<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3859" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3859?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T12:41:14-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2503">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3859/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._18._Noviembre_1..pdf</src>
      <authentication>62a35c8918f2e9ca8cf8745cca005cea</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117683">
                  <text>lru Joyerfa y lelejerú

CRIST ALERIA

Loeb Hermano~.

-

LECHE ANTEFÉLI
fEC:AS. LE• TEJAS, TI Z ASOLEA
3ARPUI LID.)S, TEZ BARl&lt;OSA
AR~UGAS PRECOCES
EFLORESCENCIAS
ROJECES.

Copas y Vasos, Botella.
y todos los . articulo ■ 4t
cristal desde clase■ co
rriente hasta más fina.

POLVO

Enrique ti. Schafer.
~~

Articules de lujo y far,
~nJLOS ·.un· N'OTE.lt7'
AGENCIA DEL RELOJ OMEGA
PIMao

~

PARA LOS

,L~

:a:n.

DIENTES

J;all i ~UCktl, new York

POTBOL

UEVENN

ORL nR. TORREL nE PAUS.

, _ FUUTI fUE IU, IE CUIA CH UI

!prolladoptrl•AC!ll.dtMl:D[CIIUltPnlS
El mú activo r económico, el único
1

PASTILLAS DEL DR. ANOREU

DA venta en tod11.s las Droguerías

••'1••re•.. J•ecve.S.luNtl-

..

Lt •~IUIUZ :SULl'lA,.J.A

1JUl~16u •~~ur•

en DOS borAs, sin l't;llílA. por las eApsu
'As L. r&lt;IHN. F:vltad Imitaciones. Depósl'º: ~'erm. IIAUW&gt;U, 114, boulevard. l•:dgn,
Qnlnet. Parfs y en todas leR farmacia..

blrlrtlSe//oltl&amp;"Union d••F•bricants"

l

14, Baedesleau-!rts, PUIS

t'ARA CURAR UN RESFRIADO E.N ~N DD.
'1..:,me la~ pastillas Lax~otes ~e Bro_mo Quini.Da
Bl boticu,d o le devolvera su d1nero si •'?secura.
Le brma E. W. Gron se halla eo cada c,uiLL

~""'""'""'""'""'""'"""·~~""'""'""'""'""'""'""'""'""''1

¡

---.:::~~~~.~?~~

~$~
~
~

$
$I

s

~~,¡;

I
$1

Unica preparación que evita lacaida prematura del pelo, lo aumenta, suaviza y hermosea, á la vez que le comunica un aroma agradable.
Su acción antiparasitaria y antiséptica, unida á un no· ·
table poier excitante d-ü folículo pilo3o, hace nacer el
pelo en las afecciones decal vante:i del cuero cabeUu do y
evita la caspa.
Una cabellera abundante y bien cuidada, es, sin duda
alguna, el ornato mejor de la mujer; el P ETRO L pro por
ciona el medio más eficaz para eonservar este bellísimo
atributo.
.El uso del

$

$
$

,

I
i
lI

i

PE:TROL. DS:L. Dr. TORREL., DE: PABIS,

ti

I

DEL DR. TORREL, DE PARÍS.

$ ,_______.
$
'

evita la calvicie prematura, que tanto afea y comunica al
hombre el repulsivo aspecto de un joven viejo y gastado
DE VENTA C# LAS DROBUCRIAS Y FARMAOIAS.

.

.

' '

'

s

~~""'""'~""'""'""'~'9.~""-""""""'.s
dll6oras 'J)ÍJ}estivas 9 Jlnlisépticas

r

Del Dr.llUCJIABD de París.
DE VENTA EN TODAS LAS DROGUERIAS Y

BOTICAS.

Sabscrlpci6a mensual ror4nea Sl.50
ldem,
ldem. en la capital SI, 25

Cierente: LUIS RtUS SPINDOLA

De venta en todas las
Droguerías y Boticas

HIERRO

-

Director: LIC. RAf'AtL Rtns SPINDOLA.

No se desperdieia. No oontie,ne ácidos ni tierra. Caja.
grande conteniendo un bote
con tapa patentada.

ningun.

tasia propios para obse
quios, á precios sin igual

mtxico, novitmbrt 1° dt 1903.

Sozodonte

~~

Juegos, Lavamanos, Ea
cupideras en variedad qu,

cm: Anemia, Clorosis. Debilidad

Jlño X-tomo n-núm.1s

ra 6 mes,olada con agua, die

dt toza y Porctlana, blancas y dtcoradas.

Hierro Inalterable en los pmes eiHdos.

UIT ¡an:PBP.LIQDI -

6 L e c h e C::an.dee

Primera Plateros.
Esquina Aloaicaría
VAJILLAS PARA MESA

no se iguala en
parte.

EL MUNDO i'LUSTRADO

_....,_

............. ,2, .,

GUANAJUATO
fl Monumento de Id Paz Yel Teatro Juárez, inaugurados por el Sr. Presidente de Id Repúblkd.

�Domingo lo. de Noviembre de 190S.

Garta 06 un FHántrooo
Sr. Dr. Don, etc., etc.
Muy querido amigo :
Muy á menudo me ha reprochado usted, y
en su grata última con particular acrimonia,
lo que llama mi espíritu de contradicci6n, esa
tendencia que roe impulsa á hacer todo lo
contrario de lo que los otros hacen, «á hacerle contrapeso al mundo», á apartarme de los
senderos trillados y caminar por rumbos
opuestos á las rutas que sigue la generalidad
de los hombres, á bajar si ellos suben, á trabajar si descansan, ·á dormir si velan, á comer si ayunan.
Muchas y muy ingeniosas hip6tesis ha concebido usted para explicar ese modo de ser
mío, que con las apariencias de lo incoherente y de lo estrafalario, tiene un fondo de 16gica y de congruencia que usted rnisruo acabará por reconocer, y, llegado el caso, por
imitar.
Una de esas suposiciones, la más espontánea, la más natural y la más «adecuada,» consiste en creer que, si soy como soy y no soy
como son los demás, es puramente por singularizarme, por llamar la atención, por afán de
aparecer excéntrico, por «épater roon bourgeois», en suma, como dicen los franceses.
La segunda hipótesis, menos espontánea
acaso, pero más malévola, consiste en creer
que, no habiendo podido descollar en nada,
ni en ciencias, ni en letras, ni en finanzas, ni
en b. estimaci6n de los demás, ni aun en la
rle mí mismo, he querido hacerme célebre
por medios odiosos y por una eterna contrad icci6n de lo que es habitual pensar, decir 6
hacer. La posteridad, y acaso usted mismo,
me harán justicia á este respecto.
No es menos plausible, y ella me obliga á
reconot;er que es usted mi mejor amigo, su
conjetura de que la singularidad de mis costumbres y la anomalía irremediable y cr6nica de mis actos, tiene por origen una imbecilidad atávica y orgánica, forrada de una ignorancia «carpina» y sistemática en t0dos los
órdenes del conocimiento humano, teórico y
práctico.
He callado cincuenta afios, me he «abnegado» y consagrado !1.1 bien público, y después
de media centuria de discreci6n y de tacto,
creo llegado el momento en que la justicia debe hacerse, y en que la humanidad, reconocida, sepa al fin quién ha sido, es y puede seguir siendo el dispensador de todos los bienes
de que hoy disfruta.
Paso á explicarme:
Más bien que un imbécil atávico, creo ser
un observador sistemático, y .desde mi más
tierna infancia pude comprobar que, lejos de
ser yo quien le «llevaba la contra á los sucesos,&gt;, eran los sucesos los que me llevaban la
contra. PrevPr yo algo y suceder lo contrario, era todo uno; deseaT la realización de un
acontecimiento y realizarse el contradictorio,
era todo otro; juzgar real un fenómeno y resultar todo lo de más allá, era infalible. Desde la escuela primaria me convencí de que las
palabrail que escribía yo con v, precisamente
habían de escribirse con b. Si consultado por
mi madre en materia de contabilidad, me sentía convencido de que la operación era de sumar, era indudable que era de restar, y si
afirmaba y creía que era de multiplicar, no
podía caber duda de que el problema ern de
dividir.
Aquello me ((dividió» durante toda mi infancia y buena parte de mi adolescencia. No
daba pie con bola en materia alguna, todo me
salia al revés; el carbonato se me indigestaba
y las enchiladas de tasajo me corregían el estómago; un día que tomé quinina, llegué á 41
grados de temperatura; he sido el único caso
de tifo con 33 grados de calentura á la sombra. l!n día que, jugando con amigos, me
envolvieron en un colchón y me encasquillaron entre un ropero y la pared, se me fracturaron los dos muslos, que jamás hubieran consolidado si no acierto á caerme de la azotea.
Este caso típico me hizo reflexionar. Tanto

