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                  <text>L UNDO LUSTRADO
Registrado como articulo da segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.-Impreso en papel de las F!bricas de San Rafael.

Año XV-Tomo 11

México, 23 de Agosto de 1908

11..A NO'fA SOCilA!L ID&gt;I !LA SIMA.NA

. Los esposos Pellandini-Cusi al salir del templo de Santa Brigida.

Número 8

�230

EL MUNDO ILUSTRADO

ID&gt;ñll'~dcric:

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALFONSO E. BRAVO.
OFICINAS PROVISIONALES:
1

Se¡unda de las Damas 4. México, D. F. Apartado postal 2.570. -Teléfonos: Erlcson, 1476.
Compañía Telefónica, 471.

--

t

PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la Ciudad.. .. .. . .. .. . ......... .. .. .. . . .. ..
En los Estados......... . . .. .. .. . . . . .. .. . . .. ..
En el Extranjero ,.... ,...... ... .. .. . .. .. ..

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1.50
2.00

NÚMEROS SUELTOS:

En la 0u.p1tu.l .. .......................... SO 3.5 cs.
En los E8tados:..... ............ .. .. .. .. .. . $0.50 cs.

NI MUCHO NI PRONTO
La niñez y la juventud son fogosas, ardientes, impetuosas. Avidas de vivir y de
gozar, como el ave escapada de la jaula,
quisieran de un aletazo recorrer todo el horizonte, de un solo vuelo cruzar todo el espacio.
Todas las necesidades y todos los anhelos
son en el niño y en el joven desmesurados.
Hambre de ogro, sed de lansquenete, agitación de ardilla, actividad de hormiga,
sensualidad de sátiro, tal es su estado habitual.
Nada lo~ contenta ni nada los sacia; corren hasta 1·enclirse,retozan hasta derrengarse, gritan hasta desgañitarse. La ley inexorable, en cuya virtud los apetitos y las
ambiciones han de exceder con mucho á
las exigencias de las necesidades correspondientes, se cumple en ellos fatalmente. No
hay festín que baste á saciar su hambre, ni
recreación capaz de mitigar su sed de juegos y goces.
En los cuentos infantiles, como en la conducta de los niños, todo es desmesurado. En
Jauja las casas son de alfeñique y de los árboles penden, como frutas, las más abundantes y variadas golosinas. Si hay un palacio es de cristal; si aparece un monarca
viene 1'odeado de corte suntuosa y recamado de incontable y rica pedrería; si el viejo
Noel trae juguetes vienen por carretadas y
son riquísimos y selectos. Los animales, según su categoría, son altos como torres, colosales como montañas, 6 bien, pintados,
brillantes, multicolores y deslumbradores
como joyas.
Las fantasías orientales son literatura
infantil porque por lo hiperbólico y lo exuberante, la imaginación orie11tal es imaginación de niño.
Ese temperamento ardiente é invariable,
peculiar de la niñez y de la juventud, es
una necesidad y un peligro. Gracias á él
el niño y el joven ensayan sus fuerzas, pone en actividad y desenvuelven sus facultades y aprenden á gobernarlas, á servirse
de ellas.
La infancia es un aprendizaje: el de la
vida; y nada se aprende si no se ejecuta, si
no se ensaya, si no se reit~ra. En medio de
su febril agitación el niño pone en juego
todos los resortes de su cuerpo y de su alma; juegan, ella mediante, todas las palancas, giran todos los volantes, se traban y se
impelen todos los engranes. El cuerpo sal~
de ahí más vigoroso y más ágil, el espíritu
más lúcido y mejor nutrido de hechos positivos y de lecciones de cosas, el carácter
más fuertemente templado para la acción.
Si el niño no fuera infatigable, el hombre no llegaría jamás á ser fuerte, y si
aquél no fuera insaciable y testarudo, éste
jamás llegaría á ser audaz y perseverante.
Para incitarlo á la actividad la Naturaleza ha presentado al hombre el cebo del placer. La agitación contínua y febril, fatiga

de los viejos, es copa de voluptuosidad para los adolescentes. Niños y jóvenes van,
vienen, batallan, se esfuerzan, afrontan peligros, se imponen torturas para disfrutar
el placer divino de la acción y atraídos é
impulsados por el placer de vivir y de actuar, los futuros hombres no descansan, porque para ellos batallar es gozar.
En eso está el peligro. Para hacernos
amar la actividad, que educa y redime, la
Naturaleza nos la ha ofecido como un goce
y es grave el riesgo que el hombre corre
de, empezando por amar la actividad porque es placer, acabar por amar el placer
por sí mismo.
Ese peligro es inminente. La mayoría de
los jóvenes no ven la vida sino como una
partida de placer. La actividad que, en la
madurez, el deber, la convicción, la dignidad propia y el amor á los demás g·oberna,
ran é impondrán, los jóvenes no la aceptanni la observan, ni la practican, si no tiene
por objeto el placer y si ella misma no es
un goce.
Todos los deberes penosos, todas las labores molestas, todas las privaciones inevitables les parecen odiosas, porque no produciéndoles placer, no comprenden su utilidad.
A. esa edad dos tendencias se destacan muy
acentuadas: el deseo de gozar á todo trance,
en todas las formas, á toclas horas y el afán
de que el goce sea directo, inmediato, total. Aplazar rl placer !qué tortura! comprarlo por medio del dolor iqué disparate!
trabajar, luchar, bregar, escalar durante la
juventud, para alcanzar en la vejez la paz,
la dignidad y el bienestar iqué contrasentido! Si la vida, seg·ún esa filosofía, vale por
lo que en ella se goza, todo debe posponerse al placer.
Gocemos! se dice la juyentud, mañana \'eremos. Y el poeta ,·crsinca el principio y
exclama:
Disfrutemos por hoy de la ,·ida
iQuién el sol de mañana Yerá1
Y la dolorosa consecuencia es que, por
querer gozar mucho y pronto, se agotan
los manantiales de todo goce, se embota
la sensibilidad para el placer, y el hastío,
negro, fatídico, pesado como losa de sepulcro, seco y enjuto, como momia de museo
se apodera de nosotros, envuelve nuestra
vida en sombras, cubre nuestro corazón de
nieves y nos reserva el más cruel, el más
lento y el más monstruoso de los infiernos.
Veanse si no en la vida y en la literatura
las manifestaciones de este doloroso fenómeno. iQuiénes acaban -por ser los más
desgraciaclos1 Los que más pronto y m:ís
hondamente quisieron ser felices. Dicen
que el actual re.Y de Inglat&lt;'rra mandaba
buscar su vino á las tabemas hastiado dr
los caldos finísimos de sus bodegas. Gargantúa acaba por buscar en las carnes podridas, sazonadas con asafétida un impotente
estímulo para su paladar. Los grandes sibaritas lleg·an á inspirar compasión, hastiados, ahítos, hartos y atacados de náuseas
en plena jm,entud. Byron inventa el D.
Juan para crear, aun cuando fuera imaginariamente, un hombre incapaz de hastío;
pero el verdadero remate de D. Juan es
Manfredo. Goethe crea Fausto y sin sentirlo le da como desenlace W erther. Espronceda y Plaza, sedientos insaciables de
placeres, acaban increpando á las mujeres
de necias y pidiéndoles á gritos :
(Inventad otros placeres!
!A.y del náufrago de la Medusa que se
sienta de súbito en el festín de Baltasa.r·. !
No; gozar por gozar no es la vida, es la
muerte; es la peor ele las muertes, el hastío.
El placer es un néctar divino que hay
que paladeará pequeños sorbos, :,,T á larg·os
intervalos. No es bebiéndolo en toneles como desprende todo su perfume ni afina todo su gusto. Hay que saborearlo sí; pero
el mejor momento y la mejor manera es:
después de cumplido el deber y regado el

231

EL MUNDO ILUSTRADO

surco con el sudor fecL1ndo de la frente,
sentarse á la sombra, tranquila la conciencia y sereno el espíritu .r dar un pequeño
sorbo.
Esa gota en los labios es rnás dP!iciosa
que toda la banica absorbida de un golpe;
ese momento es la felicidad.
Y bar que convencerse de ello: no hay
otra en la vida.

Dn. M. FwnEs.

o
CRONICA CIENTIFICA
LA MUSICA MODERNA Y LA SORDERA

Las autoridades científicas de la Sorbona, en París, y sus similares en otras partes del mundo están probando, por medio de estadísticas que el
número de sordos, total ó parcialmente, está aumentando de una manera alarmante. Sin embargo,
en ninguna época se han dedicado tanto y tan
bien las especialistas al estudio del órgano auditivo, como en la presente.
La doctora Elizabeth Godfrey, de Londres, estudia en un reciente é interesante artículo la degeneración del oído en sus relaciones con algo que
puede ser su índice, su causa y su efecto: la música,
Empieza la doctora por asentar lo que ya dijimos: la humanidad está afligida por una degeneración general y muy perceptible de las funciones del aparato auditivo; esto está probado hasta
la evidencia. A renglón seguido asienta nuestra
autoridad que la mejor prueba de ello es la clase
de música de que gustan, no solo el pueblo, sino
los inteligentes, tanto vocal como instrumental.
El clavicordio, el arpa, la espineta, la mandolina y la guitarra, que en época no remota dominaron en el reino de la música, han pasado á la historia, y solo se conservan como meras curiosidades. En lugar de las veinticuatro «cañas,) que en
11;n tiempo se consideraron como demasiadas, se
tienen ahora las enormes bandas. El «coro de catedrab de doce hombres y otros tantos niños se
ha convertido en los grandiosos coros de cientos
de personas. La música moderna se ha echado á
perder por sus mismas dimensiones.
Si bien es cierto que ha ganado por una parte,
insiste la doctora, ha perdido por otra, El volúmen del sonido es inmenso, impresionante, algunas veces magnífico. Pero ¿ y la calidad?
La entonación tiene que ser inevitablemente
falseada en el gran conjunto, y aunque el compás
y el ataque pueden mantenerse bastante bien bajo una buena batuta, es manifiestamente imposible que; cnarenta violines los conserven tan bien
como cuatro; y lo peor de todo es que el oído no
se da cuenta de la falta. Los críticos musicales se
muestran satisfechos y la multitud sigue á las
grandes orquestas, mientras la música de cámara
ha quedado reservada para los escogidos.
Lo mismo se puede decir acerca de las grandes
masas corales. Los efectos son amplios, muchas
veces duros. Ni se echa de menos la pureza del
sonido, ni se lamenta. Los que se entusiasman
hasta el delirio con los oratorios del siglo XVIII
ejecutados por las modernas agrupaciones musicales, permanecerían sordos, probablemente, ante
las exquisitas bellezas de la misma música interpretada por un reducido coro de hombres y niños, altamente educado según las tradiciones de
los días de Handel.
El campo de los solistas también está invadido
por este espíritu de exageración ocasionado por
los crecientes defectos del oído en los tiempos
modernos. Mientras más ensordecemos más ruidosa tiene que ser la música; y mientras más ruído hace nuestra música más nos ensordece. Ya
no nos preocupamos por que la interpretación sea
en simpatía con las ideas del autor. Si se hace
mucho ruido; si la ejecución pasma como los jue·
gos de un contorsionista, el auditorio no pide
más. Al pianista se le exige más un físico robusto y fuerte que un oído perfecto, un toque delicado ó una sensibilidad fina.
El fuerte y el piano deben ser exagerados, mientras que el ritmo, el fraseo, y esa modulación que
requiere más dedeo que pedal se sacrifican en fa.
vor del ruido y de la rapidez vertiginosa.
Ni el violinista ha escapado del contagio general. Si quiere adquirir popularidad debe admirar
aunque no encante. El acto de destreza, más que
el mensaje d~ dulzura es lo que piden los auditorios modernos.
En lo que se refiere al canto, si los cantores de
los buenos tiempos pudieran oir á los que los suceden actualmente, declararían que su arte está
perdido. Tenemos muchos vocalizadores, pero
ningún cantor. La emisión de la voz ha acabado
con el canto. Tan pronto como el feliz poseedor
de una buena voz se da cuenta de que la posee, se
dirige á un especialista para que se la eduque
conforme á los principios científicos aprobados,
el resultado de éstos es ruido y fuerza, lo que no
es de ninguna ~tilidad.

Excursión de Ciclistas del «Hércules&gt; á Cuautitlán.

Grupo de socios del Club '•Hércules."
El objeto principal de esa educ.-ción es convertir la garganta, por medio de la gimnástica vocal,
en un aparato capaz de alcanzar hasta los más recónditos rincones de una v;.sta sala. La mayoría
de las voces carecen de la capacidad necesaria
para esto, y para adquirirla lo hacen á expensas
de las que podríamos llamar cualidades cantan•
tes: dulzura, ternura, delicadeza en la graduación
del sonido, y esa facilidad y espontaneidad que
hacen del canto del pájaro un mensaje de alegría.
Y lo peor de todo es que el oído está estragado
y se rehusa á servir de guía á la rebelde garganta,
y el público, con sus defectuosos oídos se deleita
en ello. Cuántas veces se oye aplaudir á una artista que ha cantado una aria de amor fuera de
tono y de compás, solo por que ha llegado á una
nota espantosamente alta y la ha sostenido como si fuera una postura de acróbata.

Ejercicios de preparaci6n, para puentes y cuestas impracticables.
glés y de taquigrafía. Publica un boletin mensual
en el que da á conocer el movimiento de cauda•
les. Sus existencias son normalmente de dos mil
á dos mil quinientos pesos. Publicamos un grupo
que representa la nueva mesa directiva de_ la sociedad. En ella se ven, sentados, al Presidente,

Sr. José Sainz Trápaga, teniendo á su derecha al
Secretario, Sr. Ranulfo Bravo, y á su izquierda al
Tesorero, Sr. Carlos M. Castro. De pie están cuatro vocales, que son: de izquierda á derecha los
Sres. Enrique L. Zavaleta, Manuel Sánchez Peña,
Enrique Muñúzuri y Bernardo García.

o

Gran Carrera de Ciclistas
El Club de Ciclistas «Hércules&gt;, de esta capital,
se está preparando para una gran carrera que pretende hacer de México á Laredo, Tamaulipas. Esta será sin duda la más larga que se haya emprendido en México y probablemente en América,
pues no tenemos memoria de otra semejante, ni
de que se haya intentado, debido á las malas condiciones de los caminos carreteros. Esta circunstancia hará que, en caso de realizarse, y de que
se V,!nzan los tremendos obstáculos que resultan
del terreno, la hazaña de las ciclistas sea verdaderamente notable y haga época en el ciclismo.
c:El Heraldo&gt; ha tomado bajo su patrocinio esta carrera, para la cual los miembros del Club se
están preparando muy cuidadosamente. Con ese
fin han hecho diversas excursiones á Cuautitlán,
y el domingo próximo harán una carrera con el
objeto de elegir el capitán que funja en la gran
excursión, la cual se realizará, si llega á realizarse, en el próximo invierno.

*

Sociedad de empleados de Comercio.
En Oaxaca, que es una de las más progresistas
poblaciones de la República, existe una sociedad
de empleados de comercio, que cuenta ya catorce
años de existencia, y tiene en la actualidad 350
socios. La sociedad es mutualista. Tiene sus oficinas en uno de los sitios más céntricos, en donde
se instalará próximamente un casino. La sociedad
sostiene tres clases: de teneduría de libros; de in-

Mesa directiva de la sociedad, Empleados del Comercio.

�F.L llíUNOO IT,URTRAOO

232

233

F.L ~tuNDO ILUSTRADO

" Cuando los remos descansan".- j uzgado por los críticos como la obra maestra
de Rivera.- Ha J ígllrado en varias Exposiciones en Madrid

Diego M. Rivera

La famosa banda de rurules de Pachuca,

La Banda de Rurales de Pachuca

11

Entre las agrupaciones musicales que tomarán parte en el concurso de Bandas, convocado por la junta organizadora de las fiestas espafiolas de Covadouga hay uno que, aunque poco conocido en esta ciudad, es de renombre en
el Estado de Hidalgo, en cuya capital fué formado, y donde principalmente ha hecho conocer lo que vale.
La banda del cuerpo de rurales del Estado de
Ilidalgo tiene poco más de diez años de reorganizada, y en ese tiempo se ha dado á conocer
como una de las mejores y más homogéneas
agru pa.ciones musicales de la República ba.jo la
hábil batuta de su director y organizador. Cuenta. la banda con un personal numeroso y un
instrumental apropiado, comprado expresamente para ella en una casa europea.
Con estJs elementos es seguro que si no vence en el torneo musical en el que tomará parte en septiembre, si ocupará un lugar prominente entre las bandas que se presenten á él.
Y conste que el citado concurso ha desper-

ta.do gran entusiasmo en todo el país y tom~n
parte en él conjuntos de todas partes del mis•
mo. No podla esperarse menos dada la afición
musical de que, justamente, tenemos fama.
No hay pueblo ó rancho por pequeño que sea,
que no tenga su música, y algunas de ellas
muy dignas de oirse Nuestras bandas milita·
res tienen gran renombre en los Estados Unidos donde han obtenido más de un triunfo en
competencia con algunas de las más afamadas
de ese pals y de otras partes del mundo. Por
lo tanto hay que esperar que el torneo que se
prepara sea muy lucido al mismo tiempo que
muy concurrido, y que su resultado estimule á
todos los participantes y al mismo tiempo anime á los que no toman parte en él para presentarse en otra ocasión.
El concurso organizado el afio próximo pasado no tuvo el éxito que era de desearse porque
se anunció á última hora, y porque, con fines
comerciales, se falseó el personal de una de las
bandas para hacerla triunfar; pero este afio
que se ha hecho una buena propaganda y que
hay esperanzas fundadas de que la competencia
sea leal, seguramente que la fiest,a resultará
digna de nuestra fama 'musical.

