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                  <text>EL MUNDO ILUSTRADO

D omin(Yo 11 de Marzo de 1900.
o

-

-

ILUSTRADO

LA GUEBBA EX SUD-■AFBICA.
AÑO VII--TOMO I--NÚM. 11

MÉXICO, MARZO 18 DE 1900.

Director: L i c . B.&amp;.l'A.EL BEYES SPÍJll'DOL&amp;..

Campamento inglés después oe ur¡a formenfa.

Vista de Johanr¡esburg, ur¡a oe las rr¡ás ricas ciudades de Sud-fifrica.

K..&amp;.lll.&amp;. A:a'TOJll'lETA Elf SlJ P&amp;ISlOlll'.••Cuadzo de CH. L . K u llar.

Jl{uchachos boeros ejercifánoose en el flro .

80BSCRIPCJ01' MENSUAL .!'ORANltJ,, Sl.00
!DEM IDEM EN LA CAPITAL, 81 211

Gerente: A.lll'TOlll'lO CtJYÁS

�EL MUNDO ILUSTRADO

'--Rule Britannla. 2--La paz en
la tribuna. 3.--Un drag6n
en la tribuna.
-&lt;:&gt;()&lt;0.-

1.-lndudable es ya; nosotros no lo dudamos
nunca· recuérdenlo mis lectores: Inglaterra va ii.
t riunf~- ha triunfado ya. Piensa anexarse el
Tramv~l y el Orange : las dos repúblicas caerán,
ya no bajo la "suzeranía," sino bajo la plena soberania inglesa,y con este motivo Inglaterra tendrá que convertirse en imperio militar; ocupac~~n
militar de Sud-Africa; refuerzo de la ocupac10n
militar de la India, quizás reducción de los régulos indusemi-independientes, rajas y _m~harajas, á una sumisión más estreeha, en prev1s10n del
avance ruso, ya ostensiblemente preparado. Pero
noimportaeste advenim:itnto del militarismo; está
justificado, dice fieramente el futuro Lor? Chan:berlain, por las necesidades de nuestra mdustna
y de nuestro comercio: ¿ Cuál es el mayor de nuest ros intereses? decía hace tres ó cuatro años; el
c,,omercio imperial ; tenemos ante nosotros un gran
ejemplo: el imperio alemán.
E n un estudio sugestivo sobre la ciencia y la
f uerza alemanas, leíamos en estos días, muy buenas razones que demostraban cuan discutible es
que el Ministro inglés tenga razón asi~ando al
imperio y al comercio alemán las relaciones de
cau.sa á efecto ; pero esto interesa poco, es una
cuestión abstracta; lo importante en el estudio á
que me refiero es la demostración dada de la rivalide.d mercantil de Alemania é I nglaterra, en la
que la primera triunfa en toda la línea; demostración clara porque se funda en documentos oficia-·
les publicados por el ministerio inglés. Y lo r.urioao del caso es que la marcha de A!emania es
admirable si se t iene en cuenta la ventaja inmensa
que dan á la isla sus arsenales, su flota mercantil
y, sobre todo, su enorme imperio colonial, que es
para ella un mercado forzoso, de donde le es fácil alejar clientes extrañ0&lt;:,
A pesar de todo, si indudablemente Inglaterra
conserva su supremacía manufsdurera, y todavía
90n las capitales industriales del mundo Manchest er, Birmingham y Glasgow, amenazadas cada día
mÁ8 de cerca por la industria alemana y norteamericana hoy y mañana-mañana tratándose de
grandes grupos humanos es un día de veinticuatro
años por lo menos-mañana por la industria amarilla (china y japonesa) que no tendrá risas, á la
que los europeos tendrán que oponer murallas de
China . . . . aduanales
Pero si esto es evidente, lo es también que la
capital del movimiento marítimo mercantil del
continent e es Hamburgo, que ha triplicado su tonelaje en veinte años, pasando de 2.085,000 toneladas en 1875 á 6.300,000 en 1896 (salidas) y de
2.118,000 á 6.445,000 (entradas) en los mismos
años: diez mil quinientos buques, hace quince
años entraban y salían en Hamburgo, hoy más de
Teinte mil ; Liverpool queda, pues, en segunda fila.
Los alemanes dicen: no se t rata de imperio mercantil y colonial, lo que supone una expansión de
tuerza armada, se trata de pura expansión mercantil, el imperio para nosotros es el imperio alemán en Europa, ya ese lo realizamos, ya es incólume; precisamente su incolumidad nos permite con11agrar nuestras energías como nuestros antepasados de los tiempos anseaticos á disputar á los
otroa la hegemonía mercantil del mundo.
Y lo están logrando. Un Cónsul inglés dice: "La
oompetencia de los alemanes es cada día más ruda;
en todos los rincones del mundo pueden palparse
la perseverancia y la empresa de los alemanes ;
ganan terreno sobre nosotros los ingleses, gracias
á au mejor conocimiento de los mercados, á su deaeo de satisfacer todos los gustos, á su voluntad de
poner pie en todas partes y á su tenacidad á quedarse en donde se han parado." Esto lo repiten fodos los documentos consulares publicados por el
gobierno inglés. Nosotros, los mexicanos, sabemos
_ bien el talento con que el prodltcto alemán se
apropia al gusto de la clientela; entre varios ejempl09 que de ello pueden citarse, está á la vista de
la población de la. capital; nos referimos á los
''juguetes de posadas." Tod,a esa porcelanería de-

liciosa y trivial, empezó por un ensayo, y hoy ha
tomado ya proporciones colosales y compite con
la canastilla ó el cucurucho de papel del pobre, por
su baratura, y proporciona al rico verdaderas
obras de arte industrial pequeñas, frágiles y lindas, de las que ya nadie puede prescindir.
Así han hecho, así hacen con otros artículos; y
á esta facultad de amoldarse á todos los gustos y
de estudiar el alma de los pueblos que convierten
en clientes suyos, debe sus triunfos mercantiles
Alemania: todos hemos leído el libro eminentemente sugestivo de Desmolinns: "A quoi tient la
superiorité des anglo-saxon :" en él compara los
métodos de enseñanza inglés y alemán; y naturalmente, pone el primero sobre su cabeza y condena á los alemanes á ser perpetuamente batidos por
los britanos. Y es sumamente curioso ver la refutación constante de la tésis de Desmolins por los
documentos ingleses que atribuyen unánimemente
á la ciencia alemana, á los métodos alemanes, á
las escuelas imperiales de ense,ñanza moderna la
razón de la victoria mercantil sobre los insula:es.
Primero dicen, admirablemente preparado~ para
el estudio de todas las lenguas habladas, procuraron deshacer la hegemonía lingüística que ejercía
I nglaterra sobre el mundo asiático-afric,,no, y en
Europa misma, y en el continente amerieaDti; r.ada comerciante escribió en su propia lengua, y el
"t&gt;,(•rit&lt;,rio'' inglés, ignorante orgullo,;o lle otrn
h!11gt1;1 .&lt;pe no fuer¿ el inglés, se vió obli~aclo .i,
rt&gt;rmTir al auxilio alemán, que las escribía tt11.fa;;
é, que las aprendía con sorprendente rapider.; luego el mercader alemán se ha deslizado en la clientela británica ("espía" dicen los ingleses, " lucha
dor'' replican los alemanes) y hablando á cada uno
su propio idioma y estudiando minuciosamente
las tarifas arancelarias para poder reducir á un
minímum los derechos, han presentado una mercancía cada vez más barata y cada vez menos inferior al cliente seducido.
La "National Review," órgano del imperialismo
inglés, dice en un reeiente artículo : "¿ Por qué los
alemanes nos están venciendo? Por su educación
superior á la nuestra en sus aplicaciones, en sus
métodos, en su organización; por su ej~rcito permanente de hombres de ciencia." Este triunfo
científico no se limita naturalmente al comercio,
sino que transforma de priesa la industria y la
agricultura : véase un ejemplo sobre este cap_ítulo:
decidieron los alemanes entrar en competencia con
los franceses en el artículo "azúcar de remolacha."
La tierra alemana se presta á este cultivo mucho
menos que la francesa; pocos años después en esa
tierra inferior obtenían una remolacha que rendía 12 por ciento de azúcar; mientras que la francesa sólo producía el 7 por ciento. ¿ Cómo había
sido esto? A fuerza de ciencia, dice el informe del
parlamento francés: la ciencia le ha enseñado á
alimentarmejorsu ganado, sus plantas, á combinar
sus abonos químicos, etc. El triunfo de los alemanes se debe, en esto como en todo, á una educación perfecta y á una enseñanza elevad,a.
Damos, pues, por consumada la conquista de
Sud-Africa; no importa : antes de medio siglo estará en el arbitrio de los holandeses africanos resucitar su nacionalidad. Pero al otro día de su triunfo, I nglaterra se encontrará con problemas más
graves que el que acaba de resolver á fuerza de
hombres y de libras.
~

