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                  <text>•

Blau6io 4ellan6ini.

calle de San francisco, 10. mtxico.
GRANDES ALMACENES
2a.

Registrado como arUcu.o de eegund&amp; claee, en 3 de Noviembre ff 1894. lmpneeo en papel de la Fábrica de San Rafael.

Año XIII-Tomo 1

México, 4 de Marzo de 1906

ACTUA~IDAD BXTRANJERA

Yi~rios~ (ristales, lunas y Is~ejos
t

Grandes Talleres

pa.ra. la. fa.brica.ción. de

.

i

OBRAS DE TALLA
y Escultura.s,

Materiales
para Artistas,

Vidrieras Artísticas,
Marquesinas

Colores, Pinceles, Telas,

y Tragaluces,

Estatuas
de
Mármol

Espejos
y

Alabastros

Marcos
Florentinos.

2

s

y

modtlos tn rtso para Esrntlas.
Vttrinos oara Mo~traaorBs, ·
floaratos ntauBiaao~ oara floaraaorBs,

PAPEL TAPIZ
,

Cromos, Grabados negros y de color, Facsímilis de Acuarela,
Cuadros al Oleo y Acuarelas.
~-)~)·~~~.,,,~-~
. • •
• • .
~V~

Debido á la excelencia de sus trabajos, esta casa fué premiada en la Ex=
posición de St. Louis, Missouri, con eJ

El ·Oran Premio y Medalla de Oro.
El Rey Alfonso XIII y su prometida la Pri ncesa Ena de Ballenberg,

...

Número ID

��EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
'

-LA CAMPANA CONTRA EL TIFO
TRABAJOS DEL SERVICIO DE DESINFECOON.-BAÑOS PUBLIC0S.- AGUA POTABLE.CREMAOON DE DESPO]OS.
los de la calle del Puente Quebrado; lo demlb,
lo difícil, consistía en sumergir en ellos, cast
por fuerza, á los que hacia mucho t iempo VI·
vían reñidos con el agua. Ilubo, con este moti
vo, escenas de gracioso realismo que ca.usarla~
risa si no significaran algo que contrista., J)Or
ser un dato que prueba el atraso, la falta. absoluta de cultura de las capas más infelices de
nuestro pueblo.
:\'o obstante, todo se ha ido venciendo: apa.
tía é indolencia, hasta conseguir el aseo de millares de gentes del pueblo, y el l avado de sus
ropas, en diferentes establecimientos, como el
de la calle de los Aztecas, que cuenta con 150
pilas; el de la 71~ de la Camelia , que tiene 80 y
otros varios al frente de los cuales figura ~n
inspector para vigilar que se guarde el orden
debido y el método necesario.
\

No podía, de ninguna manera, pasar inadvertido para el Gobierno el estado de la salubridad pública, perturbada hace meses por el desarrollo epidémico del tifo, enfermedad que por
desgracia hace continuamente victimas en México, pero que en esta ocasión se ha presentado
con un carácter de gravedad muy poco común
en los últimos años.
Y como para toda acción gubernamental
tendente á librar á una población de los estra·
gos de una epidemia, el primer elemento es el
dinero, empezóse por destinar $80.000.00 para
emprender en toda fo rma una campaña contra
el tifo, sin perjuicio de ampliar esa partida,
siempre que se juzgara necesario.
Dado este paso importantísimo por el Supremo Gobierno, había que aunar los esfuerws,
por un lado, de la parte técnica, d igámoslo así,
ósea del Consejo Superior de Salubridad, y por
otro, los de la ejecuti va, ósea del Gobierno del
Distrito, puesto que se trataba de combatir un

***

La desinfección de las ropas ha sido motivo
de preferente atención por parte del Consejo

MÁQUINA PARA EL LAVADO DE LA ROPA.

mal, y en hervidero, por tanto, de focos de infección .
Esto, que parece baladí á primera vista, signitica una lucha continua, un esfuerzo grande,
para con vencer y obligar á las clases menesterosas á la limpiez.1. del cuerpo. Lo de menos era
abrir baios públicos, gratuitos, como se ha hecho en diferentes rumbos, siendo los primeros

EDIFICIO DE DESINFEC.CIÓN.-SALA DE ES·
ESTUFAE".

.1

UNA ESTUFA DE DESINFECCI ÓN.

de Salubridad, usándose para ello el modelo de
máquina más perfeccionada que se conoce. La
ropa se cuelga en unas especies dfl perchas pa·
ralelas, que son largos listones de madera, yen
esta forma se intrnduce en el fondo de la gran
estufa, que destruye todos los gérmenes intee

mal tan funesto, sacudiendo, antes que todo,
el estado de postración y de abandono de las
bajas clases sociales, cuya vida antihigiénica y
miserable, cuyos hábitos de decidía y de poquísimo aseo, se convertían en gérmenes del
A LAS PUERTAS DEL BARO.

LA POLICÍA EN ACOIÓN.- LOS Q,UE SJ!: B~A.N- • , ... , ,POR :FUERZ.A..

EL PERSONAL DEL SERVICIO DE DESINFECCIÓN EN LOS ÁNGELES.- DESINFECCIÓN DE GAVETAS.

