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                  <text>L UNDO LUSTRADO
Registrado como articulo

Año XV-Tomo 11

1
1e

segunda clase, en 3 de Noviembre ele 1894.-lmpreso en papel de las FAbricas de San Ra!ael.

México, 27 de Diciembre de 1908

'

El Señor P¡esidente de la República presen~1ando ~l desftle
organizado en su honor en Guadalajara.

Número 26

�EL .MUNDO ILUSTRADO

814

!Dñrredorio:

Director, Dr. Luis Lara y Pardo.
Gerente General,

ALF O NS O E. BRAVO.
OFICINAS:

Calle de Alfaro número 9. México. D. F. ApartRdo oostal 2.570. -Teléfonos: Erlcsson, 1476.
Compalifa. Telefónica, f71.

--

PRECIOS DE SUBSCRIPCIÓN:

En la Oludad ..............................
En los Estados........... .. .. . . .. . . .. .. . . .. .. .
En el Extranjero,...... . . .. . ... .. . .. .. . .. .

$ l.2'i

1.50
2.00

NÚMEROS SUELTOS:

En la Capital.. .......................... $0,3,5 cs.
En los Estados..... .. . .. .. .. .. .. .. .. .. $0.50 cs.

La Viuda de Claudio
Confieso que me volé-¿quién no tiene un pronto?-y tomando á Manuel por la solapa le dije
con rabia:
-Eres un canalla, un mal caballero-y no sé si
agregué alguna expresioncilla de esas con que
creemos todos, hasta las gentes educadas, que se
realza más nuestro enojo, pues nos figuramos que,
al acercarnos á los villanos, se nos toma también
por gente de arrestos y capaz de hundir un puñal ó de descerrajar un tiro.
Manuel se desasió violentamente de mi brazo,
se compuso el traje, se limpió el sudor que le
aljofaraba la frente, y dominando su alteración,
me contestó con fingida calma:
-Vamos, hombre, no es para tanto; ¿á qué viene
tomar las cosas por la tremenda ni acabar por una
tontería con nuestra amistad de mil años'r
Más tranquilo, pero en el fondo excitado todavía, susurré poco á poco, lanzándole á la cara las
palabras calientes, como si fueran 11 u via de perdigones:
-¡Tonteríal Llamas tontería á tu acción cobarde
é indigna. Bien sé yo y bien sabes tú que no podías ni puedes querer á la desgraciada Faustina,
y conociendo lo que yo la estimo y el cariño que
l e tengo desde la infancia, la haces creer en embelecos amorosos ....
Ya dueño de sí, Manuel me dijo con sorna:
-Decididamente hoy no estás razonable; pero debes t ener entendido que, lejos de merecer
reproches por mi acción, soy acreedor si no á que
me pongan en los altares, sí á que me lo agradezcan los que qu ieran de veras á Faustina.
Siu hacer caso de mi gesto de en:ojo se arrellanó en la silla que encontró más cercana y empezó
á razonar así:
-Tú crees que yo soy un pillo y un mal hombre porque he hecho concebir esperanzas á tu
parienta. Pues si así me llamas insulta también
al ministro que te promete y no te da un empleo,
á la coqueta que dice que te quiere y en realidad
anda en trapicheos con otro, á la tía que a pesar
de sus toses y sus malos modos te hace esperar
una herencia y otorga testamento á favor de otro,
al chico que te vende un billete de lotería que
no sale en lista y á todo el mundo, en fin, que te
hace pasar unos días alegres, contentos y dichosos, á reserva de darte un desengaño que debía
llegar de todos modos. Yo opino, y si tú estuvieras en tus cabales dirías lo mismo, que si el
gobierno ayuda á las líneas de ferrocarriles ó á
las empresas de riego, debía ayudar igualmente á
los jovenes de buen corazón que enamoran á las
mujeres feas. ¿Hay algo que deba pagarse á mejor precio que la esperanza? ¿Hay algo mejor
que un recuerdo grato y dulce? ¿Hay algo que,
en una república bien organizada, convenga más
que la al egría de los asociados? Porque las infidelidades se olvidan, los malos recuerdos se alejan, los desdenes pierden su fuerza, los tiempos
malos pasan, y á la postre q ue4a en el fondo, en el
poso del alma, algo inefable, bello y grato que no
llega á desaparecer nunca, que es como sutil gota de esencia en una fin[sima lágrima de cristal.
-Conceptuosillo estás, dije con sorna.
-¿Qué más querría el cincuenta por ciento de
las mujeres que un poquito de amor, aunque después tuviera un mucho de olvido?
- Y el desengaño, Manuel, repl iqué como argumento irrefutable.
-El desengaño, si llega, bienvenido sea, pues
de todo nos desengañamos en la vida y no sé que
exista un amor tan firme que resulte invulnerable
á las variaciones del tiempo, del carácter y del
aparecimiento de otros ídolos. Pero casos se dan
en que un engaño, un engaño piadoso, sea mil
veces más bienhechor, más caritativo, más benévolo que todas las realidades. Un engaño así viene á ser como un rayito de sol que con su luz
desmayada dora todo el cielo de una existencia,
lo envuelve en una zona de melancólica poesía y

lo convierte en algo más bello, más grato y hasta
más real, si no te escandalizas de la paradoja,
que todos los amores que han admirado á la humanidad.
Iba á interrumpirá aquel juglarcillo de la frase; pero él, mientras encendía un fósforo para
avivar la lumbre de su Gioccondo, regalía superior de Antonio López, me atajó con resolución
diciéndome sobre la marcha: «Ustedes, los Toledos, se han asombrado del cambio súbito de Julia, tu prima, la de la calle de Lujanes, y no sabeo que esa transformación se debe exclusivamente á la influencia amorosa. Con esa cara de
gato enfermo de cólico, esos ojillos qne destilan
vermellón y piedra azufre y ese busto que se inclina al suelo más de lo que quisiera, Julia ha tenido un poema amoroso, sus días felices, su romance, en una palabra, como dicen los ingleses.
Julia amó y fué amada ó creyó serlo, que para el
caso es lo mismo, y Julia vive de ese recuerdo,
se satisface con esa creencia, y el fin de su vida,
que en mujer de su temperamento se concreta en
eso sólo, en querer y ser querida, está cumplido
con exceso.
¿Te acuerdas de Pepe Antúnez, aquel bellaco
que pasaba la vida en imaginar chuscadas para
hacer reir al pueblo? No puedes haber olvidado
muchas de ellas, ni menos el trágico fin del gracioso, ocasionado por una de sus salidas de tono.
Pepe conocía la repulsión, la mala voluntad, el
odio indudable que á la pobrecita Julia tenía
Claudio Manrique, y se divertía en excitar la furia de nuestro guapo camarada, haciéndole creer
que estaba prendadísima de sus pedazos la pobre
Toledo, que en verdad no había pensado en coger
semejante novio, pues-pobre gusano de la tierra- no soñó nunca en alzar su cabecilla viscosa
y sin gracia hasta un astro que estaba tan lejos,
tan lejos, que, por ocultarse del todo á sus ojos
miopes, ni siquiera llegaba á deslumbrarlos.
Pepe concibió una traza diabólica y que no
sé cómo llegó á convertirse en una verdadera
bendición. Vino á ser el bromista como aquel
falso profeta que, enviado para decir maldiciones
á Israel, al querer cumplir su encargo apenas supo prorrumpir en alabanzas y cánticos de gozo.
Me hizo escribir una serie de cartitas incendiarias, hablando de la pasión de Claudio para Julia ( ya sabes que en el pueblo disfrutaba yo de
cierta glorio la literaria), mencionando los muchos
obstáculos que se oponían á que se hiciera pública la noticia y pidiéndole por todos los santos
que apagara aquel volcán que lanzaba torrentes
de fuego en las entrañas de nuestro amigo.
Un trozo de cielo quehubieradescendido sobre
la cabeza de la desgraciada, un rompiente de gloria que se hubiera abierto de súbito en su abismo,
no habrían sido para ella alegrías tan grandes como la que la P.najenó al saber las nuevas que le
comunicábamos: como Tobías, palpaba un ángel
enmedio de su sombra, como los monjes medioevales emprendía noche á noche un viaje al paraíso...
Indicábamos en las nuestras adónde podía ella
mandar sus cartas, y allá iban las respuestas ardientes, incendiarias, llenas de besos ideales, de
nostalgia de entre_vistas nocturnas, del deseo de
permanecer horas enteras mirándose en los ojos
del que ella creía su amador rendido. Qué irases
tan caldeadas de pasión, qué conceptos tan nuevos y tan ricos en energía, qué voces salidas de
un alma cerrada hasta entonces á todas las ilusiones y á todas las dichas.
Como los labradores, sin quererlo ni saberlo,
suelen hacer brotar con la reja de su arado chorros de aguas vivas que fecundizan comarcas enteras, nosotros habíamos hecho saltar un manantial de dulce y pPrenne alegría que inundaba
de bienestar y de placer un alma que había sido
hasta entonces páramo estéril é infecundo.
Alarmades nos encontrábamos Pepe y yo sin saber cómo concluir con aquella comedia en que
nuestra torpeza no encontraba un armónico des·
enlace, cuando vino, tú o recuerdas bien, el de·
safio de Claudio por aquellos malhadados asuntos
políticos que tan insignificantes consideramos
ahora y tan enormes veíamos entonces. Claudio,
bello como un Apelo, caballeresco como unAmadís, inteligente y gracioso como un Cupidillo
travieso, cayó bajo los tiros de un matarife vul·
gar (dicen que pagado por sus contrarios) en
aquella pendencia indigna de él y de su importancia.
Cuando se supo que traíamos (recordarás que
íuí uno de los testigos) el cadáver de nuestro
amigo, se supo también que Julia Toledo perdía
el juicio y loca duraba por más de seis meses.
Cuando volvió á la razón, Pepe había muerto
de la manera trágica que sabes y yo no me atreví
á referirle á nadie la farsa en que había intervenido porque pensé piadosamente que mi revelación le habría quitado á la infeliz muchacha la
ilusión que le restaba: ahora te la cuento á ti para que veas cómo una mentira puede alegrar una
vida y hacer la dicha de una criatura, cómo un
amor mentido puede sustituir á un amor real y
claramente confesado.
Julia vive, ya lo sabes, siempre reclusa y enlutada; las frases que de cnando en cuando-cada
día con intervalos mayores, porque la humanidad
es desagradecida-consagran los periódicos á la

memoria de Claudio, ella las guarda como si fueran preseas de valor incalculable¡ y asómbrate,
ahora que nosotros no ponemos ni una flor, ni un
recuerdo en el sepulcro del asesinado, aquél se
halla siempre limpio, fragante y lleno de primor,
porque lo cuida la mano de la que se figura que es
su viuda debido primero á una bromilla indis·
creta y después á mi silencio piadoso.
Dicen que hasta piensa en publicar (con iniciales por supuesto) la correspondencia amorosa
del difunto- con lo cual, si se reAliza la empresa, no es difícil que yo conquiste la fama literaria, que en vano he perseguido escribiendo novelillas y piezas en un acto, siempre escarnecidas
y silbadas.
Ya repuesto, sonreí nuevamente con la histo·
ria, y salí del café meditando en las cos..".s que
me había dicho Manuel.
V, SA.LADO ALVAREZ.

815

EL MUNDO [LUSTRADO

w

ü\1onterre~
~ ctual

~

Crónica Científica
EL AYUNO
circunstancias en las que la
HA Yabstinencia
de alimento se relaciona con prácticas religiosas, y esta manera de culto
es aceptada y aun recomendada por muchas religiones.
Desde el punto de vista científico, el ayuno produce, entre
otras cosas, una cierta claridad
mental y una sensación de ligereza en la parte física, que forman un notable contraste con el estado
habitual de las personas que se someten al ayuno.
Como consecuencia natural, el efecto final del
ayuno es un triunfo sobre la carne, puesto que favorece el desarrollo de las potencias morales é
intelectuales á expensas del músculo.
Gran parte de este resultado depende, no sólo
en la constitución del que ayuna, sino en la naturaleza de su ayuno, en la cantidad de alimento
de que se abstenga y el tiempo que dore la abstención.
Detrás de la cuestión del ayuno está la más
trascendental del agotamiento por hambre, el cual
conduce, á veces, hasta la muerte al individuo.

*••

Muchos casos de ayuno, sobre todo entre los
que se exhiben, están muy lejos de ser tan maravillosos como parecen á primera vista. Un hecho
comprobado servirá para explicar esto.
El peso total del cuerpo de un individuo de la
especie humana está representado en sus dos terceras partes por agua¡ este flúido forma parle
esencial de nuestra alimentación. No sólo se le
necesit« para la solución de todos los cuerpos sólidos que penetran á nuestro cuerpo, sino que se
Je está secretando constantemente por diferentes
vías. Por lo tanto, la sed e~ mucho menos soportable que el hambre, puesto que todas y cada una
de las partes del cuerpo sienten la falta del agua,
mientras que sólo el estómago se siente agobiado
al principio por el hambre.
Ahora, si admitimos la necesidad del aire como
alimento, encontramos que un hombre puede vivir
largos períodos sin comer nada sólido y manteniéndose sólo con agua y aire.
En el año de 1876 se dió el caso de unos mineros que estuvieron enterrados en una galería durante diez días sin alimento alguno; eran cuatro
adultos y un muchacho; todos salieron vivos y
algunos pudieron marchar sobre s us propios pies.
Explican esto los fisiologistas diciendo que en el
interior de la galería había gran cantidad de agua
en la atmósfera, lo que evitaba en gran parte la
evaporación del agua interna, y, además, había
infiltraciones de agua, de la que podían beber los
mineros enterrados.

..

*•
En vista de los hechos citados y otros muchos,
los fisiólogos opinan que las cantidades de alimento que se habían fijado como mínimum para
la vida de un hombre, deben ser reducidas notablemente. Un individuo que tenga que ejecutar
un trabajo físico que no sea excesivamente agobiador, puede vivir con 4½ onzas de afimentos
azoados, 3 onzas de grasa, 14 onzas de almidón y
azúc.1r y 1 onza de minerales, aparte del agua y
del aire que necesite.
Hay fisiólogos que aseguran que se puede reducir la cantidad citada, especialmente en lo que
concierne á carne ó sea á los alimentos azoados.
Si hemos de creer lo que dice la experiencia,
esto es verdad. Vivió durante el siglo XVIII un
médico llamado Cheyne, quien desde la edadde
cincuenta y cinco años no corrió más que leche y
bizcochos, y en sus últimos años sólo tomaba tres
pintas de leche por día, litro y medio aproximadamente, y seis onzas de bizcocho. Con esta alimentación llegó á una edad muy avanzada, lo mismo que el experimentador Cornaro.

RUINAS DEL OBISPADO, NOTA BLE EN LA H !SlúRIA lli, MONT ERREY.-SA LÓN DE L C ONGRESO DEL E STADO. PALACIO MUNICI P AL, - P ANORAMA DE_M ONTERREY,-PLAZA D EGOLLADO.

�EL MUNDO ILUSTRADO

H17

BELLEZAS DE MONTERREY

,ALAMEDA - LA PENITENCIARÍA.- INTERIOR DEL PALA&lt; 10 DEL GOBIERNO.- ESTATUA DE HIDALGO Y FRENTF. DEL PALACIO DE GOBIERNO. -PLAZA ZARAGOZA Y TORRE DE LA
CATEDRAL PE MONTERREY,

SIUIA. GU ADALUPE RoSENBAUM,
SRITA. DOLORES I GLESIA~.
S RTTA. El.ISA ALSALDE,
SRI TA. DIAN~ · LA"RRA¡;DE Y Nlí:lO ADOLFO LARI(ALDE.
SRI!~. G UÁDALUPÉ' V i'i.L ÍRREAL.

o

SRITA. M ARÍA I SABEL VILLARREAL.
SRITA, MARÍA LUISA DEL MÁRMOL.

SRITA, CONSUELO GARZA SADA.

o

�r

11:r, Ml'fNnn TT.U~TnAnn

De todas las imágenes de la madre de Dios que
se veneran en el mundo cristiano, pocas, quizás
ninguna, recibe culto de tantas personas co,mo la
imal(en que, bajo la advocación de Nuestra Madre
de Guadalupe, se venera en su santuario situado
al Norte de nuestra ciudad, en la pintoresca ciudad de Guadalupe Hidalgo.
En todas las clases sociales de nuestro país tie·
ne la virgen india devotos en quienes el culto
está arraigado desde los primeros años, y para
quienes ha llegado á ser algo superior al amor
paternal el culto por el santuario de la suprema
divinidad, por la q ae tuvo la inefable gloria de
llevar, en su seno, al Dios-Hombre.
Por lo tanto, no es de extrañar que hayamos
comparado al santuario de Nuestra Señora de Guadalupe con la legendaria Meca, adonde todos los
devotos del profeta van á presentar sus homenajes á lo que, para ellos, representa el &lt;súmmum&gt; de
la divinidad adorable. No queremos decir con ello
que en el santuario de Nuestra Madre de Guad~lupe se rinda culto á algo comparable con la rehgión de los mahometanos¡ muy lejos de ello, lo
que nos ha suderido esta comparación es el fervor que se not; tanto en los que desde la~ lejanas comarcas del Oriente y aun del Occidente
van á rendir su adoración á la Cabba, como en las
grandes caravanas de indígenas que salen año por
año, y casi día por día, de todas partes de °:ues:
tro país para venir á presentar sus homenaies a
la reina celestial, á la que tantos favores deben.
Cuenta la hermosa leyenda de la patrona de
México, comprobada con el testimonio de los
hombres má5 ancianos de la época, que la madre

EL SEi:tO.R

MONTERREY ACTUAL
NDO, al viajar entre el Saltillo y Monerrey por el tren local que une las dos
iudades, se pasa la garganta de La Leona y se distinl(ue por primera vez en
lontananza á la capital del Estado de Nuevo León,
la impresión que se recibe no puede ser más grata. El inmenso caserío que constituye una de las
más importantes ciudades de nuestro país, entrevisto por breves instantes al raudo paso del ferrocarril, despierta una gran curiosidad que se
aumenta por la impresión de que la ciudad está
allí á pocos pasos, y que pronto se va á llel(ar á
ella· pero los que preparan las mantas y maletas
par~ descender del tren se equivocan, pues todavía hay que pasar dos estaciones antes de desembarcar en la hermosa estación de las Líneas Nacionales eu Monterrey.
Al pasar la de Gonzalitos, á dos kilómetros solamente de Monterrey, ya se puede tener una idea
exacta de la gran ciudad adonde se va á llegar,
y los ojos de los viajeros empiezan á admirar uno
de los más hermosos panoramas de que se puede
disfrutar en el Norte de México. Desde la esta·
ción-palacio de las Líneas Nacionales está tomado uno de los panoramas de la ciudad, que acompaña estas líneas, y por él se darán cuenta nuestros lectores de la magnificencia de la vista sobre
la ciudad¡ se destacan, enmedio del gran caserío,
la cúpula de la basílica del Roble y la torre del
mercado, como puntos dnminantes.

* *Alameda, el viajero, arDespués de admirar la
mado de un buen guía, pues las calles de la ciudad están muy lejos de seguir la línea recta, empieza á recorrer los edificios modernos á cual más
elel(antes.
Entre los de~tinados al servicio público mencionaremos, en primer lugar, al palacio de Gobierno, soberbio edificio que se halla situado al Norte
de la plaza del Cinco de Mayo, con vista al Sur.
Su fachada es de estilo neogriego, con un pórtico clásico griego en el centro y dos perístillos
en sus extremo~; corona el pórtico una estatua de
bronce de la Victoria, y cada uno de los peristillos
está rematado por un león de bronce, sujeto cada
uno por una l(uía de flores cuyas puntas lleva un
niño. En el interior tiene el edificio cinco patios
que están todos pavimentados con cemento, y ostentan mo~aicos en sus corredores.
Este edificio, con su mobiliario, costó cerca de
un millón de pesos.
El palacio dd Ayuntamiento se halla entre fas
plaza~ Hidalgo y Zaragoza¡ e~ta última es la
principal de la ciudad, y á ella da la fachada
del edificio.
El Colel(io Civil del Estado se levanta al Ori~nte de la l)laza de su nombre¡ ocupa el mismo terreno que fué ocupado anteriormente por un
hospital construido á expensas del obispo Llamas
y Valdé~. Para la nu~va con•trucción se utilizó
parte de la antigua. El Colegio fué inaugurado el
5 de Noviembre de 1858; posteriormente se le han
hecho algunas reformas, pero ninguna de importancia.

***
Si al descender del tren se va á pie ó en carruaje por la avenida de la Reforma, que parte de la
estación, se empieza desde luego á recibir grandes sorpresas; á un lado y otro de la calzada_ hay
edificios modernos de estilo elegante, que son habitados por algunas de las principales familias de
la capital neoleonense.
Cerca del término de la calzada se encuentra
la Penitenciaría del Estado, edificio penal que
re,ponde plenamente á las necesidades del Estado. La fachada es de dos cuerpos: en la planta
baja están los iuzgados y en la alla el Tribunal
Superior de Justicia. En la parte dedicada á prisión hay 384 celdas. Se empezó la construc~ión
de este edificio en Marzo de 1887 y fué termmado en Agosto de 1895.
•
Pasada la Penitenciaría, y al Sur de ella, está el
parque «Porfirio Díaz&gt;, que antiguame~te se llamó
&lt;La Alameda&gt;. Es este un hermoso Jardín, peP
rectamente éuidado y con5érvado, de gran exten•
sión· en el éentro de él hay 1111 ki0l~ó d1 hi•rro
df&gt;!illt to~ll lit baádd ele laa h'tpu tu,raltt y

*

...•

Como monumentos conmemorativos tiene Monterrey, en primer l..il(ar. las ruinas del antiguo
Obispado, las cuales guardan los gloriosos recuerdos de la heroica defensa que hicieron los rel(iomontanos de la ciudad contra los norteamericano•. que invadían paso á paso el territorio nacional.
El edificio fué construido pcn· el Obispo Rafael
José Verdeguer, á fines del siglo XVIII, para que
le sir-v iera de quinta de recreo, en la que murió
pocos años después de haberla terminado. Al
frente de ella hay una capilla, en la que se dió
culto por algún tiempo á una imagen de la Vir¡!en de Guadalnpe. La fachada de es~a capilla gu,rda las huellas de las balas de los mvasores, ·y en
la plataforma que se halla al frente de ella estuvieron, hasta hace pocosaños, varios cañones de
la época, sufriendo la acción d11structora del
tiempo,
Edsttn, ad•m4~ de
monttmento, 101 qtt• la

••t•

lratUl&amp;d ha alnado u m1mtd1 &amp;11 101 btn1fa1to•

res de la humanidad, talei. como el de Hidalgo,
en la plaza de su nombre, frente al Palacio Municipal.
Una gran estatua, que representa al Padre de la
Patria, se levanta sobre un pedestal quizás r,equeño, dadas las dimensiones de la figura; al .frente
de la columna que so~tiene á la estatua se-lee la
palabra &lt;Hidalgo&gt;. En el mismo lado y abajo
hay la si¡!uiente inscripción: &lt;El Ayuntamiento
de 1893 al Padre de la Patria&gt;.
En la plaza del Cinco de Mayo y frente al palacio de Gobierno, está el monumento levantado
á J uárez para conmemorar el primer centenario
de su natalicio.
El monumento es aro:.ónico en su conjunto¡ de
un basamento en forma de cruz ,(riega, en cuyas
cuatro aspas descansan sendos leones sujetos por
niños con guirnaldas de flores, arranca una columna de base y remate cuadrados, coronada por la
estatua del gran reformador.

