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                  <text>EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 21 de Octubre de 1900.

,EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VII-TOMO ll--NÚM. 18
Direotol': LIC. B&amp;.PAEL BEY.ES SPÍlllDOLA..

MÉXICO, OCTUBRE 28 DE 1900.

Subscripción mensual fodnea, S 1.50
Idem idem en la. Capital,
1.25

Ge ren ~e: Ali1'l'OJl'IO CUYÁS.

�Domingo 28 de Octubre de 1900.
EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Octubre de 1000.

'

tornada puerta, introduce la cabeza maliciosa enA las once de 18. noche experimentamos un sa- tre las dos hojas, las hace exhalar un gemido al secudinúnto á la vez brutal y delicio-o: 1~ banda pararlas y con la CJla vertical pcuetra, se espereza
militar lanzó al viento los acordes bélicos y triun'
soltando el paño vel'de
fales del Himno Nacional. 'l'odo el mundo de
de las tallad as y monupie y descubierto, ei:.cuchó ese eanto sagrado qu_e
mentales ,cómoda~ sobre un misal ya señaEl ~cntirniento patrio es ataso el único que no tantas \"ec:es ha reconforta.do nuestros desfallec1lado una casulla disee atenúa ni se mitiga. c·on la amencia; que le- mient-0s y templado par.a rudísimas pruebas
puesta para la primera
jos de esfumarse y di~ipar¡..,e, se ac recienta y for- nue~tras energía.::. Sentíamo::- sobre nuestra frente el beso carillooo y el majestuoso aleteo de un
misa; sacude con la cotifica cuando se vive bajo otro C'ielo.
Separado~, uno de otro, el amante llega á olvi- ángel; había lágrimas en todos los ojos, sollozos
la los pies pítl idos y
dar á su amada, el hijo al padre, el amigo al ami- comprimidos en todos los pechos, nu-dos en todas
adoloridos del Uristo sogo; pero ni el placer de viajar. ni la contempla- las garganta:-. Al perder;::;e loa últimos ecos del
lo y moribundo en la
ción de imponentes ó risueños panorama!-, ni .Ja Hinrno y al entonurlo de nuevo en el interior del
som brn, de:;tacaclos sussuntuosidad &lt;le unas refinadas ('iYilizarione-:, ni )"labellón la orque~t.a. J' los coros, aquella emoción
relieves por el parpalos grandiosos monumentos de otras edades y de c~mprimida y -angusti~sa., estalló en aplausos y
deo del farol de la caotros pueblo~: ni el ka leido:-&lt;:opio de c•o~a'- ext ra- Vl\'8S.
lle, que hace temblar siluetas en los polvosos vi]ifoment-0 delicio5o. Ibamos y Yeníamos estreñas y de COt:itumbres exóticas, 1lega á horrar en el
drios de la ventana.
espíritu la ilueta del c-ampanario á tuya :-ombra chando tod-aii las mano!=:, abrazando amigos, charEl gato se pone contento, retoza con los manína.&lt;:imos, ni las cruc-es m0&lt;.let-tas del cementerio en lando como niño::., riendo á la vez que llorando, pulos, salta del facistol á la mesa enorme, donde
impregnaUo:,; de amor patrio, ébrios de gozo y d.e
que hemos de dormir el último Bnefio.
hace rodar la campanilla y derriba una vela; es fePartimo¡.;: pero parn vo.Jver. Xos au:--entamos; ent nsia8mo, henc:hidoe. de e~peranzas de grande- liz, no tiene que fingir ni unción ni timidez, no
pero ·tan sólo para acumular impre~ione~ y re- za, ciegamente confiados en un porvenir menos hay ni sacrisUín ni telebrantes .... es eeñor de eR:tS
cuerdos que hemos de venir ;Í comentar al calor tormento~o v má8 feliz.
santas soledades.
Hi huhieríln de realizar~ los votos que se fordel hogar y á verter en el alma de loE p,trientes
Se acurruca en }os sillones de cuero, se sienta
mula.ron:
si
hubieran
de
cumplir~
las
p.romesas
próximos y de los amigos íntimot-.
bala~ceando la cola en la concha de cantera, lavaTanto es así que la sola. idea de no poder YOl- que se hicieron; si hubieran de llev11rse á la prác- bo churrigueresco de los sacerdotes, y -sin miedo,.
tic-a los proyectos que se elaboraron y las protes- por el uarandal de bronce se entra á la iglesia; se
Yer, oonvierte en tormento -acervo el placer delicioso de viajar y que ana.Iizando un poc--0 se en- tas que se lanzaron, ) l éxico acabaría por ser el país dirí.a algún monstruoso pecado sustanciado en esa
cuentran, como condimentos del goce del viajero, modelo, la nación privilegiada, emporio u~ pros- fantástica silueta; algún delito, una blaafemia,
la duh:e melru1colía ele la au,en(-:a. v la risueña es- pc.ridacl, nido de la liberwd y el derecho, fo- 0 de una apostasía, una gra,·e culpa escapada de los con
peranza del regrci;:o. Por cr--o el cle.:-,tierro es t.an ciencia y lábaro de justicia nuevo paraíso en fesionarios; sube, las gradas de mármol, y an&lt;\&lt;e el
eruel; el cle~errado no ~Zilría de la~ &lt;le licia¡:. del donde imperarían la paz, la fraternidad, el tra- altar donde vela una tímida luz, lanza un maulliparaíso mi~mo. La au~nc-in forzof.a. irremediable bnjo y la riqueza .
do doloroso; después salta al pedestal de un sanHacia. all;í TilmO~ v mucho e-amino hemos re- to, ho1lando flores frescas; discurre entre las filas
de la patria, es el más eruel de lo~ ,ufrimiento~.
Todo cuanto en el extranjero recuerda el país corrido en el -sentido· ele e!:e idea] . La perfecde relucientes candelanatal, remueve en el er--píriin un mundo ele emo- ción no es de éste mundo; pero manifiestamente
bros; mira de hito en
ciones. rn cuadro, una. bandern, un canto natio- eA mejor nuestro presente que nuestro pasado,
hito los relieves de la
nal, un objeto uru.al, hac·en ~urgir mil imágenes y no se ha omitido e-sínerzo para que sea más ri cornisa; roza con su suaen el fondo del pensamiento. Re vuelven á ver las sueño aún el porvenir. Testil(o es este Pabellón
ve pelaje la falda de seen
que
el
país
ha
acumulado
todas
sus
riquezas
y
calles y la.~ casa8, los árboles de l:w calzadas, las
da de una santa, y desde
ventana¡:. bnjo las cuales E.e ha rondado. el arro- todos los elementos &lt;le su bienestar actu•l y de
el sagrario, como -saeta, j.,¡
yo de plaw, el bosque cle esmeralda. el cielo de su grandeza futura. y convertido hoy en Templo cle un sólo brinco ca,, al
zafir y el sol de oro. Desfilan •nle la ,·isla los pa- Auntuo¡;:o en que P.e tributa culto á la Patria, á sus
cojín mora::!:::.
donde
rientes y amigos, las mujeres á quienes -se ha libertadores y á sus regeneradores
hundió sus pies un Arj)r. Jff. Flores.
amado; los recuerdos históricos 1\cnden en tropel,
zobispo.
se preseneian batallas, victoria::, epopeyas y con
'l'odo lo olfatea, flores
todos esos lineamiento-s, se reconstituye una pay pebeteros, se rebtrega
tria más bella por ausente J más amada por leen laa alfombras, corretea salvando bancas por
jana.
las iglesias, se afianza. á las barbas, narices, manos
Esa emoción llega it su eolmo. desborda en láy libros de los varones tallados en el púlpito, y se
grima?, sollozos y gritos ele entusiasmo en los
Es un gato m,elancólico; de día duerme en todos torna Gil un cliablo predicador sobre la riquísima
grandes aniversarios y en la!- e.olemnes conmemo- los rincones que lo deja tranquilo la escoba del orla de encajes que desborda y cuelga de la sagraracione~, y fué casi doloro:-a á ínerza de ser inten- sacristán, pero prefiere las tinieblas de una cova- da cátedra. ¿ Qué opina de esos santos, presos en
sa, la noche del 15 de Septiembre en París.
cha y se apelotona en las cortinas escarlatas de sus nichos ele cristal, cuando así los mira sin parA la orilla del Sena el Pabellón de México sur- terciopelo con bordados de oro: es un lecho volup- padear? ¿ Qué busca en esos confesonarios, cuyas
¡re constelado de estrellas: todos los lineamientos 1tnoso, tibio, con vago olor de incienso; en su es- rejillas oraña? ¿ Qué haoo en el coro, paseándose
le su arquitectura, columna~, arquerías, frisos, conclite, nadie Jo turba, ni la luz del sol, ni los por el teclado, deslizándose como sombra entre
frontones. están dibujados eon luz; abajo, las n1idos de la calle, el órgano suena hasta. ahí como los fuelles, azotando la. tubería con la cola inquiea~uas del río le forman un basamento ;Je oto; una música lejana y apianada; los repiques Jlegan fu? i Oh! busca la ojiva de colores, busca el erisarriba, ,obre aqnell~ eomde1ación ondea ~11.1jri::;- cansados y amortecidos; como un rumor las preces tal roto, se trepa á la sillería del coro, ser hace la
tuoso -el pnhellón nacional sobre el á~ui1a lumiv como un suspiro
"toilette'' en un respaldo y después huye, se escunosa y la víbora fosforescente del escudo. De lelos salmos.
rre par la reja y lanza un maullido de triunfo
jos pñrece transp:uente -y aereo, llerndo. como los
Apenas
si
Jo cuando se encuentra en plena bóveda, en plena aldestinos de la patria, sobre alas de plata y nubes
distnen los roto- tura, teniendo á sus pies una ciudad dormida, un
&lt;le fuego. A todo lo largo de él en la ribera, una
nes irer::ipetuosos á negro conjunto puntilleaclo de luces, un mar de
portada chispea y destella con s11s millares de
quienes no persi- azoteas chispeantes de acitarillas, de donde confocos multicolores, y de tiempo en tiempo, intensos
gue y la fuga de testan á un reclamo otros gatos enamorados y voluminares de bengala, lo tiñen, ya. ele púrpura, ya
las alimañas en las luptuosos.
de e!-l-meralda. Guirnaldas ele flores, ma.cisos de
Ent~nces, como Quasimodo, sal va los abismoi::,
podridas
tarimas
Ycl'dura tropical, haces de bancleras, nombres de
se
desliza por las canales y los antepechos escala
liherta&lt;lores y &lt;le héroes en letras ele oro, com- vive entre esplendores y personajes de madera, los plintos, roza al pasar las fuentes de '1as coentre golas de iglesia, ramilletes de papel dorapletan la decoración.
lumnas, se cuelga de los dinteles y se deja rodar
])l interior pare&lt;&gt;ía una á.;:.cna tle oro y las da- dos, espejos turbios manchados de cera., grandes por la musgosa curvatura de los domDos; es femas mexicana.s, h1jo~amente ataYiadas. er1m las florones de latón, decoraciones de Semana Santa,
liz, es libre, es ág:I, reshadas de aquel Palacio mágico. Chispe•ban sus candeleros de cirios envejecidos, sayones y ángepira á plenos pulmones
ojos negros, flotaban sus cabelleras de ébano, les mutilados, faroles de velación y bancas rotas;
el aire balsámico de la
,lespedían destellos las jo1•as y perfumes, las ro- ¡ pero bien se sueña sobre esas ricas telas que emanoche; como exhalación
nan
un
olor
místico,
un
olor
que
habla.
de
amoRas de su atavío; entreveí:mse formas esculturaemprende la ascenci ón
les en la transparencia ele las gasas y ha.j o el dra- res platónicos, espirituales, inmaculados!
espiral del caracol ele la
Llega la noche . .. bien conoce los toques trispeado de las ves ti el u ras.
torre y jugueteu. con las
tí~imos
del
"Angeil.us,''
el
rumor
de
los
fieles
que
Toda la colonia mexic--ana e~laba presente, y
mudas é inconrnovibTes
fraternizaba. Calmado el abismo que ha scpara- se alejan al repiaucteo de las llaves del sacrisrampanas; explora una
hín,
el
crujir
.,;trepitoso
de
las
puertas
y
cerro(lo nue:-;tra sociedad en clases independientes, aleclara.boya, y como esfinjos
y
ose
silencio
imponente
de
la
nave,
,silencio
de
jad-as unas de otras, sin contado ni ínsión po&amp;ige, sobre el mnndo de
hle, el amor patrio las confundió esa noche en gigantesca tumba, donde siguen rezando, eterno,
piedra que sostiene una
contrito;
el
gran
reloj
y
novicia
siempre
morifrate1·nal abrazo, las amalgamó é hizo de todas
simbólica cruz, mira primero el paisaje terrestre,
bunda
y
suplicante,
la
lámpara
del
Sagrario
chistllas un solo corazón y un· solo e~píritu. Los nulanz~ como muezin, un grito doloroso, y contempla
merosos invitados e~tranjeros, diplomáticos, mi- porrotea.
de hito en hito, esa pupila felina de la noche; ese
Es
de
noche,
bien
lo
dioen
los
rumores
profanos
litares, altos funcionarios constelados de crm.-ee
o¡o del qee creerit !al vez en Dios; ese astro que
&lt;le rodas las ól'Clenes clel mundo y revestidos de de la calle, el organillo de la esquina, el reflejo de
deslumbra; esa luna llena solitaria y tranquila. en
un
farol
que
se
entra
por
el
ventanal
y
tiembla
en
5-us vistosos unifgrmes bordados y recamados; parel zenit.
lllS
altaa
vigas
..
.
.
y
paoo
á
paso,
con
lentitud
de
ticipaban el.e nuestra alegría ¡ ,"le nuestro entuprelado, avanza hasta la sacristía, espía por la en•
Jfficrós.
l!iasmo exaltado por lts acordes do la orquesta.

