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                  <text>L UNDO LUSTRADO
Regls~rado como arUculo d P. segunda clase, en 3 de Noviembre dr. 1894.-Impreso en papel de las Fá.brlcas de San Rata.el.

Año XV-Tomo 11

BOCETOS.--Hay dos glorias
-iMira qué hermosa tarde!. . .. Apóyate, apóyate en mi brazo y recorramos una vez más, lentamente, las callecillas del jardín. Eso es. así . .. .
iqué feliz soy á tu lado!. . .. Mira: cuando el cielo
tiene esos celajes de fuego, mientras que en el lado opuesto brilla la primera estrella, cuando desvaneciéndose de uno á otro extremo, pasa desde
el tono anaranjado, y el escarlata vivo hasta el
azul indefinible y casi en sombras, cuando veo
morir la tarde poco á poco, mi corazón siempre
se entristece.
-¿ Y estás triste á mi lado?
-No, no es esa tristeza que tú piensas la tristeza que yo siento; es una melancolía dulce, una
ternura infinita, una sed inextinguible de amor y
de gloria . . . .. . Dime que me quieres.
-iCon toda el alma! Te lo he dicho mil veces.
-No importa; dilo una más. Esa frase en tus
labios siempre es nueva, porque me hace sentir
siempre nuevas impresiones. La dicha es pasajera, pero existe. ¡Si pudiera ser siempre tan dichoso como ahora! .. .... .. Háblame, háblame de tu
amor ..... .
Y el poeta calló como en éxtasis, y ella-la
amada-comenzó á hablar con una vocecita toda
armonía y toda dulzura:
- ¿Qué quiere~ que te diga? ..... . Yo no sé de
poesía. Me gusta oirte porque muchas veces, cuando dices tú una frase, encuentro en ella una idea

mía y me digo: «esto yo lo he sentido&gt;, «esto yo
lo he pensado .... &gt; y siento en el fondo del alma
una satisfacción inmensa, un cariño hacia t{ muy
grande ... sól o que yo no sé expresarlo no sé encontrar como tú la palabra apropiad~ del lenguaje,
-¿ De veras? ... . Pues mírame y l o expresas sin
quererlo. Yo tambien á veces dudo de saber expresar lo que he sentido y en mi sed de gloria
cuando en público escucho el aplauso de mil ma~
nos como un eco de mi último verso, como un
símbolo que prueba mis ideas, me forjo la ilusión
de haber sido comprendido, y es entonces cuando
me siento feliz con mi triunfo.
. -Y tus triunfos á mí me dan orgullo, porque
¡uzgo que me pertenecen, porque los considero
como algo también mío, como tu .c orazón, como
tu amor.
-:-Y son tuyos, siempre tuyos, porque tú eres
m1 musa; porgue pensando en tí escribo mis versos; porque con esa musa alcanzaré la gloria!
Y el po_eta calla, e~vuelto en añoranzas, y la
amada sonando, también, inconsciente suspira.
-¿Suspiras?
iUn suspiro! .. ... .
-¿Qué cosa es un suspiro?
-Un po~ma en un soplo que se escapa,
una lágnma etérea desprendida
del llanto de las almas¡

son todas las ternuras que se sienten
sin poder expresarlas,
besos que no se han dado todavía
Y un recuerdo al pasar los arrebata . .. .. .
Un beso ... . . y ¿qué es un beso?
. .
-Es una frase,
un d1vmo l enguaje sin palabras,
un acorde de luz que vibra y arde,
y que al arder estalla:
una vida encerrada en un instante
la venda del amor que se desata, '
secretos que no salen de los labios
y de uno al otro pasan . . . . . .
iQué suaves son los dos! como la brisa
que riela el agua de la mar en calma!
Y iqué ligeros son! como la nube
que oculta un sol. ..y se deshace ....y pasa.. .. !
Y al concluír el poeta su último verso, aun pudo ver en los ojos de la amada, á través de las
sombras de la tarde ya concluída, toda la felici~ad, toda la ternura, todo el amor que había sonado ... ..
Y des~e _entonce~ comprendió el poeta que hay
dos glorias. 1~ gloria de ser admirado por mil almas Y la gloria de ser comprendido por una sola·
pero una sola que viene á completar la nuestra'.
G USTAVO F, A GU ILAR.
México, Julio d e 1908.

�326

EL MUNDó ILUSTRADO

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALF O NSO E. BRAVO.
OFICINAS:

Calle de Altaro número 9. México, D. F. Avartado postal 2.570. -Teléfonos: Erlcson, 1476.
Compaliía Telefónica, 471.

--

PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la Oludad ........................... . .....
En los Estados......... .. . . .. .. .. . .. .. . .. .. ..
En el Extranjero ,...... . . .. .. .. . . .. . . . .. . .

$

1.2.5
1.50
2.00

NÚMEROS SUELTOS: -

En la Capital. . .. . . .. .. .. .... . . . . . .. . . . . . $0,i5 cs.

En los Estados ..... ....................... i,1:UiO cs.

Más vale maña que fuerza
He aquí un refrán que todos aceptamos
como bueno, que es uno de los pocos que
merecen formar parte de ese catálogo de
verdades y de principios que llevan el nombre de &lt;sabiduría de las naciones» y que mu~'
pocas personas han meditado y profundizado para darse cuenta no sólo de su verdad
intrínseca sino del cómo y el por qué de esa
Yerdad.
Que la fuerza brutal y ciega cede el paso al empuje moderado é inteligente; que
la habilidad y la destreza burlan los ímpetus de lo desmesurado y de lo descomunal;
que hay pigmeos capaces de derribar gigantes; que la honda de David puede inutilizar la musculatura de Goliat y que la
hormig·a puede rnncer y domeñar al elefante son cosas públicas y notorias, hechos patentes é indiscutibles (]UP sólo los ciegos
son incapaces de Yer.
No se necesitan cálculos profundos de
potencias y resistencias ni engolfarse en
arduos problemas de mecánica para saber
que un guijarro basta para hacer tropezar
y caer al rey de la creación; que un riel
mal nivelado hace rodar al abismo la locomotora, devoradora del espacio; que una
punta ele roca puede hacer sumergir á un
acorazado de escuadra y que un grano de
arena basta á detener ó desviar un alud.
En las regiones dernstadas del Seboruco
hemos podido ver un río de lava dividido
en dos por un pedruzco; y en el ángulo que
dejó libre la invasión del fuego un píe de
rosal florecer tranquilo.
Los prodigios de la inteligencia humana
domeñando las fuerzas desmesura&lt;las, incomparables de la naturaleza son la prueba
irrefutable é inagotable de la superioridad
de la 1naña sobre la fuerza.
Arquímedes no pedía más que un punto
de apoyo para conmover el mundo .r la 111aña que para realizar ese prodigio se daba
era la palanca, que tantas maravillas ha
realizado.
Para burlar al navegante y cerrar el paso á sus empresas se confabulan dos fuerzas inmensas: la bruma que extravía y la
noche que ciega. Contra todo eso la 111(1¡fia
ha in,,entado la brújula. Y una aguja encerrada en una caja de píldoras ha bastado al
hombre para burlarse de la ·noche y de la
bruma.
El océano esi nconmensurable y el viento veleidoso. Quien se lanza al océano y
al viento parece arrojarse al abismo. El
vapor á dado buena cuenta del viento y del
océano y hoy el navegante sabe á donde va
y llega á donde quiere.
&amp;Con qué se calma una tempestadi iCuál
es el imponente qitos ego que domina el
oleaje y aplaca la marejada i Bien poca cosa:
una gota de aceite.
Tal es la fuerza del principio y tal el alcance de su verdad que si la maña no valiera más que la fuerza el hombre no sería,
no podría ser el rey de la creación.
Reyes de la creación el elefante, alto como torre; el león :1gil y feroz como el re-

lámpago y el ra,vo; el hipopótamo, pesado
como montaña; el cóndor, mudo como el
huracán; .v el fueg·o, y el ,·iento y tocias las
&lt;lescomunales fuerz;as de la naturaleza.
A toda esa fuerza bruta el hombre lm
opuesto su habilidad, su destreza, su ingenio, su mafüt, en fin. Del mandoble se ha
defendido con el junco; ele la fulminación,
con el pararrayo; de la muerte con la rncuna.
Al sablazo ciego ha opuesto la parada hábil; á la acometida del coloso el pase discreto de Jiu-jitsiu; contra el proyectil de
acero tiene la coraza de corcho; frente á la
autoridad dispone de la ciencia y al magi.~ter dirc?°t opone la polémica.
Todo esto está muy bien y nadie lo pone
en duda. &amp;Pero en qué consiste que la ,11aña yenza á la fuerza y cómo compreder que
lo pequeño se sobreponga á lo grande y lo
mezquino pueda desbancar :i lo sublime1
Entendámonos: Un kilográmetro, es un
kilográmetro y una tonelada una tonelada.
tPor qué prestidigitación resulta que el milígramo se puede burlar de la tonelada .Y
el grámetro lwce,· 11ia111ola8 al kilográmetro~ O somos ó no somos. Si tengo un peso
es claro que no es más rico que yo quien
tenga diez centa\'OS. Y sin emba1·go, suele
suceder que Job es más rico que Creso y
que Diógenes le tapa el sol á Alejandro.
¿Por qué? VolYemos á preguntar. Pues
por una razón muy sencilla:
En toda fuerza ó energía, como hoy decimos, física, moral ó social, hay que considerar dos elementos: la intensidad ele la
energfa y la posición ó situación que ocupa
ante las resistencias que se oponen á su acción. Esta situación ó colocación de la fuerz;a, que Stewart ha llamado, e11e1·gía de vos:ció11 se suma á la energía misma para
acrecentar su intensidad, ó por el contrario, es un obstáculo á su acción. A la energía intrínseca cualquiera que ella sea, hay
que agregar óquitar, según el caso, laque le
da su posición para formar concepto de su
eficacia.
Un proyectil que puede perforar una
placa si la hiere perpendicularmente, normalmente, como dicen los mecánicos, apenas dejará huella en su superficie si la toca de soslayo, oblicuamente; y el efecto
útil del proyectil será tanto menor, cuanto
esa oblicuidad sea más grande. Un brazo,
impotente para mover una piedra, podrá
remover una montaña, si aplica su empuje
á un brazo de palanca suficientemente largo. Para avivar el fuego, basta poner sobre
las brasas una chimenea; el aire que lo alimenta, colocado en meJor posición, circula
más libremente y el fuego se atiza .r chispea.
A veces una herida enorme deja vivir á
quien la recibe, lo que no obsta para que
un piquete de alfiler bien colocrtdo, fulmine
como el rayo.
El talento, el poder, el prestigio, suelen
set· nada fuera de su debida colocaci6n, y
bien colocada8 las medianías suelen hacer
prodigios. La espada de Breno en la balanza, es una colocación hábil de energías.
Todo el arte de la guerra consiste en buscar adecuadas po8ioiones para las fuerzas
combatientes. Esas posiciones la estrategia
las procura y la táctica las aprovecha. La
diplomacia explota igualmente la posición
de las energías.
Todo esto es consolador y estimulador.
Alcanzar el s1i11ww1n1. de la fuerza material,
moral ó social, es dado á muy pocos. Pero
los que estamos condenados á no ser más
que simples medianías, podemos fiar en
nuestro modesto empuje, porque tenemos
el recurso de buscarle una buena posici6n
que lo acreciente y lo haga plenamente eficaz.
No son, pues, los más ricos, ni los más
poderosos, ni los más geniales, ni los más
impetuosos los que acabarán por dominar
al mundo. Este dominio está reservado á
las más bn,biles, á los más maño808.

EL ~tUl'«DO fLU.STllADO

327

A la larga, la fuerza del león acaba por
ceder el paso á la astucia de la zorra.
Rólo que, en ocasiones, el más fuerte suele ser también el más hábil, y entonces nada ni nadie puede contra él.
Por fortuna el caso es raro; lo cual deja
á las medianías muchas probabilidades de
éxito.

DR. M.

JALAPA
La fama de la pintoresca ciudad donde ahora residen los Poderes del Estado
de Veracruz, se extiende á toda la República. Jalapa es, en efetto, una de las
poblaciones más s1mplit1cas, y cuenta que la costa del golfo tiene el privilegio
de las ciudades pintorescas, de las villas que son jardines floridos, de los paisajes maravillosos, de los maje&amp;tuosos rlos y de las playas deliciosas.
Jalapa ha conservado el carácter de las ciudades antiguas. Sus calles no son
tiradas a cordel, rlgidas, monótonas; van, por el contrario, siguiendo lineas tortuosas que dan á cada una su individualidad propia. Tiene también edificios mo-

FLORES.

00

Crónica Científica
Telegrafía submarina sin alambres

L

A posibilidad de transmitir mensajes telegráficos debajo del
agua, está causando una revolución en las comunicaciones
sub-acuáticas, como la causó en
las comunicaciones aéreas la
telegrafía descubierta y perfeccionada por Marconi. Estas revoluciones abren campos muy
amplios, donde }os hombres de ciencia pueden
mostrar sus talentos y su iniciativa.
Hace apenas tres años que John Gardner inventó
un torpedo dirigible, por medio de las ondas que
los sabios llaman Hertzianas, las cuales han sido
inventadas ó concebidas para explicar los fenómenos de la transmisión de la electricidad á distancia, sin intermedios sólidos. Ese torpedo trabajaba de una manera bastante satisfactoria, pero
como todos los aparatos sujetos á esas ondas, estaba sometido á los errores de interferencia de
otras ondas de la misma especie, interferencia que
en muchos casos podía ser casual, pero que en la
mayoría de ellos sería indudablemente intencional.
En el agua los errores por esta causa eran de
menor importancia que en el aire, pero existían,
y, por lo tanto, el sabio trató de hallar otros medios de comunicación que fueran independientes
de las ondas citadas.
Desde tiempos muy remotos se tenía la idea de
que el agua es mejor conductor del sonido que el
aire, pero esto no se había verificado de una manera exacta sino hasta el año de 1826, en el que
Colladon y Sturn hicieron en el lago de Ginebra
las experiencias que desde entonces se consideran como clásicas por todos los físicos. En esas
experiencias se observó que el sonido de una
campana tocada dentro del agua, se oía á una distancia cuatro veces mayor que si era tocada en el
aire.
&lt;Parece increíble que no se haya hecho uso inmediato de esta observación,&gt; dice el profesor
Skerrett en un estudio del que tomamos estos datos; pero el hecho es que nadie lo utilizó hasta
que el ingeniero Gardner trató de encontrar un
medio de comunicación submarina que no estuviera sujeto á los inconvenientes de las ondas
hertzianas. Comprendió que había encontrado el
medio ideal, pues la homogeneidad del agua es casi perfecta en las capas horizontales, y además no
habría el inconveniente de las corrientes atmosféricas. Todas estas eran ventajas, pero también
había inconvenientes, los cuales estaban represen•
tados por los ruidos de las sirenas de los buques
y de las hélices de los mismos.
Estos inconvenientes, que al principio parecían
insuperables, fueron superados fácilmente, haciendo uso de sonidos musicales para las señales de
los aparatos que pudieran llamarse telefonográficos; de esta manera se descartaban de un sólo golpe todas las posibilidades de interferencia.
Cada nota de la escala musical tiene su distintivo especial, que es el número de vibraciones
necesario para producirla; si se hace que el aparato receptor del telefonógrafo no sea sensible
más que para ese. número de vibraciones, se habrá obtenido un aparato sordo para cualquier sonido que no esté de acuerdo con su entonación, y
por lo tanto no habrá riesgo de interferencia,
aunque haya otros muchos sonidos. De esta manera logró tener Mr. Gardner, no sólo un receptor
de sonidos, sino un agente que pudiera servir para accionar una máquina.
La &lt;oreja&gt; del aparato del profesor Gardner es
superior á la oreja humana, pues está provista de
un indicador que hace que los sonidos no sólo se
oigan, sino que se vean; este indicador empieza á
funcionar luego que el aparato penetra en la zona de sensibilidad é indica al mismo tiempo que
la señal da la dirección de donde viene. De esta
manera aunque alguno de los miembros de la tripulación de un buque sea sordo, &lt;oirá,&gt; [con los
ojos] las señales del aparato, Esta peculiaridad
es la parte característica del invento del señor
Gardner.
Ahora veamos de que manera se hace que los
sonidos recibidos en el resonador hacen funcionar palancas y aparatos registradores creando corrientes eléctricas por el intermedio de contactos,
hasta obtener una escritura perfectamente legibla
y permanente.

falapa.-Parte del co11clttido del nuevo edilicio de la Comisión Geográfica E.i:ptoradora •

El aparato receptor consta, como parte esenciaJ,
de una lámina muy delgada de metal capaz de vibrar al unísono de cualquier sonido; de esta manera la placa vibra ante cualquier impre~ión, _pero
como está afinada en cierta nota, sus vibraciones
no llegan á la amplitud necesaria para hacer fu~cionar el aparato sino cuando se halla frente a esa
nota. Las vibraciones de la placa son de una amplitud tan pequeña, aun .cuando se haga_ sonar la
nota requerida, que se ha hecho neces_a:io el uso
de un micrófono especial para tra~smihrlas; este
micrófono, clave del aparato, consiste en dos ba•

Jalapa-Una calle de Jalapa.-Casino Jalapeño, patio y escalera.
Jardín Lerdo, Palacio de Gobierno
y Catedral.

rra~ muy delgadas de plombagina; una de ellas
esta en contacto con la placa y su peso esta calcula~º de tal manera que mientras que la placa vibra
impulsada por un sonido que no es el propio, se
muev:e lib:1'emente, pero luego que la amplitud de
las vibra~iones llega al punto deseado se mueve
con la misma amplitud de la placa; de esto resu 1ta que cuando se llega á la nota el contacto entre
lo~ dos_carbones es más imperfecto. Estas intermitencias de contacto se comunican á un generador d~ electricidad, y el resto es sencillísimo para quien conoce algo de telegrafía,

demos, muy notables; pero conserva su poesta, el encanto que la ha hecho famosa.
. En _cuanto á S!) sociedad, Jalapa tiene también el prlv1leg10_ ~e las cmdades costefias: corazones abiertos¡
soc1ab1hdad, franqueza, la hospitalidad caballeresca,
son cualidades que distinguen á sus habitantes. No ob&lt;tante no ser una de las más populosas ciudades del
pals, tiene centros de reunión de primer orden. Cuenta
con un club recreativo de damas, que dan periOdtcamente ~estas en el casino Jalapefio, las cuales son correspondidas por los socios del Casino. Y asl se organizan
reuniones encantadoras, que son un atractivo más para
la vida en la ciuded de los Jardines, la Bella Jalapa,

�328

EL MUNDO ILUSTRADO

sus victorias le eligieron dux en 1688 y generalísimo por cuarta vez. Enfermo de las fatigas de la
campaña aquel héroe, que fué uno de los capitanes más famosos del Siglo XVII, murió en Nápoli
de R omanía (1694). El Senado mandó erigir un soberbio monumento á su memoria con esta inscripción: Francesco Mauroceno Poloponesiaco adhec
viventi. Con la desaparición de aquel insigne varón en la guerra y en la paz, no abandonó la fortuna las armas de Venecia, porque al mando de
Molino, de Córnaro y de Zeno siguieron obteniendo triunfos brillantes¡ pero la paz de Pasorowitz,
celebrada entre los aliados y la Puerta (1709) , á
instigación del Austria, defraudó á Venecia de
sus esperanzas, de conservar sus conquistas alcanzadas con tanto heroísmo, pues en aquel pacto
se estipuló que los Otomanos volverían á ser dueños de Morea, en cambio de insignificantes concesiones que se hicieron á la República Veneciana.

NACIONALIDADES MUERTAS.
VENECIA.

