<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3844" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3844?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T02:40:06-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2488">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3844/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._13._Septiembre_27..pdf</src>
      <authentication>89d6a4565283d3248794fe9768f6cd80</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117668">
                  <text>t

'

--

&amp;ru Joyerll y leleJerk

ELIXIR

•• •tateroa IZ g 14

ESTOMACAL
SAIZ

DE

CARLOS

Lo recetan loe médico~ de todas la,
11aclones, para nr&amp;r las enfermedades
del ostóm~o é intestinos: es tónieo
di¡z-esuvo y antlgas!rálgico; cura el 98
por 100 de los enfermo~. aunque sus
dolencias sean de más de 30 año$ de
autt¡rüedad y hayan fraca_sado todos los
demás medicamentos Cura: dispepsias,
diarroas y dis6nterias, la dilatación,
la úlcera, catarro intestinal y todas las
demás afe~ciooes del utómago é intestinos, siendo notabilísimo en los niños.
El exlto alcanzRdo en todo el mundo por
este Elixil es la mejor gar1111tla: en esta
República ha hecho verdaderos milao-ros,
casi todos los médicos lo recetan" cou
satlsf'actclon f:.e vende en todas las Dro•
guerlae y principales Fnrm cias: agente

Jlño X-tomo n-núm. u

.,,,,.,º

EL MISMO

Director: LIC. RAf'AfL RtYf&amp; &amp;PINDOLA.

bellia,
Cl1ro1il, Cmaleceaciaa, ,te.

PARÍS

20, be des FOIÁS•St,!lacques
1 ,n Ju F2rm1ciu.

Lilfatilmo, Em6fula,

Me

lnfartoa de loa Gauglioa, etc.
~~

Enrique ti. Schafer.

¡¡~

MEDALLA DE ORO, PARlS 1900

Los Polvos de Arroz ,&amp;..,&amp;;.~~
CH. FAY

~

iCUIOAOO, SENORA!

ROYAL VELOUTINE

~Banco HCentral HMexrcano.H

-545, Rue de Rivoll, 4 PARI!;,

CUI\J.C ON pronta J a11gurau ooa

,11tB1 antl11matlcB1G

CAPITAL ... ............... ...... $10.000,000.00.
FONDO DE RESERVA ...... $ 915,526.34.

PLACAS FOTOGRAFICAS

JOUGLA

"AllT lfOT!!¿IJ•

AGENCIA DEL RELOJ OMEGA
Pldaa CaWaco. ~ 2n.

ULTIMA CRE'ACION:

yin CIGARROS

Hace descuentos y préstamos con 6 sin prenda. Negocios en cuenta corriente, giros y c_obros sobre todas las plazas de la República y el extranjero, y en general, toda clase de operaciunes Bancarias con Bancos, comerciantes, industriales, propietarios y agricultores.

11
fl(D
D
lllll Dll

COQUELUCHE
Tnl&amp;altllt rult1&amp;1 1 ltl&amp;llllt ptr
• 111
fl■lculn•

POLVOS FUIIG.lTOBIOS Gm•
PAIUS - 208 ble, F1 St-Deala
.,,,..: , . Ulillll, .... r Ol'I • , . 1

EMITE BONOS DE CAJA, DE $100.00, $500.00 y $1,000,

Cárlos lannel Dnrán.
FARNIAOEUTIOO.

sin cupón pagadero A seis semestrales, ganando todo un interés de 6 por
ciento al año.
CORRESPONSALES: Todos los Bancos de los Estados Mexicanos,
Deutsche Bank, BerUn y sus Sucurl!lales en Londres, Hamburgo, Bremen,
Munich, Francfurt, Dresden, Bleichroeder, BerUn Compotou Nacional
d'Escompte, Parrs, S. J. P. Margan y era., New York.-Neufiitze y Cia., Paris.-Muller, Schal y era., New York.-National Clty Bank, New York.Firt National Bank, Chlcago.-Guillermo Vogel y era., Madrid.

Fabricante del

excelente

más acreditado vino mez-

RE COLORACIÓN
IJE LAS

BARBAS y del PELO

EXTllAIT:eiSIRENE~

y

de GUESOUIN, Qu1mico en Paris

Gran surtido
de toda ·ciase de
muebles.
Carruajes para ~ifio.

•

cal.

PRECIOS BARATOS.

HACIENDA DE

Pirla nuestro Catálogo.

"LA ESTAN CITA"

Abnalnlco, Jal.

/

'

i!!- Ca.lle de Sa.n Juan de Letrán, 11.

Í

MEXICO.

♦

••••••••••••••••••••••••••••••••••••

)C&gt;00&lt;&gt;00&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;.--&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;00&lt;&gt;00&lt;&gt;00&lt;&gt;00&lt;&gt;00&lt;&gt;00(&gt;00000000v00()00&lt;)00(

X
X

SALSA

1X

1
1

Algunas gotas d~ esta s~lsa, afiadidas á cualqu~er manjar, le dan instantáneamente un gusto exquisito y sabroso. Es un recurso maprec1.able para todas las cocmas; se emplea en el

1

CALDO, SOPA. SALSAS, LEGUMBRES, ASADOS, ETC.
Es econ6mico, porque se emplea gota á gota. No se altera el frasco, aunque quede abierto.

)t,ooc&gt;00000&lt;&gt;00&lt;-&gt;00000&lt;}-,c

S.bscrlpcidn men5111! for,nea SI.IO
ldem,
ldem. ea 11 capital $1.JS

fierente: LlJI&amp; Rtl'f&amp; &amp;PINDOLA

EL MISMO

So

Inventor de 1aVELOUTINE

IEDICH&amp;iTO CIERTO t l!IOFENSIVO EN ABSOLUTO,
Téugm cuidado de exigir: Thyroid/na Bauty,

mtxtco, Stptltmbrt 11 dt 1903.

F~RRUGINOSO : SIETE M~AS.. ORO FOSFATADO:

de

Vd. empieza á engrosar, y engrosar es
envejecer. T"me pues,todas las mananas
en ayunas dos r,rsjeas de THYROÍDINA
BOUTY y su talle se conservará esl:&gt;elco
6 volverá á serlo.- E/frasco de 501/ri,jeas 10•.
PARIS, Laboratorlo.1, Ruede ChAteaudun,

EL Mu NDo rLu STRAD o

La fiesta de los Italianos
UN GRUPO DE CONCURRENTES A LA KERMESSE DEL DIA 20

�:Domingo 27 de Septlembre de 1903.

1a renuncia da Chambarlaina
Un bOmbrt popular
Hace algunas semanas que en la prensa
inglesa, primero, y después en toda la prensa
del mundo, se podían encontrar frecuentemente articulos en los cuales se habli,.ba, con
pasión más ó menos disimulada, de «ciertas
reformas, poco conocidas en detalle; pero que
convertirían á Inglaterra y á sus colonias ei:!
una especie de «Zollverein)) británico cerrado
por completo al comercio internacional.»
El proyecto citado era el coronamiento de
una larga época de labor, llevada á cabo con
singular éxito, cou rapidez inusitada y con
una suerte estupenda, por uno de los más célebres hombres de estado modernos, por el
Ministro de las Colonias, José Chamberlaine.
Desde mediados del siglo XIX la Gran Bre-

gestión gu bernati va. El H?n?rable José Cham·
berlaine fué nombrado Ministro de las Colonias. Pocos habrá que hayan trabajado_ tanto
y tan tenazmente en bien de la ex~ans1ón territorial de la Gran Bretaña como el. La gu~rra alglo-bóera ha sido atribuida á este ministro. El pensó en que «la cruz británica»,
habría de extenderse en el Continente Negro
desde el Océano Indico hasta el Atlántico,
desde el Cabo de Buena Esperanza hasta Egi p·
to; según dicen algunos polít~cos, dt&gt;bía arrasar y destruir cuanto se opu~1~ra á su trazo.
Vino después el famoso viaJe á bordo del
más elegnnte de los cruceros de la marina
real el viaje á Africa, durante el que pronunció ¿lgunos de sus discursos_más notables, y
recorrió las humeantes rumas de las dos
repúblicas recién extintas. La glori.a ?e Chamberlaine fué confirmada en este viaJe. A su
vuelta á Londres, el pueblo le aclamó.
Hoy se ha encontrado súbitamente detenido en la realización precisamente de los proyectos que habrían de coronar su obra. La
eola «clave» faltaba al arco tendido por Charo·
berlaine. Su renuncia ha sido brusca y ha
resonada en el orbe. En Londres se encuentra el exministro de guerra americano Elihu
Root, también un retirado.

PROMETEO
[FRAGMENTO]
Sobre negros corceles de gra!lito,
á cuyo paso ensordeció la tierra,

hollando montes, revolviendo mares,
al viento el rojo pabellón de guerra
tefiido con la Iuz de cien volcanes,
fueron en horas de soberbia loca,
á escalar el Olimpo los Titanes.

El ex-ministro Cha.mberlainie.

tafia ha sido el ejemplo que todos los economistas citan, de un país en el que el régimen
de libre cambio ha producido mejores frutos.
El comercio de Inglaterra ha sido suficiente,
y con mucho, para sostener una marina mercante que, sin género de dudas, es la mayor y
más bien organizada del mundo.
Y precisamente cuando se creía que el sistema librecambista se afirmaba más y más
en Inglaterra; cuando no eran poc·os los pueblos que tomaban este ejemplo, y á él se atenían para su legislación comercial, los proyectos de reforma fiscal del ministro Chamberlaine intentan hacer de la Gran Bretafia
el tipo de las naciones neta y rigurosamente
pro(eccionistas. El cambio era brusco; radical; inesperado.
La prensa inglesa sefiala ese cambio como
la causa de la renuncia del ministro Chamberlaine. La excitación que ha causado en la
Gran Bretafia la ñoticia de que este personaje se retira á la vida privada, es comparable
sólo con el encarnizamiento con que en días
pasados se combatían sus proyectos de reforma fiscal. Desde los s~mples súbditos hasta
los serios lores de las cámaras, todos se han
sentido impresionados por la brusca renuncia
de este estadista gigante.
Porque pocos, quizá ninguno, son los que
en el presente siglo han representado en Inglaterra el espíritu imperialista con la pasión,
con la entera y absoluta dedicación con que
lo ha hecho Chamberlaine; alguien ha dicho
que era, no un imperialista, sino el imperialismo personificado. Lo ha demostrado así
con sus ar.tos.
Cuando el tercer gabinete que presidió Lord
Sálisbury (y el último de ellos también), cayó, Bálfour rEluni6 en un grupo á los ministros que hasta hoy le han acompafiado en su

EL MUNDO ILUSTRADO

lllL MUNDO ILUSTRADO

Ya tocaban la cumbre inacce!:!ible
dispersando nublados y aquilones,
ya heridos de pavor los astros mismos
en confusión horrible,
como yertas pavesas descendían
de abismos en abi:smos;
y el Tiempo, que dormía
en los senos del báratro profundo,
se despertó creyendo que llegaba
la hora final del mundo!
El cielo estaba mudo;
y la turba frenética avanzaba
con ronca vocería,
cuando Jove asom6: vibró en su mano
el rayo de las cóleras sangrientas,
rugió eh su voz el trueno del estrago
y encadenó á su carro l:is tormentas!
Temblaron los jinetes
t&gt;n los negros corceles de granito;
redoblaron su saña
arrojando á los pórticos del cielo
con insultante grito
pedazos de montafia,
y volcaron los mares
para apagar en la soberbia cumbre
los rojos luminares.
Pero J ove, iracundo,
blandió sobre sus frentes altaneras
el hacha del relámpago que hiere
como á una vieja selva las eeferas:
á eu golpe profundo,
vacilaron montañas y titanes;
y bajó el torbellino,
heraldo de su gloria,
con la negra cimera de huracanes,
á anunciar á los mundos la victoria!
Rodó la turba impía
en espantoso vértigo á la tierra;
no volverá á flamear en las alturas
su pabellón de guerra
teñido con la luz de cien volcanes.
Cayeron los titanes
del abismo en las lóbregas entrn.fias:
y Jove, vengativo,
convirtió los corceles de granito
en salvajes é inmóviles montañas!
OLEGAR!O V. ANDRADE.

