<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3854" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3854?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T13:04:49-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2498">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3854/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._16._Octubre_18._De_las_Damas..pdf</src>
      <authentication>742eff0fcffefbf77a673502412b7a4b</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117678">
                  <text>Domingo 18 de Octubre de 1903,

EL MUNDu ILUSTRADO
EL MlJN[)() ILUSTRADO

zar sus siniestros intentos hasta el
día en que Fox tuviese su pata sa•
na, y estaba resuelto á consignar
una pequeffa renta, oo á favor de
Mad. Beooit oi de su hija, sino pa·
ra que se mejorase la pitanza del
animal.
Sus visitas hubie1·an sido muy
breve$ sio la charla interminable
de Mad. Beooit.
La hija, en cambio, hablaba po·
co, con una voz harmoniosa y siem•
pre coo muy buen sentido.
El americano oo escuchaba á la
madre, pero empezaba á oír coo
agrado á la hija.
X hasta la. miraba, Jo cual le perm1t1ó notar que era una criatura
encantadora., dotada. de uoa belleza verdaderamente singular.
Aquel examen, repetido con exceso, tuvo consecuencias imprevistas,
dado el carácter habitualmente insensible de Roberto Réynolds.

amaba con toda su alma, pero sin
esperanza alguna, {L un joven llamado Luis Lenoir, contramaestré
en una fábrica situada eo una pro-

viocia lejana. Era un buen obrero,
cargado de familia, á !a. que tenía.
que mantener con el sudor de su
rostro. Sus abuelos estaban enfer•
mos, su padre había perdido la vista., y su madre se hallaba imposibi·
litada para el trabajo.
¿Podría acaso imponerse la. nueva carga. de atender á la subsisten•
cia de Mad. Benoity de su hija?
Roberto experimentó algo así como una violenta sacudida. en el corazón, que le impedía respirar con
libertad; pero no tardó en reponerse y en dominar la emoción que embargaba su espíritu.
El americano se retiró á los pocos momentos, después de haber
hecho á Clara. varias preguntas
acerca. del sitio donde su amado
trabajaba, anunciando que iba á
ausentarse por algunos días para
regresar muy pronto á París.

El bordado y los tncaJts
tn 14$ tXPOSidonts

La Madre y la Niña

Siempre sincero consigo mismo,
reconocía al fin que hacía tiempo
que Fox estaba. curado, y que si
volvía á casa. de Mad. Beooit, era
porque se complacía extraordinaria.mente en conversar con la her•
mosa Clara.
Esto le indujo á hacer una serie
de atinadas reflexiones.
-Aunque no dependo de nadiedijo para sí,-no quiero ponerme
en ridículo casándome con esa muchacha. Soy viejo y ella es joven,
y prob~blemente seríamos desgraciados. No hay más remedio que
reanudar mi proyecto, que á estas
horas debería haber realizado ya.
Dejaré un importante legado á Clara Benoit y otro al pobre Fox.
Y salió de su casa con el propó·
sito de hacer á Mad. Beooit la última visita y aouocia.rle que iba á
emprender uo largo viaje.

V
Y, en efecto, regresó all~cabo de
una semana.
El mismo día. de su llPgada corrió
~casa.de Mad. Beooit, á la. que di- '
JO á quemarropa:
- Señora., vengo á pedirle á usted
la mano de Clara. para Luis L'3noir,
que acaba de set• nombrado director de uoa fábrica de San Germán
Y dirigiéndose á Clara, añadió:·
- Su futuro esposo disfruta de un
gran ~ueldo, .Y ante sus ojos se abre
un b.r1llantís1mo porvenir.
Clara lanzó un grito, y en su rostro se reveló un aire de duda y de
interrogación.
-¡Es muy sencillol-exclamó el
poteota.do.-Acabo de comprar ra
fábrica de San Germán, á cuyo
frente he puesto á Luis Lenoir.

VI

IV
Aquel día encontró á Clara sola.
Esto contrarió uo tanto al ame·
rica.no, eo cuyas palabras se nota•
ba cierta. emoción, que contrastaba
notablemente con su acostumbra.da
sequedad.
Entablada la conversación, que
pronto llegó á adquirir un carácter
de extraordinaria. franqueza, a ve·
riguó Roberto Réynolds que Clara

4.-Elegantes esoLaivlna,,s de seda y
encaje; traje para nifía.s y ca¡pota
abrrlgo paira recién nacidos.

Roberto Réynolds ha modificado
por completo su carácter. Ahora. se
sonríe con frecuencia, admira el
espectáculo de la naturaleza, le
gu~tan las flores, contempla á las
mu¡e_res que pasan por su la.do y
no piensa eo suicidarse.
'
. Ha en~ontrado el fuego que calienta é ilumina el espíritu, el goce
verdadero y supremo: ser bueno
amar y practicar el bien.
'

L.