EL MUNDO ILUSTRiADO

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTR!ADO

vale, me decían mis meditaciones&gt; conocer la
verdad, como qué cosa no lo es; para llegará
la regla, ba,ta tan sólo conocer las excepciones; llegar á definir y á dominar las causas
de la muerte, á tanto equivale como á encontrar las fuentes de la vida, y es evidente que
quien puede prever y evitar la obscuridl!,d, ha
conquistado para siempre el reino de la luz.
Tal era mi caso. Una experiencia, no precisamente secular, pero sí por lo menos semisecular, me ha permitido llegar á estas irrefutables conclusiones: puesto que todo lo que
pienso, todo lo que digo y todo lo que hago,
ha de resultar contrario á todo lo que debe
pensarse, decirse y hacerse, resulto, por argumento á «contrario sensu, ,, el árbitro de todo cuanto sucede, y tengo en mis manos el
orden de la naturaleza y los destinos de la
humanidad. Y como quiera que las amo, tal
ve~ porque_están pendientes de mis labios y
suJetas á mi albedrío, para hacerles bien me
basta con interesarme en su mal, y para hacer
su grandeza me sobra con vincular en ella mi
miseria.
Si quiero extirpar un vicio, propalo, creo y
pruebo que es una virtud, y ya nadie lo practica ni para remedio; si me intereso por el
progreso de una verdad, me convenzo á mí
D:Iismo. de que _es un error, á tal punto, que si
sigue siendo cierto que el cuadrado de la hipotenusa es igual á la suma de los cuadrados
de las catetos&gt; es porque creo firmemente que
e~ igual á _su diferencia. El. sistema de Copérmco subsiste porque he temdo la precauci6n
de convencerme de antemano y firmemente
de que sólo son aceptables los de Ptolomeo
de Ticho-Brahe. A mis preferencias aristotélicas y escolásticas, debe Stuart-Mill su auge
y si A. Comte figura aún con su Ley de lo~
Tres Estados en el martirologio de los filósofos, es porque para mí nada cambia nada
progresa, nada evoluciona, y todo es idmutable como la nube é invariable como la onda.
Par,ando á otro orden de ideas mi criterio
y mi «modus faciendii, es aún má~ fecundo en
bien~s para la sociedad en particular y la Humamdad en gen~ral. ¿Sobreviene una sequía?
Pues tengo vanas cuerdas en mi arco para
hacerla cesar: organizo fuegos artificiales verbenas y kermesses, ó más sencillamente 'compro ((sorbete» nuevo y calzado de charol: y me
voy á pasear en despoblado. ¿Las lluvias devastan las cosechas? [ Aquí todo devasta las
cosechas]. Pues con comprar paraguas y echarme al hombro el impermeable, no vuelve á
condensarse una sola gota de rocío.
En el orden sanitario mi táctica es la misma. ¿Reina una epidemia? En el acto verifico una fiesta de caridad en favor de las víctimas, con lo cual no vuelve á haber ninguna.
Pasemos á las finanzas y cerremos con broche de oro e~ta enumeración de los beneficios
que me ha !!!do dable hacer á la humanidad:
Cua_ndo me mter~sa la prosperidad de un negocio, tomo acciones de una empresa rival •
los henequeros y~catecos no se imaginan qu~
deben su prosperidad á las acciones «de pita»
q1!e obr~n en mi poder y al fomento que con
mis capitales h~ ~ado á las empresas de yute
y otras. Las crisis de la plata, sin que nadie
lo s_ospeche, depende de que adquirí muchas
accion~s de «La Macuspana&gt;,, mina prodigiosa
que mien~ras más produ?e y mt:j~res «leyes»
r~ve!a, mas cuesta á sus mcomprendidos acciomstas. Y para concluir, por la segunda
vez, . con este enojoso asunto, daré á los economistas ! financieros la clave del alza incom prens_ible del metal blanco: todo estriba
en que, siguiendo mi sistema, en cuanto quise hacer subir la plata, me volví comprador
de monedas de oro. No bien encontré mis recursos_ en esta vasta operación, la plata, como
al conJ_uro de una maga, se puso á subir, y
hoy mis monedas valen tanto como si fueran
de níquel.
Ya verá usted_ que todo se explica en mi
C?nducta y en mis p_rocederes, lo mismo mis
p~eles en ~stío que mis baños helados en invierno; mi~ zapatos de hule en tiempo de seca~, que n:1s alpargatas en tiempo de aguas·
m~s fanatismos en las épocas místicas, qu~
mis dudas en las de escepticismo
Es élaro que con todo eso me ~acrifico, me

6

&lt;&lt;abnego;» pero tengo esta evidencia
dora: que t?do lo malo que me busco
vecha en bienes
. la
d dhumanidad
.
, , y para a P
rarme 1a grahtu e mis posteros
'1 l
. .,
. me
ta n so ? a conv1ccion que abrigo de u
memon~ ser~ escarnecida y de que a~· e
reputacion, siempre envidiable de un rff_ari
6 de un Gengis Khan.
'
m
Suyo afectísimo.

I~':°

Es copia que certifico
ceda en derecho.

..

Dr. f.M. Flores.

La iglesia vacía
Por las rotas vidrieras
Los azules conv6lvulos se asoman
Y entre vagos rumores con el aur~
Y campestres aromas.
La lámpara vacila en el santuario
Que ya se oculta en la naciente sombra
Y se desprenden mustias
De los jarrones del altar las rosas.
Escondiéndose van las golondrinas
Tras los viejos retablos, donde esboza,
Algún perdido rayo
Cabezas blancas y cabezas blondas.
De algún ave extraviada
Se escucha el aleteo en la ancha b6veda;
Y el viento finge trémulo solJc,zo
Al pasar por las altas claraboyas.
Y parece que vienen á sentaree
En las bancas Iustrosas
Dolientes sombras de queridos,
Sombras que el alma con carifio evOQ.

fl SI~OR GINIRAl DIAZ IN GUANAJUAIO
S U NTU OSAS F IESTAS
Muy difícil _sería para nosotros, que no disponemos del espacio suficiente para ello ofrecer á nuestr~s lectores 13: crónica detallada completa de los
?nllantes festeJOS que acaban de efectuarse en GuanaJUato, con mot~vo de la visita que en los primeros
dí~s de 13: última semana hizo á aquella ciudad el
senor Presidente de la República.
Pero, por una parte, las demostraciones de simpatía de que fué objeto el Primer Magistrado tant0
durante su viaje como du'
rante su estancia en
a~uella floreciente poblacion ; y por otra, la magnificencia que el Gobierno del Estado y los principales vecinos desplega~on en obsequio de su
ilustre huésped, nos obligan á consignar, aunque
sea en extracto, las notas más salientes de las
fiestas, ya que su celebraci6n ha venido á poner de relieve, á la vez
que los progresos realizados por una de las más
prósperas Entidades de
la Uni6n, el cariño que
en todas partes se profesa al hombre que ha consagrado al servicio del
GUANAJUATO.---Monumento
país todos sus afanes.

Los datos que apuntamos en seguida, servirán
para que 1:uestros abonados tengan una idea de las
de~ostrac1?nes á que n.os referimos y de las importantís1~as meJoras materiales inauguradas por el sefior
p residente.

y

***

á.