Domingo 27 de Septiembre de 1903.

En ti siltndo dd crtpúsculo•••.
Por las estrechas y perfumadas avenidas
del jardín, iba lentamente, lentamente lapobre cieguecita.
'
Vestida toda de blanco y con el rubio cabello destrenzado sobre sus espaldas, iba pensativa, adivinando por su perfume las flores
que arrancaba á su paso, para luego deshojarlas .....
A su alrededor los árboles mecidos por el
viento de la tarde sollozaban .... sollozaban ...
Y arriba, en el cielo, morían los últimoe
destellos del sol que se ocultaba ......
-¡Eugenia, Eugenia!, murmuró de pronto
una voz en el silencio del crepúsculo ......
-Aquí estoy, le contestó ... y se abrazaron
entre las flores.
-Estás pálida y triste como un lirio, Eugenia mía. ¿Qué tiene tu alma?
Y cogidas por el talle en amoroso abrazo, caminaron lánguiclamente bajo la larga sombra
de los eucaliptos.
-Sí, a.miga mía, dijo la cieguecita.... El
misterio ha venido á albergar en mi alma. Las
densas tinieblas de mi noche ilumínanse á veces por el tenue fulgor de una estrella ... Hoy
he creído ver el azul de ese cielo que nunca
vieron mis pupilas, ese azul que tanto a.man
los poetas y las aves .... ..
El perfume de las flores me ero briaga como
delicioso nepente .........
¡Y aquella música! ¡oh, aquella música de
su violonchelo, cómo olvidarla ... si ella es el
misterio de mi alma .. . lago de ensuefios, don•
de flota la barca de mi tristeza!
-¿Qué tenía aquella música? ¿por qué ll~
raba? dijo casi solloºzando. .....
.
-Sí, Niní, mi alma está enferma, enferm
por la ausencia de otra alma ......
Y bajo la ausencia de aquel crepúsculo,
pobre cieguecita siguió llorando ... llorando..•

n(:0
~~

ªD

~~cQ
o.~
t

~I

00

Página de álbum

DIA DE PRIMAVERA

'ió
t?~··
·
o¿q~
K&gt;

·-·

~~~
gpDf;]~

*

Cada uno de los siglos extiende su triste
gloriosa sombra hasta el siglo que le sigue.
E. DRUMONT.

~~

~~~

*

Cuando todo lo hemos puesto de nu
parte para alcanzar la victoria, no merecem
censura alguna si á la postre salimos derrota:
dos.-CARNOT.

*

L) ~~

~

Dormir demasiado, es hacerle un robo á
vida.-G. :M. VALTOUR.

·-·

Madre Melancolía
Madre Melancolía, pon tu sello sagrado
sobre las cosas tristes que obscurecen la vida.
Pon tu aliento de nardo sobre la roja herida
que abrieron en los hombres el dolor y el pecad
Enséñale al Poeta tu alcázar encantado
donde el canto resuena. de la ilusión per dida,
y la torre en que mora. la. quimera florida,
viajera del remoto crepúsculo dorado.
Madre :Wrnlancolía, leve como la espuma,
honda como el abismo del piélago salobre,
el soplo de tus alas al ensueño perfuma.
Llega. bajo los pliegues del vagabundo vlen
á dejar el misterio de tu caricia, sobre
las almas dolorosas de hastío y de t9rmento,

FROILÁN TURCIOS,

~

'

El ocioso se ocupa tan sólo en matar el tie
po, sin parar mientes en que es el tiempo qui
nos mata á nosotros. -G. M. VALTOUR.

*

'

~

RAFAEL ANGEL TROVO.

Cada quien se forja ilusiones según sus n
cesidades é intereses.-J. L1sEROL.

',~

.

o~
.

•~

Cerca del blanco tronco de la baya estaríais vos, señorita, con vuestro sombrero blanco, vuestro vestido blanco y vuestra alma
blanca. Yo tendría mi negro dolor. Procuraría haceros soñar dulces suefios, y el laúd
no tendría para vos sino dulces sonidos.
Sí-decía ella;-mas esa c,villa» italiana ¿no
será la morada de la más infeliz de las mujeres? Los árboles sombríos forman un misterioso recinto de duelo. El agua de los arroyos
parece monologar extrañas historias de amo•
res difuntos. El crepúsculo inunda con su tenue tinta de melancolía todo el paisaje. El
anciano que contempla meditabundo las linfas, parece la encarnación de un triste pasado. Los mismos niños que juegan cerca de
la. «villa», no alcanzan á hacer que
mi alma encuentre una sola nota
de alegría.
-Nuestra alma á veces
contagia con sus males el
alma de los demás.
RUBÉN DARIO.

.

~

~

~

~

tO¿fQ
N~
o

!j_j

/

~

~

~l:i '

�Domingo 27 de ·Septiembre ,de 1903.

EL BAILE lNFANTlL
Publicamos en esta página los retratos de
las nifias Carmen Benavides y Carmen Rosales concurrentes a.l baile infantil de fantasía
qu~ se efectu6 en el Teatro Hidalgo el día 16
por la tarde.
.
.
La pequeña pareja, que se hizo aplaudir
por la desenvoltura con que baila1?a el j_arabe
y por la gracia con que vestía e.l traJe nacional,
fué indudablemente la que más llamó la atenció~. A instancias del público, las nifias ~uvieron que repetir, hasta rendirse,. el típico
baile haciéndolo en el foro y á la vista de toda l; concurrencia que las ovacionaba.
Las nifias Benavides y Rosales son alumnas
de la Escuela Superior núm. 2.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 2?

de Septiembre de 1903.

diera hacer hervir en mis venas hela&lt;l3:~ mi
vieja sangre de víbora, haciéndome salir de
esta vaga 8omnolencia en que me encuentro!
TE6FILO GAUTHIER.

LA GITANILLA
Maravillosamente danzaba. Los diamantes
negros de sus pupilas vertían su destello;
era bello su rostro, era un rostro tan bello
como el de las gitanas de don Miguel Cervantes.
Ornábase con rojos claveles detonantes
la redondez obscura del casco del cabello,
y la cabeza firme sobre el bronce del cuello
tenía la fa.tina de las horas errantes.

ODIO Y :AMOR
Aborrezco á todo el mundo en maea, y en
todo este montón apenas juzgo á uno 6 dos
dignos de ser odiados ~spe~ialmente.
Odiar á alguno es mqu~e~rse por él. tanto
como si se le amara· es distmguule, aislarle
de la multitud; es h¡llarse en violento estado
por su causa; es pensar en él de día y de noche· es morder la almohada al
pen~ar que existe. ¿Qué más
se hace por uno á quien se ama?
Las penas y trabajos que se
toman para dafiar á un enemigo, ¿se sufririan ac~so para
complacer á una muJl'lr amada? Lo dudo. Para odiar bien
á alguno es preciso amará otro.
Todo gr~n odio sirve de contrapeso á un gran amor.
Mi odio es, como mi amor,
un sentimiento confuso y general que desea cifrarse en algo y no puede conseguirlo. Tengo dentro de mí un tesoro de odio y at.1or, del cual no sé qué hacer y que me pesa horriblemente. Si no puedo desahogarme de uno 6 de otro, 6 de ambos á la vez reventaré seguramente, como
esos sacos u:nos de dinero que se descosen ó
se derraman.
¡Oh! ¡Si pudiera aborre~er á alguien_! Si
uno de esos hombres estúpidos entre quienes
vivo, llegara á insultarme de modo que pu-

Baile infantil.-La niña Carmen

Benavides.

y crueles. Es el canto del amor y del odio, de
la vida y de la muerte!
Los hombres rascan locamente sus guitarraa,
las mujeres cantan, se retuercen, se acercan,
se alejan, golpean cou el tac6n las tablas, sacuden sus faldas. ¡Olé! Y las castañetas con
furor se ponen de su parte. ¡Olé! 11.. .... Atención, bello caballero, esas castañetas hacen un
ruido 16gubre como dos huesosdemuertoque
se chocaran. ¡Olé!. ..... Atención, en la liga de
la hermosa brilla un puñal,y detrás de la capa
del guitarrista está oculta la larga navaja presta á clavarse en tu pecho si cedes á los halagos de la mujer que te quiere............. ..
Baile inf8l0Jtil.-La. niña Carmen R&lt;?sales.

Las guitarras decían en sus cuerdas sonoras
las vagas aventuras y las errantes horas,
volaban los fandangos, daba el clavel fragancia.;
La gitana, embriagada. de lujuria y carillo,
sintió cómo caía dentro de su corpiño
el bello luis de oro del artista. de Francia.

En Sierra Morena.
GIULIO

D' AsPREl\IONT.

ta ttgad6n dt mtxico tn Btlgica

RUBÉN DARIO.

M1JSI CA ESP AÑOLA

Baile infamtll.-Fin de un j8Jl'abe.

