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L UNDO LUST~ílDO

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Año XL-Tomo II.-Número 20.

M~XICO, NOVIEMBRE 13 de 1904.

Dtnctor: lle. RAFAEL REYES SPINDOLA.

Bennte: LUIS REYES SPINOOU

Secretari-0 de Redacción: José Gómez Urarte.

Registrado como articulo d e segunda clase, en 3 de Xovlembre de 1894.

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Departamento de Géneros de Lana para Vestidos

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Tbeodore Roosevelt,
erecto Pre1,ldente de los estados Unidos, el d¡a s del actual.

�EL MUNDO llUSTRADO

La Prensa se corrige con la Prensa
Dt la dlsmión nact la luz

Í:. ORR.EN en el mundo como moneda corriente

U

y de buena. ley, multitud de aforismos &lt;indiscutibles&gt; y de verdades &lt;inatacables&gt; que
lo mismo pueden serciertas de un lado que fa.Isas del otro y que, como armas de dos filos,lo
mismo son tajantes del lado del pro que del
lado del contra..
Tal pasa con aquel que dice: &lt;La. Prensa se
corrige con la Prensa&gt; y con su correlativo:
&lt;De la discusión nace la luz&gt;. La experiencia,
palpable, tangible, inexorable, ha dado en
tierra con muchos tle esos frutos de la sabiduría de las naciones, entre ellos, con el que sir·
vió de premisa y de fundamento á la políti'la
quietista y de aislamiento de ciertos de nuest ros Gobiernos que profesaban como un ar•
tículo de fe que: &lt;Entre l a fuerza y la debilidad debe mediar el desierto&gt;. Los ferrocarri ·
les han dado buena cuenta de ese axioma de
cemento armado, al parecer irrefutable é in·
discutible, probando que no hay peor debili·
dad que el aislamiento, y que la.comunidad de
intereses con el fuerte es fuerza y de las mayores.
En cuanto á que cLa Prensa. se corrige con
la. Prensa&gt;, será lo que ta.se un sastre y según
se cuente. Dígalo si no Francia, que cuenta, á
la vez, con la Prensa. más sen.is.ta y la más
procaz, y en donde, al lado de e Le Journal de
Debats&gt;, de la &lt;Revue de deux Mondes&gt; y del
moderno «Fígaro&gt;, florecen infinidad de hojas
volantes de &lt;chanta.ge&gt;, de escándalo y de virulenta pasión, verdaderas Mesalinas figurando al pa.r que Cornelia. madre de los Gra.·
COS ,

Y lo mismo, cmutatis mutandis&gt;, pasa. en todas partes, un poco menos en fos países anglosajones que en las naciones de origen la.ti-

no; pero, en rigor, lo mismo cen la Gaceta. de
Francfort que los periódicos de Bebel,y con la.
cNovoe Vremia.&gt; y las hojas nihilistas rusas.
Con el tiempo, á la. larga., hay algo que la
Prensa. corr:ge á la Prensa, sus errores; que,
en cuanto á sus vicios, nada más impotente
que la primera para traer al buen camino á la
segunda. Y a.un en punto á errores, la verdad
de las cosas es, no que la una corrija los extravíos de la otra, sino que ésta, lo que en
realidad enmienda, son los yerros, Ja,¡; ofuscaciones y las tomarías que al público inculca
aquel!:,.
Y esto nos retrotrae como de la roano á considerar el aforismo: &lt;De la discusión nace la
luz&gt;.
¿La. luz para quién? ¿Para los que discuten?
No se ha. da.do el ca.so; no existe ejemplo en la.
historia, no hay a.na.les, ni crónicas, ni papirus, ni monumentos, ni inscripciones, ni jeroglíficos, ni códices que dejen sospechar siquie·
ra. que de dos que discuten , el uno ha.ya. je.más
ilustrado, ni menos aún convencido a.l otro.
Esquines permanecía frío como un granizo
ante I a candente eloci;enci a de Demóstenes; Ca.tiiina, impávido, abrnrbía su rapé ante el volcánico cQuousquetandem&gt;de Cicerón ;Mira.bea.u
daba. chispa y hasta. despedía rayos, porque
contaba. con •a.s galerías, y Gamb~tta era ba.11tante hábil para. reforzar con las protestas de
sus adversarios las ovaciones que le improvisaban de antemano sus amigos. Pero que Juan
ha.ya. jamás convencido á Pedro de a.lgo,en discusión franca, cuerpo á cuerpo y frente á frente; que haya. habido un pa.r de labios humanos
que, después de una polémica, por kilométrica que se la suponga y documentada., hayan
exhala.do, siquiera sea. como un suspfro, un:
&lt;Tiene Ud. razón&gt;,eso lo niego rotundamente y
me apoyan testigos incontables y mayores de
toda excepclón,enke los que no citaré más que
á Forster y á O.Me.tías Romero,á la. Mitra de
México y á D José J. Terrazas.
Por manera que si el aforismo á que me ven-

go refiriendo quisiera decir que &lt;De la dis.;usión nace la. luz&gt; para los contendientes, para. los ccha.mpions&gt;, para los &lt;leaders&gt;, me levantaría. como un solo hombre para oponer mi
veto, para protestar y declamar contra afirmación ta.n audaz como infundada.
Y podría, por el contrario, probar victoriosamente que la discusión no conduce, más que
á la testarudez, al encapricha.miento, al fanatismo, á la ceguedad, que es lo ciontra.do dela
luz, á los dilettantis de un pro ó de un contra.
cualesquiera.
Estoy cansado de verlo y de experimentarlo
llD cabeza. propia y ajena, y na.da me sorprende menos cuando · incurro en la debilidad de
polemizar, que verá mi adversa.río, acorralado y sin salida., defender contra mí y con insólito ardor la tesis misma que con ardor insól 1to sostenía yo dos horas antes contra él.
Y es que la discusión es, para los hombres
de nuestra raza y de nuestro temperamento, uc
placer de dioses, una. virtuosida.d csui ¡z-éoeris&gt;,
un &lt;sport&gt; intelectual a.nálogo al foot• ball,
algo de grato y de bello por sí mismo, sin utilidad y sin finalidad, que se practica por higiene para conciliar el sueño y regularizar la.
digestión, gimnasia. sueca, en suma, que en sí
misma nada enseña. y á nada conduce, pero que
nos a.diestra y fortalece para. a.tenienses,ya. que
no para fenicios, que nos prepara, acaso, más
para. Biza.ocio que para Manchester ó Chicago,
y que nos expone á que la invasión de Mabomet nos sorprenda, sin convencernos los unos
á los otro;,, por lo demás, discutiendo los misteriosos orígenes de la. luz increada del Monte Tabor.
¡Y decir que yo be sido polemhta de raza y
de sangre,y que he aburrido á mis caras a.mista.des con mis objeciones, mis distingos y mis
reducciones al absurdo!
¡Señor, pequé, como todos mis conciudadanos! ¡Pero que el impecable me tire la primer&amp;
piedra!
DR. M . FLORES.

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E

L viento es un vagabundo impenitente;
también, un malabarista. y prestidi·
gitador que bien podría. ganarse la vida. en ferias y en plazuelas excéntricas,
ante la estática. admiración de mocosos y plebes abigarra.das. En los pliegues de su ancha
túnica inconsútil lleva. muchos misterios y secretos. ¡Ha. corrido tanto por el mundo!
El viento es un Judío Errante cuya. maldición nos es desconocida; es un eterno ambulante, poseído del vértigo del desplaza.miento,
que azota sus miembros impalpables en todas
las paredes y finge lamentos en todos los rincones sombríos. E:1 un presdigita.dor hábil
que convierte en angustioso grito de auxilio
el funerario canto de la.s a.ves nocturnas y sa·
be los secretos de todos los países, de todas la.s
provincias, de todos los hogares y de todos
los corazones.
Porque el viento recorre, hace muchos siglos,
de uno ~ otro polo y del Oriente a.l Occidente,
la. tierra en que moramos, y ha. visto nacer, y
progresar, y desarrollarse y pei:ecer las grandes civilizaciones. En la. amplia túnica del
viento flotan aún los gritos de fiera herida. de
los &lt;bárbaros del Norte&gt;, en cuyo cuerpo, cubierto de vellos dorados, las armas del ciuda•
dano romano abrían una puerta á la sangre,
plebeya y roja; ha escucha.do en las calcina.das soledades del Asia. los cantos llenos de
melancólica. ternura de los cautivos de Babilonia; se ha internado en les sombríos templos
de Sera.pis, y ha. visto sonreír á 1os sacerdotes
silenciosamente, bajo la.. aguda. mirada. de 1»us
ojos negros . . . . . .

es,

•·*

En la noche callada,· florecida de luna, en
cuya corola. de alabastro translúcido se embriagan de luz, como luciérnagas de oro, la.s
estrellas; en el silencio, bajo la impasible mirada. secular de los cielos, el viento desata sus
traíllas, y husmea en los rincones obscuros.
Sus lamentos crispan los miembros sacudidos
por el pavor; fingen la. queja. endemoniada. de
un espíritu que vaga, &lt;sin hogar en el cielo,
ni en la. tierra.&gt;, y recoge piadosa.mente tod0s
los rumores que la noche engendra, para elaborar con ellos pa.la.bra.s de un idioma. proféti·
co y desconocido.
En la soledad blanquísima de la. :ioche árti•
ca., el viento recorre la glacial estepa., hasta.
sororender el secreto eterno de la nieve. Los
audaces que penetra.o á la. vedada. región, cu aedo el viento lE.&gt;s ha.ce, en la. noche prolongada.,
sus confidencias, sienten cómo el vértigo golpea. a.compasadamente sus sienes; la muerte,

la misericordiosa., cristaliza, á laii veces, los
ensueños que el viento ha. iniciado en la imaginación del hombre. Cuando baja á las.lati·
tudes donde el sol mira. bondadosnmente los
árboles doblados bajo el peso de la fruta su·
cu lenta. y sacarina; cuando por la calcinada.
manigua. pasa silbando su estribillo monóto·
no, los enfermos, los a.ocia.nos, los débiles,
los niños, presienten la trascendencia. de sus
ca.ricias. A sus oídos narra la. misteriosa leyenda que constituye el secreto de las nieves,
recogido en las regiones donde el oso blanco
se a.gazapa, como un milagroso copo de nieve
vi va, y los tristes, los ancianos, los débiles,
los enfermos, se duermen apaciblemente, arrullados por la canción, que se va debilitando
lentamente en la. lejanía. luminosa., donde la
muerte, la misericordiosa., finge vago.s mirajes
estelares.

