<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3675" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3675?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T12:40:41-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2315">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3675/El_Mundo_Ilustrado._1900._Ano_7._Tomo_2._No._20._Noviembre_11..ocr.pdf</src>
      <authentication>6ce071bb815f99ab79a25fca8c00806d</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117495">
                  <text>EL MUNDO ILUSTRADO.

Domi·ngo 4 de Noviembre de 1900.

,fL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VII-TOMO ll--NÚM. 20

MÉXICO, NOVIEMBRE 11 DE 1900.

Direot:o:r: LIC. BAFAEL BEYES SPÍllJDOL&amp;:.

HEBE.
ENSEÑAtiZA.

Cuadro de B. DUver.

Subscripción men.~ ua.l forá11ea, 11.50
I dem ídem en la Ca.p ita. /,
1 .25

Ge.rente: AJrTOllflO CUYÁB.

Cuadro de Raulbach.

�EL MUNDO ILUSTRADO

t. Á bol'do, - 2. EnOhina, - 3. Movimiento Eleotol'al. -4. En tnglate,.,.a,-5. Fl'ente á Ohesbu,.go.

1.-Estas líneas que muy claras y der~chas veréis, le,clores mío5, han dado, seguramente, un
quehacer e11·diab!a{lo á 1~ tipógrafos; e&amp;tán escritas á la altura de Xew-fornid-la.n d (leed
Terranova) por quien toclaría no ha si·clo ni siquiera. ca.pitán ·de buque, y aunque es magnífico
el tiemipo, el 1rnvío, (uno ,de los mejores, ya que
no de los &amp;up~'€1110s de la gran línea de navegación germano--americana, el ".A uguste Victoria")
-8e a,cuesta que es un gusto sobre babor y tengo yuc resolver, dos vecei::, por m:uuto, el terrible problema, de escribir en hamaca. ¿ Y sobre
qué os eS&lt;.:ribiré? No sé nada. Estoy en el
1imho que separa. dos mundos, y el qu,e no ffibe

1o que ha pasado do,r;¡ días antes, na&lt;la sabe en
este tiempo; el telégrafo nos cambia el panorama del mundo dos Yeces al &lt;lia, y si os hablo del
úl1timo que yo l1e visto vais á decir, que creo estar en mi élase contando á Jos rnucha,eho~, que
ron tnao ojo~. todo sonrisas, todo nervio[=:, y que
renuevan para mí la juventud con sólo sentir la.s
palvitaciones de su vida, una lección de h:l-5toria
antigua.

•••

•

2.-Cambiarernos, pues., los papeles é instruí-Orne
vo::otro:_ &lt;le, Jo que pa.sa :va• 41.rn no puedo hacer~º yo. ¿ lJué srn.:ede en ühina? Ya supongo llegado A l'eRín al Graa! von Yaldersee; allí supongo que no habrá encontra-do ó no encontrará las co~as fáciles . ¿ Se habrá deja.do, se dejarú vüjtar por el viejo camfuitróu del marqués
Li-Hung-Chang? Si se deja viEütar, si entra
'con él en plática.$, aun cuando no ha.ya protocolos, si consiente en reconoc-erlo e.orno com:siona&lt;lo por el íugitiYo gobierno 10hino~ ~quiY.:~!d1ú
ei'.'\tO á mm retirada, y el señor concle habrá perdido su primera bata.J.J.a djplomática. Porque si
Alemania, mu·.v ele prisa, en honor de la verdad,
puso e-orno conclieión, "sine qua non," para la.
pa2' el que previamente fuesen castigadio-s los
culJ.?aibles, reconO'Cidos tales por un jura.do internac10nal, e:- elaro que si pone esta condición al
debate perdió su terreno, su actitud, dió un paso
á retaguarcl ia.
Pero es cilaro que debe -darlo; no es la primera vez que e1 gabinete alemán a,tenúa en el terreno de los hechos la ftterz-a de una declaración
forrnula,aa ó inspirada por el Emp€rador; la actitud de Inglaterra poniéndose del lado ele la solución americana y que evidentemente ha arrastrado al Japón, deja á Alemania sola con la~ dos
naciones que son justamente las que tienen en
China menores intereses, mínimos, pudiera cle&lt;'irse, HlS augustas aliacla.s Austria é Italia. La
~ituaeión es falsa y lleYará al imperio gen11á11ico
derechamente á la guerra con China; pudiera
ser que esto buscase el emperador, y sería un golpe aud-az, pero acaso certero. Efectivamente, en
este caso, como la derrota ele los chinos es $egura, como e~a guerra. puede circunscribirse á un
rn,dio (le aeción que comprenda a1launos 0o--rancles
(listrito ... ~olame1üe, Cha11g-Tun, en° cloncle ya los
alen:an~-. tienen pose,-:iones; Pe-ti-chilli, que C'5
e-1 cl1stnto (le Pekín, v ac;1,so los &lt;:entrales é interiores del Yang--hé, ·resultaría relativamente fáril y la paz haría de Alemania la principa.l posee~lora ~n China. ¿ Y ésto quién se lo Jrn bría de
1mrpedJr? Al contrario, todos los compadres del
C'oneierto anti-chino, f.le apresuraJ·ían á tomar parte en la rehatiña. )fo intere5a mtt&lt;:ho, pues,
saber lo que allí pasa.

•••
3.-De lo que puedo con ma~·or seguridad hablaros, es del movi,n1iento electoral arnericrmo: he
atravesado los Estados Unidos casi. de un extremo á . otro. y ni desde las ventanillas ele mi vagón, ni desde la acera de mi hotel en X ew York,
he notado nacla. Diríase que los partidos se recojeo ry almace11an ail iento y fuerza para. partir el
uno contra el otro; p~nsaba hallar ,aquí un pue-

blo entero en movimiento y el suelo americano
estremecid-0 por el hura•cán de los meetings sin
tévmino. Nada. Una encantadora americanita
de San Luis Missouri, que pasó por ]as calles y los
salones de Méxiro, en el invierno pasado, blonda, ro~da y efímera como una. rosa matinal, esuibía. á un ami_(J'o mío, al comenzar el período
el·ectoral en los Tostados Unidn-s, que aquello iba
á ser la guerra &lt;le secesión de las palabras y los
gritos; y así empezó, pero hoy se h1 concretado
á la.s pa.labras, sobre todo á las palgbras de los periódicos, en és,Los si que la batalla es inmen:-a,
que sube de tono todos los días; en los periódjcos y en los anuncios; desde ªEagle-pass," desde don-de fa garra bruta-1 de la Aduana americ·an:a -'J&lt;:ude y estJ·uja a.l viajero, ha.sta la ciudaJ-imperio, pasamos por una va.lla de anuncios, ig'nalet. á los de las drogas y ele la.s novedades en maquinaria, que avisaban las visitas ele los candiflatos aquí y all-á. El más anuncia-do era, sin duda., Th . RooseYelt., que ha sido hasta hoy el gran
"speaker'' electoral dt!l grupo republicano. y en
torno del cual se han li'hado algunas batallas y
ha habido ailgunas lapidaciones sin mayor c'-0112e&lt;'.nenda.
Pero no 1e haie.e, nada parece capaz de galvanizar al cuerpo electoral que dió mucho de sí
en los Primeros momentos; en el hotel en que
v,iví dos dfas en Xew-York (&lt;le la Quinta Aveni-.
da) se reunía el comité directivo -del partido republicano_ en el E,stado, el más importante quizüs &lt;le la Unión, y algunos -de sus m~embros, s-erio~, insignificantes, cua:lquier cosa, veían impasibles al salir de sus reuniones, los 'Primores
con que los regalaba un propagandista demócrata
que había alquilado un cuarto en uno de los
pí~w más altos de un hotel contiguo y cle~cle allí
proyectaba con una poderosísima linterna, retratos é ÜBcripciones sobre el A1,co de triunfo en
"~taff' le\ antaclo para Dewey. No podían esas
inscripciones ser más expresivas: ªno queremos
"trusts;·' queremos república, no imperio, un
presidente no un emperador, McKínley contra
Bryan, es la riqueza contra la república (ªwealth
agaist eonunon-wealth.'")
7

•••
Todo ello es profundamente grave; el partido
re1mbhcano ganará las elecciones y mis leetores lo
saben ya probablemente en los momentos en que
l-ea11 -etta revista; la lucha se habN renovado furiosamente al fin, y palabrn.s terribles deben de
haberse cambiado ammciacloras del fin de la federación : l)0 se cumplirán, por fortuna, los juramentos de la cólera,y todos volverán tranquilos,
hoy corno ayer, á sus ocupaciones. Pero la disidencia es profunda y ninguna lo fué tanto en la
historia de la Unión, descle la lucha anti-esclavis-ta; puede guardar en sus obscuridades todo el
porvenir ele la Federación.
El triunfo del partido demócrata habría sido
una catástrofe econónüca para los Estados Lnido-s; toda interYencióu gubernativa en el elei1icacH$imo sistema. monetario, como no sea para sancionar y facilitar la circulación de valores- reales,
puede determinar 1m siniestro en el orden económico: fijar una riela.ción cualqu:era, inalterable entre dos tipos de moneda, el-e ]os que uno ha dejado
&lt;le ser. en la mayor parte de los países industriales y mercantiles, una. expresión monetar;a, para
convertirse en nna mercancía pura, es exponer á
la Nación, que con ta.maña resolución apechugue á
la pérdida total y súbita de su reserYa ele oro y ele
aquí á. fa conjunción ele todas las bancarrotas
particulare,:; en una bancarrota general. Bryan
pers-onifieanclo una tentativa de este género en
los Esta:dos Unidos, se ha hecho imposible para fa
pre~idenria. Si dentro ele cuatro años triunfase el
partido demócrata, sería con otro candidato y aJierando profundamente esta 11arte de ::u pl'Ograma. como uno de 105 centimi1lonarios americanos
se lo aeonsejaba.
Pero tampoco debemos hacernos la ilusión los
que quisiéramos qur ti democracia american;.l
~lL nen. dejara su cari1r:: tH pacífico, garantía su:ir-.:ma para lo~ países iher0-1:liillericanos; no sólo es la
cuestión ele plata lmo de cnyos múltiples n.:rectos acabamos de indicar, la que ha lleva.do la. mayoría contra Bryan y ha. conspira.do contra él, como 1111 im:1enoo "trust" político. á ]os grandes
neos an1encanos, es que, nos. parece haberlo dic,ho ya, el imperia.liSl)lo tiene el voto ele las mayorías electorales: Ur. Roosevelt ha hecho jugar

Domingo 11 de Noviembre de 1900.
con mucho acierto y seriedad, el pa1triotismo, el
celo por el honor de la patria ernpeña,lo en 1'as
Filiprnas, sobre todo, en favor de la C'au:;:a republicana; el imperialismo para 1~s maEa.S populares es cuestión de orguhlo amencano:
El tiempo cuTará esta enfermedad; cu_ando
los amel':canos se convenzan de que se va11 a e1:contrar arrostrados en la lucha por el predominio en el Pacífico, y que tiene que transformarse
definitivamente en un es.ta-do militar, C'Omputarán con la precisión con q~e ellos sabei:i, ha.¡_:erlo,.
los enormes sacrificios de hbertad que henen que
ha-cer para llevar á cabo un negoeio malo .Y encontrarán el modo de d,etenerse y de voher en
si mismos.