IV.
Después de relatar brevemente cómo elreducido
pueblo insular veneciano, por medio del comercio,
de la industria, de las armas y de la política, llegó á
ser una de las potencias principales de Occidente,
de la lucha encarnizada que sostuvo la República
con casi toda la Europa, durante la liga de Cambray, de la que salió fatigada, pero en definitiva
victoriosa, y con recursos suficientes para concurrir tan gloriosamente á la espléndida victoria de
Lepan to, sólo nos resta exponer su incesante decadencia, no sin consignar que uno de los aspectos
más interesantes de la vida de aquel pueblo memorable, fué aquella brillante representación que alcanzó en la esfera del arte, que con verdadero pesar nuestro omitimos detallar aquí porque le daría á
este trabajo histórico proporciones que fatigarían
por su amplitud, en cambio del interés de la materia; detalles que nos proponemos tratar en artículo especial. Baste decir que hasta el siglo XVI
no tomó la ciudad de Venecia el material, imponente y original aspecto que aún conserva. En
ese siglo, que fué para ésta, lo mismo que para
las demás naciones de· Italia, la edad de oro del
arte, aparecieron los arquitectos, los pintores y
escultores que han ilustrado tanto á la escuela ve-

***

Venecia.-El muelle.
armas de la República, y exterminados los terribles piratas que infestaban el Adriático.
Desde la primavera de 1645 un fuerte ejército
turco invadió la isla de Candía, sin previa declaración de guerra; tan inesperada agresión conster-

Venecia.-La iglesia de San Marcos.
neciana. Y quizás, pudiera decirse más, refiriéndose á la misma deslumbradora centuria, de las
ciencias y de las letras, cultivadas con éxito sorprendente en la Reina del Adriático, omitiéndolo también por las consideraciones anteriores.
Gravísimas disensiones surgieron entre la República y el pontífice Paulo V (Borghese), con
motivo de disciplina eclesiástica, y como el gobierno veneciano se mantuvo firme en la defensa
de los que creía sus derechos, en 1606, Paulo V
fulminó la excomunión sobre el dux y el Senado,
y luego, puso en entredicho á toda la República.
Esta, al fin, cedió en algo, sin menoscabo de su
dignidad, y el pontífice romano, en cambio, levantó el entredicho.
Las invasiones anteriores de los Turcos redujejon á muchos habitantes de Croacia, Dalmacia y
Albania á buscar un asilo en los puntos más ásperos é inaccesibles del litoral del Adriático. Estos Uscocos (desterrados ó fugitivos) como se les
llamó, fueron protegidos por un poderoso feudatario del rey de Hungría y porelarchidnque austriaco Carlos de Gratz. Faltos de toda especie de
recursos para subsistir, unos de ellos se hicieron
bandidos, y otros-se convieron en piratas. Sus correrías pertubaron profnndamente el comercio
marítimo de los Otomanos, y la Puerta env ió un
embajador á Venecia para declarar que si esta
república no quería ó no podía limpiar el mar
de piratas, ella se encargaría de hacerlo por sí.
El Señorío ordenó que sus galeras persiguieran á los Uscocos; y en efecto, echaron á piqne algunos de sus barcos después de ahorcar
á sus tripulantes. Reclamó también el emperador Matías, y las tropas venecianas tomaron el castillo de, Novi que era una de las principales guaridas de los piratas, y luego, destruyeron las salinas, situadas cerca de Triestre, lo que
irritó á los Austriacos, que se apercibieron á proteger á Grodesia, sitiada por los Venecianos; pero
en aquella vez la intervención pacífica del Papa
y de los reyes de Francia y de España, dió término
{1 la contienda, y quedaron salvado el honor de las

nó á Venecia y la obligó á adoptar medidas enérgicas y extremas para defender su querida isla
del mar del Archipiélago, y para castigar á los
violadores de la fe de los tratados. Durante veinticuatro años se sostuvo en la isla una guerra, henchida de peripecias heroicas en que se ilustraron
los nombres de los guerreros venecianos Francesco Morosini, Leonardo Fóscolo, Andrés Córnaro,
Bautista_Grimani, Luis y Lázaro Mocénigo; la for -

tuna volvió las espaldas á las armas de la República, y en septiembre de 1669, el primero de estos
jefes, que era el comandante general, firmó un tratado, en virtud del cual, quedaba abandonada la
isla á los Otomanos, conservando la República
sólo tres puertos de ella. Ratificado ese convenio
por el Gobierno, vuelto que hubo Morosini á la
patria, se constituyó prisionero y pidió justificar
su conducta. Después de las minuciosas informaciones sobre su administración y hasta acerca
de s u vida privada, los inquisidores del Estado,
el dux Domingo Contarini y el Senado, reconocieron su inocencia, y permitieron, más tarde á Morosini tomar venganza de sus calumniado;es, del
modo que las almas grandes se ven)!an: haciendo
nuevos servicios á la patria.
Y esta venganza del preclaro Morosini quedó
unida á la última campaña que sostuvo Venecia
en su vida independiente, y ya en el período de
su irremediable decadencia. No atendiendo la República más que al deseo de recobrar sus posesiones en el Oriente y vengar sus recientes derrotas
fácilmente entró en alianza (1683) con el Empe:
rador de Austria y el rey de Polonia contra los
Turcos. Aquella alianza y la declaración de guerra la hizo solemnemente el dux Justiniani, siendo la principal estipulación de la liga que después de restablecida la paz, cada una de las partes
contratantes quedaría dueña de todo lo que hubiera conquistado, quedando convenido también
que mientras los Polacos y Austriacos llevarían
sus ataques é invasión hasta las bocas del Danubio, l os -Venecianos operarían con su flota en el
Archipiélago. En consecuencia, la República apercibió una fuerte escuadra, cuyo mando confió,
con el aplauso de todo el pueblo, al ilustre Francesco Morosini, con el grado de capitán general,
dándole por tenientes á Strasoldo, Alejandro Molino y Antonio Zeno. El generalísimo veneciano
se propuso apoderarse de la Morea (antiguo Pe1oponeso), y apenas entró en campaña, entró con él
la victoria. En los años de 1683 á 1687, alcanzó
brillantes triunfos, apoderándose de innumerables
islas, ganó sangrientas batallas y tomó á vi va fuerza Corinto, Misistra y Atenas, haciéndose dueño
de toda la Morea. Sus conciudadanos,- le concedieron el título de Peloponesiaco, y enmedio de

329

EL l\roNDO ILUSTRADO

Ese ti-atado fué el último acto político de importancia de Venecia; en lo de adelante-y esa fué
su actitud durante el Siglo XVIII-se encerró en
un sistema de aislamiento completo, y vivió durante esa centuria oculta en el silencio y la soledad de sus lagunas. Vivió vida obscura, apenas
interrumpida su monotonía por las intrigas de su
aristocracia que seguía dueña de ese gobierno, cuya arma era principalmente el vil espionaje, y
tantos espías hicieron popular entonces este refrán En Venecia las paredes oyen, 6 las paredes
hablan. Y el espionaje y la más vil delación generalizados, acabaron con la mútua confianza é
introdujeron la sospecha y el recelo hasta en lo
íntimo de las familias.
Aislarse en política es lo mismo que dejar de
existir; y ninguna potencia había en Europa que
tanto como Venecia debiese rechazar toda política de aislamiento. De él vino á sacarle la Revolución Francesa. Los triunfos del general Bonaparte en los postreros años del Siglo XVIII le llevaron hasta el Véneto empujando á las derrotadas tropas del Austria. El vencedor propuso una
a lianza al Senado veneciano, que la rechazó tímidamente. El gobierno despótico y cruel desde
mucho tiempo atrás, se había convertido en un
poder débil y caduco que no ocultaba sus simpatías por los enemigos de la Revolución Francesa.
Preparados ó simplemente consentidos por el gobierno oligárquico habíanse sucedido tumultos
en el Véneto contra los Franceses, los que dieron
motivo á una carta amenazadora de Bonaparte, dirigida al Senado, la que el general Junot, futuro
mariscal y duque de Abrautes, y ayudante entonces del mismo Bonaparte; soldado tosco y grosero, presentó personalmente y entró en el Salón, con espada en la mano, cubierto y con las
espuelas calzadas; la carta amenazaba con la
guerra, si el Gobierno veneciano no adoptaba inmediatamente las medidas encaminadas á hacer
cesar aquellos tumultos, á lo que el Senado contestó, haciendo protestas de arrepentimiento; pero
el lunes 27 de Abril de 1797, estalló en la ciudad
de Venecia un complot, y en las casas, calles y
plazas hubo grande matanza de Franceses. Esa sangrienta asonada fué reprimida por los generales
franceses Balland y Kilmaine: los miembros del
Gobierno veneciano se ocultaron, y los Franceses
instalaron solemnemente una municipalidad demócrata que mandó quemar en la plaza pública
&lt;:1 Libro de Oro y el gorro ducal.
En 17 de Octubre de aquel año (1797), Bonaparte, vencedor, firmó en Campo Formio y en nom-

bre de la Francia, un tratado con los representantes de Austria; se pactó que la ciudad de Venecia
con los Estados de Tierra Firme eran cedidos al
Austria, así como la Istria, la Dalmacia y las islas
del Adriático, reservándose Francia el dominio
sobre las del Archipiélago Jónico.
FINIS VENETIJE!
En efecto, Venecia murió ese día como nacionalidad independiente, después de trece siglos y
medio de vida, ilustres y grandes á contar desde
el establecimiento de los Vénetos en la laguna del
Adriático; y deben haberse estremecido, entonces, en sus tumbas, los Dándolo, Gradénigo, Celsi,
Mocénigo, Loredano, Grimani, Vaniero, Coleoni,
Córnaro, "Ji más que todos el Peloponesiaco Francesco Morosini.

•••
Desde el tratado de Campo Fonnio que fué una
odiosísima violación del derecho de gentes, á la
que contribuyó eficazmente la inepta y cobarde
aristocracia con sus últimos yerros y su inaudita
torpeza, hasta 1805, en que la decisiva batalla de
Austerlitz que permitió á Napoleón dictar la paz
de Presburgo, Venecia languideció dominada por
el Austria. Después de esa paz, firmada en 27 de
Diciembre de 1805, l\&gt;S Estados Venecianos con la
Dalmacia y la A lbania fueron cedidos por el Austria al reino de Italia, cuyo soberano era también
Napoleón. Unida Venecia á los dominios de este
coloso, fué fiel á su fortuna, hasta que se eclipsó
aquel sol, que la visitó en 1807 con la imponen·
te pompa que solía. Pero después de su estruendosa caída, las potencias europeas abandonaron
en los tratados de Viena el Lombardo-Véneto
(1815,) al Austria. Entonces el águila bifronte
de Austria Felix clavó desapiadada sus garras en
la República, que fué gloriosa, veneciana; é imperó allí por muchos años con todo el rigor de
las vengativas reacciones, la política opresora,
fría y petrificada de Metternich; fué el tiempo de
los plomos para los presos políticos que Silvio
Péllico inmortalizó en Mis prisiones. Pero la segunda Revolución francesa en 1848, galvanizó el
cadáver de Venecia, y en los primeros días de
aquel aiio, á las voces eloc11entes del abogado Daniel Manín y del filósofo dálmata Tomasco que
pedían en el Ateneo de Venecia reformas política para el gobierno del Lombardo Véneto se levantó el entusiasmo patriótico y el antiguo valor
de los venecianos. La prisión de los tribunos produjo uua viva irritación en todos los ánimos. Al
mismo tiempo, Milán sacudía el yugo; en París
caía en febrero el rey Luis Felipe, y la misma
Viena se estremecía con las primeras convulsiones de la revolución; organizóse en Venecia una
guardia cívica que enarboló la antigua bandera
de San Marcos. El pueblo insurreccionado reclamó la libertad de los dos ilustres presos, que fueron excarcelados; la guarnición austriaca abandonó la ciudad de las Lagunas, y el 23 de Mayo pro'clamóse la República, colocándose á su frente á
Manín, aquel ilustre tribuno que había dicho al
cadáver: Surge et ambula. Esta resurrección se debió, no á la aristocracia, sino á la valiente y á la
noble democracia, representada por los obreros
del Arsenal que decían; &lt;arrojemos á nuestros
«opresores extranjeros, y volvamos á esa gloriosa
«R epública que por espacio de catorce siglos fué
&lt;honrada y respetada por todos los pueblos del
mundo.&gt; Pero nadie acudía en su auxilio, ni el
Véneto, ni la, Francia, apesar de los !(radilocuentes discursos de Lamartine, ni el resto de Italia,
ni el papa Pio IX que fué el primero en atizar el

IL.OS WlUIE.VOS lU:Nil!F'OllU~l!ES !D)IE. IL.A &lt;G[:N!D)AllUWIE.~IlA
Los cuerpos ele la gendarmería montada estrenaron el día primero de los corrientes su
nuevo uniforme ,v con rl pasaron su re,·ista ele comisario correspondiente al presente mes.
Como se ,·erá por
las ilustraciones adjuntas, el nuevo
uniforme consiste
en kepí con cimera
de plumas; dolmán
azul obscuro cruzad o por cordones
blancos sobre el pecho; pantal6n blanco .Y botas hasta la
rodilla. El s_a ble
tiene borla blanca,
como ha tenido hasta ahora, y la_montura es la misma
que han usado los
cuerpos anteriormente.

I

Venecia.-Cuádriga que se encuentra en la Catedral de San Marcos.

o

movimiento revolucionario itálico, ni mucho menos la aristocracia veneciana que veía en Manín
y en el dálmata Tomasco-esos dos soles- nada
más que dos plebeyos obscuros. Los versos inmortales del egregio poeta español Lucano pudieron
invocarse entonces por los patriotas venecianos:
« Victrix placuit diis»; pero con la justa variante:
« Vicia Manini!».. . Y el pueblo abandonado por el
cielo y olvidado por los grandes de la tierra, nombró dictador á Manín, el último dogo-como le
decían. Sí, el postrero de la lista; pero el primero
por el esfuerzo patriótico, más grande que los
ilustres y preclaros Dándolos y Morosini, porque
estos hicieron pacto con la victoria; y aquel inmortal en la Historia lo hizo solemne con la muerte y con el destino, como lo hacen los héroes. En
la defensa de Venecia asediada por las fuerzas de
mar y tierra del Austria durante diez y siete meses, bombardeada, exhausta de víveres la ciudad y
sus defensores armados, azotada por la peste que
diezmaba las filas de los defensores más que las balas de los enemigos, fué Manín el Ayax de aquella
Iliada que se desarrolló en el fondo del Mar Adriático, haciendo frente á todo, sin esperanza alguna
de auxilio; pidiendo quizás como el héroe de
Homero, no otra gracia á los dioses, nada más que
luz para no combatir á la sombra contra sus enemigos innobles.
Expugnada Venecia, en virtud de una capitulación honrosa-último servicio que le debió á Manín,-Venecia volvió á entrar en su tumba, que
fué lo mismo que seguir bajo el dominio del Austria, y su defensor preclarísimo murió de dolor,
algunos años después, tal vez renegando de la
virtud como Bruto en la lúgubren.&gt;che de la rota
de Filipos: "Virtud, eres mentira, eres sombra, nom''bre vano ...... y yo infeliz, que he creído en ti!... "
palabras exhaladas por el h éroe estoíco antes de
partirse el corazón con su espada; palabras qut
algunos creyeron que eran una blasfemia, y que no
eran más que la verdad, expresada por una grande
alma y un gran corazón............ .
Napoleón 111, que amó á Italia más que el gran
Napoleón, que fué italiano de nacimiento, rescató
con sangre francesa en 1859 el Lombardo-Véneto
y lo devolvió á Italia. Venecia siguió sufriendo el
yugo extranjero hasta 1866, en que la batalla de
Sadowa, que tan fatal fué para Austria, antes Félix, la devolvió á Italia.
El Bucentaurn no lleva anualmente más á su
bordo, el día de la Ascención, al dux á la alta
mar para celebrar el desposorio: los restos del
gran navío oficial se pudren lentamente en el Arsenal. Sus góndolas que antes ocultaron tantos
amores culpables, y por lo mismo, vergonzantes,
no se deslizan por los canales, engalanadas como
antes. No hay ya las fiestas atronadoras de otros
días; pero en cambio, Venecia, si como nacionalidad sigue muerta, su alma tenax y constans, alienta hoy virilmente, confundiéndose con la grande
alma parens, que se llama Italia.
La ciudad de las lagunas ha dejado en la Historia una gloria inmortal. Si en lo porvenir nueva
invasión desbordándose por las gargant;s de los
Alpes Julios, como á mediados del siglo quinto
se desbordaron los Hunos de Atila, amenazare á
esa otra inmortal y ungida con gloria, la raza latina; Venecia, reviviendo su antigua existencia
será, quizás. la primera en defenderla, al defen'.
der el Oriente de la patria común, Italia.
Julio de 1908.
JULIO ZÁRATE.

�330

EL MUNDO ILUSTRADO

'331

EL MUNDO ILUSTRADO

8 de Septiembre

Como todos los años, la devoción nacional deposi/6 el día 8 sus ofrendas en mem:i•
ria de los héroes de Molino del Rey y Chapaltepec.-Estas fotografías fueron
tomadas durante la ceremonia.-Representan la concurrencia que
llenaba las tribunas; el Sr. Presidente depositando su ofrenda
personal ante el monumento de los niños héroes.-Los
niños del Kindergarten Froebel depositando
sus coronas; y el monumento á los héroes
del Molino del Rey.

