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                  <text>Domi~go 4 de Febrero de

•

rno_o.

EL MUNDO ILUSTRADO
él pisaba y la vió caer sin sentido sobre la alfombra, y contra la mesa hacerse sangre
y ¡ no pudo auxiliarlo!
La cabeza le temblaba inusitadamente; pensaba,pensaba mucho; recorría su pasado y miraba hacia el horizonte de lo porvenir y se miraba desesperante, desgraciado, extraordinariamente infeliz.
Aquellos hombres se hal)Ían estado al I í toda la tarde, iban á descanzar, iban á
ver á sus mujeres, iban á gozar, á vivir, ¡ ¡ á dormir!!
Y él no, él no tenía afecto , no tenía comodidades, él
ni siquiera podía haberles
gritado: "yo también pienso,
también siento; yo también
amo y odio, también vivo,
pero con una vida de muñeco que tiene cabeza de hombre, con una vida sin igual,
con la vida de una cabeza que
separada de su tronco, siguiera
viviendo muchos
díaE&gt;."
Y la cabeza seguía balanceándose sobre la varilla elástica,
Le dolía por todos lados ;
parecíale que le enterraban
en muchas partes gruesos clavos, y sentía la vibración continuada como debe
sentir el estremecimiento el alambre telegráfico
cuando le pasa la corriente.
El trozo de plomo desprendido de la, bóvetla
craneana le rebotaba dentro de la cabeza; y á veces se le quedaba quieto en alguna sinuosidad como
doloroso tumor.
.
Ese trozo de la misma sustancia que estaba hecha su cabeza ¿no sería su pensamiento?
Por la calle pasó despacio un carro cargado con
rieles, levantando mucho ruido, y haciendo temblar el piso.
El estremecimiento se le acentuó, se hizo más
fuerte y continuado el temblequeo, y nuevamente
se desesperó.
Sm dolores aumentaron; sintió como si se le
derritiera por el interior la cabeza; igual se~1sación

qué cuerpo sostenía á "él," porque ¿ él no era su
cabeza?
Y él mismo, agitando la cabeza se contestaba
materialmente y con acción sentenciosa que sí,
que sí. . ..
Se entristeció ¿ pues, no tenía. aspecto de estúpido?
El traje multicoloro, de pésimo gusto, con las
manos,-aparentaba tener manos,-"perdidas"
en los bolsillos del pantalón, replegaba hacia atrás
el largo abrigo que le cubríí\,, Y tenía a_!:&gt;domen redondo y abultado c~mo de hombre satisfecho, corno de burgués rechoncho; él que, si alguna ventaja tenía, era }a de no comer, porque no lo necesitaba.
¿ Su cara? una cará amplia y eu-nosa, cara de
hércules cándido, bueno, bonachón, tonto.
Si hubiera podido hablar, y hubiese dicho qué
pensaba, nadie le hubiera creído, sólo por el aspecto ele idiota que tenía. Sin embargo, pensaba, -:,· pensaba como hom brc barbudo-aunque
ridículamente barbado.-AdemáR, el stúrimiento
le había tlespertado extraordinariamente la inteligencia.
Mucho tiempo estuvo contemplándose en el
espejo hasta que, agobiado, desvanecido, triste,
se le detuvo el pensamiento, entró en reposo absoluto su cerebro, con la cesación del movimiento
de la cabeza que tan to odiaba: se odiaba á sí mismo, con odio destructor, odio mortal.
Sólo unos cuantos días, m"u_v pocos, tres, había
sido feliz; no había pensado.
Por la noche el niño rubio lo dejó acostado en
un librero Y cuando él mismo fué á sacarlo de
allí, llevaba el rostro muy pálido como si lo hubiesen bafiaelo con cera, y los ojos muy hundidos,
corno si hubiesen estado á punto de sepultarse en
sus propias órbitas:
Pobre niño; él le amaba á pesar de todo.
¡ Ah! él había sufrido no sólo con sus dolores;
estaba sentenciado á ser testigo mudo del drama
que se desarrollaba como entre bastidores en aquella casa. El había asistido á las aterradoras desesperaciones de aquel hombre, dueño suyo, que,
creyéndose sólo se mesaba los cabellos y rugía por
sollozar. Alguna vez ese hombre clavó sus ojos
que destilaban lágrimas en el muñeco de cabeza
fuertemente estremecida y quedó pensativo; tal
vez sospechó por un momento el suplicio de aquella cabeza.
1
Otra Yez fué despertado bruscamente; la dueña
ele la casa tomó entre sus manos un papel que

EL MUNDO

ILUSTRADO
SUBSCRIPCIOl&lt; Ml!:NSUAL FORAN1U,, SI ,r,o
lDXM IOBM XN LA CAPITAL, $l.~

MÉXICO, FEBRERO 11 DE 1900.

·. AÑO VII--TOMO I--NÚM. 6

Gerente: Alll''l'Olll'IO ClJY ÁS,

Director: L i c . B.Al'AEL BEYES SPÍJll'DOLA.

•

habría experimentado, cuando lo fundieron en el
molde, si ya entonces hubiera tenido vida, si hubiera entonce;; podido sentir ya: pero no; la vida se
la había dado fatalmente aquel bamboleo.
Al menos los hombres cuando odian la vida,
pueden dejarla á un lado.
,
Y bien, ¿ no dicen que la cabeza manda y gobiern~ al cuerpo?
¿ Por qué él 110 podía ni levantar una ma,no?
Y el esfuerzo del muñeco fué terrible ....
En la mañana encontraron la cabeza caída á los
pies del muñeco, y las manos, ¡las manos que había sacado de los bolsillos clel pantalón! crispadas
y en alto, cerca de la varilla elástica, ya quieta, rígida, y en la ~ual antes se balanceaba la desgracia
del pisapapel.
FRANCISCO ZARATE RUIZ.

•

•

•

II

COMPLAINTE.

PÓRTICO.
-::::&gt;O~

Villano, trovador, fraile ó guerrero,
Con hoz, breviario, bandolín ó espada,
Fuera hermoso vivir en la pasada
Heróica edad de corazón de acero.
Fuera hermoso, en verdad! Si fraile austero
Yer á Dios con extática :mirada;
Llevar por la Esperanza constelada
Y la Fe, el alma, si infeliz pechero.
Si trovador, en el feudal castillo
Cantar guerras y amor, al suave brillo
De los ojos de hermosa castellana;
Combatir, si guerrero, noche y día,
Asaltar, lanza en mano, una abadía,
O acuchillar la hueste musulmana!·

•

•

Va mi pálida quimera
A enredarse, como una ave,
En la onda, crespa y suave,
De tu blonda cabellera.

I
Eres la rosa ideul
Que fué la Princesa-rosa,
En la querella amorosa
De un menestrel 11rovem:al.
Si tú sus trovas quisieras,
Llegarían, como un ruego,
Los serventesios de fuego,
En harmoniosas hogueras.
Darías al vencedor
Los simbólicos trofeos,
En los galantes torneos
De la ciencia del amor.
Incensado por el aura
De la dulce Poesía,
Su cetro Clemencia Isaura.

