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                  <text>Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

suelto que él, Cristo se había adelantado. ¡La niña era monja .... I
No se podía escalar el Noviciado, ni romper rejas ni saltar tapias.
La prosa de la vida, dominante
hasta entre la poesía del misticismo y del amor, se interponía; Antonio se resignaba ó creía resignarse; si se tratase de un cariño
humano, de una boda para Marcela, se hubiese sublevado, furiOSOj
pero ¡monja! Ante eso, ¿qué haceri'
Con secreta satisfacción pensaba:
&lt;Y a no se casará.&gt; Y, estúpidamente, por rutina, se hab(a casado él,
sujeto quizás á la casa de los señores de Ramos por lo que en ella
1,.uedaba de la atmósfera y del perfume de Marcela ...... Sólo ahora,
llegado el momento, cumplida la
suerte, Antonio se daba cuenta de
su verdadero estado moral. No quería á su mujer ni podría quererla
nunca, y su corazón se quedaba
allí, entre I as paredes del locutorio, al lado de la monjita encantadora, su único, su verdadero anhelo en la tierra.
Cabizbajo, lleno de tristeza y áe
abatimiento in vencible, el novio
permanecía allí, inmóvil, sin tomar
parte en la plática de las dos het··
tnanas.
Marcela, que en la vida monástica había adquirido ya la costumbre de la curiosidad pueril, se deshacía en preguntas: ¿A dónde iban
los recién casados? ¿Dónde se detendrían primero? ¿Llevaban mucho equipa.je'? ¿Tenía.o propósito de
visitar el santuario del «Bom Jesus,&gt; una cosa tan bonita?
Por fin, Clara, en un girar de pupilas, observó la actitud de su esposo. Era inequívoca.. Aquellos
ojos ardientemente clavados en Sor
Marcela, aquella. fisonomía entristecida y ansiosa, aquella. palidez,
no engallaban. Clara, asociando

Domingo 25 de Octubre de 1903.

AMOR QUE MATA

ideas, con su suspicacia de mujer,
de celosa instintiva, recordó.... . . .
Ha.y detalles que, insignificantes en
apariencia, de repente, por su en1a.ce con otras circunstancias mínimas, adquieren terrible rea.lee.. . ..
Este trabajo mental, de concordancia y conexión, se verificaba en
el cerebro de la novia, que veía lúcidamente lo pasado y lo actual.
Y mientras en su alma se producía
el desgarra.miento de la ilusión, sus
labios profirieron atropelladamente, sarcásticamente, estas palabras:
-Adiód, Marcela .. . ... Tenewos
prisa, ¿ verdad, Antonio? Hoy nos
hace mal tercio cualquiera ....... .
Adiós ....
Y como la Sor, cariñosamente,
formulase una pregunta, la desposada respondió con risa amarga y
dura:
-¿Volver por aquí? ¡Hija, muy
tarde!. .... . .. Nosotros somos del
mundo y tú eres de Dios ....

I
A las cinco de la malla.na, el trasatlántico inglés que hace la travesía entre Glasgow y Nueva York
comenzó á estremecerse bajo la tre~
pidación de sus calderas; el monómetro marcó una presión de cuatro atmósferas; el vapor empezó á
silbar por las válvulas: estaba la
marea tendida; el día permitía reconocer ya los pasos de la Clyde
entre las palizas y los montecillos
de arena que marca el canal, cuyos
faros iban poco á poco cediendo su
luz al alba naciente. Era el momento de partir.
Todos los pasajeros estábamos
sobre cubierta.
El «Celtie&gt; lanzó vigorosos silbidos, largó sus amarras, separóse
de los demás buques, púsose la hélice en movimiento y empujó al barco por el canal. Pronto se ofreció
á nuestra vista un nuevo paisaje,
sienao reemplazadas las últimas
fábricas de la costa por lindas casas de recreo que coronan las alturas de Glasgow, y poco á poco se
desvanecieron los últimos rumores
de la ciudad.
Una hora después, el «Celtie&gt; pasó cerca de las rocas de Dúmbarton, y pasadas otras dos horas, se
hallaba en el golfo de Clyde.
A la nueve de la mañana dobló
el cabo de Canty, resalió del canal
del Norte y navegó en pleno océano.