•••
4.-Y puesto que _de elecciones se trat.a, no
habrá que olvidar la vwtor,a cte 10s 1mpena1Istas
ingtes-eti en tan e.xa('.to parangou. -con la de los
norteamericanos; J\ir. (J11amberh1m debe de sentir3'e profundamente satisf.eoho; bajo sus auspicios
y ele 1a sangre mezclada Je dos grandes pueblos
en tremenda querella, ha nacido el unpeno sudafricano, estrella &lt;l-e una mayor conste1adón "de
una mayor &lt;.:han Bretaíia ." .t.l partido liberal ha
quedado maltrecho en el campo electoral, y difícilmente se levant-ar.J. en mue.has años de esta derrota; pudiéramos decir que como grupo crupaz
de eqmlibrar por sí solo al unioni~mo, ha cesado ide ser en 1-a historia inglesa.; no e~ un todo,
es un elemuto capaz &lt;le entrar en h1 composición
&lt;le futuros todos.
,
Ya á suceder al partido liberal inglé.,, lo que
ha ::,uced:do con el belga, que ha pasa,tlo á la historio en su programa tra.cticional. Los partidos
para renovartie están sentenciados á ir hacia la democracia, allí est.á para ellos la fuente de Jurencio; allí se regenemn muriendo; el partido lib&lt;:ral tiene que penetrar en la demoC'raC'ia y en
ella encontraree con el el-em-ento socialiHa y de.
aquí un mundo de coll3€Cuencias.
l : na entre muchas : el liberalismo pierde su relirr\6.n
absoluta de los dere'chos rnciiúlualed
O
y reconoce la supremacia de los derechoS
soe;iailcs; el socialismo pierde su religión en
la bondad absoluta de las Tevolnciones y se
conYierte en parlamentario y reconoc:e el derecho de las burguesías á tomar parte ~n el gobierno; algo así va á pasar con el partido liberal
inglés .
Y es que la socieclacl ha eam bia.clo bajo los
partidos; éstos en Inglaterra iuYentaron el parlameniariE.lllo pai-a evitar el monopolio político y
di&amp;tribuirse por turno el poder; luego la aristocracia., en que se llamaban liberales ó ••,y-higs"
los pan.·tidarioo de las prerrogativa~ del parlamento (es decir, los más aristócratas, los más oligarcas, y conservadores ó '·tory") los partidarios
ele la prerrogativa del rey, turo que ensanchar sus
filas y una oleada ele burguesía rica lo inva,clió; es
la que hov reina. Pero las masas industriales, las
que bajo el suelo monopolizado por unos cuantos
nlillares ele terratenientes, encontraron
una
nueya Inglaterra, la del fierro y del earbón, esa
cada vez más numero.sa y ca-da vez más ávida,
golpea sin cesar las puertas góticas de ,vestminster y ó se la deja entrar ó vuela toda la máquina. El sufragio ha ido poco á poco ensanchándose
y antes de concluir los diez primeros años del
siglo entrante, ya será casi un sufragio universal;
ese será el moonento psicológico; enton~s la
vieja disposición política venfü·á por tierra y pasará la Gran Bretaña por las mismas terribles
crisi~ que los pueblos continentales, con la diferencia que ella pondrá. en las soluciones un poco
más de sernticlo práctico.
Y andando los tíempos queclai-rl d.e 1mevo rehecha la distribución fundamental: tornarán á
e.ncontrarse frente á frente los partidario¿, de la
libre a,cción del individuo y los de la intromisión
neces~ria -del F.staclo, y vÜl rnr,á, á haber liberales
~, autistarios; éstos serán los socialistas. O n1ce(lel'á otra cosa, lectores míos, pero no os dio-o
0
cuál, porque la jgnoro.

* * *
5.-~asa~1os c~e las costas de Inglaterra, que
he tenido a la v1Sta por una ventanilla del ~alón
el~ fumar en que ecribo, á las costa .. ele Francia; Y me preg:unto: ¿ y aquí qué habrá. pa sado?
Tengo ]a segundL.~ de encontrar viyo al gabinete

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 11 de Koviembre de 1900.

•

W,;ldeek-Rousooau:' ¡¡ es probable
que: lo vea yo cerrar la. exposición . Cierto que los enemigos de!
actnal gobierno, s:intiénd~ impoteuLes para hacerlo ("J.&gt;er po1·
medio de la acción pularncutaria, ha.hiendo ,dado en la flor de
pedirle. que cayes-c oolo, que renunciase -al poder, rr)Orque lo q1ie
se había propuesto haeer estaba
hecho, p01·qu,e el ,a~unto Dreyfus
estaba terminado y la Espoo-ición
á punto de terminar.
Pero habrá que confesar que
sólo en un .acto de insensatez podía. M. Waldeck, ~bmulonar umi
tarea.. cu:ra primera part.e ha si&lt;lo
llevada á cabo. con tan: buen
éxito, á ipesar cl,e las furiosas censuras, de quienes no pocl,emos tolerar á los soc..:iali-sta.s, en el poder
como si oonstituv,endo é&amp;tos un
fuerte grupo parhm1e11tario, pu&lt;lieF•P.n estar indefin'..d~me11te excluídos. Sólo un grupo parlamentario puede caer en e~ta.: €X-comu11iones el de los que niega la legitimidad del pri'ncipio !·c 11uhhcano. Tocl(ls los otros grupos for;r,o.:amete deben entrar com,) {'lcmentos de ]a-s combi1111.eio11e::. pr¡lítica,s que determinen la formación del gob'Kirno.
Haber sentido e:.to, habt'f rnbiclo por encima de sus- pr('jn icius
de lib€r-al doctrinerio ha;::t-1. st: ➔
suprf'mos a11J1elos de Bal va.ci6n republicana, haber ela,S'iflca(lo así
cano y á seguida el principio liberal y haber intentado coju~r éste 1i'iomentánea.mente eon el socjalismo para hacer de todo un gobierno ,de eoa1ición. y clejm· en el
socialismo la. necesi&lt;lad de ser gubernamental para. Yi.vir como entidad política y de prescindir de la
rP,volución y d.e atenerse á 1a mareha evolutiva .d e tos grupos humanos, no era poca tarea; -demanda
todavía tiempo; de:móslo; dádeelo.

Seifol'a Beatriz Redo de Za/diva,.,
t en Madrid el dta e de NoTiembre de 1000.

Justo Sierra.

