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                  <text>EL MUNDO ILUSTRADO

Doming() 27 de Mayo de 1900.

!!LZ

EL MUNDO\ ILUSTRAÓO
AÑO VII--TOMO I--NÚM. 22
Direotor: Lio. RAFAEL BEYES SPflfDOLA..

8UBSCRlPr:IOK MENSUAL FOBAN.IA, Sl.lll
!DEM IDEM EN LA CAPITAL, SJ,25

MÉXICO, JUNIO 3 DE 1900.

Gerente: Alf'l'Oll"IO OVYJ.8

Ape:rtu:ra de la Asamblea gene:ral de Versalles.

..

palabra, esgrimi&lt;h hasta entonces, sólo en pequeñas e~caramuzas, pero nuncio ya de los acontecimientos por venir, llamó la atención sobre Sll
personalidad ca~i oi,~curu, v el ;\Ii:ridr,) ;\loutmorin le propuso "comprársela'' para que sirviera
á la defensa de la m:marquia. La monarquía experimentaba entonce$ los primero~ s1cudimientoH
decisivos y la popularidad debía buscarse militando en contra de la monarquía. l\Iirabeau era monárquico, ciertamente, más que por otra cosa, por
i,u calidad ele gentilhombre; pero su idea monárquica, desviándose del absolutismo, podía acercarle
á los enemigos de ella y crearle un principio de
popularidad, sin suprimirlo por completo de las filas del Hey. La ocasión era propicia ~• supo aprovecharla Mirabeau, rechazando hábil y enfáticamente las proposiciones de :Montrnorin: Desde entonces, lo'&lt; descontentos vieron en él á un amigo posible. He aquí una frase de su contestación, que
por ~: sola da una idea del "equilibrio" que quiso
guardar y que guardó: "Xo, se11or conde. ~ún no
ha llegado el momento de abrir una campaña contra los Parlamentos. Es demasiada y bien fundada
la. desconfianza existente contra el Gobierno. Auguro á éste la reconquista de la confianza nacional, pero sólo la reconquistará haciendo -al pueblo
partícipe de las labores del Estado ... "

C'aando se acercó la convocación de los Estados
Generales, Mirabeau hizo grandes esfuerzos para
formar parte de ellos, y se trazó un plan ele conducta, cuya primera acción consistiría en un discurso
r11u.i se proponían pronunciar el día mismo de 1-a
apertura, delante del Rey, de los Ministros y de la
f'orte.
La primera parte de su proyecto, pudo realizarla: á fuerza de discursos logró ser uno de los diputados del tercer Estado, que la provenza envió á
los Estados Generales.
El día 5 de Mayo de 1789, en la inmensa sala "des Menus" del Pala{!io de Versalles.-sala que ya no existe y que podía contenar has~a
5,000 personas en torno de su regia columnata clórica,-se verificó la solemne apertura de la Asamblea de los tres Estados, los cuales no se reunían
desde hacía ciento setenta y cinco años. A lo largo
de las paredes de la vasta sala _y ataviados con su~
pomposos y pintorescos trajes, tomaron asiento el
clero y la nobleza; el tercer Estado ocupó el fondo,
frente por frente del palco que sostenía los sitiales del Rey, de los Príncipes y de toda la Corte, mientras que los ministros y Consejeros del Estado ocupaban una mesa con carpeta verde, al pie
del palco real. Había, además, como 2,000 espectadores en la sala.
El Rey habló y al hablar,
"rompió un silencio dos veces secular.'' Después del Rey hablaron
los }Iinistros: hicieron promesas
vagas, lucieron una retórica nada
precisa. M:irabeau ~e aprestaba á
pronunciar un famo~o discurso,
pidiendo la promesa de una Constitución, cuando el Rey se levantó
y abandonó la sala, seguido de sus
.Ministros y de su Corte. }firabeau
públicó si.i. di~cnr~o en el ''Journal des états genéra11x.'' que acaba de fundar, pero el efecto :irn
fué el mismo.
Durante todo el pel'íodo de la
Asamblea, no dejó de 1uchar el
conde de :Uirabeau, v va con la
pluma, ya con la palab~·a, seguía
preparándose aquella popularidad
y aquella preponderancia tan ardientemente deseadas. En aquella lucha en que el Parlamentario
J'ac1im.il del billete con que envid llirabeau aua papeles secretos al
trataba de ir aboliendo los dereConde De la Karc:t,el 17 de J'ullo de 1790.

chos y prerrogativas del Soberano, y que alcanzj
también asuntos financieros de trascendencia, puede decirse que no hay un sólo paso de Mirabeau
que careciera de importancia, Más no podemos seguirlos uno á uno dentro de los límites de un artículo que sólo admite los lineamientos generales.
Varias veces trató de entenc1er~e directamente
con la C.o rte, pero Luis XVI aún le tenía de~confianza, y por más que reconociera la utilidad que
le refültaría de tener á ese hombre de su parte,
titubeó mucho antes de clecidir~e.
Las relaciones reales entre .Mirabeau y la C'1rfe
no han ;ido conocidas, sino hasta el aü'o de 185 l
en que ~e publicó su correspondencia con el Conde de la Marck, que fué quien fungió de intermediario.
En un documento destinado al Rey (véase el
grabado) Mirabeau hizo una profesión de fe y
adhesión al Soberano, y Luis XVI pagó las iíleuda ,
del orador, que ascendían á 208,000 francos y ls fijó un sueldo mensual de 6,000 francos. Además, el
Rey firmó bonos á favor de Mirabeau, por valor total de un millón de francos, que deberían serle
entregados en caso de que sirviera bien.
Puso Mirabeau rns graneles talentos al servicio
de la monarquía, y eso le atrajo la mala voluuta·l
ele los descontentos; por otra parte la Corte n l
siempre creyó en la pureza de sus actos y de sus
intenc·ones, y eso nos explica que el Conde temiera un fin trágico y que enviase sus papeles secreto~
á su amigo de la Marck, con el principal objeto de
que sirvieran más tarde para defender su memoria.
1furió de muerte natural el 2 de Abril de
17fll, y romo ~ínte~is de su acción política, pueden repetir;e lag palabras de Oncken: " In;c;ó su
carrera l)OlíLica. como monárquico aborreeido de
la Corte )' la. cerró como jacobino secretamente
pagado por la Corte.''
Pero rn enorme actividad, su talento v rn eloruen_cia, hacen de Mirabeau una ele las figuras más
adn11rables de la Revolución.

et suplicio

de 6e6é.
I

�Domingo 3 de Junio &lt;le 1900

EL U U:N"DO I LUSTRADO
mente enterrados: el frío es clemente con
la muerte: mata, pero conserva al muerto.

La extinción del pauperismo en Francia.
Eficacia de los rsglamentos.-•uPour
boire.,,--La lucha por la vida.