Enérgicamente, con mano segura y vibrante, los espafioles de ojos feroces en el fondo de
las 6rb1tas sombrías, puntean la guitarra, en
tanto las mujeres de negras pupilas cantan, se
cimbran, se echan hacia atrás, marcan con un
golpe de caderas seco y nítido el celo brutal.
Sus cantos dulces y apasionados, terribles y
ardorosos, suplicantes como la plegaria, ó provocantes como el deseo insaciable, les embriagan. Verdaderas vírgenes, verdaderas Mesalinas, verdaderas Judits, esas mujeres encarnan de una manera sorprendPnte esta música
que, acompañada de danzas, ya castas, ya obscenas, pero siempre turbadoras, es una comedia 6 una tragedia pavorosa. Es ésta la más
singular mezcla de reminiscencias de himnos
religiosos, de cantos árabes, eróticos y lánguidos, de cantos gitanos, de gritos de rebelión y
de venganza. En estas melodías se desenvuelve toda la historia de la antigua Iberia y al
mismo tiempo, se revela el alma de est/ extraordinario pueblo espafiol en que el sentimiento de la más caballeresca piedad, del amor
más tierno y romancesco, se unen á las pasiones más vivas, á las venganzas más rudas

Damos á conocer en es~ número algunas
fotografías del edificio que ocupa en Bruselaa
la Legación de México en Bélgica y Holanda.
La simple vista de esas fotografías, bastad
para que los lectores de «El Mundo Ilustrado» se formen una idea de la suntuosidad y
elegancia con que están decorados los salones
de la Legación. Esta está situada en el námero 48 de la calle Béliard, y consta de va•
rios departamentos, entre lof:l cuales se distingue ¡:-or la riqueza con que está amuebla·
da. la sala de recepciones. En el &lt;cdetalle" que
reproducimos, y en que aparece retratada la
niña Enriqueta, hija del Sr. Ministro, Lic. D.
Emilio Pardo, pueden verse algunos de los
objetos de arte que la decoran.
El despacho del Sr. Lic. Pardo y la sala de
música, están igualmente amueblados con el
lujo y esplendidez que corresponde al repre·
sentante oficial de nuestro país en la cultísi•
ma naci6n de los belgas. ·
La residencia diplomática tiene una puerta
de salida hacia la calle de Marie Bourgogne.
Entre nuestros grabados figuran, tanto esta
parte del edificio como el vestíbulo que da
acceso á los salones.

Legación d.e Ml1xico en B6l¡ioa.-ll:1 vieetlb•.110.-Vn deta.U• del alón l)r1nc1pal.-Puert&amp; de Allida por 1a. calle Maria Bourco¡pw,

�E L MIEDO
Ese largo y angustioso escalofrío que parece mensajero de la muerte, el verdadero escalofrío del miedo, s6lo lo he sentido una vez.
Fué hace muchos años, efi aquel hermoso tiempo de los mayorazgos, cuando se hacía informaci6n de nobleza para ser militar. Yo acababa de obtener los cordones de Caballero Cadete. Hubiera preferido entrar en la Guardia
de la Real Persona, pero mi madre se oponía,
y siguiendo la tradici6n familiar, fuí granadero en el Regimiento del Rey. No recuerdo con
certeza los afios que hace, pero entonces apenas me apuntaba el bozo, y hoy ando cerca de
ser un viejo caduco.
Antes de entrar en el regimiento, mi madre quiso echarme su bendici6n. La pobre sefiora vivía retirada en el fondo de una aldea,
donde estaba nuestro Pazo solariego, y allá fuí
sumiso y obediente. La misma tarde que llegué, mand6 en busca del Prior de Brandeso
para que viniese á confesarme en la capilla del
Pazo. Mis hermanas María Isabel y María
Fernanda, que eran unas niñas, bajaron á coger rosas al jardín, y mi madre llen6 con ellas
los :floreros del altar. Después me llam6 en
voz baja para darme su devocionario y decirme que hiciese examen de conciencia.
-Vete á la tribuna, hijo mío ... Allí estarás
mejor......
La tribuna señorial estaba al lado del Evangelio, y comunicaba con la biblioteca. La ca-

Legación de México en Bélgica.-Despa.cho del señor Ministro.

pilla era húmeda, tenebrosa, resonante. Sobre
el retablo campeaba el escudo concedido por
ejecutorias de los Reyes Cat6licos al señor de

1

. ,.1-ll~ •
l,

Legación die México en

.

Bélgioa..-Entra.da al salón de m11sica.

Domingo 27 de Septiembre ,de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Septiembre de 1903.

Bradamin, Ped.ro Aguiar de Tor, llamado el
Chivo y también el«Viejo». Aquel caballero
estaba enterrado á la derecha del altar, el sepulcro tenía la P.statua orante de un guerrero.
La lámpara del presbiterio alumbraba día y
noche ante el retablo, labrado como joyel de
reyes: los áureos racimos de la vid evangélica
parecían ofrecerse cargados de fruto. El santo
tutelar era aquel piadoso Rey Mago que ofreci6 mirra al Niño Dios: su túnica de seda bor•
dada de oro, brillaba con el resplandor devoto de un milagro oriental. La luz de la lámpara, entre las cadenas de plata, tenía tímido
aleteo de pájaro prisionero, como si se afanase pq,r volar hacia el Santo.
Mi madre quiso que fuesen sus manos las
que dejasen aquella tarde á los pies del Rey
Mago los floreros cargados de rosas, como
ofrenda de su alma devota. Después, acompañada de mis hermanas, se arrodill6 ante el
altar. Yo, desde la tribuna solamente, oía el
murmullo de su voz, que guiaba moribunda
la8 avemarías; pero cuando á las niñas les to•
caba responder, oía todas las palabras rituales
de la oraci6n.
La tarde agonizaba y los rezos resonaban en
la silenciosa obscuridad de la capilla, hondos,
tristes y augustos, como un eco de la Pasi6n.
Yo me adormecía en la tribuna. Las niiias
fueron á sentarse en las gradas del altar ; sus
vestidos eran albos como el lino de los pafios
litúrgicos. Ya s6lo distinguía una sombra que
rezaba bajo la lámpara del presbiterio; era mi
madre: sostenía entre susmanos un libro abier•
to y leía con la cabeza inclinada. De tarde en
tarde, el viento mecía la cortina de un alto
ventanal; yo entonces veía en el cielo, ya obscuro, la faz de la luna, pálida y sobrenatural,
como una diosa que tiene su altar en los boa·
ques y en los lagos.
Mi madre cerró el libro dando un suspiro,
y de nuevo llam6 á las niñas. Vi pasar sus
sombras blancas á través del presbiterio y columbré que se arrodillaban á los lados de mi
madre. La luz de la lámpara temblaba con un
débil resplandor sobre las manos que volvían
á sostener abierto el libro. En el silencio, la
voz leía piadosa y lenta. Las nifias escucha•
ban, y adiviné sus cabelleras sueltas sobre la
albura del ropaje, y cayendo á los lados del
rostro iguale~, tristes y nazarenas. Habfame
adormecido, y de pronto me sobresaltaron los
g::itos de mis_he~manas. Miré y las vi en m~d10 del presbiterio abrazadas á mi madre. Gn·
taban despavoridas. Mi madre las asió de la
mano ! huyeron las tres. Bajé presuroso. Iba
á seguirlas, y quedé sobrecogido de terror. En
el sepulcro del guerrero se entrechocaban loe
huesos del esqueleto. Los cabellos se erizaron
en su frente. La capilla había quedado en el
mayor silencio, y oíase distintamente el hueco

y medroso rodar de la calavera sobre su almohada de piedra. Tuve miedo como no lo he
tenido jamás, pero no quise que mi madre y
mis hermanas me creyesen cobarde, y permanecí inmóvil en medio del presbiterio, con los
ojos fijos en la puerta entreabierta. La luz de
la lámpara oscilaba. En lo alto mecíase la
cortina de un ventanal, y las nubes pasaban
sobre la luna, y las estrellas se encendían y se
apagaban como nuestras vidas. De pronto, allá
lejos, resonó festivo ladrar de perros y música
de cascabelf,s. Una voz grave y eclesiástica
llamaba:
-¡Aquí, Cara bel! ¡Aquí, Capitán! ...
Era el Prior de Biandeso, que llegaba para
confesarme. Después oí la voz de mi madre
trémula y asustada, y percibí distintamente la
carrera retozona de los perros. La voz grave
y eclesiástica se elevaba lentamente, como un
canto gregoriano:
-Ahora veremos qué ha sido ello..... Cosa
del otro mundo no lo es, seguramente ... ¡Aquí,
Carabell... ¡Aquí, Capitán! ...
Y el Prior de Brandeso, precedido de sus
lebreles, apareció en la puerta de la capilla:
-¿Qué sucede, señor Graua&lt;lero del Rey?
Yo repuse con la voz ahogada:
--Señor Prior, he oído temblar el esqueleto
dentro del sepulcro! ...
El Prior atravesó lentamente la capilla. Era
un hombre arrogante y erguido. En sus años
juveniles también había sido Granadero del
Rey. Llegó hasta mí, sin recoger el vuelo de
sus hábitos blancos, y afirmándome una mano en el hombro y mirándome la faz descolorida, pronunció gravemente:
-¡Que nunca pue,ia decir el Prior de Brandeso que ha visto temblar á un Granadero del
Rey! .. ....
No levantó la mano de mi hombro y permanecimos inmóviles, contemplándonos sin ha- .
blar. En aquel silencio oímos rodar la calavera del guerrero. La mano del Prior no tembló. A nuestro lado los perros enderezaban las
orejas con el cuello espeluznado. De nuevo
oímos rodar la calavera sobre su almohada de
piedra. El Prior me sacudió:
- ¡Señor Granadero del Rey, hay que saber
si son trasgos ó brujas! ......
Y se acercó al sepulcro y asió las dos anillas
de bronce empotradas en una de las losas,
aquella que tenía el epitafio. Me acerqué temblando. El Prior me mir6 sin desplegar los
labios. Yo puse mi mano sobre la suya en una
anilla y tiré. Lentamente alza"llos la piedra.
El hueco negro y frío quedó ante nosotros. Yo
vi que la árida y amarillenta calavera aún se
movía. El Prior alargó un brazo dentro del
sepulcro para cogerla. Después, sin una palabra y sin un gesto, me la entregó. La recibí

temblando. Yo estaba en medio del presbiterio y la luz de la lámpara caía sobre mismanos. Al fijar los ojos, la sacudí con horror. Tenía entre ellas un nido de culebras que se desanillaron silbando, mientras la calavera rodaba con hueco y liviano son, todas las gradas
del presbiterio. El Prior me miró con sus ojos
de guerrero, que fulguraban bajo la capucha,
como bajo la visera de un casco.
-Señor Granadero del Rey, no hay absolución ... ¡Yo no absuelvo á los cobardes!. ..
Y salió de la capilla arrastrando sus hábitos
talares. Las palabras del Prior de Brandeso
resonar0n mucho tiempo en mis oídos. Resuenan aún. ¡Tal vez por ellas, he sabido más
tarde sonreír á la muerte como á una mujer! ......
R. DEL VALLE-INCLÁ.N.

de armas de México y de Italia, destacándose
entre haces de banderas. En el interior, y
frente á la entrada, se colocó una estatua, imitando mármol, que representaba á la Patria
redimida, y en las callecillas del parque, festones y lienzos de los colores nacionales, que
ofrecían, en conjunto, un hermoso golpe de
vista.
Los puestos, e11tre los cuales se distinguieron por su decorado los de confetti y aguas
minerales, estaban atendidos por grupos de se-

tas fitstas dtl 10 dt stptitmbrt
Con una funci6n que se verificó el 19 por la
noche en el Circo Orrin, y con una brillante
kermesse efectuada en el Tívoli del Elíseo, el
día eiguiente, celebr6 la colonia italiana, en
este año, el aaiversario de la ocupación de Roma por Víctor Manuel.
Las simpatías con que cuentan en México
los italianos y lo glorioso de la fecha que se
conmemora, fueron, sin duda, parte muy principal para que las fiestas alcanzaran un lucimiento extraordinario, pues tanto á la tienda
de Villamil como al Tívoli, concurrieron multitud de familias y caballeros distinguidos,
contándose entre éstos los miembros del Cuerpo Diplomático, altos funcionarios de la Administración Pública y numerosos particulares.
A la función teatral, cuyo programa se cubri6 con «Tosca&gt;&gt; y con algunos trozos musicales ejecutados por la orquesta que dirige el'

La estatua de la Patria.

