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                  <text>Domtn,ro

EL MUNDO

316

lo sobre la cabeza del paciente: volverlos á llevar
al tórax, apretar y tirar así sucesiv11ment~. El movimiento completo debe ser practicado de 15 á 18 veces
por minuto. Al mismo tiempo, 1&gt;l ayudante que •ostiene la lengua deberá ejercer sobre ella tracciones alternativas, correspondientes á los movimientos impre11oe á loe brazos. (Efte procedimieIJ to indicado por Mr.
La borde, ha dado excelentes resultados) Se o:ve el
aire que entra eilbanJo y la reepir11ción se restablece
poco á poco si se han tcm..do todas las precauciones
necesal'ias.

16

de Octubre de 1898

FIG. 6-TRAJE DE SEÑORITA PARA GARDEN PARTY

Es de gasa blanca y azul con un gra!l plissé en la
falda, limitado por un bordado azul pálido y blanco.
El cuerpo 011 todo phssé con un gran yoke bordado, y
graciosas espaldetas.
FIGS 7, 8 y 9
Dos elegantes c11misas y un deshabillé Damos bajo estos uúmeros tres graciosos modelos oe casa de
última novedad. La camisa Maria Teresa, es de noche en nansouk blanco; el deshabillé hácese en batisti ó en surah , la camiea segunaa que también 11s
de noche en pe~cal blanco, guarnl'cido de bertha orlado de u'na veneciana y un eutredós.

. ...._,,...._.

CRNSERVA DE DURAZNO.

TOMO II

:MEXICO, OCTUBRE 2~ ~E 1898

•

NUMBBO l'f

FJG. 10-EOM"!IRERO RODA.

Todo hecho de raso y plumas La falda ó calota PB•
tá formada con el raso, y de él surgiendo las aos alas
y un pen11cbo, de muy buen guRto. El raso forma á
la izquierda un moño muy hermoso.

Se pone al fuego un cazo con a¡rna á la que se le
añade una cucharada de ceniza; luego que esté hirvit&gt;ndo se ponen en 1&gt;lla los duraznos y cuando se les
empiece á levantar el pelll•jito se sacan uno á otro, se
restrt&gt;gan con una servilleta hasta que queden bien
mondados, y se echan después en agua tibia. En se·
guida se hace un al mi bar cllmficado y dt&gt; medio punto en el cual se echan los duraznos para que hiervan
por e~pacio de media hora; pa8ada é,ta, se apartan
del fuego, y se guardan en un trasto de barro
Esta operación se repite por cinco días consecutivos para que la fruta quede bien conservada; el último día, despu~s que hay~n hervido. rn le añade azúcar al almibar, se pua éHe por una servilleta húm11da, se vuelve A ponrr al fut&gt;go hafta que t&gt;sté de pun•
to, y en seguida se vierte ~obre los duraznos.

Otro DB[O

FIG. 2-TRAJE PARI&gt;JENSE DE OTOÑO,

FIG. 3-TRAJE DE PAÑO.

Es de paño de otoño. 111111rgado. con una caPaca fantasia de hermosisima factura, con solapas capricho•
sas, abierto sobre una camisa de batista pliseé.

dB

"LA MUTUA"

RPcibi de 11Tbe M11tu·ll Life I11~nrance Compan;v,
of New York" 111 •nma de ($14,287) catorce mil
doscientos ochenta y siete pesos plata muícima asi:
$10000 suma asegurada, y
$04 28"7 por devolución de
premios, en p&amp;go total d11 &lt;'uan~os dnethos s~ deri•
van de la póliza núm "760 832 bs¡o III cu~l y á m1 fav,,1·
estuvo asegurada mi fi11ada espo~a Dona

ISA.BEL HERRERA DE V ..l..Z(t,UEZ.

FIG. 1-TRAJE PARA TÉ.

Es de Sarga de lana y seda gris' perla, con un iacquet militar de hermosa factura, cruzado de alt&gt;til,as
fijadas con botones fantasla, las cuales ornan también
las mangas.

$14)287.00

En Guadalajara, (Jalisco)

NU EST.R OS G .RABADOS
Está hecho de piel de seda rosa vieja brocateado
en azul con figuras de guias. forma una gran casaca
orlNda de volant"s sobre una toilette d11 tul de sPda
pfüsé orlado también de volantes graciosos Cuello
Valois.

dB

INTERIOR DE LA CATEDRAL DE MORELIA.

Fig 10.-Sombrero Roda.
4 -TRAJlll FANTASÍA.
Es también de paño, con ca~acón, formando en el
cuerpo como un doble cors,·lt&gt;te y en la falda como
una doble museta, ambos ahlntos sobre un gran plissé de gasa m11y ceñido. Gran corbata papillón de
muselina de seda.
PIG 5 -TOILETTE OBSCURA CON BANDAS.
Es de paño de otoño gris acero con jacquPte figurada, que asi como la fqJda estl\. orlada de bandas
bordadas de hilo de seda, en dibujos sobrios pero
muy elegantes.
FIG.

y para la df'lblda constancill en mi carácttir de beneficiario ne mbrado en la póliza, extiendo "l prest&gt;nte
recibo en la misma póliza que ~e devuelve á la Compañia para su cancelación en Gua~alajara, (Jalisco,)
á veintidos de Agosto de mil ochocientos noventa y
ocho.
Firmado.-Miguel Vázqnez.
Un"B timbres por valor ae $14 30 ctd u1;.b1damente
cancelados.

r

Un timbre de$ 050 cte. debidamente cancelado
Salvador ~spaoa, Notario Supernumerario de e~ta
Municipalidad, Certifico que el sntnior recibo fué
suscrito en mi presencia por el Sr. D Miguel Vázquez, á quien doy fe conocer asi como de q11erecibió
de la Sucursal del Banco de Londres en Peta ciudad
la cantidad que Pe expresa en el mismo Do_v fé.
Guadalajara, Agosto veintidos de mil ochocientos
noventa y ocho.

Firmado.-Sah--ador Es¡,aña.

ALMACENES
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~LA REFORMA DEL COMERCIO~
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11

(Fotografia de la Escuela Porfirio Diaz, di' M01·1•/ifl, Jara "Et Jlundo .)

�I'

EL MUNDO

318

LA SEMANA. La consagración de la Catedral de l\forelia que
ha dado oca~ión á una temporada de fiestas religiosas y populares en la 11ntigua V!llado!i~, atrae
la atención de la inmensa mayona catohca del
país y un gran concurso de fieles.
Morelia es una vieja ciudad dP. abolengo en
nuestra historia, Nació en el siglo XVI, en plena época de la rfervescencia polític11 y social que sacudió
las incipientes nacionalidades del antiguo continente, arrastradas en contrarios movimientos de
adelanto ó retroceso, por la Reforma luterana y
por el gran Emperador, por las intrigas de los
Guise y por la difusión de la cultura helénica.
El escudo rlc armas concedido por Carlos V á
la nueva ciudad, vino á engastarse en la heráldica c0lonial para presidir esa larga vida inerte de la
época,-la. vid11 de las ciudades esp,iilolas de América. Hidalgo vino á dará Valladvlid el atractivo
legendario. Entre los muros de su colegio encuentra el patriotismo simientes de libertad, recogidas y fructificadas por el espíritu de Morelos, y
la iniciación de dos beroes en un martirologio de
ideas continuado despuéi! con el sacrificio por la
humanidad.
Los siglos del virreinato no fueron de activ~dad ni aún p11ra las empresas de la fe. Hoy que
la Iglesia Mexicana, camina á su albedrío, sin el
·amparo de la mano secular, la piedad popular
edifica y c'lnsagra en un día templos suntuosos
-obras que pedían siglos para su consun~~ción
en aquellos tiempos. La Catedral de Moreha comenzó su fábrica en 1640 y hasta 1744 quedó
concluida, acumulando bajo sus bóvedas riquezas
de ornamentación, aun hoy maravillosas, cu:stodias vasos y paramentob, órgános y obras de
cinc~lado que hacen de aquélla basílica un joyel
de tesoros artísticos.
El Sr. Arzobispo Arciga ideó las reformas cuya consagración celebra con grandes solemnidades el clero de México y con regocijos y fiestas el pueblo de la capital michoacana.
/IW

Las peregrinaciones religiosas están de moda
y se hacen también á la moda del día. En Pullman vienen á México los devotos de la Guadalup1tna y en Pullman van los fieles que concurren
A las solemnidades de Morelia, presididas por Monee:nor Averardi. ·
Todo cambia, y· si el nuevo cruzado protestante, Guillermo II, en su viaje á los Santos ;Lugares,
visita al enemigo de Cristo, responsable de tres•
cientas mil vidas de cristianos sacrificados al fanatismo mahometano,- á su vez, otros peregrino3 menos dispuestos acaso que el César alemán
A ~irar con ojos benévolos á Abdul-Hamid, pretenden ¡oh piedad de las chusmas de Pedro el
Ermitailo! abrir en Jerusalem un bazar que exhibirá productos y artefactos mexicanos.
.
El mercantilismo invade las rutas del desierto,
holladas por los mártires y los paladines de la fe.

,..

1

1

La gloria póstuma tiene á veces detestables
contra partidas, que consuelan á los ignotos de
su no ser en el cielv de la inmortalidad.
La muerte que absuelve de las grandes faltas
humanas y da esplendores sin mancha á un renombre de sabio, de beroe ó de poet11,, hace en
cambio más chocante la popularidad bufa que
nimba con discos de oropel la frente de un elegido.
. .. _.
p .
Dos de nuestros más ex1m1os 11ncos, neto y
Acuila, pasan noche á noche el suplicio de una
resurrección irrespetuosa en las tablas de cierto
teatro que para decorar los cuadros de una zarzuela, les decreta apoteosis de relumbrón con cabriolas de bailarinas y mús1ea alegre.
Quietos están en su tumba, serenos en su gloria, para que exhumen su recuerdo que trasciende a ideales purísimos, y no está bien esa exhumación irreverente.
Ya ha empezado por ahí el estribillo de las moralejas habituales á propósito del siniestro percance 11caecido al Ecijano en la plaza de toros de
Guaclah1j,m1.
La ¡.,iedad ante un infortunio 1-em&amp;jante, borra
de nul'Stros cuadros sociales la fi~ura del torero
insolente, re!Hdor y vagabundo que castiga con
su impertinencia 111 tranquilidad de la vía públi·
ca moderna, pavimcutada de aéfalto. No, de~imos

ahora, el torero es uno de tantos infelices inmo•
ladas por la ignorancia y la complicidad del me·
dio soc ial propicio á irrefrenables barbaries que
n0 han menester sino mucho atraso industrial,
mucho analfabetismo y mucha miseria para hacer
posible el tipo del gladiador en nuestros días.
Ni los pueblos vigorosamente condu&lt;?idos por
hábitos seculares de trabajo, dejan de ser justiciables por este enloquecimiento de la multitud ante
los prodigios de la animalidad victoriosa;pero es
el lote que nos ha tocado á los hijos de Espafta,
el menos euvidiable,-presenciar en las arenas
ensangre ntadas carnicerías que justificamos en
nombre de la gracia pintoresca.

,..

Mientras en Europa se quejan aún las gentes
de una canícula extremosa, sin igual en los ailos
anteriores, el viento que desnuda aquí los árboles de su follaje, nos hace presentir fríos invernales á los que no nos tiene habituados nuestro
clima.
Y '!Sto que no preocuparía tanto en otras épocas, sirve hoy á los seil0res sabios para traer y
llevar observaciones y estudios comparativos sobre la influencia probable de las manchas solares en los cambios atmosféricos de la tierra.
El astro central ha tenido en este afio de gracia, máculas como nunca se le habfan echado de
ver tantas ni tan considerables. Y aquí encaja
como de molde la hipótesis d_e Flammarion.
Para este gran astrónomo y sonador, las mancb11s solares son manirestaciones eruptivas de
una agitación interior intensísima y por lo mismo la irradiación de calórico es mayor cuando
esas manchas aparecen.
Por comprabada que pretendan la teoría su
autor y partidarios, nada tiene que ver con nuestro próximo invierno, cuyas causas locales han
prometido demanda de alcohol y acaso excep•
cionales tareas á la justicia del orden criminal.

,..,

El suicidio del joven teniente Delbouis rompe
la banalidad de este género de acontecimientos,
por frecuentes ya poco ó nada comentados, y CU·
yas causas ocultas caben de ordinario en algunas formas típicas de extravío, locura, amor, celos, etc.
El pundonor y especialmente el honor corporativo de la clase á qua pertenece un hombre,
hacen atribuir al suicida que con propia mano
se castiga por haber ofendido su dignidad y la
de un grupo, cierta frialdad en la determinación,
que es la mejor exculpante de la falta, pues indica un supremo respeto á la moralidad vulnerada en momentos de perturbación.
El joven militar que se ha suicidado llegó ebrio
la noche del miércoles á un teatro de zarzuela.
En su estad.o de excitación lo olvidó todo y arrojó al escenario su kepis, á los piés de una tiple
que bailaba la «Serpentina.»
El loco arrebato del oficiai fué público é imposible hubiera sido disimular. La ordenanza, severa, iba á cojerlo con sus tenazas, á discutir su
conducta, á condenarlo sin remedio.
El pundonor, hondamente lastimado, fué más
inflexible aún que la ordenanza y como heróica
reparación entregó al ejército un cadáver.
/IW

Nos ha vhütado una viajera original. La Sra.
Schumann recorrerá el mundo sin mas recursos
que una voluntad enérgica, una suma considerable de extravagancias, una navaja de afeitar y
unas tijeras.
Los diarios de los Estados Unidos rnn únicos
en el mundo para descubrir anomalías y alentar
aventuras extrafalarfas. No les basta lo raro ó lo
monstruoso eventual Para regalo de mentes divagadas: crean el acontecimiento pa1·a narrarlo
después. El periodismo contemporáneo no es un
espectador, que registra sucesos, es un prestidigitador. Es el déspota de la imaginación popular.
Es el que declaró á este Fígaro con faldas que
nos visita la p1·imer peluquem del mundo, dándole medios para que vaya á to:ias partes, hable
con todos los personajes célebres y llene una sección reporteril sui generis, cuya primera nota estará destinada á nuestro país:
DICK.

Domingo 23 de Octubre de 1898.

¡lolitica Q&amp;ttttrttl.
RESUMEN. - Eferv•scencta en !rancla por el proceso Dreyflls, - Kevlslontstas Y antl • rev:stonlstas.Amlgos y enemigos de las Instituciones -La cuestlóo
de Justicia convertida en cuestión polittca - La gran
hutilga ue Parts. -.Kntereza y serenidad del ministerio Brlsson. Consplraclon monárqulca.- Bo!!aparte
ó Orleans. • Otra vez salvada la República -La cuestión de Fachoda,-Las asplract:•nes de Francia y las.
reclamaciones de Inglaterra. - El comandantetMarchand y el General Kttchener -Oonsplraclón anar-

quista contra til empe:-ador Oulllermo.-Los enemigos del orden social - Concluslon.

Creciendo sin cesar en el pueblo francés la
excitación producida por el asunto Dreyfus, divídense ahora los franceses en dos bandos limitados casi pe1 ft!cta mente: de un lado están los revisionistas con los antisemitas á la cabeza, losmilitares de alta graduación y los que se postran en contemplaciór. de las tradiciones católicas de Francia; del otro están los radicales, los
que pretenden que por encima del gobierno civil
no se constituya ningún otro poder, aunque pre•
tenda envolverse con el manto de la gloria y los
resplandores históricos del ejército francés.
Una vez decidido por el gabinete Brisson
que es preciso proceder á la. revisión del proceso, sin que esto prejuzgue de ninguna manera la.
persistencia de la culpabilidad de Dreyfus ó la
posibilidad de su absolución en un nuevú juicio,
los ánimos se exa.tan, las masas se agitan, la
prensa siembra el escándalo por todas partes, y
en meclio de esta balumba de opiniones opuestasque 'chocan, de acusaciones múltiples, de responsabilidades mutuas que se lanzan, la suerte del
infeliz desterrado en la Isla del Diablo queda
colocada como en segunao término, y sólo se
sienten las fermentaciones de la opinión públiea
dividida en opuestos bandos y lanzada á terribles colisiones
Pocos recuerdan ya el triste fin del teniente
coronel Henry que en la soledad de su prisión
puso fin á sus días, tal vez para evitarse la vergüenza de apareéer ante el tribunal militar, convencido de falsario, por más que haya habido
quienes aseguren que tan tremenda determinación le fué sugerida por sus jefes gerárquicos.
Se han olvidado también del teniente coronel Picquart que en los calabozos de la prisión
militar de Cherche Midí, sufre las persecucione~
del general Zurlinden, gobernador militar de París, á pesar de órdenes expresas de todo el ministerio.
La misma figura dantesca del infeliz ex-Capitán, que en su horrible prisión ve pasar las tediosas horas de su destierro cu noches sin aurora y
días sin luz, se esfuma y se desvanece en las lejanías del horizonte, perdiendo así sus contornos.
vivos, y dejando de ser para st.s conciudadanosemblema de la justicia popular, ó símbolo de eterna execración.

