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                  <text>Domingo 3 de Febrero de 1901.

rT, MTJXDO IT,TTR'J'R ADO

,EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO vm--TOMO I--NÚM. 6

MÉXICO, FEBRER010 DE 1901.

~!rector: LIC. RAFAEL REYES Sl'INDOLA.

·------

Su.l,scri¡l('t~11 mens11al fordneu, I 1.50.
/ ,t,,,,, ftlem en ta Oapltal, 1.25.

Gerente: ANTONIO CUY AS.

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Compall{a I ndustrial J a.boncra de la L aguna. -Servicio de carga

,L

j

UNA BELLEZA.
Fot ogr1fía de E. Lang,. -rrofesa núm. 1.

Compañia InduSt rial Jabonera de la Leguna -Vista en conjunto del establecimiento.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero &lt;le 1901

Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

CRÓNICA.
En el Teatro Arbeu trabaja ahora una compañía de variedades. Hay en ella mú,icos extravagantes, sonámbulas más ó menos auténticas, cliverticlos juegos &lt;le presti&lt;ligitación, y una extraordinaria adivinadora del p~nsamiento.
Desde hace tiempo que les fakires ,le circo, 11
mago:; de teatro, los taumaturgos de cartel, presentan experimentos que pueden caer bajo el dominio del análisis científico, y que :;on una especie de propaganda popular de raros fenómenos psicológicos.
Para gran parte del público, 110 e~, en verdad,
entretenido el espectáculo. No es vistoso, ni tiene salidas inesperadas, ó cómico$ incidente,-, como
los juegos de los ilusionistas, ni en él se admiran
la habilidad de las mano¡.;, la rápida combinación
del engaüo, la eegura agilidau ele Jo,- movimientos, el ingenioso mecanismo dr lo~ aparatos. Es
una diversión extraüa, tal vez, llernasi&amp;Jo intelectual, que requiere una gran fuerza de atención,
y que, aunque de pronto ai;ombra, á la salida del
teatro nos µarece una niñería, ol resultado de una
clave; y buscamos tras el aparente enigma la sencilla exulicación del misterio, como ~e busca el
oculto resorte r,ne hace mover ?l juguete.
Hemos lleP-aclo á comprender, l:!in ernbarirn, que
un resplandor &lt;le verdad ilumina esta~ ficciones.
Nos resistimos á creer en qm, se no¡; ofrece como
cierto, pero ya no afirmamos rotundamente que
es mentira. A cada momento, nos asaltan dudas,
nos sorprenden inquietudes, se 110s presentan ra..zonamientos, y rechazamos escépticamente la evidencia, porque, según nosotros, es fingida; pero
no nos atrevemos á gritar al adivinador : me engañas, bellaco; he aquí la falsedad de tus nigromancias.
Y es que lo que se lee en un libro ó se obsena
en la sesión de una academia, puede creerse, porque el espíritu está dispuesto á recibir verdades
y á aceptar hechos sin oponerles fuertes reticencias n i obstáculos. Y eu un teatro, por el contm1 io,
l a dC$confianza de ser burlado. el temor de mostrar ,ma candidez sobrado infantil, el de1&lt;eo de
hallar la cama ele toda sorprc;:a, la llave ele todo misterio, la cábala de todo encantamiento, el
anhelo de llegar antes que los demás á la posesión
completa ilel secreto, nos arrm,tran á ver e11 esta.
cl ase de fenómenos in gen i_orns y bien estudiados,
combinaciones en cuyas delicadas sutileza;; queda enredado nuestro pensamicntv, como una mosca en el pegajoso encaje de una telaraña. En un
teatro, nos sentimos naturalmente inclinados, á
distinguir en cualquier cosa. lo faho cfüirazaclo de
real, lo engañador escondido dentro de lo verdadero.
Cada día que pasa, nos vamo;; habituando á dudar menos ele e~.os experimentm; ele hipnotismo
y sugestión, que, según ;;e echa de ver, sub~tituyen
ahora á los antiguos y cantlororns juegos de manos, suertes de naipes, cajas de doble fondo, so,,ibreros de copa, que, á i,émejanza del tonel de las
Danaides, eran inagotab:cs para arrojar monedas
y chucherías, mesas rnagentizadas que ejecutaban, mediante inocentes "trucks" imposibles escamoteos, cabezas parlantes, apariciones y desapariciones de esqueleto8 en la fúnebre cámara negra, traga eRpadas, come ínegos, tollo ese arsenal,
en fin, de prestidigitadores y mago;;, que enccndier~~ en la atónita fantasía de nuc~tro;; abuelos,
nmos entonces, la maravillosa lámpara de A.ladino.
La suh:;:titución está pcrfoctamente ele acuerdo
con 11uesfras actuales aspimcione~. De,;clcñamos
los placeres 1,anos, y preferimo;; esto¡; espectáculos
enfe_rmizos, nem·ótico;;, que hacen vibrar nuestro
temperamento, agitado por el frío soplo ele lo
sobrenatural, que nos mantienen en tensión clolorosa, y que obligan á la i&lt;lca. como dice el poeta,
á dar graneles aletazoR ele clc~c8pcración en la puerta
del misterio.
;Los sabios dicen : esto es cierto, eR también natural: he aquí una facultad que los hombres poseen y que no habíaP advertido ni desarrollado·
hay corrientes que transmiten el pensamiento d~
cerebro á cerebro; educarse para recibirlas es llegar á ser lo que estos modernos a.clivinadores que
obedecen á la callada orden ajena, romo' los
músculos de nuestra mano obedecen á nuestra
proµia voluntad.
En efecto; de Bishop á Onofroff, pasando por

1,

Grossi, hemos ido c·a~·enclo en la cuenta de que
un especial estado cerebral permite que una energía extraña ocune un org,1ni~1110 y Ee sirva de él,
y entre en posesión ~urn, romo el in1111ilino oue alquila una ca~a. :-;e pue&lt;le hacer de un hombre
un manequí; se nne&lt;le tle~otupar una cabeza, como
se vacía un baúl. para llemirlo de cosa;; nuevas,
de impresiones flama11te;:, lle idea~, de recuerdos
nunca soñados, y hact•r q1w e,tos recién venidos
~uevan la máquifül humana á su antoio, cual
mtruso que entra en una fábrica, y, sin permiso,
echa á andar los motorc,;.
Ya hemos ,·i,-to cúmo atrncn ei-tas fascinantes
diversiones, á JJesar tk• ,;u monotonía v de su c;1rácter serio y graw, qm•, i10 obstante ·1a variedad
c?n que ~e presenta el es1wctátulo, cla al teatro un
a~re ~e catedra1 y á_ los ex¡wrimcutadores una apan~ncia de sab1duria. c¡ue de· seguro, están muy
lcJos ele merecer.
Los sujetos sobn• Jo,: c·uales se operan estos
raros fenómenos. :;uelt•n ~er personas dcrnacra~as, pálidas, melanc-óli&lt;:a&gt;&lt;, visiblemente desequilibradas, azuzada::\. heri&lt;las por la neurosis, enfermas.

•••
Ahí está Anna Eva F,1y, una mujer muy alta,
muy extennada, muy tri~tc, con at,pe&lt;'to de convaleciente, con moviniientos de languidez y abandono, con rostro a!é&gt;umbn1do y mirada de sonámbula, y enjuto y largo cuerpo bizantino, que nos
produce tma sensación fúnebre y fantástica como
las heroínas de lo,; cm•ntos de ·Hoffman. 'La figura de ~Iiss Fay no,- trae á la memoria la de la
h~:rnana de Monseñor Bienvenido, ¿ no la recordais? Era su cuenJo un pretexto para que una
alma quede aún sobre la tierra, escribió el poeta.
Cuando la vemos deslizarse en el tablado ele
Arbeu, se nos antoja que la acaban de levantar á
viva fuerza de su Jecho, y que violentándola la
obligan á salir á la escena.
'
'
:N"o está aún bien despierta, y no parece sino
que, en sueños. todavía, camina y habla. Mira
con un~, especie_ de angustia, cual si implorase
comuas1on y tuviese miedo de lo que va á suceclerle. La amarran, la vendan, quizá la torturan
para que su espíritu entre en el sombrío reino
lo desconocido.
Ella est_á acos~um_brada al viaje, y marcha con
firme_za, sm vacilac10ne;:;, sin tanteos, como van
los ciegos por las veredas más intrincadas cuando las recorre~ á diario y saben bien que la punta de su bordon conoce todos los obstáculo;-.
EYa Fay, que se cxnr~sa en un inglés suave, con
una voz que paree~ ventr de mu:v lejos, traída por
el aire, dice trabaJosamente los non\bres de los cspect~dores cuyo pensamiento adi,iua y retiene \
,mahza, como si las ideas ele todos llecraran á la
frente de esta sibila escuálida, buscando nido, á
l_a ma;1era con que, al caer el día, llegan los páJaros a la copa de los árboles.
)liss F_ay h~bla co~o si recitase lo que le dicta
u_na voz mtenor; y aislada en medio del e;;cenano, envu~lta en un paño blanco, en uua serenidad
Y tranqui~idac~ de estatua, evoca los pasajes orienta_lcs y m1stenosos de uno ele esos libros ele J aeo111,ot,, ~n los que los fakires de la India, de ojos
pr_&lt;'tehcos y l_ue~~a barba, contempldivos, ensi1~11smados, h1erat~cos, hacen germinar y crecer
las plantas en un mstante, hacen que la tierr.. se
abra, que caminen las rocas, que las sagradas
aguas ~el Ganges se detengan de pronto y que el
porYen~r r asgue el velo impenetrable q~e ocull a
el destmo de los mundos.
¿ Eva Fay realiza milagros? ¿ Cuál es el secr eto ele su prodigio? ¿ Dónde empieza la verd~d y acaba la prestidigitación? ¿ De qué mechos se val_e esta mistificadora para escamotearnos
el pensamiento?
. .Al salir del teatro, los escépticos se ríen nialic10sa:m~1~.te: han eucontr~do la clave, y t ienen la
conv1cc10n de no haber sido engañados.
En ~ambio, algunos hombres de buena fe, algunos sonadores que ansían sorprender á través de
la espesa malla de la vida, una vislumbre de verdad nueva con q~e alumbrar la obscuridad ele Hls
almas, salen meditando en que es posible que entre estos saltim?anquis, entre estos ilusionistas,
entre est?s mág;1cos · ele _compañía de variedade:::,
haya algun fenomeno digno de estudiarse al¡!nna, ex,traorcli~aria facultad que pueda se;vir de
guia a lo~ psicólogos pllra sus hondas y trascendentales mvestigaciones.