2.-Encantados estamos de seguro todos los que
en estos países hispano-americanos esperamos el
día del desarme, el día del Tsar, como el santo advenimiento de las palabras que desde la tribuna
del Reichstag alemán han sido enviadas á Francia
por el canciller del imperio en persona. Si esta
especie de tregua en que la Europa armada se encuentra, se tornase paz, la paz de Dios que reclamaba la Iglesia en el Medio Evo, brincaríamos (el
que esto escribe no puede brincar más que en estilo
figurado) brincaríamos aquí de júbilo. El desarme
en Europa significa un excedente enorme de brazos
y capitales sin empleo lucrativo en aquellos países
en que todo está explotado; y vendría una conflagración social que no salvaría nada, que orlaría de
sangre el manto de la riqueza en Europa y lo
trocaría en púrpura imperial, en represión violenta, en tiranía pura (el hongo ineludible de los períodos anárquicos.) Habría necesidad, para evitar
esta terrífica situación, de dejar correr sobre las
:i.egiones inexplotadas del mundo, muchos hom-

Domingo 18 de Marzo de 1900..
bres, muohos capitales, y por más que las c~lonias
absorbiesen mucho de estas fecundas corrientes~
nos tocaría una buena raza, lo que precisa.mente necesitamos; preparémonos á ello; mo~tremo&amp;
que aquí hay y puede haber paz en el pa1s, honradez en la administración, justicia sobre uno Y
otra, y aseguramos un núcleo de colonización y ~e
capital que refluirán sobre todo nuestro porvernr~
libertándonos de temores.
¿ Pero de dónde se infiere ese Aleluya? me diréis; confieso que me dejo ar_rastrar un poco por
la imaginación, aunque á sabiendas; confie~o j a¡l
que está lejano ese día; preveo qu~, me monr_é ~m
verlo; presumo que vosotros tambien ¡ oh! mis Jóvenes lectores; pero aceptemos los buenos au~urios. Y tomemos como uno de ellos el del príne1pe
Hohenlohe. Discutíase en el Reichstag una proposición que conducía á suprinir en el "Reichsland " en el territorio anexado, el régimen de gobier~o militar y de excepción. El gobierno imperial no considera todavía oportuna la medida : asegura que el artículo que confiere poderes dictatoriales en Alsacia-Lorena, en la práctica tiene tan
poca aplicación, que un señor que fué secretario
del gobierno del territorio durante cuatro años7
confiesa que ni siquiera había leído el tal artículo.
Agrega el Ministro que la población del país anexaao es ya en su mayoría germanófila y leal;
pero todavía hay una memoria anti-alemana é indica que en donde se fomenta y vive este espíritu
es en las esferas eclesiásticas, sobre todo. Y como
de esa oposición puede surgir, de un momento á
otro, un estado difícil, entonces tendrá su aplicación el artículo&gt; dictatorial. El Canciller pronuncia
estas palabras que no son para hacer palpitar de
alegría el corazón de los pacíficos, convengo en
ello. "No hemos adquirido la Alsacia-Lorena por
medio de un voto popular, sino por la fuerza. de
las armas, y queremos guardar el país así reconquistado : estamos en nuestro derecho." Pero al
terminar ruiclara el príncipe lo siguiente : nuestras relaciones con el gobierno francés son las mejores que pueda imaginarse y las disposiciones del
país alemán son, respecto de Francia, igualmente
cordiales.
Esto nos basta por ahora; otra vez hemos dicho
cómo el problema de Alsacia-Lorena, tiene que resolverse por la fuerza de las cosas y la acción del
tiempo; el día que los franceses estén convencidos
de que la voluntad de los loreno-alsacianos es continuar siendo alemanes, la cuestión no tendrá razón de ser. Cinco años después habrá comenzado
el desarme.

Domingo 18 de Marzo de 1900.

la Guerra tiene más hábito del campo de batalla
,que de la tribuna." Mas no; pronto hizo de la
tribuna un campo de batalla; y sin embargo, á
fuer de consumado hombre de mundo, estuvo en
-extremo cortés. El discurso del señor Pelletau,
muy contra la voluntad de su autor, sexá causa de
inquietud, de indisciplina en el ejército y de ale_gría. entre nuestros enemigos." Y se opuso con la-cónica y rotunda altivez á que se nombrase una
,comisión parlamentaria.para investigar los abusos
,que en el éjército se cometían; si hay responsables, el gobierno, pero sólo el gobierno los descubrirá y los castigará, dijo el :Ministro airado. La
mayoría de la Cámara lo aplaudió frenéticamente;

UN LIBERAL ILUSTRE.
Honramos hoy las columnas ele este semanario
-con el retrato del distinguido liberal Señor Doctor General Don José .:\Iaría 1\Iata, á propósito de
llaberse verificado en la semana que acaba de pa:sar la solemne translación de sus restos, que es-

SB, GEJll'Blf.AL D. JOS:é JII, JIIA'l'A

EL MUNDO I LUSTRADO
y para atenuar el mal efecto que la derrota, que el
desarme de Pelletau podía causar entre los socialistas amigos del relator y de dos de los Ministros de su Gabinete, M. Waldeck Rousseau pronunció un habílisimo discurso en que consoló al
maltrecho diputado y defendió al ejército con la
superior discreción que hacen de él un incomparable orador de parlamento, un "leader" en toda la
fuerza del término.
He aquí la peroración del discurso del P~e~idente del Consejo: "Si ha habido algunas debihdades
en el ejército, precisa poner frente á ellas el espíritu de sacrificio, de abnegación, de trabajo, con
que han acudido los oficiales franceses al levanta-

miento de la Patria; y si es verdad que debemos
abrir los ojos para contar bien las ~~ltas, necesario es mostrar todo lo que á la nac10n ha dado
el ejército como prendas del porvenir y como razones para creer y esperar."
Un Ministro republicanQ, pero conser!ador y
patriota ¿ hablaría major? ¿Y qué nos importa
que se apoye en el socialismo, si con sólo apoyarse
en él lo transforma en una fuerza de progreso y de
orden?

