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                  <text>L LINDO LUSTUADO
Registr ado como arUculo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.-Impreso en papel de las Fábricas de San Rafael.

Año XV- Tomo 11

México, 9 de Agosto de 1908

Número 6

Interior de la I11lesia de Santa Rosa.

Santa Rosa.
Querétaro, la vjeja ciudad, es un joyel, que
guarda muchas y m uy her?1osas gem~ de arte religioso. La ciudad no ha s ido modernizada ,al ex·
tremo que lo han sido otras mu chas. Mas 9~e
todas las de la mesa central, conserva s u v1e10
aspecto, sus reliqu ias d e arte, sus grandes recuerd os históricos.
.
Uno d e los monu mentos más nota bles de la crndad es la famosa iglesia d e San ta_ Ro~, ob~ del
inmortal Tres Guerras. Es ta 1gles1a encierra
muchas bellezas. Tiene un altar que es u no
de l os ejemplares más preciosos del estilo plat eresco, y cuyas pinturas ,so~ obra del gran
Cabrera. Tiene también un pulp1to, que se ve e,n
nno de los grabados qu e publicamo~ en este °:umero, y q ue está tallado con gran pn~~r. La pila
bautismal es también de un arte exqu1s1to.
Las fotografías que publicamo_s n os _fueron bon dadosamente cedidas por el hábil artista fotógrafo, Sr. Jesús L. Martínez,

*
LA VIDA INTERPLANETARIA
PUEDE TRASMITIRSE LA VIDA
DE UN PLANETA A OTRO

E l profesor S. Arrhenius, n otable fisicógrafo premiado con el premio Nobel en el d epar tamento de
ciencias naturales, sostien e en un extenso ar!íct
lo escrito en el &lt;Monis!&gt; que l_os gérmenes e ª
vida, bacterias y m icro-organismos, p ueden ser

transportados en las regiones etéreas y viajar ent re los d iversos individuos que forman el séquito
de una de las estrellas que se con ocen con el nombre de soles, y que sirven de centro á grupos de
p lanetas como el de que formamos parte.
Limitándonos á éste, dice el sabio profesor que
todos los gérmenes estudiados en los laboratorios
se hallan en estado de resistir con facilidad un
viaje de la d uración y en las condiciones en que
se efectuaría entre dos planetas de él.
En lo que se refiere á la luz del Sol, considera·
da como un agente microbicida de primer orden,
t:l profesor hace notar que las experiencias se han
hecho en atmósferas más ó menos cargadas de humedad, que están muy lejos de hallarse en las
condiciones de los e~pacios interplanetario é interestelares.
De los estudios y observaciones hechos se de·
d uce que un germen vital necesitaría mil ochocientos años para llegar de un p laneta á la estrella más cercana; ahora ¿podrá una bacteria ó germen vivir ese t iempo? Los sabios se han opuesto
y han discutido la veracidad del hecho que granos y microbios hallados en tumbas egipcias han
sido fecundados con éxito, pero nadie ha puesto
en duda que lo hayan sido gérmenes hallados en
sepulcros que datan de la época de la dominación
romana, luego es seguro que un germen no pierde
su poder vital en el transc urso de más de dos mil
años.
Otro de los argumentos que se podrían oponer
al viaje de los gérmenes es el frío excesivo á que
se verían sometidos en la mayor parte de su viaje, pues al llegará la órbita de Neptuno, por ejemplo, se verían en una temperatura de menos
doscientos grados. En Londres se han hecho experiencias durante las cuales se han sometido algunas bacterias á temperaturas de doscientos cincuenta grados bajo cero por medio de hidrógeno
líquido, sin que hayan sufrido nada; luego podrán

soportar perfectamente la temperatura de menos
doscientos grados sin perder nada de su poder
reproductivo.
Ahora, las temperaturas bajas hacen que las
transformaciones de carácter químico se efectúen
con gran lentitud: esa temperatura extremadamente baja servirá para acelerar los fenómenos vitales
de los gérmenes, y de ese modo permitirles mayor
lentitud y duración en sus viajes interplanetarios.
Por lo tanto, los gérmenes apartados de nuestro
planeta, por ejemplo, podrían vivir durante viajes á los otros planetas que nos acompañan alrededor de nuestro centro solar. Pero eso, en el caso dequefueranseparadosde nuestro planeta ¿podrán serlo contrariando todas las leyes de la atracción universal? lqué fuerza sería la que los llevara fuera de la atmósfera?
Mientras permanezcan, de ntrode la capa de ajre
y gases que nos rodea, las corrientes, originadas
por las diferencias de presión los llevarán y los
traerán en todas direcciones, pero nunca los podrán hacer salir de las alturas á que ellas mismas
circulan. Luego, ¿qué es lo que puede hacer salir
á esos gérmenes más allá de donde alcanzan las
corrientes atmosféricas?
Es cosa sabida q ne cuando los sabios no pueden
explicar cualquier cosa, recurren á la electricidad,
que se presta mucho para hacer de ella la causa
de todo, puesto que nadie, ni los mismos sabios
ha llegado á saber qué es, ni cuáles sus propieda~
des y caracteres esenciales.
Sin embargo, se sabe perfectamente que los cuerpos que están poseídos de una electricidad son
rechazados por cuerpos electrizados del mismo
nombre, y esta propiedad de las electricidades es
lo que ha servido á nuestro sabio para explicar
cómo podrán ser proyectadas en los campos estelares los elementos vitales que emanen de cualquiera de los cuerpos plauetarios que giran en el

�16G

EL MUNDO ILU~'l'ltAO

ll))für~d(Q)lfn(Q):

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALFONSO E. BRAVO.
OFICINAS PROVISIONALES:

Segunda de las Damas 4. México, D. F. Aoartado oostal 2.570. -Telétnnos: Erlcson, 1476.
Oomoañfa Telefónica, 471.

--

PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la Ciudad ................................. S 1.25
F.n los Estados......... . .. .. . . .. . .. .. . . .. .. .. 1fiO
En el Extranjero ,... ... .. . . . .. . .. . .. .. .. .. 2.00
NÚMEROS SUELTOS:

En la Capital. ........................... SO 3ií cs.
En los Estados ........., ................. .. S0.50 cs.

cielo form&lt;!,ndo grupos al rededor de un centro
que se llama sol.
Todos 6 la mayoría de los sabios han llegado á
ponerse de acuerdo en que las auroras polares se
deben á un desprendimiento de electricidad que
se acentúa en los polos del enorme imán que se
llama tierra. Los micro-organismos que habría
que transportar, son de un orden de dimensión tan
pequeño que bastaría un campo eléctrico de ciento cincuenta volts por metro cuadrado, campo que
con frecuencia se halla en la superficie terrestre,
para hacerlos salir de la acción de la gravedad terrestre y llevarlos·á las. regiones siderias donde
fácilmente caerían bajo la esfera de atracción de
cualquier otro planeta, ó del mismo Sol.
El tiempo que necesitan estas partículas vivas
para llegar de un pla_neta á_ o~r? n? es m_11y largo.
Suponiendo su velocidad micial igual a cero al
partir de Neptuno, el único de los planetas superiores cuya temperatura permitiría la existencia
de una vida intensa, necesitarían los gérmenes
veintiún años para llegar á la órbita de Urano y
veintinueve para llegar á la de Mercurio. Por lo
tanto, se ve que el viaje podía hacerse con una
velocidad diez veces menor sin que peligrara
la vida de los micro-organismos.
Los gérmenes que no hubieran sido detenidos
en los planetas del sistema en que habían sido
orióinados, pasarían á otros sistemas, llevando á
ell~s la vida que existe en los que están acondicionados para ello.
De los cálculos de los sabios se desprencie que
ha habido vida en la tierra por espacio de cien
millones de años, cuando menos; por lo tanto, no
perderá el tiempo un planeta que tenga que esperar durante uno 6 dos millones de años los gérmenes de vida que le envían sus semejantes entre
l os mundos que habitan los espacios celestes.
Según esta teoría, la vida iniciada en una esfera
no termina nunca, y luego que, partida de su punto inicial, halla otro en el cual puede subsistir, se
adhiere á él y germina contribuyendo á la harmonía vital creada é imperecedera mientras haya
materia aglomerada en forma de cuerpos.

..

Los que se Van y los que se Quedan
Llorar ~í los muertos es ineritable ,r fatal. .r o bien falta al re&lt;le&lt;lor' nuestro un ser,
sentimos tristeza profunda, malestar indecible, ÍJena angustio. a, .r i ese er ha sido
amado ó venerado por nosotros, nuestro
dolor es indefinible -:i· atormentador. Nos
sentimos huérfanos, abandonados, solo . Tal
parece que una mano protectora que se extendía sobre no otros, nos ha retirado su
protección y su a.ruda.
Todo nos recuerda al ser perdido; doquiera que volvemos la vista creemos mirarlos, á cada paso resuena su voz en nuestro oído, creemos escuchar ei ruido ele sus
pasos, sentimos la proximidad ele sus formas, y á cada momento la sombra finge su
si lueta.
Aquella ausencia se nos hace insoportable, icon quién hablar reíd ten quién
encontrar conseJo .r consueloi tserá soportable la riela en medio ele aquella soledad .r
de aquel aislamientoi
Todo esto nos atenacea, nos tortura, nos
asedia, y q neremos, si hemos amado mucho, ser nosotros los desaparecidos.
El terror de lo misterioso se mezcla á es~T

tas angustias. No sabemos en qué espacios
vaga, en qué abismos se esconde, en qué
mundos habita el ser disipado en la sombra. Su pupila abierta á nueva luz, su oído
sensible á murmullos misteriosos, su planta g-rabnndose en senderos ignotos iq ué
ven? ¿qué oyeni iá dónde caminan ?
Los muertos, al trasponer el lindero que
nos separa de lo ignoto, se hacen augustos.
Ellos han ,·isto y saben ya lo que nosotros
ignoramos. Su facies inmóvil, u pupila dilatada, revelan estupor de lo que están mirando del otro lado de la vida.
Y toda esta convergencia de in(1uietudes
r de angustias, aguijonean .Y exacerban
nuestro dolor ,v nos infunden un terror indefinible.
iLlorar á los muertos! Sí, con todas las
lágrimas de nue tro cuerpo; pero compadecerlos, ipor quéi
Y in embargo; es irremediable sentir por
ellos una profunda compasión.
Lamentar su ausencia; querer con la propia deYolverles la vida; anhelar su resurgimiento de la tumba .r su regreso á la
existencia común, sería para nosotros el
colmo de la felicidad.
Pero ¿por qué compadecerlo 1
Dignos de compasión, no otros; no ellos.
Ellos llenaron su misión; pasaron por la
vida y la dejaron: En el 'l'Ctlle de ldgl'hnas
quedaron las miseria , los sufrimientos, los
desengaño ; la gloria esq uirn, la rift ueza
inaccesible, la felicidad intangible.
Tras de sí dejan todo lo acerbo y todo lo
cn1el, .Y ante sí tienen el sueño eterno, el
silencio jamás turbado, la sombra impenetrable, la im-iolable soledad. En esa soledod, en e e sueño y en ese silencio no se
ama, pero no se llora; no se lucha, pero no
se es vencido; no se aspira ni se sueña, pero no se resienten desengaños.
La vida, aún la más dulce y la más apacible, es siempre dolorosa y cruel. Para gozar es forzoso haber sufrido; los graneles
triunfos suponen sangrientos combates y
cruentas heridas; cada sonrisa cuesta una
lágrima, .r el bien va siempre aparejado con
el mal.
La naturaleza humana es tal, que para
sentir placer es forzoso haber experimentado dolor; para llegar á la grandeza ele
César, es preciso haber atravesado el basurero de Job. Al talón de la gloria va siempre prendido el áspid de la envidia y el oro
de la ca,·erna de Ali-Babá es sangre de
oprimidos y de despojados.
Nada más dulce ni nada más cruel que el
amor. Para llegar á la maternidad, la mujer tiene que pasar por el potro del tormento. La amistad nos da los goces más pw·os,
pero también los desengaños más crueles.
El poder nos hace pasar ele un salto del Capitolio á la Roca Torpeya.
Los seres más susceptibles de felicidad
son justamente los más accesibles á la desgracia. Para circular impávido á través ele
la vida se necesita ser inerte, helado, granítico, y serlo, á tanto equivale como á ren~mciar á todos los goces y á todas las satisfacciones de la existencia.
Si se pudiera ser roca para el dolor y
harpa eólica para el placer, la vida sería la
perpetua y perfecta clicha. Pero lejos de eso,
sabemos más á menudo ser murallas para el

placer y mimosas para el sufrimiento. El
placer se disipa y huye; el dolor subsiste y
perdura. Cualquier pena nos parece siempre superior á cualquier g·oce. En el espíritu se graban con fuego todos los sufrimientos, y se disipan como el humo todas las dichas.
Así constrniclos, así organizados, no podemos jamás ser felices y nada más común
que el que seamos desgraciados. Y, agraYante terrible, siendo tan poco estimable,
amamos la vida con testarudez, con ceguedad, con foria, y nos asimos á ella como á
una tabla de naufragio, siendo así que es
una ascua que nos abrasa las manos.
Morir ·es despojarse ele esa túnica de Neso. La muerte borra todo y todo lo extingue. Se pierden con la vida más torturas
que bienandanzas. Quien muere hace una
liquidación ,·entajosa de sus intereses; alda su inmenso pasivo de dolores con un activo insignificante de placeres. No merece
compasión, sino plácemes.
Los desgraciados, los dignos de compasión, no son lo/$ que se wm, sino lo8 que
se qi,edan. Estos, atado á la Yida por el
amor que le profesan, por los tremendos
deberes que tienen para con los demás, por
el sentimiento ele dignidad que hace Yergonzosas .Y oprobiosas t0&lt;las las deserciones,
ésto , /08 que Ne q1wda11, egurmn arrastrando la cadena, remando en las galeras
del destino, oprimidos, menospreciados,
hambrientos :v desnudos; aquéllos, los que
se 1•an, son los libertos, lo que han roto el
;yugo y entran en el eterno reposo y la paz
eterna.
Llorémo los; pel'O no los compadezcamos. Si después de la muerte sobreYive en
algtrna forma la conciencia, ellos on los que
deben sentir por nosotros la más profunda
piedad.

