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                  <text>EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 2 de Se)?tiembre de 1900

ILUSTRADO
AÑO Vll--TOMO ll"'.-NÚM. 11

MÉXICO, SEMPTIEMBRE 9 ·DE 1900.

lhreolo r: Lio, BA.l'.A.EL BEYES SPtllrDOLA..

8UB8CRIPCI01' ~StU.L 1'0Billli, 11.60
IJ)BI( IDBK 11N L.1. C.il'IT.U., Sl.26

Gerente: .A.llrTOlll'J:O t 11'1'.l.8

EL ASESINATO DEL REY HUMBERTO 1
Según apuntes de testigos presenciales, proporcionados á la prensa europea.

EL AMOR LLAMANDO

A L~ PUERTA. ·

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 9 . de. Septiembre de 1900.

Jlm!fcus JI Belesfino.
Prosternado en el dintel de su gruta salvaje; el
c:rmitaño 1 :elestino pasó r{·zandc, l::t víspera de
Pascua, esa noche angélica, en la cual á los demonios furibundos ee les precipita en el abismo. Y
mientras que las sombras cubrían la tierra, en la
hora en que el ángel exterminador se cernía sobre el Egipto, Celestino se estremeció presa de
inquietudes y angustias. Oía á lo lejos, en el bosque, los maullidos de los gatos salvajes y la voz
aflsutada de los sapos; hundido en las tinieblas
impuras dudaba de que el glorioso misterio pudiera realiza.ne. Pero cuando vió apuntar el día,
el júbilo entró en su corazón con el alba ; conoció
que el Cristo había resucita&lt;~o y exclamó:
-¡Jesús ha salido de la tumba ! ¡ El amor ha
vencido á la muerte! ¡Aleluya ! ¡ Se levanta espl1ndoroso al pie de la colina! ¡Aleluya! L a creacion se rehace y se restaura. La sombra y el mal
se han disipado: la gracia y la luz se espareen por
el mundo. ¡ Aleluya!
Una alondra, que ,e de,pertaba en los irtgales, le respondió cantando :
-Ha resucitado. He soñado c,n 11iclos llc11os
de huevos blancos, j'.lspea&lt;los con motas obscuras.
j Aleluya! Ha resu&lt;'itado.
Y el ermitaño Celestino salió de su gruta para
dirigirse á la capilla vecina á solemnizar el santo
día de Pascua.
Al atrave~ar €1 bosque vió. enmedio ele una plazoleta sin árboles, una. hermosa haya, cuyos brotes hinchados, dejaban escapa r hojillas de un
verde brillante; guirnaldas &lt;1c hie&lt;lr-a y cintas de
lana se veían colgarnlo &lt;le lai; ~uw.s y descendían
basta el Ruelo: tahlillaq votivas fijQ.rlu.s en el nudo-

so tronoo hablaban de juvenillld y de amor, y en
las ramas los Eros de areilla se balanceaban con
sus alas abiertas y sus flotantes t únicas. A su vista
el ermitaño Celestino _frunció sus blancas cejas:
"Es el árbol de las hadas-dijo-y las muchachas del país lo han colmado de ofrendas siguiendo las antiguas costumbres. Paso mi vida en lucha contra las hadas; nadie puede :figurarse los
quebraderos de eabeza que me dan. No es que se
me rebelen abiertamente. Todos los años, durante la cosecha, conjuro el árbol, según mandan los
ritos y canto el Evangelio éLe San Juan.
"Es lo único que se puede hacer; el agua bendita y el Evangelio de San Juan las ponen en
fuga y no se oye hablar de- esas criaturas en todo
el invierno; pero cuando llega la primavera vuelven otra vez y hay que comenzar el exorcismo de
nuevo.
"¡ Son sutiles! Un zarzal basta para esconder

á todo un enjambre. Se burlan de mí, pasan por
delante de mis narices y se r íen en mis barbas.
Cuando yo t-enía Yeinte años, la, veía en los claros de los bosques, á la luz de la luna, danzando
en círculos y con la cabeza adornada de flores.

Gran Dios, rns que h:c·steis el cielo y el ror-ío,
sed alabado en \'Uestras obras. ¿Pero por qué habéis hecho árboles paganos y fuente-s de hadas?
¿ Por qué habéis puesto bajo el a milano la mandrágora que canta? EB11s cosas naturales inducen
á la juventud al pecado y producen muchas fatigas á los anacoretas que, como _yo, han tomado la
tarea de santificar á las criaturas. ¡ Y en :fin, si
el Evangelio de San Juan bastara para echar los
demonios! Pero no basta y, la verdad, no sé qué
hacer."
Y como el buen ermitafio se alejara suspirando, el árbol, que· era una hada, le dijo con un
fresco rumorcillo :
-¡ Celestino, Celestino, mira mis brotes henchidos de vida! ¡ Aleluya! ¡ Aleluya!
Celestino penetró en e-1 bosque, sin vol,er la
cabeza. Avanzaba penosamente por una senda estrecha, separando las zarzas que desgarraban su
túnica, cuando de pronto se le atravesó en el camino un mozalvete que venia brincando por entre las malezas. I ba cubierto con una salea, era
más bien un fauno que otra cosa, su mirada era
penetrante, su nariz roma y cara risueña. Los c:ibellos ensortijados escondían los dos cuernecillos
de su frente puntiaguda; sus labios descubriah
dientes blancos y a:filados; su barba rubia se abría
en dos puntas. Vello de- oro brillaba en su pecho. Era ágil y esbelto ; sus pezuñas no se veían
entre la hierba.
Celestino, que poseía todos los conocimientos
que da la meditación, sospechó alguna cosa, y en
seguida levantó la mano para hacer la señal ele
la cruz. Pero el fauno, cogiéndole del brazo, le
impidió acabar el poderoso signo :
-Buen ermitaño-le dijo-no me conjures
No sería caritativo; hoy es para tí, como -para mí
un día de :fiesta. Si quieres caminaremos juntos y
verás como yo no soy malo.
Ce-lestñ.no por fortuna, est-aba versado en las
ciencias sagradas. Recordó que San Jerónimo
había tenido por compañeros de viaje en el desierto sátiros y centa.uro.;, á los cuales había
hecho confesar la verdad. ·
Le d ijo al fauno:
-Oye, Fauno, conozco un himno de Dios. Dí
conmigo: El ha resucitado.
-El ha resucitado-respondió el fauno.- Ya
ves que estoy alee-re.
El sendero se alargaba, los clos e-aminaban
juntos. El ermitaño pensativo se decía:
-No, éste no es un demonio, porque ha confe-

sado la verdad. He hecho bien en no conjurarlo.
El ejemplo del gran San Jerónimo no ha sido
pe·rdido para mí.
Y volviéndose hacia su compañero, le preguntó :
- ; Cuál es tR1 nombre?
-Me llamo .Amycus-respondió
el fauno.-Vivo en este bosque en
donde he nacido. Me be acercado
á tí porque pareces bondadoso, con
tu larga barba blanca. Yo cree,
que los ermitaños son faunos envejecidos. Cuando sea viejo me pareceré á tí.
-¡ Ha resucitado!-dijo el ermitaño.
- ¡Ha resucitado!-dijo Amy-cus.
Y charlando de este modo, su-bieron á la colina en donde se veía
una capilla consagrada al verdadero Dios'. Era pequeña y toscamente formada. Celestino la edi:ficó
con sus mismas manos aprovechando los restos
de un templo de Venus. En el interior veíase
el altar informe y desnudo.
-J:'rosternémonos¡-&lt;l1jo el er mitaño,-y cantemos ¡ alE•luya ! porque ha re~ucitado. Y tú, pobre criatura, quédate de rodillas mientras yo celebro el sacri:ficio.
Pero el fauno, acer cándose al ermitaño, le acar:c:ó la barba y le dijo:
-:--~n_m anciano, eres más sabio que yo, y Yes
lo mv1s1ble. Pero yo conozco mejor que tú los bosques y las fuent1es. Traeré al dios, folla.je y flores_
Sé de florestas en donde el berro ontreabrc sus
corimbos de color lila, y prados en dDnde florecen
los fresales en amarillos racimos. .Adivino porsu ligero perfumE- el muérdago del manzano silvestre. Una nieve ele flores corona las espinas de
las zarzas. E spéram e, anciano.
En tres b rincos, ,altando como una cabra, entró en el bosque-. y c1rnndo vol\'ió, Celestino pnclo
creer que arnJa ba un zarzal, porq ue Amycus desapare?ía bajo las h"lces perfumadas. Suspendió
las gmrnal&lt;las de flores en el alta.r l"Ó.3tlco, io cubrió de- violetas, y dijo gravemente:
-Estas flores son para el dios que las hizo nacer.
Y mientlras que Celestino celebraba el sacrificio de la misa, el fauno, inclinando su cornucla
frente, adoraba al sol y d€cía:
-¡ La tierra es un gran huevo que fecundas tú,
Sol, Sol sagrado!
Des&lt;le entonces Celestino y Amycus vivieron
en compañía. El ermitaño jamás pudo conocercomo por los cuidados ele Amycus, la ea.pilla del
rerdaclero Dio3 solía estar adornada con o-uirnaldas, y más florida que el árbol de, las h~das, el
santo sacerdote decía: El fauno es un himno ele
Dios.
Por esto le concedió el santo bautismo.
En la colina en donde Celestino había construído la tosca. ca-pilla. que A mycus adornaba. con
flores ele las montañas, de los bosques y de las
aguas, se eleva hoy
una; iglesia, cuya
nave se constru-yó en el siglo XI,
y cuyo pórtico fué
reedificado
por
Enrique II, en el
estilo del Renacimiento. Es un lugar de peregrinación en donde los
:fieles veneran 1-a
memoria bienl1echora ele San Celestino.

