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                  <text>Domino-o
o 21 de Enero de 1900

EL MUNDO I LUSTRADO

~a&lt;"-&lt;:&gt;

La o-ran distancia que nos separa de la frontera
Nort/ muy especialmente de Sonora, es causa de
que en el centro de la República no se eonozcan
sus detalles, y pasen casi inadvertidos los esfuerzos
y fatigas que están reatiza1~do y sufr:n las trop,as
de la Federación en la activa campana que estan
hacienclo á las tenaces tribus rebeldes que habitan
en las riberas del río Y a qui; pero no sucede lo
mismo con los vecinos del mencionado Estado de
Sonora, que encontrándose mny cerca clel camp_o
de operaciones, y estando, por otra parte, muy directamente interesados en el término de la campaña, están al tanto de todas sus p.eripecias.
Así es como se explica que en todo el Estado y
muy principalmente en Hermosillo,. se profese
gran estimación al señor !teneral Lms E. Torres,
que es quien con incansable actividad y buen acierto, dirije desde hace tiempo la campaña.

vecinos &lt;le Bermosillo organizaron con motivo de
su viaje que hizo recientemente á ése ciudad el señor Torres para el arreglo de asuntos del servicio.
La recepció?l. fué verdaderamente brillante : las
principales calles por donde había de pasar á su
arribo, fueron adornadas con varios arcos triunfa• les, las fachadas también se adornaron y multitud
de habitantes pertenecientes á todas las clases sociales, fueron á recibirlo, ó por lo menos presenciaron su llegada á la población, desde las aceras, balcones y azoteas.
El primer arco, sencillo en su decorado, se levantaba en la avenida que queda inmediata á la
Estación por donde arribó el señor General Torres. Estaba sostenido por cuatro columnas que
realzaban so~re gruesas pilastras, cuyo decorado
simulaba cantería. En la parte alta, dentro de un
semi-círculo, artísticamente adornado, se veía pintada el águila mexicana, entre palmas y laureles
y en el remate del arco se leía esta inscripción:
"Honor y gloria al ínclito soldado "General Luis
E. Torres."
El segundo arco, de -gran altura, se colocó en
. una de las calles más espaciosas de la ciudad de
Hermosillo : sobre pedestales, cuyo adorno cenU na demostración de ese afecto, fué -ind-q.da- t ral consistía en grandes coronas de laurel, se
blemente la recepción que los más caracterizados sieron dos estatuas que representan á la Paz: I-1-~r-

m,-

U;
t-:1.~r,~

gabinetes europeos pidiéndoles que se comprometan á • impedir el cumplimien"ti de los tratados de comercio con China en las regiones que
dominan. Después ele algunas r esisteJH·ias cedieron
husia y Francia. Alemania no sólo cedió, sino que
se puso de parte de los Estado¡,, Unidos.
La puerta abierta significa, pues, que en el I:rnperio chino el comercio ele todas las potencias extranjeras tendrá clerchos iguales. Comprometida
Inglaterra en su lucha con las Repúblicas africanas, los Estados Unidos intervinieron muy á tiempo, impidiendo tal vez que valiilas de esa circunstancias las potencias continentales, lticiera11 por su
ctienta el reparto del Imperio Chino. La primera
caricatura, p11blicada por el "Worlrl" de Nueva

MÉXICO, ENERO 28 DE 1900. .

AÑO VII--TOMO 1--NÚM. 4

8 UB8CRl ~lON llENSU.lL ll'OB.lNB.l, f l .:--.0
IDBIII lDBll .&amp;:I Lol O.lPIT.lL, ft.25--

Gerente: All'TOJl'IO 011YÁS.

Director: Lic. BAl'AEL BEYES SPIJl'DOLA,

'
indios may¡s de Yucatán, que también se espera lograrse muy pronto, será absoluta la paz en todo el
territorio mexicano.

LA CARICATURA EN EL EXTRANJERO.

•

fL' J\VUNilO 'ltUSTRADO.·

mosas mujeres con el pecho semi-descubierto, b_ajo
el embozo de un largo manto y llevando en la diestra la significativa oliva.
En el remate del arco v en el centro, se pintó
un bonito monograma del Jefe del Ejército, á
qtúen se dedicaba la fiesta, y á uno y otro lado del
mismo remate, encerradas las letrás dentro de paralelóo-ramos
simétricos •y adornados con arle, se
o
veía la siguiente inscripción:
"Al Ciudada110. General Luis E. Torres, el
Círculo de sus amigos.''
En el tercer arco se veia el retrato del General.
Nuestro corresponsal, al hablarnos de e,te asunto, nos dice que el entu¡,iaf'rno foé general y que á
las públicas demostraciones sucedieron otras muchas de_sus amigos íutimos que pro~uraron agasajar en todas las formas usuales al Jefe de es~a campaña que afortunadamente se espera termmar en
breYe plazo, con lo cual, )' con la sumisión de los

GRANDES FIESTAS EN HERMOSILLO.

Dos de las caricaturas que r eproducimos, se
refieren á lo que ha dado en llamarse "la polí_tica
de la puerta abierta," política en la que se interesan principalmente Inglaterra, los Estados Unidos
y el Japón. La puerta abierta no. es la libertad del
~omercio extranjero en China; la significación de
la frase es esta: Las potencias europeas tienen en
China "esferas de inflúencia," regiones en las que
tienden á destruir completamente la soberanía
del I mperio.
Ya esto se ha explicado en las columnas de nuestro semanario. Los Estados "Gniclos quieren para
su comercio los mercados de China y como ''las
esferas de influencia" le obstru_ven el paso al tío
Samuel, el Gobierno_de Washington se dirigió á los

'

•

York, sugiere lo que en su unión se proponen las
tres potencias representadas en ella. La segunda
estampa muestra al tío Samuel abriendo la puerta china en su propio heneficio y dando á entender que no permitirá que la cierren Francia y Rusia.
Hemos reproducido muchas caricaturas relatirns á la guerra· sud-africana. En todas se ve el
sentimiento de viva satisfacción que causan en el
continente los reveses de Inglaterra. Si á dar
cuenta ele E!se sentimiento se limitara esta nueva
reproducción, sería superflua. La insertamos aqui
porque en forma ingeniosa representa á ~Ir. Cha.mberla in, el autor de la guerra, calentando ocultamente el termómetro de los acontecimientos para
que señale victol'ia cuando en realidad la temperatura es de muchos grados bajo cero ("muerte en
.erterrnómetro de la estampa.) El público se maravilla ~' no acierta á comprender cómo es que nieva
y el termómetro mnrca más de veinte grados ....
ele victoria.

~,W\ ARIEJ\TA
@1L
1

Se 'ijor ~er¡era/ Bernardo iteyes,
Secretario de Estado y del Despacho de Guerra y Ma rina .

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Enero de 1900.

Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

,·

.
Revistas Políticas y Literarias.

asiáticas.)' parte ·quizás de la flota que tend,ria que •
' .
iiltentar socorrerla$. Y no es -menos cierto que
á la polític~. alemana una ·mutilación del poder de
Francia, sabría á miel sobre hojuelas. Entonces
sí que Francia olvidará el tratado de Francfort
Gll'BBJU. O JDCPOSICIOJI'.
y. " la rcrancha," y contraería para vengarse, una
~
Quítome los anteojos color de rosa del Joc- alianza C;On Alemania, esto es seguro. Mas á estor de Cándido, que son los que uso generalmen- ta tentación, los alemanes resisten muy bien, porte para ver de lejos, como habrán ustedes notado, que saben que al día siguiente del desarme maríy con la vista natural quedo sorprendido del as- timo de :Francia vendría el aniquilamiento merpecto de las cosas, y mi optimismo ingénito recibe cantil de Alemania, y la entonces indefectible
un go-J.pe rudo.-¿ Qué nos reservará el año final ligaanglo-américo-janonesa, barreríalas costas chidel siglo, el "año santo," en sus sorpresas? Si la nas desde el golfo de Tonkin al de Petchili. Y han
guerra, ¿ cuál p.iede ser, qué forma puede tomar t0mado otra actitud: dejan á los rusos continuar
que n0 constituya una gran calamidad humana? su cerco for~oviario de la China Septentrional,
El antropofagismo, la esclavitud, la guerra, han para comumcar á Kroustadt con Port-Arthur
sido, si11 duda, horribles urgencias de los tiem- dé•janlo~ fü:slizarse cautelosamente en Persia qu;
ros crepusculares que han pasado á ser necesida- ser:~ suya cuando_los ingleses hayan tomado á Predes de los períodos históricos y viven aún como toria (_no es condición indispensable;) ven con
exigenciai, facticias de nuestra mala organiza- buen ojo las decisiones de las cámaras francesas
ciém. social, que ya acabó en los grupos superiores en favor de- un crecimiento marítimo colosal que
de la hnmanidad con los caníbales y los esclavos, habrá. producido en diez años todos sus resultados
pero que en dos siglos más, apenas podrá extir- y ellos se preparan á hacer lo mismo; y más aún,
par la guerra, porque para ello precisa que toda en lugar de la alianza de que hablaba Mr. Chamlueba f;rmada entre los pueblos, pase á la catego- berlain el otro día, las declaraciones d~ Herr Büría de guerra civil, y está lejana esta federación low en el Reichstag, nos lleva ií. cien leguas de
internacional; pero todo lo que mantenga ese ale- ella; las protestas de correcta amistad entre las
jamiento es una calamidad de primer orden, y candlnías no faltan, por cierto; pero la sordi¡.a
no hay cosa más idonea que engendrar la guerr:i que le~ pone la declaración de que Alemania
que la gut-rra y ... Detengamos esta corriente de puede ,ersE: obligada á tomar cierta actitud enérfilosofía humanitaria, cuando al día siguiente de gica si continúa la captura de buques en las cosla conferencia de la Haya el más grande imperio tas africanas, da á las primeras su verdadero valor.
Porc¡ne como se los ha dicho· el ca.ble á mis lecde la tierra se arma como una catapulta y lanza
todos sui:: recursos de hombres, armas y dinero tores, vhora resulta que los víveres inttoducidos
corno an bJoque gigantesco para aplastar á dos ~o á :mu.plaza ~~tiada, sobre lo que no h~y duda:
republiquillas libres de Sud-Africa, ~sto desco- smo a una nac10n en guerra con otra son para
esta, si ésta es Inglaterra, contrabando 'de guerra.
razona al más tenaz optin:.ista.
Come, ui: eco del terrible cañoneo que asorda la ""\' a ;L srr dE:finido todo ello por una nueva confecuenca pE&gt;&lt;lregosa del Tugela, se siente en Eur~a, rencia internacional, según parece, mas entre tanto los ingleses, tergiversan, aplazan y retardan
l!O un clamor, sino un rumor, como los subterráneos que suelen preceder á los terremotos, un. ru- su resolución respecto á los buques harineros alemc,r ileclio de indignaciones contenidas, de de- manes,~ los súbditos del Kaiser rabían.
Esto es bueno; quienes va,mos á. la Exposición
seos de aprovechar para morder en la carne viva
c:n los continentales, de ganas de matar estos ape- · e.e París, aunque sea embarcados, como yo, en un
titos, rompiendo dientes y garras, de parte de los "estereoscopio," nos alegramos de que esta actitud
insulares. La situación es esta : en el momento u.el imperio germánico impida á los ingleses, (es
preeiso en que Inglaterra llegaba á la plenitud de decir á los imperialistas, porque el grupo inglés
su pcríoJo de extensión, en que resultaba la pri- self'cto consideraría el caso como una insensatez
mera potencia mercantil europea, asiática, austra- suprema) declarar la guerra á Francia cuando haliana y africana, la guerra sud-africana ha ve- y_an pacificad~ el Af~ica Austral, q~~ es un :i¡royecnido á demostrar su impotencia militar, medular, hto, que comienza a ser una obses10n en el señor
dicen algunos, accidental, afirman los ingleses; Mini~tro de las Colonias que cree que ·con los
creárnoslos, siquiera para conservar el saludable t riunfos marítimos hará olvidar sus impremeprestigio del "sport," en general, y del "foot hall" ditacionr.s terrestres. ¿ Querrá ser un Chatham
y hacer estremecer la tribuna y el océano, como el
en particular.
gran
"commoner" con su odio á Francia? Tiene
Surgen de esta situación dos encontradas coel
a
fo,a
demasiado burguesa y manufacturera, senientes: los franceses y los alemanes desean quitar á la gran isla su supremacía africana, y ha- gún &lt;li&lt;•~n, para tamaño papel trágico. Habrá,
cer irrealizable el famoso imperio ferroviario de rues, exposición y, ó mucho me equivoco, ó mi
Cccil Rhodes del Cabo á Alejandría: un golpe en preseniimiento de que la presidiría el gabinete
Egipto sería importante ¿ si los turcos quisieran '"''a ldeck-Rousseau está en camino de realizarse;
poner~-e al frente de esta tentativa~ -Los rusos, la mejoría precaria de los primeros días de la aclos franceses y los alemanes quisieran compartir tual legislatura se ha ido consolidando sin cesar
con iugleses y japoneses la preponderancia en en torno del gobierno, y es que la nación entera
.Asia ¿ si los rusos quisieran apoderarse de la Per- repugna á. la~ crisis hacia gobiernos estables y se
sla y amagar la India? En Australia no es posi- fija poco en las doctrinas ó en los sendos marbeLle disputar nada á los sajones, ni es necesario; tes estampados en sombreros de los ministros
hay allí un enjambre de futuras naciones cuyos in- ¿ qué importa que Gallifet sea conservador, y Mitereses contrapuestos á los de la madre patria, lleraud socialista, si gobiernan? Eso es todo.
Jusfo Sierra.
acabarRn por separarla de ella; el imperio oceánico de Inglaterra no durará un siglo.
Para unir contra la orgullosa .Albión apetitos,
por otra parte contrapuestos, resulta indispensa~~
ble que la actitud de Alemania quede definida: si
cediendo á ciertas impaciencias, á ciertas instanEn concepto de los moralistas, secundados p~
cias y á ciertas codicias, Alemania hubiese con- los clramaturgos y novelistas de la antigua chatraído compromisos serios durante la visita de pa y de la vieja escuela, el primer resultado y el ·
Guillermo II á su augusta abuela, la situación po- rnás tremendo castigo del crimen QS el remordidía ser precaria para Francia; porque la actitud miento. Ay! del que delinque, del que, cegado
del imperio alemán puede inmovilizar á Rusia y por la 11nsión ó mal inspirado por un cálculo erróred ueir fa cuestión á un duelo marítimo entre neo roba ó estafa, hiere ó mata. Desde ese funesto
Yrancia é Inglaterra. Un inglés á quien se ha- momento de exiravío su vida se transforma en un
blnba de esta posible futura lucha, decía hace po- in.6ernc; una voz interior, pertinaz y aterradora
c:as noches en el "Jockey Club:" "¡Oh! es ver- lo inc:rimina v maldice; ante su vista desfilan los
dad que los franceses tienen una excelente mariri.a E:mangrentados cadáveres de sus víctimas; los
y buques submarinos que parecen ser temibles; huérfanos despojados y hambrientos, las jóvenes
pero lnglaterra tiene la seguridad de convertir seducidas y lanzadas al vicio; las viudas macilená todos los buques franceses en buques subma- tas deefilan y ostentan sus harapos, su vergüenza,
su macilenta y ojerosa palidez; de sus lívidos larinos, si la guerra estallase."
La yerdad es que una guerra entre Francia é bios se escapan anatemas, sus ojos hundidos y caInafaterra dada la desproporción de sus fuer~ davéricos despiden fuego siniestro.
Así acosado y atenaceado el criminal, pierde
za; marit~as, costarían á Francia sus colonias
EL EX:T-ERIOR!