167

EL .\CUNDO ILUSTRADO

-;(CASTeILANA
~
IPOEMAS Il))JE U Cill..OIDAP

DEL AMOR Y DEL MAR
LA ESPADA

Yo he forjado mi acero sobre el yunque sonoro
al musical redoble del martillo potente,
y he adornado en mis noches de trabajo pacier.te
con lír(cos emblemas su cazoleta de oro.....
Su rica empuñadura vale todo un tesoro,
y su hoja fina y ágil. pulida y reluciente,
al girar en el aire vertiginosamente,
brilla al sol con la ráfaga fugaz de un meteoro.
Yo quise que en mi verso, como en mi espada, hubiera
románticos ensueños y cánticos triunfales;
la gloria por escudo y el amor por cimera,
como aquellos famosos hidalgos medioevales,
que acoplaban los hilos de una gentil quimera
al épico alarido de las trompas marciales.

MIS BODAS ALDEANAS

Zagala: de tus labios deja que pruebe
el vino.... ; hoy, que tu cuerpo fragante ciño,
quiero que en sus corales tu boca lle,·e
el calor de los besos de mi cariño.
Beberé de tu carne la esencia leve,
y sentiré en tus brazos ansias de niño;
al ver cómo levanta tu seno breve
el azul terciopelo de tu corpiño.......
Mi juventud hoy busca carne morena,
tras la carne rosada la tuya es buena ....
Lejos de nuestra mente penas y engaño;
al amor y á la vida fieles seremos,
y en bien de nuestras nupcias inmolaremos
el más dulce cordero de tu rebaño......

J7
'
Introducción
á los Poemas del Mar
A Rubén Dorío.

Coll1lgir~

tdl~ Atdlmrofuronalbracnómi lPIIÍllhillñe&amp;.

El Primer Congreso Internacional de Ciencias Administrativas que se verificará. con ocasión de la Exposición Internacional de Bruselas en 1910, comprenderá 4 secciones relativas
á las administraciones municipales, provinciales, departamentales, etc., centrales y á la documentación administra.ti va. En cada una de
esas secciones, los especialistas más distinguidos de todos los países tratarán de 4 á 8 puntos de los más importantes bajo el punto de
vista de los progresos realizables en el mejoramiento de los métodos administrativos. Las
memorias que podrán ser presentadas en alemán, inglés ó francés, formarán por lo menos 5
volúmenes, los cuales tendrán su lugar propio
en las bibliotecas de todas las administraciones
municipales, provinciales y centrales, así como
en las bibliotecas públicas. Se constituirán comités de propaganda en todos los países. ·Pueden obtenerse datos detallados á este propósito, dirigiéndose á uno de los secretarios generales: M. De Vuyst, inspector principal del Mi•
nisterio de la Agricultura., 22, avenue des
Germains, en Bruselas (Bélgica;) á M. Pyfferoen, profesor de la Universidad de Gante
(Bélglcs.)

00

El mar es como un viejo camarada de infancia
á quien estoy unido por nu intenso amor;
yo respiré de niño su salobre fragancia
y aún vibra en mis oídos su bárbaro fragor .....
Yo amo mi puerto, en donde cien raros pabellones
desatan en el viento sus enseñas navieras
y se mezclan las parlas de todas las naciones
con la policromía de todas las banderas.....
El puerto adonde llegan, cual mónstruos jadeantes
desde los más lejanos conrines de la tierra,
las pacíficas moles de los buques mercantes
y las férreas corazas de los na\'ÍOS de guerra.......
Y amo esos barcos sucios de grasientos paveses,
de tiznadas cubiertas y herrumbrosos metales,
á cuyo bordo vienen marinos genoveses
de morenos semhlantes y ojos meridionales.....
Y á estos pobres pataches, tristes, desmantelados,
de podridas maderas y agrietado pañol;
más viejos que esos lobos, que en uu huacal sentados,
al soco de los fardos están tomando el sol.
Y en tanto humean sus pipas, contemplan las viajeras
naves, que hunden ·s us torsos de hierro en la bahía
y relatan antiguas a11danzas marineras
'
en las _que acaso fueran los héroes un día ......

Gavieros atrevidos y patrones expertos
que tn las noches sondaron los más distantes lares;
que se han tambaleado sobre todos los puertos,
y han escuchado el viento sobre todos los mares.....
Y oyeron de las olas los rudos alborotos
golpear la cubierta con recia algarabfa,
entre los cruj imientos de los mástiles rotos
y las imprecaciones de la marinería.....
Y luego, cuando el barco navegaba inseguro,
y era la noche negra como un inmenso arcano:
miraron en el fondo del horizonte obscuro
aparecer la luna como un fanal lejano......
¡Oh, gigante epopeya! ...... Gloriosos navegantes
que á las sombras vencísteis y á la borrasca fiera!
¡Gente de recios músculos, corazones gigantes!.... ..
Yo quisiera que mi alma como las vuestras fuera.. .
Y quisiera irá bordo de esos grandes na\'ÍOs
de costados enormes y estupendo avanzar:
que dejan en las nubes sus penachos sombríos
y una estela solemne sobre la paz del mar.
Y el timonel sería de esa alada corbeta
que hincha sus velas grises en el ambiente azul,
ó el capitán noruego del bergantín-goleta
que zarpó esta mañana con rumbo á Liverpool.
¡Hombres de mar, yo os amo: y con el alma entera
os gritaría del muelle al veros embarcar:
Dejadme ir con vosotros, de grumete siquiera,
yo, cual vosotros, quiero ser un Lobo ele )lar! .....

o

'l'O~l.~S i\IORALES

CANCIONERO GALANTE
Trova del paje amador
Había un palacio y había una reina
y había una infanta, fermosas las dos:
la infanta era Mayo, la reina el otoño,
la noche y el día, la luna y el sol.
El rey, del palacio partióse á batallas;
la madre y la hija lloraban al par.
Alzóse el rastrillo, sonó el cubre fuego,
cantó la corneja sobre el almenar . ...
Como un peregrino, bañado de lluvias
mojadas las ropas, debajo el laúd,
'
á tientas por trochas de agudos zarzales,
el paje divisa de lt:jos la luz.
La infanta y la reina, que rezan y bordan
al son de la lluvia, quejosa al caer,
se alzaron suspensas á la serenata
que sube los muros hasta el ajimez:
&lt;Adeus Castiella, adeus el rey
á quien serví.
Adeus la reyna á quien obey
é obedesci.»
La reina dispone que a(paje le suban;
la infanta no puede rezar ni dormir;
los hombres de armas franquean:el puente
el paje se ha entrado por el camarín.

Birrete de plumas llevaba en)a mano,
laúd á la espalda y al cinto puñal,
del agua de lluvias chorrea el cabello,
las manos heridas de agudo zarzal.
La reina ante el fuego le seca las ropas,
la infanta le venda con mucho primor;
el paje á otra estancia se lleva sus sueños,
la infanta y la reina, la luna y el sol. ...

•
••
A punto del día resuenan tambores,
de alzar los rastrillos se da la señal:
detrás de su almena se ve el ballestero
que reta la lluvia bajo el capellar.
Detrás de su almena, leal atalaya,
los campos, del uno al otro confín,
las torres, los puentes, las aguas del foso,
los patios de armas, el verde jardín ....
De pronto restrega sus ojos el puño,
santíguase presa de espanto y horror:
¡la reina y el paje se dicen amores
debajo las ramas del verde limón!
Acude á la trompa, con manos que tiemblan;
la lleva á los labios, que tiemblan aún más.
¡La infanta, que espía, se muere de celos
detrás de las hojas del verde rosal!

•••
A poco el palacio se pone de fiesta,
volvió de los moros el rey vencedor;
la reina es más bella que cuando partióse,
la infanta ha perdido salud y color.,
El rey á la reina se lleva á una estancia,
la infanta y el paje á solas se ven;
la reina de celos estar no podía;
arrastra al esposo por los sorprender
El paje, obediente, se parte al destierro;
la infanta le llora de amargo llorar;
por todas las salas se escucha la trova,
por todo el -palacio se siente cantai::
&lt;Adeus Castiella, adeus el rey
á quien serví.
Adeus la reyna á quien obey
é obedesci.»
CRISTÓBAL DE CASTRO,

*

SOL Y LUNA.
Entre las manos de mi madre anciana.
La cabellera de mi nieto brilla
es puñado de trigo, aurea gabilla,
oro de sol robado á la maliana.
Luce mi madre en tanto-espuma vana
que la ola del tiempo echó á la orillaá modo ~e una hostia sin mancilla,
su reluciente cabellera cana.
Grupo d~ plata y oro que en derroches
colma m1 corazón de regocijo
no importa nada que el rencor me ladre:
porque para mis días y mis noches
tengo el sol de los bucles de mi hij~
y la luna en las canas de mi madre.
JOSÉ SANTOS ÜHOCANO.

�168

EL MUNDO ILUSTRADO

BN MBMORlf\ DE HIDf\L,OO

~t

1o9

MUNDO ILUSTRADÓ

' LA GRAN MANIFESTACION
Muy solemne estuvo la demostración en memoria de Hidalgo, que se efectuó el día 31. Casi todos los gremios acudieron á honrar la memoria del heroe,
y la capilla donde se guardan sus restos fué tapizada de ofrendas florales. Las
siguientes fotografías fueron tomadas al paso de la procesión frente al Palacio
Municipal y á la entrada á Catedral.

Grupo de señoritas que tomaron parte e11 el Concurso.

Srita. Ascens,"6n Gómez, ler. Premio.

Niña Stella López, 1 er. Premio.

Concurso de Sombreros Adornados,

sombreros artísticamente adornados, y hablan
alcanzado su objeto de tal manera, que los calificadores no se atrevieron á adjudicar premios
individuales y lo hicieron por grupos, concediendo varios primeros, segundos y premios de
honor.
La lista de 1&gt;remiadas fué muy grande; los
prirnero_s premios se concedieron á las selioritas Leonor Asián. Stella López, Rosaura Gó¡nez; María Straffon, Esperanza Medina y Elena Conde.
Una vez que fueron otorgados los premios,
los propietarios de la hacienda ofrecieron á todos los invitados una comida que se efectuó
en el gran comedor de la hacienda; á la hora
de los licores se brindó por los citados propietarios, por el profesor Manzano y por el semanario que organizó el concurso.
El regreso á la ciudad de Pachuca fué tan
animado como lo había sido la ida, y á su llegada á la estación los viajeros fueron recibidos
con aplausos que estallaban cada vez que del
tren descendla alguna seliorita llevando original y artístico sombrero.
Ilustramos las presentes líneas con los retratos de algunas de las triunfadoras y un grupo
de todas las concurrentes.

EN PACHUCA

Organizado por el semanario «El Bohemio,&gt;
de la capital del Estado de Hidalgo, se efectuó
en los últimos dias del mes próximo pasado un
concurso de sombreros adornados para selioritas.
Se aprovechó para el concurso la fiesta campestre organizada en honor del señor profesor
Teodomiro Manzano, la que se efectuó en la
hacienda de Chavarria, y esta circunstal!Cia
dió la idea de que el concurso fuera sólamente
para sombreros de palma, de los que se cono~en
con el nombre de chilapelios.
El entusiasmo que despertó el concurso se
puede estimar por el hecho de que se presentaron á él cerca de cuarenta selioritas llevandq sombreros de los designados y otras tantas
cqn sombreros de otras clases; á esta.s últimas
se les declaró fuera de concurso, á pesar de que
sqs sombreros estaban hermosamente adornados, por no haber cumplido con el principal
requisito de la convocatoria.
La tarea del jurado no era nada fácil; las bell~s concurren!_es se habían esforzado por llevar

1

El Ayuntamiento concurri6 en masa á la manifestaci6n.

Srita. Isabel del Rosal, 29 Premio

Grupo de niños de las escuelas públicas.
Srita, Leonor Asián, 1er, Premio.

