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                  <text>L UNDO LUSTRADO
Registrado como arUculo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.-Impreso en papel de las FU,rlca.s de San Rafael.

Año XV-Tomo 11

México, 4,de Octubre de 1908

--

J)

__,..

_t---..1.1

Proyecto de Monumento á Morelos en Morelia.

Número 14

�430
EL MUNDO ll.USTRADO

!Ofurecforio:

6ros, y en el fondo de los mares entablan
luchas encarnizadas con los tiburones los
buzos que buscan excrecencias calcáreas que
Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
han de transformarse en perlas para las
orejas de rosa, los dedos de marfil y los
cuellos de alabastro de las damas. Es infiGerente General,
nito el trabajo que se da la Naturaleza paALF O N SO E. B RAV O .
ra exornar al eterno femenino.
Las zorras azules, los blancos armiiios,
OFICINAS:
las negras nutrias se aman, se multiplican,
Oalle de Alfaro número 9. Méxlro, D. F. Apartado PoS·
crian proles, las ocultan entre las nieves
tlll 2.570. - T ..létnDo&lt;: Erfcsnn, H76.
polares para evita.r á la mujer las ásperas
Compañía Telt:fónlc!l, 471.
y rudas caricias del cierzo.
Los avestruces huyen al fondo de los
PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:
desiertos- á incubar con amor polluelos que
En laOludad .............................. $ l.~
la moda desplumará para empenachar caEn 10!1 Est!ldOF, .......... . . .. . . . .. . .. .. . . .. . .. l.!iO
En el ExtrllDJero....... .. . . .. . . . .. . .. .. . . 2.00
bezas que se interpondrán como nubes de
tempestad entre el espectador ,\' el especNÚMEROS SUELTOS:
táculo.
F.n la OapltH l. ........................... $0 S.5 cs.
En los E:.tlldOS.. .. .. .. . .. .. . . .. . . .. .. .. $0.50 cs.
Siglos durante las aguas llorndizas y l.as
juguetonas linfas de los torrentes trabaJarán sin tregua por disgregar y deslavar
los cuarzos y segregar paja á paja las ricas
pepitas con que el artífice fundirá .Y cincehu·á brazaletes, sortijas y collares.
El fuego interior, nuevo Vulcano, tiene
siempre encendidas sus fraguas é hirvienI compadre Don Francisco Arétes sus crisoles para desparramar en ,·etas
alo, hablo de hace cincuenta años,
metalíferas los oros, las platas y los cobres
ra timbalero de la Opera r condestinados al atarío fPmenino; .Y hasta el
rabajista de Santa Cecilia de .f1,lirayo mismo suele vitriHcar las rocas para
ce ,·,,co1·dacid11. Era, por consisuministrar
gemas y cristales al esplendor
o-uiente hombre gra,·e, toda vez que no
de la mujer.
:jecutaba más que en el registro bajo.
A la obra de la Naturaleza se agrega la
Este tal, dicho sea sin ofenderlo, profelabor
del hombre. La mitad del género husaba un principio que se grabó con caracmano
trabaja para ornato de la mujer.
teres de fuego en mi espíritu infantil, á saGirar
de ruecas, vah·én de telares, herber' que la mujer
es el animal más hermo,
videros
de
crisoles, martilleos de fraguas,
so de la Creaccion.
agujas
vertiginosas
y agudas como saetas,
Esa e adicional, que de intento he subratodo
eso
y
mucho
más
trabaja en pro de la
yado, no só!o sir\'e para demostr~r la cienbelleza
femenina.
cia ortográfica de ffil compadre, s1 que tamLa botánica da las flores .V el follaje; la
bién para dar á su principio mayor alcance
zoología, pro,·ee de insectos, de aves y de
y más profunda trnscendencia.
reptiles; la química destila perfumesypre· Si la mujer, como mi compadre lo afirpara tintes .Y curte pieles é im·enta afeites;
maba y yo tirmemente lo creo, es la obra
la mecánica grava, esculpe, cincela ,v brumaestra de la creacción, rectamente se inñe; y la )!oda como una hada,. mueve todo
fiere que le son debidos todos los homenaese
mundo, agita todo ese enJambre, llena
jes v todos los agasajos.
cuerno de abundancia y lo derrama soY cosa sorprendente, aquí coinciden mi su
bre la mujer, suprema expresión de la becompadre y Víctor Hugo en s.us ~precialleza,
síntesis de todos los encantos .Y prociones. Víctor Ilugo, hace también cmcuenmesa de todas las dichas.
ta años, dijo: No es posible negar el atavío
Por esa servidumbre de todo para ella la
á quien nos da la belleza; conclusión rectímujer
es reina, emperatriz, semidiosa. Un
sima ele las premisas de Arévalo.
capricho de la moda, es decir, una veleidad
Esta convergencia del timbal y la lira,
femenina crea y clestru,ve trabajo, siembra
este contubernio de la flauta del dios Pan
y dernsta, fecunda .r aniquila.
y del contrabajo de Orfeo ~n honor ~e la
La industria humana está pendiente del
mujer son altamente sugestn·os y ocas10n~menor gesto femenino, que puede hacer su
dos ; y tienen de estupendo que, en segmprosperidad ó su desgracia. La crinolina
miento de mi compadre y de Víctor Hugo,
estimul6,
antes que los grandes armamenel arte, la ciencia, la industria, la agricultos, la indust1·ia del acero y el refajo causó
tura JT el comercio se han puesto al se1Tien el mundo una crisis metalúrgica.
cio de la mujer para engalanarla, ataviaria,
El día en que la mujer de en despreciar
acicalarla y más intensamente embellecerla.
las flores, los vergeles se transformarán en
iQué es la mujer? Es un ser ideal que
eriales. Si le place cambiar la seda por el
tiene á sus plantas todas las flores, en su
cristal
hilado, Francia, Italia, todo el Orienfrente todas las gemas y más allá, sobre su
te se verán arruinados .V renacerá la proscabeza todos los astros.
peridad de Venecia y de Génorn.
Y entre esas flores y esos astros se agruLa voz de la mujer puede á su capricho
pan, ordenan y armonizan para engalanar
pronunciar el fíat, como el deln1da ó el
á la mujer todos los demás productos natuquo.~ ego, y el juicio final será cuando la
rales y todas las creaciones industriales.
trompeta
de la moda proclame la supremaPara la mujer lula sus capullos el gusacía de la mujer desnuda.
no de seda. De esa plata finamente hilada
La creación no tiene un rey sino una
se apodera el industrial y la teje y la trama
reina.
El hombre J' la Naturaleza son sus
y la borda y la recama para envolver en
siervos. Por ella y para ella trabajan, pearreboles y vaporosas nubes la forma fenan, luchan y mueren.
menina.
A los pies de esa opulenta y despótica
El manso cordero que en previsión de las
soberana depositamos Víctor Hugo, Arévanieves del invierno se arropa en blanquísilo y el que subscribe todos nuestros homemos vellones trabaja para procurar calor al
naies
y con nosotros toda la humanidad
friolero cuerpo de la imperial Eva.
masculina.
Las aves alisan sus plumajes multicolores los peinan y los bruñen para suministra~· motivos de decoración á modistas y
somb1·ereros.
En los desiertos arenales del Cabo, del
Brasil y de Australia sufren y penan millares de hombrPs en busca de esos guijarros que serán diamantes, esmeraldas y za-

--

.

LA HADA DE LA MODA

l

Crónica Científica
Las Energías de la Naturaleza

i

ECIENTEMENTE tuve la fortuna de hacer un viaje por el
campo. Caminaba lentamente
como conviene á un hombre
cansado, deseoso de recoger de
la naturaleza algo de ese espíritu de reposo que concede
~,e=!!!:!!!:!l=:;=!i Siempre á los que la aman y la
entienden, y mis ojos quedaron sorprendidos con
el extraordinario desarrollo de verdura que encontré por todas partes. No sólo en el suelo, sino
en los árboles y en los bosques se veía un lujo
de verdura que entretenía la vista, y convidaba á
la imaginación á pensar en las energías que produjeron ese paisaje con un fondo cerrado de hojas. Y no eran solo hojas, sino algo más¡ ese algo
que demanda el otoño- estación en la que se reproducen las semillas y se fertilizan los óvulos,
preliminar de la nueva vida, y principio de la
nueva generación de plantas.
Los montes y los valles «vestidos de verde,&gt;
alegran la vista del observador más superficial.
Le hablan de un estío lleno de promesas, refleja,
das de los árboles en el suelo, donde el maíz espera la hoz del segador,-6 en estos modernos
tiempos, la cuchilla de la máquina segadora. Este
Estío es el preludio del Otoño, época en la que
se cumplen todas las promesas de la naturaleza.
Se habla mucho de la «voz de la sangre&gt; y se
aplica esta expresión á los animales solamente,
pero creo que debería aplicarse con la misma razón á las plantas.
Durante mi viaje yo ví la contestación que se
da á esa voz, en forma de plantas y de flores. Sobre un suelo favorable, con la humedad y el calor
necesarios, la planta reacciona sobre ese mismo
suelo y da abundantemente todo lo que su sangre
le pide. Desde el lugar que escogí como observatorio, no se veía un sólo árbol ó una planta que
no hubiera respondido al llamado «de fructificar
y multiplicarse.&gt; Esa orden recibida desde el
principio del mondo, es obedecida siempre que
las circunstancias son favorables para ello.
Sin embargo, estoy casi seguro de que muy pocas personas piensan en lo que significa toda esta
riqueza natural. Es la riqueza del don, el deseo
de la Naturaleza de que se produzcan hojas, frutos y flores en abundancia, deseo de que no está
desprovista ninguna planta. Todo lo que pide es
agna y alimentos, y la constitución hereditaria
hará el resto y producirá con abundancia hojas,
flores y semillas.
Por alguna razón que desconocemos, tenemos
la inclinación de creer que las demostraciones de
energía,-que no es más que «la potencia de trabajar&gt;-son exclusivas del reino animal. Esto es
natural¡ los actos de los animales estáu á la vista.
Vemos sus movimientos, acción y vitalidad manifestadas de la manera más típica. En cambio, en
la vida de las plantas no vemos nada de eso.
Todo ello está más ó menos escondido, pasivo,
remoto. No por eso dejan de estar en actividad
las energías vitales en cada planta que hace que
sus hojas broten á la luz del Sol. Pensemos por
un momento siquiera en el enorme esfuerzo que
significa el brote de una sola hoja, y multipliquemos este esfuerzo por los miles de miles de hojas
que tiene cada árbol. Se encontrará qne hay un
doble trabajo, el de aprovechamiento de los elementos que da la tierra, y el de construcción de
materiales nuevos para la planta.
Hay que recordar que cada hoja es una estructura completa y complt:ja. Es un conjunto de celdillas, cada una de las cuales es un completo laboratorio químico que absorve ácido carbónico
del aire, lo descompone en carbón y oxígeno, y
guarda el primero para su alimentación, mientras
qne expulsa el segundo para que va¡a á enriquecer el aire para nosotros. Y estos laboratorios
químicos son varios miles en cada árbol¡ su elemento verde tiene que ser renovado constantemente y su substancia vital tiene que ser reconstruída cada segundo¡ por lo tanto, cada hoja nueva significa un enorme trabajo de construcción y
de conservación.
La formación de madera se hace al mismo tiempo que la de hojas. El suelo da sus elementos y
el grano los convierte en hojas, en flores, en frutos ó semillas y en madera al mismo tiempo.
Todo á mi derredor trabajaba en el campo, y á
pesar de ello no se oía un sólo ruido que distrajera la quitud del medio día de verano. Esta es
la gran diferencia entre las plantas y los animales. Podemos darnos cuenta por nuestros ojos
de los esfuerzos del animal para alimentarse, para qefenderse y para repeler los ataques que se
le hacen. Las plantas hacen lo mismo sin ruido y
sin ostentación. Y no es esta la única mar.tvilla
de la vida de los vegetales¡ de los elementos inanimados que suministra la tierra la planta toma
toda su vitalidad. Agua, minerales, ácido carbónico y un poco de amoniaco son los alimentos de
la planta. De ellos extrae los elementos de su vida¡ su almidón, su azúcar, y todas las substancias

431

EL MUNDO ll.USTRADO
que se representan á la imaginación siempre que se considera á la planta como un laboratorio. .
.
Con una especie de toque maravilloso 1~ planta c~nvierte
esos elementos inanimados en elementos vitales, cualidad de
que el animal est~ desprov!sto. La planta es ~l verdadero
transustanciador, si se permite la palabra, pues hene el poder
de convertir lo inanimado en elemento vital.
Pero todas estas maravillas nos llevan á una mayor, _Y nos
encontramos, c')mO al principio de n_uestra contemplación en
frente de nn enorme campo de energias; a11te un enorme d_esarrollo de " potencia para el trabajo" que está _creando hops,
fruta~, semillas y madera ante nuestros OJOS y nuestros
oídos qne no se dan cuenta de nada de ello. Cada bosque es
una muestra del trabajo de la natnraleza del que no nos ~amos cuenta sino hasta que la conciencia nos llama la atencion
bacia él.
ba'
De hoy en adelante cada hoja os aparecerá como un tra JO
completo y perfecto, y no por saber _el .~norme es_fuerzo que
representa un paisaje de verdura de1arcis de admirar sus bellezas
A. W.

++

!LOS

~nos

JD;IE 'II'Al&amp;ASCO 'lf ClH!IlMAS

Bajo los auspicios dd Gobierno con el srñor I°:gen!ero
Armando Santacruz, se han empezado la_s obras de limpia y
canalización de los ríos de Tabasco y Chial_las. ,
Pocos Estados hay que tengan una red hi~rográfica tan extensa como los antes citados, pero desgraciadamente, estas
vías natmales de comunicación no pueden ser ~prov;echa~a~
para el tráfico en gran parte de su trayecto, debido a la ID·
mensa cantidad de palos y ramas de árboles que obstruyen
por completo el paso.
.
Quien no haya visto alguna vez la exuberante vegetación
de esas privilegiadas porciones de nuestro snelo, apenas puede imaginar los sauces y arnates colosales que, nacen en. las
riberas de los ríos tabasqueños y que con sus raices, hundidas
en las aguas forman una intrincada maraña, al par . que s~s
ramas1 avanzando como brazos gigantescos hasta medio del no
se ent relazan con otras de la orilla opuesta.
.
De gran utilidad para el desarrollo del comercio de Tabasco y Chiapas habrá de ser que desaparezcan estos obstácul_o~,
acnmulados en centenares de años y que forma_n á tre..:hos, 1~franqueables barreras no sólo á buq~es d~ mediano calado sino aún á las «canoas&gt; con que los nberenos hacen la travesía hasta los poblados donde venden los productos de las
fincas que se levantan en las márgenes.
.
.,
Para solemnizar el comienzo de estas obras de canaltzaci~n,
que abren una era de progreso al comercio de Tabasco J,Chiapas, el Sr. D. Alberto Correa, presidente de la Compani~ _In;
dustrial de Transportes de Tabasco, organizó nna excursion a
bordo del vapor de dicha Compa~ía. el «!'1excalapa&gt;, proponiéndose re.montar el curso del no de Pichucalco hasta encontrar el primer obstáculo que impidiera el avance del buque.
.
t
No fué preciso hacer un gran recorrido para encon_ rar
obstáculos; apenas á tres leguas arriba de San Juau Bauhst~,
en el punto llamado «Parrilla&gt; tropezaron con el sauce milenario que representa uno de nuestros grabados y las hachas
cayeron sobre su vieja corteza, ~sta lograr .ver el ~rbol por
los suelo~. No fue, pues, la colocac16n de la primera .piedra, como sucede en la inauguración de muchas obras, SIDO la destrucción del primer obstáculo, y que es en otr as muchas el comienzo del progreso, el acto que fué celebrado con demostración de júbilo.
. .
Nuestros grabados muestran paisa1es y ~cen~s de esta _solemnidad de inauguración de las obras de limpia de los nos,
á la que asistió el Gobernador de Ta?asco, Abraham Ban~la,
así como gran número de personalidades en el comercio Y
la industria de Tabasco.
.
.,
Obras como éstas qne abren nuevas vías de comnn_icaci_on
-fuentes de riqueza-son de una trascendencia rnfimta.
¡Las selvas tabasqueñas, que avanzan sobre las aguas de los
ríos de Tabasco y entrelazan sus ramazones ~o~mando barreras, como brazos de gigantes celosos del domimo del hombre,
deben haberse estremecido á los golpes del hacha, que al romper sus seculares corazas de madera, dejaban l~egará los a~tros
tanto tiempo obscuros, tanto tiempo desahabitados Y. ~il_enciosos, un rayo de Sol, que caía como destello de civilización y de progreso.

Arribo del "Mexcalapa" al sitio donde se inauguraron las obras de
mejoramienlo de los ríos.

La primera novia vestida de blanco fué la_ bella María ~stuardo, reina de E scocia, al casarse con Francis_c~ II en el ano
de 1558 y sólo á fines del s iglo X VI se ge!1eraltzo esta moda.
Pero la bonita soberan1 no se había atrevido á romper completamente con la tradición; porque á su toilette de brocado
blanco había añadido un espléndido manto de corte de terciopelo de Persia azul claro, cu y~ cola de seis metros de largo era llevada por numerosos pa1es.

** *
Los antiguo~ anglo sajones tenían la costum_bre de _bebe~,
durante los treinta primeros días de su casamiento, miel dil uída en aóua. Se cree que de allí proviene el llamar al primer mes d~l matrimonio la luna de miel ó mes de la miel.

* **
«Old Duck &gt; ne~ro de noventa y nueve años de edad, se
ha resistido .Í. acepta~ la libertad que le ofreció la familia
Holcombre, con la que ha vivido desde su juventnd. Dice
que no sabría qué hacer sin las órdenes de sus amos.

El vapor "il1excalapa" tropieza con unos árboles.

�EL MUNDO ILUSTltADO

LA RIQUEZA Y EL TRABAJO EN MICHOACAN
'. -Michoacán es un pa-,
raíso. No hay belleza ni
riqueza naturales que
no abrigue en sus entra-•·
ñas ó deje de ostentar
en sus campos fecundos, en sus laderas floridas ó en sus sierras
boscosas. Síntesis del
país, Michoacán posee
todos los climas, produce toda clase de frutas
de la tierra, y las vetas
minerales l o recorren
y se enlazan y anudan
en ricos distritos mineros, llamados, como el
de Inguarán, á nn brillante porvenir.
Dentro de la posesión
de los tres climas: frío,
templado y cálido no
llega á la exageración
de ninguno. Las más altas cimas de sus cordilleras se ven siempre
coronadas de una opulenta vegetación de pinos y oyameles colosal~s. En su región meridional florecen y fructifican arrozales, cafetos, cañavera les azucareros y plantíos de tabaco, sin que el sol

ILMO. SR. OBISPO DON LEANDRO CASTELLANOS,
Obispo de Tabasco y sus dos asisrentes

Ceremonia de la Consagración en Santa Br{gida.

