<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3709" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3709?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T19:05:32-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2349">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3709/El_Mundo_Ilustrado._1902._Ano_9._Tomo_1._No._1._Enero_5..pdf</src>
      <authentication>ff2fdf4567bae95c358e9bf80441c577</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117529">
                  <text>��BIBLIOTECA UNIVERS\T/&gt;.Rl~
K ALFONSO REYES"
FONOO RICl&lt;RDO CO'l/&gt;.RRUBl'-S

�MUNDO )LUSTRADO
•
J

Subscripción mensual foránea , 1 1 50
ldcm . Jdem. en la ca.pits.1, ,. 1.25

MÉXICO, ENERO 5 DE 1902.

Gerente: LUI&amp; RtTf&amp; ftPINDOU.

Dlrecton LIC. RAfAfL RfYt&amp; &amp;PINDOLA.

'
,,,. •·',_'{N''.&lt;J'•l'.'ffl'4'"m';/f:~-W?7'''7'

;f

.,,,

''

'

'

r·

:at,~"i: ·A,t~;.;~:~B. .
1 l'

f",,¡

\'

1

~ -~l,'&lt;.l~_c..:_·

PARA ElL A:Ñ'O NlJ EVO

'

FONDO
RlGARDO COVARRUBIAS

J

�..

..
Domingo 3 de Enero de 1902.

EL

:-.re~no

..

"

ILUSTRADO

,;.

EL MU~DO ILUSTRADO

Domingo 5 de Enero de 1902.

r

El poeta.-No, no es obrar prwdentemente, porJUJcio. el más racional y el solo verdadero, el a~coholismo no es, en suma, sino una forro! _de sm- que dan á aquellos cuyos hijos matan, el don del
cidio lenta de la humanidad. El aloohollco se sufrimiento.
El rey.~Pcro ¿ crees tú que el don üel sufriaplica la doble corr.iente; unos meses, y por exmiento sea una buena cosa?
cepción,
unos
años,
vive
más
aprisa,
se
finge
goEn el fondo de todos nuestros grandes vicios
·E l poeta.-Sí, señor. '
radica siempre una virtud. Aquéllos no son, en ces artificiales, se provee de momentáneas y ficEl rey.-Islandés, hay como dos hombres en tí.
ticias
energías
y,
luminaria
en
medio
d~l
hura~án,
rigor y por regla general, sino_ exageracione~ 6
6 se extingue de súbito al soplo del v1ento, o ve Estás entre la muchedumbre, en algún alegre festorpes aplicaciones de ésta, y s1 alguna explicatín y pones un manto . sobre tus pensamientos.
.
ción, ya que no justificación, tienen nuestr?s. ex- pronto reducido á cenizas su combustible.
Se ~stá á solas coñtigo, y te asemejas á los raros á
Tal
es
el
hecho.
¿
Cuál
puede
ser
su
e~~bcatravíos, es precisamente el hecho de que :11c10 Y
quienes voluntariamente se escogería por amigos.
virtud suelen no ser sino dos momentos diferen- ción? ¿ De dónde nos vieue er,e afán d_e v1vll' de
¿ Por qué es así?
, .,
_
prisa,
de
agotar
nuestras
:fuerzas,
de
bnllar
como
tes del mismo fenómeno, de la misma manera que
El poeta.-Señor, cuando os quere1s )ianar en
el
relámpago
un
instante,
de
calentar
com?
la
las enfermedad.es no son otra cosa qut funcioel río, no os desvestís cerca de donde pasan los
nes fisiológicas excesivas en cantidad, ó ~jerci- chispa un segundo, para volver después al ~no Y
que van á la iglesia, sino que buscáis un lugar soá
la
obscuridad
definitiva
?
Por
qué
no
resignardas fuera de las condiciones normales de tiempo
litario ...
se
á
gastar
moderada
y
paulatinamente
la
vida
á
y de lugar.
El rey.-Naturalmente.
fin
de
prolongarla
largo
tiempo
como
lo.
manda
Así la avaricia, vicio feo y manía repugnanEl poeta.-¡Y bien! yo también tengo el pudor
te n~ es en suma más que una exageración de la imperiosamente el instinto de la conservación?
del
alma y por eso es que no me desvisto cuando
En
nuestro
concepto,
ese
concepto
de
la
vida
te;dencia sana y laudable á la economía y á la
hav mucha gente en la sala.
previsión; la gula no es otra cosa que el hambre intensiva, en oposición con la vida extensiva y duEl rey.-¿ Eh? Cuéntame, • J atgeir, cómo nas
templad.a á un diapasón más ~gudo; Lovelace y radera, es de origen social. La vida moderna, tal
D. Juan son patriarcas que ofician fuera de casa y cual la han hecho el industrialismo, la compe- llegado á ser poeta y quién te ha enseñado la
fuera de ocasión, golosos del amor, en suma; Car- tencia la constitución de las grandes agrupacio- poesía.
El poeta.-Señor. la poesía no se aprende.
touche y Rostchild se codean en pu1:1to á amor á. nes u;hanas, reviste una intensidad extraordinaEl
rev.-¡ La poesía no se aprende! Entonces,
ria.
Ideas,
actos,
paBiones.
emociones,
goces
y
poseer, nuestros reñidores de barr10 y de pulquería no son sino grandes soldados fu~ra de dolores se atropellan, se empujan, giran como un ¿ cómo has hecho?
El poeta.-Hc recibido el don del sufrimiencuadro, grandes capitanes y grandes ?onqmstad?- torbellino en rededor nuestro, nos arrastran como
res sin escenario adecuado, y no media diferencia el ciclón á la hoja muerta y nos imponen una su- to v así he lJegado á ser poeta.
ma de esfuerzo una cantidad de trabajo, una doEl rey.-Así, pues, ¿ el don del sufrimiento es
esencial entre un tahur y un agente de cambio.
Un vicio tan sólo parece escapar á esta ley, y sis de emoción 'superior á las fuerzas y á la resis- necesario al poeta?
El poeta.-Para mí fué necesario; pero hay
es el único que no hay manera de ex])licar como tencia humanas.
Caminamos á marchas forzadas en la existen- otros á quienes ha sido concedida la alegría, la fe
el simple extravío ó como el desempeño heterotópico ó extemporáneo de una función natural, 6, cia, doblamos las etapas, gastamos en un día más 6 la duda.
El rey.-¿ Aún la duda?
como la práctica extremada ó inoportuna de una fósforo en el cerebro, más musculina en las :fibras,
más
oxígeno
y
carbono
en
las
vísceras,
de
los
El poeta.-Sí; l)ero es preciso que sea la duvirtud. Ese vicio es el alcoholismo.
que pueden dar el organismo y el medio. Para da de la fuerza y de la salud.
A primera vista parece que el alcoholismo es tirar de la carreta en ese atascadero, necesitamos
J~l rey.-¿ Y ·cuál e$ la duda que no sea la de
á la sed lo que la gula es al hambre; pero una yo- látigo, y para salvar el obstáculo desmesurado, el la fnerza y de la salud?
ca de reflexión permite cerciorarse de que s1 al aguijón de la espuela.
.
El poeta.-Es la duda que duda aún de su duda.
!roloso lo estimula á comer el hambre, el bebedor
Como el soldado durante el combate. oonsUIDIEl rey.-Paréceme que eso debe ser la muerte.
~s totalmente extraño á la sed y que, salvo el mos en un día la substancia acumulada en un
El poeta.-Es más horrible que la muerte misagua lo único que no se bebe por sed es el alcohol. año; vivimos más vida y duramos menos años que
ma: son las tinieblas profundas.
El bebedor no busca satisfacciones estomacales el patriarca 6 el campesino. El luchador moderni palatinas sino malsanas excitaciones del espí- no busca en el alcohol el valor que le falta, la
€nrir¡ue :Jbsen.
ritu y repr~bados y contraproducentes estímulos fuerza que se le agota, la resistencia que lo abande sus funciones vitales que, á la larga, acaban dona y á la hora del descanso, la emoción intensa
por consumirlo, enervarlo y embrutecerlo.
á que está habituado, el goce excesivo y desmesuEl alcohol parece, pues, un enemigo incondicio- rado en medio del cual ha vivido y el olvido comnal. implacable é irreductible, de la humanidad, pleto y absoluto de la lucha encarnizada y de la
v el alcoholismo el único vicio no explicable ni angustia torturadora. Como el gladiador, sale de
Y o no me inspiro en lo que otros dicen,
Justificable por necesidades físicas, morales . 6 so- la taberna para entrar al circo y sale del circo payo
no me inspiro en lo que otros piensan,
ciales imperiosas, y por lo mismo, el ~ás och?so y ra entrar en la taberna. El alcohol, pérfido, lo
yo no me inspiro en lo que otros sienten,
repugnante de_ to~~s ellos. Aho_ra b1~n; es 1~~d- ceba momentáneamente, como el ogro, para demisible, en prmc1p10, que la existencia de VICIOS vorarlo en seguida y gira en el círculo vicioso de ni tampoco me inspiro en los que sueñan ... !
de ese género, sin origen fisiológico, sin :finalidad beber para poder combatir y de agotarse y aniMi musa aplaude lo que mi alma admira,
moral, sin contrapeso en el ~ien indirecto y le- quilarse á fuerza de beber.
busca su inspiración en lo que ama;
jano que producen al mal ·directo y actual que
ella se inspira á veces ,en lo que odia,
causan, sean compatibles con la conservación de
pero siempre en sí misma: ¡ es soberana!
la especie humana. La vigencia y generalizaMi lira no es hermosa, pero es mía,
ción crecientes de un vicio a!'lÍ, esencialmente
y como tal sensible y altanera:
destructor. durante al~nos siglos hubiera acabendice á la mujer que me comprende,
bado con la humanidad.
y á la vulgar y frívola desdeña.
La subsistencia y progreso de la humanidad á
pesar de la desastro.c:a -plaga, ha inducido á alguNatura, es su ideal : ella le inspira,
nos pensadores fisiologistas y T,&gt;sicólogos á buscar
con sus galas, trist.ezas y misterios:
á todo trance las funciones físicas y psíquicas á
siente el ¡ ay! de la rama cuando cruje
que pueda cooperar el alcoholismo y á explicarlo
y del nido que cae los lamentos.
en virtud de una necesidad. fundamental de nuestra organización, única manera de exnlicarse cómo
Siente del arroyuelo los murmullos,
no ha acabado ya con la humanidad y cómo es
de la brisa que pasa los arpejios,
FRAGMENTO.
que cada día se generaliza má.s y más.
de las flores marchitas el perfume,
En estos últimos tiempos han aparecino una
de la ola que espira los acentos.
serie de estadísticas curioi::as y "muy hechas",
El rey Skule.- ire hablarás de eso dentro de
M1 musa es caprichosa: le entusiasman
que tienden á probar que el alcoholismo es ron- poco.
los locos de la historia, sus loqueros,
1'€rvador de la. vida. En ellas se compara 1a viPero dime. Skalda, tú que has errado tanto por
da media de lo~ sobrios con la de los bebedores. países extranjeros, ¿ has visto 1~na mujer qu~ ame los que arrastraron grillos 6 cadenas
la de los sacerdotes de Baco entre sí. y ~~ t:ree al hijo de otra? Y cuando digo amar, entiendo y en el cada.loo 6 en la crnz murieron.
llegar á la conclu~ión, altamente consolaciora p:1ra amar no con un sentimiento pasajero, sino amar
Hay veces que se inspira en los palaeios
los cantineros y los consuetudinarios, de qne se con todas las ternuras del alma.
y otras veces se inspira en las tabernas;
vive en prouorción éle lo que se bebe y de que se
El poeta J atgeir.- Eso no acontece sino á las que en todo hay poesía, sólo basta
puede parodiar el aforismo: "dime lo que comes, mujeres que no tienen hijos.
saber sentir; digamos, ser poeta ... !
te diré lo que piensa~". en esta forma: "dime
El rey.-¿ A ellas solamente?
Siempre se inspira en la Virtud, la exótica,
cuánto bebes, te diré cuánto has de vivir''.
El poeta.-Sobre todo á las que son estériles.
A estas estadísticas, como siempre sucede. resEl rey.-¿ Sobre todo á las que son estériles? y en la sublime, Caridad discreta,
ponden victoriosamente otras que prueban preci- ¿ Aman entonces á los hijos de otra, con todas las en el pudor de la Honradez, la rara,
y en las cenizas de mi I&lt;'e, ya muerta ... !
samente todo lo contrario, y que evidencían que ternuras de su alma.
el alcohol agota y destruye la vida, que si artiEl poeta.-Sí, á menudo.
7omás lfíos &lt;;on~á/ez.
ficial y momentáneamente le da pábulo, en rigor y
El rey.-Y, ¿ no es cierto?, sucede que esas muen definitiva la consume más pronto, como la do- jeres estériles matan á los hijos de otra, despecha"......, "'• ~ wr- ..... ,
ble corriente, que da más brillo á la lámpara; pe- das de no haber tenido ellas.
'f
~:.1~$ÍV l
ro que acaba más rápidamente con el petróleo que
El poeta.-Sí. Pero eso no es obrar pruden- 1
la alimenta.
temente.
Según este modo de ver, que es, á nuestro
El rey.1 / Prudentemente?