El 15 de Septiembre en Paris

RECUERDOS DE LA EXPOSICIÓN.
Un escultor me•lcana.
, Cuando, después de veinte años de combate viv 1s11no, el eseuJtor Hodrn llegó á triunfar en la
':°?c.enc1a del públ ico, el gra11 revolucionar10
fi¡o una e.scuela. Su obra, en la que hay delicadezas cast enfernuza.s y Ob3días asombrosas enormes trozos de mármol que se antojan heridos po~
el ha&lt;:ha de un dios terrible y fragmentos animados por un soplo de ternura, fué la revelación de
un arte nuevo, de un arte. que nacía de la vida y
en ella buscaba sus materiales de exteriorización
¿'!qué ea, en suma, la obra de arte? Un gra1;
escritor, que es, en sus ratos de ocio un uran
c~ítito, lo ha d:cho: "un rincón de 'natu~leza
v_,sta á través de un temperamento: · 'l.'odo consiste en el modo de_ ver la naturaleza : Wagner la
v_e de un modo cl1strnt • de Bethoveen; Murillo la
sicnte de diverso modo que Velázqu.,,,; para Víctor Rugo no es lo que para Chateaubriand . Y sin
-embargo, la íu~nte es la misma, el manantial, el
eterno manantial de la belleza triunfadora, ¡,er-

otros _rumbos, aligerada del peso de los convenc10nalismos y los. prejuicios, que la. tenían encla•.
va.da en la cruz irredenta. de la inmovilidad. y ..,
la estatuaria principia á t.ener carne y músculos·
Yª, se realiza el sueüo d~l escultor Puget: "el
marmol tiembla ante los ojos." Y detrás de las
huellas del maestro, influenciados diversamente
por su labor,-porque éste es el polvo del camino
.
.
'
-rorre un grupo de ¡óvenes, que han ido á buscar sus informaciones en el gran foco que c:tldea
el arte: en ~a pasión, que es la naturaleza· en el
dolor, ,1ue es la vida.
'

Peque1h p'eza de estudiante pobre ó de ar,
tista que comienza. ¡cuántas noches falton dos leños que arrojar en la chimenea., que abre inútilmente su bocaza negra! Y al día siguiente, ¡ á. la
labor! i á dejar escritos en l:.1 piedrn loo dolores,
ei,taS injusticias, á develar
estas p-.ígin.as! ¡ Y
cuá.~tas de estas noches, joven arfo;ta, la desesperac1011 no habr-l llamado á tu puerta, y te habrá
acompañado como una hermana vestida. de negro! Así nació ese incisivo trozo de mármol ~í
brotó esa escultura punzante. H ija de la ~iaa,
producto de esa e:-.cuela de artista~'\ nuevos, á los
q~~e ~odin h~ mar~a&lt;l~ una send:1, "Desei,perac1on 1 es un sucedido,' un documento , un da.to
mas q~1e agr~gar á. esa historia que la gacetilla
nal'ra mconsc,entemente en su tarea baladí.
¿ Qué es todo ello, después de todo? Una mujer
que se abate sobre el piadoso regazo de la tierra.
-Yiajero, sigue adelante!

.

Sacu~o un poco mie recuerdos, que caen sin
haber siclo tostad06 toda.vía por el otoño del olvido. U~-a maña.na opaca, nuiy fria, de una rezagada primavera; plaza de la Eswción de MontparnasBe; ca[é con terraza al aire libre; un barrio
muy burguh, mu_v sano, muy atareado, un "alto''
en la lóea c1rrera de París Nos habíamos senwdo y dejábamos ir un poco la '·loca de la casa."
Chucho Contreras JU.e ac-ababa de enseñar su
'~Ialgré tout,"-un mármol que sufre,-y pre•

0

VIDAS NOCTURNAS.

