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                  <text>·~-~-~-~-~-~·~'El ,_ CENTRO -MERCANTIL •
Grandes Almacenes de Ropa y Novedades

'--

•

•
•

•

s.

Apartado 472

.....

R egistra d o como articulo

Año XV- Tomo 11

1

Robert y Compañía Sucs. · México, D. F. ·

•

Vasto Surtido de Artículos de Obsequio
PARA

1

&lt;e

seg-unda clase, en 3 de Noviembr e ele 1894.--Impreso en papel de las Fábricas de San Rafael.

México, 20 de Diciembre de 1908

l

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Navidad y Año Nuevo
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'" , . ·V da ta Cintura• &amp;anal• N l!!A•

. . . . . . . . . . . . . .~.......411111111-• ..._..
I

Vista del tajo en el Kilómetro 222 del F. C. de Colima, que acaba de inaugurar
el Señor Presidente de la República.

Número 25

�790

EL MUNDO ILUSTRADO

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALFONSO E. BRAVO.

OFICINAS:

0a.lle de Alta.ro ntímero 9, México, D. F. Ap,ntado
ta.l 2.570. -Teléfonos: E rlcsson. 1476.
Comva.ñfa TelefónJca, 471.

pn~-

--

PRECI OS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la. Oludad ................... . .........
En los Est ados.......... . . .. .. .. .. . . .. .. . . . . . .
En el Extranjero. . . .. .. .. . . . . . .. .. . .. .. ..

$ 1.2-'i

l.!'iO

2.00

N'ÓMEROS SUELTOS:

En la 0avtt al. .......... . ................ $0.il-'i cs.
En los Estados.. .. . .. .. .. .. .. .. .. .. .. $0.50 cs.

El Secreto del Buen Exito
LAMA á cada paso ltl. atención en
la vida que la posición de los hombres, su fortuna, sus triunfos, no
correspondan, casi nunca, á lo que
era de esperarse de sus cualidades predominantes.
No siempre, en efecto, es más acertado
el más sabio, ni vencedor el más valiente,
ni enaltecido el más inspirado; como no es
tampoco más subyugadora la más bella, ni
más rico el más calculador, ni más afortunado el más cauto.
Y el hecho contrario no es menos notable. No es el escolar mejor instruido el que
hará más brillante car rera en la vida; á cada paso nos encontramos con financieros de
suprema habilidad que fracasan al lado de
otros muy medianos que p rosperan. Cuando, como el tirano antig·uo, buscamos las
adormideras más altas, solemos encontrar
que no son las más robustas, .V los recuerdos de nuestra vida están llenos de merecimientos sin recom pensa y ele mediocridades triunfales.
Entra la falange al combate, y al final
resu lta que no es el más temerario, ni el
más robusto, ni el más hábil quien ha asestado los golpes mejores ni tendido en tierra mayor número de adversarios, y solemos quedar maravillados del camino que
recorren y de la :i.ltura á que se elevan avecillas que no tienen las poderosas alas del
águila ó del cóndor.
Estos hechos suelen sorprendernos y hasta sublevarnos; antee1los clamamos justicia
y sentimos decepción, tanto más, cuanto
que, en general, siempre nos creemos acreedores á lo mejor, y que nos sentimos postergados por los triunfos ajenos; y si somos
un poco pensadores, llegamos á creP.r que,
en el orden social, no priva la ley de proporcionalidad entre la causa y su efecto.
Un poco de reflexión nos hará más equitativos.
Nuestro error consiste en juzg·ar del mérito de las gentes y en prever sus buenos
éxitos en razón de sus cualidades más salientes; es decir, en mutilar la personalidad
para predecir su destino. Consiste ig·ualmente en creer en la eficiencia del talento,
del valor, de la ciencia, etc., independientemente de las condiciones del medio en
que actúan y de la · atmósfera que los envuelve.
Una y otra cosa son ocasionadas á error.
Para triunfar en la vida, no basta ni puede

bastar una sola facultad , por excelsa que
sea.
La vida activa, la carrera de un hombre
en sociedad, supone el concurso 6, grado
mayor ó menor de todas y cada una de sus
facultades, desde las más humildemente físicas hasta las más altamente morales.
La lucha por la existencia, el conflicto de
los intereses, suponen más c¡ue el predominjo de una sola, la armonía de su conjunto,
Una facult~d sola, aun suponiéndola excelsa, no da jamás la plenitud ele sus frutos
en la práctica sin la coopemción eficaz de
las otras.
La fuerza vale poco sin la mañ.-1. El solo
talento sin la rnluntad surle aborta!'; .ven
ocasiones ba,sta que la -sal ud .Y el l"ig-or sean
precarios, pant c¡ue t,odo porreni r ,·enga
por tier ra.
Siendo esLo así, nach t,iene de extrafío
que suelan &lt;lescollar los hombres armoniosos en el conjunto de su ser, m:ís tiue los
desequilibrados geniales. Una ll$diocridad
coherente y congruente suele representar
una g-ran fuerza y vencer en la lucha ú las
aptitudes excelsas; pero solitarias y aisladas que no encuentran aliados en otrns aptitudes complementarias é indispensables.
Estas consideraciones explican cómo ciertas medianías superan en buen éxito á personalidades que les son superiores de muchos codos en punto á ciertas facultades
intelectuales ó morales.
Es cosa evidente, por ejemplo, e¡ ue el talento y el genio se esterilizan casi siempre
si una voluntad enérgica no Jru; secunda.
Puede un hombre tener vastísimas concepciones; pero escasa perseverancia, viéndose
por esa razón frustrados sus propósitos.
En otras ocasiones no es la falta de aptitud,
sino la sobra de pereza, lo que impide á un
hombre escalar las altas cimas.
Las mujeres más bellas suelen ceder el
puesto á Jas más atractivas ó á las más vi1·tuosas; .v en ocasiones todo un edificio ele
g randiosos pro.rectos viene por tierra, rPducido á polvo, porque faltaron al arquitecto el tacto y la prudencia,
La perspicacia y el conocimiento de los
hombres es cualidad sin la cual no hn.v carrera política ni diplomática posibles; .r
suelen los grandes capitanes ser vencidds
y humillados por no haber sido hábiles administradores.
De aquí tanta águila muerta en el huern;
ele aquí tanta gloria desvanecida en humo;
de aquí tanta ilusión disipada :r tanta esperanza fallida.
Y de aquí también tantos humildes que
serán los más poderosos, tantos pobres que
serán los más ricos, tantas medianías que
serán excelsitudes.
Y no por iniquidades de la suerte, 'no por
injusticias del destino, no por extrañas rnleidades de la fortuna, sino porque la vida
es complexa, porque el medio puede ser ó
no favorable á la eclosión ele la flor, á la
madurez del fruto, á la g·erminación de la
simiente, y porque e l hombre no puede correr con un solo pie, como no lo puede el
ciervo, ni, como tampoco lo puede el águila, volar con una sola ala.

Jr
J
.,...

~!~

Cuando no podemos lograr lo que deseamos, debemos contentarnos con lo que tenemos.

*

* que una vez; pero se
La muerte n o llega * más
hace sentir á cada momento en la vida.

*••

No darse por entendido del agravio, es una i nocente vengan za .
"* de valor por cambiar
La abnegación no cambia
de causa.

.

Crónica Científica
Seis-millon~s de seres e n una gota

OR la _cent~sima vez se ocu pan los microb1olog1stas de los inconvenientes
gravísimos que tienen los proced imien tos usados en las iglesias de varias rel igiones, tanto en las pilas de agua
bendita, como en las rejas de los confesonarios
El último grito de alarma ha sido lanzado n¡ d
menos que por un fraile italiano que, por razó:
de su estado, no puede ser motejado de irreligioso, mote muy de moda cuando de tales cosas se
trata. Fray Agostino Gemelli, médico y sacerdote
especialista en lo que se refiere á microbiología'
se ha dedicado últimamente, con el fin más reli'.
gioso en mira, al estudio y observarión del :tdua
que contienen las pilas de la iglesia d e Sa~ ta
Croce, en Turín, pilas que se lavan diariamente
con bicloruro de mercurio, y se ha encontrado
hasta ciento cincuenta mil microbios por ceutímetro cúbico en ag~a tomada de 1~ su perficie, y
nada menos que seis millones de microbios en la
misma cantidad de agua, tomada del fondo d e ta
pila.
Para ver hasta qué punto estos pequeños seres
eran ofensivos, inyectó parte de esla agua á varios animales, á los que ha visto morir, presa de
la tuberculosis, la colitis ó la difteria, enfermedades que no tenían más causa que la in vección
de agua bendita.
Indudablemente que los que van á tomar adna
á las pilas no se la inyectan; si así fuera, morirían
por docenas diariamente, pero si se la colocan
sobre la frente sudorosa, y entre nuestro pueblo
ha y personas ::¡ue se rocían casi todo el cu erpo
con el agua de las pi as de las iglesias.
Opina el citado doctor que no hasta limpiar
las pilas todos los días con bicloruro de mercurio, como se hace actualmente en Italia, sino que
sería necesario adoptar una forma de tomar agua
bendita, en ta que se evitara la intromisión de
las manos en el agua que queda en el recipiente ;
para ello propone que se use uua llave au tomática que dé agua al oprimirse por los fieles y que
se cierre enseguida, y que el agua caiga á un recipiente que se desaguara constantemente, de manera que nunca hubiera agua en él.
Figúrense nuestros lectores: si esto se ha hallado en pilas que se lavan diariamente con una solución desinfectante de biclornro de mercur io,
una de las substancias más efectivas para la muerte de los microbios, qué sucederá en las pilas de
nuestras iglesias, que si se llegan á lavar alguna vez en el año, es allá por el Sábad o de Gloria,
y eso con «zacate y jabón comunes&gt;. ¿Qué son
los seis millones de microbios que encontró el
Doctor Gemelli en las pilas de las iglesias ita lianas, comparadas con las enormes colonias de animaluchos de todas clases, microbios y parásitos,
que habrá, sin duda, en el fondo, en el medio y
aun en la superficie de las pilas de al gunas de
nuestras iglesias?
Y si los perros y los conejos que inyectó nuestro sabio y prudente sacerdote murieron de tuberculosis, de colitis y de difteria lqué séquito
de enfermedades infecciosas no hallaríamos entre las causadas por los microbios de nuestro pueblo?

La otra observación del padre Gemelli se r efiere á l as rejas de )os confesonarios.
Dice el padre que una vez que lavaban la reja
del confesonario en una iglesia de Milán, n otó
que varios animaluchos que estaban cerca d el caño donde se tiró el agua, se acercaron á beberla,
y todos ellos murieron en el acto. Le llamó esto
la atención, y tomó agua con la que habían lava·
do otra reja para examinarla con el microscopio.
En medio de infinidad de suciedad es, que molestaron al¡!o la observación, se encontró tal cantidad
de microbios y de tantas formas y tamaños, que
fué imposible darse cuenta de cuántos eran;
todos esos microbios habían pasad o, cuando menos, veinticuatro horas adheridos á la reja, siendo
aspirados por todos los que se acercaban á cumplir con las prácticas de la religión.
E l padre Gemelli, movido á compasión por s us
semejantes en vista de estos graves males, se ha
dirigido á las autoridades eclesiásticas italianas,
el Vaticano inclusive, para que se ocup en d e remediarlos; nosotros, al recoger y relatar las experiencias del sabio italiano, lo imitamos, Y veríamos con mucho gusto que se hiciera algo por
eliminar causas de infección tan peligrosas Y que
se hallan al alcance de todo el mund o católico,
que forma una mayoría de los habitan tes de México.

Una calle de Colima.
La calle principal.
.
.
Uno de los mejores puentes del Ferrocarnl de Colima.
Grupo de los Üobemadores de ,Talisoo .r Colima con
sus comitivas.
·· Foto¡,!ra/f.llS del enviado

Ya por «RamóñCiH7'aÍ», -en ci ue estuvo el
El muellP clondP sr pfpctuó el banquetR.
Otl'a \'Ísta del gTan puente'.
i'ÍllC'\'a Escu&lt;'ht «Lamacll'icl», en Colima.
especial de "El Mundo ll11sln1,1o.

.,

�703

EL MUNDO ILUSTRADO

Panorama de Manzanil/o,
F'o t . d e l representante de " El Mu ndo I lustrado"

El Ferrocarril de Colima a Manzanillo
r

LAS FIE S TAS INA UGU R ALES
Breve, tan breve que parece un ensueño, fué el
viaje · del señor Presidente de la República, durante el cual se verificó la inauguración de la
primera línea que une directamente á la capital
con la costa del Pacífico.
En setenta y dos horas de marcha triunfal, el
Primer Magistrado de la Nación inauguró e l nuevo ferrocarril, visitó una de las regiones más hermosas y más ricas de nuestro territorio, y recibió
las manifestaciones del aprecio en que se l,: tiene en todas partes.

•••
El viernes 11 de los corrientes, á las diez y media de la mañana, los acordes del Himno Nacio·
nal, el ruido del cañón y el bullicio en la estación
del ferrocarril Central, anunciaron que salía de
la capital el jefe de la Nación para d irigirse á
Manzanillo á declarar oficialmente inaugurada
una de las líneas que más eficazmente contribuí·

rán a l engran decimiento y progreso nacionales.
El v iaje de ida fué fantástico en fuerza de ser
rápido, sin más detenciones que las muy breves
que se hicieron en Guanajuato, Irapuato y Colima, para dar lugar á las entusiastas demostracio·
nes de los habitantes de estas ciudades, y el que
se agregaran al tren presidencial los carros· especiales de los gobernadores de las citadas Entidades federa t i vas; el tren corrió con toda velocidad
y sin descanso entre esta ciudad y e l puerto de
Manzanillo.
Los ocupantes del tren asistieron á un desfile
feérico d e llanos, estaciones, puentes, viaductos y
túneles que se sucedían con gran rapidez, sin dejar más impresión que la de un paisaje huyente,
alumbrado durante el día por la deslumbradora
luz del Sol, y, durante la noche, por la palidez de
la luz lunar. Las grandes obras de arte y de ingeniería, en que abunda el camino, parecían vi·
sienes de pesadi lla que pasaban a nte los atónitos
ojos de los que querían darse alguna cuenta deél.

El Señor Presidente, el Señor Ministro de Guerra y su comitiva
al salir de la estación.

C'allP &lt;lt&gt; los .\lmar&lt;•11l':--, el&lt;' ( 'olim:i.
Pala &lt;·io dl' Uol&gt;ierno til' Co!illla.
I g lesia de ~an Frnncisco ,\ l1nolo.rn11, Colima.
Urnt cnsit comercial en Colima.

.•.

Así, en medio del vértigo de la velocidad, se
pasó todo e l camino, durante el cual se percibía,
de cuando en cuando, algo como notas de himno
desgarradas · en jirones· por la misma velociclad
del _&lt;montruo de hierro», que se había encargado
de conducir a l tren presidencial hasta las lejanas
costas del Pacífico; era que se pasaba cerca de
una estación en la que los habitant es del lugar
. poblado más cercano, se habían reunido para r.endir los debidos hono,res a l hombre que dirige los
destinos di: la Nación.
Al fin se llegó á Manzanillo á la una y cuareµta minutos de la tarde del día 15 y, en seguida, se
efectuó ~l banquete oficial, ceremonia la más pro. minente de las fiestas inaugurales. El señor Presidente, vistiendo el traje de gran ceremonia -y
llevando al pecho las insignias de Gran Cruz , de
- la Legión de Honor, descendió de su carro especial y se dirigió al muelle, donde se había preparado la mesa de honor.

El Sr. Embajador Thompson, con el Sr Gobernador Landa y Escand6n,
esperando la llegada del Señor Presidente.

,Jard ín tlv ('olinw.
Casa :.\luni,·ipal d(' ;\[:u1z:t1 1illu.
Panorama del \¡]ima.
Pue11tc de Zarag·oz:1, Co!.im·i.
Fvf1¿;rufíos cld Sr. Z Sa11n:du.

El S eñor Presidente baja del tren en Bueñavista,
á su regreso de Colima.

El "Señor Presidente cruza por entre una multitnd que
le di6 la qíenvenida,

�794

EL MUNDO ILUSTRADO

En este sitio puede admirarse una hermosa á la
V?.z que curiosísima perspectiva: el tren camina
según hemos dicho, por la ribera derecha d el Rí~
Grande, entre dos cordilleras majestuosas que no
pierden su c_ontinuidad h~sta 1~ costa; parece,
pues, que la linea se ve obligada a seguir el rumb_o que la naturaleza le marca; pero no sucede así,
sino que d e pronto, y como obedeciendo á u na
caprichosa idea, cambia la dirección, penetra la
montaña en nn punto y se pierde. A la salida del
túnel se puede ad mirar una obra de ingeniería
notable: en la misma boca de salida está amarrado
un puente que sirve d e paso en una barranca y
enfrente, al t erminar el pnente, se encnentr; 1~
entrada d el siguiente túnel. Continúa después el
camino por la nueva barranca del río, cruza el
Salado y sigue la estribación derecha hasta rebasar
la superficie del valle de Colima.
Entre Tuxpan y Colima hay construidos 14
puentes, siendo entre ellos los más importantes
los de Los Yugos, San Joaquín, segundo crucero
del río Tnxpan y Quesería, con una l ongitud de
420, 454, 470 y 489 pies respectivamente; y como
obra admirable y atrevida, debemos citar el puente de Santa Rosa, lugar en que llegaron á juntarse
los trabajos emprendidos por los dos extremos de
la !~nea, terminando allí su construcción, y que
se hende en un solo y largo tramo sobre u n abismo de cerca de 300 pies de profundidad.
En el tramo de Colima á Manzanillo hay tres
túneles y cuatro pnentes, siendo notable, entre éstos, el de Armería que atraviesa por sobre el r ío
de este nombre, en una longitud de 860 pies, en
seis grandiosos tramos.
Esto, en lo que se refiere á la parte p intoresca
é instructiva del ferrocarril; por lo que hace á su

La mesa de honor en el banquete celebrado en Guadalajara.
Los brindis que se cambiaron durante el ban•
quete son de una gran significación, sobre todo el pronunciado por el comandante del «Catinac~, buque insignia de la escuadrilla de buques
franceses que hicieron honores á nuestro Presidente, y la contestación que de él dió el Primer
Magistrado.
Pocas horas después de la llegada á Manzanillo
partió de ese puerto la comitiva presidencial para regresar á la ca pital.
A las nueve de la noche llegó el tren presidencial á Colima, donde se detuvo para que el visitante asistiera á las fiestas que los habitantes de
la ciudad habían preparado en su honor; hubo
una procesión popular, que desfiló frente al señor
Presidente, aclamándole, y después de ella volvió el Primer Magistrado al tren y continuó el
viaje, para llegar, poco después delas once ~e la
mañana, á la hermosa capital del Estado de Jalisco.
En Guadalajara también asistió el señor General Díaz á las manifestaciones de aprecio que le
tenían preparadas los miembros prominentes de
la población, y á renglón seguido se continuó el
viaj e, pues el Jefe de la Nación tenía que estar
en la capital el lunes por la mañana.
Al descender de sus carros el Presidente y sus
acompañantes, quedaba terminado el importante
y trascendental viaje; el Jefe de la Nación había
declarado oficialmente que el ferrocarril que une
á Colima con Manzanillo y con la capital de la
República, estaba inaugurado, y que por lo tanto,
desde ese día es cosa del dominio público; es un
nuevo factor para el engrandecimiento de la Nación, el cual es tan grandemente ayudado con las
vías de comunicación.
Ahora demos una idea de la importancia de la
mejora inaugurada y de la región que abre á los
enormes beneficios de la civilización.
La distancia de Guadalajara á Tuxpan es de 198

i!!L MUNDO ILUSTRAD/)

795

POULE FINAL DE PISTOLA
., T T ~-- T 7 7r

rT1

•

1:1

•

..
El Señor Presidente llega á Guadalojara.
kilómetros. Entre Tu xpan y Colima median 68,
siendo la pendí-ente máxima en la línea de dos
por ciento.
La curva máxima es de seis grados.
A unos 8 kilómetros al Sur de Tuxpan se encuentra el primer túnel, y á su salida, el primer
puente sobre el Río Grande; al abandonar este
puente la línea, sigue la margen izquierda del
mismo río y vuelve á cruzarlo en el gran puente
de Tenexcamilpa, siguiendo la ribera derecha.

Desfile popular ante el palacio de gobierno de Guadalajara.

importancia, desde el punto de vista comercial,
habrá mucho que decir. La circunstancia de unir
á la costa del Pacífico con la del Atlántico pasando por el centro del país, basta para que sea llamada la vía á sostener un gran tráfico á través de
nuestra Re pública, la cual se halla situada de tal
manera en el mapa comercial del mundo, que es
puente paso, tanto entre el Oriente y el Occidente
como entre el Norte y el Sur.
Ahora, si de estas consideraciones generales pasamos á las particulares que se r elacionan con la
región del país, puesta en comunicación por la
nueva vía con el resto del mundo civilizado, encontraremos nuevas razones para augurar un gran
porvenir á la nueva vía férrea.
El Estado de Jalisco, así como su capital, son
bien conocidos por la circunstancia de haber estado ligados con nuestra ciudad d urante muchos
años; pero no pasa lo mismo con el Estado de
Colima, el que, por falta de comunicaciones directas y fáciles, ha permanecido ignorado del cen·
tro hasta ahora.
Se halla situ ado entre el Océano y los Estados
de Jalisco y Michoacán; s u extensi ón superficial
es muy reducida; es el penúltimo de los Estados
de la federación d esde ese punto de vista~pero la
fertilidad de su suelo hace de él uno de los más
hermosos y de los más importantes. En el mar le
pertenecen las islas de Revillagigedo, las cuales,
por sí solas, tienen una extensión de más de cua•
renta kilómetros cuadrados y cuyo fértil suelo es
fuente de grandes riquezas n aturales.
Según el censo d e 1900, su población es de
65,115 habitantes,· población que se considera aumentada d esde la fecha citada en un cinco por
ciento.
El Estado produce azúcar, arroz, añil, algodón,
cacao, café, coquito de aceite, frijo l, maíz, tabaco
y maderas preciosas.
La ciudad de Colima, capital del Estado, está
situada en la vertiente austral del volcán de Colima, á 53 kilómetros de la costa del Pacífico Y á
504 metros de altura sobre el nivel del mar. Su
clima es templado y nunca el termóm etro ha mar•
cado más de 37 grados d e temperatura á la so111;bra. Dista 706 kilómetros de la ciudad de Méu•
co y 264 de la de Guadalajara.

Grupo de jueces y tiradores que tomaron parle en
el campeonato.
A las diez de la 1nañana empezaron á llegar al edificio del club los eleganl.!s trenes que conducían á los in vitad os, y pronto se vió la terraza del
edificio cubierta p or los brillantes trajes de las damas y los correctos de los
caballeros, gue discnrrían por ella en espera de la hora en que debía dar
principio la fi~sta.

