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                  <text>EL MUNDO

332

I,,!S MUJERES EN L! UNION
El bello sexo, ó mejor dicho el
eér débil, porque no faltan en él feas
y víejas, eetá apod.,ráodose sensiblemente de los puestos qu., aor,es
desempeñaban los represeotamea
del sexo fuerte y barbudo en los.l!:stados Unidos.
No es oportuno llamarla atención
al hecho verídico de que en los telégrafos. en los correus, en la con•
tabilid11d d11 muchas ca8ae de comer•
cío y de hotllleir, las eeñoras y ~•ñoritas han demostrado St'r más útiles
que los hombres. Se &amp;st'gura que
son más puntuales. mb limpias en
sus labores quelo,1 hombres y que.....
no beben.
Al paso que andan laR Rn('iertad~s
feministas no pod11mo- tard11r,m V&lt;ir
á nuestro G&lt;&gt;bierno extender ni,m•
bramientos oficiales á favor dt1 muchas señoritas Los primeros terre
nos que invadi rán será11 los de la
correepondencia y lus de la tel11i?"rafla, )oij tPléfonos son poca co~a para
ellas, pero como aprPndizaje han
dado re,1ult~dos magulficvs.
Es tanto mils de temerse por Algunos jóvenee que s-, consideran wuy
útiles, el poderío qu•· van tnin~ndo
sus compañeras en t'dad pero no t'n
defectos que se acaba dt1 palpar la
realidad hace unos días en una fun
ción pública donde no se represPn•
taba comedia alguna, sino se cumplia con un deb11r voluutariaweute
aceptado
Si en las tiendas y en otros establecimientos tuvieramos tan esmerado y amH ble servicio como el que
hubo en todos los puestos de la k.-rme.se, los dueños de esas casas importadoras meuudeadoras se barian ricos en menofl de tres 11ños.
p.,ro trat,nnos de verdaderas profesiones. La Señora Harrlet Hmson RJbinsou nos dice que existen eo
los estados Unidos, en la actualidad 16::! co1egio, superiores. exclusiv11mente abiertos á las señoritas. La
señora Maria M1chel fué la primera mujer que ocupó
un puesto como profesora; "nsPñó astronomta y matemáticas en Vassar el año 1866 Muchas mujeres se admiten hoy día como miembros de la Facultad, no sólo
en colegios reservaddos á su sexo, sino deo de concurren ambos
A la par que Re multiplican lm1 hospitales para mujeres se multiplican también los calt&gt;gios módicos.
Existen siete sm contar numerosas e,cuehs de medicina para hombres, abiertas 111 sexo femenino.
Las mujeres médicas son casi tortas de la ePcuela
homeopática. Hasta última fecha las escuelas de medicina regulares ú oficiales no han permitido que las
mujeres sigan sus cursos. Pero que resulten mujeres
,regulares ó irregulares, lo natural t:B que el éxito de
las mujeres practicantes no puede ya ponerse en du•
da y sus colegas del sexo masculino no se atreven ya
á juzgarlas desfavoublemente.
El censo de los Estados Unidos en 1890, da el número de las mujeres médicas eo todos los paisos y s urna
4555

· En cuanto á la literatura, es iucreible cuántas mujeres escriben. Unas bien, otras mal, pero la mayorla
merece elogios 0l&gt;roelia Waters, del Bo.,ton Evening Trn.mcript, fué la primera mujer period\eta de
Boston. Hoy las muj1 r 1~ editan y publican periódicos
y hasta revl,tas, en tudas partes de los Estados Uni·
dos, y las columnas consagradas á la colaboración de
las mu¡eres son el complemento aco~tumbrado de la
publicidad de un gran número dti periódicos de importancia.
Harece, dice la señora Robinson, que las mujeres
han entrado r~atmente eo lo que Thomas Carlyle llllma el "Cuarto Estado," y han tomado resueltamente
pose&amp;ión de él con la profesión literaria, los viajes á
las regioues inexploradas del pensamiento, a~i como
otras en las regiones desconocidas, con el fin de satisfacer e1 apetito insaciablt, de 1011 lectores.

NUESTROS GRABADOS

~- ---··

F-!G, 1.-M0DEC,0 PARBLEl~i!lil Dlil R~CElPC[Óll.

Ei de crepé azul d~ china Cl)n una gran lona bordada eo la parte inferior del f•ente de l!L fald,i, y tres
cintai p!l.ralel:i.s de galoocillo seda orn,ndo la bata y
el c,1erpo. Un eleg,rnte boa de tul blanco de grao
f,mtasia com9leta el adorno.
FIG, 2. -TRAJID DBI CALLBI.

Es de· pañl) beige ó diag,rnal, con 1'11 ml)rielo especial dl'I un fichú de muselina de seda orlarto de volantes de tul, que sirven también de adorno á. la falda.
FIG. 3,-TRAJE SA"TREl PARA OTOÑO

Es de paño de inviernn, formando un smoking muy
justo, un falso chalPCO de cuello fanta.Ria, redondo y
falda plena, adornado todo en varias formas, de galón de seda.
FIG. 4,-TRAJID DE CASA,

De sargR de seda con un yoke alternado de cintas
de raso y un gran plastrón bordado de elegantisiino
modelo.

Figs. 9, 10 y 11.-Tres modelos de calle.

Después de tres años I!ose pierde todo lo paiado.
Guanajuato Septiembre 13 de 1898.

FIG. 5.-TRAJE DE CASA.

De escocés muy fino con una gran e@toca bordada
de galoncillo de seda y una draperia de Saffetas, medio oculta por uo gran yoque bordado de galoncillo
también jockt&gt;ys sencil,os de muy butin gusto.
FIGS. 6 y 7 -TRAJE DE DAMA DE HONOR DE UNA NOVIA.

FIG. 8 -TRAJJII DE VIAJID
Estilo sastre, de una encantadora originalidad. Casaca fantasía orlada de guia de seda y abierta sobre
camisa de muselin11. azul pfllido, yockeys de una 11legantisima forma, figurando el cuello,.
FIGS. 9, 10 y 11,-TRES ELEGANTES MODELOS DE CALLE,
Et pr!mflro de seda- azul con una gran draperla de
guipure, el segundo de popelina de seda con volantes entredoses de satln y pl11strón plissé de lo mismo,
mostrando un cuerpo coselete de muy buen /irllsto, el
tercero estilo sastre, de casa con fantasia, abierto sobre uoa camisa da muselina y ornada de grau corbata avolimtada de blonda vieja de Alen~ón.
FIG. 12-CUERPO ELEGANTE, DJIILANT.BIRO Y JUPALDA
.

,.

El ceoPo de los
Estados U oídos en
1890 nos da á. conocer el número
de mujeres auto·
ras entregadas á
labores literarias
ó cieotlficas, Sen
2,725; do éstaR, el
periodismo posee
868 Las mujeres
artistas que se dedican á la enseñanza de las artes,
suman 40,845!!

Damos bajo estos números dos modelos de tr,jes
de los que a hor.1 son de más actualidad y gusto para
tos matrimonios: Uno de desposada de último modelo, de satín ligeramente crema y cauda dr11peada y
otro de sarga de seda azul acero con cuerpo drHpeado de muse1ina de seda y una gran falda ornada de
un de:vanf d., volantes y galoncillo de ser.la.

.

NUMERO 18

r

TRAJE DBI NOVIA

Fig. 12.-Elc¡rante cn.-rpo. Delantero
y espalda.

•

MEXICO, OCTUBRE 80 DE 1898

TOMOil

Ea de muselina blanca con un yoke de entredos y
votante carrujado y un plastrón diagonal plisbé.

Sr. D. J. Adrián Palomo, Directo: General de la._
·'MEXICANA."
Compañia Anónima Nacional de Seguro■ ■obra la Vida.

MÉXICO

SEÑOR MÍ'l:
Teniendo en mi poder la póliza Ea\dada núm. 47 de
que era poseedor t0i finad" PRp,,so ..,¡ Sr. D Leobardo Mendoza, 11e prPISPntó en ésta elAgenti, de la Co_mpañla Sr. D Juan N Campos y manifestándole mi tg•
norancia para h.tcer la re:lamadón correspondiente
como hered ira lt&gt;gltima, dicho Sr. Campos, con toda
actividad é inteligencia procedió al arreglo de los
documentos necesarios, 11vitá11dom., to•la clase de
mole.tías.
Hoy, con autorización del Notario Público Sr. D.
Igllllcio R H"rnáodez y por conducto del estimable
Sr. D. Francisco de P. Castatleda, Banqul'lro de la Compañia, htt , Plr1 bido á mi completa satisfacción, la cantidad de $117 45 (c'ento diez v oiete pesos cuarenta y
cinco ceutavos,) importe tot¡¡l de la citada Póliza 11al•
dada.
Si lo juzgr. usted conveniente, dé publicidad á la
presente, pue., creo será de alguna utilidad para los
asegurados en esa honorable Compañia, ver confir•
mado que en el desgraciad&lt;&gt; caso de no poder soste•
ner sus Pólizas más de tres años como Ii, sucedió á
mi querido esposo, ya á esa fecha pueden obtener
una saldada y lograr aunque sea un pequeño ahorro
en bien de sus familias.
Doy á usted las debidas gracias por la violencia
con que ordenó el pago referido, yme ofrezco su muy
atenta y afectisima S. S.
Firmada.-Rafaela Pedraza V. de Mendoza.
MUY

&amp;l $r. Presiaente ae la Nepública ?:la señora su esposa.

(Fot. de Va11eto, tom.ada últlm.ament.e.)

�LASEMANA
Promete un éxito feliz á la fiesta de caridad
el 1ino de l11s comisiones organizadoras y el gran
empefto qu~ han puesto las damas de nuestra so•
ciedad, co11tribuye11do gei erosamente con sus donativos, to:los de valor artbtico inestimable, ricos algunos y no pocos, una verdadera maravill11.
Exhibidos estos úl1imos días en los aparadores de Plateros, y admirados de todo el mundo,
tienen ya esos objetos sus codidosos que desean
conservarlos como recuerdo del Bazar y muestra
de las múltiples y sorprendentes habilidades de
la mujer mexicana.
Mas no sólo hay que ver en ellos la obra del
talento; entra por mucho el corazón en los primores ofrecidos por las damas en esta fies1a.
Hay una nota exquisita por el sentimiento que
entrafta el acto de dos niftas, huérfanas y pobrea
que llevaron su contingente ingenuo y de valor
pecuniario casi nulo, pero estimativamente elevadísimo. Una muileca feísima y barata, vestida
con tela de un vestido de la madre muerta, fué
el donativo de esas niftas, de una precocidad de
sentimientos tiernos que consuela de tantas maldades y de tantos vicios que erizan 111 existencia.
Algún curioso ó algún devoto de las virtudes
infantiles, pagaría premio de oro por la mutleca
que tiene en sapobre aspecto, todo lo que hay de
puro en el alma infantil,- la piedad por los desgraciados y el amor, iba á decir, el culto del
amor filial.

,..,,

Y ya que por uno de sus aspectos la fiesta del
Bazar de Caridad evoca mise1 ias que tenemos á
la vista, muy cerca de nosotros, hablaré también
de las que pueden sufrir los pueblos remotos.
Un sabio, que ha enriquecido la cien~ia humana con not:lbles descubrimientos en el orden de
las ciencias físicas, toma la teoría de 111althus en
un aspecto especial y predice la progresiva carestía del trigo hasta el extremo de que antes de
treinta afios se producirá una crisis total de har~na en las t~honas. Según ese sabio, la pobla·
ción consumidora de pan crece rápidamente, y la
producción de' trigo permanece en un mismo nivel d~sde 1871. De aquí el resultado q~e nos
anuncia.
La profesía no es muy inquietante para los que
ven á uno y otro lado de nuestras vías férreas
iljmitados campos incultos cuyo seno jamás rom:
pió el arado. Aún hay espacio en el mundo para
muchas sementeras.

,..,,

Don Juitn Tenorio anuncia su anual aparición
en los teatroa de México, para solaz de chicuelos
y ejercicio de esforzados declamadores.
. Nada pinta mejor nuestro apego á los hábitos
mveterados como esta singularísim11 y curiosa
solemnización del día de muertos por medio de
un ~r~ma que ~l gusto popular coloca aparte, in•
clas1fJcado, asignándole un lugar más bien conmemorativo que literario en sus aficiones.
El público que escucha los líricos coloquios de
Don Ju_an y Dotla Inés y el monólogo en el cementerio, no va al teatro, con el espíritu de amatteur que hace de este lechuguino un tandófilo
de aquella sentimental, una cliente de Hidalgo
de los que apl~uden «Los parecidos» ó «Mag•
da» unos curiosos, más rnteligentes y críticos
que entusiastas.
En día de muertos todos vamos al teatro y á
todos nos divierte por igual el actor de tercer
orden, y todos nos despojamos de prevenciones
para regalar nuestros oídos coc la música peregrina del verso espai'iol.
Algunos hay, y no son pocos, que no toman en
serio. ni la pieza ni á los artistas; pero van al teatro y encuentran tan natural la presencia anua}
de Tenorio en las tablas, como los actos ordina•
ríos é indispensables en la vida.

f

y

/IW

La tesis social de los sombreros en los teatros
se discute aún en las ciudades europeas.
'
Antes de que en las nuestras hubiéramos podido adoptar alguna solución definitiva y radical
apareció en Franela una dama que repitió el pro:
digio genial del huevo de Colón.
Los bandos contrarias se agitaban con un apa•
sionamiento que impedía la lucidez de espíritu suficiente para discernir la posibilidad de una tran-

Domtngc 60 de Octubre de t&gt;i!"tii

Domtna-(l 30 de Octubre de 1898

EL MUNDO

334

sacción honrosa y la Clllma para adoptarla una
vez formulada con claridad.
Mas, afortunadamente, no faltó quien pudiera
aisiarse de la contienda y estudiar el problema
con todaserenidad,resolviéndolo con gran acierto.
Como sucede siempre en esta clase de reyertas, el quid nu estriba en imponer á una bandería la voluntad de lit contraria, sino en llevarl11s
á. un terreno neutral. En el caso, ese terreno
se ha encontrado y quedan abiertas las negociaciones para la paz definitiva.
Todos quedarán satisfechos, porque si bien las
sefioras podrán usar sombrero ¡,ara ir al teatro,
se ha ideado un sombrero especial que sin estorbará los demás espectadores, satibfaga el c11pricho de las que no pasan por llevar la cabez¡J. sin
plumas y cintas.
La capota de teatro es, por lo que dicen los periódicos, un modelo de elegancia dentro de las
más exiguas proporciones.