La máquina automóvil de desinfección funsejo del Gobierno del Distrito, así como el
ciosos. Pasa después á otra máquina , de donde
ciona sin cesar, y los r estos de ropas, de producbarrido
de
las
calles;
y
como
se
había
obsersale limpia, lavada, blanca, y en estado de
tos animales y vegetales, pasan día por dia al
vado que muchos barrios no tenían agua en
usarse.
fondo del gran horno de incineración, donde el
las
debidas
condiciones
potables,
los
recor
ren
Organizado todo este servicio de un modo
fuego se encarga de reducir á cenizas ya inotanques ambulantes, para que los vecinos se
completo, aumentado hasta donde era indisfensivas, lo que antes era un peligro constante
provean
de
tan
precioso
líquido,
situándose
otros
pensable el número de empleados, y sin escade infecciones.
en
sitios
fijos,
como
en
las
esquinas
de
las
timar nada en líquidos ni en materias desin***
fectantes, había que atender tamLos trabajos que acabamos de
bién con suma escrupulosidad á la
enumerar á grandes rasgos, son redesinfección de edificios, de viviensultados de ias deducciones hechas
das, y de sitios públicos que por
por la ciencia.
continua aglomeración de gente, 6
Esta ha considerado el tifo como
por otra circunstancia especial, puenfermedad infectocontagiosa, vidieran convei:tirse en focos de la enniendo á dar como seguro que enfermedad que precisamente se tratre los factores que lo producen esta de combati r.
tá la aglomeración de personas en
Así se ha hecho en los mercados,
una misma vivienda, las malas concuyos desperdicios son cond ucidos
diciones de las letrinas, el desaseo,
fuera en grandes carros á propósito
la propaga-Oión por medio de los papara el objeto, obligando á los duerásitos y condicionesteluricas espeños de puestos á que diariamente
ciales.
los limpien con toda.escrupulosidad,
Claro que no es cuestión de un
y haciéndose visitas continuas á los
día corregir lo que viene de tiempo
expendios de carnes y pescados y demuy pasado; claro que no es posible
más viandas, par a que todo esté en
hacer saludable en corto tiempo
buen estado, ó sea destruido en cauna capital que, como México, cuenso contrario.
ta con tan crecido número de haLa limpia de caños, de albañales,
bitantes, desaseados en su mayoría;
ACARREO DE DESPOJOS ANDlALES AL HORNO CREMATORIO.
de atarjeas, h a s ido y está siendo
pero no cabe duda que, si mucho
la preocupación constante del Concalles de Santo Tomás, San Dieguito y Pacheco.
A tal punto llega el celo de las autoridades,
q'lie se ha dado orden d e desinfectar hasta los
viejos panteones que, como el de los Angeles,
están hace tiempo cerrados al ser vicio público.
Hasta allí llegaron los encargados de la desinfección con sus máquinas y sus mangueras;
hasta allí fueron, penetrando en el patio ruinoso de fosas abiertas, de cajas mortuorias deshechas, de paredes resquebrajadas y vetustas,
en cuyas «gavetaS&gt; asoman una que otra cala•
vera en estado completamente fósil. En el centro de.l patio vese u na lánguida palmera que
yace, como los allí enterrados, caída, exánime,
con el doloroso aspecto de lo que fué y que la
guada!Ia del Tiempo ha convertido en nada, en
podredumbre; que contrista el ánimo y hace
pensar en las miserias humanas.
***
Trasladadas las oficinas de desinfección, el
elemento principal, podr íamos decir, de esta campaña contra el tifo, á una casa nuera de
la calle de las Moras, de ese lugar parten los
carros con los utiles necesarios, á. los diferentes
puntos de la ciudad, para prestar sus servicios
en las casas, para traer y llevar ropa á las es·
· tufas de que antes hablábamos. Los empleados,
vistiendo nuevos uniformes, no se dan un moDEPARTAMENTO DE C~DERAS DEL HORNO,
mento de descanso. • ·
HORN O CREMATORIO DE SANTA 0RUZ ACATLÁN

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

MÁQUINA AUTOMOVIL DE DESINFECCIÓN.

ha mejorado en este·sentido con las obras de
saneamiento que tocan ya á su término, mucho puede lograrse aún, si el vecindario ayuda
sin reserva á las autoridades en su laudable
empefio de combatir, hasta extinguirla, una
epidemia que tantas víctimas causa.
En los trabajos que se están llevando á cabo
por las autoridades se manifiesta un celo digno
de aplauso y una actividad [que no debe cesar
en mucho tiempo] inspirada por los más altos
sentimientos de altruismo.

***
Por su parte, la Secretaría de Guerra, teniendo en cuenta que las colectividades pueden ser
causa de que se propaguen los focos de infección, ha determinado,con muy buen acuerdo,el
que se desinfecten los cuarteles, ai,,lándose,
en seguida,á los soldados que aparezcan con los
síntomas de la terrible enfermedad, como se
hizo en el 59 batallón, que ocupa el cuartel de
la Piedad, y en el cual se presentaron cuatro
casos de tabardillo.
· Las escuelas, igualmente, son desinfectadas
con la mayor escrupulosidad, por orden del Ministerio de Instrucción Pública.
El Consejo Superior de Salubridad, además
de haber tomado las medidas referidas ya, pro-

cura vulgarizar los remedios contra la enfermedad, haciendo que conozcan todas las esferas
sociales la manera de preservarse del tifo, no
sólo en lo que se refiere á la higiene de la vivienda, del traje, del aseo del cuerpo, sino también en lo que toca á los alimentos y á otros
detalles que pueden alterar la salud. Con este
motivo, ha resumido en fórmulas claras, concisas y breves, las disposiciones más necesarias,
no sólo preventi vas del mal, sino también las
que pudieran remediarlo.
Es tal el celo que se está desplegando por el
cuerpo facultativo, en el estudio de la enfermedad, para de ese modo buscar los mejores re·
medios, que el personal del Instituto Patológi·
co, ha solicitado de la Secretaría de Gobernación, autorización para continuar sus observaciones en el mismo Hospital General, y alli se
ha trasladado dicha comisión.
De esta manera los estudios resultan muy
exactos, las observaciones muy precisas. Hácense allí importantes análisis bateriológicos,
con el fin de seguir el rastro del mal y acercar·
se basta donde es posible á la determinación de
su etiología.
Para que este Instituto quede convenientemente instalado, el Ministro de Instrucción
Pública ha comprado un espacioso terreno frente á dicho hospital, en donde se edificará la

0ARROS DEL SERVICIO DE DESINFECCIÓN.

POSTALES
Llegué buscando la casa
donde habita la ventura
por la calle del después
y la plazuela del nunca.
MANUEL DEL PALAOIO.

*
¡Mujer!
Eres la luz y la sombra. Das la vida y la
muerte. Amando nos haces entrever los invisi·
bles paraísos. Tu indiferencia es más amarga
que el eléboro, y á tu odio es preferible el rayo
fulminador.
Con todo, simbolizas el amor, la dicha, la suprema ambición y los supremos ensueños de la
vida.
LUIS BERISSO.

*
Las flores son- hermanas de la brisaLa más suave sonrisa
De la naturaleza;
Por eso, yo las amo en mi tristeza.
L. Dí.AZ.

LA FLAUTA CHINA
Un pobre chino
que es mi vecino?
tiene una caña de color gns,
es una flauta de su país.
Cuando se entrega
la calle al sueño,
á un arca llega,
doliente el ceño
y envejecido por los trabaj0;&gt;.
En ella duerme la flauta chma
con los andrajos:
¡resto de sedas y de lustrina!
¡Música extraña
la de esa cailal
Canción de ruda
monotorua,
eco de aguda
melancolía.
Suena en la noche medrosa.. . . queda.. • •
con el recelo de algo que veda
la policía;
pero incansable,
como implacable
melancolla.
Todas las noches gimiendo ~l chino
sopla en la flauta; soplar contmo
que de tristezas parece pauta,
porque solloza también la flauta.

CALDERA DE LAS ESTUFAS DE DESIID'ECCIÓ.N

residencia de este plantel científico, que de seguro ha de dar excelentes resultados.

***

Todo lo que acabamos de consignar sobre los
trabajos de desinfección, con motivo del tifo,
depende del Consejo Superior de Salubridad,
siendo el encargado de ellos el Sr. Dr. Feman·
do López, Director en la actualidad del Hospital General, y exdirector del Militar.
En el grupo que damos de empleados en el
departamento de desinfección, figura el Jefe
del departamento, el Sr. Dr. González Vásquez,
persona muy competente en la materia, hablen.
do sido con anterioridad Inspector de la V:wuna en el Distrito Federal. Para demolerse, fué
desinfectado bajo su dirección el Hospital de
San Andrés, con muy buenos resultados sanitarios.
Ayudan á este señor en sus tareas, el Sr. Don
José González Alvarado, y cuatro empleados,
Nabor Bravo, Angel Olivares, Faustino Barranco y Gustavo Escalona, todos inteligentes en
la materia y llenos de celo por el cumplimiento de su deber.

