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                  <text>Oom1ngo 11 dt: Diciembre de 1898,

u, MUNDO

444

La figura 5 es de terciopelo obispo, está hecha de
una gran bata ceñida con broche fantasía á la iz•
quierda y eleva cuello y solapa y orlas de chantilla.
Es una toilette de gran lujo para la estación.

•

FIG.6 -BLUSA PARA NIÑA DE 10 Á 14 AÑOS.

De escocés de lana, muy olgada, con bonita cintura de cuero, grandes yockeye y un tablero en el
frente.
FJG, 7,-ABRJGO PAR.A NIÑA DE 6 Á 8 AÑOS.
De escocés de lana iormando un frock con capeli•
na figurada, orna?ª de un volante y de gusanillo de
seda en bandas circulares.

TOHO.Il

NUl[ERO 25

MEXICO, DICH MBRE 18 DE 1898

FIG, 8.-GRUPO DE BLUSAS DE ULTIMA NOVEDAD:

abcde.
Bajo e$tas letras estan comprendidas cinco blusas
muy elegantes y la espalda de la blusa e. Las blusas
más orlgmalee son las de.slgnalee con las letras q, Y; d.
La primera es elegantemente avolantada y lll ultima
tiene un gran peso bordado de alta novedad, coronando un plisse muy elegante. Distlngueee por su
sencillez de muy buen gusto las blusas by e.
FIGS.

9y

EXP0SICION NACIONAL DE BELLAS ARTES.
(EN LA ACADEMIA DE SAN CARLOS.l

10.-ELEGANTES SOMBREROS PARA N:úios.

Son de suma gracia y elegancia. E\ primero es un
gorrito de raso rosa con gran apllcac1ón de pluma Y
elegantes fruncidos Pn el frente, el segundo es de paja de Francia drapeado formando la draperia una se•
!ie de graciosos fruncidos.
FIG. 11.-TRAJE PAHA NIÑO DE 4 Á 5 AÑOS,

Fi,s. 9 y 10.·- :t!legantes sombreros para niños.
amor á nuestros hijos, es fuerza que n~estro carácter
se modifique, que abdiquemos de nuestros l'lrrore3 y
que gravemos en nuestro corazón esta palabra:
¡Economía!
.

De cbeviotte fino, pantaloncito ajaretado, jacquecito marinero, chalPco de seda.

AZÚCAR Á LA CANELA.

Se machacan en un mortAro 250 gumos de azúcar rallado, y 32 grar:nos de
canela pa&amp;ándolos por un tamiz de 86·
da, y se conservan en sitio seco.

AZUCARES AROMATIZADOS.
SOBRE EL TABACO,
AZÚCAR A LA. VAJNILLA,

Se cortan en trocitos dos palos de vainllla y_ se machacan en un mertero dtl mármol; se añaden después
125 gramos de azúC'lr. se machacan nuevamente has•
ta que el azúcar y la vainilla se hayan confunditlo de
tal modo que no se les pueda distinguir. Para impedir qne este azúcar pierda su perfume, se pone en un
frasco provisto de dos tapadPras, una, la primera, llena de agujeritoe, y otra, la segunda, que cierre herméticamente.
AZÚCAR AL CAFÉ

Pónganse fin infusión durante veinte minutos 200
gramos de café en dos vasos de agua hirviendo: pásese por uu lienzo: échese en la infusión cuanto azúcar rallado pueda humedecer dicho café, y luego se
hace secar en la estufa ó el horno, y se tamiza.
AZÚCAR j.L ANÍS.

Háganse secar AD la estufa ó en el fogón 20 gramos
de anís verde; májense en un mortero con 2i&gt;O gramos
de azúcar rallado, luego pásense en un tamiz muy
tupido, y guárdense en sitio seco.

Según el "Washington Star" un »indicato de b11.nquero11 in¡leee11 y americanos, ofrece á loe Estados Unidos hacerse cargo de los gastos de guerra
con España, reembolsabll'le en veinte
anualidaues, en cambio de la concesión
ole! monoµolio de los tabacos y de loe
forrocarrilee en Cuba y las Islas FHi•
pinas.
La ciudad Lemgo, situada en el principado de Lippe-Detmold, Alemania,
ha adquirido una celebridad particular. Alll se fabrican para el mundo en,
tero.. . . de fumadores, las pipas más
perfectas de "espuma de mar."
Y se admira que sea en tierra firme,
lejos del océano, donde se confeccionan esos preciosos hornos, es necesario recordar que la "espuma de mar"
nada tiene que ver con la "gran cubeFig.
ta," que ese vocablo es simplemente
un 11,rnbrenombre11 que hace alusión á la lig.,,reza á la blancura de la materia. a espuma de
mar se compone de una tierra
magnesiana blanca y 'JU6bradi•
za, que se hace hervir en leche,
para amasarla en seguida con
una mezcla de cera y aceite de
linaza.
En los alrededo.es de Lemgo
se encuentrar. admirables tierras
magneEianas, que poseen las virtudes necesarias para la confección de esas pipas maravillosas.

l

11 -Traje para niilo de 4 á :S ailos
FIGS. 12 Y 13,-TR~JlfCITO PARA NIÑA DE 15 Á 16 AÑOS

La número 12 es un tra;ecito escocés, con delantal
figurado, dejando ver un plaetronclto yunoe yockeys
de muy elegantes y con cintura de seda.
La figura 13 es de sarga de seda bordada de gslones, abierta sobre una camisola de escocós de seda
d~ mucho g jsto y ceñida por una cintura de raso.

OTRO PAGO DE $3,000
DE "LA MUTUA"

NUESTROS GRABADOS
FJG. 1. -GRAN TRAJE DE
ESTACIÓN,

Es de paño azul obscuro, bordado en grandes guias al frente
y figurand,, en la falda una gran
ala que cae sobre la izquierda.
El jac&lt;i uet es corto y muy justo;
cuello que recuerda el estilo princesa.
FIGS. 2, 3, 4 y 5.-TRAJES DE
CASA Y DE CALLE.

1 .,

FJgs, 12 y 13.-Trajes para niilas de l:S á 16 ailos.

La figura 2 es una blusa de eatln con hombreras y una gran
aplicación de bordado de cadenes de seda.
La figura 3 es traje estilo sastre, de pi el &lt;ie seda lila pálido
con gran bolero acuchiillado, camisola plfssé de seda negra y
ciuturón del mismo estilo, muy
elegante.
La figura 4 es de sarga, con
yacquet y chaleco fantasía. El
chaleco está completamente cerrado y el jacquet unido por dos
grandes botones fantasla. Camisa de batista muy elegante.

EN EL SALTILLO, COAHUILA.
Reclbi de 11 The Mutual LifA In~uranee Companv of
New York" la suma de ($3,000) Tres mil pesos
plata mexicana, en pag·o total de cu1tntos derechos se dt1r1van ae la póliza número 671,631 bajo la
cual y conjuntamente conmigo estuvo asegurado mi
finado esposo
DON IIJG1JEL ARISPE MAR rINEZ

y para la debida constancia en mi ca::ácter de beneficiarla nombrada en la póliza, extiendo el presente
recibo en la misma póliza que se devuelve á la CompNñia para su cancelación en el Saltlllo, Coahuila á
los 21 dias del mee de Noviembre de 1898.
'
Firmado,-Josefa Carrasco vda. de Arispe.-Rúbrica.

Una limosna para el Santo Templo.
(;uadrn pe r José Benlllure Y Gll

Ruperto González del Moral, Notario Público en
actual ejercicio,
Certifico: que el antPrior recibo ha sido extendido
en mi presencia por la Sra, Josefa Carrasco Vda de
Arispe á quien doy fé conocer siendo la firma d~ dicha ~en:ora la 9u~ ella usa en sus negocios. Saltillo
Noviembre vemt1uno de 1898 Doy fé.
'
Flrmado.-Ruperto González del,Moral.-Rúbric&amp;.
Notario Publico.
Unos timbres por valor de $3 50 cs. debidament&amp;
cancelados .

Fo,. de Luis C. 3andoval.

�Domln1rn 18 de Dleft,mbre dfl 1~.

~L MUNDO

446

LASEMA.NA
Un corresponsal ha hecho públicas las quejas
de algunos pintores á quienes causa extrafleza no
recibir invitación persunal para el certamen de
Bellas Artes.
Muy fuera de lugar esa extraflesa toda vez que
por su carácter mismo, estos concursos no llaman
de puerta en puerta en demanda de telas ó estatuas: la invitación es general, se hace púolica
para que todos la lean y la acepten los que quieran, sin compromiso.
Por incipiente que sea el arte en 11uestro país,
y limitado el número de sus cultivadores, no podrían hacerse oficialmente esas designaciones, en
familh1, que dado que no fueran en extremo laboriosas, parecerían ridículas.
¿Quiént:s son los artistas dignos de presentarse en cor,curso? LI\ comisión organizadora no puede pretender un conocimiento exacto y completo de sus nombres y seiias, y menos aún comprometerse á extender certificado de admisión á
priori antes de saber que el invitado va á pre•
sentar obras dignas del concurso.
Tampoco podría estar segura de no excluir en
su lista de invitación a. algún maestro, y en ese
c&gt;1.so, para que nadie quede fuera, se invit1i á todos, sin dirigirse personalmente A ninguno.
Nada más ridículo que llam11r á un artista y
lui•go rechazar sub obras, y nada más inconve
niente que aceptarlas, no por lo que valgan, sino
porque se le invitó y para que r.o quede desairado.
11/W

Estas exposiciones tienen por objeto la exhibición de obras artísticas y á veces result11 que
quienes se exhiben son . ... sus autores.
Y no se refieren estas líneas á los que, desoyendo sinceras advertencias, pouen á la comisión en aprietos y obligan su conciencia á admitir y al público á ver inconcebibles mamarracbos,
monumentales caricaturas del arte, cuyos perpetradores no tienen ni la excusa delos pocos afios.
Más qµe estos inconscientes, s~ exhibe quien,
como cierto profesor que no mencionare, hace figurar entre sus obras y las de sus discípulos un cuadro .... de medalias.
Qmen la;i ha visto no me dice si son de oro;
pero de plata ó bronce ó de lo que sean, lo cierto es que forman vistosa colección en artístico
cuadro que si honra mucho al que lo presenta,
porque en esos discos brillan sus antecedentes,
no da las mejores garantías de modestia y bUE n
sentido.
Acaso el meritísimo profesor pretende que no
se atribuyan sus obras á algún ignorado principiante; acaso, no muy 11atisfecho de ellas, desea
que todos sepan que en otras ocasiones ha hecho
algo mejor.
De todos modos, lo que ese sefior exhibe allí,
es su persona, cosa que bien mirada no ha de ser
fecunda en emociones estéticas.
Hay artistas en el concurso que hubieran podido enviar veinticinco medallas de oro á la Exposición; si no lo hacen es porque ni se estila, ni es
de buen gusto ser heraldo de lapropiafama.

,.,,,,

La Sociedid Real de Lóndres en la que han tomado asiento tantos investigadores originales,
tantos sabios perseverantes que con sus teorías
y sus descubrimientos ilustran grandes capítulos
dt: la historia ~ientífica, ha emprendido una obra
digna. del genio británico y de una utilidad extraordinaria.
A mediados de este afio celebróse en Lóndres
una Conferencia Internacional convocada por esa
asociación con el fin de formar un catalógo General de Literatura Científica. Compréndese la
importancia del objeto y la indefinida variedad de resultados que habrán de provenir de una
sistemáLica clasificación de todas las obras científicas conocidas.
México envió su represer,tante á la Conferencia
y secundando sus planes, se ha organizado una
Junta Nacional á la que se ha encomendado la
formación del catálogo mexicano de obras científicRs.
No podemos gloriarnos de ocupar sitioeminente en el cultivo de las ciencias; pero no corres•
ponde el ~ilencio formado en derredor de la actividad pensadora á la existencia de una verdatlera
eeterilidatl del intelecto mexicano.

Cuatro ó cinco vehementes ditirambos de retórica vulgar forman la reputación de los que explotan el escándalo literario ó periodístico, y una
existencia ente'ra ocupada en resolver un problema
y completar una investigación, no bastan á conmover el indifereutismo social cuyos muros de hielo
no tRladra con su reputación el hombre de pemamiento.
Por eso creemos que aquí la ciencia no progresa ni en su difusión ni en las especializaciones de
un cultivo carifioso y fructífero, al par que l,1
literntura y las artes, productos que se nos antojan mas 1.aturales y propios de este suelo y de
la raza que lo habita.
El catálogo de L1Leratura CientHica nos dirási
hay razón para juzgarnos como nos juzgamos, ó
si hay motivos ¡,ara cstentar galhtrd0s ejemplos
de útiles conquistas eu el terreno de los conocimicutos c1entíf1cos.
11/W

El vü1je del Sr. Presidente de la República á la
capital d(:j Nuevo León, viene á d11r á la nueva
posición que ocu¡::a l\Ionterrey entre las primeras
ciudades de la República, algo como una conffr.
mación de la justicia con que pretende aquel ewporio fronterizo el reconocimiento de su fama.
l\Ionterrey conquistó búbitamente y como por
sorpresa su inmensa prospHidad, pasaudo en un
día de la modesta línea en que afirmab:i su prog¡-eso á la dominación industrial de inmensa zona
tributaria.
No ha sido obra del azar esa transformación
violenta: concurrieron á ella múltiples factores, y
acaso su sirnación topografica uo es el menos ilnportantt:; pero el carácter de su put:blo, su homogeneh!au étnica, e; adelanto de la instrucción y
hts ideas de ahorro y cooptración y su constancia
eu el trabajo, Jleváronlo á la compren:iión de lus
nuevas condiciones económicas del país, adaptando sus e~fuerzos á la3 exigencias del industrialismo cvnLemporánto.
Por eso, no bien sintió el primer contacto civiliz11dor la Ciudad frontei iz,¡, sus hijos emprendieron la conquista mercantil de amplios territorios,
abriendo vías exrnnsas que la necesidad de la
competencia ha ensanchado y derramando los
productos de una labor industrial extraordinariamente activa en los mercados que supieron
dominar.
Ciert11mente, el elemento extranjero ha cooperedo en vastas proporciones á la re11lización de
esos progresos; pero allí el mexicano no vi ve del
para:,itismo ocioso ni en la condición pr1::ca1 ia
de la inmovilidad: se agita, proyecta, trabaja,
ahorra, busca la asoci«cióu y a.masa en ella las
grandes fuerzas que tal1:1dran la roca, clavan
el riel y montan las poderosos máquinas modernas.
DICK.