La aparición de la fiebre amarilla en Monterrey ha causado alarma profunda en una gran re•
gión de la frontera, no obstante los fríos prematuros y el empefio con que se procura calmar los
ánimos intranquilos.
Prep11rábase, alegre y entusiasta, la grau ciudad industrial á rec}bir la visita del señor Presidf'nte de la República y á ofrecerle sinceros
testimonios de adhesión, cuando dió el telégrafo
la notic:a fatal, 1rnunciando al mismo tiempo la
fuga de muchas f.tmilias temerosas del contagio.
Difícil es en casos como este medir la import11.11cia de la calamidad por el pánico de la!! multitudes; pero la alarma por sí sola constituye un
mal. todll. vez que desconcierta la actividad económica y perturba las relaciones mercantiles.
/IW

La muerte de la señorita María Barrera despierta una curiosidad que tal vez no quede satisf~cha con el dictamen pericial ordenado por el
juez de la causa.
El inculpado es un hombre de mérito, hábil y
co°:ocedor en cuestiones médico legales. No será
fácil abrumarlo con un dictamen pericial, por
conc!uyente que sea, y antes que rendirse agotará mil recursos de ciencia é ingenio para defender su causa, aclarándola si es buena y sí es mala, apuntalándola con sofismas.
Los delitos de astucia y principalmente los
que se consuman por medios técnicos desconocidos de la generalidad, facilitan al culpable las
eva1:1ivas, y al per~itirle una actitud, mAs bien
de sabio discutido que de reo justiciable, hace11
de él casi un árbitro de la opinión pública, impotente para orientarse, si no es en cuestiones morales.
/IW

La perspicacia de la policía descubrió y detuvo en Paso d~l. Norte al agente de un gran sindicato de f11.lsif1cadores, que habían proyectado
desparramar en la R~pública billetes de los bancos del Norte y pesos del cufl.o norte--americano
fabricados por esa gran asociación.
'
. SJnad_o _hubie~a sido el robo y muy cuantiosc,
s1 la_ po~cia n_o rnterviene con tanta oportunidad
y ef1cac1a, deJando tranquilos á. los Bancos y al
Tesoro de los Estados Unidos, á cambio de una
desazón para los anti--yankees afectos á. grandes
sucesos y fuertes emociones por cuenta de otro.

-

«El amor por principios» es una de las últimas
novedades literarias exhibidas en los escaparates
dc.l 5 de Mayo y 8an }francisco.
El h~roe, -un Don Juan moderno, que busca el
am01· sin amor en la depravación más descarada,
~ostenta a_l d~s~ud_o un espíritu si~temático que
t.ene por eJercicio mtelP.ctual pervertir á todas
!as mujeres que seduce. Después de aventuras
menarrables por turbias, termina la novela con
noviazgo y casamiento, como las narraciones por
entregas.
Un escritor que estudia esa obra inspirado en
crite_rio ;ndependiente y sano, teme que el extranJero Juzgue á la sociedad francesa por esas
novelas.
Temor justo y patriótico en estos momentos en
que asistimos á_ lás escenas de anarquía moral
de un pueblo agitado por violenta crisis.

DIOK.

*"'*

10olitirn ®.en.eral.

A pesar de que fueron tan pocos los votos que
falt11ron al ministerio para obtener esP- voto de
confianza, el prehidente Faure ha admitido la renuncia, esperando que los ministros dimisionarios permautzcan en sus puestos mientras se
coni;tituye un nuevo gabinete.
¿Dónde se tomarán los elementos necesarios
para refrenar esa C1imara ab,oluti&amp;ta, que en un
momeuto dado derriba gobier11os, pulveriza ministerios y hace caer los ídolos de un dfa? Bris•
son era presidente de la Cámara cuando ocurrió la crisis que derribó al gabinete Melline; fué
el designado parl\ presidir el gabinete, porque
en él se tenían fundadas esperanzas de que ha bia
de llP-var en su programa las aspiraciones de
una mayoría tornadiza y sujeta á vaivenes incontables. Ya otra vez hemos referido de qué
manera ha sabido salvar los escollos, vencer los
obstáculos, co11jurar las crisis provocadas en estos tiempos de turbulencia; y á pesar de tod11s
estas circunstancias que lo recomendaban á la
consideración de sus conciudadanos y al respeto
de las Cámaras, ha caí.lo falto de la coufianza
que inspiraba antes, y se retira tranquilo. con la
conciencia serena, después de haber cumplido
con su deber.

RESUMEN - La agttaclon polftlca en Francla.-Exalta-clón de los bandos p·•r el proceso Dreyfus.-Apertu •
ra de las Uámarm,. Defr.cclón del General Cha:?olne.
- Calda del gabinete de Fr.incla.-Temores d11 reac •

clón, "lrmcza ue la Kepúbllca.-EI resp!andor de
la Justlcla. . La previa censura en Espana. - Crisis.
parcial en el mlnls,erlo, - Temores para lo porvenir..
-La nueva vida de la monarquia.-Conclus:ón. ·

La exaltación en Francia había llegado á su
colmo. t&lt;.:l pueblo de P11rís hervía en fermentaciones de todo género; era esperado con ansia el ·
momento en que las Cámaras se abrieran, y todos
temí m que la tempestad habría de desatarse en el
recimo de la reprt!sentación nacional. La cuPstión
del Sudan ~gitaba los espíritus, una racha de tormenta azot11ba la atmósfera política y se advertían bélicos rumores y gritos de combatP-, por·
disputará la vieja Inglaterra ese girón de tierra .
egipcia, donde enarboló la baudera de la República, como atrevido explorador, el comandante
Marchand. A E:sa excitación por la cuestión de·
Fashoda unía~e la proximidad del día en que la
Corte de CssRción celebrara su sesión primera,.
para decidir bi el famoso pt oceso Dreyfus que ha
llegado á dividir á .os franceses en dos bandos,
debía reponerse y por tanto verse otra vez en
consejo de guerra.
Capitaneados pc,r el célebre agitador Paul Deroulede, los ciudad11nos de la Ligl\ Patriótica iban
por calles y plazas, por bulevares y avenidas, por·
casinos y clubs, predicando el odio al semitismo,
denunciando i\ los partidarios de Dretfus como
traidores á la patria, enemigos del ejército y Ct·
paces de amenazar la seguridad de la Repú-·
blica.
·
Los amigos del destPrrado de la Isla del Diablo,
apoyados en su deFecho y soste.D.idD.s en sus aspiraciones por fa. actitud resuelta y desidida que ha•
bía tomado el gobierno que presidia M. Brisson,
dabanporinnegableel triunfo y predecían la seguridad y firmeza en que se hallabaelgabinete, porhaber sujetado tod&lt;,s sus procedimientos á las.
pres~ripciones de la ley, por intentar, en la órbi•
ta de sus facultades y dentro de los términos legales, la enmienda del error que pudiera haber en.
el famoso proceso.

*

**

l
L

*

**
abrieron en

Y las cámaras se
medio de esta
efervescencia sin igual. Las voces de los primPros.
oradores se perdieron entre los gritos de la mul.
titud que llenaba las galerías y vociferaba á las.
puertas del palacio d-, Borbon. Un incidente sencillo fué suficiente para desprender la avalancha.
que había de arrastrar en su caída al ministeriode Brisson. Alguien preguntó por qué no se perseguia-á los que en la prensa y á la continua ata-•
caban la institución militar y á,las altas personalidades del ejército francés. Habló el ministro de
la guerra, el Gral. Uhanoine, y en vez de sosta•
ner con entereza la actitud asuruida por el gobierno de que formaba parte. en vez de recoger
y afrontar las responsabilidades que le tocan según la solidaridad del gobierno constituido, habla de sus ideas personales, de su~ propias convicciones, pretendP- envolverse en una aureol11 de
popularidad, hace laapología deCavaiO'nac y Zur-·
linden, sus predecesores en el depart~mento de
Estado que es á su cargo, y por encima de todas
las fórmulas constitucionales, presenta su dimisión, cual si la Cá.mara de Diputados se hubiera
transformado en Convención nitcional.
~abía llenado ~u objeto: aplausos y manfüstac10nes de regocijo se dejan escuchar en las filas de 1~ extrema izquierda y en el centro. Se
oyen gritos y se escuchan aclamaciones tumultuosas en el sagrado recinto de las leyes, y á duras penas se restablece la calma.
. Otro diputado ~r~tende sostener el predomimo del po~er civil s?bre el ejército. Es apoyado por Bnsson, y unidos los radicales y sociali_stas, aprueban 1~ moción; oero cuando el presidente del conseJo se levanta á pedir un voto deconfianza á que tería derecho, p~r Ja mesura1 el
reposo y la serenidad con que ha sabido dirigir·
la nave del Estado en medio de las ondas tempestuosas que la han azotado en los últimos días
e? medio d~ ~os vientos de to1·menta y en el pe:
r10do de cnF_:s por que acaba de atravesar, h
~ámara le mega ese voto {)Or una exigua mayona, y queda planteada la crisis ministerial completa.

El pueblo sigue agitado en las calles de P¡).rís;
la ola antisemític11 crece y se agiganta; pierde
importancia en la consideración de las multitu•
des la cues1ion de F11 shoda que ayer las exaltaba; se desvanece en la bruma el ruido de sus aspiraciones tumultuosas, y se siente por todas
partes la palpitación de una grim crisis.
¿Será acaso qur la rt•acción monárquica conthúa secretai:nente sus trabajos de zapa? ¿Será
que los enemigos de la República prosiguen en
la sombra sus labores reaccionarias? ¿Ha brá.n logrado las exaltaciones que prudujera el asunto
Dreyfus abrir un abismo entre los oandos revisionista y antirrevisionista, de tal manera que en
su exaltado patriotismo no er.cuentren algunos
otra solución que .la vuelta de la monarquía?
Quién sabe! pero es lo cierto que en estos momentos atraviesa la República Francesa por uno
de los períodos mAs peligrosc s que la han conmovido en las edades presentes.
Amenazada en el exterior de una guerra que
pudiera ser de terribles consecuencia6¡ sacudida
en el interior por aspiraciones opuestas y encontradas; divididos los buenos hijos de Francia por
el asunto Dreyfus, al que en realidad se le ha pro•
c_urado dar mucha mayor importancia que la que
tiene; separados los amantes de la gran patria
francesa en dos grupos, por la conc.e pción de la
idea de justicia en cuanto se refiere al infeliz excapitán tfue lleva cuat,o aftos de estar marcado
con el nefando estigma de traidor, necesita de
todo el esfuerzo, de toda la abnegación de los
verdaderos patriotas, para poder conjurar la tempestad que se desata.

***
Como han llegado muy adelante los procedimientos del gohiHno en el camino de la revisión
del proceso, es difícil que el nuevo ministerio retroceda en la ruta ya emprendida. Muy pronto la
Corte de Casación que ha ce determinar la validez ó invalidez de todos los procedimiantos, dará
su inapelable f,1Jlo; y cualquiera que sea el grupo
o el partido que se halle en el poder, radicale'!,
socialistas, republicanos ó mode!'ados, tendrán
que acatar ese fallo, á menos ue ech!lr por tie•
rra todo el edificio constitucional. Si la República sale avante en este conflicto, como nosotros
lo esperamos, porque tenemos Ié en la democracia francesa. porque creemos que no son eternas
las obnubilaciones se ciales, ni perpetuos los deslumbramiPntos, ni infinitas l11s obcecaciones; bi
sale triur.fante en estll vez la R1&gt;pública, habráse
asentado sobre bases inconmovib1es, y se presentará ante el mundo, no ya coronad-1. con rayos de
grandeza, sino con los inmortales resplanores da
la justicia.
Que se desaten l11s b11ndas de los antisemitas,
que ruja el motín y estalle la tormenta social: la
República, firme sobre sus bases de granito, barrerá. con la fuerza armada todos los elementos
de la revuelta, serenará el cielo, para tremolar
después el pendón tricolor sobre todos 103 franceses unidos y !uertes, en una sola aspiración: el
amor de la patria y el imperio de la justicia.

r

335

EL MUNDO

***

EL BAZAR DE CARIDAD

Pocos días antes de que se rindiera la asediada plaza de Santiago de Cuba, que no podía recibir auxilios de la Hab ana ni apoyo alguno por
parte de la destruida escuadra de Cervera, el gobierno espaftol estableció la previa censµra para
todos los periódicos, y se encargó de cumplir este acuerdo la autoridad militar de ctda población.
Siempre protestando por est11s tr11bas, pero vigilados constantemente por el gobierno, seguían
los pniódicos d_e la capital y de las provinci11s,
cumpliendo con esta determinación que no se derogó ni en el corto tiempo que duraron 'a biertas
las Cortes. A pesar de todas estas dificu ltades que
á cadll paso procuraban crear los órganos de las
min rfas, no había ocurrido ningún incidente notable.
En el momento menos espHado, un periódico
de oposición da á luz un ar1ículo que no había
pasado por el lápiz rojo del censor militlll'. El generlll Cbinchilla, Capitán General de Castilla la
Nueva y Ex:tremadura, S1;t'lpende el periódico y
pone preso á su director, á pes11r de su Cllrácter
de diputado á Cort&lt;'s: y be aquí como 111 cabo de
tres meS&lt;!S y por un incidente inesperado, la suspenbión de El Nacional y la prisión del ,eftor Figueroa, hlln venido á precipitar una crisis ministeri ll en K1paft&gt;1, anunciada desde hace mucho
tiempo, pronosticada principalmente por la Unión
Conservadora que preside el seilor Silvela, an ·
sioso de recoger la herencia de Sagasta.
El minis1r0 de Instrucción Pública, una de las
figuras más salientes en el partido liberal, el sefior Gamazo, que á muchos ruegos aceptó una
cartera f'n el gabinete de Sagasta 1 ha presentado
su dimisión; el general Chinchilla se ha retirado
de su puesto, antes de verse sacrificado por el
SP:ilor Gamazo; el General Correa, Ministro de la
Guerra, se aleja también del ministerio, y como
el incidente no ha sidc más que la Musa ocasio•
nal para poner en evidencia la fragilidad uel terreno en que se asienta el gabinete liberal, témese una crisis minis!erial completa, que en los momentos actuales, podría tener muy grav~s trascendencias.
L"S comisionados espailoles, que representan á
la Corona en las conferencias de París, encuentran c11da vez mayores dificult1:tdes en el desempeflo de sus funciones, porque á cada paso también tropiezan con las ex·gencias de los comisionados americanos, inflexibles en sus aspira•
ciones y que no retroceden ni se apartan una
línea de las instrucciones recibidas de Washington. Se ha llegado hasta anunciar la suspensión
de las conferencias, y sila esci3ión se acentuara, si
llegara á faltar al sefior Sagasta la confianza de
la Reina Regente, y si la crisis parcial del ministerio se generalizara, probable se"ía que el sucesor de Sagasta llegara basta cambiar las ins•
trucciones dadas á los comisionados de París, y
por la tanto interrumpir.las negociaciones de paz.