efecto, el inmortal que hoy recordamos se propuso
llevar pan y abrigo al pobrecito niño, y concl~yó
por iluminar su inteligencia con la luz de la mstrucción elemental, y dar calor á su corazón con la
disciplina del trabajo.
El progreso de esta, por excelencia grandiosa
obra había sido tan notable, que en el año de
1852, sostenía ~\lcocer veinte escuelas, con una
asistencia de cuatro mil niños. A todos se enseña-

puesto que hasta á fines de 96 dejó de pertenecer
al Ministerio, por no estar conforme ya con las
ideas políticas que iba desarrollando el finado Presidente.
El señor Cabral se retiró á la vida privada y
ejerciendo su profesión, se hizo de renombr~, _lo
que le valió que al morir de una manera trag1ca
Reina Barrios, el nuevo Presidente, señor Estrada
Cabrera, solicitara su concurso para la reorgani-

E:J:JIIO. SB, LIC. D. JIIA.Jll'D'EL CA.BBA.L,
Mlnfsgro de Guatemala en México.

SB, D . VIDA.L A.LCOCEB,

~

3.-¿ Conocéis al General de Gallifet? Yo sí;
todavía recuerdo, cuando pasaba unas vacaciones
de estudiante en Veracruz al fin del imperio, haberlo visto dos veces cuando menos, sentado "refrescándose" con otros oficiales, en los portal.e,, dH
la plaza; allí había también conocido á .Dupin, el
feroz contra-guerrillero, rojo como una IJn¡rosta
y risueño en sus barbas de plata a,;ulo~a, con un
gran sombrero de paja, el dolmán azul abierto
sien:;pre, los pantalones turcos metidos en uuas
formidables botas amarillas, 1m1 pistoht dorn&lt;1a al
cinto, y en las manos el inmenso bastón de un alcalde fusilado, ahorcado ó quemado por él, no sé.
11:. de Gallifet tenía un aire elegante, marcial y vivísimo por el chispeo de sus ojos, sobre todo. Era
aquel su segundo viaje á Méjico; en el sitio de
Puebla le habían destrozado el vientre, y curado
con mucha dificultad, había vuelto á encargarse
de un mando en el camino de Paso del Macho á
Veracruz, en que desplegó mucha intrepidéz y no
poca dureza de alma.
Las crónicas de algunas de las últimas sesiones
de la Cáma.r a de Diputados en Francia, nos proporciona el picante placer de ver moverse, casi de
ver "cargar sable en mano," al primer ginete del
ejército francés, sobre Camilo Pelletau, el relator
de la comisión del presupuesto de la guerra. Con
motivo de algunos abusos que había logrado poner de bulto el relator radical y de ciertas r~
ponsabilidades que había entrevisto, pronunció un
discurso ó una requisitoria contra el ejército que
había enloquecido de entusiasmo á los ultra-socialistas por enemigos del ejército y á los monarquistas por enemigos del gobierno. El Ministro de
la Guerra se plantó en la tribuna, se apretó el cinturón y partió-"Señores, decía el Presidente
Deschanel, debéis comprender que el Mlnistro de

taban sepultados en M:artínez de la Torre y fueron ba; á muchos se alimentaba; á algunos se daba
traídos á México con el fin de inhumarlos en la albergue, y para los mayores se iniciaron talleres.
¡ Loor eterno á quienes con cariño, abnegación
·Rotonda de los Hombres Ilustres.
'
Tal honor es enteramente justificado, pues el se- y acierto consagraron su inflexible voluntad en bien
iiíor Mata, fué en su vida política un liberal de con- de los demás, en provecho de la niñez menos venvicción y formó parte del célebre Congreso que turosa, y por eso más digna de generosa considevenciendo las dificultades creadas por la época J ración!
.:arrostrando todos los peligros, nos dió la Cons.Culs
lf uiz.
t itución que aún nos rige.
................
E n su vida social se distinguió como filántropo
J muy especialmente en las poblaciones de la
:Sierra del Estado de P uebla, se venera su memoria por los bienes que supo el señor Mata dis¡pensarles.
-&lt;&gt;-º-&lt;&gt;Con motivo de la llegada de los restos, la CáAcaba de llegar á esta capital el mencionado Dimara de Diputados quedó convertida en capilla plomático, que viene investido por el Gobierno de
:ardiente y el viernes en la mañana fueron con- Guatemala, con el carácter de Enviado Extraor-ducidos á. ella.
dinario y Mir:.istro Plenipotenciario acerca de
El sepelio se verificó con toda solemnidad, el nuestro Gobii,rno.
-&amp;('11or General Díaz presidió el duelo y una briEl Sr Cabral tiene 53 años de edad, es oriundo
gada de las tres armas al mando del señor General de Quetzaltenango y desde muy joven ha prestado á
•Cueto, hizo los honores que marca la Ordenanza su patria servicios de importancia, en los elevados
-:y corresponden al grado militar que tenía el ilus- puestos que ha desempeñado en la Administración
ttrc muerto.
Pública.
Su carrera de abogado fué hecha rápidamente y
apenas recibido, obtuYo un importante empleo en
el ramo de Instrucción Pública, pasando después
á desempeñar en varios departamentos de la vecina República, altos puestos en la Magistratura.
En 1879 formó parte de la Legislatura de ConsTuvo su tercer eminente campeón en el esclarecí- tituyentes que firmaron la Constitución que ac-do filántropo VidalAlcocer. En una pieza del curato tualmente rige á nuestros vecinos del Sur, y desde
de la Palma, (México,) el memorable año de 1846, entonces siempre ocupó un lugar en las asambleas
á iniciativa de él nació, estimulada por dulce cari- como uno de los diputados más prominentes.
-dad, una pequeña sociedad para proteger á la niEn 1892, durante el Gobierno de Reina Barrios,
ñez desvalida. ¡ Pero qué hermoso es el bien, y fué llamado para desempeñar la cartera de Instruc-con que esplendor luce el sol de la bondad! En ción Pública, durando en el Gabinete cinco años,

e.

El Exmo. Sr. Lic. Don Manuel •Cabral.

La Instrucción Primaria en México

zación del poder judicial, desempeñando algunos
puestos públicos de importancia en ese ramo, hasta que fué investido con el cargo diplomático que
lo t rae cerca de nuestro gobierno.

A F RODI TA.

-&lt;&gt;º-&lt;&gt;
Tras idílico amor; de entre las brumas,
Que ciñen la cabeza de una ciega,
Tras idílico amor; de. las espumas,
Surgió radiante la belleza griega.

Y boga en su barquilla nacarada,
Abriendo brecha por la espuma roja,
Es Astharté, la muerta, la olvidada,
La que sus curvas en las aguas moja.
No la arrastran dragones en su viaje
A través del Eger adormecido,
Son palomas de espléndido ropaje
Que en las aguas del mar tienen sú nido.
Ardiente concepción; mitogonía
De una raza de artistas soñadores,
Que animan el ideal de su poesía
Y en el mármol encarnan sus primores.
La Venus Afrodita, está animada;
Corre en sus venas helenismo fuego;
Y en sus clásicas curvas va incrustada
La vida y la expresión del pueblo griego.

México, Febrero de 1900.

.]ual/ .}J. Orci.

