<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3837" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3837?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:45:03-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2480">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3837/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._10._Septiembre_6._Para_el_hogar.pdf</src>
      <authentication>f4bbaa591ebbcbe7e913585ab854cfcc</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117660">
                  <text>Domingo 6 de Septiembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

.¡

til de los hijos del crimen y del infortunio; en una palabra, de los
desheredados de los hombres.
J. CRUZ RIVERA.

Domingo 6 de Septiembre de 1903.

&gt; -:~

LA CIGAB.B.A.
En los campos andaluces
que embelesaron mi infancia,
me enseñó desde pequeño
á cantar una cigarra.
Abierta a.l sol y á los ruidos
como una esponja mi alma,
bebió por sus lindos &lt;poros&gt;
cuanto en la tierra se guarda.
Sentí músico mi oído,
&lt;gustó&gt; el color mi mirada,
y en las líneas de las rocas
adiviné las estatuas.
Mi espíritu confundido
con mares, cielos y plantas,
llegué á dudar si yo fuera.
trozo de cuantv miraba.
Pájaro en medio del viento,
burbuja. en medio del agua,
molécula. en dura. piedra,
botón abierto en la rama,
era. mi ser todo á un tiempo,
y de un r11cirno colgada.,
una. cigarra ardorosa.
me decía: «¡canta., canta!&gt;

.\

/

=J ~
~"'=

...

1-

íl,'

l
.

.,,

~

·¡~ .·,.;
::I;~ .
f~ -~:,
••

'~1

expllcadón dt
nu«tros grabados.

1'}

:,,.~.¡~

:..:

/ :-,; { , . ·J'

'

1:t~..________.,

L._......... ······

10.-Ropa interior y blusa para casa.

Cantar? cómo? con qué cuerdas?
Entre las trémulas callas,
del viento gárrulo oyf'ndo
las melodiosas palabras,
y viendo rodar del río
el tropel de ondas perladas,
preguntaba tembloroso:
¡cantar! ¿y cómo se canta.?
Dondequj.t'ra, en torno mío,
bella canción preludiaban,
desde la tromba en el roble
hasta el insecto en la mata.
Opera para mí solo
era la tie1·ra acordada.,
y yo estaba en la gran fiesta
sin voz, sin nota y sin arpa.
Y entre el sonoro concierto,
desde el verdor de una parra.,
la cigarra abrasadora
me decía: «¡canta, canta!&gt;,

á oír su bella. palabra.
Los dáctilos de Virgilio
con voz ardiente declama,
y sudan de las estrofas
miel y resinas preciadas.
A Anacrl!onte interpreta.
y recita. sus estancias,
que llevi.n el sol heleno
y zumo de verdes pámpanas.
Tiene la sa.l&gt;ia. doctora
en una cepa su cátedra.,
en una cepa de Chipre
en andaluza injertada.
Y desde el claro racimo,
siempre redobla. mis ansias
con sus ardientes canciones
diciéndome: &lt;¡canta, canta!&gt;

Desde entonces me alecciono
ue mi &lt;maestra&gt; en las &lt;aulas,&gt;
y acudo en las rojas siestas

Versada. en letras !atinas,
las griegas entiende y habla,
y en la gran Naiuraleza
tiene su templo y su ara.
Yo la sigo en la vendimia

tras de las cestas colma.das,
qne en los pe.seros se tienden,
donde el calor las abrasa.
Yo sorprendo lo que dice
á los nidos en las ramas,
á la hormiga en su granero
y á la abeja entre la.s matas.
Cuando á. la tierra desciende
el sol en olas de llamas,
«¡fermentad!&gt; á. las bocegas
dice con voz abrasada.
Los sarmientos se retu&lt; rJen
al ronco son de su arpa,
y yo entretanto la escucho
que me dice: «¡canta, cantal&gt;

Con ella canto, y entiendo
el ritmo de su pentágrama;
ella es la. encendida. musa
que bal'la. en sol mis estancias.
Artista. que el arte adora.,
por la belleza se afana,
y las cuerdas de su lira
á ningún interés ata.
El gran crisol donde hierven
vidas de seres y plantas,
Na tu raleza. creadora,
es el portento á quien ama.
El fuego engendró su cuerpo
en una espig-a dorada,
y por lo ardiente parece
sol que en estío se cuaja.
Nunca se rompan tus élitros,
artista sublime y sabia,
y al son del arpa. que toco
¡canta tu música, canta!
SALVADOR RUEDA.

