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                  <text>Domtng;o

EL MUNDO

460

18 de

Die lembre de 1898

Por maltratos á mujeres.
Habla u·n periódico humorístico:
En Inglaterra existti una ley en donde están con•
· ·11lg'nádos los castigos que recibirá todo aquel que mal_trate á su esposa, por .-jemplo:
-Por 't irarle los platos á la cara, decirle improperios Y estrellarle un vaso en la cabeza, có.lez chelines•
-Por una bofetada en pleno rostro y un garrotazo
en las costilh1s, cquioce chelines ,
-Por magullarle un ojo, poniéndoselo como un to•
tt1atA y romperle la boca, cuna libra esterlina.,
-Por una paliza eu toda forma, cuna libra ester •
Por afianzarle los cabellos y arrastrarla como un
gato por la cola, cdos libras esterlinas.,
Por una patada, es d11cir, por una co11 que le rompe
algo, cdos libras esterlinas. ,
Por matarla á garrotazos, •diez libras esterlinas.•

,

NUESTROS GRABADOS.
FIG, 1.-TRAJl!l DE CASA,

I

De sar~a azul pálido formado de una falda plena y
Y una Jaquctte orlada de piel, en un frente de muy
buen gusto.

i~H.mrrmtu !h\ .!...:.\ =.1JI:1'J~I'.¡JJ!J;\
.;\l. rn~m;it riU:smr;1 rr DI u arru1Ju~1

FIG. 2 . -TRAJE DE CALLE.

De Sf!,rga de s~da muy fina, azul obscuro con un
entredod de terciopelo malva, ornada toda de bandas
de raso y guias.
3. -TRAJE DE

NUMERO ~6

VIAJE DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA A MONTERREY

Una.,

FIG,

•

MEXICO, DTCll4 MBRE 25 Dlll 1898

TOMO II

CALLE:,

De lana yerde plata, formada de un j:tq11ecito y de
una falda Justa orlada de cintas de seda. Eu el cuer•
po un entredós de draperia con guias de terciopelo.
FiG.

4, -TRAJE DFl VISITA,

De satin amarillo plata, tallado en forma de bata
con grandes solapas ornadas de blonda y abiertas so·
brti una camisola de batista plissé.

FJg. 8-Traje de estacl6o, taotasia.
•··············································································································-

"'
*'*

¡Cuándo establecerán el divorcio absolutameoteldecia un marido.
-Entonces, -exclama lamujer,-me casaría de nue•
vo, y tú me echarla!\ de meno".
-No: quien me echarla de menos serla tu nuevo es•
poso.

FIGS. 5, 6 Y 7.
Damos con estos números dos modelos de toilettes
para niños, de última novedad y un sombrero de alta
novedad de fieltro, elegantemente caído á la izquierda y ornado á la dereclla de plumas, en coqueta combinación, encubriendo el peiuado.

FIG. 8.-TRAJJII Dlll ESTACIÓN, FANTASÍA.

Ea de paño malva, en forma de bata, formando dos
grandes volantes y fijado por dos i&gt;omnes fantasía á
la izquierda. Mangas drapeadas á grandes dibujos.
Solapas doublé de raso.
FIG 9,-TRAJJII DE PAÑO PARA CALLE.

Flg. 10. - Toilette elegante,

••*

Una joven agrasiada salti de un almacén de música
con una partitt1ra bajo el b~azo.
Se le acerca un pollJ y li, pregunta cortesmente,
-¿Canta u.sted, &amp;eñorita?
.
-Si. señor,-responde ella después ile un momento
de vacilación -¿Por qué es ¡,, pregunta?
-Porque tendrla mucho gusto en acompañarla.

1J110

.

de los a.reo11 trinnhdc·s á la entrada de la ciudad.
'

Es de paño azul turquesa, todo adornado de ban•
das paralelas de terciopelo. Cuerpo muy justo con solapas drapeadas de guipure. Plastrón de terciopelo
negro.
FIG. 10,-TOILETTE l!ILEGANTE.

Es una caorichosa combinación de paño ama, illo y
terciopelo. En el cuerpo blusa forma un corselete de
muy buen gusto y en la falda figura una sobre falda
fantasía.
/
FIG. 11,-TRAJlll DE TERTULIA. ,

Es una gran toilette alternada toda de blonda de
Br1;1selas y ~erciopelo parma á grandes bandas po!I•
terrores, de1ando un delantero muy angosto. Yockes
de blon~a, escote redondo orlado de cadeneta de 11 eda lo mismo que la falda.

.'

- - -- -- - - - - - - I' - - - - - -

OTRO PAGff.DE $8,316.50 DE ''LA MUTUA"
EN GUADALAJARA, JALISCO,
Timbres por valor de 8.3:.! cs. debidameute cancelados.
R&gt;1cibi de «The Mutual Life In1mrance Company of
New York• la suma de (88,316.liO) ocho mil tres•
cleotosdleclsels pesos, clncu,entac..nta.vos
plata mtlx1cana, ae,i: $5,000 suma asPgurada .Y :¡¡;3 a16',
50 cs., por devolución de los premios 11xi1ibidos, ea pag? total de cuauto~ derechos se derivan de la póliza
uumero 429133, baJo la cual y á mi favor estuve asegurado m1 fmado esposo

D. ALEJANDRO AGRAZ
Y. pa_ra la debida constancia en mi carácter de beneficiana, extiendo el presente recibo en la misma póliza
que se devuelve á la Compañia para su cancelación
en Guadalaj11r'l, Ji\ll~co ~.26 tlfl Noviembre de 1898.
Fm:iado.-Refuglo P. Vda. de A.graz. -Rúbrica.

FJg. 9. - Traje de paño para calle.

Un timbre de 50 cs. debidamente cancelado.
' Gi\b~rto. Gómez, ~~tario Supernumerario de esta
mumc1pahdad,. cert1f1co: que ta Sra R efugio Palomera de Agraz, firmó ante mi el ante·
rior recibo y le fué entregada la
cantidad que en él se expresa. Doy
fé. Guadalajara, Noviembre veiutiseis de mil ochocientos noventa y
ocho.
Firmado.-Gilberto G6mez. Rúbrica.
Flg. 11-'l'rale de tertulia.

Visita del Sr. Pr~hlente á. la Penitenciaría del Eiltado la mañana. del mart••~ 20- •lel nclnn.1
(F&lt;,to¡;rafws de D . Lagran:;e).

1

�l!;L MUNDO

4 62

LASEMANA
Cuando las generaciones que sucedan á los actuales pobladores de este nuestro pedazo de tierra libre americana, revisen el inventario de
nuestros mtdios materiales de comfort, la lista
un poco larga de aplicaciones científicas hoy en
uso, como al telégrafo, el teléfono, el alumbrado
eléctrico, y se enteren de que en los últimos
ailos del siglo XIX dominaban en las clases pensadoras de la sociedad mexicana los mismos
principios civiliz11dores y de alta moralidad que
form11n en el centro de las naciones europeas, el
crPdo filoeófico de un Spencer y de un Stuart
Mili, creerán que un insigne anacronismo de los
bistorió¡rrafos ha puesto por fecha la de Diciembre de 1898 y dió por teatro un lugar poco distanle de México, á lus salvajes acontecimientos
que el último domingo ensangrentaron la Plaza
de toros de San Bartolo Naucalpam.
Son de tal manen extrailos á las costumbres
y á las ideas de un pueblo en vías de civiliz11ción
los escandalosos 11lborotos y los crímenes perpetrados esa tarde, que con razón corre gil ían nuestros nietos la fecha, haciendo retroceder una centuria su lugar indicado en el tiempo, pues apenas
si cabe en la barbarie colonial con su aparato de
corte paralizada en el dogmatismo y la. rutina y
su pueblo ignorante, embrutecido por perenne
ayuno de ensefiauzas, sin procedimientos de trabajo ampliamente productivo ni relaciones con
los que podían ofrecerle elementos de lt:cha contra el error y el secreto para extraer los frutos de
la naturaleza.
Una multitud hambriente de goces sanguinarios sale semanariamente de nuestra capital para
olvidar la vida del bufete ó del taller y en lugar
apartado, emplea dos ó treS- horas, presenciando
con deleite de caníbal hambriento la agonía de los
animal, s más útiles y el peligro que corren esos
infelictis juglares que, excitados por los insultos
de la plebe, se burlan de la muerte cada cinco minutos.
Rugidos de fiera son los del toro que embiste
los del matador que no acierta á dar la estocada
final, y los del público, ebrio, loco de rabia y espantosamente cruel con el hombre qu~ lo divierte y con el animal que le sirve y le da alimento.
Un día la res no llena de condiciones para la
lidia: la empresa ha engailado al público y éste
protesta en la forma que da expresión á las iras
del niilo y del salvaje. El que no discierne un medio racional de reacción contra la causa de sus
desencantes, se ofllsca y destruye: el niilo rompe el juguete y el populacho, sin ponderación
moral. se amotina. Arranca furioso las tablas
nes de la plaza, hiere á los toreros, golpea á los
gendarmes que intentan imponer el orden y cuando ya ha olvidado todo respeto, se creería que
nada teme: suena una detonación, la sangre corre,
ruedan los heridos por el suelo y el pánico sucede
á los ímpetus del primer arrebato.
En los pueblos indígenas vecinos el «topil» con
su mosquete de chispa, es una supervivencia
detiempos lejanos como el arma que lleva al
hombro: no es «el centinela de la ley,» según
la frase moderna; es el. representante de la temida autoridad del cacique, cuyas órdenes no son
pri3ceptos legales sino amenazas y que se impone comouna coacción mecánica al indio que halla
la noción del deber, no en la conc:encia, sino en
el proyectil de una boca-n arta..
..
El «topil» desconoce los medios concihadores
y no sabe aplacar un tumulto sino á balazos; ante el pueblo que se i;'1subordina no es ca~a~ de
un razonamiento, m de un acto de habihdad:
disparar inconscientemente es su único procedimiento. Puesto que tiene un arma, cuando no es
obedecido mata; cree que esa es su consigna.

,.,,,

Los que en nombre de la belleza a1·tistica defienden las corridas de toros, protestan contra
el viejo tópico de la inmoralidad de ese eepectáculo.
Esos Osear Wilde repiten que el arte no es moral ni inmoral; es hermoso ó fe_o y es todo.
.
El arte? Sí, así lo llaman. Oigamos lo que dicen:
«El conjunto de espectadores, el panora1;'1a ale•
gre de trajes multicolores, el elegante ~mforme
de los toreros, el entusiasmo de la ~ultitud, los
acordes de la música, dan á las corridas e~ a~pecto determinante y principal de un esparc11mento

Domingo 25 de Dicltimbre de

1~

campo i su actividad y, 11uiadas por un sentimiento aventurero. con sus pertiles caballerescos y sus
reflejos cristianos, intentaron buscar nuevos súbditos á la Cruz evtre los habitantes del mundo qneacababa de descubrir el genio de Colón.
Y allá van, empujadas por la ambición de muchos y el e: píritu a venturero de la época, las frágiles carabelas euderez11.ndo su proa hacia las costas.
americanas. Lo3 Diego Velázquez. Hernán Cortés,
Alvarez uel Cabral, Núilez de Balboa y Pizarro
extienden los dominios de la corona espailola portodo el territorio conocido de la joven América.
Vasco de Gl:lma, predecesor del ilustre genovés~
había enconti-ado el camino de las Indias, doblando el Cabo de las Tormentas. Allá se lanzan Elcano y Magal!anes, y al mediar el siglo XVI pudo
exclamar d adusto Felipe II: «El Sol no se pone
en mis dominios!»
Portugal, Sicilia, la Italia Superior, los Países.
Bajos, el Franco Condado, las Baleares, formaban
el patrimonio de Esvaila en el continente europeo.
A pesar de la línea trazada en nombre de Dios
por Alejandro VI, sometido el Portugal á la corona de Cilst1lla, sus dominios en América se extendían desde las playas del Seno Mexicano y lascostas de la Florida, hasta las tierras fértiles de
los indomables araucanos. Las costas orientales.
de Aftica, los archipiélagos meridionales de Asia,
las numerosas isl:,s pobladas por tribus malayas,
las colonias múltiples de la India, fundadas por
lil actividact y el genio lusitanos, todo lo que había pertenecido á .Portugal, iba después cay~ndoá pedNzo~, del poder del adusto soberan:&gt;, que
dejaba como monumento de su grandeza, el mo/IW
nasterio del Escorial, en cuyos claustros somLas últimas enseilanzas del siglo son no para bríos y galerías solitarias, parece vagar todavía.
un pueblo sólo, son para una raza, para un siste- la sombra de aquel Rey que, según la expresión
ma. Tanto tenemos que apreciarlas y compren- del poeta, fué
Aguila que. vivió como un gusano,
der su honda significación, los de acá como los
:Mo11a1·ca que mi¿rió como un mendigo!
de allá: por eso á todos los que hablan lengua castellana se dirige el novel académico Fernández
Flores en su discurso inaugural.
***
Pocas veces había escuchado el mundo casteCuando se contempla este poderoso imperio
llano palabras tan sinceras y tan impregnadas en
colonial, en el pináculo de la grandeza guerrera
la realidad histórica. No es un académico según
el viejo concepto, es decir un hombre de biblio- espailola, cuesta trabajo creer cómo han bastadosólo tres siglos p11ra desmoronar ese grandíosotecas, un monomaniaco de palabras, el que ha
edificio, que parecía construido sobre fandamen•
hablado en la Espailola; es un hombre, un obsertos inamovibles de granito.
vador que vive-en su tiempo, que conoce su caEs preciso estudiar el genio castellano encar•
sa, su país, su siglo, que como periodista y á fuernado en los prohombres que han dirigido el goza de contar sucesos y estudiarlos para contarlos
bien y exactamente, no se preocupa sino de la bierno de la metropoli, es necesario analizar el
exactitud y ama por eso la verdad, con un amor espír_itu m~dioeval, refractario á todos los progrede profesional, al que no ponen trabas ni el con- ª?ª! mflexible _á todas las evoluciones que ha prevencionalismo cortesano, ni la meticulosidad del sidido los destmos de Espaila, lo mismo bajo la
dinastía de lasAustrfos, bajo el reinado delosBorhablista, ni los intereses de partido.
bones,
que bajo el imperio de las ideas modernas
Ha dicho y es preciso repetir, aprender de me•
y
aún
en
~edio de las ~.ismas revoluciones qu;
moría, meditar eso que él dice: "¡Hay que cree1·!
~an
sacudido
el suelo hispano en los tiempos úl¡Pero creer es amar y no se ama dos veces lo
timos.
mismo!
Nunca pensaron los reyes de Castilla constiLos ideales del siglc XVI r.o podrán reilir batallas y ganarlas en el siglo XX! Procuremos de- tuir en los pueblos conquistados organizaciones
sembarazarnos de los dos verdaderos obstáculos políticas_ que se ~s_imilaran á la metrvpoli; guiatradicionales que nos cierran el camino: la Igno- dos por ideas rehgiosae, alucinados por el espírancia, mujer beoda, que se despereza tendida al ritu guerrero, ebrios _de su grandeza y orgullosos
sol, y el Orgullo, magnate harap!ento, sentado de su suprema autoridad, por todas partes levanjunto á ella en caído pedestal y que se cree gran- t~ban cong_regaciones de súbditos, nunca agrupaciones de ciudadanos. Engreídos los hijos del país
de porque se mide por au sombra!"
conquistador
con las ideas caballerescas, desdeDICK.
fiaron sfompre toda actividad que no fuera la militar, despreciaron como indigno de su grandeza todo ejercicio que no fuera el de las armas, y
la Corona, el clero la nobleza las ciencia~ las
artes vivieron siempre con l~s productos d~ las
RESUMEN.-UN POCO DE HISTORIA.-CvNSTITU· colonias. Ríos de oro y plata corrían del Nuevo
CIÓN DE LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA.-LAS CON- al Viejo Mundo, sirviendo de puente las naves esQUISTAS Y LOS DESOUBRIMIENTOS.-EL IMPERIO p~ilolas; pero como Espaila nunca quiso ser naCOLONIAL DE FELIPE Il.-«EL SOL NO SE PONE c~ón productora, nunca quiso buscar en sus coloEL MIS DOMINIOS. »-INTEGRACIÓN POR LA FUER- mas mercados á su producción,ni pretendió ligarse
ZA Y DESINTEGRACIÓN POR LA NECESIDAD. con _ot:o sistema de comercio que no fuera el exTRISTE É INUTIL EXPERIENOIA.- LA GUERRA DE clusiv1_smo en f~vor ~e la metrópoli, el centro deCUBA.-LA GUERRA HISPANO··AMERiOANA.-EL aquel rnmenso impenú colonial, sólo er.i. el conTRATADO DE PARÍS.-POltVENIR DE LOS TERRI- ducto para que aquellas riquezas se derramaran
TORIOS CEDIDOS Ó ABANDONADOS POR ESPAÑA. por Europa, y sólo qu~daran salpicaduras de oro
PUERTO Rrco, CUBA Y FILIPINAS. - EL ÁGUILA DE y pedreria en los pórticos de sus inmensas cateWASHINGTON.-CONOLUSIÓN.
drales ó en los claustros de sus innúmeros conDespués de ocho siglos de lucha en la tremenda ventos.
epopeya de la reconquista, cu11ndo las huestes de
Para m~ntener sometido el dilatado imperio,
Isabel la Católica clavaron el estandarte de la nunca pudieron los reyes de Espaila envainar la
~ruz sobre los minaretes I?uslímicos de la impe• espada ~i cecrar el templo de la guerra. Difícil
nal Granada, quedó constituida una y fuerte la era acud1~ á ~ofocar las insurrecciones que estanación espailola. Las fuerzas vivas del país que llaron áraizmismade las conquistas; vanos los ess~habíane°:1pleado en recobrar palmo á pal~o las fuerzos del Du9-ue _de Alva que Quiso ahogar en
tierras dommadas por los abencerrajes, buscaron sangre llAs aspiraciones de los Países Bajos. Se

