<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3804" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3804?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:51:28-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2446">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3804/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_1._No._24._Junio_14._Para_el_hogar.pdf</src>
      <authentication>0fdd8263ae09d5c7f1027a1aabd478ed</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117626">
                  <text>Domingo 14 de Junio de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Ya, no pudiendo dudar
de lo que estaba dudando,
se dirigió al ronco mar,
que llega fiero bramando
la dura roca á besar.
Páróse un punto, y sereno,
del rudo oleaje al són,
dijo así con voz de trueno:
&lt;Acoge ¡oh mar! en tu seno
mi deshecho corazón.&gt;
Y desde pna. altiva peña
que al mar domin11. potente,
el infeliz se despeña,
como bramador torrente
que baja de breña en breña.

¡En su seno el ronco mar
aquel cadáver guardó,
y en su eterno murmurar,
por doquiera repitió
que murió de tanto a.mar!
Y el céfiro volador

murmuró en sus dulces sones,
de la. selva en el rumor:
&lt;i Mal hayan los corazones
que juegan con el amor!&gt;

PÁ&amp;INA DE ÁLBOI.
Hermosa, arrogante, erguida
Cual sacerdotisa. druida.
De las pasadas edades,
Tienes, amiga, el derecho
De agitar las tempestades
Si no en el mar, en el pecho.
Pareces la mensajera
De la esperanza primera;
Mensa.jera. soberana
Que anuncia. á los corazones
Las supremas emociones
De toda la vida huma.na!
CALIXTO VELADO.

OJOS NEGROS.
Con fijeza no es posible
ni a.un mirarlos un segundo;
ojos que van por el mundo,
de una luz irresistible.
El espíritu vacila
ante esos ojos tan bellos;
siendo negros, sus destellos
rojos son en su pupila..
6.-Saco-abrigo de viaje

Cuando la mirada encoge,
la. luz con más brillo arde;

luz en mitad de la tarde
que todo el fuego recoge.
Y son tantas las ha.za.i'ias
que al alma esa luz provoca,
que aún la. cantidad es poca
al sumarse sus pestai'ias.
Pestai'ias que en negros rizos
forman cortina de encaje,
y da. sombra ese ropaje
á la luz de sus hechizos.
Sin esa. sombra sería
la luz de sus ojos tanta,
que el mismo rayo se espanta
del volcán que traería.
Si brotan rayos tan rojos
del alma que los alienta,
¡bien haya quien se alimenta
con la. lumbre de esos ojos.

OJOS PARDOS.
Pardos son y soi'iadores!
que cantan todos los bardos;
porque son sus ojos pardos
ojos que inspiran a.mores.
Roban al arte el tamai!o
y dan belleza al semblante;
aunque de lumbre radiante
al mirar no causan daño.
Velan pestañas rizadas
irradiaciones tan bellas,
que servir pueden de estrellas
en las cumbres azuladas.
De su nacarado fondo
la parda pupila salta;
es luz que sube muy alta
porque sale de muy hondo.
Y en medio á tanto idealismo
que en su pupila rebosa,
no hay en su mirada hermosa
ni una sombra ni un abismo.
Ni la inquietud ni el desvelo,
en su retina se encierra;
¡así se sueña en la tierra
con los ángeles del cielo!

OJOS CLAROS.
Desde que sus ojos vi,
los miré con tal fijeza,
que en su mira.da advertí
lo raro de su belleza.
Son ojos raros, muy raros,
que alumbran, mas 'sin destellos;
porque son ojos tan claros
que la luz se pierde en.ellos.

Tanta. luz allí se encierra
que el pintor, de tonos falt&lt;'i
tintes no hallando en la tier:a
tiene que buscar más alto.
'
Algo que en los aires vive
algo que baja del cielo,
'
algo que su luz recibe
al descender á este suelo.
Al pincel todo resiste·
no hay tintes á su beld~d
pues su belleza consiste '
en su inmensa claridad.

RAFAEL.

Y es que no guardan enojos
ni pierden nunca la calma.
'
porque brota de esos ojo;
la claridad de su alma.

I
Luz clarísima resplandecía en los
grandes ojos, que grandes y hermosos eran, de Rafael; aquel esplen~or, _selia.l de otras claridades que
11 ~mrnaban su vigoroso entendimiento, denotaba. la alteza de su
alma así naturalmente ingenua
cuanto además por mucho enrique-

OJOS AZULES.
Ojos bellos, apacibles,
del color del mismo cielo·
color de las ilusiones
'
que forja tu pensamient.o.

ción determinada para que las palabras resultasen bien pronunciadas por el fácil juego de las llaves
aquellas del habla, tanto como la
voz se producía con fuerza y sonoridad en los robustísimos pulmones,
y se afinaba en ancha y flexible garganta. El cuerpo, de regular estatura y así en armónicos contornos.
Musculoso y ágil; y era el más vis-

sintiendo en mí que mi vida se partía en su vida; yo le acuné en las
palmas de mis manos para acercar
su carita á mis labios y darle el
primer beso, y luego le &amp;.euné en
mis brazos para darle mi pecho; yo
le crié,
le tuve á mi lado, yo le
enseñé rezar, yo le sostuve en sus
primeros pasos; yo le guié con el
índice de mi mano, siguiendo letra

lº

Marejaditas que ondulan
teniendo por lindo cerco
las riza.ditas pestañas
que orillan mar tan sereno.
Pupilas tiernas en donde
la luz se escapa en destellos
en diáfanas claridades
'
de hermosísimos reflejos.
Divina lumbre del alma,
nido de amorosos sueños,
azul~s, y siempre azules,
á tempestades ajenos.
Qué feliz el que se mire
en ese luciente espejo,
que refleja la ternura,
los ideales más bellos.