EL MOLINO DEL REY
El día 6 de Septiembre, recibió el Presidente
Santa Anna un oficio del general Scott en el que
éste manifestaba orgullosamente que consideraba
violado el armisticio por parte de México y declaraba rotas las hostilidades, si no recibía al instante satisfacción y reparación. ¡Era de nuevo la
guerra! Las bandas militares tocaron Generala, y
las campanas á rebato, continuándose los aprestos
de resistencia, reforzándose las guarniciones de
las garitas, en tanto que el ejército americano que
ocupaba Tlálpam, Coyoacán y Tacubaya, era movilizado para avanzar sobre la Capital.
El objetivo del plan del enemigo, consistía desde un principio en abrirse paso por el Poniente,
después de nulificar las posiciones de Molino del
Rey, Casa Mata y Chapultepec. El general Scott
creía que en la primera de aquellas posiciones
tenía el ejército mexicano un gran acopio de elementos de guerra, y sobre todo, abundante existencia de sacos de pólvora.
Además, teniendo en cuenta que el ataque sobre la Capital era decisivo si se dominaba el Oeste,-relativamente más fácil de ocuparse, desprendiéndose las columnas americanas de Tacubaya,
--que las que se lanzaran contra San Antonio
Abad, en el Sur, Scott hizo dirigir todo su impulso sobre el rumbo indicado, tanto más cuanto que
á su vez el general Santa Anna, rotas' las hostilidades, dirigió su vista hacia la región amagada
tan especialmente por su adversario.
Este avanzó desde el día 7 sobre la línea de batalla que con gran pompa militar fué estableciendo Santa Anna en los campos de Molino del Rey,
Casa Mata, Los Morales y Anzures.
Nuestras tropas ocuparon tras del bosque de

La plataforma de honor durante la ceremonia del día 8.-Los alumnos del Colegio Militar en jormaci6n en el bosque.- El señor Presidente llega á Chapultepec, acompañado
del señor Vicepresidente y el señor Ministro de la Guerra - Grupo de niñas que
concurrieron á la ceremonia.
c

C~apultepec el edificio de Molino del Rey, dividido en dos secciones por un acueducto que ofrecía un buen abrigo atrincherado á los defensores.
Parte de la finca constituíala el fuerte molino del
Salvador, ligado por la línea del acueducto, con
un antiguo molino de pólvora, dentro de cuyo
edificio se construían cañones. Al Norte de esta
línea, cuyos extremos eran dos construcciones de
tetzontle y cantería, estaba la calzada de Anzures
que quiebra al Oriente, en tanto que al Sur limi~
tábase el frente dicho, con los muros y cercas lejanas que veíau á los campos y lomas de Tacubaya.
Al N. O. de los molinos había otro edificio aislado,-Depósito de pólvora (la Casa Mata)-rodeábale un foso pequeño y varias líneas de chaparros parapetos. Sobre la extensión que abarcaba estas posiciones, en torno de algunas millas
alzábase la cresta más alta del castillo de Cha pul~
tepec, cubriendo defensivamente la región occidental con los agresivos fuegos de sus cañones.
Y he aquí cómo Santa Anna cubrió su línea de
batalla para impedir el avance de las columnas
americanas, que sabía iban á apoderarse de la fortificación mexicana avanzada de Casa Mata y
Molino del Rey:
En la izquierda, sobre los molinos, hizo colocar la brigada del general León, compuesta de los
batallones de Guardia Nacional: Libertad Uni6n
Queréfüro y Mina.
'
'
A la mañana siguiente se reforzó esta guarnición
con otra Brigada. El 49 Ligero y el 119 de Línea
ocuparon la Casa Mata en el flanco derecho, en
tanto g,ue en el centro, entre ambos molinos, tras
de zan1as y magueyales compactos, se situaba la
Brigada del general Ramírez, con cuatro batallones, apoyando fuertemente una batería de seis
piezas.
La Dívísí6n de caballería, compuesta de 4,000

caballos, se situó á tiro de cañón de Casa Mata
on orden de estará la espectativa de la batalla,
para caer en el momento oportuno sobre el flanco
izquierdo del enemigo, en el acto de empeñarse
la refriega con nuestra infantería.
La reserva formada por el 3er Ligero y el 49
de Línea, quedó en el bosque de Chapultepec,
pernoctando esta parte de fuerzas en la cima del
cerro, al mando del General Echagaray.
Pero la batalla que esperaba Santa Auna para
el día 7, en la parte occidental de México no se
verifica; y creyendo que Scott ha escogido ~l Sur
- arrojando sus columnas de Tlálpam, Coyoacá~
y Churubusco sobre la garita de San Antonio
Abad,-desguarnece en la noche del mismo día 7
la línea de batalla que defiende el Poniente de la
Metrópoli, desmembra~do el robusto brazo,-bien
armado antes y presto a la pugna,-para fortalecer el Sur. ¡Esto fué el penúltimo desastre!
¿A qué retirar de la potente línea de batalla
del M9lino del Rey y Casa Mata, apoyada por los
fuegos de Chapultepec, fuerzas que deberían ser
el alma de una resistencia heroica, alentando con
su sola presencia las filas mexicanas, y á qué, sobre todo, dejar sin sostén la batería central, bajo
el pretexto de que iba á ser atacada, allá .... hacia San Antonio Abad, la puerta que cerraba ante
México la calzada meridional, y por qué tantas
vacilaciones y contraórdenes delante de un enemigo que ostensiblemente embestía cierto rumbo
de nuestra plaza? ¿por qué semejante cúmulo de
disposiciones militares? ...
Nadie lo pudo comprender entonces. ¡De nuevo resurgió la frase siniestra, el eterno anatema
que para colmo de catástrofes se desplomaba flamígeramente sobre el Director de los destinos de
la Nación mexicana!. ... brotó de nuevo dantesca y
trágica la palabra ¡traición! ¡traición! Y no hubo
tal traición: fué que se acumularon terribles can-

sas precedentes, atroces, sociales, par_a determ_inar
en el ejército mexicano, siempre valiente y siempre abnegado, el punto final de la última derr~ta
que fuera al mismo tiempo claro de luz ~e gloria,
cerrando la triste Epopeya de la Invasión Norteamericana en México! ..... .
La brigada del general W orth destacó sus oficiales de ingenieros por entre las lomas de Tacubaya, frente á nuestras posiciones, y ya ~n la madrugada quedaron instaladas sus ba_terias, cuyos
cañones habían de sostener el combmado ataque
de cerca de 4 000 americanos, bien armados y cubiertos por n~bes de ligeros d~agon~; teniendo á
su retaguardia aquella masa imp1;1lsiva, confiada
en el triunfo, fuerte y rauda, considerables sostenes y reservas, flor y nata de las tropas veteranas
enemigas.
.
Las fuerzas del jefe Worth fueron sostemdas
por tres compañías de dragones, amén de dos ~iezas de artillería de sitio de á 24 y por otra brigada ligera americana, repart_iéndose las colum~as
enemigas en un frente considera?le en el_ que JU•
gaban más de 3,500 rifles, ocho piezas de artillería
y 400 caballos. Era que habían aumenta~o s:u
fuerza de ataque en tanto que nosotros la disminuíamos como ya está indicado.
A las primeras claridades del día 8, saludaron
nuestro campamento, rompiendo fuego ~obr~ el
Molino la batería enemiga. A derecha é 1zqmerda fuer~n avanzando hábiles tifadores americanos
hacia nuestras líneas, protegidos por aquella su
potente artillería. Los cañones que coronaban las
crestas de Chapultepec y la batería_que ante los
molinos, oculta tras el magueyal ach vaha sus descargas, respondieron ferozn:iente al estupendo fo.
gonear de nuestro adversario.
Este batió con sus cañones de Duncán la Casa
Mata, disponiendo otros para enfilar la ~zquierda,
hacia donde podía aparecer la caballena nuesti;a
del general Alvarez, quien, como sabemos,. tema
orden de acometer el flanco izquierdo enemigo en

el instante en que
cargara sobre nuestro frente de batalla.
Después de largos despliegues de.
las secciones beligerantes que maniobraban en sus
respectivos ca mpos para formar sus columnas de asalto; después del intenso rebramar de las baterías americanas sobre los molinos del Salvador y Casa Mata, destácase una columna de infantería enemiga,
que lentamente y ladeando pequeñas lomas se
aproxima á tomar nuestra batería del magueyal.
Resistieron con sus fuegos los bravos batallones
que cubrían las azoteas del Molino del Rey y Casa Mata y algunos de los tiradores que se defendían tras las ruinas de los edificios cercanos 6 ante los muros del acueducto y los relieves ásperos
y ondulantes del terreno.
Pero nuestra batería, que no tuvo próximo sostén, no pudo resistir el empuje de la columna
enemiga, y pronto perdió sus cañones, no obstante la resistencia que hizo el 39 Ligero, tras el
acueducto. El americano avanza sostenido por los
fuegos de su batería ligera, cubriendo su frente
con la poderosa y terrible línea volcánica de sus
mejores rifleros, siguiendo á esta columna de asalta, dos batallones de reserva.
Detúvose toda esta masa ante nuestros fuegos de
cañón y fusilería, en tanto que eran amagadas las
posiciones extremas del molino del Salvador y
Casa Mata, jugando sin cesar contra el centro enemigo la línea occidental de los cañones de Chapultepec.
El primer asalto de la columna americana fué
tan impetuoso y tan hábilmente preparado, que
después de haber roto su fuego último para llegar

á bayoneta á la batería mexicana, volteó nuestros
cañones, entre hurras furiosos y delirantes, llevándoselos á toda carrera, ya que nuestra lejana
infantería del acueducto y de los molinos era insuficiente para evitar aquel fracaso.
Al mismo tiempo, otra columna norteamerica
cargaba fuertemente sobre el molino del Salvador,
á la derecha, protegida por gruesos cañones, en
tanto que otras fuerzas amenazaban nuestra izquierda, siempre asegurados los adversarios por
la enérgica sugestión de su relativamente poderosa artillería.
Ahora volvamos á contemplar la terrible columna de asalto que arrancó nuestros cañones de la
batería central, entre Casa Mata y Molino del
Rey.,, .Se apodera de nuestras piezas, y ya las
lleva en son de triunfo, cuando tras los victoriosos enemigos carga á paso veloz d batallón del
General Echagaray, que en Chapultepec permanecía de reserva ...... Carga el valiente Cuerpo, yel
adversario, acosado á retaguardia, vuelve caras,
tiende sus tiradores ante pequeñas columnas que
se lanzan sobre las nuestras á bayoneta, más retroceden . ..... y extendido otra vez en amplia fa.
ja el combate de fuego y arma blanca, logran
nuestras banderas bellos triunfos .... Las columnas de Echagaray y Balderas arrancan entre la refriega los cañones que nos habían tomado los
americanos, y allá en la Casa Mata, al mismo

S igue eii la página 344.

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832

EL MUNDO ILUSTRADO
MUNDO 1LUSTRADO

333

Las Fiestas de la Covadonga

La banda de Rurales de Pachuca tocando durante el concurso.-El Concurso de diávolo.
El jurado se retira,
U na vez más pasó el 8 de Septiembre, y las
fiestas de Covadonga se celebraron con el entusiasmo y la alegría que la colonia española ha
sabido poner en ellas desde hace muchos años.
Hay españoles que recién llegados á México se
admiran de que se celebre casi como fiesta nacional de España el. aniversario de las batallas de
Covadonga y Monserrat, pero una vez que han
asistido á los festejos, que han visto desbordarse
la comunicativa alegría de los asturianos, se han
sentido contagiados de ella, y, desde el excelentísimo señor Ministro de España hasta el último
hortera de tienda de barrio, se preocupan por hacer que las fiestas de Septiembre sean reflejo fiel
de las más populares de España.
Nosotros, que en cuestión de fiestas somos de lo
más susceptible que hay, y que además de ello
tantas y tan buenas simpatías tenemos por el pueblo español, á pesar de l os que dicen lo contrario, vamos con mucho gusto á acompañarlos en
una celebración que ha entrado de tal manera en
nuestras costumbres, que si por desgracia llegara
á faltarnos, que no nos faltará, hecha por la colonia española; la haríamos nosotros, aunque no
fuera más que para no olvidar la costumbre. Si á
esto agregamos que nuestra sangre ha sido conmovida el día 8 por la mañana ante el recuerdo de nuestros niños héroes, nadie extrañará que
la tarde de ese día sea casi una tarde de fiesta
nacional para nosotros.
De esa manera todo contribuye para hacer de la
«Covadonga&gt; una fecha que españoles y no españoles esperan con ansia antes del ocho, y recuerdan con deleite una vez que ha pasado.

***
y así ha sido este año; varios meses duró la
preparación de ~as fiestas, y en: su pro~~ama se
hicieron inovac1ones cuya me¡or sanc1on es el
entusiasmo muy merecido que despertaron. El
concurso de bandas se ha aclimatado entre noso·
tros y ya no son sólo las bandas de la ciudad las
que'concurren á él, sino que vienen de los Estados á competir en el artístico torneo; en cuanto
al concurso de diá,volo, apenas había sido emitida la idea entre nosotros, ya había sido aceptada
y puesta en práctica por la junta directiva de las

fiestas francesas, una introducción que decía mucho del éxito que estaba reservado
al concurso de la colonia española, preparado con la debida anticipación, y estudiado perfectamente en sus detalles.

* **

El concurso de diávolo.-Un puesto de Conjetti.

La gran corrida de toros, elemento indispensable de la fiesta, la inauguró el treinta del pasado
dando la primera nota de elegancia y de alegría;
dicen los que manejan los cánones del toreo que
la corrida no fué un acontecimiento desde el punto de vista de la tauromaquia; no hemos de discutir con los tratadistas; pero conste que si desde ese punto no fué un éxito, salvo en lo que concierne á los aficionados que tomaron parte en ella,
desde el punto de vista de la elegancia fué toda
una &lt;nota social,&gt; y desde el punto de vista de la
alegría fué digna iniciación de las fiestas que, sin
duda, han sido las más entusiastas del año.
A pesar de que el Sol se negó á inundar con su
luz el coso no fué por ello menos brillante su aspecto; la distinguida concurrencia, entre la que
estaba lo más escogido de la colonia española así
como algunas de las principales familias de nuestra sociedad, era bastante para hacer que los tendidos brillaran de por sí, y, á pesar de que una
inoportuna lluvia templó algo los ánimos la fiesta
resultó espléndida; en nuestro número pasado dedicamos una plana especial á las ilustraciones de
esta corrida, y por eso nos abstenemos de ilustrar·
la ahora.

.

"*

Otra de las diversiones de carácter netamente
español que se ha aclimatado entre nosotros, y
exclusivamente entre nosotros, puesto que en España ya casi no se habla de ella, y ha quedado
relegada á ciertas regiones, es el pelo.tarismo.
La velada del sábado en el frontón resultó muy
animada y novedosa, pues á los juegos de pelota,
que de por sí bastan para entusiarmar, se agregaron asaltos de luchas japonesas que se veían por
primera vez en el 'f rontón; hubo asaltos de Jiu-

Jits (lucha cuerpo á cuerpo) y de Ken-Jits (lucha con sable] , y tanto los pelotaris, que habían
sido selectos entre los mejores, como los nipones,
hicieron cuanto estuvo de su parte por hacer que
la velada luciera. Los japoneses terminaron su
juego con un «Viva España&gt; que fué muy aplaudido.

** *
El día siguiente fué el gran día; se iniciaron las
verbenas en el Parque Español.
Con mucha anticipación, la junta de los festejos se preocupó por mejorar y hermosear el par;ue, y éste, que el año anterior era un llano escueto, en el que, por la premura del tiempo sólo
se pudieron levantar algunos puestos, se presentó
este año convertido en un verdadero parque, en
medio del cual se levantaban una infinidad de
puestos, á cual más artístico y airoso; el aspecto
que presentaba el parque á los primeros visitantes era el de vn campo de fiestas nuevo y flaman te en espera de paseadores.
El programa del día encerraba muchas novedades; el parque de por sí prometía tanto, y el entusiasmo con que se esperaban las fiestas era tan
intenso, que desde por la mañana la avalancha
humana invadió el parque, y no era muy tarde
cuando empezaba ya á hacerse difícil la circulación.
Por la mañana, el gran atractivo fué el concurso
de. trajes regionales; se presentaron á él infinidad
de niños, y no fué eso lo más notable, sino la propiedad de los trajes, su elegancia y su variedad;
hubo, además de todos los trajes de las provincias y regiones de la península ibérica, trajes hasta de vendedores de bateas de nuestras calles:
¿qué esos no son trajes regionales? si son, son
regionales de nosotros, y ya que de tan buena ma-

Una pareja de asturianos.
:::::: Niñas Margarita Celorio y Marla Teresa Mayer, pareja de inditos mexicanos.
Una pareja de pasiegos.

Una pare;a de montañeses.
Niños Manuela, Ram6ny Adolfo Pria Rigay, representan una boda en Madrid.
Niña Luz Sai,iz, de Valenciana v niño Antonio P aredes Gayoso, de coracero.

�~L MUNDO ILUSTRADO

334

discutido, qué fallo no lo es, pero en general se
reconoce la justificación del jurado.

***

Y llegó la hora de la soirée; la única fiesta, aparte de la religiosa, que exigía el traje de frac.
La sala del Principal lucía un adorno sencillo
pero artístico á la vez; desde la fachada había ramilletes de llores, y el adorno era de llores casi
en su totalidad.
El programa de la velada, cuidadosamente seleccionado por los miembros de la junta de Covadonga encerraba bellezas de gran estimación para
los Españoles¡ la compañía del Coliseo llevó á la
escena dos zarzuela que cuentan: una con un argumento tierno y delicado y la otra con un gran
lujo de escenario; las dos alhagan, una los sentimientos, la otra los ojos.
La compañía dramática de nuestra compatriota
la señora Fábre_gas representó una de las obras
que más triunfos le ha valido últimamente y en
cuyo desempeño estuvo discreta y atinada, mereciendo los elogios de la selecta concurrencia; el
señor Secretario de Relaciones, Don Ignacio Mariscal, honró la fiesta con su p resencia, y con estos elementos se hizo una función teatral de la
colonia española para la colonia española y para
nosotros taro bién.

EL MUNDO ILUSTRADO

335

SOLEMNE FUNCION EN LA IGLESIA
DE SANTO DOMINGO '.

** ~

El Sr. Presidente en el buffet del Parque, antes del lu11ch.
nera contribuímos á las fiestas, justo es que figuraran algunos de los tipos que si ya no son muy
nuestros, lo fueron en época no lejana.
Hubo, entre otros, un tren de novios que llamó
mucho la atención, por lo original de la idea¡ en
elegante carretela abierta recorrieron el Parque
un joven desposado, con el correcto frac y el som ·
brero de resortes, quien no llegaba á una docena
de años, dando el brazo á la novia vestida de
blanco, y llevando los simbólicos azahares, la que
no ha mucho pasó de los números dígitos en la
edad.
Había un jurado encargado de discernir premios
á los niños que llevaran los mejores trajes, pero
la tarea era demasiado difícil, y el jurado decidió, decisión muy digna de alabanza, dar premios
á todos los niños, de esta manera todos estarán
contentos y todos se han divertido, que es de lo
que se trataba.

•••

No hay que decir á nuestros lectores que el
concurso de diávolo despertó en grado superlativo el entusiasmo de la chiquillería y aun de los
mayorcitos; quizás más de uno de los que nos
leen han sido víctimas de los desenfrenados estudios emprendidos en las casas, en las calles y en
los jardines, por los que se preparaban á disputarse el primer puesto en el manejo de ese juguete verdaderamente diabólico, que ha trastornado
el seso á nuestros muchachos después de haberlo
trastornado á toda Europa.
El jurado que otorgó los premios concedió el
de honor á la escuela elemental número 17, cuyos
alumnos se distinguieron notablemente en el manejo del difícil juguete¡ los demás participantes
en el torneo recibieron obsequios que les recompensaron de sus labores y trabajos de varios meses.

•••
Por la tarde se efectuó uno de los números del
programa que se esperaba con mayor entusiasmo: el co,ncurso de bandas de música.
Estaban inscriptas, y tomaron parte en él, tres
bandas de fama bien reconocida: la de policía, la
del cuerpo de artillería y la del cuerpo de rurales de Pachuca. Se esperaba mayor concurrencia, pero circunstancias imprevistas impidieron
que se presentaran á concurso bandas de las que
se esperaba un contingente que hubiera aumentado mucho el brillo del torneo artístico.
Las tres bandas entraban en competencia precedidas de una gran fama, y era dudoso, antes del
concurso, predecir el triunfo de alguna de ellas.
El jurado era una garantía de justicia é imparcialidad¡ bajo la presidencia del señor Don Ramón
Corral, Vice- presidente de la República, deliberaron, después de haber escuchado á conciencia,
altas autoridades en el mundo musical, como el
señor Don Carlos Meneses, director del Conservatorio Nacional de Música; Don Julián Carrillo,
nuestro gran compositor, laureado en los conservatorios de más fama en el mundo; Don Jorge
Romero Malpica, director de la banda de la Escuela Industrial Militar de San Luis Potosí; el señor Don Eduardo Gabrielli; el señor Don Benito
Díaz, y como representantes de la Junta d e Covadonga, los profesores Panteleón Arzós y Rafael
Gascón.
Después de una larga deliberación el jurado
declaró acreedora al premio de honor á la banda
de Policía; al segundo premio la banda de Artillería¡ y al fin declaró que, en vista de los méritos
de la banda de Rurales, se creaba un tercer premio consistente en una mención honorífica y un
obsequio en numerario, el cual se otorgaba desde
luego á la banda pachuqueña. El fallo ha sido

La Virgen de Covadonga ayudó á los soldados de Pelayo en la gloriosa batalla que se conmemora; hay que rendir homenaje á la Virgen, irla á verá la casa de su hijo el buen Jesús, y ofrecerle el holocausto de las almas buenas y religiosas de uno de los pueblos que durante tantos siglos le ha sido fiel.
Por su Santo Patrón, por su historia y por rstar en manos de sacerdotes españoles, la iglesia
que más se presta para fiestas españolas es la de
Santo Domingo, y ella fué la que en éste, como en
años anteriores, fué escogida para dar las gracias
á la madre del Cristo por el divino auxilio que
prestó á los que p el e1ban contra el mor c-.

.El Sr. General Díaz recorre el Parque ¡:lando el
brazo á la Sra. de C6logan y C6rogan.
El hermosísimo templo de los domínicos se engalanó espléndidamente para la regia fiesta religiosa á la que debía asistir el excelentísimo señor
Ministro de España en representación del rey Alfonso, y á la que se invitó á la dignísíma señora
esposa de nuestro Primer Magistrado.
La misa solemne y el no menos solemne sermón tuvieron en místico recogimiento las almas
de todos, la música sacra de la misa de Filke es
muy hermosa y convida al recogimiento y á la
adoración, lástima que las marciales nolas de la
muy hermosa Marcha Real Española no encuadren bien después del Credo, que es una de las
piezas de más mérito de la misa.