ñoras y señoritas, tanto italianas como mexicanas. Entre los concurrentes había algm\as
damas y niños que se presentaron vistienklo
graciosos trajes regionaltis.
· ·
La kermesse, que amenizó la banda del l4C?
Batallón, se prolongó hasta después de media
noche.

CROMO ANTIGUO
SONETILLOS

I

La Kermesse.-Un grupo de dailila.S.

maestro Polacco, asistió el señor Presidente de
la República en compañía de . su distinguida
esposa, la señora Romero Rubio de Díaz, y de
su hija la señora Amada Díaz de de la Torre. El
Primer Magistrado fué recibido en el vestíbulo por una comisión especial que enc&amp;bezaba
~·
el señor Ministro de Italia, Cúnde de Vinci,
:;
y al presentarse en el palctrde honor, el pti- - ·• .... blico le tributó una entusiasta ovación.
El desempeño de «Tosca» fué correcto, y la
concurrencia quedó complacida. Al concluir
1a funci6n, la orquesta tocó el Himn'.&gt; Nacional Mexicano, escuchándose entonces en el
teatro ¡vivas! á Italia y á México y á los gobernantes de las dos naciones hermanae..
El adorno del Circo, consistente en guías de
flores, banderas y plantas exóticas, era de muy
buen gusto.

***

Por lo que ve á la kermesse, no cabe duda
que la Junta organizadorll puso todo cuanto
estaba de su parte para hacerla digna de llamar la atención.
La puerta principal lucía un primoroso
La fiesta del 20 de Septlembre.-Adorno de la entrada adorno de flores naturales, que simulaba una
al TfvoL.
portada en cuyos remates se veían los escudos

Tras de las altas techumbres
De los castillos feudales,
En las tierras imperiales
Se ven las lejanas cum brea;
En rejas llenas de herrumbres
Cuelgan los viejos rosales
Y cruzan: por los umbrales
Las antiguas servidumbres.
Junto á los tiernos arbustos
Do anidan los calípedes
Crecen los pinos robustos,
Y se alzan las azoteas
Con sus húmedas paredes
Dominando ras a.ldPas.

II
En el jardín de un castillo,
De un castillo frío y severo,
Bajo del invernadero
Hay un rosal amarillo;
Y por el verde pasillo,
Con paso suave y ligero,
Va un extraño jardinero,
Un jardinero sencillo:
Es la joven princesita,
Adornada de rubíes,
Que rompe Una margarita
Sobre el traje de tisúe!!I,
Mientras bajan los bambúes
A besar los alelíes.
FÉLIX CALLEJAS.

�Domingo 27

de Septiembre de

EL MUNDO ILUSTRADO

1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

La lucha contra el alcoholismo
CONFERENCIAS CIENTÍFICAS

Han demostrado las estadísticas que con
gran cuidado se van recopilando en Francia,
que una de las causas más dignas de teherse
en cuenta por su influencia notoria en la degeneración de la raza y en el decrecimiento de
la natalidad, es el alcoholismo.
Como un Proteo diabólico. el alcohol está
envolviendo en sus redes :i la humanidad,
amenazando seriamente el porvenir de la especie humana, al gr'l.do de que, según cálculos
bien fundados, se puede asegurar «que en los
individuos alcohólicos, la especie se extingue

mejor parte de la campafia. Está demostrado
que por mayores que sean los esfuerzos desplegados por los gobiernos, nunca pueden los
resultados compararse á los que se alcanzaran
por la iniciativa particular.
Es por este, que la ccSalvation Army)&gt; l sociedades análogas en Europa, han merecido la
aprobación y han alcanzado el apoyo de los
ricos y de los gobernantes. Pero no por ~llo
debe dejarse de mano la lucha, y los gobrnrnos de Europa ponen de su parte todo lo que
pueden para alcanzar el mejor éxito en ~ste
sentido. Lo mismo ha hecho nuestro gobierno. Los medios son muchos; pero está demostrado que jamás se podrá conseguir que un
ebrio deje de serlo, si no es por la reclusión
completa y el aislamiento. Las enseñanzas antialcohólicas son de utilidad mayor, especialmente si se acompañan de demostraciones

cia)&gt;, en el recinto limitado de una celda pe
tenciaria, cuando se le lleva á la cátedra
cuentra cierta variedad agradable, que rom
la monotonía de su existencia. Después de
cátedra, tiempo bastante tiene para refle ·
nar acerca de las verdades que se le han ine
cado. El éxito es muy frecuente.
·
Pero como la ley exige que siempre 88
cuentren aislados los reclusos, sería muy
cil evitar el que se comunicaran entre sí en
caso de que se les llevara á una cátedra
una pieza, por amplia que se la quiera su
ner. Precisaba encontrar un medio nuevo
éste es el que se ha generalizado ya en loe p
sidios de Europa. En un anfiteatro amplio
fabrican pequeñas celdas, especie de pai
cubiertos en los qm. solamente un hombre
ne cabida; ve claramente al profesor y la 111
sa de las experiencias, escucha la voz del
tro; pero no puede ni ver, ni menos entend
se con los demás presidiarios.
Es ésta una de las múltiples formas en q
se hace la campaña antialcohólica, que p
sa llevar á cabo sostenida y enérgicamente.
mal es grave; los remedios deben ser h
cos.

Domingo 27

de Septiembre de

EN EL POLIGONO DE SAN LAZARO

NEMO.

PIEDRAS PRECIOSAS.
Fuera más propio y galante
Que, en vez de un pobre decir,
Yo te diera en este instante:
Para tu mano un diamante,
Para tu pecho un zafir.

Pruebas de los cañones B ~ y

St.Ch-amond -Mond:na,gón, reformados.-El señor General Dfaz observando

¿Que no soy rico?-Te inquietas
Porque en la raz6n no estás.
¡Oh chiquilla! Los poetas
Tenemos minas secretas
Que no se agotan jamás.
Cada lágrima que brota
De mi nuevo padecer,
Es un diamante, una gota
De luz que radia en la ignota
Desolación de mi ser.
¿Qué es un zafiro?-Un zafiro
Es un ensuefio de amor
En vago y perpetuo giro.
Un zatiro es un suspiro
Que cristaliza. el dolor.
¿Comprendes ya que te inquietas
Porque en la razón no estás?
¡Sí, chiquilla!-Los poetas
Tenemos minas secretas
Que no se agotan jamás.
ANDRÉS MATA.

tas últimas prutl!as mmtarts.

Una conferencia anitiailcoh6l!ca.

á la tercera generación». Esto quiere decir que
si la humanidad entera, rn estos momentos
estuviera bajo la influencia morbosa del aleo~
bol, dentro de cincuenta afios no existiría
hombre alguno sobre el haz de la tierra.
Se comprende que los gobiernos se hayan
preocupado hondameüte por la causa de despoblación que radica en la absorción del alcohol. Las sociedades modernas llevan un cáncer que las roe, un mal infiltrado tan hondo
que son legítimos los medios más radicales'
cualesquiera quesean, queseempleen para ma~
tar el germen de disolución y de ruina que fermenta en la sangre de nuestros coetáneos. Evidentemente que en la lucha que hay que emprender, sería de desearse que fuera la iniciativa particular la que tomara por su cuenta la

prácticas, concluyentes, que hablen á los ojos
de los oyentes.
. De aquí la f?ncla~i6n de una cátedra especial en l_as pemtenc1arías de Francia, en la que
un médico está encargado de explicará los reclusos todo lo que puede, todo lo que hace y
todo lo que destruye el alcohol. La demostración se acompafia de experiencias en el momento mismo de la cátedra. Los resultados
han sido notablemente buenos.
Entre los presos, recluídos conforme á las
enseñanzaR de la criminalogía moderna en
c~ldas únicas, en los que siempre exist; ya
cierto germen favorable en todo al desarrollo
del alcoholismo, las enseñanzas antialcohólicas tienen una gran aplicación. El hombre recluído, solo, ccconsigo mismo y con su concien-

Cañón de montaña, sistema Bange, reformado.

Hace pocos días que en presencia del
Presidente de la República y del Sr. Mini
de la Guerra, se efectuaron, en el Polígono
San Lázaro, las pruebas de los caíiones
ge y St. Chamond- Mondragón, reform .
por el distinguido artillero mexicano, B
dier Don Manuel Mondragón.
Las experiencias tuvieron un éxito sa
factorio y fueron suficientes, por sí. s.o
para comprobar las magníficas cond1c10
que distinguen á las nuevas bocas de fu
En otra ocasión hemos explicado en qué
sisten las reformas introducidas en los
cañonee, y cuáles son las ventajas que o
cen para el combate.
Las pruebas se vieron concurridas por n
merosos jefes y oficiales del ejército Y por
gunos particulares.

Un disparo con el cañ611 Mondrag6n.

boS

erectos de un disparo.

1903.

�Domingo 27 de Septiembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

ir en pos de _la _dicha a~soluta, desconocemos que
no puede ex1st1r en la tierra, porque no existe la
verdad absoluta en que debiera fundarse, como
no existe la forma eterna; y la ventura humana
deseada bajo tantos aspectos é incesantemenUl
variable, al igual de todas las formas, no es sino una. dorada mentira.
Pero ya que tormento ineludible y perpetuo del
hombre es y será correr tras lo que imagina. símbolo de felicidad, aunque muchas veces sea. doloroso, negro 6 a.margo, yo he vinculado mi dicha. en mi venganza. Triste felicidad de un instante que no compensará los agravios.
-Yo, en cambio, he vinculado mis esperanzas
y mi ventura en ti, que eres lo dulce, lo bello, lo
blanco; que convidas al amor, al placer y á la.
vida, exclamé en un rapto de apasionada ternura. al verá Iné~ transfigurarse en sibili,. fascinadora., bajo el dominio de sus propios pensamientos, que había. expresado con arrebatadora elocuencia.
Reclina.da. en mi hombro, deslizáronse sus lágrimas al lago. Esas gotas, brillantes como estrellas fugitivas, ¿endulzarían las aguas 6 las
amargaron? . . ..