el;

Otra rnnjer EC exhibe en el Circo Orrin quecomo una i1~11~rcsión de. curiosidad, semeja~te á
la de la .\tl1v111aclorn, s1 bien asombra menos y
se la ve por com!:Jleto dentro de los límites á que
puede alcanzar ht naturaleza lr,n~ana. Se trata
de la educadora de aveE, de la. maestra de cacatuas y cuerYM, que hace de estos pajarracos acróbatas y_ '':lo"'TIS'' alados, atr~vidos. gimna'stas y
contors10111sta~, de cuyas precisas piruetas ríe el
público á mandíbula batiente.
Los domadores ele fiera::, esos que entran ClJ la
jaula, láti~o en mano, y que se arrojan sobre L.
felpa cambiante y maculada ele los tigres, ó sobre
el oro tempestuoso de · as melenas, esos que montan leone,- y l'nfurecen panteras, 110 llaman va Ja
atención, no entusiasman. Conocemos el método
brutal de amaestrar bestias feroces, de infundirles
un temor que no conocieron en las selvas, ni cuando la tempe:&lt;tad rompía los cielos en lívidas grieta~ de, luz. Pero ,esta lent~ y !e?az labor que ensena a una a,·e _a hacer eJerc1crns acrobático~, á
~rrastrar pt'quenos coches, á saltar por aros de
fuego, á subir por escaleras volantes, á correr $llbre cuerda,- flojas, á tomar un puesto en un desfile, una tarea_ en una procesión, un determinado
lugar en la p1::;ta, 1:,. es un .-:urioso caso de ener~ía testarncla. &lt;le µaciente y minucioso trabajo,
y. tal vez. c:orno la clel domador de fieras de
cruenta ó dolorosa enseñanza.
'
Los per~·o,- payasos, los monos bailarines, los
cer1os_ sabio~. las aves acróbatas, prueban la super10ndad humana, y i ay! también s"Q. mucha
crueldad y su poca misericordia.
Del, festinil artístico que la "Revista Moderna"
celebro en honor ele ::\Ianuel Gutiérrez Nájera
han hablado ya todos los diarios de la capital:
:i;:ué un_?e,·oto homenaje de amor, en el que ofici_aron _Jovene;; sacerdotes del ideal. Del espléndido d1scu~·so ele Urueta á los coloridos versos de
Tablada, a fa;; fragantes estrofas de Rebolledo
p~saba cantando una har.&lt;lail4 de dulces memo~
nas, como en ~oche serena, pasan de rama en
rama, los rmsenores.
Sul~ió ií nuestro corazón una ola u.e juventud •
el olvulo tletmo su marcha, Y, á coro, Íos que t;
amamos )'. pensarnos en tí, elevamos un himno con
tu verso mp1ortal, i oh glorioso ausente!
Parad el nielo, taciturnas horas ... ,

LOS LLE VADOS DE POR· MAL

•convenencieros, los "llevados ele por
mal", lo son, porque creen siempre ten er razón, porque su voluntad v su capricho son le:v, · porque se creei1 inviolables c_omo n~onarcas. Basta que su
deseo d iga qmcro, para que nada ni nadie cleba oponérselcs, y basta, también,
que su voluntad calle, para que nada
ni naclic clt•ba inspirarles ónk•m•,.: ni
sugerirles decisiones.
'
El "bien llevado". es simpático.
agradable, hombre de corazón y en
general, bueno ~- virtuoso; el 1;ui1' llevaclo, es cargante, pesado, odioso, y,
e!1 general, malo, perverso, ~· ha&amp;ta vic10s0.
Desde un punto de vista moral el
· pri11;ero Yale más que el segm~do,
aquel es modelo que debe evitar.e v
· éste es ejemplo ele que debe hui;se· ·
aquél es miel y este acíbar.
'
Pero si del punto ele viista moral
pasamos al punto de vista social. ind_ustr_ial, político, y en suma, humano;
s1 clepmlo de ver en el hombre una fig_iua ~lecorativa. un muñeco ele salón;
s1 s~ltendo ele la familia, entramos en
la vida real, y de las expansiones del
hogar pasamo,; á las luchas y á las
t~mpestades ele la existencia, ·al cambiar los considerando;; cambia el fallo, )' el juicio severo y crnC'l ] lC'cra á
· convertirse en una aprcciació·1 r-;nás
favorable y equitativa .
La '"!da 110 es un "minuef' en que
1~ sonnsa, el saludo y la reverencia
~)e~1~n el principal papel ; no es una
v1s1ta ?e cum~l~miento'' en que la
g~lautena exquisita, la condcsccnclen{!!ª suma, la clociliclacl extrema i::on ele
ngor; no es un desfile aparatoso en el
· que hay, que cecl_er siempre el paeo á
10!¡ clernas, especialmente á loi; anciano?, Y ~ las clan~as.. Si las necesidades,
epi~odios Y penpecias de la existencia
tu;1c_ran por escenario los jardines geometncos" de, ~cn?,trc; los_ bosquccillos
y l agos feencos del Tnanon; si se sucedieran
y desarrollaran cn_tre acorde,; de orquesta y perfumes de flo~es, SI los protagonistas fueran "clamas galantes como las de Brantorne .v pctiuietres

mación y el asentimiento constantes,
la obediencia solfoita, la condescendencia scmpi terna, serían las
virtudes supremas, y los hombres llevados de por bien, los prototipos de la
humanid,1d.
P ero lejo::- de eso, la vida es lucha
encarnizada, combate sin tregua; cada
hombre tiene ante sí á los otros que le
cierran el paso, que le disputan la rnbsistencia; nadie viste de corte, todo!" de
armadura; nadie cede el paso, todo;; lo
disputan ; nadie condesciende, todo1:1
pelean. Para domar á la naturaleza,
para disputar á la fiera su caverna, ~·
á la scrpicnlc su juncal ; para rediazar i1wasiones devastadoras y acometer empresas audaces; para· crgnir10c
contra la achersidad y disputark• el
éxito; para caer cien veces y lernntarse otras tantas, se necesita algo má~
que corazón ele novicia v modales lle
gon•oso. :-:e pecesit,, rucl&lt;'7.íl en "1 ,. ·.
puje, tenacidad en el combate, enci-gía
en la derrota. Para triunfar. no ha~ta obedecer, se necesita saber mandar;
para iniciar y emprender, es incfüpensablc ser vol untarioso y Rer imperio~o.
Con las Yirtudes del "bien llevado'·,
se ganan aplausos en los salone~. coronas de rosas en los concursos e;;colares. ee gana, también, un bueu Jugar
en el paraíso. Pero las grande,; ronquistai; humanas, el progre::o político
industrial, científico, las Yictoria'- con~
tra la barbarie, contra la miseria, contra el error, contra el retroceso, las ganan los impetuosos, los testarudo~, los
a~tivos, los "mal llevados", que, despedidos de los salones, entran á la hi~toria_, que mal vistos en familia, so:1
adm_uados en la posteridad, y que, repudiados del mundo so&lt;'ial toman
asiento en los escaños de la gloria.
Miss Anna Eva Fay.
Y todo, porque los bien llevados ~on
(Véase la crónica.)
buenos, y ~os mal llevados son fuerte~,
Y porque si los primeros tienen corazón
empomadaclos como los _ele] duque D'Enghien, los otros tienen la cualiclitd suprema que hace ai
la dt~lzura, la benevolencia, la cortesía el tacto
ho:n:ibre grande, útil, vencedor y admirable: el
la ~tiqucta, _el . buen decir, al ademán'sobrio, 1~ caracter.
actitud acaclen.!CL', C'l ademán acompasado, la afir-

