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                  <text>Doo:ningio 5 de M:,a,y-0 de lDOl. •

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO tLUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 19.
J&gt;lrector: LIO, RAFAEL REYES SPINDOLA,

MÉXICO, MAYO 12 DE 1901.

Subscripclm me11suai foránea, $ 1.50.
I dem ide1n en la Oapital, 1.15.

Gerente: ANTONIO CUYAS.

BELLAS ABTES.--LA. VIUDA DEL PESCADOB.
Cua dro de Aquiles G•.aochi Taylor.

Rcmbrandt.

�~om.ingo 12 de Mayo de 1901.

MALDICION DE GITANA.

brindarrnos alegremante por que .,e des'Illlntiesc el
augurio. Y 11abía allí un señor que, presumiendo
de &lt;n-acioi;o di J. o con sorna : ·•r.:; muy malo c-o'
mer0 trece . .' . c·uan.do solo
hay corn1.da para doce" .
A la ma&lt;lmcrada ,;iguiente tomamos el tren y
,-alimos hacia
(;azadero. La expedición -se pre:.ental,a magnífica: la temperatura era, &lt;:o_m_o de
mediado, de ::,eptiembre, templada y delic10::c_a;
cada tarde lo~ zurrone:; Yolrían ate.:;taclos de pieza.,, y pam mayor ,-ati:;faec·ión. no,, habían anunc:ia&lt;lo que andal,an re.:--e~ por el monte, y ~l!e el
prinwr ojeo nos prometía rico botín. Dec1duno,;
que e.,te ojeo princi1Jia,c un miérc:_ole-s por la maüana, y apenas cle;,pac-ha.da,.: la,- 1~11g-as y el ch~olate. ~alimo;, á &lt;:ahalgar lllll'-tro,; )Af·o.,, qne no;; espe1·aba,n á la :puerta, entre el tro¡k'l de la- e.~opeta,;

Siempre que :,&lt;J trata. entre g&lt;-'nte con preten::-iones de- instruícla, ele agorería, y supcr;;ticiom~, no
h ay nadie que no ,;e cle(;hire exento tle miedos pueriles, y pwnto meno~ de,enfaclado que llon Juan
frente á lai; e.~rntua,; de ~u, ríttinrn:'. :X© ob~tante, tran~curridos lo~ diez minutos tonsagraclo1, á
alardear ele es-pírit u fuerte. cada cual ,:al,e alguna
historia rara, algún ~utediclo inexplie:al,le, una
'•coiucidencia·'. (La, e:oin&lt;:ühmtia,, hat-en el
gasto) .
La ocasión más frecu:nte \le lrnbfar de super,,ticione1S la ofrecen los c:onvite
De los t·atorce ó
quince invitado;; ~ cxe:u~an uno ó do,;: al €sentarse á la mesa, alguien nota que son trec-e 10-~ c:omensa.les, y al punto decae la animación, óyen::;e
forzadas risas y chanza,- poco ,:incera;;, y los amer.&lt;le la casa se wn precü,ado,:; á bu,.:.car, a1mque sea
en los infierno,;, un número catorce. Conjurado
:ya el mal, sino rt:'nate el contento, las ri~ita~ de
la;; señoras tienen un soniclo franco; -e Ye que lo,pulmones respiran á gu,:to. ;, Quién no ha asistido á un epis0&lt;lio de e,,ta índolt?
.En el último que pre,enc1é pude ob~cna1· que
Gustavo L izana. mozo a~az de:&lt;preocupado, era el
1111ás carilargo al contar trec-e. y el que tle:-fmnció
el ge&amp;to cuando fuimos e-atore-e. Xo hada yo tan
superst~ioso á aquel infatigable cazador y "sportllllan ·,, y extraiiándoone ,·erle hasta demudado en
~los iprimeros momento~. á la hora del café le llevé hacia un ángulo del saloncillo japoné.•, y le
-interrogé directamente.
-una &lt;-oincidcncia-r{&gt;spondió, como era de
ipre-umir; y al ver que ~-o sonreía, me ofreció con
un ademán el sofá bordado, en &lt;:uyos cogines una
illandada de grullas blanca.., eon patitas rosa volaba sobre un cañaveral de oro, nacido en fant,ástica laguna; se sentó él en una silla ele bambú, y
rápidamente, ootrecortando la narración con agitados movimientos, me refinó su ·'coinoidencia"
del número fatídico.
-Mis dos amigos íntimos-los de corazón'
eran los dos ohicoo de )Iayoral, &lt;le una familia
extremeña antig,ua y pudiente. Habíamoo estado
juntos en el colegio de los jesuita;:;, y c uando salimos al mundo, la a.mistad .se estrechó. L lamábanse el mayor Leoawio y el otro Santiago; y habrá usfod visto ipocas figura:.s más hermosas, pooos muchachos más simpáticos y pocos hermanos que tan
("ntrañablemente se quisiesen. Huérfan os de padre y matlre, y dueños de su _hacien da, no conocían
tuyo ni mío : bolsa común, con.fianza en tera, y á
IJ.){'$ar de l a diferencia de caraderes-Leoncio
nerv.ioso 'Y vehemente hasta lo 8umo, y Santiago
negras y la gresca y alborozo de los perro;;. Como
&lt;le u n genio igual y pacífico-inalterable armonía.
tengo tan pre,;ente., la,; menores cir~W1St.ancia.s de
A mí me llamaban, en broma, su otro hermano,
M¡uel día, recuerdo que me _extrañó muc-ho la fuy la gente, á fuerza de vernos unid()!,, h abía lleria con que lo,,, animales ladraban, y al asomarme
grudo á pensar que éra:mo,-, cuando meno~, prófuera . ví, apoyándo.se en uno ele los postes del emximos ;parientes los Mayoral y yo.
parrado que sombrea:ba la puerta, á una gitana
Apasionados cazadores los tres, nos íbamos seatezada, escuálida, andrajosa.
manas enteras á las dehesas y cotos que los MayoPodría- tener sus veint.e años, y si la Sltciecla.d,
ra.l poseían en la ~fa.ncha y Extrema&lt;lura, clon&lt;le
h~ de euanta alimaña Dios crío, desde peroices la descakez v la,s greña;, no la afea.."-Cn, no carecería de cierto ·salvaje atractirn, porque loo ojos briy conejos hasta corzos, venado,, jabalíe,, ginetas
llaban en s-u faz (-etrina · como negros &lt;liamant~,
y §ratos monteses.
los dientes eran piñones monda-dos y el talle un
COlll buen refuerzo de 8€-copetas negras 'Y una
junco airoso. Los pingajos de su falda apenas
jauría de excelentes podencos, hadamos cada ojeo
cubrían ;:.us cle.mudoo v delgados tobillos, y al cuey cada batida, que eran el asombro de la comarca.
llo itenía una ;;arta -de vidrio, mezclada coo no sé
De €!."tas excursiones resolvimos una cierto día de
qué amuletos. Dij·e que sus ojer.c brillaban, y era
1'4an Leoncio; no cabe olvidar la fecha. Kos hacierto· brillaba1.11 ele un modo raro. que no ,;;upe
bía convidado juntos una tía de los Mayoral, seüora di,-cretí-sima v madre de una muchacha en- de.finir: los tenía clavados en 8antiaP-o--que, lo
repito, era un mlH:.hac.,ho arrogante, rubio y blancantadora, por quien Santiago bebía los vientos :
co,
y en aquel instante. subido al poyo de montar
sutilizando mucho, creo que esta pasión de San:v
con un pie en el e5tri,bo. c-on ,su ;;om brero ele alas
tiago tuvo su ;parte de culpa en la de&amp;gracia que
ancha•, ;;u bizarro capote hecho de una manta zasucedió : ya diré por qué.
morana. de vuelto e:uello ele terciopelo Yerde. y
Ello e~ que nos reunimoo en la C8'~, donde, con ,ms altos zajone, de caza. que marcaban la deremotirn &lt;le la :fiesta, había otros varios convidados :
r-hura de la pierna. aún parecía má5 a,puesto y gaamiguitas de la niña, señores fonnales, íntimos de
llardo.-Y á Santiago fué á quien dirigió sus lela marruí. . . Y yo, que jamás contaba entonces tanías la egipcia. soltándole esos requiebros raros
los comensales, al pa.,.ar al comedor, involuntaque gastan ellas, y ofrooiénd~e á decirle la buenaria.mente, me fijo en lw platos. .. ¡ Eramos treTentura. En aquel momento. :-;a11tiago, de i:egnro,
c:e, trece justos!
pern:aba en el dulce ro.,tro de ;::u novia. y el conKi se me ocurrió chi:;tar: por otra parte, no
traste con el de- la gitana dehió de cau~arle una
f'{'Utía aprensión. Estariam06 á la mitad c1e la co- impre-o.ión de repn,!;Uanc-ia hacia é.,ta : porque era
mida. cuando lo ad1·irtió el ama ele la ca.&lt;:a, y dijo galante con toda;:: la.::: muiere;::. y ,-in embargo, solriéndose:-"¡ Hola ! ¡ Pues con el resfria.do &lt;le tó una frase dura y ha;::ta cruel, una fra"e fatal ...
.Julia, qu.; la impidió venir, nos hemos q11__ecado vo a,-í lo creo. . . ·
en la docena del fraile! No asustarse, senores; · - ;. Qué buenaventura vas á darme tú ?--exclamó
q1ue aquí nadie ha cumplido los sesenta más que
Santiago.-¡ Para tí la qui.o.ieras ! ¡ Si tuvieses Yenyo, y m todo raso seré la e•CO!!irla ''.- ¿ Qué liabíahP-n, no "f'ría 0 tan fea :r t r:1 11Pg:ra, r-hic¡uilla !
inos de hacer? Lo ec:Jiamos á broma también, y
La gitana no se inmutó en aparicne:ia, pero yo