***

,

€1 Sitio dt la Tsla dt mtxtala
Episodio blstórtco dt la tiutrra dt Tndt~ndtnda
(coxcLUYE)

II
El General Brigadier José de la Cruz, autot·
del bando de Huicha.pan que condenaba á muerte á todo paisano aprehendido fuera de las po blaciones con armas de cualquier especie y á
«quienes tuviesen el menor comercio con algún
rebelde, aunque fueren sus padres, hijos 6 hermanos&gt;· autor también del bando expedido en
Guadal~ja.ra, por el cual se previno que todos
los habitantes de la ciudad y la provincia, usaran en el sombrero, &lt;aunque fuese de palma&gt;,
ur.a divisa roja (color de sangre), en señal de su
adhesión á la monarquía; que á juzgar por sus
partes periódicos, ganaba al mes un número
mayor de batallas que el Cid y Napoleón en toda su vida; que para. insta.lar como autoridad
política á un individuo, vacilaba por temor de
que éste no se atreviera. á fusilar diaria.mente á
diez hombres; que, por último, aun cuando en
puntos de guerra fué sanguinario y cruel, como
gobernante 6 magistrado, en su carácter de Comandante General de la Nueva Ga.licia y Presidente de su Real Audien:iia, entre muchos actos
de ironía desapiadada., tuvo rasgos de generosidad y nobleza; este General español, uno de los
tres virreyes que, según decía Calleja al retirar·
se para. Europa., quedaban en Nueva. España.(*),
irritóse vivlenta.mente de que en el territorio tan
vasto de su jurisdicción-que además de la Nueva Galicia comprendía las intendencias de Guanajua.to y Michoa.cán-pudiera sostenerse en
abierta y victoriosa campaña contra sus tropas,
la guerrilla de Encarnación Ros~s;y colmada su
indignación por el desastre de Lmares, se apercibió para mandar á éste refuerzos.
Llega.da tal noticia á nuestros caudillos Rosas
y Santa Anna, se r,mnieron en Consejo de Guerra. con el presbítero Don Marcos Casr.ellanos y
con Don Luis Macias, duoñ.o de la. hacienda de
«La Palma&gt;, y por indicación del tercero, determina.ron concentrar sus fuerzas en la isla de
(•) Cuando el Gral. Calleja se retiraba del Gobierno colonial dec!a á sus amigos de Veracruz que dejaba tres virrey,is en Nueva España: Apodaca en México, Arredondo en
,Monterrey, y_ Cruz en Guadalajara, y por semejante expre.sión proferida por quien conoctoa perfectamente las condiciones del pa!s, se puede comprender hasta qué punto habla
llegado el influjo de este último en el extenso reino de la
Nueva Galicia, cuando se Je consideraba independien,e del
gobierno virreinal por persona tan competente.-"Apuntes
históricos sobre la guerra de independencia en Jalisco'',,_interesante librito del distinguido escritor jalisciense .1.,ic.
Luia Pérez Verdia,

Domingo 27 de Septiembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

Mexca.la., situada. como á. una. legua al septentrión de la costa en la laguna. de Cha.pala.
A fines de diciembre, veinte canoas nos condujeron á Mexcala, y desde luego, confiado el mando militar de la plaza á Macias, el padre Castellanos se ocupó en los trabajos para la fortificación, que consistió en dos fuertes murallas y varias otras obras.
Ardua. labor sería. la. de enumerar los hechos
de armas que se efectuaron durante nuestro largo asedio. En todas las crisis de la humanidad
ha. surgido siempre un hombre extraordinario
para salvar á. una. nación 6 á un grupo, y así
como en la guerra. general de Independencia de
México so brasa.lió Morelos, en Mexca.la. fué nuestro héroe y jefe supremo Castellanos, excura. de
O!otlán, á quien se encargó la dirección de la
defensa. por la muerte de Don Luis Macias.
Estimulado Linares con el auxilio recibido y
por su afán de represalia, desplegó sin misericordia ni límite su ferocida.d,y encolerizado porque los vecinos de Tizapán proporciona.ron al
gunos socorros á los independientes, mandó exterminar á los habitantes del pueblo y arrasar
éste, cuy as ruinas sirviéronle en breve de sepulcro.
No terminábamos aún la fortificación de la isla., cuando el jefe peninsular, pretendiendo hacer un reconocimiento de nutlstro propugnáculo,
se retiró de la. orilla. del lago, embarcado en una.
canoa. grande y seis pequeñas que, llenas de tropa, lo seguían. Apenas visto por los insurgentes,
atacáronle éstos en cuatro canoas, volcáronle
dos de sus barcas, captura.ron otras, le mataron
á muchos de sus oficiales y á sesenta. soldados,
y, finalmente, hechos prisioneros el mismo Linares y su sobrino el Subteniente Pablo Bustamante, éste y catorce individuos de tí-opa fueron
luego fusilados.
Sólo comparable éon la propia inquina que el
Comandate realista había manifestado en todos
sus actos, fué la que reveló Inés al tratarse de
la suer~ ~e aquél: instó con energía para que se
la permitiese tomar parte en el Consejo de Guerra, y ~a ª1:1 ~ste, fué ella quien con mayor vehemencia. pidió la. muerte del reo en la. más ignominiosa. forma, y así se decretó.
No podía yo mirar sin pena. la ejecución de ese
hombre, hombre al fin, prójimo mío· pero aumentaba. mi aflicción el gozo inmoder¡do y cruel
q.ie, sin disimulo, aparecía en el semblante de
Inés, y a.un en sus acciones; á tal grado que si
no la hubiera yo contenido, ella habría tir~do
de la cuerda. con que fué a.horca.do Linares y hu0

biese hecho al cadáver el último ultraje: escupir
sobre él.
Se estrellaron, sin embargo, contra la volun•
ta.d de aquella mujer incomprensible todos mis
esfuerzos para obligarla á retirarse del patíbulo, frente al cual permanecimos hasta que, ya
entrada. la noche, se nos trajo !'a.orden terminan•
te de Rosas para. que regresáramos á la isla.
Arrodillóse entonces Inés ante el cuerpo y murmuró conmovida algunas frases. Creí que rezaba
por el ajusticia.do, y cuando estuvimos en la canoa, insinué algo á mi compañera. sobre la sin•
gularida.d de su conducta, al implorar la bon·
dad de Dios en el otro mundo hacia el mismo
ser para. quien ella. no había. tenido piedad en la
tierra. Con ardor inusitado, con relámpagos si•
niestros en la mirada y enternecimiento al fin que
se deshizo en llanto, prorrumpió:
.
-No oraba. por él, ni oraba siquiera; me dir1•
gía á mi madre y le ofrecía en holocausto á su
verdugo, pues Linares, porque no supo conservar
'Í. una mujer que huyó con mi padre, asesinó á ésMi,
y no sa.tisfec~o aún su rencor, intentaba desbon:
rar la memoria de su rival en la persona de mi
madre, quien, para. evitarlo, se arrojó por la
ventana y murió.
Esto se lo había escrito el cura Salcedo, confi•
dente de Don Alonso y víctima también del mis•
mo verdugo.
Exaltada la joven por sus resentimientos, parecía. deleitarse con el recuerdo de su venganza,
no co~pleta aún, según dijo, porque le fal~aba
cumphrla en el cura. Alvarez, que proporc1?nó
sus tropas á Linares para el asalto de la ha.cien·
da, pues aquél vino de Guadal aja.re., solo y subrepticiamente. Quise hacer á Inés algunas relle•
xiones procurando demostrarle la nobleza del
perdón 6, en muchos casos, la. felicidad del ol·
vido.
-La. felicidad no existe, contestó con rudo
acento que poco después declinó en tono ríspido
de desolación, tierno á veces, sin embargo. Como el agua se descompone en mil Golores, la. que
llamamos felicidad tiene igualmente mil matices,
según es el prisma á través del cual se ve. Unos
la buscan en el amor y otros en los honores;
aquél la cifra en el olvido y éste en el recuerdo;
ora. se la hace consistir en la. devoción, ora en la
piedad, y no falta quienes 111. persigan en el fon·
do de una botella. de vino, en las figuras de 1;1n~
baraja 6 en las ca.ricias vena.les de una. mu1er,
muchos pretenden alcanzarla. haciendo el m~l .
sus semeja.ntes, y muy pocos en hacer el bien,
pero, en último término, na.die la. encuentra; al

Cerca de cuatro años transcurrieron. En este
período numerosos habían sido los comba.tes. A
Alvarez, nuestros indios, en el puerto de la Peña., le arrebataron gran cantidad de parque y
armas, y en Tlacbichilco, Sa.nta.Anna, después de
reñida pelea., obtuvo completa victoria.. En junio
de 1813, reunidos por el gobierno colonial formiil a.bles a.prestos de guerra., entre los cuales se
contaban cuatrn lanchas cañoneras, una falúa. y
dos grandes canoq,s unidas entre sí por una. cadena., tripula.das estas embarcaciones por más de
seiscientos hombres, á quienes dirigían el Coronel Pedro Celestino Negrete y el Comandante de
Marina español, de brillantes antecedentes, Don
Felipe García., fué ataca.da nuestra fortaleza..
Con admira.ble empuje y valor por ambas partes, se entabló la. lucha, en que al fin sucumbieron bajo lluvia de piedras arrojadas desde la
isla, García y muchos de sus solda.dos; Negrete
perdió dos dedos de la mano izquierda. y tuvo
quo dejar en nuestro poder las dos canoas encadena.das, una caja de parque y un cañón. El resto de la. flotilla se retiró en completo desorden.
A l tener conocimiento de este nuevo desastre,
Cruz acordó cambiar el plan de campaña. bloqueando rigurosamente la isla, en vez de volver
á pretender tomarla por asalto.
Desde entonces, invertida la actitud de los
adversarios, fueron Rosas y Santa. Anna quienes acometían á los destacamentos rea.listas, á
fin de apoderarse de algún botín de guerra. é introducir el sustento necesario para los sitiados.
En marzo de 1814, el mismo Cruz, á la sazón
ya. Mariscal1 se presentó en Tlalchichilco, é impaciente, dio orden para hacer un reconocimiento, que no se atrevieron á ejecutar el Coronel
José Navarro, jefe del bloqueo, y el Teniente de
fraga.ta Manuel de Murga.
A principios de 1815, era. ya. poderosa. la escuadrilla realista entre cuyas embarcaciones mirábase hasta una goleta. con capacidad para 200
tripulantes; pero á pesar de todo, en enero quitamos á los enemigos la fa.lúa. &lt;Fernando en su
Trono&gt;, que no pudieron rescatar en comba.te encarnizado, con tal fin emprendido.

En agosto de 1816, Santa Anna derrotó á un
fuerte destacamento del gobierno en Corral de
Piedra; pero al día siguiente, sus tropas, que habían queda.do al ma.nclo de otro jefe mientras
aquél conferenciaba en la isla con Castellanos,
fueron sorprendidas y destrozadas, pereciendo
trescientos de nuestros hombres y más de cien de
los contrarios, de manera que fué para éstos un
triunfo car o.
En noviembre de ese mismo año (1816), k , resistencia. llegó por fin á ser imposible: no rindieron
nuestro espíritu el miedo 6 la codicia.; ni vencieron nuestro cuerpo el hambre y el cansancio; pe·
ro nuestras filas compactas de gladiadores sere•
nos ante las balas del ad versa.río, se disgregaban bajo el golpe certeroé inexorable de la. peste
que las diezmaba y huhierahecbo desaparecer en
breve. La heroicidad tiene sus límites y era impotente para luchar contra. ese impla.ca.ble enémigo.
Por consiguiente, Santa Anna, al recibir nuevas
proposiciones de indulto que le hizo Cruz por
medio de un emisario, consintió en tener una entrevista con aquél para tratar del asunto.