Aunque las piedras den gritos,
Y el sol deje de correr
Y el agua del mar se acabe,
Yo te tengo que querer.

II

.á.J~¡i
(tr;~;; ·,

..... ,

Debo confesar que no es muy
agradable-aun en los confortables
camarotes de primera-una travesía tan larga no disfrutando de más
paisaje que el inmenso océano,
siempre igual, y el azulado cielo
del Atlántico.
En aquella larga travesía adquirí un buen amigo, un nillo de ocho
á nueve años, rubio como el oro y
más alegre que un pajarillo en libertad. Era un francesito de Dunquerque que, acompañado de sumadre, iba á Nueva York á reunirse

1 '
1

'§,

~:

•

con su padre, rico comerciante, establecido á la sazón en la ciudad
de Hudson.
La mayor parte de la travesía la
pasamos mi amiguito Carlos y yo
sentados en la popa del buque,
charlando sobre infinidad de cosas
que me preguntaba, y en particular
sobre náutica y geografía, que eran
sus pasiones favoritas.
Pero nuestra alegría vino pronto
á turbarse, cuando ya casi tocábamos al final del viaje, con un triste
suceso que nunca podré desechar
de mi mente.
Hacía dos días que mi amiguito
no parecía por cubierta; pregunté y
me dijeron que Garlitos estaba en
cama, preso de grave dolencia.
Adquirir esta nueva y presentarme en el camarote del francesito,
fué todo uno .

secos y sin color,que marcaban huellas de una vida que se extinguía
por momentos. Sus salientes pómulos más parecían de cera que de
carne.
La respiración salía entrecortada
y con mil fatigas de sus labios, en
forma de ronquido que desgarraba
el oído de la angustiada madre.

-Hijo mío, no; te morirías y no
podrías ver América, ni abrazar á
tu padre, que nos espera.
-Una poca, nada más .. . .
-No puedo dártela, el médico me
lo ha prohibido.
-¡Que me 10uero, por Dios!
-¡Virgen Santísima!
-Que me ahogo!

III
¡Pobre madre! Estaba sentada
junto al Jecho donde el úiño enfer·
mo ya.cía expirante, sin expresión
en sus lindísimos ojos, los labios

EMILIA PARDO BAZÁN.

Página de !lbum
Al calor de la mirada
de tus ojos soñadores,
en el alma enamorada
brotan .llores, muchás .llores 1
Bastará, pues, que la oscura
magia de tus ojos bellos
vierta sobre la blancura
de este libro, sus destellos,
Para que al punto la rosa
y el jacinto y el laurel
'
surjan, como una olorosa
trinidad sobre un vergel.
Porque este libro que arriba
como un beso á. tu alba mano
tiene una alma sensitiva
'
cual un corazón humano:
Alma que es la conjunción
de todas las que han impreso
en él una vibración,
al dejar en él un beso
cual si fuese una canción.
EMILIO FRUOONI.

Esta an vano trataba de ocultar
un torrente de lágrimas que de su
lindo corazón arrancaba el fantasma de un triste desenlace.
El médico de á bordo había dicho
en tono bajo que no sabía .... y estas palabras constituían para aq uell a desgraciada madre todo un poema de dolor.

rv·

,,
4.-Elegantes vestidos de reunión y 1spectAculo.
5,-Bordados para corta y cojines.

Garlitos pedía agua, y el médico
había ordenado que no se le diera...
Pero ¿qué madre no pospone su
amor maternal á la ciencia, dando
un poco de agua para calmar las
ansias del ser que es vida de su
vida? .
-¡Agua.l-decía Garlitos.

-Voy á escape-añadió con angustiado acento aquella madre; y
alcanzando un vaso lleno del precioso líquido, se lo dió diciendo:
-Garlitos ... hijo mío, bebe un poco nada más, lo bastante para que
apegues el ardorquetedevora. Trae
el vaso, que vas á morir.
Era ya tarde.
Sus labios, secos por la ardiente
fiebre, guedat·on materialmente ligados al vidrio refrescante y de un
sorbo bebió hasta el fondo.
Al poco rato, un sudor frío inundó su pálida frente.
Después, nada .... sus ojos se cerraron y el niño se tornó en cadáver.

