti-

ple: FApOranza Agw1ar. Hizo de RoherlO ea la T&lt;m¡,ea-

lGd ,. de la An&amp;onelli en el lJulJ dt la .Africana. E u m6 ·•¡ pdblico, pmqne. ..•.. sobre todo pon¡ne e■ guapa y
de •pro oirá 11111Cboe aplau808.
Oh poder de nna•eaperanza.......•.con buenoa ojoa,
TANMIIAVllmL

N uestto núme.ro ae Na,.,iaaa.

RESUMEN
DB

Les acontecimientos de la semana.

r

neoa.

El Coronel An4rade tenfa uno maicería y «!la onfrió el
re■pecólvamente , liUXllilu' al
Coronel y so h~o M:an~ aellora . . _ de l!c¡uel, nn
hermano del 1D11mo, or
y alguno■ iletna hllcil luci&amp;ron reaialencia, loa bandido■, 18111ltando heriáoo el Coronel, ID e■poaa y loo nillo■ Joaé y Angel&amp;, loo eualea mn•
rieron.
La jnnicia ha empezado 7 p.._..¡do 06n °"'ivldad el
proceso reo~ivo y deapn&amp;!_de lu primera■ decluacionee, el Coronel, en eepoaa y aiii, hijo■, han quedado en

uaito Y: habiendo acudido

.

.

Haf alguno■ ponto■ obocnroa en el e■candllooo IDoe■o

y con diversas veraionea.
Reepeoto de loo asaltanlel
Hay ilgunoa

·

·

n■da oe eab&amp; con . . inculpado■; pero no 80 ballao coirric&amp;oo.

El domingo 4ltlmo e■ efecloó la inauguncl6n del
Frontón llexicano ''Eder Jai. ''
Deede muy temprano la gente emDOBÓ i aftuir en toda

género de vehlculo■ y , ple, puee toaoa ae ln-ba.n viftlll8D'8

&amp;la y E,tudiant,, al mando de au·jele Rogelio Zubiri, fue·

D o n.d e lea d a.u la.w toman..

ron ealudadoa con mid0808 apJBusoe.

Veatían los oampeonea ancho pan"'lón blanco, banda
encarnada 6 uul y gorra encarnada 6 azul también, según loa partido■.
. .
El j¡lego fué á cuareota lanl08; el partido refhd(a1mo y
loe cam{'!'One■ dieren pruebao de anma habilidad.
Di vidlóae el juego por no intermedio .Y durante éste ae
jugó la quiniela á CU entre Gnrruciaga, Mondare, Goenaga,
Thcumán y &amp;tudiant,, á ocho lantOI, ganando el Ellu·

-·

Terminaodo el jnego ,rae e■te in&amp;ermedio, en él ganaren loa colorados á loa azule,,
El público se retiró mD)l complacido del onl$o y her·
moao eapec&amp;ácnlo.
El miércolea en la mallana empezaton bajo 1~ dlreocj6n
del Ingeniero D. Daniel Gana, lu obras de demolición
del Porlal de Agna&amp;inoo.
Loa Sres. Samnel Hermanoa de eala Capilal han oel&amp;brado un contrato, comprcmeliéndooe á construir alele
¡,nen&amp;ea de fierro en la linea del Ferroc■rril del IIA!lno de
Tehnanlepec. Loa trabajoa óomen.,_..An delde loego y en
el cuno áe on ano ae terminarán. ·