Y reproducen nota Lras nota
un tema solo; y no se agota
su eterno bis.
Asi es la angust ia de ambos amigcs,
que sin testigos
lloran recuerdos de su país.
Tiempos de rosa,
.cnando la vida parece hermosa:
. edad del dulce candor humano
que al hombre juzga. del hombre hermano;
visión de ensueños y de idealismo;
•
¡qué cataclismo
causan los años
con sus verdades ·r desengaños!
Todas las noches gimiendo el chino
sopla. en la fluata; soplar contino
que de tristezas parece pauta,
porque·solloza tambiérr-ia, flauta. ,__
DELIO )1ORENO ÜANTÓN.

DAMAS DISTINGUIDAS.-SEil'ORIT.AS GUADALUPE,
EM.i'LE.ADO3 DEL SERVICIO DE DESINFECCIÓN,

CRISTINA y MAGDALENA OBREGÓN OONZÁLEZ.

�~I Almuerzo del Perro

-No puedo, déjame; ve tú á buscar que comer, tengo hambre.
-¡,Tienes hambre? Yo también; pero no es
fuerza. llorar.
Y en su interior sentía una gran inquietud entre aquella soledad, en aquella selva
que no t~rminaba nuncat sin ver más que nieve y troncos de árboles, 1a lúgubre nieve que
caía siempre, sin detenerse, deslizándosele por
el cuello, entrándole en las narices, en la boca.
en las orejas, dulce, muy dulcemente, con roo:
vlmientos de gato que acaricia antes de arallar.

Por G. de la ROGhCf0UGauld
Desqe por la mañana estaba nevando. Los copos ca1an balanceándose en el aire; unos se colgran cementerio donde ya no hubiera tumbas·
gaban de los árboles de la selva, otros iban á
tan abandonada
así parecía.
'
posarse dulcemente sobre el suelo
Cuandº por momentos el viento dejaba de soEl camino se borraba, los surcos se perdían
plar' los_ árboles se erguían Y, derechos, inmóvit?do desaparecia poco á poco. De tiempo ed
les, me~w blancos, medio negros, se destacaban
t iempo el v·ento 'lb b
1
en el cielo, que poco á poco. á medida que la
'
J.
s1 a a entre os árboles, lenoche llegaba, parecía aproximarse á la tierra
vabntaba l:i, mevecomo polvo,y haciéndola rodar
como una tapa gigantesca
so re 1a tierra helada, formaba ondulaciones
T!)_Q
f
b l
·
blancas, como si el suelo estuviera inundado
todas ~s;t,ees u'f; a; áo bdlanlco sbe extendia por
por olas de leche.
. .,, s m Y m s es_um_ rante, con una
Bandadas de pájaros desprendíanse de las
blancuJa q,ue_quemaba la vista. y .que parecía
frondas y buscaban donde posarse pero volaban
luego l~nzand? gi:itos dolor~os. '
/
La n~eve ca131 siempre, y la selva, silenciosaf -~ .
tranquila, tema el aspecto de un inmenso vá- ....-J:.
cío donde la vida hubiese desaparecido, -~ ~~-~~

~nfinita, &lt;?a.usando vértigo; blancura de mortaJa q~e ~a1a del cielo mi_steri(?SO y helado.
-¡Qmero volver, qmero irme, tengo hambre!~xclao:ió una voz de niño.
. &lt;;)tro rephcó:-Puesto que nos han arrojado
d1c1endon9s que la ciudad no está lejos, esto
debe ser c1~rto¡ no creo que hayan querido hacernos monr.
Y los niíios avanzaban lentamente. El mayor, qu_e tendria 15 años, regañaba, para hacerlo ca~mar! al pequeño; pero éste sentía que
sus piernas se doblaban, porque la nieve penetrando á s:us zapatos, atería sus miembr~s y helaba sus pies. El pobrecillo gemía, mientras que
su hermano, más robusto se enfadaba injuriando á la mujer del guarda'de la selva que les ha.bia rehusado un pedaz.o de pan y un poco de
caior, asegurándoles que la ciudad no estaba
leJOS.
Y sentía rabia contra todo contra el viento, el frío y los árboles· ya no les quedaba más
que morir allí tirados ~bre el suelo como copos de nieve.
'
No se di~tinguia nada que señalara la cercania _de la ciudad, y estaba convencido de que la
muJer del guarda les habla mentido para desemba1;azarse de ellos, para que no la estorbasen
Y pudiera quedar tranquilamente cuidando á
su feo perro de pelo corto, que acariciaba cuan·
do éllos se_ acercaron á preguntarle por el camino. Y Almde se acordaba con indignación de la
manera casi maternal con que delante de ellos
le ,~abía dicho al animal:
Faraud: toma tu sopa· después te daré tu
carne."
'
Y con este recuerdo, el niño sentía hambre Y
le daban ganas de masticar algo de llenarse la
boca Y el estómago, y comprendía entonces la
rabiosa furia de los lobos famélicos.
Se volvió hacia Paul: el pobre pequeño sehabía quedado muy lejos detrás de él. Se detuvo
y gritó:
-¿Pero es que te has propuesto que nos quedemos aquí muertos?
P_aul no contestó; Alcide tuvo que retroceder
Y v1ó c¡ue el pequel'io sollozaba.
-Vamos, camina-decia Alcide enfadado,
y Paul respondía:

Alcide se estremeció, y lleno de terror se pu-

so á gritar:

-Camina, anda, ven.
Pero el pequeño, rendido de fatiga, abatido,
se dejó caer, se tendió sobre el suelo hela-do, decidido á quedarse alli, á reposar, murmurando
en voz baja:
-Déjame, ya no puedo más; me muero de
hambre y de frío.
La nieve comenzaba á cubrir al niño. El mayor replicó:
-¿Quieres volver á la casa? Est,á menos lejos
que la ciudad.
Y el pequeño sólo repetía:
-Tengo hambre, tengo hambre.
-Pero aquí no hay que comer, imbécil-decía exasperado A.lcide levantando á su hermano, forzándolo á ponerse en pie; y como el pe·
queil.o se queja.ba1 á golpes y empujones lo oblig~ á emprender ae nuevo el camino en dirección contraria.
El !}iño lloraba; suplicaba á su hermano g_ue
~o deJara. allí, pero Alcide, insensible á las queJas Y á las lágrimas, lo tiraba de un brazo di·
ciendo:

