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                  <text>DE

L UNDO .LU5Tr{0DO

T

AL

Aiío XL-Tomo 11.-Número 21.

MEXICO, NOVIEMBRE 20 de 1904.

Subscrlpcl6n mensual foránea ..... $1.50
ldem
ldem en la Capital .. $ 1.25

lDireclor: Lic. RAFAEL REYES SPINDOU.

e,real1: LUIS REYES SPINDOLA.

Secretario de Redaccidn: José &lt;idmez U.rart•.

Registrado como artículo de segunda c!ase, en 3 de Noviembre de 1894.

·GRANDES ALMACENES DE ROPA Y NOVEDADES

Expo5iciÓJJ de Sal) Luis f"\issouri.

SEGUNDA MONTERILLA Y CAPUCHINAS.-MEXICO

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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, Franco de Porte, los pedidos mayores de $ 25.00 y cuyo val~r no
exceda de 15 kilos.

Signortt, fionnorat y tompañía.

Entrada al Departamento Mexicano en el Edificio de Manufacturas.

�tL MUNDO ItUSTRADO

EL VALOR YLA SALUD

S

verdad que el valor es una garantía de
salud y, por consiguiente, de larga vida?
¿Qué el hombre sereno, animoso, resuelto,
que sabe ver venir, impávido, el peligro,
que lo afronta con sangre fría, que es capaz
de luchai· con 61 y de dominarlo, es más sano,
en principio, resiste mejor á las causas de destrucción y está menos expuesto á los amagos
de la intemperie, de la infección y del contagio; en tanto que el medroso, el pusilánime,
el cobarde, que tiembla al menor ruido, que
tirita y suda frío en la soledad y en la obscuridad, cuyos cabellos se erizan de terror al
paso de una sombra. y al brillo de un fuego fa.·
~uo, son organismos susceptibles y frágiles que
el más leve cierzo enferma., que ofrecen campo
abonado á todas las culturas de microbios y
présa fácil á todos los agentes morbígenos?
Somos de los que creen que sí y de los que
profesan no sólo que el miedo e.s un mal conS'ejero, sino que es origen posible y probable
de todo género de males morales, lo mismo
que físicos, y nos a.filiamos á la. doctrina del
Dr. Hetzel, someramente éxpuesta en «El Mundo&gt; ó «El Imparcial&gt; días pasados.
Las pruebas en favor de la doctrina del doctor inglés abundan y son, las unas, frutos de
razonamientos correctos. y las otras, resultados incontestables de la observación y de la
experiencia.
El miedo es una emoción esencialmente perturbadora de las principales, ó más bien, de
todas las funciones orgánicas. Su primer efecto es deprimir, descoyuntaT, abatir. Presa del
miedo, el ser que lo experimenta, tiende al estupor, á la innacción, al síncope. Su piel palidece y se cubre de frío sudor; su fi~onomía
sé descompone y toma un aspecto cadavérico
y terroso; las pulsaciones del corazón, aunque en general se aceleran, son menos enérgicas y eficaces; el tono·muscular disminuye, y
penden los brazos y se abre la boca, como incapaces los músculos de mover los órganos
correspondientes. Las secreciones se alteran,
un sudor pegajoso y frío cubre la piel, la lenERÁ

gua se seca. y el paladar se a.marga, y cuando
el miedo es granda, la. ideación se suspende y
puede sobrevenir el síncope.
Verdad es que á vec3s el miedo da ocasión
á esfuerzos subrebumanos, se salta., se corre,
se grita como es im¡,osible hacerlo en coadicioues normales; pero este esfuerzo es momentáneo y sobreviene después una fatiga, ri..y a.na
en estupor y un agotamiento ca.si completo de
todas I as energías vitales.
.
Si esto es a.sí, y a.sí es en efecto, el miedo
tiene que ser una. causa. predisponeote de multitud cte enfermedades. Lo que se llama. el to•
no muscular y el tono nervioso, la integridad,
la. regularidad y la energía de las funciones
orgánicas, son los mejores preserva.ti vos de
la mayoría. de las enfermedades. Todo cuanto
pueda debilitarlas y con mayor razón agotar:a.s, es puerta que se abre á la.s influencias
morbígeoas.
Bajo la influencia dela inanición, de la desnudez, de la tristeza., del desencanto, del miedo, el organismo, debilitado y languideciente,
no reacciona, no lucha., no aniquila ó expulsa
los gérmenes de las enfermedades. Sabido es
que las épocas de hambre, de dolor, de inquietud y de desazón, son épocas de epidemias
mortíferas; que las el a.ses cuy o pa.trimonio
son la miseria. y el sufrimiento, padecen innumerables roa.les, desconocidos para los seres
felices y expansivos. No es menos cierto que
los convalecientes son en extremo susceptibles
á todo género de males, y que los seres debilitados y melancólicos, sólo por excepción no
son v a.letudioa.rios.
Por último, todas las emociones intensas, y
el miedo lo es con frecuencia., predisponen á la
enfermedad y á la muerte; una sorpresa., un
arrebato de ira, una pena aguda., aniquila.o,
agobian, deprimen, y esa. depresión de las
fuerzas, da presa á toda la legión mortífera
de las enfermedades. Ea fisiología. patológica.
se sabe que los sufrimientos, las emocio:ies y
ciertas otras causas suspenden la acción depurativa. de las glándulas renales y cutáneas,
y faciliten el envenena.miento del organismo
por sus propios desechos. Y se sabe también
que esas mismas causas ateLúan y suspenden
esa función capital, destructora. de microbios,
gracias á 1~ cual, el organismo, que los absor-

ÉL MlrNDO ILUSTRADO
be continuamente Y por milla.res con el aire
que respira., con el agua que ingurgita., con el
alimento que ingi~re, puede permanecer, no
obstante, sano y vigoroso.
Pero si esa función, llama.da fagocita.osis ó
fagocitismo, languidece, y con mayor razón si
se suspende, el microbio prospera y pulula
en la sangre, en la linfa., en los tejidos, y las
enfermedades más graves y de todas naturalezas pueden sobrevenir.
Tal es el papel del miedo, como de todas las
emociones éinfluencias deprimentes, en la producción de las enfermedades.
Po1• el contrario, las emociones expansivas
y todas las influencias tónicas acrecientan la
vitalidad, y por consiguiente, la resistencia
del organismo á las causas de enfermedad.
Así, la alegría modera.da., la tranquilidad
del espíritu, la satisfacción de la propia conciencia, el amor sano y equilibrado, la paz del
hogar, el bienestar material, el valor, son los
mejores preservativos contra la enfermedad y
las más seguras garantías de vida, de salud y
de vigor.
Pero esas mismas emociones expansivas
para. ser eficaces, necesitan ser modera.das. D~
otro modo, los tumultuosos placeres de la. orgía, la tranquilidad rayana en inercia. ó en in•
ctiferencia, el valor arrebatado y heroico, el
,sibaritismo, se convierten en acciones depresivas y ruinosas de la salud y del vigor. JJ:n este sentido, las saturnale,1 son tan funestas á le.
salud como las bartolinas, y las empresas heroicas y descabelladas hacen tanta~ víctimas
como los terrores pánicos.
Lástima es que ni el valor, ni la alegría., ni
la paz del alma puedan comprarse en las boticas. Los hospitales esta.rían vacíos.
Y en defioiti va, ¿quién sabe si precisamente
el valor, la. alegría. y la paz del alma. sean más
bien el resultacto de una salud completa y de
un perfecto equilibrio de las funciones orgánicas y psíquicas, y no su causa'!
Esta hipótesis no se la. ha pla.ntea.dO' el Dr.
Hetzel, ni creemos fácil confirmarla. ó refuta.ria.
En todo caso, ¡felices los va.lirntes, los tr&amp;n•
quilos y los a.legres! Ellos vivirán larga. vida
y, á mayor abunda.miento, vida feliz.
DR, M. FLORES.

nutstro concurso littrario

sa. de que el autor no resultara. triunfante en
el certamen.
. ~n cuanto al trabajo del Sr. Lic. Torres ToriJa., uno de nuestros literatos jóvenes más estima.dos en el mundo de las letras, nuestros
lectores tendrán ocasión de juzgarlo. Nosotros
le adjudicamos el premio sin reservas.

Los cuentos premiados

E

L concurso de cuentos de Navidad y Año
Nuevo que abrió este semanario, ha tenido
un éxito verdadera.mente satisfactorio. Más de
cien trabajos nos fueron remitidos, no obstante el corto plazo que señalamos para su adaiisión,siendo esto la. mejor prueba de que á nuestro llamamiento ha corres¡,ondido, por parte
de los concurrentes al certamen,la mayor suma
de buena voluntad.
Los tra. bajos premiados, como Jo dijo ya
cEl Impa.rcial&gt;,fueron: el «Cuento de Na vid ad&gt;
escrito por el Sr. José Elizondo (de Torreón,
Coa.huila) y amparado con el lema «Oro es lo
que oro va.le&gt;, y el cuento «Vidas Tristes&gt;, de
que es autor él Sr. Lic. D. Enrique Torres Torija., quien lo envió al certamen con el lema
cVivit sub péctore vulnus&gt;.
Para adjudicar el premio correspondiente al
señor Elizondo, la Redacción tuvo en cuent&amp;.,
ante&amp; que todo, la sencillez con que está escrito el traba.jo por él p1 esenta.do y la belleza. del
asunto que lo inspira.. Juntamente con este
cuentecillo, desnudo de galas literarias, pero
lleno de deliciosa ingenuidad, publica.remos
en nuestra edición extra.ordinaria. del primero
de enero, otros dos trabajos muy hermoso,:
«Flor del Campo&gt;, cuento de Noche Buena que
recibimos con el seudonimo de · XX, y «La
Ma.ñosa&gt;,cuento de Noche Buena también, que
ignoramos aún de quién sea; pues sin previa
autorización de su autor, no podemos abrir el
sobre en que consta el nombre de éste. Considera0iones para nosotros muy atendibles nos
impiden dará conocer otro cuento-«El Gabán
Escarla.ta:&gt;-notable por la riqueza de las imágenes que derrochó su autor y por lo soberbio
de su colorido; pero cruel, demasiado cruel,
para que, sin escrúpulos, podamos ponerlo en
letras de molde. Contrastando con los maravillosos efectos de luz de este cuadro tan belloporque el«Gabán&gt; es todo un cuadro,-a.pa.rece
un punto negro que repugna, y el cual fué ca.u-

***

Para concluir,haremos una observación: cEl
Mundo Ilustra.do&gt; no se propuso, al abrir el
certamen, buscar cuentistas consuma.dos para.
presentarlos al público. Nuestro deseo, nuestro más vivo deseo, fué estimulará los que comienzan-á los· que pueden llegará la meta,
-premiando entre todos á los que, á nuestro
modo de ver, fueran acreedores á tal distinción.
El resulta.do del concurso, por lo mism0,no.s
deja enteramente satisfechos.
Desde el próximo número comenzaremos á
publicar algunos de los cuentos q'ue recibimos,
reservando únicamente para nuestra. edición
de Año Nuevo, los de los Sres. Elizondo, Torres Torija, y Colín, y «La. Mafiosa&gt;.

ben los diversos objetos que proceden de ioa
talleres del plantel y que han sido hechos por
los alumnos. Hacia el centro aparece un lujosísimo esca.para.te, que puede verse de mayor
ta.maño en otro de nuestros grabados, Y que
contiene obras de ebanistería, carpintería, talabartería, orfebrería., platería, fundición, etc.,
etc., salidas de la Escuela Industrial Militar
Porfirio Díaz, de Morelia.
Junto á estas instalaciones se encuentra el
a.parador del Instituto Médico N aciona.l, en el
que, convenientemente clasificadas, se han coloca.do di versas muestras de plantas medicinales que crecen en nuestro territorio, a.sí como
distintas preparaciones hechas en el labora.to·
rio del establecimiento.
Las otras fotografías que reproducimos represe::¡tao la entrada. al departamento mexica.·
no en el Edificio de Educación y Economía Social, el lote correspondiente al ramo de minas
y metalurgia y la porta.da. del salón donde se
exhibe todo lo relativo á manufacturas.

..

00

ta Portada atolorts

OMO lo ofrecimos en nuestro número anterior, publicamos hoy cuatro fotografías del
Pabellón de México én San Louis Mis&amp;&lt;&gt;uri,
y dos que representan los departamentos de los
edificios genera.las del Certamen, donde se exhiben también productos Mexicanos, seguros
de que nuestros :lectores verán las reproducciones de unas y otras con a.grado.
La vista principal que ofrecemos muestra el
aspecto de sobriedad y elegancia. que ofrece á
las miradas de los visitantes la. facha.da. principal del pabellón de nuestro país, que se le·
va.nta corona.do por esbelta torrecilla., cerca.
de la gran crueda. de hierro&gt;.
Entre las demás fotografías figura una. en
que puede a.preciarse á l,i. simple vista la ma.g•
nífica. instalación de. la. Escuela de Artes y ofi•
cios de Puebla, en cuyos a.paradores se exhi·

Por vla de ensayo, publicamos en la portada del presente número
11 r'eproducción, en trlcromla, de un cuadro al óleo pintado por el ar·
lista Sr. Juan de M. Pacheco y que mucho ha llamado nuestra atención, asl por la originalidad que se advierte en el conjunto y la delicadeze con que estin tratados los detalles. como por la dulzura de
su colorido y lo bien determinado de la figura principal.
El ensayo que hacemos obedece á nuestro deseo de encontrar pro•
cedimlentos más eficaces y seguros para el tiro de páginas en colores que nos proponemos hacer el año entrante, i fin de que "El Mun•
do Ilustrado" pueda, como los mejores periódicos de su gánero que
se publican en Europa y Estados Unidos, ofrecer al público que lo fa.
vorece, trabajos tan delicados como reproducciones de pinturas al
óleo, acuarehs y paisajes del natural, con sus tintes y matices
verdaderos.
La adopción del procedimiento de trlcromia en nuestros talleres
significa para nosotros un fuerte desembolso; pero pueden estar seguros nuestros abonados de que no omitiremos sacrificio alguno, por
grande qua sea, para hacer de esta publicación la primera en la Re·
pública. Tenemos en estudio otras mejoru, y sólo esperamos, para
Implantarlas, terminar la impresión del número de Año Nuevo que
hemos ofrecido publicar.

mtxico tn s. touis missouri
.