Serías el lirio humano
Que halló un rey, bajo su tienda,
En la brumosa leyenda
De un meinensinger rhiniano.
En tí vería el guerrero
Perla~ y rocío, co1'f!o
En el tesoro del gnomo
Que de,cubrió un hechicero.
Tendrías un camarín,
Por las hadas adorn;id,),
En un palacio enca11tado
De las márgenes del Rhin.
Y en las noches de las citas,
Bajo el rayo de la luna,
En,idiarán tn fortuna
Loreleys y Margaritas.

III
Mientras pensativo y triste
Junto á la cruz ele un sendero:
E~trechara un caballero
La banda azul que le diste.
En tu ventana ojival,
Dulcemente reclinada,
Oirías la balada
Del ardido Parsifal.
Y de un juglar, que ha traído
S'* harpa cubierta de flores
La h isto ria de los amores '
De Crimilda y de Sigfrido.
En tu blanco camarín
Por las hadas adornado
, el sagrado. '
R esonana
Cántico de Lohcngrín.
Y a mi pálida quimera
Se ha enredado, como una ave
E n la onda crespa y suave '
De tu blonda I cabeitera. '

'Jficardo Jaimes Freyre.

--·

..--

•

.

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I

14 d
f

esfafua de la &lt;Jorregioora ~oña Josefa órfiz de ~on¡ínguei,
4eeoubiertael5 del aotual en el jardfn de Sa.•to D~minll'o,-Ké:rloo, D.

r.

�Domingo 11 de Febrero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 11 de Febrero . de 1900.

•
lJlll'.A. VISTA DE P.6.CKlJC.6..

•

j)achuca.
~

Quienes no hayan visitado Pachuca, tendrán conocimiento de su importancia como centro minero, sabrán que no sólo en las montañas que rodean
la población, sino en todas las que existén en el
extenso Estado de Hidalgo, se abren infinidad de
bocas, por las cuales el pueblo obrero desaparece
en los días de trabajo, como por escotillón, para
arrancar á las entrañas de la tierra las riquezas
que contiene, á costa de labores fatigosas y de peligros sin interrupción que han costado millares de
vidas, pero que ha.n producido valiosas é innúmeras barras de oro y plata llevadas á todas parte;;
del mundo, y la riqueza de aquella población, que
hoy recuerda las épocas de las grandes bonanzas;
pero que aun en su pasajera decadencia, ocasionada por la inundación de las minas, cuenta con
elementos de trabajo para emplear millares di
brazos.
Sabrán también, aquellos q11e no conozcan Pachuca, que estrecha y reducida la cañada que forma aquel grupo de montañas, los pobladores han
invadido sus laderas y construido en eilas sus habitaciones; pero es difícil imaginarse el precioso conjunto que forman aquellas casas de desigual altura, sembradas en las faldas de las montañas.
Panoramas tan bellos como el que hoy representa nuestro grabado, son los que se admiran por
donde q~era que la mirada se fije, y en determinadas horas del día ofrecen extraordinaria animación que los hac.e aun más hermosos.
En las primeras horas de la mañana, aquel sinnúmero de vericuetos, de estrechos callejones, iluminados por los primeros rayos solares, se v¡;n cruzados en todas direcciones por los trabajadores que
se encaminan á las minas, y por las mujeres que se

Fot. -de Angel 111. lllaldonado.

•

dirigen á hacer sus compras, y aquella muchedumbre, vista desde lejos ascendiendo con relativa dificultad ó bajando Yelozmente, cautiva las miradas.
Después. cuando todo aquel enjambre de trabajadores ha de8cendido á los immensos subterráneos
á arrancar á fuerza de pica y dinamita las piedras
minerales y las mujeres han regresado á sus hogares, la ciudad entra casi en silencio; pero el viajero
tiene todavía mucho que admirar en aquellas laderas: por todas partes se desprenden de las altas
c-himenea5, entre aquel panorama, siempre bello,
densos penachos de humo, que al elevarse en el espacio, van pregonando la laboriosidael constante,
el trabajo no interrumpido de aquella simpática
población.
Por la noche, cuando se encienden los faroles
del alumbrado de aquellas callecillas irregulares,
cuando á través de las ventanas se distinguen las
luces con que los habitantes se alumbran en sus
hogare~, el aspecto cambia, pero es no menos hermoso y se admira lo mismo que durante el día.

las hojas con todos sus variadísimos colores y los
lotos, y las crisantemas y los asfodelos.
'
Veo _absorto los iris misteriosos, y vuela mi
pensamrnnto al helado Norte ó al ardiente Mediodía.. ó al voluptuoso paraíso oriental.
Suntuosidades de las esmeraldas engarzada~
en el oro fino, eleslumbramiento de los topacios
hechos con rayos de sol cuajados, duelo de los
azabaches y de las obsidianas; luces de los amatis•
tas en las sombras ele las liturgias: yo os he adornado y poseíelo y explorado los arcones profundos de los ojos.
Cuando _los he visto tristes, los he visto llorar;
}' sabe~l_: s1 los negro~ lloran, el llanto corre por,
las meJillas morenas en diamantes cristalizados•
los ,verdes deja1: caer las lágrimas como gotai;: d~
rocio; los castanos, se m~ antoja que manan úmbar,_y en cuanto á los azules, estoy seguro que
destilan perlas.
i V,irg:~n encantadora! ¡ qué claros son tus ojos
Y que diaf~na tu frente! Tu frente es muy blanca y tus OJOS muy verdes,-y junto me parecen tu
fre~te la_ pal?ma J tus ojos las hojas de oliva que
envia Dios a ~1- esperanza. Cuando me ves,
Gr~schen, veo el ms de tus oja.s, tan azul y tan miste~ioso, como las lejanas montañas. Si pierdo tu
~'l{',&lt;::&gt;,
m irada en la tuya, ~fao-dalena miro un t .,., l
En mis viajes por el país del sueño;me he pa- · que tuest~ el medio-díaºy que ~uavemente b:;~:seado á la orilla de los mares de los ojos .erdes, cea la bnsa.
, A tus ojos negros, Zulema, me asome he asomado al borde de los abismi;,s de Jos mo ~orno a un estanque cuajado en la orilla de
negros, y levantando la mirada la he perdido Nenufares.
en los azules como en las profundidades de lo~
, L~ voluptuosidad, el orgullo, la dulzura el
cielos.
vertigo,_ todo resulta en vuestras profundidade~.
Las pupilas ele los ojos negros asemejan lu. ~01s la . esperanza, evocáis la ilusión, su es:
ciérnagas brillanelo en la obscuridad; lucen las de t~ona1s la tnsteza, vestís el luto; sois todosglos
los verdes, como li.s reflejos de los astros en una placeres y todas las amarguras.
cisterna; parecen las de los azules dos cirios
, Algunas veces que os he visto laraamente os
dentro ele dos espirales de incienso.he robado muchos secretos: en vosotros
'd
En los ojos florecen los más hermosos jardines: transparentes, he admirado todas las riq~e;:;

POR LOS OJOS.