*

**
Desatadas las pasiones políticas, agitada de
ese modo la cuestión, se sienten crujir ambicio•
nes desconocidas, se percibe el choque de intereses opuestos, y mal que pese á todos los que tenemos fe en la República, se ve que en el fondo
de esta agitación hay algo que trabaja en contra
de las instituciones establecidas, en la hermosa
nación que lleva el estandarte de lo que pudiera
llamarse la civilización latina.
·
Se han mezclado de tal manera en este asunto
los sentimientos patrióticos, los fanatismos guerreros, la adoración y el culto por la tradición
militar de Francia, se han mezclado de tal modo
con aspiraciones pcrsonalistas, y se han cubierto
unos con el manto de la justicia inexorable, declarando intangible la determinación del tribunal
que juzgó á Dreyfus, y pidiendo otros en nombre
de esa misma justicia en forma de clemencia la
revisión del proceso, por irregularidades er: su
secuela, por hechos supervinientes después de la
sentencia, que se ha formado una atmósfera1 en•
medio de la cual es difícil encontrar el bilo misterioso de Ariadna que guíe á través de tan intrincado laberinto.
Un periódico inglés declara formalmente que
el mayor conde de Esterhazy, en una entrevista tenida para más seguridad ante testigos, ha
echado sobre sí gran parte de la culpa que pesa
sobre Deyfus, se ha llamado autor de la famo1 a
minuta ó /Jorderean, dc,cumento de convicción en
contra del capitán acusado de traidor. Poco des-

Domlnlt'O 23 de Octubre- d" 1898.

EL MUNDO

pués recíbe~se en P11rís ruensajes de Esterhazy,

tachando de falsas y calumniosas las imput!lciones del periódico de Londres.
Los mismos periódicos alemanes, alguno de
ellos con cara cter oficioso, b11n hablado de lu
r elaciones existentes entre el mayor Esterhazy y
el agregado militar de la embajada alemana.
Los más activos del partido anti -revisionis ta d~claran haber sumistrado fondos al militar adusado por el Observer; y en me dio de tan opuestas
y contrarias declaraciones, imposible es decidir
si la nueva acusación está fundada en la verdad
ó es un ardid-solamente para la rehabilitación de
Dreyfus.

*

**
bastante á mantener

Como si no fuera
la tensión de los espíritm ya caldeados al rojo por la
agitación revisionista y anti-revisionista, estalla
en París una huelga de obreros, que, aislada en
un principio, crece y se agita como impetuoso
torrente amenazandll comunicarse á diversos
gremios, susp&amp;nder el tráfico en los ferrocarriles,
detener la construcción en todas las obras del
Estado, principalmente en las que se disponen
par~ elgra~ certamen de 1900, y propagarse, como mcend10 entre los bosques, á las principales
ciudades industriales y manufactureras de Francia.
La huelga que en su '!Omienzo tenía carácter
pacífico, se entrega á violencias, arrastra por la
fuerza á los obreros, multiplica sus adeptos por
medios coercitivos, amenaza seriamente la tranquilid~d pública de la gran metrópoli, y hay que
recurrIT á más de las fuerz11s de policía, á la fuer'
za militar. Acuden de los departamentos vecinos
millares de soldados á reforzar la guarnición de
París, y en medio de la agitación tremenda de
los espíritus, he aquí que quedan frente á frente
el pueblo y el ejército. Es inminente el riesgo de
un formidable choque. Corren entre las filas de
los buelgistas agitádores que aconsejan inqensateces, en tanto que circulan eotre los soldados
algunos folletvs incendiarios.
¿Qué habría sido de la ciudad, si hubiera faltado en tan tremendos instantes la serenidad en
las esferas gubernameutales? ¿Qué explosión más
tremenda habríamos presenciado, si el reposo, la
tranqu~idad y la correcta actitud del gobierno,
no hubieran logrado aplacar poco/\ poco la agitación obrera, calmar los ánimos, dirimir las contiendas y obsequiar en el órden legal las aspira-· ·
ciones populares? Afortunadamente para la estabilidad de la República, Brisson encontró en sus .
compafieros de gabinete las supremas energías
que se necesitaban para conjurar la crisis, y logró evitarse el choque temido entre el pueblo y
el ejército, que acaso hubiera sido el toque de
arrebato para una gran revolución.

á la ciudad de Fasbo da, en llls riberas del sag rado Nilo. Encuentra á la pobl11ción de¡:g uarnecida, y aunque no tiene fuerzas suficientes para
resistir ni á los dervises que pueden volver ni á
las tropas anglú•egipcfas que se adelantan¡ marchas forzadas, para t omar posesión del territorio
conquistado después de la batalla de Ondurmán,
el valeroso coma ndante fráncés, el 11trevido Marcband enarbola la bandera de la Republica y
permanece en pié y serenCI, esperando los acontecimientos y declarando haber asentado la planta en tierra conquistada, en nombre de su nación.
El gabinete ing1és pide á todo trance la retiradit
de ~illrcband, ó por lo menos la desautorización
ele sus actos, para no verse obligado á rechazarlo por medio de la fuerza.
Cámbianse notas reposadas y que no salen del
tono severo de la diplomacia entre Londres y
París, y la cuestión se sugeta á discusión entr e
los gabinetes. ¿Pero qué es lo que se discute?-clama la prensa inglesa.--Mientras permanezca Marchand entre los muros de Fashoda, no cabe discusión posible, y cuando se retire, nada habrá
sujeto á discusión. Defenderemos nuestro derecho
por la fuerza de las armas,-grita la prensa francesa:-'.'rfarcband ha entrado á terrenos inexplorados. Fashoda no estaba en poder de las tropas
anglo-egipcias cuando nuestro explorador tomó
posesión de ella en nombre de la República. Si
hay que abandonar la plaza y el territorio conquistado para evitar un rompimiento, preciso es
que encontremos una compensación por parte de
Inglaterra; que- se limite por medio de tratados
1~ esfera de acción de las respectivas poten~
cias.
Y en tales circunstancias, se espera con ansi;1
la llegada del informe oficial del audaz explorador, para saber hasta dónde son fundadas las aspiraciones de los franceses, que en su arrebato
patriótico, han aconsejado ya al Ayuntamiento de
París dé el nombre de la ciudad sudanesa á una de
las calles de la gran metrópoli.
Ta1;Dbién en esta ocasión el gobierno radical
que rige ahora los destinos de Francia ha dado
altas pruebas de moderación y de mesura, no dejandose guiar ni de las explosiones patrióticas
de la prens_a nacional, ni alterándose tampoco pvr
las exaltaciones de los periódicos inglests.
0

Sr. Don CJlandlo Molina,
Artista. Director de laE obras de la Cat.edral de Morella.

tes de estallar, salvando así una vez más las instituciones republicanas.
Es curioso hacer observar que_sólo en tiempo
en que gobiernan los partidos extremos ocurren
estos incidentes en París. La agftación del Gral.
Boulanger, ligada con la reacción orleanista lo
mismo que la conspiración recientemente de~cubierta, han acaecido cuando un gabinete radical
se hallaba en el poder.

.,

*

**

319

No bien se serenaban los horizontes y comen•
zaba la calma á aquietar la exaltación de las maCJatedral de Morelia.
sas populares, cuando de entre las filas de la
prensa á quien se acusa de estar vendida al sinPodrá haher en la presente crisis labores sedicato Judío, fundado para la rehabilitación de
Dreyfus, brota la noticia de que existe un gr,m cretas de los imperialistas ó de los partidarios
complot para derribar al gobierno y acaso tam• del Príncipe de Orleans; es posible que los amanbién para minar y socavar las instituciones repu- tes de la reacción monárquica, pretendan aproblicanas. Dícese que en la conspiración estaban vechar la ·agitación actual que ha Masionado en
comprometidas altas personalidades del ejército; el pueblo fraccés el asunt0 Dreyfus, para restause llega á aventurar que el mismo Gral. Zurlin• rar el trono de Francia; pero una vez descuden, ex-ministro de la guerra y gobernador mi- bierta la intriga, una vez que el gol pe ha resultalitar de París, era el seilalado jefe del movimien- do en falso, la República sale triunfante de en
to, uniéµdosele el que fué jefe del Estado Ma- medio de esta contra-revolución abortada, y hay
yor del ejército, Gral. Boisdef!re, obligado á di- que dar de corazón la enhorabuena al ministerio
mitir su alto empleo después del suicidio del co- Brisson y al presidente Faure, por la entereza
ronelHenry, y el GraJ. Pellieux que tan activa par- que han desplegado en el momento actual, porte ha tomado como acusador en el famoso proce• que sir, dar crédito á amenaza1:1, sin intimidarse
por nada, han seguido las inspiraciones de su
so Dreyfus.
conciencia
en nombre de la justicia.
Otra vez el ·gobierno de París ha dado prue*
bas palpitantes de su alta serenidad, al proceder
* *
Y como si estas convulsiones interiores no fuefríamente para sofocar la llamada conspira ción.
Aunque ha oído pronunciar con insistencia los ran bastantes á sacudir el espíritu público de
nombres de los príncipes Bona.parte, aunque ba Francia, tan fácil de ser arrebatado por tradición
Silbido la llegada del príncipe de Orleans á Bruse- y por a~avismo, la cuestión de :B' ashoda se recrulas, tal vez después de haber tocado la frontera dece, prnvr,ca nuevas ex11ltaciones y, según el to•
francesa, no ha perdido ni un momento la calma no que adopta la prensa británica y francesa,
necesaria en momentos tan críticos, ni siquiera está á punto de provocar un rompimiento.
Un grupo de exploradores extenuados por la
ha procedido á estas horas contra los generales
acusados de infidencia; y si bien eg cierto que se fatiga, debilitados por largas excursiones á traha anunciado su destitución, basta estos momen- vés de selvas vírgenes, de torrentes impetuosos,
tos no ba habido acuerdo decidido en este punto y de pantano1 traidores y de ,rib11s salvajes, llega
acaso Ei la conspiración b11 existido, le ha basta do desde el Senegal basta las tierras del Sudán
tener en sus manos los hilos de la tenebrosa tra- egipcio, que acaba de conquistar para el Khedive
ma, para ahogarla en su cuna, para sofocarla an- la espada ven cedora del gral. Kitchener. Llega

***
Bien pensaban los soberanos europeos en comenzar á la brevedad posible una cruzada contra los
anarquistas, batiéndolos en brecha en todos sus
antros, persiguiéndolos en sus obscuras cavernas
y destenándolos de todos los centros civilizados.
~penas salió rumbo á Palestina el emperador
Gmllermo, cu1mdo, por oficiosidades dignas de
alabanza del cór.sul italiano en Alejandría se
descubrió una conspiración anarquista, enc~mi•
nada á _asesinar de modo execrable al emperad?r Guillermo II durante suviaje por Egipto. Sabiendv que el monarca teutón, antes de dirigirse
á los Santos Lugares, pensaba atravesar la tierra
de los Faraones, llena de recuerdos históricos que
tan elocuentemente habían de hablar ásus aficiones románticas y medioevales, preparábanse los
aborrecidos hijos de Ravachol y de CaserioSanto,
á atacarlo con bombas explosivas en una plaza
de Alejandría ó en una calle estrecha del Citiro.
Sabedores de que el itinerario imperial se había
cambiado, disponianse ya á trasladar sus instrumentos de muerte á las costas del lsiaMenor
ó á l~s llmur~s de Siria, para atacar al emperador si era posible al pié de las murallas de J ericó ó en las calles sagradas de J erusalem.
Af:lrtunstdamente para la gran Germania la
t~nebrosa conspiración ha abortado, y sus prinmpales a_ct?res se bailan presos, aunque algunos
de los crimmales mandados por la vía de Suez á
~al:s~ina, no han caído todaví11. en poder de la
Just1e1a. Pero han de caer: sus filiaciones y retratos han sido enviados á todos los consulados
extr~~j~ros de Egipto "'! de Turquía Asiática, y
es _d1f1CJl que pu~dan librarse de las activas pesqmsas emprendidas por la policía internacional.
Este atentado, que para gloria de la civilizac~ón, no ha podido llevarse á cabo, sólo servirá para que se redoblen los esfuerzos contra
el anarquismo, y para que la gran cruzada con•
tra ~os enemigos dela sociedad que ha convccado
Itaha, se lleve á puro y debido efecto. La civilización así lo exige, la justicta lo teclama.
_
X.X.X.
Octubre 20 de 1898,

�320

Domtngo 23 de Octubre de 1898

.!L MUNDO

...

......
'

·.
A•

~ i

quimistas, brujos y evocadores. Fué una entrada
triunfal en la historia la de este nieto de Brumor de
La1al un paladln lt-gendario, y de Bertr11n Duguesdin, el salvador dt1 lit Francia d_11l siglo XIVº; una rn•
trada triunfal: en l.Rs batalld v1b1 ó com~ el r11g:1do
de un león en los primeros al'doree el grito de Rais, y
entre el polvo y .-1 humo de los primerus comb11tea de
arm11s de fupgo, tnmoló muy alto, al par ~e los más
altos pendones, el suyo, dtcorado con el funebre escudo de rn casA: oro cruzado de sable.
Era una ~poca at:iag11, aqu.-lla, la más nocturna, la
más lúO'uhre de la int11rmmablt1"guerra declt&lt;n años."
No ha bia Francia; Francia, el patrimonio lentam1iute
crecido de los reyes capeto¿, id .. ntificad11. con é~to&amp;,
e@taba d1ddida, disuelta, no e-.:istla: un rer d6 Fran•
cía habla ~ido proclam11do s1Jbrt1 la tumba dt-1 po
bre dement_, Carlos VI, en S11n 1Jioni11io, y este rey era
un Lancaster, r •y a,., Francia y d" fogl~terra. Utro
rey. no reíuaba fino en unas cuantae. crndades del
valle dt-1 Loir·1 y del mediudia; t&gt;l rt&gt;y del Bourgea, le
llamaban los lngles6d. Estt1 lntortunado t&gt;&amp;taba á punto de ser arrojado del ttlrruíio conservado por la 11111vajf'I energia &lt;1t1 jPfes de ba11dat1, como Dunois, LH Hlre, XautraillPe y Ricbemont, PP!lsab! refugiarse 11n
Cast1lla; acaso lu bab'rla becho H los mgles1111 Sil hu
biesen apoderado de Orleaus. Lo que no estaba en
podt1r de los ingleses estaba en el del rencoro110 du
qu11 de Borgoña y de otrus b11rones fendal ..s má.i rti•
) es en ~Ud d1Jmiu1os que en Bourges-Carlos VH Años
terribles, ewpapados en s11ngre1 en la sangre dt1l put1•
blo de los campos, victima de todoR, qui, deyoraba
su pan de miseria como sus pitdreti, los Jacques
de mediados d11I siglo lamentable que habla a&lt;:!l.b,.,.do,
sin llevarse consigu ni el luto :il la desesper11cmn.
Eran 1011 itños en que, según los;cronistas, 10s lo boa
rabioEos de hambre, invadum las ciud11des. Noche de
agonía larga, sin fin; la muerte no llegaba Litigó la.
resurrección, 111 \·ida; resurrecl'.ión y vida en la ltl, e,1
la in11piración popular encarnada tu una pobre mu•
cha.cha que creia en la Patria y creia en Dios. Llt'gÓ
Juana d' Are.

'

..

~

.i •

BARBA AZUL
I.

