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                  <text>E L MUNDO I LUST RADO

Domingo 15 de Abril de 1900

alrededores de México, se nota el ·,---------------------7
mismo afán, y prueba de él son la.
preciosas quintas de campo, lujosot
chalets y magnificas construccione~ 1
que hemos tenido oportunidad dti
publicar.
:L
Todo esto, unido ÍL las ocras del
Saneamiento, que con toda felicidad
1
se están llevando á cabo, ascgurr
risueño porvenir á la ciudad
tanto por SUB buenus condicio
ncs de salubridad, como poi
su embellecimiento, cada vez má~
rápido, y al cual, coadyuva.n los elementos que proporciona la paz, e'.
aumento de capitales y los hombrede trabajo é inteligencia, que como
los autores de los edificios que pubJi.
&lt;:amos, saben realizar vcrdaderai
ohras de arte.
Los señores Contri, Manrro&lt;Juí1
y Cía., no sólo en este g(•nero d
obras; han prc~tado su contingent
al constante desarrollo del país, pue
mientras que el señor Contri !!C dedica preferentemente á los trabajo~
arquitectónicos, el señor :i'.Jarroquín
íACHADA PR1tHIP4L
consagra maJ•or atención á obras de
fA !!404 LATCRAL
otra índole y de no menor utilidad
como son las obras hidráulicas que
¡--------------,:,-:=::m!r."'~=,,.,!D bajo su dirección, se están hacien•
(APlUI\ EN tl QMENTERIO E~PI\ÑOL ·r~=::;.¿,'!:.:'Sa:.r¿¡•fll=.
d-o_ e_n_ G_'u_an_ •..:.iu_a_to_,_ e_n _ c_oa_h_u_..1
•

r

P~R~ El flN~OO ~- O. Otlflli c&gt;l\l'ICHEZ

Muchas de ellas ya est/m produ- [¡ nn rultiYO apropiado, según la naciendo
sus beneficios y estos alen- turaleza ele cada terreno y á los sefor mar presas ó bien para el
aprovechrurúento de nuestros_ gran- tarán más cada día á los agriculto- gundos pnra buscar prociucción de
des manantiales en la irrigación de
estensos campos y producción de
fuerza motriz.
El señor Contri, que últimamente
ha visto minada su salud, saldrá
próximamente en busca de ella,
primero á Tehuacán y si no se sien. te mejorado, seguirá á Europa, pero
espera que su ausencia será sólo de
algunos meses.
Las obras de ese último géner o á que nos referilllOS en las líneas anteriores, son otros y tal
vez más importantes síntomas de
los progresos alcanzados, pues
por lodo el pals se nota gran entu)' siasmo por aprovechar elementos

la y en otros puntos, ora para

,

•

t t Mu No o ILlJ STRADO

AÑO VII--TOMO I--NÚM. 16

'.ltl.Notor: Lio~ B.A.PABL BEYES BPf•DOLA..

MÉXICO, ABRIL 22 DE 1900.

8UB8CR!ff.JOK IOiNBU.U. P'OlU.lfli, IUiO
[ORJI(
o U 0-'-PITil,, 11.~

ro••

Ger ente: .&amp;.llTOlOO OUT.A■

1

(!\Plll~ t1i El (tMENTERIO [~PI\Ñ OL
PI\~/\ ll fl NADO &lt;l. O. DUflll c)~N(,KEZ

clo incultos se vuelvan productivos

y merced á una buena irrigación y
remota, está probado, por lo que ya
vemos ·y por lo que es preciso suponer cimiento al orden de cosas corno hoy lo está : cada día aumentará la inmigración de hombres de
empresa que han adquir ido plena
confian.za de que México prospera,
cada d1a aumentará nuestro comercio y nuestra producción, las fuentes de riqueza serán explotadas en
todas formas y como en nuestro .
país son inagotables, habremos entonces alcanzado el bienestar que
hay, por ventura, persiguen con
tanto afán como unüormidad los
esfuerzos de la Administración.' Pública ,· lo- e-fnerzos individuale,,

naturales que antes permanecían
inútiles, aun cuando para ello haya res y á los inclnf:lrialc~; á lo, prime• fntrz·t. c.·lenH.'nto incli .. pcn-.ahle })3ru
n esecidad de invertir gruesas sumas ro.s para que los extenso:- rarnpos la.:, grandL•~ f,'thr.ica~ .
., u11pr...:11utr obras monumentales. que antes de ahora han pernrnneciQue e::to ~ucedcrá y no en é¡&gt;0ca

FLORJSTA VENECIANA.

Otr.&amp;.J&gt;BO DB .LUZ..

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 22 de .Abril de 1900
Domingo 22 de A bsil de 1900

ría Luisa y después el marido de la emperatriz te como h.ijo que es del emperador .. : . . El se
viuda ~ conde relamido, mandado á hacer por cn'ardece el estremecimiento de la g1or1a se apoMett;rnich á una fábTica de inst~~meutos de se- dera de él, pero lo hace temblar, aleteo del alma
ducción que tenía par-a. usos pohtrcos-cartas al en la jaula &lt;le su temperamento de Hapsburgo {
archiduque Carlos, al vencedor de su padre, se- pide un año de plazo. Al año (s~~undo ~to) es\
gtín dicen los alemanes, porque parece que Napo- en la misma gjtlrnción ele e~p1ntn. I1ene Ul1
león fué derrotado en Esrling ó Aspen~ por el profesor ele historia napolcó_n~ca: una muchacha
susodicho archiduqué, cosa de que el susodicho Na- ú quien Metternich ha pernu\Jdo amar ener::~
poleón no llegó á percatarse, en honor de la ver- á su víctima: pues la m,uchacha ~11e~e a ~~a j)
dad. En esas cartas habla el duque de su padre trevista se abraza~1, estau solos Gdonde ibamos.
con grande y fría ad!11~ración;, como le, costab_a l'nes, sÍ, dice la niña, ya sé : N apole~n orde~nó ~
trabajo hablar y escrtb1r írances, lo habum obli- Suchet qu_e hic,ie1~1 avan;mr ,la guardm. · -_ ~acu
gado á aprender el alemán y á olvidar su len.gua, dimieni..o del pubhco. y as1 va de sacu?1miento
manifiesta que neecsita hacer progresos en el 1dto- en sacudimiento; muy francés, muy latmo todo
ma &lt;le que su padre se servía "pa:a: mandar ~n esto, muy "penacho," muy grande. La. escena co~
tantas batallas y escribir sus a~n-ables mem~- Marrnont y el viejo g1,rnadero Flambe&lt;tu, que h,1
rias." En una ele estas cartas mamfi.esta su senti- logrado deslizarse co~o _criado cerc~ _del Dumiento por la muerte tlel General Mack y encueu- . que, los terribles remordiirneu~os! l~1s Ja.gnmas del
tra analogía entre su destino y el de su . padre; Duque de l{agnta, el comentano ep1co y r~1do á un
comparará Ma.ck con Napoleón, á Mack ptsoteado tiempo del granauero; y Ju.ego Me~tcrmch (este
en lJlm por el caballo del emperador al penetr:; MetterniC;h no es- el de la lustona, e,;.;te no declabajo el marnvilloso arco ele tnunfo de Au.sterlitz . m3.ba ruite lo::; "somhreros~' aunque fueran los del
Pero en fin, puede ser que d1s1mula,se, _que lo "petit capot-al'} 11etternich en la antesala cl,l
devora.se el fuego na.poJeónico. que el agntla que d11q11c ; vé el sombrero famo:~ sobre una mesa Y
tenía dentro no quisiese 1n.o.:;trar en el polluelo, entra en una especie de delirio dJ recuerd?s~ de
oclios. de temores y a. e del delmo y
se encuentra á Flambeau, con su t~guardrn
J.e de ~1rranaclero de la vieja
d
,
y pien~a volverse loco; y espue_s ~na
Jll;Jl'cl\"illosa ernena entre el prmc1pe
y el d.uque; ¿quieres sel' Napoleón?
Irnpo..:ihle; tu sangre es la &lt;le los ne11rúpata.-t, ele 1o.:; impulsivos, de los locos
de 1a e-asa de Austria. ~l uana la Loca.,
Felipe lI, son sus abuelos; la farta do
ener,ría
de voluntad, ánde
,., perseverante,
,
allí le viene. Mira, le dice arrastr dolo ante un espejo, mira esa cara pálida. enferma, blonda, esos ojos, esos
' 1os labios austrrncos.
.
N o, t'u no
labios,
eres un Napoleón, eres un Hapsburgo,
un Alemán.
Mas luego el duque abandonado p~r
)Ietternich en la más espantosa agoma
1noral, siente renacer en él r~pentinamente "al corso" (en una ternble escena con su madre) y acepta su papel;
irá á ;F rancia, va á destronar á Luis Felipe. La cita con los conspiradores es
al otro lado del Danubio, en un grau
can1po lúgubre, el campo de batalla de
'1arrram .. .. Y aquí dejamos la palabra0á Faquet : Decoración maravillosa,
maravillosa de sencillez; esta. gran Uanura plana y sombría que huye hacia
el horizonte tiene algo de m:Lupendamente trágico y siniestro; y he aquí _al
joven príncipe junto al cadáve: del v1('jo granadero que acaba de morir por él,
~ofürndo Ja. batalla épica; sofüindola la
hace renacer y he aquí que la llanura
se aninrn. De 1os surcos, de l_as hondonada5'. ,le las barracas surgen voces y
voces : gritos de combate, llam~da:'5 de
oficiales, voces de mando, alaridos de
cargas. lamentos de herido~ que hacen
CL DUQUE DC RCIOHSTADT Y FANNY CSSLER.
eco é interrumpen el monóJogo del
Un&amp; es cen a d e L 'Aig lon . joren. Esto es de veras para de,jar atónito .....
ni la punta del ala; pudiera i11ferirse de las paY otro crítico n1uy inteligente también comlabras del emperador Francisco II, cuando supo la
pleta así el cuadro: alucinado el duque escucha
muerte de su infortunado nieto : la muerte de mi
aquello; ve aquelJas sombras : ca_zadores con larnieto que tanto sufría, dijo, es para él una dicha
y quizás también para mis hijos y para el mun- gas polainas blancas, granaderos tocados de negro,
do; para mí es un descanso, se me quita un peso guías con flotante.s pellizas, coracero5, dragones ...
Todo el ejército resucita; marcha y el ritmo de i,u
de encima.
paso hace temblor la tierra; ya están allí . tan
De este cabo de leyenda sublime, de este niño
próximos que sus rostros se distingnC'n: mi1larl?5
épico 'forrado por el corset del oficial a11Striaco,
y
millares de bocas se abren á la vez. qné palabra,
de esta alma que consumió al cuerpo á fuerza de
anhelar un imposible se apoderó Host@d y urdió qué maldición van iÍ proferir . .. un grito inmende reconocimiento, de felicidad &lt;'~talJa: ¡ viva
Y: tramó stt poema ¿admirable? V. insoportable? so
el emperador!
Si yo pudiera iría á verlo esta noche al teatro
Lo difítil es que el teatro no haya gritado lo
Sarah Bernhardt, pero probablemente no pomismo.
Al fin viene la muerte; larga. agonía
dré. . . no tengo billete; si fuese os comunicaría
dolorosa. El infortunado "aiglon" quiere morir
mi impresión.
como debe. Se hace leer la narración de su bB.uTodos convienen en que el primero y el segundo tif!mo, escuchn, ernucha, grandes lo:-. ojos, altivo
actos son muy buenos, hasta Faqnet. En el pri- el rostro. Y mientras pasa el cortejo imperial de
mer acto los conspiradores que han logrado acer- rey~s, príncipes, 1rn1risca1es con nombres de viccarse al duque á pesar de lo vigilancia torturadora torias, la paz llega, la. llama muere con tan dulce,
de Metternich, lo despiertan de sn vago ensueño
con tan débil soplo que nadie lo oye y la lectura
n,poleónico, y lo llaman á la realidad, á la vida
pomposa sigue y sigue el desfile ante el cadáver
de empresa y de aventura, al trono ó á la muer:
&lt;le Napoleón II.