Origen. social del alcoholismo.

1

;.

.

MI NÚMEN.

EL REY Y EL POETA.

¿ij!) ~ ~

1.-Sra. Luisa L. de Morla Vicuña.
2.-Sra. Julia Balmaceda de Toro.
3.-Sra. Eugenia H. de Errázuriz.
4.-Sra. Elisa L. de Walker.
5.-Sra. Emilia Toro de Balmaceda.
6.-Sra. Isabel Bello de Pinto.
7,-Sra. Ana Bello de Balmaceda.

�..

...
•

,,

.:

.

.

..

oJ

..

•

&lt; '

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA PRIMERA~ PIEDRA DEL MONUMENTO ÁLA INDEPENDENCIA.
.
.
j en que el señor Cencr~l de División D. Porfirio

l)íaz Presidente Cofütitucional de' los Estados
Uniclos )Iexicano:;, proc:e&lt;lerá á coloc~r la primera
l piedra del ~fonumento ConmemoratiYo ele la In1 dependencia de )léxico.
I
E} proyecto ha ,_; (~O fornmlo por el ?eñor .L\rquitecto D . .Antonio füYati .i\Ierca&lt;lo, quien umge la
eontitrucción.
La ceremonia se verificó :-:egún el programa que
~e acrrecra. á c,ta aeta, que se deposita en un cofre,
~rm~1ch~ por el ~eiior Pre8idente de la Repúbiiea,
,ns Secretarios de Estado, los Reprc:-cntantes del
Concrrcso de la lJnión y ele la Suprema Corte ele
,Justicia, el Cuerpo Diplonhitico Extnuíjero, Tos
Subsecretarios de E,;ta&lt;lo. los Delegados de la Se,runtla Conferencia Pan-Anu,ricana, el Gobernador
lel Diiatrito, el Presidente clcl .\yuntamiento de
esta capital, el Arquitecto de fa obra y los emplea.los superiores de la Secretaría de Comunicaciones
.v Obras Públicas.''