*

* * predilecta. del vienEl Otofio es la. estación
to; mientras llega el frío, con sus mil saetas
microscópicas, llena la aljaba. de cristalinas
flechas, á monologar su embrollada. parlería.,
envuelto en la niebla deformante; mientras el
Invierno despoja pacientemente los árboles y
sacude el plumón inmaculado de todos los ángeles sobre la tierra. aterida, el viento tiene
absoluto dominio sobre nuestro planeta. El
viento prepara el camino que ha de recorrer
con pasos silenciosos el frío, y deposita poco
á poco el polvo bajo el cual han de dormir,
en la. estación vecina, todos los predilectos de
la. nieve, todos aquellos en cuyas venas la
sangre se cuaja lentamente, y que sienten en
sus miembros ateridos la mordedura de la. enfermedad, precursora de 1a muerte. Los nii!os
los ancianos, los débiles, los tristes, recibe~
la-visita del tiempo como la. del Precursor aohela&lt;!o, tras del cual ha. de aparecer, toda ternuras eternas y toda. temblorosas caricias
Nuestra. Señora. del Olvido Eterno....
'
***

Comieuzan ya. á prepararse las fiestas decembrina.s con las cua.res habrá de celebrarse
la. toma. de posesión del señor Presidente. Poco á poco estas 5.esta.s, modestas hace veiote
años, ha.n venido tomando incremento y auge
hasta ser las predilectas, las espera.das cad~
cuatrienio. Porque es tanto y tan grande'el caríñoso respeto que el solo nombre del actual
Presidente inspira, que cualquier esfuerzo encaminado á honrar el nombre glorioso del caudillo, tiene de antemano asegurado el éxito.
Desde el industria.! modesto, que ha visto
crecer su fortuna y ha presenciado la. educación de sus pequeil.os a.l abrigo maternal de la.
pa.:r., hasta. el prócer que nunca. soñó en sus
mocedades revolucionarias, llegar á l~s destinos supremos que sólo el progreso del país

hace vía.bles, todos, los humildes al lado de los
altivos, los que se interesan por la. ·c osa. pública y los que solamente a.tienden á su prosperi•
dad persona.!, todos sienten al impulso inevitable de admiración y respeto que se traduce
en sus labios por una. alabanza a.1 Grande
Hombre de México.
Las ·generaciones jóvenes son generalmente
altivas, hasta el orgullo hiperestesiado y loco;
revolucionarias, más por inercia que por perversidad, más por ignorancia que por instinto;
son la.s generaciones que desbaratan la. obra.
lentamente asegurada por los viejos, y sin em•
bargo, entre nosotros el elemento joven, lo
mismo que el elemento anciano, el ·estudiante
que gritaba mueras á toco gobierno ha.ce vein•
te ai!os y el veterano que presenció-y como
una. vaga. pesadilla lo recuerda-el tiempo ya
para siempre ido, todos se unen en un grupo
compacto para rendir homenaje a.l homhre que
supo hacer una. nación con los disímbolos elementos disgrega.dos que le entregaran sus predecesores; que supo hacer un crédito, sacán•
dolo de la. bancarrota, y que ha sabido hacer
ciudadanos donde solamente enemigos cordiales se entremataban.
Es por eso que las fiestas decembrina.s son
significativas, más que cualesquiera otras, por
su sinceridad, por su cordialidad, por su uni•
versalidad que en vano buscaríamos en otros
festejos ó en países distintos del nuestro.

*
**

.

Por desgracia,Novelli, el actor maravilloso
que ha levantado un trono en el tablado, para.
lucir la majestad de su talento, no podrá estar
entre nosotros sino el afio que viene. Circuos·
ta.ocias aflictivas-la gravísima. enfermedad de
eu esposa., 1-a genial Oiga. Gianini-le impedi•
rán cumplir el compromiso contraído previa.mente. Es de sentirse¡ pero si se logra. que le
veamos, la plena satisfacción que nos ca.use
será suficiente para. resarcirnos plenamente de
tan 1a. rga espera..
La compañía de ópera de Arbeu ha logrado
salvar la. temporada, por el único medio posible: el estudio tenaz de algunas obras, quefor·
marán un repertorio, ya. que el que tra.íar. era.
tan escaso.
Hemos tenido una cManón&gt; que ha. gusta.do
mucho y que en gran parte ba. tenido éxito debido á la. intervención inteligente de la Ber•
lendi, consuma.da. actriz cuya garganta. es
un maravilloso órgano. Se nos ofrece, en un
abono próximo, 1~ obra &lt;La. Cabrera&gt;, que
tiene ya. conquista.do un lugar predilecto en
Is. crítica. europea y que aún no conocemos.
Ojalá pueda la. empresa. cumplir ta.o grata. esperanza. de los diletta.nt!. Hay que esperarlo,
&lt;para mayor gloria del arte&gt;.
ANTENOR LEdCANO,

LA ULTIMA OUERRA
I
RES habían sido las grandes revoluciones
de que se tenía noticia.: laque pudiéramos
llamar Revolución Cristiana., que en modo tal modificó la sociedad y la. vida. en todo
el haz de la tierra; la R evolución Francesa,
que, eminentemente justiciera, vino, á cercén
de guillotina, á igual a.r derechos y cabezas, y
la. Revolución Socialista, la más reciente de
todas, aunque remontaba al año dos mil treinta. de la era cristiana. Inútil sería insistir sobre el horror y la universalidad de esta última. revolución, que conmovió la. tierra hasta
en sus cimientos y que de una. manera. tan radical reformó ideas, condiciones, costumbres,
partiendo en dos el tiempo, de suerte que en
a.delante ya no pudo decirse sino: Antes de la
Revolución Social; después de la. Revolución
Social. Sólo haremos not:¡.r que hasta. la propia. fisonomía. de la especie, merced á esta.
gran conmoción, se modificó en cierto modo.
Cuéota.se, en efecto, que antes de la revolución
había., sobre todo en los últimos ail.os que la.
precedieron, ciertos signos muy visibles que
distinguían físicameúte á la.s clases llamadas
entonces privilegia.das, de los proletarios, á
saber: las manos de los individues de las primeras, sobre todo de las mujeres, tenían dedos afilados, largos,de una. delicadeza. superior a.! pétalo de un jazmín, en tanto que las
manos de los proletarios, fuera de su nobble aspereza y del espesor exagerado de
sus dedos, solían tener seis de éstos en la.
diestra, encontrándose el sexto (un poco rudimentario 4 decir verdad y más bien formado
por una. callosidad semiarticulada) entre el
pulgar y el indice, generalmente. Otras mu. cba.s marcas delataban, á lo que se cuenta, la
diferencia de las clases y mucho temeríamos
fatigar la paciencia del lector, enumerándolas. Sólo diremos que los gremios de conductores de vehículos y locomóviles de cualquier
género, ta.les como aeronaves, aerociclos,
automóviles, expresos magnéticos, directísimos tra.nsetéreolunares, etc., cuya. caracte•
rística en el trabajo era. la perpetua inmovilidad de piernas, habían llega.do á la atrofia.
absoluta de éstas, al grado de que, termina.das
sus ta.rea.•, se diri¡z-ían á sus do!Dicilios en peq ueitos carros eléctricos, especiales, usando
de ellos para cualquier tra?Jslación personal.
La Revolución Social había empero cambiado
de ta.! suerte la. condición humana., que todas
estas características fueron dasa.pareciendo
en el transcurso de los siglos, y en el ail.o tres
mil quinientos dos de la. Nueva Era ( ó sea cinco mil quinientos treinta. y dos de la. era crisUa.na), no quedaba ni un vestigio de tal des-

C

igualdad dolorosa entre los miembros de la
humanidad.
La. Revolución Social se maduró, no hay
niño de escuela que no lo sepa, con la anticipación de muchos siglos. En realidad la·Revolución Francesa la preparó; fué el segundo
eslabón de la. cadena de progresos y de liberta.des, que empezó con la. Revolución Cristia. na.; pero hasta. el siglo diez y nueve de la vieja. era, empezó á definirse el movimiento unánime de los hombres hacia la igualdad. El
ai!o de la era cristiana mil novecientos cincuenta, murió el último rey, un rey del extremo oriente, visto como una positiva. curiosidad por los hombres de aquel tiempo. Euro·
pa., que según la predicción de un gran capitán (á decir verdad, considerado hoy por muchos historia.dores como un persona.je mítico),
en los comienzos del siglo veinte ( post J. C.)
&lt;tendría que ser republicana ó cosaca&gt;, se
convirtió, en efecto, en el ai!o de mil novecientos catorce, en los «Estados Unidos de Europa&gt;, Federación creada á imagen y semejanza
de los Esta.dos Unidos de América (cuyo re•
cuerdo en los anales de la humanidad ha. sido
tan brillante y que en aquel entonces ejercían
en los destinos del viejo continente una. influencia omnímod11,).
II
Pero no divaguemos: ya. hemos usado más
de tres cilindros de fonotelerradiógrafo en pensar estas reminiscencias (1), y no llegamos
aún al punto capital de nuestra. narración.
Como decíamos al principio, tres habían sido !11,s grandes revoluciones de que se tenía.
noticia.; pero la humanidad, acostumbrada á
una paz y á una estabilidad inconmovibles,
a.sí en el terreno científico, merced á lo definitivo de los principios conquistados, como en
el terreno social, gracias á la maravillosa. sabiduría de las leyes y á. la alta moralidad de
las costumbres, había perdido basta. la. noción
de lo que era vigilancia. y cautela, y á pesar de
su aprendiza.je dt&gt; sangre, tan largo, no sospechaba. los terribles acontecimientos que estaban á punto de producirse.
La ignorancia.del inmensocomplotque se fraguaba. en todas pa.rtes,se explica,por lo demás,
perfectamente, por varias razones: en primer
lugar, el lenguaje hablado por los animales,
lenguaje primitivo, pero ya.expresivo y bello,
era. conocido de muy pocos hombres, y esto se
comprende: los seres vivientes estaban divididos entonces en dos únicas porciones: los
hombr3s, la clase superior, la &lt;élite&gt;, como si
dijéramos, del planeta, iguales todos en derechos y casi, casi en intelectualidad, y los animales, humanidad inferior que iba progresando muy lentamente á través de los milenarios,
pero •¡ue se encontraba. en aquel entonces, por
lo que ve á los mamíferos, sobre todo, en ciertas condiciones de perfectibilidad relativa.
(1) Las vibraciones del cerebro al pensar, se comunicaban
directamente 11. un l't'gistrador especial que á. su vez lll!l transmitta. á su destino Hov se ha. reformado por completo este
aparato.

muy aprecia.bles. Ahora hien, la &lt;élite&gt;, el
hombre, hubiera juzgado indecoroso para su
dignidad aprender cualquiera. de los dialectos
animales, llamados &lt;inferiores&gt;.
En segundo lugar, la separación entre ambas porciones de la humanidad, era completa;
pues aun cuando cada. familia de hombres alojaba. en su habitación propia. á dos ó tres animales que ejecutaban todos los servicios, hasta los más pesados, como los de la cocina.
(preparación de pastillas é inJecciones de jugos), el aseo de la casa, el cultivo de la. tierra, etc., no era. común tratar con ellos, sino
para darles órdenes en el idioma patricio, ó
sea el del hombre, que todos ellos aprendían.
En tercer lugar, la dulzura del yugo á que se
les tenía. sujetos, la holgura relativa. cte sus
recreos, les daba. tiempo de conspirar tranquilamente, sobre todo en sus centros de reunión,
los días de descanso, centros á los que era raro que concurriese hombre alguno.