E XP03IQION UNIVE RSAL DE PARIS. - "Deseapel'IICl6n," e!Cultura de Agustln OCampo [aril8ta me:z:lcano.J

manece siendo uno. Lo que hay que analiza r,
-pues, es la impresión que ta naturaleza despierta
,en cada ,espíritu, el "á través del tempera.mento"
·de que habla Emilio Zolá.
¿ Cómo es para Rodin la naturaleza? El propio
"fo á conocer el proceso de su obr-a: "La naturale:z!l. lo contiene todo; no es necesario tener imaginación pa.ra ser un gran arlist.a; basta mirarla;
~n ella nada. choca, todo son medias tintas, en las
-cuales juega la luz amorosamente. Pero estas
medias tintas hay que fijarlas con vigor, con iniensid-ad, con violencia, por decirlo así, pero al
,nísmo tiempo con dulzura. De este modo se llega á la expresión. Sorprender el ge.sto especial
·-en que mejor se r-0velan los ca.ractcres de una forma, conseguir fijarlo, traduciendo no sólo sus movimientos externos, sus m-anifesta.cioues visibles,
,.ino también las palpitacio11es del sentimiento ó
ele la sensación en que mi l(e.sto ha germinado,
-esto y nada más que esto es la escultura."
Y de ahí brotan esos personajes con nervios y
-corazón, esos bustos con idea, es:is figuras coR movimiento, esos rostros con pasión, eso&amp; brazos y
e-s1s manos contraída,;, por un rentimlento que
seiíalan la obra cle Rodin. Es la vid.a qu-e vence,
1a. vida que ih1mina. con una luz interior los matériales a.,,rupados por el gigantesco viejo. Este
,es el secreto; pero ¿quién ha llegado á él?
Con Rodin la. escultura ha comenzado á t,c,mar

sentádome á sus "muchachos:·' Cárdenas, :N'ava
y Oeampo. Luego se unió á nosotr06 Eduardo de

EXPOSICIÓN DE PARÍS.

la . Torre,, un jarocho traducido al parisién, de
quien he de hablar otro día. Y todos nos habíamos abandonado á una de esas horas improoisas,
en que cada. fraee suclla ,-.esponde á una emoción
y cada palabra tl un €:Stado de co nciencia.
Y fué bomínd0€e en la niebla de la mañana
el café aquél y aquella plaza, y el buen ba rrio
burgués, y París y la Francia., para, desenrollar
á nuestra vista un lienzo de la P.a,tria ausente. Y
comenzando por hablar de llféxico, concluímos
por hablsr de nosotros, de nuestras luchas de lo
que habíam06 h€?ho, de nuestras esperanz~s; fué
una nube de m-3,nposas que cruzó por el cielo empañado de la gran ciudad. Entonce.s conocí á
Ocampo, entonces comprendí el por qué de la
sinceridad cruel y dolorosa de su eecultura "De~pernri?n," que tan brillantemente ha fi~ura.do
en el ¡,alon de Bellas Artes del Pabellón Mexicano
en el Certamen Universal.
Es que Ocampo sólo lm tenido necesidad de
bue~l.r en sus sufrimientos, que descender por la
escala de la inspiración á la sima de ,sus tristezas.
-El invierno es muy frío en París, y la ''bohemiada," una ruda tarea,--me hacía observar Chucho Contreras, qu.e sabe bien el "oficio." Y ÜCl\mpo y C,irdenaa,--dos antipodas, dos amigos, ~o,
camarJdas,-también lo saben!

= •=
Casa Ed. Pinand.
Uno de los más encantadores atractivos de la
Sección de Perfumería en la Exposición de 1900
fué, seguramen te el Museo Centennal de la Per~
fumería, organizado por la ca•a PINAUD.
Esta casa, que ya había obtenido un GRAN
PREMIO en la. Exposición de 1889, figuró esta
vez FUERA DE CONCURSO; su Jefe fué nom,.
brado miembro de la Comisión de admisión é instalación, y además de esto, miembro del Jurado
de los Premios.
E.stae distinciones no extrañarán á. nadie en el
público mexicano,. que conoce tan genemlmente
Y aprecia á tan justo título, In afamada, m.arc:,. d;
Perfumería PlNAUD.

�Domingo 28 de OcLubre &lt;le 1900.
Domingo 28 de Octubre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO.

EL MUND() ILUSTRADO

Enriqu~,. siempre que 0oo comía ·ex:cLalll.aba:

J ol~! i deh&lt;:IOSOf!! j deliciosos! ¿ te ae~&lt;!rdas Susana . . • • Lo que sentí entonces, supe que' Sf lla1n~n. celos, ¡ qué horribles, hermanita mía! qué

LA CONFESION•
ESCENA DRAMÁTICA

horr,bl"" son los celos! Ya se acer&lt;:aba el día ·ae
tu boda._ . . . sólo faltaban quince días ... entonces senti volverme loca y me dije una noche:
j No L_. . no se casará con Susana. . . s.e casará
cornrngo . •. iº sabré haicer que me ame . . . nun&lt;?ª eneontrare otro hombre á quien ame oomo á
este. . . . Pero una noche ...
Su.sana.-Marg.arita, no prasio-as
no pro~:CT,s
o
'
!'.l,o( .•
ruego por Dioo.
M-argarita.-Una noc~he te ví Susana te ví
cuan1do te alejabas eon é1 por el 'jardín ,: á la luz
~e la luna! á .-esa luz clara. que jugába~11~ cuando
€ramos c!11qu1l1as. iá eEa luz blanca, ví que Enrique
te abrazo y te besó . . . ¡te besó los labios SusanaL • • no sé_,qué; pero fué -sin duda el 'primer
beso que te dio, porqu.e estabas muy pítlida al volver al salón.
~
Susana.-Calla. calla ...
Ma~~arita.-¡ Ohl_ ¡ Dios mío! Entonces pensé y
me d1Je: j~o, Ennqu~ no se casará con Susana,
oo se casara con nadie! .. . y entonces, entonces,
ontonc:es ...
El P. Simón.-I-Iija mí-a, Margarita. prosigue
hasta el fin .. .. yo, en nombre de Dios, te ordeno
que prosigas.
Margarita.-Enton-ces .... te a.cuerdas cómo el
jardinero Juan preparaba. balitas de carne para
mata.r á los -p erros vagabundos? ...
-Susana.-Calla, Margarita . . . calla.
].fargarita.-No me lnterrumpas, Susana, en
nom}?re . &lt;le la eternidad ñ Ja. que voy á entrar,
no me mterrurnpas ... Juan trituraba una bote11, con un·a piedra y ponía algo de aquel polvillo
de vidrio en las bolitas de carne cruda... vo
tomé un frasquito, J-0 pulvericé con un martillo
y guardé el polvo de ,·idrio en la bolsa de rni
d-el-antal. .. después .... al otro día, cuando estabas condimentado los pastelillos para Enrique,
yo te ayudé y preparé seis con el polvo .. . . yo le
scrvl los pastelillos, ¿ te acuerdas? y me comí uno
.. . . él se cmnió t res ...
Su.s ana.-¡H ·e rmana mía! ¡Herma.na. mía!
Margarita.-N o me interrumpas. . . . los otros
dos los arrojé al estanque. ¡ Ah ! uo me digas nada, Susana., no me interrumpa-s ... escúchame . ..
E nrique murió . . . . los cisnes que comieron los
pa.stelillof, murienm también ... sólo ~ro seguí viviendo para mayor tortura ... Pero eso no fué lo
más :·errib!e .... escúchame .. . escúchame ... . .
oye lo más espantoso.
Susana.-Margarita ... hermana mía ...
lH1argarita.-No me foterrumpas . .. foda mi
·v i&lt;la t ué desde entonces una. tortura horrihle, y
mp dije:
-"No abandonar~ nunca R. mi hermana .... y
l e conf.esaré todo é, la hora de morir."
¡Ah! esa hora terrible ha llegado ya, Susana . ..
¡ Qué su-plicio de tantos años!
Todas las IllOches, al acost,¡rme, he pensado :
¡ Ah! si m uriera y,o sin ,poder conlesarlo todo!. . .
Qué miedo tengo, Susa.na ... qué miedo de ir á
verle antes ·q ue tú ..... '
Imagínate, si al entrar en la eternidad, me

TOMADA DE LA NOVELA, ESCRITA EN FRANCÉS, POR GOY DE MAUPASSANT.
llustracloues de Torres Hnos.

... n

• •

PERSONAJ8S

Marcrarita .-Sra. ViTginia Fábregas. _S usana.Srta. (luadalupe López del Castillo. El P. ::limón.
-Sr. Frant:isco Uar&lt;lona .
El escenario representa dos alcobas a.n uebladas confortablemen•
W. Ea una se encuentra en un sillón Margarita n.oribunda; en desórden isobre una mesa, fr11.sco11, drogas, eLC.
En la alcoba lnmeaiata Susana conferencia con el P. Simón, --,J

Margarita.--(!'ll,orporfodose
en el lecho.)-Sí, pa&lt;lre mio .. .
grandes y tremenda• culpas . . . .
Sus,¡ru¡,--(Sollozaudo) -;C,ulpas grandes! tú, hermana mia;: .
El P. Simón .-Susana: ,le¡a;
n-0s solos, la Gracia Ue Dios esta
próxima á ca-er sobre tu he1:1,rnna ..... No la rebu-des._ (' ase
E-ll.sana tl la a:coba inmediata).
Júientras el sacerdote wnfiesa en vos
boju. á Mar~arita, Smana en su aleo
ba solloza.

