<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3909" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3909?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T02:36:06-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2554">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3909/El_Mundo_Ilustrado._1904._Ano_11._Tomo_1._No._24._Junio_12..pdf</src>
      <authentication>b811a7f980a3f072aaf084e74fcf3ac5</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117734">
                  <text>---

'•#A
·--..

, ,•

.,.

...

11,.

L UNDO LU5Tll0DO

L- - -·"'
~

l

.

.~-·

..;

.

.

;,

Año XI.-Tomo !.-Número 24

MEXICO, JUNIO 12 DE 1904.

0

·c .'.-~
:· K T
~
Dt~~-- VtR·A /•. R Z
r
1
. '. .

·.

--~- , . :

..

.. /

.

.

'

·. .

·.' ·, .~

.. ,,, ·-:_

•

_}'

..

:

: ' ,.

Sllb8crlpcl6n mensual for,nea ......$ t. 60
ldem
ldem en la Capital.$ 1.26

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOU
Registrado como artfculo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerenta: LUIS REYES SPINDDU

.

'¡ ..... , ,..

r.

• ~-GRANDES~. ~ALMA·C ENES •
DE ROPA Y NOVEDADES

.

-

~

SEGUNDA. MO~TERILLA
Y CAPUCHINAS. MEXICO .
,

....:.,...,.:.''ér

/

"'

.

··· LA': CASA EN ESTA CAPIT-A L
QUE , V.ENE&gt;E
.~M_AS BARATO.
..
%;t.-..

e

,¡;

,.

·.,

Cfi ,

~',,·~

.
j

'.

'

·: -,, En 'este':··.Departad(~to ofrecent()S· á nuestra nume=
; ro~~¡ clie-r~ -~-! un :surti&lt;lo de papel:fr~ncés y america=
no' ;qué ·t~safía ·toda, competencia por la variedad de
i;~ l9s· i dibufo~; Jgs _, combinaciones . de los,;_colores y tam=
_.. tiién p~r l_a:· notabilísima baratura d~~- sus precios.
La existencia que tenemos del ar.tículo, es mucho
mayor. que en "cualquiera otro almacén; por ese moti=
:!_ vl&gt;_,,:p~detfiosf~.atender e~~ eficacia todos los pedidos que
l ~

. '

i~i'f~

.

::0

•

~

~

':'

se no,s .hagan. 4't 4't ... 4't 4't _+.. .• 1 ,4't •• \6 4't 4't . 4't .
T~~btén:te~emos ;•un ·e~pléndido surtido de, Paneaux
-";\ ,~· .&gt; ar.tísticos, el único en su. género
.,.
en la Capital. •- -~-- .~.
.

Á.,'-

! ·

t'

~

i

.

• &gt;l~"

J

-} ,

(

_! · (

j

~

,,

.

¡ '

UN CHASCO A LA COCINERA.
(Estudio fotográfico del Sr, Lle, Jos6 Luis Requena. )

:, Signor~V;Uonnorat-y comp.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Nuestro Concurso
De !'liños
L.OS VBNCBDORE:S

EL

P

el Cristo el primero que dijo: «dejad que
los niños se acerquen á Mí», y fué tanto el
amor que tuvo á los pequeños, que en una
de sus parábolas, quizá la más hermosa de todas, declaró «que á la Ciudad Celeste solamente entrarían los que se volvieran niños».
El simbolismo es transparente. Cristo amaba
á los niños, porque en el alma infantil, límpida, pura como un gran cristal de lag-o, se reflejaba mucho de la luminosidad sideral que
llevaba El mismo en su espíritu. Y decía tal
cosa el Cristo á los endurecidos semitas que
aplastaban, bajo el peso de una maldición tradicional, á la mujer y al niño, desde el momento mismo de la concepción. Desde que sonó la
bíblica maldición de la mujer, la obra del amor
humano estaba condenada. Aquel pueblo, anquilosado en el temor de un dios sanguina~~º
y rencoroso, tenía solamente palabras de omo
en sus oraciones y remordimientos agrios en
sus amores; llevaban los judíos, en la médula
misma de los huesos, el miedo pavoroso á las
iras de Jehová. Su alma estaba seca y veían
en el niño la maldición hecha carne, el instrumento del castigo divino, la marca osten_sible
de la inconsciente iracundia de su dios rnhumano.
Cristo llevaba en el alma la luz sin ocaso de
una caridad inflamada; era El mismo la caridad y el amor. Su obra está llena de glorificaciones al supremo bien, queJ:Js el supremo amor.
La semilla había sido sembrada; en vano,
después de la tragedia del Calvario, se aprestan á la lucha los elementos pag-anos. El ocaso
del paganismo había llegado. Un sol enfermo
lanzaba sus últimos rayos sin calor desde un
horizonte lejano, muy lejano, inaccesible y remoto. La palabra de Aquél que había muerto
entre ladrones y había apurado en tres horas
de amargura todo lo que el dolor omnipotente
puede ofrecer al alma humana, comenzaba á
convertirse de un pequeño soplo, en un huracán deshecho· de una suave brisa melancólica
que apenas o~ea la superficie del lag-o, en un
vendaval en cuyo vientre se agitan la muerte y
la derrota y la miseria y el _espant~. La P!!-labra crecía y crecía, y á medida que iba creciendo, una nueva luz brillaba en el sol y u_n nuevo sol se levantaba, para no tramontar Jamás,
en el espíritu humano.
. .
.
Antes el niño no fig uraba s1qmera en la existencia de los pueblos. Aún queda, en las ~a~as
apartadas del cristianismo, la idea precr1st1ana de la maldición original, que alcanzl!- á la
criatura inocente y que pasa de generación en
generación como una here'?c~a sin~estra. Del
labio del Cristo, como una d1 vma br1s3: de a~or
y de fe brotó primero la palabra simbóhca
que hahría de redimir á los ni_ños.
UÉ

***

El alma del niño es todo un mundo de amor
y de ternura. Sólo la sociedad á 1~ mod~rna
puede llegar á apagar en esas alm1tas diáfanas el esplendor de tanta fe y hace: que vuelen esparciéndose á los cuatro vientos, esas
ma~iposas de luz que anidan en los pequeños
espíritus y que tanta falta hac~n después, C?,ando ya se han ido, cuando Ia vi~a ha trabaJado
largamente al hombre y le ha 1m~reso_el sello
del fastidio en el rostro, como se imprimía ant~s la marca infamante en la frente de los presidiarios.
•· l
· Es inconcebible el_ alma d_e un nm? srn a _
transparencia del cristal y srn l_a purísima frescura de la nieve inmaculada. Si _algo _hay que
reconcilie al hombre con la ~x1ste'?cia, es la
contemplación de ~sa_s alf!1aS i~fantiles en las
cuales se pueden d1strngmr horizontes a_uro:rales y en las cuales Psiquis, como una crisálida
divina, espera el momento en que sus alas sean

suficientes para sostenerla en sus vuelos vertiginosos.

***

Hemos dedicado á los niños nuestro concurso, porque hemos querido que en México, como en todo el mundo civilizado, sea fa cuna del
pequeño el centro de atracción de toda ternura y de todo amor en los hogares. Como duerme la chispa en el pedernal, hasta que llega el
choque á despertarla, así duerme, en el espíritu borroso del niño, la lumbre sacra que algún
día puede surgir y alumbrar el mu'?do, iD;cendiar los corazones y levantarlos, mfundlr en
la raza esas energías indomables que hacen de
un pueblo de inertes un pueblo de héroes. Hay
que estar preparados. Hemos tenido un gran
éxito; ésto nos complace, á pesar de que ya lo
esperábamos, si bien nunca creímos que alcanzara la magnitud real que hoy le conocemos.

***
Teresa Mariani ha triunfado fácilmente. Trae,
como aliados, el talento y la pasión y con pasión y talento una actriz debe vencer en Pº?º
tiempo, por más que el público le sea hostil,
con la condición única de que no se trate de un
público analfabeta.
Dúctil como un fino acero, el talento de la
Marian¡' se amolda á caracteres de pasión bien
diferentes, y entra en ~~l&lt;?s con esa_ naturalidad
que tanto realza las d1f1ciles creac10nes del teatro moderno. La Mariani, además. nos ha traído un repertorio vastísimo, en el que encontrarán sus favoritas todos los gustos y en el
que hab1·á caracteres para agradará todos.
Hemos visto «L' Autre Danger», de Don~ay.
Una gran pieza dramática que ha sido ya ¡uzgada por la crítica cuando se representó en París. Se dice de ella que carece de argumento Y
que no resuelve el problema que presenta al
auditorio. El autor, cuando se ensayaba su
obra en el Teatro de la Comedia, llamaba al
drama «Dans la vie», y con este título, q~e después cambió sin motivo aparente, expltca Y!1
sus intenciones. El teatro moderno se va desligando más y má s de los viejos m?ldes.. Si en
ello ven algunos críticos la mamfes_tac1ón de
una indisciplina cerebral completa, miran ot~os
por el contrario, la señal clara. de un meJor
gusto y de mayor suma de dotes de observación. No creo que sea el teatro, como lo han
pretendido algunos rancios críticos, una esCUE;·
la de costumbres, ni tampoco una cáted1·a divertida de moral barata.
.
La emoción estética debe ser el más alto ide~l
de los dramaturgos. Poco importa el prn_cedimiento, que pasa como pasan ;a~ generaciones
y poco importa someterse al vieJo molde ó dejarlo para que en él se encienen los que d~ tal
cosa gusten. El suprem? criterio en m~tena d_e
arte, el único que permite el progreso rndefimdo- que es el verdadero progreso,-debe ser la
emoción. Ahí donde la emoci_ón levanta el vuelo como una mal'iposa al primer rayo .de sol,
ahí existe una obra de arte. Ayer·eran l?s reyes-por ser de origen divino,-los _que imponían sus "'UStos y el pueblo se consideraba feliz con seguir la vereda en la que la :real planta imprimía sus lentas y augustas pisadas. El
verso, antes, pugnaba por halla~ Ja f?r~ula
que habda de redimirle de la ignomrn1a, !
las academias estaban muy oc~pada~ en fabricar cerrojos y g rilletes para impedir el vuelo
del alma humana.
.
Hemos llegado á la época de l_as grandes irreverencias, es cierto; pero ta~bién de los altos
y magníficos vuelos. Y poco 1mp&lt;?rta al arte el
llanto amodorrado de un académico, roído por
el reuma, si del molde, hecho pedazos por la

~
mano de hierro del genio, surge victoriosa la
forma, la divina forma en la qui¡ hemos de comulgar, con el alma temblorosa de emoción.
Donnay ha conseguido romper el viejo molde y arrancar c,uatro páginas á la vida de París, para, con ellas, formar su drama incoherente, es cierto; pero humano, tristemente humano; sin finalidad alguna tambiéni pero,
¿acaso la vida misma tiene finalidades.
El problema no se resuelve en el drama y
tampoco se habría resuelto en la existencia. La
hija, que se enamora del amante de su madre
y el.amante mismo, que se enamora inconsciente y ciego de la chiquilla que odió ha poco, por
ser hija del marido, son dos frutos completamente naturales de la ley fisiológica que hace
una mujer de la niña. de catorce años y un joven del hombre de cuarenta.
No hay un argumento conceptuoso y académico en «L'Autre Danger»; pero hay, en cambio
y en toda la obra, un soplo de vida intenso y
real que conmueve y emociona. ~~alta á los
cuatro actos un hilo que vaya ligando entre sí,
ostensiblemente, las escenas y pase de boca en
' boca entre los actores; pero en cambio, desde
los primeros parlamentos, la atención se encuentra cautiva por la magia irresistible del
genio, que ha sabido poner en cada palabra la
cantidad bastante de vida, de real y dolorosa
y variante vida humana, en la que reconoce.mos desde luego nuestros mismos sentimientos,
nuestras miserias, nuestras volubilidades,
nuestra pasión y modo de ser.
La obra de Donnay ha triunfado, lo mismo
en París, ante la crítica severa y cejijunta, que,
con el dedo levantado amenazadoramente, le
ha citado ante el tribunal académico, que en
t0da Europa y que en toda América. La obra
merece el nombre: es una obra humana.