Aserradero de made~a:-Acarreo de maderas.-Un tramo del ferrocarril
local.-Un puente provisional en el ferrocarril propio de la Hacienda.
tueste, ni el hálito ardiente de l as brisas sofoqu~ ni los miasmas de la
malaria envenenen.
~,
En la zona templada se tienden hasta perderse de vista las mi'lp
berantes·
·
t_uer,c~ su tronco vigoroso,
.
as exu. , e1. encmo
y cedros monumentales
esencias variadas y nqu1simas abren sus enormes parasoles de foll · p y
1
lula el ~an~do de todo pelo y de toda talla; las aves de corral, 10 c:rd~;
se mulhphcan y_se ceban á porfía, y pájaros multicolores, brillantes y esmaltados, como Joyas revolotean en las umbrosas espesuras de los bos-

t

ques, en los que San Huberto hubiera doblegado
á millares los ciervos, los jabalíes, las zorras y los
pumas.
El bosque, la montaña, el lago, supremas bellezas de todo paisaje, los ha prodigado la Natural eza¡ y nada más hermoso que ver aquellos gigantes, en vueltos en mantos verde esmeralda, bañar
sus plantas y contemplar sus cimas en aquellas
transparentes linfas.
¿Qué ha faltado en aquel emporio de todo lo
bello para constituírse en él un almácigo de todo
lo rico? Una sola cosa: el trabajo del hombre,
garantizado, asegurado, fecundo sólo dentro de la
paz.
Y el trabajo del hombre acude ahí y todo lo
transforma y lo fertiliza.
La agricultura ha alcanzado un altísimo grado
de prosperidad. En pocas regiones del país se
aprovecha mejor el agua para el regadío de los
campos. A uno y otro lado de la vía férrea, y á
cada paso las p resas retienen las aguas llovedizas,
formando lagunas en que se bañan á millares l os
patos y las gallaretas, y en los que dan la guardia
inmóviles, enhiestas é impasibles, centenares de
garzas azules ó sonrosadas, y regimientos de pelícanos blancos.
No se atraviesa un río sin encontrar en su cauce el dique que levanta y la bocatoma que canaliza y distribuye las aguas. De ahí que Michoacán esté reemplazando al Bajío en su papel de
granero de la República.
Pero hay algo que data de más cerca y crece
con más fuerza que la Agricultura propiamente
dicha; la industria maderera que en menos de
ocho años ha alcanzado un auge y un desenvolvimiento increíbles.
El núcleo de esta industria, y su germen, ha sido la Hacienda de Jaripeo, en el Distrito de Zinapécuaro. A la compañía explotadora de esta finca se debe la creación del primer aserradero de
vapor y del primer ferrocarril local, que está promoviendo la explotación razonada de bosques en
toda la región.
Jaripeo estaba destinado por su ubicación y sus
circunstancias á formar centro y á dar el impulso.
Situado en un nudo de ramales de la SierraMichoacana, está circundado de los bosques más opulentos del Distrito. En medio de aquella riqueza
reinaba hace diez años la miseria. La finca, arrendada á vampiros que la devastaban sin enriquecerse, llegó á no valer cien mil pesos, teniendo
una extensión de bosques, prados y plantíos de
diez sitios de ganado mayor.
La nueva compañía transfiguró ese estado de
cosas. Comenzó por montar un modesto aserradero, y lo que es más, por c·onstruír, empresa de
romanos en aquellas serranías, un palo-carril para el acarreo de los troncos destinados á la sierra.
El éxito, gracias á la labor, la energía y la inteligencia de los propietarios de la finca fué lisonjero y deseosos de nuevos y mayores progre·
sos construyeron un ferrocarril en forma que re-

corre aquellas montañas solo comparables en accidentació y belleza á las de Suiza, y desde cuyas
laderas se descubren los más porteutosos panoramas.
A la construcción del ferrocarril, meramente
interior, siguió la ampliación del aserradero; y el
ensanche de los negocios y la actividad de la producción y del con5umo, no se hicieron esperar.
Pero había aún una gran dificultad que vencer, el
acarreo hasta el Ferrocarril Nacional de las maderas labradas. Los Sres. Ochoa y Gómez Urquiza
no vacilaron¡ y sin ser ingenieros profesionales¡
pero sí ferrocarrileros experimentados, gracias á
la construcción de las dos primeras vías, trazaron, construyeron y explotan una vía de veinticinco kilómetros, que entronca en Huingo con el
Ferrocarril Nacional.
¡y qué vía! Tajos profundos, curvas ceñidas,
viaductos aéreos, puentes atrevidos, todo lo acometieran y lo realizaron, y de aquellos prodigios
dan idea nuestras ilustraciones.
El silbato de la locomotora despertó de su
letargo á todos los retrasados. Seguros de obtener
fletes baratos los hacendados comarcanos fundaron aserraderos y dan hoy carga al ferrocarril.
Por él circulan los granos, el combustible, los frutos y productos de la región llevando á todas par-

en la ceremonia.
tes la prosperidad y el bienestar, hijos, sin duda,
del orden público, pero también de la energía privada.
Está ya en estudio y pronto se llevará á cabo
una extensión del ferrocarril hacia fincas más lejanas que ya empiezan á enviar sus productos y
á pedir que la vía se acerca á ellas.
Por doquiera en Michoacán se dan ejemplos de
este espíritu de inichtiva, de esta tendencia progresista, de este deseo de prosperidad á que tanto
derecho tienen los pobladores de aquel vergel.
Existen en efecto centros mineros y agrí~olas de
nueva creación y gran importancia regidos por
hombres de temple y de alta competencia.
Pero no creemos que en todo el Estado haya
ejemplo de una transformación más completa de
un centro de inacción en centro de trabajo, de
una más completa transfiguración de un campo de
miseria y de abandono en una colmena de actividad y en un emporio de riqueza. En menos
de seis años esa finca que no encontró comprador
por ochenta mil pesos no la venderían sus propietarios por un millón.
El ejemplo es estimulador; y Michoacán debe
sentirse orgulloso de tan valiosos progresos y de
contar con hombres y michoacanos capaces de
realizar tamaños prodigios.

�434

EL MtJN.bo tr.USTRADO

Consagración del Obispo de Tabasco
L día veintisiete del mes próximo pasado, se efectuó en el templo de Santa Bríida, una ceremonia de gran significación
para los miembros de la iglesia católica;
' ·
la consagración del nuevo Obispo de la
Diócesis :de Tabasco, Monseñor Leandro Castellanos.
La ceremonia se rodeó de todo el esplendor que
acostumbran los católicos en tales ocasiones, y fué
muy imponente aun para los profanos. El adorno
del templo era magnífico; gran cantidad de palmas formaban fondo á un jardín de flores, que seguía por cerca del muro, y todo esto estaba iluminado por un sinnúmero de lámparas eléctricas
que hacían lucir el interior de la iglesia como á
la luz del sol á medio día.
Dijimos ya que la ceremonia fué muy impo·
nente: el venerable presbítero, vestido con las sencillas vestiduras con que se celebra comunmente
la misa, se arrodilló en medio de los obispos oficiantes que vestían las lujosas vestiduras, propias
de su elevada gerarquía en la iglesia, é hizo el juramento que se exige á los ungidos, terminado el
cual se le entregaron las insignias de su nuevo
cargo.
La concurrencia que llenaba el templo era nu-

EL r.mNDO ILUSTRADO

conserva de él un magnífico recuerdo. Después de la consagración, todos los asistentes á
t.lla pasaron á la sacristía, con
el objeto de felicitar al nuevo
Obispo y besar el anillo pastoral.
El nuevo príncipe de la iglesia es un sacerdote modesto y
trabajador, que ha dedicadc su
vida á hacer todo el bien que
le ha sido posible. Después de
una carrera de estudios que to·
dos los que le conocen califican
de brillante, y una vez que obtuvo la orden del presbiterado,
se dedicó al bien de sus semejantes hasta el punto de quebrantar su salud en favor de la
de los demás.
Su modestia llega hasta el
punto de haberse negado á proporcionar un retrato para su
publicación; el que ofrecemos
á nuestros lectores fué tomado
por nuestro fotógrafo el día de
la consagración.
Ofrecemos también en esta
plana fotografías de la ceremonia y del ordenado y los ordenantes, después de ella.

435

Una estatua al gran Morelos
Cuadro de profesionales distinguidos que será ofrecido
al Sr. General Díaz.

La junta patriótica de la ciudad de Morelia inició la idea
de la erección de una estatua á D. José María
Morelos y Pavón, y pidió proyectos á los arquitectos con el objeto de escojer entre los que
se presentaran. El voto de la junta recayó en
el que representa el grabado que ilustra nuestra
primera plana y ese será el que se erija en alguno de los más céntricos lugares de la capital de
Michoacán.
Mucho nos alegra esta noticia, pues parece ser
que se empieza á dar á la figura de Morelos toda
la importancia que merece. Durante cerca de un
siglo se ha visto al inmortal cura de Carácuaro si
no precisamente con desprecio, si como una figura secundaria en la historia, siendo que es quizás
la figura más importante después de Hidalgo.

Sres. Arturo R. Orc1, G6mez Portugal y José Treviño Garcla, organizadores de la velada en
honor dé la Independencia, en el
Teatro Arbeu.
merosa y distinguida; estaban representadas entre
ella la colonia tabasqueña de la capital y los habitantes de las ciudades, en las que el ordenado
ha prestado sus servicios como cura, donde se

Si bien es cierto que al inmortal caudillo de
Dolores se deben el origen y la iniciación de la
gran lucha¡ á su muerte, sacrificio que él voluntariamente ofreció á la causa desde el mismo momento que proclamó la independencia, los insurgentes quedaron sin jefe que los dirigiera, y la
causa hubiera fracasado á no ser por el alto espíritu militar de Morelos manifestado de una manera tan sorprendente durante la lucha.
l La(dote(militares de Morelos, que llegaron á

hacer que Napoleón deseara tres como él para
conquistar el mundo, son tanto más sorprenden·
tes cuanto que había sido educado para un objeto
muy distinto.
Ojalá que la iniciativa de la junta de Morelia
haga salir del olvido, en que tan injustamente se
le ha tenido, á la figura de Morelos.

..

HOMENAJE AL SEÑOR PRESIDENTE
DE LA REPUBLICA

Los principales profesionistas de esta ciudad
queriendo manifestar su adhesión y cariño al Primer Magistrado de la Nación, idearon formar un
cuadro en el que figuren los retratos de todos ellos
agrupados por profesiones.
Figurarán en el citado cuadro los principales
abogados, ingenieros, médicos, y todos los que
ejerzan profesiones en la ciudad: al pie de los retratos se colocarán las firmas autógrafas de cada
uno de los retratados, y todo irá bajo una leyenda en la que se de:Hcará el cuadro al señor Presidente de la República.
Publicamos una fotografía que representa el citado cuadro con los óvalos donde se colocarán
los retratos.

00

•1

En Australia se han secado varios ríos, muriendo asfixiadas muchas personas y animales é incendiándose los bosques á consecuencia de horribles
calores que hacen temer perturbaciones terrestres
muy graves en el interior del planeta.

*••

Tiene la Casa Blanca, en Washington, 170 pies
de largo por 85 de ancho. El gran salón del Este,
que se destina sólo para la recepción de embajadores, grandes fiestas, etc., tiene 80 por 40 pies.
El edificio es propiedad de la nación y está espléndidamente amueblado para el presidente y
su familia.

•••

Fotograf{a de la peña conocida por "El púlpito".-Roca monolítica de 5 m. de altura
qtte se encuentra á 6 ki16metros al norte de Lagos.

En las elecciones municipales de París se presenta un caso práctico de feminismo militante
más elocuente que los discursos de los mitines y
l os alegatos de la Prensa. La señorita J nana Laloe
es uno de los candidatos al Municipio por el barrio de San Jorge del noveno distrito.

Lic. Ignacio Bravo B etancourt.

ABOGADOS QlJE VALEN

En otro lug·ar de este periódico damos
cuenta del significBtivo obsequio que dentro de pocos días recibirá el señor Presidente ele la República. El presente consiste
en un mag·nífico cuadro en que aparecen
los retratos de los profesionales más disting·uidos de esta capital. Se encuentran allí,
en armoniosa unión, los abogados, médicos,
ingenieros, químicos, dentistas y notarios
de más fama.
Dada la importancia del regaio, importancia que estriba en la significación histórica del cuadro, hemos creído de suma actualidad dar á conocer, aisladamente, á los
profesionistas con cu.vos retratos se ilustra
el valioso obsequio. Comenzamos hoy por
los abogados, y de entre estos hemos elegi-

do al más joven de todos, el señor D. Ignacio Bravo Betancourt, que á pesar de los
pocos años que tiene de ostentar un título,
ha logrado ya figurar en primera línea J'
alternar casi á diario con maestros que como los señores Macedo, Casasús, Dondé,
l\1éndez, Cardona, Pineda y otros muchos
son verdadero orgullo del Foro Nacional.
El señor Bravo Betancourt se distinguió
desde los primeros años ele sus estudios
preparatorios y las cualidades que más lo
señalaron fueron su clara inteligencia y su
inquebrantable constancia.
Cuando ingresó á la Escuela de J urisprudencia llevó consig·o la bien adquirida fama
de notable estudiante y cimentó ese renombre obteniendo los primeros premios en todos y cada uno de sus años profesionales
recibiendo al fi nal ele su carrera, de ma-

nos del señor Presidente de la República,
la medalla de oro que es la distinción suprema con que el Gobierno honra la sabiduría y moralidad intachable de los jóvenes que adquieren un título profesional.
Como pasante de Derecho el señor Bravo Betancourt se dedicó á los negocios de
abog·aclo, con éxito que á todos causó sorpresa, pues económicamente obtuvo mejores resultados que muchos jurisconsultos
de bufete establecido.
Ahora, que ya es un abogado respetable
por sus conocimientos y de g-ran prestigio
por su honorabilidad, continúa de triunfo
en triunfo, encargándose de asuntos jurídicos de alta importancia. Es uno de nuestros
jóvenes intelectuales que, de seguir como
va, llegará á ser una personalidad de primera lírn=\a,

�t!t Mthroo rtüsfit!M

436

UN POSTE DE TELEGRAFO
Ilustraciones de R. Lillo
Estas páginas, tradttcídas especialmente para
"El Mundo Ilustrado." hablan muy alto en favor
de la literatura canadiense, uno de cuyos representantes es el notable literato Louis Frechette,
muerto hace poco tiempo, y autor de este lindísimo relato.
aquella tarde tranquila, descendíamos de Montreal á
Quebec, y, sobre cubierta se hablaba de literatura. Inútil
es añadir que, siguiendo la moda del día, ciertos espíritus
~ malhumorados acusaban á la industria, al comercio, á
las ciencias positivas, al progreso modnno, en una palabra, de ser incompatibles con las cosas ideales. Tras esta lista, venía otra; el vapor, la electricidad, y sobre todo, el es==="'píritu de mercantilismo, cosas eran éstas que habían matado á la poesía. La Torre Eiffel era su mausoleo.
Entre viajeros, se puede discutir.
-Permitidme que os llame blasfemos, señores;-dijo uno de los oyentes;- la poesía no morirá mientras el corazón del hombre viva. Ella está en
nosotros mismos más bien que en los objetos exteriores. La cosa que parece
más prosaica, puede, en un momento dado, revestir un aspecto de poesía
intensa. Todo depende de las disposiciones de espíritu y de corazón en que
uno se encuentre, y dd punto de vista en que está colocado. ¿Queréis que os
diga qué es lo que he visto más poético en toda mi vida, es decir, cuál es el
objeto que ha causado en mi alma la mayor impresión y la más tierna? Es
algo demasiado trivial, una de aquellas cosas que serían ennumeradas como
incapaces de provocar una emoción: es, simplemente ...... un poste de telégrafo.
- ¿Un poste de telégrafo? .... ¿Es posible? ....
-Palabra de honor, caballeros. No me chanceo; y si yo contara esa historia, me creiríais sin duda.
-Hablad, hablad!-replicaron todos á una voz. El nuevo interlocutor
era uno de nuestros compatriotas. Robusto aún por más que pasara de los sesenta, tenía la mirada profunda, la voz bien timbrada, y el lenguaje de un
hombre cultivado. En fin, una gran ternura al servicio de una inteligencia
pulida como el diamante.
Preparámonos, pues, á escucharle con un interés sincero.

(Fot. J. M. Guilléo.)

"Paseo Clmisse11" en los alrededores de Ma~atlán, vista al Sur.

•••
-Señores,-dijo;-he pasado diez y seis años de lo qne pudiera llamar
mi juventud en parajes bien desconocidos en aquella época, parajes que hoy
suenan de boca en boca. Me refiero á Klondike. ¡Oh! entonces no se soñaba
siquiera en ~ruzar la tierra helada para ir allí á extraer los lingotes y á recoger las pepitas doradas .... No había allí sino la c;aza, la adquisición de
pieles.
Las circunstancias que me habían conducido allá no serían relatadas si
no fuera porque contribuyen á comprender el estado de alma en que me encontraba cuando sucedió lo que á referiros voy. He aquí en pocas palabras
cuales eran esas circunstancias.
'
'
Nací en la Riviére-Ouella, una bonita ciudad situada como sabéis á
unas veinticinco leguas de Quebec, sobre la orilla derecha ' de Sainte-An~ede-la- Poca~iére. Mi padre m~rió mientras yo estudiaba en un colegio, y mi
madre vol vió á casarse dos anos después. Una vez terminados mis estudios
preliminares, mi madre quiso que yo abrazara la carrera de doctor, la cual me
gustaba mucho: Mas esto demandaba ciertos sacrificios, y mi padrasto, quien,
entre paréntesi_s, m_e era p'.ofundamente antipático, se opuso con todas sus
f~erza_s. De ~lh nacieron_ discusiones, malas inteligencias, hostilidades, una
vida 1mpos1ble para mi madre y para mí. ¡Pobre madre mía! Había sufrido
por mi presencia en la casa, y debía llorar por mi ausencia. Resolví, para
traerles la paz, optar por lo segundo; aproveché la primera oportunidad y
partí. Un agente de la Compañía de la Bahía de Hudson, me había contratado, con algunos otros compañeros, para ir á hacer la trata de pieles en los
territorios de Alaska.
. No he de contaros mis peregrinaciones lejanas, ni mis aventuras en los
d_1fer~ntes pu.n tos en donde permanecíamos. ¡Ah! los que encuentran la civihzac1ón moderna demasiado prosaica, debían ir allí. .......Ciertamente que
las ~osas demas~ado necesarias á la vida, no nos faltaban, pero esas mil pe•
queneces, esas mil cosas superfluas que forman el encanto de la existencia ....
no había q~e pensar en ellas. Teníamos sobrada ocupación para una buena
parte del ano; pero ¿qué hacer durante las estaciones muertas? Los libros
eran raros. lQué inventar para ahogar la monotonía de los rudos é interminables inviernos, tete á tete continuamente con los mismos individuos y no
contando los ~í~s sino por una corta aparición del sol en el horizonte?
¿Y de nohcias? ¡Nada! Separados del mundo entero durante doce meses
entre ~n a~o y otr_o. Un ~ólo coi:reo_durante la estación del estío, y eso era
todo. ,Podeis imagmar diez y seis anos de esta vida? . .... .
. . En fin, en el oto_ño de _1876, el correo, muy en retardo, me llevó dos no!ici_as que me atra3~ron smgularmente hacia mi país y hacia mi ya enveJ~cida madre: el marido de ésta, había muerto, y el camino de fierro del Pac~co canadiense, acababa de llegar á Galgary, después de asaltar las mon··
an as Rocallosas,

Estaba yo entonces en Yucon, cien leguas al
noroeste del antiguo fuerte Reliance, punto célebre hoy, designado con el nombre de DawsonCity. Ningún compromiso me detenía allí; un
Sioux, que conocía bien la ruta, y que volvía á
Edmunton, podía servirme de guía. El corazón
me palpitaba fuertemente ....... Contuve sus latidos é hice mis preparativos de viaje.
En suma, el 19 de noviembre, por la mañana,
mi salvaje y yo emprendimos el camino sobre la
superficie helada del río Porc-Epic, el uno precediendo y el otro siguiendo un largo &lt;toboggan&gt;
cargado con nuestras armas y bagages, y arrastrado por cuatro vigorosos perros esquimales. lbamos había el fuerte Lapierre,- una tirada de doscientas cincuenta millas.
Del fuerte Lapierre, había que atravesar las
montañas Rocallosas para ganar el fuerte MacPherson. Seiscientas millas á través de un laberinto desconocido de torrentes, de precipicios, de
rocas crispadas, de picos inaccesibles ...... Pero
los más largos y penosos caminos parecen alegres
cuando, al recorrerlos, nos vamos acercando á los
seres queridos.
Los días se pasaban en marchas, no interrumpidas sino para tomar un momento de descanso
mientras saboréabamos el alimento del medio día.
Por la noche acampábamos en cualquier parte, y
prendíamos nuestro fuego, Entonces desenganchábamos los perros, y poníamos á hervir las marmitas. Esto en cualquier sitio, en pleno aire, al abrigo de no importa qué, algunas veces al viento,
bajo la nieve que caía, sobre la nieve que se levantaba en torbellinos. Después, en las pieles húmedas, nos extendíamos el guía y yo, juntos pa·
ra calentarnos un poco, teniendo cuidado de colocar nuestras armas al alcance de la mano· dábamos la última m_irada al entenebrecido dielo, y
cerrábamos los o¡os para dormir.
A excepción de algunos altos en los fuertes
donde tomábamos un día de reposo para recupe:
rar nuestras fuerzas, seguíamos y seguíamos siempre, alentados por una suprema esperanza. Por fin
el 24 de diciembre, llegamos á Athabasca-Landing
al n,edio d ía.
'
Yo había hecho un calendario sobre el cual
unas ray os s transversales y otras oblicuas, indicaban,la c Uenta del mes y los días de la semana.
Sabia p _ues, que estábamos en la víspera de navidad, y a pesar de las fatigas de ese interminable
viaje, me sentía reconfortado á la idea de pasar
esta enternecedora fiesta de familia, bajo un techo
de crist_ianos, en compañía de mis . semejantes, y
en medio de compatriotas ...... Desgraciadamente mi deseo no debía realizarse. Desde la mañana, una nieve espesa, levantada por un violento
viento del Norte, había hecho nuestra marcha casi imposible. Al medio día, estábamos literalmente e~vu_eltos en un to~bellino qne no nos dejaba
ver a diez pasos de distancia.