Hemos hablado en otra ocasión y la prenAa diaria
ha rPpetido la infm mación con cuantos detallas se ha
tPnido á mano, respecto dAl gran festival d11 caridad
que, para conm11morar el dla onomástico del Sr. Gral.
D. Porfirio Dl11z. l'I circulo da suA amigo&amp; ha dispuesto en este año comrJ pHrte de las fiestas qu11 se c11le•
bran en su honor LH que hoy se verifica en la Al11mArla eA digno complem ..ntv de las e'fectuadas el 14
y 15 dd próximo pasa•lo Septiembre.

***
Y mientras se suceden estos sacudimientos ministeriales, se percibe claramente un rumor de
descontento en toda la península. Ya no son la
agitación carlista ni el movimiento republicano
los que amenazan perturbar la paz; son los gremios industriales, los grupos de trabajadores, las
asociaciones mercantiles, todos los elementcs productores del país, que se i,ienten agobiadob,
los que hasta ahora manifiestar. de una manera
pacífica su inconformidad con la marcha general
de la política; y oprimidos ya por los tributos,
buscan de divers1,s modos una solución á. sus
angusti,,s.
El país que ha visto con resignación estcíca los
desastres de la guerra, que hasta ahora no ha formulado ninguna protesta por la pérdida de las
Antillas, en cuanto ~ignifica una desmembración
del territorio, acaso sienta la herida que dej11. en
los centros económicos la falta de mercados de
consumo á que se había acostumbrado la producción nacional con el régimen de los cuatro
sígl"s coloniales.
Tiempo es ya de que Espa:lla comience á restafiar su sangre derramada, á cicatrizar 1ms heridas y trabajar con toda la abnegación de sus
hijos en reconstruir todo el edificio que ha sacudido la pasada crisis, y reconcentrar todas sus energías, llamar en 11u socorro todas sus fuerzas vi vas,
para entrar de lleno en un periodo de regeneración.
·

X.X.X.
27 de Octubre de 11898.

JU NTA D'RRCTIVA DE SJi:ÑORAB.

La componen las distinguidas damas cnyos nombres d&gt;t.t..Os á continuación: Maria C. rle Liman tour,
Luz A. de Gonzáles Costo, Guarlalupe C. de &amp;~bollar,
Sofia O. de L mda. Guadalupe R de Cha vero. t:lisa
L. de U11m11cho, CHtalina C de Edcandón. Guadlllupe
E de Escandón, AngPla GonzálPZ dl'I Ituarte, Maria
L. dt&gt;1 Landa, Guad,.lupe C. de MiPr, Chtra M. d11 Mo•
rán, Refugio T de Rincón Gallardo y Luisa R R. de
Teresa.
COMISIONlilS.

De invitación General: Joeé W. de Landa y E3candón, Apolinar C11stillo y Gregorio Alda8oro.
Dti ornato y -distribución de puestos: Guillermo Valleto, Lic. Rosendo Pineda y Lic. Adalbnto A. Es•
tev11.
De recepción de objetos: doctor Eduardo Liceaga,
Francisco D. Barroso .V Juan rle Pérez G;ílv,.z.
De colocación de objeto.,: Ricardo Diener, Denio
Ollivier, José Sígnord. Eugenio Sivy. Florencio Cas111ñares. Luis Labadi11, Rector Labadie Agustln
Honnorat y Julián Jauffred
'
De rifa de objetos y dlRtribución: Francisco D. BarroAo Ramón Alcázar y Manuel Algara
De Banca: Sebast1án Camacho, José 'Landno, Romáu S de Lascurain, Franelsco Suinaga y Antonio
Riva y Echeverrla.
De concierto: L:c Alfredo Chavero, Lic. Arturo Pu
y José Rivaa.
De policia: Carlos Quaglla, Antonio Tovar y Tomás
Morán
La Comisión organizadora la forman D. Guillermo
de Landa y Escan&lt;ión, como Pre11ldente de ella, y los
Sres Alfredo Chavno y Guillermo Barron, VicepreEidentes
La Comisión de Programa la intPgran los Sre11. Gui·
llermo Vall~to, Telesfvro Garcia, Fra:1ci&amp;co D. BarroilO, Carlos Quaglia, José W. dA Landa y Edcandón,
Lic. Luis Labastida. Lic Ernesto Chavero, Lic Miguel
Sagaceta, Lic. Adalberto A Esteva, Apolinar Caotlllo
y L1c Arturo Paz.
El f11stival dl'I c11ridad comienza á las 10 A. ltl, y
terminará á la 1 P. E.
Los objetos que bondadosamente han cPdido las
damas d11 México para que su producto se destine á
obra de caridad serán rifados en la forma y condiciones que establezca la Comis,ón encargada de ella.
Quedó prohibido el uso de serpentinas y confetti
durante tll curso del festival.
El producto de la venta de objetos del Bazar será
distribuido Integro á !ns Asilos y EitR blecimientos de
Beneficenria. en la forma que acuerde la Juntll Directiva de Señoras, pues el "Circulo de Amigo~" expen¡¡ará todos los gastos que origine el festival.

Edad de las cata.ra.ta.s del Niága.ra..
Todo el mundo conoce las catáratas del NiAgara
esa inmensa casrada cuya incomparable bell, za 1t~rae
continuamente parvadas de turistas ávidos a11 gozar
de tan grandioso espectáculo y de solazarse b11jo el
gigantesco y diáfano capelo que forma el agua al precipitarse desde las altfsimas rocas.
Las catáratas del Niágara han inspirado á muchos
artiijtas. .v los Upices y los pinceles han reproducido
infinidad de veces esa maravilla de la naturaleza.
Mas no son tan sólo el arti~tico y el grandioso los únicos puntos de vista de11de los cuales se debe considerar todo primor de la madre tierra, sino tambléu el
punto de vista científico es tomado en consideración
y las investigaciones de esta índole, aplicH das á las bellezas del planeta, han revel11do muclias veces curioslAimos secretos de iapreciable importancia para el
perfeccionamiento de las ciencias naturales
Los eabios bánse ocupado siempre de tales estudios y últimament" uno de ellos, el profesor de geologia Spencer, dió en Brooklyn un11 confflrencia sobra la edad de l11s catarat!lS del Niá~ara, con gran
acopio de datos y de cAlculos que demuestra el extraor&lt;linario inte1 éd y la completa dedicación que el
ilustre profeso, consa1rró á su trabajo
El problema ha Vt'nido ocupando á mucbo3 grandes
cerebros desrle hace más de un siglo, y á él han de .
dicado mucho tiem¡.,o centenares de geólogos El primArO fué 11n• lngiéR, el Dr Fllier y fijó L edad del
Niágara f alls en 55 000 años Lyell, en 18 10, pretendía
qua dichas cat&amp;rlltlls se form11ron. tllles como laR conocemos, dc -dA hac~ 44 000 añf)@ \Voodward eu 1.a 6
reducía esta cifra aún á 12,000 años, y más r.-ciente'.
menta un sabio francés Gilbert, fijó, después de import1rntes y lsrgoij trabajos efectuados sobre el terreno. en setenta stglos la edad del NiAgara.
Baeándos11 sobre un principio nuev'J mucho más
preciso, á saber, el retrocesopr&lt;&gt;gresivo ó recesión del
suelo bajo el esfuerzo del agua. y después de haber
estudiado las diferentes fast'S de la formación del
rlo miRmo, lo que basta hoy no se habla hecho. el pro•
fesor Spencer ha llegado á lll conclusión de gue existe desde hace más de 32 000 años. pero qua las catarat11s no se formaron sino h1tsta diez siglos más tarde.
El sabio geólogo mencionado 11stima que las cataratas cuy a altura actual es de 128 metros, fuertemen.
te encauzadas entre rocas muy duras y resistentes
durarán todavla por cincuenta ó sesenta siglos en el'
mismo estado en que hoy las contemplamos.

�•
Domingo·ao de Octubre de 1898

Domi.ngo

EL MUNDO

3.:6

~

de C'::t1!bre dA 1RAA

EL MUNDO

---

r-

-----------

1

1

El Palacio del Emperador y el Lago Lotns.-PEKIN.

LA CRISIS EN EL CELESTE IMPERIO

f

✓.:;

Antes de los últimos sucesoB del Sudan y del re&lt;:rudecimiento de la agitación dreyfuEista, Pekín fué
el centro de la curiosidad europea
Tel&lt;'grama tras telegrama veni.a de la capital del
&lt;Jeleste Imperio anunciando ó bieu que el Emperador
habla muerto, ó que estabaconva esciente, ó que nunca se había sentido mejor.
·
Por último.se ha dicho con insistencia que el Emperador tiene no sé que enfe~medad orgánica y que
la Emperatriz viuda ejerce .,in opoeicióu el poder i!imitado que le permite la docilidad del sobe:ano.
Loa disturbios promovidos contra los extranjeros
han sido castigados duramente. pr(lcurando darle á
la represión de esos atentados un carácter de sensible escarmiente para los que aún soñaran con nuevas agresiones á los residentes europeos.
Todo esto y las leyrnda·s contradictorias y algunas
de ellas inverosimlies, que corrieron por la prensa,
desfigurando los hechoB reales de la última rAvolución palatina,-todo esto, decimos, indica la dificultad de conocer exactemente los sucesos diarios de un
país envuelto por una corte de intrigantes en una
niebla de la que sólo vemos surgir chispazos provo
cados por los manejos de los ministros europeos. ¿Qué
hay en el fondo de este caos"/

Por tercera vez toma la dirección de los negocios
de Estado del Imperio la Emperatriz viuda, tia del
soberano nominal, Los periódicos ingleses que consideran á Li-Hnng-Chang como un tnemigo de los intereses británicos, presentan á este Astil dista como
un conservador y creen eiue su intención en la coda
pública, seria preFagio de una era de e~taciona
miw1to, durante la cual t.&gt;da reforma es ab~olutamente imposible.
Por el contrario. el rival de Li-Hun~•Chang, KaogYou Mer, es para Jo¡¡ ingleses el tipo del hombre de
P~tado progresista y liberal, un Gladstone, en una
palabn..
Tanta importancia Je han atribuido á PStR. rivalidad Pntre Li Hung-Chang y Kang-You-Mer que el
D aili J,l,fai l llegó á pedir la moviiizarión de una flota
para impedir la vuelta de: primero al pode,·.

EL EMPERADOR Y LA EMPERATRIZ DE ALEMANIA
f.N LAS MANIOBRAS.

coynntura de esta histórica expedición para publicar
sus retratos de'mil maneras. diforentes.
El gmpo de nuestro grabado representa á los soberanos imperiales en el campo de las maniobras de
Westfalia.
Recordarán nuestros lectores el interé~ que dP~pertó en el ejército alemán el encueLtro de los do~ cuerpos militares que con un efectivo de 100 000 nombres, hicieron marchas y contra-m~rchas, movimientos e~tratégicos y bivaquearon, simuiando todas las
condiciones de una campaña.
La presencia del Emperador dió á las fuerzas un
gran entusiasmo que contribuyó de una manera evidente á los magníficos rAsultadoi! de las maniobras,
en los que aqu"11a formidable máquina de guerra puso de manifiesto la PXcelente or~anización y la11 demás cualidades del ejército alemán.
Aunque en un sentido rigurosamP.nte cronológico
parezca extemporánea la publicación de este grabado, no lo creemos asi; pues como llevamo; dicho, hoy
es la imperial pareja objeto de universal curiosidad.
y no hemos querido que falte en nuestra colección el
retrato ecuestre de la Emperatriz haoiAndo tlado en
edición anterior 111 que representa á Guillermo TI en
su traje de moderno peregrino á los Santos Lugares.