**
Tomad la. hija.*de
una buena ma-

dre, si queréis buena esposa.

Núm. l. :_Trajes de casa y visita.,
estilo reforma, co?feccionados, el
primero con tela hgera, color claro, y el segundo con tela más ~onsistente color oscuro. En el primero luce~ como únicos adornos pe·
queñas aplicaciones de_ cinta color
neuro ribeteados con crnta. muy a.ngo~ta,' de un col~r más cla1·0. Lo_s
pliegues del traJe parten de la mitad del corpido y llegan hasta cerca de la parte inferior de 19: f~ld9:,
desde donde el vestido contmua. h·
so. Un cuellohombre1·as de peque·
ñas d11nensiones cubre la parte ~uperior del corpiño,y las mangas, de
es,ilo moderno, se hacen tenn1uar
por angostos ¡,uños.
El segundo traJe, también de estilo reforma, no presenta en su confección novedades dignas de a.no
ta.rse.
.
Núm. 2.-Elegante traJe de paseo de estilo enteramente moderno
y n~table por su elegancia y bueu
gusto. Trajes como éste pl'lvan en
1as grandes poblaciones euro¡&gt;eas
y son apreciadísimos por las damas portadoras d~I chic y del bue_n
tono. La confección de esoo vest~do aun cuando no es muy compl1·
cada, requierl'I estricta aLt&gt;oción pa.·
raque eu todos sus detalles sa1ga
semeJante al modelo. En las mangas, particularmente, deb? por,e~·se
gran cuidauo para. que caigan bien
y no formen pliegue~ de ~al gusto
que alterarían la umforrn1dad. He·
corn..ndamos á nuestras lectoras este traje.
.;

Núm. 3.-Traje de calle, estilo
sastre, propio para sel'loritas. La
blusa cerrada enteramente y con
un lig~ro entable en la cintura, lleva
dos grandes solapas que en la parte superior se abren á manera de
cuellobornbreras. Las mangas, de
estilo japonés, luc_en ~n pequeña
adorno en su parte rnfer1or, forma.do con cinta ma1·avillosa é igual á
la que constituye los adornos d~I
cuello. La falda es enteramente h
sa, y lleva. por únicos ~do~nos, en
su parte inferior, aplicaciones d_e
cinta formando rectángulos obhcuos de lados salientes. El conjunto de este vestido es muy agradable y constituye una verdadera novedad.
ESPERANZA.

Traj.alto1 lnf1ntllN,

que me inspiró ese caril'I~ .
que es tan súbito en un v1eJO.
-Hola., ¿tú eres el pastor? ?
-Sí señor; ¿y qué se ofrece.
'
-¿Tienes
pa.d res..,
-No, ~el'lor._;
_•Cuántos años tienes•
e,
·Trece!
1
•
?
-¡.Y cuánto ganas, amigo.
-Un duro.
-¿Al día?
-¡Anda, ma.ño!
- ·Un duro alrnes?
e,
-¡Que no, digo!
Un duro «al año!&gt;
II

Le dejé que se marchara.
y en el monte me senté,

UN DURO AL AÑO
I
Monte arriba, cara al viento,
buscando reposo y calma,
íbarne yo muy contento
dándole descanso al alma;
y cuando á lo alto llegu~,
y al dar la vuelta á la.cima,
un rebaño me encon_tré
que se me venía encima.