Los habitantes de Quebec, imaginan saber lo
que es una tempestad de invierno: no les deseo ir
al fondo del Noroeste á convencerse de que no
las conocen. Es algo sencillamente horrible: os
ahoga, os ciega, os estruja, os congela, os mata ....
Perdéis el pie, no respiráis, la noción de las distancias se os escapa. Nada para guiaros: la claridad del sol no es sino una luz difusa que se sospecha apenas á través de las opacidades de la atmósfera¡ la brújula,-cosa que sucede frecuentemente en estas circunstancias,- se vuelve loca: y
vosotros no avanzáis sino al azar, á tientas, por
decirlo así, sumergidos, ahogados por las ráfagas
y los aletazos furiosos de la tempestad.
Era ella, la tempestad, esa bestia feroz la que
nos detenía en su garra.
Si no hubiésemos estado tan empeñados en llegar, nos habríamos quedado en el fondo de algún
barranco, en algún pliegue del terreno, y allí habríamos dejado pasar la tempestad sobre nuestras
cabezas; pero yo tenía dentro de mi ser una especie de desesperación que me gritaba jadelantt!
¡adelante! y no podía desobedecerla ....
Era preciso caminar, era preciso seguir .... mas
¡ay! inútiles resultaban los esfuerzos: la posta que
nosotros esperábamos encontrar, no estaba en el
punto en que debíamos hallarla. La noche se venía encima: era evidente que h~biamos seguido
una ruta equivocada. De esto nos dimos cuenta
exacta, cuando una vez calmada la tempestad y
despejado el cielo, pudimos observar la posición
de las estrellas; habíamos caminado demasiado hacia el Oeste. Era preciso resignarse.
Cambiamos de dirección, y erramos aún algunas horas, no tanto ya para encaminarnos al lugar donde debió hacer alto la posta deseada, sino
para buscar un lugar conveniente donde poder
acampar. Yo estaba rendido de fatiga, y seguía á
los perros, casi arrastrándome, con las piernas inchadas y el corazón ahogado de pena.
Repentinamente, el guía, que se había adelantado un poco, lanzó este grito:
-¡Un árbol!
¿Un árbol, sólo, en plena llanura? . . .. era inverosímil. El salvaje había querido decir c:un arbusto.»
Tiré al suelo mi bagage, y corrí á reuuirme con
mi compañero. En efecto, teníamos delante de
nosotros un tronco desnudo, que se elevaba hacia
el cielo, recto, enmedio de la inmensa llanura desierta . ..... Me detuve un instante, sorprendido;
después, el corazón me dió un salto dentro del
pecho, y no pude contener un grito,-un grito enronquecido por un sollozo ....
Ese tronco seco, ese árbol muerto, ese fantasma
solitario, erguido como el palo de un navío abandonado en mitad del océano, había sido plantado
por la mano del hombre: jera un poste de telégrafo!

Habíamos pasado, pues, Athabaska- Landing, y
estábamos ya en el camino de Edmunton.
¿ Comprendéis bien? ¡Un poste de telégrafo! El
centinela avanzado de la civilización!
¡Un poste de telégrafo! ¿No era como una mano
amiga que se tendía hacia mí bajo el cielo de la
patda?
Más aún: lno era la cordial bienvenida de un
mundo recuperado, la bienvenida sobre un suelo
vi viente, cultivado, poblado de seres intelectuales, de compatriotas queridos?
Había entrado al fin en la vida social, en mi
país, en mi siglo, después de diez y seis años de
de~tierro en el fondo de inmensas soledades salvajes. Había entrado cas1 en la familia, porque
ese hilo de acero que oía vibrar en lo alto, volvía
á ligarme al pasado, á la ciudad natal, al hogar
paterno más que nunca amado, á mi anciana madre, á quien imaginé poder saludar con un grito,
á pesar de las mil leguas que me separaban aún
de ella!
¡Ah! es preciso haber probado esto, bajo un cielo boreal, enmedio de un desierto de hielo, en el
misterio de la santa noche de Navidad, para comprender lo que digo: yo os confieso ingenuamente,
que sentí mi cerebro vacilar ..... .
Y allí, bajo la mirada sorprendida de mi compañero de miseria, que, intrigado por los sonidos
extraños del l:..ilo telegráfico tendido sobre nuestras cabezas, murmuraba: c:Manitou! Manitou!&gt;,
rompí en lágrimas, y, abriendo los brazos, estreché largamente, largamente á ese pedazo de madera insen~ible, á ese poste de telégrafo, á ese hermano mío!

***
La voz del narrador temblaba un poco. En cuanto á nosotros, lo escuchábamos emocionados y
mudos. Los que habían tronado contra el prosaísmo de nuestra &lt;edad de fierro,&gt; estaban d esarmados. Después de algunos instantes de silencio, el
viajero del Noroeste dijo:
-¿ Qué podré añadir, señores? No quiero ir más
lejos. Acampamos allí, y me dormí al pie de mi
nuevo amigo, con la cabeza perdida en mis sueños, mientras que el h ilo sonoro, sacudido por el
viento de la noche, me traía, en girones, como un
eco lejano de las campanas de la Ri viere-Ouelle
y los cantos sagrados que en aquellos momentos
debían resonar bajo las bóvedas de nuestras iglesias .... Jamás he asistido, os lo aseguro, á una tan
hermosa misa de media noche. ¡No, no! la poesía
no ha muerto: vive eternamente en los r epliegues
del corazón. Se necesita solamente que un soplo
cualquiera venga á despertarla para que abra laalas y ascienda cantando sus tiernas y dulces mes
lodías.
LoUIS FRECHETTE.

�438

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MONDO ILUSTRADO

439

La Fiesta Hípica del Domingo

~

\

Carrera en bicicleta.

Sr. Manuel García.-Fin de la cuarta carrera.
Un momento sensacianal.-Fin de la carrera de
2000 metros á pie.-Primera carrera militar, en la
raya.-Sr. José Ignacio Limanfour llegando en el
Never Fret, 3a. carrera.-Fin de la 6a. carrera.Enríque Ortíz, carrera á pie.

,

Como último número del programa organizado
por la Junta Patriótica de la Cuarta Demarcación
de Policía, para celebrar el aniversario de la proclamación de nuestra independencia, se efectuó
el domingo veintisiete del mes próximo pasado
una fiesta deportiva en el hipódromo de Peralvillo, en la que tomaron parte _los más notables
elementos de que se dispone en este ramo.
El programa incluía carreras de varias clases:
á caballo, á pie, en bicicleta, en automóvil y, como novedad, en motocicleta.
Se inició el programa con la de motocicletas en
la que el recorrido fué un viaje de ida y regreso
á la ciudad de Texcoco. En seguida partieron los
participantes en la de bicicleta, quienes se dirigieron á Atzcapotzalco, y después de ellos salie·
ron los corredores á pie, los cuales tenían quehacer un recorrido de dos kilómetros.
Tras breve pausa empezaron las carreras de caballos de las que se corrió una cada media hora.
Entre ellas las hubo muy interesantes tanto por la
selección de magníficos caballos que se hizo para
que toi:µaran parte en ellas, como por la habilidad
que demostraron los corredores y la preparación
de las cabalgaduras.
La primera carrera, dedicada á miembros de
los regimi~!!tQs &lt;l~ la guarn~ci9n, fué notable por

lo bien corrida, y el triunfo del guardia Toribio
Trigueros envanecería al mejor pro~esional. Las
dos carreras siguientes fueron sensacionales, pero
pasaron sin incidente notable.
Después de la tercera carrera se hiz_o la exh_ibición de un automóvil de carrera de ciento vemte
caballos de fuerza en que su inventor, acompañado del joven José Ignacio Limantour, hizo tres
veces el recorrido de la pista con una velocidad
vertiginosa.
La salida de la cuarta carrera, no fué regular,
según el público, y las protestas de éste hicieron
que tres de los caballos que iban á tom_ar p~rte
en ella no salieran de la raya, lo que pnvó a la
carrera de su interés.
En la sexta carrera hubo un incidente que quizás sea de funetos resultados¡ se trataba de un steeple chasee en el que tomaron parte tres caballos
y una yegua¡ los primeros obstáculos pasaron
bien, pero cerca del fin de la carrera la yegua
"Eva" y uno de los caballos cayeron¡ la yegua
para no levantarse más, y los ginetes sufrieron
algunas lesiones¡ las recibidas por Enrique Welton son de gravedad.
Se corrió una carrera que no estaba en el programa, entre los caballos Massini y Senator que
fué ganada por el segundo,

-~
·X· ·X·

Las noticias que se habían recibido de los corredores de bicicletas no eran nada consoladoras¡
á uno de ellos se le había rota una cámara y Roberto Al varez, de quien tanto se esperaba, se retiraba con la máquina rota¡ por lo tanto el resultado de estas carreras era esperado con ansia. Llegó
en primer lugar el ciclista Alfonso Carretero que
recorrió los veinte kilómetros en cuarenta minutos. De los corredores á pie venció E. Ortiz y d e
los corredores en motocicleta ganó el señor García.
Volviendo los ojos hacia las tribunas nos encontramos una concurrencia selecta y numerosa¡
hace mucho tiempo qne no se habían visto las
tribunas tan coneurridas como en la fiesta del domingo. No había en ellas uu sólo asiento desocupado, y en el campo que media entre la pista y
el "stand" discurrían damas y caballeros que no
habían encontrado lugar en las tribunas ó que
preferían el movimiento á la comodidad de estar
sentados. El aspecto que presentaba la concurrencia era muy hermoso y brillante.

Fin de la 2a. carrera.- Oceaner llega el primero.
cedores¡ como parte de este acto se entregó al señor Bonifacio Ochoa, miembro del Club Hércules, la medalla que le concedió el mismo club por
su heroico comportamiento al salvar la vida de dos de sus compañeros
con peligro de la su ya. El condecorado_:fué objeto de una cariñosa manifestación de parte del público.
La fiesta del domingo será recordada como una d e las que han obtenido
mejor éxito, y sus or¿anizadores deben estar contentos d e ella.

***

Después de los números del programa deportivo se procedió á entregar los premios á los ven-

Steeple-Chase. Senator Poynlz llega en primer lugar.

�EL MUNDO ILUSTRADO

440

441

1!1t MtlNDo ILUSTRADO

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1nundaciones.

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UANAJUATO, uno de los Estados más ricos, n:ás p o .nsi.tas, mejor gobernados
de la república, acaba de celebrar las fies1as patrias de una manera que le da honra y provecho, y que marca, sobre todo para la
capital del Estado, una nueva era, un nuevo período en su desenvolvimiento económico. Nos
referimos á la inauguración del Túnel Porfirio
Díaz, obra monumental que ha sido realizada en
un espacio de tiempo sumamente corto, con fondos exclusivamente del Estado, y que asegura
para lo porvenir la vida de la población, puesto
que remedia radical y completamente las inundaciones que de tiempo en tiempo la amenazaban y
que, pudiéndola destruír completamente en cualquier época, tenían en continua alarma al vecindario é impedían que la ciudad tuviese la impor•
tancia que por sus recursos le corresponde.

Efectivamente, la historia de los desastres, ocasionados en la ciudad, por las fuertes avenidas
del río del Monte de San Nicolás y del arroyo de
la Presa de la Olla, que, de tiempo en tiempo, excedían en su caudal á la capacidad del cauce dejado
para el curso de las aguas entre los edificios cons•
truídos en sus márgenes, se remonta casi á la fecha de la fundación del primer núcleo d e fincas
edificadas á los lados del río¡ la estadística de dichos desastres extractada de la obra "Efemérides
Guanajuatenses" del P. Lucio Marmolejo, aumentada con la, noticias ocurridas posteriormente á
la publicación de esa obra, señala estas fechas: 8
de junio de 1704¡ año de 1741¡ 5 de julio de 1760,
en esta ocasión el agua subió sobre las azoteas de
las casas y se llevó más de 240¡ 16 de septiembre
de 1770¡ 2 de septiembre de 1772, en esta fecha la
inundación casi alcanzó las proporciones de la
del año de 1760, y por primera vez el Ayuntamiento
discutió los medios para evitar esos desastres, resolviendo expedir orden urgente á los dueños de
minas .para que amurallasen sus terrenos¡ 27 de
julio de 1780, ese día el desastre fué de los mayores: se inundó la mina de Rayas pereciendo todo
el pueble.
El 19 de diciembre del mismo año el Ayuntamiento se dirigió al Virrey para que sugiriese algún medio para prevenir en lo futuro tales desas-

l

~S -emplead_os·de. las ~oficinas~feder~1.1!:
riendo manifestar al señor Secretario de Hacienda su gratitud por la gestión administrativa
de este alto funcionario, que ha tendido en mucho
á mejorar el estado del citado gremio, y al mismo
tiempo expresarle su admiración por la citada labor, organizaron en honor suyo una manifestación de aprecio altamente significativa.
La mejor manera que se halló para perpetuar
el recuerdo de esa manifestación fué la formación
de un artístico álbum de autógrafos en el que se
coleccionaron las firmas de todos los empleados,
desde los que ocupan los puestos más altos hasta
los que se hallan en los más humildes, y que tienen motivo de agradecimiento al laborioso_:funcionario.

11..-.. !"''""1 ..,_, ., ltlr' ,.,1,,.. "/"t' ,,.,
L. 11,,,~..t t,
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:~J,.:,w,.,r,;~..,.,. ,11,

~,.,.M,., ,.,_,

***

,,

El álbum como obra de arte, es de gran valor¡
se halla dentro de una elegante pasta forrada de
piel de Suecia guinda apagada con ad?rnos de plata y un broche del mismo metal. En el interior
después de una hermosísima portada dibujada'.de:
licadamente á la acuarela por Germin Gedovius
siguen las hojas destinadas á las firmas, las cuale~
también ostentan algunas obras de arte debidas al
mismo prestigiado pincel.
Las primeras de estas páginas están dedicadas
á hacer una síntesis breve de la labor hacendaria
del señor Limantour, la que lo ha hecho acreedor
á la gratitud de los manifestantes, y las restantes
contienen si~te mil firmas autógrafa~.

½1/Ít ,.¡{ /.'1/.t

En los últimos días del mes próximo pasado
una comisión formada por altos empleados de 1~
federación fué á la oficina del señor Secretario con
el objeto de poner en sus manos el álbum, El funcionario agraciado con tan simpática manifesta-

ción expresó su más profundo agradecimiento por
ella.

•
••

Ilustramos estas líneas con algunas fotografías
que dan idea del hermoso y artístico obsequio.

Estatua de la Paz, obra cel escultor Contreras,

tres, y aquel funcionario comisionó al Ingeniero
Don Joaquín Velásquez de León, para estudiar el
asunto y proponer los medios conducentes al fin
apetecido. En 15 de abril de 1781, Velásquez de
León dió por terminado su reconocimiento en el
río y dictó entre otras la providencia de repetir
con carácter de muy urgente la orden expedida
desde 1772 para que los dueños de minai. y !oseros situados en las cañadas que concurren al río
de la ciudad cerquen sus terreros con fuertes muros; 10 de agosto de 1794: 13 de julio de 1804; en
10 de enero de 1822 se habló en el Ayuntamiento
del peligro de inundación en que se encontraba
la ciudad y por primera vez se enunció el pensamiedto de abrir un túnel de la hacienda de San
Agustín al arroyo de la presa de los Pozuelos ó
al del Cuajín; 4 de julio de 1828, esta inundación
hace grandes destrozos é inutiliza la iglesia de
Belén. En 19 de mayo de 1830 se renovaron las
disposiciones dictadas para que los terreros de
las minas no se arrojen á los arroyos¡ julio de
1834, en esto vez la corriente rompió la bóveda
del Baratillo¡ 2 de julio de 1867, esta inundación
fué ocasionada por la corriente del río del monte
exclusivamente, sin que la Presa de la Olla se derramara ni aun siqui era se llenara¡ 20 de agosto

�443

EL MUNDO TLUSTRADO

442

EL MUNDO ILUSTRADO

In~eniero de la obra Sr. Ponciano Agnilar. Construído por
la Cía. Mexicana de construc•
cienes obras de Ingeniería. S.
A. Guan:ijuato, 15 d e Septiembre de 1908".

consistencia, que no ha sido
nece,ario emplear obras de sostenim iento sino en un tramo
de 40 metros. El tajo de entrada tiene una profundidad máxima de diez metros y medio; su
anchura es de ocho metros entre las p:.redes verticales y ter•
mina en nn fondo semicircular
de cuatro metro, de radio. El
tajo d e salida, ó d el &lt;Cuajín»
tiene ocho metros de anchura
en el fondo.
Los trab1jos en los tajos de
acceso comenzaron en la última semana de jnnio de 1906, y
el 23 de enero de 1908 se estableció la comunicación entre
dos cabos de avance. El volu·
roen de roca extrdída de los tajos fué de 6,800 metro, cúbicos,
y del Túnel 147,000 toneladas.
La capacidad de descarga del
Túnel es de 400 metros cúbicos
por se!(undo. El día primero
de julio del año actual cayó
el primer a~uacero torrencial
de la temporada, y entonces
se vió de una manera incontrovertible 1't utili'dad del túnel, pues á través de él pasó
un torrente de agua que habría
inundado de seguro la población.

y

Entusiastas Discursos.