La ciudad de Venecia ha abierto una subscripción irncia&lt;la por uno ele los }Im1stros para restaurar el "Bucentauro." ¿ Quién no ha hecho una visita á la explénd1&lt;la y amiestra seño1:a. &lt;lel A driático en la .b.dad }Ieclia, quién no ha asi,-tido á la
maravillo~a agonía en los tiempos nuevos?¿ Quien
de los que aquí procurarnos in.eiarno;; en el culto
El oro, el oro.--Una nota histórica:
de lo Bello ansiosos por no excluir una sola de sus
el us11centauro.,,
manifestaciones, no espera con anticipado deleite
l as notas sobre Italia en donde tanto ha amado, soNo hay más que pasar la vista por uno de los ex- bre Yenecia, en donde ha ~oñado tanto, ele
celentes mapa~ del 'l'ransvaal que últimamente se J esús Urueta, el singular artista que produce una
han publicado para penetrar el secreto-que para especie de wvina ernbri agutz con el vino puro y
nadie lo es-de la guerra actual: oro, oro, oro, se _ genero"º &lt;le :.u palabra en que ha deshojado la flor
lee por totlas partes de la carta: el heroismo boer de la poesía?
esmalta do púrpura un campo de oro. Tras el oro
D escribiros, lectores, á Yeneeia al través tle :Murorre el nrnlHlo desde que pudo dedicar rn tiempo ~d, de Gautier, de Ta.ine, de Castelar, de D'Anuná otra cosa que á defender•e y á comer; hoy la ca- zio, sería traicionaros, describ:irósla al márgen de
rrera es desenfrenada; desde que se sabe que la pla- mis recuerdos ele profe;;or de historia, sería enfadata no vale nada, todos la de~precian y nadie hace ros; verdad es qt1e cuando se vi l'C un poco la hiscaso de ella; ¡pobre plata! ¡ Oh ! el oro ¿dónde hay toria de estas viejas ciudade;; i tali;mas tan inquieoro? se preguntan los humanos hO)' lo mi!'-mo que ta,, tan apasionadas, tan horrasco.,as y tan ri cas de
en tiempo ele los faraones. Oí_d, lector es, e~ta ver- arte, ele entusiasmo, ele indiYidualidades originadad que parece cuento: rnbecl para bien Baber, que les y de vicios y virtudes colectiYas, se guarda la
el canal ele Beh ring que separa A~ia Je Amér:ca impresión de haber sido ciuclaclano en ellas, de hase vueh·e un trozo ele cri,-,.tal en el largo período ber gozado, ele haber combatido, de haber muerto
de las congelac-iones bOl'eales y que esta harrn que con elln::; pero e;,.to es fact:cio, es una e,pecie de
cierra la entrada al océano ártico Rólo ~e funde y weño ele la imaginación. Y eso poco os sine; me
derrite y rnehe á Fer agua ~- &lt;leja libre el paso en- tendríais por loco. Kadie no lo es, pero e:onviene
tre el equino('c·io de primaYcra y el ;o],ticio de es- no serlo tanto.
tío; en ,Jun io)" deHle ~fayo la, embarcaciones p11e· ;, Con qué motiYo os iba yo diciendo todo esto?
den pasar por allí ent're ii&lt;hi~ flotantes de hi elo; Yeo la primer.1 cuartilla ... Ah! el "Bncentauro;"'
pues bien en una de la:: puntas de Ala,ka, hay una por si me lee algún niño que esté todavía en el prigr-an playa de arena &lt;le oro. E,-to se llama tener mer semestre preparatorio me apresun1ré á explibuenasuerte; Jo¡: americanos no han di¡:imulado su car que ,e trata de la opulenta l1ltYe, de bronce y
mal humor por la singular ocuITencia de que preci- rnaclem, tendida de ri&lt;¡uídimos tapices ele púrpura,
~amente á orillas del Inkon qu e de-emboca, en la y dorada dm,de la preñada quilla hasta la horda de
handa norte-americana de Al aska. pero lejo,; ele su alc1zar tallado y pulimentado sin ce,ar en que
&lt;.'lln, se encuentran lo~ campo~ auríferos elel Klon- se embarca ha el dux el día de la Ascención ... )lás
dikc, y es sahido que e,te mal humor se ha mani- paFemos la palabra á un conocedor: ¡ Oh! q ne magfe~fa&lt;lo por la serie d~ obstáculos idea&lt;lor.; para ha- nífico e~pecbículo debía ~er la cer emonia tlel día de
cer difícil el pa::o de los bm=cadore, ll'lcia lo~ pla- la Ascención en los grarnles tiempos ele la Repúnes &lt;le la Gran Repúhl ira v el Canadá. Pne~ este bl:ca. Barcas, gal¡.'ras y góndolas de totlas euantas
formas y dimernüones sea posihle imaginar seguían
mal humor va á cle~aparecer: en el caho X orne h
riqueza es superior á la del Klornlike; no hay más en enjambre al "Bucentauro'' tripulado por 180
que s.ituar•e en cualquier lug:n ele la playa, cuall(lo remeros; el gran canal, la, mar, estaban r egados
haja la marea y con una azada llenar de arena un ele flores; bajo el sol centelleaban los trajes sun&lt;~sto ó dos ó cien "quien llena un ce,:to" . . . dice
tuosos y las armas y reía su luz en lo,- pl iegnes de
el proverbio, que DO dice eso; ern arena se Jaba y las rojas banderas en que zarpahan "el león de
un fuerte tanto por ciento es oro. T odo el mundo oro." Grupos tle músicos y coros ele goncloleros seha corrido para allá; "todo el m1~ndo" es exajerado guían el e-artejo, que dejaba en el mar nnH e:&lt;tela
pero una parte del núm ero enfermo de la fiebre
de espuma _v en el aire un surco &lt;le melodía; soaurea del mismo Klondike han ~alido columnas naban todas las eampanas &lt;le la ciudad, tronaban
&lt;le emigrante¡:., y ele otraR comarcas : el resultado es todos lM cañone~. los palacios tenclielos ele tcfos de
que en estos días unos ochenta mil peregrino, torlos loq colore,: á orilla&amp; del agna salpieahan la;,. ose ar.;oman al e•trecho ele Behring esperando que las de fragmento~ polícromo;,. ; flotahan en
balun rayo de sol canalice el enorme banco que cone~millare!iJe bandera~ y ~ohre la;;.puerta~ tra n,:cierra la puerta de la nurva C'ólquide,. Centenares formaclas en arcofl triunfales hrifü ban trofeos ele
de buques costeros aguardan en e~te momento para cristal de )Iurano. En fin , cuando el "Bucen tauro"
embarcar aquel ejército ele fcbricitantes y largar- entraba en la mar, el dux se quitaba la simhólica
se al estrecho, á ver quien pasa antes, quién llega sortija y la arrojaba á las olas diciendo: "Xos &lt;le~primero; aquello será ó ha siclo ya una reo-ata
fre- posamos contigo ¡ Oh! mar, en ~e1íal ele cierto y
0
nética,
perpetuo dominio." Estallaha un grito de triunfo
P ero los ~eñores capitafütas han ~abido lo que . y de orgullo y la locura soherbia tle Yenecia duraRe prepara y han mandado su s dragas de vapor que ha varios días de c1nto~, tle paseo•, ele fiestas sin
'
también esperan, que llegarán á tiempo y que tra - fu ~
Bien¿~· ahora qué le dirá el Prefecto &lt;le Yenecia
bajarán en la costa, haya 6 no marea alta p:1ra cojerse la cinta de arena litoral y pasarla á sus bo- al mar, pregimto yo? - r. Qué figura haran en vi aldegas que son sus ce,:tos. Esto ha causado un ver- Cil7UI" 110 ¡,roa de la eno1 :11e g,1lera r estanrmla-. lo~
dadero furor entre los de á pie y se proponen im- municipa]e, &lt;le ea;;aca ~' oombrero de copa? Dios
p ed irlo á riflazos ; pero la,: dragas están armadas mío, e•to:=: tiempos ,on crue1e"; el ar te no es nuesele "rnaxim~" y "norclenfelt,:'' y puede J1aber ba- tro modo de ~er, e" una trntítesi~ con nue:=:tro modo
talla. Para impedirla, dos buques ele guerra norte- de ser, por eso el amor al arte que antes era un
americano~ están dispuestos á mantener la paz ti- indicio ele salud. era la salud mi,ma y la expansión
ele la vida, resulia hoy una neu rosis. una enfermerando sobre todos.
La cosecha ele arena durará tre,: mese~; luego dad. Propongo que en lugar del Prefecto y del
cae como una inmensa mortaja blanca el invierno Ayuntamiento. se embarquen las mujeres bonitas
i-obre el mar polar; i a~,! ele quienes entonces DO ele Venecia en el " BuC'enta.uro" ~, c¡ue l-a más linda
hayan Yuelto; el hielo los cercará con Jlll círculo ó la má, virtuo¡:a, de ellas, entonces la reina )fardm1tesco, el infierno c1el frío, y los víveres que cacla garita, arroje su anillo al océano y le &lt;liga: ¡Oh!
uno haya llendo hahrán concluído y 1os espectro;; te tomamo,- por espo~o. porque tú, misterioso y
&lt;'mnerán oro como los príncipes chinos condena- grande eres el símbolo virn ele lo porvenir. En nodos á muerte, Solo las dragas de vapor habrán te- sotr os Italia renueva sus bodas perpetuas con el
nido t iempo de marchar empujando ó "espoleando P on-enir.
los icebergs'' y volverán al invierno siguiente al
lugar que hay-a quedado marcado por los cadáveres
_J
ele los primeros expedicionarios: Serán piadosa-

'º"

~J ~

-&lt;v(}&lt;(&gt;

Entre tanto puedo ocuparme el~ dar _á_ mis !ee.d·ea de la grandiosa ~xposic1ón Cmt Mu uu 1
1
versal á medio concluir aún, grand.e só o como
gérm:n ó bosquej o, pero deforme é mcompleb.t ~oll10 realidad, me propongo flancar algunos d_ia_s
aun á tral'éS Lle tan to de pecuuar y de car,acter b tico como ofrecen est e pa1s y este pueblo a la curiosidad del obsevador.
.b.n _¡, rancia no hay mendigos, y no porque 110
haya lucha organizaua por ~a vida, pereza :n algunos, viciod en otros, nec-es1dades en todo~, s1_1.10
porque hay regl~mentos, bandos, leyes.! prei&lt;_1.:r11~:
&lt;;iones que prohiben la mend.c.dad, d1~pos1ct0ne::;
todas anrnin1strativas ó legislatil'as q ue el re~peto
á la autoridad impone á t odo el mundo y que nadie impnnernrnte podría infrinjir,
.
El urnchachuelo tlesamparado que en Italia
tiende la mano á todas la,, manos implorando l'ttrida&lt;l. la madre fecunda, cargada de familia _1· de
harapo~ que precedida y segui tla de media docena de chiquillos alquiladod conmueve en ::\Iéxico
los corazon es generosos; el mutilado que ostenta
su muñón en cambio de un centavo y esculca con
su mano útil el bolsillo del .filántr opo ; e'. miBeni,,
hle indio que cambia Yerdolagas contra mendrugos y se lleva, si pue~le del corre,dor, la jaula clel
canario, "ºª de~conoc1clos en Par1s y el tourista no
tiene la ¡rnnct de e;:cuchar rns gemido,, ni la molestia &lt;le atender á stis quejas, ni el clesagrarl0 de
de,;preciarlas ó ele cuidarse de ellas ,
Los reglamentos han previsto esa plaga J proYisto á remediarla. Para ser mendigo en Francia
se necesita. una gran cantidad tal de reqni,itos y
de circun::tancias personales que rnu_v poeo::1 privilegiados obtien en el breYete indispensable parn
suh~isti r á co~tillas del prójimo. En lo sustanci,11
e:-to~ req ui~itos son : ser francés de nacimiento y
con,errnr la m:cional idad-l os alsacianos y lorene0ef; wn considerados corno france;:es para lo~
efectos de la ley-tener por lo menos diez hijo-;
varones y seis ó siete hernhras,--co,;:a, bien rarn
aquí; haber hecho su serYicio militar v tener buena!:( notas en su h oja de serYieios; n~ "cultirnr''
el tabaco, ni el "alcohol, ni ninguna otra planta
exótica; tener limpio su "caissier jL1clicien," e:-; dec·ir, no haber nun ca reiiido con naclie, ni "armado.,
escfodalo en público, ni "metido" contrabando,
ni cazado en nclado, ni pescado fuera de "cacho·"
ni tomado inl"tantáneas en la exposición; hab~r
pagado con regularidad sus alquileres, saldado sus
facturas; no haber quebrado nunca; DO haber ~ido
sent~1~ciac~o e!1 contra por dirnrcio; ser casado por
lo cml; JU~tifirar el pago ele un arrendamiento,
por lo menoR, de clos mil francos al año; vest ir;:e
deee11_temente : pagar colegiatura á los hijos; ser
contn buyente por una suma anual de mil franc·o~;
tener la8 palmas académica~ el mérito :io-ríc-ola
la, medalla militar ó' por lo ~neno~ una
8ah,;~
11;e11to. E•to, en cuan to á las condiciones socialc~.
J&lt;..n lo &lt;¡ne toca á _las fís ica, es incfopen~able «er
tuerto de ambos OJOS, manco ele una y otra man o
coj~ &lt;le los c!o_s pies, amputado ele la· cabeza ó del
torax: paralitico de los cuatro remos v toclo c,to
contr,1ído en campaña, al frente clel · enemio-o 0
hien por accidentes del trabajo ó atropelhmi~nto
de automóvil.
'

el;

