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                  <text>L

UNDO LUSTRADO

Registrado como arttculo de segunda clase, en 3 de Noviembre dr. 1894.-Impreso en papel de las Fá.brlcas de San Rafa.el.

Año XV-Tomo 11

México, 30 de Agosto de 1908

HOMENAJE A CUAUHTEMOC
Fotografía tomada durante la manifestación del día 21.

Número 9

�262

EL MUNDO ILUSTRADO

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALFONSO E. BRAVO.
OFICINAS PROVISIONALES:

.....

Segunda. de las Da.mas 4. México, D. F. Aparta.do postal 2.570. -Teléfonos: Erlcson, 1476.
Oompa.ñfa. Telefónica., 471.

--

PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la. Oludad ................................. S 1.25
En los Esta.dos......... .. .. .. .. .. . .. .. . .. .. .. 1.50
En el Extranjero ,.... .. .. .. . .. . .. .. . .. .. .. 2.00
NÚMEROS SUELTOS:

En la Oa.pltal. ........................... SO 3-5 cs.
En los Estados ...... ..................... .. S0.50 cs.

EL SIBARITISMOYLA MORAL
Tengo un amigo muy dado á la paradoja, pero muy -inteligente y muy práctico.
Es un hombre ordenado, met6dico, soltero,
amante de su comodidad y un tanto cuanto
egoísta, aunque incapaz de hacer daño á
nadie, y antes inclinado al bien que al mal.
Como todos los séres paraclojales, tiene
una gran originalidad de pensamiento, y á
cada paso sorprende á sus íntimos con
ideas, principios, y modos ele ver las cosas
que salen de lo común, y que en ocasiones
son enteramente propios y personales.
De su filosofía puede decirse, con Spencer que "no ha yerror en ella que no incluya ~ alma de verdad," y siempre se puede
sacar mucho provecho de destilar sus paradojas para extraer de ellas esa esencia de
verdad que suelen contener, y que no es
menos preciosa porque, como los perfumes
del Oriente, sea necesario manipular muchas toneladas de pétalos y nectarios para
extraer una sola gota.
Días pasados nos expuso sus doctrinas
sobre la moralizaci6n ele nuestro pueblo,
que mucho la necesita, y paso á exponer
sus principios sobre el origen que atribuye
y los remedios que indica á prop6sito de la
delincuencia nacional.
,
-El origen de nuestra delincuencia-nos
dijo-radica todo y sin género alguno de
duda, en que nuestros nacionales no tienen
repugnancia ni 11,orror á las sabandijas.
Se cree, generalmente, que las prisiones,
presidios y penitenciarías, tienen vinculada
su fuerza represiva, según su clase, en la
privaci6n de la libertad que imponen, en los
trabajos forzados y rudos que exigen, en
la soledad, el aislamiento y el silencio á que
obligan á los detenidos.
Estas penas, torturas y sacrificios, amplificados por la ret6rica y la poética de los
criminolog1stas y de los moralistas hacen
gran impresi6n y excelente figura en el papel, á semejanza de ciertos ejércitos y de
ciertas finanzas más 6 menos centroamericanas. Pero en la práctica resultan anodinos, ineficaces y hasta contraproducentes á
juzgar por el incremento de la criminalidad
universal y sobre todo de la reincidencia.
No se infiera, sin embargo, de ésto que
cárceles, penitenciarías y presidios carecen
de medios coercitivos y represivos, ni que
estén desarmados frente al delito.
Los establecimientos penales disponen de
un medio poderoso de castigo del delito, superior á cuanto los criminalistas y legisladores han inventado. Y ese medio poderoso
son .... las chinches.
Para los efectos de mi demostraci6n-continúa mi amigo-debe entenderse por chinches no s6lo ellas, sí que también los piojos, las pulgas, etc., en una palabra, las sabandijas.
Al lado de éstas, y sirviéndose de ellas
en las condiciones que expondré después,
todos los medios punitivos, y por consi-

guiente, preventivos del delito, palidecen,
se ofuscan y pasan á la última categoría.
La sabandija, en general, y la chinche en
particular, parecen haber sido creadas exprofeso para el castigo de nuestros pecados
y la expiaci6n de nuestras más graves culpas.
Tienen el poder incontrastable de todo lo
que es á la vez pequeño, múltiple, nauseabundo y agresivo. Taimada y lenta en su
acci6n, la chinche, para concretarme á ella,
es inexorable en su ataque; pica, desaparece, vuelve á picar y á desaparecer. Su
picadura es irritante y oprobiosa; á la vez
duele y repugna; hiere á la vez el cuerpo
y el alma; ataca con el aguij6n la piel,
con la nausea las entrañas y con la repugnancia el espíritu.
Una estela nauseabunda la sigue, cauda
hedionda de un cometa odioso. Como el autom6vil, deja tras de sí una huella de vapor mal oliente. Al lado de la chinche la
pulga, alada, agil é inodora, es mariposa
comparada al alacrán.
8610 el piojo es tan odioso como la chinche. Pero ésta además, es pérfida. Sus auxiliares tienen la franqueza de agredir de
día, en pleno sol; la chinche nos tortura
de noche. Sus congéneres nos atenacean
cuando disponemos de todos nuestros medios de acci6n contra ellos. La chinche, como
el tío de Hamlet, apro,,echa nuestro sueño
para herirnos.
De la chinche puede decirse lo que Macbeth después de su crimen decía de sí mismo: &lt;Has dado muerte al sueño».
Ahora bien; no hay mayor tormento que
el insomnio. Privad al hombre del pan, de
la libertad, de la sociedad de sus semejantes; todo lo podrá soportar. Pero no lo privéis del sueño porque 6 &lt;dimite ó se somete». El insomnio es muerte más segura y
dolorosa que la inanici6n, que la soledad 6
que el silencio.
Podréis no domeñará la fiera por el hambre; siempre la subyugaréis por el insomnio. La locma misma es soportable y hasta
deliciosa sin él.
El sueño es el supremo consuelo como la
muerte el definitivo reposo. Perseguido,
dolorido, miserable, deshonrado el hombre
todo lo espera del sueño y todo lo aboga en
él. Mientras el hombre sabe que puede dormir no tiene por qué morigerárse, ni moralizarse, ni arrepentirse.
Si el hombre estuviera seguro de que el
delito 6 el crimen mataban en él el sueño,
no habría criminales.
Es éste el inmenso servicio que las chinches pueden prestar á la humanidad.
Pero para ello es necesario sensibilizar
al hombre para la chinche. Los hombres
pulcros, aseados, cuidadosos de su persona
llegan á ser, en este orden de ideas, sensibles como la mimosa. Una chinche en la
cama los atormenta más y mejor les quita
el sueño, que un remordimiento en la conciencia.
Lo malo es que nuestro pueblo bajo es
insensible á la chinche. En las prisiones
todas del mundo entero, las chinches, como
si tuvieran conciencia de su alta misi6n
moralizadora, pululan y llenan á conciencia sus deberes superiores. Pero los prisione'r os son insensibles á su acci6n; los
nuestros en particular.
tPor qué~ Porque desde el claustro materno han vivido bajo la influencia de su
aguij6n en el ambiente de su pestilencia.
Suprimamos la causa y quedará suprimido el efecto. Hay una manera de regenerar á la especie humana, de moralizarla, de
hacerle odioso el delito haciéndole odiosa y
terrorífica la prisi6n. Ese medio consiste
en desenchinchar cuidadosamente los tugurios y en enchinchar profusamente las prisiones.
Esto segundo ya está hecho.
El delincuente, en ese supuesto, llegaría
á la prisi6n con su sensibilidad intacta y la
chinche se encargaría de lo demás.
~T

263

fL MUNDO ILUSTRADO

-Pero á ese paso-objetamos á nuestro
amigo-habría que sensibilizar al pueblo
para todo lo demás; para el alimento escaso
y mal condimentado, para la galera infecta,
para el lecho duro, para la odiosa promiscuidad con los demás presos y también para la soledad y el silencio de las penitenciarías.
- Sin duda. Pero lo de las chinches podría bastar y no es difícil de plantear.
Si así no fuere podría intentarse,
aunque no lo creo fácil, todo lo demás. Porque hay que convencerse: en las
sociedades modernas, en que la impunidad
es la excepci6n y la cárcel la regla el sibaritismo es el peor enemigo del crimen. En
el siglo XX todo el mundo puede ser criminal menos Petronio.
-Pero eso es rebajar la moral.
-Sin duda; pero también es generalizarla. Vd. escoja.

DR. M.

FwRES.

Departamento de empleados y restaurant.

193

Crónica Científica
LA PERIODICIDAD EN LA VIDA

La vida, que por mucho tiempo se creyó que
fuera. el único fenómeno fisiológico continuo,
está sujeta á periodicidadee muy marcadas, según los estudios del Doctor W. Swoboda., de la
universidad de Viena, corroborados por los del
Profesor Christian Clausen de Cristianfa y que
acaban de publicarse, causando no poca sorpresa en el mundo científico.
Según estos dos fisiólogos, nuestra vida pensante y emotiva. está sujeta á una especie de
movimiento ondulatorio; las crestas de las ondas forman lo que se conoce de la vida, mientras que el resto es nuestraexistenciasubconsciente. Uno de los resultados de este estado de
cosas, el que llamó la atención de los sabios, es
la ocurrencia de ciertas ideas y pensamientos
con tiempos regulares, ocurrencia que no seria
explicable de otra manera. Después de ciertos
periodos cuya duración ha sido determinada y
verificada por los sabios citados, parece que la
memoria funde en sus moldes las ideas, por decirlo así, y las saca del mundo subconsciente
pa.ra. translada.rlas al mundo de las percepciones
conscientes.
El doctor Swoboda observó que le sucedía con
frecuencia que después de haber asistido á un
concierto no podía recordar la música oída por
más esfuerzos que hacía para ello, y que después de cierto tiempo, un día próximamente,
el recuerdo venia espontáneo.
Fijando la. atención en este fenómeno, notó
que una. música oída á la una de la tarde volvía. á su memoria á las once de la malla.na, dos
días despues, es decir, despues de un período
de cuarenta y seishoras;despuésnotóquesiempre que reaparecía el mismo recuerdo era una
hora antes que el dla anterior, lo cual lo indujo á lijar un período de veintitrés horas ó sus
múltiplos pa.ra fenómenos de esta clase.
Pronto tuvo oportunidad de corroborar esta observación: una mujer fué picada por una
abeja. y el dolor de la picadura desapareció poco rato después para reaparecer á las veintitrés horas. Un estudio más detenido le hizo
ver que los periodos de veintitrés horas son peculiares á los hombre;, y que, generalmente en
las mujeres son de diez y ocho horas.
Continuando en sus estudios, tanto el doctor
Swoboda. como el profesor Ola.usen encontraron
otra serle de periodos de veintitrés dias en los
hombres y de veintiocho en las mujeres; estos
períodos coinciden con otras varias circunstancias fisiológicas.
En el transcurso de los estudios se encontró
que la memoria no sólo repite con regularidad
las impresiones recibidas por medio de la vista y del oído, sino también las emociones y esta.dos de ánimo. Vn estado de hilaridad ó de
depresión nerviosa se repite á las consabidas
veinUtrés horas, aunque en el intervalo haya
dominado un estado de ánimo enteramente
di verso. De esta manera se ha podido explicar
la razón de muchos sueños. Acerca de uno de
elloc;; dice el seiior Ola.usen lo siguiente:
&lt;Una noche fui despertado por el sonido de
mi despertador, el que probablemente, me hizo soña.r que me hallaba en un concierto. En
el programa de éste leí el nombre de un actor
musical que no ha.bia oído mencionar nunca.
«Al despertar estudié el caso y me acordé de
que habia visto el nombre del compositor des•
conocido en el sobre de una. carta. Hice un esfuerzo de memoria y recordé que había visto ese
sobre á cierta hora del día, aumenté á esa. ho•

Grupo de excursionistas en
el campo.

ra diez y ocho más, y concluí que debían ser
las t res de la. mañana próximamente; encendl
un cerillo para verificar mi cálculo. y encontré
que había acertado casi sin equivocación.&gt;
De la mismo manera se explica qu.e se sueñe
una cosa. varias noches sucesiva.mente y que
dos personas tengan el mismo sueño á la misma hora. Dice el doctor Swoboda que dos hermanas que pasaron una noche velando á su padre enfermo, soñaron veintiocho días después,
á la misma hora, que se hallaban sentadas llorando junto á su lecho de muerte.
De sus observaciones ha deducido el doctor
que esa periodicidad no se manifiesta de la misma manera ni con la misma regularidad en todas las personas. Divide á los sujetos observados en periódicos y aperiódicos. En la primera
categoría. dice que entran los que están dedicados á una vida que exige un ejercicio constante de las facultades pensantes, en primer
lugar los poetas y los artistas. Los hombres de
sentido práctico, séres fuertes y equilibrados,
no presentan muestras de esa periodicidad, y
menos con la regularidad de los séres cuyo sistema nervioso es débil é impresionable.
En algunos casos este fenómeno tiene grandes inconvenientes para. quien es victima de
él, como en el caso de un estudiante que no
podía concentrar su atención más que á ciert as horas, pero también puede ser de gran
utilidad en otros casos. Durante las enfermedades se pueden aprovechar los momentos en
que el vigor renace para vigorizar el espíritu y
el ánimo del paciente. La tarea de aprender
de memoria discursos ú otra. clase de recitaciones se facllltará mucho ,aprovechando los momentos favorables.

Uno de los departamentos de máquinas y empaque ( La fotografía
no muestra sino una porci6n corta de la gran fábrica.)