A continuación el Sr. Lic. D.
Francisco González Mena, en
representación de la Compañía
Mexicana Con5tructora de Obras de Ingeniería, hizo entrega
del Túnel al Sr. Gobernador.
Para ello pronunció un corto
discurso mu y correcto y J1ermoso, que terminó felicitando
á Guanajnato por la hermosa
coincidencia d e q ne. en la fe•
cha memorable den uestra emancipación política, y en el aniversario del natalicio del Sr.
Gral. Porfirio Díaz, quedaba ligado p:ira siempre el nombre
del distinguido E 5tadista con
el de Guanajuato, pues era inau•
gundo el Túnel que llevaba con
orgullo su n o-ubre.
El Sr. O~re~ón González, contestó en términos elocuentes al
Sr. Lic. Gouzález Mena, haciendo manifiesta su jus~a satisfac•
ción poque aquella obra hubiera sido realizada sin gran
s1crilicio y, sobre todo, sin comprometer en ningún s?ntido las
rentas del E,tado.
El Sr. Lic. Obregón González
concluyó con estas palabras:

L.:i Esfación Urbana.
A la inan!(nración del Túnel
&lt;Porfirio Jlíaz,» se agregó la de
la Estación urbana del F. C.
Central; mejora de )!randísima
utilidad, y que liga directamente á Guan'ljuato, una delas plazas más importantes de la República, con la red ferrocarrilera del país.

Las Fiestas.

Entrada oriente del Túnel "Porfirio Diaz."
de 1873; 3 de junio de 1883, inundación en el Paseo de la Presa; 7 de junio de 1885· 30 de junio
y 19 de julio de 1905.
'
En novi~mbre de 1873 los señores Ingenieros
Don Ignacio G. Rocha y Don Domindo Galván
comisionados por el Gobierno ó el Ayu':itamiento
practicaron un reconocimiento con objeto de die~
taminar sobre la idea antiguamente emitida de
abrir un túnel entre la hacienda de San Ag~stín
Y el arroyo del Cnajín, pero no llegó á formularse
ning~n. proyecto definitivo acerca de esa obra, y
snbs1sho el estado anterior de cosas.
El Proyecto de Desague.

En el año de 1883, el Gobierno del Estado á
instancia del Sr. Jefe Político, Corond Don Ce-

cilio Estrada, comisionó al lndeniero Ponciano
Aguilar para formar el proyecto.,de la obra propuesta desde el año de 1822, habiendo quedado
dicho proyecto definido en estos términos:
Longitud del túnel entre San
Agustín y el arroyo del Cuaj ín ......................... 1,114 metros.
Longitud del tajo en la extremidad de salida ........... .
80
Diferencia de nivel entre los
dos extremos ............ .
14
,,
Pendiente .................. .
1.257
%
Sup. de la sección adoptada
de 4 mis. de diámetro ..... .
12.50 ms.Z
Capacidad de descarga en met.
cúbicos por segundo....... .
50

[Fol. Aguirre.]
En junio del mismo año de 1883 se dió principio á los trabajos, empleando en ellos cuarenta
P_:esos. La obra avanzó sin interrupción hasta el
ano de 188~ en el curso del cual se suspendió,
quedando e¡ecntados el tajo de salida y 130 metros de perforación.
-En el año de 1904 por mandato del Gobierno el
Ingeniero del Estado emprendió un estudio para
el p~oyecto general del drenaje y saneamiento de
la ciudad; como resultado de dicho estudio1 el
mismo Ingeniero, produjo en el mes de junio de
1905, el dictamen que se refiere á las obras necesar_ias para la fácil y rápida salida de las aguas
pin viales, de las aguas sucias procedentes de los
usos domésticos é industriales y de los desechos
de los habitantes de la ciudad. Siendo algunas de
esas obras de utilidad manifiesta é inmediata se
pr?cedió á fU ejec1;1ción desde luego. y así qu~dó
abierto el tnnel «P1pila&gt; entre la hacienda de San
Jerónimo y Puerta Grande, reduciendo á 50 metros una distancia de 400 del cauce sinuoso del
Río_ ~el Monte.. El proyecto sometido á la aprobacion del Gobierno comprendía la continuació:1
de la obra del ·'Cnajín" con alriuna~
reformas al
0
proyecto primitivo, pues ya no d ~bía com~nzar
en la haciendade San Agustín sino enla de Puerta Grande, frente al túnel «Pípila,&gt; y la sección
propuesta se aumentaba á 25 metros cuadrados
con diámetro de 25 ms. 65, capaz de una descarga
de 100 metros cúbicos por segundo· comprendía
también dicho proyecto la apertura de otro túnel
entre la cañ1da de San Renovato y el río de Pashta, para evitar la inundaciones que pro:eden de
aquellas vertientes.

Los días de la patria en Guanaju~to fueron, pues, de inusitado entusiasmo. No obstante que el día 15 amaneció lluvioso, la población estuvo animadísima desde las primeras
horas de la mañana. A las cinco una multitud inmensa recorrió las calles, en medio de
atronadoras salvas, de estrepitosos repiques y de los alegres
clamores de las músicas. El
pueblo entusiasmado vitoreaba
á Hidalgo, al Presidente Díaz y
al gobernador del Estado, Lic.
Joaquín Obre~ón González.
A las nueve de la mañana s~
reunieron en el suntuo,o PalaSR. LIC. D.
cio del Poder Le~islati vo los
funcionarios del Fslado y de la Federación, los representantes extranjeros y un numeroso público.
El Sr. Gobernador del Estado abrió el período de
sesiones, y en la esencia de su correcto informe,
leído con clara voz y escuchado con gran interés,
tuvimos ocasión de ver cual es la marcha de los
ne,gocios administrativos en el Estado en los últimos meses, y cual el desenvolvimiento de la riqueza pública. El informe es sumamente satisfactorio, pues demuestra que el Estado sigue en

La Gran Inundación,

GRUPO DE INVITADOS DE HONOR AL LUNCH CHAMPAGNE.

En _la primera fila de izc¡.uierda á derecha: Sr. Lic. Carlos Robtes.-Ingeniero Ponciano A uilar.-H.
EG. Daávl1s. MSra. Shaefer.-L1c, Joaquín Obregón González.-Sra. Jl-!aria Torne{ de Obre,.ón -Li/Francisco
onz ez ena.
,. '
'

En tal estado las cosas, sobrevinieron los des~stres del 30 de jnn!o y de 19 de julio de 1905,
sm precedente, este ultimo. Computados los datos relativos á los volúmenes que, en su máximo
derramó la avenida por la ciudad se advirtió l;
d_eliciencia de las obras en la fo;ma que habían
sido proyectadas y, aprovechando la enseñanza
que deparó el último desa5tre, se lijaron delinitivame,nte, para su ejecución, las condiciones en
que deberían ejecutarse las obras.
El Túnel se cons' r .ryó con:orme á las condiciones del co~trato hecho por el gobierno con una
casa am~ncana. Están formadas principalmente
de un tunel de 1,1~2 metros de longitud; un tajo
de no.venta metros a la extremidad de entrada, y
un ta¡o de 110 metros á la extremidad de salida
La sección del Túnel es completamente circular'
con diámetro interior de 7 metros y está re~
vesti~o interior~ente de una capa 'de concreto.

El Tunel está abierto en la masa granítica de tal

Señores Munícipes:
Ten~o gran satisfacción en
entregará la Municipalidad de
Guanajuato, di~namente representada por vosotros. el Túnel
'·Porfirio Díaz", obra que era
de una necesidad absoluta para
esta capital, obra en la que se
pensó hace más de cien años y
que ha sido objeto de la atención de tantos Gobernantes pa•
triotas que ha tenido nuestro
E,tado; obra que es un verdadero canal de derivación de las
aguas torrenciales de poderosos arroyos que vienen de lar¡(3s distancias por la Presa de
la Olla y el Monte de San Nicolás, obra, en una palabra, que
estudiad a escrupulosamente
con las lecciones de la experiencia de varios siglos, viene á ser
JOAQUÍN OBREGÓN GONZÁLEZ, GOBERNADOR DEL ESTt\DO DE GUAl"AJ UATO.
hoy la seguridad de las vidas y
todo su auge, y que se han llevado á cabo gran
de las propiedades de los habitantes de Guananúmero de mejoras, así en lo material como en el
juato y una de las firmes columnas en que ha de
orden administrativo.
descansar su halagüeño porvenir. ¡Bendigamos á
la Providencia que nos permite reunirnos en día
Una romería.
tan solemne para la Nación Mexicana y especialDesde muy temprano comenzó á dirigirse la
mente para nuestra querida ci11dad, á inaugurar
muchedumbre á la salida del Túnel «Porfirio
Díaz,&gt; que debía inaugurarse. Al terminar la ce•
remonia de apertura del Congreso, se organizó la
comitiva que desfiló desde la puerta del Palacio
Legislativo hasta la boca occidental del Cuajín.
Al frente de la comitiva marchó una descubier·
ta de caballería. Seguían los empleados y operarios de hs negociaciones mineras y oficinas metalúr!(icas: ¡(remios de comerciantes, agricultores,
olreros industriales, niños de las escuelas y música de la «Escuela Industrial J. O. G.&gt; La procesión fué vistosísima y ocupaba varias calles.
A las diez y quince minutos partió del "Parque
Joaquín Obregón González" (antes Jardín de la
Unión), la comitiva oficial instalada en quince
vehículos del tranvía y presidida por el Sr. Gobernador del Estado. En la antigua Hacienda de
Puerta Grande fueron recibidos el Sr. Gobernador y
sus distinguidos acompañantes por el Jefe Político de la Ciudad, los miembros del Ayuntamiento
y la comisión de la Junta Patriótica; unos y otros
o :uparon la plataforma donde iba á verificarse el
acto solemne de descubrir la placa conmemorativa y el nombre de la grandiosa obra, quedando
asegurada para el porvenir la salvación de Guanajuato.
Solemne Ceremonia.

JNGENIERO PONCIANO AGUILAR,

.{)irector de /as obras del Túnel "Porfirio Dloz."

Con aplausos y gritos de entusiasmo, repiques
á t odo vuelo, nutridas salvas, saludó la muchedu?1bre el instante en que el Sr. Lic. Don Joaq_urn Obregón González, á quien se debe la ejecución de la obra, descubrió el nombre de ''Túnel
Porfirio Díaz", que en letras de metal ostenta en
su parte superior, la boca oriental, y la hermosa
placa de mármol que tiene en caracteres de oro la
siguiente inscripción:
'·Túnel Porfirio Díaz. 1906 á 1908. Presidente
de la Rep. Mexa. Sr. General Porfirio Díaz. Gobernador &lt;t~ Guanajuato Sr. Lic. Joaquín Obregón
González,
·
·

SR. LIC. CARLOS ROBLES.

Presidente de fo Junta Patri6tica, ortani.{adora
· · .. ·
de las fiestas, ·

�44-.l:

ET, MUNDO ILUSTRADO

445

EL MUNDO ILUSTRADO

Es/a/na d,• Hida~f( Oen el /'arque. lradas de la Presa de la Olla.

este túnel de inapreciable utilidad y bautizado
con un nombre glorioso!
El Sr. Lic. Obregón González hizo en ese acto
formal entrega de la obra a 1 H. Ayuntamiento, y
el Sr, Ingeniero Don Francisco Reynoso, pronunci:S un excelente discurso, en el cual se refirió á
las épocas terribles porque atravesó Guanajuato,
soportando los efectos de las tremendas inundaciones¡ hizo votos sinceros por la prosperidad del
Estado, y porque la obra colosal que implica la
más importante defensa de la vida é intereses de
los habitantes, dé los apetecidos frntos. esto es, la
absoluta confianza en la inversión de capitales
para el desarrollo de la minería, el comercio, la
industria y la agricultura, pues contando con ese
inestimable factor y el incondicional a poyo de
un gobierno de acrisolada honradez y superior
inteligencia, todos los intereses disfrutarán de
amplísimas garantías y una protección eficaz.
El Sr. Gobernador y su familia, lo~ invitados
especiales, las diversas comisiones, los delegados
y una gran masa popular, se instalaron en numerosos coches del tranvía, situados previamente en
el interior del Túnel, y de ahí partió la fantástica procesión á través del mismo que estaba iluminado con un número grandísimo de focos eléctricos.
En la boca del Túnel.

La travesía fné efectuada sin ningún contratiempo, y ya próxima á llegar la comitiva á la
boca Poniente, el espectáculo no pudo ser más
interesante ni más hermoso.
La comitiva salió de la boca del Túnel, y el golpe de vista que presentaron las montañas coronadas de casitas de campaña é invadidas por un público incontable, fué encantador. Las músicas
rompieron á tocar el Himno Nacional, que cantó
un coro de voces infantiles.
Al descender de la vía el Sr. Lic. Obregón González, fué recibido por el Sr. Lic. ·Don Carlos Robles, Presidente de la Junta Patriótica, y por muy
distinguidas personas que lo acompañaban. Una
~raciosa comisión, compuesta de la niña Victoria
Pérez Gallardo, que llevaba en el pecho nuestra
insignia nacional, y el niño Nicéforo Guerrero,
depositaron en las manos de la Sra. Doña María
Torne! de Obregon González y en las del Sr. Gobernador, dos hermosos ramos de flores, como testimonio altamente significativo de cariño, respeto y gratitud.
El templo de las deidades.

En la explanada del extremo Poniente del Túnel, fué erigido el «Templo de las deidades::. era
éste un esbelto kiosko de columnatas forradas de
vegetación recamada de pequeñas flores, y rematado todo por un ático, de donde pendían guirnaldas y listones con los colores de di versas
banderas. En el recinto del templo, y formando
un
.. cuattro plástico muy sugest!vo1 estaban repr~,

.

sentadas La Paz, México, Los Estados Unidos, La
Electricidad, España, La Minería y la Ciencia,
caracterizadas respectivamente por las señoritas
Josefina Rocha, Carmen Obre~ón, María Echeverría, Mimí Chico, María Luisa Reynoso, María
Elena Baz y Lupe Arizpe, luciendo trajes apropiados y muy lujosos. A estas deidades formaban
corte las Sritas Angelina Obregón, Josefina Ezcurdia, Lupe Echeverría y Débora E~tracta, ata viadas
también con extremada elegancia.
Notable discurso.

En las gradas del templo, y junto al cortejo de
hadas y huríes, el Sr. Lic. Don Carlos Robles saludó al Primer Magistrado. pronunciando un discurso muy interesante y atinado.
En su alocución en que campeaba el amor intenso á su ciudad, el orador se refirió á la gran
importancia de la obra, á lo mucllo que por realizarla se habían esforzado los hombres de buena
voluntac, y su significación como obra, dijo «concebida por un hijo de Guanajuato, llevada á cabo
por un guanajuatense, regada con el sudor de
nuestros hermanos. y que ha servido para consolidar la restauración de Guanaiuato. " Terminó su
bella peroración diciendo: «De hoy más, al recuerdo de nuestras glorias patrias se unirá en
Guanajuato el de la inauguración del Túnel Porfirio Díaz; Pípila, el legendario tipo del minero
guanajuatense, viene hoy á depositar en el altar
de la patria su cuña y su barrena como la ofrenda del trabajo de nuestros heroicos libertadores,
y año por año vendrá á renovar esta población,
recordando este día en que la Ciudad Mártir se
ha convertido en Ciudad Salvada.&gt;
Esta brillante peroración fué muy aplaudida.
El pasante jurista, Sr. Don Leobino Zavala, declamó una composición poética que llamó la atención por su factura y airosa inspiración de que
está llena.
El lunch.

Después de esta ceremonia, los invitados fueron
pasando al salón que simulaba una inmensa caja
de cristal blanco esmerilado, tapizadas las paredes con artísticos festones y caprichosas figuras
de flores. El techo estaba cruzado por guirnaldas, y en el extremo principal destinado á la
mesa de honor, había un gran abanico de palmas
sustentando en el centro un gorro fri~io, y á los
lados estrellas y escudos de rosas blancas. En
grandes mesas adornadas con ramos de flores, se
tomó el lunch. Aunque había boletos para penetrar al salón, al fin tuvo acceso todo el público
que quiso, y cerca de dos mil personas disfrutaron del lunch, preparado por el Sr. Don José Rosario Luna, que estuvo e:,¡:traordinariamente atento y obsequioso con todas las personas.
La más expresiva cordialidad presidió aquella
democrática reunión. Un grupo de señoritas de la
\llta sociedad le impuso al Sr, Gobernador 11na ri,

ca banda de seda tricolor, bordada de oro, y una
respetable comisión, compuesta de comerciantes
prominentes, le hizo entrega, á nombre del comercio, de un artístico tarjetón y dos e~tatuas de
bronce que representan «El Trabajo&gt; y «El Pilo·
to.&gt; Ambas ceremonias se efectna, on enmedio de
entusiastas aplausos, siguiendo después varíes
elocuentes brindis.
El regreso á la ciudad se hizo por el interior
del Túnel.
Es de lamentar que la estimable colonia americana, que el año próximo pasado contribuyó al ncimiento de nuestras fiestas patrias, con encol
miable voluntad, en esta ocasión, por el mal tien1.
po no haya podido llevar á cabo los juegos deportivos que tenía preparados.
La recepción en el Palacio del Poder Eiecutivoe5tuvo muy concurrida, y á las once de la noche,
hora memorable para todo mexicano, el Sr. Gobernador, desde el centro del balcón del Palacio
y empuñando la bandera Nacional, vitoreó al Padre de la Independencia, al Padre de la Reforma,
al Padre de la Paz y al Pueblo de Guanujuato."
La fiesta de la noche pasó en perfecto orden.
Inauguración de la Estación Urbana.

El día 16 amaneció lluvioso, y no obstante la
inclP1Uencia del tiempo, en la espaciosa y elegante Estación Urbana del F. C. C., así como en las
casas y los cerros inmediatos, había una gran
muchedumbre. En un lado de la estación fué levantada una plataforma, desde donde el Sr. Gobernador y los invitados presenciaron la llegada
del tren, conducido por la máquina núm. 503. La
locomotora, elegantemente empavesada, avanzó
con lentitud. Al llegar aJ, punto preciso (á las 10
y 35 a.m.), las campanas fueron echadas á vuelo,
las músicas tocaron diana, y enanco descorrió
el enorme pabellón que simbolizaba la puerta de
la ciudad, un grupo de hermosas señoritas de
nuestra mejor sociedad, la locomotora dejó oír
tres silbidos, que fueron contestados por las más
quinas que se encontraban en la esfación, y por
los hurras y aplausos de la multitud. El joven
pasante jurista, Sr. Don José Guerra, recitó unos
versos que le valieron muchos aplausos. 1
El señor Gobernador fué saludado á su llegada
por los acordes del Himno de la Patria, de igual
modo que al abandonar aquel sitio.
Los invitados fueron obsequiados con un lunch,
y regresaron cerca de las 12 del día, haciendo los
más halagadores comentarios por la inauguración
de esa mejora.
Hermosa velada.

Por la noche, en el gran Teatro Juárez se reunió
lo más selecto de la sociedad guanajuatense y de
las colonias extranjeras.
El programa de la veladadeinvitaciónfué muy
interesante.
J:.,os números musicale$ !ueron ejecut~d9s c9n

Túnel "Pij&gt;ila, '' prrforado parn d,-sl'iar rl río del 111011/c dt•
San .\ í"colá.,.-Salida de la ro11c111-rmc1a d,•I T1í11d
".Porfirio /)ía=. •·-salida dd Sr. (,"a/lerua.
dvr del ,•.tlrrnw j&gt;o11i/'11lc dd T,,ud
" ! '01jirio f)ia=.''-/,a (clt·
111 r re11l"ia I01JJ!l1tdo los

tranvías para aira.
,•esar l'I Tti 11d.