Uon e&lt;:.te sahio reglamento, más el requisito de
examen_~, el ele hreYet:e expedido en dehicla forma
y con tunhres en canticlad súficiente, se eompren&lt;le, que, una plaz,t ele mencl1go autorizado e8 111m
ca])(mgia ~- que uo ~a tiene quien quiere á rnrno~
de no. conta r eo!1 mfluencias poderosas, m éritos
e~cepcionales y c.1 erta po;:ición social y no se c,011 _
c1he menos_ que ~L Loubet haya preferido prc-cntaree candidato a ~a presidencia que aspiran te á
un 1rnesto de mendigo parisieme.
. Así. l?ues. ,e ha logra&lt;lo el objeto: no hay mrnrl1gos n1 ¡nra. un remedio . pero . hay ó .
. ·1 .1~ '"r]
'
' . r. '. ·c· no
rnen(l 1c1c
l ~
. au.t d. 1at· 1s the question ·" )fendi
•
H ar1 prop~a~en ?, te11a no_; e8to es evidente po r definirtón, rn?, en _carnfoo hay una cantida&lt;l de meelios
de sul'.s1stencia, de recursos contra la n ecesitlarl
apremiante; ele pre~~uciones contra la m ala suerte cuya e~numerac10n sería digna de Ilomero ?

Domingo 3 de Junio de 1900
1"fUe los malévolos atribuyen sin razón, sin dmla á
)o:i r eglamentos mi~moR.
Bosq uejémoslos: lfa~- &lt;le,ele luego el ··pou r
]}Oire," Yulgo propinil. La piden. como en }[éxico.
€1 mozo ele café, el 1·oehero, el eamari~ta del hotel.
:y ad.icionalrneute, eo,a q ue no pa-a en )léxico, el
portero ele la ca~a, el eon,lnctor del ómnibus, la
acomodaJo~·a del teatro, el vemledor de periócli&lt;:ris, la ram1lletera., e l panadero. el elertrici~ta. ·'tutti quanti:" Nadie rcu~a aquí el "pour-hoire :" t•l
~astre que lleva la levita. el ,nmhrerero, la mwl;,_
ta, el zapatero, el propietario que rn á cobrar la
i-en ta ... ,todo Di1&gt;,!
Yienen después las pequeña¡; inclu•tria~: Dr re}Jente un barítono ele (•uarenta v C'Ín&lt;:o á cincuenta
:año~ entona una tierna endec.ha hajo el balc/,n,
'•fila'· la voz, "liga," gra,lúa C'l "c-receendo'' v el
&lt;·(li 111inuendo,~' da el "sol" el e falBete y luego tienrle una escudilla en la. qu e llne,·en cental'o~ ; más
lejos es un arpista, cuyo instrumen t o, C'1rente ele
&lt;-,o~tenido" y "bemoles" arremete, con la m,u,clle•a siempr e sobre un mi;;mo y armónic'l tono.
Camp,t, trasportado, " afioja ce~ta\'Os que da gu,to . .A poco andar un pro,ligio, un ' ·rhimuela~·· &lt;11•e•
l'cmeela todas las aves, ;, cómo? á "trompadas'' en
1a boca, no del espectador. sino de la suya propia,

EL :\IUXDO ILUSTRADO
es decir del "chimuclas"; carla "trompis" os una
no1a; los t rino~ son una granizada de •·cocolazos,"
cle,pué~ ele im itar el ruisefior, acaha moretcado
y lnifüulo en ,mugre. Centavo,.
El pequeüo comercio: ¡ H e aqu[ la maravilla del
~iglo! ¡la última~- sorprenelente 0reación! el genio ele Parí~ a l alcance de todas la~ fortqnas! ¡ el
t1pieero Krugcr con 'puntillas! ¡ la pluma Kachefort c-on tinta automá~ica! ¡ El último su,-piro de
C'hamberlain ! Este último suspiro que se Yendo
como pan cal iente, con:-iste, si ;;e me permite decirlo, en u11 cerdo de goma elá~tica con bocina,
que se infla (el cerdo) y lanza. un gemido lastimero (la bocina) y cae (el certlo) arrugaclo, y desintla&lt;lo. last imo~o al extinguir~e el quej ido. Pero
nacla co:iiparabll) :d org.1n1llo tlel Faubourg 1.[,rntmartre ; e-te industrial ''le cla ·· á la maníj11 noche
y día en el lugar más frecuen tatlo y bulliciorn de
Parí;:, en la esquina del Faubourg y del Boulevarcl )fontmartre. llamaela, hi encruc-ijada de l(}s
aphL~bdoR, por la. frecuencia de los accidente;;: de
€':'-e género en e,e lugar. Xo ~e oye jamás lo qur
el organillo toca, tal es a,;í el bullicio en aquel
lugar ; pero Jo¡; tran:seuntoo clepo;: itan al pa,o ¡;us
eentavos en la e;:curlilla "ad hoc" ele] organillo.
n día se nos ocurrió abrir la c·aja ele! instru-

r

mento y encontramos en lugar de flautines, cornetas y nwcanismo de ejecución, un. par de al:
paro,¡ltas medio ,al&lt;'hichón. mrns gafas y tres o
cuatro 1~e11drugos de pan; no h :tbh1 allí de musical mas e¡ue la manija. El orgaui,ta. aterrado, nos
suplicó el ;:ecreto, que juramos guanlar, l:orno hoy
lo hacemos.
P ant e,ta rnell(licidad c-onmprimi ela. hay dos
día.~ Lle expansión : algo a.~í eomn el ctrnaval 6 las
grande, maniobra, : los reglamento,- se ,;uspenden
clns Vl'ce:s a l año, el lo. ele Ene ro y el H de Julio. Ei;e elía toelo el mun1lo pu&lt;.&gt;de mendigar, pedir. ·•limo:'.near·· á su ·antojo, sin requisitos y sin
con;:ecuencia,;.
En esas doR graneles ;:olemniclatle;; ;:e vacía lit
Corte de los )Iilagros, lo, harapos flamean como
banderas, la¡; 1fümos ;:p tienden como las de los
n[wfrago¡; l11:1cia la::; tab la~ de :&gt;al va mento; todo-,
pielen y todo¡; dan: e, una, orgía &lt;le hi eodicia v
Je la cariclael; la m i,-cria rcalim henefit·ins fabu!Mos y lo,- antisemitas pretendP11 que en esa ocaRiím loP. h,in&lt;)ueros jnclío~ se di,fraztn ele pobre~
y pielen ~' obtienen lirnemrn. lo que le, a~•uela á rerlon1lear ~us negocio~ y á consumar la ruina del
pueblo.

j)r. }Ylaquel Flores.

EL MUSEO DE LA COMISIÓN GEOGRÁFICA.
El museo de la Comisión Geográfica Exploradora que existe en T;1cuha_Ja, es uno de los mejores del país, y con el fin de dar á conocer á nuestros
lectores algunas de las l:urio~idades que &lt;:ontiene, hace p ocos días 1-isitamo-s
sus amplias galerías.
rno de los grahados acljunto; mne~tra un ejcmpfa r de maroma (1fonta
liirostris) pez perteneciente al órden de los Selacios; fué cogida en mil oc-hot·ientos ochenta y seis por el )fa~·or ele E. JI. E. Juan B. Laurencio, á .300
metros de la barrarle Alvara&lt;lo en el rio Papaloapan. Con segmidad que este animal es el más grande de cuanto,- se conocen en el país. entre los de su
c,pecie. Su hocico miele más ele un metro de anchura y por él pueden penetrar dos personas á la vez.
Otro de los grabaelos mne,:tni el rarísimo ejemplar de un colmillo de )fau-

tr.n ejemplar de "maroma ."

muth (Elcphas primogeniu,-) encon trado en las obras del desagiie del Valleele )léxico, cerca de 'l'e&lt;1nisquiac. E l )[aumuth fué contemporáneo del hombre prehistórico, correspondiente á la edad de pieclrn: era un proboscídeo
cubierto enteramente ele un pelo r ojizo; ha dc,aparecido habiéndose encontrado sus restos en el X orto del En ropa, Asia y América.
En la actualidad aun se encuentran algunos fragmentos de e;;te paquidermo en ~iberia. )[ide el colmillo ú que hacemo,; referencia, uno:; dos metros
cincuenta centímetros,
El otro grabado repre8enta parle de la galería inmensa que hay en uno de
lps salones del )[u,eo; encierra Yariedad muy grande de a ves, muchas deellas de~conocida5 de la genernlid,td del público mexicru10.

Oolmillo de "Jll[amouth."

�Domingo :l de ,Junio ele l!lOO

EL 11UKDO ILUSTRADO

NUJ~STROS GRABADOS.

f.

•

1a puerta monumental.