Avanzaban las ovejas
.
marchando al paso _tranquilas,
y pasaba.e las pareJas
al sonar de las esqupas;
y á los últimos relleJ_os
de los rayos ve~pertt~os,
las vi perderse á lo l_eJos
por los ásperos camrnos.
Detrás de ellas. lentam~nte,
dando al aire una canción,
y sacando indiferente
su mendrugo del zurr? n,
venía un pastor, U? mño,
un imberbe zagaleJo,

y avergonzado, la. cara.
e~ las manos oculté.
Pasaron por mi memoria
tem¡&gt;los, palacios y re_yes,
los aplausos y la. gloria,
los discursos y las leyes,
los millones del banquero,
1as fiestas del potentado,
réditos del usurero,
ladrones en despoblado,
fortunas mal heredadas
en el tapete perdidas,

�Domingo 6 de Septiembre de 1903,

EL MUNDO ILUSTRADO

cortesanas celebra.das
de ricas galas prendidas,
los que del lujo se ufanan,
tantas glorias, tanto daño ....
y en tanto ha.y seres que ganan ..••
¡Un duro al a.ilo!

por lucir tu blancura?
¡Qué necia eres!
Cuantos pasaron
con desdén ó por sor~a.
tu gracia. bollaron.

III
¡Un duro! ¡Oh Dios! ¡Cuántas veces
lo habré derrochado yo
en miles de pequeñeces
que mi gust-0 me pidió!
En comer, sin tener ganas;
en caprichos, en favores,
en vanidades huma.nas,
en guantes, coches y flores,
en un rato de placer,
en un libro sin valor,
en a.postar, en beber,
en humo, en un buen olor .. ..
y ese duro que se olvida
en cuanto cnrrer se deja,
era. un a.ilo de la. vida.
de aquel niilo que se a.leja. ... .
y vi que somos peores
todos los se1·es huma.nos;
unos, falsos soñadores,
otros, falsos puritanos,

Mis consejos escucha
oi!!a inocente.
'
Pues ~u inocencia es mucha
piensa en la. fueute
'
piensa. en el nido '

ya. convertido en terrible
ángel exterminador,
y entre terrenos de Java.,
gritará de su alto escaño:
-&lt;¡Yo soy aquel que ganaba
¡Un duro al año!&gt;
V

ya. a.teo,s ó ya. creyentes,
todos en el daño iguales,
resol viendo diligentes
grandes problemas sociales,
y hay seres que en esa. edad
que ignora su p1·opio engaño,
deben á. la humanidad ... .
¡Un duro al año!

Así, á mis solas, decía,
solo, en la cumbre del monte,
mientras el sol se escondía
en el rojizo horizonte.
En la sombra se ocultaban
lenta.mente las a.Ideas,
y en la. ciudad humeaban
las fabriles chimeneas.
Veíanse allá. las cruces
de las santas catedrales,
y los rayos de las luces
&lt;le las fie¡,tas mundana.les.
Allí vi l'eo reunidos

LEJOS DEL LODO
[DOLORA]

Para se.her que el mundo
lo sabe todo,
coge del lodo in,uuodo
pizca ele Jodo:

.,..

..
.,.,
1

y!en la nieve, que llora
su aJ I.Jor perdido.
Tus miradas escondl',
también tus pa~os:
que ignore el mundo el dónde
de tus fracasos;
mas huye de ellos,
pues lo dirá cada uno
de tus ca.be los.

IV
¡No! Mientras del frío Enero
en una. espantosa. noche
mi prójimo, por dinero
me lleve á mi casa. en coche;
mientras de la. mina. obscura
saque el carbón ta.ata. gente,
pasando tanta amargura
para. que yo me ca.liante;

miles de seres humanos;
allí reza.o compungidos
los que se llaman cristianos,
entre el ruido y movimiento
de las modernas ciudades,

verás tu vida.
andar de boca. en boca,
ni!!a queri'da.
Nido de carretera.,
s iquiera en alto,
no faltará un cualquiera
que le dé a.salto:
y ya. caído,
á qué l lorar el ave
sobre su nido':'

