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                  <text>Domingo 27 de julio de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

=

__,.,......,._-------------

AÑO IX.--TOM0 11.--NÚM. 5.

MÉXICO, AGOSTO 3 DE 1902.

Subscripción mensual foránea, $1.50
ldem

Jdem. en la cai,itaJ, ,, 1.25

Oerente1 LUI&amp; Rttt6 6PINOOLA.

llrector: LIC. RAf',UL Rfl'f!; &amp;PINOOLA.

PUYS.-CA SA DON DE MURIO DUMAS.

El fin del célebre rscritor fu? triste. Pa.reer
que el destino se propuso someter á aqnC"l
hombre tltn espléndidamente dotado, á una
prueba más terrible que Íl C'ualc¡uier simple
mortal. Dum(ts tuvo diez meses ,Je agonía,
agonía intelectual que no puede enmpararse í1
la. espantosa penitencia que sufrió Xapolón en
la roca de Santa Elena. Durante diez mC'SPsf'l
maravilloso C'uetltista tuvo la sensación dC' su

impotenria ...... Su hijo All'jandro, c11ru1&lt;lo sobrevino la guerrn, lo llevú ni puf'hlo de Puy,
cerca clr Dieppe, ~· allí se extinguiú para rl
mnn&lt;lo aquel gigantesco rspírítu. un día de
invierno ¡.;umbrío, nebulo¡.;o, siniestro ....
IgnorÍ&gt; lar,; desg1·acias que le est.'tlian ocurriendo Íl su patria, _v súlo hasta el ,líri siguiente de Hit muerte, hasta d día siguientr, lo,;
Prusianos rntraron {1 Dieppt&gt;, eomo si para

rsa últim:1 jornada hubieran e:sperado 4ue
nquel gran coraz{m:=de~Llo,; franceses hubiera
df'jado dr latir.

POR EL JARDÍN.
(Cuadro de Toudouze).

CASA DONDE NACIO PUMAS EN VIL.L.ERS-COTTERETS,

SEPULCRO DE DUMAS EN PUYS

�Domingo 3 de Agosto de 1902.

LOS NIÑOS CRIMINALES.
NOTAS CALLEJERAS.
La noticia es ya poco alarmante, porque en
fuerza de la costumbre, nos hemos habituado
á verla con cierta despectiva indiierencia. Sin
embargo, es sumamente triste y se presta á
graves consideraciones del orden moral y sociol6gico.
Hace pocos días hablábamos de los niños
que beben; ahora, un acontecimiento de actualidad, publicado hace unos cuantos días
por los peri6dicos, nos obliga á hablar de algo tan doloroso como la embriaguez prematura: la criminalidad precoz; los niños que beben y los niños que matan; el anverso y el reverso de esa obscura medalla que esculpe en
las tinieblas del abismo la maldad humana.
Lo que los niños del pueblo ven, al abrir
los ojos, por primera vez, es una riña. Y conforme van creciendo, van asimismo dándose
cuenta de que la vida es una lucha en la que
vence el que tiene mejor cuchillo y sabe herir
más certeramente á su contrario. Las reyertas
del hogar, los escándalos de la pulquería, los
pleitos de los ebrios, las conversaciones de familia, las admiraciones y alabanzas á los valientes del barrio, forman en tomo del niño
del pueblo una atm6sfera de odio que poco á
poco envenena su espíritu débil y turba su incipiente raz6n.

***
No es raro encontrar por las calles de la ciudad, mujeres que riñen, hombres que pelean
tumultos de borrachos coléricos, y con ellos'
acompañamientos de muchachos que lloran'
de chiquillos que corren y vociferan también'
de hombrecillos que no levantan media var;
del suelo y que ya contemplan impávidos, como si fuese un espectáculo divertido, el combate de dos fieras humanas que por una causa baladí se hieren y se matan en el paroxismo de una rabia salvaje.
Como en los niños eorios, en los nifios delincuentes hay heredismos insanos, perversidades atávicas, rencores y venganzas que han
ido pasando de generación en generación. Son
niños que estuvien..111 amamantados con bilis
y que están educándose entre la sangre y la
blasfemia.
Esos miserables cuartos de vecindad, verdaderas espeluncas, sirven de refugio á iracundas
miserias y á furias' de alimaña. Estos seres
que viven en ei vicio y ,¡e revuelcan en el sombrío y pestilente fango de la ignorancia y el
crimen, no tienen hijos, tienen cachorros. De
su existencia golpeada, fustigada, inquieta·
de sus amores primitivos, rudos, brutales sa~
len estas vidas tristes ya contaminadas po'r un
anhelo selvático de destrucción y aniquilamiento. En estos niños se reproducen todas
las bajas pasiones. En esas almitas anidan cóleras. En esos blancos templos hay buitres.

***

La riña callejera es para ellos lo que el simulacro para los militares. Tienen en sus casas, en el arroyo, en la taberna, un continuo
y eficaz aprenJizaje. Reciben diarias lecciones de los padre:;, &lt;le los amigos, &lt;le los conocidos y de los desconocidos. El mundo para.
estas criaturas no tiene más que dos formas:
el pleito en cualquier parte, en el hogar en la
vecindad, en el barrio, en la pulquerí¡, y la
cárcel, allá lejos, un caserón siniestro donde
los hombres se perfeccionan para salir más
desalmados y más bravos.
Desde antes de entrar en la escuela, suelen
estos muchachos entrar en la comisaría, y antes que el profesor, tiene que ver con ellos el
gendarme.
Oyen, y con su infantil y vivaz imaginaci6n
abultan los h.echos que se les refieren: escándalos, robos,· raterías, asesinatos. Esas conversaciones aisladas, esas confidencias canallescas,esos diálogos obscenos y cínicos son las
lecciones orales que reciben perpetuam~nte los
alumnos de la perversidad y del delito.
El medio_ q~e ~es rodea los empuja fatalmente. La imitación, natural en los recién
venidos á, la vida, los estimula. Sus juegos son

lllt MUNnO ILUS'l':ttAnO
siempre riñas más-6 menos fingidas. Buscan
defensa ó apoyo en el cuchillo real 6imaginario que suponen llevar 6 llevan en la cintura.
Resultan criminales; pero su maldad no es
una planta de generación espontánea; la delincuencia se la enseflan los padres, la aprendieron de lai:, gentes entre las cuales viven; la
respiran en el aire como un miasma.
La perversi6n colectiva colabora en esta
obra IDOJJStruosa. Los niños delincuentes son
un producto del estado social de nuestro pueblo.

EL MUNDO ILUSTRADO
que enfriaba mis manos el antepecho de la ventana.
Miro en efecto lJ_arejas alegres que se esconden tras el seto onental para beber en honor
de los poetas, en la gloria del sol trasmontan.
te.
Suaves perfumes se escapan por las mangas
de seda.
Triste de mí, c¡ue me siento sin alma y sin
defe"!sa ante el áspero viento de Occidente.. ..
El_ viento que azota los crisántemos y los marchita, asemejándolos á mi coraz6n.

VÍ UNA FLOR DE LIS.. ~.
Las playas del «mar chapálico11 !'&lt;On un refugio para cuando Re hace insufrible el peso
de la Yida monótona de la ciudad lujosa. Allí
hay chalets encantadores, acurrucados en nidos ele frondas, y mesones destartalado~ en
donde se puede esconder la vida, conversando
con labriegos y pescadores sencillos; hay hotel con verandas qne se asoman á las aguas
rumorosas, barquichuelos que corren á lo lar•
go de la playa, remados por muchachas vera11eantes, de rostros risuefio&gt;', vestidas con el
vaporoso traje de campo, del que es ÍI modo
de clásico detalle el rebozo de colorPs fuertes,
cruzado sobre el pecho. Y ~•a sea desde el balc6n del hotel, 6 desde el corredor del chalet,
ya desde las arenas de la orilla snlitaria 6 en
la punta del embarcadero-formado con barro y piedras, que el golpe de las olas lustra
y derrumban,--el panorama es tranquilo, quizá un poco melancólico, predispone á los recuerdoR, provoca á los idilios; se Riente que
por la transparencia de los ojos se asoma una
tristeza, agradable porque es inclrfinida ......
Cuando se tiene humor de c01wersar con
los pescadores, se nota. la influencia r¡ue en
ellos han ejercido las horas lentas, que pasau
en la soledad, sin más compaflía que los peces moribundos arrojados al fondo del lanch6n; sin más idea que tirar hien ele la red
para que la presa no se escape; sin n1Íls entusiasmo que el de volver á la playii verde en
que se divisa la crucecita clavarla en lo alto
del campanario. como alguien que los espera
con los brazos abiertos.
La plática es sahro,:a: apuntando á un lugar
impreciso de las aguits, dicen que allí fué la
gran cat.ástrofe que llevó tanto luto{¡ la ciudad de Occidente; hacen advertir que ('\ pequeño mar es traidor, que tan pronto sus
aguas acarician como golpean, que por laima.fianas convida al trabajo y que por las noches despierta Ít la angustia. Allá lejoR está la
mancha de la. isla del Presidio; nni;,· pocos I ugareños saben su historia..... .