todos sus rayos, con los bienes todos, estaba en su alma; los dones
del Espíritu Santo, la prudencia, la
justicia, la fortaleza., la templanza.;
el dón de sabiduría, el dón de entendimiento, el dón de ciencia, el
dónde consejo.
-¡Se ha levantado ya!. ..... Iría
como siempre á la misa del alba...
Pero ¿por qué no ha vuelto?. . ..
Andrea empujó suavemente la
puerta del cuartito, asomó su ya
encanecida cabeza por el vano de la
puerta, y miró al fondo curiosa y
temerosa á la vez. No se oía ruido
3:Iguno en _toda la casa; mas de
tiempo en tiempo, el campaneo de
las cencerras de las vacas que estaban en el establo y el chaschás
del hacha del mozo que partía leños en el corral,se producían siendo inadvertidos por la cost~mbre
de oírlos.
La cama, la mesita de noche el
santo crucifijo colgado en la par'ed
el estante cargado de li~
bros, el baúl y la mesa de
estudio, todo lo recorrió
con sus ojos.
¡Ah!. • • ¡una jarra con
un ramo de rosas frescas
sobre la mesa!. ... ¿Qué era
aquello? ¿Quién había
puesto allí aquellas rosas?

Cuando á la beldad un día
se levante hermoso templo,
serás tú la blonda diosa,
la de los ojitos tiernos.
La de pupilas tan dulces,
á quien adoren los buenos,
al mirarse en esos ojos,
ojos de color de cielo.
B. Tío SEGARRA.

Repica, alegre campana,
No dejes de repicar,
Que cada vez que repicas,
Cada vez que al viento das
Tus metálicos acordes,
Que el aire lleva fugaz,
Nos dices: &lt;¡otro ha nacido!
¡En el mundo hay un ser más!&gt;
Repica, alegre campana;
No des tu doble jamás;
Que cuando doblas, tu acento
Es tan grave y sepulcral,
Que á todo aquel que lo escucha,
Profunda tristeza da;
¡Que es tu doble, de la muerte
el triste canoo triunfall
Repica, alegre campana,
No dejes de repicar;
¿Para qué infundir tristezas,
Pudiendo alegrías dar?
Mas... ¿qué digo? aunque quisie-

Escucha, amigo, el rumor
de las ondas cristalinas;
parece un canto de amor
que alzan las bellas ondinas
al poder de su Hacedor.
¡Ay amigo! si entendieras
como yo su dulce canto,
tan sereno no lo oyeras,
y tal vez, cual yo, vertieras,
al escucharlo, tu llanto.
Que en su vago murmurar
cuentan hoy, aunque te asombre
las olas del ronco mar,
'
la amarga historia. de un hombre
que murió de tanto amar.
De un hombre cuya pasión
tan pura y tan firme era,
que no había en la Creación
un ser que cual él sintiera
amor en su corazón.

ras

Adoraba á una mujer,
y en su célica hermosura
admiraba con placer
todo un mundo de ternura
sin mezcla de padecer.
'
Mas ¡ayl en noche callada
pudo escuchar con dolor
que aquella mujer amada
á otro hombr11 juraba amor
en la sombría enramada.

•

¿Son verdes?-Yo no lo sé.
¿Son azules?-No adivino.
Aunque tan~o los miré,
con sus matices no atino.

L.A. C.&amp;m:P A.BA.

UNA HISTORIA.

Al oír tal j urament.o,
un breve instante dudó;
mas volvió á escuchar su acento,
anduvo, y la.contempló
en amante arrobamiento.

Domingo 14 de Junio de 1903.

No tienen la irradiación
del rayo, que hiere ó mata·
s~ hay volcán, no hay irru'pción
si huracán,no se desata.
'

7.-Trajecitos de "sport" para niflos.

Solamente repicar,
Dando á la tierra alegrías,
Ofreciendo al hombre paz,
Como voz del alto cielo
Que eres, campana, tendrás
1'ambién que tocar á muerto,
Diciendo á la humanida:l:
&lt;¡Mirad que es corta la vida
&lt;Y pronto se pasará!
&lt;Mirad que viene la muerte
&lt;Sin que· se sienta llegar!&gt;
¡Ay! dobla, dobla, campana,
Con tu lengua de metal,
Que si tu doble á las almas,
Al pronto, tristeza da,
Es alegre, pues nos dice:
&lt;¡Un hombre va á déscansarl&gt;
En cambio... tu són alegre
Tristeza nos debe dar,
Puesto que dice á los hombres:
«¡Un hombre viene á penar!&gt;

J

~.-Coleccl6n de trajes Infantiles

cida ya con los acopios del estudio,
y llena de fortaleza lograda en los
severos y laboriosos ejercicios mentales de la meditación.
- Tengo orgullo puesto en mihijo-decía Andrea, -que aquí en el
campo se ha hecho robusto y de
muy segura salud, y allá en el semi•
nario ha sabido hacerse sabio con
toda prudencia y bueno como un
ángel.
Si iluminados tenía los ojos, trasluciéndose en ellos el brillo del
pensamiento, la frente era de amplio plano, despejada y tersa. La
nariz, ni pequeña ni grande, recta
y de noble forma, no demasiada·
mente saliente, ni aplastada; la boca, de labios carnosos y bien hechos; blanca la dentadura y firme
y pequei'ia., todo ello en la propor-