cl

0 •

111

.lL

EL •.1:UNDO ILUSTRADO
noté en sus oios aluo que parecía la sombra de U1l:
abi~mo; y fijándolos de nuevo en Santiago, que
~ta,ba á caballo ya, articuló despacio, con indiierencia atrorl y en voo ronca :
-¿:No omere.,; buenavent1:11'as, _jermoso ? Pues
toma maldiciones. . . Permita Dios. . . P emnita
Dio,-. . . · nue vayas montado y vue!Yas tendido!
Y o no sé rnn qué tono pudo decirlo la malvada
que nos quedamos ele hielo. Leoncio, e~ especia(
tomo adoraba en 1,u hermamo, se demudo un poco
y aurnzó hac:ia la gitana en actitud amenazal:ira;
lo::, peno,;, que conocen tan perfecbmente la,;; in1 l·ncione;; de ,-;u,; an1os, se abalanza-ron ladrando con
furia: uno de ellos hincó los dientes en la pierna
\lt•snucla de la mujer, que dió un chillido. E 6to
l&gt;ast-0 para que Leoncio v yo, y todos, incluso Santiago, nos distrajésemos de la maldición y pensái-t•1110:; únic-amente en salvar á la bruja m oza, en
rie.,go inminente de ser -00.itrozada por la j auría.
Contenido,; los pt-rr-OS, cuando volvimos la cabeza. la gitana .va no parecía -por allí; sin duda se
había pue.:--to en c·obro, aunque nadie supo por
dónde.
Al llef!ar aquí de su nanación Gustavo, me hirió de súbito un recuerdo.
-E;;pere 11sted, e.,pere usted . .. - murmuré
re'-·a,pac-itando.-C'reo que cooozco el final de la

::ircxno

ILUS'THADO

EL SEROR LICENCIADO ·

un verdadero palacio con;;truído á
todo cooto y de arquit-ectura moder111,nma. 8~1 situación 110 pudo ser
mejor,
puesto qup el lugar e-n que i'C
El Secretario particular del señor
eucueutra
ei.,tá ·llamado á ser el punMürí$tro de J usticia es muy conoto
rná,:
c-t'.ntrico
de la rnpital. h,1lláncido en )léxico como joven de ta&lt;lo.--e
muy
cerca
cld Pala&lt;'io del Polento é intachable honra.dez. Su cad&lt;.&gt;r
Lf&gt;.gi~ati,
0,
entre
el Palacio :Narrera ele abogado fué de las más brieional
y el Castillo de Cha,pultepec.
llantes que se rE\,oistran en la EscueLa ¿citada del edi.fieio adquiriuo,
la &lt;le Jurisprudencia, de donde fué
como
,-.e puede ver en nuostro gra~:kx:retario por muchos años, y probado, es ~untuo.:a y llama la atenfosor &lt;le u,u r3Jlllo muy importante
ción
entre todas las que figuran e11
dl'l derecho.
primer
término on el rumho de la
El ,;cñor Don Ju5tino Fernámdez,
s\rnni&lt;la
J1uí.rez. Patoni y la Reque Ita ,dirigido por tanto tiempo la
forma.
E,;cuela citada, ha sabido distinguir
La,- ofi&lt;:ina., ·'" :-alonc-- ele rcce-psiempre al señor Víctor lfa:nuell
ción
nrn á ;;cr elegantemente amu1•(\¡,;ti,llo, y hoy lo tiene cerca, segublados,
,pmria.-, cierta,- imli.,,pensables
ranwnte como umo de sus ni:{1,5 lean•forma, y apropiaeion&amp;, que 8()'l
le., y út ile-,i amigos.
naturale;: a,l conrc-rtir u,n palac.-io particular en edificio público.
Pero ninguna &lt;le la,- obra, que hahr-:rn de emprender~e ~on de aquclla11
q1~e puetla;n tardar ó dañar on _ Ío
n (,~de que las obras del Palacio
rná,; mínimo d riqubimo docorailo
Nacional comenzaron en la. parte
que O•-tenta,n Jo,; murales y techos,
oc·11pada por fa Pre.,idencia y por la
L~pecialmcnte del "alún &lt;principal.
&amp;'{·reta ría de Relaciones Extt&gt;riore.,,
T&lt;)rla, la,, ofit·ina:- públic,1;; parece
c-it el ala derecha del Pa.Jacio menfllll' tit•1uh,n á aproxima1~,:e )' har~r
c-iona&lt;lo, el Gobierno trató de a.dquisu núcl&lt;"a en la parte donde la ciurir un edificio apropia-do para la Se&lt;la&lt;l
má, herrnoi;:a y má,; amvlia.
e:rctaría de Relaciones Exteriores.
E,-to. f'in eluda alg1ma, que tieAdemá~, se de-sea.ha que la men,
ne una ,lita con,·c11if&gt;ne:ia y gran i:1eionaua Secretaría estlw,iera en un
kré- •para eil público, l)Ol"que lo, ll('edific,io adecuado para reicibir ú los
goeio,, se facilitarán má.s ~· lfü, c&gt;SR. LIC. V IOTOR MANUEL CASTILLO,
n•pn'&gt;-t-ntan tes de los Gobierno., de
morli·dacles
de c-omunicación :-erá:1
Sc-cret a rio particular d el Ministro d e Jn st ida.
1,),- paí::es con quienes México cultini.a:rnre.--: y má...;; ¡mic-fa·as.
-va rl.'laciones, y que tienen que ocurrir frecuente- e-lega.n,tes, habit'111lo tlc.~idido la aidqui1,ición de la
Dentro de poco tiempo, la ea;:a quedaru á la di~mente a l despacho de-1 señor ) [ini~b-o.
del sefi.or Don Frwnci._q,-o E~pin()¡-,a, situada en la po-ición del Gobierno, é inmediat.111H:mte s,e da.1~1n
Se e.,;;tudió la easa más eom·eniente, y ,,e JHl:;.() e:.tl le de P atoni.
todo,, lo...: pasos para la trarulaci&amp;n &lt;le las oficina..&lt;,
atenti ón en .arias de las mejor 8ituadas y má,
La referi1fa ca.-a e,- notal&gt;le por su ek•ga,:1-::ia, á ,-,u nnt•1·a reside-ncia.