gracioso, con esa gracia á la que Spencer llama
disimulo de la fuerza» . ...
Esparcimientos graciosos los ahullidos de la
plebe, las palabrotas de los charros, las riilas entre pelados y gachupines: ¿no es esto colmar la
medida?
Disimulo de la fuerza el golpe del craneo del
picador en las tablas de la valla, la ancha herida
dol caballo y su muerte con las entrailas destro·
zadas, las banderillas de fuego, los espasmos agónicos de la res ..... .
Es muy vieja, centenaria, la declamación contra las cor1 idas de toros; la llaman cursi los que
niegan que ese espectáculo es cruel, sangriento
y estúpido. Muy traídos y llevados han sido los
mismo¡; 11rgumentos contra el toreo; pero no es
la culpa de los que predican sobre un mismo tema desde hace siglos, sino del estado social que
hace mc~sario repetir mil veces el mismo sermón.
No eS lo chocante que aun haya quien insista
en censurar, sino qué aún baya quien aplauda;
quien llame maestros y artisti1s á esos tonsurados de coleta, producto del vicio, de la degradación, de la ignorancia, de la miseria y
de la holgazanería; que aún se diga de un toro:
«ese apenas serviría para el arado,» como si la
última aplicación de un animal fuera para un fin
útil, la más despreciable, y la primera, ese esparcimiento gracioso que más que por la sangre,
que por la brutalidad material de la lidia, es inmoral por el salvajismo que nivela á los espectadores haciendo de un pueblo una chusma desordenada y soez.

_________________
,

~tJlitita Oirnrral.

Domingo 25 de Diciembre de 1~8

EL MUNDO

desgran~ primero_ Holanda_, se seg'"ega Portugal empollar en ese caliente nido el aguilucho de la
con sus ricas colomas;trabaJosamentesemantienen República Cubana.
los dominios de Italia bajo la tutela nominal de
En Filipinas ha~ más labor. Allí hay agrupalos Borbones; piérdese toda esperanza de reco• ciones de distinto género, allí hay tradiciones sebrar el trono de Carlos V, que tenía un piésot&gt;re culares de dominios teocráticos, juntamente con
Alemania y otro sobre lite columnas de Hércu- las explosiones sangrientas de pueblos semi-bárles, y el mismo territorio espaftol mira con pena baros; allí hay ciudades organizadas en cierto
clavado el pabellón inglés sobre el peMn de Gi- modo á la europea, y '\duares levantados como
braltar.
en las épocas del hombre primitivo; allí hay manifestaciones de la moderna cultura y erupciones
*
**
bárbaras del período paleolítico; hay moros, taCUando los puritanos de P .msylvania y de Vir- galos, malayos, negros, mestizos y espailoles;
gi»ia dan el grito de independencia y pretenden hay un montón de aspiraciones informes, rugiconstitur una nul va nacionalidad, soberana y li· dos de ambiciones sin nombre, Javas candentes
bre de la tutela británica, allá acude Espaila en de pasiones no domadas, y con virtudes y
favor de los rebeldes; cierra sus oídos el Sobera- vicios en abierta pugna, con cualidades y defecno á las sabias sugestiones del Conde deAranda. tos que corresponden á las distintas entidades
Y cuando los pueblos latino-americanos quieren étnicas lJ.Ue pueblan el vasto archipiél11go, mu•
imitará los anglo-sajones del Norte, no hay quien che tendrán que hacer los americanos antes de
hable en tierra espailola de conceder la indepen• · constituir en aquellos dominíos una colonia, un tecía á las nacionalidades que se bosquejan en la rritorio, un protectorado digno de la civilización
libre tierra americana: los Calleja y los Morillo, republicana.
esgrimen su espada sangrienia, levantan patíbuProbablemente primero se dedicarán á sugetar
los en Chihuahua y en Ecatepec, entran á fuego y pacificar las islas de Luzón y Mindanao, á cony sangre en Ayacucho, y sólo cuando cae venci- venct&gt;r á los jefes y caudillos dela última revueldo el ejército castellano en Junin y Carabobo, ta, de su inhabilidad para gobernarse por sí mis•
ó domeilado en Iguala, rn resigna á perder sus mos; se derramarán por el país misioneros laicos
dilatados dominios. Se resigna, decimos, porque y seglares, como apóstoles de la Buena Nueva; y
la independencia de la América Latina fué con• si el comercio, la industria, las artes, la riqueza
quistada á fuego y sangre, nunca concedida. La y c:l bienestar no bastaran á la pacificación, ahí
desautorización de los tratados de Córdoba, que quedan los Dewey y los Ottis para convencer á
firmó el Virrey O'Donojú, la desgraciada ex- los rebeldes con el supremo argumento: lafuerpedición de Barradas para la reconquista de Mé- za de las armas.
xico, y la tardanza en reconocer los gobiernos
X. X. X.
constituidos desde Anahuac hasta el Plata, nos
Diciembre 23 de 1898.
indican de una manera evidente cuán dificil fué
esa resignación;

*

**
TaIJtos florones arrancados, tantas enseilanzas
de la historia fueron vanas: la insurrección de
Cuba.. no fué atendida., las aspiraciones á la independencia no fueron es~ucbadas. Después del grito de Yara, que ocasionó la guerra de diez ailos,
vino la proclamación de Baire, que no pudiendo
ser sofocada por Martínez Campos que firmó las
promesas del Zanjón, ni por Weyler que quiso
contestar á la guerra con la guerra, ha dado oca.eión á la pérdida completa de aquel imperio coloniwl que hizo exclamar A Felipe II: «El sol no se .
pone en mis dominios.»
Ya se ha firmado el tratado de paz en París.
Para que quede sancionado el aniqui:amiento de
ese imperio colonial, sólo falta la ratificación del
Senado americano y la aquiescencia de las Cortes
espailolas. Háblase de seria oposición, por parte
de ciertos senadores, á la expansión territorial y
á. lo que se ha dado en llamar el imperialismo militar. Débil será ante las compactas mayorías de
que dispone McKinley después de las últimas
elecciones; débil será también ante el deslumbramiento que ejerce sobre un pueblo joven el
esplendor de sus recientes conquistas.

EL PERIODISMO

SEOUN UN PER.IOD/STA AC,WEMICO.
(De un discurso pronunciado en ia Academia Espaliola.1

El periodista no e¡¡ más bueno ni mis malo que su
tiempo, ni que sus conciudadanos; por más que se
diga, él no ha hecho e1 siglo, es el siglo quien le ha he•
cho á él. Lo que hay es que la letra de imprenta grita
más que una. garganta y hace más sangre que un puñal; que el periodista mete la reticencia injuriosa, la
frase obscena, el comentario irreligioso en máquinas
de 50.000 ejemplares por hora; y la injuria, y la frase,
y el comentario procrean infiuitament-.,; y son turbión,
nube, plaga. El periodista es una figura en cien mil
espejos, un cuerpo con cien mil sombras; una persona
que se desdobla en cien mil. Sus tendenciall en lite•
ratura, en arte, respecto de los hombrea y de las co•
sas, vuelan muy altas sobre el mundo intelectual de
la Inmensa mayoría de eue lectores, aqul, dunde el saber leer ee ya una aristocracia. Y, estas tendencias,
si de algo pecan, es de ser sobrado espirituales; en·
ttondiendo por esto únicemeute ser muy modernas.
El periodista es hombre nuevo, buscador de noveda•
des, cree en la novedad; y, en cada cuartilla nos hace
una. revelación y en cada temporada descubre un genio. El autor, el libro, el cuadro, el cárnico, la primadonna del dia, eso es lo bueno para él: como ellos no
exist•eron otros, nunca jamás. Susarticu1os,eus cuentos, sus crónicas, sus criticas, no son el alimento que
corresponde al vientre de las multitudes y el que ellas
desean y piden; y puede decirse de los periódicoH
que sirven platos más delicados que el paladar! . . .. . .
Bien lo Silbéis vosotros; pues en los números de gala
***
que imprime su noble vanidad, figuráis no pocas vePero si el tratado de París, como es de presu- ces, y esparcís por toda España joyas y flora"! Las
mirse, no sufre ninguna alteración en el Senado, tendencias del redac,or literario al uso, son ª"anzadigrande y delicada es la tarea que tiene que cum- simas: ya no es burgués, sino anarquista. Tanto es
plir el gobierno de Washington. Puerto Rico no &amp;Pi, que yo soy un periodista viejo, no sólo por mis
años, sino por mis ideas ...... D.ntro de la literatura
• ofrecerá, probablemente, ningunas dificultades; periodística soy un solitario. Ni me asombra Zola, ni
se organizará en territorio como las islasHawaii, me conturba Ibeen, ni me ciegan los fulgores de otras
·
y mal que vese á las naciones comerciales, se es- últimas constelaciones.
-Ni, cuando escribo, me pierdo en consideraciones
tablecerán las tarifas proteccionistas de McKinretóricas sobre la moral en el arte ni sobre el arte por
ley, reformadas por Dingley.
si mismo; temas favoritos de los críticos modernos•..
Después de la promesa solemne del Presidente Literariamente, para mi la novedad es el pasado: mi
de los Estados Unidos en su último mensaje, hay moral es no tenerla; lo que á mi me gusta me pareque esperar h constitución de Cuba independien- ce siempre moral.-Y, respecto de los moldes nue•
....... .
te. Pero antes de que se establezca el gobierno vos¡Loe
moldes nuevos se suelen comprar en el Ra~tro,
cubano ¡cuántos obstáculos que vencer, cuántas y los asuntas fin de siglo son oro antiguo que se pladificult~des que allanar! Por atavismo y por he- tea! Dafnis y Cloe andan por ahi, en las ediciones de
rencia, por condiciones de raza y de clima, el pue- tres francos cincuenta con zapatos de ju¡?ar al tennis
el uno, y con sombrero Niniche, la otra. Ofella ha to•
blo de Cuba es inquieto y descontentadizo: ¿ha- mado ya más chocolates en el retiro que deshojó flo•
bremos de presenciar en esos campos que ha ta• res en su jardin de Dinamarca; y Hamlet reaparece
lado la guerra las escenas sangrientas de las dis• en todas las naciones civilizadas, á fines de invierno,
cordias interiores, patrimonio común de los pue- con una regularidad digna de un recaudador de contribuciones. Esto es en la alta novela; lectura de dablos latino-americanos? ¿No aparecerán la gan- mas que cortan las hojas con el impertinente y de ingrena del caudillaje, la polilla del cacica~go, las telectuales de club. que las rasgan alzando el pié y
manifestaciones morbosas de los pueblos Jóvenes metiendo la bota; pues si considero la de folletín ó pu•
pular, prefiero á la epopeya del agente de policía y al
que no saben hacer us_o de su lib~rtad? ¡Q~ién millonario
hecho Dios. aquellos otros delirios que se
sabe! Pero mientras existan esos smtomas, mien- llaman por ejemplo Los Mosqueteros, donde la gente
tras todos los que han rendido culto en la mani- se riza los bigotes con la espada y puntúa las misivas
gua á la Estrella Solitaria, no entren de lleno por á pistoletazos, pero que son libros de sinceridad; disparates vividos, como ahora se dice; y en loe cuales
el sendero de la paz y del trabajo, y apliquen to- hay-ambieBt&amp;de-ju\tellÍJld,
virilidad épica; impetu dti
das las energías de que dieron muestra durante vida. ¡Más me agrada soñar con caballeros de la Ta•
la guerra, á la gran obra de constituir una patria, bla Redonda, que roncar con golfos ó ratasl Para mi,
allí quedarán las guarnici_ones america~as, allí en literatura sólo hily que hacer dos cosas, hacer bien
quedará el águila de Washmgton, á ver si puede lo que está uial hecho y hacer mejor lo que está he-