¡Jolittm Q&amp;.cn.crttl.
RESUMEN'. -FRANCIA É INGLATERRA. -LAS DECLARACIONES DE UN MINISTRO. -TODAVÍA LA
CUESTIÓN DE Ji' ASHODA.-LA ARRuGANCIA BRITÁ·
NICA. -ALEMANIA Y LA ALIANZA FRANCO·· RU8A.
-FIN DEL ESPLÉNDIDO AISLAMIENTO DE lNGLA·
TERRA. -CONCLUSIÓN,
Impulsado por su propia iniciativa ó inspirado
quizá por in~inuaciones de Londres, el embajador
inglés ha causado profunda sensación en todos
los círculos políticos y diplomáticos de París, con
un tremendo discurso que renueva en todas sm
partes las acusaciones de Chamberlain, las apreciaciones de Ilicks--Beach y la acritud creciente
que Lord Salisbury ha manifestado en cuanto se
refiere a. las relaciones con Francia.
No bastó que el gobierno de París, cediendo á la
prudencia y el buen sentido,renunciara en lo absoluto á las gloriosas conquistas de l\Iarchand,
que por caminos iuexplorados, por selvas espesas y caudalosos ríos iba plantando su pabellón
victorioso en nombre de la República francesa
para buscar un puerto de salida en las aguas del
río sagrado. No bastó que Francia, abogando sus
sentimientos patrióticos, haciendo á un lado sus
arrebatos meridionales, acallando los impulsos de
su pueblo, extasiado ya ante las relaciones legendarias del que llamó héroe de Fasboda, evitara
todo m&lt;'tivo de conflicto, se abstuviera de sostener sus conqubtas que consideraba en buen de-

recho, y cediera en favor· del Jedive tierras que
habían consagrad.:&gt; ld somb~a des~ bandera _Y las
azafias de sus expedicionar10s. Mientras Bnsson
y Delcassé resistían prudentemente á las insinuaciones del gabinete de Saint James( L~rd SaJisbury hacía halagadoras promesas, rnd1cando
que toJo habría de discutirse y se llegaría á satisfactorios y amistosos ac~erdos luego que se hu-biera dado la orden de retirada á Marchand.
Si el objeto prmcipal de la expedición del valieute y osado explorador había sido llegar á las
riberas del Bhar el-Gba.zal, para alcanzar un punto
de! Nilo Superior abrir una vfa de comunicacióu entre el Nig;r francés y el Sondan, y uni-r
por medio de factorías Egipto con el Senegal, el
s11cr1ficio hecbo por }&lt;'rancia al abandona-: l!'ashoda debía tener alguna recompensa. Así lo daban
á entender los diptomáticos iugleses á los representantes dt:l gobierno francés, así couvencieron
á éstos mejor que con las amenazas; así lograron
su objt'tO final mejor que con los movimientos de
sus escuadr11s, la actividad de sus arsenales y el
aparatoso apresto de sus preparativos bélicos.
Así suavizaron en lo posible las asperezlls de la.
derrotli diplomálica, halagaron las susceptibilidades del amor propio francé3 y evitaron las explosiones pati ióticas de un pueblo que no pudo
considerarse dendido.

***
Pero hay algo más, sin duda, tras de esas halagadoras ¡.,rom1::sas, algo que otra vez hemos Rpuntado, que em¡.,uja acaso de una manera inev:table en formidable choque á los dos grandes pueblos occidentales de Europa que más han trabajado por el progreso humano, y han rendido mái.
forvientes cultos en los altares de la civilización.
Sir Edmund Monson acaba de decl11rar, con la
autoridad que le presta su carácter de embajador británico cerca del gobierno de la República.
francesa, que no hay esperanzas de nuevos arreglos amistosos; que el mismo derecho que asistió á
Inglaterra para exigir la retirada de Fashoda.
servirá pi,ra sostener el dominio de Egipto sobre
todo el valle de Bahr-el-Gbázal, y para re.chazar,
por ende, toda pretensión de Francia á obtener .
un puerto en el Nilo Superior. Entra en apreciaciones sobre la política interior de Francia, censura la actitud dela prensa, ataca indirectamente la inestabilidad de los gabinetes, y al insistirsobre la grandezl\ del Reino Unido, aconseja moderación y buen seutido á los que han dado pruebas palpitantes de buen sentido y de moderación,
durante toda esta campafia, tanto más dolorosa.
cuanto qu0 ha Vfnido en un período de agitación
en el interi:.r de la República.
Que Sir Edmund Monsonhay a obrado por su propia cuenta ó aconsejado inmediatamente por el Jefe del gabinete i11glés, el efecto;sobre Francia ha.
sido el mismo. Ya se dejan oír las voces guerre•
l'llS que anuncian el combate; los heraldos de la
opinión hacen sonar las cien trompetas de la.
prensa y proclaman ante el mundo entero los manejos equívocos de la pérfida Albión.
De capital en capital, de gabinete en gabinete,
circulan rumores alarmantes, se habla de combinaciones posibles entre los puPblos, de alianzas
probables, todas tendiendo á mantener firme esta amenaza tremenda: la guerra continental.

Para contrarrestar la altivez británica, que se
cree duefla y sefl.ora de todos los mares y capaz
de desafiar con sus escuadras congregadas la.
combinación de todas las de las gr1.1.11des potencias, amigas ó enemigas, se murcnurll por lo bajo
la inteligencia posible entre Francia y Alemania.
No es que se considere fAcil el olvido de anticruos.
rencores y el perdón de viejas ofensas; no e:que
se juzge la situación capaz de llegar al extremo de conciliar completamente á los vencedores y vencidos de 1870; pero ante el peligro,
todo cabe. Hoy es Francia quien ha tenido que
s?portar_las_exigencias de esa insaciable expanc1ón territorial de Inglaterra; en las mismas condicciones se encuent ra Alemania por sus colonias
africanas. Siempr¿ han creído los poiítícos alemanes que su imperio colonial estaba á merced de
las flotas inglesas, por eso se ha vi,to el deseo
invencible del Emperador de aumentar competentecne?te marina de guerra, á fin de resguardar territorios que han costado no pocos sacrificios, y son legítima esperanza p11.ra el ensanche
creciente de la producción alemana, urgi1a de

!ª

Domtago 18 de Diciembre de 1898

nuevos mercados y centros nuevos
de consumo.
Si es verdad que la iniciativa filantrópica de Nicolás II llevaba ante todo por objeto el humanitario fin de aligerar las cargas que pesan sobrn los
pueblos, en forma de abrumadores presupuestos de guerra y marina, no se
oculta a nadie que tras de. esa nobleza bien puede ocultarse el problema
político de ir acercando lentamente á
Francia y Alemaniit, hasta llegar á la
conciliación que sería el gran desideratum, y no encontraría ningún obs•
táculo, obtenida la neutralidad de Alsacia y Lorena de que también se ha
hablado.
¿Qué sería delReino Unido ante esa
alianza formidable aunque difícil pero
de ningún modo imposiblei' ¿Cómo podría resistirá los ataques de Rusia contra sus posesiones d~ la India, mina cargada que sólo espera una chispa para
entrar er, colosal conflagración?
Arrogante siempre Ingl11terra cuando no encuentra resistencia, bombardea Alejandría, destruyeZanzíbar, degüella cipayos, acuchilla zulú es, diezma matabeles, encadena reyezuelos
11fricanos y marca con sangre y fuego
las huellas de su paso. Raras veces se
encuentra en su historia hazafias notables como las de Kitcbener en Berber y en Omdurmán. Hábil ante todo,
se escurre fácilmente, huye de las contiendas, esquiva los conflictos cuando
no está segura de la victoria. La unión
de Rusia, ~'rancia y Alemania indudablemente la haría retroceder. La
agregación de la gran Germanía á la
liga franco--rusa que ha sido desde su
celebración prendasegurade paz, afirmaría ésta en toda Europa y acaso sólo serviría para eclipsar los esplendores de ese aislamiento británico, de
que tan orgullosos están los ministros
de lareina Victoria.

X.X.X.
Diciembre 16 de 1898.

.LA NOCHE DE NAVIDAD
EN PROVENZA.·
Son interesantes sobremanera las costumbres y las
ceremonias que los provenzales practican en la celebracUn de la gran fiesta de la Navidad de Nuestro
Señor Jesucristo.
Algunos nouve ó villancicos (nouve es también la
traducción de Navidad) de Saboly son el aperitivo de
la gran comida del 25 de Diciembre que se prepara en
el hogar, en unas inmensas ollas ó sartenes á propó·
sito para los numerosos convidados que asistirán á
ella En efecto, , es la costumbre en ese dla, reunir to•
dos los miembros de la miama familia en la casa del
jefe ó abuelo, y no es raro enconti-arse hasta veinticinco y treinta personas al rededor de la gran mesa
de Navida&lt;i. El abuelo la preside y de cada lado secolocan los miembros de la familia por rango de edad.
Tres velas ordinar:as de sebo, dos grandes y una pequeña, ocupan las dos primeras las extremidades de
la m'lsa, la pe,iueña se coloca en el centro. Esta figu·
raes la de la Santa Familia José, Maria y Jesús en
medio de sus padres. La comida empieza por una ensalada muy blanca rociada con ~ceite de olivo en el
cual se han disuelto algunas sardinas con ajos tostados, después una salsa de espinaca; y en fin, el plato
tradicional de bacalao á la provenzal. Vienen en se•
guida los postres que consisten en grandes pasteles
de mantequilla llamados fougasso y en turrones de
almendras Pero antes de tomarlos se observa la gran
ceremonia de la bendición del pan y del vino. El
abuelo toma uu gran pan, lo bendice, lo rompe y lo
distribuye entre loe asistentes; después tomando un
enorme vaso de v:no puro, lo bendice también. bebe éi primero y lo pasa á cada uno d~ los miembros de la familla para que beban á su vez, hiAs·
ta. el niño recien nacido si lo hay. Esa ceremonia es la
de la institución de la. divina Eucaristía, sacramento
por medio del cual Nuestro Señor Jesucristo debla
quedarse ~nido á los fieles cristianos, alimenté.ndo!os
con su carne adorable y su sangre preciosa.
Cuando todos han probado el vino el abuelo se levanta, toma una rama de olivo, emblema de la paz, y
roela con ella y con el vino del mismo vaso unos instrumentos de hierro que retienen las c:,enizas en el hogar v que llevan el nombre de cachofiós. Ei:_tos cachofiós que tienen habitualmente una empunadura
de cobre liso ó esculpido con diversas figuras·no pueden ser sino los dioses Lares de los viejos romanos
protectores de la. casa, del hogar y de la propiedad,
de modo que esta última ceremonia es meramente

Da:rnaa di~tinguida.s.

Tiroliro. liro lou gaú canto
Nom;e! Nouvél
Terminado éste, toda la familiR se dirige
en caravan11 hacia la iglesia dt'l pueblo
pbra asiRtir á la misa de media noche,
después de la cual cada 1.no se retira a su
propia casa.
Tal es la vieja costumbre de Provenza,
en esa gran fiesta de Navidad_

",UNA LIMOSNA

Pf..R! !L ~AlfFO TE]l~t'.:O...r
POR JOSID BENLLIU~E Y GIL.

Y en ~-~a ni~idez que al hielo enoja,
agresiv", vivaz. llameante, roia,
se destaca la veste dfl mona_qó.
Amado Nervo.

La idea religiosa ha dado. en todos los
tiPmpos, abundantes asuntos á las artes
plásticas
Esculpió el paganismo en pentélh•o
mármol las Pfigies de sus dioses y más
tarde el catolicismo-no el cristianismo
-pintó á sus sautos. Hoy tod11vla, el templo inspira á menudo á las modernas manos creadoras, mas de otra 11uerte que en
los tiempos idos.
No ya la impecable forma flsica de la
mitología greco-romana, ni la recortada
expresión mistico-p~icológica del divino
qua.trocento, sino lo que la decoración
religiosa ofrect. de vistoso ó de colorido ó
de tenebroso, es lo que hoy suele animar
á los sacerdotes de !a plástica. Aq11ellopegan:smo y quattrocento es intensamente bello y lo ~erá por s1empre; mas para
cr11arlo en las postrimerías de este siglo
XIX, es preciso confesar que habr[a menester de una buena dosis de artificio.
De aqul que,-aunque pese á los torpes que proclaman el exclusivismo del
desnudo sólo porque éste es bello y no de
otra suerte como el pergar.:iino académico
combate por el exclusivismo del soneto y
de la oda-el desnudo vaya desprendién.
dose cada dia más de los grandes pinceles para ceder el campo á la contemplaSra. Laura Formento de de la Torre.
ción de la vida real y desbordante y de
la realización de bellezas positivas. que
Fot. de Valleto.
-----------------------------------·----------------------- mayor sugestión habrán de ejercer en
el moderno sentimiento pue.to que están
un resto d11J viPjo paganiRmo. lo que no debA sorpren• dentro de su comprPnsión y verificaciónintuitivas, e11
dfl:o si se considera quetodit Franela, ante&amp; Galia, fué decir, dentro de su medio.
colonia romana antes de Jpsucristo y varios siglos
Hoy, el artista toma del templo la sensación artlatidespués y que la Pro venza estaba más cercana ála me- ca ~olamente, ya no hay el 11entimiento religioso; hoy
trópoli. Los convidados acompBñan al abuelo pontifi• pinta el artist!l, ya no predica
ce durante esa CO!'emonia, se ~ientan en seguida á la
Varios cuadros de esta índole podremos contemmesa y despué~ de haber comido los turrones, se le- plar en la próxima Exposición Nacional de BPllasArvantan todos y vienen á colocarse en unos asi ..ntos, tes, y de ella eR el de Benlliure que titula: ",Una lien forma. de semicirculo ante una inmensa hoguP- mosna para el Santo Templo l. ... " y que el pública ha
oa formada con enorm 'IS trozos de leña. que arde con bautizado ya, más lacónicamente, «Limosna •
ruidosos y grandes chisporroteos en la va?ta chimeEl asumo no puede ser más sencillo: un acólito, re•
nea. El abutilo ocupa el cPntro dt:l st:micirculo y los vestido de la púrpura usual, pide limosna. E11 la figuniños se acuestan en el suelo á los pi-és d-elas person-as ra capital y única; las demás sólo le sirven de cuadro,
grandes. El jefe de la familia pone entonces lae ma- incrustadas entre las sombras del templo ..
nos en las rodillas y con tono solemne empieza á reLo primero que se experimenta al encontra1 se frenferir el Advenimiento de Cristo con todas sus diferen- te á frente de la obra de Benlliure, es una sensación
tes circunstancias. Todos loe oios se fijan sobre el de rojo y blanco, como en el soneto de Nervo cuyo
abuelo, los pechos no hiten ya para no turbar la na- último terceto sirve de eplgrafe á estas lineas
rración, y las bocas se abren como para recoger toSólo que no trató el artista de manifestar simpledaq las palabras que s11len de los labios del pontífice. mente el contraste de la albura y de la sangre, sino
Al terminar la narración el abue'o enciende ba- que quiso que blanco y rojo se destacaran, contrasbitu3lmente una pipa de tabaco y sigue refiriendo tando entre al. sobre un fondo Ióbregoysombrio. )Emcueiltecitos á los niños mientra11 que las otras perso- presa audaz, en ve.dad, que Benlliure tuvo el tino de
nas cantan villancicos. humedP.ciendo todos y de cuan. realizar maravillosamente!
do en cuando, la garganta con un buen vaso do vino • Veamos la figura capital, el concentro del cuadr.::
puro.
estudiemos su contorno general y veremos cuán airoNo se duerme en esa noche es la única en que los sa y cuán sentida resultó la representación del moniños tienen licencia de Telar esperando la solemne nago.
mi11a de media noche anunciada pronto por el canto
Es un gamin simpático y bueno, ftU6 mal se halla
de Jo., ¡!'allos que no deja de hacerse oir hacia las on- dentro de la svtana y del roquete y que está pensance y media, y en caeo de un olvido de pa·te de esos do en quién sabe qué atractivos del arroyo mientras
gallinaceos hay siempre quien se encarga de imitarlos. con unciosa voz pide la limosna para el templo. Su
Entonces se entona. al unlaono el villan~ico:
rostro fre~co :r juvenilmente ingenue, desborda vida,
y se comprende que, aunque dedicado al servicio saTwoliro, liro, lou gaú canto:
cro, es ese monaguillo un capullo de hombre que
Nouve! No·¡¿ve!
siente en toda su amplitud el gusto de vivir y que es,
tá dispu11sto á exigir de la vida c1u porción de goce,
'!'iroliro, Uro, el gallo canta: Navidad! Navidad!
esa porción cuya demanda es el sagrado y universal
Se dt1scubre en st-·guid" el altar formado habi- derecho de los hombres.
tualmente de la VfrgP.n Maria, de San José y del Niño
Hasta aqui el estudio psicológico en el cuadro. Nos
Jesús recostado en la paja de un pesebre, en una po- queda ver el tratamiento quP, como en los cuadros ó.e
bre cabaña de Belén y c11lens1&lt;do por el aliento de un Tusquets que ya hemos descrito y reproducido, cona.
buey y de un asno. Encima se ciernen unos ángeles tituye el mayor mérito en la «Limosna&gt; de Benlliure.
que tocan instrumentog de cuerda y el campeíitre pi· El fondo sombrlo de que ya hemos hablado, es un bofano. Junto á la cabaña sr eleva el arbol de Navidad nito estudio de tonalidades bajas y de modelado. Los
que consiste en una rama de olivo, á la cual se han fieles que asisten á los santos oficios, se adivinan
suspendido todas las muPstras de las frutas del pi.le, a.penas en la sombra, pero se adivinan en lit:eamiencor:eervadas para este dia. Se canta delante del pese- tos precisos Vease el viejo que está en primer térbre el villancico:
mino, á la derecha.
El icono mariano del altar lateral, asi como el cirio
Un poutoun, un poidoim
que arde ante él, tienen hermosos efectos de luz, que
Sus li f auto e li pé de l'enfantoun.
se sorprende fácilmente si se mira su ejecución muy
de cerca y, alejándose en tieguida, se contempla el
Un beso, un beso en las mejillae y en los piés del efecto obtenido.
niñito.
Asimismo hay que estudiar los encajes del roqueAl mismo tiempo el ab1111lo dando el ejemplo besa te que á nuestro juicio so11 un tour de force de pintura
las mej,llas y los piéd del Niño Dios y todos loe demás moderna y forman el clou de este cuadro. Mirados de
Jo imitan.
cerca se ve que eután hechos, al parecar, de una esSe repite el villancioo:
pesa mezcla de blanco y bermellón, amasada á espá-