***
Durante esos cuatro años, mis sentimientos y
el estado de mi ánimo babíanse modificado por
completo. Al día. siguiente de la. ejecución de Linares, Inés, que la víspera, en la. canoa, sólo había contestado mi explosión de amor con su tris•
te soncisa, me ofreció con extraordinaria dulzura.
que seria mi esposa al terminar l a. lucha, si en
ésta no perecíamos, exponiendo que me aplazaba para entonces, porque fuera. una ingratitud
abandonar á nuestros compañeros y amigos en
la. difícil posición que guardaban; además, insinuóme que quizá para. entonces, libre su alma. de
enconos, podría. corresponder á mi ternura.
El corazón huma.no es, por lo común, fácilmente accesible para. lo doloroso, y rebelde á lo agra.•
dable: el placer, si es fuerte, lo mata., y si no,
a.penas lo conmueve; el pesar lo envenena, muchas veces para. siempre, y forjados de tal manera, siempre tememos el mal y raramente confiamos en que sobrevenga el bien. Así, que apenas
repuesto de la profunda sacudida que me produjeron aquel111,s palabras, comencé á cavilar sobre
el móvil que retuviera en la isla á mi amada,
porque no me convencían sus explicaciones; y lo
que hacía tiempo era leve espina, fué entonces
dardo punzante; pues al calor de los celos, mi
sospecha se convirtió en realidad: Rosas amaba
á Inés.
Resignado, no obstante, me abstuve de proferir cualquier palabra de reproche; pero tampoco
la dije de a.mor, aun cuando estaba. persuadido de
que Rosas jamás confesaría. su pasión y de que
Inés no la correspondía. Dió término á esta situación un hecho que na.da tuvo de inesperado:
el de haber sido yo herido gravemente en una. de
las numerosas acciones de guerra en que tomé
parte, la de Corral de Piedra. Transporta.do á la.
isla, hubo de volverme Inés los servicios que le
presté en ca.so idéntico, y al sondear mi pecho
desgarra.do por una bala, vió que me desvanecía;
angustiada., olvidando todos los escrúpulos que
antes la. detuvieran, puso su rostt-o contra. el mío,
y yo, sintiéndome morir en aquel instante, al
darme Inés su primer beso, imaginé que lanzaba
mi último suspiro ....
Desde ese día transformóse el Capitán Juanito en &lt;La. Capitana&gt;. Se hizo pública nuestra.

historia, y el padre Castellanos, en compañía. de
Rosas, vino á anunciarme que él bendeciría.
nuestro enlace. Encarnación me estrechó la mano en silencio: esta. sencilla. muestra. de afecto y
una mirada. suya, fueron para mí la. más segura
prenda de su lealtad.
No cica.trizaban aún mis heridas, cuando se
me comunicó la. sumisión de la isla. El suceso,
que significaba la próxima realización de mis
anhelos personales, acongojó, sin embargo, mi
espíritu, tanto más cuanto que con tal noticia
me llegó la de la. desaparición de Rosas. Pronto
tuve la. triste explicación de este hecho, al recibir una. carta. 9-ue simplemente decía.: «Sean usted y Doña Ines felices. Acuérdense de mí.-En•
carnación.&gt; El portador del pliego, tartamudeando de emoción, logró difícilmente bacer comprender su relato. El bravo guerrillero, después de
entregarle ese papel, habíale ordenado que le
ayudara á conducir hasta el lugar más escarpado de la. playa., uno de los cañones que la defendían. Atóse Encarnación á la pieza, é instantes
después, con sus fuerzas de atleta, la. empujó hacia el agua. y rodó con ella ....
Consumada. la capitulación en las condiciones
más honrosas para los sitiados-condiciones que
por cierto cumplió religiosamente Cruz,-á Santa Anna se le reconoció el grado de Teniente Coronel y se le nombró Gobernador de la. isla., y á
Castellanos, que tenía entonces setenta y cinco
años de edad, se le colmó de honores, aun cuando ni uno ni otro, para someterse á la. paz que se
les exigía, necesitaban otra liga. que su palabra
de honor.

***
Hacina.miento de piedras ennegrecidas en que
serpeaban los reptiles y crecían los jaramagos,
fué todo lo que encontramos de la hacienda. de
Santa María. La solicitud piadosa de algunas
pobres gentes había. erigido con escombros un
pedestal y sobre éste una cruz, en el mismo lugar
en que murió la madre de Inés; cerraban el estrecho recinto algunas palmeras flabeliformes
que parecían puestas allí por la. naturaleza para
defender y asombrar el monumento, y con el
susurro de sus bojas elevar al cielo incesante y
misteriosa plegaria.
En aquel sitio fué improvisada una capilla pa.•
ra celebrar nuestro matrimonio. No falta.ron
azahares con que adornar la frente de la desposa.da; pero antes de cortarlos, fuimos á depositar flores y convólvulos ante una cruz de madera que en memoria de Encarnación Rosas plantamos por nuestras propias manos, en el cementerio, frente á la. tumba de Linares.
Algunos años más tarde, las enredaderas habían unido la. cruz y el sepulcro.
Al ver esto, dije á Inés:
-El tiempo es el olvido.
-El a.mor que todo olvida y perdor;a. todo, es
la felicidad-contestó ella., rodeando mi cuello
cariñosamente con su brazo.
Y así unidos, caímos de rodillas y rezamos á
la vez por el mártir y por el verdugo.
JULIO POULAT.

1903.

CRISANTEMA
Marchita ya desde que naces, mueres
En pulido tibor de fría estancia,
Y te cantan poetas sin sustancia
Y te buscan ridículas mujeres.
¡Oh, qué infeliz! mas qué insensata eres
Soñándote la flor de la elegancia!
¡Mísera flor, sin jugo ni fragancia,
Que ser la reina de las flores quieres!
Vástago no eres tú de Prima.vera:
¿No de ti se rió la esbelta diosa
Cuando te vió venir, la vez primera?. .... .
¿Cómo usurpar pretendes, ambiciosa,
Con esa alborotada cabellera,
El regio trono á la elegante rosa!

E.

FERNÁNDEZ GRANADOS.

SCHEBZO
Solos y juntos un día,
Ella me dijo: alma mfa,
Eterno y tuyo es mi amor
Y siempre tuya he de ser:
Que estoy unida á tu ser
Como al arbusto la flor...... .
Mas vino el siguiente día;
La que me dijo: alma mía,
Eterno y tuyo es mi amor
Y siempre tuya. he de ser,
Se desprendió de mi ser
Cual del arbusto la flor .. . .. .
F'ERNANGRA.NA.,

�Damingo 27 de Septiembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

:mL MONDO tLUSTRA:t&gt;O

Gusto de ver en los alcores
á los cabritos trisca.dores
que retozando tronzan flores .
Gusto de ver á la zancona
y aleve araña, juguetona
tender su fina red nipona,
por atrapar zumbón mosquito
que lanza un grito con su pito
y con su pito lanza un grito.
Tengo un magnífico palacio,
un ideal y azul espacio:
las odas clásicas de Horacio.
De La Fontaine soy noble amiga
aunque en su fil.bula castiga
'
mi orgullo al lado de la hormiga.
Mas Longo me hizo venturosa:
de Cloe púbera. y hermosa
me dió los senos nieve y rosa.
Súbito un pájaro canalla
en una brusca trova. estalla
y á la cantora. grita.:-¡Calla!
Pues es monótono tu canto,
y lo repites tanto y tanto,
asaz aumentas mi quebranto.
Eres moder11a poetisa
y tus estrofas causan risa
aleteando con la brisa.
No tienen gota. de fragancia,
ni luz, ni ritmo, ni elegancia,
aunque presumas ser de Francia.
Calla. Las aves no sufrimos
que estés rehilando tus. opimos
tardos tercetos monorrimos.
Y terqueando la cigarra,
la. voz del pájaro desgarra
con el bordón de su guitarra.:
Yo soy la musa del estío
y ebria de sol y de rocío,
canto en las márgenes del río.

EL MANTON DE MANILA
-Abre ese balcón, que entre lo que más·falta me hace-díjole á la Niña de los Lunares
Antonio el Garibaldino, al par que se oprimía
con ambas manos el dolorido pecho.
Y abrib la Niña el balcón de par en par, como su marido le indicara, y un torrente de sol
penetró en la estancia, embelleciendo el modestísimo mobiliario.

las colgaduras de colores vivísimos que brillaban al sol en balcones y ventanas; las casetas
de madera rematadas por vistosos gallardetes,
y las pintorescas buñolerías delante de las cuales tentaban al transeúnte á gustar la masa en
su punto, entre guiños picarescos y con su
charla zalamera, algunas gitar,as de juveniles
hechizos, de aterciopelados ojos, tez de bronce y típica indumentaria.
Y absorto en sus poco risueñas meditaciones,
dejó poco á poco el Garibaldinode verla brillante perspectiva y de oír el sonoro repiquetear

Un matrimonio feliz:

ESTUDIO FOTOGRAFICO

(American Photo Art.-S81Il Diego, 6).

tandón d~ la ttgarra
Dt "Jllm de la montaña."

En mi estridente monocordio,
y no en el dulce cl_avicordio, .
rompo de un cántico el exordio:
Yo soy la musa del estío
y, ebria de sol y de rocío,
canro en las márgenes del río.
En los ardores de la siesta,
rimo mis notas con la orquesta
que alada trina en la floresta.
Cuando corusca Febo estivo
-ojo de sátiro lascivoy del cenit llueve oro vivo,
¡cuál me deleitan los sonoros
graves bramido11 de los toros
cuya nariz hincha sus poros,
y que en tropel ansiosamente
llegan á la húmeda corriente
por aplacar su sed ardiente!
Gusto de ver los animales
de las comarcas tropicales
y que el calor torna sensuales:
pláceme ver á la. ventruda
neo-ra tarántula velluda
qu'e 1 para herir, falaz se escuda;
á las hidrópicas iguanas,
cabe las límpidas fontanas,
frescor de eglógicas sabanas;
á los bicornes alacranes
-que son .i::astrero~ dioses Panes-y á lagarti¡as y caimanes.
Gusto cantar con el auxilio
de Coridón, héroe de idilio,
&lt;formósum pástor&gt; de Virgilio.