Excursión de Estudiantes.
En los primeros dlas del presente mes, los
alumnos de la. Escuela Nacional l'repa.ratoria
hicieron una. excursión con el objeto de visitar la fábrica de papel de San Rafael y estudiar historia natural en sus cercanías que se
prestan admirablemente para ello por la exuberancia de la vegetación.
Los estudiantes visitaron con detenimiento
la planta de la fábrica, que es rr.uy grande, y
se les instruyó acerca de las diferentes opera-

*••

~

Según escribe el corresponsal de Roma al ·'London
Morning Post," durante el afio pasado hubo que lamentar nada menos que "cinco mil" suicidios en aquella
ciudad. Ua periódico italiano, refiriéndose á esos horribles excesos, afiade que de esos 5,000 suicidios las tres
cuartas partes eran de Jóvenes de uno y otro sexo, que
todavla no hll.blan cumplido veinte afios de eda&lt;1.

clones necesarias para la elaboración del papel
en los diferentes departamentos. Vieron como
se fabrica desde el papel de paja. que se dedica
á la envoltura, hasta. el papel satinado y de
brillo para impresiones finas y escritorio.
En los alrededores de la fábrica los alumnos
coleccionaron plantas é Insectos, y estudiaron
la configuración y constitución del terreno.·
Además de los provechos que indudablemente debe tener esa excursión para quienes la llevaron á cabo, desde el punto de vista científico, el paseo por el campo debe haberles sido de
mucho provecho desde el punto de vista de la
higiene, tanto física como intelectual. El aire
del campo y los ejercicios á aire libre vigorizan
el cuerpo, y el descanso y la admiración de la
naturaleza hacen desea.osar la inteligeLcia y
la preparan para emprender con mayor entusiasmo los estudios posteriores.

Grupo de profesores que dirigieron
la excursión.

Los alumnos de la Preparatoria, lo mismo
que los de otras escuelas de cuyas excursiones
ya nos hemos ocupado, harán de tiempo en
tiempo ejercicios al aire libre del carácter del
que nos ocupa., escogiendo para sus excursiones
los lugares que sean más provechosos para
ellos, según la clase de estudios á que se dediquen. La hecha á la fábrica de papel fué dedicada especialmente á los alumnos de química,
aunque no asistieron á ella únicamente los de
esa. clase.
Los de la. de historia patria harán excursiones
á los lugares célebres del país ó en los que se
han efectuado hechos notables de nuestra historia, como el pueblo de Dolores, cuna. de nuestra independencia; los puntos que tocó Hidalgo en su peregrinación rumbo á la. capital, y
otros lugares que están relacionados con episodios de la vida. nacional. De estos paseos se
procurará que los estudiantes saquen el mayor
fruto posible.

*

�J
EL MUNDO ILUSTRADO

264:

En

EL MUNDO ILUSTRADO

Honor de Cuauhtémoc.•

0

&lt;D

1.-Aspecto de la glorieta donde se levanta el monumento del héroe, en los momentos de la manifestación. 2.-Grupo de manifestantes y turistas en
la misma glorieta. J.-Manifestaci6n infantil de los niños de la sociedad Porchini. 4.-Kiosko donde !&gt;e improvisó
la tribuna para los discursos y
maní/estaciones oficiales. 5.- El presbítero Pilar Sandoval pronunciando su discurso en Nahuatl
y en Castellano.

La Gloriosa Batalla de Churubusco

El día veintiuno de los corrientes se efectuó en la glorieta del Paseo de la Reforma, donde se levanta el hermoso monumento al último emperador azteca, la manifestación anual que el Ayuntamiento de la ciudad organiza para conmemorar la
valentía del héroe en el aniversario del día en que le fué aplicado injusto tormento
por los conquistadores.
La manifestación tuvo el mismo carácter que en aiios anteriores; el kiosko que
existe en la citada glorieta fué adornado con cortinajes, y en él se improvisó la tribuna para que los oradores hicieran el panegírico del héroe, en cuyo honor se hacía
la .fiesta.
El presbítero Sandoval pronunció un discurso en Nahuatl, y los niiios del asilo
Hunt Cortés cantaron el Himno Nacional en la misma lengua. En nombre del Ayuntamiento de la ciudad, el Ingeniero Galindo v Villa presidió la ceromonia y colocó
una corona de flores al pie del monumento.
Cada aiio la fiesta pierde algo de su carácter oficial, y se identifica más con las
costumbres populares; el pueblo es el que manifiesta su carillo al heroico defensor de
la antigua Tenochtltlán contra el espíritu de ambición y tenacidad casi fanática de
los conquistadores.
La fiesta anual hace que se conozca cada vez más el episodio del tormento que
se halla representado en el pedestal de la estatua en un magnífico relieve de Guerra
y Noreiia.

FOTOGRAFIAS TOMADAS DURANTE LA MANIFESTACION DEL DIA 20 EN MEMORIA DE LOS
HEROES DE LA DEFENSA DE
CHURUBUSCO.

.,..,...

1 --Grupo de 111a1ufeslanles ante el nio1mme11lo.-2 Fuerza
de rnbal!er[a que lomó parle en la 111a111festación.-3. Grupo dt'
Veteranos.-.¡. /,a artillería des.filando en Clwrubusco.-5. Grupo de 11i1ias ca11ta11do el Jlinmo Nacional.

265

gI

�266

~L JllUNl){) ILUSTRAD{)

IU MU:\'1)0 ILUSTRADO

El Incendio de ''Dos Bocas" .
Alberto Castillejos, de la Escrre·
la de Artes y Oficios.

La mesa durante el banq1wte.
Lugar donde se están instalando la bombas
para extinguir el fuego.

Sr. Teniente Coronel Porfirio Díaz.

Banquete de felicitación

1

1

Ht

Gn1po de concurrentes al banquete.

Para celebrar los ascensos habidos últimamente
en el cuerpo de ingenieros constructores, varios
jefes y oficiales de este cuerpo organizaron uu
banquete que se efectuó en el tívoli del Elíseo.
Todos los ascendidos, entre ellos el señor Teniente Coronel Don Porfirio Díaz, hijo, fueron invitados de honor y al fin de la comida se bebió á
su salud y porque los ascensos se sucedan cou
rapidez en la carrera que, fundadamente, se espe•
ra brillante.
Se convino en que todos los invitados fueran
miembros del cuerpo de ingenieros, y de esta manera se logró que reinaran durante la comida una
franca alegría y entusiasta sinceridad.
Una vez que se levantó la mesa, los comensales
se dedicaron á juegos y ejercicios en los terrenos
del Tívoli, juegos en los que pasaron el resto de
la tarde hasta el obscurecer, hora en que se retiraron los invitados.
Ilustramos estas líneas con grupos fotográficos
tomados durante la comida y d espués de ella.
Publicamos también un excelente retrato del Sr.
Teniente Coronel, pocos días antes de su ascenso,
vistiendo la capa lujosa del Estado Mayor del
Sr. Presidente. La fotografía fué tomada por el Sr.
Manuel Ramos.

Durante más de un mes el fuego ha estado
consumiendo diariamente varios miles de pesos en petróleo; lo que al principio fué un pozo que ardía, ha aumentado por momentos hasta convertirse en un verdadero volcán que
arroja enorme columna de fuego, visible desde
miles de leguas de distancia.
El espectáculo es único en su horrible grandiosidad; el líquido inflamado ha hecho un lago en los alrrededores del cráter y todo ese
l ago arde formando una sola y enorme llamar.ida que se eleva hasta las nubes.

Sr. Ing. Juan Palacics de la E. N. Pre·
paratoria, Jefe de la Expedición.
cán es de forma artificial, seguramente que pasará mucho tiempo para
ver otro igual; los trabajos para dominarlo tampoco volverán á hacerse,
y se pensó en que sería muy provechoso para los alumnos de las escuelas superiores el darse cuenta de uno

..

Una bomba centrífuga en trabajo.

1,

La Copa-trofeo Porfirio Díaz.

Publicamos en la presente plana fotografías de
la hermosa copa-trofeo «Porfirio Díaz,~ ofrecida á
la Asociación de Tiradores del Estado de Chihuahua.
El trofeo es muy hermoso, es de plata cincelada y ostenta alegorías alusivas al deporte á cuyos
aficionados se dedica;estáencerrado en un elegan·
te estuche.
La copa fué ofrecida al Club de Tiradores de
Chihuahua por el señor Don Manuel R. de la Pe•
ña para que se disputara no sólo entre los miembros del citado Club, sino entre todos los de la
Asociación de Tiradores d el Estado. Debe dispu•
tarse en torneos mensuales, y será s u propietario
quien la haya ganado en tres torneos, debiendo
ser dos de ellos inmediatos y el otro indistintamente en cualquier:i vez.

Fotografía tomada en el momento de exacerbación del fuego.
Contra esta invasión del fuego ha sido necesario adoptar remedios cuya magnitud pueda ser
comparable con el mal que se trata de remediar.
Mucho se ha ideado sin que se haya llevado á la
práctica porque, apenas se originó el incendio
surgieron los más descabellados proyectos para
apagarlo. Al fin se adoptó el procedimiento de
arrojar al interior del cráter grandes ca~tidades
de tierra mezclada con agua, y de esta manera parece que se está consiguiendo que el fuego disminuya considerablemente.
Pocas veces se presenta la oportunidad de presenciar un fenómeno tan imponente como un volcán con un cráter de más de cien metros de diámetro, Y si se tiene en consideración que este vol·

y de otros; para ello se organizó una excursión que bajo las órdenes d el señor Ingeniero Juan Palacios se dirigió al lugar del
incendio para hacer estudios de él.

Acaban de regresar los excursionistas,
quienes vuelven impresionados por el imponente espectáculo y trayendo buenas foto grafías d e él; á la amabilidad del fotógrafo
d e la expedición debemos los retratos que
ilustran esta plana, y á la del señor Treviño, uno de los excursionistas, las vistas.

Sr. Emiliano L. Martinez de la Escuela N. de Ingenieros,
FoiÓf1rafo de la Expedición.

�EL MUNDO ILUSTRADO

268

269

Eí, MUNDO ILUSTRADO

El gran Pnenie "Po1firío Díaz."
m:. JOaf~ RAMOS.
GRUPO DE DELEGADOS AL CONGRESO Mf:DICO DE GUATEMALA.

El Congreso Médico de Guatemala
Los médicos-que concurrieron al Congreso que se reunió en Guatemala hace unas cuantas semanas, hicieron, además de la obra científica
y humanitaria que les correspondía por su profesión, otra obra, igualmente humanitaria y más generosa aún: la de solicitar y obtener del
Presidente Estrada Cabrera, el indulto y la libertad de los presos polít!•
cos que durante muchos meses habían estado en la cárcel, por complicidad supuesta ó real, más bien supuesta que real, en los atentados que
ocurrieron hace varios meses.
La solicitud de indulto fué redactada, firmada y presentada por los
delegados de Chile, Costa Rica, Uruguay y México, quienes fueron reclbioos por el mandatario guatemalteco. El delegado de México, Dr. Don
JoséI.Ramos, uno de, l~s más disting~idos profesionales de esta ciud'ld, tuvo parte important1s1ma en 1esa. petición.
Publicamos en esta página el retrato del represent~nte mexlc'.1-no,
Dr. Ramos, y un grupo de los delegados al Congreso Médico, cuya historia. está marcada. por tan noble y generoso_ esfuerzo. Este grupo nos ha sido bondadosamente cedido por el Dr. Ramos.

Fotografía tomada durante la ceremonia de inauguraci6n.

EL PUENTE COLGANTE "PORFIRIO DIAZ"

SR. MIGUEL CASTILLO Y SRA. MARÍA CUAPITAL DE CASTILLO.

El nuevo Gobernador de Zacatecas.

SR. ING. FRANCISCO ZÁRATE, ELEC'rO GOBERNADOR
DE ZACATECAS.

A. la sentida muerte del señor Don Eduardo G. Pankhurst quedó vacante la primera magistratura. del Estado de Zacateca.s, para la. c~al acaba de ser designa.do el señor Ing. Don F rancisco Zárate por elección confirmada por la legisla.tura local.
En una entrevista el sel'ior Zárate dijo que sus esfuerzos durante su
administración gubernativa se encaminarán principalmente á hacer que
la de justicia. se haga recta. y debida.mente, que se satisfagan de preri:
rencia las necesidades de sus gobernados en lo que se reliere á instruc
ción pública. y que se explote convenientemente la. principal fuente de
riqueza del Estado que es la minería..
El gobernador electo es oriundo del Estado de Zacatecas donde ha pasado una grao parte de su vida, y donde reunió un buen capital dedicado á la minería y á la ingeniería que es su profesión.
Ultima.mente desempel'iaba la jefa.tura de una de las principales sec•
clones de la Secret,a.ría. de Hacienda, puesto del cual se se~a.rará para Ir
á desempenar el alto é irnportame para el que ha sido designado.
\

Hace algunos dias se efectuó con gran solemnidad la inauguración del puente colgante
«Porfirio Día.z&gt; construido sobre el río Grijalba.
ó de Chiapa.
El cita.do puente forma parte del camino carretero entre Chiapa de Córdoba y la. frontera
con Guatemala, y su falta era muy lamentada
por los trastornos que causaba en el tráfico de
la. región. Los traba.jos de construcción fueron
emprendidos á principios del año de 1905, y lleva.rtos á cabo en poco más de dos años.
La Secreta.ría de Obras Públicas, cuyo auxilió solicitó el gobierno del Estado de Chiapas
para la obra, exigió que é,ta presentara. todas
las garantías de solidez, y á ese fin se encaminaron los esfuerzos de los construct,ores, para
lo que hicieron uso de los más modernos métorlos de construcción obteniendo, según el informe oficial, un puente igual á los mejores de
su clase.
La fiesta inaugural fué muy entusiasta; el
seflor Gobernador del Estado la presidió y fué
presenciada. por un gran número de personas
que manifestaban su alegria por la conclusión
de obra tan importante.
Public&lt;1,mos varias vistas del puente tomadas
d~sde diversos lugares y con el adorno que tema. el dia de su inauguración.
El citado puente es una obra de arte y un
hermoso trabajo de ingeniería, tiene de Axtremo á extremo cien metros, y ha sido construído con solidez, empleando los mejores materiales, su costo es de cerca. de cien mil pesos, Yha venido á resolver de una manera -favorable el prohlema, de urgentísima resolución,
del tráfico en el Estado de Chiapas que, con
ser uno de los más ricos, vivía en casi completa incomunicación.
•

Los miembros del Círculo jalisciense ofrecieron en los salones de la Asocíaci6n, Calle del Coliseo
Nuevo, un banquete al Sr. Coronel Don Miguel Ahumada, Gobernador del Estado, que se
encuentra de paso en esta Capítal.-El banq11ete fué muy enfusiasta.-Esla fotogra/ía Jué tomada durante la comída.-En ella se ve al S eñor
Gobernador Ahumada en el sitio de honor.

