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                  <text>-Enfermos del Estómago

•

L UNDO LUST~ílDO
Año XI.- Tomo ll.-Número 12.

l!EXICO, SEPTIEMBRE 18 de 1904.

Subscripción mensual forinea. .... $ 1.50

ldem

ldem en la Capital.. $ I. Z5

Gerente: LUIS REYES SPINOOU.

Director: lle, RAFAEL REYES SPINDOLA.
Registrado como art1culo de segunda clBM en S de Noviembre de 1894.

Es conveniente convencerse de que el

DIGESTIVO MOJARRIETA
es lo único positivo, lo único en el universo que en realidad cura
rompletamente las enfermedades crónil'as drl estómago é intestinos. Opuesto este medicamento á la engañosa acción de todos
los otro~ que se anunrian y e~tando muy pn,lmda la superioridad
que posee contra cuanto exibte, cada enfermo asegura su vida
exigienclo que esté grabado sobre cada oblea el nombre

DIGESTIVO MOJARRIETA
DISPEPSIA, GASTRALGIA y ENTERITIS CRONICAS

Con sus síntomas: Agrios después de ·-_ las comidas ó Acidos del estómago, Sed excesiva, Hinchazón del estómogo ó peso en el vientre por poco que
· se coma, Digestiones lentas ó incompletas que producen Sueño, Repugnancia, Mareos, Dolores del estómago ó del vientre, Vómitos persistentes y Diarreas
cron1cas.
Son' enfermedades que según enseñan millares de
personas bien conocidas y respetables, á quienes se
vió~sufrir durante muchos años medicinándose inutilmente, y además reconocen eminencias médicas
de\varias naciones, sólo se curan completa y radicalmente con el
r

•

DIQESTIVO ·. WIOJARRIETA
Depósito general:

José · Uihlein, Sucesores,
Almacén de Droga s, Coliseo Nuevo 3. MEXICO.

· -· · 1 8· I O
l!eJorrelleve de J. C. Tour, para " EL MUNDO ILUSTRADO."

�L

OS pueblos, como los individuos, ~ienen una mayoría de edad Y una
época de nece aria emancipación. Momento de~isivo-y ~olemne, dig_
no de la "piedra blanca" y de la conmemoración. Abierto el fruto,
la semilla fecunda, eae en tierra y comienza su vida. autónoma, independiente y libt·e, llena de promesa. de fronda y de llores; de ganado
el capullo, de él se e ·capa hl. alada. mariposa. é inicia su vidii efímera., pero prolífica., entre nectarios pe1•fumados y pintadas corolas; roto el huevo,
el polluelo, que ha de ser de pués colibrí, rui eñor ó águila, bate sus1tl~s
trémulas queriendo enseñorearse del espacio, peimi, su naciente pluma.Je
de pedrería ó ensaya, con indecisos murmullos, lo que después ba.n de ser
gorjeos deliciosos y cantos mágicos.
Los pueblos, como los hombres, tienen incubacione · mi terio as, obscuras silenciosas. Vienen á veces de las más 1·emotas lontanilllZa de la
histo;ia germinando como imientes bajo tier1·a ó evolucionando en la obscuridad cowo larvas, para ·ostentarse,de pronto, en toda. la. lozanfo de su
juvenliud y de ·u virilidad. Tales los pueblos peruano y mexicano en América.. En ocasiones brotan, como excrecencias, en los tronco vigor os y
robustos de naciom~lidades preexistentes, y crecen y se de.sarrollan y acaban por agregar e y enraizar por su propia. cuenta, constituyendo organismo completo y acabados. Tales las grandes nacionalidades europea
modernas, nacidas nl abrigo y nutl'idas con el jugo del tronco romano, y
autónomas é independientes hoy. En otras, como en el injerto, las dos cepas se aproximan1 se unen, acaban por fundirse y llegan á con tituir una
nacionalidad di tinta y di,ersa de 'las que le dieron origen. Tal la nacionalidad inglesa.
A veces una nacionalidó.d pod rosa, Espafia, demos por caso, ó Inglaterra ú Holanda, se en-ancha, invade, conquista, coloniza, y con el
tiempo los retoños que embró e emancipan é independen, y lo que era
el almácigo de una naciono,lidad, se ti:ansforma en un almádgo de nacionalidades. Así urgieron los E ·tados nidos, las repúblicas latinoamericanas, México, la primera en la emancipación, y la nacionalidad boer,
hoy de!:iapat·ecida.
México y el Perú ofrecen esta. particularidad: fut&gt;ron naéiona.lidades
completas, organismos armonio os y uperiores, tuvieron organización
peculiar, y de de muchos puntos de vista admirable, representaron, respectivamente, México, la fuerza, cou su organización ¡!Uerrera, u autocracia gubernamental y su. ociali ·mo de E tado¡ y el Perú, el bienestar
con todos sus idilios. toda su paz y todo ·us encanto·.
Estas dos pot~tes nacionalidade pudieron haber e,olucionado al
siwple contacto de la civilización europea y bajo la b nMca inJluencia.
del buhonero y del misionero, y pudieron, acaso, haber conserva.do todo
lo bueno y t-0do lo grande que les era peculiar é indígena, adquirido toda Ja luz y toda la energía conquistada por las viejas nacionalidades europeas, y ]legado,aca o,á constituir entidades ·ocia.les y políticas eclécticas y vigorosas, grlicias al injerto ele lo bueno con lo bueno y de lo grande con lo grande.
No fué así: Lo conquistadores de América no eran jardineros ni hortelanos: eran leñadores. Antes que en injertos pensaron en desmonte .
S ega.ron, 11,batieron, derribaron el árbol para cosechar el fruto; este1•ilizaron la beredad en u afán de levantar la cosecha., y so p1·etex.to de reHgi6n y de civifüaci6n, 11-niquils.ron Y dévastaron, no dejando florecer lo
que ya había y prohibiendo que se sembrara en el nuevo terN&gt;no la. vieja
y extranjera semilla.
En vano el misionero filántropo clamaba co11tra el encomendero que
explotaba al indio ó contra el español que postergaba al criollo. Aquellas
lamentaciones, aquellas protestas, aquello gritos proféticos, venían á.
morir en los pi·imero peldaflo del tl•ono ibérieo, como muere el oleaje,en
las playas arenosa , 8D inofensiv11,s e pumas de resaca.
En vano el gobernante per pi.caz proponía reforma , sugería medidas,
iniciaba mejoras: todos esos clamore se extinguían en murmullos adormecedores.
En vano.el malestar y el descontento llegaron á traducirse en maquinaciones y en conspiraciones: Espa.fia. creía remediarlo touo con un escarmiento, creyendo que la horca basta á aplastar el derecho y que el cadalso es parapeto eficaz. de la tiranía.
Dentro de este régimen, obscurantista y opresivo, de la. antigua civilización, no quedó más que un residuo de idolatría disfrazado de cristianismo. El indio aceptó la sumisión porque en la su.mi ión babia vivido,
y el criollo incubó ordamente lo mismo us rencores que sus derechos,
haciendo vapt&gt;r para lanzarse á la. tremenda y gloriosa a.veo tura de la guerra de Independencia, y seguro de que el indio, guerrero p01· atavi mo y
dócil por hábito inveterado, no le negaría su inconsciente conourso.
Llegó el momento, el inmortal Hidalgo lanzó el grito y aquella. obispa produjo la conflagración.
Le. epopeya de la. Independencia está ya escrita, definitiva y admirablemente e crita; su martirologio es completo tanto como es doloroso, y
cada uno de sus cantos es digno de Homero. Ni siquiera. la bosquejaremos aquí.
Pero una cosa sí interesa é importa. bacer resaltar, y es que nuestra
Independencia no es pura y simplemente, como lo hubiera sido la insurrección triunfante, de los cipayos, tan sólo una guerra. del oprimido
contra, el oprE'sor, tan sólo una rebeldía del esclavo contra. el capataz y la
aspiración de un pueblo á su a.u tono mía y á su "sel f-governement."

Sr. G1meral D. Porfirio Díaz.
No; por oulpa., sin duda, de los errores de España en la administración y gobierno de su colonia., l a lucha. de Independencia e engrandeció
y n o fué tan sólo la del oprimido contra su opresor, sino la, del derecho
universal contru. la fuerza universal, la de la justicia inmanenteéinviola.ble contra l a arbitrariedad contingente y deleznable á la postre, la de
la dignidad humana contra el oprobio despótico, la de la pureza contra.
la corrupción y la de la virtud contra el vicio.
La Independencia de México, como la Re.olución inglesa. y como la
Revolución francesa, no es simplemente un becho nacional, ni una. gloria
puramente local. on un hecho y una. gloria esencialmente humanos y
que han afectado é inlluído no ólo en la exa.lta.ción de nuestra dignidad
y el acreoontamiento de nuestro bienestar,sino también en los del bienestar
y de la dignidad hu.manos.

El Ultimo Retrato del Sr. Presidente de la República
ENGALANAMOS esta página de EL MUNDO !LUSTRADO con la repro.
ducción de un ma.gnffico retrato del Sr. Gral. D. Porfirio Diaz, hecho
en los talleres del Departamento de Estado Mayor de la. Secretaría de
Guerra, por el hábil fotógrafo Sr. Antonio Cruces.
El r etrato del señor Presidbnte es el último que se ha toma.do y uno
de los mejores que se conocen, ta.nto por la exactitud del parecido, como
por la naturalidad de la postura y el buen efecto áel olarocrbséui:o. El
Primer Magistrado aparece vistiendo el gre.n uniforme de General de División y lleva al pecho a lgunas de las condecoraciones nacionales y extranjeras que se le han conferido; entre ellas el gran collar del 2_de abril,
y la. del León y el Sol de Persia.
La. fotogra.Ha es directa y mide sesenta por ciI1cuenta. centímetros.

�Cómo es y cómo debe ser el Patriotismo
E

c:¿____;5

L rasgo más característico de_ t?do ser civilizado es el do~io ~ue
ejerce siempre sobre sus sentimientos, sus afectos, sus pa 1ones, el
,
freno que sa.be poner á todos sus impulso~ y á todos sus anebatos y
el gobierno de toda su conducta por l!I' razón ilustrada Y serena..
En el hombre inculto, en el sa.l~a¡e, en el degenerado, la pa~ón y J_a.
acción se confunden en un ímpetu sunultáneo y en. una tendencia i.rre~e:nva. Al de,eo ba de seguir la pose ión; 613: cólera., la v_enga.nza¡ al ,rmedo,
Ja fuga y todo rápida, instantáneam~nte sin aportar intervalo , sin tolerar tra~ icione , sin. reconocer ob~tacul(!S.
.
En ¡0 seres inferiores, el empu¡e pas10~al es, por decirlo así, exP_lo_s1vo es el e tallido del rayo 6 la conll.agrac1ón de la pólvora Y por sub1to
y por no gobernado e en gen~ral dañ)no y ~estruc~or. El a_lma del sa!v;aje,
como la del niilo es un kaleido copio de unpre iones vwa y fug1t1vas
seguida de actos ~do y brutales: á. la carcaja_da sucede, sin transición,
el rugido; á la caricia, el zarpazo· á ~a gener~JS1d~d, la vonga.nz3:; á la caridad, el desp jo. Eu e tas alma rudimentar1as ninguna tendencia es peristente·ningún de eo, constante; ninguna voluntad, perseverante. Capaces
de impu)sos desmesurado , no lo son de esfuerzos permanentes; van oon
gusto al a alto· pero rehu an el sitio en regla; to~o lo inmediato los at~·a_e
y todo lo lejano los desalienta.¡_ caminan en la. vida á. saltos y su actiVl.dad es intermitente de ordenacta, incoherente , in má brújula que la necesidad del momenÍo, ni más itinerario que el de la }?luma en el viento.
Seres así que jamás meditan. para _ob_ra:, que J_amás ca!culan para
decidJr y que jamá e vigilan, ru ~e _dlsciphnan, ~1 se gobiernan, son
su ceptibles de las pasiones más volea.ruca y más ardientes; pero, á la vez,
las mAs ciegas y las más torpes.
.
Los hombres ilustrados y cultos, educ3:dos converueo~nte, pr~vistos de experiencia. y de sensatez, oponen sie!I!-P~ ~ sus pasiones _diques
que las contengan, las encarrilen y enc.aucen,imp1diéndolas extra~iarse y
desbordarse; aman, odian, temen y esperan con_ tre1;10 y con medida; encienden antorchas en todos los antros de su conc11:ncia. par~ alumbrarle. y
esclarecerla trazan itinerarios á su conducta, tienen bruJula. para explorar todo; los ~ares y guí~s para. recorrer todas las. coma.reas; pr?porciooan el empuJe de su acción! l!º. al ímpetu_ de su de ~ 6. ~l apremio
de su necesidade , sino á la postbilldad exter10r y á la Just1c1a y moralidad del acto que conciben.
. .
Este tact-0 y esta mesura los hace aparecer tibios; no o tentan, antes
di imulan sus pa iones: no la~ fome_utan, _antes la -r efrenan; sab~n e~perar
y resignar e, no intentan lo unpos1ble m. s. ubl~va_o ante lo inevitable.
E ta serenidad de espíritu y este domm10 de s1 rmsmos lo hace menos
ruidosos meoo aparatosos, menos brillan!,e_s¡ pero más efica~s; oo tienen t-emperamento d~ paladine~, pero sí_hab1hdad y pers~ver3:nC1a. de obreros; no on, aca o, aguila , mo hormigas, y su labor silenc10sa y serena
transforma, in coomoverlo, al mundo.
Ahora bien tratándo e de la. grandes pa iones humanas, los hombres aun los s~periores, aun los ilustrados, aun lo reflexivos, suelen
proc,eder con la ceguedad, la irreflexión y el ~rrebato pec1;1liares de ~os
seres impulsivos y ciego . Las ,dos grandes p&amp;s10nes so~cept1ble.s d~ me¡or
cegar, de más ofuscar y de mas completamente extraviar el cr1teno, on
el amor y el patriotismo.
Para la inmensa mayoría de las gentes e-1 patriotismo no h a de ser
tan sólo un sentimiento ardiente noble, puro y elevado, sino casi un delirio y casi una enferme?ad del alm~; no h3: de se1· una 1-eligió_n,. ino ~na
idolatría; ni un cult~ smo un fanatis~o;_ n1 -fruto de uoacoovicc1óo, .s1no
de una alucinación. Yara ella el patr10t1smo, como la !e, ha de ser mego,
incondicional irreH xivo, intolerante y hasta agresivo.
Para esa ~lase, h&amp;. ta ho1 predominante, de ent1;1sia ta , su patria es
la mejor de la. patrias, su cielo el más puro sus ~r1 a J_as más perfu~adas su suelo el má rico ~us enfermedades la ma benigna , sus hiJos
lo· má valientes, los mJs ilustrados, los má.s inteligente ; su hijas las
más bellas las má amantes, la más flele , la miís fecundas y las más
abnegadas.
.
.
.
.
Nadíe ante ese criterio, tiene derecho á mvest.igar m á decir la verdad ni au~ á, título de pensador ni en nomb~ de la cie!]Cia · el político que
legisla el moralista. que amonesta y aconseJa., el e ta.dista que r·ecoge,acumula y' compul a datos, ~I historiador que estudia el pa~ndo, el ,il?mina.do que predice 1 porvemr, !1º d~ben llevar la v~rdad -_rno el ~it1rambo
en los labios· ni bu car el b1en,smo entonar el himno; m corregir el mal,
sino eo alzar' incensar, o pena de hacerse reos del delito de injurias y
basta de traición á la patria.
Este modo de concebir el patriotismo, que fué el nue tro y que impera. á tan alto grado en el espíritu latino es altam~nte peligr~so p_ar~ la
patria misma, y resulta, en el !o~do, ~ por. l? peligro ·o, ant~patr16t~coDe de luego es inju to y puede llegar l:l ser lD.JCuo. Ante sus OJOS, ant1pa.triota fuerbn lo profetas que a.nuociaban porque- babían abido preverla, la ruina y la desolación; antipatr\otas. lo peo adores . que P.rev~eroo y anunciaron la caída de Roma; ant1patr1otas lo revolucionarios 111gleses que todo lo encontraba,o reformable, porque todo les pa,recía detestable· 'antipatriota los revolucionario franceses que se rebel.u-on contra
el de. potismo monárquico; antipatriotas nuestros r eformistas que se atrevieron á encontrar vicios en el régimen que acabaron por derrocar y por
ventajosamente reemplazar y antipatr~ota en suma, to_d o el que en: vez de
conformarse con incensar y entonar himnos á la patria, la estudia pat·a
mejor conocerla y trab&amp;1a poi: ~eformar 1-etocar, in.novar, derrocar ahí
donde encuentra deficieoc1as vicio , errore 6 crímenes.
En punt-0 á patriotismo, como en todas materia , el entusiasmo ciego,
el amor tempo tuoso é irreHexivo e.ca~a. con la patt:ia., pues que ~aba con
lo patriotas y la conduce al desprest1g10 y á la ruma porque cohibe, m&amp;niata y reduce á, la impotencia á los maotenedores y fomentadores de su
pro perida.d y de su ¡;-ra~deza.
. .
Ese período roma.nuco del 1,1atriotismo. va. pasando felizmente J?ara
nosotros. Hoy amamos á la. patria con el rru. mo a1·dor¡_ pero con más ilustración. Para buscar su bien comenza.mo P&lt;?r bu car 1a verdad y dentro
de ella. asistidosé ilumina-dos por ella., trabaJnmos¡or su grandeza y por
su felicidad. No pedimos inspiraciones patrióticas ilusiones engañosas,
sino á bechos irrefutables; nuestro entusiasmo tiene ya por brújula la
ana razón; pedimos al _trabajo ~acífico lo que no bastarán á darnos lo_s
cantos de gloria y los himno triunfa.le : sabemo cuáles son la,s necesidades de la Patria y les damos abundante satisfacción; respetando á las
demAs naciones y no provocándola , hemos ganado u re peto; fieles á
nue tros compromii¡os, sabemos cum_plirlos aun á. costa de grandes saorifi.cios y dentro de la paz y del traba.Jo, y bajo la egida. de la ciencia y de
la experiencia, hemos lle~ado tl. completar la obra verdaderamente pa·
triótica de la. Independencia y á. consolidar nuest1·a nacionalidad.
Pa.z interior, ciencia y trabajo, sobre esa. sólida trípode descansa hoy
y sobre ella se eleva nuestro moderno sentimiento patrio. Y si mañan111
la. Patria vuelve á. estar en peligro, re u itaráo los entu iasmos, las proezas y sin duda también, los triunfos de que los creadores y los defensores d~ nuestra nacionalidad nos dieron ejemplo. Será entonces el momento de los ardores étiicos, de las luchas heroicas, de las gloriosas victorias
á que estamos me¡or preparados hoy y á que hemos estado dispuestos
siempre que la Patria. ha estado en peligro.
DR. M. FLoRES.

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ATA Dimas era muy viejo· conoció á Bi-

dalgo : tuvo del diestro una vez al caballo de Morelo ; ofreció a=a en un va~o
(que no se ha vuelto á. usar y está. deba.JO
del capelo de su ca.sa)al general Guerrero Y curó de ranilla á un tordillo rodado de So _Alte1._a
S erenísima, antes que Su Alteza Serenísima siguiera el mal camino ... .
L levaba bien us ochenta. y tantos ailos· la
cabeza blanca· el mirar turbio; la piel atezada
'
. · un p oco
y cubierta de arruga
y excrecencia
de temblor senil en las manos á,speras, negras
y venosa~ al llevarse la pe at;ta ~pa. de refino
ó. los labios, pero la memoria lista y pronta.
par a. conversar, con mucba labia, de co as muy
viejas, de cosas de la guerra, de. co _as del ot~o
México como llamaba al territono que v16
cuando1 mozo,empapado en sangre de insurgentes y de rea.listas.
Podía. estar largas boras en silencio ronroneando: en la banca del rincón; junto á los tercios de semillas· con amba.s manos obre el cayado de u báculo, pero si habla.bán de ve~erioal'ia de lanceros, de dragones, de guerrilleros de caballos, entonces toma.ha. la palabra
par1a no soltarla· subíanle á lo labios todas
las décadas de sus conocimientos en marisca.lía.¡
todas las proezas de su vida de amansador y.
había para rato, con gran contento de lo oyentes á. 'l.uiene captaba de tal modo1 que no le
pe1'.dían palabra y ha ta llegaban a olyidarse
de arrancar el margen sobrante, ya moJado en
saliva, de sus cigarro de torcer.
Aquella tat·d~ nos afir~ó q~e el caballo era
a.nimal tan sentido y t an 10tehgente,que poseía
la noción del amor patrio; lo babia. comprobado multitud de ocasiones en filas y en cuadras
y macheros
.
Conoció un retinto que detestaba á. los mdígenas· supo de un mohíno mocbo recalcitran.te
y aún 'quedaba viva en. su memoria la famosa
hl toria del &lt;Tuerto&gt; y del &lt;Nillo;&gt; potrillo ~ropero el uno y muy galán, acor~onado 1 br10s0
y fino el otro, por cuyas vena'S circulaba sangre
andaluz ....
Era. el Tuerto uno de esos a.nimales que en la
fauna hacen las vece de incorregibles mozos,
dados á no tomar nado. en serio; á. verlo t-odo
al poc más 6 menos; amigos de la indi ·ciplina
del retozo y de la parranda.; descuidado en el
vestir; inmejorable cuando están de humor é
insoportables cuando se aferran en quemarlela
sangre ¡¡.l prójimo, digo, a,l jinete.

Era el Niño un alazán consentido de su dueíio, pudiente caballero de pro y de posibles;
cristiano viejo y oriundo de Asturias; un alazán con cuyas crines jugaban las blancas manos de las bellas, quienes lo palpaban por cuello ancas con f:11 deleite con que se acarician
en sedas ó suaves terciopelos; los nii'los le daban azúcar; las beatas vo)'l'fon el rosti·o para
con idera.r sus caracoleos· los rancheros se ba.cían lenguas de u donairl)sa H.ndadura y los
se!'lore del cabildo lo pedían pre tado para las
fiestas grandes. No sabía. en sí el bruto d{l orgullo y de ati facción; no se lo merecía la. m&amp;tr6poli; l?e.recía llevar, no freno de plata y rienda fina,s1no la mismíma. cruz deSantiago y por
eso miraba sobre el hombro á la castas mulas
de los coches d.e providencia. y á las finas mulas de una estufa de cualquier Boría. Ilu trísima. Detenía, e, í cuando pasaba el viático 6
aparecía. en escena otro colega encontradizo
montado por gente principal 6 era forzoso hacerlo para que cruzara la calle- una dama ilustrada, con dueña en pos; detenía.se cu ando las
roncas campan.as sona.b111n las oraeiones del
mediodía 6 el ta.caneo por las aceras anunciaba. el desfile de agentes del Santo Oficio. Y sin
embargo, e te fljodalgo y el plebeyo Tu rto vivían separo de por medio, en la misma caballeriza, in estorbarse el nno al otro; aquél viendo al jamel~o como puede ver el amo al e cudero; éste r1endose á solas entre bocado y bocado de pa.stura, riéndose taimado y maleante
de un animal bonito, pero tonto; propio para
una yegua de raza, con dote, pero incapaz de
empresas bélicas .. ,.
Solían tomar el sol juntos: hablaba el español del cielo de Anaah¡cía y de lo majos que

andan por allá los animales con su carga de
eoa.morados,y replica.ha el americe.no contando
sus trabajo de bestia condenada álas peligrosas faenas del campo en tiempo de herraderos y
de persecuciones: pi.ntaba los abismos; los barrancos· las pendientes· los ríos crecidos; las
malezas que hieren; llanuras interminables donde se eriza una hierba inFiípida y ruda: llevar
un vaq_uero á cuesta· por esos andurriales, no
eslo m1 roo que hacer anti aguitos en San Agustín de las ueve.s.
A l a postre se hicieron amigos y el Niflo salió aprovechado discípulo de la buena prenda,
El Tuerto, grao conocedor de mañas y de vicios; vi6seles má de una vez hundir juntos los
hocicos en la misma-pileta; compartir el pienso
y espantarse las moscas mutuamente, pero el
día menos pensado escaleras arriba. hubo junta.
de canónigos· de oidores· de a,bogadazo y de
militares; algo nuevo acontecía puesto que en
los alta.res del oratorio-se veía la ventana. del
sa.nt-o lugar de de el patio-titilaban innúmera
Damas de cirios; poca cosa. pa a.ba: Bidalgo
había dado el grito de Independencia, así lo
aseguraban en las cocinas repitiendo las frases
del Protom~dico Mui'loz de la Estrella., las maritornes, al batir hasta nueve chocol ates espesos. El caballera.ngo y el cochero y Maese Pedro y otra gente peninsular comenta.bao los
grandes e.eontecimientos cerca de los pesebres
y desde ese día., El Tueroo y El Niño, por instinto, se miraron el uno al otro con descon.fia.nza,evitaron entablar polémicas enojosas y mientras el uno piafaba seguro de que l as gentes y
los caballos sumisos á. su rey triunfarían, el
otro pasábase le,s n~pes en cl aro tem~ro~o de

�¡S.U ROITE!
LA INDEPENDENCIA DE AMERICA

H

cosas incógnicas,pero próximas, fatales deaq uellas que auguran las corazonadas.
A los tres días lo ensillaron con la silla vieja; le echaron en anca un maletín; en la cantinera papele y medicina ; á la izquierda el .machete de Naza.rio, y aún no llamaban á la primera misa y todavía. t.embloteaban por las calle. desierta. las linterna de la. ronda, cuando
crujió el po tigo de la. ca. a. solariega, y salió
ya. montado, rumbo al No rte.
Lo conocí por aquella época-pro iguió Tata.
Dimas liando un pitillo de olor acre y ma1a calidad, tabaco del Antiguo Esta neo: ómo llegó
á poder de los insurgentes nadie loba. sabido;
pero es el caso que el sargento Aguilar aseguraba que su ca.bailo veía más con un solo ojo
que todas la pupilas del l'egimiento; que había aprendido todos lo toques en menos de un
mes; que era el primero en a-ventar e para. impulsar con su brío el golpe de la lanza; que
venteaba al enemigo desde distancias larga .
Ya. no se llamaba El 'l'ue1·to por aquellos día ,
sino El Chiquillo; p:i.sábase todo el tiempo que
Dios quería sin hiel·ba y in. agua; era más
manso que un faldero, pe1•0 de ley á la hora de
acometer: detestaba á los del bando contrario
y era la bestia que obra, no por el mandato del
freno, sino por propia iniciativa· Aguilar y u
caballo eran una pareja temible: el hombre Jan
ceaba al hombre, el caballo mordía y pateaba
á. los caballos enemigos.
En la escaramuza de Santa .María de la 'l'unas,A~ilar quedó herido y El hiqu il lo fué hecho prisionero. Me contó un granadero-agregaba. Tata. Dimas-que jinete realista sobre
aquel animal endemoniado era hombre muerto;
porque se azotaba contra los muros ó los árboles; .fingía no entender los toques; manso y sumiso
salir á la acción, se entregaba, durante
ésta á. cabriolas epilépticas; á carreras in ensatas; á. enviones que amel'itaba.n u tercer nombre: ''El Loco," porque para los gachupines
El Chiquillo era un loco 6 un poseído; pero tenían á ~ala montarlo quienes presumían de
buenos jinetes. La insurgencia tenía en aquel
animal un colaborador, porque introducía el
desorden en las filas;porque en lo más ardiente de las carga volvía grupas contagiando con
su fingida pusilanimidad al resto de sus camaradas. Más de una vez hubieron de lanzarlo
di tan te ya y al galope, cerca de dos leguas del
campamento.

ar

Mientra.. El Chiquillo bacía t-0das estas patriólar palpándole lns carne laceradas ~' enjuta~
ticas travesuras, El Niño, á su vez, era presa de
Traía, egún lo. guía , alguna legua~ en el
los insurgentes; á la. primera alida pe1·dió una
cuerpo, por la. cla e de burros que formaban
oreja y á la. egunda lo dejaron inepto para el
costras en sus patas: era caballo muerto i no
servic10 ,. se le soltó á título de inválido, libre,
se le echaba á desean a1·, bien ganada su doble
á. su guisa en el potrero.
ración de pien o· desganado venía el vn.lient.e
Más de una noche, cuando vivaqueaban lo$
v J)Or algo pari,1,ba las orejas y alargaba el cuepatriotas, al amor de las luminaria , recorda·
llo rumbo al Puerto de Chivo., olfateando;;,hllba Aguilar el charro á su compaí'l:ero de b&amp;ta•
bría albazo'.' ¿andarían cerca lo realistas?
llas. ¡,Dónde estaría.? ¡.Comiendo la cebada de
Poco después del toque de "diana," por entra
los tiranos? ¡,Devorado aca o por la aura ,
las neblina se distin:,ruió á lo lejo , gente arblanquearían sus hueso en alguna hondonada'?
mada: eran ello : á darle·, á. poner e en facha,
Tenía me.la cabeza, sí. mala cabeza... No sa bian
á ensillar, muchacbos; ya beberemos para
los espaiioles la clase de alhaja que se habían
c1e la una un buen trago de aguardiente de ulllevado. Pasaron reví ta aquella vez, cuando
tramar; al Chiquillo hasta. nueva orden que
las bestias volvieron del aguaje; murieron pono se le dé comisión alguna: pertenece á la amco á poco empequeñecidas las llama.a de las hobulancia ... .
gueras; dejó de sonar un organillo de boca, al
A la hora de levantar muerto ahí falleció el
que respondía la voz de un cantador: en el cammentado Rodrigo R-0 a,~ue tan bonito cunh.1.ha
po dormido escurhóse el rumor de los coyotes;
versos compue tos por é1; se contaron d(I cris.quedaron tan solo en vela los centinela ....
tianos ba. ta cuatro cadáveres y de aniuia.les
De pronto dejóse oir á lo lejos una dese petres: uua acémila, la yegua de Gallardo y un
rada voz oa i humana la caballada, como n
jamelgo sin silla, con golpe de a ble en los entiempo de lo indios bárbaros, dió muestras de
cuentros, desencillado y tuerto. ¡El Chiquillo!
inquietud y de azoramiento, El Niiio, libre,
Siempre á. vanguardia, siempre alocado, siem•
arrastrando el ronzal,salióse del conal, erecta
pre patriota.
la única oreja que le quedaba, y relinchó trágiY lJevá.ndo e lo manos á lo ojos, á los ojos
camente; el centinela. dió el alerta; los bultos
e coria.dos, á lo ojos que vieron cosa,s de la
informes que por los suelo ya&lt;:ían se tornaron
guerra, cosa del otro México, terminaba Tata
e;n otros tantos insurgente listo para la deDimas afirmando:
fen a; al grito de ¡alto! vióse la detención úbi- El caballo es un animal muy sentido que
ta de una sobra movediza en el negror de la
abe amar 1Í su tiene. y morir por ella; porque
noche¡ alguien, al no 1·ecibir conte tación al
El Chiquillo ¿qué buscaba si no pelear cuando
"¡quien vivel",dis1mr6 in hacer blanco.
$8 metió entre lo más reni.elto del encontronaLa sombra de un bote se plant-6 al alcance de
zo'! Lo enterramos debajo de un mezquite; ~una nueva descarga: el'&amp; un caballo· el má.s
cen que no es cristiano hacer eso con los am·
t1•iste, .H.aco y lamentable de los caballos; á. la
males, pero sin querer nos de cubrimos la caluz be1,neja dela lumbrada pudieron verlo manbeza cuando lo echa.ron en la hoya, tal cual si
chado de fango y de sangre; clavadas á. la cola
fuera una gente, una gente muy nuestra y ¿pB·
raída y á los flancos hierbas e pinosas; tomó
raque e más que lá verdad·/ e nos rodaron
el camino del corral; el resto de la cabaUada
las lágrimas. ¿,El Niflo"l ¡,qué sucedió con El
reeibiólo como á. buen amigo, y cuando El NeNiño? Yo í creo que la.s bestias e suicidan;
gro y La Chispa e apartaron para dejarle Juno estaba ciego ni tan torpe para desba;ran:
gar junto al rastrojo,cuando El Niilo,cojeando,
carse; lo bu camos cuando e trató de sallrle a
Je tiró mordisco á. manera. de salutaciones gou na conducta de platas y un arriero lo divisó
zosas; cuando el perro de Avalos ensordeció
allá, basta el fondo de la quebrada de Agua
el campa.mento con sus ladridos y sus carreras
Zarca: mondada las costillas y almorzándoselocas, entonces ya no cupo duda: era El Ohilo otro par de auras: á veces los ueño á los
&lt;J.Uillo, el caballo pródigo á despecho de lavodos· cosas de nosotros los viejo '
luntad, el prisionero de guerra e capado, la
peda del regimiento, la llor de la guerrilla, el
MICROS.
,1rranito de oro de las filas como le decía Agui-

ERMOSO y esplendente el día en que á.
una sola voz que sacudía todo un hetnisferio, á un solo impulso que agitaba todo un continente, imitando é. un grupo de
puritanos que habían hecho de Ulla colonia la
república más maravillosa de los tiempos modernos, se irguió la América Latina reclama.ndo de la. metrópoli su derecho á la libertad y al
gobierno pl'opiol Día santo y bendecido por
mil generaciones aquel en que se estremeofo.n
el Popocatépetl y el Chimbora,zo, agitando sus
nevadas cima en el cerúleo pabellón indiano,
y parecía. que por entre los vértices azules de la.
Sierra Madre y de los Andes 1 ~ue se pierden en
el infinito, asomaban las po.hdas siluetas de
Cuaubtémoo y Atahualpa, mostrando sus cadenas y reclamando libertad para.millones de esclavos, luz para los ergástulos y pan para las
inteligencias. ;Día de sublime grandeza aquel
en que el himno salvaje de la es:eléndida naturaleza. americana, formado por el rugido incesante de sus mares en los agrios acantilados de
sus costas, el tumbo de sus inmensas catara.tas,
el murmullo gigantesco de sus río y la estrofa
saturada ele perfumes de sus selvas agrestes, se
trl\nsformó en el ca.oto de guer1•a. que rompió,
para siempre, las ligaduras que ataban dos mundos, be.jo un régimen carcomido y caduco tres
veces secular!
Recordemos con cariño esa epopeya de gloria,
· donde se enlazan, en las páginas resplandecientes del martirologio del Nuevo Mondo, los nombres de los héroes que dieron patria y autonomía á los oprimido , desde Washington y
BoHvár basta Hiualgo y San Martín, desde
Morelos y Franklin ha ta Belgrano y Cé pedes.

***

No buscando fabulosos Eldorado , sino hu-

yendo de la intolerancia religiosa, que había
ensangrentado por luengos allos el suelo de
Europa., un puñado de puritano¡¡ arribó á las
risueñas playas americanas, trayendo en su
equipaje, con sus instrumentos de trabajo, las
tradiciones liberales de la vieja Inglaterra., consignadas en la Magna Carta y aseguradas, para iempre, en el famo o &lt;Bill of rights&gt;, concedido por el primero de los Oranges al a cender al trono arrebatado á. los débiles y vacilantes Estuardos, Con la conciencia plena de
sus derechos individuales, los -fundu.dore de los
colonias inglesas, en lascostasdeMassachuset ,
de Ca.rolina y de Virginia, trabajaron~anquilos en la selva virgen entonando sus plegarias
sin la vigilancia. de la iglesia oficial, y fueron,
poco á. poco, al111.n ando el ca.mino para. la formación de un gran pueblo. La idea de independencia no germinó allí al calor de odios comprimidos, no tué atizada. por divisiones de raza
ni por separaciones de clase : fué la, obra sencilla del ejercicio de un derecho que los colono
creyeron mancilla.do al decretar 1mpue tos nuevos el Parlamento, en cuya. constitución no tenían repre enta.ntes las mismas colonias. De la
resistencia al pago de los nuevo impuestos vino la resistencia al gobierno de la metrópoli, y
de abi brot6, e pléndida y brillante, la. idea. d1i
la emancipación en tJl Congrf'i.o de Filadelfia.
¡Quién hubiera. podido creer que la guerra entre Francia é Inglaterra, que cost6 á la monarquía de Luis XV la pérdida de su hermoso imperio colonial en la 1ndia y en .América, serviría también para que los rudos labrádore de
la nueva Inglaterra. se convirtieran en soldados, y, luchando con enemigos superiores, se
educarán para. el combate que bahía de darles
patria y libertad! ¡Quién hubiera pen a.do que
unobscurooftoial subalterno, que combatió contra los franceses para extender lo dominios de
la metrópoli, habría de transformarse, andando
el tiempo, en el ídolo de un pueblo que na.cía á
la vida autonómica! ¡quién bubiera e perado
que Jorge Washington llega.ría á ser el primer
ciudadano de su tierra, en los combares, en la
paz y en el corazón de su hermanos!
Y así se anudan, en la suce i6n de los tiempos, los hechos de la historia; así se enlazan
los acontecimientos en la evolución de las edades. Un puilado de fanáticos por la libertad de
conciencia se convierten en labra.dore , y, al
desmontar la. virgen selva americana, al cambiar los yermos en campo cultivados, de~ositan también la semilla. que había de dar hbertad á. un continente.

**•

En vano levantaba España una muralla chinesca en torno de sus vasto dominios; en vano
la Inquisición, con sus múltiples ojos de Argos,
vigilaba por todas pa1'tes evitando que penetraran á las colonias las nuevas ideas y que llega,ran, hasta la.s conciencias de las clases ilustradas, Jo ecos de la independencia de Estados
Unidos. Si por algún tíempo pudo tener oculto
un acontecimiento, asombro del mundo, y en el
cual habían tomado parte, por el "pacto de !a.roilia," los gobiernos de Pa1·ís y de Madrid,
poco debía durar el secreto y como bien lo preveía el ilu t¡:e onde de Aranda., tarde ó temprano habría. de despertar el continente para
reclamar, con buen derecbo, la autonomía alcanzada por las colonias de la Nueva. Inglater1·a. Y si no fuera bastante el buen ejemplo da.do por la flamanterepública, los resplandores de
incendio que brotaba.n de la. Revolución Francesa, enmedio de la catástrofe del trono que se
derrumbó, con el antiguo rGgimen, en esp~toso
e truendo, de por tuerza. habían de refile1arse
entre los pueblos ame.ricanos, sobre cuya con ·
titución gra.vit!1ba, con pesadumb!~ inmens.a, el
régimen colomal con todos sus vicios trad1cionale , con todos sus defectos de forma, con todas sus dificulta.des de ejecución, á pesar de la
buena voluntad que, á. las veces, manüestaban
los monarcas para favorecer á sus súbditos indianos.
Frente á frente se le,antaban, por encima del
indio esclavo, el espaflol de origen con todos
sus orgullos, y el criollo con sus preocupaciones, en donde germinaba vagamente, la nueva
idea de patria. Los vilTeye y capitanes generales, u.leja.dos de la metrópoli, no estaban en
condiciones de desarraigar, por su solo influjo,
los vicios que de cuhrían en la organización de
los reinos sujetos á su mando; cuando alguno

�de aquéllo , guiado por sus buena intenrione.,
e imo el Marqués de 'roix...l en México, y el Príncipe de Esq.uilache, en el l:"erú pretendía arrancar de cuaJO alguna de la.s dejas in tituciones
que era u como la gangrena del Estado siempre
encontraba opo ición, ante todo en el clero
con su omnipotent:e ¡oder, y en los privilegiados, que medt·aban la sombra del monopolio
y prosperaban al amparo de la infracciones
contra las leyes de Indias. Por e o son tan riv
ros, aunque también por eso más distinguidos,
los gobernadores enviados por Espaoa. á. América que excepcionalmente procuraban el bien
de sus gobernados. Léanse con cuidado cuale quiera. de la instrucciones secretas que cada
virrey dejaba á su suce or: regístrense, siquiera por encima. los informe!! presentados á la
Corona por ciertos enviados e pecia1es, como
los hermano Ulloa, que e tuvieron en la.Am&amp;
ricaMeridiona.l con la misión científica france'ª á fines del siglo XVIII, y en todos esos document&lt;&gt;s, no dictados por lapa ión ni acon ejados por el odio de clases, se verán los vicios
iodos del régimen colonial que prepara.bao, de
una manera ecreta, la época de la emancipación con todas sus explo iones de odio, con todas sus manife taciooes de rencor que ensangrentaron la, gloriosa guerro de Independencia.

***

Tales fueron la circunstancias que prepararon, en la Amél'ica Latina, la emancipación.
Ha.y que detener e un moment-0 para exponer la
ca.u a oca ional que hizo esta.llar eJ movimiento de insurrecci6n.
Encadena.da la Revolución Francesa bajo la
f'rrea mano de Bonaparte, no prescindía, sin
embargo, de sus gran&lt;les id ale , y al e talDpido de lo cañones que sacudían la Europa entera, llevaba el apitán del siglo. por encima
de su águilas triunfadora , la decforaci6n de.
los ''derechos del hombre," que despertaba á.
los pueblos adormidos aún en el régimen feudal.
Nada resistía á sus legiones vencedora · con
la punta de u e pada destrozaba el mapa, rompía las fronteras y trastornaba pueblos y naciones á su albedrío. Había, en el extremo meridional de Europa, un pueblo lleno de tradicione gloriosas y dueño de un gran imperio colonial. El pequeño reino lusitano á indicacione ·
de Inglaterra, pretendió resistir al 'bloqueo
continental" decretado por el Emperador, después de las victorias de Au ,terlitz y de Jena.
En sus altos designio , el omnipotente Bona-

parte, que había. logrado uncir á su carro á la
monarquía española, regida roá s bien por el célebre Pt·íncipe de la Paz que por el débil é inepto Carlos IV, había decidido la desmembración
de Portuial, dejando un jirón en mano del
privado u . Manuel Godoy.
Derráman e por el territorio de la península
la legiones france a , cargadas con sus laure•
les recogido en la. campaña, contra Austria y
Pru ia, y tiiniendo la invasión en su propio
territorio, el rey lusitano busca un refugio en
u floreciente colonia, del Bra il, trasladando
su corte á tierras americanas, desde donde contempla el de arrollo del drama.
Pero si en Portugal el Rey bu. cll. el triunfo
en la fuga, el pueblo e, pailol, que mira á su eñor natural ú merced del Emperador, levántase
airado contra el favorito Godo,·, que est{L á,
punto de perecer ámanos de las ·turbas, reclama la abdicación de arlo IV y tremola. como
bandera de la patria, el nombre de Fernando VIL
No podía corre. ponder e te Príncipe á las espei·a.nias del pueblo. Débil también como su padre, acude ú la conferencias de Bayona, devuelve la corona que había obtenido prematuramente y el siempre mezquino Carlos IV
entr-ega al Emperador la uerte del reino.

•*•

Habían pasado ya, para siemp1•e, los tiempos
en que la voluntad de los reyes decidía de la
suerte de los pueblo . La Revolución, triunfante aun en sus hazaña de couquista, justificaba.
sus dominacione por medio del voto de Jo
pueblos. Al derecho divino de lo reyes se babia sub ·titu.ído el derecho humano delas naciones. Viendo lo españoles á sus soberanos poco menos que prisionero , rechazaron al rey
intruso y se dispusieron á resistir con todas sus
energías, con toda la. tenacidad que traían por
ber~cia, d _Sagunto y de Nu:mancia, y á, combatir en la m11dad, en el campo, en la agria sierra y empinada roca, la.s bue. tes que apoyaban á Jo é Bona.parte. Sin unidad de acci6n,
cada pueblo, cada. provincia, cada antiguo reino, organizó l a defensa por su cuenta, y la legiones, que llega.han ebrias de idctoria alcanzada en todas partes, se vieron rotas y cli peL·sas en Bailén v Talavrra, ,. se estrellaron ante
los mlll'OS de Gerona y Zaragoza.
Organizada la re istencia aisladamente, cada
junta. provi ional pretendía, y con razón, para
dat· unidad á la fuerza armada, a umir la soberanía y prevalecer como repre ent ante del legítimo monarca. Y si dificultades hubo para que
la Junta de Sevilla ejerciera el mando upremo, i la rivalidades de Ja~ juntas española.
pusieron en peligro las a:piracione nacionales
en el mismo territorio de la Penín ula, ¡cuán
grandes habían de ser esas dificultades al tratar de ejercer la oberanía é imponer la uprema voluntad, que no habían recibido del mona.rea, en los va tos dominios del Impel'io colonial.
Ardieudo n inmensa conflag1·aci6n el territorio todo de E paila pr·ecisaba obtener 1·ecurso
de las colonias. En,-fa,1¡se delegados á la capitales. de Jo virreinatos; llegan á las playas
a.mer1cnnn.s, \'Asta. y eonfu as, las primeras noticias de la acefalía del reino y de la lnsurreeéi6n del pueblo y mírase derrumbado el complicado andamiaje de lo, reye omojpotent s.
Contém_plase con extraileza que, en 11.11 encia.
del monarca,, el pueblo e convierte en soberanoi
y eco del arranque patl'iótico de los héroes de
2 de mayo, con 1as vagas nociones de la independencia de lo Estado
nido , r esuena por
primera vez, en lo ayuntamientos de las capitales americanas. como palabra agrada, el
dogma de la soberanía popular.

***

Circunstancias diversas in.fluyeron en este
momento supremo para perfilar la actitud de
las colonias latinoamericanas.
Convertido el Brasil casi enteramente, de colonia. en metr6poli fácil y llano fué l camino
que se abría á la independencia. Los portugueses reclamaron sus antiguo. fueros, pidieron y
se dieron una Constituci6n, y temieudo, po1· un
momento, 9-ue Río Janeiro prevaleciera sobre
Lisboa, exigieron la vuelta ele D. Juan VI de
Braganza. Lo brasileilos. por su parte, ha:bía.n e neo tumbrado al régimen autonómico y
exigieron de D. Pedro, el príncipe regente que
quedaba como virrey, rompiera el débil lazo
que lo ataba á la metl'6poli. y a. í fué obvia y
sencilla la proclamación de Pedro I, Emperador
del Brasil.
Dos corrientes diversas había en el r esto de
la América Latina. En la Nueva España los
partidarios del antiguo t'égimen. los va a.llo
devotos de la monarquía absoluta, lo españoles chapados á 1a antigua, temprano comprendieron la posibilidad de que arraigaran las
ideas separatista , y cou un golpe de audacia
destituyeron al Virt•ey Iturrigaray, encarcelaron al Licenciado Verdad que, en el seno del
Ilustre Aylmta.miento, había hablado de derechos de los pueblo , y adueñándose de la situación, encauzaron las voluntades directora,.- á la
umisión, sin restriccione. , bajo el antiguo régimen.

Los movimientos posteriores en favor de la
Independencia tuvieron que hacerse, en adelante, frente á frente, desafiando los esclavos las
ira~ de sus señores. No hay por qué sostener el
objeto ostensible que guiaba á. las huestes de
Hidalgo. Sl su grito era: "¡Viva Fernando VII
y muera el mal gobierno!" su contraseña general, al lanzarse á la revolución, habfa sido:
''vamos á matar españoles,'' al cual contestaron su huestes numerosas con el rugido de:
"¡Viva. la Virgen de Guadalupe y mueran los
gachupines I''
No así en la América Meridional. En Caracas, en Bogotá, en Buenos Akes, en Santiago
de Chile, en Quito, la· ideas separatistas que
provocaba por necesidad la insurrocción en
España, despertaron á los criollos ilustrados,
los cuales lograron apoderarse de la situación,
é imitando á. la juntas espail.olas, en muchas
partes lograron establecer juntas soberanas,
convocar congre os, destituir virreyes, deponer
ca.pita.ne generales, á los cuales devolvían el
poder, pero ejerciendo, en ciet·to modo su propia soberanía en nombr~ dP. Fer~ando V:I~.
Embringados con lo pruneros triunfos é wtciado. en e tas nuevas vías, no tardaron en ver
que se necesitaba_ una verdadera iicció!1 _Para.
con ·iderarse súbditos de un monarca pr1s1onero, y, en uso de us supremo· derechos,_ asumieron la soberanía, J de pués de V~t'1ado
episodios, proclamaron la Independencia.

***

Varia también ,, contraria fué la suerte que
cupo á las dos Américas. México, aislado, sólo alcanzó el triunfo después de inmensos sacrificios, en que la. sangre de sus hijos corrió á
torrente I durante la larga epopeya de once
e,IIos. Después de los tri~fos en. Guanajuato y
las 'ruces no bastaban 01 el gemo de l\Iorelos,
ni el sacrificio de Hidalgo, ni la constancia. de
Guerrero ni el resplandor meteórico de Mina.,
o.i Ja.s ba~añ.a de tanto y tantos caudillo que
continuaron la obra del párroco de Dolores, y
atrave runos lentamente aquella vía dolorosa,
basta que el triunfo de otra. revolución en E paña contra el absolutismo de Fernando el Deseado, hizo ver en México al clero y á las cla·es privilegiada que seles. esc~paba el poder,
si sometido á. la Metrópoh, triunfaba la Constitución de ádiz. Entonces se buscó á. un hombre de energías reconoci!1a.s y de d~smedidas
ambiciones, pero_ca.ra.cterua.do por ruego e_spafiolismo ,. en la Junta de la Profe. a ·e designó
á Don A1austín de Iturbide para levantar la bandera de Iguala, con tituyendo á lo. Nueva España en una monarquía á devoción de los Bor•
bones.
Pudo en las agrias montañas del Sur Don
Vicente Guerrero resistir 1í lo halagos de su
antiguo perseguidor; pero, noble y des~nteresado aceptó en Acatémpan las suge t1ones de
It~rbide, y la Indepeode~cia de ~éx~co fué, y
entl'Ó vict-0rioso ó. la capital el EJél'c1to de las
'l're Garantías y el úliliuo virrey hasta lleg6
ú. formar parte de la primera regencia. del Imperio mexicano.
Al fin México babia loirrado inscribir: su
nombre 'en el catálogo de Yas naciones oheranA.S.

y del Oriente las de Riv,adavia, e apod~ran del
gobierno de harcas, trrunfan en huqmsaca, y
cuando San Martín ba hecho la. indep8lldencia
del Perú, y Bolívar y Sucre han vencido en
Ayacucbo, ·., se abate con gloria el pabelló~ espaííol, al empuje de Cochrane y de O1Hyg1:iis,
en el archipiélago de Chiloe, brota á la vida
independiente la República &lt;le Bolivia.

.

*"

Aún quedan, como florone~ de oro en. la corona de España., las grandes Antillas que preenciaron las baza.ñas de Cristóbal Colón. La
Revolución Francesa da libertad á los negros:
un ob curoliberto ToussaintLouverture,emancipa la isla de Santo Domingo, y sólo resta ri.
E paña, de sus antiguo dominios, donde nunca
se "ponía. el sol," la isla de uba. Su de tino
era la libertad. Despué de Narciso López, que
muere en un cadal:o, é pedes .qa el grito de
Yara, y por diez años la revolución sacude el
suelo de fa grande Antilla. Y :Martf, y los Maceo I v Máx.imo Gómez, y tantos otros, insisten
en e sueño de libertad, basta que el águila
americana incuba, bajo sus potentes alas, la
nueva república antillana, que hemos visto nacer en nuestros días. Después, ayer casi, un
incidente públiro-financiero en la construcción
proyectada )' reclamada por la necesidad del
canal transoceánico, bace nacer ln república.
de Panamá, ·egregada de Colombia, y luce una
astrella más en la hermosa. constelació:n de los
Estados oberanos de América.
¡Ho anna é. los héroes que nos dieron patria.!
¡Recordemos con cariño, en nuestros días de gloria, los nombres benditos de nuestros ca.otos,
inscrito con letras de luz en el gran Martirologio americano!

*
*"

En la América )leridional, los virreinatos y
capitanías generales formaban como una sola
familia. Hubo en Venezuela un Ge1;1era.l, Don
Francisco Miranda, que había ofrecido su espada á le. Revolución Francesa. y combatido con
Dumouriez en Jeummapes; que había. ostenta.do
la escarapela tricolor y aun estuvo á. punto de
perecer por el Terror bajo 1~ ~ucbilla de la guillotina. ,1iranda bu có auxilio en Inglaterra, y
en Estados Unido y desembarcó en Venezuela
á proclamar, con la e pada, 19: idea. de independencia. Fracasó en su tentativa· pero cuando
llegaron lo acontecimiento de 1 08, la emilla
había germinado y, al _año sigu~ente, Carac11:s
declaró su independencia. y se dió una Const1tuci6n.
M"
d
. . b
A las órdenes del Genera1 1ran a 1011ita. a
un criollo de altos vuelos que se llamó Simón
Bolívar· juntos organizaron la re istencia, pero recobrado el virreinato por las fuerzas espa1ñolas, Miranda perece en un ob ourocalabozo
de E paña, en ta!lto 4.ue ~olivar pa a. á. N?eva
Gran,ada, organua e3érct.tos, crea repúblicas,
levanta pueblos de hermanos, avanza sobre el
Perú vence en Cara.bobo, asciende á la escala
de la' gloria. en Junin, y e transfigura con Suere en la memorable jornada. de Ayacucho.
En tant-0, en las ribera!! del Plata sigue
alumbrando, con resplandores aurora.les, el ol
del 25 de mayo. F. derrotado Liniers, el heroi.:io defen or de Buenos Aire contra la inva ión
inglesa, y Belgrano, y Moreno, y an :Martín,
00 ólo organizan la victoria y con tituyen una
nueva nacionalidad, sino que atraviesan los
Andes y derrotando en Cbacabuco y en 1 Ia.ipó
á las hue tes españolas, arrebatan la capitanía
de bile á, los dominios espailole , . e adelantan
sobre la Banda Oriental, que el Brasil codicia
y España. defiende, y de ese choque nacen las
Repúblicas de Uruguay y Paraguay.
Avanzando del Norte las legiones de Bolívar

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Si comparamos el número de lega,ciones y de ministros extranjeros es•
tablecidos en M~xico y acredita.dos ante su gobierno en la actualidad, con
-lo que babia hace poco más de veinticinco año ; i;i tomamos cifras com•
para.tiva , entre el número de agente con ulares que México tenía en el
exteriol' y que de allá venían á nue~trn plazas productoras y de consumo, podrá verse, de una manera palpable, cuánto se ha a.vanza.do en el
camino de prog1·eso. En 1816, en México, no ha.bfa. ninguna embajada.;
había seis ministt-os extranjeros: nuesko Gobierno no o tenía embajada
alguna. y eran seis también los ministros que tenía acredit ado ante las
naciones amigas. .En el presente alio tenemo un embajador en E ta.do
Unido y un ciudadano amedcano acreditado ante nuestro gobierno con
igual carácter. Veintitres enviados extraordinarios acreditado ante el
gobierno de la República, mue tran el en. anehe de nuestras rela-0iones; y
aquéllos e hallan c-orre pondidos por diez y siete ministros que tenernos
aereditados en el exterior.
Ha ido tan notable el desarrollo de nuestras transacciones mercantiles
en e tos últimos años, que en l 7fi sólo había cincuenta y cinco cónsules
extranjeros, que hoy se elevan tí. cerea de do cientos veinte, que por t~do
el territorio mexicano e ttín encttr¡¡-ados de vigilar y fomentar los cambios
internacionales, mientra,; que un número casi igual de agentes mexicano ,
esparcido por todo el mundo, igilan por nuestros propios intere e y
fomentan nuestras tran ·acciones.
·

*
*.

Hoy tenemos el gusto de engal anar estas páginas eon los retrato de
honorables ciudadanos, e!-'ca,rgado · por la :8,epúb~ic_a._de representar al
Gobierno y al J?Ueblo mex~canos ante la :iiaci?nes e1v:il~zadas. Ut1: embajador en Wasbmgton, enV1ado, extraordmar1os y miru.stros plerupotenciarios en Alemania, Austria-Huníl'.ría, Bélgica, Espa.fla, Francia, Gran
Bretaña1 Holanda,, Italia, Pol'tugai y Ru.~ia, por lo que respecta á Europa: en 1 la de Cuba, ('entro Amériaa, R epúbliea americana del Atlántico, Repúblicas americanas del PaeLJico, Japón y China, por lo que se
refiere á. los otroi. continente , forman, en conjunto, e1 honorable Cuerpo
Diplomático encargado de la, misión civilizadora de estr echar ~a buena.
ami tad y cimentar la paz y la armonía que afortunadamente existen entre México y esas potencia . No disponemos de gr,andes sumas en nue tro
pre upue, to, dedieadas al ramo de Relaciones, para que po_r toda.s partes
baya ministros plenipotenciario y por e. ta circunstan~1as en ~lttmas
capitales sólo tenemos encargado· de negocios, por ausencia de muustros
6 por falta de la. dotnción respectiva, 1mra el establecimiento formal de
una legación.
!,

.. *

Bien quisiéramo dedicar. siq,uiera breve l_íneas, á ea_da ~~o de lo honorables eiudadanos que traba¡an en el exterior, eo el e¡erc1c.i_o de u. alta
representar.ión, por el pre tigio de México. ~o tene,mos espaeto ufi.~1ent.e
para ello, y pre cindimo de nuel:!trO propó 1to. eon tanta menot• dificultad, cuanto que e a personas son ulicien~ente conocidas por sus me,l'itfsimos servici~s dentro y fue~a del país. ll'~~~ solamfi!n~ esta, l~eas
como un bomena.Je de gratitud a su labor patri_o~ca, que tiende a mmentar nuestro e.rédito v á. hacer el nombl' de Mexico .respetado y respetable, por derecho propio y por la honradez con que sabe cumplir su com•
promisos internac.ionale .

LAS REL!CIONES INTERNACIONALES DE LA REPUBLICA
El Eutrpo Dlpto111át1co ffltxlcano mti extranltro

C

I hay un punto que pueda señalarse como muestra. ostensible del pro·

~ greso real y positivo alcanzado por la República, es, sin duda, el

gran ensanche que han toma.do, en los últimos tiempos, sus relaciones de
paz y amistad con todas las na-ciones cultas de la tierra.
Consumada, nuestra Independencia, después de ,ma heroica, lucha. que
duró onee años, la repúblicas het'manas del con.t inente iniciaron con
nosotros buenas relaciones, y guiándose por el pen amiento de Bolívar,
aun e trató de formar la Alianza, Internacional Latinoamericana entre
todos los JlUeblos de la misma raza que acaba.ban de conquistar un puesto
entre los ;Estados soberanos. Quizá esa misma tendencia-, ó á lo que más
bien nos inclinamo , la constant,e inquietud en que vivío.mo y la. inestabilidad de nuestros gobiernos, que nos eercenaban el erédito en el exterior,
era-n poco á propósito para cultivar la buena armonía con las demás naciones.
Hubo un tiempo en que nuestras guerras aiviles, nuestros errores
políticos, nuestras desgracias interiores, llamaron la atención de Europa y se concertó} entre tre grandes potencias, la. manera de aquietarnos, con la ilusion, quizá, de ~ue la acción extranjera pudiera cimenta.r, en nuestra libre tierra republicana, un gobierno fuerte, á cuyo ámparo se desarrollaran las fuentes de riqueza utilizables por propio y extraBos. Pronto se pudo ver que la Alianza Tripa1·tita era incapaz de llevar
á cabo sus aspiraciones, y la int~rvención, proyectada sin mengua del decoro nacional de Inglaterra, Francia y España, se eonvirtió eo una empresa napoleónica que trataba de implantar, en la joven América, un imperio latino. México luchó, y luchó sin descanso, por librarse de esa tutela y rechazar unas instituciones que no amaba ni se acomodaban á, sus
tradiciones y organización social, y al fin logró la victoria, ejerciendo su
alta soberanía é imponiendo dura y terrible pena al enemigo de nuestra
constitución republicana.
Pasmo causó en Europa la ejecución de la justicia nacional. Apartando
la vista del derecho que nos asistía, ólo se quiso ver en el desenlace de
la a.ventu~a, napoleónica. la manch~ de sa,ngre que las balas republieanas
ha.bían deJado sobre una seeulár dma tía de la vieja Europa. Y quedábamos _aisl~dos, . aunque. con las bendiciones de los pueblos amer icanos, cuyas mqmetudes, eme3antes á l as nuestras, les impedían cultivar las relaciones diplomáticas.

***

Pasan los tiempos y el país entra por la amplia vía de su progreso r eal.
En vez de atender á los ideales democrático , más ó menos utópicos, dada
la condición orgánica de nuestro pueblo las fuel'za directivas del país
se dedicaron á 1a solución de, los problemas vitales, encarnados en las
condiciones económica , y comenzó una nueva era de paz, de trabajo y de
honradez que ha servido, por modo efectivo, para darnos á conoeer ante
los pueblos extranjeros con envidiable fama.
ClIDentada la paz y restablecido el crédito por nuestra honradez internaciona.l y nuestra solvencia indiscutible, en natur1.1&gt;I que poco á poco se
ensaneharan nuestros tratados de amistad y se multiplicaran nuestras re•
1aeiones diplomáticas, para hacernos entrar de lleno en la gran obra de
solidaridad humana, en la gran tarea de la civilización á que coadyuvan
ca.da cual por su parte y en la esfera. de sus facultades, los pueblo~ cultos
de la tierra.

�~

JO~~
Boc.A.

G~I\L..
D,ANl\5TP.~10

o qPfl-. D. JvSf
~1AR._IANO' SALAS
...f\~0
()

Bu~TI\NII\NT~

tos Gobernantes de Méxieo independiente

Je.s herido. que ha bían abierto en u seno las
luchas pase.das, y entada á l a. sombra de la
paz, meditar tranquilamente en l o arduos pr oblemas que habían de librarla,para siempr e,de
los peligros posibles.
Tenía que resol verse á emprender , con deciBió.o y firmez a, un n uevo camino que encauzar a sus fueutes de riqueza no explotadas, que
diera traba.jo á u s hijos hambrientos y desnudos,
que estableciei·a corrientes de crédito y confianza. internacionales y que la colocara. entre los
pueblos á. una a ltur-a fügne , por su respetabilidad por su honradez, por sus hábitos pacíficos de trabajo y por su solvencia bien cimentada. Tal h a sido la obra del i.lu tre estadista.
que figura al final del catálogo de los gobernantes de México, obra que alcanza á, nuestros
_días y que sigue perfeccionándose para bj_en de
la patJ:tia mexicana.

e

ONSUMA.DA la Independencia de la Nueva
Espaoa en las circunstancias en que pudo
obtenerla D . .Agustín de Iturbide, spoyado
por el insigne Guerrero quien, como 1os sacerd~te tlel Indra. védico, permaneció siempre de
pie ante el altar iigrJ1.do de la patl'ia, para
q_ue no se extin¡ruiera el fuego de la, libertad,
arrebatado al cielo sombrío de la colonia en la
memorable noche ds Dolores, quedaron frente
á frente, en la dirección del nuevo Estado sobersno, las tendencias democrática del movimiento inicial de la 1·evolución, representada
por los viejos insurgentes, y la aspiraciones
de.las clases privilegiadas que habían trabajajado, á última hora, por la Independencia, des1més de haber sido sus enemigos más• encarnizados, representadas por l os jefes realista$
adictos al Plan de Iguala, los viejos noble , el
alto clero y los mismos espaiioles que habían
trapsigido mediant~ el llamamiento de los Borbones a.1 µ-ono del Jla.ma.nte lmperio mexican.o.
En ese antagonismo y militando lm los eontra.rios bandos estaban, por un Jádo1 los que
conocían en algún libro la. Constitucion de los
E~ta.dos Unidos, los que habían oído hablar de
la Revolución France a, los ~ue sti llamaban á
sí mismo~ ''espíritus fuer te , ' non us ribete·
de :filó¡¡ofo y Rus matices de jacobino, que en
nombie del "Contrato So.cial, ' por una pal'tei
y de la.it ~aI!de li~rtade_s predlcadas en e
Evangelio, por. otra, -pretendían oponerse u.1
antiguo 1·égimen, constiluyendo una falange tan
avanzada y radical, como pudiera serlo en
aquellos tiempos; y, porel otro lado, los que subordinaban enteramente sus ideas políticas á
las enseñanzas de la fe, sin mezcla. ni a tenuación alguna, los partidarios del ab olutismo en
su forma más repugnante, los que sólo comprendían la constitución del Esta.do bajo la·
doctrinas del gi-an Padre de la Iglesia la.tino,
el venerable Agustín, y no tra.n igía,n ni podían
ocultar su horror por la cienda moderna, por
la revolución, engendro de Satanás, por todo
lo que tendiera á cercenar el derecho divino de
los reyes y los fueros sagrados de los ministros
del Señor: "Noli me tángere christos meos. 11

'

{

•*•

En esas corrientes opuestas y encontradas,
en esa. continua lucha, en ese choque terrible
de contra1·ios sentimientos y de aspiraciones
iITeconciliables, se formó el acerbo común de
nuestras discordias intestinas, y la enemiga
sombría que ensangrentó nuestro suelo desde
los albores de la vida autonómica nacional,
des-de la constitución de la primer a r egencia,
hasta la proclamaci ón de Agustín I; desde la
p1·imera idea de r epública, que encarnó en el
célebre Santa Anna, basta la· frustradas tentativas del Padre Arenas y lo ueiios monárquicos de Paredes y Gutiérrez Estrada. T oda
nuestra primitiva historia moderna., durante la
vida independiente, se condensa en esta lucha
incesante (lll.e,juzgada. superñcialmentEi, aparece
como una contienda personalísta. en que 1os
cau~illos de un bando empujan á lo.s del contrario para adueñarse del poder, y es en realidad, el cboquede las opuestas aspil'acfones que
formaron el fobdo de la vida nacional al triunfar e.l Pla-n de I guala; es la tendenci a natural
de e;quilibrar las energ ías de la nueva 1-epública., librándola de lo errore coloniales: es la.
d.esespañolhación, que decía p. I gnacio Rumí- ·
1·ez; es la tendencia de re olver el problema político conforme á las ideas de libertad; es la
eterna contienda. contra el privilegio y el fuero.
Esa lucha tomó car actere de decisiva cuando
se i:1ició 1a revolución d~ Ayutla, complemento
obligado de la r e,·oluc16n de Independencia,

fol'midable empuje de los pen adore contra. lo
q11e quedaba del coloniaje en nuestro e tado social, económico y político, que no habían podido desarraigar lo congregados de la Profesa
que levantaron . obre el pavés á lturbidP, y que
con admirable energía alcanzaron lo caudillos
de la Refor ma, aun frente al poder secular del
cl(.'r o y de los soldados corrompiUos que en
oprobioso maridaje h abían erigido, como anhelo supremo sn u temido naufragio, la. nefanda dictadur a. del general S anta .Auna.