. La salida del, sefior General Díaz rumbo á GuanaJUato se efectuo el lunes po~ la mafiana, sin que
n~ngún contratiempo vimera después á entorpec!r la marcha del convoy.
En el tren presidencial
formado con los tres lu:
j~sísimos carros de que
dispone el Supremo Mandatario, con uno &lt;cPullmani, y con otro de equipajes, iban, además del
sefior Presidente y su distinguida esposa, Ja señora
Carmen Romero Rubio
de Díaz, los señores Don
Ram6n Corral, Secretario
de Gobernación; General
Don Manuel González Cosío, Secretario de Fomento; Ingeniero Don Leandro Fernández, Secretario
de Comunicaciones· Don
Ignacio de la Torr; y su
Hi-dalgo.
señora; Don Guillermo de

En el sombrío coro
El órgano reposa,
Esperando una mano delicada
Que de él arranque las dormidas no
Y para alzar el vuelo
perde~s~ -eh las _luces de la aurora,
En las v1eJaS cormsas y en los nichos
Aguardan de un poeta las estrofas.

~

..

ISMAEL ENRIQUE ÁRCI~IEG

POSTUMA
Oigo notas de música en la calle.
La tarde va á morir, la noche llega
Y de los campos van á mi ventana.
Olor~s y calor de primavera.
Me tiemblan las rodi1la~, y mis ojos,
No sé por qué, de lágrimas se llenan¡
Me apoyo en Ja ventana tristemente
Escondo entre las manos mi cabeza '
Y entonces pienso en ti, que estás tan 1
Y la muerte tan cereal

••

7l. unos hombros
Tus hombros, modelados en relieve,
surgen de la prisión de tu corpifio
como dos grandes pétalos de armifio
surgir pudieran de la copa de Hehe.
Sobre uno de ellos, como un punto 1
se ve un lunar que adoro como un nifi&lt;&gt;'
y que á mí me parece, en mi carifio,
una ei;trella apagada entre la nieve.....•
Son tus hom broa mi encanto más pro
mas si deseas evitar martirios
ocúlta.lof', por Dios, de todo el mundo •·
¡Mira que si los muestras sin rubores,
se van de envidia á marchitar los lirios;
se van los hombres á morir de amores!
FEDERICO BARRETO,

GUANAJUATO.-Inter!or del Teatro Juárez.

�Domingo lo. de Novieimbre de 1903.

EL MUNDO Il,USTRJADO

Estado y ~ las comisiones del Congrl!so y
Ayuntamiento que se acercaron á él para
le la bienyeuida.

EL MUNDO ILUSTRIADO

GUA.~A.JUA.TO

EX CELAYA

En esta estación, que aparecía hermosam
te engalanada, el Prim~r. Magistrado fué
bido por el señor Gobernador Obreg6n
düez-á cuyo empeño se debe la terminaci
de algun~s de las ~~andes mejoras inaug
das y la 1mplantac10u de otras muy impo
tes-y por el señor Don Ram6n Alcázar u
de los vecinos más prominentes de Guan'aj
·to. Las campanas de todos los templ
echaron entonces á vue:o, y la muchedum
que esperaba ei arribo del tren, prorrum
en ¡vivas! y aplausos, mientras las músi
tocaban el Himno Nacional. En El Gua
Salamanca y Siiao, se repitieron las ovacio
al señor General Díaz, n0tándose1 en estas
taciones, una anima,,íón y un entusiasmo
daderamente indeBcriptibles.
LA LLEGADA Á GUA:i'A,TUATO

GUANAJU.ATO.-Reclímara don&gt;de estuvo alojado el Sr. Presidente.
Landa y Escand6n y su señora; Capitán Don
Porfirio Díaz, General Don Francisco Cañedo,
Gobernador de Sinaloa, y el Encargado de Negocios de Alemania, Barón von Fl6ecker. Además tomaron asiento en el tren algunas otras
personas de representaci6n y los ayudantes del
sefior Presidente. Al darse la señal de partida, la numerosa concurrencia que llenaba la
estaci6n aclam6 al Primer Magistrado, mientras la artillería lo saludaba con los honores
de ordenanza.

Como notas complementarias, agregaremos
que en Querétaro, el Sefior Presidente de la
República recibi6 al Gobernador Interino del

Si durante el viaje en todas las poblaci
á cuyas puertas se detuvo el convoy, el
siasmo no reconoci6 límites, la alegría
embargó todos los corazones al ab&amp;ndonar
carro, en l\farfil, el señor Presidente, para
rigirse á Guanajuato, rayaba en delirio.
honores, severos é imponentes, que hac(
tropas al Jefe Supremo del Ejército, seu
en aquellos instantes solemnes, el grito
hilo de las multitudes, las notas alegres
músicas, la algarabía estruendosa de las
quinas de vapor, y el eco de las campanas
anunciaban á toda la ciudad lallegadad
iba, en nombre de la Paz, á ser testigo de
triunfos en las luchas del Progreso. Los
bres agitaban en alto sus sombreros sal
do al recíenllegado, y las mujeres rega
res y serpentinas á su paso.
Una comisión formada por las más '
guida damas de Guanajuato, recibi6 á
flora Romero Rubio de Díaz, y á nom
la ciudad di6 la bienvenida al señor P
te el señor Lic. Carlos Robles. La con
ci6n del PrimElr Magistrado fué corta,
muy expresiva. Al llegará la Hacienda
Puríeima los tranvías eh que se transla
á la población el sefior General Díaz
acompañantes, más de cinco mil min
tributaron una entusiasta ovaci6n.
Por la noche, el señor Presidente sali6
balcones de la casa del señor Gobe
Obregón González, donde estuvo alojad
ra saludar al pueblo, y poco después, en

EN LAS ESTACIONES

Las estaciones del tránsito, como Tlalnepantla, Cuautitlán, el Salto, Tula y San Juan
del Río, se veían vistosamente adornadas con
flores y banderas. En los andenes, las autoridades y los principales vecinos de los Distritos aguardaban el paso del convoy, y el eco
de las músicas y los ¡vivas! lanzados al egregio gobernante, se escucharon en todo el camino. En San Juan y en Querétaro, donde se
detuvo el tren algunos momentos, las demostraciones de aprecio hacia el señor Presidente
fueron, si cabe, más entusiastas. Al penetrar
el tren en territorio guanajuatense, los viajeros expedmentaron una impresión muy grata:
una interminable fila de labradores, con sus
útiles de traoajo al hombro, formaban valla á
uno y otro lado de la vía. La reuni6n ·de
aquellos rudos moradores del campo, rindiendo homenaje al hombre que ha impulsado en
M,éxico el desarrollo de todas las fuentes de
riqueza, no pudo menos que conmoverá todos
los que la presenciaron.

Una -calle.

GU.ANAJUATO.~Salida de la comitiva presidencial rumbo al Palacio Legislativo.

