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                  <text>EL MUNDO~'ILUSTRADO

[~~~~~~~~~

BI Tsstamsnto

Del rumo. Sr. Arzobispo Peebu
-+-

LH ~11111 lueru nluados II S 125,DGI
-+La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mu
tua," Compañia de Seg1.1ro1 eo,
bre la vida, de Nueva York,

Stomalix

tLIXIR

PLATEADO GALVANICO -PASTILLAS PARA PER•
FUMAR LAS HABITACIONES.

Marqués: Cuando se tiene alguna
práctica en la galvanoplastia, se nota
pronto que un baño usado produce depósitos más brillantes y más resistentes que
un baño nuevo que no contenga ninguna
huella de materias orgánicas; este inconv~nie~te puede subsanarse agregando una
m1lés1ma_parte _de. amoniaco liquido, que
le comunica art1fic1almente las propiedades de los baños usados.
-Para preparar pastillas que al quemarse Produzcan un olor agradable se mezclan lnt1mamente las substancias indicadas en la siguiente fórmula y en seguida
se las corta y da la forma que se quiera:
Carbón .................. 750 gramos
Nitrato de potasa ........ 100 ,,
Benjul.. ................. 300 ,,
Polvo de ámbar ........ .. 100
Esencia de rosa.......... 1

6StOIDaGat

06
SfllZ
06
GflRLOS

MASTIC DE GLICERINA.-COLA DE PERGAMINO,

Operario: El mastic de glicerina se prepara mez~lando polvo fino de litargirio
con ghcenna. Se endurece rápidamente y
por eso hay necesidad de prepararlo almomento de usarlo. Sirve para unir la piedra
y pegar el hierro; se emplea también para
cerrar herméticamente las vasijas que
contienen materias volátiles.
-Para preparar la cola de pergamino,
se hacen hervir 100 gramos de pergamino
cortado en pequeños fragmentos, con 128o
gramos de agua, hasta que el liquido se
reduzca á 8o gramos; se pasa el cocimiento á través de un lienzo y se deja evapo-·
rar á fuego suave hasta que tome una
consistencia conveniente.

CURÁ EL 98·
POR CIENTO

SALMONETES Al PLATO.- TINTA PARA SELLOS.CREMA DEL LIBANO.

DE LOS

Flor de los Alpes: El platillo que vd.
desea se prepara suprimiendo las agallas
á los salmonetes, se les escama en seguida y se sazonan con sal. Se cubre el fondo de la vasija con cebolla picada y seco-locan encima los salmonetes, se les roela
con aceite y se les pone perejil picado y
ralladura de pan y se dejan á fuego moderado durante un cuarto de hora: se sirven
en la misma vasija, rociándolos con jugo
de limón.
-La tinta para sellar se hace disolviendo en 30 partes de alcohol de go grados
una parte de violeta de anilina y agregando un poco de glicerina.
-La crema del Lfbano tiene el aspecto
de una pomada y es uno de los más excel~ntes cosméticos; se prepara según esta
formula:

ENFERMOS

DEL

~

'I

1:

fstóma~o
,
e
Intestinos.
-

INCUBACION.- CLARIFICACION DE VINOS
Y LICORES.

Dama Blanca: Las mejores cluecas son
las de raza cochinchina, dorkingbrahma,
lansghan y las pequeñas gallinas negras.
El medio mejor para cerciorarse de si
una gallina está dispuesta verdaderamente á empollar, es colocarla en un ponedero
sobre huevos viejos y dejarla ali! unos
cuantos días: si persiste en permanecer
sobre los huevos, limitándose á cloquear
sin moverse cuando alguien se acerca al
ponedero, se pueden reemplazar sin temor
los huevos viejos por otros frescos y á
propósito para incubar.
-Para clarificar vinos y licores, se toman partes iguales de albúmina de huevo
seca, azúcar de leche y almidón superior,
se mezclan y porfirizan y cinco gramos de
este polvo bastan para clarificar un litro
de liquido.
TRAJE NEGRO.

Una orizabet'ia: Si el luto es muy reciente, debe abstenerse de asistir al baile;
si está ya por terminar, concurra vd. con
su traje negro, pero no de luto rigurO-so.
U HIDROGUO.

Estudiante: Los quimicos modernos
consideran el hidrógeno como el único
metal gaseoso, por tener propiedades caracterlsticas, como ser buen conductor del
calor y de la electricidad y haberse observado que al tratar de hacerlo cambiar de
estado sujetándolo á una gran presión en
el aparato Cailletet,presenta el aspecto de
una bruma con brillo metálico.

MARIA LUISA.

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Regls1 .11do como arttci,Jo de segunda claee, en 3 de Noviembre de 1894.

Año XIII-Tomo 1

lmprieeo en papel de Ja Fábrica de San Rafael,

México, 14 de Enero de 1906

Número 3

sirA·

Entre las disposiciones del 8"
!!or Arzobispo, en su testamt!nto
se hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kate
Feehan, que estuvo siempre con é.
hasta su muerte, $40,000 oro en br•
nos, y $26,000 oro en una de lu
pólizas de seguros; á. la seño, s
Ana A. Feehan, viuda del señor
Dr. Eduardo L. Feehan, herm11no del sefi.or Arzobispo, $5,000 oro
Je otra de las pólizas, y $5,000 oro
en efectivo; á. la Academia de Sao
Patricio, d"8 Chicago, de la que
preceptora su hermana, Madrt
Maria Catalina, $10,000 oro de la
Oltlma póliza; A la escuela "Santll
Maria,'' de enseñanza prActlca p~ra varones, de Feehanville, Illlnols,
1ue era la institución por la que
má,s se interesaba el seflor Arzob'lspo, ae entregaron los $14,000 ret•.a.ntes de la 1lltlma póliza.

e,

CAFIROLETA.

Hacendosa: El dulce llamado cafiroleta
es exclusivamente de la cocina mexicana
y se hace mezclando á medio kilo de azúcar clarificada 8 yemas de huevo batidas;
se pone al fuego y, cuando está hirviendo,
se le agrega un coco molido y se le exprime una naranja dulce; se deja hasta que
esté de punto suave.

Insista vd. en que le vendan el legítimo&lt;• =:,

~~

UNIVERSAL

Aceite de ben. . . . . . . . . . . . 250 gramos
Aceite de semillas de ador
midera ................ 6o
Cera amarilla. . . . . . . . . . . . 30
Espermaceti . . . . . . . . . 30
Flor de benjul............ 15
Esencia de azahar. . . . . . . 10
Almendras dulces ....... 500
Subnitrato de bismuto.. . 250
Talco de Venecia ........ 125
Bálsamo del Perú... . . . . . 1
Esencia de rosa.. . . . . . . . 1 ,,

Hace pocos dfas que se practl/'6
ta apertura del testamento del llur,.
trlsimo Sr. Arzobispo D. Patrll'lo
A. Feehan, en la ciudad de Chlcagc
□linois. La fortuna del distinguido
prelado ascendió á. cerca de ....
1126,000 oro americano; y seg11n ol
Inventarlo que se ba publtcado, loe
bienes qu~ dejó fueron como
Dos pól!zas de la Mu•
tua," Compañia de
Segurps sobre la Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, ó sean. . . . . 60,000 or,¡
0lviruindos acumulados
sobre una ~e las pólizas. . . . . .
,, 9.329 oro
Otra póllza de seguro. ,,14,000 oro
Acciones en efectivo y
en Bancos. . . . . . ,,37,000 o!'f'

.

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Se recibe correspondencia en esp&amp;ltl •
inglb.
Mándese por 1111estro naevo catilo10 de
1200 póginas número 74, Libro de coito y
porte (impreso en inglú aolamente), El
mencionado c atálogo recientemente pebllcado contiene 40,000 crabadoa y cotlaa
100,000 artlculo1 de a.ao conatante en el
bogar.

lilontgomery mard &amp; eo.•
Cbicago, e. n. dt R.

J"\lcbl!tall Ave-, J"\&amp;tlleoo 1'
17
Wasblr,por, Stlt.

INVERNAL.,
Cuadro de E. Osborn.

�Il'&lt;Jnda.dor y propteta.rio,
LIC, RAFAEL REYES U1 11DOLA,

Director,
LUIS 8. URBIIU,

Gerente,
LUIS REYES SPIIIDOLA,

1

1 1

Secretarlo de Rede.cción.
JDSE HMEZ UHRTE,

Subecripc16n fon\nea, oor trimestre.......... '4.50
En la capital, a.l mes.................................. 1.25
Loa asuntos de reda.cc16n debere.n tra.tarse dlrectamente
oon el Secretario.

Ld transfigUíd(ión de Id Medicind

ij

Los Estádos Unidos son el país de lo estupendo, de lo descomunal y de lo extravagante. Lo
grande torna ahf las proporciones de lo desmesurado, y Jo que otros pueblos lhLman excentricidad y extrañeza, apenas raya en la vecina república en el limite de lo banal y de lo vulgar.
Después de ha.ber poblado desiertos, camtlizado lagos,enfrenado y ensillado torrentes, colonizaclo aesiertos, desenvuelto hasta ltt hipertrofia sus colosales elementos de riqueza, crecido y
multiplicádose hasta la saciedad, y uo contrntos de sus casas de treinta. pisos. de sus babélicos monumentos fúnebres, de sus puentes de
Broockl,vng y de sus escolleras dP\ JI issisi ppi 11a1
soñado en el dominio de Jo moral con uuatrans-1
forma.ción más estupendo, :si cabe, .r rnás trasceodeatal.
El problema es el siguiente: hasta :,..quí y en
el espíritu tTadicionalista, rutinario y adocenado de la humanidad, las ciencias médicas tenían un tin definido, un objeto pi-eciso é ioeq11ívoco, á saber, la conservaci611 de la vida humana, La restitución de la.salud y el ilpaciguamfonto del dolor risico.
Esto era matemático. preciso, sencillo de observar como tendencia y fácil de practicar c0mo principio.
Pedro, Juan, Francisco, etc., como dice Ripa.lda1 enferman, sufren y agonizan. EJ a,rte y
et artífice son impotentes, demos por caso, para
extinguir el mal. para mitigar el sufrimiento
para. conjurar la muerte. No importai el artífi~
ce, vulgo galeno ó doctor, no se desorfonta ni
afloja ni cede. Su deber profesional le ma~ca
rígido corno la brújula, cuál es su actitud Y
cuál tiene que ser su deber.
Mientras el corazón late, mientras el pulmón
respira, mientras un resto de espíritu vital anima y mientras una gota de sangre circula el
médico no tiene ú i debe tener vacilaciones, 'incerti&lt;lumbres ni dudas. Debe hacer que ese corazón, ese pulmón 1 ese espíritu vital y esa gota
de sangre circulen, animen, alienten y palpiten . La vida ha de extinguirse por sí misma y
á pesar del facultativo. Si aquélla propende A
disiparse, éste debe propenderá mantenerla á
1
conservarla, á prolongarla.
Esto es liso, llano, claro como la luz del día
y rectilíneo y geométrico como teorema de Euclides. BesponsabiHdades, remordimientos angustias de conciencia incertidumbres mo}ales
y profesionales, todo desaparece, todo se aclara
todo se dirime dentro de la línea recta ele ur~
deber claro é inequívocamente definido.
El médico 1 consecuente con su alta misión y
lógico en su condt1cta, no tiene que enfrentarse
con un nuevo y pavoroso problema, además de
los grandemente delicados y complexos con que
á diario tiene que luchar y que medirse.
Mientras la vida no se extinga, hay que hacerla durar y es licito y debfüo calmar los sufrimientos del paciente. ,Jamás debe atentarse
contra su existencia, ni abreviarla so color de
un desahucio, á veces incierto y otras falaz ó
so pretexto de sufrimientos intolerables é in~uditos.
Contra. esta. vfoja doctrina, contra esta ranciedad hnpl'egnada de sentido común y de se 11 .
tido moral, han creído deber protestar algunos
de nu~tros primos, y naturalmente algunas de
nuestras primas.
Se ha, en efecto, inicfado un movimJento en
favor del derecho que asiste al médico de suprimiT á su paciente !)O bien conste en autos que
su enfermedad es] □curable, ó que ocasiona tormentos crueles ó que es danosa á. la sociedad.
En nombre de este principio, se pide, ó poco
menos, el linchamiento de los tuberculosos la.
estrangulación de los cancerosos, la incio~ración de los delirantes terroríficos, el descuartizamiento de los gotosos y la crucifixión de los

gastrálgicos.