.111/afo/e France.

Domingo 9 de Septiembre de

rnoo.

EL ~1U~DO [LUSTRADO

espingardas incrusta.das; armaduras cinceladas;
dagas de Toledo; espadines, mandobles; fusiles
Remington, Mailsser y Lebel. Un niño puede
llegar desnudo y salir unifor¡nado como un, húsar
de
Federico ó armado de punta en blanco como
J Ltgar es aprender á vivir. En la infancia, las
un
Cruza.do de Corazón de León. La artillería
~ctiridades nacientes y los órganos apenas bos·quejados, necesita.u ejercicio y movimiento para ofrece modelos ele tiro lento como de tiro rápido;
de,envo!Yerse, perfeccionarse y robustecerse. D e morteros y ametralladoras; culebrina,s cinceladas
ahí e,a actividad infatigable del niño. Va y vie- cimo las de W agran ó Krupss p ulimentadas como
ne. eorre y salta, habla y grita, discurre é in- las de Sedán.
En la subclase de la marina figuran ventajosa\"f'nta, rie y llora, porque huesos, músculos, articul·aciones, pulmones, laringe, cerebro y cora- mente las carabelas ele la gran armada como lo;:
zón necesitan pasto, ali.mento, acti\·i&lt;lacl y vida. acorazados de Cavité. No menos notables son
La inacción es, para los órganos, atrofia; para las los torpederos y eontratorpecleros, los cruceros, los
monitores v los guardacostas. Nada falta al niño
funciones, extinción y muerte.
¡,ara
aprender á exterminar á sus semejantes.
:-;¡ el niño no fuera travieso, no aprendería á
El
juguete gimnástico y esportivo.-Ba rrai&lt;,
~en·ir;:e ele sus miembros; si no fuera curioso y
trapecios,
trampolines, anillos, croquets, raque-preguntón, sería estúpido; si no se encendiera
tas,
"implementos
de basse ball'' y de "foot hall''
-en ira, como un energúmeno, si no viera como
una becante, si no llorara como una 1Iagdalena, y todo cuanto la infancia pueda apetecer para robustecerse ó cle$quebrajarse.
&lt;-are-cería. de sentimi,ento y de voluntad.
El juguete mecánico.-Este es l~gión; motorn instinto en apariencia ir racional y ciego,
res, calderati, molinos, sien.as, ascensores, bom-pero en realidad sabio y previsor lo empuja á sabas; . . . . . toda la Iira. Las eEcuelas politéani-1,erlo todo, á manejarlo todo, á experimen tado
cas
pueden surtir aquí sus mu,seos ele demostra-todo. á hacerlo todo. Cuando no lucha como un
ción .
guerrero, cabriolea como un clown y cuando no
El juguete eléctrico (subsección. del anterior).
(füerta como un pedagogo, mima y r~presenta coAquí todo chispea, brilla, luce y flamea. Hay
mo un actor.
En esta múltiple é insaciable acticidacl, so botellas ele Ley&lt;len, tubos de Geissler, rayos X;
mantiene y conserva cada sexo en su puestn y lámparas incandescentes como cabezas de alfiler;
carretes de Kumpkorf que ca.ben en la pieadura
·con todas sus prerrogativas. El mocoso es siempre obrero ó soldado, 1-a niña es siempre mar1re de uua muela. La Hada, como la reina Mab, se
pasea en una cáscara de avellana tirada por dos 6 ama de casa. El, fusil al hombro ó sable en ma- moscas.
no, sale al frente de las mayores aventuras· esMagia y Prestidigit-ación.-El niño puede con-cala muros, riñe con otro, caza insectos raros 'cava
vertirse
en mago ó en taumat urgo á vil precio.
6 ara la tierra, manda é impone la. le~·- Ella 'guar~a la casa, hace la comida, lava la ropa, arrulla Mesas con escotillón, cubiletes, cajas ele doble
fondo . . . . . . Ha_v para poner én r idíqulo al cona los rorros ó regaña á las muñecas. T an intere·smtc y simpático resulta él blandiendo su sable de de Castigliane.
P ero nada comparable á la. sección femenina.
c·omo ~lla esgrimiendo su eoeob-a y se "antojan·,
Tal
parece que á la mujer, condenada. á sufrir
l os guisos extraños que condimenta eu sus cacuanclo grande, se le ha querido preparar un paferolas y "cazuelitas."
raí8o cuando niña. Dan ganas de vestir enaguas
Esta actividad, diferenciada seo-ún los sexos
1
-es total y completa según la vida · él recorre tod~ para arrullar á esos rorros, para , estir y desnudar
á
e,as
muñecas;
para
asear
y
barrer
esas ea~a órbita; ella abarca toda su e~fera. El mno,
sitas.
Se
apetece
coser
en
esas
máquinas,
guisar
Jugando, es todo el hombre · la. niña toda la mu.
'
'
en esas baterías de cocina, servir la comidita eP,
.Jer.
Es-3; ~ctividad parodiada y :fingida, pero efecti- eEas vajillas. La moda tiene un lugar preferenva :r util, supone todo un material, un instrumen- te. Ha_y cajas con moldes, :figurines, retazos de
t'.11 complicado y múltiple; instrumentos, utensi-- telas y de encajes para confecciones y atavíos, y
11~~ Y apar~tos, como rezan los t ratados ele quí- debe ser delicioso hilv-anar un ropón ó "gavear"
mica, y todo ese material, cuando el niño no lo una enagua para esas deliciosas muñecas gue anclan, hablan, saludan, cantan, y parecen personas·
ti ene, lo improvisa y lo inventa.
de vercla1::1.
rna niña, en "Los Miserables" ele Yíctor Hu¡ Felices los niños de hoy para. quienes la indus_go. ,·iste de muñeca á un sol&lt;l'adito de plomo; otra
tria
ha creado todo un mundo!
-en "!l3" improvisa un carro con un tablón v " haL o que ele todas veras les deseo, es que gocen
bilita'' de caballo á su hermanito. Un palo es
fusil; un carrizo, caballo; con frijoles raspados ' tanto y aprendan tanto con s us maravillosos jus9bre medios frijoles aplanados, se improvisan guetes, como gozábamos y aprendíamos nosotros
r egimientos y se organizan legiones. Una cuer- con nuestros caballos de carrizo y nuestros mu1:l-a es un hallazgo :v sufre en manos del niño todo fiecos ele trapo.
_género de transformaciones; un r etazo de percal
e, un tesor o y se acomoda á todos los usos. "C"na
,silla frente á otra es una casa; se cabalga soLre
Pdris, Agosto de 1900.
un mueble como sobre un camello; con p-opotes y
&lt;Cern se construyén edi:ficios, con papel y tijeras
-se crea toda una fauna y una flora. En un momento dado, cuanto estaba sobre los anaqueles
"f:e e_n cuentra bajo los canapés; detrás de cada
•cortma hay un hacinamiento; lo~ niños, á la in'Versa de Dios, del orden hacen el caos.
¡ Oh l egión ele enfermizos inspirados!
Estas improvisaciones y estas adaptaciones, re- Oh fatigada juventud que sueñas
1,rcsen tan la barbarie. La, K!ivilización. ele ese con sere..:; intangibles,
imtinto, ha h echo una industria; de es-a necsiclacl, con frág'.Je~ quimeras
un comercio. Hoy el niño no necesita fabricar, y que te gozas en hundir la frell!!Je
jmprovisar, adaptar; ya no le es necesario decre- &gt;Elll una oncl-a ele ficticias penas!
tar que un popote es_ S11eta, que un guiñapo es un Estás de pié sobre la vida, .Y cantas
ata\'io. Hay talleres monumentales que sumi-- incliferrnte á rns pujantes bre~as
n iRtran productos exquisitos, maravillosos, sabios. cual si ignorases que en su vientre existen
para recreo de la niñez, y esa industria tiene su espasmos ck1 mi,eria-s,
Ju!("ar preferente y visible en la Exposición Uni- ,1:cudimientos de dolor que entrafian
nr.-al.
t odo un in memo diapasón ele fuerzas
8i la Exposición es una síntesis ele la vida, las que en tus ensu eños d•,1Spertar podrían
·galetí-as del juguete son un extracto ele la Exposi- un manantial ele in•pir¡,ciones nuevas.
ción. En aquella ha.y todo y mucho más y en esEl verso frágil de diluidos toques
ta también. Bfosquese en la una. algo, por raro
y extravagante que parezca, v de seguro se encon- ~- ci macirig-al que se des~ra~a en quejas
trará en la otra. Aquello es una Bahel que re- e@ íkraciones de gasb&lt;los brillos,
·si~te á toda. enumeración y á tola descripción. In- desprendimientos de sutil esencia
qua nuestra vida. -€1ll. su labor rechaza
icn témoslas sin embargo. Ha.y:,
El juguete militar : Yataganes damasquinados; y nuestro siglo en su altivez condena.