Cargando /as pistolas.-Sres. Arturo Bran,ff y Ange_l Esmdero, segundo y
primer premio del campeonato, respectivamente.
Llegada de los invitados.
El domingo 13 d e los corrientes se efectuó, en terrenos del «Club Automovilista&gt;, en Chapulte pec, la «ponle» final de pistola de combate entre los tira•
dores d e la ciudad de México.
-~~
,
La fiesta fué organizada y dirigida por el señor Mérignac, director de Il!-..,
escuela magistral de esgrima, á quien hay que felicitar por el brillante éxito
obtenido,

A las diez y media, colocados en sus puestos los jueces, que eran los señores Mérignac y Somellera, empezaron los combates entre los once tiradores
que llegaron á esta prneba final. La frecuencia de los puntos y lo r eñido de
los combates, son buena prueba de la habilidad de los concurrentes, que mostraron mucha destreza y gran vista en el manejo de la pistola.
En cada combate se excluía á uno de los tiradores, y de exclusión en exclusión se llegó á designar á 103 dos mejores tiradores entre los concurrentes; éstos fueron: el Sr. D. Angel Escudero, en primer lugar, y el Sr. D. Arturo Braniff, en segundo.
A los citados caballeros se otorgaron los premios del campeonato, consistent es: el primero, en un parte de pistola de combate y el segundo en una
h ermosa pistola sistema Cólts.
Terminada la «poule» y otorgados los premios á los vencedores, el profesor Mérignac invitó á los presentes á que pasaran al salón comedor del club,
donde se sirvió un exquisito «lun ch-champagne».
Dos horas d espués de principiada la fiesta se retiraron los invitados del
edifiéio dei ~lub en los mismos lujosos trenes que á él los habían traído, llevando un recuerdo muy grato de una de las más brillantes fiestas deportivas
que se han efectuado entre nosotros.
Acomp¡\ñan á estas líneas, vistas fotográficas de los principales incidente1
de la elegante reunión de de¡.orte.

00

•

�'796

EL MUNDO ILUSTRADO

TU, MUNno n,USTRA no

707

GRUTA EN QUE NACIÓ CRISTO, SEGÚN LA LEYENDA.

La Virgen de los Angéles
~

ANTE los ocho días que María pasó
n el establo de Belén, no tuvo que
~~ preocuparse por nada. Los pastores le
~ llevaban queso, fruta, pan y leña para
encender lumbre. Sus mujeres y sus hijas prodigaban toda clase de cuidados á la madre y al niño. Además, los tres reyes Magos dejaron un montón de tapices, telas preciosas, joyas y vasos de
oro.
Al cabo de una semana, cuando ya pudo andar,
decidió volver ásu casa de Nazareth. Algunos pastores deseaban acompañarla; pero ella les dijo:
- No quiero que por nosotros dejen ustedes
sus campos y rebaños. Mi hijo nos conducirá.
-Pero, dijo José, ¿ vamos á dejar aquí los presentes de los Magos?
-Sí, replicó María.
Y distribuyó á los_pastores los presentes de l os
Magos.
-¿No podríamos llevarnos aunque fuera una
parte pequeña? repuso José.
-¿Para qué la necesitamos? respondió María.
Poseemos un tesoro más valioso.

*••
Hacía mucho sol en el camino. María llevaba al
niño en brazos; José cargaba una cesta con ropa y
algunas modestas provisiones. A mediodía se detuvieron á sestear, muy fatigados, á la sombra de
un bosque.
En el moruento, de detrás de los árboles, salieron varios angelitos, colorados y mofletudos, con
dos alitas en la espalda, que les servían para revolotear ó para hacer sus pasos fáciles y ligeros.
Eran listos y más vigorosos de lo que podría suponerse, á juzgar por su poca edad y su cuerpecito.
Ofrecieron á los viajeros u n cántaro de agua fría
y una buena provisión de frutas, que habían cor·
tado quién sabe de dónde.

Cuando la santa familia emprendió de nuevo el
camino, la siguieron los ángeles. A José le ayudaron con la cesta; pero María no quiso confiarles
el niño.
Llegada la noche, los ángeles arreglaron lechos
de musgo, bajo un gran sicomoro, y velaron toda
la noche el sueño de Jesús.

***
María llegó á su casa de Nazareth situada en una
callejuela populosa; casa blanca, plana de techo,
con una terracita cubierta, donde José tenía instalado su taller.
1;,os ánge~es no los habían abandonado y se·
guian prestandoles toda clase de servicios. Cuando el niño lloraba, uno lo mecía suavemente· otros
tañían sus arpas ó, en caso necesario, le mudaban
pañales en un santiamén. Muy temprano aseaban
la casa, Y después de las comidas se llevaban
prontamente los platos y las escudillas para lavarlos en la fuente cercana. Cuando la virgen iba
al lavadero, tomaban la ropa, se la repartían, gol~eaban alegrem~nte las telas mojadas, las ponían
a secar en las piedras y luego las volvían á casa.
Cuando María, hilando en s u rueca, se quedaba
dormida por el mucho calor, sin d espertarla conel uían la tarea.
También con José tenían muchas atenciones. Le
alistaban su herramienta y le ayudaban á guardarla ~espués del trabajo, y barrían las virutas y
el serrm para que el taller estuviera siempre limpio.

** *
Así tan atendida por los ángeles, y no teniendo
nada que hacer, María se fastidiaba y oraba más
y más siempre, reflexionando acerca de esta situación. Una mañana, al levantarse, vió á los ángeles
ocupados en asear la casa, les quitó la escoba y los
despidió, aparentando enojo. Volvieron después
de la comida y trataron de levantar la mesa; pero
l e dió un capirotazo á uno de ellos, y todos se
pusieron en fuga. Volvieron poco después. Cuando la virgen hacía sus preparativos para hilar, un
ánget trató de apoderarse de su huso; ella lo per-

siguió, amenazándole hasta el taller d e José. Al
cabo de una hora, mientras cosía, sentada cerca
del niño, notó que dos ángeles se habían deslizado bajo la cuna y la movían disimuladamente.
Ella se levantó, los echó fuera y cerró tan prontamente la puerta, que uno de los ángeles quedó
prendido de un ala y lanzó un grito. María le
soltó y le dijo: bien merecido lo tienes por andarte metiendo en lo que no debes. Avisa á tus
compañeros y no vuelvan por todo esto.

•*•
-Vamos, dijo José, ¿porqué echas fuera á todas estas buenas gentecillas? Me parece que nos
prestan importantes servicios.
- Precisamente por eso, respondió María.
-No te entiendo, replicó José. Desde el momen·
to que tu hijo es el Mesías, es muy natural que
los ángeles le sirvan y q ne la madre se aproveche
de la ocasión.
-¡Oh! dijo María, vaya una observación falta
de tino ¿No sabes que el Mesías viene al
mundo para s ufrir con los hombres, y, por consiguiente, para soportar todos los males que es na•
tural que experimenten los niños? Verdad es que
yo debo suavizar, en cuanto esté en mi mano, es•
tas molestias, supuesto que soy su madre; pero no
sé á cuenta de qué vienen otros á encargarse de
mis asuntos. ¿Acaso las otras madres no cuidan
con sus propias manos á sus chiquitines? ¿No sería cobardía de mi parte renunciará mis labores
maternales? Por lo pronto, te puedo asegurar que
á mi hijo le gusta más ser cuidado por mí que
por esos monigotes con alas; y sé que me asocio
más á su voluntad redentora, aceptando las penas
como las otras mujeres y soportando toda la con·
dición humana. Sí, quiero ser yo sola la que en·
vuelva en sus pañales á mi hijo, yo sola la que le
adormezca y arrulle, y yo sola la que me entienda con la casa y la que hile en la rueca y la que
vaya al lavadero .. .... Y como todos estos traba·
jos insignificantes me causan verdadero placer,
no hay en ello mérito de mi parte; pero sería cul:
pable si tolerara que los ángeles usurparan J1ll
puesto ... . . ,¿Comprendes ahora?

-Me parece que sí, hija mia ... ... Mas entonces
¿ va á ser preciso que yo renuncie también á los ligeros servicios que los ángeles me prestan de vez
en cuando?
-Indudablemente, amigo mío.
- - Y o había entendido, sin embargo, q ne el ser
marido de la madre del Mesías daba algunos derechos. Pero debes de tener razón, porque eres
más inteligente y sabia que yo, á pesar de que
tengas quince años apenas, y de que haya yo pasado de los sesenta.

METROPOLITANAS

*•*

no es el aleteo de misterio
evocador, que invade 1os pueblos durante la semana que
precede á Navidad, el que flota en estas noches invernales
de México.
Pretenderéis en vano oír el ulular del viento al
colarse por las retorcidas callejuelas, como si trajese en pos jirones de vagas historias de melancolía; el gemido de los v iejos postigos, cuyas maderas se estremecen al soplo helado, dejando
caer la polilla amontonada en su~ rendijas por el
paso de los siglos¡ la narración monótona de lamaritornes, que en la cocina llena de tibieza, al amor
de la lumbre que en el fogón se extingue entre
cenizas, di vierte á los niños con cuentos de santos, de l adrones y de alma~ en pena, si bien menos donosos que los de ese caballero de las edades
heroicas que se llama don Ramón del Valle Inclán, no menos su~estivos, no menos saturados de
color y de rústica ingenuidad, de ingenuidad grata
á la mente, como al paladar lo es el jarro de es;
pnmosa leche bebido á la luz del amanecer ..... .
No sabréis de nada de estas cosas que, á los que
de nuestro rincón provinciano vinimos años ha,
se nos aparecen ahora como fragmentos de remotas fantasías que ignoramos si en realidad hemos
vivido, ó sólo aprendimos en libros antaño saboreados, en libros de aquí ó de allende el mar,
porque la poesía tiene el don de universalizarse,
de penetrar en nuestro modo de ser íntimo, en
nuestras pequeñeces, en nuestros sueños, á tal
punto que, cuando queremos apartarla, imposible
es nuestro deseo.
Pero si no existe ese patriarcal encanto que
mueve á la contemplación y á la inercia, otros
hay, en cambio, cuyo goce siempre será de1 eilable.
No suspira el viento en sórdidas encrucijadas;
no cuenta historias la fámula; no cantan su acostumbrada canción de invierno los postigos; pero rei nan la luz y el movimiento, la confagiosa alegría y
el ansia de regocijo. Bailan las ilusiones y las espe•1:a~1zas su anhelada zarabanda; y todos, los pequeños
y los grandes: el rico, que durante un año enredóse
en oombiru;.lciones de negocios; el hortera, que permam:s:.iP p~errado tras del mostrador; el emplea-

Ahora bien, como á la siguiente noche el niflo
Jesús lloraba sin poder dormirse, se oyó de prortto en la calle una melodía ligera y de extremada
dulzura.
Abrió María la puerta y vió á la luz de la luna,
e n fila contra las paredes de la casa, muchos ángeles que tocaban con arpas diminutas.
- ¿Otra vez? les dijo ella. Y si á mi h ijo no le
da la gana de dormir? Y si se le antoja seguir
aguantando sus dolores en l as encías? .... Sobre
todo ¿no estoy aquí yo que soy su madre? ..... .
Os largáis ó me enfado.
A la mañana siguiente no aparecieron por todo aquello; pero al otro día, María les vió en el
patio agrupados debajo de la higuera, tímidos,
avergonzados y llorando en silencio.
-Angelitos míos, díjoles ella, puedo pareceros
demasiado severa, porque estáis muy chiquillos
para comprenderme. Mas oíd: la vieja Séfora, que
vive enfrente, está paralítica. Un poco más lejos
está la buena Raquel, que tiene doce hijos y que
pasa -la pena negra para criarlos. Y en Nazareth
podréis encontrar á muchas otras mujeres pobres.
Y bien, á ellas debéis ayudarles á arreglar la d,sa, á lavar la ropa y á cuidará los niños . ..... Si
queréis dar gusto al mío, ese es el modo de conseguirlo.
Y viendo que arrugaban las naricillas, dando
señales de tristeza, añadió:
- Cuando esté más grandecito, pueda ser que os
dé permiso de jugar con él. ..... Pero, por ahora,
haced lo que os mando.

** *

Y ese año, todas las mujeres pobres y enfermas que había en Nazareth fueron ayudadas, y
todos los niños mecidos por servidores in visibles
(porque solamente José y María veían á los angelitos); y los bebés no lloraron más, excepción hecha del niño Jesus, que quería sufrir por ellos.
J ULIO L E.IIIA!TRE.

(De En marge des vieux livres, seg1mda serie.}

•

es la sombra densa, impalpable,
N Osúbitamente
transparentada por
el refiejo blanco de la luna;

dillo, que soñó con aventuras inclinado sobre el
pupitre; y la gentil obrerita, y la damisela, sienten
ese no sé qué, mezcla de júbilo y galantes ambiciones, que es patrimonio de los espíritus en esta
semana invernal, dorado prólogo de Nochebuena.
iLas posadas!
¿ Conocéis, acaso, todas las promesas, todas las
sonrisas, todos los amables proyectos que este
nombre guarda?
Yo de mí sé deciros que, entre las fiestas que
para regalo y solaz de futuras generaciones crearon nuestros abuelos, ninguna hay que tenga, como
ésta, tan origip.al embeleso, y pinte el alma mexicana con tan delicados matices, y despierte en
nuestro interior tal mundo de sensaciones. Y como yo creo que piensan muchos, porque á mi
lado cuando paso, y en los hogares, y en los trenes, y en los paseos, oigo la palabra tentadora, la
deliciosa palabra que .brota de los labios rojos de
las jóvenes, de la desdentada boca de los ancianos, y hasta-lqué más?- de las fauces de terribles
matronas que con ejércitos de niñas casaderas
discurren, revolviendo en torno las inquisitoriales miradas.
Sonríen los seres y las cosas. Ved, si no, el mudo regocijo de las calles: en la del Coliseo-yo seguiré llamándola así, pese á los señores de la co·
misión de nomenclatura, porque para mí esos
viejos nombres tienen el encanto de la tradición
y del recuerdo, superiores á todos los encantos;en la del Coliseo, digo, los mercaderes sacaron á
relucir en vitrinas y en escaparates cuantos cachivaches se creáron para recreo de los ojos en
las clásicas posadas. Ya son los juguetes de porcelana, de cuya blancura se destican los colores
pálidos y que representan cabezas de niños que
alborotan, ó de gatos pensativos; diminutos chapines que se dijera prontos á calzar el lindo pie de
Cenicienta; gorros fantásticos, casas en miniatura,
6 el animal más burdo, pero más sabroso de la
creación-que diría el olímpico don Juan Valera,
el cual sabía descender á minucias gastronómicas:
-el cerdo, rosado, gordo, extático sobre los cuar•
tos traseros, en actitud tranquila . ..... Y los mil
curiosos adornos de papel, que se inventaron para
engalanar salas, corredores y altarillos durante la
fiesta: cadenas multicolores, de fina ó tosca factura; raras floraciones en las que se mezclan los más
· disparatados tintes; faroles venecianos ó nipones.. . ... . . ¡Y cajas para dulces, y bomboneras, y
otros frívolos é innumerables objetos que, guardando recóndita s imetría, lucen á la claridad centelleante de los globos eléctricos, qu~ ligeramente
velan el musgo y la falsa escarcha que recuerda la
Navidad, cayendo en arambeles sobre las pantallas!. .....
Rebosan gente las aceras. Son las mamás, que
llevando de la mano á sus retoños, se proveen

�para la noche¡ son los eternos vagabundos, que
miran simplemente y con mirar se sienten satisfechós¡ son los provincianos, que quizá extrañen
esta fiebre de cosas fútiles, este bullicio característico de la metrópoli¡ es, en fin, la multitud sin
nombre, variada y homogénea dentro de su hete
rogeneidad, que se echa de puertas afuera, ávida
de derramar la calderilla ganada quién sabe á
costa de cuántas p rivaciones, y que se embriaga.
y que palpita, y que es feliz en este breve mo, mento crepuscular de invierno, cuando en la atmósfera flotan destellos de sol.
Pero no es sólo aquí, en el centro del México
colonial, donde se observa tal zambra.
Id á la Alameda. Ahí está lo verdaderamente
típico, lo pintoresco, lo que halaga al costumbrista. A la sombra de los árboles centenarios, de
los árboles santos que han albergado tan tas generaciones de pájaros y vigorizado, con su frescura,
á tantas generaciones de niños, se yerguen las barracas, todavía fuertes, todavía sólida~ á pes ar
del embate de tantos prohibitivos decretos gubernamentales. Bajo sus recias tablas cubiertas d e
mantas, en el recinto alumbrado por primitivos
mecheros de petróleo, hállanse los puestos de golosinas, degolosinas baratas que todos compra1;1:
higos, ciruelas de España, rugosos pasas .... Las p1 ·
ñatas, pend ientes del improvisad? techo, atraen
por su riqueza de color. Y en ca1as, y en montones sobre el mostrador, vense los confites que presto
llenarán la amplia panza de aquéllas, y que habrán
de esparcirse por el patio, no bien d palo afort unado haga trizas la tosca olla vestida de gala, con
beneplácito de los niños.
Entre las barracas, junto á la acera, estará el
vendedor de cacahuates· voceando su mercancía
con agudos gritos. Rasga l os tímpanos el estallf ·
do de la chirimía¡ en la penumbra, cada vez mas
opaca, hienden el aire l os cohetes, y lucen_ con
varias coloraciones las luces de Bengala que sinrnlan estrellas, y cabelleras blondas que caen, y
círculos rojizos que giran con girar mareante ....
R eina l a confu si ón. Al escándalo de los veud.,.
dores únense los ruidosos requerimientos de bara·
tura lanzados por los clientes¡ las risas¡ las aho·
gadas exclamaciones de los que se asfixian, com primidos por l a muchedumbre. Vuelven las obreras de sus talleres¡ la «gata sisa&gt;¡ proles enteras,
numerosas proles de toda condición, van peregri ·
nan do por l a feria, á la sombra del arbolado, en
la noche que hace descender, sobre los prados
cercanos, la seducción del silencio que tanto contrasta con el barullo próximo.
Mas llega la hora ansiada. En los relojes públicos suenan las nueve con vibración argentina
que repercute.
Se han despejado las aceras¡ aminoró, como por
ensalmo, el griterío. Las llamas rojizas de l~s
mecheros parp.1dean¡ las barracas yacen casi soh·
!arias.
¿Dónde está la multitud-preguntará algún ignorante turista ¡-en dónde la modistilla que reía
con pícaros andares, y la «gata&gt; y los graciosos
rebaños conducidos por los papás?
Y yo le llevaré de la mano-si tal merced me
demanda,-al rincón de alguno de estos caserones
nuestros, verdaderos mundos en pequeño, en el
cual se desarrolla, con típico esplendor, el dorado pról ogo de Navidad.
•
Es en una vivienda, en la modesta salita engalanada con cadenas de papel y faroles multicolo·
res. Del altar, niños sonrientes cogiero11 en brazos á la Sagrada Familia: al carpintero q ne va e n
compañía de María, ya madre del divino infante,
en busca de posada, hu yendo de b. persecución
od iosa. E l cortejo de peregrinos aguarda, con
las dirr.inutas velas encendidas¡ y no bien los
santos atraviesan el umbral, se pone en marcha,
á través del obscuro patio, entonando mozos y
doncellas, viejos y viejas, la monótona letanía cu·
yo ritmo conduce, allá dentro, el piano de alquiler, de amarillento teclado, sobre el que da sendos manazos el músico de la casa, que en ningún
holgorio falta.
A llá van Lucha, Tacha y Pancha, señoritas de
la vecindad que, con ser los nombres cariñosos
que les aplican tan feos, son por extremo bonitas, coqueteando con sus novios ó pretendientes¡
allá va la vieja beata-que en parte alguna deja ,
réis de encontrar,-recomendando compostura en
el rezo:- «¡Orden, niños! ¿Qué es eso de chotear
á los santos, cerno si fueran nuestros iguales?&gt;allá va la portera, rezongando como Dios le da á
entender el &lt;Ora p ro nobis»¡ y don Jesusito, y
don Ricardito, y don Juliancito, pobres sexagenarios que no pudiendo ya meterse en requiebros,
en razón de lo carcomido de sus humanidades,
confórmanse con reir suave y bonachonamente
Y ya están de nuevo en la sala. Los santos pe·
regrinos, en fuerza de tanto rogar, encontraron
posada. Los chicuelos retozan en el patio, mo·
mentos después, engullendo los restos de la pi·
ñata. Ha llegado la fies ta á su apogeo¡ repárten·
se los juguetes¡ menudean las copas de jerez y
los pasteles se desmenuzan en la púrpura de los
labios. El &lt;virtuoso» de largas melenas siéntase
al piano-luego d e no pocas almibaradas instancias, en las que van en vueltas adulaci ones á s u
enorme talento de artista, -y ataca las notas d el
primer vals.
Tacha, Lucha y Pancha bailan. Sus galanes
son mozalbetes relamidos, que poco antes aplan,·

'199

EL MUNDO ILUSTRADO

798

EL lllUNDO ILUSTRADO

charon, ellos mismos, los trajes negros que osten•
tau. Don Ricardito, don Jnliancito y don Jesusito añoran en un rincón las posadas que v ieron en s us verdes ju ventudes. Y las señoras mayores, Placidita, Apolonita y Ru fi nita, ven con
s ingular cont ento la ale¡(ría de sus hijas, y hasta
admiran la habilidad felina con ,¡ne saben pes·
car - qu izá para un fut uro matrimonio-á estos
jóvenes vestidos de negro que son los besu.~o5
rn á~ r e beldes y enemigos del santo estado q uepasean por el turbulen to mar de la met rópol i.
Y ahí les ten éis más tarde, s ud oro sos, conmoví ·
d os por la danza. Se o yen cud1icheos. De pronto, una voz esta lla:
- Panchita, hi ja, anda, canta á los señores al
gnna cosa.
Panchita sabe qu e ha d e cantar¡ pero se hace la
to nta:
-iAy, mamá, s i n © me ac uerdo !

La concurrencia interviene, alarmada:
-Vamos. Panchi ta, háganos el favor.
- ¡P or Dios, Panchita!

La matrona vuelve á la carga:
-Niña, no te hagas t'del rogar».
-Pero, mamá, si tú sabes que soy atroz, atroz ....
En fin, si los señores me perdonan . ..
Y ~anc!1ita, sin mayores preámbulos, se d irige
al piano, y entona el &lt;Vorrei Morir-romanza
muy nueva,-obsequiando con una mirada sentimental á uno de los jóvenes vestidos de negro.

· ·L~~- ~¡~;~ ·s~-~-· · T~;.~~- eÍ. b;i¡;_" M~·z;s· ~- ~~~;s
r evolotean p or la salita estrecha. Ampos de luna bañan de claridad el patio. Mirándoles, quizá una sombra de melancolía pase por sus feme·
nil es o jos, al pensar que el fin de las posadas se
acerca.
Rie tú, morenitil de las negras pupilas¡ charla,
cncantildor:1 blonda de las seducciones suaves·
coquetea, linda muñeca que :i todos atraes cod
tus hechizo~. ¡Amad todas! Pronto llegará la
~ochebuena, la ,que pone término á las alegrías,
a los amo res y a las nsas. ¿Y entonces, , .... '(
C A RLOS GoNZÁL EZ PEÑA .