***

El Sr. Presidente conversa con el Sr. y la_Sra._de C6logan y C6logan.

Por la tarde ~iguió en el Parque la romería que,
iniciada desde el domingo por la mañana, no había cesado un solo momento, aunque con ligeras
intermitencias en que decaía 11n poco el entusiasmo de los paseant.:,, no por que se desanimaran,
sino porque era físi camente impos ible permanecer
por tantas horas en tensión nerviosa.
El señor Presidente de la República, á quien
i-lvitó la junta organizadora de las fiestas, se pre·
sentó en el Parque cerca de las cuatro de la tarde
y fué objeto de una cariñosa demostración de parte de los paseantes, cuyó entusiasmo recibió nue•
vo impulso con la presencia del Primer Magistrado, quien permaneció algunas horas-en el Parq ue recibiendo los homenajes de los cantadores y
bailadores. A la hora d el lunch se pronunciaron
discursos y brindis por la felicidad de los dos
pueblos, de las dos naciones y de s us gobernantes.
Y una vez que partió el señor Presidente siguió
la verbena, la que no terminó sino en las primeras
horas de la mañana del día nueve.

J,a Comisión de 1·ecepción"¡f;,1a puqrta dela iirl,·sia.-La ,Sr~. Car111en Ro1111·ro R ubio d1• Dla=;llega·á ta iglesia J' los de la Comis . d
recepc·1ón, ent~·e ell~s el Sr. Ro111el"O Dusmet. de 111!iforme, se acercan á sa!udar!a.-El Sr. Ministro Cólogan lle a á la 16" e
igles1a.- Detalle del adorno del Pórt1co.-Monseñor Ridolji es introducido por la Comisión,
,g

�EL

336

11:L MUNDO ILUSTIUl)O

337

IUUNDO lLUSTl tADO

La Cervecería de Toluca

Interior del puesto de la Cervecería de Toluca.

Esta Cel'vecería concurl'c sicmpl'c r1 las
tiestas con las que la colonia española c:clel m1 los aniversarios de sus fechas gloriosas.
Tuvo la honra de ser la primera (] ue concunió á estas tiestas, ~- desde hoc:e muchos
aiíos que contribu,rr al hrillo ~- esplendor
ele ellas por media de sus artísticas inst~l,aciones que si~mpre han llamado la atenc1on
de los concnrl'entes.
:Mientras que las fiestas se cekbl'aron en
los terrenos del Tívoli, la Cervecería de Tolnc:a procuró que el adorno de su in.talación pel'manente en esos tenenos forra la
mtís original, .r casi siempre aumentaha esa
instalación con la de otros poestos, en los
que procn l'aba alhagar el amor patl'io ele
los iberos con grnpos de sabor netamente
español, y adornos que á su vista hicieran
recordar la patria ausente.
Desde el año pasado '1 ue la fiesta se empezó á celebrar en el hermoso parque lenrntaclo expresamentr por la colonia rspañola la Cervecería dr Toluca, fiel á sus
t radiciones, ha ·procurado 11ue su pursto sea
cleo-ante y artístico ~- digno de la fama que
los'°puestos del Tí roli le conquistaron justamente.
Siendo la colonia espaííola la más numerosa sin duda, entre nosotros, ,Y en vista ele
11ue la mayoría de ella se dedica al comercio de abarrotes .\' expendio de cen·ezas; la
Cel'vecería (le Toluca se cree obligada á esforzarse por demostrar á La citada colonia
la estimaci6n rn que la ha tenido siempl'e;
para ello en las fiestas que. acaban de pasar
hizo derroche dr eleg-ancia ,Y de al't&lt;' &lt;'11
sus puestos. Había un gran salón junto al
kiosko de la Junta Directiva de los festejos,
salón que á las cualidades de el&lt;'gancia ,v
al'te reunía la ele solidez, cualidad que h ubiera sido muy rentajosa en caso de lluvia,
pues habl'ía claclo cabida fácilmente á un
o-ran número de personas.
b
Acompañamos estas líneas con fotografías del salón y de los puestos que tenía adjuntos, por l~s que l?s lJctores se darán
cuenta mejor que de nmgun otro modo, de
la belleza y elegante distribución ele los
puestos y ele! salón de la Cervecería.
Este se encontraba cerca del kiosko en el
que se efectuó el concurso de bandas, y elesde él se podía oír perfectamente lo que se
ejecutara en el citado kiosko; esta circunstancia que indica el buen tin9 de la casa,
unid~ 'al atractivo capital de la calidad ele
la$ cervezas, reconocidas como sin igual en
todas partes, hizo que el salón estuviera
constantemente lleno por los buenos bebe-

Parte posterior del puesto:de:1a;Cervecería de Toluca.

PUESTO DE

"'EL GAITERO"
Uno de los kioskos que más llamó la
atención en el Parque Español, fué el señalado con el nombre de «SIDRERÍA.-EL
GAITEHO.&gt;

Cuántos recuerdos despertó entre los hijos de la tierra ele Pela.ro; c~ántos de estos
se creyeron transportados a las montaíías
dr -Asturias cerca del espléndido templo de
· Nuestra Señora de Covaclonga, y cuántos
- de ellos también, se sintieron á ratos como
- si se estuvieran preparando para ir á clal'
c.rracias á la gruta á la Soberana que ayud6
los ind6mitos guerreros á la reconquista
de su querida patria.
Y buena raz6n había para abrigar semejantes ideas r despertar esos recuerdos;
podemos decir con seguridad (]_Ue nunca se
ha reproducido en :México un «llagar&gt; tan
bien caracterizado; no faltó en él nada, "&gt;'
todos y cada uno ele sus detalles hacían recordar «la tierruca&gt; más que ninguno otro
de los puestos.
8u originalidad, la riqueza de los detalles y la propiedad de los lugares, de los
tr-ast,os y del aim1eblado, indicaban la presencia de alg·uien que lo entiende, como es
el señor Don Gerarclo Díaz Pardo, el popular y activo representante ele la fábr!ca ele
Sidra «El Gaitero,&gt; de Valle, Ballma .v
Fernández, de Astmias.
.
Es Líen conocida entre nosotros esa s1cl ra,
y no necesitaba de una presentación tan
~l'iginal .Y tan vistosa para haber siclo gT1staela r preferida en una fiesta donde la mavoría. ele público está formada por perso'nas conocedoras· pero no cabe eluda que
Don GerarLlo q~liso extralimitarse en la
fiesta nacional echando la casa• por la ,·entana.
. .
Para dar una idea de lo e¡ ue fué el puesto vamos á hacer una descripción, aunque
se~ Ügera, ele él, para q~e, en comp~ñía ele
las fotoo-rafías que pubhcamos, dé a nuestros lectores una impresión cabal:

¡

Hermoso Kiosko del puesto de la Cervecería
de Toluca.

dores, quienes, como siempre, se deshicieron en elogios de la espl6nclicla bebida.
Aparte de este salón, la Ccrvccerfa coloc6 otros nueve puestos repartidos por todo
el parque, luo-arrs
rn que Pl público se reu,.,
.
nía de preferencia. Estos puestos estuneron al cuidado de algunos de los printipales empleados de la Cervecería, (] uienes
atendieran con suma amabilidad á las personas que concurrieron á ellos.

Estas atenciones, así como la }ll'efel'encia
que el público ha concedido siempre á las
crrvezas de Toluca, hicieron qur todos los
pue$tos estuvieran ocupados durante toclo
r l día por lo más selecto clr la concurrencia.
Xos complace felicitar una ,·ez 1rn1s á la
pl'estig·ia&lt;la fábl'ica de crrveza poi' este nueYO triunfo que se ,·iene aumentnl' á los muchos obtenidos durante su ra lnrg-a carrera
de progresos y victorias.

LA SIDRERÍA.

A. la derecha aparecían las clásicas pipas
de sidra con su espicha, r un gran ramo ele
laurel en la parte central á guisa de bandera; á la izquierda estaba el típico carro
cantador, que fué nno de los detalles que
más contribureron para clar á los concurrentes la idea de que se habían transportado á «la tierra&gt; por unas· cuantas horas.
En la fachada había dos escudos: uno de
España, y haciéndole penclant, el de Asturias con la cruz de la Victoria.
Dentro de la sidrería había bancos, tayuelas, xarrus y madreñas, todo netamente
asturiano; el clásico gaitero con su bolsa
debajo del brazo, y á su lado una guapísima asturiana con su traje regional.
Lo que más gracia hizo á los concurl'entes del puesto .v los tuvo en constante
hilaridad, fué un grupo de ciegos que,
acompañados con violín, bombo .r pandereta, hacían la relación de un crimen horroroso ,\' espeluznante; ya era el caminante á
quien los bandidos más desaforados asaltan
en un crucero del camino, .r á quien descuartizan hasta no dejar hueso sano; .ra el
hijo desnaturalizado, que en un arranque
de furia quita la ,irla á su padre, comiéndoselo á mordizcos ú otras cosas tan horripilantes .Y espantosas como las anteriores.
No fatt6 un s6lo momento el público numeroso en el interior del puesto, en el (] ue
se expendió la sidra natural, dulce, seca .\'
achampaííada, la que mereció alabanzas de
cuantos la probarnn, y conste que los que
la probaron siguieron tomándola poi' todo
el resto del día.vele la noclw. El exquisito
gusto .r la pm·ezn. de la bebida fueron los
que hicieron que el público no se separara
del puesto, .r si á esto se agrega la p1'esencia de Donón, sobrenombrr cariííoso con
que se clesig·na entre sus amig·os al simpático Don Gerar&lt;lo Díaz Pardo, repl'esentante de la fábric11. de sidra, (] uien con sus chistes .r cuentos oportunos hizo la delicia de
los parroquianos de buen humor, que eran
la mayoría, se comprenderá que había ra-

zón para que el puesto estuviera constantemente lleno de un público alegre y bullicioso que no se cansaba de escanciar la sabrósa sidra de «El Gaitero.&gt;
Esta es bien conocida en todo el mundo,
y en todas partes es tenida en alta estimaci6n; su fama la debe en gran parte á la
circunstancia de que su sabor y calidad son
siempre los mismos, resto lo han conseguido los fabricantes, no usando en lafabricación más que las manzanas colectadas en
las extensas pumaradas que con ese objeto
han adquirido en las cercanías de la fábrica;
los fabricantes de otras sidras no pueden
hacer esto, y compran sus manzanas en diferentes partes, lo que hace que al abrir
botellas de sidra que no son ele la marca
ele «El Gaitero&gt;, se note siempre diferente
olor, sabor y calidad.
Volviendo al puesto donde se expendi6
la sidra; qué ratos más agradables pasaron
en él los hijos de Pelayo recordando la patria ausente; qué derroche de alegría y de
entusiasmo se hizo durante todo el día; los
grupos de bailadores ele jotas, entusiasmados
por la rica bebida, se apiñaban al rededor
del puesto, cercado por grupos no menos
entusiastas de espectadores que admiraban
la h!tbiliclad de los que bailaban, el sabor
de la sidra .Y la amabilidad de Don6n, que
se multiplicaba para atenderá todos.
Si clurnnte el día no clecay6 el entusiasmo ni un solo momento durante la noche
podemos decir que aún fué mayor; todas
las rondallas y gTupos de bailadores acudían al puesto á apagar la sed; á gustar de
la magnífica sidra; á vivir por un rato en
las sierras asturianas en compañía de Don
Gerardo .r á reír con las tremendas historias de los ciegos.
Todos ellos son deudol'es del seííor Díaz
por los ratos agradabilísimos que pasaron
en el puesto; ratos de los que indudablemente g·uardarán muy gratos recuerdos á
los que se unirán los no menos gratos que
les ha dejado la sidra ele «El Gaitero.&gt;

�EL JltuNnO I1,U81'R \ l)ll

EL PUESTO DF. "EL BUEN TONO" FUÉ VISITADO POR NUMEROSAS Y DISTINGUIDAS FAMILIAS.

Completando la información sobre la!-i
tiestas españolas, rnmos á menC'ionar, aunque sea á granclrs rnsgos, algunos de los
más importantes puestos, clig·nos &lt;k las significativas, entusiastas .,· simpáticas tirstas
espaíiolas, con las que los hijos dr aquella
hidalga tierra, celebran una de las glorias
más graneles ele la hermosa España.
En estas fiestas r para unirse al regocijo
ele los espRíioles, rnrias empresas industriales y casas comerciales, no oµiitieron gasto
alguno para quedar hien representadas.
Hablaremos de «El Buen Tono, S. A.&gt;
Habido es las muchas simpatías que esta
impo1'tante fábrica, la primera del país ;y
sin disputa la más grande del mundo, tiene
entre las colonias extranjeras, especialmente entre la espaíiola, que está formada por
hombres de empresa .r amantes de todo lo
. bueno.
«El Buen Tono, 8. A.&gt; quiso en esta ocasión tan propicia, demostrar una vez más
su aprecio por la colonia española, .r con
tal motivo hizo levantar en el centro del
Parque Español, un mu,v artístico, elegante
,v lujoso puesto, en doncle el numeroso público nó déscansó de admirar y elogiar merecidamente los productos.
Ese kiosko, ,ya conocido ,r que ha ocupado el primer lugar entre los de su clase, es
el que se levantaba orgulloso rn el Tívoli
del Eliseo, habiendo figurado en fi estas
análogas. Ese kiosko que llamaría la atcnci6n en los jardines &lt;le! mejor })alacio europeo, fué transformado a~'er para ·mayor lujo Y. elegancia.

El kiosko, quc tiene una forma caprichoSll .r (]UC lo forman columnas, dosC'I y g-uardapolvo ele madet'll tallada, estilo francés,
lució a.ver en el centro .r sirviéndole de fondo una hermo·sa luna veneciana, un eleg'!ll1te t'Scuclo espaíiol formado en madera .v con
tiguras mu.r exactas, circundado con banderas Pn mso d&lt;' la hidalga nación.
Se destacaba majestuoso y muy artístico
el emblema al que le rendía homenaje la
gran fábrica de «El Buen Tono.&gt;

El interior del kiosko lo fo rmaba un adorno mu.r Hrtístico, hecho de guirnald11s de
Hores artificiales y focos incan&lt;lesccntes
multicolorrs. Del remate .r techo pendían
tlecos ele pi&lt;'dras ele cristal, de las que se
desprendían bonitos retlrjos, que por su
transparencia semejaban escarchas ele nieve.
A uno y otro lado del kiosko se levantaban dos portadas ele flores naturales .Y mm:g·o, siendo las flores, crisantemas amarillas
.v dalias rojas, con las que se imitaban los

EL PUESTO DE "EL BUEN TONO," ATENDIDO POR DAMAS MUY DISTINGUIDAS, DIÓ ABRIGO Á LA MÁS
LUCIDA PAREJA DE NIÑOS VESTIDOS CON TRAJES REGIONALES.

rnlol'es rspnñolr!':. Escudos con banderas
&lt;&gt;spaíiolas, frnn&lt;·esas ,\' mrxicanas, completaban el hermoso cleeorado.
En el puesto se destacaban los paquetes
de los deliciosos cigarros que elabo1·a la
fftbrica, sobresaliendo los «Reina Victoria,»
nu&lt;'nl marca que se acaba ele lanzar al mer-

PARTE ;fOSTERIOR DEL PUESTO.

A,111erso de la 111. rea especial distribuida"
p or "El Bue11 Tono."

cado, con el buen éxito con que han sido
acogidas por el público todas las restantes
que gozan de tanta fama.
*
••

A.rer pudimos conoce1· la nue\'il marea
«Cova&lt;longa,» de la &lt;¡ ue se prove.,·('ron con
ahinco todos los buenos fumadores.
Esta nueva marca, &lt;ledicadtl á la colonia
española, ampara un papel canela supremo
.v un tabaco de primera clase. Su enrnltura es muy elegante, pues tiene en litogrnfía nvarios colores, un retrato del Príncipe
de Asturias en traje militar, y en la partr
anterior ei escuflo de fü,paiía, con la frcha .r dedicatoria respectivas.
No debemos dejar de mencionar el salón
de baile que «El Buen Tono&gt; levantó á la
espalda del kiosko, salón tan elegante con
el que se completaba un derroche de lujo.
Allí se baila1·on las alegres jotas, al compás
de la magnítica orq ucsta (U}l seíio1· Cervantes, .r en mPdio ele! rngocijo que proporcionara á las parejas, no dejaron de aplaudirá
«El Buen Tono,&gt; que tan agradable rnto
les proporcionaba.

«El Buen Tono,» S. A., puso al frentt,
del puesto á un grupo de cuatro señoritas
manolas, 11ue lucían rico::; trajes de secln con
mantillas blancas.
Estas señoritas enrn: Dolores González,

Ana Suárez, Dolores Inclán y ~faría Luisa
::\Iontes de Oca.
«El Buen Tono» merece una vez más los
aplausos de la gente de buen gusto que sabe apreciar lo que vale .v como corresponde al público, que prefiere sus finos, deliciosos é higiénicos ciga1Tos.

SAR.El PRINCIPE_DE ASTURIAS
Reverso de las Cajetillas de la marca especial lan•
zada por "El Buen Tono."

�340

~,r.

~:r. ~IUNDo rr.us-riuno

~IUNl&gt;O 11,US'l'RADO

.1

Pues/o de la Sidra "Asturias."

Un puesto elegante y una Real sidra.
Muy especial mención merece un puesto cuya
originalidad y buen gusto lo hicieron distinguirse
especialmente, nos referimos al levantado por
Don Víctor Gárate, representante activo é inteligente de fa casa Vigíl Blanco y R. del Monte, de
Villaviciosa, Asturias, fabricantes de la rica sidra
champagne que lleva su nombre.
Era la primera vez que la sidra &lt;Asturias&gt; se
presentaba en una de las entusiastas fiestas de la
colonia española, pero, debido á la originalidad y
belleza de la instalación, obtuvo desde luego una
popularidad muy merecida, si se tiene en cuenta,
además de la inteligente forma en que fué presentada, su calidad que la recomienda en seguida.
Por experiencia personal, debida á la amabilidad del representante, podemos asegurar que la
sidra &lt;Asturias&gt; es de un gusto exquisito y clase
superior; si á esto se agrega que está presentada
en artísticos envases, se comprenderá que su éxito en las fiestas no fué injustificado.
Ilustramos estas líneas con una fotografía de
la artística instalación del puesto de sidra en
el Parque Español, y por ellas se darán cuenta
nuestros lectores de que los elogios que hacemos
de ella no son en nada exagerados.
No cabe duda que el Sr. Gárate se ha esforzado
por presentar su sidra de la mejor manera, y el
público, para el que esos detalles son de gran importancia, premiará sus esfuerzos con largueza
dando la preferencia á la sidra &lt;Asturias&gt; tan inteligentemente presentada.

armoniosa y atractiva; la ilustración que acompaña estas líneas, mejor que cualquiera des~ripción, dará una idea del aparador de que hablamos.
El almacén &lt;El Nuevo Mundo&gt; cifra su orgullo
en sus importaciones directas de Europa, que son
siempre las últimas novedades en los ramos que
explota y que ofrece á sus consumidores antes
que ninguna otra casa importadora, y á un precio
que está fuera de competencia.
Tiene un departamento especial de muebles y
tapicería, que es notable por el buen gusto que se
tiene para la selección de los tapices y por lo ex-

tenso de su surtido, que lo pone á la altura de
los mejores establecimientos de ~énero en. Europa.
1 •
La instalación de los departamentos de la casa
en un local tan apropiado como el que tiene, ha
costado grandes desembolsos, pero á pesar de ello,
los precios á los que vende la casa son sumamente módicos y al alcance de todas las fortunas.
Recientemente ha establecido la casa un departamento de artículos para caballeros en la calle
de Tlapaleros número 19; este departamento, como todos los de la casa, cuenta con el mejor surtido de los de igual ramo.