Víctor Manual Castillo.

0

La Secretaría de Relaciones.

l"'

-- - ---- -

1

•

•

DJ1u.i.ugo 12 de Maiyo de 1901•

hi,toria . . . Cuando usted nombró á los :Mayoral,
empezó á trabajar mi cabeza. . . El nombre '·me
,sonaba . . . " Se me figura que conozco á los dos
hermanoo, y ya voy reconstruyendo su figu ra . . .
Leoncio, vivÓ, moreno, delgado; Santiago, ru bio y
algo má,, irrueso. . . ¿ l&lt;'ué en esa cacería donde . .. ?
-Donde Leoncio, creyendo disparar á un corzo. mató á Santiago de un balazo en la cabezare,1)0n&lt;lió lentamente Gustavo, cruzando las manos
con involuntaria angu.stia.-Santiago "volvió ten.
elido . . . ., Perdí á la vez mis dos amigos; porque
el matador. si no enloqueció de repente, como pasa
en las novelas y en las comedias, quedó en un estado .de perturbación y de alelamiento que fué ~recienclo cada día; y q,uizás por olvidar oortos JD'itante&lt;: la horrfüle escena, se entregó-€} que er,i
tan forrnalillo que basta le embromábamos- á mil
exce.;os. a('a bando así de i&lt;lioi:lizarse. ¿ De&amp;pués
de saber e;,ta "coincidencia", extrañará usted que
me agrade poco sentarme á una mesa de tre-c,!?
Por má:, que quiero dominarme, se me conoce el
miedo. . . ¡ El miedo, sí; hay que llamar á las
co,as por su nombre !
-¿ Y volvió á parecer la gitana ?- pregunté
con e:nriosidad.
- ; La gitana! ¡ Quién sabe á dónde vuelan
e:-a.o. cornejas agoreras !--exclamó Gustavo sombríamente.-Los de esa casta no tienen poso 11i
pa~adero.. . Como dice Cervantes, á su ligereza
110 la impiden grillos, ni la detienen barrancos, n 1
la contrastan paredes... Cuando velábamos al
pobre Santiago, y tratábamos de impedir que ~e
;:.nic·idase el deses.perado Leoncio, va la bruja debía
de estar entre breñas, ca.mino de Huelva ó de Portugal.

€n¡i/ía j)ar:Jo ]Jazán.

--

- - - -- - - - - - - - - -·----- -

· -- -

FACHADA DEL NUEVO El'IFICIO DE LA SECREfARIA DE RELACIONES.

�Domi.n@l 12 de Mayo de 1!.101.

IP.;• , -- , - -

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUS·TRADO

La propaganda protestante
EN MEXICO
-::::,,.~-&lt;::::,.

La-s in;;tituciont.,; rd·igio,a,-; t omo las polítie1s
y las l,()(•j¡¡Jt", son mrn re,nltante superior del tipo moral de tau¡¡ r¡¡za y cle C-ll.t~a pueblo, ele ~11"'
a'llt('('.edente,; bi;;tóric:o,, de ~u c:lima, de la luz de
su bol y dd zafiro tl&lt;' -u cielo. Emanan tanto. dt'l
corazón humano corno ele la naturaleza exter10r;
)iC forjan al calor de lo,; 5&lt;'J1timientoo, á la lnz de
la ciencia 10&lt;.·1\l y contlen,-an en breves dogma,- y
en contados vot~- tollo el ,:.ér mor,11 y material de la
socic&lt;lad en que imperan. ,\.~í como la flor e,: la
condensación de toda la &gt;avia y la obra de toda
Ja vida de la planta; que á darle forma, cc~lor. per~
fume, á rf'vortar t,tpriehosamente sus petalo.:, a
hilar ;;u,; e-;tambr&lt;&gt;~ v á ahuecar ;ms carpelo.- contribuyen clt&gt; un latlo ·1a raíz, el tallo, las hoja,, todo_« lo!'- tejido.e;; v lo~ ór¡nmos dd vegetal. y_ ~lel
otro la,- In:¡,_,¡,_ frr-c:a" ó ahn1~aila,-. lo&gt; ra}'O" nhio~
ó candente,- del ,ol. la~ linfa; pura!'- ó turbia,: del
arrc,_vo. )' que en tal virt~Hl, cada phrnt,a ~iene ,1~
flor e-orno ~u fruto prn¡no~ v tarac-ten;;hc·os, a:;1
c11da puPblo tiene -u reli~ión . p,-pecial, ~~l tlc~ma
propio, su tnlto pl'tuliar.
,-i,-te-ma d~ c·ienc-rn,- _y
ele Urr:nmla, lwd10 ú la nw1hcla de ,-u mi&lt;'lPctual1dad, de ,-u 111oralicla1l. fl¡, -u t',trnc-tura plllític-a,
de :;u-: trae! icionl'- y de• ,-u llll'tlio.

,-n

***
En la ·antigua Urt&gt;&lt;.:Ía. arü,ta. inrdigc•nte. gimná,t.ita y pl.í,-ti(:a. y t&gt;n JUl'tlio de una nat_urale~a
benigna. to&lt;¡ueta y acic--alacl'.1, brota una mnologia
1)1lramente poHic·a. c:nyo:s d10.-e~ "ºn obra tle e,,t_atuario, ardiente, p,na amar, ágiles para ~om~atJr,
ht&gt;T'mo,w tlt&gt; farm,1, tlialéc:tito~ y un poco rntngantc"', arnabfo,-, l'll suma, y poco temibles aun _en;mt~?
nu11H.•j&lt;.•n como Júpiter rayo,; _&lt;le ··entre ba:s_talor&lt;."5 ,
ec,griman trid~nte.:; c~e ahn-acen de acce5ono,- ~-omo
N('ptuno. ó ".fuero,,'. de Benf:{,l)a como_ P_luton.
El culto es aln ba1le.s de mnfa!'-, de:;files de teorfa,. jue"OS olímpicos eáutico:; Y. á rato~. baca11c1le,; ·galante,; bajo tien~la,.; de níu:pura ó bóYeda.s de
mármol, entre nubes de Yapores perfuI?ados y
..obre tapie-es de flore,. En el altar se mmoJ~n
palomas ó cordero~, y :;obre el ara se queman mciensos.
Los dio,es, 011 EscafüEnaYia, "ºn de5me., ur,ulos y
mon,-.truo:;o,,, sanguinario;, como fie_ras, tenebrosos y
de perfil incierto como con&lt;lensac1ones de bi:11ma.
Son la expresión poética de la ~aturaleza i~de~
mente, del clima húmedo y lluvioso, ele la tierra
fnngo,-a. Habitan selra:;; impenetrables de pmos
gigante"c:o,, salen ~e ~hí para hacer_ la gt1::ra al
hombre y para amqmlar, co~o la munclacwn, el
hura&lt;-án ó la tempestad, ~u bien y los frut~ de su
trabajo. Es una mitol_ogía_ de_pueblo~ tac~turnos,
torturados por su conc1encia siempre mqmeta como por una naturaleza pródiga tan sólo de catástrof~~;