C

11

.

. ~

~¡·

la llega.da del Otoño abren sus puers misteriosas las escuelas y se esca.o, con alegre parlería de parvada,
los muchachillos qi;e se educan; las
vacaciones vienen cuando las golondrinas se
van. A la llegada de los primeros arrasantes,
como de un gran ca.pullo que han madurado
los soles benévolos, paternales, "del estío, se
escapan los chiquillos; han esperado ansiosamente, en las caliginosas tardes del verano, la
aproximación del mes de mayores prestigios
para el estudiante: octubre. Han hecho proyectos mil, frotando la. lámpara milagrosa de su
imaginación, á cuyo conjuro obedecen todos
los genios y sonríen todas las hadas.
La. juventud, como un buen ángel custodio,
los guía y a.lienta., y no es tiempo toda.vía de
que caiga. la. venda misericordiosa¡ que cubre
sus ojos; han rendido una. de las jornadas:
justo es que, bajo la placentera vigilancia del
progenitor, descansen algún tiempo. Después,
vol verá la escuela, con sus imperiosa.s.exigei;icias, á retenerlos en la clausura, cuando el sol
brilla tan alegremeoie en los campos cercanos;
es un bálsamo el aire y una música misteriosa la. naturaleza toda.. Después ..... .

*

* * Marqués de Pratt,se
Por iniciativa del señor
ha venido preparando una suntuosa fiesta, en
obsequio del señor Presidente de la República.
y de su distinguida. esposa.. Cada día. son mayores y más sinceras las muestras de aprecio
y ca.riño que ri::de al aetua.l mandatario la sociedad mexicana, y de fijo que, entre las fiestas de carácter elegante que habrán sido ofrecidas á tan ilustre personalidad, pocas serán
Jas que sean tan significativas como la que se
prepara.
La. fiesta se hará en la residencia. del señor
D. Ignacio de la Torre, en la que ya se han
efectuado anteriormente elegal!tísima.s reunio-

nes, á las que ha concurrido la. más alta sociedad de la. metrópoli. El solo nombre del señor General Día.z y el de su señora esposa son
bastantes para que,en cuanto se les pronuncie,
se reúna en torno un compacto grupo de amigos y admira.dores indiscutibles, cualquiera
que s'3a la. clase social á que se dirijan las invitae,io:ies.
Por lo tanto, la fiesta en la casa de los seño•
res de la. Torre será de lo más selecto y seguramente de lo más elegante. Prenda de ello es
la. fina elegancia. de los huéspedes, y del éxito
completo responde el prestigio enorme de que
está rodeado el nombre del agasaja.do.

***

La. temporada de ópera. ha entrado de lleno
en su segundo a.bono; ya tienen la seil.ora. Te-.
tra.zini y la seil.orita Berlendi quienes las acompañen en sus trabajos; ya cuentan con cantantes discretos á los cuales no habrá que estar
capucta.ndo&gt; sus papeles, en la escena, ante la
expectativa. hosca. del público.
Las di,ficulti,,des que en un principio tuviera. la
compañía de ópera que actúa en el Arbeu han
sido vencidas, y deberían haberlo sido, 'pues
eran sola.mente de detalle. Los artistas que llegaron son bastante discretos y con ellos trabajarán las dos di vas citadas, dignas, por todo punto, de ser alaba.das; tientm ellas ayudantes suficientemente diestros para ser aceptados.
El repertorio era muy deficiente cuando la
compañía. abrió la era. de sus representaciones.
El estudio, los ensayos repetidos, la dirección
del maestro Polacco,ha.n salva.do la dificultad
plenamente.
. U~ diletta.nte dirigió,porconducto de los per1ód1cos de esta casa., dos cartas al distinguido maestro, cartas que fueron leídas con detenimiento y contesta.das coa inteligencia; pero
había. que_hacer algo más: había que trabajar
y que trabajar mucho.
Los estrenos se han ido efectuando paulatinamente, y se nos prometen más obras, del moderno repertorio, ca.si desconocidas para nosotros. No podemos exigir que las compañías
de ópera que nos visiten tengan el atrezzo y el

t

repertorio de las que traba.jan en Europa; el
maleficio eterno del escaso valor de n11estr&amp;
moneda., en esto, como en todo, ejerce su a.e•
ción misteriosa. Somos unos ricos á los que
na.die quiere aceptar su firma sino por la dé·
cima parte de su valor real.

!,,

ANTENOR LESO.A.NO-

~i1l!'I►

..

lt

,••,,,

r-.!.. !.

I
1 :--,;

*** de sus
Al tardo paso isócrono

bestias fa.bu•
losas, los Reyes Magos parten de sus domi·
nios remotos, en donde los árboles tienen for·
mas absurdas y tortura.das, y son los iasecros
pesadillas hechas carne por la mano de un genio histéri..io í han aprestado sus cara vanas,
porque los magos, que saben leer el alfabet~
luminoso y he· mético de los astros, les han d1·
cho que en cierto lugar ha de nacer un peque·
ño y que este paqueño será el Redentor del
Mundo ..... .
¡ Y con qué a.chelo senil los buenos sátrapas
orientales espolean sus cabalga.duras mons•
truosas y pacientes! A la sola enunciación ~el
prometido milagro, al escuchar la profética
palabra. de los sabios, han sentido renacer en
sus corazones toda la esperanza, muerta hace
tanto tiempo .....·.Redimir al mundo de todos
sus dolores, de todas sus mis.erías, de sus !la.·
gas y de sus vicios, ¿no es ése el ideal de to·
das las edades?
En la noche plana, silenciosa, adormilada,
las bestias fabulosas trotan iccansables, en
pos de una estrella. lejanísima; las pupilas ª! "
dientes de los sátrapas se clavan, con ansia
persistente, en I a negación brumosa del h_ori·
zoote, siempre lejano, siempreeagañador,s1em·
pre lleno de mirajes y de ficciones. En la s 0 !11·
bra, á la retaguardia., un vago rumor, persdts•
tente como el murmurar sonoro de UJl mar, e•
nuncia la presencia de grandes razas human~s;
en pos de la estrella misteriosa,las geoeracto·
nes todas se atropells.n silenciosamente, en
una gran lucha por llegar primero .. •••·

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VISTA EXTERIOR DEL PABELLÓN DE MÉXICO EN SAN LUIS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO.
1

~

EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISSOURI.-INSTALACIONES DE LA ESCUELA DE ARTES DE PUEBLA, DE LA ESCUELA
INDUSTRIAL MILITAR DE MORELIA Y DEL INSTITUTO MÉLICO.

EXPOSICIÓN DE SAN LUIS MISSOURI.-APARADOR DE LA ESCUELA INDUSTRIAL MILITAR DE MORELIA.

000000000000000000000000000
***

Yo quiero que te sigan mis cantares
en lujosos y cándidos tropeles,
como un vasto cortejo de donceles
de honor, ha.sta el santuario dé tus la.res.
Quiero que como pétalos dispersos
de azahar de simbólica. pureza.,
descienda. suavemente á tu cabeza
la nieve misteriosa de mis versos.
Quiero que cada. estrofa. dulce y grave
deste canto de nupcias que te envío,
se vuelva cuatro cisnes, que en un río
de azur, tirando va¡a.n de tu nave.
Quiero que para. ti cada. cuarteto
de&amp;te poema, que te ruego acojas,
se convier ta. en un trébol de cuatro bojas
que te sirva de mágico amuleto;
Y quiero, en fin, que sean mis canciones
como uo puro collar para tu cuello,
como un vivo destello en el dPstello
de tus hoy inefables ilusiones;

NUP@IAL
EN El ALBUM DE LA SRA. MARIA DE JESUS SIERRA DE BARROS.

Ya raudo haJia la Dicha va tu bajel de oro
Cyon, e,l Amor por faro, con la Ilusión por vela,
tu, toda de bl aneo y absorta, oyes el coro
De lo que luce y canta, de lo que se alza y vuela.
Alígero, llevando tu amor-ese tesoroy esa gran luz, tu alma, que la virtud 11,nbela,
~as ondas de esmeralda cruce el bajel sonoro
erfumes y azahares dejando por estela ....
De Armórica desflore los móviles jardines,

P recédalo una tropa de líricos delfines

Y llegue basta la rada de ideal Stambul.
Y ahí bajo la sombra de las erguidas palmas

P erdure-claro-ensueí'lo-l a. dicha de dos almas
EXPOSICIÓN DE SAN LUS MISSOURI.-EXHIBICIÓN MEXICANA EN EL DEPARTAMENTO DE MINAS y METALURGÍA.

8 obre la. playa. de oro, frente del mar azul. ...
:Jost :Jun tablada.

Y más nieve en tu frente inmaculada,
y más rosa. en el rosa de tu a.chelo,
y más oro en el oro de tu pelo
y más luz en la. luz de tu mirada ....
Recibe mi presente, oh violeta.,
recorda.ndo lo mucho que te quiero

y en nombre de tu padre, á quien venero
con mi más noble culto de poeta.

Sé dichosa entre todas las dichosas,
ba.z de tu alma una tierra prometida
y ve gallardamente por la vida
crima.ndo risas y regando rosas . . . . &gt;
Jfmado ttel'l!o.

***
La.juventud, la gracia, la hermosura. el talento
en unidad armónica se reunieron en ti.
¡Bien haya la. gran sabia Naturaleza!.. . Siento
que nunca. ideó tanto como al so!'iarte asf.
Helénico es tu porte; su enorgullecimiento
disemina en tus labios la sa.ngre del rubí,
y es sacro, y puro, y vivo, y férvido y violento
el. fuego de tu~ ojos como el del Sinaí.
Hoy del paterno techo donde vivió arrullada
tu virginal belleza, paloma enamorada.
irás a l tibio nido que te formó el Amor.
La dicba allí te aguarda inalterable y pura
mientras tugra.ndeensue!'io realiza.otra. ventu;·a •
el inmortal encanto de algún mundo mejor ! ·
Ban,1no DAvalos.

Octubre 19 de 1904.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

OTRAS VIDAS
Una Esperanza
I
N un ángulo de la piE'za., habilitada de capilla, Luis, el joven militar, a.Qrumado por
todo el peso de 3U mala fortuna, pensaba.
Pensaba en los viejos días de su niñez, pró·
diga en goces y rodeada r!e mimos, en la am•
plia y tranquila casa paterna, uno de esos ca•
serones de provincia, sólidos, vastos, con ja.r-

E

din, huerta y establos, con espaciosos corre·
dores, con gcandes ventanas que abrían sobre
la solitaria calle de una ciudad de segundo or•
den (no lejos por cierto de aquella en que él iba
á morir) sus rectángulos cubiertos por encorvadas y potentes rejas, en las cuales lucía dis•
cretamente la gracia viril de los rosetones de
hierro forjado.
Recordaba su adolescencia, sus primeros ensueños, vagos como luz de estrellas, sus amo•
res cristalir.os, misteriosos, asustadizos como
un cervatillo en la montaña y más pE'nsados
que dichosJ con la güerita de enagua corta,
que apenas deletreaba los libros y la viqa ....
Luego desarrollábase ante sus ojos el claro
paisaje de su juventud fogosa; sus camaradas
alE'gres y sus relaciones ya serias con la rubia
de marras, vuelta mujer y que ahora reza sin
duda por que vuelva ( ay I en vano,en vano... ).
Y por último, llegaba á la época más reciente de su vida, al período de entusiasmo patriótico, que le bizo afiliar~e alParttdo Libe1ral,
amenazado de muerte por la Reacción,ayudada
en esta vez de un poder extranjero y que. de'l•
pués de varias escaramuzas y batallas, le había
llevado á aquel espantoso trance.
Cogido con las armas en la mano, hecho prisionero y ofrecido con otros cnmµafieros á.
trueque de las vidas de algunos oficiales rPacciooarios, había visto desvanecerse su ú 'tima
esperanza, en virtud de que la proposición de
canje llegó tarde, cuando los liberalPs, sus
correligionario~, habían fusilado ya á los pri·
sioneros conservadores.
Iba, pues, ámorir. Esta idea que había salido
por un instante de la zona de su pAnsamiento,
gracias á la excu::-sión amable por los sonríen•
tes recuerdos de la nií'iez y de la juventud, vol•
vía de pronto, con todo su horror, estreme·
ciéndole de pies á cabeza.
Iba á morir.: .. ¡á morir! No podía creerlo,
y. sin embargo, la verdad tremenda se impo•
nía: bastaba mirar en rededor: aquel altar
improvisado, aquel Cristo viejo y gesticulante
sobre cuyo cuerpo esqueletoso caía móvil y
siniestra la luz amarillenta de las velas, y,
abí cerca, visibles á través de la rejilla de la
puerta, los centinelas de vista .... !ha á morir,
¡i.!JÍ_, fuerte, )oven., rico, a~l!,d9, ,,. ¡Y todo por~