.

Susana.-Mi hermana, . 1111
Susana.-Padre mío, mi hermana va á morir
. y necesita la absolución de sus culpas, que bien pobre ]1errnan,it~, va á mor1~. : ..·
mi consuelo umco en la tie~1,1
poois deben ser por cierto.
..
,
va á a,eabar ... La muerte ha J.do
El P. Simón .-Bi,en pooas en verdad, h1Ja nne.;
arraneándome los seres miás queMargarita íué siempr,e buena y_ practican~e. crisridos para 1ní; y dentro &lt;le treB
tiana; los pobres del pueblo siempre rec1b:er-0n
días .. . mañanaa .... dentro _de
beneficios de sui, angeli-cales manos, y 'la gran
uan hora tal vez, habré_ perd:do
prueba d,e fraternal amor que pudo (~,a_rte, Iné no
el únioo sér que me liga con
casarse nunca y ofrecerte su C-Ompama desde la
este munido ....
hora tristísima en que perdiste, en vísperas de
Primero, siendo muy niñ~, m~
boQas, al qu.e te ofreció su nombre.
.
Susa.na.-Es verdad, padre. Muchos mozo&amp; n- #madre· &lt;lespués .. ¡oh! ¡que horrible!' repentinament~ Y ~11 víseos y elegantes, solicitaron la mano de l\Iargarita desde que mi Enrique murió, dejándome sol- peras de ca,sarme, m1 novio; un
te~a y viuda, y M,argarjta no aceptó nunca las año después, mi pa~lre. · .hoj~- ·
mi hermana. . . . m1 h&lt;p-mauilta
ofertas de ninguno.
menor. . . mi querida l[argot,
El P. Simón.-Susana, hija mía, puesto que
que sacrificó por ml s~s allos
el confesor de Margarita está ausente, es para
juveniles ... mi. 1rnrmamta Uarmí un &lt;leber imprescindible y que la Pro,iden•
got, á la que -debo ~ner compa-cia me impone, dar por la primei:a y quizá ¡ay!
ñ-era en m1s horas tristes ele solpor la postrera vez también, la absoilución sacertera ... ¿ por qué, Señor, hiciste
&lt;lot~l á tu hermana. Voy á cumplir con ese deber
que yo amara tanto, tan,to á ~n~
triste en verdad,
rique, que -sobre su cadaver JUre
" E•tra1W,O el P . Simán y Susána á la alcoba de Mar- no -casarme nunca.? . .. ¡oh, no,
garita.
nunea!. . .. y mi pobre Margot. ~. mi pobrecita
hermana hiw el mi,smo juramento por no sepaJ¡}l P. Simón.-Ilija mía, ¿ estás ya preparada
rarse de mí, mientras viviera ....
para confesar tus culpas?
El P. Simón ha terminado dc. con~
J~ar á Ma.rgarita y llama á Susana.

El P. iSimÓill.-(entrando).Susana.. . tu hermana te llama .. . acércate ... quiere antes
de pre.sentarse frente á frente del
Dios santo y justiciero y único
que a.doramos los cristian08, implorar tu perdón.
Swsaua.-¡ Mi perdón!
i\Iargarit,,.-Sí, Susana, j tu
1
·perdón!
Susana.-( sollozando y arrojándose en los brazos de Margarita).-,;, 31\i perd¡ín?. . . i Pero
de qué? 'l1ú me sacrificaste tu
existencia toda ....

Mlarg-arita .----a:E.kúchame,

Su-

sana.. . . . escúcl1arne. . . . no me
interrumpas ... se acerca la hora tremenda, y es muy grave . ..
muy grave lo que tengo que d-e!irte.
El P. Simón .-,:ieñor, Dios
mio, envíales tu fuerza. . . manda sobre ellas tu m.isericordia y
dales ánimo y valor .. .
Uarmi.rita.-¡ Su-sana! . .. ¡ Susana!.. . neér~ate. . . . ~cúcharne. . . 110 me interrumpas .....
Es horrible lo que voy á decirte
.. . ¡oh! ¡Dios mío! ¡Dios mio!
110 me interrumpai::, Susana ... .
i. Te acuerdas de Enrique? .. .. .
de tu novio . . . . de Enrique .. .
;te acuerdas? ... yo tenía enton~es doce aiíos . ..... ~ a-cuerdas
¿verdad?

Susana.-Sí, Margarita; bien me acuerdo.
Margarita.-Enrique era muy guapo, verdad?
Enrique . .. ¡oh! la primc:r:a vez que se presentó
en l.!asa, iba. á llevar á papá una buena noticia ...
¿no es verdad? la noticia del triunfo d-e un litigio . ... ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Dios mío! aparta esta visión en mi hora postrera ...
¡ Qué bello est,,ba Enrique! ¿ Te acuerda~, Susana?., .. Mientras habló con papá yo estaba observándolo. . . . desphés, cuando se alejó, le ví
alejarse . ... y crnmdo me dormí, soñé con él. .. .
luego . . . . luego . . . luego ...
Susa.irn.-¡ Oh! Margarita, hermanita mía, ¿ cp1é
vas á decirme?
-Margarita .-Escúchame! ,escucha. . ... no me
juterrumpas ... Enrique volvió á casa varias veces; yo le miraba, le miraba, le quería devorar
con los ojos; y-0 no pensaba en nada más. que en
él, y en voz muy baja .. . muy baja, murmuraba
al acostarme: Enrique ... Enrique.·... J~nriqne
Sampierre.
S:1,::.ana.-Ca1la, Margarita .. . calla .. ..
Margarita.-Déjame, déjame, 1&lt;léj8ill110 COll·
clnir . .
El P . Simón .-irargarita, hija mia; prosigue.
Margarita-Después ... -después S€ dijo ,en easa
que ibas á casarte con Enrique ... y entonces,
Susana, sentí un pesar mny grande ... muy grande, lloré tres noches ... en tres noches no donní
ni un solo inst,,nte. . . Enrique iba á ,erte todas las tardes ... , .. todas las t.ardes . . . . al ponerse el sol. . . ¿te aenercl'8i?
Susana.-Calia Margarita, calla .
El P. Simón.-Prosi¡rne, hija mía . ... D'os
omnipotente: envía sobre ellas un rayo de tu djvina rnisericoriclia.
Margarifa.-¿ Te acuerdas, Susana? Tú bacías
unos p,,stelillos con harina y mantequilla .. . . .
¡oh! no me interrump't1s . .. hermana mía .... 110
me interrumpas ... si fuera. preciso haría yo en
estos momelitos lo misnH&gt;, lo m'.smo que tú hacías .....

• •

•

1,1\:

TRIUNFADORA.

encuentro con Enrique, y no me perdona haber
sacrificado su felicidla.d en la ferra ... . ¡Oh!
¡ Dios ·mío! y si murió en pecado mortal. .....
¡ Susana! ¡.Susana! voy á morir y neces ito tu perdón . .-: . no puedo -compareC€r m1te Dios ni ante
él. . . . mlte mi víctima., si n l1evar tu perdón .. .
Perdón, 'herma.na m ía, perdón ....
(Susana solloza en silencio).
~ 'EL P. Simón.-Susana, tu hermana va á presentar se ant.e el Dios omnipotente y justfoiero ...
Susana.-(sollozando sobre el cuerpo de Mar-

y el beso mudo, pasiona1üe _v la..rgo,
fué la plegaria dre dos a!Jnas locas
al hundirse en la nceh,e &lt;l-el letargo . ..

)

rrristán enamoróse &lt;le la ~Iuerte
iencarna.ndo su forma ,en la de Iseo.
:y al apurar el filtro: ¡quiero verte!
--exclamó con las ansias diel deseo.¡ Ah! qué he rmD&gt;~a fué aquella Epiphanía
de un nuevo Amor; ¡ qué grande el Episodio!
y qué hermoso Tristáu, ouando r1:10ría
s: n rencores, sin quejas y sin O.d10.
Hundió la frente cálida, en el seno
d-e li:t muj,er, que loL':8, de eutusiaE-1110
sorbió la l1ez amarga del rnneno ....
Y en el postrer espasmo,
'C U-ando á la. Tierra. Augusta fecundaba
t&gt;l Sol naeiente, con su pólen de oro;
cun.ndo todo cantaba
v ese canto ,á los cielos se elevaba
~orno un himno de amor, gran-de y sonoro:
el hf'roe y la mujer unen sus bocas,

€nrique J'o rres J'orija.

garita) .-Te perdoHo, hermana mía . .. y que Dios
te perdone como yo
TEL ON

.Cuc de J'oberal.
N. de R.-- El a.rtlcuto qu':! antecede lo h~mo&lt;J reoro1ucldo del "Có-

mico,'' p'lr el placer de o b3eqnlar á u uestros lectores con los grabadoi que Jo ilmtran en un t11.m 'lilo m,¡,yor, pa.1"1l que se pueda apreciar

en elhlS tanto el talento de la Sra. Vi rginia FJbregas, que interpret ó
i&gt;.n su acmurt Pl arnimento, · O'lln el gusto arttstico del Sr. !h.nuel
Torre,s. que fué quleo tomó las fotog rafias.