463
cho bien. Como vela, mi espiritu no es el espíritu del
periodismo corriente. Mas aunque fuesen indiscutibles est11s afirmaciones miB.B no le debedan ser dichas
al público, que vive de ilusiones y de espe1anzas y
que necesita diariamente refrescar su cerebro y su
corazón. Habría f:!.Ue cerrar las librerías, habria que
fundar asilos para los novelistas y poetas. Los nuevos
moldes. las nuevas escuelas, cumplen, después de todo. una misión, continúan la vida material de sus in•
ventoros y prosélitos y la vía láetea del pensamiento.
-"A estas pildoras las llamo patrióticas. decía el farmacéutico, para su más fácil despacho II Y á ciertas
obras selasrotulanaturalistas, para que pueda creerlas apoteosis de la civilización el buen burgués. No
es.esto decir que nada quedará delos millones de libros
arrojados por las prensas y elogiados por los periódicos. Tal vez quede alguna ob,a. Alguna que nosotros
habremos leh.!o sin enterarnos de ella!
Algo que quede! Este es el BU'lño. el ideal, la gloria
del literato, y, por desgracia, 111 desconsuelo del periodista Los libros van á las bibliotecas, los periódicos á las tiendas de ultramarinos. Transfórmanse en
cucuruchos l~e más Ingeniosas improvisaciones del
redactor de hojas públicas, y luego van al montón de
la calle, al cesto del trapero y al cementerio de los ha•
rapos: todo apenas en veinticuatro horas Bien mirado novelistas, dramáticos, poetas. . . . . . corren igual
suerte. Nada perdura: todo pasa. Han aido agotados
mare~ de tinta en dibujer iipos, en describir costumbres, en personificar ideas, en crear perfeccionados
mundos ...... y la tinta que aún permanece húmeda
sobre el papel cabrá en un mediano tintero! De nuestro gran teatro no ha quedado, tal vez. para el espectador exigente, y no literato, más que una obra de
acentuación y espiritu modern,,s: El Alcalde de Zalaniea. Otras vemos repre11entadas, de otros hidalgos
de la Poesia; pero no lndiPcutidas, y el publico las ve
y oye con atención tan inquieta, que no resiste ni al
airH de 1011 abanicos.
El Alcalde de Zalamea fué un aleteo del genio de
Calderón, en el cual salvó de un arrane.ue tres siglos
del porvenir. Yo he visto representar este drama, hace muchos años, en función inaugural de temporada,
de tal modo, que no hay estrella de mayor fulgor en
el cielo de mte recuerdos. Yo he visto un Pedro Crespo, que se llamaba Valero; un Don Lope de Figueroa,
nombrado JuliAn Rom&lt;1a. y una Isabel dicha por excelente decir, La Teodora. Y los demá::i actores eran
de este fuste-en la r11lación gerárquica de sus papelf's-eran Mariano Fernández, gracioso noble cuando él quería, y la Rijosa y Zamora y MJrales. ¡Brillen
aqui sus nombren, por esto sólo, como cu actores
eximios! Y en la novela, ¿cuáles tenemos que hayan
impuesto á todos los siglos y á todos los gustos? 1La
del manco ilustre! Y las obras que quedan no sólo aon
escasas sino que sus autores no pudieron anticicipar•
se, para ellos mismos, el goce de la inmortalidad deseada. Acaso Calderón, en su Alcalde. pensó no más
que en protestar contra las demas!as de aquellos tercios del Rey católico de los cuales decia :Melo: «Que
eran azote de los lugar Je violentando las leyes del
agasaJo; que hasta osaban desmentir la miEma cortesía de la naturaleza y fulminaban ferozmente contra
la honra del que los sustentaba y s11rvia,; y no pudo
imaginar que alzaba un himno profético: un canto á
la dignidaa del hombre, al respeto d~ la mujer, á la
personalidad humanal Y acaso Cervantes, en las aveRturas de su heroe de lanza en astillero, enjuto de ro1tro, gran mad!ugador y amigo de la caza, quiso escribir únicamente algunas páginas de entretenimiento y agotar los caudales de la risa. ¡La voluntad,
h"lmbra ea, pero no es fecunda.si nosedesposaconese
misterioso ser que se llama el acierto! La Nat.iraleza
produce en lo obscuro. ¿Es que quiere producir, ni
sabe qué produce el Jiamante?- «La inspiración ea el
trabajo, ha dicho no sé quién, ......¡Trabajemos, pues,
todos; trabajemos siempre! ¡.Abramos surcos y arrojemos semillas l. ..... A lo mejor sobre las espigas del
centeno descuella, luminosa, extrañísima flor!
Ni concluye aqui 111, · tristeza del periodista, ni ésta
es la única despedida que debe de dar á cuanto él
crea y confecciona. Porque al fin, el poeta, el litera.•
to, el sabio, e! ignorante, al escriben ó imprimen, lo
que escriban ó impriman será suyo y representará
para ellos, no sólo reputación, &amp;ino dinero. No asi
.el trabajo del periodista: es de todos. El lo da. otros
lo utilizan, lo reproducen-y, tal vez I,, firman y lo
venden -No le amparan todavía las leyes.-En les
Congresos de la prensa 11e ha tratado de este asunto
y se ha propuesto algo. La propiedad intelectual ha
sido desconocida primero y ha parecido luego discutible. Las letras, ee dijo, son una religión y los literatos sus sacerdotes. Todavía se cree por al~uno que
no se debiera cobrar ni los poemas DI las misas. ¡Afirmación gallarda y diabólica. gran receta contra los
poeti&amp;s y los curas! No falta boh'lmio de café que se
arroje y diga, levantando su copa de coñac: «¡Noeotros somos astro(y nuestra luz debe esparcirse como
la del sol! ¡Nuestra· profesión, por ser tan gloriosa,
nos impone sacrificios; como se los imfone ar militar
la disciplina y la Iglesia al clérigo y a fraile; que no
pueden amar con amor de hombres• (Miserable escritor el q,ue va contando las perras grandeé!, ó las pesetas, ó los duros que le valdrán las lineas de su prosa!
Que no podais decir. de un poeta:-¡Es el mejor ....
pm·que es el más caro! ¡El genio preferirá siempre ser
Cervantes á ser Rostcbildl" Bien dicho está; pero me•
jor serla fundir con Rostchild y Cervantes una sola figura. Esto desea lajuPticla dela!glo:y,á la verelad,que
los versos d11 Victor Rugo no sonaban menos blen en
losoidos de loe franceses, porque cada una de sus letras reprl.'sentase un luis y cada estrofa un billete de
Banco. Dos de las pocas obras que han resistido á la
critica y revivido en las generaciones, Gil Blas v Ma•
non Lescaut, fueron escritas por encargo del librno.
Y Walier Scott y Lamartlne han encontrado inspira•
clones, no ya!en la esperanza-de una fortuna, sino ar.te
los paquetes de pagaré. de sus despilfarros. El h11mbre es aconsejadora del.trabajo y mi.dre fecunda por

�464

Domingo 25 de Diciembre de 18!18.

ff,L MtTNllO

VIAJE DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA A MONTERREY
(F ,tografíos de D . L agrange.-Monterrey.)

Domtngo 25 de Diciembre de 1898

465

EL MUNDO

·!¡
1
1

•··

Monterrf&gt;y. -La Penitenciaria del Estado.

LO.;¡ ARCO~ TRIUNFA.LE!!iJ

Plaza del 5 ,le Hayo

Calle del Comercio.

()alle de lVm,hington.

En la Alameda qua lleva el nombre de nuestro Pretroe rE&gt;presentantes en MontArrPy, A•l como á h de
nuestro colaborador i.,ti,tico, podemo~ publicar en sidento, habla do11 11rco11 de f'Xq1,1,1to gueto y un mo1,umento de pleura P.D cu_vo ci,ntro un.. e.tatua de la
este número.
~l lun.es 19 á las tres de 1&amp; tarde llegó el Sr Presi- Gloria ostenta el r ..tratO dl'l Sr Gl'nl'nl Diaz.
El tra.vecto de la estacióu 11: la CR11a df'l Gooernadnr,
dente á Monterrey, deteníendose Pr -trt-1n e11peciar en
que hizo el viaje, ea la Edtación d ·1 E~rMcarril del fué una continua ovación par• el Sr. Prei!ldAntP.; &lt;le
-Golfo. Otro tren especial habla 11alido para encontrar todos los balco11PM y 11zotea~ llovían fl r reR A su paso,
al ilustre viajero, conduciendo al Sr Gobernador d" y PI put1blo lo ada,nH ba con ,,!vo l'nt.i1Pi8~mo.
Ya ttn ~u alojamit&gt;1,to. ■ alió a. los balcnneP dP la ca•
Nuevo León, á )011·sre~. Generel~s d11 uivisión Gl'rÓ·
nimo Tcevldo y Francisco Naranjo, al Sr Liceuciltdo, ea cou 111.11 di, t 1ugu idas pn1!011a8que lo acompañaban
-General Don Lázaro Garza Avala, al Gllneral Don
Pomposo del Campillo, al Sr Oi&gt;n Antonio V. HPr
nández, Gerente del Banco de Nu..vo León; al Sr.
Don Francisco ArmP.ndariz y M A. Monnom Gerente
del Ferrocarrfl del Golfo, quienes fueron á recibir al
Sr. Presidente á los limites del Ei1t-tdo.
El Secretario del Gobierno,los miembros del Poder
Judicial y de la Ll'gislatura, 10s empleadod foderalea,
la comisión de obdequio r un g1mtto inmenso, llenaban la. Estación, cuaudo se anunció lall!lgada del tren
pr11sidencial
Dado el punto de atención, la batería hizo una ell.l·
-va de veintiún cañonazo,¡, las campanas de la ciudad
se echaron á vuelo y todos los espectadores vi&amp;orl'aron al Sr. Presidente de la República. Ocupados los
coches por la comi&amp;iva, atravel!Ó édt&amp; la ciudad hasta llegar al alojami,mto deritin 1do a, Sr. General Diaz
en la casa particular del Gobernador del Estado.
La ciudad se babia engalanado de una manera vis·
-toeisima: no habia casa por humilde y ap1utada que
iuese en donde no lucieran los adorno¡¡ que indicaban
el júbilo cen que los bab'.tantes de Mont ..rrey redbieron la visita del Prim.ir ~.1.gistrado de la Nación.
En todas las callea que recorrió la comitiva había
~reos triunfales: en la Calzada de la Unión, á la entrada de la ciudad, dos de 6Ptilo azteca, el primero de
ellos con esta inscripción: «Menterrey da la bienvemda al insigne Presidente de 111 R8pública; en todos los
demás, las inscripciones glorift ,·abim los ht'chos memorables de la bi:itoria militar y polítictt. del Sr. General lJiaz.

.,,

,~

,:

nistración de Corrl'os, Palacio Municipal, Eecuela de
J urieprudl'ncia. Pal11cio dl'l GobiPr110 Pn construcción la Penitenciaria y I') HoPpital González.
uel .. dificio de la Penitenda1la damos una vista ge ·
neral :v otra en el momento en que concluyó la visita
el 8r. Prl'sidl'ntt1 v se d:ri¡zió al co• he.
ERIA Fitu,ula cPrca de la bermoslsima Alaml'da Porfirio Dlaz. En 1'1 frl'nte f'Ftán los juz¡zados de lo Civil
y d11 lo C.·imin11I y l'n el pteoPUpl'rior las ealas del Supi,ri&lt;ir Tribunal de Jmticla dl'I Estado.
Lu prisión ti11nl' 2::s6 celdillas rl'partidas l'n siete
grnpos cnnvergemes l'lltre los cuales hay patios con
local amplio para los tallne~ de carpintería, cordelería, zapatl'riR y dl'más l'D que trab11jan los presos.
Admini,tración. cunpo de guardia, bados, cocinas,
Ptc; todo l'Ptá arrP¡zl11do convenlE&gt;ntemente. La coni.•
trncrlón de este ebtablecimiento penitenciario coetó
$223 000.

***
P"r la prl'mura del tiPmpo no publicamos hoy una
vista dt&lt;l b11nqu .. te con qu11 se obsequió al Sr. General Diaz "' miFmo dia 20 en que hizo la visita a los
edificios públicoP.
Sólo nos fné posible obtent1r para este número las
fotogrsfíae que rl'pre,entan el lugar de ese banque•
te, con las mt'BR s y" diPpuestas y el arreglo difinitlvo
momentos antes de que loe invitados ocuparan las
Illl'RIIS,
Ya hPmOR descrito el Teatro Juárez en otra ocaPión dl'd1cando un núml'ro de nue,tro semanario á la
inRuguración de 1'1\f' edificio.
Por la II pariencia di, la Rala convertida t.n comedor
podrán apreciar nu,.st, os lPctores las buenas condiciones qne rl'une el local para un festín como el que
a llí S I' dió " " honn r di'! Sr. Prebidente val mismo tiempo advnti rán .-1 bncn g u- to, la sencillez y armonia
del sdurno y la di~poo1ción en que ee colocaron las
meeae.

,.

l'tlon1nnenCo t&gt;ri¡:-idn al Sr. Presidente
.... la Alanwda,

A reo de Ja Paz

("JI

la Pinza D.-gollado.

para preseuc1ar t1l liesf1le a e UU;&lt; prOCt'blÓ u inmensa
que for maron 1rna descubierta de caballeria, la banda de Estado Mayor, los alumnos del Colegio dl'l Estado, de las 13scuelae dA Juri sprud'e ncia, Muni&lt;&gt;i pales y partlcu lares, miembros de la Academia de P rofeso rt'S alumno'\ de la Escuel11. de la Asunción, ohreroe de diversas agrupaciOJlPII mutualistas. más de mil
socios del drculo polltico Unión y Progreso l'mpll'adoe federales y del Estado, agrupaciones masómcae,
comisionados &lt;le laR c0lonias t'XtranjPras. etc.
En la casa del Gobernador del Estad&lt;', adorn ad a
con sobriedad y gueto, el Sedor Gen,,ral lJlaz v algunas de la.a personas que lo ac&lt;impadaban, veian pasar
la procesión.

A reo_dd trabajo en la Plaza Degollado

----------------- ------------esto;.más sus hijos PHl'lfm sn ra1nftfcos ... El Quijote
no hubiera p••r&lt;li&lt;io niull\ a110qu~ c ..rvantes. our1 Pegún Narei•&lt;• Snr11 'TIOcen,ba hubieeA c1mado Desde
que Alfonso Karr for ,11u,ó su célt1hre frase: «La pro•
pied~d intl'l .. ,1·1nl 0 • nna propi11rlad,• las le,rae han
qmmdo Per burguesa., y lo hRn sirio.
E'! el plagio, .... .,¡ litl'rato. d111ito vergonzoso: en el
periodi~ta. excusabll'; 11qul'l 11labora. é~te t1scrib e al
minuto. Y es dP. itctvertir que •·l plagio no da vid11,
mata; po·quA en laR 1..tr11s hay que eoldn el oro con
el oro y servir el vino adejo en copa de Venecia. ¡N
0

han visto D eedé:n.'nas con percRI, ni la m 1zJ1. de
Hércules puede serv1rl,.s de caballo á loe chiq ,1illo~
¡Ei inÚLil robar la diadem, de Sh •k.i~pet1r e si no ~~
t1en1111u frente, q11e de &amp;u frent1-1 sale el r-,spla.ndor y
no de b. ~orona! D.i todos modos, bu11no f 1 ,rae •~tigar por irreverentf'ls á los que a•alten y de~nnden
al Genio. 1r~uie,t\ robe su capuehón al D lntó q•te Jo
lleve en el Abanico!
lsID~o_FmaNA.i¡omz;FLoams
PA

EL SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLlC!
EN MONTERREY.
Breve tendrá,que ser E&gt;eta revista porqu11 ya el pú
bhco .eonoce en todos PU~ prrmenorAs 1... r~•ación de
las f1e~tas con que recibió IR et.pita! neoleoneea l
su _dlstmguido huésped, y á nosotros Póto nos toca
dl'Jil.r aqul conslg-nado uu r• cnerdo de Plla11 v e:z:pll•
car los grabados que gracias á la actividad de nuea•

Esquina s. E. df&gt; la Alameda
Porfirio Diaz.