***

***
monnmentos

Tales son los
públicos con que
cuenta la ciudad¡ aparte de ellos habría quemencionar ¡!ran cantidad de edificios de propiedad
particular, q11e son también dil(nos de ser admirado•¡ en los últimos años se han construido gran
cantidad de residencias elel(antes y suntuosa5 que
dan á la ciudad un aspecto moderno, muy semejante á las ciudades de los Estados Unidos.
Fuera del barrio central, destinado á las residencias y oficinas, está la zona dedicada á los establecimiento• fabriles é industriales, la principal base del pro~reso y de la riqueza de la ciudad. Las cinco fundiciones de fierro levantan sus
chimeneas por diferentes rumbos, destacándose,
de una manera muy notable, la grandiosa instalación de la &lt;Gran Fundición de Metales Nacional
Mexicana&gt;, empresa que gira un capital de diez
millones de pesos.
Y todo este hermoso conjunto se levantaenmedio de un precioso valle, limitado por altas sierras ó elevaciones aislacfas, como el grandioso cerro de !a Silla, el de las Mitras y el de Topo. En
el panorama tomado · desde la estación, al que ya
nos hemos referido antes, se ve el bello conjun·
tode la ciudad destacándose sobre el azul de los
cerros lejanos, y se ve también la silueta del cerro
de la Silla destacándose sobre el azul más claro
del cielo.
Y por esas calles, por los jardines y paseos y
por las amplia5 y hermosas calzadas, discurren
damas hermosísimas-buena prueba de ello es la
plana que á ellas dedicamos,- y uu pueblo trabajador, inteligente y activo, l(racias al cual la capital del Estado de Nuevo León ha llegado á la
envidiable altura á que se encuentra, y gracias al
cual también, seguramente alcanz:ará, en un futuro n~da remoto, lugar aún más prominente entre

las e!htdad" 11• prim•ra impertancia

1td1,

,n nuutr•

LA BASÍLICA DE G UADALUPE.

Cerca del santuario permanecen días y noches á la intemperie, hacinados,
sufriendo,oda clase de incomodidades con tal de estar cerca de la madreque
tanto los ama y que tanto los distingue.
Ocioso sería querer hacer una descripción de la Basílica de la Virgen de
Guadalupe¡ sel(uramente que no habrá mexicano que no haya esta~~ en ella
á lo menos una vez en la vida; seguramente que ninguno de los h11os de la
l(ran señora se ha olvidado de ir á presentarle homenaje en su santuario é ir
á pedirle mercedes ó á darle gracias por las recibidas.
Pero lo que no todos han visto, es las escenas de fervor que, dentro de ese
santuario, se producen en los días de la gran fiesta anual¡ los cirios prendidos por millares ante el espléndido altar de mármol; los exvotos de plata
y oro que dí.t á día se unen á los presentados el día anterior, y el clamor de
un pueblo que se levanta, como un solo grito, de todos los pechos para ir á
parar, como una sola alabanza, á los pies de la divina madre y celestial protectora.
Esas escenas de piedad exaltada, esos momentos de solemnes manif_estaciones religiosas, son los que nos dieron 1~ idea de comparar__al santuario de la
madre de los I\lexicanos con el santuario sagrado de los htJOS del profeta, y
por eso es por Jo que lo hem-,s llama?º la Meca de los i°:dígenas, idf:a
que tal vez no esté completa, pues no solo es.~a Meca de los mdígena_s. sino de todos los mexicanos que conservan carmo por su patrona prmcipal y
por su celestial protectora.

ARZOBISPO DE LINARES Y UN GRUPO DE PROMINENTES SACERDOTES DE MONTERREY.

las del Estado. Es el lugar de cita de la sociedad elegante los domin,{!os por la tarde. Cuenta
con un gran acuario, artísticas fuentes y un terreno dedicado á criadero de venados.

819

11!1, MUNnn ILUSTIUI)()

INDÍGENAS ACAMPANDO FRENTE Á LA BASÍl ! " • .

de Dios dolida de las desgracias que estaba llamada á ~ufrir la raza indígena bajo el dominio
de sus conquistadores, quiso estar entre ellos,
dándoles una especial muestra de su cariño, para
velar y tener cuidado de que fueran remediadas
sus necesidades.
Para mostrar la especial predilección que por
la raza nuevamente ingresada á la iglesia de Cristo sentía la madre del divino sacrificado, quiso
ésta presentarse ante uno de los miembros de esa
misma raza, y escog'ó á uno de los que acababan de abrir los ojos á la nueva fe. A éste fué
á quien pidió la erección de una iglesia¡ por su
conducto se dirigió á los altos jefes de la iglesia recién fundada en México, para solicitar
un lugar cerca de sus hijos predilectos¡ al _feliz
indio Juan Diego le estaba reservada la glona de
ser el mensajero de la palabra divina.
Por eso es por lo que la raza indígena, que no
olvida los fa veres recibidos de su celestial patrona y la especial predilección que por ella ha demostrado le tiene tan general devoción, lo que
muestra ~on sus largas y penosas caminatas emprendidas, año por año, con objeto de .asistirá
las suntuosas fiestas.

***
Si en alguno de fos días cercanos al 12 de ~iciembre vais por los alrededores del santuario,
encontraréis, en el atrio del mismo, las caravanas
que acaban de llegar de los rincones más remotos
y más cu:ondidoa d1 nuestro paía, á pr111&amp;11.tar eua

b•m•aaju, la rtiaa sl•l oiele,

A estas líneas acompañamos algunas fotografías de la Basílica por su parte
exterior, vista en conjunto¡ de las cercanías de la_ misma durante las gran~,es
peregrinaciones, y del interior donde se halla la imagen que más veuerac1on
¡-1:c1b~ de lvs c., tó licos de América.

�EL llUNDO I I.US'l'l:,\DO

820

81 L

..

Las Fi~stas Inaugurales en Manzanillo

Sr. Enrique O.

EL lllUNDO ILUSTUADO

Dijimos en nuestl'o número anterior, .Y lo
repetimos ahora, que la inaug·uración del ferrocal'l'il que une directamente In costa del
Pacífico con la capital de la República, lm sido uno de los acontecimientos de maJ'Ol' importancia de los tiempos actuales, importancia
que bien justificó la presencia del Primel' :;\lagistrado de la Nación.
Hablamos ya, también, de las fiestas que, con
ese moti \'O, se efectuaron en las el iferentes &lt;.:i uclades que toca el ferrocarril, las cuales se esmeraron por probar que comprenden la importancia y trascendencia de la obra inaugurada, al
mismo tiempo qu(' quisieron rendil' homennje
nl ,Tefe del Poder Ejecuti\'O de la Federación.
Nurstro em·iado especial tuvo oportunidad
ele obtl'ner hermosas fotog:rnfíns lle las principales ceremonias efectuadas pnra conmemorar el fausto acontecimiento de la inauguraSra. María Castro de Lamadrid, rsposa del
señor Gobernador.
ción y visita del señor Presidente. En nuesLamadrid, Gobernador del Estado
tro número 1íltimo publicamos algunas de esas
de Colima,
fotografías; pero, por fnltade tiempo, no las publicamos todas; nhora lledicnmos alg·um1s planas para publicar es,t información gnílica,
la m:ís compl('tn que se haya podido obtener, si se tiene en consideración la ext1·emada rapidez del \'iaje presidencial.

Sr. Coronel Migael Ahumada. Gohernador de Jalisco, que contrih11y6
eficazmente al brillo de las firstas.

llustran las fotografías: personajes, ncontecimir11tos, momr 11tos y monumentos notables que se efectuaron ó r¡ur s(' cnn,-tru.reron con motivo de las fiestas inaugurales, ,r, lo rcpetimo'-, ht colrcción que forman es ele lo mns completo posible.
Creemos que estas ilustracionrs dnrnn :í nuestros lectorPs, nw.101·
que las mns detalhtdns descripciones y
reseñas, una, idcit tic
las fieEtas, r que, por
lo tanto, merecen ser
conserrnclas como un
momento digno ele!
grandioso ncon tecimienlo que ilustran.
Los incidentes mns
notables de las fiestas,
desde el punto ele vista oficial, fueron los
que se llevaron :í, ('abo en el puerto &lt;le
1\lanzanillo, los cual('s
es t :í n profusamente
ilustrados, sin haber

Gregario Alvarez, Presiden/e del Ay11nlamic-1110
de Cclima.

descuidado los muy importantes q ne se
efcctuaroo en las capitales de los E-;t:111-,s
de Uolimn, r Jalisrn, ni tampoco los ddallcs más salientes del viaje.

Cario.~ Mell6n, Prefecto Política
de Colima.

Alberto Betancourt, Srio. de Gobierno
de Colima.

SEÑOR COMANDANTE DEL CRUCERO &lt;CATINAT&gt;. -ARCO TRIUNFAL DEL
,
•
1
DE COLIMA.-EL TREN PRESIDENCIAL ENTRANDO Á LA ~~~c:;N:~~~~~L:.:.=-::c~E~~:ui;:;.~ ~ENTE EN LA ESTACIÓN DE COLIMA.-PATIO DEL PALACIO
GOBIERNO
DE LOS VECINOS DE VILLA ALVAREZ.-ARCO ORIENTAL DE MANZANEVANTADO POR EL GOBIERNO DEL ESTADO.-ARCO ROMANO
ILLO EN LAS CALLES DE COLIMA.

D¡

�a22

tt MUNDO ILUSTRADO

EL BANCO DE JALISCO

Dij1111os ,rn otra ocas1on, y lo repetimos ahora,
que uno de los mejores indicios de la prosperidad
de las ciudades y centros de población, es el estado de las instituciones financisras y bancarias
sostenidas por los mismos; por lo tanto, al ocuparnos de los adelantos y progresos observados en
la capital de Jalisco, con motivo del reciente viaje
del señor Presidente de la República, tenemos
que hacer mención especial del floreciente estado
en que se halla el Banco de Jalisco, la principal
institución bancaria de Guadalajara.
La vista que acompaña á estas líneas representa
el edificio que ocupa la casa matriz del Banco, en
la esquina de las calles de San Francisco y Placeres de la ciudad de Guadalajara, edificio de estilo
y de construcción modernos, edificado hace diez
años especialmente para la institución.
Esta fué fundada el año de 1898, y desde entonces ha progresado notablemente, gracias á la atinada gestión de su consejo administrativo; éste
está formado actualmente por las siguientes personas: Presidente, Sr. Eugenio Cuzin; Vicepresi-

El tren presidencial lle¡!ando á Manzanillo.-Artístico adorno de palmas en _Colima.-Esperando e~ tren presidencial.-El &lt;Catinat&gt; disparando el saludo presidencial.-Arco triunfal en la Pla;:a de Cohma.-El teatro de Cohma.-Arco de la clase obrera.
El Señor Presidente descendiendo del «Ramón Corral&gt;,

dente, Sr. Lic. Aureho G. Hermosillo; primer
vocal, Sr. Augusto Brun; segundo, Sr. Abraham
Gallardo; tercero, Sr. José Fa.checo. Es gerente del
Banco el Sr. Gustavo Rochelt; contador, el Sr. M.
Villalobos, y cajero, el Sr. Antonio Moreno Hijar.
La honorabilidad y suficiencia de los citados
caballeros es una garantía de la solidez y buena
marcha del Banco, y no poco del crédito de que
éste disfruta lo debe al que sobre él reflejan sus
probos y dignos funcionarios.
Lleva á cabo el Banco grandes operaciones de
préstamos, descuentos, cobros de giros, depósitos
á plazo y á vista, y las demás que requiere el movimiento y utilización de caudales, movimiento
que es de gran consideración, si se tiene en cuenta
el gran tráfico comercial de la ciudad de Guadalajara.
No limita su campo de acción á la capital jalisciense, y para mejor atender á los muchos negocios que tiene en otras ciudades, principalmente
en las cercanas á Guadalajara y en otras de la región, tiene establecidas sucursales en Tepic, en

Zamora y en Ciudad Guzmán, sucursales que h.-in
sido establecidas para responder al gran movimiento de caudales que en esas ciudades ha originado el progreso comercial, movimiento que
aumentará sin d.1da con la inauguración de la
nueva vía ferrocarrilera que lleva más vida y ani•
mación á los Estados que atravies3 y á los lugares
poblados que toca.
Si la marcha de la institución bancaria que nos
ocupa ha sído tan satisfactorio en los años transcurridos desde su fundación, todo hace creer que
en el futuro, y dada la circunstancia de lo mucho
que se animará el Oeste de nuestro país con el
nuevo ferrocarril, esa marcha será la continuación
de la que ha sido hasta ahora. Con un campo más
vasto de operaciones y contando con los valiosos
esfuerzos de su sabio y prudente consejo administrativo, es seguro que el Banco de Jalisco conservará y aun mejorará el importante puesto que
ha sabido conquistarse entre nuestras instituciones bancarias de mayor crédito.

�..
824

EL MUNDO ILUSTRADO

La negociación de los Sres. L. Gas
y C~, de Guadalajara, que lleva por
nombre «París y New York», se estableció en Mayo de 1900 por el Sr.
Fabián Alonso, á nombre y por cuenta de los Sres. Rehoulet y Müller, de
esta capital¡ y durante cerca de cua•
tro años, que estu-vo á cargo del Sr.
Alonso esa casa, el desarrollo y éxito
que tuvo fueron satisfactorios para
sus propietarios.
A principios del año de 1904 (ué
adquirida esa negociación por la citada firma de L. Gas y C~, quedando, como socio-gerente, el mismo
Sr. Alonso, y el desarrollo que ha seguido teniendo es tal, que actualmente, si no es la primera en el p:ds,
está á la altura de las principales en
su género de la capital de la República.
Se dedica especialmente á la importación de efectos de zapatería, artículos de los cuales recibe fuertes cantidades, que apenas Je bastan para surtir los numerosos pedidos que le
llegan de toda la República, debido
á que sus precios no tienen compe-·
tencia¡ no sólo surte á los comercian·
tes de los Estados de la costa del Pacífico, sino también á los del Centro
y Norte y aun á los del Este y Sur
de México, á los que atienden cons•
tantemente tres ó cuatro viajeros.
Hace cuatro años anexaron un departamento de calzado americano, y
se han formado tanta clientela, que
necesitaban un local aa-hoc, el cual
acaban de edificar, según la vista del
frontispicio que insertamos en este
mismo lugar, finca que les costó una
cantidad considerable. Tal vez sea la
única negociación en su género, en el
país, que tenga finca propia.
Con motivo de tener un local con•
venientemente arreglado, su clientela
de calzado aumenta cada día, y es de
esperarse que en breve tiempo será
la casa preferida por todo el público,
no sólo de la Perla de Occidente, sino también por el de los Estados colindantes al de Jalisco, cuyos comc;rciantes están convenciéndose de que

PARIS Y NEW YORK

FACHADA DE LA GRAN ZAPATERÍA «PARÍS•NllW Y ORK».

tL MUNDO ILUSTRADó

,

&lt;!:LA

DEPARTA.MENTO DE CALZADO AMERICANO,

825

les conviene más surtirse de calzado
americano de la casa de L. Gas y
C~, debido á los grandes pedidos
que hacen estos señores, y que, por
lo mismo, obtienen coucesione~ especiales de los fabricantes.
Las marcas de calzado que reciben
son de las más acreditadas, tales como: «Hanan&gt;, «Florsheim&gt;, «Packard»,
«Commonwealth&gt;, etc., para caballeros, y «Faunce Spinney&gt;, «Moore·
Shafer», &lt;The C,oss&gt;, «Fox&gt;, «Roberts
Johnson &amp; Rand Shoe Co.», «Hazen
B. Goodrich», «Lewis&gt;, «Williams&gt; y
«Hutchinson&gt;, y otras no menos acreditadas para señoras y niños.
Uitimamente están importando calzado español y francés con muy buen
resultado.
En su antiguo local, situado en la
calle de Pedro Moreno número 183,
denominado &lt;La Tapatía», han abierto un departamento de calzado del
país, y creemos que los precios á que
lo están realizando son los más baratos de la plaza, debido á que tienen
anexo un taller de calzado, empleándose en la fabricación del que consumen, más de doscientos operarios.
Publicamos, además de la vista de
la fachada, á la q ne ya hicimos referencia, algunas de los varios departamentos. Por la primera podrán convencerse nuestros lectores de que la
casa edificada nd-hoc por los señores
Gas y Compañía es de estilo elegante, á la vez que sobrio, y muy propia
para un establecimiento comercial de
la importancia del que nos ocupa.
Eu las vistas de los departamentos
se notará que reina en ellos el mayor
orden, detalle de la mayor importancia cuando se trata de la organización interior de cualquier establecimiento de compras y ventas, tanto
más cuanto que la importancia del de
los señores Gas y Compañía hace que
el tráfico de personas y mercancías
sea muy animado, lo que se presta á
trastornos y desórdenes, los que nunca se ven en los departamentos cuyas vistas ilustran estas líneas.

DEPARTAMENTO DE PELETERÍA.

CIUDAD DE MÉXlCO&gt;.-DEPA.RTAMENTO DE MODAS, SEDERÍA

y

CONFECCIONES.

..

«LA CIUDAD DE MÉXlCO&gt;.-DEPARTA.MENTO CENTRAL.

�82$

EL MUNDO ILUSTRADO

"La Ciudad de México"
La visita del Primer Magistrado de la Nación á la hermosa perla de O;cldente, á la Andalucla mexicana, tierra de las mujeres bellas, causó, como era natural, gran
Interés y entusiasmo en todo el patriota Estado de Jalisco, según manifestó el mismo seflor General Dlaz ea
su brindis, al hablar de los jaliscienses, queJen épocas
de prueba para la patria se distinguieron siempre en
las filas que estuvieron á su mando.
La ciudad, engalanada, presentaba un hermoso aspecto; sus casas de comercio, sus rectas calles y p~rques,
etc., todo, todo era digno de verse. Llamó grandlmente
la atención de tapatlos y extranjeros lo hermoso. grande y eleiante de la primera casa de comercio de Guadalajara: el soberhio cajón de ropa ''LA CIUDAD DE MEXICO," de los Sres. L. Gas)' Cia., situado en los aristocráticos portales de Guerrero y Abasolo.
11 ustramos las columnas de este periódico con una fotograf1a que dará una ligera idea de la importancia de
esa casa,1que está regenteada por apreciables y laboriosos franceses, y hacemos mención de lo Importante de
sus almacenes para que se aprecie lo que vale un trabajo honrado y constante, con el que han conseguido colocará gran altura e~a casa, la primera de Guadalajara
y una de las primeras del pals.
Encuéntranse en esos almacenes las mAs grandes
existencias y variedades en telas del pals y extranjeras,
tales como sedas, lanás, linos, alpacas, cretonas, percales. gasas, paragüerla, camlserla, casimires, cobertores, chales, callcots de primera clase de las fábricas
propiedad de la casa, perfumerla, objetos de arte, etc.,
etc. La casa es de tres pisos; en la parte baja estA el
despacho para el público y de ventas al mayoreo y menudeo; ea el segundo, el departamento de exposición con
objetos de lujo, y en el tercero, los almacenes para mayoreo.
Hay empleadas más de cincuenta persooaf, destinadas á atender con exquisita finura á la numerosa clientela, y constantemente salen de las bodegas furgones
con mercanclas para distintos puntos de la República.
Es de notarse alll la manera de atender at público, que prefiere hacer sus compras en esa importante casa. Reina el orden, actividad y corrección en todo.
SEDERIA Y CONFECCIONES

En un departamento anexo, arreglado con elegancia,
se encuentra establecido el taller de modas y confecciones, sederla y nov~dades para damas.
Es dhtno de verse cómo las guapas tapatlas, orgullo
de México, entran y salen á toda hora en busca de sus
adornos y útiles para sus trajes, ó bien un elegante
sombrero parisiense de toda moda, un vestido de fina
seda, algunos listones, encajes ó aderezos para aumentar
su belleza; alll encuentran todo, sólo alll. Es la casa
predilecta de las tapatlas, y como satisface las más grandes exigencias, era natural que los Sr,is, Gas y O de-

El-ENIGMA
Novela por J. Berr de Turique

Traducida especialmente para "El Mundo lluatrado"

(CONTINUA)

TALLERES DE &lt;LA CIUDAD DE MÉxrco&gt;.
dlquen á todo mucha atención, y sus negocios están
con el orden y apogeo dignos áe ellos. Los citados
caballeros hicieron venir de Parls á una hAbll dama
muy competente en la materia, la muy honorable y
apreciable Sra. Guillot, que tiene su casa como un
espejo y arreglada con el mayor orden. Tiene á su cargo
ese departamento, y ha hecho que éstt haya llegado á
la mayor altura para ser el predilecto de la sociedad tapatla. Hay empleadas en el despacho algunas damas
muy entendidas, una francesa tipo completo de corrección y finura. En el taller se dedican más de veinte sefloritas al trabajo de adornos, costuras y aderezos.
Los sellares L. Gas y Cia. se dedican á otras clases de negocios relacionados con el principal, que es el
cajón de ropa, Tienen una fábrica de ropa hecha, denominada "AMERICAN CLOTHING MFG. Co.," situada
en la calle Vallarta, de la Colonia Reforma. O;upa una
gran extensión de terreno formando departamentos am-

plios, ventilados é higiénicos, en los que trabajan más
de 120 operarlos, en su mayorla seflorttas. '
Hace poco que se estableció esa fábrica y ya ha llegado á una gran altura; elaboran alll camisas, cuellos, puflos, camisetas y calzoncillos, trajes de lino, dril y cotln. para operarios y mineros.
Esos productos son muy apr~ciados en todo el pals.
Está dotada la fábrica de la maquinaria mAs moderna,
movida por electricidad,
EsU. al frente de ella y la dirige con satisfacción el
Sr. J. B. Blake, entendido ingeniero americano.
Los seflores L. Gas y Cia. han contribuido mucho al
desarroll-:, del comercio y la industria jalisciense. Dan
trabajo en todos sus negocios y empresas á más de tres
mil personas.
Tienen parte muy importante los seflores Gas y Cia.
en la fábrica de jabones y perfumes "La Parisiense,"
en las fábricas de "El BatAn," "La Escoba" y otras.

- ¡,Comprendes?-dijo á su mujer-yo llevo á
su casa una nueva oficina, mi pasado, mi actividad, las simpatías que adquirí. .... Es demasiado
listo Tillier para no darse cuenta de que aprovechará de todo esto. Y luego, ¿qué es lo que arriesga? ¿Qué valen trescientos mil francos para un
hombre archimíllonario como él? Además, le pagaré poco á poco.
La señora Le Quesnel no necesitaba más para
recobrar la esperanza.
-¿Por qué no?-dijo.-La señora Tillier parece
tenerme gran amistad. Su hija Teresa es íntima
amiga de Lucy. Son motivos de más para que el
señor Tillier quiera ayudarte.
Ricardo mismo perecía creer que daría buen
resultado la combinación.
-En fin ...... Se puede intentarlo.
Solamente Lucy guardaba silencio.

'

X.

Edificio en construcci6n para la s11c11rsal del Banco Nacional en Guadalajara.

Oficina del Banco Nacional en Guadalajara

La Sucursal del Banco Nacional en Guadalajara
No es necesario hablar del crédito de la primera institución bancaria de
nuestro país, pues está perfectamente sentado¡ tanto la casa matriz, establecida en la capital de la República, como las sucursales que tiene en las prin•
cipales ciudades para atender á los muchos negocios que en ellas tramita,
están á cargo de personas de reconocida honorabilidad y tino administrativo
lo cual es una garantía de su buena administración.
'
La Sucursal que el Banco tiene en Guadalajara, como todas las demás, dis•
fruta de una gran bonanza en su marcha. En el reciente viaje que á la &lt;Perla
de Occidente&gt; hizo nuestro enviado especial, para asistirá las fiestas preparadas para agasajar, á su paso, al señor Presidente de la República, pudo obser•
var el adelanto de la ca~a que el Sr. Ingeniero D. Guillermo de Alva está
construyendo para las oficinas de la ci lada Sucursal, la cual tiene necesidad
de un local más amplio en vista del aumento de sus negocios.
Atiende la Sucursal de Guadalajara á todos los Estados de la costa del
Pacífico, y para la mejor tramitación de los negocios en ellos, tiene establecida una agencia t:n Colima, que depende del mismo personal que administra
la repetida Sucursal.
Los grabados que acompañan estas líneas representan el edificio en construcción y varios de los departamentos de la casa en que se hallan actualmente las oficinas.
Despacho al público en la Sucursal del Banco Nacional de Guadalajara.