III
¿Cuales fueron las ca.usas determin.antes de
esta. cuarta revolución, la última (así lo espero) de la.s que ha.n ensangrentado el planeta?
En tesis general, las mismas que ocasionaron
la Revolución Francesa., las mismas que ocasionaron la. Revolución Social, Jas mismas
que ha.n ocasionado, puede decirse, todas las
revoluciones: viejas hambres, viejos odios hereditarios, la. tendencia á la igualdad de prerrogativas y de derechos, y la. aspiración á, lo
mejor, latente enel alma de todos los seres ....
Los animales no podían quejarse por· cierto:
el hombre era para ellos paternal, muy más
paternal de lo que lo fueron para el proletario los grandes seil.ores después de la. Revolución Francesa. Obligábalos á desempeñar tareas·relati vamente rudas, es cierto; porque él,
por la. excelencia. de su naturaleza., se dedicaba de preferencia. á la contemplación; mas un
intercambio noble y aun magnánimo, recompensaba estos. trabajos con relativas comodidades y placeres. Empero, por una. parte el
odio atávico de que hablamos, acumula.do en
tantos siglos de malos tratamientos, y por otra
el anhelo, quizá justo ya, de reposo y de mando, determinaban aquella. pugna. que iba á hacer época. en lc,s a.na.les del mundo.
Para. que los que oyen esta historia puedan
darse una. cuenta más exacta y más pintoresca, si vale la palabra.1 de los hechos que precedieron á la revolucion, á la rebelión debiéramos decir, de los anima.les contra. el hombre,
vamos á hacerlos asistirá una. de ta.nta.s asambleas secretas que se convocaban para d~nir
el programa de la tremenda. pugna, asamblea.
efectuada. en México, uno de los grandes focos
directores y que cumpliendo la profecía de un
viejo sabio del siglo diez y nueve, llamado
Eliseo Reclus, se había convertido, por su posición geográfica. en la. medianfa de América.
y entre los dos grandes océanos, en el centro
del mundo.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO
Había en la falda. del Ajusco, á donde llegaba.o los últimos barrios de la ciuáad, un gimnasio para. mamíferos, en el que éstos se ,eunía.o los día.s de fiesta, y ca.si pega.do al gimnasio un grao salón de conciertos, muy frecuenta.do por los. mismos. .l!:n este salón? Cle
coo.diciooes a.c1~st1ca.s. perfectas_ y Cle amplitud
considera.ble, se efect uó el dom1ugo 3 ne agosto de cinco mil quinientos t reinta y dos, la.
a s amblea. en cuestión.
Presidía. Eq us Roberds, un c aballo muy hermoso por cierto, y el vrimer orador dó.slgoa.•
do era. un pr opagandista. célebre e_n 11.quel entonces Ca.o Ua.nis, peno d&amp; una 1ntt:11genc1a
nota.bl~, aunque muy exalt ado. Debo a.u ve,·tir
q ue en todas partes uel ,nuuuu repercu_tu·ía., co100 s i dijéramos, el dhicurso en cutisU~o, werced á tr ansmisores especi11.les que registraba.o
to da. vibración y la traosmití..n só lo á aquello,; q ue tenían 10s recepto1:e:1 co1·responC11tiute~, utilizando ciertas co1·1·1entes magnéticas;
11.para.tos éstos y a hoy en Clesuso, vu1· pocu
prácticos.
.
..
Cuando Ca.o Ca.nis se puso en ple para d1r1gir la. palabra. al auditol"io, oyéroose por todas partes r umores de a.pr obación.

IV
«Mis q ueridos h erma.nos, empezó Can Ca.nis:
&lt;L i,horadenues tra. delin! t i va hberación está
próxtma. A un s igno nuestro,centenares de milla.res de herma.nos se levant arán como una sot a.un..1,sa. v ca.erá.n sobre los hombres, sobre los
t ira.nos, •co,;i la rapidez de una. ')en &amp;ella. .l!:l
hombr.i de3a.p a.recerá. del haz del pla net a y
h a.3 ta. su huella desaparecerá con él. Entonces
s er.irnos nosotros dueños de la tierra, volver emos á serlo, mejor dicho, pues que pr imero
que na.die lo fuimos, en el al bor ue los milen a rios, antes de que el antropoide apareciese
en las florestas vírgenes y de que su a.uljido
de terror repercutiese en l as cavernas anees-

lión de los animales coutra el hombre, estallará, llenando de paror el uoiver~o y definiendo
la igualdad de todos los mamífer os que pueblan la tierra&gt; .. ..
Así habló Can Ca.nis y éste fué, según toda.a
las proba.bilidades,el último discurso pron•Jnciado antes de la espaotosa.coo llagra.ción que
relatamos.

tes y en cuyos ojos grandes y rizados ardía
una chispa extraña y misteriosa q ue_oue:.tros
padres no habían visto en otros OJus _en la
tierra. Aquellos monos eran débiles Y miserab les .... ¡Cuán fácil hubiera sido para nue~tros
abuelos gigantescos txterminarlos paras 1empre! . .. . y ue hecho, ¡cuántas veces, cuando la.
horda dvrmía en medio de la noche, protegida.
por el c laror parpadeante de sus hogueras,
una. manada de mamuts, espantada. por algún cataclismo, r ompía la débil valla ue lumb1·e y pasaba &lt;le la1·go triturando hues&lt;?s y
aplastando vidas; ó bien una turba de felinos
que acechaba la extincióu ue las hogueras,
una vez que su fuego custodio desaparecía, entraban a l c ampawento y se ofrecían un festín
de suculencia memorab!,-.... A pesar de tales
catást rofes, aquellos cuadrumanos, aquellas
bestezuelas frágiles de ojos misteriosvs, que
sabían encende1· el fuego, se multiplicaban, y
un día, día. nefasto para nosotros, á un macho
de la horda se le ocurrió, para defenderse,
echar mano de una rama de árbol, como hacía.o los gorilas, y aguzarla. con una piedra,
como los gorilas nunca soñaron hacerlo. Desde aquel día nuestro destino quedó fija.do en
la extstencia: el hombre habfa in ventado l a
máquina, y aquella estaca puntiaguda fué su
cetro, el cetro de rey que le daba la naturaleza ....
&lt;¿A qué recordar nuestros largos mileoari.os
de esclavitud,de dolor y de muerte? .... el hom-

.

--·:.

-~ . .."""

...... ...:-

/.

V

El mundo, be dicho, había ol vi dado ya. su
histeria. de dolor y de muerte; sus a rmamentos
se orinecían en los museos, se encontraba en
la época luminosa de la. serenidad y de la paz·
pero aquella guerra que duró diez aíl:os com~
el sitio de Troya, aquell a guer ra que no:había
tenido ni semejante ni paralelo por lo espantosa, aquella. guerra en la que se emplearon máquinas terribles, compar adas con las cuales
los proyectiles elé,1tricos, las grana da s henchidas de gases, los espantosos efectos del rádium
utilizado de mil maneras para dar muerte, Jaa
corrientes formidables de aire, los proyectiles
inyectores de microbios, los choques telepáti-

y

..-;
.

,;

.. ......
-"."

EN LA COSECHA

,.,,-,r-;,7-7.-

.•...•-···/

fJ /

apareci6 el vigor latino ante el vigor sajón
que se enseñoreó del mundo .... y el vigor sa:
jón desapareció ante la invasión eslava; ést a,
an te la invasión amarilla, que á su vez fué
arrollada por la invasión negra, y así de raza
en· raz a, de hegemonía en_ hegemonía, de pree·
minencia en preeminencia, de dominación en
dominació o_, el hombr~ llegó perfecto y augusto á los límites de la historia .... Su misión et·a
desaparecer , puesto que ;va ooera susceptible
por lo absoluto d~ su perfección, de perfeccio:
narse más . ... ¿Qmén podía substituirlo en el
imperio de l mundo'.-' ¿Qué raza nueva y vigorosa. podía reemplazarle en él? .. . . Los primeros
animales h umaniza.dos .... á los cuales tora ha
su t urno enel esceoal'io de los tiempos .... Vengan, ~u~s, en hor_a bueoa;á nosotros, Jleg!l.éios
á la d tv!Da seremdad de los espíritus completos y perfectos, no nos queda más que morir
dulcemente. Humanos son ellos y piadosos ser~n para. matarnos. Despt)és, :i su vez, perfecc10oados y serenos, morirnn para dejar su
puesto á n ueva¡¡ razas que hoy fermentan en el
seno obscur o aun de la animalidad inferior en
el misterio de un ¡!'éoesis activo é impenetrable .. .... Todo ello hasta que la vieja. llama del
sol ije extinga dulcementtl, basta que su enorme globo, ya obscuro, girando al rP&lt;ledor de
una estrell a. de la Constelación de Hércules
sea fecunda:do por vez J?rimera en el espacio
de su seno rnmenso surJan n uevaii humanidades ...... para que todo recomience!

.

