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                  <text>Registrado como articulo de segunda clue, en 3 de Noviembre de 18a4.

Año XIII-Tomo 1

lmpr.eao en papel do ta Ffibrlca. de San Rafael,

México, 24 ~e Junio de 1906

La verbena de sun Juan.-Un baile éll aire libre.

Número 26

�,,1
EL M1JN:tlo !LUSTRADO

'

1

Fundador y Propietario,
LIC. RAFAEL REYES SPIIIOOLA.

Dtrect,or,
LUIS G, URSINA.

Gerente.

Secretarlo de Redacción,

LUIS REYES SPIIIDOLA.

JOSE GOIEZ UGARTE.

Subscripción 1'orá.nea., por trimestre .... 1 4,50
En la. capital. al mes. . . .. . • . • . . • . .. . . . • . . . 1.25
Los asuntos de redacción deberán tratarse directamente con el Secretarlo.
No •• devuelven orlcln•I•••

LA SE/w\ANA
U MANIA TRAGICA.

En esta semana 1 como en la anterior, lo que
resalta más sobre el fondo gris y ~onótono_d~
los sucesos ordinarios, es la nota roJa del smc1dio. Los husmeadores de noticias, galgos incansables en persecución de la presa del escándalo no se dan punto de reposo en esto de descub~ir los móviles ocultos1 los resortes 1!].r,tmos
que lanzan á una alma á la desesperac1on y á
la muerte. Todo lo escudriila~ _los ávidos !epórters: las relaciones de fam1ha, las alegr1as
y desengailos de la victima, su temperamento,
su sistema de alimentación, sus lecturas; y.. no
contentos con describir el cuadro á la Montepin-la habitación en s00:bras, el _lecho en desorden, el cuerpo en la última horrib~e c~ntracción de la agonia, la mueca trag1cóm1ca de
la angustia en la faz amarilla y seca-entran
en intimidades y pormenores del orden psi?Ológico, sin que sea parte á detenerlo~ en sus mvestigaciones, hipótesis y tanteos, Cierto_ compasivo respeto que en todos nosotros despiertan
el dolor huraño la desdicha misteriosa, la pena secreta, que/ en silencio, sin despedid~,. sin
cómplices, abre la puerta de lo desconoc.100 Y
le dice á. una vida: ¡escápate!
¡Admirables detallistas, narradores platerescos que describen con inusitado lujo d~. lineas
la complicada arquitectura de un esp1r1tu ~nfermo! El público del periódico, romántico impenitente, burgués sentimental,saboreacon exquisita delicia estos capullos de novela que le
permiten fantasear un poco, mient!as recorre,
sin leerla, la compacta plana de avisos.
Desde hace varios aiios los reportajes Y gacetillas de suicidios aparecen á diario en los periódicos de la metrópoli; mas quizás nunca, como en estas semanas, se ha podido observar un
doloroso fenómeno social:el pueblo que se mata.
Nos han contado los noticieros cómo se arrancaron la vida, en estos últimos días, algunas
pobres gentes.
Este atentado contra la propia existencia en
la masa popular que vive una vida prim~tiva,
una vida de instinto1 grosera, zoológica, sm reflexiones ni refinamientos, nos trae un hondo
y extraño desconsuelo.
La epidemia ha cundido, la mala savia no sólo marchita las flores, tuesta las ramas y pudre los frutos, sino que también seca y envenena las raíces.
Los hombres de nuestro pueblo con sus pasiones salvajes, sus celos de macho y sus rabias
de fiera, se enfurecen y matan. Tienen aún en
el seno de la sociedad las costumbres reminis•
centes de la selva. Pero la bestia nunca atenta
contra sí misma. Ama su garra y su guarida y
se a.ferra á Ja existencia como un tronco al terruno. Es capaz de todo por.salvarse. ¿Cuándo
se ha herido el león con stis propias zarpas?
¿Qué lobo se ha hincado los colmillos? Solamente se quita la vida el que piensa en ella, el
que teme al dolor, el que pierde la fe, el desdenado por la esperanza..
El mal de Werther no contagia sino á imaginaciones vivas, á frentes meditabundas y á
corazones inflamados. Es un exquisito trastorno del pensamiento; es un delicado extravío
del sentimiento. Es también, en muchos casos, una locura de imitación, una contagiosa
fiebre de notoriedad y de fama. Los párrafos
de gacetilla 1 las narraciones melodramáticas,
los entrefl.lets espeluznantes, han atraído buen
m1mero de incautos. ¡Qué dicha, inocentemente tonta, la de sacrificar la vida por un escándalo de prensa que traiga en lenguas nombres
obscuros y episodios vulgares! Pero esta degeneración burguesa la tienen quienes han esta.do subscriptos al Gabinete de Lectura., y se saben de coro á Pérez Escrich, á Ponson du Terrail y á Fernández y Go11zález.

•
••

El indio analfabeta no conoce la idea de la
muerte del aniquilamiento, de la nada. En su
fettchis'mo embrionario y nebuloso tiene plena
seguridad de vivir siempre. Sus ritos fúnebres,

que parecen egipcios, lo indican bien; en torno
de los sepulcros pone cada año vian~as. y go!osinas para que se alimente la mate!1a mextu~ta que no pierde nunca su forma, m sus ape~Jtos, ni sus deseos. El indio no puede ser cristiano: no se imagina almas sin cuerpo.
Su tosca y sangrienta. idolatría se transformó
en otra más bondadosa y amable. Es melancó•
lico por naturaleza, y,además, por una larga_ serie de esclavitudes y miserias. Es un sometido,
no un desesperado. Quiere vivir vegetativa Y
brutalmente, como está acostumbrado. Pe_ro
en la ciudad, las primeras capa~ le han arroJado su miasma mortal; le han dicho: no ~ufras:
mátate y él ha obedecido, como suele, sm protestas Ji análisis. ¿Será cierto 9.!1e comien~a ~
perder el instinto de copservac10n es~e. pr1m1ti vo? De ser así, tal smtoma de deb1hd~d es
alarmante. La dipsomanía popular com1en_za
á entrar en un período agudo de demencia.
Dentro del lipemaniaco empiez_a á aparecer el
suicida. Ya Jos sociólogos comienzan á observar este doloroso fenómeno.
Para mí-----ereo que lo he dicho en otra ocasión-existe alguno más desdich3:do que el qu_e
se arranca la vida: el que sobrevive á su desdicha. ¿Lo conoces? Del universo de las almas
negras entresaco este tipo siniestro; míralo
atentamente.

•••
Va por esos mundos, huesoso, enflaquecido,
amarillento, apoyando en su endeble bastoncillo el torso en ruinas; moviendo como un fantoche las piernas extenuadas, que pa!ecen de
una sola pieza, y que sustentan con dificultad
·el pronunciado arco de la espina. Raído, mugroso, indefinible, lleno de colgajos y desgarraduras, cae el levitón de largos faldones.
Las botas, torcidas y empolvadas, han toma·
do la forma de zapato chinesco y el hongo que
se yergue sobre la alborotada melena tiene las
extravagantes curvas de una gorra de saltimbanco. No pide limosna, míralo bien, transeunte desocupa.do y soilador; no es un mendigo de
esos que te asaltan en el pórtico de los teatros
y en el atrio de las iglesias; no es camarada de
aquel ciego ebrio, de hermosa cabeza blancacabeza de Homero-que pasa junto á tí mascullando blasfemias, de la mano de su harapiento
lazarillo;no es amigo de ese indio monstruosoGwimplaine de bronce-que, acurrucado en el
hueco de la puerta, exhibe sus llagas ante la
multitud indiferente; ni es compaflero de ese
mutilado de brazos y piernas que se arrastra,
como reptil humano, por las calzadas del jardin público¡ no es amigo de aquella pordiosera
greñuda. en cuyo rostro como en una máscara
de ébano, ríe un dolor idiota é inconsciente, ni
padre de aquella niila rubia que se acerca á los
hombres para pedirles una moneda á cambio
de una caricia obscena; no se parece el huesoso,
el enflaquecido, el amarillento, al hampa tenebrosa de las ciudades rebosantes de los centros
pletóricos; no ha entrado, en las noches negras,
antorcha en·mano 1 á la caverna iluminada, á
celebrar la misteriosa liturgia de la Corte de
los Milagros.
Miralo bien, sofiador desocupado¡ esa cara de
asceta, de barbas obscuras, lacias, opacas, como
seda vieja colgada de un pergamino rugo5&lt;?;
esas pupilas febriles y llameantes como hund1•
das en la profundidad de las cuencas, como
charcos de agua cenagosa, que brilla en el fon•
do de las barrancas; esa nariz corva, como pico
de águila, con algo de altivez borbónica, esa
boca de cueva, gesticulando no se sabe si en
una sonrisa demoniaca ó en un sollozo eterno,
ese triste entrecejo, esbozo de una mueca dolorosa no piden socorro, rii mendigan pan; y sin
embargo, ~ay hambre. en ese cuerpo, mu~ha
hambre, hambre infimta, como la de la .Bienaventuranza; sólo que no se parece á las otras,
á las que fatigan al ciego, al mutilado, al idiota· no es necesidad fisiológica., lucha de carne,
grlt-0 de la vida animal, furia de bestia.
El hambre de este joven envejecido está mezclada de iras violentas y apetitos refinados, de
orgullos satánicos y desprecios olímpicos, de exquisiteces raras y de ilusiones desenfrenadas.
Dentro de esa ruina, decorada con harapos,
vive un espíritu rebelde; dentro de esa ruina,
se desarrolJa todo el panorama de la vida moderna. En esa memoria, transeunte desocupado, hay recuerdos que lucen como puntas de
acero, días de riqueza, noches de orgía, montones de oro, chispeas del champaíía, carcajadas
de Mefistófeles v cantares de Trovador; noche
oriental, lluvia de pedrería, fll.entes maravillosas de placer, fantasías de luz ..... que se desvanecen en la obscuridad de los calabozos y se
desgranan y rompen en las rocas y abismos de
una existencia.
Las horas de pena son muchas y m11y largas;
los orgullos,pod~rososy rebeld~.i las memorias,
lucientes y preciosas; las amb1c10nes, desmesuradas. Sobre el fango de esa vida flota, como
una bandera de combate, la vanidad canalla de
un caído.
Ese hombre huesoso y amarillento es un fardo de odios y un venero de venganzas. Rechazaría la mano piadosa que le ofreciera un roen-

drugo., y estrecharía, de igual á igual, la mano
velluaa que lo condujera á una taberna.
No pide nada. Ha comido, ha bebido, ha amado. Salió de la cuna para entrar á la orgía, y de
allí salió para entrar en la cárcel. En el fon~o
esa alma vigila un criminal. Es un Luzbel sm
infierno, un Luzbel solitario, ese hombre de
cara ascética y gestos demoniacos. Tiene la cobardía de la vida y el odio de lo bueno.
Como no puedes darle lo que necesita, aléjate de él y compadécelo, más que al mutilad_o y
al ciego, más que al indio suicida y á la mu1erzuela abandonada, paseante sonador y contemplativo.
Lurs G. URBINA.