El Seilor Presidente de la República y los Secretarios de Estado llegando á la glorieta.

Xo hace mucho tiempo que "El Uundo Ilustrado'' publicó el proyecto del Sr. l.ngeniero D. 7~ntonio RiYas ::\[ercado, que mereció la aprobac10n,
para levantar un monumento á los Héroes de nuestra Independencia.
Entonces dimos una descripción detallada, que
hoy nos permite hacer simples referencias, que
nuestros lectores ampliarán á su deseo.
El lugar elegido para levantar el monumento, es
la cuarta glorieta del Paseo de la Reforma, y desde
que dieron principio las obras de cimentación, se
levantó un cercado que limita el lugar en que
pronto ha de erguiroe la elegante columna conmemorativa.
La altura total del monumento es de cuarenta
metros, contados desde el piso del Paseo hasta la
punta de las alas de la figura que simboliza la
Independencia.

***
El jueves 2 del mes en curso se efectuó la ceremonia de colocar la primera piedra de este gran
monumento.
El señor Presidente de la República llevó á cabo ese solemne acto, en presencia del Cuerpo Diplomático, de los señores Delegados á la Segunda
Conferencia Internacional Americana, y de las representaciones de los Poderes nacionales.
A las diez de la mañana se encontraban allí los
seiñores Embajador Clayton, 11linistros de Inglaterra, .Francia, Salrndor, España, Chile, Paraguay,
Perú, Uruguay, Bolivia, Guatemala, Costaríca,
Ecuador, Encargado de N"egocios del Brasil, Primeros Secretarios de las Legaciones de Francia y
Guatemala, Attachés de .Alemania y Chile; todos
los señores Delegados, las comisiones nombradas
por la Comisión Permanente, la Suprema Corte de
Justicia, el señor Gobernador del Distrito, el Presidente del Ayuntamiento y Regidores, los altos
empleados de la Secretarl? de Comunicaciones, la
mayor parte de los Ingenieros que residen en esta
ciudad, diversas comisiones de las Sociedades
Obreras y :.Iutualistas, los representantes de la
Prensa y gran número de familia1:1 invitac1as.

pcnuienle ele una grúa, la piedra cuidadosamenle
pulida, que e,; la primera del monumento.
El señor Presidente, acompañado de sus ~Iini:;tros y de lo~ .demás t-011t-urrentcs. ~e dirigió a
a.que! sitio; ~e le presentó una curiosa cubeta de
plata )' una cul'hara de alba1Yl del mismo metal.
é inmediatamente tomó a&lt;¡uellos ifütrumenlos, baLió la argmuar.a; é inclinándose cuanto era necesario, la extendió en la superlieie que quella ba baJO
la piedra su~penllida, la cual fué bajada en el momento oportuno para que quedara adherida al cimiento del pedestal. Se depositó después un cofre
en un hueco que se había dejado en la parte superior de la piedra.
En seguida se cubrió con otra piedra, y la cerradura se soldó perfectamente, en presencia de
todos los circunstantes.

Esta acta, dc,;pué, de firmada, fué puesta dentro
del cofre, acompañada de un ejemplar de "El Imparcial," "El 'l'iern po," ")Iexican Herald" y "El
:.\fondo Ilustrado."
Se pusieron tamhién una colección de monedas
ele :México, una lira peruana que depositó el señor
:mnistro del Perú, y los retratos del señor Presi-

El Señor Presidente acompallado del Ingeniero Salazar dirigién
dose á depositar el cofre con el acta.

•••

dente de la República y los Secretarios de Estado;
retrato del señor Arquitecto y copia de su título
El cofre contenía el acta que daba fé de la so- profesional.
lemnidad, y que está conceb'ida en estos términos :
"En la ciudad de )léxico, a las 10 h. 30 m. a. m.
•••
del día dos de Enero del año de mil novecientos
La ceremonia reYistió gran solemnidad, y termiclos, se reunieron los subscrito~ en la Gran Glorie- nó con un lunch.
ta de la Calzada de la Reforma, á invitación del seEl señor Pre:;idente ab-antlonó el local en medio
ñor General D. Pranci~co Z. .:Uena, Secretario de rle una cariñosa ornción que le hacía el pueblo que
Estado y ele! Despacho de Commlicaciones y Obras h'.1-bía concurrido á las calzadas cerc~nas á la gloPúblicas. Mn el objeto lle a,ü,tir al solemne acto? !r1cta dondE¡_ se efectuaba la ccremoma.

•••
El ,programa de la solemnidad se reducía á escuchar un discurso del Sr. Ingeniero lbarrola; una
poesía el el in:;pirado Juan de Dios Peza; varios trozos musicales, ? pre,enciar el acto de la colocacTón
de la primera piedra.
Las piezas literarias fueron muy aplaudidas, las
musicales se escucharon con gusto, y dió principio la ceremonia principal.
Frente á la plataforma que debe ocupar el plano
de la base del monumento. se veía en el centro el
cimiento ya construido, y en uno de sus ángulos,

•.

El Seilor Presidente colocando la primera piedra.

L

•

..

Domingo 5 de Enero de 1902.

�..

••

•

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 5 de Enero de 1902.

asilo voluntario, que diera abrigo y recogimiento
á las muchas matronas y doncellas que vivían desamparad-as, y en el cual las señoras de edad y de
saber pudieran instruir á las doncellas en las labores propias de su sexo; y haciéndolas amar el trabajo, las alejasen, por este medio, de los peligros
de la ociosidad.
El 23 de Febrero de 1734, se concedió licencia
para oomenzar la construcción del edificio en el extenso terreno que hoy ocupa en la plazuela de las
Vizcaínas, disponiéndo-ae €11 a,quel entonces de la
suma de $G0.000, para la fundación y dotación del
establecimiento, y la primera piedrn la puso el l l
de i\Iayo de 1734:, el Dr. Don ..\fortín de El izacocchea, Obi.;;po de Durango.
Refiéresc que la idea partió de los señores Don
Ambrosio ?.fea,ve, Don Francisco Ecl1e,·e~te y Don
:llanuel de Aldaco, acaudalados guipuscoanos del
comercio de México, que paseando una tarde por el
sitio en que hoy se lennta el Colegio de la Paz,
vieron un grupo de niñas hermosas y entregadas á
la ociosidad, y de allí, compadecidos de la falta de
educación y el desamparo en que vivían aquellos ·
séres, resultó el propósito de fundar el colegio
subscribiéndose respectivamente con la suma d;
$80,000, $66,000 y $36,000.
Este capital se aumentó en breve tiempo hasta
un millón de pesos, la obra duró unos veinte años,
y con el fin de lograr que la institución fuera independiente en lo absoluto del clero y del Estado,

7-n:--

.,•

•
T

'

~

~
..:.•-.

~

~

.
i

Patio principal del Colegio de la Paz.

de la escuela primaria, así como en las llamadas especiales, que son destinadas á la enseñanza ae oficios ó conocimientos útiles para desempeñar empleos propios . para señoras y señoritas, haya un
movimiento anual de 800 alunmas.

• ••
La fiesta, simpática por su buena organización,
fué también conmoYedma y significativa, porqu_e
durante ella los Estadistas extranjeros que nos visitan actual~ente, han podido apreciar la laboriosidad, el arte, el buen gusto, y las aptitudes de la
mujer mexicana, que si en las aula~ ~e ilust~·a, eleva su nivel moral y aprende en el hermoso hbro de
la ciencia, cuanto es capaz de hacerla ser estimable
en sociedad, en las horas en que abandona esta empresa, dedica su imaginación y su labor física, penosa y abnegada, á conquistar conocimientos que
la consagran, ante el más exigente criterio, como
bendita reina del hogar.
Decorados con multitud de flores y de plantas
el vestíbulo, el espacioso patio principal y las amplias escaleras que conducen á la planta alta, el
aspecto del edificio no podía ser mejor: unían los
extremos de los -arcos y rodeaban las columnas,
gruesas guías de encino sembradas de flores rojas,
y tanto en los cornisamentos como en los mu:ros y
barandales, se pusieron guías de ramos de flores
exquisitas, completando el adorno grandes lazos de
tela; verdes, blancos y rojos.
Los pasamanos de las escaleras se cubrieron con

En el Colegio de la Paz.