resultado del concurso d_e niños_,que,
por primera vez en México, abrw EL
MUNDO ILUSTRADO, viene á confirmar plenamente que no nos equivocamos en la elecci6n
de asunto para el certamen, y que el público, comprendiendo la importancia de. éste,
supo corresponder á nuestro !lamam1ento,
en esta ocasi6n, con tanta espontaneidad co ·
mo entusiasmo.
Eslo nos satisface gra1tdemente, no porque el buen éxito en la emprei,a sea siempre
motivo de satisfacci6n parll. el que la acomete, sino porque el solo hech~ de tomar ~arte
activa en un certamen que tiende á. estimular el empeño de los pa~res de familia que
se preocupan por el m_eJor · des~rrollo físico
de los niños en los primeros tiempos de la
vida denota un alto grado de cultura y es
indi~io seguro de que la civilizaci6n va, entre nosotros, extendiéndose más cada día..
El éxito que hemos alca~zado, al__reumr
más de trescientas fotografias de nmos de
distintas partes de ~a ~ep~blica, es, pues,
tan lisonjero co!llo,s1gmficativo y _muy superior á lo que esperabamos, atendiendo á la
naturaleza de un certamen abierto s6lo á un
grupo relativamente corto-pues hay que
advertir que la mayoría, sin duda, de nuestros subscriptores, no estaban en el caso de
aprovechar los cupones, por no contai: en su
familia con niños de las edades requeridasy á la probabilidad de que muchas perso•
nas temerosas de que sus hijos no llenaran
las ~ondiciones necesarias para re,mltar ven-

cedores, se abstuvieran de hacerlos figurar
en el concurso.

*"'*

Para otorgar los premios ofrecidos, tuvimos en cuenta, por ser la hase más ~rme para fundar nuestro fallo, e1 mayor o menor
peso de los niños con relación á su edad,
considerando naturalmente, que el aumento proporcio~al de yeso en la ~nfancia va
siendo menor á medida que los mños crecen.
Conforme á esta base, el primer premio del
grupo de O á 2 años, fué so~teado entre la
niña María Guadalupe Aragon ( de Guadalupe Hidalgo), que pesa 8 kilos 645 gra~3s
y cuenta 3 meses ~9 días de edad, y el nmo
Maximiliano A. Nieblas ( de Alamos, Son. ) ,
que tiene 6 meses 8 días de edad y pesa 12
kilos 60 gramos por encontrarse ambos, en
nuestro concept~, en igua~es circunstancias.
La suerte favoreci6 á la niña Arag6n, que es
á la que proclamamos hoy como ve1;1cedora.
El segundo premio, coi:respond1~n te ~1
grupo de O á 2 años, fué adJudica?o a la mña María Luisa Cejudo ( de Tulancrngo), que
tiene 18 mesea 4 días de edad y que pesa 19
kilos 300 gramos.
.
Del grupo de 2 á 4 años, el primer prem10
correspondi6 á la niña Oiga Meade ~lorduy
( de San Luis Potósí), que pefla 23 kilos 400
gramos y tiene 46 meses de edad, y ~l segundo á la niña Dora Torrea ( de Torreo_n, Coahuila), que tiene 4 años y pesa 23 kllos 860
gramos.
_
d
Tratándose del grupo de 2 á 4 anos, ehemos advertir que no tu~imos ~nicame~te
presente el peso de los mños, smo también
las demás condiciones del buen desarrollo
físico como son las proporciones.

'

***

No omitiremos hacer, de paso; otra obser-

vaci6n que nos parece muy important~. Los
fot6grafos, con muy pocas excepciones,
no tuvieron en cuenta, al hacer los retratos
de los niños, que eran pa_ra un concurso en
el cual se trataba, precisamente, de pr~miar á los mejor desarrollados, y no se cuidaron ni de que los clichés result3:ran s~ficientemente claros, ni de que las im~res~ones. por sí solas, fueran b3:sta?~es á ¡ustificar la corpulencia de los chiqUitmes. Tanto
es así, que en algunos casos, y ?reyendo que
probablemente se había cometido un error
al declarar el peso y la edad, mandamos,
por conducto de nuer,tros agentes y corresponsales, rectificar los datos, encontrándonos con que eran absolutamente exactos.
Ilustramos hoy nuestras páginas con los
retratos de los nifios vencedores y con algunos otros tomados de entre los que nos fueron remitidos. En los próximos números de
este semanario publicaremos los qu~ hoy dejamos en cartera, exceptuando únicamente
aquellos que, poi: lo defectuos~ de las fotografías, es imposible reproducu: .
Cumpliendo con nuestro ofrecimiento, hemos encomendado ya al aventa~ado -~rtista
Sr. Juan de M. Pacheco, 13: eJecuc10~, al
6leo, de los retratos de las _mñas Arag~n y
Meade Elorduy, que ob~uvie~on los primeros premios. Las amplificaciones fotográficas que constituyen los segundos y que co•
rresponden á las niñas Cejudo y Torrea, serán hechas en nuestros talleres.
Oportunamente anunciar~mos _13: ,fecha en
.que los premios estarán á d1sposic1on de los
interesados, á fin de que pasen á recogerlos
á nuestra~ oficinas.
NOTA. - El niño Carlos Aguila de 7 meses de
edad y 13 kcrs, de peso quedó fuera de concucso por no h'a.b~rse remitido oportunamente el
cupón respectivo.

** *

Hemos visto en el escenario de Arbeu desfilar viejos fantasmas de nuestros afios juveniles. Las figuras grotescas, pero maravillosas,
de fuerza ficticia y artificial, de Sardou; las
mujeres rubias, frágiles como vasos de lágrimas ó fuertes como hembras bíblicas, de los
poetas septentrionales; alguna de~icada _figu~a
de mujer moderna, atenaceada por la histeria
y mordida en el alma por atavismos insospechados; de todo hemos visto en la escena. El
talento de la Mariani y el talento de Paladini
-un magnífico actor dramático por cierto,han hecho el milagro de regresarnos á épocas
ya idas, en las cuales, como decía el literato
francés, liev&amp;bamos «el pelo largo y el juicio
corto».
.
Muchas de las creaciones de la Mariani nos
eran desconocidas. Serán en la. ruta recuerdos
que se quedan, fijando una época, para que después, cuando la memoria bata sus alas, pasen
ante nosotros como luminosa evocación, con
sus miserias y sus dolores; con sus alegrías y
sus sufrimientos; con todos sus perfumes y todas sus úlceras, lastimosas y humanas, como
ji.rones de nuestra propia vida, que cobran forma y marchan silenciosamente, perdiéndose en
la penumbra de la noche sin luz y sin estrellas
en la. inmensa noche en laque nosotros mismos
nos perderemos lentamente ....

E~ CONSENTIDO.
(Estudio fotográfico del Sr. Lic. José luis Requena.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO
Oiga Dleade Elorduy.

Edad: 40 meses.-Peso, 23.400 kgs.
Federico l!leade Elorduy.
Edad: 30 meses 13 días. -Peso 16.800 kgs.
Dora Torrea.
Edad: 48 meses.-Peso, 23.860 kgs.

~l. ¡l

ljl\!J1~ ~1,;,,,,,.. \ &lt;, ;"•1iu\
1

~

!~• .

1

· Olg~Meadetlorduy(Pr1me~premio) eencoMeddeElorduy

0
eorJ

. cl~
,Qo~

..