7

, •••L,Aiglon. 2.--La Exposici6n.

=

1
1

1

1

1

•

1

•

1.-Los telegramas primero, los periódicos, las
· ilustraciones después, nos han hablau.o del drama-6 del poema, diremos rnejor--de Ho;\anu., en todos
MS detalles; cada uno ele ellos sub1:a.yado IJor_un
murmuJlo,porunapalabra,por un P-r_1~0 de adm1r~ción.Ardemos, ardo, "uror," como d1JO el otro latino, me quemo de g~as de _l~erlo. J.Ja enferm~dad
del joven gran poeta 1mped1ra que la obra nos llegue antes de quince ó veinte di.as ... Pero es un caso muy singular éste : los _c ríticos s~n como lo~
médicos : viene uno y examma al paciente, es decir, al autor y diagnostic~: enfermedad ?el corazón· el serrundo dice con igual graveda&lt;l . ncurasten'ía y ettercero: no tiene nada! má1~den1o á ]a Exposición, como quien dtce, á ver "l'Agilon ."
Resulta aquí un caso análog~: u,n
crítico de los buenos, exclama: Fl mas
me he 'sentido tan conmovido en el teatro como durante los tres primeTos artos y el final del quinto; otros procl~man maraYilloso el cuarto acto y clebiles, los demás y otros. . . . Este otro
de quien voy á hablar, es un maestro,
á pesar de ser un profesor, e; un gra1~
maestro, como, que lo es m.w: ei; rn 1
maestro de literatura francesa, se llama Emile Faquet, ¿ h3:11 conocicli ~$tecles un hombre de mas talento. No,
de seguro; pues bien, Faquet ~eclara
que el drama. de Rostand ~s ~mu~entem€!nte íastidiow, es el íasbdio mismo:
un drama sin drama, compuesto de
las situaciones más teatrales, más convencionales, como quien dice, cri-:talizadas en versos primorosos con frecuencia, pero que eA'Presan lo más,~1gar, lo más baboseado de la retorwa
napoleonista.
.
¡Diablo ! ¿A qué atenernos, puesi'
¿Qué cosa es "l' Aiglon," quién_ es? El
aguilucho, feo vocablo este, diremos:
el mlluelo del águila, es el pobre
Frantz Reichstadt, un pobre muchacho muy largo como una asta-bandera,
sin bandera, porque este pobre no tuvo nunca penacho como Cyrano de
Bergerac, ó si lo t;•~-"" fué un yena.ch_o
espectral, un fugitivo_ en.sueno vacilante- y trémulo en la cnna de su alma
enferma · este Frantz tan alto, tan doblado, t.:U pálido, de ojos azules; de
colgante labio, anémica placidez por
fuera vísceras invadidas poT gérmenes
de m~erte dentro, este escu{1 liclo y triste adolescente, cuando nació era dulce y sonrosado, así lo pintó L1.~vrcuce
,
y fué aclamado por cinco mil ca.nones y dos o ~res
Ódiez millones de voces: rey ele Roma. ¡Oh! Sir?,
qué nombre fatal escogísteis para. vuestro 1~jo, ¿ 01
vidabais que Roma. había j~ra.do no sufr1r nnnca
reyes? Los Teyes romanos, hIJOS de los emperadores
germánicos medio evales, no eran reyesde Roma,
"romanos" era una palabra que SE: apbcab~ á todos
]os latinos del imperio, en Roma no pod1a _haber
un "rex;" al naceT vuestro hijo, ¡ oh! form1dable
emperador de ]as batallas, co~_den~ás,teis s11 horÓ3·
copo en un título y lo sentec1aste1s a muerte.
Está bien, pero este á quien llamó Víctor Hugo Napoleón II, era un segundo Napoleón e1; germen; pobrecito, yo creo que no: hay lugar a ~udas, por lo menos, á pesar del libro.de Welschmgcr ('~e Hoi de Rome" 1898) escrito pa.r,_i probar lo contrario, basándose sobre las memorias del
conde Prokesehi . .. . ¡Ay! laB cartas del duque recientemente publicadas dan una idea cabal de su
correc·ción, de su juicio, de su sensatez, de su a1;1striaquismo; cartas á su preceptor, al conde N eipperg !-¿ sabéis lector~s qmén era ese conde.? Rabia si&lt;lo el favorito, duernos, de ]a empera.trJZ lia-