EL PARAISO DE LOS NIÑOS.

EN MARCHA

¡ Oh soñadora juventud! si aspiras

á que tus cantos perdurables sean
T si pretendes que tu acción percuta

en los estruendos ele la actual refriega,
pulsa la Yida; analiza el campo
ele la pasmosa actiYidad moderna;
sigue el procew ele sus altas leyes,
~- el engranaje ele tus nervios tiempla
ante el ealor de la eurenclitla llama
con que cl,¡_,,truye ~· c1ea.
Bmca. las fuente, donde hulle el germen
de 1,odas ~u~ ,irtun.e;: r m i~eria~.
tanto en las nieyes de.sus altas cimas
como en lo$ nublos de :,u;-. honda~ &lt;.;uencas.

Y en esas fuente!' donde el bien florece
clond·c el odio StB fermentos crea,
podrás hallar ¡ oh ju ven1t ·,1tl clarada!
un manantial de inspiración sup1'erna.
P uha la rida. En rn &lt;.!onvulso imno
~iempre agitado por contra11ias fuerzas
har resonancias de dolor; rugidos
ele cólera.- siniestras;
clamor ele idea.les
que en encontrados remolinos bregan
y sord-as luchas
que el derecho y la opresión íorcej:;o.
Y

en

¿ Qué campo más florido?
¿y qué mejor palestra
para alcanzar la flo ración del lnuro
que en tus conquistas, juventud, esperas?
¿ Qué triunfos más brillantes?
¿ Qué más glorio;:o de,pertar ele ideas
que los que el numen logra
escud riñando las oculta., brec!rns,
sintiendo los la,ticlo3
con que la vída á nuestra faz ostenta
sus al tos heroísmos,
rns épicas grancl·rnas
\" las atrofia,: en que el mn l incuba
la secreción de sus impuras lepras?
Hoy que por cada rebel:ón se yergue
un grito de protesta
.
y quE• la yida en su ansie¡lacl de ideales
camina en pos de sensacionce nu~va.s;
hoy que en su afán ele pen~trar lo arcano
la. human idad no deja
de formular inextricables leyes
.,· ele ascender- por e::c-abrosas ~enclas;
ho_v que á la luz de lo.,; pri ncipios nuevas
el dogma antiguo de su asiento rueda,
~- que en sus dµdas la razón presiente
el resplandor de la Verdad eterna;
ho)· que en su bélica nctitucL el hombre
con los prodigios de sus triunfos sueña,
debes trocar t u quejumbrosa lira
por el laud de r esonan,tes cuerdas
y hacer del verso la broncínea trompa
que. a.l modular su alerta,
,,5-talle ante la fAz de los tiranm,,
fulgur~ ante el dolor y las mioeries
como folgura con bermeja chi~pa
el ra_vo en la. tormenta.
j Oh juYentud de soñadoras frentes!
¡ Oh fatig-acla juventud que lm,!!;as
al resplandor de tus ensueños -vagos
con el capuz de tus :ficticias penas!
Si al arte pides que la edad te juzgue
como factor de, su mi¡:ión. excel,a,
fo rja la rima de acerado, brillos,
labra la ·E-strofa de annacluras recias
que no ,e exb1gue. que ilumina siempre
con esplendente r adiación de hoguera
~obre el o}eaie de la;: g-rancle¡, luchas
con que fa Yicla en nuestr-a eélad ~P. encr oopa.
Si en tus ensueños nor el triunfo lidi13s
j Oh fatigada juventud! recuerda
que el ,erso frá!dl de diluiclo" toaue~
y el madrigal que se desgrana en que¡as
~on florn ciones de gastados brillos,
desprendimiento de sutil esencia
que nuestra. vida. ('In su labor ,nechaza
y nuestro siglo en su altivez condena.

Agosto ele 1900.

]Jenifo Fenfa11es.

1 ' '

'

'

�Domingo 9 de Septiembre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

nosotros, aquel accidentado y poético país, d_ou~e.se()'ún la tradición, el Rey Pelayo -con valor rndomito y patriotismo sin límites, logró, protegido.
por la venerada Virgen de ~ovadonga, ~izar
hazañas que significaron la libertad &lt;le Espana y
la ba.ae de su engrandecimiento.
.
El panorama que reproducimos dá una -idea,.
a.u nque rnga, del pintoresco suelo de . Asturias,
que á su belleza natural reune el atractivo ele las
originales costumbres de sus habitantes y_ las
ristas del templo son umi, prueba de la mumfic-t'nca española, pues la construcción, muy difícil
por los accidentes del terreno elegido, resultó.
muy costosa, no obstante lo cual el templo, como puede Yer5e en nuestro grabado, es una Yerdadera obra de arte.
En el altar mayor se venera la imágen de la,
Yirgen de Covadonga, que de la misma manera.
que la ·virgen de Guadalupe entre los mex1ca110~,es el "trait d'unión" entre el patriotismo e~pa1101 y sus creencias religiosas; su símbolo de libertad y su símb~lo de fe cristiana.
Y acerca de esto hay un detalle curioso que un•
reputado e,critor ha hecho notar: los pueblos deorigen español tienen una gran devoción por 13l
madre de Jesús y la veneran en múltiples advocationes; pero hay siempre una de ellas, íntima-meute ligada con la idea de patriotismo y cuya
imagen se ha visto translada&lt;la á las bandera",sin-iendo de guía y de enseña en los campos ele•
batalla.

.a.a;urias.--La Gruta de Cova4onga

Domingo 9 de Septiembre de 1!l00.