toso adorno natural del mancebo
un cabello de suyo rizado y de suave color castai'io, sin la feminidad
del rubio ni la demasiada braveza
varonil del negro.
Hecho estaba aquel joven con toda armonía de miembros, facultades de expresión, potencias del discurso y dones sobresalientes del 11;!ma para el peregrino arte de la elocuencia.
Suspensos todos los sentidos de
Andrea, atenta escucha.ha hablar á
Rafael. ... bien como si oyendo estuviese á un enviado del cielo, y
sentía entonces esa. incomparable
recreación, delicia celestial c,uasi
divina de contemplar la propia obra
y reconocerla como bien hecha.
--Yo, yo le tuve en mis entralias,

por letra, cuando aprendió á leer... j
yo le he hecho un hombre.... ¡Que
fuerte, qué sencillo, qué ilustrado,
qué justo, qué magnánimo, qué inocente, qué grande! ¡Cómo siente,
cómo imagina y razona!. ... ¡Cómo
habla!
Por lo serio parecía ya un sabio;
por lo sereno, correcto y digno, un
gran señor; por lo candoroso, un
nii'io; por austero, un santo ....
La gracia de Dios difundida con
todas las bandas prismáticas, con

Andrea tuvo un estremecimiento
Juanita, la casquivana, la traviesa, la alborotadora, la
peligrosamente hermosa Juanita,
había esta.e.lo allí y había puesto
aquel ramo .... para &lt;el santito.&gt;
Cumplía su promesa, mejor dicho
su amenaza, su temible amenaza.
No había olvidado Andrea las palabras de la chicuela.
-Sí, ¿eh? ¡Con que te gustan las
rosas, y tú en casa no tienes jardín,
y en el mío no te atreverías á corde terror...

�Domingo 14 de Junio de 1903.

10.-CoJin doble para costura

tarlas.. . . pues cuando menos lo
esperes, te regalo un ramillete, Rafael!
Fué tema de muy detenido y grave examen para. Andrea aquel suceso. ¿Cómo habría entrado allí
Juanilla sin que nadie la sintiera,
y cuándo...... si aún era tan temprano .... , y por qué había hecho
aquello y para qué"! &lt;¡Pero qué loca
es esta muchacha!... Ella se figura que Rafael es todavía un chiquillo con el cual va á ponerse á jugar como hacían hace cuatro años.&gt;
-¡Oh Santísima Virgen del Cubillo, madre de toda pureza, reina
de la castidad inmaculada, muestra infalible de todas las viL"tudes:
no abandones el alma de mi Rafael. ... ; que nada anuble la mucha
luz de su entendimiento, que nada
mancille la suma limpieza desucorazón... Sostéole tú para que mantenga su vuelo allá en las alturas
de las águilas, mirando sin deslumbramiento de sus fuertes ojos el
sol y las estrellas; que no caiga. á
la tierra, se ciegue en su ·1odo y se
hunda en sus abismos!-decía Andrea desde lo íntimo de su alma,
cruzadas las manos, angustiosos
los ojos, exaltado el pensamiento,
en profundas y vivas emoc10oes el
corazón.
-¡Madre .... está usted mirando,
mirando, mi ramo de rosas!.. Bien
las he pagado, que no menos de dos
reales di al cabrerizo que del valle
las trajo, de un huerto de Brascoeles .... ; son mejores que las del jar-

11.-Cesto de seda para periódicos

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

dín de Juanillón ... . Voy á. llevárselas ahora. mismo á. la Vil'geo.
-¡,Vas al Cubillo?--exclamó suspirando llena de gozosisima satisfacción la señora Andrea.
-No es;tu&lt;lio hoy .... ; me es necesario andar . .. . , andar mucho.....
Tomaré por el camino más largo y
el más áspero ...... Me voy por la
sierra ....
-Pero estarás aquí al mediodía. .
Ven, que vamos á regalarte .... Comen hoy con nosotros todos los
criados .... Baltasar el del monte,
el mayoral y los mozos de labor;
en fin, basta la vieja Alejandra.
- Vuelvo antes del toque de medio día.
Salió Rafael, y quedóse asomada á. la ventana Andrea viéndole
marchar y como enamorada deaq uella apostura gentil, de aquel donaire, de aquel paso firme y aventajado en marcha, de aquel oaturalisimo y gracioso movimiento de brazos, de aquella esbeltez tao gallarda.
-Qué santo más resalao hace el
hijo de mis entrañas! - exclamó
· embelesa.da, boquiabierta, absorta,
• maternalmente entontecida.
Y cuando la corpulencia de Rafael fué amenguándose según se
alejaba, y así la figura afilándose
y empequeñeciendo, basta que allá
á, lo lejos fué sólo un puntito en la
senda, entre los trigales muy espesos moteados de encarnadas ama-

la pobre niña los consuelos religiosos y fué absuelta.

Rafael vuelva por el
camino grande, salga.o
á su encuentro y le bagan quedarse allí!. ..
Pero no; él no se quedará.. ¡Geotemásloca!