EL MUNDO ILUSTRADO

No, maestro, confiéselo V. como teatro, esto es
,soberbio; ni J\I. Sardou hubiese encontrado algo
mejor.
Este es, dice un lado entero de la crítica, es
•el .t ipo del drama histórico; porque lo que en el
drama histórico choca y descontenta es que el
personaje real nunca entra por completo en el papel; se escapan infinitos detalles ca11lcterísticos,
•se borran casi todos los matices, no resulta, no es.
Mientras que el drama de Hostand como el per. sonaje nos es desconocido, como no sabemos en
realidad cómo era su a1ma, el poeta ha podido
crea.r y ha dado vida á 1a historia.
1
Faquet dice: no es un drama psycológico, por·que hay nnsencia completa de evolución del car,ícter. Y además, es el drama retórico por ex, celencia : tomad en 1a historia del primer imperio
todo cuanto pueda ser materia ele amplificaciones,
sobre todo, lo más vulgar, Jo más oído, _lo más
·común: el aguila, las abejas, las violetas, el sombrero, la legión de honor, la estrella de los bravos,
la bandera tricolor, q·ue no ialte nada, nada, y con
cada uno de estos artículos hágase un discurso
~c'&gt;n todas las reglas retóricas más corrientes. por
amplificación, por enumeración, por repetición,
por oposición, por antítesis, por desleimiento infin,ito, sobre todo; pónganse todos estos discursos
"'Cn la boca &lt;le Napoleón II, de sus servidores y has- _

nn fez en la cabeza. El Presidente muy colorado,
muy risueño bajó de su ]andan con su frac ele
· ceremonia aleteando sobre la banda roja de la
legión de honor, con su sombrero de seda. nuevo
de ocho reflejos, seguido de la cortes impasibilidad de l\L Waldeck-Houseau y recibido por la
exhuberancla cantante y triunfante del ]nin.i.stro
colectivista l\IiJ/eraud, que ha cambiado de particola y que en lugar de cantar la del angel exterminador de la burguesía, dice hoy con voz de barítono Emtisfeeho las victorias del hombre sobre la
natural.eza y el valor estético de la civilización humana,.
Y no se pol'quc los alemanes han cenf:nrnilo
la arenga. presidenciaJ, porque hablaba {le la ex.posición como una nueva miliaria en 1-a marcha del
mundo hacia la fraternidad. j Bonita fraterDidad!
d.icc la prensa alemana. Pues miren Vds. es cierto, es cierto; a.sí como las guerras civiles empiezan á. ser ya. casos seratológicos, fonQmenos monstruosos de patología social, así lo irá siendo la
guerra general; sí, á pesar del Transvaal ; :::í. Y
los hombres ele fe como M. Loubet, que eso piensan, afirman y rreen, son los obreros de esa solidaridad que algún día será un hecho en las almas
y luego en las cosas. A mí me gustan los optimistas, los· idealistas, ]os empellados en ponerse, siquiera en las mañanas 1 :le Exposición univC'rsal

aumento de diez mil diametros sobre una pan~
talla que ve la sala entnra . Si se trata de la luna,
seTá una luna. vista á veinte leguas; má.s si en
lugar de pantalla el rayo es proyectado sobre una
placa fotográfica, puc, lo amplificarse la imágen
y yerse la luna á una. Jegua. Y eso es todo; friolera, una masa de cincuenta metros moviéndose
en ]a luna, parecerá m1a mosca. Todo .el mundo
v-a á espiar las moscas lunares. Volveremos otro
dia.
Vamos ahora al .Acuario: S1, sabemos lo que es
esto; unOs grJJ1des cristalé-s, uua.s chucheríaB
traídas del mar, un poco de agua salada man tenida.
viva por medio de ü1ycrciones ele aire comprimido,
muchos pescaditos arriba y eu dcredor, una.a
cuantas gasas, mujeres que nadan sobre tapetes y
uu trozo auténtico de barca echada á pique
en las costas de Bretaña. Sobre todo esto la Ju,
realiza sus brujerías y la. ilusión es obligatori&amp;,
]os pescados ·se :vuelvien ,gigantescos, ,las cuen.eas de los alrededores retiran infinitamente sus
horizontes, las muj eres parecen ncÍyade::, y sirenas,
la costra de buque náufrago toma un trágico aspecto que comprime el corazón, na.die quiere
a,·;111zar, nadie se qnie1·e ahogar, se sie'nte uno
comprimido por la inmen;;idad del océano, los
ventiladores producen un frío húmedo. Yo salí
de ,thí c~rn canas; ¡ ay! lectores, es cierto que así

Exposición de París.---Pintnras de Maignan.

t

E%trem1dad d er echa
del gran .. panneau.•

t\. de sus enemigos y, salvo algunos rasgos felices,
-.algunas imágenes nuev-as y estallantes de esas que
Hostand encuentra y que vosotros no encontraríais, y eso es "l' Aiglon."
La pieza, continúa imp]acablcmente el cen~r,
la pieza no existe; no hay paso de un punto á
'Otro, ni huella de este; n i somb1~ siquiera de pro.gresión, de interés. Da la idea del pataleo contínuo de un hombre que hablare inagotablemente,
sin moverse de una línea de su sitio. Y c:;tc
, &lt;'ronron" contínuo de retórica despiadada que ronca y ruge incesantemente; esos aludes ele amplificaciones que me_rodean de montañas que resbalan con un ruido monótono de trueno infatigable; esta marea de frases tras de frases, que sube,
que sube, que me ahoga ¿ qué digo? si Ja.s tengo
ya por encima de mi cabeza .. .
¿ Qué decis de esto lectores? Que vosotros y yo
nos morimos de ganas de irá verlo¿ no es cierto?
Y 1u ego Sarah. . . ¡ ah! Sarah !
..f.

~

2.-El cable nos ha pintado un ct1adro de la
mañana inaugural de ]a Exposición, lleno de coJor oriental; el formidable nervio de acero y co1,re tuvo suavidades de pincel á la Desohamps,
á la Fromentiu; todo en esa decripción era alminares y cúpulas doradas r ecortándose en nn
-cielo de color de índigo. Delicioso; pensábamos
ver descender de su palanquín á M. Loubet con

Extremidad izqu ier da .

los anteojos color de rosa; me encantan, "j' en
su.is." Y aseguro que si hubiera cinco mülone:; de
alemanes y cinco de franceses que pensaran como
M. Loubet, el .siglo XX sería él siglo de la
paz.

Ahora, lectores míos á dónde vamos? ¿ Qué
deseáis ver? ¿ E l panorama de la Exposición? Esto es lo justo y lo lógico; primero un golpe de
vista total; luego á los detalles y en seguida otro
viztazo general, y vuelta á los detalles, y á continuación etc. Esta receta puso en práctica Emilio Zo]a en Roma; bueno; pues hasta luego. Yo
voy á la mayor curiosidad primero y me dirijo
por una escala de curiosidades hasta agotarlas todas; así llega el mes de Octubre y nos volvemos
para acá. Y como á mi me deleita la ciencia recreativa y como es probablemente, la única que
entiendo y la sola con que puedo ponerme en contacto para allá me voy .
Como es de día no puedo ver la luna á un
metro; pero entraré por el objetivo de la gran
tubería (llamada telescopio) de sesenta metros y
saldre por el ocular si me conocéis, lectores, ya
podréis figuraros las dimensiones del anteojillo.
Todavía no está colocado el espejo de dos metros
de diámetro que debe pescar el rayo astral, lanzarlo hacia los dos colosales lentes del objetivo
que lo envían al ocular, que lo proyecta con nn

habia yo entrado; la verdad es que no entro tolla vía.; pero si gustáis .....

_J ~ J i ~
'

BALA DA.
~

Allá por el ca-inino triste y cansada.
la viejecita viene con paso lentP,
cantando con voz queda como un lamento
el antiguo estribillo de nna balada.

Aunque muere en sns labios ya la tonada,
aunque es como un suspiro débil su acento,
concentrando en la estrofa su pensamiento,
ameniza lo rudo de la jornarla..
~fas de pronto se nnl;Ja su faz serena
y calla, ¿ qué recuerdo Je causa. pena?
Su semblante se inumfa de honda. triste1;a.,
Y un sollozo se escapa de una garganta,
que es 1a nota apagada con que se cmpieia
la balada más triste de las que canta.

jtfaría €ugenia-Va,: Ferreira.

••

�,

.
Domingo 22 de Abril de 1900 ·--,
EL MUNDO ILUSTRADO

"C:,,Q&lt;c,.