�270

EL MUNDO ILUSTRADO

271

11:L MUNDO TLUS'rRADO

KERMBSSB OB e1\Rl01\0
•

Grupo t rna:lo el día de la rcc~pc;6n en Palacio.

Excmo. Sr. Don Luis Anderson, Ministro de Costa Rica.

MISION DE PAZ
Decisiva influencia ha ejercido nuestro país en la pacificación de los
de:: la América Central, región que por mucho tiempo, y por desgracia con razón, sufrió la fama de ser la más desordenada y turbulenta del continente.
Costa Rica ha sido la única nación que enmedio de la perpetua revolución y la perpetua intriga de sus vecinas se dedicaba en paz á desarrollar
sus riquezas naturales que son muchas. Esta circunstancia fué la que hizo
que su representante en la conferencia de paz celebrada en Washignton obtuviera la presidencia de la misma, y que se escogiera una ciudad costarricense para as!ento del Tribunal Supremo de Paz Centroamericana.
A la inauguración del alto tribunal enviaron México y los Estados Unidos sus represmtantes y Costa Rica agradecida á esta muestra de cortesía, ha
correspondido la visita de esos delegados con la de uno de s us más prominentes hombres de estado, el señor Doctor Don Luis Anderson.
El distin~uido diplomático llegó á esta ciudad hace varios días y se halla
entre nosotros cumpliendo con la misión que se le encomendó. El martes último fué recibido en audiencia solemne por el señor Presidente de la República. La ceremonia fué muy concurrida y los discursos que se pronunciaron
durante ella fueron entusiastas y sinceros.
El señor Anderson viene con el carácter de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario con misión especial, y trae como secretario al señor
Dr. Don Juan J. Ulloa, cónsul general de Costa Rica en Nueva York.
El viernes. último dió el señor Presidente de la República un gran ban·
quete en los salones de la presidencia en honor
del distinguido visitante.
Ilustramos estas líneas con un retrato del justamente celebrado estadista y su secretorio.

l'uesto de la (cr¡,cffría ,lfoctr:m111a.-E/ Correo.

El Sr. Anderson en uno de los carruajes presidenciales.

. C::erca de la ciudad, capital del Eshdo de Jalisco, no sin ju:hcia lla~ada la Perla de Occidente, se halla la hermosa y pintore~~a villa de Za:i:,;Jpan, lugar escogido por las principales
familias de Guadala1ara para pas:ir la temporada veraniega.
Entre esas familias sur6ió la idea de organizar una kermesse
que á la vez que distrajera los largos días de la estación sirviera para ayudar dos obras de beneficencia de la ciudad: el
hospicio y el orfanatorio.
La fiesta de cardad se efectuó con el mayor lucimiento á
mediados dd corriente mes.

Tostadas.

1,

Sr. Don Alberto Cubillas, Director de la Colonia Penitenciaria de las Islas Marías, de la cual p11blit•a•
mos fotografías en uno de los
últimos números.

Grupo de concurrentes al banquete de la Prensa Unida, celebrndo hace pocos
(lías !!.,, el Tlvoli del Eliseo.
Puesto de "La Rojeña."

Los puestos estuvieron á cargo de las principales familias de las que veranean en la localidad y de las casas de
comercio, cuya honorabilidad las hacía acreedoras á ocupar un puesto en la elegante función.
, Hubo pue~tos de nieve y helados, correo, tostadas, poller~a, café y te, banca, pasteles y refrescos, confetti y serpentmas_, aguas ga~e~sas, buñuelos, s~ndwichs, cerveza y vino
tequila; este ultimo puesto fue de los más notables·
estuvo á cargo de la Cervecería Moctezuma y la fábrica d~
Tequila ~La R~jeña'b del señor Cuervo. Los dos productos
son bien conocidos en el Estado de Jalisco lo mismo que
en toda la República, pero en el caso d e q~e no lo fueran
la instalación artística, el tino y corrección de los emplea'.
dos que atendieron el puesto, y más que toio, h bondad
d~ los, product_os ~xpendidos, hubie7an bistado para acreditar a cualquier fabrica. Como e, bien sabido de nuestros
l~ctores, las dos ~e hicieron acredoras á hs mayores distinc10nes en la reciente exposición de hidieoe é industrias
en Madrid.
"
Cuando cayó la noche se pensó en dar la fiesta por terminada, pero los concurrentes mostraron tal entusiasmo
que se inició un baile el cual terminó hasta las primeras
horas d e la mañana del día siguiente; al retirarse la concurrencia lo hizo muy satisfecha por la hermosa fiesta y llevando los más gratos recuerdos de ella.

�EL MUNDO ILUST l:.,uo

2'72

EL MUNDO ILUSTRADO

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..... ..-- ..--- .,.. ..... ....... .. ..... ..-- ..--.............
LA MINA DE SANTA GERTRUDIS.
~

C!-!APALA DE NOCHL

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E~TLD!O l'OTOGRÜ'JCO POR L. V. CAJ;CÍ,\ .

~

~

~

~

La p reusa diaria nos ha hecho conocer en sus detalles la horrible vida. que llevaron durante trece días
otros tantos mineros, á quienes un
accidente del trabajo sepultó en
vida, debajo de miles de toneladas
de rocas, á una profundidad de
más de cuatrocientos metros debajo del suelo, donde sus semejantes
se paseaban mientras, disfrutando
de la luz del sol y del aire libre á
voluntad.
La vida que pasaron esos desgracia.dos fué horrible; sometidos á una
t emperatura altisima, sin aire que
respirar, sin alimentos y sin agua,
llegaron á un estado que, á no haber sido remediado rápidamente,
los hubiera conducido al extremo
de comerse unos á otros.
Los relatos de los periódicos tenían partes que parecían tomadas
de obras fantásticas de Veme ó de
Wells; uno de los trabajadores que
tenia u na botella de pulque la ocultó cuidadosamente y no lo dijo s ino después de dos días de encierro
y cuando el pulque estaba agotado.
Otro tuvo el valor de tocar piezas
en su «organillo&gt; para levantar el
áni mo decaldo de sus compañeros,
. .:. ~y otro contaba cuentos y chistes
con el mismo objeto; estos dos últ imos son los únicos que probableSANTA GERTRUDIS.- ENTRADA DE LA MINA Y HACIENDA DE
mente no sobre vi vlrán á la catástrofe; la explosión imprevista de un
barreno les causó horribles quema- ron cerca del lugar de la catástrofe mos inconcebibles en esos momen •
duras las que probablemente aca- las comidas de veinte trabajadores, tos los retardaron al principio, pebarán con la vida, sino de los dos, por lo que el hambre no se hizo sen- ro una vez que se comprendió que
al menos de uno de ellos.
tir tanto, pero no tenian nada que no era la hora de discutir derechos
En los primeros días nada les da- beber, y esto, unido á la alta tem · y pri macias, puesto que se trataba
ba indicios de q11e se estuviera tra- . pera.tura del socavón, les exponía
de la vida de trece hombres que se
bajando por su salvación, y si bien constantemente á la fiebre que no
hallaban en peligro, se trabajó con
es cierto que ellos debían suponer- se declaró en ellos por un verdade- gran ahinco hast a lograr hacer que
lo, la ansiedad de esas horas de in- ro milagr9.
los trece desgraciados volvieran á
certidumbre debe haber sido horroEl trabajo de salvamento fué de la luz y á la existencia de los homrosa. Por una casualidad, encontra- lo más rápido que se pudo; egoís- bres libres.

~

~

--~

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..

- .. --~-

ENTRE EL EOSCAJE.-Estudio á_pluma por R. Lillo, para "~! Muodo llu~trado,"

¡'

'\,

BENEFICIO.

Empezó et t rabajo de perforar,
de día y de noche, á tientas y guiados sólo por la práctica de los viejcs mineros para irá la mayor brevedad en auxilio de los enterrados.
Al fin el éxito coronó los trabajos, y á no haber siclo por el acciden te de que ya hicimos mención,
los trece mineros hubieran sallclo
de su largo encierro sin lesión pe 1.
sonal ninguna.

�EL l\lUNDO rr,USTl1A no

1!1TE A T R o s
'

275

EL MUNDO ILUSTRADO

11

1

to nos renueva el sufrir: no pone en los ojos d e
nuestra alma la sensibilidad exquisita que al menor rayo de luz, en la vida que vivimos, los haga
lacrimar. El teatro de Linares Ri vas se olvida fácilmente, porque no ahonda, porque no hiere. Su
impresión es puramente exterior-á flor de almay pasajera.
Es como un polvo de alas de insecto, que brilla
y luce en ellas y se disuelve y borra en los dedos
que los tocan. No tiene persistencia, no tiene intensidad.
Es agradable-quien lo duda- doloroso á veces
y á veces punzante, recrea y engaña el espíritu,
pero nunca lo avasalla. No es como la semblanza
de Campoamor, escrita por el orfebre Díaz Mirón,
de cuyos libros decía:
"Abeja es cada expresión
que volando del papel
deja en los labios la miel
y pica en el corazón."

En la fiesta inaugural.-Las niñas vestidas de negro pertenecen al plantel.
Las otras niñas son de un establecimiento de bznef.áncia religioso.

La obra del comediógrafo hispano deja miel, sí,
mucha miel en los labios, pero no hiere el alma,
no sacude el sentir, ni levanta el rastrillo del
pensamiento para encerrarnos en la fortaleza de
la meditación. Es ligero, es sutil¡ si escuece no
hiere, si alegra no encanta, si hiere no mata.
Pasa por nuestras almas como una brisa, como
un perfume, como una evoc,ción de dolores aje-

Luis Mor6n, barítono del Teatro Principal.
Sara L6pez, artista del Teatro Principal.

r:

che; con,ecuti, as el San Juan de Luz. Fué la
creadora en El Cómico de Madrid de todos los
éxitos del género del día, mereciendo del p1íblico madrileño el apodo de &lt;Gatita» por el triunfo
que alcanzó en la creación de este personaje de la
&lt;Gatita B anca.»
P ara ella se escribió tal obra que hace co:1
maestría y novedad.
En Eslava estrenó toda esa serie de obras que
aquí nos dió á conocer María Conesa y que con
su ausencia de la escena duermen en el archivo
mientras Julita Fons, la graciosa sevillana, viene
á hacerlas despertar.

La semana teatral encerró la monotonía de sus
espectáculos en el parénte;is de do; frac:isos: &lt;Lucía» en Orrin y el estreno de &lt;El Barón~ en el
Principal, obra de autore, timorato, que- pn,intiendo la derrota- ocultaron sus nombres con un
seudónimo pagano. Y entre ese paréntesis d~ngradable, asistimos á resurrecciones de viej::ts zarzuelas en Arbeu, á una confirmación dt:l triunfo
de Burmester y á la repris~ de María Victoria en
el Fábregas.
Esta obra del ingenioso Linares Rivas, pasó por
la escena del coliseo de San Andrés como una
evocación grata, como un perfume ya aspirado
q u e conocemos y nos deleita¡ porque el teatro de
Linares Rivas es así: no deja en el alma la huella
honda, el surco adolorido que al menor tocamiet:-

i

1

•••
Mr, Frohoman, &lt;el Rey de los teatros,» llamado así, por ser director de sesenta y siete espec-

,,
1 '

t áculos, acaba de tomar por su cuenta seis teatros en París y entre ellos el
d e Vaudeville, donde actualmente triunfa la deslumbrantejeerie inglesa del
autor Barne, titulada «Pe ter Pan! ou « le petit garS'on qai ne vout pas grandir.»
Los cinco actos de esta obra, son una re&lt;eneración del teatro ale •r.:
don de una suave poesía deleita la emoción at:nta, alejándose de la gra'ci;
grotesca y pornográfica.
F lota el desenvolvimi.ento de la obra en una esperanza irrealizada y
torturadora: el afán de un adolescente que, a l contrario del antojo humano,
desea retener los años de su infancia, estancarse en el lago azul de la niñez,
no p robar el amargo maniar del beso, ni el vivificante calor de la pasión¡ ser
siempre niño, siempre ignorante del futuro dolor de vivir.
Y en esta melancolía contemplativa, ve pasar todo lo que huye, todo lo
que no v uelve, todo lo que puso en su alma ese odio al ser.
P refiere vivir como promesa, como imperfección, seduro de que ese ensueño azul es infinitamente más grato que todo el iris ~-adiante por venir.
Bune, el autor de l a feerie, puso en esta obra todo su humorismo filosófico,
recurriendo á l a fant asía de su talento y ha triunfado.
P orque todos, aunque tarde, llevamos en nuestro espíritu, el desatentado d eseo de Peter Pan¡ todo, somos hombres que quisiéramos no hab~r
c~~cido nunca, y lloramos el eterno desencanto de no llabtr sido siempre
ninos.
LORELEY.