Al pie de los ya rojns cafetales
Dispérsase una turba. de morenas
Festivas como el ritmo de sus ven'as
Ruidosas como un bando de turpial~s.

~~~

•'.

Y en tanto el Sol las ve como en crista.les
De las aguas de un mar de ondas serenas
Aligeras moverse cual sirenas
'
Q:ie bullen entre grutas de corales.

Ca.da arbusto, rasgada la bermeja.
Exuberante ramazón. se queja
En los suspiros del follaje enhiesto;
.

......

Y en u n temblor de carne dolorosa
Vierte un chorro de saogre l uminosa.
Que sa.lta. y corre empurpurando el cesto.

.... ~ w.

e,.. ., \

LUIS

CHURION.
EXPOSICIÓN Dl!l SAN LUIS MISSOURI.- INTERIOR DHL EDifl'ICIO DEL CANADÁ.

tra.l es . ¡Ahl todos llevamos en los glóbulos

de nuestr a sangre el recuerdo orgánico, si l a
frase se me permite, de aquellos tiempos benditos en que fuimos los reyes del mundo. Ento nces, el sol, enmarañado aún de llamas á la
s imple visti., enorme y tórrido, calentaba la
tierra con amor, en toda su superficie, y lfe los
bosques, de los mares, de los barrancos, de
los collados, se exhalaba un vaho espeso y tibio que convidaba á. l a. pereza y á la beatitud .
E l Mar divino fraguaba. y desbarataba aúo
s us archipiélagos inconsistentes, tejidos de
alg as y de madréporas; la cordillera lejana
humeaba por l as mil bocas de sus volcanes y
en l as noches una zona. ardienw, de un rojo
vi vo, le prestaba. una. gloria ex traña y temer osa. La Luna, todavía jo-.-en y lozana, estremecida. por el continuo bombardeo de sus cráteres, aparecía enorme y roja en el espacio y
á su luz misteriosa. surgía formidable de su
caverna. el león saepelius, el auroch erguía su
bosque de cuernos graciosos entre las breñas,
y el mamut cont-emplaba el perfil de las montañas, que le fingían el dorso de un compañero gigantesco. Los saurios volantes de las primeras épocas, los iguanodontes de breves cabezas y cuei:pos colosales, los megateriums
torpes y lentos, no sentían turbado su reposo
má s que por el rumor sonoro del mar genésico que fraguaba en sus entrafias el porvenir
del mundo ....
&lt;¡Cuán felices fueron nuestros padres enel indo caliente y piadoso de la tierra-de entonces,
envuelta en la suave cabellera de esmeralda
de sus vegetaciones inmensas, como una virgen que sale del baíl:ol. ... ¡ Cuán felices! .... A
sus rugidos, á. sus gritos inarticulados respondían sólo los ecos de las mon t aíl:a.s .. . . Pero un día. vieron aparecer con curiosidad, ent re l as mil variedades de cuadrumanos quepobl aban los bosques y los llena bao con sus chillidos desapacibles, una especie de monos rubios que más frecuentemente que los otros se
enderezaban y mantenían en posición vertical,
cuyo vello er a menos áspero, cuyas mandíbulas eran menos toscas, c uyos movimientos era.o
más suaves, más cadenciosos, más ondulan-

bre, no contento con condenarnos á. las más
rudas faenas, recompensadas con malos tratamientos, hacía de muchos de nosotros su man•
jar habitual,nos condenaba á. la v ivisección y
á martirios a.oálogos,y l as hecatombes seguían
á las hecatombes sin una protesta, sin un movimiento de piedad .... La. naturaleza, empero,
nos reservaba para más altqs destinos que el
de ser comidos- á. perpetuidad por nuestros tiranos . El pr ogre&amp;o, que es la condición de todo
lo que a.lienta., no nos exceptuaba. de su ley, y
á tra.vé3 de los siglos algo divino que había en
nuestros espíritus rudimentarios, un germen
luminoso de intelectualida.d, de humanidad futura, que á. veces llameaba dulcemente en los
ojos de mi abuelo el perro. á quien un sabio
llamaba en el siglo dieciocho (post J. C.) &lt;un
candidato á la humanidad&gt;, del caballo, del
elefante ó del mono, se iba desarrollando en
los senos más íntimos de nuestro ser,ba.sta que,
pasados siglos y siglos, floreció en indecihles
manifestaciones de vid a cerebral. ... El idioma.
surgió tímido, imperfecto, de nuestros labios;
el pensamiento se abrió como una celeste flor
en nuestras cabezas,y un día. pudp decirse que
ya no había brutos sobre la. tierra; por segunda. vez en e l curso de los tiempos, Dios pronunció un &lt;fíat&gt;, et bomo factus faib.
&lt;No vió el hombre con buenos ojos este paula.tino surgimiento de b11ma.nidad; mas hubo
de aceptar los hechos consumados,y no pudiendo extinguirla, optó por utilizarla. ... . Nuestra
esclavitud continuó, pues, y ha continuado bajo otra forma-: ya no se nos come, se nos trata
con aparente dulzura y consideración, se nos
abriga, se nos a loja, se nos llama á. participar,
en una. palabra, de todas las ventajas de l a vida social; pero el hombre continúa siendo
nuestro tutor, nos mide escrupulosa.meo tenuestros derechos . . .. y deja para nosotros la par.t e más ruda y penosa de todas las labores de
la vida . No somos libres, no somos amos, y
queremos ser amos y libres .. Por eso nos reunimos aquí hace mucho tiempo, por eso pensamos y maquinamos haee muchos siglos nuestra. emancipación, y por eso m•1y pronto la última. revolución del ple neta, el grito de rebe-

cos .... todos los factores de combate de que la
humanidad se servía. en los antiguos tiempos,
eran risibles juegos de nii!os; aq uella jluerra,
decimos, constituyó u n inopinado, nuevo, inenarrable aprendizaje de sangre .. . . . .
Los hombres, á pesar ds su astucia., fueron
sorprendidos en todos los ámbitos del plane•
ta, y el movimiento de los agresor es tuvo un
carácter tan unánime, tao certero, tan hábil,
tan formidable, que no hubo en ningún espíritu siquiera. l a posibilidad de prevenirlo . . ... .
Los animales maoejabc1n las máquinas de todos ¡réoeros que p r oveían á las necesidades de
los elegidos; la química era para.ellos emineo•
temen te familiar, pues que á di ar io ut ilizaban
sus secretos; ellos poseían además y vigila.bao
todos los almacenes de provisiones, ellos dirigían y utilizaba.o todos los vehículos ... . Imagínese, por lo ta.oto, lo quA debió ser aquella
pugna, que se libró en la tierra, en el mar y en
el aire . ... Lahumanidad estuvo á p unto de pe•
recer por completo; su fin absoluto lleg ó á
creerse sPguro (quién sabe si lo será. aú n) .. ..
y á la hora. en que yo, uno de los pocos hom·
bresque quPdao en el mundo, pienso ante el
foooteleradiógrafo estas líneas que no E~ si
concluiré, estas líneas incoherentes que quizá
mai'l.ana constituirán un utilísimo pedazo de
historia. .. .... para los humanizados del por"l'e•
nir, apenas si quedamos sobre el haz del pla•
neta unos cuantos centena.res de hombres, ignorantes de nuestro destino, desposeídos ya
de todo lo qi;e fué nuestro prestigio, nuestra
fuerza y nuestra gloria, inca.paces por n ues,ro
escaso número y á. pesar del incalculable poder
de nuestro espíritu, de reconquist ar el cetro
perdido, y llenos del secreto instinto que no
hace más que aumentar la.conducta cautelosa Y
enigmática. de nuestros vencedores, de que
tamos llamado!&lt; á morir todos, basta el úl..mo, de un modo misterioso, p ues que ella■
temen que un arbitrio propio de nues,ros
sob3ra.003 recursos espirituales nos llev~
otra vez, á. pesar de nuestro esca.so número, a
trono.de donde hemos sido despeñados .. ····
E'lta.ba. escrito así. . . . Los autóctonos de Euro•
pa desaparecieron ante el vigor l atino; de■•

~r

TIPOS Y COSTUMBRES NA CIONALE S.-LA SIEGA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA MUfRH Df JUAN BORGIA
I
Roma venal, la impúdica bacante
del oro, del placet· y laa espadas,
en cena bulliciosa y deslumbrante,
rompe en cantos de amor y carcajadas.
Todo lleno de rosas y frescura,
un jardín, escenario es de la orgía,
donde estalla triunfante la locura
abrazando á la erótica poesía.
En las miradas báquicos destellos
v mieles en los labios decidores,
¡ Juan y á César Borgia, hermanos bellos,
allí el deleite cúbrelos de flores.
Brilla cerca de Juan-doncel riente
que viste seda, púrpura y brocadoCésar, el gr:tn traidor resplandeciente
como un puñal de perlas recamado.
Con estrépito y pompa soberana
celebran, delirantes de alegría,
César su legación napolitana¡
J uan su rico ducado de Gandía.
Es César Borgia rutilante nido
en que acecha voraz cuervo insaciable:
jubón de seda y oro entretejido,
que encubre á una coraza impenetrable ....
Serenos y argentados son sus ojos
como las estivales noches puras,
y elocuentes sus finos labios rojos
de los besos de amantes hermosuras.
Su seductor olímpico semblante
disfraza, con sonrisas luminosas,
un corazón 1mls duro que el diamante,
donde rugen tragedias i&gt;spantosas.
Tranquila surca el festival espacio
su pupila, que hermosa resplandece;
en su pecho, un magnífico topacio
como el ojo de un tigre fosforece.
Aureas blondas y encajes cat·mesíes
su atlética flgura enseñorean,
y luce gran cadena de rubíes
que cual gatas de sangre centellean.
¡César Borgia satánico! alma fría
más que el granizo y, como el bronce, fuerte;
antro por donde pasa la sombría
ronda de los espectros de la muerte,
discurre en su interior: «Si no alentara
mi hermano, vallador de mi carrera,
al favor de la omnímoda tiara,
¡sobre imperios flotara mi bandera!. ... &gt;
De flautas y violines amplio coro
11stremece, en la cena, los sentidos ..
Bébese allí el Falerno en copas de oro,
donde se ven combates esculpidos . ...

N lJESTO PAÍS. -PLAZA DE J. RM AS DF. HEf!MOSILLO.
( Del álbum-directorio del Estado de Sonora, que se publicará pr6ximamente).

Cien antorchas prodigan sus fulgores,
cual rubias cabelleras desatadas,
y rectos cristalinos surtidores
relumbra?), en la noche, como espadas.
II
Roma duerme. Siniestro y quejumbroso
reloj en vieja torre da la una.
Se arrastra brillador y misterioso
el Tíber, al reflejo de la luna.
Hábil jinete, de antifaz cubierto,
en un cr.ballo de pujante bdo,
lleva -sobre el arzón á un hombre muerto,
que hunde en las aguas del famoso río.
El cadáver, ceñido de esplendente
traje de seda, púrpura y brocado,
mostraba audaz y tétrica la frente
y un cuerpo juvenil·apuñalado.
Aureas blond¡¡,s y encajes carmesíes
al jinete fatal enseñorean,
quien luce gran cadena de rubíes