-?~~
\\-~ ~

~~~'""---=-

'°

_J

•S~

~rüpodt Zá4·o~o&gt;
·

J~r~dQJ

reo(5eguqdo premio) ·

~,-

'
_'

,

f~ ,

~~

1

~ -,--

At

�EL MUNDO ILUSTRADO

Un Incidente en JIIarrnflco•.-La de•composiclón de
un lmperlo,-EI tr,.tado anglofrancés y el predomtnto de Fr11ncla,-Cnestlones suttamerlcanas.-Pe-rú
y Brasll.-Un caso claro de arbltraje.-No debe haber temores de ,:nerra,-LJI. campaña en l\Ianchnrla.
-P0r tierra y por mar.-Los enemigos frPnte á fr•mte.-La. suerte de Puerto Artnro.-Próxlmo combate,

I las miradas codiciosas de Europa no estuvieran fijas en el imperio de Marruecos,
poco interés despertaría el incidente que
ha provoca.do la reunión de. numerosos buques
de guerra en las aguas de Tánger. Pero la antigua Mauritania ha figurado de modo prominente aunque pasivo en el último trata.do colonial celebrado entre Francia y Gran Bretaña,
y por esa razón un crimen vulgar entre los países orientales ha dado origen á cambios de
notas entre los gabinetes, y por obtener la Ji.
bertad de un ciudadano americano y un súbdito
inglés plagiados por bandidos marroquíes, se
han movido las escuadras y se han agitado las
cancillerías.
Dos hechos se desprenden de e~te incidente:
el primero, es la descomposición putrefacta del
Imperio Mogrebino, donde unos bandidos vulgares se atreven á imponer condiciones al Sultán, exigiendo la cesión en feudo de una parte
del territorio, y el otro, es el reconocimiento
tll.cito que en cierto modo han sancionado los
Estados Unidos del predominio que ejerce ó
habrá de ejercer en lo porvenir la República
Francesa sobre Marruecos, por virtud del último tratado con Inglaterra, abandonando sus
viejas pretensiones al territorio del ant,igno
imperio de los Faraones. Esa disgregación de
un pueblo donde el crimen impera y el poder
central carece no sólo de fuerzas para reprimirlo, sino antes bien comete la debilidad de
dejarse guiar por aspiraciones malsanas y se
deja intimidar por las absurdas pretensiones
de los proscritos, bien merece que otras potencias que tienen allí vinculados grandes intereses tomen á su cargo la tarea de hacer preva-

S

lecer el orden para bien de todos. Las hazañas
de los Raisulis explican perfectamente las
cláusulas del tratado anglofrancés, que dejan
el porvenir del carcomido imperio marroquí al
arbitrio de la culta Francia. La civilización
así lo exige, la conveniencia de los pueblos modernos lo reclama.

***

Tristeza profunda causa en el ánimo ver que
los pueblos latinos de la América, que tienen
á su disposición inmensos territorios que apenas alcanzan á medir, tengan todavía dificultades por la delimitación de fronteras y pre·
tendan en estos principios de siglo iniciar guerras fratricidas por un kilómetro cuadrado más
ó menos en la vasta extensión de sus dominios.
Profundo desconsuelo se experimenta al ver
que hay todavía directores entre los Estados
sudamericanos, que en vez de prepararse á la
lucha tremenda por venir, contra razas y elementos enemigos, por medio del trabajo y el
aprovechamiento de sus fuentes de riqueza, se
preocupen de cuestiones secundarias, como son
las de posesión de territorios incultos, alegando derechos de primacía sobre terrenos de dudosa utilidad para quienes se los disputan.
En las circunstancias en que se hizo la inde·
pendencia de los pueblos americanos, no habiendo anteriormente limitación de fronteras,
y extendiéndose las inmensas posesiones española!;! en territorios inexplorados en algunas
partes y en otras enteramente desconocidos,
quedó como germen de futuras discordias la
cuestión de límites. En consecuencia, no debía
haber motivo entre los pueblos comarcanos
para dificultad alguna de importancia., en la
solución del problema, tanto más cuanto que
por lo común la extensión territorial que á cada uno ha correspondido en lo que pudiera
11 amarse el repa.rto provisional, es superior á
las necesidades de su población. Nunca, pues,

EL MUNDO ILUSTRADO

puede considerarse comprometido el honor nacional en cuestiones semejantes.
Por eso causa extraí'Ieza que sfl hable de una
guerra posible entre Perú y Brasil, por motivo
del territorio de Acre, al cual cada una de ias
partes contrincantes alega derechos más ó menos perfectos. No debemos decidir de parte de
quién está la justicia; toca ese asunto á árbitros de ciencia, conocedores de la geograffa
colonial, quienes podr?il, con presencia de los
datos suministrados por los litigantes, declarar á quién asiste el buen derecho.
Pero cualesquiera que sean sus pretensiones,
cualesquiera que sean sus alegaciones. no creemos que deban, sin escándalo de todo ei continente, acudirá la «suprema ratio» para dirimir cuestión que bien merece ser definida por
el arbitraje, sin preocupaciones, sin influencias políticas, sin rencores; i-ólo á la luz de la
ciencia, soberana en el asunto que se ofrece.
Así es de esperarse de la cordura y sensatez de
los hombres públicos de las dos naciones hermanas, que no han de querer que sus países se
vean envueltos en los horrores de una guerra
extranjera, por cuestión que sólo debe resolverse por medio del estudio y de la buena ~e
que es seguro anima á los dos pueblos limítrofes.

***
Y mientras en nuestro continente apenas
aparee.in esas ligeras nuhes de tormenta que
pronto se desvanecerán para bien de esta tierra
clásica de la libertad, abierta al porvenir, allá
en el remoto Oriente sigue sin despejarse la
incógnita en el obscuro problema de la guerra.
Abandonaron de prisa las fuerzas moscovitas el Puerto de Dalny, dejando en él algunos
elementos que no pudieron destruir y que sabrá aprovechar el enemigo. Niuchuan, convertido en base de operaciones para el auxilio de

Puerto Arturo y en gran almacén de provisiones para las necesidades de la campaña, queda todavía en poder de los rusos; pero con escasa guarnición que vigila los elementos de
guerra allí almacenados para que no caigan en
poder de los japoneses. Puerto Arturo; aislado
de toda comunicación con el ejé,·cito ruso, es
por ahora el punto objetivo contra el cual se
dirigen todas las fuerzas del Japón, á fin de
rendirlo en cortó tiempo por la inmensa influencia moral que habrá de ejercer en la campaña al caer bajo el empuje poderoso de los
ejércitos y escuadras del Mikado el baluarte
moscovita en el Extremo Oriente.
Pero cualesquiera que sean los elementos
acumulados contra la plaza fuerte sitiada por
mar y tierra, hay en su seno elementos de resistencia bastantes á sostener los primeros empujes que han de resultar muy caros á los sitiadores, como fué el primer avance sobre el
cerro de Nashan, que era como la línea avanzada de defensas del puerto. La guarnición
del puerto ruso que domina la entrada al golfo de Pichili, no debe ser muy numerosa; ¡,ero
sí bastante al servicio de las fortificaciones y
con la dotación suficiente de provisiones de
boca y municiones de guerra, para resistir algún tiempo los ataques del enemigo. La flota
rusa, que casi desde el principio de las hostilidades quedó inmovilizada en la bahía, ha tenido tiempo para reparar las averías sufridas
en los bombardeos repetidos de la escuadra
japonesa. Así nos lo hacen comprender las informaciones de fuente rusa, pues se anuncia que
aun el acorazado «Povieda», averiado al mismo tiempo que el «Petropavlovsk», se hundía
con el heroico Vicealmirante Makaroff, ha reparado la seria avería que le causó una mina
japonesa explotando bajo su casco de acero.

***
Como está bien averiguado que en la batalla
de Kincú un cañonero y dos torpederos rusos
auxiliaron las opet·aciones del ejército de tierra, regre!ando después al puerto, y, además,
los buques encerrados han podido despejar el
canal de los estorbos colocados por el enemigo y de las minas traidoras sumergidas bajo
sus aguas, puede creerse que la flota. sólo espera el momento oportuno para hacer una salida atrevida si se quiere, pero con posibles
ventajas para dejar la inacción á que se ha
visto redu(}ida.
En esta posibilidad han llegado rumores de
un encuentro naval ; con persistencia han circulado versiones de que la escuadra rusa ha
intentado un combate y hasta se ha dicho que
ha podido unirse con la escuadrilla de Vladi·
vostock. A estos rumores, que no han recibido
confirmación, añádese el de hundimiento de
cuatro buques de guerra japoneses. Pero son
rumores nada más. Ni de Tokio ni de San Petersburgo se dice algo que dé certeza á tales
versiones. Obscuridad completa reina en el
asunto.

GUERRA RUSOJAPONESA.-LOS REFLECTORES DE PUERTO ARTURO USADOS PARA
EXPLORAR EL HORIZONTE.

***

No mayor claridad se tiene respecto á I a
marcha de la campaña por tierra Verdaderas
ó falsas las diferencias que se han dicho había
entre el Virrey Alexieff y el General Kuropatkin, queda averiirnado que el Czar no ha intervenido con su influencia personal para dirimirlas; pero también parece fuera de toda duda que
aunque primero se había dicho que el General
en Jefe de las fuerzas de tierra no se preocupaba por la suerte de Puerto Arturo, sin debilitar sus posiciones, sin mermar de una rnanrra
notable el grueso de su fuerza, ha enviado sin
embargo una división volante rumbo al Sur, y
con objeto aparentemente de auxiliar al General Stoessel que defiende la plaza sitiada.
Entre tanto, el Ejército japonés, que desde el
principio de la guerra era dueño de Corea y
después de la batalla del Yalú pudo avanzar
sobre la Manchuria rusa, y al día siguiente del
combate de Kinchú dejó aislado del todo á
Puerto Arturo, avanza muy lentamente hacia
el norte y más lsntamente todavía hacia el sur.

Cada día que pasa se teme·un encuentro entre
el grueso de las fuerzas beligerantes, y unas veces en Liaoyang, otras en Siuyen, se anuncia
un combate general de carácter más ó menos
decisivo. Pero pasan los días y l as semanas
pasan y sólo se tienen noticias de escaramuzas
más ó menos sangrientas, pues los jefes de los
ejércitos enemigos parecen esquivar el momento de aventm·ar una batalla formal.
Entre tanto, fuerzas volantes rusas han logrado cruzar el Yalú, y excursionan con gran
activUad al norte de Corea, se apoderan de
puntos estratégicos, amenazan de cerca Gensan y tienen aterrorizados á los coreanos con
sus continuas correrías.
Frente á frente los ejéreitos contrarios, no
ha de tardar mucho tiempo sin que llegue á
nuestras noticias que ha habido un combate
formal en los campos man&lt;!húes.

z. z. z.
Jnnio 9 de 1904.

TROPAS JAPONESAS SALIENDO PARA EXTREMO OfüENTE,-UNA DESPEDIDAIENTUSIASTA,
GUERRA RUSOJAPONESA,-GRUPODE COSACOS Á BORDO DE UN TREN.

�EL MUNDO ILUSTRADO

1 José Antonio del Carmen de Nájera y Varela de
)léxito.-9 nie~e~ 21 dlas; 10.320 kgs.
'
2 Esperanza Asúnsulo, de Chihuuhua.-4 meses 18
ellas; 7.640 kgs.
3 Lui;a Jos('!ina de Prida. y Airillaga, de Méxieo.9 meses 2U dias; 9.012 kgs.