LA LEYENDA DEL CRIMEN.

el' apetito y el sueño; todos los manjares son acfb_ar, las más puras linfas, nauseabundas y corruptas. De noche un insomnio tenaz poblado de fanta;,mas lo tortura y lo aterra; si alcanza á conciliarel sucfo, horribles pesadillas lo atormentan; el
frío i;udor de la congoja lo baña, el nudo en la
garganta, de la angustia, lo ahoga y lo asfixia.
En vano clama,. en vano implora, en vano llora,.
los implacables fantasmas lo persiguen sin tregua;
punzan en su corazón todos los -dolores; y extenuado, exhausto, agobiado y abatido, se ~xtingue)' muere corroído pac el remorqimiento, h-i:1.s larga y lwrrible agonía.
·
'l'al eg el cuadro; ante sus sombríos lineamientos, füF pavorosas penumbras y sus tétricas lontananzas, a.penas se comprende que exista el crilllen, y 11i se concibe, siquiera, la reincidencia.
De ser cierta y exacta la descripción, hace siglosoue la humanidad fuera buena y virtuosa, y que
los ricios y los crímenes, expulsados del muncto
p0r el látigo del remordimiento, hubieran dejado
campo abonado al florecimiento de todas las virtudes.
La reRlidad es ya otra cosa. A lo largo de la
estrecha é interminable galera que un .siniestro
farolillo alumbra apenas, y en cuyos muros hace
danzar sombras prolongadas, echados como cerdos
en la piara, yacen cien, doscientos criminales de
la pw1r cRpecie. Aquí, el reñidor famoso, paladín
de banio, héroe de encrucijada, que cuenta por
C'ientos lol' •delitos de lesiones y que podría bañarse
,:m la i:,angre que ha derramado; más allá el horuic-i&lt;h alevoso y traidor que acecha, se embosca y
n1da á mansalva y sin compasión; luego el salteadr,r, terror de los caminos; el ladrón habitual, el
verdugo de niños, el inquisidor de mujeres y ancianos. La linterna del guía alumbr~ cabelleras
hirsutas, caras patibularias, á veces rostros imberbes ó iufantiles, v todo aquello duerme y ronca
i:·omo quii:,ieran a'ormir el moralista y el· :filósofo~
Kjngnn súbito grito de terror y de angustia; ningun. de~pertar sobresaltado é inquieto; ninguna
1·es1ma~1ó_n opresa y agotada. Antes que galera
de pres1&lt;l;o, aquello parece dormitorio de obreros
i:,e~di~os del sal1;~able cansancio del trabajo, que
cleJa libre el espmtu, alegre el corazón tranquila
la conciencia.
'
¿ Dónde las pesadillas que hacen encanecer?
¿ dónde el insomnio in~ranquilo y agitado?¿ dónde
el terror de terroríficas apariciones ?¿ dónde el su&lt;lcr frío, el erizamiento de cabellos del pánico?
En el uuen deseo de los moralistas y en la fecunda imaginación de· poetas y literatos.
_ No; por desgracia para la humanidad, el remotrtimie11to es la excepción y no la regla es característico de las alm~s nobles, orillada~ al delito,
y no de las masas mcultas, educadas en el mal
ejemplo y dentro de torcidos principios de moral.
1•;1 remi&gt;rdimiento amarga la existencia de la
muJer honesta que ha cedido á la seducción·
~lcl l,nmbre honrado y de buenas costumbre~, qu;
unpulsaJo por la miseria, estafa ó roba; del celoS'l qt&gt;e rnata en la ceguedad de m pasión; del '1110
l! tT:t~: a•do fuex-u del carril de sus princip~os, hier ~ ú JJU. tn en duelo; pero no Itay qun buscail o,
m se puede encontrar en el seno de la ignorancia
crónica, de la miseria negra, ne la inmorali&lt;lau
habitual, que caracterizan á los desheredados de
la fortlrna, del saber y de la virtud.
D ~cmor?-imiento e_xiste donde quiera. hay
lion&lt;~ad nativa! educación esmerada, principios
de virt,1~. noc10nes de moral, y existe entonces,
no sólo para lo malo que se hace, sino hasta para
lo bueno que se practica, si ello entraña dolor
y sufrimiento agenos. Las buenas madres sie11~en rerno~dirniento por haber castigado á sus hiJOS; loF Jueces probos por haber aplicado las c,everi,fades ~e la ley; los patrones honrados por bn?cr despedido á un mal obrero ó á un dependienta
n~:6_e1 ;_ los ~ántropos por haber negado un se:·vicio imposible y dejando por imnosibilidad de
hacer el bien.
De ahí esta para.d oja: "el remorm.J...¡iento sólo
existe e~ las almas que no necesitan de él, y falta, , prec1sament~, en aq~ellos seres para quienes
serw un freno o un castigo."
_:ne ahí que el mal subsista, que el vicio y el
cnmen se perpetúen, y de ahí también una inexoralil~ ~~mecuencia, la de que sólo la educación,
sensibilizando el alma pa,ra el remordimiento
puede cooperar á la extinción del crimen.
'

~r. }Yl. Flores.

-r---:--------------___,;;;,.,--~---lROMA.--Apertura de la "Puerta Santa."
\

•

�Domingo 28 de Enero de 1900.

RL MUNDO IWSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

_ Doll:_ingo, 28 de Enero de 1900. _ __

]&gt;arque

ifecreafivo.
~

'C'na compañía americana, que cuenta con cien
mil pesos de capital, acaba de obtener concesión
por diez años, para establecer un centro de recreo
&lt;1ue sera enteramente nuevo en México, por la variedad y originalidad de las distraccione:; que en él
han de establecerse.
La compañía, para llevará cabo su empresa, ha
-comenzado por tomar en arrendamiento, también
por el término de 10 años, un extenso lote de terreno propiedad del señor D. José Sanchez Ramos, y en él se construirán, además de bonitos
jardines, todas las instalaciones necesarias para
las más novedozas diversiones.
·
El terreno está situado á dos cuadras de la Reforma y casi á la misma distancia del centro, que
la que tiene la Alameda,.así es que tanto por esta
,circunstancia, como por• el propósito que tienen
los empresarios de que en el nue,'O Parque ¡;e
observe la mayor moralidad y quede prohibida la (;lltrada á determinada clase de pew'11a~.
puede c.reerse que será aquel sitió un gran centro
,de re1mi(m.
Entr e las di,·ersiones que se van á establecer,
-c11r11tu!se en primer término un ferrocarril "escéni-co," cuya instalación reprooenta nuestro grabado y
-que jndudablemente agradará en México.
De la Estación, que está al nivel del suelo, se
•eL.!!va lr. vía de un sólo riel. á la altura de setenta
pi6s, :, recorre un largo tramo, con el fin de q t¡e

del
de_
Jiecreo.
- _ _ _ _ _ _ __
L.,.._ _ _ _ _ _ _ _ferrocarril
____
_j)arque
_ _,_
___
• Fl tiro al blanco tendrá también su novedad,
adeinús clE&gt; que á los buenos tiradores 8e les otorgar{, u premios: cada vez que un tirador dé en el blanca, una banda automática dejará oír los más escogidos y rn,Jclernos trozos musicales.

edificios públicos, sino también poque, tratándose
de los cuarteles, esta mejora que significa un
alivio en la t riste rida que llevan nuestros soldados, beneficia á la población, que antes j'llzga_ba los cuarteles como peligrosos focos de infección,
La mayor parte de ellos han sufrido reformas
de más ó menos importancia, contándose muy
principalmente los de Sari José de G:racia, Peredo la Piedad, que está para termmarse, lo
.mis;10 que el ele San Juan 'I'eo~i)macán y otro~;
los ya concluídos en defimhva y que mas
llenan su objeto, son los que representan nuestras ilustraciones: el de Tacubaya que se levan'ta sobre el terreno que antes ocupaba en el rumbo conocido con el nombre de "San Diego" un
cuartel de artillería, hoy eatá destinado al
cuerpo de caballería y es un edificio sumamente ámplio. Su fachada es de dos cuerpos, toda
de cantería. y la remata un escudo de las armas
nacionales.
En la parte alta están la Comandancia, el Detall, la Pagaduría, la Academia de Oficiales y .
el Archi~o, y la planta baja está destinada en su
primer patio á cuadras para la tropa, almacenes
de armas y equipo y otros departamentos del
servicio. En el segundo patio están los macheros
para la caballada, los bebederos, la mariscalía,
etc.
El edificio de San Lázaro, que mide una gran
extensión de terreno, fué construído por una
compañía americana á la que se contrató la
obra. Está echa con materiales ele primera calidad y el edificio todo se divide en tres grandes
compartimientos: el de la ala derecha está destinado á un cuerpo de Caballería, el del centro á
la Escuela de Tiro al blanco y el de la izquierda
á un batallón de Artillería.
Además de lo moderno de su fachada y la amplitud del local, es justo hacer mención de la
buena distribución que se ha dado al terreno,
pr oveyendo á estos cuarteles de todos los departamentos que son indispensables para el mejor
servicio y la mayor comodidad de la tropa y los
jefes que la mandan.

wr~

:i¡ Sumo Pontifice

regresa. á sus departamentos.

€/ principio
flño
_______oel
..________
_ Saqfo.

departamentos, donde según las cromcas extranjeras, hizo Su Santidad una gran revelación.
Sabemos todos que en el mes de Marzo próximo,
León XIII; cumple 90 años, edad que aunque
sea doloroso, hace preveer el :fin no remoto de su·
larga existencia. El P ontífice, según esas mismas
crónicas, es el primero que espera s11 muerte;
pero la espera sin impaciencia y sin temor, lo cual
revela á la vez que su buen juicio, su poco apego
á la vida y la serenidad de su conciencia satisfecha de haber cumplido con su misión sobre la
tierra.
Daba gracias al Sér Supremo por haberle concedido la dicha de haber consumado tan simbólica ceremonia, y refiriéndose á su muerte, dijo:
"No volverá mi mano á toear esa puerta porque ya se acerca el día en que llame por última
vez á las puertas de la eternidad; pero mi sucesor, que es joven, si se le compara conmigo, podrá
hacer
que hoy he hecho y presenciar los grandes trmnfos de la Iglesia Católica, Apostólica,
Romana.
Las frases de S: S. se han prestado á muchos
comentarios; pero es casi unánime la opinión de
que al hablar de su sucesor se refería al Cardenal
Geróni.mo María Gotti, y e~ta creencia se basa no
sólo en la predilección que Su S:mtidad ha demostrado siempre por el citado CJardenal sino en
lo~ ho~~·osísimos _antecedentes que 1e na., 'valido el
mas solido prestigio dentro y fuera del Vaticano.
El ~arde1:al Gotti tiene en la actualidad sesenta Y cmco ~nos de edad, se educó en una Univers1~ad_de G~nova, que es su país natal, y á los 17
ano~ mgreso á la Comunidad Religiosa de los "Carmelitas Descalzos" á la cual aún pertenece,

L a Capital del Orbe Católico acaba de presenReTestido con su pesada cap&amp; de las gn11des
ciar la más solemne ceremonia que prescribe el cere.monias y llevado en la "Silla. _Gestatoria," se
Ritual Romano : la apertura de la " Puerta San- presentó en el pórtioo de la, mencionad~ entrata," ceremonia que corresponde á la promulgación da, que por tantos años hab1A perm~nec1do oculdel año Santo ó Jubiliario, que es de penitencia ta detrás de un muro, porque segun lo precepy de indulgencias especiales.
tuado en el Ritual, una vez que termina el año
La ceremonia, verificada con toda pompa el 24 . de las indulgencias espECiales, la puerta se cubre
de Diciembre último, á las once de la mañana, r e- con una tapia y así permanece hasta que llega
v:istió en esta vez caracteres de tal naturaleza, que el día en que deba volverá abrirse.
El Pontífice iba acompañado con gran pompa,
creemos oportuno darlos á conocer, para lo cual
comenzaremos por insertár algunos antecedentes: por los Cardenales, Patriarcas, Arzobispos, ObisLa ceremonia de la promulgación del "Año San- pos, los Generales de las Ordenes religiosas, los
to," fué instituída el año de mil trescientos por representantes de las Cofradías J Sociedades reel Papa Bonifacio VIII, y, según su primer acuer- ligiosas y la guardia "Noble," la guardia "Suido, debía verificarse cada cien años, á partir de za" y la guardia "Palatina," formaban la escolta
aquella fecha; después se acordó que la ceremonia de honor del cortejo.
Tan luego como descendió de la "Silla Gestadebía tener lugar cada cincuentaaños, y por .último,
toria"
Su Santidad León XIII, recibió de manos
el Pontífice Paulo II, ordenó que hubiera año
del
Cardenal
Vannutelli, Gran Penitenciario, un
de penitencia é indulgencias especiales, cada
veinticinco años, decisión que desde aquella épo- martillo de oro, donativo valioso que para este
ca se había observado :fielmente; pero que, por acto hicieron los católicos del Reino de Italia,
circunstancias especiales, no se verificaba hace y el Pontífice avanzando hasta la puerta dió con
setenta y cinco años: en 1825 fué la véz última él tres golpes sobre la puerta, que auuque' ya preen que se verificó antes de ahora; después de parada para la apertura, aparecía por medio de
aquella fecha las circunstancias pohticas la ha- hábil artificio cubierta con una capa de estuco
bían impedido: en 1850, Su Santidad Pío IX, es- gris con vetas negras, sirviendo de adorno al severo muro una gran cruz dorada.
taba desterrado en la Gaete, y en 1875 no quiso
Al dar el primer golpe el Pontífice dijo: ".A.bránel Pontífice salir del Vaticano donde se le consideraba como en cautiverio, por temor tal vez de se las puertas de la justicia y entrando celebraré
provocar con su salida, nuevas y graves compli- al · Señor." Al dar el segundo martillazo pronun-S:::,.,(X::,.
caciones con el Gobierno de Italia; pero Su San- ció estas palabras: "Yo entraré, Señor, á vuestra
Para terminar, y volviéndonos á ocupar de la
tidad León XIII, que en este particular se ha morada y con fe os adoraré en vuestro templo;"
apertura de la "Puerta Santa," consignaremos esJ
al
tercero
exclamó:
"Abránse
las
puertas
pormostrado más conciliador y menos temeroso, ha
te detalle curioso: entre la multitud que se apique el Señor está con nosotros."
vuelto á poner en uso la antigua institución.
ñaba el 24 de Diciembre de 1824 á las putrtas de
Al tercer gol)Je del martillo la puerta se abrió la Catedral de San Pedro, en Roma, con motipermitiendo el paso al Santo Padre y á su nume- vo de la promulgación de este mismo jubileo, se
roso séquito. Acto continuo ofició Su Santidad, encon!,raba un seminarista que tenía en aquella
El día y á la hora citada, el Pontífice procédió y después que hubo cumplido todas las prescrip- época 15 años.
á la apertura de la "Puerta Santa," que está si- ciones del Ritual y dado la bendición á los fieEste jov~n se llamaba G~o~cchino Peccí; el que
tuada á la derecha de la entrada principal de la les, sin demostrar la menor fatiga volvió á ocuhoy _e~ Leon XIII y ha vivido tantos años para
Catedral Qe San Pedro en· Rolll.ll..
par la "Silla Gestatoria" y fué conducido á ¡¡u¡¡ _preiil1d1r en esta vez tan grandiosa ceremonia.

!º

e

•

•

euarfel de (!aballe ría de San ,_piego, .Tacubaya.

•

1os nuevos Cuarteles.

d()F-CT(' aquella eleYación, además de las sensacio~es
(]lle pMduce caminar co':10 si se fu~r_a en el. a1~·e,
los pasajeros puedan admirar los belh~1mos pats~¡~s
rlel Valle de México que quedarán baJO el dommw
dejas miradas de los espectadores.
Entre los nuevos edificios que recientemente se
Antes de descender, el tren pasará por un túnel han inaugurado en esta capital, deben mencioqn'3 tc·ndrá unos tr escientos piés de l~rgo, _Y allí narse los cuarteles de 'I'acubaya y de San Lázaro,
los pa~a,ieros tendrán una nueva y bomta rl1strac- no sólo porque ellos sean una ·demostración de las
Gión. nues en el túnel ~e han de colocar los más · ac tiYidades que desplega la actual Administración
jngeiii'osos aparatos eléctricos.
en reformar y hacer adaptables .á su objeto los

•

(!uarfeles de (!aballería y firfillería en la €scuela de 7iro de Saq .Cá~aro.

�Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO :::LUSTRADO

"0()-&lt;:::&gt;-

qm, conceptuamos inocente!,, quienes Yisitan el
:i\1 u8eo con deleite y guardan siempre buenos rect.cr&lt;los de ,su visita.

entre ambos uuanla proporciones con la distancia á
que se encue1~tran. Pero como el f:ouvrc est~ ~n Par,s y uo~otros en México, es lógico que ns1temos

Sncede frecuentemente que aquellos que han
nacido y viYido en el seno de las ciudades, sean
atplellos que menos las conozcan en detalle.
Y el hecho e explica con facilidad, pues dlos
no sienten las c·nriosidades concretas del que \·iene
&lt;le fuera y viene con la intención de "ver" tales y
cuales monumentos y establecimientos.
Pero hay ciudades en que tal fenómeno se obserrn con mayor daridad, y entre esas ciudades, está
la nuestra. cuyos habitantes se conforman con c-onoeer las -ext;rioridades, y no se preocupan para
wida por conocer más detalladamente las curioi:i&lt;lades que la metrópoli encierra.
Basta tomar eomo ejemplo cualquiera de nuestros edifieios mús notables, como la Catedral, y
¡,reguntar á la gran mayoría de los metropolitanos:
---r~tedes eÓn~cen la Catedral?
.
y ~estoy seguro que la gran mayoría contestará
con una carcajada. ¡ Cómo no han de conocer la
Catedral!
Pero vamos á cuentas: conocer la Catedral por
haber acudido á ella tal~s y cuales veces, ya sea
para 0ir misas ó para atraw~arla y ahorrarse camino, no es conoeerla.
Pre!!'untad,
pues, á esos metropolitanos:
o
,
- ¿ Sahen u ..tedes qué cua~ro; . buenos, que
obras de arte, qué recuerdos h1storicos, etc., h '
en la Catedral?
Y entonces. va no reirán, porque no lo saben.
Luego la mayo~ía de los metropolita:r:ios no conocemos ni nuestra Catedral.

Jardí17 en el pafio principal oel )Yluseo.

• *.
Lo propio sucede con nuestro decantado "~~usi&gt;o Nacional" que solemos abandonar á la curiosidad de los turistas americanos y de los "payos"

Porque-~abedlo, señores metropolitanos-una
n:,-:ita al )luseo Xacional es altamente intere&amp;ante, y mayor será el gusto que proporcione,
mientra¡;; mayor sea la ilustración del ~isitante.
¡ Pero los metropolitanos
nos conformaremos con
Plateros. y del mi rno modo
que hay muchos parisien•es
que nunca hm traspue.,to
los umbrales delLouvre. hay
muchos ·'mexicano::; de ~Ié"xico ., que nunca han entra- .

EL MUNDO ILUSTRA.DO

de antaño ha sido generalmente
apreciada y comprer&gt;dida su gran
utilidad.
.

Nuestra N}etrópoli.
E.l Museo Nacional.