que, cual gotas de sangre, centellean.
Vibra, á lo lejos, dulce serenata ...
La luna, en su radioso poderío,
semeja un puente de bruí'iida plata
sobre las ondas pérfidas del río.
MANUEL REINA.

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BFULLAN Te f!XITO

hoy en la mañana está anunciada la solemne distribución de premios á, los vencedores en la Exposición de Ganadería., abierta
en Coyoacán por la Sooiedad Anónima de Concursos y patrocinada por la Secretaría de Fomento.
El éxito alcanzado por la referida sociedad,
ha sido verdadet·amente satisfactorio; pues
pocas, muy pocas veces, se habrán visto reunidos en los establos de la Compañía, ejemplares tan hermosos y bien escogidos como los
que en esta ocasión fueron presentados por
nuestros principales ganaderos.
Entre los animales que formaron el contingente de ganado vacuno, son dignos de mencionarse por su corpulencia y hermosa lámina
el toro «Mosel&gt;, importado en el vientre de 1~
vaca,y de cincuenta y seis meses de edad, que
presentó el Sr. Juan Crespo, y obtuvo primer
premio; el &lt;León&gt;, toro suizo nacido en el
país, de treinta y seis meses de edad y perteneciente á la Negociación Agrícola de Xico,
premiado también; la &lt;Americana&gt;, vaca holandesa cruzada, de los Sres. Saldaí'Ia y Monterrubio; &lt;La Maravilk&gt;, vaca.suiza pura, de
nueve aí'Ios, que obtuvo el Premio de Honor,
y el «Duque&gt;, toro suizo nacido en el país, que
presentó la referida Negocia.ción de Xico, y,
que obtuvo Gran Premio.
Además de los ejemplares mencionados, llamaron también la. atención del público, por
BUll excelentes copdiciones, las becerras suizas
presentadas por el Sr. Crespo, y ei toro «Júpiter&gt;, ·holandés cruzado, de los Sres. Saldaí'Ia y Monterrubio.
Juntamente con las fotografías de los toros,
vacas y becerros mencionados, reproducimos
las de r•n gato, unos conejos y un chivo de Angora, enviados al Certamen por la señorita
Inés Mexía; las de uños borregos de raza Cotswold, presentados por el Sr. H. M. Mundy, y
la de el «Extremeñ.o&gt;, caballo andaluz ele raza.
pura, propiedad de la Negociación Agrícola.
de Xico.
El j arado calificador adjudicó distintas recompensas á los propietarios de los Pjemplares referidós, asf como á los demás expositores que contribuyeron al mayor lucimiento del
certamen.
·
El señor Presiden..te de la R.epública visitó
el día 3 el edi.ficio de la Expqsición, mostrándose muy complacido de los brillantes resultados que han obtenido los ganaderos, y de los
esfuerzos que la sociedad organizadora- desplegó para hacer que el certamen de este aí'Io
superara en importancia á. todos los de los af!.os
~nteriores,

P

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LA EXPOSICION¡ DE GANADERIA

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NUESTIW PAlS,_;UNA !iUERTA EN JiERMOSILLO: CAPOR'l'ANI)()&gt; NARANJA•,

�Et MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRAD.O

11

,.

~' Toro " Mo$el" (prln,er prtmlo ). -2 ,

ºª'º de An~ora .- Toro " El 7.León"Caballo
( prim e r
" El

premio ).-• - ConeJo$ dt Angora.- ~. Becerras suizu,-6 . vaca

Extremeño.

" L.• Americana."

8 , Yaca " La Maravilla" (prim&amp;r pre mio }.- 9. Borrego de rua éotswold.- 10 . -Toro "El Duque" (guin premi.o.).--:cll. Bo{,:ego.\_ C..2_!,swold.- _12. C~lv_o de

--

.

.

Angora.-13.. Toro " El Júpiter."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

***

tas dmlonu en Estados

Unldos.- €1 triunfo de tbeodon ~oom,dt.-Uoto dt
confianza dd pueblo amtrlcano.- ta marcba futura de la administración.
Obscuridadts dt 1a diplomacia.- 1:ord [ansdownt y las declaraciones
del Primer ministro dd 0abinttt lnglés.- €1 Incidente del mar
dtl nortt.-lljabrá intm,enclón en ti conflicto rusolaponés?
-ta sume dt:Pumo Jlrturo.-tos combatientes frente á frente.

1'

PESAR de las grandes esperanzas que parecían abrigar los demócratas americanos por los resultados fina.les de la campa.!Ia.
electora.!; á pesar de la actitud un tanto agresiva. que asumieron
los «leaders&gt; del partido, denunciando ante el pueblo quién sabe qué
~

¿,Cuáles eran las diferencias fundamenta.les g11p sppa.ra.ban los principales artículos de las plataformas de Cbicago y de St. Louis? ¿cuáles
los matices de los dos partidos más importantes que por tanto tiempo se
ha.o sucedido en el poder? Sin duda. los que procPden de los rasgos más
salientes que han caracterizado la polftic11, seguida. por la. ilustre víctima. de Czolgotz en el &lt;Auditorium&gt; de Bu:fl'aln, y continua.da con firmeza. por su digno sucesor en la. Mansión del Ejecutivo. El resultado de
los comicios del martes, es la a.proba0ión más franca. y cabal de esa política, la. sanción más expresiva. de la. marcha da.da. á la nación por la
robusta. mano que empuja. por entre las sirtes del progreso, la. na.ve del
Esta.do, impulsa.da por vientos de prosperidad y de adelanto.
,:,Pero no hay ninguna. sombra. en ese cuadro ba.la¡a.dor: ¿No existen
los temores que ha.n anuncia.do Clevela.nd, Pa.rker y !0&lt;1 otros corifPOB
ilel partido vencido en los colegios electorales el día. 8? Quizá puerla. haberlas; a.ca.so sólo existen como crecion de l as luchas de partido;pero de
cualquier modo, el pueblo ha. da.do su voto inapelable, ha. pronunciado
su fa.llo decisivo, y la marcha. del país será la. misc:111, que ha sei!a.la.do
el Presidente Roosevelt en su actual administración. Tengamos como el
pueblo americano fe en la justificación de los hombres de Estado que lo
gobiernan.

***

Aún no se extingue la. profunda impresión que produjo PD el mundo
Pl discurso pronunciado en ocasión solemne por el Primer Ministro del
Gobierno britár&gt;icn, en una. reunión política. celebrada. á fines del pasado
mes Po Soutb11mpton,&lt;'uandootro discurso dicho en ocasión no meo os solemne,en Ia. tr·a.diciona.J fiesta. del Lord Mayor de Londres, viene á dar nuevos
rumbos á las rlificulta.rles que provocó entre Rusia y Gran Bre'.a!Ia. el des-

LA GUERRA 1'N ORIENTE.-ARTILLEROS RUSOS CAMBIANDO LA
POSICIÓN DE UN CARÓN DE CAMPARA. •

Tres semanas hace que los dos ejércitos contrarios, acampados á las
orillas del río Sbakbe, fortificando ca.da día más sus posiciones, esperan y eapera.n el ataque del &lt;'Ontrarin; y pai:an ,los días, y allí están
frente á freute, ain intentar ni Kuropatkine ni Oy ama. un movimiento que
parezca siquiera indicar el principio del combate, que aguardan todos
con ar.sía indecible.
Y entre tanto, el heroico Puerto Arturo, se sostiene á pesar de los
continuos bombardeos, á pesar de las obras de avance emprendidas lenta. pero sei?uramente por los sitia.dores. á pesar del a. escasez de víveres
v de municiones que se ha. de sentir de por fuerza en el interior de la.
fortaleza., después del prolongado sitio, á pesar de las enfermedades y
de las balas euemigas, que h11n de haber mermado mucho la. guarnición
que se defiende allí con heroísmo desesperado; la. fortaleza. se sostiene,
y los efectos de un largo y tremendo sitio se hac~n sentir pur todas partes en medio de los escombros humeantes de la ciudad ....
Quizá habremos de sa.b11r de nuevos y tremendos combates, antes de
que se dome la decisión de Rusia. para. proseguir la. guerra basta. recnbra.r su presti¡rio cercenado en la. campaila del ai!o que está para terminar, entre las llamas del incendio en Puerto Arturo y los hielos que ya.
comienza.o á cubrir con su blanco sudario los c11mpos manchúes, donde
dos poderosos ejércitos aguardan la. señal de la última espantosa. refriega. de la. presente campa!Ia.
LA GUERRA EN OBIENTE.-DESTACAMEN'IO EN RE'l'JRADA
Y CONVOY DE HElUDOS.

z. z. z.
Noviembre 10 de 1904
'

/

ton? ¿Cómo se compadecen todas esas promesas y gara.ntfa.s rusas con la
distinción concedida. al comandante de h, F:scuadra. del Báltico, promovido por orden expresa. del Czar a.l grado inmediato en la jerarquía. na.val, y con su nombra.miento honorífico de ayudante de Su Majestad el
Emperador de todas las Rusia.s?
Obscuridades de la diplomacia., se dirá: sí, obscuridades, pero que
dejan perplejo al que pretenda seguirla por sus intrinca.dos laberintos.

*•*
Pero en el mismo discurso del Ministro de Relaciones de la Gran
Bretaña. eneuéntra.se otro punto interesante, que marca. por modo osten·
sible ciertas tendencias á reprobar los medios toscos y bruta.les de la.
guerra, empleados para. dirimir las contiendas entre lo&lt;i pueblos, y el se·
ña.lado favor que ahora manifiesta el Gabin_ete de St. James a.l arbitraje entre las naciones. Y no es esto sólo; á través de las declaraciones de
Lord La.nsdowne se perciben fácilmente ciertas inclinaciones no muY. encubie1·ta.s á intervenir activamente en bien de la. paz, y como que se ha.- ceo indicaciones de que ya. es tiempo de que las potpncias dejen su fría
impasibilidad, ante el tremendo drama que se desarrolla. con perfiles dantescos en las remotas regiones de Ma.nchuria., ya. es tiempo de que las
naciones neutra.les, a.migas ó aliadas de los beligerantes, bagan pesar
algo más que su influencia platónica., p11ra. que cesen las espantosas es·
cenas de que ha. sido teatro el Extremo Oriente, donde milla.res y milla·
res de víctimas han caído en el campo de batalla., ó se han hundido en
las sombras frente á Puertc., Arturo, destrozadas por los perros, convertidos en bestias salvajes por el hambre feroz que á todos alcanza.. Oja·
lá sean ciertas estas presunciones. pues no son suficientemente claros
los conceptos de Lord La.nsdowoe para Psperar una. pronta. acción que
suspenda. las hostilidades y sea. el nuncio feliz del fin de la. terrible lucha..

LA GUERRA EN ORIENTE.-UN &lt;ALTO&gt;,

manejos ocultos entre los jefes del Comité Nscional Republicano y lo,
representantes de las grandes corporaciones financieras é industriales,
cargos que rechazó con vigoroza energía. el Presidente en carta dirigida.
á Mr. Pa.rker, candidato del partido democrático y mantenedor firme
de la. plataforma. a.proba.da en la. Convención de Cbicago; después de