DE POCOS AÑOS A ESTA PARTE
SE HA TRANSFORMADO UN BARRIO DE LA CAPITAL
Los Buenos Ejemplos que Deben Imitarse
El :\Jéxico de callejuelas sombrías .r nol'hcs sin luz; el n•tusto :\léxico fJ ue. :í semejanza drl hfro\' mitolóp:ico, rsturn dormido si~fos .r m:1s si~tlos espernndo que lo
despertara la rnz potentr dr la ei,·iliznción:
C'I ~réxico, Pn fin. qur S&lt;&gt;lo a1.ruarclaba rl
·'le1·ánlat&lt;' .randa.. el&lt;' las arl rs. cl&lt;'I comcreio .r clr la industria, ha despr rtado .rn dt&gt;
su larguísimo sopor y hoy surg·r llr no dr
encantos y poblado dr bellezas.
/-li la historia de la \'apitnl dr In Heptíblica es mu.r intt&gt; resantr por todo lo que
lit&gt;ne ele inst ruc::tirn .,· amena: si los riejos
[)\' rg-aminos nos eurntan. en ar('aica gTamática y antieuada orto~Tnffo, la rida de &lt;'Sta
('iudad, que fué asiento de la ambición nohlr y d\'l rspírilu ,\!'ll&lt;'ITe1·0. ho.r. &lt;'11 cambio,
los periódit'os morlcrnos-,·irirntes páió nas d&lt;' la historia ern tPmponfoea- nos hablan de suel'sos q ne todos preseneiamos .,·
dr lwchos qur para todos tienen interés.
En el'ec::to. i:í quifo no intP resa sahercó1110 prosperamos, l'0ll eu::í (ps rl&lt;'mentos
\'Ontamos para nurstro eng-mnde&lt;·imirnto
fut,uro • .r qniénl'S son los hombres ó las
empn'sas que hasla 110~· día han coad.rn rndo más (' licnzmente en nuestro desarrollo !
Es inn wstionahle qnr esta pregunta ha
sur~·ido alg·urnt ,·rz en r l espíritu ele los
lwmhr&lt;'S ('llltos. Y ('omo pudiern suceder
que muehos no In hayan respondido satisfaetoriamcntc. t 1·ataremos df' hae1•rlo c,111
&lt;•I mrt.rnr acierto posible.
La mod('l'lla r ida clr :\IÍ&gt;xico. l'omo la dr
todas las nacio1ws de la tierra, desc.:ans:l sobre la triple basr Jp la paz, l'I l'omcrcio
.r la industria. ( 'untamos con \'sos t&gt;lcmentos ,r. gracias á l' llos. rshunos riendo á diario el res urg·imicnto pasmoso de nuestras
riquezas. ~i limitamos nuestras obserraciones á la ciudad de ;\lt~xico. 1·rrrmos también que la part1• matl' 1·ial dr In mPtrópoli
f'stá cambiando incesantemente gracias á la
ac·ción l'otnbinacl1t Llr las autoridades y Je
]os particulares.

Tendríamos innumerables casos que citar : pero se nos ocurre por ahora referi rnos á uno ele 1, ,s l,a1Tios más ropulosos,
conocidos r importantrs: el de Perah-i llo
donde a prnas hac&lt;' cuatro años había anti~
hig·ienieas barracas .r calles polrnsas. Tal
estarlo huhirra persistido por más tiempo,
á no srr por r,I estímulo que entre los propietarios d" fincas de ese rumbo se despertó l'llnndo lodos rieron que la cen·ecería
«CuauhtemcH'&gt; adquiría un hermoso edifil'io. iluminaba S ll fachada, construía embanq 11ctados .r mrjorn ha considernblemente las
eondicionrs materiales del barrio. De enton('\'S ad sP ha rmbelleeido el nimbo; .v los
propi&lt;'tario~. a~n1ijoneados por el estímulo
ele In gTan c·r1Trc.:rrí11, no cesan de hacer
mrjoras.
También sueedi1í un caso igual en calles
eéntriras. las ele Plateros, donde la cer rnerría &lt;Cuauhtemoc» fué la primera en instalar un letrr ro luminoso al frente del eleg·ante dcs parho qur allí posee. Apenas ,·isto
PSr letrern no,·edoso .r a1-tístico, las demás
c.:asas comerciales rlc P lateros lo imitaron; .'ahora sucede que csa gran artrria de la
c.iudad está ilumi11acla rspléndiclamente desde las primeras horas de la noche.

Coron ~l Manuel A/arcón, Gobernador de Mondos, muerto en C,uernavaca el
martes 14 del actual á las cinco de la mañana.

Sr. Rafael Mondragóny Sra. Aurora González de Mondragón ; contrajeron
matrimonio en_Dolores Hidalgo el u fo 3 del actua l.

&amp;
.,,,.
Durante los últimos siete días se han efectuado
acontecimientos de la índ ole más di versa en nuestro país.
Al lado de notas gratas, como el matrimonio de
los señores Mondragón, tenemos que dar cuenta
de nno de los hechos más luctuosos, como es la
m uerte del señor Coronel D. ManuelAlarcón, que
fué gobernador d el Estado de Mo,relos. Junto _á la
mención de los nombres de J ose Manuel Pu1g y
Carlos del Toro laur eados en el concurso abierto
por la Escuela Normal de Profesores de esta ciudad, tenemos que ocuparnos de algo que, si bien
es cierto aue no es una nota dolorosa, todo lo
contrario, i.v encaja con la ínaole de l a que acabamos de mencionar· se t rata del banquete con el
que la Asociación d¡l Colegio Militar. h_a querido
sancionar su reconocimiento de los mentos y servicios del señor Noris, como el último de los su•
pervivientes de la l(loriosa epopeya que se desarrnlló en el Colegio ante el avance de las tropas
n0,·tean1cricnnac:,

En esta plana d amos algunas foto1rafías que
ilustran esos acoutcc1 m ie nto&lt;.

Sr. Carlos Toro, que obluvo segundo premio.

~,{.
o;¡,.

Sr. Jnsé Manuel Puig, que obtuvo primer premio

La ce1Tecería «Cuauhtemoc&gt; ha dado,
JHH's. rjemplos muy dig·nos de imitarse .'"
ha eontri buido poderosamente al embellecimiento de In ciuclacl, estimulando con sus
acciones.
Así qrnxla explicado cómo el elemento
industrial, representado en este caso por la
:.rr:111 fáhrirn de ~fonterre,,·, es uno de los
elenw11tos sobre r¡ue dl'scansa el progreso
actual (le la lfopú blica.
O,ial:í qur esta. ecn·ccería sig·n. instalanrlo
IPtrrros luminoso~ Pn rnrias callrs de Méx i&lt;"o, [l"Cs, adrmás de e¡ ur &lt;'SH mejora es
decora ti rn rn alto grado, proporciona iítile:, r entajas al 1·ecinuariu.

S r. D. Teófilo N oris.

Banquete dado p or la Asociación del Colegio Militar en _honor de D. Teófilo Noris.

�800

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO IT,USTRADO

Actualidades Extranjeras
El suceso deportivo más interesante, en las tÍI·
timas semanas, ha sido la carrera de automóviles
en Sa vannah, en la cual se disputaron el gran
premio en los últimos dh.s de Noviembre próximo pasado.
Como de costumbre, hubo accidentes: el más
sc:rio fué el que ocurrió al mecánico De Rosa y
al &lt;chaufTeur» Johaz, en el cual el primero resultó
muerto. El hecho va siendo tri vial en esa clase
de pruebas de temeridad deportiva. En este caso
se marcó el suceso por los funerales hechos al
mecánico, que se efectuaron en la Catedral de
San Juau el día último de Noviembre. Asistieron
millares de persona~ y se organizó una gran procesión hasta el cementerio.

Al ltetrato de Vrliísqnez Pintado por él Mismo
¿Dónde estás? ¿Dó nde estás? T., busco á tientas
y hacia el misterio sordo tiendo en vano
el eco de mis voces soñolientas
y 11 angustia aterida de mis manos.

1Ro111a, G aferít1 del Capitolio ).

Con el mostac ho erguido y con su pera,
con el cabello largo y la )lolilla,
y la mirada donde el genio brilla,
él nos dejó su imagen verdadera.

Alma: por inquirir tu indicio ó rastro
con la tt1ía á· la noche adusta abierta,
te meñdigué.gimiendo de astro en astro,
como.el &lt;;:iego que va de puerta en puerta.

..

Gloria del arle y de la tierra ibera,
todos aquellos seres de Castilla
-cortesanos y gentes de traíllala vida hoy tienen que el pincel les diera.

,;

, ,,

,·•i/r,, ,/o &lt;Í J., ( 't1 ledrol:

r ct. Thon1pso n

El grun globo de A. E. Gaudron.
Las fotografías que publicarr.os y que nos fueron remitidas directamente d el sitio de los s ncesos, fueron tomadas durante los funerales.

* **
El 18 de Noviembre último se efectuó una de
las más interesantes tentativas hechas últimamente en la conquista del aire. El globo más grande.
construído hasta ahora en el mu ndo, partió de
Londres con la esperanza de llegar á Siberia y
romper el &lt;récord&gt; del mundo en cuantoá distancia atravesada por este medio. Esta última parte
no se llegó á realizar, porque e l globo tuvo que
tocar tierra en Mateki Derevn i, Rusia, á medio-

Canastilla c:m los inslrumenlo.s científicos.
día del sábado 21 de Noviembre, después de tres
días una hora de haber permanecido en el espacio¡ de manera que queda en pie e 1«récord» hecto
por el Conde De la Vaulx.

Las dimensiones del
globo fueron: diámetro,
59 pies; circunferencia,
285 pies;superficie, 33,333
pies; capacidad, 107,963
pies cúbicos; fuerza ascensional, dos toneladas.
El costo de la tela fué
de cerca de seseo ta
mil pesos en nuestramoneda . Los aeronautas fueron A. E. Gaudron, Capitán de la expedición;
el Capitán Maitland y C.
C. Turner, representante
del periódico i n g 1 é s
«Loudon Daily Graphic».
Llevaron consigo multitud de instrumentos,
que se ven en las fotografías adjuntas; entre
ellos, uno que hacía sonar una campana desd e
el momento en que el
globo se encontraba á
menos de 500 pies de la
tierra. E ste aparato, que
es de la mayor importancia, servía para advertir
la proximidad de las
montañas cuando e l tiempo estuviera brumoso é
impidiera explorar la trayectoria recorrida por el
globo. Otro instrumento
mu y delicado, pero mu y
i nteresaote, es el estadoscopio. que indica la dirección del movimiento
exacto del globo. Tan importante es e l nuevo aparato, que se ve en una de
las fotografías y que cons iste en un cilindro de
zinc hueco, que sirve como lastrador automático
c uando el ¡(lobo va por
encima del mar. En este

1

especia l para

11

EI M undo Il ustrado,"

•

P ero de todos ellos la presencia
no vale tanto, no, cual la existencia
que tú te diste con tus propias manos!' .-

.

. '

L os rasgos y ademanes todavía
vemos de aquellos príncipes que un día
su grandeza midieran los enanos.
l~ris r ·., / .-: d·· /,, :·.-' ·ri ·• 111

::.. ..,
"-:., t..-.
~ i~'

Diciembre

&lt;..') .

G UI LLERM O

POSADA.

UN SUEÑO
( De Gabriel D 'Ann1111zio).

D E T RANSITO
¡Oh trinnfador que surges de la bruma
Q ue de tu sol mitiga los rigores!
En e l prado, ante ti, brotan las Aores
Como ,brota del mar la blanca espuma.
Y al mirar que en tu trono de diamante
D!posita sus perlas el rocío,
Qu iero q ne á ti se eleve el canto mío,
O frenda de mi pecho palpitante.

Estaba muerta, s in calor. La herida
era visible apenas en el Aanco:
;estrecha fuga para tanta vida!

¡Oh viajero inmortal! marchas de prisa,
Mostrando, ante los s igl9s, tu grandeza:
Eres Aor, er es pájaro, eres brisa;

El lienzo funera l no era más blanco
que el cadáver. Ja::nás humana cosa
verá el ojo más blanco que aquel blanco.

Encierras un conjunto de belleza ....
El invierno te ofrece sn sonrisa
Y yo canto á tu noble gentileza!
Vi l&lt;GILIO Az AMAI&lt;.

Ardía Primavera impztuosa¡
los cristales, de cínifes inermes,
gol peaban con ala rumorosa ....

Cosamaloapam, Ver., Diciembre 12 de 1908

Huyó de ella e l calor. Yo dije: ;,duermes ?
Con un salvaje so nreír violento
más cerca repetíle: ¿Duermes? ¿Duermes'!
¿Duermes?, y al recordar que aquel acento
no era el mío, me c rispo de pavura.
Escuché. Ni un murmullo, ni un acento.
Cautivo de la roja arquitectura,
se dilataba en el bochorno un fuerte
olor á destapada sepultura.
El hálito invisible de la muerte
me estaba sofocando en la cerrada
habitación. A la mujer inerte
¿duermes'! le dije, /,duermes? Nada, 11,,da.
El lienzo funera l no era más blanco.
Sobre la tierra de los hombres, nada
verá el ojo más blanco que aquel blanco.
G UILJ.EIU\O

VA!.1-:NCIA.

.,,~

~~
R etabl o

.

M¡is.,ya, -ahora, en la margen del torrente
me,.I.1e sentado en espera de mi día,
mirando cómo todo lo existente
, cQrre sin plan, .sin orden ni arm.cnía.

!PO!LOCA· MAZIU~OCA
Polka- mazurka, algo anticuada, de Czern y,
polka mazurka para baile de salón ;
polka-mazurka emocionante que yo oí
en una tris te y prov inciana reunión .

T,í me rec uerdas á la uiña que yo vi
aquella tarde de solemne procesión . ...
Polka mazurka que interpretas mi pasión ,
esa pasión ta n fuerte y loca q u e sentí .. ..
Polka mazurka, tú me causas honda pena,
porque me has hecho recor dará la morena,
q uc tan brntal é inicuamente me engañó .
Y me rec uerdas que te oía interpretada
por su voz cálida, criolla y perfumada
del olor acre de la tierra en que nació ....

D urante breves horas fui ste mi compafiera
en la impaciente y dulce festinación de un viaje
y en esas breves horas, toda una primavera,
e n mi alma y en tus ojos diafanizó el paisaje.
Hay un fugaz enca nto de ensueño en la quimera
de amores con que pueblan todo pere~rinaje:
el oro y e l p e rfume de una ampl ia cabellera
y el descuidado pliegue de un indolente encaje.
Y así como de un sueño perdura solamente
un resplandor d orado de niebla inconsistente
que aviva en la memoria la falsa dicha trunca,
de nnestro raudo encuentro, tal vez desvanecida
quede una luz de estrella, que en la azarosa vida
jamás nos hemos visto, ni no~ veremos nunca!
;No nos veremos nunca! Perdidos en la senda
que marca la derrota de nuestra vida errante
como un lejano rayo de luna d e leyeuda
'
será el dulce recuerdo del fugitivo instante.
Tal vez, bajo otros cie;os,
tan cerca, que su lumbre
y sólo del acaso que nos
qne anime la memoria la

plantemos nuestra tienda
confunda el caminante
unió dependa
'
aparición distante,

Pero como en la noche percíbense los rastros
que á la pupila absorta, desde apagados astros,
muestran la hebra de oro cte fenecida lumbre,
en la profunda noche d el alma, vagamente
tu blanca 1uz de estrella, d esconocida ausente
será como un celeste fulgor que la deslumbre.'
FEDERICO U11RBACJJ.

1908.

AN DHÉS GONZ ÁLEZ B LANCO.

l." Ca/edra[ de San Juan, donde se Pjectuaron los funerales.
Fot. T hompson, especial para " E l Mu n do Ilustrado

caso, basta arrojar el cilindro, que tiene agujeros
en su superficie, dentro del allua, sostenido por
un cable, de manera de aumentar ó disminuir á
voluntad el peso del globo.

Ya están ambos á diestra del Padre deseado,
los dos santos varones, el chantre y el cantado,
el Grant San!.:&gt; Domingo de Silos venerado
y el maestro Bernardo de Berceo nominado.
Y o veo al santo como en la sabida prosa
fecha en nombre de Christo y de la Gloriosa:
la color amariella, la marcha fatigosa ,
el cabello tirado, la frente luminosa . ..
Y á su lado el poeta, romeo peregrino,
sonríe á los de ahora q ue andamos el ca mino,
y el galardón nos muestra de su claro destino:
una palma gloriosa y un vaso de buen vino.

,,~

~¡~

O l íver etto d e Fermo
(Del tiempo de los Médicis )
Fué valiente, fué hermoso, fué arti sta ;
Inspiró amor, terror y respeto.
En p intarle gladiando desnudo
ilustró su pincel Tintoretto.
Machi:lVello nos narra su historia
d e ases ino elegante y discreto.
César Rorgia lo ahorcó en Si11i.~a¡¡l,.1.
. . . . Dejó 1in c uadro, un- p11fial y uu sone to.

El laslrador aulomálico.
El cortéjo fúnebre del aulomovilisla De Rosa.
fot. Thompson , especial pa r a el " E1:Mundo Ilustrado"

MAN UF:r. MACHADO.

Oviedo-IX-1908.

EN LA MARGEN DEL TORRENTE
Alma que u n día amé, Alma infundida
en una forma frág il y huidera,
Alma que fué la lumbre de m i vida
y fué la vida de mi primavera;
Alma de un suave encanto adolescente,
de un efímero cuerpo feme nino ¡
te perdiste en la sombra eternamente
y yo hube de seguir solo el camino.
Quebrado el pomo de alabastro terso,
roto e l santo fanal de líneas puras,
¿á qué buscar seutido al universo
ó perseguir vereda, andando á obscuras?
Quebrado e l pomo, el bálsamo sagrado
derramóse en si lenc io, de repente.
Se perdió, se voló . Dios ha cegado.
La alondra enmudeció. Secó la fuente.
Ya el pájaro de luz uo h4ce s u nido
recó ndito entre estrellas ó entre rosas.
Extin¡(uida tú. Alma, se ha exti1;1g uido
el alma i nnumerable.de las cosas.

DE. "LEJANIAS INTIMAS"
...... "Y tn aquellas noches líricas, ella
tenia el esplendor de un plenilunio. "
t Buenos

Aires) ,

Cuando fueron tus ojos de mis ojos espejos,
y en su azul enco~traban la más pura terneza,
cada vez que te fuiste yo sentl la tristeza
de una lumbre priv-ada de sus propios refle¡os .
Ya ese tiempo de intensa juventud está lejos,
que los_años transcurren con doliente presteza:
hay quizá nlveas hebras en tu rubia cabeza:
hay tan sólo en mi alma del cansancio los dejos .
Mas si á verte volviera como allá te veia
la amistad reemplazara mis vehementes an;ores
cual la esencia en el pomo á las flo res de un dla'.
Y ya hoy, sin los cambios de mis breves fervores
en mi fuera continua la fugaz alegria
'
que tus ojos me daban en sus castos fulg ores.
DARIO IIERRl:RA.

Panamá , Noviembre.-rgo8 .

�802

EL MUNDO ILUSTRADO

803

EL MUNDO ILUSTRADO

todas sus esencias, más penetrante. más invasora
de mi espíritu que lo hizo suyo devotamente,
quedará siempre viva la remembranza de su creación en &lt;El Abuelo&gt;, de Galdós. Esta fué el resumen de todo su arte. Bastaría ella sola á poner
en su frente la consagración gloriosa.

TEATRALES

E

L heraldo del arte dramático
español contemporáneo-Borrás,-el único continuador
de las glorias de Vico, deja
vacía la escena de Arbeu y
parte á la vecina Puebla á
hacer, en ella, la pródiga donación de sus fascinantes
creaciones. Deja en nosotros
una huel~a _imborrable y grata, cuya nostalgia sólo nos alivia la promesa de su regreso.
. El pú~lico le quiso co°!o algo suyo, como gloria propia Y, por eso, la ultima noche que representó _ante nosotros, todas las manos aplaudían,
sacudiendo las ramas del entusiasmo para hacer
caer á las plant~s del artista todas las flores de la
admiración.
Borrás debe irse encantado de esa última noche. Fué su apoteosis, su glorificación en México,
porque aquel día lo ensalzaron espíritus sanos,
los de los pobres qu~, rara vez, son alumbrados
por el sol del arte y Borrás fué para ellos, en una
so~a noche, alba, tramonto y crepúsculo. Por vez
primera lo escuchaban; por vez primera recibían
su lu~ plena; por vez última, quizá, lo admirarían

*
""
En el Principal celebró su función de beneficio
el actor cómico Paco Gavilanes con un programa
sugestivo, en el que figuraba el nombre de Borrás,
elemento bastante á llenar las localidades de ese
coliseo aquella noche.
Se estrenó un a propósito, escrito sin pretensiones por los señores Medina, Elizondo, Gallego y
Vitoria, que llenó su objeto. Hoy publicamos los
personajes de uno de los números más salientes
de la ohrita, la «Zandun_ga de Tehuanas» que está á cargo de las señoras Rniz París, Matilde García y alguna otra.
A más de las dos citadas tiples, se hicieron
aplaudir, en primer término, la artista Amparo Ro·,
mo, que canta con "cachet parisien" los "couplets"
de "El Hombre Mono," y las señoritas Pozuelo,
Sara López y Lui sa Rodríguez, en sus números
musicales respectivos.
La obra decae porque carece de final¡ pero enbetiene y este es el objeto único con que fué escrita.
Para Gavilanes fué una noche de aplausos y
satisfacciones,

SUS OJOS,

y el artista aquella noche vibró más, sintió
mas Y, en consecuencia, más hizo sentir y vibrar.
Para su alma amplísima, toda sensibilidad, bastaba el saber que el público de esa vez era una
masa de humildes, para tener tal circunstancia
como acicate de su inspiración. Y lo vimos como

...

En el «Virginia Fábregas» ha debutado una pare ja de b:iile que es un número de &lt;varietés» del

Srita, Emilia Leovalli, distinguida soorano
que cantará esta tarde en el «Arbeu».
que no pueden pagar por verme, ante ese público
mi trabajo sería el mejor que hiciera cu mi vida,
Yo disfruto del placer que doy más que del que
recibo.
Borrás ama á los humildes. Yo quiero entrever,
en ese firme amor, la causa de su identificación
gloriosa con el Juan de &lt;Los Viejos» y el padre
Ramón, beatífico avatar de Mosén Jacinto Verda_guer.
La ausencia del actor catalán va á entristecernos. Su arte ha hecho huella en nuestras almas
y no lo podremos olvidar. De todas sus creaciones queda un perfume, y como concentración de

::;ra, Matilde Garcí-l, en traje de tehuana.

Luisa Ruiz París, en traje tehuano.

Sr. E.utimio Serrato Y Sra. María del Carmen Gonzdlez de Serrato; contrajeron matrimonio el 19 de Noviembre último.