***

El martP B20 vMtó el Rr. Presidente los edificios
públicos de Monterrey: Palacio del Gobierno, Admi-

Esquina N . E. de la Alameda
Porfirio Diaz.

�466

EL MUNDO.

Domingo 25 de Dfefembre de 1898 _

EL TE&amp;TRO .JU-'.REZ &amp;NTES DEL B.lNCllJETE OFRECIDO &amp;L SR. PRESIDENTE DEL&amp; REPUBLICA

Domingo 25 de Diciembre ie 1898,

EL MUNDO.

''UN DUELO'-'

co, está muy bi&lt;&gt;n pintado y es de una
diafanidad pasmosa.
El dibujo nada deja que desear, y ei.,
fiel el colorido, porque su aparente
uniformidad en lo verde, se explica si
observamos que representa un tramo
cerrado del bosque.
La única nota disonante que en&lt;ion•
tramos en el cuadro-por inútil y por
impropia-es el leoncillo ó algo pare•
cido que avanza hacia el estanque, por
una vereda do! bosque.
No se sabe á punto fijo si quiso ser
estátua ó natural, aunque suponemos
que lo primero, porqu..: lJO se usan los
leones sueltos en los parques; pero de
~odos_ modos está mal hecho y peor
1magmado.
Hasta hoy el cuadro ha gustado bas•
tante, por lo que no será remoto que
sea uno de loP primeros que se vendan!

DAMAS DISTINGUIDAS· r

POR EOHENA,

¿Recordais aquellos delicados versos
de H.ubén Oario, de ese prlncipe mago
de esta América nuestral
El ollmpico cisne de nieve
con el ágata rosa del pico
lustra el ala eucaristica y breve,
que abre al sol como un casto abanico.

"Vista tomada desde el escenario.

El ~i&amp;ne con su inmaculada albura y
c&lt;'n su silueta donairosa y elt,gante,
ea P"ra nosotros eimbolo de pureza y
de prosapia, y antójasenos inseparable
decoración de los viejos parques rea•
les en donde los corteiunos de la Pom•
padour desgranaban al viento los te•
soros de su flordelisada galantería. Y
parécenos que el cisne, cuando con
inimitable majestad cruza las aguas
del estanque, es· un resto viviente de
squellas épocas fr11ncamente sensuale11 éinconscientemente art!sticas, que
viven en nuestro cerebro encuadra•
das en un marco maravilloso de perfu•
mes y de colores, de sedas y de borda•
dos.
Es el cisne un ave elegimtemente
armónica, de voluptuosos gestos y
atrayente ingenuidad, y ya el Padre
Jove dióle gran supremacía sobre las
de su especie cuando encarnó en ella
para gustar loe hibleos ósculos de
Leda.
Por eso llamóle Darlo un ave olimpi•
ca,y en verdad que es esa expresión
el cond.ensamiento de la albura y deta
majestad, de la lilbura inmaculada é
inmaculable y de la majestad ingénita
y sostenida.
Mal! ellas no bastan para tener á ra•
ya las pasiones, y en el cuadro de
EcheBa vemos al ave ollmpica sucumbiendo á los impulsos de la materia.
Dos cisnes -jóvenes y hermosos como
se estila en novela-se disputan el amor
de -una doncella de su raza, y emprenden, á la vista de la hermosa, una descomunal batalla á picotazos, que resolverá sin duda alguna la cuestión
pendiente La hembra les mira impasi•
ble, suavemente arrullada por el val•
vén que sobre el agua imprimen los
impetuosos movimientos de aus adoradores,
La idea, aunque sencillisima, está
bien estudiada y es propia par11 un cuadrito de género.
Ella sirvió de pretexto á Echena para demostrarnos su tratRmiento de las
aguas que es marifico, sin igualar
no obstante al de Enrique Berra.
'El trozo claro,-extremo izquierdo
bajo del cuadro,-que refleja un trozo
de cielo visto entre el follaje selváti-

•~e

''UN ENCUENTRO FELIZ"
POR R. TUSQ.UETS .

/

.

DE O

A~/:

l,

~A,
t::,.,,&lt;-J

"'

.#'

,

(Fot. Tabe1·. San Fancisco California.

Se creería que Tusquets, al elegir
las obras que envió á México, se propu•
so demostrarnos que dominaba todos
los géneros, El Mundo Ilustrado ya ha
dado á conocer á sus lectores dos cua•
dros del eminente pintor, los cuales
pertenecen á géneros muy distintos.
••Contrariada" es un cuadro de detalle cuya maravillosa ejecución hemos
elogiado ya
"Argelina" es na gran cuadro de
efecto, de sobrio pero inte::so poder
sugestivo.
El que hoy reproducimos, Unencuentro feliz, tiene algo de ambos:
Esunidilio,un idilio coEmopolfta, es
decir, humano. A orillas de una fuente,
encuéntraseunmozoconsumoza y ambos entablan un diálogo amoroso, uno
de esos diálogos que en todos los idiomas se empiezan con una sonrisa, sA
tamizan por un sí y se concluyen con
un beso. La muchacha ha ido á reco•
gerf:gft en rústicos cánta1 os que con•
·eer a l!UJ fados, y el mozo, virilmen•
je, 4-i o 'i abrevar á sus bestias. Es•
tas son, al menos, las causas ostensi~les de su aeudimient, á la :fuente;
¿pero en realidad, no serian otras las
que motivaron ese encuentro f eliz't
La expresión de las figuras nos ase•
guran que el, y que ese mozo y esa
mo-za 1m111ren el 7JTI'-Ctmro secreto de
proporcionarse á voluntad esos encuentros felices.

EXPOSICION(ENNACIONAL
DE BELLAS ARTES1
LA ACADEMIA. ;DE SAN_CARLOS)

"lJN Dt:ELO"

Vista tomada de la puerta.

cuadro de J. Eche na , en la Academia de San Cárlos,

Fot.ografia de Luls G. Sandoval.

�1!:LMUNDO

468

Cuadro de R. Tusquets, en le. Ace.demle. de San CArlos.

,. No puede ser mil.e armrmioso el cuadro que dió Tnsquets á 1i1ste sentidlslmo idilio campeRtre La barda
blanca y carcomida, ribeteada de azulejos; las inq uietas enredaderas que trepan con tenaz deear:-ollo; el
emparrado del fondo: las beitiae mlsmae. -impaRibles
y seguros confidente~, -todo converge atlnadamente
ii producir una agradable emoción estética
El tratamiento de iae bardas es ¡¡obrlo y fiel, así co•
mo el del follaje. Bes-tiae-y f+gurae- viven cen vida inten,a y el fondo que se extiende más allá del emparrado tiene bonitos efectos de claro-obscuro.
No obstante que es éste u11. buen cuadro, lo ju7.1gamoR inferior á los otros de Tuequets de que ya hemos
hablado.

"MAÑA ENCONTRADA."
POR B. GALOFRE.

E~ este un cuadro que 1l primera vista.llama la atención é invita á un estudio prolijo.
l)esde luego extraña que un cuadro al óleo tenga vidrio y extrañ, asimismo la extraordinaria minucia del
dibujo y la exactitud de los mái insignificantes detalles. Muchas opiniones hemos oldo y ninguna de ellas
concuerda con otra. Unos dicen que es un mal intento de procedimiento á la Meis¡¡onnier; otros sostienen
q te es un trabajo de miope, más digno de un artlfice
clllnesco que de un creador m1,derno; hav quien supone en el cuadro un trabajo sucio y a¡¡egura que en

"lJX EXClJENTRO FELIZ"

él se encuentran detalles muy ag-enoR /i la pintura 111
óleo y que en él Rfl echó mano de rflcursos que son
del exclusivo dominio clAl artA industrial y que jamás
dl'ben P.mplearse en el arte estético .
No•otros hflmos visto l."l cuadro con detenimlflnto é
impau.ialiclad y creemos que ee un espécimen de un
procedimiento absolutamente nuevo A nueetrv juicio, es un intento de rPforma muy lograd/!, que cier•
tawente llrralg-a en MtMl½l!Onnier, pero-41ue ti-ene- un
tratamiento mis detallado, menos heterogéneo y más
firme.
Q•1Ada por ver 11i la innov11ción AII bella y confel!&amp;•
mos que este punto es mny discutible. Existe hoy día
un inmotivado desprecio hitcia loe detallista.R, que tiene por origen el am11neramiento de la mayor parte de
ello~ Allora bien ¿llay amaneramiento en el cuadro de
Galofre? No, nosotros no lo encontrarnos y vamos más
lejos aún: este cuadro nos \rae muy vivas reminiscencias del inmortal Fortuny.
ietúdiese atentaml'nte el tratamiento y se verá que
por detallado y minucioso que eM, nada hay allf de
convencional ó de relamido. Algunas faltas de proporciones y de dibujo que encontramos, son de una
índole muy distinta.
El asunto es ptntoreRco y Astá bien tratado. Loe andaluces son gante de á caballo como los hungaro3 y
y como nosotros, y en la vida que IJevan hay mucho
color y mucho mrivim!ento.
El cuadro de Galofre representa una escena dfl una
feria de caballos. Se le ha encontrado una maña 111
corcel postulado, y en vano intentan loe vPndedores
borrar la mala impresión por cuantos medios están á
su alcance.

Domlniro 25 de Diciembre de 11:198,

Vomln¡ro 25 de Diciembre de 1898.

469

Fotografle.de Luis G. Sandoval.

Hay algunas figura.e pRrfactamente 11entidae y PB·
tudiadae, y en general, f'l cuadro prod~ce buena !~presión y gnn deleite, cuando se le mira sin preJUl·
cioe ni exclusivismos.
El hecho de que tenga vida, se Pxplica, según creemos. si se atiende á que hay hacinamentos de color
tan finos y delicados que cualquier roce podría destrnlrloe, perdiéndose asi el efecto buscado.
Es digno de e.s.tudiaree este p~ocedimiento de Galofre y sin duda alguna encontrará muchos imitadores. Desgraciadamente es muy probable que éstos se
lancen sin la meditación necesaria ó exajerando las
peculiaridades del maestro, lo que daría por resultado deformarlo y alterarlo, como ha sucedido en lite•
ratnra con todas las innovaciones y rasgos ::aracte•
ristlcos de loa maestros.

ALBUM ART.ISTICO.

NOOHB BUBNf\ EN EL Mf\R

El que prep11ra el aventajado fotógrafo Don
Luis C. Sandoval, contendrá los mejores cuadros de la Exposición Nacionai de Bellas Artes.
También venderá fotografias sueltas el Sr. Sanp.oval, en su establecimiento (5 de Mayo y Alcai•
cería nº 6.) Fotog-rafía N11cional.

VES Lameneek,
era Cápitán de
P.l Á1'CO··Íl'ÍS un
magnírico pailehot de modelo
Rmericano, tino
de la proa, bien
asentado en el
agua. lijero de
arboladura y sóJido en todas sus partes, que estaba tripulado por
-veinte vigorosos marineros bretones y caminaba
con una velocid1td de veinte millas por hora.
Hecho sn cargamento y em barc11dos sus pasajeros entre los cuales figuraba un Reverendo padre que acRbaba de pasar cinco alios en Oceanía,
-el .frco--Iris ha bfa zarpado de Valparaiso á
principios de Noviembre, es decir en medio de la
estación de verano para los pahes del Sur, hxbía
doblado el Cabo de llornosy subía al Norte pera
alcanzar Bnenos Aires que era uno de sus puertos de escala.
El. Capitán Lamenek esperabll que su vi11je
proseguiría con toda felicidad hasta Franci,11
-cuando á la altura de las Islas Felkl11nd se produjo A hordo un acontecimiento que causa siempre la más profunda emoción cuando ocurre en
plena mar, un fallecimiento.
Entre los pasajea&lt;'s de segunda emb11rcados en
Valparaiso, se contaban una joven y su hijo de
diez A doce meses que se inscribieron en la lista
con los nombres de María viuda de Nollet y su
hijo Enrique.
Ella tenía apen!\s veinticinco anos, era rubia,
&lt;le fisonotnill agradable y dulce, pero un poco
salYah y &lt;tunque sus compalieros de viaje y los
mer:neros estuvieron llenos de atenciones hacia
-ella y aunque el Capitán al hacer diariamente su

'
Cuadro ~e B. Galofre, en la Academia de San Cárlos.

ELMHNDO

Fotografia de Luis G. Sandoval.

•

•

visita de proa le decía alguna frase am11ble y le
preguntaba por el bebé, ella se confiab1 poco y
respondía con reserva á todas las prPguntas acaso por timidez ó acaso porque no tenía más que
cosas tristes para referir.
Se sabía que efa normanda y que su marido
empleado en una gran explotación ar""entí rera de
los Andes murió seis meses ante; del nacimiento del nillo, desgracia que inclino á la viuda
al deseo de volver á Francia al seno dd su famiiia. En cuanto á Enrique, era su mamón fresco y
sonrosado con enormes ojos azules como su madre y que sonreía ya á los hombres de la tripulación siempre que le acariciaban, lo cual sucedía por lo menos veinte veces en cada hora.
Una tude, la pobre mujer que aunque un poco
pálida no p1trecía estar quebrantada de la salud
fué _ataca~l l:l por_ unas horribles sofocaciones
murió de 1mprov1s0 tal vez á causa de una aojina
de pecho ó de la ruptura de una aneurisma. El
Capitán levirntó según las regla~ de na ve""ación
acta del fallecimiento, selló los equipajes ....é hizo
constar que no había hallado 11ingún d11to que lo
iluminar/\ sobre el verdadero eqtado civil de la
dirunta. En vano buscó su acta de casamiento, un
pasaporte, un documento cualquiera; no encontró más que un apunte en que se decía que el
chico fué bautizado en Valparaiso pero no se
mencionaban los nombres de la familia de lamadre; ademAs algunas cartas dirigidas de Francia
á l\lr. N'ollet, pero que no daban ningún indicio
que pudiera ayud11r al descubrimiento be los p,1.
rientes del huerfanito.
No quedaba mas que una esperanz11. Como
María Nollet había avisado su vuelt11 á Francia,
probab:emente al llegará San Nazario encontrarían en el Correo carta para ella.
Llenadas las primeras formalidades, el Capitán
ñíspuso las exequias eomo son todas 111s de abordo, iguales para pobres y ricos cuando la tierra
e,tá muy lejos.
E l carpintero hizo un ataúd, acostó en él á la
pasajera y por la tarde, al obscurecer, el CapitAn

y

dió orden de qu~ dos hombres trajeran al por,talón de estribor la caj l, á la CUlll para qne no sobrf'nadase se le h&gt;1.bía amirrado una bala de
caMn.
El sacerdote recitó en alta voz el oficio de di•
funtos y luego el Capitán dijo laeónicemente!
-Bulto á la mRrl
Todavía el mi,ionero rezó algunas oraciones y
mientras, el ataú1sehnndióen las olas con unrumor sordo. E11 ese momento los testigos de esta
escena no purlieron ahogar un grito de terror al
que respondió desde la proa el llorar de un niJio ...... El huerfanito acababa de despertar y
huscaba en vano el sonrosado pezón que sus labiecitos ya no tocarlan jamás.