Guillermo TI y su esposa son las figuras del dia
Los periódicos del mundo entero hablan de ellos y de
su peregrinación á la Tierra Santa, aprovechando la

✓

....,,,..f'-r•

~ ~~

),.::.::====:::=;;;;;;;;::~·

Q\~.f'/ ---~ ~

r ~v ~\~~

ry~~)f
[·

Maña Lozano de Landa.
Clara Mariscal de Morán.
Maria Luisa R. R. de Teresa

Guadalupe R. de Cha.vero.
Refugio Terreros de Rincón
Gallardo.
·

Ellsa Lynch de Ca.macho.
.Ma.r1a Callas de Ltmantour.

Sofla 0sio de Landa.

Luz Acosta de Oon~lez Clos1o.
Guadalupe E. de Escandón.

Guad \\upe r.ordero de Rebollu.
Angela. G. Buch de Ituartt,.
Ca.tal!La Cuevas de Escan&lt;lón.

El Templo del Cielo.

Ruinas del Palacio de Verano del!ltrnido por los aliados
en la guerra de 1860,

�Domingo 30 de Octubre de 1898.

EL MUNDO

338

nnmln1ro 30 de Octubre de 189/l,

'll~}tt

\

,

fll!lWa

h;!

ªª"ª· ªº

C'RISTOBAL COL ON
I NMORTALIZADO P 1) R EL flfllSCUBRD!IEN·
TO IJEL NUE VO MUNDO
CUANDO C Ai.V I E l&gt;TA BA BAJO LA
DOJl!ÍNACIÓN G ENOVEISA.
M URIÓ EN VALLADOLJD EL 20 DE
MAYO DE

1506.

¿Qu é habrán 11icho de Asto Genova,
Noni, Savona, 1''1uale, Oue!!Jia, Bo¡,rliH~co, · Albiwlla y lat1 otru cunas de
CtJló11?

NOTAS
Las epidf'mias me ralP11, . co~o las
ot,ab t'pidemias, duran algun tiempo
y c1,ando hau asolado un ¡,als, pas&amp;n á
t,ll'0,

.

Thiei·s.

* *en un hombre sus
pueblo encarna

El
e~veranZad, sus pabiOll68 y SUB BUt'ñOs.

Masc,d.

Za mujer aaúlfera-

La enseñal!Za superior de las mni eres en Inglaterra.

No se gobierna ***
con afectos.

L uis XVIII.
"Qui est sine peccato........."

Pº"'ª

Jesús.

***
Las enfermedRdl.'s que

matan á un
pueblo no 1,011 aquellas de las que se
queja, sino l11s que tanto lo halagan
4ue uo quiere curarse de ell.. s.

Este g-rupo escultórico es obra del
artista Sr. Rodolfo Bernardelli, autor
de la estatu&gt;1 dP. D. Pedro de Braganza. erig-lda l'n Rio de Janeiro.
L11. obra que publicamoR, cuyo mérito fué recouocido en el certamen inter•
nacional di, Chicago, es un. de las
mejorAR del Sr Bernardelli.
La fotografia de donde tomamos
nuestro gra bRdo. fué galantPm11nte obsequiBdaA la Redacción dé ••El Mundo"
por el inteli¡rente literato Sr. D. JoRé
de la Vega Serrano, qui"n inspirAndose en la crPación artística de Bnnar•
delli, !'Scribió el soneto que en seguida
reproducimos gustosos:

Berthelot.
*

*
Un amor que ha* expP.rimentado
, et'S c1.mo un rostr , 1ifeado por la vi•
ruela.

1011

•**puede hacerse tc,De un vieio amor
do, ha.ta un uuevo amor; mas nunca
una aru1st1&lt;d.
Bourget.

•*• 1 -Es todo Jo que
Sa honrado y deb
se nece.ita para ser in6trumento de
lob bribones.

Valtour.

..**
PariP, la ciudad ael

SONETO.
A FE:LIX BltRNARDllLLI

LA MUJER ADULTERA
"Qui est sine peccato.................."J es,ís.

P.lacer, es ante
todo la ciudad del trabaJo.

•

Gondeau.

Jesús. el de la ·voz llena de encant~,
el de palabra dulce y atrevida,
el que á dar vino al hombre nueva vida
y á consolar con su evaníelio santo,
se detuvo al oír qul'jas y llanto
de una mujer, del puehlo perseguida,
que echándose á sus piés, arrepentida,
se escondió entre los pliegue~ de su manto.
El Hombre-DioR, entouces, magestuoso,
con airado semblante y ge•to duro
que á la compacta. multitu.d arredra,
Pxtendiendo su brRZO milagroso
dijo al pueblo: "Quien se h(ll.le limpio y p uro,

ése que arroje la primera piedra

Octubre 12 de 1898.
JOSÉ DE LA VEGA SERRANO,

--------.---------

Casi todas iaR mujeres ingleRas que han estudiado
en las Univerddades de aque paiR, han ol-itenidoem,
pleos en la enseñanza pública. En los E~tados Uni·
dos no pas 9 lo mismo, pues la mayoria de las mujeres
que han cursado en los colegios de enseñanza supe•
rior son bibliotecarias, taquigrafas, periodiRtas, mé·
dicás, ayudantes de hospital. actrices, astrónomos ó
agentes de seguros ó de cambio ..
Las estadísticas de las que tomamos estoR apuntes,
no se refieren naturalmente, sino á las mujeres que
estudian para lucrar con su carrerll intelectual: las
que porneceqidad ó por amor á la vida indepPndien·
te buscan empleo á. su activiad en labores que les
producen lo necesario 'flara sostenerse y sostener á
sus padres y á sus hermanos.
Pero hay indudablemente "tras muchas qufl cur an
los estudios superiores, en parte por seguir la moda y
en parte. por dar á su espiritu una elevada cultura,
que brille en la sociedad, á la par que su belleza y su
eJpg·ancía
Para este grupo, la educación es un adorno. Buscan en l'lla ¡,. suprema distinción que constituye los
acornplishrnents obligados de una young lady de alta
sociedad, tales como sports. múdica, idiowas. En
esos casos, la ensl'ñ•t:za superior es una de las cosas
superfluas, que son para otrR s tnujeres las más nece•
sarias; sin embargo, i? qufl hov es superfluo,. puede
litigar mañana á considerarse como un precioso recurso con el cual sea fácil conservar una posición
que J~~ adveraidades hubieran desbarjl,tado para.
si•~mpre.

¿Cuál es la patria de Colón?

*.*

El movimiento q•te impul$a A111.q_mnjereR ~ segui_r
la enseñann eup.,rior data d•l primer terc1~ del. ~1glo. Como siempre que se trata de una mod1f1~ac1on

Aqui nació en 1441

tidos á los exámenes más elevados de
la Universidad, que sirven para r eci•
bir grados y honores; pero á dlfn°ncia de los hombres que pueden !111v11r
agregado á su nombre la" ll'tras B A
(Bachiller en ArteP) las muieres sólo
reciben un certific.. do que no !As con•
fiere ni&lt;11!'ÚD titulo. Por mii e sfunzo
que han hecho no se leR permite llevar
)11. toga universititria ni las insignias
de los g1·ados.
¿Por qué existe esta anomalía? SA
comprende t nto mAnos cuan.o que en
la Univerdidad de Lon&lt;lres ha~e vein ·
te años que no se e,tablece diferencia
11ntre les candidatos de ·amhos sexos
~n un pllfs en que las muieres no capad•s ó viudas que llenan ciertas C"!'·
dicionf'~. pueden Per electoras y aun
elegibles para inte¡?rRr los consPj1Js lo•
cales de administración de las t111cue•
las, es muy curioso que las rorpora •
cinnes dP. las Univer.idadf's dP Cam •
bridge v Oxford, opongan, sin otra rá·
zón que la rutina. tradicional. un ohR·
táculo t&gt;1n grande á la. marcha del fd.
minismo.

·
tes - á este t!Íulo; á
cbfn par~ los 1a':t/1~anGi rton ~ l Colegio y
poco se ranF
r importancia deter•
al.desarrollarse.y t~!Ñ, wuham Coll~ge cu·
mrnó la f~!1dac1ón f1.. á Miss U1ou¡¡h una de
va direcc1on se con º
• . .. d
dP. la nut'va enH•nauza.
ias m1c1a o~d~dde Ntwnbam fue tau gra1 de
q~: ~r~JtT;uo est11 blt•c1m1eni~ eFtt
1
\
en tres: Old Hall, füdw ck y oug
d . de
.
o de las pensioo1,tas uo PXCtl e
' .
n31mer u edad varia mucho: se necesita una
•
\1 ..,.
1~0 y s a especial para ingr11Par linte, de. l~s
X(
d1spPm
d 30
den v1v1r
18 años: las que ¡.,asa_n ~
en Cam ·
1
f era como las que nent
d
1.
\V
b~fdge. Gozan de ~rna gran liber1ad/ueÍ.1 ¡~
¡
las horas de estudio_. p~es 11u~rra: sc~De~e~6 cierra á las 6 en 1Uv1erno) .
á las 11
uedPD entrar !11s pf'nsio~1stas
.
1. no
~
recibido alguna invitación ~e la cm·
dlad. Cada una de' llas til'D6 cuar.to mdl'pf'D•
diente, pudiendo decorarlo segun su gusto
perPonal.
· se repar•
El tiempo consagrado" 1 t ra b FJO
3
odo: dti 9 á 12 y mPd,a: de la, y
~e~?aes¡~:i: 6 y dt&gt; _la~ 8 á las.10 Sin t mbar
go no es obligatorw Pl estudio en todo es/~
tie~po pues aparte de las .hor~s di e con! e:
'
renc1a o c
pemionist11s pued~n
bacerloquemás ,me- Alumna de primer año.
Colegio de N orth Hall.
ran.
11 1 b ••
DePpués de la comida se abren 1os !! u s
profunda de las costumbres y s~b"E; t?de los cuales alguL0I! ~on muy 6BJ?ec1ale¡; y
do de las preocupaciones. al pr~nc1p10
tiPnPn noca~ aPo• iad~s. coro_? por eJemplo, la
apenas pudo comprenderse la 1mpo~Brvwning Socúty, cuyo o_bJeto es co~PlJta~.
que babia de tomar el mov1•
las obrab del
Brownmg Otros c_lubs
En las condícion11s de la vida moderna P.S 1t vecPs tancia
miento.
son más concurrirlos: la Sociedad Musi~al Y
forZ'lPO parll la mujerproporcion. rsP rPcursos d&lt;1 sub·
11
El
año
de
lfl48
Re
fundó
Queens
Cola /:Jociedad de Debates en la que se d1scusistl'ncia y aún 1011 que n ..cesit&gt;t. Pi hogar en ando el
la primera institución d~ alt_a
t1-1n c,1 11.•tionPR literarias. de arte y moral.
trabRjo del hombre n_o produce I_o bR.Rtant11. Entonces llege"
enseñanza
para
muj11res.
F,l
ano
Sl·
El Polilical Club es una verda~era asamblel\
la mujer se ve sometida á tralJa7os forzados.
guiente
se
abrió
"Redford
College"
y
arlsmt1ntaria, en la 4ue domma Yª. el elePero esta carga pued,· aligerarse, á medida que no paRaron las cosas de alli. ha~Ja
tl'nto liberal. ya PI consf'rvad.:&gt;r. Recibe las
cultive su inteligencia y ejercit, sus habilidades roa• 1867
EPta
6R
la
fP.cha
de
la
formac1on
noticfas del d a, directsmPn.t~: ,v las conoce
nuales.
North of England G_ouncil aso.ciaanti'&amp; de que ~algan los per1od1.cos. Las seLos trabsjos mf\R penoRos son los menos remunera.• del
ón que tenia. por obJeto orgamzar
Piones no pon de lo más tranqm!o: pues las
dos Es una verdad incoutrovertible que laM tareas ci
cursos superiores para las mujeres en
·óvenes ladies no tien_en que en".'1drnrles naen las que et sér humanohaceintervenirsuinteligen- todas
las grandes ciudarlPs. Bajo la in~a de su pasión poliuca á los m1embrns más
cla y una afición apasionada. se estiman yª" remune• fluencia
áe esta sociedu d la Universifog-osos de la Cámara de los Com~ne~ . .
ran más ampliamente que los trabajos qne sólo de• dad de Cambridge
admitió á las mujeUna vez por seman'\ las pens10mstas se,
m11ndan penosos esfuerzos musculares y el sudor co- res á rP.cibir P.! titulo
de PStndios s 1pereunen para bai•
pioso del siervo.
higher local examinations
Jar, v aunque no
No cesaremos, pues, de. ~ncarecer_á las m~jerP~ )a riores
En 1868 se abrió un colegio en Hithav·hombres en la
importancia de .ta educ~mon y d~ ~a.mstrucc1on ut1l,
nunión ee diviH·
es decir cientiflca, háb1L1entedmg1das, pues son los
ten grandemente.
medios po&lt;lerosoR con cuyo auxilio consf'guirán abrir•
A las diez de la
se un camino fácil á travéa de los obstáculos que denoche se apagan
tienen á tantos hombres incapaces de llegar á la meta de sus aspiraciones.
las luces. pero no
duerme el colegio.
Alumna de segundo afio.
Ei! la hora de las
r eu nion es inti·
maP: hasta las once se visitan unas A otras, platican, toman
té. tocan y cantan. Si quieren prolon14arhla
tertulia dPspués d11 las once. pueden acerlo, con la condición de no turbar el sutño
dP. las que duermen.
.
Tal es la vida ordinaria. VHl~da por los
matches de tennis entre dos coll'g1os, las con_·
ferencias, los meetings. los conciertos los ba1
¡ 68 d11 fantasía improvisados, los Kettledrums
presididos por las profesoras y á 1".ª que P.e
invita á las estudiantes de los colegios vecinos.
.
El domiogo cada pens'.onista hace s11s e1ercicios piadosas c, mo lo cree conv_eniente, Y
aún puede a~tsenerse de ellos. La hbertad religiosa es tal. que muchos acusa1;1~ Newnbam
Colleg-e de Rer un foco de agnost1c1~mo y ba,ta de incredulidad.
El cnrso completo de los "'Studios dura tres
Colegio de CJlough Hall.
años. Desde 11S!ll las estudiantes son admi· Alumna que ha recibido diploma.