-Anda, ca.mina; tengo una idea para que podamos comer.
Y como Paul continuaba llorando, agregó:
-Si no me oyes, no te daré nada.
El niíío secó sus lágrimas, miró á su hermano
con aire de asombro, y se puso á caminar sin
decir nada, reteniendo sus suspiros.
Cuando llegaron á la casa del guarda un aullido formidable resonó. Era el perro "Faraud,._"
que advertido, sin duda, de la proximidad ae
un peligro, aullaba tirando de su cadena. Los
dos nifios se ocultaron rápidamente detrás de
un árbol.
-Esto va á ser más difícil de lo que yo pensaba-murmuró Alcide, y durante unos segundos todo quedó en silencio; no se oía más
que un ligero ruido de huesos que se rompian:
sin duda el perro comia su carne.
De pronto la puerta de la casa se abrió, y un
triángulo brillante se dibujó sobre la nieve.
Una voz de hombre exclamó:
"¡Faraud. Faraud!"
DespuésJ como el perro continuaba callado, la
voz agrego:
-No es nada, tal vez alguna rama que cayó,
lo hizo ladrar.
Los dos niños no osaban respirar~ cuando el
ruido de pasos sobre la nieve hubo aisminuído,
el más pequeño dijo:
-¡Vámonos, tengo miedo!
El otro se contentó con responder:
-Tengo mi idea, sígueme.
Entonces, suavemente, con mucha precaución, Alcide avanzó de árbol en árbol, deteniéndose algunos instantes siempre que una
rama crujía bajo la nieve.
Cuando llegó como á diez metros del lugar
donde se hallaba el perro¡ tiró al pequeño de
una manga y le dijo al o do:
-Vamos á robarle su carne.
Paul tembló, diciendo:
-¡No, no; nos va á morder!
Alcide respondió:
-Tú lo vas á provocar con tu palo: él querrá
arrojarse sobre ti; pero no podrá porque está
atado; y mientras, yo robo la carne.
Sin esperar respuesta, Alcide empujó á su
hermano delante del perro; éste, viendo á un
extraño frente á él, se arrojó sobre el niño, pero su cadena lo detuvo. Alcide había empuíiado su cuchillo para defenderse en caso de que
el perro se volviera á él y lo atacara.
Se dirigió á la escudilla que contenía la
comida del mastín, y ya la tenía en una mano,
listo para salvarse, cuando tropezó.
"Faraud" oyó el ruido y se volvió¡ levantándose furioso sobre las patas traseras y apoyándose en los hombros del niño, lo asió por el cuello. Antes que los dientes hubieran penetrado,
A.lcide le asestó en el vientre tres cuchilladas.
El perro lanzó un gruñido de dolor y le apretó
el cuello.
Alcide retrocedió un poco, hiriendo aún,_pero sintió que la respiración Je faltaba. Cas1so-

focado ya, iba á caer, cuando Paul se puso á
gritar.
El pobre niffo aullaba como un animal lleno
de terror, mirando en la sombra la lucha de su
hermano con el perro.
De pronto una luz apareció; la mujer del
guarda acudía buscando de dónde partianaquellos gritos.
Con una linterna en la mano avanzaba temblando. transida de frío y cegada por la luz que
reflejaba en la nieve.
La mujer no distinguía nada, y como Paul
se había callado, sólo oía una especie de estertor que parecía salir del suelo á poca distancia.
Dirigiendo la luz por ese lado, vió una masa informe que se movia. El perro cubría con su
cuerpo á Alcide, que ya apenas trataba de defenderse. Ella irritó:
-¡"Faraud ,r"Faraud "ven déjalo!
Pero como todo quedó 'quieto, se aproximó;
tiró de una pata al animal, que se deslizó sobre el cuerpo del niíio, y después rodó sobre la
nieve, que bañada de sangre, se fundía poco á
poco. Y el animal quedó tendido al lado de su
víctima, mientras los copos caían dulcemente,
cubriéndolos con su blancura.

***
La justicia hizo constar la muerte del cami•
nante, sin haber podido descubrir el móvil de
Alcide.
¿§ería venganza?
r.o, puesto que era extranjero en el país.
El presidente del tribunal estaba perplejo;
el único testigo del drama era un niil.o que había quedado idiota y repetía siempre: ¡"Quería
tomar la carne, teníamos hambre!"
La justicia declaró que ésta no era una razón
suficiente.
Trad. :M'.ARÍA LUIS.A Ross.

❖

NO ERES TU
Tus ojos no más miran;
Yo quiero unos que besen.
Tus labios no más besan;
Yo quiero unos que expresen.
En tu alma no hay alturas.
Yo quiero alguna cumbre.
Tu fuego sólo quema;
Yo quiero uno que alumbre

..................... ...........

En lésbicos amores

Tu juventud exhalas;
Tú tienes sólo brazos;
YO NECESITO ALAS.
lGN.A.CIO BRAVO.

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ALTARES NOTABLES D EL TEMPLO DE LA ENSE:llfANZA.

El Templo de la Enseñanza
Con motivo de las obras de reparación emprendidas en la calle de Cordobanes para ampliar el edificio del Palacio de Justicia, se pensó dE!mo·
ler el templo dela Ense!ianza; pero por moción de la Secretaría de lns·
trucción Pública y Bellas Artes, se resol vió no destruir esta pequeña capilla, por los grandes tesoros arquitectónicos que cont iene.
El templo de la Enselianza es una de las pocas joyas artísticas que quedan de la arquitectura antigua.
Copiamos de "El Imparcial " un fragmento del artículo que publicó el
Sr. M. G. Revilla, á propósito de este asunto, y que dice así:
"Lo que más avalora la iglesia de la Ense!Ianza, es el ser un ejemplar
completo, no alterado en ninguna de sus partes, de esa espléndida manifestación artísticorreligiosa de los tiempos coloniales, denominada estilo
churrigueresco. Lo mismo interior que exteriormente, es un dije primoroso la Enseñanza, y obra casi de milagro fué que no sufriera torpes alteraciones, como tantos otros bellos tipos que había en la capital, de los
esti1os barroco y churrigueresco, de esos dos estilos esencialmente religiosos, y en que, caldeada la fantasía de los artistas coloniales por la fe,
el éxtasis y el arrobamiento, y asociando la arquitectura, la escultura Y
la pi ntura en un solo conjunto, realizaron una manifestación de arte orig inalísi rna y digna rival, por su carácter y belleza, de la rica florescencia
gótica.
"Viendo los dos espléndidos retablos del crucero de la iglesia de Santo
Domingo, el famoso de la capilla de los Reyes, de la cat edral, tal cual
que l1a quedado en pie, aunque mutilado,en la parroquia de Regina, Y
l os de l a m isma Enseñanza, puede colegirse lo que sería la ant igua decoración de nuestras iglesias, tan religiosa, tan rica, tan original, tan llena
de magnificencia. De todo apenas quedan las sefiales, como dijo el poeta.
Poseídos de una especie de furor vandálico, aquellos mismos que, por encargados de su custodia, deberian haber cuidado de la puntual conservación d e nuestros templos, en su ignorancia 6 falta de gusto, todo lo
alteraron, todo lo destrozaron, Jo hicieron desaparecer casi todo."