***
Al día si~uiente, las cosas de abordo recobraron su curso ordinario, el tiempo mejoró y El
Ai·co-.Jris si~uió pua Buenos Aires. En cuanto
al nillo, q11edó bRjv los c1idados de una pasajera
de segunda que expontáneamente se efreció para
llenar esa tarea. No carecería de n11da: la cabra
q_ue estab&lt;1 alojada en el establo de proa, tenía
siempre l1t~ te~as llenas y además todos los marineros le hablan como 11doptado, y en cuanto llegaba la noche, le tomabRn dulcemente en sus manos ene tllecidas. le hacían sonreír, y le arrullaban con cantos bretones.
Así corrieron ocho días. Se arribó á Buenos
Aires sin permanecer anclados más que el tiempo necesario pllra recojer mercancías y puajeros, y luego saliendo del estero del Plata se dirigió 111. pr;)a al hemisferio oriental.
'
Entre los nuevl•S pasajeros venían dos franceses: el ~efi.or y la sellora de Lussay que
volv~an A Fr;rnci! d~spués de una larga permanenc111. en la Repub!Ica Argentina. El marido. Jaco~o de Lussay, ingeniero hmoso, tenía unos
t~e1?ta ~ dos alic-s,_ y era de aspecto agradable y
d1st10guido; su muJer, Raimunda, no había llegado A los veinticinco y era notablemente bella con

�l!:LMUNDO
que d.e bía hacer escala
en Buenos Aires, y anuo~
ciándose á los condes el
viaje.
En este estado las co•
sas un día atacó elcroup
al niño y se lo llevó des•
pués de breves horas de
sufrimiento.
Ya puede imaginarse
cuál sería el dolor de los
infortunados ps.dres que
aún permanecían inc, n•
solables cuando se les
anunció que El Arco-Iris
estaba en puerto.
Para qué ir ahora? No
es á nosotros sino á él
á quien se aguardaba
allá, se dijeron ambos
entre spllozos, pero Lus•
say recobró el valor y
convenciendo á su mu•
jer, realizó el embarque.

su tez meridional, sus grandes ojos obscuros co·
ronados por largas pesta:lias y su opulenta cabe•
llera de ébano.
Lo que sorprendía desdo luego y denunciaba
el modo de ser de 11mbos esposos, era su ternura.
recíproca, su comunidad de ideas y su deseo evidente d¿, no vivir á bordo sino el uno para el
otro y evitar cualesquiera relaciones que pudie· ·
ran interrumpir esta intimidad.
"!)espués de la comida, en Yt'Z de permanec_er
en el salón ó ir a.l pm,nte con los demás pasaJeros, se refugiaban en la toldilla de popa, Y allí
con las manos entrelazadas se aislaban del resto
del mundo, soliaban y permanecían mudt&gt;s eomo
si temieran comunicarse sus pensamientos.
Un día, sucumbiendo al terror que la poseía,
la joven dijo á su marido:
-Por qué volvemos allá si Dios nos 'luitó el
ángel de perdón 'lue me había dado? No creeti
que de nuevo se me arroje y se me maldiga?
-Raimunda mía, desecha esos horribles temores, pues nada de eso es posible. La desgracia
misma que nos ha herido, abrirá de par en par
para nosotros la puerta que nos había estado
prohibida. Aleja tus temores y confía en el porvenir.
Referiremos el drama de familia que motivaba
estas palabras.
Hijo de un coronel sin bienes de fortuna y . de
una mujer noble y orgullosa, Jacobo había sido
destinado por padre y madre á. dorar sus blasones por medio de un matrimonio rico al_ cual podía aspirar por su talento y sus pergaminos; pe·
ro el día en que la condesa de Lussay anunció á
su hijo que iba A casarlo con una millonaria, éste
declaró que ern prometido de la sefl.orita Raimunda Bernier, plebeya y sin fortuna pero á la
que amaba tiernamente.
El conde y la condesa trataron inútilmente de
luchar contra las inclinaciones de su hijo y en
consecuencia la ruptura fué completa y brutal.
Desvanecidas sus últimas esperanzas de esplen•
dor y de lujo, la orgullosa dama arrojó de su ca•
ea y maldijo á Jacobo y á su P,Sposa.
Repetidas gestiones hizo luego para v.:lver á
ver a sus padres, pero ellos se mantuvieron in•
flexibles y entonces lo9 recién casados resolvie•
ron partirá buscar fortuna en América. Instalados ya en Buenos Aires, intentó de nuevo Jaco b?
una reconciliación ,in que durante un afio recibiera respuesta alguna á sus cartas.
.
Un día le dirigió su padre algunas líneas en las
que aparecía algo de la anterior ternura, pero la
sefl.ora Lussay permaueció ínflexible en su ren·
cor hasta que un acontecimiento abrió las puerpuertas del perdón. Rainmnda tuvo un hijo, y ~l
advenimiento al mundo de un Lussay, no podia
. dej!lr de impresionar el -ánimo de la condesa.
El conde escribió:
«Si tu madre cuya salud me tiene inquieto, no te
~scribe ahora, pienso que es por un último combate entre su orgullo y su corazón. Me parece que
¡¡i derrepente te aparecieses con tu mujer ytuhijo, les tendería los trazos á los tres. No resistiría
A una sonrisa de su nietecito.»
No se necesitaba más para resolverá los esposos á regresar áFrancia, y cuatro meses después,
arreglados todos sus negocios, se fijó el día de la
partida tomándose pasaje á bordo de El A1·co-I1·is

,

*
* * por vien•
Jl'avorecido
to v mar bonancibles,
El· Arco-Iris remontaba
hacia el Ecuador, y el capitán aseguraba que no había hecho nunca viaje dad que llenan de harmonía.e en la noche del 24más rápido, en tanto que los pasajeros que ha· de Diciembre los hogares bretones, el Capitán
bían doblado el Cabo de Hornos se acordaban dijo:
-Ahora, á la mesa!
de sus olas tremendas y hallaban dulce y grata
la mar que atravesaban. Si el chico, adoptado
por los marineros no hubiera estado allí para
***
recordar á. la infeliz quo descansaba en el
La sefl.ora Lussay que no quiso separarse defondo del mar, ninguno haría memoria de aquel
su dulce Jesus sino hasta dejarlo dormido, ocuepisodio.
Los esposos Lussay seguian apartados pensan• pó el sitio de honor frente al Comandante y prondo en la acojida que les harían en París y sin in- to cundió por todas partes la alegría.
Solo la mujer del Ingeniero permanecía silenteresarse por nada de lo que los rodeaba, excep•
ción hecha del huérfanito al cual Raimunda aca• ciosa enmedio del bullicio genei:al, y cuando aD
ricia ba frecuentemente, y los días corrían así fin pudo retinarse al lado de su marido, le dijo
cuando r..na tarde el contramaestre se presentó al con voz entrecortada y arrojándose en sus brazos:
Capitán y le dijo:
-Ahora, cuando tenía en mis rodillas al Nifl.o
-Mi Comandante: maflana es 24 de Diciembre Dios, soflé por un instante en que nuestro hijitoy nosotros quisieramos festejar la Navidad.
nos había sido devuelto. El pobrecillo estásinpa•
-Excelente idea ¿pero cómo/
dre y nosotros.... .sin hijo. Este huerfanito po-El padre dirá la misa. Improvisará el carpin• día ser deveras nuestro Salvador.
nero un pesebre y un portal; nuestro buérfanito
-Abl Raimunda: el cielo te inspira. Adopté-será. el nillo Jesus y tal vez la seilora de Lussay
moslo.
accederá á ser la Virgen.
Estrechó á Raimunda contra su corazón y en.
- Bien pensado, Prepáralo todo, Oilic.
los labios de ambos pasó fugitiva sonrisa de feli-Luego se acercó á Raimunda:
-Mi tripulación, sefi.ora, quiere festejar roa• cidad.
Al día siguiente el se:lior Lusa.y pidió una. enfl.ana la Navidad; cuentan con todos los persona• trevista al Capitán y le comunicó su idea de adop-jes menos la Virgen y naturalmente han pensado
tar al huerfanito.
en usted. ¿Consiente? Eso la distraerá un poco.
-Mi esposa, le dijo, lamenta aún á nuestro pri-•
Raimunda interrogó á su esposo con la mi- mogénitc que acabamos de perder en Buenos .
rada.
Aires y que teniendo la misma edad de Enrique·
-¿Por qué no? dijo el Ingeniero.
se parecía mucho á él.
Al día siguiente, por la noche, El A1·co-I1·is pre•
¿Quiere usted confiarnos al huerfanito?
sentaba un pintoreco golpe de vista.
-Sería lo mejor, contestó ·e1 marino; pero coA popa del palo mayor se había instalado el mo entre los papeles de la difunta no encontré·
portal y en él, medio desnudo, Enrique dormía nada que me ponga sobre la huella de sus parlen•
teniendo á su derecha á Raimunda, admirable- tes, si por una carta que se le haya dirigido á
mente bella con su traje azul. A la derecha el car- San Nazario averiguo que tiene abuelos, ó tíos ó ,
pintero muy bien vestido, representaba á San lo que sea, me veré en la necesidad de informar•
José y algunos animales les de la muerte de lll se:liora Nollet y de la predel establo complet ,ban sencia de su hijo aquí.
el cuadro.
-Es verdad, no babia penaado en eso. ¿Y qué
Pasajeros y marinos hacer?
oyeron con devoción la
-Esperar. Cuando lleguemos á San Nazario,,
misa de Navidad y ter- tomaremos una resolución.
minada esa ceremonia el
sacerdote se dirijió al
***
portal donde se arrodilló
A
partir
de
ese
día,
Raimunda
se hizo una ma• ·
en momentos en que Endre
para
Enrique,
sin
quitárselo
sin
embargo A,
rique despertando sonreía y fijó en él sus ojos la excelente mujer que le había venido prodigan-·
do sus cuidados y El Arco-Iris proseguía su rutl..
asombrados.
Al mismo tiempo subió hasta que el 5 de Enero por la noche el vigía,
de la mar un nimbo de anunció los faros de la embarca.dura del Loire y
fuegos fatuos que se en- al dia siguiente se echaba el ancla en San Naza-•
roscaron en el extremo rio.
de todos los mástiles, y
envolvieron el portal en
***
luz azul.
Raimunda y Jacobo se instalaron en el hotel1
Los pasajeros lanzaron con el huerfanito que el Capitán les había permiun grito de sorpresa en tido llevarse provisionalmente, y durante una gran
que había algo de espan- parte del día su ansiedad fué extremada, pero
to, y los marinos aplau- por la tarde llegó á traúquilizarlos el mismo Cadieron esa iluminación. pitán.
No había en el correo carta alguna ni nadie se,
Cantadas por la tripu•
]ación las coplas deNavi- presentaba á. reclamar al nifio.

•

Se necesitaba sin embargo esperar aún algunos días antes de tomar una resolución.
El Capitán empezó por informar á las autori•
dades competentes del fallecimiento habido á bor•
do y luego el Juez de Paz de San Nazario, tutor
legal del hu~rfanito recibió información de los
deseos del sefi.or de Lussay y su esposa, quedando en comunicación con ellos para obrar ulteriormente conforme A la ley.
Convenido todo esto, Jacobo se despidió del
Capitán da El Arco·Iris, y anunció por telégrafo
á su padre, que acababa de desembarcar en San
Nazario con su mujer y su hijo y que al día siguiente tomarían el tren de la mafl.ana para ir á
París.
Algunas horas más tarde vino la respuesta:
«Tu madre está enferma, pero los espera con
no menos impaciencia que yo. Tu antiguo &lt;lepar•
tamento está listo para recibirte. Mil besos para
todos.&gt;
Llorando de alegría la joven releyó este mensaje y al dfa siguiente tomó con su marido y el
nifi.o un compartimento reoervado del tren.
Enrique no iba tan sencillamente vestido como
á bordo, pues su guardarropa había sido enriquecido con multitud de ,:-rendas de gusto y lujo
y se pasaba la gran vida en brazos de Raimunda
que le cuidaba con afán y como temerosa de que
también se le escapara de las manos.
En París, un terror loco se apoderó de ella de
nuevo cuando desembarcó en la estación de Monparnasse, ante el temor de que la Condesa deLussay descubriera la verdad.
Mil imaginaciones la conturbaban sobre laaco•
gida que le harían, altiva, piadosa ó indiferente,
pero el ingeniero la tranquilizó lo mejor que pu•
do y diez minutos después estaban á las puertas
del palacio Lussay. El Conde, que desde una ventana estaba en impaciente acecho, vino á la escalera y los recibió con los brazos abiertos.
En seguida se apoderó del &lt;!"hiquitín cuyos mag•
níficos ojos estaban muy abiertos por el asom•
bro, y lo besó con efusión, diciendo:
-¡Cuánto se te parece Jacobo, y qué bien hiciste en venir! Vamos: tu madre nos espera.
La joven tembló otra vez y tomó al niilo en
sus brazos como para que le r,irviera de escudo,
y los cuatro penetraren al apo~ento de la condesa, que estaba reclinada en un ancho sillón. Cier•
tamente que se le notaban las huellas de la edad
y las enfermedades, pero conservaba aún una

altiva expresión de nobleza y superioridad en su
fisonomía impenetrable.
-Aquí están ya los tres, dijo el Ccronel presentando á los que volvían del destierro.
-Madre! gritó Jacobo arrodillándose á sus
piés.
La condesa sin pronunciar una palabra tomó
la cabeza de Jacobo entre sus manos enflaquecí•
das y se p-y.so á examinar á Raimunda que se
aproximaba ]fmtamente, pálida, sin atreverse á.
sostener las miradas escrutadoras de esta madre
á quien tres a:lios antes le había arrebatado á su
hijo; y parándose á poca distancia se puso á temblar sin fuerzas ya para sostenerse en pié.
Entonces su marido se levantó y le dijo:
-Valor, Raimunda, mi madre te espera, ven
con nuestro hijo:
-Nuestro hijo .... oh! no, ne. Yo 1 o me atrevería jamás ....
Y cayó de rodillas murmurando:
-Perdón, perdón!
-¡Y de qué? preguntó inquieta la condesa.
Y como la joven callaba, afl.adió secamente dirigiéndose á su hijo.

NUESTRAS ARTISTAS.

ANGELA SALAZAR.
[De Guad&amp;lajara.]

Ei una ni:lia, pero cómo interpreta
ya, con qué precisión. y suma de co·
nocimientos y A la vez con qué calor
y vida á los músicos que ama, á los
Cbopin y Thomé, á los Mozart y Bee•
thoven, á los poetas y á los maestros,
á los ruiseiiores y á las águilas!
En las mazurcas, en los nocturnos,
tocando aquel delicioso preludio del
compositor polaco en el que parece que
al compás de una llovizna incesante y
menuda, se quejan todaslati amarguras
de una existencia sombría y melancólica, es su alma de virgen, capullo
de lirio, destello pálido de aureola, la
que vibra en los trémolos y gime en
las cadencias.
Sacerdotisa apasionada de lo sublime, prefiere entre todos sus grandes
amigos, y ese destello caracteriza su
índole musical, al rey augusto que no
dejó herederos: á Beethoven.
Cuando en las teclas de su piano,
que son sus aras, oficia ante él, sus
ojos obscuros reflejan las llamaradas
de aquel sol que no ha muerto.
Perla oculta. que sólo en su hogar
brilla, flor modesta que se enconde y
reserva para sus íntimos sus mejoresaromas, Angela, sencilla y buena, vive
apartada de ruindades y pequeileces;
sin saber lo que es envidia, sin conocer los celos, sola y feliz en su santua ·
rio, en que la adoran, que embellece y
perfuma.
Los que la escuchan le dicen: «Gra-

•

471

EL MUNDO.

