<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3911" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3911?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T05:35:51-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2556">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3911/El_Mundo_Ilustrado._1904._Ano_11._Tomo_1._No._26._Junio_26..pdf</src>
      <authentication>288d72907c67b235451364ce21756bdb</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="117736">
                  <text>L

Al Putrto· &lt;:I~ ·\7eracruz
·'

t

GRANDES ,ALMACENES
DE ROPA Y NOVEDADES
SEGUNDA MONTERILLA Y CAPUCHINAS. MEXICO

AñoXI.- Tomo 1.-Número 26

1

MEXICO, JUNIO 26 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDU

Subscripción mensual forúea ...... $ 1. 60
ldem
ldem en la Capital.$ 1. 26

Registrado como artfculo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Oereat1: LUIS REYES SPINDDU

DEPARTAMENTO DE PARAGUERIA
Paraguas para eaballeros
Paraguas Godet, Algodón ............ ..... .. .. ...... 59 centímetros, 8 varillas... ... , .. . $ 2.00
,,
,,
,,
finos ........... .. ....... 59
,,
8
,, ........ .
2.25
,,
,,
,,
Extra .......... .. ...... 59
,,
8
,, ....... ..
2.50
Paraguas Velox, Sarga, Algodón ........ . ......... 64
,,
8
,, ........ .
3.00
,,
,, Satín
,,
.. .. .. .. . . .. .. .. .. 64
,,
8
,, ........ . 4.00
,,
,, todos niquelados ......... .. .... 64
,,
8
,, .. .. .. .. . 4.50
,,
,, Sarga Veloutina Seda ........ .. 64
,,
8
,, ........ .
5.00
,,
,, Presidentes.
,, ......... 64
,,
8
,, ... .. .. ..
5.25
,,
,, Niquelados,
,, .... ..... 64
,,
8
,, ... ..... . 5.50
,,
,, sin costura, 'Gloria, Seda...... 64
,,
8
,, .. .. .... . 6.00
Paraguas Mignon, sin costura, ,,
,, ......... 64
,,
7
,, ....... ..
6.25
,,
,, Sarga de Seda .... .... ......... ... 64
,,
.7
,, ..... .. ..
7.50
,,
Automáticos ...................... ...... .. . 64
,,
12
,, ........ . 9.00
,,
Velox, Presidentes, Extra.... ..... .... 64
,.
8
,, ....... ..
9.00
,,
Mignon, Extrafinos ..... .. ...... .. .. .... 64
,,
7
,, ..... .. ..
9.50
,,
,,
Sistema Inglés .......... .. .. . 64
,,
8
,, ........ . 10.00

·varaguas para Señoras.
Paraguas
,,
,,
,,
,,
,,
,,

:~llignon, Sarga Algodón ... .. ... .. ...... 59 centímetros, 7 varillas ... ...... $ 3.00
,,
Veloutina Seda ..............,... 59
,,
7
... ... ... 4.25
" .... ..... 5.25
,,
Seda Gloria .... .. ........ .. .... . 59
,,
7
" ....... .. 5.75
,,
Sarga Seda..... , ....... .. ....... 59
,,
7
" ... ..... . 6.50
Stick
,,
,, .... .. ...... .... ...... 59
,,
7
"
Velox, Presidentes ...... .. ........... .. 59
,,
7
7.00
" ··.. ·······
Mignon Extrafinos .. .. ........ .. ........ 59
,,
7
... .... 8.00

"
Además de las clases que indicamos, tenemos un espléndido surtido de Paraguas Extrafinos
y armados, basta $ 35.00 la pieza.

Impermeables para eaballeros.
Macfarland, un color, con capuchón ..... .. .. .. ... .... ................ ....... . ...... ..... .....$
Connaught, capote, un color, con esclavina y capuchón .................. .. ........ ..
Fash ionable, Sobretodo, un color, con esclavina y capuchón desmontable .... .. ..
Connaught, Capote mezclilla, dos vistas, con esclavina y capuchón .. .... .... .... ..
,,
,,
· ,,
,,
,,
,,
clase extra.
Sobretodos con cuello de Terciopelo ....... .. .. .... ..... .. ........ .. .. .. .... .. ............ ..
,,
,,
,,
superiores .......... .... ... .. ..... .. ................ .
Mangas de Hule lisas, blancas y negras.
60X80 P. L. .. ....... ...... ... ....... ..
,,
,,
,,
,,
,,
72 84
,, ...........................
,,
,,
,,
,,
,,
74 94
,, ................ .. .... .. .. .
~langas de Hule asargadas, blancas y negras 72 84 ·
,, ........ ... ..... ........ ... .
,,
,,
,,
,,
,,
74 94
,, .................. . ...... ..
Mangas Impermeables, un color
60 80
,, ........................... .
,,
,,
,,
:'
72 86
,, ... ..... ... .. .... ........ ..
,,
''
''
74 96
,, ...... . ... ......... ..... ... .
Mangas impermeables, dos vistas
60 80
,, ........................... ..
''
,,
,,
72 84
,, ..... . .... . ..... . . .
!
t
74 94
!
. . • • • • • • • , • • • • • • • • •
·Forros de Hule blancos y negros para sombreros planos.. .. . . . ......... . .. . . . .
Forros de Hule blancos y negros para sombreros de copa... . .............. . .
.Zapatos de.Hule para hombres, á ..... . .. . ... .... .... . ... . ... . ....... 2.25 y
,,
,,
,,
forma especial ....... .. . ......... . . . . . .. . ... .
,,
,,
,,
para señoras, á. . . . . . .. .. . .. . . . . . . . .. . . . . 2.00 y
!

l •

l l

l

23.50
24.50
25.50
27.00
32.00
28.00
35.00
7.00
9.00
10.50
12.00
14.00
17.00
19.00
21.00
18.00
20.00
22.00
1.50
1.75
2.50
3.00
2.25

1

'

Las últimas e xpe r ien c ias militare s en la Escuela d e Tiro.
Construyendo un puente.- EI Sr. General Dfaz y su comitiva Inspeccionando las obras.-Voladura del p u ente.

�EL XUNDO ILUSTRADO

Un lamentable oLvido de la• Naturaleza.
cara paga ,el hombre su incontestable
superioridad 'sobre los demás seres que
pueblan el Univ-erso. La Naturále'ía, que
nada otorga gratis, que regatea todo lo que
ofrece y hace pagar todo cuanto concede, nos
ha impuesto, á guisa de rescate ó á título de
cotripensación orlerosa, un mal por cada bien
que nos hace, una mi'seria por cada grandeza,
up dolor por cada goce y una tortura por cada
voluptuosidad. ·
.
Nuestro organismo material es una obra
maestra, un trabajo admirable derelojerÍá, una
máquina prolija, delicada, precisa como un
cronómetro, sensible como un barómetro y pµjante·como una locomotora. En ella, como ·en
ninguna otra, se realizan equilibrios portentosos de potencias y de resistencias, sabias armonías de engranes y de transmisiones, economías estupendas de fuerzas motrices y rendimientos exuberantes de efectos útiles.
Ningún motor consume menos y rinde más.
La caldera humana, tibia apenas como el rescoldo, encierra la potencia del volcán, y en el
sistema nervioso, la lenta combustión del fósforo, la acción y la reacción eléctricas de pilas
microscópicas y de finísimas redes conductoras, engendran fenómenos y fuerzas que, como
la idea ó la pasión, son capaces de conmover
mundos.
Pero al lado de tanta perfección, ¡cuánta inconsistencia y cuánta fragilidad! La maquinaria, apenas funciona, se desgobierna y descompone; cuando no se rompe una muelle, se destraba un engrane ó se desanuda una transmisión. La marcha del mecanismo es una perpetua cojera, y el cronómetro de repetición con
calendario, fases de la luna y martirologio ro·
IEN

B

EL' MUNDO ILUSTRADO

mano, se pasa la vida en casa del relojero que
no bien ló acrita, lo remienda y lo repara.cuando ya tiene que volverá repararlo, ' remendarlo
ó aceitarlo.
Como organismos, somos, sin duda, más finos,
mejor constr\lÍdos, más delicadamente trabajados· que.él hipopótamo, el cachalote ó el osb
polar; pero ellos viven sig-los, y nosotros, años;
en ellos la salud es el estado normal y en nosotros lo es la ~nfer~edad ;_en punto á achaques,
dolencias. 'y q1,1ebrar.it,9s fíi;icoi::. nos_o tros padecemos cien por uno ellos. ·No se conocen en
los animales las afecciones que llamamos nerviosas, los• vapor~s 1 ·l as· jaquecas,- la neurastenia, el histerismo. En los animales el amor
es una función útil; en el hombre, una enfermedad peligrosa con trances, crisis, delirios,
po_straciones y hasta muerte. si viene- al caso.
·· Para la abeja y para la hormiga el trabajo es
una fiesta y un perpetuo goce. Revolotear entre
las flores, libar miel, construir el panal, prodigar asistencia á las larvas. todo esto y más
aún lo hace la abeja con tesón, con alegría,
con satisfacción, acompañándolo de la mú,;ica
dulce de sus 1.umbidos, sus himnos al trabajo.
La hormiga va y viene, trasiega, transporta,
hurg,i,, y todo con una serenn, circun&lt;;pe'lción y
un tesón tranquilo éinfatigable que rP.velao el
placer que ello le causa y que con ello experimenta. ·
En el hombre el trabajo es lucha; torturado
en medio de lo bueno por el afán de lo mejor;
anhelante de volar cuando apenas puede anda1·; máquina de soñar en vez de aparato de
transformar, obrero, sufre dP. no ser contramaestre; capataz, quisiera ser patrón; patrón,
quisiera ser millonario; potentado, aspira á
ser semidiós.
De ahí el eterno descontento, la inacabable
tortura, la desazón crónica, el &lt;lesencanto continuo, el perpet\lO desengaño, El hombre, y es-

p~cialmente el ~ombre moderno, vive comprimido en su rígido carapacho; su habitáculo
el mundo, le viene estree;bo; su tendencia inva:
so_ra y a_caparadora, que es su fuerza, es, al
mismo tiempo, su torcedor y su verdugo· más
sufre de lo que anheí a, que goza de lo qu~ realiza. Domeflada la Naturaleza, aspirará á subyug_ar al Univ_erso; cuando haya invadido la
tierra, aspirará á conquistar el cielo. La ¡¡osesión de lo real no le cooso]ará j,a más de no
haber realizad._o lo quimércico; sus dotei; de artista y de poeta, lo atenacearán constantemen:_
te sugiriéndole ensueños que no han de realizarse, aspiraciones que no ha dé' satisfacer,
iceales que no llegará á alcanzar y perspectivas que han de desvanecerse sin cesar ante su
vista.
Nada más fuerte ni nada más desgraciado
que el hombre. El monarca en su solio, el poeta en su pináculo, el potentado en su palacio, ·
et sabio en su laboratorio, son lo que hay de
más grande y de más poderoso en el mundo.
Pero si se busca lo que hay demás feliz, seencontrará que nada es comparable al pájaro en
la rama, al pez en el agua, al insecto en el cáliz, al cóndor en el espacio, al topo en la madriguera y al rumiante en el prado.
La Naturaleza se ha ostentado. prodigado y
retinado para hacer del hombre la maquinaria
más admirable y perfecta, adaptada á todas
las fune;iones, adecuada á todas las grandezas, apropiada á todas las conquistas. Sólo
que olvidó que la más importante y valiosa de
todas, es la de la felicidad.

ques la inefable palpitación eterna de ía vida.
La hora nupcial se acerca, la soro bra protectora cubre la bóveda estrellada; vuelve --al hombre tardo y cansado en busca del reposo, y sola la Naturaleza, la madre, la eterna madre
creadora, sigue su obra silenciosa en medio
del pl\lpitar ds la-tierra humedecida y caliente.
El estío es una gestación universal. . . . .

.{!Z¿;;,,-,--~a,,.,.o: ;, ~

.