•••

Terminada la visita, que duraría cerca ele una
hora, los invitados pasaron á la sala de Juntas, en
cuyo centro se colocó una gran mesa, }' en ella se
sirvió un lunc-champagne.
Después de esto, lw invitados v-isital'on algunos
de los departamentos del plantel, del cual .:alieron
después de la una de la tarde.
Centro de la E:,:Posición.
Adorno de:Ja escalera.

¡------------------------------

tuvieron los fundadores que sostener una lucha
prolongada, y que requirió grandes esfuerzos contra A u!oridades y Prelados, hasta que por
llegaron ~ ,lograr su objeto, después de invocar la
protecc10n de la Corona de España y de la Sanla
Sede. Esto no fué sin vencer positivas dificultades,
al gra&lt;l,o que alguno de los fundadores llegó á proponer a sus colegas que de no conseo-uir
la inde0
pcn~encia que tenían ideada para la inversión de
su drncro, deberían prender fueo-o á lo que tanta
lucha les había costado, y que
correspondería
e:n sus efectos á los fines que se habían formulado
s1 el esta°?lecimiento no _quedaba bajo las bases ele
absoluta. mdependencia antes citadas.
Desde 1732 hasta 1766 duró la controversia y
fué hasta el último año citado cuando se abrió' el
Colegio de San Ignacio de Loyola, para viudas
honradas y doncellas devalidas.
D~s~e aquella remota fecha al presente, el establ~crmiento ha pasado por una serie de aconteciIlllcnto~ que en alguna vez han hecho temer por su
porvemr; pero no han faltado nunca personas tan
abnegadas y caritati vas como los fundadores que
comprendiendo la utilidad del plantel y el respe~
que se debe á los capitales de los fundadores y á su
v?h~n.tad, hayan sostenido la existencia del establec~1ento, que al presente sirve de centro de educación á más de doscientas internas, y en las clases

fui

:o

Grupo do alumnas del plantel,

Un extremo de la Sala de la ExPosición.

pito, bordado á la acuarela, se veía una Virgen de
los Angeles que colocaron los fundadores en el coro de la capilla particular del Colegio, y que es una
verdadera joya de tanto valor artístico como material. La escultura está revestida de plata con esmalte azul; sus dos peanas son de plata maciza
con adornos dorados á fuego, y llama la atención
lo -artístico de su adorno. El rostro de la imagen es
bellísimo, las ropas perfectamente imitadas, y la
corona de oro que ostenta la Virgen en su cabeza, es un trabajo de mérito y de riqueza verdadera.
Adornan tanto la corona como la vestidura, 151
grandes esmeraldas, 201 esmeraldas más pequeñas,
413 perlas grandes, 986 medianas y 1,177 pequeñas, 14:1 diamantes, 23 rubíes y otras perlas muy
bellas y valiosas, así como adornos y cadenillas de
oro.
La imagen tiene en conjunto 2,293 piedras preciosas, se conserva en el plantel con gran veneración, y sólo tratándose de un acto como el que Re
celebra, se puso en exposición.

Exposición de Labores Manuales
. Los señores Delegados á la Segunda Conferencia Pan-~m~ricana, vi~.taron el antiguo Colegio
de las V1zcamas, la marrana del 26 de Diciembre
próximo pasado.
Con este motivo se dispuso una exposición de labores manuales, ejecutadas por las alumnas del
plantel, y fu_é, un_ éxito q1;1e habla muy alto en pro
de la educac1on ae la muJer mexicana.
El Colegio de las Vizcainas, conocido también
con el nombre de Colegio de la Paz es una de las
instituciones de beneficencia é instr~cción más an~
tiguas de México.
Tiene una curiosa historia, que narraremos á
grandes rasgos.
En el año de 1671. los vascono-ados residentes
en Nueva España, idearon la fu~dación de una
H~rmandad que sir_v~~se de centro á sus compatr10tas, la cual adqmno en breve espacio de tiempo
lustre :y renom?re, y ~ué de entre sus hijos de donde nació también la idea de fundar el Coleo-io de
San Igna?io _ó de las :Vizcaínas, con capital "particu,!a~, y s~n mteryenc~ón en_ su sostenimiento, adm11lli!trac16n y dirección, m del Estado ni de la
Iglesia.
La idea primitiva fué la de fundar una casa de

Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

preciosos ramos de pionías, rosas, violetas y otra
mfi.nidad de flores, y en los descansos, lo mismo
que al pié de las escalinatas, se colocaron tupidas
"serrés'' formadas con plantas exóticas de delicado
fullaje.
?-'odos los departamentos del patio principal, arcluvo, clases, sala de juntas, refectorio oratorio
particular y dormitorios, estaban abiertos y una
ojeada al pasa_r por enfrente ele sus puerta;, bastaba para apreciar en todos ellos, el aseo más cuidatl•oso y el orden más perfecto.
..\. las once de la mañana comenzaron á Deo-ar las
familias invitadas, que no fueron en tan gr~n número como se hubiera deseado, porque se tuvo que
tomar en cuenta la capacidad de la sala de la J&lt;~xposición, suficiente solo para unas doscientas personas.. Los concurrentes, tanto señoras como cabü~leros, esperaron en los coredores de la planta baJª la llegada de la señora Doña Carmen Romero
R;ubio de Djaz, que á las _?nce y ~inutos se presento, acompanada de la senora Sofia Romero Rubio
de Elízaga.
El salón de la Exposición era verdaderamente
templ? del trabajo femenil, donde lo más escogido
de la Juventud estudiosa depositó como inestimable ofrenda el producto de su labor manual cons. tante y delicada. E~ la plataforma del fondo, sobre un pedestal cubierto con un rico paño de pul-

Un lote notable,

�Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

La Revista y Maniobras Militares de fin de año.
);uestro ejército acaba de unir á las notas de
l.mllaute educación y disciplina que desde hace
mucho tiempo ,,iene ciando, una más, con las orlJlantcs maniobras militares y gran revista efectuadas en lo:, campos de la , aquita la mañana del
domingo 22 de Diciembre próximo pasado.
La ovinión de los térnicos más autorizados, y la
impresión agrau.abilís:ma de lo,; numerosos concurrentes á la solemnitlacl de armas á que nos refcmos, deben ~er tunbrl's de sati~fa(;c1ón para los
ameritados Jefes de nuestro ejército, y de orgullo para las tilas de oueclientes y aplicados ciulladanos, que forman l a clefcnsa ele la patria.
A la!&gt; !J h . 30 m . a. m. se presentó en el campo el
señor Pre:úlente de la Hepública, acomoañado de
los scüo re~ ) linistro de la Uncrra, Generales Ramírez, Villarcal y liuerta, lo~ '"attachés" militares
extranjeros y los J efes y Oficiale;; ele los Estado~
Mayore; del propio Primer "\l agistrado y Mini~tro
&lt;le
Uuerra;
á e,;ta comitiYa la ese:olta de
Guardias
deseguía
la Presidencia.
L n aaludo de honor al Primer )Iagistrado de la
).ación, ~ué hecho por una batería, con una saha
&lt;le .\ll eanonazos.
.A cabalio atrnYe~ó el campo el señor Presidente
con su comitiYa, y recorrió al trot e las líneas re-

1901

(*)

Requiescat in pace.

