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                  <text>B18UOTECA UNIVERSITARIA
''ALFONSO REYES"
FONDO RICARDO COVARRUBl/\0

Bfau6io 4effan6ini. i
2a. callt dt San Jrancisco, 10. mtxico.
i
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J'

Marcos
Florentinos.

J'

Alabastros

:

JOYAS DEL ARTE CRISTIANO

Espejos

de
Mármol

z

México, 11 de Marzo de 1906

para, Artistas,

·

· y Traga.luces,

f
1

Año XIII Tomo 1

lmpre4t&lt;&gt; en papel de la f'·i brlce de San Rafael.

Materiales

Vidrieras Artísticas,
Marquesinas

i

Registrado como a.rtfcu,o de ae11111da clue, en 8 de Noviembre ft 1894.

--- ----~---L-.---.:•...._,___

__..__

__.__ _.._,¡

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· Vitrinas oara MostradorBs.
f\oaratos n1ouBlados oara floaradorBs,

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J
·PAPEL TAPIZ!
Cromos, Grabados negros y de color, Facsímilis de 'Acuarela,

#;

!

Cua:::~~::elas.

•

i
f

Debido á la excelencia de sus trabajos, esta casa fué premiada en la Ex·
• posición de St. Louis, Missouri, con el

j

El Oran Premio y Medalla de Oro.

. . . .~~. . . . . .~~. . . . .❖. . . .~. . .~ ~ffff
ALTAR MAYOR DEL TEMPLO DE LA ENSEÑANZA (MEXICO)

Número 11

�EL MUNDO ILUSTRADO

Fundador y Propleta.rlo.
LI C. RAFAEL REYES SPINDO LA.

Director,
LUIS G, URBINA.

Gerente,

Secretarlo de ~edacclón,

LUIS REYES SPINDOLA.

JOSE GOMEZ UGARTE.

Subscripción foránea, por trimestre .... S 4.50
En la capital, al mes ...... . .............. • 1.25
Los a.s.untos de redacción deberán tratarse directa•
mente con el Secretarlo.
N o se d evuelven originale s.

LA SEMANA
LA CURI OSIDAD

l ■ PIA

por la noche, un joven rubio Y elegante se detuvo para hacerme un sa_ludo á la
mejicana, con su respectiva sene de preguntas más ó menos indiscretas. Es un extranjero muy fino, muy bien educado, muy culto.
Ilabla con gracia y viste con chic. Y como era
la hora en que nuestro petit-boulevard se llena
del asunto del dia, roto y destramado, ~n charlas nerviosas y ligeras, en dichos Y pahques rápidos, á nosotros llegó mientras conversábamos, esta pregunta repetida por los transeúntes que pasaban:
-¿Cuándo lo fusilan?
. .
Desde luego mi elegante y rubio m~erlocutor
se apoderó del asunto del día, y me ~ió pormenores recogidos en reportajes y gacetillas. Van
á fusilar á un hombre que mató á su amante Y
que cometió tan vulgar delito con las tres ~gravantes señala.das por la ley. Es éste un crimen
popular cuya narración no i nteresa, por~ue ~arece de un solo detalle, no ya extraordmano,
nuevo ni raro, pero ni siquiera saliente en_ la
monótona y trivial superficie de los_ ~ehtos
comunes. Millán, así se llama el homrn1da, es
casi un viejo. Su vida, como suele suceder e~
las bajas capas sociales. es una levadura de vicio inconsciente, una fermentación de alcohol,
de odio y de tristeza. Es casado; pero los lazos
de la familia no pueden ser fuertes en ~tos
espíritus groseros para los cuales toda aspiración reviste una brutal forma de instinto. En
el alma embrionaria de estas gentes, el deber
es débil liga que se rompe al primer esfuerzo
egoísta de libertad. Para las pasiones de estos
seres que se desbordan como una marea de fango no hay más que un dique: el gendarme,que
es 'para ellos la fortada obligación de no alterar
el orden social. Millán, según dicen, Y el hecho
nada presenta de extraño, abandonó su hogar,
y siguió esa existencia errátil y aventur?ra.
que tiene para el pueblo el picante atractivo
de lo inesperado.
El acaso misterioso es como un encanto, CO·
mo un miraje para estos desgraciados peregrinos de la vida. Trashumante y sensual'. ~te
delincuente halló en su senda á una _muJer JO·
ven; la requirió de amores, la ve1;1c1ó, usando
para ello de las taimadas seducciones aprendidas en la escuela de los placeres expertos. La
hizo, por fin, suya, y como á cosa suya la explotó: cuentan las crónicas que explotó su belleza, su trabajo, sus ahorros de ?brera_hacendosa, y que, mientras tanto, él vivía oci?so Y desenfada.mente, gastando en sus corr?nas Y malos hábitos la hermosura, el salario Y las economías de su querida. Cuando ella se _cansó,
hizo lo que todas: huir. Fugóse la v~ct1ma de
la espelunca de la fiera. y un día, Millá.n, CO·
lérico, despechado, celoso, buscó á ~u . amante,
la encontró, Y ocultando y comprrnnendo en
hipocresía sus pasiones, le dió muerte, _asf, á
mansalva, cuando la muchacha, descuidada,
negábase, quizás con burdas y soeces palabras,
á seguir al macho que la maltrataba Y ofendí~.
El hombre, ebrio de ira, probablemente de vino también, disparó, no solamente sobre su
amante sino sobre la madre de é~ta, sobre
cuantos'se le acercaban. La visión ro¡a y negra
del arrebato lo cegó. Impulsivo, pasional y
borracho saltó por la barrera de la venganza.
Después vino la cárcel, el jurado, la. senten-

A

YER,

cia, la negación de indulto. El drama, trivial
Y sin embargo, en ti que estás tan alto, jo.
y terrible, está para concluir. Dentro de alguven y elegante europeo, se alza una burbuja de
nas horas caerá el telón sombrío. La última
las prehistóricas y primitivas impurezas.
escena se aproxima, llena del horror trágico
¿Será verdad que en nosotros la civilización
de la muerte y del mudo espanto de la na.da.
no es más que una corteza dentro de la cual
La antigua teoría de la intimidaci6n, combaticorre la savia de nuestros feroces ancestrales?
da piadosamente por Beccaria,· va á aplicarse,
según todas las probabilidades, dentro de breSU MAJESTAD El TIFO.
ves días. Los presidiarios de Belén desfilarán
ET boletín que á diario publica "El Imparfrente al cadáver del ajusticiado, que consercial," es de una sencilla pero aterradora elovará la l'1ltima crispación. dolorosa y repugnancuencia: el tifo vence. Un batallón de higiene
te, de la agonía. Los periódicos se colmarán de
y salubridad, lo persigue, lo acosa, le presenta
noticias minuciosas: la noche en capilla; los
combate, entra en lucha con él. Pero el veneadioses postreros; la maí'iana de la ejecución ...
no sutil y aéreo, se agazapa en la-s ondas del
Y la malsana y torpe curiosidad del público,
éter, se esconde en el velo atmosférico, se arrono contenta, no ahíta, pedirá más, más siem•
pa en las imperceptibles moléculas, vuela en
pre: ¿qué comió el reo? ¿qué dijo? ¿qué hizo?
el regazo del viento, y ataca á. ese gigante en¿durmió? ¿está abatido? ¿está loco? ¿está indisoberbecido que se llama hombre. Es un enemiferente? ¿cree? ¿espera? ¿ansia'? ¿como fué, cógo invisible, y por lo mismo, artero.
mo sucedió cada incidente, el más pequeflo, el
El rico puede cerrarle la puerta; puede atrinmás insignificante, el más escondido, el más
cherarse;
puede sanear sus habitaciones, abrinimio?
gar su cuerpo. recurrir constantemente al agua,
Mi joven y rubio amigo, el culto extranjero,
que es la suprema purificadora; el rico puede
que es un admirable ejemplar de humanidad
burlar el combate del intangible contendientAJ,
superior, un exquisito fruto de civilización, al
y, alimentado y fortalecido, resistir las embesterminar la charla me confiesa su deseo:
tidas de estos caballeros minúsculos, de visera
-¿Qué haré para a-sistir al fusilamiento?
calada, que se llaman microbios, y que atacan
La interrogación me punzó como si me huen violenta y sanguinaria legión.
biesen clavado una espina.
¡Ah! pero el pobre no, no resiste el empuje:
Algo,no sé qué, me dolió al oir esta pregunta.
no es fortaleza, sino bohío en ruinas; no tiene
¿Conque tú, insigne unidad de progreso, dismurallas almenadas ni almacén de pertrechos;
tinguido miembroded'élite,&gt; modelo de la gran
sus muros son endebles y están acribillados,
raza, anhelas satisfacer tus atávicos deseos, tus
por ellos entra el frío, entra la enfermedad,
profundas, tus seculares y ocultas alegrías de
entra la muerte. El pobre tiene hambre, misesangre y dominio, tus salvajes heredismos, en
ria, abandono, incuria. .Arbol de rafees endela contemplación de estos espectáculos terribles
y de savia anémica, cualquier carcoma lo
bles y severos que, hasta cierto punto, se opopudre, cualquier airecillo lo dobla, cualquier
nen á las leyes de la naturaleza y las contrarían
esfuerzo lo aniquila.
á sabiendas?
Los pobres caen, caen, heridos por su majesLa sociedad dice que necesita de estas amputad el tifo, que, con poderes reales, castiga con
taciones, porque es un organismo, y teme que
sólo un posar de mano, con sólo una señal de_
el contagio lo debilite y dañe. La justicia afir.
obediencia.
ma que no se trata de vindictas, sino de fatal
El dolor físico, ese terrible y cruel verdugo
é ineludible aplicación de aquella ley suprema
de
la carne, atenacea miembros flacos y sanque hace á cada individuo responsable de los
gres impuras y linfáticas.
resultados de su conducta. Pero tú, ¿qué haces
La fiebre, una fiebre delirante, repleta de
ni qué dices que justifique tu impío capricho
pan
tosas y brutales visiones, trastorna cerebros
de atisbar, por entre las rejas de una prisión,
obscuros
y sin desarrollo, embrutecidos por l&amp;
la espantosa tortura de un ser á quien de pronignorancia y por el vicio.
to gritan desde lo alto de un tribunal: ¡vas á
Las cifras hablan, con su exactitud terrible
morir! De entre las ti nieblas de la ignorancia
y
grave.
Dicen: &lt;los seres débiles, los pueblos
y de la maldad se al1,a el instinto protestando
sucios, las razas que no logran adaptarse al mede esa sentencia.
dio sano, ni adquirir los hábitos de la higiene,
La fuerza de conservación, como un remoli•
perecen azotados por una tremenda y fatal
no, levanta el polvo de una vida y lo eleva á los
plaga."
cielos. La desesperación se enfurece y estalla
La maldición bíblica, como en los t iempos lle
en golpes, en blasfemias, en imprecaciones, en
lós
faraones, pesa sobre las criaturas que se
lágrimas.
sustraen á los preceptos del agua clara y de la
Y cuando ya el corazón, cansado de latir, se
alimentación sana y sobria.
estrella herido, en la puerta de bronce de lo invencible,un estertor de misericordia, un balbu.
LA DISTRIBUCION DE PREMIOS.
ceo de perdón claman en el silencio de una caHa
sido
un
acontecimiento,
porque en esta
pilla, pidiendo al más allá lo que este mundo
vez revistió un alto carácter de recompensa, pa- ·
n iega, glacial y calladamente, con sus mil rostriótica. El señor Presidente de la República y
tros impasibles y la honda serenidad de su ciesu Ministerio presidieron esta fiesta escolar, en
lo. Entonces es cuando quieres asomarte, ri.
la cual el entusiasmo estudiantil se desbordó
sueiío y tranquilo á los bordes de esta alma, de
en
vítores á los vencedores. Latió acelerada·
esta pobre alma que se debate, desesperadamente el corazón de la juventud.
mente, sin un apoyo, sin auxilio, sin una com•
Ezequiel Chávez, Sullsecretario de InstrucP,asión, en la sombra de su tristeza. ¡Ah, joven
ción Pública, dió realce al acto pronuncjando
elegante, esos gramos de existencia, uno, dos,
un sabio discurso, lleno de ideal y de poesía. ·
tres, son sagrados! Soplar en ellos una curiosiY dentro de la forma bella y cristalina encedad de degenerado, es cometer una profanación
rró su espíritu dulce y amable de maestro.
repugnante.
Esta fué la nota aguda y brillante en este
No, rubio y culto europeo, en nom'bre de la
concierto del estimulo á la nueva generación
civilización que representas y que es amable y
que va rumbo al ideal por el camino de la esaltruista, se te prohiben esas emociones de priperanza.
mitivo, esas impresiones selváticas que en ti
Lurs G. URBINA
reaparecen y se imponen. Bajo la fina cabritilla de tus guantes la mano se siente garra, y
bajo la dulce máscara de tu sonrisa cortesana,
hace su mueca de fiera el p-recursor.
Hay mujeres tan á la moda, que parecen vi•
Millán es un miserable vencido que va á suvir siempre en el mañana.
frir la pena tremenda por su falta de adapta*
ción social. Nació muy abajo, muy abajo, )'
No hay que fiarse de las apal'iencias, porqqe
cuando se dió cuenta de que estaba la luz arriá veces un genio puede ir bien vestido.
1
ba, es porque desde allí le cayó sobre el pecho
en forma de rayo, del flamígero rayo de una ley
implacable.
~
En derredor de esta desdicha hierve el fango humano.