EL MUXDO ILUSTRADO
tuviera graves consecuencias. El resto era provisional. Pero aquello era la transformación definitiva de todo un pedazo de París. ¡ Y qué pedazo!
El que comprende todo el grandioso conjunto de la
Plaza de la Concordia, los Campos Elíseos, el
Cours-la-Reine y los Inválidos.
El 15 de Abril fueron abiertas las Avenidas y
el Puente, y de todos los pechos se escapó un sonoro grito de admiración.
Durante quince días aun los palacios nuevos
continuaron cerrados. El público se oprimía á sus
puertas, ansioso de saber lo que les reservaba su
interior. En fin, se abrieron á su turno. La muchedumbre se precipitó hacia ellos y, casi sin tener una mirada para las riquezas de arte que
llenaban sus salas, tomó posesión de las mismas
salas.
Allí también foé enteramente favorable la impresión del público. Nada se había construiu.o tan
grandioso después de la Opera.
El punto radiante que más atrae ;li ~tenc-ión en
la regia Avenida Nicolás II, es el Gran Palacio de
Bellas Art.es, edificado por todo un grupo de notables arquitectos, y cuyos planos bastan á demostrar
la importancia de su construcción.
Como acabamos de decir, el edificio ha sido repartido, para su erección, entre varios arquitectos,
y esta circunstancia, que pudo haber sido un inconveniente, ha dado, por el contrario, los má;i
soberbios resultados, Tiene dos fachadas, cada un:1
de Ja.s cuales fué hecha bajo la inspiración de un
artista distinto, y que están tot.almente independientes la una de la otra : la que da sobre la Avenida Nicolás II, grandiosa y regia. la de menor
importancia que emhellece la Avenida. Antin.
En este Gran Palacio están actualmente reunidas: lo., la exposición centenaria del arte francés; 2o., la exposición clecenal del mismo arte, y
· 3o., las exposiciones de arte de las naciones extranjeras.
La exposición centenaria exhibe las muestras cJe
toda la producción artística de la Francia, en et
curso del siglo que termina. En la decenal, se encuentra la crema, lo mejor ele los Salones artísticos
franceses, en los últimos diez años.
No hay, en todo el Gran Palacio, parte más e.c;pléndida, que el suntuoso vestíbulo de honor,
alumbrado por una elegantísima cúpula. Allí están magníficamente alojados todos los estatuarios

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Una de las construccione, que, en la preRente
Exposición ele París, ha logrado atraer gran afonción y estudio, es la Puerta Monumental de la
Plaza de la Concorclia. Este enorme arco decorati- •
vo, se dehe á la pericia del célebre arquite&lt;ito
francés M. Binet, quien ha sabido reunir en un
edificio de esea~o imrés todos los recursos de !ln
brillante fantasía. El monumental pasillo está
coronado por la hermosa estatua femenina que representa la ciudad de París, y que ya conocen nuestros lectores.
La policromía que reviste, tanto en el interior
como en el exterior, la con;;trucción de que nos
ocupamos, no ha levaJJt.ado las protestas que eran
de temerse, si se juzga por hu: tendencias coloriFtas del carácter francés. Sabido es que aquel público es refracinrio á la policromía, y los menores
ensayos que se han hecho en el'te género, no han
contado oon la aprobacíón de las muchedumbres
france.,a~.
La decoración &lt;le la Puerta J\fonumcntal, no tiene tono alguno chillante, rrnefl el arquitecto se ha
sujetado á un juego &lt;lelica&lt;lo de colore,: azul y verde, con alg11n0&lt;; raro:: y ligeros re~altos de· rojo.
Visto á ciert11 dist.ancia, el coniunto e;, mrnl, casi
monocromo. El ~fecto perseguido. por otra parte,
no se complet.e sino con la iluminación.

Domingo 3 de Junio de 1900

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PABELLÓNDE DINAMARCA.
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El I'abellón Danés, coloca.do al lado del Pabellón de Portugal, y vis-á-vis del de los Estados
Uni.QOS, es la primera de las construc.:ciones extranjeras ''que se encuentra el visitante á su izquiera,
entrando en la calle de las Naciones por el Puente de los Inválidos. Forma parte de la serie de
edificios de segundo rango, instalados bajo los árboles de la Quai d'Orsay. El Gobierno Danés ha
permanecido e::...'lffi'año enteramente á su construcción que se ha debiclo á una subscripción pública
abierta por la prensa de aquel país.

Plaza de la Coac ordia.--La P uerta lllonumental.

Gran Palacio de Bellas Artes en l a .A.venida :Ni colás II.

E:;ta original edificación reproduce una habitación de campo, enteramente típica de aquel reino.
Es una construcción de madera toda ella, coronada por una pequeña torre con campanarios, cuya
base se adhiere á uno de los ángulos del gran tablero de madera la:brada que termina la fachaJa
principal.
:::le penetra en el interior por un pequeño pórtico, y en seguida se encuentra el visitante con la
exacta reprodución de una "Yilla'' danesa.:
Yestíbulo, salón de lectura, salón reservado á
las damas, gran salón de recepción, galerías superiores con piezas especiales, y la terraza reglamentaria; tal es la distribución de este encantador chalet de placer.
Todo es digno de admirarse en los detalles del
mobiliario, en la decoración artística que comprende mucha telas de los principales pintores daueses, muestras de porcelana ele la fábrica real de
Copenhague, y una estatua ecuestre del Rey Cristián IX, ernulpida en un block de plata macisa.
Sa.bido es que los daneses estáñ haciendo muy
buena figura en ciertas secciones de cla;,es de la
Exp-0sición, y se aplaude su gu¡:,j;o afortunado en
combinaciones en la instalación de su hermoso pabellón.
Este Pabellón foé edificaclo bajo la dirección del
Conde Raben Levetzau, Comii:;ario General, por el
señor Koch, arquitecto. Su C:5tilo es del siglo

XYII.

El Palacio de BP-llas Artes.
~

El P abellón de Dinamarca,

La principal preocupación de los aue. de lejos,
seguían la construcción de la Exposición de París, era la de saber el éxito que alcanzarían los nuev;os Palacios de los campos Elíseos, la nueva Avenida, el nuevo Puente. Todo el resto hubiera muy
bien podido quedar á medias sin que el accidente

I, . :
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P a bellón de Italia.

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- .'. ... ~ ~'-.:.l!OU-1,/.:l!!.!!J!N-

�EL MUXDO ILUSTRADO

Domingo 3 de Junio de 1900

Domingo 3 de Junio de 1900

EL UDXDO ILTISTRADO

LOS IIEROES ANÓNI~IOS.

----- ------,

~

Una Villa Suiza.

Pabellón de Servia.

de la exposie;ión centenal, representados por su;;
mejores obras.
Este Gran Palacio. nueva jo~·a ele París, es ele
una arquitecura triplemente moderna:
lo., por la rapidez de su construcción, pues ha
sido proyectado, comtruído y tleconulo, en tres
años solamente.
2o., por el grandioso efodo obtenido por una
alianza de materiales (el fierro y la piedra) que no
había dado ha.sta al10ra uu resultado tan monumental, y
3o., por su destino, pues es un palacio para la
muchedumbre.
Las últimas Exposicione~, más aún que las
precedentes, han r evelado· un fin al'(¡uitectural
nuevo: para las mucl1eclnmbres es para las que
ahora rn debe edificar. Es, pues, en lo futuro, en
el sentido ele lo colosal, de lo desmesurado. clonde
Jo~ arquitectos &lt;leben bmear el aplauso unánime.
Ya no nos seducen sino las inmeu~as e;-tacione,;
los enormes almacenes. donde cabría el comercio
de toda una ciudad; lo&amp; puentes colosales. que par ecen plazas; los circos y escenario~ en que podría
evolucionar todo un regimiento. Con este espíritu se ha construíclo el Gran Palacio, á tal ¡.¡;rado.
que este titán de la arquitectura parece marcar un
nuevo paso hacia una era ele Coliseos clel ,:iglo
veinte, de piedra y ele metal.

___

exactas reproducciones de la iglesia episcopal de
Courtea d'Argesk.
En el primer piso existe una exposición mu)· seria llamada la Corona. En efecto, el rey de lfomanía, y con su riqueza persona], ha puesto en explotación los va~tos clominios pertenecientes al te~oro
real. En pleno campo se han imtalal1o toda rlase
ele máquinas, de talleres y de fábricJ,: motleroas,
Los campesinos y montañe~es, que hasta ahora no
se habían ocupado sino de trahajos de agricultura
poco remunerativos han sido dotarlos ele indu~trias
que les permiten sacar gran partido de las riquezas
ele su suelo, de una manera mucho más lucrati-

jo los rayos del sol la enorme cúpula de _hronc-e dorado; en sus clos ángulos se encuentran, igualmente
otr as cúpulas de menor importáncia
Las fachadas, ornamentadas ele venta1rnlcs eu
ojivas v ele numerosas estatuas sohre pede:;talcs rlc
~osaico dan al monumento un aspecto imponente.
'
.'
El interior
no forma sino un enorme ,:11011.
f..
rededor del cual está una alta galería bOctenida
por ligeras armaduras.
Este interior grandioso, abriga los objeto~ proporcionados por los manufactureros del arte industrial italiano. Se encuentra allí, así mismo, la cristalería, los finísimos encajes venecianos, la~ secla,-,
las t elas bordadas, los tapices y una gran cantidad
de reproducciones del mayor interés.
Los obnros italianos, en su lenguaje indN1~0,
llamaban al palacio de la Italia "la Catedral.''