El señor y la señora Le Quesuel acababan de
resolverse á partir para Rozoy. Habían reconocidc, en efecto, de acuerdo con el señor Duroc, que
si ese paso cerca de los Tillier podía fracasar por
mil razones, por lo menos no era imposible qt1e
saliera bien. Había el deber de intentarlo.
Apresuradamente habían dado la orden de enganchar y, durante ese tiempo, se disponían en sus
respectivas habitaciones á marchar.
Ricardo se encontró solo con Lucy.
-Sí, dijo, tal vez sea la salvación de su padre.
-No, respondió Lucy. tos Tillier no le prestarán nada y mucho menos le asociarán á la casa.
Y como Ricardo parecía un tanto sorprendido
de esta declaración, hecha con tono tan firme, prosiguió Lucy:
-Conocían ya la catástrofe agregó,-y es por
esa sola razón por lo que no han aparecido hoy
por aquí. Desde ahora puedo anunciar á usted
que, entre ellos y nosotros, ha quedado rota toda
relación.
- ¿Lo sabe usted?
-¿Que si lo sé? Mi amiga ... , .. ó más bien, mi
antigua amiga Teresa, acaba de venir y sus palabran han sido clarísimas.
-¡Ah!

-Si no detuve á mi padre, evitándole que diese este paso, es porque, después de todo, un mila·
gro es siempre posible. Pero no creo, lo confieso,
en el milagro que de un minuto á otro hiciera del
señor Tillier un hombre generoso.
-Pero entonces- e»clamó Ricardo-hay que
encontrar otra cosa. No debemos, sin embargo, de•
jar á su padre en esta terrible situación.
-Entonces ¿qué? .... dijo Lucydescorazonada.
-Es necesario que usted le decida á aceptar de
mí esos trescientos mil francos. Es necesario, so
pena de que se consume la catástrofe.
Lucy no había asistido al interrogatorio de Pedro, ocurrido algunos momentos antes. No sabía
que su padre había cargado su arma la antevíspera expresamente para terminar con su existencia. Cuando había entrado en la pieza, Ricardo le
había hablado, es cierto, de esa funesta intención
del señor Le Quesnel; pero simplemente como de
un proyecto ya .abandonado, si acaso alguna vez
se había formado seriamente. Así es que no se
había fijado especialmente en esa circunstancia,

asombrada, como estaba, por la noticia de la ruina
total de los suyos.
Pero esa frase, lanzada por Ricardo como un
alerta, la hirió en pleno corazón.
Lanzó un grito y tuvo que asirse de una silla
para no caer.
Ricardo la sostuvo· dulcemente, y haciéndola
sentar, se inclinó hacia ella.
-Perdón, señorita Lucy, perdóneme usted el mal
que acabo de hacerle¡ pero quisiera~ á toda costa,
salvar á su padre. ¡Ah! sí¡ yo se lo juro, daría todo
lo que poseo por saber que usted está tranquila y
feliz.
Lucy, asombrada de oírle hablar cou esa voz
trémula de emoción, se preguntaba adonde iría él.
Ricardo añadió casi en voz baja:
- No puedo soportar la idea de que usted vaya
á vivir con dificultades, con pobreza ....
Y mirando entonces á la joven con una ternura
todavía más penetrante:
-Usted es una florecilla de invernadero, señorita
Lucy. Su tinte, es rosa¡ su boca, es toda sonrisa.
Vamos: ¿es justo, es ad_misible que continúe yo
gozando de una fortuna que no necesito para nada, mientras que usted, habituada á todas sus comodidades, estaría obligada á vivir llena de privaciones?
Mientras Ricardo hablaba, Lucy le miraba con
sorpresa creciente. ¿Era posible que estuviese tan
conmovido por la ruina de una persona que, en
st1ma, no era nada .iara él? Un prometido, un esposo, no habría tomado con más vehemencia el
partido de la joven contra el destino; no le habría
ofr~cido protegerla con más ardor. ¿ Y era únicamente por una semejanza con un sér querido y
ahora desaparecido para siempre, por lo qt1e él se
inquietaba hasta el punto de ofrecerle Sll fortuna? ...
Con una especie de éxtasis en la voz, porque tal
testimonio de pasión la rindió, á pesar suyo, soñadora murmuró:
-¡Cómo amaba usted á esa mujer!
Ricardo se turbó por un momento; y luego, comprendiendo exactamente cuál era el pensamiento
de Lucy, contestó:
Sí, la amaba.
Y luego, en voz muy baja:
- Y es por esto, puesto que usted me la recuer•
da rasgo á rasgo, por lo que creo tener el derecho
sin parecerle demasiado ridículo, de amarla u~
poco ..... .
Tomó la mano que la joven le abandonó.
-Es indispensable, vea usted-añadió Ricardo
con convicción;-es indispensable, aun cuando no
fuera más que por el interés que usted me inspira, que su papá consienta en dejarme ayudarle.
Lucy, conmovida por esa ternura prc&gt;tectora
que le llegaba al corazón, estaba ya dispuesta á
aceptar de tal amigo el auxilio que le ofrecía.
-¿Pero papá podrá comprender semejante sentimiento ?-murmuró como hablando consigo misma.
Ricardo insistió.
-En fin, si yo fuera tío de usted, ó su primo
él aceptaría. Ahora bien, por razones que usted
sabe, usted me es mil veces más cara que si nos
uniera el más estrecho parentesco.
-Sí.,. .... pero yo soy la única que lo sé.
-Justo -dijo Ricardo suspirando.
. Perm~necferon así durante un momento, silenciosos, mmoviles, reflexionando en el mejor medio
que emplearan, buscando la idea luminosa.
-¡Ah! ¿Por qué no tengo veinte años menos?
-dijo de repente Ricardo sonriendo con tristeza.
Pediría á su papá la mano de usted, y encontraría

entonces enteraruet1te t1atural aceptar de un hijo
la ayuda que necesita.
Por la manera con que fueron pronunciadas
esas palabras, y dado el hombre que las pronunciaba, no podía tomarlas como una declaración. ¿No
era simplemente la expresión de una especie de
desaliento ante las dificultades de la situación?
Así es que Lucy contestó sin turbarse:
-Si tuviera usted veinte años menos, querido
señor Duroc, no pensaría en casarse conmigo, co•
mo no lo piensa hoy. Un hombre puede muy bien,
en un arranque generoso-como este de que acaba
usted de dar pruebas-ofrecer á un amigo una
parte de su fortuna. ¿Pero acaso su abnegación
puede ir hasta sacrificar su libertad y sus recuerdos'!
-¡Oh! mi libertad-dijo Ricardo ocultando bajo
un tono de galantería la emoción que experimentaba al ponerse directamente en línea por primera
vez: -crea usted que en toda edad habría sido muy
feliz de poderla someter á usted.
Lucy dió las gracias con un ligero movimiento
de c~b~z~ por ese _cumplimiento banal. ... y tal
vez mutll en esas circunstancias.
. . . En cuanto á mis recuerdos, no veo ciertamente ..
En ef~cto, en ese momento, Ricardo, turbado por
su propia audacia, s~ preguntaba lo que Lucy
quería decir. ¿Hablaba acaso colocándose desde el
punto de vista general de la mayoría de los hombres que, en el momento de casarse, dejan detrás
d e sí un pasado de ternura¡ ó bien era á él á Ricardo, á quien aludía particularmentei'
'
Lucy explicó todo con la mayor candidez.
-Era, sin embargo, clarísimo. Pienso en esa persona cuya memoria es tan especialmente cara para
usted ......
-En efecto dijo Ricardo suspirando, vuelto á
la realidad y dispuesto á batirse en retirada.
Pero, inmediatamente, tuvo la impresión deque
en esr momento preciso todavía podríaresolverse
su destino.. Si la conversación tomaba otro giro,
sería demasiado tarde y toda alusión, por parte
suy~, P?r velada.que fuera, de una unión posible,
m siquiera podri,, ser comprendida.
Muy bajo, y sintiendo mientras hablaba los latidos precipitados de su corazón acentuar cada
una de sus sílabas:
'
-Pero puesto que se confunde con usted en mi
pensamiento esa mujer ....
Contrariada, porque se daba claramente cuenta
d_el giro que tomaban las cosas, Lucy dijo con
cierta sequedad en la voz, como para corlar la
conversación:
-¡Oh! por lo demás, uo sé por qué hablamos de
esto,. puesto q~~ yo. no me he de casar jamás.
-,Jamás? ~iJo Ricardo con profunda sorpresa.
Lucy repitió, apoyando su afirmación:
. - Jamás. Es una decisión que tomé desde hace
tiempo.
Ricardo comprendió: alguna decepci6n sentimental, sin duda.
Y casi se arrepintió del gozo que experimentara al pensar que, cuando menos, de esa manera
Lucy no sería de otro.
Lucy, para dar fin á una situación que se hacía
difícil, fingió sonreír.
- ¿No esperaba usted de mí semejante resolución, verdad?
-No, en efecto-dijo Ricardo.
(Continuará).

�8,18

BL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

849

□

JJ

A noche de Navidad ha pasado
dejándonos en sus colgaduras de heno y ramas sil vestres un perfu'me fresco y vigoroso de bosque virgen; aún
no se extingue el eco de sus
cantares dulces y sencillos,
los mismos de siempre, como
son siempre iguales las flores, la luz de la 1una y
la eterna canción del agua que se desliza bajo los
abiertos brazos de los verdes árboles de las ori·
Has; lo bello tiene el misterioso poder de causar
ince&amp;antemente inesperadas sorpresas, y por esto,
al abrir los ojos cuando los besa la luz de un nuevo día, se percibe diariamente una sensación de
indefinible bienestar q ne nunca se debilita ni llega :í desaparecer. Los tiernos y primitivos cantos
de la Nochebuena son aquellos mismos que oímos en la infancia; su monótona dulzura parece
un arrullo semejante á los que cantan las madres
de todas las épocas para dormir á sus hiños; y así
también, por un misterioso sortilegio, el suave ritmo de la inocente melodía entra al espíritu para
adormecerlo, cuando escuchamos la balada pastoril que se canta al divino mño de Belén. Las penas se alejan un tanto al oir el alegre y alborotador aviso de los panderos; la luz de la estrella,
que guía á los magos, alumbra intensamente las
tinieblas de la tristeza; las castañuelas, bulliciosas
y locas, evocan la alegría sincera del pueblo; baja del cielo la suave sonrisa luminosa de la lnna,
y de las altas torres los repiques gozosos de las
viejas campanas, que también se alegran en la
Nochebuena. Es la dulce, la querida fiesta del
hogar, de la familia y, sobre todo, de los niños;
por esto tiene un perfume tan puro que, á través
del tiempo y de la distancia, siempre conmueve
tiernamente el corazón. Los ausentes suspiran
esa noche por su lejano· hogar; se recuerda á los
muertos queridos; y los niños pobres y abandonados ocupan el pensamiento de muchos espíritus
compasivos, como sucede en los cuentos con los
pobrecillos mendigos que una hada poderosa y
benéfica lleva, en vuelo vertiginoso, á palacios de
riqueza deslumbradora.
¿Pensáis también en los niños abandonados,
mis queridas lectores? No puede haber nada tan
triste y conmovedor como la miseria en la infancia. Los seres más delicados y dignos de atención
y cariüo, que carecen no sólo de alegría, sino de
las cosas más necesarias para la vida, son un justo motivo de compasión. La tierra tiene sus flores; mas la familia tiene sus niños, flores sonrientes que embriagan de perfume los hogares.
Sieropre se ha ocupado la sociedad de esos pequeños seres tan graciosos é interesantes. Su ed11cación y su cuidado han sido constante motivo
d e preocupación en todas las naciones y en todos
los tiempos.
También la Moda ha dedicado sus afanes al
adorno y embellecimiento de esas lindas florecilas que traen consigo la alegría. La canastilla de
un niño siempre ha sido objeto de verdadera ostentación de lujo y arte; y á su confección con·
tribuye no sólo la ternura de la madre, sino también la de las personas amigas de ella. En los
modelos europeos vemos actualmente un bonito
obsequio apropiado á este respecto. A fin de guardar la ropa del pequeño, se usan unas cestas ó
canastillas de mimbres, forradas interiormente de
seda acolchada ó plisada, con listones entretejí·
dos que rodean la tapa por la parte exterior, y re-

matan en las esquinas con artísticos lazos. En el
centro de dicha tapa pneden llevar alguna pin·
tura ó bordado sobre seda, fingiendo un medallón ,
rodeado de una escarola ó abullonado de listón.
Dicha~ cestas tienen una cubierta interior que
aparece al abrirse y sll've para formar un estuche con todos los enseres y bagatelas que para su
''toilette" y diversión necesita el niño, Allí secolocan artísticamente el bote del poi vo, jabón, cu·
charilla, termómetro para el baño, sonajas, zapa·
titos y otras mil pequeñeces é indispensables ob·
jetos de esta especie.
Los ropones se usan de preferencia en seda,
adorn;.dos con encajes y listones, De la confección de esta prenda depende, casi por completo, su
lujo y bonito conjunto; pues además de hacerse,
como de costumbre, con alforzas, gaveados y entredoses, se le puede poner aplicaciones de bordado en seda ó de encaje.
Los gorritos se usan con dos rosas de listón ó
gasa á los lados, y no por el frente como antes.
También pueden hacerse estas graciosas prendas
de seda y encaje; se usan mucho en muselina de
seda plisada ó en gasa acordeón, hechos de listón
y entredós de encaje, formando diversas combina·
ciones, y por último, en seda liberty con adornos
de listón, gasa ó encaje. El abrigo propio para
niños de pocos meses continúa siendo la indispensable capa, qne debe ir acolchada. Se confeccionan generalmente en cachemir blanco con
bordados ó aplicaciones de seda y encaje; las más
elegantes se hacen en seda, que ahora será de
otomano; así resultan muy lujosas. Estas se
adornan del mismo modo que las anteriores. Muchas otras confecciones, propias para los niños,
quedan aún por explicarse;mas no faltará ocasión
de hacerlo. Por ahora es de esperarse que mis
lectoras habrán perdonado que no me ocupe de
ellas, como es debido, en vista del amable objeto
de estas breves indicaciones.
MARGARITA.

*

Las Buenas Maneras para Comer
No hay nada en que se deba poner tanto cuidado como en el arte de comer discretamente y con
una completa corrección.
Un sabio tenía la creencia, no muy aventurada
por cierto, de poder descubrir el carácter de una
persona y hasta sus tendencias, solamente con
verla comer; y por esto aconsejaba á los padres
de familia que diesen una comida á sus futuros
yernos, á fin de hacerse cargo, por medio de esa
silenciosa observación psicológica, de las costumbres é inclinaciones del futuro esposo de su hija.
La manera de comer ha llegado á considerarse como un arte en toda regla, y continuamente la industria y el buen gusto aumentan los refinamientos no sólo de los manjares, sino también dd decorado y de todos los utensilios del comedor. La
civilización ha ideado una multitud de accesorios
que ahora se consideran indispensables; se pone
más cuidado en las buenas ó malas maneras de
las personas para conducirse en la mesa, y la exigencia social, en este punto, es cada día mayor.
Damos hoy á conocer á nuestras lectoras un curioso código, escrito á ese respecto, lleno de ingenio humorístico y de gracia picante y oportuna.
Dice así:
&lt;Siéntate en el b orde de tu silla: solamente en
la montura de un caballo se debe buscar el fondo
del asiento, á fin de evitar una brusca sacudida;
en la mesa, seguramente, no tomará tu silla un
galope veloz; de manera que no debes t ener el aspecto de un buen jinete, sino el de un galante
convidado.

No acerques demasiado tu corbata al borde de
la mesa, tomando semejanza con un monstruo
fantástico de las piezas montadas de confitería;
esta incon·ecta postura tiene muchos defectos, y
el menor de ellos no será, tal vez, el cubrir de
migajas tu chaleco y corbata. La propia corpulencia será la que dé exacta medida de la distancia á que debes colocar tu silla de la mesa, tanto
mayor cuanto sea tu gordura.
Deja la servilleta sobre tus rodillas; un joven
poco educado la prende á su chaleco; esto es mu y
desagradable; pero no se compara con la horrible
costumbre de anudarla al cuello, como lo hacen los
peluqueros con sus clientes. Tal parece esto una
descarada confesión de la torpeza que se tiene
para comer.
Desconfía de tus bigotes: el hombre no tiene en
la comida mayores enemigos.
Hay que temer la espi.ma de la cerveza, que les
da un aspecto muy desagradable, y no es menos
peli.~roso el paso de las sopas, un tanto espesas
como la-tapioca que, además de ser difícil de introducirse en la boca, puede deslizarse, en parte,
por las extremidades del bigote, de las cuales
caerá lastimosamente sobre la mesa.
No se debe verter el caldo sobre el plato, ni tener el cuello tendido hacia arriba, pues los alimentos líquidos corren el peligro de no guardar
el equilibrio conveniente en la cuchara; no se
puede hablar con la boca llena ó inclinada sobre las viandas: es preciso conservar el rostro
vertical como la Naturaleza nos lo ha dado. No
se deben hacer figurillas con la miga del pan,
ni tomar sorbos ansiosos de los manjares, mucho
menos presentar una boca de dogo ó comer como
los conejos ó roedores. Tampoco debe arrojarse
la ensalada dentro de los labios, como si tuvieses
simpatía por el forraje de las cabalgadoras. Come
ligeramente, delicadamente, si te es posible. Que
tu vecina no sepa si has comido poco ó mucho;
no mires curiosamente á su plato. y si ella no toma vino ó féculas, debes ignorar, en la apariencia,
la causa por lo cual no lo hace, qne es tal v ez
para no engordar demasiado, sino atribuirlo discreta y galantemente á otro motivo cualquiera&gt;.
Estos son, poco más ó menos, los artículos principales del gracioso código; pero á todas sus indicaciones se podría oponer la aseveración indudable de que estas reglas, si no se aprenden desde la infancia, no pueden acogerse con facilidad.
Sería preciso, pues, enseñar dicho código á los
chicuelos que no entienden más ciencia que la
práctica, pues las bellas teodas las desprecian
con ese admirable buen sentido, peculiar al sencillo espíritu de los niños.
Mas no debemos negar la estricta necesidad que
hay en tener buenas maneras para comer, sobre
todo en las damas, cuya delicadeza natural hace
más indispensables estos detalles de buena educación. Mirad á una linda joven que asiste á una
comida de etiqueta y que tiene pre~entes estas
reglas de armonía estética y de discre=ión; sns
movimientos son graciososy elegante~; pero ella
parece ignorar esto; al comer tiene semejanza con
una diosa á quien se sirve la mitológica ambro sía; comunica una !(racia natural á todo lo que
toca, y ea apariencia se cree que toma solamente
lo indispensable para sostener su delicada y poética existencia.
No deben nuestras amables lectoras olvidar la
original, pero juiciosa filosofía de obs ervar á un
caballero en la manera de portars e en la mesa, á
fin de sacar apuntes psicológicos, que muchas veces tendrán su utilidad práctica, s obre todo a l
elegir al compal!ero, con el cual es preciso com partir las importantes pequeñeces de la vida dia•
ria.

r obustos (est o por si algu na v.-z tienen ell os qu e
luchar también con esas bestias feroces). La v ieja
mala que se r oba una )!allina d el cercado ajeno,
adquiere feo aspecto; el cuento refiere el tremen d o castigo q u e se apli ca á los ladrones. Y el n iño
no lo olv ida. Desde en tonces se guardará muy
bien de r oba r á la coci nera los terrones de azúcar ;
hay qu e cuidarse c'.el cas tigo .... ¿ Y el bada buena que p rotege á los ni ños obedientes? ¿Y el pájaro encan tado q ue se con vierte en p ríncipe? ¿ Y
el árbol que no daba fru tos porq ue lo regaba la
mano d e un hombre que hacía mal de o jo? E l
criterio del n iño se des p ierta y se a bre como una
fl or; dadle alimento, e nseñadlo á juzgar, ponedlo
en condiciones de conocer el bien y el mal : base
sólida para ser d espu é~ hombre d e bien y no mal
hombre.

llSSIE WILLCOX, notable p i ntora americana,
ha hecho, con su~ cuadros, el más hermoso panegírico del amor maternal. Sus fi_turas, que represe ntan siempre á una madre co n un niño, pueden
servir de ejemplo ó de guía para orientarse en la
manera de atender y tratará esos pequeños seres
que son un p edazo del corazón y que se llaman
hijos.
A las siete d e la mañana, dice Jessie Willcox,
hay que levan~ar á los niños. Que sean suaves las
mediecillas para que no lastimen la tierna piel
d e los pies ; que la malla no haga arrugas bajo el
zapato, pues después de llevar una arruga por un
día entero, no será difícil que se forme una ampolla.
Para ves tir al niño, es co nveniente pasarlo d e
:á cama á un sillón amplio; así el niño está cómodamente sentado y la madre también. &lt;Suavizad
vuestras manos, dice Jessie, para encerrar esos
capullos de rosa dentro de la malla negra del calcetín, malla que siempre será burda, aunque esté
t ejida con la más fina de las sedas ..... . &gt;

La tarde puede t ranscurrir plácidamente en estas lecturas; y cuand o la luz del día comience á
oc ultarse, parecerá qu e las lioras no h au cor rido:
tanto la madre y el niño s e h abrá n encantado con
esos marav illosos r ela to•.

El ni ño lomará mayor cantidad de leche en el
jardín; el revuelo de una mariposa le hará olvidar que está alimentándose; mientras que en el
interior d e la casa su pensamiento uo se apartará
de lo que le ocupa, y pronto querrá concluir para salir al aire abierto. Los niños son impacientes; hay qne cambiarlos de lugar porque son co mo los pájaros: necesitan revolar para ser dichosos.

Los cuadros de la notable pintora, además de
la santa idea que encierran, son deliciosamente
bellos; las fi{uras son de un interés conmovedor.
Ved la actitud de la madre en todos ellos: se inclina sobre su hijo con piadosa solicitud; siempre
está pronta para darle la mano, para levantarlo,
para llevarlo en brazos cuando los tiernos y débiles piecillos no puedan más; para acariciarlo;
para enjugar sus lágrimas; para escuchar sus gorjeos; para dormirlo; para arrullarlo ; para cantarle
una suave canción.
La pintora opina que, una vez levantado el niño, no se le lleve al comedor ni tampoco se le haga saborear su leche en la atmósfera caliente de
la: pieza donde ha dormido. Llevad al niño al
jardín, dice; y allí, bajo la fresca sombra temblant e de los manzanos, dadle s u leche, despacio y
con cariño.
Observad este grabado, l ectoras mías; ved el
tazón de leche m ás blanco que las nubes en día
de hermoso s ol ; v ed el árbol, el banco ; ha~ta par ece que se escucha el su surro d e la brisa.
En el dn abierto se saborea con mayor d elicia
cualquier manjar por humilde qiie sea. El tazón
d e leche y las migas de los campesinos gastados
sobre la fina yerba y á la sombra de un árbol joven y hermoso que sepa s usurrar bien con el
viento, saben mejor que las viandas de los festin es á puerta cerrada .

El día de un niño es lo más interesante y digno
de estudio. Ellos, como nosotros los grandes, tienen también su s ocupaciones. Hay que dejarlos
correr, saltar, rodar el aro, jugar á la pelota, y
hasta quedar de pronto abstraídos con una idea
fija. Los niños piensan muy h o ndo á veces .....
Oid lo que dice la pintora: &lt;iOh, madres amantes! atrapad la imaginación de vuestr os n iños como en las redes se atrapan las mariposas. Llamadlos junto á vosot ras, y en pleno jardí n, sobre
la hamaca, leedles cuentos de hadas ó de aventuras, que lQs diviertan y los enseñen á viajar lejos, muy lej os, por lugares y caminos que sólo
puede entrever la imaginación.
Nada más delicioso para tlll n iño que emprender tales viajes. La lucl1a con los d ragones encantados l es cr ea el d eseo de hacerse fuertes y

Después de las delicias del cuento, la delicia
d e la leche endulzada y del pan tierno y oloroso .. . . Van á dar las siete, lectoras mías; vedlo en
el relo j del grabado; esto significa que para el niño es ya la ho ra de acostarse. Jamás un n iño debe estar des pier to d espués de esa h ora. A sí , es
pr eciso que la madre lo ponga entre s us brazos
y suba al dormit orio p ara depositar su blanda y
adorada carga sobre el colchón de pluma. Pájaro
era el n iño revolando, y p ájaro es ahora, inmó vil,
dormido sobre su caliente nido de seda.
E ste ú ltimo cuadro d e J essie Wi llcox cierra
con broche d e oro la serie d e los anteriores. E l
r ostro del niño queda en la sombra, pero el Je la
madr e dice lo q ue es el d e s u hijo. iQué mad re
tan interesante y linda! Pon e s uavemente sus p ies
sobre la alfombra d e la escalera para q ne el ruid o
no despierte á sn querubín. Es p reciso que él
duerma: son las siete. E sta h ora es sagrada para
una m adre. Recordadlo, lectoras m ías.