el loto rojo

UNA POETISA CHINA.
La gloria de los poetas no se forma en la
China del mismo modo que en las demás naciones. Dilátase largo tiempo en formarse,
pero así resulta más justa y más duradera.
::ialvo raras excepciones en los tiempos modernos, bajo la influencia del ejemplo extranjero,
nunca se ha dado el caso de que un poeta haya tehido la osadía de juzgar dignas de la prensa sus propias poesías y de publicarlas en volumen.
Cada poeta canta en las reuniones de los
amigos y de los literatos los versos que ha
compue:sto-en el País Amarillo los versos se
cantttn siempre al compás de una melopea tradicional; y si una de las poesías tiene la aprobación de los oyentes, éstos piden al autor el
permiso de copiarla. Y así, de mano en mano,
Ja poesía va circulando entre un público siempre más numeroso, y el nombre del poeta se
difunde fácilmente, espontáneamente, como
un perfume suave.
También algunas veces el autor, por carecer
de relaciones, se dirige directamente al público. De ahí las poesías, casi siempre anónimas,
que aparecen escritas en los muros de los eclihcios públicos ó en una que otra puerta. Los
que pasan se acercan, leen, y si la poesía les
parece bella, la copian y la hacen leer á los
amigos. A poco estas poesías resultan célebres
y populares.
Con frecuencia pasa más de un siglo antes
de que un Emperador dé la orden á. una comisión &lt;le literatos para coleccionar en volumen las poesías ya consagradas por la fama.
Entre aqu~llos cuyas obras fueron así recogidas y publicadas, perduran á través de los tiempos Jos nombres de Li-Tai-Pe, Thu-Fu y elde
una poetisa: Ly-y-Hane, quien vivió bajo la
dinastía de los ::;long, en el siglo XII de nuestra era, y de quien muy poco se sabe, fuera de
lo que nos dicen sus versos, altamente sentidos y personales.
Ly-y-Hane, que es muy admirada por sus
compatriotas, discurre siempre sobre un solo
asunto: la herida incurable de su corazón, que
i;angra en la soledad. Y el amor que atlige y
consume á esta Safo del Celeste Iruperio, aparece como ignorado de quien lo inspira. Acaso
ella no tuvo nunca el valor ele revelarlo. Tampoco se lo habría permitido su condición de
mujer ni las costumbres ni las conveniencias.
« Diríase una flor enamorada de un pájaro; una
tlor que, no teniendo voz ni alas, muere exhalando su alma, perfumada de amor,,.
A su dolor, Ly-y-Hane a:socia siempre en
sus versos el ambiente en que vive, el paisaje
que la circunda, lo que ella puede ver desde
su ventana.
He aquí algunas traducciones:

.Ca fiesta de los poetas
:Niebla ligera; densas nubes, largo el día, interminable el dolor ......
El perfume está por extinguirse en la dorada quimera.
¿No es el tiempo de la hermosa fiesta de los
poetas, el tiempo que retorna siempre? Sin
duda, porque ayer, por la primera vez, sentí

Una flor se abre en la superficie del agua
profunda...... Del agua profunda .........
Tomo el sedal y lo lanzo hacia aquella flor
de las raíces profundas ...... Hacia aquella flor
de las raíces profundas.
Turb~do ha sido el misterio de la tenebrosa
~rofun1idad, ceF:a el reposo, la agitación se extiende a lo lejos. Y trato con el sedal de atraer
el loto ...... como si allí estuviese su coraz6n ... .
El s?l sobrena_;1a en la extrema orilla del cielo: palidece; extrnguese; ¡ay! se hunde en la
noche...... Se hunde en la noche.
S~bo al piso superior. Deténgome ante mi
espPJO..... ¡Ah, el rostro triste y dei"trufrlo'
El rostro triste y destruí do.
.. · ..
Las plantas rev~rdecerítn ...... ¿Cómo yo, sin
esperanza, he podido llegar hasta este día'?

J)esesperacíón
Llama, llama.! Implora, implora!
Restaña! Duerme, duerme! Llora llora! Sufre, sufre siempre!
'
Apenas llegan los días cálidos retorna la
estaci6n del frío.
'
¡Cuán penoso es vivir.!
. Dos ó tres tazas de d~bil _viiio no b~stan paia poder soportar el agrio viento matmal.
Ya los cisnes salvajes repasan el río. Hace
~ucbo tiempo que los conozco, por haberlo'!
visto pasar y vol ver (t pasar.
¡M1 corazím está cruelmente herido!

***
Los crisántemos abundan pór to&lt;laR partes
c◊-n exuberancia suntuosa.
, Pero la flor que aquí se marchita ¿quitn
a desearla? ¿No soy yo la eterna guardiana de
esta reja?
¿Ct!ándo, pues, Re extinguirá el día en la
oscuridad?
l!na lluvia sutil baña las hojas ele las paulomas.
El crepúsculo llega lentamente· la. oscuridad
cae poco á poco.
'
Al fin la noche!
Y sin e~nbargo,. nada ha cambiado para mí.
Ah, qmén pudiera-destruir para siernpre la
palabra «desesperación"!

***

"ª

*
*'*
Nada sabemos de la vida de esta poetisa: ignoramos quién fuese el objeto de su amor- no
sabemos ta.mpoco en qué circunstancias se'haya des~rr_ollado esta &lt;.!olorosa pasión; pero si
una cromca pormenorizada nos lo diJ'ese , 11,,.
,
, b
,
' 1,1-'"
ganamos a sa er mas, acerca de su vida, que
lo que nos dicen Estos versos desolados?
«Con 111. más tiema admiraci6n-dice Judit
Gautier-he descifrado los Yersos de esta noble y conmovedora poetisa; y sintiéndome dichosa de haber sido la primera ei, hacer resonar, fuera de los _confines del Celeste Imperio,
el nombre armomoso ele Ly-y-Hane,,_

Domingo 3 de Agosto de 1902.

..

A esas playas del «mar chapálico» fní ú la·
var las desilusiones de una prolo:~gada. p!lr·
manencia. en la aparatrn::a ciudad-me comen1.ó á platicar un amigo mío que es FIOiiador,porque me las imaginé solitnrias, porque creí
que el invierno habría dejado desiertos los
chalE:ts y el hotel de rumbo. Tenía ilusión &lt;le
no encontrará gente alguna que hubiera pisado las calles de la ciudad que me hastiaba.
Y en verdad que loR primeros días pasaron
á medida de mi rnluntad. Era el único lrnésped del hotel, duci10 abRoluto de la vernncla,
del c:.,medor, de la sala de billares; cantaba,
silbaba, refa á solas cuando Yenía ú Yisitarme
algún recuerdo; nadie me irn portunaba con Raludos ni conversaciones ampuloRfü,; prohibí á
la servidumbre que me dirigiera la palahrn y
fuí muy feliz, muy feliz, cuando .......
Cuando vino á. turbar todo mi contento una
mujer extraordinaria. Llegué al comedor pa.•
ra almorzar, y precisamente en la mesa en
que acostumbraba instalarme, la encontré. Su
tipo era muy acentuado como oriunda del
Norte: ojos azules muy Yivos, tez blanca, pelo
rubio en que se esconclía tal cual hilillo de
plata.
Vestía una bata roja recargada de adornos
blancos. Este traje me causó hondo malestar,
porque me revelaba que la desconocida estaba
instalada en 1,mü, hotel, y no por pocas horas.
1\-Ie alejé lo más que pude y fingí no verla;
pero no había transcurrido un cuarto de hora
cuando oí que con voz insinuante se dirigía
diciéndome en correcto espafiol:
-Caballero ....... caballero, repitió, porque
no hice caso de su primer llamamiento.
-Usted me hablaba.
-Sí, para que tenga la amabilidad de informarme respecto á la vida que aquí se lleva.
-Señora, aquí hace uno su voluntad.
-Gracias.