FORGET,

Domingo 18 de Octubre de 1903,

- Yo no quiero morirme,
dice la niña
tendiendo hacia su madre
dos manecita.s
calenturientas,
cual dos blancos jazmines
que el viento seca.
Un silencio de muerte
la madre guarda.,
¡ay! si hablara, vertiera
mares de lágrimas!
Besa á su hija
y aun la fingen sus labios
una sonrisa..
Del cuello de la madre
la hija se cuelga
y, pegada á su oído,
pálida y trémula.,
con sordo acento
dícela horrorizada:
-Oye un secreto:
¿Sabes por qué á morirme
le temo tanto?
Porque luego me llevan
toda de blanco
al cementerio ....
¡y de verme allí sola
va á darme miedo!
-¡Hija de mis entrañas,
grita la. madre,
Dios querrá que me vivas ....
y aunque te mate,
descuida, hermosa.,
que tú en el cementerio
no estarás sola.l
PEDRO A. DE ALARCÓN.

El título de este artículo, hace
unos cuantos años hubiera. hecho
a.parecer una irónica sonrisa en los
labios de los señores artistas.
¡Cómo! ¿la aguja. al la.do de nuestros buriles y pinceles? Felizmente
ha pasado el tiempo del exclusivismo, y el Salón de los Artistas franceses y el Salón Nacional de Bellas
Ar\es, en París, abren espontáneamente sus puertas á los productos
tanto tiempo desdeñados; lo que
prueba una vez más que, en habiendo mérito, á todo se llega con la
paciencia.
El ensayo, aunque oportuno, todavía es tímido, ó como si dijéra·
mos temeroso; así que, la vasta galería reservada por los artistas
franceses d. las Artes decorativas&gt;,
está muy lejos de llenarse.
La misma luz que ilumina losantiguos cueros repujados, hace brillar las alhajas modernistas eo las
vitrina.s y acaricia con uno de sus
reflejos las sedas pálidas que se incrustan lo mismo en la batista que
en el terciopelo.
Ante estos maravillosos trabajos
á l a. aguja, no podemos menos de
estudiarlos, admirarlos y la.mentar
que oo sean más numerosos.
El bordado y el encaje deben to·
mar en el presente siglo un nuevo y
difi.nitivo impulso, porque no sólo
forman parte integrante de la &lt;toilette&gt; femenina, sino también del
mobiliario y otros mil objetos.
Eo el salón de los Artistas fran·
ceses llaman la atención dos espléndidos proyectos, cuyos dibujos
son de una finura. y una riqueza ex•
traordinarias; se trata de un camino
de mesa presentado por Mme. Valeotioe Ducheoe; es un gran cuadro
de tela con hábiles recortes que figuran una guirnalda de hortensias
rodeada de bordado. La artista ha.
sabido sacar gran partido de esta
sencilla. flor, obteniendo un hermo·
so efecto decorativo.
El cuello, debido al lápiz de ma·
demoiselle Cécile Couraot, repre•
sentados ramas de madreselva de·
liciosamente enlazadas; los ligeros
tallos y las airosas hojas se unen
á las flores con exquisita. gracia.
Un poco más lejos se admira también la obra compuesta por madame Pauline Gobert y ejecutada por
mada.me Fourrier; se trata de un
cuello en tafetán crema adornado
de fucbsias. Las flores están dispuestas en grupos formando círculo; cada. pétalo está bordado con
malva clara al pasado unido, y rodeado de una hebra de seda. malva
más oscura; los tallos alterna.o con
verdes claros y oscuros.
Este cuello es rico, elegante y dis•
tinguido.
Un &lt;sacbet&gt; de raso verde páli·
do, adornado con tres motivos de
flores malva; dos de estos motivos
se extienden en los dos ángulos a.1tos,y el otro en medio; todo el bor·
da.do es al pasado unido, las flores
con s€das malva,y las hojas con sedas verdes; unas graciosas líneas
crema. y marrón dan á esta obra
mucha originalidad.
Mme. Maurice Testa.rd ha sido
premiada este año en el Salón de
los Artistas franceses por el conjunto de sus dos vitrinas, en las
que se veían terciopelos grabados
Y pintados, encajes con incrusta·
ciones,y varios bordados, entre los
que figura. la composición de que
os hablo.