11111, .lll l l lll ·llllllllt tll
La Tr ibuna de honor.

E l Sedor Presidente de la República dirigiéndose á efectuar la revista.

vistando las tropas, y regresó á las tribunas, donde
era esperad~ por gran número de Generales y Coroneles, y siendo saludado por el Himno Nacional, que tocaron las bandas militares que estaban
á l os lados de las tribunas, y por un nutrido y prolongado aplauso, que partió de las mismas tribun as y de los diYersos grupo,, de concurrentes.
El señor General Reyes, ::\linistro de Guerra se
retir ó hácia el fondo del polígono, ¡me~ por gal~ntería para los señore, DellgaJos al Congreso PanAmericano, que a~istieron á la fiesta de armas, tomó el man e.lo de las fuerzas per;;onalmente.
Dieron principio la; maniobras de combate. Se
hicieron dos_ eJa::;es de movimientos: los primeros
en orden alnerlo por medio de un cle;;,pliegue de
com bate, y los segundos en orden cerrado.
Unos y otros alcanzaron el mavor lu icimento
y fuer on e:omentados c-on entusiasmo.
'
Terminó esta hermosa tiesta militar, con un so-

Parte del campo antes de principiar las ma11iobr as.

berbio desfile de las fuerza~, en colmnn-a de honor
por Regimientos, pasando al frente de las tribuna~
paraT h~;er los_ l~onores al P rimer )Iagistrado de
la li: ae1on, rehranck,~e en seguida para sus cuarteles.
Las_tril~unas de derecha á izquierda, y la numerosa s1llena coloc-a&lt;la en la prolongación de la línea, estaban l iteralmcnte llena~ por .familias de las
clases alta y me&lt;l ia de la so(;ieclad, y rotleando el
campo, ~oh~c toda la línea ele circun rnlación, inmema cantidad ele gente pre,enció las maniobras.
Frente ú las tribunas, á una distancia de 50 metros, se .levantó un~ graderh1 que fué ocupada por
los Oficiales Hcse_rnsta&gt;' y otras per,onas, que aeseosas de prc..,eneiar de cerca los movimientos despreciaron el rigor del sol y perm anecieron allí hasta que terminó el desfile.

está alerta, y contemplará. satisfecho la marc9a
tlel que sigue.
El, que ha logrado tantas conquistas,'! que realizó tantas proezas, en el orden c1entifieo Y moral nos ha enseñado la verdad de aquel hermoso
ap~tegma ele .Pe}letán: "el mun~_o marcha".
¡Adiós ... ! ): o. ¡Alerta! ¡ 1, umes !
La nue,,a aurora c,;plenderá sus tinta~ nacaradas, semcjam1o las con rnlsi-o nes del incendio;· la
naturalez~ de,;pertará conmovida por_ ~l piar ~e
los pájaros cantores; y las -flores abrmrn i:us caliee.3 y de~plegarán sus corolas derrochando sus
galas y pcrl'umes.
Pre1)arémomos no¡;otros al igual que la Xaturaleza.

El salmo de la muerte, el aclios al año que se extingue . .. . hé aquí la dolorosa misión encomendada {1 mi torpe palabra.
P erdón seiiorcs. Yo 110 puedo haeer traición á
mi;; convicciones, y tliré lo que picn,;o y lo qt~e
sien to, aum1ue rompa en pedazos una creencia
arraigada y profunda .
Desde las nod1es misteriosas del Apocalipsis,
cuantlo el Corclero J'a,;l:ual se dió en ouentla de
redención al Padre de la vid,1, ya el viejo ~ ocl enviaba su húlito sombrío de,;lle las regiones hiperboreas hasta las tibia,; campiñas tropicales. Y caían
las hojas y encaneeían los árbole~, y una mortaja 1
blanca cubría lo,; montes y los valles inundánu.0- 1
los con el hielo e::;panto~o de la muerte.
l'ero eso era en los tiempo~ del Apocalipsis.
Hoy, debajo de los c-opo" niml}atlos de la meve, se elabora la gcsta(;ión del reino vegetal. Cabe su manto genmnan los trigales, y la. dorada espiga yergue su fruto bienhechor, como una ofrenda de regocijo á la natumlcza fecundatla .
Hoy, la muerte es un accidente ilusorio. La
eternidad ha des,anecido su aspecto funerario, y
la vida la ha vencido, la ha connuistado, y la utiliza solamente como elemento de transformación
para sus fines eternales.

Domingo 5 de Enero de 1902.

La Plaza de la Constitución.
A Y }:,~ R Y HOY.

La plaza de ,.\rma.&lt;: de Méxic? ha sufrido á trarés de los tiempos trafütormac1one-s eomplet?s 9-ue
se acentuaron principalmente durante el ultimo
siglo. Entre los aconl,ccimiento.s qt~e en ella se _l1an
-e han cle$,UTollaclo, figura la erecc1ón ele la e~t~lua
ect1estre ele Cario., IV, i11augura,tla el 9 &lt;le D1c1emhre tle 17'.)6, en el centro de una ampla elip$e oue
oeu paba todo el e.spaeio comprendido entre _el Pa,
lacio Xae:1onal, la Catedral, el Parián y el Portal
ele las Flores.

¡ 1901 !
El primer vástago ele esa fainilia de cien niños
que c--01nponllrían la tribn gigante del vigébirno
1
siglo. . . ¿ ~e irá, perecerá:, ¡Oh, no'! ¡ cien veces
no! ¿ Cómo podrá alej,ll'~C quien toma su puesto
ent re nosotro,;? Y no es una ficción del simboL a actnal Plaza de la Constitución en el a11o de 1796. (Oleo antiguo. )
lismo. Reflexionadlo. Ya no marcha, es Yeru.ad;
pero es que ha cumplido su destino, y queda firme
l'ara ese día se levantó en el centro de la elipse
y redivivo como atalaya de mil generaciones,
Xuestra ofrenda bohemia será también granLll1 m.agnílieo pedestal cuya descripción se dió al
prendido en nuestro corazón, fotografiado en diosa.
público; per6 sólo pudo colocarse en ~lla una esuínuestra memoria y flotando en nuestro espíritu
¡ Oro, ineiell::io y mirra . . . !
tua provisional.
como los rayos bienhecliores que proyectan las lurara darle mayor atractivo á las fiestas que se
ces del inextinguible sol de su existencia.
celebraron, el Dr. Don José Mariano Beristain de
E l tiempo es inmutable.
¡Tan, tan!
E l caduco símbolo que nos lo muestra como un
¿ Oís? Ya 11 ega, ya toca á nuestras puertas. La Sonsa, Canónigo de la Metropolitana de México,
anciano de luenga barba y de rugosa tez, olvidó rnblime escena de Nazaret se reproduce, y un abrió un concurso poético el 24 de Noviembre, poque el tiempo es infinito y que como la esfinge -de coro de ángeles custodios conduce hasta nosotros cos días antes de la erección de la estatua, ofreciendo seis premios : para la mejor inscripción laGizeh sólo es mudo testigo tle la sucesión de las ,i1 divino niño.
tina; para el mejor soneto en elogio de Carlos IV;
cosas.
Acompañamos al año viejo para recibir digna- para las tres octavas reales mejores, alabando la geY o me imagino á los siglos, á los años, á los mente al q ne llega. ¡ Ilos,anna !
nerosidad de Branciforte, que costeó la estátua;
días, á los instantes, como á las unidade¡¡ tácticas
¡ Salve, anhelado heredero de los teso1'&lt;ls con- para un epigrama latino en honor de Tolsa, autor
de un gran ejército en revista. Dad Ia voz de quistados!
de ella; para una oda y para el mejor romanee
"alto", y cada soltlado, cada compañía, cada esPara tí son los clones que han acumulado los que describiera la P laza, pedestal y estátna.
cuadrón, cada brigada }' cada división, se irán
siglos, y tú los disfrutarás y lo.- aumentarás con
poniendo en orden de pie firme, sin que esa tregua majestuosa signifique la muerte del ejército. usura.
Que pase, que entr e; abrid las puertas ele
DeF-can1oando, pues, el año de 1901 no perece,
Para que se vean la, transformac:ones de la Plavuestra alma y que llegue ~1 heraldo, el paladin,
za
Principal, damos a&lt;lemá.s de la fotografía que
el nuevo _Lohengrin que nos lo viene á presentar.
representa á ésta, á raíz de la inaugura.cwn de la
[*] Despedida pronunciada por su autor en una fiesta intima
..finfonio €nríquez.
cstátua, otra del estado que guarda actualmente.
l a noche del 31 de Diciembre.