La muerte de Petronio

Su Eemblantc no revelaba la menor contrariedi:d.
esc-lavos ad;vin~ron que ac:rntecía algo
extrao, dmano, porque hizo ricos donativos á
aquellos de qu;eres estaba contento. y c•1sticró á
los _q~1e antes lo habían merecido. Mandó p~gar
a:nt:c1padamentc y con gran largueza á los citan~tas y á _los rantores; y. por último tomando
as1e:lto baJo ele una encina, por entre' cuyas ra.-

Y LLE V A DOS DE PO&amp; BI E llr

X o hay n.-lda mejor á los ojos de una
l.
que el que : -11::1 _hijo~ s~an "llevado$ de por ~f~1~!'
que obcdezc:an a la m¡;mnación nüs q11c a' la
,
naza'' q ue ce,Jan a 1 consejo mejor' que á 1 .ame.
menda, que, dóciles al alhacro sean suª _iepri;
camb· d
· ·
o ,
m1sos a
.
io e rnncias, gobernables con charamuscas
} ca!abazatPs. condescendientes y amable
t 1
turron
ele
. s lan
L
· almendra ·Y la manz'ana
'
, panoc
1erae e
o mismo que las mafüe,, son l
.
maestros los · 1
l .'
"' .
os padres, los
·c1' el·· Je ei;,
os supenores. El rigor y
1n·a 1seven a. . que para c1e1
· ·tos corazonei; empcclerh~~~fdJ ciertos ?spíritus sádicos son una vol up. , . td y un dilentantismo, para la mayoría de
1,ls gen es ~on una f t·
ro sufrimi;nto
:~.i~a: Ul~a pena, _un verdadey[ct1·ma
.
a:; ig,u, es tan odtoso para. la
- 1vo casos cxccp·
1' como J)ara
. el •·er·clt1
'
go, ::-a
c1~na es; Fe castiga á más no poder eomo ¡e to11;111 un purgante; pero nada mejor' ni más delicioso que crohernar por la el 1
decido po¡'; convicción.
u zma Y que ser obcDe ahí_ esa tendencia á a laudir ' l ., . ,
cnrnlzar a q111·e
·t
P
, a e og1c1i, a
,
n nos en a la nena d
ferula y ele "blancl·11.·, 1 di : .
e cmpunar 1a
tido , ·
'
a sc1plrna. En ese sen) por ese concepto ser "llevado de
bº ,,.
es una gran virt d
'
por rnn
~e es b. 11
u . :V supone muchas otras No
:eé un1en e~ado, smo, en general, cuando ~e µoCeder á cra~on toble :V sentimientos delicados
complace:ci~mir e ,,~~gestión,, obedecer por pu;a
tar y co t ' . ans1,,u por solo no querer moles.
n ranar, es prueba evidente de bonclacT
nc~tiva Y d ~ dulzura de carácter. Los ''llevad~s
d ºblpo:t ma1 son' en "'erenera1, t emperamentos irasc1 es,
indómitos, esp1'r1·tu s ele cont radi
· ' caracteres
""&lt;T
cc10n. ' o]untariosos é imperiosos, egoístas y

e

(DE " QUO V ADIS .")
Xo Ee engañaba l'&gt;ctronio. Dos clía-; dcspuf..:
su
,,
1 devoto
t el amigo Ncrva le transn1
- 1·t1' a, por c,'Pc uc o
e un liberto, las últimas noticias de la
corte de César.
, La m,uerte de Pet ronio e,;taba decidida. Xeron ha_~rn resuelto enviarle, la tarde siguiente un
c·entunon con la orden de que n o ,e mo . ' 1
•Cumas
11'
.
.
viera e e
cr
Y q_ue a ; esperara su posterior rnluntarl.
Alºunos dias rnai:; tarde, otro centurión debe.'.
llcrnrle la sentencia de muerte.
ll,l
- Pctronio c~curhó serenamente al cmiado de
:N erva ; 1uego, le (lij O :
--:-L)e,;ai ás á tu .eñor uno ele mi,- Yasos. que h•
c~ti~gmc antes de tu partida. Le dirás qup le
. e,to.' ,con el alma agradecido por ;;u noticia, ya
que}le_ este moclo puedo prevenirme á la sentencia.
, ).' r ió, &lt;?'.uo un hombre asaltado por una idea
) gu~. antic1padanwntc, se recrocija de ponerla en
practica.
"
El. mi:;mo
día , ,~u~, ese1avos f ueron encar«aclos
.
e1e n~~1t~r á todos los patricios que rcsidí:'n e .1
~urnas! a un banquete que debía celebran(' ac1nPa n_oc ic en el suntuoso palacio clel "arbitcr clegant1arum' '.
brpt~ó una parte del elfo en ei'rribir en ~u hi. io cea: l uego,. t?1:1ó un baño, se hizo Yestir luJ?s~tcnlte, 1:e d1ng1ó al triclinium con objeto de
~•1gd1 _ar os preparatiros de la fiesta y de al~i' a' los
Jar
,- · mes' e~ d on de un Rfupo ele ' adolescentes y.
~;~~;·d~s.griegas tejía coronas ele rosas para los

,br. }Yf. Flores.

!'~",

·

mas se ,filtrab_an los rayos del sol hizo que l h maran a Eumcc.
'
'
Vestida de blanco, con un ramo ele mirtos en
la lcabellera,
hcrmoea
'"
t'
I
L · como una Grac1·a, , ,se preceno
ese
a
hizo
sentará
su
lado
,,
1
·,
l l . 'l
',vov1cnc1o1 ~cia_ e ?~iavemcnte la &lt;'abeza, la co~templó en
a adm1rac10n ?e un crítico que estudia Ja cstat ua e un admirable artista.
•