¡Qué diablo! ¡ó somos prácticosó no lo somosi
La vida no se hizo para vivirla,sino para gozar~
la, y quien está seguro de perderla y, á mayor
abundamiento, de sufrir con ella las torturas
del infierno, que le apure como á Sócrates la cicuta, que se sangre en el bano como Petromo,

que se·prenda"el áspid en el alabastrino brazo
como:Cleopatra, que se tienda en la_ pira ardiente como Sardan{dapo,y que nos deJe en paz
de una. vez..
La doctrina es de un pintoresco y delicioso
modernismo y digna, por todos conceptos, de la
Jira de Abet Salazar. Implica nada menos que
una transfiguración del al'te a~·te médico y una
inesperada orientación de sus 1dea.les.
trenía por objeto la vida'? Pues bien. de hoy
más tendrá poi- aspiración la muerte. Ya no se
trata de aliviar, de mitiga.ró de curar. sino tan
sólo de despenar, y este nuevo objeth·o es sin
duda m;'ís fácil, más llano, más seguro de alcanzar que el otro.
.
.
A Ambrosio Paré sucederA Lucrecrn Borgrn .
¡Bonitos sentimientos! Llegáis~¡ consultori~;
pagáis religiosamente vuestra ficha, esperáis
tranquilamente r □ estro turno tarareando el
tango del ·•Morrongo·, á, en su caso. el del "Lapi-,
cero." Os lleva alií un ligero escozo!' en la punta de la lengua, un estórbito importuno en ht
misma de la. ídem, y una que otra punzada. que
cadenciosamente intermmpe vuestro báquico
tarareo.
- A ver el diez y ocllo.
Y entráis, exponéis vuestras cuitas, sac;í,is la.
lengua y la hacéis examinar por el facultativo.
Este pesa, mide, computa. diagnostica y, asaz
modernist;1 y. á ma.yor abundamiento, norteamericano, seguro de que padecéis un cáncer
transmisible á vuestra, clescenclenchL y de qne
no seos ha de calmar la punzaditu, ni con padres descalzos os prt:!scribe.
l{pe.
'!'estamento: disposiciones espirituales¡ perdón de las injurias y
Coñac á la acf.n1itma, marca Toneún, llamarlo 1 'Posadas·s Brandy,., á tomar un medio vaso
t&lt;t&lt;hL cinco minutos hasta llegará un resultado.
Y Hrmó.
¡ Y a.l otro lado! No se necesita ni de la pun-

til la.

::,ólo algunos escrllpulos nos asaltan y nnestra. iloma.dez nos obliga á exhibirlos ante los
pal'tidarios del asesinato médico.
;.Tiabrá médicos para. esta. terapéutica'? Qué
es lo que más cuenta. tiene 1 profesiona.lme11te
lu1bla11do, ¡,qne los enfermos no sufran, ó que
lus pacientes duren, cuando menos, como los zapa.tos americanos, hasta que seaca.ben't r.TolerarA alguna vez el protomedicato universal
que á la corta ó :í la larga se lleguen á. extinguirlas enfermedades transmisibles y las dolorosas, que son las de mejor rendimiento?
¡Que hable el modernismo yaakee! Pero si
hay plebiscito, auguro unanimidad por la negati\·a.
DR. M . .F'LOilES.

❖

El1\ño Nuevo
I
(Enero 1e de 1905.)

- :Mira, tan bién nos felicita Esperanza.
- ·P~ ~ ... .. ,
nena! Nunca nos olvida.
- ¡Y Gloria!
- Esta ...... sí que suele olvidarnos.
- ¡Ay ...... esta tarjetita es un primor!
- ¡,De quién?
- No sé, no entiendo la letra. Lee tú.
- Inocencia.
- Ah1 sí;_ aquella amiguita. de los ojos miopes.
¿. Te acueraas?
- ¡Mira, mita ésta qué grande!
- · lluy! Es la mayor de todas.
- ~sto no es tarjeta. Esto es un proceso.
- ¡,Y quién nos m~ncla ese monstruo'!
- ·A ver?
- Dolores.
- ¿Dolores'? ...... Ah, sí; la sellara aquélla,
enlutada, de ojeras hondas, que nos visita
siempre.
- ¡Jesús! Esta azul, con la media luna, estrellitasy nubes, debe de ser de alguna romántica.
- Dámela. )fe gusta conocer .í las mujeres
que sueñan.
- 1'e lo había el icho. Es de Consuelo.
- ¡Huy! Hasta el nombre es piadoso. Si parece
que transpira incienso.
- )lira, mira esta del sobre enlutado.
- ¡ Vaya! 31andar una felicitación negra. ~Qué
ocurrencia!
- ¡Y quién es esa. imprudente'.:'
- Dámela. Yo quieL·o leerla.
- A ver.
- .1\ ver.
- ¡Nadie! ....
- jEstá. vacío!
- )fejor.
- Sí. Las torpezas vale más ignorn rlas.
- .Pero ... . es J'aro.
~ ¡De luto el sobre y vacío!. ... . .
- ¿,Quié':J pOdrá ser'?
- No atino.
- Tal vez de Caridad.
- No. )Iás bien de algún amigo que no nos
quiere,

EL MUNDO ILUSTRADO

- Si vieras que me ha preocupado. Es
8
gular.
- ¡ Vamos, tontita! ¡Qué cosas tienes! :Pué
olvido.
- ¡O un recuerdo!
- ;.Recuerdo'? ¡,De quién'?
- Pues . . .. no sé .... pero .... ¡).Je entristece
felicitación!
- ¡Supersticiosa!
- ¡De luto! ...... ¡ Vacía!
- Yamos, déjate de augul'ios.
viendo tarjetas. Mira, mira esta
rados.
- Y sin embargo filos.
- ;"Monina, por bios! ¡Qué tilosMi,:a te has
puest~o! También vas á pon~rme triste ..... . .
-.-Nosé .... yo nosé .... 111ra1 dame In negra,
Quiero guardarla. yo.
Tonta, si es un sobre nada más.
- Hí. }Jse sobre .... de luto .... ;y racio i.. ,.
- Vamos. J&gt;eseo sufrir y nada más.
- Deseo de sufrir. Eso.

El Gran Cordon y Plata del Mérito Militar.

lJ

(Diciembre de J!JO;i. )

Sobre la ni~ve de las sábanas otra nie\'e más
bla.n :m todavrn.
Sobre los ojos cerrados de la muerta, los Ja,.
bios trémulos del esposo \'iudo.
·
Robre el inmenso dolor, el frío descons uelo.
Y entre los dedos enga.rnbit,1dos de las manos j'ertas 1 un sobre ele luto ...... ¡de luto r \'a,.
c~!... . ..
.
Y Ella, la ]mplaca.ble. la Constante la Etn.
na, q_ue siempre ha ele llegar, haciendo :1car1.
ciarelsobre negro.
,l0SÉ F. Euzoimo.
Enero de 100íi

❖

·,

EL GRAN CORUON DEL MERITO MILITAR
Damos á conocer á nuestros Jectores una fotografía del Gran Cordón del )férito .Militar
impuesto solemnemente el 15 de diciembre ól:
limo al Prime!' "Magistrado de la. Repúbl ica
ante el Congreso de Ja Unión, por el P residenté
de la Cámara de Diputados.
La condecoración consiste en una estrella de
oro, de cinco aspas de dos y medio centímetros
de longitud, tachonada de rubíes y que lleva
por el reverso un haz de rayos ent re cada dos
aspas, que mide catorce milímet,ros partiendo
del exergo. Este es de dos centímetros, está
circundado par una corona de laureles hecha
con esmeraldas y contiene esta breve inscrip.
ción: "Pacificó y unHicó á la Patria.'' Al reverso se lee: ''Al Mérito Militar."
La condecoración, pende de una águila de
veinticuatro milimetros de altura y cuarenta
y cinco de extremo á extremo de las alas, es de
oro macizo y se llera al cueUo por medio de un
cordón, tambMn de oro, de cuatro milímetros
de grueso.
La placa conespondiente c9nsiste en una pier.a
circular de noventa y cinco milímetros de diámetro, formada de rayos tachonados de brillanantes. Sobre ella se apoya una estrella de
la misma forma, clase y tamaño de la ya descrita, y con iguales inscripclOnes, pero ipvertidas, de modo que la que \'a en el am·erso de
aquélla está en el reYel'So ele ésta, v Yiceversa.
Las dos piezas de que consta la ·valiosa condecoración fueron primorosamente trabajadas
pm· uno de los nuí.s hábiles joyeros de París.

00

Monedas Conmemorativas
Un certificado por 81.000.000,00

·
Condecoración impuesta solemnemente al Sr. Gral. D . Po rf .ir10

o·1az, el

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
--··· - - - -

(tomtatón tic ítamblOS
~ ~onetla.

..,

'

,i!,IJ "" ,tfó:1~-0 ,i' 1' ti, Dltio111Jr, dr

i901 d

c,,111/,it1

,¡,. fumtfi,ules dr J/11(&lt;1 A

ln JariJ11,( lrra:, n ,;,irf1id dc /11 r,;f,ir,_
,.,,,,.,,,,11 ;~ ,1,.-r•efmÚ'I r11 ,S dt Hano d1I

mil,-,.·

,u:,. •fr l9q\',

ma alsefior Ing. D. Manuel Fernández Leal,
Director de la Casa de Moneda.
Estas monedas fueron colocadas en elegantes
estuches forrados de piel, que OS t entan 50-?re
la tapa las iniciales de ca~a una d~ las personas á que corresponden: t,,enen puli~o el ca.uto y llevan, pendiente de una.. cadem lla de C?to,
una pequeñ.a hoja. de pergaro_rno con esta mscripción: '·Comisión de Ca.mb10s Y Mone~a."~
México.-Esta pieza fué toma~a. de la l?r~mera
de primero
oro que de
éstadiciembre
.C.om.1s1ón derec1b1ó
:remesa
México el
190~1, ená
cambio de pesos fuertes de plata á la rarmad
leo-al en virtud de la Reforma )fonetana, deo

'

U/ri',:,,, lú,o&gt;• r•: ,¡,. ,1c,c(&gt;

EL ilrPARCIAL dió oportunamente cuenta á
sus lectores, de la apertura de las barricas que
c:ontenían la primera partida de oro amer icano, que recibió en México hL Comisión de Cambios y Moneda1 asi como del acto que con asistencia. del Sr. Secretario de Hacienda, se efectuó posteriol'mente en las oficinas del Banco
Nacional, abriéndose en presencia de aquel
prominente funcional'io y ele llll grnpo de personas distinguidas, otras barricas llenas de
oro.
Como al destaparse las referid.is primeras
barricas se encontraba enfermo el Sr. Limantour, y no pudo, por lo mismo, presenciar la
ceremonia, el Sr. Yicepresidente de la Com isión, Lic. D. Pablo Macedo, no quiso que aquel
acontecimiento, por más de un título memor,tble, pasara sin dejar un recuerdo material,
.v cambiándolas por monedas suyas, de oro americano, apartó cuatro '¡Onzas" para entregar
una al señor Presidente de la República; otra
al Sr. Limantour, otra al señor Subsecretario
de Hacienda, Lic. D. Roberto N úñez, y la últl•

15 de diciembre último.