un BanauBtB Jaoon6~
. sta con un soldado del Gen l.
Entrev1
Oku.- H éroe japonés e n
M éxico

d
los sefiores K.ingo, IlideOCHES pasta7i'\mé Tsuchiya, cuyos retraklché Y
J éste articulo, ofrecian un
tos van con.
. onés al que tuve el
t
banquete al eS l~ J~peci~lmente invitatagusto d_e t·se~n~arilbiéu muchos distinguidos
tado. Asis t \a colonia japonesa, entre los cuamiembrosd eá los seíiores K. Ohira, Ilara_, M&lt;?les recuer O • Matzu Ywatani, Aoyam1 Hin, O. lla)~~\hás eiq'uisitos platillü!! forma.rata, etc. ú ,, y la cena estuvo amenizada por
ron el "!Den
, tocada por el sr. llidekiché
música
¡aponesa,

N

es·

•

JURATA SANKICBI, SOLDA Do DEL GENERAL
0K'Ó, HERIDO EN LIAO-SAKÉ.

El sefior Hirata contestaba á mi interrogato·
rio lleno de amabilidad.
-¿En qué parte del Imperionacit~ ~d?.
Y cuando me contestó que era or1s-mano d~l
pueblo de Yzú-no-Kuñi, cerca de Sh1zuoka-~,
crei recordar una deliciosa aldea llena de cnptomerías en una hondonada á donde caía una
de esas cascadas agrestes y rumorosas 9-ue los
japoneses cuidan como monumentos sm preci~ · En qué sitio del cuerpo fué Ud. herido?
Ptr toda contestación el brav~ guerrero de~cubrió un muslo moreno y at~ético, y en su ~itad pude ver tres hondas hen das. Al mostr rmelas sonreía con cierto orgullo, como_ ostentando la más gloriosa de las condecor:3-c10nes.
-&lt;1,Esas heridas son de balas de fusil?
-No seiíor, son de metralla. Son c~s de
un «shrnpnel&gt;· uno de ellos me a.traveso toda
la pierna, ro~piéndome e~ hueso; ".ea Ud.: al
soldar el hueso quedó la pierna henda más corta que la sana.
·
- ¿Cómo fué Ud. herido en una ~o1a pierna Y
no en lasdos?
.
··d
-Muy sencillo-contestó r1endo:-fui lJell o
al momento de avanzar, y una sola de mis dos
piernas separadas, qu~dó dentro de la zona
ofensiva de los proyectiles . .. .
-¡Y qué sintió Ud'?
.
.
-Nada al principio. Quise se¡r!nr avanza~do
al grito de ¡Banza.i! de todos ml.::l compa!'ie1os,
pero me desplomé. Entonces, cuando v1 que es·
taba herido, sentí .rucho gusto.,•.
- ¿ Mucho gusto.
.
-¡'Sí! había yo derramado mi sangre por m1
patria y por el empe, ador ... •
.
Al decir "patria " no usó ésta palabra, s1·
no '·Dc1i Nit1on,"' el Gran Japón, Y al de¡
cir emperador, usó la palabra , "'.r~nno,'.' e
sa rado el de o ri gen divino....As1 ev1d~~CJÓ _el
se~or ahata doscaracterístic3:s ~el espmtu Ja.•
ponés «Shin Aikoku,&gt; s~ pat~1ot1smo Y su le~ltad á '1a patria Y á una dmast1aque nose ha rnterrurnpido desde su origen. Asi el act~al ~~pe·
radores hijo, descendiente?irec~o?,e J1mu ren·
e reinó hace &lt;dos mil qum1entos años._&gt;
?º• l1~0 único en la humana historia! Cuan~o H1~~~ Sau me dijo el placer que babia se~t1do al
encontrarse herido, no habla el menor ~orno
de fanfarronada. Lo expresó llana Y simplemente.
'd ?
. y después de hen o.
lruí atendido por las ambulancias y luego
transladado al hospital militar &lt;l:e _Nagoya, dof"
de duré once ~ese~, pues sobrev101eron comp I·
caciones en m1 henda.
. A qué arma pertenecía usted?
. .
-}._ infantería. Fui soldado en la 3~ div1s1ón
Q e 'ército á las órdenes del general Oku.
~~ bitalla de Lio Saké ma1?,daba las fuerzas
enemigas el general Kuropatkrne.
?
_ y no recibió usted alguna meda]la . ..
-~o seí'ior; ninguno d_e los que sobrevivimos
recibió'medallas. Los únicos condecorados fueon los muertos .... . •
é
·
r y para que habían de recibirlas?, pens e~ mi
. ierior Las medallas de los que sobreviven
rn sus heridas el honor mismo de tener oportº1:i.idad de pel~ar por la patria. Reco~dé lo que
áuraiz de la guerra decian todos los Japoneses.
Decían todos:
.
•
· ·co
"No sabemos si vamos á la vrntona; 1o um
sabemos es que vamos á morir por ~a P~;
q~e Con eso nos basta para sentirnos fehces.
tna. com rende que con ese estado d~ alma, con
Se arofismo de - amor por la patria:, _con ese
~1i Jo, con esa embriaguez serena y d1vma, ha-

