<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3705" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3705?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:09:57-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2345">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3705/El_Mundo_Ilustrado._1901._Ano_8._Tomo_1._No._23._Junio_9..pdf</src>
      <authentication>ade1aaa1b9519641b7baa6d7f5b94b1e</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117525">
                  <text>Domingo 2 de J u,nio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 23.

MÉXICO, JUNIO 9 DE 1901.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA,

Subsrripci6n me11s11al for4nea, I 1.5'.

I dem ídem en la Oapuai,

1.tl,
Gerente: ANTONIO CUYAI,

ITI

z

.,,

)&gt;

3:

r

►

.,

()
$))
0,

"o
"=a

0,

J
1

s:

2.

e

~

So

""
;+

TIPO MEXICANO.
Fot. &lt;fe M. Torre ,.

�Domingo_ 9 de J unri.o de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 9 de Junio de 1901

EL ilIUXDO ILUSTRADO

LA HERMANA PEQUEÑA.
I
Eran tres herma.nas: las tres bonitas, las tres
discretas y las tres pobres.
El padre se llamaba Don Ambrosio, y era cesante desde el 29 de Septiembre.
Podía vivir con comodidad, po1,que había ¡¡horrado "un poco"; pero las niñas no tenían dote.
Una niña sin dote es un punto negro en la sociedad modema, porque la sociedad moderna es
posifü·i,,ta.
Las tres niñas de Don Ambrosio esperaban, sin
embargo, casarse con un millonario cada una.
La Yida que hacían era, según ellas creían, la
más á prop6,,ito. Era una. vida, sin embargo, que
á Don Ambrosio le traía á mal traer, porque el
pobre hombre no podía con el gasto que traía consigo.
Porque las niñas, ó, por mejor decir, dos de
ellas, Luisa y Aurora, no
perdonaban dive1rsiones Tui
turno preferido en día de
moda. Iban á pa~eo todos
los días, al teatro todas las
noches, de cuando en cuando á un té, de cuando en
ouando á un baile.
:Modesta, no.
:Modesta, que era la má,,
pequeña y la más bonita,
parecía la más neja de la,
tres por su ca.rácter.
-¿ Pero te educas pa1·n
monja ?-le decían sus do,
herl'tla!nas.
-Dejadme, yo sé lo que
lllle hago.
Y la dejaban y se marcha.iban todas las noches al
Teatro Real, 6 al E,pañol,
ó al de la Zarzuela. Don
Ambrosio ¡ es claro ! hacía veces de "mamá"
porque era riu&lt;lo y las niñas no habían de
solas. También iba con .ellas Isidoro, un pobre chico, emp_lea~o coi\d!? mil reales en un n:1inis~erio y
oue soha _p~gars~ , como se suele decir, siempre
que la fam1ha tema. un palco ó un coche alquilado
para pa&amp;eo. ·
. - I si_doro es un buen chico,---decía Don Ambros10 ;-tiene poITonir . ..
_-¿ Porvenir ?---decía L~isa.-¡ Bonito porvenir l
Die~ mil reales y republicano, y ahora que ya á
vemr la monarquía . . .
-¿ PoITenir ?-añadió Aurora.-Ya le he visto
cesante tres veces en cuatro años.
-En ca~1:bio,--observaba Don Isidoro,-tiene
IJ?-UChos ?ficios : porque, además de su sueldo, gana
cmco mil reales como administrador de una casa
~e la calle de l'.1- -~chue-a, y cuatro mil que viene
a s~ar
com1s10n vendiendo vinos de Jerez ...
i que! ¡ si el Isidori~ es una hormiga!
Y era v~rda:d. Isidoro era una hormi¡:mita. N 0
habJa ~ed10 de que convidase nunca á las niñas al
ca.fe m las _comprara un cartucho de caramelos.
Cuando iba al teatro, "acudía" cuando se empeza?a el segundo acto, por no verse en el comprom iso de tomar las entradas.
Dejab'.1 ~ue Don Am?rosio comprase "La Correspondencia para pedirsela prestada, y luego se
q~edaba con ella, y al cabo de tres meses las vendía todas l!;l peso y se ganabá tres pesetillas.
Pues senor, como digo de mi cuento las chicas
se ponían muy tiernas cuando las miraban los "gomosos", como dicon ahora. En la casa .eran presentad?" muchos de ellos; las niñas se trataban con lo
meJor de la corte.
Y 1\Iodestita, siempre muy seria y siempre en
casa.
Un día, Don Ambrosio ganó sesenta duros á la
lotería. Las chicas alborotaron la vecindad y no
pararon h~sta conseguir que los sesenta clur~s · fu,2ran repartidos á partes iguales.
Luisa con sus veinte &lt;duros se compró un v,J,tid_o de ~edalina morada. que adornado con uno, 1.erc~opelitos negros yqué sé yo qué, resultó eleg:mtís1mo.
Aurora abonó tres butacas de "callejón" en el
'l'eatro de la Zarzuela, CO'Illo quien sabía dónde ~e
colocaba. ilfodesta se gual'Q.ó su dinero y una noche, mientras las "chicas", como decía'e'na, salia-

¡;

?e

ron al teatro, salió ella con la criada, una criada
ele treinta años de servicios en la ca:sa y á quien
desde niña llamaban la "Chacha", y volvió al poco
rato con dos gallegos, portadores de una gran caja de madera, que llevaron al cuarto de Modesta.
L'.15 chicas -rokieron del teatro á las doce y
media, tan contentas, tan satisfechas ... el vestido
de Luisa había hecho furor. . . habían dicho á todos sus amigos y amig-as que se habían abonado ·
Don Ambrosio venía echando pestes de Salas y d;
la Zarzuela.
-,.: Qué tienes ahí ?---dijo Luisa reparando en el
cajón que había traído )fodesta.
-Kada,-respondió la hermana pequeña tapándolo con el cuerpo.

-:-¿ A ver, á ver qué has comprado ?-dijo Auronta.
-¡ X ada ! ¿ Qué os importa?
-¡Ay! ¡qué hurón! Apuesto á que es al"'una
tontería.
"
-Serán libros viejos.
-Algún retablo.
-¿ Es un organillo?
-Vamos, no seas simple, enséñanos tu compra.
Modesta se reía y no enseñaba lo que había dentro de la ,caja. No hubo medio de descubrir el secreto. Don Ambrosio asee-uraba nue sería algún
regalo nara. é-1, oue cumplía sesenta y cinco años
dentro de pocos días.
Las ,"!'
c 1~ca~" , con sus t rapos y sus prO'Veclos para ~l día siguiente, no vol vieron á ocuparse del ta.PUJO.
. Se dunnieron soñando con un batallón de nov10s, y se despertaron di&amp;puestas á molestar á la
hermana pequeña.
Por~:ue, eso sí, ~e reían de ella, la criticaban su
reclus1on vol_untana, pero la exigían que las peinase, que les diera el plan de un vestido, que las colocara las flores en la cabeza ó en el nelo. Modesta
era tan mañosa, aue todo se lo encontraba hecho.
Un día que fué Isidorito á verlas por la mañana, le dijo Luisa:
-¿ No sabe usted que mi hermana ha hecho
una compra?
-Ya lo sé,-dijo Isidoro.
-~ Qué es fo que sa,be usted ?-dijo l\Iodesta enlX!ndida de cólera.
--¡ Ah !-dijo entonces Isidoro poniéndose morado ;:-creí que me decían ustedes otra cosa.
Lmsa )' Aurora se miraron.
_-Pues sí, seño_r,-dijo Aurora,~ha. comprado
~i hermana un bicho que está encerrado en un caJ0n de madera y no se puede ver.
-Debe ,ser un anima,l ucho raro,---dijo Luisa.
Y se reian como unas bobas.
Isidoro cambió ele conversación.
-;. Saben ustedes que se casa el Vizconde?
Aurora se puso nálida.
-Xo puede ser,--exclamó.
-¡_Vaya si puede ser ! Como que acabo de oir
la pnm~ra amonestación en la iglesia de San Luis.
-¡ T1tere !-murmuró Aurora.
Y se marchó á su cuarto.
-La verdad es,-dijo Luisa entonces;--que no

tenía ninguna necesidad de haber hecho creerá mi
hermana Aurora que. estaba enamorado de ella.
Don .Ambrosio, que oía la conversación "ech'
un sermón''., diciendo que sus dos hijas ~ayor~
e~·an unas smiplcs, que se creían todo lo que les decian los hombres, y oue ...
En este ;111omento _entró la "Chacha" y dijo:
-:-Ahí viene la criada del cmtrto principal que
qmere hablar con ustedes.
-¿ Con nosotros ?-dijo Don Ambrosio.
-Eso dice.
-Llame usted á mi hija Aurora y recibiremos
todos á esa criada.
Vino Aurora llorando.
-¿ Qué tienes ?-le dijo su padre.
-Xada, que me he pinchado.
-~o será de coser,-dijo Modesta sonriendo.
-): o, porque no soy tan "cursi" crono tú.
Entró la cri~da del principal y dijo: ,
-Buenos dias, ¿ están ustés "giienos ?"
. :1)on .Amb:osio contestó por todos, y la criada
diJo en se¡;1.11da.
-Pues ... dicen mis señores que á ver si hacen ustés el favor de no armar ese ruido por las
no~hes,. poroue no lo puen aguantar, y á más que
está 1111 amo enfermo ...
Todas las personas que había en la sala se miraron.
-Ruido. . . ¿ aquí ?-dijo Luisa.-¡ Si nosotras
Yamo,; todas las noches al teatro, y en cuanto venimo;; nos aMstamos !
La "Chacha" .r )Iodesta se habían puesto muy
coloradas.
-Diga usted á los señores,-exclamó :Modesta
por fin,--que está bien, que no habrá más ruiuo.
Arpena_s se hubo marchado la criada del principa.l , llone:on las preguntas sobre ilfodesta y la
cnada antwua.
-¿ Se pu~de saber qué pasa en mi casa por las
noches ?-gritó Don Ambrosio.
-¿ Es decir que aouí hay "jarana'' en cuanto
nos vamos ?--exclamó Aurora.
-~ Te pasas la noche bailal1do, hija mía ?-pregunto Lmsa.
1\!o~esta se ech? á llorar y se marchó corriendo.
Ya ;ban á seguirla todos, c~ando Isidoro dijo:
-No es nada. Don Ambrosio; yo les diré á ustedes lo que nasa; dljenla ustedes llorar. . . se ha
asustado, nero. . . en fin, todo se arreglará ...
hasta otro rato !