FJ Jff,. d&lt;' l• Ofirln•.

~/2/Á~¿'..S,.
-

·:.

....;-.. .;.,,~.

i~e~~1ioi~ 2~r;~:;~t1.::~;p~ftf~~~á:.ne1~
Jefe dela oficina, L. Uhink."
Juntamente con la fotografía de una ~e las
medallas conmemora~ivas ;í qu~. nos refenm_os,
publicamos la del Pnmer Certificado exped1d9
por la comisión, por un millón de peso? oro, a
favor del Banco Nacional, de conf?r~mdad con
el decreto que la autor.izó para rembll' en depós ito oro en monedas extranjeras y en b~1-ra~,
dando en cambio, documentos 9ue las mst1t,1c1·o~es bancarias pueden cons1de_rar
en sus
ñ ó
reservas en tanto se hace laacm ac1 n correspondiente.

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EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

111
11

I'

se!lor Escontr!a con los sel'íores Rafael Sal
Antonio Vásquez, Senador Anton io Argu¡
ni,s. Oi~riano, Rodríguez, Rafael L Gonz41
Lic. Lms Espmosa y Guevas y Tenientes Co
nele,s Gus.tavo Alemán y Pedro González, q
hab1an sido ayudantes del señor Ministro
Fomento.
Interminable sería la relación de las pe
nas distinguidas que formaban el corteio 00
puesto de todos !OS ~fin_i~tros1 SecretariOS,
rectores, altos Jefes m1htares1 comisiones
la Cámara y del Senado, amigos particulares
número considerable. estudfantes de Minería
todos los empleados del Ministerio de Foment
En dos grandes plataformas cubiertas de
l'íos negros, iban numerosas coronas, viénd
Jas que remitieron la Comisión Geográfica
ploradora, el Instituto Naciona1 1 el Instttu
Geológico, la Comisión de Parasitolog!a A
rola y 1a Comisión Geodésica Mexicana· las
la Secretaría de Gobernación, con lazos ii-io
y leyendas en caracteres dorados; la del A
tamientode San LuisPotosíJ que rivalizaba
la de Ja Secretaria de Fomento en tamanobuen gusto; las del Lic. Luis Espinosa y Cu
vas, del Centro Taurjno de San Luis Potosí
Ja Sociedad Astronómica Mexicana, de la J'o
ta Central de Bosques, de Don Ramón Cante
y hermana, y de los .Ayuntamientos de Cha
y de Matehuala.
El tren especial estaba ya preparado al lle
la fúnebre comitiva. Lo componían una I
motora, cano de equipajes y dos pullmans.
Ocuparon el primero los señores José Co
rrubias, Eduardo Martínez Baca, Manuel

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El cortejo saliendo de la casa mortuoria.

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TR!SLACIO! DEL CADAVE&amp;

on 5R.

ING. D. Bl45 t5CONTRIA

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Fué una verdadera manifestación de duelo
la traslación de los restos del señor Ministro
de }fomento desde la casa mortuoria, calle de
la Industria, á la estación de la. Colonia, para
ser transportados á ::3au Luis Potosí y entenados en el panteón de la familia. Escoutría.
Desde las 4 de la tarde del día 5 comenzaron
los preparativos, viéndose ya toda la casa llena
de numeroso gentío, para rendir el último tributo al distinguido ciudadano. Bien pronto llegó el señor General Díaz acompañado de los
.Mayores Pablo Escandún y Porfirio Díaz, y acto continuo salia el ataúd en hombros del joven Rafael Escontría y de los sellares Rafa.el
Salín 1 Senador Antonio .A.rgu.inzó1lisj_ Rafael l.
González, Jefe Político de 8an Luis 1:'otosi; Diputado Antonio Vásquez y Teniente Coronel
Pedro González, organjzándose en seguida el
cortejo.
.Rom pian la marcha gendarmes de á cabalJo.
Seguía la carroza fúnebre arrastrada por seis
caballos, yendo á continuación 1a comitiva encabezada por los hijos del tinado, Rafael y
Bias, por los señores l!residente y Vicepi-esidente de la República y por el Ingeniero Don Guillermo Beltrán y Puga, Subsecretario de Fomento.
A continuación seguía otro de los hijos del

tl

li

:::--...

Grupa de niilos concuuentes al baile lnfantllde fe.ntasfa.

EPJLOGO
Ya se fué para siempre la divina pucela
que encantara un momento mís solitarios dias.
Se fué como a1go muy Juminoso que YUeJa
y se devae en ignotas lejanías.

Se me fué para siempre ... ..
Como la amé de veras,
fui taciturno y ti mido, y á su sonar de niña
nunca mostré el miraje de otras primaveras
con las que el alma hondamente se encariña.

Llegada. del cortejo á. ia estación de la Colonia..

V~ra, Ignacio !'[olina y José de las Fuentes,
Lrn. Manuel Ortega y Espinosa v los señor
Manuel, C. ,Tolsa, Roberto Santa Maria y Jua
Rent;~na (Jr.J.. En el segundo tomaron asient
los hlJOS del finado, Rafael, B1as y Uanuel
contna¡· Don Rafael Salín Don Antonio V
que~, e Jefe Político de San Luis Potosí y
Teniente Coronel Pedro González. El ataitd fu
colocad&lt;_) en el "parlar" del vagón que no tenia,
decoramón funeraria,
'
El estridente silbido de la máquina anunció
el mom~nto de la partida. Todas las cabezas se
descubrieron y u~ saludo de despedida tierna y
con~ovedora s.al1ó de los corazones enviando
el tributo del smcero afecto al a1nigo querido
que ya no existe.

❖
Bello Ideal

1
1
1
'

1

El Sr. PresldeDtede la Repóbllca y los demá.s acoml'aiiantes, en el andén de la. estación

¡Oh tú, la de mis sueños de colores1
seráfica visión, cuya hermosura
es el eterno amor de mis amores
y el culto pasional de mi ternura!
¡O~ tll la imagen casta, orlada en flores,
de diáfana y flotante vestidura,
que, P?r ensalmo, alejas mis dolores
y un ciel_o me presagias de ventura!
[Oh m1 estrena radiosal Oh mi adorado,
m1 supremo imposible! ¡Quién me diera
el prodigio extrahumano de encarnarte
Para morir, sintiéndome á tu Jado '
con la ~ulce agonía placentera
'
de expaar en tus brazos al besarte!
JOSE ANTONIO DOMING UEZ,,

linda flor viviente: "Aída'\. la esclava egipcia;
"Tosca", la gran cómica; ";jafo", la poetisa de
Lesbos, encarnaban en las niñas Bolaños1
Lamm, y Mejía.; el n.illo Landa, de frac rojo,
tenía aristocrático aspectoj Frida, de ''Vaquero
andaluz" y Manerola , de andaluza, traían á las
mentes los tipos graciosos de la tierl'a de María
iSar1tIBima.
Prolijo sería enumerar todo aquel conjunto,
animada nota de color, brillante lienzo matizado con preciosas figuras que ostentaban los
encantos de la inocencia y el cand01·.

El baile no cesó un momento. Lo animaban
los espíritus infantiles, y cuando toda aquella
pléyade de hombres futuros y bellezas del porvenir entraron en el comedor, los vimos sentarse con tOOa clase de finuras, y comer el espléndido HJunch" ofrecido por la encantadora Alicia.
Después siguió el baile, y estamos segurns de
que la mente ju,,enildelos imritados no se olvidará de esta fiesta, dispuesta de una manera espléndida, según ya: es costumbre en la casa de
los Sres. Rivas Mercado.

Pasó sin sospechar mi ensueño. Iba á mi lado
radiosa y sonriente, dejando en mi nocturno
espíritu el asombro de un cielo constelado.
Corno la amé de veras, me mostré taciturno ...
De mi jardín de otoño he m irado caída
ya la última rosa . .
Ya seguiré otra vez yo solo por la vida,
camino de mi torre lejana y misteriosa ....
l\fANUEL DE L.A P.ARRA.

❖❖

Fiest.a Infantil
Los seíiores Bivas Mercado quisieron celeLrar
el cumpleaños de su hija Alicia con una tiesta
en la cual los niños invitados á ella lucieran
preciosos trajes de fantasía; y era de ver la elegante casa de la calle de Húmboldt convertida.
como en palacio encantado, llena de chiquitines alegres y risueños que deleitaban á la concurrencia con el primor de sus disfraces.
La niiía de la casa vestía de florista Luis XV;
era una preciosa figulina arrancada á un cuadro de Watteau. Su hermana Antonieta. de
''Mefistófeles"; su hermano Mario, de "Orfeo".
J·unto á Margarita Zaldivar, que vestía de
"Oriental", estaba el niño Ohavero, de "Pierrot blanco", y soldados de distintos países fraternizaban alli con estusiasmo: rec01·damos entre ellos á. los niños Lamm, ".IDldado a.mericano", y Alva1e1. Cortina 1 húsar de la guardia rusa: y hasta vimos un "Napoleón" ..... de cinco
años. La nifia Ditour, de 11Amapola", era. una

Otro ¡rupo de niños en traje de fa.ntasía,

�EL MUl\'Dl ·.rtUS'r1tADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Nuestro próximcf Concurso

V~l"iGIDO

Depósito deí reloj

Por el silencio oscuro del bosque centenario,
con planta cautelosa que. al prosegu_ir v:acila,
va el último Cacique, doliente y s~lltano,
ardida por la rabia la fúnebre pupila.

De conformidad con las bases relativas, el mjércoles 10 del corriente,

Va en busca de otros sitios, tranquilos, apartados,
donde le brinden grata frescura las palmeras;
do no haya más que noches y cielos azulados,
donde las aves canten y rujan las panteras ..

á las 12 del día, se procedió eo nues~as o,~cinas _á poner en la hora _fija y

dar toda la cuerda al reJoJ cuya fotogra;fia pubhcamos en esta págma, y
el cual fué depositado después en un pequeño saco que se cei•ró y lacró,
para guardarlo así en la caja fuerte de la Administración hasta el 28 del
próximo febrero, en que será abierto á la.'misma hora.
¡- ~$.,
El problema cuya mejor soluei1\ft
/l¡,seal,llos obtener para adjudic_¡tr ;\"¡,,
la persona qu_e la envíe el pr~1d
ofrecido (un re!oj de oro con •un ~-magnífico brillante en la tapa), con-

Aprieta entre sus manos la aljaba del g1;1errero,
su sien ciñe un penacho de plumas purpurinas;
semeja un fauno errante que va por ~I sendero
tañendo la siringa de notas montesinas.

siste en adivinar ]a hora, con expre-

Fué el padre de una tribu valiente y soñ.adora
que, á la olvidada sombr~ de robles y lentiscos,
vivió por muchos años, mirando, hora tras hora,
volar en sus contornos los pájaros ariscos.

sión de minutos y segun6.os, .que
marque el reloj depositado, al ser
descubierto el 28 de tebrern, .en que,
como es natural, habr.á cesado su

Palpita..en_su..memoria la faun§ de su~ bosques,
en su recuerdo brilla la flora de sus campos,
el tétrico alarido de los salvajes gozQue.,;;.
la espiga de su huerto como dorados lampos.

\"

movimiento; entendiéá'dose que á
falta de una solución exacta, el referido prem.io se adjudicará á la qne
más se ha¡,; aproximado. Además
del reloj mencionado ofrecemos
otros premios:
$ 50.00

$ 50.00.