�EL MUNDO ILUSTRADO

447

EL MUNDO ILUSTRADO
singular corrección. La señorita I sabel López que
tiene un talento musical bien reconocido, fué
aplaudida con calor. La artista señora Griffell recitó con pasión la poesía «México y España&gt; de
Juan de Dios Peza. El poeta A~uslín Lannza, or¡!ullo de las letras ¡tuanajuatenses, r ecitó una composición vigorosa é in•piradísima, que entusiasmó
al auditorio.
La pieza «La visión del héroe&gt;, de Joaquín G.
y González, fué muy aplaudida. El público siguió
con interé~ el desarrollo de la acción.
La velada, pues, fué un cabal suceso para las
personas que tomaron parle en el programa, y su
labor mereció el premio de ruidosísimosaplausos.
La kermtsse.

El día 20 se efectuó en el pintoresco Paseo de la
Presa, uno de los números culminantes del programa de las fi e~tas patrias, que el día 16 no tuvo
efecto por las pésimas condiciones del t iempo.
A las cuatro y media de la tarde aquel sitio presentaba un golpe de vista seductor. Los puestos
de la jamaica habían sido instalados y adornados
con gusto. El adorno de todos era de mns!(o, hojas de lanrel de la India y heno, combinados con
gnías de hilo de plata y flores esco.~idas. Los
puestos afectaban di versas formas, y esta varie dad ejecutada de intento, hizo que el conjunto
resultara mejor.
Por entre todos los puestos discurría un verdadero río humano que pudo estimarse al derredor
de siete mil personas. distinguiéndose en aque lla
multitud, unos dos mil niños de las escnelas oficiales y particulares qne habían r ecibid o 2,000boletos para juguetes. 2,000 para dulces y 8,000 para
flores, confetti, sodas, tamales y atole, fruta. nieve, tortas compuestas, p:isteles, nueces, avellanas
y frutas seca•.
Cuando se iba á dar principio á la fiesta y que
las notas del Himno Nacional saludaban al Gobernador, un aguacero t orrencial desbandó al FÚ·
blico.
Lo inoportuno del agua varió por completo el
orden de la fiesta, y en un momento que cesó la
lluvia, se desarrollaron los números del programa que fué posible ejecutar.
La representación del cuadro "Las tres épocas
de la Historia de México" del Prof. Alberto Vicarte de la Escuela Normal de Jalapa, fné muy
aplaudido, habiendo merecido los honores de lo
repetición.
La niña Amalia Barrera representó con ti-aje de
indígena, el México Antiguo; la niña Berta Rodríguez, con traje de bandera española, el México
Colonial y la niña Margarita Rocha, con el traje
de bandera mexicana, representando la Libertad,
el México Independiente.
El "Desfile del Ejército", coro á dos voces cantado por los alumnos y alumnas de las Escuelas
Modelo "Benito Juárez", resultó muy bien ejecutado.
"La Bandera Mexicana", que comprende los siguientes números: Entrega d e la B'.lndera, Alocución del abanderado. Marcha Patriótica cantada
por los alumnos y alumnas de las Escuelas Modelo "Benito Juárez" con acompañamiento de la
Banda del ler. Batallón del Estado, fué satisfactoriamente desempeñado; es de muy bonito efecto.
La Señorita Luz Castelazo, alumna de la Escuela Normal, recitó la poesía titulada "16 de Septiembre".
Lástima que el mal tiempo haya impedido la
ejecución de los demás números como eran: la
Estudiantina; Foot-ball y Base-ball; Juegos libres
con pel otas, cuerdas y aros y Marchas y Ejercicios militares.
No obstante, el numeroso público manifestó su
entusiasmo aplaudiendo todos los números y tributando expresivos elo(!ios al cuerpo de Profesores y con particularidad al Sr. D. Osear Fritsche,
Director Gral. d e Instrucción Pública y al muy
e,timable Prof. D. Gonzálo Gómez.
Así terminaron las Fiestas Patrias en Guanajuato, en las que fué notable el acierto de los organizadores, el regocijo público y la íntima satisfacción del Sr. Lic. D. Joaquín Obregón González
que recibió cordiales y muy elocuentes manifestaciones de aprecio, respeto y adhesión de sus
gob~rnados.

El Sr. Gohernador D. Joaquín Obregón González ha recibido con motivo de la inauguración de
estas mejora&lt;, muchas y muy calnrosas felicitaciones, no sólamente de sus amigos, de sus go.
bernados, sino ~ambién de todas pntes del país,
donde su empeno por el progreso del Estado es
objeto de entusiastas elogios.
El Sr. Gobernador atiende con especial empeño
á la beneficencia pública, y uno d e los establecimientos que se d eben á su iníc iati va, es el taller
gratuito para costuras, institución que presta muchos servicios y del cual publicamos varías fotografías.

UNA INSTITUCION SOLIDAMENTE
ACREDITADA
El progreso de una ciudad y su estado bonancible se reflejan, mejor que en ningún elemento,
en sus instituciones bancarias y de crédito, y por
eso nos h emos fijado en el estado del Banco de
Guanajuato como índice de la prosperidad y el
estado de tranquilidad que ha alcanzado la ciudad de ese nombre.
El Banco de Guanajuato fué fundado el 25 de
aóosto de 1900 con un capital de quinientos mil pe•
s~s del que se exhibió antes de la inauguración
de las operaciones un cincuenta por ciento, ó sea
doscientos cincuenta mil pesos.
E l primer consejo de administración estuvo
formado por las siguientes honorables personas:
Vocales propietarios, Sres. D. Ramón Alcázar, D.
Enrique C. Cree!, D. Agustín González, Lic. D.
Carlos Chico y D. Dwight Furnes.
La pasencia de estos caballeros en la dirección
de l os neóocios de la nueva institución era una
garantía de_que ~a marcha de é_sta, sería próspe~a
desde el pnnc1p10; y esta supos1c10n, que se arraigó en el público, tuvo su confirmación al final del
primer eiercicio administrativo, pues se repartió
un dividendo de siete por ciento sobre el capital
exhibido.
En febrero del año de 1903 fué nombrado Director Gerente del Banco el Sr. D. José P. Bustamante, quien desempeña actualmente ese cargo,
y bajo su gestión continuó el progreso de la casa
bancaria.
El año de 1906 es de feliz recordación no sólo
para el Banco que nos ocupa, sino ,Pa_ra todas las
instituciones similares de la Repubhca; durante
él se cuotizaron, por primera vez, las acciones de
un Banco d e un Estado en la bolsa oficial de París, y el Banco que se hizo ac~eedor á esa ~eñ~lada distiución fué el de Guana1uato, acontec1m1ento, que, si como dijimos antes, es de gran importancia para todas las instituciones bancarias de
l a República, lo es mucho mayor para la que mereció tal distinción, y para sus accionistas.
La continuada y laboriosa gestión del señor
Bustamante, que ha sido elemento principal para
el desarrollo y engrandecimiento del Banco, ha
originado la creación de sucursales en la mayoría
de las ciudades de importancia con las que la de
Guanajuato sostiene comercio activo.
Esas sucursales están á cargo de personas todas
activas y de conocida idoneidad para los negocios, como se verá por la siguiente lista: la sucursal de Guadalajara se halla bajo la dirección
del Sr. D. Federico G. Kunhardt; la de Irapuato

.....

j ,,

EDlFICIO DEL BANCO DE GUANAJUATO.

está dirigida por el Sr. D. Rafael G. Velasco y la
de Zamora por el Sr. D. Luis A. Herrera.
Todos los empleados de la oficina central son
personas, cuya honradez y habilidad son reconocidas en todos los centros bancarios de la RepÚ·
blica; es contador, y lo ha sido durante muchos
años, el Sr. D. Francisco Sánchez, y cajero el Sr.
D. Juan A. ~Septien; estos caballeros han puesto
al servicio de la casa y para ayuda del señor gerente su habilidad y su competencia en los asuntos que se les han encomendado.
Decíamos al principio, y lo repetimos ahora,
que el progreso y el estado bonancible de las instituciones bancarias son el mejor índice del ade-

lanto de una ciudad; creemos haber probado que
el banco de Guanajuato es una de las que tienen
su crédito mejor sentado, no sólo entre nosotros,
sino en el extranjero, como lo prueba la circunstancia de haber sido el primero, cuyos bonos se
cotizaron en la bolsa de París; instituciones de
esta clase sólo se sostienen en ciudades donde el
movimiento comercial permite operaciones en
gran escala.
.
.
,
Así pues, la ciudad de Gnana¡uato, debido a su
prosperidad, cuenta con uno de los bancos más
sólidamente acreditados entre los que se han creado en las capitales de los Estados de la República.

Inauguración de la Tempor ada Taurina

Hoy por la tarde se inaugura en la plaza
&lt;le toros &lt;le «El Torco,&gt; la temporada de
corridas &lt;le toros formales, que se presenta
tan llena de promesas para la afición. P or
mucho tiempo se le ha esperado, .Y cada día
aumenta el entusiasmo por ella.
Los carteles en los que la, nueYa emp1·esa
ha anunciado su temporada, bastan 1101· sí
mismos para lernntar el entw-iasmo; en
ellos se ven los nombres de ocho matadores, cb los que forman lo que pudiéramos
llamar la flor y nata ele la torería ·universal. fii á esto se agrega una lista de las ganaderfos de cartel más acreditadas del país,
se comprenderá que es muy justificada la
ansiedad con que la afición espera la temporada que hoy se inicia.
Para la corrida inaugural se cuenta con

elementos &lt;le primera clase; como matadores se presentarán &lt;los de los &lt;le alternativa
en :Madrid cuya fama está mejor cimentada: Moreno de Algeciras y el Regaterío,
los &lt;los desconocidos en :México como matadores, pues aunque el Moreno esturn
otra ocasión entre nosotros, entonces era
banderillero, .r nuestro público nunca tuvo
opor tunidad &lt;le admirar sus faenas con la
muleta ,v el estoque, las cuales según las
crónicas madrileñas, son de las q ne merecen
el título do sobresalientes.
Regaterín tambi6n v 1ene precedido ele
una gran fama, tanto do mat 1&lt;lor como de
torero, .Y sus cronistas están acordes en que
sobresale entre los que pisan actualmente
los redondeles.
Elemento decisivo para el éxito de una

corrida es indudablemente el ganado; el que
se lidiará en esta primera corrida es &lt;le la
ganadería de Piedras Negras, y por ol grabado que acompaña estas líneas, nuestros
lectores se podrán &lt;lar cuenta de la magnífica estampa y la corpulencia de ellos; desde el viernes próximo pasado han estado
estos toros en los corrales de la 1&gt;laza á la
Yista de los aficionados, quienes no se han
cansado &lt;le elogiar su hermosa lámina, la
que es una alhaga&lt;lora promesa en lo que
respecta á sus facultades.
La corrida promete mucho, y la afic:ión
está de plácemes, pues podrá disfrutar &lt;le
ella por los increíblemente bajos precios ele
dos pesos sombra y setenta y cinco centavos sol.

�449

EL MUNDO~ILUSTRADO

tet MtiNDO tLtrsfRAJ:&gt;O

NUEVAS MUESTRAS
DE LA

INDUSTRIA NACIONAL
N ALGUNO de
nuestros números anteriores
nos ocupamos
&lt;le los adelantos
que ha adquirido últimamente en nuestro
país la industria ele ht carrocería, y, con
motivo de la
elaboración, por completo, de la carrocería
de un automóvil, hecha en los talleres de
Irapuato, hablamos del estado de progreso
al que ha lleg·ado la citada casa, que Je permite competir en sus trnbajos con casas similares en los Estados U nidos y en Europa.

Cabriolet de seis asientos.

Tenemos en nuestra mesa de redacción
nuevas muestras de la industria carrocera
procedentes de la misma carrocería el e Irapuato, y la perfección de esos productos ha
llamado de nuevo nuestra atención .r hace
que otra vez demos á conocer á nuestros lectores los informes que sobre el particular han lleg·ado hasta nosotros.
Los nuerns modelos á que nos referimos
son: un cabriolet de seis asientos, un carro
exp1 es:;, un coche de carreras v un carrnaje ele camino.
·
El cabriolet tiene una elegantísima aparier.cia; es para seis asientos, de ruelta entera, eslnlto y rC'sistente á la vez r con una
vestidura muy fina; los g-rabados que acompafüin estas líneas 1·eprocluccn lm, modelos

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(eche d ! carreras.

citados, y el qu&lt;' re¡west'nta el ca b1·iolet dará á nut'stros lectorrs. mejor que ning·tma
Jescripción, una idnde laelfgancia y buen
gusto que dominan en su construcción.
Otro tanto podría dfcirsc del roche df
ca1Te1·ns que &lt;'S uno de los modelos más
acabados que hemos tenido ocasión de
admirar; está drscubierto, tiene dos asientos altos y uno bajo en lit parte ele atrás:
está dotado ele muelles ele tel(&gt;grafo, ejes
de patent&lt;', linternas, porta-bnstones, freno
y trompeta, y su vestidura es sumamente
fin:\; sin temor á sufrir er¡uivocación podemos deci1· que fste coche compite con ,·entaja con los importados de Francia que son
los que hasta ahora han tfniclo la primacía
en este estilo.

El carro express no es mu,v vistoso, pero
si es muy sólido, condición la más preciada dado el uso á que se le destina; tiene
muelles de plataforma, ejes de dos pulgadas; el cajón tiene cuatro pies de ancho por
diez de larg·o ;y una capacidad de mil doscientos kilóg-ramos. Para su empleo es &lt;le
lo mejor que se ha puesto al mercado.
El modelo de carrnaje cerrado de camino
está á la altura de los demás que hemos
mencionaclo .v ning·una fábrica de Europa
desdeñaría firmarlo, tan eleg·ante y airosa
es su apariencia y tan bien acondicionado
se halla así.
Estos modelos, como los que mencionamos en nuestro artículo anterior, fueron
diseñados .,- construídos bajo la hábH dirección del seííor Don Germán Landa Yermo,
director general de la carrocería y Mbil
mecánico qne ha pasado gran parte de su
Yida en los grandes talleres &lt;le los Estados
Unidos .r que está perfectamente familiarizado con lus máquinas .r los procedimientos
más modernos.
Todos los elementos que entran en la
construcción de los coches arriba emunerados y los materiales de que están formados, han sido preparados en los talleres de la casa, que cuenta con los departamentos necesarios para recibir los materiales en bruto, tal como los produce la naturaleza, y convertirlos en bien acabados y
elegantes carruajes, listos para que se luzcan en paseos y calles, ó para que presten
sus seryicios en el transporte de pesados
bultos.
,\1 hablar por una vez más de la Carrocería de frapuato, no podemos dejar de hablar de su propietario, el señor Don Román Ri,·era Nieto, hombre de grnndesenerg·ías y de un carácter ií toda prueba, cualidades que le han sen-ido mucho en la nada
fácil tarea de llernr su establecimiento á
una altura envidiable por los similares de
cualquiera parte del mundo.
Una de las máquinas que más llaman la
atención de los que visitan los talleres, es
la enllantaclora de goma, acerca de cuyos
trabajos ,\'a hemos dicho que son tan perfectos, que se reciben pedidos ele ellos desde rsta ciudad .\' de alg·unas del extranjero.
Todos los coches de paseo r de ciudad que
se fabrican en la casa, están dotados de
llantas de goma, ámenos que se reciba orden en contra de los interesados.
Las maderas que se usan para l:t construcción de los carruajes, además de ser escogidas entre las mejores que se asierran
en los Estados l'nidos. son secadas después
en una estufa que para el efecto tiene la
carrocerfa, y sometidas :í todos los procedimientos de preparación que se usan en las
casas d&lt;' e~te ramo.
lJna ele las especialidades de la casa, á Lt
que ya nos hemos referido en otra oca~ión,
&lt;'S la fa hricnción de carrocerías de automóYil, especialidad en la que no tiene rirn!,
no sólo fn la República, sino en el extranjero, purs tiene patentado un procPtl imiento &lt;le suspensión, acerca del cual ha
retado á cualquiera otra á probar que no
es superior á todos los usados, hasta la fecha.
Fna dP sus prorzas ha sido la constrncción de un autom6vil en todas sus part&lt;'s,
excepción h&lt;&gt;cha del motor ,\' clel cuadro.
Hemos tenido también oportunidad de
,·er productos de otro de los departamentos
da la casa, q uc con justicia disfruta ele la
fama de los que hemos mencionado ant&lt;'riormente; nos referimos al departamento
de talabartería, montado á la altura de los
demás ele la rasa, y en el que se fabt·ican
guarniciones complC'tas, desde las más co1Tientes hasta las más finas .Y acabadas para trenes de g-ran Iujo.
La fama de la carrocel'Ía, en lo qut' concierne á automóviles, se ha extendido tí.1timamrnte de una manera considerable, y
su tall"r de reparaciones, el más completo
de los 11L1e existen en el país, ha recibido tal

número de pedidos- que los IJropietarios y
el gerente de la casa, para responder á este marcado farnr del público, han procurado mejorar el taller, y si antes no racilamos en calificarlo como el mejor del país,
ahora creemos que se halla á la altura &lt;le
los mejores del mundo, salrn, quizás, los
de los especialistas franceses.
Dijimos otra vez, y no nos cansaremos
de repetirlo, por convenfr así á los intereses del público, que la Uanocería de Ira1rnato es la casa que está mejor que ninguna otra, en estado de garantizar sus trabajos, pues teniendo sus talleres .r sus oficinas centrales, no necesita de segundas manos, y las promesas ele garantía que haga,
serán hechas por los mismos directores
quienes cuentnn con grandes talleres y ope~
rarios aptos é inteligentes para cumplir sus
promesas.
Una visita :í. los granclfs talleres ele la
casa número 78 de la calle tercera de Guerrero de la ciudad de lrapuato es á la vez
instrnctiYa é interesante; durante ella se
aprende que rn México hay instalaciones

Carruaje cerrrado de camino.

industriales ele primera clase, tanto por lo
completo de ellas como por la suficiencia
de las personas que las tiC'nen á su carg·o;
se aprende que la constancia en el trabajo
.Y firmeza de carácter son capaces de rnnC&lt;'r los mayores obstáculos, y conducen
siempre á la prosperidad ,Y al cumplimiento ele los más altos deseos.
Para atender á los pedidos de fuera ele
la ciudad ele Irapuato, tanto ele la República como del extranjero, cuenta la canocería con un serdcio espléndido de comunicaciones; en el coneo tiene el aoartado número cuatro, al que deberán clírigi1·sr todos
los pedidos .r órdenes, los que son atendidas con la misma prontitud y eficacia que

Las G::ilo11drinas.

Minuef.

Cariñosa Manifestación Escolar
La Señora Doña Mercedes Mac Gregor, Directora de la Escuela Nacional
de Artes y Oficios para Mujeres, fué objeto en días pasados de una cariñcs1
manifestación de parte de sus discípulas quienes organizaron en su honor i:na
simpática fiesta escolar, para expresarle su adhesión y respeto.
El proirama de la fiesta se compuso de algunos números de bailes rítn:ico,, cuadros alegóricos y recitaciones en prosa ó en verso; algunos de esk s
números, sorprendidos por la cámara de nuestro fotógrafo, ilustran las ¡;resentcs líneas.
La señora Mac Gregor en su gestión como Directora del plantel mencionac o
se ha hecho acreedora al afecto de las educandas, quienes le manifestaron en
la citada fiesta lo mucho que la estiman.
El impo1iante plantel de educación ha sido elevado recientemente al
puesto que le corresponde, y siendo insuficiente el local que ocupó por mucho tiempo en la calle de Chiquis se le hizo construír uno apropiado en la
calle de Necatitlán al que será trasladada dentro de muy poco tiempo, pues
sólo quedan por terminar algunos detalles de distribución interior.