❖❖

DE LOS SORDOS
Y De

lJ.I: Mi'-\NER~ DE UTILIZARLOS
Hay dos clases de sordos: los que hablan recio y los que hablan quedito. Esta observación
que todos hemos hecho y que 1 ~n consecue!)·
cia, nos parece banal y superf1c1al, tiene, sm
embargo. una gran trascendencia y revela profundos arcanos fisiológicos y psicológicos.
Muchos investigadores han consagrado sus
desvelos á averiguar cómo,á igualdad de sordera, sucede que los unos,-los sordos se entiende,- gritan hasta aturdir, y los otros apenas
susurran como si, á la vez que no oyen, no quisieran ser oídos.
De las disquisiciones científicas sobre el particular, creemos inferir rectamente una explicación de hecho tan anómalo, que nos permitimos formular en los siguientes términos:
Fisiológicamente considerados, los sordos pueden divertirse en dos categorías: la de los que
no oyen y la de los que no se oyen. Los primeros pudieran llamarse sordos del lado de afue•
ra, y los segundos, sordos del lado de adentro.
Esta división que nos permitimos establecer
en la interesante clase de los sordos, tiene anatómicamente su explicación en el hecho de que
existen: la oreja externa,que nos pone en comunicación acústica con el medio que nos rodea
y la oreja interna que, ó no sirve de nada, o1
nos pone en comunicación,-acústica tambiéncon nosotros mismos.
Fija.do este punto, nada es más fácil que comprender por qué unos sordos gritan, en tanto los otros se conforman con susurrar. Los
primeros manifiestamente pertenecen á la categoría de los que ni oyen ni se oyen, y, en consecuencia, nada más natural que en la imposibilidad de escuchar lo que fuera de ellos pasa,
se preocupen de toda preferencia de hacerse
oir á si mismos y escuchar siquiera lo que
ellos mismos hablan.
De ahí sus vociferaciones, sus gritos, su alharaca, que no tienen más objeto que compensar,
con lo que ellos mismos se dicen y procuran
oír, lo que no pueden escuchar ni aquello de
que no pueden darse cuenta cuando es el mundo exterior el que vibra, sin lograr hacerse perceptible al vibrado.
La segunda categoría de sordos no está en
el mismo caso. Es verdad que no oye, pno como al fin y al cabo se oye, no necesita esforzar
la voz ni levantarla á un diapasón sobreagudo,
para darse cuenta de lo que á si mismo se dice, so pretexto de quererlo comunicar á los
demás.
De ahi que se conforme con un murmullo
vago, semejante al zumbar de la abeja ó al susurrar del viento, comparable apenas al frotamiento de las alas de la mariposa en los pétalos de la flor; y perceptible tan sólo para seres
privilegiados, cuya sensibilidad timpánica es
superior y tan fina y delicada, que casi pudiéramos reputar patológica.
De estas dos categorías de sordos me parece
superior, moral y socialmente hablando, la de
los que gritan á la de los que rumoran. Un sordo que grita puede reputársele casi como un
tilAntropo. Convencido de la deficiencia desu
sentido acústico, rehusa hacer partícipe de su
nulidad y de su defecto al resto de la humanidad.
No oye, es verdad, pero aspira intensamente
á que el resto de los hombres oigan. Es sordo,
sin duda, y es él el primero en reconocerlo, pero aspira á ser el único de su especie y anhela
que los demás puedan escuchar, por lo menos,
cuanto él les habla.
El sordo que habla quedito es un despiadado.
Al parecer aspira á que, ya que él sufre de las
deficiencias de su aparato acústico, no haya al
rededor suyo quien disfrute de la integridad de
órgano tan importante. Parece decirse á si mismo:
-¡Ah! con que no oigo á los demás; pues
bien, los demás tampoco me oirán. Vengaréme de los decretos inexorables de la natu:raleza imponiendo mis defectos á los demás hombres; lo que yo sufro cuando me hablan se los haré sufrir cuando yo hable; ó todos
hijos, ó todos enterrados; y toda vez que, á pe-

sar mlo, sin responsabilidad y sin culpa todo
cuanto pasa en mi rededor me es ignorado si ha
de traducirse en ruidos ó sonidos, todos los
trances de mi alma, todos mis anhelos, todos
mis propósitos, todos mis pensamientos, quedarán igualmente ignorados para el resto de la
humanidad.
Ser sordo y hablar quedito es constituirse
en vengador de sí mismo, en nivelador de los
entuertos de la naturaleza en colaborador de
los agravios de lo inexorab)e y de lo inevitable
haciendo recaer la falta de los padres, no hasta
la quinta sino á todas las generaciones, imitando en esto la maldición bíblica.
Las consideraciones anteriores explican mis
preferencias por los sordos que gritan sobre los
soraos que murmuran y justifican, al parecer,
mi horror por los sordos de doble efecto: los
sordos de afuera y los sordos de adentro, sobre
todos los que ha producido la naturaleza.
Pues bien, á pesar de todo esto, hay un género de sordos que detesto más que á los anteriores, que me parecen más perniciosos ellos solos que todos los demás; y esos sordos son precisamente los que no quieren oír.
Con que oído á la caja, señores sordos, de hoy
más no queda á Uds. más que esta alternativa:
ú oír, ó hacerse oír, ó querer oír.

TERCER CONCURSO SEMANARIO
DE

"EL MUNDO ILUSTRADO"
El concurso que abre hoy' 'El Mundo Ilustrado" es característicamente
popular y está constituído por una
sencilla cuestión de cálculo que no
deja de tener interés y que divertirá
seguramente á los que traten de resolverlo.
El problema es el siguiente:

El dia 19 de Agosto se abrirá el frasco que contiene las monedas de cobre mencionadas, á fin de hacer el
cómputo necesario y adjudicar el premio á la solución exacta ó á la más
aproximada.
Dicho premio será de $25.00 en
numerario.
Los sobres que contengan las soluciones deberán marcarse con un número 3, sin cuyo requisito no serán
recibidos.

❖
DONIJlQUIJOTE
¡Oh, famoso caballero

El de la triste figura!

Ha reído el mundo entero
Tu locura;
Sin pensar que en el abismo,
Término de las edades,
Locuras y vanidades
Son lo mismo:
Que por diversos engaños
Cubiertos con altos nombres,
Van á matarse los hombres
En rebaños;
Y en aventuras andantes
Piensan por encantamiento
Que los molinos de viento
Son gigantes.

EL SENOR LUIS C. SIMONDS
Entre los periodistas extranjeros distinguidos de México, se ha contado hace tiempo el
Sr. Luis C. Simonds, que durante muchos años
trabajó como redactor del Mext'can Herald.
Ahora, con motivo de su viaje á Inglaterra,
su país natal, á donde va para descansar durante cuatro meses, todos nos acordamos del
amigo caballeroso y digno, del h9m1?re culto de
ingemo y maneras finas, ael per1od.1sta, en fin,
conocidisimo en los altos círculos y tenido en
gran aprecio.
Dominando perfectamente el espaí'íol,éste le ha

Se rien de que trastornes
Lo real en tus empresas;
Se olyidan de las princesas
:uaritornes;
De que siempre habrá quien fíe
En la bella .A.ltisidora,
Si de amor dice que llora
Cuando ríe,
Y que triste ó venturoso
Es el amador quien crea,

Para amar su Dulcinea
Del Toboso.

El frasco cuya reproducción fotográfica publicamos á la mitad exacta
de su altura nat,ural, contiene monedas de cobre de un centavo del nuevo cuño mexicano. ¿QUE CANTI.
DAD DE MONEDAS HA Y DENTRO DEL FRASCO REFERIDO?
Este frasco ha sido herméticamente cerrado y lacrado por la redacción
del periódico y está depositado en la
caja fuerte de la Administración.
Las soluciones se remitirán directamente á nuestras oficinas bajo sobre cerrado, sin que sea necesario para ello hacer uso de cupón especial,
y se recibirán á más tardar, hasta el
día 30 del próximo mes de Julio.

servido en gran manera, 110 sólo co1"!10 un nu~vo
vínculo de simpa.tia c~m 1~ 1:1exwan~, smo
también para traducir a este 1d1oma, del mglés,
libros por los que México se ha hecho conocido
en el extranjero.
.
Simonds trabajó siempre con gran ahmco Y
energía en favor del periódico órgano de la ~oJonia Americana; puede asegurarse que ha sido
uno de los que más lo elevaron á la altura en
que hoy se encuentra.
. .
.
Como la estancia en Europa del d1stmgu1d~
periodista será breve, esperamos verle por a9-m
con el agrado y el conte~to con que se rembe
siempre á los buenos a1mgos.

Se liberta á galeotes,
Se combate con yangueses,
Se dan tajos y reveses
Por azotes,
Y en los mundos del ensueño
Se va á. ciegas y al acaso,
sustituyendo á Pegaso
Clavileño.
Y ni fieras ni titanes
Ilabrá que la marcha impidan
¡Del mismo á quien intimidan
Los batanes!

¡Oh, famoso caballero
El de la triste figura!
Ha reído el mundo entero
Tu locura,
Sin mirar que en el abismo,
Término de las edades,
Todas nuestras vanidades
Son lo mismo!
FRANCISCO A. DE TOAZA.,

a·

. _,

,_

~~
L

-

_.....

,: ...;;.- ....-

UGARES ffiSTÓRICOS.-SITIO DONDE D. MELCHOR OCA.MPO FUÉ ENTREGA.DO PRISIONERO
Á MÁEQUEZ Y ZULOAGA.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL: :1.UJ1'00 ILUSTlU.DO

UlDJI DE tJtmPO

FIESTA I-IlPICA EN ANZURES

En la sua.ve pendiente de la. ladera, próximo
á la espumosa cascada. del Pefüln y batido por

el puelche que baja de Los Andes, alzábase el
humilde rancho de totora que servía. de albergue al cabrero -Pedro .Juan.
A su frente y por entre enmarafiados bosques de culenes y carrizos, en cuyos huecos
aparecia.n grandes piedras blanqueando al ple·
no sol de vacaciones, serpenteaba.el río color de
plata. Corrían las aguas en loca turbulencia.
saltando entro los pef\ascales, hasta. que cercanas á la bocatoma del Pefión, amortiguábase
su alegre bullicio para vaciarse en la mansa.
corriente de un raudal, como si tomaran alientos antes de precipitarse desde lo alto de la
abrupta. roca..
En la ribera opuesta y antes de que ascendiesen otra vez las colinas, una larga. fila de ála•
roos inmóviles extenrl.ia sobre el fondo obscuro
de los cerros su perfil verdusco.
Una tarde que perma.neclamos sentados en el
dintel del rancho, oyendo á la distancia el ru·
mor de la. cascada. que semejaba leja.nos rasgueos de guitarra., Pedro ,Juan me comunicó
todo avergonzado y á tropezones que estaba. de
novio con Filomena, la hija de iio José, el capataz, que vivía en el pueblo, allá aba.jo.
La. quer!a como un diablo!. ...
Sólo podía verla los domingos, cuando iba á
las casas á buscar el socorro; pero esperaba el
tiempo de trasquila. solamente para llevarla {1,
que el seftor cura les echase las bendiciones . . ..
porque ño José consentía. Le había. habla.do ya.
Desdemuy lejos llegaba el penetrante balido
de \a.s cabras y oveJas que se vetan á la. distan-·
cía como puntitos blancos trepando por 1as fal-

Merced á las gestiones del señor conde de
Hressler, Encargado de Negocios de Alemania.
se consiguió que el príncipe heredero de aquel
lmperio aceptara el patronato del Club Ilipi•
co Alemán" de México, y para dar á conocer
oficialmente á todos los socios tan fausta nue•
va.. organizóse una espléndida tiesta en los lla11

110s de .\nzures.

OONOURRENTES Á LA FIESTA DEL CLUB IlÍPICO ALEMÁN

J:, Sr, Enc~rgl'I.ÑI df. J\'egoeio1 CU Al-in.o•ili. 11

tl nuet'O altachl

mfülllr aJ¿-m4n, cap11d11 T11c:ald,

La 1 ·Caza de la. zorra." fué el primer número
del programa., haciendo de "zorra'' el doctor
Brauer y de "master" el conde de Bressler. E l
espectáculo fué di vertido en gra.do sumo; los
hombres vestidos con el cara.cterlstico traje Inglés de las grandes cacerías; las damas, entre
quienes se encontraban las señoras y seiloritas de Motz, Huber y Dosse, como eleganteS
am~,zonas, corrieron en persecución de la. "zorra." en toda. la pa.rte poniente de .\nzures, sal·
tando numerosos obstáculos, hasta que el sen.ar Kochedoer!Ter alcanzó la. victoria. quedá.ndose con la cola de '·zo rra/ ' según reglamentaria costumbre.
·

1

LA l~lltS'l'A UÍPICA. ALEMANA-SElsORA DE IIUBE R.-UN P ASO DlFiCIC..-EL

.

LA .F IESTA DEL CLUB n(PlCO AL EMÁN.5ES'OR CARLOS ALUlCRT,

das de los cerros. Una perdiz canta.ba en los
rastrojos.
Entonces me expliqué los largos aprestos de
toda la semana y lo bien plantado que había.
visto á Pedro Juan algunos domingos. Los pellejos de su montura. no se sobrepasaban una
linea; 1os correones, pu1idos por él mismo, permanecían graciosamente arrollados en su sitio,
y un gran lazo trenzado cubria por completo

LA. FIESTA., l)EL CLUB HÍPICO ALEMÁN.-SE!lORES CARLOS RINCÓN GALLARDO Y WALDEMA R
FULSRUDj SES'ORA DE HUBER Y SEllOR IGNACIO ALGARA. Y TB:11.RBROS,

SALVANDO UN OBSTÁCULO.