¿f~

EL MUNDO ILUSTRADO '

los ni.ares: caricias como algas aterciopeladas, discursos al mismo tiempo realistas y místicos,
.ansias ávidas como esponjas, lujurias rojas como saludó la -aurora de la nueva. centuria, la centucorales, perlas voluptuosas. Explorando vuestro ria de la grandeza marítima y colonial ale€ter, azules soñadores, he visto arder el sol, pa• mana.
Se equivocaron, S. M. el Kaisser y el Imperio
lidecer la luna y relucir la estrella de la tarde y
y
la
cronología alemana, á mi modo de ver. ¿ Pudo
la polar y todas las constelaciones luminosas. En
vuestra selva, ¡ oh, garzos! he cqntemplado las haber comenzado el cómputo de la Era Cristiana
doradas naranjas de las Hespérides y las man- el año cero?¿ No se tomó como punto de partida
zanas incitantes del Edén, y esperezándose negli- en el monaster io en que comenzó á adoptarse este
gentemente las lascivias como traidoras panteras, nuevo modo de computación (reza la tradición que
y atarazando mi carne las concupiscencias como un monje, Dionisio-el pequeño, fué el inventor de
tigres feroces. . Sondeando vuestras tinieblas, la Era Cristiana en el sig~ de Justiniano, que hoy
negros impenetrables, oígo allí en el fondo del llamamos el siglo VI) el día del nacimiento de Jeabismo despeñarse un torrente, y adivino en sus sús, corespondiente al 25 de Diciembre del año
linfas erpumas furiosas y cabrilleos fosfc re~rcn- 752 de Roma (luego se pasó el cómputo para regularizarlo al primer día del año 753) y ~e diJO
tes.
En ocasiones me recordáis la Edad Media: la primer año después del nacimiento de Cristo, prinobleza orgullosa de las castellanas, las torres mer año de la Era de Cristo? Pue~ 8l e~to es eieraltivas, las ventanas de colores, y revivo en vues- to, (para mí es evidente) cuenten ustedes; y ó un
tro brillo la majestad de los esmaltes y de lo~ siglo no tiene cien años ó el año de 1900 es el año
metales: el oro mate que simboliza las altas proe- centésimo de la décima nona centuria; porque si
,:as, lj plata luciente de las escleróticas que se quiere hacer de todo año 99 un año cien, y eso
testifica el candor; el celestial azur que reproduce pretenden los alemanes, oficialmente, resulta que
la inocencia, el aristocrático senople que resume el primer año 99 tuvo por punto de partida secular
,rn :,ño cero, y no diciendo esto nada, 1endríael valor, y el sable triste que en los blasones de
los caballeros quería significar el disgusto de la mos la sipgularísimi.. conclusión de que_.Cristo ha.
bía nacido en n ingún tiempo, es ctecir, que,
vida.
Yosotros me habéis hecho conocer todos los cronológicamente no había nacido.
Sé que es esta una verdadera cuestión "fin ele
excitantes: ol. opio adormecedor, el champaña sentimental, el café concentrado que atiranta los siécle" y que se renueva cada fin de siglo desde el
nervios, el humo fragante del tabaco que inspi- año de H00; pero yo aseguro que no he de variar
ra los sueños hermosos; todo me habeis br inda- de opinión como vereis,lectores, si llegamos, como os lo deseo, al año de - 2000. Lo que ofusca un
do hasta la saciedad,
Por vosotros he entrevisto los vicios, he pre- poco en este asunto es el cambio de milésimo, eL
sentido los crímenes más atroces y me he sacudi- paso de 1899 á 1900 ¿y qué?Eso indica que al p1rndo al impulso de las avasalladoras pasiones. An- to mismo de terminar el si~lo XIX adquiere un
te los verdes de aúreos matices, he sentido l&amp; milésimo designativo; y nada más y nada menos.
ago~ía de los jugadores; el oro de los garzos que Tomar pie de e:.te cambio en las cifras seculares
encierro dentro el cofre de mis labios, me ha he- equivalfü:ía á empeñarse en que el siglo que ahorn
cho experimentar el tormento de los avaros; los acaba no podía ser el siglo rn, porque su milésimo
negros me han aconsejado la horrible traición y había sido 18. "Y amén."
~
los celos tenebrosos. Los azules me han enseñado
la virtud.
2.-Ahora sí las tropas inglesas en número noY .sois cobardes y engañosos como vuestros due- tablemente superior al del enemigo se mueven á
ños, ojos inquietantes. Vosotros, verdes, ¿ no sois un tiempo á lo ·1argo de toda la linea de asalto hapérfidos, y en ocasiones no mostráis
reflejos cia Bloemfoenteine en el centro, French y Gata,
azules como el amor que es vuestro espejo? ¿ Vo- ere y Lord Roberts dentro de pocos días, haci 1
sotros, negros, ¿ no os soléis rayar de relámpagos Kiroberley el ala izquierda con 1\Iethuen y rumbo
verdio bscuros? No os ensombrecéis acaso los gar- á Lady Smith el ala derecha, que manda Sir R.
zos cubriendoos de tinieblas? Azules, ¿no como el Buller. El movimiento es IJ.apoleónico si carga al
cielo os doráis ó palidecéis, ó amenazáis con vues~ centro, si logra Lord Roberts "concentrar en un
tras nubes tempestuosas?
momento dado el mayor número de fuerza sobre
Y yo os a&lt;foro á todos, ojos arrebatadores. Tras el punto más débil," según la máxima del gran
las pestañas como hebras de oro ó como hilos de hombre de guerra.
ébano yo adoro vuestra claridad; bajo los cielos
Todo urge ya á los ingleses, todo es para ellos
incontaminados de las frentes , yo exalto con apremiante, es preciso para el prestigio del imperio
vuestros ortos y me entristezco con vuestros oca- que un puñado de pastores heroicos luchando por
sos; amovuestrasojeras que os rodean como aureo- la patria cesen de reducirlos al papel de nación
·Jas de mártires; bendigo vuestros párpados que invadida, pequeña y lamentable, como se infiere de
en el placer os cubren con su velo bienhechor; los informes, manifiestos y discursos de los perio.admiro vuestras cejas de ámbar ó de crespón que os . distas, ¡;renerales y ministros de su venerable Maadornan como guirnaldas invertidas, y sois mis jestad Victoria. Si leyese esos documentos quien
-señores y yo vuestro esclavo, porque desde. que no estuYiese en antecedentes, juraría que toda la
os claváis en mí, llevo vuestra mirada, verde ó fuerza y todo el abuso de ella estaba del lado de
azul, ó dorada ó negra, como una flecha luminosr, los republicanos de Australáfrca. Esto no pued-e
en mi corazón.
s~guir así ;ya el discurso acerado, implacable y hábil del Ministro de las Colonias, acentúa una reac€/ren lf ebol/edo.
ción contra este estupor que las noticias de Afr;c.i.
han causado en la nación; esto recueraa la época
en que un gigantesco y teatral antecesor de M:r.
Chamberlajn, el elocuente "commoner" William
Pitt (Chatham) decía en el parlamento al empezar la guerra de siete años: "mi intención es sacar
á Inglaterra del estado de enervamiento en que se
encuentra y que permite á veinte mil soldados
franceses trastorna.d a" ¡Oh! no, no queremos comparar al grande hombre, con el honorable ministro
1,- -~ de Siglo.~2- Un I?Oco de meteorología unionista; pero la altiva y glacial seguridad con
polttica . nublazones en el Asia Central y en Ecripque asegura, después de la más infructuosa de lail
0
to; tempestades en Australáfrica.
campañas, en su discurso del lunes, que Inalatera
desarmará para siempre á las repúblicas herma1.-E°: cierto libro de historia, conocido de nas, recuerda un poco el tremend_o oraullo de
los estudiantes de esta c~pital, ~e varios profeso- 9hatl\am y da idea del temple romano del alma
res y de u:-1;os cuanto~ amigos mt0s, digo que Car- mglesa.
1&lt;:_s V nac10 en el pnmer albor del siglo XVI, el
ª:1º de 1500. Pues estoy C?nvencido de que asenEs claro que urge la solución, y como sólo puet~ un er!or; Carlos V nació en el último año del de ser esta el triunfo en la guerra, hay que oh
siglo qumce. Pero no deja de desconcertar que tenerlo, y no extrañar íamos que el teri-il 1e tles1
:aún o~cialmefi:te se s?stenga que 1900 es el pri- tructor futu_ro del_ ~range y ~el Transvaal, fuese
mer ano del siglo vemte; y más• oficialmente 110
en persona a prestdll' esta obra contra los samnipuede ser; en Alemania, se ha celebrado con fiestas, atravesando iml?asible los viricuetos y cañones
tas pomposas, el primer día del año el nacidel Drakenbe~g, e~1zados de rifles bóeros, el momiento de un siglo, y el Emperador en u~o d,i su, noclo en el OJO gris y la sonrisa desdeñosa sub-