Creí que había terminado la conversación y
me volví :t mirar el lago.
- 1Qué hermoso es eRlo, ¿ ,·erdad?
-Bí-contesté con indiferencia.
¿Me acompafiaría á pasear usted ei-ta tarde en bote?

¡.\cliós tranquilidad!
- ...... sí la acompañaré á t1F1ted; pero .......
el lago es traidor; tan pronto RUR aguas acarician como azotan ......
-Caballero, los peligros para mí son despreciables.
-¿.Cómo, c6mo es eso? Y acerqué mi silla
á la mesa de la desconocida.
-He vivido en plena borrasca; mi historia
ha &gt;&lt;ido una tempestad desencadenada. Contaré á usted algunos rasgos ahora que Ya.rnrnos al bote.
·
·
La mujer se levantó haciéndome un saludo
con la cabeza, y salió del comedor recogiéndose
el trajP de esa manera como lo hacen laH americnnas, ¿comprendes?

***
\'eíamos á lo lejos la playa con su opulenta
vegetaci6n; parecía un adorno rle plum6n verde pega.do á la ondulosa orilla de las agua,;.
ll:l bote que nos llevaba iba á la vela y por
momentos Re perdían todos los detalles &lt;le la
costa.
11i compañera había cambiado ele traje: llevaba una riquísima bata de seda rosa, con
mangas muy anchas; sobre el pecho tenía
bordada una flor de lis.
Charlaba describiéndome la sensación 1¡ue
le producía la inmensidad líquida; veía al cielo y se abismaba siguiendo con los ojos á una
nube. :Me resolví á decirle con timidez:
-¿Y los rasgos de la historia? ........ .
-Es usted curioso.-Y agreg6 después de
una pausa, esta noche sabrá uRted lo que ha
sido mi vida.
Luego se inclinó sobre un costado de la embarcaci6n y hundi6 una mano en el agua. Iba
mojando la orla de la manga y lo advirtió.
Con ingenuo impudor recogi6 la tela hasta el
hombro y me dej6 ver un brazo escultural y
sonrosado. De pronto ~quivé mis mirada,;,
pero luego ví que no le causaban molestia y
me fijé con todo descaro.
·
Cerca del hombro tenía una mancha azul;
mi curiosidad se animó y me acerqué para ver
mejor; era una marca de tatuaje, una flor de lis.
¡:Mujer más extraordinaria ó más ........ ordinaria! pensé.
La tarde iba cayendo, y la sombra comenzaba á subir de las aguas.

ir

-Nos voh·eremoR, p·erdatl'?
,
-~o, sefi.or; pienso esperaraqu, la noclw.
-Jle c¡uedf frío. Hice !-efia al hotPro el~
que arriara la vela con esperanza de que la,;
olas nos arrastra.ra:1 á la orilla. Momentos deHpués la sombra nos invadió.
.
.
N6s habíamos quedado en s1lenc10 por a!•
gún tiempo. Empecé á pensar:. una_ flor de hs
en el hombro de una mujer mister_10sa.........
Sonreí y palpé mi traje para cemorarme de
que era á la usanza modernn; no, no ll~vaba
yo e:spac!a al cinJo, no ern. un personaJe dr
Dumas o cosa as1.
Ella rompi6 el silencio:.
.
-Si mi juventud hubiera corndo a1 lado
de mis padres, mi pasado ~ería u_n ensueñ_o y
no una pesadilla, nunca unos OJOS me ~mraran con burh ni un cerebro se perdena en
' 6 menos p~nosas. n·icen que
conjeturas mús
eRtoy enferma del alma; el mundo_ es. el que
Pstá ao-onizanclo de imbP,cili&lt;lad. :Mis OJOS han
pasad~ por todos los panoramas, _miR labios
hablan todos los idiomas; he conocido á todos
los reyes y todos los reyes han doblado su rodilla ante mí. . .....
(El botero me clió con el codo y volví los
ojos para verlo: quería reir el muy imbécil.)
-Sefi.ora-&lt;lije creyendo que me contes
tarfa la extrniia mujer ......
Por fortuna. estábamos ya en un fondo bajo, el botero saltó al agua y comenzó á impulsar el bote rumbo á la orilla. Tocamos el desembarcadero. Un hombre estaba de pie á 111
orilla dPl agua. Luego r¡ue saltamos Íl ticrr~,
se dirigió apresuradamente ÍI nosotros. Me miró con ojos coléricos y tomando á la mujer
por un brazo, la ar~astrú precipitadamente
rumbo al pueblo.
lile 'luedé sorprendido. J~sa noche fuí á conYersar con los pescadores del mes6n y me aconsejaron que abandonara yiolentamente el puehlo.
Hace un momento que \'i pasar esa «flor
rlel isada. » en u na carretela a.hierta. Parece que
,·a rumbo á Chapultepec, ¿.quieres 'lUe la busquemos?

.Cuis Frías Fernande~.
EL SUEÑO DEL JAGUAR.
Bajo los negros árboles del bosque
se entrelazan las lianas florecidas;
en el aire pesado los in¡.¡ectos
Yan y vienen, ~· en curvas infinitas
se colnmpian los pájaros brillanteR,
los monos, laR aralias amarillas.
Es allí que, siniestro y fatigado,
entre los viejos troncos de marchitas
y musgosas cortezas lentamente
el cazador de be,;tia~ se aproxírna,
frotando !':US riñones musculoso,;
con su elástica cola v las mandíbulas
entreabiertas, seclie~~'l.R, arroj1111do
ronco y breve resuello. Sorprendidas
huyen las alimañas, los lagartos
cuyas escamas en la yerba brillan,
y los reptiles en la espesa fronda
se calientan al sol del mediodía.
Es un sitio del bosque donde nunca
penetra el rojo sol, allí reclina
el jaguar su cabeza en una roca;
pasa el áspera lengua humedecida
por sus potentes manos; luego entorna
sus ojos soñolientos y dormita.
En la ilusión de sus inertes fuerza~,
hace mover su cola estremecida
batiéndose los flancos; despuéi-1 ,;uefü1.
que en medio de las verdes .v escondidas
florestas mudas, las filosas garraR,
co11 sorprendente rapidez felina,
hunde en la carne de los recios toros,
que mugiendo, en tropel se precipitan.
LECOXTE DE LtSLE.

�EL :MUNDO ILUSTRADO

Domingo 3 de Agosto de 1902.

EL :\lU~no ILUSTRADO

et cJJ'(tnistro 6e. cJJ'(ézico en . Bu6a.

LA ZIRANDA DE LA QUINTA.
Era la celad li,;onjem en que el nlnm be),p
t'll la copa ele las prin11•ras emoeiones.
Fué esto al salir de la infanda, cunndnlampos c]p luz cierran el hori1.011te ele In ,·ida.

RECEPCION SOLEMNE

El Presi,le11le de Cuba, !:Ir. Estrada Pah1~a,
ha recibi&lt;lo en arnliencia, con l'I 1·1·rcmomal
&lt;le costumhre al :--r . I ngeniero D. &lt;3ilhcrto
Crespo y :\la/tínez, primer :\linistn1, l'll'nipo•
tr.ncia rio aereditiulo por n uestro paiH ante PI
( iobicrno de la naciente República antillana.
La recepci6n , dice una co~r?-;
ponden cia de la bla, "e Yenticu
en Palacio v fu(· de lo más i-ignificati\'o. A la llegtllla &lt;lel i--r. Cn•spo y l\Iartínez, lo" artilleros cnhnn os 1·on su hamh•ra, presentan&gt;"
am:as, ,. la banda J l u11i&lt;"ipal 1·j,·cutú ci' 11 i111no l\:tya111és. l &gt;&lt;"spués de la ct•rc1110~1i:1 diplo111úti1•a
!'lalió el nuevo :\[nustro, y al llrgar frente ú la b:rndera. t'Uh:~na,
hizo ú ésta una re\"erencrn, :-1enclo salu&lt;lailo· por los marcialc:aeordes &lt;lel ll im no :--acion al Jlcxit'ano; de ese h imno, 111ús hermoso cuanto m[1s lejos tle In. patria :se m;cucha. E l sef1or Cre:-;po
permanecií, un nrnm en to en la
puerta ele Palacio, emocionndo,
c:&lt;cuchando las ,·ihrantc:;not:1s ,lel
himno p atrio.
•\. l a audiencia :súlo concurri&lt;'ron las altas pcrsonali clacl1•s de lit
polít ica, entre las que estaban io,~ecretarios &lt;le l)e.o;pach o, el Ayudante del Presidente y el &lt;lel .J efo
ele la.,; fuerzas, el Te,;orero C:encral el Prei-ide ntc y el Fiscal ¡Jcl
T ribunal i--upremo. PI Yiceprr,;id ente de la Rep ública, el .\.lcalde
:Mu nicipal, Reetor 1lP la UúiYersida d (tobernador Ci"il, 1'resi&lt;lente d~ la .\.u1liencia, .Jefe de las Fuerzas, Pre·
sident e d el ~enaclo, Pre:;iden tc &lt;le la A1~1demia de Ciencias, Director !le PenaJr.:-:, y algunos 8enadores y Hepre~ent:111te~.
. .
Despu és de la ceremorna, el ~r. ~hm:stro
fué present:ldO por el Pr~sidcntc Estra~a P:~1nui á ca&lt;la uno de los citados persomtJe:,;. hn
la tar&lt;le' el scilor l're:spo,
ilcompafüulo
.
, . . del,
Címsul seflor l'alonnno , cstm·o a v1s1t:Lr a
cada uno de los Secretarios de Despacho, con-