Después se sirvió un«lunch,&gt; amenizándolo la
fiesta la l:landa de .Polic!a. El sel)or conde de
Bres.sler brindó en términos entusiastas por la
prosperidad del Club siendo contestado su
cspeech&gt; por el doctor flitzig con frases que fueron muy aplaudidas.
Acto continuo orga.nizóse el concurso de saltos á caballo, tomando parte en él una distingui~a dama mexicana, la señora Iluber, -y obtemendo el primer premio el Sr. Javier Algara, el segundo el senor Julsrud y el tercero -U.
Carlos Rincón Gallardo.
Las recompensas fueron repartidas por la sellora TTuber, á petición de D. Bernardo Troo p.
á quien por suerte le tocó elegir la dama que
debía encargarse de la distribución.
A la. fiesta concurrieron muchas fa.millas de
nuestra mejor sociedad, y revistió caracteres
de elegancia y distinción en alto grado.
EL CONDE BRESLEB BRINDANDO POR 8. A, EL KRONPRINZ,

*

'LUNCB."

las ancas de su caballo rabicano con freno de

plata, a\ cual manejaba die.stra.mente, ayudado
por las enormes espuelas cuyo a.legre tintin
era un remedo de todos los tintines que llevaba adentro.
Por cierto que todo eso y mucho más va.lía
Ja. lf'ilomena, una donosa muchacha con dos
ojos como luceros, picaresca y veleidosa, que
dejaba con la. boca abierta _á los guainas del l.u gar cuando en la fonda bailaba. una. cueca. bien
zapa.teada. con el patroncito de Popeta ó con
otro cualquiera ..... .
Antes de concluir las vacaciones fuí de nuevo á con versar con Pedro Juan. Me gustaba
oirlo contar historias en su pintotes("()•lenguaje campesino, mientras engulllamos la frugal
merienda de los pastores; pero ese día lo ha-lié
preocupado, medio taciturno, y de repente res·
haló el cuchillo con que fabricaba un pegual y
se cortó. un dedo.
-¡Cara.y, sei1or! Esto pasa por e~tar pensando en otra. cosa.
¿ Y en qué piensas, Pedro J uautSe puso colorado como un tomate, pero a.l,tin
haciendo un esfuerzo, respondió:
- Le diré, señor Don Pedrito, el Hijo.de· la
hacienda. anda muy a.rrima.do á la. Filomena y
eso no está bien. ¿,No es cierto, patrón? Los ricos deben irse á Santiago; ¡_por qué nos vienen á
quitar las nifias't
l
-¡Quién sabe si no son más que &amp;.prehens1ones tuyas!. . . . . .
1
Hablé toda.vla. un rato tratando de infundjrJe ánimos, antes de· desped.h-me.
El cielo estaba. a.zuJ, á. lo lejos balaban' ntacenteras las ovejas; .mla bandada de triles P,~
gritando pa.ra. ir á: pe1derse entre lbs oarrltales: cantaba el Peñón una alegre tona.da . .,......
A mi vuelta en lhs próxlma.s - va(iloiones, fui
á hacerle á Pedro .Juan la aqos~_Jjrada.visita.
Estaba lo mismo qµe : siempre; a:rregJ3.ndo Un
oorffi6n sujet-O · á: los~ J1QTCOnes d·eJ: ranctto muy
tranquilo al parecer 1 nn poco avejentado no

m~
, me d'
Tuvo mucho gusto en verme, segun
t10,
y pronto trabamos animada. conversación. Le
LA FIESTA DEL OLUB HÍPICO .ALEM'.ÁN.-UN GRUPO DE CORREDORES,

t

•

•

�EL MUNDO ILUSTRADO
pregu~té por Filomena creyendo que ya sería
su muJer.
El rostro se le puso pálido, se le hinchó el pecho y no estoy bien seguro si suspiró.
-~e fué, patrón .... Dicen que la han visto en
Santiago muy elegante ....
Y se quedó mirando allá al otro lado los álamos inmóviles y los cerros de Ohanqueahue que
empezaban á cubnrse de sombras.
La ~onversación se acabó al tiro.
El cielo estaba azul; en el corral, una oveja
baló lastimera1!1ente, y allá á lo lejos, se escuchaba el zumbido suave del Peñón semejante
á una tonada triste .. .. . .

EL MUNDO ILUSTRADO

iRIGO! ....
IPn:ra "El M1u,do Ihutrado.")

..

I~ ·-- . rv~,W-~..-m

GUILLERMO LABARCA HUBERTSON.

•.

-~-~-:J
~~

•:.

.

---·~
_,

¡De hinojos, alma!

De la a.vara huesa
los caros restos, á la luz del día,
la pala exhuma indiferente v fría ..... .
¡Ya sólo es cráneo la gentil Cabeza
de frente pura, .sofladora y pfa!
/,Qué fué del pelo, velador del busto,
caldo á modo de cascada en ondas'/
¿De aquellos ojos de miradas hondas'!
¿Del blando seno maternal, augusto
nido de tantas cabecitas b1ondas?

¿A dónde el talle de esbeltez de palma
la risa leda desgranada en rosas
'
y el noble gesto de su rostro en calma:'

~

~ .

¿DONDE?.....

;,A dónde ha ido la menuda mano,
sedei'ia y blanca con albor de espuma,
que rauda á veces, como le,~e pl urna,
sobre el teclado de marfil del piano
en lágrimas de amor trocó la bruma·?

-Pánfilo es rico .... ¡quién lo creyera.!
-Suerte te dé Dios. . . . .
-Si. -.. ¡que el saber poCO te importa!
. -Esa es la pura v~rdad sin traza de malicia:
s1 no, ya ves como tu no has pasado de "Perico
perro" con todo y tu talen~ y tus méritos y ....
-¿Te acuerdas de Pánfilo cuando era tan
·•bruja" como yo?
-¡No me hab!a de acor~ar! Andaba siempre
hecho un andraJo, hambriento. canijo, legañoso, medrando donde y cuando podía!
-Y hoy es el serrar Pánfilo por aquí, don
Pánfilo por allá; en fin, todo un señor de muchas polenda.s ..... .

'

•
••

Así murmuraban los del corrillo del mentidero del café, con motivo de.que don Pánfilo
tenía casa propia y rlisponía de caudales y respetaban en el comercio su indescifrable tirma.

.