Muerte de un artista
A los 37 afios de edad, y víctima de una enferme&lt;lad del corazón, acaba de morir el Sr.
Don Carlos M. Zamudio, arquitecto muy distinguido, profesor de la Escuela Nacional de
Bellas Artes.

Muy joven, apenas cuenta veintiún afios,
Diego Rivera acaba de obtener en Madrid
triunfos que otros artist as han esperado durante muchos afios, y que muchas veces no llegan
nunca.
En la exposición de pinturas, abierta por
Chicarro hace poco t ien:,po, exposición que fué
encomiada por todo el mundo madrilei'io, figuraron en lugar prominente los cuadros de nuestro compatriota. Los críticos de arte de la coronada villa, se expresan en términos más encomiásticos de los trabajos de Rivera., de los
que dicen que bastaría uno para dar fama
á cu:;.lquier artista.
Ya dijimos que Rivera es muy joven; nació
en Guanajuato el afio de 1886, siendo aun niño
mostró sus inc!inaciones por el dibujo y la pintura, y sus «estudios&gt; de los cinco afios de
edad, aunque era.n verdaneros manchones, ya
acusaban cierta disposición al arte. A lofl dit&gt;Z
a.ños entró el futuro artista á la Escuela de
Bellas Artes, donde hizo una carrera brillante
obteniendo en todos los cursos las calificacio~
IJes supr,emas.
A la salida de la escuela su ambición no había quedado satisfecha, y si bien es cierto que

Piedra vieja y flores nllevas.

habla llegado á una alt ura envidiable, desde
esa misma altura entrevió más amplios horizontes, los que se decidió á escalar á toda.
cost a.
Se dirigió al seííor Don Teodoro Dehesa, gobernador del Estado cte Veracruz. qu ien justamente goza de fama de liberal c0n los artistas
y le dijo: ''Aquí está lo que soy capaz de h:i.'.
cer; creo que colocado en ot ro medio y cou
ot ros maestros, seria capaz de hacer al~o mejor, ayúdeme usted á realizar mis deseos."
El sefior Dehesa decidió apoyarlo, dándo'e lo
necesario para que fuera á Eu ropa y continuara.
en los principales centros del arte sus brillantes estudios.
Ri vera se dirigió, en primer lugar, á Espafia,
donde ha pasado afio y medio en compafüa de
Chicarro, á cuyo lado ha hecho grandes progresos, gracias á un trabajo y una dedicación
incansables. Cada seis meses envía un cuadro
al sei'ior Dehesa, según sus compromisos, y esos
cuadros van mostrando los adelantos conquistados.
Dentro de poco tiempo, saldrá Rivera de Espafia,_para continuar su viaje por Europa: irá,
en pnmer lug-ar, á Italia, y en seguida á Francia, á Ioglat erra y á otras naciones que han sido cunas de escuelas de arte. Dell t ro de dos
a.fio;; proyecta venir á su patria á visitar á sus
padres y á su espléndido protect or.

Arquitecto Carlos M . Zamudio, profesor de la
Escuela de Bellas Artes, muerto el 12 del actual"

El Sr. Zamudlo nació en México el 4 de noviembre de 1870. Fué alumno de la. Escuela
Nacfonal Preparatoria y de la de Bellas Artes.
Tenia un talento muy claro y un sentido artistico excepcional. Su carrera fué en extremo
penosa, porque no abundaba en recursos, y se
vió obligado á trabajar desde el principio de
ella.. Hizo varios proyectos muy importantes, entre ellos el de un gran teatro que setra.taba de construir por una compaiiía, y que no
llegó á formalizarse. En la colouia Juárez construyó varias fincas, que se distinguen por su
belleza. Fué nombra.do profesor de ornato de
la Escuela de Bellas Artes, y desempeñó esta
cátedra hasta pocos días antes de su muerte.
Los funerales se efectuaron el día 13 del actual, con asistencia de alumnos y profesores
del referido establecimiento.

Cuartel de Caballería de Morelia, que ac:iba ele ser construí.lo.

En Vasconia (Costa cántabrica.)

''La Casona. ''

�234:

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

235

1. Patio del Convenfo.- 2. Un detalle de la torre.- 3 . Hacienda de los
Portales.-4. Monumento á los defensores de ChurubllSco.

CHURUBUSCO
(FRAGMENTO)

El amplio y fuerte edificio del convento, á
400 metros del puente, presenta.ha. á las columnas invasoras su barda. de mam posteria aspillera.da en gran parte, rodeándola atrincheramientos ligeros ante los que corrla un foso,
dominando la. improvisada fortificación una
chaparra. torre.
Desde el instante en que el general Rincón
se hizo cargo del mando del punto el día 18,
había activa.do la conclusión de las fortificaciones, formando al Poniente y al Sur, que estaban descubiertos, atrincheramientos, de frente
á los caminos de Coyoa.cáo J Tlálpam, sin que
pudieran terminarse las obras de la derecha ni
de la azotea del convento, circunstancia que
en gran parte aceleró su pérdida.
En un principio no habla. en el fuerte sino
un cañón, pero en la madrugada del día 20 se
recibió una pieza. de á 4 con su correspondiente dotación, llegando después otros seis ca.fiooes de diversos ca.libres que fueron coloca.dos
enfilando respectivamente los caminos de Co yoacán y Tlálpam.
Los genera.les Rincón y Ana.ya. que tenían orden de n,sistir en el puesto á toda costa, dis·
tribuyeron en defensa. los cuerpos &lt;lndepen·
dencia&gt; y «Bravos&gt; en los puntos por donde se
suponía. el ataque del enemigo, hacia. el ca.mino de Coyoacán. Previa.mente se había. manda.do hasta. esta villa un destacamento de exploración á las órdenes del teniente coronel Peñúñuri, en observación de aquel paraje; más
los acontecimientos que completa.ron la. derrota de Padierna hicit,ron que aquel cuerpo se
replegara. al convento de Churubusco, donde
se esperó al americano, después de haber visto
pasar la división en retira.da., de Santa Ana.,

que volvía de San Angel, y allá, más á lo lejos,
la fuerza que abandonaba San Antonio, perseguidas estas y aquellas tropas por las columnas ene.migas á las que debian resistir heroica.mente el Puente y el Convento de Churubusco.
El general Scott habla encomendado el ataque del Con-oento á la. división de Twiggs, compuesta de dos brigadas al mando de los genera.les Smith y Riler, más una batería. de cam·
pa.ña.. La. primera brigada formó en columna
para tomar el lado izquierdo ó Sur del convento, el que estaba también amenazado por los
fuegos de las columnas dePillow y Worth, que
en aquellos instantes atacaban el puente. Frente al con vento se estableció la ba.tería que rompió sus de€cargas contra las nuestras, en tanto
que la. brigada. de Riler amagaba por la. derecha.. A retaguardia, desde la. calzada misma de
Tlálpam la. batería. de Dunca.n que no pudo ser
aprovechada contra el puente, cooperó al a.ta.que, cerrando el circulo de fuego de rifle y cañón que envolvió a.l convento antes de que las
columnas de Infantería dieran sus definitivos
a.saltos.
La columna. de Smith, á la izquierda, intentó acercarse después de nutridas descargas que
el fuerte no contestó; más cuando estuvo á
muy corta. distancia, una. salva. de fusilería, ba·
la rasa de cañón y metralla detuvo á los asa.1ta.ntes. Rea.oimáronse; pero otros tiradores de
reserva hicieron fuego entonces, volviendo á
contener la columna que respondió al fuego
con el de sus rifles, en ta.nto que la batería
a.mericana a.poyaba el ataque. Por fin, el batallón «BravoS&gt; y las compafiías de San Patricio,
que ocupaban los redientes y cortinas del frente y de la. izquierda, pudieron hacer retroceder

la columna de Smith, al mismo tiempo que por
la derecha, la brigada Riler emprendía. el asalto, esparciendo su gente con el objeto de poder
cargar por las incompletas obras de la. extrema derechai pero a.lli tamhién esta columna
fué deteniaa por el batallón &lt;Independencia&gt; que cubría las alturas y algunas obras
avanzadas. Poco tiempo después cte empezado
el ataque general al convento, Santa Ana enviaba. de refuerzo los piquetes de «Tlapa,&gt; «Chilpanciogo&gt; y «Galeana&gt; que ocuparon la parte
de la derecha, que carecía de parapetos.
Durante una hora el convento vomitó fuego
por sus cuatro costados, conteniendo laa sucesivas cargas que el enemigo encarnizado intentó varias veces ; y en torno de aquel centro de
heroísmo, fuego y muerte, fuése estrechando
un círculo de hierro, estruendoso y terrible, en
tanto que allá, no muy lejos, á la izquierda y
retaguardia, tronaban los últimos disparos del
puente contra las columnas de Worthy Pillow,
detenidas á su vez por la bravura de los cuerpos ligeros de la Brigada Pérez.
Ma.s cuando allí fué imposible la defensa., y
la bandera de las estrellas ondeó sobre Ja. posición mexicana, lo m:is fresco de las victoriosas
tropas asaltantes contra el puente cargaron
sobre la retagua.rdia del Convento, volviendo
contra él los mismos cañones nuestros. Ante
este terrible refuerzo que duplicaba. las tropas
enemigas, lejos de menguarse la resistencia
del reducto, creció en proporción .... Nuestros
valientes que tenían las manos negras y quemadas por la pólvora, lanzaron ¡vivas! á la patria, y, olvidando la fatiga., siguieron sembrando la muerte sobre el enemigo agigantado. Por
desgracia las municiones escaseaban y el gene-

l. El Convento.-2. Calzada General Anaya.-3. Esp alda del Conv1nto.-4. Puente nuevo sobre el río de ChurnbllSco.-5. Calzada de San
An,gel.-6. Otra v ista del Puente.

ral Rincón que había mandado infinidad de
ay~da.ntes á Santa Ana, pidiendo parque, sólo
recibió un carro, que con la precipitación con
que fué remitido, no se observó su calibre, resulta.ndo ser mayor del que se necesitaba ¡Qué
d~sesperacióo. para aquellos valientes q~e ped_1an. con ansia noble, parque para seguir batiéndose, y que al tenerlo, resultaba inútil por
una vergonzosa torpeza de quien pudo haber
hecho aquella resistencia de Churubusco mu-

c~o más terrible y tremenda a' aoversario y
aun más gloriosa para. la Patria.!
. Sólo los soldados de «San Patricio,&gt; bravos
irlandeses que espontáneamente defendieron
nuestro Estandarte, pasando á las filas mexiC!!-oas por simpatía. de ideales y re:!o-ión pudieron servirse de aquellas municiones, cbntinuando con mayor brío sus descargas, hasta
que las del enemigo, en apretada lluvia, daban
muerte á tan bizarros tiradores.

Los oficiales y jefes corrían á todos los puestos de_may~r pellgro, animando á la tropa con
sus gritos vibrantes de entusiasmoi dando ejemplo de abnegación y virilidad en o más desesperado y recio del combate! El general Ana.ya
en un instante de cólera, a.1 ver que dentro de
poco tendrá que agotarse la defensa por falta
de parque, se lanza á caballo sobre la explanaPasa á la pág i na 2.¡2

�• I

237

EL MUNDO ILUSTRADO
'EL MUNDO ILUSTRADO

236

Venec,a.-Puente Ríalto.

La rada de San Marcos.

Puente de l~s suspiros.

NACIONALIDADES MUERTAS.
VENECIA.
A la distinguida Señorita María
Luisa G6mez Farlas y Cañedo.

I
La República de Venecia, lo m_ismo que la ~epública de Roma, debió su glo_na "f su _duraciou,
más que milenaria, al extraordman_o vigor d~ su
índole y de su génio; fundada, medi~ndo el Siglo
v por un puñado de medrosos refugiados del Vé·
n;to, cuando la espantable invasión de Atila y _de
sus Hunos, sobre los pantanos que forman vanos
caudalosos ríos al desembocar en ~a costa _se_ptentrional del Adriático; ¿quién hubiera. ad1vmado
entonces que una ciudad de tan humilde on¡!en,
sería dentro de pocos siglos la cabeza de una tran
potencia política, exaltada por una p~ospendad
mercantil prodigiosa, que nunca conocieron igual
los estados de la antigüedad? ¿qué augur h~bría
podido pronosticar entonces que esa prosperidad
mercantil se mantendría con el mismo esplend~r
por espacio de diez siglos, hasta qu_e _el descubri·
miento del Nuevo Mundo, y los viaies-que decirse pudiera-cuasi mitológic_os de los P?rtug~eses á la India misteriosa y casi desconocida, die•
ran, ensanchando el conocimiento de la esfera,

Venecia. -Detalle del Palacio de los Dux. -Entrada del gran canal.

nuevas rutas al comercio universal y nuevos medios de comunicación á todas las naciones?:.• •
La historia de Venecia no es la de una ciudad,
sino la de un gran pueblo que ha dejado sus profundas huellas en la de todos los pueblos de la
Edad .Media, porque su animación ~ influencia se
hacen sentir en la vida de los demas pueblos de
la Europa y del Asia Occidental. Diferente. á las
demás repúblicas italianas en la Edad Media, de
turbios y ensangrentados anales, destrozadas ~or
luchas intestinas y rivalidades feroc~s, de f~ccio•
nes henchidas, Venecia busca en regiones distantes la expansión que necesita para afirm~r su grandeza; por eso adquiere un lugar predom111:1nte ~ntre los Estados itálicos, y enlaza sus propias vida
é historia con las de las otras naciones cristianas,
en proporciones inmensas.
Y Venecia no sólo será el centro de un vasto
poderío político, medi~nte un~ admira?le diplomacia, casi siempre sutil _Y p~siva, n? sol~ un fo.
co maravilloso mercantil é mdustnal, smo, en
una época en que la l~teratura gri~ga era casi desconocida para las naciones de ~ccidente, ya en la
Reina del Adriático era materia de profundos estudios, y aun varios veneciano~ tuvier.on. 1~ gloria-como dice el célebre Poggio Braccioh01 de
dar libertad á una legión de cautivos ilustres que
lan&lt;1uidecían olvidados entre los Bárbaros. Y esos
cautivos preclaros eran Jenofonte, el eximio poeta Píndaro, Estrabón, el doctísimo Plutarco, L~ciano0 el divino Platón, Procopio, Diodoro de Sicilia, Dionisio de Halicarnaso, los historiador~s
bizantinos, cuyos escritos recogidos en Constantinopla, en Morea, en el m_onte Athos y en las Islas
del Archipiélago, las Cicladas y las ~sporadas,
fueron esmeradamente copiados, traducidos y c_omentados en Venecia; y mientras que en la misma época, la nobleza de Euro¡,a_ hacía .ª~arde Y
blasón de su ignorancia, las familias patricias más
encumbradas de Venecia, al contrario de aquélla,
cifraban su más claro timbre en el cultivo de las
letras. Así los dogos los jefes del ejército y de la
armada, al regresar de sus gloriosas expediciones,
soltaban las armas vencedoras para empunar la
pluma ya como historiadores, tales como Andrea
Dánd~lo y .Marco Foscarini; otros como pr~fes~res ó meros bibliotecarios, entre ellos, los Gmstiniani los Contarini los Mocénigos y los Candiani · a;í debido á tan' alta emulación, Venecia conta;ía entre sus hijos á varones eminentes en todos
los ramos del saber humano. Bastaría citar á Marco Polo uno de los primeros exploradores del
Asia O;iental á los hermanos Nicolás y Antonio
Zeno, que ant~riores al mismo Colón, presumieron la existencia del Nuevo .Mundo; los dos Cabot, á quienes debe la Geogi:afía much_os desc~brimientos en los mares Articos, el sabio hele01sta Besarión el cardenal Pedro Bembo, elegante
historiador' de Venecia, el anatómico Falopio, el
médico Frascástoro, el inmenso humanista J~l!o
Escalígero, el teólogo é historiad~r del ~o_nc1ho
Tridentino, Paolo Sarpi, las poetisas Cristina d_e
Pisano y Casandra Fedeli, á la que Angelo Pohciano llamó decus Italia (honra de Italia), y el
siempre laureado Torcuato Taso, que aunque _n~cido en Sorrento, era descendiente de una fam1ha