tª

ª

LA l!UfRTE DE PETRON10 -Cu d ro d e

ª''ª·

w·ihclru Kotarbnisky,

�Domingo 10 de Febrero de 1901

Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTI'.ADO

EL MUNDO ILUSTRADO

-He aquí mi ofrenda á la reina ele Chipre. Q~e pasó el corazón con una de sus flechas. Y desde-Eunice, dijo, por fin, tú sabes qu~ desde ha- ningunos otros labios la toquen ya, que n_adie entonces, la ti-anquilidad huyó de su espíritu.
Petronio y Eunice, uno apoyado en otro, herce mucho tiempo eres libre. ¿ N_o es cierto?
pueda beber vino en ella en honor d~ otra Diosa.
mosos
como dos divinidades, escuchaban, pálidos,.
Ella lo miró con sus claros OJOS serenos y moY la estrelló contra el suelo, cubierto de azac:on la sonrisa en los labios. Cuando terminó el
vió la cabeza en signo de negación.
frán. Y al estuµor de las miradas:
. ,.
-Por siempre soy tu esclava, señor.
. .,
-Ami"OS diJ·o Petronio, no os marav11leis. La himno, Petronio ofreció vino_á los convidados, y
-.8::i posible, mas tal vez ignoras~ prosiguio, vejez y la" debilidad
'
de comenzó á hablar con sus vecm os de esas naderías
son los ~ristes companeros
que esta casa y esos esclavos que teJen coronas nuestros últimos días. Qmero daros un buen pueriles de los banquetes. Luego llamó al griegó.
y esos campos y esos ganados, y todo lo que hay ejemplo y un buen consejo: se p1:1-ede no esperar- y se hizo ligar la arteria, diciendo que sentía sueaquí te pertenec~ des&lt;.le hoy;
,
los, y antes de que lleguen, partir alegremente, iio y deseaba abandonarse á Hipnos antes de queAl oirlo, Euruce se separo de el, y con voz temThanatos lo adormeciera para siempre. Y secomo hago yo.
blorosa:
-¿ Qué quieres hacer? preguntaron, inquietos, durmió.
-¿ Por qué me Ji ces esto, señor? le preguntó.
Al despertar, la cabeza de Eunice descansaba
convidados.
.
Después se aproximó nuevamente á él y lo mi- algunos
-Quiero gozar, beber buen vmo, escucha1· bue- sobre su pecho, como , una flor blanca. La apoyó.
ró aterrada; palideció hasta ponerse _como la ce- na música, contemplar las herm?sas formas que sobre el cojín para contemplarla todavía.
ra, mientras Petrouio, sonriendo siempre, pro- tengo á mi lado, y luego dormir, coron~do d~ nue.vo, se hizo abrir las venas.
nunció esta sola palabra :
Los cantores entonaron un nuevo himno derosas. Ya me he despedido de César. O1d m1
Anakreón, acompañados por los instrumentoa
-Sí.
Siguió un silencio profundo ; sólo un ligero so- adiós.
Y tomando de debajo de su cojín de púrpura que sonaban á la sordina para no ahogar las paplo bacía extremecer el follaje del árbol.
labras. Petronio se ponía cada vez más pálido.
Petronio hubiese podido creer que tenía de- una carta, leyó :
Cuando se hubo desvanecido la última armonía,.
"César: Sé que me esperas con impaciencia y
lante de sí una estatua de mármol.
se
volvió hacia los invitados :
-Eunice, dijo, deseo morir tranquilo. Lo que tu fiel corazón languidece por mí, noche y
-Amigos, convenid en que con nosotros perecontempló ella con una sonrisa desgarradora, y día. Sé que me colmarías de dones, que me daría;; ce .. .
el mando de los pretorianos y enviarías á TigeliY no pudo acabar. Con un esfuerzo supremo,.
balbuceó:
no á desempeñar el oficio á que ha sido de~tina-Está bien, señor.
su brazo se enlazó á Eunice y cayó su cabeza.
En la noche, los convidados acudieron en tro- do por los dioses, á guardar mulas en las tierras Había muerto.
pel, con la evidencia de que los banquetes de Pe- que, envenenando á Domicio, has heredado.
Pero los convidados, ante estas dos blancas
"Pero ¡perdóname! Juro por el Averno y por
tronío eran superiores á los del mismo César. A
formas,
semejantes á dos estatuas maravillosas,
ninguno le ocurría la idea de que éste era su úl- la sombra de tu madre, de tu mujer, de tu herma- comprendieron que con ellos perecía todo lo .:¡u&amp;
no
y
de
Séneca,
que
no
puedo
ir
al
lado
tuyo.
L_a
timo banquete. No ignoraban algunos que sobre
aún quedaba del mundo romano: LA BELLEZA Y
el "árbitro de la elegancia" pesaba una nube de vida es un tesoro, y me complazco en haber sabi- LA PoESIA.
do
extraer
de
ese
tesoro
las
joyas
más
preciadas.
descontento imperial; pero esto había ocurrido
Traducido para .. t 1 Mundo llustrad o "
ya con notable frecuencia, y Petronio había _s~em- Pero en la vida hay cosas que me confieso incapre disipado esa nube con un rasgo de hab1h_dad paz de soportar por más tiempo.
":N"o creas que me disguste saber que hayas aF-eó de audacia. Así, nadie pensaba en un peligro
serio. Su rostro risueño, como de costumbre, sinado á tu madre, á tu mujer, á tu hermano, intranquilizó á todos. La hermosa Eunice, á quien cendiado á Roma, y enviado al Erebo á todos los
había dicho que deseaba morir tranquilo y pa- hombres honrados de tu imperio.
"¡No, caro descendiente ele Kronoe l La muerra la cual cada una de sus palabras era como una
sentencia del destino, estaba perfectamente tran- te es el fin del hombre, y ninguna otra cosa poquila. En sus ojos, sin embargo, brillaban ex- día esperarse de tí.
"Pero lacerarme los oídos con tu canto, por
traños :fulgores, que podían muy bien ser de alegría. A la puerta del triclinium, adolescentes de tantos años, ver tu enorme vientre apoyado en
cabellos ensortijados coronaban de rosas las fren- tus piernas domicianas, vacilante en una danza
tes de los invitados, recordándoles que, según cos- pírrica, escuchar tu música, tu declamación, tus
tumbre, debían franquear el dintel con el pie de- versos, mísero poeta de arrabal. . . esto es superior á mis fuerzas, y me ha hecho pensar c11 la
recho.
muerte.
Roma se tapa los oídos por no oírte, toEsparcíase por toda la sala un suave perfume
dos
se
ríen
de tí y yo no quiero ruborizarme más
de violeta, y los globos de cristal de Alejandría filpor
cuenta
tuya.
El ladrido de Cerbero, aunque
traban una claridad multicolora. Próximas á los
parecido
á
tu
canto,
me sería menos ingrato, ya
lechos se alzaban las jóvenes griegas que debían
bañar de agua olorosa los pies de los convidados. que yo no soy su amigo ni tengo que avergonzarA lo largo de los muros, los citaristas y los canto- me por él.
"Conserva siempre la salud, pero no cantes;
res atenienses esperaban la señal para comenzar
mata,
pero no hagas versos; envenena, pero deja
el concierto.
En la mesa resplandecía un servicio espléndido. de bailar; incendia ciudades, pero abandona la
La alegría y la libertad se mezclaban al perfume cítara.
"Tal es el último deseo y el amistoso consedel triclinium.
Las luces, las copas incrustadas de camafeos jo que te envía el ARBITER ELEGANTIARUM".
Todos los invitados quedaron aterrorizados,
preciosos, las ánforas en sus lechos de nieve, los
manjares, inundaron á los convidados de alegría. puesto que sabían que la pérdida de su imperio
Las conversaciones zumbaban ruidosamente, como hubiera sido para Nerón un golpe menos cruel_
un enjambre de abejas en torno de un manzano que la lectura de esta carta. Comprendieron que
el autor de ella estaba condenado á muerte y laflorido.
Enrique Sienkiewicz, el autor de "Quo VaLlis"
Petronio, junto á Eunice, hablaba. Las últi- mentaron haber escuchado l i lectura.
es
una personalidad de gran relieve en e~ act .
Pero Petronio reía, sereno y tranquilo, como si
mas noticias, los últimos divorcios, los amores,
momento literario, merced al extraordinario éx1
tratara
de
la
broma
más
inocente,
y
envolviendo
á
las aventuras galantes, las carreras, el gladiaclor
Spículo que se había hecho famoso y los reci,m- todos los invitados en una mirada circular, dijo: alcanzado por su novela, traducida á todos 1
- Desechad todo temor. Ninguno tiene nece- idiomas y acogida con admiración por todos 1
tes libros de Atrato y de los hermanos 8osio, era.1,
.
los temas de su conversación. Por últiruc;, ilnun- sidad de vanagloriarse de haberme escuchado es- públicos.
Sienkiewicz
es
polaco,
nació
en
1854,
hizo
bn
ció que elevaba su copa en honor de la reina de ta carta. Yo mismo, no podré enorgullecerme de
llantos estudios en la Universidad de Kieíf, Y
Chipre, la más antigua y la más grande de to- ella sino con Caronte, en mi próximo viaje.
Y, al decir esto, hizo una señal á su médico y terminados, emprendió un largo viaje por el con
das las divinidades, la única inmortal, perdurable
le tendió el brazo. El hábil griego lo envolvió en tinente americano. Poco después, comenzó la
y soberana.
Sus palabras eran como un rayo de sol que pa- un círculo de oro y abrió la arteria en el puño. rie de sus hermosas narraciones, que le atrajer
sa, iluminándolo, de uno á otro objeto, como un La sangre saltó sobre el cojín é immdó á Eunice, la atención de los hombres intelectuales de su P
tria, primero, y de los del extranjero más tar~(l._
1&lt;oplo de bTisa que mueve apenas la corola de las que sostenía la cabeza ele Petronio.
"Quo Vadís", entre todas, ha tenido el pr1v1
Esta
se
inclinó
hacia
él:
flores. Al .cabo, hizo un ademán, y las cítaras
legio,
como ya hemos dicho, de apasionar á to~
-¿ Señor, has creído que yo iba á abandonardejaron oir una dulce armonía, á la· que se unielos
públicos.
Cierto que la obra es una marav1ll
te?
Aun
si
los
mismos
dioses
quisieran
hacerme
ron las voces de los cantores. Luego, un grupo
de
arte
y
de
intensidad
dramática.
ele bailarinas de Cos, la patria de Eunice, hicie- inmortal y César me ofreciera el dominio del
Con
ocasión
de
una
ele
las fiestas organizad
mundo,
yo
te
seguiría.
ron dar de vueltas á ;,us formas rosadas envueltas
Petronio sonrió una vez mái;, y rozando con los en honor suyo, sus compatriotas le regalaron, ha
en gasas transparentes; y un adivino egipcio, con
ce poco, un castillo, lujosamente amueblado,
un vaso de cristal en la mano en el que nadaban de ella sus labios :
el que flgura el lienzo que hoy reproducimos
-Vamos, dijo.
-peces de colores, se esforzó en predecir el porvenir
"El Mundo", inspirado en la agonía de Petroni
Eunice
entregó
al
médico
su
brazo
rosado,
y
en
á cada 1mo de los invitados.
Sienkiewicz vive muy lejos de la sociedad, co
Cuando dieron fin estos espectáculos, Petronio breve, la sangre de ambos se unió en 1ma sola
sagrado
á la educación de sus hijos-es viudooleada.
se levantó ele su cojín ele. Siria, y exclamó negliPetronio hizo una señal á los músicos, y" de ¡ caso anormal en la vida literaria !-sólo cuen
gentemente:
-Amigos, perdonad si durante el banquete os nuevo volvieron á sonar las cítaras y los coros. admiradores y amigos entre sus conciudadanos
dirijo una súplica: quiero que cada uno de vos- Cantaron el "Harmodios", luego el himno de Ana- en el grupo cosmopolita de colegas y críticos..
Es una figura noble, en cuya obra han quen
otros acepte la copa que le ha servido para libar kre6n, en el que el poeta se lamenta de haber enen honor de los dioses y por mi propia íelicidad. contrado una vez, triste y lloroso, al hijo de Afro- ver los hijos de Polonia un gigantesco esfu
Y alzó su copa, semejante á un arco iris y de dita, y en que cuenta que después de haberlo con- para hacer nacer la esperanza en el porvenir
solado y haber secado sus alas, el ingrato le tras- la Patria.
precio extraordinario, agregando:

HENRYK SIENKIEWICZ

~

.CORAZÓN.