mientras de Ia alegre fiesta
salga yo, que siento y creo,
y a.l pobre que me molesta
le mande airado á paseo;
mientras derroche la moda,
y se gasten grande ó chico
mil duros en una boda,
mil en entierros del rico,
y hasta. el sol desigual sea.
en dar al hombre sus rayos,
y haya. niílos con librea
que me sirva.o de lacayos,
ni creo en leyes humanas
ni en el que las bombas tira ....
palabras, palabras vanas,
mentira, todo mentil·a!
No hay á las penas consuelos,
¡sufrir y siempre sufrir!
El Cristo se fué á los cielos,
pero volverá á venir!
Su reino será de espante-,
sus leyes muy diferentes,
¡y allí se ha de ver el llanto
y el rechinar de los dientes!
Y ba. de subirá mil codos
más alto, el nuevo diluvio,
y en él mol'iremos todos;
y más alto que el Vesubio
nos ha de ver impasible,
&lt;ese niilo,&gt; ese pastor,

.,.,
.,
::

resumen triste y crüento
de las necias vanidades ....
y allá perdido en la plana.,
cantando, tras su rebiiño,
iba aquel niño, que gana
¡Un duro al año!
EUSEBIO BLASCO.

Si al borde del camino
la fuente mana.,
¿cuál será su destino?
¡Pobre fontana!
Ser del viajero,
del animal inmundo
y el reptil fie1·0.
Nieve, la. nieve pura,
¿la plaza.quieres

11
.,

•

•

•••

....
.,
.,..,....:1,
1
1
1

.,
¡,

Huya tu pie del lodo,
del lodo inmundo:
mira que, al cabo, todo
lo sabe el mundo;
y así tu vida
no irá de boca en boca,
niña querida.
€1 eantor de 6uadarrna.

.,
::.,
.,.,
.,.,
.,
.,:i
.,.,:1
.,

.,

..
.,.......,
.••..••
...,
,

-••
••
••
.,••

PABENTESIS.

••
••

"!!

Después de la injuria. aquella
que, por brillar con luz pura,
desde su guarida oscura
laoz6 la Envidia á. la. Estrella;
Después de la injuria aquella.•••
¡vive aún la Envidia oscura,
y en el cielo, con luz pura,
sigue brillando la Estrella ....
Y. GIRO.

14.-Monogramas para mantelería.

13.-0tros modelos de tejidos y bordados.

.,
.,:1
.,
.,.,
.,
.,

•

�Domllllgo 6 de Septiembre de 1903.