*

.. * y sus corifeo eu los
Derrotada la reacción
caJppos de Calpu1:ilpam1 ~ sanos perdidos en
el cadáver del antiguo regunen, fueron á arrastrarse ante las cortes extranjera para resucitar sus viejas ideas monárquicas, ylidier on
un soberano católico que regenerora :México
en un nuevo ensayo de imper io. La. república
se había hecho fuerte dUruute la guerra de R eforma; la luz se había abierto paso por entre
las clase inferiore ·comenzaba.el pueblo á tener conciPncia de u derechos, y guiado por
sus caudillos, después de desbaratar á la Alianza Tr ipartitai pudo oponer tenaz y patriótica
resistencia á as huestes invasoras, y luoh6 y
luch ó sin tr egua por el tr iunfo de la r epública,
ha,sta ver COl'Ona dos sus esfuerzos, y p1·esenciar
con crispamientos de a, oxnbro,el ejercicio de la
ju t icia. nacional.
R esuelto el problema político, l a república
tenía que dedicar todas sus energías á rest añar

..

* * l íneas, condensar aun
Difícil sería, eri estas
brevemente los rasgos biográficos de todo los
per onajes que en la variada historia de la vida nacional ban ocupado el puesto de supremos
directores. ¡.Cómo bosquejar en u n soloTasgo la
vid.a aliente y los perfile característicos de
todos los gobernantes, que á, la veces se sucedían con espantosa rapidez dejando apenas leve huella en la suprem.&amp; magistratur a'? ¡,Cómo
referir, eo una sola plumada, la s circunstancias
que mediaron en la sucesión al poder, te.n raras veces efectuada b a jo los e.u p icios de la paz,
y por lo común entre lo, grit-0¡; del motín y los
borrore de la as onada~ Poreso,en vez de biograffas condensadas, hemos procur ado dar un
di eiio somero de nuestra historia durante la
vida independiente, mar cando los pel'íodos
principales, que cnracterizará,n á los respectivos goberna ntes á, quienes tocó en suerte '1esem~iiar un papel que c.rea1·on por u genio 6
les~fué eñe.lado por las circun tancia.s.
E t-os concelitos generales servir án de complemento al catálogo completo de gobernat1tes
de México que publicamos en estas página .
on cuánta satisfacción podrá contemplarse
ese catálogo en l a época actual en que bajo el
régimen constitucional bien cimentado, marcbau
en perfecta. armonía los poderes públicos, sin
zozobras, sin temores para lo porvenir, laborando con el pueblo ent-ero en fa obra magna
de nuestro b ienestar y progreso.

�ALEGRIA HEROICA
..

[Sitio de Guautla. 18 12]

....

Episodio histórico premiado con PLUMA DE ORO Y 50 PESOS por "El llundo Ilustrado."
"Estrechados p0r nuestras troPM y afllgldos
por la ne&lt;-osldad. mntúftestnn alegría. en todos
los sur sos. eutiernw sus 1·udávere~ óOn revl&lt;1ues. en celebridad do su muerte ¡clorlosn. y
festc•jan ,·oa algatal"II .r b11il('s el re:;rreso de sus
frt"'uent&lt;•~ salid11s, cualquier a 11ue ha.ni. Ido
el éxll.o, Imponiendo pena de la vida ul 11ue
bable de sus desgracia.~ 6 de su rendlclón."
(Oarta d8 Calleja al \"lrre.r Vene,:u.s. 24 de
abril de 1 12).

E

GOBERNANTES DE MEXICO

--

l8:21=19o4
lll'2L.-Regenolal• época] .-D. AgUBt1n de Iturblde, después Emperador
flfl:22-1823. -D. Jui&lt;n O' Donojú, D. .Manuel de la Bdrcens, Dou
Isidro Yo\ ez y D. Manuel Veh!.squez de León.
1822.-Regencia [2' época] .-Jturblrte,D. Nicolás Bravo, Yáftez, Conde de
Heras v Dr. D. Miguel Valentln.
1823.-Gobleino Provisiona.1.-Gr&amp;le.•. D, Nlcoltls Bravo,D. Guadalupe Vtctorts, D. Pedro Celestino Negrete Y D. Vicente Guerrero; D. Mariano Mlchelena y D. Miguel Domloguez.
1 21.-Gral. D. Guadalupe Victoria !'residente.
18'.!ll.-Gral. D. Vicente Guerrero Y Lic. Il. J05é .M. Bocanl'gra, PresldcntPS,

,

1829.- Trlunvirllto: Lic. D. Pedro W lez, Gral. D. Lu1s Qulntanar y Don
J,ucaa Alsmil.¡i.
18so y 1&amp;7.-0n,.I. D. An••tal!!o BnBtam~nte, Presidente.
1882.-Gral. D. Melcbor Mllzquiz, su bstituto, y 0ml. D. Manuel GOmez
l'cdruza.
1833.-D. Valentln GOmez FariM, como Vlcepresldenle.
18:lil, 1835,1839, 1841, U\-16 y 184;, Oral. D. Antonio L6pez do Sauta-Anna
Presldente.-Jl!M, Dictador.
1~.-Grel. D. Miguel Barrago\u Y Lic. D. Jost, J usto Corro, Presidentes
tnterlnos.
11&gt;11.- D. J avier Echllvcrrla y D. Nicolás Bravo, Presidentes interino,,.
1848.-Grat D. Valent!n Cana]J1,o, comosubstltuto,
1su -y 1848.-Gral. D. J()ij(! JoaquJn de Herrera, Presidente,
1114.6.
ral. D. Mariano Paredes Arr11Jaga, Pretlldente; Ora!. D. N!colAs Bravo. interino; 0 ml, D. J~ M-.rlano Salas, provfstooa!, y D.
Valcotin GOmez Farins, como Vicepresidente.
,
1847.-Gral. o. Pedro Maria Anay11, Pzoodente, y Lic. D. Manuel de la.
Peila y Peñs, como substituto.
·
18M.-Oral. D. .Mariano Arlstu., Presidente.
18á3.-Lic. D. Juan Bautlst.&amp; CebaUos y Gro.!. 1&gt;. Manuel Marla de L&lt;.,mb1trd.lnl, Presidenies lnterinllf!.
185ó.-Oral. D. Martin Carrera y Gral. D. JU8n A1vare1., Presidentes Interinos.
1!151í.-Gral. D. Iguaolo Comoufort, Presidente.
1857.-Llc. D. aenito Jué.rez presidente.
1672.-Lic. O. Sebu!thln Lerdo de Tejada. Preslde¡:1te.
11!76.-Gr&amp;l. n. Juan N. Méndez, como encargado del Poder Ejecutivo.
1877.--Gral. D. Porfirio Diaz, l'Tesidente.
18Stl.-Gral. D. Manuel González, Presidente.
1884.- Gml, D. Porfirio Dlaz, Presidente.

Les (eobas consignadas indlcan llnicamen-

te el a!io en que los crn;tínt.os gobemantes tomaron p06esl6n de. su eargo.

N la mailana del 17 de febrero de 1812,
Morelos, de píe, rodeado de Leonardo
B ravo. Galeana, Matamo1·Os y uno cuantos costeílos de su escolta, hablaba asf al
anciano paralítico que le acababa de recibir en
su lmerta de uautla;
-Sí. mi . eñot' Don Pab1o, gracias: sus hijos
An ·elmo y Dionisio nos ban sido muy titile en
faúcar y en Cbilapa ; con hombres como ellos,
b aremos cumplir la \"Oluntad de Dio·, humillando á los orgullosos europeos en nue ·h·a
.América independiente.
Súbito esplendor iluminó lo. grandes ojos
del caudillo. Había e quitado el sombrero de
anchas alas y -u cabeza, en-vuelta en blanco
pañuelo, bañada en un rayo de sol que e filtraba por entri, 1a anchas hojas d los pláta.nos,
a.parecía. nívea obre la negra barr11 de sus cejas unidas y espesas . ...Y Id albo lienzo empapado en sol, bajo el foUaje de la hue1·ta, le
creaba un e pléndido nimbo.
El anciano, clavado en su equipal, oía extático .. ..
-¡S eftor, he dado ti. su mercé lo que más adoro en el mundo: mi liijo y mi nieto · no me queda nada que Yalga que pueda ofrecerle .. ..
En a quel instante una rtí.faga llevó por entre
el ramaje E'COS de lejano cantal' y rumores de
femeninas rí as juvenlle .
- Parece quE' hay aquí quien canta y se ríe-observó Morelo ·.
- ¡Ah! ..... si ..... ¡esa muchacli.as!. ... . Vea
su. mei-cé si no es triste que se pongan á cantar
en l'Stos momentos, la víspera. de una batalla .... Son mis nietas, berma nas de Dionlsio ....
¡Siempre contenta , iempre riendo, siempre
cantaudó!. . .. Por eso ni la· cuento .... ¡,De qué
pueden se1•vir en la guerra las mujeres'!
-¡Bendito sea Diós! ¡,Conque tiene mi señor
Don Pablo tres nietas que saben cantar y reír
constantemente, aun en los peores trances't' ....

Y se lamenta, teniendo en casa tanta alegría,
cuando por algo creó la Providencia, ademá
de los pájaros y de la llor á las mujeres que
saben reír y que 1;abeo amar. ¿,No es verdad,
Galeanai'
El duro rostro del W'iano se iluminó orgullo amente, halagado en su gusto por la guerra
y por el amor. El viejo D. Leonardo sonreía
bondadoso, mostr11,ndo su blanca y fuerte dentadura,: 1atamoros inclinaba sobre el hombro
izquierdo la rubia ca.baza, de,;cubierta. también
los ojos bajos, pero sonríent-e, contagiado por
la generosa alegría del héroe.
El paralitico gritó:
- ¡Mari, Lucha, Tere!
Al punto, -por entre la verde espesura, se pres,:mtal'OD tres lindas muchachas. Llegaban sudorosas, de ·calzas, arriba del tobillo el borde
de los zagalejos, en ca.mi a, desnudas las gargantas y los moreno · brazo , sonrfrn'tt:s y curiosas.
-Aquí las tiene su me1·cé. María, la menos
alegre, se pasa el día rezando: le 11 amo Mari la
india; Teresa, ora y canta: y le digo Tere la
criolla; )' é ta, la xocayota, la menorcita, la
peor y la mejor, se llama Luz: no hace más que
reir y ca-nta.r. . . . Y por ,.u l'isa pot· su tez más
obscura, por su o¡os endiablados, por su cabello corto y crespo por u amor por el canto
y el baile, la he nomb1·ado Lucha , la mulata.
faltamoros había levantado al fin sus azule
ojos; Galeana cha q1le6 la lengua; D. Leonardo asintió con ademá.n de perito que apruel1a,
y 1orelos, encantado pu. o la mano izquierda
sobre la. crespa. cabecita de Luz y con la de¡•e-

cha le acarició la barba, levantándola dulcemente, mir!lndo con los suyos1 ~renos y no•
ble: , lo~ OJOS de lumbre de la gentil mulata.
-¡,Conque t.a llama· Luz y tu ell.O1· abuelo te
ha pue·to Lucha? ... . ¡doble símbolo divino!. .. .
Como Luz, dar6,s alegría á los hombres: como
Lucha, les darás ánimo para combatir .. ... Seilo1·e ; el Virrey Venegas acaba de nombrar
Mariscal á alleja: pues yo, con mejor derecho,
nomb1·0 á, esta muchacha " fariscala de la.Alegría;' en Cunutla de.A.milpas . . ..
-Ya . abe .... tu oficio será estar siempre
contenta siempre riendo, cantando siempt&gt;e!. ...
Y aquel hombre extram·dinario, que tenía recur o para todo, que todo lo utilizaba y todo
lo prevía; aquel homb1• jovial y ten•ible, agregó solamente:
-Feliz tú ~Iaría , que sabes dar el alma á la
oración; tú vivirás y i·ezarás por nuestros
muet·tos, por nuestros muerto que nos bendecirá.u de de el cielo, mientras los vivos nos batimos alegremente. A ti Tere, que cantas tanto
como reza , te encomendaré nuestros he.ridos,
los curará , lo consolarás con el cant.o y con

�la oración. Y tú, Mariscala, a-cuérdate de que
eres Luz, Luz de Cuautla, que nunca está triste .... ¡Con esta luz iluminaré mi ejército 1
Y ella conte tó, franca y zalamera:
-¡Por aleg1'Í8. no ha. de quedar; reiré y cantaré basta morir!

,.

**
El sitio de Cuautla fué una génesi

de relámpago , un inaudito centellear de chispa épicas
ruvo fulgor perduraría en el alma msurgente
como un presagio de final victoria.
Desde luego el primer choque, la mañana del
19 de febrero, 1ué un estupendo duelo de bravura á bravura. El asalto de Calleja a~umió
fiera solemnidad antira, grave relieve de actitud hispana frente
un adver ario igual y
digno .... La cm·ga de las cuatro columnas realistas contra las trincheras de San Diego fué
clásica y gentil, como de viejos hidalgos.
Al pa.so redoblad-O y los fu iles embrazados, lo
batallones de "Granaderos," de "La orona, '
"Guanajuato".;y 'Patriotas de San Luis,"

grito de guerra de los rea.listas: " Viva el
Rey!"
La secci61i de granaderos de la descubierta
hace sus primera descargas y, armando la bayoneta, avanza á, tramos al paso t·elo2 mientra
ios ca!\ones empujado á mano, ruedan. bacía
la Plaza, con fragoroso estruendo entre el humo y el polvo.
Ailtí, dentro de Cua.utla, un gra,ve silencio de
espera; y tras l s parapetos lo fu ilero de
Galeana el arma tendida, listo el pedernal para dar chi$pa, atento· á, la avalancha que se
precipita. Y una bri a fresca, bajada de la
cumb1·es blanca del Popocatepetl, pasa como
una caricia genero a sobre ello con el plomo
de la muerte.
El impetuoso Galeana, que la víspera salvara á Morelos, arrancándolo á, filo de machete y
punta de lanza de los &lt;11·agones de Calleja, esgrimiendo ahora su vieja carabina, corre de un
sitio á otro del recinto, reproduciéndose y multiplicá.ndo e, hasta rugir la orden de fuego.
Y entonces es cuando principia. la refriega

desafiándo]o , pa)adín antiguo á singular com•
bate. Y bé aquí á Ga.leana, que al oirlo, responde al reto con un alarido, y subiendo la
trinchera, la carabina en la die ·tra, abierta por
delante la chaqueta d cuero, levantada el ala
del chilapeño el ancho machete ujeto en la izquierda. salta al encuentro del Capitán cuyo
uniforme rojo y oro lo atrae cual nueva pr·ovocación. Lid cuerpo á cuerp en lo alto de la
trinchera, y ambo· di;;pa.ran sus armas áquemaropa: y 'egarra rueda en angrentado. Y Galea.na se precipita obre el cadáver, evitando la
racha de plomo rea.lista, y agarrándolo de un
pie lo arra tra y lo arroja al fin dentro del recinto.
Y muerde el pol'l"o, á u vez, al frente de las
columnas estrelladas y diezmada en plena furi&amp;i de esperado, el bravo Conde de Ca a Bul
y expira también en la refriega fragorosa. ei
gene1·oso D. Juan Nepomuceno Oviedo, cuyo
regimiento le adora, pero que no podrá vengar
u muerte ....
Abatiendo cercas y e. calando muros el Batallón de Granadero di par o y audaz, intenta
flanquear y caer dentro de la Plaza, en tanto
que el Regimiento de la Corona queda en reserva á retaguardia, á. las órdeo directas del
propio alleja quien, abandonando u coche
recorre á cabaÍio las fila , blanco de rabia, e ~
tupefa.cto.
Y cuando al :fin los asaltantes rompen el
círculo que ci rra el flanco de an Diego, colmando lo fo. o , desmoronados los primeros
parapetos; cuando al fin, á bayoneta calada,
van á entrar á la brecha, seguido por los dragones d~ la. reserv~, en alto 1o · gra~des sables,
á los gritos de ¡Viva el Rey! al m1 mo tiempo
qu dentro el pánico aúlla: ·ban matado á. Ga1eanal cuando al má de e perado empuje la
Plaza va á. caer, al rodar, moribundo, el últi- .
mo artillero de la pieza que guarda aquella calle, cuando el tropel realista se a balanza en
masa con clamor de júbilo, el niño Narci. o
Mendoza da. fuego al cañón, y un relámpagoes ampido barre úbitamentecon la tromba ....
En aquel momento Hermen gildo Galeana
jadeante, alpicado el rostro de sangre blan~
diendo la nwrulW, grita ronco sobre los escombr s, envuelto en humo:
-En el nombre de. Dio , ¡ viva la América-!

apantles por donde el agua corría. con triunfal
murmurio bacía la. Villa del Aguila, donde era
bebida con algazara épica, ¡como que á veces,
turbia y rojiza, abía. á pólvora. y á. sangre!
Por fin, Galea.na hizo edificar, con estupenda
bravura, bajo el fuego obstinado y repeliendo
las cargas de la infantería e pailola, un alto
bastión, al borde mi mo del manantial, para
defenderlo, heroico c.entinela. avanzado en son
de reto constante hacia el campamento enemigo.
La .fie ta en celebración de tan culminante
bazaña fué, naturalmente, dif¡'ll&amp; de quienes la
llevaron á glorioso coronamiento.
Morelos, satisfecho, e pre ·entó en la hue1-ta,
donde bajo la pompa del follaje, entre guías de
ro as y floridos fe tones opulentos en plena,
gloria de abril, los muchuaws y las moza bailaban y cantaban, altel'nándose. incansables,
eu un fragor de júbilo vertiginoso que el viento
llevaba en ondas musicales por el Valle .ha ta
el Cuartel general de alleja, cuyo Estado Mayor, atónito, no pudo comprender jamás el prodigio de la locura épica, en la Villa del
Aguila.

*
••

.....

avanzaron, llevando á
su frente, en alto la e padas, fulgurante las
pupilas bajo los tricornio , caballero en corceles &lt;le lujo regalo del
Virrey á los Coroneles
D. Juan Nepomuceno
Oviedo y el Conde de
Casa Rul.
A reta.guardia, dentro
de su carruaje, altivo
y de deñoso como un
príncipecon us pomposos oficia.le de Estado Mayor á. caballo ante
la. portezuela, D. Félix María Calleja del Rey
e peraba el parte de la toma de 'uau~la de
A.milpa .
Al frente de las columnas, entre lo" intervalo
de las seccümes, adelanta una batería en tanto
que á. Jo .flancos, á lo lar$º de las cercas de la
Calle Real, van á. vaso oooz lo indio gu.~ta&lt;lo•res, cargado con hachas, sacos de tierra, bolsines de pólvora, barretas y tablone fácil
carnaza qu hora.dará los muros, colmará los
fosos y volará. la puertas allanando á. lascolumnas el camino del asa.lto.
La batería de vanguardia "hace alto" á medio tiro de cañón; los artillet·os desataluJan la
piezas, y correcta.mente, como en una "parad a" ante el monarca, ejecutan á. compá: los
tiempos de la carga, y con alva de honor rómpese l fuego contra Cuautla.
y entre la nube azufro a. relampaguean las
espada de los jefes seflalando las trincbera1,;i
y repercute en el valle perfumado y tlorido e

Al comprender Morelo , día de ·pués, que
Calleja. sitiaba duramente á
autla, reforzado
con la tropa del Brigadier Llano, que no pudieron t-0mar á, Izúcar, expidió su más breve
fúlgida y heroka proclama: ¡alegría!
'
¡Alegría! Y esto fué todo. Esta. ola. palabra.
· e~ sec~to ~e la ina'-!dita epopeya..... Aquel
apitán, Jovial y terrible, excluyó de su ejército toda idea y todo entimiento de tri te.za
aun ante la muerte.
'
La primera fie ta en uautla fué un entierro
el entierro de los que cayeron en los combate~
del 1 y 19 de febr ro.
Espléndido funerale . Al levantar e el ol
sobre las lomas de Zacatepec. la. campanas de
a.nto Domingo y an Diego poblaron lo ámbitos del valle con glorio o rel)iques entre el
bru co e tallar de los cohetes y los ecos prolongado y tenaces de las guitarras serranas.
-¡Paz y gloria á las alma - de los valiente·
que murieron en la guerra anta para re ucitar
n el eñor, y alegría nosotro mientras llega
la hora del último sueño l ¡ Alegría, muchachosi
que Oall ja no ha. puesto alón mejor que e
del Virrey para bailará, gusto! ....
Ante esta elocuencia ma~ná.nima, sonreían
los costeflos de Hermeneuildo Galea.na, tan
prontos á. la risa e trepito ºa, en el baile como
al alarido de guerra en el combate, die tros en
la e. grima de us toscas lanzas¡ -y sonreían
también los serranos que acaudillaban el rubio
cura Matamoros y el buen D. Leonardo Bravo,
listos en el manejo de su ancho y filo os machetes y hábiles cazadores, que amaban tanto
á. su trabuco ó escopeta, como á. la hembras de

"su querer."

entre el aullar de los asaltante , el desgranamiento de la fu ·ilería y los e tampidos del
Cañón.
Los g1.-anaderos que han llegado a) pie de la
trinchera-, ahí quedan cadáve1·e ; de la torre
de San Diego y , anto Doming o truenan certe:ºs e copetazos, y el Nifio y las demás piezas
msurgente enfilan la columna de asalto v
á su vez ensordecen la atmósfera entenebrecida.
·
En las huertas pr·6ximas á los flanco de la.
Calle Real, el plomo ra ga la hojas de los
plátano , acribilla los ahanico~ de la palma
·acude la hoja de los naranjale y limoneros
y de troza las frondas de lo· tamarindo .
-¡Viva el Rey! ¡Viva Nuestra eilora de los
Rem dio !
-¡Viva la América! ¡Viva Nuestra Sefiora
de Guada.lupel
El Capitán Segarra jefe de la batería. realista1 frenético adelántase, clamando injurias homerica contra los caudillos independiente ,

-Aquí tienen u tede á Lucha.: e te primor
ha m 1·ecido la honra deque lenombremo Mari cala de la Alegría, en atenci6o á su alto mérito de no aber otra. cosa en la vida sino reír,
cantar y bailar!-babia. dicho el héroe aquella.
mail.ana á la fior de su valientes, en la Plaza
de Santo Domingo, después de d jar dormir,
bajo el atrio de la parroquia, los cuerpos de las
primera víctima .-¿Verdad que sabrás merecer este título delante de esos muchachos, llenándoles el alma de alegría con la lumbr de
tus ojo, y la música. de tus cancione y tus
risas .... ?
- Ya e lo dije á .11, merctl-contestó Lucha,
sonriendo y cimbreando coqu tuela u cuerpecito atlole cente-¡le juro que he de cantar y
bailar hasta morir!

**,.
Fiestas y combate : Mientras la milad de la
gente cavaba foso levantaba trinchera y edificaba reductos avanzado ó reparaba la brochas, trabajando y La.ti 'ndose, la otra mitad
desean aba, -festejando la gloria de la muerte.
La Mariscala de la. Alegría cumplía á conciencia. con su mi ión: era el alma 1-egocijada,

musical y luminosa del pequeño ejército insurgente.
En las jcimaicas de flores, en la exuberancia,
tropical de las huertas, cerra de los plantíos de
caña. de azúcar, entre los naranjales y tamarindo · á la 'ombras de los plátanos, las palmas
y Jo limoneros; en pleno esplendor primaveral
de marzo en uautla la gentil rapaza danzaba
y reía al son vibrante de la guita1Tas y de las
canciones de quejumbro o y persistente ritornelo.
rlolla del Sur, biznieta de an6nimo capataz
e pañol y de una mulata vera.cruza.na, 11.dunaba la bravía y recia elasticidad felina de u
cuerr,o á la ternura inagotable de un almita
sencilla, de un corazoncito de pájaro ....
Ella era, entre todas las muchachas que alegraban las fiestas, la má incan able en cantar
y bailar y la que con mayor dicha celebraba
la frecuente caída de la bombas en plena
gresca.
-¡A rezar por el alma de 'alleja !-gritaba
y e tendía en el uelo, cómicamente, lo mismo
que los demá.s, en e pera de que estalla e el
sombrío proyectil.
Su hermana Tere, tan guapa como ella, le
arompaila.ba y á veces Mari. la devota, dejaba
la. Parroquia en que velaba algún radáver, para
atrevet'"e á zapatear al son de los bajos y de los
1·eq1tinto en un claro de la huerta.
¡.;1 paralítico se hacía entonce conducir, con
la esperanza. de que Morelo llegase también y
lo invitara, cual olía, á jugar una mn.lilla
mientras lo. muchachos se divertían y allá, ai
Ol"iente, l'umbo al río, se e. cuchaban los lejanos e copetazos de los tiradores de Galea.na ó
el estampido de los ca-i1ones del Brigadier
Llano.
A medida que lo realistas apretaban más
duro y más ilbaha el plomo de los fusiles de
los bata-llone. de Asturia. y de Lovera, y má
copio amente llovían las bombas que enviaban
los mortero· del Cuartel general de 'alleja,
más contenta iba Lucha á lo pue to avanzado á ofrecer á. los bravos co teño que 1,;e batían, una sonri a, una mirada y un trago de
aguardiente.
-¡Bendito sea Dioii que ha creado hombre
como nuestro General y muchachas como tú!decfan limpiándose lo ásperos labios con el
1-evéli de la manga de su camisa.
Morelo había dicho:
-Bay algo peor que el hambre, y es el sueno; pero existe un mal ruás atroz que el sueiio:
¡la. sed !...•

Y Galea.na contestó:
-Gracias á, Dios, la. sed e quita con el agua,
y por allá corre mucba-y e!\aló al Oriente¡ qué vergüenza que muriél!&amp;mos de ed habiendo tanta agua!
Los batallone espanoles del Brigadier- Llo.no. so tenido por una batería y po1· el reducto
de Zacatepec, cu. todlaban la preciosa cuenca
del río y el manantial de Juehitengo.
Pero Galea na abia caer como tigre sobre tao
florida guardia, seguido por escolta alharaquienta y audaz, armada de machete , lanzas
trabuco , carabina. y fusiles C'-On bayoneta'
y mi otra se peleaban, lo indio de Cuautl~
rompían las bardas de la presa y cavaban los

Una tibia noche de fines de abril, impregnada
de ilencio y melancolía-el silencio de Cuautla
dormido á la luz benigna de la luna--el viejo
D. Leonardo Bravo in e col ta, la cara bina al
hombro, recorría los pue ·tos avanzados hacia
el río.
Penetr6 en la e pe m·a del platanar, y a.l
punto detúvo e escuchando un eco tri te y leJ&amp;no como de una canción 6 de una queja.
- ¡Ave María Purísima! ¿Qujén canta ó reza
por abi?-gritó preparando su carabina.
El fino oído del héroe serrano distinguió la
voz¡ y entonces, atravesando rápidamente el
negro boscaje, se encontró ante el yaciente
cuerpo de Luz.
-Pero ¿qu~ haces aquí, muchacha? .... ¿qué
tiene ? . . ..
-Ya lo mira si, merci .. . ... Me ,•ine á, morir
aquí, solita, para no entristecer á la gente por
allá ....
Bravo1 inclina.do sobre. la moribundaJ había
enmudecido de a ombro y de dolor; y al tomar
una de sus manos, la sintió ardiendo.
- .... Me dijo que riera, bailara y cantara basta morir .... y como me miraba tan hondo, y yo
se~tí t.anto gusto como si e tuviera en la gloria,
le Jure cantar ha ta morir .. .. y esta tardecita
en Juchitengo me tocó una bala..... no oyeron
mi grito .... ¡mejor!. .. . me escondí para, que no
se afligieran .... y me vine á. morir por acá. ....
ya no puedo cantar. ni reír .... . . que me entierren con la virgen de Guadalupe que medió la
otra mañana. .... ¡Ay!. .. . Abora sí estoy triste,
pero no e lo diga su me1·cé, no se lo diga ....
Uu su piro largo y dolient.e como un estertor .. .. Y nada más: la Mariscala de la. Alegría
había muerto.
Y, a.roba rodilla en tietTa lo. brazo cruzados, Bravo oró ante el cadáver, bajo la bóveda del platanar, como en una capillai mientras, á lo lejo ·, en la breve tregua de a ¡,az
nocturna, se dilataba, obre el gran ilencio del

Ve.lle, la. pía.do a. mt1la.ncolfa de la. luna ... .

F. Zariña.na.

�..*"
El Padre ba de.do e1 grito de rebelión. A su
voz surgen los hombres de la quebrada, descienden de la cima, se ticogen á, su abrigo protector y le hablan en el humilde lenguuje de los
humildes. El será el caudillo, á. pesar de que sobre sus débiles hombros exagenario pesa la
vidn. como una carga infinita. La rebelión, lanzada. ya, corre por la vereda. como una gran
masa de nieve que repentina.mente pierde el
equilibrio y 1'ueda. bacia la unas pavorosas.
¡Quién abe'.
En Atotonilco encuentre. Hidalgo la modestá.
iglesia parroquial, en la que la Virgen india
baja pudorosamente lo ojo . Ella, la ilnica capaz de comprender la honda queja de las raza
vencidas, será laque aliente á las turba , basta
convertirlas en huestes; se-rá la madre, y la.generala, y la. santa que bHga el milairo que ha.ce tre siglos ixnplora, en vano, 1a raza debelada.
Y el estandarte de los rebelde fué la pobre
imagen luga.reña. En un asta clavóse ellienzo.
Lo demá , lo hizo la fe profunda de aquellos
.hombre de hierro.

..

... 4-

Hidalgo llega ante Guanajuat-0. Ei:-a el mis
rico mineral de ht Nueva E palla; su comercio
era. floreciente; e taban sus almac.E&gt;nes lleuos de
come.stibles y de parque. Por la mente de los
c11,ud1llos debe haber pa ado laespnnto a, visión
de la catástrofe: pero el destino era imposible
de evitar; la suerte deberfa cumplirse. Hidalgo
pidió la rendición de la plaza, sin conseguirla.
Riniio debe haber entido la itnpo ibilidad de
la delen a1 era soldado, y peleó.
La degollación, el saqueo, el incendio, los
excesos más grandes, eran el natural resultado
de aquella la1·ga época de esclavitud. Por má
esfuerzos que derrocharan los caudillos, las
huestes que les seguían no podrían olvidar el
látigo, la injuria, la humillación. Y se vengaron cruelmente. De pué , cuando el heroico Pe.dre de la Independene,ia fué muerto, su ce.bezo
venerable quedó por algunos e.iio. expuesta. á
las ira populares en la Alhóndiga, it10 de tan
espan~sa carnicetía, Se creyó así tenet• en plena qurntud á. los msm'l•ecto . Lo único que e
consiguió fué soplar ·obre la hoguera de los
odios ya incendiados.

***
En el Monte de las Cruces, los r·ebeldes alza.dos á. la voz de Hidalgo, estaban Mampados
listos para cael' so~re la ~apital del Virreinato'.
El sac rdow-oaudillo d110 lu misa en cierto
punto, donde después la gratitud popular levantó un sencillo monumento. La bue tes del
Padre Hidalgo pelearon alJí con denu tlo y la
batalht. fué ganada á lo. realista . En la' antigua. capital del Virreina.to reinó enwnc s un
pánico indescriptible; se creía que los insurgente avanzarían, arrollándolo todo hasta
plantar su bandera sobre el edificio que' dura.nw tantos año, fué asiento de las más altas autoridade coloniales.

E

Dolores, en la pequeña. villa del Bo.jío,
e levanta aún la casa modesta, pobre, en
la que el Padre Hidalgo el padre de la
nacionalidad mexicana, pasó los último
a.i'ios de su existencia.
Quedan todavía en pie las paredes viejísimas dentro de las cuale el noble y anciano
cura párroco tenía establecido su hogar. Y
allí quedan aún algunos objeto de gran
ixnportancia para la historia de aquella epoca de convul iones terribles, que se llamó de
la Insurrección de Independencia. Entre esas
paredes destartaladas, entre los cuatro muros
simétrico , el caudillo má admirable de las insurrecciones americanas paseaba lentamente,
en sus uocbe de vigilia, pensando, p, n ando .. ..
Todo un mundo, toda una nación libre, con sus
miserias, con su glorias, con. u millones de
hílbitante y sus millones de almas e clavizadas, pasaban, en rápida procesión, por el culto espíritu del cura, Hidalgo. Veía claramente
cómo la nacionalidad, en embrión, esperaba la
voz del salvador que la sacara del lixnbo, para
seguir la ruta y tomar su pue to entre las naciones libres. Veía, con su claros ojos de anciano talentoso, cómo li1t dominación española
e había. hecho ixnposible ya para tise rincón de
América en el que fermentaban las iras de trescientos aílos, y lahoraban, lenta y te1111,zmente,
los rencores de toda una raza,

~io. de los Virreyes. En ese palacio pasó . u-s
ultu:uas hora.;. de dolor y de amargura. ~lorelos
el g!'nio militar que, con su espada, defendió
heroicamente la causa nacional, y, con su su.ngre,.sell~ ttl pacto de alianza de ·10s suyos con
fa v1ctor1a.
Precisamente en !'l sitio donde el cuerpo de
Mor~loscayó, cuando la balas homicida de los
realistas troncharon u fuerte vida se levanta
una sencilla C'olumna que recuerda 'el angriento suceso.

..

•*
El a.brazo de Acatempan fué el principio del
fin en la é1;&gt;oca, t?&lt;la llena de sangre, de la Ind~pendencia Nacional. En ese pueblecillo perdido, en l a serran,ía abrupta del Sur, Guerrero,
el boroe, é Iturb1de. su enemigo encarn.izadovue1to amigo y partidario de la causa nacional-se encontraron, r, ap ándo e de sus cabalgaduraR, se abrazaron n presencia de su troJl!lS· De de entonces la causa de la Independencia fué poco ú. poco venciendo sus obstáculos,

*
••
Una bermo a estatua e levanta ahora en el
sitio en que fué acriflcado el caudillo. En algunaij capitale. de E tado de la Federación Me.rice.na existen ya estatuas de Hidalgo. En .
México debería haberse erigido ya la mavor r
la más bella, la míLs ce.1·a, como ·una peqÜeñ~~
ofrenda de gratitud á la figura heroica del
Padre. La lucha inte tinas han retardado e te mom!'nto; no lo alejarán indefinida.mente,
por -fortuno.. Eo pocos e.ño má , México contará con el más suntuo o monumento al caudillo de Dolore .

•

.*..

No fué así. ..... Preso el caudillo, de pués de
los desastre de ~culeo y del Puente de Calderón, en las Nonas de, Acatita.Jde:Bajá.n, fué

En San ristóbal Ecatepec, en el pequeno
pueule.cillo del Valle, se encuentra aún el Pala-

" *

Edificio y lugares histórico

e~cerra,do en el lio, pita] füial de bihuahua,
m1entra.s del cPntro llegaba la orden de sacrificarlo. No podría ser otra tal orden: lo abía
bien Hidalgo; et•a un anciano y, in embar"'o
su voluntad jamás flaqueó, jamás tuvo el me;o;
estremecimiento de temor en presenci a del hondo problema pavot'oso que se le presentaba.
Permaneció tt•anquilo, cu todiado como un
b1U1dolet'o, basta el momento en que se le notificó la. entencia de muerte pronunciada en su
contra. Tod¡¡,vfa eu sus últimmimomento tuvo
la energía uficiente para pagar, en una décimas que aún se conservan, la deuda de gratitud
contraída hacia uno de sus cu. todio , por el
buen tratamiento que éste había empleado para
con "un pobre de valido-que va mañana á mori y no puede retribuir-ningún favor recibido."
Después de la espantosa ejecución los sicario· de la t·eale;,,a, tuvieron la. avilantez de profa.nar el pobre cuerpo ancie.no de Hidalgo: cortaron su blanco cuello, y su cabe7.a, cubierta de
canas, fué objet-o de vilipendio y de escarnio.....
El cuerpo quedó enterrado por muchos ano ,
en el templo de San Francisco en Chihuahua,
en donde I a, gratitud nacional lo encontró para
trai;ladarlo. provi. ionalmente, á la Catedral de
México, mientras se erige el PantE'6n Nacional
y e da en él honro a sepultura al Padre de la
Independencia.

sin gran~es tropie~os, sin las hecatombes pl'imeras, sm convul iones, hasta terminar con la
entre.da del ejército de las Tres Garantías á- la
apita!.
e ha erigido un pequeño monumento en
Ac8'.tempan, para eternizar el recuerdo de esa
ª?Clón memorable en todos sentidos. na lápida m uestra el lugar pt'eciso en donde se abrazaron los dos caudillos y, á. corta di tancia, se
e~e~a o~o mode to monumento que señala el
s1t10 lDl mo donde se efectuó la conferencia
celebrada entre Iturbide y Guerrero.
En una de us curiosísimas inscripciones se
lee lo siguiente:
' 'Pasagero detente y contempla en este oitio.
el lugar seilalado por el dedo de la Dhinidad
para q. se buvie eu reunido el I7 de FebQ d~
1821, _los inmortales Yturbide y Gu\lrrero y
comvmo.do el plan de operaciones sobre la Capital de _la República, para consumar la. Independencia y Libertad de la Patria. De aquí co~&lt;? de una. v~rtiente, se esparcieron los buenos
hiJO de MéJtco, que afortunados sentaron el
pabellón tricolor en el palacio de los vfrreyes
que nos habían usurpado."

Léa fotogrH1fa del monuml.'nt&lt;&gt; del Monto do lll.s Ornees
ru t.omada expre,;ament&lt;l para "El "Mundo Jlw,trado"
l)Or los Señore~ Ah•:i Hnos.. dt! Toluca.-LI\S de Aco.teui12nn, lns deboJJ10$ lt )u gala¡¡terfa qe) l)r, N Ilernándet
lxQvi111tes.
•

�l~dero 6 madriguera por 'donde no pasara, rastreara y escudriñara; unas
veees con ondulaciones de serpiente, otras 'á saltos de felino, las más en
aseen ione ó descenso peligrosísimo , de cualquier modo, pero el indio
de Noyó6 conocía, palmo á palmo, lo abruptos contrafuertes de la cordilJera y su voluntad inflexible de titán triunfaba ele todos los ob tá.culos y
barreras que le oponía la natura,leza.
·
No en balde había visto la lu:-. alli, en aquel linclo pueblecillo que encuadran los trigales sienipre lozanos, al pie de aquella col'dillera siempI'e verde, donde ere.ce el pájaro-bobo, dando llores de pétalos grue ·os,
frescos y ate1·ciopelados; donde el zenzontle deja oir sus trinos paradisiacos, y donde surgió y creció una. raza viril, brava, dominadora.
Ya en la caída de la tarde, cuando el sol trasponía la última sierra y
lo triga.les semejaban extenso mar color de oro viejo, las águilas que
volvían á sus guaddas contemplaban al ip.dio-inmóvil, triste, con no sé
qué nostalgias en el alma-ora sobre la copa de un á.rbol, ora afianzado
á una roca, muellemente reclinado en el césped; pero siempre triste, siempre hurano, iempre solo, clavada la vista en el pintoresco pueblecillo
donde naciera, cuna de sus alegría y us cariño , entim.ientos no apagados en su alma soñadora. y no tá.lgica.
¡.Qué soilaba. el indio de Noyóó'l ¡,qué sufría. aquel desventurado, desventurado como su raza? ¡.Por qué sólo veia, con mirada. peDetrante, la
cúpula semitorcida y ridícula de la iglesia de su aldea? ¡Ah! El indio había. arna.do. En la . alvaje beatitud de su vida, una ,ez sintió el estremecimiento irresistible de la pasión ... ... y amó con ful'Or, con frenesí, como
ama, el ser atlí.Yico el que no entien-de de mentiras y negrin-as munda,rui.s,
orno ama el bueno, el que todavía lleva. en el alma las alburas del sentimiento. Así amó el indio, y por eso ve con mirada penetrante la cúpula
semitorcida y ridícula de la igle ia d su aldea. E que allí reside el que
le arrebató la felicidad y la fe. el seductor de la hembra torpe, el dominador de entonces, .el superhombre de la época. El indio amó á la india de
mirada no tálgica l. soñadora, y la ind1a, pervertida ó torpe, cayó en la
red, en la red tendida por aq\tel dominico elocu.ente, el Padre. Soto, cm·a
entonces del lugar, quien con la honra de una mujer le arrebató la felicidad y la vida. Y por eso nuestro hombre, solo, grave y tri te, mira con
insistencia el campanario de su aldea. Así lo hace desde el día tata] en
q.ue comprendiera su eterna desgracia. No protesta, no hiere, no asesina.
/,Qué espera? Calla., medita. y ve ...... Y a.sí continúa el indio, basta que
llegan á él lo rumores de la. lucha enca.1·nizada. Basta las montanas de
Noyóó se aperciben las hazañas de Morelos .. . ... entonces, grave, y triste, y solo¡ una tarde gris, llorosa, sin matices; una tarde de dolorf vuolve
la e. palda á. su aldea, y parte, y se va, oon la mirada ceñuda y a color
pálida, rastreando entre 1os picachos de la montaila, como rastrean los
reptile en los vel'icuet.o del camino.

"
**

Episodio Histórico de la Guerra de Independencia(*)
ORR1A el año de 1812. El ingente deseo de emancipación transformaba al quieto y aletargado país; los seculares quejidos de toda
una. ra:r,a, aherrojada estallaban por último en grito 'formidables de rebelión; los burlado anhelos no se condensaban ya en
lágrimas silenciosas y austeras, sino en rugidos potentes de bestia heridas; la impasibilidad característica del indio se tornaba
en un furor irresistible; y el ilota., el desventurado de- otras épocas, nacido pa.ra. callar y obedecer, ya ni obedecía ni calla.ha, sino que, como los
paladines de sus analesl recogía la piedra del arroyo para lanzarla al rostro de los tiranos. Era la revolución sin tregua y sin cuartel, la nacionalidad que irradiaba en el horizonte, tras de un c(unulo de nuhE-S muy grandes y mu y negras.
Y así corría el afio de 1812, entre el bélico ardor de los opuestos bandos, haciendo desaparecer las poéticas aldeas de las montanas, incendiadas por_ la tea implacable¡ ~alvadora de la revolución. ~n uno de es~s
pueblecitos, asentado en fert1l y extensa caiJada de ]a. región de las Mu:tecas, en el pueblo de Noy-óó, que encuadra el rubio matiz de lo trigales,
siempl'e lozanos, allí vivía, por aquel entonces, fabricando finas esteras,
con la palma de sus bosques, un indio como de veinticinco á treinta años,
cuyo nombre ha perdido la tradición y á quien la Hístoria, admira.da., seilala con el mote de "el indio de Noyóó. 11 Alto, fornido, con lá anémica
color y la mirada aga. de esa raza que parece que sienlie no sé qué no talgias tristísimas, era nuestro hombre el tipo genuino de aquellos formidables guerreros que asola.ron á Teozapotlán y elevaron á lo más alto Ja,
prez y fama del famoso Achiutla. Sagaz y astut.o como la zorra, y ágil y
nervioso como el ciervo de sus campo , no había vericueto, czmtil, desfi(º)

Véase la. IDstorla de Oaxaca wr el P. Gay.

,,

El µustre. y mal asendereado caballero andante D. Antonio Bergosa y
.Tordan, Ob1Spo de Ant.equera el ailo 12 y después Arzobispo de México
había. fulminado tt·emenda.s axoomuniones sobre la.s cabezas de Jo prim~
ros !n~eI)?ndientes, ~ l~s qu~ 1 llama?a en sus eserit-o y en las terribles
requ1s1tori.as del pulp1to:
torag1dos, exhombre
excristiano
exprójimos, ultra.ma.ldi:tos" y demás.
'
'
E~·a un obispo mili_tante d~ las buenas época.e del Cardenal Cisneros,
nnndo, má para ceñir una tizona descomunal, que para cargar el báculo
de humilde pastor ~e almas. Realista fanático y labora.nte celoso, no se
detuvo has~a las s~ples pastorales de execración sino que, á gui~a de
buen olda.ao de D10- y de1 Rey, levantó un cuer-po de sacristanes y curas, art.e anos creyentes y ~embro de 13:s cofradías, para ponerlo frent~
á frente de l_as huestes ~nemiaas. No é s1 la. nece idad ó el origen, 6 por
amor á la mdumentar1a ~e~ ob1spo, pero ~l ca o verfrli&lt;'o es que aquel
batallón churr1g-~9!e co v1st16 de mor!l;dO vwo, color no ideado aún en
las ordenanzas m:1htares de todos los e¡ércitos del pi a.neta. Y entonces el
pueblo con ese buen sentido que Dios le ha dado, tomó la nota chusca
bautizando á los de facedores del Sr. Bergosa con el despectivo nómb~
de "batallón de la mermelaila. 11
qon ese batallón y otro cuerpos de in_dios y negros de la costa chica,
s_ah6 D. Juan José. Caldelas para Yanhu1tlán, á. aumentar el ejército reahst,a qµe comandaba el ~starudo vecino del lucrar y espai'Iol de buena cepa, D. José Régules y Villasn-nte: El Obispo Bergosa, que por no sé qné
líos .and!l'ba á la,,greña con un tal cura Mario, Canónigo de la ateclral,
lo hizo Jefe del batall9n de la mermela.da," qui:r.á, quizá- y Dio nos
l,)erdone el ma1 pensannent-o-con la esperanza de que recibiera una bala
perdida de las filas ind.ependientes,
En. aquella chusma , e fue.ron agregando vado de los curas foráneos de
la J.1ix~~,8:, {J no sé s1 como.sargento ú otra cosa, pero á. ellos se agregó
Pl do.onru_co .Jt'ray Manuel Soto, cura del pueb1ecito donde hemos comenzado nuestro re1~to. F~te tal Fray Ma~~el había fido, en la península ¡
en sus mocedades, .gafopín de .una fundic16n, y tema. cierto tintes de artillero; de i_nodo y Ji1aner~ que, el cura Marín1 General de la ''mermelada.,''
más moh1110 co:n el Obispo y todo lo que a él oliera que con Morelos y
los suyos, destm6 á. Fray Man11el pa1'a el servicio del úP.ico cañón que

llevaban.. , , _. ,.""'.l' ' ~•" • ª -' .....

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•

.\.

Nadie lo creía. El mis~o Trujano vaciló en mandar defender con maEn el convento de Ya.nhuitlú.n, que es una. verdadera fortaleza, se habían atrincherado con todo éxito las tropa' realistas del famoso Iwgules yores refuerzos el barrio bajo. Pero al dfa igu.iente este punto fué ataVillasante. Allí la batieron. sin de ·canso, las bue. tE.'s indepl:'ndiente de cado con brío por las tropas de Calllela- y los sitiados obtuvieron una
D. :\ligu~ Bravo? D. Valerio Trujano, comi ionados por Morelo para ,ictoria. La fama del indio bril16 con esplendidez en el 'alllpameuto y el
tomar Sllaca.yoapan .V destro:-.ar ú Régu1es.
tal&lt;t Truja no lo colmó de atendone .
.
Y así salía toda las noches ~- iempre los ataque de los realistas eran
Tn1jano aumentó sus fuerzas con centenares de bravos rnixtecas que de
todos los pueblo.'i marchaban pat&gt;a defeodet• las nuevas idea, de libertad, rechazados, Cl'eyendo Régules que babia m~yor número d~ fuerzas en la
plaza y que todos lo puntos esta bao converuentemente fortificados. Prosy, precisamente frent-e á, los muros de YanhuiLlán, se agregó il las filas
independientes el que despué sería. héPoe famoso, el indio de Noy6ó. peraba la buena causa.
,
CJaa noche volvió el indio má tarde y ('on el rostro más alegre. RéguBraYo y Trujano tuvieron que levanta¡- el i,itio de ~•anbuitlán, porque
1\Iorelos solicitaba auxilio, viéndose encenado ya en la grande hasta la les había ordenado atacar la trinchel'!i. con el grueso del batallón de la
heroicidad, históril-a villa de uautla. Pero si Bravo caminó con mejor •'mermelada," inclusive la culebrina que manejaba el P. Soto. Por e o
suerte,·n. Valerio Truja.no \'lóse precisado,\ cncerl'arse en Huajuapan, brillaban de purísima alegría los ojos soñailores d~ indio de No)·~6.
la únioa plaza que se le ofrecía para resistk medianamente por aquellos Por fin, á, su cerebro agitado, llegaban, en tropel, las ilusiones de una Juventud vivida en sus colina , absorto en sus pfoachos y en sus ID;atorra~
rumbo . Y allí fué con 'iU ejército mal disciplinado y casi desnudo.
Es admirztble l'Uanto hizo el brarn Truja.no para defender Huajuapan, les. convencido de que era siervo y de que siervo bahía de er, re. ignado,
plaza qul, no gu1trdaba nin~unas conuiciones rnntajosas de defensa. To- como sus hermanos, con el yugo en el te tuz, como los bueyes de Noyóó.
mó toda la carne y grasa ctel ganado cabrío que en eso días se mataba Recordaba lo días felices en que tejía. los sombrer~. y los_ petates 11.L son
eu abundancia para surtir A Pu.ebla, y él mismo repartfa las r¡¡.ciones dia- de una tonada melime6lica. Allí estaban sus pmneras 1mpre.o;[ones de
rias, á. fin de que sus soldados no se diesen cuenta del aminoramiento de amor, la pasión por aquella india de ojos no_stálgicos r:om? .lo suyos, In.
víveres; mandnfabricarcañonescon unas campanas viejas, ylo cai'lones hembra ignorante que le arrebató el supenor, el casi d1v100, el cura.
resultaron verdaderos cana.le de desagll.e, casi imitiles; pot· allí se lan- Y aquel cura atral:iiliario estaba allí, vor coincidencia infemal. E»taba
1.a.ban proy tiles, cuando los había, ó cohetes y cámal"a.s que fabc·icaban allí y estaría al otro día manejando su culebdna. Y por eso s&lt;;mrefa el
dos ó tres pirot6unico;. de la villa; levantó frágiles trinche1·as y aparen- pobre indio, que nunca había sonreído. Al cabo que él había nsto c11er
por las bala,s de los otros, al cura Calderón, en a.quel mi -mo sitio. Sí, los
taba tener enormes recursos.
No así los iracundos Régule y Calde)as, que tenían abundantes provi- curas podían moJ&gt;ir en la pelea. ;.Para qué combatía.ni' Había buenos Y
ba.bía malo : los malos estaban con los dominadores, no con ello . Y la
siones y algu.nas l)uenas culebrinas, con las que hacían mucho dado.
Una compa,ilía de oldado independientes abría brechas en las casas Y oh. esi6n J?8rsistíu. acabando con aquel fanatismo de tantos siglos, la
mantenía por subterrá.neos Jo.s comunicaciones, cun,n do ra necesario. preocnpac10nes modan en el cerebro, ante la. visi6n de la hembra. perver.
A esacompai'Iía se la llamó de "los tusero , " pues, como las tusa!I, ahon- tida que, para él. simbolizaba la patria.
Así esperó la mañana, sin dormir, calenturiento, siempre om1e!1do¡
daba el !.Uelo pm· donde convenía. '.l~t~ero era nuestro indio de N?yóó.
junto á la endeble tdnchera, oprimía c-0n frene f la cuhHa de su fusil de
Incansable, tenaz, decidido, de la mailana il la. nocbeescarhaha la t1erl'a,
con pies y manos, para opoaer la contramina (~lamina, para salvar una chispa.
Y así transcurrieron las larga é interminables horas de aquella. noche
distancia en lo profnndo, para bacet· una salida y combatir cuerpo á cuerde 1·ecuerdos, hasta. que al fin lo sacó de su aturdimiento el ruido e panpo con el enemigo.
Trujano necesitaba conocer los planes de Régule , porlJ,U~ s6lo asi toso de la pelea. Eran ellos. El indio se endereza, sube ágilmente por las
creía posible la resist,encia cuando todo se le a,cababa: mu01c1one , ~l!'n- piedras amontonadas y :;in el menor esfuerzo llega á la cim~. Na.die le
cho, ánimo. Pero ¡,qué hacer~ ;.Cómo podría lleQ"ar al campo de los sitl~- signe. Sólo él desafía, desde lo alto, los disparos de l?s realJstas. Pero
no tira.. Su mirada de águila escudriña. el campo enemigo y busca. Y esdores un 8!,-píaº? ¡,Dónde encontraré te, si la empresa e1·a por demu
11,rríesi-ada, tal vez temet·aria? Quiso probar y comunicó sus lllanes á los tá, serio, muy erio. De pt"Ont-0 onríe, lleva el fusil al hombro ~- disp_ara.
jefes rnferiores. E tos vacilaban, como él, y buscaban todo los días; El Padre Soto muere junto á, su culebrina, y el indio ue Noyoó ba.Ja la
pero en -vano. Al fin se fijaron en uquel indio taciturno y decidiclo, en trinchera siempre sonriendo ..... .
aquel 1w,e&gt;·o que subía y bajaba por las brechas con la rapidez de un mono. Este no vnciló; al contrario: dijo que la empre a era fácil. ¡Fácil!
*
;.Qué montaaa, qué altura, qué corte de sus Mi.icteca.s le había vencido?
¿,A qué punto no llegó su vista que no llegaran sus pies'/ Y el tell!-er:a.rioTruja.no va sin esperanza de socorro, envió un propio á Morelos. Este
1Dc1io i;alió una noche y todo creyeron que no volvería.. Los ult1mos
fué el inili~ 'de Novóo. Dos cohetes, lanzados a.l espacio, 'fueron la señal
centineles lo yforon re$balar e mo ardilla por 1m muro de las afueras.
No volvería. El esfuerzo sobrehumano de aqu, l desdichado no era otra convenida de habér atravesado al mensajero las filas enemiga . .Morelos
llegó á ti81.11.po para salvará Truja.no._ El indio no volvió. Na~ie !\he su
cosa que la dese perac.i6n de la impotencia. Pero el indio volvió, volvió
todavía cuando manchaban fas sombras de la noche las humildes ca~u- tumba, nadie sabe u nombre. He reg1. tra~o los papeles a.m.arillen_tos de
chn de la población; y volvió con su cara tac.iturnl!- y trisu_., con S'!, dejo las bibliotecas¡ pero en vano. Quizá no tenia. nombre, como no tenia, mude amaeITTira en la pupila, pero trayendo nuevas 1mportante.s. S10 ser jer, como no tenía patria ..... .
Y el pájaro-bobo sigue deshojando sus p~talos grueso~, blancos y atersentido, ilon su habilidad de cuadrumano, pasó por todas parte y llegó
hasta el alojnmiento de Régules Villasante. Rélf.l!le hablaba con Calde- ciopelados, como un holocau ·to, sobre el r1eute pueblecillo de Noy66.
la y disponía ntacar pot· el bar~io. bajo &lt;le la villa. 9omo pl'ueb~ de su
Lema: ")lo croes no crown."
dicho, llevaba el indio unos pw11entos que sustraJo de la cocina de
Á.DALBERTO CARRIEDO.
Ré~les.

...

�~

--edificio se levanta en el corazón de la. dudad,
alzando al cielo sus agujas de piedra y mirando desdeílosamenre los nuevos y pobres edificios cercanos.

*•*
.Al lado de otras menos importante· quedan
en pie todavía las casa del Conde &lt;le antíago
de Calima.v a: de la Condesa de an Mateo Valparai o; del Marqués de Moneada; del Conde
de Jala; del larqué de Rivas 'acho: del Marqués de Selva NeYada; de lo- 'ondes de la Tone 'osío: de la Cortina y del de Alcaraz.
La bermo, a construcción de "1o .A.zulejós''
perteneció á los 'ondes del Valle de Orizaba.
La conseja popular quiere que uno de los de
ese título. calavera empedernido, baya sido
amone ta.do por su padre, quien le decía: ''hijo
mío, tú nunca has de ha.cer casa de azulejos."
AJ mancebo le e coció lo dicho; trabajó honradamente y construyó el edificio mencionado, en
el que, Jª consumad11, lp. Independencia N acio·
na.1, -fué a ·e inado el exconde Don Andrés Die•
go .'uárez de Peredo por un oficial lle.ruado Manuel Palacio , al que ajusticiaron en l a plazuela de Guardiola por tal delito, algún tiempo

después. El Lic. Agustín Hurtado de Mendoza,
de estar en vigor los títulos nobiliarios en
México, debería ser el décimo Conde y poseer,
por lo tant-0, la. Casa de los Azulejos.
El que hoy es Hotel Iturbide, fué edificado
por el Marqués de Monea.da, noble de origen
italiano; pues el primero de los que tal título
tuvieron en la épti:ma década del siglo XVIII,
era natural de Palermo. Fué la casa, en cierta
época, residencia del Emperador Iturbide, y
por eso el vulgo le ha, llamado "Casa de lturbide, ·' desde la primera mitad del siglo quepasó. Lo descendient-es del Marqués de Moneada.
llevan aún este apellido.
Los l\Iarque es de Selva Nevada formaban
part-e de la nobleza IIUt rancia. de Nueva España, y tenían su casa en la, calle de Cadena,
casa que, aunque ya reedificada., conserva aún
algunos de lo caractere de su vieja construcción. ,Se le ha agregado un piso, tratando

de imitar el estilo arquitectónico de la antigua.
1·esidencia. El Sr. Gillow, Arzobispo de Oaxa.ca., es uno de los descendientes del tercero de
los Marqueses de Selva Nevada, y en Espaí'la, donde se revalidó el título, existe el último
de lo ?ifa.rqueses de esta denominación, Don
Dona.to Alcalde y Za.ve.Iza.
Los Condes de la. Cortina tenían su habitación en la. calle de Don Juan Manuel, y en la
misma calle habita.ba.n los Condes de Torre
ossío. Cuénta.se que á corta distancia. del sitio
en que se ven estos edificios, vivió Don Juan
Manuel de Solórza.no, el privado ael Virrey de
adereita., al que "ahorcaron lo::1 ángeles" por
los crímenes que había cometido.
En esta, tra.dición, como en todas, .hay un
-fondo de verdad, grandemente exagerado por
la conseja. popular. Existió un Don Juan :Manuel de Solórzano, es cierto, y alguna turbia
historia de asesinatos di-0 origen á la leyenda.
mencionada.. La calle se llamaba. "Calle Nue•
va." eu aquellos tiempos. De los Condes de la
'ortina es de.scendiente Don Francisco Albear
y Gómez, que revalidó los títulos en Espai'l.a.
hará diez anos.
Los Condes de Santiago Oali.maya habitaban
en el e pléndido edificio que en l a esquina de la
calle de Jesús y del Parque del Conde aún existe. Eran de rancia nobleza, pues el fundador de
la familia había sido Don Hernán Gutiérrez
Altamirano, contemporáneo de Cortés. Las familias Cervantes y Pliego, Espinosa y Cervantes, Espinosa y Grande, Gutiérrez y Espinosa,
Espinosa. { Cuevas, Espinosa. y asanova, Olava.rria y Espinosa, Espinosa y Ardila, Gamez
-y Ortega, Alga.re. y Cervantes y otras, son descendientes de esta noble estirpe, que se ha subdividido muého, como se ve.
La segunda. Condesa de Valparaiso, que casó
con el Marqués del Jaral de Berrio, fué la. que
construyó 6 habitó, cuando menos, la casa en
que hoy se encuentra. el Banco Nacional. La
sucesión directa de los Condes de Val:paraiso
se extinguió por no haber rama. masculina,

***

Por dondequiera, en el casco de la vieja. metrópoli~ i-e mantienen erguidas las casas que
fueron 1a mansión de las familias de abolengo.
Cua.ndo los Emperadores Iturbide y Ma.ximiliano quisieron resucitar en México una. nobleza.
que diera base y apoyo á sus gobiernos, ye. las
descendencias, mezcladas basta, el infinito, dificultaron grandemente la rebusca de título11
valederos. Apenas si quedan algunos pergaminos deslavados, en los cuales se admira. la labor minuciosa del artista que dejó eu ello~ los
oros y gules de los escudos nobiliarios.
Y en muchas de las aristocráticas residencias
quedan esta.blecimient-0s de comercio, inmundos
á las veces, que muestran que la gloria huma.na pasa así .... ''sicut nubes.''
s.-Gbsa iu ~ Mnryzueau d~ &amp;li-a Nti-ada, en la calle dt Clldena.
6.- ó,aa de la Cl:mdaa de &amp;in M&lt;mo Viuparatao, en la u,¡uina
&lt;!ti Pu;enle dd .E,¡¡iríCu Santo II Qipudúnai.
T.-ema del Omde de Jala, en la cal~ de Cl:ipuchina,.
8,-Cbaa d4 w, Conda de la lbrre Como, en la calli: de D, Juan
Manuel.

�Fundación de México-Tenochtitlan

L

A fundación de la antigua ciudad de México-Tenocbtitlan está consignada en varias pinturas
jeroglíficas.
La más conocida, la más vulgar digámoslo
así. e la del códice Mendocino. Este códice fué
pintado poco de pués de lo. conquista por algún
tlacuilo competente, en vista de las triidicione y probablemente de otros jeroglífico originales.
i
La pintura mendOéina representa en el centro el águila poada obre el nopal nacido en la piedra. Rodea la i!?la una.
agua límpida y azul, que la a.trávie a en criu y 1a divide en
cuatro pa.rte!I. Alrededor del águila están los j~fe funtlado..,is de Tenocbtitlan. Son, según u nombres jero1líficos: 'l'enocb, Mexitzin, Ocelopan, Quapan, Acacitli, Ahuexotl, Xomimitl, Xocoyotl, Xiuhcae y
Atototl.
Sembrada e tá la pintura de hierbas verdes que son el carácter figurativo de los tulares, y de azules, que lo son de los cañavera.le .
Tenoch tiene el rosti;o negro, por ser el jefe sacerdote. Mexi lleva en su
jeroglífico el reYe1·encial tzi11, porque era el jefe guerrero.
~
Esta pintura pone la· fundación de México-Tenochtit1an, en el ailo ome
oolli, 132.5.
Los azlieeas habían comenzado su peregrinación por lo menos cinco siglos antes. Arrojados de todas parte , y por último de Culhuacan, para
sal va.1·se e n:ietiemn en la 1aguna; y en ella. el gran acerdote Tenoch .e nc-0ntró al ñn una isleta, y fuD&lt;.ló la. ciudad. Del nombre de su dios Jlexi,
y tal vez también de su jefe guerrero .Mexitzin, . · llamó :México. Del nombre de su fundador Tenoch, tomó el de Tenochtitlan. Con éste se le ve designadá en lo jerogli.6.cos, y así está. en la pintlll'a del códice :Mendocino;
pues el n&amp;jtal sobre la piedra se lee Tenoch, y como nombre de lugar
Tenochtitlan.
De este jeroglí.fi&lt;:o sacaron los mexicas una. fábula y una. leyenda religiosa. La versión má característica dice a.sí:
"Un Axolohua llamado Ouaubcoatl, y otro dos, se fueron á. examinar
los lugares. Fueron á salir al pa.1·aje Acatitla,- en cuyo centro se baila un
Tenochtli sobre cuyo vértice estaba parada una Aguila.. Al pie de este
tunal estaba el nido del Cuaubtli, fabrica.do de diferentes y hermo as plumas del Tlauquechol, ~uhtototl y otro¡¡ distintos pájaro . De alli volvió
el llamado Cua.uhcoa.tl, y e puso á hacerle3 esta relación:- Hemos ido á
reconocer el camino y el cieno; pero allí ahogaron á Axoloa.: ha muerto
~oloa, segúu vi, (&gt;Or haber e sumergido en el carrizal donde se halla. el
tunal, en cuyo vértice está parada uno. águila y su nido al pie, formando
un colchón de diferentes y hermosa. plumas; y está donde se ho.lla el agua.
De este modo se formó ei cieno donde e hundió Axoloa. También contó
Cua.uhcoatl que al otro día se apareció A.x:oloa, y le dijo:-He ido á verá.
Tlaloc que me llamó para decirme: ha llegado mi hijo querido Huitzilopochtli, y est.e logar erá su asiento y domicmo; él será el protectot· de
vuestra vida en la tierra.-De pués de esta relación se fuPron todo á ver
el Tenochtli, y allí construyeron su altar, hortaliza y flechas .... "
Esta leyenda. tiene variante,&lt;i en los cronistas: así en el c6dice Ramírez
y el P. Durán, vieron lo mexica , discurriendo por la isla adonde habían
llegado, una fuente maravillosa, rodea.da. de sauces de hojas bla.ncas, y el
dios les habló y les dijo que e. e era el lugar prometido; que al caei.· sobre
una, piedra el corazón de Copil, se había tornado tunal· y que obre él
habitaba una águila que de los más hermosos pájaros se ma.nt,enía. Al día.
siguienoo todo el pueblo se dirigió con los sacerdótes á ese lugar, y encontraron la fuente de agua que se dividía en dos arroyoi, el uno rojo y el
otro azul; y en medio e taba el tunal obre la piedra, evantándose encima una. hermosa águila. con las ala. extendidas al sol, y teniendo en sus
garras un pájaro de plum.as resplandecientes.