***
J ehoYá. dios de un pueblo per~eguido, e,c::l_aviza•
do ha,bitánte de una tierra infecunda, es dios de
la; iras, de las batallas; especie de monstruoso
cacique gruñón é irascible, sien:i,pre con el ~n3:tema en los labios y la fulguracwn en los _OJOS.
El catolicismo es la religión de los débiles, de
los oprimidos, de los hombres y de los pu~~los que
nece;;itan la disciplina, la regla, la pres1on y_ la
prot.ctc-ión de la autoridad; de aquc!la~ raza,; ::;on~dora,, y apáticas que, como la::- cuatlngas, necesitan á ia vez del látigo que a,,uza y del freno que
gobiema y contiene. ~u ?:1lto t_iene todas las pomp-a~. el brillo y las magmfü:encias de la~. c-eremo;
nías de corte; de los homenajes qu~ se tn))l1tan a
lo,: ,oberanos absolutos. Las alta,, Jerarqma, e~l~siá,,tic:a;, acaparan el p;ohierno t?mporal :· e,p~ntual, gobiernan á los fieleti como a ::-ieryo,-.. ayndandolo-. impartiéndoles con;:.~1el~ y e,;peranza"; pero c-obrándolc-s tributo y eJere1endo ,,obre ello, un
de,;pot i-mo :,in límites.
. .,
El protestanti,,mo e:; rehgion de ho~1bi:e, c¡ue ,e
han lwd10 el propó:,ito de gobernarse ~ :-1 !m,-mo~,
de mantener,e inviolables de rn ront1encrn, clec1clido,- á :;er ~· á permanecer libre,, á gobernan-e pc~r
sí mi,mos en lo político y en lo moral. E-._ rcltgión tle pueblos prác-tico,. au_steros. poco , onadore.s v poco ilu:;os, oue de~precrnn la fomrn con _t~l
ele llegar a'l fondo, y á quienes lo :real y _lo po::-1t1vo prc"enra más que lo i,le al Y lo rntang1l,J..,_
El c:ulto corre.• pondc al dogma, au::,tc ro, ~l YCro,

monótono. dei;proYi,to tle pompa y de lujo. y 110
pretende tlL':-'lurnbrar ni marea_r ni tomtt~ por sorpre.-.a al alma. rt.'(;J'e-,mdo la ni::ta y ,H.:arH:rnndo el
oído. E,-ta religión c:arec:e de ca,sta sa&lt;.i.'rdotal y
de dt•ro regular. oficia en :,lIB templos el tendero
de la {'.•quina; y deja libre.." á los fieles, po11!ue c:arece &lt;h' jerarquía.,; ec:le,iú~tica~ que lo dommen y
de in~titucione;; ~ac:ra111entale,.: que lo e:,:tlanc-en,
que lo :,;ubn1g1ll'n Y oue ab~onan ,n pen~miento y
-,u ac:tividad.

***
En virtud de e,-.ta estret;ha clepenclene:ia entre el
--ér moral y el c:arácter del hombre, y del me-dio
en que vi,e ·· la religión que profesa, ó_mejor dicho, que e:; ca.paz de prof~ar, no e.-; po,nble transni tomarlas de una -planta
plantar la,; reli«ioner.,
humana, para ingertarla,; en otra, a menos que n_o
~ean muy análoga-, c:asi idéntic:M. A tan~o eqmvaldría e~to, e-orno á pretender ingertar la Y1d en
tronco de la entina, ó á tran~plantar la palmera a
la~ regione,, hiperbóreas.
E•e trnn,-plante v e,-e ingerto se lograi_i. en ap~rienci,1 mue:ha,; Ve{:e,-; pero pota;; en realidad. :::,e
logra hac-er católieo, en China v en la _India como lo logró E~paña en Amfrica; -pero "1 :;e rasea
la corteza para lm,tar el núcleo, &amp;e percíl)c c¡ue el
ingerto no ha ' ' prendido'' y que la comunidad &lt;~e
dogma,-.. tle fe Y de principioR es tan ,;ólo comumdad de nombré, y analo¡óa de aparie,nc:ia~.
El inclio anwri&lt;:ano ~i&lt;111e ,ienclo idólatra con
C'l nombre ele l·atólico: ,uele esc-onder bajo el ara
del altar erist iano PI ídolo azteea: adora con las
denominaciones dt•l ~antoral romano las clivinicladt&gt;:s primitirn~: ha adoptatlo del culto todo lo que
él puede tener tle iclolátrieo: pelea por _la Guadalu:
pairn l"Ontra la Yirgt•n de lo;. Remetl1os, como s1
fueran tliYinitlade,- cli-tinta;, v no una sola: sus
~anto, loe-ale- ,-e lrnc-en pe~ado/ cuando ,e le,; quiere tra.,;latlar ú otro templo; adoran al Santo X1ño
de ~u aldea Y lo sobreponen al ele la rauc:hería ele
al latlo, m,-Ínife,tación profundamente idolátric-a: nractic:an los -atramento,; conjuntamente con
la bruinía Y lo,; malefitio,-; tienen sus brujos y
~U:- ·'n;1lmale¡,·· al lado de sus cura.s y vicarios.
Lo que les pa,a con el t,ttolic-i:ID10 les pa..-a con
mayor razón ccm el prote-,;tantismo. E"te no tiene,
no ·puede hacer presa sobre el indígena; toda propaganda ~e e.,;trellaní ant-e la propern,ión idolátrica
v ante la uecesi&lt;lacl c¡ue el in&lt;lio experimen,ta de ser
gobernado, concluc-ido y guiado por la autoridad
del c-aci&lt;¡ue ó del eura. X o sienel o reflexivo. ni
personal. ni imle-pendiente por carácter ni libre
por temperamento. la religión protesta1~te n9 encuentra ba,;e ni estímulo en su cerebro m en su corazón. El culto au,;tero, e-1 ceremonial monótono,
la adoración abstracta, dejarán indiferente y
frío a,l indio que ama el $anto ele madera, la imao-en esculpida en c:antería, el baile y los cohetes
;l mezcal v el pulque de la verbena, ·y si nominalmente CB católico por el culto aparente y por la
presión de la autoridad religio;;a representada por
el clero, la religión protestante que no habh1 á
~u;: sentido,, ni le ofrece otras perspedins que las
de una libertad de conciencia á que no aspira y de
una indenendencia per;:onal. política y social, cuya necesidad no siente, no hará camino ni pro;;perará en la raza indígena.
El mestizo semi-ilustrado preferirá eternamente lo misteriooo, lo pintoresco. lo suntuoso y lo fantástico del dog:ma ·y del culto católico,-;, que lo
atraen con su;; pompa::&lt;. ·q ue lo seduc-e-n con su poesía, que lo c:onsuelan con sus promesas y lo alientan eon sus esperanzas á las severidades y desnudeces del rulto protestante; y por pereza de espíritu,
por hábito ele tomar las icleas ya hechas y por pereza ele formár&lt;elas él mismo, no será jamás prot~tante.
En cuanto al mestizo ilu~trado profesará ó el
catoliciRrno atenuado _y filosófico ele los Causin y
ele los P. Janet. el dei9lllo vago y acoonoelalicfo de
los Robe:-piérre: el ateísmo franco ele Anacarsis
Clootzs, ó el atei.smo científico de H. Spencer.
Pero materia prima para el protesfantismo, no
la vemos ni creemos que se encuentre, y reputamos
infundados lo;: temoreR, más bien aparentes que
reales, de ver desidolatrizado y descatolizado al
país. Entre tanto. la propaganda protestante nos
presta excelentes serricios de enseñanza del pueblo y de beneficencia, y debemos dejarla tranquila
hacer su parte de obra sana y benéfica.