�Domingo 18 de Marzo de 1900.
EL MUNDO ILUSTRADO

f\0Uf\R6Lr\8.
Carolina estaba enferma. Un mal extraño que
ningún médico podía co:ajurar, la iba consumiendo
poco á poco, como va la llama consumiendo el
aceite de la lámpara del templo.
Un día, Carolina pidió que le llevasen todas
las fiorés que aquella mañana habían abierto en
el jardín.
Muchas rosas y violetas, campánulas y azucenas fueron á caer á la roja sobrecama. Parecían
cab€zas cortadas en alguna fiesta. de Nerón y arrojadas á un helado mar de sangre.
Una rosa que aun conservaba unas cuantas gotas de rocío, las vació con exquisita languidez en
la nacarina mano de Carolina.
Como las gotas de rocío no eran precisamente
rocío, sino lágrimas de una hada que lloró en la
noche, se transformaron en mariposas y se fueron
volando por la entreal)ierta ventana.
Carolina se quedó pensativa un largo rato. Después, enjugando una lágrima rebelde, cogió las
flores que estaban esparcidas en la roja sobrecama
y les dijo:
-"Voy á morir, pero antes de irme, quiero dejaros mis ensueños, que son muchos.
"Tú, Rosa Roja, que te pareces á un cuento ele
Ruben, escucha:
"Te lego mis ensueños bárbaros, aquellos que
eran endiablados castillos mágicos, donde vivían
dragones de grandes ojos, lagartos negros, culebras que silbaban como el ~iento y alimañas tan
rapaces, que en las obscuras noches penetrabn á
los castillos perfumados á robarle la inocencia á
las vírgenes dormidas."
La Rosa Roja soltó la carcajada y le dijo:"Gracias."
-"Tú, Rosa Blanca, que te pareces á un sueño de Catulle, escucha:
-'"fe lego mis ensueños pálidos, aquellos que
eran príncipes poetas de largos cabellos, aquellas
que eran_ diminutas islas de amor, donde las vírgenes arroJaban la pesada carga de la inocencia en
lo8 brazos de algún amante de cabello ensortijado."
La Rosa Blanca se rió melancólicamente y le
elijo :-"Gracias."
-"Tú, Violeta Morada, que te pareces á u11a estrüfa de Verlaire, escucha:
- "T~ lego mis ensueños pálidos, aquellos que
eran casitas blancas que encerraban amante;; tiernos; aquellos que eran cuartetos donde las reinas
caían á los pies de los esclavos."
La Violeta Morada enjugó una lágrima y le dijo :-"Gracias."

-"Tú, lívida azucena, qu_e te pareces á un
poeiµa de Gautier, escucha:
-"Te lego mis ensueños blancos, aquellos que
eran una tumba muy linda, sembrada de nieve y
de estrellas; una tumba con un solo ataúd, en el
cual yo durmiese para siempre, mientras el ángel
de mi guarda llorase perlas que fuesen rodando
por la nieve y entonando canciones de amor."
La azucena, llorando como lloran las rocas después que la ola las ha salpicado con su espuma,
le dijo:
-"Gracias."
.
de copa para que
- "T'u, campánu1a, que suves
,-

el rocío deposite sus gotas crista)inas y que te pareces á una japonería de Lotti, escucha:
-"'fe lego mis ensueños ne,gros, aquellos que
eran sudarios danzando al compás de una orquesta tocada por todos los astros; aquellos que eran estúpidos brujos que en sus melopeas amargas, maldecían á las vírgenes,.esas bellas castidades, y ensalzaban á las cortesanas, esas bellas lujurias."
-"Gracias"-murmuró sollozando la campánula.

D E U N L I BRO
~

PARA ELLA.

I
La virgen que los ojos soñadores
admiran en mis lienzos ideales
no reza en las vetustas catedrales
ni danza en los alegres corredores.'
No juega enamorada con las flores
ni c,scucha tras las puertas ojival~s
las zambras de las guzlas orientales
el canto de los viejos t rovadores.
'
-La virgen de mis lienzos aletea
donde el bajel sin mástiles estaba,
murmura donde el ábrego vocea
palpita donde choca la metralla'
sonríe donde el rayo centellea'
y duerme sobre el campo de batalla.

Francisco _píaz S ilveira.

Y o no nací para r eír; en vano
el sol baña en sus oros mi cabeza.
Soy gentil-hombre del dolor humano
y envuelto voy al insondable arcano
en el manto imperial de mi tristeza.
Nunca supe de bien; supe de dolo,
de frío y soledad; mi ser remeda -....
la noche pertinaz que cubre al polo.
Dejadme con mí angustia, estoy tan solo!
Si me ouitan mi angustia, que me queda!
II
Me quieres, bien lo sé, piadosa y franca
desciendes á mi mal con heroísmo
y ahí, do todo es negro, tu eres blanca :
florecita de nieve en la barranca
y estrellita de paz en el abismo!
Me quieres, bien lo sé; pero me espanta
pensar que mi existencia es tan obscura
que tu almita de luz, tu almita santa,
negra se volverá con sombra tanta
por querer que amanezca en mi negrura!
Como amaste el invierno siendo Flora!
como amaste el desiert o siendo broche!
_c omo amaste el erial, ave canora!

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 18 de Marzo de 1900.

INAUGURACIÓN DE LAS OBRAS DEL DESAGUE DEL VALLE DE MÉXICO.
Carolina afirmó la cabecita blanda en 1~ blanca almohada, y lánguidamente, como ~a l~~p::
poco á poco, se durmJO p .
que se va apa.,.ando
. "'
·. rei'a vJ la Rosa
siempre, nuentras
la R,osa l{ OJa
Blanca enjugaba una lagnma.

Ayer, según estaba anunciado, debe haberse celebrado con modesta fiesta oficial-de la que daremos crónica en nuestro próximo número-uno
-de los acontecimientos de más importancia de los
últimos años y de verdadera trascendencia, tanta, que su sola realización bastará para fijar una
-época en las páginas de nuestra historia P atria.
Nos referimos, como lo indica el rubro de estas lineas, á la terminación de las Obras del De..sagiie del Valle de México y á la inauguración de
.su funcionamiento, que tan soüados y benéficos
r esultados nos proporcionará.
Al fin, después de siglos enteros, en los cuales
.se venía persiguiendo el ideal del Desagüe, desJ)Ués de trabajos monumentales que costaron vi•das y riquezas, desde los tiempos de la d6minación
•española, vemos hoy terminada esa obra gigantes"Ca, gobernadas las aguas de los lagos que rodean
.á, México, que eran todavía no hace mucho, una
..amenaza constante para la ciudad, por las inunda-ciones que podían ocasionar, y cuyas aguas han
comenzado ya á desaparecer, merced á esas obras
-que se llevaron á cabo en los últimos años.
Ligadas íntimamente esas obras, por otra parte,
.-á las del saneamiento de la ciudad, su trascen&lt;lental importancia r esulta todavía mayor, y justifica la idea de que su inauguración debe considerarse como uno ele los más grandiosos acontecimientos que hemos podido presenciar en estos
·últimos tiempos.
Xuestras ilustraciones representan algunos de
los trabajos más importantes que tuvieron que

II.-LA HAD.i.. Y LA BRUJA.
La hada.-Bruja fea, si tienes tanto poder, haz•
me una perla de una lágrima perjura.
La bruja.-"Lo que me pieles, es imposib~e. _En.
cambio, si quieres te haré un sol de una lagrima
sincera."
III.-1\II 1IODELO
Yo era entonces un pintor cual Rafael.
La fama de mi nombre llenaba el mundo.
Un día quise tener un modelo divino. En lai.
tierra no encontré lo que
deseaba.
)Ie fuí al cielo. Golpeé el aldabón de la Gran
Puerta y me abrió San
Pedro.
L e confié la cuita que·
me marchitaba. :Me dió
á elegir entre las más lindas de sus vírgenes.
No encontré lo que deseaba.
Salí cabizbajo del Cielo.
San Pedro, llena la mi-rada de odio, me dijo:
-"Sois un majadero.
Lo que bmcáis no existe."·
Seguí anc1anclo.
J
En el paraíso de :Mahoma encontré m1a hurí
de ojos negros y de en-cantos irresistibles.
La traje á mi taller.
Cuando ya desnuda corrió á mí, sentí un vahíoen el alma.
Desde ese día la amé tanto, que ya nunca másJtude pintar.
Perdí mi fama. El nombre mío nadie lo recuerda, pero en cambio, ella lo pronuncia y yo suefio á su lado.