de Venecia, en donde recibió su educación, y donde encontró constantes estÍOlulos en sus primeros
ensayos.
Nobles y preclarísimos representantes tuvo Venecia también en las artes, y en sus templos y palacios demuéstranlo las obras del Ticiano, de
Giorgione (Jorge Barbarelli), de Pablo Veronés
{Paulo Calliari), del Tintoreto {Jacopo Robusti),
de los Palma, del Palladio y del caballero Cánova.
En la música, Juan Pedro Palestrina, nacido en
Prenesto, pero descendiente de familia veneciana,
al que llamaron con justicia sus contemporáneos
el Príncipe de la jlfiísica (Music.e prínceps) como
se lee sobre su sepulcro en el Vaticano, fué en la
más sobre-humana de todas las artes, en esa segunda manifestación del mundo- como la llama
Wagner- revelación por el sonido del inconquistable misterio de la existencia, alma del amor.
Fué el claro, aunque no siempre afortunado Pa·
lestrina, que acostumbraba á encabezar sus inimitables composiciones con la invocación sencilla y
sublime, á la vez, de;llumíname Dios!, quien supo
cultivar desde el Siglo XVI, apesar de la sobriedad y grandeza de su genial y alta frase mística,
el madrigal con una belleza de detalle deslumbradora, abarcando la poesía de una frase musical.
redondeándola y haciéndola fúlgida y conmovedora .... De él arranca, puede decirse, esa escuela
musical itálica que encantó al mundo, sobre todo
al noble y culto mundo latino, y que llevó á su
punto culminante, en la pasada centuria, el eximio ingenio de Verdi, de renombre siempre inmortal.
Nada, pues, faltó á Venecia de cuanto da realce
en los pueblos, en las cosas del mundo¡ preséntanse en su historia los grandes hechos. algunos
de importancia capital para la Europa, al lado de
los hombres eminentes que han de realizarlos.
Desaparece aquel interesante Estado, después de
cumplir su misión noblemente, y cuando pierde
su individualidad política, es sólo para concurrir
á la resurrección plena y completa de la madre
patria italiana, esa alma parens de la gloriosa, de
la imortal raza latina.

• ••
Los Vénetos, tronco de los modernos veneciano5, en muy remotas épocas, arrojuon de la región septentrional del Adriático, á los primeros
habitantes de esa comarca, y fijaron en ella su residencia entre el mar y los Alpes¡ fundaron la
ciudad de Padua. y engrandecieron su nueva pa•
tria, mediante sucesivas conquistas, hasta que establecieron como límites precisos de su territorio
l os ríos Adda y Po, el lago de Garda y el .M.ar.
Aliados de Roma, cuando la segunda guerra pÚ·
nica, suministráronle su contingente de tropas
para la guerra contra Aníbal; pero después de las
espléndidas victorias de Mario contra los Teutones y los Cimbrios, fué reunido su territorio á la
república de Roma, y quedó como una de sus provincias en Italia. En los albores del Siglo V, Alarico con su~ godos devastó sin misericordia toda
la región oriental del Véneto; en 410, volvió el
caudillo gótico á destrozarlo, cuando lo atravesó

residía la representación
de la Soberanía nacional. Este régimen puramente democrático, subsistió durante tres siglos;
pero surgieron al fin ri validades é intrigas entre
los principales dudada·
nos, y convinieron en
concentrar la autoridad
suprema en manos de un
magistrado, con nombramiento vitalicio, á quien
no le dieron el título de
rey, sino el de dux ó jefe, denominación que excluía toda idea de monar•
quía, indicando sólo un
grado militar, equivalente al de general. Esta reVenecia. - La Casa de Oro.-Plaza de San Trovaso.
volución transcendental
política, llevada á cabo
por la asamblea de tribunos, reunida en Heraclea,
para marchar sobre Roma. Desde entonces hasta
el año 452, el Véneto no volvió yaá oír hablarde
demuestra que había llegado al extremo el daño
los Bárbaros. Pero en ese año, seiscientos mil Hucausado por una democracia pura, turbulenta y
débil, pues obligó á unos hombres altivos á una
mos, al mando de Atila, penetran por las gargaqtas de los Alpes Julios, sitianá Aquileya, quefué
mudanza tan radical, á ellos, que se habían mos·
trado siempre tan celosos de toda superioridad
tomada, saqueada t, incendiada después de tres
años de heróica defensa. La mayor parte de las
conferida á un conciudadano.
El primer dux ó dogo elegido fué Pablo Anafesciudades del litoral y del intel'ior, tales como
Julia Concordia, Altino, Padua, Trevi5o, Vicenza,
to, insigne varón estimado por su sabiduría, pru•
Verona y Brescia, sufrieron la misma suerte de
dencia y probidad, (597), quien restableció la
paz interior, arrojó á los Esclavones de las laguAquileya. Atila, tinto ~n ~angre y he~chido ~e
despojos, al llegar al Mmc10, retrocedió y volvió
nas, y celebró un tratado ventajoso con los Lom•
á cruzar los Alpes Julios, dejando tras sí la fama
bardos. Su sucesor inmediato, Togaliano, siguió
del mayor azote que había aftigido á los pueblos
las excelentes huellas de su predecesor; pero Orde Occidente. Entonces fué, cuando los poblado·
so, el tercer dux, no les imitó, y dejándose llevar
res arrojados de la tierra firme por los espantables
de su ambición, pretendfahacer hereditaria en su
Bárbaros, se esparcieron por las lagunas que forfamilia la dignidad de que estaba investido, lo
man los grandes ríos al desembocar en el mar
que provocó una sedición popular, donde pereció
Adriático, y por las islas de Chioggia, Palestrina
el emprendedor y belicoso tercer dux de la Repúy Albiola, en tanto que el resto del Véneto, goblica. Después de un siglo de disturbios interiobernado sucesivamente por los Hérulos, Francos,
res, que no detenían el comercio floreciente de los
Ostrogodos y Lombardos, quedó separado ~e la
Venecianos, que ya eran dueños de la Dalmacia,
Venecia marítima; y por eso, durante los Siglos
transladaron á su ciudad capital desde Egipto,
VII y VIII, las poblaciones de las lagunas fueron
los restos del apóstol San Marcos, que fueron dedesignadas con los nombres de Venitia Secunda y
positados en la capilla ducal, y desde entonces
Venitia nova, y el país de tierra firme perdió el
{829), la imagen de ese apóstol y evangelista,
suyo para tomar el de Lombardía {Longobardia,)
fué el patrón y emblema de la República, y estutierra de Lombardos.
vo representado en los monumentos, monedas, estandartes y banderas; y ¡ Viva San Marcos! fué en
Los emigrados, durante los primeros años desu
lo de adelante el grito nacional, que los veneciainstalación, rechazaron con valor y fortuna los
nos aclamaron en las batallas, y durante sus regoataques de los piratas Esclavones, asegurando con
cijos y fiestas populares.
su triunfo la libertad de los mares, y ensayándose
en estas guerras el genio belicoso y emprendedor
Los dogos Vital Faliero, Vital y Domingo Mide los venecianos. La riqueza de los emigrados se
chielli, Domingo Morosini y Orso Malipieri, duaumentó luego con un activo comercio, y por merante el Siglo XII, se cubrieron de gloria, ya afirdio de varias industrias, siendo una de las más
mando el dominio de su patria sobre Dalmacia y
importantes la fabricación y exportación de la
Croacia, ya sometiendo la isla de C . rfú, ora desal. Ya en el Siglo VII, los puertos de Siria, del
rrotando á los de Padua y Ancona, ora firmando
Archipiélago y del Mar Negro, eran frecuentados
la paz con los pisanos. Al comenzar el Siglo XIII,
casi exclusivamente por los buques venecianos.
y gobernando la República el anciano dux EnriEsta situación continuó siempre prosperando, y
que Dándolo, Venecia promovió la Cuarta Cruzauna emigración de carácter religioso consolidó
da {1202-1204) . .Muchos nobles franceses tomaron
más y más la existencia de los venecianos en meparticipación en esta empresa, y se hicieron á la
dio de las lagunas, y aumentó su número. Los Lomvela, á bordo de las galeras venecianas, hacia el
bardos eran ardientes arrianos; y quisieron impoOriente, y anclaron ante Constantinopla, debiliner su fe religiosa á los habitantes de tierra firme;
tada á la sazón bajo la dinastía de los incapaces
éstos resistieron; pero la persecución les obligó á
Angelo.5. Después de un breve sitio, los cruzados
transladar sus altares y su creencia á las lagunas,
asaltaron la gran ciudad, y Dándolo, á la cabeza
y esta emigración religiosa completó la emigrade los venecianos, fué el primero en entrar. (Abril
ción política.
de 1204). La interesada política de Venecia, interpretada hábilmente por Dándolo, arrebató el
Vencido y roto el Imperio Romano deOcciden·
imperio de Oriente á los griegos, é inauguró la
te, los establecimientos de los vénetos permanedinastía que había de durar 57 años, en tanto que
cieron por espacio de muchos años extraños á todos los trastornos que sacudían á las naciones que
los miembros de la desposeída establecían su
asiento en Nicea {Asia Menor). La poderosa parse habían formado en aquel imperio. Cada ciudad,
ticipación de Venecia en la cuarta cruzada, fué,
cada isla tenían sus magistrados particulares, los
pues, impulsada por el muy particular interés
que tomaron el título de tribunos; magistrados
de la república de las lagunas. Nacido bajo sus
populares que duraban un sólo año en cargo, y
auspicios el imperio latino de Bizancio, ejerció
que eran nombrados por la Asamblea general de
influencia incontrastable en los destinos y en la
los habitantes. En las graves circunstancias, juntábanse estos tribunos, á fin de deliberar acerca del
marcha de aquel Estado, y un tratado celebrado
interés general para la Confederación, y en ocaentre Venecia y los nuevos dominadores de Conssiones más solemnes, los habitantes de todas las
tantinopla, hizo dueña á la primera de una cuarta
islas se reunían en asamblea general, llamada con·
parte y media del antiguo Imperio Romano Oriencione, y en dialecto veneciano arrengo, y en ella
tal, título que llevaron los dux durante mucho

tiempo: (quarlace partes el dimidare totius imperii
romani domina/ores); y la isla de Candía que había sido dada á Bonifacio, marqués de Montferra•
to y rey de Tesalónica, la cedió á los venecianos,
y fué en lo sucesivo una de las posesiones más
importantes de la República. «Propiamente ha&lt;blando-dice un historiador de Venecia-jamás
&lt;nación a1guna emprendió conquistas más des&lt;proporcionadas á sus fuerzas. Entonces Venecia
&lt;constaba únicamente de la ciudad y del do¡!ado;
&lt;su población no excedía de doscientas mil al&lt;mas; y con el nuevo reparto, se le señalaban sie·
&lt;te ú ocho mil leguas cuadradas con siete ú ocho
«millones de súbditos. Tan prodigiosa extensión
&lt;de territorio puso á la República en una situa&lt;ción muy embarazosa, pues no era posible some&lt;ter y reprimir á sus nuevos y numerosos súbdi&lt;tos, y vióse en la necesidad su gobierno de per&lt;mitir á los ciudadanos de Venecia que armaran,
c:á su costa, buques de guerra para someter por su
&lt;cuenta las islas del Archipiélal(o y las ciudades
&lt;griegas de los litorales, cediéndoles la propiedad
&lt;de sus conquistas, y reservándose únicamente el
&lt;protectorado. Por eso, en breve tiempo, varios
&lt;próceres venecianos fundaron los ducados de
&lt;Galípoli, Naxos, Andros, y sometieron las islas
&lt;de Teonón, Mycena, Sciros, Ceos y Lemnos.&gt;
La reina del Adriático pudo entonces llevar su
comercio hasta las bocas del Dnieper, el Dniester
y el Danubio, Las conquistas en Oriente, los tributos que logró imponer el Estado veneciano á
cuantas naciones navegaban sobre el Adriático, la
actividad mercantil. siempre creciente de los hi•
jos de aquell:i República, aumentaron extraordinariamente la riqueza pública¡ levantáronse colo•
sales fortunas, y semejante estado de opulencia
engendró ambiciones. Los enriquecidos todos
querían ser del Gran Consejo y participar del
ejercicio de la autoridad, y para lograr sus fines,
compraban los sufragios á los electores; al paso
que por otra parte, los nobles reclamaban su admisión exclusiva en el Consejo, en virtud de su
alta alcurnia. Al fin, nació el conflicto, á tan alto
grado, que el mismo dux Juan Dándolo pensó en
reformar la Constitución en sentido aristocrático.
Pedro Gradénigo, dux elegido en 1289, llevó á cabo la transformación, que consistió en quitar al
pueblo el derecho de elegir los individuos del
Gran Consejo¡yen adelante, la Nación se dividió
en dos clases distintas, á saber: soberanos y súbditos; en 1315 se abrió en el Consejo de los Cuarenta un libro que fué llamado Libro de Oro, en
el cual todos aquellos que tenían las cualidades
para ser elegidos, debían hacerse inscribir, á fin
de que los electores pudieran conocer á todos los
que podían presentar¡ y finalmente, en 1319, un
decreto suprimió los electores anuales, y abolió
también la renovación periódica del Gran Consejo, y se dispuso que cualquiera qne presentase
pruebas de que reunía todas las condiciones requeridas, tuviese derecho de hacerse inscribir en
el Libro de Oro á la edad de veinticinco años, y
sin otra formalidad podía entrar en el Gran Consejo. Así en el espacio de veintitrés años, fué llevada á cabo una revolución en el sentido de completar el sistema aristocrático, instituyendo más
tarde, el Consejo de los Diez, delegando en él un
poder soberano, con el encargo de castigar en los
nobles los delitos de infidelidad y de alta trai·
ción; se le dió también amplia facultad para dis•
poner de las rentas públicas, y de decretar y juz·
gar como pudiera hacerlo el Gran Consejo en el
lleno de su soberanía.
Apesar del excesivo poder de que estaba revestido el Consejo de los Diez, aun no se creyó
bastante, pues es difícil satisfacer las exigencias
del despotismo; por lo mismo, instituyóse la inquisici6n de Estado, y esta excecrable institución,
más terrible aún que la primera, aunque oprimiendo la libertad en el interior, contribuyó, sin
embargo, á salvará la República de la ruina que
en el exterior la amenazaba, disimuló los progresos de su decrepitud, y hasta en la hora de la agonía, Venecia ocultó su debilidad, bajo las apariencias de fueru y de dignidad.
JULIO ZÁ.RATE.

I

�EL ll!UNDO ILUSTRADO

238

EL llIUNDO ILUSTRADO

Interior del Templo durante la ceremonia nupcial.
E l Sr. D. Porfirio Diaz j r . acaba de ser ascendido al rango de Teniente Coronel
del E stado May or del señor
Presidente de la República.
(Fot. Clark.)

PRlM(R CON6Rt SO Clf NTlfl(O
PAN- AMERICANO.

El señor General Don lucio P. Martínez

Fachada del I nstituto lllédico Narional.

El Estado de Puebla será regido durante
cuatro años má.s por el sefior General Mucio
P. Martínez; tal ha sido el deseo expreso de sus
habitantes al tratarse de hacer la elección de
funcionarios para el próximo periodo administrativo.
Durante varios periodos el señor Ma.rtíoez ha
dirigido la gestión administrativa del Estado
con a.cierto, y por lo tanto era de esperarse su
reelección.
Cuenta ademá.s el gobernante con antecedentes que lo elevaron al cargo que ocupa y que lo
hacen digno de él. Ha prestado sus servicios á
la patria en las filas del ejército liberal, al que
ingresó á la edad de veinte años como alférez
de la Guardia Nacional. Sus ascensos los ha logrado en el campo de batalla y como premio á.
méritos contraídos en él. Entre sus bata.lla.s
ha.y algunas gloriosas como el 2 de Abril, Miahuatlán y la Carbonera; asistió también al sitio de la ciudad de México, con cuya toma terminó el llamado imperio. Fué uno de los fieles
colaboradores del actual presidente en las guerras que se originaron por el plan de Tuxtepec.