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

EL MUNDO n..USTRIAOO

GUANAJUATO

•
•

,il/

1

Regata

en tinas-

GUANAJUATO.-Frente de la Presa ''Esperanza."

pallia de su esposa, recorrió á pie algunas de
las calles principales y el jardín Hidalgo, donde se daba una gran serenata.
EL PALACIO LEGISLATIVO

La inauguración de este belHsimo edificio

se efectuó II la, nueve de la mañana del mar-

tes, concurriendo al acto los señores Secretarios de Estado y los miem brús del Cuerpo Diplomático que asistieron á las fiestas, el señor
Gobernador del Estado, los alto·s funcionarios
del Gobierno y numerosos particulares. Abierta la sesión, el Presidente de la Legislatura
declaró inaugurado por el sefior General Díaz

el edificio, y terminada la lectura del
tanto este alto funcionario. como las d
personas que presenciaron la ceremonia,
rrieron uno por uno ]os distintos de
tos del Palacio. Este está decorado con
tuosidad y elegancia y es, como obra
tect6nica, de primer orden.
Antes de retirarse del Palacio, el sei\or
neral Díaz, tocando un botón eléctrico,
cubrió el hermoso monumento de la Pas,
se levanta cerca del mismo edificio.
REGATAS ES LA PRESA DE LA OLLA

Por la tarde, como estaba dispuesto
programa, se verificaron en la Precia de la
unas regatas en que tomaroh parte ~1
caballeros de la buena sociedad guana¡
se. Al rededor del enorme depósito de
se levantaron las tribunas, cómodas Y
elegante,, destinadas al señor Presidente
comitiva, al Cuerpo Diplomático, á_
presentan tes de la prensa y á las fam1lia
los convidados. En la primera regatavuelta,-vencieron los Sres. P. Ramsden
Adams;'en la segunda-tres vueltas,-los
C. Vigil y J. Biingas; en la tercerade tres vueltas,-el sefior Adarni::, y en la
ta, el sefior Bringas. Siguió después u
rrera en tinas, que lué aplaudidísima, Y
cual se disputaron el triunfo seis deoodlos
dores. El vencedor fué el joven C. W •
cuenta apenas quince afios de edad.
Terminada esta parte del programa, q
concurrencia calificó como una de los 0161
llantes, el Sr. General Don Porfirio Dí.
pués de descubrir la estatua de. Hi
inaugur6 solemnemente la magnífica P
eléctrica que abastece de luz y fuerza 01
la poblaci6n. En eete acto hizo uso de la

!°'

Atalaya de

la prea a de la Olla.

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

�EL l\1UNDO ILUSTRADO

l~L MUNDO ILUSTRiADO

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

un costo exacto de S 44-t,220.50. Al sefior
Obregón González toca, pues, la satisfacción
de haber dotado á la et.pi tal &lt;le la Entida&lt;l Federativa que gobierna, de un edificio tenido,
y con jul:itida, como el mejor de la República.
El teatro es hermosíbimo: el pórtico consta
de una soberbia escalinata di\'i&lt;lida en doe
tramos, á cuyos lados se ven dos can&lt;lelabroa
de hierro y unos pedestales que sustentan la
figura, vaciada en bronce,. de un león; de d«?"
ce grandes columnab ef:-tnadas y de un conui:amento decorado con guirnnl&lt;lns y mascarones de bronce, sobre el cual se af-icntan ocho
estatuas de tres y medio metros de altura, que
representan á Terpsícore, Polinmia, Talía, Calío¡&gt;e Clío Melpómene, Euterpe y l,' rania, las
' principales
'
musas
&lt;le11&gt;arnaso. e,·
n1ete p uerta,,
en forma de arco,que correspon?en á otros tantos balcones cuadrilongos, ab!ertos en el segundo piso, dan accei,,o al vest1bulo, don?eae
encuentran los departamentos de expendio de
boletos, contaduría y cantina. Tanto el piso
como el techo d"l vesúbulo, son verdaderamente dignos de ser a&lt;lmiracl~ ,: tal es _el lujo
que se observa hasta en sus mas pequenos detalles.
La escalera de honor, que arranca del vestíbulo, con~truída
con riquít-imos materialei-;, conduce 6
otras dos escaleru
que terminan á I&amp;
entrada del «Foyer,
y cuyos barandalee
de hierro están adorna&lt;los con ex•
quisito primor.
El «foyer», q~
protege una ail'OI!&amp;
cúpula ele hierro 1
cristales, es una mara villa: su estilo et
renacimiento y BII
mobiliario riqUÍBÍ•
roo. Distribuídae•
este departamento
se encuentran lat
estatuas en bronoe

labra el señ.or Lic. Carlos Robles, á quien contestó el señ.or General Díaz con frases que denotan el interés con que ha Yisto siPmpre los
progresos &lt;le la industria en In. Repúhhca.
La serie de fe,-tPjos efectuados el marteR, se
cerró por la noche con la inauguración &lt;lel
TEATRO JU.\REZ

Este edificio el mejor y más elegante entre
todos los de sd género que existen en el país,
se comenzó á construir en 18í2, siendo Gobernador del Estado el se~ñor Gen~r9;l Don Florentino Ant11lon. Interrum~&amp;
pidas las obras á los po1
CO!- meseR y cuando ya se
.-w:1~ i:,.
habían gastado más de
A 6 ·.ff;,, • .
$140.000 en adquirir el
,1'
tf I'
1
terreno en que se levanta
"'
y en los cimientos, el señor General Don )lanuel
González las prosiguió en
1892 encargándose entonc~s de la dirección de
los trabajos los señor~s
Arquitectos Don Anto1110
Rivas )Iercado y Don Alberto Malo, quienes hicieron en los Estados Unidos compras de materiales para el edificio por v~lor de ciento catorce nul
pesos en números ;edoudos.

j1'?.f. tif.I
J·WJA ~

t•

A la muerte del General González, se suspendieron otra vez los trabaj'.&gt;s, hasta qu~ el señor
Gobernador, Lic. D. .Joaquín Obregón Go:1zález,
acordó se reanudnrnn
hasta la complet.'\ terminación del Teatro. )Us de
doscientos cuarent.'l. mil
pesos se invirtieron en la
obra bajo el Gobierno actual,' teniendo el edificio

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

GUANAJUATO.-El baile en el Teatro Juá.rez. El Sr. Presidente de la República y su esposa, Y un grupo de concurrentes.

de Beethoven, Goethe, Virgilio, Mózart, Shákespeare y otros compositores y escritores célebres.
En cuanto al salón, se divide en seis localidades: patio, plateas, tertulias, palcos primeros, segundos y galería. Los pasillos que
los circundan están pintados al óleo, y en la
ornamentación general domina el estilo oriental. El telón representa una vista de Constantinopla, y el foro es tan grmde, que puede
contener basta doscientas personas. Las decoraciones son magníficas.
Por lo que toca á la función inaugural, sólo diremos &lt;¡ue se vió concurrida por lo más
granado de la sociedad gunnajuatense y por
todas las personas de :\léxico y de los E:,t.'lclos
que fueron invit.'l.das á las fiei-tas. Una comisión especial recibió al señ.or PrPsi&lt;lente ele la
República, conduciéndolo hasta el palco de
honor, desde donde presenció el espectáculo.
La obra puesta en escena por la Com¡.,añía Drog fué «Aída», obra muy á propósito
por cierto para comprobar las buenas condiciones acústicas del teatro.

guido de su comitiva, á una casa de campo
situada en el fondo de una cafiada, y allí fué
obsequiado con un almuerzo bajo una tienda
de campaña dispuesta de antemano. Durante
esta excursión, el señor Presidente visitó también el antiguo templo de la «Yalenciana», y
de regreso en la ciudad, invitado por un grupo
de estudiantes, plantó en el jardín La l:nión

un árbol. Años atrás el Benemérito Juárez y
Don Melchor Ocampo plantaroh en el mismo
sitio otros árboles que, según se nos informa,
aún se conservan.
El suntuoso baile efectuado por la noche en
el Teatro J uárez, vino á poner término á las
fiestas. La concurrencia fué numerosísima, y
el adorno del salón verdaderamente lujoso.

EL ÚLTDIO DÍA DB L.\S FIEST.\S

Con una animada excursión á la grandiosa
presa «1':speranza•, emprendida en la mañana por el señor Presidente de la República,
por sus aco111pañantes y por numerosas familias y caballeros de lo!! Estndos y de Guanajuato, se inició la serie de fei-tejos organizados
parn el miércoles, último día &lt;le los comprendidos en el programa.
El camino que conduce á In. presa-enorme
depósito que puede contener l. U15,,5S0 metros
cúbico, de agua-es muy pintoresco: E-e extiende en zigzag por entre los quebrados cerros que
dominan Guanajuato, y visto de lejos, ofrece
un aspecto sorprendente.
El sefior General Díaz, después de examinar aquella obra monumental, se dirigió, sevista general de Guanajuato

Teatro Juá.rez.-En el Foyer.