Una Obra Pía
Acaba de inaugurarse, bajo el patronato de un grupo de damas di,,inJuidas, la Casa de San Vicente de Paul, en la calle de 1'alleres. A la inau1~ración asistió el señor Delegado Apostólico y con ese motivo se improvisó una
fiesta.
La casa h a sido establecida bajo mu y buenos auspicios. E,tá destinada
á_ recibir en su seno_ las niñas pobres que sean dotadas por alguna persona cantahva con la cantidad de dos mil pesos, que serán invertidos en la manutención y educación religiosa de las alumnas, á quiines se enseñará, además,

1

Julia Fons, artista notable de z:irzuela que
pr6xímamente vendrá á México.
nos ó de alegrías no nuestras, y como extraños á
nosotros ni nos maltratan ni nos alegran. Podrán
despertarnos piedad ó contento; pero nunca unificarnos al dolor y á l a risa, estrujando nuestros
nervios con su contemplación.
&lt;María Victoria» es así: una comedia humana
sin filosofías ni problemas. Vaga, imprecisa y sin
embargo, dulce.
Hace tiempo que la conocíamos.
Paco Fuentes nos la presentó en Orrin y ya entonces la aplaudimos como ahora.

I ¡

Amparo Romo, artista del Teatro Principal.

Una ceremonia conmoved.,ra.-Funeral~s del niño H erón Alvarez del Castillo, en
el cementerio Huauchinunango.-Puebla.
á hacer esos trabajos manuales que eran tan estimados y que se hacían antiguamente en todas las
casas religiosas de esta índole. Las niñas serán
internadas con la obligación precisa de que sus
padres ó curadores se comprometan solemnemente á no sacarlas del establecimiento hasta que hayan cumplido veinte años, pues se cree que h asta
entonces podrán discernir por sí solas respecto al
estado que más les convenga tomar. Mientras tanto estarán obligadas forzosamente á permanecer
allí, para lo cual los tutores ó curadores firmarán
ante testigos un documento en regla.
. Se admitirán también alumnas supernumeranas, que solamente pa1arán una cantidad mensual
pa~a su su~,istenc~a. Naturalmente que sólo las
nmas _c~t~hcas seran admitidas, para lo cual se
l~s exigira la partida de bautismo, y además, en
bien _de h moralidad del plantel, será también
requisito de admisión un certificado de buena
conducta. El establecimiento contará además con
talleres ú obradore~ abiertos al público, y que indudablemente servirán d e mucho para el sostenimiento de esta obra pía.

•••
Los habitucs de la tanda tienen sus ojos fijos en
los triunfos que alcanza en el Albisu de la Habana, la graciosa Julia Fons.
•
La empresa del Principal tiene ofrecida su presentación á nuestro público dentro de pocos meses y ya desde ahora se la espera con ansia.
Y razón hay. Julia Fons es una de las primeras
figuras en e l género chico.
Joven, muy joven, con divinos ojos negros, llenos de la melancolía del sur de España¡ esbelta
como la Giralda y cadenciosa en el andar, pasa
por la escena triunfadora de gracia y donosura.
Nacida en Sevilla tiene todo el encanto de las
mujeres de esa tierra.
Por eso en Madrid, era l a preferida del J&gt;Úblico
y autores.
Debutó en el teatro de la Zarzuela con el «Mijita» de Los Borrachos, y este fué su primer
triunfo.
De allí pasó al Ruzafa de Valencia y al Gran
Vía de Barcelona, donde representó con mi hermosa amiga Luisa Ruiz París, más de setenta no-

Mcn.&lt;eñor Ridolj, con el Sr. Director del plantel, algunos de sus benefactores
y las seis niñas fundadoras.

•
••
La casa se_ ha inaugurado con un corto 111:ruero
de alumnas mternas; pero tiene capacidad para
muchas más. Con el fin de estimular la caridad
de las ,Personas distiu ~uidas, y al mismo tiempo
la graht1;1d de. las alumna&lt; beneñciadas, se colocarán en siho distinguido de la Casa, los nombres
de las personas que liberalmente contribttyan con
fondos para el sostenimiento de ella.

Amparo Pozuelo, artista del Teatro Principal.

Fachada del asilo. de beneficencia y educaci6n religiosa.

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�EL MUNDO ILUSTRADO

276

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Venecia.-Escena ~n una calle.- Muelle en el canal de bs E~clavns.

Ve11ecia. -R/o Santa Ana.

NACIONALIDADES MUERTAS.
VENECIA.
A la disli11guida Señorita María
Luisa Gómez Farías y Cañedo.

II

h

Sazón oportuna es ésta de hablar de la gran
fiesta de Venecia, ciudad de fiestas y de diversiones, como si la mano misteriosa y terrible de un
gobierno oligárquico, receloso y sin misericordia,
aflojase de intento las riendas, siempre tirantes,
tratándose de manifestaciones que no podían causar inquietud á su sombría é inclemente política.
Nos referimos á la ceremonia del desposorio del
dux con la mar.
Esta festividad nacional se instituyó en conmemoración de la primera conquista de la Dalmacia,
y de las victorias debeladas por los venecianos
sobre los piratas en 997, en tiempo del dux Pedro
Orseolo II; esta festividad se efectuó anualmente
por espacio de tres siglos, hasta fines del XIII'?,
(1285). En este año, siendo dux Juan Dándolo, y
cuando el progreso marítimo de Venecia había
llegado á su esplendor máx,imo, · el papa Honorio
IV le dió un anillo, diciéndole: «Que la mar os

«esté sometida como la esposa al esposo, pues que
«habéis alcanzado su dominio con vuestras victo«rias.&gt; ... ... Y tal significativa ceremonia siguió
efectuándose, cada año con mayor pompa, hasta
los postreros años de la vida ' independiente del
Estado.
El día de la Ascención, que era el fijado para la
imponente ceremonia, como emblema de la supremacía que se había arrogado Venecia sobre el
Adriático, de la cual estaba más envanecida, si
cabe, que de todos sus demás derechos y victorias;
desde muy temprano en ese día, la ciudad ducal
rebosaba de júbilo, y ya al amanecer se escuchaba
el alegre -campaneo en todas las direcciones, y estrepitosas salvas hacía la artillería del arsenal y
de los fuertes. Todos los venecianos, sin distinción de clases, henchían la plaza de San Marcos,
dominada por la imponente y oriental catedral,
imitación de la Santa Sofía, de Constantinopla,
construída durante el siglo XI, bajo los gobiernos
de los dogos Pedro Orseolo, Contariui y Domingo
Ziani, con su extraña portada, superada por una
plataforma descubierta, donde se ven los cuatro
elegantes caballos de bronce, que antes fueron dorados, y que se sacaron del Hipódromo de Constantinopla, para hacer un adorno extraño en el
pórtico de un templo cristiano; agolpábanse tam-

bién los ciudadanos á lo largo de los muelles y
llenaban millares de rauda~ !(óndolas y de barcazas, todas empavezadas gallardamente con banderas de variados colores y de flores, las cuales
se estrechaban al rededor del Bucentauro, navío madnífico que era el oficial ó nave del Estado, á ';uanera del paladión de la República.
Nave de colosales dimensiones: con~taba la galera oficial de dos puentes, y ocupaban el inferior sesenta remeros, escogidos entre los má5
robustos de la flota, los que, sentados de cuatro en cuatro á lo largo de cada bordo, aguardaban empuñando los remos, la señal de la pa_rtida;
y otros cuarenta marineros, colocados en pie, al
lado de lo5 primeros, completaban la tripulación.
~l puente superior estaba dividido en su lom(itud por una especi.e de tabique que presentaba
nueve arcos. A los costados, había dispuestos noventa sitiales destinados á la comitiva del dux.
En la popa se formaba una cámara de honor
encima de dos gradas, y en ella la silla de marfil
del d11:r. L:i proa, adornada con l(randes fi~uras
alegóricas representando la Justicia, la Paz, el Mar
y la Tierra, lo mismo que inumerables fi~uras de
esfinge~. mónstruos marinos, conchas y otro~ ornatos que cubrían ambos costados, y la popa d.-.
aquella magnífica obra de construcción naval. El
puente superior se abrigaba por un cobertizo
(tierno), sostenido por pilastras, que eran cariátides; y en toda su extensión, se hallaba cubierto
por un toldo de terciopelo carmesí, recamado de
oro; y encima de la cámara ducal, flotaban al viento los colores encarnado, azul, blanco y violado,
que eran los de la bandera de San Marcos,
A las doce del día, el dux acompañado de los
embajadores extranjeros, del nuncio del Papa y
del Señorío, salía del palacio por la puerta Della
Carla con toda la comitiva. Precedían al Jefe del
Estado, ocho porta-estandartes, con las banderas
de la República; seguían luego seis hombres con
trompetas de plata, desfilaban en seguida los que
formaban el séquito de los embajadores, con vistosas libreas¡ y una multitud de pif.ferari [tocadores de pífano], escoltados por los escuderos del
dux, un diácono que llevaba un cirio regalado
por el papa Alejandro IV, y el capellán del palacio sel(uido de dos hombres que llevaban el sillón
y el almohadón del dux. Después de toda esta muchedumbre, se· adelantaban dos personajes más
importantes, el gran capitán del puerto, especie
de prefecto de la ciudad, con una toga encarnada
y orlada con cordones de seda con bellotas; seguía el canciller en traje de senador: luego el pequeño Ballofino, muchacho ricamente engalanado,
cuya mano inocente sacaba bolas de la urna cuando se verificaba el escrutinio para la elección del
dux. Venía, por último, el mismo d11x con nnlargo manto de armiño, sujetado con botones de oro.
Llevaba el gorro ducal, también de brocado de
oro, de forma cónica, cuya cúspide era redonda
y se encorvaba ligeramente al estilo frigio, y al
rededor de este gorro brillaba la corona ducal,
resplandeciente de pedrería~ sus sandalias eran
también un tejido de oro. A la derecha del dux
iba el le¡¡ado del Papa, y á la izquierda, marchaba
el embajador cesáreo, representante del emperador. Los demás embajadores, ataviados según las
modas dominantes en sus respectivas cortes, formaban parle del séquito y cerraban el cortejo lo,
miembros del Señorío y del Gran Consejo.
Avanzaba lentamente la comitiva hacia el mue
lle de la Piazzeta en donde esperaba el Bncenfanro. Los patricios colocábanse en las dos hileras
de a5ientos preparados sobre la cubierta: el dux
con los embajadores iba á sentarse bajo el dosel
dispuesto en la popa; al paso que en la proa tomaban
su lugar el almirante del Arsenal y el del Lido,
encargados de guiar la nave. Levábase el ancla,
echábanse á vuelo todas las campanas de la ciudad; los buques de guerra, el Arsenal y los fuertes col}testaban con salvas de artillería, y las músicas, situadas dentro del Bucentauro y en las barcas
inmediatas, confundían con tan horrísono estruendo los sonidos de una música alegre y entusiasta.
El navío, soberano de la laguna, avanzaba entonces majestuosamente, deslizándose por las aguas
amarillentas de la laguna, cuyas aguas eran sacudidas á compás por largos remos de color encarnado, y luego su dorada quilla rompía las on-

das azules del .Adriático. En torno de la majeshiosa y elegante galera oficial, bogaban á millare~
las embarcaciones de todas magnitudes y formas;
así las esbeltas galeotas, como las peotas ricamente adornadas, las barcas doradas de lo5 embajadore5
con los costados cubiertos de colgaduras de seda
con franjas de oro y de plata, las góndolas particulares y las públicas llenas de pasajeros, de máscaras y de matronas y de doncellas ricamente engalanadas; mujeres de deslumbradora belleza, como
siempre han sido las hijas de Venecia: blancas, de
cabellera rubia y profusa, tocada á la usanza griega, de altos y ebúrneos cuellos de cisne, como nos
ha transmitido Ticiano el tipo en su retrato de
Laura de Dianti-la hermosa manceba del opresor
de Ferrara, Alfonso de Este. Adelantábase la regocijada flota hasta el puente de San Nicolás,
atravesaba el Bucenlauro enmedio de las salvas
de artillería de los fuertes, y después de haberse
alejado hasta cierta distancia en altamar, viraba
de bordo; entonces se abría una puerta practicada
detrás del trono del d1u:, quien se adelantaba hacia
una pequeña galería, desde la cual echaba en el
mar una sortija de oro, pronunciando al mismo
tiempo en latín estas sacramentales palabras:

«De.sponsamus te, mare, in sigm1m Peri perpefuí«q11e domini.&gt; (Oh Mar! nos casamos conti~o, en
señal de perpétua y real soberanía.» Palabras que
se perdían enmedio de entusiastas aplausos y los
gritos de jiíbilo y de triunfo que atronaban los
aires. Así se terminaba la famosa ceremonia del
desposorio de Venecia con la Mar. Seguía lue~o
una feria que duraba quince días, en la que se
ostentaban toda la riqueza, variedad, perfección y
abundancia de los productos de la industria veneciana; allí se desplegaban los tejidcs de seda y
de lana, lo, terciopelos, las delicadas blondas
(merlettí), llamadas punto de Venecia¡ allí resplandecían unas cadenitas de oro, tan sutiles y
delgadas que parecían hechas de seda, los espejos
de Murano que gozaban de universal nombradía,
y los objetos de vidrio, como abalorios é imitaciones de piedras preciosas, cuyo secreto poseían
únicamente los venecianos, los brazaletes de oro
y armas de grande estima. También figuraban cuadros d.J Ticiano, del Tintorero y de otros grandes maestros del arte pictórico. Allí Cánova puso, una vez, de manifiesto, y por primera vez al
público, su precioso grupo escnltórico de Dédalo

é !caro.