; NI el Ogro del Purgarcillo ni el Lobo de la Caperucita encarnada, n1 tll Xtabay: ni la Porontoroch vestida de palo, qu"' ile comían á ,os niños que no qu~rlan
acosta~se temprano, en loe cuentos 1de mi nana, que,
sin saber o, mtl refc:ria probablementeviejoe mttoe moyas trai,formados, IDA causaron, de chicuelo, el horror
que Barba•A~ul, el.opulent9 señor, más ogro que to•
dos los ogros y-más lobo que todos loe iobos Cierto,
la narración de Perrault es admirable, es un climax de
miedo y terror sa!liamente dispuesto: la v,uaedad 11in
cesar relnovada del señ')r de la barba-azul, moti ,o de
horror eLtre las muchachas, no poi lo viudo, se entiende, 1,iuo por el color de la ba, ba. cosa que no he
podido explicarme; sus riquezas, vajillas, teias, mue,
bles, castillos, prados, etc ¡ la codiciosa doncella que
consiente en c&amp;i1ar~e con el monstruo; la ausencia d11l
cspoeo, la llav~ had_a que queda en poder de la indiscreta castellana queª" apresura á abrir el retrete mis•
terioeo al pié dt1 la torre; el espt1luznante desc..ibrimiento de los cadáveres de las esposas degolladas:
la sangre coagulada 11n el piso; la l1ave calda de las
trémulas manos de la joven; la mancha hnborrahle; la
vuelta de B11rba-Azul; la desobedienma denunciada
por la llave fatal; 111, sentencia de muerte¡ el plazo concedlao para orar; lot l1amamlentos reiterados del feroz esposo armado de su cuchillo aterrador; y Ana,
la hermana Ana, expiando en lo alto de la torre la lle·
gada de los hermanos libertadore8: y los hermanos
que tardaban y la agonla infmitit del g.rito: Aua, hermana mia ¿qué veer Y la angusth, mortal dti la rea:·
puesta: Sólo veo el sol que polvorea y el campo que
verdeguea. Al fin, al fin. la mujer arrodillada ante el
verdugo, el relampago del cuc_hillo sobre la desgrll·
ñada 011,beza, y en ese supremo instante, los golpes á la
1,uerta-¡oh! esos golpes cómo suenan en el corazón!
:--Y los v,mgadores que entra~. el verduge que mue;
re...... Perfdcto es el cuentec11lo y honda e imborra•
ble la impresión en el ánimo de los niños. Y si los niños supieran quiénes erau he verdadera■ vic!imae de •
Barba Azul! Yo se los voy é. decir.
Ya. bombreclto de diez y siete años, leyendo á Mi•
cbelet, me encontr_é con una ~orrenda figura reabada en el fondo r0J&lt;l del crepu11culo fe:idal: Gill~s de
Retz mariscal de Francia, noble bretón deencumbradish~o abolengo, cometió cl"lmenee tim abominables,
en loe tiempos negros iluminados por el nimbo de
martirio de Santa Juana D'Arc, que su renombre dura
aún en lu comaro11s bretonas, en tionde se le llama,
confondíéndolo con un foragtdú inglés de aquellas
~pocas. Blue ba,b, Barba-Azul: una bestia de exterminación .die.e resumiendo. el historiador.
8e quedó en ml el horror y la curiosidad, una gran
curiosidad, se justapueo al primer eentlmiento. La
opereta francesa me gustó mucho. porque me hizo
reir mucho y la risa tie una especie de absolución psicológica de cualquier profanación. Mas aquel empei,o de loe d!vPrtidores, juglara¡; iba yo á decir, de la
sociedad del 2 ° imperio napoleónico en transformar
en gee.to caricaturesco el crispamiento traglco de la
máscara de la historia, no m.e hizo olvidar á BarbaAzul.
[*) La serie de retratos que con el titulo supra'!Crlto me propomro
exponer ante los Jeciores del Jlundo ll11ttrado, han n!lcldo de mis
apuntes de profesor. t!u caricter Httrarfo no permite el aparat.o
erudito de cltas y notas. paro todo cuanto en ellos se afirma e,~ rl·
gurosamente comprobado.

~I fin CRYÓ un libro pnberbi11m11ntP.docnmentado en
mtd manos Si, Barba-Azul er11, Gilles de Bilis; por lo
mPnos, torios los elementos de la leyenda anteriores
itl Siglo XV se cristalizaron en el recuerdo pavoroso
del St'ñor bretón. Algunos cr11t'ln que Ba.-ba-Az.ul era
una transformación del din11 Iredr11, que según el RigV~da, tenla una barba cerúle11, y qne este mito tranem1~_ró, e 11 forma de cuento. dt1 la Iodia•á la Bretaña
céltica Otros creen qn"' 111 el11.ve del drama exl11te e11
la Jpy1&gt;ndl\ de Santa Triflna la hij11. del Conde de
VannPs, dada en m&amp;Crimonlo á un rev bretón del siglo VI matador dA 8U8 mujerP.8, y qúe mató á Trifina,
rPsuc1tada, despuéo de degollada por el Klorioso San
Gildas.
'
Por este camino Re puede andar mucho; ee puede
demostrar que la llave de la s.-ñ,na B11rba -Azul es
una metamorfosis de la manzana de Eva y que loe retretes _misteriosos que figuran t'ln cien .t radiciones y
con!!eJae populares, son origen del que guardaba las
muJeres d11golladaa del terrible marido. Y la curiosidad de la mujer, veintevPces mPnor qut'I la de loe hombree ¿no es el elemento primordial de fábulas incontableij?
Pt'fo he aqui dos antigualla9 que nus acercan al
hombre 'lue sirvió de iuuln á estt1 polvo de hierro de
las leyendas trAgicae de Bretaña, el país de la~ calvas
rocas de granito, del c'elo gri!l v del mar bravio, bajo
el que yace la ciudad de Is. cuyas-campanas oyen sonar los bretones en el fondo de sus enneños.
·
En una endecha de las doncellas de Pléeur, 11n anclan&lt;• Obispo trashumante pregunta á las niñas bretonas el motivo de su llanto; lloramos á la bella Giwe•
nols, responden ellas. tA.vl a.vi ayl El terrible BarbaAzulla ha matado como á todaij MUS mujelres.-Ba.rbaAzul vi~e poi:_ aqui? repregunta P.! aterrado anci~no,
pues huid. ninas, huid; el lobo r.tpaz eemenoe terrible
.q~e t'l bar~n, el oso es má~ dulce que el maldito baron de Rats -Pasa el tlempo y la!l niñas de Pléenr
canta:1 en sua romerlas: el rulaeñor hace resonar con
sus tiernos act&gt;ntos el boscaj •; pinzones y oropéndolas
-renu!'van sus melifluas cantilenas y la naturaleza entera está vestida de fiesta: Gllles de Laral no exist.;;
Barba azul ha muerto
¿Barba Azul? Porque tenia ei,ta muca terrible el
barón de Rais. Clerta ocasió'l, y esta ei la otra antigualla, llegaron do11 jóvenes enam 1radoe al castillo
del mon~truo; al lleg.ar la noche, los slcario811epultan
en un calabozo al joven y Rais lleva por la fuerza á
,su cayt11a á Blanca la bella enamorada, y quiere obli•
gar a capell!n á casarlos. El sacerdote vacila Blan•
ca se resiste fu~~osament~: te doy joya.e y traj~s, dice
el.barón_ á la m11a. No. Jamás. grita é•ta.-Te doy
mis cast11los y_mis p11.rque¡¡ -!\lo, jamás; solloza Blanca.-Te doy mt cuerpo y mi alma dice fuera de si
Oilles.-Acepto, dice Blanca que ~ra el diablo; y te
marco ~es~e hoy-Tocando la barba roja del barón
la convtrtlo e11 azul obscuro y añadió: dt1sde hoy no
te llamarás Gilles de Lar1al, sino Barba-Azul.
Era linajudo como un duque de Bretaña; las casas
tle-M&amp;&amp;tmol'eney, d&amp; Machecoul, de Laral ñ&amp; Craon,
ee hablan unido á Rata· (que andando el tiempo se
convirtió en Retz) y de toda esta savia feudal habla
·nacido Glllee; crec;ó en libertad. dueño de si ml~mo,
bajo la tutela apenas perceptible del anciano Ju•n
de Craon, su abuel'?; era herm\)@O, de gallarda estatura, de porte genttl desde la aurora de la juveratud,
Era tan nob1e como el duque bretón, a1tzerano suyo·
pero era más rico; era riquieimo; no babia fortuna e~
Fr!'-ncia comparable con la suya, cuando llegó á loe
vemte años y se presentó en escena simple barón
simple señor. no dignándose ber ni duque ni princl:
pe, con un séquito esplendoroso de cr.balleroe escuderos, pajea y criados. y otro séquito de canónigos,
socb.antres y coros de llU capilla mirifica ., otro sé•
quito &lt;&gt;culto, trémulo, pero preferido a t¿dos, de al•

•*•

'

Su voz parecla 111. voz del arcángel de la resurreecióu, er11 un surgite mortui¡ caballeros v pueblos ~e
levantaron reaiv1vos y biguieron á la Í'ucelle; I• si•
guió 111 rt1y al combate, al triu11fo,álaco_n11agracióuen
Reims; luego la abandonó, luego la olvidó; ..ola fué á
111, p11sión y al martirio cowo Cr~sto. En 111, irr~diación
de aquella milagrosa epopeya (J&amp;mtd, se ha dicho, la
hi.tori• ha collttl11do mái de cerca al milagro,) caraco•
ltiaba ti0bre un corcel vestido dt1 h•erro y dt1 iumensas gualdrapas recamadu de oro, un mancebo de
veinticinco bñoa. Nombrado · por el rey, deaeo11o_de
distinguir en él á la alta nobltiza bretona, guardián
espec111,I de la mar&amp;villosa é inexperta pastorcllla, lti·
lit-a de Rals. renombrac;o ya porsu valor y su crueldad
en 1011 combates cuyos sitios quedaban 1argo tiempo
marcados por las horcas de que colgab411, entre
· una nube perenne de buitres, los cuerpo11 de los prl•
s10ner&lt;&gt;s,
En la armadura de aquel hombre, todo acero y oro,
lo mismo en el timbre dti la bruñida Cólada, que en la.e
esct1nas brillantes del calzado ferreo á la paulaine. se
reflej!l.ba en l'Ojo,laluzclaraypuradelagloru1deJuana. l!.n Reí ~s, el llevl&gt; con su escolta rti¡r1a la santaampolla, que guardaba el crisma dtl unción de los re•
yes tranct1~es, á la catedral en que reeib1ó el ~&amp;lltÓJ
de Mariscal de Francia, tlespués del• cer,monta m~a
conmovedora que habla dedpleg&amp;do su pompa st&gt;mlbárbara eu la 11dva de columnas y esculturas del templo gótico y bajo las eternas penumbras dtt las bóvedas oj1 vas iridadas por los deijtellos dti ped~erill de loa
vitrales.
Luego vienen las ma,as ;ornadas para la herolna;
Gilles no la abandona, la acompaña en l11s hora_s tra•
gicas de los fosos de Paris y luego se retlriin Juntos
y el señor del Rais no vuelve á aparecer en Ji, gue•
rra...... ¿Qué bad&amp; rondando por las cercan1a11 de
Rvut1n tin los dlas del bUplicio de Juana? ¿Qutiria sal
variar O era su eterna, su insaciable curlostdad1 l• que
lo llevab L al!!, donde Dío11 y el diablo deblan Qtl dta•
putaut1 aqu11lla presa singular? l,tui"n s be. pero in•
quieta la vrest1ncia de este milano ceroa,blemprecer•
ca d6 la pa.loma 'lorenesa. En su esplrim lleno de su•
pertlclont1ll satánicas, aquella mucbacba extraordina.r1a, dt1be de haber hecho la lmprt111ióu dtiun pr~blema.
¿li:ra una enviada de Dios ó tt1nla pacto con el diablo?
,La seguía, la ,ob~ervaba por e110 qu1záa, esperaba
sorprt1ndtiria llamando á los santos, su11 protectores,
querla tener la prueba de que 1011 st1rt1s ultra-terrea•
Hea nos oyen y se nact1n v1oibl11s, atraldo11 de la som•
bra de la tumua como las mariposas por la luz, por el
pre,t1glo de los conjuroo mágicos
Sin embargo, la fascinae1óu ejercida por Juana an•
bre t1l f&amp;11tuo110 barón es Indudable; cuando despuéa
del suplicio de Rouen, una joven impo,stora., recore
una parte de .l!'r11,neia llamándose Juana D'Arc salvaua de la muerte, Giltes Vllela en su auxilio y le confl•
parte de sus trupas.

Oomingo 23 de Octubre de 1898.

321

EL MUNDO

l)ieles de marta y gris. Esta clerecía y loa nilío11 del maravilloso .del paisaje formado de estanques, de ríos, como en el famoso Misterio de Orleans, reprt&gt;sentado
coro y los órganos, lo acompañ11b11n en sus expedi- bosques y suaves y 11zuloso11 horizontes, T 1ffauges, el á t"Xpeusas, problamt1nte, de nuet1"0 hombrA y en el
ciones; no se cansaba de oir música ni se saciaba de · castillo favorito de Gilles de lL11ie, guardd ba dentro que f1gur11ba casi .. n primer término junto á la egrecautos infantiles; una ocasión que oyó en una iglesia de su@ muros de granito, tr:das las maravill11 s del 11r- gia safv11dora de Fnmcia.
Para que en esas épocas de Afición desm11,iurada á.
dtt Poitiers, la voz de un niño, á. quien llamaban elrui · te ojivo, todas li.s riqueza11 del mobiliario y dtt la de-señor le contrató para su cap:lla, mediante la cesión cor11cióu de las postrímerias dó los titimpo11 góticos. esta clase de diver,iiouee, costo~isimas muchas de
formal de una de sus tierras. Inútil es poncierar el Los salones de rectspción cubit1rtos del arma11 esplén· ellas, en eota época en qut1 Francia se erizaba de taesplendor de los paramentos sacerdotales; el oro pro- didas de España, de Florencia, d..J Oriente: loe muros blados en todas la11 plaza11, atrios, y corrah·s llamase
digado en casullas, custodias, cAlices, candelabros, cubiertos de telas de t.ro, que hoy, apenas e&amp;tarian la att·nsióu el furor del barón por esta clas.- de plaatriles. vinajeras, escandalizaba á los que llegaban al alcance de los a.rchimi'lonario.; salas de banquetes certis ¿cómo serian ellost En donde quiera que lle•
-á verlos. ¡Cuánta piedad la de este siniestro dilettantel rodeadas de c1:edencias cuájadc.1s de v11j rl1,.,1 (en el gaba oe t1ijt11blecia -,l t11 ohido, se t11ndian Ja., decora
.Era eso, un dilettante, como Nerón y 11n el sentido qu"' · cuento de Perrault se consP.rva mt1tUOri1t dti ellas) y cioutlS, se apreijtaban los j 11glares y loe act1ire1:&lt; (tohoy damos á las palabra~, un maniaco de sensaciones en donde corría para todo vi~1taute, para tollo foras· do eso iba en la esco,ta d-, Rai,J ) se ord1,11aba al
tero el vino viejo y t1l hipocrái á torrentes, en uua pueblo que dt'jara. ,u tr.;bajo para asistirá la repre•
extra.ordinarias; un degenerado.
trnutacióu. Y 111lá iba la multitud, atropellándose, grl•
Lefa, leía á Suetonio; mala siembra, pésima en un · especie de perenne orgla. Los órganod de todos pre
campo abonado por los instintos apenas reprimidos cios denunciaban en todas parte, la rudomanla del tanrto. palmoteando. aullaurto de júbilo; de1,pués del
de la vanidad, de la impureza, de la impureza absolu- joyen castellano; la.11 pinturas dti las bovt1cla11 1 til lujo · Misterio ó de la Farsa.-! t111plé11d1do st&gt;ñor ob-equiaba al put&gt;lico con bauquetell oplparos de lo~ que frai•
bárbaro y ostentoso de los· rt'tr..tes, el ,,ro y la pedrti
ta, de la que lleva aparejada el deseo tnsaciable de
sangre y .,¡ delirio homicida; los Tiberios, Caligulas ria de los ornamentos de su capilla la'I incornpa.rdbles le~, art.-sauos y comactrei!, sali .. n "hitos y bo racbos.
¿M ,s cómo h11cla e•ttl bombr6 para ceb11r •in taza
y N~rones aparecen en ese libro como divinidades dtil bestias de sus c•Jadr.,s entre las cualt'S reiuaba Cascrimen y del mal, como hombres capaces de aprove• senoix, su caballo favorito, hacian honda iwpreijión el no de sus prodigalidadt&gt;s? Lo gastó todo, lo ven·
dió y lo empeñó tor., á frng,neutos, á retai(/11 desmti·
-ch!l.r su omnipotencia ps.ra convertir todas las ener- en cuantos los velan.
Y no las ocultitba el vanidoso barón: t1n todos sus nuzó su g1gauter,ca f-.&gt;rtuua.) la di~persó t'U manos
.gias del mnndo postrado allte ellos á. un solo fin: pro·
porcionarles una sensación capaz dt1 extraer y ago- eastiilos, en su ca,a de Nautes, babia la mi,ma. pro• d.- burgu .. 11es y señort'ij ~µe atrapaban ávidos los destar t1n sus naturalezas infinitamt1me sensualt:s, toda fusión de e;plen_dor, la misma gala de d •ri·oche y de poj•Jt! de e1:1ta magnifica ave de prPsa feudal.
Sufami1ia pi &lt;iió al rey laioteriiicdón del pró ,ligo; peprodigalidad. Cu,mdo 111 man11cal d" Francia hacia
su anima.lid&lt;ld en un instante de tieleitt1 y horror.
La vt1rdad es que el barón de Rüs ttlnia la pasión un viaje, los hostelerod de las ciuda·l1111 y pu.,b!oij que ro eI duquti de Brt1t!iña. q11t1 se eoriquecia con las mi•
g • 1as dt1l banquete d11I magua te su v11sallo, lo ~ostuvo.
,de los libro11; los 11uyos er•n exq1.usitos de forma y ra- visitaba haclan su agosto. Existe11 memori11les de
ros de fondo; en aquellos tiempos eu que la exigua tallados de una vi11ita suya á O•leans: todos las hos• Y R ..is no paró di} gastar. Era un loco, entonces. ¿Creia
-bibliott ca del rey üarlos V, era en Francia objeto de terlas fueron ocupadas por su servidumbre por sus ac..110 que no habla. d11 sec11.rse aquel pactolc, que sue
11,dmirac1ón, y de pasmo, uu siglo después, en ioda la carrozas y equipaje&amp;: en tudas ellas 1;1111 t scuderos y riqut'Z 1tBn ot11ndrian fírü Prt-cit1amente; estaba á pun-crie.tiandad, la de Matiab Corvino, que hoy apenas for· pajt1s, sus cortesanos y lacayos, derrnmaron el oro á to, cuaudo aBl regaba su citudal y delap.idaba. alborozado ,u fortuna estaba. A ¡,unto de rehacerla ins·
.maria un lote de la Biblioteca Nacional de t'aris ó de manos llenas.
Mas no solo _por eso eran dlas de holgorio los de la tantt11eamentt1 y de ,.IJ.o~ar en ella á todow lol! potenla del Mll11eo Británico, Jalibrerla del beñür bretón era
-de primer orden: riquisimas las ho;as dt1 pergamino presencia de Gilles en uua población importante: si• tadus del mu11do. Grlles de Rais iba á fabrie11r oro;
en que él mismo nimiaba las mayúdculai.' rutilantes y no porque tenia, como otro deg11nerado d-, nut1stros all! estabá formándostl en el fondo de su crisol ae altersas y bruñidas las pieles de !ds pastas que se com- dias, pero dulce y bl11ndo éste, el infortuuado Luis qu1mi.t11, como el huevo de oro del mito Indico, la
placla en esmaltar con primor. Porque es,e hombre de Ba"iera, la pasión, el delirio de las reprt"Stlntacio- Piedra filosofal. 1Obl si, iba á encontrarla, la habla
encoutrado ya., tt-n¡a por co!oborador al único señor
-tenia todas las curiosidades; él si habria. querido po- nes teatral~s, era la época allut1lla1 en que loe mt.,üi
.seer la Ha.ve-hada del cuento d , Perrault para abrir rios se emaacip11ban de las represent11ciou.-s y pdn· frudal má1:1 orgulloso y mát! ambicioso que la Tierra,
&lt;todos l.os misterios y penetrar en todos loe ~ecretos; tomimas que sólo se vtlian en .Jas Tg1~sia11 y salra el al Di11blo.
-era u¡¡ Fausto que habria dado miedo á Mef1stófoles. drama liturgico á la c11lt11 á revivir g-roijera y pinto
rescam11nte, en medio del brutal entu.iasmo de laij invi:A5tv
genuaa y feroc11R mult tud,,s, los epi-udios de la Pa•**
Alta roca sombría y siniestra en medio del cuadro sión de Cdsto ó de ,a Pasión de Juana la Donc"1lla,