~(r

(~,1~

.-· ==--=~-~
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(?

LA ~I;VlsTA MoD~ RNA

1Nv1rA Á uo- AL ~rsr,vAL
AfHÍSTICO OU~ WA o~GANIZAOo !::N WoMrnAJ~ AL D LJQ LJ ~ JO g.

•

FEBRERo 3 Of 18~5

A LAS 8-PM·

UNA VELADA

RN HONOR DRL. DUQUE: JOB
No fué "El Mundo Ilustrado" el único en recordar la desapa_ric_ión del Duque Job, y en hacer
~atente su sent1ID1~nto po_r la falta del primer
literato de la América Latma. También la "Revista Moderna", quincenal de arte y literatura
que con much? talento dirige el poeta Jesús E'.
Valenzuela, quiso, por su parte rendir homenaje
á la memoria del amado ausente, y consagró, para tal fin, una velada en su honor.
La conmemoración, que se efectuó en la. S,.b
'Y,agner, re_sultó plenamente "reussie", pues revistio un matiz de severidad, delicadeza gracia s encanto, difíciles de superarse.
'
Los ~e?ores Godard, García Sagredo, Espinosa, Murron y otros, que tocaron ó cantaron trozos selectos de música moderna, demostra1·ou mucho y muy refinado gusto y conocimieuto ,1111\'
c~aro ~e los mist~rios del arte nuevo. La parte
literaria fué también muy notable : el joven poeta
Rebolledo, que es_ una lisonjera esperanza y una
consoladora realidad, recitó con mucho brío la
hermosa pieza que en otro ~ugar insertamos, y
que ~1:é calurosa~ente aplaudida; el señor Tablada d1Jo una poesia que también fué grandemente ~labad3:; 1 _nuestro compañero Urbina leyó un
articulo medito de Gutiérrez Nájera-"Yago
Otelo y Desdémona"-en que pudieron admira;
una v:ez_ má~ todos los presentes, las cualidades
que distm meron al Gran Duque.
8
La ovac10n de la noche, fué para el insio-ne orador Urueta. Hizo e~ panegírico de la p~esía en
general _y, en espec1_al el de Gutiérrez Nájera,
C?;I tal vigor de colorido, con tan vigorosa entonac1?n, con una _verba tan in~omparable y en un
idioma tan sabiam~nte estudiado, que el público,
en masa, lo apludió co~ un entusiasmo de que
pocas ~uestras se han visto en la capital.
Se°:tll!1os ~o poder publicar la notable oración
del ~stmguido tribuno, que es extensa para la
amplitud . que. nuestro periódico consagra • á
asuntos hteranos; pero sí damos á luz la her~osa_ ;poesía de Rebolledo y el facsímil de la invitac1~n que rep~rtió '.'L~ Revista", y que se debe
al lá~1z del gemal d1buJante Don Julio Rucias.
,~atisíecho debe de estar el espíritu de Gutiérrez
~aJera, de la demostración hecha por los que en
vida fueron sus amigos.
POESIA recitada por su autor en el festival artlstico organizado en homenaje al Duque Job..

Llégome tembloroso á la capilla
Llena del ritmo gárrulo del Estro
Llena de majestad grave y sencill;
Y a~ postrar en el polvo la rodilla:
Me munda la memoria del Maestro.
Lo miro en~ret.ejiendo una guirnalda
Con su oda griega y con su estilo jonio
Y en su sien reverdece la esmeralda '
De U?, lauro íresco, y cuelga de su espalda
La lira decadente de Petronio. -

f EB~ERo J Of 19ol
Miro al bardo en la fiesta de la -vid2
Deslizar s?bre mirtos su. sandalia,
Y con la ilustre toga desceñida,
Apurar en su crátera esculpida
El alegre licor de la faunalia.
Lo miro en la brumosa lejauía
Revivir el espíritu ele Grecia,
Y derramar su frágil poesía
Desbordante de clásica ambrosía
Y de op~l4Io ajenjo de Lutecia.
~n la nave suntuosa y esplendente
Brilla el oro en la cinta de los frisos
Arde el óleo en recuerdo del ausent;
Y solloza la musa adolescente
Coronada de fúnebres narcisos.
Viene á ver al Maestro en el pináculo
Venimos sus apóstoles en tropa
'
A repetir las frases de su oráculo,
Y á rodear la mesa del Cenáculo
Para beber del vino de su copa.
Sócrates y Jesús : su verso incita
A ceñirse la frente de verbena
Y besar los contornos de Afrodita
Y con su mano blanca y exquisita
Juega con el toisón ·de :Magdalena.
Su estilo vencedor pide tributo
Al molde galo y al decir latino ·
Canta. á Marte cruel y á Pan hi~suto,
Y demanda al cincel de Benvenuto
Un cáliz para el oro de su vino.
En la alameda eglógica y sombría
Donde mora el artista, hay limpios ~auces
De estrofas y susurros de armonía
Y tiende sus cabellos la Eleo-ía
'
'
I ,argos como las ramas de loso sauces.
Un cortejo de ninfas soñadoras
Abate con sus hoces la gavilla
De las rimas esbeltas y sonoras
O sumerge en las clásulas can¿ras,
Sus elegantes ánforas de arcilla.
T Y_ en tanto ~ue en el íntimo oratorio
' emmos á deJar nuestro tributo
De llanto en el sutil lacrimatorio
Y besamos el túnmlo mortuorio '
Que vigila una náyade de luto•
'
En tanto que nosotros, los creyentes
Del poeta, cedemos al quebraJlto
Y graves, pensativos y íervicnte~
E~cendemos estrofas refulo-entes
Ante el glorioso altar de ntestro Santo.
.Mientras aquí volcamos nuestra pena,
Oigo afuera el clamor de los gentiles
Com_o un ruido discorde ~e colmena,
y oigo que nos censura y nos condena
La tropa de los Bárbaros hostiles.
Afu~ra los desdenes del pagano,
Y_ aq~ ~l amor, y el culto, y un anhelo
Sm hm1te hacia el Arte soberano
Y un co~azón que espera, y una m~no
Que sostiene una rama de asfodelo.

3 de Febrero de 1901.

e/ren l(ebolledo.

~

¡ 'I'an li:ado como es! ¿ probablement.e
no conocéis á mi amoroso niño?
¿no habéis sentido la mirada pura
de sus ojos ardientes y expresivos . .. 1
Bajo su tez morena, corre libre
la rica. sangre que Je da su brillo·
flor no tiene de aroma tna preciad~
como su linda boca, Abril florido.
Perlas no tiene el mar como las perla.
que forman s:1s menudos dientecitos,
y en el pequeno hoyuelo de su barba
las Gracias y el Amor tienen su nido.
Copiara su dulcísima sonrisa
y la expresión de su mirar divino
. ,
'
s1 a encontrarlo una vez lleaado hubiera
ante su paso el inmortal Murillo.
¡.,~rma con su palabra conceptuosa
caprichoso, elegante y dulce o-iro
º '
y aun en p ]a,t.1ca l arga, es asombroso
su lenguaje tan pulcro y escogido.
Su claro entendimiento, su alma hermosa,
glorioso le abrirán y ancho camino.
¡ Quiera Dios que el aplauso de su o-loria
llegue á vibrar en mi cansado oídg !
_Aoenas cuenta un lustro y curar sabe
m1 agudo padecer con su cariño
prodigando palabras que en mi alma
caen como suavísimo rocío.
¡ Angel del cielo! en su cariño santo
halla mi alma el consuelo apetecido·
teniéndolo en mis brazos no le tem¿
ni á las iras más crueles del destino.
Sobre su cabecita idolatrada
que junto al pecho con amor oprimo,
¡vengan las dichas que en el mundo caben 1
¡venga la gloria del Edén divino 1

Sra. Julia D. Febles y Cantón, poetisa yuca teca.