.,~
~

UNA INSTALACION ARTISTICA E INTERESANTE

Una exhibición interesante
Con motivo de las fiestas de Covadonga, celebradas con tanto entusiasmo por la colonia española, el almacén de ropa y objetos varios &lt;E~
Nuevo Mundo&gt;, de los ~eñores B. Robes y Compañía, hizo en uno de sus aparadores una artística y original exhibición.
La casa se halla situada en la esquina de las
calles de Capuchinas y la Monterilla, y del lado
de ésta última calle se hizo la exhibición. El aparador tenía en el &lt;;entro un maniquí vistiendo el
traje típico de las manolas, con la 'clá~ica mantilla blanca en la cabeza y un pandero en la mano
izquierda¡ á los lados de ella había muñecos más
pequeños, vistiendo trajes típicos de las provincias e~añolas; formaba marco á estos maniquíes
una artística combinación de pañuelos, encajes,
listones y abanicos combinados de una manera

f

Esta popular fábrica de cigarros levantó c11 el
Parque uno de los puestos más artísticos y meior
arreglados, el cual se hallaba frente al kiosko
donde se efectuó el concurso de bandas.
La Tabacalera se afana siempre por hacer lucir
todas las fiestas á las que concurre, y en esta vez
lo logró plenamente; su puesto, construído desde
el año pasado, fué arreglado éste con tal tino y
tal elegancia, que fué el preferido, no sólo por
los concurrentes al Parque, sino aun por los miembros del jurado del concurso de bandas, que se
instalaron en él bajo la presidencia del señor Don
Ramón Corral, Vice-Presidente de la República.
Los principales jefes de la Tabacalera estuvieron en el puesto y obsequiaron á los concurrentes á él con champaña, pastelillos y refrescos; además de este atractivo, tenía el puesto el princi palísimo, que consistía en el obsequio de cajdillas
de cigarros de la nueva marca &lt;Reinas,&gt; que la
Tabacalera lanzará al mercado dentro de muy poco tiempo. La originalidad de la envoltura de estos nuevos cigarros, así como su tabaco. del que
es bien sabido que es el mejor por ser de la Tabacalera, hicieron que la nueva marca fuera recibida con general aplauso, y no dudamos que una
vez que sea conocida en el público, sea preferida
por todo el mundo. El paquete es de cartón rígido, y protege perfectamente los cigarros para evitar que se rompan, como sucede con frecuencia
con las cajetillas de papel. Las tapas tienen hermosas litografías, que representan un águila que
lleva en las garras una serpiente, y que se posa
sobre un haz de banderas nacionales, el escudo
de la Tabacalera, y en la parte alta, en medio de
una corona de laurel, se ve el busto de Su Majestad la Reina de España, realzado en oro. La magnífica presentación de esta marca contribuirá en
mucho á hacerla preferir por el público conocedor.
Para poder presentar de una manera digna esta
nueva marca, La Tabacalera tuvo que hacer grandes gastos, pero no los escatimó con tal de ofrecer
en las fiestas algo que fuera digno de ellas y de la
respetable colonia española, á la que está dedicada.
Además de este puesto, que fué el principal, La
Tabacalera instaló otros varios, en los que se expendieron los sabrosos cigarros de sus diferentes
marcas, los cuales, como de costumbre, fueron muy
gustados por los buenos conocedores.
Detrás del puesto principal había un salón en
el que se bailó durante todo el día y la mayor
parte de la noche; cuando se encendían todas las
luces de este salón presentaba un golpe de vista
que difícilmente se olvida.
En este salón los empleados de la Tabacalera
se multiplicaron al infinito para procurar que todos los concurrentes disfrutaran de la mayor comodidad y de las mayores atenciones.
Todos los que pasaron por los puestos y salones de la prestigiada fábrica, que fueron casi todos los asistentes al Parque, están de acuerdo en
declarar que la Tabacalera ocupó un lugar prominente en las fiestas y que su cooperación para
ellas merece ser recordada con gratitud y regocijo.
Deja, pues, la Tabacalera como recuerdo de las
fiestas de Covadonga, una magnífica impresión para los paseantes y una espléndida marca de cigarros para los conocedores.

Exhibición en el aparador de ''El Nuevo Mundo,"

Entre los puestos levantados en los terrenos del
Parque Español durante las fiestas con que la colonia ibera celebró el glorioso aniversario de la
batalla de Covadonga, se distinguieron por su originalidad y por la atención que atrajeron, los erigidos por la Cervecería Cuauhtémoc, de Monterrey.
Tres fueron estos puestos, de los cuales dos estuvieron dedicados al despacho de las exquisitas
cervezas y uno á exposición. Los primeros llamaron la atención del público como la atraen siempre los expendios de la cerveza Cuauhtémoc, por
su pureza y calidad¡ pero donde se co?~~ntró especialmente fué en el puesto de e~pos1c1on cuya
importancia no fué superada pornmguna otra exlübición en el parque.
Estaban enel puesto el diploma en que consta el
hourosísimo nombramiento de Presidente del Jurado de Cervecerías, concedido á la de Cuauhtémoc
por el Comité General de la Exposición, una cruz
de honor y la medalla especial por_ haber obtenido esa distinción, la cual lué rec1b1da con aplauso por los demás expositores, lo que prueba que
todos ellos estuvieron de acuerdo en conceder el
primer lugar á la cervecería de Monterrey. Es esta la primera vez en que los represent~ntes ~e la
industria mexicana son llamados á d1scern1r recompensas en Europa á los munufactureros de
una industria.
Además de este documento, bastante de por sí
para llamar la atención de la concurrencia, se ostentaba en el puesto el nombramiento, también
n¡uy honroso, que recibió la cervecería, d~l Intendente General del Palacio Real de Madrid, en el
que le confü:re el cargo de pr?veedora de la Real
Casa de España con derecho a usar su escudo.

Fachada del puesto de la Tabaculera Mexicana.

Fotografía del diploma de proveedores de la Real Casa de E:paiía
concedido á la Ccrvec1·ría Cuauhlénwc.

~Puesto-Expendio de la Cerv.eoería Cuauhtémoc

�NUEVO CENTRO DE DIVERSIONES
En Mixcoac

El Domingo seis de los corrientes, se inauguró
en la ciudad de Mixcoac un nuevo centro de diversiones con el nombre de &lt;Tívoli León,&gt; adjunto al cual se hallan un salón de cinematógrafo y
un bien atendido restaurant.
La existencia de este nuevo lugar de recreo se debe á los trabajos del señor Don Rodulfo León,
propietario de la tienda &lt;La Navarra,&gt; que se halla en la misma ciudad.
Para la fiesta inaugural del salón de cinemató.~rafo, que se efectuó el citado domingo por la noche, se organizó una interesante función en la
que tomaron parte elementos artísticos de valer
reconocido como el Orfeón Popular dirigido por
el maestro Austri; la señorita Eu,genia Torres, y
otra~ varias personas que se prestaron de la mejor voluntad para dar lucimiento á la fiesta de
inauguración.
Terminado el intere,ante programa, si!,(uió una
exhibición de vistas selectas de cinematógrafo.
Todos los productos de esta primera función
fueron cedidos por el propietario del Tívoli al
fondo del Congreso Nacional de Madres; este acto
de caridad hará que se con serve un magnífico recuerdo de la inau¡!uració1i"del centro de di versiones, aparte de los recuerdos que de por sí deje la
simpática fieslá.
Dados los muchos atractivos que tenía el programa, así como la circunstancia de tratarse de
una obra caritativa, era seguro que el salón se vería lleno pur la más serecta concurrencia que se
podía esperar en la hermosa población veraniega
y en efecto f ué así; vimos á las siguientes personas: señor Prefecto Político Don Alfredo Saavedra y señora; señor Aguilar y familia; señor León
y familia; señor Torres Torija y familia, señor Velasco y familia; señor Zetina y familia; familias
de Córcoles, de Sánchez, de Figueroa, de Anaslasio Gutiérrez, de Ferriz, de Pérez, de Navarrete,
de Galindo; Sra. Cannen de Mendizábal y señoritas Juana, María y Carmen de Mendizábal; señorita María Weimer y el señor Cordero.
Una vez que la función hubo terminado, el señor León sirvió á los presentes un lunch champagne en el que se gustaron los ricos pasteles y
conservas de la acreditada tienda "La Navarra&gt; y
los caldos y licores de la cantina del Tívoli, la
cual cuenta con un buen surtido de bebidas para
los.paladares más delicados.

El Sal6n de Cinemat6grafo y el resiattrant inattgurados en Mixcoac.

LA MONSERRAT
FABRICA DE TEJIDOS DE PUNTO

Se tiene generalmente entre nosotros la idea de que la fabricación de te•
las de punto es una industria naciente en_ México, y que apenas hay en la
ciudad uno que otro telar que se ocupe de semejante artículo.
Llevando esta idea en nuestra mente no se extrañará el que nos haya
causado gran sorpresa saber que en la casa número 928 de la calle de Revillagi~edo existe una fábrica de esa clase de tejidos llamada &lt;La Monserrat&gt;
y montada con todas las exig,mcias que requiere una instalación de su clase.
Es gerente de la negociación el señor Don Bernardo Oliver, y á los esfuerzos de este incansable caballero debe la fábrica la altura que ha alcanzado, habiéndose colocado sin duda, en el primer lugar en su ramo. ·
Como especialidad fabrica la casa medias y calcetines, y estos últimos
de todas clases y variedades; los hay de hilo de Escocia, mercerizados y de
punto, y su calidad ha llegado á una altura que no se puede decidir fácilmente si los productos son de fabricación nacional ó si provienen de los telares
de la misma Escocia.
Durante nuestra visita lomamos algunas fotografías de la fábrica, las cuales nos han servido para ilustrar estas líneas; estas fotografías darán á nuestros lectores una idea más aproximada de la instalación de la maquinaria y
de la importancia de la fabricación.

UNA PAREJA ANDALUZA.
Lo\ PAREJA DE NOVIOS BAJANDO DEL COCHE
GRUPO DE ALDEANvS MONTAÑESES.
PI NTCF;ES:O GRUPO EN QUE ESHN REPRESENlADAS
DIVERSAS REGIONES DE ESPAÑA.

NINA ELVIRA AflOZENA. DE BAILARINA.

�EL llfUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO lLUSTIUOO

o~-.-•~111!--o~-....,,. ii\\9.illJ!-o~-.........

"La Francia Marítima"
En la esquina de las calles de Capuchinas y el Angel, se levanta un airo•
roso edificio comercial, el cual es ocupado por los grandes almacenes y el
despacho de &lt;La Francia Marítima&gt;, propiedad de los señores Veyan, Jean y
Compañía. S. en C.
El almacén citado es uno de los mejor surtidos de la capital en los ramos
á cuyo comercio se dedica, y que son: especialmente telas blancas y de color
de algodón, que fabrica en las fábricas de su propiedad, ó que importa de los
centros manufactureros más afamados de Europa y de los Estados Unidos¡
otra de sus especialidades son los tejidos de lana, como casimires, cobertores, mantas de viaje y ponchos, de los cuales también tiene fábrica, y á la
vez importa lo mejor que se produce en los países extranjeros.
Además de estos artículos, que son las especialidades de la casa, expende
ésta artículos para caballeros, como bastones, paraguas, ropa hecha y todo lo
que se puede nece~itar en el guardarropa. Para las señoras también tiene artículos de primera calidad, como pañuelos, mascadas y un surtido de ropa
blanca, abundante y de magnífica calidad¡ todo ello escogido entre lo mejor
que se fabrica en el mundo, tanto en el país como fuera de él.
El nuevo edificio que ocupa la casa fué construído expresamente para
ella desde los cimientos, y fué inaugurado el primero de mayo del año de
' 1907. Anteriormente la Francia Marítima ocupó el local que se halla en la esquina de las calles primera de la Monterilla y Tlapaleros¡ la translación de
la casa no ha significado ningún trastorno en las operacicnes comerciales, antes. por el contrario, desde la fecha de la inauguración del nuevo edificio, los
negocios han prosperado notablemeµte hasta el punto de hacer de ella un establecimiento de confianza de los que más la merecen en la ciudad.
Hablamos antes de las e ;pecialidades de la Francia Marítima y dijimos que
de ellas tiene fábricas¡ son éstas la de &lt;La Magd:ilena&gt; y la de &lt;Santa Teresa,&gt;
,ituadas las dos cerca de Contreras. En la primera se fabrican tejidos de al¡(odón, blancos y de color, tales como céfiros, calicots, percales. cretonas, pañuelos, etc.; cuenta la fábrica con un departamento especial de blanqueo y est nnpe¡ en este último se fabrican algunos modelos de telas exclusivos de la
e.isa y muy originales.
La fábrica de &lt;Santa Teresa&gt; se dedica especialmente á la fabricación de
tdas de lana como casimires finos y corrientes¡ cobertores, tilmas, ponchos y
mantas de viaje, y es tal la calidad que han alcanzado los productos de ella
que compiten, en algunos casos con ventaja, con los similares importados del
extranjero.
A pesar de la existencia de estas fábricas, la casa no descuida el departamento de importaciones, pues siempre está al tanto de los últimos productos
de la industria para ofrecerlos á sus consumidores tan pronto como es posib-1.e hacerlos llegará México.
.
.
•
Las iustalaci,mes de las fábricas en Contreras son muy completas y están
dotadas de los mejores y más modernos adelantos en la industria.
1
En la poética cañada se hallan las instalacior.,.es de dinamos Y motores,
los cuales son movidos por medio de caídas de agua que tanto abundan en
ella, y algunas que se han creado artificialmente por medio de grandes presas y depósitos de agua.
Acompaña estas líneas una fotografía de la fachada de los almacenes en
la esquina de El Angel y Capuchinas¡ por ella podrán darse cuenta nuestros
lectores de su armonía y de lo apropiado que está el edificio para usos co-

E

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--.....-..~~-

MiGilnllllo cdlell ~ey

Sigue de la pá,gina 331.
tiempo se rechazan las otras columnas asaltantes,
varias veces ... Las baterías enemigas prosiguen un
nutridísimo fuego, apenas contestado por los cañones de lo alto de Chapultepec .... ,¡Era la rev'ancha!
Allá, tras de las lomas de Tacubaya, bien cu•
bierto su frente por éstas, el general Scott dirige
la batalla, y notando la debilidad de nuestro centro que reforzara espontáneamente el 3&lt;? Ligero,
ha~e cambiar el frente de ataque; llama á sus reservas, ordenando que vengan en su apoyo otras
fuerzas de Tacubaya, y dirige entonces tres nuevas columnas de asalto hacia nuestras posiciones,
lanzándose la primera, formada por la brigada del
general Cadwallader sobre los molinos, la segun•
da sobre el frente de la Casa Mata (donde el ge•
neral Scott creía encontrar gran acopio de material de guerra) y la tercera para envolver el Nor•
te de la misma Casa Mata. Su caballería se agrupó
en su flanco izquierdo, dispuesta á resistir el empuje de nuestros escuadrones, apoyada por dos
piezas ligeras.
Mientras así se rehacía el enemigo de su descalabro, nuestros cuerpos vol vieron á sus posiciones, tras los molinos, en los acueductos y las azoteas, colocando los más diestros tiradores ante las
lomas, zanjas, matorrales y asperezas .... ¡y carga
otra vez el adversario; precipítanse de nuevo sus
columnas ante una nube de fuego, amparadas por
el estruendo mortífero de sus baterías sobre nuestras líneas, á las que sostiene el redoblado estampido del cañón de Chapultepec .... El combate se
desarrolla más intenso, más desesperado y sangriento! .... y otra vez los asaltantes se retiran, enviando hacia su extrema izquierda su batería «Duncán&gt;, dispuesta á contener á la caballería del General Alvarez, que empezaba á evolucionar.
L·os americanos habían sido rechazados también
de Casa Mata, y nuestras tropas, en el delirio de
su entusiasmo, saltaron los parapetos y á la bayoneta rechazaron á su vez al enemigo! Era de esperarse en esos instantes que la fuerte columna
de caballería que á las órdenes del viejo insurgente suriano, general Al varez, se encontraba sobre e 1
flanco izquierdo americano, cargara, desfilando
entre las quebraduras del terreno, para dar rotundo golpe al ejército rechazado¡ más·por una fatalidad que explican la impericia y la falta de unidad en el mando, como hemos visto en todas las
acciones de guerra de esa lamentable etapa histórica, aquella columna de caballería-que si no

1

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NOVELA ORIGINAL POR ALBERTO CHABROL
1 LUSTRACIONES DE J EORG E SCOTT.

(CONTINÚA.)

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F11c/1r((ll/ r/,, "L11 Fnu1C'ia .Jfriríti111a."
merciales¡ en el interior su distribución está de acuerdo con la fachada en
armonía y en propiedad, y la división en departamentos es lo'.más apropiada
p ,ra facilitar la 'circulación al mismo tiempo que las transacciones comerciales.
Todas estas circunstancias hacen que la FranciaMarítimase hayaelevado
al rango de una de las más acreditadas casas en su ramo, y una de las que
gozan con más justificación de la confianza del público.

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pudo obtener éxitos, hubiera logrado ejecutar lo
bastante para dar al ejército mexicano, si no una
victoria definí ti va al menos un glorioso episodio
de profunda trascendencia moral,- no cargó, y
entonces, vueltos á rehacerse los americanos, tornaron al asalto!. ... Truenan nuestros últimos cañonazos, intentando detener sus bandas, y en fin,
unos tras otros van cayendo en su poder el Molino del Rey y la Casa Mata, tomando de nuevo la
batería tan heroicamente disputada en el fragor
de tanta contienda!
La batalla fué una de las más terribles¡ sólamente
en la Angostura se desarrolló ímpetu igual al que
desplegaron los cuerpos mexicanos que saliendo
de sus posiciones fortificadas fueron á contener y
rechazar las soberbias columnas adversarias! . ...
Hubo refriegas en que jefes y oficiales dieron
ejemplo de valor á sus tropas, cayendo al frente
de ellas el bravo general León y los coroneles
Balderas y Gelati! .... ¡Jamás el ejército americano
había sufrido tanto como ante el valor de esos
valientes, en el Valle de México!
A última hora, como siempre, aparecieron las
reservas de Santa Anua, logrando apenas contener,
en torno de Chapultepec, las excursiones de los
voluntarios del enemigo, trabándose combates parciales en los campos que se extendía!),á uno y otro
extremo del bosque y las calzadas. La artillería
del Castillo hizo retroceder á las fuerzas americanas las cuales en la tarde tuvieron que evacuar
las posiciones que ni'~ ~,mquistaran á tau alto y
enorme precio de s:iugre!
HERJBERTO FRÍAS.

''LA GR~N UNION"
Fábrica de Alcoholes y Licores
A la orilla del canal de La Viga y ocupando un
gran terreno, se lev,n!a un edificio que por su
a~pecto denota desde luego su uso¡ tiene una facll-.,da. cuya extensión es, sin duda, de más de
cien metros; esta fachada, aunque no es un modelo de belleza arquitectónica, es de apariencia
agradable; cuenta con dos filas de ventanas correspondientes á los dos pisos de la casa y varias
puertas que interrumpen la monotonía del ventanal; sobre la puerta del centro se levanta un torreón coronado por un astabandera, y en la parte
superior del marco de la misma puerta se lee la
razón social de la casa. Este edificio es de la fá•

ii\\9¡¡j

brica de alcoholes y licores «La Gran Unión,&gt; del
señor León S. Kuhn.
Las inmensas proporciones del edificio dan una
idea de la importancia de la negociación; sobre
la fachada se destacan los extremos de las chimeneas de los hornos y de los alambiques, y al rededor del enorme patio central se ven grandes
bodegas, donde se depositan los productos elaborados.
Hace próximamente unos diez años, que se fundó la fábrica, y en ese tiempo su desarrollo ha
sido sorprendente; se incendió en sus primeros
años, pero sus fundadores, hombres de empresa y
de carácter, no desmayaron ante esta contrariedad, é hicieron que la fábrica renaciera de entre
sus cenizas á semejanza del ave Fénix.
&lt;La Gran Unión&gt; fabrica toda clase de alcoholes y de licores, y sus productos son muy apreciados, no sólo en el país, sino también en el extranjero, pues la casa exporta á algunos países.
Además de eso, también á su vez importa directamente de los lugares de su producción los mejores whiskies de los Estados Unidos.
El edificio principal de la fábrica limita por su
frente con la calzada y el canal de la Viga, y por
un lado por la calzada de Guerrero¡ al otro lado
de esta calzada, y como anexa, se halla la fábrica
de malta, única que existe en la República, y cuyos productos son también muy apreciados.
Parece que todos los esfuerzos por mejorar la
negociación, han tenido como enemigo al fuego,
pues la fábrica de Malta también se incendió
apenas fundada, pero esta vez triunfaron el tesón
y el carácter inquebrantable del señor Kuhn, y
en lugar de abandonar la fábrica, la ha mejorado en gran manera hasta hacerla llegar al puesto
envidiable que ocupa.
Naturalmente que no siempre ha ocupado la fábrica el enorme terreno que tiene actualmente;
cuando se fundó tenía una extensión mucho menor, pero ha ido prl'gresando de tal manera, que
casi constantemente se hacen adiciones y reformas al edificio. Hasta ahora las oficinas generales
han estado adjuntas á la fábrica m el edificio de
la Viga, pero en vista del gran desarrollo que han
adquirido las transacciones comerciales, se abrirá
desde el primero de octubre próximo un despacho en la esquina de las calles del Arco y Bajos
de San Agustín, donde se instalarán las oficinas
generales.