�Domingo lo. de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRIAOO

EL MUNDO !LUSTRlAOO

GUANAJUATO

...,

GUANAJUATO,-El Sr. Gral. Dfaz en los ba:lcones del Palacio LegislatLvo.-Un 11.ngulo del patio del Palacio Legislatitvo.

Si hemos de atenernos á la impresión dominante entre todos los que concurrieron á las

fiestas, obsequiando la galante invitación del
sefior Gobernador del Estado, diremos quepocas veces-si no es que ninguna-se habrá
hecho en el país un derroche que supere al de
galantería y esplendidez hecho en esta ocasión
por Guanajuato.
Desde el señor Presidente de la República, á

quien aclamaba sin cesar el pueblo, basta el
último de los invitados; desde el Ministro Plenipotenciario, investido con la representación
de su país, hasta el simple particular, todos,
sin excepción alguna, fueron recihidos y cumplimentados de una manera que honra positiva¡_nente á Guanajuato.
En cuanto al señor Obregón González, cuyo
espíritu de iniciativa y cuyos anhelos de pro-

GUAN.A.JU.ATO.-La ¡parroquia iluminada.

greso lo impulsaron á emprender sin vacilaciones, algunas de las importantísimas mejer
ras inauguradas y á llevar á término las . ya
emprendidas por sus antecesores en el Gobier-

no, merece indudablemente que se le tenga como al hombre que, celoso del cumplimiento
de su deber, consagra toda su atención al adelanto y prosperidad de una de las más ricas
y bellas Entidades de la República.

Un rin&lt;:0n del barrio de La Olla.

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

�Domingo lo. de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTThADO

Lo5 D~dos de /'\itri
[ArreJlo del inJlés pan EL ML\DO ILUSTR.IDOJ

Yorqui dej6 el ,cincel y arroj6 lejos de. sí. el
martillo. Se senba cansado de la obra diana.
Sec6 su frente con el dorso de la mano, y lanz6 un gran suspiro.
En el rayo del sol ardiente, fuera de la tienda-donde Yorqui trabajaba en imitar dioses
de mármol, que después enterraba, para que
los amantes de las «antigüedades griegas» los
descubrieran, meses después, atónitos y contentos -fuera del taller y tendido boca arriba,
un m~cetón dormitaba tranquila y pacíficamentt.
-¡Arriba, gran holgazán-dijo ~orqui,arriba! l\le cansa ya tener que trabaJar por los
dos. Tiempo es de que sepas que el trabajo es
necesario para la vida. ¡Arriba, perezoso!
Y uniendo la acci6u á la. palabra, propin6
al dormil6n algunos puntapiés. l\füri se levant6 rezongando. Era un muchacho de veinte años, perfectamente constituído y que rebozaba salud; pero su mano derecha estaba en
cabestrillo. A pesar de que era Yorqui su hermano mayor, no dejaba de comprender que
algo de injusto había en sus palabras; si bien,
en parte cuando menos, eran perfectamente
justificadas.
-El sol es la vida-dijo en tono de voz lastimero -la luz es una gloria; tenderse boca
arriba.'.... . sentir el calorcillo en los huesos .. .
fumar un cigarrillo, entrecerrando los ojos... .
-Sí, ladr6n, y que tu hermano mayor sea
el que trabaje y que tú solamente sepas que
existe la comida, el vino, los cigarrillos, sin
saber lo que por ellos cobra el tendero. Y todo por dos &lt;ledos, por dos inmundos dedos....
-¿Inmundos? Todo menos eso
- contest6 l\litri, con cierto aire
de dignidad ofendida, y al decirlo, sac6 de su cintur6n una caja de lata en la que sobre una capa de algod6n cardado, se veían
dos dedos, un índice y un medio,
perfectamente conservados, del
color de la cera, de superhumana transparencia y tan limpios,
que seguramente en vida nunca
lo habían estado E&gt;D grado igual. . .
-Buen favor te ha hecho el
médico ese- dijo mohino Yorqui,
sin dejar de ver, con cierto supersticioso temor, la cajita de lata.
-Seguramente quisieras que se
levantara un templo para tus dos
dedos. El médico dPbía haberlos tirado, ya que tuvo que inutilizarte la mano, para que no
cargaras como una reliquia tus
dos fragmentos de puerca carne.
¿También por los dedos dejas de
ir á la fuente por agua?
Mitri comprendi6 la raz6n de
las últimas palabras de su hermauo, y se dirigi6 poco á poco al
pie del montecillo en el que se
encontraban los dos, llevando en
la mano uu cántaro de barro.
Cuando regresaba, perezoso,
con el cántaro lleno en la cabeza,
en la sombra de los arbustos que
perfilaban el camino, apareci6
una grotesca figura. l\litri fué el
primero en verlo. Era un hombre
de mediana edad, vestido á la manera de todos los del pueblo de
Atenas; pero que llevaba en la cabeza un enorme sombrero de paja.
-¡Spiro!-gritaron los dos hermanos, -el tío Spiro que llega.
Con lenta parsimonia, el llamado Spiro se fué acercando al
sitio donde Yorqui le esperaba.
Se sentó al llegar, se quit6 el amplio sombrero de paja¡ sac6 de la

bolsa un frasco aplastado y que contenía cierto licor amarillento y bebió un sorbo. Hasta
entonces pudo hablar.
-¿Es agua de azahar la que tomas, tío?preguntó Yorqui.
-Xo; ·11uísquie» inglés, «uísquie&gt;&gt; &lt;le mi míster, una bebida deliciosa.
-En efecto, en efecto, contest6 Yorqui, no
sin tomar del frasco y pasarlo á su hermano
menor.-Delicioso, delicioso ...... ¿de d6n&lt;le lo
tienes, tío; has heredado por fortuna á algún
pariente de América?
--No, hijos, no. Es mi míster. Ese míster
que paseo por la ciudad y me paga, ese buscador de antigüedades de las que tú hace3,
Yorqui.
:Mitri, después de saborear el «uísquie», comenz6 por la centésima vez, cuando menos,
la historia de sus dedos, de sus pobres dedos
que había cortado el cincel, al empezar su obra
&lt;le tallar mármol; cont6 los dolores de la amputaci6n, la apatía del médico del hospital, y
se detuvo, contemplando con interés un gran
anillo ele oro con piedra fina que brillaba en
el dedo del tío Spiro.
-¡Hola! Algún recuerdo, seguro. ¿Es regalo de una amante?-pregunt6 al 11ciceroni»,
que manifestaba claramente el contento que
le producía ostentar sus joyas.
-No, hijos, nada de amor. A mi edad ya
no se debe amar. Siempre mi míster, siempre
mi míster Férgusson, hijos. Mis oportunidades son grandes, y más cuand0 n,i míster sale. Ahora se ha ido á Cerigotto.