4 Guad,1lu¡,c Bonilla., de Tacubaya.-5 meses 20
dius; 9 kg•.
5 Enrique Beltrán, de )I~xico.-12 me~es r, ellas;
11.ll,O k~s.
6 Rafael Renato Lópcz Magaña, de Méxi&lt;·o-7 mes.•s 22 dh1s; 9. ,LlJ kgs.
7 Maria. ,lmclia Espcrnnza. CMtilñón, ele IJ/\xico.7 " N,es 12 drns; 10 250 kgs.
8 José RiYera., de M/\xico.-22 meses J5 dins; J4 kgs.
9 Lu,s Buslillos, de He, mosillo, Sonora,-8 meses
20 dlas: 11 kgs.
10 Juan Homcio J:lowman, de Carbó, Sonora.-18 meses; 18 kgs.
.
11 Federico Guillermo Doormann, de M/\:"&lt;ico.-1s
meses 15 dius; 14.200 kgs.
12 Guillermo Arreola, de Guadalajnra.-6 meses 20
dius; 9 kgs.
·
13 Tomás Murti nez, ele Puebla. -6 meses; S kgs.
H canuto R. Gon,.~Jcz, de ll.onterr~y.-12 m,·ses 25
días; 10.700 kgs.
15 Jo1&lt;quin Eduardo Ampnnfo, de Gómez Palacio,
Durango.-7 mtses 1~ dius; 8.500 kgs.
16 Baltns»r Lconelli, de Pnebla.-4 meses 11 dias;
7.300 kgs.

17 Lucía Dolores Vásquez, de Tumpico.-10 mes~s 16
ellas: 10.&amp;lv kgs.
18 Ca.rlos.N"varrete, de i\Iéxico.-18 meses 16 días;
1:1.500 kgs.
19 Jorge Alvarez, de Guad.'1ajarn.-5 meses 22 días;
8. 200 kgs.

Concurso de Niñ.os.

EL MUNDO ILUSTRADO

1 \. \

\

'20 Alberto Andrés Ca.macho, de Guadalupe Hidalgo.
-5 meses 12 dlas; 8 kgs.
21 Raúl Aguilttr. de San Luis Potosl.-23 meses 16
dlas; 12.300 kgs.
22 Albe•to S. Carreño y Obregón, de Tacubaya..-6
meses 15 días; 8.100 kgs.
23 Julio Ocádiz Arna.ud, de Méxíco.-11 meses Rdías;
10 kgs.
24 Catalina Garma, de Gua.najua.to.-14 meses 12
dias; 10 kgs.
2ií E.spera.nza González, de lúéxico.-11 meses 13 dia,;
8.200 kgs.
26 Cllrlos )l. G. Solana, de Morclia.-20 meses 21
días; 12.500 kgs.
27 Carmen Agnilcrn, de Huejotzingo.-15 meses 13
dias; 9.400 kgs.
28 Alberto Juan Ald&lt;tmo. y Contreras de M~xico. 23 mes•s 2 días; 11.500 kgs.
'
29 Paz l,ópez Ma.sse y Noriegu, de México.-10 meses
5 días: 11 kgs ,
30 Elta Rocha, de Ja.lapa.-18 meses 14 días; 12.303
kgs.
31 Guadalupe González, de Monterrcy.-14 meses 4
dít1s: 9.550 kgs.
32 Juan Manuel 1'orrea, de México.-7 meses 5 dias
9 kgs.
38 Maximiliano A. Kiehlas, de Alamos, Son.-6 meses 8 dia.s: 12.060 kgs.
34 Carlos_Aguila, de lúonterrey.-7 meses: J3.237kgs.
85 Francisco Guerrero y Vizcaya, de México.- 18meses 25 días; 13 kgs.
·
36 C. Luis de la Torre, de Pachuea..-5 meses 29 días;
11.200 kgs,
37 Federico Farber, de Mazat.Jñn.-15 meses 2 días;
12.905 kgs.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

')

·';¡
,:, •~•;...¡_)\"'-,~i:..~{';l$.

•

.

_p'
OS juguetes se han hecho para
los niños, que no sólo ven en
ellos un conj unto de formas, de
colores, de ornamentos y de mecanismos. Para el niño el juguete es
casi una cosa viviente, cuya alma
elemental corresponde misteriosamente con la suya. El niíio prefiere
uno de sus juguetes, no porque sea.
el más lujoso, el más ingenio¡,o; á
veces, por lo contrario, el más ordinario, el más maltratado, el más
informe es el que más le gusta, aquel
de que no quiere separarse ni durante la noche; mientras duerme
sigue estrechándolo amorosamente
contra su corazón ....
¿Quiere decir esto que ama, que
escoge sus juguetes al acaso·~ ¡No
tal! ... Miremos jugar á los chicos,
recordemos, lo mejor posible, el
tiempo en que nosotros también jugábamo3: notaremos que los gustos, las preferencias del niño, obedecen á verdaderas leyes, con frecuencia no conocidas ó contrariadas en el juguete moderno.

[

***

Desde luego lo que al nii'Io más
le gusta en un juguete, es la sensación de &lt;poseerlo&gt;, de que sea bien
suyo, de modo que pueda hacer con
él lo que se le antoje, sin control,
sin riesgo de reprimenda. Todo lo
que para él limite ese precoz instinto de propietario, lo despega de su
juguete. ¿Cuál de nosotros, en sus
juveniles años, no recibió de algún
amigo rico uno de esos regalos suntuosos-muileca articulada y parlante, barco provisto de verdadera
caldera, caja para experimentos
eléctricos-que provocan la admiración de toda la.familia? Nosotros
también lo admirábamos y al principio nos regocijábamos; pero pronto caíamos en la cuenta de que
apenas nos dejaban tocar ese magnífico objeto, y eso con vigilancia
de nuestros gestos .. . .
-Sería mucha lástima-decíanq ue una cosa tan bonita se quebrase y este niilo todo lo rompe ....
Tenían razón, es muy cierto; si
nos hubiesen entregado l a bonita
cosa, ay de su integridad.... Sólo
que el derecho de destruir aparece
ante las almas sencillas como el
signo más patente de la posesión.
Aquel juguete, dem&lt;.Lsiado protegí-

do contra nosotros, no era nuestro
manifiestamente. De él nos apartábamos con el corazón algo triste.
Pronto olvidado por nosotros, poco á poco olvida.do de todos, concluía por quedarse relega.di) sobre
el anaquel de arriba de un armario
-objeto suntuoso é inútil, al que el
fabricante habfa omitido insuflar
un alma de juguete.
Si algunos padres más liberales
entregan el juguete de lujo al niño,
éste comienza en seguida á destruirlo, cosa muy natural, por qi:e el
niño no sólo quiere poseer su juguete, quiere también &lt;comprenderlo&gt;... . Cuando la muñeca. destripada deja ver el misterio du su mecanismo, cuando la caldera hecha
pedazos yace á la vera del navío,
cuando las bobinas devanadas del
juguete eléctrico cubren el suelo,
confundidas ccn las ampollas rotas,
entonces triunfa el autor de todás
estas ruinas; principia también entonces á querer estas ruinas y destrozos. Ruinas y destrc&gt;zos se animan para él, por el esfuerzo que
tuvo que hacer para. acumularlos y
la curiosidad satisfecha. Domina
el juguete despedazado con toda su
tierna fuerza y toda su tierna comprensión ... .. .
Pero en resumidas cuentas, el juguete sencillo, inmediata.mente inteligible y del cual respetará á veces la estructura elemental, es el
que siempre elegirá espontáneamente. ¿Cuál es el juguete nacional
francés, el que se encuentra en las
humildes aldeas, en Flandes como
en Provenza, de los Vosges á los
Pirineos? Un tronco de cartón,
coronado de una bola en que las
facciones del semhiante humano están dibujadas sin relieve. Esto
basta para que el niño se imagine
un hombre, una mujer, un anciano,
un nii'Io como él, toda la humanidad. Con este busto rudimentario,
se comunica de igual á igual. Como
es infinitamente imagina.ti vo, lo
transforma á voluntad, de acuerdo
con las visiones de su tierno cerebro. Así aparece otra ley del arte
de los juguetes; deben ser imágenes
&lt;simplificadas&gt; de la realidad; deben ser, para el niño, asuntos de
amplificación y no enigmas.
La tercera ley consiste en que el
juguete ofrezca al niño un motivo

de actividad personal. . .. El ni!iito
se encariflará con lo que le ayuda
á producir movimiento y ruido, á
manifestar su naciente fuerza viril;
la niñita amará la mufieca á la cual
viste, peina, arrulla sobre su corazón, reprende y acaricia., con la
cual se ejercita y a en su oficio de
mujer y de madre. Los juguetes que
sólo son un espectáculo, son malos
juguetes: los títeres sólo divierten
al niño cuando está en compañía de
otros niilos, que se agitan y ríen
con él. Los juguetes eternos son
aquellos de que se, sirve el niño para moverse y gritar más: una trom peta, un tambor sonoro, un carro
móvil sobre ruedas, un caballo de
palo sobre el cual se monta en realidad, una imagen humana de que
atormenta las articulaciones simplificadas. Estos son los accesorios
pueriles que se encuentran en todos
los pueblos, en todas las civilizaciones. Son los que verdaderamente
vienen del país encantado en donde
se agita la imaginación de los peque!luelos, del «toy-land&gt;, como
dicen bonitamente los ingleses, que
son tan sabios en el arte de divertir
á la infancil),..... . El &lt;toy- land&gt;,
país misterioso en que los juguetes
son seres dotados de vida, en que
los juguetes tienen un alma! ....

del inventor: divertir á los niños
que pasan de treinta años. Y hay
que deuir que lo logran. Por lo que
hace á mí, confieso que cada a!lo
hago recogida concienzuda de todas esas obras maestras de ingeniosidad y gracia: me divierto con
ellas y colmo de obsequios á mis
amigos, que no se divierten menos.
Existe, pues, una clientela para
el juguete ingenioso ó de lujo, y,
por tanto, hay razón para fomentar la industria que lo fabrica . . . .
Pero no habría que olvidar, sin
embargo, á los verdaderos ciudadanos del «toy-land&gt;, á los pequeftuelos, que poco se cuidan de tanto
lujo ni de tanto ingenio mecánico.
¡Por Dios, señores inventores y señores vendedores de juguetes, pensad en el niño antes que en los padres! .... Las personas grandes no
necesitan de juguetes, conociendo,
como conocen, una porción de divertimientos de que está excluída
la infancia, verbigracia, la política
y el amor. Por el contrario, la infancia ha menester de juguetes para
ejercitar s.1 inteligencia, su entendimiento, sus músculos y basta su
co:azón. ¿Quién dará á los francesitos los juguetes á la vez sencillos,
bonitos, amables, símbolos del carácter de la raza, como los apriscos de Nuremberg- simbolizan el
alma legendaria alemana? Sería un
***
Nuestros juguetes modernos,·bay bonito tema para un concurso de
que convenir- en ello, desdeñan de- artistas y de pensadores el de esta
masiado esas reglas esenciales. Son invención de una teoría de juguetes
ó demasiado lujosos ó demasiado verdaderamente nacionales .... Sóingeniosos. Diríase que los que los lo tenemos ¡ponres de nosotros! á
fabrican se olvidan del niño 4 quien Polichinela-¡y éste nos vino de
se los darán y sólo piensan en el Italial- y el informe tronco humacomprador adulto que los paga. En no, relleno de salvado, por el que
una palabra: son juguetes &lt;para los niños de nuestros campos suspersonas grandes&gt;. Y sobre todo, piran en los escaparates de I as merlas personas grandes son las que cerías del pueblo! ..... .
La verdad es que, para.crear esos
los admiran y se divierten con
ellos . . .. El ai'Io pasado vi á toda juguetes definitivos, sería menester
una familia de gentes razonables que el inventor fuese, al propio
en cuatro pies sobre el piso de su tiempo, un potta. Taine ha dicho
comedor, entretenida con la manio- que los poetas son hombres que han
bra de un ferrocarril mecániéo, conservado sus ojos de niftos. _Se
provisto de túneles, disco:=;, esta- requiere haber conservado los o¡os
ciones, agujas . . .. y accidente. El de la infancia y también un poco
niilo de tres ai'Ios, destinatario de del alma infantil, para. inventar un
este objeto artístico, se aburría en juguete que sea realmente un acceun rincón de la pieza, con el cora- sorio del &lt;toy-land», un juguete que
zón oprimido . ... Hasta los jugue- tenga un alma.
tes económicos de las tenduchas del
MARCEL PRÉVOST.
bulevar acusan esta preocu_pación

Voces Infant iles.
(Para mi hilo Alberto.)

Amo las voces, las argentinas,