�Domingo 25 de Octubre de 1!103.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUST1.ADO

Proverbios del Ama de Casa

Domingo 25 de Octubre de 1903.

(

Casa mal dirigida, casa perdida.
Abundante cocina, pobreza vecina.
Las joyas son lo último que se
compra y lo primero que se vende.
Mncho le fa.Ita al ama de casa
que no sabe calcular y no conoce
el valor de las cosas.
Habituad á. los niños á. economizar; e'io se aprende lo mismo que
el derrochar.
Géneros y efectos malos, nunca
"" son baratos.
Vestido bien remendado, honra. á.
le. mujer que lo trae.
Es mejor remendar un día que hilar un año.

'-

•

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1·

;•
••

....
..

1:

H
1

ERNESTINA WmTH.

Ella tiene el dóu supremo
si lóbrega. noche imp0;:1·11, '
de producir en las bOruu1·a~
natural fo~forebcencia.

- ¡Muerto! dijo el médico entrando en el camarote que ocupaba. el
niño.
-No concibo cómo pudo haber
sido, porque podía. salvarse.
-Le maté yo, doctor-gritó la
madre con desgarrador acento.
-¿Usted? ¿Qué ha hecho con ese
niño?
-Cumplir con mi deber.
-La. ciencia. era antes-replicó el
médico.
-La ciencia--a.ñadió tristemente
la. madre de mi amigo-ordena. á. la.
mujer solamente.... ¡y yo, por mi
desgracia., era madre!

Vivamente conmovido por las anteriores escenas, subí á cubierta. y
me entregué á. una profunda. meditación.
• De pronto llegó á mis ojos una
viva claridad: era el sol, que aparecía. por el Oriente.
Y á poco percibí la voz del vigía.
que gritaba. a legremente: ¡tierra!

RAFAEL ESTEVES

Sus postreros resplandores
refleja. el sol en el mar
y dulces cantos de amores
entonan los pescadores
que regresan á. su hogar.

LOCO POR TI

Si mi carillo me obliga
á ese estado deplora.ble,
que tu amor no me maldiga.:
un loco es irresponsable
de cuanto haga. y cuanto diga..

Mis besos pongo en la tumba
Donde tu cuerpo descansa;
¡La frialdad de aquella piedra
La voy sintiendo en el alma!

Buaoz.

EN LA PLAYA

Y o para amarte nací,
y si pienso, he de pensar
en el alma. que te dí.
¡En tratándose de mí,
no sé lo que es olvidar!

No se lo digas á. na.die:
Del ca.riño que te tengo,
Ya siente envidia mi madre.

••

Simboliza., en mi sentir ,
religión de santa alteza,
es la. flor que yo cultivo,
es la a.mistad: la luciérnaga:

Mi pobre razón Jlaquea.,
y el que yo loco me crea
no es, Ama.lía, un diQpara.te;
yo tengo tija una idea:
¡estoy loco de remate!

En efecto, en el leja.no borizonte
del mar, se divisa.be. un punto negro: era la tierra americana.
R. GUISASOLA,

•

¿A qué más poder se aspira?
¿quién iguala su belleza:' .. ..
01oguna. entre tantas flores
puede hacerla competencia.

Si el pensamiento te dí
y por ti la razón pierdo,
bendigo el vivir así,
pues pienso que estoy muy cuerdo
estando loco por ti.
Para calmar mis accesos,
no prevengas duros lazos:
¡en cualquier ataque de ésos,
que me amarren con tus brazos,
que me duerman con tus besos!
¡Que no aumenten mis enojos
con 1·ejas ni con cerrojos;
que mi locura se enfría.
con el fuego de tus ojos,
LOQUERA del alma. mía.!
JOSÉ J.ACKSON VEYÁN.