rayando el bigote ausente, Claro es que .urge,
porque los marinos anuncian "dos granos" en
distintos puntos del horizonte: uno en el Valle
del Nilo, la sublevación de las tropas egipcias en
Khartum, que es la boca del Sudán y que nulificaría toda la campaña hecha contra los derwise&amp;
y amagaría el protectorado inglés en el Valle
Superior del Nilo, si tomase incremento; y el otro
es la movilización (¡ah! eso sí, por vía de ensayo
~ada más), la movilización de un cuerpo de ejército desde el Cáuc1so ruso á la frontera de Af•
ghanistá.n en ocho días. Si las operaciones en el
Africa Austral fuesen coronadas por la victoria,
prontamente, estos granos probablemente se
disiparían; unas cuantas rachas, un poco de lluvia sobre el mar grueso y espumoso y el navío que
lleva la foi.tuna del Imperio británico, surgiría
airoso del chubasco, desgreñando en el viento la
doble estela de humo de sus chimeneas y arrastrando sobre las olas vencidas la orla del "jack"
empurpura~o con la sangre de los bóeros subyugados. Entonces sí habrá á bordo de los buques
empavesados de Francia, Rusia y Alemania, muchos "hurrahs'' y muchos ''hoch ;" pero si no,
pero si el éxito se hace esperar semanas y meses,
entonces las Cancillerías que velan sobre la paz
del mundo, empezarán á cambiar diáloo-os respecto de Egipto: ¿ puede ó no Inglaterr~ garantir,
en las ac~uale, circunstancias la paz de Egipto,
tan relacionada con ·la seguridad de Suez ?" preguntará Francia,-Xo puede, no lo creerno", di•
rá Rusia, á quien dicen empeñada en armar de
1\Iaiisers y de ·Dehauges á los súbditos abisinios
de M:enelik. -"Quién sabe, responderá Alemania,
se lo preguntaremos." Y si · la tal sublevación
que quizás no sea más que una invención de lo~
buenos ~eseos de las potencias continentales,
tomase mcremento, Herr Bullow, propondría
que el Sultán, bajo la mirada benévola de la Euro•
pa no inglesa, restableciese el orden y ocupase
mili tarmente el Kairo.
En cuanto al avance hacia la India, es fatal,
ese es uno de los caminos de la expansión asiática de los rusos y, tarde ó temprano vendrá este
conflicto preparado por todo cuanto hace Rusía en Asia y esperado por los ingleses. Lo singuJ,ir es qur la noticia de lit movilización rusa ha
sido recibida sin pestañear en Inglaterra, y l; expl)c_ación que ~s una reagravación (un ensayo
militar). ha sido graciosamente aceptada por
:l:.?rd Salisbury. Si esto hubiese pasado hace un
ano, Inglaterra habría manifestado ruidosamen•
te Ru descontento y Lord Roberts no habría ido
al Cabo sino á la frontera del Afghanistán.
Una serie de demostraciones navales contestarían_ á 1~ sorda mala voluntad de Europa, aún de
Italia, disfrazada por la cortesía perfect1- y la CJ·
rrección de los gobiernos.
~~

.La tempestad verdadera está en Sud-Africa ·
Y ?orno no es ppsible decir á mis lectores nad¡
mas que lo que los cablegramas dicen, y como
cuando se trata de operaciones de guerra tienen
la palabra los caüones, metámonos en el campa•
mento bóero y tomemos nota de algunos hechos
que refrescan el corazón, no por odio, ni por
mala volanta~ al gran_ pueb!o inglés que profun.
clarn~nte admiramos, smo en abstracto, por decir¡? asi, por su belleza moral, tan rara en nuestros
tiempos.
:
Ya _todo se ha dicho de la rapidez con que se
orgamzan, del sencillo entusiasmo con que marchan, del valor robusto con que se baten los "comunandos" del Orange y del 'l'ransvaal. Pero
hay alg_uno~ hechos que precisa dejar consignados
en la h1stona, por su grandeza augusta y severa
medallas d~ bronce perenne que han de guarda;
en ~u rebcano todos los pueblos débiles.-He
aq;u un~ de ellas: la sorpresa de Elandslaa!!te
!ue terrible; 300'. bóeros bajo los rifles de 7,000
mgles~s; en med10 de la derrota y para proteger
la r~tll'ada del grueso de la fuerza sorprendida
se situaron en un "Kopje" que cerraba el cami~
no ._. . ocho bóeros ?ºn el General Kock y allí se
bati;ron hasta morir, pero los co~añeros se
~~ab1a1;1 pu~~to en cobro, ~ saben ustedes de algo más
homenco que ésto? Y es enteramente auténtico: los nombres de los ocho héroes han sido pia•
dosamente conservados, de seis de ellos por lo
menos,_ al que debe añadirsé el del conde' alemán
Zeppelm, muerto al principio del combate con
bravu:a ext_raordinaria. Entre esos héroes e~taba
el sabio emmente Youge, sobre cuyo cadáver, de

'

_,,

�EL MUNDO ILUSTRADO
cía el profesor Mansrelt (Ministro de la Instrucción Pública), estas palabras espartanas: "De
Youge, estuviste siempre en el rango de honor en
las batallas, lo mismo en el "raid" de J amesson
que en Elandslaagte. La libertad de tu país te
fué más cara que la vida; tu muerte sirvió de baluarte á centenares de hermanos tuyos; fuiste
un hombre." Otro de estos héroes, Schainck,
era un poeta; suya f!S la ..marsellesa" del Transvaal que comienza así:

"¿ Oís rugir al león de Inglaterra? Ese rugido
estremece como un ti:ueno inmenso las comarcas
del Africa Austral. Pero el pueblo, el nuestro,
demasiado tiempo hace aplastado por los que se
jactan de sojuzgar al mundo, se levanta, se iergue, se insurge."
"Al galope de sus rápidos caballos, vuelan desde las ciudades y las aldeas, de la montaña y del
"veld" los libres hijos del Africa Austral."

Domingo 11 de Febrero de 1900.

Domingo 11 de Febrero de 1900.