�FoT. FÉLIX, DE PAnfs.-MoDAS G&amp;UNWALDT.
ELEGANTE ABRIGO

FoT. FÉLIX, DE PAnís.-MoDAS RELEFERN.

CARACUL, guarnecido de

TRAJE DE BAILE. - Hecho en crespón de China

otomano y grandes botones forrados de seda. Man-

r.:&gt;sa pálido con estola y mangas de fantasía, de·tul

guito y cuello de nutria.

blanco bordado de oro y seda.

DE

�11:L MUNDO. ILUSTRADO

852

EL lllUNDO ILUSTRADO

MELANCOLIA

Y la A del amor que en tu alma impera,
porque en todo tu sér vive escondido;
busca, como las aves, primavera;
y allí donde hay calor, forma su nido.
- Y riendo, con alegría infantil, exclamaste:Si no me equivoco, con esas letras formarías el
mismo nombre que tengo.
- Y es verdad.

Noble señora (cuyos pies beso) quiso un día
penetrar en mi ¼lma. No sé por qué sería.
Y me dijo, lanzándome una de esas miradas
cortantes como espadas,
que bajo de la fuerza de mi arte se veía
el sedimento de una vieja melancolía.

Que ese nombre eligiera, no te asombre,
es color y perfume y armonía ..... .
ya ves que están reunidos en tu nombre
los encantos que tienes tú, María,

Gran señora, Que hubiste
la virtud penetrante de saber que .mi musa
en lo exterior es fuerte y en lo interior es triste,
¿cómo fijaste el trazo de mi visión confusa?
¿por qué lo adivinaste ó en qué lo conociste?
¡Ah, tú, señora mía,
fuiste la pescadora de mis perlas! yo oía
tu palabra á manera de una revelación;
y sentía que, en una magia de poesía,
tu voz me resonaba dentro del corazón.
Pues bien: es cierto. El árbol de mi geuealogía
sorbió por sus raíces acaso la tristeza
del alma de los indios, que fué huraña y bravía;
y yo, que tengo el ansia de las contemplaciones,
siento el dolor solemne d~ la Naturaleza
gravitando en la vida de cien generaciones.

México, Diciembre de 1908.
GUSTAVO F. AGUH.AR.

t, mbién sabes ya ahora por qué quiso la suerte
que, entre mi poesía,
encontrases, debajo de una complexión fuerte,
el sedimento de uua vieja melancolía ..... .
Desvanecido el sueño de la final victoria,
dejo que se enmohezcan mis armas de soldado:
soy fuerte, pero triste; porque yo sé una historia
que no le cuento á nadie, ni nadie me ha coutado....
JOSÉ

Nuestras vidas son ecos de las pasadas muertes,
nuestros cantos son voces de los antiguos cantos:
nuestras suertes son hojas del libro de otras suertes,
repetimos apenas lo que ya han hecho tantos ....
Así es como mis versos no tienen más encantos
que los Andes: los Andes son tristes y son fuertes;
sus volcanes son iras y sus ríos son llantos.
También, como en los Andes,
en mis versos las iras y los llantos son grandes;
pero no solamente
porque hay sobre mi frente
el prestigioso nimbo de las vetustas cosas
que iluminan mis ojos con su incendio de rosas,
sino porque en la vida probé todos los daños
y es justo que hoy domine las cumbres luminosas
desde el endiosamiento de mis treinta y tres años
Gran señora, que hubiste
la virtud penetrante de saber que soy triste,
¿quieres leer algunas páginas de mi vida?
Tal fuese tu palabra bálsamo de mi herida ...
¿Amores? .... Tuve amores trágicos y cruentos
que hoy me parecen cuentos ....
Amé una vez á cierta
mujer que estaba muerta;
y en tanto que dormía
ella el sueño tranquilo de que no se despierta,
yo, á través de su calle, paseaba noche y día,
miraba sus balcones, me apoyaba en sn puerta
y, á pesar del reposo de sn casa desierta,
la sigo en mis recuerdos amando todavía ...
Otra vez hallé á una mujer que parecía
tener carne de estatua y alma de poesía;
pero en el mismo punto donde la hallé, se hizo
· humo .. como en la fúnebre explosión de un hechizo.
Yo pienso en ella, y ella tal vez pensará en mí;
pero desde aquel día, ya nunca más la vi.
Desde aquel día acaso mi vida quedó trunca.
Desde aquel día somos dos almas paralelas.
Tal vez la misma ráfaga hinchará nuestras velas...
Tal vez nos buscaremos, sin encontrarnos nunca ..
¿Odios?...... ¡_Saberlos quieres?.... Los pediré á mi
Una vez he sentido
(ol vido.
que unánimes me odiaban los hombres. (Las mu(jeres
no, porque son piadosas. Tú lo sabes. Tú lo eres.)
Y estuve siete días
popularmente odiado, viendo caras sombrías,
frentes adustas, ojos fieros, manos crispadas
en el requerimiento de sonoras espadas ..... .
Tu ve otros siete días la singular ventura
de que, en mis propias tierras, los amigos cercanos
me ciñesen el rojo nimbo de la loct1ra;
y comprendí la historia de José y sus hermanos.
Era, en verdad, á un tiempo fatídico y curioso
ver, así, á mis amigof observarme de lejos,
lamentar mis locuras, invitarme al reposo
y hacerme que dudoso
llegase basta la angustia de verme en los espejos ..
¿Para qué más, señora?
¿Para qué más? Ahora
un amor imposible me hace mísero esclavo
y me siento oprimido por calumnia siniestra.
Estos son dos dolores. ¿Cuál será el tercer clavo?
Todavía hace falta que me claven la diestra ....
Gran señora, que hubiste
la virtud penetrante de saber que soy triste,

La Casa Blas Ruiz

SANTOS CHOCANO.

HORAS DE LA TARDE
(Para «El Mt1ndo Ilustrado&gt;)
Baña el sol, que resbala hacia el Poniente,
con sus láuguidos rayos el paisaje
de mi barrio. Un jilguero en el ramaje
á la tarde saluda alegremente.
Es una perspectiva sorpreudente
la que ofrece el espléndido miraje
cuando el astro prepara ya su viaje
á los distantes mundos de Occidente.
¡Oh, la tarde! Su beso apetecido
disipa las tristezas del suburbio ..... .
vuelve al alma el recuerdo, _y el olvido
se va cvmo se aleja tras el turbio
borizoute el gigante sol lejano,
sobre la majestad del océano.
BENJAMIN VELASCO REYES,

Santiago de Chile, Octubre de 1903.

,.

*

HOMENAJE
FACHAOA DE LA CASA EN COLIMA .

A doña Catalina Altamirano de Casasús
Rimando tacitun:os añejas tradiciones,
en mi país, señora, resbalau opnkntos
dos ríos que, á manera ele boas corpulentos,
enlazan las campiñas en sns ondulaciones.

Y ganan las llanuras; y por sus anchos cauces,
orlados ele palmeras, ele robles y de sauces,
desatan el ovillo de su ondulante cinta;
pero, antes de qne toquen el mar en qne se hnnden,
en fraternal abrazo se estrechan y confunden
el férddo Grijah-a y el raudo l"snmacinta......
Y allí, donde á la sombra gentil de los manglares
cleslízam,e sus aguas formando un solo río,
de una ciudad porteña se extiende el caserío.
que orean del mar pHreo las brisas tutelares.
¡Con qué placer evoco sus plácidos hogares,
su iglesia inacabada, su gran parque baloío,
su escuela bulliciosa, y el grato murmurío
del agua, y el eterno rumor ele sus palmares!
Tal fué mi cuna.... En ella nació también el hombre
de '!uien Jle\'áis en alto, como un blas611, el nombre;
el que por siempre uniera al vuestro su destino;
el vástago mexica de Juvenal y Horacio .....
¡ Mis agros nada envidi,111 á los del riente f,acio,
ni mis verdes oteros al airoso Aventino!
ANDRES C.\T,CAXEO.

~'◄•
,.li

VISION

Para " El Mundo Ilustrado."

- Si yo uo me llamase María-me dijiste-¿qué
nombre elegirías para mí?
-El tuyo, porque es sin duda, el que más me
gusta.
-iQué galantería más sosa! Decididamente la
vena poética te ha abandonado.
-¿M.e exiges que lo invente? Pues bien, escucha: Tomaría las iniciales de cada una de las cosas más bellas que recordara y, con ellas, formaría
uu nombre.
- Eso me gusta más. ¿ Y cuáles son?
-La M de la mar, porque en tu pecho
existen tero pestades de pasiones,
porque encierras abismos en que has hecho
naufragar á los pobres corazoues.
De la aurora la A, porque algo extraño
dibuja tu mirada en lontananza,
y, en 'la noche sin luz del desengaño,
haces brotar un rayo de esperanza.
La R de la rosa; tll hermosura
tiene el perfume que á besar provoca,
tu cutis puro y casto, su frescura
y el color de sus pétalos tu boca.
Del iris I, porque tus ojos bellos
hacen que menos tu desdén se sienta,
y brillan con sus múltiples destellos,
como el iris de paz tras la tormenta.

pecialmente en los Estados de la frontera del Norte, en donde tiene grandes
relaciones. Es la CASA. DE DON BLAS RUIZ, fundada por el muy honorable comerciante Don Ponciano Ruiz en el año de 1867 y en la actualidad
tiene á su frente á Don Blas, hijo del fundador y hombre de empresa no
menos aprecrable y caballeroso.

Al Sur de Sierra ~ladre, de altísimas regiones
solamente accesibles á cóndores y ,•ientos,
desplómanse, minando los rudos basamentos,
destrenzadas y sueltas sus crines de leones.

ESCRITORIO.

MARIA
(Sobre un pensamiento de Catulle Mendesl

Colima es una plaza comercial de las más importantes de Occidente. No
obstante las dificultades de comunicación, que impedían el amplio desarrollo de la agricultura, el movimiento comercial es muy activo, porque Colima es el centro donde converge la producción:de:toda esa rica ;zona, y porque es lugar de tránsito para el comercio de importación, que es muy activo

LA CASA EN MANZANILLO•

¿Eres un imposible? ¿una quimera?
¿un ensueño hecho carne, hermosa y viva?
¿una explosión de luz? Responde, esquiva
maga en quien se encarnó la Primavera!
Tu frente es lirio; tu pupila, hoguera;
tu boca, flor en donde nadie liba
la miel que entre sus pétalos cautiva
al colibrí de la pasión espera.
¿Por qué sin tregua, por tu amor, suspiro,
si no habré de alcanzar ese trofeo? '
¿por qué llenas el aire que respiro?
En todas partes te halla mi deseo:
¡los ojos abro y por doquier te miro!
Cierro los ojos .... y entre mí te veo!

*~

Así es que Colima cuenta con casas comerciales de primer orden, entre
las que descuella, porºla capacidad de sus negocios, la que fundó un hombre
de empresa que se fu(dando á conocer desde su juventud hasta llegará fundar la primera casa de comisiones de aquella comarca. Es en la actualidad
la casa más fuerte y goza del mayor crédito y prestigio en todo el país, es•

JULIO FLÓREZ.

Selva Americana
En medio de la gran naturaleza
la selva tropical mueve sus ramas,
como verdes y hojosas oriflamas,
insignias de su rústica grandeza.
Los árboles añosos la cabeza
doblan sobre las ásperas retamas,
y ciñe el cuerpo elástico de escamas
la perezosa sierpe á la corteza.
El sol incendia el suelo; y el bochorno
cuélase entre los troncos y zarzales
con el aliento cálido de un horno,
Duermen las a ves de. irisadas plumas,
y van, por los tupidos carrizales,
ágiles tigres y ligeros pumas.
JUAN RAMÓl'I MOLTNA.

;

PATIO DE LA CASA DE COLIMA,

CORREDOR DE LA CASA EN COLI.MA

Esta casa se dedica á toda clase de operaciones de embarque y desembarque de mercancías en el puerto de Manzanillo, que acaba de comunicarse
con el resto del país por una bien construida vía férrea.
Hasta hace poco, la carga y descarga de las mercancías se hacían en extremo difíciles en Manzanillo por la falta de condiciones para fondear y por
la carencia de muelles.
Pero la casa Blas Ruiz adquirió remolcadores y contrató un número
de alijadores considerable, y logró distinguirse por el empeño con que siempre ha cuidado de los intereses que se le encomiendan, efectuando los trabajos
con la mayor actividad y atención. La misma casa de Don Bias Ruiz, que
tiene una sucursal en el referido puerto de Manzanillo, es agente de varias
compañías de vapores, tales como la «Naviera del Pacífico&gt; y de &lt;W. Iberri&gt;,
vapores que hacen el servicio entre los puertos mexicanos del Pacífico. La
referida casa es también agente de compañías de seguros marítimos y contra
incendios. Está al frente de la oficina, como apoderado, el apreciable señor
Don Manuel Negrete.
En cuanto á la casa matriz, establecida en Colima, mucho habría que decir para dar aunque fuera una idea de su importancia.
Ocupa un hermoso edificio frente al pintoresco jardín «Núñez&gt;. La parte
N orle está destinada á las oficinas y la Sur á las habitaciones del jefe de la
negociación. Un buen personal de empleados desempeña las labores de escritorio y despacho, atendiendo á la clientela y sirviendo los numerosos pedidos que de todo el país recibe diariamente, Allí, en el mismo edificio, tienen 1as grandes bodegas, en donde se guardan existencias de efectos, tales
como maíz, frijol, arroz, café, sal, etc. Están en comunicación constante con
los principales agricultores, para atender los pedidos de todos los productos
del Estado. Tienen corresponsales que los surten de todos aquellos artículos
que se necesitan para el consumo local.
La casa Blas Ruiz es, por todos conceptos, la más fuerte, apreciada é importante de Colima, y sin duda de las primeras del país.
Está al frente de ella, como apoderado, el Sr. D. Celso García, cuya habilidad en los negocios comerciales es reconocida, Goza de muchas simpatías y estimación en todo el rico y floreciente Estado de Colima.

00

�828

lll(MUNDO~ILUSTRADO

La "Cervecería Cuauhtemoc"
&amp;NUS

FIESTAS PRESIDENCIALES

Fiestas Presidenciales en Guadalajara.- Los carros alegóricos y comitiva de la &lt;Cervecería
Cuauhtemoc&gt;, de Monterrey, frente al edificio de la Agencia.

Todavía, indudablemente, se conqerva fresco,
en el ánimo del pueblo de Colima, el regocijo de
las fiestas presidenciales, con las que se celebró
la inauguración de la nueva vía férrea, que va á
hacer de su Estado uno de los más ricos del país.
Todavía tienen también, en su memoria, el brillo
que desplegó, durante esas fiestas, una de las empresas más importantes y ricas del país, que ha
sabiJo, por mil títulos, conquistarse las simpatías
de nacionales y extranjeros, que ven con satisfacción cómo esa empresa, netamente mexicana, marcha á la cabeza de todas, cooperando al
desarrollo de la industria nacional, que se siente
orgullosa de ello: LA &lt;CERVECERIA CUAUHTEMOC&gt;. DE MONTERREY, S. A.
Brillante fué la participación que en las citadas fiestas presidenciales tomó la importante empresa cervecera. No omitió gasto alguno para
presentarse tal como es: grande, patriótica y complaciente con el público que. la prefiere y le ha
dado renombre.
Para arreglar, de la mejor manera posible, ese
contingente que llevara la cervecería á los habitantes de Jalisco y Colima, la Dirección comisionó
al habilísimo y apreciable visitador de agencias, hoy agente en Guadalajara, Sr. Don Damián
Barbosa, quien fué secundado por el agente no
menos activo, Don Canuto López. Trabajaron de
acuerdo: uno en la capital de Jalisco, otro en la
del Estado de Colima, para agasajar al Primer
Magistrado y cumplimentar á los touristas y á
los habitantes de esas dos entidades federativas.

EL MUNDO ILUSTRADO

829

Haremos mención especial de la parte tan importante que la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;, de.Monterrey, S. A., tomó en las fiestas de Colima.
Con oportunidad se trasladaron á aquella ciudad los señores Barbosa y López, agentes, con el
objeto de dirigir y llevar á efecto el contingente
de la acreditada Cervecería. De acuerdo con entendidos artistas tapatíos, y sin economizar gasto
alguno, procedieron á los trabajos, logrando ver
coronados sus esfuerzos, pues el decorado fué de
los más elegantes.
EL ARCO TRIUAf'AL

En la avenida principal y á espaldas de la Catedral (la cual era uno de los pocos edificios sin
adorno), se levantó un arhstico y lujoso arco
triunfal, cuya dirección estuvo á cargo de los citados agentes, ayudados por el señor Enciso, decorador español que ha hecho sus estudios en
Italia.
El arco, formado por dos columnas, terminaba
con un remate plegado de finas gasas crema y li
la. Medía seis metros de altura y semejaba espuma de la deliciosa BOHEMIA. En la fachada principal y sirviendo de fondo una bandera nacional,
plegada tambiéu, se destacaba, en letras de oro, la
si~niente inscripción: LA CERVECERIA CUAUHTEMOC, DE MONTERREY, AL C. GENERAL
PORFIRIO DIAZ¡ y en la parte posterior: BIENVENIDO SEA EL HEROE DE LA PAZ.
Al pie de lis citadas dedicatorias y circundada por rosas y ¡!asa abullonada, resaltaba una
acuarela con el retrato del emperador azteca
Cuauhtemoc, enarbolando la bandera tricolor.

Fiestas Presidenciales en Colima.-Puesio de la &lt;Cervecerla:Cuauhtemoc,":&gt;
de Monterrey, en eljard{n «Niíñez&gt;.1.ió.,C..!:
::- -

corteses, y un grupo de simpáticas colimenses. Fuera de ese círculo y cubiertas
por una barandilla también circular, se instalaron mesas sobre fina alfombra,
para dar abrigo á los concurrentes al puesto.
Una magnífica música tocaba durante ta fiesta, que se repitió en los tres
cUas. Durante ellos, no cesó de ser punto de reunión de muchos visitantes,
atraídos por el deseo de saborear la finísima cerveza.

EN:MANZANILLO

Las Fiestas Presidenciales en Guadala1ara.-Carro &lt;Saturno&gt; aleeórico de la &lt;Cervecería
Cuauhtemoc&gt;, de Monterrey.

El señor Presidente'de la República y su comitiva visitaron las ciudades de Manzanillo, Colima y Guadalajara. El día 12, á las doce y minutos, arribó al puerto, en donde se le tributaron
honores y hubo manifestaciones populares. Los
marinos franceses del crucero &lt;Catinat&gt; le formaron valla al llegar al muelle, en donde ~e sirvió un banquete. Al descender del tren, el Primer
Magistrado pudo admirar el ornato de la ciudad¡
banderas tricolores tremolaban en los edificios
públicos¡ las casas todas, hasta la más humilde,
lucían arcos de palapas y farolillos venecianos.
Los barcos estaban empavesados y prestaban al
conjunto del pintoresco pueblo un aspecto semejante al de Venecia en fiesta. El Prefecto Político, Sr. Emiliano García, por su parte no omitió
l(asto alguno para arreglar un decorado floral.
En el puerto antes referido, que no tardará en
ser uno de los primeros del Pacífico, tomó parte
muy activa la renombrada &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;, de Monterrey, S. A. También ella contribuyó
al engalanamiento de la población, levantando
cerca de la estación dP.l ferrocarril un arco portada muy artístico, formado de ramas de palmera,
flores tropicales, mandadas expresamente de los
bosques de Colima, con banderas, festones y guirnaldas, Leíase en su parte superior esta inscripción: LA CERVECERIA CUAUHTEMOC, DE
MONTERREY, SE HONRA EN DAR LA BIENVENIDA AL SR. GRAL. D. PORFIRIO DIAZ.DICIEMBRE 12 DE 1908.
Destacábase esta hermosa decoración de entre
los edificios, resaltando entre los adornos, como
resaltan entre las de América, las muy apreciadas
cervezas de Monterrey.
Muchas y muy merecidas felicitaciones recibió
el apreciable caballero Sr. Barbosa por su exquisito gusto para representar de la mejor manera y
sin omitir gasto alguno, á la empresa que lleva el
nombre del heroico emperador azteca: CUAUHTEMOC.
En los restaurants, cantinas y todos los sitios
de reunión, aun en los hogares más distinguidos,
no se hablaba de otra cosa ni se saboreaban otras
cervezas que fueran las de &lt;Saturno&gt;, &lt;Bohemia&gt;,
&lt;Carta Blanca&gt; y «Monterrey&gt;. El representante, Sr.
Barbosa, repartió entre los vecinos y gran número
de touristas, bonitos obsequios. Obsequió también
á los habitantes del hermoso puerto con un baile
que se efectuó en el muelle. Se bebió, saboreó y
vitoreó á la simpar cerveza &lt;Cuauhtemoc&gt; de Monterrey.
EN COLIMA

Las Fiestas Presidenciales en Guadalajara.-Carro alegórico de la &lt;CPrvecería Cuauhtemoo&gt;,
de Monterrey, representando al gran emperador azteca.

En la capital del Estado, la hermosa, culta y
pintoresca Colima, tierra de mujeres hermosas,
altas y arrogantes como las palmeras¡ lugar vigilado por los volcanes de fuego y de nieve, allí se
concentró todo el regocijo, animación y elegancia.
Los mexicanos y extranjeros rivalizaron en su
deseo de agasajar al señor General Díaz. Muy hermosa se veía la ciudad de Colima que, desde un
mes antes, se preparaba á recibir al Jefe de la República. La parte oficial estuvo encomendada á
caballeros muy apreciables; el Ayuntamiento trabajó activamente secundando todos el empeño
del señor Gobernador del Estado.

EN GUADALAJARA

Al r~gresar de Colima el señor Presidente de la Reptíblica, se detuvo en
Guadala1ara unas cuantas horas el domingo 13 del actual. Jalüco también
participaba de las fiestas presidenciales.
El señor Gobernador de Jalisco se unió á un grupo de distinl(uidas personas, que se encargaron de arreglar los festejos para el Primer Magistrado.
Hubo una solemne manifestación popular, en la que tomaron parte todos los
gremios de la población.

Fiestas Presidenciales en Colima.- Arco de la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;
de Monterrey, levantado en la calle principal (jachad•1 principal}

Servía de fondo un lienzo de gasa de colores vivos á guías de amapolas y
rosas blancas, enlazadas con guías formadas con botellas de las deliciosas
cervezas &lt;Bohemia&gt;, &lt;Carta Blanca&gt;, «Saturno&gt; y &lt;Monterrey&gt;. Todo el conjunto formaba un arco muy artístico. En las noches, cuando se encendían las
guías de focos incandescentes, el arco se veía más hermoso aún. La muchedumbre que paseaba por la ciudad se agolpaba á deleitarse, admirando el
buen gusto y la esplendidez con que la Cervecería de Monterrey, primera
del país, contribuía al lucimiento de las fiestas¡ y tributó muchos elogios á
la por todos títulos importante empresa cervecera.
LA KERMESSE

Otro de los números de las fiestas de inauguración del ferrocarril de Colima fué una feria popular en el hermoso jardín &lt;Núñez&gt;. La fiesta resultó en
alto grado brillante, como todo lo que se arregló en celebración de tan fausto acontecimiento.
En las callecillas del jardín se instalaron bonitos y graciosos puestos pa·
ra expender dulces, frutas, refrescos, confetti, etc., etc.
Fué notable el derroche de elegancia: flores, plantas tropicales por todos
lados, mujeres hermosas que atendían á los numerosos invitados¡ pero nada
superó al puesto erigido en el éentro del aristocrático parque por la Cervecería
de Monterrey, que volvió á hacer allí derroche de arte y buen gusto. Allí
acabó de demostrar á los colimenses (que prefieren las Cervezas cCuauhtemoc»
de Monterrey), que corresponde los favores del público que la distingue y
que será la primera en todas partes.
La fuente central que está al pie de un kiosco se convirtió en un salón
morisco, amplio, ventilado y lleno de atractivos. - Formaban el salón circular, un mostrador que encerraba en su centro una pirámide esbelta con transparentes botellas de cervezas &lt;Bohemia&gt;, &lt;Saturno&gt;, cCarta Blanca&gt; y «Monterrey&gt; y á su derredor atendían á la numergsa clientela los empleados, muy

Fiestas Presidenciales en Colima.-Arco de la &lt;Cervecería Cuauhlemoc,&gt;
de Monterrey, levantado en la calle principal (fachada posterior.)