Jgnacio j)érez

I •

El proyecto, que al fin se puso en ejecucwn,
aunque con algunas modific:acione~. íué el ideado
desde la época del gobierno e,pañol, por Don :-simón Guzmán, pro.vecto que también intentó llev,u
á cabo en 18-1:H, el in¡;eniero americano, C;1 pilún
Smith.

Ji.

+♦
como tú que eras lampo de la aurora
pudiste enamorarte de mi noche!
Dios lo sabe; El te trajo á mi morada,
señaló á nuestro amor la selva obscura
y hoy que penas en medio á la jornada,
yo reclino tu frente inmaculada
en el hombro inmortal de mi ternura.

P uente-acueducto para. el Bio de Guadalupe Jlidalgo,

III
Y el cielo prueba nuestro amor; el gozo
se alejó gorgeaudo ele tu reja
donde el sol alumbró tanto alborozo
y hoy ya tu no eres más que un gran sollozo
y yo ya no soy más que una gran queja.
Cuantas dichas ayer en nuestra escena!
pero el ala de D ios cubrió el sagrario
y sin piedad de tí que eres tan buena,
te clavó en el madero de la pena,
te trocó en virgencita del calvario!
Mas que importa! el tormento es soberano
dispensador de gloria y de belleza;
mi estrellita, mi flor, dame la mano
y vayamos envueltos al arcano
en el manto imperial ele mi tristeza.

,

emprenderse para encauzar las aguar en el gran
canal, dan idea de lo que es éste, y una de nuestras vistas representa el Palacio de los Virreyes
-que existe en San Cristóbal Ecate~ec.
Este edificio, que ayer fué visii ado por los
•concurrentes á las fiestas inaugurahis á que nos
;referimos, es un verdadero monumento histórico :
él sirvió de prisión al inmortal 1\lorelos en los días
-que precedieron á su fusilamiento glorioso.
Demos ahora á conocer algunos datos acerca de
los trabajos realizados:
Todos los gobiernos, desde los de los virreyes,
~e habían preocupado constantemente por realizar
las obras del Desagiie y multitud de proyectos se
presentaron y estudiaron para ser desechados en
:seguida, porque no aseguraban el resultado que
,-se buscaba, ó eran impracticables en algunos deta,lles.
Entre estos proyectos, el más afamado fué el
•de Enrico Martínez, que se llevó á cabo con al_gunas dificultades, haciéndoseentonces el colosal tajo de Nochistongo, que costó la vida á millares de
"indígenas, pero que gracias á él se logró desviar
-el curso de las aguas del Río de Cuautitlán, con
'!lo que disminuyó 'mucho el riesgo de las inunda&lt;aiones en la ciudad de México.

De entonces acá, muchas veces se intentó la reaiización del trabajo, pero siempre se presenta•.on
dificultades insuperables, hasta que en 1879, el ser",u1 fo1:e:11t ro Don Luis 11;spi11_;Bfl, ,a pn~J al fre11tc de las obras y dió principio á la apertura del
tajo de Tequisquiac. Todavía después, hubo una

Vista. actual en la. curva. del kilómetro 43. 5.

interrupción en los trabajos, hasta que por último
en 1885, el Gobierno General y el Ayuntamiento,
decidieron con loable empeño, vencer todas las dificul tades y proseguir la obra hasta su consumación, que tan afortunadamente se ha logrado, pero
para esto ha h abido necesidad ele hacer graneles sacrific;os.
·
El Ayuntamiento, al iniciar»e los tr-abajos, gastaba en ellos la suma de $-W0,000 anuales, y para
asegurar la terminación, se vió precisado á contrata.· en Londres un empr éstito de ;E 2.300,000, que
rasi en su totalidad se invirtieron en el desagiie, previa amplia autorización que el señor General Díaz otorgó á las personas siguientes qt1e formau la Junta Directiva :
Presidente.-General P edro Rincón Gallardo.
Yocales.- Lic. José lves Limantour, Francisco
Hi vas L+óngora, Lic. Pablo 1facedo, Casimiro del
Collado, Luis G. L avíe, Pedro del Valle, Luis
Garría Pimen tel y Román S. de Lascuráin.
Ro~endo Espa1:za, Secretario.
El pro·yccto del Desagiie, que se ha seguido, tiene dos objetos : primero, r ecibir las aguas sucias
y los desechos de la ciudad de 1\Iéxico y conduei rlos fuera del Valle; segunrlo, gobernar las aO'uas
ele todo el Yalle, dando salida al exceso de éstas
y mantener los lagos á un niYel constante.
Este proyecto consta de tres partes: un canal

InstaliLción para. los cimientos del puente-acueducto en el Bio Chico.

��Domingo 18 de Marzo de 190!,

E L MUNDO ILUSTRADO

D omingo 18 de Marzo de 1900.

MEXICO MODERNO

(((

COl.ONI ~ OEL. P~se:o.

'- ,

~

- --:::::::::-

#

-. -.

i i::

E L MUNDO I LUSTRADO
mas resbalan por Hts mejillas como el desgrane
de un collar de perlas.
¡ Y es curiosa la gama de su llanto!
De repente, cuando menos se espera, entre una
de aquellas carcajadas y uno de estos llantos, Bebé pronuncia su primera palabra : "mamá ó papá,"
vocablos ambos que parecen hechos, en casi todas
las lenguas, para que sean los primeros que pronuncie el rey Bebé.
E~e es qiro día de fiesta; el regocijo entonces
no tiene limites.
¡ Bébe ha hablado!

-

(V,
~
.

-

),

-s::&gt;-0 -s::&gt;-

#-•

el

~ey ~ebé.