5.-Trajes reforma, para casa y para reunión.
Desde el punto de vista. de artes
decorativas, el Salón Nacional de
Bellas Artes se sobrepone á su vecino, siendo de las mejores obras
un motivo para bajo de &lt;store&gt; de
M. F. Courteix; es una fina guirnalda. delicada.mente aplica.da sobre el tul, un trabajo de hadas.
A su lado hay un cuello con bordado de aplicación, hecho por Mlles.
Blaoche y Henriette Morisset. Las
aplicaciones son de tafetán sobre
tela cruda, formando cinta en lo
alto y flores abajo; el tafetán es
amarillo oro, rodeado de punto de
Bolonia; los tallos y hojas, verdes
muy pálidos, todos bordados al pasado unido. Mas la.s perlas de las
Exposiciones son indudablemente

las obras de Jacques y Madeleine
Bille; en todas descuella la idea ingeniosa personal y la ejecución perfecta.
Entre las que más llaman la atención está un ta.petillo bordado de
violetas; las hojas verdes, con las
venas brillantes y oscuras, están
bordadas á punto de cadeneta; las
flores, al pasa.do unido ,con seda
malva.
Los dos cuellos que exponen di·
chas artistas merecen también men·
ción especial por su trabajo delica·
do y artístico.
Conque animaros, queridas lectoras, é ir pensando en preparar be·
llísimos dibujos y magníficos bor•
dados para. estas Jl.xposiciones, que

si hoy se celebran en París no hao
de tardar mucho en celebr~rlas en
otras partes.

El cuarto dtl niño
Sería muy conveniente que las
madres jóvenes, las consagradas
llºr completo al cuidado de sus hi•
Jos Y que hacen de la maternidad
un sacerdocio, tuviesen en sus cas~s una habitación destinada exclus1 vamente al niño.
Es muy agradahle poderse instal~r cómodamente en una pieza provista de todos los objetos necesa-

�..
,Domingo 18 de Octubre de

moa.

ríos á la &lt;toilette&gt; de nuestros chiquitines.
De todos los miembros de la familia, el niño es el que necesita más
sitio; sus cuidados incesantes, para
los que no se puede prescindir de
bastante espacio, hacen que sea una
necesidad el destinarles un cuarto.
Todas las funciones de su cuerpecito se repiten varias veces al día
por lo que los objetos destinados á,
su uso personal hay que tenerlos
siempre á la mano.
En las casas modestas y poco elegantes no es raro ver en todas las
piezas ropitas puestas á secar, vestiditos por aquí, zapatitos por allá,
todo lo cual da un aspecto desordenado á la habitación; felices,
pues, las madres que pueden reunir
en un cuarto claro y ventilado el
mobiliario frágil y delicado, pero
indispensable a l recién nacido.
A falta de un cuarto especial, se
puede arreglar un sitio cualquiera
donde tener en orden todos los accesorios que veis aquí.
Primeramente, si vuestros medios
lo permiten y podéis arreglar el
cuarto á vuestro gusto, escoged para las paredes azulejos ó estucado,
y para menos lujo,papel barnizado,
que pueda sufrir el contacto de la
húmeda esponja.

En el suelo, un clinoleum&gt; susceptible de poderse lavar todos los
días con jabón.
Después agruparéis con arte, según las necesidades y la manera
que tengáis de usarlos, todos esos
monísimos mueblecitos, cuya descripción sigue aquí:
19 Una silla de madera blanca
pintada al esmalte, guarnecida de
almohadones.
. El del a~iento es redondo y se suJeta á la ~11la oor unas cintas.
Los del respaldo, que son tres,
también se sujetan con cintas, lo
que permite levantarlos, mullirlos
y sacarlos al aire de cuando en
cuando.
La tela de estos almohadones es
de algodón crudo, con aplicaciones
de bordado.
29 Funda para tapar y ocultar el
baño. Invención tan ingeniosa como práctica..
Esta funda tiene la. misma forma
que el baño. Una cinta puesta de
un lado al otro, permite levantar la
funda cuando se quiere destapar el
baño.
La costura de alrededor va tapa•
da por un rizadito; la tela es de algodón con flores.
39 Encantadora. cestita., muy á
propósito para la ropa limpia. Es-

•
EL MUNDO ILUSTRADO

ta cestita tiene su cubierta de tela
guateada; cuando se pone en ella. la.
ropita y se cubre con ella, como es
de abrigo, la conserva templada.
El adorno se compone de muselina. y cintas colocadas sobra fondo
de raso. El interior es igualmente
de raso guateado. Lazos en las cuatro esquinas. El asa enrollada de
cinta, con un lazo en medio; rizado
de encaje por todo el borde de la
cesta.
49 Si es agradable tener á mano
la. ropa. limpia para mudar al &lt;bebé&gt;, no lo es menos tener alguna.
cosa. donde desaparezca la sucia,
según vamos despojando de su envoltura á la criaturita.
Este saco, redondo en las dos extremidades, está armado sobre dos
círculos de alambre. Un enea.jito
adorna la base y otro la cima, y le
cierra un retazo de tela formando
bolsa., con un cordón pasado por la
jareta. La tela es de algodón crudo y se bordan unas ama.polas.
59 Pequeña manoplia es el complemento de la mesa de &lt;toilette&gt;;
se la cuelga á la izquierda del lavabo, de manera que se puedan coger todos los objetos sin necesidad
de levantarse. Es de tela impermeable, forrada de tela lavable, porque