.
t ]leno de dulzura
Tsuchiya en el lllSt rumen ~n el nombre de
que e~ el ~apLón ,:e. coa.°a~cpeeculiares Y delicadas,
cSaku1ash1.&gt; as vian
melancólica que
los sonidos de a qt.uenaer~~~~n en las hor~ vestantas ve~es, a11l!- en
' de mi morada, la
perales, o1a suspu:ar en toro0 ia de los japone·
jovialidad Y la retinada.c~:p~itu á c:..da instan·
ses, rememoraron en rn1
te el divino Yaroa;do IPª!~ades de dicha reunión
Un&amp; de las ~art1cu ¡frtd l Sr Hirata Sanki•
fué l&amp; prese?c1a e~ e1 ª p:sada· guerra rusoj~
ehi, combat iente e a de varios de sus hero1·
ponesa, testigo Y acto~ .
herido graveeos y sangrientost eP!t1~1~~'ta1la de Lío Saké,
mente durante la ern
os tres veces
cerca.d e Mukde?, enl11i; 1f;p~~es~, dejaron
superiores en num~ro
nfiados en su su·
sus tácticas de re~uada, Y c:-i á los japoneses,
perioridil:d numérica, a_ta~arz~os con pérdidas
siendo, sm embargo, rec ª
enormes.
.
á
la fuerta
El señor Ili rata Sa:nkichi es~s ~~ constitude la edad, tiene t!e¡nta afi◊:ta circunstancia,
clón atlética, Y qu~z por \oloración .sanguipor su rostr o lampiño Y sd d Su fisonomía es
nea., representa menos.e ª ·.
ues no hay
enérgica y viril, aunq u~ soni!~i~~Jiy perenne
que olvidar que la sofnn~~ entales de la buena
es una de las reglas und?m
Hearn que nevó su
crianza japonesa. Lafca 10
' do tar sus
amor por el Imperio. Nihon ~:t~e ª po~ el de
costumbres y cambiar SU .n UDa obra maesKoysumi Yakumo, ha escn~ de •;La Sonri·
tra de psicología con el ni~ \~ como se vesa Japonesa." El señor. ira ' rostro endu·
rá en n uestro grabado, tien!
stante entre1
recido y musculado por. e
Ta Tennamiento, d~rante la ddilatª.ªta!~:ren.que se
go frente á m1 un álbum e gra
Taiko Sarelatan la-s proezas del gr¡0 . Sh~~fa'ti llamado
ma llideyoshi. }-:S un ~ico • r'les rostros de
&lt;Shin-Sen-Taiko-Ki,&gt; Yen os~ 1feudales que
los samurayes y de los ha.tamo
iswo rosbatallan en esas páginas, creo_ ver e1 ~ mismas
tro de mi amigo Hirata-San. son la
ia á
facciones llenas de inquebiranta~f ~;i~1tu' de
la vez que de sereno hero smo.
]dados de
combate perdura en los actua~s ~ do de los
M.ukden y de Puerto Art.urod, er\trun de hadaimlos de los hata.motos y e 1os
ce quinientos anos.

todos los sol.dados. japonées~; est~
Yan sido héroes
1m
sa exaltación lírica y pica e

estado de a a,. ela más deslumbrante victoria.
nía que ~rodf;1¡ mi á uno de aquellos héroes.
Te!}ía ~en
. or el Japón, por su belle·
y mi antigu~ ª:i~rs~ sabiduría, por su heroí~za, porbs_uó 1d más hondo de mi corazón á :11is
mo, su i
la frase glonosa
labios; tomó Pªó;a~xt;saT~:o sobre la tierra y
que lclamararony
ene
m . • • con
. ella saludé al guerrero:
¡Nihon Banzai!
d 'b'to
-¡Ni'hon Banzail me contestó él, e su 1
' '
·to d guerra y so·
transfigburado proort~~v;:tºg!r:ieo ;arecía brillar
bre su
ravo
.
-· sol J·apod los
rayos spurpureos
de1g1onoso
.
lució invicto y deslumbrante sob1e
Mukden y Puerto Arturol

l!

~: q':ie

JOSÉ JUAN TABLADA.

+

NUESTROULTIMO CONCURSO

•~ALO~
.... NIUr'\

~4'~ tA

•
ttl'lJe\ m; " • Z fVy

,.. ,:,.,

fa

:i

SRES. FIDEKIOHr, IUD;rmÉ TSUCHIY.A.
'i KlNGO,

, ltirrio concurso abierto por este Semanario Y
~uyo resultado dimos ya á conocer á nuestros
lectorés.
1·
El reloj es de señora, de caja de oro isa, y
. ostenta en su ta.pa principal ~n ~ermoso brillante incrustado. Su maquinaria es su~ament~ fina Y está guardado en estuche de piel
de Rusia.
.
t
s en
De los dos premios de ~mcuen a peso
efectivo, uno, el correspond~ente al Sr. Torcua~
to Luna que reside en México, fué ya pa_gado,
el otro s~rá cubHirto por nuestra Ag-encia e!l
Guadalajara al Sr. Ing. D· Agustín Bacaulari,
que fué quien lo obtuvo.
. .
En cuanto a las cincuenta su_bscr1pciones
gratis de este semanario, por un t!imestre, que
ofrecimos como premios secundanos á las soluciones que más se aproximaran á ~as tr~s. que
obtuvieron los premios en e[ect~vo, hicimos
constar desde luego que comenzanan ácontarse á partir del perí~do de t_iempo que ampara,
en cada caso el último recibo de pago.
.
Varios de los interesados que tienen cubierto ya el importe del abono por tres ~eses, nos
han escrito manifestándonos que enviemos desde luego la suscripción que les corresponde, á
familias de su amistad á quienes desean obsequiar con ell~. De acuerdo con estos d~~e_osi
la Administración ha comenzado á rem~tir e
periódico á las personas que se le han indicado.

�EL MUNDO ILUSTRADO

t t MUNDO I LUSTRADO
Dlstribud6n lle Premio•
A los alumnos de las tscuelas superires
La fiesta organizada en la Cámara de n· •·
dos con motivo de la distribución d ipuhech_a por el señor Presidente de la :l&lt;ie~!os
á los alumnos más aprovechados de la P I tea
las Profesionales, resultó brillante y 11s EscueEl adorno era original, hecho con ermdosa.
banderas y flores.
escu os,
A las 10 a. m. llegó el señor P residente
P!),ñad~ d~ los señores Secretarios de¡ ~om.
món_Publtca y Bellas Artes, de Gobernac~s rueIlac1en?a, de Co!D unicaciones y de J ustic1n, de
El Himno Nacional saludó la lle ad d ª·
mer l\fagis~rado de la República. 1 \ 0 el Priselec~ y bien organizado, se llevó / erfirna,
todos sus números; la parte musical estu\' en
cargo de la orquesta del Conser vatorio di • ~dá
por la hábil batuta del Maestro ;\fen~se!igtª
&lt;Esclarmond&gt; de Massenet fué muy apla dld ª
Los números de canto á cargo d l
_u . ª·
l\fal~onado y yenegas, fuero n p~-e~i~~: r~tas
una ¡usta ovación. La parte literaria fué 1,. on
d~ por el Sr. Lic. Ezequiel A. Chávez que w;nac1ódel discurso olicial, correcto, entusi:&amp;~n~n:
no_ ~ altos conceptos, y por el Sr. D. Luis e
U1brna, que leyó una bella composición poég.
ca, un canto á la Ciencia, al Estudio ,, á la Es-.
cuela.
'
El seiíor Presidente hizo la repartición d
comp~~as á l~s estudiantes con su ha.bl1urei
am~b1lldad, ammando á cada uno con f ª
cariñosas~ continuar por el camino del tra~j
y el estudio.
o

i

.ASP.l!:CTO DE LA CÁMARA DE DIPUTA.DOS D URANTE LA DISTRIBUCIÓN DE PREMIOS.

..

VISITA Dfl SR. PRfSIDfNH A LAS fSCUflAS

._

L.!: VISIT.A~

L.AS)cSCUEL.A.8.-EL SE:8fOR PRESIDENTE EN L A DE "MIGUEL LERDO".

:ESCUELA "MIGUEL LJ!:BDO".-RECIT.ACIÓN EN CORO,

. Por i_nvjtación del señor Ministro de Instrucción Publ!ca, D. Justo Sierra el seiior p ·
dente de la República dedicó ~na tarde á rf!:
tar los modernos edificios escolares recién l~a~gu~~do~ Y. el plantel de enseflanza comercial
pa1.a senon tas, que se conoce con el nombr d
dI1guel Lerdo&gt;, en la 2;} calle del Indio Tr~tee
~ste estable.cimiento ostentó un bonito adorno
floral, ~ombmado con elegantes cortinajes, en
sus cor redores. Al preseutarse el señor Gen!.
D\az, un p u_meroso grupo de alumnas cantó 1
Himno ~ac10oal.
e
l!'uer&lt;?n visitadas particularmente las clases
~e ~~úsrna, Mecanografía, Estenografía y Dibu
JO Lme:3-I, en las cuales se,hiciero11 por las alumnas lucida:' pruebas prácticas, que dejaron altamente sat1stecho al Primer Mairistrado á quien
a~ompaí'!aban los señores Mfnistros 'de Hacienda é Inst rucción y el Sr. Mayor Porfirio
Diaz.
Ja~bi_én fué visitada la &lt;Escuela Superior,&gt;
nuf!leIO 28. que ocupa un moderno edificio en
la 2,• C!l-lle de :\Cina y Prolangación de IIúmboldt,
r,e~méndose todos los departamentos. El edlti.~10 .causó una agr~dable impresión al selior
Presidente, por lo bien ventilado de s us salones,
la b~en3: luz. que hay en todos ellos y Ja acertada_d1stnbuc161;1 á que obedecen. Detúvo.se el
senor ?-enl. D1a~ en el departamento de Qui mi·
ca, paia presenciar alJí una lección experimelltal, _dada á sus alumnas por la Srita. Dolores
Gut1érrez.
Despué~ fué visitada la«Escuela Superior&gt; nómero 27 s1~uada en la esquina de las calles de
la I~d.u~tria y del Calvario. Es para niiios y est~ dmg1da por el Profesor D. Benigno Colín.
~I a~pecto del edificio es muy hermoso, el seiior
l residente oyó allí un canto patriót ico titula·
do &lt;A la Bandera.&gt;
En la esquina dt; la avenida de Chapultepec
y de_la calle de L1mantou r se alza el edilicio
destmado á la "Escuela Elemental Modelo,"
cuyo aspecto y dependencias interiores fueron
muy del .agrado de los distinguidos visitantes,
que pasaron á él tau pronto como acabaron de
rtJcorrer los diferentes departamentos de la mimero 27.
La últim.a escuela visitada fué la Xacional
de Comercio, que está provisionalmente en el
edificio construido para escuela primaria fren•
te á Ja Ciudadela.
'
El Director, Sr. Don Javier Arrangoiz con·
dujo á los visitantes al salón biblioteca y á
las, d is_t intas clases, notables por el orden que
al11 r~ma. ~ l.a s seis de la. tarde, hor.i en que
termmó la v1s1ta, el Sr. General Díaz se encaminó á ver detenidamente el nue vo edificio del
Instituto Médico Nacional que había recorrido ya anteriormente.
'
Nada diremos de este edificio por ha.her da•
do "El Mundo Ilustrado," no hace mucho tiem·
po, una amplia información de él, con fotogra•
fías especiales sacadas al efecto.
I gualmente, publicamos ya fotografías de las
fachadas de los nuevos edificios escolares. Hoy
damos á conocer únicamente algunos grabados
relativos á la visita hecha á ellos por el Sr. General Díaz.