~

-1

-

el Polígono de San Lázaro

En

Importantes experientias militares

E

---

N el polígono de la Esc~ela de Tiro de
San Lnzaro i,e efectuaron el domingo ú 1timo, Pn presencia del Señor Presidente de
la República, las importantes experiencias
militares de de,;trncción de obras de artP, organi1,adas por el Director del plantel referido, Coronel D. Enrique Mondragón.
Desde las primeras horas de la mañairn,
los terrenos vecinos al polígono fueron ocupados por multitud de per!lonae que dPseahan ver las experienciaf', consistentes éstas
en la voladura de un puente y un polvorín
y en la destrucción de un tramo de vía férrea, una línea telegráfica con dieciséis postes, tres ár-boles y un muro de maro postería.
A las nueve de la mañana un toque de

~otas Metropolitanas
militar, habría que llevarle á las
que hace días se han efectuado en
la Escuela de Tiro. Es un espectáculo imponente.
La fuerza, dondequiera que aparece soberana y dominadora, ejerce
sobre nuestras almas la misma fascinación que ejercen los hombres
musculosos y brutales sobre la volátil imaginación femenina. La
fuerza, la omnipotente y vencedora,
recobra sus fueros encuantose le ve,
no importa cuántos afios se baya,
anteriormente, luchado para conceder el supremo predominio á la
razón y á la justicia. La fuerza, en
sus manifestaciones múltiples y variadas, es omnipotente, no hay que
negarlo.
Pero cuando la fuerza se pone al
servicio del derecho y de la razón,
como uno de esos bravos «terranovas&gt; que siguen dócilmente la gracia enfermiza y a,érea de una niña,
entonces el hecho se impone por
doble motivo; entonces el espíritu,
sorprendido, se entrega todo entero, sin imposibles reservas.
Las pruebas deexplosivosforman
en sí un espectáculo aterrador y
enorme, aplastante, hermoso, con
la majestad empequeñecedora de
un torrente, del mar, del cielo inmenso y despejado. La materia, la
pobre y resistente materia, vuela
desmenuzada en partículas infinitesimales, cuando la mano del artillero ha disparado la mina. Pasma
ver cómo la obra paciente de tantos días puede ser, en unos cuantos
segundos, destrozada, deshecba,reducida á la nada, de la cual había
salido.
Ante espectáculos semejantes, se
palpa la pequeñez humana. Cuando
se leen los partes de la guerra de
Oriente y se encuentra el dato referente á las pérdidas; cuando se
píensa en lo que significan millares
de hombres sanos, robustos, alegres, quizá, que en un solo momento quedan reducidos á un montón
siniestro de cadáveres. la rebeldía
se apodera del espíritu y se piensa
en épocas mejores, en las cuales el
hombre no sea el peor de los enemigos del hombre; épocas de paz y de
amor que, quizá, no han de llegar
nunca; pero que hay que desear ardientemente. Queda flotando en el
espíritu, ante tales hecatombes, una
opaca sensación de aniquilamiento
y de duda. Parece imposible que
*
**
Si pidiera algún disgustado pru~- así, tan frágil, tan espantosamente
bas de nuestro adelanto en materia frágil, se muestre la vida humana.

OR una de esas extrañas anomalías del destino, oor una de
esas crueles burlas de la humanidad, el día del más beato de los
apóstoles, del predicador más tranquilo. y más bueno, del precursor
del Cristo, ha venido á ser el día
de los militares y de las fanfarrias
metálicas aturdidoras. Cierto que
se trata de militares infantiles que
apenas pueden cargar un fusil de
madera, tan inofensivo como sus
mismos purtadores; pero en épocas
no muy remotas, cuando las costumbres populares, semisalvajes
aún y omnipotentes, dictaban la
ley y obligaban la vida de la metrópoli, .cuando Fidel cantaba en
sus redondillas pícaras la gracia
pedestre de la «china&gt; y el valor,
de toro salva¡e, del «pelado&gt;, entonces era el día de San Juan la
fecha esperada para dirimir viejos
rencores, para asesinar, de ser posible, á los enemigos en los campos
de batalla, entre las, callejuelas de
los barriod.
.
.
Por fortuna, al irse «cosmopolitizando» nuestra metrópoli, van desapareciendo las viejas costumbres
seculares que la apatía misma -de
nuestro pueblo perpetuaba y santificaba, hasta el extraño limite de
que se juzgaba un réprobo, un excomulgado, al que se atrevía á protestar, así fuera en voz muy baja,
contra esas repetidas fiestas semireligiosas, semiorgiásticas, en las
que transcurría la vida entera del
pueblo.
.
Queda sohi.mente la tradición del
baño. Ya que es la fiesta del B,.autista., se bañarán los que rara ocasión lo hacen. Pero las «guerras
de San Juan Bautista&gt; han desaparecido, no siendo compatibles tales
excesos con la presencia de la policía y la existencia de la luz eléctrica.
Quede, en buena hora, la alegría
infantil que busca ávidamente los
kepis multicolores para lucirlos
unas cuantas horas, después de haberlos envidiado y deseado meses
enteros. ¡Al fin la existencia toda
es así, y en el fondo to~os somos
niños que esperamos ans10samente
el advenimiento de un día en el que
se nos permita disfraz_arnos, no de
militares, sino de felices, cuando
bien sabemos que este día no ha de
llegar. nunca!

P

l
1

1

i

'

Y se explica todo: pasma la fácil
comprensión que se encuentra al
presenciar las pruebas de explosivos en las cuales tanto empeño ha
puesto la corporación militar de
nuestro país. Las vastas construcciones, sólidas, que parecen destinadas á permanecer erectas por espacio de siglos; los puentes, que
soportan el paso de la artillería de
batalla; Jas líneas telegráficas, todo lo que es la obra del hombre, de
su ingenio y de su trabajo, se reduce á polvo bajo la enérg ica potencia del explosivo; de una mezcla de
substancias inofensivas, útiles quizá, que el hombre mismo ha sabido
encontrar, ·guiado en sus investigaciones por algún Mefistófeles sombrío que ríe, ríe silenciosamente,
mientras el químico hace en sus retortas la mezcla detonante.

** *

No; los públicos, especialmente
aquellos que están formados por
personas que buscan sólo el placer
y que lo obtienen en cualquier forma, son los más fáciles de contentar. Cierto que en la sala donde se
haga música de cámara solamente
el virtuoso triunfará; pero; aún en
esas circunstancias, triunfarán los
artistas nacionales y los extranjeros, si de ambas nacionalidades
los hay de talento, y serán vencidos, unos y otros, si nacionales ó
extranjeros carecen del sentido artístico necesario, para ejecutar
dignamente la música alta y noble.
Pero el público que de ordinario
va á la tanda, es un buen público
que procura divertirse al menor
costo posible y que, sí no se le divier~, recuerda que es el púhlico,
que es el «monstruo», y grita y se
enfurece y encuentra en ello la divers-ión, el inocente placer que en
otra forma no ha conseguido. Pero
dondequiera que se halle siquiera
una débil manifestación de talento
el público se sentirá invenciblemen~
te atraído. Lo prueba el centenario
de «Chin-Cbun-Chan».

Se ha celebrado el centenario de
una piecesilla mexicana: «ChinChun-Chan&gt;. Es un hecho que, si
bien es cierto que no es el primero,
es, sin embargo, muy digno dellamar la atención, por la circunstancia de ser ésta una de las pocas
zarzuelas, la única mexicana, que
alcanza Jas cien representaciones
***
La Mariani sigue triunfando en
en el espacio de unos cuantos meArbeu. Ha abierto la Empresa un
ses.
Debe interpretarse el hecho como nuevo abono, en el que ofrece cierun estímulo y como un premio. tas novedades dignas de la atención
Cierto que«Chin-Cbun-Cban&gt; abun- de los «babitue~». Aunque la verda en lugares comunes y en «calem- dad es que la Mariaoi, por sí sola,
bourgs&gt; de mal gusto; pero hay que por el prestigio inmenso de su tatomar en cuP.nta el hecho de que las lento, envuelve y domina la sala.
demás piezas de su género estén Poco importa que llo ·e con las hetambién plagadas de imperfecciones roínas crueles de los dramaturgos
semejantes y la circunstancia de septentrionales, que ría con las
que el público muy especial que de frágiles mufiequitas parisienses ó
ordinario concurre á este género de que ame humanamente, bes~ialmenespectáculos, no aplauda sino los te, con ciertas figuras escénicas
actos en los cuales se mezclan, en alemanas; poco importa el detalle,
híbrido maridaje, las coplas, los el nombre. Ella, con su genio, lletangos, las exclamaciones atrevi- na el salón y maneja y tuerce y exprime las almas. Es éste el don midas y demás.
Es, sin embargo, un estímulo. lagroso del talento.
Los que dfoen á voz en cuello que
*
en México no prospera nada que
**
sea nacional, y muy especialmente
Por entre los densos cortinajes de
las producciones dramáticas, no nubes iracl.Jndas, la mañana ha son-·
podrán sostenerse en lo sucesivo en reído al Valle, todo poseído por un
su opinión. «La Cuarta Plana&gt;, pri- espasmo de primavera. La tierra,
mero, y hoy q.Chin-Chun-Chan&gt;, humedecida, como bañada por un
· han alcanzado más de cien repre- copioso sudor de esfuerzo, prepara
sentaciones consecutivas. ¿Qué me- lentamente la germinación de la sejor demostración de que, siempre milla.
Por la tarde, cuando tramonta el
que se haga algo siquiera aceptable,
el público lo aceptará, así sea me- sol como un gran príncipe oriental,
xicano, español ó de cualquiera todo cubierto por oro y gloria, tiembla en el seno _de: lo~ lejanos bosotra nacionalidadr

'··

....,
. . .,_.t:,;.~,~
;;· _;,; . .'.f'F~~

t&gt;• ·. ,

~~

~ ·. ~

~RUPO DE OFICIALES QUli; DIRIGIERON LA
1 CONSTRUCCIÓN DE LAS OBRAS VOLADAS EN SAN LÁZARO.

atención anunció la, llegada del Primer Magistrado y del Señor Ministro de Guerra y
Ma.'r ina, quienes fueron recibidos con los honores de ordenanza por los Sres. Generales
Eugenio Rascón, ComandantP. Militar de la
Plaza· Ignacio Salamanca, Jefe del Departaroe'nt¿ de Artillería; Coronel Enrique Mondr~gón, Director _de la Esc1:ela: de Tiro, y
va~ios jefe¡:¡ y oficiales del E¡ército.
Inmediatamente el Sr. Gral. Díaz y las
pei;sonas que lo acompañaban, pasaron al
campo de tiro para inspeccionar las obras
qué debían ser destruidas. Pasada la visita,
el Sr. Gral. Díaz pa~ó á uno de los departame:Otos ele la Escuela, &lt;londe los oficiales
Montel", Figueras, del Valle, Dufoo, Ruiz
Olloqui y Alvarez, smtentaron un corto y
lucido examen sobre el uso de los explosivo~ en la guerra.
.Los citados oficiales prepararon, en presencía de los visitantes, vados petardos, demostrando gran habilidad en la operación.
Al terminar este acto, la comitiva oficial
se trasladó al campo de las experiencias,
dándose orden par.11. que desfilase una brigada sobre el puente, á fin &lt;le probar la resistencia de éste.
Momentos después, al t.oque de atención

'

.

E[, SR. GENERAL DÍAZ PRESE~CIAND::&gt; Li\ VOLADURA DEL PUENTE.

y fuego, fué volada la línea telegráfica y á
continuación la vía férrea y el muro.
Los ejercicios de tiro de precisión con carabinas Maüsser, ejecutados por oficiales
alumnos de la Escuela, y el de cañón, dirigido por el Teniente Coropel Eguía Lis y que
figuraban en el programa, tuvieron un resultado sorprendente.
El acto más sensacional y el que más llamó la atención del público, fné la voladura
del puente.
Medía éste noventa metros de longitud,
pudiendo soportar un peso de setenta toneladas. l:'ara volar'o se emplearon · doce cargas de explosivos, conteniendo cada una mil
quinientos gramos de pólvora picrata&lt;la de
nitrato de v9tasio y ciento Fesenla kilos de
pólvora. Dirigió la construcción y voladura
del puente el Capitán Guillermo Ruhio.
A las'doce y media del día se retiró el Señor Presidente, felicitando antei; á los jefes y
oficiales que tomaron· parte en las importantísimas experiencias á que nos hemos referido.

*

Entre los concurrentes se encontraban los
Sres. Gral. García Vélez, Ministro de Cuba;
el Ministro Alemán Barón Wangenheim, y
el Attaché Militar Alemán Lommerhof, aFÍ
como numerosos jefes y oficiales de la guarnición.

PILTRACION
Página de álbum.