\trri&lt;'ultura :-eflor 1\·rry, quien ll' hiw 111úl.ti "ples pn•!.(untas
'
' ·
.in t en•s;UH
' 1os&lt;·
'sobn· ~l t•x1t'o,
por n m•~tro ptiís.
],&lt;1:- discur,-o,- eambia,los entre PI H&lt;•pn·:-&lt;•ntante &lt;l&lt;· ~lí-xico y el :-;r. Estrnda l'nl n ia, ¡•,-tu\"Íerun llt•nos de afeduo,;:i:- frn,-;e,- para los dos
paí:::es, unidos de hoy. en ¡JeJanle,
no súlo por la c011rnnHlail d1• su
I1•11"ua y de su origen, sino ·tami,i(.~ po;· su:- in:;tituciune,; y tt&gt;ndrnl'ia,.;.

0

LA PB~:m:.a.VEBA..
t;"n &lt;lía se me ocnrriú-preYalido &lt;lcl perm iso superior de &lt;tue &lt;lisfrutaha 1h• inquirir
cuanto en µann me Yiniera- recorrer el !'ala•
cio de las fü,tal'ion es, c¡ue se l e,·anta e11 una
d e las regione:; mús agrndable:s del país ,le la
Imaginaciún.
Satisfice mi &lt;"t1riosi&lt;l1t&lt;l; pude contemplar ele
cerca las hahit:H:ioncs lujosas y tapizadns dt•
tri plealfom bra del In"'.ierno.•\. mi _sabor examin{ los janline!&lt; muranlloso,-, culnertos de flo- ·
res y frutos por los que pasea el \'ernno 1•n un
tmJé que n~&lt;la tiene que envidi:n. :, nuestro
p rogenitor ,\.dán, como no Kea la h~Ja &lt;~e parrn.
Me exta.o;ié bmm rato ante las halnt'lc1ones coq uetue~ai-_ del Otoño, y tra.h(&gt; c_~n ,•er:4aci~n ,c·on
el propio mterc:-;ido, com·en-ac10n ,ql!P qu~za algún &lt;lía rt•,·elarc en forma. &lt;le vend11·a «111tNview.»
Iba á salir ,·a 1lel Palado de las Estacion es satisfech;, f instruíclo, en lo que !'ahl',
cua'ndo :-;e me ocurriú preguntar á mi amahlt•
cicerone por la Primavera.
-?\o la he hecho pasar, porque nclualnwnte está la pobre muy atareada~- ten1n &lt;[Ue h !'S·
torbemos.
-¿,En ¡¡ué sr m·upa Psa i;rflnra·?- pn•gunl&lt;'·
asombrado.
-¿,Olvida uste&lt;l acaHo que dentro tlr bren·s
¡Jías ha de i,alir [1 1•¡,rena.
•
-Es yerthul; p&lt;•ro 110 quiero de;;aproYcdiar

º***
l'na corta distancia nos ,.;epnraha de Gruapan, ñ donde por priníern ,•ez se dirigínn 'mi,¡,nsos.
C:~1:iinaha apr~s\~raclo, ·11e~111 ya mi ima~in11c10n ch• Jo¡; p:nsnJe¡.; maranllo:-os que se hahrían de &lt;le::-arrollnr ú 111i Yistn. en múgico ealeiclmwopio.
Ya &lt;',-cncha:,a t·I mnrnH1rio ele tnntos mann11tialt•s y l'l moníitono, p&lt;'rO imp011ente zmn•
!&gt;ar clP las l'a,-1·adas; ya miral,n lo:- úrbol1•s cunpcl~1s el&lt;' sahro:;as frntns y las flores ele inlinitn
,·:11wclad 1 J\ll' lapizan &lt;·1 stwlo, y YeÍa los rojos
Íl'&lt;"hos de )a,; ca:-as clP,-tnc:1rs1• :-ohr~ !,¡., Yerdi•s
Y l'slwl~os Jl, at:!narcs lllC'cidos por el viento.
«¡,\ )11 e:&lt;ta l n111p:m!» Pxcla111í, í1 mi lado
u_na \'01. cuyo_ c•co, ;"ª mu_v lc•jano, resuena
:;1emprc en llll cornzon.
. En :·ano. s&lt;' dilatnli:m lns pupilaR de mi:s
ºJº"; l na lllllll'lha l'nrtina dr Colh,je me i111pcclia IIP~ar l'Oll la mirada hasta el edt:n flori'.lo. Hal~m algo l'OIIIO ~ma~c•l\'a olN·urn qne se
mterpoma llc•na clt• IIIH-teno,-a maj&lt;&gt;:&lt;t:1d.
«Co!1tt&gt;mpln &lt;'S&lt;' úrhol Honú ilP nueYo la
arn1&lt;&gt;l)lº"ª \'OZ _&lt;l&lt;' 111i p:ulre:-lus clías que Jo
han ,·,sto l'rgmrst• ,-ohrp la tierra, son at'a,-o
tanto: &lt;:01110 las hoj:i" que lo euhren. •
. .\ton1to clctm·e el paso para medir con 111i
\"l~tn aquPI l;(iirante &lt;le la Ycgetaciún, que 111e
había p:ir¡•~ulo un hoi-que enl&lt;&gt;ro..\c¡uella in111ensa rortrna qne nH• irnpedíaclivit-:ará t·ru:1pan, aqlwlla "cl\'a obst·urn que ocultaba el
lianorama, no &lt;"nLII, en eft:cto, mús que. nn solo
arhol, orgullo cfo la c·reaeiún!
¡ Era la «ziranda,1 ele la Quinta!

El sefwr lngPnicrn Crc:;¡,o y
~Iartínez cm•nt:1 1·n su nl,0110 los
111ús l1&lt;n1ro~o,- antc-ecclP11l1•s : l' n )Ií•
xil'o cll':-cmpcflú por alµ(m til·lll·
po la ~ub,;ccretaría dr Fomento.
rnpt[1nclose la e,;tinuwiím de cuantos lo trataron, por ,;u cnrúd&lt;'r
afable. espíritu c·o1wilindor _\' r&lt;•e·•
titml d1• mira,-. ,\ la mnerl&lt;• 1lt· D.
,\ncln'·!&lt; Clemente \'úupwz, &lt;·1 anti.,uo Cún,-ul &lt; ieneral de J [fxiro
e,~ l 'uha, fuí• nombrado para i;ul,stiluirlo, y rn ese nuc,·o 1•1wargo
trabajó sin de,-l':rnso para fortnlt&gt;•
cer las reln!'io1w,; nwrcantileH existenlt•,; entre nue,;tro ¡,ab y la 1'1•rla ele las .\.ntillas.
En e,;te senti&lt;lo, nuestro paí,.;
le µehe mu&lt;"ho.
Por lo demús, el primer Ministro de )léxil'o en l 'nha p,; generalmente estimado l'n la I sin, &lt;¡U&lt;' ·
c·onsidem como su ¡;pgunda patria.
Prueba muy clara dP esto ~on lo,.; elogios t'0ll
que la prensa de la Habau:1 1•11alteciú los mí-ritos del estimable diplomatico, al dar cm•nta de su solemne recepción por l·l &lt;;obierno Cubano.

..

.