II
Desde aquel día ilfodesta fué objeto de todo "'é•
nero de_ bromas? que se h~bieran prolongado ha~ta
con~ertuse ~n msultos, si un suceso inesperado no
hubie:a Yemdo á absorber toda la atención de la
familia.
U:na_ noche al volver del teatro, D.on Ambrosio
se smf:ó mal_o; ~ la madrugada se sintió peor, y á
1~ mana.na s1gmente dijo el médico que no durana tres días, porque tenia na,da menos que una
pulmonía fulminante.
-Sí,-dijo Don Ambrosio, que enfermo y todo co:iservaba su ma1 humor y su franqueza.-Se
e~penaron ustedes en que con sesenta y cinco
anos fuese todas las noches al teatro á los bailes.
al demonio, ¡ y es natural, reventaré como uná
bomba!
Luisa_ y Aurora cormprendieron tarde que el
pobre VieJ0 tenia razón. y lloraron desconso1adas.
Isidoro entró e?- la a~c?ba, y dijo:
-Don Ambrosio, qmsiera revelar á ustedes un
secreto.
. -Dejadnos solos, dijo el enfermo á sus tres hiJas.
-~o,-dijo Isidoro ;--que se queden
Y habló de esta manera:
.
-Yo, señor, hace mucho tiempo que tengo pensado casarme con Modesta.
El enfermo, Luisa y Aurora se quedaron estupefactos.
_-Y como ella Y.Yº somos pobres,-continuó
Is1doro,-hace m~cho tiempo también que,. contando con el permiso de usted, estamos preparando
la boda.
Luisa Y Aurora, aunque parezca extraño, rechinaban los dientes.
,-:-¿ Se acuerd8: u~ted de a.quel cajón que tanto
excitaba . la curiosidad de estas señoritas ?-preguntó Isidoro.
-Sí, sí, ¿ qué era?
-Pues era u_na máqu~na de coser que adqutrió
Modesta á medias conrrugo, y con ella y dos piezas de tela que teníamos compradas con nuestros

ahorros ha hecho Mod~ta en tres ,meses todos los
trapitos p ara nuestra casa y un equipo modesto de
novia. Mientras ust.edes se divertían y gastaban
dinero, Modesta y yo ahorrábamos y hacíamos
nuestra cuenta. Ese era el ruido que tanto moles-

:"lÍ .

. , ~]
~

. '

\~
\
'

fiaiba •á los del principal.
La máquina de coser,
que parece una tormenta
d6Shecha.
Don .Ambrosio se incorporó en su lech-:&gt;,
extendió los brazos y en ellos se arrojaron
Modesta é Isidoro, ani011tras fa voz del padre decía:
-Hazla m'll(Y feliz, que es 11Il11Y buena ...
¡hijra mía ! ¡bendita seas !
Diez minutos después, espiraba sin haber dirigido una palabra á Luisa ni á Aurora.

III
De esto hace un año. Modesta y su marido son
los esposos más felices del mundo. Modesta, sin

LAREGENERACION DEL HOMBRE
POR LA MUJER.

El hombre es le que la mujer quiere.
iN'ada nos deja más in.diferentes que las cosas
importantes, ni nos ih.ace aná.s gracia y causa más
risa que los asuntos serios. Tomlll!Ilos interés
desmesurado en las fugas de tiplles, y dejamos á
un lado las predicaciones de los apóstolflS y l os descubrimientos de los saJbios; eJl último chascarrillo
nos trae ipreoorupados, 'Y dejamos .pasar inaid,vertid&lt;&gt;
el último iDJVento. De 'los ipe:r&gt;iódioos, leemos 1a
gacetilla; damos calaba.zas al drama por el género chico; preferimos l a música de baile á la de
Clámara, nos enojan las novelas tendenciosas;
gustamos de los cuentos escaibrosos; dlll!Ilos todos '1os Tolstoi y todos 'los libsen por un buen
Paul •de Kock, ry Wdos los órganos de catedrales
por u.na, buena "mario:nlba" chiaipam.eca.
En ese ,desdén y en ese olvido de todas las cosas serias, sensatas, útiles 'Y practicas, ha caído
un hacho trasoorulental. La simpática iniciativa
de un., joven, simpática talmibién, ry su idea genial
de ipr'Jllliiar con s,u oora.zón ry con su mano aJ. más
estudioso y al !Il'.lM inteligente de sus pretendientes, a-penas tha merecido una vaga mención en. la
'Preru;a ;y oo.a vaga sonrisa oo el rpúl:füco.
Y sin embai,go, la idea es feliz, es sana, es progresista, es moral y es trascendente.
El amor de '1a llllfU.j er ha sido siempre un gal,a:rtdón. Con él premiabam. las damas espartanas
al gl\lerrero IJ'Il!ás &lt;vallien.te, al atleta más robusto y
más ágil, 311. corredor más rá'Pido. Las altas cortesanas romanas da1ban su corazón á los vencedores
en el ciroo. En '1a edad lllledia, .las ialtivas castellanas ti.ralban su guam.te á la irurena del torneo, y
da1ban ron €11 su mano al paladín que 'lo irecogía.
En la época actual, sigue siendo el corazón de
la mujer, pramio ó recompensa de otro género de
proezas ry de otra suerte de hazañas. Suel~ conquista.rlo el que mejor anuda su corbata, el que
viste oon la firma del :mejor sastre. Lo obtiene
• con mayor facilidad q11-Íen ppne en linea de combate más caibahlerías de sembradUJra, ma,yor número de- cabezas ,de ganado maiyor, más y :mejor saneadas fi.nicas, ó tí-bu.los ,al portador menos depre-

embargo, tiene u.na pena. Su marido le ha prohibido todo trato con s,us her,mana.s. Luisa y Aurora, sin nadre, sin educación, sin recursos, h an acabado por ser dos a,ventureras. . . ¡ Era natura,l !
En "La Corresponden- cia" del otro día se lefa el
siguiente anuncio : "Se
vende una máquina de coser casi nueva; en la calle del Bonetillo, número
17, cuarto sotabanco".
Modesta y su m.a.rido
leyeron este anuncio y se
les arrasaron los ojos de
lágrimas.
-¡ Es mi máquina!dijo Modesta.---¡ El secreto de nuestra felicidad !
No me la quisieron dar
cuando me ca.sé, y ahora la venden ...
~Para ir al primer
baile de m.áscaras de este
año,-dijo l&amp;idoro con
desprecio.
-¡ O tal vez para comer mañana, I sidoro ! dijo Modesta.-¡ Ve y
cómprala !
Isidoro la ha vuelto á
comprar y 0011pa el luga,r
preferente del ga:binete
de s,u esposa. Luisa y
Aurora no necesitaban venderla para comer, porque
no les falta dinero. La vendieron porque la mfáquina en la casa era un mueble ridículo, inútil.
¡ Poroue es una máquina de "coser", y esas desventuradas. . . no saben l

rpaís y de su época, y del lagartijo se 'habrá. hecho
hoonbre.
La empresa es tenta,dora; la mujer frivola conspira. contra su bienestar y su felicildad; por tener
novio elegante, ibrillam:te ,y celebra,do, no conquista
más que un IIIlarido v~sátil, infiel, mund!llllo é indiferente.
'
La joven precursora, e11y-0 nombre ignoramos,
ha dado 'llil ejemplo que, de ser seguido, redun.dará en hien d~ la II1JUjer y de la patria, y si hace
prosélii.tos, IIIlerecerá !lugar aparte y escogido entre
las mujeres nobles y buen.as con que se honra la
huonanidad.
'lll1

.
.
EL OBRERO HÚNGARO.

Jr. )Y!. Flores.