UOLEGIO DE CJLOUGH H,t,LL.-Refectorio para las grandes reuniones

..,
1

Siete ciudades se disputaban la gloria de hkb er vis•
to nacerá Homero. Más son las que prP.tendeu ser cuna de Cristóbal Colón, cuyo descendiente el Duque d_t1
Veragua ha tomado tanta parte en reclamar las cem·
zas del descubridor de América á los vencedores de
Santiago.
Génova 1 Pradello Finale, Oneglia, Norvi, Savona,
Albissola, Bogliasc¿, Cogoleto y di~z. lugarts más,
pretendeó cada uno tener tltulos suf1cient1::s en.apoyo
de su opinión.
Los corsos, por su parte creen que ~olón ~d su compatriota y le asignan como cuna Calvt, ~ama de Napoleón I. Esta opinión pa"ece haber temdo mur ~ot~bles adhsrentes, pues el Pre&gt;idente de la Repub l1ca
Fraacesa, M Grevy, firmó el 6 de Agosto de 1882 el
siguiente decreto:
\rtlculo 1 ° Se aprueba la ereccit'&gt;n de una estatua
de Cristóbal Colón en la Plaza de Cal vi (Córcega), por
medio de subscrición pública.
Articulo 2.º El Ministro del Interior queda:·á encar•
gado de la ejecucióu de este decreto.
No hnbo fondos para la estatua ó bien los habitan·
tes de Cal vi creyeron que I arasatisfa,3er su amor propio local, bastaba una placa conmemorativa. El hecho
es que no se erigió la estatua, celebrAnaoRe en cambio, grandes f:estas en Calvi el año de 1886.
En el curso de esas fiestas se colocó en la calle de
Colombo y en el muro de la casa que se su ponla haber
sido la del navegante, una placa que decla as!:

El Emperador y la Emperatriz de A..lemauia, en el campo de las maniobras.

�Domln¡ro 30 de Octubrf'I df'I 1898.
Domingo 30 de Octubre de 1898,

EL MUNDO

340

DEL

LAS COMISIONES DE LA PAZ HISPANO-AMERICANA
L ..s Comisiones de la paz hispano americi.na se
componen de diez rnln11b1 os. ~e. presidente de la
eap11ñola el Sr. 1Viomero Rlos, uno de los ministros reform11dorea de 1868. Duraute la Adminiotrac1óo de
Amadeo desempt-ñó la cartera de Justicia. Tomó parte activa en la reforma de lo., Códig11s españoles Pe·
nal y de Prccedimieotos. Tiene setenta Pños y es actualmente Presidente del Senado Español. Los otros
comisionados españoles son: Aba\'zuza, hombre de se·
senta años, e1ucado en Inglatf'rra y grHu conocedor
de la leugua int('lesa: ha sido Ministro de España en
Francia y Ministro de las Colonias en una de las Administraciones de Sagasta; Garnica. Magistrado de la
Corte de Ca,iación y Diputado por Santander; Villaurrutia, antiguo Consejero de la Embajada de E-paña
en Paris y actualmente Minist,ro en Btus~las; el General Cerero, del arma de artHleria, director de la defensa de laa corta,i de España.. El Sr. Ojeda. Mini8iro
de España en Tá11ger. es el Secretario de la Comisión
Española
La de los Estados Unidos tiene por Presidente á Mr.
Cu~bmann Kellog Day, smi¡¡:o intimo y br11zo dti Mr.
McKioley; últimamente era Ministro dd Of'pHrtamento de Estado. Lo actmpai,an: Mr. Whit~lt w Reld. f'X•
Embajador f'n París, uirector pr&lt;,piet11rio de la Tribu·
na de Nueva York, escritor de mflrito y orador fogoso; Mr. Da.vis, Presidente df'I la Com!Fíón de Relsciones :J::xteri ores del Senado; Mr. Frye, Senador por Mai-

341

EL MUNDO

digno de su alta representadón internaoional! sino
que les prop~rcíona t1das. l~s comodidades po_nbles.
.J&lt;.:ntre otras tienen los com1s10nados un esplén~1do buffet en la gran galería donde celebran sus ses10nes.

ne. PX alcalde de Lewiston y ex-Presidente pro tw1,pore del Seuado; Mr. Gray, S&lt;&gt;nador por De1..waer Y
aotigno Srcretario de Estad{).
.
Lo~ comibionados americanos tienen por Secretariu á Mr Jobo Moo,e, autor da una obra de Derecho
íuternacional, y los asesoran el Coma~daote B!·ad·
ford, Consejoro ni. val y el General Merritt, const'Jero
militar.
Las comisiones tienen á m disposición los de~arta•
meo toa de la planta baja del Mioi!Wrio de Relac10nes
Elderiores del Gobierno francéo; á saber, t:I gran s.a•
Jóo, la g'llería de recepciones y el comedor. El Mln~stro francés se reservó únicamente el salón de EmbaJa•
dores.
t
Perfecta ha sido la galanterla fraoc_e~a en es.a oca
sión, pues no sólo ha dado á los com1s1ones un local

En el Cuadrante.
•

J. de GARNIGA

/

~~
*

-Céntra) R. GERE!lO

DIURNAL

Sombra y humedad. Bajo las tarimas podridas
1uga de escarabajos y roer de ratones.
En las viejas banc11s de labrado pino,doblados
cortinajes de terciopelo marchito con goterones
·d e cera.
En torno libreros negros con apretad os infolios encuadernados en gamuza.
Luchan en la triste oficina, la bocanada de humo de incienso qi..e viene de la
iglesia con el olor del agua jabonosa que
se entra del patiecillo donde una lavan .
dera flagela entre risas y canciones sus
húmedos trapos.
Y ante un bufete color de ataúd, colmado de expedie1,tes amarillos y de polvosos registros y roídos periódicos, tintero de cohre, cazoleta con municiones
y mar mllja; candelero herrumbroso con
11n cabo de cirio y carpeta de cuero ....
Caladas las gafas verdes; el cráneo su-cio sembrado de rojizos pelos; el ojo la-criméantc; varicosa la nariz; razo,rado el
b elfo; to~iendo y arrojando humo de cigarro por la boca desdent11da; con mano
huesosa, ademán lento, arqueadas las cejas, chirriante la pluma de ave, el notario de la Parroquia llsientll con escritura de
Torío las actas de bautismo, matrimonio
y defunción.
Enmudece P.l órgano en el templo, Jan.za u n quejido de gig¡mte moribundo el
poderoso oficloide; rueda la campanilla
del mon11go por la escalinata del presbiterio; suenan las muletas de la últimit
beata, y al desvestirse el Cura en la sacr istía, alterna su voz senil con la alga.zar a de los monaguillos, y el reloj de
pesas tintinea su música de campanillas.

El olor de la cera quemada se mezcla al de las
resinas y á la emanación cadavérica de las flores
p odridas en. los turbios vasos.
Y el notario tosiendo, carraspeando, busca en
las fojas del infolio salpicadas de arenilla, no·m-

bres y fechas; el gato arafta 1:1us ,pantuflas y él se
deja.
La página de ese libro con sus razones de la
misma extensión, equidist,mtes, uniformes, se me
antoja los lotes simétricos y numerados de un
cementerio: en esa fosa un nino, en la siguiente
un matrimonio, en la vecina un padre de fa·
milia.
Esos tres episodios supremos: el nacer, el amar,
el morir .... registrados con formulario inexpresivo en volúmenes polvoso1, recios, taladrados
por la polilla, sellados por la araila.
El inefable ensueilo de mis anhelos en veinte
líneas; la desgarradora tragedia de mi madre, en
veinte líneas; la ·alegría del nif!o limpio del pecado original, envuelto en pailales, llevado 111 templo en brazos del amor, en veinte líneas.
No es verdad,que la tumba nos iguale y valgamos en muriendo, el mismo puñado de polvo, el prócer y el escribiente
de Juzgado; queda la vanidad póstuma de las lápidas y maus0Jeos, y hay
quienes fenecen garantizando el más
allá con una póliza de seguros de ultratumba: bulas, indu:gencias, absoluciones, misas, sufragios y responsos.
Iguales todos somos en ese libro fo.
rrado de becerro duro y tosco para
que resista las injurias del tiempo,
copioso inventario de vidas y de muertes numeradas, sin orden de catP.gorías:
arriba un finado ilustre, abajo un infante que será un asesino.

MroRós.

W. Z. de YJLLAIJRRUTIA.

E,L,,
A la luz de una bujía, inclinados sobre el lecho
amplio, conteniendo el aliento, contemplan todos
á un diminuto envoltorio de paftales del que surge como un capullo amoratado la cabeza de uu
r ecién nacido.
Comentarios: la matrona de lentes (cuatro diopt rios negativos,) le augura una salud ejemplar; la
abuela le encuentra pa-rec:do con su difunto esposo; los chicos observan que las ma:necitas hechas ovillo, ~in tacto, esbozando actitudes de

Whltelaw Reld.

Gray.

Moore, Secretarlo.

Day, Presidente
de la comisión americana.

Frye.

Davls.

F RIMOOENITO.

aral'lazo y quites pugilísticos son más pequeilas que :as del rorro de porcelana; y el padre se
impacienta y se entristece porque lo llama, lo
acaricia, le mueve el labio y no comprende en
sus ojos de opacidad azulosa ni una sola mirada
de ternura ¡no Jo conoce todavía!
Quiere tomarro en b razos y teme lastimarlo; le
prohiben que lo toque; le predicen que quien comienza con tales extremos será un padre consentidor y eso es fatal para la familia.
-Otro rato, un
ratito así nada más,
dejen que lo mire,
el último b.iso ....
Y lo aspira como
al perfume de una
rosa; el olor lacteo
del muñe'co lo encanta y sus v isajes lo arroban: parece diglutir manjares imaginarios;
frunce la frente; di1 ata 1as narices
liliputienses y bosteza con el más có•
mico, risible y minúsculo de los bostezos.
Cufíaaa! t o d o s
gritan 1 o mismo,
cual los gatitos tiernos y el padre se
desespera de mirarlo así, fajado, horizontal,como un fardo en una cuenca
de preciosos paila:les.

Van á baf!arlo y los hombres estorban para esa operación y ademas lo marean con el cigarro: fuera!
El papá se refugia en el estudio y con la cabeza entre ambas manos piensa en ese ser feo aún
- á él le parece encanti.dor-en ese ser como
provisional, sin mirada, sin olfato, sin voz, movido apenas por el mandato del instinto y sometido inconscientemente á las leyes de algunos pocos animales.
Lee á Edmundo de Amicis, lee la Higiene de
la Infancia, y cerciorado de que todas las puertas están cerradas, súbitamente se desnuda al
pensar que cuando lo tocó estaba caliente ¡si le
dará meningitis!
Cuando propone que le pongan el termómetro
y llamen al médico, se ríe la comadrona en sus
barbas y Je asegura que el genio más genio pero
padre prirnerizo; sabe menos de muchachos que
una chicuela de ctilegio.
Y el primerizo evocA los escaparates de las jugueterías ¡qué espadas! ¡qué tambores! ¡qué cajas de soldados! ¡qué velocípedos! Pero si apenas
tiene ciento veinte horas justus de ver la luz y la
luz artüicial, porque nació á las tres y cuarenta
minutos dos segundos del día 4 de Mayo, miércoles!
-Pero es él•quien tose? El croup suele ....
¡Y ese aprensivo que así se mortificaba es
médico cirujano y especialista colosal y de fama hasta eu ropea en las enfermedades de los
niiios!
MIORÓS.