en las bolsitas se dejan todas las
esponjas de la «toilette&gt; del nifio.
69 Mesa de tocador, destinada á
los cepillos, peines, alfileres, etc.
Esta mesa de mimbres está completamente cubierta de volantes de
encaje y de cintas. El interior está
forrado de rasete: tiene la forma de
bandeJa, para poderla levantar
cuando se quiera sacudirla y cepillarla.
Todo alrededor bolsitas, donde
se colocan todos los utensilios que
hacen falta.
La bandeja de abajo está igualmente forrada de rasete. Un doble
volante, sostenido por escarapelas
de cinta cometa, adorna el alto, y
un volante sencillo oculta los pies
del mueblecito.
79 Estuche csachet&gt; en tela de seda y bordadas las caras exteriores.
En el interior bolsitas para guardar las medias y los za.patitos. Se
cierra por lazos de cinta.
89 Cunita de hierro, barnizada de
blanco y guarnecida de muselina
con entredoses. Volante ca.yendo
sobre el borde superior de la cuna.
Colgadura de muselina y entredós, sujeta al hierro por un gran
lazo.

Domingo 18 de Octubre de 1903,

EL MUNOO ILUSTRADO

las plaotl!-s· Pero esta larga&lt;&amp; 1......_
os ha fatigado y sentís la n~-•de reposar; al retiraros dejál ida4
turalmeote, apagar el fue ~• nasalón no está caldeado porg~~f1el
feros, como fuera hace frío el or{.
mómetl'o desciende algunos
tiere~to realmente no tiene imp0 ,...?_!i
c1a.
,,,__
Lo que la tiene, y mucha 88
al retiraros habéis olvidad'o Qll8
. á
pre,e,
01r vues t ra d oncella que ant.ea
empezar la limpieza del salón de
ga las_ plantas en otra habi~n~o p_r1mero que hace á la mallan.
11
s1gu1ente es abrir los balcones ª
colocar en _uno la magnífica palmer!
que acabáis de comprar, admilllatrá~dola así un _bailo de aire de
varios grados baJo cero, pues fuera
los marca: el termómetro. Creed
que ella piensa que con esto haoe
mucho bi~n á vuestra palmera, J•
tá muy dispuesta á. repetirlo toda.a
las mañanas.
La limpieza 'requiere algún üempo; además, viene la cocinera her
de la partida para charlaren grande de la recepción de la seilora, de

grad

99 cEtagere&gt; portátil; se pone en
un rincón del cuarto y sirve de refugio á todos los juguetes del niño.
Este mueblecito es sumamente
útil; sin él, reinará siempre el desorden en el cuarto del cbebé&gt;; los
anima.les de goma, las pelotas y
muñecas tiradas por el suelo, dan á
la pieza más limpia un aspecto de
suciedad y desorden.
Es de madera blanca forrada de
cretona. Una cortina separa la ti,.•
bla. superior del medio.
·
Otra cortina parte de la tabla del
medio hasta la de abajo, cubriéndola por completo. Estas cortinas
son de cretona cruda, guarnecidas
por una tira de cretona floreada.
En estas dos cajas ( ó casas) se aloja el polichinela del &lt;bebé&gt;, su carro, su perro y todos los pobres
lisiados, que harían muy triste figura. sobre el &lt;étagere&gt;, y que, sin
embargo, aún divierten muchísimo
al niño.

tas plantas tn las babitadonts
¿Cuántas veces, queridas lectoras, a.l notar que hace mucho calor
en vuestra habitación, habéis puesto al balcón las plantas que la adornan, creyendo que es bueno refrescarlas lo mismo en el mes de enero
que en el de junio? Falta de reflexión, sin duda alguna.
Cuando dais una recepción, las
plantas completan el adorno general del salón y participan durante
ella de una temperatura muy elevada. En cuanto vuestros invitados
;,e marchan, sentís la necesidad de
renovar el aire; abrís los balcones
y la atmósfera, demasiado caliente;
c~mbia bruscamente por el aire glacial que entra y del cual participan
vuestras plantas.
Es posible que alguna de vosotras
se abstenga de abrir los balcones
por haber reflexionado que esta aireación intem'{lestiva puede dai'lar

los invitados, de los refrescos, etc.,
etc. El tiempo pasa, los balcnDel
siguen abiertos y las plant&amp;a recl•
hiendo el aire frío.
Por la tarde, la seflora advierte con muchísimo disgusto el •
ta.do lastimoso de su preciosa plil•
mera.
Estoy persuadida de que este mal
rato lo habéis pasado muchas de
vosotras, queridas lectoras; así que,
no me cansaré de recomendaroaqae
cuidéis mucho vuestras plantas; 80D
pequeños seres muy delicados, que
no cogen constipados ni bronquidl