quedará como modelo de todos los génerO&lt;l y como
ejemplo único en el mundo. Veárrnoslo s1 no.
Se abre el concierto por el "Crucifix" de Faure,
ca.ntado por veintieuatro tenores y veinticuatro
barítonos aeompañados por el órgano monumen~•-&lt;=&gt;
tal -d.el Trocadero, y eee coro ~tá const i~uí&lt;l.o l'ºr
los primeros tenores y los pr1me,r™: baritonos de
Sólo en París y durante una . exposición ~ni- la Grande Opera y de la Opero Com:oo. Coro moversa.l, pueden organizar.se festivales de la. im- numental puede decirse, único en su género, digportancia del que la sociedad ele l';" Artistas no de un '"parterre" de reyes, y corno no lo podrá
Dramáticos celebró días pa&amp;ados en el rrocadero. jamás reunir un ra.jaJ1 "dilettantj.'' Las -adrniraBien sé que en Londres, en San Pablo y e!' Al- b)es voces de Alvarez, de Vaguet, de Maredhal, de
bert Hall, en Alemania, en plena plaza publica Cazeneuve, se funden con las poderosas y dulces
y en Francia misma ~~ los antiguos y ru1.~10sos á la vez de Delmas, de Renau&lt;l 1 de Noti, de Bartet,
circos romanos de Bezier-es, ele ..Arles y de N1mes, de tanto, y tantos solistas que forman un todo arse hacen conciertos monstruos ó portento~as re- mónico 1J{imitab1e, inaudito y sublime.
presentaciones teatrales, en que se resu-m~a la
Viene lu~go el "Ave María" d,e Gounod. ar-omtra..gedia griega y en las que. se 1~rneren millares pañadil, por veint:cua tro :Vi?lines y doet:: arpa~, y
de eoristas y figurantes ant~ mulhtudes ?e espec- e1 órgano, los primeros v1olmes y las prnnerns artadores. Estas representac10nes son 1mp~men- pas de Francia, y canta.do por los .sop~n~ de
tes por su masa, grandio3:1s ~r sus _pr?~ormones, fuerza y ligeros de las dos grand,es msbtu c10nes
memorables como reconst1tuc10nes h1stoncas, pro- mu~ic-aJes de París. El "Ave María" ent.ona,do á
funoos y dignas de estudio P'.'r el papel qu" de- la vez Por Luisa Breval, Aino Ackté, ]n. B-asman,
sempeñan en la educación estetica de 1M mas-as Y la Grandjean, la Hak, la Brej ean-Silver. la Land,arni, la Tifaine, ]a 11fastro, es un coro de ánge:.
en el progreso artístico ~.e los pueb~~El festival de los A1i1$tatS Dramiahcos lo carac- les. Aquellas purísimas voces parecen bajar del
teriz,an no su ma.~a pesada, ni su estructura mo- cielo, vibran como ca.ricia en el oíd-o, llnpregnwrnental, sino el haber siclo clelicademente e~- nan como un bá1saano el corazón, penetran todo el
quisito, su alto refinamiento .Y su ~-a.rácter de d1- sér v lo inundan de celestes du1zuras. Cuando se
rjgirse, no á la.s 1'?asas se~cilla5, sino ~ los g1;1s- ha Úído ,e~e himno así (.,"8.nta.do y H~Í acom1)aiindo,
tos refinados y -exigentes, a una selecmon de m- se adivina que Gounod lo escribió par.a. qnf' lo
teligentes y ele conocedores, á un n~cleo de al-~?s cantaran queruhes, y que se lo di-ctó mm voz ele
espíritus que, por fortuna, en Frane~a? son leg10n ~rcángel. El público transporlado a11lnu&lt;le y llora. y llega la, emoción á ser do1orosa á fu,erza ele ser
y que llenaba los ám1;itos, de la., vastis,m~ salo.
El programa melma n_umE:ro:s. de concrnrto, _re- intensa.
Saint-Saens y Diémer .se apoderan del piano. lo
cit.adón baüe conferencia, canc10nes y monologos, tod~ sele~to, toma.do ele ]~ ~ejo~ de los gran- acarician, lo hieren, le arrancan sus.piros y lamen-el.es roa-estros líricoe:, de lo mas 1_nsp1rado
los tos, rujidos y alaridos; el meooni8mo, galvanizapoetas eminentes y de lo más deheado y espu,tual do, emallét armonías, despide destellos; arrulla co· de los huroorist.as.
, ,
.
. mo tá'rtola, trina como ruiseñor, resuena como claEl ;personal ele artlsta.s no vo~ \'·era a. reu~:u-se,_?-1 rín de guerra y llena la nave con vibraciones del
en París mismo, en rnuc-hos anos, y la eJecuc10n más extraño y 'afunirable de los "scherzzos."

EN EL PARNASO.

?~

Se interrumpe el concierto y
viene el inoormedio lik~ar.\).
¡ Qué decir de eoo ITuI,ravillo;;o
desfile de genio$,. de evooadores,
de l1mtérpretes, tnaravilkJso, d,u
inspirru:lo pensamiento del poeta,
vulgarizadores de la profunda
lucubración del .filósofo! En sus
la bio-s el verso· se modula como
un canto, la prosa se annouiza.
como una mlli:Ji,c,a; aqu:ellos
hombres .Y aquellas mujere., tienen el secreto de todos los dolores y&lt;le todos los goces humaJ)OS;
su Hanto €S cl,esolador, &amp;u grito
entusia·sta, su ll'onía sangrienta,
.su risa m1gustiosa., su amor tierno, su -pmsiórn impe1tuosa.. Todo
cuanto la voz hum.ami puede expresar y puede expresarlo todo,
aquellas voces lo expresan y lo
dicen. Por su boca entona himnos, Rugo; canta estro!-as, Musset; modula sonetos, H erecli'a ;
sueurra idilios, Lam-artine. Con
elJos se ama, ee odia., se sufre, se
goza; se vive en U'D.a. hora toda
la vida humana. Coquelín, Mauruet Saully, Lebin, Coquelín Cadet: Sarah Bemhardt, Jane Hading, Bartet, Jndic, Simón, Gira,rcl; GaJlipaux, P~lin, Fugére,
cito al a.caso, nos pasiean á través del poema épico. de la oda
triunfal, &lt;le la fábula, de la tragecJia, diel sainete, de la canción
picaresca, del monólogo desapilante y nos h=n pasar revista
á tod,as las formas literarias, á
tod.as las manifestaciones del arte escénico. Rev ista que oo un almanaque de recuerdos dulces
para los que seguilmos hace
treinta años e-1 movimiento P:el
arte teatral moderno.
JU.die nos emociona, es ahora
ll'lla matrona noble y solemne la
que antes fué una "divette" piooref!co, y m"l mtencionad.a y
canta aún su inolvidable "piouit"' con la misma grada ingenua y la misma punta. de maliciosa inocencie. Es
ya una rmna ; pero en ella anidan tórlolHJS, trepm¡.
las yedras y la cu bren de flores y de frondas.
~ l momento supremo, el instante sulJlim.e, fué
aquael en que Aino Ackté, una niña:, y Faure~ un
anciano, cantara.u el d'úo ele "llireille.'J Fué genial la idea de unir aquel pasado con este pre~ente; de apoyar aquel lirio en e:rl-a ,eneina, de·
hacer un raanillete con el botón de rosa y la rama, medio seca ya, de mir.to.
Ackté es joven y bellísima, comienza apenas y
ya se ve -aclamada y se la presagia un brillante
porvenir; es un genio en su aurora. Faure es un
viejo cub'.er-to ele canas 1y de lauros, fué único y
sigue siéndolo, vive, retirado, (le sus recuerdos
de otra edad, tiene un pie al borde de la tumba
y la pupila fija en lo alto; es un genio en su oca.so.
Con esa aurora y ese ocaso, se hizo un crepúsculo esplendente, profundamente tierno, á Ja vez
que deslumbrador. No sé que haya emoción
comparable á la. que experimentamos al oir fundidas en un mismo eanto una voz que vienr. del
cielo y otra voz que baja al sepulcro. Emoción
dolorosa y dulce, mezcla ele esperanzas para lo
porvenir y de recuerdos de lo :pa:sac1o; rpresagio
y tr.adíción, principio d-el mañama y fin &lt;lel ayer,
niilo y tumba, ama.lgamaclas, corno ainaJQ"ama la
viila lo que está á punto ele acabar, con lo que empi&amp;,a á surgir.
Esa misma incoherente y disparatada pero
profunda emoción debe al morir experimentar el
creyente : de un ,l ado un mundo que se hunde
en la_ nada; del otro un e:rnipíreo que surge en el
e.spac10.

�Domingo 11 de Koviembre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 11 de Koviembre de 1900.

LA ESTUDIANTINA "CRISANTEMA."

A JESUS CONTREBA.S

}fas . . .. cree en el amor, existe; mira,
soy una prueba d~ que exis~: toma
,,
aliento y fe de mi postrer mn-ada . ....

,
•·1.-·

''!

, ,¡Í

.,,..::: .----.•/:, F/,1
"· .. -·~···

--c:7

~:.:--

~

1
'

'
.-:/
,,,;?'-:'

f.

111

Dql raído jergón en que yacía
mi perro moribundo, alzó la testa,
la gra,n testa escultórica, orgulloso
y &lt;Hltivo, romo un dios agonizante.
En sus ojos, profundos y febriles,
súbitamente se enoondió un relám:pago
die amor inmenso. Mi tristeza entonces
quiso asomarse á mis pupilas para
dar un adiós á aquel amor sublime.
La bestia, estremecida con temblores
de ternura, miró caer mi llanto,
y con u;n rndo y soberano gesto
de angustia y de dolo,r,-Gracirus,-mc d~o. '
Después, con lentitud doli®te. y grave,
·
tras la fatiga del su•premo empuje,
como en uu cabezal, reclinó el perro
la gran testa ,ese ultórica en el muro.

\

Pero sus ojos tristes; tristes, tristes1
me siguieron hablando:
"Es la primera
vez que no te obeaezco. no me llames,
ya te voy á dejar amado mío.
Viví de tí, por tí, para atraerme
todas las emocionffi de tt1 alma,
tus goces, tus pesares y tll'S sueños;
para buooarte en todo, porque eras
mi única aspiradón. A una caricia.de tu mano, á un acento. á una apacible
1nirada) se dormían mis :iinstintos,
y uu sér inteligente, amable, dócil,
generoso, leal, siempre d-isipuesto
al SfüCri:ficio, :fuí. bajo el en-canto
de tu voz, tu caricia ó tu mirada.
¿ Quién te amó má.s que yo, sin un inetante
de duda, de desdén ó de abandono;
sin una ingr:ati-tud, sin llll olvido,
sin dejar de ser tuyo, -siempre tuyo?
Fui el compaJlero insomne de tus penas,
tu guardia ('Jl el peligro. Fuí tu siervo

•

,

~

en el plaoer. tu amigo en el quelHanto,
tu jovial camarada en la alegria.
.Acuérdate; ee :fueron los eíhneros
amores, la ilu:sión y la esperanza;
oa-ntando se alejó la. nave de oro
y noo dej@ ,en la orilla obscura. y sola ..
¿ Qué te quedó del Uní verso, ¡ oh pohre
soñador &lt;le remotos id~ales?
Arriba, mucho cielo, el impasible;
abajo, rnueha tierra, la infecunda.
Y yo que era la piedad; un áto!ll{)
d-e vida UIDido á tí por misteriosos
enlaces. Y marchamos. ¿Hacia dónde?
¿al Bien? ¿al Mal! No importa; íbarnO$
Yo, arrodillado, en el íergón ra.ído
juntos. en que mi perro a.goniza·ba, estuve
Yo :fuí el festejador de tus .sonrisas,
por instantes sin fin, absorto en una.
el eantor de tus negras soleda&lt;les, honda mediLación. Un gra,n misterio
yo vigilé tus tristes pensamientos,
rodeábame .. . ... ·
yo -comí el pan mojado con tus lágrimas.
Y u.no de rui¡;.n.iñ'Gs
}:n el silencio de tu hogar sin lumbre
E.e a6mnÓ á la ventana d-e la akoba
yo ,consolé tus noches d-e delirio,
y me gritó: i I'apá, _muy buenps. días!
y clavando mis oj06 en los tuyos
Octubre 31 de 1900.
te pregunté: ¿ qué tienes? ¿ por qué lloras?
_.Cuis f;. Urbina.
Ya ves, me voy, te dejo; me entristece
pensa.r en que no habrá quien te acompañe
por el camino, eomo yo, besando
tns huella.s en el polvo del sendero.
Te quedas con los hombres, los que olvidar
los que traicionan, los que engallan, sólo,
'l1iirando hacia los ('ielos impa::'iblies,
en pie robre la tierra despiadada.
Mi muerte no es la tuya; tú sucumbes.
y, transformado, asciendes á otros mnndos;
yo íuí materia que te amó, no tengo
filma con que esperarte en otra vid-a.
Tú eres un inmort-a.l; sueñas que, errante .
por ~ mar azul y luminos-o,
busca,rás, de astro en astro. la impoe.iblc
quimera de iu espíritu. Yo vuelvo
á pudrirme en el fango del oue salen
el mónstruo y el reptil, flores y cstr~llas.