.

El cupón que deberá 11sarse para
el envío delas soluciones correspondientes se publicará en nuestra edición del próximo domingo 21 de enero.
Los subscriptores que residan en la capital y los de los Estados que reciban el periódico directamente de la Administración, podrán enviarnos
también directamente sus soluciones. _."En cuanto á los que reciben el
periódico por conducto de los señores ~gentes, deberán enviarlas á éstos,
pa;ra que se sirvan, como se los suplicamos, darnos &lt;:uenta de ellas, formando una li_:;ta en que se expresen, con toda claridad, el nombre del
interesado,
y la hora, minutos y segundos que indique el cupó°: respectivo.
1
Todas ]as soluciones deberán encontrarse en nuestras oflcrnas, á más
tardar el 27 de febrero. Las que se reciban después de esa fecha no se
tendrán como presentadas en tiempo hábil.

La Escuela Preparatoria
ln•u1uncJ6n del Curao

Y con doliente paso, ?ajo la fronda esp~a ·
que de su tierna mfanc1a los sue~os atestigua,
rugiendo con rugido salvaje su tm,teza, . .
va el último vencido de aquella raza ant1gut.·

EL PROFESOR MR. J. ~1: BALDWIN
'

No será éste el único Concm'SO que abra "El J\[undo Ilustrado" en
1906 en obsequio de sus favorecedores, pues tenemos en estudio otros de
la misma indole, á fin de que todos, sin excepción, puedan tomar parte en
ellos, disputándose premios de valo1· ó de verdadera utilidad.

lugar de honor y tenía á su derecha al Sr. Don
José Terrés, Director del plantel, y á los seiiores Baldwin, Profesor de Psicología de la Universidad de Baltimore, y J. Moore, Profesor de

Pedagogía de la Universidad de San Francisco

S curso escolar

OLEMNE fué el acto de la inauguración ~el

en la Escuela Preparatona,
presidido por el señor Don Justo Sierra, Ministro de Instrucción Pública, quien ocupaba el

de California.
El discurso de apertura estuvo á cargo del
sei'íor Lic. Enrique Martinez Sobral, Profesor
de Lengua Nacional, que disertó sobre la escuela y su influencia en la sociedad, pronun-

,, '-•
,

'•·

ciando frases inspiradas en los grandes ideales
educativos y eu los más sanos principios de
moralidad.
El señor Ministro reforzó las atinadas ol::Jservaciones que se acababan de oir, presentando li
los profesores amerjcanos venidos á México á
estudiar los planes de enseñanza. El Sr. BaJd.
win tomó entonces la palabra, hablando en inglés sobre nuestros progresos intelectuales, y
ensalzando la obra del General Díaz y de su go,,
bierno.
Unaideade este discurso, á saber,la creación
de la Universidad Nacional, sirvió para que el
Sr. Sierra hiciera notables declaraciones sobre
este punto, diciendo que si no se había ya fundado, no era por falta de elementos, sino porque no se querla caer en el error que algún sa..
bio reprochaba á los españoles de hacer herm&lt;r
sfsimos coronamientos, cúspides grandiosas,
descuidando Joscimientos; que primero se echarían sólidamente los cimient,os de la instrucción primaria, y después se erigiría ese coronamiento; que estaba cierto de que, al celebrarse
el centenario de la Independencia, el señor
Presidente fundaría la Gran Universidad S"a.-.
cional.
Aplausos entusiastas resonaron en todo el salón, por la importancia que encerraban l~s palabras del Sr. Ministi-o, [quien, acto contrnuo,
declaró abierto el curso, que bien puede de?ir•
se que empieza de una manera briJJante,] s1 se
piensa en los beneficios de la Institución docente á que antes aludimos, pues aun la nación norteamericana carece de ellas, habiendo allí Universidades particulares y de los Estados, pero
no un organismo tan grandioso y de horizontes
ta,n amplios como el que se pretende crear e~
:México, digna cúpula del editicio que sobre e
problema de la enseñanza se viene coustruyedndo hace tiempo, por haber sido siempre uno e
los ideales predilectos del Gobierno.

ABEL MARIN":

00
DULCINEA (*)
"'.~=~.

SONETO DIALOGADO

).

Ya en vano entre los álamos aguar~ar~ infpaciente
., sus hembras predilectas de fonna:s v1rgmale~,
que, con caricia suave .... ~uavls1ma:.. ': ferviente .
,.
disipen de su pecho las ansias colosales , ..
'
.r
¡Ah! ya en las noches cálidas del ardoroso estío
Está en México, según indicamos en otro}u- ._1 no tejerá sus danzas al claro de la luna,
g-ar de este número el disting°.tffdó"Piq{esot.::.de \,,... ni es..:uc~ará la música de su paterno rlo, d
'
'da d u.~:
A-/'·B alt'rX
~ ,;,¡; :r,f. -:-;·_·· que al son de los panderos y el ataba 1se a una.
Psicología de la ·Univers1
1.....,_or11,
J. W. Baldwin, que·.es una de~ personalida;des in:ás prominentes en el lllund_Q intelectual- ,
de la república norteam~i·icana. ~~
Autor de Yarias obras_psicológic-~ traducidas
á tod9;s los idiomas, su o·o mbre es conocido y
respéf~do, siendo entre e\las la más nota.ble , :
MmtpJ 1Jevel6pment in child~-~."4Ce, distjn- guiélldose por el ' critertó e~itista en la§_
explicaciones de los fenómenos psíquicos, sociales, y por la aplicación de esas ideas á los diferentes sistemas de educación.
La influencia de este profesor en el desarrollo
de todas las materias filosóticas, psicológicas Y
socia.les, es grande¡ siendo uno de los oolaborádores del gran "Diccionario Monumental Filosófico" que en unión de los hombres más eruditos de todo3 los países, se está publicando en
los Estados Unidos por la casa "Mc~Iillan. "
Ha.sido prnfesor de varias Universidades en
su país, y viene á ~léxico á estudiar personalmente nuestros adelantos pedagógicos é intelectuales.

....

·~

ELLA

En otra parte.Cuando el cielo llora,
iris M :galas-fúlgidas se 11'.iste:
fu'gaz prodigio que inmoi:tal existe;
cual Noé lo admiró, lo v~Z::.tú ahora.
·-!"i:sf aria y varia soy; mi nombre, incierto;
q-jiién' Hebe me llamó, quién Galat~a,
estrellf!,, hija del mar, flor del destmo.
AliUe á solas conmigo fantasea,
vivo.... -inspiro, y le corono muerto;
Aldo a barro fué; yo soy Ja Idea.
(Hay wna rúbrica.)
[*J ;SÓneto premiado en el concurs·o abierto por "El
Nuev:.o Tiempo " de Bogotá, y ~uyo at1tor no se conoce
to9a~'ia.
'
l·~~t,

Los últimos Coneursos en el Conservatorio.

~
r·,·

inicial de violín
ArteFotorráflco,-(Estudio de A. J, Goniá.lez.)

Apertura de los cursos en la Escuela Preparatoria,

.

~~gé;'estás tú, la que el hidalgo adora?

+++'!-++++++++++++++++++++++++++++

Carlm Berre,11., ler. vremlo de l!'rado

YO

¡,Quiérf eres, Dulcinea, alta seilora
si la q__u"e vió el villano, Aldonza fmste,

Su raza fué vencida, su tribu ya no exis_te;,
sus dioses y sus templos, s~s !dolos quendos 1
no brindan, ¡ay!, consuelo m paz á su alma _tnste ..
hoy duermen el cansancio letal de los vencidos

en electivo/a cada una de

•

del Caballero de Figura Triste?

•••

las dos soluciones q~ más se acerquen á la queobtengá como premio
el reloj; y
Una. subscripción gratis de "El
Mundo Ilustrado," por un trimestre, á, cada una de las ,c-incuenta,.soluciones que más.se aptoximen á
las dos que obtengan premio de

•
••

Sopló por sus dominios la noche de lo muerto,
cayeron del baluarte los poderosos flancos;
la fauna de sus bosques, la flora de su huerto,
huyeron al conjuro de los viajeros blancos . ...
Al ritmo del silencio que el gran olvido encierra,
oliendo las resinas de bosques ignorad_os,
soñó dormir tranquilo, bajo IA madre tierra.
con "todos los tesoros de sus antepasados ....
Y, cahe un árbol viejo de la monta~a yerma,
para solaz eterno de sus cansados musculos,
cavó su sepultura, que baña en luz. enferma
el cir.i9 macilento de todos los crepusculos.

�EL MUNDO ILUSTRADO
ciendo el tonto. ¿,Que el podenco saltaba el aro·?
El á pasar por debajo y á hacerguii1osá los que
miraban. ¿¼),ue el de aguas andaba derecho'?
Pues él torcido y riéndose á lo socarr(,n. ¡,Que

uno bailaba'? El

{t

esconderse en una es;.uerta

y á no moYerse auAq ue le dijese,n lev,mtate,

emperrado en no trabajar. ¡,Que el otro hacía
el vivo'? El el muerto: tirado enel suelo, bien di 1'tmto1 pero moviendo las orejas1 para que vie-

sen los paletos q_ue sabia hacer el t-0nto, y pasarles después la bandeja, y dar ~racias por ci11-

co céntimos, y dar la pata por diez, y dar la vida ... por un duro, si hubiese l1abido duros en
los pueblos.
Eso, que parecía tan difícil y tan complicado
de aprender, que l1asta lo habrfo. sido para mu-

esquinas en que hubiese bandos prohibit ·

/'

1

1

•

El Hombre de los Perros,
Por Santiago Rusiñol
hombre de los perros era cargado de espaldas. tenía poca vista y no le sobraba.
la salud, cualidades todas para ser pobre.
En el mundo no tenía, más que la. ropa que
llevaba puesta : una gorra peluda, d~ una pi~l
que no se ha podido saber á qué a~1mal habia
vestido en vida; el traje de la estamón, que todo el afio era el mismo, un zurrón, en q_ue llev::tba la comida, el capital, la ropa, digamos
blanca, las agujas para zurcirla, los pe~azos, los
muebles y los instrumentos de trabaJo; en las
piernas, ios calzones; y en Jos pies, las alpargatas .... viejas.
L-n-uasa 1,rtenía altt-donde se le hac[&amp;·-de·eo-·
che; ¡a, mesa, donde encontraba qu~ cm~er; su
pueblo, en el que estabai la patria, -s1~mpre
más allá· los padrest en el cielo¡ el refug10 presente, eJ el hospital; el de mañana, en 1as her-

E

L

manitas: y el de pasa.do ma.fütua, en la sepul•
tura.
]&gt;ero si no tenía ni sa,1ud, ni casa, ni dinero,
ni espernnzas de tenerle, tenia dos cua.lidade.s,
y había tenido una a.sptración .
Las cualidades eran la paciencia y una dignidad de pobre rnás difícil de sostener que la dignidad de rico: con tantos méritos como tenia
para pedir limosna, nunca la habla pedido; y
la aspiración era ser maestro, que con sus facultades de pacienéia bien hubiera podido )legar á serlo_ Pero por falta de medios, y par
falta de discípulos, y por falta de Normal para
que le normalizase la vida. este 1·até de la enseñanza1 que habría sido un mártir más de la civilización española, no teniendo nifíos que domar, se hizo maestro de perros.
El primer discípulo que t,uvo fué de aguas.
lfné de agu;is, pero parecía vinatero. El día.
que lo encontró iba tan mal trazado, llevaba
los cabellos tan mal cortados, el traje tan sucio, que rle aguas podía ser de casta, pero no la
había tocado hacia muchos meses.
Lo llamó, él meneó el rabo, le echó encima el
zurrón-cómoda, y aunque estaba vacío, hicieron
trato, se entendieron y empezaron los estudios.
Primero le lavó · la cara con lejfa, le pasó la
lendrern, le recortó el pelo del lomo y 1~ dejó
·-hecllo-un· ·león,tttt loo&amp;- cen- bigete-•.\'-·G&lt;&gt;n una
pulsera. en cada pata; después le enseM buenos
modales: ·estarse sin comer teniendo gana, no
alternar más que con ciertos perros, seguir, no
distraerse con las amigas, y no pararse en las