por estos cambios de temperatura.,
pero que mueren de ~us resultas.
No es solamente por la. mañana,
durante la limpieza, cuando se exponen las plantas á las consecuencias de temperaturas más frías.
Cuantas veces por la tarde se siente el calor, nada más natural que
abrir el balcón, cerca del cual están las plantas, y entonces reciben
ráfagas de aire frío, que no les son
na.da favorables.
Es evidente que las plantas cultivadas en las habitaciones necesiten aire puro y que les conviene
aun en el rigor del invierno la aireación de la pieza, que por dife·
rentes causas no es posible dejar de
ventilarla, abriéndola cuando se
hace la limpie1.a. Pero hay que hacerlo con precaución para no perjudicará las plantas.
Cuando el termómetro ha descendido basta. bajo cero, de ningún
modo deben tenerse las plantas en
la habitación abierta; se las lleva
á. la. inmediata. mientras se airea la
primera, y no se vuelven á su sitio
basta que estén cerrados los balcones y la temperatura haya vuelto á
subir á un grado conveniente.
Todas estas mudanzas dan bastante trabajo y requieren un tiempo del que no siempre se puede disponer. En este caso es fácil remediarlo poniendo durante la aireación de la pieza un biombo delante
de las plantas, que las evita el contacto directo del aire frío; así y todo, los ha.leones deben permanecer
abiertos el menos tiempo posible.
Es preciso que no haya. corrientes
de aire frío; esto perjudica aún más
á las plantas que el solo contacto
del aire.
Si se tl'ata de plantas más duras
que exigen menos calor, como la
aralia, dracena, aspidiestra, fórmium, etc. , se las puede exponer á
la aireación directa, sobre todo si
la pieza está al Mediodía y la temperatura exterior no baja de 3 á 4
grados sobre cero. Pero mejor es
que el termómetro marque de 8 á 10
grados en las mismas condiciones,
para airear directamente las plantas más delicadas y que necesitan
más c&amp;.lor: cocotero, begonia real,
caucho, antbúl'ium, así como las
plantas de flores tempranas, que
son todas muy frágiles.
Al terminar el período estacionario de las plantas, es cuando debe
aireárselas, á fin de no tenerlas en
una. atmósfera caliente y concentra-

!
)' ~
--i'._$~

·f,

. ~'
,¿.;~t.•

,-

- ~:;._~·~jf,;A '.·
"'
i,·:~

.

-=

~

~-

~~
-_¡,.,,.;

-~ ~·:

.-~?-·;;,,/-~ :
~.::;;. .

...

--= - -

....
da, que activaría demasiado su desarrollo, con detrimento de su futu·
ra salud.
Los brotes deseo vueltos prematuramente en 1ma atmósfera poco ven-

tila.da, se vuelven cloróticos, faltos
de consistencia, y se ven muy pronto atacados por los insectos y por
los bongos, si no se pudren antes
por el exceso de la humedad. De

modo que no debéis olvidar que el
aire, así como la luz, favorece la
elaboración de la savia y fortalece
las raíces; pero cuando el tiempo
está brumoso, no debéis exponer demasiado las plantas á la acción
malsana de la humedad.
En verano es mucho más fácil airear las plantas; la temperatura
exterior no se opone á ello. Sin
embargu, también deben tomarse
las precauciones necesarias para
que no las coja una corriente de aire, y las de follaje delicado no pueden ponerse en contacto dilecto con
los rayos solares durante su aireación.
Por fin, he termina.do mis recomeoda.ciones, queridas lectoras; di·
réis que son muy numerosas, pero
es bien fácil ponerlas en práctica,
y las que antes no tomabais estas
precauciones, estoy persuadida de
que las tomaréis de ahora en a.delante.
Yo os aseguro que seréis muy recompensadas al contemplar vuestras hermosas plantas, que se dese.rollarán y conservarán así admirablemente.
LEONOR•

El cariño de mi madre
dejé por probar el tuyo.
¡Torpe del hombre, que toma
lo incierto por lo seguro! ....

,,;fi
.

.1

;',,/

/
.•'

6.-Minuciosos detalles de tejidos

y bordaidoo para aplicaciones.

7.- Viestldos de casa y

C81lle estilo "renacimiento", y saco abrigo para se!íora.s de edad.

Tu vida, de infamias llena,
fué del infierno antesala.
Y, vieja, quieres ser buena ... .
¡porque no puedes ser mala! .... .
A Dios le pedía un hijo
Y El me dió gozo tan grande.
Y hora, entre zozobras vivo,
por si me lo arrebata.sel. ...
Ilusiones engañosas
y mentidas esperanza.s._. ._.
El hvmbre que os acar1c1a
va en pos de vanos fantasmas.

�EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 18 de Octubre de 1903-

Leyenda escoces a

:-Y:ff.?;io.C::. ,,--;·c~, ~C\ _;' ::-

En otro tiempo, cuando los alegres trovadores iban de castillo en
castillo, lejos, muy lejos, en unas
islas cubiertas de peffascos vivía
un señor cuyo nombre era Mac
Dónald. Tenía gran número de servidores, sus arqueros eran temibles
y los terrazgueros que cultivaban
sus tierras ha.cíanles producir cosechas abundantes.
De entre ellos había uno conocido por Jan Du Mac Gillaspick. L argo parecerá, sin duda, el nombre,
pero nada. es, comparado con el de
su granja, llama.da Ca.rnemor e--NaTubberbrandon .

-·. .,,.,,

., .

: ;~ ~

_..,_,.'-

..,1 _;

.. ' .,,.•,.

.. .., .. ... .................. ....

Un día., mientr as Jan bajaba. hacia el mar disponiéndose á meterse
en su barca, se llegó á él un hombre de luengos ca.bellos y noble fisonomía..
-¿Serías tú, por ventura., Jan?le preguntó el extr anjer o.
-Efectivamente, magnífico señor,
soy Jan, colono de est a isl a..
-Y yo-su interlocutor dijo-soy
San Bra.ndón, patrón de los desdichados. Sé que tu puerta se halla
abierta de continuo par a los desgraciados; así, en r ecompensa de
tu caridad, voy á concederte un favor.
y sacando de su bolsillo una hermosa tabaquera de encina, ofreciéndola á Jan, añadió:
-Tómala; pero recuerda siempre
estas palabras: Por mucho tiempo
que transcurra, mientras l a tapa se
conserve generosamente abierta para todo el mundo, la caja estará
siempre llena; pero se vaciará muy
de prisa si la cierras á un extranjero.
Dichas estas palabras, desapareció el Santo.
Jan. lleno de alegría, corrió á l a
playa para ofrecer tab aco á todos
los mariner os y pescadores que encontrase. La maravillosa t a.baquera no menguó en lo más mínimo.
Al propio tiempo vino la felicidad
a l due!l.o de ella; á partir de aquel
día., tuvo Gillaspick tan buenas cosechas, que en dondequiera le miraban como el más rico colono de
las Hébridas.
Entre tanto, murió el viejo señor,
y, según costumbre de aquel tiempo, su hijo recorrió el señorío para
conocer sus ter razgueros. Preparó•
se Jan lo mejor que pudo para recibir á su nuevo amo. Presentóse
con todos los de su casa á Mac Dónald, se inclinó tres veces y, temblando, le ofreció la. preciosa. ta.baquera completa.mente abierta.. Al
obrar así, anda.ba. equivocado , pues
en Francia., donde se educara. el
nuevo seffor, al ofrecer tabaco á los
superiores, es costumbre presentar
la ta.baquera. cerrada; hacerlo de
otro modo, se considera como injuria.
-¿Qué significa semejante insulto?-exclamó el caballero, rojo de
ira.- ¡Mísero villa.no! ¿Te burl as
de míi' En el pecado llevarás la. penitencia.. ¡Arqueros: atad á ese
hombre de pies y manos, y sujetadle a.sí á la puerta. de su casa!
Ejecutóse la orden en seguida., á
pesar de l os lamentos del pobre colono, el cual juzgaba la. penitencia
harto dura para. ofensa. tan leve.
Sor otra parte, ¿cómo hubiera podido ofrecer la taba.quera cerrada,
habiéndole recomendado el santo
que la presentara siempre abierta?
Bien habría.querido, en descargo
suyo, conta.r la historia; sin embargo, impidióselo el temor, y las pocas palabras que balbuceara. sólo
consiguieron exasperará Mac Dónald.
E n cuanto estuvo sólo llorando
s u cuita, el desventurado vió llegar
á San Brandón.
- ¡Qué desdicha la. mía!. ... ¡Vos,
que sois tan poderoso, socorredrue!
- excl amó Jan en tono desesperado.
- Nada temas, Jan- le decía el
bienaventurado sonriendo.- Tú no
eres responsa.ble de la falta de que
se te acusa.
Y hablando así, con la punta de
los dedos el celeste persona.je tocó
las cuerdas, dejándolas rotas. Al
quedar libre, Jan frotó vigorosa-

Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRA:DO

,.

,,

'

\ ,,;
~

,.

'

'11' /.

t:raltt 4t niños y niñas

~]¡ ,•• r ::f J,

..