*••
El orden cronológico nos obliga á citar-en esta rápida ojeada á la Historia de Venecia-la
conspiración frustrada del dux Marino Faliero y
su trágico fin. Aquel anciano, descendiente de alh y opulenta familia, y uno de los principales
cindadanos de la República, entró á ejercer el
cargo de dogo en 1354. Un joven noble, llamado
Miguel Stenio, enamorad, de una dama del séquito de la dogaresa, en un baile dado en el palacio
ducal, cometió una desatención, por la que el dux
le ordenó que saliera inmediatamente del palacio, orden que Stenio no llevó en paciencia, y
antes de salir, se dirigió á la sala de audiencia, y
en el respaldo de la silla que allí de ordinario
ocupaba Faliero, escribió ab-irato una grave y grosera injuria contra el honor del dux. Descubierto
el autor de la ofensa, y sometido al Consejo de
los Cuarenta, quien no obstante la confesión del
acusado, fué benigno en la pena que le impuso,
que fué la de un año de destierro de la ciudad; pena ; ue excit6 toda la cólera del dux, que esperaba
una mayor por el respeto que se debía á su rango
y dignidad. Algunos días después, el maestro
constructor de galeras, Bertuccio, fué golpeado
por un noble veneciano, y como el maltratado
fuera á quejarse ante el dux, éste le acons.ejó que
expusiese su querella ante los Cuarenta; pero ambos convinieron que no podía esperarse cumplida justicia de ese tribunal, y Bertuccio ofrecióle
encabezar una insurrección que tuviera por objeto concentrar en manos de Faliero el poder absoluto. Desvanecido el dux con la promesa del maestro de galeras, accedió á la atrevida proposición,
y señalóse día para que se realizara el atrevido
plan.
Ese día, al tañer inusitado de las campanas ce
San Marcos, que sería la señal, los conjurados en

Fotografía tomada en la parte más alta de la montaña, dominando el bosque de Ayul,1.- Vista de lapa, fe boscosa de ¡,, montaña

ª;IDª~ ma~arían á todos los nobles, y proclaman an a Fahero, señor de Venecia. «Pero el cielo«d ice piadosamente el historiador Sanuto-que
«vela sobre la gloriosa ciudad. valióse de uno de
«lo,s conjurados, llamado Beltramo, natural de
«Bergamo, que descubrió la conspiración al noble
«Nicolás Lioni; éste, á su vez la reveló á otros
«patricios, quienes la comu~icaron inmediata«mente á los síndicos, al Consejo de los Diez y al
«de los Cuarent.i.1&gt; A las primeras horas de la nocl_i~, víspera de que estallara la conjuración, reum eronse todos eso~, cuerpos en el palacio ducal,
?rdenando la pnsion de Bertuccio y Calendaro,
Jefes del complot, y sometidos al tormento confesaron la complicidad del dux en la conj~ración.
Aquella misma noche fueron ahor cados esos cabecillas, al día siguiente, fueron interrogados y
JUZ$ados los conjurados subalternos, y el 16 de
abnl de 1355, fué llevado el Dux ante la Junta
nombre que se ~ió al improvisado tribunal ;
mstado con varias preguntas, respondió altiva•
mente: «No puedo ni debo contestar á mis infe«riores, ni reco:1oceros el derecho legal de juz«gar me .... ensenadme 'la ley .... Oprimís al prínci:pe Y al _pueblo,_ quise librar á uno y á otro, y no
me ha sido posible ...... Nada niego, de nada me
: defiend_o, y -~ólo os pido mi silencio y vuestra
dete~mmac1on&gt; .... Esta no se hizo esperar, pues
esa mis~a noche se le condenó á muerte cuya
sentencia se ejecutó en la galería del pala~io-y
no en la escalera lla~da de los Gigantes, como
se creyó por mucho tiempo. En seguida, uno de .
los m iembros del Consejo se asomó á una ventana del palacio, de las que dan para la plaza y
~ostra~do la cuchilla ensangrentada aún que habi~ servido para l~ ej~~ución, clamó estas palabras:
«.::,e ha hecho ya ¡us(wia del traidor á la patria.J&gt;
Y como al mismo tiempo se abrieran las puertas
del palacio, el p~eblo, mudo de asombro, pudo
contemp,lar el ca~aver palpitante todavía de aquel
que habia qu erido ser su l ibertador. El cuerpo
del d~sdic_hado Faliero, fué llevado, y sepultado
en la iglesia de San Juan y San Pablo al frente
d e la c ual se erigió luego la soberbia estátua
bc_uestre en bronce, del bravo general de la Repúeh ca, Bartolomeo Coleoni; y desde entonces en
la sala del palacio ducal en que se halla la ~erie
~e ~os retratos de los dogos, falta el de Marino
ah ero, Y en el lugar que debería ocupar, cubierto_d e_ u n crespón negro, se lee la siguiente ins:rip ~ión: «~st~ ~s el lugar del retrato de Marino

é

Fal,ero, a¡ust1c1ado por sus crímenes.&gt;

Sus suc~sores iz~mediatos, Juan Gradénigo y
Juan Celsi, sostuvieron desvent;.josamente und
guerra contra Hungría, que terminó con detrimento grande para Venecia, que cedió la Dalmacia á su rival, y pocos años después, la grande
isla de ~andía dió principio á una guerra de ins~rreccion, larga y porfiada, que había de costar
nos de sangre y caudales inmensos á la República para conservar en ella su dominación hasta
que tuvo que cederla á los Otomanos e~ 1669.
En aquella época se fundó la biblioteca de San
Marcos, que tuvo por principio el legado de la
suya propia, que hizo á la República el ilustre
Francisco Petrarca, restaurador de la buena poesía ,italiana, y c¡_ue había muerto algunos años
atras. El regalo del célebre cantor, siempre decente y honesto, de Laura de Noves fué la base
de aquella biblioteca de Venecia, qu~ llegó á ser
una de las pú~licas más considerables de Europa;
el sabio hele~ista Morel!i la enriqueció después
con una_ preciosa colección de manuscritos, y se
au~e?to con dones de los Giustiniani, Nani, Morosmi; y entre sus bibliotecarios se contaron los
p~tricios eruditísimos Córnaro, Foscarino, Mocéi:ugo, Con_t~rini y Valaresso, todos pertenecientes
a las famihas ducal es 6 de la más alta nobleza
demostrando así que el empleo de bibliotecario d~
San Marcos era muy distinguido.
JULIO ZÁRATE.

~~
.,,9
lrucq¡1lllH&amp;i I!il&amp;mrr&amp;Iliei cdlie

™l&lt;é:id&lt;e@

~n el Estado de México, cerca de Ixtlahuaca,
existe un gran criadero de granito, que es una
verdadera maravilla de la naturaleza.
A la simple vista el aspecto de los criaderos es
mu y alhagador, y los peritos dicen que su profundidad lo hace casi ~nagotable. Se han visto piedras de tales dimensiones que bien se podría extraer de ellas piezas de diez ó doce metros de altura; se calcula que el volumen de algunos de
esos enormes monolitos es de más de quinientos
metros cúbicos.
. La ex:pl~tación de estas canteras sería muy fácil
s1 se quisiera emprender, para lo que ~ólo habría
que ~onstruir 1;1n ferrocarril, el que, á su vez, se
podna convertir en una vía de comunicación ex•
plotable y que rendiría grandes utilidades,

Esta piedra monolítica es muy curiosa, p11es ebiá sobre
otra de triples dimensiones, y sostenida en equilibrio
por piedras que la naturaleza ha puesto á
manera de cuñas.

�F.L ~IU:S PO TT,USTHA l)()

278

279

EL MUNDO ILUSTRADO

lLA (O)fIEN§IlVA

OCTAVO CONCURSO SEMANARIO

Novela original por Alberto Chabrol.

.d.......... ......... e.

Nos vemos en la necesidad de repetir el concurso cuyas b,ases insert~mos
,
·
haber salido con un error en el numero Y co ocaen el numero anterior, por
b
d él indudablemente que, siendo
ción de las letras y como ésta es 1a ase e
,
.
.
erróneo no podrá' ser acertadamente r~s.~elto. Y como se ret p1t~ e\m 1
H 1 1
ara la adm1s1on de las respues as, as a e
curso, se amp ~ e p azo ~l resultado se dará á conocer el domingo siguiente.
go trece
~e septiembre,
y han de substituir los puntos por letras son las siLas !meas
en que se
guiente:

~n:i~~~~:

·· o ····· · ·· ..... ··· · ·.

. i.

.s .....

H

.n ..

. e.

.a ......... ..

Y ······ · ····················· A
.u ......................

11ustmlon« dt :Jtorgt $cott•

Y ............. . . : .... . . S

·t ·

De ellas ha de resultar el comienzo de una h~rmosa comp~sic~ón _de ª~1 tor mexicano. Recuérdese que, al remitir la solución hay que mdicai claiamente de qué anuncio han sido tornadas cada una de las letras que se encuentran en las líneas de puntos.

··r· ·

.·RESULTADO DEL SEXTO CONCUSO
Entre las soluciones que recibimos al sexto co_nc~rso, muchas f~eron
erróneas debido á mála interpretación, porque los d1bu¡os que no~ ,env1aron
no tenía~ las condiciones requeridas, especialmente la depque 1fs ~1:;as q~e
1 rec~los formaran unieran entre sí las letras de lo~ anu1:c1os. er~
bimos otras ~uy interesantes y que indican mgemo excepciona en os niños que las enviaron.
.
Indudablemente que la mejor de todas es la de la niña Carmen Carrillo, de

ªr

f

Monterrey, Nuevo León, que logró con sólo do~e líneas dibujar una hermos:1
cabeza de perro que lleva en el hocico una cubierta. .
.
El segundo premio corresponde al niño Andrés D1az de esta crndad, .q ue
nos remitió un gracioso dibujo representando una casa con su co1Tespond1e11te ár~f \ercer premio co1Tesponde á la niña Sara Medina, de Tacubaya, que
hizo también dibujo muy original é ingemoso.__
Los premios están á disposición de estos nmos.

PROVERBIOS.

Dime con quién andas y te diré quien eres.

l

A mal tiempo, buena cara.

El que á buen árbol se arrima,
buena sombra le cobija.

Quien mal anda, mal acaba.

/

CANTARES.
CANTARES.

.....

-

:__--:- /....,... ~

-

~

.;:-

~~x---·

•
La señora de la casa:
-¿Qué prefiere Ud. del pollo?
El huésped:
-Un poco de la carne . .. . si me hace V. favor . ..

.,,.

-:-____,, ~:- .
~- ~

~

¿Cómo quieres que yo vaya
al jardín de la alegría
si se marchitan las llores
al ver esta pena mía?

..

--- ..

d'. . .
-":•
~

--

__..,.

--....