II
Al salir de la ermita, Rafael ni tornó por
la sierra ni por la carretera, sino que siguió
por la senda de los robledales, y se detuvo un
momento á. descansar
en el bosque de Peña.lona.
¡Oh floridísima primavera, que esto es la
juventud del alma, que
en ésta brotan los ensueños de la imaginación profusamente, y
así se bordan y resal
tan las esperanzas más
hermosas, que podrán
verse agostadas, incoloras, infructíferas, secas y vanas cuando el
ardor estival las queme,pero resistir podrán
9.-Modelo de bordado en punto
y trocarse en sustancioso, sabrosísimo y abundante fruto!
Sentado, para momentáneos redote, que predica con la inspiración
fresco y desea.oso, en una roca., badel Espíritu Santo!
jo los grandes árholes en la apre¡Qué misión habrá más a.Ita! ¡Qué
tada espesura, y entreviendo el azul
empresa más sublime! ¡Qué gloria
más luminosa!.. .... ¡Qué vida más
envidiable!.... Allí, allí, en aquella soledad modulaba sus no babla.dos,pero ya iospiradísimos discursos . . .. Luego ya no habla al pueblo, ni ya con voz resonante y elocuencia sonorísima. hablaba. al hombre; le hablaba sigilosamente, después de haberle escuchado .. Tenía
Rafael ante sí una conciencia expresando su confesión ....
Y los pajarillos del bosque, los
más cantarines, los más parleros
piab~o y gorjeaban á la vezó lueg¿
sucesivamente .... l1ucbedumbre de
verderones, jilguerillos, cerrojillos .... , gentecilla regocija.da. y alborotadora .... entre la que á veces
se veía á algunos piar como en secreto y con dulce melancolía . ...
Pocos se acercaban al punto en que
Rafael se ha.liaba .... ; oía.seles cantar á lo lejos ...... , pero de vez en
cuando alguno, ó más aturdido ó
más audaz, venía al árbol mismo
junto al que estaba tendido el joven .. y piaba temeroso y gorjeaba,
y de un vuelo huía, y así otro y
otros que de pronto asustadizos.. .
escapaban á esconderse en lo más
marañoso de la selva.
¡Parece que vienen á confesarse!
- se dijo Rafael.-Sus codiciosos
encuentros ...... , sus coléricos enojos, sus luchas .... , sus amores .. .. ;
sí, sus amores ..... y tal vez sus
12,-Costurero con carpeta bordada, de seda.
traiciones ...... , su fiereza .... , que
ellos, aunque lindos .. , la tienen... :
son bestezuelas; en ellos no ha.y la
polas, quedóse aún mirando Andrea
del cielo por los enredosos entrelarazón .... ,como en muchos hombres
para ver si luego podía distinguir
?es de los ramos y bojas, soí'iaba. el
no existe la luz de la gracia.
á su hijo ya en la falda del cerro,
Joven, pronunciando en sí mismo
Absueltos estáis, penitentes míos
masa lejana., bulto obscuro de conuna grande oración, en un inmenso
.... ,por Dios, según vuestra natutorno picudo y colores difusos.
templo, ante un populoso coocu1·so,
raleza .... En esa innumerable reu-&lt;;,Sa marcha.o&gt; el am~, &lt;señá&gt;
un a.sombrado auditorio.
nión de criaturas humanas .... que
ama.?-preguntó desde aba.Jo uno de
¡Ah! que es la paz la que él allí
allá, lejos de aquí, me parece oír ..
los mozos dirigiéndose á Andrea,
proclamaba á los hombres .... Que
en bullicio incesante ...... , tal vez
que estaba. aún en la ventana..
a.sí como apacible conjunto, amisexistan lasque vendrán á hacerme..
-Sí; ha. ido al Cubillo.
tosa. alianza, fraternal conjunción
la penosa confesión de sus culpas ..
-¡,Y no ha &lt;pedío&gt; el caballo?
de brazos, juntura amistosa de ma¡ Ellos vendran..... , me mostrarán
-Va á pie.
nos, armonía. de existencia semejasus almas y huirán de mi lado!
- Le llevaré el caballo á. la. huerban los árboles en aquel bosque.. ;
¡Veré el odio y sus extremos .... ,
ta. de la Cruz.
y tal vez allá en lo profundo de la
el amor y sus locuras!. ...
- ~A la huerta de la Cruz? ¿Para
tierra se perseguía.o y estrechaban
Predicar, ¡qué grandeza .... Con·
qué.
en sórdida lucha, por robarse la
fesar, ¡qué caridad!
-Pues porque le habrá. &lt;convisubstancia de la vida, las ocultas
Cuando volvió Rafael á su casa,
da.o&gt; tío Esteban. Ha salido toda la
raíces; así, de igual modo en la apadijo á su madre:
familia. á pasar el día de campo.
riencia hermanados, parecían los
-Y pensar que dentro de tres
Vinieron aquí por la. mula de su
hombres de aquel pueblo, que lueai!os ya. seré sacerdote, madre mía,
merced para la Juana.
go ocultamente, por la.codicia, por
y con todas las licencias necesarias
-¿Y á quién has pedido tú la mula sobe~bia, por la tenaz porfía de
para todas las facultades de tan alla, que asila prestas?
las pasiones, se destrozaban, se dita misión .... , me llena de regocijo.
-Pensé que su merced lo sabía.
famaban, se herían, se causaban la
La puse la silla.jineta de su merced
muerte ....
y la manta encarnada nara. mulliNo sólo la paz aparente, la paz
III
do.
verdadera, la paz íntima de los co- Siempre hacéis vosotros lascorazo!les.... ¡No la convención pa-Sí, sí, con Rafael ...... -decía
sas por vuAstra. cuenta y razón; fi.
ra 111ustar los egoísmos .... , sino el
con agónica voz Juaoilla..
gúra.te tú que yo hubiera querido
amor para extinguirlos!
-Bien, hija; con él ha de ser .... ;
ir hoy á Avila: ¿cómo te hubieras
La educación misma conoce dos
el señor párroco no está en la altú arreglado para servirme?
grados: el arte que domestica, y la
dea ....
Andrea. reprimió su enfado, y el
Y así fué llamado para confesar
e~eñanza. que instruye .... ¡No la
mozo, cabizbajo, sufrió la repreif..
edificación!. .... ¡No la gracia! ....
Rafael. ... ,y era la primera. "l'e~que
sión resignadamente, no sin confe¡No la imagen, el modelo amado,
á. ejercer iba tan alto serv1cw en
sar refunfuñando su torpeza.
que por amor en el modelo mismo
nombre de Dios pa1·a. una humana
-¡Vaya qué idea ahor1.1, de irse R
nos transforma.! ..... ¡Esta. sublime
criatura.
pasar tío Esteban y su bija el día
- ¡Cómo!. ..... ¿Es Juanita?-exciencia, esta divina perfección se
en el huerto! ¡No quiera Dios que
da sólo por el magisterio del sacerclamó con profunda. sorpresa.