...-

v

Monumento erigido en Puebla en honor de los soldados franceses y me:icicanos, mue.rtos en la guerra.

que hicierl}Jl sus buenos hij&lt;,s, sus 6eles sol&lt;1.ado~,
den0claélos paladines.
L a .r'rilnl'ia legítima, llt m,~ure intelectual, la
apasiou.,u[a :n-diente de la idea libre, r e..;,1hr'.l su
üifl.uencia social y derrocó al tirano, y volvió á ser

f:US

nuestra amiga sincera y franca, dando al olvido
pasados rencores que en la actualidad fe han conYertido en ideales sanos y levantados.
El grupo ele bronce á que nos hemos referido,
fué modelado por un artista francés, de justa. re-

•

~)o(~

E:l Pabellón de Rumanía.

Pa.bellón de Buma.nia .

va. Allí funcionan escuelas profesionalc~, á fin
ele que los niños aprendan, desde su más tierna
edad, los oficios que serán llamarlo, á ejercer más
tarde. La iniciativa real ha producido excelentes
resultados.
Esta parte ele la Exposición rumana ha sitlo instalada y organizada por 1111 joven arquitecto ele
mucho gusto y porvenir, X ...\ntone,co.
El público Yisita con interé, este curioso museo.

El pabellon r eal ele la Servia, cuya silueta se pcr:fila al desembocar del puente ele l'Alma, abre, ,•obre el costado ele la ribera izquier da del río, la prestigiosa serie de secciones extranjeras, establecidas
como una ciuclacl, de ensueño, á cinco metros &lt;le la
Yía del camino de fierro del Üe:;tc.
La Servia, justamente orgullosa ele su de~enrolvimiento económico, y ele la enérgica vitalidad de
su raza, ha procurado presentarse clignamente á los
ojos de todos, en esta pacífica revista de los pueblos. Su pabellón está inSJ)irado directamente en
los santuarios que, cluarnte varios siglos, fueron el
único asilo de los que. con una fe inquebrantable,
consenaban el consuelo de sus esperanzas. L os conventos ele Studenitza, ele Jitcha, de Gratchamtza y
Kalenitz,establecidos según las anrirmn" tradiciones del rito griego, han proporcionado todos sus
elementos decorativos.
Sus fachadas simétricas, levantadas sobr e un alto
tcrrraplén, están alumbradas por graneles tracraluces semi-circulares colocados á gran altura, no
tienen otra ornamentación sino algunos labrados
trabajados en las cúpulas de los ángulos. decoradas de motivos tomados del arte servio-bizantino.

y

•

EL PALACIO DE ITALIA.

Decore.do del Palacio Buso.

}, '-·'$..

El Pabellón Real de la Servia.

......_......,,_

El Pabellón ele Rumanía es uno de los más intcre,:antes y ele los más visitados de la Quai d'Orsav.
·8ituado, como el de Dinamarca, en el segundo
rmwo
detrás del ele Bélgica, fué construíclo por
0
.
" es1111 arquitecto de gran valor, 1I. F ormige.
Su
tilo es bizantino-rumano; su plafond es muy hermow, formando una reproducción ele la célebre
pintura que adorna la iglesia runiana ele Orezo.
Los pórticos de la entrada principal, las dos cúpulas que coronan á la derecha y á la izquierda
la bóveda central, de treinta metros ele altura, son

La prensa üe información diaria nos ha &lt;laclo
cuenta de lo~ preparativo:S hechos para inaugurar
con la mayor solemuicla&lt;l posible el monumento
erigido en memoria de los soldados franceses y mexicanos, muertos frente á los muros de la heroica
ciudad ele Put!bla, en los años ele 1862 y 1863, tan
:fecundos en aconkcin1icnlos para nuestra patria.
E ste rnonumeuto ttuc por 1:,í mismo es de una
significación gmndio~,1, oe debe exdusiYamente á
la iniciarirn ue la colonia francesa de la ciudad
angelopoli tuna.
j_\O ha&lt;:e dos aiio, aún que se emitió la primera
idea, y tanto ~e trabajó, é hicieron las gestiones
n ece,,;aria,; con tal entu~iasmo, que la comisión
francesa eblá para dejar inaugurado el monumento.
De intento se difirió varias veces el acto inaugural, porque se ha querido que el Primer }Iagistraelo de la República asista á esta ceremonia patriótica y á la wz p ueda. inaugurar mejoras de importancia pública, m Puebla.
El seiior Presidente ha tlado promesa de concurrir y con él descubrirá el mausoleo el representante genuino de la noble Francia.
El monumento referido asienta sobre la bóveda
que cubre la cripta donde se guardan los restos de
muchos de aquellos héroes anónimos que combatieron con denuedo hasLa sucumbir al pie ele su
bandera.
El remate es por demás arfütico : Jo forma un
grupo de bronce de gran tamaño, que representa
un soldado mexicano y otro francés unidos por la"
manos, corno significando una alianza póstuma que
conmueYe y que nos obliga á volver la vista h acia
•il pasado, para mostrarnos la historia de una ~poca, triRte para la Francia, comprometida por la
ambición de 1m dé;:pota y las intrigas de sus s0cur.ceR, glor :o,a para l\Iéxico. por la heroica deúm,a

Descendiendo hacia el cur~o del Sena, el primer
monumento que se encuentra. sobr e su rivera
izquierda es el Palacio de la. Xación Italiana, cuya cúpula se clistingue deBde lejos.
Es su estilo el gótico veneciano del siglo clieciseis y él nos emeiia los más bellos trozos clel Doges
en Venecia cuya arquitectura ogiYal, m11v rara en
Italia, es célebre bajo el concepto de todos los artistas.
En el centro, coronando el edificio, esplende ba-

Vista de la Ciudad de Puebla.

Busia. Asiática.

•

�Domingo 3 de Junio de 1900

EL MUNDO ILUSTRADO

EXCMO. SB. :BA.BÓlT EDMUNDO VON KEY JtING,
Ministro Plenipotenciario del Imperio Alemán.

pública, en el Salón de Embajadores, á las 12 del
día.
El señor Barón Von Heyldng, nació en Prusia,
el año de 1852, é hizo sus e;:;tud10s en los colegios
de Heidelberg y Berlín, en éste curoó la economía política. Terminados sus estudios, pasó á la
Secretar ía de RelacionciJ Extranjeras, en donde
estuvo hasta el año de 1881, fecha en que fué al
lado del Príncipe Bismarck en calidad ele Secretario, en su quinta de Varzin. Al lado del Canciller
fué cuando comenzó su carrera política y obtuvo el,
título de Barón.
Fué nombrado Cónsul en Rueva York, en donde
estuvo algún tiempo, pasando después como Cónsul á Valparaíso
Después fué nombrado :Ministro Plenipotenciario en China, por el año de 18%.
A los tres años, consiguió que el Emperador de
China recibiera al Príncipe Enrique de Prusia,
acontecimiento notab1e en aque11a época en que
n o podía penetrar á. territorio chino ningún príncipe extranjer o.
Al siguiente año, e1 señor Heyking pidió permiso para separarse de la carrera diplomática para
atender á su salud quebrantada. Desde entonces,
esturn en Berlín ha~ta. el mes pasado, en que fué
nombrado Ministro Plenipotenciario en México.

NURVO RDIFICIO MILITAB.
-&lt;:::&gt;o&lt;::&gt;
:No habiendo en la capital un edificio p~r~eneciente á la Nación, q~e tuviera las condici~ne1
requeridas para ser destmado á establecer en ,el e
"Tren. de 'l'ransportes Milit~:es," la Sec1:et~n~, de
Guerra, dispuso la consbruccton de un ec11fic10 ad
hoc " el cual ha siclo construído en el cerca:10 pueblo' de la Piedad, bajo la dirección del se~or ~enicnte Coronel de I ngenieros J osé Gonzalez Salas
Nuestro grabado r epresenta la f~chada. del prescitado edificio, la cual como se ve consta de dos
cuerpos, teniendo varias ventanas y balcones a.rmonicamente distribuidos y á los extremos_de ella
unos bonitos baluartes aspillerados, el pretil 8e encuentra también con aspilleras, teniendo en el centro un bonito remate de cantería labrada con las
letras R. M. la fecha de 1898 y debajo se lee en
letras realzadas sobre la piedra "Tren de Transportes," á. uno y otro lado de la puerta central se
hallan dos garitones.
.
'l'iene el nuevo edificio dos grandes patios, el
primero tiene dos Cuerpos, y en él se encuentran
la Sala de Banderas, l:&gt;revención, Cuadras de, t~·enistas, Oficinas del Cuerpo y Pabellones de Oficrn-

putación, y se trajó á México hará seis meses, para
ser colocado desde luego.
En la cara principal del pedestal, sobre que
descansa el grupo escultórico, se lee esta inscripción, amparada por una corona ele laurel simbólico: PRO PATRIA.
La entrada de la cripta está cerrada por una balaustrada de bronce, y en su centro se ha colocado
un escudo artístico que modeló en México el artista señor Federico llomdedeu.
El monumento permanece cubierto, esperando
el día en que sea exhibido en toda su ma,,,&lt;TI1ificencia. Esa. obra, com todas las que simbolizan hechos
históricos, es un recuerdo y una enseñanza.
Además del monumento, mu;stros grabados representan el cementerio francés en Puebla, y una
vista general de la hermosa ciudad angelopolitana.

EL SEÑOR MINISTRO DE ALEMANIA.
Hace 15 dío.s que arribó á esta ciudad, procedente de los Estados Unidos, el señor Barón Edmnnclo
Von Heyking, nombrado Enviado Extraordinario y ::lfinistro Plenipotenciario del Imperio Alemán.
El señor Ministro fué recibido el día 29 en audiencia pública por el señor Presidente de la Re-

Cementerio l!'ranc6s en Puebla.