EL :MUNDO ILUSTRADO

"Son robustos é inconmovibles como robles;
nunca llegó el miedo á su médula ru á su corazón. Son pobres pastores; no conocen la. &amp;"uerra;
pero quien confía en Dios, .ha.ce .de la deb2hdad la
fuerza." Este poeta tenía vemticuatro anos.

. _J ~ J

~.

•
que la elevaron al rango de heroína; justi~can la solemnidad que r evistió,
enmedio de su sencilléz, la ceremonia oficial verificada el pasado día cinco,
en el jardín que antes llevaba el nombre de Santo Domingo, y que desde la
fecha indicada se llama "Jardín de la Corregidora."
En nuestras ediciones diarias, dimos crónica detallada de esta fiesta,
que fué presidida por el Lic. Rafael Rebollar, Gobernador del Distrito liederal, á la que concurrieron muchas personas, y en la cual, figuraron como
oradores los señores Antonio de la Peña y Reyes, que pronunció un magnífico discurso, el conocido poeta Don Juan de Dios P eza, que recitó como
él sa\ie hacerlo, los versos que en este número publicamos; el Sr. D.
Ildefonso Estrada y Zenea que leyó la preciosa compos:ción que dedicó á la
Corregidora el inolvidable Manuel Gutiérrez Nájera, y las niñas Lolita
Ruiz, y otra alumna de una Escuela Nacional, graciosa niña de seis años que
con notable grncia pronunció un discurso qué contenía párrafos tan entusiastas como éste :
-"Aquí tenéis á la Virgen de Guadalupe-dijo la niña presentando
el estandarte-el lábaro precioso de nuestra Independencia! Saludadla,
mexicanos, como la saludaron triunfantes en las montañas de las Cruces, los
patriotas de 1810; sí, contenpladla con inmenso cariño, porque ahí en medio del campo de batalla, en medio del fragor del combate, vió agonizantes
v tendidÓs á sus pies, á sus inditos, sus hijos predilectos : allí los vió caer
~rrollados pqr las metrallas enemigas;. pero cayeron con la frente serena,
v coronada con los laureles inmarcesibles de los valientes. Miradla con
~quel cariño inmenso con que el insurgente la veía al darle su último
adiós, su última mirada; ella fué testigo, señores, de nuestras lágrimas y de
nuestros sufrimientos; y hoy viene llena de alegría á presenciar el regoci;t0
de nuestras fiestas; sí, aquí tenéis á la Reina del Cielo, sostenida por mi débil mano, y adornada con estas humildes ramitas y estas sencillas flores.

Beiior General Coronel Luis E. Torres,

ascendido§. General de Brigada con fecha 4 del actual.

¡Salve, ?(eroína!
~{)'..,,

Es la. que no.:; congrega, m1s1on divina:
¡El justo apoteósis de una heroína!
Eternizada en bronce, diciendo al mundo
Con orgullo tan n0ble como profundo :
"Contemplad á una diosa de nuestros lare5,
"Numen, penate y perla, de lo~ hogares,
'·Para ella mirra., la.uros, renombre, gloria
"Y un altar perdurable sobre la Historia."
Fué de aquellas mujere:; prede~tinadas
A brillar como estrellas inmi:culada~
En ese firmamento donde derrama,
Su bendición el pueblo, ,m luz la Fama!
¡ Una palabra suya bastó tan sólo,
Para darnos renomhre de polo á polo!
Es la mujer encanto, luz r con~nelo
De todos los que sufren en eBte suelo ;
Refugio en los azares de la fortuna,
Bajo sus alas de ángel guarda la cuna;
Faro en las tempestades nos da la calma;
Artífice del cielo modela ei alma;
Búcaro inmaculado de hermosas flores,
Todo lo diviniza con sus amores;
Mártir que resignada, laR zarzas pisa,
Esconde el sufrimiento tras la. sonri6a;
¿ Quién no la ha visto amante junto á su lecho,
La plegaria en los labios, la íe en el pecho, .
Prodigar amorosa tantas ternura,;
Como estrellas la envidian en la,; alturas?

ESTATtTA DE LA CORBEGIDOBA.--.4.specto deljardin
du..rantela ceremonia oficial.

.
INAUGURACION DE LA ESTATUA DE LA CORREGIDORA.
---------·- ----En nuestro número anterior, tuvimos oportunidad de recordar los relevantes méritos de la señora Da. Josefa Ortiz de Domínguez, que tomó tan
activa participación en la Independencia de nuestra Patria, y tales méritos

l11U'.XICO, D. F .-•Casa de la.l, del Indio Triste, donde falleció la heroina.

¡ Oh! mexicanos agradecidos, aquí tenéis á la estrella refulgente de nuestro
cielo, la. nítida perla de nuestros mares, la suave brisa de nuestros campos,
el grato aroma de nuestras flores, la blanquísima ondina de nuestros lagos,
- la nívea hada de nuestros vírgenes bosques, bajo cuyo estrecho manto se
hallan protegidas las benditas almas de nuestros héroes."
Nuestras ílustraciones representan la casa donde murió la egregia Corregidora, la casa que en Atzcapotzalco se conoce con el nombre de "casa de
los Morales/' donde por mucho tiempo vivió la misma heroína, y el aspecto
que presentaba el jardín en el momento en qúe se descubrió la e11tatua.
AT.ZCA.PO.ZA.LCO, D. F.--C ,s;i. da l&gt;s "llual es" d ondevivitS por al gd.n. tiempo.

¡ Ay de los corazones en que no alcanza
A penetrar un rayo ele la esperauza !
Corazones secados por los placeres
Que niegan las virtudes de las mujeres;
Que al soplo huracanado de orgullo necio
Premian sus sacrificios con el desprecio,
De todo goce puro laten proscritos;
¡ Ay de los corazones que están marchitos!
Gusanos que emponzoñan cada floresta.
Esos, parte no toman en nuestra :tiesta.

A celebrar venimos la mujer fuerte,
Que sin temor ni asombro frente á la muerte,
Aprisionada y sola, su audacia pudo
Burlar grillos y r ejas, ser arma, escudo,
Antorcha, fe y aliento de sus hermanos
Para volcar el trono de los tiranos.
Ella le dijo á Hidalgo: "sonó la hora
"De ser grandes y libres, en esta aurora
"Levantarás al pueblo que está oprimido;
"Todos nuestros secretos han sorprendido;
"Hoy 6 nunca; no temas prisión y muerte;
"Dios está con nosotros y Dios es fuerte."

Be!ior Gene~al de Brigada Francisco A. Vélez,

Seiior Ganeral de Brigada Kipóllto Charles,

ascendido l. General de Dl&lt;fsl6n en la m!Ema fecb·a.