Domingo 25 de Diciembre !le 1898.

Domingo 25 de Diciembre de 1898,

-Habla entonces tú.
Raimunda le dirigió una mirada suplicante.
-Si: tieneusted razón.No debemos mentir. Es•
te nillo no et1 nuestro.
-¡Que no es de ustedes! Y se han atr evido! ...
-No condene usted sin oír.
Y Jacobo se acercó otra vez á su madre y le
refirió con acento de profundo pesar cómo per•
dieron á su hijo inopinadamente pocos días an•
tes de embarcarse para Europa, cómo se preguntaron ambos ya en el barco si tenían derecho de
volver solos; cómo no habían podido resistir al
dei!eo de volverá la patria en donde aguardaban el perdón de su plldres; cómo en la mar conocieron al huerfanito que en la fiesta de Nnvi•
dad se les había presentado bajo la forma del
Salvador, y cómo, en fín, se habían resuelto á
hacer su adopción.
Pronfundamente conmovido, el conde había to•
mado de la mano á su nuera que llevaba á Enrique entre sus brazos y la acercaba á la sefi.ora
de Lussay q\}e los veía venir sin repulsarlos.
En ese momento se puso á sonreír y tendió
sus bracitos hacia e¡¡a sefl.ora cuyos grandes ojos
estaban fijos en él y empezó á decir con su más
dulce voz, como un pajarillo que pía en el
nido.
-Mamá, mamá!
Entonces, después de una imperceptible vaei
!ación, último suspiro de su orgullo vencido· y
como s: cesando de ser madre se trasformara de
improviso en abuela, apartó á su hiju, tendió los
brazos á la que por tanto tiempo había colmado
de maldiciones, al nifl.o aquel que como el recién
nacido de Betlem lavaba todas las faltaa del pa·
sado.
Quince días más tarde por medio de una acta
de adopción legal, el estado civil del hijo de Ma·
ría Nollet quedó fijado para siempre, y pronto la
salud de la condesa empezó á restablecerse bajo
los afectuosos cuidados de su nuera.
En cuanto al conde que se había dedicado por
entero á la adoración del bebé, tenía ya el proyec·
to de hacerlo soldado y le repetía saltándolo so·
bre sus rodillas.
-Tú vas á ser otro Coronel Conde de Lussayl
El cielo había derramado sus bendiciones sobre aquella familia, como resultado de la piado•
ea inspiración que tuvo Raimunda en la noche
de Navidad.
RENÉ DE PONT JEST,

cías,» los que hemos contemplado sus
ojos fulgurantes de inspiración, podemos dccirl~tambiéo «Gracias,» tú nos
elevas al ideal, en tus pupilas hemos
podido ver de cerca un astro: «el de
tu genio.»

ENTERRO SU COBAZON.

I

1

Murió en una triste tarde
la hija de Juan Simón,
y era el buen J u11n en el pueblo,
el único enterrador.
El mismo á su pobre hija.
al cementerio llevó;
él mismo le abrió una ZRnja
murmurando una oración.
· Y, llorando como un niño,
del cementerio salió,
con la espuerta en una mano
y en el hombro el azadón.
Al verle le preguntaban:
¡,De dónde vienes, Simón?
Y él, enjugando los ojod,
contestaba á media voz:
-Soy enterrador, y vengo
de enterrar mi corazón
JOSÉ

M.

BARTRlNA.

�472

EL MUNDO.

NAPOLEON.

LOS ENGANCHADOS.
Allá en oculta región sombría

Simoun, torrente, cráter, sobre el corcel galopa
~u corcl'll blanco! ¿á dónde, por fin le llevarál' '
Ve su imperial ejército la rebosant~ copa
del triunfo ¿eternamente su mano esculpirá? ... .

El valle 1'11 bosque, la serranía,

En. medio de la noche la fatigada tropa
tendida en!ª llanura como un rebaño está:
es un contr1sctor monstruo que á la. aterrada Europa
del uno al otro extremo 11menazando va.
Yen tanto que en las tiendas que esmaltan la llanura
ó á la merced del viento que agita la espesura,
'
durmiendo están las águilas del imperial blasón,

Et fértil @urco de la heredad,
Y como litinzo que ciñl'I al mont11
La franja iumenPa d,.l horizonte
Que hace mas vasta la soledad.
Allá en aquPllas selvas calladas,
Mientras las aves enamoradas
Cantan sus himnos á. la quit!tUd,
Vibran. los látigos homicidas
Y ruge airada ae¡rando vidas
Con sus horrores la esclavitud.
En esos campos y en ese suelo
Se 11lzan plegarias que van al cielo
&lt;Jomo una queja, como un clamor .. ,,
Son las plegarias de los proscritos
Que á Dios elevan lob hondos gritos
De sus miterias y su dolor.

la fu~rte die~tra oculta bajo el obacuro paño
del redrngote; rnmóvil, inalterable huraño
como insaciable cuervo está NapoÍeón.
'
AURELI0 G. CARRASCO,

Alll los hijo¡¡ de la indigencia
Van imprlidos por la violeHcia
Y sin quti alcancen á descubrir
~ue alimE»ntados con un meudrugo
Y ante la férula del verdugo
Tienen por fuerza que sucumbir.

,

Cuando cansados y adoloridos
Pobtran sus ,merpos desfal1ecidos
En esa lucha ciega y tPnaz,
Ante su imagen atribulada
~ Ruge colérka y de@piadada
'.:}.J: La voz de mando del capataz.
Cesa el trab~jo. Tristes y mudoR
Van con los miembros casi desnudos
A hallar alivw sobre un jerg-ón
Y_tras de angustias desespnan'tes
T10mbla en sus labios ag-onizant ;s
La ultima queja desu aflicción ......... .
. . . . . . . . ... . . . . .. . . . . . . . . ... . .. . . . . .. . .. . .
¡Seres nacidos en la indigencia
Que por los mart-s de la exietencia
Vais implorando la caridad,
Marchad tranquiloF, que et sufrimiento
Halla en las naves ael sentimiento
Las bendiciones de la piedad!
1Ne¡rroe espiritus homicidas!
¡Almas soberbias, encallecidas
Por el aliento de la ambición,
.r:n vuestras arcas resplandeciente~;
En vuestros nombres y en vuestras frentes
Llevais un nublo de maldición!
Diciembre 15 de 1898.
BENITO FENT.&amp;NES.

,_lijAYO DE LUZ.
Dicen que cnando el sol ya morihundv
Ya á ocuftarse por fin tras la montaña;
Cuando la negra noche se aprvxima
Con su triste cortejo de fantasmas
Su rayo fulgurante se desprende '
De la luz moribunda que s11 apaga '
Que baja con efluvios temblorosos'
Iluminando con aus luces pálidas
El follaje ondulante de las frondas
Y las nubes que flotan desgarradas;
Que á su contacto tibio se iluminan
Con claridades trémulas y va¡ad.
Y dicen que á su beso se estrecen
En su broche las flores perfumadas.
Y. ~uando tus pupilas soñadoras
F,Jae en mi con expresión extraña
Brota de ellas un ravo luminoso '
Que llegande hasta 'el fondo de mi alma
Hace que se despierten mis ensueñod
Mitiga mis congojas y mis ansias,
'
Y á su luz se disipan mis tristezas
¡Y palpitan de amo1 mis esperanu~I
FRANCISCO M. DE ÜLAGUIBJ;;l,.

Domlnl!'O 25 de Diciembre de 1898.

Domingo 25 de Diciembre de 1898

473

EL MUNDO

.PLEGARIA
¡.Qnieres romper conmigo? No es bastante
haberme destrozado el corazón:
preciso es del desdén con el diamante
quebrantarme el cristal de 111 ilusión!
¡.Por qué lo quiebras? es locura acaso
Poñar con tu perfume y con tu luz,
pero no me hagas apnrar el paso
~i ves que siempre llegaré á la cruz ..... .
Si ves que en medio de mi Stnda se halla
Pn acecho el Dolor con sn puñal,
¡.por qué te gozas en romper la valla
y en deja!' libre mi camino al Mal?
Ah! Ya que asilo piensas, di que es poco
mi vuelo para ti: ¡tan alta estás!. .....
dime que soy un necio, un fatuo. un loco:
si más quieres decirme, dime másl
Págame mi cariño con cariño,
ó devuélveme el alma que te di;
pero nunca me en¡:('añes como á un niño.
porque hace tiempo que el candor perdi! ....
Per.=óname si ac11so mi alma rnda
ha turbado tn sueño virginal. .....
No exi~te amor con fe: quien ama duda,
durla cual yo de conseguir su idesl.
¡Y tras tanto sufrir, sufrir en vano,
y tenerse por fuerza que reir,
asi como las olas del oceano
que parece que ríen al morir.........
Debo reir, cual reiría Otelo,
al hallar en las penas de mi amor,
no á desdicha mayor. mavor consuelo.
sino á mayor pesar, desdén mayor! .........
Si quieres tu que m~ arrodille y ltore,
ante ti la rodilla dobla:-é
vergüenza es que entre lágrimas te implore
mas si quieres que llore, lloraré!.........
'
No debes ser un pálido lucero,
Fino un ardiente y vivido arrebol:
yo quiero lumbre y flama, yo no quiero
brlllo de nieve, sino luz de sol.. .......
JOSÉ 8. CHOCAN&lt;'•
DIAHA.NTES

Murió _sin una lágrima en los ojos,
Y era J• ve_n, muy b_eila y muy ijensible,
Y cuando iba á espirar, sus ¡,. bios rejos
Murmuraron: "¡Me mata un lmpodiblel"
El llanto que faltó en esa agonia
Quedó tras sus pupilas, sin embacgo,
Y los gUFanoe de la tamba fria
No lo bebieron. ¡Era tan amrgo!
Más tarde, y al abrir la sep.ultura
Que d1&lt;l ángel guardó el pesar postrero,
Dt1l cráneo yerto entre la cuenca oecnra
U.a diamante encontró el sepultur~10.

Y desde entonces pienso entristecido
Al contemplar las jJ,vaR más preciaaas:
-1Cullntos de eoos d.amantes habrlan sido
Lágrimas congeladas!
J. RIVAS FRADE,

EY LA FIESTA DEL NA.CIMIENTO DE CRISTJ.
Hoy rompe Dios los orbes ce'.eFtiales,
) al de la tierra tan btmfgno arriba,
\Jlle des~rma la diestra v11ng~tiv1t
]'1.ra abrazar con ella á los mortales;
Y pues gime con paz en los umbrales
Un tiempo odiosos la esperanza viva
l &gt;el ofensor, ya próspero apnciba
Al Dios infame júbi,oR triunfales.
¡Oh feliz culpa! que si por inmensa
Nt en los ilt1noij cupieras del olvido,
Ni en méritos de humana recowpensa,
L" justicia y la paz. que tu h&amp;R unido
Libran hoy el remedio d" la oftlnsa '
En el amor del príncipe oftlodido.
AKGE:-i30LA,

DIVERSIONES DE DIAS DE ASUETO.
Cu.rnRo DE ·coNRAD BECR)l.\:,. :-,;.

�Domtniro 25 de Dielembrfl de 1898.

1!:L MUNDO

474

Domingo 25 de Diciembre de 18\!8

EL MUNDO

UEXICJO MODERNO.-EL CJENTRO MER(JA.NTIL.

MEXICO

MODERNO.

El interior del edificio está sub-dividido en lotee
cuya unidad de medida son 5 metroA de frente por
~ de fondo. U no de estos lotee vale $50 en el primer
piso, 40 en el segundo r, 30 en el tercero.
Naturalmente estos ultimos e~tán siendo loe más solicitados, puesto que el elevador hace indiferente la
altura y en cambio tienen más luz que los inferiores
y se disfruta en_ ell~s de un ~elli-imo panorama, del
cual dá una páhda idea la vista que publicamos.
l!;s fácil remover las divisiones entre dos lotes de
manerl:' que ei alguien necesitare dos ó más lote~ en
extensión, pero formando un solo cuarto ó bien subdividido en varias piezae, puede obtenerlo. De este
modo hem~s visto grandes departamentos compuestos de vimos lotes unidades y lotes solos divididos
por elegan~ee tabiques de m,i.dera en dos y basta en
cuatro gabmetes _pequeños, á gusto del inquilino,

LA REORGANIZ1CION DE ESPÁÑ!

•**

Fachada del edUlcJ((constrnido por el Sr. D. José de Teresa en la esquina de la Plaza de Armas y calle de Tlapaleros.
-·······················································································.... ··············•···•·······•···········•·•··································•·····•··········•····················································•······· .....

Sin embargo de faltar t Jdavia ligeros detRllee de cío del propietario, cuando se vean obligados á cam·
biar de casa.
ornameotac1ón en el interior de algunos departamen
toe, pueden considerarse como terminadas las obras
de construcción de este gran edificio.
Comfort y economla en materia de habitación por
Podemos llamarle grande y notable aunque no sea
más sino porquf'I, substituyendo á toda una calle de cualquier parte de la ciudad y con mayor ruón en el
vetustas y as'métricas casas, p&lt;'11ueñas y pesadas co- centro, eran dos ideas incompatibles para el inquilino
mo lo fueron la mayoria de las c,bras inspiradas en la y seguirán siénoolo en bastante tiempo, miemras no
que Hepan imitar al del "Cenestrechez de miras de la época colonial, y á aquellos abunden los propittarios
11
legendarios portales claudicantes, cuyas raquitlcas tro MercantH.
Mucliae veces nos hemos ocupado teóricamente en
arcadas dabau abrigo por el día á los pequeños comeuioe de la miseria y po;· la noche á tenebrosas y demostrar que en México, una de las más ingentes
non sanctas aventuras, ~ió nacimiento á una hermmia necesidades es la de conbtrulr habitaciones que, ofreavenida, amplia y alej('rada por un buei;i número d_e ciendo las comodidH des que los adelantos de la época
edificios comerciales, de pocas pretens10nes artistl· pueden proporcionar al inquilmo, sean á la vez de un
cae, pero muy bonitos dentro de la sencillez del estilo precio razonable.
E,tamos seguros de que más de un propit1tario se
propio del objeto para que fueron constr.uidas.
.
De una manera completa se transformo tin poquísi- ha sonreído desdeñosamente ante nuestra demanda,
uzgándolll utópica é impracticable.
mo tiempo y debido á la natural emulaoió•.1 de los propietarios, la fisonomía •le toda una avenida. antes sucia y desc:iidaday hoy bastante mejor q:ie 111 cacareada de Plateros, con perdón sea dicno de los señores
propietarios.
No son, sin embargo,estoe merecimientos del nuevo
edificio, los que nos mueven µriocip11lmente á descri•
birlo en -particular, sino el hecho de inaugurarse con
él un útil género de construcciones, de las cuales e~ta
es el primer modelo, pues basta qhora nos hablan sido
desconocidas, y la lección provechosieima que para
propietarios é inquilinos se desprende de este ensayo y
que nos proponemos poner en relieve, consecuentes
con el interé~ que nos inspira todo progreso positivo
que se traduzca en ventajas para el público.
Si apenas hace tres años se le hubiese dicho á un
comerciante, profesional ú otro cualquiera bombrG
de n~gocios, que podía ofrecérsele en el centro de la
ciudad y en el corazón mismo del movimiento mercantil un hermeso almacén ó despacho, ventilado, lleno
u~ luz, con alumbrado eléctrico especial pata las noches magníficamente ast&gt;glirado contra los cacos mediante inviolables puertas de acero y un ;:1ervicio propio de vigilantes. con elevador gratuito, con fuerza
motriz si la necesitare, todo esto en un edificio sólido de bella fachada y ornamentación int..rior no meno~ lujosa y elegante y á precios inferiores á los que
se pagaban y pagan actualmente por obscuros y húmedos almacenes, donde se pudren las mercancías ó
las destruyen las ratas en breve tiempo, ó por incómodos y mal acondicionados despachos, lejos del cen•
tro de loe negocios. es seguro que ese comerciante
ú hombre de profesión se habría reído y habría tenido por charlatán al que tal oferta le hiciera.
En efecto, todos los que tienen que arrendar un local para ha.hitación ó negoc,io, han admitido.como.cosa indiscutible y se han resignado á que, para vivir
en el centro, es preciso pagar caro, estar incómodos y
no exigir otros lujos que los que ellos mismos quieDetalles del patio central.
ran y puedan proporc:onarse a su costa y en benefi-

•*•

. ...