---1

J ~

0

. Pero no era la empresa.de salvar la Patria, lo que
absorbía el ánimo de Pete feroz halcón feudal. Ya lo
hemos dicho, era riqulsimo; las rentu de sus castillo•,
parques y granjas pueden valorizarse en una canti•
dad equivalente á se!scientoa mil peaoa anuales de
n'uP&amp;tra moneda actual mexicana. Amante desenfre·
nado del lujo artlstico (se comprendP) tu movlliario
vaHa. en la misma moneda, cerca de un mll,ón Loa
prioclpes envidiaban la casa militar de aqu11l barón,
compuesta de doscientos caballeros, escuderos y pejes
ric.am6llte vestidos, pagados y manttinidoa opípara•
mente. El duque de Bret11,ña le env1dlaba 11u capilla. de•
dlcada á los santos inocentes (aqui uu estremecimiento
de horror de la hisrnria) y dotada como una catedral ó
una colegiata; aus canónigos (solicitó del Papa. que fue·
ran mitrados como los de Lyon) recibían e~eldoa c9pio·
sos y vestian luengaa túnicas de escarlata forradas de

EL EMPERADOR G1JILEEBMO II DE A.LEMA.NIA.. -TRAJE DE CA.MINO (t1JE VESTIBA.. &amp;.-Y PA.LESTI.NA. .

..

�Domingo 23 de Octubre de 1898.

EL MUNDO

EL KAISER GUILLERMO II
1,a, bU

EXPEDICION A. PALESTINA..
Como ya saben nut&gt;stros lPctores, el Emperador y la
Emperatriz de AlemHIJJa s~Jieron de Berilo, sPguidos
de _numero-o acomp11nam1t&gt;nto, par11 emprPnder un
viaJe á Oriente en que é.tá iucluida una visita á loa
Santos Lugares.
Los impt&gt;riales vi11j,.ros Paldrlan de la cApital de su
reino el d_il4 doce de Octuhr1:1 ú tim_o para embarcarse
en Venec11l c1,n rumbo á Constannnopla primt-ra tlS·
tactón de su itinerario Alll pl'1manecerlan cinco dlas
como huéi!pedes del Grau Turco y en seguida prose,ruirian pua A~ia ,\h1nor y visitando someramente
Halfa, Cesarea, Jaffa y LH trún .,fectuando su entrada e~ JerusAle~ el dfa vt'inti_nueve de Octubre para
asistir á la ded1cac1ó11 d .. la 1glePia alem&gt;1na d.,l Redentor que es el objl'to ó m"jor dicho el pr.-texto del
viaje. De_ ahi pa\ti!la la com,tjva á Egipto en cu,·as
metrópohs del Cairo y de AleJandria se efectuarían

rumbosas fiestas en honor de la imperial pareja ger•
mana, fiestas agradablemente interrumpidas con excursion~s á las pirámides de G1zeh, á la pirámide es111louada de Saggarah, á las obras del Nilo y á la primera cascada del mismo rio, durando sólo este último
paseo doce dias de navegación en yate.
Eijte os el itinerario primitivo que elaboró la opult&gt;nta imaginación de Guillermo II en su gabinete de
Berlln y que fué dado á conoctr al público por !a
prensa alemana. Posteriormente el Emperador le hizo
notables modificaciones, pero sin prescindir de su visita á Jtlrusalem. En la sección cablegráfica de nues
tros diarios podrán nuestros lectore11 St'guir la fantás·
tiea excursión del Kaieer aunqu.. sea por modo ideal.
Es curioso observar el viaj.- á Palestina d11 un Emperador de Alemania en este fin del aiglo XIX, comparándolo con las cruzadtis que guiaron sus abuelos
en otros ti11mpos Federico Barbaroja dejó las obscuru selvas de Germanl• para plantar la bandera de la
l,i:uz en la ar,.na misma que bt&gt;bió la sangre de Jesucristo. Segul,.le un acompañal'liento regio de c11balleros de la más alta estirpe y la sangre alemana r~gó
generosamente la tierra santa por eatlncla; mas suJeta

DomJngo 23 de Octubre de 1898

al sacrlle"'o cautiverio de la Medía Luna. _A Guillar-•

LAS RlVALWAOES FRANCO-INGLESAS

mo II le a~ompañan lgualw~ . u, los mas ~r!lla~tes ca-•
balleros de su reino y el obJeto de su Vl&amp;Je. tteno de,
común con las cruzadas el honrar la memo~1a del Redentor con la dedicación de un templo cristiano evangélico á dos pasos de la iglesia católica del Santo Sepnlcro. Pero no hay cuid~do: hoy no se derramará
sangre y la pavorosa noticia del complot anarquista.
fraguado en contra del Emoerador de ~lemania nopasará de mala intención gracias á los cuidados de la.
policia. Espnémoslo asi. . .
.
Reproducimoi! hoy la uhlma fotogrAffa del K~1sercon el uniforme que ueará en Tierra Santa. Gmllermo II que se entiende hasta t'D achaques de sastrería,
ideó el traje y dirigió su hechura en todas sue detalles, desde la elección de la tela apropl~da á los calores asiáticos, ha&amp;ta el color del correaJe que endosarán las bestias de la ciiravana.
La entrada de Ge illermo II á _Je~usalem, c~~alleroen brioso bridón y seguido de cmtllante_ com1t1va será sin duda más !lparatosa, pero menos tierna , mu~homenos que la que efectuó hace diez Y ocho siglos.
otro m~narca que se llamó Jesús Na~areno!. ...

OMDURMAN

EN EL ALTO NILO.
Una págl"• de historia contemporánea.

323

ll!LMUNDO

v

KAGMAW

PUNTO Dil VISTA FRANCES.

Sabid I es que á ritlz del renacimiento egipcio promovido por Mt-hi,mi-t-Ali con el concurso de funcionarios y Pabios fr-ncePPR. Egipto comenzó la conquista del Suda u. Después de Juchar largoP años contra los mercadt&gt;res de PSclavos del Alto Nilo RPouf
Pacha, Gobernado del Sué.an tramés, Je; dividió en
tres provincfas el ~ño de 1883, Occidental capital El
Fachn; Crntral cayital Khartoum y Oriental capital
Massouah.

&lt;'

¡~
1::,

e:

LOS DISTURBIOS EN LA ISLA DE CRETA.

Los ,ia.blegr11 mas a11unci1tn 1,. ejPcución de algunos
musulmaneb convictllri d ➔ 11Se,l11ato,1 pPrpl'trados en
Candía .v de 16s que fuero11 vh-tim"s súbditos de la
Reina Victoria. El ord n Mfl ha re,1tablecido "'º la isla
gracias á 1,. intervendón dfl lo2"laterra, apovada por
Fra~cia, Italia y Ru~ia, poteuciu que se unieron á
los mgleses para obtener la te, minación de uu estado de cosas tan escandalofo como criminal.

tia.nos. As! fué. en efecto,comenzando el desarme :,
lll entrega de fusiles á los ingleses desde la útt!ma
semana de Septiembre.
Esta vez, los esfuerzos combinados de las grandes
potencias mencionadas obtuvieron el más completo y
humilde acatamie11to del Sultán á las con•liciones que
le fueron Impuestas Es de notarse el alejamiento
de Alemania y Austria. en estal!I nPgociaclones, y
su pApel de 1&gt;spectadores en la cuestión qua tanto
ha dado que decir y tanto indignó al mundo occidental.

e-¡

importancia, porque reeue~da una de las eecenas mássignificaiivas de la barbarie turca. Sabido es qua decidieron los Almirantes extranjeros desembarcar á..
veintt1 ingleStlB del Hazard para que hicierbn guar,dia en la. Aduana, situada en el muelle Además acor•
aóse·que lRS autoridades cristiaua11 se instalaran en,
la oficina del colector de la Aduaua.
El resultado de estas medidas fué el disturbio-que conocen ya nuestros lectores en todos SUR porme,nores por los datos publicados en la prensa ?iaria.
T11mbién aparece en esta página la calle prmclpati

CJ

IJAR- NUBA

OM·OEL GAL

•
,50

Croqrus de la región que se disputan Franela é Inglaterra.

t;a,pJCán J. B. Marcband,
Jefe de la expedición francesa sobre Fashoda.

La iusurrección msdhista, que los ingleses dPjaron
prop1o~ar adrede para justificar au ocupación del
Bajo l!:gipto, hizo perder al Khedive sus provincias
euda11e,a11.
El 28 de Enero de 1885, Khartoum, defendida wtrépidameute hasta t&gt;monces por Gordon, cayó en manos d ..! Mauhi, quien la destruyó inmediatamente es•
tableciendo su capital en Oadurman.
De,d11 entonces el Sudan egipcio quedó eutrf'gado
á la ~narqula, á los ingleses hicieron pesar duramen•
te su~ ugo s1,bre Egipto á fin de proteger eete desgraciado país d11 las amenazas de los dervishes.
Asi transcurrieron diez años sin que se transparen•
taran los manejos tenebrosos del "lntelligence Depar-

El Puerto de Candfa.
Candia. - Puerta donde estalló el motin

¡;;

• Cediendo á las dewan.d11s llel Almirante Noel
autoridades turcas demolieren los edificios con!iguos
al campamento de los iuglese&amp;. Los insurgentes hablan
acampadv cerca de Candla, listos para atacar á los
iurcos¿ pero se_ det~vieron. confiando en que la Gran
Brets.na tomar,a. baJo au eficaz protección á los cris-

•••
La ciudad de Candia quedó reducida á una completa desolación Nuestros grabados representan algunos de los lugares de la ciudad.
La Aduana donde debb. percibirse el diezmo (contribución) el dia que estallo la revuelta, no carece de

de Candia dpspués del fnPgo y la puerta donde fueron muertos l'I teniente Haldam y otros ing,eses.
Una vez más se ha prestntado la cuestión de la intervención en los a~untos interiores de Turqufa y en,
los de Creta. viéndo~e en esta ocasión con toda evidencia cuflnto mas eficaz es la intervención inmediata y aislada de una sola potencia que la de todas ó,
aljr•rn11s de Pilas simultáneamente.
El Almirante Noel obró cen energla y r11¡&gt;idez, al
mismo tiempo que el Ministro de la reina e11 Constantinopla llevaba de frente el asunto de la repnación i.
les ultrajes sufridos por Icglaterra.
Posteriormente intervinieron las otras tres potencias mencionadas. como para dar á e• tendn al sultán que no era valedero ninguno de sus b11bitualesrecureos: la mentira descarnada y los pérfidos subterfugios de su política cruel.

tement", dirigido de una manera notable por el coronel Wingate.
.
Bruscamente, el 14 de Marzo de 1896, se telegrafió
de Londres al Cairo !a orden de emprender una expedición contra los derviehts, teniendo á Dongola como objetivo. El comandante en jefe, General Kitchener hizo retroceder á los desvishes y estableció su
cuartel general en Berber. Durante el invierno de
aquel año preparó la siguiente expedición cuyo objetivo debia ser Kartoum.

*"'*

Sin embargo, les ingleses no dejaban de h:quietarse sobre los acontecimientos que podían ocurrir en
f'l Alto Nilo. S11bian que babia partido una miPión
france~adelCongo con destino á B11br e1 Ghaz11l. pero
ignoraban eu organización y su de~tino reAl. EntonCf'B hideron correr el rumor de un desastre de la
mis!ón Marchand para que los fr..nceses abandonasen su reserva.
En parte lograron su objeto, y conociendo las verdaderas Intenciones de la expedición Marchand decidieron una ofensiva violenta
El 4 de Septiembre el ejército del General Kltchener se adueñó de Khartoum despuós de un violento

combate, y los pabellones inglés y egipcio ondearon
sobre 1011 muros triunfalmente.

--------•-------LA CATEDRAL DE .MORELIA

Calleprlnclpal de Candfa después de lofl disCurbiofil.

Esta notable basilica, cuyas torres tienen 62 metros.
de altura, fué construida en un largo periodo de tiem•
po.- -mAs de cien años,-y como es natural faltábaleal~o de armonía, ciertos detalles eran imperfectos. ,
El Sr. Arzobispo Arciga fué el iniciador de las obras,
la@ que se pusieron b8jo la dir, cción del inteligente
artista Don Claudio Molina. Lo primero que se hizofué substituir el antiguo pavimento con uno de mo•
saico veneciano cuyo efecto es preciosisimo.
El decorado de las naves y ile la cúpula PS otra de
las mejoras y según las descripciones publicadas en
la prensa. que ya hllbran visto nuestros lectorf'S es deuna magnificencia y de un gu~to artístico notables.
El coro fué removido de la nave central en donde·
impedia la vista. de la parte principal del Lemplo.
Tiene éste entre lo más notable la sillerla del coro,
estilo Pigl!' XVI; los órganos cuyo valor no bi1ja de
$100,000; el trono del altar mayor. de plata maciza, regalo del Obispo Ortega y Montéñez; el sagrado, cl11
plata y oro, cincelado primorosamente; una custodi*
~stimada en más de $150.000, etc, etc.