ESPECTÁCULOS EXÓTICOS
EN LA

EXPOSIOION DE PARIS •

Grandioso aspecto tiene el Pabellón Otomano
con su cúpula de sinuoso perfil, su gran pórtic~
y sus terrazas. Esta masa imponente no está ofuscada por la vecindad del inmenso Palacio italiano, la más importante de las construcciones
en cuanto á superficie, de la calle de las N acio~
nes; aun ha contribuído un poco aJ efecto simétnc_o del Pabellón ele los Estados Unidos, su otro
vecmo, cuya arquitectura clásica se ve bien seca
Y fría al lado de la exuberancia Oriental del
Pabellón Otomano. En el interior la decoración
del Pabellón expresado es mucho' más sumal'ia;
pero. sus muros han sido cubiertos de tapice~ extendidos, que prop.o¡:cionan una nota_ caliente y
pintoresca. El edificio está cons11grado á dtversas exhibiciones de orden privado; la plan\.;t l,::ija está transforma&lt;la en una especie de baz:u,
donde se ven&lt;le todo el bibeloterío orienial. :'.\ruchos de estos objetos, afirman las gentes bien informadas, han sido fabricados en los mismos
"faubour'' parisienses, de la misma manera que la

La Virgen de Covadonga
Ayer, ocho de Septiembre, la Colonia Española :residente en México, ha celebrado una vez
más y con el mayor entüsiasmo, su fiesta predilecta, en la cual mezclan los iberos su fenor religioso á su patriotismo jamás desmeilJtido y r ecor&lt;lando el suelo en que nacieron y las proezas
de sus antepasados se entregan al júbilo más justificado y entusiaAa
En la imposibilida&lt;l de publicar en este número ilustraóones referentes á la.5 fiestas religiosas
y profanas que respectivamente se verificaron en el
' templo. ele Santo Domingo y en el Tívoli del
Elíseo, y de las cuales si podemos decir que estuvieron muy concuni&lt;las, damos á la estampa
-los grabados que representan la histórica gruta de
Cova&lt;longa, una panorama de las inmediaciones,
el templo que el fervor hispano ha erigido sobre
las rocas abruptas de aquel h1gar y el altar mayor del mencionado templo.
Tomadas estas vistas de las que ilustran la
m001umental obra "Historia de ~&lt;\.sturias," ellas
reoordarán á los españoles y muy principalmente
al gran número de asturianos que viven entre

Canga.a de Onis.••Visia ge11era.l de 1... Cueata de Llueve ■.

mayor parte de las sederías ofrecidas á la am-bición del visitante, han sido tejidas en talleres
occidentales.

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EL MUNDO ILUSTRADO

El primer piso del Pabellón Otomano está consa()'rado en parte á una exposición de tupi.ces en
seda, que han sido copiados de modelo,, antigu.12,
y que son de verdadera belleza: se ve aUi un tapiz de grandes dimensi0nes, cuyo gom.elo, parece,
!-la ~jdo ofrecido por el sultán al Em¡,erndor de
Alemania, y que es una maravilla de ejecución y
de •1oior. Esta exposición ha sidü orgr.nir.acl.:1 por
urra casa francesa; los tapices se presentan al público con toda modestia, como pertenc-::ier..fog f.
ra fabricación moderna.

En e1:pabell6n Otomano.

Allí, pues, soplan, golpean, etc., etc., con una.
incansable convicción, unos mozos vestidos con
trajes pintorescos, mientras que, delante de ellos
se agita una bailarina, que se entrega á una gimnasia fatigante en extremo, para estos días d1.J
eanícula. Estas danzas interesan poco las piernas,
pues apenas si los pies se levantan del suelo; pero en cambio, el dorso y los brazos están en ev0lución constante. La salvaje música de la orquesta está acompañada por el claqueteo de las castañuelas metálicas que la danzadora agita, especies
de címbalos minúsculos, cuyo origen se remonta,
muy alto; son na&lt;la menos que los antiguos crótalos. El martilleo constante de esta nota metálica, seca y estridente, que se mezcla al eterno
motivo repetido hasta la saciedad por la. orquesta, acaba por determinar una especie de b\pnosia, á la cual se une la contorsión de la danzante.
Las danzadoras se suceden y no operan jamás simultáneamente; la estrella de la troupe
parece ser una persona bastante sosa, que ejecuta la danza del vientre. Esta obesa persona es
una artista consumada en el arte de mover los
músculos abdominales, ejecutando dislocaciones
muy considerables; acompaña este ejercicio con
un balanceo rítmico-de la cabeza, mientras que
las espaldas permanecen inmóv-iles y el rostro
perfectamente impasible; el efecto es verdaderamente extraño.
Otro de los espectáculos originales que se
ofrecen al visitante de este Pabellón, es el combate de sable, al cual se entregan unos mozos que
trabajan según la paga. En este simulacro parecen listos á desbaratarse. Tienen el aspecto y el
traje de perfectos bandidos; pero, en realidad,
son los camaradas más honestos del mundo. T0da esta troupe ha ido á París procedente ele Damasco; está compuseta de Sirianos,. todos cristianos, como se apresuran á proclamarlo.

Templo moderno de la. Virgen de Covadonga.

Enciende Febo con sus hebras de oro
los cielos de zafir. Cantan las aves ·
y el vibrante concierto huye, sonor;,
al blando roce de las brisas suaves.

Las adormidas ondas del Eurotas
preludian tristes, quejumbrosas notas
débil murmullo, plácido rumor;
'
y el aura, vagabunda entre_ el follaje,
de ramaje en ramaje,
vuela y modula. una canción de Amor.

Tiembla feliz la linfa del Eurotas
y al aire lanza misteriosas notas '
arrullos leves, plácido rumor;
y el aura, habitadora del boscaje
de ramaje en ramaje,
'
canta y anuncia. al Cisne Encantador.

El Cisne egregio,
pródigo en níveas y sedosas galas,
sacude al viento su plumaje regio,
se allega seductor,
y Leda, 1:11 fin suspira, wtre las alas
de Júpiter traidor.

Dai¡za de guerreros.

I
Bl alta:ir ma:yor.

Es la. riba feraz: rullí el citiso
abre su cáliz, el laurel florece,
doblega sus campanas el narciso
y el erguido abedul sus copas mece;
allí de flores mil la riente gama
en fúlgidos colores se de1trama
y la argentada Aurora,
del campo protectora,
trémula gota de su llanto brinda
al crespo labio de la flor más linda.

En la linfa de azur, la hermosa Leda
luce, desnuda, •mórbidos hechizos;
los senos alabastro, el cutis seda
y la orla dorada de sus rizos ...

~º~

Al mismo tiempo que el visitante admira esos
tejidos, tiene la alegría de oír una música extraordinaria ejecutada en una pieza vecina, y si la
curiosidad le hace levantar el cortinaje que le separa de los músicos, será admitido á cambio de
insignificante derecho de entra&lt;la, en una sala
de espectáculos donde, sobre un estrado debuta
una orquesta compuesta de flautas, ele guitarras
y de tamboriles, ó cuando menos, de instrumentos parecidos á los que nosotros designam.os así,
pues sus formas y su tono difieren singularmente.

LEDA.

�Domingo 9 de Septiembre de 1900.

F:T, MTIND() ILUSTRADO

Domingo 9 de Septiembre de

rnoo.

EL MUNDO ILUSTRADO

l

Sitio pintoresco cercano al Mo,tno &lt;1el K~y.

MOLINO DEL REY Y CHAPULTEPEC.

&lt;1el campo, areng6 á las t ropas para que no desmayasen en la defensa ele la patria.
Los asaltantes, dueños de la zona central que
había quedado descubierta por la torpeza de Santa-Auna, lograron más tarde apoderarse de las posiciones, no sin haOOT mostrado los soldados me-

DOS FECH~S GLOBIOS.\S AU~OUE DE TRISTE BECOBDACION.
Con la ruptura de las negociaciones de paz en·
t re el gobierno de Santa-Anna y el General en
Jefe de las tropas invasoras americanas, había
ter~nado el armisticio.

patriotas de guar dia nacional, volaban á ofrecer
sus senicios y defender las., garitas de San
Cosme, Belén y Niñ.o P erdido.
Se decidió rechazar el ataque de los inrnsores
en las llanuras del Rey, formando hacia al Nor·
te de Tacubaya y al amparo de la fortaleza de
Chapultepec, la línea de batalla que se presentaría al General Scott, aprornchando como posiciones ventajosas el Molino del Rey y la Casa
Mata.
La di,·isión de caballería del General Juan
Alvarez ,se apostó en los Morales, para proteger
la línea y romper oportunamente el flanco izquierdo del enemigo. Ocuparon la Casa J\Iata
dos batallones de infantería de la Brigada del
General Francisco Pérez; la izquierda del :Molino
los cuerpos de guardia nacional I ibertad, Unión,
Querétaro y ilina, al mando del General Antonio
León, r eforzado después el punto por otros cuatro batallones con el General Rangel; en la parte
exterior de la fortaleza el Coronel ~Iiguel :María
Echegarav con el tercer Ligero de Infantería,
sosteniendo la artillería del General León, que
~e reducía á tres únicas piezas, y la zona central,
entre el )Iolino y Casa :Mata cuatro batallones al
mando del General Simeón Ramí.rf'Z.
El primer Ligero quédó de reserva en el Bo&amp;que ele Chapultepec.

Portada en la Rotonda de los Defensores de 46 Y 47.