PARTE SUPElUOR DE LA FACHADA.a

i.LT ARES ?'(OTABLES DE L TEMPLO DE L A ENSEgA.NZA,

�:®t MUNDO ItUS'l'ltA.!&gt;0
la certeza de que ningún poder del mundo po-

dr¡~~a1;:;~~harte, me asaltaron pensamientos
. licos . Yo poseía ese poder sobrehumadi~~Yo' · 'Pero una voz malsana y t~ntadora,
no_. .lmpÚ~¿able curiosidad cientí:fica,gntl!,ba tan
m1 l e en mis oldos, que_ no ~e pe~·m!t16 escuf~!rtia de mi conciencia. Sm embargo, luché.
~t~ve á punto de exclamar; "¡To~~• ll~va Y
tu mujer dstá salvada!" .... Tú me diJJSte.
"-Dame un poco de tu suero ..... ,que no se
di
ue no 10 he ensayado todo• •• •
~\qde repente, me transformé en m_ármol.
,..
fibra de mi corazón se conmovió Y te
~nf~~é: "Es inftt\l. .... ~ólo serviría para aumentar sus sufr1m1entos.
"Te fuiste, y en cuanto hub~ste cerrado la
uerta corrí hasta mi laboratorio, y para te_nóer
teza de que no sucumbiría á la t:entac1 n,
ª~e;1 mis tubos .... aniquilé los cu~t1vos, queroé todos mis documentos, con el obJeto de qu~
madie pudiese hallar la huella de mi descubnn • nto
y de mi crimen. Con la completa
mie •dá:ci 'cie que mi secreto estaba enterrado
si~r~iempre y de que podría en adelante estu8iar de nue~o esa horrenda. en_ferme~ad 7 esiar su marcha, reanudé mis mvest1gac1ones
partiendo de bases nuevas ... . .. sepl!'rado _del
tundo por la ebriedad egoísta de la mvest1gación.
. • • de m1· expia:
"Pero-y éste fué el prmc1p10
ción-siem pre vol via al mismo punto de paÍ~1da Siempre volvía á ver lo que hab 1a ere o
de~truir, y de lo cual nada estab~ destru!do,
uesto que no podía apartarsede_m1 pensam1enfo La investigación había perdido para mí tod~s sus encantos, puesto que, en cuanto emprendía el problema, se presentaba la solu-

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El Desoubri-niien-to de un Sabio
Iba á morir Nadal, el gran Nadal, catedrático de la Facultad de Medicina, miembro del
Instituto de Francia, gran oficial de la Legación de Honor.
Había sido durante cuarenta afios la gloria y
el orgullo de su profesion. Hijo de obreros, se
había elevado, por la sola fuerza de su trabajo,
hasta las más altas dignidades.
Los más severos se inclinaban ante su probidad científica, y los más pobres ante su bondad
inagotable.
Habría podido llegará millonario y podia ape·
nas vivir holgadamente en su modesto alojamiento de la ribera izquierda. En todo tiempo,
i¡ivierno ó verano, iba á pie por los barrios populosos á sentarse á la cabecera de los más humildes.
Con él iba á desaparecer una figura hermosa,
uno de esos contados ejemplares de la humanidad que bastan por si solos para consolar de
1118 fealdades de la vida. Su existencia había
sido la de un sabio. Su fin presentaba la serena
armonía de un hermoso crepúsculo.
A.l sentir que se acercaba la muerte mandó
llamar á sus alumnos preferidos. Cuando todos
se hubieron reunido al rededor de su lecho, les
sonrió, les indicó con el gesto que se acercaran,
y, con el cuerpo doblado, los brazos hacia adela,nte, los dedos nerviosamente asidos á la colcha, permaneció un instante silencioso y con
los ojos cerrados.
Sombras grises cubrían ya su amp1ia frente é
invadían las pálidas líneas de su rostro.
En un ángulo del aposento lloraba silenciosamente un anciano; los demás callaban, comovidos y atentos.
.Abrió los ojos, y con esa hermosa voz, grave
y sonora que tan bien conocían los pobres que
habla consolado y los discípulos cuyo cerebro
habla modelado, dijo:
--Queridos amigos míos, les estoy profundamente agradecido por haber acudido á escuchar
las últimas recomendaciones del viejo maestro
que se va.
Se detuvo, buscando las palabras que emplea.
ria. Su voz se apagaba. Las frases que en otro
tiempo acudían á sus labios, fuertes, exactas,
pintorescas, precisas, parecían negarle su presencia.
Uno de los alumnos le dijo con mucha dulzura:
-Maestro usted se está fatigando ....
.Alzó la cabeza, pasó por sus sienes sus ded9s
delgados y prosiguió:
-No, no es fatiga .... No, es la muerte la que
viene á ahogar mi vozi· no .. • ,es .... ¡el miedo!
Todos, ante esa pa abra que jamás habían
oído de sus labios, se miraron los unos á los
otros, algo turbados.
-Sí. .... el miedo. El miP.do de lo que voy á

decirles, pues es algo tan terrible, que siento
que el cabello se me eriza ante la sola idea de
revelarlo y ustedes mismos se horrorizarán cuando lo conozcan.
"Aproxlmerise; .... es toda mi vida lo que voy
á confiarles ...... todo mi crimen el que voy á
exRiar.
'He visto asesinos....... He visto parricidas ..... Y no hay uno solo de los más infames
criminales con quien no tema volverme á encontrar . ..... ¡allá!
"E5cúchenme:
"Todos los que están aquí saben, porque á
veces me han ayudado en mis trabajos, á qué
clase de investigaciones hauía dedicado mi vida. Saben con qué aferrada tenacidad quise
descubrir la naturaleza del cáncer, su tratamiento y su curacion . ... He pasado días y noches inclinado sobre los cultivos, encerrado en
mi laboratorio. He conocido todas las emociones de los inventores .... Ustedes las han experimentado conmigo. .Y cierto día, en que después de muchos trabajos, cálculos y ensayos habíamos llegado á un resultado ...... ¿se acuerdan? .. . . practiqué la primera aplicación de mi
suero.
"Les exigí que me dieran su palabra de honor de que no dirían nada á nadie. Dios es testigo de que entonces no abrigaba ninguna intención culpable. Deseaba únicamente que se
me permitiera proseguir mis experimentos con
tranquilidad y recogimiento. Ustedes mismos,
á pesar de ser colaboradores míos, ignoraban
sobre qué sujeto realizaba mis ensayos y ninguno de ustedes trató de saberlo" ....
Tomó su cabeza entre sus manos, apoyando
los dedos sobre sus ojos como si quisiera aniquilar una visión pasajera, y prosiguió con voz
fuerte:
- Pues bien. ¡La enferma que tenla en tratamiento logró curarse!
"Como creí que se trataba de una simple
coincidencia, vacilé antes de comunicarles el
resultado. Intenté un segundo experimento,
otro después .... diez .... veinte .... treinta ....
¡Todos ellos dieron resultados perfectos!
"No había dicho ni á los enfermos ni á. las
personas que lo rodeaban cuál era la enfermedad que combatía, para que no pudiesen revelar esas maravillosas curaciones. Y fuí el único
en el mundo, ¡el único!, que supe qué inmenso
descubrimiento había realizado!&gt; ....
Se detuvo por segunda vez, y en voz muy baja dijo, entre suspiros:
-¡Qué cosa atroz!
"Cualquiera otro, en mi lugar, habría sentido una inmensa felicidad. Un orgullo ilimitado
se habría apoderado de su corazón .... Pero ¡no)
Algo extraordinario se apoderó de todo mi
ser .... Me pareció que en mi vida acababa de