las que por frescas y cristalinas
son como alegre repiqueteo;
las que semejan el parloteo
de una bandada de golondrinas.

Amo las voces cuya armonía,
es bulliciosa clarinería;
las que por dulces y por locuelas,
son un repique de castafluelas
en el tablado de la alegría.

Amo las voces de timbre de oro,
que se desgranan como un tesoro
en explosiones dP, francas risas;
voces aladas como las brisas,
voces de alegre timbre sonoro.
Amo las voces cuya cadencia
es blando trino de la inocencia;
las vocecitas cuyos cantares
son como el himno de los hogares
- templos de oro de la existencia. Amo las voces enrevesadas,
las que con frases enmarañadas,
y sin temores por el og año,
forman con ritmo dulce y ex trailo
la alga.rabia de las nidadas.
Amo las voces que sonorosas,
caen como lluvia de frescas rosas;
voces que arrullan ó que aletean
y que alocadas revolotean
como un eriiambre de mariposas.

Amo las voces alborozadas
que se despeñan en carcajadas:
voces augusta~, voces benditas,
que son anuncios de cabecitas
de crenchas blondas y ensortijadas.
La vida es triste:cruel desencanto,
PO!!e en I as al.mas hondo quebranto;
y si me agobian los sinsabores,
cuando al embate de los dolores
en mis pupilas asoma el llanto,
Busco las voces, las argentinas
las que por frescas y cristalinas '
son como al~gre r epiqueteo,
las que seme¡an al parloteo
de una bandada de golondrinas.
Y hallo en su charla, viva y locuela
la paz sublime, que mi alma anhela
y surge y se alza de mi memoria '
q,lgo divino que sabe á gloria
·'
a.lgo muy tierno que me cons~ela.

TEATROS,-ETTORE PALADINJ1 DISTINGUIDO ACTOR DE LA COMPAf:fA TERESA MARIANI.
Pasó sin ruido entre las sombras en que luchan los hombres y en donde soplan los vientos airados; pasó con su pureza intacta, cual
pluma de cisne que queda blanca aunque atraviese la noche
(De Víotor Rugo)
Ha huído á confundirse con el alba, labio
que no sintió más beso que el del sueilo, alma
A tuya también l. . . . La tuya y después la
que no ha dormido sino en el lecho de Dios.
mía!Madre de corazón sin mancha, bien
Nosotros, entretanto, quedamos aquí luchanhaces en no cerrar la puerta de tu hogar vacío:
do con nuestro dolor infinito. ¡Madre, de·rodital vez vuelva ella, la que duerme bajo esa lollas! ¡De rodillas ambos sobre esas tumbas sasa que la hierba ha cubierto ya.
gradas y con los ojos del alma busquemos en
Cuando mi hija desapareció entre las olas
las t inieblas la estela de esos seres queridos!
tumultuosas, sonó tu hora, Clara, y alzaste el
¡Imposible retenedos, imposible sueño! Son
vuelo. En tus sombras de abajo tal vez oiste l_a
de Dios y El los llama. Cuando 00n sus brazos
voz que te llamaba desde las sombras de arriblancos rodean nuestros cuellos y su corazón
ba., y partiste en pos de la que te había precelate sobre el nuestro, un viento de los cielos á
dido en el _v iaje.
. .
cada instante Jo&lt;; hace temblar.
Niila de frente inmaculada, d1s1padora de la
Alegran nuestras horas con sus risas y con
tristeza, que en las horas de tu niffez alegraste
sus inocen tes juegos; nuestro sol moribundo es
l as horas de tu madre y que más tarde regaste
para ellos el sol en el oriente, y sin que lo seclaridades en su cielo; ya no &lt;eres&gt; tú que &lt;apepan , sus alas purísimas se dibujan en las panas fuiste&gt;, ya duermes bajo una losa sin nomredes del hogar.
bre. Y así como la estrella atrae al lirio, tú,
Vienen á nuestras mora.das á ser luz de ellas.
virgen, fuiste at1·aída por la virginidad del
-«¡Hija mía!&gt; «¡Hijo míol&gt;-les decimos entre
azul.
besos,-y risueftos y felices nos hacen una caHas subido al firmamento excelso escapada
ricia .... ¡y mueren después! ¡Madre que sufres!
de los cielos, como el zorzal de los bosques.
¡ Esos son los ángeles!
;Chispa, ala, aroma, himno hundido ya en el
Corto es su tránsito, que las puertas celestes
abismo de los rayos, de los amores, de los perhan quedado abiertas para ellos y deben re fumes y de los cánticos!
gresar pronto; y parte~ s_in que hayan s_ufrido,
Ya no oímos tus risas en nuestra noche somsin saber lo que es env1d1a, orgullo, odio y dobría. Solamente te vemos cuando vienes á be!!lor; sin que hayan acercado sus labios á nuesdecirnos y flotas entonces, como cade1;1te músitra copa de amargura. ¡Seres benditos. qu!l se
ca en nuestro suelo y nuestra memorrn.
van en l a dichosa edad en que l a pupila rnoTal vez presentías tu lúgubre epitalamio
cente está en flor!
cuando a.! caminar, tu pie breve no despertaba
Para nosotros, demonios ó apóstoles, la virumor· 'y cual si hicieses un ramillete para los
da es lucha incesante. Resignados debemos excielos,' re~oncentraste en tu alma todos los ideapiar nuestros erroreq ó los errores ajenos; deles de la tierra.
ben llora1· nuestros ojos y gotas de sangre deViendo tu frente serena, viendo tus ojos lleben marcar la ruta que recorramos. ~llos ....
nos de luz, los corazones más combatidos por
ellos son el aura.que huye, el ave que llega _á
el infortunio olvidaban sus dolores. P .. saste al
la. rama y se va, el suspiro que vuela, el abril
lado de los hombres como Ruth la sega.dora, Y
florido que encanta. y pasa ... . Son el aroma de
así como Ruth recogió espinas, tú recogiste el
la rosa que va á juntarse en los cielos con un
bien.
rayo de sol.
L a Naturaleza te había hecho el don de sus
Son el astro de oro que se hunde con los arregracias y la aurora el de su pureza. Hermosa
boles de la aurora; mueren para nosotros, pey casta eras una como forma aérea y parecías
ro nacen para desconocido firmamento, por_que
la rosa' de todos los rosales y el incienso de
la estrella que cae, cuando empieza á a.bnrs,)
todos los amores.
en el seuo de la muerte, tras el muro del sepulLos que no conocieron á esa niiia enca1;1tadocro continúa su dilatación.
ra no pueden ima"'inarse cómo era su mirada,
S í madre de la vfrgen muerta: all á están los
ta~ pura como el ~gua dormida del remanso
esco::,idos, los enviados divinos, los alados,
en donde se mira el lucero vespertino.
los ;'encedores; aquellos á quienes Dios ha perSencilla, buena, candorosa y expansiva, en
mitido que moren un instante en la ti&gt;rra para
voz baja preludiaba sus cantos á la esperanza,
que consuelen á los corazones heridos por la
y en toda ella. había algo de ignoto y de ~ago,
fatalidad.
como visión de un suefio en noche tranquila.

CLARA

L

Como el án"'el
á Jacob, como Jesus á Pedro
0
nos ven á nos otros, que lejos de ellos sentimos
el aire enrarecido; vienen bellos y puros trayendo en las pupilas la claridad serena de los
parRísos ignotos.
Y cuando han curado nuestros dolores y han
besado con labios compasivos los labios
de las llairas; cuando han encendido el alba en
los nubladoQ que nos rodean y cantan lb canción de los cie1os en nuestros hogares, regresan á Dios y le hablan de los hombres, y para
hacerle presente la amargura de nuestra ruta,
lo que sufrimos y lo que somos, se van con un
poco de tierra en la mano.
Se van, y nosotros, mudos y pálidos, quedamos con la mirada fija en la puerta por donde
han salido, y nada sabemos .... ¡no sabe~os sino que se han ido! ¿,Para qué el astro srn resplandores, para qué la enramada sin el canto
del ave y para qué la casa sin risas ni juegos?
¿A quién esperamos si ellos no han de volver?
Han partido, semejantes á la nota que se escapa de la lira, y quedamos solos y tristes al
borde del abis'IlO en qui, se derrumba todo.
Después el resplandor de sus sonrisas cruza la
negrura de nuestras noches. Oímos como batir
de alas ó como rumor de túnica que roza en el
pavimento; las lágrimas asoman á nuestros
ojos y caemos de hinojos murmurando una ple·
garia; y cuando nos levantamos, sentimos que
sus blancas manos acarician nuestras rodillas.
Y, con su voz ternfsiu,a, nos dicen: «¡Padre
mio! ¡una hora, un día no más! Te esoero al
pie de la escala del amor para subir contig:o.
La vida es ama~ga, y serás ángel, ya que fu1.;.te mártir&gt;.
Cuando regresáis, volveros á hallar es nacer. ¿Cuándo veremos la estrella mue1:ta levantarse, fúlgida y bella, en el negro horizonte del
sepulcro? ¿Cuándo iremos á donde estáis vosotras, cándidas pa'omas; á donde están las
p r imaveras y los niilos muertos, todos los amores de quP. nosotros hemos sido tumba y todas
las claridades de que hemos sido noche?
¿ Cuándo iremos á ese cielo radioso en donde
están los ausentes, los amados, los seres dulces y puros, los besos de los espíritus y las
miradas de las 'llmas?
¿Cuándo pa.rticiparem_,s del goce infinito, bajo la mirada eterna, en d&lt;,nd':' se ve al través de
l a armonía revolotear la estrofa azul'? ¿Cuándo iremos á donde el alba y el rayo están juntos, á ver cómo nuestra carne tenebrosa se disuelve en resplandores y á ver nuestros pies,
hechos de noche, convertirse en al as de oro?

Dulce hijo mío, ven que te adoro,
que de tus risas estalle el coro,
que se desgrane tu voz bendita,
mientras que beso tu cabecita
de ensortijados bucles de oro.
ALBERTO Hll:RRERA.
México, junio 12 de 1904.

T.IUTROS,-ETTORE PALADINI, DISTINGUUX) A(.)'l'OR DE LA COMPARÍA TERESA MARIAN1,

ISMAEL E. ARCINIEGAS.

�EL MUNDO ILUSTRADG

:et illJNDO ILUSTRADO

Páginas de la Moda
TRAJ58 INFANTIL58.

D

E seis meses á un afio, los nifios y las nifías se visten de igual manera. Los cuellos de sus pequeños trajecitos se hacen con
frecuencia de forma cuadrangular y no circular, y se guarnecen con galones, en vez de
aplicaciones de otro género. Por regla gene-

/'

L1\S FIEST1\S DEL '20RVUS.
Instantáneas callejeras.
Los que conocieron la festividad del Corpus allá en los buenos tiempos de Su "Alteza Serenísima,,, echarán, sin du&lt;la, de menos
el esplendor de que entonces aparecía rodeada la tradicional ceremonia, y apenas verán
en la verbena que afio por año se celebra en

¡-

el Zócalo, un pálido reflejo de la extraordinaria animación que antes presidía á una de
las más suntuosas rnlemnidades que señala
con &lt;loble cruz el cafendario.
Ha &lt;les~~areci&lt;lo pa_ra siempre la lujosísima proces1on que a ntiguamente recorría la!!
calJe.31 y en la cual el público admiraba á la
vez que los ricos ornamentos de la alta ~lerecía, los vistoso~ y bril lantes uniformes de
las tropas que marchaban rindiendo culto al
Sacramento, y sólo queda, en el interior de
los templos, una fiesta que @i congrega todavía muchos fieles, no llega jamás á despertar
entre el pueblo el m ismo entusiasmo que
antes despertara.
Queda también, algo de la verbena popular... : los puestos cargados de chucherías y
golosrnas que recorren los niños llevados de
la mano por las e&lt;CuidadoraE», ávidos de saciar su deseo &lt;le volver á casa llevando la indispensable «tarasca,, y la «mulita,, cargada
de frutas de la estación. A eFto han quPdado