Cuando_y:t tnvo urbanidad, Je ensefió á sentar
se; le hizo estar horas y horas sentado sobre 1
dos patas, pudiendo mover las dos mauos, m
n_ear la cola, inclinar la cabeza, todo lo que q
s1ese, menoslevantarse, hasta la horade come
por s_upuest-o la cuarta parte de lo que hubJe
quendo. Ya que supo sentarse, le hizo apre
der á andar ~erecho en dos patas, y sin dar
1~ mano,_y sm pollerii, y sin que lo acompail
miie~a, smo solo y por su cuenta: y después d
b~lullerato con tantas asignaturas, bien se h
b1a ganado un traje, y le hízo uno que era
buena, y Qt.1.e pronto se convirtió en cosa suci
sobretodo de percalina de lustre, pero con fa
laes en las cuatro patas y un agujero pa.ra
sar el rabo; calcetas con una goma como los
ños de pagés; una chaquetilla descotada por d
lante, y gorra con visera, y rucha y pluma, y
do l~ que tienen las gorras, y muchas cosas q
º? tienen ... Y cuando lo tuvo ensefütdo; y
bto. Y acostumbrado á no pedir la comiaa
prisas, alza aquí, salta allá, y baila, que
eres un animal instruido.
El de aguas trajo un ;tmigo, que era algo
denco, alegre y escandaloso. Ten.la un hoc
como un embudo, un costillar magnífico y u
delgadez perfecta; tenía tanta hambre como
otro y tan poca comida como el otro; y co
era muy largo de patas, y no le pesaban las
nes, le dedfoó á saltar aros .... ;,Que t ienes
na't Salta. ¿Que no tienes ganas de saltar? Sal
podenco, que hay un charco. ¿Que tienes pena
Salta, con pena, ó con alegria, que al ot ro 1
d~1 aro están las esperanzas de comer algu
friolera, y él necesitaba alimentarse para m
tener aquella delgadez.
Con este personal á punto, sólo faltaba
gracioso para completar la compañía, y al t.
gracioso le encontró coino se encuentran 1
graciosos: triste, debajo de los a.reos de una P
za.1 y tomando el sol con santa mtlma.
En~ un perro que casi no era perro: tenía
res de persona, pero rte persona a venture ra. E
bla neo, de un blanco s11cio de pol voi era peq
ñino, patizambo, tierno de o,ios: tenia una m
clut en la nariz, dos en los ojos como si llev
gafas azules, un pedacito de rabo despelu zna
aire de pocas pretensiones y cierta tristeza
la mirada que animaríaml1cho para. hacer reir
Así es que cuando el domador le vió tan quiet
y tan mansoi tan desengañado de la vida, t
ridículo, y meneando ta.n bien la cola, contd
tando á lo que le decían . . .. le llamó en seguí
le. explicó de qué se tratabaf le puso Palomo
apellidot se le llevó á. clase, y venga enseña
á estar ae broma.
La broma era llevar peluca y trabajar

chos de los espectadores que habían de encontrar por el mundo, para aquella bestezuela fué
tan sencillo que el l10mbre no gastó JJi la enarta parte de la paciencia. Era tan atento l'alomo, tan-estudioso, escuchaba tanto al cated rático, que cuando daba la lección, hasta los compafieros se le quedaban mirando, admirados de
tener un compañero tan sabio, y aprnbaban con
el hocico. A penas el maestro Je decía "levántate", ya est~ba él dentro del cesto; apenas le
decía ''muérete", ya estaba en la agonía; apenas no se le hacía hacer t1lguna gracia, ya estaban los tres medio muertos de risa, porque sólo con mirar divertía. Aquel animalejo cojo era
la confianza. de la casa, el porvenir de la compañía, el que había hecho más carrera. Con el
saber que tenía se podía ir á cualqnfor pueblo.
Así es que viéndose e l buen domador con el
personal completo. se mudó de alpargatas, reunió á los tres discípulos, les &lt;lió unas sopas de
ajo y, andando á seguir las carreteras .Y á ganar el pan .... para la familia.
Por el camino todo em alegria. E l maestro
andaba cojeando, y los discípulos pa recía que
iban de vacaciones ó que era, jueves por la tarde. Ya podía haber pol,vo: el de aguas seguía sin parecer perro de aguas; parecía u n
perro de polvo, por el modo de revolcarse,
y correr, y dar de volteretas, empolvándose
todo el bigote como un perro Luis XIV. Ya
podía haber montones de grava: e1 podenco
los saltaba todos, abusando de sus facultades y
no escatimando las patas como todos los tenores escatiman la ,·oz. Si pasaba algún afilador,
le ladraban por costumbre; si veían algún otro
perro, aunque fuese analfabeto 1 le saludaban,
le olían, y le decían dos palabras de cortesía al
oído, y si no encontraban ninguno,se iban á dar
~uerrn. á J'alomfJ, que, como era el de la broma,
iba siempre metido entre las piernas de su amo,
hasta que cuando encontraban una sombra hacían ensayo general, se vestían y hacían la entrada en algún pueblo.
¡Allí, venga irá la plaza, hacer corro y aquí
estamos, que para eso hemos renido, señores!
Empezaba la funció n el de aguas: el gran baile
con el sobretodo, y la camiseta, y la pln ma cayéndole sobre los ojos, que era lo que más le estorbaba: después el salt:tr del podenco: después
las bromas del payaso. .E."o de baila,r en dos patas, muchos p,tletos lo encontraban muy natural: ellos uo era.o sabios y también lo sabían
hacer. Lo de saltar, aún más: si no habían visto podencm1 saltando aros y tonterías, _los habían visto saltar por los barrancos parn u á co-

mer un hueso de chuleta; pero eso de que un
animal hiciese comedias, cuando ellos no servían ni para drama, no les ca.bfa en la barretina. Reían, se daban trompazos. procuraban distraer á Palomo haciéndole cosquillas en el rabo; pero Palomo no era perro que se dejase distraer ni con cosquillas ni con animaladas. Se
sentía supel'ior á la concurrencia que le rodeaba, tenía su vanidad de bohemio, y, haciendo
el muerto() haciendo el vivo, sólo perdía lapaciencia cuando algún perro ignorante se acercaba al redondel para gastarle conve t·sación
tonta: del trastazo que les daba iban á parará
los espectadores que les reían todos los chistes:
el del cesto, el del levántate, el del aro y el de
la pereza, todos menos e1 de la bandeja,: eso de
que pasase dando saltitos y les pidiese limosna,
no em propio de un an imal tan persona. Así es
que cuando veían el platillo. los hombres cambiaban de sitio, el hombre de los perros de hu-

mor y la compañía de pueblo. De aquél á otro1
y del otro al de más allá, y del azul del fondo
al nebuJoso del último término 1 no se puede andar más terreno del que anduvieron aquellos
artistas:,; aquel maestro equivocado qne con la
pierna que tenia útil tenía que llevarse la otra.
Habían probado todos los pajares; habían pasado por delante de todas las ventas de carretern; conocían todos los plátanos, y los bancos y
Jas monotonías de las arenas de los puebleciHos; pero, unidos mitestros y discípulos, aquéllos fueron tiempos felices; tiempos de libertad
y de gloria, de polvo blanco y jornadas rosas.
de ráfagas de aire libre y de ir esperando, allá.
á lo lejos, lo que no encontraban al lado.
Fueron tiempos que, como la juventud, la

a1egda y 1a ventura, duran unas cuantas puestas de sol; los tiempos de subir á la montaña
para rodar del otro lado; una pobre primavera
con vistas al oto1Io. La unión y la armonía no
suelen durar en la tierra. Los perros, aunque
no sean personas, también son desagradecidos
y tampoco se acuerdan del maestro. La unión
de Jas familias dura poco cuando entra en ellas
la miseria, y aquella familia ambulante había
de ser como las otras: desprenderse y rodar corno las hojas de aquellos caminos pordonde andaban.
El primer d isgusto le dió aquel podenco mala
cabeza. Por unos amores corrompidos, una mañana de primavera, sin quitarse el traje, sin decir ad iós á los compañeros y sin despedirse del
maestro, huyó con una perdiguera á poner casa
por su cuenta. Bien hizo moverse á aquella
pierna el buen maestro para atrapar los fugitivos; bien de voces &lt;lió por los pueblos; pero ya
podía desgañitarse llamándolos. ¡Si solo saltaba
quince pies, figúrense ustedes los que saltaría
con ella! ¡Hasta el-extranjero debieron llegari
una luna de miel al trote; unos amores á campo trav iesa; días y días de bohemia por aquellas llanuras inmensas! Después de esta desgracia vino otra. Al de aguas, un día, allá en la ·
ciudad, le recogieron con lazo; del lazo al carre-·
tón y del carretón al depósito; como no llevaba el
traje y como no dijo que era sabio, le mataron
con los del montón, como á un perro cualquiera. La ciencia ahogó al arte, corno sucede tantas veces. Después tuvo más discípulos, y gastó
más paciencia petra volverlos á enseñar, y ellos
más mala voluntad para poder escaparse; después sintió que iba envejeciendo; después se fué
volviendo más cojo, y más triste y más amargado; y , no encontrando lecciones ni discípulos,
por último, él y Palomo se encontraron abandonados en medio de la carretera.
La tristeza que sintió aquel buen hombre al
encontrarse sin familia y andando por el mun. do con el solo amigo por compañía, sólo la puede
sospechar el que ha padecido mal de añoranza.
en una llanura sin árboles y sin nubes. Caminando triste, le parecía que los pueblos estaban
más lejos, parecíale la tierra más áspera y los
hombres peor encarados. El sol, en lugar de ponerse, parecía que se apagase, allá en el fondo
de los caminos. El frío de la soledad le helaba,
y al caminar sin esperanza, le hacía doblar las
rodillas, y muy á menudo se sentaba sin gana
de segui r adelante, acariciando al aHmalillo,
que se colocaba á sus pies como en la tumba de
un pobre.
Palomo, el pobre Palomo, bien hubiera que rido consolarle, pero no había aprendido más
que á hacer gracia; bien hubiera querido ganarle la vida, pero no sabía ganarla más que en
broma; bien quería á su maestro, y no le quería
de broma. Cuando le veía suspirar, se metía de•
bajo del cesto, y desde allí se ponía á, mirarle
con aquellos ojos húmedos que tenia, y, como
no sabía cómo distraerle, le lamía las manos; si
le ve(a triste, se hacía el cojo: si lloraba, se hacía el muerto, y muerto y todo meneaba el rabo, como diciéndole:-No te asustes, que yo no
te abandonaré nunca;- pern como de bromas no
se vive, todo el iogenio que tenía y todas las
l1abilidades que bacía no le sirvieron más que
para una cosa: pal'a dejar de ganarse el pan y