,· 8-.
.

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li'llll

~

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.Fündaci6n d.t llhico.-Otxtice Men®Cino.

A'

tales fábula dió
origen el jerog_li.6.co de
Tenoch, quetoda.viahoy
constituye las .armas de
nuestra bandera
En el códice Vaticano 3738 e tá también la fundación de Tenochtitlan. Se ve la laguna con
sus tula.res, y E'n el centro el tunal obre la piedra. No tiene
águila. Esta pintura es posterior
á la co1;1quist~. Debajo ba~ _escrito: situs vln fu11data est Oiuita.,
.Mexicana. Da para 1a.:fund11.ci6n
el año 8 t,OChtli, 1318.
En la tira de Tepecbpan se ve
i.gualment,e la fundación de léxico. Una águila, con el pico
abierto, e po ·a en el nopal
pue to sobre la, piedra.. Delante
están los cinco funda.dores con
sus mujere , y son: Aatzin, Acacitli, Tetlacbco, Tenocb y Xiuhcac. Fija á la
fundación el ailo 7 call·i, 1317. Es también pintura
posterior á. la. conquista..
El mapa Tlotzin pone él nopal sobre la piedra,
sin águila ni fecha. Es precortesiano.
En las pinturas de la Historia de las Indias
de Nuera E paila del P. Durán, aparece en la
lámina 31} la fundación. En el e0ntro está la laguna, y en su medio la piedra y el nopal, y sobre
éste una águila que tiene con el pico y con la garra izquierda una culebra. Es la primera. vez que
e ve la culebra en los jeroglíficos de 1a fundación. A un lado hay tres
indios que contemplan el grupo; y al otro do , ae Jo cuales uno e &lt;'1 jefe,
pue lleva manto azul, semejante al que tienen los reye de México en las
otras pinturas de Durán. No ha.y ninguna indicación de nombres ni de fecha. En la lámina 32 del mismo atla de Durán, se repite la fundación.
En el fondo hay do altas montaflas azules, sigue un lomerio verde, y en
primer término está la laguna, con sus tules ignificado de la manera
acostumbrada. siempre, i!ITupos de hoja verde y puntiagudas que e a.bren
á uno y otro lado. En e centro del agua está la piedra, de ella al el nopal, y sob1·e é te el águila. de troza un pájaro. Encima, se ve en el fondo del
cielo el símbolo de la guerra: un escudo y unas flechas. A los lados del
nopal e tán sentado un hombre y una mujer, para significar que fueron
los fundadores. No ha.y fecha; pero el hombre tiene eJ jerotli.fico de
'l'enoch, y la. mujer el de Tochca.lpan. Estas pinturas son posteriores á. la
c.onquista.
En el códice Ramírez, en el dibujo re pectivo, está la laguna con sus tillares; en medio de ella. el nopal, la pi dra y el águila, que sostiene un pájaro en la gaITa derecha. Contemplan el grupo dos personajes á cada.
lado: los representantes de los cuatro cal11ulli fundadore . Este dibujo es
posterior á la conquista.
En el códice Aubin, sobre el nopal puesto én la. piedra, el águila. towa
una culebra con el pico y la garra derecha.. Se pone la fundación en el
a.ño ome t~ati, 1312. Este manuscrito de 1576, es cincuenta. y oinco años
posterior á la. conquista.
En la. segunda parte de mis Pint\lras Jeroglífica , publiqué una lámina,
cuyo centro se refiere á la (undación de México. Es un dibujo á pluma,
mal hecho; pero con mucho carácter por lo cual lo cree.mo copia de un
original merica. El cuadro e tá dividido en cruz pot· las dos corriéntes de
agua; ~ medio e tá. el nopa-1 sobre la piedra, y encima de aquél el águila
iu pájaro ni culebra. No tiene anotaciones cronológicas. En cambio nos
da los nombres de los cuatro barrios que poblaron 1a. ciudad: Tecptm•
cihuatl1 Chalmecatl, Tlaeochcalcatl y Tepanecatl. En general, los otros
jernglíncos traen lo nombre persona.le de lo principales funda.dore .
E te consigna. el de los cuatro ba.rl'ios. El códic~ Ramírez hace lo mismo;
pero no expresa su nombre . En la tira del Museo, por faltarle el Jin, no
está. la. fundación; pero e ve en Aztlan á. la mujer Cbalmecatl, á. quien
equivocadamente se había toma.do por Chimalma, cuando á su jeroglífico
le falta el signo indispensable de la mano. Al principio del códice Aubin
aparecen lo barrios peregrina.ntes; y son: Ouauhtli1 Apanecatl, Tezcacoatl y Chalmecatl, también repre entado por una. mu1er.
Tengo además un mapa. de la. peregrinación, en pergamino, copia antigua: y en él la fundación e té. ignifl.cada por el nopal sobre la piedra,
sin águila., colocado en el centro de las dos corrientes de agua. Al la.do
están en cuadretes las figuras de los fundadores, y entre ellos Tenoch.
Fija. el núme,;o de los mericas en 2400, y da, por fecha_á.,,)a fundación el
afio.i;tecpati,.l.304.

omo ve, todas esta pinturas fueron hechas después de la conquista: y a.un cuando la
Tlotzin es anterior, só1'&gt; pone el jeroglifico de Tenochtitlan sin ninguna. otra indicación. Por fortuna. existe una
auténtica precorte iana., la cual
no ~a á proporcionar da.tos
ciertos y seguros.
Se trata. de la pintura llamada liltima.mente 6dice azteca
por la p1-ensa, que nosotros conocíamo con el nombre de mapa de la Peregrinación Azteca,
y la cual por sentencia ejecutoria.de. de los tribuna.les federa.le ,
y previos estudio é informe de
peritos verdaderamente competE&gt;ntes, fuá dec.larada genuina
original y auténtica, y p1·opiedad
de la nación.
Su historia la acredita. de jeroglífico muy importante y anterior á la conquista. ~tui:a esencialmente tenocbca, Tezozomoc la sigue en su
Crónica. Mexicana.; y la autoridad d~ _este historiador, al tomarla por guía del vtaJe de lo
aztecas, bien la acredita de auténtica. Tezozomoc
e. cribi6 en el mi mo siglo de la conquista. Fué
pue uno de los pocos documento indígenas salvado de la destrucción. Torquemada la tuvo ó.
la vista y la. utilizó en u Monarcbia. Indiana,
prueba, de que la consideraba. original y obra de
los indios.
Ji'_;,0cuentro que en el siglo XVII pei:teneoió al jesuita. J?u.arte, quien al
partir pa,i•a. Filipina· en 1680, se la deJó á D. arlos de S1~enza. Y Gónl{Ora. Este seguramente la tenía en mucho, 1&gt;ues e la famhtó á ~emelli,
quien la publicó 8n N(ipole en 1699. Es de tal valor la autonda.d de
8igüenza., que ella sola. bastaría para acreditar la autenticidad de la.
pintura.
•
,
6
Boturini la adquirió despu's: y en 11!3 la. cata.!og6 baJ? e1 numero ,
párrafo VII. La importa.ncrn del museo de est.e ab10 ~o.leccionador autentica también la pintura, á la, cua.l pone la nota d~ Or1gwnl.
lavigero lu tuvo por muy importante, pues publica part-e de ella en su
Hist-Oria antigua. de Méxioo.
.
El historiador Vertía, como albacea de Botnrini, la recogió; no obstant.e que abandonó en la. ecretaría del Virreinat-0 los ot~o~ tesoros del
Museo. E o prueba la predilección en que la tenía: y opllllÓn t~n. autorizada. como le. de este historiado1·, confirma plenamente su a,ntent1cidad é
importancia.
.
Después la con ervaron D. Antonio León y Gama albacea de Veyt1a,
y el P. Picha.rdo alba.cea de Gama; dos autoridades muy respetables, s~
bN.&lt; todo el autor de Las dos Piedras, considerado como uno d~ !o e.&lt;icritores más entendidos en nuestras antigiiedade . E ta dos op1mone corroboran el va.1er y la ori"foa.lidad de la pintura..
El r. áncbez, albacea 'a.el P. Picb.ardo, la. compró y la donó al Museo
Nacional.
• '6 1 · · te
Al publicarla, el Sr. D. José Fe1·nando R&amp;mfrez escr1b1 o s1gu1en :
"Er monumento histórioo q,ue tenemos ~ la v1Sta, UJ?-O de lo _más a1,Mn:
ticos é interesantes de la. anttgiledad me_x1can~, es qll.lfá también el más
célebre de los conocidos, ya por la. consider3:-?1Ón particular que ba merecido á e critore tan distinguidos como ClaY1Jero, el _Barón de _Humboldt,
Pre cott, etc. ... De él se han publicado a!gunas (c&lt;_&gt;pias) reducidas Y muy
incorrectos en el Viaje de Gemelli Ca.rrer1, Atlas .P1:lltoresco de ~umboldt,
y liltimamente en la famosa Colección de Antigüedades mextcanas de
Lord Kingsborough."
Del S1·. Orozco y Berra solamente copiaré, unas.palabras. Al hablar
de esta pintura y de la tira. del .Museo, dice: · Las pmtuTas que nos van á
guia1• son auténticas.''
. .
.
Trnemos. pue , que apoyan y e-0nflrm_an l~ autigUedad, or~g~a.hdad Y
autenticidad del jeroglífico ele la Peregrma.c1ón_ Aztooa, las, s1gu1ent.es autoridades: Tezozmnoc, Torquemada, _Dua.rte. ~üenza:,: Gongora, Gemelli Carrerh Boturini 'lavi.gero, Vevt1a, León y uama, P1cha.rdo1 el Barón
de Humbolclt, Prescott, D. José Fei'llando Ramírez y p. Manuel Oroz~o Y
Berra: quienes ou de las más re peta.bles des.de el siglo de la conqU1sta.
ó. la fecha. Por lo cual no ha lugar á la ~s ligera duda.
.
El jerO¡flíflco mismo, sin otra aomprobacióp es basta.n1ie ~ara acreditar
su autenticidad. D sdfl luego es del amaü mas ~o. El fa.brice.do _desI?ués
de la. conquista ya es bw·do, y el hecbo en el siglo XVII es ortl1.nario Y
m11y grueso. El maltrato del documento y s~ ruptura n el cent~o, en un~
pieza. de poco uso, pues ola.mente los estudios? debían mane¡arla., a.cu
san igualmente su antigüedad. La manera de pmtar las .figuras, los bom-

-

•

-=

bre desnudo nada más con su ayatl y su ntaxtlatl, el estilo
de sus nombres de lugar semejante al de ~os c~dices bien autenticados el dibujo, los colores y la e3ecución, todo confirma. u 'antigua originalidad. Pero hay además .algunas
p11,rticula.ridades, que bastarían á. de vanecei· cua1qu1er sospecha.
.
Los indios pintaban de diferente manera el a_gua. corrt~nte
de los ríos y la tranquila de lo. la.eros. A la p1•1mera. le figuraban ·iempre gotas: á 111 segunda"'le ponían solamente líneas
undula.nte de un azul más obscuro; y en las e cultura l_a ex·
01·e aban únicamente con. esa líneas, como en el monolito de
1.'enango. Los pintore, poi;~riores á la coi;quista desconocieron e a. diferencia. Como eJemplos de Ja pmtur~ de los lagos. del agua repo ada, que no co~·re, nos b_astara presentar
las páginas 40 y 90 del ritual Vaticano N9 3773, en la cuale no tiene gotas, sino lineas undula.das; y la.s 51.i 64- Y
~O del cóuice Borgiano. la 33 del Fejervary y la 9 del de
Bolonio.. En la tira del Mu eo, en el lago donde está Aztlan, no se ven
,!!otas. Pues bien, en nuestro jeroglífico, dos veces está representa.da la
laguna iumediata á ulhuacan, por un cuadro az!ll con líneas un~ulantes
de color mlls fuerte y sic gotas; lo cual lo acredita de obra a1:1ter1or á la
conqul ta. No e prueba menor, la manera con que están_ signüicados los
caminos, por medio de líneas ~ara.lelas con huella de p1es dentr_o. 4sí,
lo vemos .figurados en las lámmas A B, O .V T del códice Porfirto D1az
en la primera del códice Dehesa, y en las 39 y 55 del Borgiano: modo empleado como e ve en todas las pinturas, no solamente en las nahua .
L11. hu'ellas sin raya expresan el mo,•iluiento de andar; y con ellas el de
haCt'rlo por lo caD1ino~.
•·
.
. .
También es buena prueba., el encontrar en el cuadro h1stór1co-Jet·o~lífico
de la. Ptlre.,.rinaci6n de las tribus aztecas, como lo llama. el Sr. Ramírez,
vario edificios con almenas. Basta abrir el códice Borgiano, para. ob erva.-r cómo los templos esta.bau almenado~, y có0;0 la forma. de la . almenas
variaba . egún la deidad á quien estaban dedicados. Los ~roru tas nos
hablan del templo almenado de Tlaloc. Pues b~en, los pmtores postcort('sianos, por ignorar e os pormenores. s~ olvida_ron de a.hnenar los
teocallis. como puede verse do veces ep el códice Auhin.
T!!U al mente acredita. la antigüedad del jeroglífico, la manera con que est{, ;epresenta.do el símbolo de la guert•I),. Consiste iempre e~ una. arma,
sobre la cual está un escudo ó chimalli. Generalmente. de pues de la. conquista, esas armas ~ran ~echas: ya cita1;D,o~ el atlas de Duráu, tPo,demo~
a.!ITe"ar el manuscnto numero -1 de la b1];,boteca de Bedín. Mmmas veces
ef a:ina es una macana como se v en la tira. del Museo. · 0tra e,. un
atlatl: y así aparece en ~uestro jeroglífico, en donde el atlatl es amarillo
para. expresar el color de la ma.d.ere. de que estaba hecho.
.
No menos significativo es el grupo de Chapultepec. Una lan~osta. mmensa en proporción del cerro; y una completa falta de per pect1v_a., pues
están en el mismo plano la. langosta., el cerro y los dos hombres pi._nta.dos
en él. Iguales defectos tiene el jerogHfico de Cba,pult.epec en la tmlo del
Museo.
.
Ya. hemos dicho cómo se representaban lo tula.res en las pmtura.s antiguas, y puede ademis observarse en el jerog_lific~ de Tolla.u; pues ~sí
e tá.n signül.cados en e te. Deben verse en la dirección de las figuras, Y
no al revés.
No es menor comprobación el signo de l:Ug~1· Mixiubcan, en donde hay
una mujer en el momento del parto. Los mdios figuraban á los hombt&gt;es
de nudos, y sola.mente les ~ubría?, las partes pudendas c?n ~I ma2:tlaU.
:Por el contrario á. las muJeres 1empre las presentaban -.;e t1das, Y aun
les cubrían part~ de los brazos c.on el huipiUi 6 el quixquemil. ~edon verse en confirmación la lámina.
de la Indumeutan.a. del Sr. Pena.fiel, las
mujeres del LienzÓ de Tla.xca.lla., y varias diosa ·del códice Borgiano.
Pues bien á la mujer del grupo Mixiuhcan, le caen claramente detrás de
lo brazo~ las puntas del &lt;¡1dxquemil.
.
.
Pero la mayor prueba de la antigü~ad del jeroglífico de la i:-eregr1Uaci6n indiscutible y decisiva., es que tunie la cronología arcaica de lo
mex:ica,, y no la eorresJ&gt;ondiente á la corrección hecha en H54: luego fué
pintado con anterioridad á e~a fecha: por lo menos, m~s de esenta ailos
antes de la. conquista.. Y deh16 ser !Ducho mayor su antigUedo.d, egt'tn lo
indiea. el carácter ])rímitivo de la. pmtura.
.
Esta pues ~or su autenticidad, es la mejor fuente 'l)ara. deterIIlllla.r
cuanto' se rel~c10na con la fundación de México. En ella está la Iaiuna.
con sus tulares; las dos .co1·rientés de llgua azul que se cruzan, Y t.ienen
6ll el centro el nopal sobre la piedra, que da el nombre de la. ciudad
Tenochtitlan • y á lo lados las figuras de los funda.dores, lo cuales aquí
son· Tenocb' Ocelopan, Axayacatl, Xomimitl, Acacitli, Atezca.tl Y
A1l~exotl. El a.ilo sei'lalado á la estancia en Tema.zca.ltita.n, ya en la isla.,
es 1313. Por todo~ los da.to anteriormente referidos, parece que los
mexica tarda.ron basta. el 131 en exter_iderse á t&lt;;&gt;da ella, hacer con!l_tr1;1c•
ciones perma.nent~s, y levantar el pr11Der humilde templo de H1utz1lopocht1i.

Alfreáo Cfia'bero.

�E

/Í@íl~fJ
. rs~~~®3
P u ,.blo.-Esta lmJJQtt11nlll l'htfl!tcl. C'aJ)ltnl de uno de Jo,; út:ldOS má.s ricos de la Repúbllc11. flté fu11d i1cln _J.)Or los españoles en

15:l2, con el nombre de Puebla de lo;. A Dillle,;. Ole1. ai\os dN1pués f e

tablecló en elJn el PJ'hner hosDital. y 11. mediados del siglo X Vl • e
1116 prluc.lplo it la construcción d la suntuosa ·at.edral con q~e
cuenLa actualmente, en virtud de una cédulatixuedld11 wr el "&amp;y
Fell'IIO n. Los couveuto&lt;l y tt&gt;mplos fund ados en lll wblaclón. ápa1 tl r de esa éPOCa, tuero11 muy numeJ"OSO! .
En nuestros días, Puebla ba pro¡:-resadonotilblementc: el número lle us habitantes se elcvn á Q\l.000. y tanto J)Or su~ magnffltos ~ tabh&gt;rlmlPntOS comercia.l es 6 !ndustrl!i.l s. como oor lo. bcllem de
sus e&lt;lUIClos. ocupá un lugar muy seiialado entre las m:ts prospera.;;
y hermosas ciudades del país.

Gusdololoro .-L11 actunl capit al del Estado de Jalisco full
fundada -por Cristóbal de Oílate en lMl, stabtec!éodose allí l a.Real
Audíencla do ln Nuev11, GoUcla, oue antes so encontl'alia
Compostela, en 1560. En 1810. n.l cstnlhlt la revoluctón de ludevendencla, contaba ya C(.Jn 00,000 habitantes, dMln¡;u[éndose enrn&gt; Jn.1 demás ciudades de la Nueva EsDañu por lil. Lmportancla do 1,u comercio y su rá])ldo desaM'OlJO. En la nctunlidad el ndmero de sus habl•
ta.ntes ¡,asa u&lt;l 100.000.
EntreloscdUiclosmlts notables o.uoe.i:-lsien en Guadalajara, tlg11ran: el l'alaclodeGoblerno, construído
J643: ell'11l11cio de Jw.ticla: h Penitenciaría; el Teatro Dc¡¡-ollado, que tiene capacidad
para 3,000 espectador s; •l llosv!clo: el Jfo,,'J)ltal de Sllll Miguel de
Beléo: la. Oátedral y los templos del agrario, la Universidad 11n
José y :inta. Mónica.
·
Gompec:he .-Esta t&gt;&lt;&gt;blac16nfuéfundadap0r D. Francisco de
MonteJo (hilo) con el nombrt, a nn FranclSco de Campeche. el f de
octubre de 154-0. elevándoselo á lll categoría de ciudad en 1777. :Edl·
Ocada en uno de los sitios mlts plntórescos de ta~ costas del Golfo
do Campeche. la wbla('lón o!roce uno de los panoram11S más bellos,
J&gt;Or la espléndido. ,,egetación uue la rodea.
En 1!1 actualidad cnentacon más de 17.000 habitantes, slendos115
edificios principales: el Palacio d Gobierno y el d el Ayuntamiento. el de la Aduana Marítima ye! untuarlode Snn Romín, antlQuíbna ,on~truccl611, notnble por u urqn!tcctu_ra. La ciudad tuétundada ¡¡obre una serle de profUJJdos y extensos su btcrráneos oueservían de sepulcros it los maya .
Hermo&amp;lllo.-La capit,\I del Estado d • onora, ciudad r elativamente modf'l'na. ·e enCnl'ntra situada. en un hermoso valle. ni
p_le del cerro d e la Camvami Y cerca del punto en oue 1 río de San
llllguel se junta ron el rfo de Sonora. Desde ol punto de vist a blst~
rlco, laJ)Ol&gt;laclónotrocel)OColnterés: pero, n cambio, los pro¡p:esos oue ha alcani:a.do en _los (lltlmOI! años. la hacen figurar digna·
mente entre las c.lud.adus mis vrós.11eras del orte de l a Repú-

en

"º

lillca.

El número de babltant Qne hoy tiene Bermoslllo so eleva lt
10,000 aproximadamente. y su edificios prtnclpalc.-! son: el l'a.taclo
de Gobierno, en cu:ra construcción se /¡'ll.Staron $000.000; el Palacio
:M.1llllcl11al, el RosPital OlvJly ta r,,tedral.
600 L.ul&amp; Potosl.- El antiguo Real de MJnas de an LuL~.
al nue más tarde se le agre¡:-6 el nombre d Potosí, nor la gran cantidad de oro que uroducfan us ll)hms, !uéJnndl,do cerca del sltJo en
0ue dcspué se COnl!t ruyó el temJ,110 de lil Compañía d11 Jesús. it
cuatro leguas del cerro de San Pedro, wr los rulos de 1500 á J502. El
título de ciudad le tué concedido 1&gt;0r el Dul)u de lburqucr0uc en
11156, con11rmitndos lo en 16.'°&gt;ll I Rey Felipe IV.
t..:. Su.s edfficlos wás ,n.orables, :Lpart.e de la Catedral. que sirvió
como templo parroquial. basta el año de 1 ;¡, en c1ue fué erigido el
,~ctual Obispndo. son: el Teatro de la Paz, uno de los mejores que
mdstenen el J.)IJ.ís; la Peultenrlarfa ;vlostemplos del Carmen, de
an Francisco y de Guadalupe. contándose entre sus paseos m&amp;S
hermosos las Plaza de Illdal¡¡o y de la Gom.1&gt;añín, la ,\lumeda y la.
al7.ada de Guadal u-pe.
En:.la _actualidad, an ~Luis Pot,os.í .tiene más do 60,000 h&amp;bi·
tantes.

RA el 7 de agosto de 1521. La gran Tenochtitlan contaba ya, setenta y nueve
días de estar sitiada. por Hernán Cortés,
quien tenía á sus órdenes á algunos centenares de castellanos y á. muchos millares de
a.liados indígena : Cortés mi wo nos dice que
le acompañaban, únicamente á 61, ' 1má de ciento y cincuenta mil hombres de guerra," y que
los 'que combatían al lado de Gonzalo de Sandoval y de Pedro dé Alvarado, " no tenían
cuento, ;' porque eran ' 'infinita gente,'' ' 'infinito
número.''
Había dispuesto Cortés que no se avanzara.
un solo pa. o sin arrasar la.s construcciones todas que se gana en, y que eon los escombros
se cegaran las acequias y canales que las cir•
cundaban: "no quedaba. &lt;'osa que le ganásemos, dice el conquistador Bernal Díaz del Castillo que no dábamos con ella en el suelo. '' De
este modoJ la. gran Tenochtitlan, dond~ al galano decir ctel eminente historiógrafo SU' Arthur
R elps, e reunieron encantadoramente todas la.s
maravilla, de las más hermosas ciudades del
mundo, como las montaila.s de Gra,n ada, las
aguas de Venecia, los edificios de Babiloni~ Y
lo jardines de Dama co1 se veía convertida
ahora en un hacinamiento mforme de escombros
y de cieno.
. .
,
.
Los mexica habían res1st1do día a. día con incomparable valor, ~elea.ndo como tigres y
"leone muy bravos, ' y no . 6lo los hoIJ?bres
adultos, sino también las mujeres y los milo ,
y aun Jo ancianos y lo lisiados: "mientra
peor iba á. lo· mexicanos, dice el cronista mayor Antonio de Herrera, tanto más porfiaban y crecía su rabia, de tal suerte, que la m ujeres viejas barrían la tierra y polvo de las
awteas y lo echaba.o obre los castellanos para
Cllgarlos: los muchachos se atT vían tí tirar piedras y '1aras diciendo la injurias qu_e oían á
sus padres .. ....... Los mancos y lo COJOS Y lo
que no podían andar por la azoteas, aderezaban piedras para tirar con las hondas, no dejando nadie de cuantos había que no se ocupase
en algo para la defensa." Imposible sería decir
algo más honroso de cualquier pueblo patriota..
Empero, faltos de agua. potable lo mexica,
porque los castella;nos la habían cortado desde que comenzaron el sitio; escaso de a limentos, porque nó recibían ya. ningnnos de
fuera; extenuados por la lucha incesante; dolientes en im inmensa. mayoría, pues heridos
unos en las guerras, ataca.dos otros por la peste, eran poquL irnos lo que e taban sanos; sin
espacio donde mover e ni donde descansar,
pol'que estrechado sobremanera.el cerco, habían
quedado reducido á una octava parte de la extensión de la ciudad, 6 sea á su último extremo
nordeste: por todo esto, debían creer los castellanos que la resistencia. de los mexica cesaría.
de un moment-0 tí otro.
El cronista fray Bernardino de Sabagún pinta así á lo sitiados: "Estaban los tristes mexicano , hombres y mujere1:1, niño y niñas,
viejos y viejas, heridos y enfermos, en un lugar
bien e trecho, y bien apretados los uno con los
otros, y con grandísima falta de bastimentos, y
al calor del ol y al f1·ío de la noche, y cada
hora esperando la muerte. No tenían agua. dulce para beber, ni pan de ninguna manera para
comer; bebían de la u.gua salada y hedionda,
oomía.n ratones y lagartijas y cortezas de árboles y otra cosas no comestibles, y de ta causa
enfermaron muchos y murieron muchos." Mayor había sido el número de los muertos en los
comba.tes cotidianos, principalmente en los últimos, cuando agotadas sus macanas, varas y
piedras, Jimítá.ronse los mexica á se1· únicamente blanco inofensivo para. los sitiadores: "los
veíamos dice or1.és, e tar encima. de su azoteas, cubiertos con su mantas que usan y sin
armas. "
No habían llegado á, pensar, sin embargo, en
rendirse ni en aceptar siquiera las proposiciones de paz de lo castellanos. Tenían que comprender que no leR quedab a salvación posible,
pel'O sabían sobreponer e á u miseria infinita.
para defender á su patria, mientra quedar&amp; en
ellos alguna. fuerv.a vital: su heroico joven r y
Cuauhtémoc h abía declarado que lucharían con
las ui'las cuando las armas faltasen, y quemorirían todos peleando 6 quital'Ían las vidas á,
los invasores todos. Fieles á. esta declaración,
los mexica salían resueltos
al combate cada nuevo día,
cual si fuera el primero de
la lucha.
A las reitera.das proposicione de paz que á, la. sazón
les hacía Cortés, contestaban,
escribe é te, "que en ningu·
na. manera. e habrían de
dar, v que uno olo que queda.se ·había de morir pelean•
do;' ' agrega el conquistadOl':
' 'cuanto más de estas cosa
les decíamos, menos muestras
J. La ciudad de JU:t:ico anttt de ro. Cm~
l1l™ta.- h1tl1¡uo plano ú1df9ena

que

11e roilW'!~ en tZ M u&amp;t:Q Nacional.
l . l'alle de Múico.- GralJad-0 1/lU publi•
c6 Rrunu&amp;io en el iíglo X VI.

!l.

llctrato ,u Ouu.1111/J:moc.-J!iniatura

qut, 1)1!rlenece al Sr. D . Alfrc,w Cháve•

ro, fiwia ii pri,u;ip/08 dtí w,¡la XVI.

�hamb. sed y dolencias· los
salobre. todos sufrí an b
re,la.s c·a.sas de laci~dad
cronistas nos hacen sa er que
b
estaban llenas de incontables indios muertos y so re
ellos muchos á. medio morir_, llagados Y ~pdurnte:,
en el agua. ha.bfa también numerosos m gena ,
Y qude d
inmóv,·1es otro y aJioaándose los más.
na a.n ouno
"
í
o
Cortés escribe: ''era ta.uta. la. pena quía ten;! ~,~~ •!n
basta.ha juicio á l)ensar como lo podan s _ll'i
dad dice Dfa.z del Castillo, que no ha existido ge~!~ación en el mundo que tanto ufrie e la. hambre y
sed Y continuas guerras como esta." Justo es notar
ue mientras que los mexica. prefirieron no comer
~a.da durante largos días y morir de hambt-e, antes
que alimentar e C&lt;?n lo suyos, otr~cfi!~l~ftit11!=
c~~~i:¡fo~ 1e:p~~~~!: ~ra. calmar el ham-

~fe~

¡

f~: :

bRecibe Cortés la conte tación de Cua~~moc,_ Y
basta. entonces comprende que nunca. se re~dil¿a.n
v los u ·os ni tampoco aceptarían la l?az. omm
do el coJqui tador por impaciencia febrt~ se 8:ªrgeoe nuevamente y de nuevo también no quiere a .an o,, la sed, al hambre y á la peHte la dtlstt·ucc1óo de
ar Jltimos m rica y luego da violentamente la. sedel postrer ataque. Los cañones, abocados de .antemano rompen el fuego sobre los inerme¡ m~~8:•
ue to;turados desde hacía meses por ma es ' . 1semejaban yaesp tro · de la. vi~a; enJlaque&lt;nios
v macilentos pero con alma pletóricas de amor a.· 1
tri¡ estrechado unos con otros de pie soJ~s~~dáveres corrompidos de sus heM;1la.no tui:;
tos en los anteriores días, reciben e~to1ca1;11eo e .·
º~pedaza.do. ' caen unpa. 1bles
enor'!De b a.1a , Y, d""
d d sm
us
ensar ni or un moment-0 en unplora.r meroe e s
~atadorel así sucumben, gravemente, cual estatuas
de granito que cayeran de sus pedestal s.
d
. Corté piensa todavía que lo~ cañones tardan emasiado en acabar con los mexica! Y or~ena. por es~
que lo castella.ij.OS y todos los ahados mdfgen,as caia.n de golpe sobre el reducido rú?cón que aunque~aba por ganar: prontamente e e¡fcuta la. orden, y
al punto es tomado el lugar y echado al a.gua los
que en él estaban.
i d 1 e ti
T do los más murieron ob erva D a.z e a ·
no.~ Jamá~ quisieron paz! exclama con 8: ombro el
croni ta y capellán de Cortés, don Fra,nc1sco López
de Gomara.

1
n°:1

fus,'
t!

víamos eo ellos de flaqueza: ma. antes en el pelear y l'n todos sus ardíde los hallábamos con
más ánimo yue nunoe.." Díaz del Uai,tillo dice
que no M:1 les daba nada por morir y que antes
bien parecía que de.,eaban la mue1-te.
Ansio o 'orté-s por terminar el sitio que, según hemo · dicho, contaba ya etenta y nueve
día! , ,\' un tanto cxa.sperado por la r sistencia
sin igual q uc ncontt·aba en lo · me.xica, dispu ·o
el mismo día i un asalto general : lleváronlo á
cabo todos los caste11ano' y todo los aliado
indígenll.s: mas no ob tante, lo mex.ica lograron rechazarlo· aún lo que parecía imposible. Esta última victoria les dejó debilitado
en grado umo, porque le costó doce mil hombrPs entre muet·t s y preso , no contada,;¡ se&amp;11ramente l a~ mujer s. qne. como en los anter10re dfas, pelearon con ejemplar denuedo:
faltas de armas, arrojaban con los r·emos
e.gua de la. acequias á. la. caras de los inva ore para c garlos, manera única que tenían
ahora de ofeudel'los.
Al día, siguiente varia mexica principales se
acercan al campo de lo · castellanos y hablan á.
'orté , no para rendirse, ni tampoco para solicitar una tregua, sino implemente para manife tarle con ingenuidad que pue era. hijo del
sol, el eual daba la vuelta. a.l mundo en un ·olo
día, que ¿por qué a.sí brevemente no lo acahaba de matar y los quitaba. de penar tanto·t que
ya. anhelaban morfr para irse aJ cielo á descansar al lado de su dio Huítzilopochtli, que los
e tabae.pe1·ando allá. "Yole respondí,escribe ortés, muchas cosas para Jo att'aer á. que
se diesen y ninguna cosa a.pro,echaba. '' El
conquistador no renuncia, 111 embargo, á u
propósito, y nvfa. á. un prisionero m xicano
distinguido á. que proponga la paz á. Cuauhté
moc, quien a.l punto que le oye, ordena qu.a

Genaro García.

l maten: el oberano me..iica
había. prom tido solemnemente quitar la. vida á cuantos le
hablasen de rendición y debía cumplir su palabra real.
A pe ar de e to, ortés insi. te en la paz, no porque
quisiera. conservar el rincón
último y más miserabl de
Mé1-·ico, despué· de haber
llr1·asado la ciudad entera, ni
tampoco porque boa.tara de de¡ar con vida á lo ' pocos mexicanos que ubsi Han, de ·pué de haber hecho
perecer indistintamente á. ca.si toda la. población, nó; eJ ftn que per eguíaera, alvat• eltesoro
cuantio o allegado durante siglo por los reye
aztecas;sabfo. bien, puestoquese lo habían dicho
los mismos mexica, que si continuaba. la guerrai
ellos quemarían . ·e tesoro y lo echarían a
agua "donde nunca pare&lt;Cie e;" 'y ya que no
lo ¡hicieran, pensaba Cort 's, nuestros amigos
(lo aliados indígenas} habrían de robar todo
losmá que hallasen." Así que, para inducirá
Cuauhtémoc á que acepte la paz, no vacila en
prometerle "que su persona sería muy acatada
y honrada del y que mandaría. á. México y á
todas su tierra y ciuda.de como solía."
Sin que tentara. á uauhtkmoc tal ofrecimiento porque su alma era. incorruptible como
el 'diam11nte se decide á oir la propo iciones
de- ;paz y las mantiene en pie durante cu:i,~ro
días: quizá esperaba entretanto romper el si t10,
6 má probablement ver expirar á todo. los
suvo , pue la vida había llegado á, er absolutamente imposible en la gran Tenochtitlan:
unos sobre otro caían muertos sus indómitos
hijos en tan excesivo núm ro, que us cadáver\' cubrían ya enteramente la patria id latrada · de este modo impedirían al menos que 1a.

bolla e el ínva or. Escribe orté ·: "del agua
salada que bebían, y de la hambr y mal olor,
bahía dado tanta mortandad ...... que murieron
más de cincuenta mil ánima. . Los cuerpo de
lo cuales porquenosotro · no alcanzásemos u
nece idad, ni los chaban al ~'1la, pm·que lo
bergantines no topa en con ello. , ni lo echaban fuera de u conver. ación, porque nosotros
por la ciudad no lo vié emo·· y aliÍ por aquella calle en que estaban, hallábamos lo montones de los muertos, que no había persona que
en otra cosa pudiese poner lo pie . " Debemo
advertir que i los me:xica hubieran acostwnbrado comer á lo uyo , no habría.u muerto
de e ta suerte tanto millat•e de hambre.
onvencido orté , el día 12, de que Cuaubtémoc y sus súbditos trataban sólo de ganar tiem•
po, irrítase sobremauera.. y ·in e perar á que la
sed, el hamhre ,v la peste hicieran caer exánimes
á los mexicauosqu aún quedaban eo pi , resuel•
v continuar la guerra á angre y fuego, y con
stefinenvfaá llamará todo lo. indígenas aliados. 'E como lle~aron, nos dice él mi. mo, comenzaron á combattr una a.lbarradas v calle de
agua. que tenían, que )'ª no les quedaba otra
fuerza mayor; y entrámosle. a í no ·otro como nuestro· amigo , todo lo que qui imo·. E á
tiempo que yo había aüdo del real había proveído que Gonzalo de andoval otra.se con lo
bergantine por la otra parte de la casas en
que los indio estaban fuerte : por manera que
Jos tu vié. emos cercados y que no los combatiese ha. ta que v-ie. e que nosotros lo combatíamos· por manera que, por estar e.sí
cercados y apr ta.dos, no tenían pa o
por donde andar sino por encima de
lo- muertos....... ni tenían ni hallaban
ftecha ni vai•as ni piedras con que nos
ofender; y andaban con no otro nuestro all;igo á e~pada y rodela, que
aquel d1a se mataron y prendieron más
de cuarenta mil ánimas ......... porque

a era tarde y 00 podfomo sufrir el mal olor de los
in.uerto que ·había de mucho, días por :i,que!J.as calles que era la co a del mundo más pest11enc1al, nos
tu~os á. nuestro reale . "
Al retirar e del campo, 01-~ dt&gt;ja orden!ldo que
para. el día siguiente se combatiera. sólo de leJos, ~on
los ca.ilones, á lo'I ruexica., ''porque yo temía. ~scrtbe,
que como estaban ......... tan junto Y no teman P?r
donde se rodear queriéndoles entrar pot· fuer1.a., sm
elear odían e¿tre í abogar lo e pañoles." Esta.
~ueva Ja.ta.nza. era. desmedidamentt; cruel y ab~olu~a mente innecesaria porque en la c:i.udad ólo ubs1 tían unos cuantos' agonizantes sin vívere$ ni armas Y
que ni mover. e podían: les queda.hall tau_ pocas casas donde estar que aun el soberano me.iucu, CU;1'.0S
palacio· tuvi ron capacidad para 110 ·pedar á varios
ejército , no disponía hoy de má ' albergue que una e.·
trecha ca.noa.
1
Lle.,.ado el día 13, orté , antes de comenzar e ~ta.•
ue provecta.do, fotenta otra vez la paz, pue m se
~esolvía á renunciar al tesoro fabuloso de lo mon3;rca • aztecas. ni acertaba á comprender t~davía cuan
inquebrantable era el carlicte1• de los me1t10~. Manda
á, llamar á :Uauhtémo , eguro d persua,dirle, pero
el oberano contesta. con enfado que en mi:guna ma•
nera vendría ante él, que antes prefería. monr allá entre los suyos.
La. situ ación de los sitiados se volvía. in ostenible
por in tantes· unos en tierra, otros dentro del agua.

J.. Oa/Jl11/m, mu/ro principal. - ~i&lt;'e ltllil.zochilt.

4. 50(crdole3 mc:tica e,1 traje de ceremonia.-Coder;

B&lt;n'flonícu./l.
_
6 . Guerrero n,erica de ta qrden de loll achcauhlli.Cód.ic( Dur&lt;111.
7. Gw:inr()B me:tca, 6 stali u n oetwtl y un queultlli.
-(J(¡diJx: Dtirtln.
8 . Rdraw de Uer11&lt;1t1 Cbrtú.-Cop/11 cll u11a pinttlr
ra qw- ~ COJl'ICTIXJ m -,¡ .!11w1tamiml!J dé Jltxico.
11. Retrato de PetlrtJ&lt;ü• J.lmrndo.-.111U!)uo grabado

q,a ilm&lt;tra laa Dtroda:8 de Herrera.

10. Retraw de Gonz¡J[o &lt;k San4o•'41.-..4:1,tigu,o probado que 1/IUl.ro 1a~ Db:1ld~ de Ht:rttra.
t1 Hilfo dr MtJ:ico dur(ln~ la On•1Jt1úta.-.d,11tguo urabiJdo h~ por Irala.
.
n : .T(rO(Jl(flM tla.:tcaltmt qw- r.-.prt"Vnta et Q&gt;rll•, J)Qil4 .lforina, d0$ Bo«lado&amp; Upaflo/Q, Ouauhttmoc, ~,, tapow la bdla nryh1cl1J&gt;OC
v olr08 maica., apreltrndido8 por 1118 ccutetlan&lt;J8 el 1/1 dt agoato dt 16!1. Lo leyenda indlgena dí« ,e,ic1Uamt11/e: En ute tiempo K
aca/)(Jron lQ8 moica.no,.-.L(enZ() dt Tlazca.la.

�\ --=:__:::

1t~

Los Dos Claveles
Historia Vulgar
(Cuento premiado &lt;&gt;0n pluma de oro y 50 posos por EL MUNDO ILUSTRADO).

R

Oaxaco -Ln antigua ,·llla. d11 IIuaxyaonc (hoy Oaxaca), tné erlgld1L formnlmente~on el
nombre de An't-e&lt;iue~a 011 JI,Z!. concedléndosele el título, de c!budbad wr 'nrJ~edvi'Wc1'532. ~~
1il ló . et . ¡ , 8 t'lti,-a según el último censo, á m1ís de a.~.000 a ttuntes. 8 u
os m •
~ I ' ~ri"lll\Cio de Goble-rno. (luuse comenzó á construir en 1833, termlnánd~e
el
Plllrtelo
Justicia el Lnstltuto de Olf.lnCl11-s • Art s, st.'\.ble&lt;:lmhmto d I l'Uft u
~e,;:~r
el Benemérito D. B~n.lt.o Ju,trez, y el IA.!mplo de Sant-0 Domingo, uno de los m4s ricos l' m s •

:'il85i

labfc da

1

tdt~J¡. ~ªüa

-Esta. ciudad no ofrece, par Jo q,io r,,sp8&lt;"ta :1 su lústorla autl¡ma, nlngú.n
im))Ortuntc pue~ sólo se ~al.Je (lllC tn\'O su origen en 1,dundaclón de nn1mJSldio que e n el
ah raºse 1e\.an ta t'stahlecleron loo esuuílolos p0r ol uño de 1559. A,;tunlmente t 1ene
oo\\oo''¡~a~!ift~nt~ y cuenta e,;tre sus edificios y lngares bL~tórkos má.~ nolahles. la,~J~a
•e Hirvió do prl~lón á Hidalgo en 1 11. y la ¡¡laza, corl\•eztltla hOY &lt;&gt;n JtirtlJn 1donde ru., s1 _n ~
~JuLibertador y en ¡ a. cnlll ,;e levant1\ su c,itatn1~: llii L'&lt;ilftclos modern,os má:s l.mport.unte, i;ou •
el Palacio do GolJlorno y ol Téatro de los Hét'O&lt;lS.
El monumcnt.O erigido l'll ULlhuabua ul Padre de 111 Palrln, tiene clnrueuta Y
tre.s -¡¡les do (lltura, corro,mond.l endo cu:&lt;renta. _,- cinco de ébtos á In oolumru\ en que
dCS&lt;'iin,¡a La estatua del hérOO ~· el r1~sto nl bronCI!. Su costo total fué de ~.000.
Atuasco lle n tes.- Fué fundudu con el nou1bro do.A.su11clón ele Airunscallentes en 151'5 l)()r cádula real de FeJip0 ll: elevada á tu l'at~•gorla de villa on lITT1: fila
de cJudad 'e11 18'.U y li la de IJllpllal de J;:stndo en 18:l.'i. El número dll sus babllante¡¡ se
eleva í,pr()xl nu,d!•menl.-0 á 3.í,000.
A uascuUentes cuenta con h rmpsO!lJnrdlnos. entre loscunle,¡ son dignos de meo•
clón {¡ cie an Ma.rcrn; y el de la Pla,:a. que reprcscntn la fotogrufía aue puhllMmos.
En e.J &lt;;i.,ntrQ ro; este . ltlo de reereo, se levnn~&amp; llllll ~olurnno de rnlnt!On metro~ de
alt=a. ciu fué con,trn:ído. á principios del ~lglo vasnclo y quu !lm·nnte algún tiempo
ustentó un bust-0 dé Fernando \'IL. Al &lt;'Onsum1tl'Sll l,. lndt1pcml1mcia, el busto dlll
monarca tué derribado. uue.dando la colnmna tal como alml'a se ve.
So n Juu n B a utls ta . - Esta JlOl.íl:u•lón, ho.v Cal)ital del E.,¡tnclodeTabti.soo,
fu6 fuud1t(la por un 1rruoo ile "P1tiloles, rccllllendo el titulo d e villa en JOOS y el decludud en 11326· $O lev:mta ,t la ruargon dlll rfo Grlj:ih•i. y es, tnnto vor lo at•tlvo desu
comercio c'omo J?OI" los recul'SQs naturales con ouo stá dot1tdn. unn de la~ más lmvorlnnt-Os del pafs. Actu1tlmente San Juan Bautista tlenl' cerca de 12,000 b:tbltan~8 e n Grls l o bul l es Ga&amp;os.-Estn antlqufslnm ciudad del F,stado de Ob1a•
J)!LS tuvo su orJ¡ren ,•n la tundacl6n de la V111R Real. vneblo cstalile..:ldo por l&gt;. rn.e g0
de Z.lauirlego.s, 1,11 miLr7.0 de 152!\. Más ta.rde, D. ,Turui Enrfquez de Guzmán. nombr11do J ue,; de residencia de i\lazarlrgo.s, con motivo de una Ul'nsacl6n ¡¡r 'Sjlntada. coutr,0.
é.,;te, le cambió .,J nombro d • Villa Real ¡¡or e.l de Vllln.viclosn;Y· l)(lr último. rt'Clbl6
el de Snn Oristóbnl las Onsus. en l1011or del ilustre Obl~DO D. ~ rar Bartolomé du ese
1iwllldo, en 1820. Chlaons, que DCrleuecló durante el VJrrelnat-0 á ln Capitanía Clener,il de Guo.temnla, se agregó "olnntarlamento á 1:t Repúbllell J\1exlcana en l~. Y
forma parte lnte¡rrnn.le do su territorio. como F.stado. descle 1AA7. En al.enclóu ,-.l h1·
teré.~ hfatórlco quo o!.rece 'rm t,'rlstóbal, oubltcamos lo vista respe ·tlva en luga.r de
lll tJ TuXLlll GuUérrez. QUC es bos lu. capit(1l de Chiapas.

llos
1~"!1

0

MoNTE. RR E.

Ghllpa n ct n a o .-La capital del Fstndo do Gue~rcro tiene a tunlmeote más
de 7,000 babltantes y so encuentra situada ,
en un terreno muy térlll. Por d&lt;.&gt;cret-0 ele lo.
Legislatur,1 loc:,l Uova el nombro deCiudad
Bra,,os, en honor de los hél'Otls de lrt Patria]), Nicolá 'D. Ll'&lt;lllllrdO l" D. Uguel
Br11vo, Sus cdllk!os más Tiotables sou: el
del Instituto Literario y el tem»lo donde
serew,ló el Primer Con,rreso )le.tlcuno.
Monterray.- Acercll. del orl¡ren de
esta lmwrtnnte pablación, se sallo que fué
fundada con el nombre de Santa Lucía l)Or
los primeros espailoles avecindados en el
u(wo R tno (le León: Que n l/iS5 comén·
zó á llnmárscle Ciudad de León y que mlls
tarde, en 1500, N/Cibió el título du Glud11d
Metrovolltana ele li'ue. ·tra Señora de Monterrey. En lu actunlldud, Monterrey es un&amp;
de las ciudades más pl'Ó!&lt;peras de IIL Repú·
bUca: &lt;"Uent1L con má._~ de 00,000 babltant.es
y"º ella so hallan establecida.~ numcrool!.S
lndust,rill!l. Sus lldl6cl~ »rJnclp11les ;,o¡i,
úl Teatro Jmírcz, la Penltencl11rfa, el Cole•
¡¡;lo C'h'il, 1a Catedra.] y los templos de un
l~rnnclsco y la Purísima..

NTONIA y y'O nos C?nocimos des_d7 la infa.ncia.. Ella. era. hiJa de D. Basilio, Administrador hacía muchos años de las numerosas fincas urbanas de mi madre, viejo
probo si los hay: "pobre, pero honrad&lt;?,'' como dice le. frase de cajón más socorrida. en
achaque de biograñas.
.
Diariamente veía yo á la muchacha, -ya en m1
casa, ya en la suya, á donde IDaI?á, no ~bstant,e sus int1·ansigeneias se~doanst&lt;&gt;&lt;?rát1cl!-s y
el e crúpulo con que seleccionaba rms anustades me permitía, ir con frecuencia, en razón de)
cariño que D. Ba ilio había profesado á mi
padre, del cual fué el servidor más abnegado
y fiel.
Nunca olvidaré la modes.~ pero limpi_a Y, luminosa vivienda de D. Basilio. Pertenec1a a un
viejo convento, convertido, por obra y g-raeia
de algunos barretazo de más y _de algunos tabique de menos, eo casa d ve~n~dad, pue su
vetustez y maltrato no le perm1t1e1•on á. p~ ar
de que e taba situado en buena. calle, rea.hzar
el anhelo de todo caserón céntrico: la ostentación de un letrero en el zaguán, que diga: "Se
alquilan despacho . '
.
Tenia. el edificio claustros amplísunos, á donde se colaba., en oleadas de luz. el júbilo de la
mailana · un enorme buerto que mvadía. todo el
patio c~n árboles frondosos, á la sombra de
los c~ales la fl.ores desa~rochaban la ft·esca .Y
olorosa seda de su corpiños, y abrían su OJO

zarco y hondo algunos pozos, en cuyos broca-

les enlama.dos se esperezaban lo gatos.
A la vivienda de D. Basilio le tocaba un
buen pedazo de corredor, limitado por dos ~ara.nda.les de ma.dera pintados de verde;. tema,
además, cuatro enorme ~alco~e que o:iiraba~
ñ, la calle, una calle seirucolorual, serrwnod~rna en que al lo.do de lo poderosos muros roJos
de 'tezontle, se erguía presuntuosa:, con h~o
de ikyescraper, taló cual ~onstrucmón ~ey1edr_a.
con ahna de hie1·ro, seme¡a.ndo un~ ~a¡aiera gigantesca. Y por último, ¡ oh dehc1al . la azotehul¼la., aruplia, as&lt;?lead~, llena de ~acetas y
de gorjeos de canarios, estaba. comurucac!a con
lo. azotea, una inmensa- azotea donde crer.1tab~,
como velamen de barco, la ropa blanca, tendida. á secar,' como en el ver o de Becquer.
Desde le. azotea el espec.t áculo era solazoso y
pio~re co: La hete1·óclita. &amp;rquitectura ~e la
ciudad en que se codeaban todas la, ve¡estorias v toda las fanta ias de esa nueva. escuela.
yankilandesa que asaz nos invade; desd"! la
torre cuadrada con su caperuza de azule3os1
basta la mansarda anodina, pintadu de azul_()
rojo; de de el minai:ete m&lt;?ris~?• bast~ l_a a~J~
gótica: desde la lummo. a. 1gle:,1a, rom.m~c~ nasta el templecillo prote t.atite, con_ rennru.scencias ojivales y no sé qué de estac16n ~e _ferl'ocarril en su conjunto; de de el andamrn¡e desgarbado y zancón de la ~uch2;1,s, basta. el tubo
ventilador que bosteza m1crob10 ........ todo en
u n laberinto loco., proyectaba. en la atJ:11ós!era
cristalina ó nebulosa, ora sobre la lnnp1eza
europea de cierta. calles pavimentadas con esmero, ora sobre la adipo idatl de los ~gone·,
de las tocinerías y de la ·•tablas" borm1gueantes de gatt.us y de pela&lt;los.
En la noche la. magnificencia de las e~trt;
Has, e O' imanes de oro que .s~ a~aen, cmt1laba sobre aquella azotea rr1v1leg1ada, especialmente en el cielo austra , no mascado por
11,lta.s construcciones, y muchas veces el Centau,-

ro, el Escorpi(m y el LollO siguieron, con sus
pupilas diamantinas, mis precoce meditaciones
ba¡o el lujo o cielo mexicano.
Me basta una evocación repentina. para mirar
aún, hasta en sus menores detalles, el humilde
escenario que describo, sobre todo los ba.lcones lleno de maceta y la. azotehuela poblada
de 1;torjeos y del monólogo embrollado de un
perico lnnll.tíco cuya alma verde sufría frecuentemente acceso de cólera mol'bosa, duran•
te los cunle mordía á la propia fámul a que le
llevaba las sopas de chocolate.

**lh

'

Antonia era una muchachita sencilla y afectuosa. Me quería de tal suerte, que se bubiei·a
dejado matar por mí. Y o, con crueldades nacientes, que después me ha co ·ta.do arduos esfue1·zos dominar, gustaba de atormentarla.
Cuando iba á mi casa (sombría y quieta de-de
la muet·te de mi padre, tan quieta y tan sombría que toda la luz de mi niñez jamás ba t6 á.
alumbrarla.), sometía. yo á mi amiga á duras
pruebas. Gu tá.bame, por ejell.lplo, encerrarla
en un cuarto obscuro y mantenerme á la puerta, espiando, con una tensión índecible de mis
nervios, el menor signo de pena. La pobre criatura permanecía por algún tiempo en un rincón,
silenciosa1 resignada.; mas á poco poníase á ·ollozar dntcemente en la sombra, muy ~ulcemente... ... Entonces toda la fuentes de 1n1 corupasi6n e derrrunaban ~- una. vQluptuosa piedi.d
mfaotil, que después he pretendido en vano analizar, se apoderaba. de mí. Ahría yo la puerta,
entraba á la pieza y llenaba. de caricia á mi
vfotirua que IÍ poco e consolaba entre mi. bra•
zos. Más tat·de he pensado que esto no era quizá. más que un ·encillo refinamiento inconsciente para excitarme á quererla. Y es que mis
grande. cariños jamás han podido tener otra
forma que la de la piedad. Para. que yo ame á,
alguien mucho, fuerza e que le eompa&lt;l.ezca
mucho. La vidas llenas de ·ol y de alegría me
inspiran el furtivo y curioso interés que experimento por un pajarillo locuelo. La miro, oigo
su ca. cal&gt;eleo. y :pa o ...... Fuerza es que detr,ís
de una. vida adivme yo el calvario de una, tristeza, de un abandono, de una angustia, pa.ra
qu vaya hacia ella lleno de un lirismo in ensato. La felicidad del ser á quien amo traza un
liruite á mi awor. Yo me vov cuando el sol
viene....... Quién sabe si esto rio es más que un
upremo orgullo: el orgullo de dar siempre y de
no recibir jamás, el orgullo de ~er lui.. ....... ó
qui¡\,n ·abe i1 por el contrario, es una suprema
bondad de m1 espíritu el amar de tal suerte.
En cierta. ocasión esta que yo llamo crueldad
infantil, por no hallar en mi reducido léxico
otro nombre que le cuadre, mecondujo ha!;ta la
barbarie. La madre de Antonia, una buena muje1· gorda. y plácida, aplanchaba una cami a de
D. Basilio en el comedor, á la hora de la siesta. Acababa la criada de traerle una plancha
retira.dita de las bra a·, la que fué ca.Jada con
un dedazo rápido del índic1:1, previamente unta.do eo saliva y que produjo un chasquido peculiar, cuando vinieron á decir á la euora que
alguien la llamaba. con urgenc.io. Dejó l a plancha verticalmente sobre la me a y fué á ver qué
le querían. Yo 1 que jugaba en 110 rincón, inspirado por una idea. &lt;tia hólica dije, exabrupto, ú,
Antonia que vestía una muiie&lt;:a ahí cerca:
-Si me quieres, quéD1a.~ un dedo cc;,n es~
plancha.

La J&gt;Obl'e criatura me mir6 con sus grandes,
con sus enormes ojos negros, de ola.dos, y me
respondió:
--Sí, te quieJ•o ... ... pero duele mucho.
-P1rns1 si me quieres, pon el dedo en la plancha, insistí.
.
-¿Cuánto vas á que lo pongo de veras? me
respondió por fin entre resuelta y medrosma.
-A ver .. .. ..
...... Y lo acercó en efecto con resolución á la
ardiente superficie de aquel biet•ro y lo mantuvo
ahí por dos segundos.
Luego retü:6 1 lanzando un leve grito, su dedo
ampollado, justament,e á tiempo que volvía la.
señora.
-Pero, hija, ¿qué has hecho? exclamó ésta al
ver que la criatura sacudía. llorando la mano
atormentada.
Yo temblé, pre intiendo una repr ensión de la.
pobre madre. Estaba avergonzado de mi conducta. Pero Antonia se limitó á clooir eón su
vocecita. dolorida:
- .Me quemé por un descll:ido, mamá.
-Ven, dijo ésta., ven á que te ponga luego
un trapito con aceite de comer..... .
Y cuando la niña volvió con u dedo vendado y se me acercó entre satisfecha. y lloro a,
yo, con la voluptuosidad compasiva de que ya
he hecho mérito, la cubrí de besos.
En aquel momento la adoraba.... ..

Mi madre me envió á estudiar á un colegio
de los Estados Unidos, á donde iba á verme cada año y no volví á México sino siete affos
después, á. los diez y nueve de edad, á. disfrutar
de algún reposo, mienh•as emprendía., en una
ciudad de Europa, mis estudios profesionales.
Volví martajnndo el español, peinado de castaña, con una levita que o tentaba sendos bolsillos exteriores en los faldones, uno' za.patos
cla,veteados corno para "Iooting, ' y trocados
la agudeza y sprit latinos (en mí muy problemáticos. por lo demás), por unos "conejos' 1 depadre y muy eílor mío y una cachaza burlesca y
pesada fértil en bromas tosca · y apoyada por
la fuerza bruta, de la cual dí mue tras contundentes eo varias ocasiones, dejando tumefactos
algunos carrillc¡s.
Antonia había desaparecido por completo de
mi campo visual: La pelota ocupaba por entonces mis ocios, y más de un mes e pa. ó clesde
mi llegada sin que nos vié ·emos ha ta. que u na
tar de D. Basilio vino á dt&gt;Gir á, mi madre que
en su ca a me habían preparado una comida á.
la mexicana, compuesta toda de aquellos 1&gt;latillos que eran en otros tiempos llli delicia.
Entonces no existían todavía en México las
Cordo11 ble,, ;vankees que preparaban the mole
como cualquier poblana de lo viejos tiempos;
ninguna mi~ vendía mexican tamales, ni amel'ioano alguno expenclía en the Queen .Xochfü, ó algo por el estilo, tlw 1-ic/t.e..~t p1tl&lt;J11e of the CO'U11tr~ 1
y el privilegio de nuestros buenos platillo clasico · e ta.ba vinculado en pocas cocinera . La
que tenía D. Basilio era doctora en eso de gui"O , y acepté con placer el convite.
Me encontré-y ésta fué la im-presi6n capital
de mi visita-con una Antonia mu\' bella.. Dicen que DO hay diez y ocho años feos: lo diez y
siot,e suyos eran, por todo extremo, bien logra.dos y embelesadores.
La, color trig-ueña, armoniz~ui;lo con ~9s i~•

�mensos ojos negros, el espigo.do talle, le. galla.rdfa y el garabato del movimiento, la música de
la voz, la tentación divina de le. boca, un poco
gruesa. y fresca y apetitosa como una ciruela
roja. en el estío hicieronme olvidar por completo el futuro tnenu. nacional, con todas sus pro•
mesas......
Diez vidas sucesivas serian impoteutiIB para
borrar de mi memoria la tarde de aquel día.
Tras de una breve conversación en familia, Antonia y yo nos retiramos á uno de los balcones,
ti. aquel que más amaba. yo porque estaba guar•
necido de tiestos, entre los que descollaba mi
favorito, uno de claveles disciplinados, que me
placían en extr&lt;,mo, y empezamos á desgranar
el ~restigioso rosario azul del "¿te acuerde.s. " ..... .
La luna en su primer cuarto se desplomaba.
en el abismo, láctea. y fin.a, enredando nubecillas leves en sus radiosos cuernos de plata. La.
respiración suave de las macetas nos envolvía.
La. calle se agitaba con esa alegría del anochecer en la grande r,iudades; los focos incandescentes empezaban á. mostrar én la tieudas
su nudo de fuego; y entre la. balumba hecha de
todos los ruidos, del tintinear de los tranvías,
del rodar acompasado de los coches, de los gritos de lo vendedores, nuestros espíritus experimentaban un bienestar inefable, impregnándose misteriosamente de aquella resurrección
del \Jasado, arrullados por una música interior,
mee.idos por no é qué blanda mano invisible,
como si e balancearan en la propia hamaca
luminosa de la. luna, que idealmente bella y bogando bajo un ligero pabellón de celajes, parecía. la cuna de pla.ta de un dios reciennacido
allá en los cielos.
Antonia había cortado un clavel y puéstolo
entre su le.bios, y mordía con sus finos dien·
~s azulados el tallo de la fl.or, sonriendo á mis
palabras acariciadoras, que evocaban en sencillo lengua.je nuestra infancia.
Mi prolongada comunión con las almas sajonas había.me vuelto, quizá. por contraste un
poco más idealista. de lo que fuí, y la in~nita
poesía de aquella. noche y de aquellos diez y
siete afias, míos, ólo mios, porque yo los había alumbrado todos con mi presencia ó con mi
recuerdo, me sumergía. en la beatitud su-

prema..

-¿Te acuerdas, me dijo Antonia entre dientes, cuánto te gustaban mi claveles? 1Muchas
veces de pojaste esta pobre macetita, que no ha
dejado por eso de darlos cada día más
bellos!
-Qué bien huele ese que tienes entre los la•
bios, le respondí.
Y le11tamente tímida.mente, a.cerquém.e para
olerlo, y aspiré su esencia. al par que el perfume de los diez y siete afios, que e exhalaba
virgen, poderoso, por la entreabierta. boca. en
flor ...... y como mi labios e taban tan cerca
de lo$ pétalos y como los pétalos estaban tan
cerca de sus labios, no supe cómo no advertí
con qué maquinal impulso besé el clavel v la.
boca....... .la boca. y e1 clavel, á medias éada
uno, suave y furtivamente á. ambos, sin qne ni
e.ntes ni después de aquella, ca.ricia sonase pa•
le.bra a.launa de a.mor, fuero. del leja.no y misterioso: "l•¿Te acuerdasY"

*"'*

Adiós '.lennis, rioket, Bw,e l&gt;alZ, foot ball y todo ese herbazal de championaje, que me traía
vuelt-os los sesos. La "conquista. pacifica." había acabado a.b.í, en el balcón, detenida. ante la
incontrarresta.ble conquista hecha de mi alma
por los ojo de Antonia..... .
Después de una se.mana de vagar por la Reforma y Chapultepec, con las mano en los bolsi110 (¡ aquellos l&gt;olsillos!) de la. levita. yan.kee,
pen ando en el " beso;" después de una semana.
de comer poco, de dormir meno , de e quivar
la presenc111, de todo el mundo, ba ta de Antorria., por un sentimiento de timidez extemporáneo y excesivo; después de una semana, en. suma., durante la cual se realizó en mí toda la
ridícula intoma.tologfo del amor, me r esolví á.
dar un gran paso: Fuíme á. verá mi madre y le
dije de primas á J?rimera , con una resolución
poco común en m1 carácter:
-Mamá., yo no quiero ya ir á. Europa, no
quiero ser ni. médico, ni ingeniero, ni na.da ... ..
lo que quiero es casarme con Antonia.
-¡Con Antonia!
Mi madre se echó á reír con una risa nervio•
sa que me desconcertó en absoluto, y pasa.do
este momento de hilaridad, altamente ofen ivo
r,ara mí, la escena cambió por completo con un:
'¡Pero tú estás loco, pobre hijo mío!" Al
cual siguió el viejo razonamiento de rigor, el
asendereado estribillo de ''la desigualdad de
educación," rociado con lágrimas, con reproches1 tan de clisé como el "Ingrato, ya no quieres a tu madre'' y sazonado con un ataque de
nervios á la mexicana, tres días de cama, cier•
ta re ignada actitud entimental, súspiros mezclados de un "Al fin y al cabo yo .he de durar
poco" y, por último, pasada la cri is, insinuantes confidencias acerca de una muchachita muy
buena, muy distinguida, muy linda, hija de una
vieja amiglli de infancia (naturalmente}, ya que
me quería. y con la. cual me casaría á, mi regreso...... "Pues, ¿y mi viaje á París'/ ¿qué, era
moco de pavo eso de conocer París de Francia.,

la. capital del mundo, y poder volver al cabo de
alglín tiempo á, roi tierra, coo un "yo estuve en
:París, en el b01si1lo del chaleco?" ¡A.hl y no
volver a.si nomás, sino con un titulo profesional, y, como si todo esto no bast ara, encontrarme en México para alumbrar las leves
tinieblas que se atrev_ies_en á. ope.c_ar el exc~pcional esplendor de mi V1da, con ciert3: güer1ta
de ojos maravillosamente azules, de lab10s finos
que déletrearfan temblando, junto á. los míos,
la santa palabra. ritual y misterio•, el verbo
eterno del a.mor humano..... .
- Pobre Pe.quito mío que qui.ere trocar todo
esto por un a.morcillo romántico de casa. de vecindad, por una Pepita de "adentro 4," por
la hija del cobndor de mis casas .... Shokitig" .. ..
(este8hoking, a.sí como ciertas palabras.~ema.:
siado literarias, conste que no las d1JO IDl
mamá).
.
-Buena.mucb.acba, cierto y un hombreeJemplar ese Don Basilio. En veinte añqs 41!e lleva.'ba de administrar nuestras fine.as, Jamas ha•
bía inventa.do una gotera ........ jamá se había.
cogido un real. Ella los estimaba mucho, los
protegería. siempre y acabaría. por cas3:L' á la
muchacha con un hombre honrado, t1·abaJador,
que la hiciera feliz .......Pero conmigo, ¡qué dispara.te!
Inútil me parece decir que mi madre me co!1venció bien y pronto y 9.ue un mes,después, s1;0
haberle dejado á Antorua de mí II111.S que la. nutad de aquel beso compartido entre el clavel y
sus labios partí para Francia.