producirse un inmenso vacío, que de repente
había desaparecido todo cuanto constituía el
objeto, la razón de ser de mi existencia.
"Consideren que durante trei nta aí'Ios todos
mis días, todas mis vigilias habían sido empleados en resolver este úriico problema: la curación
del cáncer. Y sucedía que de repente, mi pensamiento ya no tenía á qué asirse, ni mi actividad campo alguno en que desarrollarse....
"Había estudiado el proceso de esa terrible
enfermedad como un jardinero paciente mira
entreabrirse insensiblemente las hojas de un
pimpollo. Es verdad que me había compadecido de los dolores humanos; pero me daba cuenta entonces de que la enfermedad me interesaba mucho más que los enfermos.
"¡Qué cpsa horrible!" Experimentaba más
placer, más voluptuosidad en estudiare! flagelo
que en combatirlo ..... .
"¡Y todo habla concluido! Ya no volverían
las horas,largas y ligeras á. la vez,en que trabajaba como trabaja el poeta que persigue su
ensueño. En vez de la preocupación de cada
día, de la angustia de cada segundo; en vez de
las sensaciones, semejantes á las de un jugador
que, en el campo de carreras, contempla de
lejos el caballo que lleva consigo su fortuna, en
lugar de todo eso .... . .¡nada!. ..... algunos centímetros cúbicos de líquido bajo la piel, y sucedía la curación brutal, ¡estúpida!. .....
"¡Ya no se atreven ustedes á mirarme!. .....
Desvían su mirada .... y sin embargo, no lo conocen todo, y ¡quiero decírselo todo!"
Su voz se debilitaba. Su frente se cubría de
gotas de sudor. Dijo:
_,..rengo sed-y bebió un vaso de agua que le
fué ofrecido. Enjugó sus lab10s y prosiguió con
rápidas palabras:
.
-Me apresuro, pues es menester que llegue
hasta el fin. Todos ustedes que están aqul,
recuerdan el día en que les declaré con aspecto
de tristeza: "Nuestro experimentp no ha d~o
resultado .... Es menester volverá empezar.
"Ustedes me creyeron, desgraciadamente. Me
compadecieron y ¡mentía! Fué entonces yuan·
do ocurrió el más horrible episodlo de m1 horrible crimen."
Volvió lentamente la cabeza hacia el ancir
no que, no hacía mucho, lloraba en un ángu o
del cuarto:
- Escucha, Dornoy, acércate .... aún más.•··
En esa época se moría del cáncer tu esposa.···
la compañera adorada de toda t u vida .... • • la
que á tu lado había ·pasado sonriente por las
más duras pruebas de tu existencia y á quien
tú amabas con amor intenso. Te he visto, en
este cuarto, una noche en que sollozabas, pues
sabías que la perderlas, y me decías:
-¿Para qué habré estudiado tantas cosas.9
¿Para qué? Sólo me sirven hoy día para darme

ci1)¡;o; .ÚÍ primera vez en mi vida me vi obligado á, dejar de trabajar. '
Se detuvo un instante, luchando por recuperar el aliento, que se habla vuelto entrecortado
y sibilante:
tod
- Ese es mi crimen, el más atr_oz de
os,
pues es un crimen contra la humamdad entera.
"Para que mi castigo sea completo, es m;tes•
ter que sepan cuál era el remedio. Lo pu 1~arán. Pero les ordeno, les suplico que no lo agan conocer con mi nombre. No merezco esa
gloria."
.
Se sofocaba. Uno de los presentes quiso so~tenerlo pero lo rechazó y, con el rostro deiti·
gurado'y la mirada fija, l~abló con tanta au oridad que todos le obedecieron:
-¡Escriban! La fabricación del suero contra
el cáncer se funda en.•••·•
.
Se dejó caer bruscamente 1:1ac1a atrás, con 1a
boca abierta, lívido, deseucaJado.

Insensiblemente su cabeza se hundió en la
almohada sus manos con un gesto lento estrujaron las 'sábanas, un estremecimiento le sacudió......
b
Entonces, ese mismo que poco antes _llora. a,
el mismo cuya mujer babia dejado morir, se mclinó puso los dedos sobre los ojos apagados, le
cerró' los párpados, y en voz baja, sin rencor alguno algo trémulo, dijo á los demás: .
.
-Todo ha concluido .... Pueden retirarse .. . •
Yo me quedo á su lado.
1-ú.URICIO LEVEL.

❖

LOS BIENES DE LA IGLESIA EN FRANCIA
Algun día era preciso que lle~ase el momen1!&lt;)
de cumplirse la ley de separación de_ la Iglesia
y el Estado en Francia, votada últimamente,
y esto ha producido serio~ trastornos, hasta ~ener que intervenir la po!Jcía al hacerse el m ventario de los bienes del clero.
La resistencia ha sido verdaderameI_1te grave
en algunos lugares, pero _al fin se. ha impuesto
el buen sentido, y dicho mven~no se está haciendo en los departamentos, sm novedad.
El último incidente serio fué debido á 1~ actitud de un grupo numeroso que se reumó en
la plaza de la catedral d~ Nues~ra Señora, tomando forma de una mamfestac1ón desordenada contra el expresidente Loubet.
Hízose cada· vez más compacta la multitua,
que decidió irá la casa particular, en la calle
de Dante, que ocupa M. Loubet, para lanzar
mueras é insultos contra el honorable expresidente de la República.
La policía dispersó á los manifestantes, no
sin algún trabajo, siendo arrestados parte de
los tumultuosos.
También en la iglesia de Santo Tomás de
Aquino el prefecto de policía y sus ayu~antes
tuvieron que forzar el paso, por en ~ed10 del
templo basta la sacristía, á consecuencia de que
el capellán y varios sacerdotes rehusaban entregar las llaves de los cofres en qu~ se guardan los objetos de la iglesia, que al fin fueron
abiertos.
Diez personas h_an sido arrestadas, entre ellas
el general Recam1er.
Por lo demás, los desórdenes no me_nudean, _y
se cree que se cumplirá al fin la, re!endl!- ley sin
más alteraciones del orden pubhco dignas de
mencionarse.

RAYO DE LUNA
Al través del cristal de tu ventana
entra un rayo de luna,
que plateando los flecos de las largas
y suaves colgadurasi
va á posarse en la si la abandonada
do á veces, taciturna,
ves declinar las tardes sonrosadas;
sobre la alfombra cruza
persiguiendo las huellas de tus plantas
finas y diminutas;
.
después se filtra entre las hoJas blancas
de azucenas ya mustias
que en el jarrón_az~l ~e ~orcelana
vierten su esencia ultima,
.
se extiende silencioso por las págmas
de tu libro de música
y en el terso marfil del piano vaga
esperando que surJa
la sentida y vibrante serenata
ó el trozo de obertura;
luego, temblando la pared escala
y moribundo alumbra
el hermoso perfil de tus estatuas,
eternamente mudas.
Pienso entonces que aquel rayo te llama
y afanoso te busca
.
por recoger la luz de tu m!fada
y tornar á la altura.
En tanto flotán en la tibia estancia
hálitos que perfuman
.
con un aroma de recuerdos mt alma,
y en las inmensas cúpulas,
como plumones nít,idos de garza
van cayendo las brumas.