Que á las dulces Gracias la áurea lira loeQue el amable Horacio brinde un canto á Cbl¿e.
_ Que á 1'.{argot ó á Clelia dé un ronde! Baoville;
Eso es Justo y bello; que esa ley nos rija!
Eso lisonjea. y eso regocija
A la reina Venus y á su paje Abril.
El ilustre cisne, cual labrado en nieve,
Con el cuello en arco, bajo el aire leve,
Boga sobre el terso lago especular;
Y aunque no la dice, va ritmando un aria
Para la entreabierta rosa solitaria
Que abre el fresco cáliz á la luz lunar.
¡Albas Margari tas! ¡Rosas escarlatas!
;,No guarnáis recuerdos de las serenatas
En que un tierno pájaro os habló de amor?
¿Conocé is la gama breve y argentina
.~n que enamorado, su canción divina
Con su mandolina trina el ruiseñor?
_ Es.a.!'.tres estrofas, deliciosa amiga,
Son un corto prólogo para que te diga
Q"e tus ojos llenos de lu1. sideral,
Y tus labios, rimas ricas de corales,
Merecen l a ofrenda de los madrigales
Floridos de líricas rosas de cristal.
De tu ardiente gr acia los elogios rimo:
De un rosal galante la fragancia exprimo,
Para ungir 1a alfombra donde estén tus pies;
Yo saludo el lindo triunfo de las damas,
Y en mis versos siento renacer las llamas
Que eran luz del tiempo del Reysol francés.

Ruhén CJJa.rio.

PRUEBAS DE RESISTENCIA DEL PUENTE -DESFILE DE LA CABALLERÍA,

�EL MUNDO ILUSTRADO

Política General

EL MUNDO ILUSTRADO

.

Los horrores de la gaerra. Ideales Imposibles de paz. Las enfermedades de la humanidad, Los periodos de la historia._ La guerra actual, Gran actividad
en la campaña por mar y tierra. La batalla de Vafangow. Gran descalabro de los rusos, El triunfo de la artillería.
El sitio de Pnerto Arturo, La escaadra de Vladlvostock,

y conservar los mercados para la venta de la
sobreproducción, que acompaña ese período de
la humana actividad. Triste y desconsolador
es el hecho, pero ahí está sancionado por la
historia, ahí queda escrito con sangre en los
anales de la remota antigüedad, en las crónicas de los tiempos medioevales, en los fastos
de las épocas modernas; triste y desconsolador para las aspiraciones del filósofo y los ensueños del poeta; pero ahí brota por entre las
visiones dantescas de los tiempos que fueron,
desde los Rahmesidas y los Aqueménidf;'s, siguiendo con los descendientes de Rhea Silvia,
hasta las inmigraciones de los clanes del Norte; desde las predicaciones del Islam. al choque de los alfanjes arábigos, basta las reacciones del Occidente á favor de la idea cristia-

CONTRASTES DE LA GUERRA.-LOS QUE LLEGAN Á MUCKDEN PROCEDENTES DE MOSCOW Y LOS QUE LLEGAN PROCEDENTES DE PUERTO ARTURO,
LA E'WUADRA RUSA DEL B ALTICO.-IZANDO UN CA~ÓN Á BORDO DEL ACORAZADO &lt;NEVA&gt;.

lo que quieran los filántropos y los
pensadores, y ror más que se acaricie co·
mo un hermoso ideal la desaparición de la
guerra entre los grupos humanos, la terrible
lucha seguirá por mucho tiempo, y quizá i ay I
perpetuamente, mientras la humanidad palpite
sobre el planeta, con sus necesidades no saciadas y sus ambiciones no satisfechas.
En medio de las encontradas aspiraciones de
pueblos y de razas, ante los intereses opuestos
de gentes y naciones, y con las tendencias contrarias de las diferentes agrupaciones huma•
nas de uno y otro hemisferio, son vanas hasta
IGAN

D

hoy las labores emprendidas por las asociaciones de la paz, son infructuosas las asambleas
internacionales convocadas por los hombres
de buena voluntad para hacerla reinar sobre
la tierra.
En el período de conquista se dice que la
guerra es una necesidad, lo es en la época de
la defensa para as~gurar las conquistas alcanzadas, y se impon~ nuevamente, cuando en pleno trabajo de la etapa industrial, precisa á
los pueblos prevalecer sobre sus rivales y vecinos, á fin de vencer en la tremenda lucha de
los intereses económicos, procurando adquirir

(1

EL GENERAL STAKELBERG, JEFE DE LAS
FUERZAS RUSAS EN LA BATALLA
DE V AFANGOW.

•

na para rescatar el sepulcro de Jesús; desde
las competeocias para erigir las modernas nacionalidades, hasta las luchas para derribar
el antiguo régimen ó para establecer el predominio á que aspiran las sociedades nuevas,
constituidas bajo un régimen industrial más ó
menos perfecto.
Por todas partes sólo se ve el resplandor del
incendio, el horror de la matanza, la muerte
despiadada, paseando su descarnada !¡ilueta
entre las ruinas y la desolación.
y si era de lamentarse esa perpetua lucha en
las épocas llamadas bárbaras, ¿qué diremos
de nuestra edad culta, qué diremos de nuestros
tiempos de maravillosos adelantos, en que la
ciencia y la industria contribuyen de modo eficaz al arte de la destrucción con todos sus elementos'? Es que hoy como ayer la humanidad
sufre esos estados morbosos y se agita en fieras
convulsiones; y allá van }as nubes negras de
las tormentas internacionales, descargando su
lluvia de fuego sob1·e pueblos y naciones, sembrando el miedo y el espanto en las almas, y
cuando la guerra no estalla, yérguese con su
peso abrumador la inmensa mole de la paz armada tan cara á los pueblos que trabajan, co•
mo costosa á los Estados que la soportan.
¡Y qué dura, qué Cl'uel la n:io_d~rna gu~rra,
con sus odios de raza., sus pre1mc10s nac1ona.les sus tendencias de destrucción y sus combates despiadados! ¡Qué sa:igrienta la brega
en estos días, qué roja. la visión de la campaña
de Manchul'ia, envuelta en llamas de incendio
y circuida de siniestros resplandores!

***

Bien creíamos que las noticias de última hora, que apuntábamos en nuestra crónica ante·

--....:..;,,

-~

rior, eran de confirmarse ó de rectificarse con
nuevos datos. Así ha.
· sido en -:,fecto, y de informaciones posteriores resulta la nota negra
que nos ha inspirado
los anteriores conceptos.
En la natural precipitación con que llegan
1as primeras noticias
delos grandAs hechos
de armas, en la presente
reñida campaña entre
rusos y japoneses, ni se
definen bien los lugares ni se señalan oon
claridad los resultados;
pasan los días, y el laconi~mo primitivo se
hace abundante en nuevos informes, ..iort ígense los primeros datos y
al fin surge la verdad
con todas sus dolorosas desnudeces.
Hablábase de una batalla en Vafangow y de
un combate en Fuchú;
los dos han sido uno .
solo, en que los rusos,
después- de resistir por
dos días en fuertas posiciones al empµje del
enemigo, han tenido al
fin que ceder ante la
abrumadora artillería

~

""'-~.......
1 ~
~

EJECUCIÓN DE DOS ESPÍAS JAPONESES POR LOS RUSOS,

EL GENERAL KUROKI, JEFE DEL PRIMER CUERPO DE EJÉRCITO
QUE OPERA EN MANCHURIA CONTRA LO.S RUSOS,

EL GENERAL KOROPATKINE, JEli'E DE LAS FUERZAS MOSCOVITAS
EN MANCHURIA, Y SU ESTADO MAYOR.

INFANTERÍA JAPONESA J..ISTA PARA MARCHAR AL.C~MPO
DE LA GUERRA.
'
' '

japonesa, que con doscientas bocas de fuego
de e:ran calibre han barrido el campo de batalla, destrozando las
huestes moscovitas que
hubieron de retirarse,
no sin haber intentado,
aunque en vano, un movimiento envolvente sobre el ala derecha del
contrario, movimiento
que comenzó con éxito,
pero iniciado un giro
de flanco sobre la derecha rusa, prevalecieron
la.s tropa.s del Mikado,

y las fuerzas que mandaba el general Stakelberg emprendieron la retirada en orden, según
los partes rusos; en pr ,cipitada fuga, según informes del g-eneral Okú, que fué el héroe de la
sangrienta jornada.
A medida que los días pasan y que llegan
mayores d11talles sobre la batalla de Vafangow, 6 de Talitsú, como la apellidan los partes niponeses, vese con mayor siniestra claridad la magnitud del desastre sufrido por las
armas rusas. Hay quien calcula en diez mil
hombres las pérdidas del general Stakelberg,
·entre muertos, heridos y prisioneros; aunque
la cifra parezca exagerada, siempre demuestra.
por modo elocuente que se ha peleado con brí0
y tenacidad por ambas partes, que se han he
cho prodigi&lt;,s de arrojo y de valor en uno ·y

�EL MUNDO ILUSTRADO
otro ejército, y que á la estrategia del uno ha
contestado la cietJcia del otro, á la táctica impulsiva del japonés, ha dado respuesta la fría
serenidad del ruso, venciendo al fin la poderosa artillería eficazmente manejada por los soldados japoneses, la cual decictió aquella lucha
de tres días, y en la que casi se equilibraron
las fuerzas de las otras armas.

***

Y pensar que aunque de importancia, este
combate no ha sido decisivo, pensar que aún
quedan intactas la mayor parte de las fuerzas
de que dispone el General Kuropatkin en los
a lrededores de Liaoyang, que rechazadas las
tropas que marchaban a l parecer en socorro de
Puerto Arturo, los movimientos de avance hacia el Norte emprendidos por los japoneses,
tienilen á concentrar los cuerpos que mandan
los Gener ales Kuroki y Okú, para dar un golpe
más eficaz al enemigo, probablemente en un
punto situado entre Siuyec y Liao,vang, donde
tal vez antes de muchos días se lib r ará un terrible encuentro, en el que, ó recobran l as armas moscovitas su quebrantado prestigio, ó
r eciben de los formidables elementos concentrados en manos de los jefes nipooeses un espantoso descalabro que habrá de tener inmensa
resonancia en el porvenir de la caiflpafia.
Continuamente se reciben noticias, al parecer contradictori as, de movimientos de avance

&lt;'i t MUNDO iLUSTRÁDQ

· fos hayan de influir d·e algún modo en retardar
las operaciones del s itio.
Por lo demás, es casi seguro que l a entrada
á la bahía del puerto r uso, está en gran parte
libre de los obstáculos sembrados por los brulotes del Almirante Togo; y si es cierto, como
parece, que todos ó la mayor parte de los buques rusos averiados en los primeros bombardeos, han sido reparados y a, no será de extrafiarse que la escuadra intente operaciones ofensivas ó procure aventurarse en un combate
fuera de las fortificaciones con objeto de unirse
&amp;. la escuadrilla de Vladivostock, en tanto se
acerca el ti&lt;'mpo en que l a flota del Báltico
marche á su destino á equilibrar y aun superar
los elementos navales en que hasta aquí han
preponderado los japoneses.
Entre tanto, l as ha zafias de la división naval
de Vladivostock, que con escasa fuerza desafió
en los mares orientales las flotas enemigas, ha
causado asombro á los mismos japoneses. quienes en su orgullo llegan á decir que el Vicealmirante Kamimura, encargado de perseguirla,
debía retirarse del servicio ó suicidarse, ante
los triunfos más ó menos pasajeros de la llamada «escuadra invisible~ que regresó sin
novedad al puerto de su origen. Esperemos,
como tantas veces ha dicho el Estado Mayor
General de San Petersburgo .
22 de junio de 1904.

z. z. z.

EL GENERAL OKÚ, VENCEDOR DE LOS RUSOS
EN LA BATALLA DE VAl"ANGOW.

~~

ot&gt;

II
Como sobre de rasos llameantes
Viste manto imperial , la soberana,
Como sobre de perlas y zafiros
Cifie á su frente la corona sacra,Maoto y diadema
Mi noble patria,Sobr e los otros pueblos de su estirpe,
Abrigo y fuerza y majestad, derrama!

~
H

LA . ·

III
Cual persigue la luz y el aire puro
La miser able y~rba subterránea,
Como buscan las aves en la noche
L a protección de Dios b ajo las ramas,
- Pulmón sin aire, - .. Gleba postrada,Así iil hombre dolor ae precipita,
De mi bandera azul bajo las alas!

IV
Allí van adhiriéndose en el tiempo,
Partícula y partícula, las razas!
Allf van congregándose á s u sombra
Al toque de clarín de la esperanza!
Allí se forjan
E n esa fragua,
Los decisivos moldes de l a vida,
La postrimer evolución humanal
Buenos Aires.
ALMAFUERTE.