-¿A Cerigotto? ¡Y qué bonita isla! Pero...
qué es lo que busca en Cerigotto vuestro míster, tío?
Spiro sacó una hermosa caja de puros egipcios, tendió á los dos hermanos uno de ellos·
encendi6 el suyo, aspir6 beatíficamente el hu~
m0, mientras decía con voz lenta:
-Pues veréis. Iba yo con mi míster, Férgusson, por una plaza de Atenas, cuando se
me present6 Drakuolis, ¿os acordáis?, aquel
viejo Drakuolis que se decía había formado
parte de la banda fn.mosa que cnptur6 á míster Spréckel y pidió medio millón de dracmas
de rescate. Drakuolis iba ebrio y me pareci6
prudente que «mi míster,, nada supiera acerca
de las relaciones que nos unían. Pero los borrachos son necios: «¡Hola!", me dijo Drakuolis, tomándome del brazo, .:ya no te acuerdas
&lt;le los amigos. Si te dijera yo que en mi jardín de Cerigotto he descubierto millares de
brazos y de piernas de mármol, que bien podrían interesar á tus amigos ingleses y alema•
nes ......,,
-¿Qué dice ese hombre? ¿qué dice ese hombre?, me preguntaba míster FérgusRon, que
nada entendía &lt;le nuestra charla. Viendo que
podríamos entendernos, traduje á «mi míster•
lo que Drakuolis me hablaba, y con gran entusiasmo, míster Férgusson nos oblig6 á ir i
la taberna más cercana, en la que, después de
interrogar á Drnkuolis ampliamente, qued6
con venido que Drakuolis llevaría á «mi místera
á Cerigotto para ensefiarle las piedras; que yo
me quedaría. en el hotel 11cuidando» todas las
propiedades del míster; queá nadie, absolutamente á nadie, diríamos á ::l6nde había ido; pero muy
espec;almente á ese Herr Stéinpickel que le compite en la busca de puercas esculturas. Y se
fué míster Férgusson hoy, y por
esto estoy completamente solo y
«cuido» el &lt;mísquie» y los tabacoe
y el bonito anillo de mi amo.
Durante la relaci6n, l\litri se
había quedado silencioso y pensa
tivo. l\Iiraba atentamente sus dedos, y recordaba que su padre había sido compañero de aquel Drakuolis en las épocas en que conseguían rescates de medio millbn
de dracmas. Repentinamente se
levant6 y, en voz muy b:ija, estuvo hablando por unos tuantoe
minutos con Spiro y con Yorqui.
Cuando hubo terminado su na•
rración, siempre en voz muy baja, los tres se levantaron con loe
ojos radiantes, contentos hasta la
exageraci6n, y saltando en ronda,
bailaron una zarabanda. Mi tri solamente decía:
-Bien valen ese mis dedos,
mis hermosos dedos, limpios Y
bonitos.

***

't

El señor Taradaxrni, :Ministro
de Complicaciones Extranjeras,
estaba de pésimo humor. Hacía
ya buenos años que narla se sabía de plagios, raptos, h urtos i
los viajeros y demás, y se creía,
fu!:!dadamente, que los de la ba~da á la cual perteneci6 Drakuohs
habían sido los últimos bandole•
ros capaces de tal género de delitos; pero en la mañana de ese
día, el Ministro se había levanta·
&lt;lo para recibir al Ministro de Su
Majestad Británica cerca del ~obierno griego, Sir Láncelot1 q~en
le había enseñado un pen 6d1co,
En el primer lugai- disponible, el
diario decía «que unos batidolero&amp;

y el anillo que ordinariamente
llevaba, que todos conocían ..... .
-No es posible. Férgussondebe
haber acompañado á Drakuolis.
Debe de estar en estos momentos en Cerigotto.
-Acaba de salir, precisametite de la Legación, el «cicerone»
de míster Férgusson, con la suma
del rescate ......
-Pues entonces os han robado, Excelencia.
No fué preciso máe. El profesor Stéinpickel y el Ministro británico salieron de estampida, rumbo al Ministerio de Complicaciones Extranjeras, y en cuatro palabras pusieron al tanto á l\I. Taradaxos de lo que acontecía. Se dieron 6rdenes rápidas y violentamente qued6 !a policía en cargada de aprehender á Spiro donde le hallara. Un cañonero del
gobierno quedó dispuesto para.
recibir en cuanto llegaran á los
excursionistas y llevarlos á Cerigotto. Los ministerios temblaban.
El Palacio estaba completamente
conmovido.

audaces acababan de plagiar al
conocido arqueólogo inglés l\lr.
Férgusson, enviando á su «cicer&lt;?ne,, Spiro á Atenas para que pidiera. el rescate de 350,000 dracmas que exigían. Para que no i:;e
dudara de las intenciones de los
bandidos, el •cicerone» había llevado uno de los dedos del caballero británico, como prueba de
que se le mataría en caso de que
el rescate se retrasara».
El Ministro inglés había estado
en Palacio y había prei-entado
una nota tremenda. El señor Taradaxos estaba de pésimo humor.
Y el l\linistro, Sir Láncelot,
volvió i Palacio en esos momentos, airado, mostrando á Tara&lt;laxos un papel pésimamente escrito, que envolvía un dedo de en
medio. El papel decía solamente «apresúrense», y el dedo era el
del pobre míster Férgu~son, pues
llevaba el anillo que todo el mun •
do había visto en la mano del caballero arqueólogo. El señor T,tradaxos no se explicaba cómo !:is
fuerzas de policía y las tropas que
habían buscado en todo el Pentélico, mata por mata, árbol por
árbol y rincón por rincón, no habían encontrado al plagiado míster Férgusson. Así lo dijo al diplomático, que no estaba prech;amente en punto de creer lo que se
le dijera en el asunto que le llevaba al Palacio.
-lle recibido instrucciones terminó el ministro inglés. -Se
me ordena que si mañana no ha
sido encontrado míster Férgusson, del tesoro de la Legación se
pagará el rescate, á reserva, por
supuesto, de cobrárselo en seguida al gobierno con los intereses y
réditos.

***

***

A su vuelta á la Legación de
Inglaterra, Sir Láncelot se encontr6 con que el
«cicerone» &lt;le míster Férgusson le esperaba.
Spiro estaba inconsolable por la pérdida de su
amo. Afirmaba que de haber llevado armas,
hubiera obligado á los bandidos á soltar su
presa 6 á matarle.
Había ido (1 suplicar á Sir Láncelot que le
entregara, á él personalmente, s6lo la mitad
de lo que los bandoleros le exigían, y que en
cambio, se comprometía, siempre que se hiciera el pago pronto, á entregarle á míster Férgusson sano y salvo ...... menos sus dos dedos,
por supuesto.
-El gobierno se niega á pagar el rescatedijo el diplomático,-y hay tropas en número suficiente para que ui una liebre se escape
del .l:'entélico. Precisamente acabo de ver al
Ministro de Complicaciones Extranjeras, que
me ha afirmado esto.
-Tropas .... .. un cord6n ...... ¿Sabe vuestra
excelencia cuál es la paga de un teniente, de
un mayor? Con que los bandoleros entregnen
un ciento de dracmas, todo queda en secreto.
Créame vuestra excelencia y entrégueme solamente la mitad del rescate exigido. Yo conozco la manera de ser de los plagiaiios, que siempre piden más para alcanzar algo.
Como tales eran las instrucciones recibidas,
Sir Láncelot crey6 prudente ahorrar cien mil
francos á su gobierno. Entregó el dinero que
pedía Spiro, y recibió, en cambio, la seguridad de que en pocos días estaría de vuelta,
con el plagiado míster Férgusson.
Cuando Spiro bajaba la escalera de la Legaci6n de Inglaterra, tropezó con un gordo 1,eñor de antiparras, gran barba, que le vió atentamente y que quedó hablando entre dientes.
Algo debería haber comprendido el «cicerone,,,
porque con gentil compás de piernas, se marchó calle arriba.

***

El alemán, el hombre gordo que elitraba á
la Lega~i6n, era precisamente el competidor

Domingo lo. de Noviembre de 1908.

de Férgusson, IIerr Stéinpickel. En los anteriores días y casi con tanto escándalo como se
había dado cuenta de que el arqueólogo inglés había sido plagiado, la prwsa de Atenas
había dado amplias noticias acerca de los descubrimientos de Stéinpickel, en un punto lejano de Grecia. Parece que el arque6logo alemán había logrado extraer toda una colecci6n
de raros bronces persas, anteriores á la conquista de Alejandro el Grande. IIerr Stéinpickel, al entrar a la Legaci6n, parecía estar muy
atareado, hondamente preocupado. Pregunt6
por el Ministro Sir Láncelotal portero quesali6 á recibirle.
Su Excelencia estaba en casa y le recibió.
Ilerr Stéinpickel desenvolvió un periódico,
donde ciertas partes estaban precisamerrte marcadas con gruesas líneas de lápiz rojo. Eran
las que daban la noticia de haber sido plagiado míster Férgusson días antes.
-¿Me quiere decir SuExcelencia--preguntó
-qué significa esto?
-Que parece volvemo'3 á los tiempos en los
cuales era imposible salir de Atenas sin tener
que llevar adelantado el rescate-contestó el
Ministro británico, acordándose sin querer de
la suerte que había corrido afios atrás otro diplomático inglés.
-No entiendo-afirmó Stéinpickel.-1\Iíster Férgusson me estorbaba hace una semana
cuando ya tenía. yo noticias de que los bron~
ces persas existían, y quise alejarlo un poco.
l\Ie apersoné con un antiguo b:indolero hombre de uien ahora, llamado Drakuolis'. y !P.
ordené que cont:ira una historia de hermosos
mármoles dernuhiertos en cualquier parte con
tal de que alejara á míster FérguFson por ~mos
cuantos días de Atenas. Creo que estará en
estos momentos con él y que la tal historia del
plagio no tiene nada de cierto.
-Sin embargo-objet6 el diplomático -se
han remitido á la Legación los dos dedo~ que
los plagiarios han cortado á míster Férgusson,