•

•/&lt;,,

J;w

r

1,:1,

Y un último relámpago en sus .ojos
el amor encendió. Gracias-le dije,
y me incliné á besar la morihumla
cabeza de a,¡uel dios agonizan te.

Los tardíos luoems de la noche
se desleían; un. hela.do vien to
-como un soplo de muerte, recorría
la llanura en tinieblas; y en el J:9ndo,
tras un akór, un árbol se agitaba
como dedo que niega.
Lentamente,
sobre el negro abaúd del horizonte,
·
1111 crespón blruQ.co apareció ,en la sombra
y se extendió como triunfal bandera
por eil c-ontomo azul de la montaña.·

,;,

&lt;

-,~

y

~·

•

\

m

C&lt;in gusto tlam01, ho)· á. eonoce:r á nuestros lectore'".:; el grupo d:e cli.$tinguidas s-eñoritaB y profeso1·es de Toluca, que han formaclo una orque~hl típica, que con ju-~tic·ia h'.1 merec;do elogios calurol'OSOS y enorgullece á la capital del Estado de México.

-

•

~

•••
Tan bien organiza,clo cu-erpo musical, hizo su

pre-~enta.eión en· el Palacio Municipal ele Toluca,
en la magnífica veladca que dió en honor del señor
Presidente de la Repúblioa, la noche del 13 ele
Octubre último.

l

La orquesta típica que ha sido brmtiz-acla con
el nombre de ªCrisamterna," cosechó m1triclos
aph,uoos al tocar la del'cada seren~ta ae Bra¡tn,
el intermezzo die "Oa.valre,"ía Ru~ticana" " un de~
licioso wal€ de salón, de fino corte.
V

..J

NUESTROS GRABADOS.

=

La muerte de la Señora Doña Beatriz
Redo de Zaldi..-ar.

Lo más distinguido &lt;le la sociedad mexicana
está en estos momentos de .duelo con motivo de h
muerte de la seriora Doña Beatriz Redo de '.TialdívaT, acaecida el &lt;lía . seis del actual en la capital
de España.
La señ-0m de Zalclívar, en 1a plenitud ~le la vida
y tan bella. como Yirtuosa, tenía conquir.:ta.do nn
puesto de honor en la !l-Ociedad qne La. C3timaba y
la quería con predilección.

Había ido á Europa llena de ilu3,ionesJ ávida de
a,rtmfrar los encantos que ha ofrecido la gran exposición del siglo, y cm. . ndo apenas, había eatisfecho in1s deseos y visitaba las }}r:ncipales poblaciones europea.e:, la arrebató la. muerte, sin permitirle,
&lt;'on .erucldad, que ella nunca mereció, darles el
po¡;;.frer adio,s á sus padres y á su e-s,pow.
La noti-cia causó honda ;;eJisación y cablegramas
po-:te-riore!'; á aquel que trajo la fatal nueva, han
Pomm1icado que e-1 cadáver fné per:fectamenle
cmbal~.arnado : se l'ele,braron solmenes exequiae. en
nno de los principaJes templos de la ciu-clad de
Jfadrid, r ~-e han hecho toda~ las ge"tiones necesar·a-:. parñ que el cuerpo sea trans-ladado á 11:éxico.
Aqní rn preparan magnificas honras en el tero-

n

Proyecto de 101 Sel.orei ln&amp;•nlero1 S.t.nta. r.ruz 1 Ollvler.

plo de Santa Brígida, y el i,epelio w verificará en
el Panteón francés.

EL PALACIO DE JUSTICIA DEL RAMO CIVIL.
El Supremo Gobierno, aproba.do .el ga::.to n ece~ario para _pro-ceder á la recon&amp;tru"{'ción del Pa-

lacio de Justcia, aceptó el proyecto
cam0,3 ." que es ohra de

los

~11e

ho_v puhli-

seiíore~ lng-enieros

Don .\rmanrlo l. Santa Cruz y Don Alhorlo llenero Olivier.
Como ~e ve. al cle-,;::,ruparecer el antiguo edificio
quedará substituida su fadrn.da nor otra de estilo moderno y que reune á sus be-llezas arquitectó-

�EL MUNDO ILUSTRADO
nicas la distribución conveniente, al fin á que se

P uebla, que tan justa-

destina.

mente estimado era de
sus diocesru1os, por exaltada caridad y demás relevantes Yirtudc:.:.
Nuestras ilustnt'Ciones
d') hoy, darán una idea
más completa de ]o qnc
fué aquel acto, debiendo
llamar la atenclón hacia
el hecho ele que segú n
n os informa testigo presencial, no .solamente á

En el inte.rior las repara.ciones serán de impor-

tiancia, acLLptanclo todos los departamentos al modern ismo del .exterior.

,

,

El Gobierno ~aquirió la propiedad &lt;le lo que

Dominao 1 l de Noviembre de 1900.

Domi ngo 11 de Noviembre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO.

las puertas &lt;le la Catedral y en la PJaza prineipal había la aglomeración de ~en te que se vé
,en nuestr0'"5 graba-dos.
Las calles toa.as que reoorrió el cortejo hasta

llegar

a;]

Panteón

fran-

cés. que queda bi en reti-

rado del centro de la población, ~tal,,an igualmente henchidas de gente -. el cortejo fué tan
n1l!Il1eroso, que no todos
miembros pudieron
penetrar á la n e&lt;,rópalis.
En cuanto á las mueG-

SlIB

tras de duelo general,

w.

Yloíl•n•d.Y11

Candidato republlcano triunfante.

wtuaJmente es ropilla de la Enseñanza, y que
qued&amp;ba embutida entre -las dos alas del antiguo
Pe.lacio, lo curu hubi;,ra sido causa de que la facbooa DO fuera corrida.
· Subsanando el inconveniente al comprarse el
templo, se ha d.iopuesto que en el ala derecha que-den radicados los Juzgado de lo Cm! y el Tnbllillru Superior, en el Centro la Suprema Corte
de Justicia de la Nación y los demás tribunales de
la Federación y en el ala izquierda los juzgados
menores y ailgunaB otras oficinas, como el Regisko de la prop:edad, etc.

contadas eran las casas
que no tenían sus balco-

10.es y fachadas cubiertas
oon cortinas b]añcas
lazos negros.

a&amp;Uda del cadáver del Ilmo. Sr.:obh1po de I'uebla.-[Fot. de Bustamante.]

LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES
EN LOS ESTADOS UNIDOS.

En la "Revista del Exterior" que -publicamos en
este número, nos refiere el maestro Sierra las llTJpresiones que, acerca del movimiento electora.l,
recogió á su paso por los Eetados Unidos, y ya
nos indica también que el triunfo sería del can-

Ta en nuestro númer-0 anterior dimos cuenta

didato republicano.
,
Así fue, en efeclo: dos eran los candidatos
sostenidos por partidos nume,ooos y respetables:
lo demócratas proclamaban á Mr. Bryan, que ya
había figurado en la lucha electoral pasada, y loe
republicanos postnJaron á Mr. M~Kinley.

á uuestros l.ectores de la la solemnidad· que re-.istieron los fuooraJes del lilmo. señor Obispo de

El día seis, fecha en que se verificaron los comisios, el cable noe estu,vo comunicando noticias

LOS FUNERALES DEL JLLMO. SE/lOR

DON PERFECTO AMÉZQUITA

pormenorizadas de la marcha que seguían las elecciones que, como es sabido, son un verdadero acontecimiento en la vecina Repúblioa v ditn Jugará las escenas más acalorad..aa, al empeñarse una
verdlulera lucha pvr ·el triunfo de tal ó ouaI
candidato.
La colouia americana., bien numerosa en esta
capital, y muy interesada en los asuntos políticos
de su nación, estaba ávida por recibir notidas
acerca del resultado de ,l a elección y la mayoria
de sus miembros Be dieron cita en la cantina ''El
Congreso Americano," cuyoo propietarios habían
anunciado que ,persona caract&lt;)riza&lt;la de_ Nueva
York les comunicaría por telégrafo la marcha de
la elección y su roou,ltado definitivo.
La cantina estaba literaJnaente llena de americanos, y quienes vieron él acaloramiento con quediscutían los republicanos y Jo,, demócratas, la,,
apuesta.a que se cruzaban y las oolamaciones 0011:

~ntre las apnestas nota ble~. fué na la cine propus1&lt;:ron los partidarios de McKinl er, ofre-ciend,,
pagar $1,000 contra $300.
·
Los partidarios de Bryan, desalentados porque
ya en varns entidades de ]a Unión había sido tlerrotarlo su candida-to, se abstu vieroB de admitir
,! reto.
A las 9 y media de la noche se ;,,cil,ii, un
telearama, que decía:
Mckinley releecto. Inmeno triunfo del partid o
republicano.