En tanto que el enemigo reconcentraba lo
más granado de sus fuerzas en ( Tacubaya, los

La Casa Mata en :a actualidad,

sueño lo, Generales Prudencio Serratos, Domingo
Sotomayor, Félix Rodríguez, Miguel Andrade,
}fa~rio González, Fernando Poucel, etc.
En otr0 sitio, en el moderno lote de la Asocia•

l

tropas de la izquierda y todas las del centro, dejando á las posisiones sin apoyo seguro.
~

Dvade existe la tumba del;General Echeagaray.

Monumento conmemoratil'o ae la Biualla &lt;lel .Molino uel Rey.

tación de fusiles y doble artillería de la mexicana.
A las tres de la madrugada del 8 de Septiemb:e, comenzaron á moverse los invasores, rom-piendo el ataque sobre el Molino del Rey que con•
testó c~n, nutrido fuego.hasta rechazar la columna, ob~1gand?la á retirarse en desorden, más sin
roder impedir que se llevase consigo los tres canones q,ue habían quedado en el centro faltos de
protección.
El Coronel Echegaray bajó con 700 hombres
Y ~ la rnz de "á ellos," atacó al cnemio-o con c/
l?ndad pasm?sa, le obligó á hacer alto,º rebasó su
h~ea Y recogiendo muertos y heridos con las tres
piezas. que pudo recuperar, efectuó su retirada en
el meJor orden.
El ~uego ~e mantuvo por una y otra parte. El
General L~~n, para tomar la ofensiva, salió con
dos c_ompanras del l\folino del Rey que se formaron ell: la línea _d e batalla. Ahí cayó mortalmente hel'l d o el valiente jefe, Y antes de ser retirado

1

La acción del día 13 de Septiembre está llena
de episodios heróicos. La defensa se hizo palmo
á palmo, en el Castillo, desprovisto de artillería,
en la pendiente y en el bosque.
La historia ha consagrado páginas muy hermoBas á Xicotencatl, al Teniente Juan de la Barrera, l\Iontes ele Oca, Melgar, Suárez y Escutia,
de corazón espartano que admiraron al enemigo
por su intrepidez.
Koble y heróica juventud- dice un historia-dor-que como primicias de su patriotismo ofrecieron á l\Iéxico, la libertad, la sangre y la vida!
La vengadora historia, si tiene frases que glorifican y enaltecen á tan dignos hijos de Mé:xiio, tiene también acres censuras para el inj u:,w
inrn~or.
Tan tristes acontecimientos son conmemorado~ anualmente en Chapultepec en ceremonia
pública, solemne é imponente, co1110 apoteósis
de los buenos, de los esforzados defensores ele
nuestro territorio nacional.

El General Scott formó el plan q.e desalojar á
los nuestros y lo confió al General W orth, teniendo este 4,500 soldados experimentados, buena do-

&lt;:::&gt;-•~

Las fuerzas mexicanas hacían un total de cuatro mil hombres, incluyendo en este número lo,
reclutas que por primera Yez iban á batirse. Su
armamento constaba de antiguos fusiles de piedrP. de chispa que no podía compararse con el
del enemigo.
Santa-Anna desbarató el plan de defensa y
mandó retirar con punible torpeza, parte ele las

ban, inactividad que obedeció á malos procedimientos del General Andrade.
Dueños de aquellas posiciones los americanos,
emplearon los t res días siguientes en prepararse
al asalto de Chapultepec, fortaleza que no contaba con elementos para resistir et' bo¡;nbarcleo ni
por unas cuantas horas, y así lo comprendió el
General Nicolás Bravo, cuando mandó pedir refuerzos á Santa-Anna, refuerzos que no se le enviaron.

xicanos una r esistencia heróica, y que costó muchas vidas.
Brillante fué la salida del Coronel Balderas
con el Batallón Mina, acción que le costó morir
en el campo con muchos de sus subordinados.
La Caballlería del General Alvarez permane-&lt;:ió inactiva, mientras tales hechos se desarrolla-

. Ofrecemos hoy como material ilustratirn, Yanas fo tografías que representan los sitios históricos, el campo del ::\Iolino del Rey y el monu-mento que recuerda el sitio donde cayó herido
el General León y donde pereció el Coronel Bal•
deras.
Además, el _panteón de los veteranos de 46 y
47, con su sencilla p~rtada ele hierro sostenida por
columnas y sus bum1ldes mausoleos cobijados por
la sombra ele los árboles. Allí duermen el último

El .Molino del Rey tal como se ve ahora.

:Monµmento del General José Justo Alvórez, en la Rotonda
de los Defensores de 47.

ción de: Colegio )filitar, se contempla con respeto la t amba del General 1\Iiguel ::\Iaría Echega-ray, que hace vola.r la imaginación al campo del
1\Iolino del Rey y contemplar conmevedoras escenas.

Campo donde cayo herido el General León.

�Domingo 9 de Septiembre de 1900.

EL llUNDO ILUSTRADO

La Caída del Segundo Imperio Napoléonico

EL MU~DO ILUSTRADO

Napoleón Ill, Emperador de los franceses, es-cribía á Guillermo, Rey de Prusia, lo siguiente :
"No habiendo podido morir á la cabeza ele mis
tropas, no me queda más que poner mi espada entre las manos de V. M."

Aniv,3rsario de la. Batalla. de Sedán,
El cable nos ha avisado que en el pre$ente año
se han suspendido bs grandiosas festividades cc,11
que 01 Alemania se acostumbra conmemoi"ar !a
toma de Sedán, á principios de Septiembre, y se
dice que esa suspensión obedece á una orden expresa del Kaiser Guillermo II. ¿ Es ¡:caso que se
haya comprendido que el acontecimiento no debía conmemorarse por no haber tenido suficiente
trascendencia en la historia ele Alemania?
No: el joYen Kaiser se ha inspirado en un loable sentimiento de delicadeza hacia Francia, enlos ~11omentos precisos en que esta nación acepta sin
titubeos un comandante superior de nacionalidad
ale1p_ana para sus tropas en Chma.
La disposición del Emperador ha encontrado
ún eco entusiasta en Francia, y fal era lo que se
deseaba, pues en el momento en ..que se va á entrar en comunidad, bajo el fuego enemigo, es
preciso hasta don.de sea posible echar un velo sobre las pasadas rencillas y evitar todo aquello que,
aunque ligeramente, pueda revivirlas.
Las ewenas detalladas de la rendición de Na_poleón III son poco conocidas entre nosotros y
son interesantes, porque el Emrperador de los franceses fué nuestro enemigo, y porqJrn México le
preparó en gran parte la caída de Sedán. Vamos á
reseñarlas, conforme nos las han transmitido
testigos oculares, sin olvidar que, como dijo el General francés Winpffen, en Sedán pr€cisamente,
sólo se rindió e1 I mperio, pero no la Francia.
La jornada del primero de Septiembre había
sido demasiado seria para los alemanes, y Guillermo 1 ya dudaba del triunfo.
Sobre su mesa de operaciones, Moltke seguía los
movimientos de su ejército. Se cuenta que á
cierta hora preguntó el Rey:
-¿ Vd. me había asegurado el triunfo? y Moltke contestó:
-Dentro de media hora, )fajestad.
Y Guillermo, con su traje de campaña, lleno del
polvo del camino y del combate, esperó pacientemente .....
.
E n torno del viejo R ey de la patilla blanca, estallaba el fragor de la metralla y ];¡. noble sangre
latina- la de Lutecia se mezclaba á la no menos

Domingo 9 de Septiembre de 1900.

La batalla de Sedán.

noble de los germanos que combatían, conforme
á la vieja clavícula de Prusia.-"Por su Dios, por
su Rey y por su Patria."
De pronto, sobre los almenados muros ele Sedán se vió flotada única nota blanca de la jorna-cla, la bandera de la rendición, y entonces Moltke,
quitándose lentamente sus lentes de présbito, dijo:
-:Majestad, he cumplido mi palabra.
En efecto, la guarnición de Sedán se rendía, y
entre la guarnición estaba Napoleón III, Emperador de los franceses.
¿ Quién se rendía?
¿:Napoleón ó la Francia? . .. ..
Esa fué la pregunta que se hizo el viejo Guillct·mo y que se hizo Bismarck, el alma de la dinastía. Pero lo esencial era que los franceses se renrlian y que el águila prusiana una vez más h::1.bt:l
hincado sus garras en las águilas napoleónicas.