Haibíamos aca1bado por refugiarnos, Gustaivo
ClllIIlpa y yo, en el fondo tele una cervecería, en el
Gros Caillon, á donde lle~bam., crono un coro
lejano, las notas desunidas, fragmentadas, de la
fiesta. La pereza nos invadía, una gran :pereza de
espíritu, u.n agotamiento moraJ, despuá, de aqueHa tarde de emociones intensas, variadas, ca,yendo crono 'Uila lluivia de colores, de sonidos, de siluetas, .de paisajes, de vida. Y buscamos una hora
de reposo, un alto, en el que poner en orden
nuestoos ideas que se esca,paiba,n por los l¾:,&lt;JU.jerillos
de nuestra :memoria, algunos 11D.inutos de calma en
aquella. ciudad febl'il, hidro-oxigenada ¡por [os
gritos, las luces, las banderas, la gloria de los pa[rucios, el m~mrento, l'a fuerza en acción, lai
gran fuerza r adiante del rpr'Lwer y •de la primavera, propagaida en ol€adas deslUlll!bradoras, en soplos de t r~unfal energía.
Y aquella sala, muy sola, muy tranquila, muy
burguesa, en los ·dinteles Jnismos del Certlll!Ilen, se
nos apareció como un rincón de paz, crono un
-éuseblo blasco.
pequeño santuario @ el que poder adorar nuestros recuerdos, nuestras 1lejamías, nuestros seres
queridos, un oasis de ,amor i!n el inacaba:ble desierto de la indift:rencia loca y bulliciosa. Ha,y en
cía.dos. También l-0 subyuga el que ha corrido el ootazón huma.no-¿ no lo habéis advertido?mayor número de aventuras, el Lovelace más rufor- una 'Predisposición á hacer surgir los contrastes,
tunado, el calruvera más empedernido.
los claro-obscuros, las antítesis, en ooya virtud
En suma, ,,n el pasado se lleg,a:ba al amor por nos oom;p1iaicroru&gt;s en salpicar tas mayores alela ostentación de la fuerza, de la agili'&lt;lad y del va- grías con las gotas amargas de nuestros dolores.
lor, y en los tiempos que corren, lo disfrutan y ¿ No habéis experimentado nunca, en :m.ooio de un
obtienen los goonosos, :los ricachones y '1as perdula- luminoso lienzo murrdano, la necesidad irresistil'ios.
ble de encerraros dentro de vosotros mismos, de
De 0!hí una aoontuaida decadencia de la juven- per,manecer solos, ,i rrevocaiblem@te solos, mientras
tud. La llllujer es la gran educadora, el excitan.- más abandonáis 'Vuestros sentidos-ese otro "yo",
te más poderoso de nuestras energías, la brújula ci.nsubstancial y efímero, que todos llevamos- á
de nuestra actividaid, la 11D.eta de nuestras aspira- 1as agitaciones del llllundo externo ? Y en ese esciones. Guam.do Ja mujer sabe d~cir : "Vuelve tado de conciencia vivimos, Gustavo y yo, unos
con tu escurlo ó sobre él", hace héroes; cuam.do cuantos llllinutos de 'llruestra 'V'ida propia, muy ini mpregnada de místicos efhwi os vue1ve la vista tensa, muy honda, a.llí en el espacio de aquella
á lo a1lto, 'Y responde á cada jmamento y á cada saila ouaidrangular, de rojas banquetas y mesas de
,promesa señalando el ciEilo, haoe apóstoles y anár- mánmol, oon un viejo piano en '1lil rincón silenm.res; si ama 'la. •poesía, enciende inspiraciones ; ciosa, desierta, sin otros concurrentes qu~ aquesi la ciencia, rpromueve estudios y suscita descu- llos dos :mexicanos soñadores, muertos de tristebrünientos.
m ry de tediio en la victoriosa noohe parisiense; y
Ouando lo que ruma es "la grona" y la opulen- algunos ipasos, un gran diaiblo,~ombrero blancia; ouando, r ormiántica, sueña con D. Juanes y do, de falda, 0JI1.rplio saco, figura de obrero ~ue
con Wertiliers, crea 'lagartijos, icodwiosos, cala.veras d.evoralba con gentil apetito un trozo de 'carne
'Y suicidas.
aoom'Pañándola. de prolonga,dos tragos de cervez~
De ahí que esa niña, que se ofrece oomo pr~o negra.
al estudio, á la apil.i.cación, aJ. trabajo y á la cienPoco á poco la ~eblina que ®lpañ&lt;Lba los objecia; que no se deja dé&amp;lun:nibirar con diamante~, ni tos se fué desvam.ecie~do, se impuso lra realidad, y
atmdü con ¡paJ.abras canden.tes, ni extraviar por faltos_ ,de algo más mteresante, :fi.jrumos nuestra
enJfemnizas ¡y románticas ivirtuldes, :venga á ser ateno10n en aquel compañero inéSperadp que el
entre nosotros '1.lll. sér excepcional, und atrevid·a y azarr- haJbía puesto en nuestro camino y que teníagloriosa innoro,dom, la precursora de u.n m1evo v llllos la seguridad de no volver á ver nunca. más
noihle aipostola,do 'Y la redentora de una ju.velltud que se :hundiría en el inmenso tropel de horuhr~
hoy frívola y mañama seria, hoy apática é inú·.ll y que 1haibía cruza.do, que cru.zaTia ,aún nuestro camañana la.boriosa ;y íeounda, encen-.ugada hoy en im.ino. .AJto, foerte, de un rubio de ensueño con
el vicio y sedienta de placeres fáciles, y en.tnga.ch ojos de color verde iprofundo, en los que briliaban
mañana á Ja labor fecunda y aJ. trabajo seri~-runos rpuntitos acerados, rostro de bondad suave y
Supongamos que encuentra mta,doras; qn.e, á can.dQll'~a: con un halo de 'Vigor, un pino del Nor•
su ejemplo, tddas las 11D.uñecas deliciosas y frí·v◊h,, te enroJecido por un ra,yo de sol del mediodía. Hadam en prefe:ro.r a,l más honrado, al más trabaja- b~ iacaibado de cenar-de devorar7
ya en sus
dor, al anás inteligente, al más ¡probo y aJ. más ,¡a- lfilll'adas se asomaba una flairna de ,gula satisfecha•
bio, a:ntes 1de :muoho, el en.jambre dorado invadi- una ~egría sana, cronunicativa, un.a alegría d~
rá los talleres, las escuelas, 'las oficinas; explotará raza Joven, plegaba en una sonrisa sus l abios de
minas, ilabrará. can:n¡pos, fundará. lalborrut.orios
de esfuerzo, de amán nobl€ ,d e hwha de
. :v la mariposa se transformará en' voluntad,
lanz-ará. negocios,
hoa:nibre resuelto á cumplir alegremente su oficio.
abeja. Un renuevo de actividad surgirá. del seno Y erufocando el ouadro que tenía delante se ledel ocio; la cantina. 'Y el d'll.b se vacia:ráin y se lle- ivruntó, y después de pedirnos excusas 'en un
naren l as colmenas del tralbajo, y la j,uven.tud ~rancés dep'.1.oraible, fuese deredho al piano y deperezosa y viciosa. se transfOIUilará. en una legión JÓ errar sus manos~-grandes, anchas, nervudasde hombres útiles, ,d e ciudadanos •dignos de su sobre el vetusto tecla,do.
1

�Domingo 9 de J ll'll!Í.o de 1901.

EL MUNDO I LUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

¡Dioses! ¡ Qué ejecución! Una fantasía del
" T rovador'', icorregida, a~nta.da, reclificada,
con fragmentos de su invención, con trozos iJllllprovisados, cambiados todos los tiempos, invertidol'
todos los efectos; un concierto iinimaginaible, absurdo, 'lllla pesadilla musical, que hacía saltar á
Crum.pa sobre su asiento. Acabó la cencerrada, y
el ejooutante, siemipre sonriente, con su sonrisa
fmnca iy comunicativa, nos reiteró sus disculpas.
Las manos anda:ban torpes; el mazo, el martillo,
lwi 'haibían echado á perder, ipero el amor al arte
quedaba siempre, en medio de sus correrías para
buscarse la vida, que lo haibían llevado á Pa.rís,
en donde los traibajos de la Exiposioión haibían
creado UID.3. activa demanda de brazos. Y luego nos
enseñó sus papeles en regla, su pasaporte, sus certiificados, escritos con caracteres desconocidos para
rnosotros, run montón de papeles con líneas cabalísticas, con gruesos rasgoMs, que él trataba de
explricarnos en su lengua.je lento y torpe, en el que
cada palabra tenía la ine~periencia pero tambiérn
la fuer~ de las motas
que había arrancado al
piano.
Era húngaro, magyar,
y venía de las orillas
del Danubio, á marchas
lentas, de comarca á comarca y de ciudad á ciudad y de villa á villa; era
húngaro, y al decírrno~lo
resplandecía en su cara
el orgullo de pertenecer á
un país valeroso y enérgico, conservado en toda
su tradicional pureza en
medio de la lucha en defensa de su nacionalidad
abatida, sofooada ; era
húngaro, de Monok, la
ciudad del gran patriota,
de Kossuth, el héroe, el
" leader", el desterrado,
el vencido glorioso que un
día había osado lanzar
contra Francisco José el
j'llramento de Aníbal.y se desborda:ba su entusiasmo á. torrentes, se esparcía sonoro y fresco (•omo una corriente p1:ce:ipitada de un ventisqi..-:n.
Em la fuerw., era el ,igor, era la acción sa111:.,
alegre, era la vida irradiante de la voluntad l;t'
una raza j oven que todavía no ha sentido, en las
desgra-cia.s que la han
atormentado, el morbo de
su decadencia.
Y mientras yo tejía, entre las confusas perspectivas ·de aquella c:tótica tarde, la., líneas del Poooll6n de Hungría, con sus esculturas y sus ailtares, sus armamentos y sus túnicas, sus misales y
sus espadas, Gutavo Campa se dirigió al ipiano y
dejó escuchar una tanda de los bailes de Brahms,
allí, -en aquella sala solitaria y olvidada, en medio
de la fiebre -de la fiesta.
¡ Ah ! La imipresión que el inusitado torrente
armónico hizo en eJ espíritu de aquel coonpaiiero
de u,na hora, á quien ·nunca .más deberíamos volver á ver ! Como a:novidQs por •poderosos impulsos interiores, todos sus miembros pusifaonoo á
seguir [os caipriehosos giros del bailable; hízose
llllás comunicativa, más saludable, su buena sonrisa fran~a, y por sus ojos de color pasó una niebla
q'lle se condensó en una larga lágrima que rodó,
rodó lentarmente 1hasta tocar los ilahios de aqúélla
boca enérgica !
Y yo sentí que mis pU!pilas se anublaban y por
mi espfoitu :pasaba. la amada sombra de Ja Patria.
A la :mañana siguiente, al recorrer la prensa
del día, y entre los "hechos diversos", leí que la
noche anterior había ,sido asaltado y muerto, en los
amplios terrenos del Gros Caillon, un obrero ex.tranjero, ,por una ban:da de mrulhechorfis.
Y pensé en el músico de la cervecería, en el
:niagyar expatriado, en el obrero de cabellos rubios
,color de ensueño y de ojos verdes con puntitos
:acerados.