�448

EL HUNDO

Domingo 113 de Diciembre de 1898.

UomlnKO 18 de Diciembre de 1898.

Cuadro de Enrique Serra.

Cuadro de J. Echena.

tula. Y de !Pps, á cuittro metros aproximadamente
se m.iran destacarst1 dt1 su fondo rojo, diáfanos, lige:
ros, 1mpalpllbles
Este cuadro PB uno de los mejores que hPmO!l visto
dela escuela _que el vulgl) llama llfectista ¡Ojalá que la
Escuela Nac1onlll de Bellas Artes lo lldqu1rina pues
es un gran modelo de e~tudio que serviria mucho pa•
ralos que humedecen pincel!

EL CAIRO.
DE J. ECHEXA..

Ac~eo los pintores español11s sean los más idóneas
para mterpretar lu escenas orientales ~
H~y en su sangrt1 muchril de Oriente y la-tendencia
general de sua bellas artes no ha podido perder aún

EL CAIUO.
su dejo moro. qufl ~e manififlet.l\ muy espP-cialmente
t1n su arquitectura y en su mú.ica.
Ello rt-salta a•f míPmo Pn la contPmph,,-iñn dl'J las
Cl)StumbrPs mori~caP, ,. bbtanos mirar •El Cairo• de
F.cht-na para compreoderlo PrP•cl11din1dn dt1 lRS
odalls_cae, dt1 sus mu11ble~ y ntPn~ilios y dP-1 f Pndo dPl
pa1eaJe y_conc"t&gt;tándonos á la tt1rn1z ... ¿no nos pare•
ce e11tar viendo una azotea andaluza?
_Ahí hay mace~as y azulPjos, como en E~paña. y adivma~os á Espanamuy cPrc11, 1,..parllda tan sólo tlpl
Cootmente n~gro por esa lengüéta de agua de Gibraltar....
El.9riente ejerc11 sobre nosotros una poder&lt;'~&amp; s11gP~t10n y muy pocos son los que no ha, ao volado á
él en alas de su im:iglnación .v de su dt&gt;st'o.
Del brazo dPI cel~ll P1errt1 Loti hPml)R e~tado en fil
Oriente varias veces, v n.. mos vivido bU vida litina de
voluptuosidades y de ·perezas.

Ftt. de Luis C. Saodoval.

,.o~ acordllis de Trtuán, la clud-\d blanca, PBa qne
dut&gt;rwt- i11doltrntemPnt11 arropada en Qu atmóoftlra diáfana. calurC11111 v v1braut11?
Nada 811 mu~·""• ui la~ hoja11 ,Je los 4rbo1Ps, ni ICIB
tlllJPs de la~ palma11. ni 111 nariz d11 los dromedarioR.
Todo d11111me 1&lt;1,foc11dn nor IR lgnea atmósfera y poi:la .,mbli11¡?"uPz de ln11 trópicos.
F,n PI cuadro de E1·b .. na encontramos mucho de PFO.
R•prPFt'nta nna tnr11za en 1118 afueras d .. l Uairo,
1ma t..-rraza de hl\rem A la hon &lt;lela 111rdP. Tre11 odali.&lt;!as rnatan el til'mpo en lnf1rnt les divPrtimiPnto~
SPgúu la conc, pcíón orit&gt;ntal de la mujer. ésta no
tit&gt;ne derPcbo A reu1111r. es una co~a animada, un j1t•
gu.. te que distrafl A loR ,a:bado11 señorones en sus
horas de hastío, en sus horas ¡!'rises.
Un h:trP~, eR_ una jaula di' ave11, pflro de avPs taciturnas .v ~1lencio11as. L11 guzla no pu~de acompañar
c1mtos heroicos ni ende&lt;:haa de amor, porque til awor

no pued11 11er consciente en las mujerP11 orientales y
los grandes himnos que levantan oleaje en el a!O::a,
BOi!, co@a muy abstracta para eus frágiles cerebros de
páJaro, enervados con toda la somnolencia que d n
las drogas del Libano. Caanao canta la guzla, canta
fábulas y baladas que se transmiten de generación
en generación y que son casi siPmpre parAbolas de
una sencillez t1ncantadora ó alabanzas en loor del
amo y tsposo.
"Ven,:-canta la odalisca,-ven, podProso señor, y
entre mis brazos, más blancos que la leche, oividarás
las penas ~e tu vida.-Soy tu sierva, sPñor, y mis cabellos enJu~arán tu frente, como enjuga la gacPla
con la blandura de su lengua la gota ae sangre que
enciende el armiño de su piel.•
Las odaliscas que pintó Echena, tienPn todos los
rasgos caracterist1coe de 111 hembra orieatal indolente y muelle, y las actitudes están tomadas don fideli·dad y estudio.
En primer término, dos de ellas jue.,.110 con un tablero, mientras la tercera dl'ja flotar s'it mirada sobre
la ciudad que duerme á lo lejos.
A nueRtro juicio el rostro de esta mujer
·es el mejor ejecutado y el más sentido,
porque su expresión es clara y precisa.
tPiensa acaso la odalisca, al mirar la
· diafanidad del cielo y la ciudad que se
extiflnde ampliamente á sus piés en su
libertad?
'
No, no piensa nada; mira y no ve, vive
inconscientemente, y está en ese sitio por
azar, porque la pereza la ha clavado allí
por algún tiempo.....
Los di,talles dól cuadro son buenos, sin
igualar la exactitud y el procedimiento
11.e Tusqnets ó de Jiménez Aranca. y~! ,:o
lorido dt-1 prime.- término tiene algunos
toques disonantes y tal vez falsos.
Lo que má'I nos agrada. es PI fondo,
lo dli\fano d11 e~a atmósfora tan cbra sa·
·cudida por 9nién sabe qué macabros vi-

La Hadona de las Lagunas Ponttnas.
Las figuras que nos presenta en el cu~drito que
deecribimos, demuestran profundo ee~udio en todos
eue detalles Se ve que antes de reunirla.e, las Pstudió
en diversas actitudes y miembro por miembro, de
suertb que, al trazarla&amp; sobre la t"la d~finitiva, no
hubo vacilaciones ni tropiezos, y cada toque del pin•
ce! fué oerfectamPnte pensadQ y analizado de ante•
mano. Aislada cada una de esas figurae, puede formar por si sola una verdanera obra de arte
El agrupamiento flS armónico y real. y de igual belleza positiva el fondo que da á su acción.
Esos patios andaluces, llenos de luz y de coloree,
constituyen un asunto muy propio para sugestionar
á los pincelistas Pero su mismo derroche plástico da
Jugar no pocas veces á imperdonables vulgaridades
y á groseros efectismos.
Nada de e~to hay en lo de Jiméoez Ar11nda y no
obstante la viveza de sus color1&gt;sy la protus1ón de sus
detalles, ¡cuarda la severa s(lbrledad que es el tono
distinguido de esta clase de pintura, imposible de adquirir para !i1e impotentes medianías.
La expresión de loe jugadores es muy sentida y re-

"ª

UNA RIÑA DE GALLOS
POR JIMÉNEZ ARANDA.

Una rtna de gallo&amp;.

Fot. de Lnls C. Bandoval,

comendamos á nuestros lectores observen ti! admirable e~tudio muscular de loe rostros.
Modelado y per~pecti va Ron p11rfect0s, y no vacilamos en clasificar de mag-nlf1ca, sin restricción alguna
esta obra de Jiménez Aranda, sin darle, no obstante,
la categoria de obra maestra.
Ht&gt;mos hecho una observación: el marco que la encuadra es muy poco apropiado ~ara hacer valer las bellezas de la obra. El ancho dorado absorbe la preci•
sión del dibujo y la escala tan variada de loe matices,
y ahoga, por decirlo así, el verdadero efecto del conjunt?. Si ese cuadro tuviera un marco menos brillante, de maderd sombría, ó mejor de terciopelo obscuro, resaltarla m\.s la labn del llrtista.
Noes cosa sencilla la elección deun marco y en filia
debieran fijarse los pintores más de lo que.suelen ha.•
cerio

LA MADONA
POR ENRIQUE SERRA.

A eett1 regp11cto debemos advt1rtlr que
eee fondo hecho de colorPs tan téuuel! y
'tan Tagos, lrreproduclble en fotografía, por Jo cual apenas ae ve en nuestro
grabado, no obstante que las fotografías
que nos ha. proporcionado el Sr. Luis C.
:sandoval. son de una irreprochable eje•
cución artistica..

Cuadro de Jim&lt;!nez .Aranda,

Fot. de Luis C. Sandoval.

DE LAS LAGUNA8 PONTINAS

·bi-amiento.~ a fuerza de su inmovilidad.

Hé a qui 11n cuadrito de género que pue •
•de reputar@11 como un protritipo de lamoderna ePCUPla seviUana, de esa escuela
que tan bien comprende el dibujo y que
ha [logrado adunar la precisión de éste
con la más opulenta magnificencia de colorido.
Jlménez Aranda e11 sobradamente co•
nocído en clrculos artlsticos, su reputa-eióu e~ internacional ya, y la "Riña de
Gallos" no es sino una creación normal
de su egregio pincel, 11s uno de tantos
cuadros que pinta anualcnPnte, y esto es
lo que vi~ne A probar el inmenso valer
del 11rtl~ta ~evillano.
Jiml\nez Aranda, como todos loe verdaderod trabajlldores del Arte, no pone au
firma 1i no está eatidfP.cho; trabaja siemiJre en compl11t11 tensión de sus fuerzas
-creadoras y acu,1a s;empre en su molde
peuonal y perfecto .

449

EL MUNDO

Don .José Villegas,
Dlstinguldo pintor espaftol.

No anduvo desatinado Enrique Serra
para escojer los asuntos ae SUR úl,imos
cul\dros, pues los alrdedoree dt1 Roma 1111
,,frecen abundantes y altamente sugesti•
vas.
Aprovechando su paso por 111 Academia
de !'inturll q·ue España tiene estableci,ta
('ID Roma, bajo la dirección de D. José ViJl('lg11e.-situada allá en las alturas de San
Pietro in llfontorio -Enrique Serra ha p1udo he, mo~1dimoa paisajes de la campiña
romana, d11 los cuales ha enviado varios
á nuestra XXIII Exposición Nacional de
Bellas Artes Ciertamente, «Lll Ma.dona
de las L11gunas Pontioas• es t,I de menor
1&lt;1iento1 mas no por ello deja de ser un
cuadro muy apreciable, que contleu-,
grandes btillezas.
Esas marismas romanas tienen un carácter muy peculiar que no !!6 encuentra
t:n nmguna otra parie. ImprPgnado su
suelo de aguas estancadas y pmridas, es
mortal su atmósfera y be fiebres que se
conocPn vulgarmente con el nombre de
malaria, cuentan por miles las vlciimas
y11e hacen anualmt1nte. Pero, en cambio,
la vt1geta.clón se desborda por todas par•
tes y predta á. aquellos moniferos campos
un a11pecto encantador.
Lod 11ldeanoe cuidadores de las escasas
&amp;iembras que por all1 existen, han elt1vado
en medio de las lagunas Ponti.aas un icono ae madona azás rú~tico, ante el cual
hac11n sus oraciones.
Salit1nte de las aguas, la madona pontina parece p, otejer aqnellos pantanos y
la lámpara que arde ante ella prueba la
d~voción que le ofrendan los campesinos.
Eea imágen sirvió de pretexto á Don
Enrique Serra para pintar un bonito p11i8aje en el que hizo gala de su compleco
uominio del refle¡o y del elRro-obscuro.
·• ~as aguas que pinta Serrase desprenden de sus paisajes en asombrosa transparencia y el menudo ramaje de eue arboled1ts1 verdeando en todas las tonalidades, constituye uno de los grandes
atr11ctivos de sus obras.
Don Enrique S11rra ha obtenido numerosas medallas de oro y de plata en laa

�450

,r.1,

MUNDO

Domtn,ro 18 de Diciembre de 11191!.