8.-Sombrero y gorritas para niños.
mente sus piernas doloridas y dió
gracias á su libertador, quien pronunció estas últimas pa labras:
- Oye, J A.n: tu seffor se encuentra
ahora en la granja vecina; ve á encontrarle, cuéntale la. h istoria. de la.
ta.baquer a. y haz lo que él te diga.
Aun cuando altivo, Mac Dóna.ld
era. justo. Así que oyó el extra!l.o
relato del colono, comprendió el
yerro que había padecido con respecto al pobre hombre. Hizo más
aún. &lt;Quiero- dijo á éste-reparar
mi falta. por completo; dame, pues,
la. tabaquera., y, en cambio de este
pre~ioso talis!Jl~n, te hago propietar io del dom1mo que cultivas&gt;Jan Du Ma.c Gillaspick fué manumitido, y desde entonces él y sus

No se sabetodoloquepuedecontener el baúl, modesto en apariencia, de una mujer elegante, por
ejemplo, que va de veraneo.
Sólo tiene una vaga é hipotética
rercepción el mozo de cordel que
con gemidos de angustia. lo toma.
de la cubierta del coche,_el ~mpl~ado que lo pesa con sonrisa 1rómca
y una ojeada burlona, declarando
en alta é ininteligible voz su peso
formidable, y el marido que, con la
nariz a lgo larga, va á pagar, con
un suspiro, el exorbitante exceso
de equipaje.
Lo preveía, pero no tanto. No se
prevé nunca el exceso á que llega.
una mujer elegante.
Lo preveía, porque alrededor de
ese baúl-ó de esos baúles, mejor
dicho-ha. asistido á escenas tragi·
cómicas.
Ha visto, hasta el último minuto,
á l a mucama. Pnloquecida, galopar
de una. pieza á otra, excitada por
las interrog-aciones desesperadas,
las interjecciones apremiantes y urgentes y las reprimendas de su se-ñora.
Lo preveía, porque, al sentarse
sobre la tapa, él mismo ha debido
concentrar todas sus fuerzas p&lt;1ra.
cerrarla, dispuesto á abrirlo ot ra
vez inmediatamente para que se pueda meter aún algún objeto de pri·
mera. ó de última necesidad.
Por último, todo está preparado,
como se dice en lenguaje mar ítimo.
La composición difiere naturalmente, según se trate de una excursión
de algunos días, ó de una de esas
largas ausencias que mis queridas
lrntoras conocen bien.
Combinaciones múltiples de arquitectura., han conseguido dispo ner sobre las divisiones paralelas

El tquipajt dt una tltgantt

descendientes vivieron libres en la
tierra que todavía se llama.en gaélico Carnemore - Na- Tubberbrandon.
JAIME D'ALÉS.

¡. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

ºSANTA FE," LA MEJOR RUTA

Toluca, México, agosto 30.El Redactor en Jefe del .-Boletín
de la H igiene», órgano oficial del
Consejo Superior de Salubridad
del Estado de México, Dr. Ricardo Marín, dijo de la Emulai6n
de Scott:
.,«Dondeq~era que la medicacion reconstituyente está indicada, hago uso preferente de la
Emulsión de Scott. Sus resultados han sido siempre inmediatos
y completos, sobre todo en las
enfermedades diatésicas y constitucionales. Cumplo gustoso con
un deber humanitario al recomendarla como la primera en su
clase, y con un deber de justicia
al felicitar á los sefiores Scott &amp;
Bowne por su valiosa preparación».

ADenver, ;lansas City, St. Loais, Chlcago, Kew York,

San Francisco J Los Angeles

EL TESTAMENTO

Dtl 11.110. Sr. Jfrzoblspo JttlNL
L os bienes fueron valuadoe
en $125,000
La mayor p arte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25.IXIO
c ada una, tomadas en " La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
v ida, de Nueva York.
Hace pocos u las que se practlc6 la
apertura del testamento d el Ilaltrfll•
mo Sr Arzobispo D. Patricio A. J.l'eellU
en la ciudad de Chlca~o, Illlaoll.
La fortuna del distinguido prelado ucendl6 l cerca de $125,000 oro americano ; y seg1ln el invent arlo que ee 11&amp;
publicado, los bienes que dejó tueNJII
como sigue:
Dos pólizas de " La Mu.
tua,' ' Compafffa de Se•
guroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, 6 aean. . $
Dividendos acumulados sobre una de las p6llzas
Otra póliza de seguro. . .
Acciones en efectivo y en
Bancos . . . . . . .

Se reservan Cl!-mas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Lín~a d~ _Santa_ Fe,sol1 renombrados en el mundo
entero. Para precios, itmerar10s y otros informes, dirigirse á

w. s. FARNSWORTH.-Agente Genera.!.
la. San F,-anoleoo, #ib•• B, llll1hc/oo, a. F.

································~

}',7-,.tzl
ff. ,
y;_,'.

.l &gt;-

/' A:/
A

S,
,&gt;,

,/ z~f[:f(j?J:}·;:
, . 0{·'

50,000 oro.
9,329 oro.
14,000 oro.

37,000 oro.

Entre las &lt;tlaposlciones del sel!or Ar·
zobispo, en su teetamento, se hicieron
éstas :
A su hermana, eefforl ta Kate Feell&amp;D,
que estuvo siempre con él huta 1111
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de aeraro:
l la seí'iora Ana A. Feehan, viada del
seí'ior doct or Eduardo L. Feehan, hermano del seffor Arzobispo, $25,000 oro
de ot ra de las pólizas, y $5,000 oro •
efectivo ; l la Academia de San Patrl•
clo de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre Marta Catallll&amp;,
$10,000 oro de la 111tlma p611sa ; f. la
escuela • 'Santa Maria' • de ensellaJIA
prActlca para varones, de Feehanvlllt,
Illlnole, que era la lnstltncl6D por la
que m!l.s se interesaba el 1el!or Anoblspo, se en trecaron loe
reataa·
tee de la dltlma p61111&amp;.