I COCINERA colocó
en la mesa un frutero.
-Entonces va usted á pa~ear hoy,
Miette? Y nuestra
lección de arpa?
-Oh! seí'lor, pero
hoy es Noche Bue·
na! ..
Dijo esto con tal
tono, como el del coleiial en vacaciones
dichoso de poder escapará la tarea cuotidiana, que sentl
extra1la y real mort1ficac1ón . . ..... Miel te ni siquiera lo
sospechó.
Ahl Mlettel Miettel Temo que mis o;ueí'los sean demasiado justos en sus profeclas. Los seres de gracia como
tú, las obritas maestras de la naturaleza, no tienen que
curarse de nadie, el mundo les debe todo; conforme al
derecho más fuerte, el verdadero derecho de cuna; el de
la belleza! ¿Qué he tenido que calcular en mente si
habria de darte dinero? Lo querrlas? Se te dará, y corazones también, quieras que nol
Perdlame asl en pensamientos melancólicos, fumando
innumerables cigarrillos uno tras otro. cuando ol que la
puerta se cerraba tras de Merlín y Miette. Corrl á la
ventana, pero el patio es tan e5trecho, que ya Miette se
encontraba en la calle, seguida de Merlin, que caminaba
con cautela. para no pisar la orilla de su enagua.
Hay sin duda, á toda edad, horas en que se siente
uno convertido en chiquitln quejumbroso. No sé porqué,
después de que salieron los criados, sentl la amargura
de los seres abandonados. Vagando de una pieza á otra
de la casa, como en el desierto más amplio, no me sentia inclinado, sin embargo, á salir a mi vez, para huir
de la soledad. En vano repasaba en la memoria las casas en donde estaba seguro de enco.,trar buena acogida ... hay una principalmente, donde se me espera como los Judlos aguardaban la venida del J\\eslas en Igual
época del at1o . ... No me sentla con valor de ponerme el
abrigo ... ¿Y por qué habrla yo ido á visitar á mis pri·
mas las Lambercy? ¿Por qué habrla yo rociado de un
poco de esperanza la ambición q11e Genoveva Lambercy no oculta de ser mi esposa, puesto que e,ta ambición
no ha de realizarse jamás? Eo verdad mi pobre tlo de
Aogles me ha suplicado en los términos más conmovedore,, y no ha logrado impresionarme, y me negué obstinadamente á ir allá, por el temor de verme arrastrado
á pesar mio, al altar¡ las amabilidades de la seí'lora
Lambercv tendrlan mejor éxito~
Convengo en que Genoveva no carece de gracia y, en
todo caso, me gustarla más que mi primita Enriqutta,
tan feltaá los doce affos, á fe mlal Merlin asegura que
la primita ha cambiado mucho; pero yo me llo más de
mis propios recuerdos: en cuanto á milagros. el cielo se
ha vuelto ahora un tanto perezoso[ En fin, evidentemente Genoveva no me habrla desagradado totalmente hace
unos cuantos meses. pero ahora, que he visto lo que se
puede en.:ontrar reunido en una joven, itracia picarezca,
belleza pura, encantos, distinción .... -Distinción á propósito de Miette?-Pues bien, si¡ distinción y de la mejor, de la que tiene sólo un ser selecto. _que lleva en si
mismo los dos elementos de la educac1on perfecta: un
esplritu fino y un corazón delicado. . . .
•
En mi vagar melancólico por toda la casa, acabé por
bajar al sotabanco; me parecla aue era un lugar menos
abandonado del desierto, como los lugares de los campamentos tradlcionale,; donde se reunen l_as caravanas.
Allí reinaba perfecto orden, como producido ~or manos
femeninas. Papeles rosa fe~tonados, en~arru1ados: calados adornaban los aparadores de la cocma; corttntllas
de gulpure floreado tamizaban la luz del sol á través
del marco escrupulosamente lavado Y, en la chimenea
del comedor en un macttón de barro forrado &lt;le muselina liberty una enorme mata invernal, multicolora, mostraba la v;riedad de sus matices. En el rectángulo de
sol que se proyectaba en la mesa, la gata dormla, como
la ot, a vez soí'lando en las caricias que babia recibido
de Miette; ~brió, cuando yo entré, un ojo en que .~e adivinaba una esperanza¡ pero, desengaña_d~, volv10 á cerrarlo inmediatamente, con desdén no d1s1mulado ..
Segul eu mi exploración pensando que, po_r la primera
vez desde que, siendo niff_o,. gustaba de ha1ar en busca
de golosinas, estaba yo visitando el departamen_to de
los criados. Abrl una puerta y me quedé sorprendido en
el dintel de la más sencilla, primorosa recámara en que
una jovencita pueda desear que aniden s~s ensueffos ....
El pabellón de la camita de fierro, la cortma de la ven•
tana, la carpeta de la chimenea, las carpetas de la~ mesitas todo es blanco y rosa y azul, con un poquito de
verde, del verde de las hojillas de abril que al?enas se
despliegan; se ha querido poner aqul toda la pnmavera,
6 bien es la primavera misma la que se ha pues to en es•
tos muebles: es Miettel
La Virgen con las vestiduras. bordadas, _que se alza
sobre la chimenea ante el espeJO, me sonrio Y me hizo
una seí'la que adiviné. Me detuve en la puerta del gracioso templo, sin atreverme á e~trar; Y tuve1 lo mismo
que Miette el dla de nuestra pnmera entrevista, el deseo de cantar un aire de Fausto, Y tarareo, en efecto, la
admirable frase que aqul resulta de una verdad tan
llmpida;
Salve, morada casta y pura!

Distingul sobre una mesa, cerca de la ventana, una
cajita donde hay papel para cartas. El esplritu de Melisto me sopló en el corazón... Miette ha de sentarse
delante de ese mueble para escnbir á nn enamorado
campe,ino ... ¿Campesino? No; imposible. Miette y un
campesino no tendrlan qué decirse .... Se trata más bien
de un profesorcillo de frescos diplomas, de tinte moreno
y ojos ardientes á quien ella habrá visto sin duda un
domingo llevando á la igle~ia una larga teoría de pilluelos provenzales .... La esperan ta de convertirse casi en
una dama, de huir del ~ervicio y del taller, le habrá
causado los primeros latido,; en el corazón .... pero el
maestro de escuela es todav la más pobre que el campe·
sino que, en nue,tra tierra tiene siemi,re "alglt". y he
aqui por qué Merlin ha queriJo traer á su sobrina á
Parls.
La pluma, al bordo del tintero, parece haber• sido usa-

da hace poco. ¿Quién sabe si la carpeta no contiene alguna página comenzada? Porque los enamorados hacen
á veces sus cartas en borrador, para decir mejor, para
decir con más fuerza lo oue sienten. . . Quisiera yo saber lo que Miette pueda decir á su maestro de escuela .... Debe hacer mucho esfuerzo para ponerse á la al·
tura de su "titulo profesional."
Di un paso en dirección de la mesa. Positivamente vi
brillar la tinta fresca todavla en la pluma .... mi mano se
extiende hacía la carpeta, pero la retiro con horror ...
Mefisto es quien me acaba de inspirar un acto de vulgar indiscreci0n ... violar los secretos de una nií'la sobre
todo, cuando se encuentra bajo mi dependencia, en una
condición que confina con la de la antigua esclavitud ....
Renuncié á deshonrarme ante mis propios ojos; volvl
á cerrar suavemente la puerta de la recámara para que
el ángel de Miette que sin duda dormita á la cabecera
de la cama, no se despierte y pueda contarle que alll
estuve .... no lo que he tenido la tentación de hacer,
Más, una vez que vol vi á mi cuarto, pensé que Merlin
debe haber gastado locamente para dorar asl la jaula
del pájaro que quiso aprisionar .... ¿Por qué no se dirigió á mi? Será precise que yo le riña, que le obligue á
decirme el precio de las cortinas y de los tapices y de la
virgen policroma .... O mejor le re:ompensaré dándole

regalo doble el dfa de aí'lo nuevo. Pero, entonces, deberé confesar mi expedición indi-creta de hoy. No; para
esto hay también que esperar, esperemos ....
El escrúpulo cae¡ encuentro intolerable el silencio absoluto de la casa y de la ;alle mi,;ma donde, en este dfa
de gran fiesta, no pasa un carruaje cada cuarto de hora.
En la NJche Buena,
J\\ejor mP habría sido dejar en casa mi desierto; caro
me cuesta haberlo llevado á la vfda. Había dejado mi
coche simón en la MagJalena. Pvr lo,; bulevares corrla,
como todos los aí'los en este dla, un doble torrente humano por las aceras y un torrente de carruajes por el
arrovo.
¿Era acaso que tuviera la esperanza de encontrar á
Merlín y á Miette, como me habla venido súbitamente
la idea, entre esa cantidad innumerable de rostros que

segula ó con quienes me cruzab1, confundiendo su anommato en un tinte uniforme de color de rosa, al resplandor de las luces eléctricas que en hileras, comenzaban
á brill1ir en el crepúsculo?
Tomé la acera de la derech 1, por~ue la opuesta es
menos ''de familia" á causa de los cafés que la llenan,
y tuve cuidado de asomarse un momento a cada barraca, rodeada por la multitad. Avanzaba muy trabajosamente, entre los codazos de toda aquella muchedumbre,
y habla llegado más allá de la Opera y rodeado el bulevar
de los Capuchinos, sin haber obtenido el menor indicio
de encontrarme sobre la buena pista. Por fin, en derredor de una barraca de las más encandiladas, y en la que
se olan á la vez los trompetazos, el grito ronco del vendedor y el chirrido de un juguete automático, ol la modulación, al in,;tante reprimida, de una risa musical: la
risa de Miette!
(CONTINUARA.)

�346

,rir EL

MUNDO ILUSTRADO

347

EL MUNDO ILUSTRADO

TEATRALES

LA ASTURIANA
E l grabado que acompaña estas líneas repr eseuta el interior del grau almacén de cal zado «La Asturiaua,&gt; propiedad de l os señores Lucilo Gutiérrez
y Compañía, situado en la casa número cinco de la calle de Vergara.
Esta casa vende magnífico calzado Americano, Español y Francés á precios que están fuera de la competencia de cualquiera otra casa¡ además de esta especial idad hay un constante surtido de calzado del país salido de las mejores fábricas.

El calzado hecho á l a medida en la casa, siempre se ejecuta á completa
satisfacción del consumidor.
. . En el mostrador se hacen las ventas al menudeo¡ pero la casa hace tamb1eu ventas en grande escala con l(ran éxito.
Las especiales cualidades de la acreditada zapatería la hacen acreedora á
un lugar preferente en nuestras columnas, y la laboriosidad de su propietario
lo hace merecedor de una mención especial.

Décimo Concurso Semanario
El concurso que hoy ofrecemos á nuestros ledol'es es ele los
más sencillos r divertidos. ,\1 mbmo t iempo qne les clil opo!'tunidad de ganar un hermoso premio, constituiní. pa ra ellos un entrelenimiento sumamente ag:raclable.
Para resoh-erlo bastaní. combinar las líneas que á continuación
se rnn, con el obj('to de fo rma l' figuras geométricas uniendo una á
otra en ángulos mús ó menos cerrados, pero apro1·cchfoclolas todas.
Con las mismas líneas se fonnaní. una pa labm ele más ele cinco
letras.

111 11111111

Mr. Claudio Debussy, el «sensible&gt; más perfecto de la música moderna, como le llama George
Pioche, es en estos momentos ['affaire du jour en
el mundo musical de París, ocasionado por la reprisse de Pelleas y Melisanda en el Teatro de
la Opera Cómica.
Debussy es un revolucionador en el arte musical, que emplea las infinitas combinaciones del
pentágrama en expresar humanamente la Vida,
libertando su espíritu de las obscuras cárceles
Wa~nerianas.
Este reaccionario, dice Pioche, ha expandido en
la música la misma evolución que habían sufrido
ya la literatura, la poesía y las artes pictóricas y
estatuarias.
Lo que Verlaine (y con él Mallarmé) hizo para
la poesía y Monet para la pintura (y Rodin para
la estatuaria, añado yo) Debussy lo acompletó en
la música.
«Se complació en no sentir,en no apreciar, en no
vaciar sino la Vida, y por ser la música su medio
de expresión, pensó que no le incumbía sino realizar la música.&gt;
Y el flamante impresionista pudo hallar en el
intenso poema de Maeterlinck la polifonía cant ora de su inspiración, desde la queja tímida de
Melisanda, hasta el rugido de celos de Golaud¡
desde la nostalgia de Pelleas hasta la refinada
bondad de Arkel, ese viejo monarca de Alemonde que razona y perdona.
Y pasando de los seres á las cosas, Debussy expresa con igual fidelidad que las pasiones, la policromía de la Naturaleza, en la noche que cae sobre las aguas del puerto, donde prende su reflejo
cada estrella que brota¡ en la sombra intensa que
l o borra todo y, más tarde, en el fogonazo de la
aurora y en la invasión delirante del Sol.
Y en ese marco cambiante de luz y de ambiente, las torturadas almas de Melisanda, Pelleas,
Galoud y Arkel, dejan caer s us palabras como
brillos entre la sombra del vivir.
Todo está expreso en la gloriosa música de
Claudio Debussy, de la que dice Pioche como un
resumen que «no se puede admirar sino después
de haberla amado.»
Y fácilmemte habrán podido amarla los auditores de la «Opera comique,&gt; donde Maggie Tayte
personifica la belleza juvenil de Melisanda, la
adolescente misteriosa que se hunde en el destine
sin haber soñado en comprenderlo.
Allí, donde Jean Périer, es el mismo Pelleassoñador y nostálgico y apasionado que ideó Maeterlink y Dufrarve y Vieuille (Golaud y Arkel ) se
identifican á todas las pasiones y expresiones
psíquicas de esos dos personajes soñados por el
creador de Mona-Vana y animados por un potente soplo de vida con la gloriosa música del discutido revolucionador Claudio Debussy.

•••

Por nuestros teatros, abundó la semana «en noches de gala.&gt;
Orrin con la serata d'onoredePepe Torres Ovando, el artista mexicano de más hermosa voz y
acaso el más completo de ese grupo de batalla dores.
Arbeu con la función de gracia del tenor Magaña y el Principal con la fiesta de la Colonia Española.
.
E l pr imero cubrió su cartel con Tosca, poniendo como nota llamativa el nombre de Elena Marín, quien tiene entre todas sus dotes, por más alta, l a belleza.

Señor da Elena .Marín, que ha reaparecido en "Tosca" y "Bohemia.'·
Por hermosa, convence y avasalla. Si le faltara
la d ivina canción de F ilomela podría entonar vibrante la canción de la curva. Triunfaría como
Friné, para qui en no hay juez severo y torvo.
Torres Ovando fué el digno de todos l os aplausos, no galantes sino justos ya q ue, como antes
dije, es á mi juicio el más completo de nuestros
laboriosos que cultivan el bel canto, al ejándonos
de la i dea de juzgar al artista, más desde el pun•
to d e su inspiración espontánea que según su voluntad de arte.
Y con estos elementos, Elena Marín y Torres
Ovando, reforzó su cartel el tenor Magaña para
dar su funció n de gracia con el estreno de Bohemia traducida al español.
Poco podían hacer los intérpret es d e esa partit ura teniendo que expresarse en el vulgarismo
prosaísmo de los traductores.

¡.;e daní.n tres prelilios á las personas que envíen las figuras
más ingeniosamente combinadas, .r la solución exacta ele la palabra
formada con las líneas.
Los premios scr:í.n:

Museta.- Il signore me diceva
¿Ama il ballo signorina?
Y entienden los traductores:
Museta.- Ese joven me decía
si me gustan las rosquillas!

Un par ele jarrones arte nuevo.
Un ,·aso para cer veza, de cristal cortado.
Un hermoso saco ele mano.

¡Tableau!
¡Pas meme un mot de plus!

Estos ohjetos han siclo comprados en la afamada joyería "La
Esmeralda,'' que, como es bien sabido, no vende más que objetos
ele primera calidad.
Las soluciones se reciben hasta el doming·o 27 del actual, y el
resultado ele este concurso se publicará en el número inmediato.

LORALEY.

00

Fiesta Literaria
Los amigos del señor Don Marceli~o Dá val os,
queriendo celebrar el triunfo obtenido por el novel autor con su último drama, «Así pasan .... &gt; le
o:,,equió recientemente con un banquete efectuado en los salones del restaurant Sylvain.
A la hora de los brindis tomó la palabra el Sr.
Lic. López Portillo y Rojas, y en correcto y hermoso brindis ofreció al señor Dávalos el banquete, y lo estimllló y alentó para que siga por la
carrera literaria donde indudablemente le esperan muchos triunfos.
El agasajado contestó el brindis del señor López Portillo dando las gracias á sus amigos por la
prueba de estimación de que era objeto y por los
elogios que se hicieron de su producción literaria.

RESULTADO DEL OCTAVO CONCURSO
Hemos recibido numerosas soluciones al octarn concurso, lo
cual indica que hay entre nuestras lectoras muchas que conocen
mn,v bien á los poetas mexicanos. La composición aludida en el
concurso es del príncipe de la literatura mexicana moderna, Manuel Gutiérrez Nájera, de cuya hermosa poesía «:Myrtos,&gt; las
dos primeras estrofas fueron las copiadas.
Los premios por las mejores.soluciones corresponden :i la Ara.
C. Zaldfrar de Garza, ele ~fonterre.r, Nuevo León. Calle tle \'illagriín, 20.
A la Sra. Isabel G. de Uribe, ele Pachuca, corresponde el se-

g·undo premio y á la 8rita. Rosalía López, de México, corresponde
el tercer premio.
ll.az lnl@Weil&amp;z y Il&amp; lllllllÚ!znu
No obstante nuestros esfuerzos, no pudimos imprimir los pliegos de novela y música para pagar los que dejamos de distribuír la semana pasada,
de manera que en este número sólo se distribuyen dos entregas de novel a y
una pieza de música, pero ofrecemos á nuestros lectores que, en unos
cuantos días, terminada nuestra nueva instalación,nos pondremos al corriente.

¡Nunca he visto un destrozo igual!
Bien hicieron los audaces en omitir su nombre,
ya que el ponerlo hubiera sido bastante á nulificar su firma si la tienen.
Y hubo más todavía, Hubo colaboración nacional. En el tercer acto oímos en labios de Rosa
Fuertes (Museta) alusiones de actualidad, fuera
de sitio y ocasión.
El Rod olfo (Magaña) bisó á fuerza de aplausos
el raconto del primer acto y el cuarteto del tercero.
No pudo convencernos la versión.
Es obra mandada hacer, y tan mal hecha que si
el beneficiado no colabora con los traductores, renovando la letra de l os d os racontos, nada hubiera sido comprendido. De tal modo se aparta del
texto original.
Ahí va un ejemplo que justificará mi aserto.
Dicen Illica y Giaco5sa.