varias Expoelcionee Naeionalee é internacionales en
que se ha presentado, y con ju@ticia ee reputado como u~o de loe más brillantes pintores de la nueva generación eep11ñola .
Aun cuando nuestro grabado da una idea bastante
exacta del cuadro original, uno de sus g1andee méritos queda oculto; nos referimos al colorido que PB
"!JD&amp; de las especialldlldes de Serra y que á nuestro
Juicio es superior en él al dibujo y a la composición.
Estamos seguros de que los cuad,.oe de este autor y
entre~elloe el que hoy reproducimos serán de 1,,s más
aplaudidos en nuestra próx:ma Exposición.

miento se destinaron los
fondos so brames de la Obra
Pia de Santiago y M:onse
rrat, y para el caso de que
éstos fueran insuficientes,
los demás d• índole análoga que administra el MiniR
terio de Estado. del que la
Academia depende.
ConsignAbaee ·n el bPr•
moso preámbulo del cit11do
decrPto que es el pueblo
español, en sus artfl11 como
en literatura, un pu,.blo
profundamente inspirado y
al mismo tiempo nativa•
"lnteresantA al público.
menteorfginal;reconoclase
la expontaneidad como la
t
Todos los que deseen Poberhfas fotografias de los primera de sus cualidadPs
1
cuadros de la Exposición de Bellas Artes. las obten y, virtudes; y considerando
drán en la acrPditada fotografia Nacional (5 de Mayo que lo que más necesitaba
y Alca.icerla nº 6.)
para completarlas eu el es
'
Recordamos á las personas de buen gusto que nues- tudio y el trabajo, juzgátro colaborador artis~ico Sr. Luis C. Sa_ndoval prepara bBee lo más propio para fo .
JI¡
un al bum de gran luJo con una colección de dichae fo. mentar el genio nacional
tografiae.
ofrecer á los arfütae espllñolee un campo de estudio
y un lugRr de recogimien
to y de ensayo en la ciudad
t
que será eternamente la
metrópoli del arte, enRoma.
A la objeción vulgar rte
Publicamos hoy el rEtrato de estP pintor Ilustre, au- que en aquel emporio del
,-1'
. r
tor de dos cu11dros que se presentarán en la Exposi• arte antiguo dPgeneraban
ción N. de Bellas Art.is, y uoo de los cuales reprodu- loe artistas en amanerados
y académicos, oponlanse
cimos en nuestro número anterior.
Nació en Sevilla en 1844, v sus primeros P&amp;tudios l011 ejemplos dti Velázque;;,
hizolos bajo la direccion de Eduardo Cano y José Ro- Ribeu y Goya, que tanto
mero, demostrando bien pronto su talento art1Ptieo al estudiaron v aprendieron
pintar. muy joven aún, su cuadro Col6n en la ·Rabida en la Ciudad Eterna, sin el
que fué comprado por SS AA los Duques de Mont~ menor menotcabo, antes
por el contrario. con noto pensler.
A co.,ta de grandes sacrificios logró su pPr8everan- rio desarrollo de su perso
te voluntad el anhelo de transladarse á Roma ·Y en nal originalidad y su ge•
1867 fué á la Ciudad eterna, donde trabó estrecha nuino carácter español .
A Psto11 antiguos ejemamistad con ErnPsto Fortunv, v fué dlscipulo de
Eduardo Ro~ales. Est_e y Zamacole prote~ieron no . ploP pueden hoy añadirse,
El nuevo teatro de la Opera C6mica en Parfs.
blemente al Joven artista, y por su medi11c1ón vt'ndió por fortuna, los muy reeu prlmaa obra de importancia, El descanso de la ciente11 de:troe artista@ concuadriU11~ á Mr. Stuard.
t11mporánPos que han pasado por la Academia de
Ea 1868 figuraron en la Exposf,.ión de Madrid su~ RomR y son 1011 más excelentes tm laa artes que res- tecto Ale~anñro Herrero dló principio á loe trabaios~
fnáe d1flc1l11s que si d11 una construcción nueva se tralienzos Don Qu_ijote, El herido, Una barricada y El pectivamente cultivan,
tar11: y en Enero de 1881 se inauguró la nueva Aca.
mae.stro de capilla, que rt"veiaron el j?8nio del artista:
dem1&gt;&lt;.
y su laboriosidad en ,1 diflcil arte d1ó tal resultado á
***
Se entra en ella por el lindo patio que es la marl\vi11ue geniales aptitudes. que muy poco deepué- era coEl Edificio de la Academia, es el antiguo convento
nocida, y muy apreciada su firma en Jo~ mercados de de franciscano11 dl_l «San Pietro in _M?ntorlo,• erigido lla de las artes, el famoso templete de Bramante. TieRoma y de Parle y vendla 111 opulento Vanderbilt ~n por los Reyes Catollco• por el nactmiento dol prinCli- ne ést11 tres puertas. á l11e que se sube d ... ede el pavicuadro Un bautizo en Se1;illa, en el precio de 150 000 pe D. Juan; pero abandonado el derecho de España mento por la gradlnata que circula alrededor. Sobre,
francos.
desde la calda de la casa de Austria, habla prescrito la meseta se levantan dii,z y PPiR columnas colocadas
Larga tarea serla la de enumerar aqui li.e abras de en tantos años.de olvido, y estaba á punto de vender- en circulo v de11tacadas del edificio que corona una
V1ll~gae, qu~ desde entonces han mabtenido y au- se el w ,nasteno por el Gobierno italiano cuando el el,egante balaustrada. termin11ndo ~l templete en una.
m~nt11~0 su Justa fama, y _11ue han sido siempro la ad- difunto Cond~ de Coello entabló la recla~ación diplo- cupula con las armas Reales de España esculpidas en
1111raclon de cuantos IRR vieron en las ExpoPicionee de mática en 187.&gt;, y logró con grandisimo c11lo v perse- m~~ll!ol de Paros, leyéndoPe 11u la fimbra eetll lnsRevillA y Madrid, de 1877; de Lid boa. de 1879; de los verancia obtener un11 tranSACCión enfre nana y Es- cr1pc1óo: En !}onor del Principe de los Apóstoles tl:
Sres. Hernández y Bosch. en Madrid en 1881 y 1882· paña, por la cual, mleutras Italia renunciaba á Jo que Rey de Espana: cayéndose de antiqua la cúpula de'es.. '.' la~ de Sevilla de 188a. y ntr11e muchas El autor d~ crela derechos que le daban las leyes del reino, el r.,. te templete, ó solicitud del ilustre ~lfarqués de Villena
El triunfo de la Dogaresa Foscari y dP La muertedtl prPsentBnt11 d11 EPpaña. dePpué11 d11 aPegurar el serví- Tef!(!Vó con su hereditaria piedad la memoria de la pri:'
mitiva obra de_sus abuelos el a1io de 1605 Esta capilla
alta tiene prectoha&amp; estatuas de mármol de San Pedro
-r.~;.;;....-:,;;:;:;-:!'!'.J-;""J-;"""-:
...-. ..-....-_-...;.-_- - - - · - - - - - - Y ~e los cuatro EvangelistaR. Se baja d~spués en escahnata á la otra C!ipllla, adamada con incrustacionps
de mármoles_. en ~a que se lee sobre la verja de hierro
~or11da ePta mscr1pclón: Lo.~ Católicos Rei¡cs de Espa-- .
_.!
na, Don Fer:n,ando y Doii,a Isabel de.,pués' de erigido el
·11
templi?, pu.~ieron este altar dPdicado al martirio dtl
r
Pri~ciµe de los .Apóstoles, año de la redenci6n cristiana,
'
150~ :A,! lado derecho se ve la mPdia columna donde
se refiere que fué 11~otado el Apó~tol, y en el centro
un hoyo donde se dice que fué plantada en sentido
inverso la cruz de Han Pedro. Subiendo una nueva
e_sc~lera de márm?I, se entra en el primer piso del atto mterno dPI antiguo monasterio pero cuyas gfieriae, levantadas un metro, y restaura•he sus columnas, 1;&gt;reeentan uua bella perspectiva.
.Alh están lllseetanciaedevarloe pen11ionados ¡ 8
t~dio_s de los ar9uitectce y músicos, las precioea~
b1tacionee del di_rector y el grandioso estudio del mismo, acaso e\ mPJor de Roma y de seguro el de vistas
mA_e magnificas. De este estudio, que forma Ja arte
baJa de una de las nu_evas torree, se pasa á la gra~diosa sala de las e.x.posic1one~ anuales. cuya luz, erfectamente preparada por gigantescas vPntBnae p8
menta a1tJ.,~icamente dispuesta por las clarab~ ~ / ~
hierr~ y cnstr.1 que se elevan hasta las cumblee dd
edlticto Paralelo á ést11 hay otro estudio igual.
Las dos eec~lerae de la Academia conducen á 1~11t~rree ~e la 11;mma, que son loe otros dos estudio d
pmtor, mmed1ato~ á otra serie de habitaciones
e
bellas do loa p~ns10nados, y cuyos dos talleres de
tura e~ comumcan P,0r la azoteaterraza,de~de la c~ ..1
protegidos por altisima barBnda se disfruta de
'
la más magnifica vista de Roma'
seguro
Descendiendo las gradas qu~ desde esta t
conducen á los ja~diues, Pe va áloe estudios Je e~r::t
tura, que el arqmtPcto Herrero supo colocar
lJn :ferrocarril lllitmtiense
cascadas, árboltis y lagos.
entre•

f'f1:,t
·111~--

D. JOSE VILLEGAS.
0

"

i--¡r- - ~

:!~

!u
il.

maesfro, tiene una de esas reputaciones artl,ticas tan
u_nánimemente otorgada y tan universalmente conocida, que hace por compl.ito ociosa toda ponderación
de su talento.

··*

De un 1eepet11ble periódico español tomamos las siguientes lfneas sobre la Academia Españ ,la de Bellas Artes de Roma, que dirige actualmente el Sr. Villegas .
En 5 de Agosto de 1873, y por la noble Iniciativa del
Sr. Castelar. acrAedor á la gratitud de cuantos aman
el arte, creó el Gobierno de la República la AcRdemia Española de Bellas Artes en Roma, A 11u eoateni-

cio de lo. iglesia y la existencia permanente del mo•
naster10 en la parte que da al tPmplete del Bramante
pudiendo existir alll religiosos ó pa,:erdote,¡ con un'
rect~r _español, se comprometll\ á asegurar la idea por
él iniciada de que España estK bleciPse una Academia
de B_t1ll~s _Artes en el resto del casi arruinado edificio,
medio umco de que este convenio no encontrase impugnadores en el Parlamento itálico.
Acord_a~a P(!r el Gobierno español la construcción
del edificio, aun mediaron años de ,ucha incesante
con dificultades de órdenes distintos: en la esfera di•
plomi\tlca, en el campo religioso y en el terreno material y práctico. En Julio de 11:179, el notable arqui-

LA NUEVA OPERA COMICA
DE PARIS.

El antiguo teatro de la Opera Cómica se incend"ó l
año de 1887. Durante seis años fué ¡
.
i e
en práctica loe di v ereoe proyectos de °:,~~8 ible
po~er
8
del eaificlo que e e presentaron, puPe las d~~ 6~ucción
no estaban de acuerdo y ¡08 diput1tdo
mua s.
que rechazaban loe senadore&amp; ó á la i~ aceptaban el.
Al cabo de ese tiPmpo 86 b 'ó
versa
mee de Junio de 1893, M. Lo~/.Be~~l~~n~ureo Y en el.
, Joven, •pre•-

Domfniro 18 d11 ntc!PmbrA -1.. 1898.
nfo de Roma• y autor de algunas casas
de muy buen gusto, salió victorioso, quedando aceptado su proyecto.
A mediados de 1894 se puso mano li la
obrR, la qu_e adelantó con alguna lentit".ld
por las dificultades de admi11iPtracióo intP~i?r, pero al fin :va tieu11 Paria un nuevo
edü!cio que eegnn loe intPligentes es un
eenJunto d11 • noblez~ serena, rico en dPtalles exquisitos, graves y sonrientes á la
vez•
Nuestro grabado nos diepAnea de descrlhir el nuevo monumento. ó á lo m ..n 08
la fachada qu~ da á la Plaza de B0Yeldi11u.
De una solll OJeada 11e ve elordenam;ento
ge!1eral: t_res !l'randee puertas en 111 piso
baJo y Brr1ba tres altas v11ntanas entre colnmnae y ot::ae Reis más pequt&gt;ñ,ie con M·
rlátideR . Las cariátidt1s son de Allarrl Michel y P11yurt y las c11tatuae de la Jl.fú,ica y la Poesía colocadaA en nichos AD las
alaR laterales son de Puecb y Guilbert.
Más grandes son las fachadas laterales
y de un a11pecto mfts sobrio. Están ocupadas por filas d11 ventanas y en el primPr
pbo corre un halcón con bal11uRtras d.,
t&gt;i~dra y sostenido porméosulas. bien trabaJadae PD el perfil y el dPcorado y cinceladas de una manera impecable·
Dos puertas e:: cada una de ePtas fachadas dan acceRo li un vestlbulo llamado lateral. en el que PA aei11ntan las cuatro escalera~ que dan A todaR_ lae galerfaR y que
comumcan con PI ePpac10•0 vestíbulo cPn•
tral. la cual está adornado de mármoles
mosaic,1~. y pintura11 dPcorativas v tiPn~
un.a !!'rave estatua de Michel , el ºPensamiento. Este vestlbulo está debajo de la
sala.
En ésta todo es armonía y buen gueto:
los relieveR el oro El tono gP.n11ral PB
blanco marfil y rojo el fondo de loe palcos.
.
Loe pflareR de nueve 11rcadae eo11tienPn
la bóvPda elevada á diez v siPte metros
sobre las bancas de la orquesta .
La pintura d11 la cúpula es de Benjamín Constaut·
la Poeela. la Slnfonla, d C11!1to, aparecen en pl,.n~
luz, y vag-amente, los personaJ11s de la ópera cómica
actual y del tiempo antPrior: Manon, Carmen, Mireille, la Dama_ blanca y otras menos diEtintas y por últlno la Gloria e_nvuelta en n:v:os argentinos, ,,apor&lt;&gt;ea Y, d- fo1mae mcierta11, domma todas PPae figurlls
y mira pasar la theorla inacabable de Jae flcciont'B Jlricae_. Lo que sobre tod? Impresiona en Peta obra. al
go difusa, es su cok,rac1ón tan bien contrastada con
la monocronia de la sala.
No~ falta espacio para hablar d11l fovn, de la escalera de h~nor, etc. etc. eR donde hay tantas obras ya
fuertes, pmtorescas ó eombrlas, de pintores, ornamentlstas y escultores de talento, en loe plafones, 801,re
las puPrtas, en todas pllrtee.
El monumento erigido al arte por M Bernfer 68
una obr11 enteramente frai,cesa y moderna aunque
noblemente embellecida por los recuerdos' clásicos
que guarda su graciosa y exquisita arquitectura.