•••

Torné al cabo de seis aiios y supe que D. Basilio y su esposa había.u muerto, que Antonia. se
había casado y tenía tres hijos. Mi madre la.
había apadL·inado. Sólo que, según sus palabras, no había tenido buena mano ' ..... .
-Figúrate, aiiadió, que su marido bebe, bebe mucho desde hace dos años, y l'llla. e-tá muy
enierma., tiene un tu.mor, dioon que canceroso .....
Si no fuera por mí, la hubiera rnatado el hambre antes que la enfermedad, que no la ba de
perdonar por cie~to. Parecía tan honr_ad~ y ta?
laborioso ·u marido ...... Es un mecámco mteligente y trabajador, especialista en bicicletas, y
trabaja.ha en una. casa de la Avenida Juárez,
basta que le dió por la bebida. y lo vusieron de
patitas en la calle. ¡Pobre Antonia! '
Confieso que al oil' á mi madre
sentí un vago malestar y hasta un
poquillo d. e L·emordimicnto;mas este •
último me lo sacudí del cerebro
con una reflexión perogrullesca: Y
no tenía la cul¡ia de que el marido
de Antonia bebiera..... .
Pocos día después de tal conversación, una mailana, á. eso de las
di.ez, leía vo 1os diarios arrellanado en una"mecedora de mimbre en
el corredor de mi casa, cuando un
chiquillo de cuatro á cinco aiios de
edad, muy pobretnente vestido, subió como relá.mpago la escalera
y ca. i ca · i fué á caer sobre mi
asiento.
Y o hice un movimiento de sorpresa, al que él respondió, pálido
y cortado el aliento; diciéndome:
- Vengo á buscar a la señora .....
Mi madre había salido á. misa y
dichowe que después iría á hacer
alguna compras.
-Volverá tarde re pondí al chiquillo, cuyos enormes ojo azorado se clavaban en mí con angustia. ¡,Qué le querías'!
- Mamá sigue mala y deseaba
verla. ..... .
-Y ¿quién es " mamá'/''
El ~o se quedó perplejo por
un instante, mas luego respondió
lleno de convicción:
-Mamá Toiia, mamá Toiia....... .
- ¡Mamá. Toña!..... .
Comprendí, y si no lo hubiera
comprendido, habríanmelo dicho
aquello ojos aterciopelados, llenos a.hora de una honda pena, ¡los
mismos ojos de Aotonial
-La señora vendrá tarde, infüqué al niilo, y movido por_repenliina piedad, añadí: Pero dile á tu
matt.111., que yo, Francisco, iré á
verla en cuanto me vista, de aquí á
una hora-. ¿D6nde viven?
-Donde siempre, replicó el n~o c-on se,ncíllez, y después de una turtiva despedida, echó
á, correr con la. velocidad con qne habia. venido,

*
**

La misma vivienda, clara y amplia, la misma
calle semicolonial, semimoderna, en que al
lado de lo poderosos muros rojos de tezontle,
se erguía. presuntuosa y con humos de sk.-yesc·1-aper tal ó cual ooostrucción de piedra con alma
de hierro . •.... Sólo que ahora lo nue vo era más
y lo viejo era menos. Al entrar me chocó, em•
pero, cierto desorden en la casa, cierto aban.dono, cierta desolación, el runt lacrimre 1·erwm.... ,
suspira.do por los muebles rotos y por las pare•

des desmantelada~.. .... En el comedor, primera.
pieza. que atravesé, el marido de Antonia, alcoholizado, roncaba estrepito amente. En la
alita, casi vacía, una muchacha indígena mecía en sus entecos brazos !Í, una criatura ética,
que berreaba á grito herido. erca de una de
las vidrieras donde algunos rectángulos de
papel de peribdioo amarillento que hinchaba. á.
cada 1&gt;ª o el aire de la calle, suplían á los vidrios ausentes una chi quilla como de tres años
jugaba con carretes vacío. é hilachos descolorido , rnurmurn.ndo no sé qué oliloquio incoherente y apacible. Iba yo á pasar á. la pieza
inmediata, la de Ant-onia, siD duda, cuando el
niño de marras, que había salido á. recibirme,
me dijo :
-Que dice mi mamá que si no le ba.ce el favor
de esperar un momentito. Se e tá arreglando.
" Se e t.á arregla.ndo" ... ... esta sencilla frase
era todo un poema. de delicadeza; era una sonri a., una leve sonrisa al viejo amor, que .flotaba sobre toda. aquella miseria y toda aquella
pena. El pa a.do tornó á llamar con su mano
de fantasma á mi corazón, pero tan quedo .... ,.
había tran. currido tanto ti01llpo .... .. Po1· fin, el
chiquillo volvió; con sencilla familiaridad me
dió la mano y me condujo á la pieza de Antonia. Yacía ésta. en uu pequeiio catre de hierro
desconchado, y, con un esfuerzo que se adivinaba á primera vi ta, había arreglado las ro_pas, zurcidas, pero albeant-es hecho sacudir y
ordenar los pobres muebles de la estancia, y
(dulce y melancólica coquetería de enferma)
habíase "(&gt;Ue ·to un caracol muy limpio, ornado
con un viejo listón malva, único luJo de su indigencia., prenda única que había encontrado,
sin duda, á mano, para recibirme.....
Me sonrió con uoa pálida y dijera yo ''otoi\a.l' ' sonrisa, y me indicó una silla de tule á su
lado.
-¡,Cómo e tás'? me dijo con una. in.liexión de
tranquiloafect-0; ¡qué grande ha vuelto! Tenía
muchos deseos de ve1·te pero me daba pena escribírtelo..... Y o estoy muy enferma, muy enferma . .... si supieras, y meneaba la cabeza con
un movimiento acompasado, de una melancolía
indecible.
Me enté á su lado, y ella, con una sencillez
infinita, ajena á toda. alusión, á todo reproche,
con una inll.exi6n de paz, de abandono, de resignación ca i animal ante la vida, como si su

noches que pasamos con él on espantosa
Mientras hablaba, con aquella monótona
teza mezcla.da de est-oicismo, yo la. cont-emplaba
con ,Pena. S u encanto de los diez y siete afios
habian desa.pare&lt;;ido por completo; u cutis •
taba manchado de pafio, su busto era tan descarnado, que daba angustia.; solamente sobre el
d~sa tre de su hermosura, ob1·e el derrumballllento entero de su gracia sus dos ojos us
do~ enormes ojos aterciopel1ados, negr o v 'pensativos, seguían radiando misteriosamente, co•
mo dos soles sobre una ruina- abandonada
Y siguió su monólogo:
· ·· ··
- 'Desde mi último niño no
he queda.do bien y no puedo
lev_antarme sino con dolor y
fatiga., con mucha. fatiga, sobre todo. o crea. , teno-o miedo de ya no aliviar me. Es una
enfermedaddelacintura laque
he contraído, puede set· que
un tumor. No tengo fuei•za.
para nada. Carlito., ' y seflalaha al mayorcitodesus hijo!!,
el que me había guiado J que
en aquel momento, arrodil1ado al pie del lecho, clavaba
en . u mamá. sus bellos ojo1,1
acariciadores, "esel únicoque
me ayuda ... . .. ¡Per o está tan
chiquito! La mucha.cha mandadera. se ocupa el día entero
con la. criatura, que e. tá eníerma también y
que llora muoho .... "
Y oodo esto l? monologa~a. m-'- qu lo refería, con la mtsma voz leJana, igual velada
apenas por ~na SC?mbra de dolor. Ya no pretendía resuc1ta1· m vocar Siquiera el pasado·
hal?fa. abdicado de todo, de su bermo ·ura, de
su Juventud .... hasta de sus recuerdos quizá.
?' ~ .no pensaba. tal vez nunca en su infantil
1diho r oto .... ,,para qué1 . . .. ua.ndo se bracea
en plena borras a, no es el momento de rE&gt;Cordar la vieja barca lírica que a] . on d .tlautas
'

t;:~:

--...

EPlSODIOi DE LA EPOCA DE LA IIDEPBilDENCIA
E.L Bf\RRIGON

D Clf!-'·

U~ANTF, l a épica guerra de la Independen-

"

_..._.- '
\r

~

\°\

1

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'!!¡,1

único día de amor, la e plendidez de su único
día. de amor, se hubiera ya, perdido entre las
perspectivas más lejanas de sn exi tencia, ahogado en un mar de alcohol¡ de miseria, de en·
fermedad y de hastío, siguio di&lt;:iendo:
- ' 'Desde que tú te fuiste, me ha ido muy mal.
Sabrá~ que me ca.sé. Mi marido era al princi·
pio muy trabajador y muy bueno, pero los aIDÍgos l o han perdido, los amigos y u debilidad:
de carácter. Ahora e incorregible, tomn sin
cesar, y aunq_ue en el fondo l.e apena verme tan
enferma,, el vicio puede má.s que él. Tu mamá,
que h a _sido mi providencia en la tierra, me h&amp;
prometido que lo pondrá en un asilo, á ver si
lo curan con esas inyecciones de bicloruro de
oro, que dizque son tan b uenas y eficaces ...... .
Ya tiene un principio de delirium tremen8 y las

y violines nos lle-vaba por el canal apacible
sombreado de álamos, hacia la escalinata d¿
mármol_. . . . Quizá á. lo. sumo, alguna vez, en la
desola01ón de so espírLtu r esignado, murmurabª• vaga, muy vaga.mente, aquel ' 'pu&lt;j.o haber

el r. M.orel_os reeibi6 una cartu ub cr1ta por un amigo uvo re idente en e-ta
api_tal y concebida . poco más ó menos. en estos
t.€.rmmos: " é, de buena fuente, que el Virre:v
ha pagado á un asesino para que fo mate Íl ust~d; no puedo darle }Uás sei'!.as de ese hombre
sino que e,:; mu. ba rny6n'' . .. . .. Estaba almorzando el héroe cuando recibió e a. carta leyi&gt;la
atenta.mente plegó sus espe a ceja v en sos
momentos se le presentó un individdo· de abul·
tado abdomen solicitando que lo admiti ,se á.
su lado p~ra prest ar ~us servicio~ en pro de la
causa, oac~onal: sonriente el r , Morelos, hizo
que ~l huesred se colocara á su diestr a., compartió con é su -frugal almuerzo: salió, concluido éste, á. recorrer el campamento: volvió á. la
hora de la cena; hizo llamar al forastero tornó
á. colocarlo á su derecha., s levantados l¿s manteles, fuese á acostar habiendo hecho colocar
antes otra cama junto á la suya y ofrecídosela
al forastero; en se~ida apa"Ó tranquilamente
la luz, se volvi6 del lado de 1a pared y echóse
á roncar con la tranquilidad del justo. Espantado ante tanta serenidad el asesino, que realm~utll iba á s~rlo no e atrevió á perpe~ar u
er1men y. furtivamente, se fugó .. .. Al clarea.r el
día, incorporóse en su lecbo el r. Morelo
v?lvió su vista al que cercano estaba y , n¿
viéndolo ocupado, preguntó á u a istente:
'¡.Qué es del señor que anoche durmió aquí?.... "
"Señor, le contestó el soldado dicen que e ta
madrugada, mu y temprano, en il16 u caballo
montó Y. se fué. '' El Generalísimo pidió 1•ecadJ
de escnhir y, con: su letra gorda, _clara y firme,
conte~tó á sn amlgo: " Le doy mil gracias por
su a.viso; peL·o puedo asegurarle que á e ta bora no hay en este campamento más barrigón
que yo" ....

iTODO UN flMORf

J

OVENES nobles, ricos, bello , D. Ma riano
~basolo y Doña Josefa Taboada, e conocieron y se amaron· sus respectivas familias
concertaron sn enlace; ¡&gt;ero estaba á punto de
estallar la revolución de 1!!10.• ... . Abasolo era
de los compr ometidos á. tomar part.e en ella·
súpolo D ofta Josefa i las tradiciones de abolen:
go, las sugestione ael confesonario, los temo-

sido'.' ... _. consuelo único de 'lo 'irremefüable
qne msp1ró á Dante Gabriel Ro etti sus ver 0 ~
doloroso:
~
"Look in tnl· fn.ce, my uame is mllfht ha.ve been ....."

la vida, y que sólo pedía un poco de pan y un
poco de piedad para sus hijos.
Mi vieja miset•icordia. se derramó sobre mi
espíritu como una. agua clara y humedeció rois
ojos con dos lágrimas .. .. que ¡,rocuré ocultar.
Tomé dulcemente la mano de la enferma. aquella pobre y pálida mano, en uno de cuyos dedos
se notaba. aun la cicatdz de la q uemadºa de antaño, y acariciándola con abandono fraternal entre las mías le dije:
-Tranquilízate, Antonia, ya nada te faltará. . ... ya nada les faltará. á tus hijitos.
Después, sintiéndome incapaz de permanecer
sereno, me levanté para mai·cbarme.
_- Hoy_ mi mo, añadi1 te enviaré un buen médico; llll madre también vendrá. á verte y te
traerá todo lo necesario.
- Dio te lo pague, Francisco, Dios te l o pague .. . . añadió la enferma. · •Hasta Jueguito entonces, ;,eh'? Dios te lo pa~e• . .. .
Y de }Jronto, como moVLda por una súbita y
delicada, inspiración:
-Mira, Oa.rlito , dijo al niño, abre el balcón
y córtate un clavel de la macetita., para el
s~uor. Todavía a yer los regué-agregó clirig1éndo ·e á mí-en un momento en que pude levautarme .. .. Son, de los misnws . . ..
Vohió el niño con la flor y ella la tomó hizo
que me acercara., é incorporándose con 'pena
la prendió trabajosamente en el ojal de mi
levita.
Despué , como para defender e de una emoción que a&lt;:aso entía. ya brotar á us ojoi, en
sal y _amargura ~e llanto, atrajo á su pecho la
cabeCLta de su h1J0, murmurándome aún: "hasta lueguito, que Dios te lo pague, '' y escondió
su ro tro entre lo rizos pálidos del ni!to, mientras yo me alejaba leutamente .. ..

~o flota.be. en ~u naufragio ni un 1ítomo siqmera de su vanidad de mujl:lt'; la enfermedad
las pena~ la habían afeado y de. truído ella
o sabía bien, y sus ojos decían que ya no ~speraba na.da~ que ya no queria nada., que no tenía
reproche aiguuo qne hacerme ni que hacerle á,

L

re~· de.7 a"l"mujer~enamorada, la-indujeron á suphcar á su novio que desistiera de su empre a·
p~ro él alegó su palabra empeñada, us compro~
~1~os contraídos, sus ideales largo tiem-po aca•
riciados Y se mantuv:o firme en . us designios.
Entonce· ella, 1•emmciando á la• preocupaciones de _la época, á loi; dijes del tocador á, las
como~1dacles de una plácida exi tencia c~nvioo
en llr!u:se con el elegido de su corazó'n, con la
condic16~ ~e seguil'lo ñ todas partes: aceptada
es~ cond1c16n efectuóse el enlace y juntos siguieron la8 peripecias de aquella portento •a
lucha,_ hasta sucumbir j1mto también en aquella trL 'te l'&lt;?ta de Acatita de Bajá,u; llevados
ambos á Chihuahua en unión de lo dem.á. hér9es de hi Independencia., echóse la joven á los
¡ne de los mandatario españoles y á, fuerza
de ollozos_y de lág_rimas obtuvo de ~llos q~e
se uspendlera ~a e¡ecución de la sentencia de
ID?erte pronuncLada en contra de su ma-l'ido
~1entr!ls ella venía á,_ México á olicitar la gra~a d_e ~dulto. O~~mda e a conce ión, emprendió u dLlatado_ vi aJe: á C!lballo, á, pie en carro,
com&lt;? le fuéposLble; arroJóse. al pasar por Guada.11:'?ara, ante las planta del 'feroz Calleja,·
Heg , por fin! al Palacio Virreinal y. atrop~
ando guardia y menospreciando laca.vos se
se prosl:8L'Dó ante el estúpido Venegas, :i· obtuvo, al fin el perdón de 1a vida de Abasolo á,
cam.l?i? . ... Jtriste concesión! . . .. de u destierro
Y p11s!6n perpetua, de la, confiscación de todo
~us b1~ne y de lf,ignominia para él y sus biios · · · ·, R-egre ·6 a Chihuahua, portadora de 1a
mfamant,e nueva, y, con penalidade mayore
por haberse extinguído u recursos volvió á,
recor:er el larguísimo tJ•a.yecto que m~dia entre.
e ·a mudad Y la de México, y luego el que epa:
;ª á ~sta de la- ~e Vera_cruz, llegando hasta á
1mplor!lr la caridad publica en los caminos
Destwado Aba solo á una fortaleza, de Cádiz ·
Doña Jc:,sefa se di.rigió al Capitán del buqu~
que de~1a llevarlo hasta e e puerto v logró de
él, ~ed1ante un cofrecito en que guárda.ba. las
alhaJa 9-ue había ~al vado como único resto del
:n:aufr~gio de 'U pasa.da op
. ulencia, que la admítrnra a bordo. .Al llegar á Cádiz fué encerrado
~basolo en una. fortaleza.; su espo a, de fa1lec1da, cayó sobre lo muros de la prisión pegó
á las húmedas losas us braw extendi~tos· y
~n u lam_e nto 11ogr6 conmover. : .. ¡conmovi~
r ns 111:8 1?16dra ·· · · · · • lÍ. los carceleros, que al
fin con. 1nt1eron en que compartiera con su amado el o_bso?;º cala.bazo que le había de ervir
de hab1tac10n._. .. Cuatro ailos vivió ahí privada de luz, ~e~-~, de todo bienestar, ella acostumbrada a v1v1r entre sedas y entre ei:i&lt;!afesl
Y al cabo de ese tiempo, cuando una. penos~
enfermed,d puso fin á. la vida de Ab&amp;sol'o
acompaño su cadáver hasta el cementerio regó
su lo:;a. de flores y d5 lá.grima.s, y -regr~só al

p3:ís! sin t-ene~ siquiera, como la viuda de Germaruco el triste con uelo de traer apretadas
contra su COI'aión las ceniza del bien amado
de ~u alma, y m~gada que fui;, se hundió eu I
O~V1do Y en l.~ SOD;lbra, sin pedir nada para sí
01 para sus htJOS, 1dentiflcada con . u
recuerd~s, abrazada como á una cruz, á sus sufrim1ento,'l y, envuelta, como en manto de luz en
la estela de su único y con ·tante é intensísimo
amor.

Eduardo E. Zárate.

00
LOS ULTIMOS VIRRIYfS Dt NUEVA fSPAM

/iJ OLOCANDO 6 !1 primer tkrmino el de Don
\i;.- José de lturrtgaray, publicamo en á i na, aparte los re~rato · de lo principale ,rir~ey_es de Nuev~ España, cuyo nombres estún fn.
t~all:1-ente ligados á. la hl toria do los acontecumentos que conmovieron a,l país desde 1 '08
hasta 1 21.
•
,
Do~ José,~e Iturrigaray que había tomado
posesión deI Gobierno de la olonia en 1803
fué depue~to del mando en 15 de Septiembre d~
1 08, en v:rrtu~ de l&amp; conjuración que encabezaba Don Gabrtol J . de Yermo y que dió or re
sultado _la ele_v aci1n de Don Pedro de ofriba,y~
Virrey Lntermo, y el fracaso del plan de
n ieudencia sostenido con tanto ardor por
Azc~ 1·ate, Verdad y el Padr Tal amantes
Garibay_ duró poco en su encargo, Sllcediéndo:
le e~ la Jefatura. suprema del Vi.l'reinato, el Arzobispo Don Francisco JaYier de, Lízana
Beaumont; hombre dotado de cualidades mu Y
bellas como saceruote, pero desprovi to en
~bsoluto de la energía y el tacto que se requi~
reo para e1: uu huen gobernante.
En ~os pruneros días de Septiembre de 1810
suhstt!uy6 al _Sr. L iza.na, como Virrey, Don
Fra°=cisco Javier de Venega ·, ieodo éste or
lo m1 mo, fil q1;1e gobernaba. la Colonia al' ~alla.r la. 1·eYoluc16n de Independencia; en Marzo
de 1813 I~é colocado en ·u lugar Don Félix hfar ía Call~Ja del .Rey, que ha ta entonces había
p~r eg"1;11~0 ea los campo:- de batalla it los caudillos 1!15 ~gentes con leroz encai•nizamiento ·
Y, por 11~t1~0, en 20 de Septiembre de 1 16 entró
á substLtu1r á
alleja Don Juan R . d
Abdaca.
lllZ
e
0 0 Juan de O'Douojú, último Virrey de
Espa.ila, llegó á Vera.cruz en Julio de
•
.i Y, despué
de haber tomado posesión
~':J_mlJ:l de su alto cargo, ajustó en 24 de J.\gosto
tr t~smtlo ªcfióo, con Don Agustín de Iturbide el
a 11· o e
rdoba, por el cual se declar~ba.
la I_ndependenci11. de .México con re necto á
antigua Metrópoli,
· •
S\l
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iºfº

1l

f~tª

�LOS PRHfEROS MARTIRES DE LA INDEPENDENCIA MEXICANf.,
A Cleoaro GardA.

I

G

l.11 t'an,ilia de le ,hilas

IL éo11zález Heutwlrle.~. lwrmllM el(,
A lonsodc,\v1ln.•uuodc lo~ &lt;'OllQu.btadorcs d.. Nu ,·a E~'])añn. h1(hf&gt;1
venido c·on F ranci~f"-O do OariH· oo--

mo cn11lt1tn du un 11a,.-fo il11 !Ji lll'm!ldll de é, te. ~- dcspué. · de prc,t;~r rt I n,rsos
,;cn'idOo!, ru(; nH1J1dDclo P&lt;,►r IJunltn ('orlés
á las Hlbul'ms en compai'ifa ile E'r1rnd,;i;O
d las Cusa , c:on el fin de sujotnr á Cl-htól&gt;nl de Olid r¡uese había rel)l)l3dO,l' \UUI V1;Z
allá. él. J,,1:1 lasas .V J llllll - ÚÜ(•1, ~l('l'Clldo.
ma.\,íll't/ll 111 dlrho :\In se du Cawl)O Y Gentl:ral 'rlst,óbnl de Olld.
(:H1 Goniálcz llt&gt;naYidus tué hlnido uor
cnballtl)'(} l'CUSÓ COU l)oíla Lconordti Alvllrado, do la cual bu1"¡ •n lt'gítlmo mat rimon io vudos hljo,i é hijas: b,tas llaoutdas
\'llarfa y Beittr\z. 1\quéllos Alonso di' A 1•íla
Alvar:tdo ~' Gil Gon,úlez ,\ viht. Otro, &lt;;1.vo
uombr&lt;' se !¡¡nora, .sl&lt;•ntlo nlilo, se aho1,,"0 en
u nas Let rt uu&lt;.
Exlraii&lt;mi el lector· em·on~r:•r entre los
hJjO:! de un ml~mo rntrtrimonio, como 1•1 de
úll con llofül Leouor, HUl' u.no~&lt;' awllidus1:
de un mllllO l' otro do otro, 11&lt;•ro en aquel los
t1em]JO: er11 •·osa bien común 11e,1u• Jndlstl ntameote l upelUdodel pad1·~,dc ll;madre, ele los :tbuolos ú Otl'QS nscendtentes, no
foltandonuientlS s1· ttpellld11..~("n &lt;.'on el nomb re del luical' de ,u tiuclmlt'llto.
Gil Gornálcz 8('1111\'lck-s llO!,eía en encom ienda los p ueblo,; de l.'uauhtltlltn. Xnlt 6C1LU S' Zum JJllll!!O con todos sus suj.,t,;,,,, los
cuale.~ pueblos h:Lbíun sido l'II nn p r incipio
do su het"n1'U10 ,\ 1011,;() de A\'ihl, Y J)Or bll
aasenclt•110zabn do 1•llos Gil Goni;ález: aunque un h!¡;t()rlador cont.-mr;,oráJ1eo a.segura que G II los ¡,oseín ú lama ln. puL'8 "blzo
cierto agTa\'lO l' en1taño" á su bermllno
Alonso, "clcfrtrndándol &gt; y neg(iudolc el
contrato que entre los dos ltul,o: dl' snel'l~
que ~e 1¡1wd6 con lOil pueblos Gll Gon,.ález,
y c¡J ot l'O hl'lrmano ¡¡ acd6 c11, 1 d' ·csner11do:
l' dlzcn a ue le m:\ldlj0, YDidtó tl: Olos h11,.e_

Fr,lf1flmik dr /a,jlnna ,1, l)q11 .l/art/n CarléB
(hUo kgttimo dd Um~«i.tador).

lle justlzla )' 11ue su bcrm,mo ni sus hijo,¡
gozasen ~u hazil'JJd!l, l' 1L~r fu~" .

-¡:;;

Todo lo &lt;'on.slgnado 1•11 .,,,te estucllo es
rlgUl'OSILWl!lll\! hbt6rico, hasta.los diálO~'()S

estltn covla.dOS tu,rtualmeolP el-, l!IS c1mst ruu·lns 1n•oce~ales Y d ll&gt;S l!ln'Ol; '1111! ho
coMul rndo: pe1-o omito citus dll obrus ,v do1.mmeuw · por no lnt11rrumpll' la. na.rrrtclón

áca.dapo.so.

Gil Gonzálcz füm:ivtde quedósQ ta.mbl,11
oon h, ca.sn. aue en México llllhfa &lt;"dlflca&lt;lo
Alonso&lt;le A,•1111. PnUJ1 terr6noqucse 1 había ('OIIClj(llclo r ccléll 1ran1tda lfL tlerm, ubl(•adp lmrla la "lerda J)tl.l'te cl.il Hulc.·hllobos," cscledr,eu ol !&lt;llionoc habfa o,•1,pad&lt;i
la ¡¡rao J)ll'áruldc dul templo muynr. con,a ¡rrado á llull,.lln1)0Chtll.
l\loerloO-ll Gonz,il •z. ·us hijos heredl&lt;ro11
lit t,wtt,na rl~ é,te l ' la del tío i\Jom,o d
A,;1u.
Alonso el Avila Ah·lll'ado ,·lvfa en la casa i:om,truída l)Or &lt;'1 tío, ~':!(1ul11ti de Jus c11t.oncei; c11lle.~ llettl de lztn¡¡alap,m y Tacul.Ja. hoy P,,(¡Uinll de 111 l~ 1lel Ueloj Y Sao ta
Teresa, T Oll Gom.ále1. de A vil;t en la c,,sa
,·,mtigoa, al1orn mlruero 2 ele la J(\ clel 1foloJ,
cdlffcada J/Ol' su padre.
.\1011'&gt;0 huhfa bcn•&lt;la&lt;lo, además de la ena •1ue hahitlüm, la.~ en,·omt.mdas ya citadas y )a,¡ llll í!.irálld!LTO y Guallnlj(J ,m Mlcho:te:in, l' Sll liermrlnO Gil llL &lt;,asa de su
oad;c l' la encomicmdtt de fxmi11nilpan, en
clonde resldfa co11 frt'í.'u.1.mcln, d •sd • QU
em ,·luclo d&lt;· noila k'OnOr \'•lió.
.\Jo11&lt;o de ,\vllá ,\!varado. ha.bfa contraído nupdas coa noi\11. MarÍll de Sos11 ,
bija del te.sor1;ro Don .Juan,\ lonsodc so,u.
cas:ulo á su ,·cz eoo Doil,1 ,\1111 d -' F:str udn,
hila de otm te,,oruro (•élebrt• en .1\'uevu. Espafü1., Don Alon'iO &lt;lo Estrada . cu,aij hlJas
se cl&lt;:SpOSá.l'On con lo~ pr\ncloales hoo,h.res
de la l'olonta.. s uno d~ sus hilo,. Fr..Ju u1
ele la Mrtl('dull'llll, Lu,·o la glo~ía clll bab11r
Jmore...o hL lradurclón cw;tell.ana nuc hizo
d la ""E,;cala Es¡¡lrilual" de "" J Ullll &lt;'límaco, primer libro 11ucsedló :t la estampa.
en la.cludacl d.- México.
l)oila María de • osa. mujer de A Lonso de
A ,.;In, h-arado. era sobri1111 de Ooila ,fuam, de ::,osa, ,•.1to1&lt;tla tlOn llun Lul,; d&lt;, (',L,;tiJla. uno de los prtmcros 11&lt;1llhu.lare, dP
Nueva E,'l)nña, uer., ona de g~w, tnfluPn&lt;:ia
S' autorlda.d, cuso,; con.,eio, solic'i tcal)an los
virreyes¡ y 1-.!n 1~ ca.:;a.s de su rnota,dn~ lt1s:

que lloy llPvan los núme1-os J. :l- y B d&lt;' la
21' calle del Reloi, ,·Ida como gran Sllñor.
con "mu,·bos &lt;",ah:,I los. crlaclo~. ar1mc~• .ccn•
te , ,icomvaitamilmto." l-fu~ tanta l1t riuueza ,¡u(' le pro¡"lQl'éÍOnó w1a mina SUl"ll
en T1&lt;.sco, QUI! "has~u lo,¡ ,·tlS()S scrvlle.,; de
e.-&gt;Clnn y otro, ser.-lclos eran de una flrui.
11a.stR di! pinta; y dló más en esta. 1·lda á
POIJres y hlclalg05, 11ue un n,y muy llll&lt;mú
pudiera dar."
Emoarc,ntado. puc, • Alonso rto .A-vtlu. Alvai-ado con o,;11 ; otras familias llustn•· y
rkas elo la. sooltidnd colonial: rico tamhlén
y joven, pues frtsah11 en los veinti&lt;'inco
ttiios: i:o,.'lndo de loo, pin¡,Ue~ pl"O(l u •lqs du
sul! encomhmdw; y dol cmvle&lt;&gt; de l'('gidor
de la éludnd de Ml'xlc1&gt;; uml;.'&lt;&gt;elltro otros
de Jfor:uán G u.tl{•rrez J\ ltamlr:010, uc&gt;llle
:1SCe11dleHte &lt;lo l&lt;&gt;s coml
de anttHi:o :
amt¡ro taroblén do lo,, hijos de lforná.n l'éNz dt• Boc:megru. sus cleudos; Alon.so ele
A ,·Jhl SL' Cün;.ld l'raha haCl!L 1:,ro, feliz ))Ot
sil:! rhim••~ts y relaciones. pue~ cuanoo no
rc:&lt;lcUu. en las enco01iW1da~. su casa de la.
cs,1 ulllll. el I1.taoal.ap,m l' Tacnbn, eri• centro y reunión de parientes l' amlgOS.

Eu esa casa frocuent.emente tlabn &lt;·omidas l' l'.Clll'l,S, y u las tarde,; y en lRS noches,
cle,&lt;,J)uós rle saborear ~u ·u lentos maulares
Y hu '008 '1110 , 1'1 y sus im1tado,; tJOílÍ:\l)SU
,t jugflr á la llClotu, IÍ Los naipe,¡ l' :( lo:&lt; da&lt;105!. en anión á la vez dt0 lntése&gt;&lt;'de.~ que
t'a...'il sltn111Jre h:,nfa.1 al,:-u.n()s ll\)lncs, corno
u.nsoldaclo d,•1 Pe1·1i, G6mezde \'llo rla, 11110
vi.no huyendo de persecuciones _p0J{I lea.-; Y

cu hns&lt;'a dtt nn VU..'-' aventu.ru....;.
[)011 )Iartfn Cortki. hilo do r&gt;on l-ler111mdo. y ,i la ~ni.in ¡¡ 'J::UlldO ;\lt\r&lt;Jllé.-&lt; d •I \'a.lle, ¡· s us dos htlrnrnno1&lt; hu,-tardw Don
lal'tíu y Don Luis, ,•lsltabau di&lt;'ba casa.
romfuu 011 ulla, ¡• •I du ilo~orres.l)Ondfa éstas coa la., mlsm,Ls iitenclones.
Alou:«1de !\v11:i Alvurnd,o. como famayor pm•Le de lo;; éle.~1·encl1t-11ie.s de có1111uis1t11lor1••· p0,eía di ver.&lt;,IS ¡• buona• u.rma.s:
celuchus con IJarhotés s íllabar'(lo.;.; partesanas, llmr,;1.,-;, rorlol11s y udacr~i,.s ; co.seletll:l,
J!1"'ül"1a...:. llr&lt;'flhUt.'e$ y

pistnltttt!S: os-11ada.....

guantes J' ~orjaJ.,s : m1u10plas -Y 11.J'andelr•s.
Tc·ufa rkos urnCHCI! vara tiUS 111ucho, CllbaJJo,;: a,rnc,;1;s dti luJo, pn1es .,J tcl'Clo¡wJo
rojo, 1tmru-lllo, moru&lt;lo y vur&lt;le, c'Om)ltltía
con la culldnd de los bord1ldos. No -le paseaba 011 coc lw. Pt'ro sí ·u rl&lt;m litl!ra do
raso colorado. ¡¡us trajes ¡• lo;. de ~u csl)()slL
era.n d •gr,u1 ,;•alor.1o rniin10 «tnesus Joyas,

1,mcs ,JL o~o a,1uilal11clo fül 6,,ta1 rh·:ill.7JLb11
,-on lu calidad dL• 1,L~ telas de los ntimcros:
lo propio ouo 1~ cllamn.ntes, irriurntes y
ourlas de lus n.llwJas, con lo$ 1erc1011elos,
ra,;os y damalJ&lt;'os de 101&gt; ve.~tJdos.
Los mm~bles du su t,a.sa c.• ra.n tllm])lén va.liosos : lechos dorado,¡, .~Ll11c.s fonadr~, con
¡¡u1tdamuclle,¡, escrl\muCa,, y os¡,rltorlos 1.'11cuado" y de m11cle~11s Hm1~. m servirlo de
la mesa, plato,; y e,,cudilh . co1111.s l" Kultlri lto:, cuchtLrH.S y plch!!lt!S. jar,os l' nm1l11leros, todo era dt&gt; maclzn nlata. l'l'eclo•ru
tu11lcer!nsco11 6¡¡-urru; ador11ahm1 los muros
d las lmbltaclone,i, y ])U,JIIOS CUll&lt;lroii y ()S•
l'ultnras ostentaba ~L oratorio IJíll'ticulnr.
Un clérlg(1 e11sciinll11 tt li!l'l' ,l sus hijos, y
la scr,'ldumbre de"" casa Sil com1:&gt;0ufa de
deis pnJIJS .v do,; e rlaclo,; españole•. Como
todos los capltallsws de su é.voca. le11fa\
•sc)(wo&lt;;: d~ negeas di:! mismo nombro
lnés. 1• otra ll[UJl!lda lsabtll : dos negrlt.os,
Agustín y L'erico. hilos de una de l as I ncSl's. l' cuatro negros uomhrados .Roque.
!lla.rtín, Juan y Frauc!S&lt;·o.
;,Qué. otrtl co.1,a p0día npetscor nn rico

criollo oe h• coln11i11~ Alonso. adcmrts., por
~u p01~te y tl~ru. 1mr ~u (.'&lt;lnd :\' rlQUl'Za,
eru. ¡,t1l:tn1eador 'S amigo de a,·entnr-J.S. J'
su tr11t-0 lo mismo · ·lo di ·putabuu lns &lt;lam1Ls l&gt;I\ IOSSlll'aos. comidas l' CtlllllS. Que los
cahnUorosen Jascacerí.L~. tornoosy juc¡¡o,j
de sortijas.
Erá ale~re y lm!W:loso. audaz l' \'allonte,
lo 1·-0ntra1'10 de su hcrm11no Gil Clonul.lcz do
A \'llu , Quien slu &lt;"ltref,'er &lt;le vnlor. ,,IU'oeío ,
cmpuro. do ¡¡o,;ihillthlcll!s de rortuua, Yta l
,,e,,
t.o. unido ,t si;i ,·lntlcz, lo había. tormulo de &lt;:arácter erlo y reílexlvo. "EnemtgO del l)ulllclo de 1:i clud!td . ..-Jvfa ,;Jn hacer
rnldo. 110 obstante aue t.umbiéu era muy

Joven ~• leo.Ido "ll()r ca,balle,ro principal."
Dos 1xis1ls, La! vez. p-reocup,lhan JLl alegre
y gnlantea-0.or Alon,;o: el J)O.l'\'Cnlr de sus
hijos s il, 11ntrla. l' un pleito 11ue con él hahfu m1Lulilado •t ~'l~&lt;"al ele 'u Ma.Je,rtad sobre 11ntt tll! :-.nis iTIL"&lt;&gt;nticndtlS y nu~blos t1:u-

ieto,;, ll UIU!llll él di lmulalJa oll de.-;abrlml•nto r dr..contenlo. alega11do rrno siempre si' le había lwclto Jusllciu. en lu. Henl
Au&lt;lltml'ia de Nlll'Vli ~:sl)f&lt;ÜlL y L•ntendí!t
que lo..,, lsmn sería en ol Real Oonst!jO di,
Indias.

II

Los Cooj urades
Los \'lujo&gt;&lt; conQuhtaclores 8lIJ)(lrvlvleo•

ws ha, taentorwes, los mu&lt;:hosenl-omendoros 0110 sti s&lt;'rvfau ele lo:, indios en st1s

1rrt111j11rf:~, r l,Ll)()res, J; Jo,, hlj011 de llllos i·
otroij llllll constltuí,u, la llUt)ni raza criolla, Lodos ust11hw1 alnnnaclo,; con l.u incerritlumbre de si l;.as L·ncomteudu.s termlnarínn en 1u .·rgundu \'Ida. t!S deci.r, Que
1,,u11l"lo~ L•llos . los Pll !,los é Indios de su
Dl'OJ&gt;I00.1ld no pasarfau oomo lmreuc1a ,i;
sus hijo,, ,,ino que ln¡¡re,,;,.ríon á la Real
ÚON)na.
l'rlo1ero Vllg(&gt;,; l'UIDQrtl~ l!Sl)Hrc1dos POr
lo,¡ vlaje1-os llllgados en las Ilotas, y des1111 ' carta..s de amig()S 6 dc\1clos que dc:l&lt;le
la Penínst1la 11ro1&gt;m-clonaba1l malas nutlcia.,;, JJO&lt;:O ,t 110e0 hicierOn qu&amp; el &lt;l~onwnto tu ese general entr11 lO't encoru~m)ero . .v ,1ue r-,~" desco11tt1tto, en un princlvlo
áL!)llruLs mllllif 'st¡¡du l}()r trbtcs uuejn,i en
el rondo do los llOj(ares. se presentase t1 lu.
p0strc r•m;,11azudor ¡- terrible, pues las
11ueJas sigilosas se toroul'{Jll eu uúbllcas
lumentacton.,s, y las lan:u,utal'lone~ t,n
airrios reproches, y los N[ll.'OCh~s .,n ,•fa.,;
de uucl,o.
lln día. el Lic. Gabriel Ara.la de Esvinosa, Haelonnc.&gt; de la ' ated1·al, que se,rún
¡,nre o est,ab,i en relaciones C()n Alonso dll
Ai.-lla. Cué li casi, du liste y Je m,mHestó

=

F/Jc,linilt: de lo, jtrm&lt;J tk ÁiOII/W de Avila
,llt'tttadQ,

•roe uno., &lt;.·1tl&gt;1illero~ l&lt;' d.-.sealJ:UJ ver ,v ser"lr i·tra.tar con él cierto nt•l(()CiodeimJlOrtn ncla.. Que esto,; c:al1ftl lel'O$ ~ran los berm anos J)on Pedro r Don Baltnsnl' Que.suda
y wi !al Pedro de Al!'U lla r. ,\ lonso lo &lt;.'Ootestó e.rulo v-lnlescn euRo&lt;1o ,ru l~Le~en. l~(jada 1n &lt;'Ita p:ira el día. slirulent en la mailuna, como IÍ ltl~ diez, r,,oco más 6 m&lt;'nos.
el Lle. E.,ptno·a vino con ellos. eucontrnndo á Alonso en aua cá111.1tra en uue e:,cr!t►fa, y los presentó con las slgnientt&gt;s PO.labras:

�-E~tosc11b11lleros, han dcsendo c-n extremo ver á vuesa mcrct,d en esta ciud:~d. Y
bc,,ade las manos y o!reC&lt;1r.&lt;.e á ,;u ser\'iclo,
JlOl" lo nue yo les he 1·ont:lllO rle vuosa
merN·!l.
-8&lt;1so á Vlll'S!IS mtm:u1l · las manosconle ·ló ,\ ton,, y :1.-;f mes1u11 o,u 11l1•gro en
conocc,r :l vuesas m&lt;•r&lt;'lldcs .1· t&gt;n tocio lo oul'
sc les ofreciere 1}uechm lclll'r l',;l:L ,·:i,,a wr

lnstlgase en secreto l)lU'a lo¡;rnr •u,,; proL)Ó~lto · y á otros a¡•ons&lt;&gt;j11se ,,ne dcnuucta;,,•n
la con$11iració11, unes UlllLS veces d,wfa. 11ul•
"el rey em su itnlln l" rlllr 6l había ele morir," l. ot rn$ SC' flló elc.u...o du q1w (&gt;l mi ·mo
en 11t.'l"SOIIU di&lt;•se ;,visO o1 Vbirnllor, Lk.
Jl•r6nhl10 de \Tal&lt;lorrama y ú lo.~ nidore ·.
tic 1111&lt;• se temfn estallase una reb&lt;'ll.Sn contr:rnl Rey. Ladol.llllconducta di' l)on Murten tHó néslmos result:1dos para él Y sus
con.sortes. Las 1&lt;ut-0ri&lt;ll1de ,·1,llnen?.a1'0n
110r 1\uscon Har dt&gt; su 1,m,tentllda lerillad,
los c01uurados no pudieron s.:,rulr un _plnn
firmo, único, uniforme, ,¡uc los gu.lase al
triunfo de su l'llUS:l, y todo,, liudaron si em
lJou Martín el 11utor y Jet,.; de la Lil\'11\'ltl\.
Pero vol ,·amos tt tos he&lt;"h():l. l'or el mes
de »Ueml,re de 156.\ l"lno llotri mandad:l
J)(lr el Gt&gt;neral Pl•dro de lus Hoolns. Y con
ella la noth-lu clll qut' lo;; nlúlOS de 10':l- CtlCOmend !"OS no ll()llfun lleN'dnr la.,, en&lt;'oml 11dus. Vino t:nnllién cédula t'lt:mdo al lnronés Don Martín Po!' el 1"(,;cul de.,. ) 1. pari•
el ne¡¡oclo 11 ue seguía en la Vort so~N el
rl'&lt;'uento ele lo · :i:J.000 vu,;allosconredldos
·u .o aclre l- qu&lt;' s le ouorfan &lt;lullar. y oll'li
cédula &lt;llrlglda lll mismo llon lintfu,
¡,ról1lbléudole usase el l!TUJl ."ullo c¡ll!l hnbí:l mandado hu er, y r,re,inkndo ,t h,
Aurll 11cla le seiinlascn otro. "del tamaño
de un toe,L6n de ,tocho rcalllS, é (¡ue no ru,·so mrt,x or,"' y se hJ vedase usu r el bla,ón chi
l&gt;uc1u y la 1.-yend&lt;&gt; qul' liahfa _puest,o, &gt;l'·
gún decían, cu el ~tillo gi-audu que se le habfu rc-coirldo.
'I'llles nuevas aumentaron N clJ ,cnsto
cl1&lt; los encomenderos y del Mur,1ués. Conju rnd~ l' .fefe &lt;'ohruron IÍ.nlmo, y durante
Jo,; mes •s de O&lt;;tunr&lt;' ,t ntclemlJre de l~,6,.'í,
los tr:llla:ioS se tH't ! vni-un. los proyectos ';,o
cowunJcnron entre Jo,, cou."&lt;plrudores. y
voro 1odo ello multl¡,liC'áro1.1:,e tus Junta,¡,
11rim·l]1nlmontc •n 111 casa de los Avllas.
El Lic. Al,alu. d 'F.s11inosa :r Don Luis
Cortfs. r&lt;'S(llYJel'On enviar llllll ('1rrta. á
lt lon ·o de.\ vlla, c¡ne á la s.1tz6u c:1tnh11 en
1ma de sus euMruicndas. 11ur,H·ontc,t11 rl
un N•c·n&lt;lo nuc el dicho llccncl11tlo habfa
trafdo, sohre el nei."Ocio di; la conJur11tl6n,
al mencionado non Luis Cortés. l'llflro de
Ai,:-ulla:r fui\ encargado de llevar hi rtlrtu.
Pllrtló d&lt;&gt; Méxh·o Y 11 ·ontro ll AlonI,o E,Jl
w,o 11~ sus pueblos eucomcnélados. situuclo
cutre C1mubllUa11 y una hacienda do G-nbrh•l Lo1p-oiío, l" entregada la curta y leída.
por lonso, encerrados ambos en 1m nl)Osento, é,;te, tomando la vnlnur a., elijo:
-" l'iior A~'llilar, eslas cn~u.s son de ruucbo ~ccreto é de muncl1:1 con6anza, 1)(1r,111e
bar munrhos ruines ele 1111lt•n hombro no w
puecl111·0116ar. r 11nes yuesa ruorcild es tan
homhr~ tll, hl 11. l. le Lcugo ])()r amllf(), le
dll'é Lodo lo ouil !)asa acerca de este uc¡¡o-

liUYlt.

E11tonr - el Lit, &amp;,pino ·11, sln m,ís ¡,rc:lmuulos, rlUo:

-Biou tmhe. vu(l-~a

mt\r:t'l'tl.

ml soiior Don

Alonso, y lmhrá nido s unttmdlelo 1•1 dC'scoutrnto rtrandP une hay en todu ,-,,t.- Ue1·ra con moth"o de mia nuevn céduln, quo
,Jlz11uu f.. )t. ha 1wlaclo, para
lo.~ nlt&gt;t(ls &lt;le lo~ t~ncomt.\111h..•rt1s no st1t:.l~da11 l'U la.'i
cn1·orule111h1,;. y •1U&lt;' luel?I) los 1,111,•hlos so
vongan ,,u la 1{ "t I l'orona......

,,m•

«

Facslniik de la finnr&amp; clt f), .1farlln ()irtls (h(jo
d&lt;J Cvrlt&amp; y dt J)o,la .lfari11a}.

Intcrrwnpl61e Alonso con extrema. viveza:
-No creo qm! hn.ra tal .-é(lulu .
- Juro :t ntClb, I)(lr &lt;Jst u rui. re11Uc6 F..s111nl)(!a, oue uu l'l•ligioso lile J111 certiliclldO
baWrl1t visto l ll!fclo.
y p0r su ¡¡u rte lo otros cnhalle ros á un:.
\"OZ aillldkl'l)ll:
-1',1 u;r cou Hado ,•stú. ,·uesa merced en
creer 11uc no la t11Lr, 11ues lo auo ul sellor
Ui,-cncl:ulo llkt', 111 lle mu:&lt; ofil() nosotros oor
r.osa cierta, luo c¡ue dL~lniulan por !\St'l!'Urarse mli.,¡.
Lcls Qur~aclu~.. \¡rnllnr y l~spino,m babia•
ron cltuo y s,, duscu.brlero11. Comunicaron
á ,Uonso du .\ ,•Ha su lnt1mto de alza,.,,'
cou la tierra. lll~llllaló r-,tc: 1mrecl6 enojarse,: prote,M: awl!mv.6 t'On dchuncln.r lo;;
1Dteutoscle iu¡ttello,, 1·11ballcros: JJCl'O al fin,
inttiresado on el asunto, pul~ "I enfn al 111
de YCl'Ot mil oesos de r,mt,1" y 1,ueblos
au ~taban en :riesgo de ¡1t!l'tler,;e. "1•ay6
luego," comoc11Yeron su herm,rno Oll, BulLasar de Agtúlar. á c1uie1101'.reciero11 hacerle Maes,, dc Camr•&gt;· y tautoo; otro.&lt;.
lJesdo cutoncus .\1011,;o ele A ,•1111 ~ cli!&lt;Uugoi6 como conjur:Ldo activo y b:;,.tu. im1,1rutl •nt •, 1101:ando á ,lecil' 11ue "1Juié11 todo
lo ,1ufore todo Jo nll'rd,•," 1•i,Orlilndose 111
lwy dti Esouña. !&lt;in t'mh11rgo, no Cué Alouso el c111tor Drimtlro llllll coucihiem lu Idea
tlo In :r bcllón, y es difícil rc....olvcr 1111ién
fllt'$O; 1· aunuuu 1'11 los e11phulo do acus,Lclón cu coulru clu J&gt;on )lartín Vorté s
:iso,:uru "queel dlt.:ho mH.J"quésfué ol l)r!'n1'11,111l 11romo~•cclor de esle Dt'llOCIO, y el II ue
conclt6 t0&lt;.los los dcwál, po.ra,ouo ·e eteLua:&lt;e ol dlcho 111:utmlento l" r •bcllón," J)Or
otra. parte,, u;l.rez clo Peralta, i\utor ·011tcm¡¡or,tnoo. "firmo. uue ,•l "nr:u·nués, rcnlmantc, él no tu,,o ,·ol u11lad d • 1llzms 011
la tlorrtL, ni J&gt;Or la Jma1:l11aci611. ,1110 l'M'tlcbark~ l ' \'l)r illl l.ú Ull" Sl' pon fa el 11 •goclo,
y uuando lll ,Ic,·o. )·a muy determinado y
pue.sto en cJl'CUClóu, salir él l,10r el r&lt;'y y
110,1.elle un gran suniclo. l" 1.mvittllt' ,t tllzlr
,1ue su p¡,dru \Htimún ('ortf:¡J le 11hfu chulo
una vci la tierra y c1u6I • Ju dul.m oLra."
Ln contriullcdón, t•m¡,crn. el,• h • anterlo:r&lt;IB wstlmonl&lt;&gt;::1. .IJUcdf• t,•1wr unu l'.Xl)IIcacl61l suLl~fa&lt;•torlu: In fult:. dL• car:íctcr
del J\ltuuul•s ). su conduct11 oh,crvnda ,·on
lo., ccmJu:r1&lt;1lo1, y l.ru, uutorldad&lt;cs. J&lt;:u el
oroceso eorresI)(lndlt'nto cou:st,t: ··uuu su.1llenélo el cl11"110 m1Lrqué~ ul dicho n·hcllón
y alwmientll el• oue se lrat:Lha, 11rocurab11
c¡1w et ~u ll!Jlil&lt;i I'&lt;) ld::ic;e, /J q11e l~thu, le Mziue11
rty: l)Or man¡,r1 QU&lt;J el dicho marqué lo
sabía. quNfa (; Jncltuhn, y tcnfa pn,p6¡¡Jw
é ,:rlm ,·oluntntl c1ue el diclto r1•l,ei16n y ,11z:unienw $O cfetuasc, y ,¡ut&gt; se tullll' · cntendltlo que o/ros lo ha:lan y 11&lt;1 ti."
Queria, como vulll'U,rmenl., se dice, i,c:,rar
la castaii&lt;• em, la 11ta11&lt;1 del y11Jo, y de u.q uf el
origen eltl sus vucllu.cloo , dé que á unos

clo, :r s, 11ne hnhr!\ diez ódocc (!{,is. Y.UC' &lt;.&gt;l
l\laroucls me c•Jl\'16 á l11u1111r :t )léxlL'&lt;&gt; por
la l)()St:I, y lkgado ullá, se •nc·••rr,l ,·ouml¡¡o
~• sola., é mt, dijo, 11uu como hombre ouo
como más 1unl1..'&lt;&gt; m¡, tcnln en 1-t,&lt;lo l'blt•
r1•lt10. y de oulen n1ás c-011!\al;a, ~" (Jucrfa
,le~t·ubrlr cnnmhro: l' roe dijo; "1,que uu6
m 1•arL•d11 ,·6mo 1.11 Re, mi~ ,111ería CJUltar
1 ("Onll'r ti: tOllo,'.1" \' '"bree! l':LSO platil'U·
mos uml)O;t lurl?(&gt;, y ,•,mlwo~ á rl!sumJruos.
en ()Ue lo QUC&lt;'Onv 11fa era 11ue nO'i alzáccmos t·on la tl,•rr11, é 11111tascmos á los oidore y ,t los oficial del Ri,,1·, y ,t J&gt;on Francisco de Yclasco y ú Pon r,11ls dt.' Yelast&gt;O
su sohrluo, IJJJodrl \'bsorre, Pon Luis di,
VllhL~CO c¡ue de l)Jo,; nya, como á 1JCrw11as
que h:thfan de ucuclJr á. la \'07. del H1•y, •y
11u" eran ·al,&lt;•1iL~ y em¡,arenrndo,, •n el
I&lt;elno; 1xm1uc t1r:1 bit•n &lt;1uo cntí&gt;ndl&lt;!se el
l{c.r, Qui' homhres hahía en u,-tu Llerr:1, 11uo
e.stab,m 11llradc!endel'SUS h1tzlc11d11s, l' babínu de alzar Por !tes al lllar11nés, como el

l&lt;mnl&gt;re c¡uclt:11fn md• dcrtdw r1. tsra tietra ,¡11t1d
lie¡1 de C&gt;J.31illa, y &lt;1ue IUL'l?'O el 1\laronés había de "1&lt;'glr duques, é t'Ondl•s. é mn.r1111e~e.i. é rcl)artlr ln tierra, 1&gt;0r&lt;1ue hay harto
en 1,1111 ¡¡ara, 1:oclos. s ttnsl Jo t'enínmos conserlaclo e11trt' ambos. é me (l('tu,·e un l\léxlco cuatro ó c·hwo dfa,, pRra p,¡nrrlo por
olJN.I ..•••. "

Como puede ot,serml'1'e J)Or el rmtorlor
relato de Alonso ele 1\ ,,nu, el 11cuordo entre éste y Don ltlurlfn el'u perfecto: el nlun
estaba conccrtuclo entre los dos &lt;l nut emono, ~- pronto :t ejecutarse. pero una de
tantas va,·11:tclonc,~ de non AliLrtín Ww
Que ~" nvln1.~""· y Iom;o cll&lt;¡rlL'&lt;l:ido. sr
lmbfn ltlo :t Cut1abt1t.lan, en clonde sr 1111llúba. l'ómo hemos visto. cu1.mclo lr rué 11!•vnda In carla 1&gt;0r Pcllro AgaUur, llatllá.ndole us compañeros dl" nuem :t Méxl,·o
p,wa trut:ir el ne¡roclo lle la rebeüón.

n1
Una Masearada.- EI flan de la Rebelión
A lon.,,o ele A 'l"l\a Al val'tulo no v'loo elesde I ué'go, sino ,¡_ue entr.!g;I una cartn,
contt'bt:u•l6n 1l l'f.'clro de Agnllar. ou.lon
mwúfe,itó 111 primero. tenía el encargo d
los de llléxk-o. tic una ,•e:,; entr!'¡radll lHtuí
su curta Ir ,¡ Pnf·buca. para llzlm:i.r al P.
Diel((l M:tltlonndo, á Bartc,lomé Vázq11e1, y
á Gurcía ~ánchoz. cl6rlgo,¡: y entoncu
Aloru!ó I l'Olltl'➔t6 (JUC fuOl!O IL cumplir los
llll1!11l'~'llS, :l fln d qn bubiC~tl llem)')O de
"¡¡uo el vlt'rnes cló La S&lt;lDllmn sl~ult•ntr.
estnuclo los oidores en acuerdo,'' s etectua.se el lev,int11mlento.
\'olvl6 Aguilar ti México: ntregd tn carta de A yJfa ni Llrencludo; juntos ftlcron it
cm;u de Uon Lul · 'ortés. 11ulen ,,tatlcando

n_~
1J

O
11

o

O
o

L ÜIOOR O. fRANCl~(O Cé NO.'.,
(Tomados del 06d1ce del Dnquo Oaunal,

á sohL~ con 'E.,1,lnosn, se mostr6 "mollino y
tinoJadc&gt;"' de 11neno ,•lnie.o lnmedlat:1J:11ente Alon!'&lt;l dtl Avll11, r se con1•1.J10 1¡110 no
tue.-it•n \lurun.llos lr), clérl¡;¡-o,,, hasta •1nt• r~
grosase &lt;•I dl&lt;'ho .\lnnso 1lt• ,u &lt;'nt·omlenda.
!'asados siete ú ocho días. un domlnll'O
por la noche entró Alonso dtl A ,11a en 1ll
ciudad &lt;.&gt;n romoañfa de ,·ehttleuntro it
tr-,lnta homhres á cnhnllo, t-O&lt;los clJstraz!l.clo,¡ 1·011 trajes de indio anteriores á la
('onrt11lsLn y ~on m:íscar,Ls en los l'Qstros, y
or1·i&lt;'l'(l1t y se r1•~'tX'lj:tron en la. ohi1.a del
Marau~s. fl'Unt á la.~ cnsu.~ tle sn morada,
cou más ck tllez ó eloce Rrraouct&gt;ros,., conl'lufllas lns ,•arrtlrus y a.lardes, todos juntos entraron e n l!L~&lt;•nsas, cloncleel Mllrau~,
y sus hermuuos, Luis y llíartfn, ubtt\7.:tron
á Alon,otli:, A ••llu ycllc'lro11li, hl lJlenn•nld;L.
'En 111 mhma uoche otr~-ció u11n cona A Ionso d A -.,1111 11I Marqué . á ·u &lt;•sl)OSn. y al
Lic. Yalclerrama. slcudu tumblén c:nnvlllados muchas sc110l'ILS y caballeros. Tanto
lo. m1mJ111·t'S como el st'rvl lo fuemn IJJ
uMl antiguo de los Indios, pues los manJu.res P"-'1JaráronsP en los pueblos su.Jetos á.
h~~ encomlc·ndas de Avllu, y á ve~ar del
s rvlr!o tle plala uue é,t te11fa en su cru,a,
lo: pl1ttos :r vlchell!:!, llll'l'O$ Y Cllndc.Heros,
tijeras y 1&lt;alimlS, eran de barro de Cu&gt;1uhtltl:m. :r antes (le la cena. al apearse 101 cah:.11 ro_, de Ju má.-;cur11, fiui;!endo t&gt;l reclblmlcnlo 11ue ;,ños antes había hecho
;\1otecuh7.0ma á C-ortbs y los suyos. el dlcho
Alonsoob,;e1¡ui6 al Marqués, á su usp0sa,
al Llr. \"alcl&lt;•1Tnmn. y rt las clamas Jn,·ltudas, olorosos .tóc//1/~t. con Jetr:L~ y ciirás
que (luhan á cntendl&gt;r los nroooslto.5 Ol'Ul•
Los de lo~ con.iumdos, y nuso en llL &lt;'abeza
ele lu lll11rr1u Sil una coro,m ele nlu.nia. á
n,odo d11 1tulrnalcla. en mt'&lt;ilo de mucbl\
música, y no fnltó un Lrnhún que i;'rltase:
"Murquc,m. t6m11t&lt;l esa. corona." En el
.-(;fllill del Maruué,;, oste11tábaso un letrt&gt;ro
,tuedccfa: "No tcmrc.s la cnídll, pu · os para wá suhid!l," los cual •s letreros ¡¡uso,

Faalmiú

las llc&gt;ros l't'clro ele A,cnllar, de ord!'u de
Alonso clt&gt; ,\ Ylla. l'll Santit,go Tlatelo\co,
onclufda la cena, la masc(l.l'UdfL anduvo
por todn.~ las más calles de la ciudnd, tocanelo mú.sl ·a y cnnta.ndo rom11ncc.~ alu.siYOS IÍ liL 11royeclacla rebelión; toclos á caballo ¡; 11 hachas encendldn.s en le.s monos, tlrán&lt;los unos á otros ah'anctaa, l.lolll
ele barro s ••·as ni sol y llenas de cenfaa ó
lloros, las 11u&lt;• se recibían amonl'dnllos11
con lu.s ada.rg,,~; y c·on llL propia mú,IC3,
e,rntos, ris:\s y anJ&lt;·ho re¡¡od.io. !1téronse
todo· los l'.1tba!l0roscle 1:\ masc1nada á la
cns de Alonso de AYll(1, donde se s!TVJ6
otra cenit para oh,icoularlrll!.
8t'11&lt;1uceslus alegre' y bulll&lt;·losas flc• tns
hulJlus •n &amp;lelo sólo ·on el fin el • e •lclmu la
llc¡¡ncla á México ,to !11 )h1r11m'.sa, como dlJ,•ron Jo,; reos (•n ~us descnr1111s, 6 11ue hnhh•scn tcnillo un Hn ur ·onccblclo par:i
soucll':tr lo.~ ánimo,, y \'UV'lll&lt;•nlonnr á non
~l:lrtín, us fo cierto &lt;1Ue los susulc:uces purlldarlo · clcl domlul•l l'ólOlllttl, o~a misma
noche tL\!Cl:Jlraron al Lic. Valtlerrn.mn J' le
denunciaron como:( \'lsltaclor Que !'ru, oue
'"á ltL stlmlm, tle mu.-;carath, y cena los
ea ·om,mdt•r&lt;is se olwb1111 t·ontru el Rey,"
1wro Val&lt;lcrra.ma dió tiln J.lOC(&gt; 6 ningún
crédito tt la dcnuucltl. c1ue un vez ele guiuclnr sigilo y tomar 11ro,·idondas c:011yei.1lentes, la comunicó con Pl Mitrqués, y éste,
con su curarwrfstica conducta, fing-16 temores é blzo armará sus hermano,¡ r criad°" l' él pro1i1o tomó t11mbléu sus armas.
Dos día;; d •,;pués el!! lo.~ rt#,'llCIJ09 hubo
una lmt)Ortn.nte jrmta fil! casa de los Avl11\s. Encerrados en un :Lll03ento, provltl orden el,, Alonso. s,• re11J1kron el Lic. yala
de F.snlnosa, Los h erm¡mos Ques:t&lt;llL,. OriS-

p.,.· ~ I"

ELOIDOR O. PE.DROo!VILLALOBOS .

LA EJECUCIÓN DE L'JS Á VU.AS.

,1, IC1ft.rmn d, Dirt,o .Arias de SolLlo.