--~~·- ,. .... --~
·c.~~
~~~:.,..

•
••
Pánfilo allá en sus mocedades fué mozo de
cordel: después pasó á un mostrador á despachar la &lt;chica&gt; de sal y el &lt;tlaco&gt; de manteca;
ganaba. doce pesos y gastaba dos; en cuanto los
otros diez, los cambiaba mensualmente por un
billete de banco que guardaba en un vacío cai&lt;;&gt;ncito d~ puros 9:n el baúl~ comia poco, losufic~en~ _para n_o deJarse monr de hambre, y cual
s1 qmsiera siempre dejar en su estómago un
hueco para la próxima comida¡ no usaba zapatos más que los domingos y días de repicar re-

LA FIESTA DEL CLUB HÍPICO ALEMÁN.-SUBJENDO UNA CUESTA,

;,~\. dó volaro11 1 aves melodiosas,
los casto~ sueños del jardín del alma?

La fe responde á. la razón rehacia
dejando impresa en mi dolor su hu~lJa!

GUATEMALA.-UNA ANTIQUÍSIMA. CONSTH.UCCIÓN EN EL CERRO DEL CARMEN•

tes: comer como Dios manda y sin quedarse
con ha~nbre, que par~ hambres las había pasado camnas cuando hizo de ratón de trastienda.
L~ q~e preocupó á don Pánfilo, con hondas
cav1lac10nes que lo traían siempre cabizbajo,
fué la construcción de una casa: allí concentró
todo su pensamiento: y gota á gota, peso á peso la iba leYantando con envidia de los vecinos
y hablillas del socarrón de don Manuel.

FED. HENRIQUEZ Y CARVAJAL.

¿A dónde han ido la serena gracia,
el dónde gentes, la virtud que en Ella
rué luz benigna de inviolada estrena'!

*

*

NUPCIAL

CONFORMIDAD
Al contemplarme pobre, la tristeza
suele un poco afligirme, y por la mente
como una tentación, pasa insolente
'
la mágica. visión de la riqueza.

_Ayer debe dt:: haberse efectuado el matrimonio de Ja sefionta María Laura Garamendi con
Sr. D. Arturo Braniff, miembros los dos de la
alta sociedad mexicana.
. Como si.empre que se trata de un suceso soc1~1. semeJante, !labia entre la.s principales fam1has metropolitanas vivos deseos de asistirá
la ceremonia, que se esperaba resultara suntuosa, y as! re.sultó, sin duda alguna, dada la
buena posición de los contrayentes y las numerosas Simpatías con que cuentan.
Damos en este número los retratos de los
nuevos esposos, para quienes deseamos todo
género de rnnturas.

D~l poder me deslumbra la grandeza,
ambic10no un laurel para mi frente
busco eJ oro .... más luego dócilmente
vuelvo á cargar la cruz ae mi pobreza.
Si al ver'!le pobre, humilde y olvidado
las calummas me acosan. ¡qué sería
'
si fuera rico, fuerte y admirado!
Pensando así el espíritu se expande
y con júbilo inmenso se gloría
'
de que mi pequeñez sea tan grande.
EDUARDO J. CORREA .
1906.

--;-Guarda que comer y no guardes que trabaJar.
-Un agra_vio consentido, otro venido.
-A la burla dejarla cuando más agrada.
. -El hombre benéfico es, no el que da mucho,
srno el que da mejor.
GUA'.l'EMAL.A. - PLAZA PBINOIPAL DE QUEZA.LTENANGO.

SRA, MARÍA LAYRA GAIUM.ENDI DE BRANIF.F.

segu1:da ciudad en importancia con que cuenta
el p~1s, Y, de la cual, en un principio se dijo que
babia ca1do en poder de los re,•olucionarios.
Que?altenango fué casi completamente destruida por un temblor hace pocos anos. debido
á las fuertes erupciones del célebre volcán de
Santa Maria, cuya cima apenas se distingue
tras el cerro que aparece en nuestra fotografía.
Publicamos también una vista del Cerro del
Carmen 1 donde se levanta una de las más antiguas construcciones de América y otra oel
monumento erigido á Cristóbal Colón en la
capital de la República.
'

cio, así como un sombrero de fieltro, banda roja, camisa y pantalón blancos; para de diario,
llevaba prendas de vestir más ordinarias y de
menos costo: no iba á. bailes ni concurría á
francachelas¡ cerrado el tendajón, se acostaba
á, las diez para levantarse antes que el alba
clareara por el oriente.
En el primer afio de vida tan económica y
patriarcal tenía guardados cien pesos, que aumentaron hasta ciento quince en gracia del
aguinaldo que el amo dió por Navidad; con estos dineros exhibió metálico por adelantado á
cuenta de piloncillo. y á la entrega de lamercancia dobló su caudal; al afio siguiente poseía
quinientos pesos, saneados y recontados, en el
fondo del baúl.
Después abrió un tendajón por propia cuenta y estableció una panaderia; conocidos los
amaños y trapazas de los muchachos de mostrador adentro, no se dejó robar y aumentó y
prosperó su pequeña hacienda .
A los cinco años de establecido compTaba al
contado, descontaba letras y refrendaba pagarés con dobles y respetables firmas, por aquello (lue él decía:
.
.
ºSi desgraa·adamenfe muere un fiador queda Ylvo el otro;pué seria muncha casualidtique los dó se
fueran de un viaje al joyo."
Aunque era capitalista, no gastaba en dis·
_pendios, ni hacía como ~u vecino _don )1anuel,
quien apenas tuvo reumdos trescientos pesos,
ya se dió aires. de milord, y compr_ó cad~na, y
usó reló y se traJeÓ de chaqtté y se hizo socio del
ca.sino y acabó por ofrecer comilonas á los amigos. Don Pánfilo, no, ni con cien leguas; era so~
brlo y comedido; nada de fachendas ni banque-

SR. ARTURO BRANIF.F.

•

-TCJ?-os los que tienen cara de tonto lo son,
y la mitad de_ los que no la tienen.
-Casa mal_avenida,, presto es vencida.

Concluída. la casa y ajuarada. lujosamente, le
dice á don Pántilo su esposa:
-¿Oye, tú, porqué no trais levita como don
)Ianuel'?
---:--'Depué-dice á su costilla-depu..: que me relacione má, que sea alcalde, _que sea. diputáo, entonce pensaré en trapillos, a¡ora á embellecer la
casa para que vea el don Manuel que sin el chaqué, ó como se llame, sé donde me aprieta el zapato!
Y don Pánfilo será en las próximas elecciones alcalde: alcanzarácualquierdfa una curul;
porque es rico, porque tiene casa. ajuarada; porque usará cliaqui y porque dice, después de comer opiparamente, tocándose con beatitud el
,·oluminoso abdomen y arrellanándose en la
mecedora:
-¡ Yo no me eplico cómo puén comer losprobes!
C.A.YETA.NO RODRÍGUEZ BELTB;\N.

❖
DE GUATEMALA
Por ser de actualidad, continuamos en este
número Ja publicación de fotografías de Guatemala, que venimos haciendo con el propósito
de dar á conocer á nuestros lectores las poblaciones y monumentos más notables de aquella
República, sacudida ahora por los horrores de la
revolución.
Entre nuestras ilustraciones figura una vista de la plaza principal de Quezaltenango, la

GUAT.BM.A.L.A..-MONUMENTO Á OOLON•

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO-

'\.

CIIIIIUA.BUA.-UN ASPECTO DEL INCENDIO.

GRAN INCENDIO EN CIIIIIUAIIUA

¡Qué rubia eres!
¡,Te llamas Aurea?
Xi el oro nuevo de los hidalgos,
ui los trigales, ni el sol 1 ni ef ámbar,
nada tan blondo como t.u pelo
que te hace un nimbo, nimbo de santa:
De una azucena
dicen que estaba
prendado un rubio fulgor de estrella,
y celebraron sus nupcias blancas., ....
Tú de ese enlace fuistes el fruto,
tú, margarita de oro y plata.

De gran magnitud fué P.l incendio ocurrido
días pasados en las bodegas que el Ferrocarril
Central tiene establecidas en la ciudad de Chihuahua.
El día correspondiente á la noche en que se
declaró el fuego, babia llegado á la estación un

tren repleto de mercancías, y esto hizo que las
llamas, al iniciarse la catástrofe, tuvieran una
gran cantidad de combustible de que hacer
presa.
Fuese efecto de haberse incendiado un alambra eléctrico, como se dijo en un principio, ó
descuido de los veladores, que echaron cigarros
v fósforos á medio apagar sobre alguna merCancía, como se dijo después, el caso es que las
llamas se propagaron con extraordinaria rapidez, quemándose todo lo que había en las bodegas, y algunos furgones, y viniendo por tierra los muros y techos del edificio; t.odo lo cual
irroga fuertes pérdidas, lo mismo á la empresa
que á los comerciantes, por más que éstos, como es de suponerse, sean indemnizados, pues
siempre les ocasionará. un perjuicio el hecho
de no tener los artículos en sus almacenes en
tiempo oportuno.
Los esfuerzos hechos por la policía y los empleados del Central para dominar el siniestro
resultaron inútiles, pues, como se verá por la.s
fotografías que publicamos, el edificio se vió
completamente envuelto por las llamas.

Oh 1 blanca y rubia
llena de ~racias,
si tú supieras cuántas est,rofas
para ti guardo dentro del alma.:
no las esquives, no las desdefíes,
abre tu puerta, sal á. escucharlas.
)[i amor es albo
como las alas
de una paloma, como los pétalos
de las gardenias 1nmacu\adas;
es blanco y puro como tu frente,
como tus manos, como tu alma'.

)íis ilusiones,
mis esperanzas.
son aves de oro del paraíso,
áureos destellos de la alborada,
y cual las hebras de tus cabellos
blondas, muy blondas, larga~5, muy largas.

+♦
NIEVE Y ORO
¡Qué blanca eres!
¿ Te llamas Blanca'!
Xo albea la nieve del Ixtacíhuatl
;\ i el mármol puro de la estatuaria.
como tu frente ¡ hostia bendita
con que de hinojos yo comulgara!

Oh, blanca y rubia
llena de gracias,
si tú supieras cuántas estrofas
para ti guardo dentro del alma:
no las esquives, 110 las desdeñes,
abre tu puerta, sal á escucharlas.
ARTURO L. CASTA:S'ARES.

.Junio de HlOfi.
TJPLlCB DEL GÉNll:KO CUTGO. -f"':ONCJU•CJÓN CAN{!IN().

La Corona de Siemprevivas
El suceso q_ue voy á relatar es rigurosamente
histórico. Yo no gano ni pierdo en ello1 ni llevo pretensión alguna. Unicamente trato de dejar apuntada en alguna parte una nota de psicología menuda, excesivamente menuda, pero
no sin interés para quien pueda compren•
derla.
Empecemos.
Francisco Solé, alias Lo '"Pttfiill, estaba muriéndose en V .... , en su pisito de menestral acomodado.

Todas las noches. al retirarse los médicos de
consulta., decían lo mismo al compacto grupo
de parientes que les acompafiaba hasta la
puerta:
-No creemos que 1legue á ver el día de mañana. Mucho será si llega á pasar esta noche.y otras frases parecidas.
La esposa, dos hermanas, una cuñada. 1 tres
primos y dos tíos, ¡cuántas veces oyeron el fa.
tídico pronóstico! Pero los parientes que residían en otras poblaciones ¡pobre gente! lo ignoraban. ~reniéndo-lo en cuenta, la futura viuda. encargó á su hijo mayor que les escribiera,
participándoles la triste noticia, invitándoles
á despedirse del enfermo, en términos tan desesperados que comprendieran que, en caso de
resolverse al viaje, sólo llegarían á tiempo de
enterrarle.
Asf lo comprendió efPctivamente Una prima
de Francisco, llamada Rita. mujer muy entrometida, muy vanidosa y muy amiga de cumplir con todo el ceremonial en casos semejantes.
Rita viYía en un pueblecito de la montaña, y
para llegar á V ..... debía pasar por la capitaJ
de la provincia.
Y ocurrió que al ir hacia la estación vió en
una tienda de ataúdes y objetos fúnebres, una
wberbia corona que la dejó embelesada. Era
grande, muy grande:su diámetro quizás era.de
tres palmos. Tratábase de una maciza rosca de
siemprevivas, con algunas violetas de tela y un
colosal Jazo de anchas cintas de moaré negro.
Rita no pudo resistir al deseo de comprar una
corona tan hermosa y lucir su ofrenda en el entierro de Francisco.
-¡Bah! .... ¡Bah! .... Cuando yo llegue ya ha•
brá muerto ... , .. Seguro ...... ¡La compro!E hizo pegará las cintas unas letras doradas
que decían:
RECUERDO ETERNO
.-\ MI PRIMO FRA.NC_ISCO SOLÉ.
RITA GUASCH

ClUHUAilV.A,-EL DEPA:RTAMENl'O l'lU.NGlPAL DE LAS BODEGAS DEL CENTRAL lNV .ADIDO POR EL FUEGO,

Luego el dueño de la tienda colocó la co1·on.a
en una caja de cartón muy grande, y más fúnebre que la misma corona. La tapa estaba cu•
bierta de cruces, panteones y sauces l1orones de

fotografía y en los ángulos leianse anuncios
como los siguientes: Se visten dij,111/os d pricios mó·
dicos. Se gestiona lodo lo referente d un mft"erro con

pronti"lttd, etc., etc.

Cargada con el atadijo de la ropa que llevaba
bajo un brazo y la ~ran caja en el otro, Rita
dirigióse á la estacion. Iba más contenta que
antes y experimentando cierto deseo que 110 se
atrevía á declaTarse. algo pasmada: el deseo de
hallar muerto á Francisco, con el objeto de poder lucir aquel recuerdo eterno.
Un vecino del pueblo que iba en el mismo
vagón, dióla algunas noticias del enfermo.