AMARGUHAS

"·¡ Ab~e.'" d.·
iJo una voz á mi ventana.
"¿ Quié~ eres?" dije, y escuché anhelante.
'Yo soy el que tú amas,
yo soy aquel que esperas
"
llorosa y desvelada.
.
Para tu corazón acongojado
traigo la eterna calma, el dulce olvido
Y te haré con mis brazo11
una fresca almohada
"
. que nunca moje el· llanto.
Ha tiempo la honda queja que te arrancan
los larg~s días de mi triste ausencia,
vibrante y_ prolongada
en armomosas ondas
penetra hasta mi estancia.
"¡ Ha:to l_a tierra por tu mal regaron
tus OJOS, mieliz ! Dobla la frente
entorn_a el negro párpado '
J á mi amoroso beso
1·eposa entre mis brazos".

. ......... ..

Acudí nalpit~i~ ~- j¡ ~~~i~~~ · · ·· · · ·· · ·· · · ·· ~
Y la sombra cavaron mis pupilas.
levanté la mirada
'
Y en el azul inmenso
el ángel de la muerte se elevaba.
Julia D, Febles ;y Cantón.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero de 1901

Las honras fúnebres por la Reina Victoria.
EN EL TEMPLO DE CRISTO.
La numerosa colonia inglesa que reside_ entre
nosotros una de las más antiguas, laboriosas Y
respetabÍes de las extranjeras, herida honda_ment~
á causa de los asuntos políticos que hoy afligen a
la Gran Bretaña ha recibido un golpe más con la
muerte de su ;irtuo8a t:;oberana, la inolvidable
Victoria Alejandrina de lia11uuve, ·..
.
Era imposible que los buenos h1JOS de la nea
Inglaterra, que ?aten ~-i~a com~n con nosotros, y
que con sus cap1t~les -~ mdus_tnas nos ayudan _en
la gloriosa peregrrnac10n hacia el progreso, deJaran de agregar á la~ muchas ro_uestras de condolencia que el fatal suceso mot,_vara, u~a de las
más usadas y que mayor solemrudad revisten : las
honras fúnebres.
Estas se verificaron el sábado de la semana pa1:ada, en el templo de Cristo, y revistieron un cal ácter oficial, que les dió mayor importancia y
solcmnicla&lt;l, porque no sólo concurrieron á. ella,;

'\.

\

\

\'

Ermo. Sr. Cartwrigbt, Encargado de N~gocios de Inglaterra,
en México.

lqs ingleses aquí residentes, sino también lc&gt;s más
altos representantes de nuestro Gobierno y fo los
extranjeros.
El templo de Cristo, situado en la 4a. calle de
la Providencia, es, sin duda, el más elegante y
moderno de los pertenecientes á ritos distintos del
catolicismo. La arquitectura del edificio, obedece
al orden gótico, el plano ~eneral de la construc-

ción afecta la fürura de una
•.Yi
cruz ; en el_ exte'i-ior y á cada lado, existen amplios coNf"'
rredores, sostenidos por ocho
columnas esbeltas, cuyo cornizamento csLaba au,,r11a110
con múltiples focos incandescentes.
En el interior, los muros
pintados al óleo, imitan
mármol gris, y en el fondo,
arriba del altar, hay un artístico ventanal con cristales de colores.
Con motivo de la ceremonia de que venimos ocupándonos, el templo fué adornado especialmente, y, en verdad, que tal adori;i.o, de un
buen gusto extraordinario,
dió á aquel recinto el aspecto más severo y adecuado
al acto.
En el exterior, las ventanas estaban cubiertas con
paños de colores, entre los
cuales resaltaban los &lt;lPl pabellón inglés; la puerta
principal estaba encuadrada
en una decoración de follaje, y en la "clave", un escudo de Inglaterra se destacaba sobre un haz formado con las banderas de los
distintos países que forman
el TnipPri" br +án;,.,I)_
En el fondo del templo
y descansando sobre el altar, se formó un pequeño dosel, en cuyo centro se
veía una cruz l.,lanca, iluminada por las luces de
d icz grandes candelabros de bronce. Los cirios se
adornaron con coronas de gardenias y lazos de
crespón negro.
Las columnas que sustentan la nave, se cubrieron con grandes lienzos de terciopelo negro y fleco de oro. Los muros lucían el mismo adorno, y
el piso se tapizó con l ienzos negros y pasillos
blancos.
El servicio religioso principió á las once y
quince minutos de la mañana. En el interior
del templo se oyeron los acordes del himno "God
save the king".
Luego se hizo oir en el órgano la marcha funeral de Bethoven.
Después continuaron varios himnos y oraciones
por la paz del alma de la Soberana, por la felicidad del nuevo Rey, y por la salud de la familia
heredera del trono.
El Rev Dr. Harnilton dirigió al concurso una
alocución, en la cual hizo un breve, pero expresivo panegírico de la Reina muerta, y para termi-

Adorno interior d el Tomplo.

EL MUNDO ILUSTRADO

:t~

Fachada del Templo de Cristo.

nar la cer emonia, se entonó el "God save the king''.
La ceremonia fué presidida por el señor Cartwright, Encargado de Negocios de Inglaterra, y
la señora su esposa, y la concurrencia, numerosa
y selecta, fué atendida con esmero por una comisión.
Daremos algunos nombres de las personas que
concurrieron al acto :
En los sitios de honor estaban los señores Encargado de Negocios de Inglaterra y señora, Vicepresidente de la República y señora, señores
General Clayton, Embajador de los Estados Unidos, Barón Von H einking, Minfatro de Alemania,
~eñor Sato, del Japón; Don Guillermo de Landa y Escandón; señor Hansen, Encargado de Negocios de Rusia; señor PououevillP, de "!&lt;'rancia:
' 'onde Magliano, Ministro de Italia, y Marqués
de Corvera, Ministro de España.
Ge·1eral Bernardo Reyes, :Uini.stro de Guerra y
Marina; General González Cosío, de Gobernación;
I ngeniero Don Leandro Fernández, de Fomento.
Después tenían asie,.,to las personas que formaro:i parte del coro. Entre éstas, se encontraban

Llegada del 0 r. 1.ic. ll,.riscal.