•

MARGINAL

UN PRÍ NCIPE REAL JAPONÉS, TOMANDO EL RANCHO EN UNIÓN' DE LA MARINERÍA
Á BORDO DE UN CRUCERO.
y retroceso, de repetidas escaramuzas, de comunes pequeño s encuentros entre las avanzadas enemigas; causa vértigo seguir paso á paso
todos esos movimientos. La expectación es ge•
neral · estamos en vísperas de un g r an combate,
ante el cual, hasta el sitio de Puerto Arturo pierde en cierto modo. el interés que naturalmente
despierta por l a importancia de la plaza asediada.
Dícese que el ataque formal contra esta plaza
corresponde ni al cuerpo de ejército de Okú
ni al de Kuroki, sino que otro que se prepara
á desembarcar al mando del General Nogi tendrá á su cargo ardua y difícil de rendir el
baluarte de Rusia en el Extremo Oriente. No
ha de ser b r eve, pues hay allí acumulados elementos que la hacen poco menos que inexpugnable y los que tienen en sus tradiciones de
glori¡ ia r esistencia legendaria de Sebastopol,
sabrán vender muy car as sus vidas y oponer
la he1•oica tenacidad que les enseñaron sus pad res en las ásperas quebr adas del v iejo Quersoneso.
Creemos que todavía. hao de tardar l as operaciones formales contra Puerto Arturo, pues
por más que se diga, no han de h aber sido pequeños los quebrantos sufridos por las tropas
japonesas en l.os recientes .combates en que,
aunque victoriosas, han temdo que vencer fuerzas que saben luchar con grao brío y resistirá
Jos rudos empujes del contrario hasta el último
momento ' y cuando ya se ven reducidas y diezmadas e¿ sus unidades t ácticas y en sus elementos ofensivos.
Sangrientas como han sido las batall as de
•Nashan y d e V afangow, han de h~ber costado
gran número de hombres á los mismos ve1;1~edores, y si á esto se a g reg~ la frnctu?sa Jira
emprendida por la escuadrilla de VI ad1vostock
en aguas del m~r del Japón, en donde ~udo
echará pique cinco trasportes con buen numero de tropas de desembarque, que hacía n rumbo á la península de Liaotung, á p~sar de. la
v ig ilancia de los cruceros del M1kado, l;nen
puede ser que estos apci.dentes y aquellos trrnn-

no

SINTETICA
I
Como en la tez cobriza del desierto
R iel a su veste fúlgida Diana,
Como en el pecho enjuto de l a virgen
Relieves inefables se levantao,Luz que- desciende,
Vida que salta,Se proyectó, se desdobló, se impuso
La tierra de Colón, sobre las aguas!

Fué allí; junto de aquel confesionario,
·tus manos, niña, con que al lirio enojas,
apretaban las cuentas del rosario
como en una e-xplosión d~ tus congc,jas.
Lo vi; con movimiento in voluntario
repasaste, sin ver, bojas y hojas,
en el v iejo y monjil devocionario
de las ai·caicas iniciales rojas.
Y mientr as con u nción el padre Cura,
cantaba un himno de filial blancura,
y el órgano gemía cadencioso;
her ida tú por tu!; ocultos males,
llorabas sobre el Jib1o m'isterioso
de las rojas y arcaicas inici ales
ALBERTO HERRERA.

~ ~ ~ " ' 2 · " ' 2·"'2·~ § ~ ~
•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•¿;;,"•Z7•Z7~'-::,,.-'-S·"'S·"'S•'S;S•'S;S•'S;S•---:::,.•~ ·

: 1', .
[ Ouadro de N armán Wükinso,n.J

'

i

.

\ '

•

Ideas y Paradojas

n

o sólo digo que la ig norancia

es la condición necesaria de ;a felicidad,. sino.aun.la
condición necesaria de la existencia misma. Si todo lo supié ramos, no podríamos soportar la vida tan sólo una hora; . Y s_on los
sentimientos que nacen de una apariencia y se
nutren de ilusiones, los que nos la hacen dulce ó á lo menos, sopor table.
S i 'un hombre poseyera (como Dios posee) l a
verdad, la verdad única, y la dejase ese hombre caer de sus m anos, en el acto quedaría el
mundo reducido á la nada y disip adase en un
instante 1 como sombra , el universo todo. La
verdad divina, semejante á un juicio final, lo
reduciría á cenizas.

** *

Cuandc- se dice que la .vida es bu1;na, y cuan•
do por el contrario, se dice que l a v ida es mala,
de~imos una cosa que no tiene sentido. Débese
decir que es á un mismo tiempo buena y mala;
porque es por ella, y sólo por ell,ll,, por lo que
nos damos una idea de lo malo .y d;e lo bueno.
La verdad es que la vida es d eliciosa , horrible,
encantadora, espantosa, dulce, amarga, en fin,
que es todo. Se nos h a~e la verdad , como en el
arlequín del buen F loriá o: la ve el uno colorada, el otro l a ve a zul ; y no obstante, todos la ven como es, puesto que es l_!J, verda!1
a zul y colorada, y de todos los colores. Motivo es éste más que poderoso para qu~ ~odas.
nos pusiéramos d e acuerdo y se r.econciharan
los filósofos, que en tre sí se desmienten Y destrozan. Mas, somos de tal mane~a fo r ma?os,
que quer emos obligar á ~os dema s á sentir .Y
pensar corno n~sotrqs; m podemos consentir
que nuestro vecrno esté contento, cuando nosotros estamos tristes.
Me he encontrado en muchos s abios, el candor de los pequeñuelos inocentes; y vem~s todos los días á ig nora ntes que se creen el eJe del
mundo. ¡ Ah ! Cada uno de nosotros se considera el centro del Uni verso; y . tanto es ést a la
ilusión común, que ni el barrendero de calles
está exento de ell a. Y viéoele esta excusable
ilusión de los ojos, que, al ver á su r ededor
completamente redonda la b,óveda celeste, colócanlo-con tod a evidenci(l(-en el centro exacto del cielo y de la tierra../ Quizá este er ror se
modifica un poco en el qúe mucho ha meditado;
pero la humildad, que es muy rara entre los
sabios, lo es mucho má s entre la gente ignar a .

,

***

Cuanto más pienso en la vida humana , más
creo que debemos darle por juecE!S y testig os,
la Ironía y la Pied ad, tal así como los egipcios
invocaban para sus muertos á la di9sa !sis y á
la diosa Nephtys. La. Ironía y la P iedad son dos
magníficas co nsejeras. SonriPndo, nos hace la
una amable la vida; la otra, llorando, nos l a
hace sagrada. Y por bien entendido téngase
que la Ironía que invoco, no es cruel, Y, por
lo tanto, ni critica l a belleza, ni r idiculiza el
amor. Dulce es y benévola; su sonrisa desarma la cólera, y ella nos ensefia á , reírnos de
los malvados y de los necios, que acaso po dríamos, sin su intervención, tener la debilidad de odiar.
Asir nos á el\a, como á tabla que nos salva,
es de imperiosa ley.
Por poco que hayamos tratado á los -sabios,
pr onto podremos dar nos c•ienta de que son los
hombres menos 0uriosos del mundo. Halláb.i.me, hace ya algunos años, en una ciudad de Europa, cuyo nombre callaré ; y acompañ ado de
uno de,los directores de los museos de historia
natural , visit aba la sección ó departamento de
los zoólit os, que con la mayor bondad me describía. Mucho me dijo, y mucho más me iostrn yó, acerca de los terrenos plisceoos. Su
disertación fué interesante, animada, muy competente, hast a ahí ; p ero cuando nos encontramos ante los primeros vestigios del bombr&lt;',
volvió el rostr o á otr o lado, y r espond ió á mis
preguntas diciéndome: que eso no estaba en sus
muestrarios. Comprendí mi indiscreción ; po r que claro est á que no debe pregunt ársela jamás
á un sabio pur los secretos del U niverso que
no tenga allí, á la ma no entre el muest rario.
L o demás no le interesa.

** *

El encanto que seduce más l as almas, es el
encanto del misterio. No ha,v belleza donde no
hay velo; y lo que más preferimos, es, á las
veces, lo desconocido. Fuera intolerable l a
ex istencia si jamás soñáramos; porque lo me jor que la vida tiene, e s la idea que ella nos
da, de no sé qué, que no hay en ella. Diremos,
finalmente, que lo real nos sirve para construir
- que mal que bien- un poco de ideal y que en
esto consiste, acaso, su más grande utilidad.
ANATOLE FRANCE.
( De la Academia Franie~á.)

o

'

~ i.: \

\
1

** *

J,A VOLAD~ RA DEL &lt;PETROPAVLOVSK&gt;, SEGÚ,N UN TESTIGO PRESENCIAL.

(Fots. V~ eto.)

TEMP?RADA/' perJ6dico que. se pub.l ica :i,c t ualménte en la pinto. , resca ciudad de T lalpam, baJo la d1rE:CC10'n de algunos jóvenes
abno un concurso de belleza entre las señoritas que allí residen ofrecien:
do, . como premio. ~ la vencedora, un lujoso álbum enriqu~cido con
delicadas co~pos1c1ones de nuestros tnf'jores literatos.
'
Hecho el computo, el resultado fué favor a?~e á ]~ señorita Luz E¡agaceta, que obtuvo 2,466 votos contra 2, 234 emitidos a favor de la señorita
Dolores Lascur~in.- En_ las listas .del escrutinio figuraron los nombres de
otras bellas y d1stmgmdas señoritas con menor número de votos.
La señorita Saga ceta, curo retr~t o publica hoy con gQsto EL Mm.'Do
lLusTI:ADO, es una de las mas preciadas galas de la sociedad de Tlálpam,
y el triunfo que acaba. de 0btencr en el certamen es el más justo homenaje á su hermosur a.
'
•
1
Entre las fa~ilias qu~ veranean en la risueña. población, hasidolmuy
( celeBrado el éxito obtemdo p or los ~-~ ganizador es del concur~~· \ . \

LOS CAMELLOS

,..

•

i ~ (".

"·

Lo triste es as[........ .
Peter Alte,inberg.
p os lángu.idos camellos, de·elásticas services,
d - verdes 010s claros y piel sedosa y rubia
los cuellcs recogidos, hmchadas las naricés,
á gra ndes pasos miden un arenal de Nubia.
Al~ar '?n la cabeza para orientarse, y luego
el SO!}Ohen~ avance de sus vello..sas piern as
-baJo el ~OJIZ'? dombo de aquel cenit de fuegopararon s.ilenc10sos al pie de las cisternas.........
Un lust~o apenas cargan bajo el azul m agnifico
y ya sus OJOS quem a la fiebr e del tormen to:
tal vez leyeron, sabios, borroso jeroglifico
perdido entre las rtlinas de infa usto monumen to.
yagando taciturnos por la dormida alfombra
cuando cier ra los ojos el m oribundo dia
'
bajo la virge11 n egra que los llevó en la sombra
copiaron el desfile de la Melancolia.........
'
Son hijos del Desierto: prestóles la palmera
u n largo cuello móvil que sus vaivenes finge
y en SUS •marchitos ojos que esculpe la Quimera
sopló cansancio eterno la boca del Esfinge!
Dijeron las Pimmides que el viejo sol r escalda:
~Amamos la fatiga con inquietud secreta...........
Yvieron desde entonces correr sobre un a espalda
tallada en.carne viva, su tria ngular silueta.
Lo.s átomos de o~o que el tor bellino espárce
quuu_eron en sus giros ser grácil vestidura
Y.u~1dos en c~llares por invisible engarcé
VL•tieron del ¡1boso la escuá lida figura.
Todo _e l fastidio. toda la fiebre, toda el hambre,
la sed sm agua, el yermo sin he mbras, los despojos
de caravitn«s...... huesos en blanqulsimo enjambre
todo en el cerco bulle de sus dolientes ojos.
'
.Ni las sutiles mirras, ni las leonadas pieles,
m las volubles palmas que riegan sombra amiga
ni eJ ruido son,,roso de claros cw:cabelf's

'

alegran las miradas al rey de la fatiga;
¡bebed dolor en ellas, flautistas de Bizancio
que amáis pulir el dáctilo al son de las cadeu~s
sólo esos ojos pueden d eciros el cansancio
'
de un mundo que agoniza sin sangre eutre las venas!
¡Oh a r tistas! ¡oh camellos de la lla11ura vasta
que vai• llevand o á cuestas el sacro Monolito! '
¡Tristes de fü,finge! ¡novios de la palmera casta!
¡sólo calmáis vosotros la sed de Jo infinito!
¿Qné pued en los ceñudo.•? ¿Qué logran las melenas
de las zarpadas t ri bus cuando la sed oprime?
sólo él poeta es lago sobre e.•te mar de arenas
sóló su arteria rota la huma nidad redime. '
Se pierde ya á lo lejos la errante caravanl\
dej ándome-camello que cabalgó el Excidio......¡cómo buscar sus huellas al sol de la mañana
entre las ondas grifes de lóbrego fastidio!
'
¡No! buscaré dos ojos que he visto, fuente pura
hoy á m i labio exhausta, y aguardaré paciente
hasta que suelta en hilos de mistica dulzura,
refresque las entrañas del Urico doliente;
y si á mi lado cr uza la sorda m uchedumbre
mientras el vago fondo de sus pupilas miro, '
dirá que vió un camello con honda pesadumbre,
mirando silencioso dos fuentes de zafiro .........