Domingo 14 de Junio de 1903.

······················· ·····

:

1·

:V;,

,,

,.,· ! .;"

,,

•

1

- "/
,

"'

- 1

,~

i1

·U:
.. ·
~

~#
\,

, ,
~.p.

•

Cuando Rafa.el llegó á su casa y
se halló solo con su madre en el
cuart? de ésta, abrazóse á, ella y
rompió á llorar,
-~e muere Juaoita. ¡Es un ángel
del melol ...... Oír su confesión es
como oír el canto de un p11,jarillo ..
¡Pobre, pobre Juanita! . . ..
An~rea frunció ligeramente el entre~Jo, como si un repentino temor
hubiera asaltado á su alma.
-Pero qué, ¿tanto te aflioes?
¿Te desesperas?
~
·····
-Me ha encargado dijese á usted .... ,_éste es su empeño, que ella
ha querido á un hombre ..... y que
éste es su único peca.do.
-¡~ un hombre! ¿y no te ha dicho
á quién?
-Eso _qué importa. Lo ignororespondió 'Rafael.
Pero esto lo dijo tranquila, reposada Y fría.mente, y luego añadió:
-:-Huirá al cielo ...... · ya habrá
abi~rto sus a.las y estará con eterna. 1uveot1;1d, con perpetua. alegría,
con gozo 10efable.... , poseyendo el
amor verda.dero,el a.mor inmutable
el amor_único, el amor eterno ... :¡~
presencia de Dios.
Andrea respiró; habíasele quitado un peso de la conciencia.
Rafa.el refugióse en el bosquecillo .... ,oyendo el ca.oto de un pájaro..... , leoguaj~ iod_escifrable que
pertenece al misterio en que sienten, babia.o . . . , viven las almas.
JOSÉ ZAHONERO.

J~~~
~

'

,1.

--

ta muJtr ts la Jutru.
En hermoso jardín, de calles enarenadas, de tlores que perfuman
árboles u~brosos, fuentes que mur'.
muran, brisas que besan, pájaros
que cantan, mariposas que deleitan
colibríes que zumban, sol que ca'.
lienta y tierra humedecida, persigue
el niño, jugando, á las palomas. Su
santa madre quita á la rosa las espinas, para que aspire sus aromas.
Más tarde, á la luz cambiante de
las ciencias, qoe marchitan la fe
enalteciendo la duda, en aras del
progreso, cruza el hombre la selva
obscura de la vida.
Y allí, sangran sus pies con los
guijarros del sendero abrupto, en-

-Va á confesarse .. .. ¡ah! y por
última vez ..... .
Palideció el joven ...... ; pero no
perdió ni en lo más mínimo la inmensa. energía. a.cumulada en su
gran corazón.
Tampoco su gra.veenteodimieoto,
su alma llena de fortaleza., se distrajeron por recuerdos de alegrías
pasadas, de juventud, de hermosura. . ... , de gracias..... y tal vez de
amor presentido ... .
Juaoita era una penitente. Na.da
más.
La vió allí, enflaquecida, palidísima, afanosa y desalentada por el
fuego de una fiebre que irremediablemente la. consumía ..... ¡Ob, qué
espanto l. ... ¡ aquella. tierna juventud, aquella dulcísima y hermosa
criatu1·a .... muriendo!
Sereno, valeroso, acercóse al lecho virginal .. , y cerrando los ojos
para ponerse reconcentrada.mente
ante la imagen de Dios que llevaba
grabada en su alma, Rafael oyó la
voz debilísima. y entrecor\ada de la
enferma..
Una vocecita que penetraba en
Rafael. ... , refiriendo culpas levísimas que el arrepentimient-0 abultaba ... . y haciendo .. la confesión...
de un amor .... , un amor desgracia.do .... , un amor sin correspondencia. . .. ¡ Ella, Juanita, había amado .... , amaba! .... No, no amaba,
no .... , á un hombre .... Se acusaba
de esto como de un pecado espantoso .....
¡Qué momento aquel! .... Lejos de
todos los ruidos de la vida, de las
voces de los hombres...... , el alma
de la niña confiaba sus pensamientos y sus sentimientos al ministro
de Dios! ....
Terminada. la confesión, recibió

='--?