Respir6 con ansia y fruición Antonio el aire
de la calle, y exclamó, disponiéndose á encender de nuevo el cigarro que el reciente acceso
de tos le hiciera colocar al borde de la mesa.
-Chavó, Niña mía, y si tosiendo se ganaran dineros, me reía yo de los amos del Martinete.
-Pos si toses tanto, es casi porque te da la
repotente gana, que le duele al médico la bo~
de aconsejarte que no fumes; pero tú, como s1
ná, como si se lo aconsejaran al monumento
de Torrijos.
-Tiees toas la razón, pero es que yo ya estoy desesperadito, es que seis meses tosiendo
y con el cuerpo acalenturao, es pa quemarle á
cualisquiera la Santa Bárbara... pero hablando de otra cosa; ¿se puee saber por qué se ha
alevantao hoy con el perfil en corso la prenda
que yo más estimo?
-1Tomal ¿Por qué querrás tú que sea? ¡Porque cá golpe de tos que te da, es un crugío que
me pegan!
- Y por algo más que yo sé... pero cómo
darte gusto, si cá uno de esos mantones vale
más que una túnica pa la Virgen.
-¡Vamos, hombre, déjate de soñar á dormivela! ¡Buenos estamos pa mantones!
-Es que esta noche hay velá en el barrio y
que toas tus amigas sacarán á relucir sus capotes de paseo. ¡Y feílla que estarías tú con
el que trajo ayer á la venta Ja señá Paca, la
vendedora de la Goleta!
-¡Sí que es bonito el pícaro mant6nl Blanco y granate y con flecos de á tercia.... ¡Pero
treinta duros!
-Sí que eso pa nosotros es como si fuera la
estrella Polar. ¡Pero poco ancho que te llevaría yo esta noche adorná con él y matando
gentes con tu cuupecito garboso y con tu carita morena!

***

Dos ó tres horas después, sentado Antonio
en uno de los bancos del Pasillo de Santo Domingo, contemplaba con profunda melancolía
los bandurrios de mozas y mozos que discurrían á su alrededor en animado bullebulle;
Sr. Joaqu1n Hernández.

Sra. Librada Romo de Hernández,

contra el mástil su pecho, enfermo y dolorido,
y &lt;lió comienzo la tremenda lucha.
Esta fué larga y terrible; faltábale al «Ganbaldino1&gt; aire en los pulmones y vigor en los
músculos, pero era preciso triunfar, era preciso llegar arriba, á lo más alto, allá donde bajo el radiante azul del cielo él veía ondular,
no la bandera rojo y gualda, sino el mantón
blanco y granate y de larguísimos flecos que
tan locamente ansiaba él arrojar sobre los curvos hombros de la mujer querida.
Y entre momentáneos desmayos y nerviosas reacciones, lleg6 Antonio, por fin, al extremo del mástil, y pudieron oír y ver los á sus
pies congregados, su estridente grito de victoria al arrancar con mano crispada la vistosa
bandera, y cómo resbalaba rápido y casi inerte hasta caer en brazos del de los Melones,
entre las delirantes aclamaciones de la a.pifiada muchedumbre.
-¿Qué es lo que has hecho?-preguntóle
Juan, mirando asustado el rostro lívido y descompuesto de su amigo.
-Ná ...... -repúsole éste con voz ahogada y
desfallecida -ná, y ahora... ahora vente conmigo, que vamos á buscar á la señá Paca, la
vendedora de la Goleta.

III

Ju AN B. DELGADO.

Publicamos en este número los retratos del
sefior Joaquín Hernández y de la señora Librada Romo de Hernández, cónyugei, de 901
de 76 años respectivamente, que el dfa 8 déf
actual celebraron en la capilla de Merced de
las Huertas sus bodas de oro. La ceremonia
resultó altamente simpática, y á ella concurrieron casi todos los descendientes del feliz
matrimonio, que abmzan el número de noventa.
Terminada la ceremonia religiosa, que con•
sistió en la celebración de la misa, los esposoe,
acompañados de su familia, asistieron á un
banquete que en su honor se había dispuest&amp;
y que fué para cien cubiertos.
Raros serán los matrimonios que, como el
que nos ocupa, cuenten con una historia tan
envidiable de tranquilidad y de goces. Todos
los miembros de la numerosa familia Hernán•
dez viven muy unidos entre sí, y protegen con
verdadera solicitud á em, a::icianos padres.

Domingo 27 de Septiembre de 1908.

de las campanas, el vocear de los vendedores
y el confuso hablar y reír de las gentes, cuando deteniéndose junto á él, preguntóle con cariñoso acento Juanico el de los Melones:
-¿En qué estás pensando, «chavó1&gt;, en la
pesca-del atún ó en el celo de las tórtolas?
-En lo bien que me sentaría una pufialá
en el sitio que yo dijera-repúsole aquel con
voz sorda, al par que miraba lo bien que le
caía su mantón de las grandes rnlemnidades
á Pepa, la Bonita del Altozano.
-Vamos, hombre, déjate de pufi.alás y vámonos á v!lr quifo es el pajarraco que se lleva
en el pico los treinta duros de la cucaña.
-¿Treinta duros es el premio?-preguntóle
Antonio á Juan, al par que un destello iluminaba sus entristecidos ojos.
-¡Treinta justos y cabales!
Y cogiéndolo del brazo, arrastr6 Juan á su
amigo hacia el sitio donde debía tener lugar
el arriesgado espectáculo.

II
No era fácil empresa sin duda escalar el altíslmo mástil en cuyo extremo hacía el viento ondular vistosísima bandera, y ya habfon
resbalado, acogidos por la resonante rechifla.
de los espectadores, Pepe Tarugo, un jayán
bronceado y de recia musculatura, y Periquito la Anguila, un chaval que justificaba sobradamente el mote, cuando exclamó Tofiuelo el
Tarambana disponiéndose á probar fortuna:
-Camará, si pa llegar arriba sa menester
ser de la familia de las palomas mensajeras.
Y ya se dirigía hacia el mástil, cuando Antonio el «Garibaldino1&gt;, arrancándose bruscamente de la mano de Juan, que intentaba detenerlo, salt6 al espacio libre y llegó rápido
al mástil, que ciñó decidido con los enflaquecidos brazos.
-Pero, camará, has perdío la «chaveta»?pregunt61e Juan lleno de asombro.
-Que no vayas á fundar un asilo con esos
«parneses»-le gritó el rcTarambana&gt;&gt; con acento de zumba.
Y Antonio, sombrío y silencioso, apretó

Terminada la fúnebre tarea, sentóse Juan al
lado del muerto, húmedos los ojos y tristísima la mirada.
Y cuando momentos después el señor Paco
el Tallista, que acababa de saber la terrible
desgracia, penetró con rostro conmovido y sudoroso y jadeante en la habitación, pudo ver
á la Nifia que, con el pelo en magnífico desorden y enrojecidos los hermosísimos ojos, apenas si oía los inútiles consuelos de las amigas y parientes, que pretendían amordazar en
ella el dolor que desbordábasele en abrasadoras lágrimas y en irresistibles sollozos.
Y también pudo ver el señor Paco á Antonio el Garibaldino, la flor y nata de sus oficiales, dentro de la humilde caja de pino, forrada de bayeta, colocada sobre el desnudo suelo,
destacándose á los rientes rayos del sol matutinal, con su semblante afilado, de color de
marfil viejo, entornados los rasgadísimos ojos,
entreabiertos los finos labios, en los que aún
se notaban vestigios de la safigi-e vertida, y luciendo á modo de extravagante y brillantísima mortaja aquel mantón de Manila blanco
y granate y de larguísimos flecos, adornado
con el cual ya no podría nunca lucirla de los
Lunares, en las veladas del Per.chel, su cuerpecito garboso ni su carita morena.
ARTl'RO REYES.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de S~tl.embre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA GENERACIÓN ESPONTÁNEA
EL OB.IGEJI DE LA VIDA
Los alquimistas, que en las solitarias t~rres de los castillos medioevales, ardían los embrujados hornos aterronzadores Y preguntaban, con
tenacidad solamente comparable con su mala suerte, á la Naturaleza
sus secretos más hondos, creían firmemente. en la generación espon.
táne&amp;. como creían también en la transmutac16n de los metales. Elaecreto de la existencia el famoso «elíxir de larga vidai&gt;, y la trasmutaci6n de los metales i~nobles en metales superiores, «la piedra filosofal,
consumía inútilmente las existencias de los pocos hombres que, de pen.
sar de manera menos fantástica, podrían haber prestado útiles servicios á la gran causa de la humanidad.
·..
La generación espontánea, especialmente, fué un credo
...
científico hasta los afios en que el ilustre Pasteur, casi un con}:·" •·' ,. ·•
temporá~eo nuestro, comenz6 sus admirables estudios acerca:
· · --··
de las enfermedades de las vides y del ganado. Partió Pasteur
~_,,_,. _•·· ··
de ciertos principios perfectamente fundados, basta llegar 6s
."f'.'""-'-"'"....-• ~
conclusiones inesperadas, es cierto, pero de alcance tal, que
-:-~;.:;::...: - ·
la ciencia entera se resintió de su violento empuje. La gene-. :,~ ~:: ·--:::
raci6n espontánea pas6 á la categoría de un mito, de una t..
· ~ - : -,·yenda, de una inconcebible mentira. Los descubrimientoe

-~----~'éiti;¡
~

,.-li.,,,o_.••

.

~

:· / j~
¡

~,.•-;-t'.~ ·:~

~··'

·/
·.,;,/~

..

--·
·. :~. ., ~--;~\~-:t~

~:~I }!.!~~~~~;~?1:t~:~{~~r:~;ª

_::-:~:f ::;_:}~!~
--·
.

~--..,,;~~--J~

.~&gt;/ .

{, _;~_;-_::: ~---

~

Pero la ciencia jamás ha llegado á saber, de cierto, cuál ea
el origen de la vida. Los admirables estudios de Darwin fun-

, .• __
. ~- '·,_
·

.

;
"

i\
1

...:,\'·.'\
__

'

... 1

.

\~\-

.

• -.·

,

Domingo 27 de Septiembre de 190l.

corriente eléctrica de intensidad y de carácter
especiales, se ve-afirma el Doctor Líttlefield
- que los cristales se van modificando suficientemente aprisa para que se pueda ver el proceso todo. Lentamente se forma en el seno del
cristal un «vacúolo», 6 espacio vacío, eu el que
se ven corrientes de líquido. El vacúolo se ensancha, se cubre de una envoltura especial, se
fo rma en su centro un núcleo. Desde este momento es una «celdilla», y la mezcla en la que
nada, se transforma, y es, en el interior de la
celdilla, un verdadero «protoplasma». El milagro está hecho.
La celdilla que se forma es una «trilobita1,.
Las trilobitas se encuentran en los terrenos
geol6gicos precursores de aquel en que vivieron los anima!es primitivos. Se sabe que la
Tierra, después de producir vegetales enormes,
monstruosos, comenz6 á poblarse de animales,
primero sencillísimos, poco á poco más complicados, á medida que las edades transcurrían,
hasta llegar al hombre. Las &lt;&lt;trilobitas» forman
los primeros rudimentos de vida organizada
en la forma animal.
Las «trilobitas» que el Doctor Líttlefield obtiene, se reproducen, viven, se multiplican,
como se las deje en un sitio á prop6sito. Son,
por ende, organismos animales, verdaderos
gérmenes de vida.
El paso serfa enorme, en el sentido del progreso, de quedar debidamente demostrada la
verdad de los experimentos de Líttlefield. Hay
que desear que no se haya equivocado en FU
experiencia interesantísima.