A LA LUZ DE LA LUNA
(CUENTO JAPONÉS)

Erase una musmé chiquita, muy pálida, con sus ojos muy oblicuos delcolor de los botones de las flores de loto¡ se diría una muñeca de porcelana:
por lo chiquita y por lo delicada, contaban de ella, que antes, muy antes,
enfermaba como una sensitiva bajo toda impresión¡ y, más, cuando Eros
disparaba sus flechas atrevidas en la forma de un don Juan nipón¡ dicen que
acertó á enamorarse una vez, y tanto, que la muñequita se moría.... ¡ pero un
mago curandero de encantamientos, le habló de quitarse el corazón y le
abrió el pecho que era como una perla- pálido, tan pálido que daba tonali•
dades azules, como las manos de las vírgenes de cera- y el mago sacó el
corazón, y lo enterró entre los pétalos de un lirio ..... .
La musmé mejoraba mucho, mucho y rápidamente: y ya no echaba tle menos sus colores de anémica y ya no se preocupaba de sus ojos de melancolía, oblicuos y semiliquidados por las tristezas de uu amor visionario,
y ya no pensaba en Nami- Ko-San, su favorito de leyenda¡ y cuentan que curó .... pero, cuentan también que en las} noches de luna, y en el cementerio

Flores y Pájaros.
del amor, un lirio llora ... y aprieta mucho sus pétalos blanquecinos que
encierran cuidadosamente un diminuto corazón de mujer ..... .

o

CARLOS

H.

Se está discutiendo mucho la eficacia de la planta llamada &lt;Ocimum Viride,&gt;
y que parece corresponder á nuestra &lt;albahaca,&gt; para ahuyentar y exterminar
mosquitos de cualquier clase, lo cual sería de inestimable valor, ahora que
á esos fastidiosos insectos se está atribuyendo la propagación de varias enfermedades,

..

* *
En Estocolmo no es el teléfono solamente utilizable por los al-onados ó por
los que acuden á la central, sino que tiene establecidas estaciones por las
calles, que todo el mundo puede utilizar económicamente en caso de necesidad. Además de las garitas especiales para conferencias, existen puestos,
donde los cocheros toman recados y avisos urgentes. Aparatos automáticos
como los que por acá se usan para las básculas y rifas, permiten hacer uso
del teléfono con sólo depositar una moneda.

Carro express.

las que se hncen de p:tlabra ante los di rfctores de la fábrica.
Lo que hemos ,·isto tanto en modelos
nuevos, como en la instalación de la casa,
.\' que hemos tratado de hace1· conocer á
nuestros lectores, nos ha conYCncido, .r
creemos que á ellos también, del estado de
supremacfa á que ha llegado la carroceríaá
la que hem1s dedica&lt;lorüas líMas; lasilustrncionC's que las acompañan, habrán dado
idea de los modelos nueves, J' ur.a ,·isita ií
los talleres como la qur norntros hemos
hecho convencería aun á los más escépticos
t'n la materia.

Representación de uno de los:cuadros:olásticos~"La Estrella Mágica."

MARTÍNEZ.

La Estrella Mágica, cuadro alegórico.

�4:50

EL MUNDO ILUSTRADO

451

EL MUNDO ILUSTIUDO

...;/.

L') 3 SOBERANOS AUTORES

G

UILLERMO II, el emperador de
Alemania, se atrae en estos momentos la atención pública. ( no
sé si también la admiración)
con nn halle! de Que es autor, estrena-in en la Qp•ra Imperial de Berlín.
El fiero ~ohern° nte de rostro adusto lu tenido la coquetería de sentirse
autor dramáticc,.
No es la primera vez que el soberano de Germanía cultiva el Arte. El se precia de
practicarlo y durante la guerra de Manchuria
plató uu gran c11ad1·0 alegórico que hubo de ser
&lt;:clebratlo tanto, como sn Himno á Aegir que tuvo resonancia ~ 11 toda la Alemania.
La Gloria tiene tentaciones de mujer y el arte
nos seduce como un pecado.
Y los soberanos pecan con más absolución que
los sometidos, porque para ellos y, al menos delante de ello•, 110 hay censura franca.
Con Sardanáp1l0, su últim;1 creación teatral, el
Kaiser se coloca en el rango de autor, al lado de
los otros soberanos que como él sintieron e~a coqucterfa de arte más seductora que un triunfo
guerrero, y menos peno,a ya que ellos, por ley
humana, pueden abordarlo todo sin las angustias
y sobre~altos de sus cofrades carentes de aquella
o 11ni potencia.
Así lo precedieron en este capricho mundial
un discípulo de Voltaire, F¿denco II de Prusia
que se jactaba con estas palabras de sus triunfos
literarios: «Soy más feliz que Richelieu porque,
á D ios ~ra~ia•, se me considera autor.&gt;
Y despectivamente añadía: ...... «como escribir
es un ohcio que distrae las ocupaciones dignas
dd trono, yo no compongo sino cuando no tengo
que hacer.&gt;
Pero sin emb-i.rgo de este indiferentismo hipócrita hizo encarcelar á un oficial del ejérc,t por haberse mofado de sus versos.
Luis XVIII, adoptó el seudónimo para hacerse
autor y en un teatro de París. dió á la escena la
«Famille Glineb escrita en verso y firmado por
Merville.
Esta obra, era ;na careta moral que ponía en
su alma de Viejo Rey, pidiendo que se aplacaran
las pasiones políticas, que se dulcificaran los

odios de partido en una mutua tolerancia, y exaltando en sus escenas t1n sagrado amor humano.
Todo esto pedía el Rey autor, mientras el Rey
¡!obernante, hacía fusilar al Mariscal Ney, ayudando á la venganza de la Duquesa de Angulema, la
hermana del Defín, la superviviente de los reyes
guillotinados.
.
Catalina II de Rusia, también cultivó la literatura dramática y es, probablemente la más fecunda en este arte y acaso la más vanidosa, pues se
daba el lujo de hacer representar sus obras en el
teatro de L'Emitage, delante de su corte.

De los soberano, contemForáneos,
son cole¡!as de Guillermo II, el príncipe de Montene~ro, autor de la «Tzarina de los Balkanes~ y la reina de
Rumanía, conocida en todo el mundo
literario con el seudónimo de Carmen
Sylva.
Después de producir infinidad de
poemas, cuentos y novelas, sintió también la atracción de la escena y es•
trenó en Bucharest una comedia fantástica tomada de una vieja leyenda.

Uli.mo acto.-.:~ccna culminante.
Los triunfos literarios y dramáticos de Carmen
Sylva, hay que decirlo, son, seguramente los únicos espontáneos, sinceros y claros, que surjen
como el agua de un torrente sin presión exterior,
sin esa triste presión del servilismo.
Y sin embargo, los soberanos autores serán
siempre autores soberanos.

Sra. M tría Luis:i E.&lt;co/1:1r d~ R&lt;1ca?Jrw1:i.
~, a A m rlia Bc:ll:mi de ,rlulld:&gt;.
S ·iia. Isal,el Zenteno.
Srita. Moría llfo, cc:dc·s Jainw.

Srita. Sofía Camachn.
Sra. Antonia Ochoa de Miranda.

Ultimo acto. - Escena final.-Thermidor.

Thermidor-el drama histórico del viejo Sardou-que despertó discusiones tremendas, disputas y duelos en París el año de 1891, ha sido presentado en el Virginia Fábregas vestido de español por autor incógnito.
Esta obra, que como dije antes, arrastró una
tempestad de agitaciones en la Ciudad Luz, llega
á nosotros envejecida, cansada, sin emociones ni
sacudimientos: Es una página de historia en fondo de novela, una mentira representada por personajes históricos.
Sardou, el mago de la escena, el que hace vibrar y estremecer todos los públicos con las cuatro esencias del drama que son el movimiento, el
color, la elocuencia y la vida, flaqueó en Thermidor por un exceso de inverosimilitud, de falta de
realismo y más que todo, de completa ausencia
del don esencial : de la poesía.
Fabiana Leconlteux, la enamorada de Marcial
Hugin. que se entrega á Dios creyendo muerto á su
amado, y prefiere la guillotina al quebrantamiento de sus votos religiosos¡ que borra todos los juramentos de su vida;por el juramento de un día,
que á los ruegos del amante calla su secreto y á
los cantos del pueblo que asesina, grita su confesión, Fabiana Lecoulteuxque rechaza el amor que

Sr. Carlos Meneses.

es la vida, por una voeación que no siente, es falsa, es incompleja, es .. .. absurda!....
, . .
Y al rededor de este personaje inverosmul giran prosaicas mentiras, cansados parlamentos que
hacen desesperar y que sólo distraen por el c~lorido de la época, cuyas escenas fueran patéhc~s
si no se trasluciera el artificio con q ne son tra1dos y la sutil madeja que los anuda.
El París del Terror, el París ensan~rentado del
93, pudo haber dado á Sardou mejores actores ~ara su drama, á él que fanto gusta de los estrn¡amientos horrorosos, de las sacudidas mortales que
más provocan en el espectador el espanto que el
sollozo.
Y sin embargo, «Thermidor&gt; n o estruia, no desgarra. Tiene aquí y allá huellas del gemo del
maestro, relámpagos de su savnir fairi•: es prueba de ella el poderoso efecto del se111111do acto,
cuando por la ventana de la ca•a de Berillon, entra el murmullo estruendoso de los hombres del
Terror que acompañan con vociferacioces. risas y
sarcasmos y entonando el patético &lt;tCaira~ la carreta en que llevan al suplicio á las monjas hermanas de Fabiana. Y ese rumor creciente y exaltado mezcla su ronca voz con el canto suave de
la plegaria qué las vírgenes rentonan. Hasta allí
el efecto es imponente, es dominador, pero muere

de un golpe, como gnillotinado también, con la
falsa psicolo¡!ía de Fabiana Lecoueteu;X.
La señora Fábregas, en este pe~sona1e, .se esfor~
zó por darle verdad que no tiene y s1 arranco
aplauso•, fueron á ella y no á la prometida de
Marcial Hugon.
L:i csce1:a estuvo pre•entad:i con una propiedad
y un lujo de detallfs que nada dejaron por desear¡ ma•, no ob~tante, Thermidor, vivirá menos
que su hermana literaria, la pomposa «Madame
~ans Géne.&gt;

•

* *
Acaba de comenzar la tempo1·ada de conciertos
que, año por año, organiza el maes1ro D. Carlos
Menese,, utilizando excltJsi,,amentc los elementos d el Conservator'o Nacional de Música, y que
constituyen una notad ; arte exquisito y alto.
Se inaugura la temporada c0n la ejecución. á
orque~ta, coro y voces, de la Misa de Requiem, de
Verdi, una de las páginas más solemnes y maje•tuosas que produjo el gran modernizador de la
música italiana. A estas audiciones hemos de consagrar al;(o más que una rápida mención. Publicamos hoy los retratos d e las damas que, como
solistas, intervinieron en la ejecución, asícomoel
del maestro Meneses, el perseverante y há ilorganizador de estos magníficos conjuntos.
LORELE

�452

EL MUNDO ILUSTRADO

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i t MUNDO ILUSTRADO

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NOVELA ORIGINAL POR ALBERTO CHABROL
(CONTINÚA.)

Jueves 26 de diciembre.
O habré sido fiel á mi promesa de anoche? ¿No habré
lograao expulsar c1e mi cabeta la imagen de Miette, la
:xqubita muñeca de Arles,
,et "bella señorita" á quien
encontré ayer por el boulevard, y la pequeña e,tinge
1ronica y muda que encontré
en casa cuando regresé? De
:ualq~ier modo me hallaha
!,ta mañana molido de fati~ª• ~in el merior liri~mo en
el coruón y t-n un estado tal de modorra, que J\\erlin, al
venir á levantar las persianas, me habló tll voz baja como se habla á un enfermo incurable á quien se cura por
~ompasión.
Y mientras me vestia fraguaba en mi alma ideas de
repré~alia, ..... ¿Rtpresalia,?' ..... ¿Cuntra quién? contra M1ette? ..... Bonita cosa: Es decir que la gracia,
el talento innato, las originalidades de esta chi&lt;1uilla me divertieron en un principio y despué;; me han
preocupado dema~iado. Hly que olv1Jar tudo eso, dejémosla en su lugar-del (.Ue hay que confesar que no
fué ella quien pidió salir-y pongámonos de nuevo en
el nue,tro.
Para comenzar, me cuido bien de no abrir el piano ni
de sacH mi v1olin de caja; no habrá leccion de canto esta manan, ni lección de arpa por la tarde. Un articulo
para la "Revista del Arte y de los Artistas," que ya me
han reclamado por dos veces, me ocupará con más prove:h 1 á la hora del almuerzo; la tarde serámejo1 emple..da en pagar una mult tud de visitas atrasadas, especis lmente á la casa de Mme. Lambrecy.
Re~uelto á olvidará Miette, me senté delante de mi
escritorio y Pscribl con grandes lPtras el titulo de mi articulo: "La Música y el lJil10." Pero no h~ acabado de
escribir la p1 imera frase cuando, del fondo del submelo,
sube la voz de Miette,-una voz que parece algo admirada de tanto esperar, y un poco nerviosa:
El placer de amor dura un momento
El pesar de amor dura toda la vida ....
La voz se interrumpió al llegar aqul; creo que Miette
ha de haber estado esperando ... No Miette, nada de
acompañante benévolo ...... A cada quien le llega su
turno de esperar en vanol
La voz empezó de nuevo:
Placer de amor ...
Después habló del arroyo, de la pradera, del ingrato
Silvio ... y por el tono de su voz me pareció que se
burlaba del sentimePtalismo del poema, como &amp;i temiera que se le tomt.ra al pie de la !etra ...... No hay que
preocuparse M!Ptte, nadie se equivocarla acerca de eso!
Si su imaginación se ha inflamado ante las palabrds de
un Dan Juan de provincia, su corazón no ha palpitado,
eso se adivina! .... si usted supiera lo que es un corazón. economizarla sus vibraciones como economiza las
de las cuerdas de su arpa de miedo de que no se vayan
á romper si se les trata mal, ó se les hace producir un
sonido ronco y dvlorosol ... .
y el obstinado estribillo vuelve á empezar su ascensión:
El placer de amor ....
Por otra parte, J\\iette ni siquiera sospecha que lo que
canta es solamente la verdad; que cuando el corazón se
ha abierto al soplo del amor, debe cerrarse apenas sienta una brisa helada.
Miette es demasiado joven, demasiado hermosa; tiene de la vida promesas que le parecen demasiado seguras para consid~rar l~s es_torbos que sufre pa~ct 11!- consumación de su matnmomo más que como penpec1as de
una novela bien tramada. Sin embargo, á nosotros á
quienes la reunión de tantas gracias en una sola creatura nos "encantan" en el sentido féerico de la palabra,
hasta el punto de no reconocernos nosotros mismos, nos
hacen sufrir sus extravagancias! ....
Yo habla e,pera&lt;lo tenerme en lo sucesivo protegido
dentro de la torre de marfil de mi vida de arqueólogo y
celibatano empedernido, cuyo programa de víJa sólo se
turbarla por mis viajes científicos; pero he aqul que la
"Bella" se hll introjucido en el antro del 'Monstruo"
para dar.e el gu,tv de torturarlo un p~co, sin dejarle si4uiera la esperanza de cambiarle algun dla, con el don
ae su ternura, en un prlncipe radiante y hermoso ....
El placer de amor no dura ....
Esta vez me levanté, ful á la puerta, que habla dejado
entreabierta; Merlin se ocupaba de limpiar los muebles
en el comedor:
-Cierra todo, Merlín; que no se oiga ningún ruido en
la casa; estoy traoajan&lt;lol ...
y nol ya no pude trabajar, más á pesar de que las
puertas estaban bien cerradas, se colaba un vientecillo
de armonla lleno del encanto de los ecos ...
-La verdad es que y'\ no se puede ser dueño de su
propia casal
Pero apenas habla yo lanzado esta exclamación cuando sent1 el rubor que me subla á la cara. Comol porque
soy el "amo" voy á hacer secar en los labios de esta
encantadora muchacha la alegria de vivir expresada en
un canto irresistible? Si realmente quiero trabajar, ¿no

serla lo mismo que me marchara á las oficinas de la revi•ta? Llamé y pedi mi abrigo á J\\erlin, quien semostró atónito ante e~te remolino de órJenes contradictorL1s.
Su cara se tranquilizó á la vista de la mla cuando regresé al medio dla para sentarme á la mesa. Almorcé
con muy buen apetito como un obrero contento de si
mismo; de,pués. al hacer mi paseo de sobre mesa por
el salóo. me sonrel lle no oir en la casa el canto ni la risa de Miette. ni siquiera ur.o de sus graciosos llamados
á sn tlo. So11rel. é inmediatamente me arrepenti de haber sonreldo. ¿QJA vendré yo á mi edaJ á sentir el placer clel triunfo de un muchacho que acaba de ensayar
su~ foerzas en e,trangular á un oájaro?
Para hacer terminar este conflicto domé,tico, fui á
vestirme. puesto mi pro!(rama dd dla, y sall :i hacer las
vi~itas que me habia propue~to.
Pdra emp~zar, á la calle de Lille. á la casarle la generala Vtr,ombre, prima mla en tercer grad&lt;&gt;. El gran SIi·
Ión estaba aún desierto. y por Jo tanto, ful objeto de
una de las cordiales acogidas. Al indicarme el sillon
más cómodo á la orilla del fuego, mi prima me reprochó
con un tono maternal m1 negligencia. la que :,,o atnbul
al trabajo "ahrumador" que he teniJo desde que r.egre ·
sé, para clasificar mis notas de viaje. La generala me
excusó de la mejor volnntad. y por lo mismo m1 pecado
me in~piró mayor vergüenz•,; para que no quede imrune. mientras que ell'l me pédla detalles acerca de los
palses que acabo de visitar, la invité á una cvmlda en
mi cas&gt;t para dos dlas después, junta con el general:
allí hablariamos de ruinas y de viajes á todo nuestro
gusto.
-Quizás esta invitación para un plazo tan perentcrio
sea un poco demasiado familiar, ¿verdad? d,je yo.
-No, hijo mio; que no ves que somos de la familia.
Llegaron dos herm'lsas señoras llenas de susurros y
de sonrisas, y me apresuré á huirles, haciendo use de
las más amables de mis sonrisas; me hice conducir al
gabinete del general, y le repttl mi invitación.
E•ta comida es un rasgo de genio, en el que no pensaba hace una hora! Me pHece como una ceremonia htúrgica de exorcismo, q~ e hará regresar el orden moral á
mi casa embrujada de una manera tan hermosa, es cierto. pero quizás demasiado peligrosa ....
De la casa de mi prima la generala me marché á la
casa de la señora Lambrecy; la hallé llena de fru·frus y
vuelos de plumas; se servia el té, y Genoveva, que hacia los honores de la ca,a, me ofreció una taza en contestación á mi saludo. La encontré casi muy hermosa,
tan rubia con su traje blanco( Además, no pude dejar de
percibir quP á mi llegada sus mejillas, comunmente pálidas, se tiñeron del más hermoso matit rosa te.
La señora Lambrecy me llamó y me hizo sufrir una
sene de presentaciones. Tan pronto como me fué posible librarme de ellas, me acerqué á Genoveva y le hablé
de la comida proytctada. Ella se encendió como una estrella despué~ del crepú,culo; su madre v ella tienen su
tarde libre y aceptan la invitación con el mayor placer.
Yo repetl mi indicación:
-Quizás una invitación para un plazo tan pegentorio
sea demaslaao familiar?
Me respondió co'l un tono espiritual y tierno:
-¿Familiar? precisamente.
He aqul una expresión de mujer; de verdadera mujer
de mundo .... Esta no es mi arlesiamta ...... Pero, pido
perdón; ella también, y quizás mejor que nadiel . .. bueno, ¿y e~ que efectivamente se le puede considerar como una humilde hila de Arles? La señorita, seguida de
su mavodormo en la casa Butigny, se me aparece con
obstinación, con exclusic\n de Miette la arlesiana, para
ponerse en paralelo con Genoveva Lambrecy.
A la calda de la noche el tiempo se habla puesto demasiado frlo; en mi salón, lleno de un calor dulce, Miette
se habrá puesto junto al arpa á esperarme ...... Pero yo
sé que hay momentos en los que no exi~te término medio
entre la heroicidad y la más baja de las cobardlas.
Opté por ser héroe. ,. . Aseguré mi sombrero en mi cabeza. y me d1rigl á la casa del matrimonio Dessolller,
con el que me hallo en muy buenas relaciones desde que
los encontré en el Oriente en su viaje de bodas. Ellos
también recibieron de la mejor manera mi invitación,
casi familiar.
Yo no quisiera que las señ..,ras Lambrecy fueran á
dar á esa invitación una significación que no tiene .... y
que Genoveva vaya á esoerar algo más que una hombonera de á diez y seis francos, como regalo de Navidad ... Todavla no tengo hecha mi elección respecto á
cuando, ni para quién compraré el anillo de novios ...
Pero el que yo Sl!a un celibatario no quiere decir que he
lle vivir en mi casa como hurón; hace dos años que no
he recibido "en casa" razón de más para que lo haga lo
más pronto posible.
Llegando r mi circulo me ful á sentará comer cerca de
la mesa donde estaba Gastón Sorreze, un joven galante que harta un novio ideal para Genoveva Lambrecy.
No ignoro los devotos sentimientos de Gastón para mi
~rima, y sé que, en el ca,o de que yo falte, ella lo aceptará como el mejor partido obrando con la filosofla bien
conocida de la parisiense cuando Ie falta un amor sobre el que ha contado demasiado. Gastón será mi séptimo convidado.
Ahora, si él y los otros cuentan con mi cocinera Miette
para que les haga las delicias de la comida, y se esperar, las bodas de Camacho..
Hombre! creo que esta
idea me arrancó una carcajada en plena calle Royale,
por que vi que todos los que iban poi la calle se me quedaron mirando y farecla que ya se aprestaban para hacerme conducir a hospital de locos; en vista de esto