.Cas ~raqoes Fiestas eq ;(ermosi//o.
Ni hemos creído extemporaneo hablar de
Carnaval, despué9 U.e varias serna.nas ni menos
pu~os resistll' el d~seo de publicar l~s grabados
que ilustran estas línea~, cuando ellos son por si
tolos una demostración &lt;le que aún existe la hermosa fiesta en algunos lucrares de la Re¡Jública y
.
o
'
pue d en scrvlr de e3tímulo ú la sociedad de esta
Met~ópoli y de las principales poblaciones de la
Republiea, para que en aüos venideTos renazca la
animación, de manera tan inexplicablemente deaa.parecida.
En Hermosillo, no es así, la época del Carnaval
es cada vez rnás entusiasta y en sus crrandes fie::;tas
toman par ticipación !ns más be!Jat señoritas.
Nuestras. ilustracjunes ~e refieren al gran baile
que se verificó en e1 Palacio del Gobierno durante las úl~imas fiestas y ellas bastan, para que
nuestros estnna..bles lectores se formen idea. ex.a¡::";
ta de la belleza de las señoritas que residen en
aquella capital, así como ele la elegancia v buen
gusto de los trajes que lucieron.
•

En tierra nrnie.--E, cicl6n. -•llantes. --Le-Vie ux Ohateau.

~!

\
:.s.

L

i1

""el:=====-==

ratos en desarraigar un árbol como con tirabuzón

y eh llevarlo erguido y vertical, veinte metros más.
lejos, con habilidad de trasplantador y por último cou una chimenea. anaucada á una c1;1sucha
y depositada horizontalmente sobre unJ. cólumna
construye en el centro del desastre una cruz gigantesca y fatídica, eJGblema de paz en medio de la
desolación.
En aquellos campos circulan balsas; por donde
ayer surcaban pesadamente el aradú, hoy se desl iza
ágil el barquichuelo; las chozas no asientan en
la tien-a,. sino que flotan sobre el manso oleaje,
Ese fué el ciclón que se entretuvo jugando á la
pelota con nuestro barco en alta mar y á quien
viven eternamente agradecidos los pasajeros tímidos y las pasajeras mareadas.
Nantes es una población bellísima, rica, populosa, animada y recata&lt;la (!) Situaaa en la confluencia de tres ríos, comunica directamente por
el Loire con el mar y po r el SéV1'e y el Erdre con el
resto de Francia . Corno todas las poblaciones de su
género es á la vez un puerto de mar, un centro
ferrocarrilero, un gran almacén de depósito y una
ciudad' artística y mundana como lma capital.
Visto desde una altura, su panorama es de~lumbrador y mágico; sus ríos la encintan do plata; sus
monwnentos la coronan ·de :filigrana; de noche sus
puentes iluminados parecen pul~eras ele pedrería
sobre brazos de alabastro. El ruido y el
movimiento son intensos, incesantes; carros atestados de barricas, de sacos, de paquetes de mercancías; baTcos que cargan y &lt;lesca.rgan en los
muelles; trenes de ferrocarril de ruidow é infatigable rodar; trauvias eléctricos; automóviles bicicletas, carritos do mano, carruaje::;, todo el agitado tragín y la sana circulación &lt;le la prosperida&lt;l.
A vcce,s, uno sobre otro, supcqme::;to~, el barco
en el rio; el carro ~obJ·e el puente y el tr':!n de fe•- .
rrocarril sobre· el viaducto.
Al caer la tarde todo ar¡uel mundo activo, trabajador, útil á la Francia y á la hun1anidad, se reune en los cafés, toma en vasos de cristal el ópa_lo líquido del ajenjo, y charla. y discretea y di,cute con la verbosidad, el bu11icio y el
alegre tumulto peculiar de los franceses. Los cafés resplandecen, La Cigale, especialmente; todo
decora.do de finas porcelanas; incrustado de mo-.
saico; pintad~ á trechos al fres';o por !09 grandes
maestros, es a m1 JUICIO, el caíe más hermoso de
Francia.
Y esa ciudad industrial y comercial, toda dock&lt;
muelles, almacenes y fábricas. tiene incrustada una
verdadera maravil1a, Le Vieux Chatteau, que me. Tece capítulo aparte.

()

@)

EL MUNDO ILUSTRADO

NUESTROS GRABADOS.

JYueslro represenlanle en j)aris.
Las últimas horas de navegación han sido idealmente tranquilas. La mar, después de sus fechorías con el buquo velero y sus congéneres, entró
en un esta.do ele reposo solo comparable al sopor
de la digestión. Así son todas las fieras, rugen,
saltan, corren, se agitan para apoderarse de sn
presa y para devorarla y duermen después un sucio de niños en la cuna; lo mismo la&amp; mujere:;
nerviosas: crisis, con vulsjones, lágrimas, lamentos,
todo para hacer sufrir y para poder atormentar
y luego, calma, sonrisrt leve, suspiro imperceptible,
pe.z octaviana, tra:uquilielad inefable.
Saltar á tierra en San Nazario y tomar el tren
para Nant~ fué toUo uno. San 'Nazario es una.
población banal, sin importancia, como aletargada
J casi muprta. rl1iene, es 1erdad, antigüedades
curiosas, entre otras "dolmens" gigantescos y &lt;le
indiscutible autenticidad de que gusto poco;
márgenes floridas de El Lo-ira, salpicadas de "villas" modernas y de coq netos castillos contem porineos; verdes prados (en primavera) huertas
pomosas en estio, sembrados ·atestados de espige.s de oro en otoño; pero madame la Naturaleza
no está visible en invierno y todas esas m-aravillas
están las unas hundidas en el agua ó cubiertas con
inmenso é interminable sudario de nieve.
El tren que nos conduce á Nantes nos descubre
una perspectiva de desolación y de ruina; caminamos sobre wi lago interminable recortado á trechos en cuadros simétricos por lo que queda de
los cercados de los campos y perforado por las arboledas y los anegados caseríos.
Aquella
interminable marisma era ayer campiña fecunda
J rica, hoy campo de Uesolación y de ruina.
Al principio era difícil formar concepto del
origen é importancia de aquella catástrofe; pero
poco á poco los vestigios &lt;le su paso nos revelaTon
el terrible meteoro. A poco andar un r amillete de
árboles corpl)lentos nos üió una fotografía, digamoslo así, del siniestro: árboles desgajados de
arriba abajo por el rayo como por el hacha ele un
leñador titán; otros caídos, descansando con la inmovilidad del cael~verencl campo debatalla; ramas
tronchadas aquí y allá como armas abandonadas;
charcoe de fango que parecen de sangre ennegrecida. Aquello parece una batalla y no ha sido
liino una matanza. El ciclón, ese huracán con
empuje de tromba. y giros de mariposa; el rayo,
el granizo, la tempestad, se cebaron eIÍ aquellos campos y aquellos caseríos y aniquilaron riqueza, vegetación y vida. Y luego, cuánto caprjcho y cuánta extravagancia y cuánto refinamiento
en aquella formidable destrucción!
El huracán se ensaña y coquetea; aquí toma de
oo sé dóni¡e un girón de tela roja, lo clava en la
a,guja de una torre y Jo despliega y lo hace flamear como bandera de guerra; más lejos arranca
un ventanal y loincrustaen unagujero como si quisiera. poner persianas á la ruina; se entretiene á

Domingo 22 de Ab,il de 1900

-------•----~--EL BANCO ORIENTAL DE PUEBLA.

=

Las ~á?il~s ~estiones rinancie ras realizadas por
la Admmrntrac1óu á cuya influencia se debe el notable desar rollo bancario en los últimos años -porqu~ ~olo merced á esas labores del Eje•cutiv~ se ha
fac1htado la '!reación de institucionesde ese Oaénero
con l 1.b ert ad para. emi.tir papel monedu-acaban Ut:'
demostrar una vez mús sus benéficos resultados
con la fundación del "Banco Oriental" en la Ciudad de Puebla.
De que el exito de la nueva institución está
Meguraclo, no pu ede dudarse cuan do se tiene conoeimiento de las aptitudes y honorabilidad de
las personas que se han puesto al frente de ella,
J cuyos retratos honran en este número, nuestro
aemana r io.

,

1
C.4.BJl".4. VAL EN HEKMOSILLO.- -Srit&amp;. Isabel A.gullar.

Viste de Af.dciln&amp;.

!
0.4.Bll'AV.4.L B• JIBBJIOSILLO.--Grupo toma do á

.

la■

12p • m • el má.riea de Ca.rnava l , S&amp;lón. del Palacio de G olderuo,
( Fot. d e W. Beberla.)