�EL MUNDO ILUSTRADO
pedirle de puerta en puerta con el platlllo en la
boca.
A veces venia con un cornpaíTero, como diciendo:- Acaso é.ste te servirá. Pruébale. ¡Quién
sabe!- Y el amo le probaba sin fe, sin ganas de
enseiiar, ni el discípulo ganas de aprender. A
veces, si no le daban pan, hacia lo que nunca
habla hecho: ladrará los que no le daban; algunas veces, cuando veía que su amo no podía an-

dar má.s, que se cansaba, que se iba quedando
ciego, se sentaba á sus pies y 11oraba ¡el pobre
Palomo!, pero no gañendo á modo de perro, sino

caréndosele unas lágrlmas más sentidas y más
tristes que muchas que derrama,n los hombres.
Una tardeó una mañana 1 que para el que no

ve da lo mismo, el maestro se quedó ciego del
todo. La última puesta del sol descendió en su
vida, sin espeninzas de amanecer. Las ventanas del paisaje, de la luz y de la armonía se le
cerraron para siempre jamás¡ y pobre, Jesamparado, nt&gt; sólo sin ver el camino, sino sin saber
á dónde ir, se hizo llevar~ un asilo.
Hizo que le lle"Vasen á un asilo, pero no habia
pensado en que no hay asilo para los perros; no
había pensado en que tenia que dejar en la.
puerta á Palomo, y cuando estuvo en la. puerta,
abrazado al perrillo y cayéndole las lágrimas de
la sembra:- No te dejaré-Je dijo.- V"ámonos
los dos iSOIOS. Llévame adonde quieras, Palomo.
- Y Palomo, como si lo entendiese, púsosele delante, como si dijese:- Atame una cuerda,
que, aunque sea de broma, ya conozco las carreteras por lo mucho que las he andado, y te
guiaré de pueblo en pueblo.
Y el amo, con su compafiero, volvió á caminar por aquellas carreteras blancas, que se habían vuelto negras; las fué siguiendo á tientas,
y las encontró mucho más largas, y hermosas y
sombrías, como un camino de tinieblas. y volvió á oír el tintinear de los yunques y el llorar
de t,odas las campanas, y no volvió á ver un rayo de sol, ni un rastro de oro sobre el camino,
ni el mecerse de las espigas ni él azulear de la
llanura; y aquel corde1 que llevaba en la mano
era el único nervio sensible que le ponía en comunicación con la tierra.
Un dfa el cordel se det,u\'o, y él sintió como
un escalofrío.
-¿Qué tienes, Palomof ¿Por qué te paras?
. Y Palomo ladró un poco, como queriendo decir: ''No tengas miedo", y siguió andando.

- Te vas haciendo viejo1 Palomo- le dijo.
Y el perro le lamió Ja
mano.
- De3cansemos, si quieres, que no importa llegar tarde. Ya sabes que
para mí siempre es de
noche.
Y el animalito no respondió; pero se echó á
ctndar más de prjsa pa.ra
quitarle toda sospecha, y volvió á pararse de repente.

0&amp;padOC1&amp;

los, paseos, etc., encontrándose mar3:vi_ll,as e? alg~nos detalles arquitectónicos que recuerdan la época ~e la c1v1lizac1ón griega, el periodo grecorromano y los caracteres bv.antmos.

- ¡ Palomo!- exclamó. - ¡Anda, Palomo!
Y Palomo no respondiá.

Fué en el lago, bajo:Q.1 cielo de un:crepúsculo de junio,

- ¡Ven aquí! ¡No hagas el muerto.
Y no se movía.
- ¡Levántate!
Y no se levantaba.
Y, sobrecogido el pobre maestro por un sudor de agonía, alargó la. mano en derredor y, á
pesar de tener la mano helada, tocó una cosa
aún más fria.
Palomo .. ... .se habla muerto sin decir nada,
sin quejarse, sin querer despertar al amo, y el
amo, al encontrarse muerto á su amigo, solo,
solo, en medio de la carretera, es cuando se encontró más ciego.

un crepúsculo de ensueño, que apagábase, al mostrar

en la frente de la Noche su hoz de plata el novilunio,
corno el arco de un paréntesis que ha quedado sin cerrar.
Por las aguas remansadas y entre manchas de tulares
nuestra barca se perdía con empuje triunfador,
como un cisne fabuloso al que mil rayos lunares
en crespones argentados envolvieran con amor.
¡Ah! de pronto, ¡bien me acuerdo!, de tu voz el dulce arrullo
moduló no sé qué canto, cual si fuera himno nupcial,
que empezó con vibraciones delicadas de murmullo
y después rompió el espacio con sus notas de cristal.

1

¡¡

EN EL LAGO

l

¿Fué que tu alma, en el silencio de esa noche no ohridada,
como un lirio se entreabría á la ti.da del amor,
y, perdida en un ensueño luminoso la mirada,
encontrar creíste aquello que buscabas con ardor'/

NOTAS EXTRANJERAS

'I

NAVIDAD EN LOMIARDIA

E

uno de los rincones más bellos de 1~ Lombardia, llamado Valie de Rosas, se acostumbra celebrar una ceremonia llamada de los Votos, cada aílo, en Navidad. La Virgen y el Santo Niño son expuestos á la adora.
ción de los fieles, los cuales llégan empuíiando báculos 6 tocando flautas
campestres, y arrodillándose á los pies de las imágenes, hacen votos de
observar buena conducta, no embriagándose y perdonando las injurjas.
Estas resoluciones son olvidadas y quebrantadas al llegar la tarde, en que
se organizan en las plazas alegres reuniones.
N

BANOS EN LAS MI NAS

_Los chinos que trabajan en las minas inglesa:; son obligados cada cier~
to t1empo á baííarse, y para esto se han construído baiios en amplios salon!IB piovist~ ?e tinas de madera, coJocadas unas al lado de otras. Los bafllstas son v1g1lados por un empleado superior para evitar desórdenes.
.,
~. 1 E~

Esa luna que indiscreta nos miraba desde el cielo
y en tu frente puso un nimbo de plateado luminal';

esa. luna. ha de saberlo. ¡Si pudiera ir en un vuelo
hasta ella, y preguntarle si ya tü sabes amar!

UNA CIUDAD EN CAPADDCIA

la región de los con~s volcánicos del l\lonte Argeus, en el Asfa
:Menor, se ha formado una ciudad; dentro de los conos y pirámides levan.
t;i,dos sobre el terreno por las erupciones, se han const.mído rasas, tem.

VICEN"TE ACOSTAa

Un efecto de linterna máitlca.
LA LINTERNA MAGICA

E . la época en que la linterna mágica no se popularizaba, ~irvió en

uch~s casos como un ardid de magníficos 1:e~ulta?os. _Los centm~las df:
m
pamento aterrorizados por unaapanción diabóllca, producida. por
~~,~~~parato1 Soltaron 13.s armas y aba1.1donaron el lllgar, • deJando el
campo libre.
UNA C OSTUMBRE ITALIANA

adoración de la Yirgen en el Valle de Maggio se J:iace en Navid d Lt'a 'Yirgen y el Niño l)ios son representados por una Joven. ma~re Y
ª111·. · los cuales vestidos con ricas telas bordadas, se colocan al pie de
SU
Jºiumna. YreCiben las ofrendas de los campesino3,que acuden en t1:11~:~a ~~vinci~le~ á ofrecer y pon~r bajo la protección de la Madre de Cris{0 fiestos con flores de sus Jardm.es y frutos de sus huertos.
La ceremonia es hermosa y pmtoresca.

00

La. fiesta de Na.vtdad en Lombard!&amp;.

�EL MUNDO lLUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO
cultivador el Sr. D.Ililario Cuevas, que mide 1
metro 75 centimetros de altura. El hLllo de la
milpa pasa de 4 metros, en Iguala, Uro.
El número 2 es una mata de algod6n-árbo1 especial, de la semilla que el mismo Sr. Cue"as
propaga y que c~ltivaron en Gómez Palacio
Dgo., los Sres. E. Sánchez y C'o.
'
Sin duda es el ejemplar que mayores dimensiones ha alcanzado, pues :'t los 18 meses de
edad mide5 metros 20centímctros de alto ves.
tá completamente cargado de fruto.
·
Estas prnebas son decbivasy podrán conven.
cer á los más pesimistas. Sólo que, agregamos
nosotros, para no fracasar en la práctica en
grande escala, es preciso no descuidar los elementales pri11cipios que todo agricultor con.
cienzudo lia de tener piesentes para que su labor no se pierda.
A veriguese primero si el clima y las demá.~
condiciooes del terreno les son favoral&gt;les, y
lue~o empréndase con toda confianza la explotac16n de esta segura fuente de riqueza.
• r

El salóo de códices del Museo Nacional.

SALON DE "CODICES" EN EL MUSEO NACIONAL

EJEMPLARES DE PLANTAS EXTRAORDINARIAS

El nuevo salón inaugurado en el Museo Nacional, es notable por los documentos raros que
atesora.
Entre ellos se distingue un "Plano antiguo
de México·•, en papel de maguey, con ryferencia á la mitad del siglo XVI; un "códice nahua" en que se registran diversos combates! y
otro mixteco, el "Porfirio Díaz", hecho en piel
adobada. Este consta de dos partes: una. pintada, y otra con simples contornos negros y que
procede de Cuicatlán.
Hay, además, en el salón un "códice colombino", llamado así en recuerdo al descubridor
de las Américas.
Está pintado en colores, sobre piel grues~,
adobada, y ·tiene ¡¡-ran interés _para el estudio
sobre las instituc10nes y hábitos del pueblo
mixteco.
Hay también dos tiras muy notables: una de
la "Peregrinación de los Aztecas", documento
de antes de la conquista, y otra, delos "Anales
aztecas," que puede considerarse como continuación de la anterior.
Prolijo sería enumerar todas las riquezas documentales que se encierran en el salón á que
nos referimos, y el cual creemos ha de ser m_uy
visitado por todos los amantes de los estudios
históricos.

EXITOS DE NUESTRA AGRICULTURA

Publicamos las fotografías de dos hermosos
ejemplares logrados por nuestros agricultores,
de dos plantas de gran _11orvenir para el florecimiento agricola de alg-unos terrenos con clima
y condiciones adecuadas para su desarrollo.
El número 1 es úna mata de maíz gigante,
todavía joven, y cuyas dimensiones pueden estimarse al compararlas con la estatura de su

Plantas de algodón-árbol.

..

Otoño
En el parque solloza. la doliente fontana.
sobre el polvo grisáceo del&amp; triste vereda,
y en el musgo que roza tu ves_tido de seda
han caído las flores de la. antigua. venta.na.
Y tu p.:&gt;rte severo de gentil castella.na
una antigua pintura en el bosq~e remeda
sobre el poi vo grisáceo de la triste vereda
donde gime y solloza la dolient~ fontana.
Los olvidos hundieron tu pasión cortesana.
arrojanuo tu, uerpo de la a.lcoba. de seda,
y es tu vida una bruma que cayó en la mañana
sobre el pol_vo grisáceo de la triste vereda
donde gime y solloza la doliente fontana.
DAN EL Ross.

Un descabello de •·aomblta."

Plantas de maíz gf gante.