NUPCIAL
El d ía 19 del mes próximo pasado se efectuó
en Gnanajuato el enlace civil y canónico d el señor Don E utimio s~.rrato con la señorita María
del Carmen González, acont ecimien to notable por
pertenecer los dos contrayentes á las familias más
distinguidas d e la sociedad guauajuatense.
¡, La casa de la familia Serrato se engalanó artística y elegantemente para recibir al señor Juez d e
lo civil, quien, en repre¡entación de la Ley, unió

los destinos d el distinguido caballero con los de
la bella señorita, momentos antes de que el cortej_o nupcial partiera rumboaltemplodela Asunc1011, donde se santificó el matrimonio ante las
aras del altar y ante el representante de la su prema dignidad del culto católico. .
El templo citado, uno de los más aristocráticos
d e la ciudad, se vió )leno por una distinguida y
numerosa concurrencia que iba á asistir al cumpli~iei:to de las aspiraciones de los que_el santo
scnhm1ento del amor había unido, unión que iba

á ser sancionada ante D ios como lo había sido an•
te los hombres.
Por la noche del mismo día el señor Serrato y
su esposa, la señora González de Serrato, partieron á su viaje de bodas, que empezó por la ciudad de Guadalajara y comprendió muchos pun. tos de nuestro país, entre ellos la capital; á su regreso á Guanajuato, los desposad os fueron objeto
d e cariñosas demostracion es de parte de sus numerosas amistades, quienes les desean una ete.ma
luna de miel.

nunca, trémulo de emoción, lleno de sinceridad,
vasto en su arte, haciendo de su labor una ofrenda cariñosa, una dádiva espontánea nacida de
su amor por los humildes.
Cuando en las primeras noches de ru temporada, con un teatro casi desierto, Borrás iba á hacer «El Abuelo», de Galdós, al terminar el acto
primero entró en su camerino donde algunos de
sus amigos departíamos, y él, con displicencia,
nos dijo: «¡No tengo gana de trabajar hoy! ¡Estoy
cansado!»
Salimos á la sala y comprendimos la causa de
su desgano. /.A qué gastar energías para divertir
(y no complacer y menos entusiasmar) á unos
cuantos espectadores que habían comprado palco
y lunetas para desempolvar las casacas recluidas, charlando con sus vecinos aun en plena representación'/
Y sin embargo, Borrás, en e1 acto segundo, entró de lleno en sus facultades; nos estrujó, nos
venció y, como siempre, nos sedujo; en escala ascendente sus vibraciones artísticas fueron multiplicándose y creciendo hasta el final de la obra,
en que el aplauso unánime estalló.
-¿Cómo, le preguntamos, pudo Ud. dominar su
cansancio'I
-Yo-respondió -no trabajo para el que paga,
!tino para el que disfruta. Les ví á Vds. y eso me
basta!
Es est e un ejem plo de su pureza artística y una
prueba del deleite con que hizo, ante nosotros, la
última representación del &lt;Místico&gt;.
- &lt;Si yo pudiera- nos decía una noche-colocarme
en el pórtico del teatro y hacer entrará todos los

teatro «Scala&gt; de París, ~formado -oor mad:ime
Deveres y Tom Terris.
•
...~"'M ~
Es la debutante una mu¡er ;hermosa y agradable,
cuyos bailes se aplauden y aun repiten, espe•
cialmente el cake-walk. Creemos que hay mayor
mérito en las otras danzas, la de los Apaches
por ejemplo; pero nuestro público no puede saborearlos como debiera por desconocimient o de
los tipos y lo poco habituado á este género d e
&lt;atractions •.
Y como punto final á estas notas, daremos á
ustedes una no.licia grata: probablemente veremos
en el &lt;Virginia Fábregas» una gran temporada de
ópera, en cuyo cuadro figuran d os estrellas
de luz universal: Liria C.tvalieri y la Nelson.
Bastaría la belleza triunfal de la primera para
garantizar el buen éxito de la temporada, sin
añadir la fama que corona los éxitos de la cantante americana. E stas dos celebridades nos visitarán en la segunda quincena de Enero, si el
propietrario del teatro, Sr. Cardona, cede á las
proposic iones de la Empresa Qnintanilla.
Con que esto se realice y en abundamiento de
promesas gratas veamos inaugurada cuanto antes
la tem porada en &lt;Arbeu&gt; de Tina d i Lorenzo, se·
rá p ródig .,mente subsidiado el hueco d e arte que
Borrás de ja en nuestro c~cenario.
Así sea.
L ORELEY.

(_)
Mildred D e,·eres, notable bailarina del teatro
" Virginia Fábregas."

�E04
EL ]l[UNDO [LUSTIU1&gt;ü
EL MUNDO ILUSTRADO

IX

Novela~por J. Berr de Turíque

Traducida especialmente para "El Mundo Ilustrado"
(CONTINUA)
ramente establecida, el Ministerio Público puede
todavía requerir con moderación.
Pedro se encogió de hombros.
-No se dé usted tanta pena, señor procurador.
Piense usted bien que, si fuera un verdadero ladrón, desde hace más de veinte años que ten¡¡o
la confianza del señor y la señora, habda hurtado
lo suficiente para comprarme una casita en las
cercanías, y no estaría yo ante ustedes.
-Es justo- mnrmuró la señora Le Quesnel.
Pedro, haciendo un esfuerzo, añadió:
-Pues bieu, esto es todo: lo que me faltó para
que nadie advirtiera nada, fué una moneda de sesenta francos. Entonces, como uu día ya había yo
dado á probar ese vino á tío Picnard y él me había dicho: «Ya sabes, siempre que me traiga, de
ese vino, te paj(aré á quince francos botella» ....
Ricardo indicó, por un gesto, que, por el momento, esos detalles le importaban poco. Preguntó:
- Pero ¿para qué tenía usted necesidad inmediata de esos sesenta francos?
- Porque temía no tener bastante dinero para
pagar este traje. esta barba postiza y también para pagar mi billete de ferrocarril.
- ¿Y comprar esos cartuchos? añadió el procurador.
-No, esos cartuchos son del revólver del señor.
- ¿Cómo? dijo el serior Le Quesnel.
Pedro, hasta entonces, se había contentado con
responderá las preguntas que le hacían, si~ dejar
adivinar, sin embargo, los verdaderos sentimientos que experimentara.
Pero en ese momento, dejando de dominarse,
dejó ~~tallar _b~uscamente toda la e_moción que,
desde el principio de la escena, le agitaba.
- .... Porque, vea usted, señor procurador, desde ayer no vivo. Y además, no poder decir nada
por temor de inquietar á la señora y á la señorita!
¡Ah! qué feliz me siento de todos modos; sí, de
que todo esté descubierto.
Sacando de su bolsa un gran pañuelo, se ~onó
varias veces ruidosamente, pensando, así, disimular las palabras que se le agolpaban en la garganta.
Ricardo no sabÍ\l qué pensar. ¿En qué nueva
faz iba á entrar este asunto? ¿Ese hombre era, por
fin sincero ó hacía una comedia?
La señora Le Quesnel estaba vivamente conmovida.
En cuanto al señor Le Quesnel, se advertía cierta turbación en su rostro.
- ¿ Usted adivina adónde va á parar?-preguntó
Ricardo.
- Absolutamente ...
Pero esta res puesta era obscura.
Ricardo miró, á su vez, al dueño de la casa y
pudo advertir la turbación que éste experimentaba. ·
,
--Vamos, ·tranquilícese, amigo-dijo a Pedr_o,y explíquese.
..
En este momento, el procurador sorprend,o en
el sefülr Le Quesnel ~n ademán, no .. :. u1_1 movimiento repentino hacia Pedro, comos1 le mvitase
á callar. Lo anotó cuidadosamente, y esto le despertó mayor curiosidad de dejar hablar libremente á Pedro.
-Le escucho-dijo al criado.
- Pnes bien, esto es: Ayer, como á la media noche al regres,ir de la fiesta del pMblo adonde ha;
bía 'ido con el jardinero y su ~uier, me sorpren~i
al ver que la recámara del seuor estaba todavia

,

iluminada, porque de ordinario, á ,esa hora, ya
hace tiempo que el señor ~e ha retirado~ dormir.
Así, después de haber subido á mi departamento,
pensé que, tal vez, el S!!ñor estaba enfer¡:no y podría necesitarme; por esto bajé otra vez y con
suavidad llamé á la puerta. Nadie respondió. Entonces quise abrir. Como hecho á propósito, l a
puerta estaba cerrada con llave. «Esto no es natn·
rab, me dije. Y me causó tanto mayor temor,
cuanto que oí al señor que andaba agitadamente
en la pieza. Pregunté lo que podía acontecer. Pero
¿cómo saberlo? Felizmente me vino una idea: ir
á rodear por el tocador del señor y ver para su
recámara por la vidriera. Snbiendo eu un banquillo alcanzaría fácil mente para ello.
Mientras escuchaba á Pedro, Duroc tenía la mirada fija en el seiior Le Quesnel. Este último lo
notaba, y, á cada momento, cambiaba de sitio, pe·
ro á pesar de sus esfuerzos, no lograba lib ·arse
de esa vigilancia que le seguía por todas partes, como un navio que, por las noches, intentara
vanamente~salirdel haz luminoso con que le cu·
briera un proyector enemigo.
-Eu seguida, dijo Ricardo á Pedro.
-Como acabo de decir al señor procurador, el
señor andaba en la pieza. Sin duda por esto 110
me había oído llamar; tenía en sn mano un despacho que le había yo entre~ado en la mañana
antes de comer, y por el cual. desde el primer momento, me parecía que se había conmovido pro·
fundamente.
Esta vez, el señor Le Quesnel no pudo contenerse.
-Vamos, Pedro.
Pero Ricardo lo detuvo con autoridad.
-Déjelo usted hablar, se lo suplico, mi querido señor. Es necesario que sepamos.
Pedro, á la indicación del procnrádor, reanudó su relato:
-De tiempo en tiempo el señor se detenía, se
sentaba en la mesa para escribir, luego volvía á
pasearse á grandes pasos. No hay duda, me dije .... Algo sucede.
Por fin, al cabo de un momento, el señor se diril(ió al cajón de sn bufete y sacó de él su re·
vól ver.
-¡Oh!-exclamó la señora Le Quesnel.
-Estaba tranquilo sin embargo, porque· tenía
la seguridad de que el revólver no estaba carga·
do. Entonces el señor abrió otro cajón, aquel en
qne se guardan l os cartuchos, y cargó el arma.
El señor Le Quesnel creyó vivamente que debía dar una explicación.
-Acababa de oir pasos en el jardín, y como
creía que los criados estaban durmiendo ...
Pero ya, á su mujer misma, su testimonio parecía sujeto á cuarentena, y las miradas de la señora
Le Quesnel y de Ricardo invitaban al criado á
segui.r.
-Entonces-añadió Pedro-tenía yo la mano en
el picaporte, y al menor movimiento .... pero el
señor colocó el revólver en su sitio; después vol·
vió á ponerse á escribir, á escribir largamente.
No Sf acostó antes de las dos de la mañana. Durante ese tiempo no había yo dejado de espiarle.
-Buen Pedro-dijo la señora Le Quesi:iel.
A la hora de costumbre, como si nada hubiera
pasaqo, entré para arreglar la pieza, y mientras
el se?or se encontraba en su gabinete de trabajo,
fuí álrev.ol_yer 1111 poco por todas_partes _P_a!·.a darme cue,ita de lo que pasaba. Sobre una carpeta
había una carta para la señora y otra para el.Co-

misari o de policía del cuartel, en París. Era cla·
ro: el señor iba á suicidarse.
Le Quesnel, con la cabeza inclinada, como s i
su cuello no hubiera tenido fuerzas para sostenerla, se había dejado caer en una silla. La señora Le Quesnel se ,acercó á él para interrogarle.
Pero las palabras se le detuvieron en la garganta,
y no pudo más que tomar la mano de su marido,
y, de pie, cerca de él, lloró silenciosamente.
- ¿Eu seguida ?- dijo Ricardo.
Y, al mismo ,tiempo, consciente del supl icio
que imponía á la pobre mujer, se excusó ante ella.
-En interés de vu~stro propio marido, usted
comprende bien, señora, que no debemos ignorar
nada.
Pedro continuó:
-Como el señor debía partir esta noche para
París, le pedí que me permitiera acompañarle.
Me dijo que no en un tono q~e no admitía réplica. Entonces me recordéhist9riassemejantes ocurridas á gentes mezcladas en los asuntos del señor. El otro, sabe usted-el de los millones-que
regresó solo de los baños de mar á París, sin consentir hacerse acompañar de su criado, y que, al
día siguiente, se le había encontrado muerto en
su cama.
-¿ Entonces?
-Entonces comencé por quitar inmediatamente todos los cartuchos del señor. Por esto es que
se encontraban en mi bolsa. Después fuí á Coulommiers á comprarme un traje conveniente y
una. barba postiza para poder, sin ser reconocido
por el señor, ni provocar su desconfianza, subir
con él en un compartiment;&gt; de primera, de manera de no perdtrlo de vista ni un minuto. Pero
para todo esto &amp;,e necesitaba hacer gastos. Mis
ahorros están en París en la casa de mi mujer, y
necesitaba yo inmediatamente un centenar de francos cuando menos; pero no podía yo explicar á
nadie para qué necesitaba ese dinero.
Y entonces, en uu cómico · movimiento de desesperación, el buen Pedro comenzó á lamentarse.
-¡Y decir que hoy justamente hayan necesitado de ese vino! ¡Qué mala suerte tengo!
Pero se arrepint ió al momento.
-Pues bien, no. iHe dicho mal cuando dije que
es mala suerte! ¡Ahora estoy más tranquilo!
El hondo suspiro que lanzó indicaba, en efecto, que se sentía menos oprimido; y su rostro se
iluminó de repente cuando Ricardo le dijo:
-Le pido perdón, amigo mío, de haber sospechado de usted. ¿Quiere usted hacerme el favor
de estrecharme la mano?
Durante ese tiempo, Le Quesnel, siempre en un
mismo sitio, parecía aniquilado, y la señora Le
Quesnel, con la mano en el hombro de su marido,
seguía sollozando.
Pedro, al retirarse, contempló tristemente el
grupo y pre~untó en voz baja á Ricardo:
-¿Cree el señor que pueda esto arreglarse?
-Sí, lo creo firmemente.
-¡Ah! desde hace tiempo ya había notado que
el señor está atormentado. El ha querido hacer uu
gran esfuerzo para rehacerse.
Y al llegar á la puerta hasta la cual le había ido
conduciendo suavemente Ricardo, se volvió una
vez más y dijo suspirando: «¡Ah! ¡esos malditos
negocios de dinero!»

El señor y la señora Le Quesnel quedaron solos
con Ricardo.
Este, ante el dolor mudo de esos dos seres, buscaba en vano las palabras que convenía decir.
Cierto, él se alegraba ahora de haber llevado esa
averiguación hasta el último extremo, puesto que,
gracias á ella, iba á evitarse la muerte de un hombre. No era dudoso, en efecto, que como el proyecto del señor Le Quesnel era conocido ya de su
mujer, ésta obtendría de él la promesa de renunciar
á la idea del suicidio.
La misión de Ricardo quedaba, pues, terminada,
cuando menos como magistrado. Y como amigo,
la discreción, acaso, no le obligaba á retirarse, haciendo comprender á esas pobres gentes, aun por
un simple apretón de manos, que podían contar
con su simpatía.
Pensaba en esto él, preocupado de buscar una
salida conveniente, cuando la imagen de Lucy
surgió ante su espíritu.
Se representó inmediatamente á la joven mezclada á escenas de lágrimas y desesperación, y esa
visión le sublevó.
Aun teniendo por cierto que, por súplicas unidas á las de su madre, arrancaría á su padre la
promesa de vivir, ¿cómo sería en lo sucesivo la
existencia de ella? Penosa y estrecha; porque debía ser completa la ruina de sus padres. El lujo á
que es taba habituada le iba á faltar forzosamente.
Todos esos objetos que amaba, y que para ella
formaban parte de la casa, desaparecerían pronto,
dispersados al viento por las subastas. La casa
misma pasaría á otras manos.
Al verano siguiente, si él regresaba á esa mansión, ya no encontraría en ella á Lucy; se sintió
el corazón oprimido.
Sin duda, ya é l se había hecho á la idea de ver
casada un día á la señorita Lucy. Pero al menos,
auu cuando perteneciera á otro, él tendría el gozo
de contemplarla, de hablarle cuando viniera en el
verano á habitar en la casa de sus padres. Y ahora
sobre todo, que había entre ellos un pequeño secreto, sus conversaciones serían más íutimas. Graciasá ese «quid pro quo» de sentimientos, se permitirían miradas más largas, presiones de manos
más intensas. Migajas ó más bien limosnas de
amo!", sí. Pero en sus más hermosos sueños Ricardo no había tenido más,?speranzas, y hasta el moment9 presente tampoco creía obtener más. Y de
repente, porque un vil asunto de negocios se atravesaba, ¿se vería privado de lo que iluminaba su
existencia? No.
En un segundo, todos esos pensamientos desfilaron en su espíritu. Inmediatamente él tomó su
resolución.
Se acercó á Le Quesnel que, hundido siempre
en su silla y en la misma postura, hacía el efecto
de una masa inerte, y le dijo simplemente:
-Lo que me asombra, mi querido señor, es que
antes de pensar en esta solución por el suicidio,
solución que, por otra parte, no lo es, usted no
haya acudido á aquellos de sus amigos que hubieran podido tal vez ayudarle á salir de ese mal
paso.
El señor Le Quesnel se irguió.
-¿Qué amigo? ¿Y para qué?
-Para conseguír que le prestasen dinero.
-Pues sí- dijo la señora Le Quesnel.-Con las
relaciones que tenemos....
.,
El marido tuvo entonces un gesto de rebehon.
- Sí, los amigos . ... las relaciones .... sirven
para invitarnos á comer, para hacer un_a partid_a
de bridge; pero no para prestar trescientos mil
francos.
- Perdón-respondió Ricardo- se puede perfectamente prestar trescientos mil francos á un
hombre como usted, cuya fortuna es siempre una
garantía. Sabido es que, cuando se está en los negocios, puede sufrirse un trastorno mom~ntáneo.
La señora Le Quesnel aprobaba moviendo la
cabeza.
.
- Pero si puede usted encentra~, mi queri?o señor, diez banqueros por uno, dispuestos a consentir á hacerle este adelanto. Y, á falta de banqueros, tiene usted, sin duda, amigos p~rson,ales
que no vacilarían un momento para obligar a un
hombre á quien aprecian y estiman. . ,
Ricardo, sin concluir la frase, tend10 la mano
á Le Quesnel.
La cordialidad de su ademán debía - él lo pensaba -subrayar su oferta.
Pero Le Qnesnel evitó mirarl,e. .
-No. No soy ya un hombre a quien se puede

80ii
estimar. Mañana, á mediodía, debo pagar trescientos mil francos y no poseo esa cantidad.
La señora Le Quesnel no comprendía.
-¿Cómo'/
Eu electo, la pobre mujer podía comprender difícilmente.
Que su marido no tuviera, por el momento, una
suma tan importante, podía explicarse en rigor.
Sin embargo, su fortuna era bastante considerable para que vendiendo, aun con pérdida, algunos legajos de valores, le fuese posible hacer fren te á la situación.
-Sin embargo, amigo mío - dijo ella.
Le Quesnel adivinó las palabras que á su mujer le venían á los labios.
- No, nada me queda-replicó.
La señora Le Quesnel se puso lívida.
-;.Pero la dote. de Lucy'l Tú me habías dicho
que la pusiste en salvo.
Le Quesnel se dejó caer sobre su silla, anonadado como un culpable·. Y, casi sin voz, repitió:
-¡Nada; te he dicho nada!
Era necesario que hubiese explicaciones.
Fueron muy penosas.
Era la eterna historia de los especuladores.
Desde ha-::ía dos años teda su fortuna se había
desvanecido. La fatalidad.... las operaciones
más prudentes, las inversiones más seguras .. .
¡todo se había hundido! Y él ni siquiera había
puesto al corriente á su mujer .... ¿para qué?
¿para inquietarla antes de tiempo, cuando de un
momento á otro esperaba rehacerse'f ¡Una sola
especulació'l feliz y habría recobrado todo! Por
último, esa baja en el azúcar había venido¡ baja
lógica, justificada. El había creído que duraría,
como casi todos lo creyeron, y en ese sentido tomó sus disposiciones; pero hé aquí que súbitamente, y por un golpe de bolsa imprevisto, había
comenzado á subir, á subir locamente. Alza facticia, no había que dudarlo ....
-¡Ah! Si tuviera solamente un poco de tiempo
de espíra ... . iPero ese vencimiento de mañana!
-Entonces ¿nada le queda á usted ?-preguntó
Ricardo.
Le Quesnel hizo un signo negativo con la cabeza.
--En cuanto á dinero contante, nada.
-Pero debe usted tener todavía algunos valores.
-Sí, q ne pueden subir; pero, en el momento actual, no valen más que por el papel que tienen.
Ricardo recorrió con la mirada toda la pieza y
abarcó los cuadros, los mnebles, las vitrinas que
la decoraban. Recordó también que, en algunas
visitas que había hecho á la casa de los Le Quesuel, había podid9 advertir la presencia de cuadros interesantes.
-¿ Y los objetos de arte que posee usted?
Le Quesnel se encogió de hombros.
-Algunos bibelots, cuadros de buenos artistas.
Sí; tal vez, en una subasta, después de un suicidio sensacional, podrían rendir alguna cantidad.
Pero, para venderlos al moment&lt;', no sacaría de
ellos veinticinco mil francos.
-¿Y esta quinta'(
- Es lo mismo. Si espero una oferta, puede valer más de cien mil francos. Si yo tengo que venderla, me ofrecerán treinta ó cuarenta mil.J
La señora Le Quesnel, ante su propia ruina,
lanzó un grito de angustia.
-¡Dios mío! ¿Qué va á ser de nosotros?
-iAh! Si yo lo supiera- gimió Le Quesne!.
-Usted pagará mañana, desde luego, los trescientos mil francos que debe.
La frase había sido pronunciada por Ricardo
con tono neto, decisivo, como una orden.
El señor y la señora Le Quesnel le miraron casi con espanto, preguntándose si habría comprendido bien las explicaciones-¡ay! demasiado claras- que acababan de darle.
- iPagarlos .... ! ¿pero con qué?-dijo Le Quesnel aturdido.
-Con mi dinero. Le presto á usted esa suma.
Casi de un salto la señora Le Quesnel se le
acercó, l e tomó la mano y la oprimió en las suyas.
-¡Ah, señor!. ..... amigo mío ..... .
Ricardo, conmovidísimo, la detuvo.
-Permítame usted, señora. Es sencillo. No
arriesgo nada por otra parte. Es sólo un préstamo.
Le Quesnel, á su vez, había tomado la mano de
Ricardo y la oprimía con fuerza.
-Gracias, querido amigo, gracias desde el fondo de mi corazón por sn generosidad; pero no
tengo derecho de aceptar.
-Debe usted hacerlo, señor Le Quesnel res-

_

..........

pendió Ricardo;-usted debe aceptar estos trt.;~.
cientos mil francos. Y debe usted hacerlo, si no
por usted mismo, al menos por su mujer y su hija.
En este momento entró Lucy.
Acababa de ver al pie de la escalinata á Pedro
que sollozaba.
Dolorosamente sorprendida, primero por el
pensamiento de que este viejo servidor, á quien
quería y consideraba como si formara parte de la
familia, hubiese sido precisamente el culpable
que se buscaba, y había tratado de interrogarle,
con el fin de, si era necesario, hacer valer,
ante Ricardo, circunstancias atenuantes que le beneficiaran. Pero desde las primeras palabras comprendió que se trataba de otra cosa distinta. Había caído una desgracia sobre la casa. ¿Cuál po-.
dría ser esa desgracia? Pedro, con frases entrecortadas, no había dicho más que enigmas. La joven,
inquieta, iba á interrogar á sus padres.
No tuvo necesidad de hacerlo.
-Señorita Lucy- le dijo inmediatamente Ricardo desde que la vió-su padre, á consecuencia
de especulacionei. desdichadas, pero que en nada
comprometen su honorabilidad, debe pagar mañana, antes de mediodía, la cantidad de trescientos
mil francos que no tiene, porque está arruinado.
L u cy se puso súbitamente pálida. Y no era tmto la ruina de su padre la que en este instante la
hería, sino el proceder de Máximo. La verdad se
le presentaba bruscamente. Sin duda, desde la
víspera, los Tillier sabían todo, y si Máxill!-O. no
se casaba con ella, era porque, en esos momentos,
ella estaba pobre.
.
Ricardo añadió: «Su padre, señorita, ha querido matarme, y gracias á la devoción de ese .orlado, nosotros lo supimos. A h ora bien, acabo- de
ofrecerle esa suma con la mejor voluntad;'•pero
él rehusa.
Si el señor Duroc hablaba así ante-Lucy, tomándola por testigo, era que quería que ella le· a,yudaseá triunfar de los escrúpulos de su padTe. -·
Pero el señor Le Quesnel no dejó tiempo á su
hija de tomar partido contra él.
- Sí, rehuso-respondió vivamente-porque ial
servicio no se puede aceptar sino de un parieFte,
cuando se trata de salvar el honor del nombre ó
d~ evitar un escándalo en la misma familia.
La señora Le Quesnel intervino también, suplicante.
- Pero puesto que tú devol verás esa cantidad
al señor Duroc, así como los réditos ....
-No. No estoy seguro de poderla devolver.
Y dirigiéndose á Ricardo:
-Y aun cuando, gracias á usted, pagara esa deuda inmediatamente, ¡,con qué fondos podría yo
emprender mañana nuevos negocios? Tendría que
vegetar tal vez por diez años. Y en diez años ....
¿seré todavía de este mundo? ... :
La señora Le Quesnel, aterrorizada, exclamó:
-Si rehusas, es porque tienes otra idea contraria; porque no eres el hombre que deje protestar
su firma. ¿ Todavía piensas en matarte?
Le Quesnel tuvo un gesto de cansancio.
-No. Ya no tendría valor para ello.
- Entonces, ¿qué vas á hacer ?
- No lo sé. Voy á ver . ... Reflexionaré. Me ha
venido una idea.
La señora Le Qnesnel esperaba ansiosa.
-¿Cuál?
El pobre hombre hablaba lentamente, con esfuerzo. Sentía que en su cerebro todo un trabajo
venía efectuándose.-Sí. ... tal vez ... los Tillier .... No había pensado en ellos hasta ahora.
Lucy, con aire un tanto irónico, intervino:.
-¿Crees tú que el señor Tillier sea un hombre
que te haga un servicio?
- Sí, si le tiene cuenta. Y precisamente en estos momentos necesita un apoderado; para ese
puesto de confianza le hace falta un hombre que
tenga, no sólo como yo, la experiencia de los negocios, sino también una clientela dispuesta á seguirle, una clientela importante. Todavía hace
poco me decía: «Un hombre como ustedes lo que
necesito». ¡Ah! Si en aquel momento yo hubiera
querido, era la sal vación lo que me ofrecía! Pero
tenía buenas razones para preferir mi libertad;
mientras que hoy ..... .
El señor Le Quesnel se había erguido de nuevo,
como si hubiera recobrado el valor. Reaparecía
su_temperamento de luchador.