\

Sr. Guillermo Hoejficlt, Banquero
de ,lfo11te1·rey, 11111erlo recieutemenle.

La conmemoración del aniversario del Instituto ,lfédico.-(Fotogra/ia !teclta con magnesio.)

\

Uno de los edificios indispensables y característicos de las exhibiciones de esa clase es la
sala de fiestas la que. como su nombre lo indica, sirve para la celebración de las solemnidades que se llevan á cabo en relación con el concurso. Los ingenieros autores de los planos han
tenido en cuenta las tres clases de ceremonias
que se efectúan en las salas de diversiones, y
hao adaptado á su uso el salón tanto en sus
planos como en su distribución interior y decorado.
Consta la planta. de un pórtico, tres lados del
cual han sido utilizados para. dar entrada. á
ot ros ta.otos salones; dos pequeños y de iguales
dimensiones y uno grande que se halla. al fondo. El mayor será destinado á las grandes solemnidades y á las fiestas á qua deba. asistir,
por su naturaleza., un público numeroso; los
otros dos se destinan á salas de desahogo,
••fumoirs" y demás dependencias necesarias.
f"RO YECT
~A'

,..,. 11

A •• ""I STA$.

urcs,c,oH UCIOIIAI.

t
f

La Exposición Nacional en Puebla.
Entre lo'&gt; acontecimientos de carácter nacional con que se celebrará el centenario de nuestra. independencia ocupará un lugar prominente, sin duda, la exposición que se celebrará en
la. ciudad de Puebla. Están aprobados los planos para. ella y por ellos se puede imaginar su
grandiosidad é importancia.

Uno de los acontecimientos sociales de más
importancia, quizás el más importante de la
semana, fué el enlaee del señor Don Alberto
Pellandini con la señorita Elodia Cussi, efectuado el lunes último en el templo de Santa
Brígida.

1'5' •

•- .1--~-_.,.

EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL
El viernes catorce de los corrientes se efectuó
en los salones del Instituto Médico Nacional
la festividad con que el citado plantel celebró
el vigésimo auiversarlo de su fundación.
El Iastituto es, desde hace poco más de un año,
dependencia de la Secretaria de Instrucción Pública y Bellas Art es, v por lo tanto, se invitó al
señor Lic. Ezequiel Chávez, Sub-secretario del
ramo, para que presidiera la solemnidad. E l
señor Chávez se presentó en el establecimiento
á las cuatro y media de la tarde, y en seguida
se procedió á dar cumplimiento al prcgrama
acordado.
E l director del plantel, Doctor Femando Alta.mira.no, está preparando la. publicación de
una obra sobre farmacologia que au:nentará la
biblioteca del establecimiento y que aumenta rá algo al merecido renombre de su au tor.

Estaba éste rica y artist,ica.mente adornado:
en medio de un follaje de palmas se destacaban ramos de gardenias, campánulas, margaritas y rosas blancas. Los altares laterales estaban adornados con ligeros cortinajes blancos y
de trecho en trecho había artísticos jarrones
de porcelana y de metal pulido.
Pocos minutos después de las once de la mañana se presentaron los contrayentes á la puerta del templo y fueron recibidos á los acordes
de la marcha nupcial de Lohengrin; la. señorita Cussi bajó del carruaje apoyada en el brazo
del sei'íor su padre, ingeniero Dante Cussi, y
el señor Pellandini entró acompai'ía.do por el
señor su padre.
Celebró la ceremonia de las arras el presbítero José Barroso y la apadrinaron los padres de la
desposada. La velación fué apadrinada por el
padre del novio y su hermana la señora Pellandini de Felix.
Terminada la misa, la selecta concurrencia
que ocupó el templo durante la ceremonia se
dirigió á la sacristía para felicitará los novios.
Estos recibieron de sus amistades ricos y hermosos presentes como recuerdo de la ceremonia.
A. las cinco de la. t arde del mismo dia se efectuó en la. casa habitación de los padres de la
desposada. la del matrimonio civil ante el señor
Juez Don Wenceslao Briceño. Después de la
firma del acta matrimonia.!, los asist entes se
dedicaron á las delicias del baile hasta la media noche.

El dia primero de diciembre del corriente año
se inaugurará en la capital de la República de
Chile, el cuarto Congreso Científico Americano que será el primero pan-americano. En los
círculos científicos de América se considera este congreso como el más importante de los que
se celebren en el presente año, y sin precedente por su carácter continental.
Muchos y muy variados son los temas que se
discutirán en el citado congreso; en su programa están clasificados de la siguiente manera:
matemáticas puras y aplicadas, ciencias físicas y naturales, ingeniería, ciencias médicas é
higiene, ciencias antropológicas. ciencias jurídicas y sociales, ciencias pedagógicas, agronomia y zootecnia.
El gobierno de la República de Chile se dirigió al nuestro, y, previa súplica personal,
nombró una comisión compuesta de las má.s
prominentes personas en nuestros círculos
científicos para que se ocupara de la propaganda en favor del citado congreso. El Gobierno Mexicano aceptó la invitación del de Chile
y nombró representantes Idóneos para el torneo científico. Son ellos el sei'íor Don Miguel
de Beistegui. Ministro de México en Chile; elsefior Doctor Don Jesús E. Monjarás y el sei'íor
Licenciado Don Enrique Martínez Sobra.l.

L a novia llega á la Iglesia.

congreso versarán principalmente sobre administración sanitaria pública internacional.
El señor Licenciado Martínez Sobra! es Abogado de las facultades de México y de Guatemala, Licenciado en Leyes y Ciencias Políticas
en la Universidad de Chile; Miembro honorario del Instituto de Abogados del Brasil; Correspondiente de la Real Academia Española
de la Lengua; Pro-secretario de la Academia.
Mexicana de Ciencias Sociales; Individuo de la
de Legislación y Jurisprudencia; del Liceo Altamirano y del Consejo de Educación; Catedrático de Lengua Nacional en la Escuela Nacional Preparatoria y Jefe de la sección de Bancos y Comercio de la. Secretaria de Hacienda.
Sus trabajos se referirán principalmente á
ciencias administrativas.

Dr. Don fesús llfonjarás, Delf'f{ado de México
al Congreso Científico de Chile.

El sei'íor Beístegui se halla actualmente en
la capital de Chtle, y los ot ros dos delegados
part irán rumbo á esa ciudad con mes y medio
de anticipación, para hacer una gira por Europa antes de la apertura del congreso, rodeo que
es indispensable por la falta de vías de comu•
nicación directa.
Los delegados son personas acreedoras por
muchos títulos á la distinción que se les ha hecho; el sefior Dr. Monjará.s es Doctor en medicina de la facultad de México, Secretario del
Consejo Superior de Salubridad, Diput ado al
Congreso de la Unión, Miembro de número de
la Academia Nacional de Medicina, de la Sociedad Médica «Pedro Escobedo&gt; y de ot ras
muchas sociedades científicas de nuestro país
y del extranjero. Los trabajos que present e al

Lic. Martfoez Sobral, delegado al Congreso de C!tile.

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EL MUl\'DO IT,USTRADO

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E~tre Polluelos.- Estudio fotográfico del Sr. Diego de la Peña,

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Era un atardecer melancólico de Ot,oño; sobre las horizontales de las azoteas vecinas, destacábanse los contornos dP. las montaíias sobre
un cielo de rosa oro.,y violeta. Cruzaban esa
suavidad de color. &lt;fos lineas delgadas y ne~ras, que eran los a lambres del telégrafo,
donde parloteaban las golondrinas de lustrosas
alas que daba.o su adiós á la villa hospitalaria,
porque el invierno ya llegaba.
El pobre Don Diego, con los ojos desmesura·
da.mente abiertos y el corazón palpitándole angustiosamente, tenia sus miradas, casi opacas,
fijas en el sol, en ese enorme disco de fuego que
ya desposeído de sus rayos de oro besaba. el
borde de los montes, y en aquella mi rada larga.
iba el adiós más triste á lo que nunca más volverla á ver.
Et Angelus sonó, y cayó la noche sobre aque·
llas almas.

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EN TINIEBLAS
¿Por qué fué dada la vida á un
hombre que camina entre tinieblas?
-Job. Psmo. Xll.

Aquella tarde Don Diego llegó más temprano que de costumbre á su casa. Parecía que un
peso enorme le abrumaba las espaldas; en su
pálido semblante se había borrado la perenne
sonrisa que lo ennoblecía, y al ver los surcos
profundos de la frente. la mirada ext,raviada y
el temblor continuo del labio inferior, cual·
quier extraño hubiera asegurado: Este hombre
sufre.
Tropezando entró por el portón desvencijado á su humilde vivienda, y llamó ¡Julia! ¡Julia! Y Julia apareció sonriendo por el extremo
del corredor de tiestos florecidos.
-¿Pero qué le pasa á usted, abuelo?-dijo
con su voz sonora y alt-gre-¡,tan temprano? si
al\n no han dado las seis! Dios mio, ¿pero qué
cara es esa? ¿qué tiene usted, abuelo'i
Y Don Diego, dejando caer con desaliento
sus brazos y levantando la cara al cielo, respondió casi sollozando:
- Hija, que no hay remedio, que me quedo
ciego ... . .. el médico lo ha dicho. mi ceguera es
inevitable y con ella la miseria de los dos!
Ella quedó suspensa; la noticia no le era nueva, pues harto la habla esperado, observando
los progresos de la enfermedad, pero en aquel
momento le hirió tan hondamente, que la ctejó
sin poder articular palabra. Pasado que hubo
su sorpresa, abrazó al abuelo y suspiró tiernamente:
- No, no será así, el médico se ha equivocado; vamos, no se ponga usted así, no quiero
verle tan triste. Y aunque tal cosa sucediere
¿no me tiene usted á mi que nunca me separaré de su larlo'I ¿ Y no podré con estas manos
coser y más coser? ¡y viviremos lvs dos tranquilos!
Los labios de Don Diego dibujaron una que
más que sonrisa, era mueca de dolor, pues reflejaba. toda la amargu ra de su alma. Y pa.sán ·
dole su brazo por la espalda, y apoyándose en
el hombro de la nieta, lentamente penetraron
en la estancia umbrosa.
Abrió el anciano la ventana y sentóse en un
sillón enfrente de ella. Julia, arrodillada, acarlc!aba las largas guedejas de aquella cabellera.
blanca. Y los dos contemplaron el paisaje.

4

*4

Dedicóse Don Diego desde sus mocedades á
la música, formándose a rtista por si solo, y con
la ayuda de su exaltado temperamento luchó
sin descanso por traducir en los temas de sus
composiciones la. expresión más fiel de sus sentimientos. Grandes fueron sus ensueños de arte, pues pretendió escribir dos óper:i,s románticas· pero el hambre le hizo convertir sus me lodía; en ccoros para escuelas,&gt; qu~ era. lo único
4 ua le dejaba para mal pasar sus alas.
Recuerdo que moviendo su hermc sa cabe1.a
de apóstol me decía: Fué un _calvario mi ~ida,
la miseria me hizo matar mis más caros idea·
les·1 pero he llevado con dignidad el Arte; aún
en los coros que dirigía á los niños he b uscado
la belleza.
En los últimos años consiguió la plaza de or·
ganista. en la Catedral, y según el decir de los
señores canónigos cera maestro en la combinación de los sonidos é improvisación de los
temas.&gt;
Después de los salmos y liturgias, cuando los
sacerdotes desfilaban y quedaba el templo solo,
entonces le entraba la fiebre de la Inspiración,
y de aquel enorme órgano viejo brotaban raudales de notas, ya dulces y suaves como vuelo
de palomas, ya desesperadas y treme!)das como
lm precaciones: era siempre el art1st3:; si el
tiempo le habla puesto una corona. de meve !!º
la cabeza. tenia también en el corazón un CID•
gulo de fuego que en su juventud llamó «el es•
polón del triunfo,&gt; y ahora sólo le servia de remordimiento por no haberlo alcanza.do nunca.
La última vez que le escuché, tocaba unandante casi doloroso que me conmovió honda-

mente; cuando hubo terminado. me acerqu é á
él y me dijo: Hoy ha. sido Misa de Resurrección
con cantos de aleluyas y todas las notas mti han
sonado tristes; no me queda más música en el
alma que la voz de mi nieta Julia.
Y efectivamente así fué, poco tiempo después"cegó y no volvió á la Catearal. Vivieron
solos y en constante compañia el abuelo y la
nieta.

*
* *
J\llla sin ces¡¡.~ cosía, cosí~ para. ganar el pan
y hacia labor «labor de araña&gt; en las albas v las

sobrepellices que entregaba semanarid.meñte á
cambio de unas cuantas monedas perfumadas
de incienso que le daba el sefior Dean.
La labor continua había robado á sus mejillas el rosa vivo que tanto armonizaba con sus
trenzas rubias; cubrlala una palidez como de
lirio, dejando transparentar sus venas con suave tinta de turquesa enferma; sin embargo,
vivía con alegría y cant,ando siempre á pesar
de la. escasa holgura. Rabia. comprado nueve
jaulas con sus pájaros, que eran el contento de
Don Diego, y todas las mana.nas conducía.lo al
corredor donde llegaba un rayito de sol, y entre
aquellas macet.a s cte geráneos y albahacas emp~zaba el concierto de los zenzontles y jilgueros.
Daba principio aquél de trinos agudísimos y
le seguía el de la dulce voz de flauta; no tardaba en contestar otro que hacia filigranas de
agilidad y á éste seguían todos tejiendo y dest ejiendo ca1,tares melancólicos y alegres, terminando siempre uno de acento profundo y largo como mal agüero.
Levantábase Don Diego después de haber escuchado atentamente e l concertante y conduela.lo Julia hacia un armonium, -á duras penas
conservado-y alli pasaba las horas componiendo melodías mient,ras la nieta trabajaba.

***
Finaba el mes de Noviembre y la entrada
del invierno había estado como nunca cruel.
Pobres de los pobres- habla dicho Don Diegoque no tuvieran una hija ;iomo la suya que se
había sacrificado trabajando á todas horas por
proveerle de abrigo.
Y era verdad; el sacrificio estaba hecho: pero
más le valiera al pobre viejo tiritar de frío todo el invierno, que no escuchar a quella tos que,
por el mucho afanarse, desgarraba el pecho de
la niíia.
Y el pobre Don Diego alarmado ya , pasa,ba
sus temblorosos dedos por las mejillas de Ju-

�242

EL MUNDO ILUSTRADO

lia como queriendo a.divinar su lividez y le basaba los hermosos ojos negros por ver si sus labios los sentían hundidos. Como la tos no cesara y el timbre de voz se había opaca.do y la
risa desaparecido, llamó á un vecino que él sabía que era practicante de medicina el cual dijo que el caso era serio, que los pulmones estaban aniquila.dos por el trabajo asíduo, pero que
aún era tiempo de salva.ria.. Y entonces empezó el luchar por detener aquella vida preciosa
que parecía huir con toda la lozanía de los veinte años á nó sé que países de ensueño y prima.vera.
Hubo dlas en que el dolor casi enloqueció á
Don Diego, y otros en que cobraba a.lientos y
esperanzas. En uno de estos últimos-un domingo por la ma.!'iana.-Julia había despertado
con deseos de abandonar la cama, se sentía meJor, y hablaba y se reía, y su risa y su voz tenían ese dulce sonido de los instrumentos de
música cuando se les aplica la sordina. Don
Diego no consintió en que se levantara, y ella
accedió á quedarse en cama á condición de que
le tocara piezas a.legres.
Y el pobre ciego preludió una mazurca en el
armonium, después una gavota, y como esta úl•
tima fuera un poco sentimental, ella protestó:
-No, abuelito, eso me ha.ce llorar, quiero música a.legre, alegre... Y el v.i ejo recordó un
aire grotesco de Offemba.ch; sus dedos iban y
venían con ligereza por el tecla.do, y las notas
chillonas figuraban gritos de alegría, desbordamientos de júbilo, carcajadas enloquecedoras.
-¡¡Te ha alegrado esta música, hija mía,
Ju ia no respondió.
Un calosfrío terrible estremeció las carnes
del anciano. De un salto se acercó á la cama y
gritó estrujándola con fuerza:
¡Julia! ¡Julia!
Julia había expirado.
SILVIO TALMA.