LA MUTUA.
•La Mútna, de Nueva·Yt&gt;rk ea la únit- Compal!la de
Beguroa que expide póliza■ con devolución de premioa.
Por un peeo 1e obtU\'ieron ,1,242 48.
Tehoacán, °"'ubre 1 de 1896.
Sr. D. Cárloo Bommer, Director General de ,La Mdtua.,
M:,xico.
M:uy Sellot mio:
La gratitod el reconocimiento me Impulsan hoy ,f,di~ r á naled- carla para hacerle presente mi 8f11Ílde'?·
miento por la prcn&amp;ilnd y eficacia con que ha ordenado
no&amp;ed el pronto pago de la póliza con devolución de pre, mioo, nwnerc S67k5M bajo Ta cnal estnvoasegurado mi ft.
nodo hermano el ~r. D. Agno&amp;ln Noluco en eaa acreditada y reape&amp;able Com))llllá y ci.ne yo, como benetlciaria
nombrada en la oóliaa. be recibido hoy aote el Notario
Público, Sr. D. tla)&gt;lnó Palacios, y por ccndno&amp;o del Sr.
D. Amonio Robles y del banquero de , La !14- en ee&amp;a ciudad, Sr. D. Emilio Maille. .
Snplico á u8led 181 miamo, se. sirva hacer Rlenai1" mi
~tud pcr la prolltitud eficacia 'con citte ha procedido
en loo
kámi&amp;ea e Sr. D. An&amp;on10 Boblet, Agente
~ial de •La Md&amp;na. •
.
Di¡na e■ en verdad ella Compallla de felicil4nele, por
- la 4oica qne ha podi&lt;lo tata&amp;lecer en lao dlveras ola... de póliza■ la devolución de premioa, puOI en é11a, mú
que en ninguna otra, ae ve la utilidad y pro.echo del
seguro, por qoe el aserurado obtiene la aoma del aeguro
con el 18locoo&amp;o de un peso.
Ha aquí al ealce uno prneb&amp; de e■te a■ombro■o 1811lltado en la ~liza que mi &amp;nado hermano tomó por el apreciable ocodncto del Sr. D. Antonio Robles hace aeie afio■:
Valor orlaldal del . .ro,..................... $ 1,000 00
Imporle de slele annal1dadea qoe la Compallla devnelvecnmpliendo con la c\¡ioonla de la devolucl6n de premloe.........
242 48
Soma entregada.................. .................. 1,242 48
~me~te qnedo mny reconocida á la Dil0Cci6n de
•LB Mútua» en Nueva York por eu aotlvidad en estepago, y ruego á uated .. sirb&amp; nacer con ella el intérprete
de mi l!l'ltilucl.
Danilo á no&amp;ed !u graciu por ano alencionea quedo de
usted con la mayor consideración y aprecio au muy a&amp;ta.
y S. 8.-CABLOTA NoLAllCO.

1 El poel&amp; oe d11eopen1 !""'l• el plano le Impide ~

t Be 1e--W.qaeno hlbdll toD1do al el . . . .

1111.Poem&amp;orucl.

y

Toda la eeroenena ha hablado ·1a prensa de un ualW
en la Colonia. de Santa Julia, del que fueren 'rfct1Dlll8 el
Coronel D. Timoteo Andrade BU familia, qne vlvlaoG
nn lugar apartado de la Colonia.
Loa ■-llanlel fneron varloa y ae cree que eran fora-

libertad.

211

EL.MUNDO.

22 Drl'J'BVJIJlJl, 1.896.

en ~nc1&amp;1 el hermoeo e81&gt;8Ct4oolo.

-na

A lal &amp;rea de la tanle :,a el 1oeal
lleno, conllindo80 enue loa concnrrentee muobal famlliu dlnlngnidao.
La banda del lf., dirigida pc&gt;r el profesor Payén, lle encon•
uaba también en el focal, dlapu- á amenmr el eopec-