á qulec se extendl.; la patente de su grado eu 1a milicia Permanente

Ante aquellas palabras el héroe aneiano,
l\Iira al cielo un instante, tiende la. mano,
Consulta el libro aug11:,to ele su coneiencia;
l\lira al pueblo, y da el g rito de Independencia.
¡Y tú fuiste,.egregia, noble Señora,
De aquel Supremo arranque, la iniciad_ora;
¿ Quien á tu voz de mando no fué obediente?
¡ Eras luz, fe y amparo del ins1Jrgente!
Te adoraban aquellos hombres sencillos
Que á la par que soldados eran caudillos;
J~os que nada tmieron débil ni falso:
¡ Urandes en el combate y en el c.1dalso!
Tú lo.s viste luchando pobres y rudo•,
Errando en las montañas casi desnudos;
Sin anhelar honores, fama ó riqueza
Xi lo, regios blasones de la nobleza;
Hu en.sueño fué Yer libre la indiana tierra;
Su esperanza Ja, muerte; su afán la guerra,
Y por ellos alzaba, preees ferviente,¡ Oh matrona que amaron los insurgente~!
Si la. mano ele Hidalgo tocó tu mano;
Si tú á la lid hrnzaste, al héroe anciano
Y de todos los suyo' fuiste la. guía:
r. Que te dirá la to~ca palabra mía?
Sefiora, tú no has muerto; llena de gloria
Yi virás en los fastos de nuestra historia.
El pueblo te bendice y agradecido,
Para que nunca duermas en el olYido
Labró tu efigie en bronce; tu efigie santa
Que sólo ve coronas bajo su planta.
¡ Salve, matrona excelsa ! ¡ Sal-re. Señora,
Del grito de Dolores instigadora!
Bl pueblo que te otorga sus bendiciones,
Hoy te tiende una alfombra de corazones:
¡ Los corazones libres de tus hermanos!
¿ Qué más podemos darte los mexicanos?
Mira á tu pueblo: es grande, n·oble y felice:
¡ Bendícelo, Señora, cual te bendice!
México, Febrero 5 de 1900.

Jua,¡ de j)ios }'eza.

HORAS DE: AMOR.
¡ Hermosa noche .... ! Noche de estío . . .•
Silencio augusto, suave calor,
Mudos los nidos entre la fronda
Dormido el silfo sobre la flor.•
:f'.legan las brisas sus alas diáfanas,
Corre la fuente sin murmurar,
Y se levanta, ¡ lámpara de oro!
La luna llena rasgan&lt;lo el mar.

Lit onda es de plata.. plata fundida
Que hierve en ancho, negro crisol ....
Lágrimas brillan en el espacio,
Son ele l!t noche, viuda del sol.
Gentil plumaje de cocoteros
Recorta un fondo de c:elo azul,
Y arriba cruzan celajes raudos,
Rupciales Yelos de blanco tul.
Cúhrese Oriente con luminosa
Ténue cortina ele gasa gri;;
Las nebulosas parecen humo
Y las estrellas flores de lis.
Embelesados los ruiseñores
Duermen del bosque bajo el capuz,
Y las lucernas aman y mueren
Como el poeta, virtiendo luz.
Aqui mi Nelly viene anhelosa
Al grato abrigo de este peñón,
Aquí es la cita. ...... ¡Cómo imp1:c:ente
Salta en mi pecho mi corazón!
Aquí mi Xelly viene anhelosa
Cuando la noche mediando está,
Y antes que el a.1ba luzca en el cielo
Tiende las alas, vuela y se va.
Llega, me mira, y en sus miradas
Arde el incendio de la pasión;
Luego me besa. . . . . . . ¡ Rojos y dulces
Como la fre a sus labios son!
Es tma virgen núbil y bella
Enamorada musa gentil,
Conjunto prócer de nieve y rouas
Ebano, púrpura, seda y marfil.
Siempre que hablamos, estalla el diálogo
En incoherente, loca explosión;
Frases con alas. . . . . . saben á beso
Y t ienen música como canción.
Las horas pasan....... Se oye de súbito
Lejano y dulce trino de amor,
Y ella porfía como J ulieta :
"Ro, no es la alondra, es ruiseñor."
Como á la llama la mariposa
Y á los nectarios el colibrí,
Viene á mis brazos, voy á su boca,
Bebo su aliento, se abrasa en mí.
¡ Que las lucernas sigan brillando!
¡ Que siga eterna la noche gris
Con sus celajes, velos de novia,
Y sus estrellas, flores de lis!
Que · los ansiosos Tritones callen;
Que al mar no asorde su caracol;
Espera Vesper, detente .Aurora,
Dejad que duerma, que duerma el sol.

•

Javier Sat¡fa }Ylaría.
~

•t

�Domingo 11 de Febrero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRA.DO

•

P uesto de Sodas.

agrado cuanto que en él figuran muchas de las distinguidas señoras y señoritas de nuestra mejor sociedad.
Los puestos en general estaban adornados con lujo y arte y sentimos
que la falta de espacio nos obligue á no representarlos todos en nuestras
ilustraciones.
.
El Banco estuvo á cargo de las Srtas. Soledad Moreno, Julia Ca.stelló,
Elena Moreno, Alejandra Castañeda, Merced Moreno y María Blazqueti.
En el puesto de "Sodas," la señora Guadalupe Cacho de Caso y
Romero Rubio de Teresa y señorita Dolores Teresa, demostraron el refinamiento de su exquisités y buen gusto.
El puesto de dulces de fantasía. era también uno de los mejores y
más bien atendidos; á su frente permanecieron la señora de Alfredo Bishop
~Iason, y señoritas Alejandra. Castañeda, Ma.ry Hay y Dolores Licea.ga..
. El puesto de confetti estaba atendido por la señora Beatriz Redo de
Zaldívar. El adorno era bien. sencillo, pero del mejor gusto; la pared del
fondo ostentaba ricas colgaduras crema, sembrada. de rosetones de otro
géuero, que le daoan preciosa vista.
El ,puesto de pasteles y helados aparecía como el más deslumbrante
entre los demás; las Sras. de Scherer y Moylan tuvieron el buen gusto de
ornar el pequeño espacio de teneno, con una tela de seda, recamada de
plata, al estilo Renacimiento, que producía. un efecto soberbio.
El puesto de "trastes" de Gua.da.la.jara fué "sui generis" en su adorno; coustituíanlo en la pared del fondo, una acuarela. mostrando las torres
de la Catedral de Guadalaja.ra, encuadrada en la parte inferior los largos
trípodes de madera dorada, que sostenían las muestras de la variada cerámica tapatía, como jarros chocolateros, ollas para pucheros, botellones,
etc.
Estuvieron encargadas de los puestos, las señoras de Lancáster Jones
y Palomar de Corcuera.
La cantina con sencillo adorno de banderas nacionales y extranjeras y perfectamente ~urtida., estuvo á cargo de las señoras Samaniego de
l i'\ ;g0 y Terreros de Algara y señoritas Josefa Algara Terreros, María
tuisa Iñigo, Gila O'Gorman, Dolores Rubio, Paz Cortina, Anita Rubio y
•reresa Torres.
El puesto de rifa, estaba regenteado por las señoras Dolores Cervantes de Riva, Bárbara Martínez del Río y Refugio Terreros de Rincón
Gallardo y señoritas María Rincón Gallardo, Guádalupe Cervantes, Lupe
Rincón Gallardo, Catali-na Escandón, Ana Riva y Cervantes, Cristina. Terreros, Carolina Smithlein y Lupe Terreros.