Yertió la luz su viI"ginal tesoro,

y sus pupi~as al mostrar el cielo,
¡ rodó una. perl--&lt;L de candente oro!

II
A 11oc h~cer.

LOS DOS CREPÚSCULOS.
I
A man ecer .
Abrió su cáliz la naciente aurora
como una flor en búcaro de grana;
y al sonreir, sobre L1 mar lejana
se disipó fa luna soñadora.
Los rerdes prados que el Abril colora
Ee -ci ñeron la frente soberana
de esas perlas que lleva la mañana
en el rubio cendal que se eva.pora.
Hasgó el oriente su rosado velo;
· Janzó la tierra su cantar sonoro
y huyó la noche con medroso vuelo.

La tarde huyó corno invertid-a aurora
arrastrando su túnica de fu-ego,
y fué extendiendo por los campos luego
el crespón de la norhe solladora.
L::is verdes pr,1dos que el abril colora
entregaron EU e&amp;píritu al sosiego.
y Yoh·ió ele los campos el labriego
echando al aire su c . rnc:ón sonora.
·vibraron en los varnes las esquilas;
el grillo pre] udió bajo Ja m-ata.
-y las aul'as quedáronse trauquilag_
Plegó la luz sus velos de escar1ata,
~' al apagar el cielo sus pupilas,
j rodó una perla de bril)ante plata!

Salvador ifueda.

�...
Domingo, 28 de_Ociubre_de_ 1~00. ,.

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Octubre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

•

Puesto de tamales y atole de leche.

LA KERMESSE EN TACUBA.YA.
El domingo ú1timo, con un entusia_smo excepcional, se venficó en Tac:ubaya una luc1da kermesse ,de la cual dan idea nuestroti grabados, y en
• Ja' que tomaron parte no sólo Jas prmc,pale:; íam&gt;
lia.s de -aauella población, sino también muchas
distinguidas personas ,de esta capital y (le los alrededores.
El objeto de la fiesta fné c'6lebrar la reelerción
del señ,or General Díaz, idea qu-e na-tió en el seno
de una. junta presidida por el se1!~r Li~. Don !gn acio Mariscal. Dicha jnnta com1e1&lt;0:i1ó a los i!:enores J-osé María. Villasana, A urelio González Carrasco y ·Lauro Ceballo,s, para que diesen forma al
pensamiento.
El sitio elecri&lt;lo fué ]a. Alameda de Tacubaya,
que presentab~ un aFpecto magniñ_oo, por lo bien
combina.do del adorno, que resulto elegante ":' artístico. En los.ángufos Suroeste y :Noroeste se levantaro n &lt;lo.s grand-es portada~, en las c-uale:i, sobre petleslales de doo y medio metros _de. alturn,
se veían unos obeliscos rematado~ en mastile-s que
.-tenían como -adorno guardas y reJi.eyes ei:idlo rcIiacimiento.
Multitud de faro1il\o.s, ~feudos:' rortinaje~ completaban el •domo general. Entre los pne,tos artísticos, citaremos el d€:Stma&lt;lo al expendio &lt;le
confetti . Se levfl.nt6ba. á la .sombra. de un corpu-

La fuente maravmosa.

Este espejo estaba cruzado por una banda simbólica y las otros tres por guirnaldas de flores.
CO!lllpletaban el adorno, tibores y vasos esma1tadoo con d ibujos dorados.
En el remate del frente, en un espejo reYe-Btido
de lazos de crespón de todos colores, i::e leía ·'Confetti."
Era directora del puesto, la señora María B. de
.Ma-vers y expendían la mercancía, fos señoras Maria Maya de Villnrreal, Lili :Mavers &lt;le Nate ra, ]as
señoritas Maria Jiménez, Elena y Margarita Mavers y las niñas Loló Mavers y Angel ita Yilluxreal.
El puesto de tamales era uno de ]os más bonitos
y más extensos. Se encontraban al fr.ent,e de éJ, ]a
sefiora :Afatilde Oliva d,e Guerrero, Directora del
puesto, y las -señoritas María, E!&lt;ther y ·v ictoria
Iturria, Elvira, Sn.ra. y Esperanza Cosí-0, S,ua y
Elena Aparicio, :l&lt;Ianu.ela, Eulalia, Lnpe y María
Guerrero y Carmen Gándara .
El · puesto de tl11loes y pasteles, muy vi.::toso,
represen taba un pabellón neo-greco y atendían á.
los visitan tes la señora F)stela González C'arrnscn
de Garza, y las señoritas A,clela Nor:t!ga :· Fro,ge r;
Elell&amp;,, Cecilia y J ose.fina. I?rog-er, Martrarit·a Aubert, 'Lupe L ombardo, Ana Romaní, Rosa Prieto,

La Banca.

lento olmo, aorovechándme su grueso tronco como oolurrnna de sostén.
De un mostrador circul ar cubierto de tela verde. transparente con encasetonado polric..Torno,
flrrancaban una ,serie de columnilla~ revestidas
de musgo. con guías de rosas artifici-ales, blaní'as
y roja~. La. techumbre era bien original. Unrr
triple bambalin a de papel ·de seda se prendí~ en
torno de la línea. de la tech umbre. eoronru&lt;la ésta
nor 1ma seri.e de bandera...~ de -crespón de todos rolor,es, ,e n gruuos, con aplicaieioneR &lt;le mo-W~ ele
-plRt.a ~' oro, ba.nd,erola.s que jugaban capricho~amen1.e á imDnl-sos &lt;lel viento.
Distribuidas veíanr.ie también grandes :Aorpr,i {ld
lis á colores, junc-os -de un m€h-o qne sernehl1~n
flrroiar Sf'rpentinfl~ y ,e¡;-cudf\c:: de confetti, orlrirloq
&lt;le ]azos de crespón y de plumas en rica variedad
ile colores.
Bajo Pl Rrco que conef.ln011ílía. en clir:,,c-tión ~
h ·p-0T°UHla &lt;le] parque, lucía una PBtatn~ d,e n-,pfr1l
de- fa.m año m1tural, representn11,dn 1ma P'-"rlrrvn
PtíopP. -:rnoyada sobre una mesana de tornett,das extremidades.

Dulces y pasteles-.

Hcrminia Ramiro, Sara, María y Elena Ruiz, Jifaría Echegaray y Josefina M:anterola.
La Banca, donde rejnó el mayor orden, estaba
ador_nada con ricas colgadu ras de seda. ::le encargaron del cambio las disti nguí-das -seüorns Laur..,
::l. de .Mari,,cd..J, de García rreruel, Schmi1dtle:n,
Gómez Parias de García, de Velasco Rus, Marisral
de Morán, Laura Mariscal ele Maris-cal, y de del
Yallc; y s-eiioritaR Carmen Mnri~cal, Q,uerejazo,
'l1ere:;a. del Villar, ).1,uía rrerei::a Limantour, María
del Va.lle v Mar;a Luisa Gómez Farías.
En. el litdo Oriente del parque existía un solo
pne~ro c;ne ntra 1a fa¡;: mir,H1n::: por el lujo de ~u
decorado. Era una tie11rla chi1m de dos ,uco,s, cu-

1

Primer premio de «El Imparcial.

Otro puesto de con!ettt.

El interior ofrecia grandes Mrp'ref.la~. no l., TT"'i::a ('ircular del centro aTrancí'lha nn ·í'Uf'lrlrailo de
Puesto de COnfettl.

P~Peios hisPladoo, v oorrespond ín a'l &lt;lel fre1,i-,, 1111
hnsto d1el íl-enenl Díaz. qno O";tentah{I h h!t1i-O:t
tricolor, distintivo de la Primero Magistratura .

Segundo premio de «El Imparclal.»

yas oolUJ1Jnas estaban re,esticlas con t ela~. rolar
rosa y verde nilo, en forma -de bul1on es. Persia.nas de canuti1lo y cuentas de colores se aibrían artísticamente. El remate ,contenía una, ri ca vanedacl de abanicos. J~t1taba destina-do á la venta
de tó.
.