Los te]egrruna.s en que oficialmente se comunicó

€6te triunfo_, dicen afí:
Nueva, York, Noviembre 15.-Media noche.-

El escrutinio final en los Estados pareee ser ha., -

No se conoce el resul!,ido de California, 9;
Idaho, 3; Kansa.s, 10; Kentucqy, 13; Nebrasca,

8 ; Nevada, 3; Oregón, 4; South Dakota, 4, y
Total, 61.

Wyoming, 3.

•••
ta esta hora, el siguiente: En íavod de McKinley:
Oonecticut, 6; Delaware, 3; Illinois, 24; In-O ia.Ila.,
15; Iowa, 13; Maine, 6; Maryland; 8; Massachueetts, 15; Micbigan, 14; Minnessota, 9 ; New

Las notiow; de la Prensa Asociada, son: Me
Kinley, 277 votos; Bryan, 143.
Fa,l tan por recibirse 28.
El triunfo de Me KinJey, es seguro. Suponi endo que l•s 28 votos de loo que no se sabe,
fueran á favor de Bryan, á pesar ele ello, M:ac
K in ley tendría una mayoría de 107 votos.
1

w. 1111. Jennlngs Br:,an,
\11.Hldato de•6orata derrolado.

La colección de vistas que publioamo; en esta
página, fué t&lt;&gt;mada el último día 2 de Noviembre al rCL'Orrer los pan t:eones y 81l:8 ceroanfa.s.
Ellais- pueden dar una i&lt;lea exacta d-e cómo se eelebra entre nosotros el día de difuntw v seña.Jan
perfectamente una de nuestras máa tipicas cos-

8; Mississippi, 9; Missoury, 17; Montana, 3;· Carolina &lt;lel Sur, 9; Ten.nessee, 12 ; Texas, 15;
Utal1, 3; y Virginia, 12. Total, 139.

1

L03 funerale.! del Ilmo. Sr. D, Perfecit AmhquUa, Obispo de Pnebla,-Fot, de Buataman~.

RECORRIENDO LOS PANTEONES.

tumbres .
En ella, como siempre, resalta el rarácter de
nuestro pueblo que en lo religioso, lo mismo que
en todo, no roneibe uoo solemnidad si ella no .
es motivo de diversión.

•••

q11e eran recibidas las noticias, pudieron formar-

se 1ma idea aproximad,, de lo. qne ee -.n dfa de
elecciones en la populosas ciooad.es amerioe.nRS.
Los interesados permanecieron allí casi ha,rl',a
la madrugada, hora en que el telégrafo qUle había
trasmitido parcÚllmente el resultado, comunicó
el •ómputo definitivo, que &lt;lió el •trin-nfo al parli'10 republicano: Mc,KinJey cerca de treecientos votos, por 150 que obtuvo el demócrat&amp; Mr. Brya,r.

Hampshire, 4 ; Ntw Je:-sey, 10: Nueva York, 36;
N"ort h Dakota, 3; Ohio, 23; Pennsylvania, 32 :
Rhode Isla.nd, 4; Vermont, 4; Virginia Occi{lent a.l, 6 ; Wi sconsin, lG. Total: 1.247.
En favor de BBryan: _\Jabama, 11; Arkansas,

¿ 8€ riegan las tumbas con lágrimas, los dí.as
&lt;l-os de Nov1-embre?
Pocas, según c:r,eemos, son 1a.s qu-e humedec-en
las losas de loo sepulcros. '

�EL MUNDO ILUSTRADO

Do,&lt;1ingo 11 de No,-iembre de 1900.

Domingo 11 de N~viembre de 1900.

EL MUNDO ILUSTRADO

¡o,¡¡ ha.tiitauites pacfflcos de aqueUoe: paísOl'i. , ,11u1. r(•IDOTa para el progreso y ~na

¡ EL CAMPAMENTO

rn:uicba.

.

111 .gra en el cua.&lt;lro

de,, pazN!

hoy ofrece nuesi.:ra

prn:-¡i&lt;:r11w.ci ~ue
d civiliza(lo.
ció'l íi. los QJOS del mun o

ZARAGOZA

....-

Pero
si todo6 8':10emos esto, po-eoo
'
•
¡os q·ue . comp1-ellrelíüi v:tnwnte
seran,
.
,e
.
t ...
nuHmitud de los sacr1fiCJ0S. Qll
l
&lt;
n.u
1".~
'='
ºfi
el
Gobwuo
c- ·'t r•i JllJ»iña siglll _ca para
_
,
;~\a ~\ Erario
1
t.'f1tú, il lc1vaud-0

!

1.t.

pn.ra el soldado que 1a
cab?· .
,

h}l Ej&lt;Ji·u tIYO, mnltJphcando sus lnb?d'.c-rnndo órd-enes eficaces pa.ia

rr-~

CN l AS COSTAS

DE YUCATAN.

~~

la, ·viol-onht rea.llzfi¡ción de los plan-es: t l
Nrario, f'O'}"OI"tand'O g"fü"&gt;tOS de com:,hi ,e;,
,..td ón v el solda,d-0. ex.puesto no s6lo a.
It;s ri~s~·oo que pue-cle ofr.ecer un ene'."º •·,u
.,"'..;....,,to ar conocedor de11 terreno,
llll~
·'
¡
li
c::in'o tnmlnén á los lHJlft'OrOO e e un e_ ~i:l · mal SR.do, son diignos del elogio,
Balón principal de la curUdur[a,

Departamenco de tanques y lava:1o

EL ÚLTIMO SINIESTRO.
Una. fá.brica. destruida. por el fuego.
El mes ¡pasado y el que está en curso, han sjdo
!atales para respetables negociaciones industriales y meoc-antiles, cuya importa.IliCia, crédito cimentado y ?peraeiones en auge, los t.enía. libres

Todos tenemos notic-ia de que el Es-

ta(lo de Yw.:lltftn, J)O'r su part-e, r f'I
Gobierno l"ederaJ. en cuanto á, .su pod-ü'l'
con,cierl'e, han puesto el rnwyor em1&gt;efio dtwante los úitimos meses, en termin ar, rn.ft yez por toda&lt;3, la pacitica.ción
de 'las costa.s él-e Yucatán, sometieurlo
de 11w1, manera dc-tinitiva á. la.s tribus
1111,a.y&amp;-.,
qne. sumidas f'll
lamentable
srnly:1ji:-1ri1:, h:rn Yen.ido 8iendo descle hac-e nrncLo

tlein1)0. una n menaza

¡mra

unido al ó-ese&lt;&gt; ele (]ue __cuM!to antes se
,.1~x1~ ít tftnüno la. pa,ctfica.ción.
.

Xnestros g1\~hadoo

de esta plana, re-

•)resent..111 \-arias vistas tomadas en el
L

"'7

,

a"

za~

()t!P

:i.llí

residen

celebraron el últn1-

mo :,u:n'rsa.rio de ooestra Lndepemde. •
c\:t.

l',\ER_CF\.00 DE LOS DOMINC.05 EN EL Cf¡MPfl.ME:N T O.

\

'

¡,m,V\rtante

oarrag0 Z,'
'l-'".
.
Cf&gt;Htro de opiera.cion-es. de suma 1:mpott:iucia f&gt;U e.-:ta campaña.
l:na de estas vistas fué toonada a] ver !fican,e 1:n ban,fJ_nete con que las fue1:·

(;&lt;'. lll J)&lt;llllt'llJtO

tografías y a.puntes en el momento del sin:estro,
dan una idea de lo que éste fué.
La fábrioa destruída contaba co11 magníficos
elementos, un capit.al cuantioso, buena maquinadd fr-acaso, o por lo menos, del trastorno que han
ria, y iproced1mi€ntos nuevos, y una dirección hásufrido al rer devorados por el fuego sus Cliantiosos
bil, todo lo cual hace q,ue unánimemente &amp;e haya
eapiooles.
lamenlAldo el accidente.
EJ fuego. al 8t'r -descubierto, comenzó á
ser atacado por un
grupo de operarios,
que de la mejor voluntad ofrecieron ¡rn:servicios, el cuerpo de
Bomberos llegó también al Iugar del si11 iestro. con la oportunidad posible. da da ]a C:Oi~tancia, bien
larga que los encargad.os del salva.mento
tuvieron que recorrer
deWe sus estaciones
ha.sta la fábriea.
Hubo buen orden
en la,s maniobrai- que,
por otra parte, fu't!ron
muy pesadas. pero e-1
De vista fok gráfl.ca tomada en el momen to del incendio.
fueg-o. alimenta.do por
el fuerte ,·ien to que
;:;.;inies.tros semejantes son tanto más la,meutasoplaba, a-rnnzaba por in::;tantes-, s-in que se le publes &lt;.~uanbo que entre nosotros son ex-cepcionales
diera extinguir, y a.l fin, el ed'.ficio qu€&gt;dó reducido
J-as quiebras; el comercio es honrado, -en su totaá escombros y cenizas, y la maquinaria inútil. En
]idfüi', y sólo causa:; imprevitSOO.s y de f.uerza macuanto á la mercancía, toda s-e perdió.
yor pueden trastornar la.s QPCraciones de una ueLo único que pudo salvarse fué la caja foerte
_gociadón.
icle ,l a negociación, que los operariw que llegaron
En toda la República, pero muy especialprimeram·en.te lograron saear dél despacho en los
m-ente en ~u capital, son relatiVafuente raros loS
primeros momentos d-e-1 incendio.
incendios. pero de treinba días á esta parte, la fatalidad, el ligero descuido, ó como quiera llamár-sele, que ha dado origen á que el int.-endio se íní-ci(.", ha encontrad-O un poderoso auxilio €n los vienLA FAL SA AURORA.
tos de velocidad c-011Siderabl-e, que han alimentado
el fuego, cuya YOrarci-dad ha reducido á escombros
importantes edificios.
El último incendio de importanc'.a., d~ués del
¿Qué ucmiit-rfL esta noche? Dios lo srube.
&lt;l,e Jos almaeenes de "La YaJen-ciana," fué el reLa tiflnll se estremece anoda.da
y todos com atónita nliirada
gistrad.o en la semana pasada en la fábrica de
Yerno~ su conmoción profunda y grave.
pieles &lt;&gt;stablecida en el lliwcl10 del Chopo, y los
¡:;\I-0-rtal! Tu madre fué : justo es Q'Ue llores
efectos del destrudor elemento furon de tal trasJ f'ompanas con ella sus dolo.res ...
cendencia, que medio millón de pesos- es la cifra
(En la prisión.)
en que se estiman las pérdidas pecrmiaria.s.
Nuestros grabados. obtenidos por medio de foNingún hombre conoeerá nunca la. rnrda&lt;l exac. ta de esta historia, porque aun c:ua.ndo las muj cre5 se la refieren algunas Yeccs al oído las una1'
ú ]as otras mientras, al terminar la noche Lle un
baile, están desatando sus cabellos y com¡&gt;amndo
las listas de las víctimas. como el hombre no pue- de asistir á estas operaciones, el relato hene que
hacerse desde afuera; de oida-e-, y e::. por lo tanto,
-obscuro é incierto.
J-amás elogiéis á una. hermann au~cnte delante
. de otra hermana cou la esperanza de que vucil.tros ,elogios lleguen tl los ·oídos de la ens.ilz-ada y
·os µreparen el camino para lo fntul'O.
Las hermanas son mujeres primero. herman-a;-3
después; y si no seguís mi consejo, trabaj,tréis en
,·uestro propio daño.
La parte pos~rlor del edificio.