0'uiU&amp;rrnQ· Talencia.

�'

EL MUNDO ILUSTRADO

..

EL MUNDO ILUSTRADO

\;_~~~,~~@:~~ijQ~~'
. ., ,

-·41111l!!!Z

~rupo·dez44
1

taijo~~é~~dad

1
2
3
4

5
6
7

8
9
10
11
12
13

~

Jtta,. C1·is6st01,w Bonilla,
Ma1·ía Lu·isa lllillán. ·
J,1dio César Man-tinez.
.Ma.u1·0 Banulfo Ortega.
Eloy Urroz y Elmm·.
José María Gm•ibay.
Bafael U1'Ías González,
Evotlio Sánchez,
Berta Kitc1m"1',
Yi1•ginia Tot'1·ea.
..4iwora González,
Maria de Jesús Flo1·es.
Cecilia Ga•·cía de la Cadena.

Concurso de Niños.
Grupo de O á 2 años de edad.

�íEL MUNDO· ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL NIDO
LAZOLETA de un camino.- Hay un
trozo de piedra, grande y largo, que
sirve de banco. -Algunos árboles le
dan sombra.-Se ve á lo lejos la torre
de una iglesia.-Se va cubriendo el cielo de nubes rojizas, muy ligeras, que parecen trazar un
nimbo al sol. La tarde cae. Bulle la vida invisible, caóa vez más rumorosa. En este coro inmenso dominan los cantos de los pájaros, que
entonan ya su oración del suefio desde las ramas.
Pero los cantos y los ruido&amp; cesan; parece
que la Naturaléza ha temblado y enmudecido...
¡Extraño grupo! El que parece jefe se sienta

/
·¡¡-,. -,-

.1

(,/ ,......

'

~=~L
~ -

.,.-~·:::: ::······:.-

,

✓~
r,.,

:.:

/
'\ ,

4

í'

f',
'-'

'

/
en ~l banco; toman asiento con él varios otros.
Quedan dos en pie, y uno de ellos se descuelga
la bota de la cintura y bebe á chorro. Pasa la
bota, y todos le imitan. Después reanuda su
conversación.
Ellos ríen; pero quien los vea no reirá, 'porque su aspecto infunde terror. Están armados,
y aunque no lo estuvieran, sus rostros son duros, sus miradas codiciosas, sus ropas sucias
y sus palabras llenas de sentimientos feroces.
Desde lueito se les supone lo que son: bandidos. · Se dirigen hacia el pueblo á dar un «golpe&gt;, sin duda. ¡Ricos, temblad!
Más que bandidos, parecen soldados, según
la tranquilidad con que marchan; no sólo se
ríen, sino que uno de ellos canta y otros le hacen coro. Se pierden á lo largo de la cinta
blanca del camino, dibujándose como grandes
manchas negras sobre el fondo rojizo del horizonte. Llevan sus escopetas al hombro ó cruza.das á la espalda.
Se pierden al fin; ha pasado esa ráfaga del
terror sin dejar vapores de miedo. ¿Miedo?
Todo lo contrario. En la plazoleta reina grande bullicio desde que ellos se marcharon: se ha
improvisado una fiesta; esos bandidos han hecho felices á muchos seres; un «¡pii!» «¡piil»
continuo así lo publica.
-¡Qué buenas gentes!-dicen los pájaros,
dejándose caer desde las ramas de los árboles
y revolando hasta posarse en el banco.-¡Qué
buenas gentes! ¡Nos han dejado aquí un sin fin
de migajas! ¡Dios los haga dichosos!
El banco y, los alrededores se van cubriendo .... Allí descienden los gorriones; el jilguero de cabeza blanca, y-el de cabeza negra, el
de cabeza rayada con listas rojas y amarillas;
el pinzón, que le sigue imitando sus romanzas;
el verdecillo, vestido de pardo, blanco y aceituna; el verderón, verde y encarnado, con las
timoneras y remeras manchadas de pajizo ; el
petirrojo, que apri;i;i.de música por la flauta; la
calandria con su lindo collar negro; el hortelano viajador que lleg a del brazo de las go-

de dos ramas, sobre eso se levantará perfectalondrinas, y no se vuelve con ellas de puro
mente equilibrado el edificio. No haya miedo
gordinflón; el beca.figo, que corre y canta-y
de que se venza, ni se grietee, ni se hunda. ¡Eso
canta y coi re, -las turbas aladas del árbol
se queda para las obras de los hombres!
empolvado del camino, de las huertas que roLlega un día en que dos pájaros necesitan
dean al pueblo, de las viñas y de los cafiamacasa, porque han contraído obligaciones; enres-así los que construyen sus nidos en los
tonces la pareja feliz va buscando un árbol
saúces, á manera del verderón, como aquellos
donde retirarse á la vida privada; le escogen
que los engarzan en los cipreses, á ejemplo del
entre ciento, si los hay, ó se acomodan donde
chamaris-todos los habitantes de los zarzales,
pueden, si el país es árido. Escogen quizás el
de los espinos, de los bojes, de los laureles;
át·bol donde por primera vez se vieran, ó el
comedores de gusanos, tragadores de semillas,
zarzal en que más dulcemente platicaran. Los
devoradores de insectos, picoteadores de frupájaros humildes, como la alondra y el parditas ...... ¡ Esto es un hervidero de pájaros, un
llo, se contentan con adosar sus casas á un tem ureo de la vista, un continuo batir de alas y
rrón, en el suelo; los pájaros alocados, como
una confusión gritadora de colores!
las golondrinas, co,ocan sus escarcelas lo más
De pronto, cien gritos se unen en un solo
alto que pueden, en el alero de un tejado ó
clamor; no queda ni un solo pájaro sobre el
dentro de un portal, agregándose á la familia
banco ni en tierra. Una piedra ha caído sobre
del hombre y sujetándose á las horas de cerrar
el banco.
¿Quién ha tirado la piedra? ¿Quién ha de ser?
y abrir por la noche y la mañana ...... La cigüeña, que vuela tan alto, necesita una torre.
Un chico.
Todas las aves conocen las condiciones del teY entre los chicos del pueblo, ¿quién es el
más indicado para realizar esta hazaña? Perreno en que edifican, y si edifican sobre agua,
sus casas serán barquichuelos. Según los enerico, sin duda.
migos que tienen, así son sus precauciones:
Viene algo cansado y se sienta. Perico es un
chicuelo morenucho, delgado, de ojos muy viunos pájaros cuelgan sus nidos, como cestillos,
de las ramas; ot ros los ocultan en el hueco ce
vos y fisonomía simpática. Su traje no indica
un árbol; algunos cpsen con filamento de hieropulencia; una camisa de hilo grueso y un pantalón corto y muy usado. Se diría que Perico
bas dos grandes hojas y se hacen habitación
en estos bolsos; y unos los forman redondos,
era hijo de un pobrete...... No es así: sus paotros ovalados; éstos en figura de pila de agua
dres son los más ricos del pueblo. Tenían muchas tierras, muchas viñas, muchos olivos, y
bendita, otros como retorta de boticario. Todos quieren casa suya y no sabrían acomodarno se bebía en el lugar más vino que vino suyo;
se en la ajena. Sólo el gorrión, insaciable, hapero desde hace años han empezado á vender
ragán y batallador, suele conquistar un nido
toda su riqueza á otros ricachos de la comarca,
á picotazos..... .
·
y se dedican á prestar sobre la tierra y cose¡ Sin haber aprendido saben lo que hacen!
chas. Con el guardar mucho dinero se hicieron
Las paredes exteriores del nido son de matemuy avaros. Dejaron de reparar una soberbia
casa que se caía de vieja, y descuidaro~ á su • rías groseras; las espinas, los juncos, las pajas fuertes, el musgo recio, sirven para esta
mismo hijo. Sin embargo, le querían mucho.
primera armazón; pero luego viene el tapicero
Perico sabía lo que era y lo que debía ser y
que reviste de hierbecillas, de hilachas, de pluesto le daba ciertos aires. Se paseaba por el
mas y pelo, la bombonera: con el pico reparpueblo como un príncipe de Asturias en «cate el material, con las patas lo mulle, y con el
nuto&gt;.
Perico se sentó en el banco y miró á los árcuerpo, á fuerza de revolcarse, apretando aquí,
aflojando allá, lo alisa, lo espacia y lo conboles que habían servido de refugio á muchos
forma. Este es un trabajo lento, fatigoso ....
de los pájaros. En una rama vió d_&lt;;&gt;s quepaCuando los pájaros han concluído el nido para
recían mirarle·, como preguntándole sus intensus hijos, en verdad que lo necesitan para desciones. Sin duda que debían conocerle, porque
cao·s ar ellos.
Perico iba y venía mucho por este camino; sin
embargo, hasta hoy no había ha.bido ruptura
Desde que la pareja comienza su obra de arde hostilidades. Perico cogió una chinita y la
quitectura, ya no piensa en otra cosa. Se contiró á los pájaros .... Estos huyeron; pero se
cluyeron los vagabundeos y el decirse ternequedaron en un árbol próximo, vigilantes, cozas, y hasta el comer. Hay que echarse á romo una pareja de orden público.
bar, y la hembra es la más ladrona; va y viene
-¡Ah!-exclamó Perico-¡en ese árbol deb~
todo el día con a1go en el pico, y cuando no
de haber un nido!
encuentra, y cuando tiene que revestir la alco¡Las ganas que tenía Perico de coger.uno!
ba, se despluma ella misma lo más suave del
Porque parece mentira, Perico había matado á
pecho. En cambio, el macho se pone rendidapedradas muchos pájaros, pero nunca había . mente á su servicio. ¡Todo por la familia!cogido una nidada; y dirigióse al árbol, que
dice-y aung ue trabaja poco, no se distrae fuen .o era muy alto, subió gateando con bai¡¡tante
ra de casa, sino que está de centinela en el áragilidad ...... En efecto; allí, en el cruce de
bol, defiende los materiales reunidos, y da con
dos ramas, había un nido; lo cogió; se lo -p uso
el pico de cuando en cuando, como crítico de
entre el pecho y la camisa, y poco á poco fué
autoridad, el golpe que enmienda y que remata
descendiendo ...... Temblaba de emoci.ón y de
la obra sublime. ¡Qué encajes, qué filigranas,
alegría, .
qué primores! Cada nido es una «Alhambra&gt;
En seguida se puso_ en marcha par.a su pueoe arabescos y un rodete de trenzas; pero allí
blo ......
no entrarán ni el agua, ni el sol, ni el viento,
ni el frío. Cuando se pone la madre sobre las
Los rojos celajes del horizonte iban perdiencrías, quedan éstas como tesoro de joyero, endo su fulgor; los ruidos agradables de la tarde
tre algodones.
iban cesandó; todavía la luz permitía ver los
objetos; pero un murcié_lago que ro~6 casi la
Aquella tarde, los dos padres de familia de
cabeza de Perico anunciaba el crepusculo.
nuestro nido habian bajado al festín para llePerico se paraba de cuando en cuando; inclinaba la cabeza sobre la palma de su mano
izquierda y se reía.
A su risa contestaban unos 4:piídos&gt; lastimeros y lejanos, volando por l~s raquíticos ár.
boles del camino; por los esprnos y zarzamoras, le seguían dos pájaros. Eran los padres.
.,~
.
Cuando Perico se paraba, se paraban; cuando
él seguía, seguían; pero piaban siempre.
- ¡Calle!-dijo Perico, advirtiendo á sus
1
.-;~,... ,.
é}
..
perseguidores - ¡habrá
,· ~ / . : , ·
_,_¾ •••~~)
'
tontos! ¿A que se meten
--~.,;;..;:,.....
~-: /
_,,_..
en casa:'
¡Qué extraño es que
Perico llevase en sumano sin comprenderla
una tan grande maravi,-/ .
lla como es un nido,
,..-·-·
cuando los hombres y
-···••'
auú los sabios no la
_,...·
comprenden!
¡Cualquiera se admira de ver un hotel construido á gran costo
por muchos artistas, y
no se admira de ' ver la
casa de un. pá jaro! El
nido es un palacio chiquito, construido de limosna por el amor. El
arquitecto que le ha traz;i,do ha ¡¡ido también
albañil, carpintero, tapicero y adornista.
Todo' ello lo hace sin ·dudar un momento.
Los pájaros nacen sabien«lo matemáticas.
Empiezan á construir sus nidos por cualquier
lado, sin ar.mazón,.ni andamiaje, ni líneas.
Todp lo tienen en su cabeza: sobre la pNmera hierba seca, sobre la primera brizna
de una rama 'Ó de una corteza de árbol, sobre la primera hojilla seca, sobre la primera
hilacha de algodón que depositen en el cruce