Seguían después los puestos de flores, cerv·eza
juguetes, te, cantina, c01úetti y rifa zoológica., to~
lodos muy bien aten didos por las más henoosas
señoritas v más respetables damas de la oooiedad
. tacubayense.
La kermesse estuvo concurridísima y asistió á
ella el señor Presidente &lt;le la República.
"El Imparcia!J" &amp;:efü1ló kfos prem:os ,pana los
puestos mejor adornados, que resultaron ser á
juicio de respetable jnrado, los de tamales y confetti, que reproducen nuestros grabadQil.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Dominrro 28 de Ootuhre de 1900.
~

Dom ingo 28 de Octubre de 1000.

EL MUNDO ILUSTRADO
be1lón portugués es un simple alm~én, una esta.eión marítima. En su parte supenor, algunas
&lt;leeora,ciones de caia y de pesca; en la base, cuerdas y amUloa como los que se ven en las ca~l,es
&lt;le los puertos: he ahí tc,da, 611 ornamentaC'lon
exterior. Al 1,edooor del 'edlificjo _l,orre 'Ull'~
banqueta d-e pequeños guijarros blancJS, ej-e:cutada por obreros po,r tugueses Jlevados e~pec1almente á Paris p-ara ·aar una muest ra de ese modo de pavimentraeión nacional.
.
En el 1'roca&lt;lero tiene Portugal una. segunda
instalat ión especial, cerca de la avenida de Jen? 1
arriba ele la sección egipcia. Es éste un pabellón
afe&lt;etado á las colonias de :lfadera, del C'abo Verde,
&lt;le Anrrola, del l\.Ioza.mbique, de 001., etc. etc.,
d{rnde ~ ve la expo,sición de los productos de dichas posesiones.

LA GRAN BRETAÑA.

.-.. :::';'- ""'~- -

- .;..-_-- -_:--.- _:..:,.;.,__.e:.·-- -

Pabellóu de Portugal en la Plaza de Orsay.

NUESTROS GRABADOS.
EXPOSICIÓN DE 1900.

PABELLÓN DE SUECIA
El pabellón de la Suecia es el terreno de los
pabellones extranjeros qu e bordean el Sena, inmediatos al pu,e nte de 11.Aama. De un,t estructura
eminentemente nacional, está ICO!lrstrufrlo por
completo de madera de sabino, del eolor natural.
BJ. arquitecto, M. Fernando Boberg, no ha intentado disi.im ular este rú stico elemento de construcción bajo u na capa de pasta.
De arriba á abaj.o, las :fa.chacfas, cumo los techados, están hechos ele latas labrados y superpuesta.s, como la pizarra. en los techos franceses.
La su&lt;periicie del todo está cubierta por un barniz brillante.

LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS

0

AR Q UEOLOGICOB

En las edic iones d'.a.rias, hemos

dado cuenta pormenorizada de los
valiows descubrimientos arqueológicos que
se han hecho en la ,calle de las Es8alerilla.s,
al practicarse las obras del drenaje.
Oon mucha justicia se ha prestado tod a
atención á estos descubrimientos, que ú la
vez que proporcianan la posesión de v.erdadcras joyas de arte antiguo, atlararán muchos puntos históricos y serv:rán para f,orrnai~c idea exacta del grado d,e ad elanto aleanzado por las razas aborígenes.
Las excavaciones van á continuarse, y .es
opinión de los arqueólogo.s que han de se l·

G.rabados tomados de fotografias

directas.

El conjunto de este pabellón ofrece un aspecto exótico, que tiene verdadero atractivo, sobre
todo, visto desde el Sena, haeia el c aal f:&lt;e abie la
gran loggia &lt;le macisos arcos qne forma la planta
baja del ediJlcio.

EL PORTUGAL
El Portugal es uno de los raros país-es que,
no queriendo ó no pudiendo ofr€cer.se el lujo
&lt;le un verdaero ¡ralacio en la ~-aHe de las Naciones, se ha.u resignado de buena voluntad á i-er
allí representados poir una 1Co11.s.rtruc1.;ió11 ·m o&lt;le¡;la.
Aun re ha distinguido de otros, tales como
los de Dinama.rca, Finlandia, etc., en el hecho
de abdicar en toda pretensión artíst'c11. E l pa-

Ya ha sido notada la simplicidad &amp;parente del
pabellón que representa, entre las otr•as nacio.nef,
a la poderosa y rica Inglaterra. Delante de sus
fathadas, gTises y 30briamente ornamen tadati,
dücurre la muchedu mbre &lt;le visitantes, resi sin
tiempo para detenerse.
El visitante que pasa die ,l argo s:n detenerse á
visitar el pabellón Inglés, lleva la impresión de
su insignificancia exterior, y mucha sorpresa le
causar ía oír deeir que did10 pabellón es, de tO{las
]as ,construcci-ones de la Calle de las Naciones., fa
que más ha. costado, a'6Í como en un baile de trojes lois oropelc-s más ornamentados de oro, los más
constelados de lentej uela, están muy lejos d&lt;J representar el vaJor de u n tTaje ele líneas- simp1le;i,
a,rtfaticamenOO tallado en una ri&lt;:a tela..
('o;:mo 'l.1s otras naciones, la Gran Bretaña ha
bu~ca:&lt;lo, pues, un éxito en la Exposición Universal de 1900. I'ero á ello se ha esforzado por
otros medios diferentes de los de sus émulos. Se
diría, en efecto, que adivinó que Alemania buscaría su triunfo en la enormidad casi sin medida,
en la exhibición orgÚllosa. tle su poder productor,
en la opulencia un poco pesada de sus instalaciones y en la pompa &lt;le sus decoradoo. Los AngloSaj,o nes han evitado seguir á los Germanos s-ob1'e
este ter'reno.
El pabellón Br itánico es, en Jin, un edifi~io señorial.
Por otra parte, e9 u n c1stilI0 auténtico, puesto

c1e positivo interés los descubri:mien tos que se sigan haciel1'do, opin ión tanto más fundada cuanto
que, en efecto, haBta. s.iete y medio
metros de profundi&lt;lad se han enc'Ontra.do obras tan importantes como es el c1ronamiento de una to rre almenada y de fo r ma circular.
PuÍilica.moo en esta plana algunos de los
olJjetos má.s curio~os que hemos fo tografiado v que r epresen ta n lo siirniente :
1· v 3. Zahurnadores .-2. El último ídolo
encoiitrado.-4, 7, 9 y 11. Instrumentos
que se empleaban en los sacrificios humanos.-5 . El dios del aire y el indio triete.(-). Brazero destinado á la Donservación del
fuerro sagrado.- 8. Vasos sagrados.-10.
R os~rio de c.uentas.-12. Urna funeraria,
ve1'&lt;1.aderam:en te n otable por su estructura.
Pabellón Real de Suecia.

Pabellón f. eal de la Gran Bretafl. a.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 28 de Octubre de 1900.-,

La c-,,remonia civil tuvo _lugar en la sala del
en la capilla del
T rono, Y la ceremonia reltgtosa
.
b'
d· 'i
palacio, donde M~n~ñor S~m, arzo ispo e D unieh dió la ben&lt;licwn nupe.al.
, .
E;itre los asistentes se veía : el rey d~ ~elgica,
el conde .Y la condesa de Flandes, e( prmoipe reente d,e Ba.viera, el rey de Rumama y ~mnero~oo personajes titwlados que perteirncen a ambas
ca;:~-a esta solemnidad, se ha-bía desplegado u~
gran aparato, siguiendo todas •las re~las de ia etiqueta: los prí..ncipes es~ban en umforme de gala; las princesas, en tra.Je e8cota.do, oon el manto
de corte, -cuya. cauda era llevada en los ~fopa.rtamentos por damas de honor, y, en la ca.pilla, p~r
pajes reales, vestid,oo 0011 ele~antes tra¡es antiguos; al paso del corte30, hacian los hon-0res, arqueros ,es-t:dos de gala. . ,
.
.
El mismo día, eon ocaswn d-e dicho matr'lmonio, Bélgica estaba de fiesta, p~r todas partes flotaban las banderas belgas y bavaras; se celebraba Te-Deum, en toda&amp; las iglesias, y las. ~ndas
nülitares recorrían las ciudades d-e guarmc10n.
En Brnxelas deben ya haber tenid.o lugar
gra,ndes fiest.as ofi.ciales y populares al regr.e;o de
los nue-,os esposos, que eran esperados el sabado
G del presente.
.
.
rrocla Europi estaha pendiente .·de este matrimonio, ca.&lt;si real, en que ee han unido dos Estados
de importancia.

LOS RELOJES.
Lo que está en los ·li

bros de Braharua está
en su corazón. Ni tCt ni
vo sabí::n.nos que hubiera. tanto ruo:110 en el
mund-o.-(Pron~rbio Irudio.)