00

�I

170

EL MUNDO ILUSTRADO

171

EL MUNDO ILUSTRADO

L• Carrera de Automóviles en Monterrey
Anunciamos en nuestra anterior edición, que
se efectuó en días pasados la primera. carrera.
de automóviles lleva.da. á cabo en los Estados
fronterizos de la. República., la cual fué corrida
en los alrededores de Monterrey en una calzada. muy accidenta.da. de cuarenta kilómetros de
largo, la cual debla ser recorrida. en dos direcciones de ida. y de regreso,
. .
La. carrera, tanto durante su orgamzac1ón
como por sus resultados, ha. despertado gran
entusias~o entre los propietarios de carros en
la. frontera..
Se disputaba en la. prueba una hermosa copa.trofeo ofrecida por los seflores RI vero y Compa.flía, propietarios de la fábrica de hilados y
tejidos «El Porvenir,&gt; punto terminal de la.
ca.Iza.da. que se recorrió. Se inscribieron siete
carros y todos hicieron los mayores esfuerzos
por obtener el triunfo, ta.rea muy dificil, en vista. del esta.do del lla.mlno que era verdadera.mente desastroso, tanto porque la calza.da. se
halla en muy malas condiciones de conservación, como porque en los días anteriores habla.
llovido mucho y el ca.mino estaba ca.si Intransitable; á pesar de esto, no decayó el ánimo de
los concurrentes, y hubo quienes tuvi~ra.n que
hacer la. mayor parte de la. carrera sosteniendo
en los brazos el tanque de gasolina. que se habla desprendido del aparato motor.
El tiempo en quti se hizo el recorrido de la
calza.da, á la. ida., fué como mínimum, de siete
horas veinte minutos; no muy ~ra.nde si se tiene en consideración lo antes dicho. En la. fábrica los automovilistas fueron tratados con
grandes cortesías, y se les hizo visitar toda. la
finca, donde se les obsequió con un banquete.
El regreso á Monterrey se hizo en mucho menos tiempo; mínimum tres horas y media, record verdaderamente notable por el estado de
la. calzada.
Los accidentes de la. carrera. fueron de escasa importancia. para el peligro de los tripulantes; hl1bo llantas desinfla.das; tanques desprendidos de su lugar y choques ligeros contra accidentes del camino, pero ninguno de ellos puso
en peligro la vida de los corredores. Hubo un
choque que pudo ser de fatales consecuencias,
pero fué provoca.do por el propietario de uno
de !os carros, quien, en vista de que no podia
ocupar el lugar que deseaba en la carrera, estrelló su carro contra una piedra, pero aun así,
no se registró ninguna desgracia personal, pues
sólo recibieron algunos golpes el conductor y el
propietario del carro, y éste sufrió la rotura de
las ruedas delanteras.
En nuestro número anterior publicamos una
fotografía que reproduce al carro vencedor;
ahora publicamos otras que representan escenas y peripecias del camino y de la llegada de
los carros á la fábrica &lt;El Porvenir.&gt;

M c-Kie Walker, en el carro que obtuvo la Copa
"El P orvenir."

-~·
LIC. D. JOSE DE JESUS ORTIZ, Arzobispo de Guadalajara, u no de los más ilustrados
y progresistas prelados mexicanos,
y á quien se considera como candidato muy probable á la Mitra de México.

Las Cristalinas.-Arroyo que tuvieron que p asar los
carros para llegar al "Porvenir."

..

---L as alumnas y profesoras del Colegio de la P az, conocido generalmente por "Las Vizcaínas;" celebran todos los años el día de San Ignacio
de Loyola, baj o cuyo p atronato se fund6 el establecimiento. La fiesta es siempre lucidísima. En la hermosa capilla,
de cuyo interior se ve en esta plana una fotografía, se celebra una gran función religiosa. Sigue l.i
kermesse en el establecimiento, de la cual se ven algunos de los puestos, así como
grupos de alumnas y de visitantes en el patio del Colegio. Algunas de
las alumnas pequeñas luce,i trajes de fantasía.

•
Camino del ·'Porvenir". - Un paso difícil.

E n los alrededores de Monterrey.

�172

EL MUNDO ILUSTRADO

Niiio F1·a11cisco Carral y Teresa J' niña Carmen Carral y Teresa,
Primer premio cu el concurso de trajes de San Angel.

EL MUNDO ILUSTRADO

Ni,io fosé Bandera y Olavarria.-Primer premio en el concurso
·
de trajes de San Angel.

\
I

Srita. Amalia Ramírez.- Cuarto lugar,
con 1,247 votos.

Si-ita A l/e/a Rubio, tercer lugar
con 1,48o votos.

Srita. María A u rora Ramh•ez. que obtuvo el primer
premio m el Concurso de Simpatía en Querétaro.

Estas damas organizan, de tiempo en tiempo,
fiestas que siempre han sido hermosas notas
sociales, tanto por las personas que se encargan
de su desempeño, como por la selecta concurrencia que á ellas asiste.
La del viernes no desdijo del renombre que
esas fiestan tienen adquirido.
~

FICSTA

Sri/a. María L uisa R . L uque, segundo
tug11r con 21094 votos,

oe

GARIDAD

El. viernes último se efectuó la fiesta de caridad organizada con objeto de arbitrar fondos
para el sostenimiento del asilo Crittendon establecido y sostenido por damas distinguidas
de la colonia americana, y de nuestra mejor
sociedad.
Los asilos Crittendon, que existen en todas
partes del mundo, han sido fundados gracias á
la generosidad de un millonario americano,
quien cede los fondos necesarios para su fundación, y los ayuda hasta que son conocidos en
la ciudad donde se fundan ; entonces los deja
en manos de las personas caritativas que se
quieran tomar el trabajo de vigilarlos y obtener donativos para ellos.
· El asilo de esta c-i udad fué fundado en una casa de la rinconada de Santa Catarina, y de allf
llevado á Mixcoac donde tiene un local mucho
mejor acondicionado y mucho más árnplio que
el que ocupó en esta ciudad. Se ha encargado
de su dirección y administración lasefloraHerlinda de Sepúlveda, quien es eficazmente secunda.da por la. seiiora E. de Pardo•.

CONCURSO INFANTIL EN SAN ANGEL
Como parte de las fiestas del Carmen, que se
celebran actualmente en la ciudad de San Angel, se efectuó el domingo próximo pasado, un
concurso infantil, en el que se disputaba un
premio para el traje de fantasía. más original
y mejor llevado.
La fiesta, como todas en las que toman parte
los niños, fué muy simpática y despertó el entusiasmo de t odos.
Muchos fueron los concurrentes, y todos los
trajes que se presentaron fueron muy hermosos y originales. El jurado que se nombró para
que adjudicara los premios, se vió verdaderamente atrojado para decidir; después de una
animada discusión y una imparcial deliberación, se otorgaron los premios á quienes se juzgó que más los merecian.
Publicamos los retratos del niflo José Bandera y Olavarría, hije del señor Lic. Bandera
y de la sefíora Olavarría de Bandera. y de los
niños Carral, hijos del Doctor Don FraMisco
de P, quienes se distinguieron por la originali dad de sus trajes, y obt,u vieron algunos de los
premios otorgados por el jura.do.

•

Grupo de damas muy distinguidas de la Colonia Americana, que
tomaron parte muy principal en la
fiesta de Caridad á beneficio del
Asilo &lt;Florencia 0 rittendon.:&gt; En
1a parte superior, á la derecha,
Sra. R. W. Williamson; álaizquierda, Sra. G. de Sepúlveda; á la izquierda, en el centro, Sra. R. Williamson; á la izquierda, abajo, Sra.
de Gress; á la derecha, abajo, Sra.
de Selover.

173

�174

EL MUNDO:ILUSTRADO

· Los Juegos 011mptoos.
Como anexo á la. exposición franco-británica
celebrada recientemente en Londres, se levantó un esta.dio para. que en él se celebraran los
juegos olímpicos, que, á imitación de los celebrados por los antiguos griegos, se están llevando á cabo en Europa. durante los últimos
afias.
Los atletas de todas partes del mundo toman
parte en esos juegos, que _son acontecimientos
deportivos de importancia. universal. Mucho se
ha discutido acerca de si estos juegos son de
más ó menos importancia. que los de la. antigua.
Grecia. y de si los actos de atletismo son superiores á los ejecuta.dos en aquellos tiempos, sin
que se haya. llega.do á una conclusión. Uno de
los principales acontecimientos de los juegos es
la. llamada. carrera. de Maratón con la. que se
conmemora la gran carrera del soldado que llevó la. noticia. de la. victoria. de Maratón Milciadel!, la. cual se hace sobre un recorrido de veintiséis millas.
Se distinguieron especialmente, durante los
recientes juegos, los repre'&gt;entantes de los Estados Unidos, quienes ganaron muchos de los
números de los juegos. Un grupo de señoritas
danesas hizo varios ejercicios gimnásticos de
conjunto, que llama.ron la. atención por su uniformidad, y por la magnífica. educación fisica.
que demostraron las pa.rtlclpanties en ellos.
Los grabados adjuntos ilustran algunos acontecimientos de los juegos y uno dE, ellos repre
senta el trofeo concedido al vencedor en la ca,.
rrera Maratón.
·

EL MUNDO ILUSTRADO

175

LA REVOLUCION EN HONDURAS
En la presente plana publicamos una serie de fotografías que ilustran los lugares donde se han efectuado las principales escenas de los
encuentros y motines habidos durante la revolución que en los últimos
días estalló en Honduras.
Como recordarán nuestros lectores, el año próximo pasado estalló
otra revolución que estuvo á punto de causar una conflagración general, que sólo se evitó debido á la oportuna y pacífica intervención de
México y los Estados Unidos, que llevaron á lo belicosos países á una
conferencia de Paz celebrada en Washington.
De esto hace apenas un año, y
ya todo hace temer nuevos trastornos internacionales. Nicaragua se
ha qutjado de que Guatemala y el
Salvador están violando los tratados y ayudando á los revolucionarios hondureños, y que ella, en
vista de esto, se ha visto en la necesidad de armarse para sostener
su neutralidad.
Noticias de última hora hacen
saber que la revolución está á punto de terminar por falta de quien
la dirija, y en las mismas noticias

Arriba. Embarcadero de plátanos en
San Pedro Sula.-At centro. Una
vfsta en et puerto de AmaPala.
Abajo. Casa comercial en
Puerto Cortés.
se niega la ingerencia del ex-presi•
dente Bonilla en los desórdenes.
Mucho nos alegraremos de estas
noticias, pues por ellas se viene

El gran Sfadium donde se celebran los Juegos Olímpicos.

El admirable ieam de muchahas danesas, que obtuvo un éxito extraordinario en los juegos.

Team inglés.

Team sud-africano.

El guerrero de Maraf6n.-Esiafua en bronce
que es el premio para el vencedor en
la famosa carrrera de Maratón ( 40 kilómetros
ápie.)

Team francés.

en conocimiento de que, si bien es cierto que el pueblo no pierde sus
atavismos bélicos, las personas pertenecientes á las clases directoras están dispuestas á conservar la paz y hacer terminar para siempre la fa.
ma de desordenados de que, como decimos antes, han sufrido los países centroamericanos hasta ahora.

Team australiano.
El puente principal de Tegucigalpa (Honduras). cortado para
impedir las comunicaciones.

Calle del Comercio en San Pedro Sula y Puente principal en Tegucigalpa.
Una calle en San Pedro y el Parque Morazán en Tegucigalpa.

�176

/1

EL MUNDO ILUSTRADO

l'T'T

EL MUN'DO ILUSTRADO

Lf\ FIB8TA DE LOS VA800S

misa y como parte principal un sermóu que fué
pronunciado por uno de los má, elocuentes oradores sagrados. La fachada del templo lucia
un artístico adorno floral.
Las fiestas profanas tuvieron p0r teatro el
tívoli del Elíseo, y por demás sería decir que
en ellas hubo escenas de aleg ría y entusiasmo,
pues son bien conocidas estas fiestas por el bu llicioso carácter de sus organizadores. La comisión organizadora tuvo la idea de que la verbena fuera de invitación, con lo que se consiguió hacer una juiciosa selección de la concurrencia.

Los nativos de las provincias vascas, españole, en su casi totalidad, celebraron el día último del mes de julio la fiesta de su santo pa•
trón, San Ignacio de Loyola.
El número de vascos residentes entre noso·
tros es crecido, y esto, unido á las circunstancias de su carácter alegre y entusiasta, hizo que
las fiestas fueran muy anima.das.
Hubo celebraciones de dos clases: las religiosas y las profanas; las primeras se efectuaron
en el tero plo de San Francisco, ahora del Sagrado Corazon, y fueron muy solemnes; hubo una

Pastel de A . Gedovius. para "El Mundo Ilustrado."