PANTEÓN D E MIAUUATL Á.N.-LUGAR _E N DONDE SE DISPARARON LOS PRD:fEROS TIROS EN LA ACCIÓN DE .MIAHU.ATLÁN.

LA BATALLA DE MIAHUATLAN
En los anales de la Ilistoria Patria figura un
hecho notable que conocen y admiran todos los
mexicanos: la célebre acción de Miahuatlán, librada el 3 de octubre de 1866, y ganada por el
sefior Genl. Díaz y sus subalternos el General
Ramos y el Coronel González, á los jefes imperialistas Oronoz y Testard.

de Juárez,debian expiar con sus vidas el delito
de ser traidores á su patria; pero esta pena sólo se hizo efectiva con los desertores que sepasaron al lado de Bazaine durante el sitio de
Oaxaca.
Publicamos hoy una serié de importantes fotografías que representan el estado actual de
los principales lugares que formaron el teatro
donde se desarrollar on las escenas de valor , de
pericia militar y de acendrado patriotismo rea-

tre las fuerzas del Sr. Genl. Diaz y las dei jefe
enemigo Oronoz; el lugar donde fueron flanqueadas,las avanzadas imperialistas por las tropas de Miahuatlán al mando de Apolinar García, y por último, el camino de }lonjas que recorrió la caballería de Oronoz, en su rápida
huida, después de la derrota.
Estos recuerdos históricos son del más alto
interés para los mexicanos, y deben ser motivo
de satisfacción para el Sr. Genl. Díaz, héroe de

:MIAHU.A.TLÁN: CASA DEL SE~OR MIJ.A.NGOS.-.MIAHUATLÁN: CAl!1INO DE MONJAS.

El ejército del General Diaz se componía de
700 hombres, y la tropa enemiga contaba con
3,000 hombres, en su mayor parte mexicanos,
contando, además, con gran número de franceses y de húngar os.
El triunfo del seí'íor General Diaz fué completo: derrotó al enemigo y se apoderó de toda su
artillería y otros muchos bagajes de g uerra. En·
· tre los prisioneros se encontraban 18 oficiales
franceses y 22 mexicanos; éstos, bajo el edicto

lizadas por el señor General Diaz y su heroico
ejército.
Figura desde luego la casa del Sr. M ijangos,
donde se improvisó el Cuartel General. El panteón de Miahuatlán, donde el Sr. Genl. Diaz
quitó al enemigo municiones de guerra y acémilas; el río que atravesaron las fuerzas pat riotas para atacar al enemigo en sus posiciones de las lomas de Tolveo y del Matadero; el
sitio donde se dispararon los primeros tiros en,

aquella memorable jornada.
Ultimamente el conocido artista Francisco
de P. 1tlendoza ha hecho un viaje á Miahuatlán con el objeto de recorrer todos los sitios
donde se desarrollaron los hechos de la inolvi·
dable acción de Miahuatlán, para hacer un
cuadro de grandes dimensiones, que será ofrecido al triunfador de Miahuatlán, al Sr. Genl.
Díaz, como un recuerdo de su victoria.

MI.AHUATLÁN: LUGAR EN DONDE FUERON F L.A.NQ,UE.A.D.AS LAS AVANZADAS DEL ENEMIGO .-MlilIUATLÁN: RÍO QUE .ATRAVE SARON
LAS FUERZAS DE L GENERAL DÍ A Z PARA ATACAR LAS DEL ENEMIGO,

�EL MUNDO ILUSTRADO
""

· ·-· -

., _ _... ....

- EL MUNDO ·ILUSTRADO

Nuevo Secretariode laInspección &lt;ieneral de Polkft
Para substituir al Sr. D. Francisco Ahedo
en el puesto de Secret ario de la Inspección Ge
neral de Policía, ha sido nombrado el Sr. Cap!:
tán D. Celso Acosta.
El Sr. Acosta hizo sus estudios completos en
el Cole¡;i'io ~ilitar, es actualmente Capitán 19
de A;r~1llena, y ha prestado largo tiempo sus
servimos en el departamento de Marina de la

S_ecretaría de Guerra, de l_a cual solicitó poster10rmente la de Gobernación que se le concediese servir en el ramo de Policía del Dist rito.
Concedida por dicho :Ministerio la autorización respectiva.J. el Sr. Acosta tomó posesión
del empleo de Jefe 2\&gt; de la Gendarmer ía de á
pie, y en el desempeño de este cargo estuvo dos
años.
El nombramiento hecho últimamente en favor del Sr. .Acosta, ha sido muy favorablemente
comentado.

♦

ULTIMO R UEGO
Sepulturero amigo: cuando arrojes
A la fosa común mi pobre cuerpo,
Que ya cansado de la brega ruda
Llame al recinto del descanso eterno,
Te suplico por todos tus amores
Me apisones terriblemente el pecho,
Hasta sentir que el corazón mezqui no
En lodo informe se convierta adentro.

SE~ORITA SOLEDAD RÉGULES, ALUMNA DE LA. ESCUELA. NACIONAL DE MEDICINA,
PENSIONAD.A. POR EL GOBIERNO.

RECOMPENSl AL MERITO
Ha sido acordado por el señor Presidente de
la República que como una recompensa á los
magníficos estudios hechos por la Srita. Soledad Régules en la Escuela Nacional de Medi·
cina, queden á cargo del Gobierno todos los
gastos que exija la terminación de la carrera de
Ia aprovechada estudiante.
La señorita Régules se ha distinguido siempre por su talento y por el constante empello
con que ha seguido la difícil carrera que eligió,
pues tanto en la Escuela Preparatoria, como en
la Nacional de Medicina, se hizo acreedora al
aprecio de sús profesores, obteniendo en todos
los cursos las calificaciones supremas y por consiguiente, los primeros premios.
El Sr. GenL D.íaz, que, como de costumbre,
no pierde oportunidad de recompensar los esfuerzos de los mexicanos l aboriosos, concedió á
la señorita Régules, como justa recompensa á
sus afanes, una pensión durante el tiempo que
dilaten aún sus estudios.
La futura, inteligente doctora, debe estar satisfecha y orgullosa del éxito que ha coronado
sus estudios, y del importante lugar que se ha
conquistado entre las mujeres instruidas de
México.

y más furiosa que golpee tu maza,
Sepulturero amigo,en mi cerebro .....
. Ah tengo miedo que en_ la tumba qmeran
' '
Atormentar mi sueño!

LAS BODAS DE ALICE ROOSEVELT

PEDRO ÜRTIZ.

00

Nuevos Edificios Escolares
Están¡a terminado~ dos nuevos edificios destinados a escuelas na01onales: uno en la calle
del Ciprés colonia de Santa María de la Ribera y otro ~n la esquina del Carmen y calle de
A~tecas. Estos nuevo~ edificios escolar~, unidos á los que se t erminaron h3:ce poco tiempo,
y que están ya ocupados por diversas ~uelas,
vienen á contribuir al progreso de la mst!uc-clón que tantos adelantos ha alcanzado baJo el
actu'al gobierno.
.
.
Los amplios locales est~I?- constru)dos de la
misma manera que los v1s1tados rfc1~ntemente por el Sr. Presidente de la Republ1ca.
El edificio de la colonia de ~anta M~rla está destinado á escuela superior de mñas; se
extiende de Oriente á Poniente y t iene grandes salones, vari:is patios, pasillos y CO!reffores,
contando, además, con un gran esl!ac10 de terreno que todavia no se r~s~elve si se convertirá en jardin ó se construiran en él baños. .
La armazón del edificio es de hierro, y el prmcipal material de construcción la cantera. Esta
casa está ya muy adelantada, y puede esperarse que dent,ro de tres meses, á más tardar, estará concluida.
.
El edificio del Carmen es también muy amplio y bello y ya está terminado, habiendo sido visitado hace pocos días por los Sres. Secretarios de Instrucción Pú~lica. y Bellas_ Artes,
de Hacienda y de Comumcac1ones, quien es se
mostraron mu.)' complacidos de la comodidad
que ofrece el edificio en todos sus detalles y de
la hermosura del decorado.
La escu ela que se instalará en este local es
una superior de niños.
El edificio de la calle del Carmen es, entre
los de su género, uno de los mejores; o~upa un
terreno de 1,600 metros cuadrados y tiene capacidad para contener 400 alumnos. Los salones son amplios, bien ventilados y con magnifica luz, y pueden servir para clas~s de 50 alum·
n os, con su guardarropa y su pasi llo con lava·
bos, cada una.
El salón de actos es muy grande y perfectamente decorado lo mismo que el destinado para la Dirección'· en el centro del edificio se
encuentran las 'habitaciones del conserje. El
aspecto exterior del local es agradable, l_a _fachad a está hecha de ladrillo, con guarmción
de cantería, que hace resaltar las grandes ven·
tanas alineadas con simetría y provistas de un
cómodo sistema de ventilación. El Sr. Ingeniero Don Enrique F ernández Castelló fué el encargado de la obra y ha sido felicitado por todas las personas que visitaron la nueva ~uela,
por la belleza y práctica utilidad que reman_ en
cada uno de los diferentes detalles de esta importante obra.
La adquisición de locales construidos especialmente para escuelas, es uno de los grandes
impulsos que el actual Ministro de In~trucción Pública está dando á la escuela mexicana.
Los brillantes resultados de su gestión se palpan ya, pero se haránmuch&lt;? más notabl~s to•
davla cuando el pueblo mexrnano se convierta,

.MR. NICOLÁS LONGWOitTH,-

gracias al régimen educativo oficial, en un
pue:tJlo verdaderamente instruído, culto Y Jabonoso.