LA KERMESSE EN MINERÍA.
No fué un gran éxito indudablemente la fiesta celebrada el último
-domingo á beneficio del asilo Colón; pero de ello no hay que culpar ni á
las distinguidas damas que con tan loables miras la organizaron, ni hay que
-decir tampoco que las familias mexicanas, que siempre han dado muestras de buena voluntad cuando se trata de obras de beneficencia privada,
-en esta vez se hallan rehusado á ocurrir al llamamiento que les hacía la
-Oaridad. Sucedió que la Kermesse fué arreglada en el corto término de
,ocho días, por dificultades insuperables, y muchas familias no recibieron
.á tiempo sus invitaciones, otras dudaban de que la fiesta se verificase y
-otras, por último, ya tenían distribuido el tiempo del domingo cuando
fueron invitadas.
Pero decir que la jamaica no fué un gran éxito no es decir que fuera
un fracaso y la mejor prueba es el cuadro que por. nuestro encargo tomó
el fotógrafo señor F. lf. Stiffler, y que hoy publicamos con tanto más

Puesto de productos de Guadalaj&amp;ra.

Jll Banco.

En el de obj~tos varios estaban las señoras' García Teruel de Raro
Camacho de Landa y Goyález de Algara y señoritas María Algara An~
· gela de Raro, Ana Algara, Amalia Diaz, Dolores Lascuráin, ·Dolo;es de
Landa y Paz Campos.
El de té se encomendó á las señoras Mariscal de Limantour y Cañas
de Lirnantour, Laura, Carmen y María Teresa del Villar y l\fatilde
Hu.arte.

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

•

Domingo 11 de Febrero de 19~0.

=

Domingo 11 de Febrero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

•
•

UN SECRETO TRISTE.

--Tengo pesares ... me dijo inclinando ISU linda cabeza como avergonzada.
-¡Cómo! . .. ¿.tú tienes penas? le pregunté.Nadie lo diría, en tus ojos hay felicidad, se ve
que eres dichosa ... Cuando te presentas en un salón, todas las miradas se fijan en ti, las mujeres
te sonríen con envidia, los hombres te admiran.

Calló, y con la mirada fija en su abanico parecía contar las :figuras que le
decoraban.
Me i¡_entía preocupada. Mi amiga sufría, no se que cúmulo de tristezas presentía en su vida tan dichosa en la
apariencía.

~-✓
Y o había estado fuera de la cmdad cerca de un
año, durante ese tiempo se hicieron las relaciones
con el que hoy era su esposo; ámi regreso la encontró casada, y volvíamos á vernos, en esa reunión
ofrecida en su casa.
No sé cuánto.tiempo pasó desde que nos sentamos cerca del balcón detrás de un biombo, ella
con la mirada :fija en su abanico, yo procurando
adivinar qué era lo que me ocultaba.
El preludio de un vals, y una voz que decía
"¿ Por qué tan triste?" hicieron que volviéramos
á la realidad.
·

t

(

\,

.

\..~

en el teatro deslumbras por tus joyas, por tu,, .
trajes, por tl!- hermosura. Si yo fuera poeta, te
llamaría la Reina de la noche, porque es cuando
más brillas.
-Bueno ... sí. .. me contestó con sonrisa
triste, sé que tú me quier~s un poco y por eso, me
ves así; pero ... no soy feliz! y un sollozo ahogo su
voz.
-¡ Dios mío! ¿ qué tienes? ¿ qué te pasa? ¿ qué
deseas?
-No estoy contenta, ¿qué deseo? ... .no lo
sé . . . Mira, todo eso que dices me tiene ya cansada,
es horroroso tener que hablar ciertai cosas sólo
p:tra una misma.
-Tu esp.oso ... dije tímidamente.
-Sí me interrumpió, se ocupa en todo lo que
puede divertirle, menos en mí. . . . además, no
me entendería. En el baile, en el teatro, rodeada
de gentes, como hoy me ves, me siento sola, tengo frío en el alma.

Ella se levantó bruscamente y ........ el Sr. D.
me dijo.-Servidora-murmuré.
Nada de particular tenía una presentación de
estas; pero por qué me impresionó tanto la mirada dél Sr. D .... fija en mi amiga? por q:ué ella
con los labios pálidos, las manos temblorosas, no
podía apartar sus ojos de lós de él? ... Nos sentamos, un malestar indefinible se apoderó de mí,
quise levantarme.-No, me dijo ella, con voz opaca, no te vayas.
El le dió un pomo de. cristal y una carta, tomó la mano de ella unos instantes ... Gracias, gracias, amigo mío, le decía estrechando su mano, y
más pálida que una muerta le sonreía. Y o los miré azorada y ... lo confieso con pena, huí. casi sin
despedirme de nadie.
A la mañana siguiente cuando me disponía para
levantarme, después de haber pasado una noche
de insomnio y presentimientos, entró mi criada
con una carta. Ignoro qué terror se apoderó de mi';
la abrí. Era de ella; decía así:
"Anoche sorprendiste nú secreto, he luchado lo
que no tienes idea....siento que mi corazón se ofusca, no tengo valor para sufrir más. No quiero tener que bajar mi frente avergbnzada, prefiero
morir.....Piensa alguna vez en tu . pobre amiga.

X.}'.

�Domingo 11 de Febrero de 1900.

Domingo 11 ' de Febrero de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

•

-

.

.

E:L SINIE:S.T
..

_,....-.__

__,.,..,e. ,.. '-'

EL MUNDO ILUSTRADO
e

O.- ·oe:

Ambulancia dela. Colonia.Fr•ncesa. en el 'l'~ansvaa.l.

Una Rápsoda Rusa.

&gt;

l. Vista del Volcán á. las 8 a.m. del dla 20. Pequefla l!'rnpclón constante, anterlor al siniestro y

que aun dura.
·
s. Cos1ado W. del "8:\~rado Corazón de Jeslls" Derrumbe de la arquerfa del vestlbulo, del
que se ve en pié un grueso pllar; desgaja miento completo de la cdpula, con enormes cortaduras que
pa ·tleron los tragaluces, y truncamiento del remate de la misma.
ó. Extrem &gt;N. de la calle de Los Once Pueblos. vléodose en el fondo el templo del Sae:rado
Corazón. Cuadra del frente del costado E. del Semluarlo, en cuya faja de manzanasde E. á. W. se
encuentran grandes destrozos.
•
.

E.l siniestro en Colima.
No son los desperfectos que nuestro$ grabados
representan, los únicos que causó el Illovimiento
seísmico que sentimos en México el &lt;;lía 19 del
pasado, y que abarcó una zona muy extensa, ha•
bién.dose sentido con mayor fuerza que en ótras
partes, en Guadalajara, y sobre todo, en Colima,
•don.de el fenómeno revistió caracteres excepcionales, sembrando pánico entre la población., que

.

~
. ..,_,..._,

::.

¡;:;,, ~ .....,

~ .:Y.