SR. ING. GILBERTO CRESPO Y MARTINEZ.

versando a.mistos:L y cariñosamente con ea,la
uno el&lt;· ellos; sohre· todo con 1°1 St•cretario ,h·

ocaisún tan oportuna. Le rnego m&lt;· llern ú presencia de la l'rin1a\'era.
Echamos :'1 andar, y por el camino mi amable guía m&lt;' dijo:
Paréceme que se ha dt• arrepentir uste&lt;I de
su c-nriosidad.
- ¿,Por qu{·"?
-Pon1ue ya sabe ust&lt;·cl que analizando de
cerc-a las cos:u;, 1,;p pierden muchas ilusione,-.
- ¡Bah!
he Yisto acaso mil veces los
1•ncantos de la primavera? ¿,Querrá u¡.;ted hacerme creer 1¡uc la realidad no superar{\ {l la
ilusi6n'?
)li guía murmuró unas palabra:- qu&lt;: sin eluda le sugería su mal humor y, de pronto, :&lt;l'·
iialando Ull!\ puerta, me dijo:
-Puede usted pasar; ahí Pst.á la Primavera.
Penetré en una habit:1eión mús pnfum:ula
c¡ue tien&lt;la. de peluquero.
Hcntatla. en un diván , con un pincclito Pn l:t
mano iz,¡uic•rda y una borla de &lt;larsc• poho en
la derecha, estaba una viejecita, llenn la nm1
di' afeites y el t·uerpo de alifafei-.
- J&gt;ispenHe usted, seilora, dijt• dPspu&lt;~s ele
haberla examinado; sin duda nu• l'&lt;¡UiYoqu&lt;'·.
- ¿.l'or quifn pn·gunta"?
- Desea.ha ver{¡ la !'ci1orila Prima,·era, Y. . •
- ~cr\'Ídora ele u,,-trcl, cont,•stú la bruja. ti1w-.
dé de pie&lt;lra. Ella &lt;¡ue \'iÍI mi a,;mnhro, soltÍI
una c-arcajada y dijo:
- Ya, ya comprundo! Pero imagine u:;led,
hombre de Dio,-, qnc c-uento yn mucho,; .s iglos
de existencia, y que la juventud no dura cter-

.

***

1&gt;_ehajo d~ ~lla r!'ina si1:n1prc la :-01ubrn. con~·crtHla &lt;'11 t~mel,las, cle tal ¡.;uerte. qtu• 1w deJan ,k~('ubr:r el tronl'o qu&lt;', 1·01110 E&gt;i cimiento
el&lt;&gt; una torn•, soporta la &lt;':-tu penda 1¡10Ie de

----- -

Y&lt;'nlura: janiús han pe1wtra&lt;lo por sus rama;;
el du(c¡• centellt·o'tlt• las 1•stn•lln,;, la argentada
rlaridacl de la luna, los elhwios del astro re,·
,h·l clía!
·
El cielo-.\guanda, » como le dicen pol'ticarnente los ,qmrépecha »-l'ir\'e de ca¡wlo con :--u l'ristal
purísimo ú la nncha
fronda. al tallo cn•
Jo,-al, :í la:-; nlHlosas
raíce;;, r¡u&lt;', éomo
hrazo,- clPI ri-c¡uelctn
dr 1111 titún, agnrran
al :-ut&gt;lo en una exkn,-iún l'nnsic!Prahll'.

3° de

Agosto de 1902.

En política, la inconstancia t•s una opinión :
e:-; la de todos los hombre¡.; de negocios. -R.,m·,-sox.
La caridad obligatoria CH el cur:-;o forzado de
la nwndiciclad.-vALTOt:R.

**,:·
E"

IJll&lt;' e•n
tie111 pos anti~uos,
la tribu cntna ,1u;,
¡,ohlal,a á l "rna¡,an
iha allí. :'1 :a hora
&lt;'n que,;¡ i-;ol l':,;lá Pn
·d (·enit, ú rendir
e·ulto al geni,, dc• la
norhe!
¡( 'uúntas ,·&lt;'ces 1111
&lt;-jí•rcito &lt;le Yalien!t•s tarascos 1h•:&lt;&lt;':lll"ªría de :;u¡.; fatigas
tlehajo ele aquclla
cleliciosa hín·edn!
¡C'uúnt~s_,·l·cc,- yo rni,-mo \"Í &lt;·n lo,; &lt;lías ele
nuestras &lt;'(ll&lt;':\H ludias ú un c-;cuadrún con1•
J~ldo ele guerrili&lt;•ros oculto 1·11 a, 11wlla oliscurnlacl, pro11to Ít can con10 el ran1 soltrf' t•l
l'riemigo atrinl'hcraelo en lTruapanº!
¡Y c·uúnt.11,; c•sr. recinto ~omlirío ,. místico se
ha tr0&lt;·ado en templo ,lel rlios dc• los idilio:-'.
f:1111:1

.

¡Q~1í· h~rmosa, q~ie imponente ~- qu{, llrna
clr_nrn-tenos l'."' la ;manda ele la Quinta!

Eut·.\trno Hnz.

nn.mente. Como todai-, hu, co,-as, &lt;•:;toy i-mjeta
:1 ca111l&gt;im:, ~- en 111í, romo en todo, la ilusión
de los demás es lo que me pn•st:t 1•ncai1tos.
Y al decir 1·sto, "onriú y su ,-omi:a:a resuití,
honible muec·a d&lt;' ,;u hota desdentada.
:--o q uise Yer ni oir niús. Y clesde entontes
miro con lle:-wonfianza los encantos de la !'rima ,·c•ra.

***

;."º

SALOMÉ.
B:.ul:t :;obre el marmí,reo ¡,a,·imentn
y su forml\ impeta hh· 1wrcgrina
1•n una ll'Ye on,lula&lt;·ií,n felina
puehla &lt;le aromas l'i clonni,lo yi,•nto.

••

Entorna la, pupilas sofladoras,
su caht'll&lt;'f:t fú lgid1t d1·"·lta;
y &lt;'11 la gl oria inmortal &lt;le· i-11 l1t•lll'za
Y&lt;· al lPrminar sus 1lanza::- tentaduras
una fuente de hruilida ¡,lata
dPl H:rntista la pt1licla &lt;':tl)(•1~1.

&lt;'ll

. . ~·-·

UN RECUERDO .
[ Traducción de Loopoldo D ia• ]

Eu..\ miraha fijamente el suelo.
En el hondo silencio los imtnntf's
abi~mos eran ele dolor y duelo.
¡Oh_, ~í po~ siempre juntos, anhelantes,
un 1mprev1sto golpe nos hiriera!
'Lentnrncnte cla,·úme "US brillante:-;
ojo;;..\ un miro su conn1lsa boca
hahlúndome palabras, \' e,·ocando
una rojiz:t"_llaga, &lt;1ue s:ingrando.
pareee que salpica á quien la toca.
(; ,\BHIEL D' .\X~V:\ZlO.

Lo ,;obrcnalural dt&gt; ho_r, pur.1h• sl'I' lo naturnl de mafüma.-.JE.\'.\ H.urn,\.S.
Em·idiar 1•,; &lt;l1·s&lt;·enJ.,r. - .Tm,E,- llll'.\ltll.

Florece &lt;le pasiún su moYimi(•ntn,
,-;onríe de p lat·er su faz clivina,
y su trúgiro ps¡,írtu ilumitn
Pi fulgor &lt;11· un rl'lúmpa~o :-,mgri L•nto.

Domingo

!-l,ly_ARJ;;S PI NTQRE~COS,-TeziytJfo,

�Domingo 3 de Agosto de 1902.

flrfisfas jóvenes.~----.Joven y consagrada por completo al estudio del piano, Artemisa Eliwnrlo :-urge Pn la actualidad como una risueiia promei-a del arte.
En esta pianista y compositora se reúnen &lt;lotes ,·aliosisímas, como son la per!'everaricia, la
modestia, el buen gusto y, antes que todas, el acendrado empeño por el triunfo netamente ar~
tístico, sin mezcla de atribÜtos que en algo pue&lt;lan deslucirlo, pues Artemisa ni ha pensado 111
piensa dedicarse {t la euseñanza para medrar con ella.
, .
.
Desde los primeros años de su infancia, nuestrn hermosa artista comenzó, ron ex_1to enndiablt&gt;, los estudios de piano y composición: aquéllos ,lirigidos por .Julio ;\forales y .Julto lttHtrte y los últimos al lado del notable maestro D. :\Ielesio :\forales.
' Terminados ambos, Artemisa se hnz6 á la vicia clel concertista y en ella continúa recogiendo
aplausos _v formanclo, poco á poro, la iomarce!'ihle corona de laureles que en tiempo no lejano
ha de ceñ,r.
El teatro del Conservatorio, la Sala Wágner, el «Círculo Católicon de Puehla y otros centros donde el arte se reftÍgia, atestiguan los legítimos éxitos que Artemisa ha conquistado en
sus audiciones.
Como compositora ha revelado poseer valiosas dotes de ternura y de sentimentalismo m11rcadamente religiosos, con insinuaciones de sabor simbólico, y de ello dan clara n1nestra sus
ocFugas» y sus «Cánones.»
Ho1uamos hoy nuei;tras columnas public,indo el retrato de la joven y bella pianista mexicana, que ha. logrado colocarse, en temprana edad, á una envidiable altura de conocimiento;;
y reputación.