qué! por una abstracta noción de patria y de
partido ... . ¿Y qué cosa era la patria? Algo
muy impreciso, muy vago para él en aquellos
momentos de turbación, en tanto que la vida,
la vida que iba á perder, er&amp;. algo real, reali·
simo, concreto, definido .... Jera su vida!
-¡La Patria! ¡morir por la Patrial--pensaba.
'P ero es que ésta, en su augusta y divina inconsciencia, no sabrá siquiera que be ¡nuerto
por ella ....
-&lt;¡Y qué importa, si tú lo sabes!&gt; le repli·
caba allá dentro un subconsciente misterioso.
&lt;La Patrill! lo sabrá por tu propio conocimien·
to, por tu· pensamiento propio, que es un pe·
dazo de su pensamiento y de su conciencia
colectiva .... Eso basta .... &gt;
No, no bastabaeso .... y sobretodo, no que·
ría moril': su vida era «muy suya&gt; y no quería
que se la quitaran. Uo formidable instinto de
conservación se" sublevaba en todo su ser Y
ascendía incontenible, torturador y lleno de
protestas.
.
A veces, la fatiga. de las prolongadas vigi·
lías, la iott&gt;nsidad de aquella sorda fermentación de su pensamiento, el exceso mismo de la
pena, Je abrumaba.o y dormitaba un pnco ; pe·
ro entonces, su despartar brusco y la inmediata. clarísima y repentina no·
cióo de su fin, un punto per·
dida, eran un tormento inefable, y el cuitado, con las ma·
noi ;,obre el rostro,sollozaba
con un 510Jlozo que llegando
al oído de los centinelas, ba·
cía.les asomar por la rejilla
sus 0aras atezada~, en las que
se leía la secular indiferencia
del indio.
II
Se oyó en la puerta un breve cuchirbeo y en seguida ésta se abrió dulcemente para
dar entrada á. un sombrío pt&gt;r·
sooajP, cuyas ropas se dilu·
yeron casi en el negro de la
noche, que vencía las últimas
claridades crepusculares.
J
Era un sacerdote.
El joven militar, apenas lo
vió,se puso en pie y extendió
hacia. él los brazos como para deteoerlr, exclamando:
- ¡Es inútil, padre,noquie•
ro confesarme!
Y sin aguardar á que la
sombra. aquella respondiera,
continuó con exaltación ere•
ciectA:
-No, no me confieso, es
inútil que venga usted á mo•
!estarse. ¿Sabe usted lo que
quiero? Quiero la vida, que
no me quiten la vida: es mía,
muy mía y no tienen derecho
de arrebatármela ..... Si son
cristianos, ¿por qué me matan? En vez de en·
viarle á usted á. que me abra las puertas de
la vida eterna, que empiecen por no cerrarme
las de ésta....... No quiero morir, ¿entiende
usted? me rebelo á morir: soy joven, estoy
sano, soy rico, tengo padres y una novia que
me adora; la vida es bella, muy bella para
mí. ... Morir en el campo de batalla, en medio
del estruendo del comba.te. al lado de los compañeros que luchan. enardecida la sangre por
el sonido del clarín .... ¡bueno, bueno! Pero
morir, obscura y tristemente, pE'gado á la barda mohosa de una huerta, eo el rincón de una
sucia plazuela, á las primeras luces del alba,
sin que nadie sepa siquiera que ha muerto uno
como los hombres .. . . ¡padre, padre, eso es horrible!
Y el infeliz se echó en el
suelo, sollozando.
- Hijo· mío, dijo el sacerdote cuando comprendió q.\Je
podía ser oído: yo no vengo
á traerle á usted los consue·
los de la religión; en esta
vez soy emisa.rio de los hom·
bres y ao de Dios,y si usted
me hubiese oído con calma
desde un principio, hubiera
u.sted evitado esa Pxacerha·
clón de pena que le bnce so
Hozar de tal marit&gt;ra. Yo vengo , á traArle justamente la
vid~, ¿entiende usted? esa viita (¡ue usted pedía hace un
instante con tales extrPmos
de aog-ustia., . . ¡la vid 9: que
es para usted tan preciosa !
Oig-a.me coa atención, procurHndn dominar sus nervios y
sus emociones. porque no te·
nemos tiempo que perder: he
entrado con el pretexto de
confesará usted y es preciso
que todos crean que usted se
confié.sa: arrodíllese, pues, y
escúcheme. Tiene usted ami·
gos poderosos que se iotere•
san por su suerte; su familia
ha hecho hasta lo imposihle
por salvarlo, y no pudiendo

obtenerse del Jefe de las Armas la gracia
de usted, se ha logrado con graves dificultades
é incontables riesgos sobornar al jefe del pelotón encargado de fusilarle. Los fusiles estarán cargados sólo con pólvora y taco; al oír
el disparo, usted caerá como los otros, los que
con usted serán llevados al patíbulo, y permanecerá inmóvil. La obscuridad de la hora. Je
ayudará á representar esta comedia. Manos
piadosas-las de los Hermanos de la Misericordia, ya de acuerdo-le recogerán á usted
del sitio en cuanto el pelotón se aleje, y le ocultarán basta llfgada la noche, durante la cual
sus amigos facilitarán su buída. Las tropas
liberales avanzan sobi·e la ciudad, á la que
pondrán sin duda cerco dentro de breves días.
Se uoirá usted á. ellas si gusta. Conque ... . ya
lo sabe usted todo: ahora rece en vo2- alta el
«Yo pecador&gt;, mientras pronuncio la fórmula
de la absolución, y procure dominar su júbilo
duran.te las horas que faltan para la ejecución
á fin de que nadie sospeche la verdad.
'
- Padre, murmuró el oficial, á. quien la impresión de una alegría loca permitía apenas
el uso de la palabra- ¡que Dios lo bendiga! &lt;Y
lue¡!"n, presa ~úbita.mente de una duda terrible:
-Pero .... ¿todo esto es verdad? ...... añadió
temblando. ¿No se trata de un engaí'io piadoso,
destina.do á endulzar mis últimas horas'? ¡Ob,
eso seda inicuo, padre!
-Hijo mío, un engaño de tal naturaleza
constituiría la mayor de las iofamias,y yo soy
incapaz de comete1 la ....
-Es cierto, padre, ¡ perdóneme, no ~é lo que
digo, estoy loco de júbilo!
-Calma, hijo, mucha calma y hasta maña.•
na; yo estaré con uste~ en el momento solemne.
III
Apuntaba apenas el alba, una alba desteñida y friolenta de febrero, cuando los reoscinco por todos-que debían ser ej.,cutados,
fueron sacados de la prisión y conducidos, en
compaí'iía del sacerdote, que rezaba con ellos,
á una plazuela terregosa y triste, limitada por
bardas semiderruídas y donde era costumbre
llevará cabo las ejecuciones.
Nuestro Luis marchaba entre ellos con paso
firme, con erguida frente; pero llena el alma
de una emoción desconocida y de un deseo in•
finito de que acabase pronto aquella horrible
farsa.
Al llegará la plazuela, los cinco reos fueron
colocados en fila, á cierta distancia, y la tropa
que los escc,ltaba, á la voz de mando, se dividió en cinco grupos de á siete hombres, según
previa distribución hecha en el cuartel.
El coronel del cuerpo, que asistía á la eje•
cución,iodicó al sacerdote que desde la prisión
había ido exortando á los reos, que los venda•
ra y se alejase luego á cierta dista.ocia. Así lo
hizo el padre y el jefe del pelotón dió las pri·
meras órdenes con voz seca y perentoria.
La leve sangre de la aurora empezaba á teí'iir con de~mayo melancólico las nubecillas
del oriente y estremecían el silencio de la ma•
drugada los primeros toques de una campa.ni•
ta cercana que llamaba á misa.
De pronto una espada rubricó el aire, una
detonación formidable y desigual llenó de ecos
la plazuela, y los cioco ajusticiados cayeron
trágicamente en medio de la penumbra semi·
rrosada del amanecer ..... .

El jefe del pelotón hi zo en seguida desfilar á,
los soldados con la cara vuelta hacia los reos
y con breves órdenes Orj!'anizó el regreso al
cuartel, mientras que los hermanos de la Misericordia se apercibían á recoge!' los cadáveres.
En aquel momento, un granuja de los mu-

ch?s maí'ianea.dores que asistían á la ejecución,
gritó con voz destemplada, s~í'ia.lando á Luis,
que yacía cuan. largo era al pie del muro:
un~¡E_se está vivo! ¡ése está vivo! Ha movido
pierna ..... ,
El jefe ~el pel?tóo se detuvo, vaciló un instante, quiso decir algo al pillete; pero sus njos
se 1:ncontraron con Ja mira·
da ~oterrogadora, fría é im·
permsa del coronel, y desnu•
dando la gran pistola de Colt
que llevaba cei'iida avanzó
hacía Luis, que pre~a del te·
rror más espantoso ca.si no
respira?ª• apoyó 'el cai'ión
en su sien izquierda é hizo
fuego.

MUSA EXTRANA
Te he visto en mis insomnios,
en mi dolor profundo,
en el adusto pórtico de fuego
de mi soí'iado alcázar errabundo.
En el fondo sin luz de una tragedia,
en mis rojas visiones de suicida,
en mis brumas y en mi alma,
como una, nueva Ofelia adolorida.
En mis confusas noches de recuerdos,
en el azul de la callada fuente,
en el pálido broche y en la música
fugitiva y doliente ....

AMADO NERVO.

***
¡Oh musa de mis últimos amores,
sé mi dulce tirana presentida,
que derrumbe mis líricos dolores
y las viejas antorchas de mi vida!
Que destierre del alma las pasadas
visiones amorosas,
los ídolos de ayer y sus tristezas
y las dulces im1genes hermosas.
Y ajeno de ese ayer y en mí tú sola,
ts ofrendaré el e.scudo_con q:ue lucho,
me darás tu tristPza y tus aromas
y después .... ¡Ah! después .... ¡bésarne mucho!
ÜSVALOO BAZIL.
Bostonl]904.

EN CHAPALA
Palsait sin figuras. -Un arbol
I
El sauz es aucla.z: clejó la orilla'.
Y avanzó en l ii corrlcnte que chisp ea
y en dc:rrcclor clel t ronco cabrillea
bajo la luz del sol Que tiembla y brilla.
Ligeramente impura y ama rilla,
en el borcle arenoso el agua onclea,
y en la r emota extremid.acl clarea
con blancura ele nieve sin mancilla.
El árbol, que se empapa en l uces blonclas ,
deja caer , sensu al y per ezoso.
la móvil cabellera ele sus f rondas.
y en el augusto y pláciclo reposo,
sobro el trém nlo raso de las ondas
vuelca su verde limpio y luminoso.

II

ffltlllo día
EJ:agua está cual nunca de linda y de coqueta:
no hay rayo qne no juegue, no hay ola que no salte;
ele lejos, tiene rublos perfiles su silueta.
Y azul es en la plan 1. con limpiclez ele esmal te.
Vestida está ele fiesta; uo hay joya que le falte:
las barcas, á su paso, le deian una Inquieta
cinta de plata virgen, para Que así r esalte
la luz en el r adioso brocado ele violeta.
Cerca. en el p romontorio ele musgos y basaltos,
un gr an plumón de nubes se t iencle y busca asilo:
al fonclo. van las cumbres, en los colaics altos.
r ompiendo el horizonte con su cort ante filo,
y en el confín, qu e esplei;ide, se funden los cobaltos
clel cielo y las montañ as, en un zaflr tranquilo.
Lm s G. URBINA.

Las fiestas de los Diplomas
Entre las diversas fiestas que en el presente
aí'io escolar se bao efectuado en los planteles
de educación sostenidos por el Gobil}rno, una
de las más simpáticas ha sido sin duda la que
organizaron las profesoras de la Escuela Superior núm. 2, que es á cargo de la seí'iorita.
Guadalupe Lerdo.
En esta fiesta,que se hizo con motivo del re·
parto de diplomas á las alumnas más aprovechadas, hubo varios bailes de fantasía, presenta.dos con arte y propiedad. La fotoi;rafía
que publicamos representa un grupo de graciosas nií'ias de las que tomaron parte en dichos bailes.
·

Nñl'AS QUE TOMARON PARTE EN L A FIESTA DE DIPLOMAS DE LA ESCUELA SUPERIOR NÚM. 2.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Inauguración

de

una Planta Eléctrica

!sisteneia del Srñur Presidente de fa Rl'púl1liea á la Crremonia.
Estació n g e neradora d e lnz, p erfflctam e nte dotacla,
-Se pone en m ovimle nto .-Una antigua Empreoa
re javeneoe y r ecibe nuevo l m pul110.
Notable• Discursos.