-::En~ese;desfile)a ·CERVECERIA CUAUHTEMOc,: DE'[MONTERREY,
tomó parte muy importante: llevó su tributo de admiración al señor Presidente. Figuraron en él los altos empleados de la Agencia, llevando estandartes de seda con retratos del Emperador Cuauhtemoc, pintados á la acuarela.
Figuraban también cuatro hermosos carros alegóricos, los que representaban:
uno un )!ran peñasco con un Cuauhtemoc, que llevaba una bandera nacional•
otro de gasa y crespón verde y lúpulo enlazado con botellas de &lt;Bohemia&gt;'.
otro imitando la espuma d~ 1:1 cerveza con telas blancas vaporosas y botella;
de &lt;Carta Blanca&gt;, y, por ultimo, uno formado con crespones rojos y flores
naturales, completando el adorno botellas de &lt;Saturno&gt;. A la retaguardia
marchó un grupo de correctos jinetes, luciendo lujosos trajes de charro y con
bander_as tric_olores. Los carros iban ti_r~dos por ,briosos caballos perherones
muy bien euiaezados. Al pasar la comitiva, el publico que llenaba las calles
aceras y balcones, tributó nutridos aplausos á la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt; d~
MontPrrey, que repetimos, obtuvo un brillante éxito en las fiestas de Colima
Manzanillo y Gnadalajara.
'

�831

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO-ILUSTRADO

sso
LA AGENCIA
DE LA

''Cervecería Cuauhtemoc"
En Guadalajara
Con motivo de las fiestas inaugurales del ferrocarril de Colima á Manzanillo, tuvimos ocasión de admirar
muchos de los adelantos que, tanto
en la industria como en el comercio,
ha hecho en los últimos años la región occidental de nuestro país.
Bien sabido es que la &lt;perla de Occidente&gt;, como se llama con mucha
justicia á la capital de Jalisco, disfruta de una era de franco adelanto, y
que cada día sorprende á sus visitantes con al¡!una nueva muestra de su
visible progreso, el que, en no lejana
época, le colocará en el alto lugar que
le corresponde entre las ciudades de
primera importancia de nuestra Pl!tria.
Un establecimiento que viene muy
á propósito para comprobar lo antes
dicho, es la agencia que la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt; tiene establecida en
Guadalajara.
La fama adquirida por la gran cervecería, cuya casa principal est~ en
Monterrey, y que lleva el glorioso
nombre del último emperador azteca,
está períectamente .sentada y es conocida no sólo en nuestro país, sino
en los extranjeros; por lo tanto, poco
tenemos que decir acerca de ella. En
otro lugar nos .ocupamos de los premios y distinciones á que se ha hecho
acreedora en las exposiciones internacionales é industriales á que ha concurrido, y por esa lista nuestros lectores que no tengan idea de la fama
de la gran cervecería, que serán muy
pocos, se darán cuenta de ella.
El renombre que tiene la cervecería, debido á los esfuerzos de sus fundadores, á la constancia de sus administradores, es mantenide&gt; en todas

l.a Agencia de la &lt;Cerl'eccría Cuauhlemoc&gt; en Guadala¡ar.1

El Jefe Sr. Damián Barbosa en su 0Jici110,
partes, gracias á los trabajos de sus
agentes y demás propagadores.
Y si de todos ellos se puede decir
esto, muy particularmente de su agente en la ciudad de Guadalajara, el Sr.
D. Damián Barbosa, quien se ha esmerado cuanto ha podido, y ha podido mucho, hasta lograr que la representación en Guadalajarasea digna
de la gran fama que tiene la cervecería en todo el país.
Ocupa la agencia un hermoso edificio de estilo moderno, marcado con
el número 342 de la A venida Corona,
una de las más bellas y transitadas de
la &lt;Perla de Occidente&gt;. En este edificio están reunidas y perfectamente
instaladas todas las dependencias de
la a~encia, tales como oficinas de contabilidad, caja, oficina de recibo y
despacho de pedidos, bodegas, macheros y depósito de carros.
Un departamento que merece especial atención, y que la obtuvo de
nuestro enviado, es el destinado á almacenaje de la cerveza; cuenta con
dos grandes bodegas, en las que se
tiene en perfecto orden un gran surtido de todas las marcas que se fabrican en la cervecería. El detalle más

digno de llamar la atención, y que
prueba el gran consumo que las cervezas de la casa tienen en Guadalajara, es que, á pesar de que las_bodegas
son espaciosas, el surtido tiene que
estarse renovando constantemente.
Todos los días llegan á la estación
del ferrocarril Central tres furgones
llenos de cerveza, procedentes de la
casa matriz de Monterrey para subsanar los huecos ocasionados en las
bodegas por la gran demanda.
Si del departamento de bodegas pasamos al de oficinas, encontraremos
que reina en ella el orden más abso'.uto, condición indispensable para el
buen despacho de la negociación;
tanto en la gerencia como en el despacho de caja y en el de pedidos hay
un lugar para cada cosa y los empleados se dedican con asiduidad á sus
labores, teniendo cada uno de ellos
determinada la parte que le toca;esta división del trabajo favorece mucho su pronto cometido.
Cuenta la agencia con un servicio
de carros para el reparto de la cerveza á los diferentes lugares adonde se
expende, el cual es completo, rápido
y eficaz tal como conviene á una oficina en~argada de atender á las demandas de todos los consumidores
de cerveza de la capital del Estado
de Jalisco.
Al frente de todas las oficinas, y
esto explica el orden que hay en
ellas, se halla el señor agente de la
cervecería D. Damián Barbosa, hombre dotado de un espíritu de orden Y
de empresa notables y antiguo empleado de la cervecería, quien cuenta con una hoia de servicios no sólo
limpia, sino brillante, lo que. le_ ha
valido que los jefes d e la negoc1ac1ón
se hayan fijado en él para el importante puesto de jefe de la agencia en
Gnadalajara, en el que ha probado
que no es injustificada la confianza
que en él se ha depositado.
Como una muestra de la acti vídad

Bellezas de Colima

Caja y Escritorio.
comercial del señor agente, citaremos
un hecho que, aunque parece insignificante para los profano~, es de gran
importancia cuando se le considera
desde el punto de vista mercantil.
Para atraer de una manera insistente la atención del público hacia el
hermoso edificio de la agencia en la
avenida Corona, ideó el señor Barbosa la instalación de un anuncio Ju- .
minoso, fijo á los balcones de la casa, uno de los primeros de esa clase
que se usaron en Guadalajara; el
éxito de este anuncio fué tan grande,
que todas las casas comerciales de
la ciudad se han apresurado á hacer
uso de ellos. Este rasgo prueba que
el señor Barbosa entiende su negocio
y sabe lo que trae entre manos.
Al hablar de las costas del Pacífico y de la ciudad de Colima, haríamos mal
si dejáramos de ocuparnos de las muchas bellezas que por sus calles y avenidas discurren. Nuestras costas tienen fama merecida de ser cuna de mujeres hermosas, y los retratos que acompañan estas líneas son la mejor prueba
de que esa fama no es usurpada, sino muy merecida.
Las vimos por las calles de Colima y no resistimos al deseo de estampar

Carros repartidores en el palio de la Agencia.

sus retratos en nuestras página~; lo conseguimos~ i1•acias á su amabilidad, y
tenemos el gusto de presentar a nuestros lectores á' las siguientes damas:
· En la parte alta: á la derecha, la ~Srita, María Schacht; á la izquierda, la
Sr~ta. ,María Isabel Alvaz:ez; en e~ cen~ro, la Srita. Zena_ida ~arda; en la parte
ba¡a: a la derecha, la Snta, Mana Luisa Ponce~ y .á la ..1zqmerda, la Sri ta. Estela Hurtado.

�va1
832

EL OTRO YO

I

ALQUIERA á quien se pregunte:
/ usted cuántas personas es? sonreirá despreciativamente, barrerá con
los o.ios á su inte1·pelante y responderá con
inefable aplomo: &lt;Yo soy ,ro r nadie más
que yo&gt;; y se quedará tan fresco.
Y sin embargo, acaso ha dicho, con rl
ma.vor desenfado, la más estupenda tontería.
Eso de avMiguar cuántas personas enrierra el buche de cada uno de nosotros no
es cuestión baladí ni cosa ele poco momento. :Motivos fundados hay para creer que
cada yo, como la Santísima Trinidad. entierra muchas personas distintas, aun cuando sólo se t1·ate de un Dios único y verdadero, y que eso, simple, indivisible, único,
que llamamos nuestra personalidad, está
compuesta de entidades nirias, disímbolas
y no poca~ ,·eces contrapuestas y ant.agonistas.
Veamos cuántos ,,· cuáles son esos poderosos motirns para creer que en cada persona, una en aparienciil hasta para ella misma,
har. por lo menos, dos personalidades diferentes, cuando no sean tres ó más.
Si la persona humana, como dicen de la
Hernlnción Francesa, fuera un block, una
c·osa l1 □ ica, indivisible, no existirían ni la incertidumbre, ni las luchas, ni los combates
interiores.tan prolongados y crueles á veces.
Una lucha interior, y la incertidumbre,
por consecuencia, es un debate entre dos ó
más tendencias, es una polémica en la quti
hay requisitorias r alegatos, una batalla en
la que hay tirios y troyanos. )li deseo me
arrastra, demos por caso, á casarme; mi
reflexión se esfuerza en disuadirme de tamaño disparate. Deseo y reflexi6n argumentan, razonan, polemizan, exhiben considerandos, exponen conclusiones y se disputan la honra ele dictar mi resolución
definitiva.
Este estado de mi pí'l'Sona, cotill iano acaso,
¿qué supone? Pues lo menos que supone
son &lt;los pel'sonalidades morales, animadas
de propensiones cli,·ersas, de sentimientos
divergentes, de ideas opuestas.
Si el yo fuera único, esa anarquía serfa

EL MUNDO ILUSTRADO

llll. ~IONDO H,USTfiA ho

incomprensible. Tuerto ó derecho, bueno 6
malo, justo 6 injusto, ese .rn simple é indi.isible querría ó no cnsarsr, aceptlll'Ía 6
repuclia1·fa el matrimonio y no tendría con
quión contendel' en la tl'emenda luchtl. Ri
pues esn lucha existe .,· es de todos los días;
si á cada paso nos toma1nos á brazo partido
á nosotros mismos parn combatir nuestras
resoluciones, para atravesamos al paso rle
nllestros deseos; si día á día presenciamos
esos debates dentro de nuestm propia personaliclacl, forzoso es aceptar que, en cada
hombre, hay un defensor r un ministerio
p1íblico. un agresor y un agredido, nn srr
que desear otro c¡uese leatraviesaal paso.
Estos problemns, de la más profunda psieología, los ha planteado hace siglos la literatu1·a, como los ha ostentado la historia
y esculpido en sus anales.
En ~facbeth, por ejemplo, sr perciben
claramente esas dos personas dentro &lt;lr la
mismaindi\"i&lt;lualidacl :el ambicioso, que sueña con la corona, y el guerrero, que repug·na el asesinato. El «Tartnrín&gt; ele Daudet inclure dos indi,-iduos en uno solo: el Don
Quijote, que sueiía con lo heroico,.\' el ~ancho Panza, que anhela lo confortable.
Todos hemos visto ca,sos característicos
de la doble personalidad, por lo menos, que
cada indi\'iduo encierra, incluye .,· comprende. Yiciosos á quienes uno ele sus yo8
los arrastra al ,-icio y el otro se les atraviesa al paso, intenta disuadirlo y llora el ricio .r los extravíos tÍ que el primero se ha
entregado; criminales á quienes un yo les
sugiere el delito .r el otro yo los contiene,
amonesta 6 incrimina; seres á quienes un
yo ambicioso impele á las más locas aventuras r otro yo, prudente y mesurado, aconseja y refrena.
Tal yez no torlas las personalidncles sean
dobles; debe haberlas tales q ne sus dos unidades se fundan. compenetren y uniliq nen
en forma y modo ele parecer tan solo una.
:No se sabe que en Atila. hubiera un yo exterminador r otro clemente, ni que en Torc¡uemacla si' libraran luehas entl'e el perse~·uido1· .,· el mise1·iconlioso, ni que en 8anta
Terc•sa In mujer munclana se midiel'a. con
la místic:l, ni 11ue en -:\fosalina. la mat1·omt
púdica tu,·icra voz en PI ,-apítulo de la disoluta cortesnna.

LA GRAN MANCHA SOLAR

Y sin embargo, Xnpolr6n pidi(i diPz minutos dr oPliberaci6n con su otro yo cuando el puPblo le pedía lo acaudillnra .v el gobierno &lt;¡ue cañoneara al pueblo, cosa que
hizo después &lt;'n San Roque con marn,·illoso desplante.
\fochas Yeces estos conflictos entr&lt;' los
dos .11os se rrsuelven de una mn.nern trágica. Gran cnntidacl de suicidios tienen ese
origen, y no son sino nudos gordianos q ur
un yo corta porq nr rl utro .ro no ha pocl ido rlesatnrlos.
.Jamás okiclal'é el caso de un pianista extranjero. talentoso, honrndo á carta cnbnl,
jefe de familia modelo, esposo fil'I. pndre
amante .r cnJ-o otro yo era un borracho dE'
tomo .v lomo. En rnno aquPl hnda :í. rst&lt;'
todo g-énrro ele rcliexiones. le daba los más
sanos c·onsr.ios, se sublcrnba .\' protrslnba,
contra los excesos y ab_rccc-ionrs de q uc sP
hacía reo. Xadn. bastaba. El mal .ro prrclominaba, se imponía. triunfaba. Cn dín,
ó mejo1·, una noche, ,·ienclo el hu&lt;'n ro q Ul'
el malo se encontraba abyecto, miserable,
su familia nbandonacla, la esposa dcsolarht .Y
clolorida y que aquello no tPnía ,va remedio, preparó un brebaje venenoso, lo apurú
y se suprimió á sí mismo, á la ,·czque á s11
homónimo, en expiación de las mi,chas culpas de este último.
Cansado estoy de ,·cr jugaclol'es que S&lt;'
mesan los cabPllos, es decir, que se los mPsa su otro .rn cuando se han entre,g-aclo á
Birján; no menos cansado esto.Y dP ,-cr á
Don ,Juan tirarse ele las bal'bas después d1'
que sn otro .ro ha seducido á Doña Ana(&gt;
á Doña Eh·ira, y son legión los arrebatados y coléricos á quienes después ele tirnrles los trastos á la cara á su esposa 6 amigos por cinítame allá esas pajas, ,·ien&lt;' su
otro yo á tiral'les de las orejas y á lutcrrlus
llorar de inrepentimiento.
i í q uf' me ,·eng-an ahora con declaraciones clop;milticas &lt;lr que el yo es uno, inrl ir isi ble, inefable{, inmarcesible! iA otro ¡wrro con rsc hueso! En cuanto á mí.,· á mis
amigos, .v son legión. bien me sé q ne trngo
que contarlos por pal'tida rlobl1' .r que de
santos me do.,· que d1' sus &lt;los .110.~ uno siquiera me prnfese e:-;tim:\t"iún -'" afecto.

DEL 2 DE DICIEMBRE DE 1908

Escrito especialmente pa"El Mundo Ilustrado."

ra

Los antiguos desconocían por completo cuál era
la constitución física del Sol. Algunos observa
dores habían notado unas manchas negras que se
podían distinguir sobre el Sol á la simple vista,
cuando este astro se hallaba cerca del horizonte;
pero creían que eran planetas que pasaban frente
al astro del día.
Los chinos adelantaron mucho á los europeos
en el descubrimiento de las manchas solares. La
obra enciclopédica de Ma- Twan- Lin contiene un
cuadro notable de 45 observaciones, verificadas
entre los años 301 y 1205 de la Era vu1gar, es decir, en un intervalo de 904 años¡ pero se desconoce el procedimiento que empleaban los astrónomos chinos en sus observaciones.
Antes de que se conocieran los anteojos, se estudiaba el disco solar haciendo pasar los rayos
del Sol por una pequeña abertura, practicada en
la pared de una cámara obscura, y así fué como
Juan Fabricio logró ver una mancha de gran tamaño y estudiar su movimiento de una manera
precisa para poder deducir el movimiento de rotación del Sol. Pero esta observación no fué publicada sino cuando otros observadores, provistos
de anteojos, habían obtenido ya mejores resultados. Galileo y el Padre Scheiner fueron los que
idearon los primeros procedimientos para el estudio de las manchas solares. El Padre Scheiner
tuvo la idea de emplear el procedimiento de
proyección, que se emplea ahora con muy buen
resultado para que varias personas á la vez puedan, dentro de la cámara obscura, observar las
manchas que contenga el di,co solar.

FIGURA

...
Grupo de tiradores de esgrima de la Escttela Magistral, qne recibieron de ma~
nos del .SeñoJ' Presidente de la República los prerriio8 obtenidos
;en los exámcne5;_ de fin de año,
-

Grupo de gimnastas de la Escuela Magi~tral, que recibieron de manos del
Señor Presiden/e de la Rep1íblica los premios oblemdos en
los exámenes de fin de año.

1,

Si se observa una mancha en el momento en
que hace su aparición en el borde oriental del
Sol se verá que cambia poco á poco de lugar, se
ace~ca al meridiano central, alejándose del borde
y después se a¡roxima al borde occidental, hasta qne por fin desaparece. El estudio del moví•
miento de las manchas ha dado á conocer que el
Sol gira alrededor de su eje en 25 días sidéreos,
entendiéndose por dla sidéreo el intervalo de
tiempo que transcurre entre dos culminaciones
sucesivas de una misma estrella. Pero combinando el movimiento de rotación del Sol con el movimiento de traslación de la Tierra, resulta una
duración aparente de 27 días para el movimiento
de rotación del Sol. Una mancha permanece visible, por lo tanto, trece días y medio, aproximadamente.
Las manchas del Sol no se muestran en todas
las partes del disco; están circunscritas á dos zonas situadas al Norte y al Sur del Ecuador so lar y
no pasan del grado 45 de latitud. La fo~ma y dimensiones de las manchas son muy variadas. En
el año de 1839 se observó una mancha que medía
300,000 kilómetros de largo y cuya superficie era
de 200 millones de miriámetros cuadrados. A veces el disco solar se encuentra completamente
privado de manchas. En el año de 1902 el Sol
permaneció sin una sola mancha desde el 15 de
Marzo hasta el 4 de Mayo, ó sea en un período de
51 días.
Se ha encontrado una periodicidad de 11 años
y 47 días en la aparición del máximo de manchas,
nada más que la elevación del mínimo al máximo dura 4 años 62 centésimos, mientras que el
descenso del máximo al mínimo es más lento y
dura 6 años 51.
En opinión del Sr. Trouvelot, la observación
de las manchas solares, de las fáculas, de las protuberancias y de las granulacion.:s, conduce á
pensar que bajo la cubierta filamentosa de la fo.
tósfera se producen crisis formidables, erupcio·

nes gigantescas de gases incandescentes, de vapo res y polvos metálicos que, lanzados con fuerza
fuera del núcleo, se elevan y se acumulan bajo la
fotósfera, la penetran, la descomponen sus elementos filiformes y al mezclarse con ellos los elevan
apareciendo bajo la forma de fáculas brillantes
que, poco á poco, pasan al estado gaseoso, al serles
restituido el calor que habían perdido al condensarse.

.

8
FIGURA

2.

Aun cuando no se pueda comprender por ahora la causa ni la naturaleza de esas erupciones,
parece cierto que ellas son las que producen la
cubierta brillante con sus manchas, sus fáculas,
su cromósfera y sus protuberancias.
Las manchas son, sin duda, producidas por chorros de vapores metálicos y gases incandescentes
que penetran en esta cubierta luminosa, disolviendo y transformando las materias que encuen·
tran. Tanto vemos vapores violáceos como fácu·
las deslumbrantes que se desgarran y se voltean
para dar lugar á esos agujeros profundos que
constituyen las manchas.
El último período de actividad máxima en el
Sol se verificó en el año de 1905, y aun cuando estamos caminando hacia el periodo de mínina, no
hemos dejado de observar algunos grupos intere·
santes.
Debo advertir que este hermoso estudio de las
manchas solares está al alcance de los aficiona·
dos que estén provistos de un pequeño anteojo
astronómico, siguiendo las indicaciones que daré
más adelante.
El día primero del presente mes de Diciembre,
al hacer Dli acostumbrada observación, noté en el
borde oriental del Sol unas fáculas muy brillan·
tes, las que casi siempre son precursoras de la
aparición de las manchas. Las fáculas se presentan bajo la forma de manchas brillantes, blanquecinas, que resaltan sobre el borde obscuro del Sol.
Al día siguiente-miércoles 2-á las 7 de la mañana aparecía una mancha negra muy alargada,
cuya penumbra comenzaba á delinearse. Dado el
aspecto de la aparición, no me cupo duda que se
trataba de una h8rmosa mancha, y de la misma
manera opinaron los señores Don Jesús Medina y
Don José María Goríbar y Arizpe, de esta capital, que observan asiduamente el Sol todos los
días, sin faltar uno. El viernes cuatro, la mancha, ya bastante alejada del borde, presentaba clarall'ente su penumbra gris y su núcleo muy ne·
gro, y además venía seguida de una pequeña
mancha, casi un ponto. Ese día medí la mancha
y tenía un minuto de extensión. Una mancha de
un minuto de extensión corresponde á la enorme
longitud de 43,238 kilómetros. Ahora bien, como
el diámetro terrestre mide 12,742 kilómetros, se
comprende que el globo que habitamc,s hubiera
podido caber holgadamente, muy holgadamente,
en esa mancha. Cada vez que observo una de es-

puede ser más sencillo. El Sol tiene, como diáme·
tro aparente medio, 32 minutos. Se traza en una
hoja de cartón bien blanco una circunferencia de
círculo que mida 96 milímetros de diámetro. Dividiendo 96 entre 32, se obtiene un cociente de 3,
por lo tanto, cada tres milímetros del diámetro
corresponderán á un minuto de arco. Se divide
el diámetro en 32 partes, cada una de las cuales
tendrá 3 milímetros, y en seguida se proyecta la
imagen del Sol sobre el cartón, cuidando que el
borde del astro, muy bien alocado, coincida con
la circunferencia. En seguida se hace girar el
cartón h, sta que la mancha quede sobre el diámetro graduado y se ve el número de divisiones
que ocupa. El miércoles 9 la mancha casi había
llegado al meridiano central del Sol y medía un
minuto y 15 segundos, que equivalen á 54035 kilómetros. Ese día, aprovechando la visita del
Sr. Miguel Vélez, del Observatorio de Puebla, le
mostré la gran mancha solar. El domingo 13 la
mancha estaba muy cerca del borde occidental y
la rodeaban hermosísimas fáculas. El lunes 14 la
gran mancha presentaba un aspecto muy semejante al que tenía el día 2, al aparecer por el borde oriental, con la diferencia de que había emi·
tido una prolongación hacia el Este.
La mancha desapareció el día 15, después de
haber recorrido el disco solar en 13 días y medio.
La figura 1, de las que acompa.ñan á este artículo, representa el aspecto del disco solar á las 9
horas y 15 minutos de la mañana del martes 8 de
Diciembre: la figura número 2 es un pormenor
de la gran mancha del mismo día y á la misma hora, y la figura número 3 da idea de un soporte
muy sencillo para recibir, sobre una hoja de cartón
la imagen del disco solar. Dos anillos de latón
abrazan el cuerpo del telescopio y llevan en la
parte inferior unos tornillos de presión que sos·
tienen una varilla de latón doblemente encorvada
y que tiene unas pinzas para sostener la pantalla.
Acercando ó alejando la varilla y alocando después el anteojo, se consigue obtener una imagen
muy clara del disco solar. Se obtiene una gran
ventaja colocando la pantalla dentro de una cámara obscura y haciendo que solamente el objetivo del anteojo asome por una abertura practicada en una cortina negra que se coloca en un
balcón ó ventana que mire al Oriente ó en la
'puerta de un cuarto de madera construido en la
azotea.
Son estos estudios muy interesantes é instructivos y que exigen muy sencillo instrumental.
Mexico, Diciembre 15 de 1908.
Luis G. LEÓN.