.

e:

IMPRESIONES DE LA SEMANA.

vitudos y miserias. Es un soonetido no un desesperarlo. Quiere vivir vegetativa y 'brutalmente
c-omo está acostumbrado.
'
P ero en la ciudad, las primeras capas sociales
l:' han arrojado su miasma mortal. Le han dioho:
no sufras, mátate, y él ha obedecido como suele
sin ,aruí.lisis ni prot_estas. ¿ Será cierto que comien~
za a perder el ms.tmto de eonsc1-vación este primiti,vo r De ser así, tal síntoma de ·debilidad es alarmante. La di¡,;;omanía popular comienza á entrar en un perioclo agudo de demencia. Dentro del
1ipemaniaco comienza á aiparecer el suicida.
Y a nos hablarán los sociólogos de este doloroso
ft&gt;nómcno.

Mendigos y suicidas.
Según han reícri&lt;lo lo, perió&lt;licos de la ,-emana, lm, niiios que mendigan forman ya ún ejército en aumento.
Ya, en otra yez-hace mucho tiempo--he anotado esta impresión dolor&lt;&gt;t;a. En efec;to, decía entonces, cuando la prOCC$iÓn de carruajes vuelve dela Reforma, y nuestra gran avenida se anima porun morumto, p-a.ra tomar á poco á la habitual hristeza, síntoma de nuestra anemia social, puede el
obserrndor notar un curioso fenómeno y hacer una
entretenida e;,taclístic-a: ya en )léxico, no hay ó casi no hay pobres graneles. Todos son chico!'. Porcada anc-iano que pasa implorando la caridad públic-a. nor cacla leproso que cruza. haciendo una
verda,clera exposición imperial de llagai;,, por ca:da
harapo humano que se arra-str-a sobre el asfalto. p()rcacla (•nfermo, por cada mutilado, hay cineo, diez,
veinte niiios que explotan el más rico filón en la
üila de los pueblos civilizados: la mendicidad.
Es asombroso pasar rt-vista á esta infancia harapienta que se escurre, como agua fa'llgosa por 1m
e-anal de mármol, por la:, prinápales calle,, ele la
c-iudad. Es un pueblo ele mendigos liliputiens~.
Atnwe:'amos por entre una hampa diminuta como por un campo de e.,;piga~. Apena¡; nos llegam
á la rodilla los de estatura más elevada. J&gt;or
nne.-tra.-; piernas abiertas puede pasar la muehctlum brc e-orno un ejéreito por un arco triunfai.
Ilugo ~e hubiera admirado de ver tan bien representada su ''Corte de lo~ )Iil~«ros" por una eom~
paliía infantil.
Ya los viejos encontraron apoyo; ya los hombres
hailaron trabajo; ya nada más los chicos se quedan --in pan; ya sólo la niñez está indigent&lt;'.
Bien recuerdo que ruando hablé de esta,~ cosa,, acusé á la inmoral caTidad p-úlYlica, á la li1110:;na c-allejera, al "emtavo·' ambulante, de mantener e.,;ta exnlotae:ión ele chiquillos.
A .•ro esta noticia es menos terrible que otra qne
tambiln ha llenado las notas de policía de la ,-emana: la gente del pueblo ;,.e suicida. Este&gt;-~ atentados contra la propia existencia, en la masa popular que vive una vida primitiva, uua vida clr. in-tinto groi&gt;ero. zoológirn, sin reflexiones ni refinttmientoo, nos traen 1m hondo v extraño descomuelo.
La epidemia ha cundido. ·La mala l'-avia no ,;:ólo marchita las flores, tue,;:ta hu, ramas y pndre llh
fmto;,, sino que también H''C·a y envenena las raíce;,. Los hombres ele nu(';.tro pueblo. con sus pasiones salYaje,,, ;,us cefos de rna(•ho y sus rabias de
fiera, se enfurecen ~· matan. Tienen aún en el
seno ele la sociedad las costumbre~ reminiscientt&gt;S
de la selrn. Pero la bestia nunca rutenta c-ontra
ella misma. _\.rna m garra y su guarida. y .,e aferra á la existencia corno un tronco al terreno. E.t
capaz de todo por ~alrnrse. r: Cuándo se ha herido
un león con Sfü rnisma8 zarpas? ;. Qué lobo se ha
inea{lo los colmlilo~? Solamente .,;e quita la vida
el que piema en ella. el que teme t:&gt;l dolor, el que
pierde la fe, el de.,:deñad9 por la e,::pcranza.
El mal de "'erth&lt;&gt;r no c-ontagia sino á rningin,1cioi1es virns, á frentes meditabundas, á corazom'-;
inflamarlo;:. Es un exquisito tra,:torno del pca--amiento: e, un delicado extravío clel sentim (·lito.
B,- también, en rnnchoR eas05, una locura de imifación : una contagio,a fiebre de notoriedad y de fama. Los P.árrafos de gacetilla, las narraciones melodramática~, lo;: "entre-filets" espe-luznantes, han
atraído á buen número de incaut os. i Qué dicha,
inocente-mente tonta, la de sacrificar la vic.la por
un e,efodalo de prema que traiga en lenguaa
nombre;; ob,,cnros y episodios vulgares!
.
Pero e;;ta drgenera&lt;·ión burgue,a la tienen qmencs hau es.tado ¡,.uh,crito~ al gabinete de lectura Y
se saben ele coro á Pérez Escricb, á Ponson du Terrail y á Fernánckz Y González. El indio analfabeta no conO&lt;'e •l a idea de la muerte. del aniquilamiento. de la nada. En su fetichismo embrionario
:v n ebuloso tiene plena seguridad de vivir s~empre.
Rus rito8 ft'mebre,;:, que parecen egipeio!'-, lo mdic3m
hien : en tomo de los sepulcros pone ca:da ano,
Tiandas ~, golosinas, para que se alimente la ma:
teria inestinta, que no pierde nunca su forma, nt
sus apetita,;, ni sus de,;eos. El indio no puede ser
cristiano: no se imagina almas s in cuerpo. Su t~ca y sangrienta idolatría se transformó en otra mas
bondadosa y más amable. Es melanoolico por natura·leza, y, además, por una larga serie de escla•

Domingo 12 de Mayo de 1901.

El Congreso Científicode Montevideo.
N"o pueden ser más halagadoraB las- no 'icias recibida:; en esta caJ)it.al respecto á las
distinciones y triunfos que ha logrado el señor Licenciado Emilio Pimentel, conocidísimo en
México y nombrado por nuestro Gobierno para que
representara á la República en el Congreso Científico efft!tnado en el Uruguay.
La prensa ele Montevideo se expresa con frases que deben ,;ati::;facerno,;, al hablar del delegado de )léxico; y es que el Licenciado Pimentel ha
¡:;ahiclo c@rres11on&lt;ler á la merecida di:;tinción de
que fué objeto por parte de nue,,tro Gobierno.
Bien conocidos son ,;us talentos, sus méritos ~ocia,les y Hl altura científica, y el ruidoso triunfe
que en aquel país ha alcanzado, no era nada remoto, porque iba al seno de una agrupación de hombres de ciencia enviados por todas las Repúblicas
latino-ame,ricanas.
Desde la st&gt;sión preparatoria, el señor Licenciado Pimentel fué honrado con la elección de Vicepresidente del Congreso, y se presentó con ese carácter en la solemne sesión de apertura.
Esta fué todo un acontecimiento. El Licenciado Pimente-1 hizo uso de la pala.ora y fué calurosamente aplaudido. Las damas y señoritas le arrojawn flores y ramilletes desde los palco;;.
Así fué, pues.•, que desde la sesión con que el Congreso inauguró su~ traoojos, el distinguido representante de ::\léxico obtuvo señaladísi•mo triunfo.