Tras rápida discusión, Bismarck se despren•dió de las avanzadas prusianas y escudado bajo J.\
blanca bandera del pariamento, se acercó .'.t Se-dán.
¿ Qué había pasado dentro de la fortaleza?
El Comandante superior estaba herido, desde
los primeros disparos de la mañana, y un nuevo
General, Winpffen, recién llegado de Africa, había substituido al General en jefe, y por una ironía del t11·stino esa substitución no tuvo más objeto que formula r las bases de la rendición..
Inspirndo por un alto sentimiento patriótico, se
'1uenta r¡ue Winpffon indujo á Napoleón ¿ adelantarse á los puestos de niás peligro para buscar una
bala, que lo salvara de la ignominia. Per-0 la bala
no vino, y enton ces, sobre órdenes terminantes, el
valiente General hubo de montar á caballo para
llevar al campamento alemán la espada de su Soberano.

Al recibir la misiva, el Rey ele Prusia pronunció las sacramental~ palabras : "D:íos sea loado,"
pero sobre sus empolvadas mejillas resbaló lma lágrima. Recordaba. su última entrevista con Xapoleón, en momentos de gran brillo para el Imperio, durante la Exposición de 1867. Y la fuerza
del contraste, los espléndidos salones ele las Tu1lería.s comparados con el campo ensangrentado,
movieron su generoso corazón á un noble afán ele
evitar al César rendido todas las inútiles y humillantes ceremon:ias de la entrega materi°al de
)a espada.
El Conde de Bismarck fué comisionado para
adelantarse á recibir al Emperador de los franceses y al galope de su caballo de ha.talla, aYanzó
hasta encontral'SC con la elegante calesa que conducía á Napoleón y que iba precedida de un picador en gran librea, como si en vez de recor rer
aquel campo sembrado de cadáveres, estuviera
atravesando por los Campos Elíseos ó por el bosJll'apoleón se xinde.
que ele Boulogne.
Bismarck sign:ificó á Napoleón que el Rey lo se la espada de la cint ura, pero que Guillermo rendía, era el Imperio. Mieniras hubo una gota
esperaba en una cl.tsita á orillas del camino. Pre- no consintió en tal humillación.
de sangre en las venas de los franceses, ellos ~iviamente se habían celebrado las conferencias
Allí se eonvino en que el Emperador residi- !!"uieron combatiendo y la gran Nación sucnmdiplomáticas relativas á la r endición, las bases ría en el Castillo de Wilhelmshoehe, mientras bió más uloriosamente que su inepto Emperno
,
de capitulación incondicional estaban fijadas y ac.a baba la guerra y se firmaba. el trrutado &lt;le paz. dor, para levantar se en breve más fuerte y mas
no faltaba sino que el Emperador se oonstituyese
experimentada.
per sonalm6Ilte prisionero.
Los graba.dos que ofrecemos á nuestros lectores
La entrevis¼ fué severa. Cuentan los que
son apuntes hechos sobre el lugar de los acontela presenciaron, que por un mromento no puTal sucedió el 2 de Septiembre de 1870. pero cimientos.
dieron hablar los soberanos y que al fin ~apo- por un año más continuó la guerra todavía.
león hizo un supremo esfuerzo para desprenderYa lo hemos dicho : no era Francia la que Be
óscar J(erz.

JYuesfros ~rabaoos.
Pabellón de la lllinería en la Exposición de París
Cuenta el Génesis que Tubalcaín fué el primero que supo "voiver maleables y trabajar el
bronce y el fierro." Si le fuera dado á este antiguo precursor de todos los metalurgistas-que se
llame Tubaleain ó de cualquier modo-si le fuera
dado, decimos, volver al mundo en este fin de siglo y r ecorrer la Exposición Universal de París de 1900, todas las par tes que se relacionan
con la explotación de minas y de la metalurgia,
estaría- haciendo á un lado su admiración-singularmente orgulloso de los progresos realizados por sus discípulos.
Tubalcaín, en efecto, no conocía sino el bronce

y el fierro. Xo so;pechaba siquiera la multitud
de substancias que el hombre ha arrancado, después, á las entraiia;: ele la tierra para uti4izarl~, ni preveía la hulla. Y ha sido precisamente
después del descubrimiento de la hulla y de los
p r ogresos realizados en. su explotación, cuando la
industria minera y metalúrgica ha tomado ese
desarrollo prodigioso, cu~·os re.c,,ultados admirables, permiten apreciar la Expositión de 1900.
Por esta causa la hulla y los procedimientos
ele su explotación ocupan un lugar de los más
importantes en el Palacio de las Minas y de la
Metalurgia, y por otra pai-te, el Comisario general de la Exposición se ha dado tan entera cuenta
del interés más y más poderoso que se (;Qncede,
aún en el espíritu del' gran ·p úblico á los trabajos mineros, que se les ha hecho objeto de una
exhibición. esp&lt;Jcia!l, de urna verdadera "atracción."
Ensalzando este certameu, á la izquierda de la
gran entrada del Palacio de la Exposición de Miuas y Metalur_gía, se encuentra el grupo de nuestro grabado, llamado "Los Herrero¡;," gráfica
obra de arte que revela el esfuerzo humano por
dominar v reducir á substancia maleable la resistencia del metal inflexible.
El grupo descansa sobre un pedestal de mármol
blanco. y se compone de tres figuras de notable
actitud y colorido, dos de las cuales sujetan á
un yunque una pieza de hierro, mientras que la
priucipal. armada de un enorme mazo, está en
a~titud de dercargar su golpe simultáneo sobre
el yunque.

Los Monumentos de Pelletier y.de Caventon

El Xaiser Guillezmo I.

Grupo de herreros.
lll'apoleón III, pri sionero.

Hace muy pocos días sa inauguró en París un
monumento erigido por suscripción á la memoria
de Pelletier v de Caventou.
Estos quí~ioos, como sabido es, han hecho en
colaboración importantes trabajos, y sus nombres
vivirán unidos somie todo al importante descubrimiento del sulfato de quinina, precioso pro-dueto que tan grandes servicios presia en tera-péutica.
\l
El monulllelJlto, obra del escultor francés, Lor- ·
mi€ll'J y del arquitecto Lisch, se levanta en el bou-

Jevard San Miguel. al ángulo de las calles DenfertRochereau y de la Abadía de la Espada, no lejos
de la Eseuela de Farn1acia.
SobrE, un zócalo de piedra de Lorena, están representados de pie los dos sabios, vestidos con ~us
vestidoi, de profesare~.

El Presidente Krnger en Machadodorp.
Xo contentos de admirar al mundo por su
perseverancia, su bravura y su resistencia, los
bóeros nos reservan aún otra sorpr esa: á ellos le:;
estaba reservado realizar esta innovación completa.mente originail : un gobierno movible, un 0uobierno "en vagón."

�EL 1iUNDO ILUSTRADO.

Domingo 9 de Se~tiembre d&lt;J 190!z

CHINA EN 1A EXPOSICION.
,. ·o de China no tiene pabellón en la
l&lt;'l
~ .unpcn
. .,
t' 't ad.a
.
1· - ' Ta,..1·ones su expos1crnn es a s1 u
ali
d
e, e e a~ ~' "
' .
, d I A .
en la p:1rte fü;te del \l'rocadero, det~as e
s:a
rusa; ésta exposjción se compone ue crnco pabel~&lt;:"
ne;, &lt;.;on~trmüos a1 uer,reoor o,e LLI agradaole Jardín r,~;'1'(-~c-ado por las aguas de t,na fuente. las
que pasan á través de unas rocas y van á perderse
haio un nuenre rústico, hecho ae do.a troneos d('
árbol, sobre los cuales se alinean, unos contra
otros, algw10s troncos que componen el ta~lero.
El ;1 alJe!lón pnnc:pal represen,¡¡ uno ae Jo~ nu-

::,üio qut, ocupa actualmente el gobier no de la Repú blica sud-Africana.