*

LA ENVIDIA
Si el mar envidiara al cielo su manto y sus celajes, e~ cielo al mar sus olas y sus espumas, y el
monte a las selvas sus aguas y sus sombras, y la
selva al mont4: su grandeza y sus niev~s¡ si la nube se encolenzara al ver que el sol hene ondas,
recodos y ramansos, y el río codiciara los relljos
de la nube, y todos se sublevaran contra el iris de
la mari.P?Sa y el cáliz perfumado de la flor, y todos qu1s1eran serlo todo, todo se resolvería otra
vez brutalmente, y no habría montes, ni valles ni
mares, ni cielo, ni flores, ni mariposas¡ sino m~teria inerme, caos obscuro, torbellino eterno, neblinas desgarradas, un espacio sin fin y un sudario
sin verdes.
JOSÉ ECHEGARAY.

NOCHE DE PRIMAVERA
Las tres beldades-bajo los altos álamos-miran
en silencio las lejanías indecisas, en la noche argentada y misteriosa. Hay una claridad fantástica
que hace soñar con. una tierra de leyenda, brumosa y triste, llena de símbolos serenos.
Ellas parecen llores de nieve besadas por la luz
de la luna, pálida en el estrellado firmamento.
Sus hombros desnudos surgen de sus leves corpiños como hechos de un mármol luminoso¡ sus
semblantes semejan azucenas.
Y las tres, esbeltas y frágiles y visionarias,
son de una blancura tan intensa, que parece que
van á confundirse con la niebla argentina de la
noche, á disolverse en ella como fantasmas de ensueño.
FRO!LÁN TuRCIOS.

~~
~

SOÑANDO

F I GURA

3.

tas inmensas manchas, recuerdo una comparación
que leí en un libro cuando era yo muchacho de
escuela: que en las grandes manchas la Tierra
podría caer como una pequeña piedra por el brocal de un pozo.
El procedimiento para medir con bastante
aproximación las dimensiones de una mancha no

Es de una belleza prodigiosa esa virgen desnuda que duerme con la cabellera suelta. En la sombra surge su cuerpo como un fúlgido alabastro,
como un tesoro carnal que hace experimentar un
goce puro al alma del artista. Está desnuda, y sin
embargo, nada tan casto como la actitud de su
cuerpo divino. De la cabeza á los pies es bella y
armoniosa. Su cuello es de una morbidez ideal y
sus senos son dos gloriosas maravillas en que se
embriagan las pupilas. Toda ella es un ensueño
de amor, que hace florecer los pensamientos con
su encanto profundo.
A. Asn.

�835

EL MUNDO ILUSTRADO

cipos que no es exagerado calcularlos de
cien pesos uno con otro, para cada talla-

dor.

UN INVENTO UT[ISIMO
PARA LA

AORICUL TURA
La Desflbradora "Ismael Winfield"
En Octubre último, los agricultores de
1a región meridional del país fueron sorprendidos por un acontecimiento de la mayor)rascendencia para el porvenir de esa
parte de la República, una de las más importantes por su riqueza, por su situación,
por las relaciones comerciales que tiene
con el país vecino, y por el desarrollo que
~n estos últimos tiempos ha venido teniendo.
Se trataba de la inauguración de una máquina desfibradora, inventada por el Sr. D.
Ismael Winfield, é instalada por él en la
Hacienda de San Antonio, en Tamaulipas.
El señor Gobernador del Estado presidió la
inauguración, y examinó muy detenidamente la máquina, cuyas ventajas pudo
apreciar desde luego.
La máquina había sido-ya descrita en los
periódicos agrícolas; era conocida ya por
algunas personas, y de su autor se habían
publicado ya informaciones extensas. Sin
embargo, en el Estado de Tamaunpas era
una novedad y como tal f ué recibida con
gran entusiasmo, como que Tamaulipas tiene mucho que esperar de la explotación de
,las fibras textiles, de que su flora es riquísima.
En Tuxpam se inauguró una máquina
para zapupe, y habiéndose obtenido con
-ella un gran éxito, se hicieron al Sr. Winfield varios pedidos por las personas siguientes: Gregorio Sánchez é hijo, Arturo
Núñez, Mestre Hermano .y Sobrino, Lic.
R. Garcés, las compañías Zapupera Tampi-queña y Zapupera Tuxpeña. Este solo hecho
indica que la industria textil en Tamaulipas
,está llamada á un porvenir brillantísimo,
debido á este invento, que permite aprovechar la fibra en mucho mejores condiciones
que anteriormente.
El inventor, Sr. Winfieid, es un hombre
de grandes energías y de habilidad extraordinaria. Un self made man, que por sí solo
se ha encumbrado, debido á su constancia y energía en el trabajo, y á los pacientes estudios que con inteligencia poco
común ha emprendido.

La Desfibradora Winfield
La prensa toda de la República se ha ocupado extensamente de ella; es .va cuestión
admitida y sancionada por los hechos prácticos que tan útil invención ha mejorado en
absoluto las condiciones de los agricultores
de ixtles de palma, lechuguilla, espadín,
zapupe, huapilla y henequén en g·i-ande escala; pues hay haciendas, como la de San
Pedro de los Saldañas, por ejemplo, donde
la principal riqueza consiste en la explotación de ixtle, de lechuguilla, planta que sin
cultivo ninguno se produce absolutamente
silvestre, lo5 gastos de cortar r tallar á
mano resultaban elevadísimos, si se toma
en consideración el ahorro que representa
el uso de la desfibradora Winfield.
El .Panamerican Magazine- dice en su
número dedicado á la Exposición Agrícola
y Ganadera de Tamaulipas- entre otras cosas, cuando las hojas [pencasJ están de un
largo suficiente, se cortan de la planta y se
quita la sustancia pulposa de tal modo que
no se perjudique la fibra. Hasta hace unos
cuantos años esto ha sido hecho con la mano [todavía, decimos nosotros, se talla á
mano el ixtle, en multitud de fincas donde no
está en uso la De&lt;sfibradora Winfield, íínica
que ha podido simplificar la operación con
grandes beneficios]; pero, recientemente, la
máquina Winfield ha sido in-ventada é introducida en el mercado, y la cual se dice
talla la fibra de una manera mu.v satisfactoria y reduce grandemente el costo de la
operación.
30 hombres con una máquina producen
igual cantidad de fibra que 100 hombres á
mano en el mismo tiempo, con grande esfuerzo. [Donde se han tallado á mano 8,500
ks. semanarios, empleando una máquina, se
han obtenido a,150 ks. por día, ó sean 18,900
ks. por semana]. Como el gasto es tan pequeño, la ganancia es considerable; .r como
además, la máquina puede tallar hojas mucho más chicas que á mano, se aprovecha
por lo menos un 20 por ciento más. Y así,

con el uso de las máquinas, una gran cantidad de fibra será exportada del Estado de
Tamauli pas, pues hay grandes extensiones
de terreno cubiertas de plantas de hojas
cortas que no ha sido posible manejar á
mano.

•••
El &lt;Monterrey ~ews&gt;, de 9 de Septiembre
de 1906, al referirse á la Fundición de Fierro
y Manufactura de Monterrey, S. A., dice:
El Presidente .r Gerente General de la
negociación es el Sr. Ismael Winfield, á
quien se debe el invento de una máquina
desfibradora que, con una dotación de diez
ó doce hombres, produce de treinta á cuarenta arrobas diarias de fibra, invento que
en la actualidad ha renido á ser de gran
importancia con motivo ele la cada vez más
creciente explotación de las plantas textiles
en el país. Esta máquina fué perfeccionada
por el Sr. Winfield después de dieciséis
años de corstante .\' laborioso trabajo. Tiene
de ella pat~nte de privilegio exclusiYo en
Estados Unidos del Norte, Alemania, Inglaterra, :México .Y Cuba. La máquina de
que se trata se fabrica en la fundición de
fierro ~, manufactura &lt;La Estrella&gt;, de
:Monterrey, á cuyo frente se halla como Dir ector el Sr. Winfielcl, quien, si en un principio pensó contratar con la compañía de
esa fundición la construcción de su invento,
después optó por formar parte de esa misma compañía, empleando en la compra de
acciones respecth"as, un ca.pita] de más de
ciento sesenta mil pesos, lo que le permitió
ponerse al frente del negocio y emprender
la construcción de sus máquinas perfeccionadas.
Entre las ventajas ma:yores que se obtienen empleando la máquina extractora del
Señor Winficlcl, pueden figurar las siguientes, según opimión de peritos:
Primera: se e,·itarán desde luego los considerables anticipos que forwsamente tienen que hacerse ¡ los talladores, por los
dueños de las tierras lechuguillosas; anti-

'

Segunda: usando las máquinas extractoras de fibras Winfield r teniendo de éstas
una dotación suficiente, se puede explotar
á la vez todo el terreno que se posea; lo
que en la actualidad no puede llevarse á
cabo en parte alguna por falta de brazos.
Tercera: de la misma porción de terreno
de donde tallando á mano se obtiene una
cosecha mensual de mil arrobas de ixtle,
por ejemplo, tallando en máquina se obtendrá indudablemente un cincuenta por ciento más, puesto que la máquina aprovecha
y desfibra hasta aquellas pencas ú hojas
que el tallador desecha por pequeñas ó por
-demasiado grandes.
Cuarta: empleando la extractora ,Vinfield, se evitará la enérgica y costosa vigilancia que de sus terrenos fibrosos tiene
que emplear todo dueño de tallandería á
mano.
A las ventajas que van anotadas y que
por sí solas bastan y sobran para hacer resaltar las utilidades y economías que con la
máquina Winfield puede obtener cualquiera que la emplee, se agregan las consideraciones relativas á los grandes capitales que
pierden los propietarios en las llamadas
cuentas de sirvientes, ni las mil y mil contrariedades que trae consigo el tallado á
mano, y las cuales mejor que nosotrós conocen y aprecian aquellos que poseen tallanderías para la producción del ixtle en
el país, y muy especialmente en los Estados fronterizos, donde ya el nombre del
señor Winfield, como industrial, es bien conocido.

Máquinas en actividad
Hace dos años, los señores Ingenieros
Ignacio R. Montemayor y José F. Montesinos. al poner en acción la primera Desfi-

bradora en la Hacienda de San Pedro de
los Saldañas, de la propiedad del ségundo,
dirigieron al señor Winfield el siguiente
telegrama:
Jaumave, el 30 de Abril de 1906.
Sr. Ismael Winfield,- Monterrey.
Hemos puesto Yelocidad á siete vueltas,
arreglamos cuchillos, trabajo satisfactorio.
Ansiamos las otras.
Ingeniero J. R. Montesinos.
Este significativo telegrama debió ser
muy grato al inventor, pues se trataba ya
de una realidad, no observada por él, pues
que tenía .Ya el pleno convencimiento,
sino comprendida, palpada por dos jóvenes
de talento, de instrucción vastísima y de
brillantfaima posición social, quienes al pedirle &lt;las otras&gt; máquinas con ansia, aunque ya estaba reconocida la superioridad
de ellas sobre cualquiera otra, testimonio
tan autorizado pareció abrir el mercado á
un invento que ya hoy se utiliza en muchas haciendas y pronto será en todas del
dominio absoluto.
Un periódico de Torreón dice: &lt;Los resultados prácticos obtenidos con la máquina á que nos referimos, están causando una
renovación entre los explotadores de esta
floreciente industria, pues los perfeccionamientos que ha recibido durante 17 años
continuos ele pruebas y modificaciones debidas á la atención y esmerado cuidado de
su inventor, llegaron, por fin, á satisfacer
las necesidades que se palpaban y hoy está
asegurado el éxito en toda la extensión de
la palabra.
Para comprender esto, basta observar
que una máquina &lt;Winfield&gt; limpia en seis
ú ocho minutos la cantidad de fibra que un
hombre tallaría á mano en un día de trabajo.
La rápida y fácil alimentación era uno
de los más arduos problemas, y en la máquina del Sr. Winfielcl se ha logrado que

tal operación tenga lugar por cogollos enteros, tal como se cortan de las plantas, sin
necesidad de separar las hojas como lo hacía el tallador primitivo, perdiendo en ello
una gran parte de su tiempo.
El precio de costo del producto es tres.
yeces más reducido que el que puede obtenerse por cualquier otro procedimiento.
La implantación de estas desfibradoras.
en Jimulco significa un nuevo é importante ramo de actividad entre las grandiosas.
empresas que fomentan los Sres. Cárdenas,
con sus conocidas ideas de progreso que benefician á toda la región.
Los demás propietarios de terrenos dotados de la valiosa planta, encontrarán en
este sensato aprovechamiento de las ventajas científicas de la mecánica un ejemplo y
un estímulo que no deben desaprovechar&gt;.

•••
A la fecha tienen Desfibradoras Winfield en actividad las personas siguientes:
Cárdenas Amador, Hda. Pozo de Calvo,
Coah.
Castaños, Juan F. 1Iiquihuana, Tula,
Tamps. y El Carmen, Nuevo León.
Dosal Francisco, San Francisco, Tula,
Tamps.
Lecea Gregorio, Golondrinas, N. L.
Montemayor R. é Hijos, Hdas. de Calabazas y Salamanca, Jaumave, Tamps.
Montemayor, Ing. I. R Hdas. de Los
Ebanos r Las Pilas. Jaumave, Tamps.
Montesinos Ing. José F. Los Saldañas,
Jaumave, Tamps.
Martínez Lic. Canuto. Santiaguillo, Jaumave, Tamps.
Morales Bernardo, Dulces Nombres, San
Carlos, Tamps.
Romero Francisco, El Pastor, Chih.
Saucedo Narciso, San José, Estación Roca, F. C. C. 11. Coah.
Terán Fidencio, Ciudad Victoria, Tamps.
Estos sin contar con los que acaban de
inaugurnrse.

...

�EL MUNDO ILUSTRADO

837

EL MUNDO ILUSTRADO

Un Gran Ejemplo de Habilidad y Energía
,

FACHADA, EDIFICIOS Y BODEGA DE TRIGO.

La casa Alanís Tamez Hnos., de
Monterrey, es un vivo ejemplo de que
el éxito comercial viene invariablemente aparejado con estas dos cualidades: habilidad y energía, cuando
están sostenidas por un iundamento
sólido: la honradez.
En el mes de Agosto de 1895 estableció D. Manuel Alanis Tamez, actual
socio de la casa y el mayor de los
hermanos Alanís, una modesta casa
de comercio en la plaza Colón, al
lado Sur de la ciudad.
Un año después, el fundador de la
casa, D. Manuel Alanís, había no solamente vencido las dificultades inheren ~es á todo giro ·nuevo, sino que
había puesto la naciente negociación
en un estado de prosperidad tal, que
sus hermanos, D. Ramón y D. Ack&gt;lfo
Alanís Tamez, se le asociaron para
impulsar más y más el negocio que
tan balagadoras perspectivas ofrecía.
Desde entonces la casa comercial se
había orientado y había logrado especializarse, abarcando, casi en su totalidad, el comercio del piloncillo no
solameute en Monterrey, sino e_n una
ampli, zona de la frontera.
El negocio fué ensanc'l.ándose con
tanta prisa y tan considerablemente,
que cuatro años más tarde, en 1900,
los Sres. Alanís se vieron obligados á
construir, en una amplia extensión
de terreno comprado por ellos en la
Garita del Sur, en la plaza de Brea,
situada en la parte meridional de la
ciudad, una bodega amplia y bien
acondicionada, un modelo en su género, que, sin embargo, no tardó mucho tiempo en ser insuficienk; el volumen de lus negocios crecía con una
rapidez que superaba á todas las previsiones posi bles.
El pro¡:re,o de la negociación era
sólido, no ob~tante su rapidez p..is ·
mosa¡ como que se basilia, no simplemente en maniobras de e,p~cula·
ción audaces, arrie~gadas, que p,1,icran en peligro el crédito de l.1 c&lt;1sa y

GRUPO DE LOS SRES. ALANÍS, PROPIETARIOS DE LA NEGOCIACIÓN,

que lo mismo pudieran conducir al
éxito que al fracaso, sino en el estndio atento del negocio, y sobre todo,
en el arte de atraer clientela por el
único medio ~eguro y firme: concediendo toda clase de facilidades, sacrificando la utilidad inmediata, re·
duciendo las ganancias en cada ne·
gocio, con tal de que los clientes
quedaran siempre completamente sa·
tisfecbos.
fn los años de 1904 y 1905 se construyó una gran bodega, más espacio·
,u y mejor, contigua á la estación del
Ferroc&lt;1rril Central Me,cic2uo, dotándola de ampl1&lt;,; y cómodos departamentos, y la e .ta 1, no obstante su ca-

pacidad tan considerable, con frecuencia se ha visto totalmente llena
de mercancias. La casa entonces se
dedicó también al comercio del maíz,
del que comenzó á comprar grandes
cantidades, é hizo construir un es·
cape del ferrocarril para que los ca·
rros pudiesen entrar al patio á t.acer
fácilmente la carga y descarga de las
mercancías.
La negociación se encontraba en
pleno auge y decidió ensanchar sus
negocios más aún. En Junio de 1906
adq nirió por compra la fábrica de hilados y tejidos de algodón y el mo·
lino de harinas &lt;La Esmeralda», ubicados en Ramos Arizpe. En aquel

tiempo el molino era de piedra, de
sistema antiguo.
En Febrero de 1907 se asociaron á
la referida casa los hermanos Pedro
y Modesto Alanís Tamez, habiendo
buscado y encontrado, antes de verili.:arse la nueva sociedad, un local
mejor y más amplio, que es precisaonente el que ocupa en la actualidad
la oficina principal de la casa.
En el mismo año de 1907, y por el
11\es de Junio, comenzaron los traba!IJS de construcción del nuevo molino que se proponían establecer, y que
~onstruyeron de cilindros, con ma1uinaria inglesa comprada á la famosa casa de Thomas &amp; Son Limited, d~
Rochdale, Inglaterra, por cond11ct 0
de su representante en Puebla y Mé.
:deo, el Sr. Guillermo S. Hardaker
siendo toda la maquinaria de clase,
superior y de lo, modelos más modernos, con los mejores adelantos en
el ramo,
La capacidad del molino de cilindros de referencia, que se acaba de
inaugurar y puesto en actividad, es
de 600 sacos de46 kilos de harina flor,
en 24 horas, teniendo como marcas
«Camelia&gt; para la flor primera; «Reinera&gt;, harina segunda¡ «Monterrey&gt;,
una clase extra, especial para familias, y por último, «Nacional&gt;, clase
inferior, que se conoce comúnmente
por Acemita.
El citado molino tiene una gran
bodega para trigos, en la que se pueden almacenar hasta 60,000 cargas de
dicho grano, y posee también 28 tolbas para depositar el trigo y acarrearlo á las distintas máquinas por
donde tiene que pasar el grano antes
de entrará los cilindros. En cuanto
á la Fábrica de Hilados y Tejidos, se
pasó en arrendamiento á los Sres. H.
Boardman y Cía., quienes habiendo
introducido en ella, también, alguna
maquinaria nueva, la explotan con
buen éxito.

VISTA INTERIOR DEL MOLINO DEL DEPARTAMEI TO DE CERNIDORES,

P LAZA DEL M OLINO Y CASA PRINCIPAL CON TIENDA DE RAYA.

PATIOS DE LA NEGOCIA::.IÓN CCN ACCESO AL F ERROCARRIL
PARA CARGAR LOS PROCUCTOS,

ENTRADA DEL F ERROCARRIL Á LA D ESCARGA DE TRI30.

\ ISTh INHRIOR DEL MOLINO E N EL DEPARTAMHI\TQ DE CILINDROS.

�839

EL MUNDO ILUSTRADO

REINERA
Esta. importante negociación, la primera en
su género en Monterrey, se distingue por haber seguido, paso á paso, el desarrollo de México. Su historia se confunde con la del progreso industrial de la frontera Norte de la República. Con motivo de su 50&lt;? aniversario, celebrado en 1905, pul;llic6 un álbum, del que en-

tresacamos las notas siguientes, que dan idea
de su importancia y del desarrollo que ha adq.uirido:

***
" Ardia la guerra civil, provocada por la elevación de Isabel II al trono de Espana.. De las
provincias vascongadas se babia propagado á
la de Santander, donde estaba próxima á su
desastre final la causa carlista., en la famosa
batalla de Ramales.
" La vida normal hacia.se imposible en aquellas reglones, y muchos jóvenes, á quienes tal
estado de agitación impedía el que se consagraran tranquilamente, ya á sus estudios, ya
á su trabajo, se vieron estrechados á salir de
su patria en busca de mejor ambiente.
"Entre esos jóvenes emigrantes contábase
Don Mariano Hernández-fundador de esta
casa-joven entonces que alcanzaría los)7 añes
de su edad.

"Embarcó en Santander para dirigirse á
América, y, llegado á la Habana, permaneció
en aquel puerto algunos años, dedicado al co•
mercio, aunque con escaso éxito. Pasó después
á la ciudad de México, y allá, en uno de los
mejores establecimientos, hizo su aprendizaje
mercantil con tales resultados, que al veniI

luego á Monterrey, para ingresar á la casa de
Don Francisco Penilla-la más importante de
cuantas entonces babia aquí-ya tenía Don
Mariano un caudal bien apreciable de conocimientos en el ramo ae comercio.
"Por ellos y por su actividad llegó pronto á
á merecer la confianza de su jefe, quien después de corto tiempo le confió la administración de la casa con el carácter de apoderado.
"Pero sentía~ él con energías y vuelos para
algo ¡nás que simple representante de intereses ajenos, y con el modesto capital, fruto de
sus economías, se estableció por pr0pia cuenta
en la oosa que ocupa la cantina. «La Oficina&gt;;
y viendo prosperar sus negocios, dos afies después- 1855-tomó en arrendamiento la finca
emplazada en el mismo sitio donde hoy se alza
Bnestro edificio, haciendo en ella mejoras de
importancia. Adelantándose á las n~cesida.des
de aquella época, fundó ttn establecimiento
mercantil ºde visible significación, con aspecto

y elementos superiores á los que entonces se
consagraban al comercio.
"Los pocos contemporáneos que del Sr. D.
Mariano quedan en la localidad, refieren que
la apertura de aquella casa, el sábado de Gloria del ano de 1855, fué un suceso llamativo
que dejó placentera impresión entre los mora-

dores de la ciudad, en aquel entonces ya lejano.
"Menos de una:déca.dafué bastante para que,
impulsados vigorosamente los negocios de aquella casa, quedara ésta cimentada. sobre base
sólida; y en 1862 se retiró de la dirección de
ellos el fundador, encomendándola á sus hermanos Don Estanislao y Don J osé María, con
quienes formó una nueva sociedad bajo la razón de Hernández Hnos. y Cía., regresando
él á Espafia y fijando su residencia en Bilbao,
con el propósito de dar Ufª tregua á su actividad; pero encontró mu~ronto que la desocupada vida del rentista no se avenía muy bien
con su carácter diligente y emprendedor, y
allá se dedicó de nuevo á lbs negocios, aprovechando las múltiples oportunidades que le
brindaban, así el genio mercantil de los bilbaínos como los incalculables recursos de aquella
región.
" Su claro t alento y su gran experiencia logra-

rou acrecentar considerablemente su fortuna,
dándose pronto á conocer ventajosamente entre los hombres de negocios de aquella gran
ciudad, al grado de que, cuando se fundó el
Banco de Comercio, él fué uno de los organiza.
dores y figuró hast a su muerte en el Consejo
de Administración del mismo, como uno de sus
miembros más distinguidos. Por respeto á su
memoria, y en atención á personales merecimientos del Sr. Félix Mendirichaga, sobrino de
Don Maria.no, fué nombrado Consejero Don Félix para llenar la vacante.
"Formó también parte, en dos ocasiones, de la
Corporación Municipal bajo la Presidencia del
inolvidable Don Félix Aguirre; y al trabajo
asiduo y al entusiasmo por el adelanto de la
vil la invicta, mostrados en aquel celoso Ayuntamiento, se debe la Iniciación de muchas de
las mejoras que de Bilbao hicieron una gran
ciudad, entre otras que podría citarse, la canalización de la Ría, la construcción de la Cárcel
Modelo y las reformas de la Basilica de Santiago."