NADA ES CIERTO
Cuanto vemos no es más que apariencia. La
realidad es distinta.
El sQl parece girar en torno de la tierra, saliendo por la mañana. y poniéndose ·por la ta.r&lt;le
mientras nuestro planeta parece inmévil. La
verdad es lo contrario. Vivimos sobre un proyectil giratorio, disparado en el espacio con velocidad sesenta. y cinco veces mayor que la de
una bala de cañón.
Un armonioso concierto viene á encantar
nuestros oídos: El sonido no existe, no es más
que una impresión de -nuestros sentidos, originada. por vibraciones del aire de ciertJJ, amplitud y de cierta. velocidad, las cuales son, en si
mi&lt;imas, silenciosas.
Sin el cerebro y el nervio auditivo no habria
sonidoc:. En realidad, Jo único que existe es el
movimiento.
El a.reo iris extiende su circulo radioso la rosa y el aciano mojados por la lluvia, bril'ian al
sol: la verde pradera y el dorado surco, dan variedad á la llanura con sus brillantes colores.
Pero no na.y colores, ni hay luz; lo que hay son
ondulac:ones de éter n.ue ponen en vibración el
)lervio óptico/ '· · '· ·

Apariencias engañosas. El sol ca.lienta y fecunda., la leña arde; pues bien, no ha.y calor,
sólo ha.y sensacione_s. El calor, lo mismo que la
luz, no es más que un modo del movimiento.
Movimientos invisibles, pero soberanos, supremos.
Aquí tengo una fuerte viga de hierro, de las
que hoy se emplean tanto en las construcciones.
La coloco en el aire á diez metros de altura
sobre dos paredes donde se apoyan sus extremos. No cabe duda que es fuerte; en su punto
medio se ha colocado un peso de mil, de dos mil,
de diez mil kilogramos, y la viga no parece notar siquiera. que soporta tan enorme peso; apenas se observa, valiéndose del nivel, una insig
ni ficante flexión. Sin embargo, esta viga esLá
compuesta. de moléculas que no se tocan, que
están en perpet,ua. vibración, que se alejan unas
de otras á la influencia del calor, acercándose
por la acción del frio. ¡,Qué es lo que constituye la solidez de esta barra de hierro'? ¿Sus átomos materiales? De seguro que no, pues ni siquiera se toca.n. Esta -solidez resid~ en la atracción molecular, ó lo que es lo mismo, en una
fuerza inmatierial.
Hablando en lo absoluto, el sólido no existe.
Tenemos en nuestras ma.nos una pesada bola
de hierro, esta bola se compone de moléculas

invisibles, que no se tocan, las cuales están for.
madas á su vez por átomos, que tampoco sa
tocan. De manera que la. continuidad que la superficie de esta bola pa.rece presentar y su aparente solidez, son puras ilusiones.
Un espíritu que analizara su estructura íntima, vería que la balase reduce á un torbellino
de moscas como las que revolotean en la atmósfera durante el verano. Por lo demás, calentemos esta. bala que nos parece sólida y la veremos
convertida en chorro liquido; calentémosla más
y entonces se evaporará. sin que por esto cambie de naturaleza; liquido ó gas, siempre será
hlPrro.
En este momento estamos en una ca.sa. Esas
paredes, esos pisos, esas alfombras, esos muebles, esta chimenea de mármol, están compuestos de moléculas, que tampoco se tocan, y esas
moléculas de los cuerpos, están en movimiento
de circulación unas al rededor de otras.
Nuestro cuerpo está en el mismo caso. puas
está formado por una perpetua circulación de
moléculas; es una llama que se consume y se renueva incesantemente, es un rio en cuya orilla. va uno á sentarse, creyendo ver siempre la
misma agua. y en el cual la corriente perpetua
de las cosas lleva agua constantemente renovada.
C AMILO FLAMMARION ,

Escenas en el Tivoli.-Baile de Jota.-La m isa.
Fachada del Templo.

�178

EL MUNDO ILUSTRADO

179

EL MUNDO ILUSTRADO

traron detrás de mí. Me arrodillé frente al altar
más inmediato, y &lt;sentí&gt; que ellos me espiaban
desde el pilar más cercano. Hasta mí llegaba el
rumor de sus voces y de sus mal contenidas risas, que hacían volver el rostro aún á los más
fervorosos. Y todos los que volvían el rostro y
les veían á ellos, volvían después á mirarme á
mí, dándose cuenta de que yo era el objeto de sus acechanzas. Mi mortificación aumentaba. Sentía yo un rencor inmenso contra aquellos
que me habían estorbado en mis propósitos, que
habían trocado en martirio una mañana que yo me
prometía deliciosa. L,s airosas columnas; las majestuosas naves; el altar, cuajado de filigranas de
oro opacado por los siglos; los viejos retablos
ennegrecidos, los trípticos en que los viejos maestros pusieron su alma y su arte; todo parecía moverse en torno mío, en una danza grotesca. En
nada podía fijarme, atenta sólo á los murmullos
que zumbaban en torno mío, y temerosa de llamar la atención más todavía. Atropelladamente
recé una oración, y decid id amente salí de la iglesia, resuelta á volver inmediatamente á casa.
Un gendarme, atento al retozo de un grupo de
pilluelos, me indicó dónde podría tomar el carro
que me condujera al apartado suburbio. Cuando
ví el letrero &lt;Juárez,&gt; me sentí aliviada, me así
al pasamano del carro como á una tabla de salvación, y penetré al carro con aire triunfador.
Mis penas, empero, no habían terminado; tomaban simplemente nueva forma, como verá el pa·
ciente lector, si lo desea, en una próxima carta,

etropolitanas

ANDREA.

El artfculo que á continuaci6npublicamos, nos ha
sido enviado por una señorita cuyo nombre no tenemos autorizaci6n para dar á conocer. Creemos que
la autora de este interesante artfculo ha señalado
con mucho acierto uno de los aspectos menos a11radables de nuestra metr6poli. Ha hecho, además,
una buena obra, porque siempre es obra buena la
de señalar males que tienen remedio. Ojalá que
nuestra distin1111ida colaboradora, que nos ofrecese/!!tir mandándonos sits apuntes, ten11a imitadoras
entre las damas que leen "El 1lfundo Ilustrado."
Nos sentirlamos muy c:omplacidos de publicar escritos semejantes.
Soy fuereña, pero no soy lo que ustedes, los
metropolitanos, llaman &lt;una paya.&gt; O, por lo menos, no creo serlo. En la hacienda fronteriza, retiro de mis padres, donde nací y donde pasé mis
primeros años, he estudiado, leído mucho y medítado no menos. Terminadas mis labores cotidianas (porque, siguiendo el ejemplo de mi madre,
dedico algunas horas á trabajos de casa) y una
vez que he cerrado el piano, tras los últimos acordes de un estudio favorito, gusto extraordinariamente de acurrucarme en una mecedora, en la terraza del caserón secular, desde la que se domina
la llanura manchada aquí y allí por los caseríos
cercanos y las montaña~ que, en las calientes ho·
ras de la siesta, tiemblan en el horizonte y semejan las olas de un remoto mar de lapiz-lázuli. Y
gusto de leer, de estudiar, de meditar y de soñar.

Allí, en esa terraza, puesta como un remiendo
sobre la almenada finca, conocí México. Le conocí por las fotografías de &lt;El Mundo Ilustrado;&gt;
conocí sus bulevares modernos, sus viejas barriadas típicas, semejantes á las de las ciudades coloniales que había yo visitado; sus iglesias macizas,
sus tipos callejeros, fijados en sus actitudes habituales por la rápida impresión de las cámaras. Le
conocí por las deliciosas revistas de Luis G. Urbina; conocí su alma á través de las amenas divagaciones del Dr. Flores. Y aunque he viajado en
uno y otro continente, soñaba, desde hace muchos
años, con esta gran metrópoli, de la que mis padres hablaban casi con fervor.
·
Me prometía tantas cosas para el día en que llegara á verla de cerca..... De antemano saboreaba
el placer de ir, paso á paso, por las callejas de los
parques; de recorrer los bulevares de uno á otro
extremo; de visitar las iglesias, de examinarlo todo con detenimiento, como se examina y como se

mira con avidez todo aquello que se ha deseado
por años y años ..... .
Y heme aquí, al fin, ¿Decepcionada? No podría
decirlo. Descorazonada, sí: porque después de
muchos días nada he podido ver á mis anchas, si
no es, desde los balcones de la casa, el cielo intensamente azul, de un azul incomparablemente hermoso; el cinturón de montañas que por todas partes cierra el horizonte, y de lejos el avispero
humano cuyo rumor confuso llega hasta mí. Y no
hay esperanza de que esto cambie. Estoy condenada á volver á mi retiro, al caserón venerable,
rodeado de jardines y huertos, en medio de la
llanura inmensa en que los rebaños se mueven
lentamente.
He querido realizar mis sueños, mi ávido deseo
de ver de cerca esta metrópoli, y me he visto precisada á desistir. Ay, la primera mañana primaveral pasada en este suelo! Casi no había dormido, no obstante el cansancio, en espera de los
primeros rayos del sol, para vestirme y salir, como salimos allá, en la ciudad vecina, donde suelo
pasar algunos meses, en busca de flores, en busca
de sol, en busca de aire matinal, fresco y puro.
Apenas había amanecido, cuando por el balcón
entreabierto, que domina las casas vecinas, el sol
envió sus primeros rayos á despertarme. Vestíme
de prisa y salí al balcón. Por la calle, bordeada
~e árboles, muy poca gente pasaba. A lo lejos repicaban los tranvías, y de cuando en cuando, un
auto cruzaba en un brevísimo instante y se alejaba haciendo sonar
á cada momento el grito áspero de
su trompeta. De muy lejos llegaba
el rumor de la ciudad despierta ya,
en tanto que el apartado suburbio
seguía en su quietud casi perpetua. A pesar de mis buenos deseos,
mi toilette [ como corresponde á
una joven que no ha pasado el Rubicón de la veintena] me ocupó
buena parte de la mañana. Calcéme zapatos cómodos y escogí una
falda corta. Dispuesta estuve entonces á andar y andar, durante
horas, y á verlo todo, todo. Mi plan
estaba trazado. Iría á pie, siguiendo
la hermosa calzada, hasta entrar
en pleno bulevar. Directamente al
Zócalo. Vería el viejo palacio virreinal, con su aspecto de alhóndiga; le examinaría detenidamente,
como interrogándole para que me
dijera todas las sangrientas jornadas que ha visto, todos los dramas
de que ha sido testigo, todas las
intrigas, todas las traiciones, todas las iniquidad es, todas las reivindicaciones y los actos de alta
justicia que en él se han desarrollado. Vería la
Catedral, construida por generaciones de indios
que, no teniendo que dar á la Santa Iglesia, le daban su vida, su trabajo rudo, y fueron colocando,
durante cien años, piedra sobre piedra, para que
las generaciones modernas tuviesen un templo
grandioso en que .orar y pedir misericordia. Subiría por la vieja y empinada rampa, cuyos escalones están carcomidos por el paso de millones de
gentes, y llegaría á la torre, desde la cual se disfruta-me lo han asegurado-uno de los más hermosos panoramas de este hermoso valle. Ah! Y
en el kiosko cercano, famoso por el prndigio de
sus flores, compraría un hermoso ramillete de rosas opulentas, maravilla de los jardines mexicanos, que las prodigan durante los rigores del invierno lo mismo que bajo el sol abrasador del estío y el viento destructor del otoño ..... .

¿Por qué volví á casa una hora y media después, colérica, disgustada, sin haber cumplido mi
programa?
Había salido alegre como unas pascuas. El aire
fresco me sonrojaba las mejillas y me estimulaba
á andar de prisa. Deteníame, 'no obstante, á cada
momento, no á ver las residencias palaciales que
me parecían, en lo ~eneral, bastante medianas; no
á admirar la serie de hombrecillos que, sobre pedestales de piedra, parecen hacer la guardia ó esperar la re vista á lo largo de la a venida, sino á
aspirará plenos pulmones la vivificante brisa matinal, á contemplar el castillo, prendido en la cima de la roca, en el fondo de la calzada como una
decoración feérica; á ver los grupos de jinetes,
damas y caballeros, que, á media rienda, desfilaban al trote; á contemplar el hermosamente proporcionado monumento que un mexicano culto y generoso levantó á la memoria de inmenso navegante genovés.
Media hora más tarde, había yo traspuesto la
última calleja de la Alameda, y entraba en la &lt;gran
avenida.&gt; en la que se destacan, como una avanzada, la original res1Jencia Escandón y el hermoso edificio del Jockey Club. Detúveme curiosamente á examinar estos dos ejemplares de arquitectura, y .... aquí comenzó mi &lt;viacrucis.&gt; En
la acera, cubriéndola toda, un grupo de hombre,
hablaban y reían ruidosamente. Y qué risas y qué
expresiones. Yo he oído á los recios campesinos
jurar y gritar, en su sencillez ruda, con palabras
que las señoritas no comprendemos exactamente,
pero que sabemos bien que no son decentes y que
nos hacen enrojecer instintivamente. Pero yo he
visto que esos mismos gañanes, en presencia de
las señoras, refrenan su lenguaje, moderan sus
ademanes, y se avergüenzan cuando se les escapa
algo que no es pulcro .... Mas ese grupo de hombres de sombreros de ala levantada, en esa manera peculiar que daba energía y fuerza al rostro viril de Napoleón, pero que á aquéllos daba aspecto de mozos de cordel ó de hombres que han bebido demasiado; ese grupo de hombres, de manos
enguantadas, de relucientes zapatos, no obstante
mi presencia, lanzaban á los cuatro vientos expresiones que causaban horror. Tuve que trazar un semicírculo y bajar de la acera angosta. Alcé los ojos,
y ví sus miradas, clavadas en mí y, cuando me

Una sala de la Esc!lela.
alejaba, oí que se comentaba mi presencia con expresiones igualmente horribles, coreadas con risas.
A la esquina siguiente se repitió la escena. Lejos estaba yo del ansiado Zócalo, cuando advertí
que dos hombres me seguían. Deteníanse á cada
vez que una tela, una joya ó un bibelot expuesto en las ventanas de las tiendas, me hacían detener por un momento. Fingí no haber ad vertido la
presencia de los que me seguían, y, á poco andar,
ellos ya no se limitaron á ir pisándome literalmente l os talones, sino que hablaban de mí en
voz alta, comentando mi figura en términos que
ellos seguramente creían halagadores y en verdad
no eran ni galantes, ni ingenioso, sino simple é
idiotamente groseros. Sorprendida, mortificada,
me parecía que cada persona con quien me cruzaba en el camino, oía esas palabras, y que todos
los rostros se volvían á mirarme, y que todos
reían de mí. Apresuré el paso, con la esperanza de
que mi tortura terminaría cuando llegara al ansiado parque. Mas no: crucé el jardincillo. siempre seguida por los dos hombres, de quienes no
conocía más que la voz, por no haberme atrevido
ni á mirarlos. Me senté en una banquilla de hierro, frente al Palacio Nacional, y ellos hicieron
un circuito en derredor mío y fueron á sentarse á
mi lado. Por fin, yo, que tan bien había fingido no
haber advertido su presencia, tenía necesariamente que advertirla. Parecía que se habían empeñado en ello, en que yo supiera que dos hombres,
pésimamente educados, necios, petulantes, groseros y desocupados, se habían dignado fijarse en mi
persona ..... .
Me levanté, indignada ya, y me encaminé á la
catedral. Al menos, pensé, respetarán el sagrado
recinto. Allí iré á refugiarme. Crucé resueltamente el jardincillo y penetré á la iglesia. Ellos en-

Las alumnas haciendo ejercicio en el patio de la EsC!!ela.