Domingo 3 de Agosto de 1902.

RT. MUNDO TLUSTRADO

RL MUNDO ILUSTRADO

Rl incendio del Teatro Princí¡al
EN PUEBLA

ocEl Imparcial» ha da&lt;lo cuenta pormenorizada del terrible incendio ocurrido en el Teatro Principal de Puebla en las primeras horas
del último lunes, y que tanta sern,ación produjo en aquella &lt;:iudad.
Las proporciones del siniestro fueron tales,
que no hay, en la capital del vecino Estado,
memorias ele un aeontecimiento semejante:
todo el edificio quedó reducido á cenizas y escombros en unos momentos, perdiéndose con
la completa destrncción de los archivoR de la
Compañía de Zarzuela que en él trabajaba y de
los guardarropas, el patrimonio ele muchas
familias,qne han quedado reflncidas á la miseria.

***
Xo f-ie f'abc á punto fijo cuál fué la causa
determinante del siniestro: se decía primero,
que la fusión de un aJ11m bre de la luz eléctrica hizo que el fuego invadiera poco á poco el
teatro; pero fué desechada esta versión como
inverosímil, debido á que el circuito se apaga
á la una de la mañana y el incendio se declaró

EL TEATRO ARDIENDO.

horas después. Se considera como probable
que el fuego tuvo origen en el departamento
de los coros. Esta versión se funda en que,
por la falta de la luz incandescente á la hora
en que los artistas abandonaban el teatro para
dirigirse á sus habitaciones, muchos hicieron
uso de velas,y en que no es remoto que alguna de éstas quedara encendida en los cuartos.
Las autoridades no aceptan tampoco esta versión, en vista de que el fuego i;,e declaró por
distintos puntos á la vez.

***

La imaginación popular se ha dado vuelo
discurriendo sobre las causas posibles del siniestro, y no ha faltado quien lo atribuya al
diablo.
Nuestras ilustraciones dan perfecta idea de
la magnitud del incendio, que represenh para los propietarios de.l teatro una pérdida com- '
pleta.

Hay en las jóvenes adorables pudores: te_
men dejarse adivinar los secretos que tienen,
y guardan cuidadosamente cerrado el libro en
que no hay nada escrito.--G. M. VALTOUR.
Las mujeres, eü su mayor parte, no nos
a,man: no eligen á un ~ombre porque le amen,
sino porque desean ser amadas por él. KARR.
• #t '

DOS SONETOS
LOS PAJAROS
En los huertos desiertos de turcos v alhanesef\
los pardos ruiseñoreR sus arnore:- mm'.mullan,
en tanto que las tórtolas 8e acarician y arrullan
en las rígidas copas de los yerto,; ciprefles.
En las dormidas naves se posan las gaviota:;
á de~pedir del día las ~xánimes luce&gt;',
v en torno ele las Siete Torres los avestruces
van midiendo á zancadas los campos rnmeliok-i,i;,.
Do el arte muestra ruinas y primavera galas,
se oye trinar cadente, se oye batir de alas,
más que la cauta orquesta del céfiro 8Uaves;
Y al caer de la tarde y al despuntar del dfa,
ociosa como un hijo de Agar la fantasía,
por_el espacio inmenso vaga en pos de las aves.

NARGHILE
En rnga8 reflexiones el fumador se abisma,
en un C'afé del muelle. viendo el sol que se pone.
y en el cristal del límpido narghilé descompone
al:1nu-tir, los matices policromos del prisma.
Orla blanco turbante 1&lt;u faz de tintfs rojos
y del «tornbekii&gt; envuelto en la humareda densa,
¿.cómo acertar que siente, ni presumir que piensa
á través de las turbias pupilas de sus ojos?
¿Es tal vez un satélite de la Joven Turquía,
un~fanátíco ulema ó u:i miserable espía,
que recompensa pródigo el imperial erario?
¿Saborea Husiones ó le amarga el estío?
Ni él lo sabe; y á solas, en medio del gentío
con el ~umo celebra s~ coloquio diario.

Fotograffaa tomadas expresamente para "El Mundo Ilustrado".
ANTONIO m,; ZAYAS.

�Domingo 3 de Agosto de 1!)02.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILU8TRADO

Domingo 3 de Agosto de 1902.
el Sr. Mayor Escandón, han sido. objeto de
i:iumero sas felicit~ciones de sus amigos y com})aiieros•

SAN A NGEL

Las fiestas En~San Angel

"

La expof'irión de planta", flores y fruta¡;; wrificada el último domingo en Ran Angel, ha
sido, sin duda, la nota más Raliente de lastradicionales fiestas del Carmen.
Se escogió como local para la exposición
el lado norte del jardín de San .Jacinto, dividiéndose el certamen en tres secciones: la primera, que era la &lt;le las plantar;:, se encontraba
cerca de la entra&lt;la; la segunda, de fruL'lr&lt;, 1&lt;eg uía á la portad a q ne daba aeceso al jardin, y
la tercera, de flores, ocupaha una de las calles que desembocan en el kiosco central.
La sec&lt;'ión ele planuis tPnía en pri mer t?rrnino un lote que representaba un pequefio
jardín. Entre las plantas que figuraron e11 él,
se er.co11trahan ejemplareR de cloradendro notarlaha.liaR, gl usineas, begonins de dahalias y
horknsia~.
Seguían &lt;kspués otros lotri::, de cfüitintos expo~itores, en que podían Yerse las plan1as má;;
raras for mando caprichor-os grupos y un conjunto que ofrecía el mejor golpe de vista.
En cuan to á los pn&lt;'8tos de frnws, llamaron
tnmhi én la aten ción por lo va riado del contingente exhihido y la riqueza de los ejemplareR.
La sección de flores fué muy interernnte:
entre las pieza~ que se ex h ibían figuraban un
«hote de pes&lt;'adores,&gt;, que era una obra de ar' t&lt;&gt;, una «jitrdineht,» un «laurel,, _v una "c~trclla», trabajadas con el mejor gusto.
Duran te toda la F:xposición, la banda de la.
Escuela ~iwional de Ci &lt;')!OS ejecutó Yarias pi&lt;•zas, instalándose en el pabellón qu e pa ra la
apertura s.i le,·antó en el recinto de la kermesse.
La entrnda fué entcrnmPnte lihre;_v para evitar desórdener- y atro¡wllami cnlos, por u11O de
los extremos del janlín i;e Pntraba y por las
t ref&lt; er-quinas restantes se :;:alía.
El acto de apertura, verificado en la n a"iana, r-e vió muy concurrido. Por la tarde buho
una a.nimada kermer&lt;~e e n que tomaron parle
las fami lias mns distinguidas.
Para hoy estahn anuncia&lt;h la distribución
de rpcompen&gt;as á los expositorei::, conforme al
dictamen del jurado cnlificador, que integran
Iris Rritas. Teresa Glisson, Dolores Cortina.
V értiz, María Rangel y .Anila y Carmen Zu1,iría.

EL ESTADO MAY!JRDRL SR. PRESIDEHE.
l,ln ~r1,1pg lle 11cñoritas.

.

• 1

-

. _.;,:- , • .,, ~~ cxhibl&lt;;l~n d,e plantt~i .·:

L.otc de frut~11

'..: ;·"'t~~',\ ·

.l.Jni

, El Jurado c¡ilifi~ador,

plCZJ floral, :,:,-.. ,l

'

.', ..

,;,;;,:;it.'ii:;:¡~, . ·,.