*
••
"Las ilustraciones que gráficamente presentan al Monterrey de aquel los años, bastan á dar
idea de lo que entonces era su urbanización,
bien deficiente á la verdad. Y por lo que hace
á las operaciones de comercio, la falta de vlas
de comunica&lt;'ión daba escasa actividad á los
negocios, resintiéndose éstos especialmente durante las épocas turrulentas en el país, uno
de cuyos azares-la pérdida del convoy en Santa Gertrudis-significó duro golpe asesta.do al
comercio de esta capital.
"Su industria hallábase entonces limitada á
las fábricas de hilados y tejidos ''La Fama,"
"La Leona" y "El Porvenir," de las que nuestras fotografias de aquella época podrán dar
clara idea.
"La. guerra separatista de los Estados Unidos reflejó en beneficio de la frontera Norte de
México, algunas de cuyas plazas- Matamoros y
Monterrey en primer término-JJ¿garon á ser
centros mercantiles de grande actividad y de
nota.ble importancia.
"Entonces existía en el puerto de Matamoros una sucursal de nuestra casa, cuyas operaciones contribuyeron de modo eficaz al éxito de
la negociación.
" Durante aquellos días creció grandemente
nuestro comercio de importación, siendo tributarias de Monterrey todas las plazas de Chihuahua, de Durango, de San Luis Potosi de
Aguascallentes, de Za.ca.tecas y de otros ~ta•
dos. Y no f ué raro entonces que en Alburquerque, Nuevo México, se viesen llegar trenes con
cargamento de 'merca.ocias salidas de Monterrey. Los libros de esta casa muestran regis•
tradas importantes operaciones con aquella.
región.
"Concluida la guerra norteamericana, el co mercio de importación entre nosotros sufrió
un ligero colapso por algunos afios y no pocas
de las principales casas fueron clausuradas.
"La calma que sobrevino en los negocios de
esta frontera coincidía con un palpable avance
en los que se realizaban en México, utilizando
para su movimiento de importación el puerto
de Vera.cruz.
" Vino la revolución de 1871, y los capitales
fronterizos comenzaron á buscar empleo en
otras zonas del pa.is, pues Monterrey ofrecía
entonces un campo muy limitado para nuevas
empresas.
" Esta.casa entró de lleno en los negocios agrícolas de la Laguna, dedicándose, una de las
primeras, al cultivo del algodón en aquella fértil comarca, habiendo sido laque primera.man-

te importó, en grande eseala, semilla de algodón de los Estados Unidos, cultivándola con
éxito satisfactorio. Siguieron s11 ejemplo los
demás agricultores que, hasta el presente, cont inúan empleando aquella semilla. preferentemente á la del país, que no alcanza. los rendi•
mientes de la americana..
4

•

•

"Por los años 75, 76 y otros posteriores, esta
casa fué una de las que más contribuyeron al
engrandecimiento de toda aquella comarca algodonera, refaccionando á muchos agricultores cuya garantía radicaba exclusiv:i.mente en
su decidido espíritu de trabajo. Las liberales
condiciones que se fijaban entonces por la sucursal que establecimos en la hoy Ciudad de
Lerdo, dieron gran expansión al espíritu de
empresa agrícola, y los beneficios obtenidos por
los refaccionados vinieron pront o á comprobar
la significación del auxilio moral y pecuniario
que llevó esta casa. á la productiva zona algodonera. El sistema de refacción casi era allá
desconocido, antes de que lo implantásemos
nosotros en la. forma amplla y liberal que ya
queda indicado.
" Para que se tenga. idea de lo que en este
sentido se rea lizó por nuest ra casa, citaremos
algunos nombres de haciendas por ella refacclonada.s durante aq uellos ailos: San Alberto,
San Esteban, La. Gloria, El Porvenir, San Lorenzo, San Ignacio, San Antonio, Santa. Cruz
La Torrena, El Reiámpa!fO, San José de Jo~
Alamos, San Fernando, Sacramento, La. Concordia, El Jaral, San Francisco y Filadelfia,
sin mencionar otras fincas que forman hoy, en
total, una vasta reglón algodonera de extraordinaria. importancia.
"Algunas de ellas fueron administradas personalmente por nuestro socio Don Félix Mendirichaga, quien sentía gran afición por el ramo agricola, y mostró siempre competencia en
los procedimientos apropiados al mejor culti•
vo de la fibra.
"Ya. se comprenderá que debió alcanzar
una cifra no despreci:ible el capital invertido
por esta casa en aqueltas refacciones.
"Al frente de la sucursal de Lerdo se hallaba Don Angel Hernández, quien se incorporó
á)la"firma cuando el año de 1877 se constituyó
nuevo contrato de sociedad bajo la razón so
cial de Herná odez Hnos. Sucs., separados ya
algunos miembros extra!'ios á la familia.
"A Don Angel débense las primeras gestiones hechas para la formac:ón del negocio agricola denominado &lt;Tlahua.lilo&gt;, cuya actual importancia á t odos es conocida; pero adquirida
por esta casa el afio de 1886 la Hacienda de
Santa Teresa, en sociedad con Don Rafael Aro•
cena, hubo el escollo de cont inuar interesándose en dos negocios, cuya incompatibilidad
era patente, y se abandonó á otras manos la
prosecución del de T lahualilo, para dedicar
preferente atención á la Hda. de Santa Teresa
cuya administración estuvo por muchos año~
encomendada á nuestro socio Arocena, laborioso y competente agricultor.
Para el 1iego de esa finca se construyeron
las presas de Guadalupe y el Cuije, obras atrevidas y de ·gran costo; se abrió el canal del
Cuije, cuyas dimensiones y longitud supera·
ban á las obras de igual naturaleza. hasta en•
tonces const ruidas; y en calidad de ensayo se
hizo venir un t ren entero, compuesto de 19 carros, con semilla de algodón americano proce·
dente de Opelonzas en 1897, obteniéndose ese
mismo a!'io una cosecha. de 35 á 36,000 quinta.•
les, único ejemplo ofrecido hasta entonces, como resultado de una sola finca. "

*••
Bajo la dirección de hombre tan laborioso
. y probo como Don ~ta.nislao, los'
entendido
negocios de la casa fueron prosperando y ex •
tendiéndose considerablemente á pesar de las
dificultades y los peligros con que entonces se
luchaba en tQdo el país por la falta de vías de
comunicación y por la insuficiencia de garantías, lo que hacía empresa poco fácil el manejo de una negociación que había a.rlquirldo
gran desarrollo.

• •*
"A tales méritos reun{a el de ser un excelente m~estro; y á sus condiciones docentes y
al in fluJo que sobre el personal ejercían su
ejemplo y sus doctrinas, se deben una legión
de hombres de trabajo que, en varios puntos
dtl la República y lejos de a.qui, se han distinguido en los negocios y han logrado hacer una
fo rtuna, practicando aquellas enseñanzas.
' 'La muarte de Don Est anlslao o:mrrió en ·
Monterrey el 5 de Marzo de 1887; y sus funerales fueron una verdadera manifestación de
duelo, pues era aquí muy apreciado y querido.
Su cadher f ué trasladado á Bilbao, cuna de
aquel hombre de tan singulares méritos.
" Desde esta época, al ano de 1894 llevaron
la dirección de los negocios de la so~iedad los
sobrinos de los fundadores, Don F élix y Don
Tomás Mendirichaga y Hernández, hasta que
en aquel afio se practicó la liquidación final de
la sociedad &lt;Hernández Hnos. Sucu y se distribuyeron los bienes entre los herederos de los
finados socios ~on Estanislao y Don Angel
llernández, retuándose de la dirección activa
de los negocios, Don Félix, que fué á radicarse
en España con el resto de la familia.
" Data de esta época la nueva razón social de
Suces_ores de Hernández Hnos., formada. por
los mismos hermanos Mendirichaga y los hijos
de Don Est anislao-Don Mariano y Don Ricardo,-este último como apoderado, conservando aquélla, por respeto á la. memoria de los
fundadores, el mismo nombre hasta la tercera
generación."

.•.
A partir del 19 de Mayo de 1905, ingresaron á
la firma los Sres. Ricardo, J ulio y Angel Hernández, conservando su ca lidad de apoderado Don Ambrosio G. ~cajadillo, quien llevaba. aflos consecutivos de prestar sus servicios
en esta casa, á la cual ingresó desde que aún
la dirigía el Sr. Don Estanislao.
Hubieron de dar sus excelentes frutos los 28
anos que IJeva el país bajo el imperio de la
paz. La confianza se ha hecho sitio en el ánimo público; los capitales, así nacionales como
extranjeros, ent raron en activo movimiento·
se despertó con vigor el espíritu de empresa:
la industria, la agricultura y la mineria ha¿
abierto fecundos cauces á la prosperidad común; y Monterrey, como principal centro de
Nuevo León, obtuvo, entre las primeras ciudades de la República, los insuperables beneficios
de la paz, representados por la implantación
de grandes empresas, cuyo desarrollo, siempre
creciente, ha convertido esta ciudad fronteriza en un centro industrial y fabril de gran importancia.

•
••
&lt;La Reinera&gt; construyó un magnífico edifi.
cio, el cual se inauguró el 13 de Septiembre de
1901, y que es uno de los más hermosos de Monterrey. E l grabado que publicamos da idea de
la suntuosidad del edificio.

�EL MUNDO ILUSTRADO

840

La Municipalidad de Sabinas Hidalgo
Al hablar de los adelantos notables de la ciudad de Monterrey en los
últimos años, es muy justo que hagamos mención de los puntos del Estado
que han seguido el camino del progreso, en uhión de la capital. Entre éstos
figura, de una manera promínente, la Municipalidad de Sabinas Hidalgo, la
cual, gracias á los esfuerzos de sus autoridades, se ha unido á la marcha hacia el adelanto y el progreso de todo el país.
Hállase la citada Municipalidad á unos veintiocho kilómetros de la estación de Villaldama, del Ferrocarril Nacional, y cuenta con vías de comunicación fáciles y muy transitadas, entre ella y la referida estación, gracias
al activo tráfico que se hace de minerales y de productos del suelo que Sabi'nas envía los primeros á los principales centros de beneficio de metales, v
los segundos á los poblados de sus cercanías.
La población de la Municipalidad es considerable: se estima en doce mil
habitantes, de los cuales viven en la ciudad cabecera alrededor de ocho mil.
Estos doce mil habitantes se dedican á la explotación de las cuatro grande~
industrias de la región, que son: la minería, en primer lugar, la agricultura, la
ganadería y el comercio.
Las autoridades de la Municipalidad, y especialmente el alcalde primero de ella, señor Don Pablo de los Santos, se han esmerado por que los servicios públicos de la localidad sean completos y propios de la importancia
á que el pueblo ha llegado.
Se está construyendo actualmente un grande y hermoso edificio que se
destina á palacio de las autoridades municipales¡ la construcción está próxima á terminarse, y el señor alcalde espera inaugurarlo durante el año entrante.
Hay en Sabinas dos escuelas de primera clase para niños y niñas, tre~
de segunda y cinco de tercera, y la población escolar es, por término medio,
de mil cien educandos. Los planteles educativos cuentan con personal docente y los útiles necesarios están conforme á los últimos adelantos dt: la
pedagogía.
Cuenta el pueblo con una planta de generación de electricidad, la que
se utiliza para luz eléctrica del alumbrado público y particular.
Todos los puntos principales de la Municipalidad están unidos por una
importante red telefónica, que comprende, entre sus estaciones principales, la
Cabecera del Municipio, Villaldama, Bustamante, Vallecillo, hacienda Larraldeña, hacienda de Guadalupe y los minerales de «Cruz del Aire&gt; y «So·
ledad&gt;.
La vegetación es exuberante en todo el terreno de la jurisdicción del
Municipio; á medio kilómetro del pueblo de Sabinas, sobre el camino que
conduce á Villaldama, se halla un notable ojo de agua que surte de este precioso líquido á tres haciendas, para su riego, debido á lo cual estas tres fincas están exentas de los peligros de la falta de llu vías.
Dentro de la jurisdicción de la Municipalidad se hallan las haciendas de
«La Floreña&gt;, «La Larraldeña&gt; y cLa Lozaneña&gt; y las muy notables de «San
Juan&gt; 'f de «Guadalupe&gt;. La exuberancia de los terrenos y las facilidades
con que cuentan para su riego, hace que se recojan dos cosechas al año en la
región, en la que se desconocen las heladas.
No terminaremos esta breve reseña del Municipio de Sabinas Hidalgo sin
hacer mención de uno de los elementos que más han cuntribuido á su desarrollo y adelanto: nos referimos á la personalidad del señor Don Pablo de
los Santos, quien, en su cargo de alcalde primero, ha podido hacer, y ha hecho, muchos bienes á la comunidad humana que se ha puesto bajo su sabia y

841

EL MUNDO ILUSTRADO

La Re~i(n Minera de Sabinas Hida'go
Además de las vectajas cue Sa_binas Hidalgo
debe á la exuberancia de su suelo y á la laboriosidad de sus habitantes, cuenta con una región
minera, que mucho ha influido para su adelanto
y progreso.
Enclava en los flancos de la sierra de Santa Clara; la región es rica en plomo con una bastante
alta ley de plata y enormes cuerpos de zinc, cuya
ley varía entre 46 y SO por ciento.
Tiene particular importancia entre ella~ la• que
explota la compañía minera de «Cruz del Aire&gt;
y anexas, que comprenden una extensión de ciento tres pertenencias di v ídidas en tres fundos, que
tienen los nombres de «Cruz del Aire&gt;, «Ampliación de Cruz del Aire&gt; y «Cruz del A¡!ua&gt;.
'
Hace pocos días que el Sr. D. Pablo de los Santos obtuvo el dominio de la compañía por la
compra de la mayoría de las acciones de ella, hecho que fué anunciado en &lt;The Mexican Mining
Journa!&gt; (periódico mexicano de minas) en su
edición correspondiente al mes de Diciembre, en
las siguientes palabras que traducimos del in¡(lés:
cLa mina de «Cruz del Aire&gt;, ubicada en Sabinas
Hidalgo, Nuevo León, ha quedado bajo el dominio de Pablo de los Santos, de la misma ciudad,
por medio de la compra de 620 de las 1,200 acciones que constituyen la compañía, las que adqui-

-

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-r--.....- ;.

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OJO

Residencia del Sr. D. Pablo de los Santos.

Escuela di' primera clase de Sabinas.

DE AGUA DE SABINAS HIDALGO.

rió en la suma de $174,000. La mina es un importante productor de zinc y de plomo que ha sido
explotada durante los últimos cuatro años&gt;.
Trabajan en la explotación de las minas, en la
extracción de metales, de trescientos á cuatrocier tos hombres, y la cvnducción de los productos de
la mina á la estación de Villaldama, del ferrocarril Nacional, se hace por medio de carretas. Al
hablar de los trabajadores que emplea la mina,
debemos hacer notar que actualmente hay lugar
vacante en ella para cuantos hombres deseen dedicarse á un trabajo honrado y lucrativo, y que
los que acudan con sus energías y con deseos de
ganarse la vida de una manera honrada, tendrán
en las minas asegurada la subsistencia.
Se tiene en proyecto el establecimiento de un
cable de trasmisión para conducir el mineral de
una manera más rápida y fácil, y se ha encargado
á la firma A. Leschen &amp; Sons Co. de la instalación
del mismo. Esta mejora redundará indudablemente en beneficio de la región, que podrá comunicarse de una manera más rápida y segura con la
Citación del ferrocarril, el medio de comunicación
único de que se dispone con el resto del mundr
civilizado.
Se tiene '.también ~n proyecto la construccióu
&lt;le una vía de ferrocarril que una á las minas con
una toma de agua, con el objeto de poder establece~ t ~ ~.acie~~de . concentración, pues en la
mma existe gran cantidad de mineral &lt;te ley baja,

Palacio Municipal de Sabinas Hiaalgo (en oonstruccí6n).

IÍ.
.

.

.&gt;

~¿

;:
- ...

que no se explota por falta de una instalación
apropiada.
El metal que se extrae, y que se exporta en su
totalidad, es de una ley de 50 á 65 por ciento de
plomo y de 800 gramos á un kilo de plata por
tonelada. Como en toda la región, existen también
grandes montones de zinc, cuya ley var(a entre
46 y 50 por ciento de metal puro.
La dirección de la compañía minera está encarg1da á una mesa directiva, cuyos miembro5 son
todos personas de antecedentes perfectamente ho•
nora bles, y cuya honorabilidad es setura ¡(arantía de la perfecta marcha de la negociación.
Estas personas son las siguientes: Presidente,
Sr. D. Pedro Anaya; Vicepresidente, Sr. Francisco
de los Santos; Tesorero, Sr. D. Pablo de los San•
tos; Secretario, Sr. D. J. Morales; Comisario, Sr. D.
Encarnación Garza.
Como decíamos autes, la presencia de estas honorables personas al frente de la negociación, es
una garantía segura de 5u marcha hacia el progreso, y la explotación de las minas bajo su dirección será cada día mejor llevada, y por lo tanto,
más productiva.
En esto como en todo lo que se refiere á la
prosperidad de la municipalidad de Sabinas Hidal¡!o, se nota el espíritu ordenador y director del
Sr. D. Pablo de los Santos, quien ha sido el reformador de la región y á quien ésta debe mucho
de su progreso actual y del futuro que, seguramente, alcanzará en un porvenir nada remoto.

)-;
,..

~

CAMPAMENTO MINERO DE &lt;CRUZ DEL AIRE&gt;.

prudente dirección. En todas partes donde se hable de mejoras en Sabinas,
se tendrá que hablar del señor de los Santos, pues todas y cada una de ellas
están ligadas con su nombre de una manera inseparable.
Además de los cargos de alcalde primero y de diputado suplente al Congreso del Estado por el décimo distrito, que desempeña ahora, el señor de
los Santos ha ocupado otros muchos en la administración pública, en los que
ha podido dar muestras de su espíritu benefactor y ordenado en la seoda del
progreso. Ha desempeñado los cargos de regidor del Ayuntamiento, administración de la subagencia del Timbre. Administrador de Correos, Juez Civil
y los que ya mencionamos que desempeña actualmente.

-$.

.
'

Sr. D. Pablo de los Santos, Alcalde primera de Sabinas Hidalgo.

•

•i
~....-

.

;)

. ,

LABOREO EN

«CRUZ

DEL AIRF&gt;

�La Industria Harinera·
EN MONTERREY

MOLINOS DE &lt;EL FÉNIX&gt;,

S. A.

EN 5ALTILLO.

MOLINOS DE CtllNDROS EN MONTERREY.

Gnu. de las industrias que han alcanzado en larciudad de :\-lont('t-re~' una extensi6n verdaderamente asombrosa, es la industria
molinera, lo cual se explica en ,·ista drl aumento de su poblaci6n.
Este hecho, pre,,isto~desde hacC' muchos aííos poi' rnrios hom1H·&lt;'ii ele empresa .r ele carácter, es la base de uno de los más granclrs ..:a.pi tales en el Estado de Xucrn Le6n.
Si todos los hombres comen pan, se dijeron losseñol'es :\ladero,
,r rn ~lontel'l'C,\' habrá dentro ele poco tiempo muchos hombres, es spg-uro qm' so consumir:1 mucho pan; ,v la mejor prueba ele que estcs
razonamientos Pstahan justificados, eii el éxito que los empren&lt;le&lt;lol'es hermanos han obtenido en sus negocios.
Los seiiores Madero poseen actualmente grandrs instalaciones dr
molinos, montados con todos los adelantos ele la industria, no sólo
en la ciudad de :\Jonterre,r, en la que su dominio es absoluto. sine
tambirn rn In del Saltillo ~- en Parl'as.
En :\lontene.\' tienen los &lt;Molinos de Cilindros de 1Ionten·ey.
S. ,\.», negociación que explota toda In industria de harinas ele la
c·iudad, y los &lt;.Jlolinos de ,Jrsús .Jfaría», que sirven como ele auxiliar á los anteriorC's; estos últimos no son de la proµiedad ele los
i-eñorcs .Jlaclero: pero los explotan conforme Ít un contrato de a1Trnrlamiento.
En Pal'ras ti~ncn los «.Jlolinos de :-;an Lorenzo» v t'n el ~altillo los &lt;.:\Iolinos del Frnix»; con estas instalaciones se· puede decir
que los seiíores Madero dominan por c·ornplcto la industria harinern de las tres ciuda&lt;les citarlas.

Para que se ,·ea hasta clórn]p eii .im,Lifiracla hl asHeración que
n~cntnmos al fin d&lt;,] 111í1Tafo prr&lt;·rdt'rltr, damo'i en seguida una lis-

MOLINOS DE «SAN LORENZO&gt;, EN PARRAS.

t:t de las capacidades de cada una de las instalaciones citadas. La
de los «Molinos &lt;le Cilindros de ~Ionterrer» tiene una capacidad de
seiscientas libras en veinticuatro horas, 6 sea ciento veinte mil por
aíío. La ele los &lt;Molinos de Jesús ~Iaría», cien libras en veinticuatr(' horas, 6 sea. reinte mil por año: la de &lt;Molinos del Fénix»,
ciento cincuenta libras por rninticuatro horas, 6 sea treinta mil
por aiio, .r la ele &lt;~an Lorenzo», la misma que la anterior; lo que
da un total de mil libras por día, ó sea doscientas mil por año.
Xotarán nuestros lectores que la capacidad anual no corresponde,
ni con mucho, á la eapacidacl diaria multiplicada por los trescientos sesenta y cinco días del año; pero esto se debe á que ha-'·
q uc tomar en consideración muchas circunstancias, tales como
los,clías de fiesta y otra"' muchas que hacen que la capacidad se rrduzca notahlemente.