COMO SE DIVIERTEN LOS NIROS
NORT l!.-A MERICA1'1 OS,

U.~ FERROCARRIL LILIPUTIEXSE
El coche clásico tirado por cabras caerá pronto en
el olvido más completo. Lo~ niños tendrftn ~porte má11
en consonancia con los progresos de la época.
Mr. Tbomas E. Me Garigle, de Niágara, ha mandado construir un ferrocarril Jiliputlflnse con obieto de
que funcionara en la Exposición Trans-Mieeieispina,
de Omllha en una via farrea de 300 metros.
Los diez vagones de dos asiento~ nada tienen de
particular. Lo interesante de estfl juguete es la locomotiva, reproducción exacta y fiel y reducción á un
séptimo, de una locomotiva de tren de p.1eajero11 que
corre en el ferrocarril Central de Nueva York. Tiene
ocho ruedas: cuatro grandes • delante y cuatro motrices atrás, con un tendPr montado sobre dos trucke.
L.., vla es de O me .30 de anchura y PI extremo de
la chimenea de la maquina se levanto 0mts. 63 sohre
el nivel de loe rieles, la lonj?itud total de la locomotiva
con su tender es de 2ms. 20.
E l vitor se 'l'I) i uce eo una caldera ignltubular de
0ms . 25 de diámetro y la forman once tubos de Orne . i-5
de diámetro, y de 0ms. tO de longitud. La presión dt'I
vapor es de 9 kilógramos por cpntlmetro cuadrado.
La caldera tiene capacidad para 54 litros de agua y
se alimenta con dos in vectores. Loe ..:ilindros son de
un diámetro de 0me. 5 y los pistones juegan en una
extemión longitudinal de lme. 10.
La Jocomotiva pesa 279 kilógramoe. La dotación es
completa: el maquinista tiene á su alcance, caja de
arena, campana, silbato y un freno de vapor para las
ruedas motrices.
En el tender hay una provisión de 68 litros de
agua.
El pePo total del tren con sus diez vagones y eu11
veinte viajeros, tan diminutos como aquél es de 1800
kilo¡-.
Este juguete ha hecho furor en la Exposición de
Ornaba y acaso ¡,e instale también en la deParis.

451

EL MUNDO.

dlenteP v otro que dló al último Duque de
Laval Mont morency.

**•
La recepción de loA nuevos cabBll11ros
Pe hace con gran pompa ta,ito en Madrid
como en Viena, en sesión del cap1tulo de
la orden. Loe caballflroe llevan la túnica
de terciopt'lo rojo doblada de Feda blanca, t'l maDt0 de rúrpura, loe zapatos rojos
.v C&amp;JlAruzR dP miFmo color, la toca de
Luis XII, eEpPcle de turbante cuya extremidad cae sobre la e11palda. Et collar se
UPll sobre el manto, sujetándose á la espalda .
Tanto el ceremonial rellglo~o como los
trajes. se han suprimido por Esp•ña para
los prlnripee Pxtra11jPro@ y los jPfee de
Estlldo. No Ps eFta la única modificación:
se han Ruprimido también los derechos
de c11ncilleda para loe t'Xtranjeros.

***

. EL GRAN DUQUE VLADIMIRO.
Su Alteza Imperial, MoBseñor el Gran-Duque Vladimlro, generalls1mo dtil Ejército rueo, fué plldrino
d11I !'re1,1d• nte de la República Franctisa cuando este
alto pereonaj11 recibió la condecoración del Toisón
de oro.
El viaje del Gran Duqueá Parb haeido muy comentado por la pr11nsa; pero 111 verdadera significación de
tu vii;lta a M. l◄'aure y loe asuntos qui: cor. él baya
ti·.. ,ado, no p~tiuen ser conocidos, y todo ,o que sobre
el asunto pudiéramos dPcir, serian suposiciones más
ó meuos aventuradas. Oiremos algunas palabras sobre la ceremonia en que tan principalpBpel upresentó el Gra~-Duque como padrino dt:l Prebidente.
Se ha dicho que e, collar entregado á este era el de
Carlos V, y eso no ee PX11cte: el collar que recibió M.
Fauro fué usado por el Mi,,ri@cal Mac Mahon v aute11
por R10s Rosas. Es Boj?uramente de los que•se han
hecho en t:ste siglo para reewplazar los perctldos acabo e~ el que_ ret1wplazó el de ~apoltón I que ni fué
re.tituldo nt reclamado. Tambit'&gt;n ~"' hau p.-rdido uno
que el primer pretendiente transmitió it bUi deseen-

El Señor Montero Rloe, caballero deleg11do, recibió los honores militares en t1l
patio del Eliseo. por un batallón de infantnla con bandera dPPolegada. habiendo
tocado la banda. la Marcha Real de España.
De11put'&gt;e de las presentaciones en el Sil·
ló'l de Embajadores y cuando todes hubieron tomado asiento, el Marqués de Novallas, fungiendo de Secretario de la Orden, leyó el decreto de nombramiento.
fir01ado por Muia Cristina, t'n rPpresen taclón de su hijo Don Alfon110 XIII, Du
que de Borgoña y Jefe y Soberano de la
Orden insigne del Toisón.
DeRpuéa dtt haber recibido M. Faure el
TolFón, con las cerPmonias de estilo y la
proml'sa de contribuir al esplendor de la
Ordt1n, el Marqués de Novallas leyó el act11. que fué firmada por M. Fa11re. el Sr.
Montero Rloe, el Gran Duque Vladimiro,
el Sr . León .v Castillo, M. Uupuy, M. DelcaeFé, t1l Marqués de Nova.llae, el Marqués rle Villalobos y M. CroziPr.
El Presidente firmó un recibo que será
eonetirvade en la Cancilleria de la Orden
en Madrid, hasta su mu11rte. El recibo dice asl:
'
e Declaro haber reClibido dA S.M. Alfonso XIII y de
manos de su Embajador en Parle, un collar de la Orden insigne del Toi~ón de Oro, el cnal collar, según
lo prescrito por los Estatutos de la Orden, me obligo
á dejar mandado en mia disposiciones testamentarias
que se entregue por mis herederos, después de mi
munte, al Canciller de la Orden menc!onada. •
La cnemonia duró á lo más un cuarto de hora. To•
das las personas presentes deFfilRron entonces ante
M. FaurA. dirigiéndole sus felicitaciones.
El Sr Montoro .Rios, caballero de)Pgado, y los secretarios fueron conducidos á la Embajada de España co11 una escolta de dragones. Del mismo modo fué
conducido el Gran DuqueVladimiro~ pero después de
haber conv11rs11do un momento con M. Fame.
En la noche se solemuizó el acontecimiento con una
cena y una gran representación teatral.
El Presidente Faure aprovechó la ocasión para reunir en derredor de los dos tíos del Czar de Rusia á Jo
más selecto de la politlca y de la diplomacia de Parle.

INGLESES Y FRANCESES.
VIEJAS RENCILC,AS,

Dice un periódico parisiense, divagando sobre e
último debate anglo-francés:
No afirmamos de una manera absoluta que sea imposible todo afecto entre dos personas nacidas en riberas distintas de la Mancha. Esto es obra de experiencia individual.
El punto discutible es el sentimiento que abriga el
pueblo inglés por el de Francia. Durante los ciento
veinticinco años que duró nuestra lucha por la supremacia maritlmR y colonial, la hostilidad era menos
vehemente de lo que pudiera creerse á primera vist~: pelear es un medio como otros tantos, para aproximarse y conocerse.
La guerra de antaño engendraba á la larga el respeto y una especie de eimpatla. Sin embargo, la rivalidad se ha envenenado, porque loe intereses ocupan cada día mayor campo que loe sentimientos. Si
los intereses no nos impiden siempre ser justos, casi
siempre cierran la puerta á la generosidad.
La guerra de Crimea creó entre ambas naciones
un sentimiento nuevo cuvos vestigios eran aún visibles en la época del conflicto franco-prusiano. Antes
de que ellta última guerra hubiese terminado, se representaba noche á noche en los jardines de Cremorne. en medio de un entusiasmo freaético, la reconquista de Str11sburgo por los franceses. En la pantomima de Navidlld del circo de Aetley, una linda morena que personificaba á Francia y que salia al son
de la Marsellesa, recibla un diluvio de floreb y por el
contrario, á una jamona rubia que encarnaba á Alemania le gritaba furiosamente el público todos los insultos Imaginables.
Muchos oficiales del ejército Inglés estaban desee• peradoR por no hacer nada en pro de Francia: algunos hicieron 1a campaña como voluntarios, y @e asegura que Lord Kitchener, muy jovená lasazón,eirvió
Conde Francisco Thnn-Ilohenstein.
en las filas de nuestro ejército en aquella época.
Sin embargo, la opinión estaba muy lejos de ser
Presidente del Gabl •ete Austriaco. cuyo dlscunoo en et Relchsrath
pmt••tanrt~ contra la expulsión rt~ austrla&lt;'.os llevarta á cabo en Pruunánime. l!:.l viejo Carlyle escribió una carta al "Tisia. ha producido ,.,,.n se"sacfón en Rerlln. El itl•curso del es ta
mes," en la que el profeta de Chelsea declaraba en
dlota au•orfaco •e ha rcnn,1derado como uua seria a.mena,,a pa,ra
eathfacción por verá Francfa, "frivola y fanfarrona,"
la existencia de la Trlplfce.

�Domingo 18 de DiclembrA d11 1898

452

Domingo 18 de Diciembre de 1898.

EL MUNDO.

MEXICO MODERNO.

derrotad~ por Alemania, "modesta, religiosa j grave.11
LOS predicadores formaron en coro en derredor del
ftló11ofo, por diversas razones.
Como aún no se conocía la verdad por las confesiones cinlcae de Bismarck. nosotros pasábamos por ser
loe agresores; Dios castigaba nuestros pecados: su cólera cala sobre Francia como antaño sobre Sodoma ó
Babilonia. "Gesta Dei per Gerrnanos" asi predicaba
ante la Rein!l el fogoso_ Norman Ma~ Leod y algo de
estos sentimientos h0Pt1lee se deslizo en las pá!?inas
del Diario Intimo de Victoria, la cual olvidó borrar el
pasaje cuando entregó al público sus recueruos.

Lf\ LE,OOION DE LOS NIA08.
-¡,VendrAs pronto, papá?
-Sí, Magdalena.
-Cuando?
-Dentro de una hora. Adiós, vete pronto por
-que si no, Miss Nelly se impacienta.
En efecto, l:l viPja aya aparecía en el dintel del
salón, rígida, contrariada por la espera, y un pliegue como de reprimenda comprimida, contraía su
boca fría de inglesa, poblada de lim~os dientes .
Iba carg11da de rdquetas, pelotas, libros de es•
tampas; todo el bagaje en fin que la chiquilla exijía le llevaran cuando por las maftanas se la conducía al jardín próximo á correr, jugar, tomar el
aire y distraerse de li;. monotonfa de la c11.sa.
Dió un beso más á su padre, sahó, y al momento las habitaciones quedaron en silencio melancólico, el silencio de la viudez! Hacfa d os aftos
.que la muerte había pasado por allí de improvi.so arruinando el amor, la dicha, todas esas cosas

¿En dónde están ahora *""*
lot1 que se afliglan por nuestras derrotas y los que las celebraban?
Han abandonado el campo á una nueva generación
que parece perf.-ctament~ unificada en su opinión y
que _si no odia _á Francia siente por ella una male~olencia desconfiada y sarcástica.
Nuestra alianza se desh.zo como se desbaratan todas. las alianzas en l~s que u1;1a parte da todo y nada
recibe. Nues,ra polit1ca econom1ca se ha oriemado ha•
cia el proteccionismo: hemos buscado en la expansión
colonial. compen~ación y consuelo para 11uestra mala
fortuna. De aqui han surgido veinte problemas que si
no han puesto frente á frente nue~tros soldados y
!os su.vos, han dado ccasiones de lucha á los diplomáti~os de ambas naciones: tales son las cuestiones del
Niger, de M,:kong, de Terranova, de China y sobre
todo la de Egipto.
Al acercanos á. Rusia, es decir á una potencia que
será siempre sospecbosa á los ingleses hemos añadido
A la lista de las quejas que Iuglate~ra creia tener
co_ntra nosotros, lus que hace valer contra nuestra
ahadi..
Entr.i tanto los periódicos ingleses dan cuenta á sus
lecto:-es de los tristes debates que enturbian y corrompen nuestrl!- v~da pública desde hace diez añoP: los
C?meo_tan d1ar1amente de manera de presentar áFran.
ci q baJo un aspscto antipático ó ridículo. Mas la energía. y J~boriosidad del pueblo france3, la abnegación
y la virtud de nuestros hogares burgueses la actividad, creadora de nuestros sabios, todo e110 ~e calla á
los mgleses.
El nombre de Pasteur no seria conocido en la isla
sino por los ePpecialistas, á no haber descubierto el
medio de curar la rabia. DurantA más de diez años
se ha_n burlado de Taine y de su Historia de la litera~
tura rnglesa, como se burlaron de Lessep!! y de su proyecto de canal.
. Nad~ sab~n de ~e1:1an mientras que los franceses
mstru1dos cuan diariamente á Darwin y á Herbet
Spencer.
Un profesor inglés d-ecia recientemente á un , 6 .
dactor_de '';Los DebatAs:" ~arece que vais á establecer umvers1dades en Francia. Le sorprendió extraordinaria~ente _s:i.ber que se trabajaba en esto desde
hacia vemte anos y que el decreto de que babia oído
hablar vagamt1n•I', venia á sancionar legalmente d
hecho consumado.
Por todos estos procedimientos de razonamiento y
de información. por estas ignorancias y estos errores
sumados á verda&lt;ies mal comprendidas, se ha formado una falsa imagt1n de_ Francia, y e~a imagen,flja en
el espirito de la población mediiL de Inglaterra no 86
borrará fácilmente.
'

453

EL MUNDO.

frecuentemente, sino tal vez al carácter seco y
adusto de su ay a, Sa vinien pensaba en esto al verlas salir juntas, y se preguntaba si una aya joven,
bella y riente no convendría mejor p11ra predisponer á la alegria á su pensadora chicuela. Este día,
sobre todo, le había parecído al partir una palo •
mita que parada en la puerta de una iglesia, tuviera sobre sí toda la sombra de la turre.
En cambio Miss Nelly era un guardian de toda
confianza sin peligro de aventuras, citas, intrigas
ó negligencias; y como para el viudo lo principal
era la seguridad d~ su tesoro, estaba contento
así, sin que por eso dej11.ra de i;obrevigi h1rla en
los jllrdines y avenidas adonde llevaba á Magdalena todos los días. SP. les reunía, se aseguraba
de que 11:1 chica no babía caído ni se habfa resfriado, y procuraba aunque sin éxito hacerlajugar con otras criaturas, porque c onservAndose
sola suspiraba y veía de lej,,s las bandades de

Savinien espiaba toda esta gentil transformación, movimiento del instinto eterno, infantil expansión del amor, y viéndola salir engalanada,
temb lorosll, feliz, decía para sí.
- Va como á una cita.
E ntonces pensaba en sí mismo , en sus emociones semejant as cuando iba á ver en otros t.iempos
á la madre de Magdalena que tanto se le parecía, y el viudo se sentía más solo y más adolorido.
.Aún no conocía á ese Teodoro de que su bija
se ocupaba sin cesar como de un hermano. Ella le
tuteaba, le llamaba Teo ¡que nombre tan lindo! y
contaba á la vuelta de sus paseos cuanto había
con verdado con él.
Comunmente, cuando iba Savinien á reunirse
con su biji\, ya Teodoro se había marchado y por
eso no había logrado conocerlo, pero al fin tuvo
esa curiosidad y una vez acudió más temprano.