L sábado 12 del presente mes, en la tarde, se
verificó la formal inauguración de la nueva planta eléctrica de la Compañía Mexixicana de Gas y Luz Eléctrica.
El Sr. Presidente, General D. Porfirio Díaz,
honró el acto con su asistencia, llegando á la
planta, situada cerca de la Estación del Ferro·
carril Interoceánico, en uno de los coches de
Palacio, acompañado del Sr. Gral. Mena, Secreta rio de Guerra y Marina. En otro carruaje
llegó el Sr. l\Iayot· D. Pablo Escandón, Jefe
del Estado Mayor, en t raje de paisano.
A la entrada fué r ecibido el Presidente por
el honorable Herbert C. Gibbs, de la antigua y
poderosa casa banquera de Londres "Antony
Gibbs and Sons·•. la que tan prolongada y honrosamente ha estado ligada con importantes
empresas mexicanas y que es propietaria de la
planta eléctrica. El Sr. Gibbs es Presidente de
la Junta Directiva. Igualmente recibieron al
señor P residente los Sres. E. W alden Vincent,
Director Gerente de la Compañía, bien conocido y estimado en México por haber residido en
la capital anteriormente; Martín G. Ribon,
Gerente General; Thomas C. Gillespie, Subgerente, y C. F. Beanes, Ingeniero en J efe y Superintendente de Construcción.
El señor Presidente llegó á las tres y cuarto.
y antes de las tres y media se hallaban presentes los demás invitados.
Todos los departamentos de la planta fueron
detenidamente visitados y elogiados sobre ma·
nera por sus rasgos de grandeza. Tampoco pasaron inadvertidos los detalles de refinamiento, decencia y "confort" que ca racterizan á las
instituciones inglesas en dondequiera que se
establezcan. Los prados,rec0t·tados y cuidados
con el mismo esmero que los de los famosos
Cuadrángulos de Oxford; las bonitas habitaciones levantadas entre enredaderas; las fuentes
y roca s; la limpieza y perfeccionamiento que
por doquiera se nota, distinguen la ·planta y
sus dependencias.

E

DESCARRIL-,ÜÍITENTO EN EL INTÉROCEÁNICO. -EL CARRO DE EQUIPAJ ES, EL:PULLMAN Y L A MÁQUINA VOLCADA . - EL CARRO DEL EXPRESS.

A UNA AMIGA
Hay un misterioso anhelo
Que nos levanta. del fa.neo
Y que nos eleva. a.l r&amp;Dl!'O
Dd los ángeles del cielo.
Por él es el alma. buen&amp;
Y melodiosa. la. lira.:
A Santa. Teresa. inspira.
Y redime á Magdalena.
Lo mismo a.l viejo que a.l joven
Hiere !&gt;U flecha. de A.Cero;
Enseña. estrofas á Homero
Y romanzas á Beethoveo.
Hace un ánl!'el de Coseta
Y forma. un héroe de Mario,
Torna. en solio el campa.cario
Y á Quasimodo en poeta.
Y cuando la. muerte est ampa.
Su beso tre.idor y frío,
Conduce á Efraín sombrío
Por en medio de la. pampa .
El sostiene ls. existencia.,
Como un báculo escondido,
Del ateo encanecido
Be.jo el árbol de la ciencia.
Es un divino destello
Que desciende de la. altura:
¡ El a mor á Ia. hermosura!
¡La aspiración á lo bello!
Tú, niña, de esa ambrosía
Tienes la dulce fragancia;
Deja que arrulle tu ioftt.ncia
La voz de la. poesía.
Anl!'el que con tu fulgor
Alumbras la. senda. obscura.,
Los lazos de tu cintura.
Ciñen un cielo de amor.

nesearrilamiento en el lnteroeeánieo

A tu influjo celestial
La. imaginación te ve,
Aplastando con tu pill
A la. serpiente del mal.
Cuando en su eléctrica luz
Me envuelven tus ojos bellos,
Siento en mi11 lacios ca.bellos
Las brisas de Vera.cruz.
TLtS palabras hechiceras
En mi alma repercutida~,
Fingen rumor de palmeras
Por el viento sacudidas.
Nií'la de tierno mirnr,
De mirar casto y ardiente,
La bla.ncura. de tu frente
Es de €.spuma. de la mar.
Y en tus ojos .o rientales
Y en tu acento de salterio,
Hay el lánguido misterio
De las noches tropicales.
¡ Bien hayas, flor de l as flores,
Nií'la. bella entre I a.s bellas,
Cuyos ojos son estrellas
Del país de mis mayores 1
Aún la duda sombría.
No te da. sus penas graves;
Tu boca es nido de aves
No despiertas todavía,.
Dios te guarde la ilusión,
La felicidad, ia. calma,
Las creencias en el alma,
La paz en el corazón.
Y que siempre seductora.
Lleves, exenta. de &amp;j!'r&amp;vios,
Las sonris&amp;R en tus labios
Y en tu espíritu la aurora l
AnAT B F.RTO

A. E '-TEV A.

N accidente ferroviario, de fata.les CODSfl·
cuencia.s, acaha de ocurrir en la línea del
ferrocarril Interoceánico. El tren nocturno númer o 2,que, procedente de Veracruz, venía.
para Psta Capital. descarriló en el punto llamado Lagunilla. El desastre se rPgistró á laq
dos de la ma.i'íana y se ignora qué causa. pudo
motivarlo. La locomotora, el ténder, el carro
ex press y el Pullman, se salieron de la vía
volcándose 11quélla y originando la muerte dt&gt;l
maquinista. Roberto W est y del fogonero José
E spinosa.
En el tren venían varios pasajeros del va·
por cCbampagne&gt;, que había fondeado en Veracruz, contándose entre ellos los sefiores DEI·
verdun y esposa., Clemente Jacques y esposa y
J. Azcona..
La máquina, según relación de un testigo
presencial, cayó al fondo de un precipicio; el
carro express, arrastra do por ella, tropezó
con algú n obstáculo, y á eso se de be que no
haya caído hasta. el fondo. El pullman que se·
guía a.l «Ca.bousse&gt; se medió volcó, permitien·
do á las personas que lo ocupa.han que pudieran salir de él pasando al coche de primera.
No bien fué desocupado el carro dormitorio,
cuando éste, cediendo á su propio peso, se vol·
có completamente.
Imposible sería. describir el pánico que pro•
dujo entre los pasajeros el accidentf', dada. la.
hora y el sitio en que ocurrió, pues La.gunilla.
esta situada. en pleno monte, y,por lo tanto, no
era posible car aviso desde luego y pedir a.u·
xilio á la estación vecina.
De Jalapa fué envía.do un tren de socorro
para atender á los pa.sajeros. Los cuerpos del
maqui nista y del fogonero fueron extraídos
con e-ran dificultad del montón de fierros á que
quedó redt•cida la locc motora.
La.q fotografías que publicamos, tomarlas por
el seí'lor Cosfo,de Ja.la.pa, dan idea completa. de
la catástrofP.

U

_DESCARRILAMIENTO EN ltL INTEROCEÁNICO,-LLEGADA DEL TREN DE AUXII.IO.- ASPECTO DEL LUGAR DE LA CATÁSTROFE.

LLEGADA DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.

Una alocución notable
Después de que hubo sido visitada la planta,
los Sres. Gibbs y Ribon, que acompañaban al
señor Presidente señalándole las buenas condiciones de solidez de los edificios y de la maquinaria, condujeron á los visitantes á una marquesina que se había. levant ado en uno de los
prados y en donde se había dispuesto un ambi·
gú. La mesa estabá exquisitamente adornada
con gardenias y violetas, y los manjares~eran
abundantes y selectos.
·
Antes de retirarse el señor Preside~te, el Sr- )
Gibbs pronunció una alocución que es de mucho peso, dada la alta categoría del or ador y la
prominencia de la casa que representa en las
finanza s del munclo.
El sei'íor Gibbs se expresó de la manera siguiente:
"Señor P residente:
"Señores:
"Antes de que abandonéis este r ecinto, cumplo gustoso con el deber de daros las gracia s
por la honr a que nos hacéis con vuestra visita., cuyo recuerdo nos ser virá de poder oso estímulo en nuestra empresa.
.
"La Casa de Antony Gibbs é H ijos, dueños
de esta Empresa, puede decir , sin lisonja, que
siempre he tenido cariño por México y fe inquebrantable en su porvenir. Ligada con él
casi cuarenta años ha, por intereses comerciales, recuerda el período de lucha por que atrav¡¡só la República, del que afortunadamente
quedan hoy día los sólidos y gloriosos r esultados. En aquel período, guiada mi casa por su
confianza en el destino del país, no vaciló en
invertir capitales en él y recuerda ahora con
satisfacción que, por su intermedio, fué construída l a primera línea férrea en este suelo, el
Ferrocarril Mexicano; que también por su mediación se colocó en Londres el empréstito que
sirvió de base para el arreglo de la deuda exterior ; que también fué la primera casa que in·
trodujo en esta ciudad el alumbrado de ga~ y
el eléctrico. Evoco estos recuerdos, no por satisfacer un vano orgullo, sino para que se vea
que no nos engañamos en nuestras previsiones:
México salió airoso de sus trastQrnos políticos
Y hoy desal'rolla sus riquezas naturales y presenta va stísimo campo, al que acude el capital
europeo en busca de empresas que, en la epoca
en qui) nuestra casa comenzó sus operaciones,
quil\á se hubieran calificado de quiméricas.
"Ante la bonancible situación actual del país,
nuestra Compañía no ha querido quedarse atrás.
Si alguna vez, por los adelantos en la maquinaria eléctr ica, fué sobrepujada por otras empresi.s que utilizaran métodos más modernos,
está ahora resuelta, á costa de cualquier sacri-

VI STA EXTERIOR DE L A P LANTA.

- EL SElil'OR PRESIDENTE Y EL SE~OR SECRETARIO DE GUERRA EN EL DEPARTAMENTO DE CALDERAS.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
La alocución del señor Gibbs
fué acogida con aplausos.
El señor Gibbs habló en castellano.

]\esputsta llel Sr. Pmllltltt
El Sr. Presidente Díaz en breves
palabras contestó dando las gracias cordialmente al señor Giubs
por sus galantes frases. Dijo
que se congratulaba de haber sido invitado á la inauguración
de las grandes é importantes mejoras llevadas á cabo por una
casa ligada desde hace tiempo
con grandes empresas en este
país, y continuó diciendo que esperaba siguiera ligada en el tranquilo y próspero porvenir, como
lo había estado en el difícil y
tempestuoso pasado; que esperaba también que esta planta
eléctrica que de nuevo se ponía
en marrha, bajo auspicios que
ya habían merecido la estimación
del público de México, gozara
del mayor éxito posible ....

toncumncla
Además del señor Presidente
concurrieron las siguientes per~
sonas:
Sr. Gral. ?viena, Secretario de
Guerra:Sr. Ingeniero D. Leandro
Fernández, Secretado de Comunicaciones: Sr. Gilberto Montiel
y Estrada, Subsem·etario de Comunicaciones; Sr. Guillermo de
Landa y Escandón, Gobel'Ilador
del Distrito: Sres. Luis G. Tornel,Presidenteinterino del Ayuntamiento de México: Mayor Pa·
blo Escandón: Capitán Porfirio
Díaz; Juan Bribiesca, SecretaDEPAR'l'AMENT.) DE CALDERAS.
rio del Ayuntamiento; Regidor
J. D. Morales; Rafael Elguero;
Luis Espinosa y Luis Salazar, Director y Subgado á decir que México, no obstante el estado
fi.cio,á conservar el alto puesto que ha conquisdirector, respectivamente, de Obras Públicas;
de paz y prosperidad en que se encuentra, detado, ensanchando sus negocios en consonancia
Antonio Torres Torija, del mismo Departamenpende en su porvenir de un solo hombre. La
con el extraordinario desarrollo de esta ciuto; Regidor Luis E. Ruiz; J. B. Body, Director
admiración y respeto que os profeso no ceden
dad.
.
de la Casa de S. Pearson and Sons, Ltd.: Ing9
á la de ninguna otra persona. Sinembargo,sos•'Al recordar los disturbios políticos del paEmilio Dondé: F . Neu~ebauer; Regidor Alejantengo y he sostenido siempre que la prueba más
sado y al ver, como he visto,en esta ciudad, codro Escandón: Manuel Escandón; Lucien J. Jenotable de vue5tro talento esel hecho deque hamo en las partes del territorio que he recorrirorne, Cónsul de su Majestad Británica; G. F.
béis sabido escoger los hombres más aptos pado, el sólido progreso y la firme prosperidad
Rohrweger,de la Legación Británica; S. D. Bara cooperar con vos en el Gobierno del país.
que reina en los _varios ramos de la industria,
ker, Vicecó11sul de Inglaterra; James Walker ;
Europa y los Estados Unidos se están dando
de la agricultura y del comercio, deber mío es
José V. Soriano; Thomas Braniff; Felipe Chicuenta_
de
este
hecho
por
las
visitas
que
han
repagaros, ante vuesti·os Ministros y ante las disrinos;Regidor José Luis Requena; Senador Tocibido de distinguidos mexicanos y por la retinguidas personas aquí reunidas, el justo trimás Reyes Retana; Regidor Alberto Best; Raputación universal que se han conquistado los
buto que os corresponde por l a gran parte que
fael Ramos Arizpe: C. C. Lamm: Dámaso Mahombres como D. José Ives Limantour. Salotenéis en tan feliz resultado y por la confianza
zenet; James Phillips: Luis Escalante: Thomas
món dijo: "Edúquese al niño del modo que ha
que la estabilidad y rectitud de vuestro GobierFord; Julio Limantour: José W. de Landa y Esde vivir, pues ya grande no se desviará de su
no inspiran en el ánimo de los extranjeros. Sin
canqón: Regidor Alberto Robles Gil, y E. L.
camino . . . " Esta máxima, cierta en la educaembargo, séame permitido decir que los cumSimpson, R. G. Madge y P. M. Bennett, ingeción del niño, lo es también en la de las nacioplimientos vendrían sobrando en boca de un
nieros de la Compañía. .
nes, y estoy seguro de que, cuando los grandes
. socio de la casa de Gibbs. La prueba más conApenas si la lluvia fué motivo de contrariehombres que han educado á este país hayan
cluyente de nuestea profunda convicción en la
dad, á causa de la genial hospitalidad y "sadesaparecido, las tradiciones de buen gobierno
integridad y excelenda de vuestro Gobierno y
voir faire" del Sr. Gibbs, del popular Gerente
que implantaron, aseguran á México el fruto
en el recto apoyo que sabe prestará las empreSr. Ribon y de su cuerpo de empleados.
de un porvenir glorioso y sólido.
sas legítimas, es nada menos que el hecho eloLos invitados firmaron sus nombres, en el decuente de haber invertido nuestros capitales en
"Al reiteraros mi a~radecimiento, lo presen- ) partamento
de máquinas, en un pergamino, y
la instalación que visitáis.
to también á los altos funcionarios que asisten
como un recuerdo se repartieron entre los misá
esta
inauguración,
y
os
manifiesto
que
nues''Como financiero extranjero podda, tal vez
mos invitados colecciones de vistas de la plantra -Compañía se siente honrada de poder conmejor que cualquiera de vosotros, saber lo que
ta eléctrica, con breves explicaciones, y empastribuir al adelanto industrial del país, y que no
se piensa de México en los cfrculos financierns
tadas en piel realzada á la mexicana.
excusará medio alguno, en cuanto de ella dede Europa. Impresionados por vuestras emiUna ma lllentlflcalla con mtxlco.
penda, para la realización de tan notable fin. "
nentes cualidades, señor Presidente, se ha lleLa Compañía Mexicana de Gas
y Luz Electrica ha estado identificada con el alumbrado público de México d(,!sde la fecha de
sus comienzos, pues se organizó
desde el año de 1867,6 sea 37 años
ha. La antigua Compañía de Gas
dió luz á la ciudad con suplanta
situada en San Lázaro basta fl 0
nes de los años de 70, cuando los
experimentos efectuados en Europa con la luz eléctrica principiaron á dar buenos resultados
v se tomaron éstos en consideración por persouas de este país.
Se instalaron algunas luces eléc·
tricas muy primitivas en el Zócalo y en el Palacio .Nacional: pero no se tomaron medidas serias
que tendieran á la adopción de la
nueva luz, sino hasta el momento en que la Compañía de Gas
entró en arreglos con el Gobierno, durante el mes de Septiembre
de 1881.
En aquel entonces existía? ~olamente en la ciudad de Mex1co
cuarenta focos eléctricos, esparcidos en la ancha extensión comprendida entre la estatua de Carlos IV, á la entrada del Paseo,
hasta el Zócalo. Los alambres
transmisores de la luz no est~ban aislados y estaban sostent·
dos por postes de madera de la
más tosca construcción. En 1883
se organizó la "Mexican,, Gas
and Electric Light ('o. Ltd por
los dueños de la ''Mexican Gas
C.:ompany," quedando esta Com¿
pañía absorbida por la otra. Jc"'.11
entonces cuando se trató seridamente la cuestión del al?~bra 0
de la ciudad por electricidad,