• ••

• ••

El Señor Miuistro de la Guerra y su Estado Mayor en el campo de las maniobras.

_L·a tribuna de honor .estaba oe:upada por los
rniembvos ~el Cuerpo Diplomático, la mayor part~ de los sen~res Delegat'.OS á la Segunda Conferencia lnternae:1onal ..\mer e:ana, y los más altos empleados_de la Fcdcrarión, á muchos de los cuales
a('ompnnaron :;us d1~tinguiclas familias .
. ~in primera línea á derecha é izqnierc1.a ele los
,.:1hales que O(;uparon lo~ seüores Secretarios de R,latlo, tonrn~·on a~icnto e_l señor Embajador Claylon, los ~f m1s~ros PllJrnpotenciario$, loa Eneargaclos ele 2' egoc10s, los Sc,cretarios de las Leo-acio0
nes Y los seiiores Generales del Ejército.
, A la~ _doce del día, el señor General Díaz v sus
Se~retar10.,: ele Estado-, abandonaron el campo; despue:; ele haber prese;1ciado el desfile de la columna
&lt;\e honor, que querlo al mando del señor General
\ élcz, pues el Hñor Ocneral Re)·es, que fué felicitado cal_nro~amcnte, rcgrc~ó del campo al terminar
la~ mm~1obn1,-, y ocupó rn lugar, á la izquierda del
•en or beneral Díaz, en la tribuna de honor
La conrurrenc-ia presenció la salida clel Primer
)lag.stratlo, y después comenzó á retirarse.

-.

i

.

.,

'·

La Plaza de la Constitución en la actualidad.

�EL MUNDO ILUSTRA.DO
Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

--,:~ it~ ,,,

-.

:'..

·-·

;\

. ~":':
.

t

Xarciso, era llamado así, porque se parecía naturalmente á esta flor; no le gmlaba hacer más
qne l? que era bello, y no le complacía nino-ún
O
trabaJO. Ahora bien, mientras Xarciso era un
muchacho, su madre lo alejó del techo paterno y
lo &lt;:onfió á un maestro de escuel muy severo conocido por el señor Trabajo. Los g_ue le /onocían .. fond?, afirmab~n que el señor Trabajo era
u?- pers.onaJe -~uy digno, que había het ho más
1,!c_n!"' a l~s mnos y á los hombres que otro cualqtuera. O1ertamenle, no le ha faltado tiempo pa-

m ello, po:rque, según dicen, se halla en la tierra
&lt;les~e el d1a en que ~\.dán fué echado del Paraí,o.
Esto, no obstante, el señor 'rrabajo tenía una
figura se:era_ y fea, sobre todo, para los chicos y
grandes mclmados á la ociosidad, su voz era áspera y sus modales lo parecían muy desao-ra&lt;l.ables
á nuestro amigo Narciso. Durante tod~ el día
este ~e~rible maestro estaba sentado en su bufe~
te, vigilando á sus discípulos ó paseando por la
escuela con una varita en la mru10. Tan pronto
descarga?ª u!l latigazo en la espalda de un niño
sorprendido Jugando, tan pronto castigaba á una
clase entera, 9.ue no sabí~ la lección; en una pa111:bra! no temendo los, OJOS clavados en el libro,
nmgun muchacho podra gozar de tranquilidad en
la escuela del señor Trabajo.
-Jamás me podré acostumbrar á esto-pensó
Narciso.
Hasta aquel día :Narciso hahía vivido junto á
su madre, que tenía una fisonomía mucho más dulce que 1~ del anciano señor 'l'rabajo, y había sidio muy !ndulgente con su hijo. Por eso no es
de extrauar que el pobre Narciso estuviera triste
cuando ~ambió i.-u suerte y se vió alejado de la
?ue~a senora, confiado al pícaro maestro, que
JaJnüs le daba manzanas ni r.aslelcR crevcndo al
pareeer, que los niño;i y los· homh;·es l1an n;cido para _aprender y trahajar.
, Imposible que yo permanezca aquí-cuando hah1a pm,ado una semana en la escuela. Y o me ese-aparé p~ra irá l!uscar á mi madre, y al menos no
lr~pezare co:~1 qu:en 8ca tan insoportable como el
senor TrabaJO.
Así, al día siguiente, huvó K arciao y comenzó
-ms peregrin.acionc¡:¡ por el ·mundo, sin n1ás recu~~o que un poco lle pan y queso para almorzar y
un corto número, &lt;le monedas para sus gastos.
Pero aun no hahrn anda{lo mucho camino cuando_ trope~ó con un hombre ele grave porte que cammaba a pasos lentos.
--Buenos_ días, ru:iiguito, dijo el extranjero; y
aunque su : oz parec1a severa, no carecía de cierta
benevolencia. ¿De dónde viene usted tan temprano y á dónde va?
Na_rciso er_a muy franco, y en su vida había
1:°-entrdo, vaciló un momento, pero acabó por conf~ar que Re h~bía _salido de la escuela por la avers1on que le msp1raha el señor Trabajo y que
estaba decidido á bui,car por el mundo' un sitio
donde no volviera á v~r, ni oír h1:1blar del anciano
maestro.
- Perfe?t~mente-:-contestó el extranjero ;-en
ese ?aso, v1aJCrE:_rnos Jtmtos, porque yo también me
queJ0 ele ese senor, y celebraré haJlar algún punto
en que nadie haya oído nombrarle.
Xne~tro amigo Narciso hubiera preferido un
co~11panero ele su celad con quien coO'er flores á
?nl las clel camino, cazar mariposas ó ~osas seme.1ante~. Pero era bastante discreto para comprender que le sería más fácil recorrer el mundo
con un__~,omhre de e;x;p_eri~ncia. Aceptó, pues, la.
propos1?10n, y los dos s1gmeron su ruta como buenos amigos.
Pronto pasaron por un prado donde los seo-adores cortaban ~·erba y la extendían para que ~e secara.
K arciso respiró el ·perfume ele la yerba recién
segada, y_ pe~só que sería más agradabie aquella labor al aire libre, cerca ele los árboles en que gorj?aban los pajarillos, que aprender, encerrado lece.1_o~e,, y_ Rer 1·epre"!1-dido continuamente ~r el
, ieJo senor TrabaJo. Pero en medio de tales