(;arios _Díaz :Oufóo.

IMPRESIONES DE LA SEMANA.
RESUMEN.--Arriba telón.--La comedia española.--Sainetes y mujeres.
--El realismo escénico.--Las dos risas.--La agonía del teatro.
Muy pronto, hoy mismo, quoizá, va á abrirse er.
México una temporada de comedia española. En
este género de piezas &amp;ricas, de juguetes cómicos,
de sainetes, han sido siempre maestros y consumados artistas los ,poetas dr,a.máticos españoles.
.AJhora misma dominan en esa clase de fecundo
teatro, Javier de Buiigos, Ricardo de la Vega, VitaJ Aza, López Silva, y últimos en tiempo aunque no en lugar, los andaluces Quintero, que escriben con tal gallardía, elegancia y chiste desenfadado y natural, que no parece sáno que en ellos

se ha concentra.do la alegría Juminosa del cielo de
su tierra.
Esas obrillas, filigranas de realismo escénico,
podrían ser cOWlparadas á esas muieres que con
su irresistible gracia y su fácil donaire seducen
desde luego, no ibien se las mira terciar el mantón,
:poner los ,brazos en jarras, sacudir, con 'llil provoeativo 'ffiO'V~miento de cabeza, las f,lores del peinado, y retocar, con un guiño chorreante de malicía. sus canas llenas de pícara y sensual coquetería.
Y estas reales mozas, son descendientes por línea recta y sin cruzamientos espúreos, de las majas de Don Ramón de la Cruz, y si no fuese por
riertas diferencias y reform,\.$ en la indumentaria,
bien que algu•nas sean ligeras y de poc.1 importancia, se las creería Jas propias "Castañeras picadas",
las "Escopeteras", Inesilla, la de "Pinto", ó María la de "Los majos vencidos", vivificadas por
un poderoso y sobrehumano soplo, y vueltas -al
teatrn para recreo del púl:&gt;lico inteli¡imte y letra&lt;.....,.
En general, todos los sainetes modernoo son un
primoroso y acabado traibajo, son fieles ;y coloridos
,asuntos de la realidad ibien obseiwada, son pedazos
rle vida sociall tomados "d'apires nature",
plenos de luz y movimiento y ihasta con sus granos de refilexión y filosofía, espolvoreados, aquí y
allá, entre chist.e y chiste, para no obligar á fruncir el ceño iá. las "alegres máscaras".
Algunos, particularmentt!, están escritos con
un gracejo espontáneo, con soltura e~uisita,

Tienen rasgos deJicadoo, iliálogos de una. viveza
admirable, escenas regocijadas 'Y, sobre todo, personajes coipiados con cuatro línea¡;, á trasos gruesos-siluetas á lá.piz-,que dan claras muestras de
un fino espír.it'll de observación.
La llaneza popular está depurada en estas obras
hasta donde el arte lo_ permite, y tras el lenguaje
burdo-un caló expresivo y cauda.loso-se a divinan
las suaves mflexiones de nuestro idioma.
Haiy-es preciso-__porque así lo exige el géne- ,
ro- .;us equívocos y licencias, pero lle~ , una tan
coqueta envoltura de gracia, pasan tan disimulados y airosos, que sólo los oídos -malévolos pueden
percibrirlos, como sólo los li.ibertinos, descubren, á
prim- a. vista, á las ,perdidas q'lle se disfrazan de
señoras.
Los sainetes que ahora se estilan, por lo camún
no tienen a:rgumeilto; mas á pesar de eso suelen
tener intención y casi, casi una tesis, que es una
perogrullada, por supuesto, qu~ no se hian de ir
á buscar en estos juguetes, loo misterios y problemas de Hamlet.
Sin embargo, labores son éstos del ingenio, joyas corrientes, pero, por diversas partes pulidas
con delicadeza, y con una que otra incrustación
de cr,istal que, desde lejos, prod1Uce el efecto de un
dirumante.
Suelen los clristes en que abundan estas obras ser
burdos y pesados en demasía, á lo menos para nosotros los americanos, pues en Españá, según se
cuenta, son de uso corriente los que se transportan al teatro; claros suelen también ser los eufemismos, y subi&lt;las de color. las alusiones; otras
obras, en cambio, •hay y se diferencían de éstas,
en la delicadeza de su expresión, tanto más notable cuanto que imita deliciosamente la enrevesada
jerga poipuliar. Ahí están las escenas de López Silva para confirmarlo; pero agrupándolas todas,
puede afirmarse q'lle viven y son aplaudidas porque no llegan á lo soez ni despiertan esas carcajadas villianas que son, en lá. zarzuela de mallas, por
ejemplo, el himno triunfal de la grosería.
Por el contrario, esos vulgares proverbios, esas
picarescas imágenes, esos velados equívocos, provocan la risa rumable, la ligera, la aristof.anecia, la
que se confunde con -la sonrisa, porque apenas entrea:bre los labrios, la que suena dulcemente, como
si fuese la M:aroha real de la Alegría.
Esa es fa Jue nos aseguran que vamos á oir ::-n
el Renacimiento, con la Compañía de comedia españo1&lt;1, y con ese veterano de la "v,is", Cj-e' se llama J'lllio Ruiz. Ko falta, es natural, quien desconfíe.
Mas, por de pronto, se nota entusiasmo por
asistir á. este teatro, y á los otros, al P rincipal,,
con sus tiples semi-desnudas y sus revistas oonsonas, al Arbeu, donde próxima,mente se yesentará un cuadro de óipera italiiana, y á este Renacimiento con su nuevo espootáculo.
¿ Y haiy así quien diga que el teatro agoniza?
¿ Efectivamente sucederá esto? El tema es viejo y algo gastado.
Yo pienso, dice un crítico, que el pueblo, el
que forma el gran público, hoy no se identifica con
las obras de lia. escena, y fácilimente deja que le
ganen la vol'llntad y el gusto esos espectáculo&amp; de
h'.3'ja estofa, híbridas creaciones, productos de vanas artes :mezcladas con muohos vicios. Y la
parte selecta de la sociedad milta, los e.&lt;\PÍritus mejor educados, de gusto más puro y fino, nrefieren
~ozar ~ solas la belleza menos estrepitosa y más
simpática ,á, sus int4nas aficiones, más importante,
más espiritual, ,más profunda, anás humana que la
que ofrece el género é. la moda.
Muchos piensan que esta decadencia general del
teatro es iinevitable.
Y o opino con los más que para la sociedad presente, es la n01Vela género más propio que el teatro; pero no creo que estas fol1lllas distinbas del
Arte lhan de ser sucesivas, sino que pueden y deben coexistir, aunque unas ú otras predominen
seg{m •los tiempos.
Hoy, el .predomiinio es, sin duda1 de la novela;
pero no po--:- esto se anunciE! como necesaria la rui~ •del teatro, ni se diga que por estrecho¿ ini, ..di.mente p_ar~ l,a. misión del arte actual, y convencional, y hmitado, debe mo:ri.ir, ,pudiendo, como pue-de, mejorarse, ensancrhar sus moldes aspirar á
nueva vida, en restauración _proveohos~ para él y
para los progresos del .espíritu colectivo.

.Cuis &lt;;. Urbina,

Domingo 9 de Junio de 1901.

Fot. de M. Torres.

Tal era el cuadro. De su fondo umbrío
Se alzaban rachas de rugientes notos
Que hacían caer en el hogar vacío
Las aves muertas y los nidos rotos.

EVOCA...\.Cl ÓN.

Llauto y caricias en doliente coro
P.rinué á tu mal en su terrible exceso,
Mas no nudiste n i escuchar mi lloro
Ni responder á mi angustioso beso.

Mustia la faz, enmarañado el pelo,
La voz deshecha en discoroantes notas,
Y en la actitud de quien implora al cielo
De pie en el nido con las alas rotas.

Inútil era que en los firmes lazos
Que enca.denaban mi dolor al tuyo,
Te sacudiera en mis convulsos brazos
Y te incensara con ardiente arrullo.

Tal era el cuadro en que á mis ojos fuiste
Flor an-ojada á la aridez de un yerno
Donde se alzaban en connubio triste
)fi alma convulsa y tu cerebro enfermo.