. •!,

~ 1[,.
.....

..

(

:MR. TEODORO ROOSEVELT.
.A.LICE ROOSEVELT.(Grupo towJ.do en la lhsa Blancti, cltsputs de la ceremonia.)

Los afanes del Sr. Presidente de la República, así como los de los actuales Ministros de
Insstrucción Pública y Belles Artes y de Hacienda, serán así coronados por el éxito más
brillante.

♦♦

--

A MO R E ILUSION

- Quieta te has de quedar, voluble alada.le dice el niño aleve á, la t raviesa mariposa. ¿A qué
ir de flor en flor, diciendo á todas que las amas,
para luego dejarlas engañadas y t ristes.
Y la mariposa irónica le r esponde:
-Dame, niílo, t u constancia; dame t u quietud, dame t u fe. Sentado estás en el brocal d e
esta fuente, aguardando á las zagalas sencillas
que no han amado, para herirlas en el corazón,
una ahora, otra después, y á todas sin piedad.
''Te finges ciego, y no yerras los inocentes pechos á que disparas. Yo beso á las flores, t ú
enloqueces á las doncellas. Yo vuelo por doquiera, y me denuncian mis leales primores.
Tú acechas, tú acometes, sin dar la cara á tus
víctimas, que agonizan maldiciéndote porque
hieres y no curas, porque mat as y no mueres."
-Calla; tonta, que eres del engaño emblema.
Mira tus vivos colores: polvo vano que e n mis
manos se deshace; así tus halagos , así tus giros
bellos, con que fascinas las almas ingenuas.
-Razón tienes, rapaz ladino. Mi b elleza es
polvo, si la palpan. En cambio, si tú tocas los
corazones. los conviertes en llamas y Juego en
cenizas. Déjame ir, que á nadie ofendo. Yo no
iré á denunciar t u acecho, pero s i á las zagalas encuentro, les diré : "Cazadorcit as de maripOS!).S, seguidme, que soy la tímida il usión.
Huid del Amor, que es audaz y traidor. "

00
SERVICIOS MUNICIPALES.-BO.MBA A.UTOMÓYIL EX:TINGUIDOR.A DE INCENDIOS,
NUEVO EDIFICIO ESCOLAR EN LA ESQUINA DE AZTECAS Y EL CARMEN,

N. BOLET P ERA.ZA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

•

Uno Tarde de Otofio .......

En mis paseos sin rumbo por los barrios obreros, he tenido ocasión de observar más de una
vez la existencia dolorosa y angustiada de esos
muchachos cloróticos, de cabello desteñido y
ojos viejos,que juegan ó dormitan en las encrucijadas obscuras, y la pesadumbre alucinante
de esas chicuelas vestidas de desgarrones que
sueñan, sentadas en el umbral de las casas mezquinas, con un l1ermanito en brazos, madres
antes de serlo, en la vida sin juventud de la
miseria.
,,
Y como escudriñador de la ciudad, he observado mucha cosas que quiero referirte.
Los que no han visto un amanecer en Montmartre, en la Chapelle ó en Belleville; los que
no han asistido al desfile lamentable de los trabajadores que salen en racimos de los tu¡rurios
y resbalan por las calles estrechas, cammo de
la fábrica por cuya garganta de sombra desaparecen; los que no sospechan que hay inmensas
multitudes que no ven el sol porque el taller
las nec(sita para masticarlas y triturarlas, hasta que con el crepúsculo las arroja otra vez tambaleantes al arroyo, por donde retornan torpemente, tropezando en las tabernas, hasta la covacha donde se esconden; los que ignoran la esclavitud jadeante de media humanidad que no
ve más que el camino por donde vay vuelve todos los días, con anteojeras de cansancio, arrastrando una vida hecha de muertes lentas; los
que no han estado en contacto con el pueblo,
no saben que hay millares de millares de niTios
que mientras alcanzan la edad de ir también á
la fábrica, se quedan desamparados y solos_ en
la ciudad inquietante y monstruosa que s6lo
atiende á sus satisfacciones, y que, ciega, sorda,
implacable, lo muele y lo pulveriza todo, arrastrada por el ímpetu.
Los horarios de la escuela no coinciden con los
del taller. Hay grandes baches vacíos y solitarios que se pueden prolongar sin comprobaciones. La ciudadique abre sus jardines y sus avenidas á todas as curiosidades aventurera-s. es
como un desierto donde tiritan los niños. Los
mayores quedan á menudo al cuidado de los pequeños. ejPrciendo de jefes de familia antes de
saber gobernarse. S6lo el hambre, el desaseo y
las malas vecindades les acompañan. Flores
abandonadas en medio de la tormenta social,
podrán defender un tiempo su innata rectitud
infantil, pero acabarán fatalmente por contaminarse y sufrir antes de haber vivido. Desde
que comienzan á. razonar y á darse cuenta de
los hechos, no hallan en torno más que sombra.
Por la ventana exigua del cuartucho mal olien-

OCTAVO CUENTO
te, en la escalera resbalosa y obscura de la casa, junto á la callejuela sucia, entre los vecinos
y hasta en el propio hógar, en las horas en que,
concluída la jornada, se reúnen todos para dormir, no ven más que miseria, lágrimas, imprecaciones y castigos .... El mundo toma para ellos
un aspecto de prisión medioeval donde se aplica
Ja tortura. In.conscientemente adoptan los errores involuntarios del lugar en que sufren. Se
tornan hoscos. venlfativos é irritables. Se erizan
á la intemperie. Y se diría que la injusticia de
la sociedad que les desprecia y les desangra, hace brotar entre ellos nuevas espinas de bestialidad que se repiten y cunden hasta hacer de la
clase un vallado donde se ensangrentará el porvenir .. . .
Cerca de la iglesia del «Sacré-Creur&gt; de Montmartre, á dos pasos de la calle d'Orsel, donde vivió el anarquista Vaillant, en un terreno baldío, vocea un grupo sucio, desarrapado y turbulento que no ha ido á la escuela. Son seis chi-

cuelos ele cinco á seis años que han dejado sobre
las piedras húmedas sus libros rotos, han encendido sus colillas recogidas al azar en el paseo,[.
se entretienen con un cajón que arrastran t rando de una cuerda nudosa ....
-Tú, el rubio, ¿qué hace tu padre?
-Sillas y armarios.
-1.Y tú, pequeño?
-No tengo padre .. . .
-¿,Tu madre te deja correr solo?
- Tampoco tengo madre ....
-¿,Quién cuida de t i?
-El "Chato.''
-¿, El "Chato"?
-Sí.. ..
-¿Quién es?
Otro del grupo interviene:
-El "Chato" es el fogonero que tiene la na·
riz partida ..... .
-¿Un pariente tuyo?