LA GRATITUD

•

Era el Sr. Juan un hombre robusto y fuerte, de edad indefinible
y si por su rostro alterado y rugoso se hubiese querido juzgar sus
años, podía haberse creído á la vez
que contaba cuarenta, ochenta 6
cien aílos.
Vivía solo, en una. casa vieja y
fea, que llena de grandes grietas en
sus débiles muros, amenazaba la rá·
pida descomposición de su inorgánico cuerpo.
Allá, en su juventud, fué un po·
bre obrero que á fuerza de grandes
sacrificios y nutriendo de escasa
alimentación su fuerte organismo,
logró, según se decía en el pueblo,
reunir unos dineros, que la fantasía popular hacía subirá inmensas
cantidades, y de aquí que gozase en
él fama de rico.
Con él llevaba siempre un her·
moso perro de talla gigantesca
que denotaba ser extremadamente
dócil; al retirarse á descansar, dormía á los pies de su lecho; en las
comidas, que eran escas&amp;.s y de pobres manjares, elegía lo mejor de
los alimentos, dándoselos en la boca al inteligente animal, que los engullía con gran presteza; tal era el
cariíIO que se tenían, que jamás se
separaban.
'renia en el perro un extraño confidente á quien contaba los sucesos
más interesantes del pueblacho; y
el animal, pendiente de sus labios, le
escuchaba atento, fija en él su mirada, como si entendiese tal vez lo
que su dueño le decía.
Si bondadoso era el señor Juan
con los animales, más aún lo era
con sus vecinos, á los que, en época
de escasa recolección, jamás negó
sus favores. El año anterior fué
de prueba para los labradores.
La sequía agotó sus plantaciones, y sus siembras, de fuertes y lozanas que hubieran sido, se quedaron en el más completo estado de
raquitismo que imaginarse puede.
El clamor de los labradores era
aterrador, grande, inmenso. Ante
aquellas numerosas familias ham•
brientas y furiosas, se conmovió el
buen corazón del señor Juan. Así,
brindó pequeñas cantidades metá·
licas, que fueron acogidas con gran
júbilo por parte de todos.
Extendióse la voz por el pueblo,
y como hormigas que van buscando un grano que aumente sus provisiones, al igual en número acudieron los labradores á casa del
señor Juan. Un coro de cientos de
voces entonaba himnos y alabanzas en honor del señor Juan, y la
gratitud de los labradores en aquel
entonces con nada podía compararse. Como á imagen adornrla le
rendían culto fervoroso.
-¡Gloria al amigo de los pob1·es!
¡Bendigámosle! ¡Vios se lo aumente!
Y así por el estilo, mil y miles
de exclamaciones lanzadas por los
labriegos, ciegos por su bienhechor.
Transcurrieron unos años. Ahora ya, aunque no todos, habfan pagado los préstamos, y el sPftor Juan
era mirado con indiferencia por el
olvidadizo pueblo.
Una noche, dormía el anciano con
el sueño del justo, cuando se despertó ahogado por un humo acre y
espeso que poco á poco iba invadiendo la habitación en que se hallaba. Momentos después oyó crujir de maderos y techos que s~
derrumbaban con gran estrépito;
inconscientemente levantóse de la
cama, y dirigiéndose hacia la pue,.
ta, la abrió intentando tal vez cono•
cer lo que pasaba, cuando una 111mensa llamarada intensamente roJa
subió por las escaleras con la v~locida.d del rayo; sobrecogido,lleno
de espanto, retrocedió hacía el fundo de la habitación; y ya allí, se
dió cuenta en su mente de lo que
ocurría; llamó á su per1·0, y abrieudo una pequeña ventana, se lanzaron los dos á la calle.
A la maílana siguiente contemplaba el seño1· Juan las cenizas de
aquella que fué su casa.; en ella
qnedaban los frutos conquistados
en sus juveniles años. ¡Ah! He hecho bien á muchos; ya me protegerán, dijo el viejo con voz lastimo-

EL MUNDO ILUSTRADO

sa, triste, como quien exhala un
gemido, á la vez que dos gruesos
lagrimones surcaban su tez. De
puerta en puerta, imploró la caridad de aquellos á quien favoreció,
y ahora corría la voz como regue·
ro de pólvora entr-e el vecindario.
¡Que viene el St:ñor Juan pidiendo!
exclamaban; y las puertas se cerraban ante sus ojos.
¡Oh! La gratitud de los hombres.
¡Pobre viejo solo en el mundo!
¿Solo? No, su perro le seguía.
SATURNINO PEREZ.

CANTILENA.
Febo se retiraba,
casi expiraba el día,
y la noche llegaba;
su fresca lozauía
marchitaba la rosa,
mustio quedaba el prado,
y el ave sonurosa,
dormida y silenciosa
en el olmo acopado,
cuando mi ninfa hermosa
salió á la fresca vega.
Y de sus ojos bellos
á la lumbre radiante,
y al esplendor brillante
de sus lindos cabellos,
de nuevo se despliega
la rosa ya adormida,
cobrando olor y vida;
torna el florido prado,
que ya estaba enlutado,
á matizar sus flores,
y á esparcir mil olores;
y las ya unidas aves,
dulcea trinos suaves
cantan muy dulcemente,
y vuelve de repente
á comenzarse el día:
que al ver á mi señora,
juzgaron que venía.
nuevamente la Aurora.

EL MUNDO ILUSTRADO

CANTARES.
DE ARRIBA ..... .

Allá en los montes están,
Robustos, como gigantes,
Y arden como pensamientos
En sus frentes, los volranes.
Entre montaña y montaña
'rendidos están los valles ....
Poi· ellos corren los ríos
Que en la enhiesta cumbre nacen ...
En la montaña está el fuego
Que luz y vigor esparce;
Arriba flotan las nubes
Que en arroyos se deshacen ....
Así se levanta el hombre
Que bien en torno reparte ....
¡Como la1S altas montañas
Se elev~n sobre los valles!
VENGANZA.