Prlmtr contrato con ti 6obltrno.
El primer contrato celebrado
entre el Gobierno y la Compañía
Mexicana de Gas y Luz E léctrica, Ltda., comprendía 600 luces
de 2,000 bujías cada tma, por lo
que la Compañía se vió en la
necesidad de establecer una nueva plantae!1 C&lt;?lón, que trabajara en combmación con laantigua
instalación de gas y luz eléctrica de San Lázaro. Creció, sin
em1:&gt;ai·go, de tal manera la popularidad de la luz eléctrica. que
la Compañía encontró factible la
supresión completa del gas en
189i.

Hace algunos años se verificaron ciertos cambios entre los interesados en la Compañía, por
lo qu?. los actuales dueños decidieron proporcionar al público
el servicio más eficaz v esmerado posible, quitarrdo la antio-ua
planta é instalando, como lo han
hecho, uno de los mejores sistemas de distribución que existen
en la República. La Estación
. Eléctrica que han instalado en
San Lázaro, es la mejor y más
moderna del mundo. No se ha
economizado gasto alguno con
el fin de introducir todo aquello
que .facilite á la Compañía los
m~d10s de proporcionar á su
cltentela un servicio á todas luces perfecto. La planta tiene una
superficie total de 8,500 metros
cuadrados, reinando por doquiera tal limp~eza y orden, que una
dapia ataVIada en rica seda podria recorrer los departamentos
y terrenos sin peligro de echar á
perder su vestido.
,.

MOTORES Y Dl'.',AMOS.

eatdtras lle 6,000 caballos lle futrza.
~a planta contiene calderas del sistema más
reciente, con ?apacidad de 6,000 caballos de
fuerza. Las c~1meneas por donde escapan los
gases de des~cho, mi~en cada una 48 metros de
altura, por ,'l.80 ~e diámetro en la base y 2.80
e'? su parte supenor. Las calderas están provist.as de un sistema enteramente moderno de
punficadores de agua, por medio de los cuales
el agua que se toma de los pozos artesianos
queda perfectamente filtrada y químicamente
pura antes de pasar á las calderas. El vapor
d~ alta pre~ión, a~tes. de enti:ar de las calderas
á las. maqumas p~mc1pale~, circula p11r calentado~ es de vapor mdepemhentes, que aumentan
cons1derable~ente la temperatura .v presión del
vapor. producido en las calderas, con lo cual
se,obttene un3: g r an economía de combustible.
El vapor se a:hmenta á las máquinas por medio
de un doble J_uego de tubos, evitando así á la
planta ~l peligro de detenciones 6 accidentes
qu~ pudieran sobrevenir al sistema de alimentacion de vapor.

Ca mejor dotacló1t lle máquinas.
Las. máquinas y generadores comprenden tres
rnáqumas ~?tadas de aparatos condensadores y
d~ doble cil~ndro y que tienen una potencia nommal de 1200 caballos (máximum de carga
1750 caballos), estando cada una
'
acoplada ?,irectamente á un g enerador tr1fáseo de corriente alternativa y de igual capacidad.
~ay, además, otra máquina horizontal de doble cilindro de
600 caballos nominales (c~rO'a
~áxima, 900 caballos), acoplada
directamente á un o-enerador trifáseo de corriente"alternativa v
de la misma capacidad. Los motores y generadores están de tal
modo dispuestos, que es posible
hacer funcionar uno 6 más de
ellos en combinación, dando est? por resultado el que pueda fácilmente distribuirse la carga entre los diversos motores y generadores, según se desee.
Como auxiliares de los g eneradores se han instalado jueo-os
d~ excitadores, dos de ellos {;¡ov~dos por vapor, y uno por medio de un motor eléctrico. Están
también dispuestos de modo que
puedan combinarse de la maner:i, que se desee. Hay, además,un
sistema de condensadores y tanques y de torres para almacenar
! enfriar el agua. Estos son de
mmensa capacidad.
El cuadro indicador está insta_lado en una galería desde la
cual el manipulador puede observar el trabajo de la planta
:S:ay ~a~bi.én cuatro "panneaux';
distribuidores para el ·manejo de
los generadores antes citados·
otro "panneau" para los excita~
dores de corriente y siete ''panneaux" ~ás, para el manejo de \
los mrcu1tos de distribución aéreo Ysubterráneo de alta tensión.
To~os los aparatos son de la
IlleJor fabric.ición, y están dis-

pue_stos de ma~era que pueda evitarse cualquier
accidente posible á los manipuladores ó en las
líneas en general.

Sistema llt cables subterráneos.
. A la vez que se terminaban los edificios destmados á la planta eléctrica en San Liízaro la
9ompañ~a, en 1902, procedía á la magnífica
mstalación de cables subteráneos. Este sistema abarca ya cosa de 120 kilómetros y atraviesa toda 1~ parte céntrica de la ciudad. Las
o!i·as. secciones están alimentadas por medio de
circuitos aéreos recientemente construídos y
perfectamente aislados.
. No !iay temor de que resulte ineficaz el servic10, si ~!l adopta la potencia eléctrica de una
Compama que, como ésta, posee una dotación
de la maquinaria más moderna hasta en su
menor detalle.
L,os generadores de fuerza de la Compañía
e~tan todos dentro de la ciudad misma y esta
circunstancia hace. que los clientes y consumid.ores estén garantizados contra toda interrupción del servicio. El sistema de cables subterráneos lo hace invulnerable á los elemento1 y
su magnífica maquinai•ia de San Lázaro, r:sí

como sus subestaciones, son tales, que merecen
la co~fianza de aquellos que aprovechen las
ven~aJas qu~ ofrecen. A mayor abundamiento,
las ms~alac10n✓.es subterráneas y aéreas de la
Companía estan de tal modo duplicadas y conectadas entre sí, que en cualquier momento
~ado un.caso d~ rotura de algún circuito, s;
1,ue~e.. sm pérdida de tiempo, y:oner otro en
serv1c10.
La Compañía está en vísperas de inaugurar
algunas prolongaciones, las cuales harán que
los cables subterráneos alcancen todos los diV!)rsos punt?s de la capital. La corriente principal que alrm~nta los cables subterráneos,pasa de la _est~c1~n generadora á una estación
central distribuidora, situada en el callejón de
Santa 91ara, núm. 10, por medio de cuatro cables ahmentadores,de grueso calihre,pudiendo
cada uno . de ellos soportar toda la intensidad
de la ~orriente. La corriente de alta tensión se
tras~ite de la Estación Central á las diez subestaciones por medio de los cables subterrán~os. En estas subestaciones se reduce,por med10 de trans:~rmadores, á la presión necesar ia
p~ra el servi~10 de luz y fuerza eléctricas en las
diversas secc10nes abrazadas.

BOMBAS Y CONDENSADORES.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

-Un&amp; buena madre vale por cien maestros
(le escuela. En el hogar es un imán para todo~
los c&lt;:&gt;razones, una estrella polar para todos
los OJOS.

sm,1c10 diurno y nocturno.
Los cables proporcionan á la Compañía
1a n: ane1a de d~r un servicio continuo durante
día y nO(he á los muchos motores actu ados por

•
Toros

su corriente y se ha dedicado especial atención
á esta rama del negocio. La Compañía está en
condiciones cte dar el mejor servicio posible,
tanto de luz como de fuerza, é inútil es insistir
en la so1 prendente economía que puede realizarse substituyendo el vapor por la electricidad, pues y a esto se ha demcstrado de una manera irrefutable desde mucho tiempo atrás.

Despedida de Mazzantlnl

A conqf&gt;cnencia de l a lluv ia que durante quince días h ,i. caído en f&gt;•tR. capital y que inund ó
el ruPdo de 1~ plaza «México&gt;, huho de suspPnderse la corr1d11. de to,·os que estaba anunciana pR.ra e l domingo 13 del actual. La función
se efectuará hoy por la tarde, despidiéndosA
&lt;'OO Pila del público m!'xicano E&gt;l notable diestro D Luis Mazzantini, qnA tanto lo ha deleitarlo E'n la~ temporadas anteriores.
Mazzantini, quA es un torPro correcto v Alegante,goza de murhas simpatías, v no es éxtrai'io que los aficionados á loR toros ardan en n¡,sf&gt;os de ver por últ'.ma vez a l «rey del volapié&gt;.
Junto con un rE&gt;trato del liniador guipuzconoo, publicamos una foto1?rafía de la cu adrilln
q ue trajo cu~ndo por primera vez tor!'Ó en Mé
xico y quA fué tomii.na E'n Veracruz. En eRa
cuadrilla. figuran «Cuatrodedos&gt; y Ramón López, que es hoy empresario de la viaz&amp; «México&gt;.

Tnomlón dt $4.000.0110.

EL SR. PRESIDENTE Y SU COMITIVA EXAMINANDO LA PLANTA DE CONDENSADORES Y BOMBAS
EN EL PISO BAJO.

,f

La planta de la "Mexican Gas and Electric
LingLt Company," de San Lázaro, es una de
las mejor instaladas ~- uno de los establecimientos m~ís modernos de su clase, en toda la
República. La maquinaria se importó de los
Estados "Cnidos é Inglaterra y es del mejor y
último modelo que pudo hallarse. La planta
rep1·e~enta una in'l'ersión de .U00,000, ó más de
$4.000,000, y su instalación demuestra la fe que
abriga la casa de los Sres. Antony Gibbs &amp;
Sons, de Londres, dueña de la referida planta,
en la estabilidad comercial y financiera de México.
Debido á la calidad del carbón que se usa en
la planta de San Lázaro, y á las magníficas
chimeneas que se emplean, el humo que de ellas
se desprende es casi imperceptible. Este hecho
demuestra el principio de economía, no sólo en
cuanto al carbón. sino en todos los detalles,
principio que es el lema de la r epetida Compañía. El carbón que se usa en las hornillas de
la estación, se importa directamebte de Gales.
La Compañía posee también una. instalación
particular de teléfonos en la Estación Generadora y actualmente se sirve de treinta aparatos telefónicos. La oficina Central Telefónica.
1Jstá instalada en la Estación Eléctrica, y desde
este punto los Directores de la Compañía, los
Ingenieros y demás empleados están en continua comunicación. El mencionado sistema tel&amp;fónico es el único subterráneo completo que
existe en la capital.
Entre los detalles que no 'pueden pasar inadvertidos para el visitante de la magnífica
planta eléctrica de San Lázaro, se encuentran
los prados que rodean al edificio. Estos prad?s
están perfectamente conser'l'ados y no parecen
sino pequeños parques de ciudad.
La Compañía ba dejado amplio margen de
aumento y expansión de la planta generadora
de San: Lázaro, cuando surja la necesidad de
ello.