El señor Ministro se expresó en los mejores
términos acerca de nuestro representante en Alemania, de quien es amigo personal, así como de
los mexicanos distinguidos que residen en Alemania.

les, el segundo patio es bastante grande y en él se
halla un cober tizo de lámina de hierro sostenido por columnas del mismo metal, dos amplios
macheros, dos graneros y bebederos para las bestias, un gran pozo artesiano, del cual brota con
abundancia agua, que provee de éste líquido una
fuente, los bebederos y otras pequeñas dependencias. La fachada en general imita ser de ladrillo
pero es de piedra., teniendo los adornos y garitones
de cantería.

Domi:ogo 3 de Junio de 1900

Et MUNDO ILUSTRADO

EL }~CLlPSR TOTAL DE SOL
DEL 28 DE MAYO.
"u{)-&lt;:::,

Un eclipse total de sol ~ un verdadero ac:ontecimiento para. la ciencia., en el mundo entero. DeF-de que 1::e publicaron las primera,- pretl icC'ionc~
sobre el fenómeno de estos días, fnrnlaclas en cálculos seguros, de,pcrlóHe entre los a~tró11omos un entusiasmo inde-criptible.
Todas las nacioneR que poseen observatorios
nombraron comisione~ pa:ra el e,-tudio del fenómeno. Con la anticipación neccs,tria, ,e hicieron )o,;
aprestos y se discutieron los más lrnlagiieñoR programas, el método riguroso que debía emplear~e
en los trabajos de observación.
Por espac:io de dos años, la prema científiC"II de
todas partes no cesó de lanzar ~ los vientos de la
publicidad, esturlios profundo,,, llenos de erudición
y de teoríaH noYedo,;as ·que provocaron más de una
discusión acalorada.
Flamarión . con f\U'&gt; cálculoH marín·illMo~ y HU$
doctrinas fantásticas, llevaban la ha1lllera en .Francia, y entrn;irumaba a i;uo adeptoF.
LO!&lt; a."trónomo~ norteamericano,, que han alc-anzado nota ble1- y grandio,-0s progre,o,: en la eieneia
astronómica, contaban su&amp; proyecto" y de ante1:ia:r¡o se Pnnr:.:ullccían dr-: triunfo soiiado.
Los alen'ianc~ y los italianos harían también proyectos y cfücutían las nuevas teorfa,: acerca del ,ol.
A la América Latina llegaba ef;a oleada ele entusiasmo que partía. de allende lo~ mares y de la podero•a nación que limita el Bravo.
El Comité Astronómico Internacional del lTruguay sac·aba de nuern ¡Í la diseu,:ión im doctrina
del "8ol interior'' y publicaba un intere~mtísimo
trabajo para corroborar su&lt;- razones, é inl'itar á todo el mundo científieo á emplear e!l actinómetro
y ha("er eon este aparato moderno ob~enaciones
comparadas &lt;le la t emperatura durante el edipse.
Méxiro no permaneda indiferente. A mediados de 1898 un ingeniero, estuclioBo profe,or ele
nue¡.:tra E;-cnela, Xacional de Ingenieros -y ac-tunl
Sub-Director del Oh~erva.torio Astronómico ele Ta
cubaya, el ¡;eñor Francisco Rodríguez Rey, el
"maestro de los cálculos:· como cariñof;amente
Je llaman sus cli,cípulos, presentaba á la Sociedad
Mexicana de Ingenieros y Arquitectos lUi buen
trabajo acerca del eelipsc total ele sol del presente
año, trabajo que mereció sine-eros elogios.
Los aRtr{momos de México con el ,:eñor Ingeniero D. Felipe Valle, á la cabeza, estudiaban,
en el . silencio del gabinete, las nueras teorías y
-los métodos más modernos de obsen-ftción par.1 seletcionar llegado el momento.
'r odo eB-tab,1 previsto y meditatlo.
Nuestro Gobierno nombró do,, comisione~ para
que en la zona &lt;le centralidad del eclipse, hiciesen
sui: estudios.
La primera y principal, compuesta ele los señores
Ingeniero Felipe Valle, 'reniente Coronel Teodoro Quintam, Manuel Moreno y Anda y dos fotógrafos, marchó á la estación de la Ventura )º estableció su campamento á dos leguas de este punto, en el pueblo de San Juan Kepomnceno (E~tado de Coahuila) cuyas condiciones climatolúgicas
eran favorables.

l\[e han dicho que mis cantos son muy tristes
como las tardes pálidas de invierno,
como las tumbas de la mar serena,
como los campos por la escarcha secos.
¿ Y cómo no, si dicen tus pupilas
que no guardas amores en tu pecho,
que para mi de tus sonrientes labios
brotan palabras de mortal desprecio,
f:i has convertiao en funeraria sombra
de m'i dicha los lánguidos reflejos,
y la mirada de tus negros ojos
de mi amor oscurece los det,ellos?
¿ Y cómo no, si la esperanza mfa
vivificada por dorado fuego,
cual mueren los retoños por la nieve
murió al sentir de tu desdén el hielo?
Por eso mis cantares son muy tristes:
como las tardes pálidas de in viei110,
como las tumbas de la mar serena,
como los campos por la escarcha secos.
l!'echa:la del edificio del Tren de Transportes.

Juar¡

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Sona del eolipse gene ral.

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Zona. d3l eclipse en la Bep'liblica lll[e:dcana.

La segunda comisión, del Observatorio Met.corológico Uertral, la integraban los señores l ngeniero
Manuel E . Pastrana, Adolfo Mesa, Profesor Luis
G. León, José T orres y el fotógrafo señor Uristiani. Esta última se situó en Montemorelos.
Los Uobiernos de Zacatecas, Chihuahua y V cracruz, tu vieron empeño en que los Directores de
los pequeños Observatorios de las capitales de
dichos Estados, estudia.,;en también el fenómeno
sobre la línea de centralidad. En la estación Guzmán se si-tuó el señor Ingeniero José l. Bonilla, en
'rerán, punto que toca la línea del Ferrocarril Internacional, el señor F. Roma.ni y á la comisión ele
1\lontemorelos se agregó el DirectM del Observatorio de Jalapa.
Cada una de dichas comisiones, con una semana de anticipación, estuvo lista, disponiendo de
buenos aparatos montados con acierto.
Se llegó el día del fenómeno : 28 de Ma¡yo.
La víspera habían tenido mal tiempo, tanto en
San Juan como en Montemorelos: el cielo mostróse encapotado y la lluvia se desató, contrariando
los alhagadores proyectos.
·
Los a..qtrónomos y meteorólogos pasaron la noche
con esa inquietud que se experimenta cuando se va
á conseguir un objeto deseado por tanto tiempo y
que parece evaporarse de improviso.
Amaneció el 28, y la inquietud subió de grado.
Un nubarrón denso cubría una zona considerable
del delo y amenazaba destruir por completo las
bellas ilusiones de los observadores. Por fin, sonrió la victoria, y la victoria fué.
IIe aquí la relación de uno de los observadores
de Montemorelos:
"Cerca de las once de la noche (la víspera del
eclipse,) se extendió un velo cirroso muy fino, que
formaba halo al rededor de las estrellas; pero como á la una de la mañana, un fuerte viento lo disipó. De San Juan Ncpomuceno
so había recibido ya noticia de
que tenían buen tiempo. Los
miembros
la comisión nombrada por el Ministerio de Fomento, para que viniera á este lugar á la observación del eclipse,
estaban en sus puestos á las cuatro de la mañana, y no dejaban
de ver con notable disgusto un
gran fracto-cúmulus
obscuro.
que cubría exteMa zona del
Oriente. Hubo un momento en .
que se creyó no tener éxito, y
que todos los t rabajos de la ~misión y los más buenos des,eos serían inútiles. T odas las miradas
estaban fijas en el Oriente, cubierto por amenazadoras nubes,
pero, afortunadamente, cerca de
las cinco de la mañana, un viento
fresco sopló de Sur á Norte rasgó la nube obscura, convirtiémlola en angostas fajas de cirro stra.tus, que fueron disminuyendo de

de

JI. ójeda.

&lt;.•,

espesor, y no tardaron en teñirw de suavísimo color de rosa por las primeras radiaciones del dfo.
Las observaciones meteorológicas comenzaron á laH
cinco de la mañana, dando las señales de tiempo el
joven Luis Pastrru1a, haciendo las lecturas los señores Luis G. Lebn ~- José 'rorres, y anotando los
&lt;latos la señorita Profesora Delfina Flores. El Director, señor Ingeniero I&gt;astrana, estaba listo
con el universal de ErteL teniendo á un lado al
señor Meza, que consultaba el cronómetro. El fotógrafo, señor Cristiani. tenía orden de tomar una
fotografía del horizont€ en el momento mi~mo d1~
la salida del Sol, lo que se Yer;ficó á las 5.26 ruinu-

Aspecto del sol en el momento máximo
observado en México,

tos de la mañana. El señor Licencia.do G utiérrcz
estudiaba desde la azotea. el aspecto físico del fenómeno. El denso fracto-cúmulus que tantos remores había inspirado á los astrónomos y meteorólogos, se había convertido ahora en una preciosa
agrupación de pequeños cirrus, plateados por el
Sol. Un grito de entusiasmo se escapó del pecho
de los espectadores al ver al Sol, brillando en todo
su esplendor.
A las 5.46 minutos de la mañana, se verificó cf
primer contacto, y desde ese momento el señor Ing_eniero Pastran~ comenzó á obtene; las fotgraf1as del Sol. A mnguna persona se permitió la entrada al edificio de la comisión, con objeto de que
los comisionados pudieran estar completamcnfo
entregados á sus trabajos.
A las seis y treinta y ocho, comen z6 el cielo á tomar mia coloración gris de acero. Una parvada
de golondrinas cruzó el aire, lanzando chirriclos do
espanto, _Y mucha~ palomas. que se habían alejado
de sus nidos, volvieron apresuradij.mente á reunirse con sus compañeras, que permanecían quietas
Y calladas sobre el tejado. A las siete y cuaren1 a
y cuatro, hora en que iba ya á verificarsé Ta totalidad ~el h_ermoso é inclescriptibl,e fenómeno, reinó
un silencio aboluto, un_ silencio que pudiéramos
llamar ce _muerte. El cielo tenía un tinte plomizo, los páJ8r0$ callaron en sus nidos, el campo