(Conli1111ará).

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�806

mL

MUNDO ILUS'l'llADo

807

EL MUNDO U.USTRADO

La piel de zorro está en completa privanza, oo
sólo para boas, manguitos y cuellos, sino también
para adorno de algunos sombreros.
Las formas de todas estas pieles varían mucho;
pero domina la profusión de pequeñas colas flotantes, no sólo por el frente, sino también por la
espalda de estos elegantes y graciosos abrigos.
No dudo de que mis lectoras tendrán especial
simpatía por las suaves y acariciadoras pieles,
que además de ser útiles para el abrigo, tienen la
ventaja de prestar elegancia y belleza á las 1-ortadoras de ellas.

NTRE lo mucho inaccesible y
misterioso, lectoras mías, que
se presenta al entendimiento
humano, sin poder analizarse
por completo, debe darse el
primer lugar al genio artístico, á la inspiración espontánea
'
y admirable, tacnltad exqu isita
de unos cuantos elegidos.
·
No hay sino fijar un poco la atención en la libertad absoluta, la independencia personal, que
forman la atmósfera en la cual se desarrolla el genio. Las reglas son las mismas, los maestros enseñan igualmente á todos sus discípulos, la escuela no varía en su inflexibl e doctrina, y, sin embargo, entre la multitud de peregrinos que caminan
hacia el país encantado de la gloria, la mayoría
pierde el rumbo de la verdadera senda y permanece siempre como extraviada en los intrincados
laberintos; otros desfallecen y retroceden; solamenDE LA SILU ETA FEM ENINA
te u no que otro llega al fin triunfante de esta peregrinación tan fatigosa; estos son los que tienen
facultades indefinibles y extraordinarias, cuyo impuho interior no se produce con reglas ni con lecN ingenioso escritor francés, que hablaba
ciones; estos, en fin, son los artistas geniales, que
de las mujeres con cierta piedad ruda y
forman la de-licia y admiración de todas las épocas
burlona ternura, las Han.aba pequeñas y
y de todas las naciones. Esa luz, esa inspiración
necia~ criaturas que ponen todo su cuidapeculiar del verdadero artista, no se puede analido y atención en vestirse y componerse, de tal
zar ciertamente, ni podría declararse con pala·
modo y con tal capricho, que ya toman la semebras, determinando en qué parte del individuo
janza de una campana, ya la de un paraguas en
existe¡ pero es comprensible para todos, su at·
su funda.
mósfera potente y arrebatadora se impone; si la
Algo de cierto hay en esta crítica, pues en tanciencia es accesible solamente á unos cuantos, el
to que todos los seres tienen . en la naturaleza su
·arte es difusivo y pródigo para las multitudes,
forma específica y determinada, la mujer. gracias
entre las cuales, aun cuando se compongan de saá una excepción que bace ciertamente honor á los
bios é ignorantes, ricos ó pobres, jóvenes ó anciaartífices de la moda, toma diferentes aspectos, ennos, penetra con la irresistible soberanía de la
tre los cuales resaltan dos particularmente, como
lu.z, alumbra y calienta cuanto á su paso encucn·
bases é inspiración de todos los demás: el tipo fitra, transformándolo con mágico encanto, y ha·
no, esbelto y casi fantástico que alterna, de epoca
ciendo ver las asperezas del camino en un espeen época, con el voluminoso y amplio, del mismo
jismo deslumbrador, cuya sugestiva visión hace
modo que las transfo1 maciones de la Naturaleza
olvidar las penas y el cansancio de la exisse manifiestan en la a teja y en la mariposa. •
tencia.
Actualmente estamos en Ja época del tipo extraNo podemos quejarnos, lectoras mías, de carefino y adelgazado hasta la exageración, y compacer ahora de espect:1.cnlos de arte; nuestros rerando una silueta del tiempo presente con la de
cuerdos están llenos de las altas impresiones pro·
una dama del siglo XVII, queda demostrada la
ducidas por ellos, y aún tenemos promesas halaevidencia de la variabilidad y el capricho con
gadoras que nos anuncian elevados goces de ese
que la graciosa compañera de Adán fluctúa, llevagénero; la emoción agita sus alas para tender el
da por el vuelo imaginativo de su consejera la
vuelo por l os amplios horizontes que le ofrecen
Moda, entre los contrastes más vivos de diversos
las manifestaciones del genio artístico.
atavíos. El ritmo de esta fluctuación de dimenNi los rigores del intenso frío de estas noches
siones en la silueta femenina es bien curioso; no
invernales hacen retrocederá la numerosa conpuede dudarse que del siglo XIII al XVI ei"tipo
currencia que llena nuestros teatros; solamente se
de la belleza, antiguamente tan frágil y esbelto, se
aumenta lo confortable de los abrigos, y tal vez á
ha desvanecido en el pasado, y del aspecto ideal
esto se debe el favor de que gozan actualmente
de u.na castellana mística se ha avanzado tanto en
las pieles. Hay una variedad extraordinaria de
ese sentido, que la . reina Margarita pudo muy
ellas; pero sin duda que en este año se usan más
bien, según se dice, en la terrible. noche de la San
largas y más anchas que nunca. El único inconBartolomé, ocultar, bajo sus amplias vestiduras, á
veniente es su elevado precio, pues en este arsu esposo, el rey Enrique de Navarra. Las formas
tículo no se admiten im.itaciones de ninguna espe·
voluminosas de la silueta merecen el reconocicie. Se llevan con preferencia las de armiño y
miento de lo~ pueblos, pues ellas conservaron á
nutria¡ pero también se usa mucho la piel extrala Francia uno de sus mejores monarcas.
ña de caracul, con una especie de guarnición es·
Las figuras femeninas aumentaron prodigiosatrecha en el escote ó alrededor de ellas. Este
mente en el siglo XVIII; pero cayeron de plano
elegante adorno puede confeccionarse en casa y
en desuso cuando la sencillez revolucionaria huhacerlo aparecer de última moda, pues la piel de
bo suprimido los paniers, del mismo modo que la
caracul es tan espesa y larga, qut- es muy fácil
guillotina trató de suprimir la nobleza. Mas el siañadirla con otra semejante, sin que se pueda noglo XIX vió crecer poco á poco la amplitud de
tar este artificio, adquiriendo así una boa de granlos trajes, y de la túnica de Mme. Tallien surgiedes dimensiones y en apariencia muy costosa, soron progresivamente las dimensiones necesarias
lamente con añadir dos pequeñas.
para cubrir la crinolina. Esta última tomó el ceLo mismo puede decirse de la piel de ardilla,
tro del reinado en los dominios de la Moda, y
cuyo uso está muy en boga; si se tienen algunas de
largo tiempo se sostuvo en privanza hasta que al
estas pieles relegadas al olvido, con varias de ellas
fin se hundió en el pasado, lo mismo que el &lt;popuede formarse una el egante y voluminosa boa del
lissón&gt;, derivado directamente de ella.
más buen gusto posible.
Es inútil ponderar á nuestras lectoras el conUn modelo de cuello para abrigo, que tal vez
traste tan completo en que ahora nos encontraagrade á mis lectoras y el cual puede igualmente
mos, pues la silueta lemenina contemporánea,
arreglarse en casa, está hecho de raso negro con
aplicada sobre una dama de las que inspiraron
una tira compuesta de tablones de dos ó tres pul·
sus inimitables y elegantes cuadros al célebre
gadas; sobre esta tira se pone una bonita guarniVan Dyck, tendría seguramente el aspecto de un
ción de piel negra y luciente; en donde van los
esqueleto, tal cual se ven ahora por medio de los
broches para cerrarse dicho cuello, deben colorayos Roentgen.
carse dos graciosos rizados de listón liberty, que
Así continúa alternando con un capricho, hasterminan en dos largas puntas. Si se desea hata cierto punto uniforme y regular, el gusto de la
cerlo más vistoso, puede pon érsele á la tira, ro·
Moda; como es natural, el mobiliario se cotrforma
deando el cuello, un bonito y fino encaje plegado,
con él¡ el hombre, la literatura y hasta la política le siguen, ,y en fin, toda la faz del mundo se
formando gola.

00

DIFERENTES ASPECTOS

U

transforma con el cambio de la silueta femenil.

La forma de los carruajes tiene también por esta
ca~sa, que sufrir diversas alteraciones¡ ~i el capricho de la Moda no aumenta actualmente las
proporciones de las faldas, es probablement e por
no alterar los estrechos asientos de los «auto&gt;
qu~, como es 5abido, se consideran los tronos pre'.
f~r~dos por las damas elegantes y afectas á las dehcias del &lt;$port&gt;. Hay una secreta afinidad entre los objetos y muebles que tienen íntimo contacto con ~as personas y éstas mismas; por ejemplo: una htera ó silla de manos no p uelle menos
de evocar en nuestra iwaginación la deliciosa y
linda figura de una dama de la corte de Luis XV·
y los trajes de estilo imperio traen el recuerd~
de la é~oca bri~lante y tP.mpestnosa de Napoleón.
También la literatura y el vocabulario de la
poesía se transforman junto con la Moda. Los
epítetos de sirena, lirio, serpiente encantadora y
otros de ese género, corresponden al aspecto ligero Y e.• belto, que prestan á la mujer los trajes
flexibles y adaptados al cuerpo. Mas cuando la
&lt;toilette&gt; femenina comienzaá apoyarse en la base
voluminosa d~ los círculos, los poetas, impr~sionados rnconscientemente por esa amplitud, ensanchan tarpbién sus sentimientos, y · entonces su
musa habla de la grandeza y majestad de sus damas, lamenta el fuego que devora sus corazones
y la esclavitud á que los ha reducido el imperio
de sus hermosas soberanas. Este es lenguaje d e
los siglos, en que la Moda ha puesto sobre el bello sexo una montaña de telas y de adornos aparatosos y complicados.
Siguiendo la inspiración de los usos actuales
di:emos que, para el gusto refinado y artísti.:o, e;
mil veces preferible la forma con' emporánea de
los trajes femeninos, pues parece atributo indiscutible de la mujer una gracia delicada y frágil,
un aspecto espirita al é idealizado que, por cierto,
no le pueden prestar las pesadas y amplias forma~ de otras edad es. Ahora los poetas exquisitos
y sentimentales bien hacen en comparar las bellas y flexibles figuras de nuestras damas con los
tallos suaves y ondulantes de las flores, ccn los
flotantes celajes que en líneas indecisas tiñen el
horizonte de luminosos matices y, en fin, con otr a
multitud de imágenes poéticas y delicadas, cou
las cuales los poetas, eternos trovadores y cronistas de las costumbres, ideas y sentimientos de
cada época, cantan dulcemente todo lo que hay
en éstas de bello y halagador.
No cabe duda, lectoras mías: la silueta femenina varía mucho; pero, en la actualidad , nos ha tocado una de sus más hermosas transformaciones,
y por tanto, el arte y la belleza, hermanos gemelos, deben estar complacidos.

seudónimo ocultaba el nombre de un oficial de
marina, el amigo de Julián, que admiraba profundamente las obras del desconocido literato, preguntó al punto:
-¿Quién es ese oficial?
-Julián Viaud,- le respondieron.
Este nombre le causó un gran asombro. ¡Julián
Viaud! ¿No era este el nombre de su camarada
del &lt;Rochefort?&gt; ¿Sería él el autor de esas obras
maestras? .. .. No; era imposible. Y el oficial de
marina recordaba perfectamente cuántas veces se
había explayado con su amigo sobre la emoción
intensa que le había embargado al leer &lt;El casamiento de Loti&gt;, &lt;Mi hermano Ives&gt;, &lt;La historia
de un Spay&gt;, sin haber notado jamás alteración
ninguna en el rostro de Julián, sin que éste le
hubiese dicho nunca: &lt;Yo soy el autor de esos¡¡.
bros&gt;. ¿Sería posible esto? ¿No coincidiría el nombre de su amigo con el del notable literato? Más

bien esto podría•suceder. De lo =contrario, cómo
era posible aquel silencio, aquella indiferencia
para escuchar el sincero y espontáneo elogio,tan sincero y tan espontáneo como el suyo, que
no sospechaba ser escuchado por el que lo provocara,-¿cómo había de ser posible esa actitud casi ausente algunas veces y otras casi reveladora
de antipatías por aquellas conversaciones'! No;
¿á quién no le halaga el elogio? No podía ser. El
se convencería.
Algún tiempo después, el oficial, de vuelta de
un viaje, se embarcó para Tolón. Por la noche,
al entrar en el salón de fumar del buque, vió de
pronto, entre los concurrentes, á su amigo Julián,
el cual venía ya hacia él con sonrisa jubilosa. Un
apretado abrazo los unió por un momento, y en
seguida vinieron los reproches, las aclaraciones.
-¡Vamos! decid de una vez,¿ sois ó no sois Pierre Loti?

- Por supuesto que lo soy, amigo mío.
-¿Es posible, Julián, es posible que no me hayáis dicho tal cosa, á mí que soy vuestro camarada, vuestro hermano, vuestro mejor y más leal
amigo? ¿es posible esto? Casi es una traición . . .
una mala partida ....
- - No, no,-le respondió Ju\ián,- es que me dan
horror los cumplimientos forzados; la obligación
que se impone á los amigos de elogiar nuestros
trabajos gusten ó no, el compromiso ....
-¿Compromiso con quien es un adorador ciego de vuestras obras? . ... iAh, traidor amigo!. ..
Esta anécdota sirve de protesta contra los que
acusan á Pierre Loti de abusar del «yo&gt;. Este
hombre es un lírico que necesita el desahogo de
sus propias emociones; pero nunca un fatuo ni
un egoísta.
París está encantado en estos momentos con
alojar al sen siti vo y notable literato.

Lf\ MODl8 Tf\ EN OftSf\
lnstrucéiones para cortar una falda

P·- Póngase la. tela cinco !ledos más
a.rdba de la. cintura y procúrese que dicha. tela
ca ga. á plomo (para lo cual se atan las tijeras con
una. cinta, y se sueltan). La. téla debe ponerse
sobre la línea que marque la cinta.
FHGURA

F IGURA 3.-Prended bien con altiltlrc::s lll útl,a.U•
tero, tanto en el centro de la cintura com '&gt; á lo
largo de la costura, y después cortad las otr:1.S dos
piezas de los lados tal como el grabado lo 1odlca.,
dando á cada. pieza ocho centímetros por la parte
alta. y treinta. y ocho por la baja. Preuded bien
con alfileres.

FHWRA 5. -Una vez cerradas todas las piezas,
se procede á poner la pretina, para lo cual debe
cortarse una tira (al hilo de la tela) que mida
tres dedos de ancho y cuyo largo se acomode á lo
que dé la. cintura de la falda.

00

ECOS DE PARIS
IERRE LOTI va á ser de nuevo el hombre del día.
Como sabrán ya nuestros lectores,
Julián Viaud-nombre verdadero del
exquisito literato,-ha ido á París para
dirigir personalmente su obra Ramuntcho.
Pierre Loti no es muy comunicativo. Habla poco, se muestra difícilmente. Es un silencioso, un
solitario; mas á pesar de esa frialdad, que le cu bre como una capa, es de una dulzura y de una
sensibilidad exquisitas.
Se le acusa de abusar del &lt;yo&gt; en todas sus
obras. Y, sin embargo, no hay otro espíritu más
sencillo que el suyo, no hay otra alma más modesta. La anécdota siguiente-que se remonta á la
época en que el literato Pierre Loti era menos
conocido que el marino Julián Viaud,- da la mejor prueba de lo que decimos.
Siendo oficial de un buque, se ligó estrechamente, con lazos de sincera amisfad, á otro compañero suyo, oficial también, de su misma edad y
grado. Varios meses pasaron así juntos, en fnt~ma
amistad, á bordo del &lt;Rochefort&gt;; pero un día el
destino cayó implacable sobre aquel cariño, obligándolos á separarse. Julián Viaud se quedaba
en el &lt;Rochefort&gt; y su amigo partía para otros
mares más lejanos.
Un día, sobre cubierta de &lt;El Elba&gt;- buque
donde el amigo de Julián había ido á prestar sus
servicios,-la conversación recayó sobre las obras
de Pierre Loti, y como alguien afirmase que ese

2.-Córtese la tela sesgada.. La pieza
debe tener diez centímetros de ancho por la parte
de arriba y treinta centímetros por la parte de
aba.jo,
JfIGURA

4.-La pieza de atrás tiene el ancho
que resulte a.l unir las demás:piezas, y por la. parte
baja debe tener cincuenta. centímetros. La abertura se corta sesgada según lo indica el grabado.
FIGURA

.FIGURA 6.-Vlene después el recorte de la parte de abajo, que debe hacerse iniciándolo primero con alfileres en todo el redondo de la falda.
Hay que tener gran cuidado en este recorte para
evitar lo que las seiloras designan con el nombre
de colas,

�-FoT. Ft;r.1x, Dffi P,\H ís. - :\Lo DAS l&gt;&lt;EUH,Ll,T

{

FoT. FÉux, DE PARís.-Mon,1s Hox,&gt;EAU.

')

, T RAJE DE CALLE,- De estilo princesa, confeccionado en ·
,satén negro. El cuerpo es de muselina de seda tableada,
· con hombreras y canesú de encaje de punto de Venecia ·
· En el cuello' y en los puños de las mangas tiene volante~ ·
de 'gasa blanca.

TRAJE DE BAILE,-Hecho en mesalina de seda blanca
y tul bordado con seda y perlas. El delantero y la cola

van cubiertos del mi~mo tul. El escote adornado con
encaje de punto de Venecia. Mangas hasta la mitad del
brazo, con hombreras de tul bordado y cinturón de ter
ciopelo color de fresa.