LUCIERNAOA
Entre tantas gayas flores
que cultivan los poeta~,
existen muchas variantes
origina.les y bellas,
ricas todas en perfumes,
muy hermosas, muy esbeltas,
por las formas y colores
que les dló naturaleza.

••

Bai'ia el líquido elemento
la playa y riscos cercanos,
y de la brisa el aliento
ofrece á. los cortesanos
salud, placer y contento.

.....

Mas cuando, en vez de armonía,
llena el espacio el rumor
de la tormenta bravía,
¡qué sola est4 y qué vacía.
la choza del pescador!

...•

■-

··=·

• •

ANDRÉS RODAJO.

Ha.y campanillas y nardos,
rosas blancas y azucenas,
jazmines y margaritas,
heliotropos J violetas.
Rojos lirios y miosotis,
clavelli,1M y diamela,,
magnolias y tulipa.ne-,,
qarcisos y madreselva.~.
Cada cual un dón pregona.
y hasta su símbolo encierra
gracia, actitud, hermosura,
constancia., amor ó modestia.

••

Fija la una. el ca.rii'lo,
otra la amistad sincera,
y aun la tristeza del alma.
una. flor la. representa..

•

••

De aquí que el b1.rdo in~pirado,
al ca.otar su carmen, siega
y con ellas forma un ra,no
y á una dama se lo ofrenda..

•

~::-'•" ~

Ya en el jardíu de mi numen
sólo existe una flor bel i a .
rica en color y en perfumes
V de atractivos no exenta.

LA DUDA
Vino: dos alas sombríaq
vibraron sobre mi frent••·
~entí una m&amp;.no inC)lemPrrte
oprimir las sienes mías.

•-■■

·····•·

Sentí dos ahejas fríaq
clavarse en mi boca a.1·diente;
sentí el mirar persistente
de dos órbita-, vacías.
Llegó esa mirada. ansiosa.
á mi corazón desbecbo;
huyó de mí presnrosa,
para no vol ver, la calma,
y allá en el fondo del pecho
sentí morirse mi alma..
DELMIRA AGUSTINl

6.-Sobrecuello de e ncaje y modelo de bordados y tejidos,

:.ll'

7.- Monogramas para mantelería.