~

ABIA algunos trozos
que Miette no conocla;
me dejaba tocarlos solo, y después, cuando
yo los repetla, me segula como un pájaro
domesticado que recibe su lección con
la mayor docilidad,
deteniéndose algunas veces para oír,
su ignorancia le
causaba confusiones que yo sentla y
rubores que yo adivinaba; algunas veces, para darle más
valor tocaba trozos de orquesta, despué~ de lo c·1a),
mejor familiarizada con la obra, cantaba con más segundad y amplitud.
.
.
No se me ha hecho esperar mucho el premio de mt .lección. Miette apareció dttrás de su tlo á la hora de ID! almuerzo llevando dos platones con otros tantos platillos
extra. El traje de arlesiana, cuyos detalles se ofuscan
algo á la luz artificial, gana mucho con la luz del d1a que
pone de relieve ri neones encantadores que no se ha b1ao
sospechado: la tela del delantal, rosa viejo y amarillo,
sobre el color ciruela de la falda que yo habla creldo negra; el contorno del fichú, cuyas puntas se pierden_ en
la cintura, y los pliegues superpuestos ~e la museltna,
en el fondo de los cuales parece dormir la cruz de la
"capella" sobre una ho¡a de rosa . ...
Al hacer su servicio, Miette tiene los ojos bajos, y sobre su boquita se siente el aire grave de una matrona
experta . ... pero en los hoyuelos de su cara se anida la
sonrisa y aun la carcajada franca.
-¡Buenos d!as, Miettel
-Buenos d!as, señor!
Sus manos, después de dejar los platones en la mesa,
se retiran como un par de mariposas blancas, y ella
mismu trata de marcharse rumbo á la puerta.
-Espere J\\iettel No ha cantado usted tan mal esta
mañana aunque no haya marcado ningún matiz; canta
usted como si estuviera jugando á la rueda:
"Mambrú se va á la guerra!" ...
Miette baja los ojos aun más:
-No se me ha enseñado nada mejor, señor ! ...
-Eso no se aprende; hay que sentir lo que ~e ca_nta.
Pero Quizás porque he fijado mi vista con dema,1ada
atención sobre mi plato de huevos y he hecho un gesto,
ó sea porque ya convertido en pontlfice, como todos lo-;
profesores pasados. presentes-y futuros también, sin
duda-he hablado demasiado fuerte, Miette ha tratado
de continuar su retirada.
- ¿Se marcha usted, Miette,
- Señor, el bifteack e,tá á la lumbre . ...
Mi extraña y deliciosa alumnita se ha escapado.
Me desahogo con Merlín y le lan.rn durante mi almuerzo una especie de sermón acerca de las presun~ione_s de
los artistas jóvenes de todas clases que se 1mag1nan
que no tienen más que dejar á la naturdleza ha~er lo
Que quiera como si la aplicación al trabajo, la adquisición del oficio no tuvieran nada que ver en las disposiciones y en el éxit,&gt; como elementos de primer orden ....
Y varias veces repito mi tesis y la desarrollo. Merlin
que se pierde en sus esfuerzos por seguirme en medio
de mis razonamientos, acaba, en el momento en que lo
·uzga más oportuno, por soltar su máxima favorita de
a que nunca se cansa. Mientras apila los platos en el
trastero murmura en medio de un profundo suspiro:
-El señor tiene razón! No es por el gusto de decir
mal, pero la juventud de estos dlas!. ...
Parece insinuar que afortunadamente ni yo ni él pertenecemos á esta generación sin principios ...... Me levanto de la mesa de un humor agriado ... .
Sin embargo, el dla era hermoso; ligeramente frlo bajo el sol radiante y fugitivo de invierno. En mi jardln
las pesadas masas de las bola'-de-fuego parecfan agruparse como animales friolentos para calentarse con los
oblicuos rayos del sol. Me dió la ocurrencia de bajará
fumar un cigarrillo. Para no molestar á mis criados,
Quienes á esa hora se dedicaban á su comida, tuve cuidado de no hacerles notar mi presencia y avancé con
precaución fumando mi cigarro. La puerta vidriera del
cuarto de criados estaba medio abierta, y colocado como
estaba yo debajo del follaje de una parra pod!a ver la
mesa y todo lo que la rodea.
Miette sola estaba sentada frente á ella, sobre la cual
estaba echada, en un cuadro de sol que se destacaba en
el mantel, la gata vieja que Merlín ha criado, y que
1'.1 miraba filosóficamente mondar una naranja. De
tiempo en tiempo Miette le arroja una cáscara ó una
semilla que extra!a de su boca; de,;pués, para colmo de
humillaciones, le pone la cara muy cerca de sus bigotes
Y la ¡:rita á toda su voz:
"¡Mamá Michd ha perdido su gato!"
La gata se cansa al fin y se levanta para e,tir&amp;rse;
entonces la coje Miette y la pone sobre su homhro para
pasarle la mano por el lomo y hacerle caricias . mientras
Que yo veo con horror las u Has de la gata sobre la~ muselinas muy cerca del cuello sonrosado de la muchacha.
Merlin familiarizado con estos juegos. de pie cerca de
Miette á quien servia una taza de csfé, rela de muy
buena gana, y esa risa acabó por impacientarme .... Nada es menos soportable Que una diversión en 1~ Que no
se puede tomar parte . ... si httbiera hecho coro á Merlín-soy "el patrón" y no debo tomar parte en sus peQUeílas alegr!as ni en sus pequeños pesares-él y Miette hubieran dejado de disfrutar en ese rato de felicidad
común.
¡Una de mis observaciones, mi' ha llenado de pesar!
Merlín, en lugar de sentarse frente á su sobrinll á tomar su comida, tenla su plato al otro extremo de la mesa, Y estaba todavla comiendo sus papas mientras que
ella ya estaba tomando el café que él mismo le servia,
con la servilleta al brazo y con la misma actitud corrPC·
ta que había tenido en mi comedor.

-.:::-_

f .::

~

1

Allá en el fondo del mar
voy á sepultar mi pena;
porque mi pena es tan grande,
que ya no cabe en la tierra.

!

/1 l I siempre lo mismo; el aspecto alhagado~ de las ~?sas no puede ocultar sus fealdades·.· .. La mstrucc1on
ilustra al pueblo y lo prepara á una vida más elevada y
más noble, es verdad, pero mientras tanto, su efecto inmediato es trastornar sus sentimientos entre miembros
de la misma familia en las diferentes generaciones. Ahora los viejos rinden á los muchdchos un homenaje que
parece mostrar el sentimiento de que el saber tiene el
daecho á las consideraciones que en ctros tiempos se
tributaron á la edad y á la experiencia ...
Me consuela en parte. ver que Miette misma halla
estas consideraciones como excesivas, pues cuando él
le presenta un plato con bizcochos ella grita con un tono un poco colérico:
-Ptro si ya tengo todo lo que me hact falta! almuerza tranq•lilol ó quieres matarme de e~e modo?
.
Aunr.ue la forma es un poco ruda para un panente
viejo, me gusta el fondo de.la frase, y la demostración
de familiaridad que ha vemdo á hacerle tirándole de las
patillas por detrás de la cabeza.

Lunes 9 de Diciembre.
Esta mañana me paseaba por el salón hojeando música nueva que esperaba descifrar con Miette-para lo que
acababa de abrir la pue1ta del subsuelo.-Pero sea qu~
ella estaba impaciente, ó se~ por mero capncho, empezo
á tararear primero, y después á cantará plena voz romanzas del siglo diez y ocho:
"Pauvre Jacques, quand j'etais pres de toi
Je ne sentais pas ma misere,
Mais a present que Je suis loin de toi
Je manque de tout sur la te .... erre .... "
Este trozo de "bergeres-Watteau," que se atribuve á
Maria Antonieta, tiene algo de opresivo en su monótona
languidez .. . . Y la voz demasiado Joven que ~antaba _la
letra inocente como un secreto que no se quiere decir,
pero que se escapa de una boca ingénua, provocaron en
mi sér un estremecimiento. En medio de un placer indeciso sentla un sufrimiento tan claro, que para hacerlo
cesa'r,apenas terminó Miette Id última copla, at'!qué en
el piano una serenata de Mozart. Pero he aqu1 que la
voz de Miette revolotea sobre las notas de la sonata.
Con la música de ésta, que toma como acompañamiento,
canta la célebre romanza:
"El placer de amor dura un momento.
El pesar de amor dura toda la vida( .... "
E~to es demasiado alto para su voz: pongo el pedal de
sordina y oigo que se sofoca y pierde la respiración al
lle~ar la frise de queja en menor:
'·Yo te amarla, dijo el ing1ato Sylvio ... .
-"Pero este es loco!. . . . es idiota!. .. .
Repentinamente me levanto del piaro. Merlín, que
trala un poco de leña para la esfofa, se hace para atrás,
mientras que yo me cruzo de brazos delante de él y lo
interpelo:
-Quisieras, por lo más querido, pHguntar á Miette
si cree que es sensato cantar de esa manera, ó si ha
pensado ~n hacerse pedazos la vozl .
.
Sus labios se mueven, pero yo no oigo n1nguna respuesta, y sigo en tono no menos furioso:
-Que la cante en "si bemol" ¿oyes? Pero anda, despáchate pronto; pon la lel'ia en cualquier parte; qué, no
te lastima olrla?
Merlln mueve la cabeza y se apresura á llevar á su

sobrina la orden enigmática que espera que ella entienda.
Pero no, J\\iette no la ha entendido: él vieoe·á comunicármelo, sin querer pasar de la puerta del salón.
-Señor, probablemente no expliqué bien la cosa ....
Bueno, pues que suba ella! . . .
Miette, á qui~ él va á buscar, llega y se detiene á la
puerta de manera que no veo más que parte de su delantal y una cacerola q~e trata de limpiar con un trapo.
HaMo en tono mas "profe,ional":
-Venga Miette para q\Je le dé el tono de una vez por
toda~! . ..... No se da u~ted cuenta de lo mal que hace
cantando como le viene en gana, mi querida niilita .. .. . .
Atención:
"E! placer de amor
Inicio la canción y M1ette me sigue ~in pasar de la
puerta con voz melancólica como de niílo á quien se ha
regañado:
1:1 placer de amor dura un momento! ...
De esta manera acabamos la copla. fato es absurdo
y delicioso. Merlín enmedio del salón, con las manos en
las bolsas de su delantal, y contemplando á su sobrina
por entre las hojas de la puerta, mueve la cabeza con
una expresión de beatitud vanidosa y sonriente. Mientras toco el ritornelo grito:
-Pero oiga Miette ¿qué tiene miedo de que me la coma ?. . . Entre de una vez .. . . Y tú, quítale de las manos
esa cacerola!
Mittte se adelanta con pasitos menudos; con sus saltitos de pájaro alarmado, par ece infinitamente divertida é
intimidada; con su boca y con los ojos sonrle apenas, pero en sus oyuelos anida la risa. Merlin se apresura á
quitarle la cacerola, pues él también tiene la idea de que
su sobrina no es para los trabajos de la casa, pero como es necesario que alguien los haga, se retira á la cocina y cierra la puerta del salón al salir.
La lección de canto continúa. Pero al fin se hace necesario el reposo. Mientras hojeo con una mano mi ál·
bum y con la otra hago escalas corridas en el teclado,
pregunto á Miette que se halla de pie junto de mi:
-Cree usted eso, Miette? que el placer de amar no
dure más que un momento, y que después solo quede el
pesar para toda la vida?
Levanto los ojos y hall:&gt; lns de Miette que están bajos; su carita expresa un e&lt;tado de meditación mucho
muy .Profundo; por fin, mientras que juega con uno de
los ritos de sus cabellos, sacude el ancho listón de su
tocado que cuelga sobre una de sus orejas, y decl ara con
toda claridad:
-Si esto llega á suceder señor, será porqu? no se ha
sido amado de veras!
Anda! con que mi disclrula ataca de lleno esta verdad
al rededor de la cual giran los filósofos sin poderla descubrir! ....
Pero Miette se pone má~ y más pensativa. Dos ó tres
veces entreabre el botón de rosa de sus labios para hablar, y al fin no dice nada.
-Tiene algo que preguntarme Miette?
-:No! no seHorl. . . es decir ...... quisiera saber si es
posible oue .. la persona á quien se ama no nos ame ...
no nos llegue á amar jamás?

o

[CONTINUARÁ .]

�280

281

FJL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA SILLA V ACIA·
Por Helen Bennet.
/L.USTRACION DE: L.IL.L.O.

OCHOS años hace, cuando
yo era una chiquilla, nos dieron en el colegio para. ejercicio de lectura., un poema. intitulado La silla vacta. Los
afios han pasado . ... A pesar
~!!;!!!~!!Q.!,~~de eso, los versos a.un existen
en mi memoria; y cuando mi pequeñita Nell
murió, y quedó junto á la mesa. una silla a.Ita,
va.cía. para siempre, el poema surgió en mi
mente, y entonces comprendi que la. pena que
él cantaba, era la. rola. y era. la. de todo el mundo ....
Dos años hacia.que Nell habla. muerto. Nevaba
y nevaba afuera; el viento bramaba furiosamente. Rob, mi marido, mi compat'!ero de pena,
había salido. y yo, completamente sola, dejaba
rodar mis lágrimas junto al fuego, cuando de
pronto sonó la campanilla de la. escalera.
-¿Quién'?-pregunté un poco asustada.
- Soy yo, }farlona., ábreme presto.
Erectiva.mente, era Mariona, una. compafiera.
de colegio á l:i. cual habla. deja.do de ver por algunos años.
-Conque eres tú- le dlje;-pero veamos, ¿qué
es lo que traes allí envuelto en los brazos'?
-A eso vengo,- respondióme;-pero subamos, subamos, vengo helada, nieva quedamie•
do, traigo entumecidos los píes .... subamos;
arriba te contaré cuanto me pasa; mi historia.
es tan breve como triste.
Y era verdad; una. vez junto del fuego, me
refirió en pocas palabras aquella. su penosa. historia. IIa.blase casado hacía. tres años, y hacía
dos que su marido la. habla. abandona.do. El bulto
que traía. en los brazos, era el fruto de aquellos
efimeros a.mores. Acababa de llegar al pueblo
porque iba en ca.mino para Londres á donde
precisamente había. encontrado una plaza. de
institutriz en una. casa rica de aquella gran
ciudad. La fa.milla que la necesitaba no la. quería sino sola. Sobraba., pues su pequeña., y Mariona., recordando que yo tenia mi granja en el
pueblo, quiso venir á verme para proponerme,
con la sencillez con que la. dura vida obliga á
sus victimas, que me quedase con la. pequefia..
-Aquí la tienes,-:iijo desenvolviendo con
cuida.do aquel inmóvil bulto de ca.roes sonrosadas;-mlra. cuán bonita es ....
-¿Qué edad tiene'l-le pregunté tomándola.
en mis brazos.
- Dos a!Ios.
- Ah ! dos años, como la. mía., como mi muertecita. adora.da.,- le respondf bañada en llanto.
La pequeña., que se ha.bla. ya. despertado, a.brla
sus grandes ojos negros, y me miraba. con cariñosa curiosidad.
En esos momentos, Rob volvla. de la. ca.lle.
- ¿Qué pa.sa.?,-repetla.- la. puerta está abierta., el viento se mete por la escalera. y aúlla
como un loco ....
--- Ei que ha. llegado Ma.riona.,- le dije--mirala., es la. amiga de que tanto te he habla.do; su
marido ha huido, ella va á Londres en busca
'de trabajo, y viene á proponernos que nos quedemos con la pequeña. ... ¡,qué dices?
- ¿Con la pequefia?.. . .-repetla mi marido
como si no acabara de comprender;--¿es posible, señora, ¿quiere Ud. dejarnos á la. nli'ia? ....
-Sf, sl,- repetla Mariona.;-el corazón se me
parte, pero las circunstancias me obllgan; es
preciso comer, ¿entiende Ud? y luego también
es preciso labrar el porvenir de la chiquilla. ...

TRADUCCION DE "E:L. MUNDO IL.USTRADO,"

PROPRIA FIDE....

,

Ella. lejos. Yo lejos ...... Es una.
.de esas noches de paz, ni un rumor ....
En el cielo, luz vaga. de luna;
en el alma, un amor.