C'ua.n do á fines del mes de Mayo, poco tiempo
antes de la rendición de Pretoria, el Presidente
Kruger dejó su capital para dirigir~e del. lado
de Lidenburg, algunos de5pachos anunciaron
que había empreudido La fuga, expresión i_nexacta en absQlluto : no -era aquello una fuga, smo un
simple cambio de residencia. Por esta medida de
precaución, el Presidente eEC'apó á las consecuE!ncia.s de una capitulación inminente y conservó, cop_ su libertad, lo posibilidad de contimmr
dirigiendo loo asuntos de la República. Bien
pronto se supo, en efecto, que se había detenido

campamento de la artlllerla.

parciales de esiL campamento y del campo de artillería.
En la fecha de las urimeras informa&lt;!iones publicadas con rel&amp;ción i su retirada,' hace más de
dos me~~, Krug,_,r se mostraba lleno de ·confianza.
-"Aquí, der:~, estamos rodeados de Burghers
fieles, nuestra se~uirdad es absoluta. Una ca~paña. de guerr,~l,:..; va á comenzar, que no term1naní muy pront0.''
Los ac:mtecirnien tos no han desmentido estas
seguridades: la .)Cupa(;ión de Pretoria por los
ingleses no ha :.narcado fin á la guerra. en manera alguna; n"P.1erosos destacamentos bóeros no
han cesado dE hostigar al enemigo y de tenerle
en jaque, contra:.iando sus operaciones, at¡icando sus convoyes, destruyendo las vías férreas. Un
despacho del 2 de Agosto P.'1uncia~a, que los. t~·enes que venían de Krugerdorp rec1b1an cotidianamente llmias de fuego, y que los jefes bóeros,
por intermedio de espías, eran tenidos al corriente de las fuerzas y de las posiciones of'unadas por
las tropas inglesas; en resúmen, la sitnación ele
estos últirr.0s, se hará precaria en Prat.r..ria misma, en razón á las dificultades del avituayamiento.
En fin, desde el vagón, ahora histórico, de M:achadodorp, el Presidente Kruger sostendrá con
Lord RoLerts una correspondencia cortés, pero
de tono má; vivo.
Habiéndose quejado Lord Roberts de las privaciones infligidas, á los prisioneros ingleses dete nidos en N ooitgedach t, le respondió el Presiden te:
-"Lo~ pris:~neros ingleses son perfectamente tratad°" y gozan exactamente del mismo regimen de nufa·ición que nosotros. Si no comen carne torios los .:'.ías, á nosotros nos sucede lo mismo,
por culpa ele vuestro Lord Ship, que hizo ínter-'
cepi.ar en I:dagoa-Bay todas lás CO'llservas y víveres que n ~s estaban destinados."

.
.
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 9 de Septiembre . de 1900.

LEYENDAS OAXAOUEÑAS
I
Ya desde Totoutepe-c
Viene el eco de Conctoy,
De aquel guenero invencible
De temerario valor
Que hasta los mismos peñascos
Hi&lt;liera tembla.r. Surgió
De una cueva de Juquila,
En ignorada creación;
Y al frente del pueblo mije
A un tiffllp&lt;&gt; padre y Señor,
De todas las asechanzas
Y enemigos le salvó,
Con aguerridos ejércitos
A quienes oon gran tezón,
En marchas y correrías
Infatigable avesó
Lo mismo en las torrenciales
Noches, que al rudo calor
De las fértiles comarcas
Que abrasa el indiano Sol.

Y e-xtinguido al pueblo mije
). muerto ai fiaro Condoy;
?\fa.o. cuando aquel gigantesco
Sangri(::ito huno en ignición,
1
rornóse en un esqueleto
Que alb'O suñm:io cubrió;
Cuando el ,retorno prepara
IDl que se cree vencedor
Con los lauros en las sienes
Y el gozo en el corazón :
De no lejana guarida
Surge la misma, legión,
Al ron~o grito de guerra
De su caudillo Condoy;
A cuyo eco espantado,
En retirada veloz,
Zachila con sus ejéreitos
A Teozapotlán volvió

II
El gran Zachila Primero,
Pabellón de la porcel•na moderna.

merosos monumentos que bordean las grandes
murallas ele Cl:rina; este pabellón, clterarnente
pintado de rojo, amarillo y verde, tiene cuatro
pisos; se sube á él por m:edio de una escalera exterior que conduce oesde luego al templo ~el Dmgón ::'\egro, ídolo á que los fanáticos van implo rar
para obtener liuvias.
,
.
Dos pabellones están consagrados a la exposición de la cerámica China. Esta rxpoú!ión es muy
interesante, encontrándose en ella aq·.,ellas porcelanas antigua~, á las cuales no puede compararse
el arre moderno. La fabricación de la porcelana
en China. se remonta, según se cree, al año 202,
antes ele ,Tesucristo. Con k-lo y ha her perdido su
prestigio de Jo,; tiempos pasados, la ciudad ele
King-té-Chen es eiempre el centro más importan(¡., de la fabricaci6n de pon dana.

en la estación de :Machadodorp-. sit uada á 180 kilómet ros de Pretoria sobre la linea que liga á esta tiudad con Lorenzo Márquez.
Fué allí donde el corresponsal de un diario pudo entrevistarle desde el principio de Junio y recibir de sus labios la declaración siguiente:
Pa bellón de la porceJona am1gua.
"La capital ha sido tomada, es cierto; pero
La porcelana llamada "porcelana de tribu," es
ahora, es aquí, en este vagón, dru1de está la capila
única fina que se fabrica ahora. Todos los años
tal de la República y el -asiento del G:obiern~.
Nuestro pa.ís está invadido; pero el Gobierno c1- . - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - se manda una gran cantidad á B&lt;Jkín, para el uso
del Emperador. ~sta porcelana se faoncab-a al
vil está siempre á la altura de su deber. Este rnprincipio
•en hornos especiales. lL:mados Yu Yao
gón, que he hecho construir para poder ~ransporó Kuan Yao ó :Min Yao, hornus axtriores ú hortarme rápidamente al lugar en que m1 presennos del pueblo. Pero desde los estragos de los
cia sea necesaria, me volverá á Pretoria."
Taipings,
toda la p'orcelana, sin dif~inción, se coUna &lt;le las fotografías que aquí publicamos
ce en hornos populares, enYiántlo5e á la corte somuestra el aspecto exterior de esta curiosa instalamente la, pieza€ absolutamen te perfectas, lo
laci.ón. Allí se ven tres trenes a.lineados paraleque hace que algunas de las que se fabrican para
lamente sobre las vías de la estación-: el primeel uso del Emperador, no encontrándose perfectaro, á la izquierda, contra el talud, se compone del
mente adecuadas, rechazadas en favor de los objevagón-salón del Presidente y de otros dos catos reconocidos superiores, se encuentren en el
rrros afectos á su servicio telegráfico; los otros
mercado de Kenkiang.
dos están ocupados por M. Reitz, Secretario de
La tabletería, así mismo, está rn·.1y desarrollada
Rlltado y Ministro de Hacienda; por los attachés
en China: se fabrican objetos de márfil esculpido,
militares. los empleados superiores, etc.. etc.
grabado ó torneado, de una fi.ne;,,a increíble, y paE•l Presidente Kruger vi ve en su Yagón: allí trara los que Fe n&lt;X'esita una pacir11cia, cuyo Fecreto
lwja, allí come, alli duerme. Allí, igualmente, tiesólo los chinos parecen poseer. Tola clase de tranen luga,r las sesiones del consejo ejecutivo.
- - - - - - - - - - - - - - - - 1 bajos ejecutados Pohre mader~s
La Capital improvlsada del Transvaal.
&lt;l b) precio$aS, e5 de
Próxima á esta estación transformada en la rcuna habilidad artística in eci e, y en ellos se no.
Ridencia ofieial del Pre,id-eni;e de la Repúbii-:,i
Se ve pl)r ésto que el viejo burgher, re&lt;lucido ta. siempre la rara paciencia úel artista que los
Sud Africana v de sus 0o(aboraélore'- inmediatí',.
él
mismo i;, una situación aflictiva en su c-apital confecciona.
fiC ha improvisado por medio de tiendas una nue· La exposición china, á desperho ele las penosas
va capital; pues en cuanto á construcci'ones esta- provisio.::d, no ha perdido nada de su jovialidad circunstanrias parque dicho p~fa atraviesa, cony
de
su
t
-.ien
humor.
bles, Macha.doclorp no cuenta sino con siete ú ocho
tribu~'e á dar un vivo tono á la participación del
casas y cuatro ba,zares. Damos también vistas
Imperio en el Certamen Univcr¿,11 de 1900.