El honorable Sir Láncelot Herr
Stéinpickel y el segundo S~cretario de la Legación británica lle~aron sin aliento á loR terren~s de
Cerigotto, donde Drakuolis tenía
su j~rdín. Antes de que llegaran,
pudieron ver vivo, sonriente, á
míster Férgusson, quien antes
de que tuvieran aliento para interrogarlo, se acerc6 á un bulto
que cubrían unas mantas y le, dolaR, en los momentos
'
vantan
en
que Ilerr Stéinpickel lle~aba, le .
decía, ~ntre cariñoso y cáustico:
-1\Iirad, compaiiero. Si Fidias
alguna vez labr6 mármol en Grecia, es ésta una de sus obras.
¡Mirad!
Y lo peor para Herr Stéinpickel, es que era cierto. Una divina estatua
ad!11irablemente conservada, se encontrab~
cmcladosamente colocada en situaci6n vertical.
La pureza de las líneas demostraba desde luego que era obra de alguno de los grandes
~aestros. En la sombra de la casa Drakuohs sonreía ir6nicamente.
'
,k

*.*
A~os después, en el mismo sitio en el que
comienza nuestro cuento Yorqui trabaja
como siempre. l\~itri lee u~a carta que lleva
los sel.los de América. Repentinamente, indignadísimo, exclama:
.~Precisa que sea Spiro muy audaz. ¡Escnbunos &lt;le América! Al recordarlo me vuelven los deseos de ir por él.. ... .
-N?s ha. jugado una y buena-contestó
Yorqm.
-Y pensar que sacrifiqué á sus planes mis
dedos ...... mis hermosos dedos ... .. .

"

MONOGRAMA
Tu inicial y la mía con un lápiz
yo dibujaba,
formando con mi letra y con tu letra
un monograma.
Emocionado,
en mi dibujo fija la mirad:i,
temblaba yo de amor y mi dibujo
también temblaba ...
tOh! Si pudiera
con nuestras almas
formar- como formé con nuestras letrasun monograma!
RAÚL PIÑAUES.

�Domingo lo. d~ Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRlADO

EL MUNDO ILUSTRIAOO

Domingo lo. de Noviembre de 1903.

El artista e~cargado de la ejecución de la
estatua, queriendo aprovechar todos los elementos que tuvo á su alcance, hizo una maqueta en yeso, al tamafio natural para colocarla en el sitio donde la esitatua ;e levantará
más tarde.
El efecto, se dice,. es sobe,rbio. El celebrado
autor aparece en traJe de casa.. Escribe y para i~spirarle _le rodea ~rn hermoso gr~po de
muJeres apasionadas, tiernas, feroces, víctimas y verdugos. En la parte contraria del pedestal se ve una lista de las obras de Dumás
Pronto se hará la inauguracié,n definitiv~
de la estatua, después de hacérsele por su autor algunas correcciones.

-\ .-,'

:

.

NEMO.

&lt;X&gt;
SUMISION
Echado estaba el mendigo
en el abierto portal
donde se puso al abrigo
de la lluvia torrencial,
cuando un nifío, pulcro y serio
como un nifio de juguete
'
le grit6 con el imperio '
de un rey absoluto:-¡Vetel
LAS REFORMAS FISCALIDS EN INGLATERRiA.---IBalfour pronunciando un discurso.

Notas extranjeras
Las Reformas Fiscales en Inglaterra.La Rebelión en Macedonia.Monumento á Dumá.s.

La campafia que en Inglaterra se ha iniciado acerca de las reformas fiscales, parece que
será de mucha trascendencia para esa nación,
á juzgar por las controversias que, apenas iniciada, se han hecho ya notables. Para ello han
influido, seguramente, la renuncia inesperada,
casi súbita, de Chámberlain y de cuatro de
sus colegas del ministerio, y el hecho de que
el primer Ministro Bálfour-á quien se creía
amigo de las antiguas leyes de libre cambiose decidiera á manifestar su opinión francamente, declarándose partidario de las reformas que el exministro de las Colonias claramente ha espec:ificado en su célebre «speech,,
de Shéffield.
Hace cincuenta afíos era un grito unánime
en Inglaterra el que pedía un cambio completo en la manera de ser fiscal de la nación. Se
afirmaba que mediante el libre cambio, las
operaciones entre Inglaterra y los demás países del orbe se agrandarían en beneficio, por
supuesto, de la libre Albión. Se decía, y con
razón, que era la calidad de las mercaderías
trabajadas en Inglaterra superior á la de cualquier otro país y que, por ende, nada debería
temerse de la competencia. Los estudios de
Cobden fueron muy bien aceptados y bastaron para fundar el sistema de contribuciones
fiscales que ha prevalecido.
Ahora, en concepto de Chámberlain, la cosa es distinta, y no ha lugar á que se exhumen
los alegatos de hace medio siglo para argumentar con ellos. La producción inglesa no es la
mejor, ni las condiciones del trabajo las más
ventajosas; y la competencia libre que fundó
la superioridad británica á mediados del siglo
XIX, se está viendo en serio peligro de ser
derrocada por los competidores. De aquí los
proyectos de política fiscal netamente distinta, absolutamente opuesta á la que hasta hoy
ha sido la norma en Inglaterra.
En su discurso reciente, el Ministro Bálfour
dice ser un hecho demostrado que, por espacio de cincuenta años, las ilaciones industriales que han surgido han estado levantando
gruesas «paredes proteccionistas en contra de
Inglaterra». Pero, para evitarlo, la Gran Bretafia se encuentra armada de todas armas,
pues le bastará con leYantar también sus tarifas contra la introducción de artefactos extranjeros.

***

La revolución Macedonia, después de ha-

berse levantado vigorosa ante el poder turco,
parece que se ha visto precisada á deponer las
armas, no en lo absoluto, como lo piensa con
demasiado optimismo el Sultán,
pero si durante el invierno, cuando m~mos, que hace imposible la
vida en las montafías donde se
refugian los rebeldes para burlar la tenaz y sangrienta persecución de los «bashibasucks».
Los insurrectos, que en gran
número habían pasado en los meses calurosos, de Bulgaria á Macedonia, hacen hoy el mismo viaje; pero en dirección contraria.
Y el gobierno búlgaro comienza á temer
que los hambrientos
refugiados que pasean
por sus calles, le comprometan en una sublevación que seria fatal para el país.
Los búlgaros que
atravesaron la frontera
rumbo á Macedonia,
hace algunos meses,
creyeron que Bulgaria
les apoyaría con la
fuerza de sus armas en
contra del Sultán. Esto no llegó á realizarse
y es de temerse que,
creyéndose engañad os, cometan atentados deplorables ccpara
vengar á sus Jéaders
muertos».
La muerte de Boris
Saratoff, el alma y la
vida de la rebelión, á
la vez que la llegada
del invierno, parecen
haber barrido á las bandas de rebeldes, muchos de los cuales en
las calles de Sofía, ~
falta de cosa mejor
que hacer, pasean llevando banderas negras y los bustos en
yeso de sus jefes muertos.

Levantándose de prisa,
. .. por hábito de obediencia,
y con la amarga sonrisa
del que advierte su impotencia,

*

Se acaba de exhibir
la maqueta de la estatua que se erigirá
próximamente á la
memoria de Alejandro
Dumás, hijo, en la plaza Malesherbes.