~¡Rita!. ... /, Usted por aquí?
-¡Ay, sí, seiíor! Yoy á despedirme de Lo 'Pu-

bill ... . sin

duda le encontraré muerto ya,---dijo

con cierto frenesí y con intención.

-"No lo sé. pero me parece que no. Precisamente esta mañana, cuando he salido de casa,
no habia muerto.
¿,Qué me dice m:ted'?-exclam0 Rita, con•
trariada y sin darse cuenta.
Y lam-,ó una expresiva mirada. á la caja de la
corona.
El otro hizo lo mismo, y comprendiendo in·
mediatamente de lo que se trataba, preguntó
con mal disimulada sonrisa:
-~ Y qué trae, qué trae aquí, si no es inJiscrec1ón?
Rita no se hizo la misteriosa ni se apercibió
por un momento siquiera de su extraña y ridícula indelicadeza. La vauidad podía más.
-¡Ah, vea usted! Una hermosa corona para
el entierro de Francisco. Sj usted quiere abriré
la caja.. ¡Yeráusted qué lujo!
-No, de ninguna manera ...... Pero esto me
parece que es anticiparse algo, digo yo.
Pero Rita ni le comprendió. Desató la caja y
mostró la corona, diciendo:
-¡,Yerdad que estará hermosa colgada del
coche mortuvrio, anastrando las cintas por las
calles de-la villa'? ...... Con seguridad será el
primer entierro que habrán visto con una corona así! Pobrecito ... ¡Todo para. él. ... , hijo
mio!
Al llegar á Y .... , Rita tomó un coche de la
0Stación,'y mientras subía en él, cargada siempre con su atadijo y con la caja, preguntó al
muchacho qUP, le abrió la puertezuela:
-Chico, ¿, tú sabes cómo sigue el enfermo de
casa Pubi'lt?
-Sí, seflora. Por la mañana se ha dicho que
estaba mejor y que pasó la noche bastante sosegado.

-Sí ¡,eh? .... Anda, anda: llévame en seguida
á. su casa.

Por la escalera, estrecha y obscura, mientras
el muchacho subía el paquete, Rita apenas podía pasar tropezando por uno y otro lado con
la voluminosa caja de la corona. Antes dellamar ya la habían oído y estaban aguardándola
á la puerta todos los parientes.
-¡Ay, Rita!. ... ¡Rita mía! .... Todavía llegas
á tiempo ...... ¡Alabado sea Dios!

Besos 1 abrazos y alguna lágrima. Pero Rita,
embarazada con la caja, á duras penas se limitaba á repetir, siempre frenética:
-Bien: ¿,cómo sigue? ... ¡,cómo sigue'!
-¡Ay, hija mía! Ha sufrido varias alternativas; pero hoy, á Dios gracias, parece que el médico le ha encontrado algo mejor .... Poca cosa,
sin embargo .... Pero lo que decimos: mientras
hay vida hay esperanza. .... ¡Ay! ... ¡Yo que le
dí por muerto ayer!
-¡Oh, yo tambiéo, hija, yo también'. .... ¡No
creí que llegara á tiempo!
-Bueno, pues ahora dicen que si sigue como
la noche última, no desconfían de salvarle ....
;Dios mío! .... ¡Qué trastoruos!., .. ¡,No lo ves? ..
Entra, entra ... Chico, deja el lío sobre esa silla.
¡. Y tú, qué llevas aqui'? ;.dllnde vas con tanta
carga'!
Rita, con el aplomo de siempre. con la inconc:ciencia de siempre, contestó redondamen~
te, con completa satisfacción:
-¡A.y, hija! .... )Je he traído esta corona para el entierro de Francisco! .... ¡Como le quiero
tanto! .... ¡~o he podido prescindir de ello!. ...
¡Nada, un recuerdo!, .. ,,,
El grupo de parientes, con extraordinaria
unanimidad, nada halló extraño, ni mucho menos, en aquel hecho: aquella muestra de buen
afecto les llegó al alma, De repente, tocios á
coro se lanzaron de nuevo hacia Rita y le dejaron húmedas las mejillas á puro besuqueo y
lagrimeo.Asila condujeron á su habitación,
movidos, como ella, de la curiosidad y la· vanidad: querían ver. la corona inmediatamente!
Formando una circunferencia alrededor de
la caja, permanecieron ri,,udos de sorpresa; tan
espléndido regalo sugiriU en seguida en aqueJlos cerebros la. misma irn_agen que obsesionada. á Rita: ; la corona colgada de la caja del difunto, arrastrando Jas anel1as cintas por las calles de la villa, siendo la envidia y la admiración del vecindario entero!. ... Luego sólo se
oyó esta exclamación unánime:
-¡Qué hermoso ..... . estarla.'
..:.\.lguien no llegó á tiempo á rectificar en esta
forma, y dijo cándidamente:
-¡Qué hermoso ..... .estarti.'
•
Rita estaba henchida de júbilo en ,·ista del
asombro que produjo su regalo.
Pero todo parecía conjurado para que no llegara á lucir lo que Rita se figuraba. Durante
todo el día fué acentuándose la mejoría del enfermo. Aunque Rita y hasta la fut,ura viuda
iban enseñando la corona á sus más íntimos conocidos con cierto orgullo, ya empezaban á sospechar que no tendría que servir.
Efect.i vamente, dos, tres, cuatro días después Francisco estaba fuera de cuidarlo: tanto.
que quiso que entraran á saludarle los parien.
tes, que sóJo llegaban hasta la puerta.
Rita entró acompañada de la esposa.
-Ya lo ves 1 ya lo ves, Francisco-le dijo ésta
con aquel tono mimoso y fingido con que se
habla á los pequeñuelos y á los enfermos que

�ll:L MUNDO ILUSTRADO

'EL MUNDO ILUSTRADO
lj

reviven.- ¡Ya lo ves! ¡Hasta Rita, la pobre, ha
venido! ¡Mírala! ...... Acércate, Rita.
A la vista de su pariente, tan demacrado y
abriendo de nuevo á la vida los amortiguados
ojos 1 Rita sintió una verdadera conmoción que
no le causaron ni la idea de la muerte ni las
simples palabras desesperadas. F..chóse á 11orar
repentinamente 1 cogió la mano de Francisco,
1

1

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&lt;!.ll!i Jll

la besó, y dijo llena de sinceridad:
-Ay, sí chfro, .. .• ¡Sí, hijo mío! ...... ¡Con los
pies descalzos y desde la otra parte del mundo
hubiera venido para cuidarte!
-¡Gracias, gracias, lo creo!. ..... Te lo agradezco-contestó el enfermo con dificultad, con
la lengua torpe, corno si no le cupiese en la
boca.
Y mientras estaban en este punto, la esposa
del enfermo tocó con el codo el brazo de Rita,
murmurándola al oido:
--•¿Se lo decimos'?
LO que quería demr era que por cierto .r probado podía tener Francisco el aprecio de Rita
su parienta, como que hasta le había comprado
una corona para el entierro.
Hubo un momento de vacilación. Pero el aspecto del enfermo era tan ~riste y gro~esco á
un tiempo, que las dos muJeres experimentaron entonces por un solo instante la inoportu-

nidad de hablar del pasado peligro. El pobre
Francisco daba ganas de llorar y de soltar la
risa con su gran gorro de dormirá modo de cucurucho, la nariz afilada todavía, las mejillas
negruzcas, cubierta,s dt: una barba corta J: clara no afeitada hacia tiempo, la cabeza muando al techo, todo el cuerpo inmóvil y abollado
bajo la cubierta de la cama como un monigote
cargado de ropa. Casi les infundió pavor y nada dijeron.
Pero aquel extraño deseo fué hurgando en el
entendimiento, y como el optimismo de .los médicos continuara y el enfermo fuera me1orando
por horas. su esposa, al día siguiente. le dijo
con fingida indiferencia, mientras le arreglaba
nn poco la cama:
-· ¡Yaya .... que puedes estar satisfecho!.:.
Todos han venido á verte ... . Todos se han interesado por tí .... ¡Tupecialrntnte la pobre Rita'. ...... ¿~o sabes lo que ha hecho?; ..... ¡Yamos te lo quiero decir! ...... ¡Te hab1a comprado u'na corona .... muy hermosa.1••••••
•
-¡Una corona!-dljo el enfermo sorprendido
y como queriendo coger una idea que se Je escapaba!-¡ Una corona!. . . . .
Y después de un. momento de silef:!?io, dos
lágrimas se le deshzar~n por las D?eJ1llas: no
había sospechado el peligro que hab1a corndo.
Era aquella la primera noticia.
Pero, después de aquel instante de emoción
que su esposa no ad".irtió,_ cayó ~n la rára curiosidad, en la vamdad mexphcable de toda
aquella familia:
-·Tráemela!. .. . .. ¡Quiero verla!
E~a un frenesí de 11ifio1 con llanto y palabras
ininteligibles de apoplftico, reclamaudo impacieute un juguete.
.
y á la vista del fúnebre objeto, .B'ranc1sco
continuó llorando, pero admirado á la. vez,
lleno de vanidad.
-¡Pobre Rita! . ..... ¡Decidla que venga, que
éntre en seguida, quiero d~rla las gracias!.••.
¡Sí. gracias, graci_as!-contrnuaba ~hacheando.
Y añadió con cierto enfurruñamiento de convaleciente, aunque irritable y nervioso:
¡Y quiero que me regale esta corona tan
hermosa!
d R.
Esto último no entraba en los cálculos e 1ta que estaba pensando ya desde algunas hora~ si en la tienda se encargarían otra vez del
inútil y flamante recuerdo eterno. Pero iqué remedio! tuvo que ceder. Después de toao, como
estuvo conforme en regalarla al muerto la regalaría al vivo.
Al dfa siguiente la corona. rolgaba de una de
las paredes de la habitación del enfermp. Este.
la miraba embelesado, sentado en un s1l!óncon
el gorro de cucurucho, demacrado, sucio, en·v uelto en mantas. Veía la corona colgando de
¡.;;u propio ataúd, arrastra?~º las cin~as por las
calles de la villa, con env1d1a y admiración de
los vecinos, de los compañeros r amigos que seguían al coche.
y de pronto, murmuró sin advertirlo:
-,:Q!'ii hermoso hubiera sido.1• • • • • • iQuJ lástima.'
J. 1:XAU.T.

..

EL RELOJ SIUKESPElRI!NO
~luchos de los admiradores de Shakespeare
ignorarán tal vez que, esparcidas en las obras
de este gra~ dramaturgo. se encuentran citada~
todas las horas del dia. Muy interesante es la
siguiente exposición.
«Bernardo: Al tocar el reloj la tma.&gt;
[Jiamlet, acto l].

interesante colorido. "Las Cuevas, " el llano de
las "Calaveras," el "Portillo," el "Puente del
Yuca, " las diferentes temperaturas en aquellas alturas de cuatro mil metros sobre el nivel
del mar; los soberbios picos del "Aconca.gua" y
del "Tupungato"; la monumental estatua de
Cristo, que se yergue en lo más alto de la cordillera, como señalando el inconmensurable infinito: todo esto y otras muchas hermosuras de
la naturaleza se presentan con gran relieve,
en el folleto que tenemos á la vista, y que es
digno de alabanza por su forma y por el colorido brillante de sus páginas.

INSOMNIO

TEATRO HlDA.LGO,-OTRA .ESCENA. DE "LA FAMILIA BANCAL "

EN "HIDALGO"

«Parolles: ¡Las diez!-Dentro de tres horas
será tiempo de ir á casa&gt;.
[Como gustéis, acto 11].
«Fluth: La cita es para las once» .

[Las ltley1·es c&lt;.rnutdres de lVimlsor, acto lI].
«Hamlet: ¡,En qué hora estamos"!&gt;
c:Horacio: Supongo que cerca de las doct&gt;.
[Hwnlet, acto 1).
TEATROS. LE0t'OLDINA O.ALZA, DE LA COMPA1lÍA DRAMÁTJCA. DE HIDALGO.

Con buen éxito acaba de ponerse en escena el
drama "La Familia Bancal,'' que con todo empeño venía ensayando la Compañía que actúa
en el salón de la ca.He de Corchero.
Los artistas, á. decir verdad, se esforzaron
por presentar la obra correctamente, y el público, el buen público que asiste semana por
semana al viejo teatro, premió con aplausos la
labor de los intérpretes de la obra. Nuestras
ilustraciones reprodu~
cen dos de las principales escenas del drama.

La noche silenciosa me rodea,
Y sumido en la sombra protectora,
Oigo cantar el bronce hora tras hora
En el reloj de la vecina aldea.
Busco en vano el descanso; martillea
Mi cerebro memoria tentadora,
Y apareces radiante y vencedora
Ante el alma que sueña. y te desea.
Dejo el lecho; entreabriendo la ventana
Expongo al aire la abatida frente
Cual una flor de marchitado broche.
Y al colorear las nubes la mañana
Te ofrendo las sonrisas del Oriente,
Y los últimos besos de la. Noche!
S. BARCELÚ.
1906.

&lt;Adriana: Por cierto, Luciana, que son las
dos&gt;.

[Comedia de las eqttivocaciones, acto II].
c:Brutus: Calla, ¿qné hora da'?&gt;
&lt;Cassius: Ha.n dado las tres&gt;.
[Julio Césnr, acto II].
c:Richmond: ¿,Está mu~· adelantada la maña.fía, lores?&gt;
«Los lores: Las C!tatro en punto son&gt;.
Rey Richard III, acto Y.]
«Angelo: De mí una cadena de oro cuyo precio he de percibir esta tarde, á las cinco&gt;.
LComedia (]..e las equit:ocaci&lt;mes, acto I Y].
«Próspero: ¿,En qué hora del día estamos·?»
«A riel: Es la hora sexta, señor&gt;.
[ La ternpestad, acto ·v).

«Petruchio: Dejadme ver, me parece que son
las siete&gt;.
[ La Jfol'ecilla &lt;lonwtlai acto 11].
«Brutus: .A la hora octara, lo más tarde, te
espero&gt;.
[Julio César, Acto II].
c:Hichard: ¡,Qué hora señala el reloj?&gt;
«Catesby: La horade cenar, príncipe; son las
nueve&gt;.

''A través de los Andes"

Á 1'ltA.Vh:S DE Ul:-; ANDl~S.

A"N'l'li:S