EXPOSICIÓN DE SAN LUIS M.ISSOURI. - DEPA'l,TAMEN'l'O DE EDUCACIÓN y EC;)NOMÍ.\ SCCIAL

¿Acaso cuando huyeron t us 1íitimas mirad:1s
Por el azul del cielo.miraste.lo infinito .... .. ?
Dios de misericordia. Dios de bonclád suprenrn
En vano el Que padece, Señor, te Implora :í ti : ' ·
A_toQo lo Que amamos fulmina tu anaternH :
S1 es tu amor verdadero. ¿vor aué se fuédc mí. .... ?
llluerto él. ¿á aué la__ vicia Que sufra y sobrelleve?
¿ Puedo verá otros uluos acarn sonreír?
f puesto que á la tumba hal· Que seguirlo en b reve
Hoy. no después, es cuando qulbiera yo morir.
•
GUSTAYE BASTIEN.

El scñor,smuarto dt I;acltnda.
.No habiendo podido el seflor Ministro de Hacienda, D. José ! ves Limantour, asistir el sábado á la ceremonia oficial de la inauguración
de la nueva Planta de la Compañía Mexicana de
Gas y Luz Eléctrica, en San Lázaro, y querien. cto, sin embargo, dar una prueba del interés que
toma en todo lo que es adelanto y desarrollo de
las industrias en el país, :Ué á visitar la nueva instalación el domingo en la mañana. Recibió al señor Ministro el Presidente de la Compañía, Sr. Heriberto G. Gibbs.
E l Sr. Limantour recorrió todos los departamentos de la Fábricá, tomando gran interés
en el funcionamiento de la poderosa maquinaria, y quedando sumarnentecomplacidodesu visita.
Al retirarse el señor Ministro, felicitó calurosamente al Sr. Gibbs, por haber logrado hacer una instalacción que nada tiene que envidiarles á las más perfectas y modernas de Europa y Estados Unidos.

GRUPO DE VISITANTES.

Silac-, Octubre 1904.

D. LUIS MAZZANTINI.

FORTUNIO
Que del tiempo ultrajante nos libre al fin la muerte
!3ien puede á los anci,u1os la tierra devorar :
·
,Pero mata,r á un niño! tué vil y fiera suerte
u celo de tanmfia b elleza contem plar ..... .
Entre sus brazos Racos arrebat"-dO hubiera
~. qu~en LLOi-dió la oen,1.. tm pltmo corazón!
R1 es 1nroorta.l Hl alma, contento sucumbiera.

l'Or verlo entre la, sorubrM de la fati,! u1ansión.

Del libro de la vida vió las primera~ hojas.
ol&gt;Ls su,tentar no pudo su pe,o abrumador
". lo dejó e,c,1par,e ele entre sus manos Uojas
Sin apurar sus líneas de hastío y tle tlolor .. . .. .
De una anthrna medalla su rostro parecía
Y sus rasgos divinos. llenos ele enc.:anto y paz.
Y un '&lt;Opio de dulzura y ele melancolía
Yel,.ba como un triste oresagio aQuella faz.
Fr·csco como una rosa cuyo broche aromado
Rom1J(! el verde capullo J. ,,ive una estación,
Su labio oor la l~che matem a al mibarado
De alegre parloteo llenaba la man,1ón ..... .
En su carrera rauda sólo rozó este mondo
Para las penas mudo J" hóst1lpara:e1 amor·
Pero se abrió á sus vasos el sepulcro profundo
Y allí cayó sin fuer zas á impt.lsós del dolor.
.Fué siempre. ha5ta dormido en su cuna. risueño.
8
'piemo•e
lnqmcto y 11iegrP. siempre del j ue¡¡-o en pes •
Eerbo antes de aauietarse para ol eterno ,ue,io
•
11 raros de su madre le dijo un ruego á Dios."
~ieY~ me voy!" Hijo mío, ¿vor quién fueron dictad as
na11n,t.s ute las frases de tu grito?

ESTACIÓN CEN'l'RAL DIS'I~UIDORA, SANTA CLARA, NÚM.

10.

D. LUIS MAZZANTINI Y SU CUADRILLA.
(De una fotografla tomada la primera vez que wlno á México.)

�EL MUNDO ILUSTRADO

El oriier, de las mariposas
I

l,

A princesa llamábase Rosalinda. Las rosas rosas no eran tan rosas
como sus mejillas, semejantes á los dedos de Eos: su cabellera era
dorada como un mediodía, y la postrera. luz beniana, luz de claveles, luz
de brasas, luz de púrpuras, no tenía la diafanidad de su boca fragante de
sondsas,dulces sonrisas que extasiaban á gráciles chorros de agua en las
cuencas de alabastro y hacían enmudecer á los ruiseñores, recogidos de
arrobamiento.
Rosalinda paseaba por los parques reales. El pie leve de nieve, perfumado con esencias ricas y embutido en las sartas de perlas de su sandalia aurina, bollaba el polvo crujiente y argentado de los senderos, dejando estela de ensueños y de quimeras. Entre el boscaje de los rosales
florecidos había murmurios de admiración palaciega. El césped húmedo
y lozano se inclinaba blandamente con ondulaciones ceremoniosas de mar
en calma.
Rosa.linda amaba las flores, esas almas sutiles cuajadas en cuerpos
frágiles. Una rosa sangrienta como el rubí-en heráldica gules-recortábase neta sobre el azul zafirado del cielo-azur heráldico.- Acercóse Rosalinda, y la rosa-vaso sagrado con sangre de ofrendas-derramó aromas. El seno de la princesa latió azorádo, como cordero bíblico, bajo la
seda del corpiño, en donde las piedras preciosas temblaban con destellos
fugaces, y sus labios buscaron á la rosa,que se deshizo; los pétalos caían
levemente volteando en el aire como plumas de color carmín. Rosa.linda
lloró por la rosa deshojada.
Poco más lejos,de los maci:r.os verdinegros surgía una flor blanca con
la opacidad irisada de las perlas-margaritas en heráldica normanda.Llegóse basta ella Rosalinda, y la flor, que era cual pomo de argentería,
vertió bálsamo de perfumes y ungió á la niña, como en un tiempo María
de ~Iagdala al Nazareno. Rosalinda sintió de nuevo el tremor azorando
su pecho y haciendo temblar en la seda. del corpiño las piedras preciosas
de fugaces destellos. Arrodillóse poseída. de temerosa. adoracion y llevó
sus labios pálidos hacia. la flor blanca. En los pétalos fué naciendo un
cerco tenue de marfil que luego se tornó rojizo. Y la princesa. lloró sobre
la flor marchita.
Rosalinda hubiera querido inmortales á las flores, siempre frescas,
de gracia fragante; gustaba de acariciarlas, pero fenecían bajo sus besos.
La princesa sollozaba en su jardín poblado de abatimiento. La brisa con
suavidad cariciosa enjugó sus lágrimas para diluirlas en frescor.
Oyóse de pronto guerrera fanfarria de arneses y trotones recios. Del
lado de Oriente venía un cortejo alegre y vistoso, con un mozo apuesto,
caballero en negro corsel, á la cabeza. Llevaba éste todo su traje blanco,
menos los chapines, que eran de color carmesí, y una ardiente rosa de
Persia bordada sobre el jubón. A entrambos lados de la cabalgadura
pendían gualdrapas de tisú sembradas de rosas hechas con piedras rubíes, que por realidad se tuvieran. Formaban el séquito otros muchos caballeros con arreos y vestes muy semejantes, aunque de menos fausto y
ostentación. Miró la princesa al joven que cabalgaba. al frente, y vió que
era gallardo, mayestático en el porte, imperioso en el mirar de sus ojos
negros, grandes y profundos. La. rosa. roja. sobre el pecho blanco palpitaba como un corazón. Perdióse la comitiva. camino del palacio real.
Pensaba. Rosalinda en la rosa. que parecía un corazón palpitante y
enamorado, cuando nuevo rumor estruendoso y marcial hendió los aires
y pobló el jardín con el triunfo vibrante de un himno. Del lado del Poniente avanzaba. otro cortejo brillante. Dos heraldos, caballeros en corceles blancos, lucían dalmáticas rojas con una gardenia. bordada sobre
el pecho, y tañían largas trompetas de oro enguichadas en hilos de coral.
Caminaba tras ellos un joven rubio y lindo. Su casquete era de seda roja, así como la vestidura; los chapines de blanco terciopelo, y en su pecho detonaba una gran gardenia obrada con piedras sin medida y de aljófar muy grueso. Seguía.le buen número de caballeros, todos ellos vestidos de iguales colores heráldicos, si bien eran sus atavíos más modestos, según cuadra á servidores.

EL MUNDO ILUSTRADO

Miró la princesa. al joven señor, y pudo ver cómo su rosto de adolescente mostraba bumildosa gala.nía. y rendida gentileza, muy bien acordada al color de sus ojos azules, acariciadores é implorantes: en el pecho
destacada sobre el rojo, la gardenia temblaba como una paloma blanc~
que se posase sobre un corazón para acompasar su latir. El cortejo de
los caballeros iba camino de palacio. En el parque real, sobre los tallos
frágiles, las flores se agitaron medrosas, sobrecogidas por un augurio
triste.
Un pajecillo vestido de rojo llegó presuroso.
-Alteza, el rey, mi señor, os reclama- gorjeó infantil.
Y cuando Rosalinda, camino de la cámara. real, imprimía en el polvo de plata de las avenidas la huella leve de las sandalinas, arrastrábase la brisa en pos para sorber la estela fragante de sus pasos, las llores
se inclinaban reverenciosas, y los chorros de agua, erguidos en las tazas
de alabastro, desgranaban cortesanos murmurios como en una gran ceremonia palatina.
II
Los dos príncipes llega1·on al lindero del bosque, y el del país de las
rosas dijo:
- Este debe ser el bosque de las hadas.
Penetraron los jóvenes bajo la espesura.. El sendero resbalaba bajo
sus pies como reptil viscoso.
Después de caminar un buen trecho, topa.ron con una vieja.
-¡,Quiénes sois v á dónde vais?
-Somos dos príncipes-dijo el uno.
-Buscamos una buena bada- prosiguió el otro.
-Decid-moduló la voz aflautada de la. mujer, que era una buena hada, á tiempo que en sus ojos de ámbar, orlados de arrugas, flameaban
resplandores propicios.
Y el príncipe del país de las rosas habló así:
- Señora: entrambos amamos á una linda. princesa; tan linda, que
por maravilla se tuviera. El rey, su padre, desposarla quiere con aquel
que su corazón elija. Nuestro rendido amor la hemos mostrado uno v
otro: mas para nuestros apasionados decires tiene iguales respuestas de
amoroso azoramiento. Yo be podido sentir, complacido en todas ocasiones, cómo sus ojos dulces escudriñaban el latir de mi corazón para inquirir los secretos del alma.
- Por mi fe afirmo que, al igual, yo he sentido el dulzor de sus ojos
azules, posándose levemente sobre mi pecho y derritiéndole en tibieza de
halago.
- ¡,Qué pretendéis entonces'?
-Hemos de decíroslo como mejor sepamos. La princesa, para con
uno de los dos, tiene fingidoras galanterías, que ocultan despego. De ahí
nuestras cavilaciones. ¿No podriais, noble y buena seiiora, hacer visible,
por medio de algún expediente ingenioso, á dónde se encaminan los pensamientos de la princesa?
- Sea. Volved á. los parques reales, y hallaréis cumplido vuestro
deseo.
Los príncipes se inclinaron hacia la buena hada para besar su mano
caduca y sibilina; en el dedo anular brillaba un ópalo de encantadas irisaciones.
Cuando los príncipes volvieron á los jardines del rey, solazá.ba.
se éste con su hija y toda la servidumbre palaciega de g1·an guisa., que
esta costumbre tenían los magnates de llevar á los suyos bien vestidos,
como sus propios cuerpos. Vióse entonces algo que á cuantos estaban
presentes dejó atónitos y suspensos. De la rubia y sedosa cabellera de
Rosa.linda brotaban tenues formas de brillantes matices, que revoloteaban con caprichosos ¡¡-iros en el diáfano azul é iban á posarse sobre las
llores, leva.mente mecidas con tan liviano peso. Unas eran rosadas, hojas de rosa. agitadas con gracia viva; otras eran azules, hojas del cielo
en inquietud palpitante, algunas estaban espolvoreadas de oro, todas volubles, vivaces, tornadizas.
Desde entonces, los pensamientos de la mujer son mariposas.
LEMA: SANT GRAAL.
(Del concurso de cuentos fantásticos abierto por "El Blanco y Negro" de Madrid.)

EL INCIDEN'l.'E DEL MAR DEL NOR'l'E.-LA ESCUADRA DEL BALTH'O HACIE~DO FUEGO SOBRE LA FLOTA DR PESCADORES.

Invocación á Venus

IL

OS ~ucesos d_e Extremo Oriente siguen siendo fecundo tema de comen.
tarios, lo ~ismo en Euro~a que en A_mérica, y la atención del mundo
se encuentra hoy, co~o hace seis meses, fi¡a. en los sangrientos campos de
batalla de :.\fandcburrn.
. Deseosos de ofrecer á nuestros lectores la información g1•áfica más
mtere~ante que se relacio~e c~n los asuntos de la guerra, publicamos en
este numero un hermoso dibu¡o que representa un ataque á las trincheras
rusas fre~te á Puerto Arturo, y otro en que a.parecen los soldados ja 0 •
neses a~riéndose paso por ent_rE: las cercas de alambre puestas por los
moscovitas en to_rno á sus pos1c1ones, para hacer mucho más difíciles los
asaltos del enemigo.
Juntamente c~n estas ilustraciones reproducimos una en que se ve la
escua~ra del Báltico lanzando la luz de sus poderosos reflectores sobre
la flotilla de barcas pescadoras en el mar del Norte, flotilla. que, como se
:ec?rdará, fué atacada por los buques de guerra, dando esto origen á un
mcidente que ~stuvo á yunto de romper las relaciones de amistad que ligan á los Gobiernos de Czar y de Eduardo VII. El retrato del Almirante R~&gt;Zdestvensky, jefe de la referida escuadra, completa nuestra información.