�82:l

EL MUNDO ILUSTRADO

~~~N~~N~'WWWWWWWWWWWW~wwwwwww~
~ Los Médicos más notables de la República certifican la bondad del ELIXIR DE SAIZ DE CARLOS, el único~
~
específico que cura de verdad las enfermedades del Estómago é Intestinos.
~
~
).~
~

f..

~
~
~

~

~

~

-----

1

Sr. Dr. Saiz de Carlos.
Muy senor mio:
Tengo la satisfacción de manifestar á
u&lt;ted Que ~i~more Que he emnleado e1
ELIXIR ESTOMACAL DE SAlZ DE CARLOS, sólo he tenido que felicitarme por los
buenos re~ultados obtenidos.
Me es itrato suscribirme de usted afeclf•
simo S. S.

CAL DE SAIZ DE CARLOS, y debo decir
á Ud. que en los casos en que lo he usado, se ha mostrado eficaz para combatir
algunos slntomas de las dispepsias, y
algunos enformo~ considéranse curados.
Me es grato ofrecerme.de usted afectl·
simo S. s .

la

~
Espero r~coger _más obs_ervaciones, y ~~
me será sattsfactono comunicará Ud. los ,,

sobre todo cronicos, el ELIXIR ESTO·
MACAL es un recurso con que debe contarse. pues que sus buenos resultados son resultados que siga obteniendo á favor de ,...i
casi constantes.
tan agradable preparación; creyendo des- ~
Queda de Ud. afmo. atto. s. s.
de ahora que serán magnlficos siempre ~
que sepa manejarla, usándola en los caDr. Francisco de P. Chacón. sos en que debe modificar ó combatir di· 'J
Dr. M. Carmona y VaIIe.
Profesor de Anatomfa Quirúrgica en la cho ELIXIR, según las substancias acti~ ~
Escuela N. de México, etc., etc.
vas que entran en su esmerada compoDirector de la Escuela N. de Medicina
sición.
'J
de México, etc., etc.
Soy de Ud. afmo. atto. S. S.

Dr. J. P. Gayón.

(erveza

Dr. Salvador F. Alca1a·. ~

Sr. Dr. Saiz de Carlos.
Muy seflor mio:

mas

Director del Hospital Civil de Guadala• 'J
Sr. Dr. Saiz de Carlos.
jara, etc., etc.
~
Muy señor mio de mi distinguida con•
He empleado en varios de mis enfermos
__
i.,
·
el ELIXIR ESTOMACAL DE SAIZ DE
~ Sr. Dr. Saiz de Carlos.
sideración:
CARLOS, y lo considero como un excelen.
S D S · d C 1
'J
Contesto á Ud. su carta de fecha 18 del te eupéptico, buen tónico y digestivo.
r. r. aiz e ar os.
~
corri_e_nte en la que se sirve pedirme mi
S
b
d bl h
d
t
epa
Muy seflor mio:
j •
..,,
Muy senor m o.
opm1on acerca del ELIXIR ESTOMACAL
usa or agra
e ace e es ª pr
Con verdadera satisfacción participo á , ...i
sted q~e ~ª;l~~i;r ~~d!~ª~:~~ii~i~~cils~c:ft~;~f:s Ud. que el ELIXIR ESTOMACAL DE SAlZ ~~
~ Cumplo un d~ber verdaderamente grato ¡DE SAIZ DE CARLOS
.
Diré
á
.u
al manifo&lt;tarle los excelentes resnltaJos siempre me abS t uve de prescribir á mis de acción bien detuminadas y ya conocí- DE CARLOS es una preparación ~ue me •""
del ELIXIR ESTOMACAL DE SAIZ DE I enfermos los espec_lficos que eSt án en bo- das, como son la Quinina, Pepsina, Hie· ha dado brillantes resultados en las DIS·
~ CARLOS pues apenas empiezo á pres- ita, porque casi siempre los autores de rro, Cocaína, etc., garantiza su eficacia PEPSIAS. en general, y muy particular.• 'J
cribirlo y 'ya he visto cederá su uso una tales medicamrntos hacen un secreto de en varios padecimientos del aparato di- ~ente en la_s GASTRALGIAS. Para esta ~
DIARREA de larga duración y rebelde á los
sf~?i~ºd~L6~IXI~ gestivo.
ult1m/l afección (o he empleado en mi se~ otros medios
de tratamientn y otra grave
. .
. ..
• co
,
flora con un éxito verdaderamente com- 'J
1
l'cad
de VOMITos' casi incura- mo su autorJ.,dlCa! su con_iposic.on, conoDr. A. Lopez
Hermosa. pleto.
~
Y comp
c1endo las sustancia~ activas que lo for.
. .
Quedo de Ud atentos s
,,
bles, durante la digestt~n_.
.
man, me decidl á aplicarlo en las afeccio- 1 _Profesor ad¡unto de Chmca Y. de Obste·
· ·
,
~ No dud~ que esta_med1cma seguJTá CO· nes en que lo ere! indicado, una vez cono- t~1c1a en la Escuela N.deMedmna de Mé
Dr. Carlos Te1eda. 'J
rre,pond1endo en m1 práctica á las espe· cida la cJmposición de dicho ELIXIR.
/ x1co, etc., etc.
. .
.
~
ranzas Que en ella tengo fundadas, Y asl
As! es que to he empleado de preterenProfesor de_Cllnica mfa~t1l en la Escue•
~ tendré el gusto de participárselo en su cia en el CATARRO GASTRICO y en el
la N. de Med1cma de México, etc., etc.
~
oportunidad.
GASTRO-INTESTINAL, tanto agudo como I Sr. Dr. Saiz de Carlos.
_
~
Soy de vd. afmo. S. S. Q. S. M. B.
crónico, en los adultos v en los ninos, Los
..,,
•,
buenos efectos del ELIXIR han sido consMuy senor mio:
Profesor de Higiene de la Escuela Nor•
l .
Dr. Manuel Gutierrez. tantes en el catarro gástrico y gastro in- i'\uy grato me es hacer saber á Ud. que mal para Profesores de México, etc. etc. 'J
. .
_
testinal crónico, sobre todo en los casos en todos los casos que de DISPEPSIAS
El Médico Cirujano que suscribe certiPrde~~r de Obst~ncia en la E,cutll N. en que dichas afecciones son dolorosas y estomacal é intestinal, no ligadas con le- fica que ha usado er, distintas afecciones
~ de Med1cma de Méx1~0, etc., etc.
están acompafladas de diarrea. Lo he em- siones orgánicas, he usado el ELIXIR ES· del ESTOMAGO. el ELIXIR ESTOMACAL 'J
pleado también con muy buen resultado TOMACAL DE SAIZ DE CARLOS á titulo DE SAIZ DE CARLOS, siempre con muy ~
sr. Dr. Saiz de carios.
en los niflos, despué, de la primera in- de digestivo tónico, he logrado beneficiar buenos resultados.
~
fa'lcia.
á mis enfermos de una manera pe1fecta,
Veracruz, Julio 21 de 1900.
(
~
Muy senor mio:
j Asl es que creo que en los CATARROS cuando la DISPEPS IA ha sido atónica y
~ Estoy ensayando el ELIXIR ESTOMA· GASTRICOS, GASTRO-INTESTINALES, acompañada de dolor.
Dr. R. Benítez. ~

~
~

Profe~or de la Escuela N. de Medicina
de México, etc.
__

~
~
~

isi-ó%"1~1t°~~-

ª

.

.

~

~
~

~

fx~uisita

ª

~

-

-

~

I

De venta en Farmacias

yDroguerías.-Agente General de América, Carlos S. Prats.-Apartado

468, México,

o. F.

~

~MMMMMMMMMMMMMMMMM~~MMMMMM~

Crisantema:-No se usan ya tarjetas
de ninguna espede para los bautizos; lo
más elegante es obsequiar con cajas de
dulces que hay, á propósito para este ob·
jeto, en las dulcerlas francesas; y en vez
de las tarjetas que se usaban antes, se
acostumbra hoy regalar medallas con el
nombre del niño y la fecha del bautizo.

ASUNTO COMERCIAL
Alitio:-Puede usted dirigirse á la sec•
ción de encargos que tiene este semana·
rio; solamente se requiere que dé usted su
nombre, pues dicha sección es para los
subscriptores.

VARIAS CONSULTAS
Gloria:-Con lo que usted me indica , es
s uficiente para contestarle á todas sus
preguntas con el mayor gusto.
-En esta sección verá el modelo de
peinado que desea. Atendiendo á los da-

tos que usted me da, creo le favorecerá
mucho ese modelo.
-A\uy pronto tendré el gusto de darle
la receta de los brioches, pues hasta ahora no he podido conseguirla.
-Para limpiar la boa de plumas, puede
usted frotarla con solarina, y como esta
substancia le quita lo rizado á las plumas, conseguirá usted volverla~ á su estado anterior con el siguiente procedimiento: se pone sal en grano sobre un
braserillo con lumbre, y, en seguida, co•
lócanse las plumas de manera que re•
ciban el vapor de la sal quemada; nada
más con esto volverfn á rizarse por si
solas.

RECETAS DOMESTICAS
Consu elo:-Los cubiertos se limpian
muy bien con jabón de sapolio, que en·
contrará usted en las droguerlas. All l
mismo conseguirá polvos de crisantema
para de;truir toda clase de insectos; y si
desea· preservar la ropa de la palomilla,
ponga usted pastillas de formalina ó de
creolina entre ella para lograr ese objeto.
-A fin de purificar el agua, es conveniente poner un carbón en su estado natural dentro de la vasija en que se conserva el agua; este procedimiento es bien
senci llo, consigue lo que usted desea y
es favorable á la digestión en vez de perjudicarla.
-El ponchese prepara con té bastante
concentrado, al cual se mezcla azúcar,
ron ó coñac; en seguida se le ponen
trocitos de naranja y de limón, ó cerezas.
-Las torrejas se hacen con rebanadas
de bizcocho, las cuales se envuelven en
huesvo bien batido; en seguida se frien y
luego se ponen en la miel, cuando ya está
de punto alto.

-Hay mucha variedad en la manera de
preparar los chongos; una de ellas es la
siguiente: se hace almibar de punto subido con una libra de azúcar y se deja enfriar; s e baten nueve yemas de huevo con
un poco de mantequilla y se mezclan con
el almíbar frio; en seguida se pone todo
á la lumbre para que dé un hervor y lue·
go se aparta. En una cacerola se coloca
una capa de rebanadas de pan trio ó de
bizcocho, otra d~ almlbar, y de este modo
se sigue hasta llenar la cacerola, la cual
se pone á dos fuegos , á fin de que los
chongos queden cocidos.
-Para hacer los ~ufluelos, se cocen
unos tomates verdes con todo y cáscara
y un poco de anfs. Este cocimiento se
mezcla con fa harina para amasarla, agre•
gándole dos onzas de manteca y dos huevos por cada libra de harina; luego que esté bien amasada, se deja reposar tres ho·
ras para que se esponjen y después se
hacen los bJfluelos, procurando que sean
muy d.;lgados, y se frien en la manteca,
poniéndoles luego la miel.

dlas y flltrese después. Antes de aplicar·
se, los cabellos deben lavarse con una solución de carbonato de potasa. Para impedir la calda del pelo, es muy eficaz usar,
al peinarse, cocimiento de quina bien con·
centrado.

DOS CONSEJOS
Gisela:-Para lavarse los dientes use
usted la pasta del Dr. Pierre.
-Puede usted introducir, como sorpre.
sa divertida en su posada, unas másca•
ras que sólo cubren la mitad del rostro, al ·
cual dan la expresión más graciosa y original que puede imaginarse.
-En otra ocasión daré á usted la receta
que se sirvió pedirme.

..Ca fa171a de esfa delicada fJerve3a es uqiversal, como· lo prueban las medallas
que }¡a obtenido en foiJas las
exposiciones.
.

* **
Coqueta honrada:-Busque usted n~spuesta á su pregunta en la sección de
consultas médicas.

La bebida de los hogares.

ALGO DE HIGIENE
H. de P.:-Las manchas d'e la car!l desaparecen empleando un ungüento compuesto de harina de altramuces, hiel fresca de cabra, zumo de limón y alumbre,
mezclados por partes iguales. Para que el
polvo se adhiera bien, es muy eficaz po·
nerse en la te,i un poco de glicerina. No
creo que sea nociva al cutis la crema "Simón ," siempre que se use con moderación.
-Para tenir las canas de color castaño ,
es buena la siguiente preparación, la cual
es del todo inofensiva: jugo de las cortezas verdes que tiene la 11uez, una parte
por otras nueve de alcohol. Déjese en
maceración esta substancia durante diez

La prefieren las familias.

Si queréis tomar una buena Cerveza, pedid siempre
-¿Por qué no te casas, Ramón ?preguntaron á uno.
-Porque impongo condiciones, respondió.
- ¿Cuáles?
-Quiero que mi esposa sea guapa,
rica y tonta. Si no es rica y guapa, yo
no la acepto¡ y si no es tonta, no me
aceptará ella á mí.

-

TOLUCA EXTRA

�82 1
¡;;r, JIIUNT&gt;O TLUST runo

Las Mejores
Gotas para
Curar fa Tos
son lasGotasr · ·
del Pectoral
';J
de Cereza del ·
Dr. Ayer.
~

es imposible, hay va rios libritos q ue
dan reglas basta11te aceptables tanto
para aplicar éste, como p ara la gim •
nasia ortopédica, q ne tiene por fin remediar algún defecto físico.

,
•

--~
El S arampión

Setenta años atrás los médicos
usaron por primera vez el Pect8 ral
de Cereza del Dr. Ayer, y desde
entonces ha sido el remedio tipo
para la tos en todo el mundo. Millar~s de familias en Europa, Asia,
Afr1ca y América guardan siempre
en su casa un frasco de esta medicina para poder usarla en cualquier
c:iso imprevisto dG urgenci:.!. El

~~

. ...

Sección de Consultas Médicas

tos, sobre todo mientras hay a elevaApenas habrá enfermedad más coción de temperatura y subsistan los
mún y mejor conocida . q ue esta fiebre
si::nos de catarr o; y por la otra, asear
Atendiendo á que con frecuencia se h 1 eruptiva; q ue ataca de prefer encia á
cen á este reriódico consu ltas sobre a suncon escrúpulo y frecuencia la boca y
los pequeños; que no confiere la intos de medicina, hemos res uelto establela garianta de los enfermos, ~aliéndomunidad; que, por el contrario, repite
cer un departamento especial de cons ul
se de soluciones desinfectantes, como
con frecuencia pasado algún ti empo,
tas á cargo de persona competente, que
de ácido bórico ó agua oxigenada,
y q ue, muy benigna en sí misma,
se eucargará de contestar, ya sea en e~ta
pues lo probable es que por la boca y
excepto en casos recouocídamentc
columna ó en carta privada . Para casos que
la garganta se produzca la infección
malignos, causa. sin embargo, la muerd ~ma nden d e~tudio de un es peciali&lt;ta
b:·ó11quica ó pulmon ar,
hemos obt enido el conrn rso de varios dis~
te á veces por complicaciones fáci le~
L;1s localizaciones por parte del in·
tmg•1iJos e, peciahqas de e~ta ciudad á
de evitar. Muchos n iños perecen por
iestino se evitan mant eniendo al ell ·
quie1&gt;es som,terernos, dt buen grado. ¡~~
bronquitis ó infecciones intestinales,
cue,tione, que &lt;e nos pr0pongan. E-t a
ferino bajo un régimen dietético muy
adquiridas después d e una sarampión,
sección e- tá. además, en (omh111,1ción co n
e~tricto, llasta que el médico lo cony esto se debe, en la gen era l idad de
~I J•rartamento de e11~arKo~; de man Ha
sidere innecesario. Es muy común
lo~ casos, á que no se tie ne con aquéque lo, sub,crir tores que lo~ de~een. pueque
los
uiños
sobre
todo,
d
espués
llos, durante l¡i convalecencia, todas
den ~utenff sus medicameJ.tos pe r e,te
del d ebilitamiento causado por la fielas precauciones debidas.
intermejio, en condiciones 1·t'r,1"deramendomina los esfuerzos espasmódicos
bn·, se encuenh-en ham brientos, y las
te rxcepcionale,. como 1:0 rodrlarr ol•lt-·
El sarampión es sumamente conladel toser, alivia la congestión de la
madres, crey endo hacerles un bien,
nHlo, ~ ino haciendu un ,·iaje t!trertan,r 1 ~ioso, á fal punt o, q ue cuando un niño
garganta, calmu. la inflamación de
teá l:ic:ipit~I.
les permitan, á tontas y á locas, comer
es atacado en una familia en que hay
)03 tubo3 Lronquiales é impide que
'-• coHe&lt;pondencia l'•ra e, ta sección
cuanto ellos dernan . Esto, en las convarios pequeños, casi il"l"emi;iblemcndeu~ c.•tar dmg1&lt;1a á EL MUNDO ILUS·
h afección interese los pulmones.
diciones
especiales
de
los
convale
te todos ellos contraen el mal. Por
TRADO, departamento de conwltas mécientes el el sarmapión, es mny peli ~rofi ay muchos substitutosé imi•
esta razón y por l a benignidad casi
dic:i~.
so
y
trae
consigo
muchas
veces
gn,t:iciones . Cerciórese de que se
c0nstante de la en rermedad, las reglas
vísimas infecciones intestinales. r-'o
obt iene el Pectoral de Cereza
de aislamiento no se aplican con gran
hay que olvidar que e l int estino es
"del DR. AVER." (No contiene
rigor. Es muy útil, sin embargo, hael órgano más dclicndo de los niños,
::ilcohol ni veneno)
Para limpiar botellas
cerlo, por más que s ea muy difícil de
y
lo es tanto más cuanl0 más t ierna
r ealizar.
Se ir.traduce en l•s t,,,tellas pJpel .te
C&lt;tclu fNr .'un o.~fPn ffi la fÓrtnu ltr, ru lfl
es la edad ele éste. Al rnéJico toca vi Comienza b enfermedad por elevap1r1ódi;o (Or tailo en p, dacitos, ~e,¡,, é•
f ttloto . Pn:r1111.•t1• 11SINl a su 'ln;dir1,
gilar el fu nciona miento del ap;ir ato
se
agrega ro•: a agua . se sacude cun I uer 7 a
ción
d
e
1emperatum,
á
veces
muy
0
1
' ' ' 'JU&lt;'
J i1to tl, l PectoN,l ele Ucrc·zu d d
d igestivo, ad como ordenar el lavado
lh• . Ayc,·.
_ __
y al rtco urm ¡'(, que,1ar;i el vidrio rtrfecgrande. El cuadro de síntoma~ es ya
tamentr lirn, 1 , .
i ntestinal, siempre que sea necesario.
demasiado tri via I para q ne sea necel'~~par,ido por el DR. J. C. AYER y CIA ..
Este
lavado
d
ebe
hacerse
siempre
Lowoll, M:ass., E . u. de ,A,
·
s~rio trazarle una yez m:ís. La crupción cardclerís1 ica, los signos de ca- con sonda, que debe ser escrupulosalnocula cién de l suelo para l a pro tarro y aun de br onq uitis, son muy mente hervida antes-y á espués de ca ducción de l eguminosas
VINO
d a ocasió n que se use, y _para practi conocidos aun por las personas menos
Para esto rxi'lt'll vanos métodos.
U 10 de etto , cnn -,,t,. n repa1 tir á voleo,
familiarizadas con l a obser vación de carlo hay que s ujetarse estrictamente
á e ,t:ts instrucciones: no usar de maantt&gt;&lt; •~ h l•h•r, t1··rr1 prr.crdente de u11 a
un enfermo; de modo &lt;¡oe, si en las
1
tinca rn ,d,¡i,terJ, en la que veg,t 1n perprimeras cuarenta y ocho horas pu- yor cantidad de líquiao que el orde·
le~tamen1e. ,,n condiciones 1JrJinarias, la
nado p or el médico; á menos de in ·
diera haber d uda respecto á la natulegumbre que se .rata de cultivar , y el
dicación especi al del facultativo, la
raleza d el mal, en cuanto los primeros
otro, menos practico. tratándose de grant
em
peratura
del
l
íquido
debe
ser
albrotes de erupción aparecen, ya no
de~ ext,,n-rones , · se reduce á dil uir en
pued e haber duda. Igual cosa p uede rededor de 38 grados; la altura del
agua ddermin,1d I ca1,tiJaJ de la tierra
recipiente, á menos de ind icaci ón
d ecir se respecto del tratamiento, q ue
regeneradora y n ciar con ella el terreno
contraria,
no debe pasar de setenta
que s e trat• de fertiliza r.
se lim ita á ad ministrar pociones surecetados en
centímetros sobre la de la sonda que
E, el pnmer caso, debe esparcir,e 250
doríficas, á las que se atribu ye 1-a virla Tisis,
se
u sa¡ se debe colocar al niño acos·
ki tcgramos de ti err¡¡. por hectHea, y en et
tnd de fac ilitar la erup ción, lo cual
lado sobre uno de l os lados, con la
srg indo, diluir en roo litros de agua 5 de
la Brippe,
rs favorable, pues se ha visto q ue en
ti, rra, y el li ~u ido resultante por seJipierna de debajo extendida y la otra
cuanto
ésta
es
compl
eta,
la
t
emp
erala Anemia,
mentadón repartirl0 á razón de 50 gradoblada
;
déjese
escurrir
el
líquido
tura ba ja y la mejoría se in icia, mien mos
aproximaJa mente por met~o cuadrala Neurastenia,
len tamente, sin forzar su salida.
, tras que, por e l con trario, e n los casos
do. operación que se simplifica y fa crl t 1
DR. WEIL,
la s Conoalescencias.
graves, la e rupción n o apa,ece franincorpor~ nJo el rgn que se quiera .
camente. Fuera de eso, e l tratamien to
f;,,.;lfir la firma :
es s iatomático; se ender eza á comba1ir los Si,!;DOS de localizaciones espe!'l.llrl.~l&lt;..I.\\, JAQLI
cia les, la s c ua les se productn con más
."if- ALIVIAN
frecuencia por parte del ap a rato resEn todas las Farmaci,.;;.
\,JANIAMENltTOM,\NO
Coq ueta Honrada:-No h ay md,,. piratorio ó de los i ntestinos.
DE
A evita r estas local izaciones, que
camcnto capaz de producir el d,·,.
pueden tomar cierto carácter de ¡(ra- arrollo parcia l de cualquier parte del
vedad. d eben teudcr muy pi-incipa lcuerpo. Lo que se puede acons!'jar
NADA TAN EFICAZ Y
mente los esfuenos. La c o mplicación
es e l masaje y la gimnástica, que ~í
F
ACIL
de tomar como Ju
respiratoria más frecuen te es la bronson muy eficaces, á condición de c¡ne
1
qu,tis, que suele "lcanzar gravedad
se les siga con perseverancia. Su ef,Y o misma me quité las anugas en tres
cxtraordinaria, Y se prod u ce por incacia y, sobre todo, la rapidez de su
n oches con un remedio case ro descubierto
fccción, faci li tada, en ocasiones, por acción, d isminuyen á medida que la
por mí, después de habernie cansado de
consultar médicos especialistas, usar 1 los enfriamientos. De aqu í u n doble
edad es más avanzada . Sería muy con- 1
EZA.
cold crcams y someterme á soba ; faciales
•ara el.DOLOR de CAB
Pr ecepto muy inter esante d e observar: veniente que ese masaje fuese aplir
sin el menor r'esultaclo.
UNA SOLA' OBLEA alivia aJ
Por una parte, evitar los enfriamiencad o por mano experta; pero si esto I
La señora A. Sánchez, me escribe:
' 'Es el único. r emedio en el mundo que
~~-::::::::::::::::::::::::~~~~:::::::::::::::::::::::::~ 1 momento el más fuerte dolor de
r ealmente extirpa las arr ugas, y el único ~::::::::::~digno de recomendarse. ' '
; cabem.
La señurita E. L. Vazquez, clice : "Me
1
No contiene Antipirina ni otr8I
hace parecer veinte añ os más jornn. ''
Con gusto cn\'iaré detalles :í quirn me
drogas peligrosas. Insista siemlos pida, absolutamente g ratis. i'.Ii señas
son: Helen Sanbom, D ept. 220.J, Clevepre .en que le den la de "Stearns"
. U s a lm~r-rana• son curlidlls por e l F.JlitiJ' de Vir g lnle N yrdahl que cura
land, Ohio, E. U . de A.
1g u11tmente los varic oce lea, varices, a ccid e ntes del retorno de edad
Antes de facilitar informes con resque
es la tmica legitima.
cong-.,, t,o ' "~• y hemorrag ias d e toda n a tnraleza.
'
pecto á mí procedimiento, se me ha de
No confundir n unca el Ellxtr d e v ,r ~inle lll'yrdahl con las fnlsifieaciones
p rometer absoluto secreto para protcjer
fra udul e ntas , con que se rrueba de substitu irlo, las que no tieuen 11i11gun
valor Y ll m enud o son pe(1g rosas. Po r e_sto debe exigirse sobre la envoltura
mis intereses. No se hará el menor caso
de cada fr3 sco la ti1·111a degorant1a : N yrda hl. Envio grntuito y franco
á quienee busquen sat isfacer una mera
de corr eos del folleto explicijti vo. :.:scribir: Nyrdahl, 20 R.ue de x. 11
DETROIT. MICH.. E. U. A.
curiosidad.
Jtocbefoucauld ,l'a !' u,. D fl ven ta t,1 tv ias las, Droguerías y Farmaciar

Pe~itra~~a Cereza
~ei Drª ~yer

1

JARABE

CAPSULAS

dJ FOSFOGLICERATO

de CAL de CHAPOTBAUT

Consultas Médicas

.
b

ACURA

----- --

Embellece en
Una Noche

STEAHNS.

OBLEAS DE STEARN[

NO OS DEJEIS ENGAÑAR '-

AS ALMORRANAS

¡

825

SIEM1'RE LA VERDAIJlo
"Cuando está U d. en duda di.
ga la verdad. " F ué un experi,
mentado y viejo diplomático el
qutJ así dijo á un principiante en
la can era. La ment ira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El :fraude y eng~üo á menudo son ventajosos
mientras se ocultan ; pero tarde
ó temprano se descúbrir[m, y entonces viene el fracaso, y el castigo. Lo mejor y mfrs seguro e,:
el decir la verdad en todo tiempo, pues de esta manera se.
hace uno de amigos c_c nstant es
y de una reput ación q1,e siempre vale cien centavos por peso,
donde quiera que uno ofrezca e•
,..,e; en venta. Estamos en situac.,,_ --1 ~ afirmar modestamen,.
t e, que sor.;,.. --qt,a b2.se o.eser f
sa la universal po}l--~".. "'. ridad do i.,.
PREPARACION de WAMPOLE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente Lq ue pretende ser, y que producG
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
~- i.,q, dado á conocer su natr:
raleza. :', tan sabrosa como J.,
miel y conti&lt;:M-:o J..')dos los princi~
pios nutritivos y c11r.1,tivos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una corrbinación de suprema excelen(;.,,.
"J :--~ritos medicinales.
Ningun
remedio ha t enido tal éxito en
los casos de Influenza, Pérdiua
de Carnes, Debilidad y Mal Estado de los Nervios, así como t odas las afecciones que proceden
de Sangre Impura. "El Sr. i_; __
Porfirio Parra, Profesor de Medicina en México, d ice : La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceit e de Bacalao, Malta,
H ipofosfitos y Co, ezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta.
medicina me ha servido perfec•
tamente." En todas las Boticas.

de

NAFÉ
LANORENI
contra

la Tos, el Catarro
y la Bronquitis

TAN

•

,,

L\'-,,.

EL Mm'DO TI,USTRADO

FREDERICK STEARNS I CIA.

LINIMENTO GENEAU
• • • 'i'OPICO
reemplasaDdt

ti

Paego ••• dolor Di
caida. del pelo, car•

raplda

y eeirurA de

Jae Cojera■, E■para,,

• -••.Sobrabauoe.

-..~ Torc.-duraa.,ic••ete,

:::::!;-1.::;1..r::JP-

Paris.l65, Rue S 1-Honor, J Iodu rumat1w

SEÑORAS••
EL APIOL Di LOS

$400.00 por Minuto
Si despertara de su sueño eterno alguno de los grand~s artistas de los tiempos
heroicos del arte clásico y se encontrara
con las cuentas de los "music-halls" ó de
los salones de variedades de nuestros
buenos tiempos del tango y de la malla,
,seguramente que se morirla de vergüenza
ante las enormes sumas que hallarla al
lado de nombres de arti~tas ( ?) cuya principal gloria consiste en la desvergüenza
de costumbres ó en la más extravagante
gimnástica coreográfica.

Allá por los años de 1864 ó 65 se hizo el
gran escándalo porque Hortensia Schneider se negó á trabajar más en el "Palais
Royal" si no se le pagaban dos mil francos
por mes. ¡Cuántas cómicas, que están muy
lejos de la Schneider, se ganan eso y aún
más cada noche. Hay que recordar que la
Schneider fué la creadora de casi todos
los papeles principales de las obras de
Offenbach.

l"Alt,I

LOS

DltNTf5

"El
l.J, ntífrioo Ideal"
1.1 mvla :v conserva la
, d"ntadura como nlnirún
otro,
Aceptado oor miles de
11M ••··= lfo Ju..v otro que lo subst.ttuya.
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......... ~

•

• J

u '

•

ESPECfFICO'S
DEL AFAMADO

vr, Humphreys de Nueva ':úrk

Chalí«pine.-ft[me. R é¡&lt;1ne.-J. Granier, la M elba y la Patti.$400.00 por minuto.
Ps.ra dar una idea de esos gastos tan
extr ~ordinarios;como poco [justificados de
los :" managers" de salones de "varieté ," perdónese los barbarismos que son
de I igor en estos asuntos, publicó la sil(Uiente anécdota un periódico de los Estados Unidos: "El direc:or de uno de los
nás grandes "music-halls," de Londres,
recibió, hace pocos dlas, un telegrama en
los s iguientes términos: " ¿Está ust~d dispue, to á contratar, por diez mil francos
por noche, á la muerta viva, mujer que se
corta en pedazos á los ojos del público y
que vuelve á la vida después?" La contestación á este telegrama fué solamente
la palabra "Convenido." A pesar de este
convenio, la mujer muerta viva no llegó jamás; per J el empresario pudo anunciar
que no retrocedfa ante ningún gasto por
complacer al público."
No sabemos si la anécdota será cierta en
todas sus partes; pero si sabemos que hay
empresarios capaces de patrocinarla con
su nombre, y sabemos más: que hay empresarios capaces de pagar los diez mil
francos ó más siempre que la variedad
lo valga,

***

Dr"JORET, HOMOLLE

Y esto no se limita á los "ha lis" y cafds..conclerto; en los teatros sucede lo
mlsmo1 los reyes do 11 eséena do nuestros
dlas reciben sueldos q111 ni siquiera ha•
blan •Ido aoftados 1nto1, lito, co1110 todo

~IIGUIN,IH,l,Í~,,,,11,11tf11f•tt1,-,

111 quecon el commloHrtlaclona, obedtct
Ala 1,, d• la 11f1rta ~ 11 ••••11411 d11ll1
11 cru416n 4• la, ''h•II•.'' to, Cttt,11 np

crm ,., Do/or,s,R1tar1101
l1111r111on11 ~. ,., M1n11r1JII

necesidad de ofrecer grandes sumas á los
artistas que valen la pena, á riesgo de
verlos marcharse á servir de "variattés"
en salones que no tienen catege&gt;rla, pero
si dinero.

,ueota11 con ~DIIPllll11 Y... VII 111 la

Específico 1'io. 27.
E ste vnlioKo específico tiene perfocto
dominio sobre las secrecion es de los riñor&gt;es,
y ya solo ó, en algunos cnsos, altemañdu
·on el número 30, ha aliviado y cnrao.0 á
mil lnres de personas.
El especifico No. 27 curn lns enfermedailes
de los l"iñones. Arenilla, orina escasa,
dol0rosa ó retardada. C,ílculo r enal, catiuro
de la vej iga, depósitos a renosos y m alsmios
eu la orina. Orina espesa, turb ir. y
espumosa, nb11"l.dante en depósitos mncnsos
y ladrillosos. Dolores en la r egión de los
riñones y la vejiga. Dilatación de ia gláncinla
p rostata. Flujo penosos é insuficien tes en
\as personas ele edad. Orina en sangren luda,
etc. Centenares de personas de edad se nnn
salvndo de nños de s ufrimientos usaildo
este específico.
E l específico No. 27 puede t om nrse con
nbsolnta con fiauza en su poder cumt:vo,
q ne no puede exagerarse ni es t imnrse en
demasía.
T reinta y seis específicos más ¡mra otras
~nfermedacles.

Los Especfftcos de l Dr. Humpbreys se hallan de
ven ca en to das las d roguerías y farmacias d e prl'llera
clase por el m undo e ntero.
GRATlS-EI manual !le!Dr Humphreys con.tiene
"Gaulois" se quejaba, con gran escánda- una lista completa de estos r emedios é lnstruccloues
pa ra su uso. SP envia. gra tis al q ue lo solicite y
io de que se pagaran 15o francos por 110: h mande
su dtrecclóu.
á Zulma Bouffar, estrella de los escenaH umphreys' Horneo. MedJclne Co.. Cor. Wlllia&gt;d

rios de opereta que estaba haciendo grar.
furor con "La Roi carotte.'' Debemos tener en cuenta que en esa época habla
otras muchas artistas tan notables come
ella, que no reciblan ni la mitad de ese
sueldo.
Paulin Menier, en los dias de su mayor
boga, cuando tenla á su cargo el papel dt
Choppart en el "Correo de Lyón," no recibla más que seis mil francos por año, es
decir, veinte francos diarios, ósea uno~
ocho pesos de nuestra moneda. Ge~ffroy, el gran cómico, ganaba mil francos
por mes en el ''Palais Royal," y sólo la
competencia hizo que se le duplicara este
sueldo al ser ·s olkitado por el Gymnase.
En aquellos- tiempos, los mejores sueldos fueron los·que ganaba Sara Bernhardt,
á quien se pllede llamar la iniciadora de
los grandes sueldos. 'Su primer Jira por
América le dejó seiscientos mil franco1 ;
r~cibla cinco mil por noche y, además, el
empresario se encargaba de todos los gas.
tos, tanto de transporte como de estancia
en cualquiera ciudad. En vista del bum
resultado de esta jira, la gran trágica or
ganiza, desde entonces, sus viajes com,
empresaria; en una de ellas : llevó á Co·
quelin Atnt, t quien p1¡ab1 tres mil fran•
coa por noche, Todo esto eatt muy 1,Jos
dt l01 1111ldo1 d• 101 1ctorta y aun ele h&gt;'

auton, dt ha.e unQI OHtnta 1ll01,

••11
Une«•"'°' l\ltl11.. , Yae dt 11111 •••

and.A.nn Streetd, New Yo,:k:.

HIGlENE del TOCADOR
Las cualidades antisépticas,
detersivas yc1catrizantl s&lt;¡ue
IJ;,11

merecido

al

coattar Saponiné

le Bellf

su admisión en los Hospitales
de Paris, explican la boga dte~e producto para lodos los nso,del tocador : Cuidados de la
Boca á que µurifica, de i&lt;J!'
Cabellos cuya caida detiene
Lociones de las Criae, Cui,
dados íntimos, etc
Desconfiarse de las- falst{icaciones
EN

LAS

FARMACIAS,

UnicoAgent.e apoderado Carlos MULLER
Apartado 140°', Me.z:1co

•

�82(i

EL MUNDO TLUSTRADO

"La Joya"

EL MUNDO ILUSTRADO
cosa que no se conoce, ¡;robablem wte, en
ninguna parte del mundo. Naturalmente
que, con tales entradas, bien se puede pagar á los artistas de diel á doce mil francos por noche.
Nosotros, á pesar del desarrollo embrionario de nuestro arte teatral, ya hemos visto levantarse el telón con u:i costo de cinco ó seis mil francos cuando nos
han visitado artistas como la Patti y Coquelin; no podemos decir lo mismo de la
visita de Sara Bernhardt, porque en esa
vez nuestro público brilló por su ausencia.
El dominio del "music-hall" y de los muchos salones de cine con variedades [? J.
quizás nos dé á conocer, dentro de poco
tiempo, á artistas oue merezcan ese nombre y que reciban grandes sueldos; por
ahora tenemos que conformarnos con ver
llenos los salones de segundo ó de tercer
orden y vaclo el teatro donde trabaja Aldo, el único á quien se puede llamar un
artista de los de ese género que tenemos
ahora en casa.

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e •)9()luta. Son loa polvos de arroz de lu NIIDU y los reyes de loe polvos de arroz
• QN E L . Paa ptJ11f18U .,Je, AYENUE DE L'OPtRA, PARIS.

•