�342

Siempre había ella soñado con ser la mujer de un
poeta!. ..... Pero el destino i~placable. ~n. vez de a
existencia romántica y febnl que ambicionaba, le
conc.. dió una dicha tranquila casándola con un ricQ
de A uteuil, que vi vla d~ sus rentas, de carac~e~ dulce
y pacifico, aunque vtPJO par~ ella, y cuya_ umca pa·
sion. absolutamente inofensiva y t, anqmla, era la
horticultura.
El buen hombre pasaha el tiempo con la podadera
en la mano. cuidando y limpiando una magnifica colección de rosales, calentando el invernadero ó regando las cestas, y por vida mi a. los lectores convendrán,
en que to •o ello no era 111imento
bastante para un corazoncito hambriento de algo ideal. No obstante,
durante ditz años su vida fué recta
y uniforme c mo las calles finamente enarenadas del jardln de su marido, y asi Ja continuaba á pases
contado~, eP.cuchando con fastidio
resignado, el seco y estridente ruido de lae tijPras siempre en movimiento, ó la lluvia iufinita y monótona que c11la de los pequeños agujeroR de l11s rt&gt;gaderai- ~obre las
frondosas plantas. Aqu.-1 furibundo
hortic&lt;1ltor, tenla par a con su mujer el mismo cuidado meticuloso que
con sus flore~. Media el frio y el calor Pn su salón lleno de ramillett&gt;s:
tPmia para elrn tanto las he ladas de
Noviembre como los solPs de Marzc&gt;,
y como á esas plantas que se mettn
y se saci..n en época determinada, la
hacia vivir metódicamente con los
ojos fijos en el barómetro y en las
var aciones de la luna.
Asi pe1 maneció mucho tiempo Pntre las cuatro paredes del jardin
conyugal, inocente com"u~a c\emat,de; pero con fuertes aspiraciones
hacia otros jardines, menos regulares, menos tr1rnquilos. en los que las
rama11 de los , osalee creciesen todas
4 un tiempo, en los que las hierbas
fuesen más co, pulentas que los árbo1.-s y esiuvit'sen cargadas de fantásticas y desconocidas fh,res, Ubres y
bajo más ardiente sol. Esos jardines 110 se encuentran más que en
los libros de los poetas, así es que
ella leía muchos versos á excusas
del jardinero. que en achaques de
poesía no estaba al tanto más que
de los dlsticos de1 a manaqu1::
Quand il pleut á la Saint Médar&lt;i,
L pleut quaraote jours plus tard.
Sin elección, con la mayc.r avidez,
la desdichada devonba ios más malos poemas, con tal que en ello~ encontrase consonantes á "amor" y
"pasión," luego cerraba el libro, pasaba horas enteras en soñar y suspirar, exclamando al fin· "he aqui el
marido que yo necesitaba,"
Todo esto habrf., quedado por
1 iempre reducido á vagas a11piraciones. si en el room• nto terrible de los
treinta años, que es la ed11d decisiva para la hermosura del dla. ne hubiese encontrado en 11u camino al
irresistible Amaury.
A maury es un poeta de salón, uno
de tantos exhaltados con frac negro
v guantee ¡rrls perla, que entre las
iiiez y l»s doce de la noche van á
las teit ulias á referir sus éxtasis de
amor, @us desesperaciones, sus embriaguAces, melancólicamente apoyados en las chimeneas ó en ~lgún
otro mueble, mientras que las mujeres en traje de baile formadas en
circulo escuchan ocultándose tras
de sus abani,·os.
El tal poeta puede pasar por el ideal del género.
Cabeza de remendón fatal, hunJidos los ojos, el color
pajizo. se p, ina á la rusa y se alisa el cq bello con pomada húngara. Es uno de los desesperados de la vida
como los amito la11 damas, siempre vestidos á la ú ltima
moda, un lhico congelado. en el que solo 11e adivina
el de@órdt&gt;n de la inspiración, por el nudil flojo de su
corbata puesta con negligencia. Indispensable es
presenciar su éxito. cuando con estridPnte voz, rPcita l,na parte de su poema. El Credo del Amor sobre
todo aquella parte q 11e termina con este admir-ble
verso:

Domtngo 30 de Octubre de 1898

EL MUNDO

quedó vencida, Fólo que coiho en el fondo de aquella
existencia elegiaca, habla a1gún fondo de hoaradez Y
orgullo, no qul,;o cometer un'l falta mt&gt;zquina Ad~m11s, el poeta declaraba en su Oredo que no comprend,a
más que uua ti~pecie de aaulterio, el que marc~a con
111. cabeza alta, d~eafiando á la ley y á la soCJ~dad.
Tomando pue, ¡:,or guia el Credo del Amor, la Joven
tlSpu~a BA evadió bruscamente aet jardt11 dti AutPu!l,
y attarrojó E'n brazos dfl su poeta• •"No put&gt;do, 111 d1Jo .
vhir cou ese hombre, Lévame contigo. 11 -En casos t!tl·
Illt'jalitPs, t'I ma-ido se llama siempre, ".:se hombre"
ha11ta caando es un iardiuero.

Jas continuas alertas. tod_as esas cosas que alimentaban ~u pasión, desaparecieron y ella c_omenzó á comprender, oirando más cla!º• y á c&amp;d!)-, mstante en J~
inH•lación Je su pequena babitac1on, eu e@os mil
pormenores caseros de la vida di!)-ria que se dabamásá conocer el hombre con quien vrvl~Lo poc~ qutt. habla en ~l de sent1m1entos ge~erosos,
hnoicos o delicados Jo d1luia en sus ver, os, sm g~ardar na.da para su consumo personal. Era !°ezq~mo,
eg-oista. y sobre todo lo ql}e el amor no _pe dona. leproso Además se habla rasurado el bigote y aquel
di~fra z le sentaba muy mal. Qut\ difereucia. c~and_o
entre dos candelabros le oyo recitar su Credo y tenla el bigote rizado
y sedoso En el encierro forzitdo que
~i
por ella se había impuesto dió rien!
da suelta á todaH sus manlas, de la.
que Ja ma:vor era creerse siempre
eufe1 mu. En fuerza de fingirse tlsi •
1
co, el que tal hace lle!?'&amp; á eren que
Jo está realmente. El poeta Amaury
tomaba mil medicinas, se envolvla.
1
en papel Fallard y siempre teuia. lle.j
na la chiminea de botellas y d -' poli
vos. Durante algún tiempo su compañera. tomó á lo serio su papt'l de
He1mana de la Caridad; la abnegación daba al menos una excusa á su
falta, un objeto á su vida. Pero
pronto se cansó y á rn pes r en la
pieza sofoc..nte en que el poeta se
envolvía en franelas, pensaba en el
jardincito perfumado, y el buen jardinero visto de frjos entre sus plantas y sus Cl'etos Je parecla bu ..no,
sencillo y desinteres11do, tanto ce mo
era el otro exigente, egoísta y ....
Al cabo de un mes amaba á su
marido, le amaba realmente_. no cou
el afecto de la costumbre, sino converdadero cariño. Apasionada y
arrepentida le escribió un dla una
larga carta de la que no recibió r~spuesta quizá el iardinerocreyóque
no e~t~ba aún bastante castigada.
Pero de nuevo envió carta trlls de
carta, suplicó, se humilló para volver á su lado, ·asegurando que me•
jo!' querla la muerte, que continuar
viviendo con aquel hombre. Había.
llegado al amante su turno paraqu"
se le llamase, ese hombre. siendo lo
raro que se ocultase de él rara t&gt;s·
cribir, poi que aún creia al poeta
enomorado y temía su exaltación.
"Jamás me dejará partir." añadía.
Cuando á fuerza de súplicaP logró obtener su perdón y que el jardinero consintiera en recibirla, creemos habn dicho que el ma.ri~o era.
todo un filósofo su vuelta al tt&gt;cho
conyugal tuvo todas las peripecias
misteriosas y dramáticas de una fu¡ra: hizo que el buen jardinero la robase. Tal fué su
último goce de culpablf'. Una noche que el poeta &lt;:anPado de la vida á duo, fué á. recitar ante el mundo su
Credo d,l Amor, ella saltó á un fiacre, en el qu11 la PB•
p,ra.ba su viejo eppose en la extremidad de la calle,
y asi fué crmo volvió al jardincito de Anteuil, cura•
da para Piempre de su deseo de ser mujer de un poeta ...... Verdad es, que aquel poeta ...... v ..lia muy
poca cosa ..... .
A. DAUDET,

Dnmtne-r SO dr OctubrA tle ll&lt;!b-,

EL MUNDO

0

.
l

Amau.-y tuvo un
momento dl'I ePtupor.
,.Cómo diablos podi!l
imaginarse, que una
mujer de treinta añ(ls
podfa tomar por lo
~erio un po ..ma amorosol' No obstante,
contra mala fortuna,
b11en corazón. y como
en el bien abrig11do
jardincito deAnteuil,
la dama aquella se
habla con e e rv ad o
he1mosa v fresca se
la llevó sin murmurar. Los primeros días
fueron encantadores,
y como se temi n
!Bs persecusiones del
marido. fué preciso
ocultarRA bajo nombrt&gt;~ suoueRtos, cambiar de trajes, habitar 10s barrios inveroslmiles y no tilmar más
qut&gt; los ferrocarr-les de •:in tura En la noche sallan furtivamentA ó haclan paPeos sentimentales A lo
largo de la~ for tificacionfls. ¡Oh poder de lo núvelesco! Mientr.is ma,vor era el miedo de ella, aumentaban
las prt&gt;ca.uciones, tra, aparentes cortinas y persiana9
corridas y le r,arPcía que aumentaba la talla del poeta. En la no,·.he abrlan el ventanil!o de su habitación,
y contempl~ndo las 68trellas ,ue parecla subían de
los fanales d 1 cercano camino de fierro. ella le hacia
decir. ,V repetir muchas veces lll famosa parte del poema que terminaba. con el no menoc famoso verso:

Y yo creo en el amor, como creo en Dios.

Y yo creo en el amor, como c:.-eo en Dios.

Advertid, que mu ho sospecho que tal farsante se
cuida tan poco de Dios como de cualquiera otra cosa;
pero las mujeres no ven tan claro. Fácilmente se dejan atrapbr por esa materia viscosa, y puede 11111&gt;gu
rarse que cada vez que Aroaury recita su Credo del
Amor, hay en el salón piquitos rosados, pronto8 á de vorar sus versos tiernos, ese facil anzuelo dt&gt;l st&gt;ntt·
rniento. No hay que pensar, ni menos que dudarlo,
tiene el ~oeta tan lindos bigotes, y cree en el amorcomo cree en Dios ......
La mujer del jardinero no resistió: en tres aesione11

-,Qué bueno, qué bue1.1ol
Desgraciadamente aquPl!o no duró mucho El marido los dfjó tranquilos ¿Qu(&gt; · queréis? Este hombre
era filósofo Luego que su mujer Jo abandonó, cerró
la verde puerta •le su oasis. y con toda calma se dedicó
4 cuidar sus roPales. pPnsando con placer que como
Rus raíces penetraban hondamente eu la tierra. no podrlan marcharse
Ya tranquilizados los amantes volvieron á París y
repentin~mtinte pareció á la 11eñora, que su poeta babia cambiaao. La fuga, el temor de ser 11orp• endidos,

A HEREDIA
Primera página del libro "Lápidas."

Tu gloria llena todos loe confines
con la luz de su roja llamarada;
tu libro es una crátera sagrada
digna sólo de olimpicos festines.
Son tus versos heraldos paladines
quP trotan á bandera desplegada,
formando ari::tocrática mesnada
y al heróico sonar de los clarines.
Oh altisimo poeta, quién pudiera
porseguh el albor d0 tu cimera,
ostentar tu blasón como amuleto
y aprisionar con impecable mano,
todo el lustre del ritmo castellano
en la malla ideal de tu soneto!
AMADO NERVO.

. No hay candlldos, guardas, ni cerradurae que m eJor guarden una. doncella, que brs del recato propio.

-Cervantes.

La mujer PR un ser de cabello largo y entendimiento corto.-Schopenhauer,
La mujer hermosa agrada á. los ojos; la mu;er buena.
agrada al corazón: la primera es un dije, la segu11d·,._
es un tesoro.-Napoleón l.

E~ FAMIT,IA-LEYENDO EL PERIODICO ILUSTRADO.

ENVIDIA
CONFIDENCIAS DE UNA SOLTERON4.
Para mi, cuya vida transcurre triste y monótona,
Mientras tanto la pobre Luisa envPjecia .... Cuando
será e~te dia uno de 1011 má, agltadoP; 110 he tenido, pien~o en f'sto~ treinta 11ños de mi vida, me pareren
siu embargo, más que una visita: la de una antigua una intermiaable avenida de árboles torios Jo misamiga, que vuelve á esta tierra, después de treinta mo ......¡Qué hice en eRtos treinta años, Dios d0 mi
años de residencia en París; treinta años de dicha, de vida! y ¿como pude soportar sin morirme de hastlo,
felicidad inmPnsa. para ser victima después en la más los innumerables dias pasado~ en la misma monotohorrorosa catá~trofe y encontrarse sola. inconsolable. nla? Pues bien mentiría si dijt&gt;se que he sufrido en
He aqui la historia •ie Germana Eyron; merece ser mi soledad, y dePpués de pasar los treinta, la crisis
conocida.
de las solteras, pasó la fiebre, y me &lt;lesperté un dia.
Fuimos compañeras de colegio; h;cimos la primera rePignada con mi suerte, hasta riéndome de ella.
comunión el mismo dia: nos examinamos junti,s muFeliz y contAnta, en fl 1, de mi libertad, arreglé mi
chas veces, y siempre unid11s nos presentaron en el vida para no aburrirme; he aprendido lenguas que no
mundo.
habl11ré con nadie, he formado proyer.tos dó viaje que
Este último acontecimiento consistía en asistir una tampoco conseguí realizar, y por fin, haciendo un
vez por semana á las modestas reuniones mu&amp;icalt&gt;s poco dtt bien á mi prójimo, g-ané la amistad de alguque daban alternativ&amp;ménte algunos funcionarios pú- nas personas.
blicos.
¡Qué existencia! ¿Pero no vale más que la. de GerMi aparición fué más brillante que la de Germana; mana. hoy?
puesto que han transcurrido treinta años puedo deToda su felicidad, que parecla interminable, se vicir sin orgullo, que yo era la más bonita de las doF; la no abajo en do11 años
Iüás bonita y la mAs rica, puesto que tenla ~ote ~e
Una apoplt&gt;gia se llevó si su marido Su hijo, que
veinte mil duros, y Germana tan sólo ocho ó diez mil ya era oficial, murió en la última expedición coloYo moren"• ella rubia con un a carita de gato, bin nial.
más atractivos que los pocos 11ños.
Le quedaba á Germana una bija viuda, madre de
Pero los hombres ven J:1s cosas á su manera, y aunque me llamaban "la hermosa Luisa," hacian la corte una hermosa criatura: la madre y el niño murieron
de" difteria hace quince dlas ....
á Germana, y no sentla.n hacia á mi más que una. ad•
Sola, con los pocos recur11os que el Est•do concede
miració11 platónica ...... mspiraba reEpeto, en una pa4 las viudas de sus empleados, aqui está de vuelta
labra.
¡Cuántas vP.ces llegaron á mis oido~ estas palabras: como un ángel herido de muerte .. Hoy trausladaron
"Luisa necebita por su belleza un Prlncipe que se ca- aqul los restos de sus seres queridos donde podrá ir
se con ella y la lleve á un Palacio encantado ......... " al menos, á rezar sobre su tumba ......Y esta será.
Quizás tuvieran razón .... .... Desgraciadamf'nte los su virla en ad.-lante: deshacerse en lágrimas entre
Principt&gt;s se olvidarern de mi, pues nunca hicieron los s11uces d,,J cemt&gt;nted .., ha&amp;ta unirse, como ella desea, con los ausentes.
ningúu viaje por aquella provincia.
¡Cuántas veces en mis años de soledad, al recibir
_¡;;¡ resultado fué 4ue me quedé para vestir imágeº"ª• mientras que Germa?ª•. agas~Jada por todo el carta de Germana en que h11bla de su marido, de sus
mundo, se casaba á los ve1nt1tres anos con unmspec- hijos, tuve accesos de melancolla dolorosa, revolviéndome contra mi destrnol
tor de Aduanas.
Hénos ahora ella y yo en el mismo abandono, en la
A las pocas 1,emana9 se iba á París, habiendo conseguido que dieran á su marido un cargo en la ad- miswa humillación; no tenemos más que nuestra mutull amistad .... Y verdadt:ramente, ¿110 es mejor mi
ministración central.
suerte que la de esta infeliz, herida cuatro veces en
Germana llevó la suerte á su matrimonio y fué aún lo que más querla?
más festejada que lo babia 11ido de _s_oltera.
·Yo ahora desafio á la p ~ovidencia á que me envie
Adoró á sn marido y á sus dos hqos-;una. mna Y una pena qui, me haga derramar esas 1Agrimas.
un niño c&lt;Jmo en los cuentos de hadas! - y fué realmente U:n modelo dtt casadas. ¡E3 tan fácil ser virtuo............... .... ...... ........ .. .... ........ .......
sa cuando se posee la&amp; feiictdad!