EL:OIDOR' O. JE.RONlMO DéOROZCO

tóbal de Oiínte. t'l mo,.o; Gil Gouzález de
A\"'U:,yl'l&gt;ílrotle Agoilur. Alonsocomwtlcó á sus compa1lcrOs el plan de ejecud6u
p1tr11 lcnmtarsc con la L\erra. concertado
entre él, Dou ~hlri(n. sus hermanos l' TlleJ:O ,\ ria~ ~ Ll'lo, CIIJP nombre a1mrece en
esta. ocn.sl6n Jll'lr vrimCl".l ,·cz, 11.s! como los
ele otro,; conjumdo$.
La TOboü6n C'llnll:1rí11 un vicrn~. dí:ttle
11eucrdo cotr los ol&lt;lores .r el Vl.,tt11do1·, á
qui lll'S habfo. do Irá llllltnr en ln A 11dl1'nclu Don Luis C01·tés t·on Hlt'ti: ú qcbo &lt;:&lt;&gt;u11&gt;añ ros, bien 11rm11dos r en or&lt;lcn. Al mismo tiempo. A!Oll$0 ele A vllu. l)on ~lurUn
'ortés, ul hu.stardo. ó Diego ria~ Rotelo.
al oue ui;rlese eu suerte. csturfa Junto con
olros ocho 6 siete eompnil&lt;'ros á la 1&gt;uerta
de la Hall\ cltl Arm:.s ele las C:LsrL~ J{ealt;':,,
también muy ~11 ortlen, :.rmndos y cnn hachas. _para &lt;1n,~ al vunlO t1 n ouc matlts~n
á: los oldoros, dcscerriúustm 1us pu,•rtns Y
se al)(l(lt&lt;r:1.son &lt;ll' 111~ 1um:Ls, arclUt'rÍU Y
mmúr Iones ,, ue allf ha bht. utro cnl&gt;a llt•ro,
COI\ otros siete ú OChllC'OlllllllÍit'l"(h, ~o colocaría 011 1rL sm~rtu d"I Hoal A,:uerdo, ú fi11
dt&gt; e,•llnr que si los oidor d:L)nm Y11&lt;· •s,
illldi entr,u:a á soc·orri,rlos. A I mJsmo
tknll)O, otros 1•a\laller()ol con otras ,•atl&lt;lrlll:L~ dl•I 10bruó 111lmcro do 1·onjur;11lo•.
Irían ú. la.s dh·crsr&amp;S&lt;:a.su."'cn qnu vhían lo.s
oflclale, renles p1Lr8 mat:trlos y "habían
de sor los c¡ut" fu('-s~n sus nu.ls a.mi~l-.s.' 1lo
mlsruo que á las mornrlas de Don Frunt'l~•·o
y T&gt;on Lul~ ele Yel:~sn,. ,·,m l¡,'llal ohJt.'to.
Tocl.a.s Jn~,.:u,lllrillll.s de los ,·,mjurn!los l'&lt;'corr(lr{an dltilmnl11.clau1enll' las c:iue~ ele
111 c\ullad, connirs:trfan con l:1s vfctlDHL~
pl\'rl\ entreu•nerla~. y lns 01:itn'lzas ~erfnn
en el 1ustunto mismo en &lt;1U .on1L,;eu dos
campan:¡¡1as t'O 11\ torre lle la T¡rll'"-la ~layor. El Lit· . .\yala d&lt;&gt; E.,pluosa tuudrf:t &lt;'1
encar110 dt, L"&lt;to, ~· para oue ~u11le.iu l"ll:1111l0
babflt de toca.r, UllO dll los ('l)ll]ul'lldOS se
slluttrfa ,•n In pnert:1 c1.-1 lttiul Aeuerdo, Y
1:n el momento rle i,ntrar lo:, otro~ it nrntar
á l&lt;N oidores, hurfo unn """" c·on una capa
,t otro que eslnrfa situado junto á la olla
drl pl\tio de Palu,clo, c¡ult•n íl su 1·cz baria
Ir, misma seilu al ouecslu 1•ir,w en 11111u~rta prlnd1J1ll. y éstc ron uuu cava coloracln
ha.ria ln 11ltlma scñn. oar,1 uu&lt;' cl llcenclaclo
cll'Sde 11• torr dlt•SI! lns clos souol'llll, tremeud:IS y túnehrc, c11mpamidas.
ruertos !os oldo1il-•. el VI. ltador, hls o!lclnlcs reak, y IO', /los Vt!hLst.•o,i. ~u- cnll:l,,erc se urroJarfnn á la nl:11~• 11iíbllca vurn
que todos lo ,·ic»en. Se dls11ouclrí11 d1.1 lu
Ileal Uaci 11&lt;la •iue C!;tuba 1•11 cuJ:. llt! lr""
ll11ves pa.r;L rep:.rtlrln entre los solchldos.
No se caus,Lrfa d111\11 "á morcu&lt;lcr ni nt i·a
11t1rSllnrt 11lgun11," pero i:mue&lt;llo do la r,la1.a
quem:uefan.se l'll una ~ruu l&gt;Ojru ra Loclo,
los pnpeles de lc¡s 1trd1l ,·o-:. ".Para out• 110
quednMl p0r esi·rli;rto nombre del Rel· ele
OasUUa." En tunees se Jey1111tlLrÍU. JJ(ll' Rey
y corouarí,~ ul M;1r11u&lt;I:&lt;, prl'4'011!1.ndo r1ue
le toco.bu. nor .inKto título y con el Hn de
ncabnr ,·on la.~ tlrnnfa~, del sol)l)r:um c.~pai'!ol •n ~éxlt'O,
(J ntlucldo l'I nu_evo Rey á Palacio, flon
LuJs Oorté&gt;l tría tnmecl.latomemo á \'urncru.z par(L nl)Oclerar. e del ,Puerto y &lt;.-cbur á
plu.uo la Ilota. aue allí e~tu vl&lt;l;;C, paro. Jm-

de la Orden de , an Francisco, solJre sl
pedir que fuese noticia 11lgo1111. it Esp11.ñn.
'"l'stn llerra con nuís Htu1o y justlcl!L p e rDon Mnrtfo Cortés. t&lt;l bastardo, cnmtnurfa
t~neci11 ,t su _padre don l:lernando l'ol'tés
con i,:l'nto competente para bacers do la,;
nue no ll: la real maje tud y rl'y Don Felipe
mlnn.➔ dt, Zacateen~ y de vaso malar ú. los
nuestro .seüor.º
olclores de G1111dnhu11r:1. y Pruucl · :o llel"noso. t:tmh!~n ¡,artJclpuntu e11:1t, C..mju_raIV
clón, tom11rfo. á Puebla y su 11ro,,1ntln.
Se tonvo;;nrían t'orll'• PU la ciudad &lt;le
herns
pro5e(to
.-lliesta reales
)léxkc&gt;, &lt;.'On objeto do Que toclns las clud«El prlml)J'O del año clo llj66 enfermó y cad&lt;.-;, vlllas l- put,blos dol reino jura~ n ol&gt;c·
yó en cnmn ,\ l011:iO du Avlla. y esto, ,mhlo
d!c•n&lt;.'fa al nnevo sobcrllno, y s•: pr&lt;&gt;&lt;•ur11rfa
, la conducta. YaClltUJ!e clel Marqués, &lt;'.lltl11u • todo~ lo~ orclnclo~ anrolJuseu la ele•·hl6 los ántmns. 11ero alrtunos mos • tle ·t'16n. El Oeán Alonso 'bko d.- Moti.un.se
l&gt;U~. sin 'durla wr la Ida ,t Jo;ijpai'ia del \'1cmlutrt'aría rnmhc1 &gt;1:.Homn, l1ien pr v1~to
sitador \"ulcle:rrama, lo,. &lt;:Óuspt.raclúres 'cod ret..'Ulos JmraolJ'&gt;&lt;'&lt;J.Ular al Pa1&gt;n, á lln dti
braron nue,·as e.,;pcrun:ut.s, :v ATonso de
1¡ue sanrlona.so el he,·ho, y •C 1&gt;1'UCur1ufa
A viln ocopl1i L&gt;'llnie, arma y caliallo.,.
estahlec r relaciones con t'l Rey cl0 l·'ran:;.
J&gt;arcc:!-0 r1ne lo único en QU' h11bf:mmcia, ,( 11ulen se le envinlmn l'l/1,,'lllO!s 1&gt;0r rl
rlado ora en los dclalll•.~ de h\ cjecudón d 1
mi roo conduct-0. El Lic. Ar1tla el,• F..;;11hmplan, pues y:i. 11&lt;&gt; lo [('(,ta,trfan ,.,. ticrnl'8
s11 s emhnrcuríu burla t&lt;im Lú1'W', 1·011 IJL
tila clc acuet·do de lmr C1ídon• y &lt;'011 los otros
fin de pr()\'etmm fü• uu n:ivío &lt;·:t rgaclo &lt;le
detalle$
,¡ue :,C han ,·ou,1¡.:-naclo llllt,l's, sino
vino~.(, lrfa ú :'o...-llln parn rL'CO¡rt'r :11 hijo
la víspera llt'l (l{M el , :tu lll1161ilo, lll)NJ\'t&gt;musor del :.'llar11ué~. nu • estaba allí estucbando la snlldu del l'asoo del Pendón nue
dl:rn,lo, :r traér,,1•10 lt Nnm"ll E.,11aiia. en
1·ncla nilo aco,tuml)ruban s:i.car lll.l! uulorldondti ~erfa el príncipe J.ier •dero. • ·e clarín
ílad!'s cou ¡,rt,m 110rn11a :, acomp,Liltu11lento
1itcncla }" ,mtradu p¡u·t~ c11w Ul&lt;hll h1s naele cauallc-t'OS y re¡:!dorcs. Al ,,oJ vi,r del
clmlt's nucll en comorcl,lr Ul1rcm nl.&lt;' c'on
Paseo. rll~u Tor,1uc,m11dn. &lt;'ll la t.'Suuhm &lt;le
Mfxlro, )l(lr¡¡u.ic:on esto y no sa1·11r dt• nr1uí
llL ,·nllc dl• ·ruculta y l'ln7.a di:1 )l1tl'&lt;1ués.
,•l climiro que ~(- t•nvtnhu .-:ida ai\o ,t la l'edontlu lml,íu, entsmce una tvrreclllr&gt; que
uínsnl11. y hnbt.'r en 1.,, Lh,rra haclend!L,,
ll,1maha11 d;1l RnloJ, l)Orc¡Ull cnLou u.,; allí
mhwrak,, &lt;, lucln.,trlas, lto se noces1tarfo
e ·taha el del Palacio, habfai,e t.11• r.olocnr
de Ji:.spaiil1 para co~a o\g1111n..
F:11 Jr, mismi.1 reunión tlló á entender Ull nrtltici&lt;J oc. r •to 1111 • l' l'OW1llliCnl'ía
con los cust,ido:-1 d uu Nn vío colo.'aelo en
Alonso fü, Avi\n nu, ,·outuh~ ya ,mn nuela pluza tlil'hli del .\tar1111és; el cual Na,,fo.
vos con.1111·ado,; : lll•r111tncl1&gt; dl.' Bu.zán. S(1álmlta,·1611 del l'ah,d\ó11 de Tron1, e.. ~rf,.
hrl110 d1•l ,\ k11lclt• Alhorno,, Juan de Vnllleno de gente arnméln 5' ele mucha ttrtllledi,,ic',o y ,\ntonio du C':tl':wnJal, Y se conríu, y olru tantn y mú,, en tu torre, y a., f,,~vino u ue 11111, "ez 1tl)l'Ohaclo el J&gt;hm, todos
ta hahfa d,• !&gt;nllr Oon M111•tíu l'ortbi. l'l
Jo flrmarí,m.
bJJo&lt;l~I ('on,rulstador yde Doña Marlllll. 5"
Nn&lt;•vas i1mtM,e celelirnron n la ml~ma
ton ,rran vre,,.ieu• l' llgcrc.z:• bnirirín _l&gt;Ol' el
c:Lsn de los A vilas. y en cllus ,e dhl C'Ul.'nta
artl6do R11¡rl1•ndo un comb:,tti .-n contra
rtm llL~ 1·onst:mtc8 v1tcllaclonl&gt;s dt&gt;I ,\fardel l ·avío..I' en los in»-tantcs en qu el l't'nctuf,;: ora. ne~ándtHo á. ffrr:rmr el 1111111 Y dl•clt'ln y su lU'om))áfüLmiento slilw; •n r&gt;Or
j1tndo loda h, respOn~u hlllchtc1 ti lo.o &lt;'&lt;&gt;nJuraahí, .1'CUllll(10 el ,\1fi'rez rtcal l)l~lhOdt•bu¡jo
clo~: or:1 auln.znncloel 11 •,coc·lo ht.-;tn. c1ue vlele!
X,wfo, n,,11 ~lartíu u.r1 hatu.rín el l'enniesenuevo Ylrrey,,•,,¡ cll'l'ut:tl&gt;a 111 ()~dula
c16n Rc,tl al Alf(,re,. &lt;lllC' ese 1tño rru. A lonele las encom lenda ·. &lt;'ntonc•t):. ~r nul larlo y
so de A vlla, !ll'(K'lamurfa lll Her UUt'l'O de
tnm h!(m ú. los &lt;&gt;id re. . El resfrío del l\1ar!« tlerr11, y 1í lus di ·paN.&gt;S du In Torre y dl'I
uués !&lt;ti coi.nunl&lt;"nba ú i,us l'onsorte~: sólo
Nnvfo, ~ul1lrfa de t'llo,; toda lu. ¡¡cnlc CIIIC
Alo1lSO ele vlla lev1mtr.ha los :íulmos, rr.
est:Lllaocultn y u.rma.cll,, J)ara matará 1 ·
romunlt•ánrlolc;i que tenfa una ",'\!emorla"
ol&lt;lores 5' ú. tocl,l&gt; los c¡ut• no s, rindiesen á
en la 11110 Ogurabnn e11tr~ rleuclo-; y amllC(t~
ln ,·oz Y nroc:lam:t el I nuevo Rey.
hust:. 120 ·011Jurndos. n• 11Segu.ráodolcs
Lo., &lt;1 tall s hnhían vnrlado, 1&gt;ero no el
si el. larc¡ués conlluu:,lla en su, eva,;lyas,
ep00&lt;,¡o ~angrientn de las matanzas; cosa,
le obllgn rfa ,t encnbe1.81' lu eml)r sa J)(len Yerclnd, repugnanto. pero á la une se
uiéndol •11oñales en el pecl10. Y si no, a~uacud es.si slemllMl en tódit revuelta. y wás
mJrffl. él todlL ln rl'Sl)Onsablll&lt;Jacl. stirfa t&gt;I
J fe de lll re,TUl'ltu. "oorou • yu estnbu de- tndavfa en aquellos tlemJXJS, uu que los hlt&lt;!rmlnntlo rle morir." :r á ~ns oídos bahfun · Jos de couc(ubt:iclol'es .r encomenderos hab(un heredado liL cru~lcla&lt;l c11.r11.ctl'rística.
111'¡,:nelo notici:LS de uue cstu b:rn den u.nele su, parlres.
Cllltlos,
Ltl consplrad6n cnccndióse más cuando
La cons1&gt;lrat·lón rada dfa ro11nu1'1tuhn
so reclhlcl curta de Dlc¡ro f'errer. a¡•o del
nuevos adopt()~. El ~h1r&lt;11tPS nculi.Jlmeulc
l\laruués y procurador nomhru&lt;lo oor los
habfa t"&lt;Crllo á Guuwmaln in,•itmulo para
encon1end~ros: carta l'll la. uuc a.,·1 ·ael rUcl,o al,,~mit'nto :l mucbo-; l)nrticuleres
ba qne tll &lt;"onsl/Jo lll' lndlhs 1)0 COllS(,Uy encom )ndero~. l 1u vo cartas contcstántfa en que J:i._s l'nt'oml,•11d11s f111:-sen 1&gt;erclole nue cuando en estu Llerra se etectunse. u.J.Ji( ··t,:tr(an lo mesmo Y lo rnrr .;pou- l)t'tuus. Lu c6Jcr11 el&lt;' los Jnt&lt;'resmlos subió
,t
tal punto &lt;1n&lt;• nos,• r&lt;&gt;&lt;'atnb:in yn f'll diclcrfon ron Ji. ltulx.'Cllondn y vasall,tje." rt'simular su disgusto nl ru murmurar J)líbl1couoc](•udolt' como Rey. Ilitbfa consulludo
pa.r,,c(•re• !'On Jet rallos y 110 letrados, cspee11mcnte y en todas vart~. Los ro11Jurados
trabuj111Juu fomemundo e la Irrita :Ión ireclulmente con el Deán do lu. Ontcdr11l Don
ueral, r e.l fogoso y tememrio A.lom;o \le
Alonso Oblco de Molina Y co11 Fr. Luis Cal,

a

"ºº

A,·nri lle¡ro 11 a,,egurar que H vor u numo
y en plena c1&gt;llo maturfa cou sus "_p!J,to\etl'"" á los oldor ·.
1 El mismo Mar11ués, desuyo:tlbio l' ¡,uslh1nJme, dOIUOSLJ'6 d.l,¡gusto. , como ¡¡ara.
ltace.r ostent111.,1ón d ,m 1l0dl!l' y riqueza,
resol ,,16 lmutiznr ti. dos melllws l'[U8 le habían 111u:Jdo de su cs).)Osa f&gt;oña A ne 'Rumírez ele Arcll1u10, oon j[ranclo upa rato y ost-ent1tclón. eelt.1brundo 11&lt;.&gt;stas clJgnas de
rey, 11ue'.duraron_clu set,s it ocho días.
l'aru~•1 baultw de l°'i ¡remt•los, 1Jnl' !uet'On un ,·ar611 y un,, mujer. se hizo un pasacll.20 des(l(' las CllSI\S de Do11 ;\ln1•tíu bW;&lt;tll
la puerta dt•l Pori16n elu lu primitiva Catedral $ltuaela hacia. ,,¡ l!oni,•nLc. Iedítt lll
tablado cwitro ,·al'I.IS dt&gt; ulto y ·eh de on&lt;i!Q,_t"urlos:.menh• ad 'r •zado con gutrnnlcll.lS e[¡, llorw,. 11:ínrnlus l" ·,t&gt;mclarres con
c,,wudos. l'ueron ¡¡ttdrlnos i)on Lu! de
l 'a tilla y l&gt;oñ:1 Juana de ~(&gt;SU su mujor,
amhos J)('rsomi., ele hi.~ más conoc1dl18 y
nrlnc·lpale..~. corno hemos dicho, y de Igual
cnll•¡:or!u. cl.'au lo~ uue llevaron los 1úi'ios

:un

Fac;/rllfl4 de la firma de D. l'tdro Ltm:nw
deClutllla.

1t 1:. lglc:.1Jl, 0¡,u Curios el Zúñlgr1 3• Don
t'o&lt;1ro clo LuntL, l,ocándole ~-eh11r las uguus
b11ullsm:11c • 111 Dvá.n C.11lco dl• ~Tollnn, ul 30
ele ,Tunlo do J."ili(J. 1-lubo en el tal&gt;htclo nn i{
moclu el,· tornoocle á ple, entre doce- cahallt&gt;ro,¡ armad&lt; de 1,unrn c11 1.&gt;lani:o, uno
comb1LLlern11 con mnc-bo ánimo y osadfo.:
1m&lt;'s Ongió~tl lln &lt;·omhate lllJ el 11utl ,wur.&gt;cfa que dos d • los cul,allcro.~ nrm.'l&lt;los de11111dfu11 l:1 ~11tra&lt;l;L del tablado: los otros
luclmbun con los ouf• Lrnían á los Jnfantes,
Y ,t medldu. 11ue los nn,·hrn. los hacíau .1&gt;rJsloacros, biLslu (lUl' l!O,!Ót•l torupudre, Í)eleó
con los que lc· di~ouiaban el 1111,;o, Jo allanó,
llegó trlunfant á lll )llln u,mt!smal y al
vitrón pustéronlt· oor nombrc Pedro. Todo
e bi.zo con músicas y cllstru ro.~ el a.rtl•
Uerfa.
:Eu 1:• noche sall6 múscarn 3• hulJo juegas
de ulcuncfas ;r de cu.ñas, sin•Jéntlose eu
mcdlodll la pla,.adel M11r(1ué.s uu wro asado. t'&lt;m umchu.s a...-os, asr •·a~ ras como de
monte•. r á !u puertu ele! pal11cio élel Ma éJ ufs ust :.b:rn dos pipas, una de ,·lno Unto
J" o~ra de vino l&gt;llmco, nuc en aquellos
tlc•o1¡)()S ura mu.r ,c1•an regalo por .·er curl·
si mo ol ,,tno en la tlena, :v toda la t~ rde y
1•11 la noclie, á. nr,dlc s~ 111lgó comida nl b blc\11..
Tmnro'l"iSóse un ho5ooe frente á las mJsn,us casas dM M:tr11ués, f'On muchos i(filleros &lt;le
de ca1-11, y er"' do verse allí it
muchos Indios llechen;,s que la corrían,
., mntub:'lJJ conejo~. liebres. veuaclCJS, udlv-e, y codornices,

,,n,s

�Documentos Históricos Notables

l'RJ'cce u.ue Alonso de AvUa repitió ln cena aanella
asf lo
dn 11 entender, y refiore que tué muy cumplida Y cosl;()sn.. slrvténdooe eu trastos de la tkrru., pues las nlen rra1.a.&lt;1 y jarros. ·e hicieron en luaubtltll1n. pu l&gt;lo de la encomlendadel an6trl6n. y p0r gal:, lesm11.nd61xmeru111,U
l' aun», unacol'Ona Imperial. y it 1,,de lá l\laroocsa, nue
era la maror de las alcarraza , la mlllma corona Y una
R y uno. S. u.u.e los maliciosos descifraron J.umedl:.tnmentu como alusivas á la couJuractón, cliclendo que
sl¡rnlficnban: Reinarás, y á fe que no eirrecfan d' ra1.ón
para ello, 110r,1uu los cronistas convienen en ,,ue aunenas ficstu.s lueron "m:ts de RtJy qut" do i\lurqués."

de la prlmera maSC/1.l'nda: -un escritor coetíinl10

V

Denuncias y Prisiones.- frOl'.e o J Ejetución de los 1lrilas
No se necesitaba más pn.ra. 0110 1:t Renl Audlenrla
p:roct&gt;cliese en el a.'11nt-0: tal lui.lifo. sido 111 impl'rlcla. Indiscreción y temeridad dP los co11juradtlS.
D1Jsde el dl'.ll. del l)nutl?.o. tJI old.o r Oro7.CO y con él muchn gente de su bando. todos 1mnndos Y en secreto,
bab!an re«lrrldo lt cab11llo las calles de la ci udatl, pues
de a.n lnstunte á otro e.~J)t?rnb:m el 1· \'ltnt1imlento.
Lns dtmnncia;; Que de .ante.muno • lu,bíun hocho se
l'(lpltleron de nuevo y los espfas las conftr,nahnn. Por
p11rte 11c los conjurados er1111 prludpale.;; denunclnntes
l'edro de A1n1U:u-. Ar,;Jll de EsplnOSIL ~· los do~ Qut,;,adus,
;y por p:irLe dú los 1tdlctos nl Rey los hermanos Alon,;o Y
Ag,Lst{u rl Vilhurnevu.Oer vnnte,;, hljosdel confJulstador
.Alonso ele Yillanueva. y Don Luis ele ,-,!h,sco, h1JO d ol
qull había id(l Ytrrey: e,1.os 11ltlmos s11bí1m d - la conjuración J)Or R11Ita;;ar de .águllur. o.nltm tu6 obligado casi ])&lt;)r 111 tnel"I.U. á pre,&lt;cota1' en unión de ellos lu denuncia.
Pero de los delatores ruerec~o la mayor censura, l)Or
habolr sido conjurndos )- J)Or sus antececl nies, ol Lic.
Ayall~ de E,n&gt;lnosa, Racionero d.o la C:,tooml, nue vlvfa
públieamcute con 1unlgas, "l· ¡mra las mantener y sustentar," •mpcñaba los cállce., y 01"n11mentos '111 tenla á
su CU1'1!(le.n el Hospital fü;al dt• Indios, y Pedro cltl A¡rullar, ~actlstán de la anta Veracru1~ á 1111len decfnn p0r
mal nombl'e,ty111/artjo; l'e ·!dem e hacia 1,5.'a en Campeche, cns1&lt;. de Ana Vázquez. donde Ylllldfa cacao. y desaparecido de allí r,ipentlna l' ocu ltiL1ocnw. wrq uc la jusUciu lo persiguió wr dortos leos deUtos. ;r tmsladtido á
Jll6xlco lHt~ia 1558. nndab:. tln hábitos clcrlcules eon
manteo y bonete. o.u11q11e d e~1&gt;nés u,;aba cnp:. y espndi1,
gu,;tn.ndo muchodul juego y d Jt1,; moz•is do mo.I vivir.
Los oidorllll uue á la s1&lt;2:ón lOTmf•ba.n la Real Audtencla, s6Jo eran tres: los llros. ~·r11.uclsco Ceinos. prestdcnte, Pedro de VJ.Ualobos y Jerónimo de Oroico, J)Ol'l.lne
los cuatro restantes habían sido susp1mS-Os en sus car~ por 11cusucioue.s (lueoontrn ellos SI&gt; habínu pr~-sent1&lt;.du en Uem])O del Visitador Vall1erramu. Uerclor:,dos
bien del asunto, pOr las denuncias vurbal sy escritas que
tenían, y los lntormes de lo· víru • rosol vieron el 16 de
J ullo &lt;le 1.5(;6 procedor en contri~ de los priuciJ)Q]cs 1.utores de la COU!,J.)lraclón y de sus c6m1&gt;llcos.
En.la Oáreel de Corte, en aJ&gt;OSenoos del Paláclo; los
clértg05 en la Torre qu les servfa de prlsióu en !;)
Ar zoblsv11.do: los !l'11i1es en sus monasterlos y los mco08
sospechOSO!! fill ·u. c:u·as, ou1.'&lt;la.ro11 preso,, 1.1(1 ,el día
el Ma:rQuá-1 del Vallú, ·us dos b ermaoos Don l\larnfu
-y Don Luis ortés. l:llJ y AlonliOde Avll:.1• el Deán 0 111co de Mollna; y el dfo 17 l' siguientes Don L uis do Oas~lllll, su Wjo Don PL't'.lro .Lorenzo de Oastlllll; l:lernán
Gnt.Jérre~ AlL11mfr,mo. Lope de Sosa, Alonso de Estradn,
y Alonso de Co.brera. lu~rmano c11rn11Les d ' La tlSJ&gt;Osa de
los Avila11; Diego Rodríguez Orozco. Ankmlo d '¡,rQvnJal, el mozo, Juan de Vadlvleso, Don Juan de Guzmán :
los hermanos Bernardlno P11C11eceo de Bocanegra, Nuño
d., übíivcz. Liµ.· l'on,eo de León, Don Elernando d.e Córdoba y llon ll'ra11c1sco Pacheco, hl.los los clnco de Hernán
Pérez dll Bocllllegra, encomeudcrode los ¡:,rJ11C1pnles, que
tenfn sus casns, os&lt;1ulna de Medinas y 21' de auto l&gt;omln¡co; Juun de Yillat1,ña. Juau de la Tone, Fr. Luls
Clll, el clértgo .Maldouudo y otros m ucbos.
Elpánlco nllicludadfllét,-eineudo. NadJesecr fa.51r
¡ruro y wdós lcm!ai1 ·er presos de un momonto :t otro.
8oldndos dll :t pie l ' de á caballo rocorr!an hlS calles. y
con i:ran eS].)an\.o y escándalo de niños y ruujcPeS pcnctrab;m en lns iglesias, attDados con sus arcabn= y mccl1as encendidas, .r.enJos lnstunt.es mismos en que s decfa un11 mllla ó se predlCJ&lt;.ba an sermón. D • nocbe and1,b,1
t"mbién m ucha gente do á or,1,a.llo y-de á vio, escogida
entru los prlnclpa.les cr,bnlieros, á QuJcnes se les scfüü1,bn.
ronda y horas hasta que amanecfa, l' á cu11lt1ulllr11 quu
topasen en las calles, ruese IJOmbre ó muJer, lo J'.)regDotab:m: ¿qulén vivo? y no aci(babaD de Interrogarlo cuando reS].lOlldfa:

La tarde del sábado 8 de ·Agasto d e l!í66, :tué de gran
contusión y tristeza pa:ra. la roa.yorfa de los véeltios de la.
ciudad de México. CusJ toda.~ la.s tamllJn.s principales tenían deudos suyos en la.:1 cárceles 6 P ~ eu sus ca.sos
l)Ot la mlsm:t ca.usa. l)Or la que Iban á ser ejecutadOII los
hermano A,11as.
'e:rfan "l'U. como las seis y más d la tarde." En medio
de Jo. plaza mf\yor se levantaba nn alto tablndo frente de
lo. Cár cel de Corte, " como á una currem de cab.1Uo," y
enfrento también de las Cusas de Cabildo. Unn. mu.lt1tnd
numerosa. a¡¡itliuase en 111 plaza; todos llorando, y los
oue podfan, &lt;Jnjugándose con lienzos !ns lágrimas.
nosde Jo. puerta do 111 Cárcel hasL(I el cadaL&lt;;o. se pnso
doble ,,aJla, clelaute los lnfa.ntes l' det1,á.&lt;; la caballería,
cleinnc1o espacio suficiente para aue pasasen scls ho.m.
bros do á cnballo. (IUO eu 81.ns conduclrfan los l'8QS al
suplicio, pero sin el vreg6n decretado, ,1ue se acordó suprimir, c1ulzávor lo ava.uw.dode lt1hora.
Do reoento, todas l;1s cnbezas de más de "clen mil ánimas," dice el cronista, con los ojos húmedos 6 b.rotando
lágrimas qne snrc11.bnn r:iplclris oor la.s weJlll , clavaron
sus mlrada5 en la ·ntradn &lt;le la Prl.5Jón. En ese instante
saÍfan los hermnnos Av11as d o la cárcel, con cndenas en
Jos ol s, cal&gt;allo!'Oi! en sondas muln.s cubiertas de palios
ncg-ros, r entonces. el llanto se to.rnó en ¡rrlt" y daba
C()mpMIÓll y gl'lma el olrlo.
Venfon c ustodiando 11 lo
A ,·!las. el Oaplti1n Gen,iral
Don Francisco d o Vel:uco,
l1ermn110 del vlney que u.abíll. sldo de Nue,•a E$paña, el
bijo de te Don Luls y muchos de su parientes. y entre ellos, todos á caballo.
;1unn ub z do Peralta, el
fiel y exru:to cronista de
estos hechos.
Al(lllSO de Avllll vestía. el
t raj con Que lo prendieron rbctt!müe de laj/rma de D . .Bernana.
en acll.ba11do do comer. 'nlzrui
.Pacheco &lt;le BocaMgra.
mu3· rl ·i.s H.l uso, jubón ele
raso, roi,a de damasco Rlorrad.a. en pieles de tigue,-Uloa,
&lt;1ue era un &lt;,Jorro muy lindo y muy gallardo. eorra ade,.
r ezada con plezn ele oro .v pluma.~: cnd,.mn 111 cuello, también de oro. t-O(lt1!111L loonacl1.1 con un relicario, y encuna
un rosario de Nuc.,tra 'eñora, que la había mandado una
monja hermaoa su)•a. Sor Maríu Je Alv!U'ado, pan oue
rezase en esos dfas de trlbnlaclón t?&lt;lwenda. A ,ms lados
l o 11compnñabnn Fr. Domingo de :ilnzn.r y .l&lt;'r. Juan de
J!ustamanM, de la. Orden de ant-0 Oom1lliro. sus confesores. (luo le -Yenfa.n ayudando á bien morir, "y él no p&amp;recfo sino o ue yba ruanilo l)O:t las calles." Delante, primero, lu,bíu salido su hermano Gil González, vestido
color verdoso y con botas de ca.mino, pues cuando le blc1er0n prisionero aci.l.Juba de venlr de u ,meomtcnda..
Llegnron !Ll tablado: bajárouse de la. mulas: Sublel'On
tr1111Qullos las gradas del cadalso: se reconclliaron y ratiflcaro11 en u.s dichos.
Gil González tµ6 la. primer a víctlm11. Como un cordero
vnso la caberJL sobro el Dllón, y el verdugo. POCO Industriado en sn oflclo. 1 blzo padecer no J)()CO, pues n o uno,
sino Vlll'iOS golpes clu hacha tuvo que dar vara cortán,ela.
Todos lloral1an, y hnbo encomendero, Antonio Rulz de
Castañeda, Que su Je,•il.ntó en I estribos de Ju sllla del
c11ballo que montaba. nlzó los ojo,, 1il cielo, -y arrancándose las barbas, joro veni:ar aquella,muerto.
En medio de la grita, lloros y si&gt;llows do los qoe a&lt;¡nello J&gt;l'esenclabao. volteó 01 rostro Alonsode Avilay vlóá
su hermano dc¡¡ollado. La re11llditd espantosa de su
muerte l11mcdlat11 le Ml'ánc6 un lf)'an suspiro. l:llncóse
de rodlllas, reconclllóse ele nuevo. alz6 ana de sns manos.
y r,,:t-0rcléndose los blgatea comenzó á r zar los S11J.mos
Penitenciales: y al ll~gar al .MHerere, emJ)er,ó á dl$Sato.rse los corclones d l cuello muy despacio, y dirigiendo
I°" .oJo á su casa, Que de/ido el tublado se vefa, exclamó:
- "Ay , h!Jos míos, y mi Querida mujt,:r, y o.uale os
dejo."
Fr. Uomin,ro de Saluzar , une le ay11claba en auuel teconservó el orden. y~ so{OClJ.ron lu.:; slml)atías oue 11 to·
r1•11&gt;lu tr:m •e. Jo r nllcó:
dos IDSplrahrm aquellos Jóvene.~. "p0rque eran muy Que- "No . es ti m))(I .·te. señor, que hn¡¡:a vue,m merced
ridos y d1, los princlpales y ricos. Y que no ha.:la11 m,u á
eso, slnomlro por su lt11l01t~. uu yo e ·pero en .Nuestro
1iayde, 8i1w ante• dah&lt;m y 011rralx11• 8ll pe.tria."
eñór. do úQUÍ yr:t dON.'CliO á ¡¡()Zllt dél. y )"O le p1,omeEstas úlllrnus llltllLl&gt;rns ,1ue se escaparon al fiol y osndo
to clo dlzllle mailairn unu mlsn, q_ues df:i. de ml padre
cronl.sll•, ~tlgO Oéul&gt;1r de lo su 'c.~os. del&gt;eu haber estaSanto lJowln¡¡o."
do en todos 1 · labios. dtioon babllr.se pronunciado aucdo
AJouso pr08tguló rezando, y Fr. Domln¡¡o dl:dt:-iéndose
1&gt;ntre los cons1&gt;lradorcs, y en sccret0 oor las ma-Or ú. los
al pueblo, exclu.m6:
oídos do sus bljos, J)(&gt;rQuc anuellos ió1·eucs iban á morir,
-"Sllñorus, encomlende11 á Dios á estos caballeros,
.no oor haber hecho "mal á nadie." como dlct1 el túnldo
Qllellos di zen (1u o muer n Justamente."
cronista.de la colonln,:. !no»or.''JJ0nrarµ.11atrla."
Y volvióse á Alonso para proguntO.l'i&lt;l:
-"¿No lo dlze vuesa mt.1rced asf?"
Y.{il conte..1:6 que "Sí." e tornó á lilucar de rodillas:
b aj6sc:e1 cuollo del jubón y ele la ca.ml;ia, "y se vaía que
temfa lu mu(•rle." Le vendaron lo.~ ojos, y ya que Iba á
entre¡r;irse nl verdugo, a lzó uua de sus ruanos. ·e de$Cn•
brló con ena los ojos, dIJo sc.-cretamente aliro al fraile.
ane nndle s11bo lo qno le diio: ton1áro11le á véndu.r, y colocada en ol JJllóu h, c11bez:i, el verdu¡,"O IU1¡¡Jacable, leva,ntó tres vece· el ha.cbu, yt.resveces descuT!!Ó tres golDe~. "como 11ulcn corta la cabeza á nn c11rnero, au 11:
cnda ¡¡ol¡¡e Que le daba wnfa la gente los gritos en el
cielo."
La ejecución terminó entre once y doce de la uoche, y
pareci11 ser de día "y cuando el sol do. más claridad,"
tantas eran las ceras l' luminarias encend1das l)()r 106
espectadores.
Hetiere TON1nemacla 0110 esa noche "s tu,·o oor cierto
n_uo la cludnd so alzabn." Y se puso mucha gente por los
camin os. y a un as( los que eJecul1t bún estajustlcJa teníaa
tanto temor, que no cr eítm estar seguros.
A los cuerl)OS de¡¡ollados se les dió sevnlt ura al día siguiente en la. lglosla ele S11n Agustín. donde J,, lon..«o de
Avlla tcn(a la capilla de su entierro; pero las cabcza.s
am1mecloroi1, según cDentn. Tor&lt;1uemada, en la azotea de l us Casas de Cabildo, y lt&gt;!! regl&lt;lores mabdaron dcclr i!. Ju. Audlencla gne si no ordenaba Quitarln..~ de 111H, las ll!'rojru-fah al suelo, pues no era just-0 Qne Qutslesen m:mchar ,
la luclad con 1111ucl esJ&gt;OCtáculo. e bajarou entonces de nlll y ·e vusleron
en la picota lo'! cránt'OS atr¡tYcsa&lt;los con on largo cla,,o nue vasnba desde la
coronllla oor car110 y sesos, y mucho tiempo de,;pués tueron sepultodns en el
mismo sit io que los cuerl)OS.
-"¡El Rt;y Don Felipe nuestro wñorl"
L11 vJgllancla era tal. que los caballos no se desenslllRba.n ni ds día ni de noche, y los rr nos s tempro estaban
en los arzones.
La prlsló11 de los Avllns, ¡ior s -•r t:m conocl&lt;lQS, Jmprcslonó mucho. El Alcalde ord1n11rio lllan\lel do Villegns,
el mal·oraw.lga oue telÚnn, l' su com_padr • estuvo oncnriraclo de _prenderlos. Fué á la casa de los AvUas, Y encontró á .Alorn,o en su recámara , (!onde tenía sus armas
y jaeces, l' sin darle t!Oml)O de l)Onerse sayo ni capa. lo
condujo á la Oárcel de Corte. junto con su hermano GJJ
González, " c1ue acahabacle venir de su pueblo, Y am, no
tenía. aultada · 1M espuelas, ano calza.das las lle ,•ó á lo.
cárcel."
El proceso ele los Avilas tué ,.¡¡_plclo y sumarlo: clu ró
desde.,¡ 16dt: Julio h asta el8 de Ag(&gt;StOde moo. Los oldol'eS clejttron todos los ne1,«los y pleitos ordinarios ~· se
consagraron sólo á, éste: aslstíRn p0r maila.na Y larde Y á
1&gt;uerta cenad.a á l 11 a ud leucia. Tomad ,is las dcclaTaclones. eu la &lt;moles permanecfán los AvllliS lncontesos. lcs
cll\ban vor horas lo términ o del juicio, "1• tué de ver Y
notar. como los ool,ve. &lt;'aballeros no ho.llnbnn uuleu les
a.yudn.sc. letrado di procuruclor. l)O.DS:tndo d crvfon al
'Rel·, hasta que. con nena. mandlll'On les ayudasen: pues
nara prcscnbtr t-Ostieos y Que diJe;¡en en su ta vor. Y en
las tacbas de lo,¡ Que a..bfon juradocontrn ellos." no había
quien osuso dl'Chtrn.r.
Conclutda la intormacl6u y concluso el pleito. se pronunció senten&lt; la. Los A vllas fueron condenados 4 ort.arle$ !ns callCzas l' ponerla en l,1 picota pública; "á
pcrcllm1ento de toclos sus bienes" que s les lutblan seCUIHtrlulo; á que al •ér condocJdos ul s uplicio. se pregonase su del1to en estos tárminos :-·• Estll es I a Justlcfo oue
"manda bazor .su mnjestoo. y la real J,, udlen la de Alésl" co en su nombre. á estos J1ombrcs. 001' traidor, contra
"1a coronu real." Hem m:ts. se lc.s condenó á que las casas de su moradi. "fuesen derribadas oor el sudo." Y
éste semhr,Ldo de s11I. y eu medio se •oloca ·e un vádrón
q1w con letras grandes dlJlll!e su dellto ))lll'a slOJDl)Te Jamás, l ' qne 1mdl(• o.~asc ou!larle nl l.Jorrarle letrll. algWla
so prum de wrder la ..-tda,
T,a 11ollficaclón ele l!, sentencia fué oonmoveclora. Conclutd11, u lectUJ'a. Alon,;o do Avlln dlóso u1111 pa lm;,da Cll
la fren te, y prognntó:-"¿Es [l()Slble esto?" y contlll;t:[ro-,ilo:-'' f. s ñor; y lo auc conviene es oue os J)Ongáls
bl n con Dio;;, y le 1,11pliquéls perdone vuestros m'C:tdos."
Y él r pltc6:-"lNohayotro romecllo~"-"No." Entone
brotaron lágrima~ ele su' ojos, (lUO rápidas bailaron su
rostro blanco, pnes era mll.V gentil y ¡¡alán hombre, á
(lulon mucho gustábale culcla.r del a.seo y compo5tura. de
su p rsona, truJlO quo l)()r esto y su t rato !loo 1é lla.ma l1an la dama. Bañados rostro y barbas de lá:grlmful , lanzó
nn g,an suspiro, y en voz i.lt" lamentó 111 suerte de us
111.ios y de su ~$POMt, á gu.lenes no d:,ría ya. descanso y
hon:ra.. pue veríun su cabeza y rostro regü.111.do, encln,•o.do y n angrenta.do en la picota, aJ sol y ni aire. como
liahfao v tstq 1:.s c :ibe14S de t:u1tos reos mu3r bajos é Infames nue l:\ jus~cii. babía. castigado por hechos atroces ;r
feos. Y los frailll!I uue allí le acompañab11n, l!!cousolabnn
y lo decían: "-Señot, no es tiempo deso, acudld it vuestra alma; suplicad IÍ Dios c:¡ue e duela devutllltros pecn.dOii, y osl)erdoue. tJUél remedia.:rá lo uno y lo otro."
Los A "llttS dieron orden á su procurador de upli&lt;'ar
d l:i sentencia; tuéles admitirla la suvlicación, pero 111
fin ru6 oon!lrmada en rerut1• pasad.as lu.s jl()C1LS horas
&lt;n1e se dieron de término, y "'lo que •e dll:.t6 unascnte.ncla de otra, no &lt;nilso Alonso de Avlln com-r bocado nl
dormir" sino encomendarse á Di&lt;&gt;li "muy do veras, y su
l1erumno Jo m.Lsmo."
Ues¡:,uél, d o bahorles notlffcaclo las. entonelas en revi.sw, l)Or l,.s calles d l11 ciudad d ' México rmdublill bomhreo. ymujer..s uspantados y cscundaUza.do;i "qnc, no lo
l)O(lían creer," y fu6nocesurfo0,u1&gt; la Audle11cln mandas
mnch1t "gente. &lt;le á caballo y et á pi•, tocio,, ll-l'mados en
uso de nele,u." y que La u.rUllorflL e~t"\1Yl so proot." ú.dl;;pamr,;c. Y 11s{ se "jecut6, pue; 110 &lt;1u1.'d6 C1'ball&lt;iro, ul
&lt;lWCll no lo era. (lUll no undu ,,w·cn a?maclo ·, l' t-0dos $0
juntaron e.o In plaza mayor. enfrene.e de l:.s Casas Reatos
y de:1,1 Cáreol de (/orto, y tomaron todas las boc11.~ de ln..~
calle~. Y a r. ))Or 111 fu&lt;!rza. como suc&lt;..&gt;de slempNJ, se

....*

Imcrlpci611

que ae mand6 colocaren el ~üiQ que c,euparon laB IJ08&lt;l.B de.;twnM de .Avtla
11 ~ e:tÜlt~ acttial!11fflie t:n el Mugo Nacf.tm.tu.

Así murieron 106 Avilas, y por hlteresadosy personales t1ue hayan sido sus
móviles y los de sus comnaíleros en 111 conjnt11cl(in; oor etúnero one bublese
sido el triunfo de su causa, como hnn supuesto algunos blstorladores: p0r
du.dosa que ruese l a s uerte que esoeraba. á la r 1t1Ji lndfirena con las encomlondas perI)&lt;'tua.s. ellos. sln embar¡¡o. morece.n nuestra ad.m !rucl6n y gratitud vor haber vertldo su st1nir-ce, la vrlmora s1mgre mexicana, en aras de la
lndependenrJ.a. absoluta do su vattla y en u.na éJ)OCa en o.u11lm_pera.ba le. poderosa. majestad del "Rey Don Felipe n,

Luís González Ohreg6n.

�Pramladof con ploma de oro y 50 pesos por EL MUNDO ILUSTRADO

T

ODA'\_'IA se escuchan maúllos de gat-0s en los tejados de la

gran¡a. que se despierta, y ya viene descendiendo tío Ticho
el labriego maclrug6n, la vet'eda que conduce al pueblo donde
entr~ga su. legumbre que lleva en un caballo derrengado.
Viendo su derech z, ;qui~n creería en su ochenta, aílo !
, Abito Y magro, no ale de su tt-ote, que obliga á sus anchos
lz
ca ones a cae etearse.
u caballejo Y é! on lo prime1·os que dejan huellas en la brillantina
regada ~n los cammo · por la aurora.
Las biznaga se agazapan como erizo friolentos; los chicalotes, que
muestran ~us, flore· c5&gt;mo blancas mBl'ipo a ateridas, est4u cenizos; y
matas d hmo¡o, desp1d1endo olorcillos que marean acuden la e ·ca1·cha
de u plumón Yerde.
'
¡No se ~quivoca! El sol ha de besar us cana. cuando lleaue á las
cerca de piedra dontle ordeñan á las vacas de hocico balito o:"' y el soJ
q~1~ parece estar d acuerdo, no recoge sombras de montes ha fa que ei
v1eJo e _estampa en el suelo alumbrado: ¡entonces sí se alza como una fogarada inmensa!
Su prime1·a 'l"isita, para el eñor cura. Apena oyen su voz, salen á, quitar las falleb~. 1'fa:garita y Carmela.
-Buenos día , niña. -die al entrar.
-Pero qué, ¿no tiene Mo?-le preguntan.
-~!ida-. nada-contesta entregáudoles un cestillo de huevos y varios
mano¡o de legumbres.
¡Qué frío! i suda. lo · domingo que se pone pantalones de ca imir con
fondillos de cuero!
De pué de oi: encargo. para el día ·iguiente arrea su matalón á ca a
del , astre tarta¡oso, que inútilmente consume s~ vida indüerente á todo·
de allí, á. YCJ' al p¡-e ·tamil.ta que e entretiene en aventar chismPs al tedio
del pueblo, como madeja · de hHo á un bicho desocupado: ,- por último
h.ace sus compras al. dengoso tendero que le despacha dír mai modo. como
si el bellaco é~~ tuviera un alma tan blanca, tan fuerte y tan sencilla como la del tío Nicho. Má · blanca que l as e tnlactita · que cuelgan en gruta.11 frago ·as.

Y ahí va de vuelta á su campo, sintiendo un sabr so e cozor en el estómago fras el sorbo de a,guardiente y con ojo: aniñados bendiciendo al
sol. El caballo arrancando mastranzos y trébol, y él · reno como un pro•
feta, siguen ileociosam ute la vereda salpicada de caléndulas y malvo.visco:. En la fre neda deja al animal de pués de manearle, y rodeado de
sus hijos, e sienta á almorzar al calor del fogón que alimentan chabasc9,s
de encino.

*
**

..

La casa de tío Nicho está en rinconada fresca, á la falda del Xustepetl,
patriarca de aquellos contornos. ombrean su techo mimbrer·al s espinoos y n la pa1·edes cuelgan de grandes e ·tacas arneros velludos. En las
horquetas de los árboles, como nidos gigantesco está el ra trojo de la
vaca horra. y entr herbajes opulentos un pozo cuya a.guas han ubido
h11sta lo. borde;; ofreciéndo · .
Los diez ó doce hijo de tío Nicho van diariamente á trabajar en hacienda. cercanas, v él, de cuando en cuandoJ sale 1\ algunas legu'.a , porque . abe derrabar mula y para. el e quileo todavía tiene la manos
ágiles.
De tarde, con la hoz cachicuerna al hombro, se encamina á su prados
y pasa hora · felire,, cortando muérdagos. Al ollscureeer. cuando los quebrantahuesos vuelan gritando Á. las oquedade de los t'oblPs y el sor ha
ocultado su último cadejo. él también ·e dirige á. su casa donde ya le
aguardan los hijo , cantando, con algo de melancolía en la voz, canciones
románticas.
Cada vez que Juana, su hija única, no sale á recibirlo, p()rque egún le
dicen fue ií. aynda1· á la familia del patrón, le entra un de ánimo horrible
y luego un coraje que no 'abe disimular.
¡Y vaya. con la Juana ! ¡Tiene un par de ojos cla!'os en su rostro, que
por allí no tiemm ri vale. 1 Llega la muchacha, y á recogerse todos. Al día.
siguiente, á la mi JDa hora, marcha el viejo al pueblo con su jamelgo castañuelo y qui¡'arudo.
¡Qué abe e tío de una malque1·encia! Es re. petado por la bondad de su

alma ruda como 1•oca, per-o romo ella. in doblez. 'adíe puede decir que
se hava, tomado alguna o,•eja me teña 6' algulla ternera olvidada por los
u corazón no proyecta · sombra, porque es c1·istalino como el
1Jastores.
diamante que en la obscuridad se duerme y á la-luz tieu(;I irizaciones.
Llega el cumpleaño del patriarca~.· empieza la degolli¡1a de la pollada.
¡Qué fiesta!

acompail.es á la iglei ia. Ya sé que ha;i llorado mucho, pert) todo se arrei;fla1·1Í. ¡ Vamo. ! Y siu agregar má. , tomó la vereda qu1:1 conduce al pueblo seguido de Juana ,, del viejo que había. ·e quedado mudo.
En la diluyente atmó fera g1'1s-perla dormían las cosas.
altando camellones llegaron al JJUeblo. El cura, avisado de antemano,
estaba e$peráncloles. y en la nave &lt;le. ierta tuvo lugar la ceremonia.
·uando ·alieron, lm1 cirios aún hacían brillar la e tola del sacerdote que

*
*.
El hijo del dueño de todas aquellas tierras, de mirar atra.idorado iba
de ta1•de en tarde á ver al viejo que se quedaba murmurando: "al pakoncito parece quEI alguno lo está enseñando IÍ cabestrea1·."
Acaso N'an fundado· sus temores. Un día Juana desapareció sin dejar
un rastro ni una confidencia ,í. sus amiga;..
El tfo sintió, cuando se lo dijeron, que un árbol caía en su nuca.. Leparecía hi gratitutl un !t' no qu quería tasca~ ~• poder hundirle así su daga
orinienta al patronc1to: porque en su conc1enc1a estaba qu éstes la había lleYado. ¡,Quién había dicho que la fortuna e taba autorizada para
macha.car á la honradez?
Sin embargo ele sus 1&gt;esquisas, no lo¡;traba fundar s11s. ospecba . La. rabia abrasaba su pecho como i se hubiera tragado un lt:ño at·diendo.
,
Quién decía que estab11 Juana en tal pueblo andraJO a y desaseaua;
quién que andaba en organdí enntelta y en la lloridez d su amor! ~ toda. vartes iban , us l1ermano infructuo amente: ella no parecía, y dfas y
meses esravaban d,pidamente.
De tarde, c:on la 1JOz c:ac]ljcuerna al bombro, e dirigía Áo su p1·ados, y
sin cortar hierbas, con la cabeza sobt·e la mano . J&gt;ensaba..... pen :aba en
aquella muchacha que le daba fuerza y ale~~fa en aquellos o¡os, en
aquellas trenza:, ha ta que el ardor ~e su pupila. , que no calmaban lágrimas, le obligaba á queuar e dorlllldo .

•
·*
Una. vez, sentado el tío Nicho en un pedrejón, vió venir al patroncito
que montaha un potro recién amansado. El pe ·o del caballo puso ele
unta un gfra, ol eco. que se clavó al beuto en los ijares. Tal fué el bodel animal, que el jinete s~ltó de 1a silla .Y quedó colgado de un. estribo. Acaso l'l Yiejo peo ·6 de1ar que se rompicra la cabez1t. No lo bum.
Al partir el caballo desbocado, p~ o la hoz en e~ _arzón quP. : ti•ozó con la
cai·i•era. Alzó al muchacho, y quién sabe qué d1Jeron sus miradas. Caila
uno tomó rumbo distinto.
El viejo pPnsaba: hice bien. Acaso nunca durmió tan dulcemente oomo
e a noche.
, N'
.
'6
. Muy de mac1L·ugad11, cuando el tío icho liaba . us 1egumbres, a:r,arec1
el desbarbado pa.troncito llevan~o ú. Juana. entellearou las pupilas de!
viejo como la de un león hambr1Pnto, y e crisparon sus pui1os como s1
los tenclon s se hubieran encogido en un calambre brusco.
.
F,n el aire había espfritus de alcaravea y tomillo, y hablaban muy ba¡o
las ca:ll:avera .
.
.
-Tío Nicho-dijo el -muehacllo-ayer me salvaste la vida. y quiero ser
tan honrado como tú. Hoy me caso con Juana. y vine por ti para que nos

t

lucía como si hubiera e t ado húmeda. A poco andar e alumbraron los
campo · , y no muy alto pasó un vuelo de palomas blanca palmoteando.

Juana iba delante. Al llegar al cantort'al el muchacho, elijo: Oye, tío
Nlcho: toma e ·tas escritul'as de unas tierras que r galo ¡í, Jua.na, y para.
qu veas que so~· tan honrado como tú, guarda este sPcreto: el hijo de Juana es nú hermano, su padre e· mi padre. Y tolilllolldo otra vetetla, sin volvpr el rostl'O, e encaminó á su bacienc.la, cuyos contornos deshlanquecidos aparecían ya.

Ahel C, Salazar.
Lema: "Y9 contra (ooos, tQ(\os contr-a:.Vo,"

�J~2 Ln cmdad se levanta en el mismo sitio dondo eslst{11, la POblncióu !ndígen(l.
(le '.Í'-llo. y rué. d urmtl.e l Vlrreh1ato, t, slento dela ('ap\tnnfo a~neral de Yucatifo. Entre sus ed!Bcios pr!nclJ&gt;ale · e,; dlll'Jla de mención la Ontedral, cont iindo,,e
enue su. establecimientos D1füllcos más notables 1m vallosfstmo museo de antlirüedades. un Hospital Generill y una Bibllotec&gt;1. El número de us habttnntos es
de 43,630,
Pec.h uce--Cn11ltal del Estado de Hidalga. Fué fund11d,L .ooco desvués de la
eonr1111sta, y se encuentra si Loada sobre las ta.Idas de los cerro. de, lln Cl\l'&lt;'Lano
s San (.'clstóbal. Actualmente es una de las.POhlaclones whWl'""lmás lmJ.)Ortantés
del país. El número de habitantes. con que cuenta es dea7,tS7.
Quer$t.aro.-Estn.ciudad. Célebre en ltl R!St&lt;&gt;l'll\ da 'MllxJroror
lmbcrs concertado .-n (']!11, 111 p)an de Tnileiwndenl'ln, 1•n oue e~tahnn
complicados los corregidores Don Ml jl'nel Domín,:uez y Doña Josefa
Ort\i de Domfnguez, rué r·oUQu\stad,t á ruOlCll::iilos del sii:Jo 'VT Y daoa
de~pués en 11osestón oor los españoles á unos indios nobles. !lu 1)()1,la•lón nctual se eleva á aa.0-00 hn!Jltantes aproxlllladamel1t . Entre sus
n11merosos edi flclos bistórlco,¡se cncue,11tl'tll1: el Pnl11clo Mmtlclpal (antlgna casa do la Corr.-gldora): •l tómpl&lt;&gt; de la Cn,z, el com'Cnto de CaDuchlna.5, que slrvló de Drlslóu á Maxlnilllano eu JA67: el Pnla1•io de
Gobierno, la Academia -y i.l Hospital Civil. Contliruv al sal6n M sesiones. en el Palacio lllunlcl.oal, esut ht pleu1 donde lf• CorreKldora Dornfoguez rué enCtlJ'rridit POI' Sil C!ll&gt;OSQ al d , cubrirse la CO!t5l)l ración de
Querétaro, y desde dondit la. heroína envió á D. lg1rnc·to Allende la noticia del suceso, avresurando as{ l a p1-och1rnacJ6n d la Jndel)endencla.
Gullacán (ú1111ltal del Estado de Slnaloa).-Fné tundiul.a por Nuño de Guzmán en l51ll, r se nc\\entl"a ituada en uno de los valles más
plutorescos clel vufs. Sus edificios »riuc!¡:,ales son : la Ct1sa de .Monedt&lt;,
la Catedral, el l'alacló de Gobierno y el Voleglo RoslJ.les. Adualmente.
Gullacán tiene más de t0,000 bab!tantcs.

G u o noJ uato.-Laantlgua p0bluc!ón d e GuinrnJunt-0 -..eclbló el t ítulo de villa en 16111
Y el de &lt;liudad en JUi. üavltul del E.&lt;1tado do su nombre. tiene, según i,I tUt!mo cen.,;o, cerca. de 42.000 h11b!tante,~. hablénclose hecho céleh-..c en la blstorl11 de lil n•voluclón de lndependeucht JlOr llitber sido la prlmeracapltal de lmoortuncfa ,1ue cayó on l)O(ler de los
lnsnr11entes (28 de SeDbre. de 1S10). Ent?e sus monumentos y ellltlciOS orlnclpales, se encnent-r1m lll AlbóndJ¡¡-a de Granadltas, el Teatro Juárez y las estatuas de la Paz l' de 1:fi
dalg0, reclentemente iuaugur11das.
More lla (antigua, ciudad de Valladolldl.-Fuodnda J.)Or el Vtrre:v D. Antonio de •
Mendoza el 18 de Maso de l~L. debe el nombrt! que actualmente lleva á un decreto ex!Xld.ldo wr la Leglsl11,h1rn. local en 12 de ept!eml&gt;re de 1828, purti bQnra,r la memoria del ilnstre tnsu-..¡rente n. José Muda Morelos. Ouent,. con mlls d 87,000
l)a.bltantes, siendo sus edl flcloo principales la Ontedral. Que se comenzó á: con~tru Ir en 16IO y (JUe hoy es unade las más hermosa.q do la RenúbllctL: 1 t.&gt;ala.cl&lt;&gt;
de Gobierno (ant Coleirlo umiMrlo). el Oolel!IO ele an Nicolás (11or do IIldal¡¡o,_por haber hecbo allf s11 carrera i,l Padre de 111&gt; Patria), !u ®SIL donde se
fraguó un ulan de llldenendencla de México (19:lO) y la, tJUe strvió de babltacl6n
1( D. A¡ustrn de Iturblde. Además, e,dstcn en Morella otros edillc!OS notabh,s.
como la casa donde nació Morelos y la ouo habitó D. Melcbor O&lt;;amp0.
Jela, po.-F.s mHL do las !)Oblaciones más antiguas dol pa!J. yl!L Caoltal
del Estado de Y t!J'aCruz. No se éonoco á punto fijo la focha de su fund•Lci6u.
Tlene actualmente 20,$R8 habitantes, y entre su obras materiales mlts lmpQrtar.-tes, . halla el Convento de Slln F-ranctsco con ·tru ído oor Oortés ell 15.55, l a
Cglesla Parl'()Qnlal ," la de San José. ,Talaoa es unadl3 lns J.)Oblaciones más JJlntorescas de la Revubllea.
Gollme ~Esta población, oue Rl consumarse la Independencia rué c-..lgtda en Ca11ltal del territorio de su nombre, pasó en 1838. al agregarse el mi.~mo terr!t.orlo al Estado de Mlcboacitn, á ser cabecera de Dlst-..lto de esa Entidad federativa. So erección en Capital ele Estado datJl del año de Ji&gt;.57. cu l¡u
Ja Cunstltuclón,J)OHt'lca formó del antl¡rno territorio un nuevo Estado Uhrc y
Soberano. El numero de sus bablta.ntes a.~clende en la ª"tualldad á 2().000.
Guernovaca.- Fundada por la tribu de lo~ tlahuJca y connolstnda wr
C,ortés actualmente tleue 0,5/U habitante~. siendo lat'avltal del F.,;tailo de Alorel~. ns edlilclosJ)rlncl.Pales on: el P11laclo do Cortés, l'Oustrnfdo par el Conqulstadol', el Teatro Porfirio Díaz 'S' la Catedral. Ouernavaca está considerada, tanto
p0r su situación, como por las bellezas naturales de su suelo. como unr• de la.s mtts
bermooas ooblacton del JJa{s.

Ouronao.- Antlll'\la Capital de la Pro

vlncla de Nueva, Vizcaya r hoy del E~tado de
su nombre. Tiene en la 1tctunlld111l una lJ()blaclón de 31,000 ha hltantes, siendo sus edificios
orlntlpnles: la Cat dral. ma1;i1.11 construcción
de ortlc-n toscano, conienzada en 169!1: los templos clt&gt; an Franclsf".o, San Ju:m ele rnos Y an
Agustín, el Pn lacio de Gobierno y la asa
}Jonedi.1

Toluco.-~n llctUlll ,ap!tal clel Estado
de M6l&lt;!Co t ué Iunda.du por 10!\ nmth1tzinca:
[orm6. 111 c&lt;&gt;n umarsu l!I fudependcneht, .v.arte
del Murouesaclo del V11lle, y fué elevada al
ranl!(l de C'ludnd en !Oi7. ~u~ ,•illff il)S más nota.bles SOll: 1 Pala.el&lt;&gt; di' G&lt;&gt;b!erno. el Tn-Ututo
lent1flco-lltcrario. el ROSJ'.)ltal C'h'11 y In Escuelti d Artes , OHtios. El mímero de sus
habitantes es de 25,000 n»mximaclameute.
Z.ac.at..cas, Cnpltlll del Esta4o di' Sil
nombre.-Fné fundada el oño'de ¡¡¡~, y.PeUpe
II la elevó al rang0 de &lt;'iudad en J5l'iii. Entre
aqs mejores edlllclos se dlstlnguen la Oate-

dral. aue fué dedicada en 1762: el templo de
San Franc!Sco y el de San A(l'UStín. Su J.)ObJa,cJón asciende a.11roxlmadament.e á. 32,000 .bablLantes.
T IOXGBIB,-Esta VOblaclóD, s1tuada e u
tmo de los vuntos mlÍS hermosos del territ-0rlo
Que J&gt;C-rtenecló ,t la antigua república lndln de
su nombre, rué elevada á. la cate,::oría de OaJJ1tal de Estado en 1857. F,¡ númeró ele sus habitantes e d 2715. Entre sus lul!"ilres hlstórJcos
más Importantes figuran: el cerro de Otetulco. donde estuvo situada la antlgn.ll. Tlaxcala.
y el de Tlzatlán. dondo e,:L5tló el Palacio de
Xtcotenr atl.
Sa l t lllo. Capltl\l del Estado de Coahnlla.-Fué elov-ad;i. al -.-11'150 de ciudad en 1821,
con ol nombwde LeonlL \! le.vio. Actunlmc.nt.e
tiene más de .ia,000 babita.ntes. U!! edL6c1os
principules S()n 1a Penltenctfil'ía, el llos.11lta.l
Olvll :r el Teatro Acuña.
Mérlda.-La fundación de esta ciudad.
capitnl del Estado de Yucatim, datn.del año de

�--

-

El ·c oleadero
(Dtl Co"'ª™' dt Episodios Histdritos y Cuealas a.bier1o par "El Muido llustnido").