~~~-

La crema del "Siecte Mondaio"
V LOS ARTISTAS
FRANCESES

o
LA S,ÑoR1TA MITZY-OALTI
de /a '' Comrdia France1a "

~
Yo lo drda ro aqui, la
verdad me obliga á ello
Su .:rema, Señor. me
parece la mas dolce.

La. seductora. pensionista. de la. "Comedia. Francesa." de Pa.ris
lleva. un precioso fe s fimonío a la. "Crema. du Siecle éMonda.in ".
8',(jnguna. crema. pa.ra. el cútis es, efecficua.menfe, ma.s dolce Y
mas sua.ve. 'Por su empleo la.s elega.nfes consercua.rán una. fez
de rosa. y una. encarnación magnífica.
,
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Eclga r Heyrnans y C".
Kuri Primos.
Kuri Hermanos.
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Assael Hermanos.
José Uihlein Sucrs.
Julio Lat,adie Sucrs y C'•.
Manuel Méndez y Méndez.

EN

MÉX I CO :

Carlos Felix y C'•.
Agustín Vargas Sucrs.
Agustín Hernández.
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Julio Lamicq.
B. y L. Grisi.
Pedro Claverie Suc rs.

Silva Berrueco y C'• en Guadalajará.- Ramirez. y Urzúa, en
Guadalajará . - ll defonso Trigc.s, en Jalapa. - J. D. Diaz
y Diaz, en Mérida. - P;,t,ón, Correa J C'', en Mérida E. Rodríguez y C'', en iv1onterrey . - Eduardo Bremer y C'",
en Monterrey. - Tolis y Renero, en Oaxaca. - Joaquin
lbañez, en l'uebla. - Angel Rangel en Puebla. - Rafael
~ Rodríguez y C", en San Luis Potosi ,G, Muller1 en Yera-Cru.1.

°''· ~'-"""