'~---- . -~ t z , . _ ~

2. Costados E, y N. de la Catedral. Derrumbamiento ne las cornlsassuperiores, de las almenas
grandes de cl1pula y tor•es, y d ~l remate del cimborrio de una de éllas que sustentaba una cruz·
desgajamiento de la media naranja d" la cúpula y gran cuarteadura del muro de la espalda; nota'.
ble desviación de la torre d"l N.
4. .Kxtremo N, de la calle &lt;1e •Las Cabezas,• en que los electos fueron mayores. En la casa que
se ve en primer térmlno_quedó muerta una jóven de 14 a!ios y lesionadas dos personas.
6. Calle de «La Garita de México,• en la confluencia de las que forman el punto llamado •Siete
Esquinas,• en que quedaron todas las casas averiadas.

veía iniciada una erupción. del volcán y, temía
que ésta, tomara mayor es proporciones. ·
En la correspondencia que con motivo de este
siniestro nos dirigió nuestro corresponsal acompa- ·
ñando las fotografías que representan nuestros
grabados, se nos dice, que además de los perjuicios
señalados, la torrecilla del reloj público se desplomó; la casa de Don Juan de Dios Brizuela perdió parte del cornisamiento; en el Seminario Conciliar, además de muchas averías, una gran campana cayó al suelo; en la calle del Jardín, cuadra
anterior al paso del Río "Principal" quedaron

destruidas cuatro ca3as, salvándose los moradores, no sin haber corrido gran peligro. Esa calle
parece ser la línea que dividió la ciudad en dos
zonas, pues no en toda aq\lella se sintió el temblor
con la misma intensidad. La casa conocida con el
nombre de antigu~ Garita de .México, completamente se desplomo.
·
El aspecto que todavía en la actualidad ofrece
Colima, puede dar idea de lo fortísimo que fué el
temblor, pues casi todas las casas resultaron. averiadas y ha habido necesidad de apuntalar sus fachadas.

•

Los periódicfos r usos han anunciado, r ecientemente, la muerte de una
mujer singular: Irene
Fédorovna,
que vivió 85 años, y constantemente
dejó admirados á sus cJmpatriotas
por el talen.to que tenía para improvisar cantos líricos y épicos.
Esta mujer era originaria de la
provincia de Olonetz, que es la única de Rusia, que pobre y desolada, y
sin vías de comunicación, conserva
entre sus habitan.tes algunas ráp.soclas,
mujeres que caminan de poLlación en
población, cantando y recitando á los
aldeanos aventuras maravillosa de los
héroes y los hechos sensacionales de
muchos siglo¡; atrás.
I~ntre estas mujeres, Irene fué
verdaderamente notable: no sabía
leer ni escribir, y sin embargo, guardaba en su memoria más de sesenta
mil versos, facult?d que conservó
hasta su muerte.
Estas poetizas rusas se distinguen
por el cuidado que ponen en tram;mitir interminables poemas, de madre
á hija, y así se perpetuan por centenares de años .
En las poblaciones cortas de Ru~ia,
~e llama á la rápso&lt;la en los días de
duelo, cuando la mujer llega á la casa
~e coloca delante de la silla en que el .
difwito tenía costumbr e de sentarse.
y hace su elogio fúnebre, improvisado.
~o es esta la única ocupación de la
rápsoda, pues lo mismo se le llama
para duelos que para los festines lo~
matrimonios y los bautizo~.
'
La que nos ocupa, iué muy hermo!:'a en su juventud, ya anciana era de
trato afable y simpático á la vez que
se mostraba enérgica y de ideas firmes como puede verse por el siO'uiente
0
resgo de su vida.
En 1867, cuando su reputación se
había extendido por todas partes, un

acaudalado per,onaje tuvo la idea de hacer copiar
todos_ ,los versos q~i_e aquella mujer recitaba, y le
o~rec1? su protecc10n. Ella conte~tó: "ni conozco
ni qmero tratar á los señores. Yo canto para mis
aldeanos."

P ero no dejó de comprender que su muerte se
acercaba é iban á perderse todos sus versos así
es que desde aquella proposición, recorría las'ciudades Y l~s aldeas; pero ya no sólo con el afán de
recoger hm?snas, sino que se prestaba de la meJOr voluntad á dictar sus cantare~
cuando era algún aldeano qnien se lo
pedía.
Cuando consideró que sus o0.000
'".e,rsos no se olvidarían, crey6 su rniRion cumplida Y entonces sí aceptó
la protección de Lord Phillipoff, en
&lt;;n~a casa _de St. Petersburgo, pasó los
ultimos anos de su viua.

De "El libro de las burlas."
XXII

. ·' .·'

Jo:11
e-orno
~u;;c-~
C¡ ue a

la• memoria
en un viejo
el r0cuerd~
'er:es en llll

la ir~pacien.te idea
arcón trémula ma~o
del amor lejano
'
sombra centellea.

Jlemueve, por hallar. lo que desea
entre !o más recóndito y arcano '
lc1,- harntijas de la vida .... En v~no 1
es &lt;:an~acb é i~.1útil la tare~.
·

U11a~·~1a el arcón los mudos cascab 1
lo· ,. 11
f
e es,
~ s map~i:; e1e e, los oropeles,
q uehradas Joyas y marchitas flores;
pero el amor de mi alma se ha perdido
q~e rnbmente me dejó el Olvido
'
trrnte.~fl~, desencantos y dolores! .. .

.Cuis ~- lfrbina.

lJna. rápsodll rnaa.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 11 de Febrero de 1900.

-•::::a

{:Jna Erupdón · del Etna.

EL l'\UNDO ILUSTRADO
.

MÉXICO, FEBRERO 18 DE 1900.

AÑO VII--TOMO 1--NÚM. 7

80BSCR1Pr.J01&lt; MENSUAL Jl'OJtANEA. Sl.iíO
lD&amp;M IDKlll KN LA CAPITAL, $1.2/&gt;

Gerente: Alll'TOlll'IO CtJ'YÁS,

Director: Lic. BAl'AEL BEYES SPÍlll'DOLA.

;

•
•

•

El 19 del último Julio-el mismo día en que
las poblaciones de Roma y de la campiña roma:-a
· fueron fuertemente sacudidas por terremotostambién el Etna volvió á manifestarse en actividad
después de siete años de ,wmpleto reposo.
A las 8 de la mañana del mencionado dia el gigantesco cráter del Etna arrojó una espesa y vigorosa columna de humo, acompañada de tupida
lluvia de cenizas y de grandes ruidos subterráneos
que infundieron el pánico entre los habitantes de
las cercanía!f. El fenómeno sólo pudo ser observado
• durante un cuarto de hora, porque después la. cima se vió envuelta en pesados y tempestuosos nubarrones..

Fué una. verdadera casualidad que el conocido
pintor alemán Alejandro Kircher se encontrara
en aquel.los momentos en los alrededores del volcán y hondamente impresionado por el curioso espectáculo fijara sobr~ el papel el aspecto del fenómeno, que hoy podemos ofrecer á los lectores del•
"Mundo Ilustrado."
La columna de humó y las cenizas arrojadas, llegaron á alcanzar una altura que se calcula en diez
mil metros, y las cenizas cubrieron un gran radio
de terreno en torno del volcán.
Las poblaciones circunvecinas se conmoviero~
mucho, y temerosas de una erupción en gran escala. que les trajera el fin trágico de loa q.esventura-

dos habitantes de Herculano y de Pompeya, empezaron á abandonar sus hogares, llevándose sus
grandes y sus pequeños tesoros.
·
Gran trabajo costó á la policía el tranquilizarlos y hasta ahora es ~uando han vuelto á su vida
y tareas normales. Opma la comisión de naturalistas que fué á estudiar el fenómeno, que por ahora
no es proba.bl~ una erupción en .forma, pero que
puede I_&gt;roducirse dentro de algún tiempo. Están
pues, disculpados los buenos sicilianos al no sentirse muy á gusto en tan inquietante vecindad.

Sr. Secretario de Gobernación Don :Manuel González Cosío,
ascendido á General de Brigada con fecha 12 del actual.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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