me

LLKOAH. A "LAS CUJ!:\'AS. 11

Interesante, por todos
conceptos, es el viaje
efectuado de Buenos Aires á Santiago, vía cor~
dillera, por else.fior Domingo N ájera y DePind·
ter, Secretario de la Legación de ~léxico en
Sud?-~érica. [lado del
Pacifico], y cuyas im•
presiones ha reunido en
ameno folleto que ~e
lee con verdadero gusto.
Reproducimos algunas fotografías de tan
ameua expedición, que
está descrita. en un es.
tilo sobrio y elegante,
presentando con gran
exactitud los panoramas de los diversos puntos objetos del \'iaje.
La.a.sce11si(m {~losA11c.les está t,razada co11

Á 'l'H.AVf:s DE LOS ANDES-UN PASO ENTRE
LA NIE\'E.

[Rey Richard III, acto V).

ziso •·

TEATRO BlDALGO.-UNA ESCENA DE "LA FAMILIA BANC.&amp;L."
TEA.TROS.-:MABÍA LUIS.A VlLLEGAS 1 DE LA COM·
p.A.1fiA DRAMÁTICA ~E HIDALGO,

A 'l.'BAVÉS DE LOS ANDES.-HAJANDO IIA.CIA CHILE.

Á TBA VÉS DE LOS ANDES.-VISTA DE JUNCAL DESDE EL~POBTILLO,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MONDO ILUSTRADO
pañado de la Princesa Ena, para tomar ambos
otro coche.
- El otro grabado, en el que se presenta el auxilio á las victimas que por desgracia fueron
muchas, es de gran interés. La catástrofe al·
canzó á personas de gran importancia., como el
caballerizo que iba al pie del ei-;triho de la carroza real, y á dos oficiales del Regimiento de
Wad-Ras que estaban en la formación en la
parte cerca donde estalló la bomba.
:\[omento de importancia y solemnísimo fué
cuando los Reyes salieron de San Jerónimo
unidos y por el indisoluble lazo. El aspecto de
la escalinata en aquellos instantes el'a soberbio
y de ello es una prueba palpable el grabado
que damos.
Igualmente presentamos unas de las riqubimas joyas que como regalos ha recibido la joven Reina de Espafia. De su valor extraordi•
nario, y del buen gusto con que estAn montados juzgarán nuestros lectores.

1

'

l

.

La Caída de la tarde

EL REY EDUARDO DESPIDIENDO Á LA PRINCESA EN.A EN LA
ESTACIÓN DEL FERBOCARBIL.

ECOS DE LAS BODAS DEL R_EV DE ESPAÑA
rreemos com·enieute, para completar nuestra información sobre laibodas del Rey de E-;paiia, dará nuestros lectores algunas fotografías que
representan escenas interesantes de la ceremonia, y sucesos que tuvierot1

lugar antes, como el de la despedida de la Princesa Ena, en Londres que
re\·istió gran importancia por tratarse del puesto que iba á ocupar ~n la

nacióa e~pafíola.
El aspecto que presentaba la capital de Inglaterra en aquel dfa fué solemne. Toda la familia Real inglesa, to:-1o~ los altos dignatarios de la corte, representantes del ejército. del cuerpo diplomático, de las más altas
corporaciones, acudieron á dar el ''adl()s'' de despedida á la ilustre princesa que por tantos aflos había allí vivido. El cariño más intenso se ma•
nifestó en toda clase de entusiasmos, pues era muy amada la nieta prefe•
rida de la inolvidable Reina Yictoria.
Otro de nuestros grabados representa á la futura consorte de .\lfonso
X UI asomada al balcón del Pardo días antes de casarse, cuando el pueblo español deseoso de conocerla y de verla, acudiú al Palacio que por entonces la senía de alojamiento. Según noticias, las aclamaciones fueron
rntusiastas, la muchedumbre vitoreó largo rato á la Princesa Ena que
ronmo,·ida en alto grado, saludaba con emoción á. la multitud. Fué
1111 cuadro lleno de patriotismo y de cariflo.
Damos también el interit.n· de la Iglesia de San .Jerónimo, como nota
gráfica del casamiento, por haberse verificado en este templo tan solem•
ne ceremonia. Y a
describimos el refe.
rido edificio en números anteriores y
por a.hora sólo hace•
mos notar el aspecto
serio del interior, con
todos los detalles de
la arquitectura gótica, á que dicho edificio pertenece, único
en su género que hay
en )ladrld.
El grabado que damos representando
el paso de la comitiva regia por la Puerta del Rol, demues-tra de un modo pal•
pable la. magnfficenM
cia del cortejo, el l ujo de las carrozas, lru;
brillant.es libreas de
la sen·idumbre. la
escolta de gran gala,
dando guardia de honor, según tradicio-nal costumbre.
A la simple vista se
ven las calles afluen•
tes á. la Puerta del
~ol como son las de
Preciado, Carmen,
:)font-era, la de Alca.
lá y Carrera ele San
Jerónimo repletas
de gente ávida de
INTERIOR DEL TEMPLO DE SAN JERÓNIMO.
ver la comitiva. y

'1

Huye la tarde con sus lampos de oro
Envuelta en regio manto de arreboles
Y se tií'ien las cumbres de esas moles
Que se ye'rguen altivas hacia el cielo,
Con los bellos purpúreos resplandores
Que como rastro deja
El astro rey, que al fin soberbio se hunde
Entre las olas de la mar bermeja.

Para posarse en otras gayas flores
Que ostentando del iris los colores,
Le brindarán gustosas sus aromas.

Los polluelos al verlos cuchichean
Y pretenden, ansiosos,
Reunirse con sus padres amorosos.

La tenue brisa. con sus alas rosa
Las fragantes corolas de los lirios

En tanto que á lo lejos,
Entre el ramaje del espeso bosque

.\ 1 impulso

LAS BODA.S DEL REY DE ESPA~A.-LOS REYES :-lALIBNDO DE SAN JERÓNIMO.

Las ramas de los árboles se mecen
del céfiro suave,

LA PBINCESA EN.A. SALUDANDO AL PUEBLO DESDE UN BALCÓN
DEL PARDO.

ilast.t en las azoteas ele los grandes edificios se divisa la muchedumbre
ocupando estas alturas, á. pesar del sol de estío que á esa hora derramaba fuertes rayos sobre la \·illa. y Corte.

•••

~ota trjstísima y de una negrura intensa fué el atentado anarquista
9-ue _ocurrió en los momentos en que los regios esposos, llena la mente de
1lus10!1es,y ei:itre los Yítores de la multitudregresaba.n á Palacio. El acto
salvaJe sucedió como saben nuestros lectores en la calle :\favor es decir
mu,v cerca ya del regio alcázar. Con este motivo presentam'os ~n graba~
do del a.spect~ del lugar del suceso despué.5 de la. catástrofe, con algunos
muertos tend1~os 1 atln en la calle y en el fondo la. carroza real abandonada, pues el Joven monarca con gran serenidad se bajó en seguida acom-

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LAS BODAS DEL BEY DE KBPAf:A.-EL CORTEJO PASANDO POR LA
PU&amp;RTA DEL SOL AL RBGRICSAR Á PALACIO.

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Y pasa. so las níveas azucenas,
Que de perfumes llenas,
La impregnan con su aroma delicioso,
Y al tin como voluble mariposa.
Aléjase graciosa.,
Sonriente y juguetona,

~.~'

EL LUGAR DEL ATENTADO CONTRA LOS REYES DE ESPA8A, ClNCO
MINUTOS DESPUÉS DJCL SUCESO.

Tefiido por los últimos rettejos
Del sol que va muriendo,
Escúchanse confusos mil rumores:

Los pájaros cantores

Al llegar á sus nidos

.i.;n alegre bullicio parlotean,

~
l.;J"'.'"--~
1::

,P,~J

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Produciendo una música sonora.
~ue acompañan las notas argentinas
lJe las ninfas y ondinas,
&lt;.,J:ue en el arroyo murmurante moran¡
Y como eco perdido en la distancia
Escúchase el vibrar místico y lento
Del toque de oración: es el momento
En que arrobada el alma se recoge
Al contemplar la nota de grandeza
(¿ue da Naturaleza
Al tras.paner el sol el horizonte.

:Mas ya hay tintes violetas en el cielo:
Se esfuman los contornos de las cosas;
Emprenden los mul'Ciélagos el vuelo¡
Llega. la noche con su faz sombría..
Tiende su negro velo
Y el alto monte, ht feraz llanura
Y del boscaje la extensión umbría
Todo en sHencio queda.
¡Al fin duerme Xatura!

'ºl!:
..

En tanto que las hojas se eslremecen

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A.lJRELIO BRIO:X E!:,.

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~léxico, 1000.

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4 . # " ª ' ~ ~ ---~ ,...~ - ,_..,¿__,.;:. __~
JOYAS OFRECIDAS Á LA PRINCESA. POR EL REY ALFONSO,-OORONA REAL.

BL ATENTADO CONTRA LOS REYJLS DB ESP.l:RA.-LUG.AR DE LA CALLE K4YOB DONDJ;
l.ANZADA x.A BOIIJIÁ•

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LA NUEVA PLAZA
DE

"EL TOREO," S. A.
Los trabajos de la gran plaza de toros que
construye y explotará. la nueva Empresa '' El
Toreo," están muy adelantados, como verán
nuestros lectores por los fotograbados que publicamos, pues a estas fechas están completamente terminados los cimientos y ya empezó á
armarse la estructura metá1ica, que debe quedar completamente concluida el prl)ximo 20 de

Octubre.
El terreno donde se construye la referida plaza es la manzana número 4-8 de la Colonia de la
Condesa y mide 18,4-25 metros cuadrados de superficie. Por su ubicación, el local será una de la
mejores plazas de toros, pues tiene vista para
cuatro de las principales calles de dicha colonia,
pudiendo el público enterarse del sitio exacto

1

J

11 l /

7

donde se levanta la plaza, por ·el plano que hoy
reproducimos.
Hacemos notar que la nueva Plaza estará en la
parte ya urbanizada de la colonia, rodeada por
calles pavimentadas con asfalto .r que tienen ya
hechas las obras del saneamiento.
No obstante lo inmediata que queda la plaza
á. la vía de los Ferrocarriles del Distrito, esta
Compañía extenderá la vía hasta la puerta del
nuevo coso.
El proyecto de esta nueva plaza lo pul&gt;licaremos próximamente, y es original del entendido
Ingeniero D. Alberto Robles Gil, que es quien
dirige las obras.
La construcción será toda de hierro y acero y
el piso de las lumbreras y del tendido será de
cemento. El aspecto ~eneral del local será hermoso por la distribución que se ha dado en el
proyecto á las diversas localidades y por su gran
capacidad, pudiendo contener cómodamente de
18 á 20,000 espectadores, lo que permitirá que
áun en las grandes corridas los precios de en-

GRUPO DB PEONES QUE TRABAJARON E!il LA CllOCNTACIÓN.

ceSióñ-del gobierno que impide que-se construyan nuevas plazas de madera en el Distrito ó
de otra clase inferior, á la que está en construcción, habiéndose depositado diez mil pesos
en la Tesoreria General de la Federación 1como
garantía de las obligaciones contraida.s por la
Empresa.

LA NUEVA PLAZA DE TOROS

*
**

1

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Et MUNDO lttrS'l'RA.DO

7

PLANO DE LA PARTE DJC LA COLONIA DJC LA
CONDESA DONDE SE CONSTRUIRÁ
L&amp; PLAZA DE TOROS.

trada sean menores que los acostumbrados hasta hoy. El diámetro del redondel seráde 45 metros y el ancho del callejón de 2 metros; tendrá
tres tilas de barreras con sus entradas especiales, estando separadas de las 16 filas de tendidos
por un páSillo. Los tendidos estarán también
divididos en altos y bajos por otl'os pasillos y
tendrán diversas entradas que permitan el acceso á ellos con facilidad. Después de la última
grada del tendido, vendrá, á una altura de dos
metros próximamente, una serie de palcos descubiertos de cuatro asientos, y detrás de éstos, y á mayor altura, habrá otras cuatro tilas
de tendidos; después, dos series de lumbreras,
y, por último, la azotea.
Toda la parte de hierro, así como su colocación, se contrató con el Sr. Osear Braniff, quien
está comprometido á entregarla terminada el
20 de Octubre, teniendo que pagar una multa
de mil pesos por cada día que pase de esa fecha.
Las obras de cimentación sobre las cuales descansará la construcción son resistentes, pues
se componen de concreto, emparrillado de hierro y mampostería; y las contrató el Sr. E. Sabathe entregándolas tres días antes del plazo
fijado, que fué de un mes. El costo total de la
plaza, incluyendo el valor del terreno, será de
más de 600,000 pesos.
Para la realización de este gran proyecto que
hará que México tenga la mejor plaza de toros
del mundo, se constituyó una sociedad anónima con duración de 30 aíios con el nombre de
"~ueva Empresa de El Toreo," S. A. y con un
capital de 500i000 pesos, representado por cinco
mil acciones ae cien pesos, de las cuales cuatro
mil quinientas son pagadoras y sólo quinientas liberadas. Las primeras, á su vez, se dividen en tres clases: cien bonos preferentes de
diez acciones cada uno, valiendo mil pesos y
dando derecho á una barrera de primera fila de
sombra por todo el tiempo de la. duración de la