UNA NUEVA ESCUELA EN TEPIC
En la ciudad capital del territorio de Tepic se
acaba de inaugurar un magnífico edificio que se
destina á la escuela superior de niñas.
El edificio, que fué construido desde los cimientos expresamente para que sirva de escuela, cuenta con todos los adelantos de los de su especie.
El territorio depende directamente de las autoridades federales y los planos del nuevo edificio
fueron preparados por la Secretaría del Ramo, de
acuerdo con los modelos aprobados para las escuelas construidas recientemente en esta ciudad
las cuales han sido justamente elogiadas por cuan~
tos las han visitado.
Cuenta el plantel cr,n patios amplios para el recreo de las niñas y para los ejercicios físicos al
aire libre: una de las fotografías que publicamos
ilustra uno de dichos patios.
Las otras dos vistas que ilustran esta plana representan el salón de actos, amplio y perfectamente alumbrado y ventilado, y una de las clases
en la que se ve á las alumnas durante !a explicación.
El establecimiento está bajo la dirección de la
Srita. Catalina Jáuregui.

Sal6n de Actos.

�EL MUNDO ILUSTRADO

181

EL MUNDO ILUSTRADO

El_Se1ior_E11cargado de Negocios d(Clti11a y szt.familia

SEXTO OONOURSO SEMANARIO
DE

"EL MUNDO ILUSTRADO"
DEDIOADO A LOS Nl:RCS

El conctU"so que ahora proponemos está dedicado áJos""niños. Los que tomen parte en él no
tienen más que tomar un pedazo de papel de
calco, que tenga quince centímetros por lado,
cuando menos, colóquese sobre alguno de los
anuncios de este número, y trátese de dibujar,
con líneas rectas ó curvas (pero no mixtas ni
quebradas) un dil"ujo en el que haya cuando
menos dos figuras, por ejemplo, una casa y un
árbol, dos mufiecos ódos animales, etc. Es condición indispensable que las líneas comiencen
y terminen precisamente donde se vea una &lt;a&gt;
en el anuncio que se vé á través del papel.
Las soluciones que se envíen deben contener
el dibujo hecho, con expresión del anuncio que
sirvió para trazarlo y de los puntos de referencia que sirvan para identificarlo por la simple
superposición.
Las soluciones deben ser enviadas antes del
domingo 23 del actuai. El resl!ltado se publicará el domingo 30.
Se darán tres premios á los dibujos que sean
más ingeniosos.
Los premios serán tres hermosos juguetes,
cuyo valor no bajará de veinticinco ¡:esos.

•

Soluciones al Tercer Concurso
Entre las muchas soluciones que hemos recibido al concurso de los diez nombres históricos,
creemos que las siguientes son acreedoras á los
premios por ser las más exactas y explícitas,
que eran los requisitos señalados en el concurso:

de 1811 y más tarde defendido heroicamente
por Guerrero.
CHIHUAHUA .-'En Junio de 1810 son fusilados José Ignacio Ramón. Nicolás Zapata, José Santos Villa, Mariano Hidalgo, Pedro León,
Ignacio A! lende, MarianoJ iménez, Mii!'Uel Santa María, Juan Alrlama, José Maria Chico, José Salís, Vicente Valencia y Ooofre Portugal.
En 30 de Julio es fusilado el Padre Hidalgo.
GUANAJUATO,-Tomado por Hidalgo el
28 de Seotlembre de 1810.
ACAPULCO. -Sitiada por Morelos dos veces
fué toma.da al fin el 12 de Abril de 1813.
CHILPANCINGO -Morelos instala el Congreso el 14 de Noviembre de 1813.
ECATEPEC.-Morelos es fusilado el 25 de
Noviembrn de 1815.
CORDOBA.-El virrey O' Donojú firma el
tratado reconociendo la independencia de México, el 24 de Agosto de 1821.
SEGUNDO

PREMIO

OHILA PA.- Hazaña del Gral. Guerrero.
CORDOBA.-Tratado entre O. Donojúéltubide, 1821.

***

Se recibieron otras soluciones acertadas en
cuanto á los sitios; pero que no expresaban sino muy vagamente los hechos ocurridos allí.
Muchas soluciones vinieron equivocadas, consistiendo el error en que se confundía Chilapa
con Cui!apa, sit.fo éste donde fué fusilado Guerrero, pero que no desempeñó ningún papel en
la guerra de Independencia, y cuyas letras no
eran exactas. Celebramos que este concurso
haya despertado gran interés entre nuestras
lectoras.

"La

♦
Mexicana."

Una leopoldina

Que corresponde á la Sri ta. Margot Fourcade,
de Guaymas, Sonora.
VALLA.DOLID.-Lugar donde nació Morelos.-Hidalgo tomó esta ciudad el 17 de octubre de 1810. después de la tom!l. de Guanajuato.
CORDOBA.-Lugar donde se hizo el t.ratado de paz con Iturbide, llamado tratado de
Córdoba.
CUAUTLA.-Sitio de Cuautla. por Calleja,
donde rompió el sitio Moretos después de tres
meses de asedio.
OAXACA -E,ta ciudad fué tomada por Morelos el 25 de noviembre de 1812.
A.CAPULCO.-Sitiada por segunda vez, fué
tomada oor Morelos el 12 de abril de 1813.
GUANAJUATO.-Tomada por Hidalgo después del sangriento asalto á la Alhóndiga de
Granaditas.
CHILPANCINGO.-Lugar donde !ué formado el primer Congreso por Morelos.
ECATEPEC.-[San Cristóbal] Lugar donde
fué fusilado Morelos el 25 de noviembre de
1815.
OHILAPA.-Lugar tomado por Morelos donde cogió dos piezas de artillería y pertrechos
de ¡ruerra·.
CHIHUAHUA..-Lugar donde fué fusilado
Hidal¡rn el 30 de julio de 1811 y sus compafieros el 30 de junio del mismo afio.
TERCER PREMIO

PRIMER PREMIO

Un Libro de Viajes

Un hermoso abanico

Que corresponde á la sefiorlta Elena Silva, de
Oaxaca. 1(1 de Doblado núm. 3, &lt;La Casa, Roja.&gt;
GUANAJUATO.-Toma de la ciudad por
Hidalgo, 1810.
CHIHUAHUA.-Fusilamiento de Hidalgo y
otros caudillos, 7-30-811.
CUAUTLA.-Heróica defensa por Morelos,
1812.
OAXAOA..-Sitio y toma de la ciudad, 1812.
ACAPULCO.-Toma del Puerto por Morelos, 1813.
VALLA DOLID.-Ba.talla entre Morelos é
Iturbide, 1813.
CHILPANOINGO.-Primer Congreso Nacional Mexicano, 1813.
ECATEPEC.-l&lt;~usllamiento de Morelos, 1815.

Que corresponde á la Srita. Berta Muñoz, de
México
OAXACA.- Morelos toma la ciudad por asalto el 25 de Noviembre de 1812
.
CUa UTLA.-Morelos es sitiado por Calleja,
y resiste durante tres meses hasta que rompe
el sitio, hazafia que le valió la admiración u11iversal.
VALLA.DOLID.-Nacimiento de Morelos.
Fusila.miento de Matamoros en 3 de Febrero de
1814. Toma de la plaza por Hidalgo en Octubre
de 1810.
CHILAPA.-Fué tomado por Morelos, qne
obtuvo un triunfo espléndido, en 16 de Agosto

El Se,ior Encargado de /\'ego, ios de Cltina y
su Secretario Se1ior Fam.

En el artículo ilustrado que publicamos, por
un error de formación resultaron cambiados
loa retr11tos de los Sres. Director General, D.
Emilio Berea; Sub-director General, D. Ramón
Sáenz y B; Secretario del Consejo. Lle. C. Vargas Galeana., y Actuario, Mr. W. H. Curjel. El
error es fácil de advertir, pues dichos caballeros son bien conocidos.
Nos complace publicará continuación el balance general de la Compañía, correspondiente
al ejercicio que terminó el 31 de diciembrre de
1907 y que fué presentado y aprobado en la
Asamblea General de accionistas celebrada el
4 de junio de 1908.

Sr, Diputado D. Francisco de P. Gochicoa,
muerto el día 3 del acfital.

Excursión Patriótica
Con objeto de rendir homenaje á los héroes
de nuestra independencia, y especialmente al
iniciador de ella, el inmortal cura de Dolores,
Don Miguel Hidalgo. varias p~rsonas de esta
ciudad organizaron el día treinta del mes próximo pasado, aniversario del fusilamiento del
citado héroe, una excursión de carácter patriótico que se dirigió al Monte de llls Cruces,
donde Hidalgo obtuvo una victoria que quizás
hubiera decidido el éxito de la guerra de
Emancipación, á no ser por el carácter humanitario del que no en vano había ejercido el
sacerdocio, siendo modelo de virtudes y amante padre de los que las creencias habían puesto
á su cuidado.
En el lugar donde se efectuó la batalla existe
un modesto monumento recordatorio en forma

Excursionistas en el monumento del Monte
de las Cruces.

de obelisco, y á ese luga.r fué á donde fueron
Todo el día se pasó en medio de la mayor
los excursionistas, y al rededor de ese monualegría, entregándose durante él los viajeros á
mento hicieron la manifest,ación de sus sentilos placeres de la jira campestre.
mientos patrióticos y de respeto para el que se
Publicamos dos fotografias de episodios de la
sacrificó para darnos patria y libertad.
fiesta; uno de ellos representa el grupo de exFué originador de la Idea el señor Don Ar• • cursionistas á la hora de la comida, y el otro el
turo M. Lémus. y la secundaron con entusiasmismo grupo al pie del monumento en los mamo los amigos del citado, hasta lograr que se
memos de la conmemoración oficial. Debemos
adhirieran á ella un grupo de veintiún persoestas fotografias á la amabilidad del señor Jg.
nas que fueron las que hicieron la excursión.
nacio Liévana y Monterrubio, fotógrafo de la
Frente al monumento pronunció una poesía
expedición.
alusiva el seilor Don Juan García de la Rivera,
Las personas que tomaron parte en ella, son
la cual estuvo llena de figuras hermosas é inlas siguientes:
flamó el pat riotismo de los presentes. Una orJuan García de la Rivera, Angel Prado, Enquesta ejecutó piezas selectas tanto en la fiesta
rique Sánchez M., Francisco Colín, Enrique G.
oficial como durante el día.
Puente, J. N. Carney, Francisco E,pinosa y
Cinco de los excursionistas más animosos
Aguilar, ]francisco Altayó , José Banuet, Maemprendieron la ascensión de los cerros más
nuel Mimiaga, Elias Leiner, Alejandro Lecón,
elevados, llegando hasta los picos más altos
Aurelio Cé,pedes, Marcos Sánchez, Manuel
del monte; estos cinco fueron los seíiores EnriRoch, Ignacio Lié vana Monterrubio, Arturo M.
que Sánchez M., J. N. Carney,Francisco EspiLémus, F rancisco Garcia, P ascual García y B.
nosa y Agullar, Ellas Leiner y Pascual García.
Barrón.

ACTIVO.
Bienes raíces .............. . .
Efectivo en caja, Sucursales
y Bancos................. .
Bonos y acciones ........ ... .
Préstamos garantizados á interés ..................... .
Valores al cobro ........... .
Muebles y útiles ......... ,
Garantía legal.. . . . . . . . . .. .
Cuentas deudoras ......... .

$

1.604,898.96
112,607,63
494:,287.50
506,363.29
380,070.82
36,665.54
155,000.00
168,038.14

Suma ...... $ 3.457,931.88
PASIVO.
Capital social. ..............
Fondo de reservas . . ... . .... .
Primas depositadas por Seguros en curso . . ......... .
Siniestros er: tramitación .. .
Pólizas dotales en tramitación ..... . . . ........... . . .
Dividendos sobre pólizas, e!!
distribución ............. .
HI potecas. casa núm. 5 de la
2(1 calle de Plateros, afecta á la garantía legal de la
Se::iretaría de Hacienda.. . . .
Cuentas acreedoras .. . ... .. .

$

200,000.00
2.816,459.36
21,533.25
135,191.08
10,649.07
37,962.62

155,000.00
81,136 50

Suma ..... $ 3.457 ,931.88

o

Sr:ta. Mary Clarence Rogers, distinguida escritc ra
americana que se encuentra en México con el
propósito ,d e escribir acerca de nuestro país.

Al pie del Monte.

�182

El MUNDO ILUSTRAD()

MODAS MASCULINAS

Tbe United States Ranking Co. s. A.

DESCRIPCION DE LOS GRABADOS

El colosal incremento tomado por los nego•
cios en nuestra patria, como consecuencia. de
su evolución y progreso incesa.11tes: ha dado
margen al desarrollo de las instituc10nes bancarias que son tan útiles para el fomento y desa.rrollb de la riqueza. pública.
Pocas compañías habrán logrado la prosperidad tan nota.ble que alcanza. la United Sta.tes Banking Co. Fundada. en e~ afio de 1900 con
un capital social de $100,000. tiene ahora .... . .
$2.000,000 de capital, enteramente pagado, con
un fondo de reserva de $620,000, y con ....... .
$1,035,900.94, de depósitos.
.
.
Estas cifras dicen mucho y explican más. Dicen cómo se prospera mediante una direc~ión
inteligente y acertada.; y explican el auge siempre en creciente de la institución, debido á la
pureza y.honradez en el manejo de los caudales cuya custodia se le confía.