reducidas en l\Iéxico las fiestas profanas del
Cor pus, como las de San Juan á la venta de
fui;iles de madera y kepis de cartón.
De la ceremonia religiosa que se efectuó el
~~srno día ~n Catedral, s_ólo diremos que se
vio concurrida por multitud de famil ias y
por los gremios y asociaciones piadosas que
se presentaron llevando sus estandartes para.
formar parte en la procesión que recorrió el
interior del templo, presidida por el Sr. Arzobispo Alarcón. Las altas dianidades eclee:i.íi;ticas llevaban los m!ÍR lnji.,os ornnmf'n-

tos, que p rescribe la liturgia para la festividad del día. En otras iglesias de la capital
hubo también solemnes fu nciones.
La serie de instantáneas que pu blicamos
en este número, reproducen algunas eEcenas
tí picas de la verbena del Corpue.

TRAJES rARA NIÍlfOS DE 3 Á 10 A ÍlfOS.

ral, estos trajecitns deberán ser confeccionarlos con telas de color claro, pues na&lt;la más
impropio que vestirá un niño, en la época
de la lactancia, con telas de colores obscuros.
A los dieciocho meses, es la clásica bluea
de tres pliegues la que llevan los hombrecitos ó el manto con un largo pliegue posterio~ el que visten las 1,rnjercitas. Desde que
los niños han entrado á la edad en que ya
se adquieren hábitos de limpieza, ( dos afios
poco más 6 menos) se ha de p rocurar la completa diferencia entre los trajes para nifios

de uno y otro sexo, de modo que por n ingún motivo los más propios de las nifias los
lleven los varoncitos, ni viceversa. Nada más
ridículo que esta mala costumbre, demasiado generalizada por desgracia.

***

Según lo adoptado en Europa y Estados
Unidos, estos trajecitos cambian muy lentamente en sus formas y rasgos generales, pues
aunque en ellos, como en todas las cosas de la
vida, entra el modernismo y la decadencia,
bien es que estos dos extremos no se hacen

GORROS DE TEL.\ DE SEDA CON FONDO DE LINO.

notar por lo exagerado::,. Entre los raFgos
generales á que me he referido, se hallan
como principales, los siguientes: los trajeci:
tos de hombres han de constar de pantalones holgados y blusas tableadas; éstas con

�EL MUNDO ILUSTltADO

EL MUNDO ILUSTRADO

nes de cinta maravillosa. Los
corpiños constan de anchos cuellosho ro breras y de peto 6 canesú
de tela diferente á la de los trajes.
Las mangas son de última moda:
un poco estrechas en la parte superior y demasiado holgadas en
la inferior, rematando todafl por
estrechos puños de encaje 6 de
punto.
Por lo que hace á las batas, debu manifestar á mis lectoras que
estas prendas de la indumentaria
infantil se usan especialmente y
pudiéramos decir lnicamente, en
los niños 6 niñas de menos de
cuatro años. Estas pequeñas ha.t as, de confecci6n muy holgada,
se adornan en la parte superior
con cuellos de encaje inglés. Diré
de paso que todos los trajes infantiles deberán ser lo más holgados posible, sin que, por supuesto, esta holgura caiga en exageraci6n.
Número 2. -Colecci6n de gorricuellos marinos que son los que
siempre han estado en boga, tratándose de vestidos infantiles.
ResP.ecto á los trajes de niñas,
la pequeña falda ha de ser poco
holgada, y el corpiño, tableado
asimismo como las blusas para niños, no ha de ser ni muy estrecho
ni muy holgado. Los niños harán
bien en usar boinas marinas 6
sombreros de resplandor, y las
niñitas sombreros de paja con
pocos adornos de flores y de gasa. E,tos son, á grandes rasgos,
los fundamentos principales de
la indumentaria infantil.
Número 1.-Colecci6n de tra~
jecitos para niños de 3 á 10
años, confeccionados con telas de
- --y;,.-... .

~

dril, fulard y cheviot, y apropiados para la estaci6n actual de
primavera. Los seis figurines que
representa nuestro grabado son,
aunque diferentes en su conjunto, muy semeja.ntes en sus detalles, pues constan de falditas tableadas y corpiños sueltos, 6 de
pequeñas batas sueltas. Las faldas, como hemos dicho, se tablean longitudinalmente y se
adornan con pequeñas aplicacio-

~,..,-~J :,

~

-~

TRAJE PARA Nli-l'OS DE 3 AROS.

-

TRAJES PARA Nli-l'OS Y Nli-l'AS DE 4 Á 6 AROS,

~.&gt;·

tos, trajecitos y abrigos para niños de uno á tres años de edad.
Los gorritos, constan de un fondo de tela de lino muy resistente, la cual se forra con tela de seda y se adorna, á manera de,resplandor, con enea.je de buena caidad. En la parte inferior se colocan á semejanza de bridas, dos
listones de color semejante al del
gorro, y plegados de manera de
formar un moño. En el segundo
grupo míranse los trajecitos que
constan de una bata suelta y muy

plegada longitudinalmente, y de
un ancho cuello de encaje 6 de
punto. En el tercer grupo están
representados tres sacos de paseo
para niños. Nada puede haber
más sencillo que la confecci6n de
estos pequeños abrigos de calle.
Hechos con telas de poca consistencia y de colores claros, se
adornan únicamente con botonaduras de pasta 6 de metal, Eegún el capricho, y con pequeñas
aplicaciones de cinta maravillosa
puesta á manera de ribete en las
extremidades de los pequeños
cuellos.
Número 3.-Representa nuestro grabado cuatro vestidos para
niños y dos para nifias. Los primeros, según la última moda,
constan de blusas marineras y
pantalones holgados de los llamados da caro pana, y los segundos de
blusas tableadas y enaguas cortas
que, aunque tableadas y plegadas
longitudinalmente, no por eso
son demasiado sueltas. Es una
moda que ha imperado hace luengos años en la indumentaria infantil, el uso de blusas marinas
en los niños de cuatro á seis 6
siete años de edad. Claro es que
con esas blusas deberán llevarse
las boinas marineras. Taro bién
son de moda en los niños, el uso
de blusas sueltas y tableada¡;¡
que se confeccionan con telas de
poca consistencia; para trajecitos
de estas blusas se llevan sombreros de paja y de resplandor, que

,.,
-....-. _ _ _ ..t'..·'\ ~

Eon los que en mayor consonancia
están ccn el estilo del traje.
Tanto hemos hablado en estas
Páginas de la Moda sobre la indumentaria infantil y tantos consejos hemos dado á las madres
de familia acerca de la educaci6n,
higiene y enseñanza de sus pequeñuelos, que no creemos indispenSll.ble, á lo menos por ahora, insistir sobre tema tan importante.
Lo único que aconsejamos es que
las mujeres de hogar no abandonen jamás las máximas ·6 consejos generales que les hemos dado.
Número 4.-Para terminar la
presente Página, mencionaremos,
por último, la bonita colecci6n de
trajecitos para niños y niñas de
dos á cinco años de edad. Se confeccionan estos vestidos con telas
blancas 6 por lo menos de colores
muy clarmi, de lino 6 de fulard.
Aunque el corpiño y la falda se
hallan unidas, se simula una separaci6n completa por medio de
un ancho lazo de seda, á manera
de cintur6n. Los cuellos de estos
trajes son anchos y de imitaci6n
de hombreras y se les dan diversas formas, pues ó bien se confeccionan en forma sinuosa é irregular, 6 bien en forma circular. Las
aplicaciones de estos trajecitos
constan de cinta maravillosa del
mismo color que la tela y de
encaje 6 punto inglés, según la
calidad del lienzo con que se confeccionen los trajecitos.

••

OTRO TRAJE PARA NIRAS DE 4
A~OS,

amor, es vida y es muerte
y nadie en el mundo advierte

por qué nos combate tanto.
En vano, tu bien, me llamas,
que ese nombre me da enojo,
pues sólo me da el corojo
troncos que no tienen ramas.
Corazón, cuando tú amas,
busca la mullida alfumbra
de un prado que no se nombra,
pues va en el pecho escondido
y tiene un árbol erguido
con ramas que prestan sombra.

hora, cierta cantidad de ácido bórico pulverizado.
Otro de los requisitos indispensables para que desaparezca el reuma, consiste eñ mascar muy bien
cuando se está comiendo. Los alimentos, líquidos sobre todo, las salsas y muy especialmente la leche,
no deben tragarse sin darles 15 ó
20 vueltas dentro de la boca. Esto·
Cielo puro, dulce y tierno
es, en general, sal udable para todo
el mundo, pero en particular para
es nuestro cielo cubano:
los reumátic0s y dispépticos.
tan azul en el verano
En cuanto á los alimentos convecomo
claro en el invierno.
nientes para estos enfermos, d9ben
Desde él se goza el Eterno
recomendarse, ante todo, las frutas
y las patatas, á condición de que
mirando plantas y flores,
no est.en con azúcar ni con salsas
de tan variados colores,
grasientas. Los frutos oleosos, code bojas tan suaves y bellas,
mo las nueces, las almendras y los
que las más lindas estrellas
cacahuates, son excelentes en caso
de reuma, y también la crema y la
les cambiaran sus fulgores.
manteca. La carne no es mala; pe·
ABELARDO FARRÉ S.
ro durante algunos días conviene Habana.
reemplazarla por yemas de huevo.
De lo que hay que privarse por completo es de azúcar, de dulces, de licores ó de cualquier otra sustancia
azucarada, evitando también el comer demasiadas farináceas. La cena debeser ligera: unas patatas, un
poco de pan, un poco de leche 6
Cúrese usted mismo.
manteca, y para postre, nueces.

ttomnrB DBOil

o
GUAJIRAS

JOSEFINA.

II agua tibia y el reuma

TRAJE PARA Nif-l'A 3 DE 4 A~OS.

to vale"tanto como decir que el reumático padece dispepsia temporal;
por consiguiente, debe curarse como se cura un dispéptico.
Si abusa de las bebidas en la comida, el enfermo irá de mal en peor,
pues aumentará la perturbación del
aparato digestivo. Las comidas,
por consiguiente, deben ser lo más
secas posible; pero entre comida y
comida, entre horas, como vulgarmeute se dice, hay que beber, aunque no sin cierto método. Por la
mañana, en ayunas todavía, se toman una, dos ó tres tazas de agua
tibia, y una hora antes de comer se
· repite la operación.
Esta no debe hacerse de cualquier
manera; es preciso beber muy despacio, dejando pasar, entre trago
y trago, unos minutos, y teniendo
cada trago en la boca por unos momentos como si se hiciera un buche.
Para hacer más eficaz el tratamiento, conviene aspirar, de hora en

TRA lo que hasta hoy se
eía, el tratamiento «seco»,
privación de toda clase
de líquido.s para curar el
reuma, es más perjudicial que provechoso. Los reumas pueden provenir de muchas y muy distintas
causas; pero todas tienen por base
un enfriamiento y por primer síntoma una descomposición espasmódica·de las vías digestivas. El apar ato digestivo retarda unas veces
sus funciones, otras las acelera; pero el hecho es que durante el reuma
nunca se hace bien la digestión. Es-

Cumbre azul donde yo miro
que se estrella el horizonte;
cúspide de alt:.vo monte
á donde va mi suspiro.
Tras tu falda hay un r etiro,
en él mi criolla vive;
si el alma no la·percibe,
se muere de pesadumbre
viendo la azul ada cumbre
que mi suspiro recibe.
No te enojes, amor mío,
ni creas en mis desdenes,
que el alma tiene vaivenes
como nubes el estío.
Amor, es oalor y frío ;
amor, es pena y encanto;
amor, es risa y es llanto;

MANDARÉ GRATIS á cualquier h ombre una receta para