Aun en las democracias más genuinas existe un
enjambre de pequeños autócrata,, de pequeño~ reyezuelos absolutos, que sin apelación gobierrn111
sus reinos, que no conceden franquicia~ con:;titucionales ni parlamentarias, que no tienen má~ ,1ormas de gobierno que :;u eterno capr:cho Je ixlo:;
los días.
Son pocos sus súbditos, muy comm1n11,nie no
pasan de dos, pero les son fieles hasta h mnert~,
les quieren con verdadero amor y lo:; re_yezudos
no tienen que temer de ellos ni revuell:1,;, ni conjuraciones, ni exigencias.
Los mayores acontecimientos polítfoo~, por generales y terribles que sean, no traspa~aa los i;mites de esos pequeño:, reinos y los rey,,;rnelos uguen imperando contra todo viento y m,u·ca.
Este tipo de autócratas ee llama en la vich diaria : El Rey Bebé.
Desde antes que Bebé llegue al mu!h1o, Lle=J&lt;li.!
que la noticia de su arribo es recibida, no por lvs
nervios del cable, sino en el dulce misterio de un
beso y de un rubor, el que va á ser su reino se
conmueve todo y los prcparatiYos del triunfal arribo se manifiestan en níveos encajes y en impalpables batistas, en sedosos listones y en alegres cascabeles que han de arrancar la primera sonrisa
de Su Majestad pequeñísima y han de envolver sus
miembrecillos que parecen hechos de hojas de
rosa amasadas en leche.
-Se habla de Bebé como de una promesa. Se
trazan luengos y muy eruditos cálculos de probabilidades sobre el color de sus cabellos y el volumen de su nariz, y surgen difcusiones sobr e su
sexo.
Una mañana, Bebé ha llegado. Su ro,:ada carita emerge de entre la blancura de las blondas y
sus ojillos se cierran con obstinación, simulando
desdeñar todo lo nuevo que á su ,ista se ofrece
y extrañar la dulce quietud del maternal reo-azo.
Pero su imperio ha empezado. Su primer° grih fué su primera orden y fué orden inapelable:
el seno materno lo obedece y sacia sus primeras
avideces.
La Autocracia surge. _. _.

t

Desde entonces, ya no hay paso ni dcci~ión importante que se dé sin pensar en Bebé, que e,
el árbitro supremo.
Pero, por mucho tiempo toda vía, ~ché ~e 1!1anticne impasible ante tantos homenaJes. Bebe 110
e, más que una bolita de carne que duerme durante todo él día y que no dc,pierta sino para
pedir alimento.
Son, en vano, todos los· e~íuerzos de la mamá
por hacerlo sonreír y vanas son las pretensiones
del padre porque los pequeño, ojilh, ~e fijen en los
;m_rM. Bebé no hace caso, sigue desdeñoso y hcr-

Pero aún íalta una etapa para que el reinado de
Bebé acabe ele consolidar2e. Esa etapa es su pri1ner
paso. Cuando con los brazos abiertos y semejanio
á un juglar torpe que pretendiera atr:n:esar pol·
sobre un alambre tendido, ~e atreve Bebé á dar
su primer paso, es como en el dla en que en los reino8 se declara la mayoría de edacl y la ~upresión de
la Hegencia.
En lo de adelante, Bebé dará sus órcleneR conscientemente, en lo de adelante hablará y exigirá.
.\.lguna rez lm: padres pretenderán contrarürle;
algunas veces fingirán enojos. Pero Bebé los &lt;lcsarrna y los subyuga con una inclinación de cabeza Y una ri:;ita.
Bebé quiere un muñeco: ~e le dá el muñeM;
Bebé quiere un caballo : se le da el cab!lllo; Bebé
rompe la porcelana del ~alón: Bebé tenía derecho.
Las "gracias" de Bebé son or~ipotentes y por
evitarle una lágrima bien se puctl! arriesgar hasta.
una vida.

lf:
mético, dividiendo su tiempo entre el sueño venturoso y la glotona caricia del pecho matcrnq.
Un día, Bebé -parece que fija su mirada en al~uno de sus súbditos, parece que arruga el ceno,
que entreabre la boquita y qu~ se sonríe. ~n t~do caso, si sonreídose ha, ha sido una sonrisa rapida como un suspiro. Pero ha bastado ella para
inundar de gozo el alma de sus padres, y ese
día es un día de fiesta. La noticia circula y pasa
á conocimiento de parientes y de amigos, y todo
el mundo aplaude y se regocija.
¡ Bebé se ha sonreído!
-s::&gt;-~

-Unas semanas más, y la sonrisa se convierte en
risa franca.
Bebé se fija ya en las cosas y en las gentes, y
cuando se le suena una sonaja ó se le muestra un
polichinela giboso y multicolor, Bebé contrae los
labios poco á poco, echa hacia atrás su cabecita y
acentuando el enarcamiento de su boca, acaba por
lanzar al aire un desgrane de notas argentinas,
una carcajada fresca y sonora como el c1errum be
de un chorro de agua en una íuente de mármol.
¡ Y es curiosa la gama de su risa!

r

-s::&gt;-0 -&lt;::&gt;-

y su reino va acercándose á su fin. Llega m1
día en que las gracias de Bebé toman a,pecto de
travesuras. Llega un día en que lo que- antes hr.cía.
sonreír, disgusta. Es cuando Bebé ya baliendo de
ese periodo de los dos á los cinco años en que su
autocracia era completa.
Ahora, ya no se le perdona fácilmente: ha de someterse á las exigencias de la buena crianza y ya
sería peligroso eternizarle su caprichoso gobierno.
Duele, pero es preciso.
El Colegio viene á ser el Parlamento del Rey
Bebé. Ya va á tener quien esté por sobre él, ya
va á v_er contrariados alguno$ de sus dc~eos, como
el Kaiser ve contrariadas sus aficiones marina&lt;;,
¡ Y pensar que hay veces en que es derrocado!
Cuando tras de él viene un hermanito, éste, por
derecho natural, her eda el imperio.
Pero el nuevo Bebé viene á ser, en resumen el
mismo Bebé. Porque el Rey Bebé es múltipl~ y
es uno.

¿ Quién no ha reconocido el imperio de Bebé7
Bebé es la suprema prenda de unión entre los
hombres.
El padre :proc~r q~e es capáz ele explotar al pa?re proletario, tiene a menudo su Bebé procer que
Juega y besa al Bebé proletario. Aquella divisa
del 92-égalité, fraternité,-hoy en día. solo es observada por Bebé.
Y no hay dolor igual al de la desaparición del
Rey Bebé.

C ~Sf\ DE:L 5F\
1

~F\_F\CIF\_G¿f\~N\OOS.

1

-s::&gt;-~

Entonces, tras de la tácita abdicación, empiezan
los padres á desempeñar su papel de súbditos. Bebé modifica por completo la;; anteriores condiciones de la vida de ambos y con invisibles pero
fortísimas ligas los aherroja en torno de la cuna.

:Has Bebé llora también. Cuando la satisfacción
de sus caprichos es imposible, cuando quiere que
del cielo se le baje el sol ó la luna para jugar
con ellos, entonces sus ojitos se humedecen, su naricilla se contrae, su pecho se estremece y al fin,
gime, gime Bebé como un cervatillo y las lágri-

Cuando el médico frunce el ceño y mueve la
cabeza y Bebé se aboga entre las blondas de la
cuna, parece que un Mlito &lt;lo frío ha penetndo
al h?~ar. Sus ojitos van adquiriendo vidriosa~ inmov1)1d~des, su rostro ;:e enciende y se ennegrece v
sus dmunutas manos eRtrujan fa_blancura de laR sáb_ana~. _ La mirada maternal RC prende á él como
s~ q_u1s1e;a defenderlo: &lt;le;:earían las madres materializar a la muerte, para disputarle su presa, pam
luchar con todas las fuerzas de su alma y con todas las fuerzas de sus brazos.
Cuando vence Ella, el sollozo se clava en el pe-

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 18 de Marzo de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

Do~go 18 de Marzo de 1900.

cho de las madres y tienen la sensación precisa de
un arrancamiento de todas sus entrañas.
Y se va el pequeño féretro cubierto de flores y
de blancuras y Bebé va á dorminmtre cuatro paredes de tierra.¡ Pobrecito!, exclaman unos. ¡ Cuán feliz!, dicen otros. Las madres, ellas, no dicen nada,
pero lloran ..... .
Los padres no lloramos-¡ sí, á las veces !-pero
en el ataúd de Bebé se nos va toda el alma, porque
solo Bebé es ya capaz de conmovernos, porque
solo Bebé nos da la insaciable sed de ser buenos ...
¡ Oh, bendito, bendito Rey Bebé!