VESTIDO PARA EL VERANO CON SACO DOBLADO
SÓLO SOBRE LOS HOMBRILLOS
El género ilustrado es una cheviota fina.
EL SACO tiene tres costuras en la parte de atrás
y la costura central puede terminarse en una abertura ó ser cerrada hasta el borde inferior según
se prefiera. El saco tiene de 76 á 78 y medio centímetros de largo total para un hombre de mediana
estatura. Los hombrillos no van acolchados mucho y se terminan también en otros respectos de
modo que luzcan naturales; la encalladura es moderadamente profunda y larga; el cuello tiene 3
centímetros de ancho en las extremidades y medio
centímetro más en el centro de atrás; las solapas,
las cuales son puntiagudas; los delanteros van
lindamente rebaj«dos bajo la cerradura y muy
bien redondeados en el borde inferior; todos los
bolsillos son sobrepuestos y cierran con patas.
Los bordes son pespunteados, y la guarnición de
la manga consiste de un puño de fantasía adornado con dos botones.
Et PANTALÓN [este traje se lleva sin chaleco] es
moderadamente amplio en las caderas y cae en
una línea recta al borde inferior. ·

*

*
Los Directores son *miembros
de la Asociación AmeTicana. de Banqueros y son los siguientes: George I. Ham, Presidente· M. Elsasser,
primer Vicepresidente: John T.Judd, segundo
Vicepresidente; y R ..J. Dwyer, L. C. Judd,
W. F. Layer, G. W. Jennings, E. K. Smoot,
J. M. Neclaud, James I. Long y Federico
Griese.
.
Los apreciables caballeros antes citados son
una garantía. por su idoneidad y sol vencía.
Perfectamente conocidos en la colonia americana. tienen merecida. respetabilidad en los
circu'ios bancarios de la capital, y esto explica
la preferencia. concedida. á esta institución y
el gran prestigio que la enaltece.

VESTIDO DE MEDIA ETIQUETA CON CHAQUÉ REBAJADO
El género ilustrado es un estambre fino para el
chaqué y el pantalón y un tejido de fantasía para
el chaleco.
·
CHAQUÉ. Los hombrillos no van acolchados mucho y se terminan de modo que luzcan naturales¡
las costuras laterales van moderadamente encorvadas sobre los omoplatos¡ las faldas se planchan
muy bien al estilo francés. La encalladura es moderadamente profunda y larga; el cuello tiene 3 centímetros de ancho en las extremidades y medio centímetro más en el centro de atrás. Las solapas son
puntiagudas¡ la rodadura desciende hasta un punto,
el cual se encuentra en el medio de las líneas del
pecho y la de la cintura; los delanteros se cortan
de manera que se puedan abotonar fácilmente con
dos botones; los bordes delanteros van rebajados
más abajo de los botones, y van muy bien redondeados en el borde inferior¡ el bol~illo del pecho,
el cual puede dejarse, si así se lo prefiere, se termina con ribetes; el bolsillo de los billetes nace
de la costura de la cintura y cierra con una pata,
la cual se usa ya sea del lado adentro 6 del lado
de afuera; la guarnición de la manga consiste de
un puño sobrepuesto de 5 centímetros de ancho;
un botón está puesto en el puño y otro un poquito más arriba de él; los delanteros pueden cerrarse con uno ó dos botones.
EL CHALECO es de un~ sola botonadura y no tiene cuello. Los delanteros, los cuales van rebajados de un punto, cierran con cinco botones.
Et PANTALÓN es bastante amplio en las caderas.

EL ENFERMITO
El doctor con el sombr.ero en la mano: ¿Es
aquí, señora, donde hay un enfermo?
La madre.-Si, do~tor, emrad, es mi hijito
el enfermo. Figuráos que este pobrecito (yo no
sé lo que tiene) se cae á cada instante, no puede tenerse en pie.

El doctor.-Se cae!
La madre.-Sí, doctor, á cada instante.
El doctor.-¿Al suelo?
La madre.-Al suelo.
"El dor.tor.-Es extraño, ¿qué edad tiene?
La madre.-Cuatro años y medio
El doctor.-¡Hombre! á esa edad se tienen ya
las piernas firmes . .. . . ¿Y cómo le ha principiado eso?
La madre.-No lo sé. Ayer estaba muy bien,
corría por todas las piezas como un conejo. Esta mañana lo levanté como tengo costumbre

183

EL MUNDO ILUS":'RADO

de hacerlo; le puse sus medias y sus pantalones y lo puse de pie; inmediatamente cáyo al
suelo ....
El doctor.-Tal vez algún paso en falso.
La madre.-¡ Esperad l. ..... Corro, lo levanto ...... Paf, cae por segunda vez; sorprendida.
lo levanto nuevamente ..... Paf, al suelo, y así
cae siete ú ocho veces seguidas. Os repito, no
sé lo que le puede haber sucedido, pero desde
por la mailana cae continua.mente.
El doctor.-He aquí un caso sorprendente.
1,Puedo ver al enfermito?
La madre.-1Cómo nól (Sale y reaparece, llevando en brazos al chiquitín. Este exhibe en
sus mejillas los colores de una exuberante salud; está vestido con pantalones y blusa.suelta).
El doctor.-Ese nifío es soberbio ....... Os suplico que lo dejéis en el suelo.
La. madre obedece y el niño cae.
E l doctor-(Pensa.tivo)- ¡Es muy raro!-Dime
amiguito, ¿tienes un dolor en al¡¡-una parte?
El enfermito.- No señor.
El doctor.--¡,Te duele la cabeza?
El enfermito.- No sefior.
E l doctor.--¿Has dormido bien en la noche?
El enfermito.-- SI señor. _

Oficina de los Gerentes.

El doctor.- ¿Tienes a.petitoi' ¡,Comerfas co11
ganas un poquito de sopa?
E l enfermito.- Si seilor.
·
El doctor.-Perfectamente .... F.ste es un caso de parálisis.
La ma.dre.- De para .... ¡Ah! Dios mio (levanta. los brazos al cielo. El niño cae.)
El doctor.-Desgraciada.mente, es eso señora:
parálisis completa. de los miembros inferiore!i.
Vos misma os va.is·á convencer de que la.carne
del enfermito está completa.mente insensible.
Mientras hablaba, se había acercado al chiquitín y se preparaba. á hacer la experiencia, cuando de repente exclamó:
-1Ahl vamos ...... Y después se echó á reir.
-¡Pardiez señora! qué parálisis ni qu é nada.
La madre estupefacta.. - ¡Pero doctor!
El doctor.-¡Ya lo creo que no puede tenerse
en pie! . . .. Le habéis metido sus dos piernas en
· una pierna del pantalón.
GEORGES ÜOURTELINE,

Las sucursales de The United Sta.tes Ba.nking Co., están establecidas en Parral (Chihuahua) y en la capital del Esta.do de Oaxaca;
pero tiene Agencias en todo el país, mediante
la intervención de ca.si todos los Bancos que
operan en el territorio nacional. Sus corres•
POP.Sales son muy numerosos, pues está en relaciones intimas con las principales ciudades
de .los Estados U nidos, Canadá, Cuba y Europa.
:ip1 manejo de los negocios está á cargo del
Sr. George I. Ham, quien es el Presidente de
la Compailia.
Pocas personas habrá que no conozcan en
México al simpático y caballeroso banquero.
Lleva más de veinte años de vivir en la República, habiendo sido emplea.do del Ferrocarril
Central Mexicano, durante siete a.nos, y teniendo trece de dedicarse á asuntos bancarios.
Na.ció en la pintoresca. población de Naponee,
Onta.rio (Canadá), el afio de 1862, y recibió una
bu.ena. educación comercial, al par que nota.bles
conocimientos técnicos y prácticos como mecánico. De trato afable y circunspecto, conquista.
á cuantos le conocen con alguna intimidad, y
en su conversación y cultura social revela a.l
hombre práctico, the business man.
Las múltiples operaciones que rea.liza. la Compa.í'íia bancaria son atendidas personalmente por
el señor Ha.ro, quien está secunda.do inteligentemente por los caballerosos y aprecia.bles Sres.
H. J. Motden y G. K. Stewa.rt, quienes desempeilan las importantes funciones · de Gerentes.
Las oficinas están servidas por buen número
de empleados, mexicanos y americanos, y no es
exagerado decir que uno de los Bancos que rea.liza. mayor número de negocios en México es
The United States Banking Co.

•

Oficinas de la United States Banking. Co.

SR. GEORGE l. HAM,
Presidente de la Cumpa7.ía Bancaria.

Oficinas para el servicio del público.

�184

EL Mt1NDO :t:LúSTRADó

U OIFIENSilVA
Novela original por Alberto Chabrol.

llustraclonu de :reorge kott.
(CONTINÚA.)

••l•ACASO

-

Mion no hubiera arriesgado la
suya? Y Mion ó
Miette, todas son
cocineras ....
-¡Cocinera! ¿es
ese el titulo del que
tratas de valerte
para evitar la maledicencia?
-¿Y quién hablaria mal? En Parls no
conozco á nadie, y
aqui, pues tampoco, salvo usted y la familia Clement, y en caso necesario, usted hallarla la manera de explicar todo . . .
-¡Que yo encontrarla! .... quieres reflexionar aunque
sea por un momento en mi responsabilidad el día que el
señor Delombre se enterara de todo ....
- Bueno, y qué, cualquier cosa que decida entonces,
sus rayos no herirán á nadie más que á mi, os lo aseguro.
-Hay más, cuando tú viste á ese celibatario empedernido, no eras más que una niña; bien puede suceder
que ahora te disguste!
-Entonces no hay nada perdido; me regreso al campo
y Merlin me acompafia á los Angles antes de que se
cumplan mis ocho dlas . ...
-Ponernos al señor Delombre y á mi en la más falsa
de las situaciones ..... Y lo que puede resultar de
ello ....
-¿Qué puede resultar? .... lo peor serla que me que.
dara siendo la prima de mi primo, en lugar de ser su esposa .... pero reflexione usted un poco .. .... ¿Cree usted
que si mi tfo no estuviera convencido del bu~n corazón
de Marcos. hubiera insistido tanto en traerlo á los An.
gles? ... ¿Hubiera escrito esa última carta, en la que le
conjur&amp;ba á que hiciera de mi la alegria de su hogar? ....
Oh, me parece estar oyendo todavia al que nos queria
tanto á los dos.-"Puesto que Marcos se retira ante la
felicidad, llévasela tú misma, él no se rehusará á tomarla de tus manos."
Maese Loriol golpea nerviosamente un archivero con
un corta-papel, Merlín se suena y confiesa con •rn tono
de desolación, pero ya resignado:
-¡Ay! señor, podria usteJ decirle lo que quisiera; ella
encontrará siempre algo que averiguar.
Mi tutor se levanta y exclama:
-Ah! padre Merlín, qué bien hubiera usted hecho con
seguir su camino á París ó al diablo en lugar de detenerse aquf hoy!
·
Merlín aprueba de nuevo con una inclinación de cabeza, pero yo siento que tengo la partida ganada y me
lanzo al cuello de mi tutor, diciéndole:
-¡Vamos, vamos, maese Lorioll sed bueno, preparáos
á redactar et contrato matrimonial entre el señor Marcos Delombre y la señorita Enriqueta de los Angles, y
no olvidéis un viaje á la casa del sastre para pedir el
traje de boda, pues usted será quien me lleve al altar...
y antes de que corra mucha agua bajo los puentes del
Ródano, os lo a~eguro.
Durante esta tirada, mi tutor ha abierto con un puño
crispado su caja foerte, de dnnde saca un gran rollo de
billetes azules. Al darlos á Merlin le dice:
-De todos modo~, no quiero que falte dinero para
traerla acá de nuevo ó cuidarla allá en caso de que aumente su locura.
Después se dirige á mi:
-Y tú no olvides, que en todo caso, yo me lavo las
manos.
-¡Perfectamente! Y si no me dela usted partir sin concederme una buena sonrisa, le enviaré para el Año Nuevo una bonita cigarrera de esmalt~.