.~éme propicia, ¡Oh Dea! Protégeme,Afrodita,
H1!a de las espumas y de las glaucas ondas.
lnundame ~n el oro de tus guedejas blondas
Y con el vmo embriágame de tu ánfora inñnita.
L3: lla~a azul del verso mi inspiración agita...
A_ !Dis sedientos ojos tu resplandor no e~condas,
Hi¡a de las_ e_spumas y de las glaucas ondas¡
Séroe propicia, ¡oh Dea! ¡Protégeme,Afrodita!
Haz que mis brazos ciñan el torso de las Ninfas
Cuando, desnudas, corren hacia las frescas linfas·
Dame la fuerza, el fuego y el ímpetu de amar.... · '
Detén las breves horas de encanto y alegría
Ahuyenta las visiones de la melancolía
'
Y al Fauno sé propicia, Venus, hija del Mar!
LEOPOLDO DÍAZ.

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UN .ENClJE.~ Á LA BAYONETA.-LOS JAPONESES ASALTANDO UNA:TRINCHERA RUSA FRENTE Á PUERTO ARTURO.
EL ALMIRANTE ROZHDESTVENSKI, COMANDANTE DE LA ESCUADRA
DEL BÁLTICO.

EN LIAOYANG.-JAPONESES ASALTANDO LAS DEFENSAS
RUSAS,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL ltlJNDO ILUSTRADO

LA GUERRA EN ORJEK"TE.-EL~MARlSCAL OYAMA, JEFE DELAS FUERZAS JAPONESAS.

¡HOMBRE AL AGUA!

fl

L cerrar la noche, salió de Torrevieja el
laúd San Rc{fael, con cargamento de sal
par a Gibraltar.
.
L a cala iba atestada, y sobre cubierta amontonábanse los sacos, formando una montaña
en tomo del palo mayor. Para pasar de proa
á popa, los tripula_ntes iban p_o~ 13:s bordas sosteniéndose con peligroso equihbr10.
La noche era buena; norbe de verano con
estrellas á granel y un vientecillo fresco algo
irregular, que tan pronto pinchaba _la gran
vela latina basta hacer gemir el mástil , como
cesaba de soplar cayendo desmayada la inmensa lona con ruidoso_ aleteo.

Lartripulación, cin&lt;'o homhres y un mucba&lt;'ho, cenó después de la maniobra de salida, y
una vez r ebañado el humeante · caldero, en el
que hundían su mendr ul!O con marinera fraternidad desde el patrón al l!'r umete, desaparerieron por la escotilla todos los libres de servicio, para reposar sobre la dura colcboneta,
&lt;'On los vientres hinchados de vino y zumo de
sandía..
Quedó en el timón el tío (Jhispus, un tiburón
desdentado que acogió con gruñidos de impa&lt;'iencia las últimas indicaciones del patrón, y
junto á él, su protegido Juanillo, un novato
que hacía en el San Ra,faei su primer viaje, y
le estaba muy agradecido al vi~jo, P?es gracias á él había entr ado en la tripul ación, matando así su h ambre, que no era poc!),.
E l mísero laúd. antojábasele al¡_mucbacbo un

navío almirante, un buque encantado, navegando por el mar de la abundancia. La ce~a
de aquella norhe, era la primera cena seria
que había hecho en su vida.
Había llegado á los diecinueve año~, hambriento y casi desnudo como un salva¡e, durmiendo en la torcida barraca donde gemía Y
rezaba su abuela, inmóvil por el reuma: de día
ayudaba á botar las barcas, descargaba cestas
de pescado, ó iba de parásito en las lanchas
que perseguían al atún y la sardina, para llevar á casa un puñado de pesca menuda. Pero
ahora, gracias al tío Chispas, que le tenía ley
por ba·ber conocido á su padre, era todo un
marinero, estaba en camino de ser algo, podía
con todo derecho meter su brazo en el caldero,
y hasta llevaba zapatos, los primeros de su
vida, unas soberbias piezas capaces de nave-

LA GUERRA EN ORl.1:.Nl'E. -EL GENERAL hU.R::JPATKINE, JEl.i'E DE LAS F't;ERZAS MCSCOVITAS.

/!_a r como una fragata, que le sumían en éxtas 1s de adoración. ¡Y aún dicen que si el mar!.. .
Vamos, hombre. El mejor oficio del mundo.
_El tío Chispas, sin apartar la vista de la proa
01 las manos del timón, agachándose para sondear la obscuridad por entre l a vela y el montón de sacos, le escuchaba con sonrisa n.arrullera.
Sí: no has escogido mal oficio. Pero tiene
quiebrns. Las vPrás . . . cuando tengas mis
años_. .. ~ero tu sitio no es aquí: anda á prua
Y a visa s1 ves por delante alguna ba1·ca.
J uanillo co1·ri6 por la borda con la segura
tranquilidad de un pillo de playa.
-Cuidado, muchacho. cuiaado.
Pero él ya estaba en la proa, y se sentó junto al botalón, escudriñando la negra superficie
del mar, en cuyo fondo se reflejaban como ser-

1 eantes

hilos de luz las inquietas estt-ellas.
El laúd panzudo y pesado, caía tras cada
ola con un solerr.ne ¡chap! que hada saltar las
gotas hasta la cata de Juanillo: dos hojas de
espuma fosforesClnte resbalaban por aruhos
lados de la gruesa proa, y la hinchada vela,
con el vértice perdido en la obscuridad, parecía
arañar la bóveda del cielo.
¿Qué rey ni qué almit-ante estaba mejor que
el' serviola del San Rafael?... . .. ¡Bnrú! Su
estómago repleto le saludaba con el'uctos de
satisfacci6n. ¡Vida más hermosa!.. . .
- ¡Tío Chispa-s! . . . Un cigarro.
-Ven por él.
Juanillo corr ió por la torda, del lado contrario al viento. Era un momento de calma v
la vela rizábase con fuer tes palpit aciones, próxima á caer desmayada á lo lar go del mástil.

Pero vino una 1·áfag11, la barca se inclinó con
rápido movimiento: J uanillo, para gua1·dar el
equilib1;'io, agarróse al borde de la vela y en el
mismo rnstante ésta se hinchó como si fuera á
estullar, lanzando al laúd en una ca1-re1·a veloz
y empujando con fuerza tan irresistible todo
el cuerpo del muchacho, que lo disparó como
nna catapulta.
_En el ruido de las aguas al tl'agarse á Jua01110, et·eyó oír éste ~n. gr_
i to, palabras algo
confusas; tal vez el v1e¡o t1monel qu" gritaba:
¡hombre al agua!
Bajó mucho, ¡mucho! atolondrado por lo
inesperado de la caída; pero antes de darse
cuent~ exacta de ello, vióse otra vez en la superficie del mar b;:aceando. absorbiendo con
furia el frescc. v iento .. . ¿Y la barca? No la vió

�Et MUN'DO ILUSTJ.\ADO
EL MUNDÓ ILUSTRADO
ya. El mar estaba obscurísimo; más obs.curD _ _Segufa.creyendo, pero con cierta inq.uietud,
que visto desde la cubierta del laúd.
en sus dos horas de aguante. Sí; contaba con
Creyó distinguir una mancha blanca, un fanellas. Dos horas y más nadaba allá en su platasma que flotaba á lo lejos sobre las olas y
ya sin cansancio. Pero era en las horas del sol,
nadó hacia él. Pero de pronto ya no lo vió allí,
en aquel mar de cristal azul, viendo allá aba11ino en lugar opuesto, y cambió de dirección,
jo, á través de fantástica transparencia, las
desorientado, nadando con fuerza, pero sin
rocas amarillas con sus hierbajos puntiagudos
saber dónde iba.
como ramos de coral verde, las conchas de co·
Los zapatos pesaban tanto como si fuesen de
lor rosa, las estrellas de nácar, las flores lumiplomo: ¡malditos! ¡la primera vez que los usanosas de pétalos carnosos estremeciéndose al
ba! La gorra le ma-rtirizaba las sienes; los
ser rozados por el vientre de plata de los pepantalones tiraban de él como si llegasen hasces; y ahora estaba en un mar de tinta, perdita el fondo del mar y fuesen barriendo las aldo en la obscuridad, agobiado por sus ropas,
gas.
teniendo bajo sus pies ¡quien sabe cuántos bar-Calma, Juanillo, calma.
cos destrozados, cuántos cadáveres descarnaY arrojó la gorra, lamentando no poder hados por los peces feroces! y estremecíase al
cer lo mismo con los zapatos.
contacto de su mojádo pantalón, creyendo senTenía confianza. El nadaba mucho: se sentía
tir el rozamiento de agudos dientes.
con aguame para dos horas. Los de la barca
Cansado, desfallecido, se echó de espaldas
virarían para pescarle: un remojón y nada
dejándose llevar por las olas. El sabor de la
más .... ¿Pués qué, así como así, mueren los
cena le subía á la boca. ¡Maldita comida y
hombres? En un temporal, como habían muercuánto cuesta de ganar! Acabaría por morir
to su padre y su abuelo, bueno; pero en noche
allí tontamente .... Pero el instinto de consertan hermosa y con buena mar, morir empujavación le hizo incorporarse. Tal vez le buscado por una vela, sería una muerte de tonto.
ban, y estando tendido pasarían cerca de él sin
Y nadaba y nadaba, siempre creyendo ver
verle. Otra vez á nadar, con el ansia de la desaquel fantasma indeciso que cambiaba de sitio;
esperación; incorporándose en la cresta de las
esperando que de la obscuridad surgiera el
olas para ver más lejos; yendo tan pronto á
San Rafael viniendo en su busca.
un lado como á otro, agitándose siempre en un
-¡Ah de la barca! ¡Tío Chispas! ... . ¡Patrón!
mismo círculo.
Pero el gritar le fatigaba y dos ó tres veces
Le abandonaban como sí fuese un trapo caílas olas le taparon la boca. ¡Malditas!. ... Desdo de la barca. ¡Dios mío! ¿así se olvida á un
de la barca parecían insignificantes, pero en
hombre'? ... Pero no; tal vez le buscaban en
medio del mar, hundido hasta el cuello, y obliaquel momento. Un barco corre mucho; por
gado á un conti7lUO manoteo para sostenerse,
pronto que hubiesen subido á cubierta y arriale asfixiaban, le golpeaban con su sorda ondudo vela, ya estarían á más de una milla.
lación, abrían ante él hondas y movibles zanjas,
Y acariciando esta ilusión, se hundía dulcecerrándolas en seguida como para tragarle.
mente como si tirasen de sus pesados zapatos.

Sintió en la boca la amargura salitrosa; cegaron sus ojos, las aguas se cerraron sobre su
rapada cabeza; pero entre dos olas se formó
un pequeño remolino, asomaron unas manos
crispadas y volvió á salir.
Los brazos se dormían; la cabeza se inclinaba sobre el pecho como vencida por el sueño.
A Juanillo le pareció cambiado el cielo: las
estrellas eran rojas, como salpicaduras de sangre. Ya no le infundía miedo el mar; sentía el
deseo de abandonarse sobre las aguas, de descansar.
Se ac.:&gt;rdaba de la abuela que á aquellas horas estaría pensando en él. Y quiso rezar como
mil veces había oído á su pobre vieja: Padre
riuutrb qUR, estás . ... Rezaba mentalmente, pero
sin darse cuenta de ello, su lengua se movió y
dijo con una voz que le pareció de otro:- ¡Cochinos! ¡ladrones! ¡me abandonan!
Se hundía otra vez: desapareció pugnando
en vano por sostenerse. Alguien tiraba de sus
zapatos.... Buceó en la obscuridad, sorbiendo
agua, inerte, sin fuerzas, pero sin saber cómo,
volvió otra vez á la superficie.
Ahora las estrellas eran negras, más negras
que el cielo, destacándose como gotas de tinta.
Se acabó. Esta vez se iba al fondo de veras:
su cuerpo era de plomo. Y bajó en línea recta,
arrastra.do por sus zapatos nuevos; y en su
caída al abismo de los barcos rotos y los esqueletos devorados, el cerebro, cada vez más
envuelto en densas neblinas, iba repitiendo:Padre nuestro ..... Padre nuestro ...... ¡ladrones!
¡granujas! ¡me han abandonado!

~ente estación. Se usa toda clase de listones
lo cual da un sello de feminismo y encantado'
ra c~quetería á l~s _trajes, á. los que siempre
va bien tal gua.rn1c1ón; los estrechos y delgados se emplean en abundancia en las escarol11.s
y hay tra.Jes que llevan hasta. 300 metros de
listoncito. Las cintas de terciopelo gozan de
gran favor para el adorno de los trajes enteros. Se usan en todos los colores lo mismo
que el negro, Y algunos exquisitos' efectos se
obtienen con varios colores bien concertados

V. BLASCO lBÁfmz.

Páginas de la Moda

FIGURÍN 6.

superposición de volantes de chlfón, uno verde, otro violeta y el illtimo azul turquesa. Los
adornos de esta creación consistían en crisá.ntemos de seda de color amarillo opa.co,con toques verdes y azules en los pétalos y estambres.
Otra sorpresa de París es que empieza. á iniciarse la moda del traje corto para baile, que
trae indudablemente una gran comodidad.
Lo que es muy fá.ci! hacer y de muy buen efecto, son los trajes de encaje con dibujos de dos
ó tres colores diferentes,deestrecho listón, los
cuales se enrollan y desatan en estilos fantásticos.
Muchas de las toilettes de baile son blancas
y de telas ligeras para las jóvenes; las personas entradas ya en la edad madura, se visten
hoy, para esos casos, de brocados y terciopelos.