1:

i\ota recibidn. ·eon ,aplaui-io ('ll Jo,-: CÍr&lt;'ulos
militares ha sido el ascensc,, ú TenientP Coro•
ne!, del Sr. :!\Iayor Félix Dfaz, tlUe por algún

tiempo desempef1ú el cargo de .Jefe interino
del :b;sLndo ~l ayor c]p] Sr. Prer-iclente &lt;lt la República. m Sr. Capitán Primero, .A_yudantc,
D . Pablo Escandón, fné agraciado igualllH.'nü•, ('Oll el d&lt;•spacho de ::\Iayor; :· en virtud dt• haber feneciao el plazo de la liceneia
que tenía. ('on.:edida, ha vuelto á haceri-e c,ngo de su p uesto de .Jefe del miRmo Estado
Mayor, el 8r. Coronel Fenrnnclo González.
Tanto el Sr. Teniente Coronel Díaz rnn1O

J

Sr. M ayor Pablo Escand ón.

EL ESPÍRITU LIBRE.
Xuestras conviccion&lt;'s m:is elevadas deben
parecer in:c:en~at&lt;'ces y aun crímenes á. la&gt;'
inteligencia,- de aquellos que no ei::tán preparados ó que no ~on capares. El exoterismo y
el e~oterismo, tan en U:-0 entre los i 11dios, los
µ-riegos, los pE'rr-as y los rnn~ulmnnP¡:, y dondequiera qn&lt;' hay jerarquía y no igualdad, no
se diHting11e11 por que el filó1-ofo exotérico wa
IM cosas ~xteriormente, i:;in juzga.rlai&gt;, ni estimarlas 111 pc•netrarlas; lo ei:;encial es que las
,·e de bajo en alto, mientras q11e el esóterico
las \'e jDE ALTO gN EA.JO!
Ha_v alturas en el alma de,:cle las cuales la
tragedia mir-nm cle~a dr parecer tragr&lt;lia; y :;:i
iodo el mal drl nm,·er,:o 1-'C concentrara en un
, olo mal, ¿.qnifn osaría de&lt;'iclir si la vista de
&lt;&gt;~Je mal pr'?du~irín nt"cesnriamente Ja compas10n y ,lu plic:i na clP &lt;&gt;~te modo Pl mal mismo?
. ..... Lo que sin·e den limf'nto y fortaleza á loihornhrcR superiorP:-, &lt;lehP- 1-er casi un veneno
pnra los ho111 hrrs i nferioref:, que Ron de una
el'lpeeic m11v difrrl'lltl'. LnR virtudeR de un
hom hre orclina río i n&lt;I icarían tal vez en el filóeofo flaqueza_s _v :·i?ios, y rs posible que un
homhrr de d1~J&gt;OR1&lt;·10•1es snperiores, si degP-nera :' se arrm11n., l l&lt;·rru&lt;· {1 posrer por esto mismo, en el mnnclo infe rior (•11 que ha. caído, l~s
cualidad&lt;'R de un santo.
Libro¡.; hay qne tif'n1,11 vnlor im·er~o, i-egún
(JllQ los IC'a un alma i:-u¡ wriut' ,. furrte ó un n.1mn. inferior .v débil; ('11 rl prii'1wr &lt;'fli&lt;O ;.on hernl&lt;lo8 que aun1entn_n 1n hnin1r:i &lt;le los lml\·oi::;
en el ~rgnn&lt;lo i-:on hhr'.&gt;s 1-'edu&lt;'!Or&lt;'f-&lt;, corruptores, d1soh·er1ter&lt;. Los libros que ú todo el mm ido l(lll't:111, t-on libros qur Rit&gt;mpn• huPlen mal:
el olor de la ple he se IE's ad hirre. , Donde la
plebe_come y bebe, :' tamhifn &lt;loncle venern,
har Rlempre mal olor.

..
~r.

Teniente Coronel F~llx Día;,

l"1,µ1m1m .\'rnTr.;;rm:,

�Domingo 3 de Agosto de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA. LEGA.ClÓN DEL PERÚ
A raíz de la reunión de la segunda Conferencia Internarional Americana, el gobierno
del Perú comisionó al distinguido juriscowmlto D. Yíctor ::\I. Maurtua para que, con el carácter de cónsul general de aquella República
en nuestro país, estudiara la mejor manera de
establecer entre los dos países una corriente
de francas y sólidas relaciones.
El Sr. Maurtua se dedicó con todo empeño
al cumplimiento de su encargo, y poco tiemJ.io
después quedó establecida en .México la Legación del Perú, figurando como jefe de ella el
Dr. D. Manuel Alvarez Calderón, ministro
pleuipotenciario acreditado cerca del gobierno
de Wáshington por la misma República.
En ausen cia del :-;r. Ah·arez Cal&lt;lerón, quedó al frente de la Legación el Sr. )Iaurtua, estableciéndose las oficinas respectivas en el número 3 de la 11.t calle de la Industria. El edificio está decorado á todo lujo.
Para dar una iden de la s untuosidad de esa
residencia, publicamos algunas fotografías tomadas expresamente para nuestro semanario,
en los momentos 1•11 que allí se celebraba. el
28 del pasado, el aniversario de la Independencia del Perú, con un magnífico banquet«•.
Los invitados á esta fiesta fueron los Señores Coronel Francisco Orla, )Iinistro de Gua-

y á través de la noche se adelanta.Confiar podemos en su lnz benigna
tJUe ha ele llevarnos á i-egura playa.ronfiar debemos en su luz tranquila
que, á trav~s de la noche, al cielo arnnza!"

Y de Psiqué Yenciendo los terrores,
tomó á su pecho la perdida calma,
v la induje, wnciendo i-u tristeza,
~-en&lt;'iendo ,;us temorei-; y hesándola,
[1 i,;eguir hasta e I fin- cuando &lt;le pronto,
ele la avenirla al fin- 11ue,:tra mirada
detúrnse en la puerta de una tumba,
la puerta de una tumha legendaria:
;.Q11e hay escrito-la dije,-qué hay escrito
de esa tumba en la puerta, dulce herinana?
"l.:Jalume!. .. l:la.lume! ... ella repuso;
"tu perdida Ulalume idolatrada!. ..... "

LEGACION DEL PERU ,-EI Comedor.

El patio de la Legación.

ULALUME.

NOCTURNO.

1
• .
L__,
-

¡-

Forjé el ideal más bello de poesía:
De patria, amor y fe;
Y junto á tu calada celosía,
De amor me moriré.
¿Quién en el mundo me dará consuelo
Para sufrir y amar?
~Ie otorgará la compasión del cielo
La Virgen de Kevlaar.
Como el soldado la sangrienta lanza,
Del pecho en mi aflicción,
Arrancaré este amor sin esperanza:
¡No ti«&gt;nes corazón!
Mísero amante, nítida camelia.
Que floreció en abri l,
No habrá de ser la enamorada Ofelia,
Margarita gentil.
¿,Que importa la ilusión desrnnecida,
Que se rompa el laúd,
Y de este suéño despertar sin vida
En el frío ataúd?

Detalle del Salón de Recepciones.

tema.la; Sr. Encargado de Kegocios &lt;le Espafüi; (+Pneral D. Rafael Reyes, de Colombia;
Lic. D . .Tosé López Portillo y Rojas, Lic. Balhino Dávalos, D. Pedro Snntacilta, Ingeuiero
D. Fiacro Quijano, D. Enrique 1Iillan, clis
tinguid.9 peruano, é Ingeniero D. Luis González Obregón.
El Hr. 1\faurtua atendió á los in vitados con
la ma.vor cortesía y los hizo pasar á la elegante sala de recepción, que He encuentm al fo11do del chalet.