una. grande expectación, el Presidente Rosevelt ha sido reelecto por una
a.bruma.dora. mayoría., que, segán dicen los últimos informes, no tiE&gt;ne
precedente en los fastos electorales de la. gran República., pues la. actitud del pueblo ha. sido tan marcada.mente favorable al candidato reoublica.no, que no puede menos de considerarse el resulta.do de los pasa.dos comicios como un gran voto de confianza. en la. administración qu'I
preside el célebre coronel de &lt;Rough Riders&gt; frente á Sa.nt.iago de Cuba., el antiguo Gobernador del importantísimo Estado de Nueva York,
e! Subsecretario de Guerra que trabajó en los prepara.ti vos dispuestos
por Me Kinley para la &lt;intervención neutral&gt; en la. lucha. de Cuba por
su independencia., intervenoión que ocasionó la guerra. blspa.noamericana y proporcionó á los Estados Unidos el dominio sobre Puerto Rico,
sus vastas posesiones de ultra.mar, y por la. llama.da. &lt;enmienda. Ple.ti&gt;,
su influencia indiscutible sobre la Perla. de las Antillas. Los trescientos
cuarenta. y tres votos á favor de Roosevelt, contra ciento treinta. y tres
obtenidos sola.mente por el Juez Pa.rker,significan,á no duda.r,cO'llO dice
un pel'iódico de Londres, la. continuación de la misma política, la. a.prouación de los medios emplea.dos y la. confianza. inmensa. que depositad pueblo americano en su distinguido mandatario.

EL GENERAL GRIP.ENBERG, NOMBRADO SEGUNDO JEFE Dil LAS FUERZA!:!
RUSAS EN MANCHURIA.

LA. GUERRA. EN ORIENT.E.-PA.SO DE UN VADO POR UNA DIVISIÓN ROSA.

gracia.do incidente del Mar dAI Norte,entre las barcas pescadQl'a.~ ingle·
sin que na.vega.bao por aquellas a.guas en su labor ordinaria, y los bu•
ou~s de la. escuadra. rusa. que eran al mando del Almirante Rojestvensky.
Ba.l:our había. hablado de &lt;tragedia&gt;, según la. versión de los pescailnres ~ngleses, y de &lt;novela.&gt;, según el informe del Almirante ruso; b~b~a
en cierto modo a.royailo la. excitación con resabios bélicos que sacudió
al puehlo inglés á raíz del la.menta.ble suceso; Lord Lansdowne ha.bl11,
a.hora. de que ca.da uoa. del a., altas partes contendientes sostiE&gt;ne de buena. fe su puesto, y seña.la. como único recurso referir el asunto á un tribunal imna.rcia.l é independiente, que •dir-ima. las dificultades, toda l_a
vez_que Rusia. ha. da.do la. satisfacción debida, h-a prometido la indemn1·
zac1ón que corresponda. á la.e víctimas, y ofrecido bajo garantía. que
Ara de aceptarse, que serán castiga.dos los que resulten culpa.bles en el
accidente ocurrido la memorabie noche del 21 al 22 de octubre último.
¿Cómo se compadecen todas esta.e declaraciones con la. &lt;novela.&gt; forjada
por Rojestvensky de que hablaba. Balfour en su discurso de SouUia111p-

}!:L MEJOR ARGUMENTO CONTR..\ l,..\ OUERRA.-.ASPECTO OE lJN4 FOSICIÓN ,Pl!:SPUÉS DE LA BATALLA DE LIAOY.ANG,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Exposición dt San J:uts

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N pleno a.po!;'eo se halla. la. Exposición de
So. Louis Missóuri, en estos momentos, y
sus numerosísima.s instalaciones son vlsitada.s diariamente por milla.res de personas
que las novedades que encierra. el Certamen
ba.n tra.ido de todas pa.rtes del mundo.
Pa.ra. seguir dando idea. de lo que es la «Gra.n
Feria&gt;, reproducimos hoy cuatro interesantes
fotografía.s, de las cuales la primera. representa. un poético rinconcito de los &lt;Alpes Tiroleses&gt;, iosta.lacióo que. por la fidelidad que se
observa. en sus detalles, ha. sido una. de las
más elogia.das y admira.das de la. Exposici6o.
Otra de las fotografías nos representa. la. so•
berbia. iosta.lacióo agrícola. de Kansa.s, donde
a.d:nira.blemente dispuestos se ven toda clase
de fibras, cereales, etc., que por su excelente
calidad y buen desa.rrollo, llaman la atención
de los visitantes. Ta.oto las columnas de la
portada que da acceso á. dicha. instalación,
como el lote que se ve al centro, están formados y decorarlos con los ricos cereales que se
p,•oducen en Ka.osas.
Las otras foto¡rra.fías dan á conocer dos de
las iglesias levantadas en el recinto del certamen: un templo judín de artística cool&lt;trucción,
y una. iglesia católica del Archipiélago fili·
pino.
Próximamente publica.remos algunas vistas
del Pabellón de México.

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Hermosa entre lds Hermosas
(TRADICIÓN PERUANA.)
I

~RAN persona es, en la historia de la conU
quista del Perú, Diego Maldonado. Com·

pañero de D. Francisco Pizarro en la zinguizarra de Caja.marca, tocóle del rescate del Inca
Atahualpa la puchuela de siete mil setecientas
setenta onzas de oro, y trescientos setenta y dos
marcos de plata; y fué tal su comezón de atesorar, y tan propicia fuéle la suerte,que, cuando se fundó Lima, era conocido con el apodo
de el Rico.
A ser más justiciera la historia, debió cambia.de el mote y llamarle el Afortunado; que fortuna, y no poca, fué para él librar varias veces
de morir á manos del verdugo, albur que me·
recido se tenía por sus desguisados y vilezas.
No hubo pelotera civil en la que no batiese el
cobre, principiando siempre por azuzador de
la revuelta, para luego terminar sirviendo al
rey. Dios lo tenga entre santos¡ pero mucho,
mucho, mucho ¡rallo fué su merced D. Diego
Maldonado el Rico.
El aprieto mayúsculo en que se vió este conquistador fué cuando el famoso Francisco de
Carbajal, que, entre chiste y chiste, ahorcaba
gente que era un primor, quiso medirle con una

EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISSOURI.-TEYPLO JUDÍO,
Era preciso hacer menos cruel y dolorosa la
a.gonía de su amada.
Cuando Maldonado llegó al llano, el tigre se
revolcaba moribundo,pero sin desprenderse de
su presa.
La bala del Capitán había atravesado también el corazón de la princesa.
Y aquella alma de bronce que no se habría.

conmovido ante un cataclismo universal. aquel
hombre curtido en los peligros, sintió desprenderse de sus ojos una lágrima, la primera que
el ~olor le había arrancado en su vida, y se
aleJÓ murmurando con la sublime resignación
de los fatalistas:
-¡Estaba escrito!!! ¡Dios lo ha querido!!!
III
Una. semana después tomaba el hábito de religioso agustino, en el convento del Cuzco, el
capitán D. Juan de Maldonado y Buendía.
Catequizó _m1;1chos infieles merced á. su prof~ndo conoc1m10nto de las lenguas quichua y
a~m3:rá, alcanzó á desempeñar las primeras
d1gmdades de su orden, y murió en olor de
santidad por los años de 1583.
RICARDO PALMA.
Lima.

...
EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISSOURC. -UN EDil"ICIO EN LOS .ALPES TIROLESES,
cuerda la anchura del pescuezo. Carbajal, que
ahorcó al 1&gt;adre Pantaleón, con el breviario al
cuello, sólo porque en el bendito libro había
escrito con lápiz estas palabras: " Gonzalo es
tirano", tenía capricho en dar pasaporte para
el mundo de donde no se vuelve, al revoltoso y
acaudalado don Diego. Pero el poeta lo dijo:

..
r

·. .

~

....
..

los detalles que á tu fantasía cuadren, que yo,
francamente, me declaro lego en esto de hacer
retratos. Dala, si quieres, dientes de marfil,
mejillas de grana, blancura marmórea, labios
de rubí, ojos de azabache, zafiro ó esmeralda,
cabellos de oro, y añade las demás piedras é
ingredientes de estilo para hacer un retrato
que hable por lo parecido lo mismo que un
guardacantón.
Yo no me meto en esas honduras, y me conformo con decir que la chica era linda como un
rayo de Luna, que no á humo de pajas había de
llamarle el historiador Hermosa ent1·e las hermosas como quien dice el sulfato, la quinta esencia' de todo lo remonono que Dios ct·ió.
La joven princesa no fué indiferente al cariño del galán español¡ y todas las tardes, al
ponerse el sol, iba á la campiña á esperar á su
amante.
Maldonado echábase al hombro el mosquete
6 arcabuz y, cazando palomas torcaces, de que
hay abundancia en el valle, hacía diariamente
la legua de camino que lo separaba de su hacienda al sitio de la hermosa entrevista.
Si quieren ustedes formarse cabal idea de
los transportes de esos felices amantes, lean la
primera égloga ó idilio pastoril que les caiga
á mano. En seguida bébanse un vaso de agua
para que no empalague el almíbar.
Aquellos amores eran un cielo sin nubes. Pero ¡cuán cierto es que del bien al mal no hay
el canto de un real!
Una tarde acudía el Capitán, afanoso como
siempre, á la deliciosa cita, cuando, al salir de
un bosquecillo para entrar en el llano, oyó un
grito que vino á repercutir en su corazón.
Aquel grito era lanzado por Imasumac.
Un tigre perseguía á la linda princesa, que
corría desalada.
Maldonado estaba á doscientos pasos de distancia, y le era físicamente imposible llegar á
tiempo para luchar brazo á brazo con la fiera.
Hizo fuego y la bala pasó sin tocar a l tigre.
Cargó nuevamente el arma, y apuntó en el
momento mismo en que el irritado arl'imal hacía presa en la joven. No había salvación para la infeliz.
Entonces el español vaciló por un segundo
y se sintió morir; pero, haciendo un esfuerzo
supremo, descargó el arma.

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\

Poderoso caballero
es don dinero,
Cual un monstruo que vive en el vacío
y que rompe de pronto su cadena,
sa.lta sobre la atmósfera. serena ,
implacable, colérico y bravío.

y Maldonado compró sin regatear algunos años
más dé perrerías. Un día de éstos me echaré á.
averiguar cuál fué su fin; que tengo para mi
debió ser desastroso y digno de la ruindad de
su vida.
Cuando, afianzada va la conquista, se vieron
los camaradas del Marqués convertidos de
aventureros en señores de horca, cuchillo, pendón y caldera, que no otra cosa fueron por más
dibujos con que la historia se empeñe en dorarnos la píldora, hizo don Diego venir de España
á un su sobrino, llamado D. Juan de Maldonado y Buendía, el cual, si bien heredó una
parte de las cuantiosas riquezas del tío, no heredó su felonía¡ pues sirvió siempre con lealtad
las banderas de Carlos V y Felipe II.
.