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...,

-No sé; cuando murió mi madre, roe llevó á
su casa y me da de comer ..... .
-Vai:nos á ver al "Chato."
- No viene hasta la noche ....
- ;.Y qué haces hasta esa hora?
- Me divierto . . ... .
-.(No tienes frlo?
-Cuando tenemos frio, nos damos de topetones v saltamos los unos por enci~a de los otro~.•·
-O si no-interrumpe un pn.hd~cho de OJOS
raros-, st nonos vamos á los ):&gt;arr1os centrales
y nos detenemos ante un respHadero de las cocinas de las g-randes fondas ....
-;Qué veis á través de las rejas de esos subtem'.i.neos?.. ..
.
-¡Oh! ¡Mnchisimas cosas! .... }'.rimero, u_nos
selíoron es con grandes irorros de rueve, que Juegan con n~as sartenes brillantes q_ue parecen
soles .. . . La.&lt;; cocinas se abren v se eterran co_mo
los hornos de las fábricas . ... Todo está tan lnnpio, que parece una iglesia .... ·. So~re. el fuego
hay grandes marmitas &lt;1ue arroJan mcienso. • • •
Las mesas se alargan, llena-s de -pescad?s, de legumbres, de carnes Y de nasteles que tienen un
olor nuevo .... Y los hombres de los g randes gorros juegan y jue¡ran, m~entras nosotr?s.ºr
acurrucamos junto á los hierros para rec1b1
calor oloroso que hace cosquillas en el est61pago .... A veces nos dan un pedazo d~ pan.·· ero h ay que esconderse .... porque s1 nos ven 1os
gendarmes . . . .. •
. pa
Y los ojos b rillosos de lo~ ch1au_111os par dearon , húmedos, ante la tn~te vis1ón.
Desde el amanecer de sus vidas. e} 3:dusto gendarme está ahí, entre ellos y la fehc1dad.
R ecuerdo que una noche de verano, en el barrio Latino. de regreso de Bullier, me senté.con
un amigo en la terraza, rle la taberna del l'~nteón. freri.te al jardin delLuxembur~O- Alrededor de las mesas había grandes. racimos de es=
tudiantes de grisetas, de profes10nales Y de ar
tistas. Lo's grupos bulliciosos bebian refres'.ris
y licores. Las mujeres reian á boca llena.
guien que habla bebido más que los otros, tarareab a una canción . ... Y la noche, llena oe estrellas vertía sobre el bulevar, plantado de árboles v~rdes y entrelazado de ~,ranseúntes, un~
la ngu idez exquisita que deshoJaba flores en e
alma.
Un saboyanito moreno. de guedejas lar1ras,
vestido á pesar de su miseria, con el abandono
y el arte de la Italia azul, se llegó á la terraJ~
cargado éQn sus renrod ucciones de Y~º• Y s~ 1rigió á una mesa. La ocupaban cuatro ¡nui~rotas pintadas y tres elegantes que se ha~ an • espojado de los abrigos Y ostentaban al aire libre
su embriaguez y su frac.
El nilío ofreció su mercaderia con esa voz melodiosa ® lo.s trasalpinos.
-- .
La mirad.a de sus ojos negros Y hermosos viajó, de la estatua que tenía en la mano, á 1 ~'¡:
sa de los presuntos compradores, como 8 q

~1

r

siera hacer más convincente su francés elemental.
-Un "soldo"-lanzó uno del~s el~ga~tes, haciéndose una vanidad de su pésn~o 1ta~1ano.
E l saboyanito declaró que era 1mpos1ble. La
dejaba en cincuenta céntimos, y no podía hacer
m~tcoÍno á la insistencia respondió e! nü'ío ~cm
una nueva negativa, el elegante ª!roJó_su cigarro, se levantó y se apoderó en s1lenc10 de su
estatua.
b
Su propósito era dar una broma; pero el sa oyanito amedrentado por las amenazas de su
patrón no lo entendió así, y se echó á llorar.
- un' "soldo" ....
-No puedo, señor; devuélvame la estatua ...
-Ven á quitármela ....
El niño se lanzó ansioso; pero el hombre era
de buena estatura y mantenía la estatua en alto con el brazo tendido . .... Después de for~
jearsin éxito.se a_lejósollozandosu impotenma,
y suplicó desde le¡os:
- Devuélvame la estatua, señor, por lo que
más quiera . . . . • •
b
b
-Un "soldo"-repetía implaca le e 1 orracho.
-Devuélvamela, señor.. . . .
-Mira que la dejo caer y se rompe sobre las
pi edras ... •
d h b" a
y aquel llanto sincero y conmove _or ~ 1er
di vertido por largo tiempo al público, s1 una
mano vivaz no hubiera arrebatado el yeso Y hubiera derribado al aristócrata de una bofetai~~~-e~· el tumulto que provocó el ~ncidente,
siempre fué el saboyanito el qu~ ~ufnó la~ consecuencias. Un agente de 18; pol!~1a le cogió por
Ja blusa y con cierta pena rntenor, porque era
padre, no~ hizo comprender que le tenía que
arrestar .... por desorden.
OCTAVO INTER:M:EDlO

-Víctimas atadas á una tiranía ó pilluelos
librados á todas las p~rversiones, los mños que
. sufren forman un con¡untoque merece at?enc ión de l as almas buenas .. •Falta u n mov1m1ento de piedad_g_enero~ y,más que nada, falta un
poco de just1c1a social.••·
.
.
.
M.anón siguió flotando en sus s1lenc1os pensativos.••
• trajo jirones d e un~ poca
1 que alguEl viento
na murga ensayaba en un le¡ano baile popular..... .
.
- Se abre otro cuento.••••·

Ia:

MANUEL UGARTE.
(De ,ni libro nmoo.)

00

EN VISPERAS DE PRIMAVERA

•

Son los espirantes días del ~nvierno. ...
Ya -parece, Amada, qu~ la primavera
preludia su dulce cánt1co:-}!i:,tas flores . • • •
estas brisas con alientos gemtores,
este sol... .
. .
¡y en sus pns1ones
canta y rima el corazón!
1Es nuestra estación! ¡es la bella estación
de los pasos por floridas alamedas.. . .
de vos, A.legrial De ti, Verso mí?· .. .
de las auras, de las aves, del romo,
del amor.. . .
. .
1Y en sus pns1ones
canta y rima el corazón!

¡Espérala, oh novia, con las aleg_rías_
más sonoras que haya dentro tus ¡ardmes.1
Prepárate el alma á la primavera, .
tal que á tiempo hiciste para la pnmera
comunión....
1Y en sus prisiones
canta y rima el corazón!
Tu alma como rosa de ca.stilla fresca,
y con los rhbores de tu juvent ud,
reciba en sus campos nuevos y olorosos
ese que los anos nos traen piadosos
bello don....
. .
¡Y en sus pns1ones
canta y rima el corazón!

¡Recibe oh Amada, á la primavera
con salud' deseos. esperanza y gozo!
Es la her~osa reina, es la dulc~ hada
Que los pasos guia por nuestra Jornada
del amor. .. .
¡Y en sus prisiones
canta y rima el corazón!

¡Dios te salve, Re;ina y ][adre de las flores!
·Oh vida y dulzura de nuestros amores!
!~lira
cuánto al solo anuncio de tus dones,
1
dentro de sus prisiones
canta y rima el corazón! ....
J]!)SÚS VILL.A.LP.A.NDO.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

\

.
. ~.;..

~ ....\- •.-l,•

•

NOTAS EXTRANJER.A.S,-EN EL TEATRO DE S. MAJESTAD, EN LONDRES,

Reproducción de un célebre cuadro que repre,enta d Nerón en una de las pattticaB ucenaa qu(tan bien sablafingir el cruel romano, !íerón ~abla con acento trógico
so/n·e el cadd11er de Britdnico, d, quien ha entJenenado.

+++++++++++++++++++++++++,tr,tnt,++++++++++++,tr,tnt,+++++++++++++++++++++,t,,t,+++++++++++++++++++++++++++++++++++

•

HEROTICA
&lt;Beso&gt; que en tarde azul junto á la roca
Me dió mi novia en la marina playa;
«Te amo&gt; que exhaló su fresca boca,
Como perfume un lirio que desmaya;
Tl'émulo «sí&gt; que de inocencias lleno
Fué á morir en la espuma de las olas;
«Juramento de amor,&gt; puro y sereno,
Hecho ante Dios y con la mar á solas;
Promesas murmuradas al oído,
Sueííos de un porvenir acariciado,

Miradas que sollozan: &lt;he sufrido,&gt;
Pupilas que nos dicen: &lt;he llorado;&gt;

Piro hay labios más frescos que las flores,
Y hay ojos de más luz que las estrellas.

Flores, cartas, tristezas y alegrías,
Esperanzas, sonrisas y reproches,
Angustias deliciosas de mis días,
Celestiales insomnios de mis noches;

Temblar al dulce roce de una falda
Como al mago conjuro de un hechizo,
Ver tras el tul la nieve de una espalda,
Robar un beso, acariciar un rizo;
Aspirar un aliento de violeta,
Y olr con un «te adoro, nuestro nombre;
La luna en el cenit .... la noche quieta . . . . . .
Eso es vivir y amar .... Es ser poeta
Y olvidar la tri~teza de ser hombre.

Venid, venid á mí, y el ala abierta
Tended sobre mi frente en sombra hundida,
Y que al decir el corazón: &lt;¡despierta!&gt;
No más responda el pensamiento: &lt;¡olvida!&gt;
Arnar . . .. vivir de amar ..• morir de amores;
Limpios los astros son, las flores bellas,

A. J.

C.A.LC.A."RO ilERRERA,

DIANA
(CUADRO DE L. :PERBAULT,)

GÉNERO CHICO.-LA• GERALDINI, Til'L.1!: DEL PRW()JF.AL.

�EL MUNDO ILUSTRADO

li1t M.t1NDO ILUSTRADO

Alrededor del M..or,do

"ª

LOS CHINOS MINEROS

Los chinos _que_ trabajan en la;; minas do oro del Rand, tienen arreglados ~us dormitorios ~e la manera n:i~ confortable. Sus lechos, en forma
de llteras, están cubiertos por cortimllas corredizas que los separan de
los que velan preparando potajes ó calentándose en la lumbre del hornillo.

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''Pierrot," Filósofo
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UNA ESCENA RUSA

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Hay episodios notables en la historia de Rusia referentes al soberano
Pedro el Grande, que se distinguió por sus sabias leyes y su buen tino
para ¡¡-obernar. Uno de ellos es cuando el demócrata sobera,no concedió el
permiso para la formación de una diputación en Moscú, encontrándose
charlando y bebiendo con un grupo de camaradas.

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U PAGODA DE ARAKAN

El;príncipe de ~ales, e!l C?mpañía des~ esposa, visitó Ja suntuosa: pago~a.de A ra~án, idolo prmmpal de la India. La pagoda esexcesivamente
luJosa; multitud de lámparas de fino_ cristal, sostenidas por cadenas de
oro,_penden del techo, y sobre el pavimento se extienden finísimas alfombras donde se sientan los que van á orará la pagoda· constantemente arden.allí exquisitas esencias en elegantes pebeteros. '

ANTIGUEDAD HISTORICA

UNA o,\RlYANA DE TURISTAS

Los turistas extranjeros que visitan el desierto de Sahara, gustan de
atravesarlo formando caravanas como los africanos, y al efecto alquilan
camellos y se acompafian por varios guias que van en asnos.