~

.

f'
l

~1

~

'

réda.seen las lianas, equivoca muchas veces el camino, lo hieren las
espinas, pícanle los insectos, estremécese á su pesar con las tempestades, destrózale el hombro la rama
que se cae y lo circunda. á las veces la tiniebla, abátele la decepción
y lo angustian los pesares, en tanto que en su derredor ládra.ole los
perr?s, las fieras rugen y silban las
serpientes.
A pesar de todo, allá va.-Tropezando y cayendo, sigue su camioo,-:--¿Qué fuerza le impulsa., la de
las ideas, ó la de los sentimientos
ó la de los idea.les?
~o son las ideas las fuerzas, en
mi _pobre concepto, en contra de la
tesis d_el grao pensador Fouillee.
Las ideas son el conductor.-Nos
l~evan por el sendero posible, transitable, en cada época.-El motor
son los sentimientos educados.
'
Y_ el combustible, el ideal.
Srn treg~a consumido.-Y sio cesar renaciente. Siembra nuestra
madr~ en el corazón el ideal.
Y riégalo la hermana..
Al andar de los tiempos, reverdece luego con los afectos de la esposa,. que lo hacen florecer.
Y cu~ndo se le cree seco, llega
á fructificar entre las manos delicadas, que os ofrecen su sabroso fruto! las de la bija {i quien se adora.
,Bendita sea la mujer!- Ideal,Poesfa,- Consuelo.
¡Fuerza de la existencia.!
GJLfü:RTO CRESPO Y MAit'l'INEZ.

13.-Colecci6n de trajes para paseo

�Domingo 14 de Junio de 1903.

BESOS.
Te a.cuerdas, mi tesoro?
Tu faz resplandecía.
Con luz deslumbradora
De esa eterna alegría
Que vive cua.l Señora
Dentro tu corazón.
Temblabas, indecisa,
De miedo, de emoción,
Y en esa tu boquita,
Rojo nido de amor,
Un beso palpitaba
Inquieto, tentador.
Te a.cuerdas, mi tesoro?
.
Se unieron nuestros labios,
Y al contacto divino,
Un solo aliento fueron
Tu aliento con mi aliento;
Una sola. alma fueron
Las almas de los dos.
Después, enajen ado,
Ca.si loco de amor,
Cautivo para siempre
Del beso virginal,
Te dije,contemplando
Esos negros abismos
.
De tus hermosos OJos:
-¿Te acordarás, mi v ida,
·
De este besoi'-Oh, síMe respondiste,
14.-Trajec it o pa ra niño de dos a ños
-Jamás olvido yo

*. *.
Mar zo de 1903.

.R ta Soñadora.
Bien le sé: no disimules
los noctívagos empeños
mientras pasan tus ensueños
como parvadas azules ... .
Bajo estas hondas l unares
muestre, una carcajada loca.,
l a granada de tu boca
doble collar de azahares ....
Sé que tus labios_ cerezos
á menudo se comprimen
y a.sí parece que exprimen
como un racimo de besos ....
Y que tienes sed de arcanos,
porque cruzas por la vida
con l a mirada perdida
en horizontes leja.nos ....
Tal vez si nube de efluvios
te dibujan los ant?jos,
y miras reír l os OJOS
de muchos prín cipes rubios ....
Deja ya l as obsesiones
y escucha callada.mente
cómo se puebla el ambiente
de extrañas resur recciones . ...
Mojada en tonos sedeños,
alza tu voz de cisueza .. . .
y al cáliz de mi,tristeza
vacía el licor de los sueños!. . . .
Ar monías estiva.les
se sacuden en el piano .. ..
óyeme: soy castellano
rico de versos ducales ....
Y allá en las noches de estrellas,
cuando á los jardines bajes,
mis versos serán tus pajes,
mis estrofas tus doncellas ... .
ERNESTO A. GUZMÁN.

Gua.dala.jara, Jal., mayo 10.~Esto escribe el doctor Miguel Mendoza
López á los señores Scott &amp; Bowne,
de Nueva York: «Hace a lgunos años
que uso la Emulsión de Scott de
a.ceite de bacalao que preparan
ustedes, y he obtenido efectos muy
notables en el tratamiento de la es. crófula, de la tuberculosis, del raquitismo y en general en todas las
ocasiones en que el organismo está
debilitado. Me consta que la Emulsión está perfecta y que goza de
sus propiedades curativas, y me
satisface mucho el felicitarles por
su magnífica. preparación, que ha
contribuido eficazmente al alivio de
los males de la humanidad.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL ORGANILLO.
Los dos viejos esperaban la
m uerte. Serenos y tranquilos, aguardaban el fin de aquella existencia. llena de pesares y de amargur as, y dulcemente se dejaban r esbalar por la pendiente que conduce al mundo de la nada.
E l inventor ya no buscaba, se declara vencido. Solamente y en v irtud de una postrera aplicación de
su espíritu inventivo, babía construido con piezas inservibles de
otras máquinas y con pedazos de
madera recogidos aquí y allá, una
es¡,ecie de órgano de barbarie informe, encerrado en una caja de
madera groseramente tallada.
De aquella caja salían sc,nes raros, armonías dulces, pl añideras,
tristes, lloronas .. . .
Este traba.je le había llevado al
inventor tres años de desvelos, y
los dos viejos sentían por el informe artificio, resumen de su existen-

EL TESTAMENTO.

cía miserable y consagrada á invPnciones que nunca tuvieron un
r esulta.do práctico, un cariño Axagerado, una afección que no a.certa.ban á explicarse.
Todas las tardes l a pobre vieja
arrancaba de la miserable máquina
sonidos que l a hacían soñar y quedar aletargada.
Un día,de repente,la vieja murió
como una luz que se extingue.
E l hombre quedó solo sobre la
tierra con su organillo.