sociedad. Trescientos bonos preferentes de cinco acciones cada uno, con valor de quinientos
pesos, teniendo derecho á un boleto de sombra
por el mismo tiempo. Y, por último, dos mil
acciones de cien pesos de las que sólo se ha exhibido el diez por ciento 6 sea diez pesos por
acción, pagándose las exhibiciones cuando la
Junta Directiva lo determine; pero ésta tiene
la esperanza de no necesitar todo el capital de
dichos accionistas, por contar desde este aíio
con los mismos productos del negocio. Los bonos preferentes de quinientos pesos y de mil
pesos son pag3.9.eros al contado, no obstante lo
cual hay gran demanda de elJos.
Esta sociedad está constituida por entusiastas aficionados y reputados hombres de negocios, según escritura pública otorgada el 19 de
Mayo del corriente año por el Notario D. Ramón E. Ruiz y cuenta con una importante con-

Fundándose_ ~n datos recientes, es de suponer que las ut11Idadet, que se logren al terminar cada temporada sean cuantiosas 1 pues tomando como base las utilidades hab idas ell la
última tempotada, no es aventurado hacer el
siguiente cálculo:
.
En la pasada temporada hubo una utilidad
líquida de treinta mil pesos. Esta utilidad en
la nueva plaza será mayor porque, por su gran
capacidad1 permite que los precios de entrada
sean más oaratos y, en consecuencia, concurrirá más gente y el monto bruto de las entradas será mayor: Además en la pasada temporada, por no disponer la Empresa de la plaza
más que hasta el domingo primero de Febrero,
sólo dió por su cuenta trece corridas y la nueva empresa 11El 'rareo" se propone dar veinte
en cada temporada. No obstante estos hechos,
sólo se funda el cálculo de utilidades por cada
·temporada en los citados treinta mil pesos,
que unidos á veinte mil que se pagaron por
renta de plaza en la temporada pasada y que
ya no hay que desembolsar por ser la empresa
explotadora la propietaria de la plaza, da un
conjunto de utilidades de cincuenta mil pesos.
En los meses de abril á septiembre se explotarán las novilladas dando también veinte en
cada temporada. En estas novilladas el precio
de entrada no será mayor de un peso en sombra y veinticinco centavos en sol y á estos precios y llenándose la plaza por completo, da una
entrada bruta de más de diez mil pesos; pero
como base de nuestro cálculo, sólo pondremos
seis mil pesos de entrada por corrida.
Cada espectáculo de esta clase se presentará
en mejor forma que hasta hoy se ha hecho,
pues habrá mejores toros y mejores novilleros.
habiendo un presupuesto de tres mil quinientos pesos incluyendo la contribució1..1. Quedará
por lo tanto, una utilidad dedos mil quinientos
pesos por cada novillada, que en veinte corridas hacen un total de cincuenta mil pesos;
uniendo esta suma á la producida en la temporada formal, se obtiene una utilidad anual
de cien mil pesos ó sea el veinte por ciento del
capital invertido. Descontando de esto los gastos de administración, fondos de reserva y previsión cada acción tendrá una utilidad de más
del quince por ciento de su valor.
La p1aza tendrá otros ingresos por anuncios,
alquiler para novilladas de aficionados, etc.;
pero e:;tas entradas no se toman en . consideración, porque se invertirán en gastos de conserje, veladores ,Y conserv?ción de la· plaza. Los
bonos preferentes de quinientos y mil pesos
tendrán, por valor de boletos recibidos un dividendo fij'J y seguro de un 20 por ciento anual,
que unido al que les toca por utilidades, da en
conjunto un treinta por ciento.
Hay que fijarse también en que el valor de
las acciones irá en alza conforme suba el valor
del terreno en que se edificará la plaza, y este
valor no bajará nunca por estar garantizado
con propiedades raíces.

** *

La Junta Directiva es la siguiente: Presidente, 8r. Manuel Fernández del Castillo y de
Mier; V ocales, Sres. Lucas Alamán, Ingeniero
José Mondragón y Miguel Illanes, y Tesorero
Sr. Emilio Rodríguez. Ejercerá las funciones
de comisario el Sr. Dr. Carlos Cuesta, y las de
Secretario, el Sr. Lic. Roberto A. Esteva Ruiz.
Quedó nombrado Administrador General el Sr.
José del Rivera.
Los nombres de estas personas son una garantía para los accionistas, con la circunstancia deque la mayor parte de ellos fueron miembros de la Junta de la Sociedad "El Toreo,"
que con tanto acierto explotó las corridas de
toros la temporada pasada, dejando contentos
al público y á los accionistas, por el magnífico
cartel presentado, donde figuraban matadores
como jamás se habían visto en México, siendo
estas corridas no inferiores á las mejores que
se presentan en E&lt;ipaña.
La nueva "Empresa El Toreo" hace ya sus
preparativos para la próxima temporada. Adquirió ya toros de las ganaderías de Santin,
Piedras Negras y Tepeyahualco, y está en tratos para traer toros de primera clase de las más
reputadas ganaderías españolas. Contrató ya,
además al notable torero Antonio lI'llentes,
que en ia próxima temporada se cortará la coleta estando en arreglos con otros matador6S de
pr'imera fila: algunos de ellos desconocidos para nuestro público.
.
Las personas que deseen tomar acmones
pueden dirigirse á la Tesorería de la Compaflia calle de San Agustín número 5, mientras
se 'terminan los trabajos de instalación del despacho definitivo de la sociedad, en la casa número 10 de la Tercera calle de la Independencia.

TRABAJOS PRELIMINAUEB P.A.BA LA. CONS'rBUCOIÓN DEL LOCAL.-FOTOGR.A.FÍ.A.S
TOHA.D.A.S EL 15 DBL OOBRIBNTB,

�•
EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

½-E,&gt;ágina~ de la NIoda4

LA INDUSTRIA DE LA FABRICACION
DC DIJLCCS Y PA8TCLC8

La dulcería y pastelería del señor Il. Deverdun Suc., de la cual i:iublicarnos en este
número varias fotografías, y que está situada
en la calle del Puente del Espíritu Santo número 2, fué fundada el año de 18-13, y desde esa
épooa su crédito empezó á extenderse de tal
manera, que en poco tiempo se colocó á la cabeza de las negociaciones de su género establecidas entre nosotros.
Posee un elegante y bien decorado despacho,
donde el público es cuidadosamente atendido
por un selecto grupo de señoritas que reunen, á
su fina y atenta manera de tratar á sus clientes, la ventaja de h;:i,blar varios idiomas.

"COLLETS" Y PELERINAS.-MITONES Y GUANTES.
Al mismo tiempo que los trajes de paño claro, de
tafeta y de velo, aparecen una multitud de pequeños
collets, especie de pelerinas más 6 menos fantásticas
que completan estos trajes.
Algunos son semejantes al vestido, y llevan los
mismos adornos; se les bordea de pespuntes, "bieses" 6 trencillas; fijados sobre una tira angosta, parecen amplias mangas cortas que ondulan sobre las
mangas de la blusa.
La mayor parte llevan la forma plastrón, y se alar·
gan por la espalda en pico,adelgazando'.gradualmen-

En el primer piso del local que ocupa la dul-

cería se encuentra un amplio departamento
que mide 30 metros de largo por 15 de ancho,
.Y que está destinado á la fabricación de pasteles riquísimos y de excelentes dulces, que se
hacen bajo la hábil dirección de]maestros franceses.

te hasta llegar al talle; los delanteros tienen una
forma análoga, pero se abren al frente para dejará
la vista un chaleco formado de gasas rizadas ó blonda que se abotona al frente.
Otros se hacen en paño de color vivo, rojo cereza
ó rosa brillante del mismo tinte que las rosas que
adornan los sombreros, y van orlados de un ,mgosto "bies" de satín negro: estos llevan pocos adornos; un pequeño cuello de Irlanda, volteado; una estrecha banda de bordado japonés, cuyos tonos se
avienen perfectamente al matiz del col/et¡ éstos se

ven encantadores sobre trajes blancos ó de l'ln pálido matiz crema.
Todo lo chic de estos collels depende de la graci.1.
con que se haga ondular su borde inferior, al mismo
tiempo que ajusten en la parte superior, dibujando
exactamente la linea del hombro.
El corte que d,1 mejores resultados cuando se
quiere sacar este efecto, es el de una manga cortada
en forma y un bolero de línea muy vaga.
No creas, querida lectora, que estos trajes de estío están reservados á personas de cierta edad, cuyo
talle va perdiendo su esbeltez; los hermosos collef!.
y las pelerinas cortas que han aparecido en esta estación tienen tal coquetería en su corte, tan original
gracia en su aspecto, que aumentan y hacen resaltar
el encanto de los bien formados talles de nuestras
jóvenes mexicanas.
Los adornos contribuyen á subrayar la alianza es•
trecha de los col/ets y los boleros vagos, llevan los
mismos cuellos de guipure ó de encaje, cuellos rayados de soutache 6 hechos en paño de dos colores.
Un traje de lanilla azul marino, adornado de trencilla negra, cae muy bien sobre un chaleco de terciopelo verde resedá muy suave, atravesado por angostas cintas negrag; un segundo chaleco más estrecho,
en paño Suecia pálido, casi mastic, se cubre ele pe·
queños botones dorados, y la reunión de matices
que no se tiene costumbre de reunir, da al traje una
nota original y verdaderamente nueva.
•
Algunos boleros collets terminan á la mitad del
busto, y dejan al descubierto la blusa de muselina
de seda blanca, llena de suaves Valenciennes.
Otros boleros amplios y flotantes bajan hasta la
cintura, afectando diversas formas .

•

•• una costumbre que se
He observado, amiga mía,
va generalizando, á pesar de no ser muy bella: la de
llevar todo el traje blanco, lo mismo que el calzado
y el sombrero, y sólo mitones 6 guantes de seda
negros, óal contrario, con todo el traje negro, mito•
nes 6 guantes blancos.
Tengo la seguridad de que esta moda no durará
mucho tiempo, porque mis lindas compatriotas tienen, por lo general, buen gusto, y no es fácil que
acepten ese contraste que no tiene nada de elegante.
La asociación de los colores blanco y negro, es bellísima, pero cuando se hace con gracia, y en este
caso ninguna originalidad tiene, ningún encanto,
poner entre la albura del traje un manchón negro, 6
sobre el conjunto obscuro y severo de un traje negro, una sola pincelada blanca.
Si te agrada, lectora, la combinación elegante de
negro y blanco, ponla en tu traje, pero buscando la
nota bella, la unión íntima, que dé al conjunto un
sello de aristocracia y buen gusto.
A pesar de que el estío ha entrado ya, la primavera, la encantadora y dulce primavera prolonga su
reinado, y se conserva todavía intacta la moda que
nos ofreció sus nuevos figurines á la entrada de la
bella estación.
MARIA LUISA.

~-~

-=

*

--~

Explicación de los Figurines

~

Se encuentra también en esta casa un extenvariado surtido de cajas de fantasía, fo·
rradas de finísimo :raso de los más bonitos y
elegantes colo:i:es, y con preciosas acuarelas
pintadas, que constituyen :regalos be1Jísimos,
encontrándose llenas de exquisitos dulces de la
casa.
La especialidad de ésta consiste en el servicio de banquetes, y-por lo general para las
más elegantes fiestas que se verifican entre los
altos personajes de nuestra buena sociedad, es
siempre la casa Deverdun la encargada de
arreglar y disponer los almuerzos, comidas,
lunchs\ etc., etc.
En e elegante matrimonio del sefior Arturo
Brani.tf 1 perteneciente á una de las más. distinguidas familias de lacapital, y que debe haberse
efectuado a:rer, la casa Deverdun fué comisionada para serv"ir el lunch.
El surtido de dulces de la ''Dulcería Francesa'' es, sin disputa, uno de los mejores de México, encontrándose alli una gran variedad de
caramelos, pastillas de goma, frutas cubiertas
v cristalizadas, conservas, etc., etc.
· Pero si grande y exquisito es el surtido de
dulces y pasteles de la casa Deverdun, no lo es
menos el de vinos y licores. Con el objeto de
favorecerá su numerosa clientela, esta. casa
quiso ofrecerle un vino tinto garantizado, absolutamente puro y de primera calidad, y para
ello invirtió un gran capital en la compra de
los grandes viñedos ¡¡Clos des Tilleuls," admirablemente situadf&gt;s en Pessac Bordeaux.
Hav también n íshnos vinos de Bor~oila.,
cham-pagne, coüac, oporto, jerez y exquisitas
cremas.