. Luché ante tí por desgarrar la trama
De la tiniebla que á tu sér cubría,
Sin ver que tú eras la inconciente llama
Y yo la sombra que en la llama ardía.

Ese era el cuadro. Su recuerxlo deja
En mí una extraña sensación de espanto
En que te miro balbutir la queja
Y trás la queja modular un canto

Inquieta ó triste, ó aipacible ó ruda,
Siempre te hallé, mientras duró la brega,
Para la voz de nuestros hijos, muda,
Para el raudal de mis pesares ciega.

Mientras la fiebre en su furor dejaba
De:::-coloridas en tu faz las rosas,
Tu frente herida sin cesar giraba
E n un abismo de infernales cosas.

Horas eternas, pavorosos días,
Noches sin luz, cOIIllo el insomnio largas,
Como las cuencas del sepulcro frías
Y como el soplo del tormento amargas.

Como una flor descolorida y mustia
Te ví en mis noches de aflicción ardiente,
Trás un acceso de febril angustia
Sobre mi pecho doblegar la frente.
Jamás te he dicho que vertí mi llanto
F.IIl erupciones de dolor que ignoras,
Cuando alternabas tu Horoso canto
Con el clrumor de las nocturnas horas.
Jamás t,e líe dicho que ante tí de hinojos
Ví extremecerse, en tu inquietud de loca,
Con refulgencias de ansiedad tus ojos,
Con carcajadas de dolor tu boca.

Y en ese .mar de sensaciones rudas
:Miré caer mis esoeranzas yertas
Unas tras otras, como sombras mudas,
Sobre U'll osario de ilusiones muertas.
Por eso siempre en las memorias mías
Irá el recuerdo de esas noches largas~
Como· las cuencas del sepulcro frías ·
Y como el soplo del tormento amargas.

jJe11ifo Fen fa nes.

�\{

,~~~~@

(

.

F.L

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo_ 9 de Junio de 1901.

'·

1

Al'

..

::

~

-/

~í/ '

- .. -··

==--~~.. .

~

-1f

•

~\

t::,l ip •Jó''__
Fot. de. M. Torr~.

\tr~-rno 1LUSTRA1)O

�'Una gran empresa &amp;tezicana.---clerrocarriles cXi6algo 9 cXor6este.

-Estación de Tizayuca.

----=-===

.

.

Estación de Somorriel

1

o.

Fachada de los Tallerce.

!'

•

Sr Lic. T,,mli.s \1 H 11cern,
~uperiutendente

Construcción del Pnente del Tecolote.

.A.t.entos á los adelantos del _eaís, tenemos la
satisfacción de presentar á nuestros lectores el grado de prosperidad que una empresa mexicana, la
de los .l!'errooarriles de Hidrugo y del Nordeste, ha
'aJ.canzado en el corto tiempo que tiene de explotar
las vías que ella construyó.
Los datos siguientes los adquirimos acercándonos á un alto empleado de la Compañía.
Las líneas que pertenecen actu.aJ.mente á los
Fel.1l'ocarriles de Hidalgo y del Nordeste tienen
una l-0ngitud totail. de 214 kilómetros. De ést-Os,
161 pertenecen al primreo y los restantes aJ. segundo. La,s dobles vías en las estaciones, alcanzan 'llila longitud de 19 kilómetros.
La línea más corta en proyecto hasta el puerto
de Tuxpan. tendrá una longitud aproximada de
250 kiil.ómetros, desde su unión c&lt;Jn la vía actual
en las cercamías de Santiago, de m-0do que el
pue!to de Tuxrpan quedará á 380 kilómetros solamente de la ciudad de México,
El anoho de la vía es 3 pies ingleses-914 milíimetros. El :menor radio de las curvas en la vía
construida es 150 metros, y la mayor pendiente 18
milímetros por :metro; en la línea por C-Onstruir,
según los estudi-OS hechos hasta hoy, el radio tendrá que reducirse á 80 metros y las pendientes llegarán á 25 a:nilimetros.
Los rieles son todos de acero, de 40 libras por
yarda, y los durmiente~ de encino casi en la tot.alidad de la vía, pues los pocos de ocote que aún
quedan se están substituyendo rá,pidamente.

V•
Las obras de arte de importancia, son el puente
sobre el Gran Canal, el del Tecolote y el de 'l'ortugas, éste úJtimo notable rpor su ligereza.
En nuestros grabados se ve uno que se refiere á 1a
construcción en el puente sobre el Gran Canal,
del pilotage que sirvió de cimiento á los estribos,
habiéndose claivado en cada lad-0 45 pilotes de 15
metros de largo y 45 centímetros de diámetro en
la cabeza. Otro grabado representa la construcción de la bóveda de ladrillo rpara recibir el terraplén en la barranca del Tecolote; se vf! el andamiaje oonstruído provisionalmente para dar
paso .á la vía mientras se terminaba el puente de-finitivo.
El número de estaciones actual.a:nente es de 20,
siendo terminales las de Paohuca, Irolo, Tortugas y México; ésta última, situada en Peralvillo,
y cuyo proyecto es obra del Ingeniero Antonio
Caso, está en construcción, y contiene Mnpliarmente todas las dependen-cías necesarias para un
buen servicio de pasajeros. Su fachada es de la
fü1111osa cantera de Pa.ohuca, con la que ahora se
construyen todos los edificios de importancia.
El Ferrocarril está provisto abundantemente del
agua necesaria para el servioio de sus trenes, habiéndose invertido un ¡fuerte capital en consegui1 lo, pues es provel'hial la escasez de agua en la
comarca.
Eu sus esplfodidos talleres de Peralvillo, const_ uye carros de carga y a,un de pasajeros y hace
_, reparación de sus locomotoras. Entre ~uestros

Estació.1 terminal de México. Peralvillo.

Sr. D. Ga brid Menctra,
Gerente Gmual.

Sr. Teodoro CheTannu:r,
Maestro u1ecánico.

~r. Fn1ncisco Barrera,
Ingeniero.

---Z:1"1:NtCO---

.

,_.,....

.' ....~
-

tH-¡~
;:,

n·•
~
~~

,,.,,.,
•'C,.,..,"i.º

Plano~del trayecto

los:ft"rr oC'arriJes

arabados, e,;tá el de la .fachada principal de los
talleres construídos de ladrillo y tepetate, y los
que se ;,efieren al interior del salón de maquinaria. y á la fundición, estando tomada l?- fotografía de ésta última en el momento de salir del horno el metal fundido, viéndose á la izquierda del
grabado la operación de llenar las cajas con dicho
.metal.
El númer-0 de trenes que diaria,mente recor.ren
la vía es de 18, siefülo 6 de ellos especiales de p-a::;ajeros, 4 mixtos y 8 de mercancías. _Cad!l. trnn
de pasajeros camina en los días ordm,,t·w3 con
cinco coches; los trenes de pulque llevan de 15 á
20 carros. La Empresa posee actualmen~l' 24 locomotoras de los diversos modelos que mue3tran
los gra:bados, siendo 21 de ellas de la conocida
fabrica "Baldwiu Locomot1ve Works". Llanu1 la
atención el perfecto esta.do de estas máq~i1;1a.s, pu~
diendo asegurarse que en tan buena cond1c1ón esta
la número 1 oonstruída en 1883, como la numero
2-! que ent;ó en servioio el año próximo pasado.
número de carros de pasajeros es de 41, y de
carga 210.
La Empresa tiene establecidos ó subvencio1:a,dos
servicios de carruajes para Zacatlán, Huauchinango, Huascazaloya, lluayacocotla, l!ineral del
ühico y Cumbre de Pahuatlán. Ree1en_t~mente?
el señor Mancera ha cooperado con el Gobierno ~0L
Estado de Hidalgo á la apertura de un camino
carretero por Iluayacocotla á Zacua~t~pán, y de
su propio peoulio ha reparado 5 kilometros y

Ei'

abierto 4 nuevos en el crum.ino á La Cumbre de
1,ahuatlán. 'l'ambién ha construido 1ti en el de
l'a.clmca al :Mineral del Chico; la distancia entre
estos dos puntos, debido al nuevo camino_ se reuuce á las d.os terceras partes, y á la mitad en
t1runpo.
.
El número de personas ocupadas en los diversos ramos del Ferrocarril es 880; de ellos, 260
en "las estaciones, 230 en la reparación de la vía,
150 en los taJ.leres, 100 en los trenes, y el resto
en servicios diversos.
Jill número de pasajeros transportados en 1899
fué de 264,000, y en 1900, de 280,000. El número de toneladas de carga fué de 190,000, y de
240,000, respectivamente, en los dos años citados.
Las rntrada.s brutas al año, pueden estimarse en
$ 900,000. Esta cifra nos sugiere un sencillo
cálculo, que S011I1etemos á la curiosidad de nuestros lectores :
El flete actuaJ. por ferrocarril es, cuando más
una tercera parte del que _antes se cobraba en ca rros 6 diligencias; por consiguiente el público
ahorra anualmente haciendo uso del Ferrocarril de Hidalgo, $1.800,000. La. subvención total pagada hasta ahora por los Gobiernos General y del Estado ha sido de $ 2.000,000; de manera oue la Nación recibe ANUALMENTE la cantidad que el Gobierno ha dado una sola ve~. Haciendo este cálculo extensivo á los otros Ferocarriles, y teniendo· en cuenta gue la red actual en

•

'
11
¡'
1
1

1

..
Locomotora núm. l.
Locomotora núm. 16.

�J)omingo 9 de Junio de 1901.