Domingo 28 de Enero de 1900.

el )Iu•eo Xr.cional. . . mientras podemos visitar el
Louvre.
Desde luego, nuestro Museo no es artístico, sino
científico é histórico. X o le pidamos, pues, telas
ele graneles maestros ni mármoles de eterno y
uni~ersal renombre: pidámosle "documentos"
c:imt.íficoR é hi$tóricos, ejemplares de los reinos
naturales, que nos faciliten una enseñanza obj•:tirn, y nada más.
Y tales, los tiene ampliamente nuestro Museo
Nacional y son más que suficientes para compen~ar su viRita y para agradecer al Gobierno el interés que á ese Establecimiento dedica.
•

l'uede decirse que el nuestro, en
su carácter definido de Museo, data
&lt;le 1 31, en que los gabinetes-consel'Yatorios existentes con anterioridad, íueron reorganizados y refundidos en un establecimiento nuevo
llue se denominó Museo Nacional,
a moción del conocido historiador
Don Lucas Alamán, que ocupaba entonces el puesto de Ministro de Relaciones.
De la útil reseña debida á la erudita pltmia de nuestro compañero
en la prensa, Ingeniero Don Je~u~
Galindo y Villa, toma¡nos los Riguientes datos acerca de los gabinetes-conservatorios á que acabamos
de referirnos y que, juntos, forman
el primitivo ·~useo :N'acional.
l:,! primero que dispuso cole&lt;:tionar de una menera metódica
todo~ los documentos sobre antigiiedades mexicanas y que anteriormente
se &lt;:onsel'\'aban en el Arch iI o
clel Virreinato, fué el famoso Don Antonio )faría de Bucareli y 'Crsúa, que gobernó la ~uern Es~aña de
1771 á 1779, y que dispuso qur lo3 menc10nados
doeumentos pasasen á • la Heal 'Cniversidad
'·como luga-r más á propósito p,ua el n~o de sus
noticias."
•
Tal colección de documentoR ,·ino á constituir
una base para estudios históric-os y arqueológico~. pero faltaban documento,; más &lt;:oncretos y
menos sujetos al individual criterio é interpretación de cronistas é historiadores muchas veces
desconocidos y no pocos anónimos.
Por los años de 1789 á 179-1, ~iendo Yirrey de
Kuen España el segundo Conde de Revillagigedo y habiéndose emprendido ciertas obras de pavimentación y nivelación de la Plaza Mayor de
México, encontráronse en el piso de ésta numerosas piedras arqueológicas que grandemente
interesaron á los sabios de la época y que indugeron al Virrey á ordenar que ~obre ellas se hiciesen minuciosos estudios y que fueran t ransladadas á la "C'niversidad, tal como Bucareli había
ordenado que se hiciera con los documentos escritos que á ciencias arqueológicas é históricas se
referían.
Entre esas piedras encontróse también el

Sala de 7(isforia )'/atura/,
cli¡:;posición del Presidente de la República, Ge11eral Don Porfirio Díaz.
J:sa~ piedras arqueológicas y los documentos
que hemos mencionado, constituyeron el embrión
del esta hlecimiento que más tarde se ha llamado
Mmeo Xa('ional y que, como ya dijimos, fué fundado en 1831, agregándosele un Gabinet&lt;: de
Historia X atnral que desde el año da l :3U l·\ istía en la mismá Universidad.
Durante el efímero y parcial Gobierno del
Archiduque }faximiliano de Austria, se dispuso
que el Museo fuera transladado á una parte del
edificio que hoy ocupi por entero y que dió su
nombre á la calle en que se encuentra, pues fué
construído para casa de moneda bajo el reinado y
por orden de Felipe V, siendo Virrey de Nueva España el Marqués de Casafuerte, setún reza la inscripción que, con muy curiosa ortog-rafía. campea
en ancha lápida sobre la puerta principal del
edificio.
El ~fu•eo Xacional ha sido un rico venero de
datos y materiales científicos para quienes se han
ocupado de estudios arqueológicos, de Historias
X acional y (leneral, y ha sido objeto de la atención y del trabajo de muchos hombres ilustrados
que consagraron y consagran sus energías y conocimientos para darle la clasificación y forma
moderna que hoy tiene.

j(istoria j)atria.--C!an¡a en que rr¡urió el }Jenen¡érito
}Jenito Juárez.

•

Fachada del )Yluseo )'lacional.

do por el ancho y adornado
portón de la calle de la Moneda!
Dios me guarde de comparar el Louvre con nuestro Museo.
La diferencia

,\ ,:í pui&gt;,·, para refrescar el recuerdo de quienes
ic, conoeen, nos ocuparemos un poco del 1Iuseo :N'ac;onal.

• *.

Antigua es la institución de los museos, ya sea
fundados por particulares ó por Gobiernos, pues

A muy grandes rasgos, cu~l convie1;1e á un
artículo de índole puramente mformati~a, hemos recorrido la historia del Museo Nacional, Y
¡. grandes rasgos también vamos á reseñar su actual estado.
Tres son las secciones principales en que se
divide : Ar queología, Historia de México é Historia atura!, y las tres se enriquecen día á día
por donativos tle particulares y adquisiciones del
Gobierno. Hace pocos años (en 1895) se agregó
una sección de Antropología y Btnografía, que
en grabado ofrecemos hoy á nuestros lectores y
que, no obstante sus reducidas proporciones,
es interesante por los ejemplares que contiene,
en especial por la colección de cráneos y esquele_tos de las razas aborígenes del país.
La entrada al Museo ofrece una impresión
muy halagüeña por el escrupuloso aseo y el nimio
cuidado que se advierten tanto en el vestíbulo
T

-

Sala de fiqfropon¡etría.
enorme monolito en que está labrado el calendario azteca, monolito que, en infinitas reproducciones es conocido en el mundo entero y que en
alegorias muy á menudo sirve ele símbolo _de
todo nuestro pasado preibérico, Ese monolito
fué la única pieza, de las encontrad~s, que no se
transladó á la Universidad, pues fue colocado al
pie de la torre Oeste de la C~te~ral, encomendándose su cuidado á los com1sar1os de la obra
de la Basílica, que por aquel _entonces se ~ concluía, y en este sitio permaneció hast~ el_ ano de
1885, en que fué llevado al Museo };ae1onal y
colocado en el lugar en que hoy se encuentra, por

Existen también dos catálogos antiguos del lfuseo ~acional : uno r~Jativo á las colecc10nes arqueológica é histórica, publicado en 1882
por lo!'. señores Profesor Gmnersindo Mendoza y Dr. Jesús Sanchez,
y otro que sobre el mismo asunt.o
publicaron en 1827 los Padres Lndoro Icaza y Rafael Gondra, con litografías de Waldeck.
Han ~ido Directores del )fosco
los sefiores: Presbítero Isidro !caza,
Presbítero Isidro Rafael Gondr~,
Licenciado Fernando Ramírez, Ltc-enciado Telesforo Barroso, Doctor
Bilimeck. Profesor Ramón l, Alniráz Profesor Gumersindo :Mendo;r,a
y Doctor Jesús Sánchez.
Act ualmente es Director nato del
Mu~eo Xacional, el ·Sr. Don Franci;;co del Paso y rrroncoso; pero c )mo este señor después de haber repre~entado á )léxico e1;1 ~l cuarto
Centenario del deEcubnm1ento de
Amériea, ha desempeñado y desempeña comiRiones científic_as en F:uro~a, lo suh~t.ituve dignamente, como Duector mtermo, el Dr .
Manuel Urbina.
.
La institución euesta al Gobierno api;ox1Jnadamente diez mil pesos anuales, l en el ~tltimo
año fué visitada por más de do~c1entas mil personas.

€1 templo de 3en¡poala.

El catálogo completo del actual Museo Nacio- ~de entrada, como en el risueño jardín que orna.
nal de México, comprende nada menos que diez el ámplio patio divisorio de la entrada y de la
tomos que corresponden á varias secci.ones espe- Galería de Monolitos. Los mozos del establecicial~s y qu~ fuer~n escrito~ por los señores In- miento están todos uniformados y el servicio rlel
gemero Jesus Galmdo y Villa, Profesor Alfonso }foseo no va en zaga á los de sus análogos euroL. Herrera, Doctores Manuel Urbina, Román peos.
Ramfrez, Manuel M. Villada y Ricardo E. CiLa galería de Monolitos es altamente interesancero.
te Y l_a más ?onsiderable, sin duda alguna, de la
El Museo Nacional, además de sus colecciones, posee una vasta biblioteca que consta de Aménca Latma. Contiene cerca de cuatrocientas
más de cinco mil volúmenes y en su propia im- pjezas, originales todas, y procedentes de excavapr¡mta publica sus "Anales," publicación llena c1~ne~ practicadas en diversos puntos del pafa.
Múl~1ples son los :fines á que las razas aborígenes
de interés que fué fundada en 1877.
destmaron las piedras labradas que se encuentran

•

•

�Domingo 28 de Enero de 1900.

•
Domi~go 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO
en la Galería : hay allí ídolos, objetos destinados
al culto, urnas, piedras de juegos diversos, etc.
Las salas de cerámica y reproducciones son también muy interesantes y encierran copias de códices de gran celebridad. Son frecuentes las visitas que sabios extranjeros verifican á estas salas,
en busca de datos fidedignos sobre la historia primitiva de los antiguos pobladores del Anáhuac y
reinos adyacentes.
Los salones de Historia natural contienen numerosas colecciones pertenecientes á los tres reinos.
Entre los animales hay muchos exclúsivos de
nuestras regiones, especialmente aves, así como algunos ejemplares únicos de mónstruos y fenómenos.
En los salones de botánica figm:an más de veinticuatro mil plantas nacionales y extranjeras, perfectamente clasificadas, que proceden de diversos
orígenes, pero que, en su mayoría se deben al señor Dr. Bilimeck las extrangeras, y á los señores
Pringle, Villada, Bárcena, Peñafiel y ürbina, las
mexicanas. .
Igualmente rica es la colección mineralógica.
Los salones de Historia Patria, aunque de creación mucho más.reciente que los que acabamos de
mencionar, ocupan ya una buena parte del Museo
Nacional y contienen muchos objetos históricos
pertenecientes á diversas épocas.
Hoy sólo hemos querido dar una idea general
de lo que el es Museo, pero en artículos subsccuen-

EL MUNDO ILUSTRADO

EL NUEVO MINISTRO -DE LA GUERRA.
~

Para realizat esta empresa se formó una sociedad
anónima que integran distinguidos caballeros, cuya
riqueza por una parte y
su buen gusto por otra,
·d ejan .garantizado que la
obra sea perfecta hasta
donde sea posible.
El autor de los planos . y
director de las obras · ha
sido el señor Herrera Gutiérrez, y nuestros grabados representan la fachada que constará de tres
pisos y llevará tres entradas, el interior que, como
se ve, quedará decorado
con mucho lujo, empleándose el estilo "Renacimiento" francés y el "pafond," que co.ntendrá alegorías cuyos bocetos se han
clasific1do de antemano como de méríto, y que serán
pintadas. al óleo por el señor Herrera y Paz.
C,.&gt;mo dato~ que deb1m
ser halagadores para nuestros lectores, agregaremos
Fachada del :Teatro ce/ lfenacimienfo.
que las plateas y palcos
tendrán gabinetes ·destinados á tocador para señoras y que los citados departamentos se amueblarán lujo:amente.
El "foyer" que corresponde á la línea en que están los palcos primeros, también estará lujosamente amueblado. En el salón del patio podrán
colocarse según se tiene calculado, unas cuatrocientas ochenta butacas. Los demás departamentos son palcos segundos y galería.
El escenario está bien dispuesto y llevará adornos que corresponderán al decorado del resto del
edificio en su arcada, que además contará con un
telón de "asbestos," substancia incombustible, que
prestará grandes servicios en los casos de incendio.
Sobre el "plafond" irá una caja acústica que
podrá graduarse, según la naturaleza del espectáculo.
Los miembros que forman la mencionada socieda~ anónim~ tiene el proyecto, digno de elogio
por cierto, de rnaugurar el nuevo Coliseo contratando á verdaderas estrellas del arte.
'

Acontecimiento notable de la semana que aca.ba de pasar, ha sido indudablemente el nombra.-

La música de gran mérito, los versos :flui.dos y
agradables, el argumento con "reminiscencias históricas, las decoraciones "pintadas con cuiaad.o
y_produciendo el mejor efecto, los trajes vistosísrmos, en resumen : montada la pieza &lt;'OU g-rnn
aparato.
Esta es "Atzimba," la ópera que ha clel~itado
al ,P~blico de Arbeu en la semana pasada, y &lt;'n:vo
merito podrá ser de más en más apreciado cuamlo
el número . de ensayos y represenbtcion~s, haga
que los artistas todos, dominen sus papeles.
_En nuestro próximo número consaO'raremos
mayor espacio á "Atzimba" con el fin d.e dará conocer sus escenas principales.

Los autores de "Atzimba."
~*~

No entra en nuestro propósito, al honrar las columnas de este
semanario con los retratos de los
señores Ricardo Castro y Alberto
Michel, hacer un -juicio crítico de
"Atzimba," la pieza que, titulada
modestamente opereta, se estrenó
recientemente en Arbeu y ha sido estrepitosamente aplaudida en
cada una de las noches de la semana que acaba de pasar. Ni necesitamos hacerlo, cuando en la prensa diaria, plumas t~n bién cortadas,como la
de Gustavo Campa, han emitido ya sus
caracterizadas opiniones acerca de la valio,a vroducción del talento musical de Ricardo Castro
y la .han logiado cuanto es justo.
Al dar la estampa sus retratos, nos guía el
deseo de ren ir un pequeño homenaje .í, los autores.
de tan preci a obra, y dejar apuntado en "El
Mundo Ilust do" un verdadero acontecirn iento
en el teatro exicano.

•

miento que el señor Presidente de la República hizo á favor del señor General Bernardo Reyes, para.
que desempeñe la Cartera de Guerra y Marina.,
nombramiento que ha sido bien recibido y que 1111
califica de acertado.
Aceptado el nombramiento que fué expedido
con fecha 24 del corriente y prévia licencia que
conce9-ió la Legislatura de Nuevo León 'para que
el señor Reyes se separara del Gobierno de aquel
Estado, la solemne protesta pública se verificó ante los miembros del Gabinete y en presencia de
los empleados de la Federación, el jueves último,
y tal acto fué motivo ele demostraciones afectuosas
hacia la personalidad del señor General Reyes que
es bastante conocida por sus méritos de militar
valiente y pundonoroso, por su dedicación al estudio de todos los ramos que han adelantado
en el arte de la guerra, y por los progresos que ha
alcamado Monterrey en el tiempo que lleva el señor Reyes de gobernar la porción del territorio
fronterizo que le fué encomendada.
'l'a~es antecedentes, así como el hecho de que
el senor General Bernardo Reyes, conoce practicamente las necesidades del Ejército, justifican la;,
demostraciones que se han hecho en su honor y hacen esper ar que las gestiones del nuevo Secretario
Estado produzcan el adelanto ya iniciado en el
importante ramo administrativo que se le ha confiado.
Los antecedentes de la vida militar del señor Reyes ~on. bastantes honrosos como puede verse por
los s1gu1e1:1tes datos: Nacido en Guadalajara el año
&lt;le 1850, mgresó muy joven al Colegio .Militar de
aquella capital, y cuando apenas contaba 14 años
se alistó á las órdenes del jefe Ornelas y formando desd_~ entonces· part e del ejército Republicano,
combat10 contra las fuerzas imperiales· en Michoacán fué hecho prisionero, pero en 1866 formó una
nueva expedición y fué á combatir nuevamente al
Norte de J :i,lisco; al triunfo de la República fué
uno de los Jefes que sofocaron la revolución iniciada en Sin.aloa, y en 1870 tomó parte en la pacificación de Zacatecas.
Sus ascensos desde arférez, fuer on en rigurosa.
escala, habiendo obtenido el grado de General en
1880, como pr emio de la bizarría que demostró
en la acción de VillaUnión, en la cual fué gravemente herido.

?e

•

Ultimo retrato del Sr. Lic. Don Kat111s B.omero, Ex-embajt.dor de México en Estados Unidos.
Cópia del cuadro al óleo que pintó e l Sr. M ar!auo Silva y será
remitido 11. la Embajada d~ México en Washington.

BAILE D FANTASIA EN TEZIUTLAN.
~

j)ecorado inferior,
tes, nos. ocuparemos en concreto de las diferentes
secciones que lo forman.
SARDIN.

EL TEATRO DEL "RENACIMIENTO."
~

Entre los muchos progresos de ornamentación
y embellecimiento de la ciudad, que se han realizaclo en los últimos años, progresos que son de- 1
masiado cstensibles · para quien después de algún
tiempo de ausencia, visite actualmente la metró- t.i:lll'.•'-'~!!lt.-,.
li, buena falta hacía un teatro, que por su decara-.
do, su amplitud y sus demás condiciones de. higiene y de "comfort" satisfaciera á las necesidades
sociales que hemos alcanzado. Esta necesidad,
según todas las probabilidades, quedará satisfecha
con la construcción del teatro del "Renacimiento" que se está llevando á cabo en el local que antes ocupaba la alberca del "Factor;" obra, ya tan 1
adelantada, que su terminación se anuncia para
fines de Abril ó principios de Mayo, y de la cual
ya podemos dar algunos informes á nuestros lector es en lo que se refiere á decorado.

No necesitamos detenernos en consideraciones, para demostrar lo mucho que habrá ganado la Metrópoli, cuando este teatro abra al
público sus puertas, pues son bastante ilustrados
nuestros lectores, para comprenderlas desde luego, y con tanta más razón, cuanto que estamos informados .de que en punto á ventilación, hiO'iene
b
y prevenc10nes para los casos de siniestros, todo
tan descuidado hoy en nuestros coliseos, nada tendremos que desear.
Y, esto en lo que se relaciona á comodidades irnpe
riosas que es necesario atender indispensablemete, que
en cuanto á lo que demanda el grado de cultura que
hemos alcanzado, es indudable que el nuevo teatro llenará en este orden una de las
más grandes necesidades.
El mobiliario será de lo
pues se
importarán directamente ele Europa y Estados Unidos, lo mi mo que
las ricas telas que se utilizaran en los "portiers."
Las obras se están llevann.o á cabo con toda actividad
y esto hace muy probable
que la inaguración solemne
pueda verificarse en el tiempo que han señalado los propietarios.
\
~

}'lafpnd con alegorías !J caja acústica.