Osear J(erz.

Vista general del viejo Paria seg-0.n Bobid&amp;.

Maravillas de la Exposición de 1900.
~

El viejo París.
El viejo París, construido según los dibujos de
Alberto Robida, sobre las márgenes del Sena, es
una de las más sujestivas maravillas que se idearon para el certame,n parisiense. Es una reprod11cción ingeniosa de la vida pública y privada de
los tiempos pasados.
El artist_1j, no se limitó á tomar apuntes de una
sola parte de la ciudad, en un tiempo determinado.
Su decoractlm contiene modelos de todos los siglos, figuran allí lo mismo la Santa Capilla que
construyó Luis XII, que un fragmento del Puente
del Cambio, edificado bajo el reinado de Luis XIII
ó los parajes más frecuentados en las épocas de Luis
XV y Luis XVI.
Entre lo más notable se cuenta la Iglesia &lt;1e
Saint-Julien-des-Ménéstriers, el pilar de San Eus-

La nueva Biblioteca
de Fomento.
-&lt;::::&gt;-o-&lt;::::&gt;En los grabados adjuntos se ve el departamento que ocupa actualmente la nueva Biblioteca de
la Secretaría de Fomento establecida recientemente y próxima á se.r inaugurada.
En esta Biblioteca se va á implantar por primera vez en el país, de manera oficial, el sistema
decimal de Dewey para la clasificación y colocación de los volúmenes; sistema que ha sido universalmente aceptado por los buenos resultados en el
rápido manejo de las obras, aun cuando éstas sean
en número basto y considerable.
La estantería que cubre las paredes es del todo
nueva y se ha empleado en su construcción madera
de cedro de la mejor calidad, que no tiene más
pulimiento que el del cepillo; su capacidad es suficiente para dar cabida á más de diez mil grandes
volúmenes ó más; se hizo uso de la más fina tela
de alambre para cubrir las ventanillas de los estantes, pues la experiencia ha demastrado amplia-

taqnio, las torrE!&amp; del Chatelet, fragmentos del Louvre, y un gran número de habitaciones particulares
interesantes más que por su arquitectura por los
recuerdos que provocan.
Robida, ha desplegado verdadero ingenio en su
producción, que si ha resultado buena y exacta,
es porque contenía elementos adquiridos en largos
años de labor. Ha recorrido basta los más humildes lug::,res de la Francia, ha estudiado sus monumentos antiguos y los libros le han servido para
conccer las costumbres de nuestros antepasados
con tal perfección, que no se puede recorrer su
"París Viejo," sin encontrar en cada detalle arquitectónico y en cada ornato, un recuerdo claro
y persistente de todo aquello que la historia de
Francia ha ap:mtado en sus hojas, muy especialmente en lo que se refiere á la "Edad Media."
Teniendo á la vista las contrucciones á que venimos refiriéndonos, no se puede dejar de pensar
en las deslumbrantes Cortes de los últimos monarcas, en los abusos del poder, las aventuras amoro3as, verdaderos escándalos de la época, los due-

los á media calle, y todos aquellos episodios se
ligan y la memoria los anima, haciendo que se asista á tolas aquellas escenas, aunque hoy ya casi
nada exista de aquel viejo París que Robida ha tenido la feliz idea de resucitar.
Aquel París se hundió, se perdió para siempre
á los golpes de barreta de los constructores modernos y desde Bonaparte al Barón Haussmam ya estaba completamente transformarJI..
Al aparecer la revolución, estaW intacto, tal co~
mo en el certamen se le vé hoy reproducido en el
ángulo del Puente del Alma y la plaza de Billy, y
después de haberlo visitado se siente necesidad de
hojear albums antiguos y obras como las de Juan
Se.bastián Mercier, para inquirir cómo era la fisonomía de la capital de Francia en el año de 1879.
Dirigiendo la mirada hacia arriba, se ve á Luis
XVI, rodea~o de sus gustos simples, tales como
comer mucho; á la reina de menos apetito y gustando más de dar pávulo ~ la murmuración, yendo
á Versalles acompañada del Conde de Artois, el
más seductor de sus hermanos políticos, y parece

me,nte que los libros deben aerearse para evitar
que la polilla los destruya antes de tiempo.
El otro grabado muestra el salón de recepciones
del señor Ministro de Fomento, el cual se halla
situado en el piso superior del hermoso edificio de
Minería. Su decorado, con ser tan sencillo, reu1;1e
las mejores condiciones del buen gusto y de exquisita elegancia. El mobiliario es positivamente
rico y confortable, propio para lucir en las grandes
recepciones que se hacen en Fomento.

EL CARNAVAL EN XALAPA.
~

Bastante animados estuyieron las últimas fiestas
del Carnaval, en la mencionada capital del Estado
de V era cruz. En el casino se verificó un baile
de fantasía al que concurrieron las más distinguidas familias de la localidad.
Nuestras ilustraciones representan á algunas de
las bellas señoritas y caballeros que tomaron parte
en la fiesta .

Beflorita Emilia Aparicio.
Fot. de F. Bueno.)

•

S. Hern~dez Pérez. R. Malplca. C. Zamora E. Aparicio. R. Foro. M Franceschv F. Hernández
V. VU.aoueva. C. Corral. R. Hernáodez Pérez. L. Flgue•oa. L. Cor::al. Maria Josefia• Guido ·
Ana Maria Corral. Nllla A. Hernindez Pérez.
·
Fot. F. Bueno.

Iglesia de San Julian de loa Menestrales.

A. Ostos. A. l"ranceschy. G. Bouchez. S. Corral. R. Bouchez F' A ·
di F
C. Guzmán. E Rechy. E. Medina. c. Bouchez, s. on,z. G. .soÚch!~z~e1k ·s · iueoo. L. Bouchez.
Domlnguez. F. Dom!nguez. V. Zamora. F. D1az. R. Rocha, H Zamora i ~e ez. 1 · 81!.nchez. M.
S. Es1eva. I. Ochoa. M. Corral. J. A. O~hoa. o. Bouchez.
·
· • anzón. A. L. Trigos.

Casa de Koliére.

�•

Domingo 18 de Marzo de 1900.