-LA .SIGAIOI&amp;
~

DI
E.fP~ÓS
/
✓

\_

.As rosas pálidas del otoño se deshojaban en
los jardines, y yo había querido volver á
ver, una vez más, ese valle salvaje de San
Guillermo del Desierto, la antigua abadia de
Gellone, donde palpitan aún los recuerdos de la
gran epopeya medioeval y cristiana del siglo
nono al Renacimiento.
Sumergido en una embriaguez que da la sensación de comprender algunos de los sueños J;
de los secretos de los ángeles rebeldes, atravese
el estrecho sendero que conduce al castillo del
Gigante. A mis pies percibía el claro murmullo
de la Fuente de Amor, esmeralda y plat:t,
bajo los álamos ansiosos. Como yo me sent1a
atraído hacia el delgado hilo de aiua por n~ sé
qué deseo, una vieja segadora de oejos, á quien
yo conocía, me relató la leyenda. Y tan bella,
tan conmovedora es la historia, que no obstante el peso de los años, la vieja sentía rena~er en
ella su juventud; y temblaba como-las hoJ~s de
los fresnos, en la montaña, al soplo del nento
de la tarde.
Esta leyenda le había sido relatada por los
antio-uos vidl·ieros que trabajaban cerca del
Yera'us, y las parejas enamoradas la repetían
siempre que pasaban ante _la Fuente de Amor,
donde duerme ahora la heroina de este drama.
Hacía más de un siglo que el Castillo del Genio estaba abandonado: sus torres amenazantes
y sus murallas almenadas, eran el refugio d_e
las aves de rapiña, graznando á compás del ru_1do del agua y la soledad de los bosques. Al pie
de sus ruinas, en el sitio donde corre aún la
l!'uenle de Amor, entonces más impetuosa y
violenta, se apoyaba contra las rocas nna cabaña que habitaba )Iaryam, hi segadora de espinglos, urnL niña de diez y seis años, que coleetiiba, para la abadía las plantas aromáticas.
Al contrario de las otras hijas del país, sus cabellos tenian el color de la auroni cuando se
desvanece, lejana y ligera, á través de las ramas espesas de los bosques. Sus brazos eran
frescos como el soplo de la mañana: sus l_abios,
rojos como las flores del granado, y sus o¡os estaban guardados por largas pestañas rizadas,
donde al posarse una lágrima, temblaba como
el rocío sobre la corola del manto de la Yirgen,
l&gt;a.io los primeros rayos del sol.
Y parecida á las cavidades de las rocas que
conservan el agua del cielo, su corazón guardaba el recuerdo del pastor Juan, que había encontrado, una tarde de abril, conduciendo ásu
rebaño á beber el agua de la fuente. Sin saber,
sin querer, inclinado el uno hacia el otro, como
la rama del sauz hacia el espejo del riachuelo,
se amaron, como se pueden amar las flores de
primavera. Cuando caía el crepúsculo, regresaba l\Iaryam de su labor de acarrear para e1
convento su carga odorífei-a, se sentaba en su
frágil morada á escucliar allá á lo lejos 1~ melancólica flauta del pastor, cuyas modulaciones
pasaban como un vuelo de alas harmoniosas á.
través de la montaña. Algunas veces, sin poder
contener su impaciencia, hechizada por el encanto de esa música que temblaba bajo el cielo, partía hacia el flautista, atraida por U(la
fuerza invisible, y cada yez encontraba al ¡oven que venía á detenerla en su camino. La
brisa del amor los atraía, como la bt·isa de mayo impulsa á las nubes doradas contra los matorrales rosados en el fondo del crepúsculo. Se
detenían, y él, no osando confesar su pena, indeciso, silbaba en su caña. }Iaryam comprendía
entonces la temerosa confesi6n, que se llevaba
el aliento de la noche, y comprendía el secreto
que murmuraban muy bajo los álamos y los
sauces. Y cuando cada uno ganaba su lecho de
hojas verdes, la sombra era dulce, las estrellas
cintilaban y las ramas se estremecían, trayendo
como el eco los VfuTOS sonidos de aquella flauta
de amor: los dos llevaban escondida en su pecho
la emoción divina y la canción que mayo en flor
hace nacer en el seno de las rosas.
¡Ay. la felicidad es parecida á los jacintos
florecientes! Entre las piedras del camino crecen mostrando su cáliz y sus pétalos brillantes;
después se marchitan y caen en_ la _tierra arrastrados por el cierzo helado del rnnerno.

L

***

En una de las numerosas excursiones que hacía Pons de Larraze hasta Gellone, conoció á la
Un recorte d~·•somblta".

Unaca.pa de "Bomblta",

Una estocada de Fuentes,

,.,.,,✓/

~\

joven. Seducido por el encanto de su rostro inocente, por su juventud y su gracia, el guerrero
se prendó de Maryam, ~·. famoso aventurero que
jamás había conocido obstáculos á sus deseos,
despreciando en su castillo las bulas del papa
y las maldiciones de la abadía, resolvi6 tomar
á la niña por esclara. Se dirigio, pues. áRechina, la vieja hechicera de Clamense, que hacía
aullar á los demonios y á los lobos en medio de
las tempestades, que hacia hundirse los pedruscos y las rocas y morir á los peces del Herault. Conocía la vi1 tud letífera de las adormideras y el poder de las mandrágoras; con la
sangre de los yigos y el jugo de varias hierbas,
componía filtros de amor; vagabundeaba bajo
las horcas para recoger la hiel y la baba de los
ajusticiados, las que, mezcladas con huevos de
áspid, hacían perder la razón. Recogía el trébol
y las hierbas de la luna rojiza para rejuvenecer
á los ancianos ...... Había amado en su juventud y al que adoraba la abandonó; desde ese
día juró odio y desgraciaá los hombres, y cumpli6 lentamente su obra de muerte con una
amarga alegría. Largas horas había acechado
á l\Iaryam y á Juan, y confesó á Pons de Larra.ze Jo que los enamorados ignoraban: su amor.
Pons de Larraze poco se preocupó de las advertencias de la vieja, y visitó á la segadora de
espinglos, acompañado de dos de sus hombres
de armas.
- Joven, le dijo, abordándola bruscamente,
soy el señor de Larraze .. . . Que ese nombre no
te haga estremecer de espanto, no lle concebido ningún mal pensamiento contra ti; al contrario, te amo y es u11 honor para ti haberme
inspirado ese sentimiento. Si aceptas mi amor,
te conduciré á mi palacio y serás tratada como
reina.
- Seiior, yo no puedo dejar á mi hermano
Juan, el pastor del monasterio.
- Tu hermano tendr::"t lugar en el castillo, y
se le ocupará en nuestras cocinas.
-·Señor, prefiero ser siempre la humilde segadora de espinglos, quiero mi trabajo y mi montaña: la libertad ..... .
-En mi casa serás libre y reina, podrás recorrer á tu gusto la montaña, seguida de una
escolta real.
- ¡,A qué esos ofrecimientos, señor? .... Dios
castigaría mi orgullo, pues ..... .
- ¡Qué me importa Dios! .... ¡Por Satanás, mi
amo, veo que Rechina no me ha engañado!:
amas á ese pobre pastor; podria, si quisiera,condncirte por la fuerza y matar á esa criatura;
pero deseo no obligarte. Yoheré ....
Y se retiró, dejando a )faryam llorosa, mezclando sus lágrimas con el agua de hi fuente.
Regres6 á la casa de la hechicera. Pons de

Larraze quería de pronto arrojar al I?~tor en
alguna grieta de la montaña; pero la v1e¡a, que
conocía mucho de sufrimientos de amor, tuvo
otro proyecto, que el ilustre señor, hombre de
talento, aprobó.
-Es preciso, replicó Rechina, que esa nifla
venga hacia vos, por si misma, llorosa y desgraciada;que el objeto de su amor se retire de ella,
y para eso no tendréis más que poner en ~u camino algunas de vuestras esclavas de onenty.
Viéndose abandonada, de despecho y de rabia
Maryam os entregará su vida ..... .

***
De sus viajes á Tierra Santa, donde en lugar
de expiar sus crímenC's en la tumba del Salvador Pons de Larraze sólo encontró ocasión de
cometer otros nuevos, había traído una siriana
entregada á los secretos del Viejo de la Montaña. Elespiritu de la diosa del mal se había apoderado de ella y en sus ademm1es había poderes
misteriosos. Buviana retrataba en las niñas de
sus ojos el misterio de los lagos debilitados por
la luna y el de las hojas que susurran en el crepúsculo. Se la habfa visto en las noches deslizarse sobre las nubes en un carro de nácar incrustado de perlas rojas y tirado por cisnes negros. Esa fué la elegida por el conde de Larraze
para llevará cabo sus designios. Buviana aceptó ....
Erase después de medio día: Juan había conducido su rebaño á pastar cerca del agua, en
un lugar distante de la abadía. De todos lados
lo rodeaban altas murallas de granito, pensaba
en su amiga, veía sus azules ojos y la blancura
delicada del cuello bajo el oro de sus cabellos.
Este recuerdo delicioso le invadió, llevando su
flauta á sus labios. Desde las primeras modulaciones creyó escuchar que un eco le respondía;
pero sin dar gran importancia continuaba.cuando de pronto, cerca de él, una música frágil se
el~vó: salía del agua y tenía las claras vibraeiones del cristal. El alma del pastor se penetró de una emoción extraña y ansioso se inclinó al espejo de la fuente.
Blanca y sutil, de una belleza radiante, con
la frente ceñida de rosas, con largos cabellos
rubios destrenzados y flotando sobre sus espaldas. parecida a las antiguas sirenas, apareció
la magna Buviana medio cuerpo fuera del agua,
con las facciones de Maryam la seg-adora de espinglos. La montafia entera se estrerneci6 sobre su base, la pradera se cubrió de flores, voces lejanas cantaban himnos acompañados de
armoniosas liras. el cielo se cubri6 de una luz
rosada, y racimos de lilas se mecieron en su talle embalsamando el ambiente.
Desvanecido, cay6 Juan de rodillas; pero una
fuerza sobrehumana lo impuls6 hacia la misteriosa apn,rición . .En el instante en que iba a alcanzarla, se desvaner,ió poco á poco como un espejismo y desapareció.
Esa noche, el pastorcito no tocó su flauta y
el viento no Jlev6 el eco de sus sonidos al oido
ansioso de su amada. Maryam lloró presintiendo una desgracia pr6xima, y su sueiio febril fu~
agitado por horribles pesadillas.
Al día siguiente, Juan el pastor regresó al
mismo sitio y la visi6n se mostr6 de nuevo, pero menos parecida á la segadora de espinglos, y
día á día, durante el mes, se renovó la aparición, atenuándose el parecido hasta que poco á
poco olvidó el pastor aquella que sollozaba cerca de la fuente. Buviana había cambiado el
curso de las brisas para que no llegara hasta
.Juan el eco de las lágrimas de su amiga.

�EL MUNDO ILUSTRADO

*••
Maryam no tenía I ya aquellos
ojos ~parecidos al
aire azulado del
otoí'ío,y sus brazos
amarillentos no
tenían el aroma
embriagador de
los albérchigos .
Multitud de ocasiones había cami-

nado al encuentro
de Juan, sin encontrarlo hasta la
hora en que, ha-

biendo

dirigido

una plegaria{t Sa11

Guillermo.éstedecendía del cielo
bajo la forma de
una golondrina, y

la guiaba hasta el
valle, donde el
pastor, con la mil'ada. inmú\'il 1 con-

templaba á la. sirena, invisible para la inocente niBa. Le llamaba.

se unía con él, lo
atrafa: pern J mm
la rechazaba duramente. absorto
y hechizado por el

cnl:anto malífico de Buviana.