-

La' señora Josefina Mata y Ocampo de Carrera,
nieta del héroe de la patria Don Melchor Ocaml)o, visitó hace pocos días la ciudad de Teziutlán,
donde es muy bien querida.
Su permanencia allí fué motiYo de significativas demostraciones de cariño, entre las que
se cuenta, un baile de fantasía con que se le obsequió.
La fiesta, como todas las que se verifican en aquella rica población, r esultó magnífica;
un grupo de señoritas y caballeros ejecutaron el
aristocrático baile del "minué;" la mayor parte
de las jóvenes lucieron bonitos trajes, principalmente un grupo de gitanas que cantaron á la perfección una jota. Nuestro grabado representa
á tan hermosas señoritas v lamentamos no poder
dar á la estampa otras ilustraciones que se nos
remitiero11, por haber resultado Yeladas las
placas.
•
La señora Mata de Carrera cuenta con grandes
simpatías en Teziutlán, P?rque ha sido muy benéfica en ese lugar. Habiendo ella heredado los
sentimientos de filantropía de su padre, del señor
General Mata, que aun cuando ya descansa en el .
sepulcro, vive todavía en los recuerd?s d~ los ~exicanos y vivirá si!3mpre ennuestrah1stona patria,
fa referida señora de Carrera es la protectora de
cidida de los establecimientos de beneficencia
que existen en Teziutlá~, y todos los hijo~ ~e esa
ciudad, grandes y pequ:nos, conservan rcrmmscencias muy gratas del senor Mata que, como es sab ido, fué en política una figura notable, en sociedad un cumplido caballero, y para los desheredados de la fortuna un bienhechor afable y desprendido.
En Febrero próximo voherá á Teziutlán la se-

ñora de Carrera á su regreso de Martín.e~ de la
Torre, á _donde va con el· fin -de que se haga la
exhumación de los restos del señor General Mata
que deben lier transladados á la Rotonda de lo~

Hombres Ilustres, de esta ciudad, donde ya se
e~cuentra el monumento que los guardará para
siempre y que dimos. á conocer á nuestros lectores
en un grabado publicado con anterioridad.

•

�•

Domingo 28 de Enero de 1900.

• EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Enero de 1900.

Lf\ ULTIMA ENT~EVISTf\.
.por salvarla. Acaba de comprarle la villa Smeralc1i con la esperanza de que e5te país, todo- lleno de
sol y de flores, le volverá la salud. Pero ¡ n~da!
¡ Bien honda está la ponzoña!. . .
·
Rosel.-Pero en fin, Doctor, ¿y la ciencia? .. .
El Doctor.-¡ Ah! pobre amigo, ¡ la ciencia! .. .
¿ pretendéis curar el corazón ron la ciencia? . . .. .
N ó, nó; no hay que esperar ya. El fin es inevitable, y será muy próximo, si el remedio supremo
que voy á ensayar con vos .....
Hose!, (vivamente).-¿ Conmigo?
J◄~l Doctor.-Sólo una revolución del sentimiento puede efectuar el milagro. Al ,eros de pronto,
tras ausencia tan larga, experimentará una indecible sorpresa y con esta vcnd rá la crisis que
espero con tanta ansiedad.
Rosel.-Pero su marido .....
v{ü¡¡?
El doctor, (un tanto confuso.) 1fe las he compuesto de manera que esté ausente por algunas
horas. Como médico, creo estar en mi deber luchando hasta con el mismo
impo~ible y no preooupándome sino por el resultado
feliz de mi enferma. Soy yo
quien os ha llamado y quien
os trae. Cargo con la responsabilidad. ¿ Consentís, pues?
Rosel.-Sí ... sf.. . sm
duda. ¡ Pobre mujer!
El Doctor, (llegando á la
puerta de la villa).- Esta
es la casa. Entremos .....
¡Ah! se .me ol v1daba; una
palabra : recordad que para
ciertas ocasiones hay mentira\ que pueden ser -bienhechoras.
El D9ctor y Rose! penetraron ar jardín;·-'un verdadero
paraíso, esmaltado de geráneos, amarilis y cris~temos. Lo:; rosales. y' lo·s heliotropos adornan la verja.
Después ele atravesar : una
avenida ele 1ilas, llegan á una
El Doctor.-A casa de la señora de Anglese.
terraza cubierta de vidrios de colores y adornada
Rosel, (deteniéndose estupefacto).-A cas~dela por grandes ventanas. El aroma de las flores del
señora de Anglese? .... ¡cómo! -¿ Ac~so habeis ol- . jardín, llega hasta allí, difundiéndose en el aire
tibio y suave. En una poltrona rodeada de cojines,
vidi,.do que hace dos años . ....
El Doctor.-No he olvidado nada. Hace dos reposa la señora de Anglese, casi acostada, y muy
años, obligada por un sentimiento que ;1onra mu- pálida, con grandes círculo,; negros al derredor
cho á la señora de Anglese, y de comun acuerdo de sus ojos, y agitada por la re3piración fatigosa
vos y ella, r esolvistéis c?rtar de un~ ~anera ~rus- de la fiebre.
ca las relaciones de am.1stad que ex1sb~n entre los
El Doctor, (alegremente.)-Seiiora, os traigo
d~s. El motivo de la separación no lo ignoro tam- una visita .... el sefior de Rosel!. . . .
·
poco. Ella, de honradez intachable, tem.1endo, _no
(Incorporándose bruscamente con un movisin razón, las hacechanzas de amor, y no ocultan- miento nervioso, más pálida todavía, como si todosele ya el sentimiento que-º~ llevaba co~ t_a~ta da su sangre afluyera al corazón, la señora de Anfrecuencia á su casa, os suplico que partierais, Y glese mira con ojos febriles, sin comprender lo
vos consentísteis, juzgando que pues la aventura que ve.)
no podría ir más lejo? ep. ti:~tándo~e de un_a ~lma .
E l Doctor.-Nuestro ~ligo que está pasando
como aquella, el callllno meJor sena poner tierra una temporada en Niza, ha Yenido á pedirme nuede por medio entre los dos.
.
vas dé vos, y á fe mía, eomo )ºO no vivo tan lejos
· Rosel.-Además; recordad la tercera c1rr1ms- de vuestra casa, he querido traerlo para mostrartancia: que el marido no parecía verme con Lnc- le un caso de enfermedad, donde el paciente no se
nos ojos ....
restablece porque no quiere .....
El Doctor.-Eso es; el señor de Anglese co(Rose!, á la sefiora de Angle e, que permanece
menzaba ya á entrar en cuidado al observar la in- sin dar respuesta.)-Espero, seúora, que no guarfluencia que ejercíais sobre su_ mujer. Después de daréis por esto resentimiciilo algm.10 al Docesta ruptura cordial, voz ha,béis e~ trado en_el gra~ tor? ....
mundo, y como, al fin, no habéis nunca expen(La seliora de _;\nglesc, con una sonrisa que ilumentado por la señora de Anglese una de esas pa- mina de pronto su rostro entristecido.)- Xo, sesiones exclusivas .....
ñor; no le Q"nardaré resentimicn to alguno. . . . ni
Rose!, '.tranquilamente.)-La he amado bastan- á vos tampoco. . . . Si Tra ,,ornan lo ha autorizado, sé la significación que ésto tiene: que cree
El Doctor.-Sí, lo bastante para conservar un :va mi estado más grave de lo que p,irece y que ...
recuerdo agradable. . . pero un recuerdo que no en fin, no me asüsto mucho por eso; todo es lo
mismo para mí!
sería capaz de daros la muerte.
Rosel.-¡ Oh, no! como á ella tampoco ...
El doctor.-¡ Qué locura! Por el contrario.
El doctor, ( deteniéndose g ravemente.)-¿ Ella? Yo no lo hubiera permitido absolutamente si vues¡ ella se muere!. . .
.
.
, tro estado fuera como creís, sefiora; y esto se ha
Rosel.-¡ Qué locura! Cierto es que siempre fue hecho con todas las precauciones debidas ... El sedelicada; pero . . . veamos, ¿ qué es lo que tiene ñor de Anglese, vuestro esposo ha salido .... .
ahora? ¿ cuál es la enfermedad? .....
La señora vivamente.-¡ Ah!
El Doctor.-Ninguna .... el hecho es que se va
El eoctor.-Sí ..... fué por algunas horas á
. . . que se va ... Una idea moral, y con ella se le Mentón, enviándome recado de que viniera á
-rala vida, así, poquito á poquito y ca_da día más. acompañaros, así pues, he venido, y ahora permi,Su marido, loco de dolor, lo ha intentado todo tidme que pase á prepararos la poción,_he encon-

(L~ maravillosa decoración del cabo Martín con
su colina de pinos y sus villas _y ch_alets que d~scienden hasta el mar. Del Medrterraneo tranquilo
y azul, se 1evanta una bruma ligera ~ue da al paisaje el tinte que tienen las co~as .vistas en sueños ... El Dr. 'ravernan y Jacobo de Rosel, cruzan
una estrecha vereda bordeada de álamos entre cuyas ramas se filtran los rayos de un sol color ~e oro.
Es el sendero que conduce á la villa Smeraldl, propiedad actualmente, del señor de A_~glese).
,
Rose!, (continuando la conversacion.)-lba ya a
abandonar á Niza, cuando recibí. vuestra carta y
no tuve slno tomar el primer tren que sale para
ac:i. Así, pues, mi querido Doctor, dadme algunas explicaciones. ¿ Qué negocio urgente es el_.
que os ha obligado á llamarme?¿ Y-adónde me lle-

•

'

trado una nueva fórmula que. . . permitidme, señora .....
La señora de Anglese.-¿ Para qué esa nueva
fórmula, Doctor?
•
.
El Doctor.-¡ Cómo! La vida es buena mient!as
vemos á ·nuestro lado amigos carifiosos que se mteresen por nuestra salud ...Acostaos, ~-efiora. (El
Doctor le ayuda á recostarseentreloscoJines, y lue"º diriaiéhdose á Rose!) os doy un cuarto de ho~a sola~ente. No prescribo la simpatía sino á dósis homeopáticas-. (Sale el Doctor). . .
(La seilora de Anglese, con las meJ1llas coloreadas. )-Acercaos, señor Rosel. ... un poco más ...
me fatiga mucho hablar en voz alta ... _. .
Rose!, (acercándose.)-Entonces es 01erto .. ¿Na
me guardais rencor? (Por toda respuesta, y con un
movimiento expontáneo, ella le tiende la ~anosu pobre mano crispada, de palidez mate, sm una
gota de s~gre, transparente, qúe él agita de una.
manera efusiva.)
RoseJ.-¡ Cómo tembláis, sefiora, ¿ tenéis :frío?
La señora de Anglese.-Sí, mucho frío, siempre
lo siento .. . La llama ·se apaga. . . habéis hecho
muy bien en veni:r. . .
·
Rose!, (protestando).-¡ Pero es que yo no he venido por eso! ¡ Yo os lo juro! Constantemente he
estado pidiendo á Tavernan noticias vuestras, y
hasta hoy me permite venir seguro de vuestro estado que es v.i,siblemente mejor ...
(La señora de Anglese con una tristeza resignada).-No me engañéis, amigo mío, no tan fácilmente se engaña á los que están ya tan cerca del
fin y que ven todas las cosas de la tierra con una
lucidez extraña! Si el D?ctor ha permitido que
vengáis, no es sino porque. . . Mas ¿ qué importa
el motivo? Estáis en mi casa ... he allí nna alegría con la que yo no conoo.ba hoy, y que ha traído
á mis labios una som:isa.
Rosel.-Si viérais qué profunda tristeza siento
de oír que os empeñáis en hablar así. ... con tanta
desespe!ación .. .'.
.La señora de Anglese.-¡ Oh! no; si yo no tengo
desesperación alguna; por el contrario, estoy muy
contenta de morir. El último momento que, para
los demás, es tan terrible, no lo veo yo sino como
una cosa dulce, dulcísima, será un suspiro un po,co
más largo que los demás, con el rostro vuelto á la
pared ... eso será todo ...
Rosel.-¡ Qué insensatez! Vos no estáis en el caso de hablar así, señora. Yo que he dejado de veros

por espacio de dos años, puedo decirlo con verdad y
sin temor de equivocarme : os encuentro mejor que
antes .. . es decir ... menos cambiada . .. ¡ Oh! ¡ muchísimo menos!. .. estáis igual.
'
La señora de Anglese.-No obliguéis á vuestros
labios á pronunciar palabras que están desmintiendo vuestros ojos. No tengo ya ni esperanza ni ilusión alguna; pero os digo que no me siento ape. nada por ello. Asi, pues, no hablemos más de eso.
Me hacéis una visita, quizá la última, y me siento hoy muy feliz, no amarguemos estos breves
instantes con pensamientos tristes.
Rosel,(después de una pausa.)--Hay,sinembargo,
una cosa en vos, que no ha cambiado, una cosa
que se ha hecho más bella . . . vuestra mirada, señora, vuestros grandes ojos llenos de infinita dulzura y de luz ... Sí, los miro, los veo tales como
los ví la primera vez que nos encontramos, hace
tres años, en casa de la Duquesa de Lignery, y tales
como los ví también, un tanto entristecidos, cuando nos vimos la última vez, para separarnos! ...
Y ¡ vamos! que no han estado lejos de mi pensamiento ni un minuto!. ...
(La señora de Anglese, sonrie con aire de duda.)
Rosel.-Es que nunca os be olvidado, señora,
¿no acaso os he dado la más grande prueba de
amor, separándome de vuestro lado?
. La señora de Anglese.-Sí, ciertamente y os
pido perdón por mis palabras,¡ Oh! si vuestra afección no es como mi salud, _podéis decir cuanto
queráis que yo lo creeré todo!

EL MUNDO ILUSTRADO
Rosel.-¡ Tened cuidado! no sea que una impruRose!, retirándose y saludando á de Anglese con
dencia .....
voz muy baja.-Os pido perdón, señor! ·
La señora de Anglese.-¡ Oh! ¡ qué imprudencia!
De Anglese.-No ... yo lo sabía!. .•.
Ayudadme ... Deseo estar por algunos momentos
Rosel, vivamente.-Es decir que vos, señor, hade pie en la vida, y así, á vuestro lado ... V os me ºbéis permitido .....
sostendreis bien ... sois fuerte ... y luego que yo
De Anglese, con un gran sollozo.-Ya lo veis,
no estoy muy pesada. (Rosel la ayuda á lev?-ntarse, señor de Rose!, es que yo la amaba más profunday ella se incorpora en la poltrona, sonriendo infan- mente que vos! ... ..
tilmente.) ¿ No es cierto que no peso nada?
MICHEL PROVINS.
Rosel, con galantería.-Asi es, el peso es de un
recién nacido ... el de un pájaro!. ...
La señora de Anglese.-Llevadme hacia el aire,
hacia la luz! Las aves cuando presienten su muerte, van á cantar una vez más sobre la copa de los
altos árboles! Vamos allá, al borde de la terraza ... ¡ oh! pero qué lejos! ... no parece sino que
nunca habremos de llegar allá. ¿ No os fatigo, seLO QUE SE DICE mr l'lrU.DBm.
ñor de Rose!?
Rosel.- ¡ Oh! no; pero vos ¿podréis? (Mirándo~
la anhelosa y pálida como la cera).
(La señora de Anglese, sin responder, y contem- 3497.-Este es el ~úmero, de actores y actrices que
plando el admirable paisaje.)-¡ Qué hermosa na- te~emos en Espana, segun la última estadística.
~uraleza!. .. Me parece que nunca la he visto! . ..
J Y :pensar que con tres mil cuatrocientos noven¡ Qué azul está el mar! un azul suave .. ... allá, w1 t~ Y srnte cómicos de ambos sexos no puede orgael horizonte, donde se balancean aquellas velas mzarse una compañía para el teatro Español!
blancas!. .. ¡ qué lejos!. .. ¡ y aún es más atrás tvNo puede se_r, ó m~jor dicho, no debe ser.
davía donde voy yo!. ....
_Tengo por _mdudable que en ese considerable.
(Rose!, sin encontrar palabras con qué respon- numero de art~stas, h~y por lo menos treinta. ó cuarenta que senan utiles y á p:ropósito para realider.)-¿ Por qué pensar siempre en eso?
La señora de Anglese.-¡ Y esas flores que na- zdar lo que parece irrealizable. ¿ Qué menos se puee calcular'.'
cen hasta en las rocas ... ¡ mirad! todas esas flores
No d~é JO.-qne entre los tre&amp;-mil~cuairoeientos y :pico. que andan por esos pueblos haciendo
comedias,, abunden los Vicos y los Calvos, porque
a~go. sabnam~s de ellos en Madrid; pero de rovmcias ha salido el notable actor Fuentes, que~le~aron con ellos á Buenos Aires la Guerrero y Menoza; de provi~cias hubo que traer al muy notable"aetor Gonzalez para reemplazar á Mendoza en
~ Cyrano ;" _de provincia_s vinieron Julia Sala y
,ªr;en Cobena, y en su tiempo la Boldum y
na . ubau, y entre tres mil y pico de actores ue
a~roJa el censo, alguno se podría escoge¡-. esto
tlene duda.
'
Con ellos, y con los que aún no han salido á la
escen~ y muestran felices disposiciones (yo tengo
t~es o ?uatro ~lumnos sumamente dispuestos) sena fácil orgam~ar algo. Porque en este bajo ~un- .
d~ no hay nadie necesario, y si (lo que no uiera
Dios) en un día desaparecieran Thuillier
Do
nato y la Cobeña y la Pino y la Ortega y tanto;
ºtrº\rmo _c~nstituyen- el núcleo de artistas que
e pu ico tiene costumbre de oír, otros vendrían
porque el teatro no puede morir. Lo que hay e~
qu~ en el teatro ~ucede lo mismo que en la poÚtica . lle_vamos_ tremta años de ver representar · la
co!fledia 1;ac_10nal á los mismos actores, y con los
~smos conucos malos vamos tirando. Pero el púhco ama 1~, novedad, y cuando viese una docena
de actor es Jovenes, bien unidos y bien d' . ·a
repr~sentando muchas comedias nuevas, et~~s;¿
pub!:ºº se encargaría de alentarles. Los autores
espanoles no ª!~ hoy comedias á los teatros, poroue las compa~rns son deficientes, y no suele ha• bler etn ellas mdas que uno ó dos actores en quienes
e au or vaya escansado.
t· pe los teatros por horas, en los cuales lo,; firis as se ven conde~a~os á no interpretar más ue
· .i.yo aroma llega hasta aquí. . .las rosas, los heliotropos, las retamas ... ¿ No recordáis haberme lei- chulo:, ratas, mumcipales, timadores aguado~e-do un pasaje de d'Amunzir, en aquel camino bor- ras~aneros, novilleros, y demás }Jerso'nal Lajo
a literatura canallesca se podrían sac,rr muy buedeado por las retamas en flor?
nos actores, Y, sobre todo, actrirt&gt;s, ane l:is ha
Rosel.-Sí .... lo recuerdo . . ...
muy] notables y con much,; r:1lento . (~u;én du.J:~
La señora de Anglese.-Es decir que existen se- que as "estrellas" de A polo, la Zar~i:1°ela Esla;a
res que, en este paisaje maravillo110, bajo el calor ~n uf teatro serio podrían ~ar un gran resultado
del sol, en medio de esta alegre naturaleza, pueon as dos Seg~ras, J oaquma Pino, Lucrecia Araden amar .... amar libremente, sin ser culpa- na. Prales, Bru, y tantas otras que tienen her
bles? .... . ¿ Es decir, que hay seres para quienes :osa ~ura ,Y gran talento de la escena, hay par;
esa dicha existe? (Su voz tiembla y cada vez se haacer siete_u och_o damas de teatro de verso
ce más débil) ¡La dicha! para mí, nunca ... mmNo es difícil, ni mucho menos, llegar á ~eunir
ca ..... ¡ Dios mío, siento que voy á morir, ¡ per- un buen cuadro de compañía cómicodramática
donadme! . ... Adiós, señor Ro~el .. ..
cu_ando sabe;111os que hay rodando por Es añi! "t~is
Rose!, asustado de ver su semblante inmóvil.- mil cuatrocientos noventa y siete" actofes de am¡ Diana!. . . .. ¿ Qué tenéis? . .. ¿ No ois que os ha- bos sexos,no h3:y para qué desesperar; lamavor arblo? . .. ¡ Respondedme !. .. ¡ Socorro, socorro!
t~ de estos art~stas vive:d dedicados á represeEtar
(Violentamente la toma en sus brazos y la lle- prnfas ralas y a cantar cancioncillas de teatro á 2
va hacia la poltrona. Bruscamente, dos puertas se r~a e~ a hora. La entrada en el teatro ande les
abren, y Tavernan y el señor de Anglese se preci- digmficar!a, trabajarían con más entus~mo y l
pitan prorrumpiendo á la vez en un solo grito ·de ªfte e!panol lo ganaría. A fuerza de echarnos pir
: sue o, en dtodo género de cosas, hemo3 llegado
terror).
creer que ebemos andar en cuatro ie~ v· e~to
-¿Muerta?
no es ve~dad; lo que sobran en Espa~a··~on eleEl doctor, inclinándose sobre el corazón de la 13:1entos aislados para reedificarlo todo L
señora de Anglese.-Aun no; pero . .. ¡ esto se ha hón _es dar con quien te?ga medios y. tesó~ cua~~
acabado! no recobrará el conocimiento . . ..•
reunirlos y hacer un conJunto.
P