*

**
Pareció que ya no se opondría
ningún obptáculo á
los lnglese11 e1.1 su marcha El plan grandioPo de Cecil Rhodes, el conquistador df'I Africa austral, fué
para eilos de una realidad completa.
Tratába11e de unir Egipto á la colonia del Cabo, á
través del Africa central. Bastaba para ello h11cer remontar el Nilo á sus cañonnos, para asegurar su in·
corporación con Mac Donald y Cavendish que ocupa•
ban Ouganda y hablan ealido victoriosos en Mruli.
Con esto, su hábil polftica les hubiera permitido, á
cambio de ventajas especiales, franque11r el Estado
independiente del Con¡ro y el estandarte britAnico
habr!a flotado triunfalme1,te desde el Norte al Sur
dt'I Africa en toda su inmema extensión.
Sólo una eombra tenia ~~te cuadro: la expedición
Marchand. No bastaba que 11e hiciese correr el rumor
de su fracaso; necesario era que el hecho se confirmase. Ahora bien, lejos de haber muerto, el capitán Marchand y sus compañeros de armas, los capitanes Baraties, Ge,maio. Mangin, L¡¡rgeun. el teni, nte To11qne, el alférez Dye y el Doctor Emily hablan llegado
á Fashoda.

•

Fasbodn. ocupada por la expedlcl6n Marchand.

�EL MUNDO

324

Oomiugo :23 de Octubre de 189l!

Domingo 23 de Octubre de 1898.

EL MUNDO

PEKIN Y SUS CERCANIAS.

·-•
Puente ••Lomo de Camello."
Parte exterior de la muralla.
EL EMPERADOR DE CHINA Y SU MENTOR
comprendida en la _esfera _d111 acci?n ingl_111sa. rE'I•
La. travesla. de los franceses al mando de Marchand 111stá
couocié11&lt;lolo
asi
Al111mama,
Jt,i.ha
y
el
~,;ta&lt;t_o
1
1b~e
d~l
será uno de los más noteblt1s t&gt;jr1mplns dt1 lo que pue- Uongo. El gobierno d0 Lord _R 1Pt1bery. man_1f_.,._sto PU·
China es el pals de los certámenes á propósito do
de la. energla. iorlividual. R.imnnt~udo Fucesivamen.te blicameute cuando se or_(amzabll. la exp_ed1c1ou Mar- to 10.
el Oubanghi el M'Bumou y t&gt;I Bokau. penetró por ulHemos oído hablar tanto de Emperadores y Empe•
timo Marciland á fineK de 1· 97. en la cuenca del Nllo cha.ad que cualquiera invasión emprt1ud1da sobre el
rat1ices dP China, ya enve111&gt;nados, ya
y ocupó el fut1rte Hossioger, cerca. de
dPpuePtOP d111l poder; ora victimaq de unas
cou.ipira.cioneR ó conPpiradores á su Vt'Z;
Tamboura en el Saueh.
Comenzó P.ntonct&gt;s á bajar p&lt;'r t&gt;Fte rio,
-tanto ht&gt;mos oid0 hablar de esto que
afluente delBabr el Ghaza.l, fundandopues
1·r111emos pertiuente la publicación de l11s
tos militarP.s en Kodjioli y t&gt;n 1,. confluen·
liuPa8 y del retrato y vistas chinas que
cia. del W ,mu. al que dió el nombre de
form" n ~Fta página.
fuerte Desab::, asegurando asl su linea dfl
;.Cómo 11..-ga á rn alta digni~ad una Emcomunicación. Pasó por MePchra en Rek
pi&lt;ratriz de China? Ya lo lltmos dicho, el
y á poco acampó á orillas del lago No.
certámen t'S el procedimiento universal,
Por su parte Llotard, comisionado dtil gcempleanrio en CLina para prover todo
bierno francés en el Alto Aubanghi, funpuesto vacante. H11.ce justament111 diez
dó los establecimiento,;, de R~ b ..t y Dem
años hubo nn gran ~oncurso de jóven, s
Ziber. mandados por el capitán Valdenai·
casad..-ras con más ó meaos titulos para
. re, y luego el de Ganda bajo las órdenes
pretender la dignidad suprema. E1 primedel teniente Cha¡,uiP, uniéndose aKI los
ro de todos os requisitos es pertenecer
esfuerzoR de esta expedición con la del
á cif'rta clase social elevada y ser ademas
Capitán Ma.rchand.
de la raza domiuante.
Los franceses ocupan la provincia de
Las primer 1s prueb,is dieron por re•
Barh-el·Gh11zal y sus ePtablecimit&gt;nto@ cerPultado que qnedara.n sólo treinta.y un con•
ca del Nilo obstruvt&gt;n el camino de los in·
currente,; acepta1as; selas condujo en cagleses. Estos protestau contra la ocuparros cerraaoij á !'alacio, en el qui! eutraron
ción de territorios que pretende lCgipto,
antes de que saliera el sol. Sirvióseles un
banquete para rt&gt;parar sus fuerzas, dt1·
EL PUNTO Dlll VISTA INGLÉS
bilitados por la nocturna caminata DesSir Herhert Kitchener ha dado feliz terpués dt&gt;l desayuno fueron llevadab á la
mino á. la campaña del Sudan, aseguranpresPncia rle la augusta y temible Mado losintereKes anglo-egipcios.
jestad. la Emperatriz viuda. la cual pa,6
Parece en E'.ft'ctu que todas las dlficu\en revista á las doncellas, examinándolas
tades han desaparecido y que este resulpor grupos de cinco
ta.do satisfactorio se obtuvo con un mini·
Uada una de las aspirantes al trono llemum de esfuerzoa. Como el gran Carnot,
vaba una tableta en la que estaban et1•
Sir Herbert Kitchener es "un organizador
critos su nombre, su edad y prosapia;
de la victoria," aunque, á decir verdad, su
después de iuterrog-arl&amp;s la. Emperatriz
mayor mérito consil!te "'n que prevee con
viuda. mezclando á sus preguntas una
igual perspicacia las pt\rdidas que se proque otra ob,ervación matt1rnal, S M. forpone infhgir al enemigo y las que evita
maba su opinión. Si esta era. deijfavora•
para los suyos. Basta pensar en la morble. la tablita de la donc 1la rechazada se
talidad terrible requerida por la conquisponía en mano6 de uno de los oficiales
ta francesa en Madagascar para que se
encargándole que entrt&gt;gare á la rnteiecomprenda la plena exensión de respon•
sada un rollo de st&gt;da. Lue¡;ro se la condusabilidades de los inglt1ses eu la presente
c1a á su carro quedando fuera de concampaña.
curso.
Tócale ahora á la diplomacia tomar 1011
hilos de la empresa manejada con tanto
tino por el soldado La presencia del maEl interés de estos***
datos consiste en la
yor Marchand y de las fuerzas francesas
luz quti derraman sobre las relaciones
er: Fashoda, creó una situación que reque ligan á la Emperatriz viuda con el
quiere mucha y muy firme decisión por
Emperador Aquella. es de hecho, 8uperinparte de Lord Salisbury si se quiere evit~ndente del harem, posición fuerte que
tar un conflicto internacional demasiado
conserv&lt;l á tilda costa, toda vez que le da
serio.
ua medio excelt1nte para regular los acSt&gt;gún t&gt;l chauvinisme (patrioterismo)
toR del Emperador.
#rancés, la emprt1sa del valiente Mavor
lilJANG HSlJ, Emperador de China.
Las mujer.,s de la corte e~tán sujetas á
March~nd tuvo por mira. ó µrovocar á Intodos sus •:aprlchos: su sonrisa las llena
~laterra á discutir la cuestión t&gt;gipcia,
u obtenPr una. garantia ma•erial de la evacuación del valle del Nilo por una potencia extranjera: serla co'!l• de placer y su enojo las anonada, porque no sólo se
Riderada como "acto de desafecto ó enemistad hacia manifierita cou palabras sino que acude á veces á me•
valle del Nilo.
·
dios brutaJeg para mautener su autoridad.
Fashoda. pertenece al Egiptv, Está declarado que Inglaterra."

Algún ático e!!tudiante, 11lumno de Anatomía
,práctica ó de Patologfo. interna de lo~ del Hospital General, bautizó á aquel viejo setentón, dt!
ancha esp ld1t, cuerpo de Hércules de circo y
-entrecana melena de Nazareno, con el nombre
-del mitológico gigante; y e11tre la estudiantil ca•
terva de medicina, ti !ceo aquel no era conocido
IJli llamado de otra manera, uo sin razón, pues A

0

Tumbas de la dlnastfaMing.

Entrada á un edifl&lt;'io público.

11emt&gt;janza del enemigo de Ulises, é:1te, A su gi•
:gantesca. estatura sumaba la ausencia completa
de un ojo, saltado de un lanzazo por un húsar
aUBLTlltco, allá. en los tiempos de la guerra de intervdnción y en la bat1tlla, asalto, escaramusa. ó
albazo que ustedes quieran; peleando nuestro
,hombre, eso si, siempre en las filas del ejército
,liberal.
«Polifemo&gt; era popular en el Hospital, tanto
.por su monomanía como por sus costumbres y
11us buenos servicios. Desequilibrado pacífico, lo
mismo ayudaba A los entel'meros en su servicio
que repartía el rancho li. los locos y cargaba de
buena voluntad las camillas con los muertosrum•
bo al Panteon; pero tenia sus dias de 11bstracciún,
de nostalgia profundo\, de fúnebre ensimismamiento, y en ellos ni por rueg0s ó amenazas consentía
en hacer el aseo del cuarto del «practicante adjunto,&gt; ni en cti,rgar las lámparas de petróleo, ó
cambiar de sitio por súplica del boticario, el pe•
sado almirez en el que tocaban á zaf11rrancbo de
huelga los estudiantes en los días de fiesta; entonces se concreta bu A pasear sin descanso A la sombra de los fresnos tlel jardín y en formular á los
convalecientes que allí acndían en busca de oxígeno, su eterna pregunta, aquella pregunta sencilla y terrible, cliwe acaso de un problema que
devora la pobre humanidad. Y era raro aquel loec con sus dej0s de filántropo, filántropo en medio de la miseria, y su-; barnices de erudición y
de saber en mitad de tres docenas de locos analf&amp;béticos. Si á un cofrade, por ejemplo, le veía
próximo á la desnudez, él se privaba de su levitón
graciento y desforrado, herencia de algún alcohólico muerto en el Hospital y adquirida por des-

pojo sobre lti pl1tncha, para cubrir aquella desnudez y evitar aquel frío: y si en alguna ocasión, á
la demanda de algún enfermo, respondii\ la impertinencia de algún enfermero, él mediiiha en
la contienda con tono de rdórico y puntos de
mondista.
Pobre Polífemol En 11que1 ojo único, inmensamente abierto, sereno, sin parpadeos, brillaba una
mirada con reflejos que parecían decir: compasión, caridad, ternura ..... .
El vivia, allá, hace lue, g &gt;B años, en su rancbejo oculto como nido de águila entre las rocas de
la montaña, ageno de desdichas y de dolores,
idolatrando en un hijo, un mocetón fuerte y simpático, según contaba, y en un nieto cuyo 11dvenimiento estaba anunciado, cuanrio á las playas
del golto llegó el cuerpo expedicionario francés
y la imperiosa necesidad de la derensa nacional,
se llevó de aquel hogar tranquilo al hijo, para
convertirlo en víctima de la. patl'ia y héroe de la
guerra. Mas no p11ró allí: á poco se necesitaron
más soldados, más gente, mucbos mh hombres
para defender el territorio y arroj!l.r al invasor; y
cuando el derrotado pelotón de patriotRs pasó por
las puertas del bohio pregonando el peligro de la
madre patria y requiriendo el auxilio de la
sangre de sus hijos para ella, el hombreno vaciló;
echó una mirada al interior del jirnal en donde
quedabán una mujer, madre joven y hermosa y
un niño, angel ñe inocencia, terció al hombro el
fusil y respondió: «!Vamos!»
Dos ó tres encuentros con el enemigo; el padre
sirviecdo en la mísma compafl.ía que el hijo, por
rara casualidad; el viejo, soldado ras'J; el joven,
un cabo gallardo •Y bravo; y a~ tercpr encuentro,
un zuavo, un maldito zuavo de rojo pantalón bombacho y bla.nca polaina, qu1en encarándose el
arma, apunta al cabo en una Lrir.chera, hace fuego y le rompe el corazón .... y .m viejo, un soldado raso, que mordiendo co érico el cartucho
del fusil, apunta al zuavo y 1,: sepulta una bala
en pleno cráneo,
- Psché ...... Despufl~ maté muchos gabrzchos y muchos reaccion· rios, no por vengar á
mi hijo sino por cumplir con mi Patria; pero
me batía con miedo porque me acurdaba mu
cho de mi nietecito. 8i me mataban qué sería de
él sin padre ni abuelo? Quiso la suerte que un
austriaco me dejara sin un ojo, y entcnces pude
pedir mi retiro y regrtsar á mi montaiia con un
centenar de suzas amarradas en el cinto y arran-

cadas en buena lucha á un forrajeador de la caballería enemiga; onzas que cuidé mucho porque
las destinaba ¿no sabe usted para que? Pues para que mi nieto fuera Licenciado ...... Lice,iciado como Don Benito Juárez y como mi General
Gonzálcz Ortega.·.· ... ¡Si hasta llegué A pensar
que sería corno ellos Presidente de la República,
General, que sé yo!
Cuando volví á mi rancho me encontré con que
mi nieto era un rollizo muchacho que andaba ya
y tocaba el t~mbor en un pedazo de vasija de fierro ...... Me llamaba papá y era el retrato vivo
de ini hijo.
Me vine al pueblo para que se educara y fué
á la escuela y aprendió á leer y en un lfl de Sep•
tiembre dijo unos versos y en la repartición de
premios de la escuela, el Jefe Político le colgó
al pecho una medalla, y le regaló un duro nuevecito ... . y ....
¿Sabe usted donde se van las almas?
¿Sabe ueted por donde se sale el alma de los
que mueren?
Yo no lo pregunto porque no creo en el alma ...
Sí creo •. pero quiero saber por donde se va el
alma, si tenemos alma cuando morimos porque....
¡si lo he sabido no se me muere mi nieto!
Aquel, mi hijo, cl\yó de cara al sol, ú plomo,
rígitlo y sin quejarse; el balazo le partió el corazón y por allí acnso se escapó el alma en un borbotón de sangre cAlida! Pero este ...... Porque
ha de saber usted que mi nieto se enfermó; que
yo corrí como un loco en busca del viejo médico
de mi batallóu, amigos de campal1a, y que mi
amigo, el mét.lico, Jlegó y vió y pulsó y me dijo:- «No tiene remedio .... no tiene remedio ...•
E&lt;J una alma que se val&gt;
Y ha de saber usted que yo no me conformé
con lo que aquél cruel, mi amigo, me dijo. ¡Cómo había de conformarme con que se muriera el
cariño de mi alma, mi alegría de la vida, mi esperanza de la vejez? ¿Había acaso economizado
mi sangre en los campos de batalla, egoista con
mi Patria, para otra cosa más que para que mi
nieto viviera? •... ¡y se me iba A morir! .... ¡Se
iba aquella alma? Pues bien: yo la detendría.
Cuando le vi agonizante cerré las puertas de
la alcoba; cerre los cristales de la ventana, cerré
basta los resquicios de la madera, y cerré 11queJla boquita con mis besos, muy bien cerrad!\,
muy bien cerrat.la .... á. ver si podía irse aqut!lla.

�326

Domingo 23 dfl Octubrtt de 18,qS

EL MUNDO

Domingo 23 de Octubre de 18,qS:

balando dos lagrimas, cuando levi sobre la plancha me parecía
sorprend1 r en la si11gular mirada
de aquella pupila clan.da, insistente y tenaz al infinito, al azul,
al firmamento, yen el rictus mortal de aquellos labios que parecían sonreír dulcemente, que
aquel bcmbre había penetrado
por fm el problema de su pregunta, y satisfecho, sabían ya como se van las almas de los que
mueren!

almita blanca....... nó·, no saldría ...... es1aba presa!
Y se fué .... ¿por dónde? ¿có•
mo?
Por eso, por ef:o me pregunto
cómo se va.u las almas de los que
se mueren. ¿En una mirll da, en
un suspiro? Y por eso dicen que
estoy loco, y yo me res:gno á
creerlo_ porque al fin y al cabo,
fuera del Hospital nadl\ tengo
y á nadie quiero y nada haría.....
Aquí estoy bien."