Has hablado mal de mí
Y me llegaste á ofender,
Compañero de mi vida,
Pero yo me vengaré.
Mira con mucho cuidado
En dónde pones los pies,
Que alguna vez te caerás
Y yo te levantaré.
Huye muy lejos de mí,
Que mi venganza es cruel. ...
Ancha es la herida del mal,
Pero es honda la del bien.
A. SÁNCHEZ RAMÓN.

RASTRO Y ALAS

EL DUQUE DE RIVAS.

Como un cartucho que la capri•
chosa naturaleza hubie1·a formado
de las hojas para llenarlo de rocío,
estaba un gusano sobre el gajo rugoso de una vid. El gusano había
recorrido durante el áía su dominio y reposaba. Su cuerpo blan·
do, verde, con sortijas punteadas
de un vivo color de leche, se bailaba tendido largo á largo. De p1·on.
to, en la ca.qeza apareciel'On dos a.o.
tenas, que volvieron á esconderse.

♦

t
♦

ii
tf

So'"""'"' eam"' en 0mo l'ulho= para todo, Jo, ponoo,

"n los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comodores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soii renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á

i

w. s.

FARNSW0RTH.-Agente General.

ta. San Francl•oo11 lliín_,. B, llllf11cloo11

a. 1.

·······························•··

El cuerpo . se ~stremeció. Parecí
una respiración. Luego asorn:
ron otra vez,se dirigieron horizo
talmente hacia adelante y la m nire1•a t·mosa avanzó sus 'cuatro a 1
llos posteriores, levantando un
co en ~l centro. Y entonces los cu1t~o amllos anteriores siguieron h1c1a adelante. El gusano caminó. Detrás de su marcha quedaba un hilo
ar~entado. ¡Aquel repugnante ser
deJeba rastro! ¡Y subía! . . Sucedió
que un rayo de sol que a.tra.vesab&amp;
el dosel .formado por las hojas, vino á herirle. Y entonces se detuvo
Cas_ualmente cerca de él colgaba un
ra01mo nac~rado de uvas, donde
rebullí.an millares de insectos peq ueñísimos. El gusano se detuvo
C?ntemp!ándolos. Eran una especie de minúsculas mosquitas, pero
eran tantas, que, entre todas con
las al.as, pro~ucían un suaví~iJno
zumbido musical. ¡Cosa ex.tralla!
La oruga arrugó su piel como al
t1;1era un gesto que pudiera traducirse por estas palabras: ¡Oh, alin
hay seres despreciables con alas'
Y luego siguió su marcha ba~tÍ
un escondrijo húmedo dond~ yacía
enr&lt;;&gt;scado otro gusano. El reconoció que era su compañero y ,
s1;1 lado, hecho un espiral, se' recogió ....
Y por el dosel de las hojas ern,
pezó á temblar un rayo de sol.. ..

Doml.ngo 13 de Septiembre de 1903.

ªª'

!r:

JosE MARIA VELEz.

Calima.ya, Méx., julio 14.
El Dr. José de la Serna dice que
opina lo siguiente:
''Siendo el aceite de híg~do de
bacalao un maravilloso alimento
fácilm~nte asimilable, que exci~
el apetito y estimula las funcioms de nutrici6n, y hallándose dicho aceite en la Emulsión de ScoU
perfectamente mezclado con 108
hipof?~fitos de. cal y sosa, la preparac1on menc10nada resulta emi•
nentemente útil en todas las en•
fermedades en que predomina la
miseria fisiológica principalmente en la escrófula 'y tuberculosis.
En esta última enfermedad es sin
comparación superior á todas las
deruás preparaciones, y, por mi
parte, la u~o con muy buenos resultados en los niños y en la convalecencia de enfermedades agudas.''