«Es necio unirá irredención tristura.&gt;
As! dije una vez, y vuelvo ahora
A alentar esta idea., que procura
Un bálsamo al sufrir que nos devora.

On amor y un pesar, que es intensa
en la vida. la unión de los dos.
El consuelo: pensar que en mi piensa
y Jo t riste: su adiós.

¿Dolor para el dolor? Ved una. impura
Solución· mi alma crece y se avigora.
Ante el dolor que muerde y que tortura,
A manera del ave, más canora

- 1,Ilasta. cuándo?-la. dije. Y me di Jo:
-¡Hasta. cuando Dios quiera!. ... -y partió;
desde entonces yo pienso: De fijo
Dios ha. dicho "aún no."

SI más1:1ufriente. Mi derecha prora
Va en las iras del Ponto más segura
Que en plena calma. Mientras más obscura.

En mi mente una Imagen-la suyaEn mi alma un recuerdo-su amorEn la brisa. un rumor que me arrulla,
un débil rumor.
Un suspiro quizá que de aquella
dulce boca, inconsciente escapó
y la brisa lo trae desde ella
hasta. mi. ... ¿por qué no?
Si otras veces la brisa ha traido
la. fragancia de mirtos en flor,
¿por qué no ha de traerá mi oído
un suspiro de amor?
Un consuelo: pensar que en mi piensa.
Una. dicha: saber su ilusión;
que en los suellos, la dicha es inmensa
si sabemos que son.
Si nos quiere ese sér tan querido,
si un suspiro en la. brisa son dos,
si un adiós que nos ha entristecido
no es por siempre un adiós!
Ella lejos sabiendo que la. amo.
Y yo lejos-amando los dosUna noche de luna ... ... Y yo exclamo:
«¿querrá pronto Dios?&gt;
GUSTAVO F. AGU ILAR,

o

11"\US O.JIOS.

Es la senda, más luz mi mente dora;
Y es a.si como al fin tendré mi Aurora
Aun yendo del Poniente en derechura..
ALEJANDRO QUIJANO.

o
La inspiración de mi musa.
Mi musa busca el bien y en él se inspira.
Jamás lo infame, lo falaz, lo doble,
conmovieron las cuerdas de mi lira.
Despreciando la sátira ó la mofa,
mi amor á cuanto es noble
desde mi corazón salta á mi estrofa,
En mis versos no hay sombras ni negruras,
que lo negro no existe en mi paleta ..... .
¡Para endulzar tormentos y amarguras,
no para darlos, se inventó el poeta!
Por eso yo, cuando á mi lado miro ,
sólo veo lo bello, lo que adoro,
esa techumbre inmensa de zafiro,
artesonada de oro;
el mar, el bosque, el prado,
la ancha vega florida,
el río inquieto y el feraz collado .....
¡el concierto de todo lo creado
que canta el h imno inmenso de la vida!
Campos que fecundó pródiga Ceres,
noches de estrellas sin calor ni frío,
tibias puestas d e sol y amaneceres
bordados con aljófar d e rocío.
JUAN ANTONI O CAVESTANY.

Ojos indefinibles, ojos grandes
como el cielo y el mar, hondos y puros;
OJOS como las selvas de los Andes:
misteriosos, fantásticos y obscuros.
-E~ verdad, es verdad; clamó por fin Rob
convencído;-pues bien , por mí parte no h'\y Inconveniente: que diga. mi mujer sí ella. eucuentra alguno ....
No, ciertamente yo no encontraba ninguno
tampoco, y menos desde que la. niña enroscaba.
fuertemente sus brazos al derredor de mi cuello y me sonreia pegando sus tibios y sedosos
labios en mis mejillas. P,ueclacomprenderque
estaba decidiéndose de su vida ....
-Seré su madre,-:iije en un hondo arranque
de ternura.
-Y yo su padre,-agregó mi marido.
En ese momento el reloj daba las ocho.
Mt1.riona sólo tenla el tiempo preciso para Ir
á la fonda por el equipaje y correr á la. estación.
-;Adiós, amigos mlos,- ba.lbuceó entre sollozos;- os dejo un pedazo de mi vida ... adiós,
adiós.
Rápidamente apretó entre sus brazos á la
pequeña, y salió á toda prisa. El viento grita-

I.Ja en la esca.lera como un loco, apagando con
sn bramido los ahogados sollozos de Mariona.
Sali ó ella á la calle, y Ja vimos perderse entre
los remolinos densos de la nieve .... Rob cerró
la. puerta, y subió pausadamente.
Junto al fuego del comedor, la nifia, alegre
como un pajarillo que se despierta., balbuceaba
no sé qué cosas incomprensibles ..... .
- Q..iizás tenga hambre,-dijo mi marido en
un exceso de cuidado.
- Es verdad,-coovine yo;- démosle pan y
leche.
Y entonces, maquinalmente, los dos, mi marido y yo, arrastramos hacia la niña aquella. silla alta, la de los tristes recuerdos, la. silla de
Ne\l, donde ella tomaba asiento, dándose aires
de sei'iorita para saborear sus migas con canela
y su espumosa y fresca leche .. . . . .
Y a.si fue como la silla vacía, quedó de nuevo
ocupada, y con ella, nuest ros corazones.

IIELEN

BENNE'l'.

o

ORf\GION f\ LI\S ESTRELLI\S.
Estrellitas de oro, que la.s blancas noches
Coronáis de besos de luz y pasión:
¡Oíd á los poetas que os dicen sus rimas
Y nimbad sus frentes con vuestro fulgor!

_Miradme con amor, eternamente,
o¡os de melancólicas pupilas,
OJOS que semejáis, bajo su frente,
pozos de aguas profundas y tranquilas.

Estre\litas de oro, ni veas ma.ripo!&gt;as,
Pájaros errantes de vuelo fugaz:
Consolad las almas de los que os contemplan,
Con los ojos llenos de llanto y bondad!

Miradme con amor, ojos divinos,
que adornáis como soles su cabez11
Y encima de sus labios purpurrnos'
parecéis dos abismos de tristeia.

Estrellitas de oro, lindas golondrinas
Rubias y rientes lo mismo que el sol:
¡Trocad en ensuellos de dichas et ernas
De los desgraciados el rudo dolor!

Miradme con a.mor, fúlgidos ojos,

Estrellitas de oro, compafieras mías:
¡ Dadme vuestras risas de plata y zaflr,
Y besad la frente de mi dulce amada.,
Y su cabellera rizada y gentil!

verted sobre mis Jlvidos despojos
'
el dulce manantial de vuestro llanto.
J ULIO FLÓREZ,

Por las calles de la corte
vagar vi, libres y sueltas,
la Murmuración alegre
y la Envidia. macilenta.
Desde el humilde tugurio
hasta la mora.da regia,
desde et club al coliseo,
desde el taller á la. celda,
en todas partes entraban
ya sin disfraz, ya encubiertas,
deJando al pasar en todas.
memorias de su presencia:
Aquí con risas agudas
y allá con agudas flechas.
Sólo pasaron de largo,
ante una. pobre vivienda.,
en cuyo umbral se veían
silenciosas y serenas,
dos inmóviles figuras
en negros pafios envueltas.
- 1,Por qué ese hogar respetamos'/
¿Quién visitarle nos veda'/
Gruffó la. Eovidta. al oído
de su modaz compa!Iera
-Porque son las que le habitan
nuestras rivales eternas;
porque todo nuestro encono
ante su planta se estrella.,
y, no sólo no nos temen,
sino también nos desprecian.
-Pues no las he conocido ....
-Ni trates de conocerlas:
una «Obscuridad&gt; se llama:
otra se llama «Miseria.&gt;!
MANUFLDEL PALA CIO.

*

¿ClUAlL. SI~llA?
¡Se fué del mundo sin decirme na.da!
Cesa.ron de su pecho los latidos,
Sin que su voz llegase á mis oídos,
Triste como una. antHona. sagrada.
En su alcoba, revuelta. y enlutada,
Quedaron sus recuerdos esparcidos
Como quedan las plumas en los nidos
SI el ábrego sacude la enramada.
Dios, para quien no existe un sólo arcano,
Unica.mente contestar podrla.
E;ta. pregunta que formulo en vano:
¿Su último pensamiento, cuál serla.
nua.ndo muriendo me apretó la mano
Y cruzó su mirada con la mfa'I
BONIFACIO BYR~E.

Ojos en cuyas mlstica.s ojeras
se ve el rastro de incógnitos pesares,
cual se ve eu la aridez de las riberas
las huellas de las hondas de los mares.

Y cuando muera yo que os amo tanto

Las Rivales.

EDUARDO DE 0RY,

o

LA MAGNOLIA.
En el bosque de aromas y de músicas lltno,
la magnolia florece delicada y ligera,
cual vellón que en las zarzas enredado estuviera
ó cual copo de espuma sobre lago sereno.
Es una ánfora digna de un artlfice heleno,
un marmóreo prodigio de la clási~a era·
y destaca su fina redondez, á manera '
de una dama que luce descotado su seno ....
No se sabe si es perla, ni se sabe si es llanto.
Hay entre ella y la luna cierta historia de encanto,
en la que una paloma pierde acaso la vida;
porque es pura y es blanca y es graciosa y es leve
como un rayo de luna que se cuaja en la nieve '
ó como una paloma que se queda dormida ..
JOSE SANTOS CHOCANO.

�282

EL MUNDO ILUSTRADO

r•....:; ~·....:; ~•--·~•....:; ... . :; ~~•....:; ~•....:; ~•....:; ~•....:; ~•....:; ~...,
~

• IL~PAGINAS
• FEMENINAS I •
,_,.~ ,_,.~•-,.~
•.,..,.~ ,_,.~ ,_,.~ ,_,.~ ,_,.J
,_,.~►--,.~,__

CRONICA

E

1

!I
11

XISTE cierta dificultad en la inteligencia para jlbarcar la idea
de todo aquello que no tiene
límites precisos, y, sin embargo, á la vista tenemos varios
ejemplos, y algunos de ellos exteriores y comprensibles que
nos dan idea de esos &lt;infinitos&gt; que producen en el pensamiento algo semejante al vértigo. Contemplemos, lectoras mías, el horizonte inmenso, sin límites conocidos, y percibiremos esta sensadón¡
pensemos también en la inagotable producción
del genio humano, ya sea en el arte, en la ciencia
y en la industria. Con sólo siete notas, se han
creado y continúan produciéndose infinidades de
composiciones musicales que.han deleitado á tantas generaciones.
En la literatura vemos también la incesante y
fecunda labor del génio, desde las obras maestras,
hasta las humildes florecillas que brotan en los
campos intelectuales. Acaso es el arte, la manifestación más pródiga de la producción creadora.
Una de las formas que nos ofrece, y que no debe,
ciertamente, despreciarse porserunodetantos aspectos de la belleza, es la inmensa variedad y el
exquisito gusto con que los artistas de la confección, presentan sin cesar sus creaciones cada día
más originales y elegantes. No hay para convencerse de ésto sino detener el paso delante de los
grandes almacenes, en lo~ cuales una constante
exhibición de objetos artísticos, joyas, telas y
otros mil productos atraen las miradas de los transeuntes que llenan las calles céntricas de las grandes ciudades.
No dudo de que mis lectoras, en sus paseos al
caer la tarde, habrán pasado una revista por las
principales avenidas, en las cuales, un río de luz
se desborda de los aparadores artísticamente presentados.
Allí se ven los limpios resplandores de las piedras preciosas que lanzan sus destellos desde el
obscuro terciopelo de los estuches, como los astros que cintilan en un ciclo nocturno¡ las vemos
en todas las combinaciones posibles, ya engarzadas en el fino y pálido oro de sortijas y pendientes, en los magníficos collares, y, también, en el
transparente carey de las peinetas que, en la actualidad, gusta la Moda de bordar con finas labores de rica pedrería. Un poco más allá, veremos
una inmensa y encantadora variedad de sombreros.
Los hay de grandes alas, pues la Moda se inclina, según parece, á aumentar cada día más sus dimensiones¡ confeccionándolos de mil maneras
distintas, ya con una sencilla y elegante corona
de rosas reinas, que constituye todo el adorno¡ ya
con las alas ligeramente vueltas hacia abajo, en for·

ma de campana, adornados con grandes lazos y bandas de satín en diversos colores, ó bien algún
&lt;aigrette&gt; colocado con suma gracia y buen gusto. No hay que pasar por alto la observación de
que las plumas no han perdido su reinado en el
presente verano.
Vemos también las sencillas y vaporosas &lt;Carlotas&gt; que, antes sólamente usaban las niñas y jovencitas, adornar hoy las lindas cabezas de mujeres jóvenes. Estos graciosos sombreros se disputan la originalidad, pues hay entre ellos variadas
combinaciones, la gasa y el tul plisados, el encaje
ligero Y la muselina compiten entre sí para formar lindos y graciosos modelos.
Avanzando un poco en la revista, veremos, elegantes sacos y levitas de encaje¡ novedad que la
presente estación nos ha traído, siendo muy aceptada por las personas de buen gusto. Hay también, entre ellos, un verdadero lujo de fantasía
creadora, tanto en sus formas, como en las diferentes clases de encajes de que están confeccionados. Se ven en guipure, encaje inglés, renacímiento, encaje de Irlanda, Y en otros más.
Pero tem,o haber fatigado á mis lectoras con esta ennmeración de la prodigiosa inventiva de los
devotos de la Moda, Y, lo que con pálidas descripciones no puede hacarse, lo conseguirán sus
bellos ojos cuando se fijen con grata impresión en
todos estos objetos creados por la fantasía inagotable de incógnitos artistas del buen gusto.
•