El Principe Alberto de Bélgica y la Priacesa Elizab?th de Ba.vlera.

que reproduce, en sus grancies líneas, "Kingston-House," hermosa muestra del estilo Isabel,
construído en Bradford-sur-Avon, á seis legua.5
de Bath, bajo el reinado de J acobo I. El arquitecto, Edwin Lutyens, ha simplificado aun_ su
modelo, eliminando todos los detalles que ¡uzgó superfluos, con el fin de Megar á la. discreción
completa, cuidándose, al mismo tiempo, de la sequedad.
.
Las fachadas Norte y Sur, dan sobre el Sena y
sobre la Calle de las Naciones, y son, sin embargo, muy vistosas, gra.cias á sus t res "bow-windows" -en saliente. Los techos bajos tien.en pequeños piñones regulares. En los ángulos, se ierguen ,esbeltas chimeneas de la.drtllo. Se imagina
tal habita,;ión enmedio de un gran parque, lleno
de prados y boscajes. Se&lt;'ía hermosa destacándose oobre un fondo d,e verdura, en lo alto de una
basta terraza en pendiente, á la que se subiría
pO:r grandes avenidas describiendo ampli .. s curvas. Todo esto le falta, y siu .embargo, en su
destieroo fil borde de un río parisi,ense, el eastiIlo Inglés tiene gran aspecto, visto desde la ribera opuesta, con su silueta, de color y líneas apasibloo, reflejadas -en la. lenta agua.
Hemos dicho que el pabellón de la Gran Bretaña, ha eostado más caro que ninguno otro ele
sus vecinos. Este oo es, en efecto, un ,edificio
engañoso de madero y de ·pasta. Ha sido construído todo, de fierro y &lt;le oemento. Toda la armadura del edificio es metálica. De esta manera oo ha obtenido una incornbustibi1ida.d absoluta.. Más aún, por exceso ele precaución al
mismo tiempo que por refinamiento de corrección, 110 se ha querido que un restaurant ocupe la
planta baja.
Todas estas precauciones fueron motivadas por
el fin á que ,se destinaba el edificio, d!1spuesto en
vista de las recepciones del Príncipe de Gale¡;:,
y por el valor inestimable de las obras de arte de

pintura inglesa que debían llenar sus galerías.
La ent.rada para los visitantes, está sobre la
Calle de las Naciones. A tra,·és del pabellón se
les ha trazado un itinerario que les hace recorrer
todas las salas de ambos pisos, y les lleva después
á una puerta de salida lateral.
.
De un extremo á otro, es aquella una exposición del arte de amueblam:,ento· inglés. En ella
han cooperado las más grandes casas del Reino
Unido. El visitante se pasea. •terdadera.mente en
un castillo priva-do, donde, de la noche á la mañana, podría instalarse y vivir un gran señor. El
estilo moderno y los estilos antiguos, se han repartido los vestíbulos, las galerías, •las recámaras,
las bibliotecas. E,l tono mate de todas las maderas, unifica el conjunto.
Puede decirse que el confort, el estilo y el arte bri,tán'.cos, se encu,entran resumidos, bajo sus
aspeetos más seductores, en este pabellón real.

Matrimonio del Príncipe hereiero de Bélgica.
El día 2 del presente Octubre, se celebró en
Munich, en el palacio real, el · ma.trimonio del
Príncipe Alberto de Bélgica y de la Prirucesa Isabel, duquesa de Baviera.
El Príncipe, que tiene ahora veinticinco añOB,
nació en Bruxelas el 8 de Abril de 1875. Hijo
del Conde de Flandes y nieto de Leopoldo n, es
heredero presunto del trono de Bélgica, por haberse extingu:{lo la desceudencia masculina del
rey actu~l, con la muerte de Leopoldo-Fernanclo, ocurrida en 1869.
La Princesa, nacida en 1876, en Pose-ri.hofen,
es la hija del Karl-Teodoro, &lt;luque de Baviera,
y de María-Josefa, duquesa de Braga.nza.

E-sto empezó en broma y concluyó muy en seno.
Platte el subalterno, que era pobre, tenía un
reloj de 11' aterbrnry, co11 sencilla cadena de cuero.
El coronel poseía también otro Water?nry y
por cadena. un pedaz? ele correa qne hab1a p~rteneciclo á una cadenilla barbada: son las meJores, &lt;:ortas y fuertes.
·
Entre un pedazo ,de correa y una C'adena. de cuero. ha.y poca diferencia, y entre dos relojes de "\Vaterbur~' no hay ninguna.
Todo el mundo en el pueblo cono-cía la cadena del coronel.
N'o era éste jinete, pero le gustaba hac?r ereer
{1 la gente que lo había sido, y forj-,1ba las histor:as m..ís fantásticas, respecto á una$ bridas ele caza, á las cuales, este reBto de cadena había pertenecido.
El coronel era. además, hombre muy religioso.
Subalterno y jefe estaban vistiéndo,e e~ el Círculo, con mm:ha prisa, porque se les hab1a hecho
tarde y, ¡ lo que es la mala sombra!
Los dos relojes, con las cadenas colgando, estaban colocados en un estante que había debajo de
un espejo, ¡ qué de5cuido!
Platte, terminó el primero, cogió un reloj, se
miró al espejo, arregló el nudo de la corbata y salió corriendo.
Cuarenta se~undos después, el coronel hizo exactamente lo mismo que el subalterno había hecho,
y se marcharon ambos, llevando cada cual el reloj
del otro.
Habrán ustedes observado, que muchas gentes
religiosas son profundamente suspicaces, y aparentan-con un objeto puramente místico; cla_ro está-un conocimiento de todas las malas acciones
superior al de impío. Tal vez fueron muy malos
antes de convertirse, pero ele todas suertes, es lo
cierto. que en imputar cosas malas á otros y conYertir en pésimo lo que es en sí inocente, ha.y entre esta buena clase, unos tipos superiores.
El coronel y su esposa, pertenecían á esta especie de seres; pe.ro la mujer era peor que el marido.
Naclie fabricaba el escándalo como ella y por conducto de los criados, con lo que está dicho todo.
Sembró la discordia en casa &lt;le Laplace; evitó
el easamie1lto Ferris-Haughtrey é indujo al joven
Buxton á abandonar en los llanos á su mujer el

Domingo 28 de Octubre de 1900.