¡Cómo se miente una á sf misma! Escribo esto y las
lágrimas me vienen á los Pjos. Y lloro pensando que
Germana me hablaba haci, un rato de su casa, de Ru
matrimonio. de BU hijo y del otro prt&gt;cio~o bebé que
tendía en su agonla los brazo11 hacia ella .... Si, ha
sufrido; no es ahora más que un mar de dolored, pero ha amado, ha sido esposa y madre .... Y ahora si
qne tengo celos y envidia de ~us tumbas, que son su- .
:vas, y @obre las cuales tiene el de::echo de llorar, de
llorar mucho.
MARCEL PREVOST,

DE "PERLAS NEGRAS."
Cuando el sol vibra su rayo
de oro vivo, de oro intenso,
de la tarde en el dt&gt;smayo;
cuando el sol vibra su rayo,
¡pienso!
Pienso en ti, la D seada
que mi amor buscando va
con nostálgica mirada;
pienso en ti, la Deseada,
y pregunto: ¿no vend1'&lt;íJ
CuKndo 6btoy febricitante
en los brazos del Ensueño
que me lleva muy di8tante;
cuando estoy febricitante,
f8Ueñol ·
Sueño en ho111bros fraternales
donde al fin repo~aráu
mis cansados ideales;
sueño en hombros fraternales
y pregunto: ¿no vendrán.e
Cu11ndo estoy enfe1mo y tri.;te
y es Inútil mi recbmo
porque al fin tú no veniste;
cuando estoy eufermo y triste,
¡amol
Amo el beso de la Muerte,
que mañana ·entumirá
mi avidez por conocerte;
amo el beso de la Muerte
y me digo: ¡si vendrá/
.AlíADO XERYO,

�Domingo 30 de Octubre de 1898.

Oombigo 30 de Octubre de 1898

345

.EL MUNDO

PAGINAS DE LA MODA

CARl\IEN.
Para "El Mundo Ilustrado."

Eres donaire y ¡doria! PasaR y rie"
Tibia estl'la dPjando. que huelP. á .fl~res .. . .
¡Oh, que labios los tuyos! Son albtehes
RojoR como la sangre de los zegries
Que fueron tus gloriosos antecesores ....
Eres codicia y fu1&gt;go .... Vi-r tu be!mosura ....
Qué corazón no ~iente y ama y palpita?
¡Oh, qu~ ojos los ~uyos? La noche obscura
Nunca pudo ataviarse con la negrura
Hermosa de tus ojos de naznrita 1
Pasas1 v las palomas en el alP.ro
De los r 11'jos tl'jA dos de tu Sevilla
Curruquean amantes; y en el ligero
Aire que !!lueves, notas hay de b"lero
y P.fluvios aromosos de Manzanilla!
Y ries y es tu risa provocadora
PromE&gt;sa de deleites y de torturas;
Y et alma que al huirte loca te adora
Quisiera ahora besar~"· matarte ahor~,
Cual con tant1ts, qu~r1da!! aunque perJuras!. ...
Suenen las castañuelas! Fuera congoja!
¡Paso á la veleidosa! 1Viva el donaire!
Y si un celoso, al paso te hunde la hoja
De su navaja, finj11 tu sangre roja
Una flor, en tu manto que agita el aire!
E. MAQUEO CASTELLANOS,

LA MUERTE DEL AGUILA.
(DE liEREDIA)

Cuando traspasa el águila
la nieve eterna. oscila
en busca de más aire
para su vasto vuelo,
y de un sol más cercano:
en un mb puro cielo,
para caldear el br!llo
de su feroz pupila.
Y parte; en un torrente
de fuego va tranquila
y sube más, más alto,
mirar quiere en su anhelo
como el relámpago abre
de la borrasca el velo.....
un rayo de repente
sus dos alas mutila.
Da un grito más la tromba
su rotación le imprime,
ella la luz apura
con un ardor sublime
y cae en el abismo
que eu el zafir flamea.
Feliz será quic,n Gloria
ó LiberGad se at:eve
á amar si en pleno orgullo
de fuerza ó de fé en la idea,
halla. una muerte de águila,
muy fúlgida y muy breve.
JUSTO SIERRA,

Guille::mo II de Hohenzollern.
¿Qué quiere? á dónde va.? qué busca ahora
el paladín de la tudesca razal
¿Lleva de Barba- Roja la coraza
ó de Moltke la espada vencedora?
Al rojo Oriente la cortante prora
vuelve de su bajel; la fuerte maza
del antiguo teutón blande, y embraza
de Lohengrin la egida protectora.
Y allá se va, sublime visionario,
á consa¡!'rar su centro y su diadema
junto á las tristes rocas del Calvario.
Y sobre los siriacvs arenales
á meditar callado en el problema
de sus grandes delirios imperiales.
CONSTANCIO PEÑA lDIÁQUEZ,

Octubre de 1898.

DE "AZAHARES."
XXVI
Vamos, niña! Bueno está
que te quejes de mis quejas:
devuélvanme tus abeJss
la miel que mi amor lf'S da;
mayor que el tuyo es mi duelo:
secar tus llantos anhelo
siempre que mi amor implores.........
¿Pero qué tiene qu~ llores,
6i llor., también el cielo?
¿Lloras? Tu dolor es santo:
porque el humano ddor
en los bauti~mos de amor
se cristianiza con llanto.
Si te inclinas . 1 quebranto,
mayor cariño me inflama.
que solamente la que ama
puede pensativa y grave
tP.ner, al pe~o del ave,
la inclinación de la ramal
Llora, llora en tus dolores!
caiga cual baut:smo santo
el rocio de tu llanto
P.n mis agostadas flores .........
Deja que en amor da amores
· y en éxtasis de pasión,
la .copa de mi aflicción
con tus lá¡rimaP se llene ..... .
¡Forma de lágrima tiene , ,
hasta el mismo corazón!
Secar quisiera en mi anhelo,
por lograr tu imagen pura,
el llanto de tu amargura
con el blblico pañut1lo ......
Tus lágrimas como un velo
P.n que la luz se adivina,
fingen con magia divina
un sol entre vagos tules:
abre tus ojos azules
como un ctelo sin neblina!
Sonrie, ángel del ensueño!
tú no dP.bes padecer:
los hombres dti la mujer
no pueden cargar el 1eño.. . .. .
Perdón, perdó1J si en mi empefio
turbé la paz de tus lares:
La causa de tus pesares
fué causa de mis locuras;
tu lla11to es en perlas puras
y mi llanto ha sido á mares!

j: -~·,..;;.. .

(.

•

XVI
Te vas y Die dejas:
bien saben tuP rejas
los tristes adioses de mi hondo pesar.
Mas luego que surques los mar11s profundos,
Colón de la dicha, descubre ottos mundos,
al golpe del v.iento y al flujo del mar.
Si sientes que grave
y augusta la nave
palpita 1&gt;n los tumbos, con rudo fragor,
recuerda que acaso la ola maldita
sacude mi pecho que cruje y palpiia ....
la nave es un pecho y el pecho un amor.
Sentada en la popa
mirando la tropa
de estrellas en torno de inmenso arrebol,
recuérdame y piensa que nube inflamada
te vibra en su seno quizás la mirada
dt&gt;l último toque de mi últ'mo sol. ·
No yaya~. Espera
que mi amplia bRndera
desdoble sus plit gues en lucha por ti:
verás que cobarde se rinde el Destino,
y no haces el largo doliente camino,
por más que las olas te griten que sil
Te vas y me dejas ....
yo siempre á tus rejas
vendré con mi nube buscando arrebol.
Oiré tus acentos; diré mis canciones;
veré tu faz blanca que ocultan crespones
formando un contraste de noche con sol. '
JOSE

S.

CHOCANO.

'·

•.1-• '•¡

FIGlJR.l . l. - GRAN CAP A DE ESTACION.

�346

Domingo 30 de Octubre de 1898.

Domingo 30 de Octubre de 189i

EL MUNDO

de su ser mismo y sin duda en su tentaculage 1e cuentan y se trasmhen el peligro inmi1.iente que corre todo el vecindario; porque
se sigue charp·ean do el Bgua. con sus eFpantosos rui,ddos, permanecen todos ocultos, dettmienuo fuertemente por dentro con sus frágiles garras su quebradiza. puerta. Cesa Pl
peligro, vuelve el agua á su nat~ral tran
quilidad y entoncPS ¡qué es v11r como á. la
tentaculada, de fuera, del primero t!D cabe•
za (que es el que está en la !'XtrPmidad de
la radícula) van abriendo todos á una sus
puntas, asomando primero la runta de 1;1n
t ..ntácuiu, luPgo todo, después todos, por ultimo. ealen todos los inquilinos muy contentos, á través de su tra1.1sparente ~orada, y
van de paseo hasta donde les permite la lo~~i•ud de su cuerpecito adherido á. la. radi cela y aqui de las felicitaciones por habene
Palv'ado de la tempestad en el fondoinmenEo
de su oceano; loe requiebros. los galanteos,
las burl11s, y algunas veces, las mas, cuando
acontecen n•tas borrascas, que es con mucha frecu~ncia, no falta algún rotife1·0 que
huyendo de la fuerte marea que se Fiente al
chocar Jaa olas contra las paredes del acuario, corre despavorido t-n impetuoso torbellino á nful!iarse en lo más et'pebo d_e
las ralct&gt;s en donde es prontamentfl apnsionado por los tentaculos de algún briozoario de la comunidi,d, y de aqui otr? motivo para nuevos plact-mPs, nuevas risas y
algunas veces amargas diPputas; pues olvidando lut&gt;go hasta los matrimonios en proyPcto, suegros y nueras, suegras y yernos se
arrancan de entre sus garras (y algunas ve-

l

Flg. 2.-Sombrero Mahdem.

Fig. 3 - Sombrero fantasía.

Fig. 4-Toqueta para dama.

Una joya para las damas.

Fi¡rúreRfl el !Actor cuántas
victimas Pxigirála confección
de una de esas pellizas. sin
i¡rnal por m ligereza, su hermoRura y su fabuloso precio.
con que Pe abrigan las más
hermosas br11sileñas.
¿Cómo se cazan estos pl'queños monos, estas encantadoras criaturas, tan pequeñas.
t11n a.giles, que parecen al jugu11tear en el follaje pájaros
de fuego?
Por mPdio de una estratagema que demuPstra la inocencia v la casi estupidez del mono-león.
La golosina es su placer fa.
vorito
El indfgPna que lo conoce
demasiado bien, hace un agujero perfectamAnte geométri ·
co en el tronco de un árbol, y
coloca en e! interior un saquito de arroz. grano á que tie1,e gran afición el referido
cuadrumano, éste espia la operación dEIPde lo 11lto de un árbol y ¡¡altando de rama en rama. llega al agujero, introduce la mano 13n el saco, toma un
puñado de arroz, y se encuentra prisionero como ei lamadP.ra lo hubiera encadenado.
Para retirar la mano bastaría c in que la abriese, dejan•
do en el saco su presa, en cuyo caso quPdaria libre; pero
esta simpfüima idea no se le
ocurrEI jamás, y como no quiere soltar el arroz queda prisionero de su propia gula.
La madre del mono león lleva á su hijo Pn los brazos como una car1ñosa nodriza, le
am11manta con extrema solicitud, balanceando su pequeña
cabeza de leona y lanzando
un murmullo cadencioso parecido al qne Pe hace con la.
cuna 111 dormir el niño
Esta madre desafla la muerte por salvará su hijo, y él sólo la. deja. cu9ndo la ve ~in v1 •
da: á vecPs se deja prendElr sin
resistencia abrazando el ca•
davAr de la madre.
Tal es el mono-león.