Zacatecas, junio 15 de 1904-.
Muy que1·ido amigo y compaílero:
tJEDAMO eu que te conta,ría mis impresiones cuando regr~. ara del pa.seo carnp str queemprendí en compañía de mi padre
y mis hermana·, aprovecba,ndo e to dos mes s
de vacacione . Tú ya sabes la ff lotonería con
que saboreamos esas hora dulet imas que cada allo vienen á poner un parént si. en nuestra· pe ·atlas labores e tudiantiles, y sabes también con cuánta alegría. las vi vimos. Si agregas
á é ·to la h rmo ura que por sí mi ma tiene Ja
la vida del campo, comprenderá que he pa. ado
un par de meses encantadores, deliciosos, llenos d cosas gratas que nos dan fuerza para
seguir luchando y que nos vu ]ven á la ciudad
plet6rico, de ilu iones buena para lo futuro.
Na.da tendría que contar digno de ti, el afano o bu cador de la emocione fuerte , si durante mi l?ermanencia por aUá no hubiera. Ocurrido un incidente ob1'8 el cual bm•darías, in
duda uno de tus má sabro os cuentos. No
quiero perder este. oportunidad para. e cribirtelo, y allá va, sencillo, sin adorno : es un manoj ito d bie1•has sil ve ttes, llena del acre perfume d mis montaña. , obre l que tú colocará ,
si quieres, las bellísima flores de tu jardín para hacer un hermoso ramo.
Llegamos tí. la "Hacienda/' sin nov dad ccon
sólo la atroz fatiga del viaje, molidos d pies á
ca.l.Jeza por el trot de la cabalgaduras, que
nos llevaron á 1•azón de quince leguas diarias.
Una caminata de cuatro días hecha en tal ,.
condicione , comprende que hac al~una mella
en nuestro organi mo de gente de ciudad, más
acostumbrada á recorrer pasito á pa o las embanquetada acera de nuestras calles, qu á
devorar lo montes y las selvas á horcaJadas
sobre el lomo de un roeín.
Pero e o e nada. Dos noches de dormir á
pierna suelta como un bendito, llenando el bucho basta reventar y a pirando á plenos pulmones el aire pw·o y ano de la sierra dejaronme
como nuevo, no digo ya pat'a acompailar á las
muchar.ha,s en sus diaria con·erias, ino ha ta
para en illar el potro má rejego y más brioso
de la manada y lanzarme pot· esos campos de
Dios como alma que e lle,1 a el diablo listo
pare. tender el lazo al primer bicho que acertara
á encontrarse en mi cawino, con el ancho sombrero {~ media cabeza, calado el barboqu jo y
rechinando el lu fa·o o cuero de la montura.
Pat·a mayor fortuna, no ·e apartaba de mí un
palmo el mayot•domo de la "Hacienda," Martín,
¡,recuerdas'! Aquel hombrach6n fornido como
un Hér·cule , á quien conocí te en casa el año
pasado· un labrador, un hijo de la tierra y un
infeliz, por lo demú , que no tuvo la fortuna de
conocer iquie1·a á los padres que le echaron á
la vida, y que, según él mi mo decía con su voz
áspera de bajo profundo, acaricia.n&lt;lo us grandes barbas de dragón, con la mirada más tierna de sus ojos negros y vivos, en que a ornaba,
la candidez de un alma sencilla y buena:

Q

-";,Mis padre ?........ Pos quén sabe, l'amo.
uando yo empec IÍ. darme cuenta de las co as,
ya e taba yo aquí, entr las peiuñas de las vac:is1 hebiendo la ·abrosa lectie de sus ubres . .. ..
Pue qu naciera en un golp de arao, allá en el
tiempo en que se alzaban las buena. cosecha . ''
- ·.'qi·!!'.. ·· yal1~ tierra n~pu de.: .. '-agregaba dIT1 001endo una compas1Ya. y tierna mirada
sobre ef solitario barbecho queconsen-aba aún
l as p1·ofundas cicatrices de la. reja.
En los día tristísimos del invierno solía ponerse a í, desconfiado, . omhrío, como si el
viento belado d la c:tación que marchitaba y
nuegrecía la planta , soplara. en 1 alma suya, miltando la esperanzas para que brotaran
de nuevo, más tard~, lozanas y vigoro a ;
cuando la, nube. ahnernn el henchido vientre
para derramar su fecundant rocío obre el
mundo.
Sin embargo, me pareció aquella vez más
ombrío· 1;10 era difícil a.di-vinar que se euoontraba dofillllado_ por a}guna pr ocupación muy
grave, por una idea fi¡a qne n c as alma rú ticas s manifiestan de de luego.
Aunque lo balla.ba. muy di pue to á marme
por su confidente, no quise preguntar más temero _o de acrec!lntar su congoja·, y fué 'por
una c1rcunstanc1a m ramente ca ual por lo que
llegué á ponerme al tanto de la cosa.
Ve1•ás cómo ñié. Una tarde que t•eco1•ríamos
la campií'ia, como d co tumbre, fatigados ya,
por el trave eo á ca.ballo, per11iguiendo los toros, contra los que emprendíamos formidables
batidas con el lazo siempre di puesto para las
manganas, en que solíamos dejar á tre" 6 cuatro con la. patas al aire, quisimo 1•efrescar la
garganta en la. tienda del 1,meblo, y alli J-uimo
para saborear el aguardiente d caila tibio
aún, recién sacado de los alambiques, apJraudo
uno tras otro lo jarro de ese néctar dulcí imo
que es una caricia para el paladar. no obstll.Jlte
los efectos terribles que produce embriagando
con violencia de rayo.
Nos sirvió el, encargado del traP,iche á cue1·po
de rey, v Martm se pu o algo mus que alegre
con las libaciones.
- Ya sabemo compadrito-decía maliciosa~ente ~ Martín el que nos ervía---qu le ha. orb1do el ·eso la patrona.
.
Martín, muy pálido, trató de negar mirándome con suprema angustia y de:puós d decir
qué sé yo cuántas cosa - con que inútilmente
!rataba de o~ulta1· ll pasión, irguióse con mal , tad salvaJe, y de ·cargando sobre la tuesa del
mostrador un par de ¡&gt;uñetazos formidables exclamó casi llorando:
- ¡Y bien!...... í · se me ha metido en la ca-beza J no hay quién me lo quite.
. Y me estrechó con sus robustos brazos, cual
s1 tratara de arrancarme por la fuerza. el perdón de un gran pecado.
. Despuó de aquéUo, salimos en sileucio, uo
sm que antes se acercara el buen mayordomo al
encargado ele la tienda, y estrechando su mano

mientra,s cl&amp;Ya.ba en el etpantado rostro una
mirada feroz que al punto e tr có en uplicant , tú ...... te callas- dijo.
:Montamos en nuestros caballos y partlmos á
·cape rumbo al pueblo.
La noche de aquel i;ál:)ado me fué imposible
conciliar 1 sueüo: siempre t uía delante de los
ojos la imagen de mi de venturado amigo: á
cada room oto re, onaban en mis oídos la palabra de su doloro ·a conf sión, y luego aparecía la fina silueta de Beatriz, la· encantadora
amiga de mis hermanas, la hija 1íuica del duefto
de la '·Haci nda, que había llegad9 allí do·
día antes que no otros para tl'iuníar como una
r eina sobre los buenos campe ino. , despué. de
haher triuniado allá, en los 'boulevard;.' de México, mostrando á los gomoso paseantes la.s
gracias de su cuerpo y la d liciosa sonrisa de
u. labios rojos como la grana, para llevarse
prendido y sangrando, entre las hebras de sus
largas pestañas, el corazón de Martín.
Dispuesto á pa ar·me la noche de claro en claro, t'esolví dat' un paseo por lo alrededore
feliz con s ntirme olo bajo el cielo en la perfumada y deliciosa cuwpiña.
De d las primeras horas de la mañana,
cuando las alta cumbre de los montes no recortaban aún su zigzagueada silueta sobre el
fondo opalino t1 1 cielo que tiiie el crepú culo,
todo el pueblo e hallaba de pie y listo 11am la
tiesta 'que habría de celebrarse aquel domingo
· 'como Dio c.iui:! iera." 'l'ratába e nada menos
que de agasaJar á los amo , á 1a patrona¡ ya
tú verá· i t ndrían empeño porqu las cosas
re ultaran lucidas.
La vasta llanura, las empinadas cuesta , el
bo que sombrío, el paraje todo, antojába a
COllillo,·ido por un gran oplo d contento,
ha ta la flore parecían dar e prisa: esperez ·
ban_s~ voluptuosa. bajo la deliciosa y blanda
caricia exhalantlo us perfumes y abriendo sus
cálices, como ansiosa por a'istir al prodigio.
A lo lejos, un riachuelo entonaba, con voz cri talina, sus trova más du ke' ií. la tierra, su
eterna desposada, siempre llenad amor v siempr joven, con su mil años de una fecundidad
gloriosa y triunfante.
En el enorm y vetusto ca erón que yergue su
ilueta con la maje tad oberana de un rey, todo está silencioso. La mole pesada y negra como tinta del edificio, ti ne I aspecto de un gran
mon truo que duerme en la ombra. En torno,
las chozas de los labrador s y los jacales de la
pe~&gt;na&lt;la ·e agrupan, como fatigado y hambriento rebaíl.o que espe1·a la señal del ¡,astor
para peneti·ar al aprisco, la ' 'a ·a Gt•an&lt;!-e. ►'
que parece atraerlo con la fuerza de lo misterio, que esconde tras de sus muro impene•
traoles.
Poco después de la media noche dieron prin·
cipio á la~ cotidianas faena , con ese buen or•
den inaltet•able, monótono y lento que á lo pu.·
cientes campesinos presta. su grande amor al
trabajo, y á mi r greso, cuando los astros eo-

menzaban á palidecer, escuchábase yaen el gran
patio de la casa el ir ~- venir de los ordeñadores qu llamaban dulcemente á las vacas,
-¡Lucero! ¡Lucel'o ! ¡Lucro !
Despu '. , como cliorro finí. irno de pequen.as
ducl1a ·, oíanse caer l'n lo bote lo l1ilos de
blanca y espumo a leche.
-¡Mariposa.! ¡Maripo a! ¡Mal'i-posa !
Sorprendióme no hallará lartín dirigiendo
la maniobra, y temiendo que le hubiese ocurrido algo serio me dirigí en u busca á la habitación que ocupaba en el otro extremo de la
casa.
Perdona. si te cuento algo 9ne no erií. ruuy de
tu gu to, J)f'ro que ei, cunoso no obstante.
Acerquérue á la puerta y me pus á m:irar por
la cerradura. Allí estaba Martín frente al p queño e pejo que colgaba de la pared, pugnando por haceri;e el nudo de una gran corbata
roja. Era de verse aquel hombrazo fornido como un gigante con su traje nuevo de gamuza,
panta16n perfectamente aju tado á. la pierna,
chaqueta corte. cuajada de alamare por la e. palda y chaleco alto, jadeando por arr glar e
el maldito moño con sus manazas. or fin, parec-ió desi$tir de su prop6sito, y haciendo comoquiera. el lazo con Ta roja cinta, mordió con rabia uno de los extremos, introduciéndolo despué bajo el chaleco.
Segu1·0 de que e di ponía á salir, llamé á la
puerta para no ser orprendido en mi espionaJe, y poco de pués vino á abrirme, ya Ji to para marchar, con el enorme sombrero adornado
por anchas cintas de galón sobre la cabeza.
¡Valit&gt;ote par de caballos aquellos! No hicieron más que sEmtir el peso de los jinete sobre el
lomo, arra.ncaron como flechas, y en poco minutos nos encontramos en plena erra.nía. S
nos unieron allí cuatro hombre má, , ranchero
todos, que ayudarían á Martín á. juntar la reses para el colea.clero.
Tíene sus dificultada el asunto, y si he de
hablar con franqueza. te diré que yo estaba una.
y mil vec arrepentido de haber tomado parte
en la famosa expedici6n.
Aquello no oonía fin, hermano. Los toros se
nos e capaban y era una de carrera desenfr nadas y locas, que se ucedían casi sin int-errupoión, que me sentía morir de cansancio.
P ro no había remedio.
-Veinte toros siquera, l'amo.
El'! é te un jercicio lleno de sensaciones y
gusto da ver la habilidad con que se manejan
para atraer ú lo brutos, juntándolos nno por
uno para llevarlos después á donde quieren.
Ello e que no esca ean lo peligro·, pero
bien vale la l)ena. el afrontarlos 1 pues se ven cosas oberbia que nosotros de conocemos en
absoluto.
Al desemhocar en una plazoleta, vi dos toros
que luchaban. bajo el testuz, inclinado el cuerpo hacia adelante y enlazados los cuernos.
Caminaban lentamente, sin !.apararse, hasta
apoyar u. cuerpo contra el muro de un je.cal
qu
encontraba a 11 í como abandonado en mitad de 1a llanura.
Los toro que conducíamos empezaban n. inquietarse y miraban á los c.ontendiente bramando.
Procuramos apartarnos de allí dando un ligero rodeo. Entre tanto el techo del jaca.! rechinaba como i e tuviera, próximo á dermmba1·s bajo 1 formidabl empuje, y una mujer

tendíase la cerca que limitaba la pista, y á la
izquierda la car1·etas de lo campe. inos y lo
techos de la ca ·uchall de los labradores se
ofrecían á lo curioso·, que comenzaban á llegar de toda part s para pre enciar la fie ta.
El dueiío de la' Hacienda ' la patrona., mi
padre y mi· hermana: no tardaron en presentarse, y lo. rancheros apostados •1 1a puerta d l
corra.}, firmes sob1·0 los caballos, como clavado en la, teja de la illa, esperaban impaciente· la alida del primer toro.
Bajo un ol de fuego agitábanse inquietos
lo curiosos. La sombrillas de eda de las señoritas atraían la.s miradits d la. encilla ·
muchachas d la ald a, con sus vivos colores,
como grande amapola· muy abie11a.s y sobi-e
la · carretas, el oleaje de la faldas que el viento hacía flotar ponía sus tonos vivos y alegres

salió de allí, desolada, loca, de. cubierto· lo·

sobre el fondo verde de la lla,nura,

brazos morenos, en una mano el textlal y cho-

creando la otra el agua blanquizca de los machigües.
-¡Demonio de anima.le !
Y arremetía contra los tercos gla-diadore ,
arrojando con furia lo,; gojarros que recollia.
del suelo. Loja!rÓ pon r término ú. la lucha, )' To
do· bnltos mprendienm ,eloz cal'rera, catla.
quien por su lado, :in lllÍl'arse tan solo cambiando de de lejos la amenaza de su · roncobramidos como las palab1·11.s de dos· hombres
que se odian lÍ muerte.

.................... .............................

Con el ol ó, media ca,rrera, llegamos por fin
a~ término de nuestra jornada ) t)ronto estuvieron los to1·os en el corral, que e tenía ya
listo pa.ra el coleadero.
La puerta, asegurada por la trancas, ahríase sobre la dilatada campiña.
la de1·echa

-¡ V amo

mocha.cho !

Martín se acercó á la puerta, manejando con
11oltura el brioso caballo; las trancas salieron
de la agujas y se dejó libre la salida, al primer
toro.
Paseó con rapidez los ojos á uno y otro l ado
y en sPguida partió como pit&gt;di-a que dispara la
honda, sin a1Htrtar ·e de la ct&gt;rca .
Y allá va Martín, t ndido el cuerpo sob1·e el
raballo qu azuzaba con l a cuarta, y en r&gt;os
uvo los otros, veint('I, treinta jinete que corrían á. escupe, gritando como locos.
Martín lleva.ha á todos l a delantera. Hubo
un ini;tante en que su cal,ailo ., el toro pat·ecieron unidos en su can· 1·a Yertiginosa. Lo vimos
inclinarse m,is aún para llO¡,rnr la cola, é ir~ié-udo~e en qe~ruida. carg,í el cuerpo l1acia la.
LY.quiel'da y el toro rod6 entre una nube de
1&gt;olvo y una terupestacl de gritos.
,'om ienclo con aire de triunfador. recihió
, fartín lo · aplauso· d la concurrencia. cle~pojándose del pesado sombrero al pasa1· ú•ente á
ln paLrona. muy pálido, sin atreverse á mirarla. pero d iciendo en su int i-ior, yo lo abía :
-¿Viste? Pue · todo es por ti.
En una salida del cahallo, el sombrero e. capóse de entre su · manos. Al inclinar e para recog, rlo feliz con hallar oca. ión pa1·a lucir su
habilidosa mae tría d charro, le vi fruncir el
ceno con disgu~to, mitmtras me decía acercándose:
uén abe lo que me pase, 1'8lllo.
-;.El sombrero?
-Sí , el sombrero: ·onde muy mal agliero estas cosa.-;. En fin, que D ios me a.rude.
Martín, empeflado en ser el h0roe de la jornada, tomó de nuevo la clelanttira al ~alfr el segundo toro y ije lanzó á t:iscapt:i. cogiendo la.
cola ca ·i en seguida. Pero el animal 1·a un
tanto la.dino y malicio,o: eutie. aba el raho metiéndolo entre las piernas v corría como el
viento.
'
'úbitawent el caballo de "\fartín di6 una
vuelta obre ·í mi mo y cayó por tierra, arra ·trando con igo al jinete, que quedó d bajo.
Los compañero' enardecido por la,; ~alvajes
emociones de su juego lavol'ito, continuaron
sin detenerse. No otros e.·cU&lt;;hií,bamos 11 nos de
congoja el redoblar de lu.s pezuilas contra los
guijarro , y Yimo de ·pué~ mudos de terror,
cómo pa aban por encima del iuf li7; atmpellá.ndolo, d strozando su cuerpo, mientra - el
caballo, que había con. gu ido levantarsé alejába.se por los barbechos en un galope frenético, azotando contra sus flanco los e ·trihos.
En seguida, t odo el mundo se precipit6 al funesto lugar en donde ~factín, tendido p01· tierra, con el _cuello torculo en una cont.racci(m
hOl'l'ible, deJaba scapar de su boca. un ronquido que crispaba los net·vios.
Beatriz, fa patro?a ~é de las primera en
llegar y pre ·a de 1nfinita angustia, inclinaba
su cuerpo sobre el mayordomo.
- ¡hlarLín! ¡Martín! ¿M oves?
Sí í l a oía. Y o vi cómo· sus ojo. la buscaban en ~ supremo esñierzo, girando clentro de
las 6rh1tas: cómo apoyaba los talone contra el
suelo! encorvándo 1: con_las de ·esperada contraCClOne d~ un epil~pt1co; vi cómo ala.rgaba.
su :n:iano ~acm Beatrtz, y cómo de. pué· quedaba. mm6v1l muerto. conservando en la zarpa.
f&lt;_&gt;rnida 9,u~ e agitaba en una po trera convulsión, el lirio p r!umado que sólo con la muerte
le traía la ventura.
Hablaremos máB tarde largamente. Permite
que pon~a aquí punto final.
Tu amigo qu te abraza,

Enrique.

Por la copla ,-&amp;

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�l,a rrBn~a aurantB BI VlrrBlnato

Dmcn. sería, ciertamente, seíialar con exactitud el &amp;ño
en que se publicó el primer 1&gt;eriódico que hubo en Nueva Espaila. Estableoid&amp; desde antes de 1538 en la c&amp;pital de la Colonia. (1) la. primera imprenta. que existió en el Nuevo Mundo, el origen de las publicaciones periódicas se pierde, no obstante, entre el cúmulo de datos diversos referentes á hechos de aquella época, que han e capado al alcance de lo historiadores, y sólo se sabe que más de sesenta
a.fios después de haber e dado á conocer en estas tierras, por Juan Pablos, el portentoso invento de Guttenberg, comenzaron á imprimirse algunas hojaIJ volantes, en las cuales aparecían, por lo regular, consignados los sucesos más notables de España y de otras
naciones de Europa. Más ta,rde, l as hojas volantes. que al principio llevaban
como título el anuncio sólo de los
asunt-os q_ue trataban, t-omat"on el nombre genet"ico de "Gacetas," y ya en
el año de 1673 se publicaba en México la " Gaceta Nueva,'' periódico que solía. ofrecer á sus lectores noticias tan fresca y sensacionales, como el "Compendio de lo sucedido por mar
y tierra con las Armadas de Inglaterra, Holanda y Francia.. Y los
suces os c.iue por tierra ha tenido el Exercito del Ohr1stianissimo Luis XIII, Rey de
Francia, en el Año passado de 1672,"que apareció en el número que reproduc uno de los grabe.dos del margen.
Estas publicaciones, que como observa. el Sr. González Obregón en su libro citado, deben considerarse como los
primeros periódicos que vieron la. luz en la Colonia, no tenia.o sei'ialados ni día ni mes fijos para. su aparición, y sólo se lanzaban
a.l público al recibo de las nuevas, más 6 menos interesantes y -veríd ica.s1 de que eran portadoras en aquello· tiempos 1as pocas naves que arribaban a.nuestras costas.
Con fuentes de información tan exiguas y con elementos materiales tan reducidos porque es de u poner e que muy reducidos eran los que tenían á
la. mano los periodi. tas de entonces no e de extrañarse la lentitud con
que avanzaba en sus primeros paso la prensa virreinal. Sin embargo, el Dr. D . Juan Ignacio astorena y Urzúa logró emprender la publicación refular y m·denada de un nuevo l)eriódico-- la ''Gaceta
de México' -imprimiendo de él seis números consecutivos, que corre pondieron, respectivamente, á los meses de Enero á Junio
de 1722.
Publicó e después la misma "Gaceta de México," por D. Franci co Saha,gún de Arévalo Ladr6n de Guevara, desde 1'728
basta 1739, y por D. Manuel Antonio Valdé , que pudo sostenerla. sin interrupción de ele 1784 ha ta fine de Diciembre
de 180 , dando un ejemplo, de conocido a.ún entre u colegas de una constancia en la empresa y de una. abnegación verdadera.mente extraordinaria .
En la segunda mitad del siglo XVIII, época en que las
ciencias y las artes recibieron saluda.ble impulso en
España y su colonias, gracia sobre todo, á las
ideas liberales del Rey Carlos
florecieron en los
ca.ropo del periodismo colonial, dos hombres de
taleut-o y de mérito indí cutibles: en 1768 apareció D. José Antonio Alza.te con su "Diario Literario de México;" r, en 17~2 D. José Ignacio
Bartolache con su 'Mercurio Volante." Su -

III,

(1\ González Obre,g'Ón.- "Méxlco Vieio." pág. 503.- De
esta obra están tomados los dato,&lt; prlnci.Dales Que
contiene este artículo.

D. Jfanlld .4'1.Lonto Valdta. redador de la

"GaMa de Mt:clco".

Ula RBVOIUfilÓD 06 lfld606Il06Ilfila

primida la publicación de su ''Diario,' Alzate hizo imprimir por u cuenta (1772) una boja de "Asuntos Varios
sobre Ciencias y Arte , " que no fué má que el mismo
"Diario" con distinto nombre, y un _periódico que
nevaba por titulo " Observacione sobre Fí ·ica, m toTia. Natural y Arte útiles' (1787} y que no tardó
mucho en desaparecer. Alzatefundó, además, la 'Gaceta Literaria de México, ' que comenzó á publicarse en 1188 y que siguió editándose hasta el 2"2 de
Octubre de 1795.

**..

No fueron, que digamos, muy fecundos en
publicaciones periódica-s lo tres siglos de
la dominación espail:ola en México: el
horror á la Inquisición y al poder, puede
decirse ilimitado, de los Virreyes y del
alto clero, por una parte, y por otra los
escasos medios de que podía di ponere en un paí sujeto á. la. má.s oprobiosa servidumbre, para acometer
empresas que, como la del periodismo, sólo .florecen al amparo
d~ la libertad, no eran, por
cierto, factores muy apropósito para que el pensamiento se manifestara libre de trabas y de egoísmos y para que la prensa, ensanchando
lenta pero seguramente sus dom.mios, arraigara. en el suelo donde, andando el tiempo,
había de P.roducirse una revolución tan por.fiada
como terrible.
Lució el iglo XIX y sus primeros albores marcaron
una nuev_a etapa en el periodismo mexicano: en 1805, D.
J_ac~bo V11laurrutia fundo el "Diario de México," primer per1~d1co de esta naturaleza. que vi6 la luz en la metrópoli y que,
editado por el célebre D. Carlo María de Bustamante alcanzó una
vida de once anos. Este diario, en el que eg1ín dice 'el Sr. González
Obregón, "colaboraron los mejores poetas y literatos de esa época " entre !os cu ale cita á Nava.rrete, Sánchez de Tagle, Barquera, Ocho a D.Anasta 10, Lacunza y Barazábal, dejó de publicarse en 1816 cuando ya en Vera.cruz se conocían un "Diario Mercantil" y un "Jornal de Ve.racruz"
(1808).
Llegamos ya á la. época de la revolución de Independencía, al
período on que el sacrificio se sobrepu o á la infamia y en que
el derecho supo triunfar de la fuerza, y vemos por un lado propagar5e ~u ~~da5 de lu~ !111~ ~loattina,s de líl, sobe.r~nia, del pueblo
y lo prmc1p1os de la ¡u tiCJa eterna, mientra , preñados de
sombras, e esparcen los odios envolviendo en una atmósfera
de anatemas y de injurias, los ca.ropas que riegan con su
sangre, el criollo, q1;1e ~e levanta en armas contra sus padres espal'Ioles, y el mdio, qu se rebela contra la insolencia de sus dominadores.
D. Francisco Severo Maldona.do r edacta en Gua.dala.jara "El De pertador Amiiricano, "que lleva la voz
del Padre de la Patria.1 en Diciembre de 1810; el Dr.
D. José Maria os puolica más tarde su 'Ilustrador Nacional" (Mayo de 1812), y D. José Manuel
Herrera funda, con el 'Correo Arnericano del
Sur, " el órgano de la revolueión, con tanto heroi mo como constancia so tenida por el g1·a.n
Morelos.
Maldonado, uno de los hombres más sabios que ba producido el país, fué un defensor acérrimo de la Independencia. y el

D. Carlos Jl. ele Bustam Mll tdllbr del
•·]);arlo de Jltzico'~.

�Dooumentos Históricos Notables,

primero, entre los mexicanos, que conoció la
F.conomía Política y escribió sobre ella (1) popularizando sus principio en "El Fanal del lmpel'io," que fundó y sostuvo desd 1822 basta
1823. o, , sin mál:i elementos que su elevado
ingenio, fabricó él 1ui roo los tipos necesario·
para la impresión de su " Ilu trador," cont11,J1do, para ta.n ardua empresa, como únicos materiales, con un cortaplumas y un trozo de
madera. La tinta de añil con que apar ece impre o el número 4- de aquella publicación, que
se con erva actualmente en el l\lusco Nacional,
fué hecha también poi· aquel hombre ilustre,
cuyo recuet-do vivirá sie,mpre en la. Historia.
Posteriormente, y en pose ion de una im1,renta
provista ele car actere de plomo, os siguió iublicando su periódico con el nombre de ·El
Ilustrador A.roet•icano. ·
Después aparecier on, sucesivamente, el "Semanar io P atriótico Americano " del mismo
Dr. Cos y de D. Andrés Quintana Roo; los
" ,lamor&lt;'s de la fidelidad americana ó fragmentos para la Historia, ' de D. José Matías
Quintao.a-publicación qu le Yalió á su autor
ser cargado de cadena · y enviado tí. lo calabozos de San Juan de Ulúa;-y el · 1 8emanario económico de noticias cul'io;;as y erudita sobre
agdcnltur11. y demas artes y oficios," de Don
Juan María Wenc:eslao ánchez de la Ba1'quera. Este nota.bl escritor r edactó a demá 1 • 'El
Mentor Mexicano· (1811), "El orreo delos iños" (1813), El Amigo de los Hombres" (l 15),
el ' Ambigú l\Iunicipal de Nueva España (1 20
y 1 21)1 y, consumada la Independencia, ot1·as
hojas periódicas, cuyos
nombres pu den consultarse en el libro ya referidu
del S r. Gonzál8'.1 Obr gón.

Ocioso ería dar la lista
completa de la numerosa
publicaciones que á la
ombr a de los pr incipios
proclamados ,vor la libérrima Constitución de l 12,
surgieron en di ·tiutos puntos del paí . '·El Pensador
Mexicano,'' la • .Alacena.
de F r iolera , ·• ' 'El onductor Eléctrico " ¡ 'El
Amigo de la Paz' y ele la
Patria ," ' 'El Hermano del
Perico" y las '· onve1·sacione del Payo y el Sacristán' (esta · tres últimas después de hecha la.
lndepeudeocia), .de D.~José Joaquín Fernández. de
(1) " Los BiJos de falisco,"
oor el Dr. D. Agu~tín llivera.

Pá&amp;', 53.

t..

·¡ Grao fortuna por cierto para la América
que te nos entroniza ·e , pobr e pillo1 volviéndote
otro rey Mida , quien todo quer1a que fuese
plata para él, y en ju ta pena ·e moría de hambre, por que no le daban de comer ino pura
plata! Yo para ti y todos conmigo te hemos
destinado pwi·o plomo, y puesto que cual fier a
ancla por lo bosques, con plomo te cazaremos" (1).

***
Es indudable que en la brev r seña que acabamo de hacer, faltan mucho detalles l' aun
nombres de periódicos y de periodistas cie los
tiempos del Virr einato y de la época de la r evolución de Independ ncia; pero no .·ería posible, en los e. trechos límit,es de un artículo &lt;:O•
mo éste, darlos á c-0noce1· todos, ni, mucho menos, entrar á cada paso n con ideraciones
que forzosamente distraerían Ja atención del
lector apartándola del objeto principal de
estas lineas.
Bástenos, pue lo que
hemos dicho para que el
lector se forme siquiera
una remota idea, de lo
que fué la pt nsa bajo el
yugo de la. dominación e pa.uola y del en anche verdaderamente extraordinario que alcanzó á partir de
1810, fecha. que marca en
nuestra Historia el principio d una era. en que,
tras lar go años de lucha
y de revueltas, surgió al
fin la República., grande y
gloriosa.

T. G. U.

(l) .Rlvera,- Prlnctplos iliftleos sobre el Vluelnato de
ln uevo. Esptül.&amp;,- Tomo III,
pág. 287.

l

EL ANTI HIDALGO.

. CARTA PRIMERA
De en Dr. meiucano al .8r. D l\,1'
•
.
a, ex-Cura ele Dolores
's
•gdacl H1daf~o CostiC· ·
, ex- :icer ote de C ·
rrst1,mo, cll-Americano
H b
nsto, ex,.
ex- om re y
¡1srmo
apa!az de S:i.!t d
,
encraca ores Y Asesinos.
Conversio11 dt tu ¡,;¡..:i:·1. a/m,1;
• dtgr11tl11c/()11 ., ~
; a crea,

r

CO!U~fO roLIT iCO i&gt;CO ·fot1CO DE GUADA·

"º Dll

..... ....... ..................... ...............

Entre la. publicacione contrarias á. la. cau a.
de la Independencia . ólo mencionaremo en
obsequio d la brevedad, el "Anti- Hidalgo 1 '
uno de los pasquines más asquero os que b a yan vi sto la luz pública en México durante la
guerra de emancipación. R te periódico que
esta~a re&lt;l:a~tado por Fr. Ra~6n C'a~au. 1
monJe donnmco, Doctor y 'atedratico de 'l'eología en la Universidad de México, 'alificador
del a,nto Oficio. Obi ·po in 11artibus de Rostin,
con agrado en 1 Oi, y por último, Arzobispo de
Guatemala,t e imprimió en México por los años
de 1810 y lisll.
No resLtimos á la tentación ele tra.n sc1·ibir
íntegros algunos párrafos del "Anti Eidalo-o,'
9.ue bastan, p_or. sí ·olos, para patentizai!" lo
mnoblE' sent1m1entos que animaban á 'asaus
con respecto á Hidalgo, y su odio irreconciliable hacia lo insurg nte .
Dirigiéndo e al P a dre de la Patl'ia, decía el
Arzobispo de Guatemala: · ¿,Que dijeras si alguno ~e lo que hoy persigues, valiéndose de
tus mismas ar ma~ y doctrina sanguinaria s,
hubie:e, en otro tiempo, rob a.do y destruido el
tenda3on y rnncho de tu padre: hubiera declarado g~erra á tu iamilia. semiespañola; hubiese a.sesma.do á tu padre roto las costillas á tu
madre y perniquebr,ídote á ti, perdonándote olamente la vida?" .... 'Aunque la tal inju 'ticia
nos habda pre ervado á todos de uno de lo
mayores a. esino- y tiranos" .. .. . "Ma Yaliera
que en la. cuna te hubiera sofocado tu misma
madre. "
Y más adelante: "El fanatismo de tu irreligión y rebeldía resonó en los templos v calle
y en los b~rdeles" (de Guadalajara). ,rcon un
papelote nnp1·eso convoca te á todos los malvado á que te die en ayuda " ..... "Acabó de
amansar ·e tu ira fulgurante con l a improvi a da el?-trada de ~ qll:erida Quiteria. y de las dos
obrmas del licencrndote, que te dijeron eran
la.s once de la noche, que e enfri11.ba la cena" ... . "y abrazándolas fue1·temente aliste á
cenar (aunque ayunaba ) tu aco tumbra.do plato de r~bo _de mestiza. Por estimulante y por
19:- a.lus10n 1n:decente que hallas en este guiso
~c~n tus co0:11ero que lo prefie1·en al cremole,
01p1ano y chiles rellenos, aunque son t ambién
vlatos favoritos . ..

Núm. 4·

3 0 2 . F ..:1

"Jesucri to" ........ "nos manifiesta cómo nos
hemos de manejar con el tt'uidor Judas ba ta
que él se ahorque ó lo ahorquen. ,Se&lt;t esto Sl!/lundo, pal'a evitar te el delito de l a impenitencia final
y de un dese perado suicidio."

***

-=--ET. nE. PERTADOR AMERlCANO,
UX:AU DTL J crv ,1

····· ·· ······ ................................... .

L izardi,á quien T)ersiguieron iempre el Gobierno Vir1•einal'y el Tribunal-de)atlnquisición; la
' ·Abeja Poblana · y ' 'El Redactor Poblano.' de
D. J. epomuceno Troncoso: ".El Juguetillo, '
''La Abeja de Chilpancingo' y ' ·El Z nzontli ' 1
de Bustamante ( después publicó 'La Voz de la
Pat1·ia, ' "La :Marimba,' v "La Sombra de Motecuhzoma Xocoyotzin' ' );·• 'El •relégrafo Americano" J/ otros mucho periódicos de di ·tintos
matices y tendencias ~ini 1·on en aquella época
ú. enriquecer los campos de la prensa.

181 1 ,

e

,

o

~aro estos títulos y dictados
If!Je su~ justos votos un iodi~~Jc to.u to mereces' te
'fi;,4 que honras lfamándolo: mm f -·11 uo ~e esrc Clamtro
hablar contigo dehier• • b., ,.,a de igr.ori1111,•.•. Para
· •
•• s.1 er ea q ·
qual es el Je11guaae c¡ uc
. d
u~ eres s.:ibio, y
"
&lt;mu en es me··
gu.: mas te picJ y hiere M .
. ~or • Y el estilo
lo que tú sabes; si al¡tu~a 6.1, c_o nfi.:sotc que r o no sé
que por tu antiguo titulo de B~in~un~ d.: las cienci:is
ra logrnrlo; ó :iJ,,una ó ri'
acbdler aprend~rias ('13. de hs que podri;n scrvirt~ng;aa mas hurnilJ c y Uana
r3 ser.Is teóJ 0,,.0 e"~ .
e aJoroo. Ignoro si :iho,., 1 =oa1sr:1 ó n~da. 51. h b
sagrada Escrilur~ qu
'
· •
u ras lddo Ja
gls; 'ó si los Cánohcs e sacrd1leg.irnente des¡,r&lt;'cfas y nie•
. lu y atropell.ts
'
vio
" ~agra os , que escau dalosameotc
d
· ..e me oculta ~amb'
.
o en veinte a iios al
.
h:n , s¡ has day Doctores de la I Ig~na ,º Jeada á los S3ntos Padres
blfa' y á los A
g esn' a los Ex¡,ositom de l.a lli
,.
utores de 1a Moral . .
·
•
1 emas de :iqu•llo·
, .
'
cusn:rn.i, pues bbs' .
' ,, e 1nsu1tas 2 estos
Y m1tX1mas abominab! 5..
con tu conducta
tra sJbia Legisfacioo . es. '• que no ~as saludado nucs~
~uc eres peregrino :n ¡~eh;~~ enucndes do! politic-a,
J,ltnas un buen füós fi El
ua, y que no has ld de&gt;
0 o,
ro~o uso del breviario 1 ha.
-~

P ROOLAMA DE MORELOS Á LOS HABI'l'..,• NTES DE ORIZABA 1 EXHORTÁNDOLOS Á QUE ABRACEN
LA CAUSA INSURGENTE,-PRIMER.A P ÁGIN A.
(Dé la rol1cci6n de docum,mto., hieórico8 d,/ .,Sr• ...
,,c. G1maro Garcla).

�PROCLAMA DE MORELOS DIRIGIDA Á LOS HABITANTES DEJ ORIZABA.-SEGUNDA PÁGINA.

¡FILIGIDA! (•)
{DEL CONCURSO DE CUENTOS Y EPISODIO

HISTÓRICOS ABIERTO POR &lt;EL MUNDO ILUSTRADO&gt;)

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I

N el horizonte lejano, má allá de la niebla formada por el humo de la pólvora, rasgada por los zigzags a-n&amp;11inolentos que
producían lo di paros, se hundía el sol en un 1ecbo de púrpura, sañudo y fiero como si le disgu tara la carnicería en que
se empeílaban Jo hombres.
E1·a el séptimo día de una lucha tremenda so tenida entre. itiados Y sitia.dore : la. victoria, indeci a, no parecía inclinarse ni por lo olda.dos
di ciplinados que defendían la plaza en nombre de su rey ni por los reclutas que al mando d Osorno saci•ificaban us vidas en aras de la Independencia Nacional.
En la árida llanura triste y sola1 se e tremecían los insectos con 1 fragor leja.no del combate· la quietud que preced á la noche tenía algo de
siniestro y los magueye , en apretadas filas, em jaban sera arrodillados que elevaran su mano al cielo implorando piedad.
.
Las po iciones de lo. t•eali ·ta
i bien defendidas por número relativamente e ·caso era.n formidable ; en ta.oto que los insurgente" sost nfan el
sitlo á cubierto de imperfecta obras de zapa y resgu.ardándo con l~s
ruinas de la chozas que habían sido derribada pot• el cañón, en los primero asaltos.
La lucha estaba en todo su vigor: los itiadores reducían cada vez más
- el círculo de hierro, y los eombatientes llegaron á estar á tan pequeil.a
distancia, que e distinguían los rostros enfurecidos de los que peleaban
por las di tintas causa .
De pronto un ancia,no r alista oldado de un pelotón que re is~a el
ataque rodilla en tierra, e irguió en toda la extensión de su aventa¡ada
estatura: us ojos fulminaron un rayo de cólera suprema· u manos convulsas ujetaron vigorosamente el fu i11 que e tiró á la cara, '/ haciendo
blanco en un punto cubierto por pareaones ruino o:s, disparo una vez,
otra v otra más.
Su 'actitud apocalíptica su ademanes sombríos, la fiereza de su expreión y el estupor que causó n uno y otro bando que un hombre despreciara la vida, e:xponiéndo e á. er acribillado por las balas insurgentes,
suspendieron el combate por breve instantes.
Y el anciano, avanzando resueltamente con el arma al brazo, como el
cazador n acecho, se detuvo á diez pesos del paredón:
-¡¡Maldito seas, hjjo de mis pecados!l- barbotaron sus labios ennegrecidos por la pólvora.- ¡¡¡Tú, que te rebelas á tu padre y á ru rey, maldito seas!!!.. ....
El hijo, un manC6bo insurgente, mudo de esl&gt;anto y de terror ante la
tremenda vi ión del padre que le maldecía, recibió el proyectil en mitad
del pecho, abrió lo brazos y cayó para. siempre......
El ol se hundía. en un lecho de púrpura; la noche comenzaba á extender
su tachonada clámide por el azul sombrío del firmamento; los magueyes
de la llan~a, en apretadas fila , emejaban religio as en oración. 1e.:va.~tando al cielo su piadosa ruanos, y cuando la esquila de un templo m isible y lejano tocaba el Anvelus el alma. del Anáhuac, conmovida, recibió
en su eno al humilde pa.tr10ta que había muerto á manos del mismo á
qui n debiera. el er.
Junio de 1904.
Lema: "Re1111um meum non est buJus mundi."

.

. ..

(") El hecho~ aue se r eller ste e11!sodlo tuvo luirlll' en el sitio de Aplim, t&gt;n dlclemt;re d J lli: lo l"efier Dou Lucas Alamán cu su Illstorla, )· Jo confirma Zamacols en el
tomo X. pág. 47 de la seya..

lleconoclmlento de la Independencia de M4xlco por España.- Facsimlle de la 61tlma página del Tratado de Paz celebrado entre el Gobierno mexicano
y el de Doña Maria Cristina de Borb6n en 1836.

Documentos Históricos
MUNDO !LUSTRADO ofrece á us lectot·es,
en e ta edición eictraordinaria, las reproducciones exacta dedosdocumento b1stóricos de valor inapTeciable y casi dt&gt;sconocidos en el país: uno de ellos e el tremendo
edicto expedido contra el Padre de la Patria.
por los inqui idores de la Nueva. Espa,ña en 13
ae octubre de 1810, y el otro la proclama que,
enoontrándo. e frente á Oriza.ba (ciudad que defendían los realista¡¡), dirigió el héroe D. José
María. Morelos á, los habitant-es de le. pobla-

ción exhortándolos á que abrazaran la causa
de la Independencia.
El edicto de la Inquisición de México no es,
en suma, má que la demostración terminante
y clarí ima. del P.rofundo odio que lo indivi•
duos de aquel tribunal sentían por el héroe de
Dolore : se formulan en él los cargos má terrible contra Hidalgo, acusándolo de hereje,
a.pó tata, edicio. o y ci ·mático, y se llega hasta á amenazarlo, en ca.so de que no compat•ezca
ante el Santo Oficio, con la relajación en estatua!

Este curio fsimo documento, cuya l otura encarecemos á. nue tros abonados, e tá firmado
por el Dr. D. Bel'nardo de P.ra.do y Obejero,
por el Lic. D. Isidro Sainz de Alfaro y Bea.u-

mont y por el Dr. D. Lucio Calvo de la Cantera., como Secretario. Tanto el edicto, como la
proclama, forman part~ de la. magníftca. colección de documentos históricos que posee el
Sr. Lío. D. Genaro García.

*

Además, damos á **
conocer en este número
un tac imile de la. última página del tratado de
paz celebrado con E paila en 1836 y en virtud

d~l cual est!\. nación re~onoció la Independencia de u antigua coloma. El tratado se nju tó
eJ?,tre D. 1li~uel anta i\Iaría, Ministro df'l Gobierno Mextcano en Londres, y D. Jo, 6 l\.lAria
Calatrava, Presidentoe del Consejo de :Ministros
de la Reina. Doila María ristina de Borb611,

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                  <text>ELPEÑON
Un gran establecimiento balneario.
Las mejores aguas minerales
de mesa.

N

O-vamos en este artículo á presentará nue tro lectore la historia completa de los
manantiales del Peñón, célebt·es ya en todo el
país por las propiedades curativa que de de
tiempo inmemorial se le reconocen, ni, mucho
menos, á, entrar en detalles con respecto á. lo
que, acerca ele ellos, se ha e crito por los má.s
eminentes hombres de ciencia de de la época
de la dominación española en México hasta
nuestros días. E ta tarea, que ha llevado á. cabo, con una minucio idad y una exactitud verdaderamente dignas de elogio el Señor Doctor Don Eduardo Lieéaga, serín, ciertamente,
muy superior á nuestras fuerzas y nada tendríamos que decir que no hubiera antes brotado de lo.: labios de aquel hombre en quien todos han visto una honorabilidad intachable y
una ilustración tan vasta como sólida.
Sin embargo, y para justificar el hecho de que
en este perióaico hayamos, en otra oca ión, conagrado algunas línea· al Penón, y, má todavía, para que se vea que al ocuparnos nuevamente de e e magnífico establecimiento balneario lo hacemos porque bien lo merece, extractamos en ·e!l'llÍda alguno datos del estudio
escl'ito por el°Sr. Dr. Licéa,g a, que juzgamos de
gran importancia.
Pasando por alto la descripción del edificio
que apa1·ece en el mismo estudio .V que nosotros
hicimos también ha, pocos meses. ptwa dar :.í.
conocer el lujo extraordinario que se observa
en todo · sus de~n.rt,tmentof! y el pe_t•f~cto ord~n
que allí reina, diremos que de los distintos anali. is que se han hecho de las aguas de que se
surten los baño . se de ·prende, de unn manera
clara y termin1mte que los mamtntia~es men~ionados con ·tituyen un excelente medio cu1·at1 vo
para determinadas enfermed.tdes. Esto ·e ha
visto combrobado en multitud de caso. y no
ejerce en México, seguramente, médico que no
hayn .tenido ocasión de cerciomrse d llo en la
práctica.
·

En efecto, se ha visto que las aguas que brotan al fíe del pequefio montículo cuyo nombre
lleva e balneario, dan resultádos excelente en
el tratamiento de lo males artriticos, y como
prueba de ello, podríamo preseutm· numero ísimos ejemplos. El reumatismo, la j.i,quecá ,
las neuralgias, las gastralgia y las erupcione

·l

cutáneas ceden, como por encanto. con el uso metódico de la aguas, pudiendo decir e otro tanto con relación á la litia ·is renal, á la diabetes azucarada, á la obesidad y á otros estados
artrítico análogos.
El Sr. Dr. Licéaga, en el importontL imo estudio á que no referimo , explica, con todá claridad en qué casos debe hacerse uso de las
agua del Peil6n para el baño y n qué casos
es má conveniente utilizarla como bebida.
Ent;re las enfermedadP,s para la curación de
las cuales se recomiendan las iiguas tanta vece cita.das están comprendida : los cata.rro
del estómago y del intestino, de la nari_z. y de la
faringe: las del hígado y de las vías lnhares, y
por último, la del aparato genitom·inario de
la mujer, la. de los huesos y las del corazón.
Lu. esterilidad, proveniente de determmadas
cau as, se curo de una manera tan rápida como
completa.
Ya se ve, por lo que antecede, que los manantmles del PeilÓn constituyen una fuente de alud inapreciable, á la cual deben acudir los en-

termos con la plena seguridad de encontrar el
alivio de sus padecimiento .

*
**

Nada tendríamos que agregará lo que dejamos consignado, si no faem porque es de justicia tributar un elogio á la empre a que hoy explota lo manantiales del Peilón. Deseosa de
que reuna el establecimiento la más apetecibles condiciones, tanto en punto á. comodidad,
como en materia de confort y elegancia lo ha
ido mejorando con laudable perseverancia, hasta. el grado de que la numeros{ ima. clientela
que á él acude día por día, no eche de menos
detalle alguno que se relacione con el más esCt'Uf uloso a eo y con el servicio má esmerado.
All encuentr3.1;1 los 9.ue acuden ú. bañar e, m_agnítica comida a precios extremadamente baJos,
salones de recreo, cuartos amueblados con verdadero lujo, si por prescripción del mMico n~cesitan permanecer días enteros en el establecimiento: c.apilla para el er"l"icio religioso, jardines muy bien cultivados y departamentos especia.les para. juegos permitidos por la ley. Semanaris.m nie-lo domingos-toca en los ba.ilos
una buena mú ica, dando lugar á que a improvisen en las afueras del edificio animada verbenas populares.
La empre a merece, cierta.mente, el elogio
que le tributamos.

Réstanos sólo hablar, aunque sea muy someramente, de la magnífica instalación que posee
la misma empresa para embotellar las aguasminerales que con tanto éxito explota._
La instalación comprende un ampho y hermoso salón donde, siguiendo los métodos más
modernos, se hace el embotellado en cantida&lt;l;es
fabulosa , pero que apena bast,an_para _satisfacer la engencia , cada día mus 1.1Dper1osas,
del con umo; un laboratorio de química_ amplia.mente dotado con todas las substa.nc19:s Y
aparatos necesa.l'ios pa.1·a q~e llene su opJeto
con toda. eficacia; y, por último, una. er1e de
bodegas, muy bien acondicionadas, donde se
guardan la cajas que se rei:;ervan para obsequiar determinados ¡;&gt;edidos.
.
Sin tenor de equivocarnos, podemos decir
que la aguas minerales del Peñón on, en la
actualidad, la más solicitadas, tanto por su
perfecto embotellado como por la propiedades cul'ativas que las distinguen. No báy en
México cantina ó restaurant donde no se encuentren, y muchísimas familias las toman
considerándola como la bebida más agra.dable
y más apropósito para la mesa.
La empresa emboteUadora--que, dicho sea de
paso y en ob equio de lo que deseen proveerse
de las mejores agua · minerales, tiene u desp~
cho abierto al público en la calle de Donceles
número 20-ha segnido la costumbre de instalar
por su cuenta1 en lns gra,odes tiestas de las colonias extrnnJeras, puestos e peciales donde se
expenden sus producto,. En la kermesse del 14
de julio, el puesto del Peñón fué uno de los que
más se distinguieron por su hermoso adorno y
de los que, con más frecuencia, visitaban l ·concurrentes al Tívoli. Entre las agua de me a
más exquisitas que se pueden tomar solas 6 con
vino, mencionaremos las de !rutas, que tanto
gu tan á lo consumidores_y que está.u prepare.das con verdadera pertecc16n.

..

**

Es indudable quo nuestros leetores, después
de leer este articulo, pensa,rán, ante todo, en
probar las agua del PeiJón ,. en hacer una visita á lo bailos. Tanto mejor; así quedarán
convencido de la exactitud de nuestras afirmaciones. ada veinte minutos parten, de la calle
de Cocheras, los trenes que conducen ha,sta el
este.bl cimiento y que emphian Pn el viaje, á lo
sumo, veinte minutos.

1":,

-

-

eumootAGU~~DEL PtÑOtt l:N LI\ ~-RM_t_m_nE-L14 OE. ULIO 19ZPJ.

�Una Visita á los Grandes Almacenes

"Al Puerto de Veracruz"
CASA MODELO EN SU GENERO

E

NTRE las numerosas casas comerciales con
quecuenta actualmente la capitaldela.Repúblioa, ocupa lugar muy seña.lado, tanto por
el envidiable crédit-0 de que goza en todo el país,
como por el incomparable surtido que encierran
sus almacenes, el gran establecimiento que en
la esquina de apuchinas y 2~ de la Monterilla.
se halla instalado en uno de los más amplios
y más bien acondicionados edificios q_ue descuellan en la parte céntrica y má:s tro.n. itodo. de la
Metrópoli.

Nos referimos á, "Al Puerto de Vera.cruz,"
ca a que hemos tenido, hace poco, oportunidad
dl'I visitar y que mucho ha llamado nuestra
atención. Recorriendo us amplios y hermosos
departamento , donde los con. umidores no saben qué admirar más: si la elegancia y el orden
perfecto con que están arreglados, ó la excelencia y variedad de las innumerables mercancía.
que en ellos se exhiben, hemos quedado, puede
decirse, 01·prendidos; sorprendidos de ver lo
que tras largos ai'los de perseverancia yde tra-

bajo han logrado los Sres. Signoret, Honnora.t y Cía.1 propietarios de la importa,ntísima
negociacion: hacer de u casa una casa digna
dela cultura de la Capital y acreedora áqueel
público le dispense su mayor confianza. E te es
el premio más merecido á lo afane de la honorable razón social, y en esto estriba sin duda alguna, el timbre de orgullo más legítimo de
que puede ufanarse.

• **

Bien merece "Al Pueiio de Vera.cruz" que
demos á. conocer, aunque á grandes rasgos, su
historia.
Este magnifico establecimiento fué fundado en

Fachada del Edificio.

1881 por los Sres. Signoret Hermanos, en la

Vista de la escalera príncipal y de los elevadores.

primera calle d la Monterilla. El constante
crecimiento de los negocios y la imposibilidad
de ampliar. hasta donde la necesidades lo re•
querían, el local que entonces ocupaba, obli~aron á sus propietarios á procurarse un edificio más extenso y mejor acondicionado, y pqco
tiempo despué lós almacene , que ya gozaban,
entre el público inteligente, de una fama tan
merecida como envidiable, quedaron in talados
en la casa de tres pisos que se encuentra situada, como antes dijimo. , en la esquina de Capuchinas y 2ª de la Monterilla. El edificio, con

ser mucho más amplio-que el que anteriormente
poseía. "Al Puerto de Veracruz," no fué tampoco bastante á. satisfacer las exigencias de la negociación, y fué indispensable ag1•egarle dos
casa más, vecinas al local: una por el lado de
la Monterilla y otra por el lado de Capuchina
refo:wándolas completamPnte, como e de pre~
s~rse,. par~ adaptarla al estilo y á la distri-¡::uc1ón 1Dter10r de la construcción principal.
Al Puerto de Veracruz, 11 tal como ahora se
~ncuentr:a, es idéntico, {&gt;Or lo que respecto. á su
-instalac16n, á los grandes almacenes de Parí .
Hecha esta disgresión, pasemos, con nuestros
lectores, á. recorrer los exten. O!l é interesantes
departamentos de esa casa, favorita del mundo
eleg!"lte. Los de tejid?~, paño., modas y ronfeeciones, son una po 1t1va maravilla: en ellos
puede encontrarse todo lo mejor que se conoce
e? artículo. ~e lo. ramos men~iouados y á precios extraordmariamente bajo · hay para todos
los gustos y para todas las fortunas. Otro tanto 1;1odemos decir de los departamento, de boneteria y lencería francesa. para señora y sobre
todo, del de perfumería, donde las dam~s má
exigentes hallarán ·iempre los productos de las
a~1·editadas c:i,sa Pinaud, Rog r Gallet, Lubin,
P1ver, Houbiaant, etc., etc., de procedencia
legítima, que forman el mejor v más completo
surtido que existe en la 'apita]:
Di¡,rno también de visitarse e. el departamento
de accesorios, como iapatos para señores eñoras y nii'los, y para ciclistas, que la cas~ importa directamente de las má afamadas fábric.a de París, Viena y F.sta&lt;los Unidos, y que
tiene anexo un ·aloncito especial donde las damas, atendidas galantemente por una eñol'ita,
pueden probarse el calzado.
Además. cuenta "Al Puerto de Veracruz"
con magníficos surtidos de piezas de mantelería, sábanas cobertores, etc., etc., y con ~randes salones donde se exhibe, en materia de
muebles, lo más artístico v más bien acabado
que pueda desearse: ajuares para sala eomedor y recámara: escritorios, mesitas. rinconeras. armarios·, todo de procedenl'ia france~a é
it:~liana, todo de calidad inmejorable y de buen
gusto.
La exhibición de tapetes, alfombra cortinas, portiei:s y ,otros objetos para el de~orado
de las bab1tac1ones, es clicrna también de llama; la atención tanto por"' 1a variedad de los
estilo . como por la perfección de la becbura
que se nota, desde luego, en los diversos artículos que allí se encuP.ntran.
En cuanto al departamento de ornamentos
P!1l'ª iglesias, e también notable: está esplénd_1damente surtido, y sus existencia de dalmática , casullas, bronces, estatuas, adornos,
etc., etc., pueden considerarse como las más
va tas y más valio a que 11aya en México
Ig1,1a.lm~nte, ' ~ Puerto de Veracruz ' p~see
lln r1quís1ID0 surtido de paraguas, sombl'illas
y telas de toda:, clases, comprendiéndose entre
éstas, desde lo. más corriente hasta Jamá~ fina.
Tratandose de géneros de lana y de eda. y en
general, de artículo. para confoociones: .',Al
Puerto de Veracruz' no tiene competenL"ia en el
m rcado. Lo .ombrero pat·a señoras y señoritas son la última palabra de la moda: durante nuestra --,,j ·ita l:Í. los almacenes, pudimos convencernos de ello, viendo allí reunidos los más
bermo o· modelos y los e tilo: m&lt;Ís artísticos.
En materia de corbata y camisa para cahalleros, la casa cuenta con tall res especiales
do1;1de se confeccionan esto artículo con materrn le excelentes r de la mejor procedencia.

•

** no nos es posible en
Para concluir, y ya que
tan corto espacio, de:,cribir los grandes alm~cenes de q\ie nos ocupamos, ólo ag-reo-areruos
que 'Al ~uerto de Veracruz ' abastece; no sólo
una ~ons1derable parte de la población, sino
también 1í. gran numero de ca ·as comerciales
e tableeidasenlosE.·tado, atendiendo, asimismo, con .to&lt;la eficacia y exactitud, los pedidos
que contmuameote le hacen multitud de familias
radica.d~s ~et•a d~ ~I~xico. Para ~l reparto de
mercanr1as a donncil10, en la Capital, la casa
cuenta con elegante carruajes tirados por magníficos tronco .
Por lo que ve al servicio de dependiente.
en los almaceneg, sólo diremo que el personal
e tá. formado por empleado tan competentes
como COl'teses: el buen trato que recibe la clientela ,Y las atenciones de que son objeto, en lo
particular, los numerosos visitantes de la casa,
así lo acredita.

•
••

1:,~s S:es. Signoret, Honnorat y Cía.. merecen
felic1tac!ones muy inceras por el grado de
prosperidad á que1 gracias á sus esfuerzos, se
encuentra. fo casa de que son propietario .
Con nna repu~ción y un crédito i:;ólidamente
fu~dados, y siendo, como son, accioni tas y
miembros del 'onsejo de Administración de
'?,egociaciones tan importantes como las de
Río Blanco,'' "San Ildefonso" "La Abeja."
Y el "Banco de Londres y Mélico," debemos
tenerlos como !l. unos de los hombres más directa Y poderosamente influyentes en el desarrollo
co~e.rcial del pafa.
ÜJ&amp;lá. que, como lo merecen los Sres. Signoret,
Honnorat y Cía., logren siempi·~ ver coronados
sus esfuerzos por éxitos tan lisonjeros como
los que hasta hoy han alcanzado.
Detallo dol Departamento do 41fo1T1bros 1 Tapleoria.- Uno de los ~ltndoros.

Entrada ºprlnclpal, 2a. de la lllonterllla.- Lrenzos blancos d1,:11no

v

Departamento de muebles para sala, rec6mara y c~medor.

algodón.

�El Bu~o T ooo; 5· A.

"El Almacén de los Minos"

NOTABLES PROGRESOS

Importante Ca sa Comer cial

distintas ocasiones se ha ocupudo este
ENperiódico
de la gran F~~brica de igarro
que, con el nombre de ''.El Buen Tono,; ~iene establecida en la C11,pltal de la Repubhc_a
una de las C'Ompa.ñias industriales má.s prest1gi11,d!1.s y má poderosas que operan en 111,
plaza,. ·
,
Siempre hemos reconocido que El Buen
Tono,,. , A., va al frente _de todtts las negociaoiones similares que eX1sten en el país: y
unas \'eces desot"ibiendo us mt:tgnífico salon~s
de elaboración, y otras enumerando_ los _continuos triunfos alcanza.dos por su mfat1gable
propulsor D. Ernesto Pugibet, en lo va 'tísimos ciurrqos de la competencia, ''El Mundo
lJUBtri:ido • hlL hecho pitt~nte sus progresos,
encomiándolo!'! debidamente y presentándolo
como ejemplos muy dignos de imitll.rse1 á las
neo-ociaciones de!.eosa - de ulcanzar el mas alto
gr-:do d prosperidad.
'El Buen Tono," S. A., ofrece en México
uno de los testimonio más ola.ros de lo que
puede la perseverancia,r el tra,bajo_: su capitt:tl
"oeial ha ido aumenta,n dose contmuamentepruebit terminante del e tado bonancible en que
e encuentrd,n los negocios de la compailfa- y
la. exportación de sus productos es cada vez
mucho má,~ con ·iderable. La fábrica, como proveedora del Gobierno francés, e tá ventajositmente acreditada en Europa y muchos on los
mercados del Viejo Mundo donde sus producto encuentl·an demanda envidiable.
Justo es reconocer que esa demanda. se debe,
en gt·an part.e, á la distinciones de que "El
Buen Tono," S. A., ha sido objeto en los torneos de h~ actividad y d.el ~~enio ~umauos;
puE1s lontismoen lagra.nExpo ·1016n Universal de
París de 1900-donae obtuvo el premio más alto-que en otros ce1·támenes, la fú.bric1t, ha. podido comprobar la in 'Uperable calidad de su
elaboración haciéndose acreedora á lns recompensns má · valiosas. Y justo es también proclamar que "El Buen Tono,· S. A., no se bá,
dorm.ido--perdóneseno que u ·emos de una kase vulu1w- -sobre sus ltwreles: á cada. nuevo
tl'iunf;conquistado, corresponde con un nuevo
esfuer-40 que tiende á mejo1•ar sus productos y
á baéer que la fama de que é to gozan sea cada vez más merecida y má grande.
Por lo demái;, es perfectamente tlbido que
los valores fundadores de la com1rnñia se ('Otizan en la plaza á precios muy 11,ltos y q~e, ~aCiA.!i al auge en que se encuentr,~ la negoc10c1ón,
han podido repartirse iÍ los acciooü;tas dividendos muy con ideruble . E ·to viene á demo' trar, de manera harto elocuente, la si~bia direcci~n que h,i ~a_bido ~primir al n~gocio el ConseJo de Admim~trac16n, en que figul'an: como
Presidente, el Sr. General D. Manuel González

Lic. J. D. Ca asús y Lic. Sánchez Gavito (jr.);
como Director General, el r. Ernesto Pug1bet,
y como Subdirector, el Sr. Andrés Eizagvirre.
,.._

***
cuanto á la magnitud

En
y capacidad de l~s
t11,lleres de ''El Buen Tono, ' ' bástenos demr
que en ellos encuentran colocación, ordinariamente más de mil dosciento obrero empleados e~ los departamentos de máquinas, ~nvoltura, etc., etc., sin contar lo, que tl'!l.ba¡an en

insb1Jación que lo fábrica tiene establecida en
el Puente de San Francisco, en el lugar en que
no muy tarde comenzará. á construir e el Tea..tro Nacional. Es un lujoso despacho en que los
consumidores encuentran iempre todos los producto de "El Buen Tono" y en que pueden
ver e funcionar, manejadas por obreras muy
hábiles dos de las excelentes m1tquina,s que se
utilizan' para la elaboración de los cigarrillo~.
Numerosas per onas se detienen día por día
trente al despaebo para mirar, á través de

E

N e tas págiuas publicamos tres fotografías de "El Almacén de la.s Minas," prós~ero y a,~reditad&lt;;&gt; establecimiento mercantil que tienen abierto al público en la casa
número 2 de la calle de adena los Sr·e . Víctor
~I. Braschl y Cía.
En compendio, porque el espacio de que disponemo' es muy corto, damos en seguida. algun_o s _d atos relativoa á a.q11ella. im11ortante nego01ación.
En 1 9, la Compañía de ''Perforadoras
Rand" de Nueva York (Rancl Drill o.) envió
á México á uno de su · ingenieros, el 'r. Víctor
M. Brascbi, con el objeto, entre otras cosas, de
que la informara sobre las probabilidades de
q:ie pudiera venderse en el pais su maq11iuar1a. CTn afio despuó el Sr. Braschi se estableció
en Guanajuato CQruo agente y representant de
aquella C.:ompañfa, ¡mra activar lo· trabajos
de perforación de una mina, emprendido allí
por una importante negociación, y para impulsar, al tnismo tiempo, la aclopción del mismo
istema en otras minas del país.

ln.stalación de toda cla e de maquinaria para
mmas y beneficio de metales, sino también
para montarla con t-0da perfección y económia.
Entre la esp8&lt;'ialidades de ''El Almacén de
las .Minas" está comprendido todo lo que se refiere á maquinaria JJ&amp;ra la extracción y beneficio de metales, y a los ramos anexos; á la
instalación de plantas para luz y fuerza motl'iz
eléctricas, y, muy especialmente, á la, introducción en la· minas del sistema de movimiento
por electricidad.
La casa e agente de la Fábrica de Roebling,
de New-York, productora de oables de alambre
y tiene siempre en depósito una enorme existen&lt;'ia de ésto . Hace poco tiempo ~e rompió en
Pachuca un cable ingles de 1~"· en una mina, é
inmediataruente "El Almacén de la :Mina~"
pudo embarcar otro cable de H" de diámetro
por mil metros de largo, para reemplazar el
destruido, sin que llegal'.an á paralizarse los
trabajos n la mina.. La Fábrica ele Roebling
es conocidísima en el mundo ent~ro, por los
uuente colgantes que ha instalado, contándose
Fachada de El Almacén de
las Minas.

entre éstos los de Brooklin y el Niágara, y por
ser la fábrica más grande de cables de alambre
y cobre que existe actualmente.
Otra e pecialidad de
"El Almacén de las
Mina " es el a.cero octagonal para hacer barrenos, de cuyo artículo
t.iene una. enorme existencia constantementeEntre las demás maquinarias especiales de la
casa y que se encuen•
tran en depó ito siempre. e hallan las concentradoras
' Johnston," los medidores
eléctricos y los transformadores y dinamos
''Stanley, '' reconocidos
generalmente como los
mejores.

*

* *de 1'El AlLos socios
macén de la Mina "
on: el Sr. D. Víctor M.
Braschi, Ingeniero de
l\Iinas y Uivil; el Sr.
D. Gustavo Lobo, Ingeni1:&lt;ro Eléctrico, y el Sr.

Cosío: como Viceprtkiidente, el Sr. Lio, D, fü\-

A, M, Caprile I oomer-

tael Dondé: como Consejt&gt;ros, lo· Sres. Lic.
D. EmiliolVelasco. Julio ~f. Limantour, PorfirioiDíaz '(hijo), Henri Tron, Hugo cherer,

ciante; persona todas
muy h~norable y que
hansab1do conqu ista.rse
la ru1\s envidia.ble reputación en México, como
hombl'es de negocios.
Despacho partlcolar del Sr. Ingeniero
Víctor M. 8 ru c hl.

Fachada del despacho de " El Buen Tono" en el Puent e da San Francisco.

las seocioncs de empaque y maniobra del tabaco, que pasan de ciento cincuenta, y los que
sirven, en n(1mero de tresciento 1 aproxinladu.roente, en lo talleres de litogt'l!-fíá, ~nexos á la
fábrica, de donde alcn las 1u1osísrmas envolturas con que son envia,dos al mercado lo ciga,rrillos.
No ontitiremo ' un detalle que honra obremanerll, á la compañía: má · de Ull centenar de
niños, sub traídos á la vagancia. y á la mendicidad, tienen en los talleres asegut·ada su subsi ·tencia, dedicándo e {t la manufactura de cajas
de c11.rtón. Los nüio , á. quienes se trata con
verdadero afecto, adq uíeren allí, á. la vez que el
hábito del trabajo, los recursos más indispensables para ayudar al SObtenimiento de sus familias.

los crist&amp;les que éubren las amplias ventanas,
la hermosa máquina, cuya capacidad de producción y perfecto funcionamiento son dignos
verdaderamente de ser admirados.
El despacho está coronado por una graciosa.
torrecilla, en forma de cúpula, que sostiene un
magnífico reloj y que aparece iluminada. por
11~ noches con multitud de focos de luz incandescente.
En este número verán nue tros lectores una
fotografía, del exterior del despacho.
Celebramo de todas ver1&gt; lo pt'ogresos que
ha.·ta aquí ha realizado ''El Buen Tono, 1 ' S.A.,
de ea.ndo qne sean en lo sucesivo tan grande Y
6lidos 1 como lo reclaman el desarrollo de la
industria nadonal y el bienestar de las clases
trabajadoras.