Domingo 10 de Fcbroro dé l!lOl

do el mundo tomó pa:rte
la señorita Growng, señoen él. Byng escribía meTas Woodrow, Phillips,
moriales y memoriales;
Johustone, Alisson, Bourinvocaba el testi monio de
chiar y Moylan y señorisus subordinados, y hasta
ta Clench y vario,; cabaocurrió á sus vencedores
lleros. El órgano estaLa Galissoniére y Hiche.-ba oc·upado por el señor
J eu, de quienes tiguró en
JI. T. Carter.
el proceso una carta en
En los lugares prefefavor del almirante.
rentes, y cerca del altar,
EL llfARISCAL. - Pero
-estaban las señoras esposa
si es mi caso ... ¡ Ah, qué
del Embajador americaseg-uro estoy de que lo
no, señora de Limantour,
absolverían!
de González Cosío, de ReI•]L AYUDAXTE. - No,
yes, del Ministro d.el J apón y los señores Sub-seMariscal. Había que hacretarios de Estado Rocer un ejemplar. . . y
l¡crto Núñez, Santiago
Bvng fué condena.do por
:Méndez, Juan García Peu nanimidad.
1ía: General .l\gust·n PraEL :r.fARISCAL.-;. Y á
dillo. 8ebasti4n Cam... &lt;'ho.
qué se le conden6? -¿ A
Cónsul General de E,;pala degraclaci6n ?
ña, rrcnümte
Powell
EL AYUDANT0 (turbaC'laYton, Capitán García
do) .-No, Mariscal.
C'uéllar. Secretario y atEL MARISCAL. - ¿ Al
tachés de la Legación del
destierro?
,fapón. Alemania, los EsEL AYUDANTE ( más y
fados rnidos y España, ~más t urbado).-~o, Ma·el Dr. Párraga.
riscal.
Entre las numeroi;;as
E L MARISCAL. - ¿ Enpersonas que ocupaban la
tonces á qué ... ?
f-illería que estaba in~taEL AYUDANTE.-Rl al1ada en las tres naves del
mirante Byng fné fusitemplo. pudimos ver á la;;
lado en la rada de P ortsseñoras
i\farks, Prtr,
mouth,
á bordo de su naHunter, Woolman, Reuvío
almirante.
now, J -.1caud, Bartrnan,
EL MARISCAL ( después
"Bragoitti, Pige, Smith,
de
un rato ele silencio).Rowseud, H einki, Phi.Pero eso es terrible. De
1lips, Cant, Daunt. Seseguro había pruebas de
púlveda, Biorklundt. Rusla traición ...
¡.:ell, 1[ac - Evoy, Burr,
EL AYUDANTE. - NinRoss. King, Bearr1scll,
guna. El consejo del
Merrow, Lambert, H olje,
almirantazgo hizo j ustiIIaun, Davis, Leops, Sincia al valor personal y
p-er. Rosencaun. Gingrin,
á la honradez de las in,Yebl&gt;. Snnent, Kirkland.
tenciones del almirante.
~feginn, Branch, Párraga. 13lyte, M:arkley, RerEl decreto que lo condenerkrr. 1\Iaurich, Hamnó á muerte, decía tan
mer, Hierro, Hermosa, ?
sólo : "por no haber helas señoritas Rosenhacho todo cuanto pudo du11m. Pricherd, Blanch,
rante el combate".
Sra. Cartwright, esposa del Sr. Encargado de Negocios de Inglaterra, en México.
Peeblcs. Gadsden. Phi-Ah, dijo el mariscal
1lip!!, Rlwanger, Butli,
pensativo; y continu6·
Wilsmo, Joranson. Lean, Honey, Waterwall, SteEL AYUDANTE (con timidez).-No, mariscal; recorriendo el jardín, con ese paso maquinal é in,gcr y Lambley.
no se trata de ese Richelieu, sino de otro.
C)nscicnte que parece un balanceo de los pcnsaEL MARISCAL (extrañado) .-Ah ¿ luee-o hubo
otro? Nunca me lo habría figurado. . . Pero
continuad, coronel.
EL AYUDANTE. ( con reticencias) .- Lo cierto es,
(1872)
Mariscal, que esta historia resulta tan lúgubre ...
Después del almuerzo, que, como siempre, fué que no sé si debo ...
EL MARISCAL.-Vamos, rnmos ...
:abundante y exquisito, el mariscal, que se senEL AYUDANTE ( se inclina y prosigue) .-Debe
tia un poco torpe, encendió un buen rigarro y
se cchú á andar por las callecillas enaren11das del saber vuestra excelencia que lo,, ingleses han sido
jardín, cogido del brazo del ayudante de ser vicio. siempre muy puntillosos en materia de amor proEran los primeros días de Octubre, víspera ó pio nacional ; el combate de Mahón fué, pues, paanted"pera del consejo de guerra ; el día era ra ellos un golpe terrible; menos como pérdida
templado y gris, la atmósfera estaba en calma, no material (pues Byng había puesto en salvo elese esc- uchaban sino toques de tambor, de la parte mentos, antes de concluir la batalla), que como
de Satory, y los trenes que pasaban por el bosque, efecto moral, como influencia perdida. Tratando
con ruido ele vapor que se escapa y de hojas arran- ele explicar su conducta, el almirante decía que
radas.
había tenido viento contrario, y que pareciéudole
El mariscal caminaba callado y con aspecto mal concerlada la partida, había preferido esquitriste. De pronto se detuvo, y dijo, dirigiéndose var el combate, conservándole una flota á Inglaterra.
al ayudante:
EL MARISCAL.- Varnos, como yo. C'ontinuad,
"&lt;iuisicra que me explicaran quién es un tal
almirante Byng, de qruen los periódicos han ha- coronel.
blado á propósito de mi asunto... Debe de ser,
EL AYUDANTE.-Byng tenía buenos amigo~ en
seguramente, algún héroe bufo de ''Varietés" ó la corte y excelente hoja de servicios, y el Re.v
del '' Palais Ro.val", como el General Boum . . . Jorge se contentó con retirarle el mando. Pero se
¿ verdad, coronel ?''
alzó un tremendo grito de rabia en Inglaterra toE l ayudante, que no carecía de letras, sabí_a da; el nombre de Byng, que había sido tan bien
muy bien lo que le preguntaban; pero pulsaba di- visto y tan aclamado en la isla, Ee convirtió en
ficultades para la respuesta. Sin embargo, cre- objeto de odio y de desprecio tan grandes, que
yó cl&lt;•hcr suyo desengañar á su jeie, y le explicó el pueblo lo tomó como una injuria. Y es tan
que el almirante B_vng había sido un marino in- potente el sentimiento nacional en aquel endemoglés del siglo XVIII, á quien había derrotado y niado país, que el Rey Jorge se vió obligado á llehecho huir M. de la Galissoniére, frente al puer- var, un año después, ante un consejo de guerra mientos demasiado pesados. Y de tiem¡ n en
to de liahon, sitiado por Riehelieu.
al almirante Byng.
t iempo, al detenerEe, repetía á media voz: "po,· nn
EL MARISCAL.-Ah, sí. .. , R ichelieu . .. , el
EL MARISCAL.- Tarnbién como á mí.
haber hecho cuanto pudo á la hora del cornb·itc".
rran cardenal . . . Muy bien ... ya he oido hablar
EL AYUDANTE.-Fué largo y embrollado el prode ese caballero.
ceso. La política, las cancillerías extranjeras, to-

LECCION DE HISTORIA

J/1/onso 2&gt;auaet.

�1

Domingo 10 de Febrero de 1901

El Jefe de la Aduana de Franceschi, &lt;!isparando el cañón porta-amarres.

B1 NAUFRAGIO DE.1 ~'RUSIA."
Heroicos salvadores.
El mar, ese terrible coloso, indomable cuando
ooenta con la alianza de los huracanes y las brumas, ha agregado á la interminable lista de sus
rictimas, un buen número de naufragios.
Al naufragio del barcQ-escuela alemán, ocurrido, con sarcástica crueldad de los elementos, frente á las costas de Málaga, sin que los más heroi-

EL 1\IUN"DO ILUSTUADO

EL MUNBO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero de 1901

Grupo de bot~ros df'" las "Saintes Maries."

cos esfuerzos lograran salvar á la numerosa tripulación que luchaba con la muerte ofreciendo á
la vista de millares ~e espectadores' el más trágico cuadro, han segUido otros muchos siniestros;
pero entre ellos, ofrece detalles patéticos é intere~,ante_s, la pérdida del vapor "La Rusia", de la
Sociedad General de. transportes marítimos",
encallado durante el viaje que hacía de Orán á
Marsella, en los bancos arenosos y movedizos de
Faraman, como consecuencia de la tempestad,
que, desencadenada el 6 de Enero duró hasta el
11 ó 12 del mismo mes.
'
Desde la noche del primer día citado, sabíase

el percance; pero los más inauditos esfuerzos hechoi; por generosos marinos del Cairo y "Saintes-111.aries" resultaron infr_uctuosos, hasta que, calmada h, tempestad, pudieron emprender con más.
brío y mejor éxito su audaz obra salvadora.
¡ Qué indescriptible amargura la de aquellos tripulantes y pasajeros de "La Rusia !" Seis eternos días sin que llegara el auxilio seis días deangustia, de agonía; pero, al fui, d~s lanchas tripu_ladas por intrépidos pescadores, aprovechan las
primeras horas de relativa calma, llegan hasta el
vapor perdido, y los tripulantes, que se creen enteramente perdidos, saludan á sus salvadores con
gritos de gratihld y esperanza.
Los valientes pescadores lograron ~:.¡.l var á to&lt;los los tr ipulantes y pasajero!', y la Francia,.

.\
.

'

r
,

.,. J~:. :.......,.
I
El uRusia" al salir de Oran.

siempre dispuesta á premiar los heroísmos, prepara ~-a las recompensas que han de honrar los pe-.
chos de los que expusieron su vida por devolverla.
á los náufragos.
'

,.

~

"~~ -y
~·

E\EHO l'!llE l~Hll.
Desde la·pla~a de Faraman.-Scilales entre los salvado,es, los náufra~os.

Faro de Faramao.

~

�"F,T,

F.L MUNDO I LUST RA no

Domingo 10 de Febrero de 1901

LA RISA

La Suprema Corte de Justicia de la Nación
Damo:,; á conocer hoy el cuadro que repre~enta
los ::llinistros que componen la St1prema Corte
de .lu~ticia de la Nación, al terminar el ::;iglo XIX
y principiar el XX.
.
La organización de e~e alto Trilmnal ha sufrido algunas modificaciones.
Como la organización antigua era notablemente defrctuosa, fué corregida por el Congreso, que
expidió la reforma constitucional r1c 22 de )fayo
de 1900. Allí se dispone que se componga la Suprema Corte de quince Ministros, que funcionarán en Tribunal pleno ó en 8alas, de la manera
que establezca la ley.
AFí, quedaron suprimidos los supernumerarios,
que funcionaban á la vez que los propietarios, y
&lt;&gt;l Procurador y el Fiscal, creándose el Ministerio
P úblico bajo la presidencia de un Procurador Genrrsi l de la República.
De~apareció el carácter ele propietarios ~- supernumerarios de los Ministros, y hoy sólo exi.s-ten quince, que funcionan con identidad de facultades.
Actualmente forman la Suprema Corte, los indiriduos que expresamos en ~cguida:
l o. ::lfanucl :i\L de Zamacona.-20. Félix Romero.-30. Justo Sierra.-!o. SilYestre Moreno.50. Prudenciano Dorantei-.-60. Francisco )Ia,·tínez de Arredondo.-70. Eduardo Ruiz.-80. Macedonio Gómez.- 90. E ustaquio Buelna.-100.
Eduardo C'astañeda.-llo. Francisco í::legura.120. ::llanuel García ::l[éndez.-rno. Julio 7.aratP.140. Andrés IIorcasitas.-150. Eduardo Xovoa.
Procurador General, Lic. Rafael Rebollar.
Cada año, el último día de j\fayo, ,e procede á
la elección de Presidente, Yicepresidentes y Vocales ele las tres Salas. Y como las deben componer once in dividuos, quedan cuatro para suplir
tanto á los Presidentes como á los miembros de las
S!tlas, conforme al artículo relativo del Código de
procedimientos federales.
Hoy forman la la. Sala, que conoce ele la casación y comnetenciae, los :Ministros Félix Romero, Manuel j\I. de Zamacona, M. García Méndez,
Silvestre Moreno y Eduardo Ruiz.