ARTISTAS ESPAÑOLES

Ma-

\o

j

Rosel.-¿ Me permitiréis hablar de una manera
franca?
La señora de Anglese.-Sí, y yo también voy á
hacerlo.
Y a no pienso sino en Dios, amigo mío, en Dios á quien he obedecido hasta el sacrificio ... Todo se ha acabado en mí. . . siento que
no queda en mi sér rasgo ninguno de pasión humamana ... es solamente en mi alma donde queda algo muy dulce que es lo que va á causar mi muerte ...
Rosel.-¡ Diana!
La señora de Anglese.-Es por haberos amado
ta,nto cuando yo ni quería ni p(jdía ser vuestra ...
eso e¡ lo que ha acabado con mi vida. Esta confesión que hago, la oirá esta noche mi_ confesor, y
Dios habrá de perdonármela ¿no creis? No hay
para qué llorar y entristecerse. (Al ver que Rosel
.se cubre el rostro con las manos). Ya lo veis voy
á morir en medio de un sueño tranquilo y dulce ... y vos conservaréis de mí un recuer~o m~y
puro casi inmaterial, el r ecuerdo de las histonas
que ~o se concluyen aquí en la tierra! . . .
Rosel .(mirando que ella hace un ezfuerzo por levantars;.)-¿ Qué es lo que intentáis?
La señora de Anglese.-Levantarme, sí. ¡ Lo
que no he hecho en un mes!.,. Hoy me porto com () u:ia nifü:...

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Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de ·Enero. de 1900.

EL MUNDO I LUST RAD O

La Compañía "Scalchf' de Conciertos.
En achaques de andante teatrel'Ía, el público se
ha convencido de que más vale "uua" María Guerrero que "diez" Pardavés, y paga cinco pesos por
tres actos de Moret ó Lope con mayor agrado, que
veinte pesetas por los de.;1~udos de las "In;;tantáneas" y las romanzas del Sr. Vigil.
~º~

.-J-~

"El Mundo Ilustrado," que siempre ha recogido
en sus páginas todo lo que se relaciona con los
grandes acontecimientos artísticos, presenta hoy
á sus lectores á los principales mie1:1bl'o.&lt; de la Compañía de conciertos, á cuyo frente figma la seiiora
Sofía Scalchi, y que según anuncia. dará solamente cuatro audiciones en esta capital.
Si nos convirtiéramos en eco de la fama de que
vienen precedidos, anunciaríamos en estas líne~s
la llegada de un grupo de artistas verdaderamente
notables; pero la experiencia nos hace i,ier cautos
y no haremos en estas Jíneas derroches de elogios,
pues esperamos que en lar ;n-imeras audiciones
queden comprobados los méritos de estas celebriJades.
En cuanto á la señora Scalchi, que ya es cono-

SE1i'OK.&amp;. DE P.&amp;.SQlJ'.&amp;.Ll, S oprano.

\

La Capital de la República ha demostrado en estos últimos tiempos, que no sólo "sabe" sino que también "puede" pagar espectáculos caros.
Si en materia de arte se había calumn'iado un poco al público, en asuntos econó'inicos se incurnó en un error al imaginar que no habría dinero bastante para, sostener Compañías á pnc:os más altos que los que ordinariamente rigen
en nuestras salas de espectáculos.
De Agosto á la fech9,, hemos tenido dos
compañías de ópera-la temporada de la
Chalía en Orrín y la "season" de Sieni
en nuestro primer coliseo-la campaña
de María Guerrero, brilJ~nHoi'lla como
resultado artístico y como negocio; y en
perspectiva una serie ele audiciones de la
Scalchi, otra temporada de la "t¡oupe"
española y el "prospectus" Padereuski.
Decididamente la buena ciudad de Mé:x:c) va queriéndose codear con las grandes capitales.
Y si no, aquí está la prueba: un aficionado á la estadística, ciencia q~e, á las
veces, hace hermosas instrumentaciones
1:,11néricas, nos hace saber que sólo en el
1~1es de Enero de este año se han ~astado
en cliversione~· públicas más de "doscientos mil peso~."
A este dato debenos agregar que un
empresario de teatros americano que nos
visita actualmente, estucha nuestro "medio am hientc" artístico con objeto de
inaugurar campañas ew 'micas, trayéndonos buenas compañ:a~. partiendo de los
precios que en estos últimos meses se han
eatisfecho.

S I.:íiOK.&amp;. S Ol'l.&amp;. SC.&amp;.LCB:l .

cida en líéxico, solo queda una reserva que hac_er
antes de presagiar sus triunfos :¿ conservará las m1~mas facultades qut: durante su corta permanencia
en la metrópoli la elevaban al gr ado de competir
con Adelina Patti?
8i esto es así, el público de líf•xico es indudable
que va á tener oportunidad de hacer una ovación
á una de las verdaderas estrellas del arte, pues aun
cuando mucho se ha adelantado en gusto artístic),
es unánime opinión que la que can tó como lo hizo
la señora Scalchi, una "Semíramis" que aún se
recuerda en México. en todas partes y en cualquier
t iempo Rerá aclamada.
La señora Sc1lchi, no solo en México, donde relatí vamente hemos visto tan poco de arte, sino en
el mundo entero, en las más ~rand es :v populosas
. ciudades europeas ha.sido calificada cern o un genio.
¡ Ojalá la podamos admirar r evestida con tan
preciosas facultades !

.. 'l :

~

~
G)

0

SdO:B DE P.&amp;.SQlJ'.&amp;.Ll, Te nor.

ellos más que lo que refieren las crónicas
extranjeras y que vamos á transcribir
en extracto:
El tenor Pasquali, jov_en y de buena
presencia, es natural de Palermo y hombre de posición social, puesto que tiene
el título de Ingeniero Civil, pero entusiasta por la música cambió el compás y
el teodolito por el teatro, y se dice que
ha resultado un tenor lírico de los qué
lláman la atención en su género y que
han conquistado fama y triunfos en los
principales teatros de Estados U nidos.
La soprano, seü.ora de Pasquali, une á
su belleza sorprend~nte muy buenas
dotes de artista, distinguiéndose, sobre
todo, por su manera de vocalizar que le
permite rematar perfectamente todas
las notas que emite, con una pureza qu-i
llama la atención.
El barítono Franceschetti, dícese 11ne
es· muy conocido en Europa y que ha
llegado á ser predilecto de diversos miembros de las familias reales, entre otros,
del Príncipe de Gales y de la reina Margarita, quien le regaló en alguna vez
un fistol de brillantes valiosos.
P or último, el U aestro Director señor
Lo Verdi, también viene precedido de
fama y se califica ele muy notable.'
Entre sus triunfos se refiere el que obtuvo con motivo de una composición
que se titula "l\fareha de los Reyes," y
que fué dedicada á los morntrcas de Italia. La primera ejecución de esta pieza
fué dirigida por el autor, asistieron los
mencionados monarcas y tomó parte en
la audición un coro compuestp de mil
señoras que se escogieron entre la principal noh11 z, ele ltalia.

--1----------------------------------------------------·--------~B,OMA..--Apertura de la "Puerta Santa."

•

~

.&amp;.. l'K.&amp;.lll'CESCKE'1''1'1, Barit or.o.

En cuanto á los dem:í.s artistas no sabemos de

•

�RL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

D~mingo, 28 de Enero de 1900.

})arque 1{ecreafivo.
•
V-na compañía americana, que cuenta con ci~n

mil pesos de capital, acaba de obtener conces10n
_por diez años, para establecer un centro de recreo
-que será enteramente nuevo ~u :M:é~ico, por la v~riedad y originalidad de las d1stracc1011es qu~ en el
ban de establecerse.
La compañía, para llevará cabo su empresa, _l;1a
-comenzado por tomar en arrendamiento, tamb1en
_por el término de 10 años, un extenso lote de terreno propiedad del señor D. José :::!anchez ~amos, y en él se construirán, además d~ bomtos
jardines, todas las instalaciones necesanas para
las más noveclozas diversiones.
El terreno está situado á dos cuadras de la Reforma y casi á la misma distancia d~l centro, que
la que tiene la Alameda, así es que tanto por esta
•circunstancia, como por el propósito que tienen
los empresarios de que en el nuevo Parque se
-0bscr,'e la mayor moralidad y quede prohiliida la entrada á determinada clase de per,r-ua~,
puede c.reerse que será aquel sitio UJ'.!. gran centro
•de rennión.
Entre las diversiones que se van á establecer,
-c1,h1taRe en primer término un ferrocarril "escéni•co," cuya instalación repre6enta nuestro grabado y
,que indudahlemente agradará en México.
Uc la Estación, que está al nivel del suelo,- se
-eleva la vía de un sólo riel, á la altura de setenta
pies, ~• recorre un largo tramo, con el fin de que

}errocarril del }'arque de 7lecreo.

L..---------------,-------------F.1 tiro al blanco tendrá también su novedad,
además de· que á los buenos tiradores se l_es otorgar(, n premios: cada Yez que un tirador dé en el bla~ca, mm banda automática dejará oír los más escogidos y m,Jdenios trozos musicales.

El Sumo PonUflce regresa á. aus departamentos.

€/ principio iJel flño Sar¡fo.
-------··-------

La Capital del Orbe Católico acaba de presenciar la más solemne ceremonia que prescribe el
Ritual Romano: la apertura de la "Puerta Santa," ceremonia que corresponde á ta promulgación
del año Santo ó Jubiliario, que es de penitencia
y de indulgencias especiales.
La ceremonia~ verificada con toda pompa el 24
de Diciembre último, á las once de la mañana, revistió en esta vez caracteres de tal naturaleza, que
creemos oportuno darlos á conocer, para lo cual
comenzaremos por insertar algunos antecedentes:
La ceremonia de la promulgación del "Año Santo," fué instituída el año de mil trescientos por
el Papa Bonifacio VIII, y, según su primer acuerdo, debía verificarse cada cien años, á partir de
aquella fecha; después se acordó que la ceremonia
debía tener lugar cada cincuentaaños y por último
el Pontí?ce Paulo II, ordenó que' hubiera áñ~
de_ l_)e~ntenc~a é indulgencias especiales, cada
vemticmc,o anos, decisión que desde aquella époc~ se habia_ observa~o fielmente; pero que, por
circunstancias especiales, no se verificaba hace
setenta y cinco años: en 1825 fué la vez última
en que se verificó. antes de ahora; después de
aquella fecha las circunstancias pohticas la habían impedido: en 1850, Su Santidad Pío IX, estaba desterrado en la Gaete, y en 1875 no quiso·
el Pontífice salir del Vaticano donde se le consideraba como en cautiverio, por temor tal vez d~
pro_vocar con su sal~da, nuevas y graves complic~c10nes ;ºn el Gobierno de Italia; pero Su Santidad Leon XIII, que en este particular se ha
mostrado más conciliador y menos temeroso, ha
vuelte á poner en uso la antigua institución.

El día y á la hora citada, el Pontífice procedió
á la apertura de la "Puerta Santa," que está. si- .
tuada á la derecha de la entrada principal de la
Catedral de San Pedro en Roma.

departamentos, dónde según las crónicas extranjeras, hizo Su Santidad una. gran revelación.
tfal;ernos todos que en el mes de Marzo próximo,
León XIlI, cumple 90 ,años, edad que· aunque
sea doloroso, hace preveer el fin no remoto de su •
larga existencia. El Pontífice, según esas mismas
crónicas, es el primero que espera su muerte;
pero la espera sin impaciencia y sin temor, lo cual
:evela. á la vez que ~u buen juicio, su poco apego
a la v1&lt;la y la seremdad de su conciencia satisfecha de haber cumplido con su misión sobre la
tierra. .
l!aba gr~cias al Sér Supremo por haberle concJdtdo la dicha de haber consumado tan simbólica ceremonia, y refiriéndose á su muerte diJ·o:
"11.T
]
,
•
'
'
~,o vo vera ·rru mano a tocar esa puerta porque 1ª se acerca el día en que llame por última
vez a las puertas de la eternidad; pero mi suce'Or, que es joven, si se le compara conmigo, podrá
hacer
que hoy he hec_ho y presenciar los grandes tmmfos de la Iglesia Católica, Apostólica
Romana.
'
Las fr~ses de S. S. se haJ?. prestado á muchos
comentarws; pero es casi unánime la opinión de
q111e _al_ hablar d_e su su~esor, se refería al Cardenal
CJ;erommo ::\-1aria Gott1, y esta creencia se basa n
solo e~ la l?redilección que Su S:mtidad ha de~
mostrado siempre por el citado nardenal sino
Jo: ho'.1¡'-"0sí,;imos ,antecedentes que le fütu 'valido e~
mas so rt1o prestigio dentro y fuera del V t·
FI, C d
I ,, t . .
a 1cano.
.
, . ar c1~a u-o ti tiene en la actualidad sesenta y cmco ~nos de edad, se educó en una· Univers1~ad_ de Q~11ova, que es su país natal y á los 1 'l;'
ano~ mgreso á la Comunidad Religiosa'de los "Carmelitas Descalzos" á Ja cual au' n pert enece,

Revestido con su pesada capa de las grandes
ceremonias y llevado en la "Silla Gestatoria," se
presentó en el pórtico de la mencionada entrada, que por tantos años había perman~ido oculta detrás de un muro, porque según lo preceptuado en el Ritual, una vez que termina el año
de las indulgencias especiales, la puerta se cubre
con una tapia y así permanece hasta que llega
d día en que deba volver á abrirse.
El Pontífice iba a&lt;;ompañado con gran pompa,
por lo~ Cardenales, Patriarcas, Arzobi.',pos, Obispos, los Generales de las• Ordenes reli!riosas, los
representantes de las Cofradías J Sociedades religiosas y la guardia "Noble," la guardia "Suiza" y la guardia "Palatina," formaban la escolta
de honor del cortejo.
Tan luego como descendió de la "Silla Gestatoria" Su Santidad León XIII, recibió de manos
del Cardenal Vannutclli, Gran PenitenciariQ, un
martillo• de oro, donativo valioso que para este
reto hicieron los católicos del Reino de Italia
y el Pontífice avanzando hasta la puerta dió co~
él tres golpes sobre la puerta, que aunque ya preparada para la apertura, aparecía por medio de
há~il artificio cubierta con una cap¡¡. de estuco
gns con vetas negras, sirviendo de adorno al severo muro una gran cruz dorada.
Al dar el primer golpe el Pontífice dijo _: "Abránse las puertas de la justicia y entrando celebraré
Señor." Al dar el segundo martillazo pronun-&lt;:&gt;-ex::,..
c10 estas palabras: "Yo entraré, Señor, á, vuestra
Para term inar, y volviéndonos á ocupar de la
morada y con fe os adoraré en vuestro templo;"
Y al terce:·o exclamó : "Abránse las puertas por- apertura de la "Puerta Santa," consignaremos este detalle curioso: entre la multitud que se apique el Senor está con nosotros."
ñaba el 24 de Diciembre de 1824 á las pu1;rtas de
Al t ercer golpe del martillo la puerta se abrió la Catedral de San Pedro, en Roma, con motipermitiendo el paso al Santo Padre y á su numevo de la promulgac~ón _de este mismo jubileo, se
roso séqulto. Acto continuo ofició Su Santidad,
enconlmba un semmansta que tenía en aquella
J. después q~e hubo cumplido todas las prescrip- época 15 años.
c10nes del Ritual y dado la bendición á los fieEste joven se llamaba, Gioacchino Peccí · el que
les, sin demostrar la menor fatiga volvió á ocuhoy _e~ León XIII y hii vivido tantos añ~s para
par la "Silla Gestatoria" J fué conducido á su¡¡ pres1drr en esta vez ta1t grandiosa ceremonia.