CHURUBUSCO
Sigue de la página 235

da; manda cargar una piezaá metralla; y a.puntanda personalmente sobre la cabeza de una
columna que va á desprenderse sobre el para·
peto, da fuego. Más por desgracia, una de las
chispas de la mecha Incendia. el parque próximo, poniendo fuera.de combate al cápitán Oleary y cuatro ó cinco artilleros que servían la
pieza, sufriendo el mismo general varias quemaduras. No por eso se desanimó, y firme y
denodado, continuó dando sus órdenes, lo misroo que el general Rincón, ha.blando paternalmente á los defensores, comunicando á todos
su mismo temple de Bronce Heleno.
Y es que el valor que suele salvar las batalla.s, que es la gloria de un ejército, aún en derrota, lo mismo que-el miedo y el pánico que
las pierde siempre y es la mengua de una Millcia., se comunica. de un modo a.sombroso á las
colectividades por medio del ejemplo.
Asi fué cómo en aquella magnífica. jornada,
los episodios de heroísmo se multiplicaron, y
puede decirse que fueron comunes á todos los
que se encnntraba.n en aquel recinto, cerca.do
por casi todo el ejército norteamericano, sin que
hubiera un solo defensor, jefe, oficial, solda.do
ó paisano, que no hubiese tenido un rasgo de bizarria marcial! Hubo allí ciudadanos, que no
habiendo jamás usado un cortaplumas, ni disparado una escopeta de ca.za, y existiendo calion1::s que no se usaban por fa.Ita. de artilleros,
se apresta.ron á ca.rg&amp;r y disparar las piezas como pudieron, con gravísimo peligro de sus vidas. Otros, sirvieron de ayudantes de los jefes,
y hubo padres que ha.cían fuego en el para.peto
al la.do de sus hijos!. . . . . .
Tres horas y media, sin un instante de roengua, duró el combate de fuego, terminando a.l
fin por la. falta de parque; y sin embargo, antes
de rendirse, los jefes resolvieron, con entusiasroo, cargar á la bayoneta.. Pero comprendiéndose lo Inútil y tem1::rario de semejante tenta.-

tiva, ordenaron el abandono de las defensas
exteriores, replegándose las fuerzas al interior
del Convento, no sin que algunos valientes como Peliúliurt. hubieran avanzado con el intento de seguir el combate al arma blanca: 1a.l dar
los primeros pasos, á pecho de'ocubierto, cayó
herido de muerte aquel gran mexicano!
Espantoso silencio siguió al estruendo de la
lucha, _¡)ermaneclenno los nuestros á la expectativa, tristes y sombríos por no poder seguir
batallando! El enemigo comprende entonces
que ha llegado el asalto decisivo y envía sus
columnas á la bayoneta. sobre los para.petos en
los que nota con a.legre sorpresa. que no se le
recibe á metalla como en las anteriores cargas. El capitán Smith, uno de los primeros que,
espada en mano, coronan las obras. viendo que
no se le hace resistencia, enarbola. por si mismo
la bandera blanca, impidiendo que los suyos
se entreguen á bárbara carnicería en venganza.
de los estragos que en sus filas causaron los vallentes defensores del Convento de Churubusco.
A las tres y media de la tarde habla terminado todo en el sombrío Monasterio, habiendo
tenido nuestras fuerzas una pérdida de 139
muertos y 99 heridos, la mayor parte artille•
ros ,quedando en poder del enemigo tres genera.les, 104 oficiales y 1,155 soldados prisioneros;
ha.bieudo perdido aquél, entre muertos y herí•
dos, 21 oficiales y 245 solda.dos.
Poco después de que cayó Churubusco, la división de voluntarios de Shildes que se habla
dirigido sobre Porta.les, tomaba este punto,
despu és de un desesperado combate, retirándose sus esca.sos defensores rumbo á la garita de
San Antonio Abad, donde, horas antes, habían
llegado parte de las tropas da Santa Ana y los
restos que defendían el puente.
Las tropas americanas persiguidoras contlnuaron su avance victorioso por la calzada,
hasta aproximarse á la garita, donde las contuvo el fuego de nuestros infantes, retrocedlendo la columna á incorporarse con el grueso
del ejército norteamerlca.no.
HERIBERTO FRIAS.

:1:t:t:t:J:!,!:t~=H:t:t:t~:!:t'i:t:t,!:t:t:t:t:tc!:t:t:t:1:n:1:1:1:1:1:t:1:1:1:1:1:1:1:1:1:1:t:t:1:1:t..• ..............u ... .................................f:.. f:..E:f:f:..f:f:.. f:H,f:f:.. f:H,

OCTAVO CONCURSO SEMANARIO
.a.................... ... d.

Este concurso está dedicado á nuestras lectoras que gustan de los versos. Para resolverlo, basta con cumplir estos requisitos:
Búsquese en cuáles anuncios de este numero se encuentran las letras
exacta.mente iguales á las que se ven en los puntos siguientes:

y ........ ............. .. .... A

.u ..........· ............... t .
·· o ···· ·· ··· ·· ·········

·r · ·

... d........... ........ e.. .
.. s ................. i. .
. . e .. ....... ............ .n..

Y ...... . ................ S
En seguida ha.y que substituir cada uno de los demás puntos por una
letra, hasta. llenarlos todos, de manera que resulten los dos primeros cuartetos de una composición de autor mexicano.
Las soluciones deben contener la expresión de los a.nuncios que contienen las letras; los cuartetos cuyas letras están suplidas por puntos, y el
nombre de la. composición y de su autor.
Las soluciones se remitirán bajo sobre dirigido á &lt;El Mundo Ilustrado,&gt;
departa.mento de concursos, dentro de las dos semanas siguientes.
Se darán tres premios á las tres mejores soluciones que se reciban.
Los premios serán:
Un a.lbum para. tarjetas posta.les.
Un artístico bibelot.
Un lote de libros de poesia.s, edición de lujo.

'!~:t :t:t:t:t:t:! :t:t:!:t:t~,t:~,!,t:-H :J,t,t :t:t:t'i:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t:t.....f:.. f:f:f: f:•f: f:f:f:f:..f:f:..f: f:f:f: f:f:f: f:f:f:f:f:f: f:f:f:f:f:f: f:f:f: H-:f:f:f:f:f:f:f:

Resultado del Quinto Concurso

-LA TEORIA DE DARWIN-

LAS FEOHAB RIBTORIOAB

Recibimos un gran número de soluciones al
quinto concurso de "El Mundo Ilustra.do," que
se refiere á las fechas históricas. Fué un torneo muy interesante en el que tomaron parte
muchos subscriptores afectos á la historia..
El primer premio corresponde al Sr. F. H.
Herrera, de Lerma., Estado de México, gue nos
remitió una list,a. de 188 fechas históricas, de
las cuales si bien es cierto que algunas no se
relacionan con la historia de México, la gran
mayoría (ciento cincuenta y una) si son de suc1:;sos acaecidos en nuestro pafs. Todas esas fechas fueron formadas con la combinación de
los guarismos contenidos en los números de las
páginas 138 y 146 única.mente, y algunas de esas
fechas son verdadera.mente interesantes.
El st&gt;gundo premio corresponde al Sr. B. M.
Ga.rzá. Treviño, de Monterrey, Nuevo León,
calle &lt;1e Villagrán 20. quien nos remitió una
lista de 82 feclla.s, forma.das por la combinación
de los guarismos contenidos en las páginas 138
y 157 De esas ochenta y dos fechas, dos no es·
tán enteramente exactas, como son la de la.
fu11da.cióo de México y la de la entra.da del virrey Ma.arique de Zúñiga, de manera que la
lista. se reduce á ochenta soluciones correctas.
El tercer premio corresponde á la Srita.. Luz
Villa.nueva., cuya dirección es Torreón, c_oa.hu!la avenida Matamoros 1,423. La se!'ionta V 1llanueva. nos envió una lista de 18 fechas todas
correctas, formadas de la combinación de los
números contenidos en las páginas 127 y 128.
Las personas mencionadas tienen á su disposión los premios ofrecidos.
·

243

EL l\1UNDO ILUSTRADO

Edificio que ocitpa la Legación de Austria.

El cumpleaños del Emperador de Austria

En todos los lugares de la tierra donde hay
súbditos de Su Majestad Francisco José, Emperador de Austria y Rey de Ilungría., se celebró con grao entusiasmo el d1a diez y siete da
los corrieotes, el aniversario del natalicio del
anciano mana.rea..
Francisco José es el decano de los monarcas,
tiene setenta y ocho años de edad y sesenta de
emperador; du ra.nte su reinado ha sufrido grandes vicisitudes, y los ú ltimos años de su vida
han estado amargados con el sentimiento de la
probable y casi segura desmembración de sus
dominios á su muerte; este sentimiento fué el
que hizo tan dolorosa la enftrmedad del emperador hace cerca de un año.
La colonia austriaca., residente entre nosotros, no es muy numerosa, pero sus miembros
pertenecen á la clase acomodada. de nuestra
sociedad; entre ellos se organizó una fiesta para celebrar el fausto ani versa.río. Dado el carácter neta.mente católico de los austriacos, se
comprende que la parte principal de la fiesta
fué de índole religioso. Por la ma!'iana. se celebró una misa en el templo de Santa Brígida.. á
la que asistió el señor encargado de negocios
de la legación austriaca., Baron Hye de Glunk
y los miembros prominentes de la colonia, así
como varios del cuerpo diplomático.
Por la tarde á las cuatro, el señor Barón
Glunk ofreció una comida en los salones de la

legación. á la que fueron Invitados los ministros y representantes de las naciones a.migas y
los miembros distinguidos de la colonia. Antes
de la comida, el señor encarga.do de negocios
recibió en la misma legación las felicitaciones
de la colonia y de sus a.migo~.

S. M. Francisco José, Emperador de Austria ( de un
magnifico retrato que existe en la Legación).

La gratitud es la memoria dd corazón.

•••

La esperanza es el sueno de un hombre despierto.

•
••

Cómo vive esa rosa que has prendido
Junto á tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en la tierra
Sobre el volcán la flor.
Becquer.
4

•

4

El amor no siempre dá la felicidad, pero hace pensar
en ella con frecuencia.
4

Barón Hye Glunk, Encargado de Negocios
de Austria.

.
•

A cierta ciudad llegó,
un campesino ya viejo,
y admirado se quedó
delante de un gran espejo.
Y su rostro contemplando
dijo al punto, ¡voto á tall
y qué cara de animal
tiene el que me esta mirando.

En la Asociaciónin~~:~~~~~a:ei/r:;~:::,:t· abi':rlo un(~almP_eon~lodd)e boliche: que comenzó el lunes último. Nuestro fotógrafo lomó las
americanos a a izqmer a y mexicanos ( á la derecha) que abrieron el torneo.
En 4000 años A . J.

En 1908 de la Era cristiana.

ll 7

�244

EL MUNDO ILUSTRADO

245
EL :MUNDO ILUSTRADO

LA VUELTA AL MUNDO EN AUTOMOVIL
LA THOMA.S EN EL JA.PON

NOVELA ORIGINAL POR ALBERTO CHABROL

......

(CONTINÚA.)

M

E detengo {letriflcado sobre el primer escalón;
una actriz en mi cocinal es decir, una alumna del coriservatorio
Que promete! vaya si
promete! .. .. .... La
voz, aunque s ó Io
emitida á medias,
es de una pureza,
de una suavidad y
de una frescura que
no tienen las pari·sienses ni á I os
quince años; frescura de botón entreabierto; de ruisei'ior
que por primera vez ensaya su escala completa .. .
A pesar de todo desciendo, entreabro la puerta de la
cocina, y debajo del pi~o de gas que desplega sus alas,
veo no á una Margarita, sino á una Mireille. la Mirei!le
pimpollo de las bodas p.imaverales: una Mireille con
una cara llena de finura y de talento, con una sonrisa
alegre, una voz alegre y unos ojos hermosos y también
alegres. Con una mano sostiene un espejo con mango Y
se mira con satisfacción. Con la mano que le queda libre
se arregla su tocado y la toca de encajes que lo cubre,
el alfiler de su ancho listón, y la cruz de oro de la "capella " -del pequei'io triángulo de carne rosada que dell ver entre sus pl_iegues el fichú de musellnas.--Empieza de nuevo su ana:
Ah! Ah! Ah! je ris ....
y lo cierto es que, á pesar del cambio que con rapijez
inaudita se opera en su cara luego que me ve, la risa
queda anidada en la multitud de oyuelus quetienejuntQ
á la boca, en la barba, en me;iio de cada una de sus me•
jillas!. . .
.
Pone su espPj 1 sobre la mesa, y con una reverencia
de "soubrette'' Luis XV, me pregunta:
-¿De,ea el señ Jr? .. ,
Desoué,, con una volubilidad de mariposa:
-¡Oh! si hubiera sospechado que el sei'ior iba á llamu, no nubiera enviado á mi tío Merlln al correol pero
si el señor necesita algo? .... ¿un poco de agua?... ¿agua
caliente? .. .
No se equivoca, aunque sólo haya yo aprobado por
me;ilo de dos monosllabos Inarticulados. Me siento en
un1 pJ,ición riJlculamente desveílta¡osa con mi chaleco, en mangas de camisa y con mi o la en la mano, delante de e,-ta reina de ópera cómica: tan hermosa, tan
h~rmosal .... cómo cantaba hace un momento; tan herm&gt;sa en su persona, en su traje, con su delantal de seda rosa y am u11la, sus muselinas y su joyasl ....
Aielanta ella su mano para tomar la olla, y á mi me
dan ginas de retirar la mla; siento deseos de decirle que
quler&lt;l agua natural y no sacada de un manantial má·
gico; pero ella toma la olla con rapidez; la pone junto á
la hornilla, debajo de la llave del baño·dt!•Marla, y el
agua sale cayenJo más al rededor del trasto que dentro
dt él. Sus deJitos, sobre los que caen ale;unas gotas d_e
agua hirviendo, se levantan asustados. Entonces le quito el jarr,:, y le dig ,:
- Déjeme usted trabaju en su lugar; usted va á quemarse!
Ella replica como vejada, por no haber sido bastante
f.ierte:
-¡P.iro usted también! ....
--¡Absolutamente!
y tiene razón; me quemo, pero no por eso dejo de protestar lo contrario: mas al levantar mis ojos ante su
cara-nuestras cabezas casi se tocan, pues ella se ha
q.idad1 inclinada, mientras yo tengo la olla ante el
horno- me doy cuenta de que se divierte de una manera prodigiosa con los temblores de mis manos rociada, de agua caliente .... De repente lanza un grito Ycierra la llave del ag11a, en el m,mento en que el jarro se
habla llenado y el agua caliente me iba á inundar por
estarla viendo.
-Me permite el señ)r .
Tiende ,fo nuevo su mmo de muñeca; pero yo opongo
una generosa prohibición:
-¡No, no, es inútil!
Al llegará 11 puertt de la cocina me vuelvo; me dan
ganas de preguntarle:
.
-¿Qaién o, enseñó á cantar_de esa manera?
Pero llabria que hacerle un sin fin de preguntas semejante~:
-¿Qlién os ha ensei'iado á ser tan hermosa, tan ~raclo,a tan fina, tao espiritualmente alegre, á vestiros
con e~e encantador vestido, á burlaros de las gentes con
tanta gracia, y por fin, por to~os los santos del cielo,
qué milagro os ha hecho venir aqul, hada maléfica ó
princesa en decadencia, para manejar las canastas y las
cacerolas de un solterón?
Al rasurarme me hago estas preguntas-y me preocupo taoto con ellas que no puedo evitar hacerme dos ó
tre, cortadas. Merhn llega con sus prisas de oso, y se
pone á sacar mi ropa interior y exterior en medio de un
trém?lo continuado de excusas. Balbute un poco delante de mi 1'.0mo yo hace un momento ante su sobrina.
- Miette acabó de escribir una carta para "la tierra"
y fué necesario llevarla al correo inmediatamente, sin lo
cual no hubiera salido al dla siglhmte .. .
El gran mal. Una carta de m1 co:inera que hubiera
llegado con unas horas de atraso, y mientras, yo esperando mi agua caliente. Guardo mis reflexiones para mi
solo y le digo:

- ¿Sabes que tu sobrina canta muy bien?
Merlin levanta los hombros.
-¡Ya lo creo que lo sé! Como que no hace otra cosa
durante todo el dla. Sobre todo, cuando el señor toca el
violln ó el piano, ella canta los mismos trozos .
-Ah! .... además es evidtnte que ha cultivado su voz.
Merlin me da mi corbata y me pregunta admirado:
- ¿Pero es que la voz se cultiva como la tierra?
-Tú lo has dicho, mi querido Merlin.
Y sigo diciendo para mi solo:
-Y aún debe haber hallado á 11n profesor muy bueno .... quizás algún artistn retirado .... quien le habrá
dicho probablemente que si viene á Parls como cocinera,
con el tiempo podrá hallar un trabajo agradable ...
Después digo en alta voz:
- ¿Yqué hacia tu sobrina en "la tierra" ? ¿Ya estaba
en estado?
-En estado¡ Ella, Miette? ...
-Tienes razón, es aún demasiado joven.
-Seguramente, señor, y salvo el estudio, no ha hecho
nada todavla.
-Ah! con que ha estudiado? ... entonces me admiro
de que no se le haya ayudado para hacerla una institutriz en vez de una cocinera.
-Es que Miette dice que prefiere ser codnera, encuentra el oficio más ventajoso: una institutriz gana
seiscientos trancos al afio sin nada más, mientras que
la cocinera de la casa de usted gana los mismos seis•
ciento.s francos y además tiene los alimentos, la casa,
ti lavado de la ropa y ....
Yla sisa, verdad~ digo yo rlen:lo ... no melonlegu?s;
es la costumbre, y yo sé que gracias á ti no salgo tan
mal librado como pudiera. Pero palabra de honor c¡ue tu
sobrina no ha perdido el tiempo en lo que concierne á la
aritmética.
-Ni en nada señor! Qué val
De improviso me asalta una idea:
-Pero, oye, no temes que la casa se convierta dentro
de poco en la hablilla del barrio si se ve á tu sobrina
salir y entrar con su traje de arles1ana?
En cuanto á eso el senor puedeestartranquilol Jamás
de los jamases se viste Miette de esa manera para salirl Se l.i hice jurar en el pueblo.
-Ah! entonces queria?
~Sei'ior, declara Merlin, Miette quiere todo lo que es
extravagante,
-Y tú haces todo lo que ella quiere, no es as!.
- No h11.y más remedio! pero en lo que toca al traje
de arlesiana en las calles de Parls, sabe que no me decidirá por nada sólo que, como ella dice, en la casa no
hay riesgo.
lQue no hay riesgol oigan u~tedes eso! . ... y ¿qué sabe ta senorita Miette de si no hay riesgo?]
En estos momentos, y mientras me hago el nudo de la
corbata, me contemplo al e~pejo y paso revista á mi cabeza de solterón. No hay un sólo lugar falto de pelo ni
una sola cana: y esto da siempre gusto, aunque se haya optado por la prudencia del celibato . .. . M~ pongo mi
abrigo, que Merlin sostiene; tomo mi bastón, mis guantes y mi sombrero, y voy á comer á la casa de la señora
de San Marcel, de donde regreso más temprano de lo
acostumbrado, para ponerme á escribir niñerlas.
Bueno, y bien pensado, ¿son estas verdaderas ninerlas? Yo que en Oriente me lle expuesto á la fiebre de
las excavaciones y del clima, con la esperanza de hallar
un bajo-relieve que me revelara fa clase de instrumento
que tocaban los efebos babilónicos en el cortejo de Semlramis, bien puedo dedicar un momento de atención á
las modificaciones sorprendentes que están por verificarse en nuestra sociedad. Yo, como todo el mundo, no
he dejado de vituperar la "instrucción laica y obligatoria" rela de ella, por no llorar, como todos los demás;
prevela ó su ponla, sus efectos desastrosos: la deserción
de los campos, el desenfreno de las ambiciones; la gran
cantidad de personas á quienes iba á llevar fuera de su
ciase.y de su medio; por lo tanto, puedo también notar
de paso alguna de sus ventajas. Evidentemente la instrucción desba~ta al pueblo; el esplritu y el cuerpo evolucionan al mismo tiempo; cuando una campesina armoniza su ortografla, 110 está lejos de armonizar sus
actitudes y sus gestos; al mismo tiempo que se educa
su gusto en lo que concierne á la literatura y las bellas
artes, se educa también en lo que toca al diflc1l arte de
la buena apariencia, la hace que tienda hacia la gracia,
hacia el encanto, y que se convierta en una verdadera
mujer! A~I, pues. por ejemplo, qué diferencia entre esta
fresca "Mirlelle," á quien vi esta noche en mi cocina, y
el buen hombre de su tlo, tan honradamente palurdo! . ..
La instrucción nos va á librar de la maritornes. quien
infestaba con sus zuecos los corredores de nuestras ca•
sas; de hoy en adelante, en los cuartos de los criados
reinará la verdadera mujer, y no dejará un sólo rincón
de la casa sin elegancias y sin sonrisas .. .... No estoy
descontento de tener al lado del modelo mejor conservado de los criados viejos el más exquisito y precoz de
las cocineras del porvenir .. . .
DIARIO DE MIETTE.

Viernes 6 de diciembre.
No salió tan mal la primera escaramuza! .... .. La casualidad tuvo algo que hacer en ella! y no, no! no fué la
casualidad, ese dios de madera más maligno que bien
intencionado:-diré mejor que la ProviJencia; la Providencia que tiene labios para sonreír a nuestros ensuenos y brazos para arrullarnos mientras que se realizan . ...
Merlin no dejaba de repetirme que á la primera entre-

vista mi primo conocerla "mi condición" y me harla re
gresar á los Angles, de donde no debla haber salido. Yo
le sostenía lo contrario, y veo que no tenla razón. Ayer
por la mai'iana entré por distracción á la cocina, lo 4ue
no hago nunca cuando está en ella alguno de los repartidores, y el de la lecherla que á la sazón hacia su
entrego, me saludó con la gorra en la mano, diciéndome:
-Buenos dlas, sei'iora.
Yo incliné la cabeza y me escapé para el cuarto de
c_riados, desde donde of al muchacho preguntará Merhn:
-¿Cómo, ya se casó el patrón?
No sé lo que le contestó Merlin, pero me vi obligada
á hacer Justicia á sus previsiones, y á fin de que mt comedia no se eche á perder desde el primer acto, resol vi
ponerme mi traje de arle~iaoa. Y no con l11, esperanza de
evitar la catástrofe, sino para alejarla traidoramente lo
más posible. Merlín dejó de oponerme su veto. Esta noche me vestl para un ensayo general, comprendiendo que
se acerca el momento en el que debo presentarme ante
mi primo.
Y él fué quien se presentó delante de mil Me hallaba
lista, afortunadamente, y ful á la cocina á mirarme en
un espe¡o á la luz de dos tl3mas de gas¡ al ver el brillo
de la cruz de la " capella," me acorde de la tonta de
Margarita y me puse á cantar la aria de las joyas á to•
da mi voz.
Por dos veces el ruido del timbre me hizo perder el tono; el "amo" llamaba á su ayuda de cámara. Merlin
habla s~hdo á la calle para llevar al correo una carta
que escribl á Maese Loriol. Y como parece que mi primo
se gula, come yo, de la máxima del Corán respecto á la
montai'la, al levantar la cabeza me lo encuentro á la
puerta de la cocina en mangas de camisa, y con una
gran olla en la mano ... ... Excusas, reverencias, ofrecimiento de servicios á .... "el señor."
El señor me devuelve los primeros y rehusa los segu:idos: él mismo tomará su agua del baño de Maria .... Yo
protesto, me precipito, y el resultado de todo es que
nuestras cuatro manos se cuezan Juntas ....
Tal vez esto no ha hecho mucho daño al senor, porque
me da las gracias y, á la p11erta de la cocina, á pesar de
que el Jarro está desbordándose de agua caliente, se
vuelve á mirarme como si sintiera pesar de irse arnba.
Parece que después Merlin ha sido interrogado largamente acerca de su sobrina: ¿que dónde he aprendido á
cantar? .... Que por qué no se me ha dedicado á otra cosa más que a cocinera? .... seguramente que con mi apa•
riencla y con la inteligencia que parezco tener hubiera
podido aspirará más!
-Pero en fin, ¿espero que no tenga aún ninguna sospecha?
Merlln se ve obligado á contestarme:
-Oh! tu traje lo pierde, yo creo; de todos modos, todavla no "arde!"
Y no "arderá" tan pronto. Figúrense ustedes lo que
serla un desenlace en la primera página de un libro? ....

Empujando el "A11to."-F1enle al
JJfar del Japón.

La gran carrera de automóviles Nueva.York-P&amp;.rís terminó sin hacer más ruido
que el que hubiera.hecho el acontecimientodeporti vomás banal del mundo. Ciertamente la proeza de los intrépidos automovilistas que at,ravesaron la América
en su parte más amplia, Asia y Europa,
merece algo más, aunque no sea sino por
su temtindad y su energía, de las que
han dado más de una prueba.
Son conocidos dti nuestros lectores los
trabajos á que se vieron expuestos en los
grandes desiertos del nuevo mundo, por
la relación que de ellos hizo el comisario
de la carrera: Bourcier Saint-Cha!Iray.
Lleg ada á J'okohama.-El fin de 1majornada.

tos, pues el segundo cambió todo su juego rodante al
lle~a.r á Asia, y por esto quedó fuera. de concurso.
Tantos cambios, retiradas y modificaciones acaba.ron
por modificar hasta. la denominación de la carrera..
El «New-York-Pa.ris&gt; se convirtió en &lt;la vuelta al
mundo;&gt; esto fué favorable para el alemán que dió por
terminada la carrera al llegar á Berlín, de donde salió
Limpiando el camino
sobre sus propias llantas; además, su llegada á Paris
de estorbos.
no tenia objeto, puesto que había sido «descalificado.&gt;
El carro italiano salió de Paris y allí debe regresar, sabe Dios cuándo.
Para el americano fué para el que fué menos cómodo el nuevo arreglo, como fraguado en Europa., no se dará por termina.da su ta.rea sino hasta que llegue á Nueva
York. Eso no obsta para que ha.ya si~o el vencedor en la carr~ra., es e~ primero que
llegó frente á las tribunas de «Le Matm,&gt; integro y con las mismas piezas con que
salló de Nueva York; se separó del itinerario, lo mismo que los demás, por dificultades Insuperables y, para. que nada falte, cablegramas de última hora hacen saber que
llegó á Nueva. York el sábado último, donde Roberts declaró que tanto él como sus
acompañantes y la máquina están listos para emprender el viaje, de nuevo, en seguida..
Triunfó en toda la linea., pero á costa de cuántos trabajos y fatigas. Después
de la travesía de los Esta.dos Unidos, que nuestros lectores saben que no fué cómoda, vino la del Japón.

DIARIO DE MARCOS.

Sábado 7 de Diciembre.
¿Habré espantado á mi ruiseñor? Miette ya no canta.
Sin embargo, Merlin sostenla que ella segula las piezas
siempre que yo. tocaba en el vlolfn ó en el piano. Esta
mañana, antes de ponerme á estuaiar, ful á paso de gato con medias, á abrir la puerta del sub-suelo, y dejé
entreabierta la de la sala; después, de tiempo en tiempo, me detenta en medio de una frase melódica para escu.:har, pero nada se ola abajo .... ¿Tendré el ·aspecto de
un ogro ó de un enterrador? .... ¡Pobre chiquilla! La habré privado del único placer que podla conseguirse en
medio de su existencia tan humilde y tan monótona?
Domingo 8 de Diciembre.
Miette ha recobrado la voz. A la hora de mi café con
leche-Merlin tiene la mal I costumbre de traérmelo á la
cama cuando me he acostado un poco tarde-dije á mi
viejo criado:
-No se oye más á tu sobrina en la casa; el otro dla
me dijiste que canta todo el dfa: ¿tendrá por desgracia
catarro?
Como si acabara de aventurar una suposición ofensiva, Merlin me responde vivamente:
-No señor! Miette nunca se acatarra, sino que teme
molestar á usted.
Entonces, con una elocuencia que á mi mismo me admiró, encargué á Merlin que la sacara de su equivoca•
ción: ¿Es acaso que él y ella tiemblan ante mt como á
los pies de un tirano? Se consideran por ventura como
mis esclavos? O es que fa casa es un claustro ó una
prisión? Y en caso de que se cantara en el cuarto de
criados, ¿en qué podia molestarme esto? Cie1tamente
que yo no me daba un comil,o de lo que pasa abajo ....
Que Miette canta de la mañana á la noche . ... tanto mejor. será una distracción oirla ....
Sin darse cuenta de las contradicciones de mi discurso-yo mismo no las he notado sino al escribirlas- Merlin, al llevarse un platón, me hace plácidamente la siguiente respuesta:
-Bien, señor, voy á decir á Miette que cante; el señor puede estar seg\lro de c;ue no de¡ará de hacerlo
más .. ..
Y, durante toda la mañana, Miette en el subsuelo,
abandonando los quehaceres de la casa, y yo en la sala,
hemos hojeado juntos una media docena de operetas y
de óperas cómicas, tanto nuevas como viejas: El Duquesito, Rip, Manon, Mignon, Carmen y aún Luisa!
(CONTINUARA.)

1

berts seguramente no se es
peraba un recibimiento tan
frío.
Ha.y la circunstancia de
que es el único que ha llegado á Paris, y probablemente
será el único que llegue. 'En
vista de que los carros no
cumplieron el itinerario propuesto al prlnci_pio por &lt;~e
Matin, &gt; el periódico avisó
que retiraba el trofeo prometido y sólo da.ría á los vencedores recompensas en numerario, bien mezquinas por
cierto. Los corredores á su
vez, los franceses al menos,
declara.ron que no seguirían
la carrera, y se retiraron de
ella al llegar á las costas del
Asia..
Queda.ron el americano, al
alemán y el italiano, y sólo el
primero y el tí.ltiplo comple-

U;, limosnero original.

Los trabajos que pasaron en los
viejos continentes no son menos
dignos de tomarse en consideración, y por lo tanto, es extrafio que el hecho de la llegada.
de la Thomas á. París no haya
sido celebrado con el entusiasmo
que era de esperarse de los franceses, siquiera por haberse originado en Francia. la. idea de la
g ran prueba.
¿Se deberá esto quizás á la.
circunstancia de que ninguno de
los cuatro carros franceses, de
los que tanto se esperaba., llegó
hasta las tribunas situadas frentti al edificio de «Le Ma.tin'?&gt;
¿Será que el espíritu automovilístico francés está de duelo
por su reciente derrota en el clr
culto de Dieppe'l Sea de ello lo
que fuere, lo cierto es que RoQuitando las piedras del camino

Una ovaci6n escolar.

�246
EL l1UNDO ILUSTHADO

Las Grandes Industrias Nacionales

247

EL MUNDO ILUSTRADO

Instantáneas tomadas por "El Mundo Ilustrado,"
de los actos principales del
Club Hércules.

Exitos en el extranjero.
Entre las industrias á las que debe su innegable prosperidad el floreciente Estado de Jalisco hay una, fuente de grandes riquezas y en
la que se hao invertido fuertes capitales, los
que producen pingües ganancias á quienes de
ella se ocupan.
Nos referimos á la Industria mezcaler:i., cuyo
producto es conocido y consumido en todo el
país, con el nombre de &lt;vino tequila&gt; La región del Estado de ,Jalisco propia para el culLi vo del agave, planta de la que se extrae el
tequila, es muy extensa, y, por lo tanto, y en
vista ,le los grandes beneficios qne aporta, muchas personas se hau dedicado á la repetida industria, pero no todos con el mismo éxito.
El señor Don José Cuervo es uno de los que
en mayor escala, y con un éxito más lisonjero,
han empleado tiempo y ca.pita.! para la explotación del agave.
Confiando el citado fabricante en la calidad
de los productos cie su gran instalación iudustrial, los envió á la exposición celebrada recientemente en la capital del Reino de Espalia, y la mejor prueba de que su confianza fué
fundada, es que el jurador calificador concedió
al tequila presentado á certamen un Gran 'P,emio por sus excelentes cualidades.
A la amabilidad del selior Cuervo debemos
el gusto de ilustrar esta página con una re-

Fachada de la casa Cuervo en Guad.ilajara.

Todavía tuvieron que tropezar los viajeros
con otra calamidad, y no la menor: el hambre.
La alimentación principal de los nativos del
,Japón la. constituye el arroz cocido y preparado
en forma de engrudo moreno ó en tortas, que
ponen á secar sobre los tejados donde se corrompen y se cubren de coloraciones muy hermosas
á la vista, pero muy poco apeteci!:&gt;les para los
paladares europeos y americanos.
Una vez que, cansados de esta comida, pidieron los viajeros un pedazo de carne de cualquier clase, los japoneses cogieron una gallina,
el animal que ha!laron más á mano, y le arranca.ron las plumas; todavía viva la empezaron á
destrozar, y colocaban los trozos á la lumbre,
lo que daba por resultado que mientras que el
exterior estaba quemado, el interior estaba
sangrando todavia; e~to tampoco era muy apetitoso, y .... no habla nada más.
A estas dlfirultades se expusieron los viajeros en el Ja oóo, y despué3 siguieron su viaje
por Asia y Europa, desafiando á cada paso dlticultades que á cualquiera menos animoso lo
hubieran desanimado, como para probar que la
parte del camino que no se hizo fuéporque abi:.olutamente está fuera de la posibilidad humana .