curarse él mismo, con
la cual positivamente
secnraráen poco tiem-

po todo caso d e d ebilidad vital, pérdid Ade
vigor, d ebilidad n erviosn., varicocele, vitalidad perdida, aun
cua ndo todo esto provenga de excesos, disipación ó desarrollo
natural.
No puede fracasar. Hablo con experien cia.
:Mi person a era una ruma humana y esta r úceta roe curó prontamen te, d(\Ddome u na salud
n otable, poder~sa vitali~ad Yta.l vigor, que la
ambición nació en m 1, l evantándome del
puesto h umilde y rudo d e z•patero, á ser un
profesion al adinerado. Me curé yo mismo, y
del mismo m odo lo hará todo hombre d ébil.
JIU estado era crómco, desesperado, pero esta
receta me trnjo una nueva vida, casi instantAmente. Sólo Dios sabe cuántas hu millaciones
sufri por causa de mi d ebilid ad: y en recu erdo
d e estos sufrimientos, extien do mi mano ,mlvadora á mis congéneres. Simplemente m ándeme su nom bre y su d irección, y yo le mandaré á Ud. la r •ceta d entro de u n sobre blanco curándose Ud. en su casa. pa ra ser hombre
en'tre los h ombres. La dHación es perjudicial
cuan do la salud, la felicidad y la vrna, están
nmenazadas. Escriba Ud. hoy mismo. Dirigiéndose al The Nortb western MedicaI Assin,
Lincoln Bldg., Departamento M. Detr01t.M1ch.
U. S. A.

�EL MUNDO ILUSTRADO

LOS TRUES DE BAILE

•

(Garla de una parisiense)

OS trajes de baile para seíloritas, interesan siempre á todas
las mujeres y sobre todo á las
que tienen hijas.
He aquí, pues, algunos modelos
para la nueva estación:
Como color, el celeste y el rosa,
pero también y siempre todo bl aneo
de preferencia; se le a.tribuyen con
razón todacla.sedecualidades aparte de la estética; gran elección en
los tejidos: no pasa de moda, se
limpia mucho mejor que los de co•
lor, puede variarse con guarniciones diferentes y se modifica también
hasta el fin.
Como tela, ffe ve mucha bengalí•
na, que forma muy lindos trajes de
baile, sencillos de líneas, pe!'O elegantes, refinados por poco que se
agreguen entredoses de guipur ó
valenciennes.
Pero no hay que pensar en enjaretarlo; y en este momento se trabajan mucho las faldas.
Asi, pues, si se quiere ir absoluta.mente á la moda, conviene escoger un tejido muy fino, muy esponjado, ligera crépe de China ó velo
de seda.
Los corpiños no son complicados
y casi todos están provistos de una
ancha bet:tha igualmente fruncida,
enjaretada; para los corpiílos de
señoritas, se hace pasar la bertha
sobre el hombro, y cae sobre el brazo-mientras que para las señoras
jóvenes pasa por debajo &lt;l.el brazo,
cuyo nacimiento deja suelto; las
mangas son largas hasta. el codo,
dejando descubierto el hombro,
pues todavía está en boga la moda
de 1830; pero esta forma no sienta
bien á todas y recomienao otra vez
á mis lectoras que no se dejen arrastrará adoptarla de todos modos.
Las señoras algo gruesas,de hom•
bros estrechos y altos, deben ir con
mucha tela en la parte superior del
[

busto para que el talle y las cade•
ras parezcan menos abultados.
Esta forma caediza y estrecha de
las gual'Diciones de corpiílos actua•
les, no sienta, pues, sino á. las mujeres delgadas y á. las que tienen
los hombros muy c11ídos.
En el corpiílo, en los cabellos,
flores y las flores que se quiera; estamos lejos del tiempo en que las
margaritas, las rosas pomposas y
otras delicadas insignificancias,
eran las únicas tradicionales.
Sin embargo, y esto parece sobre
todo cuestión de armonía, hay algunas flores cuya frflscura efímera
conviene mejor que otras á. la primera juventud, y por esto mismo,
hay que apresurarse á llevar las
flores de árboles frutales, entre
otras.
Estas, no hay temor de prodigarlas, ya que se ponen, en grupos sobre el corpiílo y el delantero de la
falda, y en los cabellos en coronas
tupidas.
Sin embargo, si la persoi:a es
muy joven, es preferible no ponerle
nada en el cabello, escepto las peinetas de carey liso destinadas á
sostener sencillamente los cabellos.
Cuanto más conservéis á la toi•
lette de señorita su aspecto de sencillez, mejor efecto causará.
Hasta los veinte años, quisiera
ver á todas l'\s seíloritas vestidas
de tul.
Es también bastante costoso porque esta tela es ligera y cualquier
cosa la aja.
Además, debe renovarse con frecuencia porque exige una gran frescura.
He aquí una encantadora toilette
de seílorita muy joven, quince ó
diez y seis arios, para la reunión
de contrato de boda de una hermana. mayor.
La falda de tafetán azul celeste
con reflejos blancos plateados, se
hace con algunos pliegues, aplanados en la parte inferior, estilo primera comunión. Está fruncida en la
cintura.

Et tEst.11menco

Corpifio escotado envuelto por
una ligera bertha; ficbú de tafetán
azul guarnecido de volados de tafetán dentellado.
Un camisolín medio escotado de
muselina de seda blanca transparente y toda plegada con voladitos
de hilo blanco cosidos, cierra el
corpiíio.
Es sencillamente una tira recta
de muselina de seda del ancho de
la mano, puesta en plano alrededor
del escote.
Se a.plica desde arriba por medio
de pliegues á intervalos regulares,
prendido cada pliegue por una ligera fantasía de similis.
Alrededor del cuello un collarcito como el de perros, hecho con la
misma fantasía adornado de simil is.
Cinturón con pliegues de «libertp
azul pálido.
Tres grandes botones de similis
detienen delante los pliegues del
cinturón cuyas puntas anudadas en
una ancha nesga de raso «liberty&gt;
azul, caen hacia atrás un poco á un
lado.
Un diminuto grupo de myosotis
en el hombro.
Tres barretas de myosotis están
medio hundidas en las anchas ondulaciones del peinado en nuca descubierta y un amplio tirabuzón
&lt;pompadour&gt; de raíces estrechas.
El camisolín sencillo del corpiíio
da al conjunto del traje algo juvenil y gracioso que sienta muy bien
á e:sa. edad, y es muy fácil de hacer
en casa.
Largos guantes blancos, zapatos
de cabritilla azul celeste con brochecitos antiguos de similis.
Como abanico, una mariposa de
gasa blanca, deslumbrante de lentejuelas, montada sobre asta rojiza.
Las seíloritas usan el amarillo y
es admitido ahora al lado del azul,
rosa, que les eran casi exclusivamente atribuídos.
Los colores paja y limón sientan
muy bien, por la noche en particular, con la frescura de la primera
juventud.

del Ilmo. Sr. Arzobispo Feehan
Los bienes fueron raluados ea $125,000.

La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobr11
la vida, de Nueva York.

Hoce POCOS dfas que se practicó
la apertura del testamonto del Ilus-

I¡¡

trfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
A.. Fe_ehan en la ciudad de Chicago,
Lllmo1s. La. fortuna del d:stinguido
)relado ascendió á cerca de. . . .
$125,000 oro americano; y según el
l~ventarlo que se ho publlcado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Mutua,"
Compañ.Ia.
de Seguros sobre la
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, 6 sean . . . . . $ 50,000 oro.
Olvitlendos acumulados
sobre una. de las póliz.as. . . . . . . . 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en: efectivo y
en Banooa. . . . . . 37.000 oro.
Entre las disposiciones del señ.or Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kate
Fieehan, que estuvo siempre ,".lOD él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una de las pólizas de seguro; á la, sefíore• Ana' A.
Feehan, viuda del señor Doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; lí la Academia de San Patricio de Chloago, de la que es preceptora su herma!Ila, Madre Maria
Catalina, $10,000 oro de la 1iltima
póliza; á la escuela "Santa Marta"
de ensefia.nza práct:lca para VBrones, de Feehanville, lllinois, que
era la institución por la que má.s se
Interesaba el eeñ.or Arwblspo, ee
entregaron los $4.008 re&amp;ta11tes de
I&amp; dltlma póllsa.

fx~osi(ión ~e San luis.
Cuotas de viaje redondo, en moneda ameriuna.
Ciudad de México ......... $51l.25
Pachuca ....... ..... ...... 56.25
Toluca .................... 55.85
Querétaro ................. 51. 40
Sa.ltillo ................... 40.05
San Luis Potosí ... ....... 46.90
Tampico .................. 55.20

Cela.ya, Sila.o, Ira.puato,
Aguascalientes. . . . . . .... . $50. 90
Torreón. . . .. .. . . .. .. . . . . . . 45. 60
Parral. ................... 47.50
Guadal ajara ..... ..... . . .. 56.25
Monterrey ................ 38.15

Estos colores se armonizan perfectamente, por lo demás, con la
tez de las rubias y los cabellos dorados.
Es de una armonía muy suave.
La preocupación de reservar el
amarillo á las triguefias, ha pasado de moda.
Pero se tendrá cuidado de escog~r entre los tonos delicados, repudiando el maíz y el naranja muy
de moda también, pero muy marcados, sobre todo para una señorita
que se debe siempre tratar de encuadrar en una nota suave, más en
relación con el encanto de la juventud, esa seducción demasiado pronto desvanecida, y que ninguna otra
puede reemplazar.
Para ir con esta &lt;toilette&gt; se podrá usar el abrigo siguiente: pelli•
za semilarga, con un gran «empiecement&gt; de zorro azul y manguitos
semejantes para pasar los brazos.
El fondo de la pelliza es de «pompadour&gt; fondo paja y blanco pekiné con florecitas rosadas y azules
salpicadas.
La boa está guarnecida. de una
«chico1 ée&gt; bastante abultada de tafetán paja recortado. El interior
está acolchado con &lt;liberty&gt; blanco.
El conjunto está ajustado por algunos broches grandes de plata.
BAROSA LIVET.

Pf RfGRINA(IONfS
AROMA, A LOURDfS
Y A TURRA
SANTA
'f/
De acuerdo con los arreglos hechos por H. Junta
encargada. por los llmos.
Señores Arzobispos y Obispos de la República, para
organizar una gran peregri•
nación á Roma, según los
deseos manifestados por Su
Santidad el Roma.no Pontífice, Pío X, el

FERROCARJ{IL
CENTRAL
MEXICANO
(que fué la línea escogida
pa1·a hacer el viaje por St.
Louis y Nueva Yo1·k), ba
arreglado que, á. fines de Octubre de 1904, salgan de esta capital trenes especiales
compuestos de coches PULLMAN,
y aun cuando la Peregrinación de que se trata, es exclusivamente religiosa, se
ha decidido visitar la gran

Ex11osici6n Universal
de_St. Louis 3Jissouri

.,

Las personas interesadas
pueden dirigirse á las que
subscriben.
Los boletos son buenos para hacer el viaje en cinco días en una
ú otra dirección.-El límite final de los mismos boletos es de 90
días, pero en todo caso no serán buenos más allá del día 15 de diciembre de 1904.--Se hacen arreglos para apartamentos de Pullman, con camas directas.
Dudley T1to11i,as. Agente viaje ro
de PasaJes.-Apartado núm. 34.
TORREON, Coah.

D ewitHam11wnd, Agente viajero
de PasaJe1.-1a. San Francisco, 8.
I\IEXICO, D. F.

W. S. Famscworth.-Agente General.
1t !San Francl.lJco. Núm. 8, México. D. F.

Pbro. J. Trinidad Busurto,
P1·esirlente tle fa Jtt11ta.
Pa1Toqttia de RPoina.

Mé:icico, D.F.