··· ···············,· ·· ·· ·· ··········
No le quedaba más que su extraño amor por el organillo, y por este producto de l a industria vivía,
en él depositaba todo el ca.r iño y
todo el cuidado que puso en sus antiguas invenciones.
Poco á poco el pobre viejo se iba
quedando sordo. Cada día veía
menos. Los r uidos de la calle le
eran indiferentes.
El cor ro que le rodeab a, en cuanta. tocaba,se disminuía siempre y
las entradas eran ca.da vez más escasas.
Caso extraño! la caridad pública
iba cesando á medida que sus necesidades aumentaban.
Veía pasar indiferentes á sus protectores antiguos. Entonces1inquieto, volvía con más ardor a. mover
el manu brio del organillo, hasta
que agotaba sus débiles fuerzas.
Pero el miserable instrumento,
estropeado por el uso, había quedado silencioso. De aquella caja no
salía más que un ruido á her raje,
resultado de la cadena de tr ansmi·
si~n.
L as demás piezas, gastadas por
el r oce, habían quedado mudas, Si
por casualidad los transeúntes se
paraban á esc..1chal'le, en vez de
apiadarse del viejo, rompían á reír
al oír el ruido cascado del organillo.
El no comprendía quellas risas y
proseguía ayunando y moviendo el
manubrio. Se había quedado ftaquísimo, diáfano, se le contaban

los huesos, y así andaba por las
calles pensando siempre en la causa de ~u desgracia.,que no acertaba
á explicarse.
Un día, un tendero, un protector
&lt;;ue no le habia adandona.do, le diJo:
- Dígame, abuelo, usted se figur a
que toca. algo?
El mendigo no comprendió y el
otro añadió alzando la voz:
- Ese organillo no s uena.
-Qué?
-Que no suena,que no se oye n ada.
- Que no suena?... Nada.'¡ respondió el viejo, y echó á andarestupefacto.
Pansó que sería U!38. broma; pero
preocupa.Jo por la. 1dE¡a, quiso pr o bar lo que había de verdad, y en
decto, en cuanto vió un muchacho
se llegó á él con mucho cuidado s¿
puso detrás de él y rompió á to~a.r
bruscamente.
El chico no se dió por entendido.
Entonces el vieJecillo se quedó
a._tónito; l_os ojos_ espantados, como
s1 se hubiera abierto un abismo a nte sus pl antas. Desde aquel día fuá
víctima de una angustia horrib le,
resumen de todos los sufrimientos
oasados.
Las gentes le veían pasar pasmadas, y él maquinalmente movía el
manubrio del organillo mudo.
Durante días y días, meses y meses, el viejo continuó aquella p antomima; las gent.es,estupefactas, le
veían en los rincones más aparta.dos, con una persistencia de idiota, dar al manubrio de aquella caja
de donde salía un extraño r uido de
cadenas removidas .. ..

€xpncadón dt
nutstros grabados.

1
¡

.,

H . ALIS.

La mujer,por fea que sea, si tiene
talento, siempre sabrá aparejar su
fealdad á la belleza de algún adolescente.

.................................
ºSANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver, ;lusas City, St. Loais, Cbicago, llew York.
San Franciseo J Los Angeles

---------

Dtl TlllllO. sr. Jlrzoblspo 'f«ban.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado con-

sistía en dos p61izas de $25,000
cada una, tomadas en " La Mutua"
Companía de Seguros
sobre la vida, de Nueva York.
Hace pocos d(as que se practico la
apertura del testamento del Ilustr(sl•
mo Sr. Arzobispo D. Patricio A.. Feehan
en la ciudad de Chlcago, Jlllnols.
La fortuna d:el distinguido prelado a.scend!O ll. cerca de $125,000 oro americano ; y segQn el In ventarlo que se ha
publicado, los bienes que dejO fueron
como signe:
Dos pOllza.s de ' 'L a Mu•
tna.' • Compalifa d e beguros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,1,00
oro cada una, 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pOllzas
9,329 oro.
Otra pOilza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 87,000 oro.
Entre la.s disposiciones del seiior Arzobispo, en en testamento, se hicieron
etas:
A su hermana, seliorlta Ka.te Feehan,
que estuvo siempre con él ha.sta su
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro d:e una de las pOilzas de seguro ;
ll. la seliora A.na A. Feehan, viuda del
selior doctor Eduardo L. Feehan, hermano del selior Arzobl.spo, $25,000 oro
de otra de la.s p6Ilzas, y $5,000 oro en
efectivo; ll. la Academia de ::san Pa tricio de Chlcago, dé la que es preceptora
an hermana, Madre Marra Catallna,
$10,000 oro de la tl.ltlma pOllza ; ll. la
eecnela • 'Santa Marra· • de enseiianza
prll.ctlca para va.rones, de Feehanvllle,
Illlnols, que era la lnstltucl6n por !a
que mAs se Interesaba el se!ior /J rzoblspo, se entregaron los $4,000 resta'ltcs le la tlltlma pOllza.

1

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los p untos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH. -Agente General.
ta. San Franolaoo. # iln,. 8 11 Mtbc/0011

a. 11.

····························~····

Domingo 21 de Junio de 1903-.