E L 1fUNDO IJ DSTUA~O
escucharse las coplas callejeras en que la maledicencia y la calumnia hacen su víctima á la regia
señora.
En cuanto á París, está animado. El Louvre y
las Tullerías rodeadas de estrechas callejuelas que
son verdaderas madrigueras. La isla St. Louis,
una verdadera cloaca, con sus muros ahumaclos v
teniendo sus callejuelas, por todo a1lorno, una muititud de cerdos y aves de corral.
La circulación de la gente no empieza sino en el
barrio de Chaillot, donde actualmente están los
Campos Elíseos y allí se daban cita los j u6adüri's
de pelota.
El lujo, la riqueza, todo lo deslumLrantc de la
vida, se concentraba en el l'alacio Real, en \'Uva:;
galerías se instalaban los joyeros, los lil.Jrc,1•03, ·10s
jugadorPs, los cafés y los r estaurants en tanto que
los jardi11c5 quedaban libres para los gálaulc.; y peligrosos encuentros.
En mc1lio de aquel lihertin:tje, solo el teatro podía ofretcr un placer honesto. .,\llí estali,t el teatro de la, Opera. una tienda de m.1,dern, sonora cümo caj,t de violón que el arquitecto de la Reina ha1Jía con~truído en 65 día.; y donde aplaudía al célebre tenor J elyott, una concurrencia constante y
numerosa que solía diseminarse en los pa,illos,
donde reinaba amable libertad.
El "Teatro Francég," imtalado sobre la margen
izquierda, del Hena, ocupaba un edificio seYcro y
allí sí se guardaba re;:;peto al público.
Eran reina·
la Rancourt

aquel centro de placer honesto,
Gau$sin. Molé, Dazincourt y

Las transformaciones de la moda masculina
en el Siglo XIX.
-&lt;::'.&gt;-*-&lt;::'.&gt;-

Aunque las transformaciones que ha sufrido la
indumentaria masculina en los últimos cien aüos
no han resaltado tanto á la vista como las de la
indumentaria femenina, no debe creerse por eso
que hayan ,-;ido menores y hoy que nos encontram os en los lindes del siglo, creemos interesante pasarles una pequeña rerista, teniendo á la vis la
figurines que caracterizan perfectamente las diversas épocas porque ha atra\'esado la macla masculina.
Los bordados metálico,, la seda y los ene-aje~
murieron con el brillante siglo XYIII, de tal
suerte que el p resente encontró como tipo llamativo de la indument2ria masculina, el ele! "lncroyable'' que es la figura central tlel pr imero de
nuestros grabados y que nos servirá de base para
seguir las paulatinas transformaciones subsecuentes.
De las cuale~ son las primera, de origen inglés y en general puede decir~e que esa nación es
la que ha impreso el car.ícter determinante del
traje marnalino en c•le siglo. El inglfü;, como
práctico, empezó 11 rnprimir todo lo simplemente
aparatoso.
La primera figura del primer grupo, muestra
una especie de i;aco corto, llamado "::ipemer•· que
se u"ó para protejcr el frac claro y que daba buen
aspecto al traje. El sombrero de copa bajo, empezó á. rnb6tituir al tricornio francés.
La tercera figura del grupo lleva 1.111 a h r igo ó
sobreloclo largo, con eo~turas atrá&gt;&lt; ~, sin ella~ por
clelan,te, algo entallaclo, con cuello alto _y triple
pelerma, Como el grabado lo im1ic'.l, esta pieza
p_rocluC'c buen efecto, aunque el cuello y la pelcrma le hacen aparecer algo pesado é incómodo.

tL MUNDO ILUSTRADO

Fleury, son los importantes personajes depositarios
de aquellas tradiciones y
los defensores del gran
arte.
En esos tiempos fué la
aparición 1kl comediante
"J eannot" que despertó la
envidia de todos y mereció las fclicitaeiones de
María Antonieta.

AÑO VII--TOMO I--NÚM. 12

MÉXICO, MARZO 25 DE 1900.

__________________________________

Gerente: .A.Jll'TOlll'IO OtJY.iS

l &gt; ~ : n Lic. B.A.P.A.EL BEYES SPDl'DOL.A..

_,_

-'•;-·

Pobre "J eanot," aquello le llenó de humo la cabeza y lo hizo caer en el
ridículo.
Una vez lo invitó á comer el Duque de Durás
y al presentarlo á los demas comensales dijo:
-"8eñores y seüoras:
.A.qui tenéi$ á "Jeanot"
-Scüor Duque :- repuso el comediante-aquí ~oy
)l. Volange.
-Sea contestó el Duque,-pero
como
aquí
queríamos á "Jeannot;' :M.
Yolange queda de,-pedido
de mi casa, . .. ..

L a. ca.lle de Ba.mparh en el Paria antiguo.

Pero á qué seguir recorriendo aquellas escenas
que recuerda la vista del Parí5 Yicjo, si para describirlas, no bastarían muchos volúmenes?

Basta decir que aquella comlrucción es una manwilla, una de las idea má, felices que se han tenielo para dar interfs al gran certamen.

Llern pantalón estrecho con bota larga y sombrero
de fieltro rodeado do un ancho li~tón. ,
Pa;:~rnog al aegundo grupo que representa modas
ele 1830 y que aún no muestra notables progresos
comparado con el grupo anterior, pues el talle corto, el cuello alto, la ancha entrada de brazos v la
manga estrecha han perdurado en los abrigos y
en los fraqucs; pero el a,pccto en conjunto se

JÍavo res transformaciones se iniciaron á mediado; del siglo, desde 1848. (Tercer grupo).
El "Burnus" de la primera figu ra se diferencia
notablemente de todos los abrigos anteriore~ y su
analogía con el burnus oriental se explica porque
lo inició en París el Emir Abd-el-Kader que en
18-1. 7 fué llevado prisionero por el General Lamorciére. Caía ampliamente, con anchas mangas
abiertas, doble ribete y ornamentación de pasamanerías. Lleraba también cuello de terciopelo
y muy visibles costuras exteriores en forma de
capricho~os dibujos. E l fraque que lle\'a la tercera figura muestra aún un talle relativamente
corto, pero tiene ya cuello ,alteado y amplio~ faldones plegados. Los chalcc,s claros y lhmatiYOs formaron en esa época el "clou" de la inuumentaria ma,culina; los hubo con bordados de seda sobre terciopelo. Después de 1830 las levitas tmieron talle largo como lo muestra la figura central.
Por sus costuras y por el ensanche de sus falr1onr,, tenían, empero, una forma que hoy nos di,¡rusta. Los pantalones eran estrechos y con pialeras. El sombrero alto aumentó la altura de la
copa y recogió las alas.
El cuarto de nuestros grabados que ostenta síilo
dos figuras, corresponde á la moda de 1860 y año,
próximos y estarnos seguros que todavía. exÍ,tir:.n
algunos ~iejos verdes que en sus guanlam,p 13
tengan piezas rezagadas de la forma que mue,tra
el grabado,
Fl saco, • llamado tam uién americana i&lt;Ttialmen t e rnrg10 entonces y 8e llevaba muv corto,
Do enton~es á acá tocio el mundo recuerda las
tran,fo:mac1ones, q'.1e ha tenido miestra inclu~
mentar1a y nos hmitamos á dar el último rrnhaclo, que representa la moda actual, para qu; sirva
de contraste y de comparación con los anteriores.

-

t. La mola a' e mpezar el siglo XIX.

ha corregido siempre y el corte se ha pcrfeccio11ado, de modo que las líneas delanteras de botones
se cierran ya de una manera si métrica, Pero
hay todavía exageraciones que desluc·en, por
ejemplo, las raras solapas que hacen perder los
efectos del entallado. Los pantalones son ya largos y en la primera figura mueRtra una caída
muy elegante. La segunda figura tiene pantalones
e:::lirado:; con pialcras y también la parte alta se
ha modificado, suprimiendo el bur do "tapa-balaz'l" y Sfüb,li tnyéndolo con una pretina que se
a~emeja ya á, la ac:ual.

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3. L&amp; moda 11. mediadoe del IJlilo.

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La moda en 1800

L&amp; moda 11. linea del Siglo XIX.

1

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EN EL CAMPO.---CUADR0 AMERICANO
2. La moda en 1830,

8oBSCRIPCION K IINSUJ.L PORANJ:¿ , $J.ll0
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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