Rey sagaz y emprendedor,
El osado zapoteca
Que á los chontalH, venció,
Que ató su yugo á X ejapa
Con brazo conquistador,
Y en Teozapotlán alzara,
Sobre erizado peñón,
La potent-e fortaleza
Que hasta las nubes se irguió
Sus siete cuerpos a.Jtivos,
De cuyas ruinas hoy
Quedan vestigios en donde
Fué un tiempo Zachila Y oo;
El noble Rey zapoüca,
Celoso de su esplendor
Y temoroso .del brío
Y fuerza &lt;l'el gran Condoy,
Con Valle y Sierra contando
Celebra temida unión
Con los mixtecas y, en liga
Fonnida ble, deci&lt;lió
Conducir él en persona,
Con maüa y con pre&lt;.;aución,
Sus tropas numerosísimas
Del odia&lt;lo mije en poe,
Más no en abierto combate,
Ni partido campo y sol,
Sino rodeando aJ muerto
Zempoaltepéc, donde los
Mijes y Condoy, al freute,
Tienen su &lt;Jampo y legión.

III
Brillan incendiarias teas
De aquel MO!llte al rededor
Y en llamas ciñen al bosque
Como infernal cinturón:
Comienzan á arder los árboles,
Y en incesante rumor
De robles que se desgajan
Y oaen con estruendo atroz,
Míra:nse h1úr á las cúspides
Veloces, más sin pavor,
Hombres y fieras mezclados
En tremenda confusión;
Y el fuego los va estrechando
En circulo aterTador,
Hasta que, por fin, cOlffiO una
Roja pira, el resplandor
Del Zempoailtepec parece
Cual volcánica erupción;
Nubla el humo el limpio cielo
Y del volcán al redor
En más de cuarenta leguas
Ni un sólo arbusto quectó,
(Ju,al si en la tierra cayera
11Pcho pedazos el Sol!
IV
Ya juzga c:erto su triunfo
El ejército i,,.vasor,

Sin laureles en las sienes
Ni gozo en el corazón .
y desde 'rotontep€C
A Teozapollán voló
Desde entouces el renombre
Del sobrehumano Condoy;
Y las tropas, que decían
Que, en aquel incendio atroz,
Le vieron entre las llamas
Sucumbir con su legión,
Le nombraban con respeto
Cual bélico semi-dios,
Sin padres, sin nacimiento,
Con vida inmortal. Y al son
De su séquito guerrero,
El mije y su salvador,
Prosiguieron sus combates
En dilatada extensión :
Lo mismo en las t-Orrenciales
Noches, que al rudo calor
De las fértiles, comarcas
Que abrasa el indiano Sol.
1900

)Vliguel ]Jo/años C!acl¡o.

miel ideal, está aguardando la divina abeja del pa:fs

..azul.

.

Delante de la regia familia que resplandece en
el trono como una constelac1on de poder y d-0
grandeza--€n el trono purpurado, sobre el cual
tiende sus alaa un, águila y abre Sllil fauces un
león,-desfilan los altos dignatarios y guerreros,
los nombres nobles de la cone, que al pasar hacen
la reverencia. Poco á poco, uno por uno, pausadamente pasan. Frente al mona.rea se detienen cortos
instantes, en tanto que un alto ugicr galoneado dice los mérili/os y glorias en -son6ra y vibrante voz.
El emperador y sus hijas eecuchan impasibles; y
::-de cuando en cuando turba el solemne silencio, ro.
oe de hierros, crujidos de armaduras.
Dice el ugier :
"Este es el pírncipe Rogelio, que fué grand-e en
Trebizonda y en Bizando. Su aspecto es el de un
efebo, pues apenas ha salido de la adoleecencia ;
ma.s su valor es semejante al del griego Aquiles.
Sus armas ostentan un roble y una paloma; porque temendo la fuerza, adora la gracia y el amor.
Un día, en tierra de Oriente .... "
El anciano imperial acaricia su barba argentina
con su mano enguantada de acero, y mira á Rogelio, que, delicado y gentil como un San Jorge,
se iuclina con la diestra en el puño de la espada, y
con exquisita arroganc:a coneoana.
Dice el ugier:
"Este es el .A.león, el marqué~. Constantinopla le
ha, admirado vencedor, rigiendo con riendas de seda su caballo negro. Es Aleón, el mago, un Epifanes, un protegido ele los portentosos y desconocidos
genios. Dícese que conocen yerbas que le hacen invisible, y que posee una bocina labrada en un diente de hidra, cuyo ruido pone espanto en el
alma y eriza los cabellos de loo más bravos. Tiene
los ojos n,21gros y la palabra sonora. En las luchas
pronuncia el nombre de nuestro emperador, y
nunc--.a, ha sido Yencido ni herido. En su castillo
on-dEa ,=:;iempre una bander a negra." Aleón, semejante á los leones de los ardientes desiertos, pasa.
La priucesa mayor, Yeotida de rosado, clava en él
una ráp 'da y ardiente mirada.
Dice el ugier :
"Este es P entauro, vigororn como el invenc.ible Herakles. Con sus manos de bronce, en el furor de las batalla~, ha abollado el escudo de famosos guerreros. Usa larga la cabellera, que hace
temblar heróica y rudamente como una fiera melena. Ninguno corre como él al encuentro de los
enemigos y bajo la tempestad. Su abrazo descoyunta, y parece estar nutrido por las mamas henchidas de una diosa yámbica y marcial. Huele á
bestia montaraz y come carne cruda."
La princesa clel traje azul no deja de conte:11plar al caballero tremendo, que con paso bruS&lt;&gt;o
atraviesa el recinto. Sobre su casco enorme se a,l ·
za un grueso penacho de crín.
Del grupo de los que desfilan se desprende un
joven rubio, cuya barba nazarena parece formatla
ele un lumin~o toisóu. Su armadura es d-e plata.
Sobre su cabeza eucorva el cuello y tiende las alas
olímpicas, un cisne de plata.
Dice el UQ"ier :
"Este es Heliodoro, el poeta." V e el concurso temblar un instante á la princesa Diamantinn.
Una alba se enciende en el blanco rostro de la nifía vestida de brocado, blanca como un mara-villo..."O 8ilabastro. Y el diminuto pájaro de carmín
que tiene las alas t-endicl.as--al llegar una abeja
del país azul á la boca en flor de miel idealenarca las alas, eucenclidas por una sonrisa dc'jando ver un suaye resplandor de perlas. . . . '

7iubét¡ »ario.
ESTE ES EL ClJ'EliTO DE LA. SONRIS A.
DE LA

Princesa Diamantina.
Cerca de su padre, el viejo emperador de la barba ele nieve, está Diamautina, la princesa menor,
el día de la fiesta triunfal. Está junto con sus dos
hermanas. La una viste de rosado, como u na rosa
primaveral; la otra de brocado azul, y por su espalda se amontoua un crespo reílplandor de oro.
Diamantina viste toda de blanco; y es ella así,
blanca como un maraTilloso alabastro, ornado de
plata y nieve; tan solamente en su rostro de virgen, como un diminuto pájaro de carmín que tuviese las alas tendidas, su boca en flor, 1leBa de

EL COMICD oo el periódico i1lustrado de rnayor circulación en la República, consta de 20 pá•
ginas semanarias, impreso en papel superior.
Obsequia en cada número 16 páginas de novelas escogicl.as, de las cuales pueden hacerse volúmenes separados.
Se ocupa de asuntos serios y humorístic0€.
Se ilustra con dibujos bien ejecutados y co1;1.
fotografías tomadas del natural.
'
La suscrición mensual vale sólo cuarenta centavos.
Los pedidos pueden hacerse enviando el ,a lúr
de un t rimestre en giro postal ó en timbres. &lt;lirigiéndooe á R. Murguía y Cía.-México. 1~partado número 20 Bis.

�Domingo 9 de Septiembre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO.

.,

•

•

fL MUNDO ILUSTRADO

AÑO VII--TOMO II--NÚM. 12
01:reolo:r: Lio. BA.l"AEL BEYES SPtJll"DOLA..

MÉXICO, SEMPTIEMBRE 16 DE 1900.

8UB8C&amp;IPC10lt' DNIIOil FOBA.NH., fl_MI
IDU IDJUC :&amp;N LA CAPIT,lI,1 IL~

Gerente: Alll''l'OlUO OVl'Á9

•

•

SEÑOR GENERAL DE DIVISIÓN PORFIRIO DÍAZ, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA MEXICANA.
Ultima fotogr&amp;.Ha tomada por el Sr. Octavia110 de la Mora.

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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          <name>Coverage</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Amycus y Celestino</name>
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