Número 2. R epresenta nuestro
grabado un traje de turista de falda corta y de poco vuelo. La blusa,
rematada por un ancho cuellohombreras, es enteramente lisa. y no
lleva más adornos que tres aplicaciones de pasamanería, repartidas
simétricamente á ln largo de la
parte delantera del busto. Un angosto cinturón, terminado en pico,
rodea el talle y sostiene la falda.
Las mangas, deformacampanular,
se rema.tan en angostos puños, y
próximos á su parte superior llevan
dos angostos pliegues. La ena,gua.,
de siete cuchillas, es mu.v ajustada,
de poco vuelo y llega úoicamente
hasta la parte media del pie. Com•
plementa el traje un ligero sombrero de paja con sencillos adornos de
pluma y gasa.
Número 4. Dos trajes parabañista representa nuestro grabado.
El primero, de blusa y faldilla, se
confecciona con tel ade«Vichy,&gt; así
como los pantalones, que deben llegar únicamente h asta la rodilla. El
segundo, aunque su confección es
muy semejante á la del primero,
difiere sólo en la calidad de la tela,
en el adorno de la blusa, que lleva
solapas al estilo jacquet, y en las
cenefas de la f aldilla. y pantalones.
La sábana.capota de este traje de
bañista no debe tener un gran vuelo, á fin de que ajuste perfectamente
en el cuerpo. Son estos trajes de
bañista los que más alteración su• fren en su forma, pues la moda europea intrudece continuas reformas
en estos trajes, durante las anuales
épocas balnearias.
Número 7. Elegantísimo traje de
visita, confecciona.do de acuerdo á
los más exigentes figurines de la
moda, es eJ que r epresenta nuestro
grabado. La tela de foulard finísima, se atavía con plisé de seda,
punto de Inglaterra, aplicaciones,
etc. Para proceder con orden, man ifestaremos que el talle lleva un
rico cuello de encaje inglés ter minado en una ráfaga de borlas de
seda. El peto es de plisé de seda, y
las mangas, á esotilo enteramente
moderno,constan de cuatro grandes
pliegues; los pequeños puñoi1 son
muy ajustados y se componen de
encaje y gasa. Rodea el talle un
ancho listón de seda, que se hace
rematar por dos grandes bandas
terminadas con adornos de pasamanería y ráfagas de borlas. La
falda, de corto cuello, lleva en su
parte superior tres hileras de angosto plegadillo, y en su parte inferior una ancha cenefa de plisé de
seda. El foulard de la parte inferior,
se pliega ligera.mente y se hace terminar por una pequeña cola. El
sombrero, ricamen te ataviado con
plumas y sedas, es un precioso complementu para el rico traje.

EL PÁJARO AZUL.
Cue nto.
Había una vez en el fon do de un
bosque encantado un po bre p aj arito, un p á jaro azul, que, aún muy
niño , causaba con su plumaje rid ículo la desesperación de s u familia y la. risa de sus camaradas.

1-E lega ntes t ra jes d e paseo.

¡Azul! ¡azul! ¡un pájaro azul! ¡No
se había visto jamás en el mundo
aéreo monstruosidad p ar ecida!,.Podría permitir se eso de nacer vestido
de azul? Encarnado, bueno. Un
plumaje encarnado siempre está
bien visto. Es emblema de alegría
y de prosperidades sin fin. El encarnado, en el ardor de los días
calurosos, brilla- al sol con un respl andor triunfante. Gris, podía pasar. Es un hermoso color, es el color de moda. El gris tiene matices
delicados, y da al que lo posee un
r elieve envidiable. E l negro es, como todo el mundo sabe, el color
distinguido por antonomasia. Es
u n color amado por los p á jaros serios. El blanco es símbolo de una

alma muy bella. El verde nada tiene de extraño á la vista, pues se
confunde con el brote de las bojas
en p rimavera y con la pompa de los
bosques. Hasta el amarillo, ¡mentira parecel, puede pasar como color
agr a da ble. ¡P ero azul!..... ¡Dios
mío ! .... Todavía si estuviese matizado de manchas blancas ó negras,
sombreado con reflejos varios que
atenuasen su crudeza, ¡si este azul
fuese obscuro, argentado, dorado,
irisado!.... ¡Pero todo azul! ..... .
¡suciamente, estúpidameµte azul!...
¡E l azu ll ¡El color del tiempo, del
cielo , del horizonte infinito l...... . .
¡Puf! .. . . ¡Habría.se v isto nunca semejante porquería! .... Con un plumaje azul es indudable que no se

puede ser pájaro honrado. Y en
tanto que bajo un rayo de sol los
demás pajaritos marchaban alegremente por el bosque á corretear ó
á volar hostigándose á picotazos y
batiendo ruidosamente sus alas. el,
pobre pájaro azul , desdeñado, burlado, quedaba melancólico en el
rincón de un árbol á gemir su in(or-.
tuna.da suerte.
·
Y quedando solo, pensando en su.
desolación, oía en torno suyo, dulcemente, bajo la brisa que las agitaba, á las r amas, los arroyuelos
y las flores hablarse y murmurarse
al oído fantásticas y dulces histor ias con lenguaje misterioso.
Y los arroyuelos, las ramas y las.
flores, arrullándose con sus mur-

'

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99649">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99651">
            <text>1903</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99652">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99653">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99654">
            <text>24</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99655">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99656">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="99673">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99650">
              <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 1, No 24, Junio 14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99657">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99658">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99659">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="99660">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="99661">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="99662">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="99663">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="99664">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99665">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99666">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99667">
              <text>1903-06-14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99668">
              <text>Suplemento</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99669">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99670">
              <text>2017731</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99671">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99672">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99674">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99675">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99676">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2737">
      <name>Bordado</name>
    </tag>
    <tag tagId="2739">
      <name>Cesto</name>
    </tag>
    <tag tagId="2736">
      <name>Cojín</name>
    </tag>
    <tag tagId="2738">
      <name>Costurero</name>
    </tag>
    <tag tagId="2740">
      <name>La mujer es la fuerza</name>
    </tag>
    <tag tagId="2735">
      <name>Rafael</name>
    </tag>
    <tag tagId="2611">
      <name>Trajes infantiles</name>
    </tag>
    <tag tagId="2741">
      <name>Trajes para paseo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