*

ESTEBAN

**

l\fAQ.UEO ÜASTELLANOS-

Üxaca, Agosto 18 de 1898:

¡Pobre Polifemo! l\lurió, y ·pu•
de verlo en la plan ch;,; y así como cuando oí su naJ rncióo, de
su ojo único, y de la 61 bi1a hueca del otro, pude sorprc1.der res-

C~Ol\'IOS VULGARES

Lcf\ MUOHf\OHITf\-. DEL BOULBVf\RD
Todo es pasar por la. esquipn de Mercaderes y
Plateros: allí la conoceréis.
Anda siempre confundida entre el bullicio de
la gente, voceando el periódico de la mariana y
jugueteando con el enjambre de granujas, sus
compafteros de comercio, que revplotean por aquel
extremo del boulevard.
Y no pasa inadvertid11 en medio de la multitud.
.Atraen sus ojos obsc~ros hermos11meme grandes; atrae el correcto óvalo de su 10stro de tez
pálida á la que el sol á fuerza de imprimir sus
ósculos de fuego, ha dejado un tenue ensombre•
cimiento; atrae su boca de fa bios grue~•.&gt;S con inflexiones de coqueterías abigarradas: atrae su
cuerpecito flacucho que no permite nad.t :\ la be-

lnmPdilltamente me hirió el rPcuerdo de las alcobas tibias, donde entre pieles y mullidos cojineq, duermen los niftos ricos.
Recordé á esas madres e11ntas que velan junto
á la cuna, el suefto sonrosado de la aurora de la
vida.
:Y aquella infeliz no tenía nada de eso! ..... .
¿Por qué ..... (,Qué había hecho aquél sér que
estaba en el momento de la vida en que se es an•
gel, para que fuera y!l. azotado por los negros
vientos del infortunw? .....
Recordé que en el mar de 111s mu1titudes navegan á veces existencias brotada,, de 10 ar.Animo;
existencias sin luz; peregrinaciones trerneudas
que principian en el torno de una inclusa ~ aca
ban en la fosa común de un C"6@enterio!. .. .
¡Oh! y los días de Psas existencias! .... .
Esos días, densamente nubllldos, hacen que
se deshojen las flores del alma y de cada una de
las hojas que caen. ruedan prendidos los hinatos
sentimientos con que Dios ilumina el tenebrario
-de lo futuro.

\

La muchachita del boulevard ...... ¿de dónde
brotó?
Tal v1.z en el rincón infecto de una casa debarrio que le sirve de hogar, te11g11 á los autores de
sus días. Tal vez un pobre ciego.: .... una infe·
liz paralítica ...... quizá un beodo .... una nauseabunda ramera .... ¿Y por qué no uno de tantos con quienes se codea y á quienes ofrece su
mercancía en el extremo del boulevard.2
·

lleza plástic'l., pero que se mueve, se mueve con
flexibilidades de viborita, escurriéndose por entre los tra11seuntes, escapando con burlona gracia
de una mano que intenta acariciarla ó yéndose á
prender al brazo de alguno de sus conocidos á
quienes manda con imperio que le den centa~os
ó le consuman la mercancía.
La conocí una noche.
Ya era tarde y el boulevard estaba casi solo.
Salió á mi encuentro y me tomó una mano sin decirme palabra. Así caminamos un buen trecho.
Sus piés descalzos daban sobre el terso pavimento de la acera produciendo un ruidito sordo y
acompasado.
Al fin me dijo con voz fina y en tono familiar:
-¿Qué,. hace frío? Yo tengo mucho.
Infeliz! Si estábamos en pleno invierno .... ¿Cómo no había de tener frío?

Ella pudiera ser el capullo de una flor de cieno,
creada para adornar el carnavalesco tocado de
esa harpía de falsa hermosura que se arrastra. protegida por las sombras de la noche, á lo largo ae
las avenidas desiertas ó danza en l11s salas olientes á ajenjo, al compás de los acordes de un piano que más bien gime que cant11.
Pudiera ser el 1tpoyo del claudicante ciego.
Entonces-idolatrable flor marchitada por la inclemencia del inforLunio,-sería radiosa, lumínica, regaría claridad de apoteosis en las hor11s dtl
aquel ser abrumado por el peso de la sombra.
. Pudiera ser la redención de alguna •pobre víc•
tima del vicio; entonces-inmarcesible flor sub•
subyugadora-];;. descarnada mano de la desgracia ·no podría ahogarla en la inmunda charca de
la prostitución¡ sería nube, estrella, átomo del
azul infinito, y en su vuelo llevaría, libre del humano desprecio, á aquel ser que había pasado
por la existencia con la frente dobleg!lda, arrastrando la vista en asqueroso cieno.
Pudiera ser.... una vengadora de los crime•
nes que ha cometido el oro, entonces -rayo de
sublime indignación-haría que ante ella se doblegaran las frentes de nitidez apócrifa, ensena-

ria á las multitudes que á ve&lt;!PS e!'I lodo lo que
parece espuma .... y la estulticia perdería su,
gesto de risa y la sociedad rugma como leona
acosada.

. \r~~~~.-;~d¿ ~s·p~;a·; p~~-l~·¿~qlri·~¡ a.'e'M~~~~:
deres y Plateros; allí conoceréis á la muchachita.
del boulevai·d.
L. FntAs FERNÁNDEZ,

ANIVERSARIO
Un año hace hoy ¿te acuerdas? me decías
"Te amo; la vida para amarte es corta.,
Tu amor al paralsQ me transporta
En que cifré las esperanzas mias 11
¿Cómo creer ¡ingrata' que mentlas
Si estH.ba el alma con su amor absorta.?
¡Me hiciste dePgraclado ... ! ¿1ue te importa.
Que viva yo sufriendo mientras rfas?
Hoy lll dicha te cubre con su manto,
Y en su gentil regazo te da abrigo ....
Si mañana en las ,rarrae del quebranto
Un destino arrojérate enem'go,
Yo con amor enjugaré tu llanto
Y tu desgracia partirás conmigo.
JUAN VALLE..

terior de su americana, para cerciorarse de que esta•
ba alli la carta consahida.
Llegó, y encerrado en su cuarto, tembloroso de dedo!! y con el corazón Detido en un puño, abrió la carEra una noche de ·seJ&gt;tlcmbre, que se pRsaba de ta que, á vueltas de algunas ternezas de cajón, termifreaca y ray11 ba en fria. Julio, sentado en un banco n-aba de este modo: "No hagas en el teatro nada que
del jardln solitario, con las manos en los bolsillos del me disguste: va sabes cuáuto te quiero y lo que sufro
gabancito, p()CO menos que tiritando, esperaba á que con ciertas cosas ...... Acuérd1tte de que tu cariño es
el reloí dt1 la vecina iglesia diera las ocho: hora de~de la única fellcidád de tu Clara •
Y es,as frases, sin duda satidas del corazón, aca~ahacia tiem¡io fijada para rondar las ventHnas de su
novia, saludar! .. al puar ó, si babia oportunidad para ron de exasperarle. "Que me quiere" ...... -se decla,
ello, decirla algunas palabri!las preliminares de la somiendo con irónica amargura - Engañifas, para
que no pueda pedirla cuentas d" lo que ha hecho ni
conversación de más noche.
Aquel amor era el único verdadero y arr11igado de lo que hará esta n')che ..... Me juzga tan sandio
que hasta entonces sintiera: habla ido creclenao man• que con cuatro lindezas me dejaré como una seda" ..
samente en su corazón hasta dar al traate con todos -"Pero ven acá ...... - le dt'cla. otra voz en el fondo
sus pesimismos de hom·
bre incrédulo y desengañado. Y á él se entregaba con el entusia~mo
y la vehemencia de su
extremoso carácter.
Tenla Julio exagera•
disimo puntillo y más
que sus puntas y ribe·
tes ele celoso. Y no era
precisamente que juzgase á su nov•a c1tpaz
de burlarle: lejos de e lo,
la tenia en la LOejor opi ·
nión, confirmada por el
juicio de todos cuantos
la conoclan y por la pro·
pia observación en l11s
horas serenas; sino que
á veces se efectuaba en
el fondo de su ser como
un desdoblamiento des u
personalidad que produela dos enies comple•
tamente distintos: el uno
serio, confiado pacifico.
el otro tarambanR, Incrédulo, alborotador y
pendenciero .... Y cuan•
do éste se encr~paba,
de nada servia la sana
dialéctica del cuerdo
que gHstaba t.n balde
sus buenas maneras y
mejores palabras: el en•
te loco no cedia, toma•
ba por cobtirde vacilación la cordura del otro,
se envalentonaba con
ella y le hurgaba, le
hurgaba hRsta que el
bueno repelia la agre•
sión, y, yéndose á las
manos, se zarandeaban
un buen rato, sudorosos
y jadeantes. Mas nunc"
conclui,m aquellas contiendas por el triunfo
definitivo del uno sobre
el ott o rival: las terminaba el cansancio. y enton•
ces los dos combatíentes, gruñendo y mirándose fosco, se largaban,
C.ida cual vor su lado.
A ·veces pirecla quo
ll! atmósfera es tira pro·
-:i'._ a, que el ¡iobn, Ju•
lio, ~según 10 bien dis•
puesto qne Je encontra
ba cualquier quisicosa.
se tragaba en el aire el
prollfico germen de los
celos.
E•a una de estas la
ocasión il" mi cuento.
Despertó Julio aquel dla
sucPptible, descrnfiRdo,
nen·io110. Re acordaba
sin qué ni para qué de
ciertas cosillas que ha-·
bien pasado tintre él y su novia, hacia ya mucho tiem- del cerebro con tono reposaJo y tranquilo-'\\_Qué es
po: las veia en su imaginación como si en aquel lo que ha hecho? ¿Sabes, aca110, Jo oue 11.ará? ¿1.;uándo
momento estuviesen acaeciendo, y aunq·1e dA todas ha preteudido burlarse de ti l'mbu1,terol1" . .....Y á
ellas se le habían dado explicRcionPs sin número, todas ePtae pr, guntas. daba PI ente loco contestaciosentla molesto prurito de recordarlas, d•• revolver los n ..a rá.pidae, tf'IPgréficas. revivit1udo ciertos sucesos,
empolva~os trebejos que guardaba su mPmorla, y ti- recordando cierta11 p11labras. Nad11, que los doa morll·
rar de ellos, alzándolo11 en alto, parll verlos por todos dores del c11rebro di, Julio, estaban á pique de tirarse
IRdos á la luz zenital. Era el e .te loco que apuraba los trastos á la cabeza.
la psclenciR á su constante enemigo, el cuerdo, para
Mas no habla tiempo que perder: cambió Julio las
darse el.gusto de una agarrada.
bota11 qufl llevab11 por otras de espejeante chRrol, tro•
Asi estaba Julio, ruando la prlmeu de las ocho có la americana de todos los dfas por el levitón docampanadlls que e11peraba le hizo estremecerse y le, minguero, se puso tirillas y puños limpios: pasóse el
vantuse de un salto.
cepillo á lo largo de las pPmf'r»P; eepolvoreó el somPromo llf'gó á la casa de sn novia que según cos- brero; co¡:rió el ga bancetfl, y dió con su malhumurada
tumbre, le esperaba á la reja. Iba á hablarla, mb ella persona "º el vl'stfbulú del teatro
se le adelantó, diciéndole con voz queda y precipitaEPtP, aunque milagro de comodidad en una capital
da, á la vez que le alargaba una carta:
de provincia de cuarto ó quinto orden. no era unR
-¡Esta noehe al teatro!
obra artística, ni mucho menos -Aqu ..na noche tenia
Lo que Julio sintió al oir esas palabns. no Ps para • 1aPpecto dePairado de siempre (salvo los cuos en que
descrito. Primero, degaliento, tristf'Za. cólerR; deapué~, la fiePtll era gratis ó 11e represPnt11ban comedlas de
algo que le pesaba en el alma y que le hacia ,ndar á gran aparato): unas cuantas fHmilias deEpPrdlgada~
testerazos con mil ideas de muerte. 11,Qué alegría ha- en palco11 y J&gt;lateas, y al¡rnnos gomoPos apiñados en
bla sorprendido en aquellas p11labra~I...... 1Qué bifm 101, asittntos de patio contiguos al escenario,
se conocia que más le agradaba exhibirse, ver v ser
Julio tomó una butRca colocada de modo que podía
vista, que tener la basta aht. sobrosa conversación de verá AU novia con entera comodidad A su lado se
todas las nocbesl ...... Ya no le quería.... Le traiciona• Pentó á poco rato un larguirucho y espetRdo indiviba vilmente ... Le dejaba por otro ...."Habladurías duo á quien no conocfa. Y al ente loco, que gozaba
del ente loco. que habhm acabado por hacer que el riñendo, Pe le mPtló en la cabeza que Clara, al mirar
euerdo fruncina el entrecejo y le mirase con ira.
á eu novio, miraba también al desconocido sujeto, y
En tanto. Julio camlnaba á grandes zancadas haría cada vez le fue parPciendo su disparatada ocurrencia
•u casa, echando mano á cada momento al bolsillo in• la cosa más Indudable.

TURBONADA.

327

EL MUNDO

Ji;Dtr-e tanto, Julio sentl; sl'cil.. y amarga la bocR,
p•l,1&gt;itante~l corazón, Ju.os los rulrn.1br&lt;i~; y repimti·
nos impuleos de gritar increpándola, allt, ddaLte
de todos, de hacer no sabia que etcandalosas buba•
riciades, le alborotaban los nervios.
El e11te cuerdo colitenfa las int&lt;:mperancise de su
rival, sujetándole con fueu:a. Pero llt·gó t-1 saint:te,
invariable fin y remate de nuestras funcionl's te11trales, y comenzó todo el n.ul'.ldo á nirse..... " ¡Dio8
santo! Toda aquella gente tenla la de~facha~tz de estar
alegre cuando él se conPumfa de a1,~ustia11. . . . . . . .,,...
Aquellas risas eEt1uendoeas que estallaban á c&lt;iro, ·
er11n como cntnas perdigo1,adas que Je acribiJJ,a.
bao el corazón El, entre aqut-lla e:xplo~ión de bPbalicona a·e~rla, arrugaba el 1cntreceJo, se mordía Jo¡¡
labio~con furia y se sen tia morir Y tst11s a.ngustias houible~ snbferun de punte, &lt;:ua n do vió que ella
también se refa. Entonces el que al ente cuerdo,
incapaz de contenerle
be le escapaba el loco
de entre las manos .....
Afo1 tunadamente enes e
momento tenLinó la pieza ..... Julio salió.
.
No pudo, aunque lo
intentó resueltamente.
tomar el camino de su
casa. y df'jar la ventila•
ción desu11 agravioij has•
ta el d!Rsi~uiente. Fuerza irresisuble le emouja ba hacia la casa de· su
novia, á pesar de que d
ente cue, do con su inalterabl" eentldo común
le prevenla la inutilidad
de su tentativa: Clara
aunque lo de11ease, no
habl11ria con él á aquellas horas.
Y allá se fue, sin embargo, y rondó largo
tiempo inútilmen•e. Entonces toda a q u e 11 a
amargu::-a que le anda•
ba por 11entro, engrc•
Pada por violenta cóhi•
ra, desbordose en crlR•
pamiAntos de puños, en
duros vocablos y en "1·
gunas lágrima11, pocas
y amargu, de esaP que
brotan Rin contracciones
de rostro.
Al cabo, hizo un enér•
gico llamamiento á su
volunt1td, á una fuerza
que él llevaba oculta en
1,, más hondo de su ser:
111la no siempr11 respon•
dla á ~11s conjuros, mas
si la daba por rt&gt;spondoFabf1LSobrepo11er~e á los
más fieros arrntos dPI
ente loco. A-1 sucedió
entonces, y J t1.io se largó á su casa.
Ya acostado y envuel•
tll en las mantR&gt;1 la ca•
beza, amontonaba acusacionf's. rnpo1oía pre·
guntu, formulaba res•
puestas y cunado ya
percibia el úlci,oo detalle de su plan dA c.&gt;n•
ducta, la imagin~ ción se
Je iba al techo del teatro,
IJPno de grietas y clesconchRduras; á la lámpara humeantP. que ál•
guien empinándose Pn
una butaca.apalól'Ó denn
soplido; á la~ alegoriRs
.
del tf'l.ón: á la cara risueña de éste ó aquél espectador; al libro útj.imam'eute leido; á los diversos asuntos pendientes ...... Mereed á violentos esfuerzos tornaba el descarriado di11cureúásu punto de partida¡ más se escapaba de nuevo,
y asf una vez y otra, hasta que el sueño. IIPgando ~in
ruido, desvanedó las cavllacio)'.les y Plató la zozohra.
Cuando despertó al dla siguien~e, experimentaba
una sensación de dejadez absoluta. Los dos combatientt:s, el cuerdo y el loco, echados en tierra, fatigados y contusos, se miraron sin recelo. Pf'guros de que
uno y otro estaban inútiles para mucho tiPmpo
El que primero volvió al uso de su discuno fue el
cuerdo, y echó en ca,.a al loco, aunque ~in ofenderle
ni picarle el amor prof,iO. sus intemperanrias y desvarios, mas éste. que era tal vez, quien mPyor gasto de
fuerza. habla berho, postrado y abatido, ni siquiera
escuchaba. . . . Y aquel cerebro delirante y aquel
cuerpo desmadejado fueron entrando en c&amp;ja,~erenán•
dose como el cielo y el már después de una. borraPca.
Sólo el corazón de Julio, como devBFtaclo campo de
batalla, conservaba los rastros dfl la trPmenda refriega. lt;staba magullad'b y dolorido y annque bien
se le alcanzaba que todo ello no babia sido quizás,
sino un punto del ente loco, no pOI' e,o dejaba de
sentir el dolor de 1us he~tda.s, y t, nía t l pobre in•
mensa necesidad de palabras de carii,o y juramentos
que como blandos apósitos, restañaran su sanj!'rfl.
.Entonces el ente cuerdo y el e:ote loco Plntieron qu11
la conciencia les remordla, y, camblánilose una m:•
rada melancólica, tuvleron)jlltima d.- él.

f. GARCÍA RODRÍGUEZ
• 1. '

·1
,1.,

-~~

�Domingo 23 dA Octubre de lff!R.