Proyecto de monumento A. Alejandro Dumas, hijo.

,,

f;' ~:- ~~

.

MACEDONIA.-Los
rebeldes llevando por las calles de Sofía, los busto sen yeso d e sus Jefes muer tos.
,

~l mend!go pregu?to:
-¿Po~ _que me arro}as de aq ui?
Y el nmo le contesto
secamente:-¡Porque sí!

que ni o e el ue lo maltrata
fué, por salir de( portal
'
á hundirse en la catara~
de la lluvia torrencial.

-Razón-replicó el mendigodel que no tiene ninguna;
pero que basta conmigo ..... .
Y tras la frase importuna,

Y o, silencioso testigo
d~ aquel s~ceso, pensé,
viendo aleJarse al mendigo:
-¡Torpe, que indagas por qué

te priva un niño altanero
del sitio en que te guareces
y no defines primero
'
por qué razón le obedeces!
FRANCISCO DíA Z SIL VEIRA.

m

�Kolaneurol Oranier
D6 Ff\RI8
Aumenta el apetito, levanta las fuerzas, hace engordar á los enfermos, determina~do mejor _utilizaci~n de los alimentos.
Restituye al organismo la fuerza perdida por influencia de estud10s y trabaJOS excesivos.

EL MUNDO l'LUSTRADO
Jlño X-tomo n-núm. 19

mtxtco, n~oitmbrt • dt 1901.

Gerente: LUI&amp; Rfl'f&amp; &amp;PINDOLA

Dlrector:°LIC. RAFAfL Rfl'tl, &amp;PINDOLA.

TÓNICO - RECONSTITUYENTE
FEBRÍFUGO
---~.....
.-r~

So:zodonte
POLVO PARA LOS DIENTES

cu

,a1Y11 anttamttca1G

"BURNO PAR! LOS DIENTES MALfü,
!O MALO PARA LOS BUENOS"
Novedad en precio y cantidad.
Caja grande. Tapa moderna.
ljall

~

i{UCktl,

ntW York.

Sabscrlpcid1 meua■I r,r•aea Sl.5'
ldem,
lde-. e■ la capital SI.JI

EL MISMO

1• CIGARROS

"'"'º

COQUELUCH

So

~RRUGINOSO : SIETE M~UeaDRD
ht■ia,

~l,nda, Ce1nlacmia1, ,te.

PARÍS

20, 1■1 d11 Foa,n-St•'-'acqaes
1 ,n /u farmaciu.

LOMBRIZ SOLITAlllA
pulallln segura
en DOS horas, eln P URGA, por las cApsn•
las L. KIRN. Evitad Imitaciones. Dep6alto: Farm. HAUGOU, 54, boulevard. Edgar
Qu lnet, Parfs y en todas las farmaclu.

T111&amp;1l111t rultul I bl&amp;IIII, pt1 Puipllaa • 111

Lilfatiame, Em6fala, ua
Infartos •a loa Ganglios, etc.

POLVOS FUIIGATOBIOS GAD
PAR.IS - B08 bta, F1 B._

•11tn: l. UUDII, ..... J 4'11. l.

POTBOL
DKL DR. TOBREL DK PAIIS.

ASMA vCATARRO
l11CIGARRIU.OSESPIC~

º

11ft
lllll

TÓM~SID

Cardos
puPOLVO
6 el
•
Ooreslon11,Tot,Reumu,Neuralglu
ll:o todas las buenu Farmactas.

ormayor: 20,rue St.•Luare,Part■•
f.,t/ro,ta Flrm11ob-o cada Cl1arrlllo.

0000000000000000
Píldoras Digestivas y Antisépticas

SAINT-RAPHAEL,

Del Dr. B. Huchard, §
de París
Doradas, para los mos con dlama.
Plattadas, para los casos sin dlama.
Muy experime ntadas en l as enfer med a des del Aparato digesti vo.
Cotienen la materia acti va de los fer mentos d igesti vos y los a ntisé pticos más p oderosos, combinados e n una for ma nueva y aso•
ciados con otras substancias medici nales. Es el mejor r emedio p a ra la dispepcia, mala digestión estomac al é intesti na ), par.ala dia.rrrea, disenter ía., enfermeda des d el híga do , gastraJ.g 1a.s, Ja quecas
y en todos los ~asos en que l a digestió n es torpe y 1ft nutrición
imperfecta. ó c uando h ay infla mación ó i n fección del A p a r ato digestivo ó de los órganos a nexos.

8

§
§
§

Dt otnta tn todas las Droguerías vBoticas.
000000000000000000000000

Vino fortificante, Digestivo, t6nlco, reconstituyente, de sabor excelente,
eficaz para las personas débilitadas que los _ferruginosos y las _qulna1,
servado por el métod:&gt; de M. Pasteur Prescrtbese en las molestias del
mago, la clorosis, la anemia y las convalecencias, est~_vino se recomienda,
las personas de edad, á las mujeres, j6venes y á los ninos.

AVISO MUY IMPOB,T.á.HTE.
El único VINO aLtér co de s. RAPHAEL, el solo que tiene el derecho de
marse así el solo que es legitimo y de que se hace mención en el formul
del Profe~or BOUCHARDAT, es el de Mrs. CLEMENT y Cia., de Val
(Drome Francia).-Cada Botella lleva la marca de la Unión de los Fabrl
tea y e~ el pescuezo un medall6n anunciando el "CLETEAS.''
Los demás son groseras y peligrosas falsificaciones.

AS HEMORROIDE

Pocas personas ignoran qué triste enfermedad constituyen las hemorroi
pues es una de las afecciones m6s generalizadas; pero como 6 uno no 1e
habla r de estos. padecimientos, mismo 6 su médico, se sabe mucho menoa
1
existe desde algunos afios un medicamento, el :Elixir deVlrg-lai~
las cura ra dicalmente y sin ningún peligro. No hay m6s qu~ escn
Pharmacie Mo•,m11:, 2, Ruede la Tacl\erie, Paris. pa ra rec1btr franco
porte el folleto explicativo. Se veré cuan facil es librarse de la enre,rm
la mas penosa, cuando no la mas dolorosa. Veola en Lodas Droguer1aay ,11

)C&gt;00&lt;&gt;0000000&lt;&gt;00000&lt;&gt;00000&lt;&gt;00&lt;&gt;000000004-

x

SALSA
Al~unas gotas de esta salsa, afi adidas á cualquier manjar, le dan instantáneamente un g usto exquisito y sabroso. E'l un recurso inapreciable para todas las cocinas; se emplea en el

CALDO, SOPA, SALSAS, LEGUMBRES, ASADOS" ETC.
Es ec'.&gt;n6mico, porque se emplea gota á gota. No se altera el frasco, aunque quede abierto.

X&gt;OOC&gt;OOC.OOC&gt;OOC-&gt;OOOOOC&gt;OOC-&gt;OOC

¡TODO BS V ANIDAD1

Cuadro de C. ;\llan &lt;illbert,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101189">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101191">
            <text>1903</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101192">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101193">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101194">
            <text>18</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101195">
            <text>Noviembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101196">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="101213">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101190">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1903, Año 10, Tomo 2, No 18, Noviembre 1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101197">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101198">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101199">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101200">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101201">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101202">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101203">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="101204">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101205">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101206">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101207">
              <text>1903-11-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101208">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101209">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101210">
              <text>2017785</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101211">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101212">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101214">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101215">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101216">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="3016">
      <name>Dedos de Mitri</name>
    </tag>
    <tag tagId="3015">
      <name>Filántropo</name>
    </tag>
    <tag tagId="513">
      <name>Guanajuato</name>
    </tag>
    <tag tagId="3019">
      <name>Monumento a Dumás</name>
    </tag>
    <tag tagId="312">
      <name>Porfirio Díaz</name>
    </tag>
    <tag tagId="3018">
      <name>Rebelión en Macedonia</name>
    </tag>
    <tag tagId="3017">
      <name>Reformas fiscales Inglaterra</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