Le_ doy un beso en el crineo y mientras procuco inspe:c1:&gt;nar su cara; nadie, más que yo, hubiera podido
adivinar una sonrisa que él oculta lo más que puede
mordiéndose los labios, rero yo la he visto y parto triunfante á través de los puentes llevando tras de mi á Merlín como si fuera un esclavo encadenado.
Una 1i dos veces me divierto en hacerme levantar por
el mistral: Dios mio! me parece que no tengo que hacer
más que abandonarme á los elementos, y que ellos se
concertarán para conducirme al paralso á donde me llevan mis ensueñosl ...Cuando me vuelvo para arreglar mi
falda, veo al pobre de Merlín que lucha desesperadamente con una mano sobre el sombrero y la otra tendida hacia adelante como rama de árbol, y las ráfagas me traen
con regularidad sus gemidos. Acabo por tomarlo de un
brazo y gritarle al oldo:
-¡Eh, aoimall Haz lo que Maese Loriol: lávate las
manos.
Será tal vez por el orgullo de copiar un modelo ilustre
pero noto que Merlin se tranquiliza un poco.
'
Rosina talJ!bién, al saber que mi tutor aprueba, 6 al
menos me de¡a hacer, no se atreve á protestar más, y
pronto ponemos los tres manos p. la obra de preparar mi
maleta.
De repente veo una falda de pallo ciruela, cerca de la
cual está u_n corpiño de tafetas negro y un delantal garganta de pichón: esto forma parte del traje de arle~iana
que mi tlo medió el dla de mi santo y que me divertla
en ponerme de cuando en cuando. A la vista de esto me
asal~a una idea y me dinjo á Merlín que, en mangas de
camisa, se ocupa de componer una de las correas de mi
baul:
-Tengo una idea, Merlín; ¿qué tu sobrina Mion no lleva como Rosina el traje de las arlesianas ? ¿Si? yo deberla entonces ponerme et mio, ¿verdad?., ..
Lejos de gustar de la proposición el pobre hombre se
exaspera:
. -¡Vaya, pues no nos faltaba más que eso, bonita
idea! . .. . y pensar en que serla yo quien tendrla que sacarte en Parlsl . ... Como si no fuéramos á llamar yabastante la atPnción 1
Le pregunto si las muchachas llaman tanto la atención en Parls .... No se digna contestarme directamente
pero declara, en medio de un rugido formidable, que Jamás
de los jamases consentira en subir al tren conmigo vestida de arleslana.
No he querido hacer desbordar la copa de la amargura, pero he arreglado en un paquete, que no tiene apariencia sospechosa, mi corpiño, mi falda y mis fichús y
por la noche, cuando Rosina y Merlín se fueron á acostar, lo puse en un rincón de la petaca, que todavla estaba abierta, junto con una caja en la que están mis aretes y la gran cruz de oro de la capelta.
Antes de acostarme, á mi vez, beso á modo de últimas
" buenas noches" el retrato de mi tfo; y él me sonrle,
aprueba lo que he hecho y me asegura que no regresaré sóla aquf cerca de él . ...
Parls, sábado 30 de noviembre.
Mi primer día en Paris. ¡Bueno! pues no me ha dado
el menor motivo rara arrepentirme &lt;le habrr venido. Seguramente que e arrepentimiento no es un mal contagioso, porque Merlin se ha golpeado el pecho más de
diez veces desde aue bajamos Juntos el peñón de los
Angles, arrepentido de haber hecho un alto que ha tenido tan funestos resultados.
Nuestro viaje fué delicioso por más que un poco antes de Lyon el Sol y el mistral nos hayan abandonado y
el cielo se haya echa~o sobre la tierra, ~si parece por
la manera como ha d1sminu1do la distancia entre el primero y las colinas. Porque una vez pasado el Ródano
no hay más montañas; no hay más que uno que otro
monte que substituyen á nuestras grandes elevaciones;
1qui y allá, al pie de esos montes, en Borgoña, veo filas de cabañas de esas de que tanto hablan los poetas
pero que, en realidad, tienen mucha semejanza con las
chozas de las tribus salvajes.
Además, en medio de la fug¡¡ del rápido, todo me
agradaba, 6 al menos me entretenla, hasta las parvadas
de cuervos que se levantaban de los llanos escuetos á
nuestro paso, y las ciudades empapadas por una lluvia
diluvial que atravesamos con silbidos de mónstruo; y
en el Interior las caras de nuestros compañeros de compartimento. Un matrimonio de viejos ocupaba los dos
rincones del fondo con todo un cargamento en la.s repisas y debajo de los asientos. La señora emplubasus
ratos desocupados en sostener sobre sus pi~rnas y las
de su esposo una manta de pieles, como s1 fuéramos á
atr~vesar las estepas siberianas. Sus caras sombrlas y
estI_radas A lo , largo, tenlan la expresión de un fastidio

mortal de~vlvlr juntos desde su juventud, y á su vista
me preguntaba ~i, dentro de unos cuarenta año.s, Marcos y yo no ofreceremos un espectáculo tan digno de
compasión con nuestras reumas, nuestras arrugas y
nuestros cabellos blancos .. . .
Esta viejecita encorvada, qJe se antojaba la imagen
de lo que yo he de llegar á ser algún dla, me parecla tan
risible, aue tenla que contenerme cada ve:i que vela al
matrimonio tan respetable y amoroso; pero entonces me
hallaba con los ojos de un Joven que ocupal:a un lugar
junto á Merlin, y que lefa los periódicos-ó que simulaba leerlos, yo creo-y afectaba el a• pecto más indiferente del mundo, dedicándome á vigilará Merlin. El pobre
vle¡o se dormfa, á pesar de sus esfuerzos inauditos y
de os remordimientos de su conciencia inquieta. Cada
cuarto de hora lo vela levantarse repentinamente con
ojos de aturdimiento y de desconfianza al mismo tiempo; inspeccionaba á nuestrof vecinos, y sobre todv al
joven. Despué~, durante unos cinco minutos, me hacia
preguntas:--¿Que si tenla hambre?. .... . ¿Que si tenla
sed? . ... ¿Que si tenla demasiado frlo? .... ¿Qu-:i si demasiado calor? .... y 'terminado el interrogatorio, y con
él la conversación, igclinaba la cabeza y se dejaba arrullar por el ruido del tren.
Solo la hora del alm•1erzo fué molesta para los dos.
Merlin hubiera querido traerme mi comida al compartimento, pero tan luego como ~e detuvo el tren , yo salté
sobre el andén y lo hice á la fuerza que me siguiera al
vagón-:omedor, con una cara que daba lástima, como de
payaso á quien se ha regañado. No querfa sentarse á la
mesa.
--Y sobre todo, me decfa en voz baja y rabiosa, no
pidas más que para ti.
-Si asi lo quieres! pero es seguro que nos vamos á
hacer notar.
Ya todos los ojos e~taban fijos en nosotros, v ya habla observado que et joven que venia en nuestro compartimento parecla, en medio de sonrisas, dar explicaciones acerca de la pareja un poco desigual que formábamos Merlín y yo. La comida no era precisamente famosa, pero nos daba el aspecto de estar en un pic-nic
en pleno campo, y yo almorcé con mejor apetito, mientras que Merlin apenas probaba lo que nos servlan.
En vista de es.o, yo abrevie su suplicio, y, de vuelta á
nuestros lugares, le di algunos de mis chocolates, lo
que formó probablemente la parte más substanciosa de
su almuerzo.
Todavfa los fbamos mascando á nuestra llegada á
Parls por la noche.
¡Ah! y cómo nos consoló,: después del laberinto de la
llegada, el bullicio de los cargadores y los equipajes y
la carrera final de nuestro coche á través de los puentes
y las calles lodosas y 11 ~nas de gentes, encontrarno~ en
esta buena y tranquila calle de Notre-Dame-des Cbamps
y en la casa de mi primo Marcos, Es curioso, pero no
experimento ninguna admiración de encontrarme en ella
y no me siento extraña! Los recuerdos de mi infancia
han hecho presa en mi ya. La recámara de mi tia, en la
cual me acosté la primera noche, me ha parecido un sitio familiar. Me acuerdo de haber visto á la madre de
Marcos muchas veces languideciendo sobre una "chaise-longue," porque con frecuencia pedla que me llevaran á_ su lado: mis juegos, mi. ch~rla la divertlan; jamás
ol salir una palabra de 1mpac1enc1a de boca de ella. Ciertamente que hubiera querido de buena gana llamarme su
hija. y es imposible que me guarde rencor por haber tomado ta ofmsiva para con su hijo.
Hoy visité la casa. Al salir de los Angles me quedaba
solo un pesar, no haber podido traer mi arpa. Asl es
que esta mañana, al registrar el salón, cuyas ventanas
abrla Merlm, tuve un gran gusto al encontrarme un
hermoso triángulo de oro, el cual me apresuré en tra~r
á la luz, sacándolo de su cubierta. Después, luego que
encontré lugar donde instalarme, empecé á pulsar sus
cuerdas y á hacer vibrar algu1,os acordes. Merlín, con
la boca abierta, con sus torros á la altura de la cabeza,
á manera de alabarda, me mira y me escucha con complacencia; entonces dejo la arpa y me lanzo sobre el
piano, en el que empiezo un valse de Straus; lo dejo sin
terminar y giro en el banco para sacar un violín de su
caja de terc1opelo; doy dos golpes de arco, y en seguida
tomo una mandolina que cuelga de la pared. Merlín declara:
--¡ Bravol no se necesita tanto para conocer que eres
de la familia!
-Ten calma, no le mostraré todas mi habilidades en
un dla.
Por otra parte, solo de la arpa soy capaz de sacar algún partido, y eso gracias á la afición que por ella
manifestó mi primo en algún tiempo, pero Merlin-es persona que se equivoca fácJimente en estos asuntos.
Poco después, Merlin vino á buscarme para enseñarme el cuarto de la cocinera, el que habla limpiado desde
los cimientos.
Este cuarto se halla, como el suyo, en el piso bajo, á
la altura del jardln, que viene á ser subterráneo con relación al piso de las calles. Es bastante grande; sus
muros e~tán tapizados con un papel claro con flores, el
catre de ~erro, la cómoda, el "tocador," brillan gracias
~ \os cu1da~os de Merlín. Falta el tradicional y tan
ut1l "armano de luna;" pero trepada sobre una silla
noto que puedo verme de cuerpo entero en el espejo , de
la chimenea.
Me declaro satisfecha de todo, excepto del tapete
el que quisiera sentir nuevo bajo mis pies desnudos:
y las cortinas de la ventana que tienen un color indefi•
nido. Merlín.me lleva al "Bon Marché," donde se agita
en meqio de los empleados todo un pueblo femenino; se
creerla uno en el pals de las amazonas, donde no se
permitla la presencia del sexo feo, sino en estado de es- ,
clavitud.
Los "esclavos " me favorecen con una atención encantadora; todos ellos se disputan quién me ~frecerá
sus servicios , acompaflados de la mejor y más expresiva sonrisa. Escojo un tapete Luis XVI, cortinas de tela
del mismo estilo: fondo blanco con pajaros enjaulados ,
flores atadas con listone~ ... . Compro tela semejante á
la d~ las cortinas para'el rodapié, un Juego de tocador ·
y me aprovecho de la benevolencia en servirme para ha~
cer que se me lleve todo á casa en seguida.
De modo que esta misma noche, sin tardar más, voy
á entrar en ple~o ejercicio de mis funciQnes . ... puesto
que voy á dormir en el c~arto de la cocinera.

185

EL MUNDO ILUSTRADO

La Iglesia de Santa Rosa en Querétaro

Gran cuadro mural y pila del bautisterio.

[CONTINUARÁ.]

Hermoso púlpito.

Exterior de la I¡lesía,

�EL MUNDO ILUSTRADO

187

EL MUNDO ILUSTRADO

LA MUJER EN EL HOGAR
CRONICA DE LA MODA
El caluroso estío permanece aun entre noso•
tros, con sus hermosas y apacibles ma!Ianas y
sus tardes tempestuosas. Parece que viene á
ofrecernos las gratas sorpresas de los contrastes. Al comenzar el dia, un sol de oro pasea su
grandeza por el campo glorioso de un cielo
tranquilo y azul; mas al llegar la. tarde un bo•
rrascoso viento de tempestad agita los árboles, sacude sus hojas verdes y lozanas en locos
arrebatos, y las nubes extienden sus tristes gasas que parecen formadas de un espeso va.por
de lágrimas ...... Luego comienza la llu vla, la
lluvia mela.ncolica y constante; se siente nostalgia del sol y del campo; el· viento húmedo
azota los crista.les . .. Entonces cerramos nuestras puertas y abrimos esas otras, misteriosas
é Intimas: las del ensue!Io. Afuera gotea el
llanto de las nubes, y adentro el de las almas;
los recuerdos lejanos y las esperanzls perdidas
lloran también.
Es una mala compa!Iera la tristeza, lectoras
rolas; no la dejéis mucho t iempo á vuestro lado; hay que huirle con presteza., pues como todos los cobardes, se acerca halagando dulcemente para poder dallar más pronto. Es, también, impostora, pues con la máscara de la melancolfa-esa musa blanca y pálida que illsptró
sus rimas á Becker y sus poéticas medltaclo
nes á Lamartine; esa. musa que susurró al oido
del neurótico Choplo sus divinos nocturnos y
sus preludios, en los cuales, el sollozo flota como los marchitos pétalos de una flor en la corriente del r!o,-se presenta. dulcemente, ofreciéndonos un regazo entre sus tenues gasas,
para clavaroos la. garra. ya que nos tiene aprisionados, mientras exclama triunfante: csoy yo,
la tristeza. cruel, la implacable, la estra::guladora de esperanzas, la. que pone el grillo del
dolor al cuello y la que enturbia todos los horizontes.&gt; Es ella, en efecto, y en vano pretenderemos arrojarla de nosotros; estamos á sus
ples, es ella la se!Iora, es ella la que manda ....
A tiempo, á tiempo, lectora mla; no le abras á
la tristeza tu puerta. ¿Quiere entrar? Pues
bien, no es dla de recibo ..... que siga su camino, que llame á otra. casa, gitana pérfida, áotra.
casa, á donde sean más ingénuos que tú, Adon de pueda. enga.íiar mejor!. .. . .. Ahora, ha sona.
do en el gran reloj de la chimenea la hora fijada para la. solrée. Sacude tus preocupaciones,
como el pájaro las gotas de la !Juvia, y ¡á vestirte!