Una de las cosas en que ~ás derroche de lujo hacían los antiguos romanos, era en la construcción de naves, que imitaban verdaderos palacios. Se trata ahora de reconstruir una de las naves del tiempo de Tiberio, tal y C?mo se usa~an entonces,. llenas de labrados y adornos, de
estatuas Y grifos, y movidas por una mfinidad de remos que salían por
agujeros practicados en los costados dela o.ave.

(Para El Mundo /lustrado.]
El noctivago de "Pierrot," sin el gesto festivo. sin la mueca grotesca, quitado el solideo,
se sienta perezoso sobre la vera del camino polvoso, seco, mal encubierta con la hojarasca que
el invierno arrancó de las ramas, ya lozanas
como tirsos nuevos, al soplo de las primeras
auras vernales .
La luna, roja al ascender por el Oriente, se
argenta en el límpido horizonte, pl~teando los
brotes de las escuetas ramazones, rielando en
Jas aguas tranquilas del río y haci~ndo resplandecer el ceniciento polvo del camino cual lava
calcinada caída de los altos volcanes, erguidos
allá por sobre la línea azulosa del monte.
El paisaje se envuelve en una melancolí_a f~nebre: la luz pálida de la luna apenas deJa dibujar á distancia los perfiles acentuados de las
torres; los pájarns duermen sosegados en sus
amorosos nidos; de la espesura del bosque vuelan, aqui y allá, fosforescentes COCUfO~; en el
silencio de la noche sólo se oye el clnrr1do del
gri11o que vela entre los yerbazales; una quietud
plácida reina en la naturaleza.
"Pierrot," antes tan alegre, tan gárrulo Y
tan vocinglero, calla, medita; se sustrae al
mundanal ruido; huye del baile, abandona la
orgía.
No se sabe si el hastío, el cansancio ó la decepción le han tornado en melancólico Y misántropo.
Su mollera, que fué siempre hueca, se. puebla de pensamientos que, en un ordenamiento
silogistico, van deduciendo consecuencias.
Los polvos de harina que embadurnaba_n_ su
rostro, no como un afeite, sino á modo risible
de disfraz han desaparecido dejando ver un
semblant~ austero y una mirada triste.
-La vida es un sabroso el!xir-murrnura-eEcanciado en el ánfora cincelada del placer: bebido el bálsamo, queda en el fondo el "anaké"
del poeta ... .
"lle sido un dipslmano: he. bebido 11asta las
heces en la copa diáfana de Ganímedes; pronto
el tósigo envenenó mi alma; pueril e~ mi_ sirrpleza seduje á Colombina: ésa fué m1 prJinera
hart~ra: después hice el "Don Juan" con todas
las mujeres: fui un loco y un perjuro ....
"Tanto y tan continuamente he agitado el
cascabel de la alegria, que Jo dejé vacío, sin un
sonido ....
"Como visión blanca de un pasado muerto, paseaba mi albura entre el abigarramiento de
chillones trajes .... ni una mirada para mí .... ;
era un vetusto en medio de ridiculeces modernas .. .. "Arlequino," con su chillido r_íspido, Y
"Pulchinela," con sus platillos. estridulosos,
amorteclan mi humorística carcajada... ,

En el torbellino del baile semejaba una mancha blanca que huye; en la luna biselada de
los amplios espejos venecianos,. tal crefa_m.e la
silueta fatídica de una mortaJa ...... Ni el estruendo del "champagne," ni las burbujas irisadas de la espumante y extendida copa, ni el

secreto de las amantes parejas, ni el perfume
de los polvos de Antea, ni el brillo de las
miradas lánguidas, adormecidas por los vapores del vino, nada era bastante atractivo para
sacarme de mi aburrimiento.
"Colombina, vestida con sus geniales ropas de
pastora de bucólica, era olvidada en un rincón
de mi memoria, donde los recuerdos se ahogan
por la onda obscura y callada del Leteo . . ... .
''El Carnaval deja de ser farsa,porque la farsa saturnia es verdad: en la cloaca del mundo
no importa el traje, porque el traje acaso si es
un recurso para despistar á la policía, ó una
atenuante para la sentencia del juez: Ravachol
suele ir vestido de industrial con privilegio exclusivo, y Gil Blas, de banquero con crédito en
el extranjero ....
"Tengo que colgar los hábitos y romper el solideo; en este momento histórico estoy retrasado medio siglo, soy un simple gorrión con el
ala herida y sin el canto de la alondra. Antafio, el disfraz era una bufonada; ogaño es una
carta de ciudadanía .... Las dudas, las negaciones, el pensamiento, todas las sombras del
caos parecen hoy ennegrecer mis ropas blancas ....
"¡Ya no hay "Pierrot"! ¡murió! Y esta mi
blancura de armiño, no manchada ni con el vino de las bacanales, ni por el colorete de las
muj(ues, ¡resulta la mortaja que me cubre en
la tumba del olvido!"
Y cuentan que "Pierrot" se volvió filósofo desde aquella noche, quedándose dormido sobre la
hojarasca seca que encubría la vera del camino, alumbrado por la luz mortecina de la luna ..... .
ÜAYETANO RODRÍGUEZ BELTRÁN.

�EL MUNDO ILUSTRADO

»,calé la verja y, una vez dueno del jardín,

t1nué adelantando.
ubri finalmente la morada de las hadas.
~aneo, la esmeralda y el topacio habían
desaparecido: verde, verde por todas _partes.
1.,a.s enredaderas, las plantas parásitas constela.das de flores encendidas, las lianas trepadola envolvían por completo; cubrían las palos balcones, las puertas, se arrojaban al
t,eehO la abrazaban tenazmente para caer luea.l ~uelo y volver á atacarla con brincos de
ru1ebra enfurecida, sofocándola bajo el apr~tón
feroz bajo la fuerza poderosa de la vegetac1óni
dueiia at:Jsoluta de mi nido de amor. Salté a
tlo subi las escaleras: abandono completo.
muebles, cubiertos de telaraflas; la sala,
sin cuadros, y en su alcoba mis~eriosa, testigo
de tanta felicidad, donde tan dichoso fuera en
otro tiempo, nada; sin su retrato; sin el mio¡ y
obseu:i¡a sin sol, aunque las ventanas estuviesen ab1¿rtas, abiertas, si, mas invadidas por las
enredaderas, entre las cuales brincaban dos
coleópteros de oro, y de donde una plateada
mariposa tenía colgado su capullo transparen-

con

~es,

e:

te.Con el sollozo en la garganta me alejaba de
alli, cuando en la obscuridad vi brillar algo como un diamante.
Me incliné para ver mejor, y recogí un alfiler-el suyo-, la golondrina de brillantes con
que abrochaba, en las alboradas rígidas, su
abrigo de seda tornasolada. Mas el alfiler no
estaba solo; clavaba un ramillete de aromas silvestres, de las que sólo dos ó tres conservaban
su glóbulo de amarillo luminoso.
y era el mío, el que le diera antes de la des-pedida. ¿Habla sido olvidado allí? ¿obedecía el
hallazgo á un plan preconcebido?
No lo supe, ni pude saberlo nunca; lo que
recuerdo fué que lloré mucho, como un niño,
como loco, buscando por todas partes su recuerdo: el recuerdo de nuestra dicha.
IV
Cuando el crepúsculo de la tarde empezó á envolver la casita de Ilebé, y yo me disponía á
abandonarla, vi llegar un anciano á caballo.
Era Oroncio, el mayordomo fiel del conde.
El me lo contó todo.
A los tres meses de mi ausencia, había visitado la morada de hadas el primo de Hebé; ri·
co, espléndido de juventud y hermosura, pero
disipado y hombre sin conciencia, sin delicadeza ni respetos sociales. Y en el invierno, en una
maliana apacible y serena, se hablan alejado
para no volver jamás.
¿Se casarían? ¿Era Italia quien los hospedaba? No lo sabia, y secando una lágrima, afia-

LA. CASITA BLANCA
En la cumbre del cerro de verde y dorada cabellera ondulante al dulce soplo de la brisa; en
lo más tupido del follaje, escondida entre un
bosquecillo de naranjales que salpicaba de puntas amarillas el ubérrimo tapiz de la vegetacióg; vibrante de juventud y de amor, coqueta,
blanca, atrayente, con los balcones ribeteados
de esmeralda y de topacio, se elevaba en su ligera construcción oriental, ágil y hermosísima,
la casita de Ilebé, un encanto del arte y del
buen gusto, capricho de niíia mimada, huérfana al nacer, rica y original, delicada y fantástica como el vuelo centellante de los colibríes,
bajo el cielo purísimo de la estación de las rosas.
Y fué allí donde yo la hablé por primera vez,
un dia de verano, después de un largo viaje, al
subir la cuesta del cerro.
El sol se levantaba entonces entre una algazara de nubes de oro y de plata, entonando con
los pájaros de las selvas, con el murmullo del
rio y el estrépito de la vida renaciente, su eterna canción a.e dicha y de amor.
La casita, en la inmensa mancha verde, me
apareció como una mansión de hadas en la espesura del bosque, bañada por los rayos del sol
en un aureola bermeja.
Del lado opuesto al por donde yo había subi·
do, en la falda del cerro, corria entre la piedra
berroquefla un río de aguas !impidas y cristalinas, con los brincos acrobáticos, cándidos y rutilantes cual las 1iores que mecían en los islotes
sus pétalos de zafiro, sus corolas de ámbar, aün
salpicadas por el relente de la noche.
Más allá, otros cerros salvajes, y, tras los cerros, altas montalias, ora cuchillosas, ora ondulantes como aguas del mar, cuyos picachos tachonados de armilio, denunciaban la. Siberia en
las cumbres, mientras en el valle reinaba el
estfo.
De los rastrojos subía un olor de mieses que,
al confundirse con el aroma flotante en torno
de los naranjales, embriagaba deliciosamente
los sentidos.
Absorto en la contemplación de la naturaleza,
queriendo grabar en mi mente el panorama, no
había advertido que la verja del cercano jardín
estaba abierta y que salia gente de él. Apenas
estaba por notarlo, cuando, de repente oí furiosamente aullar cerca de mí, y, antes de que
pudiese darmecuenta dela situación,me vi aco•