Precisamente cuando la rebeldía del entendido, popular y generoso d&lt;:m Fran~isco Hernández Girón, que en tan serio confhcto puso á la
real Audiencia de Lima, era ya D. Juan de
Maldonado y Buendía Capitán de crédito en
las tropas reales, y á ¿¡ se d_ebió en mu~ho el
vencimiento de aquel tan valiente como rnfor·
tunado caudillo.
Pacificado el país, retiróse don Juan á cuartele.s de invierno. En el Cuzco estaba su casa
solariega, y en el valle de Paucartambo poseía
una valiosa hacienda.

Asombra su creciente poderío,
y es bella y es terrífica I a escena
en que agitando el aire su melena
mira al cielo en señal de desafío. '
Ora es una bacante desgre!Iada.
ora un guerrero intrépido que gir~
sosteniendo en sus manos una. espada.;
ora ira.cundo y sin piedad nos mira,
basta. que en su postrera. llama.rada.
la.me la tierra y silencioso expira..
BONIFACIO BYRNE.
Octubre, 1904.

A CERVANTES
Horas de pesadumbre y de tristeza.
paso en mi soledad¡ pero Cervantes
es buen amigo: endulza mis instantes
ásperos, y reposa mi cabeza.

II

EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISSOURI.-TEMPLO CATÓLICO FILIPUiO.

Tras de las luchas de Marte vienen las de
Venus. Esta es verdad rancia, y á nadie pasmará la novedac. de la noticia.
El gallardo Capitán no podí~ dejar (¡~tra
verdad como el puño!) de rendir vasalla.Je á
Cupido, y e~amoróse basta la.s uñas de una
paucartambrna.
Le alabo el gusto; porque la muchacha no
era bocado para ningún sopa.tintas enclenque,
sino para un mozo de mucho íieque y muy echado para atrás como Buendía.
.
Imasumac, ó Hermosa entre las he~rn~sas
(que así traduce Cal ancha esta p,a labra md1gena) era una preciosa joven por cuyas venas
cor~·ía sanO're de los Incas. Princesa, ó ñusta,
nada meno;.
Imagínate, lector, su belieza, y adórnala con

El es la. vida y la naturaleza..
Regi.la. un yelmo de oro y de diamantes
á. mis sue!Ios errantes.
Es para mí; suspira., ríe y reza.
Cristia.no, y amoroso y caballero
parla como un arroyo cristalino· '
así le admiro y quiero;
'
Viendo cómo el destino
hace que regocije a.l mundo entero
la tristeza. inmortal del ser di vino.
EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISS0URI,-EXHIBICIÓN AGRÍCOLA DE KANSAS,

Pa.rfs, 1904.

RUBÉNDARIO

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...

. EL MuNDO ILUSTRADO

MUNDÓ ILUSTRADO

de la Moda

T

mujer elegante desea distinguirse entre
todas por su atavío: singularizarse es un
secreto de la agudeza de ingenio, y la mujer
que consigue variar su estilo de la corriente
general, merece por cierto la nota. de &lt;inteli·
gente y distinguida.&gt;.
El presente período de la moda se presta ad•
mira.blemente á esta suerte de agudeza.s, pues
se permiten tan a.mplia.s licencias que se pueden crear fantasías infinitas sin a.parecer ex·
tra.vagante ni ridícula.
La.s damas que se deleitan en h~rmosea.rse
gentil y delicadamente y que tienen la necesi·
dad de vestir con gracia y arrogancia. á ca.usa
de su posición socia.!, deben hacer un estudio,
a.unq ue sea ligero, de los trajes de todas las
épocas, visitando así, desde su gabinete, todos
los países, para ensei'ia.rse á conoc'r por com·
pa.i;ación lo que es ingenioso, útil y bello. Es·
to les a.llana el camino del buen gusto, por
aquel adagio de &lt;Saber es poder&gt;, y entonces
es asunto fácil decidir acerca del ve~tido y no
a.tenerse por completo á la opinión de lamodista, sino conferenciar con ella y obtener a.sí
efectos de magnífica. inspiración. Ninguna roo•
dista puede engalanar con perfección á una
mutar que no sabe á punto cierto qué es lo que
ODA

azules de enea.je, las cuales aprisionan dos bullones que avecindan un volante graduado y
plegado; el canesú también va ligeramente plegado.á la cintura, y lleva, lo mismo que el volante, guarniciones verticales del mismo enea.je. El cuerpo y mangas se drapean bajo moilos
de crespón de China, y la cintura se hace de
terciopelo chafado.
Diverso modo de bullones ofrece la figura 2,
y su ejecución 8$ mucho más laboriosa que los
del modelo anterior. Este precioso traje se
hace en crespón de Cbinacrema;laampliafalda se abullona en panalillo debajo de la cintura drapeada de terciopelo, y se monta en an·
chos pliegues que se recogen en j!'ajos á la altura de la rodilla. con paoalillo; blusa y mangas con el mismo estilo de bullones, que comunican al traje un aire de rara singularidad.

ornamentación de estos vestidos. Con el predominio de las modas de los tiempos antiguos
viene la inacabable serie de moi'ios, bandas
cinturas ... .
El raso, las pieles de seda, los chifones y
todas las telas suaves y delicadas se despliegan coc profusión. Estas telas se adornan muy
variada y artísticamente; los bordados japoneses y orientales, con sus hilos de plata amalgamados á los tonos dulces de las sedas, for•
man diminutas y escasas chispas de luz sembradas entre las hermosas asociaciones de
sombríos y matkes.
Y para coronar tan felices ideas en estilos,
telas y colores, se completa el adorno de la
&lt;toilette&gt; con perlas y piedras preciosas.
C. GALINDO.

NúM. 6.-Vestido en raso rojo, guarnecido
con bandas bordadas de puntos blancos; la
blusa lleva magníficos bordados que se cruzan, formando una combinación tan nueva
como vistosa.
NúM. 7. -Traje para baile y tertulias,en seda
blanca, artísticamente adornado con encaje
con hilos de oro intercalados; la fa1da tiene
un volante aplegadillado circuído con pliegues
religiosos y monta.do bajo una doble fila de
plieguas en ondas; el cuerpo lleva un plastrón
de encaje que se recorta y ajusta sobre los
hombros y brazos; cintura de terciopelo chafado crema.
NúM. 8. -&lt;Toilette&gt; en acordeón blanco· la
berta es de terciopelo blanco bordado de perlas; los &lt;jabot5&gt; de la falda son de cbifón sembrados de pajitas opalescentes; el cuerpo se
drapea para dar el efecto de continuarse con
las mangas; cintura de raso blanco.

tono azul; la falda se monta en anchos pltegues
redondos alternando con pliegues estrechos,los
cuales se deshacen y forman un doble bullón.

NúM. 11.-Traje de encaje; cintura. de raso
blanco; bolero de terciopelo rosa,bordado con
plata.

•

DESCRIPCION DE LOS FIGURINES
NúM. 3.- Traje de baile,en seda color champai'ia, ·graciosamente adornado por bandas de

FIGURÍN 7.
FIGURÍN 3.

FIGURÚf

l.

necesita ni lo que desea.Las modistas más hábiles no a.ver.tajan mucho cuando colocan sus
va.liosas obras sob,·e momias vivientes, que
ignoran la manera de hacer lucir y realzar el
mérito del traje que llevan, por negligencia. en
cultivar su gracia y elegancia personales.

NúM. 9. -Traje de tul ama.rillo pálido, ador-

El color del terciopelo que adoro a esta fantasía
es anaranjado, pudiendo cambiarse favorable•
mente por azul pálido, lila, rosa tier::o, verde
océano ó cualquier otro que forme un hermoso
contraste.
El crema se ha constituido dE! rigor en los
bailes y sg,raos, en mayor grado quizá que los
otros colores pálidos, á causa de su contraste
dulce y armonioso con la piel, á la que comunica un tono de suavidad exquisita.
En cuanto á adornos, diremos que son verdaderamente llamativos y apropiados.
Los dibujos son atrevidos, y los hay qu13 forma:1 curvas abiertas ó cerradas cuyos centros
se cubren de diversos calados,ó bien por esca-

***

Nos apegamos grandemente e:i la actualidad
á los efectos abu1lonados, los cuales no han
llegado á popularizarse,debido á las dificulta.des que presenta. su arreglo; es una moda muy
vistosa, especialmente en figuras delgadas.
Nuestra figura 1 da una bonita idea de esta
elase de traba.jo. Está hecho de una bella piel
de levante azul pálido, adornado con bandas

FIGURÍN

FIGUR(l-l

2,

4.

nado con holancitos y nudos de tafetán en tres

FIGURlN

5.

encaje y fr,anja.s plegadas; cintura terminando
en punta.
NúM. 4.-Traje en seda lila; la falda es muy
ancha y recogida por bandeletas fruncidas;
volante montado con cabeza; la blusa es muy
original y lleva una pieza en forma que gana
los hombros y va adornada con hileras de
cintas de terciopelo; mangas drapeadas, con
una franja de encaje igual al que forma la
parte superior del cuerpo.
NúM. 5.-&lt;Toilette&gt; estilo griego,de seda in·
dia color lila.

~

rola~lú otros añorno¡¡ de vista blanda y atractiva. Son dibujos centellantes y exquisitos en
colores sombreados y basta iridiscentes, r~flejá.ndose fantástica.mente sobre las ricas telas
brillantes-y formando un conjunto fascinador.
Los listones juegan una gran parte en la.

FIGURÍN

6,

diferentes tonos de amarillo, con un tinte má~
pronunciado en la cintura y banda, para que
el vestido sea una gradación completa del ere·
ma al amarillo naranjado; los nudos más pálidos ocupan lo alto de la falda. La cintura
y banda son de terciopelo chifón amarillo naranjado.
NúM. 10.-Vestido de punto blanco, con berta azul pálido; rosetas y bandas del mismo

EL RIO
Pasa el río
por el huerto
más aprisa
que huye el viento,
más aprisa
que van luego
las alondras
por el cielo,
más aprisa
q'?e el inquieto
é incesante
voltejeo
del molino
que á lo lejos,
finge un rápido
aleteo
de avechucho
prisionero ....
más aprisa
que en invierno
caen las hojas
por el suelo .. . .
más aprisa
que mis sueños
retoi'iaron
Y murieron ....
Cabe el río,
yo me siento
por Ia tarde,
y lo veo ....
•cada ola
ea un beso
. que, hecho espuma,

rueda. lejos ....
cada ola
es un eco
del amante
canturreo
que amoroso
lleva dentro ... .
es un arp ..... .
y en mi huerto
los cipreses,
los abetos,
los acacias,
el mastuerzo
que se asoma
por los huecos
de las piedras
para verlo,
las torcaces,
los almendros ....
todos aman
el misterio
de su arrullo
soi'ioHento,
todos viven
de sus ecos,
y los pájaros
sedientos
que á él sus cantos
aprendieron,
desde el árbol
caen al suelo
como gotas
de aguacero
y hacia el río
van corriendo
al igual
de rastreros

FLGURINES

camaleones
que entre el heno
se deslizan
en silencio ....
Es la linfa
de ese espejo
e1 imán
de mi huerto;
á él camina,
tardo y lento,
el filósofo
del seto:
ese triste,•