!.L MUNDO

Domtngo 23 de Octubre de l!S9b

3;¿9 ,

EL' MUNDO

PAGINAS DE.· . LA MODA
'

\

La canción de una madre.
A LA SRA D:lÑA JmSEFHiA PIDR'!!JYRA DE

Y que. del hondo espacio triunfadores,
Bañan su cuPllo en mares &lt;IA colores
Al deegRrrar la a.urora el infinilo.

GARCÍA,

En la nllcbe, en los hondos 1.gujeros
D11 eu p• ñón. rlondA l. s brisa11 suaves
Se refu&lt;rilln, él sueña co~a11 gravPs:
Ya que eleva Pn el aire á los corderos,
Ya, que agarra en las nubes las aves.

Pata. "El Mundo."

Ha muerto el sol ...... anochece,
Están las ramllB temblando,
Y loR nid.o s oscilando ..... .
E11 el viento quien los mece.
Sopla, l'Opla ¡oh maneo viento!
Ven á columpiar los nidos;
Canta, canta, soñoliento,
A 1011 pájaros dormidos;
Be&amp;a las plumas sedosas
De 1111 aves perezosas,
Y ramas y nidos mece,
Qae ha muerto el sol. ... y anochece.
Desmayado por el sueño
Otro pájaro pequeño,
Más blanco, más, que el armiño,
Duerme, sonriendo, en su cuna:
Ese pájaro es mi niño
Y es quien lo besa la luna.
1&lt;;1tin sus lljos cerrados
Por las pestalias velados.........
Baja, baja 10h blando sueño!
Duerme, duerme á mi pequeño!
¡Flor de espuma, flor de armiño!
¡Oh mi niño!
Si sabe cantar el vh,nto
Para dormirá 1111 aves,
Yo también canciones suaves
Cantaré con dulce acento,
Sé tantas baladas bellas
Como ha,r en el cielo estrellas;
Sé melodiosos canares
A millares ..... .
¡Oh vleniol y los dos velando
Con amor junto á las cunaa
Pasar veremos, cantando,
Noches blancas. noches brunas,
Rojoe 110101, tristes lunas.
Llenos de nieve y escueto11
Pronto e1tarin loa abetos;
Mecerin los vientos frios
-Cunaa, entonces, de hielo
Que rodal'ÁD hacia el 11u'1)lo.........Maa nada importa que fuera
El árbol se agoste y muera,
Se cubra de escaroha el llano
Y ae congele el pantano,
Si adentro, en au cuna hundido,
Está mi túño dormido ..... .
¡Oh pequeño! no te importe
Que roJa en el llano el Norte;
Aunque el lobo en la espesura
Aullando esté con pavura
Acoaado por el lrlo,
Y el perro á lo lejos ladre ..... .
Nada temas amor mio:
Junto i ti vela tu madre.
¡Baja, baja ¡oh blando sueño!
Duerme, duerme á mi pequeño!
¡Flor de e11puma1 flor de armiño!
. ¡Oh mi niño!. .••.•

(FRAGMENTO.)

En una roca de ia ~inra nmbria
Vive un condor y a viPjo' y de@plumado,
Que conttimpla la bóveda vllcia
Con tan honda y tPnaz m1-lancolfa,
Cual si estuviese 11111 petrificado.
Ya no puedA V&lt;!lar y cuando empieza
La blanea nubA á coronar la altura
· Envidioso la mira. y co.! tristeza '
Inclina taciturno la CRbPza
Sobre su roca inconmovible y Jura.
Sirve de escarnio á los demás candores
Que anidan an en las cumbres de granito,

Ove, neurótica enlutada,
oye: la orquesta desmRya
preludia un v11ls en el ,alón;
de luz la estancia está inundada,
de luz también el corazón.

a

Mas se mira )AR alas rompungido
Y no baila en ellas nt 11iqniAra rastros
De aquel tiempo en qut&gt; hubiera basta podido
Colgar su ElnormP y 11ilencioflo nido
De las rubias peetHñllB de los astros.

¡Ronda fantástica Iniciemos!
el vals es vértigo: ¡valsemosl
¡que viva el vértigo, mujPrl
es un maelstromm: encontraremos
en su vorágine el placer.

JULIO FLORBIS.

EL ARTE..
(TBÉOPHILE GAUTIER.)

SI; la obra As más radiante
si el pulimento es terso:
diamante,
mármol, etmalte, verso.
No baya presión intrusa;
mas para andar derecho,
¡,,h Musa!
lleva coturno estrecho.
Al diablo el ritmo so~o
que como floja calza,
pié ocioso
se pone ó se descalza)
Rechaza, estatüuio,
la arcilla trabsjada
de di1t.rlo
con mente divagada,

Doma al rebelde p1-ros,
vence al carrara durolos raros
dueños del perfil puro;
arranca á Siracusa
el bronce que altanero
acusa
el rasgo bermoRo y fiero;

f

MARÍA ENR!QUJITA.

EL CONDOR VIEJO.

ALL"EGBO VJVACl!l

•

persigue en cornalina,
eon delicado apego,
la fina
faz del Apolo griego.
Pintor, huye acuarelas,
, y fija loa colores
que anhelu,
eual e"maltadores.
Hay sirenas caud1tdae,
mostruos de los blasones,
pintadas
en raras contorsiones;
en su nimbo trilobo
.á la Virgen y su Hijo,
el globo
del pié de la cruz fiJo.
Todo pasa.-Robueto
el arte siempre vive,
el bueto
al pueblo sobrevive.
Y la medalla austera
que un lilbrador ha bailado,
entera
de uu cé3ar ignorado.
Loe dioses mismos mueren,
,pero los versos, gonces
adquieren
más fuertes que los bronces.
Cincela, esculpA, lima;
que tu flo~ante. ensueño
imprima
su poderoso empeño.
BAI,VINO DÁVALOS,

Valsar, girar, ¡qué lindo es eao!
valsar, girar, perder el seso..
hacia el abhmo resbalar,
en la pendiente, darse un beso,
morir después ...... valsar, girar . ...
Paolo, tu culpa ramancesca
viene á mi ••spirltu; Francesca,
unida siempre á Paolo vas ........ .
¡Iinpúlsanos fonambulesca
ronda! ¡más vi vol ¡mucho más!. ...
Valsar, gira:-. ¡qué lindo es esol
v1tlsar, girar, perder el seso,
hacia el abismo resbalar,
en la pendiente darte un beso,
morir después: valsar, girar•.••••
AM&amp;DO

NmR.vo.

CA.LENJ&gt;ULA..

Vuestros ojos no han visto otri1 criatura
Más ideal, conjunto má,r divino;
Tiene el port., soberbio y la blanc,tra
De una estátua de mármol florentino.
Mira, y en su mirada ae ve el cteln,
Hllt&gt;lR, y su voz sem.. ja una romanza;
Al andar, el Amor, como en un Vt'lo.
La envuelve: tiene el ritmo de la danza.
Su bocll e~ una boca que provoca,
Late en ella la fras.. apasionada,
Y ha dejado en los labios de eea boca
Su púrpura op"Q.ienta la granada.
Iluminan su pálido semblante
Misteriosos perfiles de madona;
8lls cabellos, en grupo deslumbrante
Recogidos, como una real corona
O Al casco de un guerrero, f'n su alba frente
Ciñen Para ella son tod111 mis rimas.
La música del ver110, el soplo ardientA
Del númen sacro, Gloria, que tú animas.
*
Oh, deliCRda flor de invierno! El viAnto
ne Otoño soplará sobre ti un dia ........ .
Yo no sé qné fatal presentimiento,
Al verla, oprime y llena el alma mia.
En tanto tu beldad florece, impera,
Perfuma y rle, canta é ilumit.a.
1Presto tt1 dlrA ¡adiós la Primavera
Y llegará el Invierno que extermina!
VICENTE AcosTA.

·

FIG.1- HODELO PARISIENSE DE RECEPCION.

.,

�..
Domiugo 23 de Octubre de 189i

Domingo 23 de Octubre de 1898

EL MUNDO

830

Chismes y enredos de Sociedad.
La lengua nunca está quieta, siempre busca algo
que hablar aunque lo que iiiga sea para echar portie•
rra la reputacién de una ó más persoD'ls,
Esto sucede principalmente con aquellos individuos
que brindan una amistad falsa, una sinceridad que es·
tán muy lejos de St'ntir, y como no profesan lealtad y
franq::ieza 8iempre están cubiertos con el velo degradante de la hipocreda y el miserable manto de la vi•
leza.
¡Es increíble! ¿Quién será capaz de creer que en las
principales ca' as de familia es donde se le dá mayor
circnlación á la cbisrnografia? nadie ¿verdad¡&gt; pUt·s
sabedlo: en ese lugar es donde acostumbran denigrar
y enterrar en el fango de la deshonra, la conduc·a de
muchas per8onas que, en esos circulos, son objeto del
más detestable de los vicil,s: de la difamación y la ca •
lumnia.
He aquí por que hay quo mostrarse indiferente con
esos que o•recen una amistad que bajo todo punto de
vista es falsa, digo falsa, porque después, al separarse de esos hombres, viles por naturaleza, van á otro
lugar cualquiera á murmurar y ponerle mil defectos
á aquel que no hacia una hora le ofrecian una an.istad sincera
Si por una rRreza no son ellos quientis lo tiran al
fango del desprestigio, es en esas casas de familia
donde tanto el marido, c&lt;1mo la mujer y los hijos, no
están máá que indagando el modo de vivir de este ó
de aquél, pr!'guntando al vecino cosas que no le importa y queriendo saber lo que hará lo que come, có·
mo vive y cu~ nto gana, para alimentar sus pasiones
con chismes y enredos. ¡(J;ué poca educación, q,:é fal
ta les hace estudiar algo á Carreñol

.11',L

3° Comer de postre mucha fruta madura, lo más re•
cién cogida posible.
4° No desayunarse con café ni té puro, sino con cacao ó una ligera infusión de té.
5° Dará los niños al levantarse una taza de caldo
de harina de avena bien cocida y mezclada con h,cbe,
cocida también, pues la leche sin cocer es dificil de
dip:e1 ir y d . asimilarst-1 con el alimento.
6º Reducirá lo estrictamente n ecesario toda bebi·
da alcehóllca, y mPjorar más aún, suprimirla
por completo si E'S posible.
7° Desnudarse por completo al acogtarse,
quitándose cuantns prendas se han llevado
puestas durante el dia, volverlas al revés y sa•
cudirlas y colga:-las.
8° Quitarse 111 ll·van tarse li. ropa con que se
ha d01 mido, volviéndola también al revés, y
colgándola cerca de una ventana abierta.
9° Lavarse todos Ice días, si no es posible
bafiarse ccn agua fría ó templada, frotándose
con un cc&gt;pillo ó epponja y iabón ordinario.
10º ?\o df'j11 r de abrir la ventana del
cuarto de do1 mir.
Asi como el pan moreno ba sido reci•
bido con favor incrdb:e, la supresión de
las bebidas alcohóiicas y carnt1 de puerco em·uentran viva resistencia, porque
contruia hábitos arraigados desde muy
antiguo é intereses que sal•
drlan perjudicad!is con la re•
forma.

bleza de su alma y la,e fibras más sensibles de su co•
razón.
Cuando una persona hace presente á otra, por me•
dio de una conducta digna de todo elogio, su reco•
nocimiento por loe favores que·de ella haya recibido
esa persona debe sentirse contenta. tranquila. y ea'.
tisfecha como el que después de haber contraido una
fuerte deuda en numerario, log1 a al fin, traR de continuados trabajos y prolongadas fat~ga!l, saldarla satisfactoriamentes aunque entendemos que loe favores
i.amás llegan á. pag11rse.
Felices loe que sa.:t&gt;en y comprendE'n lo que signi,ca la palabra gratitud frase elocuente y significativa para las personas nobles: ella es suficiente para
condensi.r en su lacónica expr~sión todo un sentimental poema de re-conocimiento, de amor y de ternura.
La gratitud tiene el poder de arrancar abundantes
y cristalinas lágri nas, aún de los corazones más empedernidos, y convertirlas en estimadas, valio·sa.e y
delicadas perlas.
Dichosas las alma.d que eftán pE'rfum11das con el
agradable aroma de la gratitud, ellas son ac,eedoras
al respeto social y á. nuestra más distinguida consi•
der11ción. ¡Benditas mil veces sean!

sus casas sino que se mantienen averiguando la vl_da.
de todo aquel que pasa esas ..... _.. esas son mád dignas de compasión que de ~tisprec10
La mujer porque es mu¡er y los ltombrf's ¿por qu~?.
porque son hombree, si que lll Pon; pero hombr~ssm
del' cadtiza y sin honor 4)"' vendt1n s~~ conclt·n •· ias al
que 1.. compra el fruto vJ! _de SUij ¡:¡o-tones el que por
pasar de intetigen~e le arr_o~ 1 á RUij 01d,)K el t?r' "ute de
mentiras, calum111as y v1hpt-nd 1 os degr1td~1,do asi á.
per&amp;0na11 bonr~das.q:ne vi VI'~ de su trabttJO y no del
10, 11.
miserable y_ ba¡o of1c10 de rh1Rmn110~
.
La calumnia es el arma que esgrime la gente que
.!!:Ros adnladorf'~, envidiosos_ clf'l b1E'n a¡eno: son loe
no tiene decoro ni dignid11d, es d instrumento que reptilés odioso~, los gu~,.n~s mdecl'\ntE'e que rol'~ el
usan varias personas. para obtenE'r por este m_ed10, corazón dt un h11mbre i:ie ideas nobles y pensam1en•
una venganza ruin y miserable, fruto de sus pasiones to1&lt; elevados.
¡Fuera con esos cuervos que de"P' dizan la honra
desmoralizadas y corrompidas.
.
¡Triste es decido, pero aqul es donde impera, don- del Q'Hl vive con bone1&lt;tidad¡ fw•ra cou es"s adn!Rdode tiPne su11 vastos dominios, ese orador que corrom- res del potentado, funa ~ n e,.a pl~~a vil que liP~honra la sociedad en que vive y denigra con su J.,ngua
pe á las sociedades!
Esos ind:viduos escudriñadorf'S de secretos. forma- la condurta del artePano tuna con f'llos a11tes que
dores de chismes y mu~muradores de ofic~~• no deben iufiltre en otros el veneno d&lt;\ RU lengu~ puuz••ñosat
RAFAEL.HlllREDIA REYES.
ser admitidos en la sociedad por estar nntdos _con la
,.
dignidad v delicadPza, pero es todo lo contrario. son
los que obtienPn como premio de su vipedna leng~a,
una somisa ó un miserable mendrugo que le arroJan
aque,los que se alimentan de enredos y sinvergüen·
zadas para poder saciar el más impuro ~e lo, ~eseoP:
el apetito más degradante. para deshaloJar algun ren·
cor ó pasión. digna de esa·s 11lm.as ruines q~e se valeu
La gratitud es una cualidad ó por mf'jor deci:, una.
del agudo puñal de la calumma para herir el pecho virtud que comiste en hac11rnos no olvid~r Jª';'JáS
de un hombte, quti causa la envidia del que carece de los beneficios qne de otra persona ha vamos rec1~1do.
honrar!Pz y d;gnidsd
.
El hombM digno. el hombr« honrad?, el que tiene
Esas familiaP ó mujflres que siempre tienen puesta presentes siempre las deudas de ~ratltud que ha:va.
la máscara del hipócrita e~as queuunca.AlzanlafreL- contraído con una ó varias per~uoas, da á conocer ·
te por temor de que se les conozca su falta, ~!'as que de6d11 luego. con este sencillo A la par que pfgnificasiernprP ocultan la verd, d y propagan J11 mPntlra esas tivo proceder, lo dl'licado de sus sentimientos, la noque violan el lecho nupci11l, esas que nunca están en

Esas ó esos ave1iguadores por afición, de cosas que
no le importan, son real y verdaderamente una plaga
socia una caterv, de vampiros que destrozan la co~ducta'de algunos jóvenes, valiéndo~e de la calu".!!Dla
vil, digna de encontrar lugar y abrigo en la boca de
esos seres degradados y maléficos, qqe acos~umbran
arrojar por tierra la reputación de mucho~ 11m acordarse que 11El detractor oculto, es semeJante ~ una
serpi,ente que muerde traidoramente. ( EcleB'l,astés

_______ _________
LA GRATITUD.

Recetas útiles.
CONTRA EL VENENO DE LAS SERPIENTES

~e aqui la receta que M. Victor Kr1 menasqer prescr~b': cont~a la mordedura delas serpientes. La t:i:a.nscribtmos sm comentarios.
"Se cuecen de tres á seis huevos hasta que estén

ECONOMIA..