¡,

El puesto de "El Buen Tono" en la kermesse
·
del 14 de Julio.

* ...
Para concluir, mencionaremos la elegante

~

En 1 91 el Sr. Braschi se tl'ansladó á 1[éx-ico
rá,dicándose en la Capital definitivamente, y
dos ailo. más tar·de obtuvo la agencia exclusiva
en la República de respetables casas fabricantes de explosivos y maquinaria para mina ,
ensanchando considerableDJ.enta sus negocio;;.
La, prosperidad que alcanzó la. casa, á partir
de esa fecha, fué tan grande que en 1899 el
Sr. Braschi asoció á su hermano, el Sr. Humberto l. Bráschi, para atender mejor á su giro,
constituyéndose la sociedad bajo el nombre de
Víctor M. Bra.schi y Hno.
La. importancia de los negocios á que e dedicaba la nueva razón social, sobre todo en lo
referente á la importación de carbón de piedra
y coke de lo Estados nidos y á su venta,
obligó bien pronto á los socios á dividir en dos
grandes ramos su g-iro, constituyéndose entonces dos sociedades distinias: ladeBrasahi Hnos.
como importado1·es de aquello dos artículo ,
y la de Víctor M. Braschi y 'fa., que siguió
dedicándose á la importación de maquinaria
para minas. Esta. división dió por resultado
que pudiera atenderse con mayor eficacia á lo
diversos ni&gt;godos de la casa, en beneficio delos
consumidores.
Comprendiendo la importancia de la aplicación de la electricidad á los trabajos de minas,
los Sres. Víctor M. 1h·aschi y Uía. clispusierou
desd.e luego un departamento especial eléctrico,
surtido con apa.1·atos y materia.le de la mejor
calidad y procedencia: contando actualmente con
uncuerpode ingenieros aptos, no sólo 1,1ara hacer
el estudio y los cálculos relacionados con le.

Altoa del Edificio IIIO$tfando lo$ dnp1cho1 de 1nc111lerla,

�fllOO OU6 tnt6r6sa álos OU6 Visitan la Gaoital 06 la R6Dll0li6a

"LA GRAN SEDERIA"

Un Estableclmlento que corresponde á las exigencias de la cultura de ta Metr6poll

De los Sres. Julio Albert y Cía., Sucesores

EL HOTEL OILLOW NOTABLEMENTE REFORMADO

A galería de importantísimas casa comer[ ciales é industriales que ligura en este número de "El Mundo Ilu trado," q uedaria
incompleta si no dedicárwnos, aunque sea una
página, 11,l muy acreditado estableeimient-0 mercantil que gira. en e tiL plaza. bajo la razón sociu.l de Julio Albert y Cia., Sucs.
"Es indudable que nue tras lectoras, sobre todo aquellas que más se distinguen por su buen
gusto en lo. elección de adornos yara trajes y de
otros artículos concerniente a ramo de seder ía, conocen ya la casa á. que nos referimos, y
ha.brá,n di.cho, al ver el nombre que ést1L lleva
impreso en uue tra columna : 'e ta casa e
nuestra preferida; bemo. hecho en ella nue tras
mejores compra , y P,oco, eguramente, dirá
"El Mundo Ilustrudo ' en su abono, que no hayamos nosotras dicho para sí en más de una
ocasión."
Y tendrán razón de obra nuestras abonadas.
En efecto, "La Gr,\u Sederfa.' ha abido captarse el más envidiable crédito entre los consumidore , no sólo por el espléndido surtido en
artículos de lujo y de irreprochable ciilidad con
que cuentá, sino ta,mbién por la extremada baratura. de su precios, que )11, hace p ..se.r actual-

Ur, deparlamp,/IJ tk baño.

Fachada dd ed(Ji,i'o.

E

N. e te antiguo y acreditado establecimiento,

Departamento de ventas al menudeo.

pasamanería, corsés de los mejores estilo ,
trajecitos, gorra y ropone, para ni?os y otr1;1,
multitud de objetos cuya enumeración demandal'ia un espacio de que no disponemos en estas
columna.
El surtido es siempre nuevo é inmejorable:
con t!llltetnente se reciben mercancías de procedencia extranjera, y á esto se debe que en la
casa no haya artículo que no e té de acuerdo
con las más reciente ct·eacione de la moda.
Adem:is. "La Gran Sederín" tiene e táblecidos talleres e peciales para atender eon toda
exactitud 1:1,l ramo de ropa hecha, y en ellos se
encuentran trabajando más de cienr.o veinte

oca iones han dado muestras sus propietarios
de complacer á su clientela y de co.nquista.rse
a í la protección franca. y decidida de los consumidores.

**•
La casa que nos ocupa fuéfundada hace más
de cuarenta años por el r. D. Julio Albert,
comerciante que goza de gran prestigio en la
Metrópoli y que puede considernrse como uno
de los hombre de empresa que más han contribuido á lo progresos del ramo de lencerie. en
México.
En la áctua.lidad fi.gur!I. al frente de la nego-

Fachada del edificio de " La Gran Sederla,"
en la Mo"terllla.

mente como una de las casas de su género más
populares que existen en el merca.do.

situado en la calle de San José el Real y en. tre las dos hermosas avenida.e de Plateros
Y &lt;;:meo de j\&lt;fayo, e han terminado con el ma vor
é.x.ito import_antisímas reformas que la cuitura. de la. Capital reclamaba, no habiendo omitido su proiresista y emprendedor propietario el
Sr. D. Tirso Saenz, gasto ni sacrificio alguno, para conseguir plenamente el fin p1·Opuesto.
.Amantes de todo cuanto signiftque progreso en cualq!J-ier e;ntido, con gusto pasamos á
d~r una sucmta relación de las reformas aludidas, después de haber hecho un.a visita al referido e tablecimiento, y segnros de prestar con
ello un servicio á nuestros lectores de fueri. de
la Capital.
Co~~nzar~mos por decir que la oficina de le.
Admin1stra.c161;1, qu~ ocupaba antiguamente un
departamento mt,er1or del patio, ha. sido trasladada á un local construido ad Me, en la columnata del pórtico, frente al departámento del
ll_aver&lt;;&gt; y elevador, lográndose a í la.mejor vig1_lanc1a. _del establecimiento y del servicio, al
mismp tiempo que la mayor comodidad de los
pasa¡eros. Para esto fué preciso derribar y reconstruir la e calera.
~l antiguo J?&amp;tio, cubierto ahora. con grueso
cr1stal~s, pavimentado con elegante mosaico y
convementemente decorado, e ha. convertido
en un elegante y amplio salón-comedor con
e1;1trada ta!Ilbién por la nueva y hermos~ Aveº!ªª del lllCO de Mayo, y con gabinetes especiales pare. familias. El re taurant allí instalad? hace, á prec~os equitativos, un servicio muy
esmerado al estilo francés y americano.

***

Hemos hecho una visita á "La Gran Sedería " y la verdu.d es que quedamos encantados
de ia perfecta distribución de sus departamentos y del uge tivo golpe de vista que éstos
ofrecen, con su larga serie de compartimentos,
en los cuales se encuentra.o cla ificado ·, seglín
la. clase y el objeto á que ·e~e tina.o, los v_ariadísimos artículos que constituyen las ex1stencio.s de la casa.
Allí se ven, despertando el interé de los compradores, desde el simple ciu·rete de hilo que se
emplea en la confeceión de una pieza de ropa
cualquiera, hasta el lazo de seda finísima llamado á realzar lo. hermosura del traje más rico; desde el encaje más delícado y de roá . alto
precio, h11.sta la tira bordada más sencilla y
barata: todo lo que en lo ramo de bonetería,
lencería y sedería puede satisfacer al gusto más
exigente.
. ,
En los amplios escaparates del establecumento, arreglados con ese arte tau particular que
con.siste en hacer que todos y cada uno de los
artículos expue to atraigan las mir,\da del
transeúnte, o!recien&lt;lo, en conjunto, al más hermoso aspecto, se ven día por día las últimas
novedades de li:ur(lpa, como sombreros. y tocas
de los modelos más enhogá, adornos diverso

Departamento de ve nbs al por mayor.

operarioi¡,. La ropa que prod~cen estos talleres
e. tá considerada como la. me¡or que se fabric.a
en México, no sólo por u perfecto acu.bado,
ino también por lu. excelencia de lo materiales que e emplean en su confeooión.
A todo esto hay que a.i¡regar la eficacia v la
exactitud con que en 'La Gran Sedería'; se
atiende al público y el'..;afán de que en todas

elación el Sr. Federico Albert, sobrino de
aquel estimable caballero y persona muy competente en el género de comercio á que se dedica. u carrera en este sentido con.stituye und.
erie de triunfos, pues grnci.i, á, ·u intachable
honradez y á su amor al trabajo, ha logrado
crearse una, reputación de que, con.justicia, puede ufanarse.

.Pu#'taprf11cí¡xu ddHoW.,

Todos los pisos del edificio han ido pavimentados con el mejor· mosaico que se conoce contribuyendo esto, tanto á la belleza como a.'i más
perfecto aseo de la casa; las habitacione se
ven artísticamentil decorada al aceite i tema
4.ue e , en materia de higiene domé ·ti~a, la última palabr a, y en cuanto á las escaleras y cor:0dore~ S!3 en~uentran todos estucados con preciosas lDlltac1ones de mármoles claros y brillante.
La. alfombras y mobiliario han ido renovados, y todos los cuarto están ahora dotado!&lt;
con elegantes t-Ocadore fijo de mármol y níquel, provistos de llaves para ao-ua fl"ía, v caliente. La. instalación eléctrica, fué considera-

Sr. D. Tlr~ &amp;11:ru!,
Prqp~/JJ.rlo dd Hout Gillow.

blemente reforzada y los elega.otes candiles colocados en las terrazas de los tres pisos les dan
un aspecto al mi mo tiempo vistoso y eleganoo
Los cobertizo de lámina. que cubrían los 0 :
rredores del último piso, quitando buena pa.rte
de la luz, han sido 1·emovido y reemplazado
por 1;11 gran &lt;'Obertizo de cri tale que al mismo tiempo que da ~á _lwi, precave de la lluvia.
La magnífica. ventilación obtenida.·en esta obra
fué el resultado científico de los estudio del
señor Ingeniero Don Francisco Serrano, D.irector de los trabajos de reparación.
. Los cuartos con bailo son tan cómodo , JuJosos y compl~tos por lo que ve á su dotación,
que puede decirse que en la actualidad son uperiore. á lo de todo los hoteles que han introducido e ta gran mejora en el servicio El
agua ~alient~ está siempre li ta desde las ~eis
y medm de la mañana ha ta las diez y media
de la noche.
Otra: d~ las comodidades que ofrecen. todos
los pt·m~1pales cuartos, es la de que los sei'io•
re · pa.s!'-¡eros pueden comunicar e con el Despa-0ho o con la personas que no deseen subir
á la habitación, ba.ciendo uso de los magníficos aparatos telefónicos que bay instalados en
aquellos.
El elevado~ funciona por el sistema hidráulico, que es evidentemente uno de lo"! más eguros, y corre d_esde las seis y mj!dia de la mañana hasta las diez y media de la noche.
Une. de las más útiles reformas ha sido sin
d~~a, la in.sta.ls.ción del "parlor" 6 sala de rec1b1r, de _que carecía. a~tiguament.e el Rot.el.
Se halla. situado en el prJID.er piso, frente á. la

terraza, y;ajuareado con todo el lujo y el C-On·
fort qpe exige un hotel de primera cla.se. Hay,
ademas, en cada una de las terraza de los tres
pisos, sillas mecedora ,.. mesas para mayor
comodidad de los pa ajeros.
El aseo de la casa se ,hace con positiva. escrupulosidad, y el orden y la mora 1idad más per•
fecta se observan en todos sus departamentos.
Otra de las caracterí ticas de la casa. es su
seguridad absoluta y el comedimient-0 y cortesía con que la servidumbre atiende á. los señor~ pa.sa3ero . Como una prueba de esto, basta
c~tar el hecho de que entre los empleados inferiore de la casa,le. mayoría llevan. más de diez
anos de estar al servicio de la misma habiendo alguno~ que lle.van diecisiete y vei'nte años.
La 1}-d~tra.c16n no e conforma con ajustarse urucamente á. dar á los señores pa.snjeros
una asi te?,cia esmerada, sino que, hasta donde sea posible, pl'Ocura hacer útil y agra.dable
la ~~rmanencia de sus huéspedes en la Capital,
faciµtándoles los datos é informaciones que
pudíe1·an sede necesarios. En el hotel se habla
inglés y francés.
Para. concluir, diremos que no obstante el
estado actual del establecimiento, sus precios
pueden llamarse verdaderame.ote equitativos
pu~s en él puede? encontra.;-se alojamientos in~
t r1or!')S de uuo cmcuento. á tres pesos diarios ·
con vtsta á la calle de cuatro á seis; y con d~
parta!De?to de baño anexo, de siete á nueve pesos diar10s.
oncluhn4:1s felicitando al propietario del hot~l por el éxito de u trabajos que nodudamos
pr_onto se verán coronados con el tavor delpú~
blico.

Ptdío // corredora dd Hotel,

�El Sanatorio "Suárez Gamboa"
E

STA institución es la más importante y notable de todas las que eo su género existen
en el país. No es por el extraordinario lujo
de sus departamentos, ni por la admira.ble organización de su ala de Operacione , por lo
que e&lt;lte Sanatorio merece fiJar la. atención, si-

frió trastornos y la operada ha vuelto á su tierra enteramente curada y en vísperas de ser
madre. Cin,co enfermas han sido operadas de
toda urgencia, por peritonitis, ruptura internas de t•J.IDores y otras cau as, y se ha tenido
la fortuna de salvar á, todas. Yeintitrés han

gica. De las cinco de la tarde á las siete, se Teciben y curan enfe~mos de am?O; . ~os, de p&amp;decimientos exclusivamente q u1rurg1cos. En las
mañanas, los honorados son de una cla e; en
la tarde, son de otra. Por las tardes, las consultas están destinadas á los pobres. Las enfermas muy pobres, las que no tienen para. pa.
gar absolutamente nada, son asistidas gra.tuitamente por todo el personal del anatorio 1 en
el Hospital "Béistegui," los martes, jueves y
sábados á las doce del día .
•

Sanatorio "Suirer Gamboa."-Fachada del edificio•

no por el funcionamiento esmeradísimo de su
selecto personal y por el régimen particular que
se obliga. á los en1ermos á eguir. Cura.r, distrayendo: aliviar, evitando en lo posible las torturas de los procedimientos dolorosos y de la
reclusión forzada, parecen ser los lemas de la,
casa. En efecto, lo enfermo~ cuenta.n alli con
un gt~po especial de médicos y pra.cticantes
embebidos en las enseñanzas de la. ciencia médica moderna y conveocidos de que la alegría
y el bienestar de los enfermos son grandes factores de cu radón. No omiten esfuerzo ni sacrificio alguno para. aminorar en todo lo posible
las all~cciones y penalidades de los eniermos, y
Rus brillantes e ta.dísticas confüme.n el resultado de us esfuerzo!;.
En el periodo de seis meses, los transcurridos
del presente año, se han practicado ahí ochenu~
n-Olttbles or,uacfonM. Lo resultado han sido
extraordinario , pues deochentaenfennQ.s hansalido curadas todas. Y ha habido algunas operaciones verdadera,mente importantes. Diez
han ~ido opt&gt;re.das, por grandes tumore de la.
matriz, de los llam11dos comunroente filn·omas.
Entre ellas figura una eilora de Tlacotálpam,
que tenía un euorme fibroma. de la matriz y un
embarazo de cuatro meses: se le extirpó el tumor abriéndole la matriz, la concepción no su-

•

4

A esta infatigable labOI' del personal médico
hay que agregar lo- admkables servicios de
las enfermeras de la casa. n gl'Upo de religiosas josefina , á cuyo frente se halla la_ distinguida dama. rn· Carmen de la Garza, atiende y
auxilia á. todos los pacientes, operados ó no,
con esa caridad evangélica, con esa abnegación
y solicito cuidado que han caracterizado á la
mujer mexicana y á la religio a irviente de
hosfital.
E Oratorio particular -de la casa, suntuosa
capilla abierta al público, ofrece el má extr&amp;moso y último de los consuelos á los que sufren. Vivos, lo. enfet'lllO. enconh·arán ahí los
auxilios de la. religión cristiana., podrán asistir
diariamente IÍ la mhm que todas las roa.lía.na.
ahí se celebra. y á la que asisten gran número
ele las familia del rumbo de la Colonia de Se.o
osme· y muertos, cuando u mn.l ha ido irrefrenable, se les conceden ahí los últimos tristísimo deberes de la religión y del ce.rifio de sus
deudos y semejantes.
Los jardines de la casa, el ba.ñ:o, las cocinas,
merecen especial mención por su extraordinaria. limpieza. Basta dar e cuenta. d 1 aseo esmerado que domina. en toda la casa, con la
sola contemplación de sus jardine y corredores. Este Sanatorio puede verse de de la calle,
en la segunda calle de la Industria. núm. 16¼-.

ido curadas de cúncer

cu la matriz, por el méto-

do quirúrgico especial
del· Dr. SUÁ!ll2 GAM·
BOA, tan bien conooido
del público médico, con
resultados muy satisfactorios; yel resto ba ido
oper~do por . d~ve~ as
afecmones quirurg1ca.s
del vientre. La.con. ulta
-funcionó muy -regularmente y durante todo este tiempo se han visto
ahí más de 320 enfermo.
La consulta está admirablemente organizada: todas las mañanas,
desde las nueve y media
hasta las doce, · el DR.
RICARDO SU.ÁREZ GAM·
BOA, n,eortipañado desu
colab()radores, atiende
exclusivamente á las señora enfermas de la
cintura. Es una constüta única.mente gítteroló-

Los Mejores V.inos
EL RECONSTITUYENTE ADMINISTRADO A LEON XIII
La Casa J. PaJugyay é Hijo ·, do Prcssbnrg [Hungría]
J:) EANUDADAS

República es el Sr. D. 0.AJ•TIEL
GARCfA, quien tiene establecido
su despacho en la c&amp;il!l del
Aguila -nume1·0 15. El Sr. Garcfa, que es, ademá , a.gente de la
Compailía. de Vapores .Aust;ro•
Americana, tiene también la repre enta.ción de otras casas vi·
neras de Rungríu, y en su despacho pueden enconb:rarse, desde los vino de calida.d suprema
que sólo se sirven en las grandes
mesas, hasta los licores má baratos.

las reliteionea diplomáticas entre México y el Impel'io AustroHúngaro, comienzan ya á palparse los beneficios que para el
comercio, entre los dos paí es, ha
traído consigo aquel plausible
suceso.
DeRde Juego podemos apuntar,
por lo que toca. á México, la importación de distintos producto
industriales de Austria-Hungría, contií,ndose entre ellos los
magníficos vinos que fabrica. la.
casa J. Palugyay é Hijos de
Pressburg, que están reconocidos generalmente como uoos de
l os mejores del mundo, tanto por
su pureza. como por su buena
elaboración.

J\

*

.. 4

Los producto de la oasa. Palugy ay han sido premiados en
las mé.s importantes exposiciones, ohteniendo en la de París
en 1900 el gran premio.
Vist a a:eneral de la Fibrica.

s ~natorlo "Suirez Gamboa."- lnterlor del Oratorio.

Entre su personal científico figuran, como Director y propietario, el DR. R1 ARDO SUÁJ{gl;
GAMBOA· como auxiliare~ los Dre.~. Lu.fa Morales Qo,rtaZ&lt;J.r y Pon&lt;:iano h6J)ez, y como "Q!:acticantes, los alumnos en Medicina A?itonio Valda
RojaRt .Fructuoso .Martínez, Alejcmdro (JeriBOla,
Ignacio Martlnez, 'Jflf¡u.el Estrada Oervera y otros
más. Entre los médicos especialistas que prestan su ayuda eo la. atención de lo enfermos especiales1 pueden cita,rse á los Dres. RP,{JillO

G(nuález, Germchi D1Qz J.,cmbai·do, Ricardo E.

Mamie1, Emílio clel Ra:w, Pedro Peredo y otro
cuyos nombres sería largo enumerar.

Informes y mayores da.tos se encontrarán di•
rigiéndose -verbalmente ó por e crito al Admi·
ni trador del Sanatorio, á la 211- calle de la I ndustria número 16¼, ó al DR. RICARDO Su.AIU2
GAMT:IOA, Buena.vista. 15i 6 21). de la Indus•
tria 16¼.

Bodeca:d• la Fábrica.

Estos vinos gozaron en México de gran fama.
durante todo el tiempo qµe permaneció en el
país el Archiduque Mn.ximlliano, siendo la casa de Pa.lugyay la proveedora de su corte imperial. Actualmente la. fábrica surte las casas
reales de Hungría, E palia, Bélgica, Rumania,
Servia, etc., etc., y la imperial de Austria, contando en los primeros mercados de Europa con
mayor número de consumidores que cualesquiera otros establecimientos productores de
vinos.
Para que nuestros abonado tengan una idea
exacta. de la bondad de los p1•oductos de la. ca.sa Palugyay, sólo du·emos que durante el largo
periodo de gravedad del Papa León XIII, su
medico decabecera, Dr. Lapponi, prescribió al
ilustre enfermo el uso del vino Toka.y, elaborado por aquella importante casa., logrando así
prolongar la vida del Pontífice por muchos
días, como lo dijo el cable en sus despacho á
todos los pueblos del orbe. El vino Tokay es
uno de los más poderosos reconstituyentes que
se conocen, y sus propiedades medicinales han
sido calw·osamente encomiadas por los médicos
más notables de Europa.
Debemos también hacer mención del aguardiente Sltvovitz, que procede también de la casa
Palugyay y que se obtiene por la destilación de
la ciruela. Este aguardiente es de sabor muy
agradable y substituye con ventaja al cognac.
Seguros de que nuestros abonados se apresurarán á obtener cuanto antes para. su uso estos
excelentes vinos, consignamos aquí, con satisfacción, que el -ónico agente para su venta en la

~ ~ ~~ ~ • N t 1 ~~

"2!2!.~2.!~-2:_

~ ~ ~ . Z , ~f : 1 1 ) ~ ~ ~

$11natorlo. Sui rez Oamboa."-La sala de Operaclo nn.

�-

EL TALLER DE IO]AS DE Mme. BARBISIO

"€[ pJf]E"

UY especialmente recon1endamos á las
numerosas lectoras de "El Mundo Ilustrado" el magnífico Taller de Modas
que Mme. C. Barbisi.o tiene establecido en el
entresuelo de la casa número 9 de la calle
del Espíritu Santo.
El taller de M:rn.e. Barbi io .e uno de los
n1ejore de la Capital, y en él pueden desempeñarse, á precios razonable y á completa atisfacción de los clientes, toda clase
de trabajos relativos al ramo de modas, como trajes de paseo, de baile y de casa y para
desposada , abrigos de los más variados modelos, etc., etc.
La ca ~ d~ Mme. _Barbisio es la única q_ue
igue en Mex1co el sistema de corte premiado con Medalla de Oro en la Exposición de
,. París de 1900 y que tantas ventajas ofrece
sobre los métodos antiguos y defectuosos
adoptado por otros tallere .
Invitamos formalmente á nuestras lectoras á hacer una visita á la

Alma.cenes de Sedería., Mercería y Noredades

La mayor parte de lo testado consistla en dos p61izas de $25,000

cada una, tomadas en "La Mutua,'' Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.
Hace pooos dfas que se praotic6
la ~ertura del testamento del nuatrfslmo Sr. Arzobispo D. Patrlclo
A. Feehan en la ciudad de Chlcago,
Illinots. La :rortuna del dlstlngUido
prelado ascendió A. cerea de. • • •
1126,000 oro americano; y segll.n el
inventarlo que se ha. publicado, los
bienes que dej6 tueron somo sigue:
Dos pólizas de "La
MutUJ&amp;,"
OompafU:a.
de Seguros sobre la.
Vlda,de Nueva York,
por $26,000 Ol'O cada.
una, 6 sean • . . • . . $60,000 oro.
)lvidendos a.cumulados
sobTe. una de me.a !])6llzas-. . . . • . . . • 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. H,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Bancos. . . . • . 37,000 oro.
Entre las disposiciones d8l sefior
Arzobispo, en su testamento, ee
hicieron eS'ttis.
A su herma.na, sefiorita Ka.te
Feeha.n, que estuvo si&amp;mpre con él
hasta ,su muerte, '40,000 oro en bonos y $26,000 oro en una de las ,pólizas de seguro; 11. la. s.eflora Ana. A,
Feehan, viuda d.el selior Doctc.r
Eduardo L. Feeha.n, hermano del
señor Arzobispo, $6,000 oro de otra
de las p61l.za.s, y $6,000 oro en efectivo; 1\ 48, Aca.demia de Sa.n Pa.tt1•
clo de Cbicago, de la que es preceptom su herma.na., Madre Maria
Oa.tallna, $10,000 oro de la filt,!ma
IJ)Óliza; á. la escuele. "Santa Ma.rla"
de 0IU!eñanza practica. para va,ro
nea, de Feehanvllle. lilnols, que
era la institución ,por la que :mAs
se interesaba el sef!.or Arozblspo,
se entregaron los f4.,000 restantes
de la dltlma p6llz&amp;.

de

cuotas de viaje redondo,
en moneda amerlldnd.
Ciudad de México.. . .. $511.25
Paohuca .....•...•.... 66.25
Toluca ....... . . . ...... 55.85
Querétaro ... ... ...... • 5L 40
Sa.ltillo . ... .. ....... .. 40.05
Sao Luis Potosí . . . . . . 46. 90
Tampico . ... .......... 55.20
Celaya., Sila.o, Ira.pua•
to,
Agua.scalient.es....... 60,90
Torreón . ........ . . ... • 45.60
Parral. ....... ... ..... 47. 50
GuadaJa.ja.ra . . .. .. .... 56. 25
Mont.errey . . .. . . . .. . .. 38.15
Los boletos son buenos para hacer el viaje en cinco días
en una. ú otra. dirección.-El
límite final de los mismos
boletos es de 90 días; pero en
todo caso no serán buenos
más allá del dia.15 de diciembre de 1904,-Se bacen arre,rlos para. apartamentos de
Pullman, con camas directas.
Dud«r¡¡ Tt.oma,a, Aeente vlaJe:ro de PMll,loa.

El3

Apena~ va tra1r c:u-rrido un año que abrió
~s pueüa ';ti publico, y en est&gt; tiempo ha logr ~tdo un~ clientela tao numerosa como disting1Uda, viendose en la ne,:esidad de toma1• una
p_arte del patio de la fincu., para agrandar la
tienda. _por el lodo de Plateros, y da1• a í más
comodidad á sus fiworecedores iempre en 11,ument-0.
'
D&amp;1?Jo.s á continuación una noticia somera. de
sus distintos departamentos, y por lo simpática
q_ue es para nosotros, hacemos una obse:rvac1~n, rara en nuestro comercio: los jefes, lo
m1smo que los empleados. son mexicanos.

:, ' ?

Apartado nóm. 34.-TOBREON, Ooab.

DewiiH...,.,nond, Apnte v1aJe:N&gt; de PaaaJee.
.la. San Franolaoo. 8,-MEXICO, D, E ,
j .

W. S. Fa11lS'Wonh, Agente General.
tt San :l'n.noleoo Núm..

S. MÚieo. D,

:r.

i

D EPAR'~AMENTO DE MAYOREO.-A propósit-O
h,emos ~eJado para lo último e te depártame~to
Convenientemente ordenadas, en olidos casi:
llero ·, las m,ercancí.1 ,imilares llena,n las dos
vastas galerrn que copian nueskos grabados·
otl'a c!ependencia, tn.n numerosa como 1a &lt;le!
menude(?, se ocupa de la sepa.ración Y arre lo
de los divers~s.renglones, y unn instalacióld
ferófonos fac1hta ~l despacbo extraordinariamente. Aq~í se_ ver11ica_n. la.s venta. por m11, or
1 ~na exphcac16n del exito tan rápido qu: h '
c~wdo e te negocio naciente, e ti en las conce~
swfies de ~escuentos excepciona.le. que ha~·e en
l~s _operaciones de contado. y en loH entendido v_1a1eros que. lo e ·tán relacionando en .. el intenor del país.
C 'oncluimos dando las grac.ias á los ·eflot•es
: a~·los Arell~o Y ( '!a., por las finas atoncio11:f,=os obJeto dur=te nuestra. visita
'
aJe, y por hubernos proporcionado
con todo gusto, los datos que nos han sei·vid;
para trazar este artículo.

iCarteseEsaTós!
Toda tos inflama é irrita. la garganta.
Toda. tos congestiona la membrana de
los pulmones. Pues hay q11e evitar
este dallo á la garganta y pulmones.
Ha.y que darles descanso para que
cicatricen las partes afectadas, para lo
cu.al no hay como el

Pectoral
de Cereza
-del Dr. Ayer
Desde que se toma la primera dosis
sobreviene el osiego y el descanso,
cesa. el cosquilleo de la garganta, el
espasmo decrece, la tos desaparece.
No re aguarde basta que .venga la. pulmonía. y la tisis,sino
atájese sin demora el
resfriado.
E l Pectoral de
Cereza del Dr. Ayer
cura porqub cicatriza.
Alcanza al
asiento del desarreglo, calma la infiama.oión y ·efectúa U
nna. curación perma\
nen.te. Empiécese ií
tomarse á tiempo, es el grao preventivo
para todos los desarreglos graves de los
pulmones.
Póngase en guardia contra. las imitaciones baratas. Véase que el nombre
de Pectoral de Cereza del Dr. .Ayer
esté va.ciado en el frasco.

J '

Preparado por el
Dr. J. C. Ayer y Cia., Lo,.dJ, Ma&amp;.~, f!. U. A.

,
LAS PILOORAS DEL DR. AYER
CURAN LA BILIOSIDAD.
T'OMBSE

Vino de San Germán

Fachada del edificio de " El Paje."

lle:os. á. precios que pueden resistir
l
q lllt:ra com_pewncia. 'uenta con una i;::i:ne~
variedad de estilo, y dibujo. en encajes adorn?s. galone para, cubrir co tura bolillo'.., etc
&lt;'mt~s de la acreditada F:íbric¡ de la. Unió~'
~guJas de todas cla ·es, álfileres, broche.' hebi:
dale·, ganch~s, botones de corozo, cone ~ ~ porcelana: pemes e ·carmenadores, inetas, prendedores, ro 'arios, dije • e. piguiri!_.
c:1:e lana y lllgodón: trenzas lana para astreQ•
listones fldoos J corrientes : medias, cal~~tin;~
negro y _e colores; sedll$ pura bordar ' sra
s~ tres; hil~za¡; é hilos de todas clase
ppree10 de fábnca, etc., etc.
'

Estamos seguros de que la persona que
encomiende la hechura de un traje á esta
excelente modista, será, en lo sucesivo, una
de sus clientes más asíduas.

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San luis

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del Emped~d11lo J Plr~tero ; con gi·andes
focos eléctricos que le sirven de constante
1· cl_amo; con amplios apar1idores, en donde se
cxb1ben, coostt1otemente, la. últimas novedades de Pa,t•í y un dilat11do mostrador que
pued~ co~tener m~ . d!) s~iscientas personas á,
la 'l'ez, ~,,t_a casa 1mc1a dignamente la serif' de
esta_!;)l~m:uentos comerciales que dan un carác«;r umco d~ eleganuia y riquei.a á nuestra principal a.vemd11,.

fasa dt fflodas dt fflmt fiarbisio

e: test11mento

del Ilmo. Sr. Arzobispo Feeban

5

áe~~f pu~

Dopartam1111to de ventas al por mayor.

DEPARTAMENTO DE 1\IENUDEO.-Lo fonna llD
v_a to pa~·alelóg1·amo de sesenta mett·os de extensión, lumta~o por do grandes espejo murales,
y e ·tá atendido por una dependencia numerosa
Y atentll. ~lena de artículos diversos la vitrinas, da pwrtan la sensación de un enorme
muestrario cuya v~riedad es capaz de snti facer t~dos lúi; caP.richos femeninos; allí está el
e_ocaJe I:Já seoc1llo junto {t la blonda de Cbantilly; p1~le de edR, terciopelos, ~uipures pasam_anemt ' : en u!la palabra, todo 10 que 1~ mo&lt;la mv_enta, modifica y crea en i,u inagotable
fscundtdad.
ONFE CI0NES.-Uno de los ramos más completos de la casa y que está ser vido por per on~s de r efinado gusto.-En anaquelerías bien
dispuestas, los . ombreros adornados ftnaen .ti.o•
ros fil.bl_llosa , con la armonía de su colores v
lo et1.p1•1choi-o de ,;u forma v se ve de de Jneg_o qué ~o~ ba confeccionado una mano de gracia par1 1ense y ele arte exqui ito. 1'!á$ a11 1í
lo manequíes ostenta.o el corte ineprochable
" perlt&gt;cto del "Corsé Reforma," para todos
los gustos y al u.lcance de todas las fortunas
Lo busca la humilde modistilla para coneo-i;
los d~íec~s de su ti:tlle inclinado. y lo consagró
la ~etra;-.zrni, no ha mucho, con su elección de
rnuJPr eleg11,nte.
Por ~ltimo, a9.uí. se encuentran capas, sacos
de 11:brigo p1u·a ~v~erno, trajes en corte 6 conf~c1onados, vestidito~ para niiíos, gorros, falhta Y todo aquello que es de uso exclusivo
para eftora ..
D_EPA RTAMENTO DE B..uur.t.EROS.-Merece especial me~eión e te departamento, por t1l completo s~rtido que tiene de artículos para, bar!-

Dop1rtamo11to el• vontu 11 por mayor.

�El Palacio de Hierro!! S. A/!l
Apun~a~os estos da.toe, pasamos en seguida.
á descr1b1r, en compendio, los principales departamentos de "El Palacio de Hierro," seguros de prestar así un servicio á las personl\.s
de fuera. de la Capital que no han t.Emido ocasión de visitarlos.

Una visita á esta importante casa comercial
Los Almacenes más qrandes y mej)r surtiaos en la Repúbllúl

..•.,

C

ON el deseo de dar á conocer en este número, siquiera. sea en parte,

algunos datos relativos al ensanche verdaderamente extra.ordinario
que la indu tria y el comercio han alcanzado en el país, en el curso
de los últimos años, hemos beoho una visita á distint:i.s casas mercantiles radica.das en la. Capital, comenzando por la que lleva el nombre
que sirve de rub1•0 á estas líneas y que puede considerarse como la primero entre todas la ele la América latina, no sólo atendiendo á la. cuantía de sus valiosísimo elementos, sino tamhián á la magnitud de sus
operacione y al incomparable sm-tido de artículos que encierra en sus
almacenes.
Al ver el gallardo y hermoso edificio que ooupa el magnífico establecimie11to á que nos referimos, con sus amplios y elegantes aparadores, en
los cuale. se exhibe constantemente cuanto de artístico y novedoso _producen las grandes fábricas de Europa, y cuanto sale de los talleres que
"El Palacio de Hierro" tiene aquí establecidos, proporcionando así ocupación á multitud de obreros, se sient-e, desde luego, un de eo vivísimo de
penetrar en él, de recorrer, uno por uno, sus departamentos, y de ensalzar la fecunda labor de\ trabajo que fomenta la riqueza y mantiene el
bienestar de los pueblos.
Esto hemo sentido al traspasar las puertas de "El Palacio de Hierro,"
casa.montada con todo el lujo y con toda la esplendidez que reclama la
cultura de 111 metrópoli, y que, dicho sea en honor de la verdad, ha. logradó captarse, en el tiempo que lleva de fundada, las má,s trancas simpatías del mundo elegante.
·
Acerca de la fundación de "El Palacio de HietTo," diremos que éste
fuá establecido e.o 1890, por los Sres. J. Tron y Cía.., quienes construyeron, de 1 9 á. 1 91, el grandioso edificio, hoy notablemente ampliado, en
que se encuentra.n los almacenes en la actualidad y que fuéinaugurado el
1Q de julio del mismo aiio de 18!ll. En 1897, atendiendo al extraordinario
ensanche de los negocios, los antiguo!. propietarios resolvieron formar una
i:;ocieda.d anónima, con un capital social de M.000,000.00, siendo los miembros de la antigua compañía. los únicos accionistas.
Como Jefes de la, negociación figuran actualmente los Sres. E. Tron,
Presidente; José Tron, Julio Tron, José Léautaud, José Signoret y León
Remusat, miembro del Consejo de Administración, tomando pa.rte activa
en la. dirección de lo Mgocios los Sres. E. Tron, J . Signoret y L . Remusat,
y como subdirectores los Sres. Josá M. Signoret, José Olivier y Julio
Signoret:bomhres todos muy conocedor del ramo de comercio á que se dedica.o y de una reputación envidia.ble, lo mismo en el mercad-0 de México que
en los mercados extranjeros. Su infatigable laboriosidad y su amor al tra

Fichada del edificio de " El Palacio de Hierr o," hacia la calla de San Bernard o.

hajo quedan plenamente demostrado con sólo el hecho de haber le-motado la negociadón de que son ta.o hábiles como inteligentes directora , á
la altura en que hoy e encuentL'a..

Departamento de sombreros para señoras y señoritas.

Los departamentos principale en que están
divididos los almacenes, son los iguientes:
Telas blancas de lino, mantelería y artículos
para el ervicio de cama: Gáneros de algodón:
Camisería, Bonetería y Corbatas; Sombrero~
para seíi.oras Y sefioritas, Adornos, Bordados
y_Mercería fina; Telas de seda y lana; Perfumena Y artículos para tocador: Confecciones y
Ve!!tidos para eñoras; Paragüería: Sombreros y objetos _varios para viajes; Muebles y
Bronces artísticos: Papel Tapiz, Alfombras,
Lencería, Loza. y Crislalerfa: Calzado para. caballeros, señoras y niños; Sedería. y Jugueter ía, etc. ,etc.
En el departamento de telas blancas de lino
que representa. uno de nuestros grabados, s;
e~cuentra el surtido más yasto y completo en
generas de esta clase que existe en la plaza, tale como bramantes para sábanas de calidad
superim·
. ,, y de todos precios; ca~bray , coutra.1s, grano de oro, 11 etc., etc.· siendo dignos
de mencionarse muy especialme~te l os lienzo~
destinados á. la confección de camisas y otras
prenda.s de ropa int.erior. Alli en encuentran
convenientemente clasifica.das, segó.u el u O ~
que se destinan, desde la sábana más barata
basta la de calados ó de finísimos encajes, colchas de raso ó de "guipure", y otros artículo
análogos qne constHnyen un surtido tan grande como variado.
Tratándose de mantelería, entre las prendas
que llamaron más nuestra atención, recordamos
los juegos de mantel y ervilletas para te, de dama.seo blanco y de colores, con artísticos dibnjos, los camino de me a con ca.lados, los portafuentes de hermoso estilos que allí se exhiben y los lienzos diversos para mesas "Renacimiento" que hay constantemente en exi!;tencia
y una inftnida.d de artículos para mesa..
En cuanto al depa.rtamentode géneros de algodón, ocupaésteunode los lotesmás biensitua-dos
en que está dividido el edificio, para mayor comodidad del público. Las telas, convenientem~nte distribuidas en una serie de compartim1eutos, se encuentran colocadas de tal modo,
que los concurrentes pueden, á pl'imera vista
distinguir los colores ó dibujos del género qu;
más les agra.de. Allí pueden verse las más variadas clases de ca.licots, usnsús, perca.les, muselinas de suprema calidad y de procedencia. legítima, así como alsaciima.s, cretonas de di-versos estilos y otros artículos concernientes al
ramo, que sería largo enumerar.
Debemo también hacer mellción muy especial
del departamento de sombreros para damas en
el cual vimos lo~ más artísticos modelos de' tocas y omhreros para. seílora.s, señoritas y nii'las; pudiendo a.segurar á nuestros lectores que
la variedad de estilos que bs,y constantemente
en erl$tencia y la inmejorable calidad de las
forma y de los adornos empleados en la, confección, bacen que el surtido sea suñcien te para dejar satisfecho todos los gustos. "El Palacio de Hierro" cuenta, a.l efecto, con una notable modista parisiense, que estií. encargada.
de este departamento.
Mucho tendríamos también que decir con respecto a.1 ramo de camisería pa.1·a caballeros¡ pero son tantos Y tan diY_ersos los modelos que
comprende, que renunciamos á, enumerarlos.
Las camisas, de diterentes géneros y estilos
constituyen una inmensa variedad, pudiend¿
o btenerse en &lt;El Palacio de Hiena&gt; desde las
más finas hasta las más corrientes, á precios
tan módicos como lo permite la. excelencia de
sus materiales y su perfecta· hechura. El departamento de bonetería encierra un va¡¡tísimo
~~:tido de artfoul~ pa.ra. damas, caballeros y
mnos, como medias, calcetines y camisetas de
seda, hilo de Escocia, lana y algodón, de düerentes clases y colores, tanto de procedencia
.extranjera, como hechos en las má.s renombra~da. fábricas del país.
En lo referente á sombreros para hombres
par&amp;JUas, impermeables, et.e., etc. cEl Palaei~

Departamento de sombr eros, paraguas y artículos para viaje.

Departamento da adornos, bordados y merceria tina.

Departam ento de telas de seda y de lana.

�de Hierro&gt; tiene constantemente en existencia
una gran variedad de estos artículos.

***
Con respecto á lo departamentos de adornos y
bordado ,diremo quetodocuantoacercadeellos
pudiéramos e cribirseria incapaz de dará nuestros lectores idea exacta. de lo que en realidad
son. Atendido , como los demás, por un personal muy competente, se hallan provisto de todo lo que, con relación á. los ramos expu.esLos,
pueda desearse. En el de telas de seda y de lana, se ve una multitud de estilos y de clases que
verdaderamente sorprende, y que es para de pertar el más vivo interés del mundo elegantes
dejar complacid&lt;&gt;s á los consumitlores más
exigentes: ha.y allí riquísima telas propias para trajes ele desposadas, de baile, de pa eo, etc.,
etc. Por lo que respecta á objeto de mercería.
fina, creemo. que &lt;El Palacio de Hierro&gt; no tiene competidor en el mercado: como tampoco
puede litlnerlo, porlo que toca. á perfumería y
artículos diver os para tocador. Tanto de aquéllos, como de ést-0s, tuvimos oportunidad de ver
un vastísimo urtido, cerciorándonos de u buena procedencia y de su calidad inmejorable.
Después de visitar los departamentos ya mencionados, pasamos al de Confecciones y vestidos
para eiloras, donde tu vimos oportu.nidad de
ver trajes bellísimos que, por su corte y he.chu-

De partamento:de~perrumerla y articulos:para tocador.

fabrican, ademá de los lujo ísimo muebles
que se exhiben en los ahnacenes, camisas, cor·
bata y toda clase de artículos concel'Dientes al
1·amo de lencería, de ·empeñándose también con
suma perfección todo lo relativo á trabajo de
tapicería. El número do ope1•ario empleados
en esLos talleres 1,asa de mil.

..*"

Departamento:de~confecc:iones Y vntldos para damas.

ra irreprocl1a.ble , constituyen la última palabra en materia de elegancia. Una excelente costurera. par i iense figura al frente de este importante ramo.
Si los ve t.idos lujosísimos y las confecciones
que se nos mo traron son dignos de llamar la
atención por su belleza y perfecto aca bu.do, no lo
es menos elespléndidosnrtido demueble , que se
fabrican en lo grande talleres que "El Fa.lacio
de Hierro" tiene establecidos en la ca pi tal, y que
son, sin duda alguna, losmejoresqueaquís conocen: todos estáncunstruidoscon una perfeccjón
qne admira. y todos llevan impreso basta en sus
más pequeños detalles el sello del buen gusto.
'Entre otros muebles -primorose,mente acabados,
vimos hermosas camas de made1·a Luis XVI y
Luis }..'V, burós, a.paradores, trinchadores y
mesas para.comedor, tocadores, roperos sillas
y ajuares para sala, de lo más artístico que
pueda encontrarse. En cuanto á cortinajes, la
casa se enca.rga de su hechura, contando.al fecto, con operario muy .l1ábiles en materia. de tapicería.
Ademá , en el departamento de muebles, se
halla constantemente la exi tencia más grande
de mesas "vitrinas", consolas y otros objetos
de utilidad y de lujo.
Los talleres de "El Palacio d Hierro" está.o
montados á todo costo en Necatitlán y ocupan
un espa cio de 18,000 metros cuadrados. AIU se

Departamento de alfombras.

Departamento de muebles de fantasia

No t 1·minarernos este artículo sin hacer antés 1·eferencia de los departamentos de Papel t apiz y .Alfombras, que apal'ecen representados
entre las distintas fotografías que de lo · almacenes de ".El Palacio de Hierro" publicamos
en este número.
Sin ser, el l'amo de Papel Tapiz, uno de lo
principales en aquel importante establecimiento, la exis~ncia que bay en él de este artículo
puede considerarse con justicia como una de las
más vastas con que cuenta el mercado. Los dibujos son de los estilo· más modernos, y tanto
por ·u elegancia como Pº'-' su variedad, constituyen, sin exageración, la nota artí tica en este
género de artículos. A esto hay que agregar
que los precios á que se venden los rollos son
extremadamente bajos, no obstante que la calidad del papel es superior.
Refiriéndonos a.l surtido ds alfombra. y tape•
tes que hay siempre en 1a casa, podemos decir
otro tanto: dumnte nuestra vi ita, viro.o allí
expuesto los mejores productos de las más re-

nombradas fábricas ele Em•opa, llamándonos
muy e pecialmente la atención, la, diversidad de
estilos y colores, que e encuentra n á la vista
de la numerosísima cHentela que acude dia por
día á los almacenes.
En el ramo de loza y cristalería., "El P11.lacio
de Hierro'' e distingue notablemente entre todas las negociaciones análogas que opera.n en
la plaza, por lo selecto de los artículos que allí
se ven almacenado , y ~ntre los cuale menciona.remo· lo ·iguientes: l'ajillas de loza ingle·a.,
de porcelana y de tierra de hierro, primorosa,
meute adornadas con caprichosas figu.ras, flores ó pai ajes, juego para te y café y para
desayuno, platos para colgar, con pinturas al'tísticas, convoye , ca.fe ter as, jal'ra de fantasía,
recogedores, platillos para pan, sobremesas,
botellones, florero , copas y vasos· tinteros y
juegos de cubiertos de distintas cla. es y precio ; orfebrería fina de la afamada ma.1·ca &lt;Alphenide&gt;, l a mejor del mundo, y diversos objetos de cristal Baccarat.
Entre los artículos de porcelana, citaremos
una gran colección de juego.· de lavamano ·, en
la que los consumidot'es hallarán, sin duda, lo.
modelo· má hermoso y la piezas mejor acabadas.

Aparte de los departamentos ya mencionado , 'El Palacio c;le Hierro" tiene establecido.
en sus almacenes varios tan importantes, como
es el de lencería para señora y niños, cor és
y "trou eaux" · y otros en los cuales hay un
magnífico urtido de portamonedas, pur r&amp;!:i y
cig8l'reras, neceseres y multitud de ob3eto análogos, portarretratos, gemelos de teatro, billeter as y e pejo de fantasía. El departamento de
Juguetería está admirablemente dotado con todo a.quello capa,z de satisface1· el gusto de los
niños.
Para no alargar más este artículo, no abstenemos de enumerar otra multitud de objetos
de utilidad y d lujo que enriquecen el surtido
verdaderamente excepcional con que cuentan
los alillacenes de "El Palacio de Hie1·ro•'' pero
sí nos permitimo' recomenda1· tí. todos aquellos
de nuestros lectores, que ocurran al establecimiento en busca de detel'minadas mercancías,
que no dejen de visita!.' las in ·talaciones e p·ciales'~ donde se exhiben constantemente las

De partamento de papel tapiz.
Departame nto de muebles J bronco$ .irtísttc:0$.

enormes existencias de calzado, casimires y pallo11, listones, pai'luelos y mascadas, tápalos y
chales, etc., eto., seguros de que allí encontrarán toclo lo mejor que se produce, tratándose de
esto · ramos.

..

**
C1·eemo que con lo anterior bastará !?ara
que el público, sobre todo el de fuera.de la.Ca-

pital, tenga una idea de lo que son los grandes
almacenes de "El Palacio de Hierro." La importancia de este magnífico establecimiento
mercantil es tan notoria, que, generalmente, está reconocido como el primero y más acreditado entre todo lo de su género, no 610 en
México, sino también en los demás países de la
América. la.tina.
'01no una garantía. del buen servicio que,
por lo que respecte. á, la. administTaci6n interior de la caso., han logi-n.do organizar sus propietario , están: el hecho de baber dividido los
almacenes en depat'tamentos e peciales para
cada ramo, lo cual permite que la clientela sea
atendida. sin pérdida de tiempo y con toda eficacia, y la circunstancia de que todas las instalaciones se hallan á oorgode empleados apto
y muy conocedores de los diferentes r amos.
Ademá , y esto con tituye una grandísim.a. ventaja para los compradores, todas las mercancía están marcada con claridad, siendo sus
precios in va.ria.bleruente fijos.
"El Palacio de Hiel'ro" tiene establecidas
casa s en París y en Inglate1~·a, regenteadas
por socios de la. negociación, siendo, sin duda, l a única negociación que ha alcanzado,
en un período de tiempo relativamente corto,
un grado de prosperidad tan envidia.ble que le
permita. sost.ener, por su cuenta, di tintas casas
mercantile y manufacturnras.
Por lo demás, es incuestionable que "El Palacio de Hierro," S. A., ha contribuido en México, de manera muy directa, al ensancb de
los negocios comerciales, y al progreso, siempre creciente, que se observa en este or den de
la actividad nacional, poniendo en juego elementos muy considerable y valiosos, gracia
al espíritu de empresa. que anima á • us propuJores, y á la simpa,tías que é ·tos han sabido
captarse como homb1•es de l abor, honrados y

progresistas.

...

.. *

Unºdetalle del departamento de conrecolones
'I lencería.

"El Palacio de Hierro" merece, ciet•tamente,
la. protección decidida del público. A fuerza de
trabajo, u propietarios han logrado hacer de
él un establel:imiento diguo de la cultura de la
Capital, y, 11.ctualmente, no hay ca a, ent1--e la s
de su género, que pueda disputa,rle la primacía.
Ocupa el más alto luga1• y no teme la competencia.

Departamento de loz4 y crlstaterl1.

�El Restaurant "Sylvain DaurnontJJ

SALONES DEL RESTAURANT.

plomático, Banca, alto comercio,
etc., etc. Allí e verifican los ba.nquetes de alto carácter, las reuniones de buena sociedad, las comidas
de etiqueta, los lunchs de obsequio,
y desde las espléndidas me as de un
gran númel'o de personas, basta el
servicio personal á la carta, todo
está.atendidoe merada.mente. Cuenta el establecimiento con meseros
activos, inteligentes, educa.dos, que
se seleccion,a,n entre los buenos conocedores del 1•amo.
La cocina, atendida personalmente por los Sres. Sylvain y Daumont
nada dejaquedesear. En ella secon:
feecionan los «menús&gt; más delica?ºs, los más suculentos, los que deJan satisfechos á. los paladares más
s~nsibles y á los gustos más exquisitos. La práctica y habilidad de
estos seilores les ha captado la simp~tía. de su numerosa y di tioguida
eheotela. Esta circunstancia ha hecho, sindnda, que la cocina Sylvain
Daumont sea la. oficial en las residencias presidenciales y en el Jockey
Club, así como que sea la preferida
para el arreglo de banquetes eu las
recepciones y otras fiestas análogas, t anto en la Capital como en los
Estados, á. donde ba ocurrido eo
. '
,
caso necesario, a hacer todo clase
de servicio , por delicados que pa.•
-r:ezcan.

restaurant "Sylvain Da.uE,Lmont"
es, en México, el mode-

- - --

- -

---

/ .

~.,..,.,{

// .

El Banco Agrícola é Hipotecario de México, S. A.
BL

dibujo anterior representa el édificio del
Banco Agrícola, que quedará enteramente
concluido el 15 de diciembre próximo, y que desde luego será ocupado por las oficinas de esa
institución.
Dicho edificio se está con truyendo según los
planos del Sr. Arquitecto D. Nicolás Mariscal,
siendo el contr11,tista de la obra el Sr. Ing. Gral.
D. José Delgado y el Inspector de ella. el Sr. Arquitecto D. Federico Mariscal.
Los plano aceptados se eligieron en un concurso abierto al efecto; y después de discutirse
ampliamente los diverso sist~t1.s de construcción, se adoptó el si tema Hennebique, de betón
armado, cuya agencia está á. cargo del sef!or
Gral. D. Angel Ortiz Monasterio.
Es verdaderamente eurioso el i tema seguido, pues sin embargo dl'l poco volumen de sus
parede , es de una resistencia muy considerable y uperior á los otros . istema de construeción conocidos ha t11. ahora: pero para logtar
ese objeto es iucli pensable que los materiales
que se emplean, cemento y iferro, sean de ca.lid!Ld superior, principalmente el cemento, que
d~be ser ''Portland" y elegido entre la primera fábricas. Para. el edificio en euestióo se ha
tomado cemento marca "Hemmoor, ' cuyo representante en México es el r. D. Egon
Kunbárdt.
El si tema Hennebique tiene, además, las ventajas de será prueba de fuego, contra la humedad, muy ligero de peso y adecuado á nuestro
s~bsuelo, por lo que está llamado á generaliza.,rse rápidamente en México.
La fachada del edificio erá de mármol y la
ejecución está á eac·go de fa 'ompañíu. de ármbles de Santa Ji¡lia.

El edificio c-0nstará de tres pisos y se destinará. un:i. parte á las oficinas del Banco y el
resto á despachos particulares, que se pondrán
con la elega-neia y comodidades adecua.das á. su
objet-0.
Nos parece oportuno dar á conocer á nue tros lectores, aunque sea en breves linea , los
benéficos resultudos que para la agriculturu en
toda la República ha producido la institución
de que nos ocupamos. Fué establecido el Banco
con un capital de 2.000,000.00 totalmente exhibido!!, que á poco fueron impuestos sobre buenas fincas de toda la República· habiéndose tenido la pena de no poder a.tender un gran número de solicitudes para préstamos hipotecarios
sobre muy buenas fincas, debido al malestar
de la plaza mercantil.
El motivo por el que son muy solicitados los
pré tamos d~ este Banco, es porque se hacen en
dinero efectivo y á un plazo de 25 anos, durante el cual se pagan, en pequefios abonos, el capital y los intereses.
Son, por lo mismo, operaciones muy venta,josas para los ngricultores, porque se encuentran
en condiciones de dar un buen impulso á. sus
fincas y de pagar los capitales que reciben eu
pequeila.s partidas que van tomando de los productos de su cosechas.
Emite el Banco bonos hipotecarios que ganan
el 6 .% de interés y que están garantizados por
las hipotecas constituidas á su favor.
De graciada.mente entre no otro no existen
las ideas de crédito suficientemente desart•oll11,da.s, pue de ser así, e tos bonos tendrían una.
extraordinaria demanda, por9-ue los capitalistas, sin tomarse niogún trabaJo, impondrían su

dinero en muy buenas hipotecas, con un rédito
completamente seguro.
Auguramos un gran éxito á este Banco en lo
porvenir, y para ello nos fundamos, no sólo en
los da.tos &amp;nteriores, sino en el personal del
mismo, el cual está formado del modo siguiente:
CONSl!:.TO DE ADMINISTRACIÓN:

Enrique C. Creel, Presidente.
Ramón Alcá,zar, Vicepresidente.
CONSEJEROS:

Propietario: José Castellot.
,,
Fernando Piroentel y Fagoa.ga.
,,
José González. Misa.
Suplente: Carlos Casasús.
,,
Nicolás del Moral.
Lic. D. Fernando Duret.
Dona.to de Chapeaurouge.
"
"
Federico Kladt.

"

lo entre los e tablecimientos de su
género.
Todos los requisitos que ba podido satisfacet· lo han elevado á la~categoría del primero de la Rep1fülica. Nada se ha olvidado 8n5u in':
tala.ci6n: edificio, mobiliario, útiles
y decorado, todo es de la. mejor calidád que pudo encontrarse, y está
dispuest-0 enmedio de todos los requisitos del gusto estético y con:un
chic que le es muy peculiar.
El edificio ocupa. una de las calles
principales de la. metrópoli; en el
centro de los negocios, en el punto
confluente de-l comercio, eii la vía
principal para el movimiento incesante de los ferrocarriles de la ciudad y puntos vecinos.Adaptado para las necesidades del restaura.nt,
sus depa.rtu.mentosestán iluminados
y ventila.dos convenientemente. Los
muebles son de las mejores fábricas
europeas y están e cogido por peritos conocedores del gusto más refinado. La orfebrería, cri ta.leria y
loza son producto de las fábricas
francesas y alemanas. Las vajillas
de plata, porcelana de Sevres y
cristal Baccarat, son del mejor gusto. Grandes cortina.jes 1 gobelino ,
tapices y alfombras completan el
decorado, que ostenta planta. de
sombra de bellísimo follaje, deos
tibores y macetones.
La. escalera es un "bijou" y el
comedor principal y gabinetes la última palabra del ~confort&gt; y la elegancia..
Todas estas circunstancias hacen
del restaurant "Sylvain Da.umont"
el sitio elegido por la mejor socieda.d_de_México):Por.el_Cuerpo _Di-

ENTRADA AL RESTAURANT,

COMISARIOS:

Propietario, Andrés Bermejillo.
Suplente, Víctor M. Garcés.
DIRECTOR GERENTE,

Dona.to de Chapeaurouge.
SECRET A.RIO,

Lic. Pa cual Luna y Parra.
CONTADOR Y CAJERO,

Jacques J. Lemmens.
ABOOADO CONSULTOR,

Lic. D. Joaquín D. Ca.sasús.

1

SALONES DEL REST.ÁURANT.

El carácter de los dueños de Jn casa, la exquisita atención de los
"maiLre d'hotel," la finura de meseros, el "confort" y elegancia que en
todo se respira, unido á una escru_
pulosa limpieza que hace albear la
rica mantelería, brillar la loza y el
cristal, hacen de este restaurant el
punto predilecto de reunión para
la buena sociedad de México.

�t,a Gomoañ1a ac las FáOrlGas ac raoBI
ELJ.TIVOLI:DEL ELISEO
Magnifico Centro·de Recreo

A

L ho b1ar de)os festejo~ que perió_dicament:e
organizan Ias Colonias extran3eras residentes en México, hemos citado en las columna.s

leooi6n que, tanto las Colonias extraniºeras como el público en general, tienen por e "Tívoli
del Elíseo," proviene del empeño que por hacer
de él una. casa. modelo, despliegan, sin ce ar,
los Sres. Disdier y Reynaud, actuales encargados del establecimiento; pues á us afanes e
debe el magnífico servicio que se hace ~n los
distintos departamentos y el orden que rema en
todo ellos.
El Tívoli, por lo demá , cuenta con amplios
y hermosos sa.lones de baile, de patinar, así
como con primoro os ''cenadores,'' donde pueden servirse á las familias comidas, refrescos,
etc., etc. Para los b1.1nquetes, ha.y locales _perfectamente acondicionados, pudiendo servirse,
previo aviso con veinticuatro bora.s de anticipación, basta de ()()() cubierto . Con especialidad la casa se encarga, á precios muy reduci-

dos, de servir banquetes oficiales, de boda,
etc., etc,
. .
.
Por lo que toca al servicio de me ·a, es uunejorable, pues e tá á cargo de un cocinero de
primera orden, y en la condimentación de los
pla.tilloB se emplean iempre artículos de suprema. calidad. Los vino de que se dispone son
excel otes.
La casa, según estamos informados, e encarga también de servir banquetes fuera de la
apital, cobrando precios excesivamente módico .
Los
re . Desdier y Ileynaud deben sentirse
sa.tisfeahos de haber elevado el Tirnli á la u.ltura en que se encuentra.. Ojalá que el público,
como basta aquí, corresponda iernpre con largueza á los esfuerzos de ta.n estima.bles ca.ba.lleros.

San Rafael y Anexas, S. A.
U

de las compañías industriales más importantes de 1a repúblk-a, lo es, sin duda.,
la Compañía de las Fábricas de Papel de
San Rafael y Anexa.s, S. A. Aunque su capital
sigue .figurando por ~.000.000, el activo de la
Compañía. representa nn valor de más de ....... .
$8.000.000, por haber invertido la mayor parte
de las uLilidades habidas en los últimos aítos
en acrecentar sus fábricas pt·imitivas y en comprar otras nuevas. El= eAfuerzo hecho por la
NA

del muestl'ario, por su cuantía y perfeenión.
Hoy se hace en las fábricas de la Compai'iía
cuaJquier papel igual al del extranjero, por fino
que sea: y podemos asegurar que la mitad cuando menos del papel fino que se consume en la
República como procedente de otros países,
está hecho aquí: la mayoría de la grandes casas importadoras de papel son clientes fuertes
de San Rafael y El Progreso.
_Al preguntar nosotros el por qué á esos pa-

ver el camino que la C'ompa.iiía emprendiera, y
ahora. V8IDOS que en vez de empeorar las clases, ban mejorado notablemente, y vemos además, que se prosigue empeñosa.monte esta vía
de perfeccionamiento; y que no sólo uo e ha
subido ningun ,:&gt;recio, sino que se han bajado
algunos, y se piensa continu ar en su reducc.'ión
á medida que el aumento de fabricaeión gue se
está emprendiendo, perm.ita,por la. economía en
la producción, la rebaja del precio. Esto últi-

Sr. Agustín Reynaud.

-,-

de este semanario el "Tívoli del Eliseo,' centro de recreo preferido del público, entre todos
· los de su g6nero, tanto por su belleza. ªº!11º
por las ventajas que ofrece para la celebración
de banquetes, días de campo y otras fiestas análogas.
El "Tívoli del Eliseo," poblado de árpolcs
frondoso que dan sombra y Ires~ura. a. sus
jardines, es, sin duda alguna, el 10e3or e tablecimiento de su clase con que cuenta la metrópoli en la. a.ctua.lida.d; pues en ninguna otra
parte, eomo allí, pueden encontrarse mayores
comodidades y e mero más escrupuloso de servir bien al pú"blico y dejarle ampliamente complacido.
Buena prueba de ello es que el número de la.s
familias que visitan el Tívoli es cada vez más
considera.ble y_ de que no pasa día, puede decirse en que no se efectúen en sus salones be.oque~. organizados, casi siempre1 por personas
de la buena sociedad mexicana. o por corporacione de las más respetables.
En bonor dela verdad, diremos que la predi~

f'l .. '

!l DeSpd(llB de MArmoles

];:EL SR. AUGUSTO C. VOLPI
pá.gina publicamos una. fotografía
E, Ndele$ta.interior
del Despacho de ~árI?oles
que en la. esquina de_las calles de Revilla.g1gedo

Interior del Tlvoll del Eliseo.

y Providencia tiene. establecido en la actuali•
dad el estimable caballero italiano D. Augusto
. Volpi.
El Despacho que no ocupa e , sin duda, uno de
los mejores de su género que existen en México,
v esto ju tífica el hecho de que lo hu.gamos figuen la páginas de este número, que están
dedicadas á dar á co~ocer l?s priocipale establecimientos mercantiles é mdm,1:P11.1le fundo.dos en la metrópoli.

rar

El Señor'_Volpi e tá recon cido, no·sólo como uno de
los ma1·moli tas más inteligentes y expertos que hay
en México, sfao también
como uno de los artistas
más hábiles en el .ramo de escultura. y como arquitecto
muy ent€lldido. F.n su taller
hemos tenido ocasi6n de admirar algunos busto · de
hombres célebres, notables
por su perfecto acabado y por
la fidelidad del parecido, y
varias estatuas y figuras decorati vas de verdadero mérito, llamándonos también la
atención, tanto por su originalidad como por su belleza,
los proyect-0s de los diversos
monumento sepulcrales que
ha formado el Sr. Volpi y
que han sido ejecutados bajo
su dirección, n dMintas épocas.
Entre los monumentos á
que nos referimos, y que, dicho ea de paso, son numerosísimos, hay alguno verdaderamente di&lt;&gt;'nos de ser
admirados por fa. perfección
que se advierte hasta en us
más insignüicantes detalles.
En el Panteón Fraucé , en el
Español, en el de Dolores, en
el del Tepeyae, se ven algunos de los más notables trab1Ljos ejecutados por el señor
Vo]pi, distinguiéndo. e entre
ellos el de la familia Tenconi,
que o.parece reproducido en
uno de nuestros graba.dos.