Sa.umarez sabía esto cuando se resol,vió á. pedir la mano de la mayor de las hermanas Oo-¡,loigh.
Era un hombre raro y con pocos méritos_. ea.
epinión de los hombres, aunque populm· entre las
mujeres; pero había sabido adquirir un l"oncepto, que le permitía dar fuerza al Consejo Jel Virrey y reservar alguna para beneficio del estado
mayor del general en jefe.
Era hombre civil.
Muchas mujeres se interesaban por él. acaso
porque los modales que empleaba las ofen&lt;lían.
Si le da usted un puñ.etazo en la.s narices á un
caballo la vez primera que tropieza con él. probablemente no le querrá á usted nunca, pero desde
aquel día se fijará si-empre en los movimientos
que usted haga.
La mayor, Miss Copleigh, era buena, regordeta, simpática y bella: la menor, en opinión &lt;le los
hombres, no era tan bonita, y aunque no t•ompartamos este juicio, hay que decl,arar que su carácter tenía mucho de repulsivo y desagradable.
Las dos jóvenes parecían en eu exterior idénticas; tenían una inmensa semejanza así en la figura. como en Ja voz, pero rutdie podía dudar ni
por un iru;tante respecto á cuál de las dos cr&amp;
más linda..
Saum.arez formó su ·,resolución d-e &lt;'a.sarse -con
la mayor, tan pronto como l legó al pueblo. J&gt;roce&lt;dente de Behar. A lo menos, todo:-: a~egurábailllOS que quería hace-rlo, lo que riene á s.ei· lo
mismo.
Ella ten ía vein tidós añoo y él _tremu
tres,
;,1 más de un sueldo y unas ob,cncione~ que se
aproximaban á la ,cantidad de cu-atroci€ntas rupi-as mensuales, de suert.e que la boda que a.n eglábamos era, por muchos conceptos. excelente.
Como ya he dicho, el galán se llamaba Saumarez. y, según algunos afirmaban, con esto esta.b-.i.
clieho todo lo que podía decirse de él.
Diseñado ya su ·pl-an, le consultó consigo mismo, y resolvió aprovechar una coyuntura_
En n uestira jerga dcsagr:wable se dech, que las
jóvenes Copleigh cazaban en parejas: e-s decir, que
no se podía hat.--er nada con u na sino en presencia.
de la otra.
Eran doo hermanas que se querí-an murho; pero -este mutuo cariño tenía, á ·veces 5115 inconvenientes.

r

Sawnarez, colccado entre ambas, ,1n;11itcnía en
t.'l fiel la balanza, y nadie tnás que él mi:-:rnp poJía decir de q11.é lado se inclinaba su corazón,
aunque cada una de ellas se lo imaginase.
Paseó á caballo con las dos y bailó c-on las dos,
pero pune-a logró separar á la una de la otra, ni
siq uiera por un momento.
Las mujeres sostenía.u que estaban :-icmpre
juntas por mutua desconfianza, temiendo cada
cual que la otra se le adelantara: los hombres no
decían nada.
Saumarez callaba, con gusto ó sin él. y estaba

�EL .MUNDO ILUSTRAf&gt;O
aproximaban á la canti-0.ad ,de cua.trocienta:, ru-

plai$ men&gt;5.ua1 es, de :-::.uerte
que la boda que -arreglába,mo:S era, por mu-

cho,s ~onC'epto,s, excelente.
Como ya he dicho, el

galán t:ie Harna,ba Saunrnrez, y según alguno-s afirllla bttJl, con ,e-.r.o ~taba.·

.._licho todo lo yue podía
tler-'rse de él.
Diseñado ya. su plan,
le consultó '-!On::.igo mismo, 0í rernlvió aproveclrnr mm coyuntura.
'

En nuegti·a jerga d~agraclablc .-:e dt~t·ía que

las jóvenes Coplt•igh c'.aFJaban en pnreja¡,.: ('S decir, quµ

1;1-0

~e podía ha-

cer nada con una :::ino en

presenci-a &lt;le la otra.

Eran

UOA

hermanas

que ,se querían mucho;
pero este mutuo c·arii10
tenía á veces :::u.: inconvenientes.
Saumarez, eolocado entre ambas, mantenía en
el fiel la b-alanza, y nadie
más que él mismo podfo
decir de qué lado ~e inclinaba su con1zón_ aunque cada. una de ella&lt;.! :::e
·lo imaginase.
Paseó ú &lt;.'flhallo rnn
]as &lt;loa y bailó con las
tlo.s, pero nun ca ]ogró
separar á la una de la
otra, ni s:qniera por un
momento.
Las mujeres sm.teníanque estaban siempre
juntas por 1m1hrn des·conñanza, temiendo ca.da
cu-al que la otra se le
adelantara: los hombres
no &lt;iecían nada.
Saumarez .ca.liaba, con
gusto ó si11 él, y estaba ·
lo más cui&lt;la~"'?'mente atento que podía, teniendo, como tema, dos que le observaran.
Sin &lt;luda alguna, las &lt;los se habían enamorado
, &lt;le él.
Como el tiempo calurOso .se iba a:proximando y
el hombre no se explicaba, las seño.ras dijeron
que po&lt;lía advertirse en los ojos de las hermanas
la impaci.encia que sentían, y que estaban á pun~
to de estallar, -ansiosas é irritadas.
Los hombres no ven est-a.s cosás como no ten~n más de mnjer que de hombre, y, en tal caso,
importa poco lo que digan ó piensen.
En -cua1ito á mí, sootengo que lds calurosos elfos
&lt;l,e Abril. habfan robado el color á las mejillas de
las -señontas Copleigh y debían envia~las inmedi-atam-ente á ]as montrula.~ 1rnes nadie, hombre ó
mujer. es angelical .cuando los grandes calores se
aproximan.
La m~ís joven ~ volvió arisca, por no decir
agria, y los encantos de la ma.yor disminuyeron,
cosa ,algo más difícil.
El lugar donde estas osoenas ocurrían, aunque no era. pequeño, estaba -separado de la línea
férrea. y llamaba poco la atención.
No ha,b ía jardines, ni m1úsi&lt;:as, ni diversiones
dignas de este nombre, y se necesitaba hacer un
viaje de veinticuatro horns pa.ra ir á Lahore á
bailar, por lo que Jas gentes se entusiasmaban
m-ncho con e~tas cooas pequefias, que les interesaban granden1ente.
En los comienzos &lt;lB 11ayo, poco a'IlLes &lt;lel éxodo final de las iexcnrsiones fÍ las montrul.as, cuando el tiempo era mn,v caluroso y apenas si quedaban veinte personas en el lugar, Saumarez ideó
una expedición á una antigua. tumba situada. á
seis millas de di..'tta,Tlcia, junto al ,]echo del río; expedición aue debía hacerse á la luz de la luna.
Fué una pa.rtida á escote de las llamadas "Arcas de ~,oé," en las cuales cada pareja debe marchar con int.ervalos dre media milla, á causa del
polvo. Las Jl'lrejas fueron seis, incluyendo los
1
_rodrigones.

Domingo 11

a:

Do;:.úngo 11 &lt;le Noviembre &lt;le

;Noviembre &lt;le 1900.