.

Cuartel de Caballería de San j)iego, .7acubaya.
dP,f.de aquella elernción, además de las sensacio~es
c¡ue produce caminar co~o si se fu~r_3:_en el. at:e,
• l0s ·Jasajeros puedan admirar los belhsunos pa1sa:¡es
ilel Valle de México que quedarán bajo el dominio
dr ias miradas de lo;; espectadores.
.
· Antes de descender, el tren pasar{1 por un túnel
q1v:i tmdní. unos trescientos piés de largo. y allí
los pa?a,ieros tendrán una nueva y bonita distra;cióu. nues en el túnel se han de colocar los mas
ingc~i'osos aparatos eléctricos.

!o

ª!,

•

•

Los nuevos Cuarteles.
~

Entre los nuevos edificios que r ecientemente se
han inaugurado en esta capital, deben mencionarse los cuarteles de Tacubaya y de San Lázaro,
no Rólo porque ellos sean una demostración ele las
actividades que desplega la actual Administración
en reformar y hacer adaptables á su objeto los

edificios públicos, sino también poque, t~atándose
.de los cuarteles, esta mejora que significa un.
alivio en la triste vida que llevan nuestros soldados, beneficia á la población, que antes juzga. ha los cuarteles como peligrosos focos de i.níección.
La mayor pa,rte de ellos han sufrido reformas
de más ó menos importancia, contándose muy
principalmente los de San José de G:racia, Pe·redo la Piedad que está para term.marse, lo
misr:i.o que el de' San J uan Teo~i~uacán y otro~;
pero los ya concluídos en defimtiva. y que mas
llenan su objeto, son los que representan nues"tras ilustraciones: el de Tacubaya que se levanta sobre el terreno que antes ocupaba en el rumbo conocido con el nombre de "San Diego" un
curtel de artillería, hoy e.stá destinado al
cuerpo de caballería y es un edificio sumamente ámplio. Su fachada es de dos cuerpos, toda
de ~antería y la remata un escudo ele las armas
nacionale,.
En la parte alta están la Comandancia, el Detall, la Pagaduría, la Academia de Oficiales y
el Archivo, y la planta baja está destinada en su
primer patio á cuadras para la tropa, almacenes
de armas y equipo y otros departamentos del
servicio. En el segundo patio están los macheros
para la_ caballada, los bebederos, la mariscalía,
etc.
El edificio de San Lázaro, que mide una gran
extensión de terreno, fué construído por una
compañía americana á la que se contrató la
obra. Está echa con materiales ele primera calidad y el edificio todo se divide en tres grandes
compartimientos: el de la ala derecha está destinado á un cuerpo de Caballería, el del centro á
la Escuela de Tiro al blanco y el de la izquierda
á un batallón de Artillería.
Además de lo moderno de su fachada y la amplitud del local, es justo hacer mención de la
ouena distribución que se ha dado al terreno,
proveyendo á estos cuarteles de todos los departamentos que son indispensables para el mejor
servicio y la mayor comodidad de la tropa y los
jefes que la mandan.

•

�EL MUNDO :::LUSTRADO

Domingo 28 de Enero de 1_900.

•

Nuestra metrópoli.
El Museo Nacional.

que conceptuamos inocentes, quienes Yisitan el
iJ useo con deleite y guardan siempre buenos recr,crdos de su visita.

~~

•

entre ambos guarda propor~iones con la clis~ancia á
que se encuentran. Peroc:nno el~ou-vre est~ ~n Par,s y nosotros en .México, es lógico que v1S1temos

Jardíq en el p afio principal oel jffuseo.

*

Lo propio sucede con nuestro decantado "~~uS!'O Nacional"' que sol emos abandonar á la cunosidad de los turistas americanos y de los "payos"

EL MUNDO ILUSTRADO

cfo antaño ha sido generalmente
apreciada y compre.:idida su gran
utilidad.

Sucede frecuentemente que aquellos que han
nacido y vivido. en el seno de las ciudades, sean
aquellos que nren os las conozcan en detalle.
Y el hecho se explica con facilidad, pues c:llos
no sienten las curiosidades concretas del que viene
de fuera y Yiene con la intención de ·'ver', tale~ y
cuales monumentos Y establecimientos.
P ero hav ciudades en que tal fenómeno se observa con ma)'Or claridad, y en tre esas ciudades, está
la nuestra, cuyos habitantes se conforman con conocer las exterioridades, y no se 1Jreocupan para
w1da por conocer más detalladamente las curioi,iilades que la metrópoli encierra.
Basta tomar como ejemplo cualquiera de nuestros edificios más notables, como la Catedral, y
i:,reguntar á la gran mayoría de los metropolitaUJ)s:
--; estcdcs có'noccn la Catedral?
Y ~stoy seguro que la gran mayoría contestará
con una carcajada. ¡ Cómo no han de conocer la
Catedral !
.
Pero rnmos á cuentas : conocer la Catedral por
haber acudido á ella tales y cuales veces, ya sea
para oir misas ó para atrawsarla y ahorrarse camin o, no es conooerla.
Preguntad, pues. á esos metropolitanos :
- ¿ 8ahen ustedes qué cuac!ro~ . buenos, qué
obras de arte, qué recuerdos h1stoncos, etc., hay
en la Catedral?
Y enton ces, va no reirán, porque no lo saben.
Luego la ma:ro~ía de los metropolitanos no conocemos ni nuestra Catedral.
**

Domingo 28 de Enero de 1900.

Porque--~abetllo, señores metropolitanos-una el 1fu•eo Xí:cional. .. mientras podemos visitar el
Y1sita al .'.\fu,eo ~acional es altamente i.ntere- Louvre.
&amp;ante, y mayor será el gusto que • proporci_one,
Desde luego, n uestro .M:useo no es ar tístico, sino
mientras mayor sea la ilus- ci&lt;&gt;ntí6&lt;'o é histórico. No le pidamos, pues, t elas
tración del visitante.
cl'e grandes maestros ni mármoles 9-e· eterno y
¡ Pero los metropolitanos uni~ersal renombre: pidámosle "documentos"
nos conformaremos con eicntíficos é históricos, ejemplares de los reinos
Plateros, y del mismo modo naturales, que nos facili ten una enseñanza obque hay muchos parisiemes j-3tiva, y nada más.
que nunca h:rn traspue,to
Y tales, los. tiene ampliamen te nuestro }foseo
los u mbrales del L ou ue. hay X acional v son más que suficientes para compenmucho~ "mexicanos de ::\Ié- !&lt;ar su visita y para agradecer al Gobierno el inxico'' que nunca han entr a- vtcrés que á ese Establecimiento dedica.

Puede decirse que el nuestro, en
su carácter definido de Museo, data
de 1831, en que los gabinet.es-co_nservatorios existentes {!On antenoriclad, fueron reorganizados y refundidos en un establecimiento nuevo
que se denominó Museo Nacional,
á moción del conocido historiador
Don Lucas Alaroán, que ocupaba entonces el puesto de 11inistro de Relaciones.
De la ú til reseña debida á la' erudita pluma de nuestro compañero
en la prensa, Ingeniero Don J e,us
Galindo y Villa, tomamos los siguientes datos-acerca de los gabinetes-conservatorios á que acabamos
de r eferirnos y que, juntos, forman
el primitivo l\Iuseo Nacional.
•
:El primero que dispuso coleccioSala de 7(1:Sforia )(atura/.
nar de una menern metódica
todos los documentos sobre antigüedades mexicanas y que anterioru:ien~e dii-,pMición del Presidente de la República, Gese conservaban en el Archi\'O
del VHret- n eral Don Porfirio Díaz.
nato fué el famoso Don Antonio ~Iaría de Bu.E~as piedras arqueológicas y los documentos
careÚ y Ursúa, que gobernó la Xucrn Ei;;~aña de que hemos mencionado, con stituyeron el embrión
1771 á 1779, y que dispuso que los rn_enc:10n~dos del establecimiento que más tarde se ha llamado
documentos pasasen á la l{eal 1: D1Yers1dad M:u 0 eo Xacional y que, como ya dijimos, fué fun"como lugar más á propósito para el u;,o de sus dado en ] 8;31, agregándosele un Cabrnete de
Historia Satura! que desde el año ,le J.S·iz (•\Ísnoticias."
•
.
,
. .
Tal colección de documentoR vmo a constituu tía en la misma Universidad.
una base para estudios históricos y arqueológiDurante el efímero y parcial Gobierno del
cos, pero faltaban documentos más concretos y Archiduque l\Iaximiliano de Austria, se dispuso
menos sujetos al individual criterio. é interpreta- que el Museo fuera t r ansla&lt;laclo á una parte del
ción de cr onistas é historiadores muchas veces edificio que hoy ocupa por entero y que dió su
desconocidos y no pocos anónimos.
nombre á la calle en que se encuentra, pues fné
Por los años de 1789 á 179-!, siendo Virrey de construído para casa de moneda bajo el reinado y
Xueva España el segundo Conde de Revillagige- por orden de Felipe V, siendo Virrey de Nueva Esclo y habiéndose emprendido ciertas obras de pa- paña el Marqués de Casafuerte, según reza la insvimentación y nivelación de la Plaza :Mayor de cripción que, con muy curiosa ortoirrafía. campea
México, encontráronse en el piso de ésta nume- en ancha lápida sobre la puerta p rincipal del
rosas piedras arqueológicas que grandemente edificio.
in teresaron á los sabios de la época y que induEl l\fooeo X acional ha sido un rico venero de
geron a1 Virrey á or denar que sobre ellas se hi, dato y materiales científicos para quienes se han
cüisen minuciosos estudios y que fueran t ranslaocupad.o ele estu dios arqu eológicos, de Historias
• dadas á la Universidad, tal como Bucareli había
Nacional y General, y ha sido objeto de la atenordenado que se liiciera eón los documentos esción y del trabajo de muchos hombres ilustrados
critos que á ciencias arqueológicas é históricas se
que consagraron y consagran sus energías y coreferían.
nocimientos para darle la clasificación y forma
Entre esas piedras encontróse también el moderna que hoy tien e.

Sala de fiqfropon¡efría,

i(isforia j&gt;afria.--&lt;:aJT/a en que 11'/Urió el jJeneJT/érifo
jJenifo Juárez.

Fachada de/ -)Y1useo J(acional.

do por el ancho y adornado
portón de la calle de la l\Ioneda!
Dios me guarde ele comparar el L ou\rre con nuestro Museo.
La diferencia

,\ ~í pue,·, para refrescar el recuerdo de quienes
k, conocen, n os ocuparemos un poco del .M:useo Nacional.

• *.

Antigua es la institución de los museos, ya sea
fundados por particulares ó por Gobiernos, pues

• enorme monolito en que está labrado el calendario azteca, monolito que, en infinitas reproducciones, es conocido en el mundo entero y que en
alegor ías muy á menudo sirve de símbolo de
todo nuestro pasado preibérico. Ese monolito
fué la única pieza, de las en contradas, que no se
transladó á la Universidad, pues fué colocado al
pie de la torr e Oeste de la Catedral, encomendándose su cuidado á los comisarios ele la obra
de la Basílica, que por aquel entonces se concluía y en este sitio permaneció hasta el año de
1885: en que fué llevado al Museo Nacional y
•colocado en el lugar en que hoy se encuentra, por

..

Existen también dos catálogos antiauos del )fuseo Xacional: uno relativo á las colecciones arqueológica é histórica, publicado en 1882
por los señores Profeso; Gumersindo Mendoza y Dr. J esus Sanchez,
y otro que sobre el mismo asunt_o
pulilicaron en 1827 los Padres Ts1&lt;loro Icaza y Rafael Gondra, con litografías de W aldcck.
Han sido Directores del Museo
los señores : Presbítero Isidro lcaza,
I&gt;resbítero Isidro Rafael Gondr~,
Licenciado Fernando Rarnírez, Licenciado Telesforo Barroso, D octor
Bilimeck, Profesor Ramón I. Alcarái, l)rofesor Gumersindo Mendoza
y Doctor Jesús Sánchez.
Actualmente es Director nat? del
Museo Kacional, el Sr. Don } rancisco del Paso y T roncoso; pero CJmo esl!e señor después de haber reprc~entado á lléxico ei:i ~l cuarto
l'entenario del cleecubnmiento de
América, ha desempeñado y desempeña comiKiones cien tífic_as en F:uro~a, lo s~bstituye dignamente, como Director mtermo, el Dr.
11:anuel Urbina.
.
L a institución cuesta al Gobierno ap~x1~aclamente diez mil pesos anuales, "! en el ~ltuno
año íué visitada por más de doscientas mil personas.

A muy grandes rasgos, cua_l convie1:e á un
artículo de índole puramente mformatrv_a, hemos r ecorrido la historia del ::\Iuseo N ae1onal, y
á grandes rasgos también vamos á reseñar su actual estado.
Tres son las secciones principales en que se
di vide: Ar queología, Historia de México é Historia Natural, y las tJ.:es se el\riquecen día á día
por donativos de particulares y adquisiciones del
Gobierno. Hace pocos años (en 1895) se agregó
una sección de Antropología y ]&lt;}tnografía, que
en grabado ofrecemos hoy á nuestros lectores y
que, no obstante sus r educidas proporcion(JS,
es interesante por los ejemplares que contiene,
en especial por la colección de cráneos y esqueletos de las razas aborígenes del país.
La entrada al Museo ofrece una impres10n
muy halagiieña por el escrupuloso aseo y el nimio
cuiclado que se advierten tanto en el vestíbulo

€/ templo de 3eJT/poala.

El catálogo completo del actual Museo Nacional de México, com prende nada menos que diez
tomos que corresponden á varias secciones especiales y que fueron escritos por los señores Ingeniero J esús Galindo y Villa, Profesor Alfonso
L. H errera, Doctores Manuel Urbina, Román
Ramírez, Ma)Juel M. Villada y Ricardo E. Cícero.
El l\-Iuseo Nacional, además de sus colecciones, posee una vasta biblioteca que consta de
más de cinco mil volúmenes y en su propia imprenta publica sus ".Anales," publicación llena
de interés que fué fundada en 1877.
·

de entrada, como en el risueño jardín que orna
el ámplio patio divisorio de la entrada y de la.
Galería de Monolitos. Los mozos del establecimiento están todos uniformados y el servicio del
Museo no va en zaga á los de sus análoaos eurnpeos.
º
L a galería de Monolitos es altamente interesa
te Y, l_a más ?onsiderable, sin duda alguna, d a
America Lat rna. Contiene cerca de cuatroci tas
piezas, originales todas, y procedentes de E}l'.cavaci~ne~ practicadas en diversos puntos _&lt;
y'l país.
Múltiples son los fines á que las razas iytorígenes
destinaron las piedras labradas que se encuentran

�Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO
en la Galería: hay allí ídolos, objetos destinados
al culto, urnas, piedras de juegos diversos, etc.
Las salas de cerámica y reproducciones son también muy interesantes y encierran copias de códices de gran celebridad. Son frecuentes las visitas que sabios extranjeros verifican á estas salas,
en busca de datos fidedignos sobre la historia primitiva de los antiguos pobladores del Anáhuac Y•
r einos adyacentes.
Los salones de Historia natural contienen numerosas colecciones pertenecientes á los tres reinos.
Entre los animales hay muchos exclusivos -de
nuestras regiones, especialmente aves, así como algunos ejemplares únicos de mónstruos y fenómenos.
•
En lós salones de botánica fig11ran más de veinticuatro mil plantas nacionales y extranjeras, perfectamente clasificadas, que proceden de diversos
orígenes, pero que, en su mayoría se deben al señor Dr. Bilimeck las extrangeras, y á los señores
Pringle, Villada, Bárcena, P¡ñafiel y Urbina, las
m exicanas.
Igualm~nte rica es la colección mineralógica.
Los salones de Historia Patria, aunque de creación mucho más reciente que los que acabamos de
me•cionar, ocupan ya una buena parte del Museo
Nacional y cóntienen muchos objetos históricos
pertenecientes á diversas épocas.
Hoy sólo hemos querido dar una idea general
de lo que el es Museo, pero en artículos subsecuen-

Para realizar esta empresa se :formó una sociedad
anónima que integran distinguidos caballeros, cuya
riqueza por una parte Y
su buen gusto por otra,
dejan garantizado que la
obra sea perfecta hasta
donde sea posible.
El autor de los planos Y.
director de las obras ha
sido el señor Herrera Gutiérrez, y nuestros grabados representan la fachada que constará de tres
pisos y llevará tres entradas, el interior que, como
se ve, quedará decorado
con mucho lujo, empleándose el estilo "Renacimiento" francés y el "pa- .
·fond," que contendrá alegorías cuyos bocetos se han
clasificado ele antemano como de mérito, y que se/in
pintadas al óleo poi' el señor Herrera y Paz.
Como datos que debnn
ser halagadores para nuestros lectores, agregaremos
Fachada del :reafro oel lfenacimienfo.
que las plateas y palcos
tendrán gabinetes destinados á tocador para señoras y que los citados departamentos se amueblarán lujosamente~
"
El "foyer'' que corresponde á la línea en que están los palcos primeros, también estará lujosamente amueblado. En el salón del patio podrán
colocarse según se tiene calculado, unas cuatrocientas ochenta butacas. Los demás departamentos son palcos segundos y galería.
El escenario está bien dispuesto y llevará adornos que corresponderán al decorado del resto del
edificio en su arcada, que además contará con un
telón de "asbestos," substancia incombustible, que
prestará grandes servicios en los casos de iµcendio.
Sobre el "pla:fond" irá una caja acústica que
podrá graduarse, según la naturaleza del espectáculo.
Los miembros que, forman la mencionada sociedad anónima tiene el proyecto, digno de elogio
por cierto, de inaugurar el nuevo Colise·o, cóntratando á verdaderas estrellas del arte.

Domingo 28 de Enero de 1900.