'

•

�Il_()!Illllgo~2 de Abril de 1900

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 22 de Abril de 1900

El Sr. D. Loopoldo Ga1'ito, Prt.iident.e -del/
Consejo del "Banco Oriental," es una de las perllOllas que más empeño tomó en su fundación.
Además del cargo que tiene en el Banco, es Pre. _ llidente Municipal de la ciudad de Puebla, donde
- ha realizado importantes mejoras, contándose en• tre las más notables la construcción del Palacio

EL MUNDO ILUSTRADO
nietos de Fragonar, cuyo solo nombre evoca. recuerdos de provincia, de los países donde bajo la
tibia caricia del sol y el aliento embalsamado de
la mar cercanaJ el olivo extiende sus robustas raíces.
M. Albert Maignan0 nos pinta fielmente la cosecha de los olivos. El trigo, el vino, el aceite,
tales son á la verdad, los tres florones de la Francia
agrícola. En una de las extremidades el artista
indica las culturas más especiales: un jardinero
parece satisfecho ante su cesto lleno de frutos
sazonados y de la jardinería nos elevamos al dominio exquisito de la flor."
"Popular, legendaria para todos los procedimientos conocidos será la encantadora joven que
en el cuadro aparece recoj iendo hortencias."
"El prisma solar, de que he hablado antes, refleja su arco-iris en el haz de espigas, en la menuda lluvia de millares de gotas de agua que lanza el irrigador á la planta delicada que no quiere
:florecer, y extiende sus colores en una sombra
dulce. A lo lejos, los rayos de sal agregan á este
conc.ierto de tonos, acentos de suavidad y de ternura."

/

Municipal.
El Sr. D. Ramón Gavito, Primer Consejero del
"Banco Oriental," es hombre que goza de grandes
llimpatías por su amor al trabajo y uno de lo•
industriales más distinguidos de Puebla y el Sr.
J. H. Meyer, Gerente del nuevo ·Banco, es persona que ha estado al frente de varios establecimientos de crédito del país. U!timarnente desempeñó le Gerencia del Banco de Zacatecas donde

I

llegó á ofrecer á los accionistas, dividendos verdaderamente notables.

El Ejército Anglo--Indio.
-s:x)&lt;::,.

. Desde que se organizó el ejército anglo-indio,
á la fecha, ha sufrido constantes y profundas modificaciones, ·hijas de las necesidades del soldado
qne ha sido llevado del centro de las posesiones
inglesas á las extensas frontera&amp; de rigurosos y variados climas; pero por lo que réspecta á su ins- •
truccción, disciplina, armamento y cambio de
eostumbresen Iaguerra,la necesidad mayor es de la
misma Inglaterra, que m\entras más desea extender y afianzar sus dominios más imposibilitada se
vé de desterrar á aquellas posesiones á centenares
de miles de sus hijos, para que defiendan sus derechos y Msteng1m victoriosa el pahe1lón británico.
En esta imposibilidad material el Gobierno de
la Gran Bretaña ha debido pensar, y de l1echo
lo ha realizado, · que el mejor medio de
&amp;egurar su imperio e~ aquellas regiones
es confiar el cuidado de sus intereses á los mismos
hijos del país dominado, y para lograrlo, no le
han faltado hábiles medios: atraer á las filas á los
indígenas endulzando sus fatigas y haciéndoles
pasar nna vida feliz.
Esas consideraciones al soldado, han de sea,
bien fructuosas para Inglaterra qué ha hecho de
aquellos semi-salvajes un ejército disiplinado,
perfectamente armado y equipado y por lo tanto
respetable y muy superior á las fuerzas que pudieran levantar en pie de guerra, las tribus no sometidas.
" Nuestras ilustraciones relativas dan una idea
~e la organización de ese ej~rcito, raro por los tra¡es de sus sold~dos y por los animales que emplean
en la conducion de sus armas, municiones y pertrechos; pero que está á la altura de un ejército
europeo, por su táctica, y elementos de combate.

1

SARAH BERNAHRDT Y"L'AIGLON"
-&lt;e:,.•-&lt;:,.

En el teatro "Sarah-Bernhardt" la eminente
actriz del mjsmo nombre ha tenido un nuevotriunfo en su carrera de artista éon motivo del
extreno de "L' Aiglon," obra de Edinond Ros.tand, cuyo alto valor poetico ha reconocido unanimemente la prensa parisiense, habiendo críticos
que la hayan declarado muy superior al "Cyrano
de Bergerac."
El asunto se discutirá, pero lo que sí es un
hecho, según los más caracterizados periódicos
franceses, es que París acaba de presenciar un
acontecimiento literario de primer orden.
La leyenda del Rey de Roma, ha inspirado á M.
Rostand algunos cuailros admirables y juega papel importante en la nueva pieza que tiene escenas trágicas y conmovedoras.
En "L' Aiglon" Sarah Bernhardt, representa el
papel. del "Duque de Reichstadt en el cual la
representa nuestro grabado.
Las crónicas parisienses dicen que estuvo innimitahle en su empeño y correspondió en todo á
la bella inspiración del laureado autor.
0.4.'B:SAVAL E:S BBBJII03ILLO, S r ita.. Cá rme n L6pea. (Vi111te 4e Pastora,)
(Fot. W, Roberts.)

Las Pintnras de la "Salle de Fetes."

C.&amp;BB'.I.. V.AL El!I' HE:a:MOBILLO,- Brltas . .4.dria.n a Alator r e y Gua d alupe :Marl111es.
Vi111teu:--r.a 1 • d e I n dia .&amp;. ■teca y l a. 2 • de Cazador•.
fFot. de W. Roberta.)

•

•

Br. Bamón Gavtto, Vicep1esidente del Banco Oriental de Puebla,

Sr.

Leorel%
Gavito, Presldeate deJ Consejo del Banco Odental
e
ebla, inaugurado el 1 0 del preaente
lD8ill

ir, J. B . Meyer, Gerente de] Banco Oriental de Puebla,

lectores puedan formars.e una idea, aunque· muv
remota, del mérito de este lienzo que competentes
críticas califican como · el "clou" de la sala, donde
-&lt;::,.O-&lt;::,.
tantas bellezas decorativas se admiran.
Refiriéndose á la obra de M. Maignan, dice nna
Los telegramas de nuestras edf'Ciones diarias
Lenen ya al tanto á nuestros lectores de que entre Revista que hojeamos en estos momentos:
"Maignan es un frances por exelencia, tiene tolo mucho que llam~ la atención . de los visitantes
de la ExposiCión de París, abierta recientemente, das las características de nuestra raza; pero su arocupa lugar predilecto la "Salle de Fetes" por su te es limpio, distinguido, gracioso, sin afectación
ni vanaJidad; posee la magia de los to~os, domina
magnífico y artístico decorado.
Entre lás pinturas que adornan aquella sala está los colore,, su pincel juega éon la luz y quien coel magnífico lienzo que se debe al afamado pincel nozca su "Nacimiento de la Perla," cuadro que
de M. Albert Maignan, cuyru; estremidades derécha ejecutó en dos años de trahajo, puede imaginarse
el mérito de su magna obra que adorna la "Salle
é izquierda reproducimos hoy en uno de los grabados de este número, con el fíu de que nuestros de Fetes," después de haber admirado en el primer cuadro citado sus acuarelas
interprentando la flora submarina
segán el acuario de Nápoles y su
maravillosa y científica concepci{m de las grutas cavernosas donde hace su ronda el coro de sirenas cubiertas con algas y adornadas con pálidos corales.
En su "panneau" de la Exposición, se admira el poema eterno del haz de espigas que se
transforma en pan fecundo, que
miti¡¡-ando el hambre disminuirá
las luchas fraticid&amp;s. En otro
término, se vé como la sangre regenerada de la viña lleva la alegría á los ojos y las canciones á
los labios de un ¡¡-rupo de bebedores, sin que en estos se note
la pesadés de los bohemios flamen~os ó las inertes tintas de
Cua.rto que ooupJ.b a llllle . .Jane Benriot al incendiarse el teatro
de la Comedia..
Velázquez. Los bebedores, de
lfaignan, son de la raza, son los

llllle. Jane B:enriot en 111u papel de "Jlaj azet ."

�EL MUNDO ILUSTRADO

.Dom ingo ~2 de Abril de 1900

EL MUNDO I LUSTRADO

Domingo 22 de Abril de 1900

DESDE P A R IS .
•

C:o rrespondencia oe (:arios :Oiaz: j)ufo o.
Exotismos Paris ie n ses.

Lo,, "Cabar e ts" de Nlo ntmartre.