Xos reunirnos en la cisterna; alguien trajo un
"banjo," que es el instrumento rnás dulce, Y._ tres.
ó cuatro -cantaron.
~ o ti.e rían .ustedes; ¡ nuestras di versiones en
las localidades uparlad-as son, en verdad, muy
I
pocas!
Despué-5. nos pusimos á charlar en . grupos ó
juntol:l, tendidos bajo los árboles, cubiertos 1~
pies por los pétalos de las rosas que el sol lrnb1a.
abra~ado y esperando que la., e~?ª estuv1era. dispuesta. Fué una cena esplendida; ta1: fria, tan
helada. como podíamos desear, y estuv:rnos largo•
tiempo ~abo-r.eándola.
Xo,té que el aire se volvía. más y más caliente;
pero nadie pareció fijari--€ en esto hasta. que la luna :-e ocultó y un viento. tan ab¡rasador que quemaba, come~;,ó á azotar los naranjos, produ.eiendo un ruido semejante al {lel mar.
~.\.nte::: de que supiéramos dónde e:3tábarnos, la
tormenta de po-ho cayó sobre nosotr08, vién&lt;lonos e1wueltos por rugidos, torbellinoo y tinieblas.
La mesa fné 1anz-acla á 1a cisterna; y como lemíamo:=; permanecer junito á la derr.uída tumba
por miedo á que ,el huracán la -derribara, toma, mos á tientas el ea.mino de los naranjos, &lt;l.ondelos c,1ballos estaban trabwos, para esperar que
la tempestad pasara.
En aquel momento, la. escasa luz que había sedesrnneció hasta el µunto de que no podíamos
Yer nuestras manos, ni aun poniéndolas cerca de
los ojos .
El a' re estaba cargado de polvo, y la arena del
lecho del río, lleruaba nuestras botas y nuestros
bolsilloE, se nos entra,ba por et cuello; cubría
nuestros bigotes. ¡ Fué una &lt;le las más tremendas
tempestades de polYo ele aquel año!
Todos estábamos acurrucados en montón junto á los caballos, que temblaban. m trueno retumbaba sin cesar sobre nuestras cabeza::-:, y e1 relámpago brotaba en tod&lt;Je direc'13iones del seno de
las nubes como el agua, de una esclusa.
K o había, en rigor, peligro, si los caballos m&gt;
j
se soltaban.
Yo wtaba con la cara vuelta al viento, tapándome la boca con las manos, oy,,ndo el go)pi,ar
&lt;le lo,; árboles uno,; oon otros y sin poder distingnir na,da, cuando no me alumbraba el rayo.
\
A su luz ví que me hallaba materialmeµte
adherido á Saum.arez y á la mayor de las hermanas Cople'gh, teniendo mi caballo fre:htt&gt; á
Estas excursiones son convenientes al final de mí.
la estación y antes, por tanto, &lt;le que las jóvenes
Re&lt;!onocí á Mrs. Copleigh porque llevab~ &amp;irese marchen á las montallas, porque se prestan á &lt;leelor de su sombrero un "pagrí" (1) y su herv,ari-as inteligencias, y deben ser estimulad-as por mana no.
lo;; rodtjgones, sobre todo por aquellos cuyas seLa electricidad de la. atmósfera. había pen~trañoritas casa.der'as están encantadoras con traje de do en mi cuerpo y temblaba y me estremecía de
amazona.
pies á cabeza, como .el trigo ,se inclina y estremeEsto lo vi una vez, pero no se relaciona con el
ce antes de la lluvia.
presente cuento.
Aquella expedición se la llamaba la del gran
La tormenta era horrible. Podía creerse que
sopetón, porque todo el mnndo sabía que Samna-. el viento iba á levantar el globo en P= para
r-ez se iba. á dedarar á 1a mayor de las Copleigh, arrojarle después hecho pedazos, y el ealor auy a-demás de este asunto había otro que podía mentó tanto, que hería la tierra con un fuego
muy bien arreglaTse felizmente.
semejante al del día del Juicio final.
La atmósfera soc'al estaba muy cargada: era
Al cabo de media hora la tempestad se calmó,
preciso despejarla.
y entonces oí sonar junto á mi oído una voz déA las diez nos reunimos en el lugar d·e la cita. bil, que cOn acento desco-nsolado, pero dulce y
La noche se presentaba horriblemente calurosa y suave -como el quejido de un alma que, perdida,
los caballos sudaban, aun yendo al paso; pero to- gira con el viento, suspiraba:
do era preferible á permanecer en nuestras som-¡ Oh, Dios mío!
brías ca13a.s.
=-: En aquel momento, la más joven de 1-as herCuando partimos bajo lo,; ray,oe de la lumt lle- manas Copleigh tropezó conmigo y cayó en mis
na, éramos cua.tro parejas y un terceto, puesto brazos, diciendo:
que Saumarez march,ba con las &lt;los hermanas
-¿ Dónde está rná caballo? Démelo uste&lt;lJ.
Cop1€igh.
Xecesíto marcharme. Lléveme usted á .casa.
Yo caminaba per.ezos¡1mente á la cola c1e la exCreí que los relámpagos y la negra obscuridad
p,edí.ción, pensando con cuál de las dos volvería la habían aterrado, y µoocura,ndo tranq11ilizarla,
el hombre á su casa.
le dije que no había. peligro, pero que era preciso
To&lt;los éramos felices y está,bamos contentos; esperar á que la. tormenta pasara.
pero presentíamos que algo iba á ocurrir.
-:~fo es ~so, nQ es cso,-me r espondió.-QuieCaminábamos lentamente y era ya cerca. de ro irme: i sáqueme usted de aquí!
.
media noche cuando aún no habíamos llegado á
Le repliqué que no podíamos marchar hasta
}a antigua tumba, .cubierta por una. cisterna de- que l,a. luz reapare-cie.ra: pero noté que se separruída y situada en los destrozados jardines don- raba ele mí y se alejaba : estaba ilemasiaelo obsde íbamos á comer y beber.
cuvo para poder saber hacia dónde.
Llegué el último, y antes de entrar en el jarEn aquel momento, un espantoso •r elámpago
dín, ví que en el hori,mnte, hacia el Norte, corría rnsgó el cielo, es.talló el trueno, como si hubiese
en fo:rma de pluma, una nube obscura y sombría; llegado el fin del mundo, y las mujeres 0O'ritaron
pero como nadie me hubiera agradecido que es- horrorizadas.
tropeara fiesta tan bien preparada y entreteni11] Ador110 de tela bl11n"a quP se pone alreélídor del sombrerr&gt;,
da, y como una tempestad d-e polvo más ó menos parerido
al ''yelmo'' que usan JOI! bon bres, y le da la apariencia de
turbante.
no causa mucho daño, me callé.

rnoo.

&lt;l En este mismo instante, sentí í]ue la

? _un

EL MUNDO ILUSTRADO

mano

hicim 1}:e se posaba sobr.e ITlli }10m Uro,
Ol a Sanma1,ez que gritaba á mi OOdo .
1

y

Aunqu,u el ruido ,de Joe ·1á11boJeJ1) ien su jncernte lucha, Y los aullidos del viento no me eleJª an perc1?ir bien eus frases, al fin entendí
que me dec1a:
-1Me .he equivocado al declararme. ; Qué deú
b o rncer?

J.

Saumarez
. , nmguna
.
. no me había, hecl10
•
Jamas
fi L
con
lo ( encia . Nunca fuí su arn:go
· , ni aun aJ10ra
sCoy, Y sospec110 que él tampcco lo era ni lo es.
uanclo se puso en p:e tem-~laba ll_eno_de excitación; y yo,
que e.\pernnentoba fen:-,ieiones m n.Y -raras, efectl l:,~ .1
eleetrici&lt;lad, no acerté á decirle más que esto:
-Se necesi-ta estar loco pa~a pedir la mano de una muJer en ~edio de una tormenta
como e.::ita. Pero 1)0 veía, 1a
forma de enmendar el error.
- ; Dónde está Edith -me
preguntó, dando un grifo.
Edith era Ja menor de la&lt;:
hermanas.
,Lleno de asomt,ro, ex.dame:
~¿ Qué le importa á u,;;ted
e.::a?
Por e~pacio ele a1o-uno.s minutos estuvimos gr~:ando Jo,
dos ~om~ l6cos; él jurando
que a qmen había qu-er:&lt;l.o &lt;leclararrn era á la. ;:menor. :y yo
respondiendo, hasta e1~rollque~-er, que debía haberse
eqmvoca,do.
No puedo explicarme esta
e~cena rnás que pensando que
nmguuo ele los dos sabíamos
lo que hacíamos.
1~odo aquello me parecía un
sueno; desde el manoteo de los
caballos en la obscuridad, hasta. el hecho de contarme Saumar,ez la historia ele sus amores con Edith CopleigJ1 .
.Aún seguía desgarrando mi hombro con la
mano y pidiéndome le dijera &lt;lón-cle estaba E&lt;lith,
cua!1&lt;lo la tempestad voh-ió á calma.rse; la obs:
cundacl se iluminó a]go y ví la nube de polvo
forman:e en 1a llanura, frente á nosotros: lo
peor había pasado.
La luna se había escondido y comenzó á briJlar con luz muy t,enue la. falsa. aurora, que apareoo una hora antes que la real; pero aquell,,
luz era muy ,débil y la sombría nube seguía mugiendo como un toro.
T-Paté {le averiguar hacia. dónde se había dirigido Etlilh, y cuando e!&lt;t.a ba pensapdo en esto ví
tres c::&gt;sas á la vez: ví la cara de :Ma{Tdalena
\opleigh. la hermana mayor, que surgí: sonriendo del seno -O.e la obscnri&lt;l..acl y se~ncaminaba
en bu~ra ele Saumarez, pne:::-to de pie junto á mí.
La jo\'en l:)Uspiraha un "Jorge," á la vez que S'f
brazo se deslizaba á ,través ilel bmzo libre do
Snumarez, y en su rostro se reflejaba esa alegrhl
que se siente rara vez en la vida; demostración
plena &lt;le que la mujer es tortalmente feliz; do
oue para ella el aire está lleno &lt;le armonías y la
tierra aµarece envuelta en espléndidas nubes de
color de fuego, poirqne ama y es amada .
Ví. .. la cara ele Saumarez cuando oyó la voz
de Magdalena; y ví, por ·último, á unos quinientos pasos del Jrrnpo de naranjos. una figura en 1
vuelta en amplio y obscuro traje &lt;le holanda,
lanzarse sobre un ca ba 110.
A cau...~, sin du&lt;l:a, ele la sobreexcita&lt;"ión en
011e la tempestad me tenia. sentí una incljnaeióni
eliep]orable á mezclarme en Jo que no me impoTtaba, y cuando Saumarez ,,;;e disponía. á escapar
en seguimiento ele la que había montado á caballo. ecliánelole hacia atrás, le &lt;liie:
-Fspere usted aquí y dé explicaciones. A la
otrq, yo le haré volYer.
Y corrí ,en husr-ft de mi cabalJo.
He proÍeBa-&lt;lo siemµre la opm10n, -perfectamente inútil, (le que todas ,Jas cosas deben hacerse con clecenci.a y orden, por lo que creí que
el prim€r deber de Saumarez era borrar suave-

:~~u~°ie rc~t:7a.de Magdalena el sello &lt;le venTodo el tiempo que im·ertí en ajustar la cadena barbada &lt;le mi caballo, estuve pensando ea
(1ué forma saldTia el hombre del paso.
Monté, y entendiendo que debíamos retrazar
un poco la vuelta, m-e limité á poner el caballo
á un paso algo vivo al en&lt;.'amin.arme en busca. de
Miss ~(liih; pero ésta, apenas me vió, partió f\
gak1pt, lo que me obligó á imitarla y mientra,·
, . vo.l \'la
, l a cara y o-ritaba:
'
'
corr1,~
-~Déjem&lt;&gt; usted. Voy á mi casa. Vuélvase
usted.