•

EL MUNDO ILUSTRADO

EL NUEVO MINISTRO DE LA GUERRA.
~

La música de gran mérito, los versos fluídos y
agradables, el argumento con "reminiscencias históricas, las decoraciones pintadas con cuidado
y produciendo el mejor efecto, los 1.rajes vistosísimos, en resumen: montada la pieza ron grnn
aparato.
.
ksta es "Atzimba," la ópera que ha dcl~itado
al ,P~1blico de Arbeu en la semana pasada, y rn:vo
mento podrá ser de más en más apreciado cuaudo
,
'
e1 numero . de ensayos y representaciones, haga
que los artistas todos, dominen sus papeles.
En nuestro próximo número consao-raremos
mayor espacio á "Atzimba" con el fin de dar á conocer r;u¡¡ e1icenas principales.

Los autores de "Atzimba."
~*~

No entra en nuestro propósito, al honrar las columrias de este
semanario con los retratos de los
señores Ricard.o Castro y Alberto
Michel, hacer un juicio ·crítico de
"Atzimba," la pieza que, titulada
modestamente opereta, se estrenó
recientemente en Arbeu y ha sido estrepitosamente aplaudida en
cada una de las noches de la semana que acaba de pasar . Ni neeesitamos hacerlo, cuando en la prensa diaria, plumas tan bién cortadas,como la
de Gustavo Campa, han emitido ya sus
caracterizadas opiniones acer ca de la valio~n. pro&lt;1ucción del talento musical de Ricard0 Castro
y la han elogiado cuanto es justo.
Al dar á la estampa sus r etratos, nos guía el
deseo de rendir un pequeño homenaje á los a1üores
de tan preciosa obra, y dejar apuntado un "El
}fundo Ilustrado" un ver dader o acontecimiento
en el teatro mexic¡mo.

ll'ltimo retrato del Sr. Lic. Don Katias Bomero, Ez•embaJador de M6ltiao en Esta.dos ll'nidos.
Cópia del ~nadro al óleo qne pintó el Sr. Mariano Silva y seni
r11mtt1&lt;10 6. la Embajada de K éxlco en Wlll!blngt.on.

Acontecimiento notable de la semana que acaba de pasar, ha sido indudablemente el nombramiento que el señor Presidente de la República hizo á favor del señor General Bernardo Reyes, para
que desempeñe la Cartera de Guerra y Marina,
1,1ombramiento que ha sido bi~n recibido y que se
califica de acertado.
Aceptado el nombramiento que fué expedido
con fecha 24 del corriente y prévia licencia que
concedió la Legislatura de Nuevo León para que
el señor Reyes se separara del Gobierno de aquel
Estado, la solemne protesta pública se verificó ante los miembros del Gabinete y en presencia de
los empleados de la Federación, el jueves último,
y tal acto fué motivo de demostraciones afectuosas
hacia la personalidad del señor General Reyes que
es bastante conocida por sus méritos de militar
valiente y pundonoroso, por su dedicación al estudio de todos los ramos gue han adelantado
en el arte 9-e la guerra, y por loB progresos que ha
alcanzado Monterrey•tm el tiempo que lleva el señor Reyes de gobernar la porción del territorio
:fronterizo que le fué encomendada.
Tales antecedentes, así como el hecho de que
el señor General Bernardo Reyes, conoce practicamente las necesidades del Ejércit~ justifican-ia"
demostraciones que se han hecho en su honor y hacen esperar que las gestiones del nuevo Secretario
de Estado produzcan el adelanto ya iniciado en el
impor tante ramo administrativo que se le ha confiado.
Los antecedentes de la vida militar del señor Reyes ~on_ bastantes honrosos como puede verse por
los siguientes datos: Nacido en Guadalajara el año
&lt;le 1850, ingresó muy joven al Colegio Militar de
aquella capital, y cuando apenas contaba 14 años
se alistó á las órdenes del jefe Ornelas y formando des~~ entonces parte del ejército Republicano,
combat10 contra las fuerzas imperiales; en Michoacán fué hecho prisioner.o, pero en 1866 :formó una
nueva expedición y fué á combatir nuevamente al
Norte de Jalisco; al triunfo de la República :fué
uno de los jefes que sofocaron la revolución iniciada en Sinaloa, y en 1870 tomó parte en la pacificación de Zacatecas.
Sus ascensos desde arférez, fueron en rigurosa
escala, habiendo obtenido el grado de General en
1880, como premio de la bizarría que demostró
en la acción de VillaUnión, en la cual :fué 0o-ravemente herido.

•

BAILE DE FANTASIA EN TEZIUTLAN.
~

j)ecorado inferior.
tes, nos ocuparemos en concreto de las diferentes
secciones que lo :forman.
SARDIN.

EL TEATRO DEL "RENACIMIENTO."
~

Entre los muchos progresos de ornamentación
y emhellecimiento de la ciuaad, que se han realizaclo en los últimos años, progresos que son deinaEia&lt;lo cstensibles para quien después de algún
tiempo de ausencia, visite actualmente la metróli, buena :falta hacía un teatro, que por su decorado, su amplitud y sus demás condiciones de higiene y de "com:fort" sati~faciera á las necesidades
sociales que hemos alcanzado. Esta necesidad,
según todas las probabilidades, qu_edará satisfecha
ton la construcción del teatro del "Renacimiento'' que se está llevando á cabo en el local que antes ocupaba la alberca del "Factor ;" obra, ya tan
adelau.tada, que su terminación se anuncia para
:fines óe Abril ó principios de Mayo, y de la cual
ya podem.Qs dar algunos informes á nuestros lectores en lo q~e se refiere á decorado.

No necesitamos detenernos en consideraciones, para demostrar lo mucho que habrá Oo-anado la Metrópoli, cuando este teatro abra al
público eus puertas, pues son bastante ilustrados
nuestros, lectores, para comprenderlas desde luego, y con tanta más razón, cuanto que estamos informados ~e que en punto á ventilación, higiene
y prevenciones para los casos de siniestros, todo
tan descuidado hoy en nuestros coliseos, nada te~dremos que desear.
Y, esto en lo que se relaciona á comodidades impe
riosas que es necesario atender indispensablemete, que
en cuanto á lo que demanda el grado ele cultura que
hemos alcanzado, es indudable que el nuevo teatro llenará en este orden una de las
más grandes necesidades.
El mobiliario será de lo
pues se
importarán directamente de Europa y Estados Unidos, lo mismo que
las ricas telas que se utilizaran en los "portiers."
Las obras se están llevando á cabo con toda actividad
y esto hace muy probable
que la inaguración solemne
pueda verificarse en el tiempo que han señalado los propietarios.
~

j)lafond con alegorías !I caja acústica.

La señora J osefi.na Mata y Ocampo de Carrera,
nieta del héroe de la patria Don Melchor Ocampo, visitó hace pocos días la ciudad de Teziutlán,
donde es muy bien querida. ·
•
Su permanencia allí :fué motivo de significativas demostraciones de cariño; entr e las que
se cuenta, un baile de fantasía coi¡ que se le obsequió.
. La fiesta, como todas las que se Yerifican en aquella rica población, resultó magnífica;
un grut,o de señoritas y caballeros ejecutaron el
aristocrático baile del "minué;" la mayor parte
de las jóvenes lucieron bonitos trajes, principalmente un grupo de gitanas que cantaron á la perfección una jota. Kuestro grabado reptesenta
ú taa hermosas señoritas v lamentamos no poder
dar á la estampa otras ilustraciones que se nos
rem iticro~1, por haber rcsu ltado Ycladas las
placas.
La señora Mala de Carrera cuenta con grandes
simpatías en 'l~eziutlán:, porque l1a sido muy benéfi.c·a en ese lugar. Habiendo ella heredado los
sentimientos de filantropía de su padre, del señor
General Mata, que aun cuando ya descansa en el
sepulcro, vive todavía en los recuerdos de los mexicanos y vivirá siempre en nuestra historia patria,
la referida eeñora ele Carrera es la protectora de
cidi&lt;la de los establecimientós de beneficencia
que existen en 'l'eziutlán, y todos ·1os hijos de esa
ciudad, grandes y pequeños, conservan reminiscencias muy gratas del señor Mata que, como es sabido, :fué en política una figura notable, en sociedad un cumplido caballero, y para los desheredados de la fortuna un bienhechor afable y desprendido.
En Febrero próximo volverá á Teziutlán la se-

ñora de Carrera á su regreso de Martínez de la
Torre, á donde va con el fin de que se haga la
exhumación de los restos del señor General Mata
que deben ser transladados á la Rotonda de lo~

Hombres Ilustres, de esta ciudad, donde ya se
e?-cuentra el m~num~nto que los guardará para
siempre y que dimos a conocer á nuestros lectore¡¡
en un grabado publicado con anterioridad.

�Domingo 28 de Enero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

Lf\ ULTIMf\· ENTREVl8Tf\.
(La maravillosa decoración del cabo Martín con
su colina de pinos y sus villas y chalets que descienden hasta el mar. Del_Mediterráneo tranquilo
y azul, se levanta una bruma ligera que da al paisaje el tinte que tienen las cosas vistás en sueños ... El Dr. Tavernan y Jacobo de Rosel, cruzan
una estrecha vereda bordeada de álamos entre cuyas ramas se :filtran los rayos de un sol color de· oro.
Es el sendero que conduce á la villa Smeraldi, propiedad actualmente, del señor de Anglese).
Rosel, (continuando la conversación.)-Iba ya á
abandonar á Niza, cuando recibí vuestra carta y
no tu ve sino tomar el primer tren que sale para
acá. Así, pues, 'mi querido Doctor, dadme algunas explicaciones. ¿ Qué negocio urgente es el
que qs ha obligado á llamarme? ¿ Y adónde me lleváis?

•

El Doctor.-A casa de la señora de Anglese.
Rosel, (deteniéndose estupefacto).-A casa.dela
señora de Anglese?. : .. ¡cómo! ¿ Acaso habéis• olvidado que hace dos años .. . ..
El Doctor.-No he olvidado nada. Hace dos
años, obligada· por un sentimiento que ,honra mucho á la señora de Anglese, y de comun· acuerdo
vos y ella, resolvistéis cortar de una manera brusca, las relaciones de amistad que existían entre los
dos. El motivo de la separación no lo ignoro tampoco. Ella, de honradez intachable, temiendo, no
sin razón, las hacechanzas de amor, y no ocultándosele ya el sentimiento que os llevaba con tanta
frecuencia á su casa, os suplicó que partiérais; y
vos consentísteis, juzgando que pues la aventura
no podría ir más lejos en tratándose de una alma
como aquella, el camino mejor sería poner tierra
de por medio entre los dos.
Rosel.-Además; recordad la tercera cirrunstancia: que el marido no parecía verme con buenos ojos ....
El Doctor.-Eso es; el señor de Anglese comenzaba ya á entrar en cuidado al observar la influencia que ejercíais sobre su mujer. Después de
esta ruptura cordial, voz habéis entrado en el gran
mundo, y como, al fin, no habéis nunca e~perimentado por la señora de Anglese una de esas pasiones exclusivas .....
Rosel, (tranquilamente.)-La he amado bastanJ.. J

••..•

El Doctor.-Sí, lo bastante para conservar un
recuerdo agradable. . . pero un recuerdo que no
sería capaz de daros la muerte.
Rosel.-¡ Oh, no! como á ella tampoco ...
El doctor, (deteniéndose gravemente.)-¿ Ella?
¡ ella se muere! ...
Rosel.-¡ Qué locura! Cierto es que siempre fué
delicada; pero ... veamos, ¿ qué es lo que tiene
ahora? ¿ cuál es la enfermedad? .• ... .
El Doctor.-Ninguna ... . el hecho es que se va
... que se va . . . Una idea moral, y con ella se le
v,i la vida, asi, poquito á poquito y cada día más.
Su marido, loco de dolor, lo ha intentado todo

por salvarla. Acaba de comprarle la villa Smeraldi con la esperanza de que este país, todo-lleno de
sol y de flores, le volverá la salud. • Pero ¡ nada!
¡ Bien honda está la ponzoña! ...
Rosel.-Pero en fin, Doctor, ¿ y la ciencia? ...
El Doctor.-¡ Ah! pobre amigo, ¡ la ciencia!. ..
¿ pretendéis curar el corazón con la ciencia? ... . .
N ó, nó; no hay que esperar ya. El fin es inevi table, y ser~ muy próximo, si el remedio supremo
que voy a ensayar con vos .....
.
Rosel, (vivamente).-¿ Conmigo?
•
El Doctor.-Sólo una revolución del sentimiento puede ef~ctuar el milagro. Al veros de pronto,
tra~ ausencia tan larga, experimentará una indecible sorpresa y con esta vendrá la crisis que
espero con tanta ansiedad.
Rosel.-Pero su marido .....
El doctor, (un tanto confuso.) M:e las he compuesto de man~r~ que esté ausente por algunas
horas. Como medico, creo estar en mi deber luchando hasta con el mismo
imposible y no preocupándome sino por el resultado
feliz de mi enferma. Soy yo
quien os ha llamado y quien
os trae. Cargo con la responsabilidad. ¿.Consentís, pues?
Rosel.-Sí. . . sí . . . sin
duda. ¡ Pobre mujer!
El Doctor, (llegando á la
puerta de la villa).-Esta
es la casa. Entremos .....
¡ Ah! se me olvidaba; una
palabra: recordad que para
ciertas ocasiones hay mentiras qu~ pueden ser bienhechoras.
El Doctor y Rosel penetraron al jardín, .un verdadero
paraíso, esmaltado de geráneos, amarilis y crisantemos. Los rosales y los ·heliotr~pos adornan la verja.
Después de atrav.esar .una
avenida de lilas, llegan á una
terraza cubierta de vidrios de colores y adornada
por grandes ventanas. El aroma de las flores del
jardín, llega hasta allí, difundiéndose en el aire
tibio y suave..: En una poltrona rodeada de cojines,
r~p?sa la senora de Anglese, casi acostada, y muy
pahda, con grandes círculos negros al derredor
de sus ojos, y agitada por la respiración fatiaosa
0
de la fiebre.
El poctor, (alegremente.)-Seüora, os traigo
una v1S1ta. . . . el señor de Rosel! . . ..
_(Incorporántlose bruscamente con un movimiento nervioso, más pálida todavía, como si toda su sa?gre afluyera al corazón, la señora de .Anglese mua con ojos febriles, sin comprender lo
que ve.)
_El Doctor.-Nuestro amigo que está pasando
una temporad~ en Niza, ha venido á pedirme nuevas de vos, y a fe mía, como yo no vivo tan lejos
de vuestra casa, he querido traerlo para mostrarle un caso de enfermedad, donde el paciente no se
restablece porque no quiere.....
. (Rosel, á la señora_ de Anglese, que permanece
sm ,~ar respuesta.)-Espero, señora, que no guardareis por esto resentimiento alguno al Doctor? ....
_(La señora de Anglese, con una sonrisa que ilu1:nna de pronto su rostro entristecido.)-No senor; no le irnardaré r_esentimiento alguno ...'. ni
á vos tampoco .... Si Travernan lo ha autorizado, s~ la significación que ésto tiene: que cree
:va mi estado más grave de lo que parece y que ...
e°: fin, no me asusto mucho por eso; todo es lo
mismo para mí!
El doctor.-:--¡ Qué ~ocura! Por el contrario.
Y O no lo hubiera pernntido absolutamente si vuestro estado fuera como creís, señora; y esto se ha
~echo con todas las precauciones debidas . .. El senor de ~nglese, vuestro esposo ha salido .... .
La senora vivamente.-¡ Ah!
El ,doctor.~Sí ..... fué por algunas horas á
Menton!. envian~ome recado de que viniera á
ª?ompanaros, as~ pues, he venido, y ahora permitidme que pase a prepararo1i1 la poción, he encon-

trado una nueva fórmula que ... permitidme, señora .. ...
La señora de Anglese.-¿ Para qué esa nueva
fórmula, Doctor?
·
El Doctor.-¡ Cómo! La vida es buena mientr¡i
vemos á nuestro lado amigos cariüosos que se interesen por nuestra salud ...Acostaos, señora. (El
Doctor le ayuda á recostarseentreloscojines, y luego dirigiéndose á Rosel) os doy un cuarto de hora solamente. No prescribo la simpatía sino á dósis homeopáticas. (Sale el Doctor).
(La señora de Anglese, con las mejillas coloreadas. )- Acercaos, señor Rosel. ... un poco más .. .
me fatiga mucho hablar en voz alta .. . ..
Rosel, (acercándose.)-Entonces es cierto . . ¿No
me guarda.is rencor? (Por toda respuesta, y con un
movimiento expontáneo, ella le tiende la manosu pobre mano crispada, de palidez mate, sin una
gota de sangre, transparente, que él agita de una
manera efusiva.)
Rosal.-¡ Cómo tembláis, señora, ¿ tenéis frío?
La señora de Anglese.-Sí, mucho frío, siempre
lo sien.to ... La llama se apaga. . . habéis hecho
muy bien en venir ...
Rosel, (protestando).-~ Pero es que yo no he venido por. eso! ¡ Y o os lo juro! Constantemente he
estado pidiendo á Tavernan noticias vuestras, ~
hasta hoy me permite venir seguro de vuestro estado que es visiblemente mejor ...
(La señora de Anglese con una tristeza resignada).-No me engañéis, amigo mío, no tan fácilmente se engaña á los que están ya tan cerca del
fin y que ven todas las cosas de la tierra con una
lucid?~ extraña!_ Si el Doctor ha permitido que
ve~gai~, no es ~~no porq?-e. . . Mas ¿ qué importa
el motivo? Estais en nn casa ... he allí una ale9ría_con 1~ que yo no contaba hoy, y que ha traído
a mis labios una sonrisa.
. R?sel.-Si viérais qué profunda tristeza ·siento
de ou que os empeñáis en hablar así .... con tanta
desesperación....
La seño~~ de Anglese.-¡Oh! no; si yo no tengo
desesperacion alguna; por el oontrario, estoy muy
content~ de morir. E~ último momento que, para
los demas, es tan ternble, no lo veo yo sino como
u1:a cosa dulce, dulcísi1;1a, será un suspiro un poco
mas largo que los demas, con el rostro vuelto á la
pared . . . eso será todo ...
Rosel.-¡ Qué insensatez! Vos no estáis en el caso de hablar así, señora. Yo que he dejado de veros

Domin"gc · 28 de Enero' de 1900.