..

El "Club Hércules."

Medalla y Diploma otorgados en Madrid á la casa Cuervo.

producción de la medalla y diploma que
acreditan ese Gran Premio, lo cual servirá, al
mismo tiempo, como estimulo para los industriales de la República, especialmente para los
del Estado de Jallsco, y como nota altamente
honrosa y de justo orgullo para estos últimos,
y muy en particular para el inteligente y laborioso seilor Cuervo, que se hizo acreedor á él.
Nos proponemos aprovechu la oportunidad
que se presenta, con motivo de la citada distinción al señor Cuervo, para dará conocer
detalladamente la industria mPzcalera, para lo
cual nada será más apropiado que una visita á
la completa y bien acondicion~da instalación
de la fábrica que acaba de hacerse acreedora á
:m Gran Prnnio en la exposición de Madrid. Entonces esperamos tener el gusto de publicar el
retrato del modesto indu,¡trial, quieo se rehusó á que se publicara, al mismo tiempo que
P.I facsímil del Gran Pnmio á que su JaborioiJad y talento lo hicieron merecedor.
~!~

-,,..,

LA VUELTA AL MUNDO EN AUTOMOVlL
Sigue de la página 245.

F,._ta no fué t,am poco, ni con mucho, cómoda
ó fácil, una sola dificultad se habla descartado:
la. ele tomar un camino oor otro, pue:.to que no
h~y más que uno, pero éste es tan ruinoso y a.e
c1dentado que recorre una distancia cuatro veces mayor, cuando menos, que la que hay entre
Yokohama y Tsuruga, puntos_finales de la travesía japonesa de la Thomas.

Por la topografía del terreno, las islas niponas no son más que los picos más altos de una
cadena de mootalias submarinas, el automóvil
no es vehiculo de moda en el país del Sol Na.
ciente, y probablemente nunca será; el medio
de transporte más apropiado es el c:ljinrikishac.
Con esta palabra se designa al mismo tiempo á
un carrito de dos ruedas con capacidad para
una persona y á un vigoroso muchacho japooés
que lo empuja ó tira de él segúu lo exige el camino.
A esta clase de vehiculos está adaptado el
camino, por lo cual su anchura media es de sesenta centímetros, el automóvil necesita como
mioimun un metro sesenta; las curvas son tan
cerradas que un caballo tendria dificultades
para pasar por algunas y las pendientes llegan
á ser de cuarenta y clucueota por ciento.
Para hacer practicable este único camino
que se hallaba en tao lamentables condiciones
para el cauto&gt; fué necesario ensancharlo casi
en su totalidad, ampliar las curvas y reducir la
inclinación de las pendientes.
'En la parte del camino que rodea al volcán
cFushi&gt;, no fué posible esto t1ltimo y hubo que
recurrir en muchos lugares á la ayuda de los
habitantes de la región para que e'llpujaran el
carro, pues el motor se 11egaba. absolutamente
á prestar sus servicios. Ademl\s de todo lo dicho, el camino estaba obstruido por toda clase
de obstáculos; había grandes piedras que se necesitaba quitar á mano; troncos de árbol que
algún lefiador de mala memoria había olvidado en plena vía.

El &lt;Club Hércules,&gt; agrupación deportiva de
reciente creación, celebró la noche del catorce
del actual, una exhibición atlética ea el salón
principal del casino de la cercana ciudad de
Guadalupe Illdalgo,
A los socios del nuevo club se unieron los del
«Olímpico,&gt; lo que dió mayor atractivo á la
reunión. El programa de ella se compuso de
ocho números que llamaron la atención por la
limpieza y agilidad de los que tomaron parte
en ellos. De los cuatro números correspondientes á la primera parte, llamó especialmente la
atención el asalto á sable, entre los t,eolentes
cle artllleria Alberto Ortiz y Eduardo Parellón.
Se declaró vencedor al señor Ortiz, haciendo
constar que su contrario habla tenido ataques
y paradas dignas de mención especial.
Entre los uúmeros de la segunda parte, hubo
una lucha l!'reco- romaua, entre los señores
Lamberto Ileroández y Alejandro Garrido Alfaro, quienes demostraron, además de un buen
desarrollo físico, un estudio perfecto del arte
de la lucha.
El número final del programa era esperado
con impaciencia; se trata.ta de una exhibición
dP, box entre el campeón mexicano Carlos de la
Tijera y su discipulo el selior Ricardo Ortiz;
naturalmente que esto no fué un combate, pues
el señor Ortlz no podía esperar un triunfo de
su profesor, de quien a dijimos que es considerado como el campeón del box en México,
pero fué una viril exhibición de conocimientos
y agilidad en el arte de la defensa y el ataque
con los puños.
Los demás nñmero&lt;i del programa, aunque no
despertaron tanto Interés como los citados,
fueron del agrado del público que llenaba. el
salón escogido entre los inteligentes en cuestiones deportivas. El club prepara otras fiestas
de la misma clase, que serán, sin duda, del
agrado de los amantes del deporte.

00

Lucha greco-romana entre L. Hernández y
Conrado Mena.
Alberto Arias levantando una bala de 100 libras.
Ejercicios de barra.

�24:8

l!:L MUNDO ILUSTRADO

r,t, MU'.'&lt;DO tLUSt'l:A t){)

ta nutoa línta átuliacán
La vía del Sur Pacífico es una de las que se
han constrnído con más violencia en el país Y
de ello son una prueba las noticias que acerca
del avance de los trabajos ha venido publicando, dia por día, la prensa.
El tramo de Guaymas á Culiacán mide 549
kilómetros.
Al empezar el afio la vía había entrado ya á
territorio sinaloense y el 16 de Enero hallábase 25 kiló'.lletros al Sur de San Bias; lugarejo de
poca importancia situado á orillas del río del

~CASTelLANA
CENIZA
Se abrió tu nueva caja, espectro frío,
ídolo de mi amor, y al ver tu huesa,
un intenso estupor nubló mi brío
viendo lo que adoré vuelto pavesa.
Tus oídos, cual grietas desgarradas,
se abrían en tu cráneo pavoroso,
por donde entró la vida á bocanadas,
hecha orfeón y cántico grandioso.
Allí estaba tu risa, amarga risa:
cuajóseme la sangre al ver que era, ,
no la fbr de tus labios indecisa,
sino el reir de fosca .calavera.
Allí ataban tus dedos sus tendones,
dedos que hicieron blancos, ideales,
al rumor musical de sus bordones,
las abejas con miel de los panales.
Allí estaba tu frente sin cabellos,
la que besé por bien pensada y buena,
ara fría sin luces ni destellos,
de roto altar tristísima. patena.
Allí estaban huesosas y amarillas
¡oh dolor desolado! las triunfales
rosas hechas de luz, que en tus mejillas
abrió un ángel con dedos virginales.
Allí estaban tus senos extinguidos,
manantiales cegados y dolientes,
lo mismo que sin pája.ros dos nidos,
lo mismo que sin música. dos fuentes.

Alli estaban tus cuencas descarnadas,
tus órbitas horribles y sombrias
iguales á dos luces a.pagadas,
iguales á dos lámparas vacías.

Yo lle tenido otras musas-hadas ó diosas,
y á sus pies he arrojado-mirtos y rosas.

Amor rendido,
al que dieron en pago-desdén y olvido.
De tí, linda mufieca-no desconfío,
y aquí te dejo un dulce- recuerdo mir.
¡Sé muy dichosa,
cuando se abran tus alas-de mariposa!
1908.

FERNANDO DE ZAYAS.

m
LA VIEJA ANDAtilEGA
~i'i'

Tenue lampadario con su luz incierta.
de la vieja urbe alumbra la puerta.,
que malos guardianes dejaron abierta..
Como una luciérnaga. está el farolillo
dando luminaria con su escaso brillo
al muro vetusto y al fuerte rastrillo.
Allá en el postigo su cántiga afleja
cant;i. el centinela, y a.bajo en la re¡a
un lebrel dormita. Y pasa una vieja.
Y pasa una vieja de rugosa boca.
Vieja de la noche, ¿dónde irá la loca?
¿dónde irá la vieja de monjil y toca?
El lebrel la. siente y aúlla. Ella avanza,
y pasa. el rastrillo, y al campo se lanza,
y el largo sendero de flores alcanza.
Va cantando alegre conforme camina.
coplas muy joyosas con su voz divina,
y nadie oye el canto de la peregrina.
Lejos de poblado quiere ver el día.
Dejadla que cante, dejadla. que ría,
dejad á la. vieja que es la poesía.

¡Y ese puñado de podrida escoria
fué lo que mis sentidos a.doraron,
lo que fué mi ilusión, mi fe, mi gloria,
lo que á su luz mis ojos se cegaron!

Porque ya está sola canta alegremente.
Por mofa. en la villa la tuvo la gente,
la noche es su herma.na, y hermana demente,
protegió su huida por aquella puerta
que malos guardianes dejaron abierta.

¡Y son aquellas cálidas pupilas
estias órbitas á ridas y hueras,
y sus miradas hondas y tranquilas,
y los lirios de azul de sus ojeras!

Y avanza cantando, querella ó conseja,
y nombra poetas como hetaira. vieja,
de antiguos amantes recuerda los nombres.

Se deshizo el poder de tu portento,
vida pulverizada por la muerte;
se evaporó tu a.lado pensamiento
y ya jamás me gloriaré de verte.
Tu sombra al contemplar por vez postrera
siento latir mi vida destrozada,
lo mismo que una trágica bandera.
por las balas y vientos desgarrada.
Adiós, vana ilusión, rotos empeños.
Cerré otra vez la caja sollozando;
y largas noches ahuyenté mis suefios
para pasar su soledad llorando.
SALVADOR RUEDA.

o
Para una niña
Mi musa es una niña-risueña y pálida,
un querubín pequefio,-una crisálida..
¡ Será un tesoro
cuando tienda á la vida-sus ·a las de oro!
Marco dan á su frente-áureos ricitos,
sus labios son rosados - caracolitos.
Tal se diría:
¡Parece cna mufieca--de fantasía!

Dejadla que cante, dejadla que ria
dejad á la vieja que es la poesía,
es la poesía que huye de los hombres.
PEDRO

DE REPIDE.

*

Dilución de marfiles...... .
Para "€1 mundo 11u,1rado."
Dilución de marfiles y corales
Sus mejillas; sus ojos vesperales
Diamantes de corvinas radiaciones;
Perlas sus dientes albos y pequeños;
Rubís sus labios finos y risuefios;
Ta.les las excelencias de sus dones.
Ellas lo enamoraron, y rendido,
Es un pobre león que á grito herido
Llora su desventura en el boscaje,
Porque se enamoró perdidamente
De una cordera blanca é inocente
Qoe a.l mirarlo, fugaz ero prendió el viaje ....
Hoy vaga por la umbría nemorosa,
Exhalando su queja lastimosa
Y en espera de ver á su cordera,
A su cordera blanca y bendecida.,
Esa que edulcoró toda su vida
Amargando á la vez su vida entera ....
ALEJANDRO QUIJANO.

EDIPO Y LA ESFINGE
-"Adónde te diriges, por áspero camino,
Joven de faz adusta, de intrépida mirada?
-Voy á librará Tebas del monstruo que el destino
A mi ambición ofrece y al filo de mi espada.
-No temes el encanto del monstruo sibilino?
Sus ojos son abismos de lujuria insondada,
Sus senos son de virgen, su rostro es femenino,
Sus curvas, de pantera .... di, nada temes?-Nadal
-Tregua á tu lcco empeño, tregua á tu audacia loca ...
Vas á la muerte, Edipo .... La gloria es fugitiva ....
Ven! .... Yo te ofrezco el triunfo: los besos de mi bocal"
El héroe.alzó los ojos hacia la cumbre altiva;
Yalll vió proyectarse por la desnuda roca
La sombra de la Esfinge, siniestra y pensativa ....

INVOCACION NOCTURNA
-Oh pálida Selene, que sobre el mar obscuro
Tiendes la suave fimbria de tu velo argentado,
Diosa de I arco de oro por Vulcano forjado
En los cele~tes yunques, con el metal más puro;
-Hécate ~ubterránea, que en el Estigia impuro
Alumbras el camino del remador sagrado,
Escuchas de las sombras el himno desolado
Y acoges las siniestras palabras del conjuro;
-Artemis, la del doble cuerno de ópalo mágico,
Que la hechicera invoca, según el rito trágico,
Mientrar la roja llama sobre la pira ondea;
--Vosotros, de la noche demonios familiares:
Haced que, lentamente, destilen mis pesares
Los poderosos filtros de Circe y de Medeal

POLIFEMO
Cuando el astuto Ulises gritó á sus marineros:
-"Presto, soltad las velas! Venced toda fatiga!
Huyamos de la playa traidora y enemiga
Dond~ la muerte acecha los bravos compañerosl"Vociferaba el Ctclope:-Viles aventureros!
Que mi padre, Neptuno, sin término os persiga!
Que Gorgona, implacable, desde el Orco es maldiga,
Yque encontréis las syrtes en vuestros derroteros!" ....
Politemo, arrancando pedazos de montañas,
Lanzábalos al aire, con imponente saña,
Mientras obscura sangre por su ancha faz .:orrla ....
Más, el bajel, al rayo primero de la aurora
El seno soñoliento del glauco mar hendla,
Cortando las espumas coa atilada prora.

LA FUENTE SAGRADA
Vc,lvi á la Fuente Antigua. á la Fuente Slgrada:
Alli encontré al dios Pan, embriagado de aurora,
Al Viento la pujante cabeza soñadora,
En matinal roclo la barba salpicada.
Fijando en mi la enorme pupila dilatada
De pensativa Esfinge, que el tiempo rememora,
Sopló en los siete tubos de su flauta sonora
Y huyeron siete alondras por la selva encantada ....
El dios sonrió benévolo de mi asombro de niñJ,
Yalisando su luenga cabellera de armiño,
Medital-dijo-y luego, con voz más dulce: cantal ....
Cuando partió, la selva tendióle arcos triunfales,
Y vi, por las alegres rutas primaverales,
Un lirio . . .. muchos lirios brotar bajo su planta.
LEOPOLDO DIAZ.

Extremo norte del puente provisional sobre el Humaya.

Fuerte, en que se cruzan la nueva. vía y la del ferrocarrrilKansasCity
México y Oriente.
A la vez se inicia.ron en Culia.cán los trabajos de construcción de
un puente provisional sobre el río Húmaya, para el paso de los trenes,
Y se concluían los de otro puente que se había empezado con anterioridad sobre el río Sinaloa..
El 22 de Febrero la brecha encontrábase en terrenos del Distrito de
Mocorito cuya cabecera quedó distante unos 10 kilómetros de la vía á
causa de que hubiera sido más costoso á la Compa.fiía acercarla á ella.
El 28 del mismo mes entró á Bamoa la primera. locomotora y poco

Puente provisional sobre el Humaya antes de ser colocada
la parte de hierro.

�250

EL MUNDO ILUSTRADO

El MUNDO ILUSTRADO

CRONICA

LA VIRGEN DEL PUEBLITO,

de Querétaro, cuya coronaci6n se está gestionando
actualmente,

después se instaló cerca. de Cullacán un ca!D-pamento con objeto de abrir brechas hacia. el
Norte.
.
A medianos de Marzo había. enrielados 25 kilómetros al Sur de Bamoa. y en Abril es arreglado casi totalmente el tramo del Distrito de
Mocorito.
Las infatigables cuadrillas de la Em presa ent ran hacia. el día. 7 de Mayo al Distrito de Cullacán, y el 29 de Junio se present,a la. primera
locomotora frente á la capital de Sioaloa. en
medio de las manifestaciones de regocijo de
sus habitantes.
El puente provisional sobre el Huma.ya. quedó terminado el día. 10 de Julio, y el 20 llegó á.
Culiacán el primer tren, habiéndose organizado para. celebrar este trascendental acontecimiento una fiesta en que tomaron parte todas
las clases socia.les.
El trazo primitivo de la vía. entre Culia.cán y
Maza.tlán medía unos 250 kilómetros que se redujeron en un segundo trazo, que es el adopta.do detinitiva.mentie, á 217 kilómetros.
En la actualidad la br~cha. abierta al Sur de
esa. c~ pi tal pasa. de 50 kilómetros y la parte
herrada. de 10 Los t rabajos emprendidos en
Maza.tlán prosiguen también con actividad habiéndose herrado ya 40 kilómetros hacia. el Norte y arregla.do 20 kilómetros de terraceria. hacia el Sur. Si las lluvias son a.b1mda.ntes probablemente se recortarán un poco las obras
tanto en el Norte como en el Sur, pero en O~tubre se reanudarán con mayor vigor.