ARA el baile,la.s sedas camaleón sombreadas, puntuadas y bordadas se
mezclan de la manera más fascinadora: y las gasas y encajes combinados
con gusto, causan verdadera sensa:iión. Un
traje que se elabora actualmente en estas dos
últimas telas,es,á. orna.mentado con embutidos
de gasa pinta.da. formando festones de rosas y
hojas, atadas con nudos Luis XV de cinta «bebé&gt;: esta feliz idea ha resultado tan amable
como deliciosa.. El talle escotado lleva una.especie de bolero corto de le. gasa pintada, orillado por aplicaciones de encaje.
Los entredoses pinta.dos en gasa ó seda tendrán extenso uso en los trajes de baile durante todo el próximo invierno.
Los terciopelos chitón y muselinas están tan
hábilmente tejidos que, ya brillan con las luces del ópalo, ya toman las magníficas iridis-

terior está plegada en acordeón; la exterior
está hecha en encaje con hilos de oro.
FIG. 7.-Traje en seda. &lt;grandmother&gt; color
verde pálido; forma princesa., la fa.lds está
fruncida y tiene un volante de encaje; el ta.lle
va bordeado de cinta de oro.
FIG. 8.-Toiletteen crespón de China blanco;
la falda está. circuida por tres volantes y tres
!Pu.ffings&gt;; ~l talle lleva un«puffings&gt; y dos fran¡as de enea.Je cayendo sobre las mangas obispo, que llegan hasta el codo.

DESCRIPCfON DE LOS FIGURINES
FIG. 1.-Traje de muselina de seda lila con
muselina bordada. y cintas de terciopel~· la
falda, plegada en acordeón, lleva una c~ída
en cascada de cada lado.
FIG. 2 ~Toilette en piel de cisne azul pálida·
la falda, cercada con un volante de en,}aje d~
FIGURÍN

4.

en elab_orados dibujos, entrando varias piezas
rle terciopelo en el arreglo de un solo traje.
Todas clases de dibujos se siguen en este. decoración de cint&amp;.s, pero la favorita es la franja griega, tan en boga en otros tiempos.

*
**

✓-(-~.

~~~. . K-;:-~~~-

FIG. 9.-Elegante traje en seda lila duquesa
bordada con gusto y primor; la falda se abre
sobre un delantero de crespón &lt;liberty&gt;· la berta del talle se adorna con_ cinta de ter¿iopelo,
formando nudos; las franJas son de muselina
de seda bordeada de esca.rolas con orillas de
terciopelo.

\__.~

C. GALINDO.

Por muchas décadas no se había contemplado tal prodigalidad en listones como en la pre-

FIGmúN 8.

I

'

' ....

·.."''.!
~.
'

·~
'

FIGUR{ ,.¡

2.

cencias de la concha nácar. Los modelos bordados en sombrío son especialmente lindos.
Los efectos cambiantes del camaleón se buscan
con ahinco, y aun los más pálidos tintes y la
gama del pastel se llenan de c0ntrastes más ó
menos dulces, pero siempre atractivos y hermosos.
Esto se debe al lustre de las telas de moda
y al uso ingenioso de toques de colores brillantes en las trencillas, bordados y pasamanerías
y á las gradaciones de matices en el mismo tra~
je, 9-ue siendo arriba de_ colores pálidos, van
subiendo de tono á medida que se desciende al
borde inferior.
Primorosas gasas están tachonadas de puntos ó discos _b&lt;;&gt;rdados de diferentes colores y
tonos, de or1g1na.l aspecto y singularidad. El
gusto por los contrastes ha. ido á tal extremo
que las revistas parisienses vienen señaland~
como distinguidísimo un traje que llevó una
elegante dama á. un concurso de trajes de baile hecho en gasa ciruela., cuya falda. era. una

FIGURÍN

7.

grande cabeza, adornada á. trechos regulares
por grupos de rosas, está drapeada al arrugado talle ataviado de rosas y follaje.
Fm. 3.-Vestido en crespón de China verde
adorne.do con volantes de encaje, alforzas
aplicaciones; talle arrugado, sosteniendo los
extremos del encaje drapeado cogido á los hombros con una roseta de gasa.
FIG. 4 -Traje de seda blanca adornado con
bieses de terciopelo azul pálido y franjas de
encaje; la falda. lleva un canesú y delantero
aplegadillado, terminando en un volante;ma.ngas a l codo, donde se alternan los bieses y
franjas.
Fm. 5.-Traje de crespón de china blanco
adornado con piezas bordadas de encaje; l~
falda, con canesú fruncido, va cercada por dos
hileras de bandas aplegadilla.das.
FIG. 6.- Vestido de chifónnegro; la. fa.ldaiJ:¡.

y

FIGURÍN

3.

FlGURIN 5,

FIGURÍN 9.

�EL MUNDO llUSTRADO
ta.do es la orto_doxa, pasan P?r las calles los
«popes&gt; revestidos, en carrua.Jes ataviados con
lujosas cabalgaduras; los conductores y lacayos llevan la cabeza. descubierta, y los corceles, ata:aja.dos á la. manera. moscovita lucen
arreos llenos de campanillas.
'
Al paso de uno de estos carruajes, la gen\e
se arrodilla humildemente y entona los cánticos sagrados; los militares saludan y se apartan todos del camino que ha. llevar el carruaje, á. quien espera, lleno de anhelos, un enfermo grave. El espectáculo es inolvidable.

ECOS DE TODO EL MUNDO
Loe trMtado-. anrlotlbetau10M.-Nob111 y fl'cnR de Ja.

Gran Gu-,rra...-Una. CMUt1~ tHmtn:1.oioullol
en 1t..11...

L

OS sangrientos dramas que á. diario se
suceden en los campos antes solitarios
de Mandchuria, han desviado la atención del
mundo, especialmeotP. del mundo político, de
los sucesos que en el Tibethan comenzado µor
la marcha avante del Coronel Younghusband,
terminando, como era de esperarse, por la firma de un tratado, en el Poltala de Lasa,
mediante el cual los mandarines que obran en
nombre y por poder del Dalai Lama, acer•
tan los términos impuestos por los súbditos
de S. M. Británica y se comprometen á seguir
en lo futuro una política. de paz, amistad y
comercio con sus poderosos vecinos del Sur.
En pueblos tan conserva.dores, tan tradicionales como el tibetano, un tratado por el que
se reconoce claramente y sin ambages la poderosa influencia desarrollada por una nación,
no !.o lamente extraña, sino basta enemiga,
tiene que dejar huellas profundísimas. El
Dalai-Lama, Á. 1a aproximación de la misión
del General McDonald, temeroso de caer en
manos extranjeras, se fugó, dejando abandonados los nPgocios ~emisacros y semiprofanos
de su incumbencia. Quedó en su lugar el man-

***

Toda Italia se ha conmovido con el «asunto
Bonmartioh, que acaba de ser llavado á jura-

Un santo "Icono" en su camino por las calles de Moskow hácia
la casa de un moribundo.

pe &gt; y Pn plena lucha, en los desolados campo's de Mandchuria, encuentra. oportu_niuad d_e
destinar algunos minutos á sus pt·áct1ca.s rehgiosa.s.
.
En Europa., en Moskou, entre tanto, se erigen «íconos&gt; en las plazas públicas, en medi_o
de regocijos populare_s, p_ara celebrar.el amversa!·io lle la emaac1µac1ón de los siervos,
decretada por el Zar Alejandro III. Toda la
pomµa litúrgica de la Iglesia Ortodoxa luce
en tales celt:bracioaes; e! pueblo viste de ga-

La expedlci6n al Tibet.- Flrma del tratado anglo-motar.o

en el Poltala de lhusa.

El proceso Bonm.rtini.-la jaula de segHid&amp;d, en que se coloca á los acJsados en las audiencias.

daría tibetano de mayor prestigio, Te- RimPoché, que ha firmado el tratado, en su nombre propio y en nombre del Dalai-Lama, poniendo al documento el visto bueno, en el nombre del gobierno chino, nominalmente propietario dt:l Tibet, el embajador especialmente
enviado para el caso.
El Poltala de Lasa es el edificio sagrado
· al que acuden los fieles del Budismo en pere~rinacion~s numerosas, y la. cerem"oia de la
firma del tratado debe haber sido sensacional,
tanto como ha sido decorativa; los dos funcionarios mon¡!oles ostenta.bi;n sus tra.jE s de
lujo; McDonald y Youaghusband porta.bao
los uniforme!! de gala de sus altos empleos mi•
litares. Y á esto hay que agregar el esplendvr
del recinto y de los trajes de todos los toncurreotes y la seria expectativa dibujada en lus
semblantes. El trata.do fué firmado y sellado
por ambas partes contratantes; se hicierou
cinco copia.s, en los dos idiomas; se ex¡&gt;Jicó á.
los funcionarios presentes la alta trascendencia y la importancia suma del exa~to cumplimiento Je tal tratado. Fioalmentt&gt;, se sirvió un
refrigP.i-io en el que se brindó por la salud de
S. M. Británica.

la, y hasta llega á olvidar los sufrimientos
q u~ la. guerra le ha producido.
Existe también la costumbre, en toda Rusia, de llevar á. la cabecera de los moribundos un &lt;ícono&gt; sagraclo, como en los países
católicos se lleva el «Viático&gt; en iguales circunstancias. Como en Rusia la religión de es-

do, después de uno. lenta averiguaclóo judicial.
El 27 de agosto de 1902, la policía encontró
muerto en una habitación de alquiler, en una
ca'&lt;a de huéspedes, al conde Francisco Bonmartiai, muy conocido en aquella nación, y
especialmente en Turín. Se creyó ea un principio que se trataba. de algún incidente siniestro, relacionado' con alguna pasión ilegítima
del conde. No estaba en buenas relacit,nes el
conde coa su mujer, Linda Murri, enferma
siempre, bist6rica, algo depra,uda y ral,iosa.
Se hacían !.as pesquisas encamlmidas al dei·
cubrimiento de los asesinos de Bonmartiai,
cuando se presentó ante el juez el suegro, padre de Linda, declarando que sabía era el asesino de Bonmartini su hijo, cuí'iado del occiso, y Rmante de la sirvienta. de Linda. Ln. con·
desa Bonmartini misma sostenía. relaciones
coa un médico, el Dr. Sechi, que, según parece, había iat.PrvPaido algo en la consumación
dPI cri mt&gt;n. El lío se presta. á excitar la atención tlel µúb lico: Bonmartini llevaba una vi•
d,1, depravada; su esposa tenía un amante mé·
r.ico, que era a~igo oel cuñado, qua á su vez
er:i. amante de la criada de Lidia.

La más hermosa Colonia no sólo por su posición,
que lo es contigua al Paseo' de la Reforma, sino porque las personas que están comprando lotes, pertenecen á lo más granado de nuestra sociedad, quienes desean construir magníficos edificios, que, en
época no muy lejana, llegarán á ser el lugar más de
moda y el centro de las lujosas residencias de la
ciudad de México.
Sírvase investigar el alza á que ha llegado en esta parte de la ciudad, de algunos años á esta parte,
y se convencerá de que no hay inversión más segura ni de más brillantes resultados que la que le ofrecemos.
Por un acuerdo especial, se ha prohibido, para
siempre, establecer pulquerías ú otros establecimientos por el estilo_ en esta Colonia. Siendo es~e
lugar para edificar fincas que llenen todos los requisitos de salubridad y, por consiguiente, para que
residan personas de refinada cultura, se hacen necesarias estas restricciones.
En menos de tres meses se ha vendido cerca de
la cuarta parte de este terreno, y esperamos gue para fines del presente año, todo~ los lotes habran s1do
tomados, y dentro de unos cinco años, est~ lugar será el más hermoso y saludable de la Capital de la
República.
. .
Creemos que en un tiempo no muy remoto,_M~xico llegará á ocupar ~a primer~ fila por sus ~d1ficios,
en el hemisferio occidental. Tiene la ventaJa natural, que no gozan otras capitales: s~lud y cultur_a.
Continuamos vendiendo lotes baJO nuestro mismo
plan, es decir, veinte por cienrto al contado r, el resto en nueve años• .Ningún interés se paga sino después d~ que se hayan concluído: calles _de asfalto,
banquetas de cemento, drenaje y un siste-ma completo de agua.
¿,Hay alguna proposición de terrenos mejor que
ésta?
Para marores informes, dirigirse á

***

La guerra. en Ocien te ha puesto de relieve la
religiosidad del pue~l&lt;? m_oscovita, no mrnot·
por cierto que la relig1os1dad de sus antal!O·
uistas los ja.pooeses, µor -más que tan disímbolas sean las dos religiones profesadas por
los enemigos de hoy. El japonés jamás sale al
servicio militar sin haber hecho sus oraciones en el templo sbiotoísta ó budista, según
sea su religión. En pleno _campo de ~a talla, el
bonzo nipón luce sus traJes talares mmacula•los y las ceremonias religiosas se repiten en
tod~s los momentos de respiro concedidos al
ejército.
. .
El ruso por su parte, tiene el sent1m1ento
religioso 'en todo su vigor; va también a._l templo antes de partir para. la guerra; Jamás
abandona. el &lt;sar.to ícono&gt;, bendito por el «po-

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MEXICO, NOVIEMBRE 27 de 1904.

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Registrado como ar ticulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 2, No 21, Noviembre 20</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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