tomé un coche para llegar lo mis pronto posib!e á mi
casa.
En ella, la calma de un EJén dormido; ni la menor impertinencia de un trino ó de una carcajada. Sin embar~I). será que al cerrar las persianas á la calda de la noche se hab1ádejado encerrado á algún pájaro? se oyen
frotamientos de alas en las paredes de los corredore~.
Llegué con mi candelero en la mano, al Pxlremo de uno
de ellos y se me anarPció al otro lado Mlette "ve&amp;tida
de senorita." Oh Diosl oue alta se ve con su falda larga que le cae en redondo, y que esbelto se alza ~u
busto de,de el arranque de la delgada cintura libre de
los fichú, de arlesiirna, un poco m"le~tosl .. .. Pero el
traje dé calle me indica que serla inútil buscar en sus
ojos huell•s de lágrimas . . ..
Ella se excu,ó, y asl me dió tiempo dP reponerme un
poco: venia á traer el libro que le presté en dlas pasado, ....
Inicié una convPrsación en el lejano vis-a-vis del estrecho corredor. C"n voz casi ha• tante firme Jp dije:
-Muy hienl . ... Y creo que salió usted hoy Miette? ....
-~I señJr, mi tlo Merhn pensó que como usted habla
salido á visitas, no regresarla tempr•no; y comn se daha en el Ol~ón una matiné, con motivo de la fie~ta de
Navidad, quiso llevRrme. ....
En el teatro! ... Mientras que yo, asediado de remordimientos. me la figuraba como una castellana de las
que en otros titmpos esperaban la vuelta de su esposo
de las cruzadas, con las manos recorriendo las cuerdas
de su arpa y los ojos inundados de lágrimas. Miette se
divertla en el teatro, y, sin pensar para nada en su situación, ~e entretenia e!'I observar las actitudes y los
actos de las amantes abandonada•!
Di~imnlé mis pensamientos latimos y dije á MiettP:
-Ahl fué usted al teRtro? ... y que ~e reoresent6b1?
-El Matrimonio de Fl~aro, señor, ohl e~taba tan bonito! Lástima qne el seño• no haya est~do ahl.
( Lá~tima en efecto! El J\\atrimonlo de Flgarol Una novedad de última hora.)
Pero Miette se habla puesto á cantar, desde el fondo
del corredor donde se hallaba:
J'avals une marraine:
Que mon coeur a de peine! . . ..
Y después dij":
-Ohl senor, Querubln estaba encantador, tan rubio,
tan ~racioso y tan tierno!
-Qué apostamos. le dije en tono de la más amarga
ironla, que usted hubiera querido hallarse en lugar de
la condesa?
-Bueno, si .... confesó en seguida y sin la menor vacilación, debe ser divertido que haya alguien que rodea á
uno en busca de la ocasión para decir cosas bonitas;
que se arrodilla á nuestros pies, que roba nuestros listones que, al fin. vuelve loco de celos á un hombre
como e conde, hasta llevarle al punto de hacer actos
malosl
El tono de Miette era á la vez alegre y apasionado
como cuando habla de cosas muy interesantes
Vaya con mis remordimientos de toda la tarde! Y mi
cocinera, á quien desde el fondo de los salones que visité
vela suspirar por la ausencia de su amo! En lugar de
ella se levanta delante de mi una muchacha, cuyo cantlor perfecto tiene el instinto de las peores crueldades
femeninas, y, como prueba definitiva deam(lr, no acepta
más que las lágrimas del hombre á falta de la sangre
vertida en los combates de encrucijada(. . .
En fin, sea lo que sea, esta muchacha es mi cocinera,
y yo tengo que dar una comida en mi casa.
-Miette, puesto que la hallo todavia en pie, le prevengo en seguida que he invitado á siete personas á
una comida que tendrá que darse pasado mañana. Hay
que_pensar u_n poco en \os preparativos ¿no es asl?
Dile esto sm reir, y sm reir me contestó ella:
-Bien, señor.
-Vendrán: el general Versombre y su e&lt;;posa, el señor Gastón Sorreze, el señor y la señora Dessollier, la
señora y la señorita Lam brecy ....
--Bien, senor. repitió Miette.
Como amo paternal que no quiere agobiar á los criados creo deber agregar:
-No hay que asustarse, haré algunos pedidos á la
calle.
Mlette me da las gracias, y termina la conversación
con estas palabras:
-Puedo desear muy buenas noches al señor?
-Buenas noches Miettel Buenas noches.
Pero 11 llegar á la puerta de mi recámara me preguntaba si en esta ceremoniosa despedida el tono de desinterés 9ue afecté no era menos "natural" que el de Miette
que smceramente parecia de una deferencia oficial, Justamente como se debe usar para una muchacha hacia
un hombre de quien se siente subaltern'o y á quien por
ningún motivo debe desear mal.

r

CARMIN

Mientras que alzando su tremendo grib,
Copiaba el mar, desenfren~do Y_ hondo,
La inmensa lobreguez del rnfimto!

La comba azul incendia con su lumbre
El rojo sol que entre sus brumas arde¡
y yo1 presa de horrible pesadumbre,
Miro rodar desde la enhiesta cumbre
La luz amarillenta de la tarde.

J uuo FLÓREZ.

NIETZCHE

Y al contemplar la espléndida agonía
De ese sol que en su sangre se revuelve
En los umbrales de la noche fría,
Mientras que el arrebol, gloria del día,
En Tequendamas de oro se disuelve,

Ante el busto por Max Kfu:ger

Pienso en mi amor gigante ya perdido
Y oculto en las tinieblas del pasado,
Amor que entre las fauces del ()lvido,
Se extinguió como el sol. ... ¡ángel ca1do!
Se extinguió como el sol .... ¡ensangrentado!

I\ i'-\ S I u J-\

J ULIO FLÓREZ.

Yo soy como un sueno que viene de Oriente
sobre un dromedario cargado de ~romas Y perlas de Ormuz.
El sol de la Arabia tostó m1 amplia frente
y camino ciego de gloria Y de luz.

EL ABANICO

¡Oh virgen morena! B1Jo el frágil lit.o
.
..
de nómada tienda, te vi entre mis brazos monr.de P 1s1on · · · ·
El cascabel~o de una caravana cruzaba el cammo,
temblaban los astros, y lejos, se ola rugir al leon.

Si en una fiesta de Abril
sobre el hombro del poeta
abandonó una coqueta
su abanico de marfil,
fué porque en la noche bruna
se sintió más imprudente
al compás de la doliente
serenata de la luna.
Pero si el sentimental,
cediendo á lo que no explico,
escribió en el abanico
su más tierno madrigal,
fué porque por maldición
tenía quizá clavada
la flecha de una mirada
en medio del corazón.
Poco tiempo después, mudo
testigo de otro flirt breve,
el abanico de nieve
sirvió de propicio escudo;
mas como el artista aquél
le dió en un verso la vida,
el abanico tendida
mantuvo el ala por él.
De aventura en aventura,
sin poderlas impedir,
no cesó de repetir
su reproche á la perjura;
hasta que, hart0 de irrisión
y de mentiras galantes,
se le rompió entre los guantes
en medio de un cotillón.

Mi canto recuerda la canción doliente
que tos beduinos sobre sus camellos entonando van
entre las arenas bu~cando una fuente:
todo es sensualismo, sangre, amor y celos Y fatalidad.
Mi sombra á la luna, vieron los chacales,
.
la lauu en J~ mano y al viento flotante su blanco a!qu1cel,
volar al combate, por los arenale_s,
.
tendido al galope y sueltas las cnnes m1 negro corcel.
Mientras á la luna se abre el nardo y canta frescuras la fuente
Sultana, yo vengo, sordo de ..rmo~las Y ciego de luz,
á rimar contigo mis sueños de Oriente
.
en los surtidores y en los arrayanes de un patio andaluz.
Yo traigo en las jibas de mis dromedar_ios
fábulas de joyas: todos los tesoros d~l ctelo Y del mar.
Mis versos de oro son co1,110 mcensanos
.
que queman su mirra, su mc1enso y su ámbar al pie de tu altar.
Yo soy de esa tribu de nobles guerreros
cuyos yataganes en la lid reñi_da. ~iembran el pavor,
más si en unos ojos se ven pns1oneros,
pilidos y tri~tes se mueren de amor.

Francisco Villaespesa.

EN UN ALBUM

MANUEL UGARTE.

París.

*

NIEBLA
No quieras que esta página recoja
el eco contristado de mi canto,
porque pronto verás como se moja
el azul de tus ojos con el llanto.
Recordar es vivir. ¡Más tú no ignoras
que evocar el pasado es desvarío ....
Lloraré muchas cosas que tú lloras,
siendo distintos tu dolor y el mío!
Una flor que se seca no perfuma,
una puesta de sol siempre entristece ....
¿Qué es el recuerdo al fin más que la bruma
de una hermosa esperanza que anochece!
LOLA

R.

DE

Será la casualidad, cuyas intenciones me parecen poco claras, ó la dulce Providencia quien me puso ayer ror
la tarde ante mi primo con el traje de Enriqueta de ¡,, s
Angles? El resultado es que todavla dudo si el efert'l
producido será de los que determinen mi victoria ó mi
completa derrota ....

( Continuará.)

♦

Sobre el volcán-frente, como lava de nieve,
una crencha cana la cabeza le ilustra¡
y sobre la boca, en que habló Zarathustra;
copioso el mostacho, parece que le llueve.
Tras la oreja aguda, baja el cuello tronchado,
de un írbol reseco cual tronco mutilado¡
y el Lírico Ateo, en el busto, es vestiglo,
emblema concreto de su filosofía,
que aturde y enferma y que es pétrea y es fría,
como el alma triste y loca de su siglo.
MANUEL S. PICHARDO,

Septiembre, 1908.

PASO FUGAZ
Pasó fugaz ante mi vista ansiosa.
Llevaba en su sonrisa una promesa,
y en su divina faz de cielo y rosa
la harmonía triunfal de la belleza.
Aun aspiro el perfume que sus huellas
dejaron en la ruta abandonada,
y parece que miro las estrellas
recogiendo el fulgor de su mirada.
¡Ah, cuánto diera si en su alma inquieta
el pobre corazón de su poeta
hallara un sitio á sus ideales, fuerte!
El mundo entonces para mí sería
lo que es para mi fe la poesía:
más grande que la vida y que la muerte.
ADÁN CANALES.

Tu álbum es una de esas copas pulimentadas
en que el-paciente artí~ce atormen~ó. el buril,
como en los áureos punes de las v1e1as espadas
ó como en los breviarios de tapa de marfil.

y dentro de esa copa que te dieron las hadas,
la musa vierte el oro de su licor sutil.
En el fondo se ostentan las formas esmaltadas
de tu cabeza erguida como una flor de abril.
Alzo la copa y brindo por tu virtud suprema,
por tu ilusión de encaje, por tu alma de poema
y por tus horas dulces de bienhechora paz.

y al descubrir el ansia que en mi ilusión escondo,
qui~ro apurar las heces, para mirar el fondo
en donde está esmaltada la copia de tu faz.
JosÉ SANTOS CHOCANO.

MOMBACHO
(DE NICARAGUA!
Luces, Boabjil de piedra, nublfero turbante
que á veces orna Diana de argéntea media-luna,
y el alquicel que ostentas es tu arboleda bruna,
y el alfanje que ocultas, tu lava calcinante.

* **

E~ tu pasión de moro, vivaz y delirante,
La Sultana del Lago, l.a de española cuna;
cuando !magmas que alguien te roba esa fortun,1.
de súbito te tornas flamlgero y tremante.

***

Tró,

Y pues velando vives á tu Sultana hella
celoso y dilil¡ente, tendrás la buena estrella
de no escuchar mañana la voz Jesoladora

DIARIO DE MIETTE
Jueves 26 de Diciembre.

Un cincel de genio dá s 11s facciones ciertas:
las sienes, que oprimen la comba sibilina¡
hierático el ceño; la nariz, aquilina;
y en las cuencas torvas, las brillazones muertas.

EL BRAZO
El brazo, mortal fragmento
fiel y sumiso al intento
de la mentt: que concibe,
viene á ser en el que escribe
Para- rayos del talento.
Cuando la luz centellea
y rasga la densa bruma
del cerebro que flamea¡
fulgura el rayo: la idea,
y huye el acero: la pluma.
SALVADOR RUEDA,

Estaba el cielo inconsolable, el día
Gris, á lo lejos como negro muro
Se dibujaba el horizonte obscuro
Tras de la niebla perezosa y fría.
Tiritaban los árboles, la umbría
Selva su aliento embalsamado y puro
Desparramaba en el ambiente, al duro
Golpe del recio vendaval. Llovía.
Pálido el sol, en el siniestro fondo
De hosca nube, mostraba su marchito
Semblante cadavérico y redondo:

que anonadó á tu homóaimv cuando dejó Granada:

''ya que no defenderte supiste á mono armada,
como mu1er imbele tus ignominias tiora.''
JUAN B. DELGADO.
Granada, Nic.

~

�454

455

EL MUNDO fLUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

USOS DE SOCIEDAD

CRONICA

Sr. Enrique Moulinié.

Sr. Miguel Calápiz.

Sr. Pedro García.

"UNION CINEMATOGRAFICA"

E

L gran entusiasmo que en toda la República
han de~pe~ado las exhibiciones de cinematógrafo, sirvio de base para que un entendido
grup? d.e hombres de negocios ideara realizar y
consiguiera llevar á la práctica una empresa nueva enteramente en México y cuyos resultados han
sido superiores á las esperanzas.
Esta importante y moderna empresa se llama
«Unión Cinematográfica,&gt; y se halla establecida
en esta capital, en la A venida de San Francisco.
Los prin~ipales manejantes son los señores D.
Miguel Calapiz, presidente de la Compañía· D.
Enrique Mculinié, gerente tesorero, y D. Pedro
García, gerente secretario.
El señor Calápiz, que actualmente tiene treinta
y nueve años de edad, es un conocido hombre de
empresa '!~e preside las si~uientes importantes compamas : «Planeta y Xochitl,&gt; «Nueva Roma,~. «Sa1;1 Juan d~ la Chica,» «La Sultana,&gt; y
«Un1on C111ematografica,» siendo además consejero de ohas muchas tales como «Hacienda de Beneficio Esperanza,&gt; «San Rafel Comanja,&gt; «Ladera,&gt;
etc. Ha logrado formar una gran fortuna y constantemente emprende nuevos negocios pues es
un trabajador infatigable.
'
El señor Moulinié también es un industrial
muy entendido bajo cuya dirección ha progresado notablemente y seguirá adelantando la «Unión
Cinematográfica.&gt; La buena dirección del señor
M~ulinié queda claramente expresada con el sigmente hecho: La «Unión» ha repartido dívidend.o ent~e sus accionistas el primer me,- de ejercic1ó social, que fué el pasado de Septiembre.

Fachada del edificio que ocupa la ''Unión Cinematográfica.

UNION .
-GIN8MAT OGRArlCA_
"Se

. S.A.

,p n OHl,8E

ru--ARK

1

Interior de los Talleres.

--t

Por último, el señor D. Pedro García un joven
muy empe?oso é inteligente, ha coadyuvado con
toda eficacia al progreso del negocio al que dedica todas sus energías.
Es indudable que cualquier empresa progresará
m~cho estando en manos de hombres como los
senores Calápiz, Moulinié y García.
La «Uni?n Cinematográfica&gt; aumenta diariamen~e ~l nume!o de sus subscriptores en toda la
Repubhca¡ recibe por cada correo las últimas nov:e~ades d~ Eur~pa, y proporciona á diario veinhcmco vistas diferentes á cada subscriptor para
que estos puedan cambiar, también á diario el
programa de sus funciones
'
Ninguna e~presa cin:matográfica mexicana
puede ~ompeh: con la «Unión&gt; cuyo capital es
de trescientos cmcuenta mil pesos invertidos totalmente en aparatos, películas y toda clase de
implementos cinematográficos.
El negocio se amplía sin cesar no sólo por el
aumento de subscriptores, sino por las mejoras y
nove~ades 9-ue constantemente se introducen para deJar satisfechos á los clientes.
La ~mpresa á que nos referimos ocupa lugar
muy. importante entre los grandes negocios de
México.