var algo á sus hijuelos, ya bastante crecidos.
¡Cariño imprudente! Ya no tienen casa.
Perico la llevaba en la mano, é indiferente á
esta obra prodigiosa (tan admirable como el
mundo mismo), sólo mira los pajaritos. .... Y
los mira con sorpresa, con risa y luego con
repugqaneia. El-había matado muchos pájaros,
Jpero no había visto crías ·de ellos. Esperaba
·encontrarse unos pájaros bonitos, chiquitines,
-eon las plumas tan. atusadas y tan brillantes
como las de los pájaros de notoriedad ..... Y
se había encontrado con cinco pajaruchos desplumados, de enorme cabeza, cuya bocaza se
abría y cerraba automáticamente, cuyos cuerpos estaban cubiertos de pelucilla. Cinco piltrafas de carne, que temblaban de inquietud y
de frío. Le parecía aquello una nidada de sa•
pos.
.
Todas sus ilusiones y todo su placer habían
desapareci90. ¿Qué llevaba en la mano? ¿Un
hogar y algunas vidas? No: un puñado de ramillas secas, inútiles y algunos renacuajos moribundos.
.
Por distraerse, cogió una ramita y se entretuvo en metérsela;s por ·la boca, y en hurgarles
debajo de 10,d aloncillos. . ¡Qué contorsiones
·que hacían los pobres! ¡Qué feos que se pocl~!
.
Al fin, con un ademán de disgusto, arrojó
nido y páj áros al pie de un árbol del camino .
-¡Babi ¡para qué quiero llevar esto á casa!
-se elijo. Y apretó el paso.
Pero retrocedió en seguida y se colocó detrás del á rbol.
Algo que le dió miedo llegab.a; un grupo de
.sombrás ·tumultuosa!f, sombras negras que ad•
quirían proporciones fantásticas entre la_s sombras grises·del anochecer.
Los bandidos volvían.
Delante de ellos venían una mujer y un hombre. Esta mujer y este hombre se quejaban.
Los bandidos les hacÍ&lt;\n caminar de prisa, picándoles con un cuchillo.
Perico se estremeció de terror; los cabellos
se le erizaron; había reconocido á. sus padres.
-¡Dejadno·s , por Dios, dej adnos!- decía el
hombre;-no tenemos m f~s que lo que ya os hemos dado. ¡Lo lleváis todo ya! ¿Qué más queríais que tuviéramos? ¡Es la fortuna de tod·a
nuestra vida!
.
Una voz, revestida de autoridad, fría y rápida, gritó: «¡Adelante!» «¡Adelante!» .
Y todos pasaron.
Perico huyó hacia el pueblo ..... .
A la er.trada se· quedó clavado en tierra. Furiosas llamaradas brotaban de súbito ...... Su
casa ardía.
¡Y mientras los pájaros revoloteaban en ?l
camino sobre el nido deshecho y sobre sus hijuelos ex pirantes-, é l giraba en torno de su casa incendiad a y pedía socorro para sus padres
secuestrados!

Con la saiogre que vierten sus heridas,
Una cruz sobre el duro pavimento ....
ALONSO DE ERCILLA

Poeta-soldado, entre los héroes brilla,
Que reposo jamás dan á la espada,
Mientras labra la estrofa cincelada
En duro bronce y no en ligera arcilla.
El fulgor de los cielos de Castilla
Luce su noble, varonil mirada,
Y muestra, en amplia curva levant ada
Bajo el casco, la frente sin maücilla.
Canta de Arauco la indomada gente
Con notas de clarín, su voz ardiente,
Que por la audacia y el valor se inflama.
Y cuando pinta el español orgullo
Su verso, con magnífico murmullo,
¡Cual torrentes del Andes se derrama!

EL TEllIPLO DEL SOL

El templo se alza, enorme y fulgurante,
·Sobre columnas de granito y oro,
Y brilla de sus naves el tesoro
, Cual una evocación relampagueante.
El ídolo con ojos de diamante
De las vírgenes indias oye el coro,
Y el sacerdote, en el altar sonoro,
Denosita la ofrenda palpit ante.
E l Inr,a viene á formular un ruego,
Y resplandece, ba jo el sol de fuego,
Su corona de gemas y de plumas ....
El lago duerme en el sopor del día;
Y llegan, de la gran selva sombrfa,
Rugidos de jaguares y de pumas.

LOS GALEONES DEL REY

Tienden al ancho mar la altiva proa
Los galeones cargados de riqueza,
Exaltando de España la grandeza
Con las minas que el Andes atesora.
A los vientos la vela volagora,
Cruzarán con fantástica presteza
Como cisnes de pálid11, belleza,
Con rumbo á las regiones de la aurora . . ..
De oro virgen desbordan sus entrañas,
Y las gemas que esconden las montañas
O arrastra la corriente de los ríos;
Y ai mirarlas, feroz aventurero
Vistiendo c;ota de templ ado acero,
Vendrá á América en ímpetus bravíos ....

EL INCA

Atahualpa es astuto y es valiente;
Pizarro es vanidoso y altanero,
Mas ninguno, como él, blande el acero
Y alza más alto la imperiosa freo¼.
Su nombre signa, caprichosamente,
Con una cruz el áspero guerrero Pues no sabe leer-y el Inca fiero
Quiere humillar á su rival potente;
Y la palabra 4'.Dios», sobre su mano
Escrita, exhibe ál capitán bi~pano,
Sin doblegar, humilde, la rodilla;
Y viendo á su enemigo silencioso,
Fugitivo relámpago orgulloso
En la mirada de Atahualpa brilla.

ELDORADO

Opulenta ciudad de torres de oro
Que se alza en los confines del desierto,
Sueña el audaz conquistador, que ha abierto
Su alma á las embriagueces del tesoro.
Lléganle voces de lejano coro,
Ve los fantasmas de espejismo incierto,
Las blancas velas de engañoso puerto
Y la ciudad de campaniles de oro.
Y de hierro vestido, en lontananza
Se h u nde el conquistador, alucinado
Por s u traidora y f úlgida esperanza.
Y cae, sobre el desierto fatigado,
El sol, como un escudo ensangrentado,
Refulgiendo su brillo en una lanza.

FRANCISCO PIZARRO

Es el marqués de raza de titanes
Y se adivina en él al «condottiero&gt;,
Que llega, por audaz, á caballero,
Dominando impetuosos capitanes.
Mas, cuando ve c_olmados sus afanl"·S
Y á sus plantas el Inca prisionero,
Cuando ha marcado, tras de sí, reguero
Devastador que alumbran cien volcaaes,
Van á buscarle, en su palacio mismo,
De la traición las dagas homicidas
Que afila, con.el Odio, el Fanatismo;
Y traza, al perecer sin un lamento,

F ERNANFLOR.

'

)

00
DEL POEMA

LOS CONQUISTADORES
POR LEOPOLDO DIAZ
EL ~ROICO l\IENDIGO

Asomándose el Rey, dice al mendigo
De altanero mirar, de faz rugosa,
Que óstenta u_na ~ncha cicat~iz gloriosa,
De combates rnnumeros testigo:
.
-&lt;Di ¿quién eres, vasallo ó enemigo,
Tú que 'al pasar detienes la earroza
-De tu r ey? .... ¡Por Santiago! Es grave_cos a
1
Tu acción ¡pero es audaz, y soy tu amigo.»
- «Soydn hambriento, Majestad, que h a daco
Reinos á España; cuando fué soldado
Llamábase Cortés. . . &gt;
Y el orgulloso
Monarca altivo, al v·a ronil guerrero
Estréchale las manos, silencioso,
y le ciñe el Toisón de Caballero ....

~ \ .\

"-

Palacios mil de espléndida riqueza
Elévanse, y ostentan el t:&gt;soro
Que anima, con su aliento, la Belleza....

)

J~¡

NU~EZ DE BALBOA

Desde abrupto pefión, mira Balboa
Sobre el mar, que hinch a la. pujante espalda,
Desplegarse el peudón de ro¡o y gualda,
Como elocuente, g igante;,ca loa ....
Del indio no ha surcado la c anoa
La crespa superficie _de esmerald_a;
y la montaña azul tiende su falaa
Al bridón generoso de Balboa .. .
Del Pacífieo Océano en las riberas
Escúcha las canciones plañideras
De las ohs, que gimen ó que m ugen ....
y cuando el so l se oculta en Occidente,
Libre del casco de oro, alza la frente,
Mientras del bosque los jaguares rugen ....

--

LA TRAICION

•

Manco Capac, y Mama Delic Huaco,
• e blanco ·r ostro y cabellera bruna,
E ran ~ij os del Sol y de la Lu na ... .
Vienen del Norte Manco y Mama Huaco ....
Se visten con la seda del g uanaco;
Y escuchando la voz de la fortuna,
Se det ienen al pie de la La guna
Donde hoy muestra las ruinas Tiahuanaco.
Fundan, en vasto imperio, cien ciudades,
y el Cuzco, que asombrando á las edades,
Sus templos alza de granito y oro ....

EXE'OSICIÓN DE SAN LUtS MIS.SOURI.-UN Á NGULO DEL PATIO PRINOIP,A.L
. DEL PABELLÓN DE MÉXICO,
'
• •

,..

~~

(

1

•

•

~

·;

'

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Págin·a s de la Moda
pequefio; ála orilk, á corta distancia, van dos
rulás de raso, una escarola de la misma muselina y dos cintas arriba, cerrando la guarnición.
El talle va ligeramente sujeto al corpifio; el
cuello es de encajes color crema con un lazo azul pálido; la manga suelta pero ligeramente plegada y sujeta al puño con un encaje. Del mismo género, pero de color crema, es el otro traje. Muy vistosos resultan
los lunares rosa pilido que se combinan con
el fondo de la tela. Es sencillo y vaporoso,
llevando dos volantes carrujados en la falda
y otros dos formando el busto en el corpiño,
también carrujados y fileteados con listón
rosa. La manga es de encaje de Inglaterra.
'Verán tambíén las lectoraR una preciosa
blusa ( núm. 3) de cachemira blanca, alforzada, con un peto también de alforzns. Los
delanteros, el cuello y los puños van bordados con cinta de seda. La manga lleva bastante vuelo y está sujeta con alforzas en la
parte superior.
Los modelos 4, 5 y 6, espaldas del ~úmero 2 y del JO, estos dos últimos y el otro de
un traje de foula.rd violeta de gran olán circular con entredós de encaje inglés; la falda
lleva el mismo entredós de la parte del olán
á sujetar el cinturón y se usa también en el
talle; la manga es amplia sujeta con encaje
al hombro.
De paño verde seco es el traje á que se refiere el modelo número 9. La falda lleva tres
volantes de corte especial que en la costura
de cada uno de ellos luce una pasamanería
de seda· bolero guarnecido con pasamanería
y bellot~s de seda. La camisola es de seda
crema.
_
De calle son los tres trajes marcados con
los números 10, 11 y 12; la dama más exigente se encontraría perpleja para elegir efitre ellos el más bonito y elegante. De pongé
el primero de ellos, se singulariza por su
falda bastante amplia reducida á la cintura
con tablones que bajan hasta la orilla de la
falda, yendo la parte restante guarnec_ida con
tres r,equeño¡; volantes. El de enmed10 es de
piqué azul pálido; la falda lleva tres entradas figurando cenefa. La blusa e_s est!lo marcadamente americano, de espalda lisa, delantero con alforzas y cinturón de la misma
tela sujetando la blusa. De cachemira negra
á cuadritos blancos es el otro, con delantero
recto y liso; dos volantes tableados figuran
la falda· el cuello largo, de terciopelo negro,
solapa ~olteada, guarnecida con botones forrados de felpa.
Sin duda que el más costoso, difícil y lujoso de todos los trajes de calle que hemos
detallado es el de encaje inglés color salmón
con fond¿ de seda lila. El dibujo es complicado, pero de un efecto in"?1ejorable q~e imita la fina filigrana. La b1usa va suJeta al
cinturón de raso salmón con hebilla de nácar. El otro es un vestido de paño azul marino á pequeños cuadros blancos: lleva falda
con dos volantes cortos; saco inglés recto co!l
solapa volteada de felpa y pechera americana. (Números 7 y 8.)
.
La mayor parte de estos modelos lucen los
últimos estilos de sombreros, de los llamados «jardinera» los más.
.,
Avanzado como está el verano, la estacion
de los paseos campestres, de las jiras á los
alrededores; ahora que privan Chapuli_epec
y la Alameda, las damas deben_prefenr en
sus tra.jes las telas de colores débiles y de telas vaporosas. El velillo en el sombrero está
muy de moda para los paeeos por el Bos9-ue
' y el calzado blanco empieza á introduc11•
entre las señoritas elegantes.

r
.