EL TESTAMENTO
Dtl 11.110. Sr. Jlrzoblspo·Jetbal.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace pocos u1as que se practicó la
,ipertura del testamento del Ilustrfslmo Sr. Arzobispo D. Patricio A. FeehlD
en la ciudad de Chlcago, Illlnole.
La fortuna del distinguido prelado ascendió a. cerca de $125,000 oro americano ; y .según el Inventarlo que se ha
publicado, los bienes que dejó fueron
como sigue:
Dos pólizas de "La Mutua,' ' Compañta de Seguros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, 6 sean . . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobte una de las pólizas
9,329 oro.
Otra p0liza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las &lt;tisposlclones del sellor Ar·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éstas:
A s u hermana, seiiorita Kate FeebaD,
que estuvo siempre con él basta su
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro:
!l. la seilora Ana A. Feehan, viuda del
.sellor doctor Eduardo L. Feeban, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las pólizas, y ~5,000 oro eD
efectivo ; a. la Aeademla de San Patrl•
clo de Chlcago, de la que es preceptor&amp;
su hermana Madre Marra Catallna,
$10,000 oro' de la llltlma póliza ; A la
escuela • 'Santa Maria'' de ensellanza
práctica para varones, de Feebanvllle,
Illlnols, que era la 1.nstltucl6n por la
que m!l.s se Interesaba el seiior Arz0 •
blspo, se entregaron los $4,000 restan·
tes de la llltlma póliza.

E1pllcad6n dt

-----~:::--~~

Htstros grabados
Núm. l. Traje de paseo, para señoritas,confeccionado con tela de
medio tono y adornado
en la blusa con un ancho cuellohombreras de
enea.je. Las mangas, de
hechura moderna y es·
tilo japonés, llevan en
sus extremidades inferiores una aplicación
de encaje semejante al
del cuello. Los puílos,
muy estrechos, también
llevan ig-uales aplicaciones. La fa.Ida se tablea en pequeños pliegues y en toda su longitud, y en la parte inferior sólo lleva como
adorno una aplicación
de encaje semejante á
los anteriores. El conjunto del vestido es ele•
gante y de buen gusto. Por lo que hace á
los sombreros que aparecen en nuestro gra·
bado ambos son propios pMa la actual es·
tació~ de otoño. y se confeccionan con fi?·
res de lienzo y gasas. Las formas de pa¡a
pueden variar á elección de las interesadas,
que siempre deben procurarse aquellas for·
mas que sienten bien con la estatura de las
personas, estilos de peinado que us~n.y traje que lleven, según sea éste de v1s1ta, de
paseo ó de teatro.
Núm. 2. Representa nuestro grabado dos
trajes para niñas de 14 á 15 años. ]~tos vestidos se confeccionan con telas propias para
la estación, y el corte debe ser adecuado á
las estaturas, pues en uno la falda se lleva
con un pliegue inferior, y en el .otro con dos.
Los corpiños pueden confecc1onarse á.".º.
!untad, pero sujetándose en sus genera.h?a·
des á los modelos respectivos. Un corp1ílo
lleva ancho cuellohombreras, y el otro se
adorna con aplicaciones de cintas coloca·
da! longitudinalmente.
.
Nún. 3. Trajes de duelo para señoras JÓ·
'Venes. El primero de falda lisa y saco suel·
· to, tableado, debe emplearse con toca de
crespón. Las bandas de este crespón se usan
muy largas, pues á veces tocan el suelo. En
la mayor parte de las veces deben llevarse
recogidas con la mano derecha. El segundo
modelo es propio para un luto algo avanzado y consta de falda lisa y corpiño de hge·
ros pliegues y pasamanerías negras.

~

ESPERANZA.

--------------11usión... infantil
Una mañana de invierno,de aquel invierno
de 1890 en el que se heló el Sena, un rayo de
sol suave y triste, de un sol frío, entró en
la elegante alcoba de María, mi leal amiguita, acababa de cumplir nueve años; á esa
edad las niñas, en Europa, son todavía candorosas ....
El rayo de sol penetró por ent1·e las c&lt;;&gt;r·
tinas semicorridas, saltó sobre la camita
de la niña, se miró al espejo y jug.ueteó en
el suelo ... La nii'ia seguía con los OJOS. gran·
des y abiertos el curso fugaz y caprichoso
del rayito de sol... .
Decidió encerrar, guardar, conser_var la
nií'la de pupilas ras~adas aquel ray1to de
sol, y, levantándose ¡ubilosa, tomó un fras-