grave y serio
caracol
rastrojero
que su casa.
lleva en peso,
y que esconde
sus dos cuernos
cuando el guijo
del sendero
se estremece
con el viento
y acosado
del d-eseo
de ir al río,
baja presto
dando vueltas
y rodeos,
tropezando
con los tiestos
que bordean
los senderos,
dando tumbos,
loco y ciego,
hasta que hunde

8, 9, 10 Y 11.

su deseo
en la linfa
del riachuelo,
que amoro~o,
dulce y tierno,
calma al .punto
con s.u.fresco,
sus ardores
y su anhelo ....
A él se arriman
los helechos,
el nenúfar
y los berros ....
á él se arrojan,
desde el seto, •
las semillas
del mastuerzo,
la uva tierna
del vii'iedo,
blancas flores,
higos negros,
la hoja seca
del sarmiento,
los gusanos,
1os insectos .. ..
En él beben
juncos tiernos,
maripo¡¡as,
troncos viejos,
las raíces
de los fresnos
que semejan
bajo el légamo
una mata
de cabellos ....
las palomas,
los jilgueros,

el inmóvil
barq uich uel o
que a.marra.do
junto á un hueco
de la orilla,
vive ha tiempo
&lt;1uspirando
con anhelo
por el golpe
de los remos ....
los saúces
soñolientos,
las ovejas, .
el cabrero ....
Tarde á tarde
yo le veo,
y á su orilla
pienso .... pienso ....
Va el suspiro
de mi pecho
como el río:
lejos ...... lejos ..... .
Cual sus olas
van corriendo,
va mi triste
pensamiento
á otros días
más risueños ..... .
Ya pasa.ron,
y a se fueron .. . .. .
y a huye el río
presto, presto ..... .
¡No más penas
ni recuerdos!
¡Adiós, ola.si
¡Adiós, sueilosl
MARÍA ENIVQUEl'A.

�EL MUNDO ILUSTRADO

ECOS DE TODO EL MUNDO

\lea Ud. á su Derecba.

Los nuevos tratamientos de la tl•ls.-La superstlot6n
popular en Italia

r

ARECE que, por fin, algo se ha encontra·
do para. combatir con éxito la tuberculosis. La electricidad, que tanto ha. hecho, a.un
siendo mal conocida, por los enfermos y por
los sanos, ha sido aplicada. con excelentes resulta.dos en París, y se podrá, por fin, esperar
la. curación de la tisis.
¿Cómo se ha. hecho el milagro? La. electricidad, en parte, y en parte el formol, parecen ser
los a.gentes de ta.les curaciones. El doctor Crotte, que es el autor del método curativo, pensó,
y con ra.zón,que siendo los tísicos,enfermos en
los cuales el estómago no funciona. debida.mente, la principal causa de los fracasos en la curación de esta enfermedad, residía en la. falta
de un remedio que pudiera. penetrar hasta los
pulmones enfermos, por otra. vía distinta. de la
vía estomacal. De aquí el método curativo en
que comienza. ya á lijarse la clase médica. de
Europa, por más que los detalles no se conozcan perfecta.mente, pues el doctor Crotte, obran·
do como un verdadero sabio, ha evitado &lt;cantar victoria&gt; antes de estar perfec,a.mente convencido.
Demuestran las estadísticas, sin embargo,
que el ciento por ciento de los tísicos, en el
primer período, el cincuenta por ciento de los
afectados, en el segundo período, y el veinte ó
veinticinco de los que se hayan a.taca.dos en el
período final de la enfermedad, son pe ·fecta.mente curables. Ya es un brillante resultado
el que se obtiene.
El método tiene el inconveniente-muy secundario -de exigir una costosa instalación
que solamente en las grandes ciudades puede
hacerse. La eleutricida.d que generan las fá·
bricas de alumbrado no sirve para. estas curaciones. Se emplean grandes máquinas elec-

Siempre que hablamos y tenemos nuestra vista fija á determinado
lugar, habrán Uds. notado que lo hacemos mirando invariablemente
hacia nuestra derecha. Es la ley natural. Tome cualquier día un
asiento en el Paseo y se convencerá de ello. Encontrará el noventa y
cinco por ciento que inconscientemente voltean sUB cabezas siempre
á la derecha.
Cuando vaya á caballo por el Paseo con dirección hacia Chapult.6pec, vea á su derecha, allí está _ .

UN~ PROCESIÓN EN lTALIA,-PRECES PARA.PEDIR LA TERMINACIÓN DE UN.A.
ERUPCIÓN DEL VESUB[O,

En Italia., en la Italia Meridional especialmentf', el Vesubio, por una parte, y los volea·
nes sicilianos y liparenses, ,&gt;or otra, tienen á
la población campesina completamente extenuada. El pavor, continuado, mata como un
esfuerzo sobrenatural; el pavor conmueve el
alma como un g:-an latigazo.

LAS EXPERIENCIAS DEL DR. CROTTE PARA LA CURACIÓN ELÉCTRICA. DE LA TÍSIS,

troestática.s, capaces de desarrollar hasta &lt;tres
millones de volts&gt;. La corriente se aplica de
tal manera que a.traviese el cuerpo, y que en
su marcha se encuentren comprendidas las
partes enfermas, atacadas por el bacilo de
Kocb. La corriente, antes de penetrar al cuer·
po, pasa por un receptáculo de forma. especial,
en el que se encuentra. el &lt;formol&gt;, que se ve
obligado á seguir la marcha misma de la corriente, penetrando, en consecuencia, basta el
sitio enfermo. El método, en sí, no es nuevo,
puesto que en la misma. forma se han aplicado
ha.ce tiempo la!: corrientes eléctricas, con más
ó menos éxito. En lo que consiste la novedad
y la importancia d"ll tra.tamiento,es en la unión
del método eléctrico con el método químico,
que antes se habían a.plica.do aisla.da.mente, y
en la construcción de máquinas que generan la
electricidad en fo1·ma inofensiva. para el nuerpo huma.no, aun para el de un enfermo. En esto reside el secreto del doctor Crotte, que no
ha querido prPsentar sus conclusiones á la
Academia de Medicina de París, antes de estar
por completo seguro del éxito.
·
Parece que en poco tiempo más presentará
el Dr. Crotte tales conclusiones, pues ha recopilado da.tos controlados por los laboratorios
oficiales por espacio de un arlo, y esos datos
son los que, al hacerse públicos, han produddo un gran entusiasmo. En el momento ea que
se tengan los detalles indispensables para la
generalización del método curativo, dejará de
ser la. tisis el azote de la humanidad, el más
terrible, el más traidor, el más invencible.

Son católicas, hasta fanáticas, las poblacione~ italianas meridlonales; y como la tierra
toda está llena de recuerdos, de siglos de recuerdos cristianos, y en el corazón de la raza
exisw el temor innato á la jerarquía católica,
porque el dominio temporal de los Papas se
ejerció a.lH por tanto tiempo, ha q:iedado entre
los habitantes un sedimento profundo de religiosidad.

El porvenir es el gran libro en bl aneo queel
tiempo y las edades son los únicos encargados
de llenar, y en cuyos renglones no tienen el
privilegio de leer más que las generaciones
venideras.
-Cada rasgo de belleza. en la juventud, se
cambia en arruga en la decrepitud.
- Los matrimonios pueden clasificarse como
los acordes, en consonantes y disonantes. En
música los unos salvan á los otros y todos
concurren á la armonía..

falto.
No sea Ud. como uno de aquellos que les decía á sus amigos, hace
cinco afios, que los terrenos de.:

ee adquirían por una canción. Siga el ejemplo de los demás y compre

•

sus lotes, obteniendo la.el ventajas de sus precios. Venga á nuestra
ofieina, Primera de San Francisco, número 4, ó á la de nuestros Agentes Generales, Sres. Prevost &amp; Vail, Primera de San Francisco, númerb 8, y le daremos toda clase de informes, así como una li~ta de personas prominentes que han comprado lotes en esta COLONIA, donde
piensan edificar sus Casas-Palacios. Vea á alguna de estas personas
que han comprado terrenos en

La Colooia Cuaubternoc
y pregúntele por qué ha preferido este lugar á otros numerosos que
hay en la ciudad; le dirá la razón y podrá inspirarse para comprar
el suyo.
Uno de los más prominentes negociantes mexicanos acaba de comprar lotes por valor de cincuenta y dos mil pesos en el etilwell Place,
la semana pasada. No pagó más de diez mil pesos al contado, y el resto lo pagará en nueve años. ¿Cuánto llegarán á valer estos lotes dentro de nueve años, si siguen aumentando en cada año un diez por
ciento, como ha ido sucediendo duran~ los últimos nueve años que

***
Pocos espectáculos tan terroríficos como una
erupción volcánica; el fuego es, de los elementos, el más grandiosamente espantoso. Por
eso, quizá, se coloca el sitio de expiación, para los pecadores, en medio del &lt;fuego eterno&gt;
y no en una obscuridad absoluta,ó en los rigores del hielo ó en cualquiera. otra forma. Basta
la. ignición de una casa, por peq uefla. que sea,
para que el espanto dilate las pupilas de todos
los que presencian la catás~rofe.

Adelante de Cuauhtemoc, pasando la tercera Glorieta, á lo largo de
toda la hilera de eucaliptos y ligada por la antigua Calzada de la Teja, verá un gran terreno dotado con monumentos blancos que muy
pronto se pondrán para indicar las esquinas de las calles.
Dentro de muy pocas semanas verá un buen número de obreros
llevando SUB herramientas para empezar el drenaje y colocar los tubos para el agua, y poco tiempo después se harán las calles con as-

Cuando los volcanes comienzan á lanzar sua
columnas amenazadoras de humo y en la a\•
mósfera serena se dibujan las primeras flama.a·
cuando en el silencio soporoso de la siesta 1~
tierra se mueve convulsivamente, amenazando
Rsta.lla.r, los hombres todos sienten en sus espíritus la turbación espantosa del miedo. Y se
dirigen, inconscientemente, hacia la Madonna.
hacia la Madre de las Angustias y de los Con~
suelos, cuya divina intervención solicitan en
un desgarrador sollozo.
. El espectácu~o grandioso del cielo en ignición cubre la tierra; parece que hierven la tierra y los cielos, y la. multitud atónita. piensa
en la proximidad del desastre. ¡ A quién acudir? A la Madonna, á la. Santa Madonna, que
cuida á los pueblos latinos. Y la procesión
tristísima. corre por los campos, desatándose
como una. enorme serpiente, de ojos de luz, al
monótono compás de los sollozos y de las
preces.

han paaado?

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e,real1: LUIS REYES SPINDOLA.

Secretario de Redaccidn: José &lt;idmez U.rart•.

Registrado como artículo de segunda c!ase, en 3 de Noviembre de 1894.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 2, No 20, Noviembre 13</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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