El cielo estaba gris, mustias las hojas,
encogidas las hojas y abrasadas.
Era, del solitario mes de octubre,
noche sombría, en época lejana,
próximo al lago d e Auber, en la obscura
tierra de \Yeir, brumosa y encantadajunto al ciénago de Auher, en la triste
región de \Veir, vam pírica y extraña.
Por la inmensa avenida silenciosa
de cipreses titánicos, vagaba_por la inmensa aven ida de cipreses,
rngaba junto con Psiqué, mi alma,
cuando mi corazón era volcánico
romo los ríos de encendida lavacomo los ríos de encendida escoria
que su corriente sulfurosa ar rastran,
v de la cumbre del Yanek descienden
allá del Polo en la regió11 heladaque gemebundos, del Yanek descienden
del 'Polo Norte en la región ingrata.
Nuestro diálogo fué breve y tranqu ilo,
graYes fueron también nue;;tras palabrasmás quedó el pensamiento adormecido.
y la memoria soñolienta y lánguida.
Que era noche de octubre no advertimos.(¡Ah! noche de las noches ... Xocheinfausta! )
ni el triste lago de Auber recordamos.(Annque, en otro momento, ?asta él llegara. )
Xi el t riste lago d e Auhcr, 111 la ohscum
región de \r eir, Yampirica y extraña.
Y mientras que la noehe envejecía,
anunciaban loi-; astros la mañana,
~. augnraha el cuadrante su venidafin de la arboleda solí ta ria
fulgor opaco .,· nebuloso vimo1&lt;, .
del que surgió la mcdiit luna n1ág1ca-l:i, luna de Astarté, con doble cuerno,
con clohlc cuerno dialllantino _r chno.
Y

ni

El decorado ele esta 1-1ala es estilo Luis XYJ,

y d mobiliario de lo más artístico.
A la una)' media los invitadoti pasaron al
comedor. La mesa estaba a&lt;lornnda con multitud de flores y ofrecía el mejor golpe de Yii-:ta. Hohre el aparador se encontraban uno de
Jo,; n1ejore¡.¡ rdrntm: del Benemérito .Juárez y
alguna,; piezas d(' la rnjilla del llamado 1~111perador )litximiliano.
l're,;idicron la c-on1itla los cction•s Coronel
Orla y Dr. :'lfnurtna y durante ella reinó la
111ás franm animación. ,\ h horn, del c..1.mpahña se brin&lt;lú por el P erú, por su Presiclente y
por el tlistinguiclo representante ele aquel
país.
Terminado el ha1H1uete, los concurrentes pasaron de nuevo al sal6n de recepciones, en
donde we sirvió el café.

Domingo 3 de Agosto de 1902.

"Ru ~&lt;la á tran~s &lt;le un éter rle Rnspiro:::
y es--&lt;lije- mns ardiente, rnú~ que Diana.-

El llanto ,·i6 correr por las mejillas
don de rl gusano, sin morir, se arrastra
por moi-trnrnos In ruta de los cielo,;la paz Lctt1•a ele los cielos, marcha:
la!'! estrellas &lt;l!:'I León ha tra1-1pat-:ado la gnaricla del León dejú á i-u t•spalclay á despecho del León brillan sus ojos
y el amor r!'\'erhera en su mirada. ' '

Despacho del señor Maurtua.

)la~ Psiqu~ elijo lrvantanclo el índice:
" Tiene aquel astro palidez extrañ.a,hondo recelo inspírame... :¡alejémonos!

Huy:u11os pronto de su luz nefa¡;;ta!
Oh! volemos? .... volemm;" .-Y en el polYo
rozaron los extremos de sus ala.&lt;:y me hahló, de terror estremecida,
y en el polvo caer dejó sus alas.Sollozó con angustia tristemente
arrastrando las plumas de sus alas.
"¡Delirios son!-le respondí. - Sigamos
á traYéR de esta luz trémula v diáfana!
Su esplendor !-libilino está ir1:adiando
ií un tiempo la Belleza y la Esperanza!
)lira! El camino de los cielos buf:ca,

MONUIINTO ALA JIPEBATBJZ ISABEL.
Hace poco se inauguró en 1lontreux (Ruiza) el monumento erigido por subsrripc-ión
pública á la Emperatriz Isabel de Austria.
Cuando ocurrió rl
repugnante crimen &lt;¡ne
arrebató la vida á la
Emperatriz, se pensó
en dedicarla un perdurable recuercoen ac¡uello~ lugares dond e «&gt;n
repetidas temporadas
había pai-:ado los último!'! clías felices de su
exü,tencia. Parti ó la
iniciativa de una diHti11p;uifla dama inglesa,
y no solamente los hahit.antes de )Iontreux,
sino los de otras part!'s
ele Suiza v los extranjeros, cooperaron al
pensamiento.
El monumento fu{,
encomendado al escultor :-;trizo .\ ntonio
Chiattonc, que ha acer
taclo ÍI repre~entar en "t&gt;I
111úrn10I de Carrara las
faedoneH de la Emperatriz con la exprfsi',n

Quedó mi corazón mw&lt;tio y sombrío
como las hojas secas y crispadas&lt;'omo las hojas secas y encogidas.y "fué octubre, sin duda, murmurabaen «esta» misma noche, cuando vine
aquí, trayendo abrumadora carga.Del año que pasó fué en esta noche,
en esta noche, cual ninguna infausta.
Ah! Qué demonio me empujó á este sitio
y me condujo á esta región fantástica!
Bien conozco esto mudo lago de Aubery ei-ta tierra de Weir, fosca y nublada:
reconozco el obscuro lago de Aubery de \reir la región brumosa y áspera:
es el ciénago de A uber, es la triste ·
región de \reir, Yampírica y extrafia."
EnoARDO Pm:.

*
.\ctividad v amor á los hombres, es la última palabra &lt;le la vida privada, y también de
la social.-~L BERTHELOT.

de dulzura y de tristeza que conocían cuanlos la contemplaban ele cerca. Los menores
drt.-'lllef: dC&gt;l traje están labrados con gran primor.

�Domingo 3 de Agosto de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL l"\UNDO ILUSTRADO

LAS GB.A.Jl'.A.D.A.S "BARDEN" COXTB.A. INCE:NDIO.
UN INVENTO MARAVILLOSO.
Con resultados Yerdaderarnente notables se
efectuaron hace poco en esta capital las pruebas de las granadas extingnidoras de incendio, cuyo inventor es Mr. !farden. Las experiencias se hicieron por los :-;res. Pascal:· .facq ueminot, Agentes en la República,cle las mara,·illosas granadas A que nos referi mof'.
La Secretaría de Guerra nombró á los i-;rer&lt;.
Coronel C+ustaYo ~Iaffs, tle la )Iaestranza ¡\acional de Artillería, y Tenientes Coroneles Rafael Dúvila y Luis Gil, de los Cuarteles de Ar-

·-

AÑO lX.--TOM0 11.--NÚM. 6.

los almacene;; e~tán HituacloH,se colocó un cuarto de madera cuyo ta.maño era como de tre:,;
metros de alto por dos y medio ch.: anl'ho y G
Una granada "Harden."
de largo; la entratla quedó para el lado por
donde soplaba el Yiento con mayor rapidez.
A las tres de la tarde del jueves :2-1 del ccrrientillería, para que concurrieran á las pruebas
te, y en presencia de 1n. Comisión )Iilitar, que
que los Agentes iban á practicar,y presentaran
después un informe acerca de los resultados · no perdió ningún detalle, se efectuaron las
pruebas. Antes de ellas los Agentes hicieron
obtenidos. La misma Becretaría designó {t los
dar un baño con alquitrán, petróleo y aguaconcesionarios, para que se efectuaran 11:1,s pruerrás ií, la parte interior del CLtarto; el .Jefe de
bas, la Casamata (Almacenes generales de
la Comisión :\[ilitar hizo qne en el lugar en
Artillería), y allí, en uno de loE patios inte

que iba á dcsarrolhrsc el fuego se 1rnsiernn
como comhustihle algunas ramas secas ~· tahl:ts delgadas. El fuego comenzó á produtirse en presencia, no s6lo de los militares de la
('omisión, sino también de algunos otros que
rc¡;iden en los almacene,;, y dr algunas otras
per~onas que habínn acudido á presenciar las
interesant.es experiencias.
.
Las granadas consisten en vnas botellita:;
de cristal azul, muy delgado, para que puedan romperse fácilmente al chocar contra algún objeto, despedir los gases que encierran
:' contener los a,·antes del incendio apagan,lo
las llamas instant{uwamentr.

•
peapuét del lncenctlQ, 1-1\l~ll• de una ~ran¡¡da "Hard~n,"

I

'

Subscripcióo meosual furáoea, $1.50
ldem Jdem. en la carital,,, 1.25
6erenle: LlJI&amp; Rtl'I&amp; &amp;PINDOLA,

lllreclor: LIC. RAf'AtL Rtrt&amp; &amp;PINDOLA.

Comisión militar. Agentes y espectadores en las pruebas.

riores, y sin abrigo &lt;le ningún gfnero tontra
el aire, que es muy ÍUE't'te en las lomas en 11uc

MÉXICO, AGOSTO 10 DE 1902.

~a dleina

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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