co de suave perfume que
yo le había regalado,
lo vació en cual1uier
1
~
parte, creo que enel i;ue\
lo, y con graciosísimo
afán se apresuró á em·
bocar en el lindo frasco
el rayo tentador. Luchó largo t,iempo,y después de algunas burlitas del rayito, que se
deslizaba á lo largo del
brazo, del cuello y del
seno de la niña y pasaba por sus labios be·
sándolos alegremente,
la criatura logró &lt;ence·
rra.r&gt; á su perseguido;
tapó inmediata y cuidadosamente su lindofrasco.
-1Ya. está dentro! 1Y
es el rayo de sol más
bonito que he vistolexclamó María.
-¿Para qué lo quieres?-le dije.
-Para tenerlo en los
días que el frío sea muy
grande y esté muy obs•
cura esta casa.
Guardó en su armario el frasco &lt;que ha•
hía llenado&gt; de alegría y de luz, y como un
reproche á mi sonrisa de burla, díjome:
-¡Ya verás ... ya verás!
Y vinieron días sin sol. El primer día la
niña nada hizo; el segundo, tampoco. Se supo abstener de tocar•su tesoro. Pero al
tercero, fué día obscurísimo y mi amiguita
se lanzó sobre su a.rmario, sacó el frasco
donde &lt;guardaba&gt; luminosas esperanzas..•.
y lo abrió ....
Del frasco también se había ido la viva
luz del sol. ...
María lloró la primera decepción de su
vida.
Con los ojos llenos de lágrimas me dijo:
-¿Por qué se ha escapado el rayito de
sol que yo quería tanto y con el que iba hoy
á estar tan contenta?
-Por eso. Porque ibas á estar muy con·
tenta. Porque ésa era tu dicha, y la dicha
es tan fugaz como un rayito de sol; y como
la luz, cuando queremos coger y retener la
dicha, se nos escapa de entre las manos.
-Pero yo lo babia.cogido y encerrado·:·
No quise dejar mayor germen de esc~pticismo en aquel corazón lleno de credulidad
.... pero sentí mi alma casi amargada, viendo en aquel minúsculo episodio del frasco
y 1s. niíla otra prueba, entre mil que he observado, de que &lt;la ilusión&gt; es la que con·
cibe, aviva, engendra., sustenta y hace crecer
la felicidad.
FRANCISCO HERMIDA.

MADRIGAL.
Ibas á suspirar, dulce embeleso,
y yo que muero si tu encanto admiro,
cerré tus labios con mi ardiente beso
y se adurmió en tu pecho ese suspiro.
Tu seno como un lirio se agitaba
á la brisa de amor que difundía
cálido el beso en que mi ser te daba;
y al sentir que mi vida se exhalaba.,
-Quién el suspiro tuyo
pudiera ser-me dije conmovido, - .
y allá en tu corazón, como en un 01do,
adormirse de un ósculo al arrullo,
al perpetuo rumor de su 1atido !
1.-Traje d e paseo Y sombrero de laestación.

H. RODRÍGUEZ.

•

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100573">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100575">
            <text>1903</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100576">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100577">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100578">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100579">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100580">
            <text>6</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100597">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100574">
              <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 10, Septiembre 6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100581">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100582">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100583">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100584">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100585">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100586">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100587">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100588">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100589">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100590">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100591">
              <text>1903-09-06</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100592">
              <text>Suplemento</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100593">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100594">
              <text>2017763</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100595">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100596">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100598">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100599">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100600">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2908">
      <name>Bordados y tejidos</name>
    </tag>
    <tag tagId="2910">
      <name>El cantor de Guadarrama</name>
    </tag>
    <tag tagId="2911">
      <name>La gratitud</name>
    </tag>
    <tag tagId="2909">
      <name>Lejos del lodo</name>
    </tag>
    <tag tagId="2898">
      <name>Monogramas</name>
    </tag>
    <tag tagId="2907">
      <name>Un duro al año</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