Actualmente en París, todo el
mundo se prepara á salir, unos par a. los balnearios, otros á orillas
del mar, ó para viajar por Suiza,
Noruega, etc.
El asunto del equipaje es siempr e muy importante para la mujer
cuidadosa de sus trajes y de las
chucherías que lleva consigo.
Algunas personas se aficionan á
sus baúles, los cuidan, los siguen
con ojos enternecidos mientras los
peones de las estaciones los zarandean á cual má.s, y ellas no se instalan tr anquilamente en su compar timiento sino cuando han ido á
asegurarse por sí mismas de que
los queridos bultos están cuidadosamente alineados en el vagón de
equipajes.
Es, por lo demás, una precaución
muy útil, digna de recomendarse á
todas las personas que ponen el pie
en un ferrocarril.
¡Cuántas veces los empleados dejan un baúl en el andén de la estación, ó lo colocan en una línea que
no es la ver dadera!
¿Y conocéis algo más desagr adable que llegar fatigada al término
de vuestro viaje, deseosa. de repar ar el desorden que producen siem·
pr e algunas horas pasadas en ferrocarril, y oír al hombre encar ga.do de los equipajes deciros con ese
ai re estúpido y burlón, patrimonio
de todas esas gentes, en todos los
países del mundo:
-Señora, es imposible encontrar
el equipaje de usted. Se ha extraviado y no lo tendrá hasta maffana.
Eso me ha sucedido varias veces:
hablo, pues, con conocimiento de
ca.usa; estad alerta con vuestros
equipajes cuando lleguéis al andén.
No es exageración.
El cariño al aquipaje está extend ido entre las mujeres de tal modo,
que ahora es uno de los regalos que
más se ofrecen para las bodas.
Voy á daros otro consejo: ~o escojáis vosotras mismas el baul 9ue
queráis ofrecer, porque los bau!es
son objetos muy personales. Os
aseguro q ue son algo como perso-

,,,ooo

nas. Tienen su carácter, su edad,
su fisonomía. y su histori a..
Ante todo, ,:,no est á escrita su his•
toria en sus flancos en innumerables y multicolores r ótulos que los
dueffos de hoteles, ávidos de «recia.·
me,&gt; y los empleados de ferrocai:-l'il
les pegan en todas partes?
Señalan sus campañas y sus hojas de servicio.
Su fisonomía, los viajes- forman
la. juventud, pero deforman los baúles viejos- se l a. dan.
Por último, su carácter es a lgo
de particular, una. disposición, un
don na.tura! é innato que sólo conocen sus propietarios.
Los ha.y grull.ones, suáceptlbles,

insoportables, que, con un cofre
enorme .V un aire de querer tra.gar
todo, no ilig ieren casi nada. Los
ha.y dóciles, maleables, elásticos
podría decirse, que se prestan á todo, hasta. á las invas iones más exageradas, premeditadas por incons·
cientes personas que no dudan de
nada. y no conocen, en las relaciones inmutables del continente con
el contenido, límites á sus caprichos más desordenados.
Lo mismo que la naturaleza., tie·
nen honor al vacío. Con desprecio
de su salud y de su vida misma,
ciertos baúles de buena. composi·
ción hacen prodigios para. satisfa.·
cerlos.

1.-Traje de paseo y abrigo Inf antil,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101049">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101051">
            <text>1903</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101052">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101053">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101054">
            <text>16</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101055">
            <text>Octubre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101056">
            <text>18</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101073">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101050">
              <text>El Mundo Ilustrado, De las Damas, 1903, Año 10, Tomo 2, No 16, Octubre 18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101057">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101058">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101059">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101060">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101061">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101062">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101063">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101064">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101065">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101066">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101067">
              <text>1903-10-18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101068">
              <text>Suplemento</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101069">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101070">
              <text>2017780</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101071">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101072">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101074">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101075">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101076">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="2737">
      <name>Bordado</name>
    </tag>
    <tag tagId="2994">
      <name>El cuarto del niño</name>
    </tag>
    <tag tagId="2992">
      <name>Encajes</name>
    </tag>
    <tag tagId="2993">
      <name>Exposiciones</name>
    </tag>
    <tag tagId="2996">
      <name>Leyenda escocesa</name>
    </tag>
    <tag tagId="2995">
      <name>Plantas en las habitaciones</name>
    </tag>
    <tag tagId="2981">
      <name>Tejidos</name>
    </tag>
    <tag tagId="2661">
      <name>Vestidos de casa</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