EL uso DEL VELO

No hay adorno más sugestivo y encantador que
el velo femenino¡ guarece el rostro del polvo y
del frío, lo encuadra delicadamente dándole un
aspecto fino é ideal, encubre los estragos del tiempo y de las enfermedades, es á manera de flotante
abanico que proporciona aire suave, fino y tamizado en las excursiones á caballo y en automóvil
y constituye por fin el complemento más iudispensable del guardarropa femenino.
Pero no sé qué santo ó filósofo dijo que es pésima la corrupción de las cosas buenas¡ y á nada
se puede aplicar mejor esta sentencia que al velo,
que cuando está sabiamente escogido es el encanto y la alegría de los ojos y cuando se lleva torpemente es una de las prendas más antipáticas y
depresivas que pueden existir. ¡Cuántas veces quisiéramos desvelar á algunas señoras y hasta que
vinieran un cataclismo, terremoto y hasta un huracán, á fin de que se rompieran muchos velos!
No hace mucho ví en una visita á cierta arro·
gante morena que sus amigas anunciaban como
una positiva belleza. Llegó tocada con un hermoso sombrero francés rojo amaranto, y cubierto el
rostro con espeso velo color de violeta.
&lt;¡Una belleza esa señorita! Bien dicen que el
amor es ciego&gt; exclamaron los hombres escandali-

zados¡ si bien tuvieron que mudar de opinión al
verla por la noche con otro atavío.
Las señoras de tez morena deben evitar á toda
costa los tonos rojizos. Caso que se vean forzadas
á aceptar un matiz de esa clase deben preferir
más bien el que tienda á rosa.
El verde es malo y el rojo es metafísica, radical y matemáticamente imposible.
Las señoras que desdeñan las novedades usan
el velo gris ó café. El primero es muy difícil de
llevarse, á no ser que vaya mezclado con matices blancos, que suelen verse muy bien.
El café es también muy usado á causa de que
su efecto no es muy notable. Se puede llevar si
es fino el óvalo de la cara, pues no cuadra á las
facciones toscas. La piel rosada pierde también su
tono con el velo café, pues éste tiene la tendencia
á hacer la cara como si tuviera líneas.
El blanco, el negro y todos los matices del ne·
gro pueden llevarse con la seguridad de que son
de buen efecto.
Por tal razón en este año poco se llevan los velos de bordados muy espesos, á no ser para los
efectos á distancia en carruaje, recepción ó automóvil.
En cambio se hallan en privanza los llamados
complexion veils, que son de fino crespón rosa con
pequeñas motitas negras. Tanto favorecen el rostro, que se mé figuran á manera dehalo lunar que
comunican un hechizo extraordinario á la muchacha menos favorecida por la naturaleza.
Casi tan fascinador como ese adorno es el erespón blanco, drapeado con grandes motas¡ pero
dista mucho usarse, tanto como los nuevos velos
de finísimo crespón con grandes motas de felpilla
del mismo tono, y que en la presente estación se
llevan de toda preferencia para hacerlos casar con
los sombreros.
Importantes son estas cosas¡ pero tanto como
relativo á la tela y color del velo es su colocación. Un velo mal ajustado convierte en un esperpento á la criatura más encantadora.
El velo bien arreglado no ha de colgar fuera
del sombrero, ni de quedar holgado hacia los lados, ni llegar hasta la barba, ni aflojarse ó arrugarse en la nariz, ni ponerse tan tirante que casi
aplaste este órgano tan bello... .. .... cuando es
bello.
La dama correcta y bien vestida, que quiera
valerse del velo como un amigo y no constituirse
en su víctima, se pone el velo bajo la barba, lo
arregla airosamente en el ala del sombrero, de
manera que no quede ni holgado ni tirante, y lo
prende con seguridad en la parte posterior del
tocado, de manera que se desate con suma dificultad.
Tan importante es la relación que existe entre
los velos y la hermosura, que los especialistas recomiendan á sus clientes no se decidan por un
velo sino hasta estar seguras de que cuadra á su
género especial de belleza, y que no lo usen hasta
convencerse de que saben llevarlo bien.

EL ADORNO DE LAS CAMAS
Así como dijo un filósofo que &lt;el estilo es el
hombre,&gt; así podemos decir también que en nada
se conoce tanto el carácter de la mujer como en
el arreglo de las cosas de su uso. Un ropero des·
ordenado que, al abrirse, arroja en impetuoso oleaje pañuelos, juguetillos, cartas, retratos,, dulces,
ropa y hasta polvo para la cara .. . .acusa a su ~ueña de voluble, ligera, abandonada y, para ~ec1rlo
de una vez, poco limpia. En cambio, la mu1er ordenada y económica, tendrá su ropero como un
santuario- aunque sea mala la comparación.- Un
lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar, como reza el evangelio del orden casero.

Y no sólo el orden es la gracia. Una recámara,
por ejemplo, puede estar en perfecto orden, y puede á l a vez hallarse desprovista completamente
de toda gracia. No es tampoco la acumulación de
muebles ú objetos de arte lo que ha de imprimirle á las habitaciones el chic, esa cosa misteriosa
que hemos convenido en llamar gracia. Es algo
más que existe solo en el espíritu de ciertos individuos, los cuales transforman todo lo que tocan
imprimiendo en las cosas de su uso la armonía
exquisita de la gracia. Ninguna mujer, por hermosa que sea, puede decir que es simpática si no
la tiene.

,~~~~~~,~~~~~,~~~~~~~~,~~,~~,~~,~~~~~,~~,~~,~~,~·····················..···········t-····..···············
Con frecuencia Y con
tristeza vemos en los jardines públicos la poca reflexión de algunas mamás
que no tienen reparo alguno en dar agua á sus
hijos con uno de esos vasos de fierro que penden
de una cadena en las fuentes públicas. Por si la ignorancia ó la poca reflexión les imprden dar con
los mil peligros que este
acto lleva consigo, presentamos esta historia i1ustrada, que es la historia de todos los días.
Allí está el ebrio, de
labios tumefactos y nariz
enrojecida y purulenta,
saciando su sed, su terrible sed en el vaso de la
fuente pública. ¿ Quién se
lo podrá impedir? Nadie.
El vaso es para. eso, para que todo el pasante
pruebe la delicia de esa
agua transparente y fresca, defendida del sol por
las frondas. Hay que probarla, hay que saborearla. Y el borracho, y el tísico, y el leproso, y el
ético, todos en terrible
hilera, van pasando por
delante de la fuente cristalina-que canta sus mejores arrullos é invita insinuantemente con su espejo,-para saborear, de~pacio, la fresca miel de
sus aguas.
Y tras de esa fatídica

LA HISTOfUA DE UNA FUENTE PUBLICA, EN DOS CUADROS

lf:.------;~2liiiii,iiii~7~~l'-¡¡¡¡¡;~iij¡¡¡¡¡¡¡¡:¡¡¡¡¡;¡¡~:--~~• .::--------~

.,.,..._ro,

-.L.. 1.ll~a.,~

.,-,¡;

ia;,..,_.,

•--~,....,.,,.,_,_,

.al,i.,.:iiílM

hilera, llega la niña inocente y pura . ... Sus labios pequeños y rojosdos pétalos de flor-seadhieren con ansia á los
bordes del terrible vaso,
y beben, beben con un glugin que da envidia á los
que no piensan que en
cada uno de esos gluglus puede ir el contagio
de alguna enfermedadincurable .. .. . .
Ese vaso es el depósito
donde la enfermedad errante deposita sus lar
vas. Y los pobres niños,
que necesitan una mano
que los guíe, van, guiados
precisamente por esa ma•
no, á recojer del vaso esas
larvas malignas . .. .
¡Qué mal hacen las madres que no piensan en
estos peligros! Esperamos
que nuestra ilustración
les servirá de ad verten.
cia, y que después de oírla, no sólo no llevarán á
sus inocentes niños á esa
fuente que bien podría
ser llamada ·'la fuente del
contagio", sino que, severamente los amonestarán
para que no se acerquen
á ella, pues es como la
fuente de los cuentos: llama al incauto pasante con
sus melodiosos arrullos,
y ya que lo tiene en su
poder lo envuelve en sus
aguas, lo engulle y . lo
mata.

283

EL MUNDO ILUS'I'H.ADO

do se acabe la hebra, debe añadirse por medio
de un nudo apretado, y se rematará también con
otro nudo.
Este último grabado es más historiado que los
anteriores. Representa á un rey con· el cetro en
la mano. Pero á pesar de ser tan llamativo no
quita á los otros su fina gracia. Nuestras lectoras
pueden escoger lo que más les guste. La colcha
siempre quedará bien.

♦

LA MODISTA EN CASA
El grabado número 1. muestra la boca- manga de
la blusa y la cintura de la misma. Cuídese mucho de que en la boca- manga vayan, á distancias
convenientes, unos ligeros cortes hechos con las
tijeras, los cuales tienen por objeto que, al pegar
las mangas, el hombro y parte inferior de la blusa no quede arrugado y mal dispuesto. Como en
esta parte del corpiño la tela resulta sesgada, si
• no se tiene cuidado de hacer estos cortes, el género se plegará, y la manga adquirirá una mala
forma. En cuanto á la cintura, hay que plegar los
delanteros y espal&lt;j.a procurando que la distancia
que abarque los plegados sea la misma en ambos
delanteros, y un poco más grande en la espalda.
El plegado debe ser fino para que no abulte demasiado la cintura, haciéndolo con dos torzales,
uno arriba, y á distancia de un centíruetro más
abajo el otro. Después se le pasa la máquina, con
objeto de que quede más asegurado y no se salte
el torzal. Una vez hecho esto, se corta una tira
con la dirección de los hilos de la tela, una tira que
sea de cuatro centímetros de ancho, se le doblan
las pestañas hacia dentro, y se aplica, con un hilván fuerte, sobre la costura del plegado, en todo
el derredor de la cintura¡ hecho ésto, se pone á
la máquina, y se cose ya de fijo, poniéndole á la
orilla dos hileras de pespuntes que vayan separados unos de otros por pequeña distancia. Esta tira puede servir de cinturón para el caso de que
no se desee poner á la blusa uno más elegante.
No pueden ser más sencillas las explicaciones,
ayudadas, como lo están por los grabados¡ pero si
alguna de nuestras lectoras deseare aclarar alguna
duda que le quede, desde luego le decimos que
estamos á su completa disposición para ampliar
las explicaciones citadas á fin de que comprendan
perfectamente cuanto hemos dicho sobre la materia.
El grabado número 2. da una clase práctica y
muy clara de la manera como se debe proceder
para hacer los ojales. Parece muy sencilla la puntada, y no lo es sin embargo. Todos decimos:&lt;los
ojales que yo hago, no tienen un pero&gt; y no siempre
es esto verdad. Hay ojales que no resisten la primera lavada de la blusa¡ y depende únicamente
de que la puntada no tiene esa doble vuelta que
está tan bien demostrada en el grabado número
2. No hay, para copiarla bien, sino fijarse perfectamente en la forma del hilo y en la disposición
que toma la aguja respecto de él. Los ojales he•
chos con esta puntada, nunca se desbaratan ni
cambian de forma. Además, su vista es muy boni-

Figura 1.
ta porque la puntada resulta como realzada, y
cada ojal parece bordado. Suele dar muy bonito
efecto hacer los ojales con hilaza del color de la
tela de la blusa, hilaza lavable para que no se
destiña.
El grabado número 3. enseña la blusa completamente terminada. Un cinturón de cuero, color
obscuro, con hebilla de plata oxidada en el delantero, completa la agradable armonía de esta blu-

Figura 2 .
sa. Sobre su cuello propio, lleva otro superpuesto, hecho de tela blanca de lino, almi.ionado y
planchado al lustre. Una pequeña corbata hecha
de listón plegado y sujeta en el centro por un
anillo dorado, remata el conjunto.

*
••
He aquí, lectora querida, una blusa sencilla y
elegante á la vez, que puedes hacer tú misma sin
necesitar para nada de la modista.

Y lo mismo puede decirse de una habitación,
aunque tenga muebles de mucho costo.
En una recámara, el mueble importante es la
cama. Hay que poner en ella gracia, mucha gracia.
Puede romperse la severidad de las gruesas y
pesadas colchas blancas de algodón, poniendo en
la cama, sobre una tela de color azul ó rosa, una
colcha tejida en malla y bordada.
En cada cuadro de la malla puede bordarse distinto motivo, con objeto de dar así v:ariedad á la
colcha. Los bordados se hacen con hilaza blanca,
bastante gruesa para que se llenen pronto los huecos. Nuestros grabados dan idea para algunos de
los motivos de la colcha. Cada cuadro tiene cuarenta y cuatro puntos.

Los cuadros se unen con otros por. medio de pequeñas puntadas hechas con un hilo que tenga
exactamente el grueso de aquel con que esté tejida la malla.
En este cuadro, un poco más grande, se puede
ver bien cual es el procedimiento para llenar los
puntos huecos de la tela. La aguja debe caminar,
primero, horizontal, y luego verticalmente. Cuan-

Parte posterior del figurín de la
página 285,
Figura 3 ,

�Fo-r. Ff.:Lix D~ PAtds. - :\loD.\S Bfo110Fr DAYrn.

Trn je de calle. De estilo 1-ustre, en ti5=sÚ iÍ ra.ras ele colores marr6n .Y bla~co.
Este bonito ;y original mo&lt;lelo, tiene el delantero de una s6la pieza, alargado en forma de estola y guarnecido con dos hileras de grandes botones ele fantasía. Cuello
de terciopelo color marrón, ;r corbata de seda blanca que cae en dos puntas sobre el
delantero.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1908, Año 15, Tomo 2, No 9, Agosto 30</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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