..

CARLOS

NúREZ.

PENSAMIENTOS
Generalmente podemos conocer á. un hombre
por las cosas que no hace.

*

El hombre tiene trajes para ponérselos; la
mujer los tiene para exhibirlos.

*

La mendicidad está prohibida en el país del
amor.

*

Todo marido y todo amante 11;1chan con un
rival: elhombre ideal que la muJer ha soíiado
y que jamás llega á encontrar.
E. RORTA.

LA SEPARACION DE LA IGLESIA Y EL ESTADO EN FRANCIA

· CURIOSO PROCEDIMIENTO
UN MOTÍN EN LA. IGLESIA DE SA.NÁP::~EYOLTOSOS,
P .ARA. DES.ALOJAR

EL PREFECTO DE POLICiA DA. ÓRDENES Á LOS A.GENTES, MIENTRAS LOS
MANIFESTANTES ENTONAN UN CÁNTICO, EN Sá.NT.A. CLOTILDE.

•

�EL MtJNDO Ittrs'l':S.ADO
EL MUNDO 1LUS'1'RA"Ú0

•

la marina británica, el
príncipe Alejandro José,que reinó en Bulgaria desde 1888 y que casado después con una
cantatriz, se hizo llamar
conde Ilartenau, siendo
coronel de la armada
austriaca y muriendo
en 1893. Su hermano
menor Francisco José
se casó con la princesa
de Montenegro, hermana de la reina Elena de
Italia.
La princesa Ena de
Battenberg tiene tres
hermanos: el príncipe
Alejandro Alberto de
20 aí1os1el príncipe teopoldo, ae 17, yel príncipe Mauricio, que nació
en 1891.
La princesa Beatriz
habita con su hija, en
Londres e 1 p a I a c i o
real de Búckingham, y
en la isla de Wig-ht, el
castillo de Carlsbrook;
ellas pasangeneralmente el invierno en Cannes.
El rey Eduardo VII,
cuya hija menor es hoy
reina de No ruega, se ha
mostrado muy satisfecho de que sea elevada
al trono de Espai'ia su
encantadora nieta Ena.
Sólo un obstáculo había
para esta unión: el rey
Alfonso XIII es cató) ico
y la princesa Ena protestante, pero la futura
reina consintió en la
abjuración.
España desea este matrimonio, que se efeetuará, sin duda, antes
de que llegue el estío en
este ano.
La pri ncesa Ena se dedica con todo empei'io
á estudiar el español.

f;sponsales reales
La princesa Victoria Eugenia de Battenberg,
llamada entre la familia real de Inglaterra con
el gracioso nombre de Ena. es la hija menor de
la princesa Beatriz, viuda desde 1896 del príncipe Henry de Battenberg, que fué gobernador
de la isla de Wight y coronel de la armada inglesa.
•
Ena de Battenberg, futura reina de Espaiia,
nació en el castillo de Balmoral el 24 de octubre de 1887. Su madrina, la exemperatriz Eugenia, pondrá en la canastilla de boda varios
millones. El cariño dela viuda de Napoleón IU
por su ahijada es tanto más grande cuanto que
la princesa Beatriz debía haberse casado con
el príncipe imperial, muerto tan prematura y
tragicamente.
La casa de los príncipes de Battenberg es de
origen reciente, data del casamiento secreto
del príncipe Alejandro de Hesse con la condesa
Julia de Haucke, princesa de Battenberg, hija
del antiguo ministro de Guerra.
De este matrimonio fueron hijos del príncipe
Henry de Battenberg, padre de la princesa Ena,
el príncipe Luis Alejandro, contraalmirante de

rez~ las ,Princi_pales faD?-iltas de la buen~, socledaa de :rampico orgamzaron una hermosa. ker
messe, que tuvo un brilJante éxito.
.Los puestos se- arreglaron lujosamente ha,..
b1endo una verdader-c1. profusión de flores e~ los
adornos.
Bellas y distinguidas damas se encargaron
de , vender, en graciosas barracas de tela los
art1culos expu~tos al público, obteniéndose
grandes ganancias.
La fiesta, Ql!,-e se prolongó durante varias h0ras, estuvo anunada y alegre hasta el final.

o

TOROS
La corrida del t1ltimo domingo tuvo dos
atractivos: el de la despedida de los diestros
Fuentes y Montes, y el de lidiarse toros de
la ganadería española del marqués del Saltillo
La plaza presentaba magnifico golpe de vis:
ta, por e_] lleno colosal que habla en ella. Los
toros deJarou buena impresión, sobre todo el
sexto y el séptimo; este ú.ltimo, obsequio de la
empresa. Montes se mostr6 á una gran altura
con las banderillas, con la muleta, y en el
de: m_atar, en~rando derecho, con arrojo, sin
tnqu1ñuelas ru recursos de mala lt'y.

acto

·==---------_::_ -~v---~-:.-

TA:MPICO.-GRUPO DE VENDEDORAS EN LA ÚLTIMA KERMESSE.

ués de pasarlo muy bien de. muleta, termina
Pu faena con una buena media estocada.
8
La temporada ha terminado. Creemos que la
esa "El Toreo" no salió mal librada. El
ha quedado, en _general, satisfecho de
todas las corridas.

::&amp;~co

CASTILLO DE WIGHT, DONDE PASÓ SUS PRIMEROS AROS LA FUTURA. REINA. DE
ESPAffA..

Montes dejó mucho que desear en su primer
~ro; aquello fué de lo más malo que se ve. Valiente con la flámula estuvo en el segundo c,ue
le tocó, y á gran altura estoqueándolo.
'' Lagartijillo'' no merece sino severa crítica,
♦
y probó que los toros son para él de mucho respeto, y que, por tanto, nada vale ante ellos.
KERMESSE. EN Tf\MPIGO
Surgió en el séptimo toro un incidente que
debemos consignar. Este bicho, de hermosa láCon el objeto de colectar fondos para hacer
mina, muy bien armado, cárdeno claro, hizo
una digna celebración del centenario de Juáuna pelea denotando bravura y poder.
"Lagartijillo" debía matarle; pero solicita permiso para que lo haga el banderilJero Calderón. Protesta general, lo que era muy
justo, y dicho se 1:stá que
el permiso fué negado.
.E'uentes no quiere entenderse con el cornúpeta,
pero se le ocurre echarlo á
suerte. Montes no admite
el juego de azar, y coge los
trastos; pero el público reclama á Fuentes, visto lo
cual por el primero, tira
los trastos altaneramente
sobre la arena, armándose
una terrible grita.
LA. PRINOESA BEATRIZ, MADRE DE LA PRINCESA ENA y EL PRÍ e
Fuentes. al fin, tiene que
ENRIQUE DE BATTEN13ERG.
'
N IPE
matar al de Saltillo, y des-

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

..