EL MONO-LEÓN

El jardln de aclimat1lCión de
Paria acaba de recibir del
Brasil seia ejemP.lares dPI mono-león, maravilla zoológica
muy poco conocida en Europa.
La na•uraleza tiene en.tre
sus fantasias belfüimas, alguna encantadora ironia; asl.
al crear al más pequefio, al
más inofensivo de los titis le
ha hecho imagen del más terrible y fuerte de los carniceros: el león,
El mono-león es la miniatura graciosa y coquetona del
rey de las selvas.
TiPne su misma expresión
soñolienta y altanera, JI\ misma crin espesa y selvática. la
misma cola nudosa y flexible;
la misma magestad, la misma
impasible y soberana mirada,
la boca rasgada y dispuesta á
la carnicería! .... Es el león de
Liliput.
Diferencia notable: esl\ crin
de un hermoso color dorado
apenas servirla para forrar la
mameleta de una muñeca.
Esa cola que bate sus hijares menos extensos que la
mano de un niño no asustaría
á una abeja; sus mandíbulas
no podrian abarcar y romper
una almendra, y en su boca no
cabe apenas un fresón dejardln.
D 1lce, familiar, inteligente,
lleno de gracig, y vivasidad,
animal favorito de las elegantes criollas, el mono-león sigue á su dueña por todas partes, la acaricia, juega con ella,
con una cinta, con un rayo
desoló con una hoja que arrebata el viento. Cuar:do fatigado se duerme en el cesto de
la costura, una mano pendiente y la otra recogida sobre la
crin, cree verse un león enano dormido.
De tedas las pieles preciosas que puede ambicionar la
elegancia no hay ninguna tan
fina ni tan preciosa como la
del mono -león.
Tiene incomparabl11 brillo,
un pelo de sin igual finura. y
unas tintas luminosas tan intensas que, estando á la sombra, parece iluDJinada por el
sol. pero es tan pequeña, tan
cuca, que serian necesarias
cuatro ó cincc piele1, para fo.
rrar la gorra de un niño.

Dios hizo A la mujer y descansó.-.Mahoma

***

La locura de un hombr11 vale más qn11 la cordura de la
mujer.-Salomón .

Fig ~ - - Jacquct Bolero.

Fig. 6. Toilette de casa para dama.

La mujer es el defecto mllq
h111lo de la naturaleza-,llil-

tr,n,

~LMUNDO

Figs. 7 y s.-Trajes para niñoi;i de 9 á 11 año!il.

Amor en microsconio.
lJNA. NOVIA.
Desde esta mañana he estado con el
incesante deseo de rscribir .... ¿sobre
qué? no lo sé; pero mi ocio lo he querido entretener escribiendo algo para
darle publicidad; por ejemplo, algo sobre el amor. que es mi lado flaco: pero .... ¡si es ya tan trillado este asunto!. ... pero los pt&gt;rsonajes que siempre
y en todas partes he visto, para inmortalizar el amor, son tomados del mundo
humano, ó al menos, son aquellos que,
haciendo sufrir contracciones y expaFtsiones al aparato laríngeo al expeler
el aire de los pulmones, pronuncian sonidos articulados, y este amor, aunque
siempre nuevo, es ya viejo argumer.to
para soñar en pintarlo.
No, mis tipos son microscópicos habita;:¡ted de un mundo acuático. Cuatro
paredes de cristR! d11 roca de media
vara en cut.idro y un fondo de zinc, limitan el anchuroso espacio donde moran m;s rudimentarios protagonistas;
teniendo por pan nuestro de cada dia,
todos ó c11si todos, las ya rllquiticas
ralees de una moribunda yerba flotante, la pontederia.
Todos son mis amigos: pues á tanto
verme ó sentirme á trav~s de su mundo cristalino, ya no me huyen los unos
ni se contraen los otros; y los máe grandes, juntando dos, no llt&gt;gan á consti
tuir el grueso de una cabeza de alfiler
y sin embargo, viven; y sin em~argo
gozan; y sin embargo sufren; y sm embargo ile aman.
Las coquetas vorticelas, que unidas
por un pié común mas delgado que la
hebra mb fina de un capullo de gusano de seda se lanzan al e.;pacio, se
contraen. se entrelazan; tienen sus ri·
ñas de 11mor; porque si una pareja se
confunde juntando íntimamente sus
frágiles y transparentes carapachos
criRtahnos, una t11rcera vorticela celosa
viene á arr11meter con impl'tU á las
amantes perj11ras, extendiendo fuertemente su delesnable pedúnculo, hasta
separar1as y cons .. guir que las infieles
no tlviden sus sagrados deberes.
Los briosoarios raros en acuarios de
naturalistas, para mi son comunes,
pues también entran en el número de
mis más fntimos amigos. Cuando introduzco mi mano con precaución y hago
jugar mis dPdos á cierta distancia de
su casa habitación (una radicela. que
está por desprenderse de la raíz común) permanecen impasibles, ó más
b:Pn, quiPren también entrar en juerga. porque toda la colonia me busca,
me sigue con sus microscópicos tentáculos; pero si por algún accidente, al •
gún hnmano inhumano, bruscamente
h!i.ce vibrar su t,ansparentc elemento,
huvPn los pobrPcitos deRpavoritlos á
refugiarse en el fondo má.d recóndito

347
ces con pedacitos de estas) el codiciado
botín
Una vez, esta mañana, una araña zancona
que vive en el ángulo formado por la pared
y un cristlli d~ la ventan~, prec1_samente
arriba del acuano, y hambnf1.1ta sm duda,
pues su tela no con tenia p&lt;,r h_uell11is de. sus
festines paPados más que el trhte despo¡ode
un t'SbPlto zancudo, logró cautinr con esa
mafia propia cte las que t, jen de lo fo,o. una
mosca d11 PRas que en mi Pscuela llamaba.moa catrinas. por ~u color muy nPgro y relucltIJte· ptro ;oh suertt'! por más que con
sus dt-lgadas patas tl'jfa y a11udaba la tran~parl'nte red que de bia tenPr segura á ~u prisionera, é,ta., en las sup1 emi,&amp; angu~llas de
la dePPPperaclón, logra desprenderse de la
moscófaga y ya se crda en liber~ad _absoluta, pens1111&lt;10 quizá en la_ experiencia , para
otra vez cuando en un pn mer aleteo se quedó pren,;ido en el último filamento . Moverse
ella. en la propiedad de la araña_, sentirlo éi!ta y precipitarse sobre la catrina fué todo
uno; pero el peFo de las dos fué -suficiente
para que la araña se quPdara con un palmo
de n:irices, pendiente de una pata y la mosca pudiera ncaparse de las férreas redes de
s11 persegu;dora.
No fué esto todo, porque al desprPnderse
de una mut&gt;rte segm a traía aún enredada
entre las patas y al11s, la tt'la que no le dt&gt;ja.fia volar l'n libertad y en un desesperado y
vio-oroso aleteo vino á. caer......... al acuario!
Ei"agua empil'za á infiltrarse en la teiarafia ·
y ved co!lJo alborota la mosca en su ruidosa
presencia al irse sumergiendo en el agua, á
los tranquilos moradores de nuest:-o mundo en miniatura
Y ese dla, digo, hace unos cuantos momentos se celebraba entre la menuda arena
del fondo d11 nuestro uuivElr,o una de las más
simpáti-~as bnd11s que jamás se hayan viPto.
Eran unos cítlopes, que pororden de edades,
dtsde los nent'11 que para brincartenian que

�Domingo 30 de Octubre de 1898.

.1!:LMUNDO

3i8
ser empujados por los palpos de loe de atrás, hasta los
Jl!áS ancia?,OS, que cuent,.n ya ocho días de i.xlstenci11., todos iban dando ....1uestras del mayor regocijo á
celebrar d sacro~anto vinculo de los dos desposados
en un templo tan gracioPo como digno de la pareja
era ur.aconchita"de una {isa muerta en una tempestad'
pero caai al término del camino tropiezan con los arre'.
batados movimientos de la agonizante mosca ... ¡y chicos y grande~! y machos y hem])ra~ huyen desolados
unos á gtrnrecerseen un grano de arena, y otros y en•
tre ellos Jo¡¡ novios á escondene entre las radiculas
de la pontederia; pero ¡oll dolor! la novia, impresionada por tantos y tau ine•perados acontecimientos, brincaba torpt&gt;mente y al buijcar la salvación en la enraizada, quedó pre¡,a ~llJtre los cinco ramúnculos de u1.1a
ramita color de esmeralda; á poco estos bracitos se
abrieron de nuevo, y exánime rodó la despoFada hasta el fondo de la arena ...... ¡llabia sido estrangulada
por nna llidral
ARNIJLF'O.

NUESTROS GR.i.BA.DOS.
FIG. 1.-GRAN CAPA DE ESTAC'IÓN.
Oe terciopelo. redonda. con cuello reina corriente
doubleé de piel y triple orla de volantes de piel de un
enc1i.ntador ePtilo. li:~ta capa flS dP la casa francesa
de Révlllon y llama la atención en Par is.
.
FIG. 2.-SOMBRERO ~IAHDFN,
Ee de fieltro, completamente redondo, con la falda
levantada hacia la izquierda Una draperia de raso
negro: enredada g,acio11amente á la copa y uu penacho de pluma constituye todo el adorno.
FIG, 3 · SOMB~ERII FANTASÍA
Una gran draperia de tul alternado con ros11s y fo.
llajes en caprichosa forma. constituye el adorno de
este sombrero, cuyas dos alas se levantan graciosamente á igual altura.
FIG 4 -TOQIJETA PARA DAMA.
Es de tul, alternada con un gran penacllo "ilusión"

y una serie de fruncidos que forman el cuerpo de la
toca, abriéndola por completo.
FIG. 5 -JACQUET BOLERO.
Es de paño de damas asargado, redondo y abierto
sobre el cuerpo blusa, con doble solapa y orlado de
cinta blanca de seda. Manga ligeremente arullonada.
FJG 6 -TOIL'RTTBI DE CASA PARA DAMA,
De una elegante originalidad; cuerpo blusa abierto
en picos sobre un plastrón plissé bordado. Mangas á
gran bordado y falda. alternada de mucho primor.
FJGS 7 y 8 -TRAJES PARA .NIÑAS DE 9 Á 11 AÑOS.
Damos bajo estos dos números dos trajes para niñas, de mucho gueto y elegancia, forma el primero
de estilo sastre un jacquet de forma. recta, abierto
sobre una camisola de punto de seda á rayas. Solapa
ancha figurando una especie de yoke ornado, afi como la falda de ancha. cinta angulada de muy bonito
efecto
FlGS 9. 10, 11 12 y 13.-TRAJES PARA NIÑOS,
Damos una c.impleta. colección de ~rajecitos para
niños de forma nueva y elegante, llamando especialmente la atención sobre el modelo marinero figura
9, d trajeclto de sarga pliesé figura 10, con yakecito
muy elegante y el paletot figura 12 de muclla fantasía con un gran tablero y yockeye ligeros.
FJG 14 -TOILETTE ELFlGANTE.
Gran falda moireé á guias, muy vistosa. Cuerpo
blusa de muse ina con un gran :voke y un plastrón
circular de mucho efecto. Un gran lazo de tul orna
el lado izquierdo .
FIG. 15,-BLUSA FANTASÍA,
De sarga de seda bordada, con solapas doubleé
de tafetas y grandes guias de seda bordadas en gran
relieve á dnecba é izquierda.
FIG. 16.-TOILETTE DE GUIPURE
Para tertulia ó calle, mostrando al frente una ligera esclavina, qu11 atrás se revuelve en una gran aplicación triangular de dibujo exótico. Basquiña hecha
también de una draperia bordada en extraño estilo.
Un gnn lazo de seda acordonada ciñe el talle y cae
hacia atrás en grandes bandas unidas en un moño
gracioso.

EL PAGO DEL SEGURO DEL GE:NER!L

CARLOS DIEZ GUTIERREZ,
Ex-Gobernador del Esta.do de Sa.n Luis Potosí.
Timbres por valor de ::¡;12.16 cs. debidamente cancelados.
Recibi de 11The Mutual Life Insurance Company of
New York" la suma de (812.147') doce mil cien•

TOMOll

to cuarenta. y siete pesos, plata mexicana.,
as!: $10,000 00 suma asegurada y$~ 147 20 por premios

•

NUMBBO 19

MEXICO, ?iiiOVIKMBRE 6 DE 1898

devueltos, en pago total de cuantos derechos se derivan de la póliza número !:00,772 bajo la cual y á mi
favor estuvo asegurado mi finado eoposo, Señor General Don
OA.RLOS DIEZ GUTIERREZ,
y para la debida constancia en mi carácter de beneficiaria nombrada eu la pól,za, extiendo el presente re•
cibo en la misma 1,óliza que se devuelve á la Compa•
ñla para su cancefación en s..n Luis Potosi, á once de
Octubre de mil ochocientos noventa y ocho.
Firmado: 'Mercedes B. de Diez Gntiérrez.

Un timbre de $050 cs. debidamente cancelado.
Antonio de P. Nit:to, Escribano Publico.
Certifico: que la firma que antecede es de el puño
y letra de la Sra. Doña Mercedes B de Diez Gutié·
rrez, quien la ha pu11sto en mi presencia. v dicho ser
la ,aisma que ac•,stumbra en 10dos sus n"egocios. En
comprobación de lo cual siento la presente en San
Luis Potosi á once de Octubre de mil ocllocientos no•
venta y ocllo.
·
Firmado: Antonio de P. Nieto.-Rúbrica.
El General Don Carlos Diez Gutiérrez tuvo la previsión de tomar en "La Mut11a,11 Compañia de Seguros
sobre la vida, deNueva York, una póliza deDIEZMIL
PESOS con devoluci.'m de premios. De manera, como
consta en la presente, su familia fué beneficiada con
esta suma y recibió también los premios que babia
depositado el Genera Diez Gutiérrez en la Compañia

•.

-!I

.It

:

-

1
¡11¡

!\

·•"~·:·-, .

EL SR. GENERAL DIAZ EN EL FESTIVAL DE CARIDAD.
(lostantáoea tomad" para El At,mdo.)

Flg. 1:i-Bl~-:a fantasta. Flg, 16.-Toilette de guJpu.re.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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