.

._

.

.

t--

--

L

AS modas alemanas se han
impuesto ya en Francia como
en Inglaterra; en Es pafia como en
otros riaíses; las grandes modistas de Berlín, combinando discretamente las cualidades de las
modas en toda Europa, han producido los bellísimos modelos que
hoy publicamos en esta sección.
Dos trajes de paseo son los modelos 1 y 2. El primero es de muselina de lana azul
pálido con un volante de cuarenta
centímetros, guarnecido con otro más

MODELO

9.

FLIRT
A palabra que sirve de título á esta crónica
era inglesa no hace mucho tiempo: hoy es
internacional.
¿Por qué'? Muy sencillo: porque el «flirteo&gt;,
(paso al neologismo) es internacional tamb;én.
Los que se oponen tenazmeute á la introducción de voces exóticas en nuestro hermoso idioma. no aceptarán, sin vigorosas protestas, la
adopción del vocablo inglés. Dirán, y con sobrada razón, que no es necesario introducir
ese anglicismo en nuestra lengua, puesto que
en ella existe la palabra «gal a.oteo&gt;, cuyo significado es idéntico á la acción que expresa el
verbo inglés «to flirb.
· Pero á mí todo eso me tiene completamente
sin cuidado; y a unque en materia de barbarismos no soy tan bárbaramente competente como
algunos modernos vates de por allá, opino que
debemos seguil' la moda y decir: «flirteo&gt;, como
todo buen cristiano que sabe «flirtear&gt;.
En Estados Unidos ha asumido el «flirteo&gt;
proporciones alarmantes de algún tiempo á es-

L

MODELOS 1, 2 Y 3.
MODELOS 4, 5, 6, 7 Y 8,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL'. MUNDO ILUSTRADO

~in=

(*.P~o

•

MOD&amp;LOS

i

1
1,
1

ta parte. Y las mujeres (porque no á todas les
agra.da oirse llamar «sabrosonas&gt; y que les hagan un amoroso guiño, ó «goo-goo eye&gt;, como
se dice en New York), las mujeres, decía, han
llega~o á convencerse de lo peligroso que resulta el dlirter&gt; ó c:masher&gt;, que de las dos
maneras se llama en inglés al galanteador de
oficio) y han emprendido una vigorosa cruzada
contra él.
New York, en todo y por todo, es un segundo
París. Y aunque el neoyorquino nada tiene de
común con el habitante de la capital francesa,
la neoyorquina, en cambio, es una -yerdader_a
,parisiense. ~ aún me a.t:evería á. decir, y lo diría si no temiera la crítica despiadada. de algunos paisanos míos que no han estado _ni en
París ni en New York, que la neoyorqmna es
superior á la parisiense. Porque poseyendo
tanto «sprit» y eleg ...ncia como aquélla, es _mucho más hermosa, má~ culta. . ... y más «rnuJer&gt;.
Pues bien: como iha diciendo, New York es
un segundo París. En todas las ciudade~ ame·
rica.nas, lo que New York hag~ ó diga, se
aplaude con entusiasmo y su capricho se aca:ta
sin discusión. Y, naturalmente, para la~ rnu1e:
res norteamericanas no hay nada meJor m
más oportuno, ni más perfecto,. que lo que diga
ó haga la hija de New York.
En el asunto del «flirt&gt;, sin embargo, no ha
mantenido su buen nombre la ciudad imperial.
La neoyorquina, para defenderse del «m_asher»,
no ha encontrado medio más apropósito que
el alfiler de sombrero.
.
. .
.-Señora: perdone usted m1 atrevimiento;:···
pero es usted tan bella y tan inmens~ la pa~1ó_n
que me inspira .... , que no he podidq resistir
al deseo de hacérselo saber.
-¡Va.ya usted nora.mala, mal caballero!
-¡Es que yo la adoro . ... 1
-Se lo diré á mi marido.
-Moriría gustoso por usted.
.
-¡Siga su camino 6 llamo á un pohcía.l

10! ll Y 12,

-Bien, si tanto la desagrado, me retiro ....
Pero, por lo menos, me llevo este recuerdo de
TU «amor».
'
Y el «masher» trata de dar un beso .... ó dos,
á la hermosa, que con decisión y valentía se
defiende con el alfiler.
Estas escenas, muy comunes en New York,
terminan invariablemente con la precipitada
retirada del «galanteador&gt;, que muchas veces
tiene que ingresar en un hospital.
Pero precisa convenir en que las damas de
penver, Colorado, se ' han llevado la palma,
ideando una manera mucho más civilizada para castigar el «flirter&gt; profesional.
El medio de que se va.len es ingenioso por
demás.
Todas las denverianas que por su belleza se
consideran expuestas á los ataques de un 1.masher&gt;, se han unido, formando una asociación
que se conoce con el nombre de «Anti-Flirting
Club&gt;.
Los miembros de esta sociedad son muy numerosos: casi todas las damas de Den,er; y
entre las asociadas hay mujeres de todas las
clases de la sociedad.
Cuando el «galanteador» se acerca á una de
ellas&gt; es recibido con amable sonrisa y obtiene, casi siempre, una cita para dos ó tres días
después.
La cita es, generalmente, para durante las
horas de oficina, en algún conocido restaurant.
El «Anti-Flirtíng Club&gt; torna, entretanto, sus
me!lidas; y cuando el «masher&gt; está en lo más
alegre de su comida, ve, con horror fácil de
comprender, que el jefe de la casa donde trabaja, á quien ha pedido un día franco «por en·
contrarse enfermo&gt;, está allí contemplándolo
severamente, á dos pasos de él.
En algunos casos, la persona á quien el Club
acude para castigar al «masher&gt;, es su novia,
si es soltero, y si casado, su mujer.
Conque bellas lectoras mías: vosotras que,

probablemente, seréis también víctimas de los
c:'flirters», ¿por qué medios os decidís? ¿El Club
ó el alfiler?
RAFAEL P. CONTE.

➔··~

TE1\TR0S
Chin-Chun-Chan
AYER debi6 haberse efectuado en el Principal, la centésima representaci6n de la
zarzuelita «Chin-Chun-Chan», de que son autores los Sres. Rafael Medina y .José F. Eli,
zondo y el maestro D. Luis G. .Jordá.
· Es ésta, indudablemente, la única obra escrita en México que ha logrado en un período relativamente corto, llega;· al centenario, y es, también, justo es confesarlo una
de las que el público ha recibido con :nayores mue~trasdeaprobaci6n y buena voluntad.
«Cbin-Chun- Chann tiene, para agradar á
los tar_id6fi~os, nú~e~os musicales regocijados, situa_c10nes comwas que mueven á risa
y personaJes que, como ,dos de Chamacueroi, e
están bien buscados y trasladados á la esce:
na con bastante verdad. Los coros de telefonistas y polichinelas, y el Cake-Walk, son,
entre los d1 versos números de la obrita, uno~
de los más aplaudidos y más gustados por
el público.
Esta obra ha sido la segunda dada al teatro por la naciente Sociedad Mexicana de
Autores Líricos y Dramáticos.

..

•

•
L--•

'
.,

-

.

S¡J_;

-

'

~~

~

,_;, ) ~

¡,

.

...- ~~

,;,&lt;:J

�EL MUNDO ILUSTR.i..DO

Los Japoneses y su Idioma.

D

mucho tiempo antes de
estal11;tr el temeroso conflicto
que ha teñido de rojo las azules
aguas del Mar Amarillo y las incoloras (aunque no inodoeas pues
po_r l? común, las aguas de l¿s río~
asiáticos huelen, y no á rosas, merid á_ ~a perra costumbre que tienen
os ~i1os del. Sem, de arrojar á la
~orr1ente animales muertos) y las
rncoloras-repito-del «Canal Verde,::.&gt; ó rfo Yalú, como llaman á esa
v_ía fluvial las gentes que no distinguen de cvlores _dei de mucho
ante_s de que el fusil «Mossine» y
su 1·1 val el «Arisaka» cruzasen sus
razones de pólvora sin humo y de
plomo candente, ya Jos japoneses
Y los.rusos habían establecido una
especie de reciprocidad, no precis~mente comercial como la convemda e~tre Cupa y el «tío» de marras, srno reciprocidad de injurias
Y calumnias, algo así como un
«modus vivendi&gt; .... entre denues•
tos y cuchufletas.
Bárba_ros y_ semisalvajes.....:y hás ·
ta sa_lvaJes sin la atenuación del
«semi»-lbimaron los «samurais» á
los «cosacos» apenas vjeron que
éstos asomaron sus barbudas caras
en pleno mar -e.el .Tapón tras de la
estupenda conquista de '1a Siberia
comenzada el año 1580 por los in~
domables jinetes que mandaba IerESDE

P[R[GRINACION[S
AROMA, A LOURD[S
Y ATURRA
SANTA
•

'

De acuerdo con los arreglos hechos por H. Junta
encargada por los limos.
Señores Arzobispos y Obispos de la República, para
organizar una gran peregrinación á Roma, según los
deseos manifestados ·por su
Santidad el Romano Pontífice, Pío X, el

FERROCARRIL
CENTRAL
MEXICANO

1

:1

:l
i

~

1;
1

1

'1. '

(que fué la línea escogida
para hacer el viaje por st.
Louis y Nueva York), ha
arreglado que, á fines de Octubre de 1904, salgan de esta capital trenes especiales
compuestos de coches PULLMAN,
y aun cuando la Peregrinación de que se trata, es exclusivamente religiosa", se
ha decidido visitar la gran

Exposición Universal
de St. Louis Missouri

•

Las personas ir;iteresadas
pueden dirigirse á las que
subscriben.

Pbro. J. Trinidad Busurto,
Pt•ewlente de la Junta.
Pat'l'O(luia ele Reoina.
M éxico, D.J!.

W. D. Murdock,
-.J.g,mte Gene,•al d e Pasojc,·os.
F . C. Cent1•al)llex icat10, Patotti , 4
México, D. F .

mah Vassilievitch Y terminada en
nuest_ros días con la inauguración
d~l ciclópeo ferrocarril trañstiberiano.
¿Cómp no habían de indignarse
1os s~bitos del Mikado al ver que
1&lt;? primero que hicieron los moscov!tas al llegar á las orillas del Pacifico fué echar los cimientos de un
pueblo al que bautizaron con el
pomposo nombre de «Vladivostock,»_ que en lengua rusa significa
«Dommador del Mundo»?
Por su parte, los rusos que á
pesar de ser tan peludos n~ tienen
~elos en la lengua, correspondieron
las groserías de sJS nuevo¡¡; vecinos. de enfrente, llamándolos no
s~m1bárbaros, ni salvajes á secas
srno archisalvajes y requetebár~
baros.

***

Qu~ los rusos no son tan bárbaros m tao salvajes como dicen los
«k~kem?r;ios&gt;, es una verdad cu a
eviden_cia admiten todos los ho~bres que no se nutren exclusivarolente de arroz, ni se dejan crecer
a trenza.
Cuanto á que los japoneses sean
unos unos ch~~p_ancés amarillentos
que de 1a c1vihzación occidental
sólo han logrado i,¡nitar las formas
ei:cternas. • • • es justo declarar que
n_1 el más rusófilo de los galos sostiene falsedad tamaña, si ba dedic_ado algunas horas á la lectura de
hbr?s Y revistas que traten del mara':illoso progreso alcanzado en
tremta ~ños por el «Imperio del
Sol N ac1ente».
d El jaP,ooés p~sée _notables aptitues pai a las ciencias, particularmente para las matemáticas· y los
alumnos de sus liceos son, e¿ gene·
r~l Y cuen~a que de un autor trances _m_uy aungo de Rusia tomo la
notic1a-«más fuertes en álgebra
que los europeos».