EL MUKDO ILUSTRADO

por la caída del call"l'Uaje y había reconocido la
voz de 1.1_1atte, que por cierto le era simpátco,
cuando ponía á la yegua como un trapo.
Al vede al otro día, le enseñó el reloj y le eontó la historia del dueño. El subalterno movió la
cllbeza, guilló los ojos, y dijo:
-¡ Qué cosa más repugnante! ¡ qué asco de
viejo! j Y eso con sus mojigaterías! Yo enviaría el
reloj á la mujer y pediría explicaciones.
Urs. La.rkyn, pensó por un instante en los Laplace, á qu ienes había conocido cuando creían el
D:DO en el otro, y respondió:
-Se lo enviaré. Creo que le daré un buen rato,
pe.ro,~no lo olvide usted-jamás le diremoo á esa
muje.r la verdad.
Platte sospechó que su reloj debía estar en poder del coronel, y creyó que la devolución, con una.
call'ta a.paciguadom d-e :i\frs. L·a.r kyn, sólo produciría algún disgusto pasajero.
·
La .señora. Larkvn estaba más en lo cierto: sabía
que una gota de ;eneno encont.rarfa teneno muy
apropia&lt;lo para hacer sus efectos en el corazón ele
la coronela .
El reloj. con Ia &lt;:arta, qu,e contenía algunas observa-e.iones respecto á las hor-as de recogerse el coronel, llegó á poder de la mujer de éste, que llo~
ró encerrada en .su cuarto, nüentras pensaba lo
que debía hacer.
Si había alguna mujer bajo la bóveda del cielo
á ]a cual odiara -con santo fervor la coronela, era
s:n duda }frs. Larkyn, mujer frívola que llamaba á
primer año de matrimonio, por lo que Ta pobre la señora del coronel la gata vieja.
señora y el pequeñuelo que tenían, murieron.
La coronefa decía que en l,as rernlaciones alTod-a-5 estas cosas, se recordarán en daño de la guien había tan notable como :Airs. Larkyn. y hacoronela, m:e11tras haya regimientos en el paí5.
cía otras citas ele las escrituras, sobre todo, del AnPero volvamos al coronel y á Platte.
tiguo Testarnen to; pero ella era la únü~a. que se
Ambos, al salir, tomaron caminos diferentes.
atrevía á decir algo contra Larkyn, á la que todos
El coronel fué á comer con dos capellanes, tenían por una mujer muy divertida á la par que
mierntras el subalterno se dirigió ú tomar parte muy honrada.
en un hanquete de muchachos solteros, al cual,
¡Pensar que el coronel, -su m~rido, había esbsiguió una partida de whist.
do sembrando relojes bajo las ventanas de tal per¡ A qué causas obedecen á veces las cosas! Si sonaje y en horas pecaminosas, mezclado esto con
el criado de Platte le hubiera puesto á la yegua lo tarde que había regresado la última noche,
]os a.rr-eos nuevos de camino, los remates de las era . ... .. !
anillas, no hubleran podido, empujados por la acEn este momento de sus reflexiones se levantó
ción de las riendas horadar el cuero del sillín yendo y salió en busca del coronel que lo negó todo
á clavarse en el lomo del animal, cuando el subal- m@os la propiedad del reloj.
terno volvía á su casa á las dos de la mañana, y la
E-Ha le intimaba por la salvación de su alma que
yegua, ni S€ habría. encabritado, ni habría da.do ~ijera 1a verdad; él negó &lt;le nuevo usando dos pauoo huída, ni habría ido á caer dentro de una zan- labras feas, y ante tal cou.ducta, la coronela, conja, volcando el carruaje y enviando á Platte, co- tuvo el aliento por un espacio de tiempo igual al
mo si hubiera sido una pluma, por encima del cer- que un hombre necesitaría para respirar cinco
cadQ de aloes, al parque, admirablemente guarda- veces.
do de Mrs. Larkyn; ni este cuento ,e hubiera esEl discurso que le arrojó des,pués no nos imporcrito jamás.
ta. Fué el de una mujer celosa y por añadidura
Pero la yegua hizo todas esas cosa.s, y mientras vieja y de mejilla~ hundidas. Una profunda desPlatte daba vueltas en el césped como un conejo confianza briHaba en él.
herido, el reloj y la cadena, salieron escapados de
L1egó á decir, que hasta el corazón de los niños
su bolsillo, como Ia espada de un miliciano sale de podí-an los demás hacerlo malo; y el odio rencorola vaina, cnanrlo se ha,ce fuego en un simulacro, so á Mrs. Larkyn y las creencias religiosas del co. y fueron rodando, alumbrados por la luz de la lu- ronel, salieron á relucir.
na, hasta deteneree al pie de una ventana.
Por encima de todo, para agriar más la cosa,
Platte se levantó, metió su pañuelo debajo del estaba el m~ldito reloj, con cadena y iodo, sonansillín, enderezó el carruaje, y prosiguió la mar- :lo en la palma de la mano, seca y temblona, de
cha.
la &amp;eñor,a coronela.
Admiremos ahora los trabajos- de Kismet (el
En aquel momento creo que -experimentó algo
destino). i Ciertas cosas no oenrren dos veces en semejante á las sospechas implacables que semun siglo!
bró en €1 pensamiento dBI viejo La place; algo paAl terminar la comida del coronel con los dos recido á las amarguras de la pobre Miss Haughcapellanes. ,iquél se desabrochó el chaleco y se re- trey, y algo, -en fin, igual al cáncer que devoró el
costó ,sobre la mesa para ec~ar una ~j~da sobre corazón de Bux.ton al ver .:i su iffieliz mujer expialgunas de las nanacionei;: de las Misiones.. La rando.
llave de la cadena, se salió del ojal, y el relo¡ ....
El coronel tartamudeó algunas explicaciones y
el reloj de Platte, se &lt;leslizó trauqui!amente s_obre recordó que su reloj había desaparecido; pero el
la alfombra, donde el criado le hallo á la manana
misterio le iba pareciendo cada vez más grand-e.
siguiente y se le guardó.
L~ mujer gritó y ·rogó alwrna-tivrumente hasta
El coronel se enc1minó después á su casa en buscansarse, y entonces se marchó peooando en los
ca de la. mujercita de su ca.razón; pero el cochemedios de "castigar el duro corazón de su mariro esba.ba borracho y perdió el camino, por lo que, dq,'' lo que traducido á nuestr-a gerga quiere derecrresó
á
una
hora
tan
desusada,
qu~
las
excusas
e
cfr: en los medios de "retorcerle la cola."
que quiS-O dar, ni fueron oídas.
..
.
Profundamente impresionada con la doctrina.
Si Ja coronela hubiera sido una vas1Ja ordma- del pecado origina,l, no podía creer en la aparienr-a llena de ira y destinada. i la destrucción, hacia de las cosas: sabía demasiado y llegaba á saltos
bría sabido, que ·cuando un hombre se retr~sa por
á las más extrañas conclu.siones.
motivos que debe cal]a.r, sus excusas son siempre
Se lo merecía: esto destruia .su existencia, como
originales y conveniente~.
ella
hahía destruido la de Laplace.
Las estúpidas explicac10nes del coronel, prueban
Perdió la fe en el coronel, las sospechas crecieesta verdad.
.
,
ron .
· Admiremos de nuevo las obras ele K1smet.
Acaso-pensaba-había pecado muchas veces
E1 reloj del coronel, que con la mis1~,ª rapi_dez
antes
de que una misericordiosa Provid~ucia huque Platte penetró en el parque, escogio precisabiera
puesto
en las manos de un instrumento tan
mente para detenerse el pie de la v~ntana _de
in.digno
como
Mrs. La.rkyn, las pruebas _d~ la _culLarkyn, y ésta al verle á la manana s1gmente
pa.. ¡ Era un infame, un malvado, un v1eJO hberle reconoció y le recogió.
La noche anterior, haofa oídQ ruido oousado tinQ!

Mrs.

Esto puede parecer muy exagera.do en una mujer casada hacia tantos años, pero ,es un hecho antiquísimo, qu&lt;! 5i uu hombre ó una -mujer, se entretienen con deleite, en pensiar mal tle la,s gentes
que no le.s importa.11 y en esparcir lo que piensan, acaban por .pensar brnb1én mal de los que
les tocan más de cerea, y más les inler-esan.
Hay derecho á pensa r, que el mero incid-ente
ele perclerne un re,loj, es dema,sl-ad-o pequeño y triYial para. produeir tale5 diseucioues, pero otro hecho no menos antiguo, es a.quel de que en la vida,
-como en las carreras de ie·abaHos, lo:; peo-res accidentes acontecen merc-ed á las zanj·as más •pequeñas y á las emp·a]iza(las más baja-s.
Del mismo modo -se vé a,I gunas veces á una
mujer, que en otros tiempos y bajo otros climas,
hubiera siclo una Juna de Arco, a,porrea&lt;la con
todas las mo,les.tia.s propias &lt;le los vulgares quehaceres domésticos; más éste es otro cuento.
La oplnión que había tenido ,si.empre la eoronela, la hacía a hora más desgraciada porque insistí-a
más y más en creer en la villanía de los hombres.
Recordando cuanto había heicho, -era &lt;live-rtido
verla sufrir y contemplar los inútiles esfuerzos
que hacía p-ara. ocultar á la vista de todos sus sufrinüentos; pero en el pueOlo los con'Oci.an riéndose gra;ndemente porque la historia de la pérdid-a
del reloj, había tomado u,n a,specto muy dramático en los fabios de Mrs. Larkyn .
Una ú dos vtce.s Pla.tte, v:•enclo que el coronel
no aclaraba el misterio, dijo á Mrs. La.rkyn qua
la cosa ha.b ía ido demasiado lejos y debía dec irse
á la mujer lo que había pasado.
~Irs. Larkyn frunció los Jabios, s2.cu&lt;lió •lia cabeza
y juró que la co-ronela debía soportar su crGtigo
lo mejor que pudiera . ¡Na die hubiera sospecharlo
que abriga,r a odio tan profm1do una m11jer :frívola!
Platte no hizo nada y poco á poco llegó á ereer,
viendo el sil,e,ncio del coronel, que é~te había corrido aquella noche por terreno vedado y preferf.a sufrir su pen'.tencia, no muy severa Há e-star en
las lenguas de otras g-entes respeclo á sus horas
extraordinarias."
Platte olvidó poeo después todo lo referente á
los relojes y partió del país con su regimiento.
illrs. Larkyri regresó á Inglaterra con su ma.-1Jo,
cuando éste cumplió el tiempo de servicio en la
India, pero no olvidó jamás.
El suba.Jt~rno tuvo razón al decir que la broma había ido demasiado lejos.
Las sospechas y lo trágico de éstas----que nosotros, seres superficfales, no podernos ni ver ni

creer--BStá.n matando á la coronela y hacen desgraciado al coronel.
·
Si cuaJqrriera de elloo lee este cuento, podrá fijarse bien en las enseñanzas qu-e encierra y des· pués besarse los dos y volx-er ,á ser amigos.
·
ShakesP"are alude al placer de ver á un ingeniero hecho trizas por su propia batería; lo que
prueba que los poetas no deberían escribir de lo
que no -en tienden.
-Cualquiera podía haberle dicho que zapadores
y artilleros no son una misma cosa; pero sí, cocl'igiendo la frase, se substituye ingeniero con artillero, la moral viene á ser la misma.

l{udyara J(ip/ing.

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

.
28
D ommgo

a~

Octubre d.- 1900.

.fL MUNDO fLUSTRADO
AÑO VII--TOMO ll--NÚM. 19
blrect or: LIC. BA.PA.EL BEY.ES SPÍNDOLA.,

MÉXICO, NOVIEMBRE 4 DE 1900.

Su l, scrioción mensual fo ránea, S 1.50
Jrlem idem en la Ca.pita /,
1 .25
Geren te: AltJTOJTIO CUYÁS.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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