La Virgen del Patrocinio, de Zacatecas.

medio de milagros y favores, los que no esca.tima., y que hacen que la devoción por ella aumente sin cesar.
Para mostrar su ca.rHio por ella., los queretanos han iniciado la. idea. de hacerla coronar,
para 10 cual han inicia.do una. a.cti va propaganda. Una. comisión, compuesta. por varias personas prominentes de Querétaro, entre las que
se encuentran los sefiores notarlos Carlos M.
Esquive} y Salvador Sánchez: Licenciado Juventino Guerra, Doctores Alfonso Elguera. y
Francisco.Rivera, representantes de todos los
gremios industria!es y manufa.ctureros, se dirigieron al presbítero Manuel Gómez y á los padres franciscanos, á cuyo cuidado está la imagen, para. que inicien ante el Obispo de la. Diócesis, que se den los pasos necesarios para procurar la. coronación de la. virgen. Es bien sabido el entusiasmo religioso que muestra.o los
Ehijos del stado de Querétaro. y por lo tanto,

..

Nuestra Señora del Pueblito,
de Querétaro.

'

1,

Pocas imágenes de la. Virgen Madre de_ Cris•
to son objeto de una. veneración tan ardiente,
como lo es la V irgen del Pueblito en la ciudad
y en el Estado de Queréta.ro.
Fué construida dicha. imagen por un presbítero, empleando en su construcción cañas de
ra~trojo. El escultor carecla de dotes artísticas,
y, por lo tanto, la. imagen está lejos de ser be•
Jla, pero, á pesar de esto, cuenta con la devo•
ción y cariiío ardientes de sus devotos los que.
reta.nos.
De todas partes del Estado se hacen peregrinaciones á. la capital, con el objeto de orar ante la sagrada Imagen, quien,según los devotos,
corresponde á estas muestras de ca.riño con sus
inagotables bondades que se manifiestan por

Sr. Don Carlos J. Meneses. nombrado Director
ínterino del Conservatorio Nacional
de Méxíco.

es seguro que las fiestas de la coronación serán
de las que haga.o época. entre los católicos ele
la. República.. Con ésta, ya. son muchas as vlrgenes coronadas que ha.y en México. y pecas,
de las que cuentan con un culto activo, faltan
por coronar.
Como se estila en esos casos, la corona será
colocada en la. cabeza de la virgen por el visitador apostólico, ayuda.do por el Obispo de la
Diócesis, y probablemente con la. asistencia del
Arzobispo de México.

o

Nue~tra Señora del Patrocinio
Sobre el cerro de la Bufa, cercano á la ciudad capital del Eitado de Zacatecas, se levanta.
el santuario donde se venera. y se rinde culto á
la imagen de la madre de Cristo bajo su ad vocación de Nuestra Seííora del Patrocinio ó de
los Zaca.tecos; imagen que es objeto de lamayor veneración en la ciudad y Esta.do citados,
desde tiempos muy remotos.
Según la. leyenda, la. virgen se apareció en
el mismo lugar donde .se levanta actualmente
el santuario, el 8 de septiembre de 1546 tra.yen•
do la fe á los indios Za.catecos. La virgen, como todas las a.parecidas, pidió que se le erigiera. un templo en el luga.r donde se había aparecido, y éste fué construido por la iniciativa., y
en su mayor parte, á las expensas del presbitero Don Joseph de la. Rivera Beroárdez, conde de Santiago de la. Laguna., quien celebró la
ceremonia. de su dedicación una vez que estuvo
terminado
El 29 de junio de 1728, el obispo de la. diócesis, Doctor Don Nicolás Carlos Gómez de Cer•
va.ntés, bendijo el te1rplo y lo dedicó solemnemente á. Nuestra Señora del Patrocinio de ½a.ca.tecas. Como el culto de la. imagen no era. en
aquella época tan entusiasta como lo ha sido
en los últimos años, el templo estuvo abandonado más de treinta, después de los cuales rué
reedificado por el presbítero don Joseph de Bezanilla v Mier, siendo dedicado en medio de las
mayores solemnldades1 el domingo 13 de sep•
tiembre de 1795
El padre Beza.nilla, primer capellán de la
iglesia., trabajó mucho por levantar el decaído
culto por la. imagen y fijó su fiesta el 15 de
septiembre por ser la octava de la fiesta. de Na.•
tividad y de la fecha en que se apare~ló la vir•
gen. El santuario, desde su fundación, ha llevado el nombre de Sa.ntua.rlo de la Na.t,i vidad
y del Patrocinio de Nuestra Señora. de Zacatecas ó de los Zacatecos.

251

UEDE considerarse como una
forma de ventura habitar, durante la presente estación, en
alguna de esas poéti-:as quintas de verano que existen en
los pueblecillos de nuestros
hermosos alrededores.
Estando en plena temporada
de lluvias, como estamos, no
deja de ser desagraeable la forzosa reclusión que
éstas nos traen, durante la cual, á través de los
cerrados cristales contemplamos un cielo gris y
amenazador. La lluvia, en las ciudades, es el canto elegíaco más triste y monótono :,ne pudieran
desear los espíritus inclinados á las meditaciones lúgubres y á las perspectivas brumosas y sombrías.
El horizonte, opaco y tenebroso, parece desmentir todos los sueños, todas las sonrientes ilusiones que intentan brotar en las almas, como las
tímidas florecillas que asoman sus pétalos temblorosos entre las ásperas grietas de las ruinas. Con
su fúnebre salmodia, canta la lluvia sobre los
cristales su triste canción, y, los abiertos paraguas lucientes y obscuros, semejan las grandes
alas extendidas de nocturnos pájaros. Comienzan
las luces á encenderse en calles y casas¡ brillan
los focos como pupilas luminosas húmedas por el
llanto, y la monótona cantinela, continúa con una
lentitud siempre igual , siempre constante y tenaz.
Mas en el campo, al contrario de lo que pasa
en las ciudades, la lluvia es el toque de júbilo,
el repique gozoso con que la naturaleza se despierta para recibir de ella, su lozanía y su vigor.
La tierra sedienta y ardorosa, absorbe en su seno
fecundo la deliciosa frescura del agua¡ los altos
árbol es que, cubiertos del polvo del camino, parecen languidecer de fatiga y pesado sopor, al
sentir el beso generoso de las primeras gotas de
la lluvia, se estremecen y agitan sus ramas para
beber por todas sus fibras la misteriosa vida que
del fresco rocío van á tomar.
Y el césped húmedo y brillante, responde á la
caricia de la lluvia con la de su agreste perfume;
las flores se inclinan amorosas y tímidas como ánforas transparentes, colmadas del más puro licor¡
los pájaros, desde sus tibios nidos cantan en sord ina sus apagados trinos, y la gran fiesta de la lluvia y del campo, sigue triunfalmente bella y llena de poética y dulce sencillez.
Debemos, pues, considerar afortunados á los
que pasan el estío en pleno ambiente campestre,
durante la temporada del «veraneo,&gt; aceptado entre las personas de nuestra buena sociedad.
Allí, como en todas partes, se desliza la reina
Moda para dictar sus leyes y caprichos¡ los trajes
que para esta permanencia en el campo nos ofrece actualmente, son en verdad mu y variados. Los
más novedosos, son los bordados al punto de cruz.
Hay, entre estos, algún elegante modelo de gruesa tela de vichy, color crudo, cuyo adorno consiste, tan sólo, en bordado al punto de cruz que,
como hemos dicho, es la novedad de l a temporada. Este bordado se hace con finísimo algodón
«perlé,&gt; lavable, en colores vivos, comoporejemplo: verde, rosa y rojo en dos matices, eligiendo
alguna labor para formar la cenefa que debe hacerse en tiras de tela cubiertas de estameña, las
cuales hacen las veces de entredós para adornar
el vestido, según el modelo que se elija. Las faldas de tablas, continúan en privanza para esta
clase de telas y de trajes. Una cenefa bordada,
rodeando la falda, es de muy buen efecto.
También son ahora muy aceptados los elegantes y lin~os vestidos marineros, que tienen un
encanto especial por su sencillez, gracia y aire
juvenil. Son diferentes las combinaciones quepara éstos nos presenta la Moda. Unos claros, otros
obscuros¡ entre estos últimos, se ven algunos hechos en lienzo de hilo, azul marino, con un ancho cuello de dril blanco, lo mismo que el peto y
los puños guarnecidos con un bies y soutache
azul obscuros. En la orilla de la falda, luce una
tira bastante ancha de dril blanco, guarnecida con
bies y soutache azules. Corba1a de seda azul marino, con lunares blancos. Puede llevarse, tam·
bién, este vestido, con peto y sin cuello, ligeramente escotado.
No hay que perder oportunidad, lectoras mías,
de ir al campo en la temporada presente¡ si para
satisfacer el anhelo de contemplar cosas bellas, no
bastaran los grupos de lindas jóvenes que vemos
en las partidas de paseo, ahí están delante de la
vista, las hermosas mañanas frescas y perfumadas
como rosas silvestres, los crepúsculos de oro y
fuego, y la naturaleza entera que, siempre pródiga, nos ofrece el espectáculo de su grande y .solemne hermosura.

LA MODISTA EN CASA
Agradecemos debidamente á nuestras lectoras el agrado con que han
recibido las explicaciones de la .&lt;eccí6n de corte. Las cartas que nos han
llegado nos muestran, muy á las
claras, que nuestro empeño por complacerá las,subsc:riptoras no ha sido
echado en saco roto. Estamos, pues,
dignamente compensados del trabajo.
He aquí la tercera lección. El grabado número
1. muestra la manera más fácil y práctica de hacer

ñoras, arme el cuello y lo mantenga en su lugar.
El grabado número 3. dice claramente el procedimiento que debe emplearse para el arreglo de
los puños. Estos, á semejanza del cuello, deben
pegarse por el lado interior de la blusa, teniendo
cuidado igualmente de que el forro sea de la misma tela gruesa de que está hecho el forro del cuello. Por encima llevarán el pespunte, y si el cuello
tiene las dos hileras de pespuntes que indicamos
á nuestras lectoras para dar mayor vista á la costura, los puños deben también llevar esas dos hileras. Hay que cuidar de que los plegados vayan
perfectamente repartidos á los lados de la abertura del puño. Esa abertura debe tener de extensión
como diez centímetros más ó menos.
¡Ojalá que estas explicaciones sean también del
agrado de nuestras lectoras, tanto como lo fueron
las que anteriormente les dimos!

eoa
LA MUJER ENELHOGAR

Número l.
las alforzas. Parece á primera vista, muy sencillo
rayar, al ojo, las alforzas, y podemos asegurar á
nuestras lectoras que esesistema es muy deficiente, pues con un poco que vaya distando cada alforza una de otra, el resultado, al terminar todas
las alforzas, será desastroso. Para evitar esto es
conveniente, según lo indica el grabado número
1, recortar un pedacito de cartón que dé el tamaño ó ancho de la alforza que se desea hacer¡ con
él se irá señalando en el género la distancia que
debe mediar entre una y otra alforza, las cuales,
señaladas ya, se pueden poner á la máquina con
toda confianza, en la seguridad de que esas alforzas estarán perfectamente equidistantes.

Número 2.
El grabado número 2. indica la manera de colocar el cuello, pues de ella depende que éste no
resulte con arrugas ó con mala figura. Hay que
medir exactamente el centro de la tira que, más ó
menos ancha, va á servir de cuello, y hay que
medir igualmente el centro de la espalda de la
blusa¡ tomadas con cuidado estas dos medidas,
póngase centro con centro, por el lado interior de
la blusa, é hilvánese costura con costura, teniendo cuidado de caminar con la aguja, del centro
hacia el fin del cuello. Por encima de éste, una vez
terminado de hilvanarse, debe ir el pespunte de
la máquina, pues además de darle así más fuerza,
le presta vista. Una doble hilera de pespuntes al
derredor, lo harán más vistoso todavía. Aconsejamos á nuestras lectoras que la tela interior ó sea
el alma del cuello, vaya hecha de una sola pieza,
pues sucede á veces que, por economía, se pone
añadida, y esto redunda en la mala forma del cuello. También esa tela debe ser de consistencia dura para que, según la frase tan conocida de las se-

I
Número 3.

En las temporadas de veraneo, pasadas en el
campo, no faltan algunos accidentes ó pequeñas
contrariedades que uo dejan de ser desagradables,
por ejemplo: un aguacero torrencial que sorprende á la mitad del camino y que, no pudiendo evitar mojarse por estar en el campo y sin ninguna
defensa para la lluvia, los sombreros, trajes y sombrillas, quedan en un estado lamentable.
Para reparar estos daños, daremos aquí algunas
indicaciones que pueden ser de utilidad.
Si el vestido que la lluvia ha mojado es de se•
da ó de lana, no debe ponerse cerca de la lumbre
para secarlo, pues la tela se encogerá rápidamente, si esto se hace, quedando el traje inservible.
Se cuelga la falda por la cintura y el corpiño
por las costuras de los hombros¡ en seguida se pone debajo de la falda una tabla cubierta por un
lienzo seco; se extienden sobre ésta todas las partes de la falda y se cubren con otro lienzo limpio
y seco. Si la orilla de la falda está muy mojada,
se le pone encima una muselina y se le pasa una
plancha que no esté demasiado caliente.
Los trajes de percal, muselina ó batista, también
se cuelgan para que se sequen, y cuando lo estén
á medias, se estiran, tomando siempre el hilo de
la tela, y se planchan luego con la plancha muy
caliente. Si el aderezo ó apresto ele la tela hubiera desaparecido por completo, se pone por su revés una muselina almidonada y se plancha enci·
ma de ella.
En cuanto á los sombreros, si son como se usan
generalmente para las excursiones campestres, de
paja con adornos de flores ó listón, se procederá
de la manera siguiente: se quitan los adornos del
sombrero y se mete la forma de paja en una composición de agua acidulada con sal de acederas ó
zumo de limón¡ allí se deja dos ó tres horas, y en
seguida, se le pasa por encima jabón y azufre, después se humedece con una esponja empapada en
una mezcla de gelatina, jabón y alumbre, con la
cual quedará muy limpia, y luego, para darle aderezo á la paja, se le cubre con una hoja de papel
y se pasa una plancha bien caliente.
Si la paja es blanca, conservará mejor su blan·
cura y flexibilidad, metiéndola en una solución
de ácido clorhídico oxigenado y saturado de potasa, cuando ya está limpia y antes de plancharla, se le pasa una esponja bien mojada en agua de
arroz y almidón.
Si el sombrero estaba adornado con gasas, flores
y plumas, se quitan las primeras para plancharlas
con una plancha muy caliente¡ y las plumas cada
una de por sí, se sostienen sobre el calor de una
lumbre no muy viva, y según se van calentando y
pierden la humedad, vuelven á rizarse.
En cuanto á las flores, es más difícil disimular
sus desperfectos,_pero siendo el adorno menos caro, pueden renovarse, substituyéndolas por otras
nuevas y el sombrero quedará como si nada le hu·
biese sucedido.
Las sombrillas hacen en estos casos de paraguas,
de manera que vuelven también en un estado lamentable. Es conveniente meterlas en un baño de
aglla limpia y se dejan secar, sin cerrarlas en una
habitación que esté bien ventilada.
'
El calzado se debe rellenar de algodón ó de salvado para que no pierda su forma y se pone á se·
car en la misma habitación ventilada, dejándole
allí varios días, pues si se acerca á la 1umbre se
encogerá y no vol verá á servir.
, Estas breves indicaciones podrán servir, tal vez,
a nuestras lectoras para remediar, en algún modo
los daños que al atavío campestre puede traer un~
de esos chubascos tan benéficos á las siembras1 pero casi siempre incómodos para las personas que
salen de paseo,

11r

�'

FoT. FÉLIX

DE

PARís.-Monas l{ouFF.

Traje de carreras.-Confeccionado en muselina de seda arnari-llo pálido, sobre
un fondo de satín libert.r del mismo color.
La sobre falda de muselina, está bordada de color marrón y rnrde resedá. El
cuerpo es abierto por la es])alda .Y por el delantero, dejando
un corpiño de punto de Venecia. Las mangas son de la misma muselina bordada.

,·ei·

•

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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