Un dfa, París, ciudad refinada, en (crma de placeres, con pahH1ar &lt;l_e viejo golo::.o, t!iBpucsto á saborear manjares cada vez más pican tes, a.hita de
café-conciertos, cervecerías, "vaudevillcs,'' ucou. plets," teatros y tabernas, inventó el "cabaret,"
q?e no es una cervecería, ni una taberna, ni propiamente una. sala de espectáculos, y en donde, sin
embargo, se bebe cerveza, se escucha un poco de

EJERCITO AJrGLO•Il!lDIÓ.--D:ra.gone■•

EXPOSICIÓN DE PARÍS.
&lt;::&gt;- ... &lt;e&gt;

Escalera de honor en el Palacio de los Campos Elíseos.
En el citado edificio, notable desde muchos
puntos de vista, po r su belleza arquitectónica, su
estilo enteramente nuevo y sus esculturas. y decorado, ha.y algo que atrae todas las miradas y que

M. Lubet, para su escalera, ha renunciado, sabiamente, al estilo general de la arquictectura exterior del mon umento; no ha pedido nada, ni al
estilo Luis XV, ñi al estilo LuisXVI, que han
producido, sin ernba.rgo, modelos tan numerosos
y consagrados por la adm iración de los arqueólogos.
Bajo la bóveda de vidrio antes mencion ada, h a
construído una escalera, cuya estructura es enteramente en fierro, y como el metal empleado está

Es un puñado de bohemios de
talento, de gracia, de tr:avesur,1.
de inteligencia y de sentimientos que hn. :::abi&lt;lo hacer algo má::;
útil para si mismos y para Ja sociedad en que vive, que embriagarse to~'.:rni.cnte en el fondo .rlc
una c:mbna, corno hacen todo3
aquí, y allá, y en -todas partes
del ·mmHlü, en don&lt;lc la ªBohemian es consitlerada como un,1
marca del alcohofo,mo,"' de la pereza y de la orgía.

'IJ'n ba.tallón en combat e.

Para. amoldar e3ta ernaler a á la forma rectH.ngular de na nave, M. Loubct ha abatido constantemente los conos, valiéndose de mu rallas que deja n las mochetas vacías, aquellos han sido uti liza.dos también, formando pasillos par a el servicio
del ~uhsuelo, donde se insta larán las cuadras necesaria$ para los concursos hípicos. En este sentido,
esas cuadras prestarán un gran servicio, puesto
que el edificio no cuenta con patios interior es.
]&lt;JI muro de fondo y los muros laterales, están

E l e s q ueleto del m uerto .

mala musica y se presencian algunas exhibiciones más ó menos plásticas.
E l "género" ha prosperado, y en la. adualidacl
el público que acude á los "cabarets" no está formado exclusivamente de "gente de trueno," sino
también de muy recomendables burgue~es y aún

Pero dejando á un lado 1,
"Boite á ·~-,ursy," que bien merece un artícuJo a.parte, vuelvo á
los "Cabarets," de los que ya insensiblemente me he dicho apJ.r·
tando. Mas á fe, que no se necesita andar mucho para dar con
uno de ellos; aquí, sin ir más

Artillería en aoci6n.

Artillería de ba.ta.lla.

ha valido los más cal urosos elogios á M. Loubet
arqui técto que fué el encargado de la construc~
ción de tan suntuoso edificCo.
Nos referimos á la escalera de honor, cuya fotografía reproduce nuestro grabado. Dicha escalera se levanta en el patio principal del edificio,
haj? la inmensa bóveda ele criStal que, $OSteu 1da por resisten te3 arcos metálicos, cubre el
patio.

pantano. Uno de ellos es la "Boite á Fursy" (la ca.sa de Fursy),
el local qua antaño ocupaba el
"Gato negro," un saloncito en el
que á dura..s penas podrán colocarse ciento cincuenta personas,
y en el que una. media docena
de jóvenes cancioneros deleitan
los oídos de un público selecto
con los chisporroteos de su ingenio, la. flexibilidad ele su Yerba y
la delicaaeza de su estro.

s~stenid_o_ por nu merosos puntos de apoyo, ha podido utihzar sus elementos en secciones relativu.:
mente mínimas, contorneándo el fierro y dándole
formas ornamentosas, sin Olvidarse de fa firmeza
y resistencia que la escalera requiere, da.do el papel que tiene en el dificio.
El plan~ mismo, of~ece curvas que serpentean
y que reanunan, dan vida á las grandes líneas rectas de la n&amp;Ye:

adornados por cua.t ro salientes que encuadran la
escalera y dan al tramo de llegada dimensiones
monumenta-le3. Estos salientes constituyen otros
tantos pasi1)os suplementarios utilizables en la
instalación del alumbrado eléctrico del edificio.
Los pies de.. la escalera están ado rnados con col nmnas de pórfido ver de, los escalones son de
piedra de Bomblanchein y los descansos están decorados con mosaicos'\de, mármol.
La estructura es enteramente visible, pues no
h~y eir ella _agrupacio~•es decorativru; que impidieran tal mrCnnstancta.
En eaanto á las formas adoptadas, no obedecen á ningún estilo, ni tienen precedente.
Se he ¡¡ronunciado ya, á propósito de la escalera
ele Loubet, el ·fallo de que es una obra artística
enteramente nueva.

MLGE. JANE HENRIOT.
= ~=
Al dar cuenta á nuestros lectores del incendio
acaecido en el teatro de la Comedia Francesa nos
ref~~·imos á _l~ infortunada joyen actriz, qn; perec10 en el s1mestro.
. Hoy publicamos su r etrato con- el traje apropiado al papel que iba á representar la tarde en
que la muerte la sorprendió, de manera tan trágica, y una v1sta del cuarto en que se encontraba
cuando el terr ible incen dio se inició.

L os VCa.baret de l a. ·lia d a ."

de alQ'Ullas buenas familias, deseosas de ver por
sus p~opios ojos estas excentricidades.
Y en verdad, que el deseo ha de ser grande,
puesto que para s-atisfacerlo es necesario a.pariarse
de las principales arterias de la capital y dirigirse
resueltamente á Montmartre, donde el "cabaret"
ha arrojado profundamente sus mices.
:Montmartre es un barrio nocturno, que no goza
precisamente de la mejor fama. El placer callejero llena sus avenidas en un avalancha humana; el
"Jifolino Rojo" hace girar sus aspas luminosas
como un faro del vjcio; los cafés, rebosantes de
"demi,-mondaines," se pueblan de carcajadas báquicas y de notas cancanesca.s arrancadas !i. un mal
piano.
No obstante, :M:ontmartre ,tiene sus rinconci~os
puros, sus pequeños centros de arte, que es precIBo
a.rrancar del medio que los circunda, como se
arranca.ria una piedra preciosa del fondo de un

El ca n dil de l a s a l a .

•

Pedís cerveza, que bebéis ó dejáis, (es preferible
lo segundo), la pa.gáis, (caro) y en marcha al segundo ga birrete. Un pa.sadizo estrecho, al que entráis, guiados por un monge, que desliza en vuestros oítlos extraños rezw mezclados con chistes de
color subido, os lleva á ot ro saloncito más osbcnro, adorna.do c011: el mi::mo gusto de cementerio,
y en el fondo un hueca, en el que está adherido
un ataúd en plano inclinado.
El director de aquella farsa os dirije entonces
un pequeño discllrso irónico, sobre la conveniencia
de hacer conocimiento ron la última habitación
en que dormiréis vuestro eterno sueño, é invita á
algún espectador ó á alguna espectadora á emprender el viaje postrero.
Nunca falta un ex.céntrico ni una excéntrica que
se presten al experimento. Hl "muerto" se coloca
en el ataúd, se le cubre del cuello á los pies con
un suclnrio,y comienza. u.na. parodia, poco atractiva,
de la descomposición de: la materia. A vuestra vista aquella cabeza se va tornando lívida, l0.3 ojos se
hunden, la nariz se.afila extraordinariamelltc, el
lienzo va haciéndose diáfano, y muy pronto no tenóig ante los ojos sino un e~ucleto.
Aquello es á la vez nauseabundo y burlesco, humorismo de gente hastiad,1 de todo, que ha. 1w!ncster de estos espectáeulos, para producirse una impresión nueva., síntoma. de una neurastenia aguda que reclama, día ú. día, momento á moment&lt;J,
otras emociones, otros placeres que los comunes y

lejos, tenéis tres á la vista : el de
la "Nada/' el del "Cielo" y el del
"Infierno."
Penetremos en el primero, que
es el más típico de todos ellos.
Una pequeña· puerta, en la que
vigila un porLero fúnebre, correctamente vestido de negro,
conduce á la primera i;:ala del esta.hlecimiento, un subteuáneo,
decoradocon esqueletos, ataúdes y
avisos burlescos; en el centro
arde un gran candil formado de
una cala.vera y varias tibias humanas. En vez de mesas, ataúd,
sillas de paja y taburetes. Un
cuadro de bumorismoo lúgubre.