·-·-

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Algo de cocina,
La &lt;tortilla soufflée&gt;, que es un
antiguo plato azucarado de la cocina francesa, se ha generalizado
tanto en España y otros países porque es muy á propósito para el almuerzo y comida de familia y por·
que su preparación, sencilla y rá·
pida, nos permite improvisar un
postre excelente cuando nos sor•
prende algún convidado á la hora
cdtica de sentarnos á la mesa.
La «tortilla soufflée&gt; ha de servirse en el mismo plato ó fuente en que
se hace : puede dársela gran varie•
dad y llamarla de vainilla, de na·
ranja, de hmón, etc., según lo que
se emplea para darla algún sabor
especial; también resulta muy a.pe·
titosa preparada con los purés de
frutas, de almendras, de nueces ó
de avellanas; en licores podéis em·
plear el ron, el marrasquino, el
kirsch, etc. ect. Dada esta idea ge·
neral, vamos á entrar de lleno en
el trabajo, que consta de las ope•
raciones siguientes:
1 :¡. Clarificar los huevos y batir
las yemas con el azúcar.
2'), Batir las claras aparte.
3'), Mezclar las yemas y las claras.
4 1~ Preparar la fuente y verter en
ella esta mezcla.
50). Colocar y adornar la tortilla.
6,1 Hacerla cocer y servirla inmediatamente.
Para una «tortilla soufflée&gt; destinada á cinco 6 seis personas, emplearéis las siguientes proporcio•
nes:
Azúcar en polvo .... 150 gram.
Huevos.............. 6
Sal fina, muy poquita, la que se
puede coger en dos dedos.
Para. darla sa.bor,se ai'lade á esto
lo que á cada cual guste más, pudiendo elegir entre un poquito de
vainilla en polvo, un decilitro de
puré de frutas ( albaricoques, fresas
ó melocotón), 30 gramos de almendras, nueces ó avellanas, la raspa·
dura de una cáscara de limón óna·
ranja en el azúcar, y dos cuchara·
1
das de licor (ron, marrasquino,
etc. , etc.)
MODO DE CLARIFICAR LOS HUEVOS
Y BATIR LAS! YEMAS CON
EL AZÚCAR.
Empezaréis por separar las yemas
de las claras; esta operación, que
parece tan sencilla, tiene su impor·
tancia, pues no haciéndola muy cuidadosamente, bien podría suceder
que se incorporase á los demás un
huevo rancio ó con mal olor, en cuyo caso la tortilla se estropea á veces hasta el punto de no poderla
comer, por lo que ha.y que mirar y
oler los huevos uno por uno.
Después de clarifica.dos los seis
huevos, se ponen las claras en un
recipiente y las yemas en otro. Se
pesan 125 gramos de azúcar en pol·
vo, y a.ña.aiendo el poquito de sal
fini. y la pequeña cantidad de vainilla en polvo, se reúnen las tres
cosas en uni. torterita.
Ahora, con una cuchai·a. de madera mezcláis las yemas y el azú·
car, de manera que formen una ma.·
sa blanda, lo que conseguiréis trabajánJola suavemente con la cuchara durante cuetro ó cinco minu·
tos, hasta que la veáis espumosa y
un poco bhmquecina.
.liecho esto, se baten las claras á
nieve muy dura; para ello podéis
servit'os ae una. ensa.la.de1·a ó una
cacerola cuyo interior de porcelana no esté saltado por ninguna.
parte; en este caso es preferibltl una.
ruenttl honda.; cualquiera que sea
él recipiente, na de estar extremada•
mente limpio, porque de lo contrario, las claras no se pondrán á nie·
ve dura; una vez colocadas en el
más conveniente, que será el más
hondo, las b'l.tis con un batidor de
alambre, empezando muy lentamente, hasta que vayan uniéndose y for•
mando un cuerpo ligero blanio y
~spumoso; entonces batís más de
prisa, y seguís aumentando progresivamtJnte 1a. hgtireza según van po·
niéndose más cturas y tispumosas.
MODO DE MEZCLAR LAS CLARAS
Y LAS YEMAS.
Cuando estén las claras lo bastante duras para soportar enci-

ma. el batidor sin que se hunda
dentro, es el momento en que po·
déis mezclarlas con las yemas. Para esta operación empezaréis por
tomar la tercera. parte de las cla.•
ras y las pondréis en la cacerola
donde están las yemas con el azúcar,y al incorporarlas, no dejéis de
mover el conjunto con 11!- cuchara;
hay que proceder muy rápidamen·
te, pero con delicadeza, pai·a. no
aplastar las claras, que revolveréis
constantemente con la cuchara. Al
mezclar esta parte de las claras
con las yemas, éstas se aligeran ba stante, y entonces se incorpora el
resto de las claras batidas á nieve;
pero nome cansaré de repetiros que
rápida y delicadamente, pues lo
esencial es que esta mezcla. se conserva dura y ligera.
MODO DE DISPONER LA FUEN'l'E
Y VF.RTER EN ELLA
EL PREPARADO.
Para la ctortilla soufflée&gt; es preciso una fuente ovalada de porcelana
que resista elfuego,6 de metal, bien
sea níquel, aluminio, plata., etc.
Como ha de servirse en esta misma
fuente después que se haya cuaja.do, no tengo que advertiros que ha
de estar presentable para comparecer en la mesa. El fondo de esta
fuente se unta ligeramente con man·
teca de vaca., y después se vierte
en medio todo el preparado, sir·
viéndose de la cuchara, que tendréis en la mano derecha para raspar ó &lt;rebañar&gt; las paredes interiores de la cacerola, que inclinaréis por encima de la fuente, sosteniéndola con la mano izquierda.
MODO DE DAR FORMA Á LA TORTILLA.
-Cuando hayáis vertido todo el
preparado en el centro de la fuen·
te, su forma natural será la de un
monte ova.lado; alisad bien toda la
superficie hasta que resulte muy
tersa y formad una. cúpula alargada como de 10 6 12 centímetros, y
con la hoja un poco ancha de un
cuchillo haced una abertura en el
centro á lo largo de la cúpula.
DUQUESA LAURA,