El mes del rocío.
Dicho se e:;bá que Mayo es el })(:rtnrbador &lt;le la
metrópoli. La ciudad se va quedando sin fiestas.
¡;in fl~re;;, Y, ~in mujeres elegarntes. Las recepcio:
nes anstocratical&gt; se han convertido en bailes cam.
pe,;tres.
Las flores~ _natural-no quieren estar solas,
y las pocas que vienen bostezan de fastidio en 1~
apretados hares ele los ramilletes v se :marchita'll
hajo la cúpula de cristal del merca:do.
Todo está solo : hasta la parte de alambres del
telégrafo donde los pájaro~-notas con alas---es&lt;·ribían sus aéreas melodías: romanzas de Massenet
_., canciones de Tosti.
• .Ei, cambio, la--, aldehuela!' de los alrededores e,;tán loca? de. con ten to. ¡ Qué frescas, qué alborozadas, qt~e. pnmaver-a'les, amanecen las campiñas!
¡ Qué· pahdamente azul se ve el horizonte!
E n la mañana, cuando el allJa da los buonos días
de;;cle la cumbre de los volcanes, el paisaje no se
muestra muy alegre, porque la luz está melancóli&lt;'a. Despierta muy páli&lt;la la Tirgen. ¡ Pero cómo
travese-a. e,! rocío en '1a diafanidad del aire! Salta
en polvo de diamantes y todo lo salpica. Los átomos blancos pone,n un cinturón ele elari&lt;la:d en el
c-o~lete de las rosas, un aderezo en la veste inmaculada de los lirios, un jo}·el en el pomposo per•aeho de los claveles, un broche de 'Perlas en el
lnt.ón de las margaritas, y una gota de luz en la
flexible púa de fas yerbas. Cómo ruedan de los copos, de rama en rama, de hoja en hoja, las menucuentas con que el juguetón aljofar apedrea
lo.~ á rboles .. .
Y ese es Ma_y~, el mes de las mañanas llenas de
frescura y de las flores Hena.s de rocío.

na.s

Ecos teat rales.
Como apenas hay rumores, los ecos son mu.y poHelos aquí: los beneficios de
Bell y la despedida de Nina Pa.ck.
Bell es el ídolo de los niños y la Pack ha sido, en
la temporada, la adoración de los "dilettanti".
Lo~ ~pectá?ulos ofrecidos en honor de uno y otro
ha1'. sido ruidosas manifestaciones de cariño. ¡ Oh,
vivir en, un aura de aplausos, debe ser una de las
l'.:J, as mas be!la.s de este mundo !
e:&gt;S v muy débiles.

A las siete de la mañana, el señor General Bravo ocupó, sin resistencia, el pueblo de Chan Santa
Cruz.
·
El fausto acontecimiento causó en Yucatán la
mejor impresión, y el. Gobierno del Estado élió los
primeros 'Pasos para erigir una estatua al General
Díaz en el Paseo ~fontejo de Mérida, y declarar
hijo &lt;le Yucatán al señor O·eneral Bravo.
El señor Presidente &lt;le la República ha recibido
calurosas felicitaciones de las Cámaras de la
Unión, de las Colonias Yucateca y Campechana
residentes en México, y de todos los wltos funcionarios, por la ocupación de la Ciudad Sa'llta de los
mayas.
La gran energía organizadora del señor General
Díaz, secundada eficazmente por el señor Ministro
de ,la Guerra y los Genera,les Ignacio A. Bravo y
José :U. de '1a Vega, encargados de las operaciones
de la campaña, son los factores de este triunfo de
la civilización, que con t..l.'Ilta justicia aplaude la
República entera.

.Cuis ~ - llrhlna.

Sr. Lic . Emilio Pimentcl.

LA CAMPAÑA DE YUCATAN
Aoenas en nuestra edición pasada dábamos una
nota gráfica de los notables trabajos efectuados en
el corazón de las intrincadas selvas de la penínsu1~ .yucateca para traer á la vida de la paz y de la
&lt;·1 v1hzación -á las tribus de los rebeldes indios ma_vas, cuando tenemos la satisfacción de dar cuenta
"&lt;le un hecho de resultados trasceJlldentale.s en la
('ampaña.
_ Eil día 4 del mes en curso, á las siete de la ma.1.1ana, las tropas federales al mando de.l señor Gent•ral Ignacio A. Bravo, ocuparon el famoso ¡m.ede Chan Santa Cruz, cuartel general de los
1
~&lt;l1~ rebel-des, residencia de sus cabecillas y relicario de su,; snpersÜciones.
Este J1echo ha cansado una sensación agradable
~n toda la Repúhlica.
. La 1&gt;revisión con que la;, tropas federales mar('haron -sobre Chan Santa Cruz, dió el resultado que
lo~ aidelantos de la cie ncia militar requieren. Las
f ierzas caminaron sobre la brecha que abrían con
11
~ s trabajos de zapa. En las cerca,nía;; del pueblo
1c Ohan Sa'llta Cruz se encontraron á los indios re){•Ides bien paraoet~os; pero con un .ata.que de
f lanco, las posiciO'Iles quooaTon -abandonada;;.
. La madrugada &lt;lel día 4, las fuerzas del Gobierno avanzaron B&lt;&gt;bre el punto objetivo, y los rebeldes huyeron -por las veredas rum1bo á los montes.

!,'o.

1

Sr General José M. de la Vega.

El trabajo pre.,:entado por el Liconciado Pi.rncnt~l _versó sobre 1-~ determinación del c-a.r-'acter jund1co del extranJero en México, sn posición ante
el derecho comercial y el derecho civil ante las
legislaciones mercan ti( y penal, clemostra:ndo cómo
la _legislación proteje ál extranjero, y cómo adqmere por la naturalización los mismos derechos
que el ciudadano del país, á excepciÓ"l del de ocupar la Presidencia de la República ó el caro-o. de
lfinistro ele Estarlo.
"'
Casi en toda,s la~ sesione,; q ne se efectuaron el
señor representante ele l\Iéxico hizo uso de lapalabra, y su opinión encontró eco. en el ma.yor número de cMos.
. Cada vez que el Prc:üdcnte del Congreso anirnc!aba _que el Lic. Pimentel tenía la palabra, ef distmgu1do grupo de &lt;loctos aplaudía 8atisfecho de
prepararse á oír la cloc-uente fra;;.e del Li-c. Pi mentol.
Su trabajo científico no sólo fué aprobado si.no
recomendado oficialmente T&gt;Or el Cono-reso 'como
muy interesante.
"'
'
Los cooigresistas resolvieron por voto unánime
nombr_ar ~l representante de México para que fuer~ ¡;u mterprete en la tribuna, en la M lemne sesión de clausura, y el Licenciado Pimentel aceptó
el. cariro, pronunciando un discurso entusiasta y
bnllarnte con fra;,es &lt;le gran sentimiento y de arrebrutadora elocuencia.
Felicitaim.os al Gobierno por el tino que tuvo
al hacer la elección de representante, y al señ&amp;r
Pilllen.t.dl por sus triunfoo.