E l e n caj ona.m i e n to y la descom p osición.

BZl'OBIClÓ S D.E PAB!S.·•E■calera de houor en el Palacio de lo■ Campo• llli■eo•.

1

.,

�Domingo 22 de Abril de 1900

EL MUNDO ILUSTRADO

(.'Orrientes, desechados como

irremediablemente
insípidos.
La tercera pieza está destinada á las exh;biciones
plásticas, los cuadros vivos, las mallas y los efectos de luz. Esta parte del programa, ~uicladosamente preparada, es, quizás, la más artística. El
desnudo no traspasa los límites de lo corre'.!to y
hay bellas estatuas humanas distribuídas en g;,;_
pos pintorescos que admirar.
Y semejante al "Cabaret de la Nada'' son los
demás de Montmartre, con la diferencia de que
el símbolo es distinto. Así, en el "Cabaret del Infierno," pene~ráis en los dominios infernales, una
cohorte de diablos os asalta, os invita á ser quemados en la gran caldera ("true" escénico semejante al del enterrado) y os presenta á los siete
pecados capitales, encarnados en siete mujeres gua-

pas, un poco ligeras de ropa; en el "Cabaret del
Cielo/' e.5táis en el Paraíso, rodeado de ángeles y
serafines, tomáis cerveza con los Profetas y admiráis la ascención de los justos á los lugares de la
bienaventuranza.
Pero lo que llama la atención) lo que sorprende
es la buena paciencia de los espectadores para resistir el diluvio (le groserías y a.ún de verdadera.s
injtu-ias que los directores de estas farsas hacen ·

caer sobre todo recién llegado.
Salís de allí cubiertos de improperios, pensando en que habfis entrado en la diversión más de
la cuenta. Y así lo quiere, sin embargo, el buen
públic:o parisiense, á extremo tal, que uno de los
emprcsai-ios de estos " cabarets"-el de la Nada-

Domingo 22 _de Abril de 1900

que la temporada que, siguiendo las iñdiéaciones
de la prensa, dejó de esgrimir su afilada lengua
conti'a el público, éste comenzó á desfilar de su establecimiento.
¿ Será verdad, como ha dicho alguien, que _1~•
multitudes aman que se les ultraje y se les vilipendie?
No sé; pero lo que puedo a.firmar con certeza, es
que el "Cabaret" es una manifestación del estado
intelectual y moral de París, la ciudad sedienta de )
todas las sensaciones, por estravagantes, por raras:

por anormales que ellas sean.
París, 22 de Marzo de 1900.

Cárlos :J)íaz j)ufóo.

que también está picado de publicismo, ha revela-

EL MUNDO ILUSTRADO

gran _a beto: Leposava llora porque el. Sol ya no
Ja quiere y la negra tierra la llama..

DAMAS MEXICANAS.

III
Cuando Milich escuchó estas palabras se acercó,
en sns brazos á la hermosa Leposaba, la
ten~10 sob~e yerba verdeguante. La hermosa prorn e\;ªª ba¡o la cabeza y su alma se escapó.
(
Se apearon los grnetes y con sus sal,les tallaron
~n ataúd, con árboles de 1a selva, y con sus nodJ~1ks cavaron 1a tumba. A11í pusieron á la prometida con el rostro vuelto hacia donde nace el ~ol
juvenil. Rn la tierra que cuLría la frente sembr:1-

fo~ó

•

7

Ton un rosal, hicieron que por sobre su s pies pasara un arroyuelo, en torno de la .tumba. derribaron

árboles ,¡ue cubrieron de ducados, y dejaron esta

do en un curioso folleto sobre su vida y_aventuras

euenfos 6e fa cJJosnia.

rn scr1pc1on:
"Quien tenga hambre y pase por aquí, toro.e de
este oro; _el que sea joven enguirnáhlese con estas
rosas; quien tenga sed, beba del agua &lt;le este arroyuelo; repose, el tjue venga cansado. "

IV
Cuando todo hubo concluido, Milich habló así:
- Hermanos míos, regresen á Herzegovina como puedan, yo voy á unirme ú mi madre como mi

Lf\ HERMOSf\ LEFOSf\Vf\.
1
Milich tiene veinte años, quiere casarse; perc;
él es héroe, valiente entre los valientes, y no encuentra la esposa que desea, porque los héroes ven

siempre defectos.
Una ma.ñana, Milich se levanta con el alba y va

á la iglesia ele la blanca ciudad de Kt/lasim. Su
Lue~a estrella conduce allí á un viejo que lo ama:

W01 voda Maleta.
Milich saluda y Wivoda responde:
-Tus Jóvenes compañeros me han dicho que
&lt;l~s~as cas~rte? busqué para tí, niña que te couv1mera ~' !" onll?-_s del mar grüs, en la aldea de Za-

gospé, v1 a la h,¡a de Vid i\fancic . .. Es hermosa
como la Luna, su talle esbelto, sus cabellos son un
torzal de s~da, las miradas de sus ojos como destellos de piedras preciosas ... Cuando ríe, derrama perlas; cuando habla, c1 ijérase que zurea una
paloma .. , Ve Milich á encontrar á Vid llfancie
te la dara.
'

•

II
~ilich, el héroe, vuelve á su casa, llama á sus
am_:gos, y forma la comitiva que habrá de acom-

panarle á _la casa del padre de Leposava.
S_ankomc, será el padrino; Vuko, el lacayo· el
:mcrnno Novac conducirá á los invitados junto ~on

Skula,~ue llevará la bandera de la tierra.
Camman durante dos días seguidos Al tercero

-

.

'

un viejo senlado á la puerta de su choza, les ruega que entren á reposar y pregunta qué hermosa
doncella van á humar con tan rica escolta.
-La tuya, responde Milich, la tuya ¡ oh mi padre Vid! Después de implorar á Dios y á Fortuna,
venimos desde Herzegovina por tu hija.
Vid, alegre, levantó al cielo sus brazos temblorosos.
-Sé bien venido, oh hijo mío! La luz de mis
ojos será. tuya.
Y llama en seguida á sus criados y á sus criadas.
-Apresúrense, fieles mios; abran las puertas de
par en pa.r, Ilevcn á mis huéspedes á la sala de la
alta torre y den á los caballos la mejor avena ...
Así habló Vid llíancic, y durante tres días honró á todos. Concluidos los festines, los dos hermanos de Leposava la presentaron. á su prometido.
Cuando Milich vió el rostro hermoso de sn ama
da, sintió que el co,azón Je saltaba en el pecho y
quedó fascinado.
-¡ Oh, madre de Leposava, exclamó, esculpiste en plata á tu hija?
¿ La robaste al sol? ¿ O,
simplemente viene de ;,;u
cora.zón?
La madre llora, y dice :
-Ni la esculpí en plata, ni la r obé al sol; Dios
la tonió en mi. corazón
y me la dió. . . Tengo
otras nueve, ocho se casaron ya, pero ninguna voivió á ver á su madre,
porque el mal de ojo ronda la casa y el rayo fué •
matando á cada una en
en el camino . . . . . ...
Y sollozando, la madre dió á Milich los presentes de boda. Leposava,
una ca.misa bordada de
oro y de seda. Vid i\fancic, su caballo, un magnífico corcel negro, sin
....,._
mancha, de anclar altanero: la silla está cubierta d? púrpura pura, que
cae a las rodi \las y adornado con bellotas de oro .
Uilich monta á caballo; suena en ol cinto la
espada, en el kalpak
tiembla el airón de perlas, Y los botones de la
chaquetilla de terciopelo
chispean al sol.
-¿ Habrá en el mundo
una novia . más
hermosa~ se pregunta. ¿ N, hubo nunca
regalo m:ás 'hermoso

cahallo pueda.
Y espoleando á un magnifico corc:el desapareció

que el que me hicieron sus hermanos con. dllrme
á Leposava? ....
Y el cortejo se pone e,n marcha, y la música y
los cautos lo acompañan, y Milich cree que va á

Dios .... .
Va á la cabeza para hacer que se apresuren lQe
ginetes.
De repente, en medio de la verde selva, se de~
tiene la joven nállda, y dice á su compañero:
-Vuko, amigo de Milich, mis ojos no lo ven
ya y tu conversación me fati_aa., Di á Skula y á

Novac que dejen de cantar y que apoyen la bandera contra aquel gran abeto. Bájenme del caballo
tiéndame sobre la tierra verdegueante, el sol y~
no me ama y yo lo odio; me atrae la negro tierra,

por entre las montañas.
Al alba vió á la madre que venía á ~n encuentro.
Se acerca, besa al caballo y dice:
-Hijo mí.o, mi Milich de oro¿ aun ei::Já lejos tu
escolta? ¿ Viene ya tu buena proruetiUa. la que

. traerá agua de la fuente y pond_¡:(, la mesa de su se- -ñor para que tu madre descatiHe?'
~Sí, contesta; la escolta se aproxima ~ pero mi
novrn no está en su casa nj en Ja mía.. Bajo la verrle yerba ]a retuvo la selva. Vuelve, madre, á
nuestra blanca casa, disponme un bucu lecho que
no sea ni demasiado largo, ni tlemasin&lt;lo ancho,
porque no duraré mucho tiempo enfermo ....
La madre obedece, Milich se acuesta y cuando

1

la escolta llegó, ya estaba muerto.

ahora la amo ....