2

1111

1
dan la teoría de la evoluci6n
de las especies. Se buscay se encuentra-la serie animal que ha de formar la cadena que una al hombre con
el "protozoario»; pero, al llegar á los organismos unice1ulares, la investigaci6n se
detiene, y la Naturaleza
guarda celosamente su secreto.
Nos dicen loe análisis que
tres 6 cuatro cuerpos simples, que en los laboratorios
de química se conocen bien,
forman, por su uni6fi en
ciertas proporciones, la cé1ula primitiva. En las excavaciones de los ge6logos se
van encontrando los animaI La mezcla del Dr. Littlefied, vista al microscopio.-II Cristales
les todos que forman la serie
sal marina; inertes, minerales.- III Cristalización bajo acción de la
rriente eléctrica. - IV Los cristales se modifican á la vista, toman los e
inin terrumpida que sofi6
rácteres de una celdilla viva.- V Un paso más hacia la formación del e
Darwin. Solamente atrás de
mento organizado, vivo.- VI La ctrilobita&gt; completamente formada
la celdilla !le extiende el .viva.
abismo, la nada, el misterio.
¿Se resolverá el problema?
Existe ya un médico de fama, serio y honrado, el Doctor Líttlefield, qué acaba de asegurar, a~
sociedades científicas de renombre, que ha salvado este abismo; que ha descubierto la esencia del m
terio; que ha «creado» la celdilla animal, viva,. fundamental.
.. .
Dice el Doctor Líttlefield que ha hecho repetidas veces las experiencias y que en todas ellas ha o
tenido resultados enteramente iguales, que se encargará de discutir, de comprobar 6 de rechazar u
comisi6n especial.
La experiencia creadora ( que de ser cie
sería la experiencia más memorable hecha
el hombre) es bien sencilla. Consiste so .
mente en lo siguiente: en un vidrio de rel~
absolutamente limpio, estéril, se coloca de
minada cantidad de sal marina-el «cloru
de sodio» de los químicos,-adicionada de oi
ta proporci6n de alcohol, amoníaco y
harina, en cu y os
cuerpos se encuentran los elementos
todos que forman una celdilla animal, un «protozoario,,, es decir, oxígeno, hidr6geno, carbono y ázoe.
Se encuentran, por lo tanto, en el vidrio de reloj,
los elementos indispensables para la formaci6n de un
ser vivo (infinitamente pequeño, es cierto, pero
siempre vivo). Esel«barro» de que hablan los legen,darios textos bíblicos, y solamente falta el «soplo vivificador. »
Si se deja la mezcla reposar, se forman cristales
cúbicos de cloruro de sodio, perfectamente caracterizados. Pero si se hace pasar por el líquido mezclado, puesto bajo el objetivo de un microscopio, una

ta 6tndarmtria 'fiscal
La Secretaría de Hacienda, por conducto
de la Dirección General de Aduanas, ha dispuesto la adopci6n de un uniforme especial
para los individuos que presten sus servicios
en la Frontera, como miembros de la Gendar•
mería Fiscal.
Los uniformes son de pafio azul, y constan
de pantalón de montar, chaleco, chaqueta y
sombrero ancho; teniendo en las vueltas de
las mangas los distintivos correspondientes ií.
las clases de &lt;oabos, gendarmes, etc.
El grupo de gendarmes que hoy publicamos, pertenece á la 1~ Zona, única que cuenta en la actualidad con los uniformes de nuevo modelo. El personal de las Zonas 2~, 3'.t y
4~ se uniformará á la mayor brevedad posible, á fin de que todos los que lo integran
puedan ser identificados en cualquier momento en que las necesidades del servicio lo reclamen.

CARROS ALEGÓRICOS
Como uno de los números del programa
acordado para la celebraci6n de la Independencia, se efectu6 el día 16 por la mañana,
en Mixcoac, un desfile de carros aleg6ricos,
en cuya organizaci6n iomaron parte las autoridades locales y algunos vecinos de la poblaci6n.
Los carros, en número de cinco, representaban la América, el Comercio, la Floricultura, la Agricultura y la Industria, distinguiéndose entre todos, tanto por la originalidad de
su composici6n, como por lo hermosísimo de
su decorado, el segundo y el tercero. E l del
Comercio, adornado, casi en su totalidad, con
flores naturales, llevaba en la parte superior un corazón formado con telas de seda
de los colores nacionales y españoles. Una
esfera de gran tamafio completaba la composición, realzando notablemente su belleza.
El de la Floricultura semejaba una mezquita árabe tapizada de flores de distintas clases.
En el centro del 0arro iba una graciosa sefiorita que representaba á la diosa Flora.
Al frente de los carros desfilaron los alumnos de las escuelas oficiales de la Municipalidad y una numerosa cabalgata.
Para algunas mujeres, la conciencia es un
corsé que se estrecha 6 se ensancha á beneplácito de la duefia.-J. LISE ROL.
Mixcoac.-Ca.rro de fa Horticultura.

�Cárlos Manuel Dnrán.

TÓNICO - RECONSTITUYENTE
FEBRÍFUGO

DISPEPSIA,
GASTRALGIA,
DIARREA,
DISENTERIA,
CATARRO
INTESTINAL,
ULCERA•DEL
ESTOt,fAGO

FARMAOEUT/00.

Fabricante del
excelen te y
u,aia,
Clemil, Cunlecmiu, ,te.

~ARÍ8

lt, IN •• FOUff-St-Jacq11n

Lilfatiam1, Em6fala,

1 •" /11 F.arm1c111.

Iafart11 •• loa Guglioa, ate.

ue

rebelde, que eea.n. con el

Loeb Hermano~.

ft.mOIO

ELIXIR ESTOMACAL
DE SAIZ DE CARLOS
Karca "STOMALIX,.

•lrector: LIC. RAl'iUL RfYf&amp; &amp;PINDOLA,

mixtco, Octubrt

4

dt 1903.

Subscripción mensual for,nea Sl.5G
ldem,
ldem. en la capital SI.JI

Oer ente: U JI~ RfYf&amp; &amp;PINDOLA

más acreditado vino mez-

HACIENDA DE
"LA ESTANCITA•

Ahnálnlco, Jal.

Primara Plateros.
llsquina Alcaicería.
VAJILLAS PARA MESA

'/ 1:l'Tl: DBOOUEBIAS f FARl1Afl4S

Jlño X-tomo 11-núm. 14

cal.

CRIST ALERIA

J demb enfermedades del
apara.to digestivo, &amp;e cura n
radicalmente por cr6n1cae y

EL MUNDO ILUSTRADO

dt toza y Porctlana, blancas y dtcoradas.
-

Copaa y Vasos, Botellaa
y todo, 101 .artlculoa lle
crlatal deade c lase, corriente hasta mb fina.
Juego,, Lavamanoa, E•
cuplderaa en variedad que
no se Iguala en ninguna

---

LAIT i.Mfl:PRhlQU&amp; -

LECHE ANTEF~Ll
6 ~ e c h e Candes
a 6 meo:olada con agua, dls
E C AS, LE1'TEJAS, TEZ ASOLEA
'3AIIPULLIDOS, TEZ BARROSA
ARRUGAS PRECOCES
EFLOIIESCZNCIAa
ROJECES,

~rte.

Rícardo Padilla y Salcido.

COQUELUCHE
POLVOS FUIIG!TOBIOSUIIIII
P AIUS - aoB bla, FK B~Dea

.,11N: , . UMDII, .... ,.,.. _, ____

MEDALLA DE ORO, PARIS 1900

Los Polvos de Arroz
de

Gran surtido ,.
de toda clase de
muebles.
Carrua1es para niflo.

CH. FAY

Inventor de 1aVELOUTINB
ULTIMA CRBACION:

ROYAL VELOUTINE

PRECIOS BARATos ·

Pida n uestro Catálogo.

11!' Ca.lle de Sa.n Juan de Letrán, 11.

TVM

N

HIERRO

PILDORAS HUCHARD.

QuEVENNE
.1pnw1,111&amp;ACD.1emmn1,P&amp;III

MEXIC&lt;&gt;IJ

...................................
- - - - -- - - -- - --PLACAS FOTOGRAFICAS

1

~

J OUGLAEl Vin;~:;:: Germán
- 54-5 Rue de Rlvoll 4- PARI~
'

•

'

•BI'I

,11JB1 antt111D1tt11G •
CIGARROS lllll D

1•

Tralaalt11t n.,loul I bfallll1 ,., h■ipllllll • 111

Artlculca de lujo y fantaala propio, para obaoquloa, á precio, aln Igual,

·••·············••·................ .
''A LA GRAN MUEBLERIA."

CUliC ONproata7a1eprau . .

2.•=
~ ,... ~ 1

El mú acfüo y econ6mlco, el ín!GI
Hierro ln■lltrablo en los paises eálld-.

cllll:bemla, Clorosis. Debilidad

, _ F1IUTI tUl IU. 11 CUIA et, ut

hl¡lrllSel/o 11 l ~ d..Fabrloantt"

PASTILUS
DEL DR. ANDREU
&amp;e■e'1• tH■t■ r ......... ~• tu 111.n...

U, luualtau-'1'11, PillS
LOMBRIZ SOLI'l'ArllA . pulal6D
eu DOS horas, aln PURGA, por Ju
las L. KIRN. E vitad lmltacloDe■•
to: Farm. BAUGOU, 54, boulevarcl.
Quluet, Parla 1 eD todas las f

r-· •----- -~- - • - - - - - - - --- - - --- - - - - - • - - - - - - - - • - - •- -

Zapatos "Coronación"

Los hacemos á, varios
estilos y de distintas
pieles. Escriban pi•
diendo Ca.tálo•
gos.

'a

~~~

Esta, es laúni-~
ca. casa, que da. ~
mayor atención á, sus
clientes y que no tiene competidores en el
precio.
Vende sólo á, l o s ' a
comerciantes.
......

UNA MUSETA
"American Photo Art."

,.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100769">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100771">
            <text>1903</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100772">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100773">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100774">
            <text>13</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100775">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100776">
            <text>27</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="100793">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100770">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1903, Año 10, Tomo 2, No 13, Septiembre 27</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100777">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100778">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100779">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100780">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100781">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100782">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100783">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="100784">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100785">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100786">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100787">
              <text>1903-09-27</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100788">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100789">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100790">
              <text>2017770</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100791">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100792">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100794">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100795">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100796">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2122">
      <name>Alcoholismo</name>
    </tag>
    <tag tagId="2941">
      <name>Día de primavera</name>
    </tag>
    <tag tagId="2944">
      <name>Isla de Mezcala</name>
    </tag>
    <tag tagId="2245">
      <name>Legación de México</name>
    </tag>
    <tag tagId="2942">
      <name>Miedo</name>
    </tag>
    <tag tagId="2943">
      <name>Polígono</name>
    </tag>
    <tag tagId="2939">
      <name>Prometeo</name>
    </tag>
    <tag tagId="2938">
      <name>Renuncia Chamberlaine</name>
    </tag>
    <tag tagId="2940">
      <name>Silencio del crepúsculo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