J
Casa del Sr. A.gustin Hagenbach, en la A.venidaJoá.rez.
Las profecias más extrañas son las del abate S, uffrant, cura bretón que vivió en tiempo de la vueha
de los Borbones.
Hace más de cincuenta años, anunciaba:
Et dia en que la palabra c11.mine tan aprisa &lt;'-"'IDO el
pensamiento; en que los coches caminen sin caballos;
en que las cabezas más sólidas no sepan a donde ir
ni conozcan el camino recto; el día en que los legitimistas sean tan pocos que puedan abrigarse á la sombi:a de una encina, entonces los grandes acont..cim1entos t1starán próximos y se oirán tr..s gritos: "Viva el régimen social," "Viva el Emperador," "Viva el
R~y, 11 gritos que vendrán del Norte.
Será terrible, pero inijtantáneo y todo se salvará,
cuando todo parezca perdido.
El buen cura previó el teléfono y el automóvil; en
cuanto á lo demás hMy que A•perRr.
Otras profeclas no realizadas aún:
~aliándome en Roma el 11ño de 1891 se me dij'l que
Leon XIII rdnar1a veinte añ ,,s p11ro que no 11, galia
111 vigé,iwo segundo aniver.;arlo de su rsinado.

PROF.ECI.A.~

Antaño y ogalio

El mago Papus p11blica en "La Iniciación" algunaa
profecías que.rt1producimos á titulo de curiosidad.
Y para ius¡nr»r confianza á los incrédulos damos á
continuación algunos ejemplos de profecil.s realizadas.
Un prospectus del abate Torntl-, comentador deNastradamu@, advirtió el 1tño de 1860 que la r1wolución
triunfaría en Nápoles, Palermo Venecia y Roma Y
en 18ti2 anunci11.ba que el Pode~ temporal del Pontifi.
cado duraría tanto ~omo el Imperio y que Gariba1di
(Vacua, puerco medio -hombre) y su hijo irian á Chálon y Ma ~on durante lo~ trastornos públicos.

Esta predicción me sorprendió porque el PHpa tenia entonces ochenta. y un años y parecia esta.r muy
débil.
Sin embargo, en Febrero ha cumplido veinte ai'ioa
de reinado; la primera parte de la predicción se ha
realizado.
E,peremos uno~ meses la confirmación de la otra
parte y .... . .luego que nos digan s! lo hizo la cailU&amp;·
lidad.

. . ..--~~----,

.,.

)

1
l1
Casa de la Sra. Vda de Hida1ga. Bucareli y Donato Guerra.

Casa del Sr.Lic. Alfonso Lancu.ster Jones-1" de la Industria.

frágiles y preciosas conque dos corazones se li- nin.os que parloteaban como pajarillos y corrían
por el jardín.
gan.
Ese día el viudo había prometido ir pasRda una
Savinien ahora se sentía incompleto, l'rraba
hora,
porque deseaba quedarse solo consigo mispor las habitaciones como buscándose á sí mismo y no podía comprender la vida en esa sole · mo, con sus recuerdos, pensar en el pasado y
dad mora I y material.No mas la presencia de la ni- llorar ,por su corazón que estaba frío como una
:na de quién se había convertido en padre y ma- losa bajo la cual hay un cadaver.
dre A la vez, le hacía soportar sus amarguras
de viud0.
*** un compafteropara
Magdalena
un
día
encontró
Magdalena tenía seis aftos, y estaba deliciosa
con sus cabellos de un color tal que parecían ra- sus juego:.. Era un chiquillo que como ellll iba
yos de luna, con sus ojos muy grandes y un 11s- diariamente á las mismas horas al jardín. Lo pripecto grave de persona mayor que hacía reír. Es- mero que hizo, fué no retardarse para sahr quita seriedad le venia de sentir3e huérfana? Ne: la tándole así á Miss Nelly un motivo de impacien· muerte no había dejado huellas profundas en su cia y regailos; por el contrario, en cuanto almorz1:1ba se dejaba vestir, abreviaba los adioses y samemoria. Se acordaba apenas de un día en que
hizo mucho sol y pusieron en la casa grandes cor- lía corriendo.
-¡Qué pt"isa llevas, Magdalena!
tinajes negros y abundantísimas flores, sin que
-Si,
papá, porque me espera Teodoro.
se hubiera dado cuenta del por qué de todo
Savinien ya conocía al nuevo pesonaje que haesto.
Como Savinien quería que la nilia se acordara bía entrado en la vida de Magdalena, la cual no
de su madre para que lloraran juntos por ella, le estaba tan pensativa como antes y hasta parehablaba frecuentemente de cómo era, cómo se ves- cía tener más grandes los ojos. Reía, jugaba, saltía, y 1e aseguraba que estaba de viaje, que quería taha influenciada por su amiguito á quien admimucho á su hijita y que ibaá venir un día úotro. ri,.ba hablando de él con exaltación, se iba des.Así hasta él se engafta ba un poco ...... pero en pertando en su espíritu una coqueteríu casi femenil, quería salir siempre con sus traJes dominliL chica no cansaba gran impresión.
.Así pues, si Magdtilena rra de una gravedad gueros, por lo que tenía con Miss Nelly conflicprecoz, no lo debía á esos tristes recuerdos que tos y escenas de lágrhnas, y se veía en todos los
no comprendía con todo y que se le evocaban tan espejos al pasar cerca de ellos.

Desde il'jos di-tinguió á Magdalena y á Teodoro
de pié que hojei\ban un lihro de estampas, en tanto que cerca numerosos nifl.os, corrían, gritaban
y rPtozaban cruzándose pelotas y volantes.
Ttin prorito como vió á su padr e corrió á racibirlo Magdalena llevando al chico de la mano.
Era este un delicioso muchacho morenito, de cabellera tumu.tosa pero descíplinada y de movimientos ágiles. Ojos límpidos que revelaban inteligencia, y boca muy fresc11 y muy riente. Tenía buen gusto Magdalena! Teodoro saludó con
mucha distinción, tendió la mano y se irguió ceremoniosamente.
-¿Siempre juPgan juntos ustedes? pr .&gt;guntó el
padre.
-Si seftor.
-1,Y no juegan con otros nin.os?
-No nos htin sido presentados.
Savinien permaneció reflexivo. E stas palabras
de buen tono le sorprendieron. ¿Estaba hablando
con unos nin.os? Los veía en este momento graves como una pareja de jó venes que habienrlo
vuelto á tomar el libro entr11 h11.n á la regió n de
los ensueilos despreciando el juego que es la forma infautil de la actividad. Luego. sus ojos des,
prendiéndose del libro vagaron sin fijarse en nada,
cayó el libro y ellos siguieron distraídos, silenciosos muy cerca al uno del otro.
Luego un diálogo.
-Es tu padre ese seftor?

�45i

-Si, Teo.
-Lo quieres mucho? ¿por qué?
-Porque es muy bueno, me regala juguetes y
vestidos, me cuenta historias, me despierta besándome por las mailanas y me ama mucho.
Teodoro escuchab,t
pensativo, hundiendo
sus miradas en el lejano
horizonte como para
buscar al extremo de
las largas avenidas de
árboles á alguien que
no vendría jamás.
-¿Y tú padre, Teo,
también es muy bueno?
El chico respondió
muy triste y con voz
que en vano tra~aba de
hacer firme.
-Nolo conozco.Está de viaje, pero va á
regresar

-Como mi madre, dijo Magdalena suspi·
rando.
El viudo oía este diálogo sufriendo mil tortu•
ras, suspendido de aquellos labios que así hablaban de la muerte. La misma mentira dulce les
engaliaba y esta similitud fué acaso causa de su
simpatía. Se vieron diferentes de esos ctros niflos que tienen padre y madre y están entre uno
y otro como una lámpara entre dos espejos, y
ellos entonces se ligaron con esa melancolía que
tiene aquel á quien le falta uno de los dos y que
hace una infancia infirme, una infancia que cojea.
Teodoro y Magdalena, acababan de comprender por que eran más graves y no se juntaban á
la banda de los demás niflos. Un vivo deseo de
ver á esos dos viajeros prometidos les agitaba y
volvieron á tomar el libro maquinalmente, sin fijarse en él y siguiendo cada uno en su idea.
-Yo quisiera tener padre, como tú, dijo de
pronto Teodoro.
-Y yo madre, como tú, contestó Magdalena
acordándose de la madre de Teodoro que venía
por él algunas veces, vestida de claro como las
reinas de los cuentos de hadas, bella como la luna, y amorosa .... . .
El viudo estaba conmovido hasta el fondo del alma, habta el fondo de su dolor, y los dos niiios se
pusieron muy tristes. El instinto tiene una gran
fuerza explicat~va y les hizo comprender ayudándose sin palabras pero con la lucecilla de sus
inteligencias que juntas alumbraban lo suficiente,
el negro misterio de aquella ausencia. En el mismo minuto ambos vieron claro y vieron dos caras
desconocidas de seres que les habían amado; y
conscientes de que esas caras no retornarían jamás de su viaje á la sombra, los niños se abrazaron y ~e pusieron á llorar.
Cuando Savinien, con el corazón torturado
cruelmente, se aproximó á ellos para llevarse á
Magdalena, vió en los ojos de los niiios lágrimas
grandes y silenciosas que sucediéndose sin interrupción, salían, rodaban por sus mejillas frescas y sonrosadas y caían á tierra, corona de perlas tibias quP. el viento llevaba A dos tumbas ignoradas la una de la otra.

~

MUNDO

Era la hora del regreso: Miss Nelly recogió los
juguetes. Magdalena dió un beso A Teodoro y
luego se fué con su aya en tanto que Teodoro se
alejaba con la suya. De tiempo en tio,mpo volvían
las caritas para verse aún, sintiendo como que se
querfan más, después de haber llorado juntos.
En cuanto al viudo, enter1tmente entregado á
rn dolor que la conversación de los nilios había
renovado, se internó en el bosque por las avenidas solitarias por encima de las cuales descendía
la noche vestida de gasas negras y coronada de
diamantes.
***
MagdalePa hablaba sin cesar de Teodoro y este nombre empezó á hacerse familiar_en la triste
casa del bulevar Eeauséjour donde parecía que
el chico habitaba un poco interesándose todos
por él. Magdalena refería constantemente á su
padre lo que Teodoro habfa dicho, los juegos que
prefería, las personas que frecuentabs, sus libros
y su;, costumbres, y así fué como Savinien conoció el sisttma de vida de la casa del chiquitín con
los menores detalles. Era una familia cuyo modo
de ser pasaba como por una linterna mágica por
Magdalena, reflejándola en el·espíritu de su pa•
dre. Era la reproducción
de otro hogar enlutado,
en el que la madrehabía
sobrevivido para educar
al huerfanito. La niña hablaba con frecuencia de
la madre deTeodoro que
la acariciaba, le regalaba dulces y juguetes y
se sentaba á ve ces á verlos corretear bajo los árboles, y hablaba de ello
con exaltación.
El viudo se acordaba
de lo que Magdalena dijo en su conversación
con el niño que él había
sorprendido: " Quisiera
como tú, tener una madre."
Admirando los trajes
de la viuda, Magdalena
decía que eran relucientes y lindos como los de
los cuentos de hadas, lo cual era una prueba para Savinien de que eran claros y de que en consecuencia va no era reciente su viudez. Gracias
á la interm.inable charla de la nifia, aquella desconocida había llegado como Teodoro á formar
parte de la casa y se hablaba siempre de ella, teniéndo~e conocimiento exacw del estado de BU
salud y de todo lo que le concernía.
Un día que el viudo fué má.s temprano al jar·
dín á reunirse con Magdalena, la conoció personalmente. Era muy joven aún, á pesar de que
Teodoro tenia seis años como su amiguita, y lucía tanta gl'acia que parecía más bien una hermana mayor. Estaba conversando con los dos
niilos y tenia en las rcdillas un libro de estampas
que comentaba sin duda con relatos asombrosos,

Domingo 18 de Diciembre de 18118.

Domingo 18 de Diciembre 1e 1898.

porque sus oyentes ni parpadeaban y tenían el
aspecto de estarse repartiendo el tesoro de aquellas historias. ¡Grupo colorido por el sol, cuadro
tranquilo de vida y de juventud!
El viudo se aproximó y dió á la dama las gracias por sus bondades para con Magdalena. Teodoro avanzó y le tendió la mano con ademán seguro y franco, y él lo acarició con tierna gratitud reconociendo que había venido á ser como
un rayo de luz y de alegría en la existencia melancólica de BU hija.
-¡Se quieren tanto! dijo la madre.
y los dos niflos, felices por estar juntos y felices al ver que sus padres lo estaban también, se
tomaran las manos y se besaron con sincero y
encantador regocijo.
El viudo por di5creción no prolongó la entrevista y á los pocos instantes se despidió llevándose á l\fagdalena que, un poco triste, iba al lado
de su padre. No hablaba: parecía reflexionar en
cosas muy serias y brillaba en su carita algo como el reflejo de una dicha interior nueva para.
ella. Derrepente preguntó:
-Dime .... ¿y lÚ también amas á la madre de
Teodoro?

*

**
Una gran contrariedad sobrevino.

Miss Nelly
recibió de Inglaterra una carta en que la llamaban su madre, y Saviuien se disgustó mucho por
eso, pues la nueva aya que vino no le inspiraba.
mucha confianza y tuvo que dedicarse á ejercer
una vigilancia más estrecha yendo con frecuencia á ver si la niila era conducida COillO antes á
lugar conveniente.
Con ese motivo volvió á ver reiteradas veces á
la seflora Chenée y se estableció entre ellos cierta intimidad principalmente causada por la seme•
janza de sus situaciones respectivas. Se refirieron su vida y Savinien supo que la madre de Teodoro quedó viuda á los dos aflos de un matrimonio aceptado óiD voluntad ni amor por instigación de sus padres, y que aquello fué como un
paréntesis de su vida del cual se acordaba como
de un viaje hecho en compailía de alguien que la
entristecía.
¿Y puede ser otra cosa diferente el matrimonioi' La señora Chenée se asombraba como de
una inverosímil aventura del amor que le pinta•
ba Savinieu relatando sus aflos de ventura, de
pasión mutua y su viudez inconsolable. ¡Qué consolador era para él ahora tener á quien hacerle
estas confidencias! Sin Magdalena, á quien se había dedicado exclusivamente, le decía, la vida le
habría ~ido insopcrtable. ¡Pobre nifla, pensativa
ya, pensativa y melancólica como su madre!
Pero felizmente había encontrado á Teodoro
que la había enseriado A jugar, á ser niña, á serfeliz.
Viudo y viuda hablaban constantemente de sus
hijos sin cansarse jamás; sP. referían sus caracteres, sus inclinaciones, sus frases tiernas ó graciosas, y un día Savinien citó la última ocurrencia..
de Magdalena:
- Dime, papá: ¿verdad que yo estoy casada.
con Teodoro?
Los viudos hicieron el exámen psicológico de

esta ternura que era en verdad un amor en pe ·
queila esca!a, y Savinien hizo observar que los
niiios aceptan todo plenamente, y no hay moti·
vo para dejar de creer que puedan enamorarse
de un modo f Prviente.
La seilora Chenee oía un poco pensativa, y contestó:
-Es verdad: suelen observarse esas precocidades, y hay chicuelas que son para sus muñecas
unas madres amorosísimas.
.Ambos contemplaron á s.:ts hijos enterneciéndose y siñtieron como que los ligaba un lazo de
familia, y;,, que según las palabras de Magdalena
se consideraba casada con su amiguito.