Descendieron los ginetes de i=:us cnbailos invjr.
'
twron sus lanzas, y alinearon la fosa donde duerme

A estas palabras, Vnko grita:
-Detente Skula, detente tú también anciano
guía, y tú mi "pobratimo" Milic11. .. cesen la música y los cantos y apoyen la bandera sobre aquel .

vez de avanzar, cantando canciones muy tristes
en tanto creen que Miiich la s escm·ha.

•·

¡&lt;

.

Milicb con el rostro vuelto hacia donde el sol se
pone, bailaron luego el kolo; pero alejándose en

&lt;'

-i

•

~--,

V
Todas las mañanas, cuando sn le el sol. la madre
de Mil ich viene y mira al astro:
-¡Oh!¡ Cuán feliz soy! exclama. Allá va Leposava á traerme agua de] manantial.

SR/TA. COIIOEPC/011 AMAVIZOAR, de Puebla.
Fot. Leopoldo Gavito {llijo.)

J'oaquiu Pita, Agente Genera.l.

'rodas las noches, cuando el sol se pone, la ma-

dre de Mili ch mira al astro y dice:
~¡Oh! ¡Cuán feliz soy! Allí viene mi hijo, mi
MHich de oro, que vuelve de cazilr y me trae carnes .....
Pero nadie ve al hiio ni á la hijn. sino á la polire madre ]oca que allí los esperará Jrn sta la muerte .....
llf. COLOMA.

ESTUDIANDO
En la sala anatómica desierta,
desnudo y casto, de belleza rara,
el cuerpo yace de la virgen muert.&amp;
como Venus tendida sobre el ara.
Lánguida apoya la gentil cabeza
del duro mármol en la plancha Jisr,
entreabiertos los ojos con tristeza.,
en los lábios cuitjada una sonrüm.

Y desprendida de la sien severa,
del hombro haciendo torneado Jerbo,
viene á cubrir la suelta cabellera
las ya rígidas combas de su pecho.
Mas que muerta., dormida me parece;

pero hay en ella contracción de frío:
es que al morir el cuerpo ·se estremece
cuan&lt;lo siente el contacto del vacío.

Mas yo que he sido de la ciencia avaro
qu e busco siempre lA. verdad des:n uda,
á estucl.i ar aquel libro me preparo
interrogando á la materia muda.
AJ cadáver me acerco; en la mejilla
brilla y tiembla una lágrima luciente;
¡ un eacláver que llora.!. ... Mi cuchil]a.
no romperá su corazon doliente.
Del estudio me olvido, y me conmueve
tanto esa gente silenciosa y yerta,
que los raudales de mi Uanto en breve
se juntan con el llanto de la muerta.

Joaquíq (;oqzález Camargo.

Ultimo pensamiento de Weber
Vfrjenes, escuchad! Aquel que era
orgullo t!e la patria de Beethoven,
cauta. cual cisne por la vez postrera.
inspirado, feliz, artista y joven.
Su fin presiente y trémula su mano,
como la:; rosas que arrebata el viento,
esparce melancólica en el piano
su último y divino pensamiento:
"Cuán triste es ver pasar nuestra e:xi~tencia
como el aroma de la flor querida,
en un rayo de luz ,alar la esencia
y en un golpe de tos volar la vida.
"¿ Por qué ha de durar solo una hora
la inspiraciu que en mi cerebro arde,
nacida con los rayos de la aurora

y muerta con los rayos de la tarde?
"Adios mujeres. flores y sonrisas
adios, sonidos, músicas suaves;
'
ecos que se despierian con las brisas,
voces que se adormecen con las aves.'·
"Cfñeme, muerte, ya tu mustia palma,
nacer ~ara morir, íué mi delito,

y ya siento en los poros de mi alma
ese frío sutil de lo infinito .. . . "
Dice, y á Dios su espíritu ha entregado ;
y como vaga en el altar perdido
el incienso fugaz, sobre el teclado
quedó vagando huérfano el sonido.

Jtf. Sánc}¡ez Pesquera_

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 22 de Abril de 1900

c/f(o6erno.

- ~L MUNDO ILUSTRADO
ANO VII--TOMO I--NÚM. 17

MÉXICO, ABRIL 29 DE 1900.

8UBSCRIPf':JOff MENSUAL POBAl'IJU., 11.flO
lDltll JDEM KN LA CA.PITA.L,

•

Proyecto de lo ■ Sres. Contri, Jda.rroquin 7 Compaília para. el nuevo ca.sino Esp&amp;ilol.

Loo dos grabados que publicamos hoy repreAen~ dos edificios proyectados por los señores
Contri, Marroquín y Cía., Ingenieros y arquitectos. Uno de ellos está ya realizado y llama la
atenc~?n no sólo por su solidéz y elegancia., sino
tambien por _la buena distribución que se ha hed10 del amplio local, atendiendo á los fines á que
se destma, pues en él va á establecerse un importante "';ntro d;, trab~j':'.:. la fábrica de puros y cigarros de la Com¡,anra _Qigsrrera M:exicana,"
que_es sociedad anónima y cuenta con respetable
capital.
Los departamentos destinados á talleres son
la más grande construcción metálica que \,asta
hoy. se_ ha heoho en México, tratándose de estableclIIllentos de ese género, y el local tiene capac-1dad bastante para que tres mil obreros de ambos sexos, trabajen deshogadamente.
Sabido, como _es. que la mujer mexicana encuentra un medio de subsistencia en la indus-

tria tabacalera, es de celebrarase el establecimiento ;1e es~ _nuev-o centro de trabajo, que arrancara al vicio muchas de sus victimas y les ofrecerá los medios de vivir con decoro.

es la siguiente: En la planta baja se construiráQ
los sal?nes destinados á billares, juegos de cartas,
domn:,o, etc; restaumnt y cantina, y de esta plan~ª ltaJa arrn:ncará trn_a elegante escalera principal,
q~e
conducirá al primer piso, donde se estblece]i}n cuanto al primero de nuestros grabados
represe_nta la fachda del proyecto que los cita'. ran los salones de fiestas y recepciones, la bibliotedoe senores Contri, Marroquín y Cía. presenta- ca, la sala de Juntas, el "ft1moir," tocado/ y otros
ron á la Junta_ Duect1va del Casino Español, pa- · departamentos indispensables.
ra el nuevo edificio que dicha corporación ha reE' ~rpundo piso s~ destina á habitacionP:3 y ae~suelto construir en la calle del Espíritu Santo. pachos pa.ra los socios que lo deseen y á q uíenes
. Este proyecto fué mand~do hacer por la meu- se podrá ~recer toda clase de comodida&lt;lec,, porCJOnada Junta y es de_ su propiedad, siendo pro- que :t~ndran su comedor, su cocina especial y un
bable c¡ue sea el adrrubdo, porque la severidad de serv1c10 apropiado. La entrada á este departam:ensu estLlo "Renacimiento" fué recomendada á los to será independiente.
autores del proyecto, que está terminado presenE n e1 ".a t·1co" en 1a parte que no es visible en la
tado y a@ discutido, desde el mes de odtubre de fachada, se_ establec:erá.n tocias las oficinas relatilllll ochoc1entoe noventa y seis.
vas al servic10 de Administración.
La di~tribucióu, que según el proyecto á que ·
La constr.1:eción toda será de fierro y chiluca,
nos mfe11mos, se ha dado al local de que se dispone,
Y 1~ deoorac10n propuesta es muy esmerada.
-

E4Ule.to de la. O.m»a.Ai• Oic'arrua -.z1oa11.•, (oalle de Bucazeu..,

.,

I

VACILACIÓN .

11.2.fi

Gex:e~te: A.llTOJl'IO OUYA.8

Di.rector: Lio, B.A.FA.BI. BEYES SPtlll'DOL.&amp;.,

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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