�•'€/ )rfu11do :Jlusfraoo '

jrfayo 12

oe

19ót·

LA FIESTA DE ANIVERSARIO DEL 5 DE l\ 1A YO DE 1862.

•
LA. REVISTA..
Luego que terminaron las maniobras militares y las tropas quedaron dispuestas para que el reñor Presidente p~sara r~vista, el alto funcionario,acompa.ñado del ~r
:Ministro de la Guerra y de los demás Generales que se encontraban present&amp;-, ocuparon los carruaJes abiertos. Junto al ocupado por el señor
Presidente, iba el General en Jede del Cuerpo de Ejército, todo el Estado Mayor y la Guardia Presidencial.

5 DE MAYO DE 1901.
La última celebra.ción del aniversario de la glori~ batalla del 5
&lt;le Mayo, fué un acontecimiento militar y una oporlumitlad más para
que todas las clases sociales rindieran homenaje de gratitud y simpatía
&lt;á los grandes héroes de la memorable jOO"JIB,da.
Se efectuó una de esas agraidabilísimas manifestaciOOO! del vakrrdisciplinario de nruestro ejéreito, poniendo en práctica algunas maniobres, á la vista del señor Presidente de la República yde otm3 distmgnridísimos militares, ante los repre;;entantes de las naciones amigas,
ante 11n grupo de la más granada sociedad y ante la enorme masa del

LOS SIJPERVIVIE:NTES 1:NVALIDCJS
Son cinco los supervivientes inválidos de aquella glorio!'a jorna,da: Francieco Sánchez, ciego.
$argento, :efiere patéticamente su desgracia, y
mue,;tra orgulloso de haberla ~ufrido defendiendo la patria; va siempre acompañado de su hija, aue le sirve de guía), A¡rnstín ~fartínez, Mariano
Espíndola, Luis P,arada y Felipe Longo; todos llevan con orgullo sus eondecoracione~.

,e

pueblo, que ta:nto se satisface en mirar á
los defensores de sus derechos demostrando S'US valeres militares.
El sitio que se eligió para que las tropas evolucionaran, hasta disponerse á que
el señor Presidente de la República pru:;ara r evista de ellas, fné la extensa pla.niicie
ele "La V.a.quita", terreno muy apropiado
para ol efecto, por su amplitud y nivelación.
8e ma,ndó construir una serie de tribuna~, desde donde el público invitado puuo
pre8ffi1ciar có.mdoamente la gran ceremonia militar.
Una gran parto de la sociedad mexicana cóncurrió á la fiesta, prestando un im1provisado atractivo la elegancia que las
damas lucían y la nota alegre de los colores de los trajes -de la estación primaveral.
La tr-ibuna colocada en el centro era la
de honor, y allí se iBstaló el señor Presidente de la República, aoompañado de s,us
Secretarios de Estado, varios diplomáticos y los más distinguidos militares de
México.
Desde las primeras horas de la mañiana,
la ciud,a,d se puso en movimiento para
asistir á la fiesta militar. Con la multitud fueron también los atractivos del pa-seo matinal del día de fiesita. La oiuda,d
i,e concurno
hasta ya vecina la tarde,
cua,ndo el :regreso de los miles de almas
que había'Il ido á los campos de la fi~ta.
militar inva,dió el núcleo de las avenidas.

L&amp;S TRIBlJNA.S.
El señor Presidente de la República aban&lt;lonando el campo &lt;le la revista.

EL GEWBBlL :U .JEFE.
El señor Gener:.l de División Don Francisco ~lez Y su Estado Mayor, se situaron en el centro
del campo, precisamente en la línea do~
efectuarse la gran revista, y saludaron la
llegada del senor '11:S!Qente de la República.

J-

en..!~,

EL &amp;VA.NCJE.
Los movimientos de la infantería, al avanzar, fueron notabilísimos; la maTOha de frente al
paso redobla,do ya era de mérito, pero la que, manteniendo su ahneaimiento, efectuaron el paso veloz, no se había presenciado de manera más notablE'.

DEL ESTADO JIA.YOR PRESIDENC:IA.L.
OOLOC:A.OIDN-PBUIITIVA. DE LAS TBOP.U.

�Domingo 12 rh• M:-1vo ilf' 1901.

Domir.go 12 de Mayo de 1001

EL ::\HiXDO ILUSTRADO

FL MTTNDO JT,TTR'I'RA no

Jlionumenfo á los ?{éroes ae la :JnOependencia
El Supremo Gobierno de la República ac-aba d~

aprob1n· d proyeeto de un monumento á 10:- hér()('i' de la Independc-ncia. formado por el :,.eüor
ln"eniero Don Antonio Rivai; Mercado.
La obra ~ Yrn1ac1eram('Dfe grandio~a. y c·o-rrt"'l)ODde á la menwria á que e~tá de:..tinada.
El lugar elegido para la c·onstrnc-c·ió11 e,- la c-ua,rfa ()"lorieta &lt;1el Pa&gt;'('() de la Heforma, la gran e-alzada que ya luee tres
obras c1e arle. y entre
ellas el notabilíi'imo monumento á Cuautemoc.
El proyec-to de,l seüor
Ingeniero Riva,S )Ie,rc-aclo es una concepción artística: sobre una plataforma que deberá tener un metro y medio de
altura, se levanta un
zócalo de d0&lt;: metro.;; V
medio de alto por 12
metro,- de lado. A la
plataforma se asciende
por cuatro escalinatas
de granito, y en los ángulos se colocarán cuatro obeliscos &lt;le granito
rOAA de Escocia, flalilqueados por ba,laustrada~ de la misma piedra;
pero de color gris.
El zócalo tiene en los
á.ngulos, cuatro pedestale,, con estatuas que repre-;:entan la Ley, la ReFistencia, 1-a Fuerza y el
Progreso.
En el cent.ro de la
fa.e-hada principal, que
e,; la que ve á la ciudarl,
lia)· una puerta sobre la
l'Uale-5ttÍ una alegoríadel
pueblo mexicano.-fuerte é invencible en la lueha. dócil en la paz.un león guiado por dos
genio~.
El zócalo descrito soporta un pedestal que
tiene S€is metros de altura, y en un tablero ornamentado que sirve de
fondo á la alegoría que
hemos citado, está una
in~c-ripción que dice :
Por hacernos vivi•r
dieron la vida
La Patria los venera
agrarlecida.
Sobre este pedestal es
donde irá colocada la
¡zran apoteósis de la Independencia.
La figura del venera,ble Padre de la P atria
~ levanta en el centro
teniendo á su derecha
?Iorelos y á su izquierda
a Guerrero; una m ujer
(¡ue simboliza la P atria
les ofrece laureles v
0 t:a figura alegórica': la
Historia, recoge sus
nombres en el gran libro de las épocas. La
~tatua de Hidalgo esta colocada á mayor altura que las de los héroes ::\Iorelos y Guerrero, y debe destacarse dominando la artística composición.
. En los cuatro ángulos del pooesW se colocar-an otras tantas estatuas de los principales hér~ de la guerra de I.nd~dencia.
d :Sobre e.ste pedestal que hemos descrito es donde
~~cama 1~ cohunna, parle principal de la compo-a -~Jón. Tiene &lt;loo metros ochenta centímetros cíe
iametro y veinte metros de altura. En el pri-:e~ tercio está esculpida una Fama, preciosamen,obre el grupo principal de los héroe::1, y sim-