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Fig. 7.-Truje de novia.

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después se les envuelve en papel. conser':'ándolas en sitio seco, porque en un lugar humtdo
se enmohecerán.
En E@paña se forman colgajos Pn cada dos
granadas que se atan á las puntas de uh mecate formando _c ontrapeso. eo,bre• cañas gruesas
puesta.11 en posición horizontal y sUFptnd1das
del techo de las clmaras AIII pasan el otoño, el
invierno y parte de la primavera sin que sufran
nin¡?:ún detrimento:
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lJ!t' ,- 1

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1 •.

Es muy fácil, apquirir dinero,
pero es muy dificil saberlo cnneervar. Si todosloejóvene,conservara.n el sobrante de ~1111
ganancia.a en vez de gastarlo
torpemente, en pocos años tPn·
drlan la suficiente cantidad de
din!'ro para emprender un DR·
J gocio cualquiera por su propia
.cuenta.
Pero no sucede asi: observatl
al joven que disfruta de m11gni•
ficosalariol Cuánlastimn~amente expende su dinero! Siempre
escaso,-mucho más si ti~ne
una familia á quien sostener.mientras que en realidad de•
biera tener su depósito en el
banco y poder en poco tiempo
sacar ventajas de una buena oportunidad y entrar
en algún buen negocio.
¡Jóvenes, no desechéis las oportunidades que se os
presentan!
La.única adulación disculpable es la que se prodi•
ga á. las mujeres virtuosas.
Jamás envidies á hombre alguno las riquezas; envidia su virtud,

Valor alimenticio del café.

Fig. 6.-Traje de calle.
duros. se separan las yemas y despuéR de haberlas
cortado en redondeles, se les aplica sobre la herida
hasta que los huevos de amarillos se pongan negros.
Se cambian los redondeles á medida que vayan enne¡rreciendo y se c(lntinúa e11e tratamiento basta que fa
llama del huevo no pierda su color natural.
Conseguido esto, ~ 1 enfermo podra estar seguro de
que todo el veneno ha sido aspirado por las yemas;
sintiéndose al mismo tiempo ya tranquilizado por el
completo restablecimiento de la vista. La hinchazón
como también la fiebre, ha br!l.n desaparecido.
No hay mordedura de serpiente-por venenosa que
ésta sea-que resista á este tramiento tan simple. El
paciente puede llegar. á encontrarse en est~do. casi
mortal, perder el sentido y encontrarse ca.si ciego,
según la especie de serpiente que lo baya mordido
safvará siempre; bastarán tres noras para poner de
pié al enfermo.
RKCOLECCION Y CONSERVACIÓN DE LAS GRANADAS.

Fig 2 Traje de calle.

331

MUNDO

Fig. 3.-Traje sastre para el otoí..o.

Fig. 4-Trnje de easa.

I~ig. ::i-Otro traje de ca,,sa.

Las granadas recolectadas temprano se arrugan y
desmerecen en el mercado: Jo mejor es dejarlas ma ·
durar complf'tame11te en el árbol; pero en esto puede
hk her, l lnconvPniE'nte d ~ que se abrHn. á lo que son
muvpropenQas Para oub~~nareMe accidf'_ntees necesario cubrirlas con sus ho¡as ó por cualqmer ntro medio, al aproximarse á su complt-ta madurez Una v!'z
recogidas, se les expone al sol durante dos dlae, y

Al decir de un distin1?uido bigieni~ta. el Dr Homs PHellada,
f'l café conti en~: 1, sales útiles
para la nutrición; 2, principios
aromáticosqueinfluyen con ventaja sobre la digestión; 3. una im•
portantisima cantidad de substancias grasas, principio de los
alimentos respiratorios: 4. mate•
rias azoadas, principio por excelencia de los alimentos repara•
dores.
Una infubión de 100 gramos de
café á una libra de agua, repre•
senta veinte gramos de substancias nutrlti vas.
Está demostrado que quien se
alimenta con escasez, puede go•
zar de buena salud y trabajar,
más si se aumenta su ración dt1
diario con una ración de café.
La infusión decaféapacigua el ham·
bre y sostiene y aumenta. las fuerzas
cuando esta bebida no perturba con
sus efPct,,e el temperamento, ó no está
contraindicada para. lasal11d,
Un litro de café con lc&gt;che representa seis veces más de substancia sólida
y tres veceP más d111 materias azoa.das
que el caldo dtil puchero.

DECALOGO E:IGIENICO
Los perlódicns higienist~s de Lon•
dree no cesan de predicar al µúblico
que siga sus saludables preceptos: Pa•
.ra disminuir "en una mitad," dicen, la
mortalidad: baFtarla. con observar el
eip:uiente decálogo higiénico:
1° Limitar el consumo de la carne,
proscribiendo por completo la de puerco
2º Substituir el pan blanco de harina
por el de harina de trigo molido conla
cá~cara. Este precepto ha tenido tal
acE'ptación, que al paso quf' va auruentRndo el tlPearrollo de IR vt•nta del pan
de esta claPe "e p1:ede dar por deste•
rrada la costumb,e de comer pan
blanco.

.1-'Ig. s.-Trnje de 1·inje•.

�EL MUNDO

332

I,,!S MUJERES EN L! UNION
El bello sexo, ó mejor dicho el
eér débil, porque no faltan en él feas
y víejas, eetá apod.,ráodose sensiblemente de los puestos qu., aor,es
desempeñaban los represeotamea
del sexo fuerte y barbudo en los.l!:stados Unidos.
No es oportuno llamarla atención
al hecho verídico de que en los telégrafos. en los correus, en la con•
tabilid11d d11 muchas ca8ae de comer•
cío y de hotllleir, las eeñoras y ~•ñoritas han demostrado St'r más útiles
que los hombres. Se &amp;st'gura que
son más puntuales. mb limpias en
sus labores quelo,1 hombres y que.....
no beben.
Al paso que andan laR Rn('iertad~s
feministas no pod11mo- tard11r,m V&lt;ir
á nuestro G&lt;&gt;bierno extender ni,m•
bramientos oficiales á favor dt1 muchas señoritas Los primeros terre
nos que invadi rán será11 los de la
correepondencia y lus de la tel11i?"rafla, )oij tPléfonos son poca co~a para
ellas, pero como aprPndizaje han
dado re,1ult~dos magulficvs.
Es tanto mils de temerse por Algunos jóvenee que s-, consideran wuy
útiles, el poderío qu•· van tnin~ndo
sus compañeras en t'dad pero no t'n
defectos que se acaba dt1 palpar la
realidad hace unos días en una fun
ción pública donde no se represPn•
taba comedia alguna, sino se cumplia con un deb11r voluutariaweute
aceptado
Si en las tiendas y en otros establecimientos tuvieramos tan esmerado y amH ble servicio como el que
hubo en todos los puestos de la k.-rme.se, los dueños de esas casas importadoras meuudeadoras se barian ricos en menofl de tres 11ños.
p.,ro trat,nnos de verdaderas profesiones. La Señora Harrlet Hmson RJbinsou nos dice que existen eo
los estados Unidos, en la actualidad 16::! co1egio, superiores. exclusiv11mente abiertos á las señoritas. La
señora Maria M1chel fué la primera mujer que ocupó
un puesto como profesora; "nsPñó astronomta y matemáticas en Vassar el año 1866 Muchas mujeres se admiten hoy día como miembros de la Facultad, no sólo
en colegios reservaddos á su sexo, sino deo de concurren ambos
A la par que Re multiplican lm1 hospitales para mujeres se multiplican también los calt&gt;gios módicos.
Existen siete sm contar numerosas e,cuehs de medicina para hombres, abiertas 111 sexo femenino.
Las mujeres médicas son casi tortas de la ePcuela
homeopática. Hasta última fecha las escuelas de medicina regulares ú oficiales no han permitido que las
mujeres sigan sus cursos. Pero que resulten mujeres
,regulares ó irregulares, lo natural t:B que el éxito de
las mujeres practicantes no puede ya ponerse en du•
da y sus colegas del sexo masculino no se atreven ya
á juzgarlas desfavoublemente.
El censo de los Estados Unidos en 1890, da el número de las mujeres médicas eo todos los paisos y s urna
4555

· En cuanto á la literatura, es iucreible cuántas mujeres escriben. Unas bien, otras mal, pero la mayorla
merece elogios 0l&gt;roelia Waters, del Bo.,ton Evening Trn.mcript, fué la primera mujer period\eta de
Boston. Hoy las muj1 r 1~ editan y publican periódicos
y hasta revl,tas, en tudas partes de los Estados Uni·
dos, y las columnas consagradas á la colaboración de
las mu¡eres son el complemento aco~tumbrado de la
publicidad de un gran número dti periódicos de importancia.
Harece, dice la señora Robinson, que las mujeres
han entrado r~atmente eo lo que Thomas Carlyle llllma el "Cuarto Estado," y han tomado resueltamente
pose&amp;ión de él con la profesión literaria, los viajes á
las regioues inexploradas del pensamiento, a~i como
otras en las regiones desconocidas, con el fin de satisfacer e1 apetito insaciablt, de 1011 lectores.

NUESTROS GRABADOS

~- ---··

F-!G, 1.-M0DEC,0 PARBLEl~i!lil Dlil R~CElPC[Óll.

Ei de crepé azul d~ china Cl)n una gran lona bordada eo la parte inferior del f•ente de l!L fald,i, y tres
cintai p!l.ralel:i.s de galoocillo seda orn,ndo la bata y
el c,1erpo. Un eleg,rnte boa de tul blanco de grao
f,mtasia com9leta el adorno.
FIG, 2. -TRAJID DBI CALLBI.

Es de· pañl) beige ó diag,rnal, con 1'11 ml)rielo especial dl'I un fichú de muselina de seda orlarto de volantes de tul, que sirven también de adorno á. la falda.
FIG. 3,-TRAJE SA"TREl PARA OTOÑO

Es de paño de inviernn, formando un smoking muy
justo, un falso chalPCO de cuello fanta.Ria, redondo y
falda plena, adornado todo en varias formas, de galón de seda.
FIG. 4,-TRAJID DE CASA,

De sargR de seda con un yoke alternado de cintas
de raso y un gran plastrón bordado de elegantisiino
modelo.

Figs. 9, 10 y 11.-Tres modelos de calle.

Después de tres años I!ose pierde todo lo paiado.
Guanajuato Septiembre 13 de 1898.

FIG. 5.-TRAJE DE CASA.

De escocés muy fino con una gran e@toca bordada
de galoncillo de seda y una draperia de Saffetas, medio oculta por uo gran yoque bordado de galoncillo
también jockt&gt;ys sencil,os de muy butin gusto.
FIGS. 6 y 7 -TRAJE DE DAMA DE HONOR DE UNA NOVIA.

FIG. 8 -TRAJJII DE VIAJID
Estilo sastre, de una encantadora originalidad. Casaca fantasía orlada de guia de seda y abierta sobre
camisa de muselin11. azul pfllido, yockeys de una 11legantisima forma, figurando el cuello,.
FIGS. 9, 10 y 11,-TRES ELEGANTES MODELOS DE CALLE,
Et pr!mflro de seda- azul con una gran draperla de
guipure, el segundo de popelina de seda con volantes entredoses de satln y pl11strón plissé de lo mismo,
mostrando un cuerpo coselete de muy buen /irllsto, el
tercero estilo sastre, de casa con fantasia, abierto sobre uoa camisa da muselina y ornada de grau corbata avolimtada de blonda vieja de Alen~ón.
FIG. 12-CUERPO ELEGANTE, DJIILANT.BIRO Y JUPALDA
.

,.

El ceoPo de los
Estados U oídos en
1890 nos da á. conocer el número
de mujeres auto·
ras entregadas á
labores literarias
ó cieotlficas, Sen
2,725; do éstaR, el
periodismo posee
868 Las mujeres
artistas que se dedican á la enseñanza de las artes,
suman 40,845!!

Damos bajo estos números dos modelos de tr,jes
de los que a hor.1 son de más actualidad y gusto para
tos matrimonios: Uno de desposada de último modelo, de satín ligeramente crema y cauda dr11peada y
otro de sarga de seda azul acero con cuerpo drHpeado de muse1ina de seda y una gran falda ornada de
un de:vanf d., volantes y galoncillo de ser.la.

.

NUMERO 18

r

TRAJE DBI NOVIA

Fig. 12.-Elc¡rante cn.-rpo. Delantero
y espalda.

•

MEXICO, OCTUBRE 80 DE 1898

TOMOil

Ea de muselina blanca con un yoke de entredos y
votante carrujado y un plastrón diagonal plisbé.

Sr. D. J. Adrián Palomo, Directo: General de la._
·'MEXICANA."
Compañia Anónima Nacional de Seguro■ ■obra la Vida.

MÉXICO

SEÑOR MÍ'l:
Teniendo en mi poder la póliza Ea\dada núm. 47 de
que era poseedor t0i finad" PRp,,so ..,¡ Sr. D Leobardo Mendoza, 11e prPISPntó en ésta elAgenti, de la Co_mpañla Sr. D Juan N Campos y manifestándole mi tg•
norancia para h.tcer la re:lamadón correspondiente
como hered ira lt&gt;gltima, dicho Sr. Campos, con toda
actividad é inteligencia procedió al arreglo de los
documentos necesarios, 11vitá11dom., to•la clase de
mole.tías.
Hoy, con autorización del Notario Público Sr. D.
Igllllcio R H"rnáodez y por conducto del estimable
Sr. D. Francisco de P. Castatleda, Banqul'lro de la Compañia, htt , Plr1 bido á mi completa satisfacción, la cantidad de $117 45 (c'ento diez v oiete pesos cuarenta y
cinco ceutavos,) importe tot¡¡l de la citada Póliza 11al•
dada.
Si lo juzgr. usted conveniente, dé publicidad á la
presente, pue., creo será de alguna utilidad para los
asegurados en esa honorable Compañia, ver confir•
mado que en el desgraciad&lt;&gt; caso de no poder soste•
ner sus Pólizas más de tres años como Ii, sucedió á
mi querido esposo, ya á esa fecha pueden obtener
una saldada y lograr aunque sea un pequeño ahorro
en bien de sus familias.
Doy á usted las debidas gracias por la violencia
con que ordenó el pago referido, yme ofrezco su muy
atenta y afectisima S. S.
Firmada.-Rafaela Pedraza V. de Mendoza.
MUY

&amp;l $r. Presiaente ae la Nepública ?:la señora su esposa.

(Fot. de Va11eto, tom.ada últlm.ament.e.)

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo, 1898, Tomo 2, No 17, Octubre 23</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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