p_cm;amicntos, mientras c,lalia mirando por encuua de la pared, retrocedió de n:ipente y Re apo¡deró de la mflno de su camara•da.
·
-¡ _Pronto, pronto !--exclamó.-¡ l [uyamos, porque sr no, nos cogerú !
-¿,Quié_n ?-¡1regu_ntó el extranjero.
-~l senor 'IrabaJO. el maestro de e&gt;cuelarcspon&lt;lió Xare;:so ;-¿ 110 lo distinp1e usted enlre log segadores?
Y_ Karciso señalaba con el cledo á un hombre
de cierta edad, que pa"recía el ,11110 de la pradera
Y de las gentes que ~egahan. !:-e había qu1tauo la
le~·1ta y el cl1aleco, y ,e pm,eaba en mangas de c--J1_111rn. El sudor corría por su frente; p~ro no JeJaba por e~o de meter pri,;a ú ::n1 o·ente mientras
e~·a_ de día: ¡ Y cosa extraña! I.A1~ faccioues llel
v1eJo granJero emu las misma¡,. del anci,mo señor
'l'rabajo, que debía á aquellas hora, estar en su
sala de estudio.
-Ko tem~ usted nada. Ese no es el mae,;tro
de ~uela, smo uno de sm hermanos que e,, el
granJero. Y se diCJ:C que éste es el más insupor~able de los dios. Sm embargo, no le incomoclará
~ usted, á menos de tomar trabajo en su granJa.
~arciso dió crédito á las J:!alabras de su acompanante; ~ro se alegró mucho de perder de vista _al granJero, que tanto se parecía al señor TrabaJO.
Los dos viajeros llegaron pronto á un sitio en
que, e~taban oonst:uyendo una casa. Narciso le
rogo a su acompanante que se detuviera un insta~te; porque daba gusto ver con qué de~treza trabaJaban dy manejaban sierras, hacha, y martillos,
Y no pu o men?s de pensar que él tomaría con
~-lacer aq~ellos mstrumentos para edificar para
~1 ~na ca-sita; porque entonces el viejo señor TrabaJo no se atrevería á molestarle en ella.
. l'ero cum~;ki le sonreía esta idea, nuestro Xarc1s0 aperc1b10 una cosa que le aterró y le hizo coger la mano á ;u c·amaracla.
·
-;-i Vámonos pronto, pronto !-o'l'itó.-·
0
1.\.quí
esta otra vez!
. -¿Quién? preguntó tranquilame11LCl el extranJero.
-i El seño_r 'Trabajo, reaponclió Xarci 80 ternbland_o. i Alh, aquel que vigila á Jo~ trahajatl1res '.
Es m~ m~estro de escuela; ¡estoy tan ,co-uro
e;omo
0
ele mt mismo!
1~1 extranjero siguió con la vi~ta la dirección
md1cada por Karciso, y vió á un hom hre de cierta ed~d, que tenía en la mano una reo-la
y un
0
campas.
•
_E~le perso~aje recorría la casa sin concluir,
nuilienpo madera~, dando instrucciones y exhortando ~ los otros a no perder el tiempo. Y donde
aparec13; su figura rugosa, los obreros sentían
~ue teman ~obre ellos u1;1 amo, y f\C ponían á ailenar _y martillear como s1 les fuera en ello la existencia.
-¡Oh~ aquél n,o es el maestro de escuela-dijo
el extranJ~ro.- Es un hermano suyo, que ha tomado el oficio de carpintero.
-Me al_egTO &lt;le eRo- rcpuso N arcii\o ;- pero si
usted qmere, celebraré el apartarme de aqui
cuanto antes.
9ontinuaron su viaje y oyeron muv pronto el
r~iclo &lt;~e un tan~b?r,y una corneta. Xarci~o aplico el 01do Y excito a su compañero á apresurar el
paso para ver á los Roldados. A~[ lo hicieron y
enconLraro~ una compañía de infantería, lujo'samente vestida, con sus fusiles al hombro. Delante marchaban los tambores y dos cornetas, que
toca?an ~na marcha tan bella, que :N"arciso se
hubiera JClo ele hucna gana tras ellos ha~ta el
fin del mundo.
. -¡ Si yo fuera soldado! se d'jo · el señor Traba10 n~ ~ atr~yería á mirarme á '1a' cara.
'
- ¡l aso bJero ! ¡:Marchen! gritó una voz fuerte
y ronca.
.
, N arc1so
se asust?, porq~1e la voz que se dirigía
a lo~ ~oldado~ tema el mismo timbre que la del
mae,~b? de ::~cuela. , Y_ ,cu_ando miró al Capitán
ele la Companrn, ¿ que vio smo el verdadero retra-

Domingo 5 de Enero de 1902.

habían andado mucho, habían marchado circularto del señor Trabajo, con un hermoso sombrero deros sombríos á través de risueños pueblos; pero mente. Vamos juntos, volveremos á la escuela.
de plumas en la cabeza, una. ca.saca galoneada, un rn t-Odas partes se veía la imagen del señor Trabar
La. voz del extr-a.njero tenía cierta cosa que recinturón de púrpura, y en la mano un sable en jo; se les aparecía como espantajo en los campos. cordó Narciso en aquel momento, siendo raro que
Si entraban en alguna casa lo encontraban sen- no lo recordase antes. Levantó los ojos y vió ....
vez de vara? Y aunque llevaba la cabeza erguida y se cantoneaba como un pavo reaJ, sin embar- tado en la saJa; si echaban una ojeada á las coci- las facciones del señor Trabajo; de manera que
go, parecía fea é insoportable, como cuando to- nas, allí estaba también. En toda cabaña parecía el queriendo huír del maestro, había permanecido
amo, y siempre tenía algún disfraz para deslizarse
maba lecciones en la escuela.
ttodo el día con él.
-Aquel es indudablemente el viejo señor Tra- en las más espléndidas regiones. En todas partes
Algunas personas afirman que el viejo señor
descubría
Narciso
alg(m
semejante
al
señor
Trabajo-dijo Narciso con voz trémula.-Iluyamos,
'l'rabajo era un mágico que tenía la habilidad de
bajo,
y
que
seg(m
el
extranjero,
era
un,o
de
los
inno sea que noo aliste en su compañía.
tomar el disfraz que le convenía, y que había que-Se engaña usted otra vez má,s-replicó con numerables hermanos del viejo maestro de escuela. rido demostrar á Narciso y á los que supieran su
Narciso
se
moría
de
fatiga
cuando
vió
á
algunas
calma el extranjero.-Ese no es el maestro de eshistoria, que la. asiduidad y el trabajo no son más
cuela, sino uno de sus hermanos, que está siem- gentes tendidas muellemente á la sombra á orillas penosos que el juego y la ociosidad.
del
camino.
El
pobre
niño
suplicó
á
su
compañepre de servicio. Dicen que e.s muy severo, pero
ro que se detuviese para descansar.
)Yaffaniel .)"lwf'7orn,.
nosotros no tenemos que temerle.
-¡Tanto mejor!-dijo Narciso;-pero no im-El señor Trabajo no vendrá nunca aquí, porque detesta verá la gente ociosa,-dijo el extranporta, yo no quisiera ya ver más soldados.
El niño y el extranjero se volvieron á poner en jero.
Al decir esto fijó la vista en el que parecía más
marcha y llegaron en seguida á una casa en que
se regocijaba una sociedad numerosa. Señoritas indolente y apático entre todos los apáticos é inde sonrosadas mejillas, hon;i.bres con la sonrisa en dolentes que estaban tirados en el suelo. ¿Y quién
era sino el retrato del señor Trabajo?
los labios, bailaban al compás del violín.
Este era el golpe de vista más agradable de que
-La familia del señor Trabajo es muy numerohabía disfrutado Narciso, y el que lo recompensa- sa, observó el extranjero. Ese es otro de sus hermanos, educado en Italia, donde ha contraído esos
ba de todos sus desengaños.
-Oh! Parémonos aquí !--dijo á su camarada- hábitos de ociosidad y tomado el nombre del "sigporque cl señor Trabajo no osará mostrar su cara nor Farniente." Pretende que vive cómodamente;
á un tocador de violín y á gentes que bailan y se pero en realidad es el más desgraciado de la familia.
divierten. . . . Aquí estamos muy seguros.
-¡ Oh! Vuélvame usted, vuélvame usted,--exPero estas últimas palabras espiraron en los laclamó
el pobre Narciso Uorando. Si sólo hay trababios de Narciso, que volviendo la vista por acaso al
músico, había descubierto la imagen del maestro; jo en todo el mundo, prefiero volver á la escuela.
-Héla aquí, dijo el extranjero; porque aunque
teniendo un arco en lugar de vara y manejándolo
con tanta destreza como si nunca hubiera hecho
otra coza que tocar el violín. Aunque tenía cierto
aire francés, se parecía, facción por facción, al señor Trabajo; y Narciso se imaginó que le invitaba
por señas á bailar.
-¡ Dios mío !-murmuró palideciendo.-Cualquiera diría que no hay en el mundo más que el
señor del Trabajo. ¿ Quién hubiera creído que
tocaba el violín?
-No es el maestro de escuela,-diio el extranjero.-sino uno de sus hermanos que ha aprendido
..;,_,,
en Francia á tocar el violín. Se averguenza su familia y se hace llamar el señor Placer; pero su
, ,;;h
nombre es el señor Trabajo, y los aue le conocen
-~bien, le juzgan peor y más d€Sagradable que sus
..........~"'hermanos.
-Le ruego á usted que continuemos,-dijo Narciso.-No me gusta nada la fisonomía de tal músico.
Prosiguieron su marcha por el camino real, sen-