················································-

Pues bien, el Sr. D. José de Teresa, cuya iniciativa en materia de negocios es laudable, ha venido á
darnos la razón y el ejemplo de cómo, mediante la
aplicación en una de sus formas del prineipio económico de la división del trabajo, puedan proporcionarse habitaciones para negocio, cómodas, lujf"&gt;sas, céntricas y baratas!
La descripción ilustrada del "Centro Mercantil" va,
á eviden~iarlo.
·
Las vistas de conjunto y detalles que damos de la
fachada de ese gran ed:ficio, nos ahorran toda descripción de las bellezas ornamentales que hacen de él
uno de los más notables de México.
El piso bajo está destinado á grandes almacenes de
comercio, cuya ventilación,se¡uridad y buenaubicación se reconocen á la simple vista.
Tenemos entendido que la mayor parte de esos almacenes, aún no ocupada, debe servir para instalar
la negociación de ropa y confecciones de que ya nos
hemos ocup11do prolijamente en nuestras ediciones
diarias y que llevará ti nombre del edificio.
En la parte interior del pi~o bajo está instalada la
planta eléctrica propia del edificio, bajo la dirección
del mecánico y entendido electricista ingléi, Mr. Theo
Montgomery.
Esta instalación es de seria importancia. Consta d&amp;
do&amp; motores con el dinamo acoplado en el mismo eje
del volante, que es la última perfección conocida en
el género y á la cual se de be que la luz producida por
las corrientes de esos dinamos, no tenga intermitencias ni titilaciones .

Cada motor tiene su caldera especial, con una fuerza efectiva de ocbenti. caballos, yen caso de descompostura de uno de ellos, fmicionará el otro. Actualmente eólo trabaja el motor de seis á d:ezdela noche,
y como el elevador es movido con ener¡ia eléctrica y
hay quienes pudieran necesitar alumbrado en la casa durante el día, se instaló con un costo de quince
mil pesos, una excelente baterla de acumuladoros
que dan luz y fuerza durante el tiempo que no trabaja el motor de vapor. Las personas que por la naturaleza de su negocio necesiten fuerza motriz en sus
departamentos, pueden tomarla en la casa á un precio minimo.
El elevador, del cual damos dos ilustraci,.nes es
de muy suave movimiento y_~e gran precisión, pudiendo usarlo todos los inqmhnos y visitantes, grátls
y desde las 7 á. m. hasta la 11/ 1 p . m.; luego desde las
3 ~asta )as 9½ p. m. Ha.v.un empleado especial con
luJosa hbroa para manejarlo.
La eecalera rodea el eleyador en toda su altura y
está construida en las meJores condicio,•es de pendiente y altura de loe escalones, de mimera que no t-1!moleeto subirla cuando falta el elevador.

El patio central que dá acceso á todos loe departament?B e@ de verdadera belleza con su gran techo
de cristales labrados, sus pisos de mosaicos y sus tres
cuerpos de ga,eria•, régiamente decoradas con estucos y jarrones de bronce de mucho gusto, dominando
en la decor_ación dos ton os, el café y el oro de las molduras y relteves . Nuestras ilustraciones dan una idea.
Damos también ilustraciones de los Jotes ya decorados y o~upad?s po_r las-üf!cinae del propietario y por
un profes10nal mqmlino. Estos lotes tienen vistas á
la calle, as! como el gran e.p~cio, aún no subdividido. que damos también.
De los departame:::tos que no ven á la calle, puede
veree toda una ala, y se advertirá que su iluminación
no es inferior á la dti los primeros.
Entr~ otras comodidadee, Cl;'da piso tiene un grande y luJoso departamento de modores todo cubierto
de mármol, con elegantes tocadores y un mozo con
la librea del edificio, encargado del co11star.te aseo.
Damos un grabado que representa esta oficina. cuy_o cui~ado es de tan poco in~f'lrée ·para los proplt·tarios, siendo aei qu.e lá salubridad de una casa tiene
tanto que sentir de tales de$cuidos.
Una gran parte de las oficinas está ya ocupada, y es halagador ver el movimiento de hombree de
negoeios, clientes, mensajeros y mozos que sin cesár
van y vienen por las lujosas galerías del patio central, buscando á los negociantes y profesionr.les que
acudieron los primeros á aprovecharsi, de las ventajas de este palacio del trabajo, donde tan poco cuesta
tener habitación sana, hermosa, cómoda y barata.
Damos un grabado que representa la sala de jun•
tas de la futura Sociedad Anónima "El Centro Mf'lrcantil," La decoración es severa:, lujosisima. destacándose en el fondo el retrato del Señor General
Diaz, quizá como una alegoría de que á su sabia
ge~tión d1,be el pais la buena fortuna de ver realizados estos adelantos.
Nos consideraremoa largamente recompen@adoe, si
esta descripción logra emulará loe propietarios que
pueden imitar al Sr. de Teresa y pronto vemos echar
los cimientos de otros edificios construidos según la idea que presidió á la del "Centro Mercantil,"

Por creerlo de interés tomRmos lo siguiente de un
manlfiesto de la Cámara Agrícola del alto Aragón.
A causa de la latitud de nuestro territorio, desviado del paso ordi'lario de las lluvias, por su altitud y
estructura orográfica y su apartamiento del centro
del contiuente europeo, que es al propio tiempo centro de la historia moderna., ha debido España, más que
Hingún otro pais, hacer una politica preponderantemente económica; politica agraria y politice. mercantil· de aprovecnamiento de todas las aguas fluviales y
de lluvia, de factorías comerciales en todos los lugares de producción y de consumo del planeta, de aperturas de vías de comunicación numerosas y baratas,
de modestia v de circunspección -en su convivencia
con los demás países . La educación del pueblo, el
cultivo de la ciencia, la libertad politica, las relaciones exteriores, el mantenimiento de laindependtncia,
el orden interior. la expansión de la raza por 1Juevos
territorios, venían en segundo término y requerían
como necesaria condición aquella base económica.
La cabeza y el brazo depPr.den de 111 oficina del estó·
mago. Dime lo que un pueblo come, y te diré el papel
que desempeña en la historia. Spencer ha probaJ.o
que el porvenir será del pueblo que mejor
nutra.
Ahora bien: l!:spaña no produce fa cantidad de substancia alimenticia que necesita para el!tar bien 111imentada: todas las noches, más de la mitad d-, los españoles se acuPstan con hambre . Por eso ha sido tan
lento el cr"cimiento de su población: por eso su vida
media es la más corta de Eur.Jpa. Y de alli por qué el
pensamiento entero de la nación y de sus gobernantes debiera haberse concentrado t'n eso: en la despensa nacional, en PI modo de proveerla, de buscar víveres, como Inglaterra, por toda la redondez del planeta.
l&gt;e hoy en adelante ese debe ser el primer cuidado
y la principal preocupación de los hombree de gobierno; lo que se ha llamado con cierta relativa exac•
titud "politica hidráulica"
Quédanle á la agricultura española dos min11s por
explotar, que valen por algunos miles de millones:
una el agua d'I nieve y lluvia que cae en el territorio,
la cual hay que retener en él, defendiéPdola contra
el plano illcltnado por los embalses y las sangrías, y
contra la evaporación por la labor de desfonde; las sales vegetalizables del subsuelo, álas cuales el bueyy
la mula, con el numilde arado transmitido de caldeos
y egipcios no han podido alcanzar, y que es precise
sacar ahora á la superficie y convertir eh pan, mediante las laborea profundas.
Regar la tierra e11 elevarla casi á la condición de
valore:: del Estado, porque así como t&gt;stos maduran
sus cupones trimeetratmente, aquella rinde todos los
años tres cosech11e. Deffondar la que no puede ser
regada equivale á menudo á renovar su virginidad,
y en todo caso á hacerla más resistente contra la sequia, disminuyendo en una proporción considerable
el c,,eficiente de pérdida de las cosechas de granos,
ensanchando el área de los forrajes de secano, doblando la producción de vino por hectárea y dotando
asi á est11 caldo de aptitudes económica@ para la lu-

ª"

Elevador y su t-mpleado.
psra que, al menos en parte, des.tparezcan esos tugurios que la necesidad obliga á habitar con mengaa
de la salud, de loe intereses y de nuestra reputación
de progreso v civilización.
El Sr. de Teresa ha ga11tado bi.~tanre máede un millón de pesos en este edificio; y mucho dinero en recone•rmr, hermoseando, las numerosas propiedades
que tiene.
El Sr. D. José de Teresa merece bien de la ciudad
de México.
X. P.

I

Detalle del centro de la fachada en la calle
de Tla11aleros.

Entrada principal interior.

�476

Domingo 25 de Diciembre de 18\!8

Domln,ro 25 de Diclt1mbre de 1898.

EL MUNDO

417

EL MUNDO

IIEXICO .l'tlODERNO.-EL CENTRO MERCANTIL.

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Sala de juntas del Centro .l'tlercautll.

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Escritorio del Sr. de Tcrei;m.

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Dci;;J)acho particular del Sr. de TerNot.

CajH- del Sr. de 'Fcresa.

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SONETOS.
(Del libro_Dolor, Ideal, Esperan:a).

_J

I.
Si entre el mundo que palpa y el que sueña
Doquier la enorme discordancia toca,
Si el ambiente le asfixia y le sofoca
De su morada, lóbrega y pequt1ña;
Ah! si su voz, que Jo inefable enseña
Y mue,tas razas del sepulcro evoca,
Muere en la turba indiferente y loca
Cu~I pasajera ráfaga en la peñ i;
Fuerza es que el vate, huyendo de la plebe
Por inviolados sitios errabundo,
Del alma á. noble soledad se eleve:
Que en esa altura. en éxtasis profundo,
Brisas de Edén anticipadas bebe
Y escucha los rum'&gt;res de otro mundo!

II.
Cuaudo en mita&lt;t de su triunf,.nte vuelo
El r/\jo ~ol las cumbres ilumina.
Hac"n loR rayos que su f,.z fulmina
Los tristes ojos 11partar del cielo;
Mas, cuando tiñe de la tarde el velo.
Misteriosa la luIJ?bre vespertina,
La 1111rada, perdiéndose domina
Orbes má:1 vastos que soñó el auh..,lo
Mientr11s la dicha sus fulgoreN lar,za
La m,·nte, hundida en terrenal bajt"za '
NA da divino á. penetrar alcanza:
Crl'pÚdculo del alma es la trist&lt;'z:1.,
A cuya luz la timida esperanza
La playa ve do el infiuito empieza.
,w

:
III

Ay! para el alma en qu .. la fe no anida
Auge! guardian del p1-1nsamiento hu ua.;o
~; el d1Jlor inde~cifrable arcano.
'
Laberit,to sin lumbre y sin salida,
La ment11 por la duda ob,:cureclda
Ea hoscas noches escudrifi 1 en vano
Por qué rug" el dolor, vasto Océano
En a~ estrechis lindes de la vida. '
No asi el _c~"Y ente, que á su cruz ~e :,braza,
Y en la aíllx1ón acrlsolari;e espera
Como el metal en la rugiente hornaz~,
Pen~ando, cual el mártir en la hogu~ra
Que el dolor s.i.elda y para 11iemp~e enlliz'a
Lo que rompió la iniquida.I primera.
JOSÉ JOAQUÍN CASAS.

�,!!;L MUNDO

478

Domln,ro 25 dti Diciembre de 1898.

Do~go 25 de Diciembre de 1898

LECTURA FARA LAS DAMAS

FLORES Y BEBES

PAGINAS DE LA MODA

Una espléudida mañana de primavera en que todo
p_arecia _sonreir, y &lt;JUe la luz _dt1l _sol alegraba el espi·
ritu hac1endole olvidar las m1ser1as de la vida, encontrábanse en nn parque donde la g ente gozosa de la
magnificencia de aquel bello espectáculo, paseaba
riente bajo lasfrondaij delos árboles que se mecían al
soplo de una _nueva brisa que arrastraba el perfume
de mil florec1llas campestres. De la abstracción en
que me tenia sumida la lectura de uno de mis favoritos vino á sacarme el parloteo de una bandada de lindos bebés que en su dulce balbutir trataban de nn
asunto en verdad grave para ellos, ¡de un entierro!
Cené el libro olionte aún á imprentay púeeme á escuchar la conversación de los pequeños hombrecillol',
-Si, decia uno de ellos, de mofletuda !az y grana es
ojos azules que la brisa cubría por momentos con las
rubias guedejas de su angelical cabeza,murióanocbe
y hay que enterrarlo ahora.ahí lo tiene la niñera, pero an_tes de traerlo hay que hacer la sepultura.
¿Co_mo es la BPpultura? preguntó un pequeñln que
mordisqueaba un pastal gravemente.
-Un hoyo grande y feo donde se echa á los muertos contestó un diminuto
marino que portaba el visto~o unifoi:me de los ingleses. '
-Bueno, ¿pero ahl se queda par~ ~\empre? dijo otro pálido y enfermizo con
queda vocesilla que apenas se percib10 entre la algazara que formaban los lindos bebésl
-No,hom°!Jre, se apresuró á contes~arle el primero que hablara, si es un entierro de mentiras, v:amos. no más por Jugar; vamos á hacer el agujer1, debajo de
aqu~llas flores roJas y despué~ le traeremos con música pero yo como soy el
due110 le cargo,
'
Nadie objetó una palabra. y todos correteando se dirigieron hacia un rosal
donde un~s 1?ellas flores ostentab~n. toda.su lozanla y hermosura cual si quhsieran contr1b u1r con ella á la magmftcenc1a de la mañana Desde el asiento que
ccupaba podla verlos, afanosos, con sus pequeñas manecillaR esca1 bando en la
ª!~na que cubrla la calle que divi.'la _los prados; nadie hablaba y toda su atencion est~ba reconcen_trr.da en el trabaJo q?e emprendían; cuando vieron que la
fosa tema la profundidad qu~ desearan, ntJO el que había dirigido los trabajos.
-Ahora si. va~~e á trai,rle pero 3:ntes cort3:remos flores .V' ramas para actor•
narle Y asi lo hiCieron: las margaritas, los girasoles y las bojas de violeta'llenaron sus manog regordetas, y emprendiendo una carrera tan veloz como se
lo permitian sus débiles y gruesas piernas, pronto llegaron á donde descuidadas y parlachinas estaban las niñeras formando coro y hablando temendo por
tema principal de su insulsa conversación, los defectos de sus am~@; y á un .. de
ellas de rostro de ídolo se dir1gió el que habla anunci!ldo la muerte y promovido el entierro, le pidió _algo, y aq~ell~, de una bolea de mano sacó un objeto
envuelt? en ~n papel aJado. La ch1q~1.lleria rodeó al pequtño bebé, que lleno
de pars1moma y magestad desenvolv10 aquello y presentó á los ojos de sus ca•
maradas al travie~o maese Polic~inela; pero, en: ¡qué estado se encontraba el
buen mac.se! las roJas y largas narices caracter!Et1cas hablan desaparecido, as!
como también parte de la saliente barba, la ropilla encontrábase en estado
lamentable y los legendarios cascabeles habían dt1sapacido; triste era en verdad
el estado de\ buen maese que ~n la Navidad y la víspera de ReyeJ hace rew nar sus platillos sobre la barriga, arrullando á los bebés sus amiguitos.
La bandada de lindos enterradores organizó la procesión; á la cabeza, y lle·
vando en la rubia suya al desventurado maese, caminabaRichito, as! lo ol nom·
brar, en averiada caja de cartón y entre multitud de flores de que antPs hablan
h~cho acopio; segulanle sus compañeros formando el má,1 hermoEo acomp, ñamiento, con ramos que llevaban á la. altura de sus bellas cabecitas, los u1100;

....