*
*.
Al r. Volpi se debe también el proyecto y la ejecución
de los monumentos de las

fami1io,s Rubiu, Pellotier, Ricoy, Landa y Es-

candón, Escandón y Ara.ngo, y Pardo y Contreras; del Gral. Al varez, de la señora de D. C_arlos
N ori ega, de la Sra. Guzmán de Ramos; del Joven
Benito de la Barra· y de la capilla de la señora del General Aurehano Rivera. Todos estos
monw:nentos son muy artísticos y e tán hechos
con magniñcos materiales.
El Sr. Volpi ha sido siempre el preferido
de la. clase culta de México para la. ejecución
de los trabajos de aquel género, y no es de extrañar, por lo mismo, que sean ya tao numerosa.s las obras que han salido de sus tallero .
Actualmente el distinguido artista está. terminando un suntuoso monumento para la familia
Riba y Cervante , que será, sin duda, uno de
los mil bellos y má artístícos, á juzgar por
lo bien concebido del proyecto y la riquei:a de
los materiales que se utilizan en la. ejecución.
Por líltimo, diremos que el Sr. Volpi vino al
paí en 1 91, rooomendado por dos afamados
artistas, al Sr. Gral. D. arios Pacbeco, entonces Ministro de Fomento, y que, l!l'acia.s única•
mente á ·u laboriosidad y á, su honradez, ba
podido captarse la simpatía y la confianza del
público.

VlS'l'A DE UNA DE LAS FÁBRICAS DE LA &lt;JOMPARÍA.

Compañia en este sentido es tao grande, que la
produooión de papel es ahora tres ueces mayor
que la de hace unos cinco años; su pt'oducción
de pastas y materias primas se eleva á más del
doble; su fue1·za hidráulica se ha du1llicado
también con nuevas instalaciones; y en ferrocarriles que unen las distintas fábricas y dependencias qe la Compai'l.ía entre sí y con la
Ciudad de México, tiene in,ertido más de un
millón de pesos. Sólo así se comp1·ende que, no
obstante el incremento que va tomando el consumo de papel en el país, las importa&lt;'iones de
papel extranjero se hayan reducido á. la. mitad
de lo que eran hace tres años, según puede verse en los datos oficiales de la. Estadística
Aduana!.
La mejoría en las clases del papel be. sido
también notable. Esto no sólo puede a.preciarse
en los tipos generales de pu.peles que dicha. Compaitie. tiene á la venta, sino también, y muy
principalmente, en las fabricaciones especiales
que sob1·e muestra esliá haciendo constantemente; fabricaciones que ha.o llegado á, alcanzar
tanta. ó más importancia que la de los tipos

peles tan fi.nos, que acreditarían á cualquier
fábrica, se les da una presentación que los haga aparecer como extranjeros, se nos contestó
que a.sí lo exige el público, al que es preciso
dar gusto aun en los casos tm qne quiere que se
le engañe. Hemos visto la opinión de los directores de algunas de las compailías _papeleras
más fuertes de los Estados Unidos, manifestando la sorpresa que les causaba el que en la república se prodnjera.n unos pa.peles tan tinos
que pueden competir ventajosamente con los extranjeros por su clase y precio (textuctl).

***
La gran combinación llevada á cabo este afio
por la Compaílía de San Rafael, al comprar las
otras fábricas de papel, produjo alarma en el
público y ciertos periódicos contribuyeron á
ella. ha.blando entonces de la formación de un
trust papelero que trataba de.llegar al monopolio para snbir 1os precios y empeorar la clase
del producto, aumentando por estos medios sus
ganancia.s á co ta del público. Nosotros guardamos entonces una. actitua expectante hasta

timo se lo hemos oído decir personalmente al
Gerente de la Compañia, y siendo así, es claro
que no hay tal tni.~t, y que esa combinación, en
vez de perjudicar al pñblico, lo beoe.fieiará altamente.
Produciendo más y mejor, y reduciendo los
p1•eoios é. medida que disminuya el costo de fabricación,escomoúnicamente sellegará ámatar
la importación extranjera que, como antes decimos, va limitándose considerablemente no
obstante lo mucho que el consumo ha aumentado.
Parece que éstos son los propósitos de la.
Compañia, y basta ahora los hechos lo vienen
confirmando así, sin dejar luga-r á. la menor
sospecha. acerca de la sinceridad de dicho propósitos. En ese caso, debe.mo feliei'tarnos todos
y felicitar también á la Compañía., que segura.mente verá coronado su11 esfuerzos por el éxít-0
pecuniario y por el aplauso de la opinión. Debemos todos alentar á. una e.m1&gt;re a. de tanta
trascendencia, cuando emprende derroteros tau
simpáticos y beneficio os al país.

�€1 f trrotarril

dt Ransas· CitY,

mexico y Oritntt..

pnoBABLEMENTE la más importa.nte empresa.

de ferrocarriles en construcción, en la República Mexicana, e.s la de Ka.osas Cjty, México y Orient.e, que construye su vía desde
Ka.usas City (Missouri), atravesando la fronte•
ra mexicana., en Presidio, para pasar por Chihuahua y tener, como punto terminal, el puerto
Topolobampo.
Esta vía lleva ya. construidas 125 millas que
están en explotación, t-eniendo323 listaspara. recibir los rieles. Lo trabajos se han emprendido
simultánea.mente en Estados Unidos y México.

R E G ·o N

--

1

:--.__

ra, que la. red forme un sistema completo capaz
de activar el desarrollo del comercio en toda
la costa del Pacifico.
Este ferrocarril, sin duela alguna, impulsará,
además, la explotación en grande escala de una
zona minera que es pTobablemente la má.s rica
de la República, a.sí como la de las mejores tie·
rras productoras de maderas y propias para la
agricultura, que se extienden en la parte norte
de la República.
Anticipándose á la termina.ción del -ferroca·
rril, muchos de los cosecheros de algodón, en

·-·-

~ 6 --

Se cree que dentro de un año la Compallia po·
d.rá disponer de 1025 millas de vía en explota•
ción, inclusive las lineas construidas y las arrendadas. Será la única vía absoluta.mente trans·
continental que operará en México. Desde el
pnnto de vista estratégico, el ferrocarril Kan•
sa.8 City, México y Oriente, tendrá mucha importancia. para el gobierno, porque es el primero
que atraviesa. la Sierra Madre y que une la
co~ta del Pacífico eon la. red fen•oca.rrilera del
interio1·. Ya se ba pedido la concesión para com~ctar esta línea en Topolobampo con dos lineas que irán: una hacia el norte, á Guaymas,
y la otra hacia el sur, á :Mazatlán, de te.! mane-

BR

los terrenos de la Laguna, se han ido á establecer en los valles del Yaqui y del río del Fu.arte,
donde se pueden eonseguir á. precios nominales
mejores tierras para el sembradío de aquella planta., exentas por completo de las ple.ge.s
que ordinaria.mente infestan los campos algodoneros. Muchas propiedades mine1'as que habían
adelantado muy poco por las escasas facilidades de transporte, se est1ín al1ora de arrollan•
do muy rápidamente. Esto no es solament,e un
buen negocio para el fen·ocarril, sino que es
una. fuente adicional de ingresos para el gobierno.
Para dar una idea del aumento en el valor de
las tierras en los valles citados, después del
establecimiento del ferrocarril, diremos que el
precio de dicho ' terrenos en el río Fuerte, que
era de $6 á. $10, es a.hora de $25 á. $30, por acre,
siendo imposible encontrar actualmente terre•
nos irriga.dos para. la. agricultura, si no es á
15 ó 20 millas de distancia. de la línea que es•
tá en explotación entre Topolobampo y el
Fuerte.
A lo largo de la línea del ferrocan·il comienzan á. brotar ciudades nuevas y centros industriales. La. "Ciudad de Carmen," que ha sido
llamada así en honor de la distinguid.a esposa
del señor Presidente de la República, ba llegado á. ser. en unos cuantos meses, una próspera
población de dos mil habitantes, y Topolobampo mismo tiene toda la. a.pariencia de una ciu·
dad amerdcana del Oeste. Debido á la rapidez
de la inmigración y á la escasez de alojamien•
tos, centenares de familias están viviendo en
tiendas y en edificios de fabricación proyi•
sional.
Para llevar á. cabo las obras del ferrocarril y
cimentar sólidamente su empre a, el presidente
de la Compañía, seiior tilwell, cuenta con·1a.
cooperación del gobierno y de los principales
capitalistas de México que aprecian la importancia. de la línea.

La Golonia Guauhternoc
HACE poco más ó
menos un ailo se organizó en la ciudad
de Kansa.s (E. U.), una
compal1ía. con el objeto de comprar la.
porción de la hB.cienda. de la. Teja, que linda. por un lado con
la. estación del Ferrocarril N aeiona.l y
por el otro con terrenos del Sr. Lic. José
· Ives Limantour, decidiendo íraccionat··
la para venderla en
lotes y facilitar de
esta manera.el ensanche de la población por aquel rumbo.
Los terrenos fuerondívidídos y ofrecidos á.la
venha. bajo el nombre de Sti!weU Place, pero recientemente se decidió cambiar este nombre por
el de Gol&lt;mia Ouatihtemoc, en parte para honrar
la memoria. del último emperador azteca y en
parte porque la. colonia, que está situada á lo
largo del Paseo de la Refarma, se encuentTa cercana á. la estatua. del guerrero, extendiéndose

OOLONtA CUAUH'l'EMOC.-&lt;J.ALLE PltlNCIP.AL,

LOS TERRENOS IlE LA COLONIA CUAUHTEMOC, VISTOS DESDE LA TERCERA GLORIETA DEL PASEO.

Un tren ordinario del Ferrocarril de Kanus en San Blu (Sl11aloa).

Tren especial que condujo el co11vo7 Inaugural en la nueva linea entre ~lchita, Kansas y Falrvew, (Oklahoma).

no poco más allá de la tercera glorieta. Su situación es excelente, y es la única de la,s nuevas colonias que contribuyen tanto al embellecimiento de la. ciudad, que tiene frente al Paseo,
lo cual le da un valor especial como una de las
partes wá.s aristocráticas de la metrópoli.
A pesar de que la colonia está dividida en
menos de 150 lotes, por todo, se necesitará más
de medio millón de pe os para nevar á cabo las
mejoras que está. obligada. á emprender la Compal1ía., en virtud del reciente contrato .firmado
con el GobiernÓ. La a.venida principal de la. colonia. tendrá el ancho que tiene el Pm;eo. Todas las calles estarán provistas de pavimentos de asfalto, hanquetas de cemento, drenaje
perfecto y excelente agua. Una de Jaa formas
en que estlli compaiúa bace sus contratos es la
de que los pagos que se ha.cen. durante t1n. péríodo de diez a.flos, no empezarán á efectuar e
sino cuando esa.s mejoras estén com1iletament~ acabadas. Esto es una excelent,e garantí¡. para el comprador de que no habrá reta1·dos en
la ejecución de estos trabajos.
El Sr. W. L. Váil) gerente de la "Real Estate Depa.rtement of the United Sta.tes and Mexican 'l'rust Company,'' que estú. encargado de la
venta de lotes en. dicha colonia, dice que muchos
hombres prominentes de la República han compra.do ya la cuarta parte de los lotes, á precios
que varían entre L3 y 20 pesos pot· metro cuaclrado. Esto es unbecho interesante, porque de-

muestra. el sorprendente y asombrosocreoimiento de la. ciudad y el aumento en los valores de
terrenos. Estos mismos terrenos hace veint.e
a!'ios eran vendidos ámenos de un ]?t'SO el metro
cuadrado.
Otra de las ventajas que ofrecen los contratos para venta de lotes en la.ColoniaOtta'l.lhtemoc,
ea la cláusula de seg,uo, que permite á los bere•
deros de cualquier comprador, en oa.so de muerte de éste, y si lo desean, pedir la devolución de
todos los pagos hechos por cualquier terreno de
la Col-Onia Cua11htemoc, con un intués de seis por
ciento anual. Por ejemplo: sim:iapersona compra.
un lote en la Colonia Cuauhtemoc y muere después
de haber hecho uno ó más pago , no pierde su
capital invertido: este capital puede ser devuelto á los herederos con un seis por ciento sobre
todo el dinero pagado. Esta cláusula t:.s excesivamente liberal y absolutamente nueva en México, tra.tá,ndose de negocios de efita índole. La
corupafiía que vende la Colonia Cua11htftlTloc está preparando planos para, varias bonitas casas que han de construfrse dentro de algunos
meses, y se puede decir con seguridad que dentro de dos ó tres a.i'los el va,lor de la propiedad
se habrá. más que du_plicado en esta parte de
la. ciudad.
Nunca habrá más que un Paseo de la RefOTma
en Méx.íco,y la Colo-nía ruauhtem.oc, por esta. ra.•
zón, no tiene rival á causa. de su situación tan
ventajosa.

FRENTE DE LA COLONIA, HACIA EL PASEO DE LA REFORMA,

�Bufete del Sr. Lic. Emeterio de la Garza, jr.
Dos vistas de la sala principal.

Sl!lORETARÍA. Y SALA DE ESPERA DELIBUFETE DEL SR, LIO, EMETEBIODELA GABZA, .TR.

El Bufetedel Sr. Lic. Emeterio de la Garza,jr.

P

UBLICAMOS hoy una vista del Bulet.e del Licenciado F..meterio de la.
Garza, jr., establecido en su ca.se. particular-Medinas números 12 y
13-por ser el despacho más amplio y bien arreglado que conocemos
en la capital.
Todo está allí en orden; las piezas son grandes, con mucha. luz y bien
ventila.das. La. Caja queda en el pi o bajo, independiente de los otros departamentos situados en el piso alto, á los que se llega por una e calera
que va á dar directamente al cuarto de los taquígrafos, del que sólo toma.mas un lado. Después se pasa al sa,lón de espera., del que también sólo damos la. vista principal. En esta pieza está la. ~ecreta.ría. pa1·ticular y
los a.rchivos 1 libros1 demás 1iapeles y acce orios del Bufete. Del salón de
espera se llega á la sala principal en 1a. que recibe el Licenciado de la
Garza. jr., que es la más grande y bien puesta que en despachos de abogados hemos ,isto. Tiene catorce y medio metros de largo y seis de a-pcho. La. se.la es tan grande, 9.ue no hemo podido tomar una. fotograf1a
sola de t-oda. la pieza y ha 1do necesal'io saca.ria, en secciones. En esta
pieza sa estudian y resuelvan los asuntos qua hay que tratar con el Licenciado de la Garza, jr,, quien trabaja con dos pasantes de derecho.
Los muebles, el decorado y el a.rreglo g-eneral del Bufete no podían ser
mejores, y el joven abogado trabaja incesantemente hasta las altas horas
de la. noClbe.
La biblioteca es una. de las más completas y contiene las mejores obras
de Derecho y Literatura.

DEPARTAMENTO DE OAJA Y SALA DE TAQUÍGlU FOS DEL. BUFETE DEL SR. Ll:C. E!lfET"ERIO DE LA GARZA, JR.

�El Ferrocarril de Hidalgo y del Nordeste
Una NotableEmpresa MoxitaDa

E

NTRE los elementos que má han contribuído á, la. prosperidad y engrandecimiento
del paí , están, in duda aiguna, lo ferrocarriles. Ello , acortando las distancias, no han
acercado á los demás pueblo , uniéndonos ú. é tos con lazos fraternales¡ ellos, haciendo más
fáciles las comunicaciones, han impulsado entre nosotro el comercio, acrecentando a.si la.
rique1,a pública: y ellos, en fin, nos mantienen
en comunión con -tante con las grandes ideas de
nuestro siglo, derramando en los mercados, ya
seo. en forma de libros ó de instrulllentos cientWr:o ó industriales. cuanto e capaz de producir, bajo otro cielo , la inteligencia y el ingenio humanos.
Una empresa ferrocarrilera, además de estas
ventajas, traa siempre consigo, para el biene tar de las nacione. , la de proporcionat· á millares de ope'r arios la manera. de ganarse honradamente la subsistencia, dando, al mismo tiempo, ocupación ií, hombres de ciencia y de labor,
cuyos trabajos se traducen en obras de utilidad
pública indiscutible, y abriendo, por últilllo,
campo más va to al desarrollo de las fuerzas
vivas de los paí ·e, que, coro.o México, han pasado por un largo período de revueUas para
lalll6arse, con firmeza, por el sendero del progre o y del orden.
Y todo e tos bienes on mucho mayores si
. e considera que la empresa de que tratamos es
eminentemente mexicana; es decir, que desde el
Gerente general ha. ta el último de lo operarios, todos son mexicanos; el trazo y la eonstrucción han sido hechos por ingenieros mexicano , ~• el servicio de trenes, 10comotora y
talleres está. encomendado á, mexicanos. Esta.
11articularidad, única entre los ferrocarriles del
país, hace que la empre a del Ferrocarril de
Hidalgo y del Nordeste sea, para no otros y
para todos l os habitantes de la República, altamente simpática.
Las líneas que ¡,:iertenecen actualmente á. los
ferrocarriles de Hidalgo y del Nordeste miden
una, longitud total de 215 kilómetros; de éstos
161 pertenecen al de Hidalgo y lo demá al egundo. Las doble vías, que dn,n la seguridad
en las estaciones, alcanzan una. longitud de 21
kilómetros.
La terminación de los tru,bajos basto. el puerto de Túxpan formará. una linea, aproximadamente, de 380 kilómetros desde México, iendo

tonio Ca,;o, posee to·
dos los departamentos " dependencias
nece'aria; su estilo
es hermoso, y los
materiales de que está hecho son de las
mejores canteras de
Pachuca.
En Peralvillo po. ee 1a empresa unos
espléndidos talleres
de construcción y
reparación. Cuanto
puede necesitarse en
maquinaria., útiles y ..
herramienta po een
esos departamentos,
que están ampliamente -provisto . No
hay locomotora, carroexpress ó plataforma que no pueda
hacer e ó rPpararse.
La fundición e de
lo más completo que
existe, el metal iá.l',i lmente puede ser
tt·abaja.do. Causa.
a ombro entrar á
aquello
salones
donde todo es ruido,
movimiento, labor
constante. Los operarios no se dan reposo : limpian, encorvan, funden, atornillan en mil -forma ,
en mil combinaciones indescriptible

de

El movimiento ferroviario de la linee. tiene cierta. int-ensidad; la recorren
diariamente 6 trene
especia les de pase.-

•

""

FACHADA DEL EDIFICIO OE L A DJREOOI ÓN,

fEAAOCARAIL DEL NORDESTE.
ESUCWII T(lllf!IIIL DC IIOCO.

131 hasta las cercanías de Santiago y el resto
ba.¡.;ta el puerto.
Para juzgar de la bondad de la con truceión
de la vía y de las garantías que presta., bast~n
los datos que siguen: el ancho es de 3 pies inglese - 9U milímetro :- el menor radio en las
curva lleg-a á lúO metros y la pendiente más
pL·onunciada á 18 milímetros por metro. En la
parte por construir no se pasará, en el radio de
las cun·as, de 80 metro·, ni se d scenderá con
más inclinación que á, ~5 milímetro poi• metro.
Los rieles on de a.cero de 40 libras pot· yarda., y lo durmiente ·, casi en su totalidad, de
encino de la mejor calidad.
Para llevar ú cabo los trabajo , no e ha detenido la, empresa ante las dificultades que le
oponía, la naturnleza, r las ha venciclo con ·us
obra de arte. Así pueden 11 amarse los dos principales puente de la linea: el gue con 31 metros
de lu1, se construyó sobre el canal del de·agüe y el que obre el río Tortugas mide 24- metros de luz. Cada una de las 21 estaciones de la
línea en explotación e tá dota.da de la mejor
manera. posible, siendo buenos edificios los terminale de Pacbuca, Irolo, Tortu~as y México.
Este tíltimo edificio, proyecto del mgeniero An-

•
••
Pa:ra fijar la atención del público sobre la
c:i.nt1dad de_ sueldos que e pagan, da.remos lo
da~ que s1guen: Ha.y 2-59 empleados en las estaciones, 249 repaL·ando la. vía,, 186 en los talle,res, 144-_en lo ~renes y el resto hasta completar
en conJunto ~:&gt;l, en servicios diversos. El nú~
mero de pasa¡eros que ocuparon el :ferrocarril
en el ailo de 1902 fué de 278, 191 y en 1903 ascendió á 202, 70-t La tonelada. de carga lleva.ron
á 284-,8:J0 y 301,591 respectivamente. Las ;ntradas bruta ,. en un año, se e~timan en $900,000.
Los P~ a.Je · á bordo de los trenes de los Ferrocarnle~ de Hidalgo y del Nordeste no son
caros, y l por curioiiidad se compara con lo
g:a.sto~ que se o!'iginan viajando en carros ó dihgflncrn. , . e verá que e. un tercio de loqueantes se cobraba; rei;ultando, en número: redondos1 U.800.000 de ahorro anual para el público
~ll,SJ l~.:; 2.~.ooo que importó h~ subvenció~
1mpa.L't1da a la empre a pm· el gobierno del Estado .r por el federal. Si este cálculo se aplicar:i á toda la red ferrocarrilera del paí es decir, á ce~ca d~ l!l,000 kilómetros, y comparara
con lo· ~00 küómetl•os del HidaJ o-o 1&gt;olamente
e llegaría ú la conclu ión de q~e se utiliza~
U 70.000,000 anuales.
Ht: aquí proba~o por qué todo gobierno progresista subv~mc1ona a lo8 fe1Tocarl'iles: la inver111ón del dmero resulta provechosfL y benéfica pu,ya. el país, ~·, al fin, ·os -ferrocarriles llegan lt ser propiedad naciono.l y constituven
entonce_s, una fuente inagotable riqueza par~
el ErarLO.
E~ rápido progreso de la empresa ·ae que nos
venimos ocupando causa un o.sombro tal que
p~rl"..ce inconcebible: en pocos años e he. e~tend~do _la !ínea, se ha mejorado el servicio, e han
d1sm1nuido las tarifa , etc. etc. He aquí algo
de la historia interesante d; la. institución.
. El Ferrocarril deBidalgo comenzó sus traba.¡os e~ Pacbuca, el año de 181
iendo entonces
prop1edacl del gobierno del E tado· más tarde
en 1880, fué traspasado al Sr. D. Gabriel Man:
eera, su actual poseedor,llegandoel ferrocarril
á frolo en ~ _~- En esa época había, una. dificultad el ~eL'V:lCt? de pasajeros se hizo por el ferrocai•ril mex1co.no de Veracruz h.asta fines de
l 9, en que terminada la vía de Teoloyúcan
los t;en~s de Hidalgo pa aban sobre lo · r-iele'
del Nacional basta la ciudad de México.
. onstruida. al fin, la vía del Nordeste entre
T1zayuca y la capital, el ailo de 1890 cesó el
servicio por el Nacional.
Por el lado contrario, los trabajos continuaban lentamente; en 1893 llegaron los rieles hasta Tulancingo y en 1 97 á Tortugas.

jeros, 4 mixtos y 8 de mercancía· formando
un conjunto de 18. Los trene de pasajero
llevan -1 ca1Tos, y los que conducen el pulque
llegan á formarse basta de 15 á 20.
Para atisfacer las necesidades del tráfico,
cuenta la emp1·esa. con 25 locomotoms de la
renombrada fábrica «Baldwin Locomotive
Works&gt;, ;l3 carros de pasajero y 194 de carga,
todo en perfecto esto.do, y de tal manera atendidos1 que se usan, indi tinta.mente, la máquina. 1 o la 24 que acaba de er comprada, puea
el estado que guardan es el má satisfactorio.
Como la línea troncal no pasa ce.rea de a.Jgunos puntos de importancia, la em¡,resa ha. esta•
blec1do ó subvencionado carrua¡e especiales
que conduzcan pasajeros á Zacatlán, Huauchinango, Huo. cazaloyaJ Huayacocotla, mineral del Ubico, Zacualtipan y Acoxochitlán.
El Gerente de la empre a, no ha detenido su
in.fluencia basta aquí; cuando no ha habido ca•
minos apropiados, ayuda al gobierno á repararlos como sucedió con el de Huayacocotla á.
ZacuaÍtipam. En el de Tortugas tí. la cumbre de
Pabuatlán construyó 4 y reparó 5 kilómetros,
construyendo 12 á sus expensas en el de Pachuca al Mineral del (,'h.ico, para acortar con iderablemente la distancia.

ESTACIÓN DE P AOBOOA,

La construcción o pro igue con empeño. La
emp.i:esa e prop~n~ llevar la línea.hasta Túxpan,
pa.rt1endo del kilometro 131, ituado tres kiló~etro antes de la estacilSn de Santiago. Pr6x1ruamente1 seinm se anuncia, hechas las prueha respectivas, se pondrán al seHicio público los treinta. y cuatro kilómetros que están listos de entre Ventoquipa y Venta Colorada
Coostruída la línea tal como se ha proy~ctado, ¡qué porvenir tan excepcional se e pera
para el ferrocarril! El camino il Túxpan erá
el más corto para el Golfo, y Túxpan se elevará. á la. a~tur_a de Tampico. Mejorar· el puerto
no ser_ía d1fíc1l do.das sus condiciones especiales.
Estud10s hechos por notables peritos áicen que
el río Túxpan tiene una de embocadura de 500
metro de ancbo y 7 de profundidad. Construídas, como en Tampico, las e coller·as que se inte1:nen en el mar y dragada la barra, lascorrientes que _e e tablecen con el flujo y reflujo
harán más baJo el fondo y las embarcaciones de
gru~so calado penetrarán por el río, y hallarán
abrigo seguro contra los frecuent.es venLarrones que azotan las bajas y pimtanosas costas
de'l golfo de México.
Las condiciones climatéricas de Túxpan no
pueden ser mejores. En esa. costa y en sus cercanía· e muy rara la 1iebre ama1·illa. Se con~cen casos señalados y no se producen epidemias como en otras partes del golfo donde el
«vómito&gt; es el auxiliar seguro de l~ mue1•te y
el temor constante de los extranjeros.
Nada e compara.ble á la riqueza de la zona
que la. línea atrave ará á partir de Santiago.
½&gt;B grandes ramales de la. Sierra Madre, cub 1ert~s de selvas y bo. que., ofrecerán á la industria las magnificas madera de con trucción
qu~ produ_cen: cedro, caoba, ébano y zapote,
cht¡ol,_ qm~bra-hacba; pudiéndose extraer de
ellos riquísimos productos tintoreales, como el
t?oral, la sangre de drago y otros muy valiosos.
En mucbos de los Jugare~ de la comarca que
atrave~ará la línea ferrocarrilera se encuentran_ indicios segm·o que garant~an la exi.. ~cia del carbón de_piedra. Haciendo explora01on1:: formales, es mdudable que se encontra1·án mantos carboníferos de suma importancia.
El &lt;oro negro&gt; tiene ,rran dema.nda en el mercado del mundo; y la escasez ele combustible
hace de esa explotación un negocio seguro que
d~ ni ¡mfs grandes riqueza . A corta di~tancm &lt;le los Jugare~ por donde se ha tL-azado la
línei:, lo · ingeniero . se ban encontrado -veneL'OS
de 1·100 petróleo cuyo 1'&lt;'finamieuto sería. fácil.

ESTAOlÓN D111 IROLO,

�Con,pai;ía Cor,solidada

~onst_ru\dones NJetálka~.

}

Despacho del Director general.

PUENTl!l SOBRE KL RÍO DE TORTUGAS,
ESTACIÓN DE TEPA,

No pocas compa.riias han intentado explotar
esas fuente. de riqueza; pero todos los esfuerzos han ido y serán vanos, mientras las vías de
comunicación no sean fáciles y rápidas.
Es indudable que cuando la vfo. llegue á esos
Jugare , la e1q&gt;lotación del carbón y petróleo
ec grande escala, y el corte de madera , serán
un elemento de riqueza inagotable.
Pero además de lo productos naturales que
pueden tomarse de esas t ierras, el cultivo y la
labranza, es decir, la industria agrícola, hará
brotar de esas fecundas sementeras el tabaco,
el café, la ,ainilla, calla de aziica.r y frutas de
todas clases que producirían, embalados, un verdadero capital.
Los actuales propietario de esos terrenos,
así como la misma empresa, no pueden sacar de
la Agricultura todos los frutos apetecibles, y
es ésto por la dificultad de transporte, por lo.
absoluta falta de vías de comunicación. Por
hoy, no teniendo ferrocarril, sólo cultivan el
za.cate de Pará y Guinea, usado para la engor•
da de ganado vacuno, y que, ó se remite á México ó se envía. fuera del paí , como sucedió
durante la. guerra cubana., en laque se ma,ndaron
á la. Gran Antilla grandes ca.ntidades de ese
producto.

80,000 caballos de fuerza.hidráulica gue desarrollan las hermosas caídas de agua de lo ríos
Necaxa y Tenango, á fin de convertirla en energía eléctrica, que ~e utilizará en México, Pacbuca, Mineral del Oro y otra poblaciones.
El proyecto de utilizar y combinar las caídas

tará muy económico en la comarca montan.osa,
pues la aplicación de la electricidad permitiría
el uso de curvas más pronunciada , dando por
resultado que la línea quedaría más corta y
de un costo menor.
Además, todas las mat~rias primas de la re-

l,

A ".Compa!!ía. C?nsolid~da de Construccione Metálicas," S. A. ha.
abierto .sus oficmas baJo los mejores auspicios debido á l
' l
aceptación
'
genera
· t • que ba
. recibido de los hombres d e empresa
y dea numero
sos
¡ prop1e ano
'ó , qu1enes le han encargado ' desde l ueg o, l os proyectos•
Y a 'd
construcc1
n de obras impol'tantes ' las cuales est~..n sien
· d o en la a.e
d ·
t ual 1¡ a eJecutadas. ( on la aprobación unánime de ¡os soli c1tantes,
•
tanto1ente cahdad del material empleado y de 1
por
a
exce
d
b
h
amano e o r a deque
ace uso en sus talle~es, cuanto por la irreprochable dirección técni
que
y lab exactitud
con
que sabe cumplir esta Ompa ñ.1a sus comproca con
· cuenta
l
.
.
m~sos, o que a. vemdo á Justificar la con:flanza que he. recibido del ú
blico desde el comienzo de sus operaciones.
p El personal de su actual Administración así como el de ¡ n·
·ó
·
ó
•~ ·
'
a. u-ecc1
n
gen er a l Y D .ll'eCC1
n 1.,cruca.
aran1 re pectivamente, son una prenda de
tía de los elemento y estabilidad de esta nueva empresa El
g· d
Adro' . t
"ó
á•
•
OnSeJO e
• 1n1s rac1 ~ l'st mtegrado de la manera siguiente : Arturo J Brani:ff
Uhses Bassett1, José Castellot' José CasteUot• 1·r·• ,,.
·
'
A
.,,.mru·o p·mz6.n Miguel
• Quevedo Y A. E. Worswick. .El cargo de Director general es;á encomendado al Sr. Arturo J. Brarntf: el de Director técnico al s J W
Hawke Y el de Secretario y Abogado de La Compañía al s L:· M·.
•
Lanz Duret.
'
• r. ic. 1 1guel
. E l capital social es de ili250,000. 00, y dado el desarrollo y el crédito ·usti.ficado de que goza la Sociedad, probablemente será aument ado h J t
. :500,000.00.
as a

.

"*

•••

La em'(&gt;resa ha _puesto especial cuidado en que
e1 ervicio de us trenes sea exacto y en que se
cumplan los horarios en toda sus partes, teniendo todos sus viajes una completa regularidad, iendo atendiuos los coches y el convoy
entero, con el mayor e mero. E ta asiduida&lt;l y
empeño justifican la alta e tima que el público
demu ·tra por el ferrocarril.
.El estricto cumpliroiento de los horarios y la.
regularidad en la. velocidad hacen los accidentes tan raros y de tan poca consideración que
durante todo el tiempo que se lleva. de ei.plotar
la línea habrán viajado por ella 3.000,000 de
pasajeros, sin que uno de ello$ haya perecido.

...

Tleno este terrocarril en perspectiva. un magn!.fico proyecto para. combinar su poder á la
lue1·za hidráulica. que producen las grandes caídas de Necaxa.
La línea principal pa ará por e ta población ,
donde la compailía denominada cThe Me.xican
Light and Power Company Limit-ed&gt; está construyendo la.:,Planta tnecesaria:J¡ara utilizar los

Despacho del Director tknlco.

ACUEDUCTO DE ZElllPOALA,

de los ya mencionados río Necaxa y Tenango,
fué pre entada el arlo de 1902 por el Sr. J. .
Pearson á varios fuertes capitalistas de los Esdos Unidos y el Canadá.
Es imposible concebir la. magnitud de esta
empresa y lo vasto y dificultoso de los trabajos
emprendidos, sín ver
y p1·esenciar las obras. Lo planos de
los ingenieros comprenden la instalación de dos plantas,
cada. una con capacidad para 40,000 caballos de fuerza. Se
cree que las necesidade del Oro, Pachuca y México se
cub rirán con una sol a de las dos plantas· pero como la
utilización de la,energía eléctrica sigue en
aumento y la demanda de fuerza es ca.da día mayor, erá
preciso, te1•minada la
primera planta, proceder á la construcción de la ·egunda.
La·Unea del -:Ferr6carril de Hidalgo podrái entonces utilizar
la fuerza. eléctrica
para el tráfico de sus
trenes, lo cual resulPUENTE SOBRE EL GRAN CANAL,

gión, tales como el algodón, los mieles, el lino, etc., podrán beneficiarse en el mi mo punto
en que se producen, pues la cantidad de fuerz&amp;
de que dispondrá. &lt;The Mexican Light and Power Company Limitad&gt;, permitirá el establecimiento de grande fábricas á inmediaciones da
Necaxa, Almozotepec, Huauchinango y Tulancingo, mejorándose esas comarcas y haciendo
que crezca en importancia el fen·oca1·ril que las
atraviese.
Dada esta amplia información, los lectores
de &lt;EL MUNDO ILUSTRADO&gt; podrán comprender
toda l:l importancia que la empresa del Ferrocarril de Hidalgo y del Nordeste tiene, así como
prever cuál será. su porvenir el día en que
sus lineas atravie en centros industriales y fabrile riquísimos, explote la fértil zona de J~s
selvas, acarree carbón y petróleo, lleve y traiga pasajeros y ponga en Mé."tico la carga de
los buque que l1eguen á Túxpan, haciendo así
má fácil el comercio, y extendiendo y repartiendo en toda su longitud la riqueza y la comodidad.
Empresa de esta naturaleza, que se de arrollan rápidamente porque descansan en el firme
a.poyo del talento y lu, .hom•a.dez, y que crecen
in cesar debido al carácte1· de sus jefes y ~ su
impor ta nci,a indiscutible, son un ejempl o vivo,
una lección práctica ue Jo que pueuen obtener
los grandes capitales bien dirigidos.

"El objeto principal de la Compañía es la. fabricación del acero estruct~ra.l de t.odns clases y contratar material y construcciones de acero
h1erro, como techos, tragaluces, cobertizos, u:rmadura para techo;
pueµtes, viaductos, pisos de cemento armado -y asfalto.
'
. Sobre pedido r~ite planos, proyectos y -presupuestos. Tiene un 1epós1to constante de viguetas de acero I L U, láminas negus )' galvanizada
metal desplegado, etc., etc.
'
La~ oficinas de la Oompaftía están situadas en la esquina del segundo
Calle1ón, de López y Rebeldes; y puede tenerse una idea de ellas en las
fotograflas que a_pa~ecen en esta página. Los talleres principales se encuent~an en la.Avenida Poniente 28, 422, 432 y anta Julia (E palde. del
Colegio ale~1ano) respectivamente. En el próximo número nos proponemos
publicar •las fotografías de estos talleres , á fin de que pu ed an
aprec
·
iarse con meJores detalles su amplitud é importancia.

Fachada del edlflcio de la Compañia Consolidada de

e ons t rucc ¡ones

D

Despacho del $ooreterlo y~Abo¡edo de la Compeille.

Oficinas de contabilidad 1

caja.

meUllcas.

�Gran F ábrioa de Mosaicos
De los Sres. QuiQtar,a y Hermar,os
Desde ha.ce tiempo los Sres. Quintana y Hermaños tienen establecida en México esta industria., y en su constante afán de impulsarla, conse.¡rándole todas sus energías, la han visto
elevarse á 1a altura. más envidie.ble. Los progresos realizados en elle. último.mente son muy
noto.bles; se han perfeccionado de una manera
asombrosa los procedimientos de tr11,ba.jo, y
merced á esto, ha podido lograrse lo que otras
industrias no han logrado t-0davía entre nosotros: que sus productos compitan con los similares del extranjero, superándolos casi siempre, no s61o en calidad, sino también en baratura..
Prueba muy clara de lo que acabamos de decir
es el hecho de que la importaci6n de mosaicos
á México ha disminuido considerablemente en
los últimos a!Ios, pues en la actualidad la casa.
de los Sres. Quintana y Herma.nos surte por sí
sola. los principales mercados del país.
Sin temer la competencia y confiados ante
todo en la ca.lidad inmejorable de los productos de su fábrica., los laboriosos industriales á
que nos referimos envia.ron á la exposición in.
terna.cional de Saint Louis Missouri, distintas
muestras de mosaicos, que forman en el pabe: Casa Administración de la fi brict.

NTRE las industrias más florecientes esta-

¡: blecidas en la. Repliblica y que de manera.

L

muy di.recta, contribuyen, no sólo al progreso general del país, sino también a.1 bienestar
de las ola.ses trabajadoras, ocupa un lugar p1·eferente la gran fábrica. de mosaicos fundada.
por los señores Quintana y Hermanos en 1a. Calza.da. de San Antonio Abad núm. 7.
A la bondado a invitación que para visitar
este importante centro manufacturero recibimo del r . D. "Venceslao Quinta.na, uno de
sus propietarios, debemos el gusto de haberlo
Tecorrido, estudiando ]a fábrica en todos sus
detalles, presenciando los trabajos que se ejecutan en su, diferente departa.mento y deleitándonos, en fin, en los salones de exposición,
recientemente abiertos al público en la. planta
baja del nuevo edilicio del Casino e pañol, con
el propósito de. tener siempre á la. vista de los
consumidores la. serie más completa de muestras de p1·oductos de la negociación.
No tememos equivocarnos al asegut·ar á nues•
tro lectores que la fábrica que nos ocupa es
la más importante en su género, y que sus talleres, perfectamente montados y atendidos, son
dignos de llamar la at~nción por todos conceptos.

De partame nt o de prepu•c:16n y dlstrlbucl6n de colores.

La casa administración, según puede verse
en une. de nuestras ilustra.oiones, ostenta todo
un severo y elegante decorado de mosaico, que
realza notablemente la belleza de su arquitectura.
Entre los departamentos que más nos llamaron la atención durante nuestra visita á la fábrica, citaremos el de empaque, que por su amplitud y capacidad, da una idea de la enorme
cantidad de ma.terial que la casa remite á diferentes puntos de la. República.; el de mezcla,
donde funciona una tritura.dora de gran potencia; el de prensas hidráulicas, y la gran sala
donde se bace la distribución de los colores.
La. fotografía. que representa la salida de los
trabajadores de la fábrica dará á nuestros
lectores una idea de la importancia de la. negociación. Cerca de mil operarios, entre 1os cuales ha.y algunos muy hábiles en el manejo de
las máquinas é instrumentos que producen los
mo aicos de colores indelebles, trabajan ac·
tualmente en la fábrica.
Nos parece de justicia consignar que en las
mejore con tracciones de México se ha hecho
uso siempre del material que fabrica. la casa,

-,._

Frente de la Fábrlca.- Salida de operarlos.

Expaslcl6n de productos d e la Fi brlca;en los bajos del nuevo Casino español.

llón de México una de las más llamativas exhibiciones. Los triunfos que hasta boy han venido obteniendo les Sres. Quintana y Hermanos son muy lisonjeros: la insuperable elaboración de los mosaicos y sus artísticos dibujos,
han sido objeto de los más entusiastas elogios
de los visitantes, siendo muy crecido el número
de comisionistas y agentes que ban escrito ya
á la ca.sa central de México pidiendo listas de
precios y catálogos, á fin de introducir en los
mercados norteamericanos los productos de la
fábrica.. Los Sres. Quinta.na han recibido numerosas felicitaciones por el éxito alcanzado
en el gran certamen.

*••

La fábrica de mosaicos que, como dijimos,
se ha.lla instalada en la Calzad&amp; de San Antonio Abad núm. 7, cuent-a, con un amplio Y hermoso edificio dotado con todos los departa·
mentos indispensables á su objeto, y con terre•
nos y cobertizos adya.centes muy apropiados a.l
fin á que se les destina.
.
.
La maquinaria toda es de la meJor calidad
y está movida por fuerza eléctrica, co~tando
los talleres con una instalación hidráulica que
se emplea en determinados trabajos y con to•
dos los útiles y berramientas necesarios.
Exposlcl6n de prod~ctos de lt Fibr lca

Deparhonento de empaque.

Dep;artamento de mezcla.

y que tanto se presta, no sólo para. el buen de-

corado de las habita.cione , sino también para
que el a eo de lás mismas sea mucho más fácil, tratándose de azotehuelas, corredores, etc.,
etc. En los ba.Iios, hoteles y otros establecimientos análogos, a.sí como en numerosos edificios particulares y públicos, se ven los productos de la casa, que no tienen rival en el mercado. En las calles dela. colonia. de la Reforma.,
las banquetas han sido pavimentadas con lo-

setas de cemento comprimido, cuya fabricación
es una de las especialidades de la casa.

Para concluir, agrega.remo que los señores
Quintana. y Hermanos son agentes de la más
renombradas casas inglesas y españolas, fabricantes de azulejos de porcelana, tan solicitados
por los e.rquitectos para algunas construccio-

ne , y que tán buen efecto producen cuando
se utilizan parit decoradoi;.
Cerra.roo este artículo deseando que los
triunfos obtenidos por los seílores Quintana y
Hermanos, en la explotación de la importa.nte
industria á. que hemos hecho referencia., sean
cada vez más grande, , ya que tan estimables
caballeros no ha.o omitido esfuerzo ni sacrificio alguno pa.ra elevarla á. la altura en que se
encuentra..

�MEXICO EN LA EXPOSIC(ON DE sr. LOUIS MISSOURI

La Cervecería Móctezuma, S.A.
UNA DE LAS MEJORES EXHIBICIONES.

L

Á acreditada negociación con cuyo nombre
encabezamo estas lineas y que ha. llegado

á ser la. primera &lt;le la República en u género, tanto por su desarrollo progre_ivo,como por
la excelente elaboración de u cerveza , que
ao tienen rival, ha levantado en la Exposición
niver al de St. Louis Mo. un arco que por
su originalidad, ha llamado la. at.ención de los
, isitant.e á dicho Certamen.-$ trata de una
in tal ación hecha únicamente con materiales de
cerv ría-cajas, barrila y botella. - y eu ésto consiste principalmeute u mérito.
El arco LieM metro 30 centímetro · de a.ltura., 5.50 en su~ bases, y está. formado por cajas
de cer,eza, siendo la madera de 6stas del estimado cedro que en nuestros bosque de tierra.
caliente so produce, con maravillosos veteado
)' agra.dable perfome. Estas cajas llevan impre-

botella 'de 60 centímetros, imitando una botella
de la exqui ita " uperior, ., y sobre é to una
elegant . e cultura de la Fama, obra de un conocido arti ta. italiano, que parecen pregonar
á, los cuatro vienfios el mérito de la Ce-rveza
,lfoclauma.- En el remate del a.reo y sobre ua
pequeilo trono formado con cajas de cerveza.,
e ve la, estatua de Jfoctuuma, tB,mbién de bronce y obra del mismo artista, con . u ropaje ca.racterí ·tioo, sosteniendo en su cliestra levantada. un podero&lt;io foco eléctrico que imita un va.so de cerveza; su mano izquierda. so tiene un
ramaje de lúpulo, cuyas flore están únulada
con focos, y á u pie se encuentra un haz de
cebada, artf~ticamente dispne to.
En la cla.ve delmediopunto,por c da frentt', e
ballauna oberbia águila mexicana,trabajo del
1· ferido artista italiano, descansando sobre un

de un ebanista de Puebla, representando exactamente la
rvecería en todo . us detalle .
Este peq uefto edificio está hecho de cedro pulido, sin barniz, con incrustacione de nogal 1
xoohicu1Luill, teniendo una ex:ten ión de do me,
tros cuadrados, con su. 1merta · y ventana de
movimiento. Iluminado interiormente, pral ent1
por la noche un ma.gnifico efecto.
Pero el detalle de má. in' rito y en el cua 1 l'S•
triba principalmente la origina1idad de la exhibición, consi te en que en las orillas frontales del arco se hallan do hileras de bol llas
el gantemente presentada , las cua les están en
con tante movimiento gira.torio por m,c&gt;dio de
un peque'iio motor eléctrico, que se encuentra
oculto en nna de las bases del a.reo y que ligur&amp; unamáquine.dcpa tenrizar, sin que e noten
sus na.dena. .

INSTALA CIÓN DE LA OEB'\"EOElUA MOCTEZUJISA EN LA EXPOSICIÓN DE S T. LOUIS MISSOURI,

hojas, pensamiento escritos por eminente persona qne han visitado la instalación, y que,
por cierto, oo mny halagadore .
Al pie de la in. talaoión se ve un gran marco
de ma.de1•0. tallo.do, trabajo a.Jegórico de los iodíos tlaxcalteea , y en el centro, la vista general de la fábrica, en colores.
Debajo del arco, en la parte superior y ocupando todo el medio pnnto, o lee:
" HONOR A ST. LOUIS MO."

y en la base, con letra. bronceadas:
" CERVECERIA IIIOCTEZUMA. '

so, con letra!! de oro, el nombre de la fábrica.
En el centro de cada. columna y por su cuatro la.do , se encnentra.n placa circula.res del
más fino ónix, color verde claro, de 80 centímetros, con un relieve de la marca de fábrica.
E ta. placa ,qne ehtLllanrodeadas porl6 tocos
eléctricos cada una, o tentan nuestros bermoROS y querido colores nacionale ; están iluminadas interiormente y producen un bellísimo
efecto, dada la tran parencia. del ónix. Por la
parte lateral de las mismas columnas, exterior
é interiormente, para.lelas ó. las circulares, apa.·
recen cuatro placas rectangulare , también de
6nix b lanco, de etenta. por cua.renta centímetros, con vetas ambarinas é iluminadas interiormente, o tentando la marca de las cajas en
relieve. En el rema.te de cado. columna de cansa un cuart;o de barril¡ sobre esfios cuartos,una

nopal, cuyas tunas están imitadas con focos
eléctricos.
Una. guirnalda imitando hoja,; de lúpulo, hecha. de madera, espléndidamente tallada por el
repute.do ebanista de Orizaba, Sr. Gabriel Ga.vira, cubre toda la exten i6u del medio punfio,
e tando sus flore repre entadas por pequeños
focos eléctrico .
En los entra.nt.es que forman las cajas en la
parte alta del arco, bay 24 octav ; 12 de ellos
llevan pinta.da , en sus cabeza , las meda.Ha
de oro obteoida en los distintos certámene á
que ha concurrido la renombra.da. Fábrica, y
en los cua.1es se le han otorgado iempre las
más o.lta.s recompensas: Puebla, 1 95.- Le6n,
1900.- París, 1900.
Debajo del arco está. colocado un edificio en
miniatura, de madera.s finas, trabajo curioso

En la parte baja. y al rededor de la.s columnas, se ven mnltitud de botellas de cer,eza de
las diversa clase que elabora la citada fábrica, sohr aliendo, entre ella.. , la famosa Y siJI
rivnl " CRAMPAG E-BEER, " la cerveza que
ha venido á. hacer una verdadera revolución eo
el ramo cervecero en México y que ha Ua.u:adO
extraordinaria.mente la atención, aun entre los
wnericano.
Cuo.tro caballetes colocado á los lados de
las columna , so tieneu otros tanfios mareo de
bronce vaciados, tres de ellos con lo diplomat
correspondientes á las medalla mencionada•
anteriormente, y el enarto, la vista general de
la. Cerveooria, artísticamente litografiada. UaJ
un quinto ca.ballete con un bonito '' Album,'' en
el cual se encuentran fotografía de lo div~
sos departamento de la fábrica y en a,lgUDal

' mpleta la instale.ci6n un cerco formado
con grandes botellas de cerveza. " uperior,"
cuidadosamente dora.da.s y unidas entre sí por
gr'Ul'sos cordones de peluche de seda. carme f.
Tal es, en conjunto, la descripción de la ramosa
instalación de la rvecería Moctezuma, R. A.,
de Orizaba., que con justicia se con idera como
la primera del Depa1•tamento de Agricnltura.
Corno una prueba de lo que .deeimo., damo
á. conoc r en seguida. un extracto de lo gue,

reflriéndo e al lote de la 'ervecería. 'Moetezuma,
ha escrito uno de los jefes de Departamento de
la. Comisión Mexicana en el erta.men:
"Es mi opinión y la de la mayoría. de la.s persona con quien be hablado, que el lote de la
Cervecería Moct.eznma
el más llamativo y
al mlsmo tiempo el má.s original del Departa.mento de Agricultura. Creo sincera.ment.e que
no hay otro que presente las belleza que éste
ofrece.
Precisa que las persona.s fijen det-0nidamente
su atención sobre los detalles, para comprender el mérito qne á ca.da uno de ello!! correspond ; por ejemplo: que estudien las formas 1111.,
tura.les y correctas de las estatuas con sus ropajes fiotant , movidos aparentemente por la
acción del a.íre al correr, y que ciñen sus cuerpos de color metálico. Las piezas de ónix, de
una. tran parencia límpida y de exquisito grahado, siendo en u ele.. e de lo más fino y valioso, por su color limpio é igual. El juego de
luce,, y la. combinación de tonos son magníficos, . peoia.lmant.e el de las flores de lúpulo
. embradas entr . la guirnalda d made1·a tallada., cuyo trabajo, en opinión de muchos no po-

dría igualar e en St. Louis, por er ,·erdaderamente una obra maestt-a de ebanisLeria.
Llaman, ademá. , la atención los tres rosetone
del e ntro, que presentan un h 1,no o conjunto
y despiden vivos reflejo producido por la luz
al herir la rica. seda.
Admira. la combinación del movimi nto, representando una máquina de pa.st.eurizar, con
su botellas engala.nada con lazo d cinta de
seda azul, bis.nea y roja, ost ntaado una etiqueta. flamante y rica.
El mérito de la fina madera con que está formado el conjunto de caja con su elegant-e
marca,; de oro, es otro detalle de impC1rtanria,
El modelo en miniatura del edilicio de la C:el'vecerfa con su ilumina&lt;'i6n roja interior, da un
a pecto fantá tico á. las vidrieras, que 1:100 la.
admiración de los nillo y los j!'randes.
Ha intere ado muy e pecialment-e á todos lo
visita.nt.es americano tw cuadro alegórico Ja.lJricado por los indio tlaxcaltt&gt;Ca. admirablemente ta.lle.do en madera.
ltjn verdad que el lote de la l'erveee1·ia. Mootezuma es una instalación regia, que ' C sale de
todo lo común."

�LA CASA . PELLANDINI
EL MEJOR ESTABLECIMIENTO EN SU GENERO

E

E1&lt;posicl6n do es tatuas, pinturas, espejos y objetos artistlcos,

NTRE las n umerosas negociaciones comer•
ciales esta.blooida.s en México, ocupa un lugar muy señala.do la que_ el Sr. Ch~u&lt;µo
Pella.ndini1 distinguido comerciante y laborioso industr1a.l, tiene esta.blecida. en la. 2t. ca.lle de
Sa.n Francisco n&lt;&gt; 10, y que puede ~nsideral'lie
como la. única en su género que existe en la. plaza no sólo por la. gran cantidad de mercancías
extranje1•a.s que se venden en ella al menor precio posible, sino también por los artísticos y
elegantes productos que se manufaetw•a.n en los
importantes t:i,Ueres con_ que cuenta. :s'. de cuya importancia. se puede Juzgar por. las ilustraciones que publicamos en estas p~g~na.s.
La. in.11.uencia. del señor Pellandlill en el pro~so de la. industria. en el país, y a.un en el me·
¡ora.miento de la producción artística, e verdaderamente nota.ble. El infatigable y laborioso comerciante no pide á Europa la mercancía.
que en el país puede hacerse á. menor costo; sino que educa al artesa.no, lo dirige, y en sus talleres se producen objetos tan bellos y bien
acabados como los marcos de estilo florentino, cuya exquisita. hechura es imitada á las mil
maravillas por los talladores y doradores que
emplea. en sus talleres. Al lado de las obra.s
extranjeras, las ~e nuestro hwnilde puebl~ trabájador nad!!- de¡an que desear en corr~1óc. y
arte del dibuJo, en el pulimento del brunido, en
la macicés ele la obra, en genet·al. Los tallados
en ma.den1o, las incrustaciones y demás, _todo se
hace venciendo, como es de suponer e,d1ficulta·
des que á otros hubieran hecho reiroceder, y
acome~iendo con decisión y energía. una tarea
digna. de aplauso. Por eso hemos tea.ido siempre para el señor Pe11a.ndini ~ases d~ ~~º1?-Íº
y de aliento, pues á su espíntu de mic1a.tiva
y á sus dotes de hombre de empresa, se debe el
que, convirtiéndo e en fabricante, baya abierto
campos más vastos á la actividad de nuestras
clases trabajadoras.
La casa comercial de Pellandini tiene la friolera de 65 años de una vida de traba.jo y laboriosidad · pero e seguro que.su mayor desarrollo y el perfec-0ionamiento de su mecanismo comercial, no data sino de diez ai\os á esta. parte, periodo en el cual ha llegad.o á. la altura de
las casas el..'tr&amp;njeras de su género, a l grado de
poder competir con las mejores y más adelantadas de la vieja Europa.
us departamentos y de. pacho para el público, en la calles de San Francisco, son verda.deramente dignos de llamar la atención· sus escaparates on la nota artística del boulevard.
Los amantes del dibujo y la pintura, los que
a.man la linea llena de gracia, la figura hermosa., el bello colorido ó la forma llena de arte y
expresión, van á. deleitarse á esos e capara.tes
de la calle de San Francisco, huyendo de la es·
cuela, si son jóvenes, ó robando el tiempo á sus
ocupaciones, si son hombres de negocios.
No sólo los escaparates muestran una constante variedad de marco , cuadros, oleografías, fotografías, trabajos litográficos, muestras de dibujo y pintura, modelos en yeso, ~tatuas, espejo y todlli clase de cartulinas y útí·
les de dibujo, sino que en sus amplios departamentos interiores posee la casa, clasificados Y
ordenados con sumo cuidado y excesiva limpieza, toda clase de útiles y mercancías que puedan desearse en el género.
. .
Más aún: en anaqueles perfectamente d1str1buidos puede ve~se una de lai:1 me~ores e;X.istencia de papel tapiz, y por dondequiera, dispue~
tos con arte, cuadros al 6leo, acuarelas y di·
bujos al pa. tel, de autore r~putados: ~bra.s
escogidas con gusto característico que distingue
á los empleado de la casa.
Pero lo que debe verse y causa más interé~,
es, sin duda, la exposición permanente que dl·
cha. casa tiene en los salones de la. planta alta.
La amplia escalera tapiza.da con correcta al·
fombra. se e.breen dos en un desean o decora.do
con un gigantesco e pejo, y una amplia ga~ería.
en forma de escuadra
presenta á l a vista,
completa.mente llena de objetos de arte. Bien
iluminados los salones tienen sus paredes decorada con hermosas pinturas al óleo, al pastel y á. la acuarela, que alternan con lunas venecianas y marcos flo rentinos. En el fondo_, se
de tacan unos grifo· de mader :i. de nogal r1c~
mente tallada, que sostienen en posturas capr¡°
chosas luna cuadrangulare de ancho bise,
que da.o un efecto admirable. E tos grifos son
hecbos d todo á todo en los ta.11eres de la casa. En el centro del salón se ven colocados con
exquisito gusto, muebles de laca, de madera talla.da, de e tilo florentino, Luis XVI, etc., etc.,
y biombos de toda,s forma y tamaños.
.
Junto á, e to ricos mueble , se ve multitud
de columna.s que sostienen estatuítas, bustos,
terracotas, modelos de ala.bast,ro y tib?res,
etc. , etc., en tanta profusión que faltan OJOS Y
tiempo para. observarlos.
.
En el salón del frente llamó nuestra atención,
un traba.jo excepcional que consiste en inCl.'U{t
taci.ones de pequeña partes de mármoles, ca •
zas, lapiz!ázuli, etc., de coloraciones varias,
en planchas pulimentadas de mármol negro Y
que forman llores, guirnaldas y aun cuadros do
costumbres,

Pinturas 1 modelos e n yeso.

Pinturas y modelos en 1eso.

El trabajo á que nos referimos es rico en ornamentación y apenas
puede imaginarse la delicadeza y cuidado que son necesarios para e a
manufactw·a.
L os marcos .flor entinos y los biombos del mismo estilo, con su colores y sus forma caprichosamente artísticas, deslumbran por su variedad y riqueza hasta transportar á uno á otras épocas y á otros países.

•*•

Hay, además, en los almacenes,una gran existencia de la pintura - de
esmalte R ipolin y finísimos cristales de l a fábrica de St. Goba.in Cbaunv
&amp; Cirey, de Francia, de cuyas casas es el único agente el sei'lor Pellanilini.
•
En nuestro gt'ahados puede apreciarse la belleza de la exposición per·
manenw y la inmensa, riqueH de las galerías de pintura que existen en
la casa.
Los TALLERES
En un local que abraza una superficie de 12,000 metros cuadrados
el señor Pellandini personalmente dirigió hace cerca de 5 años la construcción de sus vastísimos talleres. Amplios departamentos bien ventilados, con bastante luz y hechos de piedra y hierro, se fueron agregando
los unos á los otros hasta formar un conjunto armonio o y elegante. .$e
montó la maquinaria que el sefior Pellandini compró en Europa y Esta.dos Unidos y en julio de 1 99 quedar on establecidos los talleres.
Para que nuestros lectores puedan formarse una idea de la importancia de esta in talación, diremos que los departamentos son tan grandes,
que no ba.stü un día para visitarlos cuidadosamente.
Entre otros de los talleres má nota.bles, e tá el departamento de biselar y decorar cristales, dotado de 27 máquinas quo ocupan más de 600
met ros cuadrados. El decorado de cristales y la hechura de lunas venecianas es perfecto, ,hasta el grado de llamar la atención. Obrero mexicanos utilizan las máquinas extranjeras y desempeñan un trabajo que
nada deja que desear. La fuerza eléctrica está arregl ada de una manera
propia y la. instalación que de ella se hizo fué dirigida por nota.bles electricistas.
El depa1•tamento de plateado de espejos es uno de los más interesantes, tanto como el de corte de cristales, en el que obreros muy hábiles cortan las grandes placas con una seguridad que admira..
Ha.remo coustar que el procedimiento de plateado, que ahora se usa,
•fué invención del sei'lor Pellandini, quien garantiza sus espejos por 20 ai'lo .
En los salones de con trucción de marcos trabajan a.l la.do los oper ario~ muchas seiloritas hábiles y ex:perta.s en las labores que allí se desempena.n.
D~ todas las obras que salen de esos talleres pudieran hacerseelogios
1nerec1dos; pero de una manera muy especial de las vidrieras artíst icas emplomadas. La fabricación de ésta es una verdadera obra de arte. Frac·
ciones ~e cri ta.les de colores decoran la vitrina, copiando cuadros de
los meJores autores ó simplemente haciendo una combmación decorativa.
Varios son los estilos de esta vidrieras; pero en general, no hay uno
que no llame la atención por su belleza. De l a casa del . r. Pellandini han
salido las vitrinas que ornan en México las ventanas de los templos y las
puertas de una gran cantidad de edificios públicos y departamentos priv~os, de residencias pa.rticula.res; cuéntanse, entre ellas, el salón de EmbaJadores, varios ministerios, el palacio de Chapultepec, etc., etc., y algunos edificios de las capitales de los Estados.
'

Plnturu y modelos en

)'NO.

�~

"A LA GRAN MUEBLERIA"

La casa cueota, ademá , con. tallere .de ca~pintel'Ía y de niquelado, donde se fabe1ca.n vitrinas y apai:adore~ y aparatos usados pa1·a
exponer en las casas comerciales toda _clase de
mercancías. La maquinaria de la carpmtería y
la instalación del niquelado, están dotadas de
10aanfficos elementos: son de las más modern a., que se conocen y están mo\•ídas por electricidad.

~ Il ~111 ~11])~

*:.

( A N TIGUA CASA DB RA P A B L

FABRICANTE

*""
Entre las cosa que llaman mú. la atención
en la casa PellandiDi, pu de hacerse notar.el

orden en que se eucuentrao al'regladas las ex.i,stencias. El su1'tido se guarda en do enorm ~
salones de UO metros de largo. El cristal está
ordenado segím . us dimensiones,de tal manera,
que se, encuentra lo que se pide sin la menor pérdida d tiempo, pudiendo servfrse, p1&gt;t· la e1;1orme cantiqad de existencia, cualesquiet· pedido,
por grando que sea.
Existe también un depósito en,orme de molduras y papel tapiz . .h:n ambas mercancía hay de
todo los precios y de tod_as las clases· pero
siempre lo· dibujo del meJor gusto ~ la combinación de color en lo. papele , tapices Y demás, siempre del más refinado estilo y nacla vulgares.
.
En los mismo talleres e hace el empaque de
la mercancía para servir los pedidos.
Como la delicadeza de la manufactura es tal
que cualquier golpe. ó maltrato podría deteriot·arla bav empleados competentes que hacen el
empaque de, un modo admirable, sie~np1·e coi;
éxito, y garantizando qne la mercancrn, llegar11&gt;
bien á:su destino.

IPRl ID) Il IL fLl-\1

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IMPORTADOR

Y

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otros vehículos repartidore .
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PEDAGÓGICO

" Entre las e~pecialidades de la C'a. a, merece
menci6nespecial la enorme cantidad de materiale. y útiles para e cuela, que tiene en sus bodegas. No solamente las colecciones vulgare
de cuaderno y muestras del dihujo de estampa exi ten en la ca a, sino que ésta posee,
ademá. , una buena colección de forma y relie- ·
ve. en yeso quesirven para copiar direetamente,del natural, para estudio de sombras y para
toda clase de. trazos.
En el arreglo de&gt; estos útile. escolares el señor PellandiDi es el único en México que puede
servir el pedido que se baga, cualesquiera que
sean los ense1•es que se soliciten.

Baúles , Mundos, Pe tacas de Viaje,
Petacas de Ca ma rot e

Máquinas

Tiene la ca a de Pellandini de México una
sucursal en Guadalajara, la única en u género, abierta en esa ciudad. Se encuentra instalada en un amplio y elegante edificio de la calle
de L6pez Cot.illa número 43 y 45. Bien surticla
de todo lo nece ario, tiene con tante contacto
con la eo,sa matriz de México, á donde pide todo lo que en sus amplias y bien provistas bodegas pudierii no ncontrarse.
No sólo el Estado de Jalisco,sino lo territorios que con la P erla de Oceident.e tienen relacione$COmerciale ,sesurtendeesa casa·que presta bueno servicio hasta la costa del Pacifico,
en los puertos de Sao Bla. y Manzanillo.

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'raemos que esta ligera reseña de los trabajo y e.xistencia de esa. importante casa comercial bastará al -públicu para darse una idea
clat·a de lo que pueden la constancia, el trabajo y la honradez.
El r. laudio Pellandini ba abido, á, costa de una. vida de laboriosidad infatigable, no
sólo hacer una fortuna, sino coadynva,r al crecimiento de la industria en el país, formando
la cultura del operario mexicano y hasta influyendo en el desarrollo del gust-o estético en
nuestra ociedad.
Las cualidades del Sr. Pellandini le han hecho querer en :México, donde goza deuna envidiable reputación como comerciante.
Es seguro que á esa. conducta, que alabamos,
debc:e1 éxito de u empre a.

~

t

mesas l!t ~omeaor automáticas, que al estirarlas salen $olas las rabl,1$.- Uarios moaelo$
o&lt;&gt;o&lt;&gt;-o-0 &lt;&gt;0&lt;&gt;00000-00&lt;&gt;000&lt;&gt;0&lt;&gt;&lt;&gt; 0-0&lt;&gt;0&lt;&gt;0&lt;&gt;00-0&lt;&gt;0000-0&lt;&gt;0 :&gt;000-00 ~ ~ ~ O O &lt; &gt; &lt; &gt; &lt; &gt; O &lt; X l &lt; &gt; &lt; &gt; &lt; &gt; &lt; x &gt; o &lt; &gt; &lt; X &gt; &lt; &gt; O &lt; &gt;

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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