r:.

..

~~

binete de la humilde costurera, sobre el tocador
sencillo ó en la democrática ·mesita á mil usos
destinada~ me gusta verlas en la rulcoba nupcial,
como testigos mudos de la ansiedad creciente del
novel esposo y el rubor de su dama palpitante; me
LAS FLORES.
gusta verlas, en fin, donde el amor ríe y vierte
perlas; donde canta con música ele besos.
Así, así me gustan las flores!
Son el símbolo de la hermosura y del amor.
Un ramo pequeño, bello, artístico es el obseLas flores, sobre el pecho de las béllas, seducén; quio que más aprecio.
en el ojal del saco de un joven, gustan.
Si descansan sobre el seno de unai anciana, se
vuelven cursis; en el iojal de la levita del teñido
vejete, causan risa.
LO QlJ'E ME DIJO MI B:ADA.
Han nacido para la juventud, para realizar el
idilio.
Sobre un féretro pierden su belleza; en la orgía,
repugnan. Su aroma sua,e, delicioso, se torna en
.... Invoqu_é á mi Hada y mi Hada apareció,
acre, insoportable. Es que entonces huelen á carne envuelta en ligeros tules, semejantes á la niebla
de cortesana.
que flota sobre la campiña de los países brumoMe gustan mucho las flores. Si fuera poeta, á sos.
ellas cantaría; si músico, para ellas compondría
Inclinó su frente pálida sobre mi rostro demamis romanzas más sentimental.es; si pintor, las crado, y quedo, muy quedo, me dijo al oído:
trasladaría al lienzo.
-¿ Qu~ deseas? ~ Quieres flores, perlas, pieSobre la planta que les ha daclo vida, en el ex- cl!as P;·ec1osas que b7;1~en con la luz del rayo; instremo de la ramita bambaleante donde reposan, pirac10n para_tus pagmas, pergaminos para grabañadas por el rocío, besadas por el sol. . . ¡ así bar tus ensuenos negros de escéptico sin esperanza?
me gustan las flores!
-No.
En el florero de lujosa sala, donde se espanden
sentidas notas musicales, donde r epercuten &lt;iarca-¿ Qui.eres una paletai prodigiosa con todos
jadas argentinas que brotan de hermosas gargan- los matices del Arco Iris? ¿ Quiere; el don de
tas de alabastro, me gusta ver las flores.
t:asladar sobre la tela inse1:5ible una gota de roY me gusta verlas también en el modesto ga- c10, temblando sobre la hoJa de una violeta? O

PAGINAS CORTAS.

quieres pintar la luz que se agita la ola que se
quiebra, la mina que estalla.
'
~No. N~ quiero flores, ni perlas, ni piedras
P!ec1osas; m los colores del Iris para mi paleta,
m la gota tembladora del rocío ni la ola que se
quiebra, ni la mina que estalla. '
-¿ Qué quieres, pues?
- Quiero ver, por un instante el alma de una
mujer; de una mujer que ha dos lustros adoro
por su perfil de estatua griega y su sonrisa de
quernbe.
Y ento~ces m\ Hada_Azul hijo un gesto que no
comprendi, sonnóse tristemente y me tliio:
-:Ah! mi _niño po~ta, d_esheredado de cítara y
de lJra ! QU1eres lo 1mpos1ble; quieres lo que no
puede el Creador. Eres sacrílego ... ! porque el
alm~ de la mujer es algo tan puro, tan etéreo, tan
sublrme, tan perfecto, que tu pensamiento solo
podría empañar la. de esa niña que amas por su
perfil de estatua griega y su sonrisa de querube.
Y e~ Hada se desvaneció lentamente, C'Omo esas
nu~ecillas blancais que flotan en el fon.do azul del
honzonte.
Leonardo A. Bezzano.

�Domingo 5 de E ner o de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL /Y\UNDO ILUSTRADO

-~-~u~

-~

AÑO IX.--TOMO I.--NÚM. 2.

N

Director: LIC. RAf'AtL Rtn&amp; &amp;PINDOU.

MÉXICO, ENERO 12 DE 1902.

Subscripci6n m easual for4!1ea, f
J&lt;km. /dem. en la oap1tal, "

Ge rente: LUI&amp; Rtlt&amp; &amp;PINDOLA,

J~,,tán &lt;·on::titm·enclo actualiclacl las corridas de toros en la
l'laza "}Jéxico'", ·en que alternan los matadores Mazzantini y
Fue11te:-;. Por ese motiYO, damos en etita página algunas instantánea:: loma&lt;1a~ en la última torricla.
1.-Uua buena vara de uPepe Largo."
2.-Mazzantini perfllll.ndose en su primer toro.
3.-Fuentes entr Ando ll.' matar el segundo toro.
4.-Calda en deecuMerta y Fuentes 1&gt;reparando un magnifico quite.
5.-Mazzantini entrando á matar su segundo toro.

POB.FIBIO DIAZ, General de División y Presidente de la Repú blica Mexicana.

í

i·ig

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96989">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96991">
            <text>1902</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96992">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96993">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96994">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96995">
            <text>Enero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="96996">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="97013">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96990">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1902, Año 9, Tomo 1, No 1, Enero 5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96997">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96998">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="96999">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="97000">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="97001">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="97002">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="97003">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="97004">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97005">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97006">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97007">
              <text>1902-01-05</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97008">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97009">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97010">
              <text>2007062</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97011">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97012">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97014">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97015">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="97016">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2122">
      <name>Alcoholismo</name>
    </tag>
    <tag tagId="2124">
      <name>Colegio de la Paz</name>
    </tag>
    <tag tagId="2123">
      <name>El Rey y el Poeta</name>
    </tag>
    <tag tagId="2127">
      <name>El Señor Trabajo</name>
    </tag>
    <tag tagId="1265">
      <name>Monumento a la Independencia</name>
    </tag>
    <tag tagId="2126">
      <name>Plaza de la Constitución</name>
    </tag>
    <tag tagId="2128">
      <name>Plaza México</name>
    </tag>
    <tag tagId="2125">
      <name>Revista y Maniobras Militares</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