7

Construcción del puente del Cran Canal.

•

La riqueza de la co- ------ - marca que la línea
atravesará entre Santiago y Tuxpan, es
prodigiosa: 1Iagníficas
maderas preciosas y
de construcción, como
cedro, aguacatillo, caoba, ébano, zapote, chijol, etc., etc., maderas
de tinte como moral,
sangre de drago y
otras; adc,mái::, árbol
ele hule, carbón de
piedra, ohapopote y
petróleo. Respecto á
produotos agrícola~, el
terreno es inmejorable
uara el tabaco, café,
caña de azúcar, frutas de toda especie y,
por último, la ·vainilla, más y más apreciada cada día.
Publicamos los retratos de los señores
Don Gabriel ::\lancera, propietario y Gerente
General del Ferrocarril y tle su sobrino, el Sr. D.
Tomás, del mi:-imo upelliJo, 8uperinten&lt;l.ente General. El señor Don Gabriel ::\lancera es lp que

la Hcpúhlita es u.e 15,000 kilómetros y el Ferrotarril u.e llit1algo sólo tiene 200, re::;ulta que la
~ ación utiliza. auurumente $150.000,000.
Se
tomprende así que hi gran prosperidad que á
)léxico han tl.a&lt;lo ,ms vías ferreas, y la buena inn:r,-ión del dinero que un Gobierno progresista
como el nuestro, haee subveneionado los l!'errocarrile-,. El Ferrocarril de Ilitl.algo se principió en
Paelmca cl año t1e 187!), :;iendo propie&lt;lad del Gobierno tlel Bslado; en 18ti0 fué tra::;pasado al
Br. Don Gabriel )Ianeera, su actual poseedor,
habiendo llegado á !rolo en 1883.E: servicio de
pasajeros se hizo por el Ferrocarril 1'Cexicano ó
de Vcracruz hasta t::l año tle 1889,en que terminada la vía á 'rcoloyucan, los trenes de Hidalgo
pasu:han sobre los rieles del Ferrocarril K acional
ha~la la Ciudad de México. Construi&lt;la la vía
del S orJeste entre 'l'izayuca y la Capital en
li:&gt;90 c-e~ó el serYicio anterior; el año de 1893 los
riele;, llegaron á la ciudad de 'Í'ulancingo y en
1897, á Tortugas, punto te1.1min:tl actual del Ferrocarril 11 iua]go. ·
•
El ponenir de esle Ferrocarril es brillante.
Consti'uiJa la línea á Tuxpan, qne es la más corta de la Oiuclatl. de )léxico al Güllfo,y el puerto,
que 'quedará en condiciones análoga.~ ,al de Tampico, el cornerc:io einropeo seguirá forzosamente
este Jerrotero. El 11io de 'l'nxpan tiené en su tlesomboc:adura 500 rneLros de anchura y 7 metros
de profundidatl.; con;;truíclas las escolleT-:l.S y
dragada la barra, la corriente del río hará bajar
ol fonJo, y los vapores, aún de gnm calado, poJrán entrar al pueTto quedando completamente
al abrigo de los foertes vientos qne frecuentemenle azotan las cMtas del Golfo. En 'l'ux1)an y sus
eel'C·anías la fiebre amarilla es rarbima, siiendo
~ciialados los caBos que de ella se han conocido.
Puente de Tortugas.

Interior de los talleres.

se llama un carácter: muchos obstáculos sé han
presentado á su paso,
grandes dificultades se le
han ofrecido en su tarea,
y con admirabie energía,
con una constancia digna
de lodo encomio, ha continuado imperturbable su
empresa ha,;ta vencer to&lt;las la-1 etapas con satisfacción de propios y extraflos·. El Ferrocarril
ha siclo construído casi
rn ~u totaliclad por el señor l n "eniero Antonio
Caso, q;e ingresó á esta
empresa úl mismo año de
su fundación. Este r,eñor
ha sido hábil y eficazmente secundado por el señor
Ingeniero FrJJJ.oisco Ba-

Domingo~ 9 de Jumio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO !LUSTRADO

VERANEANDO.
Hablábamos tres ó cuatro amigos, en amable paciente, y lo demostraba haciendo fulgurar sus
compañía, en uno de muchos sitios de reunión, negras pupilas.
Sobre úl pavimento de la calzada, las esferas
acerca ¡ naLurahnente ! de las mujeres y, muv
principalmente, de las mujeres hermosas, cuand; amarillas ó rojas rodaban al impul,;o del mazo;
uno de elloo, entusiasta é impulsivo como pocos · r&lt;'Ía Rosita l)ommier,-un bibelot precioso y juexclamó, dlirigéndose á mí:
' g-uetón--con una 11isa ele pájaro que escapa, y
-Si usted hubiese pasado, hace unos cuantos tnando yo pasaha cerca Je !Babel Zárate, ella tuvo
clías, el instante de complacencia de que yo he la galantería ele voher,:e á mí. para decirme, cirnbranclo su cuerpo como un tallo lilial:
gozado ...
Y me refirió Como, 1111 domingo
del mes de Mayo, pa~camlo por los
alrededores, había hallado en Coyoacán una plaza, y bajo hts enramadas del parque, una catlena de
rosas virientes v un coro lle :;onri~
sas argentinas. ·
Hablaba con rntu~ia"mo !al, exponiendo de tal modo sus impre~ione-s, enamorarlo cie~o de la belleza,
que creí ele buena fe en que el ca f&amp;
y el sofocante calor ele la estación
perjudicaba el e;::taclo ncrrioso de
nuestro amigo.
-Yaya usted y se conrencrrá; no
hay nada más he1111050 que esta estación en algunos de n nl',.;tro~ ¡meblos cercanos á la rapilal. ~\quí no
se respira, no se rive, no se Yen más

Interior de los latlt:res.

rrera. El último de los retratos que publicamo,
pertenece al Ji mHlo se flor 'l'eo&lt;loro Uhernnnier, q ne
()(·npú el pue.:to &lt;le maestro mecánito ha,;ta su
111 ucr! e en F\-h, éro &lt;lcl corriente año. La instalación de lo•s talkres y el
magnífico estatl.o de todo
el material roJante, son
debitlos á su pericia y actividad. Su hijo, el señor Francisco Chevannier, oeupa actualmente
el pue.sto ué maestro mecánico: es un j oYen instruítlo que perfeccionó
su;; conoei mi entos en la
Fábrica lle BalJwin, en
l'bi ladelphia.
La estimación que el
público demue,-tra á e~te
l'en'cl(•11Til y su estado
floreeiPnte, reconocen por
canrn el excPlente se1Tic:io y la complcfa regularitla&lt;l ·ele su~ lrenes, pue~
10;; horari&lt;)._~ se cumplen
con tocla exactitud. Respecto á accit1cntes, son
tan raros y ele tan poca
consideración, que basta
citnr el hec-ho de que en
l os 18 a fios que la vía
llern clú ~er explotada
por rapor, se han transportado no menos de
:3.000,000 de pa;,.ajero~.
sin lia.l,er muerto uno
solo.
Pant trrminar, una
p,nticularidr1d notable y
tal vez únie;t en los ferrocarriles del paí,: En las
J
líneas de Hidalgo,no hay
un solo empleado extranjero; todos, sin excepción, desde el Sr. M:anrern hasta. el último ele los opcrariw son mexicanos; el iN1zo y construc,ción han sido hechos por
Ingenieros mexicano.,;; la administración est.á á
rargo de empleados mexicanos, y en el serYicio
de trenes, locomotoras y taUC'1·es, sólo se emplran
_,. ~r han emplea.clo siempre obreros mexicano~.

***
Por esta amplia nota informativa que damos á
los leotore~ ele "El :\hrnclo Ilustrado", podiiá ver~P que la iniporla nl'ia de la c1mpn•fa clt' loo ]i'crrocanilr;; Ilitlalgo y :Xordeste, es verdadera y digna &lt;lp t,rner,c en c-on~itleración, para que sirva de
Pjcmplo á lo,; hon,bre~ tt11e, eontamlo con _potlcrosr'.~ rlomcnlos pecuniario,, ile1'C'c)noecn lo que purtleu llegar á valrr la.s g-ranch'~ empw;;,1s implantadas rn )léxico, á la hora cm que el florecimiento
inJ11Sirial empieza á cimentar:;,e y la protección del
Gobierno está peifectaiillente de acuerdo oon la:;
ideas de engmndecimiento y progreso del país.

to á la Belleza enciende sus pebeteros. Rosita
Pommier, 'l'ercsa Salgado, llevan en sí toda la
gracia del ingenio francés, todo lo picaresco y
enloquect:dor del espírih1 latino; Emmy Biitner
pa,a silenciosa y arrogante, la sombrilla abierta
sobre el homhro, como una encamación del arte
plástico.
l'uando el Yerano vuelca :sobre la capital el
ínc&gt;go Je todas ::u,- fragua,;, y lit eiuda.d se calcina
enn1elta por Ja roja clámide Jel incendio estival, Coyoacán abre de par
en par las Ycrja~ ele ,;ns '·l'illas", estallan sus ca pullM, ~acullcn st1 follaje los f1'&lt;•,no,; y Ju; ,:tuccs, Y, cuando' la ll'Ol"hC 11:g,~. al pie de cada reja
canta una estrofa tlc RlllOr.
Cuánto daríai,; pol' YiriT ali siempre; por lanzaro,; al rnh, llcvanJo
por el talle á Tcre., a Rivas; por
charlar al lado dr Emma Pommier,
de .To,efina Ilal'o, ele Tar,-ila. Sierra. flor c1e ingPnio v &lt;le virtud.
Cuánto diéi~ai,: ponrue las inmulah]e;; li.,yeg rle la nat11r,1leza, rornpienm ~t1;; t·,ulrua,: de e,-cla1·ihul, y
en l'l'Z de la ,:ucc,-ión da los ! iernpos
y tle la~ e.,.:lationc&gt;,:, qurclara utm etern,1 juwntud YÍYicla l·n un perpetuo
··r&lt;'nmeo'·.
Y cle.,pué" ele Yagar rn el grato
pnehkl'illn, junto á lns rosales en
flol' ~- rntre la pajarc,:ra algarabía.
dP ]a,: .i ugaclora.~ rle "ericket'', con
t111é enorme pe:-al' n· uno á lo lrjo,; la
grnn t:iu&lt;lad. la t",Íl1111,1cla en!re brum,1s lle p()lrn, ebria ele mm·imiento,
c-on su~ asfalto.~ enfel'lno,: ele insolación, con su,; largos arnnitlas barreteadas por la fiebre de embellecimiento ...
Y el monótono chirrido del trolev
finge una burla. para los que vol~
Yemo~ á la melrópoli, abandonanclo
fa plácicla Yi cla del pueblecillo veraniego.
A. González Carrasco.