***
La Compañía explotadora de los molinos se firma «Ernesto
:\ladero Hermanos», y reconoce, como domicilio, las ciudades de
.:\Ionterre;v, en :Nuern León, y Parras, en Coahuila.
Tienen registradas las siguientes marcas de harinas: San Lo1·en;r,o, Rosa Blanca, Perla. Especial, Heinita y Palma Extl'a. Todas ellas disfrutan de gran crédito entre los conocedores, y son
consumidas en grandes cantidades, no sólo en los Estados de la
frontera, donde disfrutan de gran crédito, sino en todo el país, aun
en los Estados más lejanos.

o
VISTA GENERAL DE LOS MOLINOS DE CJLINDROS.

o

o

843

ltL MUNDO ILUSTRADO

LA FIRMA DE MADERO HNOS.
Entre las casas que gozan de mayor crédito
en los Estados de la frontera Norte de nuestro
país, ocupa un lugar prominente la firma de
Madero Hermanos. Esta tiene un poder lllmltado en lo que se refiere á operaciones comerciales y de crédito, poder que es muy justifica•
do si se tiene en consideración la gran cantidad de negocios, todos de primera. clase, que
son atendidos eficazmente por la respetable
firma.
Uno de los miembros de la firma es presidente de la Compañía Metalúrgica de Torreón, S.
A.; socio gerente de la firma S. Madero y Com•
paflía, productores de guayule; Secretario de la
Compañia Industrial de Parras, S. A., fabricante de tejidos de algodón. y Vicepresidente de la
Compañia Explotadora. de CJahuila. S .•L Todos
y cada uno de los nombres decompañlasque acabamos de mencionar, son una l,larantía. de solvencia y de honradez acrisolada..
P~ra dar una idea de una sola de esas compañias, la productora de guayule, vamos á dar
á nuestros lectores algunos datos acerca de
ella. advirtiendo que todas las demás están
establecidas sobre bases tan sólidas como la
qne tomamos al acaso, no hablando de las demás
por falta de espacio y porque no han adquirido la excepcional importancia de la que nos
ocupa.
• **
Como sabe11 bien todos nuestros lectores, des•
de que el afio de l!JO:l se probó, de una manera
exoerimental y científica, la posibilidad de extraer de la planta del guayule un caucho que
podla ser usado en el comercio y en la iodustrla, hubo una verdadera. invasi(n de invento•
res que hallaron, como por encanto, la manera de extraer el caucho ele! pequeño arbusto
que, por tantos siglos, permaneció inculto rn el
Ha.neo de nuestras montanas.
En el afio de 1906 hubo t.al producción de cau.
ello procedente del guayule, que la oferta excedió á la oemanda. y el valor del producto decayó de una manera considerablr; pero esto no
era más que 1111 momento de locura. indu~trial,
la que tenla que pasar pronto y dejar ~I campo de la. explotación á los que se de•licaran á
ella provistos de los elementos Indispensables,
como son un gran capital y una experiencia es•
prnial en asuntos lndust ria les.
Muchos ilusos de la industria se forjaron
grandes ensueños :i.1 sentirse dul'ñOs de un procedimiento mái ó menos eficaz para la extrae•
ción del caucho del guayule y dos ó tres toneladas ne la planta y:1. cortada; pero ninguno de
el los contaba con las enormes dificultades que
ha.bía.n de tener para procurarse más gua.yule
cuando sn les hubiera. terminado su exigua
existencia., dihcultacles que c!ependen en gran
parte de la región misma en que se produce el
guayule, y en parte también por los procedimientos especiales de transporte y de conduc
ción.
Muchos de estos industriales de oeaslón fracasaron solamente por no saber que la savia
del guayule, lo mismo que la de la palma,
se descomponen cuando se les expone por mu•
cho tiempo á la acción de la luz y del calor.
Detalles de fabricación, que á primera vista
parecen insigoi ficantes, hicieron fracasar á
muchos que creían asegurada una fortuna, y
la explotación, que se habla i11iciado de una.
manera tan inmoderada, fué decayendo, para
para dejar el callipo á los que, como decimos
antes, entr,aron á la lucha armados de las armas que les eran necesarias.
De éstos fueron los hermanos Madero, hom•
bres acostumbrados á la lucha en el campo de
la industria., hechos á los trabajos de las na•
cientes, habiéndolos vencido en más de una
ocasión; antes dtl emprender el negocio, lo estudia.ron á fondo; consideraron por un la.do las
ventajas y por el otro los incoo venientes, y
hasta que estuvieron segoros de haber obtenido la manera de aprovecharse de las primeras
y vencer los segundos, no se entregaron á una

explotación que á tantas personas habia des•
llusion!\do después de haberles dado tantas es•
pera.nza.s.
En primer lugar, se aseguraron una gran
existencia en almacén, hasta el punto de ser
considerados como los más grandes almacenis
tas y propietarios de guayule en México, y después de esto construyeron sus fábrica.s en los
lugares más propicios para la explotación.
En los momentos actuales explotan las siguientes fábricas:
Compai'lia Explotadora Coahuilense, S. A.;
esta compañía cuenta con dos grandes fábricas, que se hallan situadas en Parras, Estado
de Coabuila, en medio de enormes plantaciones, propiedad de los señores Madero, que
abarcan una extensión de cinco millones de
acres, gran parte de los cuales contienen gua.
yule. En estas fábricas se hace uso de las má
quinas más perfectas para la extracción Je!
caucho, las que tienen una capacidad de 115
toneles de caucho por mes. Ti,me sitt.e calderas de ciento cincuenta caballos cada una, y
en ellas no se usa. como combustible más que
los desechos del mismo arbusto.
Pertenece también á esta fábrica el rancho
del Ca.labazal, el cual tiene una superficie de
ciento sesenta mil acres.
Salvador Madero y Compañia, S. en C.; esta
rama. de la casa Madero tiene una fábrica en
la hacienda de S.i.n Tlburcio, del Estado de
Zacatecas, en medio de un terreno de 720,000
acres, de los mejores terrenos productores de
guayule del mundo, propiedad del seilor Don
Francisco del Hoyo.
La fábrica se halla á una distancia de c!n•
cuenta y slete millas de la estación del ferrocarril más próximo, que es la de Vanegas, en
la linea del F~rrocarril Nacional. El terreno
tiene una capacidad de setenta y cinco mil toneles de plantas de guayule, lo que permite un
corte anual de siete mil quinientos tone les por
afio; se puede decir que esta fábrica tiene un
manantial inagotable de materia prima.
La fábrica. de San Tiburcio es, seguramente,
una de las más económicas en todo el pab;
cuatro máquinas de gas de doscientos caballos
cada una, con sus respectivos motores eléctri•
cos, suministran toda la fu-3rza motriz necesaria. Como combustible, se hace uso de los
desech'Js del guayule, y sólo se emplea el carbón en muy pequefias cantidades. Junto á la
fábrica se ha establecido un taller de reparaciones de estilo moderno y las casas pa.ra ha
bltación de los obreros. Tiene una capacidad
de cleu toneles de caucho por mes.
Fábrica de las Delicias, de San Pedro, Coal1UI•
la. Esta e.npresa, en la que se halla interesado
el señor A. V. Hernández, se halla situada. en
medio de una región, cuya producción se puede estimar entre doce y quince mil toneles. TJe.
ne una fábrica con capacidad de t reinta to•
neles de guayule por mes.
Fábrica de hule Australia, S. A.; ésta se
halla situada en Cuatro Ciénegas, Esta.do de
Coahuila, en una inmensa hacienda de propiedad del seílor Don Francisco Madero, la
cual tiene 25,000 toneles en sus tierras pro
plas. La capacidad de esta fábrica es de 25 to.
neles por mes.
Compañía Ganadera de la Merced, S. A.;
esta empresa se halla localizada en San Pedro,
propiedad de Don Francisco Madero; tiene alquiladas dos fábricas en Tvrreón para extraer
el caucho de plantas nacidas en sus terrenos.
La capacidad de estas dos fábricas es de trein•
ta toneles por mes.
El caucho que se obtiene en tcd1s estas fá
bricas es extraído por un procedimiento especial, y sus propietarios no hao ntrocedido an·
te ning(rn !{asto que sea necesario para su perfeccionamiento. Las fábricas cuentan c.J11 los
servicios de químicos expertos en cuestiones de,
caucho, los que están estudiando constante
mente Ja manera de mejorar el producto, y el
buen renombre de la marca PARRA, especi:L
lldad de los sellares Madero, es la mp jor prue
ba de que esos e~tudios están daudo buenos re•
sultados.

El procedimiento es puramente mecánico. Se
corta el ramaje en·pedazos pequefios y se le lava de manera de obtener un producto limpo y
bien resistente que no contiene más que . un
veinte por ciento de resina, mientras que los
productos de otros procedimientos contienen
entre 24 y 30 por ciento.
Los fabricantes de objetos de caucho han en•
cootrado que pueden sustituir en sus fábricas
de 20 á 50 por ciento de &lt;PHa fino&gt; por caucho
de guayule. Aigunos fabricantes han llegado
aun á suprimir por completo los cauchos de
A frica., alegando que obtienen mejores resultados con los cauchos deguayule, y lo mismo que
dicen de los cauchos africanos, dicen de los de
Borneo y Benguells.
Muchos fabricantes, como ya lo dijimos, usan
el guayule solo; pero se obtlenen·mejores resultados us,índolo mezclado con hules resistentes
como el «Para fino&gt; ó el C.i.meta.

***

Algunos fabricantes han encont,rado dificuJ.
tarles para el uso del guayule en brnto. y para
c,bviar e3as dificultades, los señores l\1arlero han
creado 1111a. clase especial que se distmgue con
la m:uca. DURANGO y que es un caucho lavado
y refina.do que se puede usar exa.ctamentll de
la misma manera qne el c:i.u("l\o de cualquiera
otra procedencia. Como este caucho está ya.
seco, y por lo ta~to, no hay pérdidas debidas á
la. rPsequedad, es preferido por muchos, y esta
pref~re11cia. se acentúa si se t,iene en cue11ta.
que no se ablanda. durante el tiempo de calor
y, por lo tanto, se puede tener en almacén indefinidamente.
Muchos fabricantes usan máquinas para des
resinar, con el objeto de privar al ¡¡-uaJule de
toda su resina; el producto que se obtiene por
este procedimiento es muy hermoso y comparable al caucho de mejor clase, obtenido por cualquier procedimiento.
Para obtener buenos resultados con el guayule, se le debe secar en aparatos cVacuum&gt;.
Se coloca en primer lugar todos los ingredien•
tes y al fin ~e coloca el caucho, pues de otra
maner~ se adhiere con fa~ilidad á los cilindros,
sobretodo cuando la temperatura. está caliente.

***
El guayule tiene empleos para lo que está
indicado, con exclusión de otros cauchos; por
ejemplo, para 1a fabricación de zapatos y de
botas de hule, debe preferírsele en razón de la
economía que representa su empleo, ya sea que
se use el de la. marca &lt;PARRA&gt; ó el desresi•
na.do.
En los artículos de hnle !foro, el ¡¡nayule da
una hermosa apariencia de ébano, mucho más
brillante que el que se obtiene con otros cauchos. En muchos casos se le debe emplear aislado de otros cauchos mas costosos y qne no
dan tan bellos resultados.
Los fabricantes de artículos Industriales, ta•
les cCJmo válvulas. correas de trasmisión. tapones para pistones de bombas, tubos y otros
muchrs, emplean de preferencia el caucho de
gua.yute, y no hay compo~ición industrial en
la que no se aconseje por los tratadistas modernos.
Las compañías fi&gt;rrccarrilerns han hecho
pruebas con conductos para. frenos de aire, y al
tin de ellas han declarado que los tubos hechos
con caucho de guayule son los Que han dado
los mejores resultados. Los fabricantes de llan•
tas y neumáticos para automóviles y bicicle•
tas han hallado que el uso del guayule disminuye el gasto ae fabricación sin disminuir la
calidad.
La. mayoría de las gomas para borrar lápiz ó
tinta se hace ahora con guayule puro; las cubiertas y empaques para alambres ó cables
eléctricos se mejoran mucho con el uso del
guayule; lo mismo sucede con las bandas, las
telas impermeables y las botellas de hule.
A todas estas ventajas, que el caucho de gua.
yule ha probado en la práctica, debemos aumentar la que tiene de perder siempre un peso
tijo, por lo que se puede garantizar siempre
esa pérdida, cosa que no sucede con ni-nguna
otra clase de ca.uc110.

***

La anterior resef'ia de las ventajas y del por-

venir á que está llama.da la industria del guayule, habrá dado] á nuestros lectores una idea
del gran campo que tleoen ante ellos los sefiores MMdero, dada la gran escala. en que han emprendido la explotación y el carácter esencia].
mente comercial que han impnso al nego•
, clo.
Sobre las mismas bases y de la misma manP•
ra. están i11icia.(ios y llevados á cabo todos l11s
negocios en los que interviene la acredl I ada.
firma; por esto no vacilamos en afirmar al
principio de e¡;,tas line:is, y lo repeti mus a hora.
que la firma. Madero Hermanos 1•s una 011 J;, ~
má-;lmportantPs.nn~t\ln rlP 1r-~1-~-1adu~tfo l,l
froutera., sino de todo 11ueHro ¡n,b.

o

�EL .r.mNDO ILUSTR4DO

844

845

EL MUNDO ILUSTRADO

LA CERVECERIA CUAUHTEMOC

CALDERA DE PASTEURIZACIÓN
LA &lt;CERVECERÍA CUAUHTEMOC&gt; HACE DOCE AROS.

Al hablar del est-Jdo de prosperidad á que ha
llc~ado la ciudad de Monterrey, es imposible dejar de hablar de la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;.
Dijimos ea otro lugar que las industrias son la
base principal de la riqueza de la ciudad, y la
historia de ellas es la historia del adelanto de la
capital neoleonense.
Y si de todas las industrias establecidas en
Monterrey se puede decir esto, de ninguna más
propiamente que de la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;,
que ha crecido al lado de la ciudad, durante los
últimos diez y siete años, como si fuera su hermana menor.
El año de 1891, un grupo de hombres de em-

p~esa tuvo la feliz idea de establecer una fábrica
de cerveza en uno de los centros poblados, que
con su perspicacia comprendieron llamado á un
gran porvenir y fundaron la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt;, de Monterrey, á la que dieron en sus
principios una capacidad de cinco mil barriles
por año.
Apenas establecida la nueva fábrica, sus iniciadores pudieron comprender que su espíritu de
empresa no les había engañado: la ciudad de
Monterrey era y es un lugar muy apropiado para
el establecimiento de una fábrica del espumoso
líquido favorito del rey Gambrinus. Si á esto aumentamos el extremo nimio cuidado que se tuvo

desde el principio en la fabricación de las cervezas, se comprenderá por qué la cervecerí« se ha
unido á la ciudad, como su hermana menor, en
su maravilloso crecimiento y progreso.
La historia de la cervecería se puede hacer relatando sus triunfos¡ casi año por año, desde su
hmdación, se ha hecho acreedora á alguno en los
muchos certámenes en los que ha tomado parle.
El año de 1893, cuando la cervecería estaba toda vía en su infancia, se puede decir recibió uu
gran premio en la Exposición que celebró la ciudad de Chicago en conmemoración del cuarto cen•
tenario del descubrimiento de América¡ en la Exposición de París de 1900 obtuvo medalla de

I

LA «C!':RVECERÍA CUAUHTEMOC» ACTUALMENTE,

oro é igual distinción en la expos1c1on celebrada en Durango en 1902, con la circunstancia de ser la 1ínica medalla de oro que se concedió en este último certamen.
•
En todas las exposiciones á que se ha presea.
tado, después de la de Durango, ha tenido la gloria de obtener los únicos grandes premios¡ estas
exposiciones 11an sido las de Saint Louis Missouri, en 1904¡ Lieja, en 1905¡ Mi án, en 1906, y en
París en la exposición de Higiene y Alimentación celebrada el mismo año. En este certamen,
además del único gran premio, obtuvo la cruz de
honor.
El año de 1905, las cervezas de la &lt;Cervecería
Cuauhtemoc&gt; fueron analizadas y estudiadas por
la Academia Imperial y Real de Cerveceres de
Bavaria 1 la que les concedió un certificado honorífico, redactado en los términos más encomiásticos¡ este certificado constituye una de las glorias
de que más justamente se muestra orgullosa la
casa.
Por último, en la exposición universal, celebrada en Madrid el año próximo pasado, la &lt;Cervecería Cuauhtemocl&gt; fué distinguida de entre todas
las que se presentaron á certamen, nombrándosele
presidente del jurado encargado de discernir los
premios á los expositores de cervezas. Además
de esta señaladísima distinción, se le concedió un
gran premio, y S. M. el Rey de España, en vista
de los triunfos obtenidos, concedió el título de
proveedores de la Real Casa y el privilegio de
usar las armas reales en sus documentos, papel de
cartas y demás lugares en donde se juzgara oportuno¡ esta honrosa distinción no había sido concedida hasta ahora á ninguna casa mexicana.
Y en los momentos actuales, después de una
serie de triunfos que no tiene precedente en la
historia de las industrias mexicanas, nos hallamos
á la cervecería agrandada, ampliada en sus proporciones hasta el punto de ser casi desconocida
para quienes la conocimos desde su infancia. La
producción primitiva de cinco mil barriles por
año se ha elevado á doscientos mil¡ las bodegas
de fermentación producen setenta y cinco mil barriles cada doce meses, y el departamento de em-

botellar tiene una capacidad de ciento ochenta
mil botellas por día.
La casa de calderas tiene una capacidad de dos
mil caballos, y las máquinas de hielo una de quinientas sesenta y cinco toneladas. Toda la planta
de la cervecería se mueve por electricidad, y el
conjunto de edificios de que se compone toda la
fábrica, ocupa un terreno de veinte hectaras de
superficie.
Para dar una idea de lo benéfica que es la
institución, diremos que la fábrica emplea á mil
quinientos operarios eu sus diferentes departamentos, lo que significa otras tanta, fami ,ias que
deben la vida y el sustento á la floreciente negociación.

Esta está constituida actualmente por una sociedad anónima, á cuyo frente figuran las siguientes personas: Presidente, Señor Don Isaac Gar·
za¡ Secretario, Señor Don José Muguerza¡ Tesorero, Seílor Don José A. Calderón, y Gerente gene·
ral, Señor Don Francisco G. Sad!I, Los antece·
dentes de estos caballeros como hombres de ne•

gocios, su reconocida laboriosidad y el empeño
que han dedicado á la cervectría, son las causas
de los grandiosos resultados que todo el mundo
conoce. La prosperidad de la &lt;Cervecería Cuauh·
temoc&gt; no es más que un ejemplo de lo que pueden una buena veluntad, la constancia para el traba jo y la energía bien dirigida.
Muy conocidas, gustadas y aplaudidas del público son las marcas que fabrica la &lt;Cervecería
Cuauhtemoc&gt;; sin embargo, haremos mención de
algunas de ellas, á las que la opinión pública ha
concedido justamente lugares prominentes entre
las cervezas que se consumen en el país.
La marca &lt;BOHEMIA&gt; es reconocida en todas
partes como da reina de las cervezas pálidas»¡ la
&lt;CARTA BLANCA&gt; ha merecido que se le llame
da mejor cerveza de América&gt;¡ y la última creación de la cervecería, la popular marca &lt;SATURNO&gt;, es considerada como da maravilla de las
cervezas conocidas&gt;, lo mismo que el planeta que
lleva el mismo nombre es la maravilla de nuestro
sistema planetario.
Estas son las tres marcas que más fama han dado á la cervecería; pero nadie desconoce la marca ESTRELLA, predilecta de las clases populares, y la SALVATOR, cerveza obscura, delicia de
los aficionados á la cerveza de estilo alemán.
Tales son, á grandes rasgos, los datos históricos
de la &lt;Cervecería Cuauhtemoc&gt; y de su espléndido triunfo; así es como ha crecido lo industria cervecera en las cercanías de la ciudad de Monterrey,
impulsando á ésta por el camino del progreso y
del adelanto en compañía de las demás industrias
que han hecho, como ya lo dijimos, la base de la
gran epopeya de la ciudad capital del Estado de
Nuevo León.

�lllL MUNDO ILUSTRADó

84(\

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Estas líneas aparecerán horas después de que
Tina di Lorenzo haya hecho su reaparición entre
nosotros en la vieja sala de Arbeu, con di Ladro&gt;, potente drama de H. Bernstein.
Cuando salga al público este número del semanario, ya habrá pasado por la escene la figura radiante de la divina actriz, y, con ella y por ella,
la admiración y el cariño que aquí le profesa•
mos.
Y, no obstante, el artículo que estoy escribien•
do uecesita entrar en las cajas con anticipación
al suceso teatral. No puede consignar los acontecimientos de toda la semana. A la mitad de ella
detendrá su observación para ver solamente tres
ó cuatro días, durante los cuales nada ha habido
que merezca atención. Pasemos, pues, en blanco
esas jornadas vacías, para escribir la historia de
lo que todavía no sucede.
¡Rara crónica!
Como una contrición de este pecado de lógica,
voy á charlar un poco de cómo y por qué se esperaba tanto la temporada actual.
Pocas veces, en verdad, hemos anhelado con
más fervor, aguardado con más impaciencia ni
deseado con mayor deseo que en ésta, el retorno
de una artista conocida y amada.
Y es que la encantadora Di Lorenzo vino á nosotros y vuelve hoy todavía en un pleno desarrollo artístico, que quema sus granos de incienso en
el vaso de una brillante juventud.
Tina nos visita joven, y esa rara concesión que
se nos hace, aquí donde sólo nos era permitido
admirar las glorias europeas, esfumadas con tonos de crepúsculo vital y artístico, nos tiene encantados y agradecidos,
No bastaría el espacio que me tienen destinado en estas páginas para enumerar todas las
dolorosas remembranzas de amargos desengaños,
esperanzas defraudadas y anhelos desvanecidos
con que nos han burlado hábiles empresarios.
¿Cuántas veces se nos ha dicho: - Viene una estrella del arte- y frecuente ha sido el caso de que,
al pisar el nuevo Continente, veamos que esa estrella toca ya el horizontt. de las muertes del sol?
Luce, sí¡ pero su brillo es débil, cansado del tramonto y trayendo, como todas las grandes sacerdotisas que consagran la vida á un rito espiritual,
la huella honda del conshnte fervor en el alma
y en el cuerpo las maceraciones del cilicio de la
vida, Así llegan á nosotros, y aunque en esas llores marchitas adivinamos el perfume ido, no las
pondremos, seguramente, sobre el corazón.
Y Tina di Lorenzo, más 1uminosa que todas las
estrellas, más sagrada que todas las sacerdotisas,
más fresca que todas las llores, viene á nosotros en
pleno zenit, toda religión y toda esencia.
Por eso la aguardamos impacientes y d~eosos
de mandar á sus hombros de Venus las palmas
blancas de nuestra admiración.

O

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O
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o
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o

1,

..,

recogerse en la tranquilidad del hogar cerrando
á l a gal antería y al escándalo las puertas tentadoras de la vanidad, para esconder y guardar su honestidad de esposa y su ternura de madre, hubo
de atraerse todas las voluntades femeninas,
. Para ganarse, como conquistadas tiene ya, las
simpatías del otro sexo, Tina cuenta con otros
méritos: los de su arte, su belleza y su talento,
que son resumen de su alma.
Así lo revela en todo. Es una flor de serenidad
un prodi~io de _equilibrio que se presenta hast~
en los mas sencillos rasgos de su belleza plástica.
Tranquilos son sus ojos verdeazules; suave es
la curva de los hombros, que prolonga su Jfoea
perfilada en los brazos, como una coble seuda
donde las manos florecen¡ y por último todo se,renidad y armonía es el cuerpo escultórico, cuyos conto~nos tenues, pero precisos, conservan,
en cualquier instante, su belleza estética.
Y en este vaso de hermosura se cucierra uu
temperru:n,ento nerv_ioso y ap.1sio11ado capaz de expr~sar, s~n exageraciones ni neurosismos, cualquier
psicologia que no tenga complicacioues.
Tina tiene, como frontera de sus facultades la
alta comedia: esa nota dolorosa que no llega' al
grito de la dramaticidad, que no resuelve el sufrimiento en lágrimas, sino en so llozos, y que conserva en un medio tono la eterna y triste canción
del dolor humano.
No quiere decir esto que la actriz italiana sea
incapaz de compenetrarse, de unificarse-digámoslo de una vez-con un personaje abstruso ó
complejo como la «Magda&gt; de Suderrmann y la &lt;Seconda Moglie&gt;, de Pinero. Tina no solamente entra en ellos, sino que los matiza, los realza y les
pone el sello de su personalidad. Siempre la hemos visto huir d~ los moldes ajenos. Ella gusta
de c~ear, de puhr cuando menos, los personajes
que m!erpreta con el cincel de la originalidad,
Aqui está su secreto para hacerse admirar de
todos.
Y cuando tropieza cou un personaje, cuyo espíritu sea claro, preciso, definido y simple, la sinceridad de la artista llega á la más alta elevación
y se nos hace inolvidable.
Todavía recordamos, como una obsesión su di·
vina mutilada en la «Giocconda» de D'An~unzio.
¿La volveremos á ver?
Seguramente. Y al lado de esta perfecta creación suya, &lt;LaSamaritaua&gt; de Rostand y la &lt;Mme.
Sans Gene&gt; de Sardo u, que tantas ovaciones le va·
lieran de los públicos que la han admirado antes
que nosotros.
Las puertas se han abierto. Entremos por ellas
al templo prometido, que al salir llevaremos co·
roo en los tiempos paganos, la cabeza coronad~ de
rosas y la veste perfumada.

,
LA EMINENTE ACTRIZ TI NA DI LORENZO.

o

,11
0

Con esas dotes de ju veutud, belleza y sensibilida:I, ha sabido sacudir nuestra apatía legendaria,
y en su anterior estancia entre nosotros no hubo
ojos que no la contemplaran ni manos indolentes
al aplauso.
Hasta las damas, nuestras damas pudorosas que
jamás se atreven á exteriorizar las sensaciones de
su espíritu en los palcos de un teatro, han aplaudido francamente, entusiastamente, sin recato alguno, á la divina actriz.
Y es que sabían que ella-como ellas-tiene la
santidad del hogar.
Huye al contagio de las pasiones que representa en la escena¡ mujer de virtudes sencillas y afirmadas, que sólo usa la multiforme máscara de los
comediantes cuando su planta pisa la escena· artista que hace dones de su belleza y encantos ;ólo
en el escenario y que, terminada su labor, va á

CARLOS PEREZ MALDONADO
MONTERREY, MEXICO,

o

LORELEY.

�CARLOS PERE.Z. MALOONADO
MON·rERREY, MEXICO,

�</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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