•
••
La costumbre de recibir á. las personas amigas en un día determinado, se ha establecido
hace ya tiempo, y est.a discreta costumbre da
ocasión á reunirse sin los ceremoniosos y com
plicados preparativos de una fiesta. Es verdadera.mente grata la impre..Qión que recibimos
en esas reuniones intimas admirando el aspecto
de las variadas y elegantes toilettes que la moda ofrece tn la actualidad. Pero más variados
y más a.rtfstlcos que los mlsJnos trajes, son los
peinados que nos presenta en su inagotable
fantasía. Occpémonos un poco de ellos, pues
por su artlstlco aspecto y la belleza que da á.
los rostros, merecen toda la atención de nues
tras lectoras.
Ea general puede decirse que el peinado es
de tal Importancia para completar el conjunto
de belleza. y distinción en una mujer, que, como
dijo un poeta: &lt;la mujer sin gracia en su peinado, es una reina sin corona.&gt; Y sobraba la
razón á este critico, pues el más bello marco
para. un rostro, y la mejor corona para las cabezas femeninas, e~ un hermoso r artístico peinado, elegido con buen gusto y discreción.
No á todas las mujeres, aunque sean bellas,
les queda bien el mismo estilo de peinado. Ilay
que cuidar de la forma del rostro para que ha-

ya perfecta armoofa con él; y hasta el color de
los cabellos debe tenerse en cuenta a.l elegirlo.
Para las rubias tenemos a.hora peinados muy
hermosos guP. semejan una. verdadera corona
formada. de doradas trenzas que rodean la parte superior de la cabeza, dejándose ver por el
frent1: en forma de diadema.
Los ca.bellos negros, de ningún modo quedan
mejor que ligeramente ondulados y anudados
en lo alto de Ja nuca., al estilo griego. En tanto
que, para los casta!Ios, ya sean obsc•iros, ya
claros con matices de bronce, el peinado más
propio y que más los hace lucir, es el de bucles ó rizos, colocados en graciosas y diversas
combinaciones.
Comienza. á introducirse el uso de entrelazar
coa los cibellos listooes de dlfereutes colores,
que se auudan en un lazo, generalmente hacia
un lado, y que realza mucho la. belleza de la ca!&gt;ellera y del rostro.
Es Indudable que la Moda nos presenta en la.
actualidad, para el arreglo de los cabellos, toda la gracia y fantasfaque puedan desear nuestras lectoras, sean ellas rubias ó morenas,sonrosadas como la concha. nácar. ó pái Idas como
la. desventurada heroioa del Hamlet.

*

Al indicará nuestras lectoras que nos favorecieran con su opinión respet'to del Importante asunto de cúal es la edad más conveniente
en una joven para contraer matrimonio, no
dudamos de que obseqularlao nuestros deseos
contestando á la cuestión sobre la cual pedlamos su respuesta; y ciertamente que nuestra
indicación ha obteuido el éxito más completo,
pues todavía hemos recibido otra respuesta.
que con gusto damos á conocer. Dice asi: &lt;Mú
tivo de gran Interés y que ha preocupado slem
pre á toda clase de personas, es la.cuestión que
ha promovido ''El Mundo Ilustrado" sobre de
cuál es la edad debida en la mujer para casarse con mayor acierto.
Diferentes, y muy contrarias entre si, han
sido las respuestas que en dicho semanario se
han publicado; y nada tiene esto de extraíio,
pues siempre han sido las cuestiones de tanta
Importancia, causa de encontradas opiniones y
diversos juicios. Hoy me atrevo á emitir el
mio, que poca luz debe dar al asunto de que se
trata, mas en el campo de la discusión queda
libre la entra.da, y por esto, me decido á poner
el humilde contingente de mi opinión .
Cuando la muier llega al matrimonio en una
edad en que ya ha. recibido su educación moral
é Intelectual completa, y su criterio, ideas y
aun afecciones han tomado solidez y personalidad, es bien dificil, ó por mejor decir, Imposible, que pueda identificarse y someterse á las
ideas, carácter y costumbres de su esposo. Por
esto creemos que, aunque tiene varias dillcultades para la. joven de poca. edad contraer matrimonio, es, sin embargo, prenda.de su futura
dicha.. la suave docilidad con que un espíritu
casi Infantil puede adaptarse á Ja. segunda educación que 1:n todo caso tiene que recibir del
esposo.
Y como prueba absoluta de esta teorla, vemos que los matrimonios de nuestros antecesores eran por lo general má.s felices y gozaban de
una paz y a.rmooia. de la que por desgracia ca.recen D' Jchos de los de la época actual.
La mujer que se casa en la primera juventud,
adquiere la costumbre de ver en su esposo una
autoridad absoluta, única y definitiva, sentimiento que estable,ie en la familia el orden y
la sumisión debidos al verdadero jefe de ella.
Mas en la actualldad, se lamenta con demasiada frecuencia. que esa costumbre se haya.
perdido casi por completo y se remonte ya á
la. calidad de una leyenda ó de un recuerdo le-

,.
I'

·'-

llos que sonríen con la alegría de las rosas, los
tulipanes y los geranios sobre el verde cesped.
Entre tanto la otra casa aparece fúnebre Y triste como un ~onumento sepulcral, y la imaginación casi se resiste á admitir que dentro de esos
muros sombríos y desnudos de todo encanto, exista
alguna mujer joven y bella que sea la dueña de ese
hogar tan poco agradable á la vista, y en donde

'

\..

como rojo, azul marino, verde seco ó marrón.
Los muebles son de alguna madera clara, de
forma t:Iegante y sencilla¡ el sofá y los sillone tienen en el respaldo un cojín de la misma tela que
el dosel, bordados de igual manera. La cubierta de
la silla larga y el mantelillo que cubre la mesa,
son del mismo género y labor.
Sería de muy buen gusto colocar este pequeño
estrado, en algún lugar que estuviera plantado d_e
rosales, pues así no sólo tendría un aspecto nsueño:y hermoso, sino que el perfume de esas
llores contribuiría á hacer más grata la permanencia en ese sitio.
Tiene, además, este estrado, la inestimable ventaja de ser ligero y portátil, para que sea fácil
su traslación en caso de lluvia ó de querer cambiarlo de lugar.
Ya veis, pues, lectoras mías, lo sencillo que es
dar al jardín este adorno tan útil y poco costoso,
y el cual dará á todas aquellas personas que lo
vean, una excelente idea de la gracia femenina
que debe reinar en vuestra casa.

ES

USOS DE SOCIEDAD
Es una verdad indiscutible que el hombre no
puede vivir aislado y sin teQer trato con sus semejantes. De esta necesidad imperiosa, ha venido
la reunión de personas que, con relaciones más ó
menos íntimas, forman la sociedad.
Siendo, pues, indispensable tener esos lazos de
unión, es también necesario aceptar algunas fór·
mulas ó pequeñas exigencias que forman los vínculos sociales.
El baile es una diversión que, desde los tiem·
pos más remotos, ha servido de solaz y expansión
á la inquieta y sonriente juventud.
Podría escribirse un estudio detallado y curioso, sobre la historia del baile en todos los países
y en todas las edades. Sin pretender esto, ni ha·
blar de un modo general, vamos á fijarnos solamente en el aspecto que presentan algunos bailes
y reuniones en la actualidad.
Tanto en las fiestas que podríamos llamar ceremoniosas, como en las que tienen un carácter íntimo, se siente, por decirlo así, un vado que solamente después de observado se puede definir. La
causa de él, es, que la conversación no anima ni
alegra aquellas reuniones, pues al escucharse los
primeros acordes de la orquesta, los caballeros se
dirigen á las damas para invitarlas al baile que en
estos casos es solamente un ejercicio de &lt;sport.&gt;
Terminada la pieza, las damas son llevadas á sus
asientos y allí quedan en completo aislamiento,
pues los señores acostumbran por lo general ausentarse de la sala, ya sea para fumar ó ponerse á
conversar sobre negocios ó política, si no es para
murmurar de una manera más ó menos punzante.
Entretanto, el salón, brillantemente iluminado,
aparece más grande y casi triste por aquella au·
sencia de expansión y de cordialidad, pues las señoras colocadas al derredor de él, semejan con sus
elegantes y claros atavíos de fiesta una bella guirnalda de llores melancólicas que estuviesen allí
como adorno de alguna fúnebre ceremonia.
iQué distinto aspecto debieron haber ofrecido
aquellos bailes y reuniones del siglo XVIII! La
mujer hermosa, y también la mujer intelectual,
tenía entonces un verdadero reinado. Los más
grandes artistas, poetas y sabios de aquella brillante época, no se desdeñaban de conversar y tratar
con esas mujeres de cuyo ingenio y cultura la historia conserva aún los nombres.
Tuvo, entonces, la mujer, el trono único que le
corresponde por derecho, la gracia, el ingenio y la
belleza que la eleva y nivela á una altura armoniosa para ser la digna compañera del hombre inteligente y culto.
Sería mny grato que pudieran florecer en nues·
tra época algunas de aquellas galantes y ya perdí·
das costumbres, para dar á nuestras reuniones el
atractivo, la expansión y el brillo de que suelen
carecer.

Cuestiones trascendentales

'

ja.no. No pocas veces, por desgracia, vemos
que el esposo está. sometido no solamente á la
voluntad tiránica de una mujer sin juicio y sin
prudencia, sino también á los caprichos Infantiles y absurdos de sus pequeí'los hijos.
Este desorden de funestas consecuencias en
el hogar, era muy extra!Io verlo entre nuestros
mayores, cuyas uolonesse verificaban casi siempre con jóvenes de poca. edad y, a.pesar de esto,
resultaban matrimonios más dichosos que los
de esta. época..
Por todos estos motivos, Juzgo más conveniente que las mujeres se casen en la primera juventud.&gt;-Vloleta.
Como verán nuestras lectoras, las opiniones
dadas sobre esta cuestión han sido muy diversas entre si, por lo cual esperamos hayan despertado Interés, y con esto quedarán satisfechos nuestros deseos.

Del mismo modo que, sin la luz del sol, toda la
n aturaleza estaría sumida en las más tristes tinie-,
bias, sin poder apreciar las bellezas que en s1
misma contiene, así también, la vida del hogar,
cuando la mujer que lo forma no tiene gracia ni
buen gusto para hermosearlo, se vuelve molesta,
fastidiosa y sin el menor atractivo.
y escosa de lamentarse ver con cuán poco cos-

LA MODISTA EN CASA

Un bonito rinc6n del jardín.

to y esfuerzo puede darse á las habi~acio_nes, y á
toda la casa en general, un aspecto r1sueno Y encantador.
La gracia femenina tiene mil pequeños recursos
que, como las varitas mágicas de las hadas, transforma las habitaciones escuetas y sombrías, en
confortables y lindos saloncitos, risueñas alcobas
y graciosos gabinetes de tocador.
.
Nos ocuparemos ahora del jardín, por ser lo primero que está á la vista del visitante, y aún del
dueño de la casa, que llega buscando en ella el
descanso y la distracción de las fatigas diarias, inevitables en sus negocios ó en sus ocupaciones.
En uno de nuestros números anteriores presentamos dos pequeñas casitas que, siendo idénticas en su construcción, parecen totalmente distintas en su conjunto. La razón de esta diferencia es simplemente la gracia y el encanto que le
prestan á una de ellas, las plantas trepadoras que
suben por sus columnas y muros, y los parqueci-

nunca se escucharán cantos de pájaros, ni se verán las mariposas blancas besar los pétalos de las
llores.
Es una idea verdaderamente deliciosa eolocar
en el jardín, ya sea éste grande 6 pequeño, un sitio apropiado para gozar del buen tiempo, leer y
buscar un rato de apacible descanso, ó también
para tomar el cafe, en compañía de las personas
amigas. Pero como no siempre es fácil el arreglo
de ese sitio, por no tener el jardín de algunas casas las dimensiones propias para colocar en él un
kiosko ó algo por el estilo, ofrécemos hoy á nuestras lectoras el modelo de ese dosel y estrado
pcrtátil que puedi: ponerse cu cualquiera parte
del jardín, mucho más si hubiese allí algún árbol
frondoso que forme el principal atractivo de aquel
sitio.
La tela de que está hecho el dosel puede ser
de dril liso ó á rayas, pareciéndonos mejor
que sea liso para poder adornarlo con una guarnición bordada con trencilla de colores vi vos,

Como ofrecimos á nuestras lectoras en uno
de los pasados números, hoy continuamos las
explicaciones sobre el corte y la confección de
trajes á. domicilio.
Uno de los defectos más desagradables en un
corpi!Io ó blusa., es el que indica nuestro graba.do. Esa arruga en la parte alta del busto es
á la vez que fea., molestlslma, pues de ella redunda que los delanteros de la blusa suban
hasta rozar con la barba. Este detecto es producido por haber dejado los hombros demasiado largos. Y su corrección está Indicada por
medio de puntos que recorren la hombrera y el
cuello de los otros pe.¡ ue!Ios grabados que están
unidos al que muestra el defecto. Hay que seguir los puntos y recortar sobre ellos la parte
sobrante. Una vez recortada ésta, la blusa quedará perfectamente entallada. •
El otro grabado muestra UD defecto distinto
Este desperfecto depende sola.mente de la demasía de la tela en la sisa y en la parte de la
hombrera que se une á la manga. Hay que recortar también allf todo lo que sobre, siguiendo la Indicación que selialan los puntos, talcomo se procedió en el otro defecto.
Muy sencll\as son estas reglas y sumamente
útiles á. la vez, pues sin ellas no se consigue un
corte perfecto.

�• •

•••

• •

•••

••
•

Traje de carrera . Hecho en velo á rayas azul y blanco. El corpiño está abierto por el frente dejando ver un corsé de gasa y encaje
bordados. El cuello es de encajes valencianos. Manga hasta el codo,
tableada.

•

1

•■•
••

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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