1

•

que nubes dé polvo y edificios á medias; no se vcm
más que semblantes abrumados y trenes replutos
d e gente que se impacienta por todo ...
Y una mañana dominical en que el sol é.~plend.ía como una onza. ele oro'. hice mi eniracla en
COl)"oadm, trémulo de emoción y de anhelos,_ de
inquietud y de esperanza. E,-taba en el récmto
de la Belleza.
El cricket; ¡ qué hermo;,o pretexto! Allí en el
parque, bajo las arboledas ,c~·clú-claro, csb?lta ,Y
graciosa, llena de amable scnc11lez, fué Julut Zarate quien me dijo sonriendo_:
.,
,
- No llega ustecl en la meJor ocas1on; aun faltan muchas y no sé si vendrán á tiempo. .:i, ?
-¿ Pero es que usted cree lo que me w.ce.
-Sí· mire usted en derredor: falta Gila O' Gorman; f~ltan las Sierra; faltan. . . . .
•
,
La interrumpió Emilia l\Iiranda_ ~v1tándol'.'- a
tomar su puesto en el juego. Enuha estaba JJID-

-Aenérdese uslcd de que yo quiero mucho á
mi pueblo, para que no diga de él más que cosas
bonitas.
Y me lo l'ceomendaba todal'Ía ...
-1Iire usted, co,mpañero fotógrafo, mire usted
qué hermosa adquisición seria si lográsemos obtener una instantánea de Emmy, lanzando airosamente el "gallo", con un golpe de cesta ...
- ~i lo procure m;ted,-mc contestó el fotógrafo-allí se velan todas las placas.
•
-¿ Porque no hay luz suficiente .. . ?
- Al contrario: por sobra de luz; es cmno el
sol : hay que verht con cristales ahumados ...
Ante Emmy Biitner, grave y hermosa como un
monumento de arte, la admir ación estalla y_ el cul-

�Doming~ 9 de J un.io de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
con el noonbre del señor General Don I gnacio A. Bravo.
Subsanamos hoy esa equivocación, publicando
los retratos de los dos distinguidos militares.

D~mingo 9 de Juiruio die 1901.

\

LA PRÁCTICA TOPOGRÁFICA
DEL COLEGIO MILITAR.

SR. GRAL. IGllfACIO A. BBA VO.

Nuestros lectores advertirían de seguro la equivocación que sufrió el formador de este periódico,
haciendo aparecer en el número pasado, el retrato del señor General Don Abrruham Bandala

~
~

Año por año, los alumnos del Colegio :Militar,
pertenecientes á la clase de Topografía, excursionan por algunos de los lugares más á propósito
del Valle de México y más lejos aún, ejercitándo,;e e:q. la práctica del levantaonicmlo de planos y
demás trabajos concernientes á la Topografía -:-.lilitar y á la General.
Desde el día 6 del mes próximo pasado, los
alumnos de ref.erencia, divididos en dos grupos,
uno á las órdenes del scñór Capitán ele fütado
;1Iayor Especial, Grrgorio Zcrmeño, que es el que
practica la 'l'oipogrnfía General, y el . segundo,
mandado por el señor Capiüín de Ingenieros ·
Prancisco Aguilar, dedicado á la 'l'opogrnfía Militar, llernron á cabo los trabajos aludidos, teniend'o
el primer grupo, como Z-Ona de levantamiento. h1
región comprendida entre el pueblo de Cuajimalpa, Ranchos ele Santa Lucía y el Naranjo, camino .al sur de éste, 1\meyalco. Santa. Ro~a, 'l'la Henango y Cuajima.Jpa, llevando como fin el que 1-,
tria,ngulación correspondiente ha de qnccla r li~ t ·
cla con los vértices que fueron establecidos durante
la práctica del año de 1892 : Molino ele 13ezares y
Rancho de Santa Lucía, con&gt;titnyendo a,í uno ele
los lados de la rccl.
Los alt~m11os de Topografía 1[ilitar, en núnwro de 36, ;practicaron la Topogr:afía en los terrenos
eornpr,encliclos entre la Loma Horno, Rancho La
Ycnta, Contadero y Cuajimalpa,• por el Oe~te ;
por el Este, el camino de Cuajirnalpa, Tlaltcmango
y Santa Rosa, y por el Sur, Santa Ro$a, convento
del Desie1-to y Loma del IIorno. La línea divisoria
de ambos trabajos, estaba constituíd.a por el camino
de Cnajima.lpa á 'l'laltenango y Santa Rosa, y sobre ella se escogieron varios puntos como vértices trigonométricos que, ligando las dos triangulaciones, servirán para la rectificación de los trabajos.
'l'erminados el día 6 del presente los trabajos

LAS RUINAS DE MITLA.

____ __ ____

......,

_,__

..,,.._,.....

;_

EB. GJI.AL. A BJI.A.ll.A.lll BA.llfDALA.

de campo, los alumnos, después de una permanencia ininterrumpida de un mes fuera del plantel,
se entregan en éste á las operaciones de gabinete,
como son las de cálculos y construcción.

= = , o o o = = = ==

L as ruinas de los •palacios de Mitla, r.starían
próximas á desaparecer si el Gobierno, de;-;pués
del infonme que rin~ó el Inspector General eleMonumentos Arqueológ,i.cos, no hwbiera proced-ído con t.oda actividad á ordenar las obras necesarias para la conservación.
P ara dar una idea del estado que- guardaban en
el siglo XVII esas ,ma.rruvillosas obras del arte
tulteco, recurl'imos á 1¡na descripción hecha por

el cronista Padre Burgoa, que las visitó en
aquella é_poca.

Burgoa, nos dice a1 referirse .ai .~ fi.cio dle las
seis colwmnas, que los techos que ,cubrían aquellos aposentos estaban formados con "grandes lozas ta,n parejas y -ajustadas que, sin mezcla ni
vetún ,alguno, parecen en las junturas tablas traslapadas, y todas las cuatro salas siendo muy esipa.cios-as, están CO'll un mismo orden cwbiertas con
esta forma de ibovedaje", en la actualidad, ninguna de estas salas conserva sus techos, quedando tan
sólo techado desde aquella época el pasillo que
conduce -del salón de las columnas al patio interior.
Sigue el dommico su descripción y en ella nos
dice : ··las cuadras eran cuatr o altas y cuatro bajas". Así pues, á juzgar por lo que uos dice el

cn,.oiista, el erl i.dieio cwya parte exterio1 damos hoy
en nuestro ,pnmer gnhado, constaba de dos cuel.'pos
de los cuales hoy conserva sola.mente uno, del cual
tomamoo dos vistas, la primero ant es de las obras
de conservación que última.mente se le han heoho, :y la se,,"'ll'Il.da del estado en que hoy se en,cuéntra.
El otro piso de que nos habla el referido Padre
Buvgoa, &lt;lesa.pareció por completo, lo mismo que
lias grandes lozas que formaban la techumbre del
primero y el pi.so del segun.do.
Con anter.ioridad ,á las obras que hoy se han hecho, todos ,los muros del edificio estaban próximos
á derrumbarse, por la destrucción del muro de
sostén que formaba su plataforma y que era el

�Domingo 9 de J U!IlllO de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo fJ de Junio de 1901.

EL l\lUXDO ILUSTRADO

La Exposición Pan -- Americana
EN BUFFALO.
A juzgar por lo que n~ cuentan las crónicas de
los corresponsales mexicanos en el Certamen
Pan-Americano q1Ue en los actuales días se efectúa en la ciudad de Buffalo, las promesas de suntuosidad y de b'enéfico fruto están cumpliéndose
en ·la feria que pudiératlllos llamar del X uevo
)Iundo.
El acto de inauguración revi,,tió el ca.rácter dE:

. que aseguraiba la estaibilidoo de la construcción,
así como los sillares y primera guarnición de las
paredes exteriores que formaban el templo.
El te-rcero de los grabados que hoy publicamos
da á conocer el edificio de las colUJIIlnas, -la galería Sur, a1I1tes ;y después de habérsele practicado
las obras de que nos ocupamos.