***
Un día Savinien tuvo una sorpresa imprevista
que lo alarmó: había salido una hora después de
Magdalena inquieto por el deseo de reunírsele,
pues no tenía gran confianza en la nueva aya, y
al llegar al jardín donde tenían costumbre de de·
tenerse no las encontró. Buscó de árbol en árbol
buscó tras el Kiosko de los conciertos militares,
y buscó más lejos por las avenidas del bosque
sin encontrarlas, ni tampoco á Teodoro que seguramente no había venido.
Mucho se afligió Savinien y hasta se imaginaba que la cara de la muerta se aparecía entre las
fronnas llena de reproches mudos, porque no ha•
bía sabido velar por la niiia consagrándose á ella
exclusivamente como lo había prometido en lci hora solemne de la eterna separación.
En vano la llamó con gritos desesperado3; no
le respondía eco alguno, y bien prcnto fué presa
de un terror pánico, irracional y creciente. La
incertidumbre !P. era intolerable y quería cesar
de sufrirla en seguida: pero ¿cómo? En su desesperación pensó en Teodoro_ que acaso t~vier~ indicios del paradero de la mila; y muy mqmeto,
resolvió ir á tomar informes á la casa de la sefiora de Chenée que estaba cercana.
Rápidamente se encaminó en aquella dirección
y el temor en que se hallaba Je hizo suprimir toda
otra reflexión sobre si sería ó no indiscreta semejante visita que, por otra parte, quedaba excusada con lo grave de la situación.
No bien hubo llamado á la puerta cuando ésta
se abrió, y antes de que manifestara el objeto de
su visita una inmensa alegría le inundó el corazón. La ~oz de Magdalena había llegado hasta él
como una música al tra"&lt;'és del corredor y el sa•
Ión, cuyas puertas y ventanas estaban abiertas
en este día tibio de primavera.
Un momento después 11' seilora Chenée vino á
su encuentro excusándose de haber traído á Magdalena por ser día del cumpleailos de Teodoro.
Ya habían comido juntos y ahora estaban en el
patio entre las rosail recién abiertas que tanto
se les parecían.
El padre y la madre fueron á l!entarse en el

EL MUNDO.
saloncito desde donde podían contemplarlos á su sat:sfacción, en tan•
to que los chicos jugaban descuidados entre los bosquecillos de lilas y
adormideras de aquel microscópico
jardín que parecía hecho apropósito
para ellos.
¡Qué graciosos estaban! se les hubiera creído verdaderamente enamorados, pues hablaban en voz baja
cuchicheando, como temerosos de
que sus oídos percibieran lo que decían sus labios y sus labios dijeran
lo que sentían sus corazones celosos hasta del aire.
Por momentos su ternura se hacía
como más grave; Teodoro tomaba
la mufl.eca que la niiia había vestido de seda tan brillante como las
rosas y el sol, y la colocaba entre
ellos sobre un banco de piedra, juntos daban las manos á la muileca
y con mucha gravedad se paraban
y la llevaban con mil cuidados por
la avenida como para enseilarla á
andar.
La interpelaban, la acari1faban,
la reilían simulando que era su hija
y representaban así el cuadro de la
eterna pasión dando á sus padres,
sin saberlo, una lección de amor.
Contemplándolos la seilora Chenné, se acordaba dé sus conversaciones con Savinien sobre la psicología
de la infancia, y la invadían las Jasi
tudes deliciosas del ensueño. Con los ojos veía á
,os niños, pe.ro con el espíritu contemplaba otra
imagen más cercana y más atractiva. ¿Que la turbaba así? ¿Eran los primeros efluvios de la primavera embriagadl&gt;res y perfumados, trayendo
al alma solitaria la poesía de los nidos?
. ¿Era la melancolía del crepúsculo cayendo co•
roo crespón finísimo sobre el cielo de su alma?
De pronto la viuda pareció arrancarse á sus
reflexiones, y mostrando á los niilos, dijo:
-Parecen deveras dos enamorados.
Luego rñadió:
- Y son felices, pero muy
felices, y no sólo para ellos
hizo Dios en el mundo la
felicidad ..... !
Desde hacía tiempo que
Savinien la interesaba por
su elevaciún de espíritu,
sintiéndose apr-0ximada á
él á causa de la semejanza
de sus situaciones, y aún la
había conmovido aquel do•
lor noble y sincero que ella
podría curar con su piedad,
que constituye lo esencial
del sentimiento femenino.
Todos los pensamientos
de una tarea de I estauración y con.melo acuumla
dos en su alma para Su.vinien y que habían estado
flotando comu en la vaguedad de un ensueilo, tomaron cuerpo ante la lección
de amor de los niños sinceros y vehementes, y el
deseo de amar estalló en
ella como los brotes irre•
sistibles de una primavera
interior.
El viudo quedó sorprendido al adivinar, al comprender lo que estaba pasar.do en el ánimo de su amiga,
y pensó que á él no le era
posible amar viviendo, como vivía, más allá del mundo y de las ilusiones, pero
la prueba no lo agotó: se
acordó instantáneamente de
su promesa á la moribunda de no casarse y vivir
sólo para Magdalena, y exclamó como respondiendo
á sus propias ideas:
-No, no! Ofrecí A la
muerta no casarme. Qué
diría ella?
Y hacienda un supremo

455

esfuerzo sobre sus inclinaciones del memento,
tanto más arrebatadoras cuanto más inespera•
das, se puso en pié como quien está resuelto á
huir de una irresistible tentación, y apresuró la
partida. Los niilos fueron traídos del jardín y
las despedidas se hicieron con rapidez.
Cuando Teodoro se quedó á solas con su madre, al verla pálida y óonmovida se inquietó quedando muy asombrado de que estuviera triste
cuando él era_ tan feliz, y luego se fué poniendo
triste poco á poco, al mismo tiempo que las sombras de la noche, descendiendo del cielo, se extendían comci gasas impalpables por el salón.
El juramt&gt;nto que se hace á los muertos es una
cosa sagradit. porque los muertos nos ven, nos
oyen, nos persiguen y sufren cuando se ven humillados y olvid1tdol.'.
Savinien luchó contra los encantos arrebatadores de la joven viuda que l,:i brindaban· toda
una vida de alegría y calor, y al fin resolvió suprimir los paseos al jardín para quitarse ocasiones de te11titción y de debilidad, y desde el día
siguiente M,igd11lena fué llevada á pasear por el
otro extn-mo de la ciudad.
Pronto se acostumbró la chicuela á su nuevo
itinerario y á lati avenid11s y jardines del otro la•
do de'l Sen11, h11sta que al fin acabó por no cuidarse más de ,i vivía ó no su amiguito.
¿Acaso, pr.. maturamente despierta A la razón,
había comprendido que algo iremediable desligaba los debtino:1 de ella y de Teo, cuando apenas empez11bau á unirse en dulce intimidad?
Savinien no se atrevió nunca á pretender penetrar en ese mistPrio del corazón de su hija. Tal
vez todo consistfa en que había olvidado pronto.
Y entonces pensó en esa vida en miniatura que
nos representan siempre los niños, amando, aborreciendo .ú olvidando sin motivo y en pasajerísi•
mo período &lt;le tiempo. l\fagdal&lt;"na con Teodoro
había presentado de pronto la imágen de una pasión correspoudida, y había dado, sin saberlo,
una ardiente lección de amor, que podía haber
sido contagiosa. Ahora, estaba dando una lección de olvido ...... Olvido rápid&lt;', propio del
corazón femenino, en el cual nada s~ puede escribir, según la expresión del poeta, que no se borre
como si hubiese sido escrito sobre la arena ó sobre el agua. - GEORGES RoDENBA0H

�Domingo 18 de Diciembre de 11198.

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¡ur ;VPsoR&amp;ROl

..

AB ETERNO;
Traf'mos dPsde otros mundos
cual rPCUf'rdo dfl ot:·os dias,
iuefables simpatia1&gt;,
r~s..ntiroientoe profundos.
¿Los oleaies iracundos
chocan Eólo por chocar?
¿Amar es tan Polo amar?
¿Dónde el punto de partida
eHá p11ra nuestra vida:
en la playa ó en el mar?
A do1mir cual pPscadores
en 11lta mar nos echamos,
.v en la playa despertamos
de esta vida de dolores.
Y esas vidas 11nteriores
confunden cunas y fosMs,
dando a@i á las presunciosae
Ciencias de moldee estrechos,
el cómo de t~ntos hechos
y el por qué de tantas ~oP.as!. ...
L11. Natura tal v~z quiere
rehaciendo Jo que df'Ehace,
que el alma de uno 4ue nace
1&gt;ea el alma de otro que muer.i.
Nadie asl romper espere
tal deEtin.:&gt; eslabonado.
¿Quién es el que no ha mirado
singulares coincidencias,
en hendas cl11rividenclae
de futuro11 que han pallado?
Cruzando el recuerdo está
un puente 11obre el abismo.
cuando á vPces me ensimicmo,
cuando el alma ae me va.
Recuerdo el placer qui7á
hoy que las penas me a!ligen
placer de amores que rigen
el rumbo de una pasión
110 sólo Pin conclueión
sino también sin origen!. .....
Pasión que es luces. sonidos,
mieles, aromas y plbtlcas:
todas las fuerzas elásticas
de nuestroff cinco sentido@!
En los sueños desmentidos

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Pronto con mi pesar y mi amargura
Que ni consuela el tiempo ni mitiga,
De11cenderé rendido de fatiga
Al fondo d11 ignorada sepultura.
Y tú vendrás radiante de hermosura;
Y al dulce halago dEI tu voz amiga,
Harás que me fevante y que te flga,
Alma inmortal, á la culeste altura.
Y alll do eterna la verdad subsiste,
Tt: diré de mi afán para consuelo
Qn•· viva y muerta mi esperanza fufEte.
Qne te di mucho amor con Joco anhelo,
Y que no te di más, porque no existe
Más amor en la tierra ni el cielo.

~-··•

de mi corazón amantA,
truena un beso u-sonante,
se "nsan&lt; ha, SA alza h11sta Dios,
y nos arr118tra á )ns dos
cowo un círculo dP.l Dante!
¿Amo ó dese(&gt;? Otra vez
tra8 de apurar el licor,
dejaré el vaso de 11mor
vo1c1tdo sobre la hez?
O cual moribundo pez
que toruara á EU eltmento,
i,;·ozaré gozos bin cuento
tm ilusion,-s sin fin?
¿Es de Edén ó es de jardin
el olor que trae el viento?
Ttmgo yo al queda1me á solas
seutiw1entos encontrados:
amor,..&amp; contra pecados,
1~ños flnt1rndo en las olas ..... .
En mis florlls las corolas
y en mie árboles los nit1os
Í:on otros t11ntos oldos
con que P.scucho eternamente,
la pifia de, la serpiente
rnbrl'I IO@ frutos prohibido11l
Caiga ó no caiga en error,
después d11 dufarlo, creo
qu" todo amor es deseo
y todo dPseo amor
Esto que e11 en mi fulgor
y que alumbrándome va,
i-1 primero no será
ptiro el más profundo ijf
de mis deseos de aquí,
di' mis amores de a1lá .... . .
Memoria que es ambición,
recuerdo que es porvenir,
este amor me hace @11ntir
como -:ina resurección.
Si es justo que la Pasión
pidiendo limoPnas ande,
ya que el amor que se expande
i-n mi alma no cabe en ella,
denme otra vida máP bella
sobre otro mundo más grandP!. ...
JOSÉ s. CnocANO,

·------------------------------------------------------------------------------------INEXCELSIS

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TEMPESTAD

PlANO.

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EMILIO FERRARI.

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Como invapor ejércit ,, en montones
Las nubes bajan á e.nvolver la ti11rra;
Simula tll viento su clarln de gunra
Y ..1 trueno el galopar de sus bridones.
Ruge a. dictancia el mar en sus brisones,
El horizonte en lobreguez lle cierra,
Y á devastar los campo~, de la 11ierra,
ViPnen bramando 11ludes y aquilones.
El valle há poco floreciente v gayo
Mira á merced del torbellino cit&gt;go
La antigua pompa qu11 heredó de Mayo;
Y un caos es todo á nuestra vidta Jue¡¡-o,
Sobre el que Dios con PI zig-za¡!' del rayo
Trar.a, al pasar, su rubrica de fuego.

JAVIER SANTA MARÍA.

México, 1698.

DANZA

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�EL MUNDO '

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Domtn,ro 18 a, Diciembre de 1898.

Domingo 18 de Diciembre de 1898,

EL MUNDO
OTRA RECETA CONTRA LAS VJIIRRUGAS.