EL MUNDO lLUSTRADO

p_or espacio de dos años, puedo decirlo con verdad y
R~sel.-¡ Tened cuidado! no sea que una imprusm temor de equivocarme: os encuentro mejor que dencia . ....
ante_s ... es decir ... menos cambiada .. . ¡ Oh! ¡ muLa señora de Anglese.-¡ Oh! ¡ qué n:r.i:prudencia!
chísrmo menos! . . . estáis igual.
Ayu~adme ... Deseo estar por algunos momentos
La señora de Anglese.-No obliguéis á vuestros de pie en la vida, y así, á vuestro lado ... Vos me
labios á pronunciar palabras que están desmintien-• sostendreis bien ... sois fuerte ... y luego que, yo
d_~ vuestros ojos. No tengo ya m esperanza ni ilu- no estoy _muy pesada. (~osel la ayuda á lev!illtarse,
sion alguna; pero os digo que no me siento ape- Y. ella se mcorpora en la poltrona, sonriendo infannada por ello. Así, pues, no hablemo\ más de eso. tilmente.) ¿ No es cierto que no peso nada?
Me hacéis una visita, quizá la última, y me sien~?sel, c?n galantería.-Asi es, el peso es de un
~o• hoy muy feliz, no amarguem-0s estos breves recien nacido . .. el de un pájaro!. ...
mstantes con pensamientos t ristes.
La señora de Anglese.-Llevadme hacia el aire
Rosel,(después de una pausa.)--Hay,sinembargo, hacia la luz! Las aves cuando presienten su mue/
una cosa en vos, que no ha cambiado, una cosa te, van á cantar una vez más sobre la copa de los
que se ha hecho más bella. . . vuestra mirada se- altos árboles! Vamos allá, al borde de la terrañora, vuestros grandes ojos llenos de infinita dul- za .. d oh! pero qué lejos!. .. no parece sino que
zura y de luz . . . Sí, los miro, los veo tales como ~unca habremos de llegar allá. ¿ No os fatigo, selos ví_ la prime!"ª vez que nos encontramos, hace nor de Rosel?
Rosel.- j Oh! no; pero vos ¿podréis? (Mirándotres anos, en casa _de la Duquesa de Lignery, y tales
como los ví tam L1én, un tanto entristecidos cuan- la anhelosa y pálida como la cera).
(La señora de Anglese, sin responder, y contemdo nos vimos la última vez, para separar~os! . ..
Y. ¡vamo~! que no han estado lejos de mi pensa- plando el admirable paisaje.)-¡ Qué hermosa namiento m un minuto!. ...
tura!eza! . . . Me parece que nunca la he visto! ...
(La señora de Anglese, sonríe con aire de duda.) i Que a~ul está el mar! un azul suave . . ... allá, e'"l
Rosel.-Es que . nunca os he olvida.do, señora, el horizonte, donde se balancean aquellas velas
¿.no acaso os he dado la más grande prueba de bla1;-cas!. . . ¡ qué l~jos!. .. ¡ y aún es más atrús tv•
daV1a donde voy yo!. ....
amor, separándome de vuestro lado?
. La se~ora de ~nglese.-Sí, ciertamente y os
(Rosel, sin encontrar palabras con qué responP~~o perdon por mis_palabras, ¡ Oh! si vuestr! afec- der.)-¿ _!'or qué pensar siempre en eso?
é10n 1:1º es .como mi salud, podéis decir cuanto
La senora de Anglese.-¡ Y esas flores que naqueráis que yo lo creeré todo!
cen hasta en las rocas ... ¡ mirad! todas esas flores

Rosel, retirándose y saludando á de Analese
con
0
voz muy baja.-Os pido perdón, señor!
De.Anglese.-No .. . yo· lo sabía!. ..
}losel, ~i~aménte.-Es decir que vos, señor, habeis permitido . ....
pe Anglese, con un gran sollozo.-Ya lo veis,
senor de Rosel, es que yo la amaba más profundamente qv.e vos! ... . .
MIOHEL PROVINS.

ARTISTAS ESPAÑOLES
LO QUE SE DICE mr M.4.DRm.
~ex:!,,

,
t()49"''.-E ste es e1 numero
de actores y actrices que

e~;mos en España, según la última estadística
ta 'y sk~:ªª: q~e codn tr¡!s mil cuatrocientos noven~
.
comicos • ambos sexos no puede or a
m~rse
compañía para el. teatro Español g T~np~e e se_r, ó mejor dicho, no debe ser .
númer~ dJ~;ti~~~;~:ble que en ese c~nsid~rable
renta que serían útil:/or men?s. tremta o euazar lo que parece irrcaliz~bf p~oQpo?ito para realide calcular :
e. e: ue menos se pueN o diré yo que t 1
.
.
tos y pico que a /n re os tres mil cuatrocienL
comedias abundenn Jan PV~r esos pueblos haciendo
'
.os icos y los C 1
algo sabríamos de ell
M. d . a vos, porque
· •
os en a r1d · pe d
vmcias ha salido el notable acto Tu ro e provaron con ellos á Buenos Ai { G entes, que lledoza; de provincias hubo res tª uerrero y Menble actor Gonzál
que raer al muy notael "Cyrano ·" d ez pa~a ~eempl~zar á Mendoza en
Carmen C
e provmcias vmieron Julia Sala Y
ría Tubau~ /:;tle et~e~u~!fmpo_ la Boldum y Máarroja el censo al auno
yd ~ico de actor¡:!s que
tiene duda. : 0
se po ria escoger; esto no
Con ellos, y con los que a,
h
escena y muestran felic diun °:º. an salido á la
tres ó cuatro alumno es spos1c10~es (yo tengG
ría fácil organizar al;o s;mamente dispuestos), sedo no hay nadie neces ..· orqu~ en este bajo munDios) en un día desa ano, 1 s1 (lo que no quiera
nato y la Cobeña y l prec1eran Thuillier J ·Dootros como constituy:n fº ! ª Oltega .Y tantos
el público tiene co,;tumb;e ~uc ~o : artistas que
porgue el teatro no puede e º!r, Lo ros vendrían,
morir. o que h
que tn el teatro sucede lo m·
ay, es
ca : llevamos treinta a d8mo que en la políticomedia nacional á lo no~ e ver representar la
mismos cómicos malos\:,ismot actores, y con los
l)lico ama la novedad
mos ir~do. Pero el púde actores jóvenes, bie~
do vies~ una_ ~o?ena
representando muchas com
y bien dmg1dos,
público se encar aría
e ias nuevas, el miSJnQ.
españoles no dangho c~e ªá~ntarles. Los autores
eme las compañías sln d~ _1a\ á los teatros, porber en ellas más que un e, cien es, y no suele hael autor vaya d~scansadi. o dos actores en q11ienés
De los teatros por horas e
tistas se ven condenado á , ? 1os. cuales lo,; Rrchulos, ratas munici a1 nf. mterpretar más que
castañeros n'ovillerosp ed ifadores, aguad ore:-;,
la lit§ratu~a canallesc~ !e ;~ ~ ¡,ersonal Lajo de
nos actore1&gt; y sobre tod
na~ sac;ir mu_v lmemuy notabl~s y' con m ho, ac,trir1's, oue las hay
•
uc r; 1 :? ento · (' ; · d
que 1as "estrellas" de A 1 l - z . c. {u.en u,la
en un teatro serio d ,Pº o, a arzuela y Eslava,
Con las dos SeaurafºJ ~ian _dar 1.n gran resultado?

ur~t

r

!º

b-

f

C::flºª

Rosel.-¿ Me permitiréis hablar de una manera ·.J.yo aroma llega hasta aquí ... las rosas, los heliofranca ?
tropos, las retamas ... ¿No recordáis haberme leíLa señora de Anglese.-Sí, y yo también voy á do un pasaje de d'Amunzir, en aquel camino borhacerlo.
Ya no pienso sino en Dios ami- deado por las retamas en floI'?
go mío, en Dios á quien he obedecido hast~ el saRosel.-Sí .... lo recuerdo . .. . .
crificio . .. Tod? s,e ha acab~do en mí ... siento que
La
señora de Anglese.-Es decir que existen seno queda en m1 ser rasgo nmguno de pasión humares
que,
en este paisaje maravilloso bajo el calor
mana . . . es solamente en mi alma donde queda algo muy dulce que es lo que va á causar mi muer- del sol, en medio de e~ta alegre n;~uraleza, pueden amar .... amar libremente, sm ser culpate ...
• bles?_. ... . ¿ ~s decir, que hay seres para quienes
Rosel.-¡ Diana!
La 'señora de Anglese.-Es por haberos amado esa d~cha ,e~1ste? (Su_ voz tiembla y cada vez se hace mas debil) ¡ La dicha ! para mí, nunca ... nuntanto, cuando yo ni quería ni p~día ser vuestra ...
ca• . ... ¡ Dios mío, siento que yoy á morir, ¡ pereso es lo que ha acabado con IllÍ vida. Esta c~e- donadme!
.... Adiós, señor Ro~el ....
si?n que hago, la oirá esta noche mi confeso1' y
Rosel,
asustado
de .ver su semblante inmóvil D10s habrá de perdonármela ¿ no creía? No hay ·
para qué llorar y entristecerse. (Al ver que Rosel i Diana!. . ... ¿ Qué tenéis? .. . ¿No ois que os hase cub~e el rostr? con las manos). Ya lo veis voy blo? . . . ¡ Respondedme !. .. ¡ Socorro, socorro!
(Violentamente la toma en sus brazos y la lleá monr en medio de un sueño tranquilo y dulce . .. y v?s. conser~aréis de mí un recuerdo muy va hacia la poltrona. Bruscamente, dos puertas se
puro, casi mmaterial, el recuerdo de las historias ª?ren, y Tavern_an y el señor de Anglese se precipitan prorrumpiendo á la vez en un solo grito de
que no se concluyen aquí en la tierra! ...
Rosel, (mirando que ella hace un ezfuerzo por le- terror).
vantarse.)-¿ Qué es lo que intentáis?
-¿Muerta?
La señora de Anglese.-Levantarme, sí. ¡ Lo
El doctor, inclinándose ~obre el corazón de la
que no he. ~echo en un mes! . . . Hoy me porto. co- señora de Anglese.-Aun no; pero ... ¡ esto se ha
ID') u:::1a mnr..
acabado! no recobra:rá el conocimiento .. . ..

.

.

•

y

.¡,

na. Perales, B°rú, tA!fu~i:~ra~no, Lu~recia Aramosa figura y gran talent d 1 que faenen herhacer siete í{ ocho damas ~e ~ escena, hay para
No es difícil ni much
ea ro de verso.
un buen .cuadr~ de com/ -~en~s, _llegar á r~unir
cuando sabemos que ha a~ia c micodramática, y
mil cuatrocientos nove~t:º /n·d~ f,ºr Españ.~ "ires
bos sexos no hay para u, d sie e actores de amt~ de est~s artist~s viie~ Js~~pe~ar; }amavor parpiezas malas y á cantar c e_ icailfs a representar
reales la hora. La entradanc1onc as de teatro á 2
dignificaría, trabajarían : en e¡ teatro ~rande les
arte español lo ganaría Aºr ID s ~ntusiasmo y el
el suelo, en todo éne; d uerza e echarnos por
á creer que debem~s an~are cosas, hem?3 llegado
no es verdad., lo que sobranen
en cuaEtro Pte.s,
.v e~to
8
11;1entos aislados para reedificarlo t 0 ~ana son elefaón es dar con quien t
. o. La cuesreunirlos y hacer un
y tesón para

f

co:~:t:edios

�· Et MUNDO ILUSTRADO

D6hm:go 28 de Enero· de_ 1900.

•

La Compflñía "Scalchi" de Conciertos.
•

EL

MUNDO ILUSTRADO
•

AÑO VII--TOMO I--NÚM. 5

MÉXICO, FEBRERO 4 DE 1900.

Director: Lic. BAFAEL BÉYES SPflll'DOLA.

8UBSCRJPr.TON MENSUAL FORANEA, 81.50
!Dl!M IDElll EN LA CAPITAL, $L25

Gerente: AJll'TOJll'IO CUY ÁS.

En achaques de andante teatrel'Ía, el público se
ha convencido de que más vale ''uua" María Gue' y paga cmco
·
rrero que "diez" P ard aves,
pesos por
tr~s actos de Moret ó Lope con mayor agrado, que
vemte pesetas por los clesi~udos de !as "Instantáneas" y las romanzas del Sr. Vigil.
-&lt;:::,.,CX::,..

SEÑOBA DE PASQUALI, Soprano,

La Capital de la República ha demostrado en estos últimos tiempos, que no sólo "sabe" sino que también "puede" pagar espectáculos caros.
Si en materia de arte se había calumníado un poco al público, en asuntos económicos se incurrió en u11 error al imaginar que no habria dinero bastante para sostener Compañías á pr€c:os más altos que los que ordinariamente rigen
en nuestras salas de espectáculos. ·
De Agosto á la :fecha, hemos tenido do~
compañías de ópera-la temporada de la
Chalía en Orrín y la "season" de Sieni
en nuestro primer coliseo-la campaña
p.e María Guerrero, brillnnH ;'lla como
r ~i::.¼.tdo artístico y como negocio; y en
perspectiva una serie de audiciones de la
Scal~hi, otra temporada de la "troupe"
espanola y el "prospectus" Padereuski.
Decididamente la buena ciudad de Méx:c:&gt; va queriéndose codear con las 0"'randes capitales.
Y si no, aquí está la prueba: un aficionado á la estadística, ciencia q1.1.e, á las
veces, hace hermosas instrumentaciones
numér icas, nos hace saber que sólo en el
~ ~e E?ero de, cs~e año se han 15astado
en cl1verswnes pub!tcas más ele "doscientos mil pesos."
A este. dato deben os agregar que un
e3:llprnsano de teatros americano que nos
v1s1ta actualmente, estudia nuestro "me'.lio ambiente" artístico con objeto de
.maugurar campañas e,dnicas, trayéndonos )menas compañ(a«. partiendo de los
precios que en estos últimos meses se han
.i:atis:fecho.
0

"El Mundo Ilustrado,') que siempre ha reco"'ido
en sus páginas todo lo que se relaciona con° los
grandes acontecimientos artísticos, presenta hov
á sus lectores á los princiµales mie1:1h.1·0-&lt; de )ii, Cmdpañía de conciertos, á cuyo frente figura la señora
Sofía Scalchi, y que según anuncia. dará. solamente cuatro audiciones en esta capital.
. Si nos conv~rtiéramos en ecp de la fama de que
vienen precedidos, anunciariamos en estas líneas
la llegada de un grupo de ll'ftistas verdaderamente
notables; pero la experiencia nos hace ser cautos
~
y no haremos en estas líneas derroches de elogios, ~•!i)
pues esperamos que en la:: , ;¡rimeras audiciones ~. • •::
queden comprobados los meritos de estas celebri- •
,
.,,-..,¡..,.~ lades.
•
J◄'
t ' 1 S
·
© 8
SEfrOB DE PASQUALI, Tenor.
· _n cuan o a a senora calchi, que ya es cono· ellos más que lo que refieren las crónicas
extranjeras y que vamos á transcribir
en extracto:
El tenor PasquaH, joven y de buena
presencia, es natural de Palermo y hombre de posición social, puesto que tiene
e~ título de Ingeniero Civil, pero entusiasta po~ la música cambió el compás y
el teodolito por el teatro, y se dice que
ha resultado un tenor lírico de los que
llaman la atención en su género y que
han conquistado fama y triunfos en los
principales teatros efe Estados Unidos.
La soprano, señora de Pasquali, une á
su belleza sorprendente muy buenas
ªotes de artista, distinguiéndose, sobre
todo,. por su manera de vocalizar que le
permite rematar perfectamente todas
las notas que emite, con una pureza quJ
llama la atención.
El barítono Franceschetti, dícese qne
es muy conocido en Europa y que ha
llegado á ser predilecto de diversos miembros de las familias reales, entre otros
del Príncipe de Gales y de la reina Mar~
garita, quien le reg.aló en al"'una vez
un fistol de brillantes valiosos.º.
Por último, el :Maestro Director señor
Lo Verdi, también viene precedido de
fama y se califica ele muy notable.
Entre sus trin~fos se refiere el que obtuvo con motivo de una composición
que se titula "Marcha de los Reyes" y
que :fué dedicada á los monarcas de 'rtalia; .L~ . primera ejecución de esta pieza
:fue d_mg1da por el au tor, asistieron los
mencionados monarcas y tomó parte en
la_ audición un coro compuesto de mil
senoras que se escogieron entre la princiSl".ÍiOBA SOFIA SCALCBI.
pal noblez1 de Italia.
cicla en México, solo queda una reserva que hacer
antes de presaiiarsustriunfos : ¿ conservará las mismas facultades que durante su corta permanencia
en la metrópoli la elevaban al grado de competir
con Adelina Patti?
Si esto es así, el público de Mbxico es indudable
que va á tener oportunidad de hacer una ovació-a
á una de las verdaderas estrellas del arte, pues aun
cuando mucho se ha adelantado en gusto artístico,
es unánime opinión que la que cantó como lo hizo
la señora Scal_c~i, ur¡a "Semíramis" que aún se
recuerda en :Mex1co, en todas partes y en cualquier
tiempo será aclamada.
La señora Scllchi, no solo en México donde relativamente hemos visto tan poco ne a1:te, sino en
e~ mundo entero, en las más graneles y populosas
ciudades europeas ha sido calificada cerno un "'enio.
¡ Ojalá la podamos ad.mirar revestida co~ tan
preciosas facultades!
~

A , FBAJll'CESCHETTI, Baritcr.o,

En cuanto á los demás artistas no sabemos de

Fausto sin

)Yfefisf6fe/es.

,.
Cuadro de Eduardo Grunneri.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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