Hoy todos ' ')S cerramientos de las puertas se
encu&lt;fütran asegurados con potentes viguetas de fie-rro, así como las lozas de la bóveda del pasillo,
entre el salón de las collltIIlnas y el patio interior,
todos los muros de la construcción han sido há-

bilmente reparados recobrando sus antiguos plomos y nivel€s.
Durante las obras que se emprendieron para
reparar estos edificios, se descubrió un notable sepulcro, que daremos á conocer próximamente.

nes. Los csfuerozs de los armadores alemanes en
e:;t-e ·sentido, habían lleo-ado á ta,l ptmto que §e
llegó á creer, por un mimento, que ha.bía'.n triunfado en la competencia, sobre sus rivales los ingleses. Al gigantesco "}Iajestic" inglés, opusieron los alemanes su poderoso "Kai:ser Wilhelm".
. La satisfacción del triunfo no duró rpor muoho
tiempo. El 4 de Abril del año en curso Inofaterra
lanzaba desdé sus astilleros de Belfast 'su l;ermano
' los na,víos
vaipor "Celt·
•1c.,, que es e1 más ar.anide ,de
que hay3ill.. cruzatlo la inmensa superficie de las
aguas, y ciertamente, pm:a un ojo ac0--,"'iumbrado
á rnr esos grandes Leviatanes, no impone tanto el
gran ,tamaño, co11110 la gracia y gallardía del gigantesco buque. :Xo iguala el "Celtic" en velooidaid Y lujo del decorado interior al "Oceanic" ·
pero sí tiene la seguridad y confo1i de éste.
'
El tonelaje del "Celtic'' será en conjuruto de
20,880 toneladas, e.s decir, 1,265 más que el del
'·Great Ea.,;tern". Su desplazamiento en la línea
de flotaeión será de 37,700 toneladas. Tiene 700
pie,;&lt; ele largo; 75 de ancho ,y 49 de pumtal.
La botadura al agua del gallardo navío, se hizo con toda solemnidad, ante millares de espeotaldorc0. que prorrnmpieron en entusiastas y espontaneos aplausos al ver deslizarse suavemente el
buque sobre la superficie &lt;le las ondas.
Altos personajes pre.0 enciaron el acto. Allí se
,eían entre otro~, la Conde1-a de Cadog-arn, Lord
Londonderry ~· el Lord Co1--regidor de Belfast,
quien. en men~aje ,c1e felicitación, dió cuenta ele
la botadura del "Celtic'·.

n11:1, una ~1rnpatía que á ,·eces ha pasado de todo límite.
Tal nos dicen las crónicas españolas, tal cuentan en -multitucl de chascarrillos los escritores
Iesti vos ele la península ibérica.

...

Nuestro cuarto grabado representa el costado
Noroeste del exterior del .Salón de las Columnas,
que ,amenazaiba su irumediato derrumbe, _puE:S tenía ,un desnivel de veinticinco centímetros, una
enorme cuarteadura y grandes huecos producidos
por las piedras que se habían. caído y de las cuales algunas haibían sido robadas ; en el quinto
grabado se ve ya el citado costado con las reparaciones que se le han hecho.

JULIO RUIZ.

.

Ya ~e no~ anuncia él fin ele la trarnsía del tra.,atlántico que trae á bordo el personal contratado
por la Empre,a
del RenacimientoJ •para inauru•
' o
rar, por pnmcra yez en }léxico, una temporada
ele c;:pectác:ulos en que entre por único elemento
escénico el arte cómico.
Que ello ~erá una novedad, está fuera de toda
eluda; pero l1ay que ver si los artistas correspon·,l en con :&lt;us facultades al honor de ser implantadores de un género de fiestas semejantes.
Ilay por de pronto una -promesa. La dirección
del cuadro artfatico e:;tá en manos del más reputado actor cómico e.spañol. Julio Ruiz es un cómico á quien se le anuncia una carrera sin ocaso.
Ha mantenido por el mayor tiempo que pueda
in·e.scntarse un actor nocbe á noche ante el mismo público, un nutrido aplauso, una risa conti-

Las cuatro salas se encontraban muy destruidas,
y los visitantes, tan numerosos en estas últimas
fechas, se larrnenta:ban de ello.
El señor Don Leopoldo Batres, Inspector y
Conservador de MonUlIIlentos Arqueológicos, procedió á dirigir las obras apropiadas para couservar estas valiosas ruinas ; recogió la mayor J!arte
de las i)iedras que se habían caído y las que habían sido robadas y fueron colocadas con toda escrupulosidad y cuidado en los huecos en que falta:ban; á los muros se les ha dado nueva solidez,
sin perder en lo más mínimo su carácter de antigiiedad.

JULIO B.lTIZ.

Sea ello Lodo lo que· dicen, sea menos, habremos
~iempre de eopé1rar una novedad que á su debido
tiempo justi.preciará. nuestro púhlico.
~;r--;::,.

En nue:::tra edición pasada dimos á nuestros
lectores los retratos de las damas que figuran en
la Compañía á que esta.moa haciendo referencia.
Con excepción ele la señora Roca de Chico, todas son desconocidas del público mexicano.

c ,a .pitá.u Sa.muel Ga.rcia. Cuélla.r,
Jefe del contingente militar mexicano en la Exposieión
de Buffalo.

CUENTOS NERVIOSOS
POR

Carlos Díaz Dufóo.
Correctarrnente impresa en Barcelorui., acaiba desalir de las prensas de J. Ballesoá y Coonp. Sucs.,
una colección de cuentos, que su autor ha llamado
"nerviosos". La edición fina, elegante y en excelente papel, se recomienda por su parte maiteriaL
La obra se halla de venta á
CINCUENTA CENTAVOS
en la Ll.brería de Boure.t, calle ,del 5 de Mayo, Librería Moadrileña, calle del Coliseo Viejo, la de
Mauricio Bu&lt;lin, calle de San José el Real, y en la;
oasa del Editor, calle id.e San Felipe de Jesús.
Se vende también en la Adn:nin.istración de
nuestro diario, en donde se reciben pedidos para
fuera de ,l a capital.

LA OBRA V ALE CINCUENTA CENTAVOS
EN TODA LA REPUBLICA
1
_,•

alta solemnidad que le correspondía, y la serie de
fiestas ha daclo p1,incipio, no sin ciertas notas de
chocarrero exotismo de que ya nuestra prensa se
ocupó, poniendo las cosas en rn verdadero lugar.
El contingente que la República .\lexicana ha
prestado al Congreso Pan-Americano es amrplio y
puede da¡¡- 1ma idea de nuestro ade'lanto moral y
material.
Ya los lectores de "El )fondo Ilustrado" conocen el proyecto según el cual se constru:r_ó el Pabellón donde )léxico exhibirá sus producciones.
La instalación estaba rpara terminarse en estos
días, y quizá á estas fechas la ina1le,&lt;mración se ha
efectuado.
fül confangente militar enviado por la República ha sido objeto de consideraciones por parte de
las aut01·idades aIIIlerica.nas, y está llamando poderosamente la atención todo el grupo ·de militares de las tres armas, que fueron al mando del
Capitán Samuel García Cuéllar, cuyo retrato inclnímos en estas líneas.

·-·

EL BUQUE MAS GRANDE DEL MUNDO.
No se conforma Alemania con que la vieja Inglaterra domine en absoluto con .;us buques, en la
vasta extensión del océaino, y ,sí e¿;tá convencida de
que Gran Bretaña es la señora &lt;le los mares, por
su marirna &lt;le guerra, con gram afán le ha disputad? en la mercante, la primacía en alcainzar el
l:ImUJlil en tamaño y velocidad -de las embarcac10-

rr:á-

"CBLTIC".-El buque mlis grande del mundo.
' 1

�Dom.iJJgo 9 de J ucnio de 1901.

EL ~IUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO I--NÚM. 24.
JHnctor: LIC. RAFAEL REYES &amp;PINDOLA,

~

MÉXICO, JUNIO 16 DE 1901.

'

'1

'
1

~

1

[I]

r

e[I]
(/)

o

e

::j
[I]

e[I]
r

&gt;

ºo&gt;
:o
:o
&gt;

AUTORETRATO DE REMBRANDT.

Subscri¡,ci-On men,aual ford!l'ea, I 1.50.
I deni 1dem ,m la Cap1,t a?, 1.1!5.
Gerente: ANTONIO CUYAS,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96877">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96879">
            <text>1901</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96880">
            <text>8</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96881">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96882">
            <text>23</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96883">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96884">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96901">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96878">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 23, Junio 9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96885">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96886">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96887">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96888">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96889">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96890">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96891">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="96892">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96893">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96894">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96895">
              <text>1901-06-09</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96896">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96897">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96898">
              <text>2017636</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96899">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96900">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96902">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96903">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96904">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="1257">
      <name>Colegio militar</name>
    </tag>
    <tag tagId="2094">
      <name>Ferrocarriles Hidalgo y Nordeste</name>
    </tag>
    <tag tagId="2091">
      <name>Hermana pequeña</name>
    </tag>
    <tag tagId="2093">
      <name>Obrero húngaro</name>
    </tag>
    <tag tagId="2096">
      <name>Practica topográfica</name>
    </tag>
    <tag tagId="2092">
      <name>Regeneración del hombre por la mujer</name>
    </tag>
    <tag tagId="2097">
      <name>Ruinas de Mitla</name>
    </tag>
    <tag tagId="2095">
      <name>Veraneando</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