El chocolate que expende esta casa es de su-

Núm. 1.-Blusa de nansú blanco; delantero adornado
con alforzas sesgadas¡ gabeados y encaje; escote ligero
rodeado de una puntil a de tira bordada; manga recogida en el hombro con ahuevados, y terminada por un doble volante.
Núm. 2.-Blusa de encaje sobre fondo de raso; canesú
de R;asa tableada, rodeado de una vuelta de seda con
bordados á mano; manga semilarga con volante.
Núm. 3.-Blusa de seda con alforzas verticales, sujetas en la parte superior con trencilla de seda; man~a
ahuevada con vueltas de terciopelo en el puño; cinturon
y corbata de seda.
Núm. 4.-Blusa de lanilla á cuadros; delantero formado de tablones volteados, cerrando al frente con botones
de nácar en una orilla ondulada y ribeteada; manga plegada sobre el hombro y sujeta al puño que sube hasta el
codo, cerrando lo mismo que el delantero; cuello alto
volteado con pequeña corbata de listón.
Núm. 5.-Traje de encaje inglés, fonnado de una sobre
falda pequeña r el corpiño, que se a~re al frente_ sobre
un chaleco de nzados de gasa y enca¡e; manga hsa semilarga, con volante de muselina de seda bordeado de
una fina puntilla de guipure.
.
Núm. 6.-Traje marinero para mño de 12 ai'ios. Pantalón ajustado, cerrando á los lados con pequeños botones, blusa floja con cuello y pechera de piqué blanco,
corbata de seda, mangas con puño angosto.
Núm. 7.-Traje para niña den a~os. Falda lisa adornada con una ancha cenefa de trencilla, blusa cruzada
con igual adorno, sobre un chaleco de tira bordada, manga de bullón y puí'io largo.
Núm. 8.-Trajecito para niña de sanos. Falda fnmcida por un grupo de ahuevados y guarnecida de dos angostos volantes; corpiño largo, a~lusado, recogido _en un
canesú que va recubierto de encaJe; manga amplia, al
codo, con dos volantes.
Núm. 9.-Traje de sport para niña de 12 años. Falda
plegada adornada con tiras de tela obscura, cuerpo blusa con ctlello marino, abierto sobre una pechera ligeramente escotada; corbata de tela y mangas amplias. con
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so y

COCINA.

prema calidad y de un gusto especial que agrada áun á los paladares más delicados, y los numerosos consumidores encuentran también
alll magníficos helados.

La. mejor recomendación que puede hacerse
de esta importante casa comercial, es llamar
la. atención sobre el interés con que el público
acude á consumir sus excelentes productos.

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

lnfonnaciones útiles

1,
:

1

QUl"\ICAS
Decimos Que el caucho es soluble en bem:
cina, cloroformo, sulfato de carbono, etc.,
l)OrQue parlemos vroduclr con dichos cueroos mezclas fluídas homogéneas que ofrecen los caracteres de las soluciones; pero
el líQuido obtentd.J no es comparable á.
una soluc16n acuosa de cloruro s6dlco 6
de ácido sulfúrico.
-Existe un azúi•ar llamado seyllta. aue
vertenece al gruPo de los pollsacártdos,
pero carece de apltcaclones Industriales y
no ha sido empleado como a¡¡:-ente terapéu·
tico.
-El slloxtcon es un material refractario
de gran valor aue se prepara sometiendo
en el horno el~trico á una temperatura
de 2 SOO&lt;.&gt; una mezcla de nrena, coke y una

veQueiia cantidad de aserrín. El :riroducto
es muy útil en l&amp;construcct6n de va.redes
Y revestimientos de hornos, pudiendo
reeml)laza.r al grafito oor su 1nfuslbilldad.
-Se cbtlene un barniz de oro disolviendo en a.leo bol extracto de sándalo, de
sangre de drago y de aza:l'rán oriental. y
mezclando luego al Jfouldo vldrlo en oolvo Y goma la.ca, gemaguta y succino.
-Las tlnta.s para marcar rova. á base de
nitrato de plata., son substttuídas con
ventaja.por la mezcla. siguiente: sulfato
de ma.nllaneso, cuatro partes. azúcar ocho,
negro de humo dos, y ai;rua 50. Cuan,,o se
ha. secado lo escrito con esta. mezcla. se
humedece el tejido con una solución al
cinco oor ciento de wtasa cáustica. se deja secar otra vez y se la.va. con mucha
agua.

·i==~==;;;..I

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..,,:=;

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........

Out son Eltgantts, sanos, timpios
y dt 6ran Duración.
Llevamos en existencia un varíado surtido de diseños de
PARQUETS DE MADERA, así como también los artículos ne=
cesarios para el tratamiento de esta clase de pisos.
Siendo imposible describir en un anuncio los

Parqutts dt madtra,

❖
i
i
i
i

invitamos á todas las personas interesadas, á que pasen á
verlos á nuestro Departamento de Decorado, ó pidan folletos
descriptivos de ellos.

i

MOSLER, BOWEN &amp; COOK, SUCR.
Apartado 658. 2a. de San Francisco, Vergara y Cinco de Mayo. México, D. F.

FIGUJlÍN 9.

Un! (Olmlón de I00,000 huevos
La notabllfslma colección de huevos de
1wes Que se conserva Pn el Museo de Historia Natural de Londres, se ha enrlaue·
cldo Por modo extraordinario, gracll\S al
donativo hecho por Mr. W, Ra.dcli1f Saunders. La colección Que poseía este señor
se consideraba. como la ml\S imvortante
de todas las pa.rtlculares del mismo género.
OomOOnese de diez mil huevos, Que unidos á los Que ya estaban exvuestos en el
Museo, :l'orma.rán un total de cien mil, á,
cual más interesantes I)ara los aficionados
al estudio de las ciencias na.tura.les.

"

Un hombre que se athiea
No se trata. de un sujeto cobarde, sino de
un I&gt;Obre lndlv1duo Que o:l'rece á la cien·
cla. médica un caso muy curioso de osteo-

malsicla, ó reblandecimiento de los bue1ms.
La Academia. de Ciencias de París se ha
ocupa.do del asunto, examinando las rotogrsifías radiográficas aue le han stdo presentnda.s.
El oa.clente medfa. antes de contraer la
enfermedad 162 centímetros y medio de
estatura.; nero en diez años aue bsice aue
e.c;tá malo se be. quedado reducida. dicha
talla. á 96 centímetros y medio.
Lo más notable del ca.so es que. siend,
como !siempre ha. sido mortal el vadectmiento, el enfermo en cuestión goza. de
una salud á toda Ill'Ueba, auna.u e no es de
esperar Que recobre .su esta.tu Ta. perdida.

IERR
UEVEN

dor,ol' /1 AOAD.d• •EDIOIIIA

,, actlYO J toontnllco. el
lnalterallle 1n loa pahu

emla, Clansls, 01b

,_//o dela "Un!M d• Fati

es enteramente erróneo é inútil, si es que se desea
conservar la dentadura perfectamente sana, y éste es, á nuestro entender, el objeto de todo lo que se relaciona
con los cuidados de la boca. Quien quiera conservar su dentadura perfectamente sana, debe, ante todo, acostumbrarse á mantener su boca en estado de perfecto aseo por medio de un líquido antiséptico. La limpieza
de los dientes por medio de una pasta, cualquiera que ella sea, no puede jamás preservarles de la carie, sencillamente por la razón de que los lugares que están más expuestos á ser atacados, tales como son las partes
internas de las muelas, los dientes deportillados, los intervalos de uno á otro diente, etc., no pueden ser tocados por la pasta, y es precisamente en esos lugares en donde la destrucción se acentúa y prosigue con entera libertad. Un líquido, al contrario, penetra por todas partes, y si su acción es antisé¡&gt;tica, contendrá la descomposición de los restos de los alimentos. El ODOL está reconocido como el más eficaz de todos los líquidos antisépticos que se han recomendado para el aseo de la boca. La pureza perfecta de la boca no se obtiene
sino por el uso del ODOL, y esto por la particular propiedad que posee esta substancia de penetrar en los
dientes picados y de impregnar las mucosas de la boca en virtud de su consistencia oleosa, y ejerciendo allí
una acción antiséptica, que persiste por varias horas. El ODOL merece, pues, considerarse con justicia como
el mejor de todos los medios que pueden emplearse para el aseo de la boc:1..

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OOOOOOOOOOOOOOOO&lt;¡)&lt;}&lt;X&gt;&lt;XX&gt;O&lt;l~000000000

MíIBXIl ~~º

�EL MUNDO ILUSTRADO

l'.l T811~m8nUI

L~ FUERZA DEL SONIDO

JABON
AGUA
LUBIN
de

de

~[~mltq!M~~

tn
LUBIN

y

~M~WÚZ~

~l\'.íittúa)º

PARIS

Cuando se dice que los acordes de una
banda mtlltar son suficientes para. hundir
un puente, á. prh:nera vista. parece esta
afirmación digna. de figurar en el número
de las exageraciones a.ndaluzas:vero el ne·
cho resulta perfectamente verosímil al
conocer ciertos ejemplos recientes de la
fuena. destructora. del sonido.
En el ayuntamiento de Sldney existe un
órgano que pa.sa por ser uno de los más
grandes del mundo. Cuando se tocó Por
primera vez, la vibración de las vrlmera.s
notas rompió los cristales de todas la.s
venta.nas del salón. y Jft&amp;ndes trozos de
yeso se de.'lr,rendteron de la bóveda.
Lo ocurrido ha.ce aíío y medio en Nueva
York aún fué m:ts extraordinario. Los ln•
dividuos de un coro se habían reunido en
un salón para. ensaya.r, y al llflgar á. unos
compases fuertes, cantaron con tal vhror.
que el techo se hundió, saliendo contusos
6 heridos alg-unos.de ellos.

--

DBI IDmo. Sr. A.rzobispo PBehan
Ln blllll falrll Hlllill 11 1 12&amp;,0GI

La mayor parte de lo testado con
sistia en dos pól·izas de $25,000
cada una tomadas en "La Mu-

tua," Compañia de Seguros sobre la vida, de Nueva York.

Hace pocos dias que se pra.ctlcó
la apertuna. del testamento del Uustrlisimo Sr. Arzobispo D. Pat.rtcto
A. Feehan, ,en Jia ciudad de Chl~a.e.o.
r:tm:1s. La fortuna del dlstlngmJo
p!'el~do ascendió á. &lt;'E&gt;rr:1. de ..
$125,000 oro americano; y s~gíln e}
1,nvent'urio que se ha publicado, 101:!I
bienes qu,e dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La Mutua," C.Ompañta de
Seguros sobre la Vida, d.e Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, ó seün . . . . . 50,000 oro
Dividendos acumulad.os
sobre una de las p61izas . . .
., 9,329 oro
Jtra póliza de seguro . .,14,00~ oro
CIGARROS Dt PAPtl
Acciones en efectivo y
en Bancos. . . . . .,37 ,000 1ro
Entre las dis,posiciones del seEl pa.pel lo Invade todo. Ya se ba.cfRn
ñor Arzobispo, en su testamento,
ruedas, barcos y hasta casas de papel. se hicieron éstas:
Ahora se van á. hacer cigarros de este ma
A su hermana, señorita Kate
terlal.
Feehan, que estuvo &amp;iempre cou el
Pit.ra que los fumadores Incrédulos se hasta su nmente $40,000 oro en boconvenzan de que dentro de ala-ún tiemno
nos, y $25,000 oro en UDd de las
saborearán exquisitos vegueros de nueva
pólizas de seguros; A la señora
invención, les diremos cómo se hacen.
Ana A. Feehan, viuda del señor
En grandes tinas llenas de jult() de taba.·
Dr. Edua:rdo L. Feeharn, herma.eo se ponen en remojo, durante cierto es- no del señor Arzobispo, $5,000 oro
pacio de tlempa, bojas de vapel fabricado de otra .de las pólizas, y $5,000 oro
esvecialmente para el objeto, Y cuando es- en ef'ectlvo; á la Academia de San
tán pertectamentesa.turadas se prensan Y Paitri-cJo, de Chirugo, de la que es
se cortan, dá.ndoles la forma de la hoja de preceptora, su hermana, Ma-dre
la planta.
Marra Catalina, $10,000 oro de la
En Nueva York hay una fábrica deboliltlma póliza; á la escuela "Santa
jas que las prepara. con mucha ravldez Y Maria," de enseñanza práctl'ca palas convierte en aromáticos Cl'l'arros.
ra va,rones, de Feehanvi,:le, 11linois,
1ue era 1~ mstitución vor la que
má.s se mu,resaba el senor Arzobispo se entregarron los $4,000 res

•

•

"

l'11T1-f,pj:i ilP

fa 111t.lmR 'PÓI4za

ED. PINAUD
18 PLACE VENDÓME

P~IS
L08 FAVORITOS DEL MUNDO REFINADO
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PERFUMISTA PARISIENSE, UNA REVELACION PARA LA
PERSONA DE GUSTO DELICADO V OP!GINAL,

llGUIIS ESPECIALIDADES DE Ll PlRFUIERIE ED. PIIIUD
DE QUININE
LV08 I.ORIA
"~TE DE~TEUIRE l
E!,llSl, .11'.iNTI FRICI 1

FON OO
RICARDO COVARRUHIA~

PARA EL 0ABELLC
PAIIA LA OAIIA

,._GUA VIOLETiE DE PARYE ...
JAIION THEODORA
EXTRACTO MARIE LOUISE l
In fRAC:TO GENh D'OI\ J

PARA t.&amp;. BANO

i-ARA I.L TOILETTI!

•MA &amp;L

,AHun~

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1906, Año 13, Tomo 1, No 26, Junio 24</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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