ll'!etido por dos enormes terranovas que estuvieron á punto de derribarme.
Sorprendido y temeroso, eché mano al revólver, .Y ya _estaba p_or hacer fuego, cuando una
voz Juverul, dulcísima, gritó:
-¡Acá, Moro .... acá, León!
Los molosos, obedientes, dejaron de aullar y
abandonando el ataque, se volvieron atrás '
Los seguí con _la vista y los vi correrá ·acurrucars~ en l~s p1~s _de una nifla, visión celestial
que hacia m1 se dmgía.
Alta, elegantísima, rubia como las espigas de
oro. de tez rosada, láctea, de ojos negros como
la noche, rasgados y elocuentes, penetrantes y
yolu~tt~osos; her_rnosura arábiga, aristocrática,
1rres1st1ble, f~scmadora en su traje azul ultramar de artística amazona, en sus formas suaves
blandamente cinceladas, asi se me apareció'
frag~nt_e en las diez y seis primaveras de su vi~
da v1rgrnal. Ilebé, la espléndida criatura, dueña de la morada caprichosa, la flor más bella de
la comarca, cuyo resplandor apagaba la luz de
los astros, el ful~or del cielo, el brillo de toda la
creac19n, cual s1 ella sola bastase á resumirla,
cual s1 ella sola fuese su expresión más pura y
arrebatadora.
Antes que pudiera formular un pensamiento
que pudiera_ pronunciar una palabra, adelan~
tándose hacia m!, murmuró con voz armoniosa
como el sonido de un arpa:
&lt;Disculpe, disculpe á estos malos.&gt; Y la amistad fué estrechada, y una hora después yo entraba e~ la C3?ita blanca, co~1quistada d~ golpe,
por la s1mpat1a que había mspirado á la niña
que allí v!vía sola con una hermana del padre:
muy anm_ana, muy buena, más todavía que el
co:1d~, quien nunca podía ser severo quien era
un rnffo en manos de Ilebé, doblándose á sus
caprichos, á su .despótica voluntad, triunfante
por m~dio de sus infinitas caricias, de sus afectuosis1mos besos.
for la nocb~ ya habla declarado mi amor á la
~matura heclucera y su corazón fué mío. Y el
Juramento de eterna felicidad lo hacíamos al
pie del cerro, sobre el río transparente al de~pertar el sol que amorosamente jugueteaba con
las flores y Jaba resplandores &lt;le oro á la rubia
cabellera de Hebé.
No continué más mi viaje; olvidé mis deberes;

dió:

cerré el libro de mis notas descriptivas y fuí
esclavo de la joven encantadora.
II
J?o~ m_eses de poesía infinita, dos meses de
dehm3;s magotables; despiertos con la aurora
recornamos, ora á caballo, ora á pie, todas las
cercanías; trepábamos las cumbres de las monta!I~, nos perdíamos en la espesura del bosque,
cornen~o como niños tras una mariposa, buscando rudos y flores silvestres, durmiéndonos á
la sombra de los altos árboles ó entre las verdecientes flores, arrullados por el encanto de
nuestras palabras, incansables en repetirnos, al
dulce co~pás de suaves caricias, el idilio de
nuestro tierno amor, libre como el vuelo de las
aves, delicioso como el perfume que subía del
valle en plena germinación.
Empero~ v~no el dia fatal: tuve que dejarla,
tuve que ae~irle adiós; fué una despedida triste, melai;cóhca como el cielo plomizo, lluvioso,
que cubr1a enteramente los confines del horizonte, interceptando la vista de los cerros de
las altas montaffas del valle todo.
'
Y le dije adiós con el corazón desgarrado,
co';l el alma hecha pedazos, prometiéndole volver pronto, muy pronto: dos meses de ausencia
no más.
llI

Pasó UJ?. año; _las luchas por el ideal, las luchas
por la existe1:1c1a, me hablan llevado lejos del
su~lo de !taha, lejos de mi ídolo. Cartas, cinco,
seis, en el principio; luego, silencio, enojopor la
vuelta postergada.
¡Cuántos sufrimientos!
Oan~aban las alondras, casi inmóviles, flotando baJo el tul azulado del cielo; los verderoles
Y los zorzales respondian con trinos amorosos,
persigui_éud_ose en el bosque sombrío.
La brisa Jugueteaba en las flores murmuraba el río cubi~rto de espuma, y á io lejos brillaban como diamantes los picachos delas monta!Ias enteramente abrazados por las nieves.
Llegué á la cumbre del cerro con el corazón
trepidante.
~usqué con los ojos la casita de Ilebé y di un
gri~o: nola veía. Eché á correr,y, al llegará la
verJa cerrada, me detuve. Ni un ladrido, ni un
rumor: silencio profundo.

-El pobre conde, victima de su amor paterno1 cuando las pesquisas para hallarlos fueron
ino.tiles, murió de quebranto, perdonando á
Hebé, llamándola con dolor en su triste y lenta
agonia.
"Esta casita me la dejó en herencia, y aquí
vengo á llorar la desgracia de la familia Alteno, y en ella concluiré mis días, esperando que
tal vez la nil'la., á quien tanto quiero, arrepentida., ó tal vez casada, venga á posesionarse de
lo que es suyo, iluminando con su presencia los
últimos y negros dias de mi vida."
El dolor que experimenté al oir las palabras
del anciano, ni sé ni puedo describirlo; recuerdo únicamente que volvi á llorar, que pasé la
noche evocando su memoria, y que, á pesar de

JOYAS DEL ARTE OfilSTIANO -INTERIOR DEL TEMPLO DE LA ENSER.A.NZ.A..

la infamia de que se cubrio Hebé, no la maldecía.
Hoy después de tantos affos y de tantas desilusioJes de la vida, ella está presente en mi
alma como si fuese ayer; el recuerdo de los días
inolvidables deslizados, ¡ay!, tan pronto 3:l lado
de la criatura enca::.tadora que, aun queriendo,

no puedo condenar, agradecido como estoy por
esa dicha incomparable en que me sumergió
allí en la caprichosa casita blanca, que yace
ahora en la espesura del bosque, ahogada por
las enredaderas silvestres.
ENGENIO TROISI.

EN NOMBRE DE LA PRIMAVERA
En nombre de las frondas que visten el collado,
en nombre de las yemas que allá en la selva umbría
en el robusto tronco han reventado,
y de la luz tan blonda con que hoy se adorna el día,
te llamo; ven á mi, ven á mi lado.
Ya vino como una novia la primavera
derrochando azahares ...... ¿Por qué ya IJO te miro? ... ••~ Todo está alegre, la brillante-'esfera
·
de los cielos parece un enorme zafiro,
y está llena de rosas la pradera.
Vino la primavera; pero te llamo en vano,
y sin embargo, debes venir conmigo, 10~, niña!,
y con tu mano presa entre m1 mano,
cruzar la selva umbrosa y la floral campiiía,
cual con un cariñoso y buen hermano.
Hermanita, quién sabe lo que yo te diria
de amor y de ternura si tu mano de arminio
pusieras cariñosa entre la mia; .
te hablaría en plegarias de mi anhelo y cariiio
6 de Dios solamente te hablarla.
Yo tengo muchos versos para decirte á solas
en el frondoso bosque ó en el verjel florido,
todo lleno de esencias y corolas;

versos para decirte junto á un vibrante nido
ó entre fragantes lirios y amapolas.
Hay un fantasma blanco que rige con empeño
todas mis llusiones y que soñando adoro;
es un fantasma cándido y risueño,
que, como sobre un irisó un celaje de oro,
llega amoroso á vigilar mi sueiio.
Tú eres esa que cruza como un casto querube,
tú eres esa que rige todas mis ilusiones
y por la escala de mis suefios sube;
tú eres esa que viene llena de perfecciones
sobre un iris ó el nácar de una nube.

¡Oh, ven! 1ya no te ocultes!; si mi voz hoy te nombra,
es que ya están los cielos, hoy más que nunca, claros¡
¿.no los miras'.? no tienen ni una sombra.
Ven, que la primavera con sus matices raros
tejió para-tus plantas una alfombra.
¡Oh, ven! ¡oh, ven, no tardes! ¿no ves cuánto te amo? ..... .
Ven con tu rica veste de juventud vestida;
acude presurosa á mi reclamo,
¡oh, ven, que hay muchas rosas que aguardan tu venida
y en nombre de esas rosas yo te llamo!
LUIS ROSADO VEGA,

�EL MUNDO ILUSTRA!&gt;Ó

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MEXICO.

GUADALAJARA.

Regist rado como a.rttcu,o de segunda clase, en S de Noviembre cli! 1894.

Año XIII Tomo 1

lm.pneeo e.n papel de la Fibrlca de San Rafael,

Número 12

México, 18 de Marzo de 1906

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1906, Año 13, Tomo 1, No 11, Marzo 11</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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