Concuarentes al banquete en honor de Marcelino Dávalos, autar de "Así Pasan."

�EL PUERTO DE LIVERPOOL

EL PUERTO DE LIVERPOOL ·
BLUSAS
PALETOS
CAPAS
FALDAS
VESTIDOS
BOAS
COLLETS
BOLEROS
CORSETS
ZAPATOS
SOMBREROS
LENCERIA PARA
SEÑORA
VESTIDOS PARA
NIÑOS
GUANTES

Esquina Callejuela y San Bernardo Núm. 15, México

J. B. Ebrard &amp; Co. Sucs., S. en C.

El segundo piso, al que se llega por magníficos elevadores, está dividido en dos Departamentos, de los que publicamos hoy una parte en los fotograbados; uno dedicado exclusivamente á Confecciones, donde pudimos
admirar muy elegantes trajes, preciosos y elegantísimos abrigos, faldas de corte irreprochable, blusas monísimas
de todas clases y estilos, primorosos trajecitos para niñas y niños, corséts, sombreros del más refinado gusto, primores y maravillas en gorritos para niños, trousseaux para bautizo, ropa blanca, especialidad de la casa, y una
encantadora variedad de artículos y novedades que realizan el sueño dorado de nuestras distinguidas y elegantes
damas.
·
¿Qué diremos del Departamento de Tapicería? que toda ponderación es corta, y creemos que ninguna casa,
hasta hoy, tiene un lugar tan adecuado para hacer lucir las lujosas y magníficas Alfombras de Moqueta, Bruselas y
Tripe de inmensa variedad, los espléndidos bourets y cortinas de ricos estilos Luis XV, Luis XVI, Imperio, Renacimiento, Flamenco é Italiano, lo mismo que los tapetes de una variedad de estilos y tamaños dignos de todo elogio,
Cortinas, Stores, Brise-brise, y en fin, una colección de artículos de Tapicería, capaces de satisfacer el gusto más artístico.
Recomendamos muy especialmente á nuestros lectores, visiten este establecimiento de primer orden, donde encontrarán sjempre muy buenas mercancías á precios más que equitativos.

ALFOMBRAS
SMIRNA
PASILLOS
En este número especial tenemos el gusto de recordará nuestros lectores,
que nuestros almacenes de ropa y novedades son los más importantes de la Capital, y podemos asegurar que también de la República.

TAPETES
CORTINAS

EL PUERTO DE LIVERPOOL

LINOLEUM
CARPETAS

está montado con gran lujo y con todos los adelantos del estilo europeo, tiene
departamentos especiales de Sedería, Lencería, Telas de lana, Telas de seda,
Casimires, Bonetería, Paragüería, Guantería, Colchas y Cobertores, Calzado
americano y un sinnúmero de artículos de fantasía, ocupando todos estos departamentos, admirablemente arreglados, el amplio espacio de toda la planta
baja del Establecimiento.
El primer piso está ocupado en su totalidad por los inmensos Almacenes
de Mayoreo, donde se surten muchos de los Establecimientos de la Capital y
casi todos los del interior de la República.

BOURETS
FELPA DE
LINO
BRISE-BRISE
CORTINAS
BOURET
CRETONAS
STORES

J. B. Ebrard &amp; Co. Sucs., S. en C.

�350

Et

MúNDO ILUSTRADO

Don Leopoldo Hurtado Espinosa
con luz inextinguible, cuando radica en una
conciencia pura y tranquila, en cuyas alburas no existe mancha alguna.
Ru obra está realizada.

Fachada del A lmacén,

Estimaci6n social, cariño y respeto de
cuantos le rodean, hogar t1·anquilo y venturoso y la íntima satisfacci6n de aquél que
ha cumplido con su deber, son los trofeos
de su victoria.
Luch6 .r supo Yencer.

Don Leopoldo Hurtado Espinosa-que es
el honorable caballero que nos ocupa-puede presentarse ante prnpios y extraños como un ejemplo digno de imitaci6n.
Su padre fué un honrado li~eral qu~ dedic6 la fortuna que poseyera a la defensa
de la causa republicana, cuando el efímero
imperio del infeliz austriaco.
Don Leopoldo no hered6 ril1uezas perecederas· su patrimonio fué la virtud de un
noble ~jemplo que imita.r-el de su padre-y con voluntad firme ,Y resuelta, con
decisi 6n inquebranta)Jle, con la conciencia
de que sus esfuerzos no resultarían estériles, se lanz6 al tl'abajo, r triunfó ....

Un gran establecimiente comercial, &lt;LA
ÜOLM:ENA&gt;; una gran fábrica de hila&lt;los y
tejidos &lt;le algod6n, &lt;SAN PEDRO&gt;; propiedades rústicas y urbanas; crédito ilimitado en el comercio; respetabilidad inmensa en todos los círculos sociales; una familia moLlelo que le proporciona solaz y tranquilidad en su encantador hogar; .Y un círculo numeroso de amigos que le estiman y le
quieren y le respetan, todo ello ha sido la
resultante lógica de un trabajo asiduo y de
un proceder siempre digno y honrado.

La casa comercial que mencionamos&lt;L.\ CoLMENA&gt;- es la primera y la más importante del país, en su género. No admite competencia posible, ni se la ha superado hasta hoy. El colosal desarrollo que alcanzan sus operaciones no puede comprenderse por la simple enunciaci6n de ellas;
hay que presenciar el hecho, conocer el detalle, estudiar aquella contabilidad tan limpia y pura repleta ele cifras, para formarse
cabal idea de la extraordinaria impo1-tancia que alcanza la neg·ociación.
La casa comercia sólo con artefactos nacionales, en su mayoría confeccionados por
la o-randiosa Fábrica ele ~an Pedro, propiedad del mismo seiíor Hurtado Espinosa, y
que se encuentra ubicada en el rico .r feraz
Distrito de Uruápam, del Estado de .:\fichoacán.
Nilest1·os lectores po&lt;lnín formarse alguna idea de este negocio por los ~Tabados
que ilustran estas páginas,\" que reproducen fielmente los detalles más importantes
del establecimiento comercial.
-Podr:ín competimos en los preciosnos decía el muv estimable señor don Leopoldo-pero m( satisfacción mu.r grande .\'
mi legítima ufanía radican en la insuperable calidad de los productos que lanzo al
mercado. Puedo asegurar á usted-continuó-q ue no existe plaza ninguna en la fü,_
pública, por pequeña &lt;1ue s('a, en la que no
sean bien conocidos y mcjor estimados
nuestros productos.

En el antiguo local ocupado por el extinto Mercado del Volador, se alquilaban unas
pequeíías accesorias con vista al exterio1·, y
en una de ellas, allá por el año de 18'78 se
establecía el joven Hurtado Espinosa. '
Dos aííos de ser dependientc le bastaron
para que el gran comercio ele la época le
concediera su confianza. Los patrones de
entonces le conocieron y trataron; Yieron
en él un hombre honrado de brillante porrnni r y no le escatimaron su confianza; se
la dieron ~mplia, sin taxativas ni limitaciones.
Don Leopoldo se pens6, y logr6 feliz
acierto, que un mes habría de bastarle para
saber si de humilde dependiente se trocada
en patr6n.
Abierta que fué su modesta negociaci6n
-&lt;La Balanza :Mercantil&gt;-su primer mei-

El Escritorio.

to coronados por un gran éxito, debido al feliz concurso de u1.a
inteligencia priviligiada, de una energía indomable, de una hcnradez purísima-que decimos al principio- .r de una constancia
rjemplar.

Kos hemos ocupado más de la respetable personalidad del scííor clon Leopoldo Hurtado Espinosa, que de sus interesantes negocios, porque no pudimos prescindir ele revelar la grnt11 impresión
que nos ha producido el conocimiento dr tan notable compatriota.
Estimamo:; un deber rl 1·evelar al hombre, 1·escíianclo lo que
ha hccho ,r enaltecicndo su rnlfa.
Las ge1wraciones que nos sig·uen pu('den .r deben imitarle.
. Hu ejem¡,lo es un monumento 1·fro &lt;le lo que p1·oduce el trabaJO y de lo que alcanza la constancia, animados ésta á aquél por
u_na rnluntad tinne y resuelta, que no ha tenido temores en presencia de las grandes dificultades que siempl'e supo ,·encer.
Concluímos, deseando para cl ('stimablc caballero y sn distin~uida familia, felici&lt;lades sin limitación, .\' al hacer rnios por su
mcesante pl'osperidad, queremos ('xpresarle con ello una débil prneba de la admiració11 y r('speto que nos ha producido.

Y cuando él habla, cuando explica el comienw de su negocio y el ori~:en que tuvo;
cuando con su modestia habitual relicre cómo ha conquistado la admirable situaci6n
en que se encuentra colocado: no se pueL~e
menos que tributar un cumplido homenaJe
de admiración y ele respeto á aquel notable
ejemplar humano que cautiva .r que C?mprueba la teoríadarwiniana de que el triunfo es de los aptos.

A. N. A.
Oficina.

de trabajos, mes estupendo de lucha ,V esfuerzo, de dudas y vacilaciones, se vi6 coronado por pequeñísimo éxito; pero como
pasa siempre con los hombres de carácter
y de acei6n, ese humilde ensayo y aquel
resultado más humilde, ensancharon el Yasto campo de las aspiraciones del luchador,
y entr6 en plena brega con la inmensa fe
de quien tenía la firme com·icci6n ele triundar, aunque la derrota tuvo más probabilidades de ag·ostar aquellas juveniles energías.

0

y también la negra em·id ia Ir salió al
paso.
Los yenenosos dardos disparados en contra de su honradez sin mácula se embotarán en la triple coraza de sus ,·i l'tudes, de
su conducta y de su vida ejemplar.
El hombre de valía, el que posec ,·erdaderns méritos, aquel que llega al fin que se
propuso y que conquista la estimaci6n y
afecto de los buenos, suele tJ"opezar en su
C!Lmino con espíritus menguados que, detimas de despreciable envidia y é.le ruines
y perrersas intenciones, esgrimen el arma
de la calumnia, sin comprender, los muy
infelices que la verdad triunfa y que el honor, el ;erdadero honor, brilla y brillará

351

CINCUENTA PESOS, fruto pequeñísimo de
w1a ruda labor de cerca de dos años, son la
base en que descansa la cuantiosa fortuna
de don Leopoldo Hurtado Espinosa.
Con esos ciuncuenta pesos se lanzó al tremendo Nfritggle /01' life .. . . . .

□

A tout 8eig11ew•, tout lioneur.
Se trata, en esta vez, de un luchador admirable.
Honradez purísima, amor al trabajo, acti,·idad ejemplar y constancia insuperable,
fueron sus armas de combate.

EL MUNDO ILUSTRADO

Allí está «LA CourENA.&gt;
En Uruápam está la grandiosa Fábrica de
hilados y tejidos ele algodón, «San Pedro.&gt;
En la capital están diseminadas fincas de
importante valor.
Y en la cercana poblaci6n de Tlálpam
una elegante residencia veranieg·a, habitada
por la honorable familia del dueño de todas
estas propiedades.
Tal es el resultado de una labor ele más
de treinta años de esfuerzos que se han visInterior del Almacén.

Inmenso sw tído de frafladas y Plaíds.

�EL MUNDO lLUS'l'HAnO

ET MUNDO ILUSTRADO

353

l CASTeILANA
vf

CRONICA
A Y un modo práctico, lectoras
mías, para estar siempre contento, ó á lo men·os, suprimir
muchas contrariedades del programa de los acontecimientos
diarios, que forman la existencia. Esa regla, muy sencilla en
su definición y un tanto difícil
cuando no se tiene la costumbre de guiarse por
ella, es, simplemente, considerar las cosas y los
sucesos por su lado más agradable. De esta manera, cambia notablemente su aspecto y se reciben
más impresiones gratas, que molestas y contrarias
á nuestros deseos.
Tan amable y cómoda filosofía, puede aplicarse
á todo, y así, sin profundizar demasiado ni tratar
de hacer definiciones-que es asunto muy difícil
por cierto-consideremos á la civilización y al
refinamiento del &lt;confort&gt; y del lujo provenidos
de ésta, por el lado más útil que puede tener.
¿Será, acaso, el de ofrecernos una multitud de comodidades con sus maravillosos inventos, para
hacer más fácil y agradable la vida, ó también,
por los continuos espectáculos bellos que el arte
y la ciencia en fraternal combinación, nos presentan? Sin duda que sí, pero aun hay una manera de considerar el bien práctico que puede aportar á la sociedad la influencia de la ci vilizacion.
El lujo y la elegancia, son causas directas de que
se desarrolle en las grandes ciudades un verdadero tesoro de energías colectivas¡ multitud de fábricas pobladas de obreros de ambos sexos, trabajan continuamente para proveer á los principales
almacenes de todo género de productos, ya sea en
la fabricación de ricas telas, ya en la hábil confección de trajes con éstas mismas. Talleres innumerables se agitan, sin cesar, impulsados por el
soplo que les infunde la poderosa vida de la idea,
y son, también, elementos de vida y de sostén para esas multitudes de trabajadores que, sin ellos,
no tendrían acaso de que subsistir. La circulación
del capital se verifica por ese medio, y los refinamientos artísticos del lujo y del buen gusto, en
su aparente frivolidad, elevan la civilización y
ésta sostiene y hace más cultos á los pueblos. '
Una de las formas de esa labor incesante de la
citada civilización, es la variedad y riqueza con
que la Moda presenta sus contínuas creaciones.
Como si la mágica varilla de las hadas de los cuentos, transformase en un instante lo que tenemos
del ante de la vista, se cambian sin cesar las combinaciones de los trajes, sombreros, lazos, joyas y
demás artículos de confección y fantasía. No hace poco, veíamos las amplias y elegantes mangas,
que aumentaban de una manera artística y discreta el busto, hoy, al contrario, las vemos estrechas
y aju stadas al brazo, variando en sus dimensiones, pues las hay de todos modos, cortas, semilargas, y otras, alargándose hasta el grado de cubrir
en parte la mano. E l talle corto, se impone cada
día más, los trajes tienden á volverse de estilo
&lt;imperio,&gt; y las telas flotantes y adaptándose al
cuerpo, van tomando el artístico é ideal aspecto
de las túnicas griegas. Las faldas largas, hasta cubrir del todo el pie, prolongándose más aún, por
detrás en la elegant~ cola, qúe tanto favorece á
la~ mujeres de pequeña ó mediana estatura, dan
una apariencia de graciosas y vivientes estatuas
á quienes las llevan¡ y están en la actualidad,
reinando por completo, excepto en los trajes de
estilo sastre. Las elegantes faldas interiores de
seda crujiente, han desaparecido¡ el fron- fron del
gros, ó de la seda tafeta, no avisa ya con su indiscreto roce, que se acerca á nosotros una linda y
elegante mujer embellecida por la Moda: en lugar
de ellas, tenemos las faldas interiores de seda
suave y adaptable, que no quita al traje la flexi bilidad graciosa de sus líneas y pliegues en los
cuales reina la sobriedad. Hay una gran preferencia para adornar estas faldas, por los encajes,
en vez de las alforzas y cordoncillos con que se
adornaban las anteriores. En esto, ha ganado mucho el buen gusto, pues el encaje es uno de los
más bellos y exquisitos productos · que el arte ha
creado para el adorno de la mujer.
Son una ver4adera delicadeza de la fantasía, esos
tejidos vaporosos y lindos, de tan múltiples di1:njos y combinaciones que dan á las telas, colga-

duras y á todo lo que se acerc:i.n, una gracia y
elegancia que ningún otro adorno les puede pres•
tar. Los encajes, tienen también, un privilegio especialísimo, que es el de todas las verdaderas
obras de arte: la exigencia de su legitimidad, pues
en ese género, las falsificaciones son desechadas
por el buen gusto y el refinamiento.
No cabe duda de que, mis amables lectoras, habrán comenzado ya á consultar á l a Moda, á esa
hada graciosa y de poder indiscutible, para informarse de cuáles serán las principales novedades que nos traerá la próxima temporada de otoño. No dejaremos de indicarlas, cuando éstas lleguen, y &lt;el hada infalible&gt; comience á dictar sus
leyes tan imperiosas como acatadas.
MARGARITA.

o
Cuestiones trascendentales
Las lecturas
En alguna 'ocasión tratamos ya con nuestras
lectoras de la importante cuestión de las lecturas¡ ~a !nfluencia de éstas sobre nuestras ideas y
sentimientos, la manera de elegir las, y el tiempo
que debe dedicarse á ellas.
Pensemos ahora más en detalle, cuáles son l os
libros convenientes para algunas y determinadas
ocasiones, por ejemplo, la lectura que es más adecuada para entretener los ratos libres de cualquiera otra ocupación, durante la permanencia en
el campo, ó en el transcurso de un viaje que tenga alguna duración.
Ya, como hemos dicho, siguiendo l a acertada
opinión de algu_nos escritores de importancia, la
lectura no es, m puede ser una diversión frívola
Y. exenta de dejar algu na huella en la inteligencia, acP.ptada esta idea tan discreta, n o será por
demás poner especial atención en la elección de
nuestras lecturas, del mismo modo que lo hacemos con nuestras amistades.
Al emprender el viaje, aunque éste sea de poca
duración, no se deja de pensar con toda minuciosidad, en llevar los objetos de sn propiedad
personal q ne son necesarios para la comodidad.
Es casi cier~o _que, mis amables lectoras, al proyectar un via¡e de recreo, ó disponerse para tiermanecer los meses de verano en el campo, preparan con todo cuidado su eq_nipaje, compuesto
generalmente, de trajes, sombreros, velos, guantes
y hasta s~s pol vos y perfumes preferidos, á fin
de tener a su alcance todo lo que les es indispensable para su toilette¡ entonces, ¿por qué no conceder un rinconcito en el equipaje, á los libros
p r eferidos que serán sin duda los mejores compañeros del camino? Y, también, ¿no sería posible fijar alguna cantidad en el presupuesto de los
gastos del mismo viaje, para adquirir algún libro
desconocido de la amable lectora, pero recomendado_ por aquel guía experto y de buen gusto literario, del que hablamos ya con anterioridad?
Es cierto que se tiene el riesgo de no quedar
agradada con la lectura de tal ó cual libro, pero
en cambio, puede recibirse una gratísima sorpresa
con algunos otros, en los cuales se encuenhen genio y talento poco comunes.
_Sin ~mbargo, no debe prescindirse de una opimón discreta y acertada sobre la elección de lecturas, pues 'p or desgracia en la actualidad1 se escribe mucho pero no todo es bueno. De ningún
modo puede, llamarse &lt;escritor&gt; el que, teniendo
delante de s1 una hoja de papel en blanco y una
~luma mojada en tinta, cubre con palabras sin
ideas, aque!las hojas de papel que irán luego á
casa del editor para poder '.Presentarse al público.
Y este es el peligro que se tiene al buscar una
lectura li~era ó solamente de diversión, que es la
clase de hbros más buscados, en general, para distraer el fastidio que acomete á algunas linda&amp; cabezas femeninas, en el tiempo del «veraneo&gt; ó
d_urante los viajes, La novela corta, los cuent~s y
libros de versos, son los amigos que se invocan
en esos largos hastíos intelectuales, y, dada la dificultad de encontrar buenos y escogidos libros
en ese género, sobre todo para la lectura propia

de la mujer, que tantos requisitos exige, sería tal
vez más conveniente elegir un libro serio y de
importancia, cuyo autor esté ya reconocido como
un maestro, por el tiempo y la opinión del público de varias edades. No hay que asustarse, lector~s mías, á causa de esta recomendación que tiene
cierto aspecto severo y un tanto fastidiosa desde
su fisonomía anunciadora¡ hay libros bellísimos
en ese género que no traen como resultado de su
lectura, e l sueño y la depresión nerviosa. Existen
narraciones de viajes, libros de tendencias un
tanto filosóficas, pero de ningún modo áridos, ni
faltos de encanto y atractivo. En la misma novela, cuando ésta es genial y de ideas trascendentales, puede encontrarse un alimento fecundo para
la inteligencia. y el libro puede dejar una huella
prof~n~a en_ la propia personalidad. Esteesel poder md1scuhble de la obra de arte: asimilarse al
espíritu más agradable y fácilmente que cualquiera otro elemento, y la ciencia misma, carece de
este poder tan nni versal.
En cuanto á dar una lista de autores y títulos
de libros, á mis queridas lectoras, es misión muy
superior á mis pocos conocimientos literarios¡ quédese tan ardua empresa para el amigo ó guía que
sería ~onveniente eligiesen con ese fin¡ pero oialá tuviesen en algo estas breves conversaciones
que por escrito tenemos con ellas, para dar el importante lugar que se merecen á esos buenos y fieles amigos, los libros, que tanto nos hacen gozar
y que podemos tener siempre á nuestro alcance.