ta filia dt la Utnttra.
A orilla del Rin camina.o
tres mozos de bravo humor,
y á una venta se encaminan
que otra vez les albergó.
-Ventera: vino y cerveza
de lo bueno traiga acá.
Mas nos miran con tristeza.;
¿su linda hijita dó está?
-Mi cerveza. hierve clara,
buen vino hallaréis aquí;
á mi hijita, ¡a.y prenda cara!
sobre el féretro tendí.
De la pieza en que reposa
traspasaron el umbral,
y allí vieron á la hermosa
sobre el lecho funeral.
Y el uno con mano osada
de su rostro el velo alzó;
fijó en ella su mirada,
y entristecido exclamó:
-Si vivieras todavía,
bella niña de alba tez,
juro que desde este dfa.
te amara con honda fe.
El segundo cogió el manto
y la yerta faz veló;
y vertiendo amargo llanto,
de ella la vista apartó.

-¿Y he de verte, ¡ay desdichado!
en el fúnebre ataúd,
yo que tan constante he amado
tu belleza y tu virtud?
Y el otro, con pasión loca,
nuevamente el velo alzó,
y en su mustia y fría. boca
frenético la besó.
-Antes te amaba, hoy te quiero
con igual ó mayor fe,
y á pesar del hado fiero,
viva ó muerta te amaré.
LUD'WIG UHLAND.

8.-Silla de bambú con bordados.

Luce, carita morena,
Que al lucir en tu ventana,
De sus diamelas v rosas
Será la mejor tu cara.

«Valle de Bravo, l\Iéx., octubre 2.
«Soy el primero en reconocer))asegura el Dr. Vicente Beracochea, Médico Cirujano de la Facultad de Guadalajara, .Jalisco"]ª gran bondad y el siempre seguro éxito de la curaci6n de las afecciones pulmonares por la Emulsi6n de Scott, pues en la práctica
de mi profesi6n, durante once
años, siempre be encontrado una
poderosa arma para combatir la
tuberculosis pulmonar, la escr6fula, el raquitismo, estado caquéctico y debilidad constitucional,
en las largas convalecencias, en
la bien preparada Emulsi6n de
Scott que fabrican los señores
Scott &amp; Bowne».

EL TESTAMENTO

Dtl n.mo. sr. Jlrzobispo 'f«baa.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en " La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace pocos uías que se practicó la
1tpertura del testamento del IlustrlBlmo Sr Arzobispo D. Patricio A. FeehlD
en la ciudad de Chlcago, I1llnol1,
La fortuna del distinguido prelado ascendió 11. cerca de $125,000 oro americano; y segfin el Inventarlo que se ba
publicado, los bienes que dejó fueron
como sigue:
Dos pólizas de "La Mutua,• ' Compali1a de Seguros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, ó sean. . $
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas
Otra póliza de seguro. . .
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . , .

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Ftl,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á

w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
la. San Franol•oo,, .,,,,.. B,, MtJxlao,,

a. F.

50,000 oro.
9,329 oro.
14,000 oro.
37,000 oro.

Entre las &lt;tisposlclones del sel!or Arzobispo, en su testamento, se hicieron
éstas:
A su hermana, seflorlta Kate Feeban,
que estuvo siempre con él hasta su
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro:
A la seilora Ana A. Feehan, viuda del
sefior doctor Eduardo L. Feehan, her·
mano del se!Ior Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6llzae, y $5,000 oro en
efectivo ; A la. Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana Madre Maria Catalina,
$10,000 oro' de la O.ltlma póliza; A la
escuela. ''Santa Maria'' de ensel!ansa
prtctlca para. varones, de Feehanvllle.
Illlnols, que era la Institución por la
qne mll.a ■e Interesaba el 1el!or Arsc&gt;blspo, ae entrecaron los ,4,000 re1taa•
tN de la tl.ltlma p6lla.

T~IJH di 1'11,1nl6n '/ paHO,

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 17, Octubre 25</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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