***
Un pe~ueño fragmento del curioso es~udio de. la terminología científica Japonesa, hecho recientemente

et test.Rmento
del Ilmo. Sr. Arzobispo Feehan

Pº1: M. H. J offroy, demostrará
me~or que todas las consideracione~
so re asuntos generales la ran
fuerza de asimilación de aq!ena
gente, Y có0;0 ha sabido convertir
~n sub~tancia propia la ciencia é
mventiva. de la raza blanca.
'ª mayoría de los términos que
e os emplean son en sí mismos
~n: ~~finición completa del objet¿
sólii
en táanto que las nuestras
d
ª. u en algunas cualidades
_el obJeto, casi siempre secunda
r1as.
•
Además-;v en esto consiste el
may?r mérito-en . vez de calcar
servilmente sus palabras nu
en las m!e~tllas, ellos se inge~I:~
~~ra de~101r el 0bjeto con un térmiprop10, en tanto que nuestros
~!f\~fí~m6°\J. 1asi ~odos derivados
siempre, vagis. griego, son, casi
b Dar1 algunos ejemplos. La pala~ª «crne!Datógrafo,&gt; significa, se~~n ~u _etimología, «que registra el
vimiento.» Esta es, en verdad
~~t det las propiedades esencial e~
~ns rumento; pero no la única
p~e~ no sol.amente registra el mo'.
v~mieánto, smo que lo fotografía y
a, em s,. reproJuce la vista , o;
P
1 oyecc1ón luminosa
P
ba
· •
· Así pues
y vam?s mstrumentos iudicado:
res Y registradores del movim.
to que podrían, con el mismo -~:~~
tí~lo, _llamarse «cinematógraJfos»
b os Japoneses tienen una pala:
mucho más expresiva. Llaman
ese 8;Pª:ato «kwastsudó-sbasbin» .
( pronu~ciase «katsdoochach.
que _q~iere decir: dotografíam!~i
movimiento y de la vida»
~l fonóg~afo lleva u~ nombre
meJO: escogido todavía: «tchi-k on-~d1 («m) áquina de almacenar°uel

if

i°d

/ª

SODl O.l&gt;

¿Qué re! ación hay entre el
llamado «tnrpedo» y la má uinap~z
g~erra que hemos bautizad\ con e!
m1~mod nombre? En el Japón el torpe o e guerra se 11am
. .
(«truen? d~ agua») de do:d;s~f~i~
ma «smra1 tei», es decir, «torped~
ro,» y «g.vo-kei-sui-rai» (trueno d~
agua en forma de pez&gt;) 1 b
designa el torpedo Whi~:h!a~~ que

Hoce pocos dfas que se practicó
La 3:pertura del testamento d,el I1us-

tris1mo Sr. Arzobispo D. Patricio
A .. F~han en la ciudad de Chicago
lllrnois. La fortuna del dlstinguid~
)relado ascendió á cerca de.
~125,000 _oro americano; Y según el
i~ventano q111e se he publicado los
bienes que dejó fueron como sigue:
Doo pólizas de "La
Mutua,"
Compañta.
de Seguros sobre la
· Vida, de Nueva York
por $25,000 oro cau~
_una, 6 sean· · · • . $ 50,000 oro.
D1vuten&lt;los acumula.doa
sobre una. de las póliws. · · · · • • . 9,329 oro.
Otr3: póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Ban-0os. . . . . • . 37 000 oro
Entre las disposiciones del se:
fi?r. Arzobispo, en su testamento-, se
hicieron éstas:
A su hermana,· señorita Kate
Ineehan, que estuvo siempre .A&gt;n él
hasta su muerte, $40,000 oro en bo~os Y $25,000 oro en una de las póhzas de seguro; á la señoro Ana A.
Feehan, viuda del señor Doctor
E~uardo L. Feehan, hermano del
seoor Arzobispo, $25,000 oro de
otra _de las pólizas, y $5,000 oro en
ef~~t1vo; 1\ la Academia de San Patr1c10 de Chioago, de la que es preceptortl su hermaiila Ma.dre Maria
Catalina, $10,000 or¿ de la última
póliza; á la escuela "Santa Marta"
de enseñanza práctica para varones, de Feehanvllle, Illinols, que
era la Institución por la que mAs se
Interesaba el eefior Araoblspo, se
entregaron los $4,008 re&amp;u111oos de
la tUt4ma póllsa.

PLACE

~

Lo que llamamos casualidad no
es más que la ignorancia de las
causas.

*

La mayoría de los hombres son
como el imán; tienen un lado que
atrae y otro que repele.

*

Los hombres prometen según sus
etsperanzas, y cumplen según sus
emores.

fx~osi(ión ~e s~n. luis.

Los bienes fueron valuados en $125,000.

La mayor parte de lo testado consistia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mu•
tua", Compañía de Seguros sobre,
la vida, de Nueva York.

Un crucero se llama «joun yo &gt;
~Joun&gt;,. significa &lt;hacer un viaje de
mspecc1?n,» Y «yo» «Océano;» de
donde «Joun yo&gt; quiere decir «inspector del Océano,&gt; que es la verdadera y propia función del cru•
cero.
. Las palabras «un fusil de repetición! no aclaran suficientemente la
cualidad esencial del fusil. En japonés, &lt;re~patsuju» hace comprender enseguida de lo que se trata
Bas~a descomponer la palabra: &lt;ju;
(fusil) «atsu::.&gt; (que lanza proyectiles) «rem» (sucesivamente.)
La telegrafía óptica militar se
expr~sacon una sola palabra, ya
funmone el aparato de día ya ce
noche; sean hechas las señ~les con
1?s brazos ó con banderas, con una
hntern_a 6 con la electricidad. Para
?e_aommar estos varios hecbos los
idiomas europi,OS no ofrecen la menor concisión. En el Japón se llama á la telegrafía óptica de día
«sh?u-ki-shin go. («Go» ;señalar·;
«sbrn&gt;, «las noticias&gt;;' «ki», «co'n
banderas&gt;; «_shou&gt;, «y mano~&gt;. y
de_nocbe:«ka.1 ko-deu-shin»). («Deushm, «telégrafo eléctrico&gt;· «kaiko»
«~lOn luz variable).&gt; Esta'.s ex res10nes unen á la claridad del gast~llano una concisión extraordina·
:ia, que en vano se buscaría en el
rnglés ó el alemán.
. ¿Es de extrañar, pues, que los
Japoneses _sean tan celosós de la
conservación de su idioma y de s
caracteres de escritura, que á n&lt;fs~
otros se nos antojan estrambót' cos?
i
Junio, 190!.
LUIS GARBÓ

.

Cuotas de viaje redondo, en moneda ameri(ana

.$~:-~~

Ciudad de Méxic
Pachuca...... º· ·· · · · · ·
· · · · · · .'.'.:::::::::: 5Ú5
Sal t' 11 aro.. . . .. .. . . . .. .. . . 51. 40
San \i¡'s' P~t¿~( .' :: :::: ::
Tampico . . ................ 55:20

~~~~~:,

¡g·ig

.
•
Celaya, Silao, Irapuato
~!~r~óc:!~~~-te_s. · · · · .. · .'. ,$50.90
Parral.. .. . . . . .. .. .. .. .. 45. 60
g~~dalajar~::::::::::::::
terrey ................ 38.15

:¡::

,--

La hermoso Colonia, no sólo por su posición,
que 1 contigua al Paseo de la Reforma, sino porque ersouas que están comprando lotes, pertene lo más granado de nuestra sociedad, quienes d n construir magníficos edificios, que, en
época muy lejana, llegarán á ser el lugar más de
1'!-fl31ll cen~ro de las lujosas residencias de la
Cl ,dn1e México.
S· e investigar el alza á que ha llegado en esta pa de la ciudad, de algunos años á esta parte,
Y e vencerá .de que no hay inversión más segura ni más brillantes resultados que la que le ofrece
1Ponn acuerdo es.pecial, se ha prohibido, para
siem , establecer pulquerías ú otros establecimien por el estilo en esta Colonia. Siendo este
lugar ra edificar fincas que llenen todos los requisi:os salubridad y, por consiguiente, para que
re,id personas de refinada cultura, se hacen necesaria stas restricciones.
/En enos de tres meses se ha vendido cerca de
lrucu a parte de este terreno, y esperamos que pa.r~fin del presente año, todo~ los lotes habrán sido
t~a s, y dentro de unos cinco años, este lugar ser' el ás hermoso y saludable de la Capital de la
R pú ·ca.
Cr os que en un tiempo no muy remoto, México lle ará á ocupar la-primera fila por sus edificios,
e~ el emisferio occidental. Tiene la ventaja natur l, q e no gozan otras capitales: salud y cultura.
Co ·inuamos vendiendo lotes bajo nuestro migmo
pi n, s decir, veinte por ciento al contado y el resto en ueve años • .Ningún interés se paga sino desP es e que se hayan concluido: calles de asfalto,
banq etas de cemento, drenaje y un sistema com, pl¡o~e
¿B\y agua.
alguna proposición de terrenos mejor que

.,.

és ?
P ra mayores informes, dirigirse á
:\

f

Los b~letos son buenos para hacer 1 . .
.
ú otra dirección.-El límite final d
via~e en cinco dfas en un!I.
días, pero en todo caso ·no serán bu: os másmos boletos PS de 90
cie mbre de 1904.--Se hacen arreglos nos m s allá del día. 15 de di·
man, con camas directas.
para apartamentos de PullDiúUev Xhomas. Agente viajero
de PasaJes,-Apartado núm. 34.
TORREON, Coah.
S

w.

Dewit Hamm ond, Agente vlajerc,
de Pasaj~s.-la. San Francisco, 8.
MEXICO, D, F.

F.
; . amsworfh.-AgAnt.e Hern:iral.

1 · San Francl1w.o. Nóm. 8. l\J,'ixfoo.

n. ll'.

•

United State~ y Mexiun lru~t Company,

1

'

Primera de San fran(is(o, 4,

ó á lo~ Sre~. Prevo~t &amp; Vail,
PrimeH de San fran(is(O,

s.

1

�•

¡

.,

Galle de San Bernardo

►

M5XIGO

e

DEPARTAMENTO DE

Paraguas é Impermebles
El /"\eJor Surtido Q~ la Capital. j

·

La estación de Verano y sus conu~ntes lluvias se
acentúan; recomendamos á nuestras Í1bles lectoras. y . . .
·- - lectores, no olviden que
• ·. •
·.

, es la casa mejor surtida y vende sus ctos

MÁS BARATos ouE . NGuNA

1

~
1

.

Zapatos de hule para señora ............ f 1.75
,,
,,
hombre..........
2.25
,,
,,
niños desde $ 0.88 á 2.00
Impermeables para hombre, formas Macferland, Coacheman, lrlandais, Marquis,
Longcbamps, calidad garantizada, desde $ 19.50 hasta..... .... . . .. . .. . . . .. . . . $ 56.00
Impermeables para niños,
,,
16.00 ,, .. . .. .. .. .. .. .. .. . .. .. .. . 22.00
,,
,,
,,
22
;, .. . .. . . .. ... . .. .. . ... ... . 55.00

l

l

.,

.

Llamamos la atención sobre nuestros

casimir~s ,Jmp~nn~abl~s
Telas especiales para hacer Sobretodos, muy recomen=
dables por su suavidad, elegancia, sin ningún olor é hi=
giénicas:
. En 140 centímetros de ancho, $ 6.60 metro.

'
. i

.

¡I'l
1

' 1
·,

. .' N0 ~0MVR1\R 1\NTES
DE VISIT1\R NUESTR0
DEP1\RT1\MENT0

: ' f¡ .
1
1
1

:

t

!¡

1:

,

'
'

E HULE É IMPERMEABLES
PARA SOMBREROS.

Re

. de ·Paraguas á precios m~y baratos.
.,

~

FONDO

RICARDO COVARRUBIAS
-

L

-

-

•

1

'

1

,

..

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102645">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102647">
            <text>1904</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102648">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102649">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102650">
            <text>26</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102651">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102652">
            <text>26</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="102669">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102646">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 26, Junio 26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102653">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102654">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102655">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102656">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102657">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102658">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102659">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="102660">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102661">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102662">
              <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102663">
              <text>1904-06-26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102664">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102665">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102666">
              <text>2017836</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102667">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102668">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102670">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102671">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="102672">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="3324">
      <name>Chin-Chun-Chan</name>
    </tag>
    <tag tagId="3309">
      <name>Concurso de niños</name>
    </tag>
    <tag tagId="3321">
      <name>El nido</name>
    </tag>
    <tag tagId="3323">
      <name>Flirt</name>
    </tag>
    <tag tagId="3320">
      <name>Ideas y paradojas</name>
    </tag>
    <tag tagId="3325">
      <name>Japoneses</name>
    </tag>
    <tag tagId="3318">
      <name>Olvido de la naturaleza</name>
    </tag>
    <tag tagId="3300">
      <name>Páginas de la moda</name>
    </tag>
    <tag tagId="3322">
      <name>Poema Los Conquistadores</name>
    </tag>
    <tag tagId="3319">
      <name>Polígono de San Lázaro</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