Deoeam01 introducir en la prena O• M:t!xlco la cullf•
aima coo&amp;umbre qne exiote en la -Jet parle de loll pal·
- europ... y ameri•""o■, ea daaM la JI\'"- ha llep· ""'110.
do 4 gran alMira, de ¡,nbl1- tia el mm dé DICH'mb~ con
Al p.-ntarae, á loo acord.,. de nn■ marcha, loe oela
motivo de lao 8eata■ de lllsrillad. ,.. allmero eopecial que pelolarla: Gurruciap, Goanaga, M:endarc, Thcumán, Ar·
sobn,puja , loa publicadtlll • el aao. :,a - por el ».d·
mero de Mi-. por lo ~ d i 1111 - • ó por algn·
no novedad' que preaenlan aT p6bl!co como regalo de noche buena. Nnee&amp;ra p - . 'I!"' de alguno■ alloo if. parle eoll. tomando un aop ~ o de iodo a))lauo, aegnramente que,.., oceplareala idea y dentro de poco loo
dlrec&amp;oreo de periódico enuarán en gran compeleDcia inteleclnal y de gMIOI para pNIOllt&amp;r el mejor námerc dr
Navidad.
Comen■amo■ noeotro■ hoy, dando nn nimero eapeciall
huta donde nueauoa elementos noa lo permiten, en e
cual, como veñn nueetroa lectores, hem.08 1&gt;0dido reunir
dib11joo de loo principaleo artistall de M:éxlco, que dan
una variedad eopeciil á nneo&amp;ro ndmero, demoemmdo ,
la veo que, á la par qoe el periodlamo, adelaolan loa di·
bojan&amp;ea qne hace do■ ó t?e8 alloa apenu si conoolan el
trabajo eapocial para peri6dlco.
HelllOI eotado mny afominado■, pon(lle ooo lodo gna&amp;o han acep~ nuest.ra invitación loo Breo. VU!Aaina,
M:ar&amp;lne■ eairwn, Olvera y Noriega, dando 111 contingente ¡,ara eale nilmero, en el cn■l publioamo■ dibujo■
de veriladeró mérilO y que nnea&amp;roa lec&amp;ore■ ■abrán apreciar poique ~mente van á eet.udiar!oa hasta en eos
det.:uea. DamOI Iao mú expresivas graoiu, tan inteligentea artistall en nombre de la Redacción y e■pe!li&amp;lmen­
tie de nuestro cuerpo de dibujantes, que ae consideran aatlslechos de poblioar BUB &amp;rab&amp;joa al lado de loo lrab&amp;joa
de loe otroe, entre quienes hay verdaderoa maeevoe.
Tenemoa la eoperama de que en mucho■ númeroa del
allo "l'trante segoii,,IIIOI publicando dlbojo■ exlraordl·
n■rioade loo mlamoe......,, qoe lan&amp;o han honrado hoy
ée&amp;e c!eiirridacl.

divenoo

Í

s

eom,-,,..... en i,rtr d a

6 Todo por ff11P118 de no bab.- podido OOJIOl.alr el poema.

4 Y al 8n la

U-' llelildoelealO.

6 El vengador gooa mú, mlelmM mú lllfra la 'ffóllma.

Las fiestas de Navidad en Cclaya.
Deade tiempo moy ""'8 aon de fama lao 8eslas de Na•
vidad en Celaya. Loo doa 4ltlmoa alloo han sobrepujado
, cnaleac¡uiera o&amp;rao de eaa na&amp;ural- y en éa1e se prepa·
ran auoc.uoaítimu. La janta que anualmente ae forma
para organizarlal no ba perdonado eofoerzo alguno, y lan·

7 Perc llega nn dfa en qne -

plenea tomar la revancha.

8 Y laN"'11ralaa le ayuda para qne el

ÜlgUl&amp;O-

OC&gt;rJJlolo.

�212

22

EL MUNDO.

;-.~
· " 1

~ . 1\
~

1

)

1895.

Página~ extraordinariWJ.

I¡

~

DICIEMBRE,

DOl\il~GO 2ll DE DICIE.1IBRE DE 1895.

1
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(;:/¡'--~~'

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~ ;-:::,=====:~ J

1

L_
(?Íiotto y G;imabué. @;uadro de ~osé @bre9on.
(Fotografía proporcionada por el Ingeniero Fernando Ferrari Perez.)

1,.,flo / l. -Número 25.

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 24, Diciembre 22</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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