PAGINAS DE LA MODA

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'.. . '·:
RIPIOS SOCIALES

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LOS INTELIGENTES
Por lo regular se califica de intell;ente á
todo aquel que descuella sobre el vuigo por
~us conocimientos, por su educación, por sus
maneras ó por su facilidad de expresarse ó
de insinuarse con los demás que viene á ser
lo mismo; pero como no siempre fos juicios
d-, las agrupaciones sociales son ri~uroaamente exactos ni están del todo librea de
11qulvocaciones, tambtén eon aceptados como
inteligentes pur sang esos seres híbridos que
andan por ahi en una perpetua holganza viviendo á costa del prójimo ó de la prójima á
quienes engañan con un desplante admirable mezclándose Pn todo, dando su voto en
las cuestiones de interés público ó privado,
cuando no 11s ni oportuno ni sensato. ni se
loa pide nadie y c. usando más daños que la
floiera en los surcos abierto&amp; por la constancia, la honradez y el trabajo
Asi como no se concibe un paisaje de las
regiones polares i!in algún cachalote envarado en el hielo ó sin focas tomando el sol semestral sobre un témpano flotante, así tampoco se concibe un cuadro de la moderna civilización sin que en él figuren esos anfibios
que si no contribuyen á embellecerlo, por
lo menos ayudan á producir efecto en los corazones sencilloR ó pusilánimes, COl"lO l" Quimera, como el Pulpo, como la bestia del Jebodán ó como el caballo del Apoca'.ipsis.
Inteligwte es el mancebo audaz que se duce á una joven tan pura como inexperta y
que luego la abandona enmedio del arroyo
con el amargo fruto de sus condescendencias.
I nteligente es el que lisonjea á la viuda ignorante presuntuosa y rica, explotando en
su favor tan estupendas cualidades.
Inteligente ea PI que pide prestado un du•
ro al amigo recién llegado de provincia. mucho antes de sacudirse el polvo de la deheBH., y después y a no le devuelve ni los bueno• d!Re.
Inteligente es el que se suscribe á un pe·
riódieo y que después de recibirlo y leerlo
de gorrit., devuelve la susbcripción haciéndose de las nuevas y negando haberlo pedido.
Inteligente es la cachuquera infame que á
la vuelta de una esquina acecha á la niña indefenPa y sencilla para cambiarle &amp;u oro por
pe.~os f'alsos empujándola al lodazal.
Inteligente es el rapaz pretencioso y tonto
que antes de aprenderá leer correctamente
ó á trabajar en algún oficio, pierde lo mejor
de su tiempo haciendo versos cuando no cosas peores.
Inteligente es el abogado ramplón que cuan•
do no lt, ajusta el cacumen para mantenerse, se dedica á buscar empleos, á embaucar
tontos y á patrocinar negocio11 turbios, ya
que loa negocios claros nunca están á su al•
canee.
Inteligente eP el orador que sin lástima de
su personilla y con más acopio de pretensiones que de conocimientos, asalta la tribuna
que poco á poco, y como por via de encantamiento. se va virtiende en picota ante los
asnmbrado11 espectadores.
· Inteligente ea el médico que para que no
se agote tan Jll onto la mina del cliente rico,
le ministra substancias más propias paraalarg11r la PnfPrmedad que para curarla.
Inteligente es el yerbero ó fármaco sin conciencia que substituye unas drogas con otras
con gravP pPrjuicio de la humanidad dolien•
te. Estos i11teli_qe11tes son peor"&amp; que el vómito y causan más eHragol! que el cólera mor•
bus .
Pero .... son tantos loe inteligentes la11readoa, encomiados y haFta venerado11 por el pópulo, gracias al
111aravilloso modo que tienen de ingtmlarse, que sería tarea muy larga pa@arlea revista en una estrecha
,•.n1umna de periódico; pt'ro está demostrado por una
clulorosa experiencill, que asi como no siempre es dev, to el que se da golpea de pecho cuando rPza; ni
honrado el que administra intereses agenos; ni cumplido el albaceR, tutoró curador de menores ó huérfanos; ni hombre recto el que no bebe ni fuma; pero
t-n cambio presta dinero al tanto por ciento; ni deve•
ra~ pobre PI que pide limosna; ni deverae rico el que
ma frac, latiguillo y sombrero de copa¡ ni deveras caritativo ó magnánimo el que regala ciuamelos á la
rl,,ocellita ú ofrece sus desintert1sados servicios á la
vinda desamparada y de no malos bigotes; ni devera11 cielo, ni deveras azul, ese cielo azul que todo,
vPmos como dijoArgensola, resulta quelostales intelir¡e11tes que han dado margen con sus bellaquerlaa al
presente articulo tan verfdico como mal pergueñado,

Echeae en una cantidad cualquiera de agua destilada hirviendo, bicromato
de potasa basta saturación, ea decir hasta que no pueda disolverse mAs. ~e deja
enfriar la disolución, con lo cual se precipita parte de la sal, y el liquido que
queda ea el medicamento propuesto, que se emplea en frlo, bañando ligeramente con él las verri..gas, una vez al dia.
·
¡Ah! Este medicamento tiene la ventaja de que sirve para las ,personas y para
loa animales.
MESA RlliVUl!ILTA,

Llega una recién casada de visitar á una amiga de
colegio, casada t11mbién de poco tlempo y le dice á su
marido:
Ay, Pepe, ¡¡f vieras que matrimonio más felz! Ella manda en jefe.

..

**
se ha

Una infel:z
casado con la
hija de un relnjero, pero el matimo•
nio no e.a dichoso
t:lmarido, harto de sufrir, escribeá
1 .
su suegro lasiguien/¡j
te carta:
JJ1: ·
"Le envio á usted
1-&lt;,'~rjj/
mi reloj y mi mujer
~r~ti&lt;~
para que los compon~ ;&gt;
gR. Uuo y otra ade'
lantan demasiado."

!'
/

I

Flg. 3.-Traje de calle.
Fig. 4.-Traje de Tlslta.
PLUMA.S DE G&amp;..RZA.8

ADOR'i'OS DE LAS MUJERES

Flg. 1.-Traje de casa.
no son tan diablos comú parecen y aaf nos libre Dios
de elloe.

NOTAS UTILES
Cuando un objeto cualquiera está sujeto con torni•
lloa, ocurre muchas vece11 que ésto~. con el transcurso del tiempo, se e11mohecen, imposibilitando el des•
tornillarloa.
Sin embargo, nada DJás fácil que lograr esto.
Basta aplicar á la cabeza del tornillo por algunos
momentos, loa suficientes para que se caldee bien, un
hierro enrojecido, é inmediatamente dar una vuelta
fuerte con e, destornillador El calor. al clJJatar el tornillo, ha roto la capa de orfo que en éste se habla formado.

Flg. 2.-Traje de calle.
CONTRA LAS VERRUGAS.

Todo el mundo está. Pxpue•to á tener verrugas pe•
ro no todos saben que hay un medio muy sencilld pa•
ra hacer que deeaparl.'zcan: como que no consiste
en más que en aplicar encima de ella~, dos veces al
dia, un papel de estraza untado de jabón negro, conservándolo todo el tiempo que se" posible. Luego.
rascando las verrugas, irán desápareciendo poc:i á
poco.
Dl~en, y no lo dudo, que este procedimiento sirvetambién para los callos; pero no he te11ido ocasión decompro~arlo. De todas maneras, como el remedio ea.
inofens1vo, se puede ensayar.

Los fracasos relativamente numerosos, en las tentativas de cria de avt&gt;~truces en Argelia. surgieron á
un colono francés de Túnez. la idea de compensarlos con la cría
y domesticación de las ~arzas.
Sabido es cuánto se busca para el adorno de loa sombreros
de las mujeres, la8 plumas dorsales d11 e~ta hermosa variedad d11
aves acuáticas Se venden en Paria de 300 á 600 franco~ los 600
gri.mos, aPgúo su calidad. La pluma nPgra se busca y se aprecia ml\.s por iU bellPza y por su rareza. Loa precios antes indica•
dos, ya muy elevit.dos de por si, tienden aún á. subir, á consecuencia de la diminución de la Psl,recie, perseguida conatantementt",
unto en las J!'Uaridaa de América á orlllas del Orinoco, como eu
Asia en loa pantanos del Tookin. En Hanoi algunos comerciantes hacen su principal negocio ctn pluma de garza que exportan á Paria. El cnnbumo industrial absorb11 todo lo que PII mRnda,
Loa puertoa de Venezuela enviaron en lb95 cerca de 600 kilos d°'
pluma de adorno; 'f si se admite que cada ave proauce de 3 á 5
gramos, ee ve 1, u11 la cifra de aves sacrificadas en una docena de
b ñoP, t1a fabuloPa Si nn a" provee á su conservación, la eapPcle
desaparecerá en el siglo venidero, como desapareció ya en EuFig. li.-Frock para nifta.
Flg. 6. - Traje para nlilo de 6'.ailos.
ropa.
Flg.
7.-Gran
sombrero Imperial.
Veámoa en qué condiciones se ha emprendido en Túnez la
cria de garzas y los resultados obtenidos.
La prnpiedad dedicada á e@tR cria, está cerca de Túnez. Se instaló Rllf una
PARA EXTI:--GUIR INCENDICS.
gran pdjarera, conteniendo estanque y árboles: cuya construcción no ha costado
1oenoa d" 14 OLO francos 8·1probó primero con unas treinta garz11a ~al va jea cogl•
das por los indtgPnae. La rPprnducción ha ~ido tan fácll, que Pn la artualidad
¿Quiéren ustedea proporcionarse un liquido de 1011 llamadcs matafuego
la pajarera contiene cerca de 400 garzas El criador declara que el rendimienesos que, guardados en botellas, basta arrojar uua de éstas á las llamu de u
to anual de una garza ea de cerca de 35 francos, producto de dos desplumPa,
cendio en sus comienzos. para extinguirlo?
en Julio y á principios de Octubre, cerca de 6 gramos de pluma, á f&gt; francos el
Pues la composición es la siguiente:
gramo, y los productos de 1,na incubación. La reproducción es singular; pero
debe subordinarse 'ln general, al espacio necesario, para la existencia de las
Agua ... . ........................ . . . 72 211 parteP.
aves muy pendencieras, aunque rncialea.
,,
Cloruro de calcio ................ . . lti,/!28
,,
Cloruro de ma¡¡:nesio ............. . 4,500
Cloruro de sodio ..... .... ........ . t.3()j
"
Bromuro de potasio ........... ... . 2179
Cloruro de bario .................. . 0,265

"

Una niñera de muy poca estatura busca casa.
-No me conviene usted-le dice u11a señora-es de~~ado baja.
- ¡Pues ,Pjor! Asi cuando se me caen los niñoe, se h1.,oen muy poco daño.

Total. . . . . . . . . . 99 989 partes,
La inalgnlf!cante fracción que bita para las 100 partes se compone de jndicios de
cloruro de hierro y aluminio.

�Domtng;o

EL MUNDO

460

18 de

Die lembre de 1898

Por maltratos á mujeres.
Habla u·n periódico humorístico:
En Inglaterra existti una ley en donde están con•
· ·11lg'nádos los castigos que recibirá todo aquel que mal_trate á su esposa, por .-jemplo:
-Por 't irarle los platos á la cara, decirle improperios Y estrellarle un vaso en la cabeza, có.lez chelines•
-Por una bofetada en pleno rostro y un garrotazo
en las costilh1s, cquioce chelines ,
-Por magullarle un ojo, poniéndoselo como un to•
tt1atA y romperle la boca, cuna libra esterlina.,
-Por una paliza eu toda forma, cuna libra ester •
Por afianzarle los cabellos y arrastrarla como un
gato por la cola, cdos libras esterlinas.,
Por una patada, es d11cir, por una co11 que le rompe
algo, cdos libras esterlinas. ,
Por matarla á garrotazos, •diez libras esterlinas.•

,

NUESTROS GRABADOS.
FIG, 1.-TRAJl!l DE CASA,

I

De sar~a azul pálido formado de una falda plena y
Y una Jaquctte orlada de piel, en un frente de muy
buen gusto.

i~H.mrrmtu !h\ .!...:.\ =.1JI:1'J~I'.¡JJ!J;\
.;\l. rn~m;it riU:smr;1 rr DI u arru1Ju~1

FIG. 2 . -TRAJE DE CALLE.

De Sf!,rga de s~da muy fina, azul obscuro con un
entredod de terciopelo malva, ornada toda de bandas
de raso y guias.
3. -TRAJE DE

NUMERO ~6

VIAJE DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA A MONTERREY

Una.,

FIG,

•

MEXICO, DTCll4 MBRE 25 Dlll 1898

TOMO II

CALLE:,

De lana yerde plata, formada de un j:tq11ecito y de
una falda Justa orlada de cintas de seda. Eu el cuer•
po un entredós de draperia con guias de terciopelo.
FiG.

4, -TRAJE DFl VISITA,

De satin amarillo plata, tallado en forma de bata
con grandes solapas ornadas de blonda y abiertas so·
brti una camisola de batista plissé.

FJg. 8-Traje de estacl6o, taotasia.
•··············································································································-

"'
*'*

¡Cuándo establecerán el divorcio absolutameoteldecia un marido.
-Entonces, -exclama lamujer,-me casaría de nue•
vo, y tú me echarla!\ de meno".
-No: quien me echarla de menos serla tu nuevo es•
poso.

FIGS. 5, 6 Y 7.
Damos con estos números dos modelos de toilettes
para niños, de última novedad y un sombrero de alta
novedad de fieltro, elegantemente caído á la izquierda y ornado á la dereclla de plumas, en coqueta combinación, encubriendo el peiuado.

FIG. 8.-TRAJJII Dlll ESTACIÓN, FANTASÍA.

Ea de paño malva, en forma de bata, formando dos
grandes volantes y fijado por dos i&gt;omnes fantasía á
la izquierda. Mangas drapeadas á grandes dibujos.
Solapas doublé de raso.
FIG 9,-TRAJJII DE PAÑO PARA CALLE.

Flg. 10. - Toilette elegante,

••*

Una joven agrasiada salti de un almacén de música
con una partitt1ra bajo el b~azo.
Se le acerca un pollJ y li, pregunta cortesmente,
-¿Canta u.sted, &amp;eñorita?
.
-Si. señor,-responde ella después ile un momento
de vacilación -¿Por qué es ¡,, pregunta?
-Porque tendrla mucho gusto en acompañarla.

1J110

.

de los a.reo11 trinnhdc·s á la entrada de la ciudad.
'

Es de paño azul turquesa, todo adornado de ban•
das paralelas de terciopelo. Cuerpo muy justo con solapas drapeadas de guipure. Plastrón de terciopelo
negro.
FIG. 10,-TOILETTE l!ILEGANTE.

Es una caorichosa combinación de paño ama, illo y
terciopelo. En el cuerpo blusa forma un corselete de
muy buen gusto y en la falda figura una sobre falda
fantasía.
/
FIG. 11,-TRAJlll DE TERTULIA. ,

Es una gran toilette alternada toda de blonda de
Br1;1selas y ~erciopelo parma á grandes bandas po!I•
terrores, de1ando un delantero muy angosto. Yockes
de blon~a, escote redondo orlado de cadeneta de 11 eda lo mismo que la falda.

.'

- - -- -- - - - - - - I' - - - - - -

OTRO PAGff.DE $8,316.50 DE ''LA MUTUA"
EN GUADALAJARA, JALISCO,
Timbres por valor de 8.3:.! cs. debidameute cancelados.
R&gt;1cibi de «The Mutual Life In1mrance Company of
New York• la suma de (88,316.liO) ocho mil tres•
cleotosdleclsels pesos, clncu,entac..nta.vos
plata mtlx1cana, ae,i: $5,000 suma asPgurada .Y :¡¡;3 a16',
50 cs., por devolución de los premios 11xi1ibidos, ea pag? total de cuauto~ derechos se derivan de la póliza
uumero 429133, baJo la cual y á mi favor estuve asegurado m1 fmado esposo

D. ALEJANDRO AGRAZ
Y. pa_ra la debida constancia en mi carácter de beneficiana, extiendo el presente recibo en la misma póliza
que se devuelve á la Compañia para su cancelación
en Guadalaj11r'l, Ji\ll~co ~.26 tlfl Noviembre de 1898.
Fm:iado.-Refuglo P. Vda. de A.graz. -Rúbrica.

FJg. 9. - Traje de paño para calle.

Un timbre de 50 cs. debidamente cancelado.
' Gi\b~rto. Gómez, ~~tario Supernumerario de esta
mumc1pahdad,. cert1f1co: que ta Sra R efugio Palomera de Agraz, firmó ante mi el ante·
rior recibo y le fué entregada la
cantidad que en él se expresa. Doy
fé. Guadalajara, Noviembre veiutiseis de mil ochocientos noventa y
ocho.
Firmado.-Gilberto G6mez. Rúbrica.
Flg. 11-'l'rale de tertulia.

Visita del Sr. Pr~hlente á. la Penitenciaría del Eiltado la mañana. del mart••~ 20- •lel nclnn.1
(F&lt;,to¡;rafws de D . Lagran:;e).

1

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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