Pierde la cólera, Blanca,
apronta tu risa looa,
y mi&amp; besos con tu boca
armnca.

á,

•

~~-,r-::-~--------'
.
7~~
.
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0~~ -~\); .

.

MTTNDO TUTS'l'RA no

nomine-o 10 &lt;le FehreT'O

{lP

1Q01

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1
¡,

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1
l

Hoja tu boca de guinda
ingénnamentc ~onríc
porque le digo si ríe:
¡qué linda!

t.

Aureo Ron de caEcal1c-les
desgrane tu careajad,a
v vierta tu boca amada
·
rns mieles.
Híe, ríe, ~ desliza
la gracia en tu bot:a :fresca;
abre tu funarn buJc.,ca
sonrisa.
Rnm6n Frausto.

.
o

J
S:. Lic. Rafael Rebollar,
P rocurador General d~ la República.

La 2a., los l\Iinistros F. i\Iartincz de Arreclondo, Macedonio Uornez v Eustaquio Buelna.
La 3a., los Ministros Pudenciano Dorantes,
Eduardo Cat-tañeda y Francisco Segura.
Quedan para subst1tu1r. los Ministros Justo Sierra., Julio lárate, Andrés Horcasitas y Eduardo
Xovoa.
·
Como el eeñor Sierra está ausente v el señor
Zárate entró á la l a. Sala, á substituir al señor
Huiz, impedido, presiden la la. 8ala r l ,-eüor Romero; la 2a., el señor Dorantes, y la 3a., el señor
Horcas itas.
En el año actual resultaron electos:
Presidente de la Suprema Cor te, ?ifinistro
Don Félix Romero.- Primer Vicepresidente, Ministro Don Francisco 1\Iartínez de Arredondo.Segundo Vicepresidente, :Ministro Don P udenciano Dorantcs

. ,)

u ' .

..

Ei Buque Guarda-Faros "Melchor Ocampo."
El Gobierno de la República ha adquirido recientemtmte un buque, bautizado con el nombre
del ilustic reformista 1\1clchor Ocampo, y que se
ha dedicado al importante serricio de faro¡,,
El nuevo buque es muy semejante al " Donato
Guerra", que t»mbién e,-tá destinado á igual servicio : pero es de mejores condiciones para la nave¡rnción.
Está al mando del Eeñor Portas Ramírez, como
Comandante, y cuenta con una dotación de cuarenta personas, entre maquinistas, marineros y
oficiale,;.
Fué nnstruÍ&lt;lo en Inglaterra, bajo h, cuidados del fl'ñor Portas Ramírez, y de conformidad
con planos que :fueron sometidos previamente á la
aprobación de la Secretaría de Comunicaciones,
de la que depende el eervicio de faros.
En el próximo número, publicaremos grabados
que den idea á nuestros lectores acerca de la forma en que están alumbradas nuestras costas y la
buenn organización que rn ha logrado en ¡:!ste
servicio.
1

I

'.

\

1. Propiedad ele D. SantiRgo Ballescá; Sen Felipe de Jesús núm. 572.-2. Prop:edad de la Sra,D urán detCnstillo, 5::. dd Naranjo núm. 5.-3. Propiedad de los Sres. Salvador llliranda
é Ingeniero Rafael Garc!a y S . Facio, SadiCaruot núm. li. -1. Propiedad de la Sra. Eurán de Castillo 1'.squiua de las calles 5 &lt; del Nara!\JO y Flores
5. Propiedad de la Sra. Sola ·es de Lavista, Sadi-Car not

Buque Guarda-Far .&gt;s " Melchor Ocampo "

Entre las muchm, cvn,;truccione" modernat: que
embellecen la capital, merecen particular mención las que hoy ilustran esta página, obras clel
reputado Ingeniero Don Rafael Gárcfa y Sánchez
J.:acio, de quien ya en otra ocasión :' con igual motivo nos hemos ocupado.
Hemos hecho una selección entre las últimas
casas construídas por el referido señor fogeniero

Sánchcz Facio, con el objeto de presentar c:instru&lt;:&lt;:iones clc,de el csti lo más ~encillo y ele burn
gusto. hasta el verdaderamente rnntuo~o, oue
dc!'de luep;o se admira en el palacio de su propiedad, ¡,.ituado en la precÍo$a Awnicl,1 ,,., Sadi Carnot, á un costado del Paseo de la Reforma; en
esta elegante residencia se encuentra r eunida á
la originalidad y belleza de su fachada, la utili-

dad y magnífica_dist1ribución de sus planta~, quP
se h~llan armomzanuo perfectamente con la !'Untuo~1da~ de la parte exterior de este gran etlificio.
El m1~~º- señor Ingeniero, se encuentra aciualme~te dmg1endo la construcción de otras fincas
de m1portancia, que tendremos el gusto de publicar e_n esta sección tan luego como se encuentren
termmadas.

,:; ·

�Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL EMBELLECIMIENTO

·EL MUNDO l"LUSTRADO

D E LA C IU D AD.
-&lt;::::,..•-&lt;::::,..
1

Entre Jo,- edificios modernos que embellecen, en

•

AÑO Vlll-TOMO I--NÚM. 7
Director: LIC. RAFAEL REYES SPI NDOLA.

la actualidad, nuestra metrópoli, creemos deben
contarEe en lugar preferente las tres casas r¡ue
j]ustran esta plana, y son propiedad del señor J.
Octavio Fcrnández.
La que está uliicada en el número 200 de la
calle de Ro:-;ales. tiene una hermosa fachaüa que
pertem•ee al e:-tilo "Renacimiento alemán" y su
&lt;lc2orado interior, que es Yerdaderamente ¡.;untuoso, se' aju~ta al estilo '·Luis XI\"·.
Los Ingenieros arquitectos, señores :i\fanuel
Cortina é lgMcio Gorozpe, fueron los autores del
proyee:to y directores de la construcción.
La easa número 6{7 de la Rinconada de San
Diego, tiene fachada estilo "Renacimiento ita] iano". y su decorado interior es de estilo .
Luis XV.
Al señor Arquitecto Don Manuel Gorozpe, se
debe el proyecto ~- dirección de la obra.
La casa númC'ro 6,50 de la misma calle, llinconada de San Diego, es también del estilo Renacimiento ita! iano, pero su decorado interior obedece al estilo Luí:- :STI.
Tanto el proyecto corno la dirección de la consirucción, pertenee:en al .:eñor Arquitecto Don Pablo Moreno y Yeytia.
No creemo:- necernrio detenerno:; en detalles,
que bien re,-altan en nue::&lt;tras fotografías, y que,
valorizadoti por el buen criterio de nue:,;tros lectores, clej,m justificada la apreciación &lt;.1ne hacemos de 101, erlificios pcrtenee:icntes al "eñor Perná:1dcz, juzgándolos dignos de figurar en esta secRinconada de .::;au Diego núm C47.
l'ión, que sirve para dar á conocer en el extranjero los adl'lantos materiales qne hemos alwnzado ciudad enteramente moderna, tanto por la belle- na con la higiene de la p'"lbli-'l'ión " las ob1·a~ ,1,..¡
en los ~~ltimo:,; años, adelantos que en su conti- za v novedad de sus construcciones, cuanto por ~aneamiento, molestas y prolongadas, es Yerdad,
nuación con~tante, nos ofrecen la alhagadora es- las 'mejoras de suma importancia, que actualmen- pero llamadas á prestar servicios de lu más alta
peranza de que México quede conYertido en una te&gt; Ec están llevando á cabo. en lo que se rclacio- importanria.

,-

MÉXICO, FEBRERO 17 DE 1901.

Buli•rrlprMn mrn,•11a/ for41&lt;ea, $ l .JíO.
l dcm lrlrm et1 la oa,)tlal , 1.l5.

Gerente: ANTONIO OtrYAS.

-1

1

r=,

Calle de Rosales núm. 200.

Rinconada de San Diego núm. UiO,
Cuatlro de Paul Chrotu.

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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