Mi deb€r era alcanzarla primero y discutir
después.
La carrera fué digna de aquel que seguía pareciéndome un mal sueño.
El terreno era muy millo, la tempestad volaba
rápicl,t clelan te de no.::otros, y á cada. paso penetrábamos violentamente en medio de los torbellin&lt;&gt;F; .que .surgían de sus bordes, y semejando
Jemomw d,e polvo nos ahogaban.
L"n vi€nto abrasador ·,saturado d.el olor insoportable de los hornos di; ladrillos, soplaba con
fuerza, y entre la débil luz de la falsa aurora
y loo demonios de polvo, á través de aquella llamua &lt;lesolaela, aleteaba el traje de holanda obscura sobre el caballo- castaño.
Primero tomó Miss E&lt;lith el camino del pueblo; después giró dirigiéndose hacia el río á través ele los jrrn~ales quemados y abatido,; por la
tempestad, malos hasta par-a. una carrera montados en puercos.
A sangre fría jamás se me hubiera ocurrido
atravesar aquellos sitios de noche; pero cuando
el va.yQ estalla sobre nuestras cabezas y un vaµor, semejante al que exhalan los sepulcros, se
mete en las narices, esto 11ega á parecer natural
y hasta lógico,
Yo corría y .icon-ía g,ritmHlo; ella, lindinán1
d(,-::;,e 11:H·in adehnte, dnba, .tremendo.si lar.ág,1zos
á su cabal1-0, y en -esto, un nuevo remolino de
Ja ,tempestad nos -alcansó,
empujánd001os
el viento h-acia adelante como si hubiéramos sido
pedazos de papel.
No sé cuánto tiempo duró la carrera; el golpear de los cascos de los caballoe, el rugir del
huracán, y el paso rápido de aquella luna. de color de sangre y ele apagada luz á través de una
niebla. amarilla, me hacían pensar que duraba
años y años.
Estaba bañado literalmente en sudor ele pies
á cabeza, ,cuando el castaño tropezó, y aunque logró dominarse, se alzó completamente cojo. Mi
c11ballo estaba inutilizado.

Mjss Edith, -cubierta de polvo y sin sombrero,
daba lástima.
-¿Por qué no me &lt;leja usted sola?-gritó ruWmen-te.-j Yo no deseo más que irme á mi
casa!
~Es ncoesario que vuelva. usted, Miss Copleigh; Saumarez tiene qu.c decirle 8Jlgo.
Era este un modo un tanto imbécil de plantear
la cuestión; pero a.p enas conocía á 1li.ss Copleigh,
Y, aun coonct~ estaba desempeñando el papel de
l ~ov1denc:a, a costa de m1 caballo, no podía .explicarle en pocas palabras lo que Saumarez me
ha~ía dicho, y el seguramente e::-..'Pliearía mucho
rneJor qu.e yo.
Los pretendidos deseos de volverse á su casa
el ccm-sancio . . _ todo, desapareció en un momen~
to: no ha,cfa más que moverse -en la silla y i:,Ollozar, mientras el viento sacudí.a su negra cabellera .
No refiero lo que me dijo, porque estaba comp1etameute "deshecha."
He aquí lo que en realidad era la arisca i\Iiss
E&lt;lith.
i Un hombre completamente extraño para ella,
tratand,~ de explicarle que Saumarez la amaba y
que debia volver para oírlo de sus propios labios!
. C~eo que me hice coonpren(ler, porque aprox~mo Sl~ cab-allo al mío, y arunque cojeaba, ]e
hrno avivar el paso, encaiJJ:linándonos hacia. Ja
derruí-da tumba., mientras la tormenta seguí.a
retumblan&lt;lo en el valle de Umballa y algun•as goc
tas enormes de agua caliente ,comenzaban á caer.
Supe en el camino que Miss E-dith estaba al
lado tlc Saurnarez cuando éste se declaró á EU
her~nan~, y al oírlo, quiso volverse á su casa para
rabiar hbremente, como cumple á una señorita
inglesa.
. V·arias v,eces _durante ila man:ha se enjugó los
OJOS con el pam..1.elo, y su -charla. me
demo&amp;tró
plenrumenw á dónde llegan la inconstancia ele!
corazón y los efectos del histerismo.
TO?-o -esto era s~ncillanlnte absurdo, pero
pareeia muy natural, &lt;lodos el lug,ir y el tiempo.
El 1nundo estaba este &lt;lía reducido á las dos
hermanas Oopleigh, á Saumarez y á mí, :formando corro, ya iJnminados por el rayo, ya envueltos
en la obscuricla.&lt;l, y el bilo que había de guiar á
este !:nundo extraviado pru.·ecOO que $e hallaba
en m1s manos.
Cuando regresllfilos á la tu-mba, en medio de
esa tranquilidad. parecida á Ia muerte que siQ"lie
á las tempestad€s, comenzaba. á brill;r la at~rora y encon.tramos á todos nuestros compañeros
esperándonos.
Saumarez parecía el más impaciente: su cara
estaba de cien mil colores, y cuanc16 Miss Cople_i;¡h_ y yo llegamos con los caballos cojeando,
sruho a nuestro encuel11tro, ayudó á Eclith á desmontar y la besó delante &lt;le todos.
Fué una escena ver.claderamente teatral aumentando Ia semejanza el poh-o b1an-co c;n que
todos estábamos cubiertos.
Hombres y mujeres parecían esp,eotros que,
agrrnpados bajo los naranjfü, se disponían á
aplaudir la elección de Saumarez, corno si se tratara de 1a reµre~entaeión de un sainete. Jamás he
visto nada más anti-inglés.
Por fin, Saumarez dijo que debíamos rearesar
porque si no vendrían del pueblo á buH~'arnos:
y me preguntó si tendría la bondad de ser el
eompañero &lt;le Magdalena. ¡ Contesté que na&lt;la
podía serme más grato!
Formamos, pues, seis parejas, y regresamos de
dos en doo.
Saumarnz acompañaba á Miss Eldith á la que
había cedido ffil caballo.
'
El cielo estaba despejado y cuanclu el sol salió,
noté que todos, poco á poco, íbamos entrando en
la categoría de seres vulgares.
Tarmbién aprendí que Ja, tal "Arca de Noé"
era una cosa completamente distinta de todas las
,lemás de este mundo, y pedi á Dios que no se
repitiera jamás. La habíamos hecho acariciados
por una tempestad &lt;le polvo y por los bramidos
de un viento abrasador!
Me sentía ca.nslll&lt;lo, magullado y un tanto
avergonzado de mí mismo, y me fuí primero al
baño y luego á la cama.
He aquí .Ja historia, segUn la versión de una
mujer.
Es-crita no se verá jamás, como Magdalena
Copleigh no se &lt;encargue &lt;le ello.

lfudyaro Xíp/i,¡g.

�EL MUNDO ILUSTRADO

,f[

Domingo 11 de Noviembre de 1900.

MUNDO ILUSTRAD'O

AÑO VII--TOMO ll--NÚM. 21

MÉXICO, NOVIEMBRE 18 DE 1900.

Subscripción mensual foránea, 11.fiO

ldem idem en la Capi tal,

1.::!5

Ge rente: .Al!l'TOSIO OVYÁS. ·

~ireotor: LJC. BAP.&amp;.EL BEYES BPÍl!JDOLA..

o -~~~~~· ~~~~~º

[T1

r
e,
r
~

~

o

~
'(

)&gt;

'(

-o
o

&gt;

Cfl

.,

'

W. McKINLEY,
CANDIDATO REPUBLICANO QUE TRIUNFÓ EN LAS ULTIMAS ELECCIONES DE LOS ESTADOS UNIDOS.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96037">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96039">
            <text>1900</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96040">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96041">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96042">
            <text>20</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96043">
            <text>Noviembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96044">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96061">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96038">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1900, Año 7, Tomo 2, No 20, Noviembre 11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96045">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96046">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96047">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96048">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96049">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96050">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96051">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96052">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96053">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96054">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96055">
              <text>1900-11-11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96056">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96057">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96058">
              <text>2017607</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96059">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96060">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96062">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96063">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96064">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="1870">
      <name>Campamento Zaragoza</name>
    </tag>
    <tag tagId="1869">
      <name>Elecciones presidenciales Estados Unidos</name>
    </tag>
    <tag tagId="1864">
      <name>En el parnaso</name>
    </tag>
    <tag tagId="1865">
      <name>Estudiantina Crisantema</name>
    </tag>
    <tag tagId="1871">
      <name>Fábrica destruida</name>
    </tag>
    <tag tagId="1872">
      <name>la falsa Aurora</name>
    </tag>
    <tag tagId="1867">
      <name>Palacio de Justicia Ramo Civil</name>
    </tag>
    <tag tagId="1868">
      <name>Perfecto Amézquita</name>
    </tag>
    <tag tagId="1866">
      <name>Señora Doña Beatriz Redo de Zaldívar</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