•

�Domingo 3 de .Junio ele 1900

EL MUNDO IL USTE_ADO
Para clentro de dos años, ha.brá otro eclipse total &lt;le Sol. Por desgraria, no nos toca ob~ervarlo en Méxic.o; pero ya se habhi con entusia,,mo ,le
la formación de una comisión astronómica que vaya á estudiarlo á las pintorescas islas de Surnatra
y Borneo, en la Oceanía.
TB.AllSLA CI Ó N DE LOS RESTOS DEL

Sr. Quintana Rooy Doña Leona Vicario.
-&lt;::::,.,*-&lt;::::,.,

'

.J

Carroza con las urn as.

adquirió un aspecto gris y mclancóli.c o, y allá en
la. inmensidad del cielo, se &lt;lestacaha el disco perfcctanH:nte negro de la luna, rodeado por una aureohl plateada, que emitía r&lt;l&lt;liaciones palpitantes
en todas direcciones, ptuliendo ve1·,e, á la vez, la,
protuberancÜIB sonro&amp;1&lt;las, resaltando en el f.&gt;ndo
de pla.ta. No hay pluma capaz de describir estE
fenómeno ni palabras para expre¡:,¡¡r su b~lleza;
hay &lt;¡ue verlo para gozar y conmo,·er¿c,
J~s tan maravillosa la contemplación de un edipPe total de sol, que vale la pena emprender un viaje. no cligarnos como é,-te, en ferrocarril y con tocla
cla,-e de comodidades, sino aun por países lejanos
ó ineirilizados y exponiéndose á mil peligros. La.
comi,-ió11 quedó contenta con el re,mltado &lt;le sus
trabajos.
Se tomaron sesenta fotografía~ ele! eclipse, se hicieron observaciones meteorológic ts por tre.'&gt; hora» eomecutj_vas, se estudió la man:ha del cono de
:-oml;ra y se observaron las zonai; on&lt;lula&lt;las de que
habL1 el Padre Secchi.
En ~an J mm, tuvo igua.lrnente la primera comisiún un éxito brillantísimo.
Cua.trocienta,.; ó quinientas per.;onas eRtában en
el campamento, pue¿ hay que advertir que, como•
cu peregrinación, y á horda úe t r eneti especiale;;,
llegaron numerosa¡¡ personas de :Monlerrey y :::laltillo.
Observaron pcrfcrtamente el grandioso fenóme110. La corona so!ar se pre$CJÜÓ cu toda su helleza,
y pudieron, á la vez, contemplar,e e~as fmnjas mara,·illosas que descienden en múltiples g iro¡- de colores, que acarician el suelo, reproduciéudo~e. i·evololeando, agitándose irizadas. E l espect-áculo
era imponente. Muc has y muy buenai; i ... to2:rafías
fueron tomadas, bajo la dirección del seúor Quintana.
El señor Ministro de Fomento. con su numerosa comitiva que le acompañ ó en rn t riunfal excur8ión por las zonaH más fecundas de la fro ntera Septentrional de la República, estu vo en el c:rn1pamento de San Juan y gozó tlel admirable e,pectáculo.

F.l !une,:; veintiocho ciPI actual ,;p efectuó h1 1·eremon ia de la trnnslaciírn ele los n.;;to:; del héroe
insigne Don Andrés (¿ui11ta11a. Hoo y su esposa,
la di4inguida heroiua Doña Leona Vicario, del
Panteón &lt;'e los Angele,; á la Rolon&lt;la ele lo,, HomLres Ilustres en el Panteón de Dolores.
Reunidos á l,l'I ocho de la mañana los Señores
Regitlore~ que formaron la. Cornisiún Organiza-

eneuentra grabado en cada mm el nc~mbre de los
heroes; fueron colocados en llll,l I nJo,a c.1.rroo:a,
á la c-ual seguían &lt;los coches especialci- rle los F~rrocarrilcs tlel Distrito en los que iban las Conu~iones del ,\yuntamiento v las tlt&gt; hts Socieclades;
la rita&lt;la C',lr Í·or.a y lo,; (•orhes J'CC'OJ'l'ierrrn varia~
ele la;; principales calles ele la ciudad, ha~icndo alto frente al P,1.lxcio 1funitipal, en el :'11lon d~ ~ahrlelM, ;;itua&lt;lo en la phwta nlta clel citado eil1fic10,
clornle quetlú i11::1talacla, la capilla ardirnte. Rl salón no tenía mÍls arlornn que unM graneles lazos
ele cre.,pón pend ient0,1 de los eanclela !~ros que e~tán pegados á los muros; en la platalo1:ma habra
dos pequeñas pila;;tra,:; forra&lt;las de mermo negro
.Y ra,, i enhie1,ba;; por unas harnleras &lt;le seda C&lt;•ll
los rnlol'c~ nacionales destinaclas á colocar en
l'lla!'\ las u mas.
En e,te rceinto ÍUL'ron recibirlo, los r estM
por el ~r. Gohernarlor y Corporación municipal
y tuvo lugar una, ceremonia. ocupando la tribuna

La c:1,rroza de las coronas.

chra de esta ceremonia ,o'crnnc en el panteón tle
los Angeles, así como varias comisiones &lt;le Sociedades Mutualisioos y rle Ohrero,;. y después de lernn tarse una. acta se procedió del'de Iuego á la
translación de las urnas que guar dan tan valiosas religiosas. Dichas urna!'\ ~on de raRo negro abullonado con una plaoa oval ele plata en la cual ;,e

.A.11peoto de la Plaza de Arma.a.

el Sei'ior Lic. Don Francisco de la Barra, qui•en
corrcct,0 discurso hizo el panegírico de los
lterne~; terminada que fué esta brillante pie1.a
orator ia, las urnai!- fueron conducidas á un faetón
tapi·1,r1elo exteriormente de negro y dispuesto de
manera 4ue pudieran ser colocadas en él las urnas;
en otro faetón, dispue,¡:to de igual manera que el
anterior, se colocaron una multitud de coronas-,
,¡ue fueron enviadas por parliculares y po'r varias:-;ociedades : entre é,illa;; vimos la &lt;le! Gobierno
del Distrito Federal, la ele! Ayuntarnieto de la canital y una de grandes dimensiones de la Colonia
Yuca teca y Campechana, residente en México;
todas é,;ta,; coronas eran ele exquisitas flores naturaleR.
Xuestros grabatlos rcpre,;;enta-11 fielmente los carruajes enlutados y unas vistas del a~pecto qué'
presentaba la Comitiva ya en marcha para la Cal:
zada de hi Reforma.
En el Panteón rlo J)olore&lt;1 i'C levantó un salón
provi,:ional, bonitamente arlorna.clo, el cual se hallab,1. contiguo á la rotoncla de los H ombres Ilustres: allí ~e colocó la Comitiva .Y &lt;lió principio una
&lt;·eremonia fúnehre. En el momento de clepositar
Lu; urnas en la fosa que les fné el e5ignarla en la
eita(ht Rotonda. el f'eñor Lic. Fe&lt;lerico Peraza R')Ra.(lo, pronunció un di,;c11rRo }' los scñorei; Lic. Nestor Ruhio Alpuche y Mayor de Caballería On·tiérrez Zamora, una.9 pocsía.9, f'C eolocaron sobre fa
tumha varias eorona.-:; y term inó esta ceremonia f'nlt&gt;mne, que &lt;lifirió mucho en RU org-anización, rle
ht que en C1'tos ca~os hemos viHto d.escle hace ya.
algún tiempo, recordándonos anliguas épocas.
l'If