AS lluvias han cesado por algunos días y el sol ha vuelto á
sonreír con su luz de oro, semejante á una dicha que se
creía perdida y vuelve de improviso á toc,;.r suavemente al
dintel misterioso de las puertas del alma, diciendo con el
suave roce de sus alas de mariposas, «Ya estoy de
vuelta, abrid pronto.» Y pronto en verdad se le
abre siempre, á la dulce y caprichosa viajera que
llamamos dicha, las puertas de la esperanza nunca resisten á su llamada, y se le recibe con el
mismo anhelo de retenerla algún tiempo á nuestro lado¡ de prolongar un poco más la visión fugitiva de sus deseadas y siempre breves visitas.
De semejante manera, al volver los bellos dfas
en que el cielo azul y resplandeciente, avisa á los
pájaros que es tiempo ya de cantar y á las flores
de entreabr;r sus cerrados capullos, como pequeños y tímidos corazones oprimidos por oculta pena, todo el conjunto de los seres que viven, se
alegra y reanima, en una suprema aspiración de
dicha y de nueva vida. El sol es, sin duda, la
más hermosa imagen de la ventura; mis lectoras
conocerán seguramente, la frase aquella que el
más delicado y sensitivo de los poetas, dice en
una de sus producciones á la mujer amada, en los
momentos de la salida del sol, que los dos contemplan desde la cubierta de un navío; como ella
le preguntase, ¿qué cosa es el amor? él le responde sencillamente, señalando el disco rojo del astro que nace entre las olas:
«Eso&gt; ..... . No pudo decir menos, ni expresar
más, Por esto, también la naturaleza, al recibir el
beso de la vida y de alegría, con el cual el sol le
manda todo lo que ha de darle lozanía y hermosura, deberá decirle en su silencioso lenguaje: «tú
eres el amor.&gt; Mas la dicha del hermoso tiempo
n" será duradera; se acerca ya el otoño y los tristes nublados, los vientos fríos de la próxima estación, se anuncian ya cada vez más. Comienzan
los preparativos para el cambio de tiempo, y en
calles y almacenes se nota desde luego la evolución á verificarse en trajes y adornos. En los modelos europeos, se ven ya algunos elegantes abrigos y exquisitas pieles; aún cuando todavía no se
adoptan por completo estos artículos .... de lujo,
pues no hay una extricta necesidad de ellos. Parece que nuestras elegantes damas no se resuelven, todavía, á ocultar bajo los severos pHegues
de los abrigos la gracia y distinción de los hermosos trajes que han tenido privanza durante el
estío; los de estilo japonés, graeiosos y originales
en sus diversas confecciones; los lindos y vaporosos, cubiertos ó adornados de encaje; también
los de muselína pompadour, que tanta aceptación
han tenido entre las damas, y, por último, los de
estilo imperio, cuyo reinado está aún en toda su
plenitud. Uno de los más artísticos modelos de
este estilo, fué presentado últimamente en una
exquisita combinación de color de ceniza y gris
plata.
La falda, confeccionada en un cachemir liso y
flexible, cuyos pliegues pendían rectos, desde la
línea del alto talle que distingue á estos trajes,
hasta cubrir el pie. El cuerpo, de muy buen gusto, en «chifón&gt; de finísimos pliegues; las mangas
hechlls de una pieza, muy elegantes en su forma,
amplias de corte pero ciñéndose al codo; el cuerpo, abierto en la garganta formando un e.scote ligero, en ángulo, y guarnecido con un estrecho gal ón bordado de plata con dibujos egipcios del gusto más original y exquisito. El cinturón y los puños, adornados de este mismo galón. Una hilera
de botones de plata mate, en forma triangular,
parte desde el escote por la línea del hombro
hasta el codo, fingiendo sujetar, suavemente, los
pliegues de las mangas. Este elegante conjunto,
hace de dicho traje, un modelo de confección en
el estilo imperio tan bien recibido por las damas
de buen gusto; no sólo por su aspecto distinguido
y artístico sino porque favorecen mucho á los
cuellos que no tienen las líneas exigidas por las
reglas de la armonía, pues como se adaptan al talle, lo dejan adivinar discretamente, sin dibujar
sus imperfecciones. Las novedades importadas
para el otoño, parecen de mucho atractivo; su majestad ia Moda prepara sorpresas, y deseo que éstas, sean gratas para mis lectoras.
MARGARITA.

La modista en casa

Es

muy frecuente que, al unir las piezas de la
falda, resulte una más larga que la otra. Esto sucede porque, al ir hilvanándolas, sin advertirlo,
la mano estira más una pieza que la otra, y naturalmente al concluír aparece la diferencia. Todo
esto puede subsanarse perfectamente siguiendo el
consejo que hoy tenemos el gusto de dar á nuestras lectoras.

1

/!.
Como el grabado lo indica, hay que tomar las
piezas de dos en dos, y, antes de proceder á hilvanarlas, es preciso ajustarlas, costura con costura, teniendo cuidado que ni sobre ni falte á las
piezas, apuntándolas á cada diez ó doce centímetros con alfileres. Así no hay manera de que resulte el defecto tan temido, y á la hora de hilvanarlas y de coserlas, no habrá riesgo de que aparezcan arrugas, que es otra de las dificultades con
que frecuentemente se tropieza.

Damos también á nuestras lectoras un modelito
de «ojales:&gt; redondos. Prácticamente dice el grabado cómo debe ponerse la aguja respecto de la
hebra para que dé el resultado conveniente á la
puntada.
Con un punzón de hueso se hacen primeramente los agujeros de la tela. Después con el hilo se
dan puntadas al derredor del agujero; y por último, se procede á las puntadas finales que el grabado explica, y que son de una vista muy bonita.
Estos ojales pueden hacerse con seda de color
que se lleve bien con el matiz de. la tela del traje. Pueden pasarse, también, en ellos, angostos
listones de raso brillante. Esto último constituye
un adorno muy vistoso que no cuesta gran cosa
y que es de mucho efecto.

IE

L natural deseo de comunicarse con los de·
más, ha traído la necesidad de la conversa·
ción, y es indudable que. de ésta, se deducen placeres muy altos y elevados, cuando
es lo que debe ser, una expansión del espíritu
que no sólo le alivia de sus preocupaciones y fatigas, sino que lo ilustra y fortalece. ¿Quién podrá decir, cuán grandes~son l os goces que se reciben con la conversación de personas cultas é inteligentes? Son de verdad innumerables, y todos
más ó menos, tenemos grabados en nuestra memoria los ratos innolvidables que hemos pasado en
grata comunicación con personas que tienen la
brillante facultad de "saber conversar". Desgraciadamente en la época actual, son pocos los que
dan á esa distracción la importancia que se merece, y en las reuniones y visitas, sólo se platica
de asuntos tri viales, ó lo que es peor aún, de críticas y burlas más ó menos punzantes. De aquí
resulta que dichas reuniones, tengan á veces, muy
poco atractivo, pués es del todo imposible que
esos motivos de plática, puedan procurar distracción.
Hay una idea, por fortuna falta de veracidad,
y es, la de que está más extendida en las señoras, que en los caballeros, la costumbre de murmurar- Esta idea carece de bases ciertas, pues sin
defender al bello sexo, diremos por dar gusto á
la verdad, que también la parte más ilustrada, y
fuerte de la humanidad, tiene ese lado débil. Se
murmura y crítica en todas partes, y de todo¡ el
ingenio se confunde con la chanza inoportuna y
picante, de la cual muchas veces brota una antipatía ó enemistad¡ dejando todas esas conversaciones por única huella. un fastidio profundo, y
un vacío absoluto en la inteligencia y en los sentimientos. Procurando observar cual es la causa
de esta desagrrdable costumbre, vemos como único elemento, la falta de voluntad para dará la
conversación el importante lugar que se merece,
y para poner en práctica algunos medios•indicados por las sociedades mas cultas y civilizadas
á fin de introducir en los salones y círculos de
reunión, un nuevo y más alto objeto en las conversaciones. Esos medios, son bien sencillos por
cierto, pues consisten sólamente en suprimir por
completo las ironías de mal gusto con que se
o fende á los presentes ó ausentes, procurando en
cuanto sea posible desarrollar la inteligencia, para tratar en la conversación ya de asuntos elevados y dignos de toda atención, como son, por
ejemplo, los comentarios de los espectáculos de
arte, libros editados recientemente, y en fin, cualquiera otro motivo:agradable é interesante
El verdadero y delicado ingenio, puede, también, entrar como elemento de goce y de legítima
distracción, cuando no se busca en la chanza ponderar el lado ridículo de los demás, sino tocar
con ligero y fino roce las notas cómicas que casi
en todos los acontecimientos de la vida se encuentran; dando con ese giro, frescura y alegría á
la conversación. En casi todos los salones de las
principales ciudades europeas, se reunen las personas amigas, con el exclusivo objeto de dar al
placer de la conversación, una constante cultura
y hacerla cada vez más útil y grata. No cabe duda, de que este es un medio bastante sencillo de
participar, sin mucho esfuerzo, de la ilustración
y conocimientos de espíritus superiores. En la
capital de Francia, llaman á estas deliciosas reuniones "hacer talento," frase que, sin embargo de
no tener una traducción exacta, podemos decir
que es; reunirse á hacer un verdadero ejercicio
intelectual, útil no solo á la inteligencia sino
también á la expansión de los sentimient¿s pers~nal~s que necesitan, á veces, del roce y comumcación con nuestros semejantes.
Ojalá pudieran establecerse en nuestra sociedad
esas agradables reuniones, que tendrían el dobl~
atractivo de proporcionar distracción y mejoramiento de las propias facultades.

o
El águila, el cisne y el cuervo suelen pasar de
los cien a~os de edad. Las garzas, gansos, papagayos y pelicanos, alcanzan los sesenta años; el pavo_ y . el pardillo viven veinticinco¡ el canario,
vemhcuatro; la paloma y la grulla, veinte¡ el jilguero y el faisán, quince; la alondra, trece; el mirlo y el pitirrojo, doce; el tordo, diez. La chochita
es la que menos vive, pues no llega á los tres
años.

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FoT. FÉLIX, DE PARís.-MoDAS DREGOLL

Traje de calle.-De estilo "directorio," hecho en
muselina de seda, en colores verde y negro. La
falda, ya guarnecida con dos volantes de plissé, de
seda negra. Fichú de muselina de seda qlanca,
guarnecida de encajes valencianos.

FoT. FÉLIX, DE PARís.-iVIoDAS BECIIOFF DAVID.

Traje de paseo.-En cresp6n de China, color kaki. La falda está g·uarnecida de dos anchos bieses,
entre los cuales, van dos grupos de pequeñas alforzas. El corpiño, bordado en la parte superior, .Y á
la orilla del escote y de las mangas, lleva pasamanería del mismo color del traje. Camisola de encaje de malla .Y tul.

�458

EL MUNDO ILUSTRADO

El adorno d(la mujer en diversas épocas

\,rr,l

Damas romanas de la corle de Trajano.

atención sino al traje femenino, y á la manera
con que éste se ha transformado bajo toda suerte
de influencias. La mujer de la Edad Media, lleva
un traje flotante en forma de larga túnica, y el
velo envuelve su cabeza en señal de austeridad.
Sus cabellos se ocultan, ó bien caen en sedosas
trenzas entretejidas con listones color de púrpura, '1Ue aparecen entre las amplias mangas. Poco
á poco el progreso modifica estas modas un tanto
faltas de gracia¡ el traje se escota sobre el cuello,
se dibujan las formas del cuerpo, el velo se rechaza, recógense las trenzas en redecillas de perlas sobre las orejas, y hermosas telas, con vistosos
forros, se tienden en las majestuosas colas de corte sobre los grandes salones de los castillos. El
espíritu del Renacimiento, refina el gusto, é imprime en todas las cosas el sello del arte. Los talles se alargan y se vuelven esbeltos bajo los esfuerzos de los corséts de acero¡ las faldas se prolongan, para dejar lugar á los sedeños damascos de
ricos dibujos. El encaje hace su brillante aparición en Italia, y su confección llega á ser muy
pronto un arte próspero.
Este suntuoso renacimiento italiano, determina
en Francia las modas magníficas del tiempo de
Francisco I: ricas telas de brocado y de damasco,
amplias faldas, vastas mangas, redecillas de perlas destacándose en el oro brillante de las cabelleras.
Más poco después, el gusto se
pervierte¡ á la elegante amplitud
del Renacimiento, sucede la moda
poco graciosa del tiempo de Enrique IV. La falda es enorme y pesada por los encañonados que rodean las caderas¡ la mujer toma la
forma de una cúpula¡ su silueta
está afeada más aún, por las grandes mangas abiertas, y sus hombros se estrechan por los cuellos rizados. No era posible continuar
en este exceso de 'ID.al gusto, y al
fin se hizo en la moda una evolución: los pliegues de las faldas cayeron sencillos y flexibles; se suprimieron las rizadas gorgueras,
substituyéndolas por grandes y
elegantes cuellos lisos que seguían
la línea de los hombros, y se les
adornó con bellos encajes legítiEl Mercado defrivolidades.- Epoca del Direclono.
mos de gran valor. Esta fué, acaso, una de las más hermosas époU na interesante publicación francesa, relata cócas de los trajes femeninos¡ en la brillante corte
mo se veía en dicha exposición, desde los antide Luis XIII nada era artificial¡ el talle tenía toquísimos trajes del Egipto, donde el clima es arda su bella nat oralidad, y no sufría ninguna comdiente, y en el cual, la mujer de elevada alcurnia
presión exagerada. Los cabellos se peinaban en
pasa las horas enteras ociosa y soñolienta, vestigraciosos bucles al derredor de la frente, y caían
da de una simple túnica de lino finísimo, recoshasta el princi pío del cuello.
tada sobre mullido lecho, y contemplando una
Bajo el reinado de Luis XIV, todo aspiraá proserpiente que obedece á la voz del encantador.
ducir la impresión de grandeza¡ los talles se alarMás adelante, los trajes romanos, evocan el cuagan, los delanteros de las faldas prolónganse, el
dro de las bellas patricias, sentadas en el lujoso
peinado se hace alto y opulento, y las mangas, li«atrium,&gt; escuchando á los histriones.
sas, se adornan con exquisitos y flotantes encajes.
Después, la imaginación ve á las Emperatrices
En la época de Luis XV, la mujer desea una
bizantinas, en un espléndido decorado oriental,
forma de elegancia más graciosa y picante, al misrecibiendo los homenajes de su corte.
mo tiempo que más incómoda¡ se adopta el polvo
Pero es principalmente en Francia, donde es
para los peinados, los talles se alargan cada vez
más interesante estudiar las evoluciones de la Momás, y las fal das se ensanchan con los vistosos
da, á través del tiempo.
«paniers.&gt; Estos últimos, viniendo á ser demasiaAl pasar una revista á esas brillantes escenas
do estorbosos, fueron rechazados poco á poco por
q ue son como el resumen de la historia ilustrada
María Antonieta, la infortunada moradora del
y animada, no se fija la imaginación sino de un
Trianón, quien hizo adoptar modas, en las cuales
modo pasajero sobre los asuntos que representan.
se sentía la influencia de Juan Jacobo, y del culto
Ellas nos muestran, por ejemplo, á la reina Cloapasionado por la naturaleza. Con la revolución
tilde en el dintel de su oratorio distribuyendo
vino un movimiento de retroceso hacía la antilimosnas á-los mendigos; á las lindas jóvenes de
güedad¡ y así como los terroristas se inspiraron
la corte de Luis XIV, sorprendidas mientras fuen los griegos y en los romanos, también las momaban las pipas que habían hurtado á los guardas tuvieron en los usos pasados, un guía para
dias; á Napoleón, la víspera de llevar el manto
su transfo~ción. Más algún tiempo después,
lujosísimo de terciopelo, bordado de abejas de
una autoridad tiránica vino á imponerse á la Mooro.
da, como á todo lo de su época: Napoleón, que
A través de eatos diversos cuadros, no se presta
1

TRAVES de todos los tiempos y en
todos los países, la mujer ha utilizado,
t
para el adorno de su persona, las in..._~~
venciones del arte, los descubrimientos
: , ~ de la ciencia y los recursos, cada vez
'
más extendidos, de la industria y del
comercio. Son muy interesantes los datos que
guarda la historia relativos al adorno femenino,
y los diversos objetos que cuidadosamente se conservan en algunos museos de la vieja Europa, y
en los cuales, aun se ad vierte el reflejo que la mujer ha dejado en ellos, de su belleza, su encanto y
su poesía.
En una de las grandes exposiciones parisienses,
el oportuno genio francés tuvo la artística idea de
consagrar un sitio especial para exponer á la admiración pública, una encantadora colección de
trajes y adornos femeninos, desde las épocas más
remotas.
La moda es el espejo de las costumbres, y por
tanto, los trajes de pasadas edades, traen á nuestro recuerdo el cuadro de la vida social de cada
época. Evócanse verdaderamente resurrecciones,
al ver desfilar delante de nuestra imaginación, en
escenas fielmente reconstruídas, personajes vestidos con los trajes de diversas épocas.
..-., ,1

'1f

...

La corle de Napoleón.
llevó hasta en los asuntos de la toilette, su gusto,
del todo imperioso y dominador.
En alguna ocasión, continuaremos dando á nuestras amables lectoras, otros datos históricos, extractados de la citada revista, pues, suponemos
que han de parecerles interesantes y dignos de su
atención.

00
EL LAGO E I M
Sobre las orillas del lago Eim, habitaban, en
otro tiempo, hombres salvajes y crueles, completamente insensibles á los encantos de la naturaleza, á las alegrías del trabajo, al estímulo de las
siembras y el riego. Se ocupaban sólo del pillaje,
y mataban á los viajeros, arrojando sus cuerpos al
fondo del lago Eim. Por eso sus aguas, en invierno y en verano, de día y de noche, estaban empurpuradas con la sangre de las víctimas.
El lago, afligido por tanto crimen, llamó un día
á todos sus peces, y les dijo:
-Oíd: quiero preservarme de toda esa sangre
que destruye la belleza de mis aguas¡ quiero volver á ser el lago azul de Eim, el lago puro que
refleja el cielo¡ partamos, busquemos un país mejor que no esté, como éste, devastado siempre, un
país donde los hombres sean buenos.
Y después de reunir á todos los peces, se elevó
con ellos por los aires, dejando, en su lugar, un
lago fangoso donde las serpientes y los sapos, se
ocultaban bajo los cadáveres.
El Eim, como una inmensa nube azul, corría
posado en el viento ... . .
Llevado por la brisa de abril, llegó á una tierra
de campesinos. Descendió al valle y dijo á los
hombres, inquietos ya por la presencia de aquella inmensa nube:
-Pueblo apacible: quiero establecerme entre
vosotros¡ quiero mirar de cerca las espigas d e oro
y los árboles floridos. Quiero haceros dichosos y
comtemplar vuestras cosechas.
Y los campesinos, emocionados y alegres, dieron la bienvenida al buen lago Eim, le prepararon un suave lecho, y sembraron en sus orillas
jóvenes sauces llorones que día y noche se incli·
naban para besarlo.
Y así fuécomo el lago Eim, con todos sus peces, quedó posado en aquel valle pacífico.
Bien pronto el campo se tornó fértil y alegre, y
las nubes negras cargadas de tempestades, se ale·
jaron del lago para no ensombrecer el azul de sus
ondas.

o

Existen en las selvas africanas unas serpientes
de dos cabezas, aunque esta clase de reptiles bicéfalos es bastante rara. El animal que las posee
puede mirar al mismo tiempo hacia adelante y
hacia atrás y caminar perfectamente en ambas direcciones. Generalmente las serpientes de dos cabezas afectan la forma de una Y ¡ pe10 algunas de
ellas parecen más bien una T mayúscula perfecta, pues el cuerpo forma una barra vertica l, y los
dos cuellos, en su prolongación, la barra horizontal. Aparte de las ventajas de ver y orientarse
para caminar, estas serpientes no tienen superioridad sobre las demás, pues el doble cuello las
estorba bastante, porque se engancha en las matas
fácilmente. Lo más curioso es que se asegura que
estos animales tienen un instinto y una voluntad
en cada cabeza, por lo cual, suele encontrarse en
verdaderos conflictos, pues mientras una quiere
escapar de un peligro, la otra se empeña en desafiarlo. De ser esto cierto, la serpiente bicéfala podía ser el prototipo y el símbolo de la duda y la
irresolución,

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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