827

t

~~~ 4'"

Una ¡,,,l.,/Jra de-:_Coquelin. -C.:na lágrima de Sttra.- Un;grilo~ de
Mou1Jef.- $4L0.0J por minuto, ,

malos: Albe11o Glatigny, poeta famoso en
Parls, recibla cinco francos por noche por
figu rar como comparsa en un drama en el
que tenla que salir un personaje á dar limosna á unos pobres que se hallaban en
un puente. Este papel era disputado por
los miembros de los clubs literarios, y al
fin, por caridad, se le dió de una manera
permanente á Glatigny.
En Francia, cuando se habla de un tenor. se dice generalmente aue tiene cinco
mil francos en la garganta; de nadie se
puede decir ~sto con más propiedad que
de Caruso, quien ha batido el " récord" de
todos los sueldos altos de que han di~frutado los artistas del mundo. Conried, el
e"1presario de la "Opera House" de Nueva
Yo1k, tiene contratado al gran tenor en la
bella suma de un millón de francos por
año, y por ésto adquiere el hábil americano el derecho de qu~ no cante Caruso en
ninguna parte sin su permiso. Para no
perder el t iempo, Caruso se hace fácilmente otros veinticinco mil francos cantando doce piezas para una compañia de
fo nógrafos.
Junto á Caruso se puede citará otros
grandes cantores, como Chalispine, quien
gana diez mil francos por noche. y la
Melba, á quien se pagó ochenta mil francos por diez funciones.
Pero todo esto es nada comparado con
lo que ha ganado la Patti, si bien es cierto que esto e~ en casos aislados y no en
:ma contrata como la que tiene Caruso.
Una noche, en los Estados Unidos, se le
pagó veinticinco mil francos por una sola
noche.
En Parls, en el "Eden Concert," se le
pagó quince mil francos por cantar tres
pieza~, que no duraron, en conjunto, arriba
de quince minutos, el " record" de mil francos por minuto, ósea cuatrocientos pesos
de nuestra m!lneJa, aproximadamente. En
!ª "Opera" apenas se le pagaba tres mil
francos por representación.
En la mi,m1 época, M~dame Carvalho
ganaba mil fran cos por noche: Nilsion,
1,200; Faure, 2 ,000, y Capoul, 6co.

•••
Al lado de los grwndes cantores, hay
q11, citar Aloa srand;, m1hkos, q110 tam•
tit•n han t111ldo •11eldo1 f1bu1ci,os en , 11r•
taa.ípo"•·

El ilustre p,1~erew_;ky tocó una noche
en la casa del millonario americano /1\r.
A;tor, y al día siguiente rtcibió un sobre
que contenta diez mil fran~os. Raúl Pugno, el célebre profesor del Conservatorio
de Femína, no toca pqr menos de dos mil
francos; Kubelick, el violinista, recibe tres
mil francos , é lsai recibe doscientos cincue1,ta mil francos por temporada de conciertos.
El café-concierto, el abuelo de los "music·halls," al que se debe tantos grandes
artistas como Teresa y Paulus, no pagaba á éstos más que cien francos, y para
eso los hacia andar por todo Parls; Paulus llegaba á hacerse unos trescientos
francos por noche, t rabajando t res veces.
lvette Gilbert, cuando todavla querla
cantar en Parls, recibla ochocientos francos por noche; en la "Scala," en Londres
y en Berlln no canta por menos de mil
setecientos á mil ochocientos francos.
Actualmente Polin pide cuatrocientos
francos por dla; Mayol, de doscientos á
t rescientos en Parls, y de quince mil á
dieciocho mil por mes en los teatros de
provincia.
Fragson recibe, en Londres, veintiún mil
francos por cincuenta representaciones en
el "Moulin Rouge."
Uno de los atractivos que bastaban para llenar una sala, hay que citará Frégoli el innumerable, á quien pagaba el
"Olympia" cuarenta mil francos por mes.
Little Tich ganaba quince mil ; Mephisto, el que por primera vez hizo la suerte
del " loo¡,ing the loop," ganaba veint isiete mi l francos, y Madama Helene Dutrieux, inventora del dificil acto de " la
flecha humana," recibla diez y siete mil
francos al mes por arriesgar la vida una
vez cada noche.
Hemos citado algunos de los artistas que
más dinero reciben; pero hay otros muchos que no les van en zaga.

• •*
Naturalmente que si los empresarios no
tuvieran la seguridad de que las entradas
de sus teatros ó salones están á la altura
de tales sueldos, no los pegarlao, ...
6n 101 grandes teatros de los E¡¡tados
Unidos, talH como el Mii11l11é..,i_ó la Op1•
r11 Hau11, 111 entradaB 1le1aJ1 ;, la ,nof.l!I•
suma de uunta mi\ lranco1 por no,he,

Un oficial alemán ha presentado al Cuerpo de Estado Mayor un proyecto para carro de ferrocarril que puede servir, durante
la noche, para abrigar á toda una compañia, y que tiene, además, un camarote para
oficiales, una cocina para la compatlla y
una torre de observaciones, gracias á la
cual puede comunicarse con el exterior por
medio de la telegrafla sin hilos.
Este curo tiene la ventaja de poder plegarse, de manera que cuando no esté en
uso, puede ser t ransportado por dos caballos; se le ha dado el nombre de carroacordeón.
EL MOVIMIENTO CO NTINUO

Los perseguidores de la utopía que se
ll.1ma " movimiento continuo," no desean-

san; durante los últimos cincuenta atlos
se han pedido en Londres como diez patentes por año por otros tantos que creen
haber llegado á la solución de ella .
CA R N AV AL MO DERNISTA

La ciudad de Niza, para ponerse á la altura del momento histórico actual, ha decidid!&gt; que S.M. Carnaval XXXVII, rey de
la Locura, haga su entrada á la ciudad este año en un aeroplano.
Ojalá que el vehlculo no vaya á hacer
la locura de cortar el hilo de la preciosa
vida de Su Majestad.
DE SA R D O U

En el álbum de una señorita francesa,
que tiene pensamientos de los hombres
más grandes de Francia en la época actual , se encuentra el siguiente:
"Repetir una calumnia, es lo mismo que
deshacerse de una moneda falsa."
VICTORIANO SARDOU.
UN PRI NCI PE M AL V ESTIDO

Se cuenta la siguiente ané~dota dd act ual Zar de Bulgaria:
Hace unos seis años visitó Parls de incógnito y pidió, á Mr. Georges Cain, Que
le sirviera de cicerone. Al salir á la calle
le dijo: "Como corremos algún riesgo en
caso de que se me reconozca, hágame usted el favor de omitir absolutamente todo
t ratamiento."
El Zar es miembro de la familia Borbón,
y, por lo tanto, descendiente de los reyes
áe Francia. Durante una visita al " Palais
Royal," el futuro Z1r llevaba una indumentaria muy poco apropiada para un hijo de
reyes, y todos los servidores del palacio
le velan con muy mala cara.
Al llegar á un amplio salón hallaron los
visitantes á un jefe de escritorio, quien,
más decidido que sus compañeros, se dirigla abiertamente al incógnito con la manifiesta intención de hacerle alguna indicación poco correcta, cuando oyó que el
hombre de mal talante decla visiblemente
emocionado: "Esta fué !ª recámara de mi

madre;" ante esta exclamación, el celoso
servidor de la democracia saludó con respeto al ilustre desconocido y guardó sus
observaciones desfavorables para mejor
ocasión.
EL AIRE Y EL A G UA

El conde Zeppelin, autor :tel famoso globo dirigible de su nombre, es, ó cuando
menos fué, un nadador tan hábil como ha
sido después hábil volador. A ese respecto se cuentan dos anécdotas célebres:
Una vez que se hallaba delante de las
caldas del Niágara, vió un pedazo de madera que flotaha á merced de la corriente,
y que, con fre:uencia, chocaba contra una
roca; le vino la gana de imitar al pedazo
de madera y, á renglón seguido, se despojó de su ropa y se echó al agua. Los que
lo vieron le juzgaron perdido; pero después de haberse dejado golpear contra la
roca dos ó tres veces, subió sobre ella y
contempló por algunos minutos la catarata; en seguida se dejó llevar por la corriente y fué á salir un poco más abaje.
En otra vez, durante la guerra contra
Austria, el conde asistla al combate de
Aschaffenbourg; una división wurtenburguesa se hallaba de un lado del rlo Maine
y una de hesse estaba del otro lado . Era
necesario que se comunicara una con la
otra y el enemigo ocupaba todos los
puentes.
El conde montó á caballo y se lanzó á
gran carrera hasta un lugar desierto entre dos puentes del rlo; una vez alll, se
echó al agua con uniforme, armas y botas
que le llegaba hasta arriba de las rodillas.
A la mitad del rlo le faltaron las fuerzas y, sin perder la serenidad, se dejó
hundir; al llegar al fondo dió una patada
y volvió á flote, tomó un poco de aire y se
hundió de nuevo; después de unas cinco
ó seis veces de este juego habla descansado bastante para continuar su viaje.
Esta aventura se parece mucho á las
del barón de /1\ unchausen; pero no hacemos más que transcribirla de un periódico alemán.

Una motoclc l eta colosal

La velocidad de la motocicleta, que cm
y¡, suficientemente acelerada, no satisface todavía. En el afán de poder superará
los cien kilómetros por hora, se ha construido en Francia una motocicleta " monstruo" á cinco cilindros, de 35 caballos de
fuerza,
fata motocicleta es la más grande y la
más potente del mundo.
La f alta de vivien das e n Roma

Una de las principales causas de la crisis municipal de Roma , ha sido la acusación verificada contra la administración
actual por no haber ésta hecho absoluta.
mente nada pa ra aliviar la afligente situación de la clase obrera, la cual ~arece de
viviendas.

Morales
yRangel
SASTRES
p a r a S e ño ras
-y -

Cab alle ros

SOMBREROS
a d h oc p a r a
los v est i dos

A ven i d a

Independencia
Número 39
M éxi c o, D . F.

T e l é fono
ERICSSON

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EL MUNDO ILUSTRADO

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1 LA CREMA ROSADA

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PROBLEMA NUM. 19. DE C. W. PHILLIPS. DE TORONTO

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NEGRAS.

21

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de DiJembre de 1883
Motln del níquel

Usada por todas las grandes artis=
tas y las damas aristócratas, es la
mejor preparación entre todas las
de su clase

Para (onservar el. (utis

I!
I!

Bajo el gobierno del Presidente D. Manuel González, á fines del ano 1882, se
emitió moneda menuda de niquel para satisfacer las neces idades de la circulación.
Esta moneda no fué bien recibida por el
"tlhllco por varias razones; en primer lut:"r, se le dió poder ilimitado de liberación,
lo cual hacia que fueran muy molestos los
pagos y cobros; y en seguida, se contrató
la acullación con una casa particular, cosa que también disgustó mucho al pueblo.
Aunque se habla prometido que la emisión serla limitada y restringida por ciertas condiciones, al fin se emitió moneda
en mayor cantidad de la que se habla prometido, lo cual dió por resultado la depreciación de la misma, depreciación que llegó á un ciento por ciento.
E.to dió por resultado que los sueldos
que pagaba el Gobierno en nlquel, salidos
de la Tesorerla de la Nación, se convert lan en la mitad de su valc,r. Los comerciantes del mer.:ado del " Volador," que
era entonces el principal, se negaron á
recibir el nlquel, y el dla 21 de Di.:iembre
de 1883 se dirigi&amp;ron frente al Palacio Nacional en espera del Primer Magbtrado
de la Nació", á quien expusieron sus quejas. Este prometió atenderlas y pocos
dias después cesó la circulación del nlquel.

lsUNOAS
Juegan las blancas y dan mate en dos jugadas

CURA LAS EXCORIACIONES,
ERUPCIONES, SARPULLIDO
YGRANOS

m
SUAVIZA,
PERFUMA, HERMOSEA
YREFRESCA LA PIEL

Hemos recibido la siguiente solución al problema núm. 17.
de C. A. Bolvin.

Blancas.
1C 6 R
2P4C
3 T 7 R+ +

1D
lb

Negras.
1RXC
2 cualquiera

1R6A
l . . . . .. . ..... ..
2P 4 D
2 P 4 A Jaque
3 C 8 D lugar primero + +
············ ···
cananea, Diciembre 19 de 1go8.
OLALLO RUBIO.

D

di

IL.(Q) QlU[ !D&gt;IlCJE.M IL.OS CAW'Il'A!RJE.S

m

DISIMULA LAS ARRUGAS
YLE COMUNICA EL BRILLO 1
ATERCIOPELADO
DE LA JUVENTUD
11

El bocado del amor
es más dulce que la miel ;
pero en cintas ocasiones .. ..
amarga más que la hiel.

Forman t us c ejas dos arcos
con un entrecejo enmedlo,
que parece Abril y Ma yo
cuando de fl or están llt!n os.

22 de Diciembre de 186g
Mu ere D . Francisco Z arco

A las seis y media de la mañana del
dia 22 de Diciembre del ano de 186g lalleció el distinguido periodista, ilustr~ liberal y hábil estadista Lic. D. Francisco
Zarco.
Zarco fué una de las figuras que más
se destacaron en la lucha en favor de las
instituciones liberaler , y á él se debe, en
gran parte, la promulgación de nuestra
Constitución federal.
Desde muy nino dió muestras de una
preclara Inteligencia, lo que le valió ser
nombrado ayudante del ministerio universal de Querétaro á la edad de diez y ocho
anos. Regresó á la ciudad de .México y se
dedicó al periodismo, rama del saber humano en que descolló notablemente. Cultivó con acierto todos los estilos periodlsticos; la franca manifestación de sus
ideas liberales lo hicieron encarcelar durante el gobi.,rno de Zuloaga, y en la cárcel se le hizo victima de toda clase de
maltratos por espacio de más de seis
meses, hasta que se restableció el gobierno constitucional.
A los veintidós años de edad tué electo

D.

La Dicha
de la Mujer

FRANCISCO Z AR:o.

di putado. En esa época fué elemento decisivo para la formación y promulgación de
nuestra Carta Fundamental. El Presidentt·
Juárez le nombró Ministro de Relaciones
y Jtfe del Gabinete; en este puesto dictó
las leyes de beneficencia y de prensa, que
se consideran como modelos de legislación. Durante la intervención francesa siguió al Presidente Juárez; fué Pre,idente
de la Diputación permanente. Fundó un
periódico, que se llamó " La lndependen&lt;ia Mexicana ," el cual continuó en el Sal·
tillo con el nombre de "La Acción ." En
los Estados Unidos fundó el ·•Club Mexicano." A su reg reso á México se dedi~ó
al periodismo como director del " Siglo
XIX," puesto del que se separó poco antes de su muerte.

No hay amenaza más gr ande p ara la
felicidad de la vida d e una mujer que los
s ufrimien tos que r esultan de desarreglos
de los órga nos f emeninos.
M illar es de millares de m ujeres h an
reconocido esto en el momento
cuando ya era d emas iado tarde
para r ecuperar s u salud , y hasta
p ara s alvar su vida.
El s er una esposa irreprens ible, el conservar el a mor y
a dmiración de s u esposo, debe
ser el anhelo incesante d e la
m ujer.
S i sien te una m ujer que
se va agotando s u Energía,
que fá~ilm ente se cansa, 11
a par ecen ojeras en sus ojos,
c uando t ien e D o l o r d e
E s p a l da , D olor de Cabeza,
T ira ntez, N .:r viosidad, Leucorrea, M e nstr u ac i ón irregular, 6 Fastidio, debería comenz~r enseguida á r e.-;i a blecer su s istema _Por
medio de un t6nico dot ado de propiedad es específicas t al c omo las tiene
el Compuesto Vegetal de Lydia E. !'inkha m.

El Compuesto Vegetal de Lydia. E. Pinkha.m
Cura las peores for ma s de achaques femeniles tales como Tirantez, D ebilidad
de la E spalda, Caída y Desviación de la ~[atriz, Jntlamadón, Afecciones de los
O varios y todas las E nfer meaades orgánicas del U tero ó ~latriz, y es de sumo
valor en el Cambio de la V ida; disuelve y arroja ele la Matriz tumores q ue
comienzan á for marse, y contrarresta cualquier tendencia hacia Humores cancerosos. ~ ita D esmayos, H ister ismo, P ostración Ner vio?~ª· y Agotamient~,
y vigoriza y enton a el E stóma!\'º· Cura las Jaquecas, Debilidad General, lnd1gestión, etc., y fortifica todo el sistema.
De Venta en todos 1"" Fiirmachs." Prep,,rado en los T,nboratorios de
The Lydia E . I&gt;inkham l\ledicine Com1&gt;a11y, Lynn, i\lass., U.S.A.

_. . . ...11111.
LaNcvedad
en Perfumerla

23 de Diciembre de 1842
Nombra Bravo la Junta Nacional
Leg islativa

Los trabajos del Congreso Constituyente, iniciados el ano de 1842, encontraron,
desde luego, la más decidida oposición de
parte de los reaccionarios, que velan en
el cuerpo colegiado una barra infranqueable para sus aspiraciones. El proyecto de
Constitución se tachó de antirreligioso, inmoral y antipatriótico, y al fin se organizó un levantamiento en toda la Nación en
contra de los constituyentes.
El Gobierno federal, queriendo contemporizar con los revolucionarios, acto que
no parece muy bien depurado, se adhirió,
en parte, al manifiesto de los conjurados,
y expidió un decreto, firmado por el Presidente interino D. Nicolás Bravo, en el
que creaba una Junta Nacional Legislati·
va, que habla de encargarse de la redacción de las bases que hablan de regirá
la Nación mexicana. El mismo Bravo nombró á los miembros de esta junta el 23 de
Diciembre de 1842.

1

"S'-'LA MIA"
Esencia para el pañuelo

Creac~de

blJBIN
I I,

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DE VENTA EN TODAS LAS

..

D~OOUERIAS Y PERFUMERIAS.
ll~pósito General:

♦

Jose Uihlein, Suos.
Almacén de Drogas, (.;oliseo Nuevo, 8.
México.

A FLEBITIS

Cuando te encuentro en la calle
te quisiera preguntar
si te causo yo alegria
6 si te causo pesar.
V ISTA GE N'ERAL DE C UAUTLA.

¿ Quiere v. ponerse al abrigo del embolio, el accid_ente mas terri~le de la
ftebil;is ? Si V.na escapado é él, ¿ quiere V. evitar las hinchazones pers1sten~e!I,
los entumecimientos, la debihdad, que resul tan tan é m enudo de ltt fleb1t1s
antigua? Tom e é cttda comida una copit11 de Elixir de Vtrglnte llT7rctahl,
que res ta bleceré la circulación y haré desaparecer todo dolor. Envio
g ratuito del folleto explicativo escribiendo é : •:vrdahl, :20, &amp;ue de
z.&amp;:aoehefoucanld, :Paria.- Ex!jase la firma de garant ía N;vrdabl,
De venta en todas 1111 Droguerías f Farma cias.

�EL MUNDO n.USTRADO

:r.¡

de Diciembre de 18Ú

las deblÍfdades del que había sido llamado

Aegresa Moreloa á Cuautla

Después de los brillantes hechos de armas de Chiautla é Izúcar, que fueron coro.n ados por dos espléndidas victorias de las
armas insurgentes, los habitantes de P.ieb!a sintieron temor de que el gran caudillo se dirigiera contra ellos; pero él, cuya
pericia militar le indicaba el peligro de
apoderarse de la segunda capital del virreinato y teniendo enemigos tanto adelante como atrás de ella, optó por continuar su campaña en las tierras calientes,
hasta apoderarse de todo el Sur. Tomada
esta resolución, se dirigió á Cuautla, adonde entró, sin ninguna resistencia, el 24 de
Diciembre de 18II.
25 de Diciembre de 1861
Fusilamiento de Lindoro Cajigas

En los últimos meses del año de r86r,
la causa de la reacción st·frió muchos reveses. Márquez, uno de los jefes má, entendidos con que contaba, fué desalojado
de Villa lturbide tres dlas después de
haber entrado á ella; el dfa 6 de Diciembre fué derrotado el Jefe espaf!ol Lindoro
Cajigas en un encuentro con el coronel
Florencio Soria; el dfa 10, el jefe liberal
Spfnola derrotó, en Acambay, á una partida de reaccionarios y, por fin, el 25 del
mismo fué hecho prisionero y fusilado el
citado Cajigas por las fuerzas del comandante Francisco Barriga.
Todo el resto del mes fué tan funesto
para los conservadores como lo había sido su principio, hasta que llegaron las
primeras tropas intervencionistas á principios del siguiente afio, pues los conservadores Juzgaban que la intervención era
su obra maestra.
26 de Diciembre de 1855.
Llega el Gral. de l a Llave á Tlatlau·
qui

En efeméride anterior hablamos de los

GRAL

D.

IGNACIO DE LA.

LLAVE.

al desempefto de puesto tan delicado, en
circunstancias excepcionales y careciendo
de aptitudes para ello.
Las crisis ministeriales se sucedían ca•
si diariamente; con grandes dificultades
se manten fa completo el G1binete; las Cámaras estaban haciendo guerra encubierta
é indigna al Presid,mte, y las dtfdcciones
de la~ tropas federales se sucedían casi
día por día.
Cada deslealtad causaba gran desazón
al débil Presidente; las de Moret, Uraga
y Valdés le pusieron en estado lastimoso;
pero la que más Efecto hizo en su ánimo,
fué la de CallPjo en Ulúa, llevada á cabo
el 27 de Diciembre de 1852. Cuando reci•
bió la noticia de ella, dejó caer el reloj
que ttnía en la mano, el cual se estrelló
contra el suelo.

desórdenes que originó el partido conservador al establecerse el gobierno del Gral.
Comonfort, de quien esperaban muchas
cosas que no hizo. También hablamos de
las circulares que, con este motivo, dirigió el Obispo de Puebla á sus diocesan.:,s,
circulares que no dieron ningún resultado,
pues la insurrección cundió de manera
alarmante entre los ncapoaxtlas.
El Gobierno federal, queriendo reprimir,
á toda costa, estos desórdenes, ordenó
que el Gral. D. Ignacio de la Llave saliera,
al frente de tropas federales, al lugar de
los desórdenes. Al llegará Llar.os, y para
evitar la ffus.,ión de sangre, el jefe liberal
se dirigió á los insurrectos y les hizo ver
que hablan sido engallados por los enemigos del orden. Para probarlo, les envió
copia de las cir.:ulares de que ya hablamos ; pero esto no sirvió de nada. De la
4 •4
Ll'lve siguió su camino y llegó á Tlatlauqui el 26 de Diciembre de 1855. N&lt;, pudo
La moda, que no descansa un momento
pasar de ali! porque las tropas que llevaen su incesante tarea de buscar novedaba se declararon en favor de los revC'lucio- des y refinamientos, ha realizado una
narios y lo abandonaron en ese lugar:
creación lujosfsima. Se trata de un mitón
de hilo finísimo de oro y plata entrelazado, en cuyo tejido v ,u engarzadas pie27 de Diciembre de 1852
dras preciosas, formando capri.hosos diPronunciamiento de Callejo en Ulúa
bujos. En la parte en que el mitón se cif!e
Los últimos dias de la Ajministración
á la mul!eca, lleva una e;pecie de brazade Don Mariano Arista se s1 ñalaron por lete flexible. E,te mitón se llevd. solameninfinidad de desórdenes á que dieron lugar te en la mano izquierda, y su valor viene

preciosas en todos los dedos de la mano
parecfa que no se pod1a llegar más allá
en cuestión de adorno~; pero este nuevo
mitón de joyería, que permite lucir las
sortijas e, los dedos, y, además, ostentar el oro y la pedrerfl en el dorso, ha venido realmente á batir el "récord" del
lujo.

SASTRES
para Sefloras
•y-

Caballeros

SOMBREROS

***

ad hoc para
los vestidos

Avenida

Independencia
Número 39

.,.~

México, O. F'.

VARIEDADES

cuali, que resulta, por sus vicisitudes, .
una verdadera encarnación del famoso
héroe de Alejandro Dumas. Despué; de
haber estado doce al!os en presidio, le cayó la herencia de una fortuna, que se eleva á varios millones de francos. Una vez
que entró ya en posesión de ellos, se ha
retirado á vivir en una magnifica quinta,
situada en las cercanías de Ginebra, y
ahora acaba de comprar tres automóviles.
Hace poco invitó á comer á uno de los Jueces que le habían cor,denado y lo trató
como á cuerpo de rey.

- -EXHIBICION DE ESTUFAS Y APARATOS ELECTRICOS, PARA COCINAR, EN LACAS~ DE, _ _
Tercer Orden
de S. Agustín, 5

Morales
yRangel

A ser de seis 4 doce mll francos, Despues
de la moda de llevar anillos con pledru

Los concursos menudean y no queda
nada en el mundo que no sea objeto de los
modernos certám~nes. Desde la belleza
de la mujer hasta la de los gatos, desde la
gordura de los hombres hasta la agilidad
y rapidez de los rapabarbas, hemos tenido
concursos interesantísimos. El más reciente de todos ellos es el celebrado ._. - .-_,,,;
ílérlfn sobre cuestión "capital y peliagu~'~
da," pues se trataba del pelo de las sefioras, para premiar el de mayor longitud.
En él ha resultado vencedora la Srita. Eisa Bllng. Un Jurado respetable, asesoraEl triste "récord" de las enfermedades do de un peluquero de teatros como pericrónicas corresponde, de derecho, á una to, 111 procedido escrupulosamente á la
pobre:mujerde Vigunollo, del Ayuntamien- medición de la mata de pelo de la Srita.
to de Cellio (Italia). Una dolencia mal cu- Bung y la ha adjudicado el premio, en
rada, cuando t~nia veintiún al!os, la hizo vista de Que mide la friolera de 1. me97
guar.lar cama, que no ha podido dejar hace tros. Los dos premios siguientes se otorcuarenta y siete. La "tia Rosa," como la · garon á las que pasaban de 1.19 metros.
llama el vecindario, es muy querida y
•
muy visitada por todos, que la tienen en
••
opinión de sanh por la serena paciencia
En los alrededores de Ginebra vive hoy
con que soporta tan larga desventura.
un feliz mortal, llamado Glrolanino Pas-

811

SCH0NDUBE Y NEUGEBAUER

Tercer Orden
de S. Agustín, 5

Teléfono

AURELIO MACIAS NAVARRO. f:lrnJann
A v~n1da Uoroui&lt; 85. IA ates Pal&gt;&lt;·

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l)OStales de lustre; 3 pares calcetines: 1
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1

LA MAYOR DB LA CAPITA~ EN SU .RAMO

28

F. S.-Los Santos Inocentes, mirtires (rito doble de l'egunda clase
con octava); y San Eutiquio, presbítero, mártir.

Martes

29

Santo Tomás Cantuariense. !lbi~po; Crescencio, mártires, y David,
rey y prof~ta.
Cuarto cree eite en Piscis á las
n h., 3 m., 48 seg. de la noche.
Heladas.

30

Jueves

31

Santos Silve;tre, papa, confesor;
Zótico, pre~bftero; Columba. virgen, é Hrlaria, mártires. En Cate·
dral hay Tedéum después de la m. sa, y en casi todas las iglesias
ejercicio de acción de gracias por
la noche.

S. ALVAREZ

Francisco S. Gonzálu y CTa.-·Gómez Palacio, Dur.

1

L.unes

Santos Sal&gt;ino, obispo, y Honorio,
mártires. Oficia y misa de la rnfraoctava de 1a Navidad.

n..nt,lsta

Dn~·

El Señor Don Archibaldo Guedea, Alcalde de León, Guanajuato, México,
habiendo tenido resultados satisfactorios del uso de la Peruna,
lo pone en conocimiento de los Sres. Peruna Drug Co.,
por medio de la carta siguiente:

(49 de mes. Vacante. Pascua).
San Juan, apóstol y evangelista.
Oficio y misa propios; rito dob!e
de segunda clase con octava y ornamento blanco; se conmemoran
las octavas de la Natividad y San
Esteban.-P.

EL JARABE DE CAPULIN CURA T,A
TOS en 24 hora.s.-l'ida Ud. el legítimo
preparado por J. M. de la Garza, Farmacéutico.-Se vende ~n la Botica de San
Agustín, Gnadalajara, á 50 cs. pomo.
CURACION SEGURA. ¡¡PIWBBELO!!
DOCTOR FRANCISCO DE P. MILLAN.

RECOMIEND! Ll PE-HU-NA.

27

Miércoles

F.,oec1al1,t" ~n ,,,.r, rm•·d"d"• secreta,.
Olrugfa. 1~ de Santo UnruJngo oúm. 5.

EL SR. ALCALDE DE LEON

Domingo

Avisos Económicos

•

BuavlzlL, limpia. y emhellece el cutis.

I¡

Calendario de la Semana

~11190911 ~
ENERO
Viernes

I°

La Circuncisión de Nuestro Seflor Jesucristo. o~tava de su Navidad. Santos Odilón, abad, y Eufrosina, virgen. Oficio y mha propios: rito doble de segunda clase
y ornamento blanco. Función en
Catedral, procesión con el Divinf
simo antes de la misa. sermón é
indulgencia plenaria. Mal!ana sigue la exposición del Divinfsimo
por la indulgencia de las cuarenta
horas, habiendo vísperas cantadas
por la tarde. En la Basllica de
Guadalupe, fonción. indulgencia
plenaria y y exposición del Divinf~imo por cuatro dias. Función solemne en la parroquia de San Sebastián, iglesia de S'!.n Francisco
y otros templos, con exposición del
Divinl;imo, que se repite el dia
primero de cada mes. El primer
viernes de ca~a.mes, función al Sagrado Coraion de Jes~s en muchos templos. con exposición del
Divinlsimo. En Catedral se reza
el rosario todos los días del a/lo
acabado el oficio del coro por la
maflans; en otras iglesias se reza
por la tarde, En San Felipe de Jesús, San Bernardo, la Profe;a y
otros templos, hay ejercicio tooas
las noches, En el Colegie de Nif!ts, toctos los viernes por la noche hay ejercicios de la colradfa
del Divino Rostro, y en la Encarnación el de la Congregación de la
Buena Muerte.
Conjunción de Mercurio y Urano á
lis 9 h. 18 m. de la noche.

PALACIO MUNICIPAL DE LEON,GUANAJUATO. MEXICO,

~+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++-t+++:;

t

León, üuanajuato, México, Oct. 10, 1905. t
The Peruna Drug Co., Columbus, Ohio.
i+
+
Muy Sres. míos:-Habiendo usado con muy buenos t
Í resultados la Peruna, me es grato hacerlo conocer por i
i medio de la presente.
t
i
Quedo de Vdes. !lfmo. y S. S.
t
(Alcalde de León)
A. GUEDEA.

ii

f

f

++++++++++++++H++++++++++++++++++++H++++++t-+++++

Catarro en Países Cálidos.

~~1~=

1

fisn~só~~~:g~:~d~:fn°a/e~se!
terístlco de los países cálidos.

En países rrios el catarro a.recta
generalmente la cabeza, la garga.n•
Palabras de Gratitud.
ta y los pulmones.
Va.nel!'as,
S. L. P., Méx., Enero
Ha.y, no obstante, u.na clase de
catarro aún más pe'1R'roso, que 5 de 1906
preva.le~e en países cálidos, tales Sr. Dr. S. B. Ha.rtman,
como Texas, México y una !!'~an parColumbos, Ohio, E. U. de A.
te de la América del Sur. Dicho caEstimado y respetable Doctor:
tarro ataca los canales por donde
Desde la erlad de ocho años venia
pasan los alimentos El estóm~l!O,
el higa.do, los Intestinos y l?s rino- padeoleodo de catarro crónico.
Tomé una. infinidad de remedios,
nes son los órganos que principaly me calma.ron temporalmente.
mente afecta.
Por fin llegó á mis manos su liPor más que es verdad que en bro
titullño e Las Enfermedades de
pafses cálidos se padece ocasional. la V ida,. y ea1 erapo de que casos
mente de catarro de la. na.rn Y de idéuticos al mio eran trata.dos con
la. cabPza., también es verdad que su remedio la Peruna, decid! to•
en países fríos, durante la estación ma.rlo, siendo in mensa la. sorpresa.
calurosa., se p11,dece frecuentemen- al notar gran mejoria desde las prite de los órganos abdomln3:les.
meras dosis. Con tres fra.sros me
Es no obstante, una verdad pro• curé·, .
bada.' que catarro de los órganos
De Vd. ~tto. y S, S.
respi~atorlos es ca.ract,erfstico de_M. s. RODRÍGUEZ,
los paises frfos, y catarro de los ór-

La Peruna se v-ende en-:tód~s las Droguerías, en dos tamaños
de $1.00 y $2.00 Botella.

Sábado

2

La Octava de San Esteban, protomártir. Santos Martiniano, obispo, y Macario Alejandrino, confesores. Todos los sábados del aíj_o
misa cantada por la mafiana y ejercicio por la tarde en varias iglesias
en honor de la santísima Vírgen,
En Catedral y Guadalupe ~e can.
ta la Salva des pué&amp; de Completa•.

1

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1

Registrado como articu lo &lt; e segunda c lase, en 3 de Noviembre ñe 1894.- I mpreso en papel de las F~bricas de San Rafael.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - --Año XV-Tomo 11
México, 27 de Diciembre de 1908
Número 26

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                </elementText>
              </elementTextContainer>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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