.(

Fig. 1,-Traje sastre para ciudad.

Fig. 2.-Traje de casa.

LA MUJER.
La mujer, el ser más interesante de los de la cr1&gt;ación; es débil y fuerte á la vez, constante y caprichosa, valerosa y sensible, amante y adorada. Por esto
el Creador la asoció á los destinos de otra arrogante
criatura que se cree el rey del universo, y no es más
que el hombre. Por su debilidad y por todas los atributos de su esencia se diferencia extraordinariamente del que se cree su señor y está orgullosa de ser su
esclavo.
El hombre, inquieto en placer, ambicioso d_el bien
que persi,rue, !atigaiio 1&gt;n su carrera, se agita más
penoso cada dla y vive fuera de su vida.
La mujer. más constante. más afectiva, más mode•
rada de sus deseos y más amante con el corazón que
con 1011 sentidos, con@idéraee sólo destinada al hom·
bre, enorgullésese de C(lmplacerle y limita su upiraeión y su gloria A. pos~1&gt;rlo. .
.
La mujer, que ha udo obJeto de estudio de mu-

choe siglos para los hombres pensadores_, no es ni: serA verdadPramentEI conocida por los h!JOS del siglo
XIX. 1.Qué mano sE'&gt;rÁ tan temerararia que intente
decir lo que es la mujPr? '!'PI vez ninguna. Se puede
comprender lo que PR una ei,posR, una madre, una
hermi,.na y una amantP: pno jamás se comprenderá
quiza lo que es la m11j Pr. Un amigo, un amante, u_n
herm~no un espos(l, 1111 hijn y un padre, podrá decir
lo que vJle y es pi,timahll' PPte titulo respectivo a!•
canzado po:· la mujn. pno todos ePos titulos reunidos no bastan ni con,· ienen las más veces para conocer y explicar este Eér.
El amante sólo 111 ve al través dPI prisma de la imaginación y de la pR~ión df' l amor. El e_sposo, ya la amt1
ó la d1&gt;teste la ve ~1PmprP. ante PUS OJOS y en su corazón tal cual' éstos se la pintan, no como ella es. El
padre es ciego en verá su hija; el hijo ama, respeta
y venera á su madre; el amigo es indulgente con la
amiga.
Es del destino del hombre g-ozar y sufrir por la ~ujer mas no el de poder juz_i?a.rla; porque ésta es un
sér' multiforme. verdadera Proteo que cambia ~e forma á nuestros ojos según las pasiones que hacia ella
nos animan.
La mujer, sér incomprensible, se parece á la flor de

otros, largas ramas de jazmín formando verde arco
sobre el extraño féretro, y todos entonaban una triste melodía de música incomprensible, una música que
sólo ellos podrian escribir y Pjecutar, una melodía
tan llena de sentimiento como la qutl el célebre Gounod escribió á sus pt1queños allligob cuando "El entierro de un muñeco "
Con paso g,av e y sin cesar en su canto pasearon
por todas las callecitall, hafta que por fin el adorable
grupo llegó al rosal á cuyo pié hablan cavado la fosa
pan. dar sepultura al pobre mat'se. Lo que siguió fué
cómicamente grave; tli rubito bajó la caja, le rodearon en gran contusión todos los pequeños, y entonces
el pálido y enfermizo niño que antes preguntara si
maese habla de quedar asl para
siempre, dljo;
- Puo las cosas de un muerto se
bendicen .
- Si, si, exclamaron todos á una
voz, hay que beudecirle, y empezaron á señalar eobr'- el 111ontón de
flores que cubrlan el fé retro las más
grotescas bendiciones. al tiempo qu0
decian algo sin bentido, simulando
sin duda el latln de los responsos;
de~pul'B colocaron dentro del sgujero e! cuerpo del Polichinela, arroju on sob1 e él todos sus ramos, y
1:charon arena hasta cubrirlos por
completo.
1Pobre maese? ah! quedaba entre
floreR y cubierto por el ramaje de
aquel rosal que se mecía al soplo
de la brisa; los pequeños. entre alegres risa!I y cantando, bailaron sobre la sepultura, y colocaron en ella
una diminuta cruz formada con loe
tallos de una campánula que ahi
cerca se encontraba. Alejáronse
dePpués de mi vlsta: la inevitable
lucha por la existencia llevóP1e bien
¡.ronto de donde habla visto el entiP.rro de maei!P; alguna VPZ, y muy
lejos, he visto también llndos bebés
que me han traldo á la memoria á
aquellos. Y donde quiera que estoy,
gústame en los dlae primaverales,
...o;;:;:. cuando las hC'jas de ,os árboles re•
¼,· clén lavadas por la lluvia se agitan
~ al soplo de una brisa fresca y su}¼ surrante y las renuevos de las plan-~
tas brillan heridos por la magnifica
luz de uu sol esplendente, pasear
por Jo¡¡ parques, y contemplando á
los bebés, olr su charloteo que se
confunde con PI piar de los gorriones que se cuentan no sé qué picarescas historias que IPs hace rPgocijur; y he visto bebés alPgres y bebés
tristPP,los unos rt'b ozantes de salud
corretean por las avenid88 con sus
Traje para niña de 9 á 11 años.
débiles y gruesas piernecillas tras
alguna mariposa que revolotea de
aquí para allá burlándo.se__del.afán
A

Fig. 3.- Traje de casa para señorita.

~----------------------------------------------------------------- ---------- -----------------------------------Lectura:para las Damas.

479

EL MUNDO

--

los campos, al insecto del aire, al sol del firmamento
al mundo de los mundos, á quienes sólo el Creador
puede conocer de una manera perfecta en todos sus
elementos y en todas sus relaciones. Por tal razón, el
que ensaye escribir la historia de la mujer, necesita.
un sentimiento exquisito; porque si trata de describir el fuego que la anima y electriza sus sentimientos; porque si intenta describir lo que está más allá.
de los sentidos y pertenece al sentimiento y la razón;
porque si quiere, en fin, penetrar en un foco invisible de donde se irradian todos sus movimientos visibles para lo cual necesita el fisiólogo de un análisis
delicado, de un reactivo tan sutil é inmaterial como
el elemento sobre f\Ue tiene que operar-por estas razones necesita poner en eRpontáneo movimiento y
ejecución todas las emancipaciones de su alma; y el
sentimiento será la luz que ilumine en SllS investigaciones.
B. M . FLORES.

--------•--------

Fig. G.-A.brlgo elegante.

Flg. 6 . - Frac para seilorita.

FJg. 7.-Dos paletots elegantes.

�480

Domingo 25 de Diciembre de 1~8.

EL MUNDO

FÍO. 11.-TRAJlll DE O.ASA PARA DAMA

Falrlade gros negro con sobre falda d_o sarga de_ s1:1da ris tieruo, formando cuerpo tawb1én, acuch1llado/en el cuerpo y en la falda, con bordado de seda.

•

FJG. 12 .-UN BONITO TRAJE DE TERTULIA

Todo de crespón de ee•la bordado, con uua muctlta
lle eatin bordada también. una v!111lta de blond~ de
. Brudelaa en el pecho y una gran cintura de ra~o fino.

Otro pago de $12,000
DE ''LA MUTUA."

· Tomo I

P
oxpoóición

México, Domingo

0
9""bacionaL de ooe
LLaó

Iº

de Enero de 1899.

/Cf teo
LhZ

Num. I

en La Ctca_oemia de &amp;an &lt;8azLoó.

EN ZACA'l."'ECAS.

Sr- D. Donato de Chaupeau:-ouge,
Director General de "La Mútua."
MEXlCO.

Muy Señor mio:

J&lt;'i,cs 9, 10 y 11.-Trt&gt;s sombreros tUtima novedad.
de 101:1 p"queñ,H: los otros se alPjctn de las niñeras y
pasean por la8 enarl'n ,da¡¡ callPjutl!as que dividtm los
prado@, contempla u do l:ts mBtizadas ftu~es_ que gozosas die,m al sol ,m el vaivén dti SU8 u1ov1m1ento@, «te
amo,• «te amfl,• y no la8 t~can, úmcamente laa _contemplan con su:1 gran&lt;illd OJO~ y queda1;1 ptmsat1vo@,
y allá si por casualidad dt1scubreu uua v1olet~, mirando para todos lado,, l1t toman deliL'-.:.ldntneute con sus
manecitas, v espiran con ansia su aroma, cual si quisit:ran con.aervar por Ul.ll.Ch0-tiempo en sus pulmoncillos el delicado pt!rfuwe de sus liudas hermanas.
D . .R. SULTALTA.

H eceta.s útiles.
Buíi.uelos para el chocolate. - Se toma un kilo de harina de flor. y en el ceuiro 1:1e le hace un hoyo y se le

- d e un va111to
echa un huevo entero Despué~ se le ana
rina
de agua ligeramente tibia y s ,J, y @e amasa l~ hª to~in ce,ar con uua cuchara de madera; se le anaded r
da el agua tibia que necesite la puta para qui
muy e~pesa y no muy dura: deepués de trabajar ª 8 •
ta endurecerla algo más que para los ~esos buecos,
se pone un gran caso con mucblsímo aceite; c~m las
m11nos se c1 je la ma@a y se forma una_ rosqullhta; se
echa l'n el aceite cuando es1á muv ca!Jente, sacándola con la espumadera HSÍ que esté bien dorada.
Se aumentan ó disminuyen las cantidades en proporción con los buñuelos que quieran hacerse.

ª

•*•

Con esta focha me ha sido pagado Pn .e l B'lnco de
Zacatecas, por el Sr. D. A11to!1.io Cbávez Ra~lrez,
Agente Eepe&lt;'ial dtl esa Compama. y ."!1 presn1_c1.. del
Sr. Notario Público Líe. D. Tr~nqmhno ~g-mlar, lacantidad ($12,000) doce n~il pesos, 1mportt&gt; de
las póliza8 unm.-ro8 ¡¡11 Ool y oH,tsJ:l l1:1 una de$ 10 EOO
y la otra de $2000 en que e,;tuvo asegurado el bllnor
mi padre

D. JACINTO R. SALAZAR
Antes de concluir quiero hacer constar que el ~i&gt;ñor
mi p~dre recibió en vida dividendos por valor de..: . .
$879.86 cs.: que el costo de !_as do~ pólizas e~ 11 a~os
una y Ja otra f'll o años de v1genc1a, respectivamente, fué de $6.10! 2l! C8., y que á loR 23 día~ d~ haber
hecho la r11t:1awttc1ón d11 pago se puso á mis ordenes
el valor de las repetidas póliz11s.
Soy de Ubted don este motivo su atta. y S. S.

Carolina Salazar.

Para quitarse las pecas: hay que lavarse por las no ·
che8 cou esta compoe1c1ón:
Agua de rosas .......... .100 gramM.
Sulfato de zinc ........ . .. ,O
11
Eijte tratamiento local se complementa con una fricción por la mañana, compuesta de
Manteca de cacao . . ....... .40 gramos
Agua oxigenada........... lO
11
Vloruro de calcio .......... 5
,
En seguida se ponen polvos de almidón.

Nuestros Grabados.
FIG. 1,-TRAJE SASTRE PARA CIUC'AD.

l!:s do h eviotte gri~ acero y está compuesto de una
falda plena, con adorno de brandtburgos y un dormán con el mismo adorno, ligeramente abierto sobre
1m chaleco de seda. Sowbrero turil:lta adornado con
di&gt;s alas de palomo.

g-

Fio.°2.-TRAJE DE CASA.

E.s de escocéij obscuro de lana, con blusa holgada,
oruada de un gran volante y abierto sobre un plastrón de cadenilla. En la falda dos volantes de ligaros
farolille,s
FIG. 3.-TRAJE DE CASA PARA S~ÑORITA.

Es de escocés ¡?ris claro, falda y blusa . La falda
tiene un delantero figurado y la blusa varios tablei os
y una capelina muy 11legante.
Cvllar de seda á rayas negras.
FIG, 4,-TRAJE PARA NIÑA DR 9 Á 11 AÑOo.
Es de cheviotte azul obscuro, estilo marinero, con
falda tableada, blusa holgada, con gran cuello ornado de cintas de seda
Corbatín de raso muy elegante.

!. FIG.5,-ABRIOO ELRGAKTE.

Es nna jacq:uette de cheviotte muv fino, con un gran
cuello de piel formando solapa. Mangas de globo. Falda lisa.
FIO,

6 -FRAC PARA SEÑORITA.

De cheviotte también, azul obscuro, con ribetPS de
piel v grandes adornos de galón de cordoncillo de seda. Faldón redondo. Falda de amplitud media.

DOS Al\1.IGAS.
FOT. DE
.ACUARELA DE POYEUA.

FIG. 7,-DOS PALRITOTS ELEGANTES.

J&lt;'OTOGRAB,\DO UE LOS TALLERES DE

El primero de paño obicuro gris perla, con gran collar y guarda mangas de piel y de brandeburgo; el
segundo cheviotte azul negro, con capelina ornada
de piel.
FlGS. 8, 9 Y 10. - Dos SOMBRERO!\ FIELTROS v UNA TOCA
DE RASO DII' LOS MÁS ENCANTADORES ESTILOS.

FJg. 11. Traje de casa para dama.

Los fieltros ·Ron ambos redondos con adornos de raso negro, el primero en dos penachos y el segundo de
seda crema, alternanlio con una pluma rfaada.

Fig. 12. -lJn bonito traje de tertulia.

-

EL MUNDO•

LUIS C.

8ANDO\' AL.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Ángela Salazar</name>
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