W, D. Murdock,
Agente GenM•al ,le Pasnje,•os.
F, C. Cent,•ai.M,-o,icano, Patoni, 4

Mé:icico, D. F.

STILWCLL PLACE
La más hermoso Colonia, no sólo por su posición,
que lo es contigua al Paseo·de la Reforma, sino porque las personas que están comprando lotes, pertenecen á lo más granado de nuestra sociedad, quienes d.esean construir magníficos edificios, que, en
época no muy lejana, llegarán á ser el lugar más de
moda y el centro de las lujosas residencias de la
ciudad de México.
Sírvase investigar el alza á que ha llegado en esta parte de la ciudad, de algunos años á esta parte,
y se convencerá de que no hay inversión más segura ni de más brillantes resultados que la que le ofre- ,
cernos.
Por un acuerdo especial, se ha prohibido, para
siempre, establecer pulquerías ú otros establecimientos por el estilo en esta Colonia. Siendo estA
lugar para edificar fincas que llenen todos los requisitos de salubridad y, por consiguiente, para ·que
residan personas de refinada cultura, se hacen necesarias estas restricciones.
En menos de tres meses se ha vendido cerca de
la cuarta parte de este terreno, y esperamos que para fines del presente año, todo3 los lotes habrán sido
tomados, y dentro de unos cinco años, ·este lugar será el más hermoso y saludable de la Capital de la
República. . .
Creemos· que en un tiempo no muy remoto, México llegará á ocupar la primera fila por sus edificios,
en el hemisferio occidental. Tiene la ventaja natural, que no gozan otras capitales: salud y cultura.
Continuamos vendiendo lotes bajo nuestro mismo
plan, es decir, veinte por ciento al contado y el resto en nueve años . .Ningún interés se paga sino después de que se hayan concluído: calles de asfalto1
banquetas de cemento, drenaje y un sistema completo de agua.
¿Hay alguna proposición de terrenos mejor que
ésta?
Para mayores informes, dirigirse á

United States y Mexican. Trust
Company,
'
Primera de san francisco, 4,

'

ó á los Sres. Prevost &amp; Vail,
Primera de San fran(isco, 8.

�"El..P~~ao-~·tftjjltffO;:- -&gt;S;,·Jf.~:

¡

halle de San ~er~~~do

;ex~o
/·;'• · ·.,
? ?-. . ~)!1:;·

·

~: .··

t'

. .. t.~.,, f

•

t

1-..,_

&gt;&gt; ~-.. :.

,. ·: i"

- ,

Apa~t~cl-~ -~ín1~ero 26.

.

•• •

•

..

r

!,;

-OEPA~TAMENTO DE

(

¡

,

Paraguas é l~permeables

1

El n,eJor Surtido de la Capital.
~
La estación de Verano _y sus consecuentes lluvias se
acentúan; recomendamos á nuestras amables lectora$ y
lectores, ·no olvide~ que
,
\

.EL, rflLf\GIO 06 HIERRO
es·la casa mejor. ~urtida y vende sus efectos
•

\

•

•

.

•

•

.

•

&lt;

.: , . MAS.. B.A:R.ATOS QUE 'NINGUNA.
(

Zapatos lfe,hu!e:pará s~ñora.: ....••• $ 1.15 . ·
.,
;, - . - hombre... •-. .. • . • ,, 2.25
r. .. ,
. .:.
. , '
!
. . _ ,, . ,,
riiño·s desde $ 0.88 á 2.00
; Impermeables para hombre,
formas'. -Maderlaod,
Coacheman, lrlandais,
:
.
• t
)
! Marquis, Longchamps, calidad garantizada~desde $ 19.50' hasta ..... ... . .. . .. . $ ·56.00
¡ Impermeables para ni~os, . ·' , ' -'. ,,
16.00 ,, ... . . .. . . .. . .. . ,, 22.00
j
,,
,, señÓra, varios estilos, . , ,,
22.00 ,, . . . . . .. . . .. .. . . ,, 58.00
1

'

...

-1 ,(~:&gt;.'

~

~.: 11~

,t

.

'

(

;

·,

•

•

'

Llamamos la atención sobre nuestros

¡·

.

casiíni~~s :.fmp~nntabl~s

t

'

'

'")

. 1

.....

·. '
.'

•

·! Telas especiales para hacer Sobretodos, muy recomen= ,
· dables por su suavidad, elegancia, sin ningún olor é hi= ·
giénicas.
En 140 centímetros de ancho, $ 6.50 metro.

t.
1

N0 &lt;20MVR1\R· 1\NTES
OE V·I SITA,R NUESTR0
OEV1\RT1\MENT0
.
,.
MANGAS DE ·H-ULE É- IMPERMEABLES
-~~~~~~w~

.., ....

,.,

.

.

. ... t

FUNDAS PARA SOMBRE·
R·os:
.
...,.,..,,..,,...,..,.,.,.,,....,..,..,.,.....,.,,..,,_,...............,.,,..,.,
................
. .....,._,..,,_,.,~

I¡
(

-

,, '.

. .

~

-

Realizá(ión ~e.PARAGUAS'• 'á" ~féilofei(eSWaffiéllte ~aíatos ·

Año XI- Tomo I-N11111. 15

Oominio 19 de Junio de l&lt;HM

Precio del ejemplar: :,O centavos,

�•

Al Pu~rto d~- '7eracruz

t

GRANDES ALMACENES
DE ROPA Y NOVEDADES
SEGUNDA MONTERILLA Y CAPUCH INAS. MEXICO

1

•

L UNDO ,lUST~ílDO
Año XL- Tomo !.- Número 25

MEXICO, JUNIO 19 DE 1904.

S11bscrlpel60 mensual forinea......$ l. 60
ldem
ldem en la Cap!W.$ l . 2ó

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como a.rt!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente: LUIS REYES SPINOOU

DEPARTAMENTO DE PARAGUERIA
Varaguas para eaballeros
Paraguas Godet, Algodón ..... ...................... 59 centímetros, 8 v:irillas......... . $ 2.00
ti nos . .. . . . . . . . . . . .. . . . .. ó-9
,,
,,
,,·
,,
8
,, ........ .
2.25
,,
,,
,,
Extra ..... ............. 50
,,
8
t50
Paraguas Velox, Sarga, Algodón ... .. . : ........... o4
,,
8
'.'. : : : : : : : : :
3.00
,,
,, Satín
,,
.................. ü4
,,
8
,,
........ .
4.00
,,
,, todos niquelados .............. . o4
8
........ .
4.50
,,
. ,, Sarga Veloutina Seda .......... 64
,,
8
,,
...... .. .
5.00
,,
,, Presiden tes.
,, . . .. . . . . . G4
,,
8
,,
........ .
5.25
,,
,, Niquelados,
,, .. ....... 64
,,
8
,,
........ .
5.50
,,
,, sin costura, Gloria, Seda...... G4
,,
8
,, ........ . 6.00
Paraguas iWignon, sin costura, ,,
,, . .... .... 64
,,
7
,,
........ .
6.25
,,
,, Sarga de Seda .............. ...... o4
,,
7
,,
........ .
7.50
,,
Automáticos ............... .. ......... ..... (j--t1
12
9.00
''
,,
•••••••••
Velox, Presidentes, Extra ............. 64
,.
8
........ .
9.00
"·
"
Mignon, Extrafinos ..................... 64
,,
• ,,
•••••••••
1
9.50
"
,,
Sistema
Inglés
.........
......
64
,,
8
.
'"·
........
.
10.00
"

.v araguns para Señoras.
Paraguas Mignón, Sarga .Algodón ......... 1 ••••••
,,
,,
Velontina S.edu .... .............
,,
,,
Seda Gloria ..... . ............. . .
,,
,,
~arga Re&lt;la ......................
,,
Rtick
,,
,, ..... ...... .. .........
,,
\'elox, Presidentes ........... . .........
,,
. l\Iignon Extrafinos ... ...................

59 centí1netros, 7 varillas ........ . $ 3.00
f&gt;9
,,
·7
.........
-L25
" .• ........ ,).:25
;'59
,,
7
" ... ...... ; ) . 76
fü)
,,
,
"
,&gt;D
,,
1
,, ..... ....
(USO
,&gt;H
,,
7
,, ... ····· · 7.00
5$)
,,
7
......... 8.00

"

Además de las clases que indicamos, tenemos un espléndido surtido de·Paraguas Extrafinos
y armados, hasta $ 35.00 la pieza.

Impermeables para eaballeros.
)Iacfarland, un color, con capuchón .......... .. ........... ............................ . ...... $ 23.;:50
Connaught, capote, un color, con esclavína y capuchón .. .......... . ...... . ......... .
U.t:iO
~ashionable, ~obretodo, u.n color, co.n esclavinü y cayuchém des montable ....... .
:25.50
Connaught, Capote mezclilla, dos vIStas, con eschwina y capuchón .... . .......... .
n.oo
,,
,,
,,
,,
,,
,,
clase ex trn.
:~:2.00
Sobretodos con cuello de Terciopelo .... ........................... ..... ..... . ............. .
:28.00
,,
,,
,,
•SU periores .......................................... .
;~;).()()
Mangas de Hule lisas, blancas y negras.
G0X80 P. l.. ...... .................... .
7.00
,,
,,
,,
,,
,,
7'2 84
,, .. .........................
n.oo
,,
,,
,,
,,
,,
74 94
,, ................... .... ... .
J0.,)0
::\fangas de Hule asargadas, blancas y negras 72 84
,, ............... ............ .
1:l.00
,,
,,
,,
,,
,,
74 94
,, .... ................. ... ...
14.00
::\[angas Impermeables, un color
60 80
,, ........................... .
17.00
,,
,,
,,
, 7-2 86
,, ......... .......... ....... .
1H.OO
21.00
''
''
,,
74 96
,, ······· ·· ·········· ·· ·······
::\L11,gas imperm·eables, ·dos Yistas
GO 80
,, .. .................. ........ .
18.00
,,
,,
''
72 84
'' .............. . ... .
20.00
,
'! ... _ ,~
_
-· ''
-·,74 94___ ,, _: . • 1..: • • • • • • • • • • • • • • • •
22.00
} orros u.e Hule blancos y negro¡:: para sombreros plano:: . .......... ··~ .. ...... . ~
1.50
Forros de Hule blancos y negros para sombreros de copa.................. . . - 1.75
Zapatos de Hule para hombres, á ...................... . ...... , . . . . . . 2.25 y 2.50
,,
· ,,
,,
forma e~pecial,-........ . . . . . . . . . . . . . . . .....
:3.00
,,
,, -· · - -- ,,
para senoras, ,l. .. : . . . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . 2.00 y 2.25

Un Derrot ado en el C o ncu rso de Niñ os.
(Estudio fotogri!ico del Sr. Lic. los, Luis Requena.)

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102589">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102591">
            <text>1904</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102592">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102593">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102594">
            <text>24</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102595">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102596">
            <text>12</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102613">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102590">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 24, Junio 12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102597">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102598">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102599">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102600">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102601">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102602">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102603">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102604">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102605">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102606">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102607">
              <text>1904-06-12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102608">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102609">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102610">
              <text>2017834</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102611">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102612">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102614">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102615">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102616">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="3312">
      <name>Clara</name>
    </tag>
    <tag tagId="3309">
      <name>Concurso de niños</name>
    </tag>
    <tag tagId="3310">
      <name>El alma de los juguetes</name>
    </tag>
    <tag tagId="2743">
      <name>Fiestas del Corpus</name>
    </tag>
    <tag tagId="189">
      <name>Trajes de baile</name>
    </tag>
    <tag tagId="2611">
      <name>Trajes infantiles</name>
    </tag>
    <tag tagId="3311">
      <name>Voces infantiles</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