Maryam no era. una buena cristiana, no había. comprendido la intervención milagrosa
que el cielo le prestaba r, en vez de implorar
aún al gran santo de Guel Ion e, partía llorosa
dejando á su alma entregarse á la desesperación. Rechina, la hechicera, Ja seguía de lejos,
y al caer la tarde, Pons de Larrazc Yino á llamar á la puerta de la choza. de la. segadora di!
espinglos.
¿Qué dijo á la desesperada niña'/ ¿.Qué palabras malditas pronuncióº? Nadie lo sabrá; el
viento horrornso que sopló aquella 11oc1te, se
las llevó á los cuatro puntos cardinales y las
dispersó en todas las encrucijadas dt: los caminos.
A la aurora los monjes encontraron el cad{v
ver de Maryam, la segadora de espinglos, que
sobrenadaba en el agua de la fuente. ¿Pons de
Larraze la habia ahogado? Ella, por huir, 4se
había precipitado? Se ignora; pero nueve dias
después, á la misma hora, dos hombres llamaban á la puerra. de la abadía, implorando la
acogida y la soledad del convento.
El uno era joven y fuerte; pero un dolor profundo había descompuesto sus facciones y al-

EL MUNDO IL USTRA:DO
terado sus ojos. El segundo llevaba el saco de
los peregrinos, su cabeza estaba Uena de cenizas, pendía de su cuello una cuerda manchada
de sangre, y sus pies estaban desnudos y desgarrados. El portero reconoció en él al conde
Pons de Larraze. Ilabia caminado al a.zar en
las montañas de Lodeve á Guellone, y Jlevaba
en su saco tanto oro y pedrería, que se pudo lev:.111tar un piso más en el claustro, embellecer
las gnlerías, ornar de capiteles y columnas con
figuras de la más bella escultura y maravillosa
elegancia.
l-'oco después se encontró estrellada, por ht
caída de una roca, .á Rechina, l;i \'ieja hechicera, muerta en ht montana. y uua 1mmdig-a
nueva apareció e11 el país. No obstante lo ulcerado de su cuerpo, se adivinaba que en otro
tiempo di!biú ser &lt;le una belleza maravillosa,
.v su nombre, Buviana, indicaba. su orige11
oriental.
Esa es toda la le,rC'nda de la Fuente de An.or.
El gra11 patrún de Guellone habla castigado á
los culpables atinnaudo urni vez más su presencia en las montanas que llevan su nombre.
Y he ahi también por qui\ á la. llora del segundo Angelus que el monje ,Jusen, el antiguo
µastor, durante toda su vida toca en la c:1mpa1.1a de la vetu~ta iglesi L, se escuclia. una voz eu
el murmullo del agua de la fue·11te y le. rrsponde el silbido de la bri~ e11 los espi11glos 1 111ie11tras que la tarde arrastra su suctariu de púrpura y oro sobre las montañas.
Es Miryam, la segadora de espinglos, que
canta, como en tiempos lejanos, cuando el viento le llev,tba los ecos de la flauta ermmorada, y
en el éxtasis, al oir tal voz, las flores son más
bel1as, el aliento de la brisa es más eml.Jalsamado y una dulzura infinita ac:tricia el alma.
de aquellos que rienen por el camino de la
Fueute de Amor y les imprime el df'Sl'O de ser
fieles á su amor hasta la muerte.

Felipe de J. Haro
Muy concurrido y brillante estuvo el beneficio de este aplaudido actor, veri ti cado el martes último en el teatro "Hidalgo·i.
La obra de Eulogio Florentino Sanz, "Don
Francisco de Queredo", fué intel'pretada por
el seiior Ha.ro con Ycrdadcro amor y con Yiros
deseos de agradar. El poet,1 espaiiol, mordaz y

ERNES1' G.AUBEH'I'.

cortesano, del tiempo de los '·Austrias'', crn:ai-n6 perfectameute en el talento artístico de Baro, que dijo como él sabe hacel'IO los hermo.
sos versos ~en que se piuta eJ carácter del gmn
satírico.
Regalos y enhorasbuenas fueron los galardones que recibió el actor, que es, sin duda alguna, de los mejores qye en México tenemos.

La IHesla. de H.el·es en la Ca..-.a de Niños E.xpósltos.

Fiesta de caridad en la Casa de Niños Expósitos

1

E1 Lápiz del .\guila, ., que tan acreditada. tiene sus mel'Canchts; siendo de las mejores casas en su género, ha conquistado un nuevo mérito á
los ojos de todos, adornando su vida mercantil con las hermosas grandezas de la caridad.
'

"'El Lii._plz del Aculla.''-Uo ra&amp;go de filantropía

L

A hermosa caridad de v;.uias damas distingLlidas llevó un día alegre y
risueño á. los ánimos desgraciados de los infelices ni fi.os expósitos, repartiéndoles juguetes en el día de Reye.'&gt;, para que viesen reali1,aia la leyenda de los 1\t:agos que les tra.en obsequios.
La señora Doña Alejandra de la Vega viuda de Redo fué la patrocinadorade la fiesta,quetuvolugar en uno de los principales salones del es·
tablecimiento, estando presentes el Dr. Don Francisco Carral, Directo,·
del mismo; la señorita A.na Carral, l1ermana del Doctor: la seITora "tifarí;i
Raume yiuda de F.srala.nte, TI.ectora, y yarias señoritas empleadas en la.
casa.
"Muy conmovedor é interesante fué el acto en que los pequeTiitos de 2
á 5 años recibían los juguetes con indecible júbilo, con purísima 1Llegría,
devorando con sus oji llos las muñecas, los soldados de plomo ó de madera.
los cochecitos, los instrumentos llenos de campanillas ó cascabeles.
'ferminada la distribución 1 se retiraron los niños,mny felice..-; á tan poco coste, á sus respectivos departamentos, en los cuales reina el aseo .r la
higiene más completa.

'° .·"'.~-:s··.•.· ·=···

,~t:~;·

·--~;::~~- .-..
/'

•
••
Llamaron verdaderamente la atención algunos de los juguetes repctr·
tidos en esta fiesta, los cuales habían sido encargados directamente ;\
Alem,tnia por el Sr. Don Pío .\..rena. d~ la casa de "F\ Lápiz del .\guila, ' 1
generoso donante, como ya lo había sido en Ja. fiesta tambit:'in int'anUJ qu&lt;'
tuvo lugar en el Asilo 11 Colón.n
La noble accióÍl de ªEl Lá.piz del Aguila'' merece toda clase ele elogios y de alabanzas, pues ma.nifiesta bien á la.s claras el deseo noble de
proporcionar viva satisfacción á. los pequeñuelos desheredados de la fortuna, y que en los días de Xa \'idad sueñan con los juguetes que los afortunados tienen.
Con moth·o del acto caritativo del seiior Arena 1 este caballero ha recibido dos cartas, que de seguro lo habrán llenado de viva satisfacción.
lTna está firmada, de parte de los huérfanos del Asilo ';Colón)·, poi· las
distinguidas señoras Elena P. de Ránchez Ca.vito .. \ mal ia L. viuda de
Cast,ellanos, r Aléjandra de la\'. viuda de Redo.
La otra es un conjunto de alabanzas por el generoso obsequio hecho
á la Casa de Cuna, y la firma el Director de la misma, Sr. Dr. Francisco
Carral.

Jardín antiguo.
(DtboJo de Ga:rdui'i.o)

~~achada de "El Láv1z del Aruila"

�EL MUNDO! ILUSTRADO

La Fábrica de Tabacos "La

Fachada. de 11~ l"á.l)rlca. l'D Vl'rlt.CtUZ.

1·uu dt) lüS fincas de

01Lrul)()

-Grupo de emplea.dos.

Una ele las negociaciones comerciales del país que más renombre ha alcanzado y que se ha. herho acreedora. á varios premios
obtenidos en diversos certámenes y exposiciones, es la gran f.tbrica de tabacos fundada. en Veracruz en el afio de 1864 por los
señores Balsa)' Ria.
La gran extC'nsMn alcanzada. por este comercio hizo ncce~trio
el establecimiento de una. sucursal, que se abrió en Puebla en
un edificio amplio y bien acondicionado.
En el país los tabacos elaborados en ºLa Prueba" son pre-

1----....

feridos por los buenos fumadores, debido á la suprema calidad de
la hoja y á la perfecta fabricación, que hacen que los artículos
ele esta casa. comercial superen á todos los de su clase por el sello

cararterístico de suavidad y aroma que Jos distingueo. En todos los merrados del país se expenden los tab¡tcos de "La Jlrneba,'' en cantichtdcs enormes, y exagerada es también la exportación constante que se hace para. la. América del Sur, Ca11adá 1
E:;tados Cnidos de] Xorte, Australia. y muchas partes de Europa1 principalmente Inglaterra.
L.L casa print'ipal,situada. en \'eracruz. en las calles &lt;'e Zamon~
é Uida.lgo. eonsta dedos pisos1 encontrándose en la v1anta baja
las ottcinas de la. ~mpre~, el departamento de empaque y los
almacenes del tabaco en rama.
La parte alta está ocupada Por los talleres para la elaboración y mam1facturade puro!S, en los que trabajan más de 400 operarios,escogidos entre los más hábiles y experto:; en el conocimiento y manejo de este negocio.
La sucursal de l.1 fábrica, que se encuentra en J&gt;uebla, ocupa también un hermoso local provisto de salones espaciosos y
bien ventilados, donde trabajan 200 obreros.
Los tabacos c1ue se elaboran en esta fábrica son cultivados en
los mejores y más fértiles terrenos del \'alle Xa.cional en Oaxaca, que son propiedad de los señores Balsa. hermano:-:;.
La más clara demostración del gran valor y exquisita cal'.dad

'\''~
•

ele los artículos fabricados en esta casa 1 es, ademr..s de la gran demanda de Que gozan en el país y en el extranjero. la gran cantidad de
prem:os y recompensas que les han siclo otorgadas en lascxposícior.es, y que
8on las siguientes:
)lEl&gt;ALLA DE PLATA. · Exposíci(\I) )1 unicipal de )léxico ('I\
1814.
UBDALLA

DE 0Ro.- }~xposíción Xac:ional de )[~xico en 18i5.
ono. lnternational Exposition, Pl1iladel-

)lEDALLA DE

phia, 18i6.
)IEDALLA DE PLAT.A. Segunda Exposición de la Sociedad
1-&gt;oblana de A1tesanos, Puebla, 188n.
)lEDALl,A DE PLATA.- Primera Exposición \·eracruzana,
Orizaba, 1881.
M1mALLA DE ou.o.
Segund,t Exposición )lunicipal, Tepic.

1883.
MEDALLA DE ono.- Exposition Universelle, Pai-ís, 1889.
)lEDALLA DE lIONOn.-Junta consultinl de la Exposición
)[exicana en París, 188H.
~ ~lEDALLA DE

0Ro.-w·orlds' Columbian Exposition, Chica-

¡¡o, 189:l.
MEDALJ..,A DE ou.o.- Cotto Statcs :md lnternat ional Expo•
sition, Atlanta, 1895.
~íEDALLA DE 0RO.- Expositión Univcrselle, París. 1000.
Dos MEDALLAS DE ono.~-Como manufactureros y como
agricultores.- Pan-American }Jxpositiori, ButTalo, l!Ull.
GnAN I'REmo.-Obtenirlo en la Exposici(m de :-;an Luis
)[lssouri, en com!)(&gt;tenciacon las más acreditadas fábricas de
tabacos del muudo entero.
PREMIO en la Exposición de San Antonio, 'l'exas.

~
Departa.mento de escoirtdo.

�e la-udio P~llandini

mtxico, 2~. San franc1sco, no

Keglstr11do como arttci.lo de seguuda. claee, en 3 de Noviembre de 1894.

Año XIII-Tomo 1

10.

lmprieeo ~n papel de la FAbrlca de San Rafael.

México, 21 de Enero de 1906

Número 4

LOS ALMACENES DE MODA PARA OBRAS DE ARTE
-./\./'EN~

PINTURAS, IS(UlIURAS, VIDRII RAS, MOSAl(OS.
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COLORES AL OLEO Y A LA ACUARELA. PINCELES, PAPELES
v'Y TELAS PREPARADAS PARA PINTAR.'1'
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Riquísima Colección de Miniaturas sobre Porcelana.
Oleografía~, Grabados, Facsímilt5 de Acuar,Ia.

AllTK FOTOGKAHCO,

CABEZA DE ESTUDIO
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1906, Año 13, Tomo 1, No 3, Enero 14</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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