TREBOL

á brillar y á morir sobre ~u frente,
en tu lustrosa cabellera llsa,
Esa que rueda silenciosam~nte
por tus pálidas sienes de clarisa,
y que anuda el caudal de su torre:nte
cuando en tu nuca de marfil se ahsa.
Deja, pues, que la llama de esta rosa
arda y muera en la masa tenebrosa,
antes que de tu espejo los asombros
miren correr su trágico derroche
como un rio letal, como una noche
que cae sin rumor sobre tus hombros.
RAFAEL LóPEZ.

UN l'ÉT.A.LO

Los pájaros empuñan sus clarines
cuando en el viejo bosqu~ te aparece_s,
y las rosas, al ver tus pahdeces.
tan hondas, descoloran sus satmes.
y en sus gráciles tallos, ?tr~ veces,
ha.jo el ensueño azul de los Jard1°ces,
se empinan al rumor de tus chaprnes,
celosas de tus raras esbelteces.
Sin saberlo tú misma, en tu estupenda
hermosura repites la leyenda_ .
de Fontebranda: lotos son mis oJos,
mis manos, doble tirso dionisiaco;
mi boca flor ardiente de son~o¡os,
y mi cu~rpo, un jardín paradisrn.co.

~'

,,

V .ALENCll.

♦

OTRO PÉTALO

En el landó. Tu pálida cabeza
emerge sobre el agua tembladora
de los encajes, cual la extraña flora
de un nenúfar excelso de pureza.
El froar de las sedas es ahora
como el paje que anuncia tu belleza,
y en los cojines vas con la pereza
de una blanca y sensual gata de Angora.
Abajo junto al ruedo de tu enagua,
cual do¿ peces que asomaf!- á flor 1e agua,
muestras tus pies con sabio desahilo;
tus pies, que son milagros s~berano~!..
tus pies de Cendrillón, tus.pies de mno,
tus minúsculos pies, tus pies enanos.

EL ULTIMO VALS

OTRO PÉTALO .

. .,-.',

Vagaban una vez los más gloriosos
cantores de la Grecia por la margen
del nativo Archipiélago. Llovlan
del cielo, sobre el m,onte y s_obre el agua,
vi vas rosas de luz. Se recogieron
los mancebOs febriles á la sombra
de una viña en sazón, y con las uvas
refrescaron los labios. La suprema
serenidad del día, los te~bJores
del seno de la tierra, rec1b1dos
en la frescura de la vid, tocaron
el fondo de sus almas, y entre todos,
el más fuerte el más bello, Anacreonte,
vibrador como un arpa, irguió la.diestra
y un dón precioso demandó al Olimpo:
"la posesión del Ideal."
.
Subia
la súplica á los dioses, como a-scienden
las palomas al nido .. • • • • .
ta
Libre y cas ,
sencilla y formidable en l_a frescura
inmortal de su ser, .A.nad1omena .
surgió del mar entonces. Y l~s griegos
gozaron, sobre el seno de la Diosa,
de un sueño en que rodaban, por sus frentes
musicales, los pájaros azules .
del Arte, del Amor y de la Vida.
FRANCISCO

NlJESTRO P.A.ÍS.-ESTATUA DE D , VICENTE
GUERRERO EN TIXTLA (ORO.), LUGAR
DE SU NACIMIENTO.

Vaya esta rosa Hrica y ard\ente,
abierta bajo el sol de tu sonnsa,

/ "'

LA VISION DE LOS HELENOS

En el vasto salón, en giro _alado, .
las luces, al quebrarse en mil re_fleJos
sobre el terso cristal de los e:3peJos,
bafian tu busto blanco y satmado.
Suena el último vals. Cerc_a,_ á tu lado,
echo al olvido mis pesares v1e¡_os ....
Las parejas se pierde!}, á lo le.ios,
entre el ritmo del baile entusiasmado.
¡Qué alegre vals! Sus notas cristalinas
se desgranan brillantes. y ruid&lt;?838
al fulgor de las luces d1amantmas.
Resuenan carcajadas armon!osas, .
y cuando á hablarme sobre m1 te inclinas,
siento el hálito dulce de las rosas.
VICENTE AGOSTA .

~

~~

..,..,
.,

.'

f"

1

T.utPIOO.-GRUPO DE VENDEDORAS EN LA ÚLTIMA KERMESSE,

FUENTES EN LA GRAN ESTOCADA DE

su

TORO -l'.A.RRA..O FELIOITANDO Á. FUENTES l'OR L.A MUERTE DEL QUINTO TORO.
SEGUNDO-FUENTES ''.ADORNÁNDOSE,"

�llL MUNDO ILUSTRADO

EL EJERCITO )MBUU.NTE

DE "EL BUEN TONO," S. A..
Esta importante fábrica efe cigarrillos, que
tanto goza del favor del público, procura
constantemente idear algo que facilite á sus
consumidores el uso de sus acreditadas marcas, tan conocidas en toda la República.
Con este motivo ha establecido un servicio, por las calles, de hombres á los cuales
se les ha dado el nombre de sandwich, y
que llevan en el pecho y en la espalda unos cartelones en que se lee: ''YO SI
VENDO CIGARROS DE "EL BUEN TONO," S. A., PORQUE SON LOS PRE·
FERIDOS DEL PUBLICO.''
Esta especie de ejército movilizado por la
Compafiía, no estaba completo si no se le
unía un grupo de cccantineraS&gt;&gt; que coadyuvaran al mejor éxito de sus bélicas operaciones.
Dichas ((Cantineras)) son lindas jóvenes
uniformadas con verdadera elegancia y que
portan sombreros del mejor gusto. Llevan
la mercancía en cestitas de mimbre y hacen la venta por la Alameda, calles de San
Francisco y Plateros, Zócalo y bosque de
Chapultepec¡ es decir, por los sitios más
céntricos y aristocráticos, por los cuales transitan los consumidores más entusiastas de
los cigarrillos de ((El Buen Tono,» S. A.
Debido á este nuevo sistema de vender al
menudeo, que ha causado muy agradable
impresión en el público de México, no hay
ahora motivo para preocuparse de que en

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México, 11 de Marzo de 1906

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Año XIII Tomo 1

lmpre4t&lt;&gt; en papel de la f'·i brlce de San Rafael.

Materiales

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i

Registrado como a.rtfcu,o de ae11111da clue, en 8 de Noviembre ft 1894.

--- ----~---L-.---.:•...._,___

__..__

__.__ _.._,¡

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f\oaratos n1ouBlados oara floaradorBs,

•

J
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Cromos, Grabados negros y de color, Facsímilis de 'Acuarela,

#;

!

Cua:::~~::elas.

•

i
f

Debido á la excelencia de sus trabajos, esta casa fué premiada en la Ex·
• posición de St. Louis, Missouri, con el

j

El Oran Premio y Medalla de Oro.

. . . .~~. . . . . .~~. . . . .❖. . . .~. . .~ ~ffff
ALTAR MAYOR DEL TEMPLO DE LA ENSEÑANZA (MEXICO)

Número 11

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1906, Año 13, Tomo 1, No 10, Marzo 4</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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