Domingo 3 de Junio de 1900

EL MUNDO ILUSTRADO

EL PORTA-PLIEGOS.
Si hubieran preguntado uno ÍI uno á todos los
números &lt;le la compañía, por qué llamarón "Centrimeto'' á 1'-ablrto, nrnguno nubrnra sabido &lt;lar
r espue;;ta satisfactoria; el cabo Pedrizas, que era
una piedra do molino en lo de triturar el castellano, fué el primero que le llamó con aquel apo&lt;lo,
poroue el apellido va,:conga&lt;lo &lt;le P ablito ~e le
atravesaba como una espma, y acaso fundánclo,;e
en que Pablito había aportado como únic:o petate
de la vida civil un metro doblaclizo, en recuerdo
del taller de carpintería en que le había cojicl , el
servicio . .A aquel utensilio carpinteril llamó Pedr izas "Centnmeto,'' y por fácil extensión á Pablito, "Centrímeto:·· ue rnl modo que tampoto los
oficiales le llamaron de olrn manera, aunqtte estos
pronunciaban la pahtbra como Dios m11n(la.
Pasó ''Centrímeto., tan ríipidamente por el i'ervicio, que es casi ~eguro que hoy nadie se acordará
ya de él; era un muchacho Yigorow, aehaparrado,
musculoso y fuerte, por el ofie:io de que protetlía,
pero sumamente re~errnclo y ~ilencio::10; tenía I t
nostalgia del taller. de la. vicla civil, y un profundo aborrecimiento de la servi&lt;lumbre militar, para
la cual,-me elijo muchas veces,-no senía; pero
á la que jamás faltó, siendo un sol&lt;laclo mo&lt;lelo.
-Si alguna vez,-rne dijo cuando se e;,tableció el bloqueo de Ree:uenca,-entrarnos en fuego,
no sé si tendré nlor.
Aquel bloqueo ele Recuenca empezó de,astrozamente, costándole al regimient.o doce bajas aun
antes de intentar movernos, y provocó una reunión de los jefes en el Ayuntamiento, convertido
desde el primer día del aprieto en cuartel general,
con •g¡rui. contentamJento :dlC Jo::; 'r econquenses,
que veían muy ne~ro el fü~al clel fregado ~u que
nos habíamos metido. Hacia. el 27 de Diciembre
pasó con gran trabajo el último incorporado qn;
vino de la capital, y por él ;;e rnpo que má6 alla
de los llanos de .Alcaucil, en la venta de Remondo,
y cómo guardando el desfilader\) y la ~arretéra,
se había e:;tahleciclo i1Ienclaro,-i1Icndanllo como
se le llamaba en Rccuenca en cuenta á su estatura
y desmedrada persona.-Xo_ pasaba, por d~lante
de ilfenclarillo una mosca sm que el la. vieae y
oliese, de la capital acá; pero &lt;le Rec_uenca á la
capital no fué nauie en aquel angustioso mes y
med.io.
Excepto "C'e11trímeto." X o se ha , . sabido
nunca muy exactamente cómo el melanco!Jeo Pablito locrró
pasar tle la temible venta ele R emondo,
0
porque en cuanto llegó. á la ca~ital, entregó el
pliego de ht comanclanc1a ~' le ~1bra1:on la ahso~
luta, se sumió de nueYo en la v1cla cn'.11 ~- Yol_no
á su taller; pero por gentes de iliendanllo se vmo
a averiguar algo de,:pués de la guerra; y_ esle algo
es una de l as má; grarnles co,as que luzo nunca
el sereno rnlor ele ac¡uel ''Centrímeto." que ocliaha
el uniforme y dmlaba &lt;le si volYería la espalda en
el primer aprieto.
·
Tan graves se pu,,icron las cosa~ en Recuenca_ al
mes ele cerrá1--~eno~ todo1- los cammos que_ en 1mncipio de año se pu~o todo el mundo á rac1?n, Y se
pensó por la Junta de jefes en la necesidad ~e
hacer llegar un pliecro al cuartel general. co,tase lo que costase. P~ro, ¿quién lo llevab~? Durante dos días se discutió en el Ayuntannento J
en la tertulia. de oficiales en el Casino, con endente tristeza, con punzante 8eguridad ele no poder
inte11tnr aq11C'l mC'&lt;l .10: 110 l1::11,
)Jaque pen•ar
' en los

•

borrica, y por tres veces nos saludó de lejos con
el aeebuche que llevaba en la man~, hasta que d~7
sapareció en la distancia, confundido con el gns
uniforme de la fr:a mañana de invierno.
Le despedí m entalmente como si fuera á morirse.
L\ las ocho y media de la mañana y al romper
el sol pálido, topó Centímetro, cosa prevista, con
una pareja de la avanzada de :Merudarillo.
- i Alto!-Fonó á tliez paso,.
- i Sóo!-contestó Centímetro, deteniendo tranquilamente á la burra.
Llegaron hasta él y le examinaron.
-¿ De dónde viene,.?
-De Recuenca
-¿ Qué es €so?
-Carbón.
-¿ Para dóncle?
-Para la. capital.
-¡Ah! Pues al capitán.
-Yamos,-repl:có Centímetro, encogiéndose ele
hombros.
·El capitán dormía; no quisieron despertarle, ~'
mientras se preparaba una pareja para conducirlo
hasta la venta tle Remondo, Centímetro lió un cigarrillo de papel sentado en un po~le de la carretera, y ajeno, al parecer, á lo que los otros hacían.
Poeo después montaba ele nuevo en las ancas ele
la bnrra, y seguía con la pareja camino tle la.
Yen ta, á la que llegaron á las diez; de manos á boc,i
topó Centímetro con el propio Mendarillo, que ese,taha Pentaclo con tres ó cuatro oficiales en
el pórtico le la venta, bebiendo el agrio vinillo
hlanc·o del Alcaucil; se enteró del parte de la pareja, mantló registrar minuciosamente la borrica,
la enjalma y la carga, y llamó con la mano al carbonero.
Centímetro se acercó sin pri5a, ,ie quitó la gorra
ele pelo y se dejó mirar; )Iendarillo le examinó de
pie,; á cabeza, se sentó de nuevo y habló:
-¿ Qué llevas?
-Carbón, mi coronel.
-¿Y qué más?
Centímetro no pestañeó.
-Carbón, nada más,--&lt;;ontestó.
La sospecha que concibió )Iendarillo salió fuera
en est.i forma :
-Si te encuentro un papel, te fusilo.
-Buen{),-dijo sencillamente Centímetro, encojiéndorn de hombros.
Le registraron ele arriba abajo dos hombres,
sin perdonar rincón de su individuo, y cuando
aea baron le alargó irendarillo un vaso de vino.
Cent ímetro le apuró de una vez sin que temblara
su mano, que i1Iendarillo observó atentamente.
-liuchas gracias,- clijo.
fü;cogió su carga de carbón, eujahnó la burra,
saludó y montó.
-Espera,-dijo niendarillo ;-¿ y los borceguíes?
Xo se le mo,ió á Centímetro un músculo tle la
füonomía; desmontó, se sent ó en la bancada. de
piedra del pórtico, y sin apresurarse, se quitó los
borceguíes que alárgó á 1.Iendarillo, el cual les
tlió un par de vueltas y se los devolvió .. . En aquel
~npremo minut o sí que debió encogér5elc el corazó11. á Centímetro.
·, olvió á calzarse pausada ~• tranquilamente los
la 2a. compañía del primer batailón, etc., etc. .. . "
borceguíes,
y preguntó si podía irse; díjole que sí
Se le preguntó qué necesitaba, y pidió unu borrica con carga de carbón y traje completo de Mendarillo, ,olviónclole la espalda, montó en la
carbonero, todo lo cual se llevó á las seis de la burra, arreándola con la vara de acebuche, y sin
mañana, antes de romper el alba, á los soportales volYer la vista atrás, silvanclo como si tal cosa, se
clel Ayuntamiento; allí se vi:;tió Centímetro, si- metió por el desfiladero adelante apoyado ele colenciow y con sati::1faccióu de quitar:;e el uniforme dos ¡:obre la carga del carbón, llevando en las zuey allí le refregó el cabo Pedrizas con carbón las del zapatón aquel pliego en el que iba la salla e.ira y las manos, con arte bastante para vación de la afligida Recuenca, y que durante un
que no paree:iese lo que era, sino lo que minuto había tenido colgada de un hilo entre las
quería ser. El pliego, que no abultaba más que manos clel liendarillo, la vida de aquel bravo de
un naipe. iba entre las do;, suelas del borceguí quien no conservan rastro las historias de los graneles h()(;hos.
del pie derecho.
A las siete empezó á amanecer trabajosamente;
Federico llrrecha.
bajó Centímetro de la comandancia, y acompañado
ele Pedrizas y de un servidor arreó la borrica carretera adelante, camino de los pastos de Alcaucil
,. en derechura de la venta de Remondo, contra
la opinión de Pedrizas, que aconsejó el paso por
los atajos del desfiladero. ·
-E~haite por la vedera-&lt;lijo estropeando como ele costumbre el idioma.
Ro quiso Centímetro ir por la vereda, sino por
la carretera, para ser menos sospechoso, y al llegar
á los pastos de Alcaucil le dejamos; ir más allá
era pel igro;,o. Est.mirnos mirándole -alejarse con la

reconquen:;es del campo hechos á las vereda.9,
porque igualmente eotaba h e&lt;:ha la gente de 1Iendarulo, ni en lo;; reconquemes de la ciudad, resueltos á morirse de hamure dentro dé sus glóriosos muros, antes que verse delante de aquel duro
Mendarillo. A la tereera noche, y por orden de la
comandancia, el capitán .Mancera reunió á la compañía en los soportales del cabildo y exploró su
,,oluntael; nadie se movió ant e la invitación ele
una litencia absoluta col1:'eguicla, si se comeguía,
á trueque ele engañar á )Iemhu·illo, cosa que todos
tenían por imposible, y pasaron cinco minutos ele
conversaciones en voz baja, interrumpida de pronto por la rnz suave y tra.nquila de "Centrímeto,''
que decía:
- Yo, mi capitán.
8í; Centímetro iba á intentar aquel disparate
con tal de salir de la pesadumbre tle una vida
aborrecida, y, por tanto, sin la menor pretensión
de haeer una heroicitlad, con modesto eontinentt!
y ~enc:lla apo&lt;'iura, en la actitud de quien Ya á recibir un favor v no á hacerlo. Entró en el Avuntamiento tletríis del capitán y me llamó con un
ge,;to; dentro e,taban los jefes esperand8.
-E:;t,e. mi coroncl,-elijo 1Jancera.
fü aruclante de plaza. tomó nota y la puso
marginal al pliego. ''Pablo .A.guirre Bengoa; ele

�EL MUXDO ILUSTRADO

Domingo 3 de Junio de 1900

~-L MUNDO ILUSTRADO
AÑO VII--TOMO 1--NÚM. 23

MÉXICO, JUNIO 10 DE 1900.

Direoior: Lic. BA.l'AllL BEYES SPfl!l'DOLA.

•

ABSTRAÍDA.
•

8UBSCRIPCION' HllNSU.l.L FOBAN.Jt.l.,
lDKM IDEM EN LA. OAPIT.U.,

Sl,114

Sl-2ó

Ger ente: A.l!l'TOlll'IO CVYJ.•

•

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1900, Año 7, Tomo 1, No 22, Junio 3</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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