•

á

que r&lt;•pre-enta la l llllt•pt·1uk•:1c-ia. Ru col-Ol',lcÍÓn
pai1i• má~ alta del monnml'llto signific.-a el
triunfo de la idl'"d.
La altura total c1el monumento, contachi tlt'~de
TLn ,millo rmrnml'nt,1.tl() c·m1 ft':'ton~ \' c·aln.-'Zil&gt;' d&lt;•
lt&gt;ún. El fn~t(' tlt- la c:olunma lo a el ornan c-mit ro el pi,o ele! P.a..seo lrn"ta la ~rnnta. de las ala,- de la
-palma., li~ada.• á él 11or cfo.- anillo", y llcra,n in,- al{•goría cnlminmlle, E'$ de tuarenta metro~.
El matt'rial que -.e empl&lt;&gt;a1it paTa la con,truccri pt()&lt; nom hre,- l1P 0h€'r◊e~.
·
El &lt;·npitt&gt;l c1e e,tilo c-orintio, e4,'t c·o:14ituít1o c-ió11 será piedra blanca ele Pachuca, mármol bhmc·o &lt;l.e Carmra, para }a;g
r•tatuas de Hidalgo,
)lorelos, Guenero y l&lt;nl
hérces que deban oc-una r lo$ pedesiale:: de los
ángulos del Zócalo. Las
farola-, de lós ol.&gt;t'h,&lt;:o➔
Y el león serán de urouce wrde antiguo. y las
estatua~ alegóric-a,- de
bronce .florentino. ~úlb
la fi!)'ur,a de la Inclt-pt&gt;nde-ncia, a~í como la
puerta y el barandal c1el
c-hapitel serán de Jirolll-e
dora·rlo al fuego.
Ta n luego como el
monumento que ilrjamM de,erito merec-iú tt
aprobación del Gobi&lt;•r110, se procedió á Pfl-'l'tuar 1-as obras preliminares que ya hac-e YHrios c1ías se están &lt;-ignienc1o en el conenrrido sit.io que ya apuntamo.~ más arriba.
Eiate nuevo monumen to, que vendrá á prestar un atrac1ivo más al
hermoso Paseo de lit Ri·forma, tan justamente
conceptuado COIJl10 11110
de los primeros clel
munc1o, era también 1111a
deuda de gratitud que
la nación mexicana tenía que saldar con,
los hombres que lucharon por hacerla intlcpendiente y libre.
Era muy justo que la
obra dedicada á la memoria de tan gloriosos
patriotas fuera digna del
objeto. rral se ve en el
pro_ved.o &lt;le] señor Ingeniero Ri,as 11lercaclo: la
artística sencitl.lez q11e
pre,:ide en todo el conjunt-0, la severidad &lt;le
e~tilo, la concepción alegórica son d.ignas de fi~
gur&lt;11· como figuran, en
mm obra que quiere }a
inmortalización de grandes hechos.
La a:ltura. del monumento no la. tiene otro
alguno erigido en la
metrópoli, y esto tamhién tendrá su grado d2
.importancia.
A la ao.ministra.ción
pública actual, á la que
ta1J1tas y tam.tas obras
monumentales le ha tocado llevar á cabo, desde
las que pertenecen al
orden moral hasta las
materialeF. dd1ía ronwponder la erección del
principalnw-nte por cuatro águila?, mexicanai::.
Los detalle,-: gmerales r1e la composición for- ~ímbolo que encendiera en las memorias el reman también 1111 ,-ímholo: la c·olumna, en el or- cuerdo sagrado de los primeros luohadores por la
den arquitec-túni&lt;'o. :r el león, entr&lt;' los mamífe- Independencia lle la Patria.
Este 8ignifieativo monumento sabrá unir en ei:ro~, rep,re8('1Jlian la fuerza: el águila, e;.; ~ímbolo
de lo -triunfal. de lo que clomina. Los tret- elemen- trecho recuerdo la idea de los héroes muertos µor
conquistar la libertad y la de los que s.upieron hato-~ citados cuhniJHm en ki compoP.ición.
Sobre el C34)itel de la rolumna hay un corredor cer un clón de e~a conquñsta.
El ~ímbolo de "león c16riF', est.á. felizmente aplicon oo.mntlal de bror-Jc.-e. Se a,;riende á él por un
caTacol que eRiá en el interior de la columna.
cado á nue;tro pueblo. En realidad, es una fuerEl rmon~1me,nto ice corom1 con una :figura ala.da, za manejarla por el soplo del genio nacido en plebnliza &lt;lar

¡¡]

,·it&gt;11lo en la, 1101,1,- &lt;le

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darín , ]a¡;

haz;nia,. 11t• lo~ _gr:1ntlt.•, patriotn,.
E-te krt·io l',tá ,eparnclo rlt• l();; ,.npc·rinr&lt;•- p,IT

&lt;·n la

�EL lrDNDO ILUS•TRADO

Domingo 12 J.e Mayo de 1!)01

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Domingo 12 de Ilfayo de 1901.

ILU&amp;1'RADO

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Frente del monumento.

Piso.

Interi6r de la columna.

n•o c:ampo dt• la paz, en medio del himno e--tt"Uendo..,o del trabajn .Y en el ardor luminoso del progre•'º que trae felicidade,,, honra ~- grandero.
La obra del ,;eñor Ingeniero Riva» 1Iercado, es,
por tndo~ coneepto,;, ele gran mérito, ~· la a,proba-

C',,m q tH' {'l Supr&lt;?'mo Gc-hil' rno ha lwdw 1k l.'11a ,
m,rnifü•~ia que lw_v ,tm pli tud ele conocimiento, ,eh•,·ciún refinad a y ex◄1u i,;i ta _v ren •rente re..:ti tud
haci a lil g rarnlcia i,nrnortal del pa~atl &gt;.
('orno quiera r¡ue la obra pr-o_
n~d.ada por el 8f'-

ñ or Ingeniero Riva.;; liercado, se pu.so en p1•áetica
imnediatamente después de la aprobación oficial,
e,,; de esiperarse que dentro de poco tiempo el monumento estará concluído, herunoseando el paseo predilecto ele todas las clases sociales de la metr&amp;poli.

El Ferrocarril de Tebnantepec.
~

Ofrecernos hoy á nuestr os lectores una serie de
grabados que repre;,.enta los sitioo más pin torescos que toca en su itinerario el Ferrocarril N acional de Te-huantepec, y las reparaciones que actualmente se llevan á cabo en la vía.
P ara la ejecución de estas o.b-ras, entre las cuales se ~-uentan l~s de afianzamiento y desviación
de la lmea en u1Yer;;os tramos del camino ha sido _necesario abrir brecha á través de bosqu:is inaccesibles y aprovechar algunos yacimientos de cantera para lo~ puente,:..
En los puertos &lt;le Coatzacoailcos y Salina Cmz
que une el Ferroc·arril, se han emprendido tambié~
algunos t raba.joo de importancia, como estable&lt;:imient.o de muelles }' rompe-olas, con el fin de que
aipai.-ertcan todas las ,·entajas ,posibles á los buques
de mayor calado.

PAUCIO LEGISLATIVO DEL ESTADO DETLAXCALA.--INAUGURADO EL DIA 10 DEL CORRIENT"C:.

l. Rompe-olas en Salina Cruz. -2. La vía en el
kilómetro _1,93. -3. El río Malatengo.-4. Casa de
la Compama en el campo.-5. P uente en eil kilómetro 238.

�JJomi.n,g-0 12 de Mayo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
A~O VIII--TOMO I--NÚM. 20.
:Director: Lle· :RAFAEL REYES SPINDOLA.

MÉXICO, MAYO 19 DE 1901.

Sttbscripci6n mensual for6nea, I 1·50•
ldem ídem en la Oapital, l.!5,

Gerente : ANTONIO CtTYAS.

=-Compartiendo el pan.
Terracota d e Brandftetttr.

EL ECO.--Cuadto de Seifert.

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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