*

Algunas máximas útiles para
las amas de casa.
La tuberculosis mata actualmente un gran número de personas, y es posible que muchas de
ellas hayan adquirido el contagio por la leche
infectada.
Ante todo, debe escogerse un lechero que tenga, manos, vestido, carro y botellas en q u e haya
completa limpieza. Nunca se debe elegir un lechero porque venda su leche más barata.
Se debe rechazar la leche que deje un depósito
sucio en el fondo de la botella. No hay que olvidar que la leche impura es una verdadera amenaza para la salud.
Muchos niños han muerto á caul&amp;l de las leches
descompuestas é impuras. La !eche esterilizada,
debe guardarse en un lugar fresco, si es que no se
usa inmediatamente, como sería dé desear. Téngase presente que los gérmenes perjudiciales se
multiplican más rápidamente en la leche pasteurizada que en otra cualquiera.
No se deje destapada la vasija que contenga la
leche.
No hay que dejar la leche en un cuarto poco
ventilado y caliente ó en refrigerador sin hielo.
Se debe evitar que caigan moscas en la leche,
y que no se quede expuesta al sol,
Usese para la leche sólo las botellas destinadas
á ella, deben, también, lavarse y restregarse dichas botellas, luego que estén vacías¡ que el lechero las reciba enteramente limpias. Sería muy
conveniente comprar leche embotellada si esto
fuera siempre posible.
Estas máximas quizás horroricen á algunas señoras que nunca se han figurado ser reas de descuido ó negligencia¡ pero la verdad es que por
Jesgracia hay muchas casas, y por cierto de gente
fina, en que sin cesar se violan estas reglas higiénicas y sanitarias.
En algunas, esto se debe á que el ama es joven
y carece de experiencia¡ en otras, á que el cuidado de la cocina y de las cosas que tocan al servi-•
cio doméstico, se deja exclusivamente á las criadas por causa de ignorancia ó de descuido.
A esas amas de casa se les debe recordar que
toda la atención que presten á los detalles mínimos del gobierno doméstico, es verdaderamente
importante y de graves consecuencias si se tiene
en él algún descuido.
Esto no sólo constituye el deber de la mujer,
sino su privilegio más preciado. El hombre puede hacer casas, pero no constitnír hogares. &lt;Salas
y estancias, techos y cúpulas, dice el poeta, son
cosas que puede levantar el hombre¡ pero sólo las
mujeres-esto es sabido-sólo las mujeres alzan
hogares.&gt;

Cuba á José SantosChocano
Saludo Lírico
luca maravilloso, desg-rana fu collar
que Sf rt1 el bien más puro que nos l/eu
·de·1 111ar.
6 a

Del árbol de la América
florida rama soy:
'
detén en ella el vuelo
Y canta, ruiseñor.
Clarín de plata, suene
tu formidable son·
Alma-América, ef~nde
tu prodigiosa voz.
Cuéntanos los primores
de tu peruano alcor
Y las magnificencias
del so,Iar español¡
que tu dos patrias sientes
Y para amar las dos
'
fné tu lira bicorde '
Y par tu corazón.
En tí filtran sus almas
Pízarro y Gnacthemoc· (l)
I1;1ca Y Virrey, las alas'
dieron á tu canción·
Y fuiste mitad índi~
mitad Conquistador.'
Tu Mu~a lo repite
con ancestral fruición
tu Musa lo repite:
'
fué tu padre un condorjasí tan alto asciendes!y tu abuelo un leónjasí el rugido tienes
Y la arrogancia!-No
canta sólo en tu cítara
el triste payador
á quien hirió la ñusta
con mirada feroz
sino también el h éroe
que al Romancero dió
feches y bizarrías
cual los del Campeador.
En la corona lírica
de cuádruple florón,'
que en la frente de América
ha colocado Dios
es la Gracia, Darío;
la Bravura, Mirón·
la Plástica, Lugon~s·
tú la Fuerza Señor- '
Señor, te la Íegaron'.
Pizarro y Gnacthemoc.
Por el Rey de la Imagen¡
palmas bato y tambor
Y á vuelo mis campan'.as
llaman á procesión.
Acuñas tú monedas
con tu busto, Señor
Y añades á la Lira '
una octava de sol.
¡Tú sí que llegar puedes
como un Conquistador!
Si te has "cansado mucho "
rep~so y paz de te doy,
'
Y mientras te dispongo
hamaca y mecedor,
las galas te presento
que el Hado me otorgó.
Aquí, tabaco y caña
mis predilectos son
de los nectáreos jugos
que mi suelo filtró.
Ven, gózalos conmigo,
al fragante rumor
de seibas y de palmas,
y entra en mi corazón :
como la 11:oja fuerte,
cual la miel, dulce, soy.
L~s ojos de mis hijas,
milagros, que hizo Dios
tornarán un instante '
en paloma al condor,
al épico en trovero,
en oveja al león.
Cual mis mujeres- ¡dilo!si luce humana flor¡
cual las cnbanas- jcántal o!ni en Circasia y Tiro!. ....
En el Perú, quien sabe
haya alguna, Señor.

(r) Conservamos la ortograffa de este nombre indio,

usada por el autor.

Cual un Colón del verso
llegas; nuevo Colón
dime si más fermos~
tierra el humano vió
Y si en el mundo existe
otro cielo mejor
que más estrella~ luzca
en su constelación.
Dí qué naturaleza
á la mía venció
tú, que has vist~ en los Ande~
reverberar el sol,
Y cual si se partiese
nn vuelo mago en dos
lucir sus alas de oro '
en irisado esto!,
'
al &lt;pájaro- abanico &gt;
la_ &lt;mariposa- flor . .' .... &gt;
Dime si más Iermosa
tierra el humano vió·
dí si en tu Evangeleida
el reino tentador
que Mefisto brindara
á J~sús, no, fuí yo,
Y si por m i no hubiese
pecado el Salvador.
Tu portentoso numen
prosiga su amplio rol
sorprendiendo en mi 'vida
el misterioso hervor
Tú, que el encanto s~bes
del secreto filón
Y en las sordas corrientes
tu genio penetró¡
encuentra aún en mi seno
sote1:4ño, esplendor,
el brillo que se ignore
porq,ue antes nadie vió.
Sé tu de mis veneros
feliz descubridor·
que esos milagro~ pueden
los Poetas y Dios!
Muéstranos los prodigios
de la tiorba, Señor.
Abre tu iris y humilla
al fastuoso pavón·
clarinea y acalla '
a~ marcial caracol,
tu que eres soberano
del ritmo y del color.
En minas y canteras
e~ige, te las doy,
tu qu e haces de la línea
pedestal y bordón
Y á bronce y piedra mandas
como un Emperador.
Gallardo aventurero
peregrino Colón,
'
no llegues á las almas
Y cnízalas veloz
ni adviertas que' mis hijos
cegados .. .. pero nó:
queremos recibirte
con bandera de amor
mientras alzo la mía,'
con su esperanza al sol'
Mustio de estar plegado·
te abro mi pabellón,
'
donde el rojo ha crecido
con sangre y con rubor
Y saludo al Ercilla
'
que una octava añadió
á l a_Lira, de fuego,
Y anade un rayo al sol
en que funden su al~s
Pizarro y Gnacthemoc
~larín_de plata, sue~e
mi espíntn en tu voz:
pregona en tus poemas
de tu yambo al calor '
que _estrecho por amigos
al hispano, al sajón,
á 0 ~os lo que un lauro
mi nqueza brindó·
más no quiero en .:Ois lares
Césares y Nemróds.
Que gratitud me obliga
al pueblo sembrador
que me orienta el camino
Y contuvo el feroz
impulso fratricida·
que le debo el ho~or
la paz Y la enseñanz~ ....
más que no vuelva, ¡nó!¡
que en mi espíritu suena
amargo, intervención·
triste, protectorado•'
humillante, controz'..
eufemismos irónicos

!

de otra dominación ... .
Que, como el ave libre
volar quiero en mi alc~r,
y, como el suelto potro
llegar á donde voy
'
sin miedo á las tro:.npetas
de César y Nemrod¡
que prefiero en la ruta
donde sangrando voy,
ser muerta y destrozada
más sometida, ¡nó!¡
'
que en mis campiñas quiero
sólo no tirano: ¡el Sol!
¡Más tú sí llegar puedes
como un Conquistador!
Sacerdote, en mis naves
alza tu facistol,
Y,ab~e en él tu gran libro,
cnspide y religión
donde América aprende
su gloria y su valor.
R epita sus versículos
tu resonante voz
dinos de sus ley~ndas
de ~obleza y fragor,
y s1 el vate revive
en el poeta de hoy,
el porvenir augúranos
cual un di vino ario l.
Desata la fecunda
germinal eclosión
de tus sueños de raza
y soñemos los dos
'
con el fénix simbólico
el día triunfador
'
en que surjan los pueblo~
que el destino abatió.
Soñemos con las glorias
de la resurrección
Y con las áureas quimeras
y enlazados tú y yo,
'
crucemos en vía láctea
la infinita visión. . . . '
¡Sacerdote, en mis naves
alza tu facistol!
Llegas en la hora lírica
de reconciliación
en que late la san'.dre
con el r_itn,o espafiol,
Y. ha~ visto en fiestas cf vicas,
h1rv_ientes de pasión,
al hispano marino
con mi libertador
como hebras arm~niosas
de apretado cordón
cada cual, de uno e~ otro
prisionero de amor.
'
¡Tal se habrá estremecido
tu doble corazón
indígena é ibero
al étnico fulgor '
de dos pueblos que sellan
de una vez su eslabón
en la cadena histórica'
que el Latino forjó
desde la punta azteca
al cabo patagón!
Más vinísteis en días
de inquietud y dolor·
cuando aún mi sér fla~uea
de tanto que sufrió,
Y nubla él horizonte
una interrogación .. ..
Todos, volved mañana¡será más bello que ho;!c~ando flote sin sombras
m1 orgullo tricolor
Y no vnel va á pleg~rse
el santo pabellón.
Me debes el retorno
caro huésped de ho~or·
José Santos Chocano '
hasta el retorno. iAd'¡os!
Llévate sobre el pecho
á modo de blasón
'
nn doble beso largo,
cruzado en cruz de amor
que es mi augusta gracia'
la Condecoración.
Me debes el retorno
caro huésped de ho~orJosé Santos Chocano '
hasta el retorno. ¡Adios!

"

"" tu collar
Inca maravilloso, desgrana
.
que será el bien más puro que nos ll~ga del mar.
Julio, 1908. MANUEL S. PICHARDO,

�El, MUNDO ILUSTRAnO

El Arte nuevo en el Bordado
Ahora que el Arle Nuevo está de moda en todo
lo que es buen gusto y refinamiento, no dudamos
que será del agrado de nuestras lectoras saber que
ya este omnipotente señor ha pasado los dominios
del laboratorio femenino donde la aguja teje, con
hilo, y sedas, telas que parecen de araña, y redes
finas que t:m sólo puede imitar la luna en combinación con el ramaje de los árboles. El Arle Nuevo ha encontrado en &lt;el costurero&gt; un asiento cómodo, y se instala allí, en actitud de confidencia,
para revelar á las hábiles y exquisitas bordadoras, la novedad del día: los monogramas y cifras
inventados por él.

«cordoncillo.&gt; Este monograma es muy sugestivo, pues las letras toman actitudes y tal parecen
tener movimientos.
Damos, en la figura número 5, las letras E. S. Obsérvese cuán artístico es este dibujo; parece una
claraboya fantástica, parece á veces, un ojo qne
espía. La fantasía del Arte Nuevo, no la tiene ningún otro arte; porque todos están sujetos á reglas,
mientras que éste es un loco, es un desequilibrado que no entiende ni de pautas ni de medidas
ni de nada, va por donde quiere y como qniere,
camina al antojo sin trazarse jamás vereda alguna: por eso, quizás, es tan sugestivo y novedoso

..

LA MUJER EN EL HOGAR
La habitación de un joven

2

Nosotros que siempre estamos ávidos de poder
agradará nuestras queridas lectoras, les damos en
este número algunos de esos monogramas novedosos que, á pesar de ser letras, fingen, ya flores, ya
mariposas, ya corazones ardiendo en llamas-las
del amor probablemente.
He aquí el primero, el corazón. Representa las
letras S. M. La S. está arriba, y es la que finge una
llama¡ la M es el contorno entero del corazón. Lectora: si tu prometido se firma con esas letras, qué
mejor emblema para bordarle un pañuelo que ese
monograma hecho con sedas de colores discretos,
el cual dice tan á las claras que tu corazón se
runde por é l en la llama de un inmenso amor?

Aquí tenéis, lectoras mías, una habitación de
la que injustamente no nos habíamos ocupado
basta ahora, aunque tiene la misma ó mayor importancia que las restantes de la casa¡ es verdad
que no requiere su decoración y adorno el refinamiento que la de la señorita, ni tampoco se
procuran en ella los innumerables detalles y precauciones indispensables en el cuarto del niño, á
fin de favorecer su desarrollo físico¡ pero sin que
perdamos de vista este cuidado, porque el joven
no es el hombre y su naturaleza no se ha formado
por completo, lo principal en esta interesante habitación es procurar todas aquellas comodidades
que puedan contribuirá sn desarrollo moral éintelectual.
Cuando el joven se translada á su cuarto y deja
de estar en perpetuo contacto con sus padres y
hermanos, es una pá~ina en blanco, porque hasta
entonces ha participado de las ideas y costumbres de ellos¡ ahora ¡s el momento crítico en que
al contacto de los extraños, y sobre todo con la
poderosa influencia de las lecturas y de· los estudios, se habitúa á pensar y van apareciendo las
ideas propias.

-- -

- .

-~..:::

-=--------~::::

unidos, y las otras dos uniendo los pilares á las
paredes. En las varillas de metal, por medio de
anillos, se sostienen las cortinas, que caen hasta
el suelo y, por consiguiente, cuando se extienden,
se cierra la alcoba por completo.
Las cortinas, ya sean de terciopelo, ó de cualquiera otra tela de tapicería, armonizarán con el
color del papel de la habitación,
Dentro de la alcoba vemos, la cama sólida y
cómoda sin ninguna decoración, y la mesita de
noche triangular, con su cajón en la parte superior y una cortina del mismo género que las de
la alcoba para ocultar el gran hueco ó nicho de
la parte interior, en último término se percibe el
lavabo.
Nuestro grabado representa un armario 6 pe-

- ---

-:_

3
Para las que llevan el nombre dulcísimo de Maria, aquí está el segundo grabado: una linda M_ en
forma de mariposa; para las Magdalenas tam_b~én,
y para todas las afortunadas que pnedan uhhzar
esta novedosa cifra al bordar sus nombres.
Esta letra puede hacerse con seda azul azul es
el color de la ilusión y la maripos:i no es sino la
misma ilusión que tiene alas y que vuela, que
huye.... por eso hay que bordarla con se~a de
ese color: y si se quiere, puede llenarse el mterior de la fidura con pequeños nuditos hechos con
seda blanca,.,'to cual prestará á l a l etra muy _bonito efecto por fingir las alas sutiles de la man posa.
El grab:ido número 3, que parece una flor de esas
raras por cierto, crecidas en el fondo de las aguas
estancadas, representa l as letras M. E.

5
4

Este monograma se borda con sedas de dos colores, vivos uno y otro; por ejemplo, la M que es
la que está en la parte superior del dibujo, puede
llevar el color salmón, y la E, que forma la parte inferior de la flor rematando en el tallo, pue:de
ir de negro. Estos colores tan opuestos y que parecen no llevarse bien sobre la fina batista del
pañuelo, son precisamente los que le prestan más
novedad al dibujo. Ensayen nuestras l ectoras, y
se convencerán de que cuanto les decimos en este punto, es verdad.
.
El grabado 4, que tal parece un grifo en actitud amenazadora, representa las letras F. F.' H.
Se borda con seda de un sólo col or, verde seco,
por ejemplo. Las líneas gruesas van al realce,
( bordado al pasado,) y lo, perfiles se hacen de

!I¡\:'!
¡,

1

La habitación que la madre prepara á su hijo,
cuando deja de ser niño, ha de presentar aspecto
masculino, 'Sin que esto impida que sea dispuesta
y decorada por sus manos femeninas; nadie como
ella adivinará l os gustos y aficiones de su niño
grande; nadie cuidará de que reuna cuantas condiciones higiénicas y de confort pueda proporcionarle según sus medios, cu1dando en todo caso
de que sea ventilada, de que tenga buena luz y, á
ser posible, de que esté un poco apartada de los
ruídos de la casa, que distraen de los estudios é
interrumpen el sueño cuando en tiempo de exámenes, ó en alguna otra circunstancia se ha velado toda la noche y se descansa por la mañana.
Vamos á tratar de describir l o mejor posible el
aspecto general de l cuarto, y los detalles en que
pueden intervenir las madres ó hermanas para su
decoración ó adorno.
Nuestro primer grabado representa un ángulo
de la habitación, convertido muy ingeniosamente
en alcoba por medio de d os pilares de madera,
esbeltos y de buena forma, que se fijan en el suelo al pie de la cama, y después se colocan tres
varillas de cortina de la manera siguiente: una
entre los dos pilares de madera, que a~í quedan

pequeña biblioteca. Mide 1 metro 30 centímetros
de altura y, por tanto, su parte superior puede
servir de de mesa para las manipulaciones fotográficas ó científicas; á derecha é izquierda dos
repisas vienen á alargar el mueble, facilitando los
trabajos.
Podrían añadirse, además, un ropero de luna, dos
ó tres asientos cómodos y, adornando los muros,
algunos cuadros con marcos sencillos y de buen
gusto que representen trabajos serios.

*

Este afio del Jubileo de Plo X va á ser sef'ialado
por varias beatificaciones y aun canonizaciones de nuevns sant¡¡s, Noticias de Roma nos hablan de seis glorificaciones de ,"Beatos:" la Venerable Madre Sofla
Barat, fundadora de las Damas del Sagrado Corazón;
la Venerable Magdalena Coste!; el Venerable Gabri•I
~ell' AddolJrat~; el Venerable Juan Eudes; la Venerable
Juana de Ar,o y los Venerables Teófano Venard y Compañeros Mártires. La ceremonia de la Beatificación de
la Venerable Barat, tendrá lugar el 24 del presente,
fiesta de Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos.
Además ocho glJrificaciones más solemnes de "Santo!&gt;": la Beata Margarita Maria, el Beato Clemente Holbauer, y el BJato Oriol de España. Sin embargo estas
últimas fiestas tendrán lugar cerca del fin del año, como
hermosa corona del Jubileo.

FoT. FÉLIX DE PARís.-MonAS BÉcnoFF DAVID.

Traje de reuni6n. Hecho en Cl'esp6n de China gris plata.
El delantero tiene una larga banda bordada, en forma ele
estola. Fichú de gasa blanca formando un lig('ro escot('.
Las mangas interiores hechas de gasa blanca, con peque fías
alforzas. Encima de éstas caen unas mangas de fantasía, con
una guarnici6n bordada:á la orilla.

�FOT. FÉLIX DE PARÍS.- MODAS ltEDFERN.

Traje de calle.- Este sencillo y elegante t raje es de tela
de lino en color crema. La falda tiene en la parte inferior,
una ancha guarnici6n bordada de color kaki. El corpiño
abierto sobre una camisola de gasa tableada y encaje ligero.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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